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<?xml-stylesheet type="text/xsl" media="screen" href="/~d/styles/atom10full.xsl"?><?xml-stylesheet type="text/css" media="screen" href="http://feeds.feedburner.com/~d/styles/itemcontent.css"?><feed xmlns="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:openSearch="http://a9.com/-/spec/opensearch/1.1/" xmlns:georss="http://www.georss.org/georss" xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0" xmlns:feedburner="http://rssnamespace.org/feedburner/ext/1.0" gd:etag="W/&quot;A0cNRXc5eSp7ImA9WhRaEkU.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-3234425248864513941</id><updated>2012-02-15T01:58:14.921-05:00</updated><category term="Primer post" /><category term="Desde el infierno con amor: Amanecer - Desaparecidos" /><category term="Desde el infierno con amor: Una bala para ti marcada con mi nombre" /><category term="Desde el infierno con amor: Me llamo Rojo" /><category term="Parte IV" /><category term="U-mangadelvalle" /><category term="Parte VI" /><category term="Tomo I" /><category term="Una bala para ti marcada con mi nombre" /><category term="Parte V" /><category term="Desde el infierno con amor: Follow the leader" /><category term="Parte III" /><category term="Parte I" /><category term="Parte II" /><category term="+18" /><category term="Desde el infierno con amor: Todos somos amigos del Doctor Rata" /><category term="Underground" /><category term="Desde el infierno con amor: El último día de la ex-vida cotidiana del Reverndo Nox" /><title>UNDERGROUND</title><subtitle type="html">Cualquier cosa que se le pueda hacer a una rata se le puede hacer a un humano. Y podemos hacer casi cualquier cosa a las ratas. Es duro pensar en esto, pero es la verdad. Esto no cambiará con cubrirnos los ojos. Esto es cyberpunk.
                        Bruce Sterling</subtitle><link rel="http://schemas.google.com/g/2005#feed" type="application/atom+xml" href="http://u-mangadelvalle.blogspot.com/feeds/posts/default" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://u-mangadelvalle.blogspot.com/" /><author><name>Miguel Barrios Payares</name><uri>https://profiles.google.com/110001814222076229024</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="32" src="//lh3.googleusercontent.com/-Z3DmcMTPbF8/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAiM/ZwirqAFmN1k/s512-c/photo.jpg" /></author><generator version="7.00" uri="http://www.blogger.com">Blogger</generator><openSearch:totalResults>7</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><atom10:link xmlns:atom10="http://www.w3.org/2005/Atom" rel="self" type="application/atom+xml" href="http://feeds.feedburner.com/blogspot/EiudoV" /><feedburner:info uri="blogspot/eiudov" /><atom10:link xmlns:atom10="http://www.w3.org/2005/Atom" rel="hub" href="http://pubsubhubbub.appspot.com/" /><entry gd:etag="W/&quot;CkEEQng7eip7ImA9WhRVEUs.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-3234425248864513941.post-1867846025615883454</id><published>2012-01-09T20:56:00.001-05:00</published><updated>2012-01-09T20:56:43.602-05:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2012-01-09T20:56:43.602-05:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Underground" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Parte VI" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="+18" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Una bala para ti marcada con mi nombre" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Tomo I" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Desde el infierno con amor: Una bala para ti marcada con mi nombre" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="U-mangadelvalle" /><title>Parte VI: Desde el infierno, con amor: Una bala para ti marcada con mi nombre</title><content type="html">
&lt;p&gt;&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/MDrumNviI7JWrhhjkGBLA0CO1Ag/0/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/MDrumNviI7JWrhhjkGBLA0CO1Ag/0/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;br/&gt;
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&lt;span style="color: red; font-size: x-small;"&gt;&lt;i&gt;&lt;a href="http://u-mangadelvalle.blogspot.com/2011/09/parte-v-desde-el-infierno-con-amor-el.html" target="_blank"&gt;Clic aquí para leer el capítulo anterior&lt;/a&gt;&amp;nbsp; &lt;a href="http://u-mangadelvalle.blogspot.com/p/capitulos.html"&gt;Clic aquí para ir a la lista de capítulos&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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La mujer que se desangra en mis pensamientos es Pilarika. Pilarika de una forma u otra siempre ha sido sangre. A penas la conozco pero estoy seguro de que siempre la recordaré por el olor de su sangre. El camillero me dice, señor no puede pasar. Y yo le hago cara como de vete a la mierda pues no pienso largarme. El camillero me repite que no puedo seguir y los ojos de Pilarika se van cerrando poco a poco. Pilarika pone unos ojos bellos cuando parece que está a punto de morir, como cuando tiene orgasmos. Al menos Pilarika está en mis pensamientos y eso es bueno porque no siempre es así. Al menos Pilarika no me ve tirado en este rincón del calabozo. La gente grita, patea, mea, suelta alaridos que desgarrarían al tipo más duro.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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De la calle vienen los sonidos más espantosos que un acordeón puede producir. El sonido se repite una y otra vez. Quisiera cortar en pedazos muy pequeños a quien sea que esté tocando el instrumento. Aquí adentro la gente no calla sus susurros y esto parece una pequeña colmena de avispas criminales. Los chicos de las bicicletas y los patines no parecen tan fuertes como en la calle cuando están tirando piedras, son más bien una larga fila de bebés sin sus mamis. Cierro los ojos y me encantaría que cayera un meteorito en la celda tres de la estación de policía de la calle Ramones.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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Pilarika se sigue desangrando en mis pensamientos y su pelo suelto se mezcla con su sangre que cae a cuentagotas por todo el piso de la sala de urgencias número cuatro. Esto no se le puede negar a Red City: en las salas de urgencias de los hospitales, los camilleros corren con todo lo que pueden, aunque la mayoría de la gente que entra en esas salas sale muerta. Pilarika entreabre los ojos y no me mira. Pilarika se está muriendo y sólo apunta la mirada al techo, a las lámparas. El camillero, un negro alto con cara de la vida me ha pateado el culo muchas veces, me detiene, me empuja y me dice que me quede quieto, que es por el bien de la paciente. Están entrando a Pilarika a una sala de cirugías. Pilarika ha dejado un rastro de sangre por todo el corredor y su sangre contrasta con las luces pálidas y el piso percudido del hospital. Una enfermera resbala, grita y manda limpiar el lugar.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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En mis pensamientos Pilarika me está preguntando por mi profesión. Me está preguntando que si trabajo como fotógrafo. Mis recuerdos me dicen claramente que le contesté que sí, que de los mejores. Hay una manifestación contra un almacén frente a donde estamos. Los comandos antidisturbios están apaleando a unos cuantos chicos con macanas y con las culatas de los fusiles. Los chicos intentan responder, tiran piedras. Pilarika sigue hablando y no le importa un bledo lo que pasa al otro lado de la calle. Ella nota que le miro las tetas. Ella no se cubre y me mira directo a los dientes. De la maleta saco un periódico y se lo paso. Sección 3A. En la imagen de la página hay un hombre muerto con el cuello fracturado. Al margen de la foto se lee que el tipo se ha colgado con el cable del televisor de su habitación. Miro a Pilarika y le digo que esa foto la tomé yo. Ella no deja de mirarme los dientes ni un segundo. Quisiera vivir en mis pensamientos pero no puedo ocultar que mi mejor idea ha sido desear que Red City explote en millones de partes.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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En la parte de afuera del calabozo, mujeres y policías hablan. Otras cuantas mujeres lloran y un viejo se vomita sobre los pies. Han pasado seis horas desde que me permitieron llamar a alguien para que me saque de aquí. Llamé a Lisa. Lisa estaba ocupada atendiendo a un cliente y no se puso al teléfono. Dejé un mensaje de auxilio. Prometieron darle el mensaje en tanto se desocupara. Algunos de los chicos han salido y creo que he quedado con los más mierdas del lugar. Los tipos sin familia, los casi criminales, permanecerán más tiempo que los demás en el calabozo hasta que esto se llene nuevamente y el olor de la gente apilada moleste tanto a los guardias que dejarán salir a los más sucios para que el lugar respire. Así de adorables son las estaciones de policía de Red City.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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En mis pensamientos Pilarika me está diciendo que soy una mierda. En esos momentos me está tirando el periódico que le pasé. Lo esquivo y le digo que me espere. Hemos empezado mal y lo reconozco. Le digo que lo reconozco. Pilarika se da vuelta y me mira con cara de tragedia. Pilarika se toca el abdomen. Se mira los dedos cubiertos de sangre, me los enseña. Pilarika intenta decirme algo y se desploma en ese instante. Pilarika quiere llorar y no puede. Tiene dos orificios de un disparo que le ha cruzado ese cuerpecito suyo de forma limpia.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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Un guardia grita mi nombre. Me ordena que salga, que levante mi culo del piso y que me largue. Lisa me espera afuera. Hoy Lisa tiene cara de anciana. Pobre Lisa. Las putas a esta hora no tienen buena pinta. Lisa me pregunta que qué andaba haciendo. Su voz está a pocos decibeles de convertirse en grito. Le digo que lo normal. Que se calme. Me mira los moretones e intenta tocarlos. Le digo que a los policías les fue peor que a mí. Lisa camina y no me espera. Lisa se mueve sin ganas por la calle, regresa, me espeta que soy una mierda y que huelo a demonio. Por alguna extraña razón Lisa me recuerda a Pilarika. En mis pensamientos Pilarika está en mis brazos, comienza a perder sangre, su respiración es jadeante y le digo que se calme, que hemos comenzado mal pero que tendremos tiempo para mejorarlo todo, que tendremos tiempo para conocernos. Por un momento creo que sonríe. Le digo que iremos a urgencias y que estará mejor. Le digo que estas cosas suelen pasar por aquí.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3234425248864513941-1867846025615883454?l=u-mangadelvalle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/blogspot/EiudoV/~4/o1S04WK_los" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://u-mangadelvalle.blogspot.com/feeds/1867846025615883454/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://u-mangadelvalle.blogspot.com/2012/01/parte-vi-desde-el-infierno-con-amor-una.html#comment-form" title="6 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/3234425248864513941/posts/default/1867846025615883454?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/3234425248864513941/posts/default/1867846025615883454?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/blogspot/EiudoV/~3/o1S04WK_los/parte-vi-desde-el-infierno-con-amor-una.html" title="Parte VI: Desde el infierno, con amor: Una bala para ti marcada con mi nombre" /><author><name>Miguel Barrios Payares</name><uri>https://profiles.google.com/110001814222076229024</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="32" src="//lh3.googleusercontent.com/-Z3DmcMTPbF8/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAiM/ZwirqAFmN1k/s512-c/photo.jpg" /></author><thr:total>6</thr:total><feedburner:origLink>http://u-mangadelvalle.blogspot.com/2012/01/parte-vi-desde-el-infierno-con-amor-una.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;CkAFR3Y8eSp7ImA9WhRWEkU.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-3234425248864513941.post-924867739978007943</id><published>2011-09-16T01:31:00.002-05:00</published><updated>2011-12-30T16:31:56.871-05:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2011-12-30T16:31:56.871-05:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="+18" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Parte V" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Desde el infierno con amor: El último día de la ex-vida cotidiana del Reverndo Nox" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Tomo I" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="U-mangadelvalle" /><title>Parte V: Desde el infierno, con amor: El último día de la ex-vida cotidiana del Reverendo Nox</title><content type="html">
&lt;p&gt;&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/A-Tk64IkmMB_4TVjnzFjZpK0DVM/0/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/A-Tk64IkmMB_4TVjnzFjZpK0DVM/0/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;br/&gt;
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&lt;br /&gt;
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Recuerdo una canción que mamá cantaba cuando yo era pequeño, la canción decía algo como «Ve y dilo a la montaña, di que hay alguien que te cuida mientras duermes». Luego un negro convirtió esa canción en una mezcla Reggaeton-pop de mierda que tenía un video con mujeres en bikini. Jamás volví a mirar a mamá a los ojos. Cuando pienso en mamá veo mujeres bailando. Mamá se ha ido, como Pilarika, pero ya de eso hace mucho tiempo. Mientras nos despedíamos, Indio tarareaba la canción de mamá. Ahora sé que hasta los drogatas tienen sentimientos. &lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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Palpo con mi mano derecha el teléfono en el bolsillo. Quiero ir a la pensión y revisar todo el material que me ha dado el Doctor Rata. Salgo de la zona industrial. Avenida. Cine XXX. Hoy: «Quema de brujas calientes». En el poster aparecen dos rubias lamiéndose los senos, en el fondo hay muchas más mujeres y unos tipos disfrazados de campesinos que intentarán quemar a las brujas. Imagino que las mujeres desnudas son las brujas. La industria porno es la única que no ha decaído en Red City, los directores de estas películas son tipos sin un mínimo de escrúpulos aunque, yo cambiaría sin remordimientos mi trabajo por el de cualquiera de esos animales. &lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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En la misma acerca del cine hay una mujer que reparte una historieta acerca del líder. Gratis. La historieta tiene buena pinta. En la portada está una imagen del Reverendo Nox en la que parece una mala mezcla entre Superman y Jesucristo. Frente al cine hay un drogata que tiene cara de querer masturbarse con el poster publicitario de las brujas. De ser drogata también me masturbaría frente al cine. La mujer me ofrece la historieta. La tomo. La mujer sonríe. Escupo. La mujer sigue sonriendo. Un vistazo a la historieta: primera viñeta: El Reverendo Nox aún no se ha convertido en líder de nada, pero ya es uno de los pocos ricos de Red City. En la viñeta va conduciendo un auto descapotado, sonríe. Estos tipos siempre sonríen mientras conducen autos descapotados en las historietas. Al margen derecho de la página hay un texto que ubica al lector en el ambiente: El día en que el Reverendo Nox sufrió el accidente que lo convirtió en el Reverendo Nox. &lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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Hoy Red City huele a ciudad en problemas. Hay líos a unos metros de distancia. Camino. Hay un montón de chicos saqueando un centro comercial dedicado a la venta de de fuegos pirotécnicos. Los ladrones no superan los quince años pero son expertos en el arte de destruir cosas. Uno de ellos es un niño de menos de doce años. Cuando me ve, sonríe y me lanza una piedra. La piedra golpea a la mujer de las historietas. La mujer cae. Las historietas vuelan como avioncitos en picada. &lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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Tengo un trabajo decente. Red City me la pone fácil. Por mí que la ciudad se siga desmoronando lentamente. Siempre existirán lectores de periódicos. Capturo la escena, una, dos, tres, muchas veces. Algunos de los ladrones empiezan a marcharse. Cargan sus morrales con explosivos, se montan a sus bicicletas y chao al desastre. La policía llega y llena todo con gases lacrimógenos. Los ladrones se cubren la cara con sus camisetas. La mujer de las historietas sigue en el suelo. Pobre mujer, tiene una hermosa sonrisa. Un policía golpea a uno de los ladrones. El niño llora. El policía ríe. Esta podría ser la portada de la sección de la página 3A. El drogata que quería masturbarse se ha largado. Ha hecho bien. Debería largarme. Un policía viene hacia mí y me señala. Le saco una foto impresionante. Mi mejor foto en meses. Sigo capturando la vida de Red City. No me muevo y sé que ya debería estar a kilómetros de aquí. El policía tapa la lente de la cámara con su mano. Me la arrebata. Le digo que soy fotógrafo de Despierta Red City, entonces el policía me da un golpe con la macana como para dormir a un elefante. Caigo. Ahora imagino como se siente la mujer que repartía las historietas. El policía manda a volar mi cámara, un ladrón que escapa, la pisa con las llantas de su bicicleta y la vuelve puré. &amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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En las viñetas de la página siguiente están los pensamientos del Reverendo Nox mientras conduce por la autopista. Los colores de la historieta son intensos y tiene poco texto. Genial para cuando se está golpeado y en el suelo. El narrador de la historieta dice que el Reverendo Nox iba, justo en ese momento, a ayudar a unos drogatas que necesitaban rehabilitarse. En la versión real de la historia, el Reverndo Nox estaba más borracho que una cuba y viajaba al lado de una actriz en decadencia que le hacía un oral mientras él conducía. La mujer murió con el impacto y el Reverendo Nox también, justo eso lo convirtió en lo que es hoy. En la versión de la historieta, una ardilla se cruza en el camino del Reverendo Nox y este al tratar de esquivarla cae en una cuneta. El resultado en las dos versiones es el mismo. &amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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El policía ha pedido ayuda y ahora dos policías me dan patadas en el abdomen. Las botas y los trajes de la policía son negros. Recibo una patada en la cara. La bota está bien lustrada. El local comercial se está incendiando. Desde aquí escucho las explosiones. Algunos explosivos son de colores. Algunos salen disparados por la puerta del local y se estrellan en el edificio de en frente. Red City es toda una fiesta. Los niños ladrones ríen. Los policías ríen. Algunos policías han logrado atrapar algunos ladrones. Cada uno recibe un golpe a la cabeza con la macana. Los policías requisan a los chicos atrapados y los suben a un camión. Necesito dos patadas más para quedar inconsiente. Los policías no me dan más así que debo aguantarme el dolor sin llegar a dormirme.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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El viento ha movido la historieta y ahora se encuentra abierta en la última página. Me gustan estas historietas que van directo al grano. En la viñeta se nota al Reverendo Nox acostado sobre una camilla, lleno de tubos, con muchas partes de su cuerpo cambiadas por partes mecánicas: intestinos, pulmones, corazón, un ojo, un fémur, el Reverendo Nox se ha convertido en algo así como una nevera tamaña familiar, pero aún no respira, aún sigue muerto. En la viñeta, que sólo cubre una pequeña porción de la página, se destaca el lugar de la cirugía, se destaca en el fondo a los médicos. Una imagen pura, clara. No estuve ahí pero imagino que la escena real estaba más llena de sangre, con un pulmón por allí, intestinos por allá, cosas normales. &lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;
Los policías me levantan, me requisan, me sacan el teléfono del bolsillo, me quitan la mochila. Uno de ellos tira todo lo que me encuentra al fuego del local. Esa era la patada que necesitaba para desmayarme. Por unos instantes cierro los ojos y creo que podría dormirme ahí. El policía que me levantó me sacude. La historieta sigue en el suelo. La imagen que cubre casi la totalidad de la página: el reverendo Nox se ha despertado. Está sentado en la camilla, los médicos están asombrados. El dibujo de los médicos han sido perfectamente creado para que dé esa impresión. El Reverendo Nox dice: «Tuve un sueño». &amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;
Quisiera tener al Reverendo Nox en frente y decirle que yo también tuve un sueño pero que ahora me están subiendo a un camión de policía. &amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3234425248864513941-924867739978007943?l=u-mangadelvalle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/blogspot/EiudoV/~4/8NMlTx3xBlY" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://u-mangadelvalle.blogspot.com/feeds/924867739978007943/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://u-mangadelvalle.blogspot.com/2011/09/parte-v-desde-el-infierno-con-amor-el.html#comment-form" title="19 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/3234425248864513941/posts/default/924867739978007943?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/3234425248864513941/posts/default/924867739978007943?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/blogspot/EiudoV/~3/8NMlTx3xBlY/parte-v-desde-el-infierno-con-amor-el.html" title="Parte V: Desde el infierno, con amor: El último día de la ex-vida cotidiana del Reverendo Nox" /><author><name>Miguel Barrios Payares</name><uri>https://profiles.google.com/110001814222076229024</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="32" src="//lh3.googleusercontent.com/-Z3DmcMTPbF8/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAiM/ZwirqAFmN1k/s512-c/photo.jpg" /></author><thr:total>19</thr:total><feedburner:origLink>http://u-mangadelvalle.blogspot.com/2011/09/parte-v-desde-el-infierno-con-amor-el.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;DEAHR3o8eSp7ImA9WhdWEEQ.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-3234425248864513941.post-8832692714109576347</id><published>2011-09-02T17:55:00.000-05:00</published><updated>2011-09-03T19:38:56.471-05:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2011-09-03T19:38:56.471-05:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Parte IV" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="+18" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Tomo I" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Desde el infierno con amor: Todos somos amigos del Doctor Rata" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="U-mangadelvalle" /><title>Parte IV: Desde el infierno, con amor: Todos somos amigos del Doctor Rata</title><content type="html">
&lt;p&gt;&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/EOT8DxPqIjmRs3lhwxHYKegFRP8/0/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/EOT8DxPqIjmRs3lhwxHYKegFRP8/0/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;br/&gt;
&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/EOT8DxPqIjmRs3lhwxHYKegFRP8/1/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/EOT8DxPqIjmRs3lhwxHYKegFRP8/1/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;i&gt;&lt;a href="http://u-mangadelvalle.blogspot.com/2011/08/parte-iii-desde-el-infierno-con-amor_26.html"&gt;Clic par leer el capítulo anterior&lt;/a&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://u-mangadelvalle.blogspot.com/p/capitulos.html"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;i&gt;Clic para ir a la lista de capítulos&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;i&gt;&amp;nbsp;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;
El poeta y su novia salvaron algunas cosas de mi
habitación y las pasaron al piso de abajo. Ese piso aún huele a la señora
Federica. Ahora el poeta me regala café y dos cigarrillos, uno encendido. El cigarrillo
sabe a papel higiénico usado. El poeta habló con la dueña de la pensión y esta
permitió que pasaran todas mis cosas al piso de la señora Federica. Como la
señora Federica no tenía familia conocida, me he apropiado de sus cosas: un sofá,
una cama, una estufa y un reloj de pared. También una foto de cuando era joven.
La foto irá directo al canasto de la basura. El poeta y su novia han salido del
piso. Estoy recostado sobre el sofá y veo en el techo la mancha de sangre que
conmocionó a la señora Federica: esa es la sangre de Pilarika. Quisiera encontrarle
una forma particular a esa mancha pero no encuentro nada que la describa con
claridad. Quiero creer que la mancha tiene forma de mariposa y recordar a
Pilarika como una mariposa, o al menos recordarla como una mancha de sangre con
forma de mariposa, pero la mancha que está en el techo es simplemente una
mancha color marrón cerca de la bombilla de luz.&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;
Al salir del periódico llamé a un drogata llamado Indio.
La única forma de encontrar, llegar con vida y salir intacto del barrio donde
vive el Doctor Rata, es con un drogata al costado que sirva como pasaporte. Indio
ha prometido llevarme directo a la cueva del Doctor Rata si le consigo una
entrada a cualquiera de los puticlubs del Señor Azul. Hecho, le dije por
teléfono. Creo que Indio se emocionó por lo que cuadró una cita de inmediato.
En un rato debo encontrarme con Indio en un bar llamado Los tres gatos muertos,
de allí me llevará donde el Doctor Rata. La señora Federica no usaba ceniceros.
No veo ninguno a la mano. Tiro la colilla al piso. Enciendo el otro. La
habitación huele a anciana. El poeta ha dejado los expedientes sobre la mesa de
la entrada: la misma basura de escritura policial. Los cargo en la mochila y me
los llevo. Salgo del la pensión. Hay una capa espesa de smock que cubre el
ambiente. Unos niños juegan al costado de la calle con un balón desinflado. Es
un día pésimo para estar vivo en Red City. &lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;
Tomo un bus con dirección a las cloacas. El bus es una lata de
sardinas tamaño familiar, algo así como un cohete casero con llantas. Recorrer
veinte kilómetros en uno de estos es deporte extremo. Me bajo en tanto me
siento cerca de Los tres gatos muertos. La zona es un moridero de lo peor en
Red City. Es la zona industrial que produce todo el metal y el plástico de la
ciudad. Aquí los drogatas están por todos lados, aquí son los reyes. Hay un
grupo de religiosos cantando algo sobre el líder. Son fanáticos que llevan sus
órganos mecánicos al descubierto. Noto a uno con un pie de acero, sucio. El pie
se le llena de barro y polvo. Otro lleva una cámara de vídeo en lugar de su ojo
derecho. Quiero salir corriendo. Un drogata se me acerca y dice que me consigue
lo que quiera: somníferos, antidepresivos, cualquier medicina, cualquier
pastilla que se pueda fabricar, él la tiene. Lo aparto. Sigo caminando, busco
el letrero que anuncie “Los tres gatos muertos”. El drogata se acerca de nuevo
y dice que puede conseguir sexo con una &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;mecánica&lt;/i&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt; a bajo costo. Lo miro, por un momento me detengo pero de
inmediato continúo caminando. Ataca de nuevo y dice que puede conseguirme
implantes mecánicos y al cirujano sin tener que declarar nada ante el
Ministerio de Salud. Me doy vuelta y lo golpeo. El tipo cae sentado contra el
suelo. Por un momento creo que todos me miran. Por un momento creo que toda la
calle queda en silencio. Quiero algo de beber. Algo más fuerte que el café que
me dio el poeta. En una puerta al costado izquierdo encuentro el letrero que
busco. Entro. El drogata se queda sentado. Las voces y el ambiente de la calle reviven
nuevamente. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;
&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;La mujer que atiende la barra de Los tres gatos muertos se hace
llamar Katia, eso me dice. A mi costado, recostados contra la barra, están dos tipos discutiendo por el partido de béisbol que transmiten en el televisor del
bar. Le pido a Katia una copa de algo fuerte. Sonríe. Dice que ya sabe qué
necesito. Aquí todos creen saber lo que necesito. Katia entra al almacén de Los tres gatos muertos. Esa mesera tiene un culo bastante
decente. Sale del almacén. Trae una copa en su mano. Golpea la barra con ella y
espera a que me la tome. Color de la bebida: gasolina roja. Sabor de la bebida:
gasolina a secas. Quiero clavarle los dientes a la barra. Eso es algo más
fuerte que lo que yo buscaba. Le pregunto a Katia qué diablos me dio. La bebida
de la casa, me contesta. Katia es una mujer sonriente. Se nota que a Los tres
gatos muertos no llegan muchos desconocidos. La mesara llamada Katia tiene,
también, unas tetas bastante decentes. Katia sonríe y sus tetas saltan cuando lo hace. Katia cuenta un poco acerca de su vida y cree que la
escucho. Estoy mareado. Dice que le parezco lindo, que hoy los tipos no se
detienen a escuchar lo que piensan las mujeres. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;
&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Katia me pregunta si deseo una copa más a su cuenta. No todos los
días se recibe un matarratas gratis. Le digo que sí. Katia sonríe. Se dirige al
almacén por otra de esas bebidas. Doy un rodeo a la barra y la sigo hasta
adentro del almacén. El almacén es una colección de estantes con botellas casi
vacías. Katia está de espaldas. De cerca, Katia tiene un culo de espectáculo. Traigo
a Katia hacia mí y estoy seguro que siente la rigidez de mi miembro contra su
culo. Aprieto ese culo con mis manos. Entierro mis dientes contra la piel de
su hombro. Katia huele a la bebida que me sirvió. Subo la falda de Katia, en la
parte frontal de la falda y la camisa que lleva puesta dice en letras
mayúsculas: Bienvenidos a Los tres gatos muertos. Desabrocho mi pantalón, lo
bajo y lo sostengo con las piernas. Penetro a Katia. Afuera alguien golpea la
barra. Aprieto las tetas de Katia. Duras. Katia huele a licor barato. Lamo el
cuello de Katia. Ella entrecierra los ojos y gime. La penetro con fuerza. Clavo
mis uñas en la piel de Katia. Katia tiembla. Alguien afuera golpea la barra. Katia
gime. Entreabro la boca cuando la penetro. Afuera alguien golpea la barra y
grita. Alguien pide un buen trago de la casa. Katia quiere zafarse. Continúo.
Katia se menea un poco y de inmediato quiero venirme. Alguien afuera amenaza con
destruir el lugar si en ese mismo instante no le sirven una bebida de la casa. Katia
gime. Saco mi pene y me corro sobre su pierna izquierda. Se me fue media
existencia en esa corrida. Afuera alguien dice «En dónde te has metido puta».
Katia se arregla para atender la barra, no le da tiempo de limpiarse. Me
arreglo y salgo primero. El hombre que gritaba es Indio. Cuando Indio me ve,
sonríe. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;
&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Katia sale con dos bebidas, una en cada mano. Indio me pregunta si
ya probé la bebida de la casa. Con la cabeza le contesto que sí. Dice que una
sola de estas copas es capaz de matar a tres gatos al instante. Sonríe. Dice
que al menos somos más grandes que los gatos. Está dispuesto a llevarme de inmediato
a la casa del Doctor Rata. Indio pregunta si conozco al Doctor Rata, le digo
que sí, que es mi amigo. Él dice «Claro, todos somos amigos del Doctor Rata». Pago dos de las
bebidas. Katia dice que una es por cuenta de la casa. Le digo que pronto
volveré a pasar por Los tres gatos muertos. Creo que intuye que le miento.
Adiós, salimos del bar. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;
&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Desde que salimos de Los tres gatos muertos hemos caminado unos
quince minutos por una serie de callejones y pasadizos y al parecer no estamos
cerca. Pregunto a Indio si falta mucho. Dice que estamos por llegar. Repite
esas palabras cada vez que me ve mirar hacia atrás. Hay cucarachas y ratas por
todas partes. Qué asco, dice Indio, dice que ni siquiera él vive así. Patea un
portón de latas. Entramos a un edificio más oscuro y denso que cualquier lugar
en Red City. Un hombre alto, negro, de unos ciento cincuenta kilos nos detiene.
Indio sale al paso y dice que necesitamos ver al Doctor Rata. El hombre
extiende la mano. Indio extiende su mano hacia mí. Pongo todo lo que me queda
en los bolsillos. Indio lo recibe y lo entrega al tipo. Nos dice que sigamos. El tipo nos desea un gran día. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;
&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;-&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;
&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;La habitación iluminada tiene pantallas con datos corriendo, con
vídeos de las cámaras de la ciudad, en una pantalla se repite el momento en que
golpeo al drogata frente a Los tres gatos muertos. El Doctor Rata dice saber el porqué de nuestra visita. En el
caso del Doctor Rata su fama es pequeñísima en comparación con lo que él es. El
Doctor Rata fue el primer invadido por la mecánica. Uno de sus brazos es de
acero reluciente y está descubierto. Parte de su nuca está mezclada con cables que
se conectan a sus arterias y tendones y se extienden por toda la columna. En la
parte baja de la cabeza tiene un hueco que contiene un puerto para conectarse
directamente a las redes de la ciudad. El Doctor Rata toca ese hueco y dice,
sin voltearse, que él es único en la especie. Dice que ya debemos irnos, que le
debemos un favor, y que nos buscará cuando necesite cobrarlo. Le digo que no he
obtenido ninguna respuesta. Debe darme algo de lo que vine a buscar.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;
&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;El Doctor
Rata se voltea, me mira con las cámaras de vídeo que tiene por ojos. Todas las
pantallas de la habitación cambian y nos muestran lo que él ve en este momento:
Indio parece más pequeño que yo en las pantallas, se nota asustado. Yo parezco
más imbécil que de costumbre. El Doctor Rata dice que la información ya está
cargada en mi teléfono. Pregunto qué sabe él de la muerte de Pilarika. Dice que
Pilarika no está muerta, que ninguna de las mujeres ha muerto. Le digo que vi
los charcos de sangre en que se convirtieron. El Doctor Rata repite que ninguna
de las mujeres ha muerto. El Doctor Rata añade: al menos ninguna de las
originales. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3234425248864513941-8832692714109576347?l=u-mangadelvalle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/blogspot/EiudoV/~4/2cgCiHffKSg" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://u-mangadelvalle.blogspot.com/feeds/8832692714109576347/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://u-mangadelvalle.blogspot.com/2011/09/parte-iv-desde-el-infierno-con-amor.html#comment-form" title="9 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/3234425248864513941/posts/default/8832692714109576347?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/3234425248864513941/posts/default/8832692714109576347?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/blogspot/EiudoV/~3/2cgCiHffKSg/parte-iv-desde-el-infierno-con-amor.html" title="Parte IV: Desde el infierno, con amor: Todos somos amigos del Doctor Rata" /><author><name>Miguel Barrios Payares</name><uri>https://profiles.google.com/110001814222076229024</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="32" src="//lh3.googleusercontent.com/-Z3DmcMTPbF8/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAiM/ZwirqAFmN1k/s512-c/photo.jpg" /></author><thr:total>9</thr:total><feedburner:origLink>http://u-mangadelvalle.blogspot.com/2011/09/parte-iv-desde-el-infierno-con-amor.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;CU4GRHk5eip7ImA9WhdXGUQ.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-3234425248864513941.post-20059521616743986</id><published>2011-08-26T00:07:00.000-05:00</published><updated>2011-09-02T15:05:25.722-05:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2011-09-02T15:05:25.722-05:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Desde el infierno con amor: Follow the leader" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="+18" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Parte III" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Tomo I" /><title>Parte III: Desde el infierno, con amor: Follow the leader</title><content type="html">
&lt;p&gt;&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/7QltrzQ1ggIB9d8v5-Xn1jkD_VM/0/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/7QltrzQ1ggIB9d8v5-Xn1jkD_VM/0/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;br/&gt;
&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/7QltrzQ1ggIB9d8v5-Xn1jkD_VM/1/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/7QltrzQ1ggIB9d8v5-Xn1jkD_VM/1/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: x-small;"&gt;&lt;i&gt;&lt;a href="http://u-mangadelvalle.blogspot.com/2011/08/parte-ii-desde-el-infierno-con-amor-me.html"&gt;Clic para leer el capítulo anterior&lt;/a&gt; &amp;nbsp;- &amp;nbsp; &lt;a href="http://u-mangadelvalle.blogspot.com/p/capitulos.html"&gt;Clic para ir a la lista de capítulos&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;
La mujer que está en la habitación de en frente se llama Brigitte como Brigitte Bardot, pero no se le parece en nada. Ahora mismo la mujer que tengo en frente está medio vestida con plumas y baratijas que simulan piedras preciosas. Estoy casi muerto y me duele la cabeza como a un demonio. Han pasado cuatro días desde el incidente frente al edificio de&amp;nbsp;&lt;i&gt;National Electronics Co&lt;/i&gt;, Lisa ha permitido que me quede en la habitación que utiliza para su trabajo en el Griegas. El Griegas es un antro detestable, pero para un animal sin casa, como yo, esto puede ser toda la comodidad que necesito. He perdido a Pilarika. La cámara está al costado derecho. Reviso las capturas: un montón de fotos malas y desenfocadas: charcos de sangre, manifestantes adolescentes, en la última fotografía las posibles piernas de Pilarika. No he follado en cuatro días y creo que me podría morir por abstinencia. A la mujer, Brigitte, se le nota un culo aguado. Estoy tan mal que ese culo me provoca una erección tremenda. Si entra a esta habitación podría devorarla en un segundo. Tendría que cerrar los ojos, pero lo haría. Si una vieja no me gusta procuro cerrar los ojos mientras se lo hago para no guardar malos recuerdos.&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;
&lt;span lang="ES"&gt;Lisa entra a la habitación y dice que debo largarme. Lisa es una mujer débil, pero se le nota convencida. No discuto. Toco el hematoma que tengo en la cabeza: todavía está inflamado y caliente. Lisa me dice adiós, me da dinero y tres recortes de periódico. Lisa es la mejor puta que conozco. En los recortes están registradas más desapariciones. Lisa me dice que el poeta de la pensión ha apartado dos de los expedientes de las nuevas desapariciones. Igual que las anteriores: mujeres, jóvenes, menores de 25. Debo ir a la pensión. Le digo a Lisa que quiero follar. Me dice que está en el trabajo y que debo pagarle. Me largo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;
&lt;span lang="ES"&gt;Las calles de Red City apestan. Llevo las manos en los bolsillos. En uno de ellos el teléfono. Tres mensajes idénticos en la pantalla: «Azul». Mi jefe es el peor tipo del mundo y yo soy el peor fotógrafo del mundo. Debo ir a Despierta Red City de inmediato. La fealdad de las calles de Red City se oculta tras capas espesas de smock. Las calles de Red City son una gran venta de chucherías. La ciudad se siente en calma pero en cualquier momento estallará. No sé si hoy o mañana, pero estallará. Hay una pantalla gigante en el techo de un almacén. Publicidad a muy alto costo. Se lee de la pantalla: «Somos más que pedazos de carne y hueso». Luego de la frase, aparece la imagen de un tipo vestido con una túnica blanca. El tipo se hace llamar Reverendo Nox. El tipo apesta pero hay un montón de gente viendo directo a la pantalla. La gente grita «Sigan al líder» «Acepta tu evolución».&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;
&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;
&lt;span lang="ES"&gt;Esta gente es la otra cara de la moneda en Red City. Por un lado los manifestantes que atacaron el edificio de&amp;nbsp;&lt;i&gt;National Electronics Co&lt;/i&gt;, esos son adolescentes y pelean por cualquier cosa, son los desesperanzados de la ciudad. Por el otro lado de la moneda están los que ven a la pantalla: religiosos y siguen al Reverendo Nox. Cada uno de los que sigue al Reverendo Nox tiene por lo menos un órgano mecánico. El anuncio de la pantalla se ha terminado y la gente sigue gritando y aplaudiendo. Algunos entregan volantes que tienen impreso el rostro del Reverendo Nox y direcciones de los lugares donde él aparecerá. El mensaje del Reverendo Nox es claro: «La salvación está en la evolución de las almas», eso dice el volante. Nox era un millonario normal hasta que tuvo un accidente y se le declaró muerto duarante varias horas. &lt;i&gt;National Electronics Co&lt;/i&gt; lo resucitó implantándole decenas de partes mecánicas. A partir de ese momento Nox se convirtió en el Revendo Nox, trajo un nuevo mensaje, compró gran parte de &lt;i&gt;National Electronics Co&lt;/i&gt; y fundó la nueva Religión.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;
&lt;span lang="ES"&gt;El poeta de la pensión tiene más expedientes. Pilarika se ha ido. Estas calles huelen a infierno. La gente se aglomera de nuevo. Del almacén, sin que nadie lo presintiera, sale el Reverendo Nox. La gente grita. Es una escena deprimente. El Reverendo Nox los toca, ellos lloran al ser tocados. Unos tipos custodian al Reverendo Nox por todos los costados. El Revendo Nox se regresa, entra y se pierde detrás de los vidrios del almacén. La gente parece sentirse alegre. Me largo de este lugar. Ni siquiera intenté sacarle una foto a ese tipo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;
&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;
&lt;span lang="ES"&gt;-&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;
&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;
&lt;span lang="ES"&gt;Una explosión me sacude. Caigo al piso. Todo queda en silencio. Veo lo que sucede como televisión con el &lt;i&gt;mute&lt;/i&gt; activado. Hay montones de personas despedazadas: Brazos, piernas, cabezas, sangre, mucha sangre. Alguien quería muerto al Revendo Nox. Demonios, todo está en silencio. Saco la cámara, enfoco, aprieto. Nada. La cámara ha debido descomponerse con el golpe. Me habría sacado un dineral fotografiando esta carnicería. Este es el tipo de escena que le gusta al señor Azul para primera plana de Despierta Red City. Estas son las fotografías que pagan mi comida. Sigo sin poder oír.&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;Hay vidrios rotos por todas partes. Una mujer sin piernas se arrastra hasta el otro lado de la calle. Saco el teléfono. Fotografío a la mujer. En el primer plano de la imagen se verá una estela de sangre que dejó la mujer al arrastrarse. Me largo. Camino. La gente corre hacia el lugar de la explosión. Yo huyo en sentido contrario. Red City es la peor pesadilla de un asesino serial. &amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;
&lt;span lang="ES"&gt;Las oficinas de Despierta Red City están ubicadas en un edificio que está a punto de derrumbarse. El edificio es una muestra a pequeña escala del estado de Red City. Entro. En la recepción está una mujer llamada Ka. Me mira con asco. Escupo. Ka contrae los hombros. Le entrego el teléfono y le cuento lo del Reverendo Nox. Justo lo que se necesita para la edición de mañana. Le pido el dinero correspondiente al archivo. Me entrega el teléfono y me da poco menos de la mitad de lo que yo espero. Antes que pueda decir algo ella me grita que le debo al periódico una buena cantidad: Cuatro días de atención médica, hospedaje y comida. El señor Azul es una mierda. Ka dice que debo largarme de la recepción. La miro y quiero follármela. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;
&lt;span lang="ES"&gt;De nuevo a la calle. Pilarika se ha ido. Debo ir por los expedientes que tiene el poeta. Esos expedientes dirán lo mismo. Necesito más que eso. Necesito información de verdad. Debo usar el recurso que no se debe usar: El Doctor Rata. &amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3234425248864513941-20059521616743986?l=u-mangadelvalle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/blogspot/EiudoV/~4/1eGkcQAtqec" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://u-mangadelvalle.blogspot.com/feeds/20059521616743986/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://u-mangadelvalle.blogspot.com/2011/08/parte-iii-desde-el-infierno-con-amor_26.html#comment-form" title="6 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/3234425248864513941/posts/default/20059521616743986?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/3234425248864513941/posts/default/20059521616743986?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/blogspot/EiudoV/~3/1eGkcQAtqec/parte-iii-desde-el-infierno-con-amor_26.html" title="Parte III: Desde el infierno, con amor: Follow the leader" /><author><name>Miguel Barrios Payares</name><uri>https://profiles.google.com/110001814222076229024</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="32" src="//lh3.googleusercontent.com/-Z3DmcMTPbF8/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAiM/ZwirqAFmN1k/s512-c/photo.jpg" /></author><thr:total>6</thr:total><feedburner:origLink>http://u-mangadelvalle.blogspot.com/2011/08/parte-iii-desde-el-infierno-con-amor_26.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;DUEER34_fCp7ImA9WhdUEk8.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-3234425248864513941.post-2524463619662167205</id><published>2011-08-18T17:46:00.002-05:00</published><updated>2011-09-28T11:33:26.044-05:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2011-09-28T11:33:26.044-05:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Underground" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="+18" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Parte II" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Tomo I" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Desde el infierno con amor: Me llamo Rojo" /><title>Parte II: Desde el infierno, con amor: Me llamo Rojo</title><content type="html">
&lt;p&gt;&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/_AU_zRWLEGBvMPRcBysJUJhXWj0/0/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/_AU_zRWLEGBvMPRcBysJUJhXWj0/0/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;br/&gt;
&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/_AU_zRWLEGBvMPRcBysJUJhXWj0/1/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/_AU_zRWLEGBvMPRcBysJUJhXWj0/1/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;i&gt;&lt;a href="http://u-mangadelvalle.blogspot.com/2011/08/parte-i-desde-el-infierno-con-amor.html"&gt;Clic para leer el capítulo anterior&lt;/a&gt;&amp;nbsp; &lt;a href="http://u-mangadelvalle.blogspot.com/p/capitulos.html"&gt;- Clic para ir a la lista de capítulos&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
En la salida de la pensión, por el corredor que da directo a la calle sacan a una persona en una camilla. Está cubierta por un paño negro. Está muerta. Pilarika. Corro, no hay policías. Me esperan adentro o ya se largaron. Así son las cosas en Red City: Me caerán cuando menos lo espero o les dio hambre y se largaron. Me abro paso por entre la gente que mira la salida del cadáver. Levanto la manta: La señora Federica tiene cara de estar bien muerta. Tiene cara de terror. Suspiro. Nadie llora. La señora Federica fue profesora en un colegio de mierda por más de treinta años, vivía en la pensión y nunca cobró su jubilación. Pobre vieja. Entro a la pensión, paso el corredor, el lavadero, subo las escaleras. En mi habitación hay unos tipos recogiendo muestras de sangre del piso. De tanto en tanto, el gato Bush lame la sangre: Tiene los bigotes y las patas manchadas. El cuarto parece retratar un holocausto, parece una escena de &lt;i&gt;The Shining&lt;/i&gt;. No me detengo. En el corredor está Lisa. A su lado están dos personas más. En el momento siguiente me enteraré de que son los poetas que viven a mi lado. Los poetas huelen a colilla de cigarrillo, pero no se parecen en nada a la idea mental que me hacía de ellos. El hombre es largo y rubio. La chica es baja y de pelo oscuro. Me quedo al lado de Lisa. No la saludo. Ella comienza a hablarme. Me dice que todo el alboroto se formó cuando la señora Federica pegó un grito espantoso y despertó a todos en la pensión. La vieja Federica ocupa uno de los cuartos que está en la parte de abajo. Justo el que está debajo del mío. Algunos fueron a ver que le pasaba a la vieja. Cuando llegaron, tenía una taza de café en una mano y con la otra señalaba al techo. Creen que la vieja tomó del café que estaba sobre la mesa, la cosa es que la sangre de Pilarika se resumió por el piso y comenzó a caer a cuentagotas sobre su tasa, mezclándose con el café. Al darse cuanta de que había bebido su café revuelto con sangre, la pobre vieja se infartó. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pobre vieja. Aún no resuelvo lo de Pilarika. Pilarika se ha convertido en un charco de sangre y hay una anciana muerta. Pilarika se ha ido como las demás. A estas horas Lisa no parece la puta que trabaja en el Griegas. A esta hora Lisa parece simplemente una puta trasnochada. Lisa me toma de la mano y me arrastra a su cuarto. Dice que debo descansar. Su idea de descansar es chuparme el pene o mostrarme su trasero y hacer que la penetre por pocos minutos. Estoy dispuesto a relajarme pero sigo pensando en Pilarika. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El cuarto de Lisa es aún mucho más desagradable que el mío. Cerca de la ventana tiene un colchón roto, al lado un cenicero y del otro lado un montón de ropa colgando de una cuerda. El cenicero está lleno. Lisa me explica que no encontré policías porque no hay crimen. Si no hay cadáver no hay crimen y el único cadáver en esta pensión era el de nuestra vecina. Aunque claro, quedaron los técnicos recogiendo muestras. Lisa cree que sellarán la habitación hasta que los de control de enfermedades limpien el reguero que ahora es Pilarika. Ok. Ahora estoy sin Pilarika y sin un lugar para dormir. Los policías dijeron que volverían: «La investigación apenas comienza». &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En este momento estoy penetrando a Lisa por el culo. Lisa es lo más parecido que tendré a una amiga. Es silenciosa y aún es una puta hermosa. Me dice Rojo, quiero que descanses. Rojo, quiero que te vengas. Aprieto a Lisa por las nalgas y quiero que se calle. Empujo con todo lo que tengo. Empujo hasta metérselo totalmente. Lisa grita. Se sacude. Se suelta de mí. Grita, dice Rojo, y el sonido que sale es profundo y destartalado, como el de una guitarra rota. Alguien debe pensar que pronto habrá otro cadáver en la pensión. Lisa tiene un culo hermoso, es lo único que sé. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lisa quiere un cigarrillo. No pregunta por Pilarika pero sé que más de una vez la vio entrar a mi cuarto. Me pregunta qué pienso hacer. Le contesto que de momento darme un baño y cambiarme mi camiseta de Superman. Luego averiguaré qué demonios pasó con Pilarika. La gente no se disuelve de un momento a otro. Voy al cuarto de baño. El agua que sale por la regadera es salada y castaña. Tengo la misma erección de hace cinco minutos. Lisa viene a pajearme, quiere que mi semen corra por el desaguadero de su baño. Lo logra. Se va. No me importa que diablos haga después. Me gusta el sonido del agua al caer sobre el piso. El agua me ayuda a pensar. Estoy en un lío. Pilarika se ha ido. Estamos encerrados como sardinas en Red City. Parecemos ratas y no hay escapatoria. Lisa habla desde afuera, dice traer noticias. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El poeta que vive a mi lado, en algún momento se graduó en la facultad de Leyes y trabaja archivando documentos para la policía, eso dice Lisa. Lisa cree que él puede ayudarme. Habló con el poeta mientras yo me duchaba. El poeta también cree que puede ayudar. No sé por qué, pero donde hay poetas las cosas terminan saliendo mal. El teléfono timbra. Es el señor Azul. El trabajo no termina. Ya sabe que no me han detenido y que no han formulado cargos contra mí. Cosas menores, me dice. Asiento con la cabeza como si él pudiera verme. Debo fotografiar un coctel de una exposición de pintura. Red City está por arder y el señor Azul quiere que le saque fotos a un pintor. Digo que iré. Queda el tiempo suficiente para ir por los archivos que pueda conseguir el poeta y para llegar hasta la Sala General de Exposiciones de Red City. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Me he embarcado en el Renault 4 que conduce el poeta. A su lado está su novia. En la parte de atrás vamos y Lisa y yo. El Renault se tira hacia la izquierda y el poeta está en una constante lucha por no estrellarse. Red City tiene un cielo gris que es muy parecido a la estática del televisor. En Red City los días son feos y las noches parecen el peor rincón del infierno. Un poco de luz se cuela entre las nubes e ilumina los ventanales rotos de los edificios. Los edificios son las ruinas de las ruinas de lo que un día fue Red City, los edificios parecen ancianos con dientes podridos.   &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Creo que me he dormido por un buen tiempo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El poeta está al borde de la calle hablando con Lisa. Le susurra por un par de segundos, al notar que lo observo, se separa de ella. Lisa entra al Renault 4 y me entrega una carpeta: los expedientes de las mujeres desaparecidas. La foto de Pilarika en uno de los archivos me recuerda que no tengo donde dormir. Me recuerda el charco de sangre que hay en el cuarto de la Pensión. Leo. Reviso uno a uno los expedientes. Las mujeres desaparecidas, incluida Pilarika, fueron encarceladas en más de una ocasión por protagonizar protestas contra&lt;i&gt; National Eletronics Co&lt;/i&gt;. Las tres mujeres se ven hermosas en las fotografías, ninguna supera los 25 años. Las protestas por las que encarcelaron a las mujeres son recientes. Hace menos de cinco minutos se ha formado una contra el edificio de una compañía que vende partes orga-mecánicas. Algunos chicos vapulean el Renault 4 y gritan consignas contra la Tecnohumanización. Por cada chico llegará un policía. La manifestación se disolverá. Quedarán unos vidrios rotos y uno que otro herido. Mientras tanto, intento saber qué más tienen en común Pilarika y el resto de chicas desaparecidas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una piedra se estrella contra el vidrio panorámico del Renault 4. El poeta y su novia gritan. Lisa se acuesta sobre mis piernas. Yo también grito. Les digo que debemos salir del carro. El poeta cree que es mejor arrancar y largarnos. Lo intenta pero el encendedor se atasca. Los agitadores zarandean el carro y salimos como podemos. Uno de los manifestantes le prende fuego al Renault 4. El poeta llora. La calle es confusión y piedras voladoras. Saco la cámara y le apunto a todo cuanto puedo: El carro del poeta, el poeta llorando, la novia del poeta abrazando al poeta, Lisa defendiéndose de un manifestante, el edificio de &lt;i&gt;National Electronics Co.&lt;/i&gt;, un manifestante en una Bmx.  En la lente de la cámara enfoco a una mujer. Una mujer idéntica a Pilarika. No, no existe una mujer idéntica a Pilarika. La mujer debe ser Pilarika. Me levanto y voy hacia ella. La mujer lanza una piedra contra un comando antidisturbios que acaba de llegar. Me acerco. Alguien me da un golpe en la cabeza. Caigo. Me revuelco en el suelo. Veo las piernas de la mujer moverse hacia otro lugar. Tiene bellas piernas, como Pilarika. Estoy boca arriba respirando como animal. El fuego que consume al Renault 4 hace ver rojo el cielo. Red City arde.  &lt;/div&gt;
&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3234425248864513941-2524463619662167205?l=u-mangadelvalle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/blogspot/EiudoV/~4/3UncO_erY-o" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://u-mangadelvalle.blogspot.com/feeds/2524463619662167205/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://u-mangadelvalle.blogspot.com/2011/08/parte-ii-desde-el-infierno-con-amor-me.html#comment-form" title="14 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/3234425248864513941/posts/default/2524463619662167205?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/3234425248864513941/posts/default/2524463619662167205?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/blogspot/EiudoV/~3/3UncO_erY-o/parte-ii-desde-el-infierno-con-amor-me.html" title="Parte II: Desde el infierno, con amor: Me llamo Rojo" /><author><name>Miguel Barrios Payares</name><uri>https://profiles.google.com/110001814222076229024</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="32" src="//lh3.googleusercontent.com/-Z3DmcMTPbF8/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAiM/ZwirqAFmN1k/s512-c/photo.jpg" /></author><thr:total>14</thr:total><feedburner:origLink>http://u-mangadelvalle.blogspot.com/2011/08/parte-ii-desde-el-infierno-con-amor-me.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;CkEAQHY5fSp7ImA9WhRWEkU.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-3234425248864513941.post-4185162400687505353</id><published>2011-08-09T10:19:00.000-05:00</published><updated>2011-12-30T16:30:41.825-05:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2011-12-30T16:30:41.825-05:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="+18" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Parte I" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Desde el infierno con amor: Amanecer - Desaparecidos" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Tomo I" /><title>Parte I: Desde el infierno, con amor: Amanecer - Piel</title><content type="html">
&lt;p&gt;&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/BOYr4z7o7KXtd-neC9g4m2QyFvU/0/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/BOYr4z7o7KXtd-neC9g4m2QyFvU/0/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;br/&gt;
&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/BOYr4z7o7KXtd-neC9g4m2QyFvU/1/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/BOYr4z7o7KXtd-neC9g4m2QyFvU/1/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;
&lt;span lang="ES"&gt;Hoy Pilarika duerme a mi lado. Esta es una habitación de dos metros cuadrados y el calor es infernal. Apenas entra la luz de la luna por una orilla de la ventana, nada más. Hoy no hay energía eléctrica en Red City. Pilarika se mueve, se retuerce y suda. Imagino que sueña que está en el infierno. Tengo una habitación con un abanico, un radio y un horno microondas. Nunca he usado el horno. Creo que aún tiene adentro la garantía de uso. En el suelo está mi camiseta de Superman. La usé durante todo el día y la noche de ayer: huele a indio sudado. Me levantaré y la seguiré usando por al menos medio día más. En quince minutos me telefoneará el señor Azul: Han reportado otro charco de sangre como el del día de ayer: desaparición. Preguntaré dónde ocurrió. Él señor azul es un viejo rico y obeso, además es impaciente. Dirá que me apure, no puedo dejar que los de Medicina Legal acordonen la zona y no me dejen ver. Cortará la comunicación sin despedirse. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;
&lt;span lang="ES"&gt;Estoy en el callejón. He abandonado la cama y a Pilarika. Vivo en la habitación 03 del peor moridero que se puede costear un fotógrafo de mierda como yo. En el cuarto de al lado vive una pareja de poetas que nunca he visto. Sólo sé que están allí por el olor a cigarrillos baratos que sale de la habitación y porque a veces escucho a la chica leer los poemas de su pareja poeta. A lo alto, en una esquina del corredor vive un murciélago llamado Alejandro, con los poetas vive un gato llamado Bush. Todos los poetas son muy raros. En la habitación contigua vive una puta llamada Lisa que trabaja en el Griegas Night Club. He cruzado algunas palabras con ella en este corredor y muy pocas en el Griegas: el Griegas no sirve para hablar. Voy de vuelta a la habitación, el celular timbra.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;
&lt;span lang="ES"&gt;Han pasado treinta minutos. Estoy frente a una casa: justo la dirección que me dio el señor Azul. El señor Azul es el editor y dueño del periódico Despierta Red City. Yo soy el fotógrafo de la sección “Crónica roja”, página 3A (Si hay muchos muertos la sección puede cubrir las páginas cuatro y cinco). También tomo las fotografías de la sección “Culturales”. En el andén de la casa está un hombre, llora. Sabe, que su esposa estaba en la cama. Luego escuchó un grito y nada más. Al encender la luz notó que en lugar de su esposa había un charco de sangre. Su esposa se esfumó. Seguro el esposo será el primer y único sospechoso. Muestro mi carné, entro y comienzo a fotografiar. La cama es un manto rojo. El rojo es lo único en esa cama, no hay otro color. Podría pasar por manto rojo normal, pero el olor a sangre dice que hace una hora la cama se convirtió en un infierno. En la mesita de noche está una foto de la mujer: Es bella. Si la sigo mirando podría tener una rápida erección, no podré sacar su cara de mi mente en al menos una hora. Los de Medicina Legal acaban de llegar y me apartan. Despierta Red City no tiene la mejor reputación en la ciudad, sus fotógrafos tampoco. Red City continúa a oscuras. Me pregunto si Pilarika seguirá sudando. Pilarika tiene el pelo corto y rojo. Le gusta que me ponga mi camiseta de Superman para hacerle el amor, que la tome del cabello y grite su nombre. Si no lo hago puede voltearse y ponerse a llorar, irse a su casa o casa de alguna amiga. Casi nunca a la casa de su novio. A veces no entiendo a Pilarika. Su novio es un buen tipo, aunque nunca ha comprado camisetas de Superman, eso dice ella. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;
&lt;span lang="ES"&gt;Siempre llego primero que cualquier policía a los lugares donde ellos deberían llegar primero. El señor Azul creó una efectiva red con todos los drogatas de Red City. Ellos se enteran de todo antes que cualquiera, no duermen. Hay muchos drogatas que venden la información por poca cosa. El señor Azul se aprovecha de ello y obtiene las fotografías más escabrosas: Mujeres que se suicidan con el cable del televisor, ancianas que se prenden fuego en sus camas, hombres cortados a la mitad por putas, ahogados varados en las piedras a las orillas del río. Los drogatas rara vez leen los periódicos. Sólo les importa el dinero y estar presentes en la mente del señor Azul. El señor Azul es también dueño de tres puticlubs de la ciudad. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;
&lt;span lang="ES"&gt;Sigo fotografiando y un policía me dice que me vaya a la mierda, me manda un golpe con mano abierta. Me alcanza a rozar la mejilla. Le saco una fotografía. Amenaza con romper mi cámara. Pienso largarme. Está por amanecer en Red City. Salgo. Me largo. Al lado de la casa de la noticia hay un vendedor de carne de cerdo. Tiene tres animales muertos colgados de las patas en ganchos de acero. Tienen cortes que les cruzan toda la sección abdominal. La sangre de los animales me da ganas de vomitar. Tres cerdos producen mucha sangre. El esposo de la mujer está rodeado por policías y será llevado a dar su declaración de forma más extensa a una estación. Pobre tipo. Este es el segundo caso de desapariciones y charcos de sangres que se registra esta semana en Red City, pero no ha sido tomado muy en cuenta por los medios de comunicación más que por dos periódicos amarillistas incluyendo a Despierta Red City. &amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;
&lt;span lang="ES"&gt;El señor Azul me telefonea. Me adelanto al saludo, le digo que todo salió bien. Iré directo al periódico a entregar las fotografías. Me dice que no. Que me vaya directo a la pensión en la que vivo: Hay un charco de sangre, inmenso, en mi habitación.&amp;nbsp; &amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;
&lt;span lang="ES"&gt;No, Pilarika no.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: right;"&gt;
&lt;span lang="ES"&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;Continurá &lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;span lang="ES" style="font-size: 72pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;/span&gt;  &lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span lang="ES" style="font-size: 72pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;/span&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3234425248864513941-4185162400687505353?l=u-mangadelvalle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/blogspot/EiudoV/~4/lakQH62gRn8" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://u-mangadelvalle.blogspot.com/feeds/4185162400687505353/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://u-mangadelvalle.blogspot.com/2011/08/parte-i-desde-el-infierno-con-amor.html#comment-form" title="9 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/3234425248864513941/posts/default/4185162400687505353?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/3234425248864513941/posts/default/4185162400687505353?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/blogspot/EiudoV/~3/lakQH62gRn8/parte-i-desde-el-infierno-con-amor.html" title="Parte I: Desde el infierno, con amor: Amanecer - Piel" /><author><name>Miguel Barrios Payares</name><uri>https://profiles.google.com/110001814222076229024</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="32" src="//lh3.googleusercontent.com/-Z3DmcMTPbF8/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAiM/ZwirqAFmN1k/s512-c/photo.jpg" /></author><thr:total>9</thr:total><feedburner:origLink>http://u-mangadelvalle.blogspot.com/2011/08/parte-i-desde-el-infierno-con-amor.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;DEECQXc4fSp7ImA9WhdREkg.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-3234425248864513941.post-6869288582402820565</id><published>2011-08-01T12:09:00.006-05:00</published><updated>2011-08-01T22:44:20.935-05:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2011-08-01T22:44:20.935-05:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Underground" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Primer post" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="U-mangadelvalle" /><title>Apuntes sobre Underground y la publicación de historias en la web</title><content type="html">
&lt;p&gt;&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/RKUKBfRlTNdpmZyqwBrRQ4RU2r0/0/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/RKUKBfRlTNdpmZyqwBrRQ4RU2r0/0/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;br/&gt;
&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/RKUKBfRlTNdpmZyqwBrRQ4RU2r0/1/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/RKUKBfRlTNdpmZyqwBrRQ4RU2r0/1/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Por qué escribir a estas alturas? decir que porque sí, debería ser una razón suficiente, pero hay mucho más en juego. Escribir historias para la web, es un juego que involucra al escritor con el lector. Es una forma de comunicación directa y de cambio de emociones. Atrás queda la idea del editor que decide (según su criterio calidad/salida/venta de un libro) la suerte que correrán tus escritos. Hay quien dice, y estará en lo cierto: «claro, el editor paga, por eso se toma todos esos riesgos y prevenciones». Sí, cierto, pero también lo es el saber que las cosas han cambiado bastante para que no haya intermediarios entre escritor y lector. Además, si se habla de dinero, la web nos permite publicar, con las mismas garantías, novelas geniales y la salidas con nuestro perro al parque (para eso del dinero siempre ha existido la publicidad). Yo no pretendo hacerme rico escribiendo Underground, pero quien tenga intereses económicos, puede optar por las campañas publicitarias y los anuncios. Está en su derecho y es legal. Además, quien trabaja, merece un pago por ello. Aplaudo a quien se pueda ganar la vida de esta forma. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto es Underground. Una historia en la web. Puedes leer como te de la gana. Puedes hacer lo que quieras (eso es lo bello de estos espacios). Cada post será autoconclusivo y con su centro propio (también se puede tomar como un capítulo de algo más grande). Underground es una historia que trae de vuelta los mitos urbanos más notables, sin dejar de lado que en las calles por las que tú y yo caminamos hay suficiente muerte para pasar sin verla. Underground es un ejercicio escritural sin pretensiones más altas que la de entretener por unos minutos a un lector que deambula por el ciberespacio y necesita un momento "apagado".  &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las novelas en la web no son nuevas y no pretendo cambiar la forma de ver la literatura: Eso ya lo hacen los genios. Puedes (si es que ya no lo hacías antes de pasar por aquí) leer montones de blognovelas de una calidad notable sin pagar nada por ello. Así, entonces quédate atento: pronto podrás leer Underground, una historia subterránea.&lt;br /&gt;
_______________&lt;br /&gt;
Algunos datos:&lt;br /&gt;
El primer tomo de Underground se titula: Desde el infierno, con amor.&amp;nbsp; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;i&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&amp;nbsp; *Texto en constante actualización.  &lt;br /&gt;
Fecha última actualización: 01/08/2011&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3234425248864513941-6869288582402820565?l=u-mangadelvalle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/blogspot/EiudoV/~4/zHsnL6GLS8g" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://u-mangadelvalle.blogspot.com/feeds/6869288582402820565/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://u-mangadelvalle.blogspot.com/2011/08/apuntes-sobre-underground-y-la.html#comment-form" title="4 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/3234425248864513941/posts/default/6869288582402820565?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/3234425248864513941/posts/default/6869288582402820565?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/blogspot/EiudoV/~3/zHsnL6GLS8g/apuntes-sobre-underground-y-la.html" title="Apuntes sobre Underground y la publicación de historias en la web" /><author><name>Miguel Barrios Payares</name><uri>https://profiles.google.com/110001814222076229024</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="32" src="//lh3.googleusercontent.com/-Z3DmcMTPbF8/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAiM/ZwirqAFmN1k/s512-c/photo.jpg" /></author><thr:total>4</thr:total><feedburner:origLink>http://u-mangadelvalle.blogspot.com/2011/08/apuntes-sobre-underground-y-la.html</feedburner:origLink></entry></feed>

