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<?xml-stylesheet type="text/xsl" media="screen" href="/~d/styles/rss2full.xsl"?><?xml-stylesheet type="text/css" media="screen" href="http://feeds.feedburner.com/~d/styles/itemcontent.css"?><rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:openSearch="http://a9.com/-/spec/opensearch/1.1/" xmlns:georss="http://www.georss.org/georss" xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0" xmlns:feedburner="http://rssnamespace.org/feedburner/ext/1.0" version="2.0"><channel><atom:id>tag:blogger.com,1999:blog-7566098665980711882</atom:id><lastBuildDate>Wed, 25 Jan 2012 09:58:52 +0000</lastBuildDate><category>Relativismo_cultural</category><category>sexo</category><category>Islam</category><category>Ateismo</category><category>Banderas</category><category>Credulidad</category><category>Educación</category><category>Pseudociencia</category><category>Libros gratis</category><category>Viñetas</category><category>Política</category><category>Derechos_humanos</category><category>Biblioteca</category><category>Violencia</category><category>homosexuales</category><category>iglesia</category><category>Laicismo</category><category>Sociedad</category><category>historia</category><category>Nacionalismo</category><category>Descarga libros</category><category>Religión</category><category>Justicia</category><category>libertad de expresión</category><category>Humor</category><category>Bilinguismo</category><category>Economía</category><category>Antitaurinos</category><category>Escepticismo</category><category>Feminismo</category><category>catolicismo</category><title>Recortes de prensa</title><description>Quizá encontrar y releer aquí aquel artículo que un día me gusto y decidí guardar pierda encanto. Rebuscar entre los recortes de papel, disparejos, amarillentos y con olor a viejo estimula mi lado nostálgico, pero he de reconocerlo, esto es mucho mas práctico.</description><link>http://cajondesastre-miscosas.blogspot.com/</link><managingEditor>noreply@blogger.com (Alea)</managingEditor><generator>Blogger</generator><openSearch:totalResults>109</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><atom10:link xmlns:atom10="http://www.w3.org/2005/Atom" rel="self" type="application/rss+xml" href="http://feeds.feedburner.com/blogspot/cLml" /><feedburner:info uri="blogspot/clml" /><atom10:link xmlns:atom10="http://www.w3.org/2005/Atom" rel="hub" href="http://pubsubhubbub.appspot.com/" /><feedburner:browserFriendly></feedburner:browserFriendly><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7566098665980711882.post-2452183150283412025</guid><pubDate>Sat, 15 Jan 2011 21:12:00 +0000</pubDate><atom:updated>2011-01-15T21:13:52.382Z</atom:updated><title>El fracaso de la izquierda en Cataluña - Javier Cercas</title><description>&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #666666; font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;El fracaso del título no es el inédito fracaso electoral del Partido Socialista en las últimas elecciones catalanas: es un fracaso más amplio y anterior a él, y que en parte lo explica; no es un fracaso político: es un fracaso ideológico. Este fracaso podría resumirse así: desde hace muchos años la izquierda catalana ha entregado la hegemonía ideológica al nacionalismo, de tal manera que a veces se diría que en Cataluña, en la práctica, no es posible no ser nacionalista: o se es nacionalista catalán o se es nacionalista español; también puede resumirse así: asombrosamente, en Cataluña es posible ser a la vez nacionalista y de izquierdas. Se trata de dos disparates complementarios. No solo es posible no ser nacionalista -nacionalista catalán o español o moldavo-, sino que es indispensable, al menos si uno se reclama de izquierdas, dado que el nacionalismo es, aquí y en Moldavia, una ideología reaccionaria, incompatible con los principios más elementales la izquierda. ¿Cómo se explica que haya arraigado ese disparate en Cataluña? ¿Y cómo se explica que lo haya hecho tan profundamente y durante tanto tiempo?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #666666; font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;
Parte de la explicación hay que buscarla en la historia. El triunfo de Franco en la guerra supuso el triunfo del nacionalismo español y la derrota de los demás nacionalismos hispánicos, empezando por el catalán; este hecho provocó uno de los muchos automatismos políticos que recorrieron la dictadura: puesto que el nacionalismo español era malo, los demás nacionalismos hispánicos eran buenos; y, puesto que el nacionalismo español era de derechas, los demás nacionalismos hispánicos eran o podían ser de izquierdas. Fue el franquismo quien oscureció, por tanto, la doble evidencia de que la expresión izquierda nacionalista es un oxímoron y la expresión derecha nacionalista es un pleonasmo. Dicho esto, no es extraño que el franquismo, al fin y al cabo la manifestación más larga y descarnada del nacionalismo español en el siglo XX, provocase por contraste el fortalecimiento del resto de los nacionalismos hispánicos, ni siquiera que la falacia del buen nacionalismo de izquierdas dominase la Transición; lo que sí es extraño es que, más de 30 años después, todavía domine a la izquierda. Esta es a mi juicio la causa profunda del fracaso de la izquierda en Cataluña: el hecho de que sigue siendo prisionera de un discurso de resistencia que sirvió en el pasado antifranquista pero no sirve en el presente democrático. Como mínimo en el caso de los socialistas, es difícil no atribuir la perduración anormal de ese discurso obsoleto y envejecido al envejecimiento de sus líderes, quienes, a diferencia de los líderes de los demás partidos políticos catalanes, siguen siendo casi los mismos desde hace 30 años. Solo así puede explicarse la reacción de algunos notorios socialistas a la última debacle electoral: según ellos, el PSC no perdió las elecciones por ser demasiado nacionalista, sino por serlo demasiado poco, y su problema serían los 120.000 ciudadanos que votaron al partido en las autonómicas de 2006 y han votado a los nacionalistas auténticos de CiU en 2010. Pero, como todo el mundo sabe, el problema electoral del PSC es mucho más antiguo y más serio: es el problema de los varios cientos de miles de ciudadanos que, reiteradamente, votan socialista en las elecciones generales y se quedan en casa en las elecciones autonómicas; baste recordar que en las últimas generales el PSC cosechó 1.600.000 votos, mientras que en las últimas autonómicas no ha llegado a los 600.000: más de un millón de votos de diferencia. Ese es el verdadero problema: el de todos los ciudadanos que no se sienten concernidos por el tradicional catalanismo de izquierdas del PSC, no, cabe conjeturar, porque sea de izquierdas, sino porque está colonizado por el nacionalismo. ¿Quiere eso decir que todos los votantes izquierdistas perdidos en las elecciones autonómicas son nacionalistas españoles y que, para no perderlos, el PSC tiene que cambiar el catalanismo de izquierdas por el españolismo de izquierdas? En mi opinión, no: solo quiere decir que la izquierda catalana debe rechazar la confrontación entre nacionalismos rechazando por igual y por las mismas razones -por ser ambos irracionalistas, comunitaristas e insolidarios, es decir, fundamentalmente reaccionarios- el nacionalismo catalán y el español; o dicho de otro modo: debe romper con su discurso tradicional construyendo a cambio un discurso que, antes que catalán o español, sea un discurso de izquierda, un discurso capaz de enfrentarse sin ambigüedades a la hegemonía del discurso nacionalista.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No será fácil. El nacionalismo catalán es una industria boyante; igual que el independentismo, en los hechos un nacionalismo sin eufemismos cuya misma existencia depende precisamente, como ha escrito Jordi Soler, de que sus objetivos teóricos no se cumplan: si algún día Cataluña fuera independiente la industria se acabaría, lo que autoriza a sospechar que incluso muchos independentistas no quieren la independencia más que de boquilla. Por otra parte, el antinacionalismo catalán de los nacionalistas españoles es una industria no menos boyante; aunque ya sea un cliché, es verdad que el nacionalismo catalán vive del victimismo, pero se olvida que el antinacionalismo catalán vive a menudo de la misma pamema: decir que la sociedad catalana es una sociedad totalitaria, como repiten tantos antinacionalistas catalanes, es un alarde interesado de ignorancia o un insulto para quienes viven en sociedades totalitarias. Sobra añadir que es legítimo defender la independencia de Cataluña; pero también es legítimo estar contra ella y pensar (como pensamos muchos a quienes repugna tanto el nacionalismo español como el catalán) que los catalanes, los españoles y los europeos viviremos mejor si Cataluña sigue unida a España que si se separa de ella. Mucho más que la derecha, la izquierda catalana debería defender esta convicción, pero lo cierto es que, por permanecer anclada en un discurso caduco y por temor a ser tildada de españolista, no lo hace o lo hace solo a ratos y con la boca pequeña y de refilón, dejando esa causa en manos del PP y de partidos de espontáneos, demagogos y boy scouts de la política.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entre un nacionalismo y otro, entre una y otra inercia, no será fácil, no, construir un discurso distinto. Tomemos por ejemplo el vidrioso asunto de la lengua. Aquí la victoria de los nacionalistas parece completa: la prueba es que, mediante una amañada identificación entre lengua e ideología, parecen habernos convencido a todos de que solo ellos pueden defender los derechos de los catalanohablantes, de que la prosperidad del catalán equivale a la prosperidad del nacionalismo y en definitiva de que el catalán es cosa suya y no de todos aquellos que lo hablamos, incluidos los que no somos nacionalistas y no compartimos sus objetivos. Esta trampa es tan sibilina que muchos antinacionalistas han caído en ella y han acabado suministrando sin quererlo el carburante ideal para los nacionalistas. Así, por ejemplo, es frecuente que ciertos antinacionalistas comparen la política lingüística catalana con la del franquismo y se pregunten, como hacía uno de ellos en este periódico, "por qué el empeño franquista de cohesionar a España por medio de la inmersión lingüística en castellano fue un atropello, pero el mismo método aplicado en Cataluña supone una reivindicación progresista". Como sabemos quienes padecimos en carne propia la escuela franquista catalana y quienes padecemos por persona interpuesta la escuela democrática catalana (empezando por José Manuel Blecua, flamante director de la Real Academia), la respuesta a esa pregunta es sencilla: primero, porque el método franquista y el democrático no son idénticos; y, segundo, porque el resultado de ambos métodos es opuesto: nosotros salimos de la escuela franquista sin saber una sola palabra de catalán, mientras que, según demuestran una y otra vez las pruebas de competencia lingüística, nuestros hijos salen de la escuela democrática sabiendo tan bien (o tan mal) el catalán como el castellano. Esto no significa por supuesto que la política lingüística catalana no presente problemas, ni sobre todo que no los presente la obligada y gozosa convivencia entre dos lenguas, pero sí significa que comparaciones tan desafortunadas como la que he mencionado no ayudan en absoluto a corregir los abusos lingüísticos concretos ni sirven para combatir las falacias del nacionalismo ni para resolver los problemas reales que nos plantea a quienes lo enfrentamos a diario; también significa que hay que desmontar de una vez la trampa de los nacionalistas y separar el debate lingüístico del debate político: defender el derecho a usar el catalán no equivale a defender el nacionalismo catalán, igual que defender el derecho a usar el castellano no equivale a defender el nacionalismo español; defender el derecho a usar una lengua es solo defender los derechos legítimos de los hablantes de esa lengua.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No será fácil, repito: ni en el asunto de la lengua ni en nada. Pero es muy posible que en la construcción de ese nuevo discurso necesario se juegue la izquierda catalana su futuro.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7566098665980711882-2452183150283412025?l=cajondesastre-miscosas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://cajondesastre-miscosas.blogspot.com/2011/01/el-fracaso-de-la-izquierda-en-cataluna.html</link><author>noreply@blogger.com (Alea)</author><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7566098665980711882.post-4803094650797225974</guid><pubDate>Mon, 13 Dec 2010 01:02:00 +0000</pubDate><atom:updated>2010-12-13T01:02:42.480Z</atom:updated><title>Machismos involuntarios - Javier Marías</title><description>&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Con motivo de la más o menos reciente elección de una filóloga y una novelista para la Real Academia Española y el ingreso de la segunda, y de la recentísima concesión del Premio Cervantes a una escritora, se han publicado unos cuantos artículos redactados por congéneres suyas en los que no se celebraban tanto estos reconocimientos cuanto se aprovechaba la circunstancia para quejarse de la tradicional postergación de la mujer en el campo de las letras y el pensamiento, y, curiosamente, anatematizar a los actuales académicos y jurados, que son quienes intentan remediar la injusticia, dentro de lo posible. Con "dentro de lo posible" quiero decir que, hasta donde sé, no creo que ningún miembro de la RAE, masculino o femenino, esté dispuesto a meter con calzador, y sólo por paliar la desproporción existente entre los de uno y otro sexo, a mujeres que a su juicio no reúnan merecimientos. El argumento esgrimido por algunas feministas a ultranza, de que tal requisito es secundario porque hay y ha habido muchos académicos cuya valía es o era dudosa o nula, es grotesco desde mi punto de vista, pues equivale a sostener que, ya que se han cometido pifias a favor de numerosos hombres, lo aconsejable y justo es que se perpetúen, sólo que a favor del mismo número de mujeres.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Me consta que a la gran mayoría de los actuales académicos no se les escapa, con todo, el enorme desequilibrio de la situación, y tienen voluntad de remediarla, "dentro de lo razonable". Por desgracia, ya es irremediable que no formaran parte de esa institución la admirable María Moliner, o Emilia Pardo Bazán, o Rosalía de Castro, o Rosa Chacel o Carmen Laforet (en el caso de Carmen Martín Gaite hay que recordar que fue ella quien no quiso que su candidatura fuera presentada, pese a las insistencias, como tampoco lo han querido un puñado de escritores varones notables, como Ferlosio, Marsé, Mendoza o Savater, y contra eso la RAE nada puede hacer). Pero no por "compensar" a quienes ya es imposible compensar se va a elegir a meras congéneres suyas, que no han escrito los mismos libros o diccionarios. Eso sería tan idiota como elegir a diez autores gallegos para compensar la imperdonable ausencia de Valle-Inclán en su día.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero lo más preocupante de estos artículos quejosos, y a veces vituperadores, es el terrible y quizá involuntario machismo que rezuman, bajo su apariencia feminista. Uno de los escritos más airados lo firmaba en este diario una catedrática de Lengua y Literatura, y en él se leía: "Esta desconexión de la RAE con los tiempos que corren la paga toda la sociedad española, que recibe una proyección de lo humano cercenada. Pues se nos hurta la particular mirada de la mujer ..., lo que deja a oscuras ciertas zonas de nuestro mundo: cierta sensibilidad, ciertas emociones, ciertas vivencias, ciertas sensaciones ... En realidad, esta situación consiste en dejar fuera de la RAE a la mitad de la población, con su mundo y conocimientos particulares". Es difícil incurrir en un mayor desprecio y cosificación de la mujer. Según estos párrafos -y según tantos otros, igualmente llenos de lugares comunes-, las mujeres no son individuos con su propia inteligencia y sus propias características intransferibles e irrepetibles, sino que son homogéneas, monocordes e indistinguibles. ¿Qué quiere decir, si no, que "se nos hurta la particular mirada de la mujer", como si todas ellas compartieran la misma? ¿Qué significa "la mitad de la población, con su mundo y conocimientos particulares", como si el mundo y los conocimientos de cada mujer no fueran únicos y no divergieran los unos de los otros tanto como los de los varones? ¿Y cómo es que lo que se "deja a oscuras" son "cierta sensibilidad, ciertas emociones, ciertas vivencias, ciertas sensaciones" -atención a la lista de cosas más o menos epidérmicas, intuitivas, "interiores" o sensoriales, justamente las que el tópico más rancio atribuye a la literatura "femenina" y a la mujer en general-, y no, por ejemplo, cierta inteligencia, cierto pensamiento, cierta capacidad narrativa o reflexiva?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Suponer que las mujeres, por el mero hecho de serlo, tienen afinidades inevitables e irrenunciables me parece, como he dicho, su absoluta cosificación o animalización, en todo caso algo ofensivo. Tan distintas son entre sí como los hombres llegan a ser opuestos, y no serán pocas las que se sientan más próximas a algunos de éstos que a tantas de su propio sexo, como yo me siento más cercano, como escritor -o eso quisiera-, a Isak Dinesen, Emily Brontë, Rebecca West, Ajmátova, Catherine Mansfield, Hannah Arendt, Flannery O'Connor, Patricia Highsmith o Alice Munro que a Cela o Zola, Bukowski o Philip Roth. En otro texto reciente, se decía que a las autoras "no saben mirarlas" -imagino que los varones-. Más vale así, porque a las escritoras, en efecto, no hay que mirarlas, sino leerlas. Y, que yo sepa, ni las palabras ni la ciencia ni la historia ni la literatura llevan incorporado el sexo de quien las emplea o cultiva. Tampoco creo que haya una ni "cierta" sensibilidad, una ni "cierta" inteligencia específica e inequívocamente femeninas. Los hombres y las mujeres nos diferenciamos en unas cuantas cosas, pero no precisamente, por suerte, en nuestras mentes ni en nuestras miradas, en nuestra manera de pensar o investigar o escribir. De forma para mí incomprensible, parece que demasiadas mujeres que se creen ultrafeministas están tan convencidas de lo contrario como el más antiguo de los machistas.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7566098665980711882-4803094650797225974?l=cajondesastre-miscosas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://cajondesastre-miscosas.blogspot.com/2010/12/machismos-involuntarios-javier-marias.html</link><author>noreply@blogger.com (Alea)</author><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7566098665980711882.post-140458887361285127</guid><pubDate>Sun, 12 Dec 2010 17:30:00 +0000</pubDate><atom:updated>2010-12-12T17:32:35.260Z</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Sociedad</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Política</category><title>Prometeo - Manuel Vicent</title><description>&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444; font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Cada día hay más distancia entre los que saben mucho y los que saben poco, entre los que lo pueden todo y los que no pueden nada. Cada día son más los que obedecen ciegamente a unos pocos y es más profundo el vacío entre esos seres innombrables que ostentan el poder sin límite sobre nuestras vidas y la sociedad invertebrada que se mueve abajo como un ganado lanar. No obstante, existen unas reglas precisas para que la gente obedezca sin rebelarse, creyéndose libre. Ante todo hay que tener al público contento y culpabilizado, sin darle tiempo a pensar. En cualquier caso, será necesario agitarlo con un látigo para que baile y se divierta ante una hipotética catástrofe que se avecina. Se le azotará alegremente con espectáculos de masas, con la basura de la televisión, con un sexo imposible al alcance de la mano, con ídolos del deporte, que sobre los vertederos industriales de las ciudades erigirán unos cuerpos desnudos en las vallas publicitarias como productos deseados, pero en medio del sonido que desprende una fiesta semejante se deberá oír una voz potente que anuncie medidas dolorosas, necesarias e inevitables para salir de la crisis sin que se nos permita dejar de bailar. La voz repetirá una y otra vez que todo ha sucedido por nuestra culpa. Queríamos tener dos casas, un coche de gran cilindrada, ir de vacaciones de verano a Cancún o a esquiar a los Alpes, y no cesamos de consumir sin freno, de exigir trabajar menos y cobrar más. Protegidos por el vocabulario críptico de la alta tecnología, por el jeroglífico indescifrable de las leyes religiosas del mercado, el sistema hará que te sientas un menor de edad, ignorante y cómodo en medio de la mediocridad general, te hará correr agónicamente hacia el pesebre repleto de alfalfa y cuando te tenga del todo en sus manos te enseñará a balar. Pero recientemente ha surgido un nuevo Prometeo que ha vuelto a robar el fuego del Olimpo. El héroe mitológico se ha encarnado en Julian Assange, el creador de Wikileaks, al que han encadenado para dejarlo a merced de las alimañas. Ha sido el primero, pero pronto tendrá una legión de seguidores dispuestos a apropiarse de la alta tecnología informática, como del fuego sagrado, y entonces serán los corderos los que desafíen y suplanten a los dioses.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7566098665980711882-140458887361285127?l=cajondesastre-miscosas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://cajondesastre-miscosas.blogspot.com/2010/12/prometeo-manuel-vicent.html</link><author>noreply@blogger.com (Alea)</author><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7566098665980711882.post-3034790873960637967</guid><pubDate>Sun, 01 Aug 2010 10:02:00 +0000</pubDate><atom:updated>2010-08-01T11:02:41.301+01:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Religión</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">iglesia</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">catolicismo</category><title>Un manual para pensar en libertad - Juan Goytisolo</title><description>&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;La conversión al cristianismo del emperador Constantino el Grande y el Concilio de Nicea son el origen de la vieja contradicción existente entre la nueva fe católica y el rico legado de la filosofía helénica, entre las supuestas verdades dogmáticas envueltas en un halo de misterio y los postulados expuestos a partir de la experiencia y el conocimiento asequibles en el tiempo en el que fueron formulados. Las primeras son por esencia inamovibles aunque, como sabemos -y Fernando Montaña Lagos, el autor de Adiós a dios se encarga de recordárnoslo-, la acumulación de evidencias que las impugnan obliguen a cada paso a la Iglesia a cancelarlas a regañadientes mientras que las hipótesis derivadas del saber racional se cuestionan a sí mismas, pueden rectificarse y progresan conforme se amplían los instrumentos científicos de que disponen quienes las avanzan. Se puede creer y se puede conocer: cada cual es libre de escoger su camino. Pero la Iglesia -y en general todas las religiones- ha mostrado siempre una manifiesta aversión a las verdades fundadas en la razón y ha procurado desterrarlas con el fuego o la espada a lo largo de la historia.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;El olvido impuesto al saber clásico existente en Grecia, Roma y Alejandría por sucesivos Concilios eclesiales abrió las puertas a una ignorancia secular de su legado hasta su reaparición en la Península gracias a las traducciones árabes y su traslado al castellano durante el reinado de Alfonso el Sabio. La entronización de una fe única y la condena del recurso al pensamiento basado en la razón y la experiencia por parte de Pablo de Tarso y Agustín de Hipona significó un verdadero salto mortal del que la cristiandad tardó en recuperarse más de siete siglos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;¿Quién puede creer a estas alturas que Dios creó el mundo en seis días y, sin seguridad social alguna, descansó el séptimo? En cuanto al parque temático en el que Adán y Eva discurrían apaciblemente sus días hasta la irrupción de la serpiente y la tentadora manzana, ¿tiene algún viso de verosimilitud? Eva, la maldita Eva causante de todos nuestros males por su deseo razonable de acceder al conocimiento del bien y del mal, ¿merecía el brutal castigo de la expulsión con su pareja del paraíso y la subsiguiente condena de la especie humana al sufrimiento y la muerte? Pero la inquina de Jehová a la voluntad de saber de sus criaturas no se limita a este tebeo profusamente ilustrado generación tras generación. Cuando mucho más tarde -no hay cronología posible en el relato del Génesis- asiste a la construcción de la torre de Babel y comprueba indignado que sus criaturas se arrogan la facultad de decidir y se entienden entre sí para elaborar un proyecto común, resuelve al punto bajar a la Tierra, confunde sus lenguas y las dispersa como insectos. Lo mismo podría decirse de la fábula del diluvio universal y el arca de Noé que, como nos recuerda el autor de Adiós a dios, tiene claros precedentes en cosmogonías anteriores, siempre con un Dios colérico y vengativo: cuentos de hadas, observa irónicamente Einstein, "bastante infantiles".&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;Citaré para terminar este capítulo bíblico el castigo divino a las ciudades malditas del Mar Muerto, con la sabrosa historieta de los pobrecillos ángeles, su acoso por los bujarrones sodomitas, los apuros de Lot y su mujer convertida en estatua de sal (¡siempre la reprobadora curiosidad femenina y la misoginia que envuelve el corpus bíblico y el de la doctrina católica!) leyenda en la que nuestra santa madre Iglesia cree a pies juntillas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;La medicina y la astronomía fueron miradas siempre por Roma con sospecha e inquietud, como algo contingente y ajeno a la suprema verdad revelada. La condena de la cirugía por el Papa Inocencio III con el chistoso pretexto de que Ecclesia abhorret sanguine, mientras se enzarzaba en guerras de conquista, perseguía con saña a los albigenses y tomaba la iniciativa de la cuarta cruzada, y lo sucedido cuatro siglos más tarde primero a Giordano Bruno y luego a Galileo, quien abjuró de sus malignos conocimientos para no perecer también en la hoguera, revelan con elocuencia la contradicción insoluble entre la fe religiosa y la verdad científicamente demostrable.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;De seguir como corderos del Señor las encíclicas papales al hilo del tiempo, continuaríamos confiando la curación de nuestros cuerpos enfermos a la Virgen María o a los santos y curas milagreros, y pensando que nuestro planeta es plano, ombligo del universo y que fue creado hace unos 6.000 años.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;La animadversión de Roma a la filosofía, la ciencia, el teatro e incluso a la especulación mística o teológica ajena al dogma revelado está bien probada en las actas de los Concilios. La documentación relativa a los procesos inquisitoriales en nuestra Península es un precioso inventario de quienes se atrevieron a reflexionar por su cuenta. Erasmo, Montaigne, Descartes, Pascal, Spinoza, etcétera, elaboraron sus doctrinas al margen y a contrapelo de la Iglesia. Ésta conservó mientras pudo su poder de despachar al infierno a quienes juzgaba herejes o incrédulos, pero la evolución del mundo político y cultural europeo (con la significativa excepción hispana) redujo en la práctica el alcance de sus sentencias. A falta de ello, incluyó en el Índice de libros prohibidos, cuya lectura castigaba con la excomunión, a los enciclopedistas y librepensadores que propiciaron la Revolución Francesa y la Declaración de los Derechos del Hombre. "¡No puede imaginarse tontería mayor que tener a todos los hombres por iguales y libres!", replicó en 1791 Su Santidad Pío VI. Tras sus desdichas (fue hecho prisionero por el Directorio revolucionario y conducido a Francia en donde murió) y las de su sucesor (obligado por Napoleón a coronarle emperador en París) las cosas no mejoraron. León XII exhortó a las recién creadas repúblicas de la América hispana a que abandonaran sus funestas y tenebrosas doctrinas independentistas y a que volvieran al regazo de su amantísimo soberano Fernando VII. Como aquejada de demencia senil -la imagen no es mía sino de Blanco White- fulminó con sus anatemas a cuantos, fuera de su rebaño, apuntaban con el dedo a tal sarta de disparates -condena del liberalismo, de la democracia, de la igualdad social...- y predicaban la mejora de las condiciones de vida de la sociedad civil en vez de buscar la beatitud eterna. En vano proclamó Pío IX el dogma de la infalibilidad pontificia. Los desatinos papales prosiguieron y cualquier lector puede consultar su larga lista a través de Internet.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;Como señala el autor de Adiós a dios, la teoría de la evolución de las especies de Darwin y los avances de la ciencia en los dos pasados siglos asestaron un golpe definitivo a la presunta infalibilidad eclesial. La condena a quienes difunden "doctrinas y prácticas inaceptables", esto es, de todo el progreso del conocimiento que contradice sus dogmas en vez de creer "en el misterio de la Redención" y en "la anticipación del Paraíso y prenda de la gloria futura" por Juan Pablo II, no convencen sino a los convencidos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;Sobre la tenaz misoginia de la Iglesia; sus negocios turbios (léase el excelente artículo del corresponsal de este diario en Roma, La nobleza negra del Vaticano del 27-6-2010); la espectacular mercadotecnia wojtyliana; el absurdo celibato eclesiástico; la condena indignante de los preservativos para contener la pandemia del sida; la "guerra de Dios" contra el "proyecto del demonio" (léase el matrimonio homosexual) mientras emergen a diario a la superficie de sus aguas pútridas los escándalos de la pedofilia encubierta de sus miembros, etcétera, los lectores del libro de Montaña Lagos hallarán una información detallada propia de un verdadero manual de pensar en libertad.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;En un país en donde un Estado nominalmente laico mantiene los exorbitantes privilegios económicos de una Iglesia que invoca tal vez el ejemplo de Pablo en su Epístola a los Corintios -"si nosotros hemos sembrado en vosotros riquezas espirituales, ¿será mucho que cosechemos cosas de este mundo?"- para preservar su puesto de primera fortuna en bienes muebles e inmuebles de la Península y tras el breve desvío de Pablo VI y del Segundo Concilio Vaticano, vuelve a las fuentes más puras en las que bebió durante la Cruzada de Franco y clama hoy contra la odiosa "dictadura del relativismo" por boca del cardenal Rouco Varela, los lectores de Adiós a dios no podrán sino compartir la certera observación de su autor: "Vivimos en un mundo nuevo ataviados andrajosamente con un ropaje moral antiguo".&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7566098665980711882-3034790873960637967?l=cajondesastre-miscosas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://cajondesastre-miscosas.blogspot.com/2010/08/un-manual-para-pensar-en-libertad-juan.html</link><author>noreply@blogger.com (Alea)</author><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7566098665980711882.post-48917982395679434</guid><pubDate>Fri, 30 Jul 2010 21:47:00 +0000</pubDate><atom:updated>2010-07-30T22:47:23.015+01:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Antitaurinos</category><title>El principio del fin - Jesús Mosterín</title><description>&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #666666;"&gt;Toda Europa había sido un hervidero de supersticiones y crueldades; de censuras, quemas de herejes y represiones, y de torturas públicas de animales humanos y no humanos, incluidos el lanzamiento de gatos desde las torres de las iglesias, las peleas de perros y de gallos y de perros contra osos, y los encierros, acuchillamientos y corridas de toros. Frente a tanta sordidez y violencia, la Ilustración trajo a Europa la apertura de las mentes y la suavización de las costumbres. Las tradiciones más sanguinarias fueron abolidas en casi todas partes. Sin embargo, en España apenas hubo Ilustración y Fernando VII cortó de cuajo sus débiles brotes, restaurando la Inquisición y la tauromaquia, entre otros horrores. España se convirtió en una excepción y anomalía, la famosa España negra, caricaturizada por Goya, una anacrónica bolsa de crueldad y cutrerío alejada de cualquier ciencia y compasión.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #666666;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #666666;"&gt;Llevamos casi dos siglos tratando de quitarnos de encima esa siniestra tradición de la España negra. Ello ha constituido un proceso desesperantemente lento. Desde la supresión definitiva de la Inquisición en 1834 hasta la recién aprobada abolición de la tauromaquia en Cataluña (a partir de 2012), pasando por la introducción de la democracia en España tras la muerte de Franco y la lucha contra el maltrato a las mujeres, paso a paso hemos ido lavando nuestra cara cultural y acercándonos al nivel intelectual, político y moral del resto de Europa. Uno de los últimos capítulos pendientes es el acabar con la crueldad hacia los animales no humanos, presuntamente justificada por la idea anticientífica de que el ser humano no es un animal, sino un hijo de Dios, separado por un abismo del resto de las criaturas y colocado en el mundo para explotarlas y hacerlas sufrir. Esta idea falsa y mezquina todavía colea por estos lares incluso entre algunos presuntos ateos, que caen en la contradicción de sostener una concepción basada en algo en lo que no creen, simplemente para seguir divirtiéndose con la tortura ajena.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #666666;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #666666;"&gt;La consistencia no es un valor apreciado por los políticos. En la Comunidad Canaria ya no hay corridas de toros ni peleas de perros desde 1991, pero sigue habiendo peleas de gallos, tan crueles como las corridas. Ahora, el Parlamento de Cataluña ha decidido prohibir por crueles las corridas de toros, pero no los correbous (encierros) ni los toros embolados, igualmente crueles (lo peor no es la muerte del animal, sino su sufrimiento inútil), también con la excusa de que son tradicionales. También los ingleses caían en esa incoherencia, habiendo abolido la tauromaquia y otros tipos de maltrato animal, pero manteniendo la cruel caza del zorro con perros, por tradicional. Afortunadamente, los ingleses lograron la consistencia al prohibir la caza del zorro en 2004. Mariano Rajoy dice estar alarmado , pues si se empieza prohibiendo la tauromaquia, podría acabarse prohibiendo la caza. Ojalá. La tauromaquia no es la única salvajada. Matar animales por mera diversión, como en la caza, es algo éticamente indefendible, pero el progreso no se consigue de golpe, sino paso a paso.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #666666;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #666666;"&gt;Nadie ha planteado el debate sobre la tauromaquia en Cataluña como una separación de España. Los líderes del PP (y algunos del PSOE) están mal informados y confunden sus fantasmas mentales con la realidad. De entre los muchos expertos que comparecimos ante la comisión pertinente del Parlamento de Cataluña a favor de la abolición de las corridas de toros, ni uno solo empleó argumentos nacionalistas o identitarios.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #666666;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #666666;"&gt;Curiosamente, fueron los taurinos los únicos que agitaron ese espantajo, subrayando la tradición tauromáquica catalana e incluso sacando a los toreros en la Plaza Monumental de Barcelona con la barretina por montera y la señera por capote.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #666666;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #666666;"&gt;Aprobando la abolición de las corridas de toros en su comunidad en un proceso de impecable factura democrática, el Parlamento Catalán ha atendido a las razones y valores universales por encima de los tribales y tradicionales (excepto por la pequeña incoherencia ya señalada con los correbous ). La discusión previa en comisión ha sido de una inusitada racionalidad y seriedad y ha puesto el listón muy alto. El Parlamento de Cataluña ha prestado un gran servicio a Cataluña, a España y a la noble causa del triunfo de la compasión en el mundo. Este paso es el principio del fin de la tauromaquia, cuya decadencia y desprestigio contribuirá a acelerar.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7566098665980711882-48917982395679434?l=cajondesastre-miscosas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://cajondesastre-miscosas.blogspot.com/2010/07/el-principio-del-fin-jesus-mosterin.html</link><author>noreply@blogger.com (Alea)</author><thr:total>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7566098665980711882.post-7525250646331537189</guid><pubDate>Sun, 27 Jun 2010 21:00:00 +0000</pubDate><atom:updated>2010-06-27T22:00:31.048+01:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Religión</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">iglesia</category><title>La nobleza del Vaticano : Vaticalia - Miguel Mora</title><description>&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;Personas del entorno del Papa están implicadas en los escándalos de corrupción de la Protección Civil y de Propaganda Fide. Ha nacido un sistema de poder mixto que mezcla lo laico y lo religioso, la Iglesia y el Estado, Italia y el Vaticano, la curia con la élite civil.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los Gentilhombres de su Santidad forman parte de la familia pontificia como el comandante de la Guardia Suiza o los clérigos que trabajan con el Papa. Antes se llamaban Camareros de Capa y Espada, y los había secretos o de honor. En marzo de 1968, dos meses antes de que en París se prohibiera prohibir, en Roma Pablo VI abolió la Corte vaticana y creó los Gentilhombres. Montini escribió con un deje de pena: "Tanto en la Iglesia entera, especialmente después del concilio ecuménico Vaticano II, como en la opinión pública mundial se ha abierto camino una más atenta, digamos más celosa, sensibilidad sobre la preeminencia de los valores secamente espirituales, una exigencia de verdad, orden y realismo respecto a lo eficaz, funcional y lógico, frente a lo que es solo simbólico, decorativo y exterior".&lt;br /&gt;
Muerto el patriciado, parecía que la modernidad había llegado por fin al Vaticano. Y el papa trataba de explicarlo motu proprio: "Nuestra antigua y benemérita Corte -que ahora será designada únicamente con su original y noble apelativo de Casa Pontificia- seguirá resplandeciendo en su prestigio auténtico, comprendiendo a eclesiásticos y laicos que, además de su particular competencia y autoridad, se distingan por sus señalados servicios en el campo del apostolado, de la cultura, de la ciencia, de las distintas profesiones, por el bien de las almas y la gloria del nombre del Señor".&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Que se sepa, los Gentilhombres de su Santidad no cobran del Vaticano, aunque a veces trabajan dando pompa a los ritos. Visten de negro riguroso y llevan la pechera del frac forrada de medallas. Altivos, huidizos y misteriosos, forman parte del club más exclusivo del mundo y tienen el rango más alto al que un laico puede aspirar en el Vaticano.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hoy, la labor secreta de esta nueva nobleza negra es muy estimada en San Pedro. Su "competencia y autoridad" y sus "señalados servicios" suponen beneméritas acciones para la Santa Sede. En algunos casos, se diría que el requisito básico para entrar en el club es ayudar a engordar las arcas del Estado pontificio, el paraíso fiscal más rico, mejor decorado y más visitado del mundo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Algunos gentilhombres son verdaderos prodigios de las finanzas. Tomemos a Herbert Batliner, por ejemplo. Nacido en 1928 en Liechtenstein, está considerado por la policía alemana uno de los mayores expertos en crear sociedades fiscalmente opacas, un gran especialista en lavar dinero negro. Batliner es uno de los banqueros que mueven en la sombra las finanzas vaticanas. El presidente de la Fundación Peter Kaiser lleva décadas trabajando en silencio por el bien de la Europa cristiana. Al menos desde 1970. Fue nombrado gentilhombre por Juan Pablo II en 1998, y lo sigue siendo todavía.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el año 2000, según ha revelado un reciente reportaje de La Repubblica, un empleado del estudio de Batliner entregó a la Fiscalía de Bochum (Alemania) un CD lleno de datos secretos. En ese momento fue calificado como el rey de los evasores fiscales en un informe del servicio secreto alemán, que definió el "sistema Batliner" como un mecanismo que durante años había sustraído al fisco al menos 250 millones de euros.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A pesar de lo anterior, el 9 de septiembre de 2006, Batliner se encontró con el Papa Joseph Ratzinger en Ratisbona. Batliner llegó hasta allí para donar en persona a la iglesia local un órgano valorado en 730.000 euros. Sobre él pesaba una orden de busca y captura de la policía alemana. Pero logró entrar en el país gracias a los buenos oficios de la diplomacia vaticana. Y no fue detenido. Apenas un año después, en el verano de 2007, Batliner admitió sus culpas y pactó con el Estado alemán, aceptando pagar una multa de dos millones de euros. Cinco años antes, la Corte Suprema de Liechtenstein confirmó en una sentencia que Batliner ya era en 1990 el fiduciario del ecuatoriano Hugo Reyes Torres, señalado como jefe mafioso de la droga, que mientras tanto fue condenado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Mientras Ratzinger predica en sus homilías y encíclicas la ética de la economía y clama contra los especuladores y "los sacerdotes que tratan de hacer carrera para enriquecerse", algunos miembros de este club de caballeros parecen llevarle la contraria.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No todos, claro. En el club laico papal figuran 147 notables. Aunque el título es vitalicio, el Papa puede revocarlo cuando lo considere oportuno. A Batliner no lo ha echado todavía. Pero a Angelo Balducci, sí.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Balducci es un ingeniero que durante 25 años se encargó de ejecutar las obras públicas en la región del Lazio, donde se hallan Roma y el Vaticano. De ahí pasó al Gobierno central como responsable del Consejo Superior de Obras Públicas. Tras una vida dedicada a mejorar las infraestructuras italianas y vaticanas, Balducci, de 62 años, vive ahora en la cárcel romana de Regina Coeli.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde febrero, Balducci es el principal imputado en el escándalo de corrupción de la todopoderosa Protección Civil italiana, que de momento tiene a más de 50 personas imputadas o bajo investigación. Desde 2001 hasta ahora, el superministerio que depende de la Presidencia del Gobierno ha gastado fondos públicos por valor de 13.000 millones de euros, según el último informe de la Autoridad para la Vigilancia de los Contratos Públicos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El dinero era gestionado por el jefe de la Protección Civil, el secretario de Estado Guido Bertolaso, también acusado de corrupción, y por el ejecutor de las obras, Balducci, gracias a una argucia autorizada por el primer ministro, Silvio Berlusconi, para superar la maldita burocracia y afrontar las emergencias con más rapidez: la licitación de contratas públicas se hacía sin concurso, a dedo, derogando los procedimientos ordinarios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ese trato especial creó un monstruo de mil cabezas. La Protección Civil de Berlusconi no solo se encarga de las calamidades. También organiza pruebas deportivas como el Mundial de natación, cumbres internacionales como la del G-8, restauraciones de museos y teatros, y todo tipo de actividades religiosas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La investigación de los fiscales de Perugia vinculó desde el principio a la Iglesia católica con la trama corrupta. Descubrió, por ejemplo, que el cura Evaldo Biasini, de 83 años, gerente de la Congregación de los Misioneros de la Preciosísima Sangre de Jesús, guardaba grandes cantidades de dinero en efectivo para el constructor Diego Anemone, a quien los fiscales acusan de haber recibido numerosas contratas de la Protección Civil a cambio de comisiones, regalos y favores de toda condición, desde masajes en su club deportivo hasta reformas de pisos. Desde aquel día, el anciano Don Evaldo ha pasado a ser conocido como "Don Bancomat" (don cajero automático).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El "sistema gelatinoso", como lo definieron los fiscales en su escrito de acusación, "toca nombres de gran espesor institucional" y se expande por diferentes vías pías. La lista de eventos católicos organizados por la Protección Civil y pagados en estos años por el contribuyente italiano es larga, desde la Gira por Italia del Papa en el Año Paulino hasta las exequias de Juan Pablo II o las canonizaciones del Padre Pío y de San Josemaría Escrivá.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Balducci fue nombrado gentilhombre por el Papa Wojtyla en 1995. Quince años después ha caído en desgracia y el Vaticano se ha visto obligado a cancelar su nombre del Anuario Pontificio. Pero su pecado, irónicamente, no fue robar. Balducci solo fue tachado de la lista cuando se hizo público que recurría a menudo a un tenor africano de la coral suplente de San Pedro para que le organizara citas con jóvenes seminaristas y sin papeles. Las escuchas telefónicas interceptadas al corista y el gentilhombre eran de este estilo: "Tengo un bailarín de la RAI". "Tengo un negro...".&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Como Balducci, los caballeros papales destacan por sus contactos, su poderío y su patrimonio. En el índice abundan los banqueros, empresarios, príncipes, políticos y diplomáticos. Italia encabeza de largo la lista, con 114 gentiluomini. Les siguen, con siete, Estados Unidos, y con cinco, Austria y España.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pocos meses después de llegar al trono en 2005, Benedicto XVI nombró sus primeros siete gentilhombres. Aunque la doctrina y la teología son los asuntos favoritos del Papa alemán, también le preocupa la eficacia organizativa. En esa primera lista apareció el personaje central de las peligrosas amistades Iglesia-Estado. Se trata del periodista y político Gianni Letta, de 75 años, secretario de Estado de Presidencia del Gobierno y número dos de facto del Ejecutivo de Berlusconi en 1994, 2001 y 2008, mentor y protector de Guido Bertolaso, heredero del estilo y el arte para la fontanería política de Giulio Andreotti.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Curiosamente, el poderoso Letta se convirtió en gentilhombre muchos años más tarde que el anónimo técnico Balducci. Ex forense, ex director de Il Tempo y ex periodista de Mediaset, vicepresidente de Fininvest Comunicaciones, supervisor de los servicios secretos y consejero externo de Goldman Sachs para inversiones en Italia, Letta es quizá el único berlusconiano que adora negociar. Se lleva bien con todos, y se comenta que es el único político italiano capaz de contentar a la masonería y al Opus Dei. Es el gran mediador, el hombre que levanta el teléfono cuando hay problemas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y su referente en la Curia es Ratzinger. "Bajo su apariencia de hombre religioso, la factura que pasa Letta al Vaticano es la más discreta, pero también la más cara", afirma el sacerdote y vaticanista Filippo di Giacomo. "El doctor Letta tiene tanto poder que se permite nombrar obispos a su conveniencia, como hizo hace unos meses en L'Aquila al promover a su amigo Giovanni d'Ercole".&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el plano familiar, Letta no está solo. Su sobrino Enrico es un alto dirigente católico del Partido Demócrata. Su hija Marina está casada con el restaurador Ottaviani: suyo es el monopolio de los caterings de la Protección Civil. Hasta ahora, el nombre de Letta solo ha aparecido de forma colateral en las 410.000 llamadas telefónicas que los fiscales tienen depositadas en Perugia. Aunque en noviembre de 2008 fue imputado por abuso de poder y estafa en un asunto que parece distinto pero no lo es tanto: supuestamente, medió a favor de una cooperativa del movimiento Comunión y Liberación para la contrata de un centro de asistencia para inmigrantes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando se destapó el caso de la Protección Civil, el Papa dedicó a Letta un "pensamiento especial" durante un discurso público. Cosa infrecuente, que significa: es un amigo. ¿Cómo se explica esa condescendencia en un Papa tan estricto? Según el filósofo Paolo Flores d'Arcais, el problema de Ratzinger es que está atrapado en un dilema existencial e histórico. "Estoy convencido de que su voluntad de limpiar la Iglesia de los dos pecados capitales, sexo y dinero, es seria", dice el director de la revista Micromega. "Su línea es la del concilio de Trento: dogmatismo a ultranza y ataque a los comportamientos inmorales. Quiere acabar con los curas pederastas y los prelados corruptos. Pero hacerlo supone un imposible: sentar en el banquillo a Wojtyla. Y eso no es tan fácil como pedir perdón por la condena a Galileo. Supondría reconocer que su antecesor encubrió a Paul Marcinkus (presidente del Banco vaticano IOR entre 1971 y 1989) y a Marcial Maciel (dirigente de los Legionarios de Cristo). Limpiar de verdad le obligaría a sacar a la luz porquería a granel y a despedir a media curia. Pero si no lo hace, la Iglesia seguirá perdiendo credibilidad. Ese es su dilema".&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Letta es el perno de la alianza de Berlusconi con el cardenal Camillo Ruini, ex jefe de la Conferencia Episcopal Italiana y creador del proyecto cultural que ayudó a arrebatar a la izquierda la hegemonía intelectual e informativa en Italia. Cuando la Democracia Cristiana desapareció en 1993 bajo el seísmo de Tangentópolis (el escándalo de las comisiones de los partidos), sus componentes se repartieron entre Forza Italia y la católica Margarita del centro-izquierda. Luego, el católico Romano Prodi nombró a Guido Bertolaso jefe de la Protección Civil en 1996. Y el católico Francesco Rutelli, ex alcalde de Roma, puso a trabajar juntos a Balducci y a Bertolaso en el Año Santo del Jubileo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Allí nació el sistema gelatinoso. El cardenal Crescenzio Sepe, que acaba de ser imputado por corrupción, era el secretario general del comité organizador jubilar. El Año Santo fue una mayonesa de negocios, obras, subvenciones, regalos, silencios y favores que ligó a altos funcionarios públicos con la curia del Opus Dei y los Legionarios de Cristo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Protegido de Wojtyla, Sepe, ahora arzobispo de Nápoles, fue entre 2001 y 2006 el responsable de Propaganda Fide, hoy llamada Congregación para la Evangelización de los Pueblos. Es el ministerio vaticano que se encarga de financiar las misiones y de gestionar el patrimonio inmobiliario vaticano. Y su asesor principal era Angelo Balducci.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La acusación sostiene que el cardenal Sepe concedió gratis uno de los 2.000 apartamentos que Propaganda Fide posee en Roma al jefe de la Protección Civil, Guido Bertolaso. Y que además vendió en 2004 un lujoso palacete romano a precio de ganga (entre tres y cuatro millones de euros, cuando valía nueve o diez) al entonces ministro de Infraestructuras, Pietro Lunardi, también acusado formalmente por esa operación. La hipótesis de los fiscales es que, a cambio, Lunardi financió con dinero estatal de la sociedad Arcus obras millonarias de Propaganda Fide que nunca fueron realizadas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El cardenal se ha defendido acusando a sus superiores: "La Administración vaticana aprobó todas las operaciones", ha dicho. E insiste en considerarse un mártir: "Trabajé siempre con transparencia y por el bien de la Iglesia, una Iglesia siempre perseguida". Según Sepe, fue Francesco Silvano, otro de sus asesores en Propaganda Fide, miembro de Comunión y Liberación y actual ecónomo del arzobispado de Nápoles, quien le recomendó prestar y malvender las propiedades.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La investigación ha revelado que los pisos son el principal objeto de intercambio de favores entre Italia y el Vaticano. Jefes de los servicios secretos, de la Policía Fiscal, de los Carabineros, magistrados, políticos, empresarios y el propio Bruno Vespa, el periodista favorito de Berlusconi y de Wojtyla, viven o han vivido en apartamentos de Propaganda Fide.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El cardenal Sepe fue apartado de Propaganda Fide por Benedicto XVI, en lo que hoy parece un intento de alejar a la curia italiana, y a Comunión y Liberación, de la gestión inmobiliaria. Tras cinco años de papado, es un secreto a voces que Ratzinger no se fía de su curia, si exceptuamos un pequeño puñado de fieles. Aunque ha ido relevando al núcleo duro de Wojtyla, el Gobierno vaticano sigue en manos de grupos como el Opus Dei -sus portavoces se empeñan en negarlo-, la citada Comunión y Liberación y los Legionarios de Cristo, aunque hoy esté a punto de desaparecer como movimiento carismático para pagar por los delitos de su fundador.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los movimientos eclesiales han ganado peso en el Vaticano desde el último concilio. En apariencia solidarios, luchan por el control de los mejores puestos y negocios, y en la refriega olvidan lo que haga falta del Evangelio y se dedican a un ajuste de cuentas permanente, mientras los creyentes asisten atónitos al espectáculo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los laicos eclesiales controlan amplios sectores de la política, la información, la empresa, la caridad, la educación, la sanidad y la magistratura. En Roma ejercen una influencia cada vez mayor, en estrecha y democrática connivencia con el centro-derecha ateo-devoto, pero también con la lánguida oposición del Partido Democrático y la curia de los buenos y felices tiempos del Papa viajero.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La fragilidad de las órdenes religiosas, castigadas por la escasez de vocaciones, ha favorecido la sofocante presencia de los laicos. "En 1998, Ratzinger alentó la integración laica durante un congreso organizado por Wojtyla", recuerda Paolo Ciani, miembro de la Comunidad de San Egidio, un movimiento eclesial que cuenta con 50.000 voluntarios repartidos por el mundo y solo 25 empleados. "Ratzinger releyó la experiencia de las órdenes religiosas y monásticas junto a la de los movimientos eclesiales, y reconoció a estas, con su dinamismo y competencia, un papel en la Iglesia. El mensaje era que para sobrevivir había que fiarse del rebaño fiel".&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hoy, la Curia romana es una ingobernable y anquilosada maquinaria que cuesta anualmente al Vaticano 102,5 millones de euros. La estructura depende de la Secretaría de Estado, una suerte de consejo de administración con un presidente (el secretario de Estado) y un director general (el sustituto), las dos únicas personas que tienen acceso directo al despacho del Papa. En el Vaticano trabajan 2.748 personas. De ellas, 778 son eclesiásticos, frente a 333 religiosos y 1.637 laicos (de estos, 425 son mujeres).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los laicos han tomado el poder cooptando a obispos y cardenales menos cristianos de lo que se supone. "La nulidad de la curia se debe a su falta de formación y a su exceso de italianidad", explica el sacerdote y canonista Filippo di Giacomo. "De las diócesis llega el personal con cuentagotas porque a los obispos les cuesta enviar a sus mejores hombres. Las órdenes, antes cantera privilegiada de inteligencia y talento, tienen cada vez menos materia gris a la que recurrir. Los buenos llegan a obispos, y a la curia solo llega lo peor de cada familia".&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así ha nacido un sistema de poder mixto que confunde lo laico y lo religioso, la Iglesia y el Estado, Italia y el Vaticano, la curia con la élite civil. El sistema se basa en un enorme poder económico, sensación de impunidad, gusto por la omertà y el encubrimiento y la capacidad de infiltración.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La ambición de ese sistema es lograr la fusión fría entre Italia y el Vaticano. En sus esquemas mentales, esta nueva curia negociante y carnal no visualiza dos Estados, sino un único país que se podría llamar, abreviando, Vaticalia. " ¡Imposible fiarse de truhanes que usan a Dios para colmar su atrofiada vanidad!", dice el cura genovés Paolo Farinella.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La gran caja fuerte laica del momento se llama Comunión y Liberación (CL). Nacida en 1954 y denominada así desde 1969, está presente en 70 países; en Italia controla empresas, medios de información, diócesis, colegios, universidades, hospitales privados y públicos, e incluso un holding de cooperativas sociales, Auxilium, que gestiona varios centros de identificación y expulsión de inmigrantes para el Ministerio del Interior.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
"Desde hace 20 años, CL es el brazo clerical de la ultraderecha milanesa", explica Di Giacomo. "Su estrategia es cultural y política. Sus curas pueblan los seminarios lombardos; sus prelados se movilizan lo que haga falta". Afirma también que sus jefes ideológicos dictan la ley en diferentes periódicos y que su presencia es constante en televisiones y radios: "Mandan a derecha e izquierda".&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Roberto Formigoni es desde hace 15 años presidente de Lombardía, la región italiana con la renta más alta de Europa junto con la de París-Ile de France. Pertenece de pleno derecho, y no lo oculta, a Comunión y Liberación. Eso podría permitirle incluso aspirar a suceder a Berlusconi. En los últimos meses, el gobernador ha repartido entre los hombres de CL, más conocida como I cielini (los cielitos), los puestos fundamentales de la organización de la Expo de Milán 2015. Un paraíso de contratos públicos, privados y mixtos en el que la magistratura ha detectado ya la penetración de las mafias.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Casi cada día salen a la luz nuevas amistades peligrosas. Hace unas semanas, los jueces enviaron una comisión rogatoria al Vaticano porque sospechan que el tesoro oculto de la cricca (la banda) gelatinosa puede estar depositado en el IOR (Instituto para las Obras Religiosas). Y esta semana han reclamado por vía oficial los documentos de Propaganda Fide, la inmobiliaria de la Santa Sede.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque el trabajo de los fiscales es exhaustivo, en Vaticalia se sabe que no lo tendrán fácil para apurar la verdad. El Vaticano sigue siendo un paraíso fiscal, el concordato le concede amplias cuotas de inmunidad y las cuentas secretas que prosperan a la sombra del IOR, la APSA (Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica), la vieja Propaganda Fide y un largo número de sociedades participadas son el secreto mejor custodiado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pese a las apelaciones a la limpieza de Raztinger, las cosas no parecen haber cambiado mucho. Aquí los misterios se resuelven con tiempo. Con mucho tiempo. Balducci es de momento el gran chivo expiatorio. Durante 15 años, nadie vio nada ni sospechó nada: era un gentilhombre y las campanas tocaban a omertà. Hoy se habla de él, pero pronto todo volverá a su ser y la gelatina seguirá extendiéndose. A día de hoy, junio de 2010, los italianos todavía no tienen una ley de parejas de hecho; los inmigrantes sin papeles son considerados delincuentes y no se respeta el derecho de asilo; los homosexuales son agredidos cada día por la calle, y las mujeres que quieren someterse a inseminación artificial deben emigrar.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7566098665980711882-7525250646331537189?l=cajondesastre-miscosas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://cajondesastre-miscosas.blogspot.com/2010/06/la-nobleza-del-vaticano-vaticalia.html</link><author>noreply@blogger.com (Alea)</author><thr:total>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7566098665980711882.post-4303235479666543823</guid><pubDate>Sun, 13 Jun 2010 19:43:00 +0000</pubDate><atom:updated>2010-06-13T20:45:58.676+01:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Religión</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Laicismo</category><title>Corpus - Manuel Vicent</title><description>&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;Sea uno creyente o agnóstico, hay que aceptar como un rito esotérico que, al granar el trigo al final de la primavera, se celebre una procesión muy solemne para exhibir al público por las calles un fragmento de pan dentro de una custodia labrada con orfebrería de oro, de un valor incalculable. Sin abandonar el espíritu pagano se puede entender que las jerarquías eclesiásticas y civiles, como los antiguos griegos y romanos, presidan esa parada en homenaje al símbolo del pan nuestro de cada día, que va a proporcionar calorías a ricos y pobres durante el año. Cada cultura, cada religión se sustenta en un alimento sustancial y en una droga específica. Lo nuestro es el pan y el vino, es decir, los hidratos de carbono y el alcohol. El cereal y la vid constituyeron en su tiempo la primera fuente de energía de la civilización grecolatina, que luego fue sacramentada por el cristianismo. Por eso fueron dedicados esos frutos a deidades propicias. La diosa Ceres se representaba coronada con espigas de trigo y el dios Baco tenía la cabeza trenzada con pámpanos y racimos de uva. Los cristianos sustituyeron el culto de Ceres por la fiesta del Corpus, en la que el pan se convierte en el Cuerpo de Cristo. Sea como sea, los hidratos de carbono, único sustento del cerebro humano, merecen toda nuestra adoración, pero no hasta el punto que el Ejército español toque el himno nacional y les presente armas a la salida de la catedral de Toledo. Los creyentes hacen muy bien en arrodillarse al paso de la custodia con la Sagrada Hostia. Sea el Dios verdadero o el pan de todos lo que contiene el ostensorio, lo lógico es que no vaya acompañado de sables ni de bayonetas si después tiene uno que metérselo en la boca. Lo moderno es que ese día los cadetes les presenten armas a sus novias y se vayan luego con ellas a tomarse una ración de calamares. Pasado el Corpus llega la siega. Nadie discute que el pan sea dios, bien de trigo o de centeno. En las comunidades cristianas de base se consagra y se comulga bajo cualquiera de las múltiples formas con que se expende en las panaderías. Por mi parte adoro la antigua hogaza candeal con el triángulo divino trazado sobre su corteza crujiente, que emite esquirlas doradas al partirlo con el cuchillo usado con amor y nunca como un arma.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7566098665980711882-4303235479666543823?l=cajondesastre-miscosas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://cajondesastre-miscosas.blogspot.com/2010/06/corpus-manuel-vicent.html</link><author>noreply@blogger.com (Alea)</author><thr:total>7</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7566098665980711882.post-3519313088343305157</guid><pubDate>Sun, 13 Jun 2010 12:31:00 +0000</pubDate><atom:updated>2010-06-13T13:31:36.063+01:00</atom:updated><title>La tenacidad del pensamiento mágico - Rosa Montero</title><description>&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;Como el sinsentido de la vida es algo muy difícil de tragar, los humanos estamos más que predispuestos a creer en cualquier explicación que dote de cierto orden al Universo. Las religiones son justamente eso, desesperados intentos de traducir el mundo a algo comprensible y armonioso, y el pensamiento mágico cotidiano aspira a hacer lo mismo, sólo que se mantiene unos escalones más abajo de la complejidad de las religiones organizadas. Y cuando hablo de pensamiento mágico me estoy refiriendo a esos juegos mentales tan pueriles que de cuando en cuando nos permitimos. Como, por ejemplo, no creer absolutamente nada en los horóscopos, es más, incluso saber que muchos de ellos están hechos al tuntún por alguien que ni siquiera confía en la astrología (he trabajado en revistas en las que, cuando se retrasaba la colaboración zodiacal, simplemente volvían a publicar cualquier pronóstico del año anterior), pero, aun así, experimentar cierta ínfima alegría si por casualidad lees un augurio estupendo para tu signo. Somos como niños.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;Y dentro de esa necesidad infantil de orden y consuelo ocupan un lugar especial las coincidencias. Que lance la primera piedra aquella persona que jamás haya jugueteado con una coincidencia y con el estupendo alivio que produce. Ahora estoy de racha, nos decimos al jugar a las cartas, e intentamos apurar nuestra suerte. Voy a ser feliz en este piso porque el edificio tiene el mismo número que el portal de la casa de mi infancia, pensamos, sin atrevernos a enunciarlo en voz alta, cuando llevamos meses buscando un apartamento al que mudarnos. También puede tratarse de una coincidencia negativa, como, por ejemplo, tener un mal presentimiento antes de un viaje porque en la última semana se han caído tres aviones en el mundo. Después resulta que la racha de suerte se acaba y perdemos la partida de cartas, que alquilamos el piso y es un desastre, que nos vamos de viaje y, por fortuna, no pasa nada malo. Todo lo cual no nos sorprende, porque, por supuesto, no creemos en esas zarandajas. Pero, ah, qué tenaz es el pensamiento mágico que se agazapa detrás de nuestra razón. Qué grande nuestra necesidad de buscarle explicaciones al caos de la vida. De encontrar un mapa en las tinieblas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;Alguien me contó hace tiempo la historia de un niño de siete años que había perdido en un accidente de coche a toda su familia: su padre, su madre, sus dos hermanos. A raíz de la tragedia dejó de hablar y empezó a manifestar una extraña manía: llevaba siempre un cordelito y se dedicaba a atar las cosas unas con otras. La pata de la silla con la oreja de su conejo de trapo, el conejo con la manga de un jersey, el jersey con el fuste de una lámpara. Anudaba los objetos, claro, para que no se perdieran. Para que no desaparecieran también ellos en la negrura. Pues bien, nuestro amor por las coincidencias sería algo semejante… El hilito que va uniendo la realidad para que la vida no se desbarate en la vorágine. Un camino hecho de migas en mitad de un mundo proceloso.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;Y lo más gracioso es que donde más se manifiesta esa debilidad por las coincidencias es, me parece, en el amor. Tal vez porque el amor pasión ya forma parte por sí mismo del pensamiento mágico. Y así, cuando conocemos a un hombre o a una mujer que nos interesa, nos suele emocionar muchísimo cualquier pequeño detalle compartido, cualquier casualidad que aparentemente nos relacione. ¡Es alucinante! ¿Te quieres creer que de niños vivíamos en el mismo barrio, sin conocernos? O bien: ¡Es alucinante! ¿Sabes que tenemos exactamente el mismo modelo de coche? O quizá: ¡Es alucinante! ¿Te he dicho que me telefoneó justo cuando estaba pensando en volver a llamarle? Todo, hasta la coincidencia más nimia (si se rebusca bien, siempre se encuentra alguna), nos parece alucinante, y prodigioso, y espectacular, una prueba inequívoca de que estamos hechos el uno para el otro, de que los hados han cruzado nuestros caminos, de que el destino existe aunque no hubiéramos creído en él hasta ese momento. Luego, claro, infinidad de veces esa supuesta predestinación se va al garete, la pareja no funciona y la historia se acaba. Y a nosotros se nos olvidan inmediatamente las coincidencias compartidas, se nos olvida que nos creímos marcados por la magia. Y volvemos a ser racionales por un tiempo, hasta que se nos encienda otra vez el corazón y nos pongamos a anudar la realidad con cordelitos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7566098665980711882-3519313088343305157?l=cajondesastre-miscosas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://cajondesastre-miscosas.blogspot.com/2010/06/la-tenacidad-del-pensamiento-magico.html</link><author>noreply@blogger.com (Alea)</author><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7566098665980711882.post-3865890196568315597</guid><pubDate>Sat, 29 May 2010 08:20:00 +0000</pubDate><atom:updated>2010-05-29T09:21:01.905+01:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Sociedad</category><title>Haciendo cumbre -  Pedro Ugarte</title><description>&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;Del deporte sólo se oyen buenas palabras. Si excluimos el dopaje de los atletas, la inficionada sangre de los ciclistas, las mutilaciones y los edemas de los montañeros, y la quebrada osatura de los esquiadores, todo es salud y buena letra. Frente al desprecio que inspiran fumadores y consumidores de determinadas sustancias, los que se dan caña y ordeñan con empeño la glándula sudorípara concitan admiraciones sin cuento. Eso por no hablar de los futbolistas, única categoría de millonarios sospechosamente a salvo del rencor sindical. La feroz persecución que padecen los primeros y la bobalicona admiración que inspiran estos últimos es uno de los fenómenos más curiosos de este tiempo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ejercicio físico: eufemismo que alude a desesperadas operaciones musculares, que nos servían en otro tiempo para huir de sanguinarias y hambrientas criaturas. Después se convirtió en una penosa tarea dirigida a elevar pirámides o a ganarse el sustento cargando sacos de arroz. Ahora se ha convertido en un modo de paliar la abulia existencial (y, en vez de cobrar, se paga), si bien algunos cobran, y muchísimo, debido a que el resto de la raza humana se distrae mientras los ve sudar. La conclusión de todo esto, que si estás gordo es que eres pobre.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Frente a la admiración que despierta el deportista, la humareda del fumador lo convierte en víctima de las iras sociales, en chivo expiatorio de una sociedad sin alma pero higiénica. Y eso que del cáncer de pulmón se sabe todo, incluso lo barato que le sale a la socialdemocracia, pues el diagnóstico se realiza cuando el enfermo ya ha metido un pie en la tumba. Aún así los sanitarios, no contentos con ver agonizar al fumador, le amargan los minutos terminales susurrándole al oído lo necio que ha sido envenenándose y el dispendio que provoca a las arcas públicas. Nada ha hecho peor el estado del bienestar que extender una ominosa penitencia sanitaria.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entre tanto, los alpinistas extraviados demandan el despliegue de flotillas de helicópteros y el rastreo de los sherpas (esa subespecie del servicio doméstico), como si subir a la punta de un monte no fuera una acción igual de discutible que echarse un paquete de cigarros. A los alpinistas se les busca, literalmente hablando, por tierra, mar y aire, mientras que a fumadores y residentes en narcóticos paraísos se les atormenta recordándoles lo malos que son. Los alpinistas vuelven a casa, vivos o muertos, pero a ninguno se le recuerda su mala vida, ni se le llama idiota o irresponsable. De lo que cuestan al erario público los helicópteros que patrullan en su busca nadie se acuerda.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No hay que prohibir a nadie el acceso a la montaña: los aficionados tienen todo el derecho a seguir cayendo, a puñados, año tras año. Pero el respeto que inspiran debería extenderse a quienes entretienen la vida de cualquier otra manera, porque para eso es la suya.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7566098665980711882-3865890196568315597?l=cajondesastre-miscosas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://cajondesastre-miscosas.blogspot.com/2010/05/haciendo-cumbre-oedro-ugarte.html</link><author>noreply@blogger.com (Alea)</author><thr:total>2</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7566098665980711882.post-6339113848910306893</guid><pubDate>Tue, 11 May 2010 13:01:00 +0000</pubDate><atom:updated>2010-05-11T14:01:43.362+01:00</atom:updated><title>La receta de la felicidad - Eduardo Verdú</title><description>&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;Sabemos que el gran propósito de la vida es ser feliz. Y la felicidad está determinada por la capacidad de disfrute. Hay personas a quienes les cuesta encontrar motivos de gozo, momentos alegres, su cota de bienestar está realmente alta y sólo la alcanzan propulsados por un gran seísmo emocional como un ascenso, un beso nuevo o el nacimiento de un hijo. Gente que transita por los días como por unas escaleras mecánicas, posando distraídamente el pie sobre las nuevas jornadas que se suceden inercialmente mientras espera la recompensa de llegar a la siguiente etapa.&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;Sin embargo existen esos otros seres humanos que encuentran microplaceres por el camino y en lugares insospechados. Personas que se ilusionan con ver el arco iris, con el perfume del café, con el color de un mantel, con descubrir una canica en la acera. Algunas terapias psicológicas contra la depresión consisten, precisamente, en hipersensibilizar al paciente, en convertirlo en un ser más permeable a las emociones agradables que le rodean, en enseñarle a valorar el gusto de encontrar aparcamiento a la primera, de hallar su plato preferido en un menú, de no haber abierto el paraguas en todo un día de malos pronósticos meteorológicos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;
La felicidad de la vida es la suma del placer acumulado a lo largo de los días que, a su vez, han valido más o menos dependiendo de los momentos de satisfacción que hayamos podido extraerles. El azar nos regala vivencias extraordinarias y luego es capaz de golpearnos con fulminantes desgracias. Pero, básicamente, corre de nuestra cuenta saldar en positivo la existencia.&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;Depende de nuestra sensibilidad apreciar con mayor o menor intensidad las ondas positivas flotantes en la cotidianidad. Pero esa atmósfera enriquecida no sólo flota alrededor de nuestro día a día, sino que se extiende como una gran nube volcánica sobre la ciudad donde residimos. Ciertos acontecimientos en las metrópolis producen un entusiasmo colectivo, concentran la pasión de muchos habitantes y esa radiación puede resultar contagiosa. Las poblaciones son un organismo. Existe una conexión sentimental, emocional entre sus ciudadanos que actúan como células. Si algún punto del cuerpo urbano se está estremeciendo es lógico que el resto sienta de alguna manera la reverberación de ese escalofrío.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hoy Madrid está copada de festejos que actúan como inyecciones de adrenalina disolviéndose lentamente en las venas de la ciudad. La semana pasada, por ejemplo, comenzó la feria de San Isidro. Muchos madrileños no necesitan acudir a la plaza para sentir el vértigo del ritual, la celebración, el festejo de Las Ventas, del coso y de sus alrededores, incluso de los momentos previos y posteriores a la corrida. Lo mismo ocurre con el Masters de Tenis que acaba de arrancar o con el Rock in Rio que explotará en menos de un mes. Para algunos madrileños es suficiente saber que parte de la capital está vibrando para conectar subliminalmente con esa emoción.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora que se templan las sobremesas buscamos motivos de distensión, de esparcimiento y recreo. No estamos para escatimar festejos, planes para tardes soleadas, para noches claras, aplausos, camisas nuevas, puros, rones con Coca-Cola, encuentros con los amigos, peticiones de bises, carajillos, olés, labios pintados, perfumes recién vaporizados. Aprovechemos las verbenas, los festivales de música, las terrazas, el circo, el final de la Liga, la final de la Champions en el Bernabéu, un posible desfile por Neptuno... todas las excusas que nos pueda brindar esta ciudad para sentirnos vivos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No sólo acecharán los malos momentos, sino que la propia anestesia vital es ya un veneno, un narcótico a combatir. La felicidad no es la ausencia de tristeza, sino una sustancia tangible, es una esencia que se recolecta y se atesora, que se mima y se degusta. Algunas personas tienen ese don, una habilidad especial para hallar entre la tierra de la rutina pepitas de alegría, destellos breves de optimismo y satisfacción. Otras, sin embargo, seguimos luchando por calibrar esa óptica sensorial, aprendiendo de quienes ríen cuando permanecemos serios, de quienes oyen el mar en la lejanía de la M-50, de quienes cuelgan con emoción en Facebook fotos de los tulipanes de su jardín. Quizá se trate de ser un poco más infantiles. De ser, sin duda, mucho más sabios.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7566098665980711882-6339113848910306893?l=cajondesastre-miscosas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://cajondesastre-miscosas.blogspot.com/2010/05/la-receta-de-la-felicidad-eduardo-verdu.html</link><author>noreply@blogger.com (Alea)</author><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7566098665980711882.post-9157635903771371730</guid><pubDate>Tue, 11 May 2010 12:58:00 +0000</pubDate><atom:updated>2010-05-11T13:58:11.253+01:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Nacionalismo</category><title>Sinécdoques - Fernando Savater</title><description>&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;Para empezar un recordatorio por si a ustedes les pasa lo que a mí, que en cuestiones de retórica confundo el oxímoron con la onomatopeya y la metonimia con la metempsicosis: la sinécdoque es el tropo que extiende o altera la significación de las palabras, para designar a un todo con el nombre de una de sus partes. En el terreno político, consiste en convertir a los partidarios de una ideología en representantes únicos y exclusivos del conjunto de ciudadanos que de hecho pueden verosímilmente no compartirla. Durante la pasada dictadura, por ejemplo, sólo eran "españoles" los que apoyaban al régimen franquista o no expresaban críticas contra él: los disidentes decaían de esa titularidad para ser en el mejor de los casos "malos españoles" y, en el peor, formar parte del reino tenebroso de la anti-España. Ahora se dan casos semejantes entre quienes decretan que sólo son vascos, catalanes o gallegos los que comparten la opción nacionalista vigente en cada una de esas comunidades autónomas. Y no puedo por menos de recordar la observación entre zumbona y dolorida que una vez me hizo don Julio Caro Baroja: "Ya ve usted, me he pasado cuarenta años siendo un mal español para ahora convertirme en un mal vasco"...&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;&lt;br /&gt;
Este abuso torticero de la sinécdoque ha sido bien documentado por Jesús Casquete en su libro En el nombre de Euskal Herria. La religión política del nacionalismo vasco radical (Ed. Tecnos) y comentado como componente característico del relato de identidad de cualquier nacionalismo por Fernando Molina Aparicio en su artículo La eterna 'cuestión vasca' (revista Claves, número 199). Últimamente parece empeñado en familiarizarnos con esta manipulación el presidente Montilla y otros políticos nacionalistas de la autonomía que lidera, los cuales nos avisan de que una sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatut que no fuese de su pleno agrado constituiría un agravio contra los catalanes. Ya aquel famoso -y según muchos infame- editorial de adhesión inquebrantable firmado por una dócil docena de medios informativos locales se había convertido en intérprete nada menos que de la dignidad de Cataluña, pero recientemente el señor Montilla ha proclamado que ningún tribunal de este mundo ni probablemente del otro puede alzarse contra el sentimiento o padecimiento general de los catalanes todos. Y lo sorprendente es que al parecer habla como político democrático, no como psicoanalista del alma colectiva ni como adivino de lo inefable. Según esta aplicación de lo sinecdótico, todos los ciudadanos de Cataluña sienten al unísono y tienen unánime prevención a que el TC lleve la contraria a sus mentores (a pesar del escaso entusiasmo que mostraron por participar en el referéndum sobre en Estatut). Ninguno, por lo visto, se siente interesado en respetar y defender lo que le certifica como perteneciendo con pleno derecho a una comunidad estatal grande, todos prefieren reafirmarse en su menor peculiaridad regional irreductible. Y si hay algunos -o muchos- que no piensan así, es que no son catalanes o al menos "buenos" catalanes....&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Naturalmente, esta afición manipuladora a la sinécdoque no es ni mucho menos exclusiva de Montilla y compañía. Se da también en Euskadi, donde cualquier medida informativa o educativa que no sigue la pauta nacionalista es denunciada por quienes hasta hace poco habían dirigido el cotarro como una agresión a la identidad vasca. Y se oye aquí y allá en otras autonomías, con motivo del reparto del agua o de privilegios fiscales. Por no mencionar a los que hablan estos días en nombre de todos los antifranquistas (entre los cuales a muchos de ellos nunca se les vio en tiempos de la dictadura) o deciden quién es progresista y quién no en los tribunales y en todas partes. Aseguraba Cioran que quien dice "nosotros" miente, pero creo que exageraba: sólo mienten, aunque eso sí: alto y claro, los aficionados a las sinécdoques.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7566098665980711882-9157635903771371730?l=cajondesastre-miscosas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://cajondesastre-miscosas.blogspot.com/2010/05/sinecdoques-fernando-savater.html</link><author>noreply@blogger.com (Alea)</author><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7566098665980711882.post-8255703145649585969</guid><pubDate>Sun, 09 May 2010 08:26:00 +0000</pubDate><atom:updated>2010-05-09T09:26:42.529+01:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Religión</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Islam</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Feminismo</category><title>Muchas dudas y alguna sospecha - Gabriela Cañas</title><description>&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;Cuanto más escucho y reflexiono sobre el debate abierto en España por el uso del hiyaben un instituto público de Madrid, más dudas albergo. De momento, me pesan más los argumentos a favor de poner coto en las aulas públicas a esta prenda, pero este artículo trata de compartir argumentos, más que de encender mechas que no conduzcan a ninguna parte.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Najwa Malha era hasta hace un par de semanas una joven de origen marroquí completamente anónima que lleva años estudiando en el instituto público Camilo José Cela de Pozuelo de Alarcón. A mitad de curso y a punto de acabar la secundaria, la joven, que cumplía la norma del centro de no cubrirse la cabeza (impuesta con la idea de evitar la identificación entre bandas gracias a las gorras), decide usar el hiyab en clase contraviniendo la disciplina escolar. El centro le llama la atención y la aparta de clase. El entorno de la alumna, entonces, acude a los medios y convierte a una menor de edad (dato relevante en este suceso), en protagonista de una noticia de alcance nacional.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Prosigamos con los hechos. Los padres de varias alumnas que usan hiyab, incluido el padre de Najwa, declaran a los periodistas que éstas optan por esta prenda libremente. Algunos incluso comparan el gusto por el hiyab con un capricho o un mero acto de rebeldía adolescente. Si es así, ¿por qué debería permitirlo el centro que tiene reglas sobre la forma de vestir del alumnado? ¿Por qué tiene más derecho la niña del pañuelo a vulnerar las normas que el chaval que adora la gorra? ¿Y por qué la familia y su entorno (asociaciones islámicas incluidas) han convertido en una causa importante esta reivindicación aun poniendo en riesgo los estudios y la imagen de la joven?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este asunto levanta pasiones porque el hiyab no es comparable a una gorra, pues en tal caso nadie le dedicaría la menor atención. Los padres (cristianos, judíos, musulmanes) suelen dirimir tales caprichos en la intimidad familiar. La cuestión es que el hiyabinforma acerca de la identidad y las creencias religiosas de unas menores. Es una prenda que tiene su origen en los textos sagrados, que aluden a ella como símbolo de sometimiento al varón, y que marca sólo a las niñas (nunca a los niños), especialmente cuando adquieren su plena capacidad reproductiva. ¿Qué hay de malo en ello?, se argumenta. ¿A quién hacen daño esas niñas veladas? En principio, a nadie. Yo tuve que usar velo en misa cuando de pequeña iba a un colegio de monjas. Eso tampoco hacía daño a nadie. Ahora siento que fui sometida a una costumbre de connotaciones religiosas y machistas que considero injusta, además de ridícula e incómoda.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se alega que se debe garantizar el derecho a la educación de la joven, pero nadie se lo está negando. Sólo se le está pidiendo que, en clase, cumpla las normas como el resto. En la escuela, los niños y jóvenes aprenden, además de matemáticas, a madrugar, a cumplir horarios, a pedir permiso para ir al servicio y a socializarse evitando determinadas prendas. Forma parte de la enseñanza. Muchos docentes creen, incluso, que cuanto más homogénea sea la vestimenta, menos conflictos hay en las aulas. Las señas de identidad políticas, religiosas o de bandas no fomentan el debate, sino que suelen enconarlo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La libertad religiosa de Najwa y su familia también está garantizada. O debe estarlo. Nadie les niega el derecho a profesar su credo y a usar el hiyab; salvo que éste lo lleven a clase.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Percibo en todo este debate un cierto sentimiento de culpa hacia otras culturas. Es cierto que nuestro pasado colonialista y nuestro presente xenófobo no son las mejores cartas credenciales, pero nos hemos dotado de leyes y pautas de convivencia que han profundizado en la laicidad del Estado y, sobre todo, en la liberación femenina.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es chocante tanta timidez a la hora de pedir que en nuestro suelo, se acaten nuestros principios. La igualdad es uno de ellos. Así que resulta difícil explicarle a Najwa que apoyamos la igualdad mientras hacemos excepciones con ella con una prenda que la marca de manera inequívoca y discriminatoria en la escuela pública. Dudo de la conveniencia de imponer una forma de vestir a mujeres adultas, pero en menores de edad y en centros públicos deberíamos ser capaces de predicar con el ejemplo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hay quien se escandaliza por defender una prohibición, pero estamos rodeados de ellas. No se nos permite, por ejemplo, provocar un escándalo en la vía pública a las tres de la mañana y nadie llama a la rebelión por ello en nombre de las libertades individuales.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Quiere esto decir que hay que regular el hiyab en las escuelas públicas? ¿Incluso prohibirlo? A lo mejor sí. Pero si, tras una reflexión serena, se decidiera en tal sentido, entonces, con carácter previo, reformemos la Ley de Libertad Religiosa y revisemos el acuerdo con la Santa Sede, profundicemos en la laicidad y pongamos coto a tanta ostentación de símbolos católicos en nuestra vida oficial y pública. Símbolos de una creencia religiosa, por cierto, que como la musulmana favorece tan escandalosamente la discriminación de la mujer. No es de extrañar que hasta la Conferencia Episcopal haya defendido el hiyab.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por todo ello, frente a la defensa de la total tolerancia al velo, me surgen tantas dudas y me asalta la sospecha.&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7566098665980711882-8255703145649585969?l=cajondesastre-miscosas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://cajondesastre-miscosas.blogspot.com/2010/05/muchas-dudas-y-alguna-sospecha-gabriela.html</link><author>noreply@blogger.com (Alea)</author><thr:total>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7566098665980711882.post-8308777062429403350</guid><pubDate>Sun, 09 May 2010 04:52:00 +0000</pubDate><atom:updated>2010-05-09T09:31:39.697+01:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Antitaurinos</category><title>El triunfo de la compasión - Jesús Mosterín</title><description>&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;La compasión es la emoción desagradable que sentimos cuando nos ponemos imaginativamente en el lugar de otro que padece, y padecemos con él, lo compadecemos. Hemos empezado a entender el mecanismo de la compasión gracias a Giacomo Rizzolatti, descubridor de las neuronas espejo, que se disparan en nuestro cerebro tanto cuando hacemos o sentimos ciertas cosas como cuando vemos que otro las hace o siente. Las neuronas espejo de la ínsula se disparan y producen en nosotros una sensación penosa cuando vemos a otro sufriendo. Esta capacidad puede ejercitarse y afinarse o, al contrario, embotarse por falta de uso.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;Los pensadores de la Ilustración, desde Adam Smith hasta Jeremy Bentham, pusieron la compasión en el centro de sus preocupaciones. David Hume pensaba que la compasión es la emoción moral fundamental (junto al amor por uno mismo). Charles Darwin consideraba la compasión la más noble de nuestras virtudes. Opuesto a la esclavitud y horrorizado por la crueldad de los fueguinos de la Patagonia con los extraños, introdujo su idea del círculo en expansión de la compasión para explicar el progreso moral de la humanidad. Los hombres más primitivos sólo se compadecían de sus amigos y parientes; luego este sentimiento se iría extendiendo a otros grupos, naciones, razas y especies. Darwin pensaba que el círculo de la compasión seguirá extendiéndose hasta que llegue a su lógica conclusión, es decir, hasta que abarque a todas las criaturas capaces de sufrir.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;El pensamiento indio, y en especial el budismo y el jainismo, consideran que la ahimsa (la no-violencia, la no-crueldad, la compasión frente a todas las criaturas sensibles) es el principio central de la ética. En contraste con el silencio de la jerarquía católica, el Dalai Lama ha reclamado públicamente la abolición de las corridas de toros. Al rey Juan Carlos, ya desprestigiado por sus continuas cacerías, no se le ocurre otra cosa que salir ahora en defensa de la tauromaquia. Más le valdría identificarse con su antecesor ilustrado Carlos III, que prohibió las corridas de toros, que con el cutre y absolutista Fernando VII, que las promovió.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;El conocimiento facilita la empatía. Como decía Francis Crick (el descubridor de la doble hélice), los únicos autores que dudan del dolor de los perros son los que no tienen perro. Muchos españoles no dudan del dolor de los perros ni de los toros. Cuando un degenerado cortó con una sierra eléctrica las patas de los perros de la perrera de Tarragona y los dejó desangrarse hasta la muerte, más de medio millón de españoles estamparon su firma en una petición al Congreso exigiendo la introducción del maltrato animal en el Código Penal. En Cataluña todas las encuestas indican una gran mayoría a favor de la abolición de la tauromaquia, solicitada al Parlamento catalán por más de 200.000 firmas. Yo conozco a varios firmantes de la petición; todos lo hicieron por compasión, ninguno por nacionalismo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;Los defensores de la tauromaquia siempre repiten los mismos argumentos a favor de la crueldad; si se tomaran en serio, justificarían también la tortura de los seres humanos. Ya sé que los toros no son lo mismo que los hombres, pero la corrección lógica de las argumentaciones depende exclusivamente de su forma, no de su contenido. En eso consiste el carácter formal de la lógica. Si aceptamos un argumento como correcto, tenemos que aceptar como igualmente correcto cualquier otro que tenga la misma forma lógica, aunque ambos traten de cosas muy diferentes. A la inversa, si rechazamos un argumento por incorrecto, también debemos rechazar cualquier otro con la misma forma. Incluso escritores insignes como Fernando Savater y Mario Vargas Llosa, en sus recientes apologías de la tauromaquia publicadas en este diario, no han logrado formular un solo argumento que se tenga en pie, pues aceptan y rechazan a la vez razonamientos con idéntica forma lógica por el mero hecho de que sus conclusiones se refieran en un caso a toros y en otro a seres humanos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;Ambos autores insisten en el argumento inválido de que también hay otros casos de crueldad con los animales, lo que justificaría la tauromaquia. Savater nos ofrece una larga lista de maltratos a los animales, remontándose nada menos que al sufrimiento infligido por Aníbal a sus elefantes cuando los hizo atravesar los Alpes. En efecto, debieron de sufrir mucho, pero no más que los soldados, la mayoría de los cuales no lograron sobrevivir a la aventura italiana del caudillo cartaginés. Si esto fuese una justificación del maltrato animal, también lo sería del maltrato humano y de la agresión militar. Vargas Llosa pone el ejemplo de la langosta arrojada viva al agua hirviente para dar más gusto a ciertos gourmets. Esto justificaría las corridas, pues también las langostas sufren. También es cruel la obtención del foie-gras de ganso torturado, pero por eso mismo elfoie-gras ya ha sido prohibido en varios Estados de EE UU y en varios países de la UE. En cualquier caso, sabemos que los toros sienten dolor como nosotros, pues el sistema límbico y las partes del cerebro involucradas en el dolor son muy parecidos en todos los mamíferos. El neurólogo José Rodríguez Delgado hizo sus famosos experimentos para localizar los centros del placer y el dolor en el cerebro de toros y hombres y no encontró diferencias apreciables. Desde luego, el mundo está lleno de salvajadas y crueldades contra los animales humanos y no humanos, pero este hecho lamentable no justifica nada.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;Se aduce que la tauromaquia forma parte de la tradición española, como si lo tradicional fuera una justificación ética, lo que obviamente no es. Todas las costumbres abominables, injustas o crueles son tradicionales allí donde se practican. Vargas Llosa siempre ha polemizado contra la corrupción y la dictadura en América Latina, pero ambas son desgraciadamente tradicionales en muchos de esos países. También ha puesto a Chile como ejemplo a seguir por los demás países sudamericanos. Pero Chile prohibió las corridas de toros hace ya dos siglos, el mismo día y por el mismo decreto que abolió la esclavitud.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;Antes los caballos salían a la plaza de toros sin protección alguna y durante la suerte de varas casi siempre acababan destripados y con los intestinos por el suelo. Por otro lado, como los toros no querían combatir y huían, les introducían en el cuerpo banderillas de fuego (petardos que estallaban en su interior y desgarraban sus carnes), a ver si así, enloquecidos de dolor, se decidían a embestir. En 1928 al general Primo de Rivera se le ocurrió invitar a una elegante dama parisina, hermana de un ministro francés, a una corrida de toros en Aranjuez. Cuando la dama empezó a ver la sangre brotar a borbotones, los intestinos de los caballos caer a su lado y los petardos estallar dentro de los toros, casi le dio un patatús de tanta repugnancia e indignación como le produjo el espectáculo. El general, avergonzado, ordenó al día siguiente que se cambiase el reglamento taurino, suprimiendo los aspectos que más pudieran escandalizar a los extranjeros, a quienes se suponía una sensibilidad menos embotada que a los aficionados locales.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;Los toros pertenecen a la misma especie que las vacas lecheras, aunque no hayan sido tan modificados por selección artificial. Son herbívoros y rumiantes, especialistas en la huida, no en el combate, aunque en la corrida se los obligue a defenderse a cornadas. Los taurinos dicen que la tauromaquia es la única manera de conservar los toros "bravos". Pero hay una solución mejor: transformar las dehesas en que se crían (a veces de gran valor ecológico) en reservas naturales. Algunos añaden que, puesto que no se ha maltratado a los toros con anterioridad, hay que torturarlos atrozmente antes de morir. ¿Aceptarían estos taurinos que a ellos se les aplicase el mismo razonamiento?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;Los amigos de la libertad nunca hemos pretendido que no se pueda prohibir nada. Aunque pensamos que nadie debe inmiscuirse en las interacciones voluntarias entre adultos, admitimos y propugnamos la prohibición de cualquier tipo de tortura y de crueldad innecesaria. Si aquí y ahora hablamos de la tauromaquia, no es porque sea la única o la peor forma de crueldad, sino porque su abolición ya está sometida a debate legislativo en Cataluña. Si allí se consigue, el debate se trasladará al resto de España y a los otros países implicados. No sabemos cuándo acabará esta discusión, pero sí cómo acabará. A la larga, la crueldad es indefendible. Todos los buenos argumentos y todos los buenos sentimientos apuntan al triunfo de la compasión.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7566098665980711882-8308777062429403350?l=cajondesastre-miscosas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://cajondesastre-miscosas.blogspot.com/2010/05/el-triunfo-de-la-compasion-jesus.html</link><author>noreply@blogger.com (Alea)</author><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7566098665980711882.post-4521110075261791266</guid><pubDate>Sun, 09 May 2010 04:16:00 +0000</pubDate><atom:updated>2010-05-09T05:16:56.005+01:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Antitaurinos</category><title>La cornada - Manuel Vicent</title><description>&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;Dijo Rafael el Gallo que para el prestigio de un torero hay algo mucho peor que una bronca con almohadillas en Las Ventas de Madrid: es que saquen a hombros de La Monumental de Barcelona. Tal vez para evitar este escarnio, más allá de la defensa de los animales, en el Parlamento de Cataluña se ha planteado formalmente la prohibición de la corrida de toros en su territorio. Cataluña y España llevan algunos siglos buscando la fórmula de insertarse políticamente en un proyecto común. Hoy está en el aire el recurso contra su Estatuto de Autonomía en el Tribunal Constitucional y probablemente la sentencia que zanje o acreciente este desencuentro histórico depende de un magistrado, que hace unos días aparecía en el callejón de La Maestranza de Sevilla fumándose un puro con dos colegas junto a uno de Los Morancos, una imagen que no desmerece en absoluto de lo más duro de la España castiza. A la plaza va uno a divertirse contemplando cómo se mata a un toro con más o menos florituras, en medio de un baño de sangre. En eso consiste el bien cultural. Pero habría que saber cuántos espectadores, en una tarde tediosa e insoportable, abandonarían la plaza si supieran que al final de la lidia el último toro iba a matar al torero. No creo que hubiera muchos aficionados que renunciaran al privilegio de poderlo contar después con todo pormenor en las tertulias. De hecho, la reciente cornada en la femoral de José Tomás ha superado en impacto al que produjo la lanza del centurión en el costado del Nazareno, porque el rito sustancial de la corrida es la muerte, bien sea la del toro o la del torero, aunque esta por fortuna se produzca raras veces. En general, la gente come carne y los que pueden también langostas, pero nadie paga la entrada en un cocedero de mariscos o en un matadero sólo para contemplar con placer cómo meten a las langostas en agua hirviendo o someten a un cerdo a cuchillo, aplaude y luego se larga uno sin comérselos. El rito de la corrida tendría sentido si al final de la lidia se hiciera un enorme asado en el ruedo y después de convertir al minotauro en chuletas, solomillos y mondongos, bajaran los espectadores y se lo zamparan. Ignoro si en Cataluña aceptarían participar en este místico banquete con los tres jueces de La Maestranza.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/ultima/cornada/elpepuopi/20100509elpepiult_2/Tes"&gt;http://www.elpais.com/articulo/ultima/cornada/elpepuopi/20100509elpepiult_2/Tes&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7566098665980711882-4521110075261791266?l=cajondesastre-miscosas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://cajondesastre-miscosas.blogspot.com/2010/05/la-cornada-manuel-vicent.html</link><author>noreply@blogger.com (Alea)</author><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7566098665980711882.post-5600118208054104567</guid><pubDate>Tue, 16 Mar 2010 13:11:00 +0000</pubDate><atom:updated>2010-03-16T18:25:34.212Z</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Antitaurinos</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Viñetas</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Humor</category><title>Señas de identidad - Forges</title><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.elpais.com/recorte/20100316elpepivin_1/XLCO/Ges/20100316elpepivin_1.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="276" src="http://www.elpais.com/recorte/20100316elpepivin_1/XLCO/Ges/20100316elpepivin_1.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7566098665980711882-5600118208054104567?l=cajondesastre-miscosas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://cajondesastre-miscosas.blogspot.com/2010/03/senas-de-identidad-forges.html</link><author>noreply@blogger.com (Alea)</author><thr:total>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7566098665980711882.post-5312993549182139461</guid><pubDate>Thu, 11 Mar 2010 12:21:00 +0000</pubDate><atom:updated>2010-03-12T17:34:24.037Z</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Antitaurinos</category><title>La España negra y la tauromaquia - Jesús  Mosterín</title><description>&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #333333; font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small; line-height: 22px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;Aquí no tomamos el adjetivo negro en su sentido cromático habitual (y mucho menos en sentido racial alguno), sino en el significado peyorativo de siniestro con que hablamos de la novela negra o de un negro porvenir y que los autores regeneracionistas usaban para referirse a la España negra como el compendio de nuestras más tenebrosas tradiciones.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #333333; font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #333333; font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;De la palabra latina mores (costumbres) procede nuestro término moral. El conjunto de las costumbres y normas de un grupo o una tribu constituye su moral. Cosa muy distinta es la ética, que es el análisis filosófico y racional de las morales. Mientras la moral puede ser provinciana, la ética siempre es universal. Desde un punto de vista ético, lo importante es determinar si una norma es justificable racionalmente o no; su procedencia tribal, nacional o religiosa es irrelevante. La justificación ética de una norma requiere la argumentación en función de principios generales formales, como la consistencia o la universalidad, o materiales, como la evitación del dolor innecesario. Desde luego, lo que no justifica éticamente nada es que algo sea tradicional.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;Algunos parecen incapaces de quitarse sus orejeras tribales a la hora de considerar el final del maltrato público de los toros. No les importa la lógica ni la ética, el sufrimiento ni la crueldad, sino sólo el origen de la costumbre. La crueldad procedente de la propia tribu sería aceptable, pero no la ajena. En cualquier caso, y contra lo que algunos suponen, ni las corridas de toros son específicamente españolas ni los correbous (o encierros) son específicamente catalanes. De hecho, ambas salvajadas se practicaban en otros países de Europa, como Inglaterra, antes de que la Ilustración condujera a su abolición a principios del siglo XIX.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;Siempre resulta sospechoso que una práctica aborrecida en casi todo el mundo sea defendida en unos pocos países con el único argumento de ser tradicional en ellos. Aparte de España, las corridas se mantienen sobre todo en México y Colombia, dos de los países más violentos del mundo. Otros países más suaves de Latinoamérica, como Chile, Argentina o Brasil, hace tiempo que las abolieron. Las normas más respetables suelen ser universales. Todo el mundo está de acuerdo en que no se debe matar al vecino, ni mutilar a la vecina, ni quemar el bosque, ni asaltar al viajero. Por desgracia, en muchos sitios hay costumbres locales crueles, sangrientas e injustificables, aunque no por ello menos tradicionales. De hecho, todas las salvajadas son tradicionales allí donde se practican.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;Los que escribimos y polemizamos contra la práctica abominable de la ablación del clítoris de las adolescentes en variospaíses africanos recibimos con frecuencia la réplica de que nuestra crítica es inadecuada e incluso colonialista, pues no tiene en cuenta que se trata de prácticas tradicionales de esos pueblos y que las tradiciones no se pueden criticar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;Obviamente, las corridas de toros no tienen nada que ver con la ablación del clítoris, ni son comparables con ella; sin embargo, los defensores de ambas prácticas usan de modo similar el argumento de la tradición para justificarlas. La única moraleja es metodológica: la tradición no justifica nada.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;Los españoles no tenemos un gen de la crueldad del que carezcan los ingleses; la diferencia es cultural. En España siguen celebrándose encierros y corridas de toros, pero no en Inglaterra (donde hace dos siglos eran frecuentes), pues los ingleses pasaron por el proceso de racionalización de las ideas y suavización de las costumbres conocido como la Ilustración.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;Aquí apenas hubo Ilustración ni pensamiento científico, ético y político modernos. Muchos de nuestros actuales déficits culturales proceden de esa carencia.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;A los enemigos de los toros, es decir, a los defensores de las corridas, una vez gastados los cartuchos mojados de las excusas analfabetas, como que el toro no sufre, sólo les quedan dos argumentos: que las corridas son tradicionales y que su abolición atentaría contra la libertad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;Ya hemos visto que la tradición no es justificación de nada. La tortura pública y atroz de animales inocentes (y además rumiantes, los más miedosos, huidizos y pacíficos de todos) es una salvajada injustificable, y como tal es tenida por la inmensa mayoría de la gente y de los filósofos, científicos, veterinarios y juristas de todo el mundo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;Cuando, en el Parlamento de Cataluña, Jorge Wagensberg mostraba uno a uno los instrumentos de tortura de la tauromaquia, desde la divisa hasta el estoque, pasando por la garrocha del picador y las banderillas, y preguntaba: "¿Cree usted que esto no duele?", un escalofrío recorría el espinazo de los asistentes.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;Queda el argumento de la libertad, basado en la incomprensión del concepto y en la ausencia de cultura liberal. La libertad que han propugnado los pensadores liberales es la de las transacciones voluntarias entre seres humanos adultos: dos humanos adultos pueden interaccionar entre ellos como quieran, mientras la interacción sea voluntaria por ambas partes y no agredan a terceros. Ni la Iglesia ni el Estado ni ninguna otra instancia pueden interferir en dichas transacciones voluntarias.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;Ningún liberal ha defendido un presunto derecho a maltratar y torturar a criaturas indefensas. De hecho, los países que más han contribuido a desarrollar la idea de la libertad, como Inglaterra, han sido los primeros que han abolido los encierros y las corridas de toros. Curiosamente, y es un síntoma de nuestro atraso, la misma discusión que estamos teniendo ahora en España y sobre todo en Cataluña ya se tuvo en Gran Bretaña hace 200 años. Los padres del liberalismo tomaron partido inequívoco contra la crueldad. Ya entonces, frente al burdo sofisma de que, puesto que los caballos o los toros no hablan ni piensan en términos abstractos se los puede torturar impunemente, el gran jurista y filósofo liberal Jeremy Bentham señalaba que la pregunta éticamente relevante no es si pueden hablar o pensar, sino si pueden sufrir.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;En vez de crear el partido liberal moderno del que carecemos y de formular una política económica alternativa a la del Gobierno, los dirigentes del Partido Popular se ponen a correr hacia atrás, se enfundan la montera y el capote, pontifican que el mal cultural de las corridas de toros es un bien cultural e invocan las esencias de la España negra para tratar de arañar un par de votos, sin darse cuenta de que a la larga pueden perder muchos más con semejante actitud.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;Esperanza Aguirre cita a Goya en primer lugar de sus referencias culturales favorables a la tauromaquia. Lo mismo podría haber acusado a Goya de estar a favor de los fusilamientos, pues también los pintaba.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;No le vendría mal repasar los grabados de Goya sobre la tauromaquia para encontrar la más demoledora de las críticas a esa práctica. Las series negras de los disparates, los desastres de la guerra y la tauromaquia nos presentan el más crítico y descarnado retrato de la España negra, un mundo sórdido, oscuro e irracional de violencia y crueldad, habitado por chulos, toreros, verdugos, borrachos e inquisidores.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;Goya se fue acercando a las posiciones de los ilustrados, como Jovellanos, partidarios de la abolición de los espectáculos taurinos. Y si acabó exiliándose a Francia y viviendo en Burdeos fue por su incompatibilidad con el régimen absolutista ("¡vivan las cadenas!") de Fernando VII, enemigo de la inteligencia, restaurador de la censura y la Inquisición, creador de las escuelas taurinas y gran promotor de las corridas de toros.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;  &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class="limpiar" style="clear: both; font-weight: normal; height: 1px; line-height: 1px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="presentacion" style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: initial; background-image: url(http://www.elpais.com/im/fnd_punteado.gif); background-origin: initial; background-position: 0% 100%; background-repeat: repeat no-repeat; margin-bottom: 15px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 3px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;div style="color: #333333; font-style: italic; font: normal normal normal 140%/normal Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; margin-bottom: 10px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;b style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;Jesús Mosterín&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;&amp;nbsp;es profesor de Investigación en el Instituto de Filosofía del CSIC.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7566098665980711882-5312993549182139461?l=cajondesastre-miscosas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://cajondesastre-miscosas.blogspot.com/2010/03/la-espana-negra-y-la-tauromaquia-jesus.html</link><author>noreply@blogger.com (Alea)</author><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7566098665980711882.post-8366004402284559857</guid><pubDate>Sun, 21 Feb 2010 10:24:00 +0000</pubDate><atom:updated>2010-02-24T20:32:50.511Z</atom:updated><title>Sí a la ley del burka - Bernard -Henri Lévy</title><description>&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #333333; font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 22px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #333333; font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: .0001pt; margin: 0cm;"&gt;&lt;span style="color: #333333; font-family: Verdana;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;Se oye decir: "El burka es una prenda; un disfraz, a lo sumo; no vamos a legislar la indumentaria y los disfraces...". Error. El burka no es una prenda, es un mensaje. Y es un mensaje que habla del sometimiento, esclavitud, anulación y derrota de las mujeres.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: .0001pt; margin: 0cm;"&gt;&lt;span style="color: #333333; font-family: Verdana;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;Se oye decir: "Tal vez sea sometimiento, pero consentido; sáquense de la cabeza la idea de un burka impuesto a unas mujeres que no lo quieren por unos maridos malvados, unos padres abusivos o el cafre de turno". Sea. Salvo que la servidumbre voluntaria nunca ha sido un argumento; el esclavo -o esclava- feliz nunca ha justificado la infamia inherente, esencial, ontológica, de la esclavitud. De los estoicos a Eliseo Reclus, de Schoelcher a Lamartine, pasando por Tocqueville, cada uno de los antiesclavistas del mundo nos ha dado todos los argumentos posibles contra esa pequeña infamia suplementaria que consiste en convertir a las víctimas en artífices de su propia desgracia.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #333333; font-family: Georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: .0001pt; margin: 0cm;"&gt;&lt;span style="color: #333333; font-family: Verdana;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;Se oye decir: "Libertad de culto y de conciencia; libertad de ejercicio y expresión, para todos y todas, de la fe de su elección. ¿A título de qué íbamos a permitirnos prohibir que un fiel honre a Dios de la forma que prescriben los textos sagrados?". Otro sofisma. Nunca se repetirá bastante. El burka no es una prescripción coránica.No hay ningún versículo ni ningún texto de la Sunna que obligue a las mujeres a vivir en esa prisión de tela y chatarra que es un velo integral. No hay ningún&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;shoyoukh,&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&amp;nbsp;ningún doctor de la religión que ignore que el rostro no es una "desnudez", no más que las manos. Y no hablo de aquellos que, como Hassan Chalghoumi, el valiente imán de Drancy, están diciendo a sus fieles, alto y claro, que llevar ese velo integral es claramente antiislámico.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #333333; font-family: Georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: .0001pt; margin: 0cm;"&gt;&lt;span style="color: #333333; font-family: Verdana;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;Se oye decir: "¡Cuidado con mezclar las cosas! Cuidado, al focalizar la atención sobre el burka, con no alimentar una islamofobia que no espera otra cosa para desatarse y sería, a su vez, una forma disfrazada de racismo. Impedimos que ese racismo se infiltrara por la puerta grande del debate sobre la identidad nacional; ¿vamos a dejarlo volver por la ventana de la discusión sobre el burka?". Sofisma, una vez más. Pertinaz y absurdo sofisma. Pues una cosa no tiene nada que ver con la otra. La islamofobia, y esto tampoco se repetirá bastante, no es, evidentemente, un racismo. Personalmente, no soy islamófobo. Me importa lo bastante lo espiritual y el diálogo entre espiritualidades como para ser hostil a una religión u otra. Pero, en cambio, el poder criticarlas libremente, el derecho a burlarse de sus dogmas o creencias, el derecho a la incredulidad, a la blasfemia, a la apostasía, son derechos conquistados a un precio demasiado alto como para que dejemos que una secta, unos terroristas del pensamiento, los anulen o los debiliten. De lo que se trata aquí es de Voltaire, no del burka. Es de las luces de ayer y de hoy, y de su herencia, no menos sagrada que la de los tres monoteísmos. Un paso atrás, uno solo, en este frente, constituiría una señal para todos los oscurantismos, para todos los fanatismos, para todas las verdaderas ideologías del odio y la violencia.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #333333; font-family: Georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: .0001pt; margin: 0cm;"&gt;&lt;span style="color: #333333; font-family: Verdana;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;Finalmente, también se oye decir: "Pero ¿de qué estamos hablando, al fin y al cabo? ¿Cuántos casos hay? ¿Cuántos burkas? ¿Hay que armar tanto alboroto por unos cuantos miles -por no decir centenares- de burkas censados en el conjunto del territorio francés? ¿Merece la pena echar mano de semejante arsenal de reglamentos, hacer una ley?". Es el argumento más frecuente. Y, para algunos, el más convincente. Pero, en realidad, es tan especioso como los anteriores. Pues una de dos: o se trata sólo de un juego, de un integumento, de un disfraz y, entonces, en efecto, lo que procede es la tolerancia; o se trata de una ofensa contra las mujeres, de un atentado contra su dignidad, de un cuestionamiento frontal de una regla republicana fundamental -también pagada a un alto precio-: la de la igualdad de sexos, y entonces estamos hablando de un principio, y cuando se trata de principios, las cifras están fuera de lugar. ¿Alguien concibe que se cuestionasen las leyes de 1881 so pretexto de que los atentados contra la libertad de prensa son infrecuentes? ¿Y qué diríamos de alguien que, tras observar una disminución de los ataques racistas o antisemitas contra las personas, pensara en aligerar, o incluso en abolir, la legislación vigente sobre la materia? Si realmente el burka es lo que digo, si es ese insulto contra las mujeres y contra su lucha secular por la igualdad; si, por añadidura, es una injuria contra esas mujeres que, en el preciso momento en que escribo, desfilan a rostro descubierto en Irán contra un régimen de asesinos que tiene en el burka uno de sus símbolos; en resumen, si este símbolo significa que la humanidad se divide entre aquellos que tienen un cuerpo glorioso y dotado de un no menos glorioso rostro y aquellas cuyo cuerpo y cuyo rostro son ultrajes vivientes, escándalos, impurezas que nadie debería ver y que habría que ocultar o neutralizar, entonces, aunque hubiera una única mujer en Francia que se presentase enjaulada en el hospital o en el ayuntamiento, habría que liberarla.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #333333; font-family: Georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: .0001pt; margin: 0cm;"&gt;&lt;span style="color: #333333; font-family: Verdana;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;Por todas estas razones de principios estoy a favor de una ley que no deje lugar a dudas y declare antirrepublicano portar el burka en los espacios públicos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #333333; font-family: Georgia; font-size: 21.5pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="color: #333333; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 14px; font-style: italic; line-height: normal;"&gt;Traducción: José Luis Sánchez-Silva&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7566098665980711882-8366004402284559857?l=cajondesastre-miscosas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://cajondesastre-miscosas.blogspot.com/2010/02/si-la-ley-del-burka-bernard-henri-levy.html</link><author>noreply@blogger.com (Alea)</author><thr:total>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7566098665980711882.post-7449552323165217197</guid><pubDate>Wed, 10 Feb 2010 02:43:00 +0000</pubDate><atom:updated>2010-02-10T02:43:48.452Z</atom:updated><title>Los toros - Manuel Vicent (2.005)</title><description>&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #333333; font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px; line-height: 17px;"&gt;Como una forma de congraciarse, después de la entrevista en el Pentágono, el señor de la guerra Donald Rumsfeld le dijo a su colega Pepe Bono (ministro de Defensa español) ante las cámaras: “En mi juventud hice una corta carrera en el encierro de Pamplona y me subí a una señal de tráfico”. Uno más, pensé, que confunde el asta de toro con el asta de la bandera de nuestra patria, pero al oír semejante hazaña, extremadamente embelesado, nuestro ministro de Defensa le jaleó: “¡eso es un torero, sí, señor!”, como lo hace el mozo de espadas con el maestro desde el callejón en el momento supremo de la faena.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con ese requiebro Pepe Bono le dobló los riñones al amo de las bombas, dejándolo pastueño. Hay que imaginar a este halcón de ojos fríos, que no concibe la historia sino a sangre y fuego bajo una lluvia de hierro, encaramado en un semáforo de la calle de la Estafeta, muerto de miedo. Su figura no sería muy airosa, pero Pepe Bono, sin duda, le habrá explicado que subirse al olivo es un lance acostumbrado cuando el maletilla furtivo y romántico torea en la dehesa en noches de luna llena.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Demos por buena esta idiotez con tal de aliviar la tensión que existe entre Estados Unidos y España por la retirada de nuestras tropas de Iraq. A este paso es posible que un día veamos a Rumsfeld y Bono abrazados, cada uno con una botella de anís Machaquito en la mano, cantando: Los borrachos en el cementerio..., y solo entonces volverá la sonrisa a los labios de la novia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tal vez el joven Rumsfeld llegó a los sanfermines de Pamplona imbuido por la propaganda de Hemingway, que, por cierto, también era otro héroe de pega. Cuenta Robert Capa que después del desembarco de Normandía iba en un jeep con el escritor en dirección a París y al encontrarse con una escuadrilla de aviones alemanes, Hemingway saltó del vehículo, se tiró en la cuneta y el terror lo dejó medio postrado con el trasero muy subido y la cabeza debajo de un matojo.&lt;br /&gt;
Robert Capa desde el jeep le hizo una foto en esta postura ridícula. A partir de ese momento Hemingway le retiró la amistad al fotógrafo, que era, de los dos, el único valiente.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El toro de lidia no es una fiera que mata para vivir, sino un animal herbívoro, que solo ataca en defensa propia cuando siente su territorio amenazado. Pese a la lucha de los antitaurinos por sacudirnos de encima el karma de la crueldad de la corrida, Donald Rumsfeld aún nos ve a los españoles como toreros. Ahora solo falta que Pepe Bono le dé alas y lo invite a un burladero de las Ventas o a una capea de la España negra, rodeado de moscas.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7566098665980711882-7449552323165217197?l=cajondesastre-miscosas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://cajondesastre-miscosas.blogspot.com/2010/02/los-toros-manuel-vicent-2005.html</link><author>noreply@blogger.com (Alea)</author><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7566098665980711882.post-1755644098657093372</guid><pubDate>Tue, 02 Feb 2010 13:14:00 +0000</pubDate><atom:updated>2010-02-10T07:24:48.785Z</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Antitaurinos</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Violencia</category><title>Párate y mira - Rosa Montero</title><description>&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #333333; font-family: Verdana; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #333333; font-family: Verdana; font-size: small;"&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="color: #333333; font-family: Verdana; font-size: 10.0pt;"&gt;Me repito, lo sé. Pero, ¿cómo no hacerlo, si los abusos también se repiten? Últimamente un buen puñado de intelectuales, entre ellos gente a la que admiro, han firmado manifiestos en pro de los toros. Y hace un par de días, El Mundo entrevistó al &lt;/span&gt;"eminente filósofo francés Francis Wolff" diciendo lo mismo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No he leído a Wolff y no sé si es de verdad eminente; pero podría ser la persona más inteligente del mundo y aún así sostener una sandez, porque la costumbre cultural ciega nuestros ojos. Por ejemplo, el grandísimo Kant decía que "el estudio laborioso y las arduas reflexiones destrozan los méritos propios de una mujer", bonita necedad dictada por el machismo de su época. Volviendo a lo taurino, Ortega y Gasset se opuso a la ley de 1928 que implantó el peto para los caballos de los picadores. Antes, los toros evisceraban a media docena de caballos todos los días. Los pobres jacos caminaban pisándose las tripas, escribió Valle-Inclán; se las metían a puñados, les cosían en vivo y los volvían a sacar. Pues bien, Ortega declaró, indignado, que sin eso se acababa la fiesta. Y era un sabio en su tiempo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hoy, en cambio, la plaza entera vomitaría si viera algo así, porque por fortuna hemos superado el feroz nivel de violencia de 1928 (que culminaría poco después en la Guerra Civil). Soy hija de torero y sé que las cosas no son simples; como muchos matadores, mi padre adoraba a los animales, y yo fui una buena aficionada hasta que crecí por encima de mi ceguera cultural y pude ser consciente de la carnicería.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Porque eso es crecer: esa sensibilidad va unida al desarrollo de la civilidad. Yo no pido que los toros se prohíban. Sólo te digo: párate y mira. Es lo que la gente está haciendo, por otra parte. En 1978, en España había un 45% de aficionados. En 2008, sólo un 28%; y entre los jóvenes, sólo un 19%. Esto se está acabando. Por eso salen firmando manifiestos.&amp;nbsp;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7566098665980711882-1755644098657093372?l=cajondesastre-miscosas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://cajondesastre-miscosas.blogspot.com/2010/02/parate-y-mira-rosa-montero.html</link><author>noreply@blogger.com (Alea)</author><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7566098665980711882.post-3054406268906560607</guid><pubDate>Sun, 31 Jan 2010 20:44:00 +0000</pubDate><atom:updated>2010-02-10T14:43:47.436Z</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Antitaurinos</category><title>Verdad palmaria - Juan José Millás</title><description>&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="color: #333333; font-family: Verdana; font-size: 10.0pt;"&gt;Los toros, pueden gustar o no gustar, claro, cada uno es cada uno. Pero sería estimulante que los aficionados a esa expresión cultural hicieran una crítica del gusto. En otros ámbitos admitimos sin problemas que disfrutamos con pasatiempos detestables y nos aburrimos con distracciones admirables. ¿Qué hay de malo en aceptar los aspectos oscuros o mal considerados de nuestras inclinaciones? El maltrato a los animales está mal visto (ya era hora), incluso hay leyes que lo persiguen, aunque estableciendo salvedades. Nada que objetar a las salvedades, la vida es así, no lo he inventado yo, etcétera. También la tortura está prohibida, a menos que la ejerzas en Guantánamo, con gente cuya piel es más oscura que la tuya. Y el terrorismo se persigue de manera implacable, excepto cuando se trata de bombardear Irak. Anomalías culturales, qué le vamos a hacer, lo que no quita para darse cuenta de que el terrorismo es terrorismo incluso si lo practico yo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Parece evidente que al toro de lidia se le maltrata. ¿Que a usted le gusta? Nos parece muy bien, no lo vamos a censurar. Pero hombre, hombre, reconozca que las banderillas, las puyas, el estoque y demás instrumentos quirúrgicos hacen daño (además de humillar). En el acto de arrojar una cabra viva desde un campanario hay belleza, no vamos a negarlo. A mí al menos me sobrecoge esa lucha titánica entre el cuerpo del animal y la fuerza de la gravedad (de la que siempre sale vencedora, por cierto, la última), por no mencionar la precisión matemática del movimiento uniformemente acelerado, que se cumple con todas y cada una de las cabras, no importa su condición. Todo eso está muy bien y si a uno le gusta le gusta. Pero hay tortura, hay maltrato, hay vilipendio. ¿Por qué a los taurinos, muchos de ellos intelectuales de pro, les cuesta tanto admitir esta verdad palmaria?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7566098665980711882-3054406268906560607?l=cajondesastre-miscosas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://cajondesastre-miscosas.blogspot.com/2010/01/verdad-palmaria-juan-jose-millas.html</link><author>noreply@blogger.com (Alea)</author><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7566098665980711882.post-3128289534317950356</guid><pubDate>Sat, 09 Jan 2010 19:19:00 +0000</pubDate><atom:updated>2010-02-10T23:03:05.106Z</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Religión</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Laicismo</category><title>Libertad religiosa - Javier Perez Royo</title><description>&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #333333; line-height: 22px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;La decisión acerca de si se puede admitir o no la presencia de crucifijos en las aulas está tomada. Es una decisión que adoptó el constituyente de 1978 al redactar el artículo 16 de la Constitución en los términos en que lo hizo. El Estado español es un Estado aconfesional y, en consecuencia, "nadie podrá ser obligado a declarar sobre su... religión o creencias" (art. 16.2) y ninguna "confesión tendrá carácter estatal" (art. 16.3).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;No nos encontramos ante una decisión que tengan que tomar los consejos escolares, o las consejerías de Educación de las comunidades autónomas o el Ministerio de Educación, porque la decisión ya la tomó el constituyente. Desde el 29 de diciembre de 1978 cada ciudadano, y subrayo lo de cada ciudadano, es titular del derecho fundamental a la libertad religiosa y ese derecho tiene que serle respetado por los poderes públicos y por los demás ciudadanos sin excepción, ya que, como dice el artículo 9.1 CE, "los ciudadanos y los poderes públicos están sujetos a la Constitución". Ni siquiera las Cortes Generales podrían tomar la decisión de que hubiera crucifijos en las escuelas, pues en el supuesto de que aprobaran una ley en ese sentido la ley sería anticonstitucional. En mi opinión, ni siquiera mediante la revisión de la Constitución contemplada en el artículo 168, que sería la vía apropiada para reformar el artículo 16, se podría tomar esa decisión, ya que la no confesionalidad del Estado pertenece al núcleo esencial del Estado constitucional, que dejaría de serlo en el caso de que se convirtiera en un Estado confesional. Estado constitucional y Estado confesional es una contradicción en los términos. Pero, en todo caso, para tomar la decisión de que hubiera crucifijos en las escuelas habría previamente que revisar la Constitución, esto es, adoptar la decisión por mayoría de dos tercios de ambas Cámaras en dos legislaturas consecutivas y someter la decisión después a referéndum.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;Desde el 29 de diciembre de 1978 debería haberse procedido de oficio a la retirada de todos los crucifijos de las escuelas. La retirada o no retirada de los crucifijos no es asunto que pueda ser sometido a discusión, ya que ello obligaría a que quienes participan en la discusión tengan que hacer públicas "su religión o sus creencias" y esto es algo que está expresamente vedado por la Constitución. La simple formulación de la pregunta ya sería anticonstitucional.Lo que, a su vez, quiere decir que a nadie tendría que ponérsele en la tesitura de tener que hacer una reclamación para que se retiren los crucifijos y, menos todavía, que tenga que interponer un recurso ante los tribunales de justicia para que se ordene la retirada. Esto ya supone una vulneración del derecho a la libertad religiosa de la persona que reclama o recurre.Los derechos fundamentales son derechos de los individuos. Los consejos escolares no son titulares del derecho a la libertad religiosa y, en consecuencia, no pueden decidir ni por mayoría ni por unanimidad si quieren mantener o no los crucifijos en las escuelas. Mantener esa postura es desconocer de la manera más completa qué son los derechos fundamentales y qué lugar ocupan en nuestro ordenamiento constitucional.De ahí que no se pueda aceptar los términos a los que se está intentando llevar el debate en nuestro país tras la reciente sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos sobre la incompatibilidad del derecho a la libertad religiosa y la presencia de los crucifijos en las aulas. La decisión de retirar los crucifijos no puede hacerse depender de que lo soliciten o dejen de solicitar un mayor o un menor número de padres, sino que dicha decisión tiene que ser adoptada de oficio por los poderes públicos competentes, ya que el primer elemento definitorio de los derechos como derechos fundamentales en nuestra Constitución es la vinculación de los mismos a todos los poderes públicos. Así lo dice taxativamente el primer inciso del primer apartado del artículo 53 de la Constitución, que es en el que se definen los elementos que hacen que los derechos puedan ser calificados de fundamentales: "Los derechos y libertades (...) vinculan a todos los poderes públicos".Tras la sentencia dictada por unanimidad por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos sobre la violación de la libertad religiosa por parte del Estado italiano por no haber procedido a la retirada del crucifijo de un instituto no puede caber duda de que libertad religiosa y crucifijos en las aulas son términos incompatibles y, en consecuencia, todos los poderes públicos están obligados a ordenar la retirada de tales símbolos religiosos porque, insisto, todos están vinculados por los derechos fundamentales.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: georgia;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #57647e; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 10px; line-height: 15px; text-transform: uppercase;"&gt;JAVIER PÉREZ ROYO&lt;br /&gt;
CATEDRÁTICO DE D. CONSTITUCIONAL DE LA UNIVERSIDAD DE SEVILLA&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7566098665980711882-3128289534317950356?l=cajondesastre-miscosas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://cajondesastre-miscosas.blogspot.com/2010/01/libertad-religiosa-javier-perez-royo.html</link><author>noreply@blogger.com (Alea)</author><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7566098665980711882.post-5731178783774923184</guid><pubDate>Wed, 30 Dec 2009 18:51:00 +0000</pubDate><atom:updated>2010-02-10T23:03:46.814Z</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Religión</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Política</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Nacionalismo</category><title>Sobre la identidad democrática - Fernando Savater</title><description>&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;El debate sobre la identidad francesa incitado por el presidente Sarkozy es un síntoma alarmante de cómo se están poniendo las cosas en nuestra Europa de los malentendidos. ¡Preocupación identitaria hasta en el último bastión republicano del radicalismo ilustrado! Si la sal pierde también el sabor... ¿con qué podremos devolvérselo? Probablemente, la mejor respuesta a quienes inquieren en qué consiste la identidad francesa es replicar: "En no hacer nunca preguntas como ésta". Pero hemos llegado a tal punto que ya no podemos limitarnos a esa irónica contundencia. Es preciso intentar de nuevo dar otra vuelta de tuerca a la pedagogía cívica.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;
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&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;En el congreso Casa Europa, celebrado hace pocos días en Turín por inspiración de Gianni Vattimo, escuché una intervención interesante del ex alcalde de Palermo y actual parlamentario italiano Leoluca Orlando, titulada Identidad y convivencia. Sostuvo que en la UE es preciso dejar de hablar para bien o para mal de "minorías", porque lo que cuenta es que todos formamos parte de la mayoría democrática igual en derechos humanos y garantías civiles. El reconocimiento político de "minorías" estereotipadas consagra una cultura de la pertenencia, según la cual los derechos dependen de la adscripción del ciudadano a tal o cual grupo identitario. Cada identidad se convierte así en un blindaje que justifica excepciones y conculcaciones de las pautas democráticas generales.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;
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&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;Según mi interpretación, existe una diferencia esencial entre la diversidad de identidades discernibles en cualquiera de nuestras comunidades actuales y la identidad democrática que constituye el ADN del sistema político en que vivimos. Como ya he escrito en otro sitio (el curioso debe consultar el capítulo sexto de La vida eterna) el asunto se resume en la distinción entre ser y estar. Cada individuo configura lo que es de acuerdo a una gama más o menos amplia de identidades yuxtapuestas: algunas nos vienen impuestas por los azares de la biología, la geografía o la historia, mientras que otras provienen de elecciones más personales en el terreno de los afectos, las creencias o las aficiones. Hay cosas que somos desde la cuna y otras que preferimos o nos empeñamos en ser: ciertas identidades nos apuntan y al resto nos apuntamos. Sobre lo que cada cual es, cree que es o quiere ser poca discusión pública cabe. Se trata de una aventura personal mejor reflejada en obras autobiográficas como las Confesiones de san Agustín o de Rousseau, incluso en diarios como el de André Gide.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;La identidad democrática, en cambio, no expresa tanto una forma de ser como una manera de estar. De estar junto a otros, para convivir y emprender tareas comunes, pese a las diferencias de lo que cada uno es o pretende ser.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;
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&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;El único requisito que se impone en democracia a las diversas identidades que se dan en ella es que no interfieran radical-mente con las normas que permiten estar juntos o imposibiliten su funcionamiento igualitario. Por ejemplo, la identidad francesa es, sin duda, parte de lo que los ciudadanos franceses son, pero hay muchas maneras de vivirla, sentirla y pensarla de acuerdo con el resto de los rasgos de identidad que cada cual considera suyos. Ya existen novelas o películas sobre esta diversidad, que unos viven como drama y otros como conquista (supongo que entre estos últimos habrá que incluir al propio presidente de ascendencia húngara y a su envidiablemente cosmopolita esposa).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;
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&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;No hay cánones definitivos para ser francés, pero sí para estar en Francia como ciudadano de una democracia avanzada. De modo que la pregunta interesante no indaga lo que significa ser francés, sino lo que exige ser ciudadano en Francia.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;
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&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;Lo mismo es válido para el resto de los países, desde luego. No son los minaretes ni los campanarios los que amenazan las libertades públicas, sino aquellos feligreses o dignatarios religiosos que ponen su pertenencia a una fe por encima de sus obligaciones con el sistema democrático que las permite convivir a todas sin desgarramientos ni indebidos privilegios. Frente a la cultura de la pertenencia -acrítica, blindada, basada en el sacrosanto "nosotros somos así"- está la cultura de la participación, cuyas adhesiones son siempre revisables y buscan la integración de lo diferente en lugar de limitarse a celebrar la unanimidad de lo mismo. A esta última, que respeta el ser de cada cual pero lo subordina en asuntos necesarios al estar juntos con quienes son de otro modo, es precisamente a lo que se llama laicismo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;
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&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;Pero es importante destacar que el laicismo no sólo se refiere a las identidades religiosas: también ha de aplicarse ante otras de distinto signo, como las llamadas de género (refiriéndose al sexo, que es lo que tenemos los humanos a diferencia de los adjetivos y los pronombres) o a las de idiosincrasias nacionalistas. En el País Vasco, por ejemplo, las tímidas medidas que afortunadamente se van tomando para asentar por fin la maltrecha identidad democrática que allí nunca ha tenido verdadera vigencia tropiezan con la oposición de quienes se empeñan en verlas como agresiones a una supuesta "identidad vasca", que ellos se han ocupado de diseñar como incompatible con la española y calcada de parámetros exclusiva y excluyentemente sabinianos. De modo semejante, se previene y desvaloriza en Cataluña la función del Tribunal Constitucional, cuya misión (hay que reconocer que cumplida por lo general sin excesivo lucimiento) supone precisamente la defensa del estar constitucional frente a formas de ser que impliquen desigualdades ofensivas o disgregaciones territoriales de la ciudadanía. No sólo son los obispos quienes pretenden que lo que ellos consideran pecado sea convertido en delito por la ley civil: también hay integrismos culturales o etnicistas que aspiran a imponer sus prejuicios irreversibles -"aquí somos así, hablamos así, etcétera..."- por la misma vía.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;El problema de fondo es que las identidades particulares con las que cada uno definimos lo que somos gozan de una calidez entusiasta y egocéntrica a la que difícilmente puede aspirar la más genérica y compartida identidad democrática. Cada cual disfruta o padece (pero deliciosamente) su ser y sólo se resigna a estar con los demás. De ahí la importancia de una educación cívica, la denostada Educación para la Ciudadanía, que razone y persuada para la formación de un carácter verdaderamente laico en todos los aspectos. Ignoro si este objetivo es ahora alcanzable en nuestra era centrífuga, pero estoy convencido de que es deseable y hasta imprescindible dentro de una actitud progresista más allá de las habituales querellas entre izquierdas y derechas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7566098665980711882-5731178783774923184?l=cajondesastre-miscosas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://cajondesastre-miscosas.blogspot.com/2009/12/sobre-la-identidad-democratica-fernando.html</link><author>noreply@blogger.com (Alea)</author><thr:total>2</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7566098665980711882.post-1536172209892192787</guid><pubDate>Fri, 18 Dec 2009 23:13:00 +0000</pubDate><atom:updated>2010-02-10T23:04:27.864Z</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Antitaurinos</category><title>Mas toros - Manuel Vicent (2.004)</title><description>&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #333333; font-family: Georgia, 'Times New Roman', Times, serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 22px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #333333; font-family: Georgia, 'Times New Roman', Times, serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;Dijo el matador de toros Rafael el Gallo: " No sé qué es peor, que te arrojen almohadillas en la plaza de Las Ventas o que te saquen a hombros en la Monumental de Barcelona". Ese torero tenía psicología. Imaginaba que un catalán aficionado a la fiesta nacional era como un extraño ser disfrazado de castizo. Si este impostor te concedía dos orejas y rabo, había que hacer todo lo posible para que no se enteraran en Sevilla, porque ese éxito podía arruinar tu carrera. Catalán y taurino felizmente parecen términos antitéticos, de modo que el sarcasmo de Rafael el Gallo debe ser tomado como un elogio por cuantos creemos que ignorarlo todo sobre la lidia supone un paso en el refinamiento del espíritu.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Ayuntamiento de Barcelona acaba de poner a votación la posibilidad de suprimir la corrida de toros. Han ganado los partidarios de borrar esa ignominia de la ciudad, y en medio de la controversia que esta decisión ha levantado, un torero ha salido a la plaza de la Monumental a torear con una barretina por montera en un acto de afirmación étnica. No servirá de nada. Aunque el espectáculo de matar reses para general regocijo del público continúe, es evidente que Cataluña se va alejando de esa bárbara costumbre y llegará pronto el día en que la sensibilidad social y política contemple esta fiesta exactamente como lo que es, una cochambre anticuada, llena de moscas. En cambio, en Madrid recientemente se ha producido un hecho que pone la carne de gallina. Estaba todavía palpitante el terrible atentado del 11-M y en beneficio de las víctimas de esa tragedia de Atocha se celebró en la plaza de Las Ventas una corrida de toros. La generosidad del mundo taurino es cosa de admirar, pero resulta escalofriante el grado de insensibilidad que supone aceptar este festejo como algo natural sin darse cuenta de que no se puede desagraviar la muerte y la sangre de las personas añadiendo a esa masacre el violento espectáculo de otra matanza, aunque se trate de animales. No he sabido que en homenaje a los muertos y heridos del atentado de Atocha se haya celebrado un concierto donde sonara el Réquiem de Mozart ante el Gobierno en pleno. En cambio, se ha oficiado una misa católica y una corrida de toros. Un cardenal nos ha consolado con palabras vacías, y en la plaza de Las Ventas, ante un público airado o regocijado según cada faena, se ha producido un cúmulo de puyazos, banderillas, estocadas y descabellos. El arrastre de las mulillas ha marcado en la arena más regueros de sangre.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;
http://www.elpais.com/articulo/ultima/toros/elpepiult/20040502elpepiult_2/Tes&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7566098665980711882-1536172209892192787?l=cajondesastre-miscosas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://cajondesastre-miscosas.blogspot.com/2009/12/dijo-el-matador-de-toros-rafael-el.html</link><author>noreply@blogger.com (Alea)</author><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7566098665980711882.post-2020259428901860601</guid><pubDate>Fri, 18 Dec 2009 23:04:00 +0000</pubDate><atom:updated>2010-02-10T23:07:30.092Z</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Antitaurinos</category><title>Mas toros - Manuel Vicent (2.006)</title><description>&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;Ya están de nuevo aquí los puyazos, las estocadas, los descabellos, los vómitos de sangre, donde abrevarán las moscas bajo el flamear de la bandera de España; ha comenzado la temporada taurina en las Ventas, el rito brutal y a la vez manierista, que convertirá la tortura y la muerte en un espectáculo moral. Lo menos que se puede decir de la fiesta degradante de los toros es que está fuera de época. Éste ya no es el país de gente desdentada y patilluda que alcanzaba la gloria metiéndose entre pecho y espalda vino de bota mientras un torero, a cuchillada limpia, hacía un estofado sobre un animal para solazarle y afirmar al mismo tiempo los valores de la raza. La estética de masas ahora se congrega alrededor de unos héroes que son campeones de motos, de fórmula 1, de rallies, de baloncesto, de tenis, de golf, de futbol, de atletas con medallas olímpicas, que obligan a la bandera nacional a subir una y otra vez al mástil. Puestos a ser patriotas, ése es el mejor homenaje que hoy da prestigio a la bandera de un país moderno, no los desfiles ni las palabras altisonantes, que son baratas, y menos aún que ondee sobre una carnicería. En las gradas de los estadios hay una juventud que ha tomado ya muchas proteínas, que viaja, estudia, hace deporte o revienta en las noches del fin de semana en las discotecas, pero que en todo caso está ya muy lejos de las cazuelas de pajaritos fritos de las tabernas taurinas y del pringue del desolladero. Vista desde las gradas de los estadios, desde las aulas y los laboratorios, desde los campos de deporte donde los jóvenes sueñan con el éxito profesional o con conseguir un récord deportivo, la corrida de toros aparece como una antigualla sangrienta, propia de un pueblo insensible que aún se regodea con la violencia. Este espectáculo baja varios niveles más en la degradación cuando abandona las plazas oficiales y se convierte en capeas populares con toros de fuego, ensogados, alanceados, sometidos a todas las miserias que se le ocurren a unos mozos en honor a su santa patrona. El toro no es una fiera, no como carne, pero ha tenido mala suerte en España. Estos días se ha hecho público el propósito de presentar ante el Parlament de la Generalitat de Catalunya dos proposiciones de ley para prohibir la fiesta de los toros en su territorio. Si esta iniciativa prospera no habrá que verla como un paso más en su lucha por la independencia, sino como una prueba de que Catalunya es un pueblo evolucionado, que tira del resto de España hacia la modernidad.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div&gt;&lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/ultima/toros/elpepiult/20060507elpepiult_2/Tes"&gt;http://www.elpais.com/articulo/ultima/toros/elpepiult/20060507elpepiult_2/Tes&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7566098665980711882-2020259428901860601?l=cajondesastre-miscosas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://cajondesastre-miscosas.blogspot.com/2009/12/mas-toros-manuel-vicent_18.html</link><author>noreply@blogger.com (Alea)</author><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7566098665980711882.post-1125801491023659042</guid><pubDate>Fri, 18 Dec 2009 22:56:00 +0000</pubDate><atom:updated>2010-02-11T21:54:25.501Z</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Antitaurinos</category><title>Perdedor - Manuel Vicent (2.006)</title><description>&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;Frente al nuevo diseño de los jóvenes españoles que estudian en las universidades de Europa y Norteamérica, que viajan por todo el mundo e imponen la evidencia de pertenecer a un país moderno y lleno de vitalidad, existen actitudes castizas, que le dan a España un aire rancio todavía. Esa dicotomía se ha visto muy clara entre los hinchas del equipo nacional en el Mundial de fútbol en Alemania. Esta vez la bandera española, cuya asta ha servido en muchas ocasiones para aplastar el cráneo de los demócratas, ha cohesionado el entusiamo general en los momentos de triunfo. Todos los hinchas sin distinción de origen, edad e ideología gritaban y bailaban dentro de la misma euforia. Al ver las oleadas de jóvenes alegres, bravos, ruidosos, bien alimentados, con la cara pintada con los colores de la tribu, uno imaginaba en ellos a las nuevas generaciones de españoles, equiparables con ventaja a las del país europeo más avanzado. Pero he aquí que en medio de tanto esplendor en la hierba estaba el ineludible Manolo el del Bombo, como portador de los valores eternos del tocino de la patria. Y para hacer el asunto aún más siniestro algunos aficionados al fútbol iban disfrazados de toreros, otros seguidores llevaban puesta la montera y por todas partes se veían banderas españolas con la figura estampada de un toro negro. Ignoro si ese morlaco representa la bravura de nuestros jugadores o el destino del equipo contrario, al que se espera estoquear. En todo caso conviene recordar que el toro de lidia en España es un perdedor nato. Para empezar este animal sale a la arena convenientemente manipulado, drogado, afeitado y deslomado. Debido a eso se suele caer muchas veces durante la faena y hay que levantarlo tirándole del rabo. Sin duda, el toro es un animal noble y muy bello, que al principio sale a la plaza queriendo comerse al mundo, pero a los diez minutos ya se ha convertido en una piltrafa. Cuando en cualquier manifestación política o deportiva veo banderas españolas con la estampa del toro de lidia no pienso en ningún triunfo, en ninguna hazaña, sino en las imágenes que conducen a una inminente derrota, en la suerte de varas, en las sucesivas estocadas y descabellos, en el verduguillo y en el arrastre bajo un clamor de insultos. Hay que sacudirse esa suerte de encima. Si un día desaparece el casticismo de Manolo el del Bombo y los símbolos taurinos pasan al desván de nuestra historia, el equipo nacional alcanzará la modernidad, que es la primera gran victoria.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7566098665980711882-1125801491023659042?l=cajondesastre-miscosas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://cajondesastre-miscosas.blogspot.com/2009/12/perdedor-manuel-vicent.html</link><author>noreply@blogger.com (Alea)</author><thr:total>0</thr:total></item></channel></rss>

