<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:blogger='http://schemas.google.com/blogger/2008' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-875374295433009988</id><updated>2026-07-10T20:14:58.640-03:00</updated><category term="- la mar en coche -"/><category term="-bajo la suela-"/><category term="- saque y volea -"/><category term="-memorias de rincón-"/><category term="-pisando el freno-"/><category term="- bajo la h -"/><category term="- contra viento y marea -"/><title type='text'>- . deperfilconocelo . -</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://deperfilconocelo.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/875374295433009988/posts/default?redirect=false'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://deperfilconocelo.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/875374295433009988/posts/default?start-index=26&amp;max-results=25&amp;redirect=false'/><author><name>Matías Ezequiel Lebrante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04387099823344122017</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>59</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-875374295433009988.post-4011103953055200872</id><published>2012-08-27T18:19:00.005-03:00</published><updated>2012-08-27T18:21:26.999-03:00</updated><title type='text'>MESSI ES UN PERRO</title><content type='html'>&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiMOcYdSQBEnTmsHW0TVSyimRURq8BGgRVO_S4qFxf6lH_AA78GYjt2k-9l1c1iDGt9j_cK4LaYs6pENKIbpb_R10NPsErA4MyrpiD6Bg-5O3k7GHv-CuFUu-MksLFCa3hU3aZL16NuHLER/s1600/messi.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;232&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiMOcYdSQBEnTmsHW0TVSyimRURq8BGgRVO_S4qFxf6lH_AA78GYjt2k-9l1c1iDGt9j_cK4LaYs6pENKIbpb_R10NPsErA4MyrpiD6Bg-5O3k7GHv-CuFUu-MksLFCa3hU3aZL16NuHLER/s320/messi.jpg&quot; width=&quot;320&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;background-color: #cccccc; clear: both; color: #f3f3f3; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style=&quot;color: white; text-align: justify;&quot;&gt;
Por Hernán Casciari&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;color: white; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;color: white; text-align: justify;&quot;&gt;
Escribí esto hace dos o tres meses. Pero bien podía haberlo escrito el sábado a la noche, después del cuatro a tres contra Brasil.
 Esta reflexión apareció en las páginas 128 y 129 de la revista Orsai 
número seis y, desde que se publicó, me moría de ganas de ponerla en el 
blog, de contrabando. Solamente esperaba el momento oportuno para que 
cada palabra tuviera, otra vez, el apoyo de lo inmediato. Y hoy es buen 
momento. Me reafirmo, entonces, en la teoría del hombre perro.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;text_exposed_show&quot; style=&quot;color: white; text-align: justify;&quot;&gt;
 &lt;br /&gt; 
La respuesta rápida es por mi hija, por mi esposa, porque tengo una 
familia catalana. Pero si me preguntan en serio por qué sigo acá, en 
Barcelona, en estas épocas horribles y aburridas, es porque estoy a 
cuarenta minutos en tren del mejor fútbol de la historia.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; 
Quiero decir: si mi esposa y mi hija decidieran irse a vivir a Argentina
 ahora mismo, yo me divorciaría y me quedaría acá por lo menos hasta la 
final de la Champions. Y es que nunca se vio algo parecido adentro de 
una cancha de fútbol, en ninguna época, y es muy posible que no ocurra 
más.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; Es verdad, estoy escribiendo en caliente. Redacto esto la 
misma semana en que Messi hizo tres para Argentina, cinco para el Barça 
en Champions y dos para el Barça en Liga. Diez goles en tres partidos de
 tres competiciones diferentes.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; La prensa catalana no habla de 
otra cosa. Durante un rato, la crisis económica no es el tema de inicio 
en los noticieros. Internet explota. Y en medio de todo esto a mí me 
acaba de pasar por la cabeza una teoría extraña, muy difícil de 
explicar. Justamente por eso intentaré escribirla, a ver si termino de 
darle vuelo.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; Todo empezó esta mañana: estoy mirando sin parar 
goles de Messi en Youtube, lo hago con culpa porque estoy en mitad del 
cierre de la revista número seis. No debería estar haciendo esto.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;
 De casualidad hago clic en una compilación de fragmentos que no había 
visto antes. Pienso que es un video más de miles, pero enseguida veo que
 no. No son goles de Messi, ni sus mejores jugadas, ni sus asistencias. 
Es un compilado extraño: el video muestra cientos de imágenes —de dos a 
tres segundos cada una— en las que Messi recibe faltas muy fuertes y no 
se cae.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; No se tira ni se queja. No busca con astucia el tiro 
libre directo ni el penal. En cada fotograma, él sigue con los ojos en 
la pelota mientras encuentra equilibrio. Hace esfuerzos inhumanos para 
que aquello que le hicieron no sea falta, ni sea tampoco amarilla para 
el defensor contrario.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; Son muchísimos pedacitos de patadas 
feroces, de obstrucciones, de pisotones y trampas, de zancadillas y 
agarrones traicioneros; nunca las había visto a todas juntas. Él va con 
la pelota y recibe un guadañazo en la tibia, pero sigue. Le pegan en los
 talones: trastabilla y sigue. Lo agarran de la camiseta: se revuelve, 
zafa, y sigue.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; Me quedé, de repente, atónito, porque algo me 
resultaba familiar en esas imágenes. Puse cada fragmento en cámara lenta
 y entendí que los ojos de Messi están siempre concentrados en la 
pelota, pero no en el fútbol ni en el contexto.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; El fútbol 
actual tiene una reglamentación muy clara por la que, muchas veces, caer
 al suelo es asegurar un penal, o conseguir que se amoneste al zaguero 
contrario es propicio para futuros contragolpes. En estos fragmentos, 
Messi parece no entender nada sobre el fútbol ni sobre la oportunidad.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;
 Se lo ve como en trance, hipnotizado; solamente desea la pelota dentro 
del arco contrario, no le importa el deporte ni el resultado ni la 
legislación. Hay que mirarle bien los ojos para comprender esto: los 
pone estrábicos, como si le costara leer un subtítulo; enfoca el balón y
 no lo pierde de vista ni aunque lo apuñalen.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; ¿Dónde había 
visto yo esa mirada antes? ¿En quién? Me resultaba conocido ese gesto de
 introspección desmedida. Dejé el video en pausa. Hice zoom en sus ojos.
 Y entonces lo recordé: eran los ojos de Totín cuando perdía la razón 
por la esponja.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; Yo tenía un perro en la infancia que se llamaba
 Totín. Nada lo conmovía. No era un perro inteligente. Entraban ladrones
 y él los miraba llevarse el televisor. Sonaba el timbre y no parecía 
oírlo. Yo vomitaba y él no venía a lamer.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; Sin embargo, cuando 
alguien (mi madre, mi hermana, yo mismo) agarraba una esponja —una 
determinada esponja amarilla de lavar los platos— Totín enloquecía. 
Quería esa esponja más que nada en el mundo, moría por llevarse ese 
rectángulo amarillo a la cucha. Yo se la mostraba en mi mano derecha y 
él la enfocaba. Yo la movía de un lado a otro y él nunca dejaba de 
mirarla. No podía dejar de mirarla.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; No importaba a qué 
velocidad moviera yo la esponja: el cogote de Totín se trasladaba 
idéntico por el aire. Sus ojos se volvían japoneses, atentos, 
intelectuales. Como los ojos de Messi, que dejan de ser los de un 
preadolescente atolondrado y, por una fracción de segundo, se convierten
 en la mirada escrutadora de Sherlock Holmes.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; Descubrí esta 
tarde, mirando ese video, que Messi es un perro. O un hombre perro. Esa 
es mi teoría, lamento que hayan llegado hasta acá con mejores 
expectativas. Messi es el primer perro que juega al fútbol.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; 
Tiene mucho sentido que no comprenda las reglas. Los perros no fingen 
zancadillas cuando ven venir un Citroën, no se quejan con el árbitro 
cuando se les escapa un gato por la medianera, no buscan que le saquen 
doble amarilla al sodero. En los inicios del fútbol los humanos también 
eran así. Iban detrás de la pelota y nada más: no existían las tarjetas 
de colores, ni la posición adelantada, ni la suspensión después de cinco
 amarillas, ni los goles de visitante valían doble. Antes se jugaba como
 juegan Messi y Totín. Después el fútbol se volvió muy raro.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; 
Ahora mismo, en este tiempo, a todo el mundo parece interesarle más la 
burocracia del deporte, sus leyes. Después de un partido importante, se 
habla una semana entera de legislación.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; ¿Se hizo amonestar Juan
 exprofeso para saltarse el siguiente partido y jugar el clásico? 
¿Fingió realmente Pedro la falta dentro del área? ¿Dejarán jugar a 
Pancho acogiéndose a la cláusula 208 que indica que Ernesto está jugando
 el Sub-17? ¿El técnico local mandó a regar demasiado el césped para que
 los visitantes patinen y se rompan el cráneo? ¿Desaparecieron los 
recogepelotas cuando el partido se puso dos a uno, y volvieron a 
aparecer cuando se puso dos a dos? ¿Apelará el club la doble amarilla de
 Paco en el Tribunal Deportivo?&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; ¿Descontó correctamente el 
árbitro los minutos que perdió Ricardo por protestar la sanción que 
recibió Ignacio a causa de la pérdida de tiempo de Luis al hacer el 
lateral?&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; No señor. Los perros no escuchan la radio, no leen la 
prensa deportiva, no entienden si un partido es amistoso e 
intrascendente o una final de copa. Los perros quieren llevarse siempre 
la esponja a la cucha, aunque estén muertos de sueño o los estén matando
 las garrapatas.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; Messi es un perro. Bate records de otras 
épocas porque solo hasta los años cincuenta jugaron al fútbol los 
hombres perro. Después laFIFAnos invitó a todos a hablar de leyes y de 
artículos, y nos olvidamos que lo importante era la esponja.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; Y 
entonces un día aparece un chico enfermo. Como en su día un mono enfermo
 se mantuvo erguido y empezó la historia del hombre. Esta vez ha sido un
 chico rosarino con capacidades diferentes. Inhabilitado para decir dos 
frases seguidas, visiblemente antisocial, incapaz de casi todo lo 
relacionado con la picaresca humana. Pero con un talento asombroso para 
mantener en su poder algo redondo e inflado y llevarlo hasta un tejido 
de red al final de una llanura verde.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; Si lo dejaran, no haría 
otra cosa. Llevar esa esfera blanca a los tres palos todo el tiempo, 
como Sísifo. Una y otra vez. Guardiola dijo, después de los cinco goles 
en un solo partido:&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; —El día que él quiera hará seis.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; 
No fue un elogio, fue la expresión objetiva del síntoma. Lionel Messi es
 un enfermo. Es una enfermedad rara que me emociona, porque yo amaba a 
Totín y ahora él es el último hombre perro. Y es por constatar en 
detalle esa enfermedad, por verla evolucionar cada sábado, que sigo en 
Barcelona aunque prefiera vivir en otra parte.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; Cada vez que 
subo las escaleras internas del Camp Nou y de pronto veo el fulgor del 
pasto iluminado, en ese momento que siempre nos recuerda a la infancia, 
digo lo mismo para mis adentros: hay que tener mucha suerte, Jorge, para
 que te guste mucho un deporte y te toque ser contemporáneo de su mejor 
versión, y, trascartón, que la cancha te quede tan cerca.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; 
Disfruto esta doble fortuna. La atesoro, tengo nostalgia del presente 
cada vez que juega Messi. Soy hincha fanático de este lugar en el mundo y
 de este tiempo histórico. Porque, me parece a mí, en el Juicio Final 
estaremos todos los humanos que han sido y seremos, y se formará un 
corro para hablar de fútbol, y uno dirá: yo estudié en Amsterdam en el 
73, otro dirá: yo era arquitecto en São Paulo en el 62, y otro: yo ya 
era adolescente en Nápoles en el 87, y mi padre dirá: yo viajé a 
Montevideo en el 67, y uno más atrás: yo escuché el silencio del 
Maracaná en el 50.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; Todos contarán sus batallas con orgullo 
hasta altas horas. Y cuando ya no quede nadie por hablar, me pondré de 
pie y diré despacio: yo vivía en Barcelona en los tiempos del hombre 
perro. Y no volará una mosca. Se hará silencio. Todos los demás bajarán 
la cabeza. Y aparecerá Dios, vestido de Juicio Final, y señalándome 
dirá: tú, el gordito, estás salvado. Todos los demás, a las duchas.&lt;/div&gt;
</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://deperfilconocelo.blogspot.com/feeds/4011103953055200872/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/875374295433009988/4011103953055200872?isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/875374295433009988/posts/default/4011103953055200872'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/875374295433009988/posts/default/4011103953055200872'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://deperfilconocelo.blogspot.com/2012/08/messi-es-un-perro.html' title='MESSI ES UN PERRO'/><author><name>Matías Ezequiel Lebrante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04387099823344122017</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiMOcYdSQBEnTmsHW0TVSyimRURq8BGgRVO_S4qFxf6lH_AA78GYjt2k-9l1c1iDGt9j_cK4LaYs6pENKIbpb_R10NPsErA4MyrpiD6Bg-5O3k7GHv-CuFUu-MksLFCa3hU3aZL16NuHLER/s72-c/messi.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-875374295433009988.post-5813956266071774112</id><published>2012-08-27T18:09:00.001-03:00</published><updated>2012-08-27T18:13:49.784-03:00</updated><title type='text'>TENIS YAMPEIN</title><content type='html'>&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEizGGbiatsKe0ygeySa87jdJvWPHiQ1jEoG5jY0nB14oYNDp7kVqD9LaRFOfvqh_c0OqscEQyFh0T3ACHUG1SppEbPnG5MWERR_P_ZmiOIbE4hNcjpn4JfrqZIg6CyJJ13yukkrVYVu9qsl/s1600/wimbledon+2012.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;240&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEizGGbiatsKe0ygeySa87jdJvWPHiQ1jEoG5jY0nB14oYNDp7kVqD9LaRFOfvqh_c0OqscEQyFh0T3ACHUG1SppEbPnG5MWERR_P_ZmiOIbE4hNcjpn4JfrqZIg6CyJJ13yukkrVYVu9qsl/s320/wimbledon+2012.jpg&quot; width=&quot;320&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;color: white;&quot;&gt;Sean bienvenidos ustedes al desopilante show del Big Ben, al carnaval de Notthing Hill, que nada tiene que envidiarle a las comparsas de Gualeguaychu. Al tan temido holocausto de las costumbres en la hierba, que finalmente ocurrió. Si bien todo continúa malva, verde y casto en el Cerro Wynnman, el tenis mismo se hartó del protocolo, los señoritos ingleses y su 5 o´clock. Perdura sí, ese aroma a té de medioevo que supo teñir cada civilizado rincón de Merton durante aquellas dos eternas semanas de leyenda. Pero los veteranos saben que es una pantalla sobre césped. Porque fueron nada menos que los jugadores quienes escurrieron, trituraron y esparcieron las hebras del saquito Isabelino en cada court del Wimbledounyng, destrozando tradiciones y firmando un desarrollo moderno que entorpeció All England. La Catedral aún aparenta. Insiste con su tinte eclesiástica y su cultura clásica, pero es un hecho: la casa del tenis se convirtió en una fiesta poco elegante. &amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;color: white;&quot;&gt;Los invitados, preclasificados con criterio propio e independiente del ránking, se ríen del Lawn Tennis and Croquet Club, de Suzanne Lenglen, de Fred Perry, del “middle Sunday” y del Centre Court, que hoy sufre raqueta por raquítica y no por el bombardeo alemán de la Segunda Guerra Mundial. La zona residencial, el club y las disposiciones normativas siguen siendo impecables. Pero está claro que toda esa infraestructura, incluidas las casi veinte pistas de alfombra verde cortadas al milímetro con la misma medida, los soportes de las redes de madera barnizados y hasta la pulcritud de los árbitros y jueces del certamen, maquillan una realidad súbita, trastornada y, a ésta altura, imposible de omitir.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;color: white;&quot;&gt;Los tabloides ingleses, escandalizados, desdibujan con resultados puestos y proezas sin tie break, las formas y los modales de los jugadores, que definitivamente se han perdido. Mientras el ABC detalla la atronadora ovación por el esfuerzo de Mahut e Isner, Miss Azarenka se pone auriculares y baila reggaetón en la previa de su postergado partido al compás del chicle que masca. Los 105 rugidos en decibelios de Sharapova&amp;nbsp; y la vuvuzela que se tragó Larcher de Brito fastidian a los rivales, a los comentaristas, a los telespectadores y a la elegancia de una celebración en caída libre. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;color: white;&quot;&gt;El Dailly News se aferra a la eliminación de Nadal, sin reparar en que el número uno rompe raqueta por set, en un trueque poco afortunado y reiterado cada vez que Nole va bien. ¿Cómo no sumarse al boicot inconsciente? Cuando Miss Williams, una de las más experimentadas, no sólo opta por hacerse un &quot;sartén shower&quot; de aceite de milanganesa y salir a batallar con el pelo engrasado, sino que además lo hace con un microvestido encogido por Nishikori, el tintorero de turno. Tomando a Serena como parámetro, los tatuajes y las pintadas negras bajo los ojos de Bethanie Mattek-Sands son caricias reverenciales. La estadounidense creyó apropiado camuflarse para la guerra púrpura y copó la parada con un look de jugador de fútbol americano, devenido en guerrero espartano listo para disfrutar un recital de Lady Gaga.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;color: white;&quot;&gt;Ni hablar de la madre de Andy Murray, su episodio red hot social y las repercusiones inmediáticas. Durante la pasada edición, Judy no tuvo mejor idea que twittear su cachondeo con Feliciano López, a quien llamó Deliciano. Todo esto, claro, mientras su hijo, el número 4 del mundo, se disputaba un pasaje a cuartos de final nada menos que contra su &quot;toy&quot; sexual.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br style=&quot;color: white;&quot; /&gt;
&lt;div style=&quot;color: black;&quot;&gt;
&amp;nbsp;&lt;span style=&quot;color: white;&quot;&gt;Como coronación para ésta fiesta de locos asoma la cortesía argenta del &quot;king&quot; Nalbandian, que sólo por pudor a la &quot;queen&quot; prefirió obsequiarle el puntinazo en la tibia al dolape en el torneo previo al cotejo de las vergüenzas y las desventuras, que finalmente alcanzó su climax amoral con el episodio del halcón Rufus. Porque hablando de argento, nada más argento que un robo pavo e inaudito. En este caso, algún vil malandrín se birló al halcón encargado de ahuyentar las palomas de las canchas, con jaula y todo. La compañía dueña del halcón dejó la ventana trasera del vehículo abierta para que el pájaro tuviese ventilación y chau Rufus galáctico. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;color: white;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;color: white;&quot;&gt;
Así está Wimbly. Suburbio de nobles, donde la nobleza ya no obliga. Obliga el blanco patrocinador que es historia y toalla. Tirar la toalla, perder la ética y ser despedido de un deporte que supo ser escuela de vida. Sean despedidos, entonces, del 125 aniversario del ex templo inmaculado y vayan espaciando la agenda para la invitación 2013 al festival del Church Road, el nuevo ATP de Castelar. Donde los jugadores batallan ilegalmente en la persistente búsqueda de encontrar alguna nueva manera de corromper alguna vieja tradición. Diganle hasta luego al legendario game británico, que se asemeja más a la previa de Tinelli con Charlotte Chantal que a un torneo profesional de tenis.&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;color: black;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://deperfilconocelo.blogspot.com/feeds/5813956266071774112/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/875374295433009988/5813956266071774112?isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/875374295433009988/posts/default/5813956266071774112'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/875374295433009988/posts/default/5813956266071774112'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://deperfilconocelo.blogspot.com/2012/08/sean-bienvenidos-ustedes-al-desopilante_27.html' title='TENIS YAMPEIN'/><author><name>Matías Ezequiel Lebrante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04387099823344122017</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEizGGbiatsKe0ygeySa87jdJvWPHiQ1jEoG5jY0nB14oYNDp7kVqD9LaRFOfvqh_c0OqscEQyFh0T3ACHUG1SppEbPnG5MWERR_P_ZmiOIbE4hNcjpn4JfrqZIg6CyJJ13yukkrVYVu9qsl/s72-c/wimbledon+2012.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-875374295433009988.post-242813356449327213</id><published>2012-08-07T15:11:00.000-03:00</published><updated>2012-08-07T15:11:44.130-03:00</updated><title type='text'>LA DECLARACIÓN</title><content type='html'>&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjBABbg1mujRUc2dJbZFLW2u7K9G4K2wZAm5WCfK-EGVdvcpF_ThfeRFnSW-juTLkwxUa96xewKxyfBzBoyUg56xw2x4KihPzdwJ44BvvndOEyP646uhE8PPOHPVXffoIBI3xK1BbFqNDRN/s1600/balon_de_futbol_corazon_rojo_pin-p145140536965441895en8go_400.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;320&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjBABbg1mujRUc2dJbZFLW2u7K9G4K2wZAm5WCfK-EGVdvcpF_ThfeRFnSW-juTLkwxUa96xewKxyfBzBoyUg56xw2x4KihPzdwJ44BvvndOEyP646uhE8PPOHPVXffoIBI3xK1BbFqNDRN/s320/balon_de_futbol_corazon_rojo_pin-p145140536965441895en8go_400.jpg&quot; width=&quot;320&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;color: white;&quot;&gt;Los espasmos arrancaron cuarenta y cinco minutos antes, cuando empecé las maniobras de distracción. Ninguna sirvió. Suelo temblar, sin pasar frío, cuando juego de Dionisio o algo verdaderamente me da julepe. A muchos le pasa. No soy de los que se esconden durante el carnaval carioca, pero tampoco de los que se abren la camisa y usan vincha-corbata, entre tías enajenadas. A esos insoportables y exagerados tipos los admiro... los respeto. Por corajudos, por sumergirse en la oscuridad del abismo con los ojos abiertos y putear en voz alta. Distante, entonces, de animarme a contestar la pregunta y errar, no resulta ilógico que el protagonismo me genere esa tensión en situaciones in extremis. Sin embargo, los temblores de anoche fueron extrañamente distintos a todos los anteriores y paradójicamente familiares. Asumí la irritante alarma de mi cuerpo como un aviso, comprendiendo lo difícil del asunto. Reconocí&amp;nbsp; los nuevos (viejos) síntomas, los asimilé y, luego de varios minutos de estampilla, logré identificar mi vieja (nueva) enfermedad. Dentro de mi obtusa y confusa exacerbación secreta,&amp;nbsp; emparenté finalmente estos ataques espasmódicos con la velada inolvidable que besé a mi única fémina de ensueño. La incertidumbre y la excitación fueron mellizas. Las puntadas nervudas un poco menos agudas, pero con equidad de duda. Aquella noche no jugó Boca, pero como humilde Romeo de mi amada Julieta, gané mi Libertadores. Anoche, Boca perdió y lejos estoy de una partida estratégica con objetivos de objetividad imposibles para un corazón sin Copa. Lejos estoy de arrepertirme de lo que suelto, porque para eso habrá un mañana. Un pesaroso mañana. Lejos estoy de secar lágrimas y creerlas en vano. Lejos estoy de comprender mi Prode errático, el de mi hermano y el de Papá. No lejos por perder...la cabeza, ni el partido, que quede claro. Lejos, geográficamente hablando. Lejos por cercano que parezca. Cerca por el cariño y por el valor de la enseñanza. Porque Boca fue la excusa perfecta y el desenlace una recta señal para comprender lo que, irremediable y naturalmente, me pasa también cuando juegan la Selección o Del Potro. La misma sensación que cuando compito en algo y por todo. Por todo, lo que sea y aunque no valga nada, incluso aunque pague yo. Como cada lunes de Penalty, cuando el frío helado se apodera de mí precalentando y me hago una pizarra de nervios. Ese adictivo frío, esa viciosa y reiterativa adrenalina que emerge en forma de espasmo sudoroso, de miedo pausado y de cita con fémina de ensueño. Prueba cabal de mí enamoramiento y, por sobre todas las cosas, de una auténtica e irrevocable declaración de amor al deporte.&lt;/span&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://deperfilconocelo.blogspot.com/feeds/242813356449327213/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/875374295433009988/242813356449327213?isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/875374295433009988/posts/default/242813356449327213'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/875374295433009988/posts/default/242813356449327213'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://deperfilconocelo.blogspot.com/2012/08/la-declaracion.html' title='LA DECLARACIÓN'/><author><name>Matías Ezequiel Lebrante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04387099823344122017</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjBABbg1mujRUc2dJbZFLW2u7K9G4K2wZAm5WCfK-EGVdvcpF_ThfeRFnSW-juTLkwxUa96xewKxyfBzBoyUg56xw2x4KihPzdwJ44BvvndOEyP646uhE8PPOHPVXffoIBI3xK1BbFqNDRN/s72-c/balon_de_futbol_corazon_rojo_pin-p145140536965441895en8go_400.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-875374295433009988.post-7075727172657189276</id><published>2012-07-05T16:43:00.000-03:00</published><updated>2012-07-05T16:43:10.188-03:00</updated><title type='text'>DE CABEZA (COMO DIONISIO Y APOLO)</title><content type='html'>&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgFN4xzzWYDaxbtKq5oGguZWXD1mYl1ZmaSWDp58Al7pZUz5yjKmilLj29w2sU-8lhnWUEINyri39BrjwUWheSHGJDoyVZNCGHRSnYKV33p1arqCRl2jKUfMdneJy5meEW7ayqTlYyy563Y/s1600/pelota.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;240&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgFN4xzzWYDaxbtKq5oGguZWXD1mYl1ZmaSWDp58Al7pZUz5yjKmilLj29w2sU-8lhnWUEINyri39BrjwUWheSHGJDoyVZNCGHRSnYKV33p1arqCRl2jKUfMdneJy5meEW7ayqTlYyy563Y/s320/pelota.jpg&quot; width=&quot;320&quot; /&gt;&amp;nbsp;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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Nunca lo olvido. La nochecita de ayer me lo recordó nuestro escudo en común, pero la historia se agolpa, con asombrosa vigencia, cada vez que te calentás. La reminiscencia se multiplica en cada una de tus parodias del berrinche huracanado, que me generan una confusa sensación de placidez. Cuando no pulseás contra el orgullo y espichas con la tuya. Cuando firmás el capricho y en tu cara se refleja esa mezcla explosiva de bronca y rencor. Ahí, cuando te siento auténtico y real, retrocedo doce años y me dibujo sólo en la canchita de San José, en el partido más folklorico de toda mi niñez. Me recreo diciéndote que sí, aunque sea que no. Ni vos ni yo lo hablamos mucho. Pero sé que en cada una de estas situaciones permisivas pensamos en lo mismo, confiamos en lo mismo y preferimos dejarlo así. Que el destino quede sellado en tu furiosa ceguera, en mis mentiras impiadosas y en el día que, por seguirte la corriente, consagramos una amistad eterna.&lt;br /&gt;Estabas enojado, para variar. Las madres miraban los relojes, con ganas de terminarlo. Rodrigo se había vuelto a enredar, también para variar, y nos habían empatado sobre la hora. La pelota se había ido al lateral, y se prendieron las luces. Sed de venganza e ira, el combo cabreado&amp;nbsp; que ofrendaste siempre al manso sosiego aparecía una vez más, como una dádiva hacia la quietud de un equipo habitualmente parsimonioso. Como un presagio redundante. Chocante, misterioso y ajenamente pacífico. &lt;br /&gt;Y te justifiqué, más que nunca y como siempre. Interna y externamente. Contra todos, contra mi propio juicio. Contra los pequeños apólogos de la moral y contra los protagonistas de ese partido-catástrofe. ¿Por qué? Porque conozco tu ambigüedad secreta. Sé que cuando tus terminales nerviosas y tu cerebro estallan aflora lo peor de vos, pero también lo mejor. Y cuando el ritmo de tu corazón te supera en velocidad, tu alma competitiva se eleva para hacer cosas dignas de una saga y concebir la tragedia de Nietzche. &lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;color: white;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;Anoche me encontré una vez más sumergido en las profundidades de nuestros abismos con los ojos abiertos. Apreciando lo despreciable. Admirando sádicas actitudes de marqueses e intentando estudiar una de las tantas rivalidades de ningún tipo que cosechamos. Repasando esa dicotomía dionisíaca y apolínea, donde sepultamos fantasías y alter egos. Omitiendo los contrastes y escribiendo la mejor comedia moderna griega. Biografía memorable y toda compartida.&amp;nbsp; &lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;color: white;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;Por eso nunca olvido nuestros clásicos de la primaria, ni el lateral. Ni cuando se prendieron las luces y fuiste a buscarla, poseído. Porque fue justo ahí, en medio de esa tormenta de agravios a mi madre, que emergió la profecía y el milagro concluyó su fase apóloga con la siguiente frase: &quot;vayan todos, la puta madre&quot;. La camiseta número diez, la parábola&amp;nbsp; acompasada de tus piernas&amp;nbsp; y la resolución coreográfica de un centro artístico y apetitoso. El sonido del último impacto y ese instante petrificado previo&amp;nbsp; a la primera de tantas invitaciones que me hiciste. La sombra blanquecina dibujando un trayecto limpio y viajando con alas a mi cabeza. La única escala hacia esa red derrotada por el resto de la inmortalidad. Y no mucho más que eso. La imágen de Lucas Vega horrorizado. Salir corriendo, desesperado, y encontrarte en el único abrazo que no fue mudo para dedicarselo a los rivales de siempre con bailes y gestos obscenos, después de la montaña de alegría. &lt;br /&gt;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;span style=&quot;color: white;&quot;&gt;Ni vos ni yo lo hablamos mucho. Anoche no me hizo falta. Estaba sólo y moquee de lo lindo, de emoción. Me desperté de este sueño inalcanzable de encontrarnos una vez más en ese abrazo, teniendo la certeza de que lo único real se convertirá en algo real si el personaje confía en sí mismo y se atreve a desafiar los límites de su razón, como Dionísio y Apolo. Como aquella tarde en la canchita de San José, cuando conecté tu centro inquietante y ganamos con mi gol de cabeza.&lt;/span&gt;&lt;br style=&quot;color: white;&quot; /&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://deperfilconocelo.blogspot.com/feeds/7075727172657189276/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/875374295433009988/7075727172657189276?isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/875374295433009988/posts/default/7075727172657189276'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/875374295433009988/posts/default/7075727172657189276'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://deperfilconocelo.blogspot.com/2012/07/de-cabeza-como-dionisio-y-apolo.html' title='DE CABEZA (COMO DIONISIO Y APOLO)'/><author><name>Matías Ezequiel Lebrante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04387099823344122017</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgFN4xzzWYDaxbtKq5oGguZWXD1mYl1ZmaSWDp58Al7pZUz5yjKmilLj29w2sU-8lhnWUEINyri39BrjwUWheSHGJDoyVZNCGHRSnYKV33p1arqCRl2jKUfMdneJy5meEW7ayqTlYyy563Y/s72-c/pelota.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-875374295433009988.post-1374255631163960338</id><published>2012-06-27T12:11:00.003-03:00</published><updated>2012-06-27T12:15:32.644-03:00</updated><title type='text'>COMO MI ABUELO Y AMADEO</title><content type='html'>&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhCjEsW6R7yy0wiY8AEUXoOmvtgrb9_ZxRsz-gZTCKDaQeqt4-2zSis90DmXGLu15HWaRn9nRM2KqlBLWqA3OYxjRfp9ByqEHLAKJPTANoUTPw2VeJxvqNeI_ZpuzaZTyQWomKMtIb1Zoos/s1600/amadeo.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;193&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhCjEsW6R7yy0wiY8AEUXoOmvtgrb9_ZxRsz-gZTCKDaQeqt4-2zSis90DmXGLu15HWaRn9nRM2KqlBLWqA3OYxjRfp9ByqEHLAKJPTANoUTPw2VeJxvqNeI_ZpuzaZTyQWomKMtIb1Zoos/s320/amadeo.jpg&quot; width=&quot;320&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: black;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;background-color: black; color: white;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: black;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: black; color: white;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &#39;lucida grande&#39;, tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 13px; line-height: 18px; text-align: left;&quot;&gt;La Cámara Civil ya los había instado por fallo. La obligación por decreto dictatorial no los convenció. La Ley 25.561 y el artículo primero del inciso “me ne frega” no pudo ser aplicable hasta ayer. ¿Por qué? Porque los morosos son gente de palabra, deudores asumidos sí, pero con códigos. Y si alguna vez dijeron: “te voy a pagar el día del arquero”, fue justamente para n&lt;/span&gt;&lt;span class=&quot;text_exposed_show&quot; style=&quot;display: inline; font-family: &#39;lucida grande&#39;, tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 13px; line-height: 18px; text-align: left;&quot;&gt;o entrar en el rigor de argumentos jurisprudenciales, ni demandas. Ayer fue el gran día. Los acreedores desesperanzados sin peso del juzgado recibieron su impensada tajada. Se conmemoró el día del arquero, en homenaje al natalicio de Amadeo Carrizo, y los burlados fueron resarcidos en fecha.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: black;&quot;&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
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&lt;span style=&quot;background-color: black;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;background-color: black; font-family: &#39;lucida grande&#39;, tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 13px; line-height: 18px; text-align: left;&quot;&gt;Apenas un día después y con el eufemismo del &quot;nunca sucederá&quot; superado, caí en la cuenta del cumple 80 de mi abuelo. Otro golero pintón como Amadeo. Que fue golero y no arquero; y que me heredó, por reflejo innato, el ingrato puesto de las acrobacias, los apodos disparatados y la voz demandante de comandante.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: black;&quot;&gt;
&lt;span class=&quot;text_exposed_show&quot; style=&quot;display: inline; font-family: &#39;lucida grande&#39;, tahoma, verdana, arial, sans-serif; text-align: left;&quot;&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: black; font-size: 13px; line-height: 18px;&quot;&gt;Todavía lo veo. Alto y amplio, como Amadeo. Los tres caños bosquejan su estampa en el Ateneo Cecchina, desactivando bombas de cuero a mano cambiada. Todavía lo creo. Imbatible y algo mas que un arquero a lo Amadeo. En cada recuerdo de Papá y en cada penal que supo atajar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: 13px; line-height: 18px;&quot;&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: black;&quot;&gt;Todavía me veo. Admirando las canas en su pelo, perdiendo al pan-queso y descubriendo un mundo nuevo en ese inseguro lugar sin seguro. En esa cueva para arquero sin flecha y con guantes, donde vallan las guardas, guardan metas y la red enjuicia. Donde no hay anti-moros en la costa, ni judicialmente asediados. Donde las cuentas son claras y resulta sencillo pagar todo antes del día del arquero. Siempre y cuando manden goleros, como mi abuelo y Amadeo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class=&quot;text_exposed_show&quot; style=&quot;display: inline; text-align: left;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &#39;lucida grande&#39;, tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 13px; line-height: 18px;&quot;&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://deperfilconocelo.blogspot.com/feeds/1374255631163960338/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/875374295433009988/1374255631163960338?isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/875374295433009988/posts/default/1374255631163960338'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/875374295433009988/posts/default/1374255631163960338'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://deperfilconocelo.blogspot.com/2012/06/como-mi-abuelo-y-amadeo.html' title='COMO MI ABUELO Y AMADEO'/><author><name>Matías Ezequiel Lebrante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04387099823344122017</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhCjEsW6R7yy0wiY8AEUXoOmvtgrb9_ZxRsz-gZTCKDaQeqt4-2zSis90DmXGLu15HWaRn9nRM2KqlBLWqA3OYxjRfp9ByqEHLAKJPTANoUTPw2VeJxvqNeI_ZpuzaZTyQWomKMtIb1Zoos/s72-c/amadeo.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-875374295433009988.post-2807650213831303378</id><published>2012-06-13T01:00:00.001-03:00</published><updated>2012-06-13T01:07:33.091-03:00</updated><title type='text'>MÁS GRÁFICO IMPOSIBLE</title><content type='html'>&lt;table align=&quot;center&quot; cellpadding=&quot;0&quot; cellspacing=&quot;0&quot; class=&quot;tr-caption-container&quot; style=&quot;margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;&quot;&gt;&lt;tbody&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhvEtTQHKC0Urxwzl4lYxYjQh2KU_9DvVclgenNZ6eNzH0D8UwCF8wNPiSmOdM5R37ru3v7JCyf4PPoaCDuM51HgVU0y3Cz63il6nkDf1igj5MHx_UBD694XrJqUJomRyyVwssRypjVZnjb/s1600/hemorroides.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: auto; margin-right: auto;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;213&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhvEtTQHKC0Urxwzl4lYxYjQh2KU_9DvVclgenNZ6eNzH0D8UwCF8wNPiSmOdM5R37ru3v7JCyf4PPoaCDuM51HgVU0y3Cz63il6nkDf1igj5MHx_UBD694XrJqUJomRyyVwssRypjVZnjb/s320/hemorroides.jpg&quot; width=&quot;320&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class=&quot;tr-caption&quot; style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white;&quot;&gt;La hemorragia de Ponzio en pleno partido&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;iframe allowfullscreen=&#39;allowfullscreen&#39; webkitallowfullscreen=&#39;webkitallowfullscreen&#39; mozallowfullscreen=&#39;mozallowfullscreen&#39; width=&#39;320&#39; height=&#39;266&#39; src=&#39;https://www.youtube.com/embed/tk5nwBJ0ku0?feature=player_embedded&#39; frameborder=&#39;0&#39;&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;color: white;&quot;&gt;El domingo resolví una encrucijada tácita de mi vida. La frase &quot;de algún culo va a salir sangre&quot; (muy utilizada por mi Papá) siempre me resultó chocante y ambigua. La clara intención de significar &quot;de alguna manera se va a resolver&quot; no me bastaba. Tampoco la versión del dictamen fatalista, que se convierte en amenaza y posterior canchereada. Es decir, tamaña guarrada y semejante esfuerzo anal debían tener algo de literal en el receptor, en un tercero o, por lo menos, en mi Papá.&amp;nbsp; La idea más convincente y menos simpática es sencilla: alguien tiene que sufrir para que el nuevo cosmos se ordene. Y así fue. La fluxión hemorroidal de Ponzio alineó los planetas y ordenó el caos. River rompió el maleficio y por primera vez en mucho tiempo, tuvo culo. En cualquier otro partido, Vega iba a buscarla adentro, Funes Mori la tiraba a la Sívori y Sessa hacía un gol de arco a arco. Pero la suerte que atrajo el volante tampón, ejerciendo una suerte de rito umbandista y ofrendando su sangre, mediante una shockeante y bizarra hemorragia hemorroidal, le devolvió la legítima fortuna a los millonarios. Las partes íntima de un Ponzio que no actuó de Pilatos, fue leal al club de sus amores y esclareció, con gráfica brusquedad, mi interrogante duda oratoria.&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://deperfilconocelo.blogspot.com/feeds/2807650213831303378/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/875374295433009988/2807650213831303378?isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/875374295433009988/posts/default/2807650213831303378'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/875374295433009988/posts/default/2807650213831303378'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://deperfilconocelo.blogspot.com/2012/06/mas-grafico-imposible.html' title='MÁS GRÁFICO IMPOSIBLE'/><author><name>Matías Ezequiel Lebrante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04387099823344122017</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhvEtTQHKC0Urxwzl4lYxYjQh2KU_9DvVclgenNZ6eNzH0D8UwCF8wNPiSmOdM5R37ru3v7JCyf4PPoaCDuM51HgVU0y3Cz63il6nkDf1igj5MHx_UBD694XrJqUJomRyyVwssRypjVZnjb/s72-c/hemorroides.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-875374295433009988.post-7623613064203042599</id><published>2012-06-11T16:57:00.003-03:00</published><updated>2012-06-11T16:57:18.062-03:00</updated><title type='text'>RAFA, EL ANDROIDE</title><content type='html'>&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEj5bS0mBpig8KxEc6AveLz4q3Uzxx7H-qA_q-W00OzRMcu3tHSUmVsmZkWijfi8hgBsZZ5bjcOuaBzucvV_XhdxVIpRZ-tNik9Cf15u2jAXu-j0RwHy-S0V8z9YDOlaYUCOOlcYGCccP_UF/s1600/nadalrobot.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;213&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEj5bS0mBpig8KxEc6AveLz4q3Uzxx7H-qA_q-W00OzRMcu3tHSUmVsmZkWijfi8hgBsZZ5bjcOuaBzucvV_XhdxVIpRZ-tNik9Cf15u2jAXu-j0RwHy-S0V8z9YDOlaYUCOOlcYGCccP_UF/s320/nadalrobot.jpg&quot; width=&quot;320&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;color: white; text-align: justify;&quot;&gt;
Tantos méritos y tantos logros desbordan las palabras y aguardan para coronar con léxico al máximo ídolo de París y del mundo. Las palabras se acumulan y no se animan a salir, pero la denuncia es un hecho. Hay que desenmascarar a la maravilla de Manacor.&lt;br /&gt;La emoción y los gestos son una pantalla. Que no logre embaucarlos ese agotado rostro que se ahoga entre abrazos y miradas cómplices en lo profundo del Phillipe Chatrier por séptima vez consecutiva. Rafael Nadal es un androide.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;color: white; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;Si bien aún conserva algunos vestigios místicos de organismo vital e imperfecto, Rafa ya no se esfuerza por ocultar su procedencia ni su accionar animatrónico.&lt;br /&gt;No resulta descabellado imaginar a un grupo de pulcros científicos del Instituto Coreano para la Industria Tecnológica interactuando con la prueba piloto de Rafa Nadal, un humanoide antropomorfo capaz de imitar la apariencia humana, algunos aspectos de su conducta de manera autónoma y programado exclusivamente para jugar al tenis. &lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;color: white; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;Tampoco sería irracional la teoría occidental de esta criatura. La de Frankestein o el moderno Prometeo con el maquiavélico tío Toni como sabio creador, riéndose exageradamente y ultimando detalles en la costura del cerebro de Rafa, el monstruo que se rebela contra los paradigmas del tenis y destruye a todos sus rivales como castigo por su hubris. Aunque cierra más lo científico. Concuerda el concepto de organismo cibernético, de cuerpo mejorado tecnológicamente con partes artificiales, entre las que podría destacarse el Brazo Manipulador Universal Programable. Un brazo multiarticulado, polivalente e infalible, desarrollado para destronar, ridiculizar y llenar de ira al ser humano de turno: sea Felipe el hermoso o el mejor tenista de la historia. &lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;color: white; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;Las abrumadoras estadísticas avalan ésta última teoría. Sólo una animación de videojuego puede replicar lo que hicieron Sampras en Wimbledon y Agassi conquistando el Golden Slam. Y la prueba más fehaciente de que es un robot está en que logró ambos hitos en tiempo récord. &lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;color: white; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;Tal vez esa ínfima parte humanitaria sea el escudo de los escépticos. La colaboración en el video de Shakira y los sentimientos evidenciados durante las avasallantes victorias sobre su amigo Mónaco y su compatriota Ferrer ponen en jaque la acusación. Que toma fuerza con Rafa, el hombre (?) políticamente correcto. Más emparentado con un antiguo guerrero sacado de relatos míticos que con Robocop. Juzgándose a sí mismo, con la mente extendida, los sentidos del alma y su raqueta. Destrozando lindes geográficos, geodésicos y naturales. Conquistando territorios. Rompiendo filosofías moralinas, generando pasión y odio. Trayendo lo imposible y resolviendo lo inesperado, que son dos cosas certeramente opuestas y complicadas de unificar.&lt;/div&gt;
&lt;br style=&quot;color: white;&quot; /&gt;&lt;span style=&quot;color: white;&quot;&gt;La era que actualmente vivimos está relacionada con el progreso digital y el ciberespacio como segunda forma de vida, donde los límites convencionales de lo natural y artificial se han borrado. De ahí que como lectores-receptores no se avergüencen de esta visión futurística y dejen florecer sus dudas. Permitanse estudiar ese cuerpo a disposición del arte y observar el instinto asesino de T-X en Terminator, la inteligencia artificial del David de Spielberg y el corazón bicentenario del Andrew Martin interpretado por Robin Williams. Todo y más reunido en Rafa Nadal, un híbrido misterioso y sofisticado. Un verdadero cliché de la Ciencia Ficción.&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;br style=&quot;color: white;&quot; /&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://deperfilconocelo.blogspot.com/feeds/7623613064203042599/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/875374295433009988/7623613064203042599?isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/875374295433009988/posts/default/7623613064203042599'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/875374295433009988/posts/default/7623613064203042599'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://deperfilconocelo.blogspot.com/2012/06/rafa-el-androide.html' title='RAFA, EL ANDROIDE'/><author><name>Matías Ezequiel Lebrante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04387099823344122017</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEj5bS0mBpig8KxEc6AveLz4q3Uzxx7H-qA_q-W00OzRMcu3tHSUmVsmZkWijfi8hgBsZZ5bjcOuaBzucvV_XhdxVIpRZ-tNik9Cf15u2jAXu-j0RwHy-S0V8z9YDOlaYUCOOlcYGCccP_UF/s72-c/nadalrobot.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-875374295433009988.post-8747505477442717989</id><published>2012-06-07T14:00:00.001-03:00</published><updated>2012-06-07T14:08:03.388-03:00</updated><title type='text'>A SOLAS CON UNO MISMO</title><content type='html'>&lt;strong style=&quot;background-color: white; font-family: &#39;Lucida Grande&#39;, &#39;Lucida Sans Unicode&#39;, Helvetica, Arial, sans-serif; font-size: 13px; margin: 0px; padding: 0px;&quot;&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;center&quot; style=&quot;margin: 0cm 0cm 0.0001pt;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;color: white; font-family: &#39;Lucida Sans Unicode&#39;, sans-serif; font-size: x-small;&quot;&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: -webkit-auto;&quot;&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;iframe allowfullscreen=&#39;allowfullscreen&#39; webkitallowfullscreen=&#39;webkitallowfullscreen&#39; mozallowfullscreen=&#39;mozallowfullscreen&#39; width=&#39;320&#39; height=&#39;266&#39; src=&#39;https://www.youtube.com/embed/KBHSS4JeiHQ?feature=player_embedded&#39; frameborder=&#39;0&#39;&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: black;&quot;&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;em style=&quot;text-align: -webkit-center;&quot;&gt;&lt;b&gt;&lt;span style=&quot;background-color: black; color: white; font-family: &#39;Lucida Sans Unicode&#39;, sans-serif; font-size: 10pt;&quot;&gt;Por Osvaldo Ardizzone&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: black;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: black;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white;&quot;&gt;¡FELÍZ DÍA DEL PERIODISTA!&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: black;&quot;&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div align=&quot;center&quot; style=&quot;margin: 0cm 0cm 0.0001pt;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;color: white; font-family: &#39;Lucida Sans Unicode&#39;, sans-serif; font-size: x-small;&quot;&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Lucida Sans Unicode&#39;, sans-serif; font-size: 10pt;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;background-color: black; color: white;&quot;&gt;Cuando hayas perdido la sinceridad,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: -webkit-auto;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Lucida Sans Unicode&#39;, sans-serif; font-size: 10pt;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;background-color: black; color: white;&quot;&gt;Cuando te vuelvas
convencional y claudiques hasta de tus más queridas convicciones…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Lucida Sans Unicode&#39;, sans-serif; font-size: 10pt;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;background-color: black; color: white;&quot;&gt;Cuando te elabores los argumentos para justificar tus miserias y,
además las justifiques…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Lucida Sans Unicode&#39;, sans-serif; font-size: 10pt;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;background-color: black; color: white;&quot;&gt;Cuando sacrifiques la amistad por el poder,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Lucida Sans Unicode&#39;, sans-serif; font-size: 10pt;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;background-color: black; color: white;&quot;&gt;Cuando festejes el humor de los mediocres como la pobre copera lo
hace con sus clientes…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Lucida Sans Unicode&#39;, sans-serif; font-size: 10pt;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;background-color: black; color: white;&quot;&gt;Cuando te acostumbres a juzgar a los demás por la calidad de la
ropa que visten…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Lucida Sans Unicode&#39;, sans-serif; font-size: 10pt;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;background-color: black; color: white;&quot;&gt;Cuando mires con conscupicencia la mujer del amigo que te brinda
la mesa, el techo y hasta el lecho…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Lucida Sans Unicode&#39;, sans-serif; font-size: 10pt;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;background-color: black; color: white;&quot;&gt;Cuando juzgues despreciativamente a un borracho.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Lucida Sans Unicode&#39;, sans-serif; font-size: 10pt;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;background-color: black; color: white;&quot;&gt;Cuando te erijas en juez inflexible de una prostituta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Lucida Sans Unicode&#39;, sans-serif; font-size: 10pt;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;background-color: black; color: white;&quot;&gt;Cuando te sientas respetuoso de la ley nada más porque pagas tus
impuestos al día…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Lucida Sans Unicode&#39;, sans-serif; font-size: 10pt;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;background-color: black; color: white;&quot;&gt;Cuando te inclines por lo que te conviene y no por lo que
realmente sientas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Lucida Sans Unicode&#39;, sans-serif; font-size: 10pt;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;background-color: black; color: white;&quot;&gt;Cuando después de tres días consecutivos adviertas que ni una sola
vez levantaste los ojos al cielo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Lucida Sans Unicode&#39;, sans-serif; font-size: 10pt;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;background-color: black; color: white;&quot;&gt;Cuando digas con la voz impostada del aforista que deben existir
los pobres y los ricos, los triunfadores y los fracasados, los dirigentes y los
dirigidos. Y agregues con la misma impostada presuntuosidad que los pueblos
tienen los gobiernos que se merecen…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Lucida Sans Unicode&#39;, sans-serif; font-size: 10pt;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;background-color: black; color: white;&quot;&gt;Cuando te refieras a la gente y no te sientas incluido en ella.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Lucida Sans Unicode&#39;, sans-serif; font-size: 10pt;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;background-color: black; color: white;&quot;&gt;Cuando pronuncies por primera vez la palabra negro con asco.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Lucida Sans Unicode&#39;, sans-serif; font-size: 10pt;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;background-color: black; color: white;&quot;&gt;Cuando te sientas ufano y orgulloso de ser blanco.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Lucida Sans Unicode&#39;, sans-serif; font-size: 10pt;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;background-color: black; color: white;&quot;&gt;Cuando llegues a gerente y además te sientas gerente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Lucida Sans Unicode&#39;, sans-serif; font-size: 10pt;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;background-color: black; color: white;&quot;&gt;Cuando a fuerzas de proclamar tus desprejuicios desemboques sin
escrúpulos en el crimen.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Lucida Sans Unicode&#39;, sans-serif; font-size: 10pt;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;background-color: black; color: white;&quot;&gt;Cuando dejes tus tarjetas en los velatorios para que nadie dude de
tu puntualidad…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Lucida Sans Unicode&#39;, sans-serif; font-size: 10pt;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;background-color: black; color: white;&quot;&gt;Cuando entones canciones de protesta porque está de gran moda
cantarlas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Lucida Sans Unicode&#39;, sans-serif; font-size: 10pt;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;background-color: black; color: white;&quot;&gt;Cuando tus más queridos sueños literarios, cuando la fresca
espontaneidad de tu primer soneto desemboquen en la prosa gris y árida de un
memorándum ejecutivo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Lucida Sans Unicode&#39;, sans-serif; font-size: 10pt;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;background-color: black; color: white;&quot;&gt;Cuando asistas sin inmutarte a un desalojo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Lucida Sans Unicode&#39;, sans-serif; font-size: 10pt;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;background-color: black; color: white;&quot;&gt;Cuando proclames ante tus hijos tu brillante carrera de
triunfador…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Lucida Sans Unicode&#39;, sans-serif; font-size: 10pt;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;background-color: black; color: white;&quot;&gt;Cuando dejes de concurrir a los parques.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Lucida Sans Unicode&#39;, sans-serif; font-size: 10pt;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;background-color: black; color: white;&quot;&gt;Cuando dejes de mirarle los ojos a las muchachas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Lucida Sans Unicode&#39;, sans-serif; font-size: 10pt;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;background-color: black; color: white;&quot;&gt;Cuando ya no te quede la posibilidad de un asombro ni un resto de
candor, ni una lágrima para una pena ni el estremecimiento para un abrazo de
hermano, ni el valor para jugarte en un gesto…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Lucida Sans Unicode&#39;, sans-serif; font-size: 10pt;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;background-color: black; color: white;&quot;&gt;Cuando pierdas la facultad de arrepentirte.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Lucida Sans Unicode&#39;, sans-serif; font-size: 10pt;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;background-color: black; color: white;&quot;&gt;Cuando seas incapaz de perdonar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Lucida Sans Unicode&#39;, sans-serif; font-size: 10pt;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;background-color: black; color: white;&quot;&gt;Cuando te sientas vacío para querer.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Lucida Sans Unicode&#39;, sans-serif; font-size: 10pt;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;background-color: black; color: white;&quot;&gt;Cuando maquines por primera vez…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Lucida Sans Unicode&#39;, sans-serif; font-size: 10pt;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;background-color: black; color: white;&quot;&gt;Entonces, ¿de qué te servirá el poder, de qué el dinero, de qué
los amoríos fáciles, de qué las frases huecas, de qué tu vida?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;strong&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Lucida Sans Unicode&#39;, sans-serif; font-size: 10pt;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;background-color: black; color: white;&quot;&gt;Porque, entonces, con solo mirarte ante el espejo comprobarás que
te has transformado en lo que se dice, comúnmente ¡una mierda!&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white; color: black; font-family: &#39;Lucida Sans Unicode&#39;, sans-serif; font-size: 10pt;&quot;&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://deperfilconocelo.blogspot.com/feeds/8747505477442717989/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/875374295433009988/8747505477442717989?isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/875374295433009988/posts/default/8747505477442717989'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/875374295433009988/posts/default/8747505477442717989'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://deperfilconocelo.blogspot.com/2012/06/solas-con-uno-mismo_07.html' title='A SOLAS CON UNO MISMO'/><author><name>Matías Ezequiel Lebrante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04387099823344122017</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-875374295433009988.post-963697546416445970</id><published>2012-06-06T15:37:00.000-03:00</published><updated>2012-06-06T16:54:56.668-03:00</updated><title type='text'>OCHO AÑOS DESPUES</title><content type='html'>&lt;table align=&quot;center&quot; cellpadding=&quot;0&quot; cellspacing=&quot;0&quot; class=&quot;tr-caption-container&quot; style=&quot;margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;&quot;&gt;&lt;tbody&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEh4HnT_Hef-wL96Au1RNwMJkrJJcOlG-Z6lDoX5XUjh5cvSKobrmIxTG18X0NxJT72P8IrWDbCgCzdPANhSl_j_SSgdI-ZAYNyF4hhshDQ6Im-H42ay9z9vY7VIgPTW3eY7Le6N9BKOu4Ti/s1600/gaudiorolandgarros.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: auto; margin-right: auto;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;183&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEh4HnT_Hef-wL96Au1RNwMJkrJJcOlG-Z6lDoX5XUjh5cvSKobrmIxTG18X0NxJT72P8IrWDbCgCzdPANhSl_j_SSgdI-ZAYNyF4hhshDQ6Im-H42ay9z9vY7VIgPTW3eY7Le6N9BKOu4Ti/s320/gaudiorolandgarros.jpg&quot; width=&quot;320&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class=&quot;tr-caption&quot; style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;background-color: #f3f3f3; color: black;&quot;&gt;Repost homenaje a Gastón Gaudio&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;
&lt;div style=&quot;color: white; text-align: justify;&quot;&gt;
Hacía ocho años, El &quot;Gato&quot; vencía a Guillermo Coria y se coronaba campeón en Roland Garros.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;color: white; text-align: justify;&quot;&gt;
Este texto lo hice a mediados del 2008, cuando Samaniego ya le había colocado el cascabel a este intrincado y colérico micifuz.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;color: white;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;br style=&quot;color: white;&quot; /&gt;&lt;span style=&quot;color: white;&quot;&gt;Que lejos queda Temperley 
cuando los gritos no se oyen desde Francia. Que lejos la avalancha en &quot;La doble visera&quot; cuando después del papelón te vapulearon, en tu propio país,
 tu hinchada y tus compatriotas. Distante esa paz al son de la 
electrónica y el funk cuando ya no sos el diez del mundo y estás sumido 
en una profunda depresión tenística. Allá el 2005 y sus efímeras 
condecoraciones. Acá estos 2008 insultos que propinó y propinará este 
felino en el siglo del cibercafé y la terapia.&lt;/span&gt;&lt;br style=&quot;color: white;&quot; /&gt;&lt;br style=&quot;color: white;&quot; /&gt;&lt;span style=&quot;color: white;&quot;&gt;Un personaje que 
hace tiempo se comió a su persona y con escarbadientes esparce restos del Gaudio versión &quot;toda la vida jugando al tenis y no mejoré ni un 
poco&quot;, que no aprenderá jamás de los errores y tropezará demasiadas 
veces con la misma pelotita &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;color: white; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;color: white; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhhcInKPZn3z-sqLT5wOcTGt5uxBuGcy7l5ZmibcxiEg8G1VnlaSwk97BhYZPcfrRYzU6tRSMchSsp3C6IJGBWI4n4g4ugjp8chFhig72x1LWMNL-SDbQWw9WC6cUfi2bRLCC65Yyc4WyWw/s1600-h/gaudio+2.jpg&quot;&gt;&lt;img alt=&quot;&quot; border=&quot;0&quot; height=&quot;278&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5165899493819992594&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhhcInKPZn3z-sqLT5wOcTGt5uxBuGcy7l5ZmibcxiEg8G1VnlaSwk97BhYZPcfrRYzU6tRSMchSsp3C6IJGBWI4n4g4ugjp8chFhig72x1LWMNL-SDbQWw9WC6cUfi2bRLCC65Yyc4WyWw/s320/gaudio+2.jpg&quot; style=&quot;cursor: hand; float: left; height: 236px; margin: 0px 10px 10px 0px; width: 159px;&quot; width=&quot;222&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;
Un
 gato que de felix no tuvo ni el bigote y que decidió ser predecible por
 ese cascabel que Samaniego le colocó en un apagar de sueños. Que rompió su short en Qatar, 
que no domó su ira contra la joven estrella europea en 
Montecarlo y que debió ponerle 
brillo zapatero al zar del tenis indoor en Shangai en aquella paliza antológica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con
 bronca y sin botas, este gatuno no admirará la sombra de su presente 
cautiverio ni creerá en el oráculo que ningún dios le baje desde el 
templo de Salomón. Ni aún 
creyéndose el cuento del miserable con verborragia pesimista borrará los recuerdos de esa inolvidable semana del aviador, en la que pudo batir la tierra en suelo galo, pincelar de revés 
el Phillippe Chatrier y llorar de alegría. &lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;color: white; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;color: white; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Nunca
 tuvo el alma de hielo ni la cabeza fría, y es por aquello que no 
alcanzó a reconciliarse con su carácter, ni a dejar de sufrir en 
cualquier superficie que le diera batalla. Por esto y otro par de 
malabares con su cabeza, la trayectoria del catedrático de la doctrina 
“que mal que la estoy pasando” quedará signada como el último tiro con
 soplido de cubilete. Generala o tachar la doble.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;div style=&quot;color: white; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;color: white; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgIz01Q-8d75AvOxLf66ahe3vhiiLxcK2pl85UMyufMWlSg2IOm3EH4VifHCx3HzrRSWGUCaskHKr6NlyKe-JENsLiPJPW15CeabsH_g2vEh7GaGEWtICj_mwHpbTG1pzMkmolQTzmwhyphenhyphenRW/s1600-h/gaudio+3.jpg&quot;&gt;&lt;img alt=&quot;&quot; border=&quot;0&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5165900065050642978&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgIz01Q-8d75AvOxLf66ahe3vhiiLxcK2pl85UMyufMWlSg2IOm3EH4VifHCx3HzrRSWGUCaskHKr6NlyKe-JENsLiPJPW15CeabsH_g2vEh7GaGEWtICj_mwHpbTG1pzMkmolQTzmwhyphenhyphenRW/s200/gaudio+3.jpg&quot; style=&quot;cursor: hand; float: left; margin: 0px 10px 10px 0px;&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;color: white; text-align: justify;&quot;&gt;
Una
 noche de éstas, como tantas otras en las que dio ventajas, pernoctará y
 contará ovejas de errores no forzados juzgando ese “game over” de drive
 que le costó su altar pagano y el despojo de su patrimonio deportivo. Y
 será la crónica de un retiro tan anunciado que valdrá su propio peso en
 oro. Así nomás se irá el micifuz de las cien mil y ningún sonrisas, 
entre insomnio, ronroneos y maullidos, sabiendo distinguir las dos caras
 que su raqueta le supo mostrar. Ésa en la que fue rey indiscutido del 
polvo y ésta en la que tiene que limpiarlo de su rostro cuando ese drop 
pegó en el fleje y la bomba de miedo se hundió para siempre de su lado y
 en su gorra, que finalmente se cayó. &lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;color: #ffcc33;&quot;&gt;Oh fiera independiente&lt;br /&gt;de la casa, arrogante&lt;br /&gt;vestigio de la noche,&lt;br /&gt;perezoso, gimnástico&lt;br /&gt;y ajeno,&lt;br /&gt;profundísimo gato,&lt;br /&gt;policía secreta&lt;br /&gt;de las habitaciones,&lt;br /&gt;insignia&lt;br /&gt;de un&lt;br /&gt;desaparecido terciopelo,&lt;br /&gt;seguramente no hay&lt;br /&gt;enigma&lt;br /&gt;en tu manera,&lt;br /&gt;tal vez no eres misterio,&lt;br /&gt;todo el mundo te sabe y perteneces&lt;br /&gt;al habitante menos misterioso &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://deperfilconocelo.blogspot.com/feeds/963697546416445970/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/875374295433009988/963697546416445970?isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/875374295433009988/posts/default/963697546416445970'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/875374295433009988/posts/default/963697546416445970'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://deperfilconocelo.blogspot.com/2012/06/ocho-anos-despues.html' title='OCHO AÑOS DESPUES'/><author><name>Matías Ezequiel Lebrante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04387099823344122017</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEh4HnT_Hef-wL96Au1RNwMJkrJJcOlG-Z6lDoX5XUjh5cvSKobrmIxTG18X0NxJT72P8IrWDbCgCzdPANhSl_j_SSgdI-ZAYNyF4hhshDQ6Im-H42ay9z9vY7VIgPTW3eY7Le6N9BKOu4Ti/s72-c/gaudiorolandgarros.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-875374295433009988.post-1566073765637981262</id><published>2012-05-10T20:50:00.004-03:00</published><updated>2012-05-10T21:03:20.239-03:00</updated><title type='text'>RESIDUOS</title><content type='html'>&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjqaVLF8qhD7WH8rDVxzMaZSsE4VkARmn7FAlEySb-l9cRavkpLld7uiKJOBBekKlbVJbXGcTgonOxZLxgwzKzeWP7WjLD2Ipt0R7Ocycw3cwqseT8QQv1hzm84MjwZ7FufCYZ6di8iK9ED/s1600/residuos.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;320&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjqaVLF8qhD7WH8rDVxzMaZSsE4VkARmn7FAlEySb-l9cRavkpLld7uiKJOBBekKlbVJbXGcTgonOxZLxgwzKzeWP7WjLD2Ipt0R7Ocycw3cwqseT8QQv1hzm84MjwZ7FufCYZ6di8iK9ED/s320/residuos.jpg&quot; width=&quot;270&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;span class=&quot;post-content&quot; style=&quot;display: block; overflow: hidden; width: 710px;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: 12pt; line-height: 12pt;&quot;&gt;&lt;i&gt;&amp;nbsp;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class=&quot;post-content&quot; style=&quot;display: block; overflow: hidden; width: 710px;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: 12pt; line-height: 12pt;&quot;&gt;&lt;i&gt;&amp;nbsp;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;iframe allowfullscreen=&#39;allowfullscreen&#39; webkitallowfullscreen=&#39;webkitallowfullscreen&#39; mozallowfullscreen=&#39;mozallowfullscreen&#39; width=&#39;320&#39; height=&#39;266&#39; src=&#39;https://www.youtube.com/embed/icFMGtxW1xw?feature=player_embedded&#39; frameborder=&#39;0&#39;&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;Un hombre y una mujer se encuentran en el palier, cada uno con su bolsa de residuos. Es la primera vez que se hablan.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;- Buen día.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;- Buen día.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;- Usted es del 610.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;- Y usted del 612.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;- Si.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;- Todavía no lo conocía personalmente.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;- Ajá.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;- Disculpe mi indiscreción, pero he visto sus bolsas de residuos...&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;- ¿ Mis qué?&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;- Sus residuos.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;- Ah.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;- Note que nunca es mucho. Su familia debe ser chica.. &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;- La verdad, soy yo solo.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;- Hmmm. Vi también que usa mucha comida en lata.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;- Es que tengo que hacerme la comida. Y cómo no se cocinar..&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;- Entiendo.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;- Usted también...&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;- Tratame de vos.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;- Vos también perdoná mi indiscreción, pero vi algunos restos de comida en tus bolsas. Champiñones, cosas por el estilo...&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;- Es que me gusta mucho cocinar. Hacer platos diferentes. pero como vivosola, a veces sobra...&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;- ¿ Usted... vos no tenés familia?&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;- Tengo, pero no aquí.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;- En Espíritu Santo.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;- ¿ Cómo sabés?&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;- Vi unos sobres en la basura. De Espíritu Santo.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;- Sí. Mamá escribe todas las semanas.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;- ¿ Ella es maestra?&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;- ¡ Qué increíble!¿ Cómo fue que adivinaste?&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;- Por la letra en el sobre. Me pareció letra de maestra.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;- Usted no recibe muchas cartas. A juzgar por sus residuos...&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;- Y.. no.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;- El otro día tenía un telegrama abollado.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;- Sí.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;- ¿Malas noticias?&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;- Mi padre. Murió.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;- Lo siento mucho.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;- Ya estaba muy viejito. Allá en el Sur. Hace tiempo que no nos veíamos.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;- ¿ Fué por eso que volviste a fumar?&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;- ¿ Cómo sabés?&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;- De un día para otro empezaron a aparecer en tu basura etiquetas de cigarrillos.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;- Es cierto. Pero conseguí dejar otra vez.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;- Yo, gracias a Dios, nunca fumé.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;- Ya sé. Pero he visto frasquitos de pastillas en tu basura. &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;- Tranquilizantes. Fue una etapa. Ya pasó.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;- ¿ Te peleaste con tu novio, no es cierto?&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;- ¿ Eso también lo descubriste en la basura?&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;- Primero el ramo de flores con la tarjeta, arrojado afuera. Después, muchos pañuelos de papel. &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;- Sí, lloré bastante, pero ya pasó.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;- Pero hoy todavía veo unos pañuelitos...&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;- Es que estoy un poco resfriada.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;- Ah.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;- Muchas veces veo revistas de palabras cruzadas en tus bolsas.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;- Sí..., es que.. me quedo mucho en casa. No salgo mucho, sabés. &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;- ¿ Novia?&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;- No.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;- Pero hace algunos días había una foto de una mujer en tus bolsas. Y muy bonita.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;- Estuve limpiando unos cajones. Cosas viejas.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;- Pero no rompiste la foto. Eso significa que, en el fondo, querés que ella vuelva.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;- ¡ Vos ya estás analizando mis residuos!&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;- No puedo negar que me interesaron.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;- Qué gracioso. Cuando examiné tus bolsas, pensé que me gustaría conocerte. Creo que fue por la poesía.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;- ¡ No!¿ Vos viste mis poemas?&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;- Los ví y me gustaron mucho.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;- ¡ Pero son malísimos!&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;- Si realmente creyeras que son malos, los habrías roto. Solamente estaban doblados.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;- Si hubiera sabiado que los hibas a leer...&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;-
 No me los quedé porque, a fin de cuentas, estaría robando. A ver, no 
sé; lo que alguien tira a la basura, ¿ sigue siendo de su propiedad?&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;- Creo que no, la basura es dominio público.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;-
 Tenés razón. A través d ela basura, lo particular se hace público. Lo 
que sobra de nuestra vida privada se integra en las sobras de los otros.
 Es comunitario, es nuestra parte más social. ¿ Será así?&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;left&quot;&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial; font-size: 78%;&quot;&gt;&lt;b&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;- Bueno, ya estás profundizando demasiado con el tema de la basura.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial; font-size: 78%;&quot;&gt;&lt;b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial; font-size: small;&quot;&gt;&lt;b&gt;Creo que...&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;left&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial; font-size: small;&quot;&gt;&lt;b&gt;- Ayer, en tus residuos...&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;left&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial; font-size: small;&quot;&gt;&lt;b&gt;- ¿ Qué?&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;left&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial; font-size: small;&quot;&gt;&lt;b&gt;- ¿ Me equivoco o eran cáscaras de camarones?&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;left&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial; font-size: small;&quot;&gt;&lt;b&gt;- Acertaste. Compré unos camarones grandes y los pelé.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;left&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial; font-size: small;&quot;&gt;&lt;b&gt;- Me encantan los camarones.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;left&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial; font-size: small;&quot;&gt;&lt;b&gt;- Los pelé, pero todavía no los comí. Quizás pordiíamos...&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;left&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial; font-size: small;&quot;&gt;&lt;b&gt;- ¿ Cenar juntos?&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;left&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial; font-size: small;&quot;&gt;&lt;b&gt;- Claro.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;left&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial; font-size: small;&quot;&gt;&lt;b&gt;- No quiero darte trabajo.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;left&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial; font-size: small;&quot;&gt;&lt;b&gt;- No es ningún trabajo.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;left&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial; font-size: small;&quot;&gt;&lt;b&gt;- Se te va a ensuciar la cocina.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;left&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial; font-size: small;&quot;&gt;&lt;b&gt;- No es nada. En seguida se limpia todo y se tiran los restos.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;left&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial; font-size: small;&quot;&gt;&lt;b&gt;- ¿ En tu bolsa o en la mía?&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;color: white; font-family: arial; font-size: small;&quot;&gt;&lt;b&gt;(Por Luis Fernando Veríssimo) &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://deperfilconocelo.blogspot.com/feeds/1566073765637981262/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/875374295433009988/1566073765637981262?isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/875374295433009988/posts/default/1566073765637981262'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/875374295433009988/posts/default/1566073765637981262'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://deperfilconocelo.blogspot.com/2012/05/residuos.html' title='RESIDUOS'/><author><name>Matías Ezequiel Lebrante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04387099823344122017</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjqaVLF8qhD7WH8rDVxzMaZSsE4VkARmn7FAlEySb-l9cRavkpLld7uiKJOBBekKlbVJbXGcTgonOxZLxgwzKzeWP7WjLD2Ipt0R7Ocycw3cwqseT8QQv1hzm84MjwZ7FufCYZ6di8iK9ED/s72-c/residuos.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-875374295433009988.post-8541842524222120821</id><published>2012-05-04T16:06:00.002-03:00</published><updated>2012-05-04T16:20:01.621-03:00</updated><title type='text'>LA SOLEDAD DEL BOXEADOR</title><content type='html'>&lt;table align=&quot;center&quot; cellpadding=&quot;0&quot; cellspacing=&quot;0&quot; class=&quot;tr-caption-container&quot; style=&quot;clear: left; margin-bottom: 1em; margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;&quot;&gt;&lt;tbody&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjV1APnocgjc66yHvLyZapiP2Lu3v4PUGLcpnNMZq5dYYubTETtyNFXBVr1ZvAwdS4warZFjnXsrzECRGINRxSDK6oZ4eII8WoP-lk11QrTgoMyo0ErEfgK0XKIDF6I9_30z4fCd0GKcdGn/s1600/pau10.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: auto; margin-right: auto;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;220&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjV1APnocgjc66yHvLyZapiP2Lu3v4PUGLcpnNMZq5dYYubTETtyNFXBVr1ZvAwdS4warZFjnXsrzECRGINRxSDK6oZ4eII8WoP-lk11QrTgoMyo0ErEfgK0XKIDF6I9_30z4fCd0GKcdGn/s320/pau10.jpg&quot; width=&quot;320&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class=&quot;tr-caption&quot; style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;iframe allowfullscreen=&#39;allowfullscreen&#39; webkitallowfullscreen=&#39;webkitallowfullscreen&#39; mozallowfullscreen=&#39;mozallowfullscreen&#39; width=&#39;320&#39; height=&#39;266&#39; src=&#39;https://www.youtube.com/embed/Z9QPdrw2bAQ?feature=player_embedded&#39; frameborder=&#39;0&#39;&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana; font-size: x-small;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot; style=&quot;color: white;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana; font-size: x-small;&quot;&gt;&amp;nbsp;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;Nadie sabe mejor que un boxeador qué es la soledad. Solo al fin, único escudo de vida contra la topadora que amenaza con hacerlo papilla, quién puede decirle cómo es la noche a la hora de contar parientes ausentes, amigos esquivos, mujeres de humo o cronistas policiales devenidos en pontífices del humanismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es necesario el témpano de un quirófano para hincarle las uñas a la soledad. El boxeador siempre responde al timbre cuando el banquito se esfuma, y ningún paracaidista con o sin micrófono podrá explicarle los sonidos del silencio, esos que él procesa en su interior como un líquido sin gusto mientras piensa en salvar el pellejo, ganar si puede, y conformar a los responsables del ruido, tan cómodos en la tribuna y tan lejos, tan inmensamente lejos de la soledad a secas que habita dentro del ring, a años luz de las butacas de primera fila.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Boxear tiene poco que ver con herir y mucho con ser herido, una de las formas más primitivas de comprobar que estamos vivos, que somos humanos, que se puede elegir el camino del sacrificio extremo, a veces cerca del delirio o de la ofrenda definitiva, a veces - las menos - golpeando las puertas de la gloria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pocos les interesa si un boxeador está fuera de peligro o si se repone para seguir luchando contra la pobreza y la marginación. A muchos les gustaría que lo enterrasen mojado con las lágrimas de diez mil cocodrilos con sangre de pato. Pero él ya pasó por ese trance. Porque sabe cómo es eso de sentirse solo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Enrique Martín)&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://deperfilconocelo.blogspot.com/feeds/8541842524222120821/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/875374295433009988/8541842524222120821?isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/875374295433009988/posts/default/8541842524222120821'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/875374295433009988/posts/default/8541842524222120821'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://deperfilconocelo.blogspot.com/2012/05/la-soledad-del-boxeador.html' title='LA SOLEDAD DEL BOXEADOR'/><author><name>Matías Ezequiel Lebrante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04387099823344122017</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjV1APnocgjc66yHvLyZapiP2Lu3v4PUGLcpnNMZq5dYYubTETtyNFXBVr1ZvAwdS4warZFjnXsrzECRGINRxSDK6oZ4eII8WoP-lk11QrTgoMyo0ErEfgK0XKIDF6I9_30z4fCd0GKcdGn/s72-c/pau10.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-875374295433009988.post-4574663872994802012</id><published>2012-05-02T17:17:00.001-03:00</published><updated>2012-05-02T17:23:00.194-03:00</updated><title type='text'>VINDICACIÓN DE MATÍAS ALMEYDA</title><content type='html'>&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;table align=&quot;center&quot; cellpadding=&quot;0&quot; cellspacing=&quot;0&quot; class=&quot;tr-caption-container&quot; style=&quot;color: white; margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;&quot;&gt;&lt;tbody&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjQ_YXBps03ONKQABJ7Iy-dC5SNDHLeZRGU3Ij-QnAW7PwdE5YP1TStVV4P4jJ8Shmbs6PYwAuwGLItxg9ZII1-O4XpgCgf-TObWObJjYeeV0OBwybend3mZkmTBc3HDmlniLSwNunzD00B/s1600/matias+almeyda.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: auto; margin-right: auto;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;219&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjQ_YXBps03ONKQABJ7Iy-dC5SNDHLeZRGU3Ij-QnAW7PwdE5YP1TStVV4P4jJ8Shmbs6PYwAuwGLItxg9ZII1-O4XpgCgf-TObWObJjYeeV0OBwybend3mZkmTBc3HDmlniLSwNunzD00B/s320/matias+almeyda.jpg&quot; width=&quot;320&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class=&quot;tr-caption&quot; style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;15 de Mayo 2011 (River 0 - Boca 2)&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; color: white; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; color: white; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; color: white; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;iframe allowfullscreen=&#39;allowfullscreen&#39; webkitallowfullscreen=&#39;webkitallowfullscreen&#39; mozallowfullscreen=&#39;mozallowfullscreen&#39; width=&#39;320&#39; height=&#39;266&#39; src=&#39;https://www.youtube.com/embed/Irw5AIxHjJQ?feature=player_embedded&#39; frameborder=&#39;0&#39;&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;color: white;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;div style=&quot;color: white;&quot;&gt;
&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;color: white;&quot;&gt;
Labruna se tapaba la nariz al ingresar a la Bombonera. Eso era trash. Pero cuando expresar amor se convierte en sinónimo de violencia empiezan las confusiones. Quien se siente agredido porque otro besa una camiseta es un enfermo. Es casi como justificar una violación porque una mujer se puso una minifalda. No es Almeyda el problemático, es la dinámica semiológica del fútbol la que se apoya en una serie de supuestos erróneos. Una cosa es reconocer que dentro del sistema gestual de un partido la conducta de Almeyda genere una reacción ofensiva. Otra es compartirla. La pregunta es: ¿por qué los hinchas de cualquier equipo en vez de festejar un triunfo genial (como el que Boca lograba sobre River) se dedican a insultar a un jugador del equipo contrario? La gente que se preocupa más por las desgracias de los otros que por el porvenir de sí mismos arruina la vida. Ahí están, fijándose qué hacen sus ex novias, preguntando qué tan mal le va a algún tipo que no se bancan, etc.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;color: white;&quot;&gt;
El ataque de Almeyda está ampliamente justificado. Dejemos a los apólogos de la moral (ajena) considerar si estuvo bien o mal. Pensemos en el estado de su cerebro al momento de la expulsión. En sus terminales nerviosas. En el ritmo de su corazón. Se terminaba un partido muy parecido a una pesadilla. Perder 2 a 0 con el clásico rival y ser el capitán. Que tu arquero se haga un gol en contra. Que el árbitro no haya cobrado penales claros. Que Clemente Rodríguez te boludee. Que Funes Mori le quiera dar de volea y se la pase a un contrario. Que Ferrari nunca juega bien contra Boca. Que con ese resultado quedaban a un paso de la promoción. Que Palermo haga un gol histórico. Perder, aun con Boca jugando mal y con Riquelme cagándose de risa en el corner porque se acordó de la publicidad de las papas fritas. La situación se asemeja a lo que Roland Barthes describe, en Fragmentos de un discurso amoroso, como la figura de la &quot;catástrofe&quot;. Almeyda, como el sujeto enamorado paradigmático del francés inteligente, debe haber pensado ¡¡¡&quot;me lleva una ola poderosa, asfixiado de dolor; todo mi cuerpo, se resiste y se revuelve; veo, como, en un relámpago claro y frío, la destrucción a la que estoy condenado&quot;!!!&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;color: white;&quot;&gt;
&amp;nbsp;Por otro lado, despreciar la personalidad de Almeyda, es, a grandes rasgos y claramente, echar un velo sobre parte de la historia de la Humanidad, aquella de los que responden al llamado de Dionisos y mientras todos duermen la siesta, se sumergen en la oscuridad del abismo con los ojos abiertos. Sin Almeyda no existe el Marqués de Sade ni Nietzsche ni Rimbaud ni la generación Beat ni Eric Cantona ni Kinski ni Cristian U. ni Maradona ni Frank Begbie ni Janis Joplin ni Sofía Gala ni el Capitán Ahab ni Lennon ni Luca Prodan ni Miguel Abuelo ni Charly García después de 1994 ni Spinetta entre 1971 y 1973 ni Bukowski ni Virginia Woolf ni Daniel Johnston ni Fogwill ni Don Quijote ni Alejandra Pizarnik ni Tanguito ni Kate Moss ni Samid ni Juanita Viale.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;color: white;&quot;&gt;
Por último, reconozco que no pertenezco al gremio de los dionisíacos. Tardo bastante en animarme a dar el primer beso. En la Secundaria y en la Universidad siempre me senté al fondo. En los casamientos, mientras todos hacen el carnaval carioca, miro para otro lado. Sin embargo, secretamente, admiro a esos hombres y esas mujeres que transpiran la camiseta. Los que van al frente y se exponen al rechazo. Los que contestan la pregunta y se equivocan. Los que, tomados de la cintura, bailan entre su tía abuela y una prima lejana como si en ello se les fuera la vida. Sin estos tipos exagerados, insoportables, inquietantes, el mundo tendría menos gracia que un libro de Marcos Aguinis. Vaya mi reconocimiento, entonces, hacia Matías Jesús Almeyda. May the Force be with you.&lt;/div&gt;
&lt;span style=&quot;color: white;&quot;&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style=&quot;color: white;&quot;&gt;(Por Martin Zariello) &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://deperfilconocelo.blogspot.com/feeds/4574663872994802012/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/875374295433009988/4574663872994802012?isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/875374295433009988/posts/default/4574663872994802012'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/875374295433009988/posts/default/4574663872994802012'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://deperfilconocelo.blogspot.com/2012/05/vindicacion-de-matias-almeyda.html' title='VINDICACIÓN DE MATÍAS ALMEYDA'/><author><name>Matías Ezequiel Lebrante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04387099823344122017</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjQ_YXBps03ONKQABJ7Iy-dC5SNDHLeZRGU3Ij-QnAW7PwdE5YP1TStVV4P4jJ8Shmbs6PYwAuwGLItxg9ZII1-O4XpgCgf-TObWObJjYeeV0OBwybend3mZkmTBc3HDmlniLSwNunzD00B/s72-c/matias+almeyda.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-875374295433009988.post-6043313722593318772</id><published>2012-04-23T15:11:00.001-03:00</published><updated>2012-04-23T15:11:12.136-03:00</updated><title type='text'>EL ÚLTIMO CIGARRILLO</title><content type='html'>&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgWeFgSa50ItkO_l8_sR5AUYO4EFep_uBImjIX8aXxSPmpwhj_cAtTBgdX-5YeQrLuNs3cC-uYNeBlOKrruTbIbmYp-0_lURS7gVcsfmIqP4jhv_7lhkxC9YOUy7QlE3q7ko7q4Ah5SYG7Y/s1600/El%C3%BAltimocigarrillo.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;240&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgWeFgSa50ItkO_l8_sR5AUYO4EFep_uBImjIX8aXxSPmpwhj_cAtTBgdX-5YeQrLuNs3cC-uYNeBlOKrruTbIbmYp-0_lURS7gVcsfmIqP4jhv_7lhkxC9YOUy7QlE3q7ko7q4Ah5SYG7Y/s320/El%C3%BAltimocigarrillo.jpg&quot; width=&quot;320&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;color: white; line-height: 114%; margin-bottom: 12pt; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: 12pt; line-height: 114%;&quot;&gt;La acción del amor es
algo complicada, más cuando la historia es historia y hay un asesinato de por
medio. Intriga saber si esas caricias, que recuerda bajo los efectos de una sonrisa
genuina y con los ojos eclipsados de pasión,&amp;nbsp;
fueron tan reales como las nuestras o como la consumación de la
mediática tragedia de Palermo. Hoy quisiera recordar, entrecerrar mis ojos,
revolver el pasado y que éste último cigarrillo se apague con la verdad: él
mató a Lucrecia, pero ¿ella lo amaba?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;color: white; line-height: 114%; margin-bottom: 12pt; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: 12pt; line-height: 114%;&quot;&gt;“Te mato
porque te amo” se adecúa a éste hipotético caso del que pagaría por no
participar. El accionar y los gestos del condenado muchachito ratifican la
veracidad en sus sentimientos. Sin embargo,&amp;nbsp;
el eje principal será Lucrecia.&amp;nbsp;
Primero me quiero centrar en ella y &lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size: 12pt; line-height: 114%;&quot;&gt;en los adjetivos ocultos bajo su terminación de compañía, más tarde
habrá tiempo para él. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;color: white; line-height: 114%; margin-bottom: 12pt; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: 12pt; line-height: 114%;&quot;&gt;Lucrecia era desgracia y
poesía. Su belleza florecía proporcionalmente a la hipocresía de esa humildad
falsa…escondida. Perseverante mujer de armas tomar y hombres besar, obtenía
siempre lo que quería. Su armónica perfección y el usufructo económico
provechoso del que gozaba por su reciente matrimonio gerencial no fueron los
desencadenantes de su muerte, pero sí pistas claves.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;color: white; line-height: 114%; margin-bottom: 12pt; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: 12pt; line-height: 114%;&quot;&gt;Su fama de
&quot;femme fatale&quot;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size: 12pt; line-height: 114%;&quot;&gt; y su alma seductora innata la arrastraron a amores descartables y
noches eternas, que no resignó ni siquiera por su
reciente y novedoso estado civil. Jamás abandonó las excusas para ejecutar esa
nómade vida de pernocte, ni el rouge violeta rapaz con el que selló la boca de
todos, incluso la de aquel otario y
carente muchacho de pueblo: un potencial asesino. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;color: white; line-height: 114%; margin-bottom: 12pt; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: 12pt; line-height: 114%;&quot;&gt;La dama de hierro y el
veneno sabor miel de sus besos se toparon con la inocencia cruda del cowboy de
Ramallo y nació la trampa. Imposible, a posteriori, no rendirse ante la
perfección de esa oda al buen gusto físico y espiritual, que sólo por piedad
optaba por dejarle la cabeza a esos títeres a los que ya había conquistado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;color: white; line-height: 114%; margin-bottom: 12pt; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: 12pt; line-height: 114%;&quot;&gt;Destino cruel y
omnipotente cayó como una maldición sobre la luz que crecía y forjó en ella
sentimientos &quot;confusos&quot;, según textuales palabras de su agenda,&amp;nbsp; por el analfabeto de &quot;linda
sonrisa&quot; al que conoció de rebote, cuando San Juan merendó con Boedo. Un
azaroso cupido flechó a la despareja infortunada que conoció la clandestinidad
de la ciudad por los espejos retrovisores. El karma de una fisura emparchada
hizo efecto retardado en el corazón de la que tantos otros dinamitó y la
evidencia, con el cuerpo del lunes puesto y el diario del martes muerto, habló
por sí sola. Resultante sencilla de dilucidar, teniendo en cuenta todos los
escritos en esa agenda y la sangre en las manos del forense, aunque lo
sustancial de este acertijo criminal pasó la furtiva noche que Lucrecia y su
amante comerían&amp;nbsp; &lt;i&gt;fondue&lt;/i&gt; en
&quot;La Rosadita&quot;. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;color: white; line-height: 114%; margin-bottom: 12pt; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: 12pt; line-height: 114%;&quot;&gt;El vehemente pueblerino
estaba extasiado. La calle le brindaba una calma única. Las sombras extensas,
los vapores cloacales y hasta la asfixia estrecha de los paisajes cotidianos lo
cubrían de un hálito de inmunidad impenetrable, lejos de su lúgubre cuartucho
en&amp;nbsp; el Hostel de&amp;nbsp; San Telmo y de todo lo que debió sacrificar
para conseguirlo.&amp;nbsp; Su destino cobraba un
rumbo ascendente- decente&amp;nbsp; y&amp;nbsp; con su nueva libertad dobló en Fitz Roy hasta
llegar a Honduras. El compilado electrónico, que programó por error en su mp4,
cuajaba perfecto con la intensa espera que Lucrecia proponía, pero no con su
paladar musical.&amp;nbsp; Esa espera fue el
último atisbo de claridad&amp;nbsp; en su mente. A
partir de allí se pausó en un extravío con la postal que le regaló la vida.
Lucrecia en labios de otro. Lucrecia besando a su marido. Lucrecia besándome. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 114%; margin-bottom: 12.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; punctuation-wrap: simple; text-align: justify; text-autospace: none;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: 12pt; line-height: 114%;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white;&quot;&gt;Mi taxi se alejaba
mientras esa antigua navaja Remington Arms, que le había regalado su abuelo días
antes de abandonar Ramallo, hacía estragos en el cuerpo de Lucrecia. Lo
ulterior desfiló por todos los medios de comunicación. Las múltiples infidelidades,
la personalidad oculta y la cantidad de veces que la navaja del campesino
despechado profanó&amp;nbsp; el cuerpo de mi
esposa fueron consenso y conciencia nacional.&amp;nbsp;
El “loco de la navaja” nació en Ramallo y&amp;nbsp; se perpetuará en Devoto. Lucrecia ya no está
y la colilla del último cigarrillo jadeando en el cenicero indica que llegó mi
final. Aún así, con la dolorosa agenda en mis manos y el corazón roto, todavía me
rehúso a admitir que ella también lo amaba.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://deperfilconocelo.blogspot.com/feeds/6043313722593318772/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/875374295433009988/6043313722593318772?isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/875374295433009988/posts/default/6043313722593318772'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/875374295433009988/posts/default/6043313722593318772'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://deperfilconocelo.blogspot.com/2012/04/el-ultimo-cigarrillo.html' title='EL ÚLTIMO CIGARRILLO'/><author><name>Matías Ezequiel Lebrante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04387099823344122017</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgWeFgSa50ItkO_l8_sR5AUYO4EFep_uBImjIX8aXxSPmpwhj_cAtTBgdX-5YeQrLuNs3cC-uYNeBlOKrruTbIbmYp-0_lURS7gVcsfmIqP4jhv_7lhkxC9YOUy7QlE3q7ko7q4Ah5SYG7Y/s72-c/El%C3%BAltimocigarrillo.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-875374295433009988.post-3345152712964191514</id><published>2012-03-23T11:22:00.000-03:00</published><updated>2012-03-23T11:22:08.266-03:00</updated><title type='text'>¡QUÉ LÁSTIMA, CATTAMARANCIO!</title><content type='html'>&lt;table align=&quot;center&quot; cellpadding=&quot;0&quot; cellspacing=&quot;0&quot; class=&quot;tr-caption-container&quot; style=&quot;margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;&quot;&gt;&lt;tbody&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhNxpIUBd3dfQu_i9Izfeqjke_1GqDMQF3zI0DIa2pEbFlRDLgJkLy0e-udfZBmJ7xv1NJuFFsqdrzwOfqKpPz20fHcofVqvvTXgPRXB1Ntra8L0Sv_fDewGvD5bVapDg2qUV2gJpL1azWq/s1600/fontanarrosa.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: auto; margin-right: auto;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;280&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhNxpIUBd3dfQu_i9Izfeqjke_1GqDMQF3zI0DIa2pEbFlRDLgJkLy0e-udfZBmJ7xv1NJuFFsqdrzwOfqKpPz20fHcofVqvvTXgPRXB1Ntra8L0Sv_fDewGvD5bVapDg2qUV2gJpL1azWq/s320/fontanarrosa.jpg&quot; width=&quot;320&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class=&quot;tr-caption&quot; style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: white;&quot;&gt;Por Roberto Fontanarrosa&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;
&lt;div style=&quot;color: black;&quot;&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;iframe allowfullscreen=&#39;allowfullscreen&#39; webkitallowfullscreen=&#39;webkitallowfullscreen&#39; mozallowfullscreen=&#39;mozallowfullscreen&#39; width=&#39;320&#39; height=&#39;266&#39; src=&#39;https://www.youtube.com/embed/-IPa20i8-0Y?feature=player_embedded&#39; frameborder=&#39;0&#39;&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;color: black;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;color: white;&quot;&gt;
—Va a venir el centro desde la punta derecha, es un infierno el área 18,
 arde el cuadro de rigor, Magrín entre los tres palos, empujándose 
Sabioli con García Mainetti. ¡Cuidado muchachos, cuidado muchachos! Si 
los ve el árbitro se van los dos para los vestuarios. Entraña serio 
peligro este tiro libre, sube Tomé, sube Romano, ahí también va Julio 
Esteban Agudelo en procura del centro, no respeta la distancia Omar 
Grafigna. ¡Qué cosa con Grafigna, siempre lo mismo! ¡Vamos Grafigna, un 
poco más atrás! Va a lanzar desde el flanco derecho Juan Carlos Marconi,
 el áspero marcador de punta de River Plate, se demora la maniobra. 
¡Cabrini!&lt;br /&gt;
—¡Almaceri termina con el ruido de su motor! ¡Almaceri 348, el 
anticorrosivo líquido amigo del motor de su coche! ¡No lo olvide! 
Búsquelo en...&lt;br /&gt;
—¡Un momento, Cabrini!  Vino el centro, saltó un hombre, un cabezazo, 
rebota el esférico, sale del área, surge Peñalba, otro golpe de cabeza, 
va al suelo Tomé, nuevamente Peñalba llega, cruza, pelea. ¡Un león, 
Peñalba! Salta Romano, cuidado, ahí está, le va a pegar... ¡Qué lástima,
 Cattamarancio!... Llegó, apuntó, midió, le metió un derechazo tremendo y
 la mandó apenas rozando una de las torres de iluminación, para ser más 
preciso la que da a espaldas de la Figueroa Alcorta.&lt;br /&gt;
—Se lo perdió Cattamarancio. Llegó muy bien a esa pelota alejada por 
Peñalba, le pegó de zurda y la tiró a las nubes. Lo habíamos dicho.&lt;br /&gt;
—Estaba el gol ahí.&lt;br /&gt;
—Estaba el gol.&lt;br /&gt;
—¡Qué bien, Peñalba! ¿No, Rodríguez Arias?&lt;br /&gt;
—Usted lo ha dicho, Ortiz Acosta. Excelente el uruguayo, un jugadorazo.&lt;br /&gt;
—¡Qué estampa, qué figura, qué manera de pararse en la cancha! ¿Sabe a 
quién me hace acordar, Rodríguez Arias? A aquél que fuera extraordinario
 fulback de Racing y nuestra selección... ahora su nombre no viene a mi 
memoria... ¿Cómo es que se llamaba? Qué hacía pareja con Alejo Marcial 
Benítez, el “Sapo” Benítez, la misma forma de pararse, hasta el mismo 
peinado tiene, vea...&lt;br /&gt;
—¿Saúl Mariatti, dice usted?&lt;br /&gt;
—No, no Cabrini. ¿Cómo era este muchacho? Que tantas veces luciera la 
blanquiceleste, averígüeme Cabrini; le digo más, atajaba Delfín 
Adalberto Landi para la institución de Avellaneda en esa época...&lt;br /&gt;
—Le averiguo, Ortiz Acosta.&lt;br /&gt;
—Y actíveme la comunicación con Petrogrado, Cabrini. En pocos minutos 
tendremos contacto con la ciudad soviética de Petrogrado, allá en la 
fría tundra del gran país socialista. En pocos minutos, señores. ¡Se 
nubló sobre el Monumental de Núñez, qué feo se ha puesto el día, cayeron
 las sombras sobre el estadio de River, pero el público no deja por eso 
de vivir intensamente esta fiesta del deporte porque el fútbol es la 
pasión argentina dominguera que nos aleja al menos por un día de los 
problemas cotidianos, porque no sólo ya el hombre de la casa disfruta de
 este espectáculo sino que también las mujeres y los niños, la familia 
argentina plena goza de esta fiesta hebdomanaria y porque, ¡se animó el 
partido, Rodríguez Arias!&lt;br /&gt;
—Usted lo ha dicho, Ortiz Acosta. Se fue River arriba empujado por el 
temperamento, la fuerza y la petulancia de Sebastián Artemio Tomé.&lt;br /&gt;
—Con la pelota Ignacio Surbián avanza el rubio mediovolante de la 
visita, cruza la línea demarcatoria de medio campo, pelotazo para el 
puntero derecho, no va a llegar, no va a llegar, no va a llegar y no 
llegó. No llegó Falduchi a esa pelota. Jugó un tiempo en Racing y luego 
pasó a Atlanta, si mal no recuerdo. El zaguero de la Academia cuyo 
nombre trato de recordar y luego pasó a Atlanta, si mal no recuerdo. El 
zaguero de la Academia cuyo nombre trato de recordar, luego de Racing 
pasó a militar en el conjunto bohemio, estoy casi seguro. Esa pelota se 
fue a la tribuna. Averígüeme Cabrini. Otra vez River en el ataque, ahí 
va Giménez, lo busca a López, pared para Giménez, se metió, se metió...&lt;br /&gt;
¡Qué fuerte salió Bermúdez! Va muy fuerte el misionero, algún día va a 
lastimar a alguien. Trabó abajo, le sacudió el tobillo al chico de la 
bandera roja, muy fuerte, muy fuerte el cuevero de San Lorenzo. Es para 
tarjeta.&lt;br /&gt;
—No tiene necesidad Bermúdez es un buen jugador. Lo habíamos dicho.&lt;br /&gt;
—Yo no sé qué le pasa a ese chico. Se enloquece en el campo de juego. Y 
es un muy buen muchacho fuera de la cancha. De buena familia, buenos 
padres, hogar bien constituido, madre comprensiva. Pero no sé, adentro 
se transforma... ¡Cabrini!&lt;br /&gt;
—¡A correr, a saltar, a “Monigote” no le van a ganar! Ropa para niños 
“Monigote”, la línea que lo aguanta todo. Otro producto diez puntos de 
la afamada marca.&lt;br /&gt;
—¡Un momento, Cabrini, que se va a ejecutar el tiro libre y hay sumo 
riesgo para la valla defendida por Guillermo Rubén Magrín, el muchacho 
de Tres Arroyos! Se forma la barrera con dos, tres, seis hombres, 
imponente esa barrera, una verdadera muralla, el balón descansa 
aparentemente tranquilo a unos... 23 metros del arco en línea casi recta
 al entrecejo del golquíper azulgrana.&lt;br /&gt;
—Lindo tiro para García Mainetti.&lt;br /&gt;
—Para García Mainetti o Giménez. Los dos le pegan bien. Por favor 
Cabrini, averígüeme. Este zaguero de Racing que le digo, también formó 
pareja con Anastasio Rico, un tres que pasó por Boca y que luego 
brillara tantos años en el fútbol colombiano. &lt;br /&gt;
—¿Pablo Eleuterio Mercante?&lt;br /&gt;
—No, Mercante no, no. ¿Cómo se llamaba este muchacho? ¿Ya está la 
comunicación con Petrogrado? ¿Ya está la comunicación con Petrogrado? 
¿Ya la tenemos?&lt;br /&gt;
—Todavía no, Ortiz Acosta.&lt;br /&gt;
—Va a tirar García Mainetti, hay peligro, hay peligro, aroma de gol en 
el estadio, atención, atención... ¿Cómo se llamaba este muchacho que 
jugaba con Alejo Benítez? Me parece estar viéndolo, alto, rubio, venía 
de Excursionistas. ¿No tenemos la comunicación con Petrogrado? todavía 
no la tenemos, están haciendo esfuerzos los muchachos de la estación 
terreno de Balcarce, gracias muchachos, no es responsabilidad de ellos, 
hay peligro en este disparo, es problema de la estación receptora de 
Quito, Ecuador o tal vez del radioenlace de Ciudad del Cabo... ¿Ya lo 
tenemos, Cabrini? &lt;br /&gt;
—Un momento, Ortiz Acosta, nos informan desde...&lt;br /&gt;
—¡La pelota pegó en el palo, rebota, se salvó San Lorenzo, un bombazo, 
entra López, remata, pega en un hombre, cuidado, puede ser...! ¡Qué 
lástima, Cattamarancio! Llegó a la carrera ante ese rebote corto, le 
pegó de volea como venía y estremeció el Autotrol de un pelotazo...&lt;br /&gt;
—Entró bien Cattamarancio con el olfato clásico de los goleadores, se 
apuró a darle, le pegó con un fierro y abolló el cartel indicador.&lt;br /&gt;
—Lesionado Peñalba, Ortiz Acosta.&lt;br /&gt;
—Lesionado Peñalba, lesionado Peñalba. Quedó en el suelo Peñalba, 
atención esto puede ser importante, hombre fundamental en el esquema de 
San Lorenzo, está en el suelo, se toma la pierna...&lt;br /&gt;
—Pierna derecha...&lt;br /&gt;
—Pierna derecha, puede ser aductor, o gemelo, vamos a ver, averigüemé 
Cabrini, jurgo detenido, esperemos que no sea nada, corren los auxilios.
 Este muchacho que hacía pareja con Alejo Benítez, luego de revistar en 
Atlanta, pasó al Cúcuta de Colombia cuando era técnico Isidro Mendoza, 
el “Colorado” Mendoza. ¿Usted no lo recuerda, Rodríguez Arias?&lt;br /&gt;
—¿El Pardo Sabiña?&lt;br /&gt;
—No. No. Este era rubio, alto, buen físico. ¿Cómo se llamaba este 
muchacho? Parece mentira, pequeñas trampas que nos hace la memoria, 
sigue el juego, ataca San Lorenzo, se viene Grafigna, creo que el 
apellido empezaba con “hache”, un apellido polaco o algo así, se tiró a 
la punta, busca el desborde Manuel Carrizo, muy veloz, la tiró para 
adelante y a correr, si la alcanza hay peligro, cuidado, cuidado... 
¿Tenemos la comunicación con Petrogrado, ya la tenemos? ¡Tenemos la 
comunicación con Petrogrado, ya la tenemos? ¡Tenemos la comunicación con
 Petrogrado, adelante don Urbano Javier Ochoa, desde Petrogrado, 
adelante don Urbano Javier Ochoa!&lt;br /&gt;
—...&lt;br /&gt;
—¿Qué pasa?... Algo pasa... No se oye... ¿Se cortó?&lt;br /&gt;
—¿Ortiz Acosta?... Sí... ¿Ortiz Acosta?&lt;br /&gt;
—¡Don Urbano Javier Ochoa, Ortiz Acosta le habla desde el estadio de 
River, están jugando River y San Lorenzo, 15 minutos del segundo período
 y empatan sin goles, señor Ochoa!&lt;br /&gt;
—Muy bien... yo estoy muy bien, pero...&lt;br /&gt;
—El pueblo argentino quiere saber, señor Ochoa, quiere que nos cuente, 
cómo ha sido hasta el momento ese raid que usted está llevando a cabo a 
lomo de dos caballos argentinos, dos caballitos argentinos como fueran 
aún en la memoria y el orgullo de todos nosotros. Y que nos cuente 
además, señor Ochoa, cómo ha sido ese viaje que tras cruzar el Estrecho 
de bering lo ha llevado a la tundra soviética, señor Ochoa...&lt;br /&gt;
—Bueno, Ortiz Acoste, yo estoy...&lt;br /&gt;
—Los argentinos, quiero adelantarle, señor Ochoa, y perdone que lo 
interrumpa, estamos muy pero muy orgullosos y asombrados de que en esta 
época de los vuelos interespaciales y las comunicaciones maravillosas 
que nos unen con todos los confines más remotos del planeta, un hombre, 
un gaucho nuestro, se lance a la aventura de unir San Antonio de Areco 
con Stalingrado...&lt;br /&gt;
—Bueno, señor Ortiz Acosta, yo...&lt;br /&gt;
—Un momento, amigo Ochoa, un momento, acá lo dejo con Peñalba, recio 
pero leal cuevero de San Lorenzo de Almagro, quien en estos momentos se 
encuentra lesionado al costado del campo de juego y a quien ya, ya, 
nuestro colaborador, Miguel Horacio Cabrini, le coloca los auriculares y
 lo deja conversando con usted. Explíquele a él las características de 
esos dos maravillosos caballos argentinos que lo están llevando a usted 
por todos los rincones del mundo proclamando a los hombres de buena 
voluntad el firme e indoblegable temple de los jinetes de nuestra 
tierra.&lt;br /&gt;
—Cómo no, señor Ortiz Acosta, pero yo...&lt;br /&gt;
—¿Cómo le va, señor Ochoa?&lt;br /&gt;
—Bien, bien, yo querría...&lt;br /&gt;
—Bueno, acá el partido se ha puesto un poco duro, yo recibí un golpe en 
la canilla, creo que fue el trabar con el ocho de ellos, no hubo mala 
intención, son cosas que suceden en el ardor del juego...&lt;br /&gt;
—Sí, por supuesto, amigo... ehh...&lt;br /&gt;
—Peñalba, Eber Virgilio Peñalba.&lt;br /&gt;
—Sí, amigo Peñalba, yo no tengo el gusto de haberlo visto jugar a usted 
porque cuando yo salí de San Antonio de Areco, hace ya de esto unos...&lt;br /&gt;
—¡Ochoa! ¡Don Urbano! Ortiz Acosta le habla... ¿Está muy frío allá?&lt;br /&gt;
—¿Acá? Bueno, señor Ortiz Acosta, el problema en estos momentos no es tanto el frío, usted sabe que...&lt;br /&gt;
—Porque yo recuerdo que cuando fuimos con la selección argentina, hace unos años, hacía realmente mucho pero mucho frío...&lt;br /&gt;
—Bueno, sí, es cierto, señor Ortiz Acosta, pero...&lt;br /&gt;
—Lo dejo de nuevo con Peñalba, señor Ochoa, explíquele a él, por favor, 
el efecto que ha causado ese clima tan duro, tan difícil de sobrellevar,
 en los dos caballitos argentinos que le están posibilitando a usted 
ingresar por la puerta grande de la historia de la hípica nacional.&lt;br /&gt;
—¿Cómo le va, señor Ochoa?&lt;br /&gt;
—Bien, amigo Peñalba, como le decía al amigo...&lt;br /&gt;
—No. No habla Peñalba, yo soy Escudero, el masajista de San Lorenzo. Peñalba ha vuelto a jugar y me pasó los auriculares...&lt;br /&gt;
—Mucho gusto, señor Escudero, yo...&lt;br /&gt;
—¡Don Urbano, don Urbano! Ortiz Acosta lo interrumpe, dígame usted con 
esa proverbial memoria del criollo de nuestra tierra que lo hace 
recordar hasta los más mínimos detalles ya sean históricos o 
geográficos, y ahí está el ejemplo siempre presente de los baqueanos, yo
 le quería preguntar, don Urbano, si usted no recuerda el nombre de 
aquel zaguero que hiciera pareja con Alejo Marcial Benítez en Racing, 
que luego fuera transferido a Atlanta, allá por el año...&lt;br /&gt;
—Bueno, amigo Ortiz Acosta, para serle sincero yo...&lt;br /&gt;
—Tal vez estoy abusando de su sapiencia, don Urbano...&lt;br /&gt;
—No, lo que pasa es que yo quería contarle algo que...&lt;br /&gt;
—¡A ver... ¡Un momentito, don Urbano, un momentito! Creo que ya tenemos 
comunicación con Tonopah, en el estado de Nevada, Estados Unidos de 
Norteamérica. Creo que ya la tenemos. Un momentito... ¡Sí, sí, adelante 
señor Santiago Collar desde Tonopah, Estados Unidos de Norteamérica, 
adelante!&lt;br /&gt;
—Buenas tardes, Ortiz Acosta.&lt;br /&gt;
—Buenas tardes, buenas tardes, amigo Collar, aunque para ustedes, 
calculo debe ser ya de noche en el gran país del norte! ¡Señor Collar, 
lo voy a poner en contacto con un gaucho argentino, un criollo de ley, 
que en estos momentos está cumpliendo un raid, una verdadera hazaña a 
lomo de dos caballos argentinos y que habla con usted desde la ciudad de
 Petrogrado en Rusia!&lt;br /&gt;
—Cómo no, señor Ortiz Acosta, será un placer para mí y además...&lt;br /&gt;
—Atención en Petrogrado, don Urbano Javier Ochoa, lo dejo conversando 
con el señor Santiago Collar, un relevante ingeniero argentino que se 
encuentra trabajando en los yacimientos carboníferos de Tonopah, Nevada,
 150 metros bajo tierra. El ingeniero Collar es presidente de la “Peña 
Argentina Amigos de Radio Laboral” agrupación formada totalmente por 
mineros compatriotas nuestros que están trabajando allá en esas 
formidables vetas carboníferas y que se reúnen religiosamente, don 
Urbano, para escuchar los encuentros de fútbol que Radio Laboral les 
hace llegar hasta las oscuras profundidades del socavón. ¡Adelante, 
adelante ustedes, señor Santiago Collar, desde Tonopah!&lt;br /&gt;
—¿Cómo le va, señor Ochoa? Es para mí una gran emoción...&lt;br /&gt;
—Perdón. Escudero lo escucha, señor Collar, el masajista de San Lorenzo.&lt;br /&gt;
—Mucho gusto, señor Escudero, bueno, sería interesante si yo pudiera hablar con el señor Ochoa, allá en Rusia...&lt;br /&gt;
—¡Adelante, señor Ochoa desde Petrogrado, adelante!&lt;br /&gt;
—Bueno, amigo Ortiz Acosta, lo que yo quería comentarle desde acá, desde
 Petrogrado, es que está sucediendo algo extraño. La gente acá está muy 
asustada, ha habido varias explosiones atómicas, han caído misiles sobre
 muchas ciudades rusas, sa habla de un ataque nuclear norteamericano, y a
 decir verdad, señor Ortiz Acosta, yo también estoy bastante asustado, 
mis animales están nerviosos, no se sabe bien qué pasa...&lt;br /&gt;
—¡Qué pena, don Urbano, qué pena, qué pena que nos da todo esto que 
usted nos cuenta, realmente nos aflige como argentinos, esa situación 
que usted está viviendo ante la intemperancia que reina en algunas 
regiones del mundo por las cuales usted está transitando como verdadero 
símbolo de paz, tranquilamente!&lt;br /&gt;
—Sí, amigo Ortiz Acosta, se dice que el aire está contaminado...&lt;br /&gt;
—¡Un momentito, un momentito, don Urbano, que acá avanza River, puede 
haber peligro, se van en contraataque el conjunto de la banda roja, 
entró al área Menegussi, midió, tiró, la pelota cruza frente a los 
palos, llega el once, cuidado...! ¡Qué lástima, Cattamarancio! Solo 
frente a los palos la quiso reventar y en lugar de tocarla la fusiló 
sobre la bandeja alta...&lt;br /&gt;
—Es de no creer, Ortiz Acosta. Con todo el arco a su disposición, el 
wing izquierdo millonario la tiró a cualquier parte. Lo habíamos dicho.&lt;br /&gt;
—¡No quiera creer usted el gol que perdió Cattamarancio, amigo Collar, allá en Estados Unidos! ¡Adelante usted!&lt;br /&gt;
—Gracias Ortiz Acosta, yo quería aprovechar la posibilidad que tan 
gentilmente nos brinda su emisora, porque aquí a mi lado se encuentra ni
 más ni menos que el presidente de los Estados Unidos de Norteamérica. 
Acá está sucediendo algo terrible, señor Ortiz Acosta, ha habido un 
ataque nuclear soviético, muchas de las grandes ciudades están 
destruidas, el presidente de los Estados Unidos, junto a algunos otros 
hombres de gobierno, se ha refugiado acá, junto a nosotros, bajo tierra,
 y me piden, dado que todos los otros medios de comunicación parecen 
estar inutilizados, si aprovechando la presencia de don Urbano en Rusia,
 no se podría hablar con Moscú y resolver esto, que parece haber sido un
 gran error.&lt;br /&gt;
—Por supuesto, no habrá problemas, señor Collar. Dígale al presidente 
que espere un momentito, enseguida estamos con él... ¡Cabrini!&lt;br /&gt;
—¡Un esplandor de frescura en la garganta “Marcador” el masticable que 
se anotó un golazo en el gusto del hincha argentino! ¡“Marcador” quita 
la sed, quita las ganas de fumar, baja la presión arterial!&lt;br /&gt;
—Enseguida estamos con el ingeniero Collar y el presidente de los 
Estados Unidos, apenas venga este tiro de esquina, una de las últimas 
posibilidades de empatar para la divisa azulgrana. ¡Qué pena, qué pena 
esto que nos cuentan tanto el ingeniero Collar como don Urbano Javier 
Ochoa desde el exterior!&lt;br /&gt;
¡Cómo hubiésemos querido no tener que escuchar estas cosas, estas 
muestras de intemperancia! ¡Tal vez así sepamos apreciar un poco más, 
señores, lo que estamos viviendo acá, en cancha de River, una verdadera 
fiesta popular en un marco de corrección y tranquilidad que no siempre 
sabemos valorar en la medida que se merece...&lt;br /&gt;
—¡Señor Ortiz Acosta, señor Ortiz Acosta! ¡Collar lo llama, por favor, Ortiz Acosta...&lt;br /&gt;
—Un momentito, amigo Collar, un momentito, viene el corner, ya lo vamos a
 conectar con Rusia, veremos la posibilidad de contactar a ambos 
presidentes, sería muy interesante una charla entre los presidentes de 
ambas instituciones, no sabemos si habrá tiempo porque acá sigue el 
partido a ritmo vertiginoso y la acendrada rivalidad de este clásico de 
todos los tiempos es un tema excluyente de cualquier otro, máxime cuando
 se trata de hechos tan desagradables como los que nos han contado, va a
 venir el corner, atención, en todo caso grabamos la emisión desde los 
EE.UU. y la pasamos mañana en nuestra polémica de los lunes, entra 
Marcilla...&lt;br /&gt;
—¡Ortiz Acosta, Ortiz Acosta!&lt;br /&gt;
—Sube también Julio Jorge Tolesco, hay un micrófono de campo abierto, es
 la última oportunidad quizás para San Lorenzo, vamos muchachos, se está
 poniendo muy fea la tarde, el cielo se ha puesto de un extraño color 
verde, un verde que nos hace acordar que tenemos un llamado desde cancha
 de Ferro, atención Ferro, cuando venga el corner estamos con ustedes, 
viene el corner, entra Tolesco, salta Cattamarancio...
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Fue su gran domingo, sin duda.  El sol cae a plomo sobre el Eusebio Marcilla y  enceguece su faz  incrédula. Los micrófonos rastrean al protagonista. El gringuito de Las Parejas no lo asimila, la exitosa situación lo supera. Ha ganado su primera carrera dentro del Turismo Carretera en Junín, arrinconando a pilotos de la talla de Norberto Fontana o Gabriel Ponce de León y despreciando las aptitudes del joven Mauro Giallombardo. Guido Martín Falaschi tiene apenas 22 años y un colosal futuro por delante.  Sus sueños tienen nombre propio y no necesita ningún apellido para motivarse.   Hijo único, nacido en Santa Fe,  y afincado en San Isidro, el grandote descubrió su gusto tuerca a través de autitos a control remoto nafteros cuando apenas podía terminarse el cereal. Al compás de su ímpetu y sus virtudes  fue derechito a la categoría Karting Sthil, logró el primer triunfo de su historial en la tercera carrera y se recibió oficialmente de mini piloto por vocación, antes de ganar cinco campeonatos consecutivos y viajar con su talento made in casa a la Fórmula Renault.&lt;/div&gt;
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El estreno en autos con techo llegó rápido. Falaschi no sucumbió  y haciendo valer su repertorio altisonante superó con éxito el desafío del TC Pista. Actuaciones enciclopédicas, indicios de prodigio  con sello de crack, subcampeonato propulsor y salto en alto: TC y Top Race. &lt;/div&gt;
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Echó raíces en ambas categorías y siendo uno de los tantos jóvenes prometedores hizo la América  tras un épico mano a mano con su amigo Agustín Canapino. La simpatía se quebró, el éxito llegó y la amistad flaqueó. Ambos presintieron la agigantada sombra del otro en su camino y pese a que se repartieron laureles y claveles nunca vencieron los fantasmas del ego en pista.  Y entonces se soltó: pasó al HAZ, debutó en TC2000 y se alejó del Sportteam, pero sobre todo  de Canapino. &lt;/div&gt;
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Lo ulterior a la pole provisoria del viernes y la ratificación del sábado en Balcarce es la mismísima aterradora crónica,  con accidente y final trágico, que el azar y el cliché del 13 de noviembre le brindaron al descorazonado Principito, a este chivo expiatorio de la generación vehemente, al atrevido y descarado piloto, que encerraba toda su perspicacia en aquel  metro noventa y pico de buen tipo.&lt;/div&gt;
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Aquel podio será la postal eterna, un nostálgico testimonio dominical de talento y la mejor despedida. El eco del motor aún delata su procedencia intergaláctica y un gimoteo colectivo incesante. Como bien indica el sarcástico libro de Antoine de Saint Exupery, &lt;i&gt;“el país de las lágrimas es muy misterioso y nosotros, que comprendemos la vida, nos burlamos de los números”&lt;/i&gt; (57 muertes en TC). Y aunque no estuvo perdido en el Sahara, ni tuvo averías en un tácito avión de fantasía, este Principito también llegó desde otro planeta. La propiedad de su talento, las travesuras de su genio cuasi adolescente y los pases mágicos al volante lo avalan.  Vino a la tierra para aprender un poco  y terminó enseñando mucho. Le bastaron diez segundos, esos que contuvieron toda su vida, para dar la cátedra final de una materia que fue aprobando a medida que la domesticaba.&lt;i&gt;&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgHI4tnWhYCDKlIWrQhRCVuInEOdtaJ3hpRJ40-2XHz3-OREmjS6KhpEhT9IxkmgrrQJ8kQTSohPY8vzuyoC1EttKF6kMCUa_mN8i-WYLeDZnM2ZYeDCZ5QTjhP5luxGA5-JP6YtOnTCWYA/s1600/falaschiataud.jpg&quot;&gt;&lt;img alt=&quot;&quot; border=&quot;0&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5705069826490486978&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgHI4tnWhYCDKlIWrQhRCVuInEOdtaJ3hpRJ40-2XHz3-OREmjS6KhpEhT9IxkmgrrQJ8kQTSohPY8vzuyoC1EttKF6kMCUa_mN8i-WYLeDZnM2ZYeDCZ5QTjhP5luxGA5-JP6YtOnTCWYA/s320/falaschiataud.jpg&quot; style=&quot;cursor: hand; cursor: pointer; display: block; height: 179px; margin: 0px auto 10px; text-align: center; width: 320px;&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;i&gt; “Me pregunto si las estrellas se iluminan con el fin de&lt;/i&gt;&lt;i style=&quot;mso-bidi-font-style: normal;&quot;&gt; que algún día, cada uno pueda encontrar la suya”.&lt;/i&gt; Víctor y Graciela, sus padres, ya lo hicieron.  Su historia, irónica crítica a las cosas importantes de la vida y sus prioridades,  prohíbe contener el sollozo de un pueblo entero que carga su ataúd a pulso tembloroso durante gélidas horas hasta el cementerio  de Las Parejas, su planeta preferido.&lt;/div&gt;
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 &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; color: rgb(255, 255, 255); text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;font-family:&amp;quot;;font-size:10.0pt;&quot;  &gt;La autocrítica es tal que me atrevo a desafiarme con rebeldía. A refutarme los peros, los por qué y los callate que alguna vez supe despacharle con total desdén. Porque ella estuvo siempre, firme...a la derecha de mi ceguera. Intentando no romper del todo con mi utópico mundo del fútbol y de cualquier otro ámbito, aportando bocadillos crudos, reales y sensatos a lo largo de todos mis abriles. Me juzgo y auto condeno por la subestimación, por la sublevación de mi soberbia que no reparó en procesar su cuerda de sobra, que siempre aportó para el amor, y su percepción al blanco. ¿Qué sabe ella de fútbol? Evidentemente mucho más que yo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: rgb(255, 255, 255);&quot;&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; color: rgb(255, 255, 255); text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;font-family:&amp;quot;;font-size:10.0pt;&quot;  &gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: rgb(255, 255, 255);&quot;&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; color: rgb(255, 255, 255); text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;font-family:&amp;quot;;font-size:10.0pt;&quot;  &gt;&lt;span style=&quot;mso-spacerun:yes&quot;&gt; &lt;/span&gt;Sabido es que todos los seres humanos tienen, además de los cinco sentidos tradicionales, un sexto. Sin embargo, las mujeres logran desarrollarlo más que los varones por enfrascar mayor observación, emoción y sensibilidad. Mientras el hombre intenta buscarle una explicación coherente a todo lo que sucede, el sexto sentido de la madre se activa y actúa en consecuencia, alarmando previamente al golpe seco de la cabeza contra la pared, que siempre nos terminamos dando: &quot;Está todo arreglado. No es más que un negocio&quot;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: rgb(255, 255, 255);&quot;&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; color: rgb(255, 255, 255); text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;font-family:&amp;quot;;font-size:10.0pt;&quot;  &gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: rgb(255, 255, 255);&quot;&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; color: rgb(255, 255, 255); text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;font-family:&amp;quot;;font-size:10.0pt;&quot;  &gt;&lt;span style=&quot;mso-spacerun:yes&quot;&gt; &lt;/span&gt;Crecí bajo la corrupción de mi país en muchos ámbitos, siendo consciente de que el fútbol a nivel mundial tenía dos caras y que en la Argentina no debía ser distinto. Mamé el fútbol sabiendo que era un gran negocio, pero antes que todo era fútbol. Maldigo mi ingenuidad y mi profundo amor por este deporte que me cegó a tal punto de ver lo que yo solo quería ver (pureza). Maldigo aquel atisbo de esperanza y mi estupor con todo lo ocurrido con River. Maldigo mis loas a la limpieza por el descenso menos esperado, maldigo haber creído que todo iba a quedar así y haber confiado en el fútbol argentino.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: rgb(255, 255, 255);&quot;&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; color: rgb(255, 255, 255); text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;font-family:&amp;quot;;font-size:10.0pt;&quot;  &gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: rgb(255, 255, 255);&quot;&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; color: rgb(255, 255, 255); text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;font-family:&amp;quot;;font-size:10.0pt;&quot;  &gt;&quot;No puede descender&quot;, deslizó con sapiencia. ¡Que sabiduría! No, evidentemente no. No puede descender River, ni Boca, ni Independiente, ni siquiera Racing y San Lorenzo (otra vez)...sólo desciende el prestigio de un conductor obsoleto y mi credibilidad en algo que me acompañó toda mi vida. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: rgb(255, 255, 255);&quot;&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; color: rgb(255, 255, 255); text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;font-family:&amp;quot;;font-size:10.0pt;&quot;  &gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: rgb(255, 255, 255);&quot;&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; color: rgb(255, 255, 255); text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;font-family:&amp;quot;;font-size:10.0pt;&quot;  &gt;Confié como un adolescente enamorado y me llevé la peor decepción. Si hubiera resuelto antes que mi historia con el fútbol podía compararse con cualquier otro romance ordinario, tal vez hubiera escuchado a Mamá y el final no tendría un texto como desquite, ni la bronca como yapa; pero son supuestos.&lt;span style=&quot;mso-spacerun:yes&quot;&gt;   &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: rgb(255, 255, 255);&quot;&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; color: rgb(255, 255, 255); text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;font-family:&amp;quot;;font-size:10.0pt;&quot;  &gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: rgb(255, 255, 255);&quot;&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; color: rgb(255, 255, 255); text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;font-family:&amp;quot;;font-size:10.0pt;&quot;  &gt;Porque entiendo que no es su culpa, pero me lastimó igual. Porque algo se quebró y es irrevocable. Porque ese Don que tiene el don de suegro punzante logró separarme de uno de los amores más grandes de mi vida. Porque para muchos esto habrá sido un archivo adjunto a tantos otros, pero no para mí. Hoy rompo con el fútbol y no por él como deporte en sí. No corto nuestra relación, porque las cosas anden mal, ni mucho menos...todo lo contrario. De hecho nos llevamos bárbaro, pero tengo que abandonarlo. Su entorno me rompió el corazón. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: rgb(255, 255, 255);&quot;&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; color: rgb(255, 255, 255); text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;font-family:&amp;quot;;font-size:10.0pt;&quot;  &gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: rgb(255, 255, 255);&quot;&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; color: rgb(255, 255, 255); text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;font-family:&amp;quot;;font-size:10.0pt;&quot;  &gt;Y sé que no podré olvidarlo de un día para otro...que todos los domingos voy a sentir ese cosquilleo al verlo, pero lo nuestro no pudo ser. No quiero argumentar la ruptura. Estas líneas son sólo para notificar la separación y la procesión va por dentro, porque él sabe todo lo que opino acerca de su entorno, sabe que se está dejando llevar y manejar por gente inepta, que lo único que hace es arruinarlo; y también se sabe tan superior a todos los otros deportes que ni siquiera le importa.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: rgb(255, 255, 255);&quot;&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; color: rgb(255, 255, 255); text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;font-family:&amp;quot;;font-size:10.0pt;&quot;  &gt;&lt;span style=&quot;mso-spacerun:yes&quot;&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: rgb(255, 255, 255);&quot;&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; color: rgb(255, 255, 255); text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;font-family:&amp;quot;;font-size:10.0pt;&quot;  &gt;No espero olvidarme de él, no me siento capaz...pero tampoco puedo seguir mintiéndome; y aunque me duela en el alma no quiero estar más enamorado del fútbol. De este fútbol egoísta, de la mamada de los dirigentes, del silencio de los periodistas, de las tapas de Olé, de la amenaza a Pezzotta, de la supuesta promesa a TyC, de ningún apertura, de ninguna clausura, de la ejemplificadora quita de puntos a River, de los tejes del gobierno, de los manejes federales, de la mar en coche y de Don Julio que lo prepara y Agosto se lo lleva...Chau fútbol, buena vida. Sé que vas a poder seguir viviendo sin mí. Me pregunto si al revés será posible. ¿Qué opinará Mamá?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style=&quot;color: rgb(255, 255, 255);&quot;&gt;  &lt;/span&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://deperfilconocelo.blogspot.com/feeds/5438732093627121825/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/875374295433009988/5438732093627121825?isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/875374295433009988/posts/default/5438732093627121825'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/875374295433009988/posts/default/5438732093627121825'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://deperfilconocelo.blogspot.com/2011/07/mi-mama-tenia-razon.html' title='MI MAMA TENIA RAZON'/><author><name>Matías Ezequiel Lebrante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04387099823344122017</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhAJDZvFYvT1rFWmFaqPXQqhDuDawdF9FiRrINfslGR4JuKTczI8l7Lp41I4iNu_9mFSeTlrR7-GEdYANIYCBx-AJrgBPERlvQiAlSLfFMiwHDeQ6z1dzUwTwhnT-5daYISnHszQCvDVEFV/s72-c/Pelota+rota.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-875374295433009988.post-3743841017614173219</id><published>2011-05-23T23:54:00.005-03:00</published><updated>2011-05-24T00:42:20.255-03:00</updated><title type='text'>PATRIMONIO FEDERAL</title><content type='html'>&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiDogR5SRU83g3zaZXeTPyhv_JRFs3MFur3u_u8CluqofiW_DW6mSLH0y8ylcxRyGVsCkaAbiunAkHYjGd-Qy0Y5Grm19QV1epgEcuCT9ESwrkiHXTdawieEcrACpta3GPc-4FAsXxNAwzh/s1600/Ricky.jpg&quot;&gt;&lt;img style=&quot;TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 232px; CURSOR: hand&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5610122456405511666&quot; border=&quot;0&quot; alt=&quot;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiDogR5SRU83g3zaZXeTPyhv_JRFs3MFur3u_u8CluqofiW_DW6mSLH0y8ylcxRyGVsCkaAbiunAkHYjGd-Qy0Y5Grm19QV1epgEcuCT9ESwrkiHXTdawieEcrACpta3GPc-4FAsXxNAwzh/s320/Ricky.jpg&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt;Ricardo Alvarez es nuestro. No me interesa que su patronímico apellido con descendencia europea sea de la rama más antigua de Asturias, tampoco la versión de los Alvarez de León y muchísimo menos que su nombre sea de origen netamente germánico. No me interesa con este Ricardo Alvarez en particular, con el de Vélez. Con el desfachatado alfiler de &quot;La Paternal&quot; que no es argentino porque es &quot;argento&quot;, que es lunfardo por atorrante y atorrante por papi fútbol. Ese que para llegar a primera, made in Caballito, Parque y Boca Juniors, padeció el síndrome Lio Messi, se bancó la pandilla canterana completa y debió encapsular su explosión hasta el 2011, luego de un partido para el desgarro contra Independiente en 2008.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt;El flaco desgarbado que tiene la rabona en el hipotalamo, el cuero en el esófago, el don natural de zigzaguear hasta su alma y...un pie afuera del país. Aquel que por el solo hecho de ser Ricardo es poderoso pero que se encarga de ratificarlo cada domingo con su alma de cafirulo caradura, manejando la orquesta velezana de Gareca al compás de algun que otro pícaro eslalon de muñecos. El p.b.t que no es ningun Pan Blanco Tostado, que mas bien por ser de Viena tiene futuro cogotudo en Europa y que, de hecho, ya habría firmado un precontrato bacán con el equipo inglés que lo quiere en su poderoso Arsenal. El diamante que en bruto suena ordinario con pasaporte en mano y destino de crack que nos quieren arrancar y adjuntar a la precoz lista de los entrañables no emancipados. Ese que no quiero que sea Real, ni Culé, ni pise el Camp Nou. Que no sea ni Red, ni Blue, ni White, ni Old, ni Young Trafford. Ni siquiera Internacional, romano o salame de Milán. Lo quiero acá, en Liniers y con escarapela. Lo quiero acá egoísta y argentino como yo. Por eso el arranque imperativo, el brote colérico, la exacerbación y la bronca, porque indudablemente su coraje tiene fecha de vencimiento federal y, con apenas 38 ingresos por el túnel y 23 porotos, el osado tiempo se atreve a pasar y se agota. Porque ese metro ochenta y ocho de fútbol sin chamuyos, ni triquiñuelas para lonyis abandonará el ocaso de Belgrano y dejará de compartir su polifuncionalidad, su exquisitez, su plasticidad y el endiablado uno contra uno del Siglo XXI para tan sólo regalarnos míseras y Monumentales exhibiciones esporádicas... y vaya a saber uno cuando y como lo devuelvan. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt;Por esta falta de exclusividad, por este drama que me quiero hacer y por el cuento que nos quieren vender lo plasmo por escrito, lo estampo con furia, con firma y sin tapujos, porque es lo único que puedo hacer: Ricardo Alvarez es nuestro. Lo leo, no me alcanza y me sobra nostalgia, porque por ahí sangra mi herida, la herida nacional de Ricky Maravilla, del que ni siquiera pudo aferrarse a la Celeste y Blanca que ya se la tuvo que sacar. Del cianta-puffi fanático de Sabina, de Román y de Zidane, que siendo coherente a su forma de vivir el fútbol y a los tiempos que corren nos duró lo que duran dos peces de hielo en un whisky on the rocks.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://deperfilconocelo.blogspot.com/feeds/3743841017614173219/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/875374295433009988/3743841017614173219?isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/875374295433009988/posts/default/3743841017614173219'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/875374295433009988/posts/default/3743841017614173219'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://deperfilconocelo.blogspot.com/2011/05/patrimonio-federal.html' title='PATRIMONIO FEDERAL'/><author><name>Matías Ezequiel Lebrante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04387099823344122017</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiDogR5SRU83g3zaZXeTPyhv_JRFs3MFur3u_u8CluqofiW_DW6mSLH0y8ylcxRyGVsCkaAbiunAkHYjGd-Qy0Y5Grm19QV1epgEcuCT9ESwrkiHXTdawieEcrACpta3GPc-4FAsXxNAwzh/s72-c/Ricky.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-875374295433009988.post-6284099600032340618</id><published>2011-04-28T16:40:00.009-03:00</published><updated>2011-04-28T17:06:12.724-03:00</updated><title type='text'>INDEPENDIENTE, MI VIEJO Y YO</title><content type='html'>&lt;a onblur=&quot;try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}&quot; style=&quot;color: rgb(0, 0, 0);&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgAeYbUcnWNbYPvOkqdRH3QnNhjxD02NrqQqlb_vfcwejiMej1vENXftvVuKLx8yApkxXF9xfemz4O6S-pvuEvC8rNMMIWowumpFpJd8_WjbRsx3a2t4Tv9nwGjK0agSFVR9oJvmmwQoenz/s1600/independiente1.jpg&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a onblur=&quot;try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}&quot; style=&quot;color: rgb(0, 0, 0);&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiXzo0pDAgtMGacxOT4ziuP7X0CepNLAXYaMHBtzECCI7czVObif2WkZENlcAsCM29ihPeyThD42Iw-3XGHzMIp7NGm0wFBti5eWTO1mbmS0_NLuSvlaUjYeipESQWCxt8Po3frX6AuxeaX/s1600/ELBochaBochini.jpg&quot;&gt;&lt;img style=&quot;display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 227px; height: 320px;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiXzo0pDAgtMGacxOT4ziuP7X0CepNLAXYaMHBtzECCI7czVObif2WkZENlcAsCM29ihPeyThD42Iw-3XGHzMIp7NGm0wFBti5eWTO1mbmS0_NLuSvlaUjYeipESQWCxt8Po3frX6AuxeaX/s320/ELBochaBochini.jpg&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5600723409736732674&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify; font-style: italic; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: rgb(255, 255, 255);&quot;&gt;“Mirá que esta noche es el partido”, me dijo él.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;color: rgb(255, 255, 255);&quot;&gt; Hizo bien porque uno, a los cinco años, no tiene una conciencia cabal de  la periodización del tiempo. Como mucho distingue el sábado y el  domingo, porque esos días no hay que ir al jardín, y papá se queda en  casa a jugar con uno. Pero con los otros días y las otras noches, la  cosa se complica. Por eso sin la advertencia de papá, hecha con el beso  de recién llegado del atardecer, yo habría pasado por alto la infinita  importancia de esa noche.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;color: rgb(255, 255, 255);&quot;&gt; Los preparativos fueron los de siempre. Mientras él encendía el  Stromberg-Carlson con suficiente antelación para darle tiempo a las  válvulas, yo le pedí a mamá la ropa apropiada para el evento. Primero se  negó a lo del pantaloncito corto, aduciendo que era invierno y que  hacía mucho frío. Yo argüí hasta el cansancio que los jugadores juegan  con pantalones cortos, y al aire libre. Una salomónica intervención de  papá desempantanó por fin el pleito: con pantalón corto, pero sentado  cerca de la estufa de kerosene del comedor. Después me puse la camiseta  roja con el cuellito blanco, con el once de cuero cosido en la espalda,  igualito que Daniel Bertoni.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;color: rgb(255, 255, 255);&quot;&gt;Papá, mientras tanto, iba trayendo la colección de trapos rojos que  colgábamos a modo de banderas. Había pañuelos, una frazada, un pulóver,  un par de camisas chillonas. La lámpara de pie, el timón de barco que  adornaba la pared, varias de las sillas, todos terminaron ocultos en  nuestro rito ornamental y futbolero.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;color: rgb(255, 255, 255);&quot;&gt; Cuando llegué, rigurosamente ataviado con los colores reglamentarios, me  llené los ojos de banderas rojas. Lo único que nos faltaba era el  viento para que flamearan, como en la cancha.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;color: rgb(255, 255, 255);&quot;&gt; Papá se negaba, pese a mis acaloradas argumentaciones, a vestir también  el atuendo correspondiente. Nada de camiseta. Y mucho menos de  pantalones cortos. A mi me parecía un desperdicio, con tanto trapo rojo  disponible y tan a mano. Pero él prefería verlo con su bata de siempre,  calzado con sus chinelas ruidosas, con el paquete de Kent y el cenicero,  pobrecito, para fumarse los nervios uno por uno.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;color: rgb(255, 255, 255);&quot;&gt; Mientras daban las últimas propagandas, y antes del aviso de “minuto  cero del primer tiempo, es tiempo para una ginebra Bols” (o cosa por el  estilo) que marcaba la hora señalada, papá se sintió en la obligación de  preservarme de desilusiones demasiado abruptas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div face=&quot;arial&quot; style=&quot;color: rgb(255, 255, 255); text-align: justify; font-style: italic; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;strong style=&quot;color: rgb(255, 255, 255);&quot;&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style=&quot;color: rgb(0, 0, 0);&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify; font-style: italic; font-family: arial;&quot;&gt; &lt;/div&gt;&lt;div face=&quot;arial&quot; style=&quot;color: rgb(255, 255, 255); text-align: justify; font-style: italic; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;color: rgb(255, 255, 255); font-family: arial; text-align: justify; font-style: italic;&quot;&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Me  miró como me miraba siempre que tenía algo importante que decirme, con  una mezcla de solemnidad y de ternura, con un bosquejo de sonrisa  iluminándole los ojos. “Mirá, tipito –empezó, porque él me llamaba de  esa &lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;manera cuando teníamos que aclarar cosas importantes-, que la cosa  viene difícil.” Y volvió a enumerarme todas las dificultades que nos  esperaban en esa noche de invierno. Que ellos habían ganado en Brasil,  que nos habían pegado un peludo bárbaro, que no sólo teníamos &lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;que ganar,  sino que debíamos hacerlo por no se qué diferencia de gol. Pero para mi  sus argumentos sonaban confuso&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;s. ¿Acaso él mismo no me había dicho que  Independiente era el Rey de Copas, que la Copa, la Copa se mira y no se  toca, que los brasileños nos tenían un miedo descomunal, y que en  Avellaneda y de noche se morían de frío, y no podían ni levantar las  patas del pasto? El trató de convencerme de que, pese a la absoluta  veracidad de lo dicho en otras ocasiones, esta noche las cosa&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;s iban a  ser&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;muy difíciles y peliagudas. De todos modos, nos entonamos cantando  un par de veces el “si, si señores, yo soy del Rojo”, y algún otro  estribillo para ir matando el tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify; font-style: italic; font-family: arial;&quot;&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;color: rgb(255, 255, 255); font-family: arial; text-align: justify; font-style: italic;&quot;&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;color: rgb(255, 255, 255); font-family: arial; text-align: justify; font-style: italic;&quot;&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Cuando  finalmente se acabaron las propagandas, papá encendió la radio  Phillips, con su estuche de cuero, que debía ser la primera portátil de  Sudamérica (y la teníamos en casa). Le bajó el volumen a la tele: ambos  sabíamos que los relatores de radio son mejores que los otros.Cada uno  ocupó su sitio de siempre. El en la cabecera de la mesa, y yo sobre el  arcón de mirar la tele. Acercó la estufa de kerosene de ese lado para  cumplir lo pactado en cuanto a temperatura corporal con la madre del win  izquierdo en el bolsillo. Pero la carne es débil. No importa cuánta  preocupación ocupe nuestro pensamiento, ni cuánta angustia agobie  nuestro espíritu. Uno siempre termina teniendo hambre, o teniendo sueño,  y sucumbiendo a esas necesidades poco altruistas. Empe&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;cé a cabecear  apenas empezado ese partido inolvidable. Mamá me dijo varias veces que  me fuera a la cama. Pero yo seguía ahí, impertérrito, sentado en el  arcón, con las patas colgando y pateando en el aire como si estuviese en  plena cancha en los escasos momentos de lucidez que tenía en medio de  mi mar de sueño. Papá esperó un rato y después me dijo que me fuera, que  me quedara tranquilo. Yo protesté que de ninguna manera, que teníamos  que seguir ahí los dos, haciendo fu&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;erza con los cantitos y las banderas.  El me dijo con aire confiado que no hacía falta, que igual sin mí  íbamos a salir campeones, que me quedara tranquilo, que los teníamos de  hijos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify; font-style: italic; font-family: arial;&quot;&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;color: rgb(255, 255, 255); font-family: arial; text-align: justify; font-style: italic;&quot;&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;color: rgb(255, 255, 255); font-family: arial; text-align: justify; font-style: italic;&quot;&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Ante  semejante desparramo de confianza le hice caso y me dormí.A la mañana  siguiente mamá me despertó para ir al jardín. Embotado de sueño me dejé  vestir, abrigar y conducir a la cocina a tomar la leche. Después ella me  sentó en el silló&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;n del living para atarme los cordones, como hacía  siempre&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt; mientras esperábamos que pasara el micro. Apenas me despabilé un  poco recordé la noche de la víspera, y me desesperé preguntándole el  resultado del partido. A la luz del día, y después de un sueño  reparador, mi deserción de la noche me parecía imperdonable. Ella me  miró y dijo no saberlo. Le pregunté por papá, y respondió que aún no se  había levantado.Han pasado veinticinco años, pero aunque pasen sesenta  voy a recordarlo como si hubiese sucedido hoy. La casa estaba iluminada  por uno de esos soles oblicuos y tibios del invierno. Yo tenía el  guardapolvo cuadrillé lila y blanc&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;o, y la bolsita en el regazo, bien  agarrada a la diestra, para no olvidármela (otras veces me había pasado,  y me había quedado sin el Jorgito de dulce de leche y sin la taza de  plástico para el mate cocido; así que ahora la cuidaba más que a mi  vida).De repente oí abrirse la puerta del dormitorio. Y enseguida  escuché el clásico arrastrar de las chinelas en el parquet del pasillo.  El corazón me dio un vuelco. Lo llamé a los gritos. Entró a las  carcajadas, preguntándome el motivo de mi ansiedad. Yo lo i&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;nterrogué por  el resultado, ya totalmente despierto, ya absolutamente pendiente de lo  que dijeran sus labios, ya indiferente a mamá terminando de atarme los  cordones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify; font-style: italic; font-family: arial;&quot;&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;color: rgb(255, 255, 255); font-family: arial; text-align: justify; font-style: italic;&quot;&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;color: rgb(255, 255, 255); font-family: arial; text-align: justify; font-style: italic;&quot;&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;El  se acercó, se inclinó, me dio un beso de buenos días, y se me quedó  mirando con expresión jubilosa. Recién cuando volví a preguntarle me  dijo que sí, que claro, que habíamos salido Campeones de nuevo, y que no  me olvidara en el jardín de decirle a todo el mundo que Independiente  había vuelto a salir Campeón de América.Yo, aún en medio de mi alegría,  me hice el tiempo de preguntarle cómo habíamo&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;s hecho, si él me había  dicho que era muy difícil, que en Brasil nos habían dado un baile  bárbaro, que teníamos que hacerles como tres goles, que en el Campeonato  de acá andábamos como la mona. El me miró risueño, y sembró una semilla  más en el fértil potrero de mis sueños de pibe. “Pero, tipito –empezó,  como enunciando una verdad ya reiterada hasta el cansancio-, ¿no te dije  que los brasileños ve&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;n la camiseta del Rojo y se asustan tanto que no  pueden ni mover las patas? ¿No te dije que, con el frío, se quieren  volver a su casa a comer bananas para entrar en calor? Por eso te dejé  dormir. Porque era tan fácil que nos las rebuscamos sin tu aliento.” Y  en medio de mi maravilla impávida, terminó: “Menos mal que te dormiste.  Imagináte si te quedás despierto y gritás conmigo: les hacemos veinte  goles y no quieren venir a jugar nunca más, y nos quedamos sin nadie a  quien ganarle la copa”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify; font-style: italic; font-family: arial;&quot;&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;color: rgb(255, 255, 255); font-family: arial; text-align: justify; font-style: italic;&quot;&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div  style=&quot;color: rgb(0, 0, 0); text-align: justify; font-style: italic; font-family: arial;font-family:arial;&quot;&gt;&lt;strong style=&quot;color: rgb(255, 255, 255);&quot;&gt;&lt;em&gt;Después  me levantó en brazos y cantamos “la copa, la copa, se mira y no se  toca”, y dimos la vuelta olímpica a los saltos, por toda la casa. Vino  el micro y me fui al jardín de infantes. Supongo que ésos son los  recuerdos que se le meten a uno en los recovecos del corazón, y echan  cría y se nutren de su propio néctar, y &lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong style=&quot;color: rgb(255, 255, 255);&quot;&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong style=&quot;color: rgb(255, 255, 255);&quot;&gt;&lt;em&gt;nos marcan para toda la vida.  Por lo menos así ocurrió conmigo.Y no me avergüenza reconocer que ahora,  ya grande, cuando tengo un problema que me agobia, o cuando me toca  sufrir por radio y por televisión un partido de Indepe&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong style=&quot;color: rgb(255, 255, 255);&quot;&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style=&quot;color: rgb(255, 255, 255);&quot;&gt;ndiente y me como  los codos por la ansiedad y la angustia (la vida me enseñó lo  inconveniente que puede resultar fumarse los nervios), siento un impulso  difícil de dominar, una tentación casi irresistible que me invita a  irme a dormir, a abrigarme en la certeza de que mientras yo sueño, mi  papá e Independiente, como duendes laboriosos, van a arreglarme el mundo  para que yo lo encuentre refulgente en la mañana. Y queda en mí el  mandato inexorable que dictan las fidelidades eternas. Cuando  Independiente gana un Campeonato –al fin y al cabo, Dios y sus milagros  evidentemente existen- lo primero que hago, en la cancha o en mi casa,  es levantar los brazos y los ojos hacia el cielo, abrazándolo a mi viejo  a través de todos los rigores del destino, y por encima de todas las  traiciones de la muerte.&lt;/span&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;a onblur=&quot;try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgBPcyXjSlG4k7dkrXrfv6mPNUlFDI8okAPwDyvwuntlwc3St5x_89A2EUlKmcqEJdkBHxsvg7ybx-9jq3NzjadO7jC59s_au1uq7nkSnwtdfhvB8vG0RnN7WorszHeS3icgP744soENV-n/s1600/bocha-27dc406.jpg&quot;&gt;&lt;img style=&quot;display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 250px;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgBPcyXjSlG4k7dkrXrfv6mPNUlFDI8okAPwDyvwuntlwc3St5x_89A2EUlKmcqEJdkBHxsvg7ybx-9jq3NzjadO7jC59s_au1uq7nkSnwtdfhvB8vG0RnN7WorszHeS3icgP744soENV-n/s320/bocha-27dc406.jpg&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5600725923492901970&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify; font-style: italic; font-family: arial;&quot;&gt; &lt;/div&gt;&lt;div face=&quot;arial&quot; style=&quot;color: rgb(0, 0, 0); text-align: justify; font-style: italic; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div face=&quot;arial&quot; style=&quot;color: rgb(0, 0, 0); text-align: justify; font-style: italic; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style=&quot;color: rgb(255, 255, 255);&quot;&gt;Lo  que pasa es que tratándose del Rojo, de mi viejo y de mí, hay veces que  la muerte es una señora que nos tiene un miedo bárbaro. Una vieja  podrida a la que, de locales en Avellaneda, le tiramos la camiseta y  podemos, de vez en cuando, llenarle la canasta. Todavía me acuerdo de  ese número once de cuero blanco, cosido en la camiseta como el de  Bertoni.Pero ahora también veo, cuando me fijo con suficiente atención,  que mi viejo también lleva lo suyo. Lo tiene ahí, en la espalda, justo a  la altura del nacimiento de las alas: un diez de cuero blanco, igualito  igualito al de Bochini.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://deperfilconocelo.blogspot.com/feeds/6284099600032340618/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/875374295433009988/6284099600032340618?isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/875374295433009988/posts/default/6284099600032340618'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/875374295433009988/posts/default/6284099600032340618'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://deperfilconocelo.blogspot.com/2011/04/independiente-mi-viejo-y-yo.html' title='INDEPENDIENTE, MI VIEJO Y YO'/><author><name>Matías Ezequiel Lebrante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04387099823344122017</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiXzo0pDAgtMGacxOT4ziuP7X0CepNLAXYaMHBtzECCI7czVObif2WkZENlcAsCM29ihPeyThD42Iw-3XGHzMIp7NGm0wFBti5eWTO1mbmS0_NLuSvlaUjYeipESQWCxt8Po3frX6AuxeaX/s72-c/ELBochaBochini.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-875374295433009988.post-4126308757402583338</id><published>2010-10-28T18:00:00.014-03:00</published><updated>2010-10-29T11:54:14.999-03:00</updated><title type='text'>YO BIEN ¿Y WOZNIACKI?</title><content type='html'>&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style=&quot;color:#000000;&quot;&gt;&lt;img style=&quot;TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 300px; DISPLAY: block; HEIGHT: 312px; CURSOR: hand&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5533205720652938962&quot; border=&quot;0&quot; alt=&quot;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjJ6YTYlX13Ciec-q3I3__B9-f25-X2Zb0Pbxa_5al6vMfIrFSF1htAECd-2jNnlRF9wvPP6g4LtQ5nW0oJoxU_k9E_4hwM0P2aHlmPPzHVvs0vec_Sf7wkgNNxs5O6gyhSUHF7-hGBucl3/s320/Caroline-Wozniacki.jpg&quot; /&gt; &lt;/span&gt;&lt;p align=&quot;justify&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color:#000000;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt;Agradecido el tenis cada vez que se cruzan Roger Federer y Rafael Nadal en una cancha. Inconmensurable la técnica que ofrendan en cada uno de sus golpes, la estética en sus desplazamientos y los condimentos netamente deportivos que donan en cada uno de sus matches. Incomparable y bello, claro está desde el punto de vista tenístico…belleza es otra cosa. Convengamos que la trillada pantomima del mallorquín con su pantalón difiere bastante de lo acicalado y desobedece al mango los parámetros de la delicadeza. Emocionan los impactos, pero el suizo acomodándose el pelo no es el paradigma de lo agraciado en un court.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjWZgLnJ5YveXvuso7pdck4uB7nMlN0TO4qfMNYhg_4TZg24WTp5-Eb9lf5tdTsKPwzECpzvTH-8rwvormez4lG0_B4qQ2N4qFj1w8A4b7ZT0yNkhkXIpYF7VK-Uq-uqkD4Yp1ErCVCa18s/s1600/caroline_wozniacki2.jpg&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt;&lt;img style=&quot;MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 195px; FLOAT: left; HEIGHT: 274px; CURSOR: hand&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5533206036896538034&quot; border=&quot;0&quot; alt=&quot;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjWZgLnJ5YveXvuso7pdck4uB7nMlN0TO4qfMNYhg_4TZg24WTp5-Eb9lf5tdTsKPwzECpzvTH-8rwvormez4lG0_B4qQ2N4qFj1w8A4b7ZT0yNkhkXIpYF7VK-Uq-uqkD4Yp1ErCVCa18s/s320/caroline_wozniacki2.jpg&quot; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt;&lt;br /&gt;Mientras el subterfugio de globo que utilizó la blonda chillona ante aquel asedio de smash sentenciaba el game para la rusa, la cámara prefirió quedarse con el desparpajo de la danesa que caía de rodillas ante la desesperación de ese imposible. Fue en ese preciso instante congelado en la replay que la beldad entumecida apareció en escena, develando el sexo y las preferencias del cameraman…más hombre que nunca. Inasequible centrar el vaivén ocular en el ovillo amarillo bajo esa coyuntura. Cuando la rusa prepara la ensalada y Wozniacky regala la carne, escondiendo el golpe y todos sus atributos bajo esa peculiar hot pants color beige, que aparenta desnudez y motiva al éxito.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align=&quot;justify&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align=&quot;justify&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align=&quot;justify&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align=&quot;justify&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align=&quot;justify&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjRYqVMDpl05IDpROm8eWF9zz8OJ44z5CWvaGvHn6s20A8LR3IwP0bzkD0_ndPqpbDJ3-BXuj6-8A45g3WNgnwONwLNjKgInjuI8D7OpOLcewsojt1-SXhbnZnN3XXo83uzUO_dkhA8jbIk/s1600/wozniacki4.jpg&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt;&lt;img style=&quot;MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 203px; FLOAT: right; HEIGHT: 197px; CURSOR: hand&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5533206403936003954&quot; border=&quot;0&quot; alt=&quot;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjRYqVMDpl05IDpROm8eWF9zz8OJ44z5CWvaGvHn6s20A8LR3IwP0bzkD0_ndPqpbDJ3-BXuj6-8A45g3WNgnwONwLNjKgInjuI8D7OpOLcewsojt1-SXhbnZnN3XXo83uzUO_dkhA8jbIk/s320/wozniacki4.jpg&quot; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt;Escoltando el impacto de drive, aquel primer grito, y no precisamente de la moda, que despidió la soviética alertó como se desarrollaría el encuentro. Sharapova hostigando a trastazos limpios el reino de la cinderella de Copenhague, que defendió a vincha y pollera su limitado terruño sin temer por su corona. En el cautivador y estratégico duelo radicó el clavicémbalo de un partido que no apeteció sólo por aquellas gotas de sudor que recorrieron con fruición el cuerpo de las más envidiadas, sino también por la calidad técnica que ambas supieron esparcir. El instigador revés danés mutilaba la cazadora táctica de Sharapova, que se topaba con una hechizada tapia de tenis y encanto en cada punto. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align=&quot;justify&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color:#000000;&quot;&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align=&quot;justify&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color:#000000;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt;Wozniacky-Sharapova, Sharapova-Wozniacky y el abolengo neoyorquino como refrendatario. Aglomerando Dinamarca con Rusia en un frío crucero de aficionados masculinos. Una clase de usanza, ese toque de distinción y gracia para un simplón duelo de segunda ronda que supo exceder lo tenístico, provocando arrobo y avivando majaderos mentecatos que tras ésta degollina de sayas no subestimarán más el itinerario femenino y mucho menos a éstas belicosas de faldas, que seguirán cruzando miradas y engatuzando atención no apta para todo público.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt;&lt;br /&gt;Y aunque el resultado fue la ornamenta de un partido inmemorial para el buen gusto, los cincuenta y pico de minutos que a Wozniacky le costó domesticar la vesania de María fueron premonitorios. La monster ink del cemento levantó varias tazas de fama y se encaramó a lo más alto del ranking WTA, cruzando los ejes de lo sublime y hermanando la perfección física con el talento deportivo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align=&quot;justify&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align=&quot;justify&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhJXR9WGRWe07KOKTehMFxzEEf2zxwDbfpaBKVFztSSbHJJ9M6nGX4Rv1T5C7Ugh3dZf9qeHtiA6_gZSKslMjqGtEwZgl8nggbfrdYcDgwkml0GftKPNggEpQB9LhD_2y8Dimb8VL65BAjW/s1600/caroline_wozniacki3.jpg&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt;&lt;img style=&quot;MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 192px; FLOAT: right; HEIGHT: 231px; CURSOR: hand&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5533206908865564210&quot; border=&quot;0&quot; alt=&quot;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhJXR9WGRWe07KOKTehMFxzEEf2zxwDbfpaBKVFztSSbHJJ9M6nGX4Rv1T5C7Ugh3dZf9qeHtiA6_gZSKslMjqGtEwZgl8nggbfrdYcDgwkml0GftKPNggEpQB9LhD_2y8Dimb8VL65BAjW/s320/caroline_wozniacki3.jpg&quot; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt;Podrá seguir siendo la cara visible de McCartney, aquella que se desvive por la pasarela y deslumbra en la semana de la moda neoyorquina. La misma que no esconde su simpatía por el Liverpool del “Niño” Torres, que liga, vía twitter, con Cristiano Ronaldo y que tiene las agallas para desmentir ese romance con el zar español del polvo…de ladrillo. Lo cierto es que a la multifacética hija de padres polacos deportistas – su madre era jugadora internacional de vóley y su hermano profesional de fútbol- le inculcaron desde minúscula los genes competitivos, esos que hoy afloran nada menos que en la flor y nata del deporte mundial, esos que por carácter, magnificencia y juicio la encasillan como la nueva diosa del tenis.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align=&quot;justify&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color:#000000;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt;Esos mismos desafiantes genes multiplicados por argentino que tiene el tandilense Juan Martín Del Potro. Quien sin envidiar la agudeza paralela de la diva nos regaló el consuelo de robarle varios suspiros a la raquetera y superar en este pequeño coqueteo inmortal a Rafael Nadal. Humillarlo en ley, por las buenas y donde más le duele: fuera de la cancha.&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://deperfilconocelo.blogspot.com/feeds/4126308757402583338/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/875374295433009988/4126308757402583338?isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/875374295433009988/posts/default/4126308757402583338'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/875374295433009988/posts/default/4126308757402583338'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://deperfilconocelo.blogspot.com/2010/10/yo-bien-y-wozniacki_28.html' title='YO BIEN ¿Y WOZNIACKI?'/><author><name>Matías Ezequiel Lebrante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04387099823344122017</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjJ6YTYlX13Ciec-q3I3__B9-f25-X2Zb0Pbxa_5al6vMfIrFSF1htAECd-2jNnlRF9wvPP6g4LtQ5nW0oJoxU_k9E_4hwM0P2aHlmPPzHVvs0vec_Sf7wkgNNxs5O6gyhSUHF7-hGBucl3/s72-c/Caroline-Wozniacki.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-875374295433009988.post-8769801230168122590</id><published>2010-08-25T13:59:00.028-03:00</published><updated>2010-08-25T17:03:39.347-03:00</updated><title type='text'>PARA SALIR PRIMERO...HAY QUE PONER MAS &quot;SISU&quot;</title><content type='html'>&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiKbnaYEab-f6EazQRXOSTSJ-dY9EzkfJTGQu1RtsxMucJLq79NbUvEH4hevw6faarWTzTF3OpvkthnIa_8sYTmfdoPoIcKjBUMy_EthQ7lAoeAY7Q2W6oKG8da15ax-VMcO_xlptfiQnAF/s1600/bandera-argentina1.jpg&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt;&lt;img style=&quot;TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 240px; CURSOR: hand&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5509438148807482946&quot; border=&quot;0&quot; alt=&quot;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiKbnaYEab-f6EazQRXOSTSJ-dY9EzkfJTGQu1RtsxMucJLq79NbUvEH4hevw6faarWTzTF3OpvkthnIa_8sYTmfdoPoIcKjBUMy_EthQ7lAoeAY7Q2W6oKG8da15ax-VMcO_xlptfiQnAF/s320/bandera-argentina1.jpg&quot; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt;&lt;br /&gt;Destrozando el microchip de lo justo y necesario, la cultura es algo que no debería tocarse de oído. De hecho, la doctrina del &quot;mirá vos&quot; y la cátedra del &quot;que interesante&quot; son parte de nuestras influencias culturales, de nuestros parámetros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los choques instructivos crean una percepción desconocida sobre lo nuevo. El desconocimiento confunde y todo culmina en lo que hacemos sin pensar; juzgar a los demás. Los gustos, las creencias y las actitudes de cualquier ser humano varían según su concepción físico-política en el mapa y allí radica la principal discrepancia entre los individuos de diferentes países, aunque claro está, también hay semejanzas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allá en la República más oriental de los brazos del Mar Báltico, todo parece ser diferente. Ni el frío ni la sombra deprimen a los finlandeses, que pese a mostrarse rígidos e inflexibles, no sólo son los primeros consumidores de café en el mundo sino que además conforman el sexto país más felíz del globo; y mientras acá nuestros vástagos se enfangan en los potreros más menesterosos montando ilusiones bajo esa rabona eterna con la redonda bajo la suela, los rapazuelos árticos optan por hacer sus primeros pinitos sobre cuatro ruedas en los lagos helados. En sus orígenes, los apellidos escandinavos fueron muestra de los clanes y vinculaban a todas las familias juntas. Se fundaban sobre la jerarquía interna y según el sistema de posesión y uso de las propiedades de la tierra. Los nuevos nombres se convirtieron cuando estos clanes fueron divididos. Uno se convirtió en el del patriarca y otro se basó en el nombre del lugar donde vivió la nueva facción, contando como característica principal las terminaciones nen o inen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Trasladando esta ancestral premisa al eje motor, todo comienza a tener sentido. Los pilotos de Rally Finlandeses son una secta. Una enraizada etnia hereditaria liderada por la pequeña ola de Rauno Aaltonen, que tiene como única parcialidad ideológica el sisu. Intrínseco a Finlandia y a su gente, la simpática palabra podría traducirse como fuerza de voluntad o &quot;tener tripa&quot; en español. Coraje estoico y perseverancia inquebrantable para encarar retos intrincados como la ocasión del chinaman. Este Zidane analfabeto no es osadía momentánea, sino la capacidad de sostener una acción en contra de todo. Partiendo desde esa base y teniendo en cuenta que en aquellos países la conducción se toma muy en serio -cada persona debe tener tres años de experiencia en conducción por la noche y más de seis clases en pista antes de obtener el permiso- no resulta extraño que ésta tribu mantenga sus tradiciones atávicas y haya transformado a Finlandia en el país con más títulos mundiales dentro de la disciplina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;img style=&quot;TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 189px; CURSOR: hand&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5509437793275053810&quot; border=&quot;0&quot; alt=&quot;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiea5hZN_wM6azOXkaybK4kwLU-vwQblEAUzoq0oww16Li0pViArtod38-_qKhyphenhyphen9bQNaCFdlNh2K-xg8HZ6VitHfSxioclOJnFY_jn9aHKnxMp0diNVdblWKf-MnJNKr8gP4P2Fd4SB3Edh/s320/hirvonen.jpg&quot; /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt;Derrapando y esparciendo su toque a temperaturas glaciales, los voladores fineses, que de finos solo portan el gentilicio, provocaron una sombría revolución helada, congelando la mayoría de los campeonatos. Un alud de nombres conforman el círculo polar de los campeones: Juha Kankkunen, Tomi Makkinen, Timo Salonen, Henri Toivonen, Ari Vatanen, Jarno Saarinen, Juho Hanninen, Mikko Rantanen, Mikko Hirvonen, Mika Hakkinen, Kimi Raikkonen, Heikki Kovalainen y aunque con otros adimentos excentos al porte de apellido, Keke Rosberg y Harry Rovanpera conforman el glorioso y selecto búnker.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poco importan acá los orígenes. Sin embargo ni café, las coincidencias emergen y obligan a puentear el abismo de realidades y felicidad que nos separan. El calor musical del Tango, que con toda su mística porteña pisó fuerte en la catedral del norte, y la crisis nevada que sufrieron con la caída de la Unión Soviética en 1990, símil efecto corralito 2001, fueron los disparadores que motivaron la hipótesis final.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt;&lt;img style=&quot;TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 273px; DISPLAY: block; HEIGHT: 185px; CURSOR: hand&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5509437586243313890&quot; border=&quot;0&quot; alt=&quot;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg20CM930bMYfDU45A8TGEskbWLSEyTYSCFBBSuKJXt-NrPOvp7oyLKTxeh-exdjc2dCb0NP8lGUCcPQPMBeUHbGmfW6kZc4hODxj5QnXCgMeK3ivV8cfd95ZXFBRB2lgFP0WaWqHFCXZSH/s320/tevez+masche.jpg&quot; /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color:#000000;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt;Porque acá en Argentina hay escuela federal de ídolos con misiones imposibles y porque &quot;sisu&quot; son esos huevos turulecos que no pone ninguna gallina, sino que por el contrario, son los más valientes los que hacen gala de esta condición innata, que también tiene un monarca made in patria y dos emblemas que se encumbran en lo más &quot;altonen&quot; de la lista: Blas Giunta, Javier Mascherano y Carlos Tevez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un prime se vuelve offside y ese indirecto se hace etapa. Cambiando falta por vuelco, la gambeta y la destreza conductiva toman el mismo valor en diferentes puntos latitudinales, uniendo Helsinsky con Buenos Aires. Dos polos opuestos con estándares de vida diferentes que se atraen por la aventura de los exploradores más audaces y el corazón de sus deidades deportivas. Argentina, Finlanda y una unión que excede cualquier queso untable.&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://deperfilconocelo.blogspot.com/feeds/8769801230168122590/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/875374295433009988/8769801230168122590?isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/875374295433009988/posts/default/8769801230168122590'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/875374295433009988/posts/default/8769801230168122590'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://deperfilconocelo.blogspot.com/2010/08/para-salir-primero-hay-que-poner-mas.html' title='PARA SALIR PRIMERO...HAY QUE PONER MAS &quot;SISU&quot;'/><author><name>Matías Ezequiel Lebrante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04387099823344122017</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiKbnaYEab-f6EazQRXOSTSJ-dY9EzkfJTGQu1RtsxMucJLq79NbUvEH4hevw6faarWTzTF3OpvkthnIa_8sYTmfdoPoIcKjBUMy_EthQ7lAoeAY7Q2W6oKG8da15ax-VMcO_xlptfiQnAF/s72-c/bandera-argentina1.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-875374295433009988.post-9061589330898505692</id><published>2010-06-07T13:41:00.005-03:00</published><updated>2010-08-11T17:06:02.233-03:00</updated><title type='text'>CURIOSIDADES</title><content type='html'>&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhaibeUgoHfm0aHISrRckNey3jCdNSetnpjCilbf-46kpzmBI_2f2q-VAwRJzWLX36LOXBuzcOZAfoXhU0OyBz9fZWXd3KVkG95CUkFuhQ4ekA_H-xhUt22AeNtofQmLV7LaPdi3bZevAhA/s1600/cristiano.jpg&quot;&gt;&lt;img style=&quot;MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 124px; FLOAT: left; HEIGHT: 121px; CURSOR: hand&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5480077993864952946&quot; border=&quot;0&quot; alt=&quot;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhaibeUgoHfm0aHISrRckNey3jCdNSetnpjCilbf-46kpzmBI_2f2q-VAwRJzWLX36LOXBuzcOZAfoXhU0OyBz9fZWXd3KVkG95CUkFuhQ4ekA_H-xhUt22AeNtofQmLV7LaPdi3bZevAhA/s200/cristiano.jpg&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffff99;&quot;&gt;UN BUEN CRISTIANO&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt;Era él. Que me sigan tratando de borracho y loco si quieren, me chupa un huevo. Es más, Tito vos también te podés montar en el huevo que me queda libre, no me interesa tu opinión. Yo sé que era él y eso me deja muy tranquilo. ¿Cuándo me viste así de sacado? Nunca, bah desde aquella vez que le tocaron el culo a la Micaela cuando eramos pibes, nunca más, y te puedo asegurar, que estoy más caliente que esa vez, porque vos sabés Tito que ese día, al menos hasta que estuvimos juntos, fue uno de los pocos del mes y no sé si del año, que no estaba en pedo. ¿O no te acordás que en el bar se olvidaron de reponer la imitación del escocés y yo lo putee de arriba abajo al Gringo que se había pedido el último?. Te hacés el pelotudo porque te dejaron el ojo en compota por hacerte el héroe. Hubieras corrido conmigo. ¿Para qué carajo te plantaste así? Si medía como dos metros el anormal ese. La verdad te lo merecías y me volvería a reir como lo hice, me encantaría revivir el episodio a lo lejos y que ahora esa especie de Avatar te vuelva a meter un trompazo parecido, por mal amigo. Vos te fuiste a la mierda enojado y yo me quedé solari, quizás me pegó la abstinencia del whisky o tal vez, no sé, muy en el fondo me sentí mal por vos, en realidad no. Es más, ahora que me acuerdo, de a ratos me reía sólo de tu cara de boludo pidiendo ayuda en el piso. Que bien puesta, por favor. Es que yo tuve una posición privilegiada y pude seguir todo paso a paso. Cada vez que revivo el golpe, lo recreo en cámara lenta y ese puño penetrando tu ojo hace que te pierda un poco más del mínimo respeto que te tengo, bah, que te tenía. Disculpa si me tiento un poco, es que por más que haya pasado casi un mes, como nunca lo hablamos, me sigue causando gracia. Igual basta, tu consagración de pelotudo no me va a robar protagonismo, porque no es el punto. Lo importante pasó después, me pasó después. Cuando lo vi ahí no le di bola, ojo, no te voy a negar que me pregunté ¿qué carajo hacía un tipo vestido de jetra sentado en el banquito de mármol, donde usualmente cagan las palomas, a las cuatros menos cuarto de la mañana de un martes con una pelota en las manos?, pero no fue algo que me quitó el sueño ni las ganas de clavarme un añejo doble. Sé que estás podrido de escucharme, pero quiero ser puntilloso en los detalles para no olvidarme de nada, quiero sentir lo mismo que sentí con la trompada que te pusieron, que cada detalle esté grabado para siempre en mi memoria. Por eso y aunque tengas las pelotas comos dos piñatas, me vas a volver a escuchar. El último recuerdo que tengo antes de que se me apague la tele es la Jabulani original golpeándome la nariz. Las cuatro, cinco cuadras que separaron el muelle Fiplasto del Paseo de los Teloneros, donde me desperté tras el impacto, fueron una incógnita. Lo primero que atiné a hacer cuando abrí los ojos fue a empujarlo. No me acordaba nada, pero sentía el morro inflamado y con alguien tenía que desquitarme. Te juro Tito, que en la desesperación, pensé que podía ser el Gringo que no se había conformado con haberte tatuado el ojo y quería darme a mí, pero las figuras no concordaban mucho. Tiré un par de manotazos al aire, mientras él gritaba: Cristiano, Cristiano, sou Cristiano. Eso me dio más bronca todavía, porque este boludo no sólo se daba el lujo de romperme la cara de un pelotazo a las cuatro de la mañana, sino que además pretendía que por ser &quot;cristiano&quot; lo perdonara.Me garcho a tu jermu mañana Tito y me excuso en que soy católico para que no me pegues, una cosa de locos. ¿En qué cabeza cabe meterse con la religión para zafar de una paliza?. Viste como soy cuando estoy caliente, se me transforma la jeta y no me importa nada, voy para adelante como un Toro, salvo bueno...ese día con el Gringo, que preferí correr. Soy guapo, pero no boludo Tito. Todavía me pregunto ¿cómo pudiste quedarte?. La cuestión es que manotazo va, manotazo viene me doy cuenta que era extranjero. Intentaba decirme algo de una propaganda de caspa, pero yo no entendía un carajo. No cazaba un fulbo, bah, el fulbo me había cazado a mi de lleno en la nariz y estaba cegado. Para cuando me di cuenta que estaba al lado de semejante tipo, ya estabamos encurdados hasta la médula. ¿Cómo mierda había caído en Ramallo el glamour de la fulgurante estrella del Real Madrid? No tenía ni la mas puta idea, ni pude enterarme. Él ya estaba mamado desde antes, eso te lo puedo firmar. Se había bajado solo media botella de un etiqueta negra, que por cierto fue el mejor whisky que probé en mi vida, Tito. Ah y me olvidaba, a partir de hoy basta de esa mierda que tomamos en el sucucho de tu primo, que parece meo de jabalí. ¿Qué tenes en el ojo boludo? Nooo, no me digas que es la marca de...Uyyy es terrible. !Que hijo de puta este Gringo!. Imaginate que entre el dope que tenía el vago y el portugués, porque no sé si te dije que el loco hablaba portugués, yo estaba totalmente perdido. Habrá sido porque le pregunté muchas veces si estaba en pedo, porque le llamó la atención la palabra o capaz por mi olor, pero el tipo se había empecinado con decirme pedo. Me decía pedo. Que pedo de acá, que pedo de allá, se quedó conmigo, chupamos todo el Johnny Walker y nos enfiestamos...caete de culo Tito, a las mellizas del putero. Dos tilingas más para él, pero para mí que no la pongo ni en remojo fue como tocar el cielo con las manos. Lo mío fue un trámite, como máximo habré estado quince minutos. Me quedé dormido en la vereda esperándolo. Cuando salió me despertó, me dijo: Chao pedo y se fue trotando, como nuevo. La verdad me extraña que seas tan forro, Tito. Me extraña porque Ok, puedo aceptar que el tipo parece soberbio, pero ¿te pensas que haría eso?.¿Vos te pensas que un tipo tan inteligente se pondría a todo un país en contra y se bancaría los quilombos por racismo que le puede traer hacer algo así?. SAUDOS PEDO E ARGENTINA, pensalo. Todavía sigo emocionado, mirá Tito, dejá de rascarte el ojo que te va a quedar peor, mirá como se me caen las lágrimas. ¿Te parece que te puedo mentir?. SALUDOS PARA PEDO EN ARGENTINA, boludo. Una remera para mí, yo no lo podía creer. Imaginate que, a priori me sentí bien por él y su golazo, pero estaba triste por la pepa que nos habían clavado. Cuando vi la remera, Tito, cuando la vi. Me quedé congelado, se me puso la piel de gallina y hasta casi grito el gol, te soy sincero, me dio ganas de gritarlo. Que tipazo, que Cristiano. Tuvo la mala suerte, que la final fue contra nosotros, que nos rompieron el culo y que los muchachos de la hinchada malinterpretaron el mensaje. Una cagada. La puta que te parió, Tito ¿me estás escuchando?.&lt;/span&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://deperfilconocelo.blogspot.com/feeds/9061589330898505692/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/875374295433009988/9061589330898505692?isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/875374295433009988/posts/default/9061589330898505692'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/875374295433009988/posts/default/9061589330898505692'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://deperfilconocelo.blogspot.com/2010/06/curiosidades.html' title='CURIOSIDADES'/><author><name>Matías Ezequiel Lebrante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04387099823344122017</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhaibeUgoHfm0aHISrRckNey3jCdNSetnpjCilbf-46kpzmBI_2f2q-VAwRJzWLX36LOXBuzcOZAfoXhU0OyBz9fZWXd3KVkG95CUkFuhQ4ekA_H-xhUt22AeNtofQmLV7LaPdi3bZevAhA/s72-c/cristiano.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-875374295433009988.post-3163813564640491752</id><published>2010-03-18T11:54:00.004-03:00</published><updated>2010-04-05T19:59:22.815-03:00</updated><title type='text'>Por la boca muere</title><content type='html'>&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjqYCpZaP4Jir9K2uKqFil1AOT2mnS86ew05U4VIUYCXIn1JDYgeUb8bc2R6PgxniUGll6mTfu__FHHpOAwpEGTF4h7-VeKtvnOGWYLd3Nrs_f1hazl0GFYU-NzKSPPtoxqDA8_sSeS5ySt/s1600-h/boca2-460x306.jpg&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt;&lt;img style=&quot;MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 200px; FLOAT: left; HEIGHT: 133px; CURSOR: hand&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5450408821969460114&quot; border=&quot;0&quot; alt=&quot;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjqYCpZaP4Jir9K2uKqFil1AOT2mnS86ew05U4VIUYCXIn1JDYgeUb8bc2R6PgxniUGll6mTfu__FHHpOAwpEGTF4h7-VeKtvnOGWYLd3Nrs_f1hazl0GFYU-NzKSPPtoxqDA8_sSeS5ySt/s200/boca2-460x306.jpg&quot; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt;La mística designa un tipo de mundología muy difícil de adquirir. Con ella se alcanza el grado supremo de unión del alma humana, elevandóla hacia lo beatificado y canonizado durante la existencia secular. Boca Juniors se caracterizó imperecederamente por ser uno de los selectos equipos argentinos en maximizar ese summúm y plasmarlo en el plano deportivo. Invariablemente englobó algo arcano, heroico y misterioso que, izado a un recóndito y vivaz fuego sagrado, le permitió encadenar satisfacciones y títulos a gusto y piacere a fines de la década del 90 y principios del 2000. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt;¿Qué es mística? Mística viene de misterio. Misterio no es el límite del conocimiento, sino lo ilimitado del conocimiento. Conocer más y más, entrar en comunión cada vez más profunda con la realidad que nos envuelve, ir más allá de cualquier horizonte y hacer la experiencia del misterio.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt;El misterio de Boca (su mística) se presenta aterrador, como un abismo sin fondo. Irrumpe como una lúgubre voz funesta que invita a percibir el mensaje que viene de todas partes, como un llamado cautivador a obtener un éxito que no llega, que se muestra esquivo y remoto en la dirección de un imposible.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt;Parte de la mística no es pensar las cosas, sino sentirlas tan profundamente, que se alcanza a percibir el misterio fascinante que las habita; y Boca hoy no las siente ni dentro ni fuera de la campiña con cuero. Discurre tanto en lo que debe engendrar y como concebirlo, que su proyecto no fluye.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt;No estimulan ya ni las célebres bianeventuranzas, ni las empíricas coronas, ni la lexía de los referentes, ni estar penando por una igualdad, ni ser el equipo más vapuleado y ni siquiera haber tenido el arranque más deficiente en la historia del club, con una victoria en nueve partidas, porque los jugadores son autómatas...cyborgs desprolijos. Androides con innumerables fallas de fábrica, que cualquier japonés made in &quot;la tiene clara&quot; desecharía a alguna covacha . Boca está en boca de todos porque es mecánico, maquinal. Porque desde los tres postes no hay un Pato criollo, pero si un García que no alienta desde el rodaje inicial con la potencia de su vigilancia ni embolsa con cautela el grito bajo su palma.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt;Porque lo que antes era una jungla de cal, plagada de machos cabríos ovíparos de alma, que luchaba a muerte contra los terroristas que osaban penetrar su delimitado campo defensivo, hoy sucumben ante cualquier ráfaga y esquivando masas desviadas, presiones y tormentas, éste viento forma una corriente océanica de temor en el oleaje costero de un certero gol en contra. Porque además, Gaitán, el trapescista de corazón equilibrista, anda al filo de la cuerda que separa el regocijo de tomar el partido con altitud desde el cenit y descarriarse en el contingente peligro de un dribbling eterno, que sobra el match.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt;Mientras que Riquelme, con un pie mareador y silbador, le pone el cuerpo al ballet, lo empuja, lo resbala, lo mima con una gana y la hace dormir en el pie; y allí dormita, fantaseando con un gol que jamás arriba, y se despabila por fin en el borceguí del prodigio y fiel devoto de los milagros, del autor práctico de la cátedra &quot;todo es posible&quot;, que jugando a la ingenuidad no se dejará obstaculizar por la maldad ni la debiliad y descubrirá en cada par la forma de despertar la cualidad positiva. Palermo transformará a los seres y será en el esfuerzo de su espirítu optimista donde no podrá cambiar la acción de los resultados y las pruebas irrefutables no harán mas que acompañar con perseverancia ese último rayo de luz que en la agonía de la rutina llamó a la noche y citó al descuento, que servirá tan sólo para decorar la velada, sumar otro grito y estirar hasta el infinito su papel protagónico y su traje de héroe perpetuo.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt;Por esto, por la embarazosa incomodidad de Méndez en la siniestra diestra, que no cuantifica ni plantea ecuaciones de evolución para el eje cartesiano constante número diez, por el bochornoso papelón victoriano zurdo de Giménez, que no estrenó casaca y se perdió en la inercia de un equipo que no considerará como correctas las leyes fundamentales de su newtoniano botín izquierdo; y porque ni Insúa ni Chávez pueden viajar a velocidades mentales incalculables en diferentes direcciones y con diferentes valores para penetrar un campo de fuerza magnético en quince minutos, Boca está descuidando su crédito, malgastando fama y en vías de extraviar el prestigio que supo cosechar a nivel mundial, extinguiendo por completo aquella flama mítica. Vehemencia pira que sólo encierra recuerdos y muestra como a los rivales se les hace agua la boca de jugar en la Boca para hundir a éste Boca que por la boca muere, por tenerla abierta y con moscas. Un Boca más juniors que nunca, que habla por boca de ganso, se mete en la boca del lobo y por tener boca de mentiroso es, actualmente, uno de los peores equipos del fútbol argentino.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://deperfilconocelo.blogspot.com/feeds/3163813564640491752/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/875374295433009988/3163813564640491752?isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/875374295433009988/posts/default/3163813564640491752'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/875374295433009988/posts/default/3163813564640491752'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://deperfilconocelo.blogspot.com/2010/03/por-la-boca-muere.html' title='Por la boca muere'/><author><name>Matías Ezequiel Lebrante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04387099823344122017</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjqYCpZaP4Jir9K2uKqFil1AOT2mnS86ew05U4VIUYCXIn1JDYgeUb8bc2R6PgxniUGll6mTfu__FHHpOAwpEGTF4h7-VeKtvnOGWYLd3Nrs_f1hazl0GFYU-NzKSPPtoxqDA8_sSeS5ySt/s72-c/boca2-460x306.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-875374295433009988.post-6849811991159051037</id><published>2009-10-30T12:54:00.007-03:00</published><updated>2009-10-30T14:28:20.467-03:00</updated><title type='text'>El lujo es vulgaridad</title><content type='html'>&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhMz56izJtUylJBveAytfuauZkdzxmDHXEetd6VBru7urbgAAA8V2OmAu1dukWN9fFV8kmWcB5OOwJTAe27TjoguCHY6qM6EunGplWWHmGmqRiXzke9cQaMP2NxzDvOGByl2rbIWCHzPDQd/s1600-h/cholo.jpg&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt;&lt;img id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5398439654446476594&quot; style=&quot;FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 126px&quot; alt=&quot;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhMz56izJtUylJBveAytfuauZkdzxmDHXEetd6VBru7urbgAAA8V2OmAu1dukWN9fFV8kmWcB5OOwJTAe27TjoguCHY6qM6EunGplWWHmGmqRiXzke9cQaMP2NxzDvOGByl2rbIWCHzPDQd/s200/cholo.jpg&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt; Por más que a esta altura haya varias parejas criollas que pelean por el título- Wanda Nara y Maxi López, Christian &quot;El Ogro&quot; Fabbiani y Victoria Vanucci y hasta Nicole Neumann y Fabián Cubero, entre otros- el estandarte de la categoría &quot;DT que la juega de cheto&quot; es de Simeone. Si la idea original de aparecer luciendo músculos en las revistas - Carolina Baldini tiene más bíceps que el 3 de Flandria-, bronceados y vestidos como modelos de Dolce del Tercer Mundo fue de él o de ella, poca importancia tiene en el asunto. Lo cierto es que la tendencia ostentosa- y alejada del buen gusto- vuelve a la vidriera mediática para reinstalarse. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt;Paradojas de la moda. Mientras Sean Connery definía la masculinidad a través de la sastrería, sello indiscutido de un James Bond al dente en los años 60, Simeone arrasa con todo el clímax de esa simbología presentándose los domingos al mediodía, sin importar el estado del tiempo, con traje negro y solapa de raso, una pieza de rigor en su manual de estilo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt;¿Cómo se le ocurre? ¿ No está familiarizado acaso con la idea de que hay ropa para el día y para la noche? ¿Acaso es lo mismo estar a las 2 de la tarde del domingo gritándole indicaciones al Chaco Torres que sentarse a tomar un Jack Daniels un sábado a la noche en la barra del Alvear? No señores, no es lo mismo. Lo digo con todas las letras para que quede claro y que no se dejen engatusar con las falsas opciones. Por momentos parece que nadie le enseñó al Cholo que para seleccionar la vestimenta existe un círculo cromático, entre otras cosas, para marcar temporadas, tipos de eventos y otras yerbas que, un fanático de la pilcha como él, debería conocer.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt;Para citar algunos ejemplos, digamos que Ariel Cuffaro Russo, de Rosario Central, o Néstor Pipo Gorosito son hombres menos pretenciosos, que arriesgan todo en el tocado, pero que llevan bien el look &quot;traje sport&quot;. Saco sastre -que le da la envergadura de &quot;tipo al mando&quot;-, con jeans y camisa en colores claros, cinturón marrón y zapatos abotinados o náuticos, variantes que tienen más que ver con la ocasión de uso: una jornada deportiva y al aire libre.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;color:#000000;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt;Es una incógnita que esta obviedad no le sea revelada a Diego Simeone. Una ironía declarada de la moda, del sentido común, que esperamos se revierta con el servicio que prestamos desde ésta página.&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://deperfilconocelo.blogspot.com/feeds/6849811991159051037/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/875374295433009988/6849811991159051037?isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/875374295433009988/posts/default/6849811991159051037'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/875374295433009988/posts/default/6849811991159051037'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://deperfilconocelo.blogspot.com/2009/10/el-lujo-es-vulgaridad.html' title='El lujo es vulgaridad'/><author><name>Matías Ezequiel Lebrante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04387099823344122017</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhMz56izJtUylJBveAytfuauZkdzxmDHXEetd6VBru7urbgAAA8V2OmAu1dukWN9fFV8kmWcB5OOwJTAe27TjoguCHY6qM6EunGplWWHmGmqRiXzke9cQaMP2NxzDvOGByl2rbIWCHzPDQd/s72-c/cholo.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-875374295433009988.post-3756271281232919464</id><published>2009-10-13T16:22:00.008-03:00</published><updated>2009-10-15T17:10:32.675-03:00</updated><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="-bajo la suela-"/><title type='text'>George Best</title><content type='html'>&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhCL4dMD4C6vjY007GIbwIftNCMw9vjSnyNvBactk3uB7rJu8VdCl128PPdtn-m_HM_onmtkOjOY3eZEhkQEojeuK-n876vAP79nn_mfScd03700qu2tjKXtFPweZPeieXvpdrfcrfW4EEo/s1600-h/1132850000_extras_albumes_0.jpg&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color:#000000;&quot;&gt;&lt;img id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5392172130730013474&quot; style=&quot;FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 177px&quot; alt=&quot;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhCL4dMD4C6vjY007GIbwIftNCMw9vjSnyNvBactk3uB7rJu8VdCl128PPdtn-m_HM_onmtkOjOY3eZEhkQEojeuK-n876vAP79nn_mfScd03700qu2tjKXtFPweZPeieXvpdrfcrfW4EEo/s200/1132850000_extras_albumes_0.jpg&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=&quot;color:#000000;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt;Cuando realmente algo tiene que suceder, el universo entero conspira para que ocurra. Una gota de agua es capaz de rebalsar tanto un vaso como un océano y toda la parla de la Teoría del Caos puede ser muy espiritual para Edward Lorenz, pero ante situaciones como éstas uno debe rendirse. Y aunque el efecto mariposa compruebe que la causa- efecto se interrelaciona más allá de la simple casualidad y rige desde mecanismos naturales a situaciones de la vida misma, hay quienes se aferran a la creencia, ingenua para algunos, del azar y la sincronización de los hechos. Para otros todo tiene que ver con algo. La discusión sería interminable, pero el objeto es otro.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt;La muerte de George Best coincidió con la fecha de entrada del decreto que estableció grandes restricciones a la distribución y al consumo de bebidas alcohólicas en Inglaterra; y su madre murió a los cincuenta y cinco años por una enfermedad relacionada también con el alcohol, que fue la herencia natural que no eligió dejarle. El primer partido del Manchester United en Old Trafford posterior a su desaparición fue un partido de Liga contra el West Bromwich Albion, el club contra el que debutó en 1963.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt;Casualidad, sincronización de los hechos o azar, la realidad es cuanto menos curiosa. La física cuántica y los ancestros filosóficos orientales no funcionaron nunca en la vida de uno de los íconos culturales más populares de su generación y ese es el punto. Porque George Best dejó de beber sólo cuando dormía, porque la superabundancia de champagne y vodka no lo perjudicaban diariamente para ir a entrenar, claro está...en sus sueños. Y en el superávit de licor se halla la contraposición del emblemático ligón. La chabacanería de su narcosis contrastó siempre con su elegancia vistiendo aquella camiseta carmesí del United, a la que le regaló, con su abanico de aptitudes, las ligas del 65, 67´ y la Copa de Europa del 68´.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjZtL0giqq7dev-EWlS8yWeYvdUu1997EljzmGepPklSNJa5Kgg7Awn-aXBChapunziFbOkzBHQN0PqhQbALu8lBaP5Br2sD8OSOzSMw8lHnQu0opnc9wnPQ4YxJsmrETENkCCTjL2iMaLb/s1600-h/george-best2.jpg&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt;&lt;img id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5392172219222048898&quot; style=&quot;FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 180px; CURSOR: hand; HEIGHT: 200px&quot; alt=&quot;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjZtL0giqq7dev-EWlS8yWeYvdUu1997EljzmGepPklSNJa5Kgg7Awn-aXBChapunziFbOkzBHQN0PqhQbALu8lBaP5Br2sD8OSOzSMw8lHnQu0opnc9wnPQ4YxJsmrETENkCCTjL2iMaLb/s200/george-best2.jpg&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt;&lt;br /&gt;El antagonismo de su despilfarro nocturno y sus condiciones de player prodigio lo catapultaron fugazmente de una simpatía popular a una encarnizada idolatría. Sugestivo y cautivador, el atractivo barbado se paseó por el amarillista y farandulero Miss mundo del espectáculo jactándose de haber flirteado con cuanta modelo se topó en su asequible camino.&lt;br /&gt;Manchester agradeció la gallardía del &quot;quinto beatle&quot;, que beodo de compañías londinenses y onerosos vehículos, decidió habitar su ímpetu en el sudafricano gremio judío de Johannesburgo por un año y regalar imprudencia en Dublin para finalmente desembarcar en la Major League Soccer, y así saciar sus quimeras por Las opulentas Vegas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt;El trotanoches sufrió la resaca de Irlanda del Norte y no hubo sotabarba trébol en ningún Mundial ni Eurocopa. Con el karma de su cirrósica herencia a cuestas, el Fulham inglés se llevó al virtuoso miembro del Hall of drink que evidenció en sus botines la última medida de gin.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt;Ninguna de sus esposas, ni sus innumerables hijos atribuidos lo sacarían de prisión aquella Navidad del 84´, cuando por agredir a un policía, desenfundó su petaca tras las rejas. El ocaso de su antideportiva carrera se ratificó en un embriagado papelón televisivo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt;Entre escándalos mediáticos, acusaciones por malos tratos e intentos por ligarse de alguna manera al fútbol se pasó la vida del ex Golden ya no tan boy que terminó asumiendo un compromiso perpetuo con la bebida.&lt;br /&gt;Casualidad, sincronización de los hechos o azar, ese díscolo y avejentado ambidiestro, que supo ser Balón de oro y de &quot;more beer&quot;, pidió postrado en el hospital, que le tomaran una foto y que la publiquen titulando: &quot;No mueran como yo&quot;.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt;El mensaje no redime al esquizofrénico astro del libertinaje, ni a la turbiedad de sus impuros actos. Sus insanas excentricidades fueron su elección, su opción. Enajenado estilo, estilo al fin. Elevó un último brindis con el gol, con la noche y con los extremos de la gloria. ¿Cómo murió? Ya saben como vivió. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://deperfilconocelo.blogspot.com/feeds/3756271281232919464/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/875374295433009988/3756271281232919464?isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/875374295433009988/posts/default/3756271281232919464'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/875374295433009988/posts/default/3756271281232919464'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://deperfilconocelo.blogspot.com/2009/10/george-best.html' title='George Best'/><author><name>Matías Ezequiel Lebrante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04387099823344122017</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhCL4dMD4C6vjY007GIbwIftNCMw9vjSnyNvBactk3uB7rJu8VdCl128PPdtn-m_HM_onmtkOjOY3eZEhkQEojeuK-n876vAP79nn_mfScd03700qu2tjKXtFPweZPeieXvpdrfcrfW4EEo/s72-c/1132850000_extras_albumes_0.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-875374295433009988.post-1719379936316279029</id><published>2009-09-18T17:12:00.007-03:00</published><updated>2009-10-14T12:06:30.310-03:00</updated><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="- saque y volea -"/><title type='text'>Juan Martín Del Potro</title><content type='html'>&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjWKtAg_ataKKN57Fba5kDI9961XGSMJOU2gxAs-HahHKbJszeJDoELCibduMPvO12beRFhDby0z-PuUhuaUOHHOBg7c_7u9ZyCYw-ctctM1rmjoo2aX7QvQL7w9J8X_N-5eN6izxTyPnN2/s1600-h/alg_del_potro_trophy.jpg&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt;&lt;img id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5382904490716013762&quot; style=&quot;FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 173px; CURSOR: hand; HEIGHT: 155px&quot; alt=&quot;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjWKtAg_ataKKN57Fba5kDI9961XGSMJOU2gxAs-HahHKbJszeJDoELCibduMPvO12beRFhDby0z-PuUhuaUOHHOBg7c_7u9ZyCYw-ctctM1rmjoo2aX7QvQL7w9J8X_N-5eN6izxTyPnN2/s200/alg_del_potro_trophy.jpg&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=&quot;color:#000000;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt; Nunca entendió mucho de tenis ni de tenistas, pero como en el establishment de la ostentación se siente aburguesada y se maneja con holgura, la blonda diva quiso saber, de chusma nomás, cuanta plata había embolsado el muchacho en el raid de sus victorias deportivas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rápido como su drive, el desacatado novato contragolpeó: &quot;no tanto como ganás vos&quot;. Juan Martín Del Potro es un atrevido, ya no hay dudas de eso. Si algo tenía que pasar para ratificar aquel adjetivo que se había ganado durante el raquet-tet con Susana, ya pasó. Fue en ese intrépido acto reflejo, en ese picante episodio pre-hazaña que dejó entrever los vestigios de osado y desafiante teenager sin pelos en la lengua con la mentalidad de un potencial campeón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y si en un futuro próximo tenía pensado escupir el puré de la Chiqui y sostener parcamente que la rosa rococó le gusta blanca y no rosada para darnos más indicios, que no lo haga, porque con la última consagración la mano viene clara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A priori uno lo descarta, pero haciendo un minucioso análisis y marginando los contextos, las situaciones se chocan. Se unen en lo sorprendente. Se atraen por un mismo factor: lo inesperado. Juan Martín Del Potro no rompe los libretos, porque ni siquiera los tiene. Porque pese a que su taciturno andar y sus pesarosos movimientos lo fueron menospreciando en los pronósticos cada cambio de balls de cualquier chance importante, no se rindió. Porque con ese distorsionado y craso vozarrón puso en apuros a la desconcertada reina; y con todo su lógico hastío por falta de timming desquició al astro helvético.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para místicos y escépticos, este argentino en New York sin bigote ni la Oreiro le dio cátedra al uno y al dos; y levantó la copa después de 32 años sin ser de avellaneda. La atlética reencarnación de Fido Dido se encurdó a tope con lubricante bardahl, adquirió la potencia de un fórmula 5 del mundo y con resaca arrasó contra todo lo que se animó a devolverle una pelota. Pavada de tarea para un nene que comía Zucaritas en tazón y se maravillaba con las proezas que el propio Roger realizaba, mientras se alquilaba un puesto en el top ten del planeta. Y basado en eso, no en sacar el tigre que había en él, sino en esa profunda admiración, no resulta rara su desventaja en el inicio de la finalísima. Ni las cuatro derechas en órbita, ni las cinco derrotas en seis enfrentamientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un set y varios games resignó hasta entender que no siempre la pedantería argentina es inútil. Cuando la Torre se animó a sumirse en la confianza de ese passing paralelo que puso en jaque al indefenso y solitario rey, todo fue música para su raqueta. Comenzó a divertirse en el Arthur Ashe, emulando al otro Potro, al cuartetero cordobés, y bailó al cadencioso ritmo de sus hirientes impactos que opacaron el agudo registro del yodel suizo. Hambre, alma y psiquis relajada: Jaque mate.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La sentencia de ésta intrincada partida de ajedrez tiene su explicación en la incesante evolución de la joven mente brillante. Y fue el pico más alto de un certamen que fue mucho más que ese millón de euros. Fue la frustración por arrebatarle el sueño a su coterráneo, fue barrer los restos de un ex número uno del mundo, fue pintarle la cara color desesperanza al frontón español. Fue, sin dudas, mas fácil tocar el cielo con las manos con su 1.95 venciendo al Dios de ésta jurisdicción. El final de un sueño, la independencia de una promesa y el comienzo de una leyenda, que nació cuando ese lungo muchachito de tandil decoró con un tímido revés el paisaje de las sierras, a las que siempre respetó.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;color:#ffffff;&quot;&gt;&lt;/span&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://deperfilconocelo.blogspot.com/feeds/1719379936316279029/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/875374295433009988/1719379936316279029?isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/875374295433009988/posts/default/1719379936316279029'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/875374295433009988/posts/default/1719379936316279029'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://deperfilconocelo.blogspot.com/2009/09/juan-martin-del-potro.html' title='Juan Martín Del Potro'/><author><name>Matías Ezequiel Lebrante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04387099823344122017</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjWKtAg_ataKKN57Fba5kDI9961XGSMJOU2gxAs-HahHKbJszeJDoELCibduMPvO12beRFhDby0z-PuUhuaUOHHOBg7c_7u9ZyCYw-ctctM1rmjoo2aX7QvQL7w9J8X_N-5eN6izxTyPnN2/s72-c/alg_del_potro_trophy.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></entry></feed>