<?xml version='1.0' encoding='ISO-8859-1'?>
<rss version="2.0" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/">
    <channel>        
        <title>Espresso de oriente</title>
        <link>http://www.cambio.com.co/opinioncambio/post.php?id_blog=4381593</link>
        <description>Espresso de oriente</description> 
        <language>es-ES</language> 
        <copyright>COPYRIGHT � 2013 Casa Editorial EL TIEMPO S.A</copyright>
        <image>
            <title>Cambio.com.co</title>
            <url>http://www.cambio.com.co/images/cabcambiorss.gif</url>
            <link>http://www.cambio.com.co/opinioncambio/post.php?id_blog=4381593</link>
            <width>100</width>
            <height>27</height>
            <description>Home de Blogs</description>
        </image>
<item>
<title>Vuelve y juega</title> 
<guid>http://www.cambio.com.co/opinioncambio/post.php?id_blog=4381593&amp;id_nota=450018444</guid>
<pubDate>Sat, 29 Aug 2009 13:44:30 -0500</pubDate>
<description>   

   El caso publicado por esta revista de un grupo de congresistas que presentaron un proyecto de ley (cuyo tema central era la lucha contra la corrupci�n) y que &amp;lsquo;casualmente&amp;rsquo; ... </description><content:encoded><![CDATA[<p>  </p><p></p><p>   El caso publicado por esta revista de un grupo de congresistas que presentaron un proyecto de ley (cuyo tema central era la lucha contra la corrupci&oacute;n) y que &lsquo;casualmente&rsquo; reproduce textos completos de documentos publicados en M&eacute;xico y por la Naciones Unidas se suma a otras &lsquo;casualidades&rsquo; vergonzosas. </p><p></p><p>En otro blog aqu&iacute; mismo, recordaba los episodios de otro senador -Luis Fernando Velasco- quien en el pasado sufri&oacute; la expulsi&oacute;n de la Universidad Externado por fraude en un trabajo para una clase de postgrado y el caso de tres concejales de Bogot&aacute; (entre ellos Carlos Gal&aacute;n, hijo de Luis Carlos Gal&aacute;n) quienes se vieron enredados en un caso de plagio cuando presentaron un proyecto en el cabildo distrital. No mencionemos a Tomas Uribe, quien se vio implicado en un caso similar en 2006 en la Universidad de los Andes. Y ahora esto. </p><p>&nbsp;</p><p>Entrevistado por La Wradio, el representante Guillermo Santos explic&oacute; el asunto culpando a un(os) asesor(es) de su unidad legislativa y considera que cometieron una equivocaci&oacute;n menor. &ldquo;No es plagio&rdquo; dijo a viva voz en La W, &ldquo;fue un error de buena fe&rdquo;. Pues el congresista, se equivoca. En estos asuntos, la idea de la &ldquo;buena fe&rdquo; no es mas que un escampadero tramposo que distrae a la opini&oacute;n p&uacute;blica. Se plagia o no. Se comete fraude o no. Uno no puede ser &ldquo;ligeramente fraudulento&rdquo; o &ldquo;ampliamente corrupto&rdquo;, eso ni siquiera funciona como licencia literaria. </p><p>La &ldquo;buena fe&rdquo; en el plagio no existe, as&iacute; como no existe en los falsos positivos ni en pasarse un sem&aacute;foro en rojo. Son reflejos de un comportamiento oportunista de quien busca obtener una ventaja sobre el resto de la sociedad a costa de los dem&aacute;s.</p><p>&nbsp;</p><p>Dijo adem&aacute;s: &ldquo;uno no tiene todo el tiempo para leer todo el documento&rdquo;. Entonces no solo el asesor es responsable del plagio, sino que el congresista, es responsable de negligencia. &iquest;Acaso firma sin leer? &iquest;Y no es acaso responsable por los proyectos que llevan su nombre? Luego acaso en ese ideal de la democracia representativa: &iquest;no deber&iacute;a leer &ldquo;por aquellos a quienes representa&rdquo;?</p><p>La excusa de no tener tiempo para leer lo que presenta, no lo hace ver como un hombre importante y ocupado, lo hace ver inepto y manipulable. Caracter&iacute;sticas que no deber&iacute;an ser las ideales de un parlamentario.</p><p>&nbsp;</p><p>&iquest;C&oacute;mo se puede educar, si ni siquiera de quienes depende la educaci&oacute;n, respetan las normas mas elementales de probidad acad&eacute;mica? No hay instituci&oacute;n seria en el mundo acad&eacute;mico que deje pasar un caso similar. Las propias universidades colombianas, establecen reglamentos muy estrictos que buscan desincentivar y castigar el fraude. Los juicios dentro de sus aulas son -siguiendo el debido proceso - implacables. El senador Velasco&nbsp; por poner un ejemplo, y Tom&aacute;s -hijo del Presidente- por dar otro, pueden dar fe de ello.</p><p>&nbsp;</p><p>En los colegios hacemos un gran esfuerzo cada dia para buscar establecer mayores y mejores controles que estimulen la honestidad acad&eacute;mica. No solo porque con ella se logra proteger el trabajo intelectual de otros, sino porque promoviendo los valores de honestidad y los beneficios reales y cuantificables que esta conlleva, se termina estimulando la creatividad y la innovaci&oacute;n, piedras angulares de una verdadera &ldquo;confianza inversionista&rdquo; .</p><p>El congreso deber&iacute;a tomar nota de dichas pol&iacute;ticas y reglamentos, no vaya a ser que en la pr&oacute;xima reforma constitucional (que ser&aacute; pronto como se asegura) terminemos con una Carta copiada de la de Togo, o de la Republica de la Guerra de las Galaxias.</p><p>&nbsp;</p><p>Las &ldquo;malas practicas&rdquo; acad&eacute;micas son uno de los reflejos de una cultura donde &ldquo;todo vale&rdquo;, donde todo es permisible para lograr aquello que se quiere. En el caso del congresista, presentar un proyecto que lo deje bien parado y le permita asegurar -seguramente-&nbsp; su silla para las pr&oacute;ximas elecciones. En el caso de un estudiante de bachillerato, lograr -a punta de copy-paste- una nota que le permita quitarse un peso de encima (y probablemente ganarse otro). </p><p>El &ldquo;todo vale&rdquo; termina adorn&aacute;ndose con lo pat&eacute;tico: la frase del Presidente a su bancada en el congreso: &ldquo;mientras no est&eacute;n en la c&aacute;rcel, hay que votar por los proyectos del Gobierno&rdquo;.</p><p>La consecuencia de esta cultura es obvia, el sistema de valores que de por si deber&iacute;a ser incluyente y universal (al menos en las democracias modernas) termina desdibujado y se reemplaza por una amalgama de mecanismos corruptos que benefician a unos cuantos pero que tiene un costo enorme para el resto de la sociedad. El plagio en lo acad&eacute;mico, es el clientelismo en lo pol&iacute;tico y lo oscuro en los servicios de inteligencia. Son los tramitadores en las oficinas p&uacute;blicas y el soborno en una infracci&oacute;n de transito. Todas son las cabezas de la misma hidra.</p><p>&nbsp;</p><p>En estos casos, el garrote y la zanahoria (en combinaciones precisas y claras) son las &uacute;nicas alternativas viables.&nbsp; A falta de partidos pol&iacute;ticos fuertes, los medios cumplen un papel importante al informar sobre dichos episodios. La verg&uuml;enza -un garrotazo moral-, termina siendo un mecanismo eficiente de control. Nada mas bochornoso que salir en la prensa no por un proyecto de ley loable, sino por ser un &ldquo;copietas&rdquo;.</p><p>&nbsp;</p><p>No obstante, lo realmente importante es la zanahoria. Al fin de cuentas, en Colombia las verg&uuml;enzas nos duran lo que dura un peri&oacute;dico en leerse o la secci&oacute;n de far&aacute;ndula del noticiero en comenzar.&nbsp; Educar -a pesar del mal ejemplo de nuestros legisladores- sigue siendo la alternativa mas barata y mas eficiente. En un mundo globalizado donde el conocimiento se traslada de un lado a otro con mas rapidez y claridad que nunca antes en el planeta, la educaci&oacute;n se enfrenta a retos mucho mas complejos. La importancia de la honestidad acad&eacute;mica es uno de ellos.</p><p>&nbsp;</p><p>Educar hoy, en la era de Internet, requiere de maestros concientes de la importancia de estimular la originalidad y el reconocimiento de las fuentes y los autores,&nbsp; entrenados para enfrentarse con &eacute;xito a las nuevas tecnolog&iacute;as. Requiere de padres comprometidos dirigiendo con su buen ejemplo a sus hijos, y requiere de estudiantes motivados e informados sobre los beneficios -tangibles e intangibles- de actuar con probidad. De nada vale poner en los manuales de convivencia que un estudiante ser&aacute; expulsado si comete plagio, si los maestros no tienen idea de como se debe citar un texto o utilizar fuentes secundarias; ni los padres voluntad para explicarles a sus hijos por qu&eacute; colarse en una fila o comprar libros piratas es reprobable.</p><p>&nbsp;</p><p>Pero sobre todo, educar requiere de ejemplo. De legisladores capaces de escribir tres l&iacute;neas sin tener que buscar en &ldquo;el rinc&oacute;n del vago&rdquo; y de electores que busquen en sus candidatos algo m&aacute;s que las promesas de puentes donde nunca hubo r&iacute;os. Requiere romper la cadena del &ldquo;todo vale&rdquo;. Requiere de menos congresistas como Jaramillo, Santos, Pardo y hasta Velasco que escondieron detras de la &quot;buena fe&quot;, lo vergonzoso de su copialina.</p><p>&nbsp;</p><p></p>
]]></content:encoded></item>
<item>
<title>Lenguaje y peluquer&#237;as</title> 
<guid>http://www.cambio.com.co/opinioncambio/post.php?id_blog=4381593&amp;id_nota=450016194</guid>
<pubDate>Mon, 16 Mar 2009 00:41:26 -0500</pubDate>
<description> La historia m�s conocida en occidente sobre el nacimiento de los idiomas tiene lugar en la ciudad de Babel. Sin buscar ser preciso, se dice que unos constructores con tendencias megaloman�acas decidie ... </description><content:encoded><![CDATA[<p>La historia m&aacute;s conocida en occidente sobre el nacimiento de los idiomas tiene lugar en la ciudad de Babel. Sin buscar ser preciso, se dice que unos constructores con tendencias megaloman&iacute;acas decidieron construir una estructura que alcanzar&iacute;a el cielo. </p><p>Dios, que as&iacute; como debe tener un humor fant&aacute;stico, bravo debe ser una fiera, opto (en lugar de mandarlos al chorizo con un rayo a la Zeus) por enredar sus lenguas impidi&eacute;ndoles comunicarse entre s&iacute; para castigar tal atrevimiento.</p><p>Las instrucciones se volvieron incomprensibles y tanto arquitectos, ingenieros como obreros fueron incapaces de continuar con la obra. Terminaron abandon&aacute;ndola y se desperdigaron por el mundo. Tiempo despu&eacute;s aparecer&iacute;an el Ramayana, Don Quijote, y Hamlet; junto con una gente que sin duda debe ser muy inteligente y asumo ganan mucho dinero: los traductores simult&aacute;neos. &nbsp;</p><p></p><p>Sin embargo es en las situaciones que creemos mas simples donde no hay diploma de Berlitz o Meyer que valga. Son esas situaciones diarias que creo viven todos, las que jam&aacute;s se dibujan en un libro de nivel uno en el Colombo-Americano o en las ayudas idiom&aacute;ticas para los ni&ntilde;os que reci&eacute;n empiezan a hablar. Sencillamente lo simple termina por convertirse en un muro imposible de saltar. </p><p></p><p>Quiz&aacute;s no haya naci&oacute;n tan rica en idiomas como India (probablemente la ex Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica o China, pero ninguna es una democracia). Quince idiomas oficiales y trescientos dialectos reconocidos. Mil millones de habitantes que hablan diferentes lenguas as&iacute; sea el hindi la que predomina mas por obligaci&oacute;n oficial que por causas naturales. No obstante, por la herencia colonial brit&aacute;nica, el ingl&eacute;s se asimila como un idioma comercial, eficiente y necesario para el desarrollo de la naci&oacute;n.</p><p></p><p>Comprar un tel&eacute;fono m&oacute;vil, un electrodom&eacute;stico, ropa, autom&oacute;viles o tiquetes a&eacute;reos se vuelve rutinario. El ingl&eacute;s funciona a la perfecci&oacute;n cuando se ordena en un restaurante, o se necesita una aspirina en una farmacia.&nbsp; Cuando uno quiere ma&iacute;z pira y coca-cola en el cine, no hay necesidad del hindi, bengal&iacute; o gujarati; el cl&aacute;sico &ldquo;pop corn and coke&rdquo; funciona. Incluso, con algo de suerte, el taxista o el vendedor de tiquetes del metro comprender&aacute; perfectamente su destino. Pero hay situaciones aun m&aacute;s naturales y simples en los que el ingl&eacute;s se vuelve in&uacute;til e&nbsp; incluso saber hindi puede ser insuficiente.</p><p></p><p>No cabe duda que tuvo que ser c&oacute;mica la situaci&oacute;n cuando me propuse a explicarle al peluquero, vi&eacute;ndolo en el reflejo del espejo y cuyo ingl&eacute;s era incluso mas limitado que el m&iacute;o, el corte de toda la vida: &ldquo;lo quiero cortico, devastado de atr&aacute;s, con la patilla cuadrada. Ojo con trasquilarme!&rdquo;. Imposible de traducir al ingl&eacute;s, mucho menos al hindi. Imposible de hacer. Trasquilada segura.</p><p></p><p>No importa si uno es poliglota, si uno recita los Vedas al derecho y al rev&eacute;s, canta el Mio Cid,&nbsp; e interpreta Hamlet a la perfecci&oacute;n. Para ciertas operaciones cotidianas, la barrera idiom&aacute;tica es imposible de superar. Sencillamente porque algunos aspectos culturales no tienen semejantes en otras sociedades, de ah&iacute; que no les merezca un ejercicio ling&uuml;&iacute;stico.</p><p>&nbsp;</p><p>Para la mayor&iacute;a, el color de la nieve es el blanco, y asociamos esa palabra con el color. No obstante, es bien conocida la historia de los inuit; esquimales que tienen catorce vocablos para diferenciar los tonos de blanco en la nieve. Para ellos, saberlos representa una ventaja a la hora de sobrevivir en ese ambiente hostil. Para nosotros que vemos la nieve por televisi&oacute;n, naturalmente innecesario. </p><p></p><p>Nadie en India pide que le corten el pelo de la manera en que yo lo hice (creo que en ning&uacute;n lugar del mundo como lo confirma un amigo que vive en Londres y que vivi&oacute; la misma situaci&oacute;n). A decir verdad ni siquiera tengo idea como se dir&aacute; &ldquo;patilla&rdquo; en ingl&eacute;s, por no decir nada de la palabra &ldquo;devastado&rdquo;, que mas que una palabra deber&iacute;a ser un concepto. </p><p>Incluso, el pelo demasiado corto en los hombres no es com&uacute;n aqu&iacute;, as&iacute; como no lo es aquel que no quiere que sus canas (as&iacute; sean incipientes) desaparezcan aplic&aacute;ndoles tintura. El n&uacute;mero de hombres de rubios o pelirrojos que hay en Bombay -debido a los tintes- sorprender&iacute;a a ucranianos y finlandeses. </p><p></p><p>Con la ayuda de una profesora de hindi le pedimos a un grupo de ni&ntilde;os de 10 y 11 a&ntilde;os que nos describieran -en hindi- las instrucciones (lo mas preciso posible) para amarrarse los zapatos. La profesora certific&oacute; que algunas instrucciones se quedaron cortas y que el lenguaje manual y el uso del ingl&eacute;s&nbsp; surgieron como salvavidas. No obstante las palabras y frases en hindi se utilizaron.</p><p></p><p>Pero el mismo ejercicio en mujeres que trabajan como &ldquo;ni&ntilde;eras&rdquo; de los ni&ntilde;os, tuvo un resultado totalmente distinto: todas utilizaron sus manos para tratar de explicarlo, no pudieron hacerlo con palabras en su propio idioma y muy pocas intentaron hacerlo en un ingl&eacute;s muy precario. Una posible raz&oacute;n: ninguna utiliza zapatos de amarrar. No conocen vocablos para describir esa acci&oacute;n. Al no utilizar zapatos sino sandalias (no solo ellas sino todo su entorno familiar y social) no hay necesidad de ejercitar el lenguaje para describir una acci&oacute;n que no realizan (sin embargo tambi&eacute;n es cierto que quienes hemos usado zapatos de amarrar toda la vida tampoco podemos hacerlo con facilidad en nuestro idioma nativo)</p><p></p><p>Durante veinte a&ntilde;os me he cortado el pelo con la misma retah&iacute;la, y hasta hoy los peluqueros -unos m&aacute;s que otros- parecieron entender la instrucci&oacute;n. Pero en India cortarse el pelo debe tener otras &ldquo;maneras&rdquo; de decirlo. Y no hablo solo del idioma, sino de los conceptos asociados con el. &ldquo;Maneras&rdquo; que por supuesto desconozco.</p><p></p><p>Coment&eacute; el hecho con algunos colegas. Algunos son inmigrantes dentro de su propio pa&iacute;s, y comparten conmigo esa dificultad no solo con el peluquero sino con el sastre, el tendero, el vendedor de la calle y hasta con sus propios vecinos. Incluso viviendo en el mismo pa&iacute;s, muchos no tienen idea sobre como comunicar ciertas cosas a otro, de ahi que hagan gala de un ostentoso lenguaje corporal para poderse hacer entender. El ingl&eacute;s, o el hindi no han logrado lo que el ferrocarril: conectarlos totalmente. Siempre habr&aacute; una distancia insalvable, y curiosamente es en lo que creer&iacute;amos mas simple.</p><p></p><p>Prashray es de Chennai, al sur este, y su idioma natural es el tamil, no habla fluidamente en hindi. Su peluquero &ndash;me dice en ingl&eacute;s-&nbsp; es un inmigrante del norte del pa&iacute;s y solo habla solo gujarati. Le pregunto como hace entonces para cortarse el pelo en Bombay, -pues f&aacute;cil- me dice -le muestro la foto de la revista-, -cual foto?-, -una del 007 que siempre le llevo, con Pierce Brosnan, quedo igualito- a&ntilde;ade con sorna.</p><p></p><p>El es crespo. R&iacute;o a carcajadas y pienso algo en espa&ntilde;ol que tambi&eacute;n es intraducible.</p>
]]></content:encoded></item>
<item>
<title>El gigante herido</title> 
<guid>http://www.cambio.com.co/opinioncambio/post.php?id_blog=4381593&amp;id_nota=450014527</guid>
<pubDate>Sat, 29 Nov 2008 05:29:50 -0500</pubDate>
<description> Cuando a J.N. Tata le fue negado el acceso al Hotel Watson en Bombay por no ser europeo sino indio,� se propuso devolver la afrenta de la manera mas digna posible. Lo hizo construyendo un majestuoso p ... </description><content:encoded><![CDATA[<p>Cuando a J.N. Tata le fue negado el acceso al Hotel Watson en Bombay por no ser europeo sino indio,&nbsp; se propuso devolver la afrenta de la manera mas digna posible. Lo hizo construyendo un majestuoso palacio que desde 1903 se concibe como el ejemplo del entusiasmo empresarial y la dignidad propia del pueblo indio. Sin embargo, desde el pasado mi&eacute;rcoles 26 de noviembre&nbsp; el Taj Tower -llamado hoy Taj International- termin&oacute; por engrosar la lista de victimas del terrorismo.</p><p></p><p>Durante los &uacute;ltimos 3 d&iacute;as&nbsp; el Taj se convirti&oacute; en el escenario de una batalla entre las fuerzas armadas indias y un grupo hasta ahora desconocido de terroristas que la prensa local y el gobierno&nbsp; asocian con Al-Queda. </p><p></p><p>En julio de 2006, siete bombas explotaron casi simult&aacute;neamente en diferentes trenes que recorr&iacute;an la ciudad. El ataque, responsabilidad del grupo fundamentalista isl&aacute;mico Lashkar-e-Toiba, dejo 200 muertos y mas de 700 heridos.&nbsp; Los ciudadanos, y las autoridades no esperaban una repetici&oacute;n de estos terribles hechos.&nbsp; La posibilidad de un ataque frontal, especialmente a la capital financiera y la ciudad mas cosmop&oacute;lita de la naci&oacute;n, no dejaba de ser una mera especulaci&oacute;n.</p><p></p><p>No obstante, un grupo conformado por al menos doce hombres armados con rifles de asalto AK-47, pistolas y granadas hizo posible lo impensable. Arribando a la ciudad por mar desde el estado de Gujarat, pero entrenado &ndash;de acuerdo a los primeros indicios de inteligencia- en Pakist&aacute;n, desde las 21:30 hora local del mi&eacute;rcoles 26, dieron comienzo a un recorrido de horror en diferentes puntos estrat&eacute;gicos, localizados en su mayor&iacute;a en la zona de Colaba, al sur de la ciudad. </p><p></p><p>Con solo minutos de diferencia, un&nbsp; grupo disparaba contra los clientes del Caf&eacute; Leopold, un sitio de alt&iacute;sima afluencia en su mayor&iacute;a extranjeros, mientras que otro arribaba a la estaci&oacute;n central de trenes, Chhatrapati Shivaji, y sin dudarlo comenz&oacute; a disparar a las cientos de personas que se agolpaban en las plataformas en espera de los trenes. Se contabilizaron, de acuerdo con informaci&oacute;n de la prensa india, mas de cuarenta muertos&nbsp; y mas de medio centenar de heridos.</p><p></p><p>La polic&iacute;a ni la prensa acababan de comprender lo que estaba sucediendo cuando se escucharon los primeros disparos y explosiones muy cerca, en el Hotel Oberoi, donde solo hasta el viernes en la ma&ntilde;ana las autoridades lograron rescatar a casi 200 rehenes que hab&iacute;an sido tomados como escudos por miembros del grupo terrorista, revelando sin embargo, cad&aacute;veres a su paso, aumentando la lista de victimas fatales.</p><p></p><p>El p&aacute;nico empez&oacute; a catalizarse por medio de la televisi&oacute;n, que gritaba en los diferentes canales y en todos los idiomas oficiales que un ataque sin precedentes estaba ocurriendo en la ciudad.&nbsp; De inmediato se lanzaron alertas y se le pidi&oacute; a los ciudadanos refugiarse en sus casas y no acercarse por ning&uacute;n motivo a la zona sur, que era un polvor&iacute;n. 19 millones de personas, un poco menos que la poblaci&oacute;n de Australia, corri&oacute; en desbandada, y en cuesti&oacute;n de minutos, la ciudad que normalmente vive atestada empezaba a quedar vac&iacute;a y silenciosa. El &uacute;nico ruido era el de la televisi&oacute;n que en ingles, hindi, maharabi, urdu, punjabi y tamil hacia el recuento de una noche que parec&iacute;a no terminar. </p><p></p><p>El grupo de polic&iacute;as y de militares que hacia guardia en la &ldquo;Puerta de India&rdquo; &ndash;el emblem&aacute;tico monumento en honor a los reyes Jorge V y la reina Mar&iacute;a por su visita en 1911- no tuvo tiempo de reaccionar. Sin advertirlo, el grupo terrorista que ya hab&iacute;a atacado la estaci&oacute;n central de trenes, un caf&eacute; poblado de extranjeros y un hotel de cinco estrellas;&nbsp; dispar&oacute; contra ellos, desviando su atenci&oacute;n con el fin de&nbsp; cumplir su objetivo de entrar al hotel que queda detr&aacute;s del monumento: el Taj Tower.</p><p></p><p>Las primeras victimas fueron aquellos que corrieron con la mala suerte de estar en la imponente recepci&oacute;n del hotel, sin embargo no serian las ultimas. Entre ellas estuvo el gerente de la cadena Taj&nbsp; Karambir Kang, que aunque sobrevivi&oacute; al ataque, fue testigo de la muerte de su esposa y sus dos hijos, abaleados en una de las suites del hotel. </p><p></p><p>Durante las siguientes 48 horas, un grupo no determinado de hombres &ldquo;j&oacute;venes&rdquo; (como lo aseguraron testigos a la prensa) tom&oacute; el control del hotel y junto con &eacute;l a cientos de hu&eacute;spedes entre los que se encontraba un numero no determinado de extranjeros (incluyendo a varios miembros del Parlamento Europeo), hombres de negocios, empleados del hotel y hasta personalidades de Bollywood, la industria de entretenimiento mas grande de todo Asia.</p><p></p><p>Las historias &eacute;picas del hotel &ndash;como haber sido hospital y refugio durante la primera guerra mundial- se ahogaban en el mar de sangre y en las llamas que en desde la madrugada del jueves empezar&iacute;an a destruir parte del edificio antiguo que conformaba el palacio que Tata hab&iacute;a construido aliment&aacute;ndose de su orgullo nacional.</p><p></p><p>La totalidad del jueves y la mayor parte del viernes tuvo como protagonista el despliegue de fuerza con la que las fuerzas armadas indias contra atacaron al grupo terrorista y recuperaron a los rehenes. La muerte de tres altos oficiales de la polic&iacute;a y el comando anti-terrorista se sum&oacute; al duelo generalizado del pa&iacute;s&nbsp; por las victimas civiles del asalto. </p><p>Poco a poco los medios informaban de la liberaci&oacute;n de rehenes, de la muerte de varios de los terroristas &ndash;cuyas identidades y nacionalidades han sido objeto de especulaci&oacute;n- y del descubrimiento de m&aacute;s y m&aacute;s cad&aacute;veres dejados por el paso de la barbarie. </p><p></p><p>La Casa Nariman, un centro de enlace de la comunidad jud&iacute;a en Bombay, sufri&oacute; los estragos del ataque. Miembros del grupo terrorista entraron a la fuerza y dieron muerte al rabino que actuaba como director del centro junto con su esposa. 11 israel&iacute;es fueron tomados como rehenes, motivando el inter&eacute;s de Jerusal&eacute;n por apoyar con equipos de inteligencia y operativos los esfuerzos de las autoridades indias en controlar la situaci&oacute;n. Al escribir esto, el centro hab&iacute;a sido liberado dejando como saldo la muerte de dos terroristas, al menos cinco rehenes y un miembro del comando especial de la guardia nacional.</p><p></p><p>Se han cumplido casi 72&nbsp; horas desde que comenz&oacute; el ataque mas devastador que recuerde el pa&iacute;s en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Hoy la ciudad siente de nuevo el miedo que la sacudi&oacute; hace mas de dos, en los terribles atentados en los trenes, cuando luego del ataque f&iacute;sico vino uno sicol&oacute;gico.</p><p></p><p>La paranoia y los rumores no cesan y estos &uacute;ltimos hablan de explosiones y disparos en toda la ciudad. Ninguno se ha confirmado, pero no dejan de ser inquietantes en una ciudad que lleva tres d&iacute;as en un estado de alerta m&aacute;xima y hasta ahora empieza a despertarse de una noche larga.</p><p></p><p>La cifra oficial de muertos asciende a mas de 195 incluyendo 22 extranjeros que incluyen nacionales de Jap&oacute;n, Alemania, Gran Breta&ntilde;a, Canad&aacute; e Israel.</p><p></p><p>Este gigante de 19 millones de habitantes que es Bombay esta herido, tal como el orgullo nacional que represent&oacute; de alguna manera la idea de Tata con su Taj. Pero solo ser&aacute;n el tiempo, las investigaciones y la respuesta del pa&iacute;s entero quienes determinen si la herida cerrar&aacute; pronto. Por lo pronto no hay duda que la que ha abierto el terrorismo fundamentalista aqu&iacute;, es muy profunda.</p>
]]></content:encoded></item>
<item>
<title>Ya entend&#237; a Antanas</title> 
<guid>http://www.cambio.com.co/opinioncambio/post.php?id_blog=4381593&amp;id_nota=450011999</guid>
<pubDate>Sat, 30 Aug 2008 11:59:29 -0500</pubDate>
<description> Hace algunos a�os, Antanas Mockus decidi� meterse en una pileta que hay en el parque nacional de Bogot�, y luego de un ritual simb�lico, confes� su arrepentimiento en frente de todos por haber abandon ... </description><content:encoded><![CDATA[<p>Hace algunos a&ntilde;os, Antanas Mockus decidi&oacute; meterse en una pileta que hay en el parque nacional de Bogot&aacute;, y luego de un ritual simb&oacute;lico, confes&oacute; su arrepentimiento en frente de todos por haber abandonado a&ntilde;os antes la alcald&iacute;a de la ciudad y emprender una campa&ntilde;a presidencial, que desde un principio no parec&iacute;a tener mucho futuro. Pidi&oacute; perd&oacute;n por no haber terminado el periodo para el cual hab&iacute;a sido elegido, y de paso coment&oacute; a los ciudadanos que si lo perdonaban, votaran entonces de nuevo por &eacute;l para la alcald&iacute;a, les dijo que nunca m&aacute;s har&iacute;a eso de dejarlos al garete por una quimera electoral. Al parecer los bogotanos lo perdonaron de manera contundente, !volvi&oacute; a ganar!</p><p>&nbsp;</p><p>Este singular episodio cobra vigencia hoy. Porque nos recuerda algo que no ha ocurrido de nuevo. Y no me refiero a ba&ntilde;arse en una fuente publica (muchos 'disfrutan' del canal construido en el eje ambiental de la Avenida Jim&eacute;nez, por dar un ejemplo) sino al hecho de que un pol&iacute;tico asuma una responsabilidad p&uacute;blica sobre sus actos.</p><p>&nbsp;</p><p>El caso del la parapolitica y el de ahora la farcpolitica, la dif&iacute;cil situaci&oacute;n del Ministro del Interior por causa de su hermano, por mencionar algunos, tienen un doliente com&uacute;n en el que pocos se han visto interesados: el votante de a pie.</p><p>&nbsp;</p><p>En todos estos casos, nadie asume una responsabilidad frente al p&uacute;blico. Nadie le da la cara al ciudadano. Pero no al ciudadano que tiene privilegios, aquel cuya opini&oacute;n forma la de otros; sino al del ciudadano com&uacute;n y corriente, al que le preocupa todo menos la primera pagina de El Tiempo, la columna de Antonio Caballero y mucho menos la de Fernando Londo&ntilde;o. Aquel que no entiende de vericuetos legales.</p><p>&nbsp;</p><p>Al colombiano an&oacute;nimo que vota, cuyo voto individual es estad&iacute;sticamente insignificante e incapaz de influir en una elecci&oacute;n, nadie le da la cara, especialmente aquellos por los que dio su voto. Y esto es o bien porque cree -equivocadamente- que los pol&iacute;ticos no tienen por qu&eacute; rendirle cuentas (&quot;para pedir cuentas est&aacute;n otros&quot;), o porque sencillamente no es objeto de ese derecho y ha terminado por creerse el cuento de que no lo merece o no lo necesita.</p><p>&nbsp;</p><p>En Colombia se opt&oacute; por creer que &uacute;nicamente la responsabilidad jur&iacute;dica es condici&oacute;n suficiente para determinar la idoneidad de aquellos que ostentan el poder o la capacidad de participar de &eacute;l. Hemos terminado viviendo con la certeza de que a ning&uacute;n pol&iacute;tico y funcionario p&uacute;blico le interesa tener el coraje de enfrentarse a los ciudadanos y responder por aquello en lo cual se ha equivocado, por no haber cumplido con su promesa de campa&ntilde;a, por haber tomado una posici&oacute;n controversial, por no ser un funcionario capaz de dar soluci&oacute;n a aquello por lo cual se le dio el cargo, o sencillamente por no ser el que sus votantes esperaban. La responsabilidad pol&iacute;tica, p&uacute;blica y &eacute;tica sencillamente no existe.</p><p>&nbsp;</p><p>Dos casos. El primero tiene que ver con los parlamentarios investigados, sindicados y condenados por la llamada parapolitica y farcpolitica. Todos han terminado por responderle a los ciudadanos por medio de la prensa. En ning&uacute;n caso, ni siquiera en el de los condenados por la justicia (Yidis, Roc&iacute;o Arias, Eleonora Pineda, Mauricio Pimiento...) ninguno ha aceptado su responsabilidad pol&iacute;tica, su responsabilidad &eacute;tica frente al elector, al cual necesariamente traicionaron y terminaron por enga&ntilde;ar (a menos que se diera la inconcebible posibilidad de que el votante fuera consciente y estuviera de acuerdo con que su candidato cometiera un delito). Ninguno ha sido capaz de decirle al elector siquiera: &quot;la embarre&quot;.</p><p>&nbsp;</p><p>En lugar de aceptar lo reprobable de su acci&oacute;n frente al votante medio (que por dem&aacute;s somos todos), Yidis, por ejemplo, posa desnuda y se convierte en una vedette desde su lugar de reclusi&oacute;n &iquest;Y sus electores? Bien, gracias. Solos, como siempre, igual que antes de que fueran a convencerlos de votar por ella.</p><p>&nbsp;</p><p>El segundo caso es jur&iacute;dicamente menos grave pero definitivamente igual de reprochable. Tres concejales de Bogot&aacute; terminaron plagiando p&aacute;rrafos enteros de un libro de hacienda p&uacute;blica (el mismo que leen la mayor&iacute;a de estudiantes de derecho) escrito por el ex-ministro Juan Camilo Restrepo.</p><p>De la misma manera, en 2003 el hoy Senador y en esa &eacute;poca Representante a la C&aacute;mara Luis Fernando Velasco fue expulsado de la Universidad Externado de Colombia por haber cometido&nbsp; plagio en un trabajo requerido por una de las materias del posgrado que estudiaba.</p><p>&nbsp;</p><p>Hasta hoy, en ninguno de los hechos los involucrados tuvieron el valor de ir m&aacute;s all&aacute; de justificar su acci&oacute;n como &quot;malentendidos&quot;, lapsus o &quot;errores de buena fe&quot;. En el caso de los Concejales solo hay registro de una disculpa rutinaria, pero no de una acci&oacute;n que involucre el control &eacute;tico por parte del movimiento pol&iacute;tico al que pertenecen. La burda 'copialina' de los Concejales y la del Senador parecieran disfrutar hoy de una especie de 'fuero invisible' frente a la necesidad de responsabilidades &eacute;ticas que exige la democracia. O c&oacute;mo explicar que seguimos votando por aquellos que ni siquiera respetan los derechos de autor.</p><p>&nbsp;</p><p>Chen Shui-bian presidente de Taiwan hasta el pasado mes de mayo, renuncio a su partido pol&iacute;tico (Partido Progresista Dem&oacute;crata) la semana pasada y termin&oacute; pidiendole disculpas &quot;por el terrible e irreparable da&ntilde;o que le hab&iacute;a causado&quot; al verse involucrado (por medio de sus familiares) en un caso de lavado de dinero. Aqui, no creo que los concejales que escriben documentos 'chimbos' renuncien, al fin y al cabo Velasco como congresista no lo hizo.</p><p>&nbsp;</p><p>Tampoco creo que Alvaro Araujo, por dar otro ejemplo, le pida disculpas a los 75 mil votantes que creyeron en &eacute;l en las elecciones de 2006 por haber tenido que dejar su trabajo como Senador para responder por grav&iacute;simas acusaciones que incluyen haber cometido un secuestro.</p><p>&nbsp;</p><p>No hay disculpas. No hay arrepentimientos. Ni siquiera conciencia del &quot;da&ntilde;o irreparable&quot; que se le ha hecho al ejercicio pol&iacute;tico en el pa&iacute;s. A menos que los jueces nos requieran, entonces no tenemos que darle explicaciones a nadie. La rendici&oacute;n de cuentas es un saludo a la bandera, la &eacute;tica p&uacute;blica un juramento en vano y la responsabilidad pol&iacute;tica al interior de los partidos, un mero clich&eacute;</p><p>&nbsp;</p><p>Me acorde de Mockus y entend&iacute; lo de su ba&ntilde;o de arrepentimiento en la pileta del parque. Y eso que solo cometi&oacute; el error de renunciar a la alcald&iacute;a y creer que pod&iacute;a hacerlo mejor como presidente.&nbsp; Me pregunto como habr&iacute;an de arrepentirse frente a sus electores estos que hoy aparecen en la prensa. Claro, acabo de recordar tambi&eacute;n que Mockus fue un caso excepcional. L&aacute;stima.</p>
]]></content:encoded></item>
<item>
<title>Chorro de Babas</title> 
<guid>http://www.cambio.com.co/opinioncambio/post.php?id_blog=4381593&amp;id_nota=450011473</guid>
<pubDate>Mon, 11 Aug 2008 03:38:31 -0500</pubDate>
<description> 




El tipo no tuvo reparo alguno. Antes de darme el cambio dejo de salir de su boca, a pocos cent�metros de mis zapatos, un espeso y rojizo escupitajo. Asqueado (y en alg�n sentido ofendido) de ... </description><content:encoded><![CDATA[<p></p><p></p><p></p><p></p><p></p><p>El tipo no tuvo reparo alguno. Antes de darme el cambio dejo de salir de su boca, a pocos cent&iacute;metros de mis zapatos, un espeso y rojizo escupitajo. Asqueado (y en alg&uacute;n sentido ofendido) decid&iacute; olvidar por mi propio bien la terrible escena, al fin y al cabo llevaba solo tres d&iacute;as en la ciudad, &ldquo;tranquilo, tranquilo&rdquo; me dec&iacute;a. Acepte el cambio, me di la vuelta y me fui.</p><p>&nbsp;</p><p>Acababa de llegar a Mumbai, y el calor de 30 grados cent&iacute;grados se siente en cada esquina de la ciudad, por no hablar de cada poro del cuerpo. Con m&aacute;s de 19 millones de habitantes, es considerada como una de las zonas mas pobladas del mundo. Una l&iacute;nea f&eacute;rrea la atraviesa, y se convierte sin dudarlo en la columna vertebral del transporte en la ciudad. Sin embargo, las calles y autopistas se ven hoy atestadas, haciendo de la movilidad en muchos casos una verdadera tragedia. </p><p></p><p>El tr&aacute;fico de autom&oacute;viles se confunde con el de mototaxis, y los conductores de ambos luchan por el mejor puesto en la v&iacute;a. Y aunque el ruido y la poluci&oacute;n son evidentes, en medio del desorden y de la aparente anarqu&iacute;a pareciera existir un tipo &ldquo;orden impl&iacute;cito&rdquo;, una especie de &ldquo;cuenca de atracci&oacute;n&rdquo;; y record&eacute; que hab&iacute;a le&iacute;do eso alguna vez en alg&uacute;n libro sobre caos cuyo publico &eacute;ramos todos aquellos que lamentamos no saber mucho de ciencia. Dec&iacute;a que&nbsp; aunque todo parezca irse al infierno, hay un orden imperceptible, que permite que todo fluya -de alguna manera- y que sobreviva a si mismo. En Mumbai, el trafico demuestra esto todo el tiempo. Quiz&aacute;s la pol&iacute;tica colombiana, sea otro de ejemplo.</p><p>&nbsp;</p><p>Aunque lo intente, la imagen del tipo escupiendo frente a mis pies nunca se borro. He visto escupir, lo he hecho, pero esto... !esto era un verdadero crimen! </p><p></p><p></p><p>Primero pens&eacute; que el tipo me estaba atacando, pude haberlo insultado sin darme cuenta y recib&iacute; mi merecido; soy del otro lado del mundo, ac&aacute; las cosas pueden significar mil otras muy diferentes. Mi hindi es nulo, y el tipo no hablaba ingles, quiz&aacute;s dije algo que en hindi suena como a una ofensa capital...en fin. Pero si efectivamente lo hubiera ofendido -pens&eacute;-, es seguro que el tipo no hubiera fallado, y en lugar de escupir al piso bien se hubiera dirigido directamente a mi cara. &ldquo;No, no creo que haya sido eso&rdquo;. Entonces pens&eacute; que quiz&aacute;s estaba enfermo, lo que hacia incomodo el hecho pero inevitablemente natural. Sent&iacute; lastima. Record&eacute; lo poco que &ldquo;hablamos&rdquo;, y la imagen de sus dientes negros y sus enc&iacute;as sangrantes eran un buen indicativo de una condici&oacute;n m&eacute;dica seguramente (con la seguridad de no saber nada de medicina) terminal: &ldquo;El tipo se estaba muriendo ah&iacute;&rdquo; deduje. Con la tristeza de mi conclusi&oacute;n pero con la solidez (&iquest;!?) de la l&oacute;gica, decid&iacute; olvidar el terrible episodio. </p><p>&nbsp;</p><p>D&iacute;as despu&eacute;s, caminaba por Mira Road, un distrito al norte de Mumbai. Necesitaba el lazo para colgar la ropa despu&eacute;s de lavarla, un par de ollas, cubiertos y cosas&nbsp; por el estilo. El barrio se &ldquo;divide&rdquo; en dos: una zona para hind&uacute;es y otra para musulmanes. La divisi&oacute;n&nbsp; no fue impuesta u obligada sino natural, aunque no hay barreras ni muros ni vallas que demarquen una zona de la otra.</p><p>Si bien India es un pa&iacute;s con una enorme tolerancia religiosa, no dejan de haber escaramuzas entre fan&aacute;ticos de ambas religiones, por lo que lo &ldquo;natural&rdquo; en muchos casos -como en este simple barrio- es que los &ldquo;unos se queden con los unos y los otros con los otros&rdquo;, como me lo comento Bihal, un colega que vive en el barrio en la zona hind&uacute;, y quien parad&oacute;jicamente es cat&oacute;lico. &ldquo;Yo no soy lo uno ni lo otro&rdquo; acert&oacute; a decir entre risas. </p><p>&nbsp;</p><p>Con una jarrita parecida a la olla chocolatera de la casa, cuatro metros de lazo y decenas de ganchos para secar la ropa (un vendedor musulm&aacute;n me convenci&oacute; que &ldquo;Allah habr&aacute; de proveerme de mucha mas ropa por lo que hay que estar preparado para cuando haya que lavarla&rdquo;) intente pasar la calle con Bihal. De pronto, al detenerse un bus por el trafico, un hombre saco su cabeza por la ventana y deposito a pocos cent&iacute;metros de nosotros un escupitajo igual al del vendedor de la calle d&iacute;as atr&aacute;s. &ldquo;!No jodas!&rdquo; le dije a Bihal en un perfecto espa&ntilde;ol. Este si no parec&iacute;a que se fuera a morir ma&ntilde;ana, y ni siquiera lo mir&eacute; para que se sintiera ofendido. &ldquo;!Esta vaina ya es ma&ntilde;a!&rdquo; Bihal, quien es profesor me miro sin entender una palabra de lo que dec&iacute;a, ni siquiera intento pedirme que le tradujera lo que le acababa de decir. Pero sin duda alguna sabia del origen de mi molestia y me dijo esta vez en un perfecto ingles: &ldquo;Aqu&iacute; todos escupen, escupir esta dentro de nuestras tradiciones mas memorables&rdquo;.</p><p>&nbsp;</p><p>De pronto todo fue claro. Todos los hombres escupen. El conductor del autorickshaw, el vendedor de la calle, el de la volqueta, su ayudante; el vigilante del centro comercial, el de la lavander&iacute;a, el tipo de las paletas que gu&iacute;a a los aviones en el aeropuerto (como inclusive lo comprob&eacute;), el transe&uacute;nte, el colegial, el polic&iacute;a de transito, todos! El hombre com&uacute;n y corriente escupe. Y lo hace con una mucha tranquilidad y un orgullo &eacute;pico. </p><p>Y se escupe por lo que se mastica. El consumo de tabaco es alto, pero sobre todo es una costumbre ampliamente conocida el consumo de hoja de Batel con muchos aderezos entre los cuales la nuez de Areca es com&uacute;n entre la mayor&iacute;a de hombres adultos (se le mezcla tambi&eacute;n con lima, cardamomo, clavos para darle mas sabor). Esa mezcla genera una masilla que al masticarse genera un jugo que hay que escupir luego de un tiempo y cuyo color caracter&iacute;stico es el rojo sangre. !El vendedor de hacia unos d&iacute;as no se iba a morir! sencillamente estaba &ldquo;mambeando&rdquo;. Algunos reemplazan la nuez por tabaco y le adicionan otras mezclas vegetales de sabor picante. Al final, inevitablemente se escupe, haciendo de los habitantes de la ciudad literalmente guerreros del escupitajo.&nbsp; Tanto, que hasta estad&iacute;sticas ap&oacute;crifas se lanzan: hay una leyenda urbana que dice que si se recogiera todo lo que se escupe en la ciudad en un d&iacute;a, se podr&iacute;an llenar dos piscinas ol&iacute;mpicas.</p><p>&nbsp;</p><p>Se escupen agua, jugos y leches. La costumbre se ha generalizado tambi&eacute;n a las bebidas. Muchos de los hombres de la ciudad sencillamente enjuagan su boca para refrescarse o quitarte un &ldquo;mal sabor de boca&rdquo;. El resto se escupe, y no hay zapato que importe. Nada se queda en la boca. Todo termina en un movimiento parab&oacute;lico hacia el asfalto. En Mumbai hasta las normas de &ldquo;cultura ciudadana&rdquo; se configuraron en torno de una costumbre ancestral. Los centros comerciales y los supermercados est&aacute;n llenos de avisos que expl&iacute;citamente advierten que se &ldquo;proh&iacute;be escupir&rdquo; mientras que algunos restaurantes ofrecen escupideras para sus clientes, todo con el fin de evitar que el rojo de la mezcla de la hoja de batel y el tabaco llegue a sus tapetes o pisos, porque adem&aacute;s, mancha, y no solo los tapetes, sino los dientes, enc&iacute;as, y piel de aquellos que la consumen. </p><p></p><p>Algunos incluso han propuesto escupideras p&uacute;blicas en v&iacute;as congestionadas. As&iacute;, en medio del tranc&oacute;n, tranquilo, b&aacute;jese, escupa y vuelva al carro, pero no escupa en mitad de la calle. Todo con el fin de reducir la imagen de suciedad que tiene la ciudad frente al mundo.</p><p>&nbsp;</p><p>Escupir ya se convirti&oacute; en un problema de salud p&uacute;blica. Cientos de los miles de autorickshaws, buses y taxis de la ciudad exhiben una calcoman&iacute;a que reza &ldquo;Do not spit, do not spread TB&rdquo; (&ldquo;No escupa, no extienda la tuberculosis), pero aun no parece que convenza a la gran mayor&iacute;a. Se publican informes sobre estudios que indican de la posible relaci&oacute;n de la hoja de batel con diferentes tipo de c&aacute;ncer por toda la regi&oacute;n (el consumo del batel, y por supuesto el escupitajo posterior, es tradicional en todo el sudeste asi&aacute;tico y en ciertas zonas de Ocean&iacute;a); y sobre los efectos (visibles a leguas de distancia) en la salud dental; pero al menos el vendedor de batel que esta cerca de mi casa, dice que sus ventas han sido constantes en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Ni siquiera convertir el escupir en una contravenci&oacute;n y a quien la realiza en un infractor de la ley ha logrado disminuir una costumbre tan arraigada. No han valido c&aacute;maras, comisarios de higiene ni multas que pueden llegar en ciertos casos hasta 10 mil rupias (400 mil pesos) para desincentivar a quien consume (y que por lo tanto: escupe).</p><p>&nbsp;</p><p>Hoy las autoridades de Mumbai quieren de esta una ciudad mas limpia, pero como en muchos otros casos, la fuerza de la ley hace muy poco para reducir la suciedad. Se escupe porque se consume algo que es mucho m&aacute;s antiguo que las normas establecidas por la ley. Escupir es una necesidad natural producto de tradiciones y costumbres aut&oacute;ctonas,&nbsp; que sobrevivieron al reinado musulm&aacute;n de los Mughal en el siglo XVII a los brit&aacute;nicos desde el XVIII y al proceso de independencia en el siglo XX. Una multa, o la sorpresa de un extranjero definitivamente no terminar&aacute;n por eliminaran este comportamiento, por mucha suciedad que produzca o tuberculosis que ayude a esparcir. Lamentablemente. </p>
]]></content:encoded></item>
<item>
<title>Todo huele.</title> 
<guid>http://www.cambio.com.co/opinioncambio/post.php?id_blog=4381593&amp;id_nota=450010654</guid>
<pubDate>Thu, 17 Jul 2008 14:50:22 -0500</pubDate>
<description> Al abrirse la puerta del avi�n, dejando entrever ese t�nel que conecta al aparato con el edificio, India da la bienvenida con un caluroso abrazo de 32 grados cent�grados.  Con la primera bocanada de a ... </description><content:encoded><![CDATA[<p>Al abrirse la puerta del avi&oacute;n, dejando entrever ese t&uacute;nel que conecta al aparato con el edificio, India da la bienvenida con un caluroso abrazo de 32 grados cent&iacute;grados.  Con la primera bocanada de aire se siente su aroma distinto: sus cinco mil a&ntilde;os de historia, su sorprendente crecimiento econ&oacute;mico, su fabulosa comida,  sus mil millones de habitantes,  su trafico capaz de volver loco al mejor planeador urbano, su muy cuestionable manejo de las basuras. &iexcl;Huele a todo!</p><p></p><p>India huele. Huele a mezcla de especias, como el Garam Masala, una exquisita combinaci&oacute;n de canela, clavos, cardamomo y nuez que se utiliza como complemento de todo tipo de comidas, y que definitivamente le dan un sabor y un olor &uacute;nico.  Huele al t&eacute; de jengibre y a las bateas que cocinan Vada pav (llamada &ldquo;la hamburguesa india&rdquo; por tener la misma forma, aunque esta es hecha con base en papa),  bhajiya  y otra infinidad de cosas deliciosas, y otras no tanto para un paladar poco aventurero como el m&iacute;o. </p><p></p><p>India huele a gente. Solo en Mumbai, donde me encuentro (al noreste del pa&iacute;s), hay 20 millones de almas. Y esta ciudad es la capital del estado de Maharashtra  &iexcl;que tiene 70 millones m&aacute;s! No hay un lugar vac&iacute;o por donde se mire. Los supermercados (invento moderno que hasta hace poco el pa&iacute;s ha ido aceptando), se ven atestados de gente que gracias a un crecimiento del 8% ha visto sus ingresos crecer de manera espectacular lo que les ha permitido consumir casi lo que quieran. Las plazas de mercado se ven llenas por donde se les mire, y en las miles de calles y recovecos de la ciudad un tercio de la poblaci&oacute;n se ha acostumbrado a encontrarse con otro tercio. &iquest;Y el &uacute;ltimo tercio? Bueno, debe ser la poblaci&oacute;n flotante que vive dentro del tren. Ni m&aacute;s ni menos. </p><p></p><p>Mumbai huele a humo. Al humo de miles de autom&oacute;viles y cientos de buses, al humo de miles de &ldquo;moto-taxis&rdquo; (autorickshaws) que recorren la ciudad sin ninguna norma clara mas all&aacute; de unas reglas b&aacute;sicas de supervivencia: si es grande y pita, c&oacute;rrete; si no, metete como puedas.</p><p></p><p>Huele a polvo y a desechos de cientos de construcciones de una ciudad que pareciera que fuera a ser reconstruida desde el comienzo. Toda la ciudad esta llena de construcciones. Desde centros comerciales hasta conjuntos residenciales. Desde corredores de transito elevados, hasta nuevas obras de saneamiento b&aacute;sico. Pero todo parece hacerse al mismo tiempo. Diga usted: el Transmilenio por la calle 26, la s&eacute;ptima, y la calle 170; el nuevo aeropuerto, la primera l&iacute;nea del metro, un nuevo estadio para Millonarios (so&ntilde;emos que carajo), obras de saneamiento b&aacute;sico donde se necesiten, en fin&hellip; todo al mismo tiempo. Aqu&iacute; es igual, solo que multipl&iacute;quelo por 10. &iexcl;Una delicia para el tr&aacute;fico! Sobre todo si va en un carro sin aire acondicionado y hay 34 grados cent&iacute;grados en el ambiente.</p><p></p><p>La contaminaci&oacute;n es un hecho innegable, pero a este ritmo de crecimiento, parece que a la gente del com&uacute;n no le interesara. La dicotom&iacute;a cl&aacute;sica del crecimiento econ&oacute;mico frente al desarrollo sostenible, en Mumbai no solo es cierta sino que carga un dramatismo evidente. El sistema de recolecci&oacute;n de basuras aun no me es claro. Hay decenas de recolectores de aguas lluvias entapetados por metros y metros de desechos que resultan ser el medio de vida de miles de personas que se encargan de buscar entre los desperdicios algo de valor que les permita subsistir un d&iacute;a m&aacute;s, para quiz&aacute;s volver ma&ntilde;ana a la misma monta&ntilde;a de basura a repetir el procedimiento. La imagen desgarra (&iquest;buscar algo entre la basura para vivir?...como si no hubiera visto eso en mi tierra). </p><p></p><p>Pero India tambi&eacute;n huele a magia y esperanza, a tolerancia y democracia. India huele a historia, a espiritualidad y fe. A progreso, a enormes avances tecnol&oacute;gicos, a mucha prensa, a m&uacute;sica,  a cine. A mucha gente con mucho que contar. Huele a miles de historias y ese olor de querer escribir algunas no se quita. Ojala ese olor no termine en hedor. </p><p></p><p>El avi&oacute;n quedo atr&aacute;s. Ah&iacute; esta el primer taxi. &ndash;Camine pues-. </p><p></p>
]]></content:encoded></item>
</channel>
</rss>
  