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    <title><![CDATA[www.danielinnerarity.es Blog Feed]]></title>
    <link>https://www.danielinnerarity.es/</link>
    <description><![CDATA[Blog - Web de Daniel Innerarity, filósofo español y director del Instituto Globernance en San Sebastián.  País Vasco, Euskadi.]]></description>
    <pubDate>Wed, 11 Mar 2026 02:09:37 +0100</pubDate>
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    <item>
      <title><![CDATA[Una Europa verdaderamente común]]></title>
      <link>https://www.danielinnerarity.es/2012/12/28/una-europa-verdaderamente-com%C3%BAn/</link>
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      <description><![CDATA[<?xml version="1.0"?>
<div id="cc-matrix-1726705086"><div id="cc-m-7165194286" class="j-module n j-text "><p>
    <a href="http://elpais.com/elpais/2012/12/17/opinion/1355766985_375756.html" target="_blank">El Pa&#xED;s, 24/12/2012</a>
</p>

<p>
    &#xA0;
</p>

<p style="text-align: justify;">
    <strong>La Uni&#xF3;n Europea no tiene estructuras para resolver las crisis porque la integraci&#xF3;n estaba &#xFA;nicamente dise&#xF1;ada para repartir los beneficios. Ahora compartimos vulnerabilidad y la
    solidaridad es insuficiente</strong>
</p>

<p>
    &#xA0;
</p>

<p style="text-align: justify;">
    Si, como dice un viejo y acreditado principio, el poder es la capacidad de definir la situaci&#xF3;n, es decir, de imponer &#x2014;por la fuerza y la manipulaci&#xF3;n o argumentativamente&#x2014; el relato acerca de lo
    que sucede y est&#xE1; en juego, entonces podr&#xED;a describirse el actual momento europeo como el intento de imponer un discurso muy poco com&#xFA;n, articulado en torno a los particularismos nacionales
    (centro contra periferia, sur contra norte, la austeridad de unos frente al despilfarro de otros&#x2026;), discurso al que en ocasiones colaboran sus damnificados manteniendo el esquema e invirtiendo el
    reparto de papeles entre buenos y malos.
</p>

<p style="text-align: justify;">
    La crisis del euro ha tenido como consecuencia un desgarramiento del d&#xE9;bil nosotros que se hab&#xED;a configurado en torno a ciertos objetivos compartidos y que parec&#xED;a recuperarse frente a temores
    igualmente compartidos. Pero esta sinton&#xED;a es fr&#xE1;gil y termina cediendo ante la potente voz de algunos estados. La cacofon&#xED;a intergubernamental de la gobernanza europea nos impide percibir la
    reciprocidad de los deberes que nos vinculan, tan real como los beneficios que hemos obtenido en virtud de esa vida com&#xFA;n. Las divergencias de intereses se han convertido en discursos
    contrapuestos y, lo que es m&#xE1;s grave, han estabilizado asimetr&#xED;as de poder. La actual renacionalizaci&#xF3;n de la pol&#xED;tica europea muestra hasta qu&#xE9; punto hemos sido incapaces de interiorizar nuestra
    mutua interdependencia, a la que debemos mucho beneficios pero tambi&#xE9;n algunas obligaciones. No habr&#xE1; soluci&#xF3;n a la crisis institucional de la Uni&#xF3;n mientras no gane un discurso diferente que
    logre convencer de que los estados miembros ya no son aut&#xF3;nomos, sino interdependientes y por tanto obligados a la cooperaci&#xF3;n.
</p>

<p style="text-align: justify;">
    &#xA0;
</p>

<p style="text-align: justify;">
    La Uni&#xF3;n Europea no tiene estructuras para resolver las crisis porque el proceso de una mayor integraci&#xF3;n estaba &#xFA;nicamente dise&#xF1;ado para repartir los beneficios. Se supon&#xED;a que una mayor
    integraci&#xF3;n proporcionar&#xED;a ganancias para todos. La mayor exigencia de justicia que aparec&#xED;a en el horizonte de lo posible era que quien hab&#xED;a ganado m&#xE1;s redistribuyera alguna de sus ganancias.
    Sab&#xED;amos qu&#xE9; hacer con los beneficios pero no hab&#xED;amos previsto nada para mutualizar los riesgos. El caso m&#xE1;s evidente es la cl&#xE1;usula que al prohibir la ayuda a los pa&#xED;ses con problemas de deuda,
    ven&#xED;a a considerar de hecho la Uni&#xF3;n Monetaria como una comunidad en la que todos pueden incrementar sus oportunidades econ&#xF3;micas, pero proh&#xED;b&#xED;a compartir los riesgos asociados a todo ello.
</p>

<p style="text-align: justify;">
    Pero esto ya no es un d&#xE9;ficit que pueda resolverse por la comitolog&#xED;a o por la gobernanza participativa; requiere una idea fuerte de la justicia, un concepto de responsabilidad compleja y nos
    sit&#xFA;a en un in&#xE9;dito horizonte de repolitizaci&#xF3;n. Hasta la crisis hab&#xED;amos adoptado nuestras decisiones sobre la base de una identificaci&#xF3;n incontrovertible de los beneficios que todos &#xED;bamos a
    recibir; ahora estamos confrontados a alternativas que implican una competici&#xF3;n pol&#xED;tica en torno a valores discutibles o que suponen alg&#xFA;n g&#xE9;nero de redistribuci&#xF3;n. Se acab&#xF3; el recreo de la
    pol&#xED;tica sin alternativas, las decisiones sin responsabilidad y la justicia sin inconvenientes.
</p>

<p style="text-align: justify;">
    &#xA0;
</p>

<p style="text-align: justify;">
    Para que estos deberes sean comprendidos y asumidos es necesario un sentido de copertenencia que ninguna identidad hist&#xF3;rica o instancia administrativa parece en condiciones de suministrar. Al
    mismo tiempo, sin un equivalente funcional del v&#xED;nculo que proporciona la solidaridad, es inevitable que cualquier decisi&#xF3;n sea entendida por unos como imposici&#xF3;n y por otros como transferencia
    inmerecida, como si no se ventilara en ello nada com&#xFA;n. Mientras tanto, compartimos vulnerabilidad pero la solidaridad es insuficiente; es com&#xFA;n nuestra exposici&#xF3;n a los riesgos y particulares
    (adem&#xE1;s de muy limitados) los procedimientos de protecci&#xF3;n. En medio de este clima, &#xBF;es posible articular un nosotros, algo realmente com&#xFA;n, que nos vincule y de sentido a nuestros deberes? La
    cuesti&#xF3;n decisiva es c&#xF3;mo transformar la afectaci&#xF3;n compartida en acci&#xF3;n compartida.
</p>

<p style="text-align: justify;">
    La Uni&#xF3;n Europea es un verdadero desaf&#xED;o frente a la idea de que el estado naci&#xF3;n es el &#xFA;nico lugar de comunidad e identidad pol&#xED;ticas. Una identidad nacional uniforme no es un requisito ni para
    la democracia ni para la solidaridad. Lo que debe ser explicado emp&#xED;rica y normativamente es c&#xF3;mo puede configurarse una verdadera comunidad europea capaz de afrontar los nuevos deberes de
    justicia que se han planteado con toda su crudeza en la crisis del euro. El experimento democr&#xE1;tico europeo consiste precisamente en intentar realizar ese reparto justo de deberes y
    oportunidades, de costes y beneficios, sin la garant&#xED;a de una solidaridad org&#xE1;nica nacional al viejo estilo.
</p>

<p style="text-align: justify;">
    La &#xFA;nica manera de resolver este dilema es abandonar el prejuicio de pensar que las identidades pol&#xED;ticas se constituyen en virtud de una decisi&#xF3;n consciente de serlo y dar un giro pragm&#xE1;tico,
    sustituir la metaf&#xED;sica por la pragm&#xE1;tica. Somos lo que somos gracias a la comunidad de pr&#xE1;cticas que establecemos, a la l&#xF3;gica en la que esta colaboraci&#xF3;n nos introduce y a las variaciones con
    las que libremente vamos acentuando ese juego de interdependencias. La identidad es un conjunto de pr&#xE1;cticas estables y rec&#xED;procas de identificaci&#xF3;n entre personas e instituciones. Por
    consiguiente, Europa no se legitimar&#xE1; s&#xF3;lo a trav&#xE9;s de reformas institucionales sino mediante pr&#xE1;cticas compartidas. El hecho de que Europa no sea ya esa comunidad de justicia no significa que no
    pueda serlo. Todo el conjunto de normas, motivaciones y percepciones pueden emerger en virtud de unos procesos que no presuponen identificaciones comunes compartidas.
</p>

<p style="text-align: justify;">
    Encontramos un ejemplo sutil de esta emergencia en algunas de las disposiciones con las que nos hemos enfrentado a la actual crisis econ&#xF3;mica. La gobernanza econ&#xF3;mica europea requiere
    instituciones que suministren continuidad y poder de supervisi&#xF3;n, de lo que no es capaz el compromiso intergubernamental. Lo interesante de ello es que al exigir m&#xE1;s sanciones autom&#xE1;ticas en el
    contexto del reformado Pacto de Estabilidad y Crecimiento, los gobiernos tienen que terminar aceptando, aunque sea a rega&#xF1;adientes, un mayor poder para la Comisi&#xF3;n Europea. A esto es a lo que
    conduce de hecho la regla de la &#x201C;mayor&#xED;a cualificada inversa&#x201D;, aunque no era precisamente lo que ten&#xED;an en la cabeza algunos gobiernos de los estados miembros. Es un ejemplo entre otros muchos
    posibles que permiten entender la maleabilidad del proyecto europeo, que por las mismas razones por las que puede ser capturado por los estados tambi&#xE9;n permite desarrollos en una evoluci&#xF3;n
    federalizante, m&#xE1;s por necesidad l&#xF3;gica que por dise&#xF1;o expreso.
</p>

<p style="text-align: justify;">
    &#xA0;
</p>

<p style="text-align: justify;">
    La Uni&#xF3;n Europea no tiene otro procedimiento m&#xE1;s directo e incontestable para construir laboriosamente su compleja legitimidad democr&#xE1;tica que poner las condiciones para que se produzca la
    emergencia de algo verdaderamente com&#xFA;n. &#xBF;Por qu&#xE9; no considerar que esta complejidad es su verdadera aportaci&#xF3;n pol&#xED;tica en lugar de un penoso inconveniente? No opongamos su fragilidad a una
    supuesta incontestabilidad de sus estados miembros. La mayor parte de las democracias no han surgido de un pueblo homog&#xE9;neo, ni han llegado a configurarlo plenamente. No tenemos ninguna raz&#xF3;n
    para dejar de esperar que la acci&#xF3;n pol&#xED;tica com&#xFA;n, los destinos que compartimos, la experiencia y la comunicaci&#xF3;n (tambi&#xE9;n a trav&#xE9;s de las formas conflictivas de divergencia de intereses) sean
    capaces de originar una cierta forma de comunidad pol&#xED;tica, tal vez no demasiado grandilocuente, pero con la entidad necesaria para abordar las exigencias de justicia que se nos plantean.
</p></div></div>
]]></description>
      <pubDate>Fri, 28 Dec 2012 09:05:35 +0100</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿La crisis europea como oportunidad?]]></title>
      <link>https://www.danielinnerarity.es/2012/12/28/la-crisis-europea-como-oportunidad/</link>
      <guid>https://www.danielinnerarity.es/2012/12/28/la-crisis-europea-como-oportunidad/</guid>
      <description><![CDATA[<?xml version="1.0"?>
<div id="cc-matrix-1726701286"><div id="cc-m-7165177686" class="j-module n j-text "><p style="text-align: justify;">
    <span style="color: #888888;">Art&#xED;culo publicado en El Diario Vasco/El Correo, 23/12/2012</span>
</p>

<p style="text-align: justify;">
    &#xA0;
</p>

<p style="text-align: justify;">
    Desde Jean Monnet en adelante no ha dejado de afirmarse que la integraci&#xF3;n europea ha progresado gracias a sus crisis. No debemos malgastar una buena crisis repiten ahora los manuales de
    management y los libros de autoayuda. &#xBF;Puede decirse esto de las actuales crisis por las que pasa la Uni&#xF3;n Europea y cabe esperar que se convierta en una gran oportunidad para profundizar en la
    integraci&#xF3;n?
</p>

<p style="text-align: justify;">
    &#xA0;
</p>

<p style="text-align: justify;">
    De entrada, hay cosas que no han sobrevivido a sus crisis, por lo que hablar de su virtualidad ben&#xE9;fica es solo una parte de la historia, la que cuentan los supervivientes. Existen ejemplos en la
    historia de la humanidad de crisis que han acabado literalmente con aquello que supuestamente habr&#xED;a de renacer. Solo el tiempo dir&#xE1; si la agitaci&#xF3;n que produce la crisis es suficiente para
    renovar una democracia compleja como la europea, es decir, para compartir la soberan&#xED;a y los deberes de justicia m&#xE1;s all&#xE1; del &#xE1;mbito nacional.
</p>

<p style="text-align: justify;">
    &#xA0;
</p>

<p style="text-align: justify;">
    En cualquier caso, est&#xE1; claro que el empuje de la necesidad o el miedo al abismo es, por lo menos, una fuente de aceleraci&#xF3;n de las decisiones, aunque esto no asegure su racionalidad. Desde lo
    m&#xE1;s banal hasta lo m&#xE1;s dram&#xE1;tico, la experiencia de compartir destino con otros ha aumentado nuestras escalas de referencia, no solo en Europa, sino a nivel planetario, fortaleciendo la
    identificaci&#xF3;n emocional y ampliando el sentido de responsabilidad. El solapamiento es m&#xE1;s la norma que la excepci&#xF3;n y el tipo de pol&#xED;ticas que deben llevarse a cabo solamente se explica si se
    tiene en cuenta la profunda interrelaci&#xF3;n que existe entre los elementos.
</p>

<p style="text-align: justify;">
    &#xA0;
</p>

<p style="text-align: justify;">
    El futuro de Europa no est&#xE1; escrito. La crisis econ&#xF3;mica se ha revelado como un espacio de decisiones en el que coinciden la urgencia y la visi&#xF3;n de largo plazo; si lo primero nos empuja a
    salvarse uno mismo como pueda, lo segundo alienta nuestra inteligencia cooperativa. Probablemente sea esta una de las paradojas m&#xE1;s lacerantes de la actual crisis econ&#xF3;mica: que siendo evidente
    la conveniencia de revisar todo el sistema de valores que nos han conducido hasta aqu&#xED;, la misma inestabilidad parece aconsejarnos que dejemos las cosas como estaban. Las crisis son momentos de
    cambio por las mismas razones que pueden serlo de conservaci&#xF3;n. Que nos decidamos por lo uno o lo otro es algo que no est&#xE1; exigido en ning&#xFA;n manual para salir de las crisis, sino que depende de
    las decisiones que adoptemos, libre aunque condicionadamente.
</p>

<p style="text-align: justify;">
    &#xA0;
</p>

<p style="text-align: justify;">
    Tengo una propuesta modesta de democratizaci&#xF3;n centrada en el tipo de discurso que hemos de mantener. Es posible que no podamos hacer mucho, pero comencemos al menos hablando bien o, mejor, no
    hablemos como si todo lo referido a la Uni&#xF3;n Europea fuera necesario e inexorable. Conseguir&#xED;amos al menos paliar el d&#xE9;ficit de inteligibilidad en la medida en que dejar&#xED;amos de dar a entender
    que todo lo relativo a la integraci&#xF3;n europea no tiene nada que ver con la libre decisi&#xF3;n y la responsabilidad.
</p>

<p style="text-align: justify;">
    &#xA0;
</p>

<p style="text-align: justify;">
    En cualquier caso, deber&#xED;amos abandonar ese lenguaje de lo irresistible y de las necesidades imperiosas sin apenas un tipo de discurso que apele a nuestra libre disposici&#xF3;n sobre el futuro.
    Examinemos por un momento el vocabulario comunitario: despotismo benigno, integraci&#xF3;n furtiva, desbordamientos, hechos cumplidos, ampliaci&#xF3;n irresistible, adquisiciones comunitarias,
    solidaridades de hecho, irreversibilidad&#x2026; Las pr&#xE1;cticas de la Uni&#xF3;n Europea, que por un lado son consensuales y graduales, por otro constituyen tambi&#xE9;n un sistema que favorece las decisiones
    disimuladas o encubiertas, democr&#xE1;ticamente no autorizadas, a veces bajo la forma de no-decisiones o de sumisi&#xF3;n a objetividades t&#xE9;cnicas. Todo nuestro l&#xE9;xico es pura necesidad; nada de esto
    habla a la libre decisi&#xF3;n de la ciudadan&#xED;a; es material infamable en manos de los populistas que buscan motivos para denunciar una conspiraci&#xF3;n de las &#xE9;lites.
</p>

<p style="text-align: justify;">
    &#xA0;
</p>

<p style="text-align: justify;">
    Como revelan sus discursos, cierto intergubernamentalismo y cierto transnacionalismo se han instalado en un c&#xF3;modo determinismo hist&#xF3;rico. Lo que les diferencia es &#xFA;nicamente qu&#xE9; direcci&#xF3;n han
    cre&#xED;do adivinar en esa determinaci&#xF3;n: si en la insuperabilidad del marco de negociaci&#xF3;n entre los estados o la inevitabilidad con la que ese marco se va a ver desbordado. Europa tiene que ser
    politizada. Y politizar un proceso &#x2014;al menos en la concepci&#xF3;n republicana que comparto&#x2014; es hacer que haya menos condiciones inmutables y que sea m&#xE1;s amplio el &#xE1;mbito de lo que se debe decidir en
    com&#xFA;n.
</p>

<p style="text-align: justify;">
    &#xA0;
</p>

<p style="text-align: justify;">
    La historia reciente de Europa es la historia de comienzos libres y no tanto la de un proceso inexorable al que debi&#xE9;ramos someternos. Ning&#xFA;n tratado, ninguna teor&#xED;a de la gobernanza democr&#xE1;tica
    puede anticipar o suplir la creatividad de la historia, ni predeterminar las soluciones adecuadas a los problemas pol&#xED;ticos con los que vayamos a enfrentarnos.
</p></div></div>
]]></description>
      <pubDate>Fri, 28 Dec 2012 08:53:46 +0100</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El gobierno de los mercados]]></title>
      <link>https://www.danielinnerarity.es/2012/11/15/el-gobierno-de-los-mercados/</link>
      <guid>https://www.danielinnerarity.es/2012/11/15/el-gobierno-de-los-mercados/</guid>
      <description><![CDATA[<?xml version="1.0"?>
<div id="cc-matrix-1680245986"><div id="cc-m-6987904586" class="j-module n j-text "><p>
    <span style="color: #888888;">Art&#xED;culo publicado en El Diario Vasco/El Correo, 06/10/2012</span>
</p>

<p>
    <span style="color: #888888;"><br/></span>
</p>

<p style="text-align: justify;">
    <span style="color: #000000;">Se podr&#xED;an sintetizar las posibilidades de gobernanza de los mercados en cinco funciones que la pol&#xED;tica puede liderar: 1. Mejorar la regulaci&#xF3;n; 2. Atender a los
    riesgos sist&#xE9;micos; 3. Fortalecer su capacidad cognitiva; 4. Institucionalizar la protecci&#xF3;n del futuro y 5. Garantizar la coherencia social.</span>
</p>

<p style="text-align: justify;">
    <span style="color: #000000;"><br/></span>
</p>

<p style="text-align: justify;">
    <span style="color: #000000;">1. En primer lugar, se trata de entender que no estamos ante un problema de&#xA0;m&#xE1;s&#xA0;regulaci&#xF3;n sino de&#xA0;mejor&#xA0;regulaci&#xF3;n.&#xA0;El&#xA0;funcionamiento
    del mercado puede ser socavado tanto por mucha o poca regulaci&#xF3;n; en el actual mundo globalizado lo que m&#xE1;s lo debilita es la regulaci&#xF3;n&#xA0;inadecuada.</span>
</p>

<p style="text-align: justify;">
    <span style="color: #000000;">No tiene ning&#xFA;n sentido que volvamos a poner en marcha un nuevo ciclo de regulaci&#xF3;n y desregulaci&#xF3;n; la econom&#xED;a de la sociedad del conocimiento, global y
    financiarizada, requiere un nuevo enfoque. No hay garant&#xED;a de que la regulaci&#xF3;n prevendr&#xE1; las crisis futuras mientras no acertemos a comprender su funcionamiento y mejorar su gobernanza, con
    procedimientos innovadores m&#xE1;s all&#xE1; del esquema que nos hace oscilar entre la desregulaci&#xF3;n y el control.</span>
</p>

<p style="text-align: justify;">
    <span style="color: #000000;"><br/></span>
</p>

<p style="text-align: justify;">
    <span style="color: #000000;">2. La principal fuente de renovaci&#xF3;n de la gobernanza econ&#xF3;mica global proviene de&#xA0;atender a los riesgos sist&#xE9;micos.&#xA0;En un mundo interconectado aumentan
    los efectos sist&#xE9;micos no pretendidos. La crisis financiera ha puesto dram&#xE1;ticamente de manifiesto que la creciente interdependencia global de un gran n&#xFA;mero de actores puede dar como resultado
    efectos sist&#xE9;micos adversos. La evoluci&#xF3;n de la crisis, su potencial de autodestrucci&#xF3;n econ&#xF3;mica y la perplejidad de los expertos ha dado la raz&#xF3;n a quienes la han interpretado como una crisis
    de ignorancia sist&#xE9;mica y no de informaci&#xF3;n asim&#xE9;trica. Los riesgos sist&#xE9;micos apelan al inter&#xE9;s p&#xFA;blico y a la responsabilidad pol&#xED;tica para establecer disposiciones regulatorias capaces de
    prevenirlos. Trat&#xE1;ndose de asuntos de gravedad sist&#xE9;mica el auto-gobierno privado es importante pero insuficiente para cubrir tales riesgos.</span>
</p>

<p style="text-align: justify;">
    <span style="color: #000000;">La atenci&#xF3;n a lo sist&#xE9;mico supone una renovaci&#xF3;n radical de nuestro punto de vista y de nuestros procedimientos de gobierno, miopes para todo lo que no sea inmediato
    y concreto. Son los encadenamientos catastr&#xF3;ficos lo que deber&#xED;a preocuparnos; no tanto las malas intenciones particulares como las interacciones fatales del sistema. Cuando el foco regulatorio
    se pone exclusivamente en actores singulares la gobernanza se vuelve ciega ante las turbulencias sist&#xE9;micas. Por supuesto que tales turbulencias tienen su origen en determinadas acciones, pero
    estas acciones se convierten en avalanchas cuando ponen en marcha una serie de reacciones en cadena en un sistema financiero que no est&#xE1; dise&#xF1;ado para impedirlas.</span>
</p>

<p style="text-align: justify;">
    <span style="color: #000000;"><br/></span>
</p>

<p style="text-align: justify;">
    <span style="color: #000000;">3. Los gobiernos deben&#xA0;mejorar la capacidad cognitiva&#xA0;y evolucionar hacia un modo de decisi&#xF3;n pol&#xED;tica basado en el conocimiento. La buena gobernanza
    depende de que las decisiones est&#xE9;n apoyadas en el saber experto y legitimadas democr&#xE1;ticamente. En una sociedad del conocimiento hay una mayor exigencia de que los modos de decisi&#xF3;n est&#xE9;n
    basados en el conocimiento, es decir, m&#xE1;s en consideraciones cognitivas que en juicios de valores, lo que no significa que la pol&#xED;tica haya de sacrificar su funci&#xF3;n frente a los expertos sino que
    la pol&#xED;tica misma tiene que adoptar un estilo m&#xE1;s cognitivo que normativo.</span>
</p>

<p style="text-align: justify;">
    <span style="color: #000000;">Las transacciones financieras, los modelos y los productos derivados se han convertido en algo muy sofisticado y de consecuencias dif&#xED;ciles de anticipar. Si los
    reguladores no los entienden, mucho menos podr&#xE1;n regularlos. De hecho, las instituciones reguladoras est&#xE1;n continuamente solicitando el consejo de los mejores profesionales del riesgo. La
    autoridad regulatoria s&#xF3;lo ser&#xE1; el resultado de la colaboraci&#xF3;n y no tanto un recurso exclusivo y estable de los gobiernos.</span>
</p>

<p style="text-align: justify;">
    <span style="color: #000000;"><br/></span>
</p>

<p style="text-align: justify;">
    <span style="color: #000000;">4. Los gobiernos deber&#xED;an ser los protectores del largo plazo, quienes se encarguen de&#xA0;institucionalizar la protecci&#xF3;n del futuro&#xA0;mediante la previsi&#xF3;n, la
    responsabilidad, la precauci&#xF3;n o la sostenibilidad.</span>
</p>

<p style="text-align: justify;">
    <span style="color: #000000;">En muchos aspectos la sociedad contempor&#xE1;nea depende de la capacidad de sus actores y sistemas de ir m&#xE1;s all&#xE1; de la perspectiva de corto plazo y comprometerse en
    proyectos de medio y largo plazo. El cortoplacismo de las estrategias financieras que hicieron posible ciertas tecnolog&#xED;as ha puesto en peligro otros valores sociales muy importantes para la
    econom&#xED;a como la estabilidad de la moneda. La experiencia de la crisis anima a modificar nuestra relaci&#xF3;n con el tiempo y los tipos de decisi&#xF3;n. Se tratar&#xED;a de transformar las racionalidades
    miopes de corto plazo en futuros viables, actuar estrat&#xE9;gicamente en vez de responder a las demandas inmediatas o reaccionar a las necesidades del corto plazo.</span>
</p>

<p style="text-align: justify;">
    <span style="color: #000000;"><br/></span>
</p>

<p style="text-align: justify;">
    <span style="color: #000000;">5. Una de las principales funciones de la pol&#xED;tica es&#xA0;promover la coherencia del todo social,&#xA0;sobre todo cuando estamos en medio de una forma de
    capitalismo que ha perdido su sentido de pertenencia a una sociedad, su inserci&#xF3;n en un contexto social y sus obligaciones hacia ella.</span>
</p>

<p style="text-align: justify;">
    <span style="color: #000000;"><br/></span>
</p>

<p style="text-align: justify;">
    <span style="color: #000000;">Los subsistemas sociales necesitan esta autonom&#xED;a ya que no hay una cumbre central o jer&#xE1;rquica capaz de controlarlo todo. Ahora bien, este autogobierno tiene
    algunos l&#xED;mites, fundamentalmente los que derivan de fallos del mercado y de las excesivas externalidades negativas como, por ejemplo, la incongruencia entre estrategias de maximizaci&#xF3;n a corto
    plazo y sostenibilidad a largo plazo.</span>
</p>

<p style="text-align: justify;">
    <span style="color: #000000;">La conclusi&#xF3;n que podemos sacar de todo esto es que el doble desaf&#xED;o de la gobernanza global del capitalismo consiste en salvar la distancia entre las instituciones
    territoriales de regulaci&#xF3;n y las constelaciones globales de la econom&#xED;a, por un lado, y la distancia que todav&#xED;a existe entre los modos burocr&#xE1;ticos tradicionales de organizar la regulaci&#xF3;n y la
    necesidad de configurar modelos y procesos de regulaci&#xF3;n elevadamente sofisticados y expertos, por otro.</span>
</p></div></div>
]]></description>
      <pubDate>Thu, 15 Nov 2012 09:10:55 +0100</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La importancia de ponerse de acuerdo]]></title>
      <link>https://www.danielinnerarity.es/2012/10/19/la-importancia-de-ponerse-de-acuerdo/</link>
      <guid>https://www.danielinnerarity.es/2012/10/19/la-importancia-de-ponerse-de-acuerdo/</guid>
      <description><![CDATA[<?xml version="1.0"?>
<div id="cc-matrix-1621491586"><div id="cc-m-6803983986" class="j-module n j-text "><p>
    <span style="color: #888888;">Art&#xED;culo publicado en</span> <a href="http://elpais.com/elpais/2012/10/05/opinion/1349432879_125789.html" target="_blank">El Pa&#xED;s, 19/10/2012</a>
</p>

<p>
    &#xA0;
</p>

<p>
    En democracia no se pueden producir cambios en la realidad social sin alg&#xFA;n tipo de cesi&#xF3;n mutua.&#xA0;
</p>

<p>
    <span style="color: #000000;">Levi Eshkol, un antiguo primer ministro israel&#xED;, era un pol&#xED;tico incansable a la hora de buscar un acuerdo. Se dec&#xED;a de &#xE9;l que era tan partidario del compromiso que,
    cuando se le preguntaba si quer&#xED;a te o caf&#xE9;, contestaba: &#xAB;mitad y mitad&#xBB;. A veces el deseo de encontrar un compromiso puede ocultarnos el hecho, tan propio de nuestra condici&#xF3;n pol&#xED;tica, de que
    hay que elegir entre bienes que no son del todo compatibles, que el acuerdo no siempre es posible y que muchas veces resulta necesario optar o decidir.</span>
</p></div><div id="cc-m-6803991186" class="j-module n j-text "><p>
    <span style="color: #000000;">Una democracia, m&#xE1;s que un r&#xE9;gimen de acuerdos, es un sistema para convivir en condiciones de profundo y persistente desacuerdo. Ahora bien, en asuntos que definen
    nuestro contrato social o en circunstancias especialmente graves los acuerdos son muy importantes y vale la pena invertir en ellos nuestros mejores esfuerzos. Los desacuerdos son m&#xE1;s
    conservadores que los acuerdos; cuanto m&#xE1;s polarizada est&#xE1; una sociedad menos capaz es de transformarse. Ser fiel a los propios principios es una conducta admirable, pero defenderlos sin
    flexibilidad es condenarse al estancamiento.</span>
</p>

<p>
    <span style="color: #000000;">La pol&#xED;tica democr&#xE1;tica no puede producir cambios en la realidad social sin alg&#xFA;n tipo de cesi&#xF3;n mutua. Si los acuerdos son importantes es porque los costes del no
    acuerdo son muy elevados, fundamentalmente asentar el&#xA0;status quo,&#xA0;lo cual es algo relevante sobre todo en un mundo cuyos serios problemas van a peor cuando se los abandona a la inercia.
    Esto vale para la crisis del euro, para la crisis econ&#xF3;mica, el futuro pacto fiscal en Catalunya o para los principales problemas que el Pa&#xED;s Vasco deber&#xE1; abordar en la pr&#xF3;xima legislatura. Hoy
    nos podemos permitir menos que nunca la paralizaci&#xF3;n porque los costes de retrasar las decisiones oportunas son muy elevados.</span>
</p>

<p>
    <span style="color: #000000;">Generalmente no solemos conseguir todo lo que nos proponemos, en el plano personal o colectivo, aquello que est&#xE1; en el primer lugar de la lista de nuestras
    prioridades. Las circunstancias nos obligan a darnos por satisfechos con mucho menos. Deber&#xED;amos valorar a las personas (o a los partidos, sindicatos e instituciones) no por sus ideales sino por
    sus compromisos, es decir, por lo que estamos dispuestos a aceptar como suficiente, por nuestra segunda mejor opci&#xF3;n. Nuestros ideales dicen algo acerca de lo que queremos ser, pero nuestros
    compromisos revelan qui&#xE9;nes somos.</span>
</p>

<p>
    <span style="color: #000000;">Mantenerse fiel a los propios principios es una actitud muy noble en pol&#xED;tica. En una sociedad democr&#xE1;tica debe haber un espacio para quienes hacen pol&#xED;tica sin
    voluntad de compromiso, salvaguardando los principios o expresando valores que deben ser tenidos en cuenta. En ese &#xE1;mbito se mueven diversos movimientos sociales, protestas u organizaciones
    c&#xED;vicas. Ahora bien, confiarles responsabilidades de gobierno ser&#xED;a un error tan grave como eliminar ese espacio de vigilancia y expresi&#xF3;n que les es propio. Algunos malentendidos en torno al 15M
    proceden precisamente de esta confusi&#xF3;n entre dos planos igualmente leg&#xED;timos, con su grandeza y sus limitaciones propias: el de quienes pretenden transformar la realidad aspirando a gobernar y
    el de los que prefieren salvaguardar determinados valores del trasiego y la componenda pol&#xED;tica.</span>
</p>

<p>
    <span style="color: #000000;">Por supuesto que esta tenacidad es m&#xE1;s importante si tu voto no es decisivo y por eso la encontramos con m&#xE1;s frecuencia en los partidos peque&#xF1;os, sin vocaci&#xF3;n de
    gobierno. Esta radicalidad no significa que sean moralmente mejores sino, muchas veces, que son pol&#xED;ticamente irrelevantes y por eso pueden permitirse una mayor dosis de principios que los
    partidos que suelen estar en el gobierno.</span>
</p>

<p>
    <span style="color: #000000;">Las mayores dificultades para los acuerdos pol&#xED;ticos no proceden tanto del modo como nos relacionamos con los principios sino de una raz&#xF3;n estructural de nuestra
    cultura pol&#xED;tica: el dominio de la campa&#xF1;a sobre el gobierno. Hay una oposici&#xF3;n estructural entre hacer campa&#xF1;a y gobernar; actitudes que sirven para lo uno dificultan lo otro. Esta contradici&#xF3;n
    se agudiza cuando se hace campa&#xF1;a con un estilo que dificulta los futuros (e inevitables) acuerdos, como hacer promesas incondicionales o desacreditar a los rivales. La ret&#xF3;rica de las campa&#xF1;as
    forma parte de nuestras pr&#xE1;cticas democr&#xE1;ticas, pero gobernar es algo diferente, que obliga a pactar y hacer concesiones; quien gobierna necesita oponentes con los que colaborar y no tanto
    enemigos a quienes desacreditar en todo momento.</span>
</p>

<p>
    <span style="color: #000000;">Quien gobierna est&#xE1; obligado a tener en cuenta la campa&#xF1;a anterior (aquello a lo que se comprometi&#xF3;) y la siguiente (en la que, l&#xF3;gicamente, desea ser reelegido).
    Pero el sistema se ha desequilibrado y gobernamos con el mismo esp&#xED;ritu de la campa&#xF1;a, con sus actitudes y vicios. La campa&#xF1;a permanente ha borrado casi por completo la diferencia entre estar de
    campa&#xF1;a y estar gobernando. Dicho de otra manera: los pol&#xED;ticos hacen demasiada campa&#xF1;a y gobiernan demasiado poco.</span>
</p>

<p>
    <span style="color: #000000;">La democracia necesita instituciones que moderen el peso que las campa&#xF1;as ejercen sobre el gobierno, el cinismo y la mutua desconfianza que generan. En todo caso,
    para que haya una buena cultura pol&#xED;tica es preciso economizar el desacuerdo, no exagerarlo, defender las propias posiciones de un modo que no necesariamente implique rechazar las posiciones
    diferentes. Suponer las peores intenciones en quienes se nos oponen puede ser a veces psicol&#xF3;gicamente gratificante pero erosiona las bases del respeto mutuo que es necesario para construir
    compromisos en el futuro.</span>
</p>

<p>
    <span style="color: #000000;">Que haya una cultura democr&#xE1;tica proclive al acuerdo no depende &#xFA;nicamente del sistema pol&#xED;tico. Las instituciones educativas juegan un papel fundamental en el
    asentamiento de los h&#xE1;bitos que permiten el buen funcionamiento del juego democr&#xE1;tico. La sociedad contempor&#xE1;nea favorece un tipo de fragmentaci&#xF3;n social que es la antesala de la polarizaci&#xF3;n
    pol&#xED;tica: vivimos en comunidades muy homogeneizadas y tendemos a fortalecer nuestros prejuicios en la escuela, a trav&#xE9;s de los medios y las amistades, sustray&#xE9;ndonos del beneficio del contraste y
    la diversidad. La educaci&#xF3;n es muy importante, entre otras cosas, porque en ella se puede ofrecer una imagen caricaturizada o justa de los adversarios y de los &#xAB;otros&#xBB; en general, y mostrar el
    valor de los acuerdos en la historia de las sociedades.</span>
</p>

<p>
    <span style="color: #000000;">Tal vez sean los medios de comunicaci&#xF3;n la instituci&#xF3;n que m&#xE1;s ha contribuido a que vivamos en campa&#xF1;a permanente: tienden a informar acerca del gobierno como si
    estuviera de campa&#xF1;a y a informar acerca de las campa&#xF1;as como si tuvieran poco que ver con el gobierno. Los pol&#xED;ticos y los comentaristas preferidos para los debates en los medios suelen ser los
    m&#xE1;s extremos o combativos, los que mejor representan el conflicto de las posiciones; quienes son m&#xE1;s proclives al compromiso no salen bien en la televisi&#xF3;n. Es uno m&#xE1;s de los efectos que tiene la
    dura competici&#xF3;n por las audiencias. Resulta m&#xE1;s atractivo presentar a los pol&#xED;ticos en una batalla encarnizada por la supervivencia que las complejidades de una sutil negociaci&#xF3;n.</span>
</p>

<p>
    <span style="color: #000000;">La mejor contribuci&#xF3;n de los medios es que la dieta informativa sea m&#xE1;s rica en cuanto al contenido pol&#xED;tico de lo que est&#xE1; en juego y limite los aspectos s&#xF3;rdidos,
    personales o extremos. Que no hagamos el juego a quienes ponen todo su empe&#xF1;o &#xFA;nicamente en llamar la atenci&#xF3;n. El objetivo es que los medios presenten una imagen m&#xE1;s equilibrada de la pol&#xED;tica,
    con menos campa&#xF1;a y m&#xE1;s gobierno.</span>
</p>

<p>
    <span style="color: #000000;">Como siempre, la democracia es un equilibrio entre acuerdo y desacuerdo, entre desconfianza y respeto, entre cooperaci&#xF3;n y competencia, entre principios y
    circunstancias. La pol&#xED;tica es el arte de distinguir correctamente en cada caso entre aquello en lo que debemos ponernos de acuerdo y aquello en lo que podemos e incluso debemos mantener el
    desacuerdo.</span>
</p>

<p>
    <span style="color: #808080;"><em><strong>Daniel Innerarity</strong>.&#xA0;Catedr&#xE1;tico de Filosof&#xED;a Pol&#xED;tica y Social, Investigador &#x201C;Ikerbasque&#x201D; en la Universidad del Pa&#xED;s Vasco y profesor
    visitante en el Robert Schuman Centre for Advanced Studies del Instituto Europeo de Florencia.</em></span>
</p></div></div>
]]></description>
      <pubDate>Fri, 19 Oct 2012 14:19:17 +0200</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La exposición universal]]></title>
      <link>https://www.danielinnerarity.es/2012/08/29/la-exposici%C3%B3n-universal/</link>
      <guid>https://www.danielinnerarity.es/2012/08/29/la-exposici%C3%B3n-universal/</guid>
      <description><![CDATA[<?xml version="1.0"?>
<div id="cc-matrix-1525458086"><div id="cc-m-6804049186" class="j-module n j-text "><p>
    <span style="color: #888888;">Art&#xED;culo publicado en <a href="http://elpais.com/elpais/2012/07/16/opinion/1342452932_335247.html" target="_blank">El Pa&#xED;s 29/08/2012</a></span>
</p>

<p>
    &#xA0;
</p>

<p>
    <span style="color: #000000;">Examinemos el vocabulario de nuestras principales preocupaciones&#xA0;: contagio, encadenamientos, contaminaci&#xF3;n, turbulencias, toxicidad, inestabilidad, fragilidad
    compartida, afectaci&#xF3;n universal, volatilidad&#x2026; Lo que nos inquieta es una situaci&#xF3;n de superexposici&#xF3;n en la que parecen ineficaces los instrumentos que hasta ahora nos proteg&#xED;an, el aspecto m&#xE1;s
    negativo de esa interdependencia general&#xA0;que caracteriza al mundo globalizado.</span>
</p></div><div id="cc-m-6505265586" class="j-module n j-text "><div class="entry-content">
    <p>
        &#xA0;
    </p>
    <span style="color: #000000;">&#xBF;Cu&#xE1;l es la causa de este sentimiento&#xA0;de estar tan expuestos&#xA0;y su correspondiente malestar? Esa inquietud se la debemos a la realidad de nuestra mutua
    dependencia, algo que por cierto tambi&#xE9;n nos ha procurado muchos beneficios. Hablar de interdependencia es una manera de referirse al hecho de que estamos expuestos de una manera que no tiene
    precedentes, sin un adecuado seno protector. Interdependencia equivale a dependencia mutua, intemperie compartida. Vivimos en un mundo en el que, por decirlo con lenguaje leibniziano, &#x201C;todo
    conspira&#x201D;. No hay nada completamente aislado, ni existen ya &#x201C;asuntos extranjeros&#x201D;; todo se ha convertido en dom&#xE9;stico; los problemas de otros son ahora nuestros problemas, que ya no podemos
    divisar con indiferencia o esperando que se traduzcan necesariamente en provecho propio. Este es el contexto de nuestra peculiar vulnerabilidad. Las cosas que nos proteg&#xED;an (la distancia, la
    intervenci&#xF3;n del estado, la previsi&#xF3;n del futuro, los procedimientos cl&#xE1;sicos de defensa) se han debilitado por distintas razones y ahora apenas nos suministran una protecci&#xF3;n suficiente.</span>
    <p>
        <span style="color: #000000;">Cuando las fronteras se desdibujan de manera que no es f&#xE1;cil determinar d&#xF3;nde est&#xE1; lo propio y lo extra&#xF1;o, cuando los fen&#xF3;menos circulan y se expanden a gran
        velocidad, cuando no hay acci&#xF3;n sin r&#xE9;plica, es l&#xF3;gico que el problema de las amenazas y las protecciones se plantee con la mayor imperiosidad, aunque a veces sea de modo delirante. En
        ausencia de proteciones globales y a la vista de la d&#xE9;bil seguridad que proporcionan los estados, los individuos buscan microesferas inmunol&#xF3;gicas como muros, coches, estigmatizaciones del
        otro, proteccionismos, segregaci&#xF3;n&#x2026; De aqu&#xED; surge toda esa pol&#xED;tica paranoica que busca fronteras, que se empe&#xF1;a en recuperar la vieja distinci&#xF3;n entre el afuera y el adentro, las
        insularidades autistas&#xA0; que pretenden la inmunidad total.</span>
    </p>

    <p>
        <span style="color: #000000;">El problema es que ciertos mecanismos de defensa son peligrosos, que resultan potencialmente autodestructivos cuando quieren proteger. Las burbujas autistas
        corren el riesgo de transformarse en protecciones redundantes que provocan desastres similares a aquellos que pretenden conjurar. Pensemos en la asociaci&#xF3;n peligrosa de medicamentos, guerras
        preventivas que se pierden, muros que m&#xE1;s que protegernos contra el mal nos aislan del bien y exacerban el odio al otro. Tal vez lo que mejor ilustre este v&#xED;nculo parad&#xF3;jico entre
        superexposici&#xF3;n y sobre-inmunizaci&#xF3;n, la l&#xF3;gica de las protecciones nocivas, sea la descripci&#xF3;n del hombre occidental como un ser sometido a la tensi&#xF3;n del automobilista, a esa condici&#xF3;n
        doble, ambivalente, entre sensaci&#xF3;n inmunitaria y exposici&#xF3;n m&#xE1;xima. En ning&#xFA;n sitio se est&#xE1; tan protegido y expuesto al mismo tiempo como en un coche.</span>
    </p>

    <p>
        <span style="color: #000000;">Esta situaci&#xF3;n de superexposici&#xF3;n en buena parte in&#xE9;dita y por eso suscita numerosos interrogantes para los que no tenemos las oportunas respuestas. &#xBF;De qu&#xE9;
        naturaleza pueden ser las protecciones en un mundo as&#xED;? &#xBF;C&#xF3;mo protegerse sin auto-destruirse?</span>
    </p>

    <p>
        <span style="color: #000000;">Debemos superar, de entrada, la tentaci&#xF3;n de producir esferas de seguridad herm&#xE9;ticas; la estanqueidad absoluta es imposible y la ilusi&#xF3;n de esa imposibilidad
        exige una energ&#xED;a considerable. Aprendamos del organismo humano, que dispone de unos procedimientos de protecci&#xF3;n muy sofisticados, pero menos r&#xED;gidos de lo que solemos suponer o de lo que en
        principio desear&#xED;amos. Y es que debemos nuestra singular supervivencia a la flexibilidad de nuestras defensas.</span>
    </p>

    <p>
        <span style="color: #000000;">Si la ecolog&#xED;a nos ha suministrado el modelo de pensamiento sist&#xE9;mico, podr&#xED;amos pensar en una ecopol&#xED;tica global que tuviera en cuenta alguna de sus
        propiedades. Para empezar, conviene caer en la cuenta de que el organismo humano&#xA0; tiene diez veces m&#xE1;s micro-organismos simbi&#xF3;ticos que sus propias c&#xE9;lulas. Cabr&#xED;a incluso decir que el
        organismo es m&#xE1;s ex&#xF3;geno que end&#xF3;geno. Hay una verdadera simbiosis en el caso de las bacterias del intestino que son indispensables para la digesti&#xF3;n; ciertos micro-organismos que toleramos
        desempe&#xF1;an igualmente una funci&#xF3;n inmunitaria. No tiene ning&#xFA;n sentido, por tanto, considerar las bacterias como exterioridades peligrosas y la inmunidad del organismo como una lucha a muerte
        contra lo distinto de s&#xED;. Por el contrario, pensar la inmunidad a partir de los fen&#xF3;menos de tolerancia, interacciones e internacionalizaciones habituales significa afirmar que el organismo
        no est&#xE1; separado de su entorno y protegido absolutamente frente a sus influencias. Lo que podr&#xED;amos llamar barreras &#x2014;como la piel o las mucosas&#x2014; son m&#xE1;s lugares de intercambio que de
        aislamiento. El organismo no solo es capaz de interiorizar seres exteriores, sino que esta interiorizaci&#xF3;n es necesaria para su preservaci&#xF3;n, para su funcionamiento normal, su
        inmunidad.</span>
    </p>

    <p>
        <span style="color: #000000;">Por supuesto que no hay vida posible sin protecci&#xF3;n. Si las burbujas autistas son peligrosas, la pura exposici&#xF3;n a todo lo que viene es impensable. Pero las
        protecciones son eficaces cuando permiten cierto tipo de relaci&#xF3;n y son integradas en procesos de construcci&#xF3;n de lo com&#xFA;n.</span>
    </p>

    <p>
        <span style="color: #000000;">No es extra&#xF1;o que una globalidad vulnerable, contagiosa, dispare inevitablemente estrategias de prevenci&#xF3;n y protecci&#xF3;n, que no siempre son eficaces ni
        razonables, que se traducen con frecuencia en movimientos hist&#xE9;ricos, miedos infundados y reacciones desproporcionadas. Muchas de nuestras actuales estrategias de defensa &#x2014;cuyo icono por
        antonomasia podr&#xED;a ser la construcci&#xF3;n de barreras&#x2014; o son literalmente ineficaces o despiertan unos sentimientos de miedo y xenofobia que terminan por hacernos m&#xE1;s da&#xF1;o como sociedades que
        aquello de lo que quisi&#xE9;ramos protegernos. En la &#xE9;poca del calentamiento clim&#xE1;tico, las bombas inteligentes, los ataques digitales y las epidemias globales nuestras&#xA0; sociedades deben ser
        protegidas con estrategias m&#xE1;s complejas y sutiles. No podemos seguir con procedimientos que parecen ignorar el entorno de interdependencia y la com&#xFA;n exposici&#xF3;n respecto de estos riesgos
        globales.</span>
    </p>

    <p>
        <span style="color: #000000;">&#xBF;Qu&#xE9; lecciones pol&#xED;ticas se pueden extraer de todo esto que alguno juzgar&#xE1; demasiado abstracto? Pues algo tan concreto como que hay que aprender toda una nueva
        gram&#xE1;tica del poder para la que sirve de poco la obstinada defensa de lo propio o la despreocupaci&#xF3;n por lo ajeno. Todo lo que pod&#xED;a valer para el antiguo juego del poder, ahora ya no es m&#xE1;s
        que pura gesticulaci&#xF3;n. El instrumento fundamental para sobrevivir en la superexposici&#xF3;n es la cooperaci&#xF3;n, la atenci&#xF3;n a lo com&#xFA;n. La intemperie, en el mundo actual, es la soledad, por muy
        soberana que se imagine.</span>
    </p>
</div></div></div>
]]></description>
      <pubDate>Wed, 29 Aug 2012 13:06:43 +0200</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El euro y sus alrededores]]></title>
      <link>https://www.danielinnerarity.es/2012/08/29/el-euro-y-sus-alrededores/</link>
      <guid>https://www.danielinnerarity.es/2012/08/29/el-euro-y-sus-alrededores/</guid>
      <description><![CDATA[<?xml version="1.0"?>
<div id="cc-matrix-1525455686"><div id="cc-m-6804041186" class="j-module n j-text "><p>
    <span style="color: #808080;">Art&#xED;culo publicado en El Diario Vasco/El Correo 05/08/2012</span>
</p>

<p>
    &#xA0;
</p>

<p>
    El nivel de deuda p&#xFA;blica no explica suficientemente los actuales problemas de la Eurozona
</p>

<p>
    La actual crisis del euro est&#xE1; llena de errores de percepci&#xF3;n, agravios y estereotipos nacionales que se extienden e impiden entender lo que est&#xE1; realmente pasando en la Eurozona. Destacan, entre
    otros t&#xF3;picos el de un centro trabajador y una periferia vaga, que est&#xE1; vinculado a su vez con el de que se trata de una crisis debida a la deuda p&#xFA;blica. &#xDA;nicamente el examen de ambos lugares
    comunes puede aportar un buen diagn&#xF3;stico y una soluci&#xF3;n apropiada.
</p></div><div id="cc-m-6505258086" class="j-module n j-text "><p>
    <span style="color: #000000;">Comparados con otros pa&#xED;ses industriales como Estados Unidos, Gran Breta&#xF1;a o Jap&#xF3;n, el nivel de endeudamiento de los Estados de la Zona Euro est&#xE1; en un nivel
    bastante bajo. Si la deuda p&#xFA;blica ha aumentado en la mayor parte de los pa&#xED;ses afectados por la crisis global ha sido a causa del retroceso de la actividad econ&#xF3;mica, a los programas de rescate
    financiero, de estimulaci&#xF3;n o protecci&#xF3;n. Con la excepci&#xF3;n de Grecia, la actual deuda p&#xFA;blica no es un problema que procediera de una vieja pol&#xED;tica de derroche por parte de los Estados. En los
    a&#xF1;os anteriores a la crisis, Espa&#xF1;a y Grecia hab&#xED;an cumplido los criterios del Pacto de Estabilidad y consiguieron varios a&#xF1;os un super&#xE1;vit presupuestario que Alemania s&#xF3;lo ha tenido un a&#xF1;o desde
    1970.</span>
</p>

<p>
    <span style="color: #000000;">El nivel de deuda p&#xFA;blica no explica suficientemente los actuales problemas de la Eurozona. Se explica m&#xE1;s bien por el giro dram&#xE1;tico en el flujo de capitales que se
    ha producido en su interior desde el estallido de la crisis, combinado con la falta de competitividad de los pa&#xED;ses de la periferia. El capital circul&#xF3; hacia Espa&#xF1;a, Irlanda o Italia con la
    expectativa de una convergencia econ&#xF3;mica que deb&#xED;a garantizar la estabilidad de la Eurozona. La crisis financiera sacudi&#xF3; profundamente esta confianza de los inversores. El giro repentino del
    flujo de capitales produjo un ajuste severo en los pa&#xED;ses deficitarios a la vez que otros se beneficiaron del hecho de haberse convertido en puertos seguros. Mientras que en los or&#xED;genes de la
    uni&#xF3;n monetaria el capital se dirig&#xED;a hacia la periferia, el proceso inverso amenaza ahora con una din&#xE1;mica explosiva. Muchos interpretan esta huida de capital como una respuesta de los
    inversores a la falta de competitividad de estas regiones (los llamados PIIGS), lo que es un error similar al que antes de la crisis cometieron quienes hab&#xED;an interpretado el flujo hacia la
    periferia como una se&#xF1;al de la capacidad de crecimiento de dichas regiones.</span>
</p>

<p>
    <span style="color: #000000;">El actual destinatario de la ira en pa&#xED;ses como Alemania es el sistema de balances interbancarios de la Eurozona (conocido como el Target 2). En la opini&#xF3;n p&#xFA;blica
    alemana se tiene la impresi&#xF3;n (alimentada celosamente por el populismo de economistas como HansWerner Sinn) de que con este sistema de pagos se est&#xE1; financiando el consumo irresponsable de la
    periferia, como si el contribuyente alem&#xE1;n estuviera pagando el sistema de vida de los pa&#xED;ses del sur. Ahora bien, el incremento del saldo alem&#xE1;n en este sistema se debe a que Alemania aparece
    como un refugio en la Eurozona, es decir, un indicador de la huida de capital y no tanto de un estilo de vida. Adem&#xE1;s, esta huida de capitales no representa una fortaleza de Alemania. Su actual
    competitividad es tan exagerada como lo era la de los pa&#xED;ses de la periferia antes de la crisis; refleja la relativa debilidad de otros pa&#xED;ses de la Eurozona, lo que a su vez favorece la
    capacidad exportadora de Alemania. Es una posici&#xF3;n m&#xE1;s vulnerable de lo que parece y que podr&#xED;a modificarse con rapidez. Los saldos del Target 2 no son un problema que justificara la salida de
    Alemania del euro sino un s&#xED;ntoma de la creciente p&#xE9;rdida de confianza en la continuidad de la uni&#xF3;n monetaria.</span>
</p>

<p>
    <span style="color: #000000;">Tampoco la salida del euro es una soluci&#xF3;n para los pa&#xED;ses con especiales dificultades. Hay quien la defiende comparando la devaluaci&#xF3;n de la moneda que esta salida
    permitir&#xED;a con la devaluaci&#xF3;n del peso frente al d&#xF3;lar que tuvo lugar en Argentina a comienzos de los 2000. Esta argumentaci&#xF3;n desconoce que la salida de un espacio monetario unificado es algo
    completamente diferente de la devaluaci&#xF3;n de una moneda frente a otra. Los pocos ejemplos que tenemos de lo primero &#x2013;la ca&#xED;da del imperio austro-h&#xFA;ngaro o la descomposici&#xF3;n de Yugoslavia&#x2013; fueron
    acompa&#xF1;ados por procesos ca&#xF3;ticos de desintegraci&#xF3;n pol&#xED;tica. La salida del euro se defiende porque con ello se recupera el instrumento de la devaluaci&#xF3;n, que favorece las exportaciones y mejora
    la competitividad econ&#xF3;mica. Ahora bien, cuando el pa&#xED;s en cuesti&#xF3;n tiene d&#xE9;ficits estructurales las reformas dolorosas no se evitan sino que se aplazan.</span>
</p>

<p>
    <span style="color: #000000;">Para los dem&#xE1;s socios de la uni&#xF3;n monetaria la salida de uno de ellos pondr&#xED;a en marcha una din&#xE1;mica muy peligrosa en los flujos de capital dentro de la zona
    restante. La salida del euro de cualquier pa&#xED;s supondr&#xED;a un costo enorme especialmente para Alemania porque los pa&#xED;ses restantes deber&#xED;an hacer frente a las correspondientes obligaciones
    (Alemania con un 27% de suscripci&#xF3;n de capital en el BCE). Tras la salida de un pa&#xED;s de la Eurozona, los inversores exigir&#xED;an mayores primas de riesgo y mayores intereses a otros pa&#xED;ses de la
    periferia, incrementando as&#xED; los costes para la financiaci&#xF3;n de la deuda. Se abrir&#xED;a la puerta a movimientos especulativos de capital y empeorar&#xED;a la confianza en la competitividad de los pa&#xED;ses
    afectados. Se da as&#xED; la paradoja de que quien pone en duda la continuidad del euro potencia los riesgos que lamenta.</span>
</p>

<p>
    <span style="color: #000000;">La salida de un pa&#xED;s de la zona euro ser&#xED;a un precedente que da&#xF1;ar&#xED;a mucho y por mucho tiempo la confianza en el espacio monetario. Un espacio monetario com&#xFA;n no es
    una organizaci&#xF3;n cualquiera. La expectativa de duraci&#xF3;n es una condici&#xF3;n necesaria para que un espacio monetario unificado produzca los beneficios para los que fue constituido.</span>
</p>

<p>
    <span style="color: #000000;">La crisis ha puesto al descubierto las carencias e imperfecciones de la uni&#xF3;n monetaria europea, de las que se han aprovechado los gestores de fondos y los bancos de
    inversiones. El libre juego de las fuerzas del mercado s&#xF3;lo produce los efectos deseados cuando se dan las condiciones marco adecuadas; sin estabilidad y regulaci&#xF3;n de los mercados financieros
    las fuerzas del mercado pueden dar lugar a procesos catastr&#xF3;ficos. Para ello necesitamos instrumentos que permitan superar esa heterogeneidad que ha impedido la convergencia, y que ha favorecido
    en cambio unos movimientos de capital que han producido las burbujas especulativas.</span>
</p>

<p>
    <span style="color: #000000;">El fracaso del Pacto de Estabilidad no es la causa de lo que nos pasa porque sus criterios no son suficientes para asegurar el necesario nivel de convergencia. El
    problema ha sido la incapacidad de los Estados miembros para dotar al Banco Central Europeo de una instancia fiscal y completar la uni&#xF3;n monetaria con la correspondiente uni&#xF3;n pol&#xED;tica que pueda
    equilibrar pol&#xED;ticamente los mercados financieros. Al BCE le falta ejercer la funci&#xF3;n de &#x2018;prestamista de &#xFA;ltima instancia&#x2019; para evitar los p&#xE1;nicos burs&#xE1;tiles y las quiebras de los estados, ya que
    fue construido sobre el modelo del Deutsche Bundesbank y s&#xF3;lo tiene la tarea de vigilar la estabilidad de los precios.</span>
</p>

<p>
    <span style="color: #000000;">La Europa actual es el resultado de una larga cadena de crisis. Ya hubo una crisis del acuerdo para los tipos de cambio a finales de los 70 y otra del sistema
    monetario a principio de los 90. Nuestra mejor tradici&#xF3;n nos aconseja reaccionar fortaleciendo Europa en vez de buscar protecci&#xF3;n en las soluciones nacionales. Aunque sea explicable la tendencia
    a refugiarse en el Estado nacional cuando hay una crisis, cada vez est&#xE1; m&#xE1;s claro que un espacio de acci&#xF3;n pol&#xED;tica para gobernar los mercados financieros globalizados solo puede recuperarse a
    nivel europeo.</span>
</p></div></div>
]]></description>
      <pubDate>Wed, 29 Aug 2012 13:04:53 +0200</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La construcción social de la estupidez]]></title>
      <link>https://www.danielinnerarity.es/2012/07/05/la-construcci%C3%B3n-social-de-la-estupidez/</link>
      <guid>https://www.danielinnerarity.es/2012/07/05/la-construcci%C3%B3n-social-de-la-estupidez/</guid>
      <description><![CDATA[<?xml version="1.0"?>
<div id="cc-matrix-1443674286"><div id="cc-m-6804014586" class="j-module n j-text "><p>
    <span style="color: #808080;">Art&#xED;culo publicado en <a href="http://elpais.com/elpais/2012/05/28/opinion/1338224357_608976.html" target="_blank">El Pa&#xED;s, 3/07/2012</a></span>
</p>

<p>
    &#xA0;
</p>

<p>
    <span style="color: #000000;">No podr&#xED;amos explicar la naturaleza de lo que llamamos la sociedad del conocimiento si no fu&#xE9;ramos capaces de entender por qu&#xE9; se producen tambi&#xE9;n en ella fracasos
    colectivos de mayor envergadura incluso que los cometidos por sociedades en las que el saber no ocupaba un lugar tan central. &#xBF;Por qu&#xE9; colapsan las sociedades? &#xBF;Qu&#xE9; razones explican el hecho de
    que, estando en una sociedad que puede ser m&#xE1;s inteligente que sus miembros, tambi&#xE9;n podamos ser m&#xE1;s est&#xFA;pidos de lo que lo somos individualmente considerados? En medio de una crisis econ&#xF3;mica
    sin precedentes y que es el resultado, no tanto de errores individuales (que tambi&#xE9;n), como de torpezas colectivas, responder a esta cuesti&#xF3;n es m&#xE1;s necesario y algo previo a todo aquello que se
    recomienda en los discursos para &#x201C;salir de la crisis&#x201D;.</span>
</p></div><div id="cc-m-6249317286" class="j-module n j-text "><p>
    <span style="color: #000000;">Alguna explicaci&#xF3;n ha de tener nuestra peculiar exposici&#xF3;n a los errores colectivos y las malas decisiones que no cometemos por carecer de los instrumentos adecuados
    sino que est&#xE1;n incluso inducidos por su sofisticaci&#xF3;n. Pensemos, por ejemplo en la oscilaci&#xF3;n entre euforia y decepci&#xF3;n econ&#xF3;mica, que no tendr&#xED;a las actuales dimensiones cr&#xED;ticas si no fuera por
    la potencia financiera de nuestros sistemas econ&#xF3;micos; la extensi&#xF3;n de los rumores se incrementa con nuestra densidad comunicativa y da lugar a fen&#xF3;menos como el <em>&#x201C;trolling&#x201D;</em> y el
    <em>&#x201C;flaming&#x201D;</em> en internet; lo que Hardin llamaba <em>&#x201C;the tragedy of the commons&#x201D;</em> sintetiza muy bien esa mezcla fatal de interdependencia, contagio e incapacidad organizativa para
    agregar las decisiones de manera que tengan efectos catastr&#xF3;ficos.</span>
</p>

<p>
    <span style="color: #000000;">Una explicaci&#xF3;n de los &#x201C;wiki-errores&#x201D; es el hecho de que, en toda sociedad, pero m&#xE1;s en una sociedad compleja, estamos manejando informaci&#xF3;n de otros y obligados a
    confiar en otros. Nuestro mundo es de segunda mano, mediado, y no podr&#xED;a ser de otra manera: sabr&#xED;amos muy poco si solo supi&#xE9;ramos lo que sabemos personalmente. Nos servimos de una gran cantidad
    de pr&#xF3;tesis epistemol&#xF3;gicas. Nuestro suplemento cognoscitivo est&#xE1; edificado sobre la confianza y la delegaci&#xF3;n. No tenemos m&#xE1;s remedio que confiar en otros y confiar en la informaci&#xF3;n que otros
    nos proporcionan. Esta circunstancia es la causa de las grandes conquistas de la humanidad, pero tambi&#xE9;n de los peores errores. La confianza puede demostrarse excesiva o insuficiente, los rumores
    se propagan sin objetividades que los puedan frenar, el p&#xE1;nico resulta m&#xE1;s contagioso en un mundo de apreciaciones dif&#xED;cilmente refutables&#x2026; La facilidad con la que se quiebra esta confianza (algo
    que se observa en el p&#xE1;nico econ&#xF3;mico, la falta de cr&#xE9;dito o la desafecci&#xF3;n pol&#xED;tica, por ejemplo) pone de manifiesto hasta qu&#xE9; punto son fr&#xE1;giles nuestras sociedades.</span>
</p>

<p>
    <span style="color: #000000;">Hay buenos motivos para pensar en mucha ocasiones que cuando una opini&#xF3;n es compartida por muchos probablemente debamos tenerla por verdadera. Pero tambi&#xE9;n resulta
    fascinante la experiencia contraria: los grandes errores colectivos, la reverberaci&#xF3;n de los errores, desde su forma m&#xE1;s inofensiva como lugares comunes hasta la infamia del linchamiento. Muchas
    personas viven en nichos de informaci&#xF3;n y a veces se crean din&#xE1;micas que hacen eco, que extienden los errores, los encadenan e incluso fortalecen, dando lugar a enormes fracasos colectivos. Y no
    pensemos &#xFA;nicamente que se trata de errores extendidos por los que menos saben del asunto en cuesti&#xF3;n. Existen tambi&#xE9;n errores que son t&#xED;picos de la agregaci&#xF3;n de los saberes y las decisiones de
    los expertos, fallos de la gente especializada, que suelen ser m&#xE1;s irritantes en la medida en que ten&#xED;amos derecho a suponer de ellos una especial clarividencia como, por ejemplo, los
    reguladores, organismos supervisores o agencias de rating.</span>
</p>

<p>
    <span style="color: #000000;">Otra fuente de torpeza colectiva proviene de lo que podr&#xED;amos denominar &#x201C;invisibilidad de lo com&#xFA;n&#x201D;. Para que las interacciones pueden dar lugar a c&#xED;rculos virtuosos
    deber&#xED;a ser posible que los actores dispusieran de un retorno de impacto de su acci&#xF3;n personal sobre el conjunto. Muchos errores colectivos se deben previamente a la dificultad de situar las
    consecuencias de la acci&#xF3;n en su globalidad. En una sociedad compleja lo decisivo es la interconexi&#xF3;n, los riesgos sist&#xE9;micos, y no tanto los comportamientos individuales. Por eso no deber&#xED;amos
    esperar demasiado de las virtudes de sus componentes ni indignarnos en exceso con sus miserias. Nuestra perplejidad se debe a no haber entendido que es esa interacci&#xF3;n la que hemos de comprender
    y gestionar.</span>
</p>

<p>
    <span style="color: #000000;">Buena parte de las malas decisiones que est&#xE1;n en el origen de los fracasos colectivos se deben a una mala agregaci&#xF3;n de decisiones, que no eran m&#xE1;s que la mera
    adici&#xF3;n de preferencias individuales a corto plazo. Pensemos, por ejemplo, en el car&#xE1;cter autodestructivo del impulso proteccionista (que fue el verdadero causante de la crisis econ&#xF3;mica del
    1929) o en el problema de las burbujas financieras de 2008 (la dificultad de detener un proceso en el que todos son beneficiarios inmediatos y el desastre se sit&#xFA;a en el largo plazo). Los
    mercados, por ejemplo, son sistemas de agregaci&#xF3;n de conocimiento y preferencias y a estas alturas todos sabemos lo provechoso que suele ser este procedimiento para la coordinaci&#xF3;n de nuestras
    acciones, pero tambi&#xE9;n conocemos sus limitaciones, sus derivaciones catastr&#xF3;ficas y, sobre todo ahora, el fiasco que suele producirse cuando lo pensamos tan inteligente como para que sea
    superflua cualquier intervenci&#xF3;n reguladora. Cuando domina la euforia financiera la hip&#xF3;tesis de una crisis parece lejana y por tanto incapaz de provocar las reacciones que aconsejar&#xED;a la
    prudencia.</span>
</p>

<p>
    <span style="color: #000000;">El instantane&#xED;smo impide tomar decisiones coherentes. Cuando la perspectiva es temporalmente estrecha corremos el riesgo de someternos a la tiran&#xED;a de las peque&#xF1;as
    decisiones, es decir, ir sumando decisiones que, al final, conducen a una situaci&#xF3;n que inicialmente no hab&#xED;amos querido, algo que sabe cualquiera que haya examinado c&#xF3;mo se produce, por ejemplo,
    un atasco de tr&#xE1;fico. Cada consumidor, mediante su consumo privado, puede estar colaborando a destruir el medio ambiente, y cada votante puede contribuir a destruir el espacio p&#xFA;blico, lo que no
    quieren y que, adem&#xE1;s, har&#xED;a imposible la satisfacci&#xF3;n de sus necesidades. Si hubieran podido anticipar ese resultado y anular o, al menos, moderar, su inter&#xE9;s privado inmediato habr&#xED;an actuado
    de otra manera.</span>
</p>

<p>
    <span style="color: #000000;">No hay inteligencia colectiva si las sociedades no aciertan a gobernar razonablemente su futuro. El futuro es una construcci&#xF3;n que tiene que ser anticipada con
    cierta coherencia. Cuando las decisiones son adoptadas con una visi&#xF3;n de corto plazo, sin tener en cuenta las externalidades negativas y las implicaciones en el largo plazo, cuando los ciclos de
    decisi&#xF3;n son demasiados cortos, la racionalidad de los agentes es necesariamente miope. Cuando el horizonte temporal se estrecha y s&#xF3;lo es tenido en cuenta el inter&#xE9;s m&#xE1;s inmediato es muy dif&#xED;cil
    evitar que las cosas evoluciones catastr&#xF3;ficamente.</span>
</p>

<p>
    <span style="color: #000000;">Hay muchas inercias en la sociedad actual en virtud de las cuales no solamente se impide la maximizaci&#xF3;n del bien com&#xFA;n a largo plazo, sino que conducen
    sistem&#xE1;ticamente a desviarse de ese objetivo. La sociedad contempor&#xE1;nea, pese a su complejidad, no es un reino de poderes incontrolables sino algo hecho por los seres humanos; estamos
    confrontados a procesos que se sustraen de nuestro control absoluto pero que pueden ser parcialmente regulados. Tampoco en la &#xE9;poca de las consecuencias secundarias estamos condenados a la
    alternativa entre la responsabilidad total y la total irresponsabilidad. La tarea que tenemos por delante es m&#xE1;s bien determinar nosotros mismos, mediante procedimientos de legitimaci&#xF3;n
    democr&#xE1;tica, c&#xF3;mo queremos construir pol&#xED;ticamente nuestra responsabilidad, que es la expresi&#xF3;n pr&#xE1;ctica de la inteligencia.</span>
</p></div><div id="cc-m-6249739886" class="j-module n j-hr ">    <div class="hr"></div>
</div></div>
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      <pubDate>Thu, 05 Jul 2012 13:53:56 +0200</pubDate>
    </item>
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