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<?xml-stylesheet type="text/xsl" media="screen" href="/~d/styles/rss2full.xsl"?><?xml-stylesheet type="text/css" media="screen" href="http://feeds.feedburner.com/~d/styles/itemcontent.css"?><rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:openSearch="http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/" xmlns:georss="http://www.georss.org/georss" xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0" version="2.0"><channel><atom:id>tag:blogger.com,1999:blog-27036666</atom:id><lastBuildDate>Wed, 30 May 2012 14:52:21 +0000</lastBuildDate><category>Dany Vargas</category><category>Evento</category><category>Julio García Camarero</category><category>Metáfora</category><category>Suricato</category><category>Jorge Riechmann</category><category>Jean-Claude Besson-Girard</category><category>desarrollo</category><category>Amaia Pérez Orozco</category><category>AltermundistaCR</category><category>Leyes</category><category>Blai Dalmau</category><category>Pedro Pérez Prieto</category><category>MuchachitoOrdinario</category><category>Félix Rodrigo Mora</category><category>Primera visita</category><category>Monográfico</category><category>Videos</category><category>Carlos Taibo</category><category>Fuentes</category><category>Max Neef</category><category>Traducciones</category><category>Joan Martínez Alier</category><category>Yayo Herrero</category><category>Cristóbal Cervantes</category><category>Publicidad</category><category>Humor</category><category>Giorgio Mosangini</category><category>Santiago Alba Rico</category><category>Juan Jesús Bermúdez</category><category>El blog alternativo</category><category>Tim Jackson</category><category>Energía</category><category>Matria</category><category>Jesús Soto</category><category>Arquitectura</category><category>Miguel Valencia</category><category>Tiempos pasados</category><category>Entropía</category><category>Serge Latouche</category><category>Paul Ariès</category><category>Otras maneras</category><category>Enric Duran</category><category>Ramón Fernández Durán</category><category>crítica</category><category>pobreza</category><category>Marta Pascual</category><category>Javier Arias</category><category>Iván Flamarique</category><category>Alfonso López Rojo</category><category>Anna</category><category>riqueza</category><category>Acción</category><category>Nuevo modelo</category><category>Ser humano</category><category>Decresita</category><title>decrecimiento</title><description /><link>http://www.decrecimiento.info/</link><managingEditor>noreply@blogger.com (Compartiendo)</managingEditor><generator>Blogger</generator><openSearch:totalResults>1078</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><atom10:link xmlns:atom10="http://www.w3.org/2005/Atom" rel="self" type="application/rss+xml" href="http://feeds.feedburner.com/Decrecimiento" /><feedburner:info xmlns:feedburner="http://rssnamespace.org/feedburner/ext/1.0" uri="decrecimiento" /><atom10:link xmlns:atom10="http://www.w3.org/2005/Atom" rel="hub" href="http://pubsubhubbub.appspot.com/" /><feedburner:emailServiceId xmlns:feedburner="http://rssnamespace.org/feedburner/ext/1.0">Decrecimiento</feedburner:emailServiceId><feedburner:feedburnerHostname xmlns:feedburner="http://rssnamespace.org/feedburner/ext/1.0">http://feedburner.google.com</feedburner:feedburnerHostname><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-27036666.post-4776433752953738258</guid><pubDate>Wed, 30 May 2012 14:50:00 +0000</pubDate><atom:updated>2012-05-30T16:52:21.317+02:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Yayo Herrero</category><title>¿Cómo afrontar el declive ecológico de una forma justa?</title><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-UWS_Gl4IIYY/T8Yzf7bwNQI/AAAAAAAACPw/Q5_P_FF8h_Y/s1600/vivir+bien+con+menos+copia.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://2.bp.blogspot.com/-UWS_Gl4IIYY/T8Yzf7bwNQI/AAAAAAAACPw/Q5_P_FF8h_Y/s1600/vivir+bien+con+menos+copia.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;b&gt;Yayo Herrero&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los seres humanos dependemos radicalmente de una naturaleza finita y de los tiempos que otras personas, mayoritariamente mujeres en las sociedades patriarcales, dedican al cuidado de los cuerpos, también finitos y vulnerables. Ambas dependencias son insoslayables, pero la cultura capitalista, y tristemente también algunas racionalidades de corte anticapitalista, se han construido de espaldas a la existencia de esa doble dependencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vivir de espaldas a los límites materiales ha conducido a construir un modelo de producción distribución y consumo en guerra con las bases físicas y los procesos dinámicos que mantienen la vida. Y además este modelo es profundamente injusto y desigual y no ha sido capaz de satisfacer las necesidades básicas de la mayor parte de la población..&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestro mundo occidental denomina producción a la generación de beneficios monetarios sin que importe nada la naturaleza de la actividad que sostiene esa producción. Da lo mismo “producir” hortalizas que armamento. Sólo importa que esa producción (en realidad extracción y transformación de recursos finitos preexistentes) incremente los agregados monetarios que sirven para medir el crecimiento económico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un planeta con los límites desbordados, en donde algunos materiales hoy imprescindibles para el funcionamiento del metabolismo agro-urbano-industrial ya se encuentran en fase de declive, el decrecimiento de la esfera material de la economía no es una opción. La escasez de combustible fósil, agua dulce o suelo fértil es ya una realidad irreversible que cotidianamente viven muchas personas, sobre todo en países de la Periferia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puesto que la esfera material va a decrecer queramos o no, el esfuerzo de aquellas organizaciones y movimientos sociales que defiendan la igualdad y la justicia debe centrarse en la construcción de otra economía que sitúe la producción como una categoría ligada al mantenimiento de la vida y no a su destrucción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esa línea resulta perentorio analizar cuáles son las producciones y los trabajos socialmente necesarios que conviene potenciar y cuáles son aquellas actividades nocivas que conviene reconvertir protegiendo colectivamente a las personas que trabajan en ellas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se dice que la economía es el proceso de generación de bienes y servicios que permite la reproducción social. Sin embargo, la propia reproducción social que se da en los hogares y que recae, dada la división sexual del trabajo, en las espaldas de las mujeres, es sistemáticamente ignorada, y cuando tiene visibilidad económica por estar asalariada, constituye uno de los sectores más precarios, vulnerable y explotado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante demasiado tiempo el movimiento ecologista y el sindical han vivido de espaldas o confrontados. Un ecologismo social anticapitalista debe hacerse cargo de las contradicciones entre el capital y el trabajo, debe preocuparse por el mantenimiento de la negociación colectiva y del derecho del trabajo. Un sindicalismo que viva enraizado en los territorios reales no puede ignorar que el modo de producción capitalista se contrapone esencialmente al mantenimiento de la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debatir el propio concepto de trabajo para que incluya no sólo la llamada producción, sino también la reproducción y la gestión del bienestar cotidiano que recae en los hogares; explorar qué sectores y actividades sirven para satisfacer necesidades humanas y cuáles hipotecan el futuro, incluso en el corto plazo; indagar qué alianzas y sinergias pueden hacer confluir en luchas comunes a movimientos como el sindical, el ecologista y el feminista, entre otros, ...Estas son tareas inaplazables en un momento en el que tejer alianzas y articular movimiento parece ser el único camino para resistir ante “el golpe de estado” neoliberal que vivimos y para construir otra realidad que pueda ser justa y compatible con el planeta que nos alberga.&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Extraído de &lt;a href="http://www.mrafundazioa.org/es/noticias/vivir-bien-con-menos/es/centro-de-documentacion/medioambiente/vivir-bien-con-menos?set_language=es"&gt;'Vivir bien con menos. Ajustarse a los límites físicos con criterios de justicia'&lt;/a&gt; escrito por Yayo Herrero&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;g:plusone&gt;&lt;/g:plusone&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/27036666-4776433752953738258?l=www.decrecimiento.info' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.decrecimiento.info/2012/05/como-afrontar-el-declive-ecologico-de.html</link><author>noreply@blogger.com (Compartiendo)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://2.bp.blogspot.com/-UWS_Gl4IIYY/T8Yzf7bwNQI/AAAAAAAACPw/Q5_P_FF8h_Y/s72-c/vivir+bien+con+menos+copia.jpg" height="72" width="72" /><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-27036666.post-7775944940319736062</guid><pubDate>Wed, 30 May 2012 14:38:00 +0000</pubDate><atom:updated>2012-05-30T16:38:28.070+02:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Humor</category><title>Estaban atrasados</title><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-WboSXadqRHk/T8YwvDsBaYI/AAAAAAAACPc/e6TI6VNih18/s1600/estaban+atrasados+c+copia.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://4.bp.blogspot.com/-WboSXadqRHk/T8YwvDsBaYI/AAAAAAAACPc/e6TI6VNih18/s1600/estaban+atrasados+c+copia.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;g:plusone&gt;&lt;/g:plusone&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/27036666-7775944940319736062?l=www.decrecimiento.info' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.decrecimiento.info/2012/05/estaban-atrasados.html</link><author>noreply@blogger.com (Compartiendo)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://4.bp.blogspot.com/-WboSXadqRHk/T8YwvDsBaYI/AAAAAAAACPc/e6TI6VNih18/s72-c/estaban+atrasados+c+copia.jpg" height="72" width="72" /><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-27036666.post-7788029978762383046</guid><pubDate>Mon, 28 May 2012 20:36:00 +0000</pubDate><atom:updated>2012-05-28T22:36:55.010+02:00</atom:updated><title>Biodiversidad y decrecimiento</title><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-tvS2OM2WwO0/T8PhzOi-zSI/AAAAAAAACPQ/y7KOMiwtcXk/s1600/biodiversidad.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://3.bp.blogspot.com/-tvS2OM2WwO0/T8PhzOi-zSI/AAAAAAAACPQ/y7KOMiwtcXk/s320/biodiversidad.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;b&gt;&lt;a href="http://www.periodistas-es.org/my-blog-dashboard/search-blog-blogger/lourdesjimenez"&gt;Lourdes Jimenez&lt;/a&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la naturaleza la jerarquía es un mito, el linaje no importa porque, simplemente, se fluye, como el vuelo de los vientos o las corrientes de las aguas. Es la Biodiversidad el verdadero rey león de la jungla; el ser humano una parte más del todo, alejado de la renacentista visión antropocéntrica. Compartir con el resto el espacio, coevolucionar todos juntos es la idea para seguir viviendo, porque es la fórmula que nos ha traído hasta aquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, estamos jugando mal la partida, y lo peor es que sólo nos permiten una. Mal porque empezamos hace ya tiempo a utilizar otras reglas del juego sin cambiar de tablero. Es tiempo ahora de olvidar aquello del “desarrollo sostenible” (diferentes formas de llamar igual al mismo concepto base: nuestro egoísmo) y empezar un desarrollo saludable, un decrecimiento. &amp;nbsp;Curarnos del cuadro claro de obsesionitis aguda que padecemos por el valor monetario y creernos de una vez que nadie puede ponerle precio al ciclo del agua, ni a la regulación del clima, ni a la polinización…, (aunque el Comercio de Misiones lo intente); o que por millones de euros que paguemos para cerrar el agujero de la capa de ozono, es inútil porque la naturaleza ni se compra ni se vende. En definitiva, reflexionar sobre el daño irreversible que hemos causado a nuestros compañeros de viaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hemos imitado el correr de las liebres, el nadar de los peces, el volar de los pájaros, el aroma de las flores, ¡hasta los ronquidos del cerdo! Nos hemos desarrollado sirviéndonos de la biomímesis, la ciencia que nos ayuda a copiar la estructura biosferal de La Tierra. Así somos pues, una imitación barata de la naturaleza. Barata porque con la misma receta nos hemos inventado la basura, que en el ecosistema no existía, y ahora andamos inmersos en ella. Pese a quien le pese, somos el único eslabón que en vez de ayudar a sacar adelante la cadena (cada cual con su función) la rompemos erigiéndonos dueños y señores de la misma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque no podemos seguir creciendo infinitamente en un mundo finito. Y no es sólo una cuestión de polución y degradación del ecosistema, que de por sí es ya motivo suficiente, es una cuestión vital, de supervivencia. Si seguimos proponiendo como base social la concepción preindustrial de la economía de mercado, la adoración del capital, jamás nos entrará en la mollera pensar que el decrecimiento implementado a través de una responsabilidad individual es factible; y no sólo posible, sino necesario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un modelo en el que no existiera la ganadería ni la pesca ni la agricultura intensiva. En la propuesta decrecimentista, además, se pondrían en marcha programas comunitarios fundamentales para el cuidado de personas en todos los segmentos de edad y en todas las condiciones de salud y de autonomía personal; se apostaría por el cultivo ecológico, las energías renovables, el comercio local, la descentralización, el consumo responsable; en definitiva, un sistema de microeconomía que se apoya en una elevada ocupación de mano de obra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bien cierto es que el aumento demográfico es un obstáculo para ralentizar la destrucción ecológica, pero no es más limpio quien más limpia, sino quien menos ensucia. Y no debe ser esta una justificación que nos exima de los hechos y consecuencias de los que somos responsables. Muchos, sí, pero si el desarrollo evolutivo nos ha traído hasta aquí es porque existe la posibilidad de convivir, de convivir los humanos con el resto de especies y el entorno. Y aunque seamos seis mil millones de habitantes en el planeta, nuestro ritmo de consumo tiene que acompasarse con el sistema cíclico de la naturaleza, donde las etapas comienzan y se acaban para dejar paso a otras por ley natural.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El bios ha coevolucionado eternamente con el entorno terrestre, con sus recursos, pero nosotros, con apenas unas milésimas de segundos de existencia en el planeta Tierra, hemos producido/consumido a una velocidad muy superior a la capacidad de regeneración del planeta. De ahí que muchos ecólogos advirtieran ya en 2006 que “o apostamos por la reducción planificada del crecimiento económico de los países ricos o el mundo se aproxima muy deprisa a una crisis económica gravísima”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La etapa que le sigue a esta es la guerra por los recursos. Ahora que el petróleo se agota, las grandes empresas ponen las miras en el Salar de Uyuni, Bolivia, para explotar su gran reserva de litio. El litio será el futuro para la construcción de las baterías de los coches eléctricos (aparte de utilizarse en móviles y portátiles sobre todo). Evo Morales se ha puesto ya manos a la obra y ha encargado la investigación científica de la zona a Irán, país que, siendo uno de los grandes poseedores de piscinas petrolíferas, no tendrá intención alguna en sacar tajada del asunto y aprovecharse de los bolivianos. Tras estas maniobras hollywoodienses del estado plurinacional, los países occidentales han afilado dientes y agudizado la vista para intentar meter el olfato en el negocio del oro del siglo XXI, sin pararse a pensar que quizá habría que empezar a desmaterializar la felicidad, a “vivir sencillamente para que otros puedan sencillamente vivir”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizá nuestro destino sea la extinción, la autodestrucción. Quizá la superpoblación, acompañada de las complejas estructuras y relaciones sociales que hemos creado nos lleven al revuelo mundial auspiciado por la degradación de la diversidad ecológica y, por ende, por la falta de recursos. Si los dinosaurios desaparecieron hace millones de años, después de haber vivido otros tantos, ¿por qué no íbamos a hacerlo nosotros? Desde el punto de vista científico, es un hecho bastante lógico. La especie más antigua del planeta tiene 200 millones de años, los camarones, y ahora están en riesgo de desaparecer. No sólo estamos aquí de paso a título personal, la especie entera lo está. No somos el colofón de la evolución, sólo formamos parte de ella y debemos tener conciencia del alcance de nuestras acciones. No sólo para que nuestra especia viva más en el planeta, sino para que sea el planeta el siga aquí después de que nosotros ya nos hayamos ido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cualquier caso, Nicholas Georgescu-Roegen habla de un cambio de sentido. Padre de la nueva ciencia económica, la bioeconomía, predica que lo prioritario es el equilibrio entre el vasto sistema ecológico, dinámico y rico, y las necesidades humanas no sólo actuales, sino futuras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso, aunque la partida sea única, pululan por el tablero del juego casillas estratégicas que nos invitan a ir para atrás, la cuestión es, ¿cuándo?&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;g:plusone&gt;&lt;/g:plusone&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/27036666-7788029978762383046?l=www.decrecimiento.info' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.decrecimiento.info/2012/05/biodiversidad-y-decrecimiento.html</link><author>noreply@blogger.com (Compartiendo)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://3.bp.blogspot.com/-tvS2OM2WwO0/T8PhzOi-zSI/AAAAAAAACPQ/y7KOMiwtcXk/s72-c/biodiversidad.jpg" height="72" width="72" /><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-27036666.post-8564013358247532206</guid><pubDate>Sat, 26 May 2012 11:04:00 +0000</pubDate><atom:updated>2012-05-26T13:06:20.038+02:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Acción</category><title>Ecotopía biketour 2012</title><description>&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-Klidy0m5IRY/T8C4EPaPrpI/AAAAAAAACO0/DVggxkH9l7s/s1600/ecotopiabiketour2012.png" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="91" src="http://1.bp.blogspot.com/-Klidy0m5IRY/T8C4EPaPrpI/AAAAAAAACO0/DVggxkH9l7s/s640/ecotopiabiketour2012.png" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://www.ecotopiabiketour.net/es/"&gt;Ecotopía biketour&lt;/a&gt;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Somos una comunidad activista «eco-móvil hazlo-tú-mismo» que emerge cada verano desde hace más de 20 años. Nuestro objetivo es aprender de los demás y de los grupos locales que visitamos, apoyando sus campañas con un punto de vista creativo. Cargamos todo el equipo en bicicletas y trailers, y tomamos todas las decisiones de grupo por consenso. Un proyecto para cualquier persona interesada en ser parte de una comunidad y viajar sin motores—¡exactamente lo opuesto a un vuelo «todo incluido» a la playa!. &lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El Biketour es un proyecto para todas persona interesadas en ser parte de una comunidad y viajar sin motores. Este año nuestra temática es el &lt;b&gt;&lt;i&gt;decrecimiento&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; y queremos visitar diferentes proyectos, luchas y personas que se relacionan con este tema tan diverso. Hay mas información en nuestro sitio web (&lt;a href="http://www.ecotopiabiketour.net/"&gt;www.ecotopiabiketour.net&lt;/a&gt; - busca las sectiones About y Guidelines).&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El tour ciclista de Ecotopía circulará por el sur de Europa este año, que sale de Barcelona a mediados de Julio y llega a Venezia dos meses después. El proyecto está siendo organizado por &lt;a href="http://degrowth.org/"&gt;Research and Degrowth&lt;/a&gt;, y el tema de este año es “Decrecimiento”: cuestionar el dañino crecimiento del capitalismo que nos domina, con vistas hacia los verdaderos valores sociales y ambientales.&lt;/div&gt;&lt;g:plusone&gt;&lt;/g:plusone&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/27036666-8564013358247532206?l=www.decrecimiento.info' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.decrecimiento.info/2012/05/ecotopia-biketour-2012.html</link><author>noreply@blogger.com (Compartiendo)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://1.bp.blogspot.com/-Klidy0m5IRY/T8C4EPaPrpI/AAAAAAAACO0/DVggxkH9l7s/s72-c/ecotopiabiketour2012.png" height="72" width="72" /><thr:total>4</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-27036666.post-8717253895662986654</guid><pubDate>Wed, 23 May 2012 20:19:00 +0000</pubDate><atom:updated>2012-05-28T22:41:13.721+02:00</atom:updated><title>El crecimiento no es la solución, es el problema</title><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-bmsPTEAWZIM/T71GLARLCAI/AAAAAAAACOo/M1sXgPhNTZ0/s1600/problema.jpeg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://3.bp.blogspot.com/-bmsPTEAWZIM/T71GLARLCAI/AAAAAAAACOo/M1sXgPhNTZ0/s1600/problema.jpeg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;b&gt;&lt;a href="http://www.periodistas-es.org/my-blog-dashboard/search-blog-blogger/marancibia"&gt;Mercedes Arancibia&lt;/a&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para los defensores del decrecimiento, no parece que el desarrollo sostenible "vaya a evitar el colapso ecológico ni a mejorar la justicia social", que eran las metas planteadas 20 años atrás, en la Cumbre de la Tierra de 1992, celebrada también en Río. Se busca entonces avivar las discusiones en la conferencia internacional Decrecimiento en las Américas, que va a celebrarse entre el 13 y el 19 de mayo de 2012 en la ciudad canadiense de Montreal y que será el tercer foro de este tipo, después de las citas de París y Barcelona, en 2008 y 2010 respectivamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estamos en un punto de inflexión de la historia. El modelo de la sociedad de consumo se ha terminado. Ahora, el único camino hacia la abundancia es la frugalidad que permite satisfacer todas las necesidades sin crear pobreza y miseria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Donde una vez se dijo 'socialismo o barbarie' yo diría ahora 'barbarie o decrecimiento'. Necesitamos un proyecto eco-socialista. Es hora de que las personas de buena voluntad se vuelvan objetores del crecimiento”. Filósofo y economista, Serge Latouche (1), profesor emérito de ciencias económicas en la Universidad Paris-Sud y pionero del decrecimiento, cree que “es necesario librarse de la economía, reabrir la historia…”, que el decrecimiento es una perspectiva de futuro: la del rechazo del despilfarro de recursos naturales y el asumir que existen límites que hacen imposible la generalización, a todo el planeta, del modo de vida occidental. Hay que cambiar completamente el chip para llegar a la sociedad del decrecimiento, que daría otro sentido a la producción y al consumo “relocalizando la economía, limitando los intercambios dispendiosos y estimulando un buen ambiente”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El término «decrecimiento» suena como un desafío o una provocación, a pesar de que sabemos que un crecimiento infinito es incompatible con un planeta finito. Para evitar un retroceso brutal y dramático –aun más brutal y más dramático que el momento crítico que estamos viviendo- la consigna del decrecimiento es abandonar el objetivo del crecimiento por el crecimiento, que tiene consecuencias desastrosas para el medio ambiente. “En rigor, convendría hablar de «acrecimiento», como se habla de ateísmo, más que de decrecimiento, del abandono d e una fe, de una religión, la de la economía, el crecimiento, el progreso y el desarrollo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La llamada al decrecimiento, que desde el estallido de la crisis planetaria cada vez encuentra más eco, es también un llamamiento a la imaginación. Ser decreciente es salir de la economía actual y vivir feliz en la simplicidad. Una solución radical que implica aceptar la revisión de nuestras condiciones de confort y nuestro modelo de vida, aceptar la necesidad de innovar para conciliar economía, medio ambiente y felicidad y empeñarse en la construcción de “una sociedad basada en la calidad en lugar de la cantidad, en la cooperación más que en la competición, en una humanidad liberada del economismo y que tenga como objetivo la justicia social” ( Por una sociedad del decrecimiento, Le Monde diplomatique, noviembre 2003). Siguiendo las tesis de Ivan Ilich (2), estamos hablando de vivir de otra manera para vivir mejor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Hay que cambiar de valores&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Porque será una satisfacción perfectamente positiva comer alimentos sanos, tener menos ruidos, estar en un medio ambiente equilibrado, no padecer las tensiones de la circulación, etc.”. Jacques Ellul (3).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decrecer exige naturalmente un cambio de los valores dominantes actuales, por otros: el altruismo debe ocupar el lugar del egoísmo, la cooperación el de la competición desenfrenada, el placer del tiempo libre el de la obsesión del trabajo, la importancia de la vida social el del consumo ilimitado, lo razonable el de lo racional…la opción de una ética personal diferente, como la simplicidad voluntaria, puede modificar la tendencia y minar las bases imaginarias del sistema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunas cosas se pueden ir probando ya, como revalorizar la experimentación local, asociativa y colectiva, cambiar la relación personal con la propiedad y el reparto de la riqueza, construir una política territorial al servicio de las personas, incitar a la población al uso de los transportes no contaminantes, desarrollar una agricultura campesina, biológica y de proximidad, empeñarse en reducir el consumo de energía, estimular las experiencias cooperativas, la economía social, apoyar la transmisión de conocimientos tradicionales en vías de desaparición, reorientar la investigación y la formación hacia la transición ecológica en os terrenos de la alimentación, la energía, el hábitat, los transportes, el artesanado y el turismo ecológico… denunciar la agresión publicitaria y fomentar la democracia participativa...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Foro de Organizaciones No Gubernamentales de Río, reunido durante la Conferencia de Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo de 1992, sintetizó todas las tareas pendientes en un programa de seis “erres”: reevaluar, reestructuras, redistribuir, reducir, reutilizar y reciclar. Seis objetivos interdependientes que activarían un programa de decrecimiento sereno, amistoso y sostenible . Se podría, dicen los militantes, ampliar la lista de las erres: reeducar, reconvertir, redefinir, remodelar, repensar, etc., y naturalmente relocalizar, “pero todas estas se encuentran más o menos incluidas en las primeras”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Una voz de aquí al lado&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para Joan Martínez Alier, catedrático del Departamento de Economía e Historia Económica de la Universidad Autónoma de Barcelona, el decrecimiento es tema para los estados ricos del Norte: Japón, Europa, Estados Unidos: “No creo que América Latina tenga que decrecer, y la India mucho menos. Tendrían que crecer de otra manera, no copiar las tecnologías tan exactamente, como el automóvil. Ahora en la India todo mundo tiene la idea de comprar un automóvil... Ningún economista respetable se ha atrevido nunca, en el Norte, a decir que el objetivo no es continuar creciendo. En el Sur, los movimientos que podemos llamar del ecologismo popular y la justicia ambiental dicen: ‘No queremos continuar vendiendo materias primas baratas, no queremos cumplir con la regla de San Garabato, de compre caro y venda barato’, porque así se empobrecen a la larga”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La alternativa sería “no más crecimiento en el Norte”; pero no sólo, porque “las constituciones de Bolivia y de Ecuador, por ejemplo, dicen que el objetivo de las políticas ya no es el desarrollo sino el buen vivir, y además lo dicen en quechua. Para mí esto es algo antiguo, Aristóteles ya dijo que el objetivo de la vida es ser feliz y vivir bien”. En el Norte hay una discusión sobre el crecimiento cero. Esto ya lo discutieron en los años setenta; André Gorz (5) ya dijo que significaría el fin del capitalismo tal como lo conocemos, “pero no de otro capitalismo que persistirá, por ejemplo, en sectores como la informática, que no es muy pesada ambientalmente. Pero otros sectores como la agricultura orgánica, la energía fotovoltaica, la arquitectura, muchos tipos de medicina podrían crecer; muchas cosas, como el sector de la educación o la economía ecológica tienen que crecer, la biología genética tiene que crecer y quizás alguna ingeniería tendría que decrecer, y esto sería compatible con el capitalismo, pero no con el capitalismo financiero que se basa en aumentar las deudas. Esto tiene que acabarse. El hecho es que podríamos cambiar la economía en dos sentidos: en el Norte con un decrecimiento que sea socialmente aceptado, un decrecimiento material y energético, o un crecimiento cero (…) y en el Sur con un crecimiento de otra manera”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero es que no solo hay razones ecológicas para el decrecimiento. Algunos psicólogos han averiguado que “ la felicidad no aumenta con el aumento del PIB per cápita… Ahora bien, el decrecimiento económico provoca dificultades sociales que hemos de afrontar para que la propuesta pueda ser socialmente aceptada”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La crisis puede abrir expectativas a nuevas instituciones y hábitos sociales. El objetivo en los países ricos debe ser vivir de forma óptima dejando de lado el imperativo del crecimiento económico. En suma, Vivir mejor con menos bienes y más relaciones, como dice el lema de la revista La Décroissance, órgano del partido del mismo nombre, nacida en la ciudad francesa de Lyon en vísperas del milenio - difunde 45.000 ejemplares en Francia, Canadá, Suiza, Bélgica y Luxemburgo-, fruto de un movimiento de ideas compartidas por varias organizaciones y personalidades. El periódico predica “el decrecimiento como única alternativa posible al desarrollo de la miseria y la destrucción del planeta”; es un medio de comunicación militante de una causa todavía minoritaria, la de quienes se preocupan por el futuro del planeta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según André Gorz, se es pobre en Vietnam cuando se anda descalzo, en China cuando no se tiene bici, en Francia cuando no se tiene coche, y en los EEUU cuando se tiene uno pequeño. Según esta definición, ser pobre significaría « no tener la capacidad de consumir tanta energía como consume el vecino»: cada uno es el pobre (o rico) de otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;Notas:&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp; Sobrevivir al desarrollo: de la descolonización del imaginario económico a la construcción de una sociedad alternativa, (Ed. Icaria, 2007), La apuesta por el decrecimiento: ¿cómo salir del imaginario dominante? (Ed.Icaria, 2009), Pequeño tratado de decrecimiento sereno (Ed. Icaria, 2009), Decrecimiento y posdesarrollo: el pensamiento creativo contra la economía del absurdo (Ed. Icaria, 2009), La hora del decrecimiento”, (Ed. Octaedro, 2011)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp; Filósofo y pedagogo austriaco fallecido en 2002, autor, entre otros de La Sociedad desescolarizada (Edit. Joaquín Mortiz, México, 1985)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp; Ya en 1981, Jacques Ellul, uno de los primeros pensadores de la sociedad del decrecimiento, fijaba como objetivo para el trabajo no más de dos horas diarias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp; Es autor de L'ecologia i l'economia (1984), libro publicado también en castellano, inglés, japonés y otras lenguas, que se ha convertido en una historia clásica de la crítica ecologista a la ciencia económica. Pobreza, desarrollo y medio ambiente. VVAA Introducció a l'economia ecològica (1999), Economía ecológica y política ambiental (con Jordi Roca i Jusmet, 2000), ¿Quién debe a quién? deuda ecológica y deuda externa (con Arcadi Oliveras, 2003) El Ecologismo de los pobres: conflictos ambientales y lenguajes de valoración (2005), Rethinking Environmental History: World-Systems History and Global Environmental Change (editado con Alf Hornborg y John Mc Neill, 2005), Recent Developments in Ecological Economics 2 vols. (editado con Inge Ropke, 2008), El Ecologismo de los pobres: conflictos ambientales y lenguajes de valoración (nueva edición aumentada y publicada en Perú por Espiritrompa Ediciones y en Barcelona por Editorial Icaria 2011).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp; Filósofo y periodista nacido en Viena, discípulo de Jean-paul Sartre y fundador, junto con Jean Daniel, del semanario Le Nouvel Observateur, autor de Miseria del presente, riqueza de lo posible (Paidos, 1998), Capitalismo, Socialismo, Ecología (Ediciones HOAC, 1995), Metamorfósis del trabajo, demanda del sentido (1988), Los caminos del paraiso: Para comprender la crisis y salir de ella por la izquierda (Laia/Divergencias, 1986), Adios al proletariado: Más allá del socialismo (El Viejo Topo, Ediciones 2001,1981), Ecología y política (El Viejo Topo, 1980), Mercado común y planificación (dentro de ‘La integración europea y elprogreso social’, Editorial Nova Terra, 1967).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;g:plusone&gt;&lt;/g:plusone&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/27036666-8717253895662986654?l=www.decrecimiento.info' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.decrecimiento.info/2012/05/el-crecimiento-no-es-la-solucion-es-el.html</link><author>noreply@blogger.com (Compartiendo)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://3.bp.blogspot.com/-bmsPTEAWZIM/T71GLARLCAI/AAAAAAAACOo/M1sXgPhNTZ0/s72-c/problema.jpeg" height="72" width="72" /><thr:total>4</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-27036666.post-5024338216313707937</guid><pubDate>Mon, 21 May 2012 20:07:00 +0000</pubDate><atom:updated>2012-05-21T22:07:57.988+02:00</atom:updated><title>Modernidad, desarrollo, interculturalidad y Sumak Kawsay o Buen Vivir</title><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-o-pW1UYH_jk/T7qgh2SQKPI/AAAAAAAACOc/N076K4p9_Cs/s1600/interculturalidad.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="242" src="http://4.bp.blogspot.com/-o-pW1UYH_jk/T7qgh2SQKPI/AAAAAAAACOc/N076K4p9_Cs/s320/interculturalidad.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;b&gt;Mónica Chuji G&lt;/b&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[Ponencia presentada en el Foro Internacional sobre Interculturalidad y Desarrollo.&lt;br /&gt;Uribia, Colombia, 23 de mayo de 2009.]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como todos sabemos, a inicios del mes de marzo de 2007, los fondos de inversiones en hipotecas subprime de Bear Stearns colapsaron y dieron origen a una de las crisis financieras y económicas más profundas de las últimas décadas. Este hecho sucedido en la economía mundial y me parece pertinente para problematizar la globalización, el desarrollo y la interculturalidad mencionar este hecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En efecto, la crisis mundial originada en los países más ricos, que forman parte del llamado G7, ha implicado la intervención del Estado para evitar el colapso de los mercados financieros globales. En lo que va en estos dos años y medio, desde el estallido de la crisis, los países del G7 han destinado cerca de 5 billones de dólares a los mercados financieros y han reconocido la necesidad de establecer mejores mecanismos de regulación y control financiero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora bien, cinco billones de dólares es una cantidad demasiado grande como para ser siquiera imaginada. En el año 2007, el producto nacional bruto de Estados Unidos fue de 13,86 billones de dólares. Podemos imaginar entonces que en estos dos años, se destinó a los mercados financieros alrededor de un 40% del monto de la riqueza total de Estados Unidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es una paradoja de los tiempos que las necesidades para superar la pobreza mundial y cumplir con los objetivos de desarrollo del milenio de las Naciones Unidas, para los países más pobres, no llegue a los 100 mil millones de dólares, una fracción insignificante en relación a lo destinado para salvar al sistema financiero mundial. Los montos para reducir la pobreza en el África son más modestos, no llegan a 55 mil millones de dólares. De la misma manera para dotar de servicios básicos a la población más pobres de América Latina, se habría necesitado de una pequeña fracción de los recursos que se destinaron a los mercados financieros. De hecho, en EEUU, la administración Bush vetó un proyecto de ley para dar salud gratuita a los niños, en un programa que costaba alrededor de 6 mil millones de dólares. El argumento de la administración Bush fue que no había recursos para financiar este programa de salud pública. Días después, la misma administración Bush estaría ejerciendo presión al Congreso norteamericano para destinar billones de dólares en salvatajes bancarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estos hechos me parecen pertinentes porque permiten clarificar la distancia que hay entre los discursos y las realidades del poder, y al mismo tiempo demuestra que muchos de los discursos actuales son más un mecanismo de colonización ideológica y epistemológica, que discursos que tengan alguna validez social y científica. Quiero referirme de manera especial al discurso de la globalización.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante las dos últimas décadas fuimos testigos de la forma por la cual se construyó el discurso de la globalización como un discurso que cerraba el horizonte de posibilidades humanas a las coordenadas de los mercados y de los agentes económicos. Los Estados, el sistema de Naciones Unidas, la cooperación internacional al desarrollo, las instituciones multilaterales, todas ellas, empezaron a pensar, hablar y proceder en función de la globalización, la eficiencia de los mercados, y la pobreza como un fenómeno estrictamente económico y asociado al consumo. Ahora bien, vemos como esa realidad construida desde el discurso de la globalización finalmente fracasó y está conduciendo a la humanidad a una crisis sin precedentes. Sin embargo, los discursos parecen no haber sido afectados por la realidad. Hay una crisis mundial que ha obligado a la humanidad a realizar un ejercicio enorme para salvar a los bancos, porque los cinco billones de dólares son una factura que finalmente la pagaremos todos, pero los discursos y las ideas siguen enunciándose como si nada hubiese sucedido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si la globalización fracasó, si los mercados fracasaron, es normal, en cualquier circunstancia, que los discursos que legitimaron y sustentaron a la globalización y a los mercados, empiecen también a cambiar y acusen recibo de la crisis mundial. Pero seguimos hablando de la globalización como si nada hubiese cambiado en estos últimos años. Como si la crisis fuese un fenómeno circunstancial y circunscrito a pocos países y como si la factura de cinco billones nada tenga que ver con nosotros. Esta actitud de colonialismo teórico tiene un lado ético: procedemos como si fuese absolutamente normal que se destinen cinco billones de dólares para salvar a los bancos y no nos inmutamos que no gastemos un centavo para superar la pobreza, la discriminación, la violencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ello, hablar de globalización, cuando el mundo entero está sufriendo las consecuencias perversas de los mercados, me parece más un acto de cinismo y de connivencia con el poder. Entonces, considero pertinente que empecemos a mantener distancias críticas con esos discursos legitimadores del poder. La crisis mundial nos está demostrando que un sistema que decide proteger a sus mercados más que a los seres humanos que la conforman, es un sistema enfermo, un sistema que debe ser relevado por la historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La crisis mundial me permite poner en relieve otro tema que me parece importante y que tiene larga data en el discurso moderno: el discurso del desarrollo. Pienso que la globalización y la crisis son la manifestación de algo más profundo y que hace referencia a la episteme misma del sistema. Es la noción de que el hombre está separado de la naturaleza y que debe utilizar a la naturaleza y a los demás seres humanos como instrumentos para lograr fines egoístas. Esta utilización a la naturaleza, sin ningún tipo de consideración ética, y que se revela absolutamente pragmática, es propia del ser moderno. Esta dimensión de egoísmo y de individualidad, también es propia del ser moderno. En el siglo XIX nació la utopía de ese ser moderno bajo la forma de progreso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ideología del progreso se ha revelado perversa. Las guerras y los campos de concentración constituyeron una clausura del discurso del progreso, pero no de la idea del progreso. Esta idea se va a transformar en la noción moderna de desarrollo. Sin embargo, el desarrollo es tan perverso como lo fue en su tiempo la idea del progreso. Quiero advertir dos dimensiones de la perversidad del discurso del desarrollo: la primera hace referencia a la relación del hombre con la naturaleza que en el discurso del desarrollo es puramente instrumental y que ahora amenaza con convertirse en un problema de sobrevivencia de la especie humana. La segunda dimensión hace referencia a la subordinación de la ética al crecimiento económico: si para crecer en términos económicos es necesario borrar de la superficie del planeta hasta el último árbol, la noción de desarrollo no tiene impedimentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ello necesitamos superar las nociones de modernización, desarrollo y crecimiento económico por una forma de vida convivial, respetuosa y armónica. Los pueblos indígenas tenemos ese conocimiento, tenemos esa práctica, tenemos ese legado que viene desde nuestros ancestros, y la queremos compartir con todos: se trata del sumak kawsay traducido al castellano el buen vivir o vida en armonía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poco a poco, el concepto del sumak kawsay ha empezado a emerger de la invisibilización de la que fue objeto por más de cinco siglos. El sumak kawsay es la alternativa al progreso, al desarrollo, a la modernidad. Es una noción que quiere recuperar esa relación armoniosa entre los seres humanos y su entorno. Entre la humanidad y sus semejantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sumak kawsay no es el retorno al pasado ni a la edad de piedra, ni a la época de las cavernas, y tampoco reniega de la tecnología ni del saber moderno, como lo han argumentado los promotores del capitalismo. El sumak kawsay se inscribe en el debate sobre el destino que deben tener a futuro las sociedades y los seres humanos. Para el sumak kawsay lo fundamental son los seres humanos, no los mercados ni los afanes productivistas del crecimiento económico. Por ello, el sumak kawsay plantea que para salir de la visión productivista hay que entrar en un proceso de decrecimiento de la producción de cosas para entrar en un proceso de crecimiento humano medido no en términos de cosas, sino en términos humanos. En ese contexto las nacionalidades y pueblos indígenas necesitamos reivindicar nuestra autodeterminación, para profundizar y extender las prácticas del buen vivir hacia la sociedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El planeta está enfermo. Las selvas, los bosques, los ríos, las montañas, están agonizando. El modelo que hemos creado, el modelo de desarrollo, de crecimiento de mercados, de egoísmos competitivos, de globalización de mercados, nos está conduciendo a una catástrofe ambiental de impredecibles consecuencias. Quisiera exagerar, pero los datos nos indican que los niveles de contaminación ambiental empiezan a cruzar los niveles críticos e irreversibles. Al lado de la catástrofe ambiental está la catástrofe humana que está produciendo el actual sistema: pobreza, inequidad, violencia, confrontación. El sistema no da más. Está agotando sus posibilidades históricas y es preciso que empecemos a pensar en las alternativas. El Buen Vivir, como parte de un Estado Plurinacional, es la alternativa para evitar la catástrofe humana y ambiental del capitalismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto me permite finalizar con una reflexión a propósito de la interculturalidad en un plano diferente: aquel del diálogo civilizatorio. Pienso que la interculturalidad debe ser puesta en la dimensión de ubicar puentes en la transición civilizacional. Es decir, la interculturalidad debe ser la forma por la cual conservemos lo mejor de este sistema, para ir transitando hacia un nuevo sistema que supere de manera definitiva al capitalismo y a la modernidad. Vista de esta manera, la interculturalidad se convierte en una de las formas más convenientes para superar el desarrollo y transitar hacia el sumak kawsay.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La interculturalidad debe abrir ese diálogo civilizatorio. Debe permitir la comprensión de los valores éticos de la modernidad que pueden ser rescatables con aquellos valores éticos de los pueblos y naciones indígenas. Debe convertirse en una apuesta de la humanidad por resolver los problemas que la confrontan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La interculturalidad debe ser la base desde la cual empezar ese diálogo de saberes con miras a, y es literal, salvar a la humanidad del capitalismo y de la modernidad. Puede ser que suene utópico, pero la utopía es uno de los valores más bellos de la modernidad. Es necesario rescatar esos valores y empezar ese trabajo de todos en el cual vayamos, como decía la líder indígena ecuatoriana Dolores Cacuango, sembrando de paja de páramo al mundo, porque la paja de páramo por más que le arranque vuelve a crecer.&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;g:plusone&gt;&lt;/g:plusone&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/27036666-5024338216313707937?l=www.decrecimiento.info' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.decrecimiento.info/2012/05/modernidad-desarrollo-interculturalidad.html</link><author>noreply@blogger.com (Compartiendo)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://4.bp.blogspot.com/-o-pW1UYH_jk/T7qgh2SQKPI/AAAAAAAACOc/N076K4p9_Cs/s72-c/interculturalidad.jpg" height="72" width="72" /><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-27036666.post-1404945370066747027</guid><pubDate>Sun, 20 May 2012 19:59:00 +0000</pubDate><atom:updated>2012-05-20T21:59:05.052+02:00</atom:updated><title>Miradas argentinas al decrecimiento</title><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-9wN7GcqBsIU/T7lM_DbWydI/AAAAAAAACOQ/EwJx_-ny2PQ/s1600/mirada.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://2.bp.blogspot.com/-9wN7GcqBsIU/T7lM_DbWydI/AAAAAAAACOQ/EwJx_-ny2PQ/s1600/mirada.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;b&gt;Marcela Valente - &lt;/b&gt;&lt;a href="http://www.tierramerica.info/index.php"&gt;Tierramerica&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="lead"&gt;&lt;strong&gt;&lt;i&gt;La teoría del decrecimiento, que cuestiona la validez del desarrollo sostenible, se ve con otros ojos desde Argentina.&lt;/i&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;La idea revulsiva del decrecimiento económico tiene escasa prensa en una región como América Latina. Pero hay quienes se suman desde Argentina al debate internacional sobre un modo de vida que no tenga como meta el aumento del producto interno bruto (PIB).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este país, como en otros de la región, la mirada se diferencia de la que sostienen académicos y organizaciones sociales del mundo industrializado, según fuentes consultadas por Tierramérica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El trance de una crisis mundial sistémica y con varias dimensiones -ambiental, económica, energética- se pondrá sobre la mesa en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible (Río+20), que se celebrará del 20 al 22 de junio en la ciudad brasileña de Río de Janeiro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para los defensores del decrecimiento, no parece que el desarrollo sostenible "vaya a evitar el colapso ecológico ni a mejorar la justicia social", que eran las metas planteadas 20 años atrás, en la Cumbre de la Tierra de 1992, celebrada también en Río.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se busca entonces avivar las discusiones en la conferencia internacional Decrecimiento en las Américas, que va a celebrarse entre el 13 y el 19 de este mes en la sudoriental ciudad canadiense de Montreal y que será el tercer foro de este tipo, después de las citas de París y Barcelona, en 2008 y 2010 respectivamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno de los ideólogos de esta corriente, el filósofo y economista francés Serge Latouche, plantea que "la consigna del decrecimiento tiene como meta, sobre todo, insistir fuertemente en abandonar el objetivo del crecimiento por el crecimiento". En rigor, "convendría más hablar de 'acrecimiento', tal como hablamos de 'ateísmo'".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus partidarios proponen una disminución controlada y racional del consumo y la producción, permitiendo respetar el clima, los ecosistemas y a los propios seres humanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, Latouche aclara que no se trata de una alternativa concreta, sino de una "matriz que daría lugar a la eclosión de múltiples alternativas. Evidentemente, cualquier propuesta concreta o contrapropuesta es a la vez necesaria y problemática".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Argentina "el decrecimiento no aparece en los medios periodísticos ni forma parte de los programas académicos de economía política. Pero existe, sobre todo ahora, de cara a la reunión de Río+20", dijo a Tierramérica el doctor en ciencias sociales Julio Gambina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En América Latina, "donde el crecimiento económico fue endiosado en los años 90, el decrecimiento tiene mala prensa", agregó Gambina, profesor de economía política de la Universidad Nacional de Rosario y presidente de la Fundación de Investigaciones Sociales y Políticas. En su opinión, "lo que hay que discutir mejor es cómo se crece".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esta región, varios países consiguen aumentar su PIB en base a "un modelo productivo extractivista" que crece en volumen, pero a costa del usufructo intensivo de recursos naturales que se van agotando, describió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ejemplo, la producción minera a gran escala, que utiliza cianuro y causa un gran impacto ambiental, o la expansión del monocultivo de soja para exportación, a expensas de una producción rural diversa, dijo Gambina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sociólogo mencionó el caso de Brasil, donde movimientos afiliados a la red internacional La Vía Campesina cuestionan ese modelo y proponen recuperar la cultura productiva de los pueblos originarios, más amigable con los recursos naturales. Pero esos grupos "no son visibilizados", dijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En estos países, señaló, no hay un balance generalizado que se resista al crecimiento. Al contrario, "el decrecimiento es asociado mayoritariamente a economías que están en crisis", como las europeas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La estadística María Elena Saludas, coordinadora nacional de la Asociación por una Tasa a las Transacciones Financieras Especulativas de Ayuda al Ciudadano (Attac), recordó que "el debate acerca de la imposibilidad de continuar con un crecimiento económico infinito en el marco de un planeta finito, viene de los años 60".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La concepción del desarrollo sustentable, que comenzó a promocionarse fuertemente en la Cumbre de la Tierra de 1992, no cuestiona la estructura de poder mundial ni el sistema capitalista cuyo leitmotiv es el lucro, dijo Saludas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tampoco lo hará, cree ella, la "economía verde", muy promocionada desde la Organización de las Naciones Unidas, convocante de Río+20: "Lo que debemos debatir", señaló, "es que este modelo económico no se puede sustentar".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saludas cuestiona la expansión de monocultivos y la gran dependencia de las economías latinoamericanas de la exportación de productos primarios. También señala los límites a la expansión de la industria automotriz, por ejemplo en Argentina y en Brasil: "Un auto para todos no parece sustentable, tenemos que ir a un transporte eficiente y colectivo", reflexionó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su opinión, el actual crecimiento del PIB latinoamericano genera "una extrema desigualdad" entre ricos y pobres. Los sectores que están en la base de la pirámide "apenas sobreviven". A ellos, alertó, "no podemos hablarles de que no tienen que crecer".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella prefiere destacar experiencias como la de Bolivia, donde un movimiento de pueblos originarios apela al Buen Vivir, en armonía con la Naturaleza y no a costa de los recursos naturales ni de la gente: "La teoría (del decrecimiento) me entusiasma, pero no si se trata de una propuesta de cambio individual de comportamiento, sino de que cada comunidad encuentre la manera de experimentar esta forma de vida", sintetizó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cambio, Gambina puso reparos a un debate que, tal como está planteado, no logra sumar adeptos: "Si la discusión por el decrecimiento va a adquirir mayor volumen, es algo que está por verse. Hay grupos que presionan por un desarrollo diferente, que cuestionan el modelo productivo imperante, pero no tienen un ambiente cultural favorable", dijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gambina insiste en que la idea del crecimiento "subsiste como ideología de consenso, y por eso el debate del decrecimiento dista de ser un asunto hegemónico" en la región. A su juicio no se trata de "decrecer", sino de "crecer de otra manera".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Hay que privilegiar la producción agrícola-familiar, producir y distribuir localmente" y también poner en cuestión la forma dominante de medir el desarrollo a través del PIB, dijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"El PIB solo cuenta lo que se crea, no resta lo que se destruye", señaló. "Quizás el PIB puede bajar, como en Cuba o Venezuela, pero mejora la calidad de vida o la distribución. No necesariamente la calidad social se compadece con el crecimiento económico", opinó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;g:plusone&gt;&lt;/g:plusone&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/27036666-1404945370066747027?l=www.decrecimiento.info' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.decrecimiento.info/2012/05/miradas-argentinas-al-decrecimiento.html</link><author>noreply@blogger.com (Compartiendo)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://2.bp.blogspot.com/-9wN7GcqBsIU/T7lM_DbWydI/AAAAAAAACOQ/EwJx_-ny2PQ/s72-c/mirada.jpg" height="72" width="72" /><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-27036666.post-4635245643380405509</guid><pubDate>Fri, 18 May 2012 15:05:00 +0000</pubDate><atom:updated>2012-05-18T17:22:24.673+02:00</atom:updated><title>Crecimiento para crear Empleo: La gran falacia</title><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-N85T0mTaAEQ/T7ZlK_7WmpI/AAAAAAAACMw/nO7HLtfWyw4/s1600/falacia.jpeg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://1.bp.blogspot.com/-N85T0mTaAEQ/T7ZlK_7WmpI/AAAAAAAACMw/nO7HLtfWyw4/s1600/falacia.jpeg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;b&gt;Jose Luis Manchón&lt;/b&gt; – &lt;a href="http://elfarocritico.blogspot.com/"&gt;El Faro Crítico&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos los días lo escuchamos. “Crecer para crear empleo” es una afirmación que suena a rezo y es repetido como un mantra por casi la totalidad de los sindicatos, un amplio espectro de la izquierda y la derecha europea en pleno. Coinciden en su fe y depositan sus esperanzas en un método de salida a la actual crisis que no es más que la versión neoliberal del milagro del pan y los peces donde al final, a la depresión actual le sucederá necesariamente un periodo de recuperación en el que asistiremos a la alegre vuelta de las economías nacionales a la senda salvadora del crecimiento y como consecuencia directa, a la creación automática y masiva de puestos de trabajo. Esta argumentación muestra una lógica aplastante en las distancias cortas, pero en estos momentos es una farsa. Es necesario realizar un análisis más en profundidad y con algo de perspectiva para dar cuenta de su imposibilidad en el contexto histórico actual. Su alta carga ideológica pasa desapercibida, pero es el eslogan de una lógica económica muy concreta, que está instrumentalizando los tiempos de crisis para acelerar en el cumplimiento del guión neoliberal hacia un totalitarismo económico global. Mientras tanto, el miope debate político entre conservadores y socialdemócratas se centra exclusivamente en que tipo de medidas son las adecuadas para reproducir, lo antes posible, las condiciones objetivas para que el milagro se produzca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lejos de responder a cualquier estímulo, la realidad económica y social se dibuja como un callejón sin salida. El cerco a la actual crisis, que no tiene un carácter cíclico y que podríamos categorizar como sistémica y civilizatoria, está anclado en cuatro puntos para los que el Capitalismo no tiene respuestas aceptables desde presupuestos de equidad, cohesión y paz social; tampoco para la propia viabilidad del sistema. Deuda, Técnica, Explotación y Finitud aparecen como puntos tensionales al propio Capitalismo derivados de su hipertrofia y despliegue sin límite. Las implicaciones que tienen estos términos en la asfixiante situación actual son determinantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo más difícil, lo menos explicado y a la vez, lo más importante que tenemos que entender para saber en que punto nos encontramos es que el aparentemente sólido esplendor económico de las últimas décadas estuvo sustentado absolutamente en laDeuda. Parece que “Deuda y Crecimiento” son dos conceptos contradictorios pero si reemplazamos Deuda por Crédito y reformulamos como “Crédito y Crecimiento”, empezamos a entenderlo todo. Deuda y Crédito son las dos caras de la misma moneda. La concesión de créditos masivos y a todos los niveles ha sido la forma de sustentar la ficción de la espectacular expansión de las economías desarrolladas. Era una ficción en la medida que la aceleración de la actividad económica tenía casi únicamente que ver con la capacidad financiera para trasladar a través del crédito la expectativa de riqueza futura al presente. El formidable desarrollo del tejido productivo no tuvo relación con el aumento objetivo de las necesidades de la población, sino con una presencia exagerada de liquidez que provenía del crédito y que necesitaba cristalizarse en todo tipo de bienes como otra forma especulativa más de la economía financiera para crear depósitos de valor. Nuestras sociedades de consumo se dedicaron a dilapidar en un muy corto periodo de tiempo la riqueza que correspondía al futuro y lo arrasamos. Esta es la razón por la cual vivimos el momento presente como ausencia de porvenir. En este sentido, el crack financiero de 2008 podríamos considerarlo como el fin del mundo conocido para las opulentas sociedades occidentales. Fue el año donde la circulación financiera quedó estrangulada y despertamos sobresaltados del sueño de amplia prosperidad en el que estábamos sumidos. Este crack fue un punto de inflexión donde la actividad de los actores financieros internacionales pasó casi instantáneamente de la concentración de sus energías en el despliegue ilimitado del crédito a orientar todos los esfuerzos en el repliegue y el retorno de la deuda. La economía global se mostró en si misma como una formidable estafa piramidal con forma de burbuja y reventó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta contextualización histórica es imprescindible para entender que en la afirmación “Crecer para crear Empleo” se obvia el formidable peso que tiene actualmente la economía financiera. Aunque aparentemente aparezca como una secuencia lógica, simple y cerrada, está ausente un elemento esencial y su enunciado está incompleto. Este componente ausente del que ya hemos hablado se llama Crédito o lo que es lo mismo, “Deuda para Crecer y crear Empleo”. Asistimos horrorizados a la conclusión; la propuesta para salir de la crisis se plantea en los mismos términos que nos despeñaron en ella. En un momento donde la deuda asumida por algunas economías nacionales aparece como impagable, lo que se pide es restaurar los niveles de crédito anteriores a la crisis. Para ello, el sector financiero en su conjunto tendría que suicidarse. Los gobiernos han apostado por salvar momentáneamente los muebles iniciando una huida hacia adelante que ha convertido al Estado en el principal avalista de los excesos financieros al abrir un cauce ingente y continuo de flujo desde las rentas del trabajo a las rentas de capital a través de los rescates bancarios y la emisión de deuda soberana. La cobardía política o la ignorancia de nuestros representantes es máxima. No trasladan con toda su tragicidad lo que es un secreto a voces; que una “Economía real”, enunciada como aquel ámbito social donde se administran los recursos que son escasos, con objeto de producir bienes y servicios, y distribuirlos para su consumo entre los miembros de una sociedad, no sería suficiente como para sostener la forma de vida y el gigantesco castillo de naipes en que se ha convertido la civilización occidental, apoyada absolutamente en el exceso proporcionado por la ficción de la “Economía financiera”. El problema se muestra como no resoluble y es la consecuencia llevada al extremo del fenómeno de Financiarización de la economía, como proceso de dominación a escala internacional del mercado de flujos financieros sobre el mercado de intercambios de productos reales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez desvelado que la Deuda es la base que se propone para poner en funcionamiento la recuperación económica, la siguiente problemática a analizar se encuentra en la relación aparentemente directa de causa-efecto entre Crecimiento y Empleo. Esta relación está cada vez más mediada por la Técnica. El alto nivel tecnológico alcanzado exilia masivamente al factor humano del trabajo. Como sociedad somos capaces de producir mucho con un empleo de mano de obra muy limitado. La tecnología, al reemplazar el papel del obrero tanto cualificado como de un nivel inferior, produce un efecto que tiene que ver con la cantidad y la cualidad del factor trabajo requerido. Conocimientos muy complejos han sido sistematizados en las máquinas que son utilizadas en muchos sectores productivos y ya no son necesarias, en el centro de trabajo, personas expertas ni un elevado número de trabajadores. La mano de obra empleada además de reducirse en número es más fácilmente reemplazable. Como consecuencia, la tasa de crecimiento necesaria para absorber grandes cantidades de desempleados, aumenta y el trabajo se precariza. Es muy posible que cuando en el futuro la economía haya tocado fondo, podamos ir a tímidos repuntes de crecimiento donde no haya creación de empleo e incluso se sigan destruyendo puestos de trabajo. El exceso de riqueza derivado de la aplicación del progreso tecnológico a los procesos de producción se convierte en mayor acumulación para el Capital. Vivimos en la peor pesadilla de aquellos que confiaron en la Técnica como la clave para la emancipación del trabajo y la consecución de un reparto equitativo de la riqueza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El aumento de la Explotación laboral también distorsiona la relación entre Crecimiento y Empleo. Es legitimada por la delicada situación actual, se invoca a través de la cultura del esfuerzo y se vive por el trabajador con la resignación que proporciona el miedo a la perdida del puesto de trabajo. El emprendedor ha pasado de encarnar la figura del oportunista con posibles a desempeñar el papel de salvador. La capacidad de presión del empresario sobre los trabajadores ante el desolador escenario del paro, los cambios legislativos en contra de los derechos laborales y la amenaza de la deslocalización en el mercado único mundial, no deja resquicios de esperanza para un horizonte más razonable. La precarización del trabajador asalariado es la consecuencia lógica de un escenario terrorífico donde más allá de los muros del centro de trabajo está aguardando la miseria y desde arriba se le exige arrimar el hombro. Asistimos a la polarización entre la sobreexplotación para los obreros activos y la indigencia social y material para los que caen en la inactividad dentro de un sistema que sobreproduce. En todo caso, la sobreexplotación laboral y la precariedad conducen a más paro e incide a la baja en el nivel de consumo. La incapacidad del sistema Capitalista para racionalizar su desmesura acaba convirtiéndose en su propia ruina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para acabar de desmontar la falacia, la Finitud nos recuerda que el crecimiento en si mismo es irrealizable sostenidamente ya que por pura contradicción lógica, no se puede dar el aumento continuo e indefinido en el tiempo, de la producción y consumo de bienes y servicios. El sistema Capitalista tiene que olvidar constantemente que es imposible crecer ilimitadamente en base a recursos que no lo son para poder afirmar su ideal de crecimiento ilimitado. A cada periodo de crecimiento le acompaña un escenario de sobreproducción que es la antesala de cada crisis. La imposibilidad del planeta de regenerar los recursos y asumir los residuos a la misma velocidad que son consumidos y desechados por la bestial maquinaria de expolio y explotación que acompaña a la depredación Capitalista, nos acerca cada día un poco más al abismo del colapso ecológico. El Capitalismo no conoce la palabra suficiente y tiene que ningunear las verdades del ecologismo respecto a la finitud de los recursos para poder seguir obviando los límites naturales no sobrepasables de los que dependen nuestras sociedades y la vida en el planeta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es muy probable que esta crisis no tenga solución sin cambiar radicalmente de modelo económico y civilizatorio, pero por ahora, las reformas aplicadas van en la dirección contraria. En Europa, la búsqueda desesperada del crecimiento económico está siendo utilizada como excusa para inducir “Estados de Excepción” en sus democracias representativas a través de tecnócratas introducidos en el poder que representan los intereses de las plutocracias económicas. Se defiende este escandaloso cambio en la forma de hecho del Estado como una consecuencia necesaria y derivada de la aparente gravedad de la situación actual que es calificada como emergencia nacional. Las reformas legislativas promovidas por vía de urgencia a base de Decretos y destinadas principalmente a eliminar las estructuras materiales del bienestar, son acompañadas por el reforzamiento de medidas de tipo coercitivo que limitan sensiblemente las libertades individuales y colectivas con el objetivo de doblegar cualquier resistencia y crear un clima proclive a la resignación. Es fácil detectar que intereses están orquestando las reformas. Basta con observar que las medidas de recorte, aunque se traslade a la opinión pública que buscan el interés general y que están destinadas únicamente a conseguir las condiciones necesarias para se restablezcan los niveles anteriores de ocupación y empleo, siguen sin recaer en los actores responsables de la crisis. Negando la evidencia, la inmensa mayoría de la población se ha tragado la impostura, ya que la precarización o la inminente amenaza de pobreza predispone al optimismo incondicional ante cualquier consigna luminosa que les permita creer y renovar sus esperanzas de solución individual. Están atrapados en la visión reducida de la realidad que proyectan las reglas del juego Capitalista y que es confirmada repetidamente hasta la extenuación, por las aseveraciones de los más prestigiosos políticos y gurús económicos con las que nos bombardean desde todos los medios de comunicación. La estafa global que representa la actual coyuntura se sigue nutriendo de la pasividad e ignorancia política que nos llevó hasta ella. Es momento de desvelar que esta crisis la están gestionando los mismos intereses minoritarios que la provocaron y que por lo tanto, no va a tener una solución aceptable para la inmensa mayoría. Mientras más se evidencia la magnitud de la estafa, más se difumina la posibilidad de solución convencional. Es urgente encajar que los tiempos de ficticio esplendor no van a volver y que mientras antes tiremos del freno de mano, más probabilidades tendremos de evitar el choque frontal contra el sólido muro que espera al final de la última curva a este tren, en su huida hacia delante para intentar escapar aceleradamente de su propia sombra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La orgía consumista se va apagando poco a poco y por zonas en el mundo Capitalista, por su imposibilidad en si misma de permanecer en el tiempo. Ni los planes de estímulo de los gobiernos trabajando en la línea de expansión del gasto público, ni los planes de austeridad trabajando en el plano contrario de reducción del déficit consiguen reanimar al enfermo infartado y evidencia inequívocamente que un paradigma social y económico agoniza en su gigantismo. La gestión del auto-desmontaje de toda una civilización construida sobre el exceso y la explotación, es la herencia para las generaciones que tendrán que lidiar en el inicio del tránsito siempre traumático hacia otra forma de ser y estar en el mundo. Las resistencias a los cambios van a ser formidables y los grandes beneficiados del actual statu quo ya se han enrocado en sus posiciones e intentan amarrar por todos los medios posibles las líneas de fuga, pero previsiblemente las contradicciones internas enunciadas y que se están desarrollando paralelas a este inmovilismo, reventarán como un tsunami cualquier muro de contención.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La fractura ya ha sido registrada y anuncia un nuevo comienzo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;g:plusone&gt;&lt;/g:plusone&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/27036666-4635245643380405509?l=www.decrecimiento.info' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.decrecimiento.info/2012/05/crecimiento-para-crear-empleo-la-gran.html</link><author>noreply@blogger.com (Compartiendo)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://1.bp.blogspot.com/-N85T0mTaAEQ/T7ZlK_7WmpI/AAAAAAAACMw/nO7HLtfWyw4/s72-c/falacia.jpeg" height="72" width="72" /><thr:total>2</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-27036666.post-8070631293357381138</guid><pubDate>Wed, 16 May 2012 15:01:00 +0000</pubDate><atom:updated>2012-05-16T17:01:48.546+02:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Videos</category><title>Entrevista a Aminata Traoré, en Casa África</title><description>&lt;iframe width="560" height="315" src="http://www.youtube.com/embed/bQO60TB5pkk" frameborder="0" allowfullscreen&gt;&lt;/iframe&gt; &lt;g:plusone&gt;&lt;/g:plusone&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/27036666-8070631293357381138?l=www.decrecimiento.info' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.decrecimiento.info/2012/05/entrevista-aminata-traore-en-casa.html</link><author>noreply@blogger.com (Compartiendo)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://img.youtube.com/vi/bQO60TB5pkk/default.jpg" height="72" width="72" /><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-27036666.post-1932182022002537661</guid><pubDate>Mon, 14 May 2012 16:43:00 +0000</pubDate><atom:updated>2012-05-14T18:46:16.588+02:00</atom:updated><title>Decrecimiento contra decadencia</title><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-4v543OLqbPc/T7E14m2dlKI/AAAAAAAACL0/RKPZwPMtQ94/s1600/decadencia.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="150" src="http://3.bp.blogspot.com/-4v543OLqbPc/T7E14m2dlKI/AAAAAAAACL0/RKPZwPMtQ94/s400/decadencia.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;b&gt;Ramon Alcoberro &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Pensar el decrecimiento no significa una ruptura con el crecimiento, sino con la ideología de la acumulación. Decrecer quiere decir optar por una revalorización de las cosas y de nuestra relación con el entorno. Si nos preguntaran qué vale nuestro equilibrio emocional, sería sencillo comprender que, llegados a un determinado nivel, tener “más” puede llegar a ser menos.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A los filósofos no les gusta demasiado la economía porque muestra la parte más brutal de los humanos. O, mejor dicho, no les gusta la moral de la avaricia (pecado cristiano) que se esconde bajo una economía conservadora y, sobre todo, detestan la presuposición antropológica liberal que se arrastra como si se tratara de un dogma en el&amp;nbsp;ámbito económico. Convencionalmente, los economistas liberales presuponen que su ciencia se fundamenta en la existencia de un individuo modelo que se denomina homo oeconomicus, que de manera aproximada podemos describir como el egoísta inteligente. En teoría, los mercados se rigen por las decisiones tomadas por un sujeto que es definido, ni más ni menos, que como "maximizador de sus opciones, racional en sus decisiones y egoísta en su comportamiento". El mercado hipotéticamente racional gira en torno a las decisiones que adopta esa abstracción de la conducta humana que actúa como calculador hiperracional en el momento de elegir entre sus diferentes opciones. Y para remachar el clavo, estaría "completamente loco" -tal, como dice Adam Smith- quien no actuase concienzudamente en provecho propio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;El debate sobre la naturaleza humana que encierran las consideraciones de los economistas liberales es absolutamente apasionante. Si todo hombre busca la felicidad -arguyen los economistas clásicos-, y suponiendo que el dinero da la felicidad porque permite la seguridad y la posesión, entonces el individuo humano debería ser definido en términos de acumulación. Éste sería el mundo real por mucho que los filósofos -unos auténticos tarambanas­- expliquen que los humanos también pueden ser solidarios y que tienen virtudes comunitarias muy poco explicables a partir de una teoría de la acumulación racional. Los filósofos, sin embargo, se lo pasan bien haciendo frases como "somos homo sapiens, no homo oeconomicus", aunque actúan de una manera tan racional y acumulativa como cualquiera. Acumular y crecer constituye "la ley y los profetas" del liberalismo, pero es lo que hace todo el mundo -también un lector de Pierre Bourdieu- con mejor o peor conciencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;Entendámonos: un homo oeconomicus no es un avaro. Como mucho, el avaro sería un antecedente, porque la avaricia, de una u otra manera, es una pasión con un punto ciego, mientras que la buena economía está basada en el cálculo racional y la gestión prudente. La avaricia tiene algo de vicio del Antiguo Régimen porque resulta de pocos vuelos, demasiado inmediata y previsible. Plutarco decía que "beber apaga la sed, comer satisface el hambre, pero el oro nunca satisface la avaricia". El viejo avaro pensaba en términos de acumulación, sin emplear el dinero necesariamente para nada práctico. En cambio, para un oeconomicus, que es hijo de la Ilustración, la economía es fluida y ya no se trata de vender el alma, sino de sacarle el máximo rendimiento. Y para eso no hace falta mucho: básicamente, comparar alternativas y ser coherente en la elección, escogiendo siempre aquella opción en la que el beneficio supere al gasto. Eso y sólo eso es ser "racional".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;La difícil economía del filósofo&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un buen oeconomicus, sin embargo, no se dejará cegar por el oro, ni por las subprimes, porque tiene claro que el mundo económico está regido por leyes de estrategia a más largo plazo. Como decía aquel sobre el alma, como máximo, accedería a alquilarla. Es obvio que el filósofo moral no hace una gran distinción entre la actitud del avaro y la del homo oeconomicus, cuando los califica de idiotas morales, porque confunden riqueza con felicidad y confunden la parte con el todo. En el capítulo 4 de Utilitarismo, Mill ya explicitó que "el dinero no se desea para conseguir un fin, sino como una parte del fin; [pero] de ser un fin para la felicidad se ha convertido en el principal ingrediente de alguna concepción individualista de la felicidad".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;Al filósofo le gustaría una economía moral que no se centrase en la productividad, sino en la felicidad, y no deja de preguntarse, con cierta ingenuidad, por qué cuando existe un mayor crecimiento económico también aumenta el consumo de antidepresivos. Además (parece que a esto se le llama "óptimo de Pareto"), resulta que a partir de una cierta cantidad de uso de un bien, el placer que se extrae de él comienza a decaer peligrosamente, de forma que un aumento de acumulación no produce necesariamente un aumento de felicidad. En otras palabras, si tenemos un jersey, comprar otro o conseguir otro duplica nuestro bienestar; pero cuando alguien tiene treinta jerséis, uno nuevo no lo hace más feliz y, como mucho, le supone un problema en el armario. En estas condiciones, la pregunta del filósofo es sencilla: una vez alcanzado un cierto nivel de bienestar /felicidad, ¿vale la pena esforzarse más o sería mejor vivir tranquilo, dedicado, quizás, a goces inmateriales o, como mínimo, poco expresables en términos de cantidad?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;La cuestión, claro está, podría ser descartada por cínica, pero no deja de ser significativa. Es casi un tópico recordar que en griego había dos palabras para referirse a la actividad que hoy denominamos economía: la oikonomia era sencillamente la administración prudente de la casa -y, por extensión, de la ciudad como "casa grande"-, mientras que la krematistiké tenía algo de deshonor porque sólo ofrecía una acumulación sin calidad de vida. Los sabios en economía dicen que cuando la krematistiké escapa a todo control, lo único que se puede esperar es un periodo de crecimiento especulativo y, al final, un decrecimiento salvaje, en forma de crisis económica. El filósofo, ya se sabe, está mal preparado para aceptar las impurezas y la ganga del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;Cuando se discute sobre ética, el economista liberal tiene, sin embargo, algún argumento contra el filósofo moral. Si desde la revolución industrial hasta ahora ha triunfado la ideología del crecimiento, no es, de ninguna manera, por casualidad. Forma parte de la propia lógica de la Ilustración la promesa de una vida mejor en la tierra y no en el cielo. Y el crecimiento del pastel es la única manera conocida de asegurar eso. Pedir a la gente un "empobrecimiento voluntario" tiene incluso un punto de crueldad cuando el recuerdo histórico de la miseria y el hambre, especialmente en países como el nuestro, enriquecidos recientemente, está todavía tan cercano. En última instancia, suponer que un "orden moral'' es en principio preferible al orden económico implica dar por sentadas muchas cosas, como, por ejemplo, saber que este orden está hecho a la medida humana y no a la medida de los santos y de los profetas. Cosa que al filósofo le resulta, como mínimo, difícil de demostrar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;¿Crecer, decrecer, sostenerse?&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero en el debate actual sobre pensamiento ecológico, el filósofo está dejando de encontrarse solo e incomprendido. No sólo Daniel Kahneman y su economía del comportamiento han demostrado la centralidad de los factores emocionales en las decisiones económicas, sino que también estudios sobre "economía ética" más tradicionales (que se preguntaban sobre responsabilidad social, banca ética, cooperativismo...) han abierto el camino al debate sobre el decrecimiento, comenzado por Serge Latouche, en Francia, con el antecedente de los estudios del economista rumano, trasplantado a Estados Unidos, Nicholas Georgescu-Roegen, autor de The Entropy Law and the Economic Process (1971).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;Cada vez son más numerosos los economistas convencidos de que el modelo clásico de crecimiento nos lleva a un callejón sin salida. No se puede crecer indefinidamente en un sistema finito (como es el planeta Tierra), porque los recursos se agotan inevitablemente. El crecimiento produce trabajo y riqueza (al menos riqueza a corto plazo), pero también echa a perder el futuro del planeta y nos lleva a la destrucción del entorno (que es un capital disponible que estamos destruyendo), de forma que estamos actuando partiendo de la base de "pan para hoy y hambre para mañana". Sin crecimiento económico aumenta la pobreza, pero con crecimiento económico aumenta la destrucción del planeta. Y hasta ahora no sabemos cómo salir de esta contradicción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;Hoy por hoy, se enfrentan tres modelos macroeconómicos: las políticas de crecimiento, el desarrollo sostenible y las políticas de decrecimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;El crecimiento, en breve&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las políticas de crecimiento corresponden hoy a la lógica del oeconomicus: se caracterizan por incentivar el consumo, de una manera más o menos keynesiana; es decir, con una participación directa del poder público a través de políticas que hacen imposible el ahorro de los particulares ("el rentista es el cuentacorrentista"), obligando a consumir para no perder el valor del dinero. Consumir produce puestos de trabajo y hay que consumir no importa qué, empleando si es necesario todo tipo de instrumentos de control psicológico (marketing). Las obras públicas (carreteras, trasvases) ayudan a las grandes empresas, se potencia el transporte privado y, sobre todo, se trabaja con un concepto clave: "obsolescencia programada"; las cosas tienen que estropearse rápidamente para poder gastar más: la moda y los medios de comunicación actúan como aliados en la tarea de hacer crecer el consumo, creando necesidad. La pregunta es si esta postura, considerada a largo plazo, puede tener continuidad y, sobre todo, qué tipo de felicidad resulta de esta opción vital.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;Pero si la senda del crecimiento presenta dudas -y no en Barcelona, sino en todo el mundo-, quizá haya llegado la hora de pensar en una alternativa de "decrecimiento" reformista: una opción personal por la simplicidad voluntaria que, nos guste o no, estará vinculada a la cultura, al respeto prioritario por la gente que sufre y a un estilo de vida aún minoritario, pero quizá conveniente. El decrecimiento viene precedido de una larga temporada de experiencias piloto en grupos minoritarios que practican una sobriedad voluntaria. Convendría discutirlo de momento como opción académica, más que como opción política, por la propia obsolescencia del concepto de crecimiento en época de cambio climático y de energía cara (por no hablar de crisis bancaria). La pregunta es si la ética (el cerebro racional) puede imponerse al cerebro reptil y acumulativo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;Hagan el favor de no acusarme de antipatriótico si les digo que uno de los días más depresivos que he visto en Barcelona en los últimos años fue el quince de mayo de 2008, cuando llegó al puerto de la ciudad un barco cisterna procedente de Marsella lleno de agua potable para abastecer una ciudad que vivía una sequía crónica y un miedo aún más crónico. No se trata de flagelarse; pero aquel día algo se rompió dentro de mucha gente al comprobar la debilidad de los equipamientos y la gravísima carencia de apoyos institucionales y de complicidades políticas de una "Gran Hechicera" ("amb tos pecats, nostra, nostra!") en horas bajas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;El ciclo del mito olímpico (fue bonito mientras duró) acababa a manos de una de las sequías más brutales e inusuales que este país haya sufrido en los últimos ciento cincuenta años. Si el filósofo fuese hegeliano, diría que la antítesis se estaba imponiendo a la tesis. Después, claro está, el clima imprevisible se "normalizó" (catalana palabra para los imposibles) y mis conciudadanos olvidaron el barco de Marsella. Si hemos aprendido algo de la pesadilla de la sequía, es que en nuestros cálculos no todo puede ser sumas. Algunos sueños de crecimiento traen en secreto el anuncio de una crisis aún más desequilibrada y decadente (por irreversible) que la educada propuesta del filósofo que sugiere que quizá algún día tendríamos que asumir nuestros límites.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;Las pesadillas de la llegada del AVE, los problemas climáticos, el apagón de julio de 2007, la difícil reconversión de una ciudad industrial en una postindustrial (en términos de 22@), etc., aparte de ponernos frente al desagradable escenario de la pérdida de muchas complicidades con las que creíamos contar y que después no funcionaron, conviene que nos sirvan para preguntarnos cómo tenemos que situarnos en lo sucesivo en un nuevo horizonte en el que la ciudad se ha mostrado vulnerable y no se ha gustado a sí misma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Decrecimiento: ¿palabra fea o necesidad?&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sé muy bien que decrecer es una palabra fuerte, que para los bienpensantes suena casi a insulto y que, además, viniendo de un país que hace treinta años estaba "en vías de desarrollo", decrecer puede parecer incluso cruel. Pero creo que es urgente ponernos a reflexionar sobre el decrecimiento antes de que una crisis ambiental nos lo imponga por vía de urgencia, y quien sabe si de manera violenta. Antes de que la ciudad se vuelva excesivamente agresiva y la vida imposible de disfrutar por demasiado cara, conviene que pensemos cuál es el "coste/ciudad" que estamos dispuestos a soportar (en lo que respecta a contaminación, incomodidades, etc.) antes de que simplemente haya que decir basta. Hacerse partidario de un decrecimiento ordenado no significa que me haya vuelto partidario de la vida en el campo (al fin y al cabo, cuando los barceloneses llegan al Empordà no hacen más que llevar allí Barcelona), ni mucho menos que reclame "ciudad verde" (sé muy bien que las ciudades son grises) o que me haga ilusión cualquier rou-sseaunismo, poco o muy ingenuo. Sencillamente soy de los que piensan que tenemos que poner voluntariamente unos límites al crecimiento antes de que la obsesión por crecer se convierta en una pesadilla, más o menos escasa de agua.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;Se entra en crisis sin que casi nadie nos prevenga y, a veces, con una rapidez que bloquea o impide pensar a medio plazo; se decrece, en cambio, de forma premeditada, optando libremente por un modelo diferente, que hace prevalecer las relaciones humanas y la calidad de vida sobre el productivismo. Tampoco se trata de hacer pedagogía con la catástrofe. Si hay recesión es por un error de modelo, no por un designio cósmico. Simplemente, se ha elegido un modelo económico pensado para maximizar el crecimiento -por confundir grande con grandioso- y no para procurar el bienestar de las personas. Pero, simplemente, llegados a un nivel de consumo determinado, lo que se puede esperar del modelo son contradicciones, porque el consumo ya no sirve para resolver necesidades, sino que las provoca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;¿La crisis o el aterrizaje suave?&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por tanto, esperar a que el decrecimiento nos llegue de una manera brutal (como consecuencia de derrotas económicas, o vinculándolo a un desempleo incontrolable, por ejemplo) resulta, además de cruel, perfectamente injustificado. Uno de los peores errores de los ecologistas es su absurda "pedagogía de la catástrofe". La historia demuestra que frente a las catástrofes lo que triunfa es el egoísmo más galopante, o en el peor de los casos la solución totalitaria de un Hitler o un Stalin. Cuando hablamos de decrecimiento, la propuesta es muy diferente: no se trata de confesar (derrotados) que la ciudad "no puede", sino de proclamar (orgullosos) que la ciudad "no quiere". Frente a un decrecimiento con tinta negra (desempleo, cierre de fábricas), hay que tomarse un tiempo para pensar un decrecimiento cívico que vele por una ciudad amable, que ponga los derechos de los ancianos y los niños por encima de los derechos de los automóviles, dicho esto (si es necesario) con un punto de demagogia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;Crecimiento y decrecimiento no son conceptos que entren mutuamente en contradicción. Más bien al contrario: existe el peligro de un decrecimiento caótico si seguimos pensando en una economía que ha perdido de vista la escala humana, y el antídoto es saber decrecer en condiciones y quitarnos de encima neorriquismos absurdos, que, dicho sea de paso, atentan directamente contra un modelo de vida plural y mediterráneo. Un modelo que quizá sea más pobre en dinero pero valorativamente mucho más rico si se mide con esa magnitud del capital social que se denomina bienestar comunitario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;Pensar el decrecimiento no significa una ruptura con el crecimiento, sino con la ideología de la acumulación. Decrecer quiere decir optar por una revalorización de las cosas y de nuestra relación con el entorno. Si nos preguntásemos qué vale nuestro equilibrio emocional, quizá sería mucho más sencillo comprender que, llegados a un cierto nivel, tener "más" puede llegar a ser menos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;Comprendo que un discurso por el decrecimiento plantea un atentado a las buenas costumbres de la economía, pero llegados a cierto punto, conviene preguntarse si el "nivel de vida" no se está volviendo incompatible con la calidad de vida. ¿Podemos promocionar experiencias comunitarias (de barrio, de ciudad) que no tengan que valorarse necesariamente por su nivel de gasto material, sino por la felicidad o por las emociones que puedan desplegarse en la comunidad?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;La elección real que se atisba en el horizonte no es entre crecimiento y decrecimiento, sino entre recesión (decrecimiento salvaje) y decrecimiento (cívico). Por supuesto, el espejismo del crecimiento seguirá siendo un discurso oficial y no por ninguna supuesta hipocresía de los políticos, sino porque todavía circula el tópico socialdemócrata según el cual la única manera de disminuir la pobreza consiste en hacer que crezca el pastel. "Crecer" es un sedante de la tensión social, dicen los manuales. Según la teoría económica oficial sólo el crecimiento garantiza la disminución de las desigualdades y, como somos ricos, disminuye la urgencia de plantearnos el problema del reparto. O de la justicia, por decirlo en términos clásicos. Decrecer puede ser problemático porque pone en el propio centro la insoslayable cuestión de los criterios de justicia. Pero, ahora que no me oye nadie, peor sería un escenario de energía cara, desempleo, reivindicación política y huelgas "antirricos", por decirlo de algún modo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;Conviene preguntarnos qué elegiríamos: ¿un decrecimiento tranquilo o una presión social insostenible? La pregunta que tenemos que plantearnos es si las consecuencias de cambiar el modelo serían peores que las de mantener un sistema que piensa en las personas como herramientas, que promueve el uso de antidepresivos y que, en definitiva, nos convierte en átomos negándonos la dimensión cualitativa y comunitaria. Decrecer no tendría que significar "hacer&amp;nbsp;bien" (para el medio ambiente, por ejemplo) lo que el capitalismo hace de forma malhumorada y triste. Antes al contrario: es ir contra una lógica de la acumulación que produce infelicidad en los individuos concretos y alegrías a las estadísticas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;Decrecer es optar por el desarrollo de la calidad y por las personas concretas (por la gente de mi barrio) contra los discursos vacíos de la solidaridad abstracta. Decrecer es negarse a considerarlo todo desde el punto de vista de una economía que sabe de números pero ignora el dolor de los individuos. Decrecer es liberarse de la necesidad que hoy se llama automóvil y televisión y optar por la lectura (un entretenimiento sin publicidad), por el teatro en la calle y por la conversación. Decrecer es plantearse qué sentido tiene el teléfono móvil y por qué tenemos que consumir verduras producidas con pesticidas. Decrecer es optar por el tren, por el consumo local, por la comida vegetariana (o como mínimo por disminuir el consumo de carne). Decrecer es negarse a aceptar que toda la realidad se resume sólo en forma de economía. O, si lo preferís, es luchar contra la confusión mental. Como sugirió Epicuro, para aumentar la felicidad quizá lo mejor sea disminuir las necesidades. Los viejos sabios nunca fallan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Verano (julio - septiembre) 2009&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;g:plusone&gt;&lt;/g:plusone&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/27036666-1932182022002537661?l=www.decrecimiento.info' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.decrecimiento.info/2012/05/decrecimiento-contra-decadencia.html</link><author>noreply@blogger.com (Compartiendo)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://3.bp.blogspot.com/-4v543OLqbPc/T7E14m2dlKI/AAAAAAAACL0/RKPZwPMtQ94/s72-c/decadencia.jpg" height="72" width="72" /><thr:total>4</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-27036666.post-3530337860450920720</guid><pubDate>Sat, 12 May 2012 16:42:00 +0000</pubDate><atom:updated>2012-05-13T09:36:50.295+02:00</atom:updated><title>El crecimiento económico mata</title><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-haIi7GrRx5s/T66S9w-P3uI/AAAAAAAACLo/914nFGTTTGw/s1600/crecimiento+mata.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://2.bp.blogspot.com/-haIi7GrRx5s/T66S9w-P3uI/AAAAAAAACLo/914nFGTTTGw/s1600/crecimiento+mata.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;b&gt;&amp;nbsp;Iñigo Antepara&lt;/b&gt;&amp;nbsp;- &lt;a href="http://www.desazkundea.org/"&gt;Desazkundea y Gasteiz en Transición&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;Contra el crecimiento económico se han dicho algunas cosas; que en vez de servir para distribuir la riqueza generada se termina acumulando en pocas manos, que nos ha llevado a toparnos con los límites físicos del planeta… pero además, en España (y en otros países capitalistas) en épocas de expansión muere más gente que en épocas de crisis.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No en todas las ocasiones, pero lo que suelen mostrar las investigaciones es que la mortalidad general aumenta en épocas de expansión y se reduce en momentos de crisis (Dávila y López-Valcárcel, 2009). La política social (la educación infantil, la calidad de vida familiar, la calidad del empleo, política salarial, etc.) es clave para que esto sea así, o no. Pere Boix lo explica muy bien en su artículo de Viento Sur, “Toxieconomía y salud en tiempos de crisis”. Por ejemplo, en la Gran Depresión la mortalidad general cayó un 10% (la ley seca estaba en vigor), mientras que en el caso de la desintegración de la URSS se incrementó en un 20% (los cambios fueron muy rápidos, y el alcohol no estaba prohibido). En la crisis del sudeste asiático de los 90, la mortalidad se incrementó a corto plazo en Tailandia e Indonesia, pero no experimentó cambios en Malasia (“casualmente” no siguió las indicaciones del Banco Mundial).&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No hay ninguna duda (científica) de que las crisis económicas generan situaciones de riesgo que afectan de forma selectiva a las personas pertenecientes a los grupos más vulnerables: desempleados, pobres, minorías étnicas, madres que viven solas –y sus hijos- personas mayores o discapacitadas. Tampoco hay duda de que la desocupación está relaciona con un aumento de la mortalidad. En parte debido a que se cae en factores de riesgo al estar desempleado: mala alimentación, tabaquismo, y consumo de alcohol y de drogas. El desempleo provocaría en Europa 5,4 muertes por enfermedad cardiovascular por cada 100.000 habitantes por cada 1% de incremento del paro. También empeora la salud mental. Un estudio reciente señala que el aumento del 3% de desempleo en Europa irá aparejado con un aumento del 4,45% de muertes por suicidio. Además, la salud autopercibida empeora, aumentan días con problemas de salud, las migrañas, y hay más trastornos del sueño. Pero en épocas de crisis como la que vivimos, en el otro lado de la balanza pondríamos un descenso de la incidencia de lesiones de origen laboral y de tráfico.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Independientemente de si hay crisis o no, en opinión de Peter Butterworth, miembro del Centro de Investigación de Salud Mental de la Universidad Nacional de Australia, un mal empleo es tan malo para la salud como el paro. Estamos entonces sometidos a una variedad de riesgos como son: jornadas extenuantes, altos ritmos de trabajo, bajo control sobre la tarea, amenazas de despido, condiciones ambientales nocivas y alta exposición a situaciones peligrosas. Así, el impacto en la salud va desde la fatiga crónica con altos niveles de estrés, que conlleva padecimientos crónicodegenerativos y cardio-vasculares –infarto, hipertensión y diabetes–, el incremento de intoxicaciones y cáncer, hasta el aumento de accidentes.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En épocas de expansión, el trabajo asalariado bueno o malo es un elemento determinante de la vida de las personas: estrés y siniestralidad laboral, presión del tiempo de trabajo, reducción de las horas de sueño y de ocio… El karoshi o muerte súbita por exceso de trabajo, un fenómeno bien estudiado en Japón, sería un ejemplo extremo en este sentido. El exceso de trabajo actuaría también en detrimento de las relaciones familiares y sociales, reduciendo el apoyo social, un elemento de primer orden para la salud integral. El aumento de la densidad de tráfico en épocas de crecimiento económico explicaría el aumento de la mortalidad por accidentes de tráfico que es una de las asociaciones estadísticas más significativas que se detectan en todos los estudios. Además, la expansión económica no sólo incrementaría el riesgo de muerte en personas anteriormente sanas, sino que también lo hace en el caso de los enfermos crónicos. La asociación entre estrés, descenso de la inmunidad y enfermedades transmisibles, explicaría el aumento de la mortalidad infecciosa en enfermos crónicos. La contaminación industrial y por tráfico es también un factor condicionante en la mortalidad de enfermos crónicos. Se han demostrado efectos adversos del ruido en la salud cardiovascular. También se ha relacionado la expansión económica con hábitos menos saludables como mayor consumo de grasas, incremento del consumo de tabaco y alcohol en el conjunto de la población, o reducción del ejercicio físico, todo lo cual se relacionan con enfermedades crónicas a largo plazo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Estudiado el caso de España (datos del período 1980-97, Tapia Granados (2005)) se ha cuantificado esta relación inversa entre paro y mortalidad afirmando que un aumento del 5% en la tasa de paro estaría asociado a una reducción de alrededor del 0,5% en la mortalidad general de la población. Podríamos decir, tal como afirma el propio autor, que un aumento del 5% en el paro “salvaría” unas 1800 vidas. O de forma resumida, las crisis del capitalismo matan, pero sus expansiones mucho más.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Evidentemente, no se trata de defender el desempleo (¿quizá sí frente a subempleos?). La relación entre desempleo y mortalidad para el conjunto de la población es de signo contrario a la que se da para la mortalidad de una persona individual desempleada. Los desempleados tienen individualmente más factores de riesgo de enfermedad y muerte. Pero en una expansión económica aumenta el estrés y la siniestralidad laboral, etc. y con ellos la mortalidad general de la población. La paradoja del aumento de la mortalidad en épocas de crecimiento pone en cuestión el argumento lineal de que el progreso económico es siempre una fuente de bienestar.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Para el mundo cooperativo, seguro que es digno de estudio el hecho de llegar a socio, por ejemplo, que confiere mucha seguridad personal y por tanto mucho menos estrés. Pero, sería también interesante saber los índices de accidentabilidad, para saber si es similar a empresas capitalistas por haber importado sus sistemas de producción (trabajo por objetivos, etc.), o indicio de autoexploración. O si la morbi-mortalidad está relacionada con el índice de la valoración.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;BIBLIOGRAFIA&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Dávila C. D., López-Valcárcel, B. G. “Crisis económica y salud”, Gaceta Sanitaria 23 (4) p. 261-265 (2009)&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Boix, P., “Toxieconomía y salud en tiempos de crisis”, Viento Sur 120, Enero 2012&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública, “Los efectos del desempleo sobre la salud”, Febrero de 2012&lt;/div&gt;&lt;div&gt;EFE, “Un mal empleo, tan malo para la salud como el paro”, 14 de Abril de 2011&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Tapia Granados, J. A., “Recessions and mortality in Spain, 1980-1997”, European Journal of Population 21 p. 393-422, 2005&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este artículo se publicará en el número 32 de la revista &lt;a href="http://ahotskooperatibista.org/"&gt;Ahots Kooperativista&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;g:plusone&gt;&lt;/g:plusone&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/27036666-3530337860450920720?l=www.decrecimiento.info' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.decrecimiento.info/2012/05/el-crecimiento-economico-mata.html</link><author>noreply@blogger.com (Compartiendo)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://2.bp.blogspot.com/-haIi7GrRx5s/T66S9w-P3uI/AAAAAAAACLo/914nFGTTTGw/s72-c/crecimiento+mata.jpg" height="72" width="72" /><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-27036666.post-4064659742683202117</guid><pubDate>Wed, 09 May 2012 16:43:00 +0000</pubDate><atom:updated>2012-05-09T18:43:47.867+02:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Serge Latouche</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Traducciones</category><title>La utopía frugal. Entrevista a Serge Latouche</title><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-qe63IiUFSmw/T6qetplazpI/AAAAAAAACLc/Ohpo-lA9RWk/s1600/frugal.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://4.bp.blogspot.com/-qe63IiUFSmw/T6qetplazpI/AAAAAAAACLc/Ohpo-lA9RWk/s1600/frugal.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Un cierto modelo de sociedad de consumo se terminó. Ahora, el único camino hacia la abundancia es la frugalidad, pues permite satisfacer todas las necesidades sin crear pobreza y la miseria. Es una tesis provocativa de Serge Latouche, profesor emérito de ciencias econónicas en la Universidad de Paris-Sud, universalmente conocido como el profeta del decrecimiento feliz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entrevista de Niola Marino, publicada en el diario La Repubblica. Traducida al castellano por Antonio García.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;¿Qué es la abundancia frugal? Dicho esto, parece un oxímoron.&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo hablo de la" abundancia "en el sentido dado a la palabra del gran antropólogo norteamericano Marshall Sahlins en su libro “Economía de la Edad de Piedra". Sahlins demuestra que la única sociedad de la abundancia de la historia humana era la del paleolítico, porque en aquellos tiempos los hombres tenían pocas necesidades, y podían satisfacer todas sus necesidades con tan sólo dos o tres horas de actividad al día. El resto del tiempo lo dedicaban al juego, a la fiesta, y a estar juntos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;¿Esto significa que el consumo no propicia la abundancia?.&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En realidad, precisamente porque en una sociedad de consumo como la nuestra no puede ser una sociedad de abundancia. Consumir es crear una insatisfacción permanente. Y la publicidad sirve para hacernos infelices con lo que tenemos y hacer que deseemos lo que no tenemos. Su misión es hacer que nos sintamos frustrados constantemente. Los grandes anunciantes nos están diciendo que una sociedad feliz no consume. Creo que puede haber diferentes modelos. Por ejemplo, yo no estoy a favor de la austeridad, sino de “solidaridad”, este es mi concepto clave. Que también prevé el control de los mercados y el crecimiento del bienestar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;¿Debido a que define a Joseph Stiglitz como una alma bella?.&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Stiglitz preconiza una idea keynesiana que estaba bien en los años 30, pero ahora, en parte debido a la sobreexplotación de los recursos naturales, parece poco práctico. Después de la postguerra, Occidente ha experimentado un aumento sin precedentes en el bienestar, basada principalmente en el petróleo barato. Pero a partir de los años 70 el crecimiento es una ficción. Ciertamente, el PIB aumentó, pero gracias a la especulación financiera e inmobiliaria. Una 'edad de oro’ que nunca volverá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;¿También es el caso de Italia?.&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ciertamente, el auge económico italiano de la posguerra se debe principalmente a la talla de Enrico Mattei, que fue capaz de darle a su país, el petróleo que no tenía. Fue un milagro. Y los milagros no se repiten.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Los sacrificios que los gobiernos europeos, entre ellos el italiano, están pidiendo a los ciudadanos, ¿Servirán para algo?.&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desafortunadamente, los gobiernos son a menudo incapaces de dejar el viejo software barato. Así que intenta a toda costa prolongar la agonía, pero esto, lo saben, no hace más que crear la deflación y la recesión, lo que agrava la situación hasta el momento en que vaya a explotar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Usted define la sociedad occidental como la más heterónoma de la historia humana. Sin embargo, es común pensar que garantiza al máximo la autonomía democrática. ¿Quién decide por nosotros?.&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De hecho, todos estamos sujetos a la mano invisible del mercado. El ejemplo emblemático es Grecia: las personas no tienen el derecho a decidir su destino, ya que es el mercado financiero, quien lo escoge. Más que autónoma, nuestra sociedad es individualista y egoísta, pues no crea a sujetos libres sino consumidores forzados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;¿Cuál es el papel de la generosidad y la convivencia en una sociedad de decrecimiento?.&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La alternativa al paradigma de la sociedad de consumo, basado en un crecimiento ilimitado, es una sociedad de convivencia, que ya no esté sometida a la ley del mercado único, que destruye la raíz del sentimiento del lazo social que es la base de toda sociedad. Como lo demuestra el antropólogo Marcel Mauss, para el cual ‘el origen de la vida en común, es el espíritu del don, la trilogía inseparable de dar, recibir, y cambiar'. Por lo tanto, tenemos que recoger los pedazos de la sociedad posmoderna con el pegamento de la gratuidad y el antiutilitarismo. En eso estoy de acuerdo con los exponentes italianos de economía de la felicidad como Luigino Bruni y Stefano Zamagni, que invocan la gran lección de economía civil del siglo XVIII napolitano de Antonio Genovesi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;¿Es el capitalismo el último luchador que queda en pie en el ring de la historia?.&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé si es el último luchador, porque nunca se sabe de lo que es capaz de llegar a ser, hay peores escenarios, tales como eco-fascismo de los neoconservadores estadounidenses. Lo cierto es que estamos en un punto de inflexión en la historia. Donde una vez se dijo "o socialismo o barbarie" Yo diría que ahora "barbarie o decrecimiento". Necesitamos un proyecto eco-socialista. Es hora de que las personas de buena voluntad se vuelvan objetores del crecimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Francis Fukuyama ha reafirmado recientemente su opinión de que el modelo liberal-capitalista sigue siendo el único horizonte de la historia. Sin alternativas. ¿Qué piensa usted al respecto?.&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto es bastante descarado. Antes se había equivocado completamente con el fin de la historia, y ahora propone la misma vieja historia. Su profecía fue anulada por la tragedia del 11 de septiembre, que ha demostrado que la historia no estaba acabada. Fukuyama llama al fin de la historia a aquello que es simplemente el fin del modelo capitalista liberal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;A los que dicen que la "abundancia frugal” es una utopía, usted responde que es una utopía concreta. ¿No es una contradicción en los términos?.&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No, porque para mí la utopía real no significa algo imposible, pero es el sueño de una realidad posible. Un nuevo contrato social. La abundancia frugal en una sociedad inclusiva. Se trata de que queramos.&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;g:plusone&gt;&lt;/g:plusone&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/27036666-4064659742683202117?l=www.decrecimiento.info' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.decrecimiento.info/2012/05/la-utopia-frugal-entrevista-serge.html</link><author>noreply@blogger.com (Compartiendo)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://4.bp.blogspot.com/-qe63IiUFSmw/T6qetplazpI/AAAAAAAACLc/Ohpo-lA9RWk/s72-c/frugal.jpg" height="72" width="72" /><thr:total>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-27036666.post-1379541051342490418</guid><pubDate>Sun, 06 May 2012 12:01:00 +0000</pubDate><atom:updated>2012-05-06T14:01:26.367+02:00</atom:updated><title>Decrecimiento: el cambio social más allá de los límites</title><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-8Xf8xE7iNIk/T6ZoBwn6ecI/AAAAAAAACK0/SkwE9PBhRFk/s1600/limites.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://3.bp.blogspot.com/-8Xf8xE7iNIk/T6ZoBwn6ecI/AAAAAAAACK0/SkwE9PBhRFk/s320/limites.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;b&gt;Ernest García&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La percepción de que los límites del planeta ya han sido sobrepasados, de que se ha entrado ya en la fase transitoria de translimitación, se está convirtiendo en un motivo central de la literatura –creciente en cantidad y en impacto– que considera posible un colapso de la civilización industrial en un futuro próximo y revisa bajo esa perspectiva la suerte que corrieron diversas sociedades en el pasado (Diamond, 2005).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su forma más general, la discusión versa sobre las formas, el alcance y las consecuencias de una cuesta abajo de la civilización industrial. De un colapso. Y el primer paso es el significado de este concepto. Pues, a fin de cuentas, colapso no significa necesariamente la caída catastrófica a una desorganización caótica de la sociedad, sino el tránsito a una condición humana de menor complejidad:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una sociedad compleja que ha colapsado es súbitamente más pequeña, más simple, menos estratificada y con menos diferencias sociales. La especialización disminuye y hay en ella menos control centralizado. El flujo de información se reduce, la gente comercia e interactúa menos, y en general hay una menor coordinación entre individuos y grupos. La actividad económica decae proporcionalmente a todo lo anterior... (Tainter, 1995: 193).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Revisemos los rasgos del proceso: reducción de la escala, menos desigualdad, pequeñez, relocalización... Desde un determinado punto de vista, esta descripción del colapso no es muy diferente del viejo programa ecologista: reducir, frenar, democratizar, descentralizar (Roszak, 1993: 312). ¿Acaso significaba algo muy distinto la insistencia en que lo pequeño es hermoso? (Schumacher, 1973). Bajo esta perspectiva, el colapso puede ser tanto un resultado como un objetivo. Un objetivo al que en los últimos años se ha hecho habitual referirse con otras palabras, con palabras como sustentabilidad o antiglobalización...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y, entonces, la cuestión relevante no es tanto el resultado mismo como los costes de llegar a él. Dicho de otra manera: si por colapso se entiende –siguiendo la sugerencia de Tainter– una transición relativamente rápida a un nivel de complejidad inferior, entonces tanto la sociedad “a escala humana” como la desorganización caótica serían salidas alternativas –ambas teóricamente posibles– de una situación de translimitación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una faceta importante de la discusión tiene que ver con las condiciones sociales y culturales que podrían hacer que la transición a una escala inferior ecológicamente viable resultase benigna, ordenada y pacífica. Los análisis sobre conflictos sociales en torno a recursos naturales escasos no invitan a mantener demasiadas esperanzas en ese sentido. Aunque, claro está, nadie puede saberlo, parece que un descenso relativamente ordenado requeriría dosis de capacidad anticipatoria, convicción democrática, cohesión social y solidaridad internacional muy superiores a las que hoy parecen disponibles. No es sorprendente, pues, que el debate sobre el alcance y los eventuales efectos sociales de la “cuesta abajo” sea intenso y a menudo agrio. Hasta el momento, es también en su mayor parte subterráneo. Sus herramientas son más los grupos de discusión en la red que los grandes medios de comunicación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Asimismo, pequeños centros de investigación y –en ocasiones– el despacho de individuos aislados, son sus ámbitos más frecuentemente que las grandes instituciones académicas. En ese debate hay algunos núcleos donde se concentran fricciones significativas, potenciales líneas divisorias. La más importante separa a quienes asocian el decrecimiento a un colapsolínea divisoria. La fracción “pesimista” invoca el determinismo (energético o biológico; o bien ambos) para anunciar que el inevitable colapso comportará no menos inevitablemente la descomposición de la vida civilizada. Los “optimistas”, en cambio, ven el presente como una bifurcación, una encrucijada cuyos caminos alternativos serán trazados por acciones humanas colectivas e intencionales; es decir, como una situación en la que todavía es posible elegir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Extraído del artículo &lt;a href="http://cursolimitescrecimiento.files.wordpress.com/2011/09/ernest-los-limites-desbordados.pdf"&gt;‘Los límites desbordados. Sustentabilidad y decrecimiento’ de Ernest García&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;g:plusone&gt;&lt;/g:plusone&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/27036666-1379541051342490418?l=www.decrecimiento.info' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.decrecimiento.info/2012/05/decrecimiento-el-cambio-social-mas-alla.html</link><author>noreply@blogger.com (Compartiendo)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://3.bp.blogspot.com/-8Xf8xE7iNIk/T6ZoBwn6ecI/AAAAAAAACK0/SkwE9PBhRFk/s72-c/limites.jpg" height="72" width="72" /><thr:total>2</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-27036666.post-6275960755729004613</guid><pubDate>Fri, 04 May 2012 15:20:00 +0000</pubDate><atom:updated>2012-05-04T17:21:11.980+02:00</atom:updated><title>Decrecimiento Vital</title><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-qdp2rngbUk0/T6PzoR8uc7I/AAAAAAAACKo/TwbtZbmLBec/s1600/decrecimiento+vital.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="121" src="http://3.bp.blogspot.com/-qdp2rngbUk0/T6PzoR8uc7I/AAAAAAAACKo/TwbtZbmLBec/s320/decrecimiento+vital.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;b&gt;Carlos Ballesteros García&lt;/b&gt; – &lt;a href="http://www.revistacronopio.com/"&gt;Revista Cronopio&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Crecer o decrecer, esta es la cuestión (económica al menos). Para algunos el crecimiento económico es la fuente de todos los bienes y venturas. Crecimiento implica mayor empleo, mayores ingresos, mas oferta de bienes y servicios, mas libertad. En definitiva la felicidad se obtiene a través del progreso en continuo ascenso. Incluso la posible crítica ecológica que pudiera hacérsele a esta postura es defendida desde la óptica tecnológica: El progreso nos hace ser más limpios al proveernos de más eficaces formas energéticas, de transporte, de comunicación. La huella de carbono, a igualdad de consumo, sería así exponencialmente mas alta cuanto menos desarrollado (económicamente) sea un país, pues a medida que crecemos inventamos coches más limpios, energías menos contaminantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En estos últimos tiempos se ha vuelto incluso a traer a la agenda el debate sobre si el cambio climático es real o es una falacia inventada por los críticos de las posturas liberales, defensoras de la autorregulación de los mercados. Con las crisis de corte económico pasa lo mismo. A menudo se justifica la situación de la economía en recesión por no tener niveles de consumo suficientemente altos, que no tiran así de la producción y consecuentemente no se puede crear más empleo, por lo que las familias tienen menos renta disponible para consumir y vuelta a empezar —y además los bancos y entidades financieras no dan crédito—.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo hay unas cuantas voces críticas, cada vez más, aunque lamentablemente esto no se pueda decir tanto de los economistas como de otras ramas del saber y entender. Crecer a costa de ensuciar, de dividir, de abrir brechas entre ricos y pobres, dejar que el mercado, teóricamente perfecto y prácticamente muy imperfecto regule y distribuya los flujos de riqueza equitativamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En definitiva, hablar de decrecimiento es hablar de Felicidad. Y hablar de felicidad es reconocer que en el mundo seguimos sin enterarnos de lo que hay que hacer para ser feliz. El modelo de desarrollo basado en el crecimiento económico y en el logro personal, en el enriquecimiento personal, no es hoy en día un modelo válido para algunos de nosotros. La idea de que el mundo sería un mejor lugar si cada uno mejorara a nivel individual se ha demostrado errónea, pues que unos estén mejor (los menos) lo es, según este modelo a costa de que otros (los más) estén peor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El paradigma de que la felicidad vendría por la posesión de objetos y bienes de consumo nos está llevando a una sociedad de la acumulación, la cual nos aboca al derroche, a la contaminación y a la injusticia. El problema de ser rico es la obligación de ser feliz en cada momento. Recuperar la soberanía (alimentaria, pero también productora, consumidora, financiera, energética…) es un primer paso esencial para reconocernos como actores principales en un mercado que, hoy por hoy, parece anclado en un Capitalismo Ilustrado en el que prima el «todo para el consumidor pero sin el consumidor». Recuperar nuestra soberanía, nuestro poder de decisión en la economía cotidiana, nos llevará a plantearnos nuestro rol y nuestro poder para así poder defender y ejercitar otra fórmula para ser feliz: La del decrecimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;UN CRECIMIENTO INCONTROLABLE QUE CONTRADICE SU FIN&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De la cantidad ingente de datos y temas que se podrían aportar para ilustrar un tema como éste y con el fin de demostrar lo insostenible del modelo de crecimiento vigente, se han elegido tan solo tres grandes temas que dan por si solos la imagen y la magnitud del problema: población; economía, medida en términos de PIB y consumo de energía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Respecto del primero, los datos del United Census Buerau de Estados Unidos de Norteamérica se explican casi por si solos. En 2050 seremos casi 10.000 millones de habitantes de los cuales cerca del 80% estarán en zonas en desarrollo. Mientras que para que la población mundial se duplicara hubieron de pasar más de mil años, el siglo XX vivió casi dos de estas multiplicaciones: a principios de siglo se calculaba que la población mundial era de 1.650 millones de habitantes y al terminar el siglo se rondaban los 6.300. El crecimiento sigue desbocado pues en apenas 4 años (2007–2011) se ha crecido tanto como en los primeros mil años de nuestra era, llegando a ser ahora mismo 7.000 millones de personas las que vivimos en la Tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No por conocida la cifra deja de ser preocupante. Los cálculos del World Watch Institute, entre otras prestigiosas instituciones ya aproximaban que, si todos y cada uno de esos habitantes pretendieran vivir (o lo que es lo mismo consumir) al nivel que lo hacen los privilegiados del mundo (aproximadamente &amp;nbsp;un cuarto, o lo que es lo mismo 1.700 millones), harían falta cerca de 4 planetas enteros para poder servir y atender sus necesidades de consumo (WorldWatch, 2005).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo que respecta al crecimiento económico, y a pesar de la coyuntura de crisis que se vive en el mundo desarrollado, es destacable cómo el PIB europeo se ha multiplicado por cinco veces y media de 1820 a 1913, y por siete 7 de 1913 a 2000. En este mismo último periodo, el de Estados Unidos de Norteamérica y Oceanía se multiplicó 14 veces, el de Asia 19 y el de América Latina 24 (lamentablemente, una vez más, no hay datos para África): el multiplicador mundial para esos años fue de 12 (Worldbank, 2011). En definitiva estos datos muestran cómo la riqueza medida en términos estadísticos crece de manera imparable, lo cual a priori parece deseable ya que a mayor abundancia de bienes y servicios, mayor nivel de vida y, según todas las corrientes clásicas, eso termina implicando un mayor bienestar. Sin embargo estos datos deberían contrastarse y/o matizarse con otros de carácter mas críticos que tienen que ver, en primer lugar, con la cantidad de recursos necesarios para aumentar esos niveles de bienestar. Efectivamente, para cumplir con los objetivos fijados en la Cumbre de Copenhague (evitar un calentamiento global de 2ª C para el año 2050) el PIB mundial debería bajar en 3% anual, una reducción del 77% de aquí a 2050. La segunda crítica tiene que ver con la propia composición del PIB que deja de lado en su cálculo externalidades negativas u otras consideraciones tan importantes como las que sí entra a formar parte de él y que al no tener valoración monetaria no son tenidas en cuenta. Se volverá más adelante sobre esto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En tercer lugar, un buen indicador del crecimiento insostenible es el consumo de energía. En palabras de la UNEP —Programa de las Naciones Unidas para el medioambiente— «Como norma general, el crecimiento económico se relaciona estrechamente con el crecimiento del consumo de la energía, pues, a mayor energía utilizada, mayor crecimiento económico» (GRIDA, 2011) Sin embargo es posible separar el consumo de energía y el crecimiento económico si se entiende que un uso más eficiente de la energía pudiera entrañar crecimiento económico y una reducción en el uso de la misma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Efectivamente, como se puede ver en el gráfico 2 el incremento del consumo de la energía a nivel mundial en los últimos 50 años ha sido espectacular para todas las fuentes conocidas, especialmente las de origen fósil (petróleo, carbón, gas…). Algunas fuentes incluso llegan a estimar que el consumo de energía en 2030 será un 60% superior al de 2002. (Metz et al, 2008) No obstante, la teoría del «pico del petróleo», que establece que este tipo de fuente energética ya habría llegado a su máximo entrando en una fase de decrecimiento y declive es una interesante proposición a tener en cuenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A modo de rápida conclusión de este breve repaso a indicadores de crecimiento, la mayoría de los escenarios de continuidad (business–as–usual, BAU) indican que seguiremos asistiendo a un crecimiento continuo de la población mundial (aunque a niveles más bajos que los previstos hace decenios) y del PIB mundial, especialmente en regiones emergentes como los llamados BRIC (Brasil, Rusia, India, China) lo que hará aumentar considerablemente la demanda de energía y por lo tanto el escenario de crecimiento insostenible parece inevitable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CRECER O NO CRECER, HE AHÍ EL DILEMA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo ecosistema tiene una capacidad limitada llamada «capacidad de sustentación» que si se supera provoca un daño irreversible en él (Harris, 1990 p 104). Esta afirmación es irrefutable y admitida como cierta por todo el mundo ampliándose además con la certeza de que la capacidad de crecimiento de cada ecosistema es igual a la del recurso/factor menos abundante. Sin embargo las consecuencias que de ella se derivan (y las posibles soluciones) sí son mas controvertidas. En efecto, algunos abogan por la expansión geográfica: si el ecosistema no da para mas, ampliemos sus horizontes, sus límites. Incluso con el uso de la fuerza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunos han visto en esta solución la causa última de conflictos bélicos como los de la Guerra del Golfo, Iran, Irak, al relacionarlos con la falta de petróleo o de guerras como las de Georgia y las regiones del sur de Rusia (gas). El agua potable y su acceso ha sido también tradicionalmente fuente de disputas geográficas. La segunda posibilidad es intensificar la producción de recursos (por ejemplo alimentos) haciendo que un mismo número de hectáreas produzcan mas cantidad de recursos, mediante mejoras en el uso de la tecnología (¿tendrá algo que ver en esto el uso de OGM´s —organismos genéticamente modificados—?).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ambas soluciones, como cualesquiera otras propuestas, no ponen nunca en duda el fin último: crecer. Sin embargo ha habido a lo largo de los últimos 50 años voces críticas a esta meta. Estas voces de disenso de la corriente mayoritaria no son nuevas: en 1972 se redactó el famoso informe Meadows sobre «Los límites del crecimiento»; Amartya Senn ya habló hace unos treinta o cuarenta años de que el desarrollo no era solo una cuestión económica (y de ahí salió la formulación del Índice de Desarrollo Humano); Manfred Max Neef, también en los 70, hablaba del Desarrollo a Escala Humana; los ecologistas llevaban mucho tiempo con eso del Reduce, Reutiliza, Recicla. Más recientemente Carlos Taibo o Sergé Latouche entre otros han difundido esto del decrecimiento como una disminución progresiva y controlada de los niveles de consumo, permitiendo respetar al planeta y a las personas: «Decrecimiento o barbarie» ha dicho este último. En definitiva, un cambio de paradigma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;DECRECIMIENTO PERSONAL COMO FÓRMULA PARA ENCONTRAR LA FELICIDAD&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues entonces, si de cambio de paradigma se trata, lo que tendremos que fomentar es un cambio de prioridades vitales individuales pasando del «ya que no puedo poseer todo aquello que deseo, me conformaré con lo que tengo» al «puedo vivir mejor si aprendo que la felicidad no viene de la mano de las posesiones, el consumo y el dinero» (Arrizabalaga y Wagman, 1997). La moderación del consumo compulsivo —y no tan compulsivo— sería así una una nueva prioridad: se dice que si los consumidores no gastan, la demanda cae, las empresas no invierten y se produce recesión y desempleo; sin embargo, la moderación en el consumo implica una disminución de horas de trabajo por persona, un incremento del tiempo libre, una redistribución de horas de trabajo y un incremento del empleo. Es necesario pues reivindicar un cambio de hábitos, de pautas, de costumbres. El fomento de un consumo sostenible, de un consumo consciente y responsable es una manera, tan válida como cualquier otra, de conciliar producción y rentabilidad con el respeto por las personas y por el medio. Y un buen comienzo para ello es tomar conciencia de que cada uno de nosotros y nosotras somos corresponsables de los efectos sociales y ecológicos de lo que compramos y consumimos, y actuar en consecuencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este sentido en los últimos tiempos se ha escrito bastante sobre estas cuestiones. Motivos de espacio hacen que sea imposible dar aquí unas pautas de decrecimiento personal tan extensas como el comportamiento cotidiano de las personas requiere. Se ha preferido entonces hacer una breve alusión a tres textos de referencia en dicho sentido, que dan pautas, pistas y reflexiones concretas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La primera es el libro que Toni Lodeiro escribió en 2008: Consumir Menos, Vivir Mejor (ed. Txalaparta) en el que el autor hace un amplio y exhaustivo repaso de todas las facetas de nuestra vida en las que se puede decrecer: usos de la energía en casa, agua, tesoros en las basuras, comida, limpieza e higiene (¿necesitamos un tipo de champú para cada pelo, diferente del gel de ducha y del jabón de las manos?), hogar (muebles de segunda mano), transporte, crianza de los niños, ocio y viajes, medios de comunicación, dinero ahorros e impuestos. Es un completo manual/catálogo de sugerencias, webs, libros para ejercer este nuevo modo de vivir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La segunda es Por una vida sobria, de Francesco Gesualdi, fundador y coordinador del Centro Nuovo Modello di Sviluppo en Italia (ed. PPC, 2005). En el se repasa y describe la aventura de un grupo de familias que optan por este modelo de vida, sus dificultades, sus logros, sus preocupaciones y sus aprendizajes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por último, de José Eizaguirre: Sobria, honrada y religiosa. Una propuesta para vivir en comunidad (Narcea, 2010). Es una coherente propuesta y una profunda reflexión de un religioso marianista en la búsqueda de nuevos territorios para la misión en y desde esta sociedad de consumo, a partir de valores evangélicos de austeridad, sobriedad y compromiso transformador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En estas páginas he tratado de esbozar cómo el modelo de desarrollo basado en el crecimiento económico y en el logro personal, en el enriquecimiento personal, no es hoy en día un modelo válido. La idea de que el mundo sería un mejor lugar si cada uno mejorara a nivel individual se ha demostrado errónea, pues que unos estén mejor (los menos) lo es, según este modelo a costa de que otros (los más) estén peor. El paradigma de que la felicidad vendría por la posesión de objetos y bienes de consumo nos está llevando a una sociedad de la acumulación, la cual nos aboca al derroche, a la contaminación y a la injusticia. El problema de ser rico es la obligación de ser feliz en cada momento. Como decía Eduardo Galeano, hay en el mundo tantos hambrientos como gordos. Los hambrientos comen basura en los basurales; los gordos basura en McDonald’s.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy firmemente convencido de que la transformación del mundo hay que hacerla todos los días con nuestros actos cotidianos. Y consumir y comprar, al menos en esta sociedad que estamos creando, es uno de los más habituales. Creo firmemente que sólo desde el compromiso político, social y económico de todos y cada uno de los ciudadanos del mundo, especialmente de la zona occidental del hemisferio Norte (lo que comúnmente se conoce como «los ricos») se podrá hacer del mundo un sitio más justo y más agradable para vivir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo desde lo cercano y diario se podrá transformar la realidad. Consumir de forma diferente, haciendo cierto aquello de reduce recicla y reutiliza. Ahorrar haciendo que los ahorros se conviertan en fuente de riqueza para otros. Comprar pensando qué rostro hay detrás de la etiqueta, qué manos han fabricado lo que nos ponemos, lo que comemos. Consumir teniendo en cuanta los ciclos de la naturaleza, los circuitos locales, las personas que fabrican y producen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay otra forma de hacer las cosas, de hacer economía, de transformar el mundo: desde los barrios, los hogares, las personas… Se puede transformar el planeta; desde lo chiquitito y cotidiano no sólo se puede cambiar el mundo, sino que se debe cambiar el mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;g:plusone&gt;&lt;/g:plusone&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/27036666-6275960755729004613?l=www.decrecimiento.info' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.decrecimiento.info/2012/05/decrecimiento-vital.html</link><author>noreply@blogger.com (Compartiendo)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://3.bp.blogspot.com/-qdp2rngbUk0/T6PzoR8uc7I/AAAAAAAACKo/TwbtZbmLBec/s72-c/decrecimiento+vital.jpg" height="72" width="72" /><thr:total>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-27036666.post-58712676677329492</guid><pubDate>Wed, 02 May 2012 16:55:00 +0000</pubDate><atom:updated>2012-05-02T19:01:17.304+02:00</atom:updated><title>Las deudas ecológicas de la democracia moderna</title><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-jh6ExXBs3bg/T6Fm3OfzQ6I/AAAAAAAACKc/4-U6NY0jSuo/s1600/acc81rbol-mydefinition.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://4.bp.blogspot.com/-jh6ExXBs3bg/T6Fm3OfzQ6I/AAAAAAAACKc/4-U6NY0jSuo/s1600/acc81rbol-mydefinition.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Por &lt;b&gt;&lt;a href="http://florentmarcellesi.wordpress.com/2012/02/14/acerca-de/"&gt;Florent Marcellesi&lt;/a&gt;&lt;/b&gt;, activista ecologista e investigador; miembro del Consejo de redacción de la revista &lt;a href="http://www.ecologiapolitica.info/"&gt;Ecología Política&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Artículo publicado en la revista &lt;a href="http://www.ecologiapolitica.info/"&gt;Ecología Política&lt;/a&gt;, n. 42.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El movimiento del 15-M ha puesto en evidencia la profunda deuda que han contraído las sociedades modernas con la democracia. A su vez, la democracia moderna tiene una deuda latente con la ecología política y con su lucha por extender la autonomía personal y la solidaridad colectiva en el espacio (solidaridad transnacional), en el tiempo (solidaridad transgeneracional) y al conjunto de la naturaleza (solidaridad biocéntrica e interespecie). Sobre todo, esta democracia no suele integrar en sus procesos algunos aspectos que, además de ampliar nuestros círculos de solidaridad, son centrales para la transición hacia una supervivencia civilizada de la especie humana: la cuestión de la autolimitación, la representación de los sin voz, la gobernanza glocal y la capacidad de responder a la urgencia ecológica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este artículo, no tengo ninguna intención de ser exhaustivo, ni de hallar la solución perfecta. Me ceñiré para cada reto a exponer pinceladas de diagnóstico y de propuestas que espero puedan ser de utilidad para todas aquellas personas inquietas y ansiosas de alternativas, tanto en las instituciones como en la calle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;La democracia de la autolimitación&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante el carácter despilfarrador de las sociedades occidentales, principal causante de la crisis ecológica, uno de los factores decisivos es la autolimitación (Riechmann, 2008). Dicho de otra manera más institucional, la gestión global de la demanda es una prioridad, no solo en temas más aceptados como el agua o la energía sino también en todos los aspectos del consumo de masas: consumo de carne y pescado, emisiones de CO2, uso de recursos naturales (renovables y no renovables), espacio de tierra disponible, opulencia material aceptable… Por supuesto, establecer límites a nuestro consumo y distribuir los pedazos de naturaleza que nos corresponden según principios de justicia ambiental, y sobre todo de forma ordenada y asumida por todos y todas, plantea un reto de gran magnitud para la res publica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para no caer en tentaciones autoritarias —o, peor, ecofascistas— y asumiendo que un modelo descentralizado y participativo es la forma más eficiente de alcanzar el objetivo (Marcellesi: 2008, p6), es común leer en los movimientos ecologistas y transformadores que se decidirán de forma democrática las necesidades (básicas, sociales, instrumentales, etc) ajustadas a los límites ecológicos y a la equidad social. Sin embargo, es menos común encontrar propuestas concretas de cómo articular esta “democracia de las necesidades”. Y no son pocas las preguntas: ¿Quién define y cómo lo que es una necesidad colectiva? ¿Qué necesidades se ponen a debate? ¿Cómo se combina este debate con las libertades individuales, puesto que la satisfacción individual puede entrar en conflicto con las aspiraciones colectivas? Es por tanto importante definir procesos o herramientas democráticos que permitan hacer realidad lo que Riechmann llama la “autogestión colectiva de las necesidades y los medios para su satisfacción” (2008, p.54)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alcanzar esta reconstrucción colectiva de nuestras necesidades, sin imposiciones, pasa primero por un proceso de reapropriación democrática de la riqueza donde planteamos abiertamente por qué, para qué, hasta dónde y cómo producimos y consumimos. En este sentido Viveret (2002), en un informe solicitado por el gobierno francés de la izquierda plural (1997-2002), animaba a organizar debates participativos a escala estatal, regional o local, sobre “la naturaleza de la riqueza, su cálculo y su circulación”. De hecho, la New Economics Foundation, quien promueve un cambio radical de norma en el trabajo al proponer la semana laboral de 21 horas, defiende una idea parecida: “un debate nacional acerca de cómo usamos, valoramos y distribuimos el trabajo y el tiempo” (Coote et al: 2010, p.38). Aunque no detallan cómo llevar a cabo esta propuesta, podemos encontrar algunas iniciativas llevadas de forma participativa en la práctica: desde las instituciones con la “Iniciativa Spiral” del Consejo de Europa, (1) desde los movimientos sociales, con el “Parlamento de la calle” en Québec que dio lugar al “producto interno suave” (2) o en el Sur, con el indicador de “buen vivir sostenible” para el Estado de Acre, uno de los más “pobres” de Brasil. (3)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por su parte, las “iniciativas en Transición” (4) son también un movimiento que de forma genuina quiere compaginar límites del crecimiento con nuevas formas de democracia. Asumen como punto de partida que nuestras sociedades tienen que superar a la vez el cambio climático y el techo del petróleo, y buscan soluciones compartidas basadas en procesos comunitarios y deliberativos (a nivel de ciudad, de barrio, de escuela, etc). Aficionadas a metodologías dinamizadoras tipo World Café o Open Space, apuestan por la inclusión como valor central para ser capaz de sumar de forma pragmática a numerosas personas, colectivos, asociaciones, empresas e instituciones. A través también de herramientas de “democracia económica” como las monedas alternativas, los grupos de consumo o los bancos de tiempo, practican la autolimitación —sin necesariamente tener que mencionarla— desde la relocalización ecológica, solidaria y resiliente de la economía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;La democracia de los sin voz&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con el concepto de “sin voz”, me refiero a dos categorías principales que carecen de representación hoy día en nuestros sistemas democráticos establecidos: los seres humanos —que viven en tierras lejanas como en los países del Sur o que todavía no han nacido como las generaciones futuras—, y el resto de seres vivos y no vivos. De hecho, comparto la sorpresa de Bruno Latour que se pregunta ¿por qué “hemos pensado que la política (era) un asunto de humanos entre sí? Puesto que (…) siempre han interactuado humanos y no humanos y que la política siempre ha sido también una definición de cosmos.” (2010) Por lo cual, comparto a su vez la propuesta de Jorge Riechmann de “superar nuestro arrogante antropocentrismo y aprender a hablar (…) en nombre de las generaciones futuras, de las restantes especies vivas, de todos aquellos que no pueden participar en nuestros consejos o asambleas pero se ven sin embargo afectados por nuestras decisiones (2005, p.201).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además, nos llegan desde el Sur propuestas en torno al sumak kawsay y los «derechos de la naturaleza» que revolucionan nuestra cosmopolítica moderna. Si, como lo dice la Constitución de la República de Ecuador del 2008, la «Pacha Mama (…) tiene derecho a que se respete integralmente su existencia y el mantenimiento y regeneración de sus ciclos vitales», eso implica que la naturaleza, y sus diferentes componentes, se convierten en sujeto político que de una forma u otra se tendrán que ir incorporando en nuestros procesos democráticos humanos. Dicho de otro modo, tenemos que contestar a la pregunta que ya hacía Barbara Ward en 1972: ¿quién defiende la Tierra?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante la actual máquina representativa silenciadora de los intereses de las generaciones futuras y de los no-humanos, encontramos primero dos propuestas que tienen en común la articulación de un sistema bicameral para ampliar los espacios de controversias y debates. Por una parte, Bourg y Whiteside plantean en su propuesta de “democracia ecológica” una “bioconstitución” donde se pondría en marcha el “Senado del futuro”. Este Senado encarnaría específica y exclusivamente los intereses largo placistas, y con integrantes elegidos en base a programas también largo placistas. Los autores introducen también en este panorama la presencia de las ONG ecologistas en órganos deliberativos de los poderes públicos (Bourg, Whiteside: 2009). De hecho, al igual que existe un diálogo social con los sindicatos, tampoco es descabellado imaginar por esta vía un “diálogo ecológico” con nuevos agentes que defienden el medio ambiente, generaciones futuras y/o poblaciones del Sur.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por su parte, Latour propone completar el actual Congreso, el de los seres humanos y que llama “la cámara de los valores”, con un “Parlamento de las cosas”. En esta “cámara de los hechos”, estarían personas reconocidas por su competencia en un ámbito particular y que representarían las “cosas” (atún rojo, abejas, bosques, etc.), al igual que los diputados tradicionales representan hoy día la ciudadanía. Según Latour (2006), este parlamento “extiende a las cosas el privilegio de la representación, la discusión democrática y el derecho”, lo cual a primera vista casa con los avances en el Sur de los derechos de la naturaleza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En paralelo a estas propuestas, también recojo aquí tres iniciativas que apuntan al mismo sentido y pienso son generalizables:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp; El Ombudsman del futuro: el defensor de las generaciones futuras ya existe por ejemplo en Hungría. Además de salvaguardar el derecho constitucional de las generaciones presentes a un medio ambiente sano, actúa como guardián de las generaciones futuras al abogar por la sostenibilidad en todas las leyes nacionales y locales relevantes y al fomentar la intervención de la sociedad civil en estos asuntos.(5)&lt;br /&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp; El defensor de los animales: existe esta figura jurídica en el cantón de Zurich en Suiza que sin embargo, tras un referéndum federal, no se consiguió extender a todo el país.&lt;br /&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp; Representantes del Sur en las asambleas del Norte: la red de municipios “Alianza del Clima” (6) otorga de forma estructural la vicepresidencia de su organización a representantes de las poblaciones indígenas de los bosques tropicales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;La democracia glocal&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde su creación, los movimientos ecologistas lo tienen claro: hay que “pensar global y actuar local” acercando los procesos de deliberación y decisión a la ciudadanía para una mejor cogestión y distribución de nuestros recursos naturales. Al mismo tiempo y aunque esta articulación tardó en cuajar, la Cumbre de la Tierra de 1992 terminó de asentar un nuevo consenso mundial: solo podremos luchar de forma eficiente contra retos globales, como el calentamiento global, la perdida de biodiversidad, la deforestación, etc., con respuestas globales. Se establece de esta manera una danza dialéctica entre dos dinámicas complementarias desde abajo y desde arriba. La democracia de la glocalidad refuerza ambos espacios de participación locales y globales, garantizando una correcta articulación entre ambas dimensiones tanto desde las instituciones como desde los movimientos sociales.(7)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras ampliamos la descentralización como herramienta para la construcción de comunidades y sociedades resilientes (disminución de la conectividad económica y energética global), la situación socio-ambiental mundial requiere de alianzas globales más allá del ecomunicipalismo (aumento de la conectividad democrática global). Asimismo, según el grupo Great Transformation Initiative, “la transformación mundial necesitará el despertar de un nuevo actor social: un amplio movimiento de ciudadanos del mundo que exprese una identidad supranacional y construya nuevas instituciones para una era planetaria” (2010, p3). Los Foros Sociales Mundiales desde 2001 (con sus altibajos sobre cuestiones ambientales), la movilización social en la cumbre sobre cambio climático de Copenhague en 2009, la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra en Cochabamba en 2010, la protesta planetaria del 15-O de los Indignados en 2011, son demostraciones de la facultad de la sociedad civil a ser un agente de cambio organizado en redes de redes a nivel supralocal, permitiendo un trasvase constante entre lo local y lo global y vice versa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otro lado, tras el fracaso de la Cumbre de Copenhague, también es necesario repensar la estructura institucional mundial hacia un “marco deliberativo global”. Por ejemplo, retomemos una vieja reivindicación ecologista, además defendida por algunos gobiernos: la Organización Mundial del Medio Ambiente que tendría como objetivo, entre otras cosas, promover la participación social en relación con los conflictos ecológicos y los bienes comunes mundiales (por ejemplo a través de ONG internacionales y locales o de conferencias de consenso globales). Además, juntemos esta idea con el «Tribunal Internacional de Justicia Climática» propuesto por la Conferencia de Cochabamba en 2010. En paralelo demos un paso más hacia la democracia global con la creación de un “Parlamento mundial” que supere las actuales carencias de la Asamblea General de Naciones Unidas, instaurando una forma de proporcionalidad entre el peso político de un Estado y su número de escaños y llegando, ojalá aunque pueda sonar utópico, a organizar un escrutinio universal (Onesta, 2007).(8) A más corto-medio plazo, está sobre todo al alcance optar por una mayor integración europea, más allá de los Estados-Naciones poco aptos para responder a problemas transfronterizos o a la crisis de las deudas soberanas —profundamente relacionada con la crisis de la economía real-real (la de los flujos de materia y energía). Este federalismo europeo,(9) que espero pueda venir de un verdadero proceso constituyente europeo, no sería un nuevo romantismo supranacional sino una realidad regional de dimensión adaptada (dentro de la actual globalización económica) para impulsar otro modelo de producción y consumo (hacia la relocalización ecológica de la economía).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;La democracia de la urgencia ecológica&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegado a este punto, no podemos obviar una cuestión planteada por algunos autores ecologistas: ¿es compatible la urgencia de la crisis ecológica con los tiempos que implican la democracia de la autolimitación, de los sin voz y de la glocalidad? Es cierto que esta democracia descrita en el artículo supone procedimientos complejos y alargados en el tiempo para poder deliberar, debatir de forma contradictoria, (in)formar a la ciudadanía y articular a una multitud de redes y agentes con intereses múltiples a diferentes niveles locales, regionales y mundial. Asimismo, según Semal y Villalba (2010), existe una incapacidad intrínseca de los procesos deliberativos democráticos a integrar la urgencia en su percepción del tiempo. Es más: hay un ultimátum ecológico (reforzado por el cruce de las cuestiones climáticas y energéticas) y por tanto una “cuenta atrás” para tomar decisiones fundamentales, so pena de una desaparición brutal de cualquier ideal democrático.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin negar esta objeción, estas reflexiones se basan por un lado en la predominancia de un escenario de tipo “colapso” (10) y, por otro lado, tienden a favorecer una respuesta a través de una élite eco-ilustrada. Si bien estoy de acuerdo en que hay prisa en adoptar cambios estructurales y no queda casi margen de maniobra para equivocarse, la capacidad de aguante del sistema actual ante el derrumbe social y civilizacional (por encima, por ejemplo, de lo que predicaba el primer informe del Club de Roma en 1972) parece indicar que todavía es probable que exista una “ventana de sostenibilidad” para alcanzar reformas sustanciales y compatible con una transición democrática hacia una sostenibilidad solidaria local y global (que requeriría en torno a una generación). Dicho lo dicho, lo escrito no deja de ser una apuesta con cierta dosis de fe en el ser humano (al igual que los ecologistas del colapso aplican otros tipos de creencias, más pesimistas y hobbesianas, sobre la humanidad). Simplemente, tenemos que admitir que los escenarios de futuro no pueden ser pronosticados puesto que carecemos de una información completa sobre el estado actual del sistema, que no podemos prever la evolución de sistemas complejos turbulentos y que tampoco podemos anticipar las decisiones humanas futuras ante dichas evoluciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En conclusión, dentro de la democracia ecológica del siglo XXI marcada por la incertidumbre y la indeterminación, nuestra primera meta es poner todos los recursos para construir sociedades resilientes y cohesionadas preparadas a enfrentarse a cambios bruscos y a probables puntos de ruptura e inflexión. Mi apuesta es clara: no solo es deseable sino que es también posible desde una democracia radicalmente reformada desde la ecología.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Referencias:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bourg, D. y Whiteside, K. (2009): Pour une démocratie écologique. Disponible en:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://www.laviedesidees.fr/Pour-une-democratie-ecologique.html?lang=fr&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Coote Anna, Jane Franklin and Andrew Simms (2010): 21 horas: Por qué una semana laboral más corta puede ayudarnos a prosperar en el siglo XXI, New Economics Foundation. Disponible en castellano en http://www.ecopolitica.org/&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Great Transition Initiative (2010): Imagine All the People: Hacia un movimiento de ciudadanos del mundo, en Visiones y caminos para un futuro lleno de esperanza, GTI.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Latour, B. (2006): “El Parlamento de las cosas”, la Vanguardia, 08.02.2006&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Latour, B. (2010): “Remettre les non humains au coeur de la politique”. Ecorev, Invierno 2010, n34.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marcellesi, F. (2008): Ecología política: génesis, teoría y praxis de la ideología verde, Bakeaz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Onesta, Gérard (2007): “A European to a Wolrd Parliament” en The Case for global democracy, advocating a United Nations Parliamentary Assembly, Kauppi et al.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Semal, L. y Villalba, B. (2010): “Obsolescence de la durée et actualité du délai”. Ecorev, Invierno 2010, n34.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Riechmann, Jorge (2008): “¿Cómo cambiar hacia sociedades sostenibles? Reflexiones sobre biomímesis y autolimitación”, Democracia Ecológica. Formas y experiencias de participación en la crisis ambiental.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Riechmann, Jorge (2005): Un mundo vulnerable: ensayos sobre ecología, ética y tecnociencia, Los Libros de la Catarata, Madrid 2000&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Viveret, Patrick (2002): Reconsidérer la richesse : rapport final de la mission “nouveaux facteurs de richesse”, Secrétariat d’Etat à l’économie solidaire, Paris&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Notas:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(1) El Consejo de Europa impulsa en varias localidades europeas la elaboración participativa de indicadores de progreso y de bienestar compartido por todas las personas y agentes de un territorio. Más información: https://spiral.cws.coe.int/&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(2) El Parlamento de la calle fue un ejercicio de democracia directa impulsado por movimientos de lucha contra la pobreza que interpeló la Asamblea Nacional de Québec. Como respuesta, el Primer Ministro quebequense creó un órgano llamado el “Cruce de los saberes”. De sus trabajos nació el indicador “producto interno suave”. Más información: http://www.produitinterieurdoux.org/&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(3) El estado de Acre ha definido un indicador de “buen vivir sostenible” que tiene en cuenta su principal riqueza: el bosque amazónico. El proceso se ha llevado a cabo de forma participativa con economistas brasileños y la sociedad civil local —en primer lugar, los pueblos indígenas— y ha contado con el asesoramiento de una ONG y una universidad francesas. Más información: http://www.france-libertes.org/Creation-de-l-Indicateur-de-bien.html&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(4) Más información en http://movimientotransicion.pbworks.com&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(5) Más información: http://jno.hu/en/?&amp;amp;menu=intro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(6) Más información: http://www.klimabuendnis.org/&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(7) La Great Initiative Transition propone de hecho una triple dinámica “Desde abajo: las responsabilidades deberán desplazarse hacia los niveles locales dentro del espíritu de subsidiariedad y participación. Desde arriba: las crecientes necesidades de gobernabilidad global desplazarán una parte mayor de la toma de decisiones al contexto internacional. Desde los lados, los negocios y la sociedad civil se convertirán en socios más activos de la gobernabilidad.” (Raskin et al. (2002): La Gran Transición: la promesa y la atracción del futuro, Instituto Ambiental de Estocolmo, p54).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(8) Incluso existe una campaña mundial para una Asamblea Parlamentaria en la ONU: http://es.unpacampaign.org/about/index.php&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(9) Por ejemplo, los premios Nobel de economía del 2011 recomiendan que, para superar la crisis, Europa se dote de un presupuesto federal al igual que lo hizo Estados Unidos tras su independencia en 1776. Fuente: http://www.lemonde.fr/economie/article/2011/10/10/resoudre-la-crise-de-la-dette-un-jeu-d-enfant-pour-les-nobel-d-economie_1585401_3234.html&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(10) Llamo colapso a un escenario de futuro donde los conflictos y las crisis entran en una espiral descontrolada y las instituciones se desploman.&lt;br /&gt;Créditos imagen: myDefinition&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;g:plusone&gt;&lt;/g:plusone&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/27036666-58712676677329492?l=www.decrecimiento.info' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.decrecimiento.info/2012/05/las-deudas-ecologicas-de-la-democracia.html</link><author>noreply@blogger.com (Compartiendo)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://4.bp.blogspot.com/-jh6ExXBs3bg/T6Fm3OfzQ6I/AAAAAAAACKc/4-U6NY0jSuo/s72-c/acc81rbol-mydefinition.jpg" height="72" width="72" /><thr:total>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-27036666.post-8230461074563048093</guid><pubDate>Tue, 01 May 2012 09:44:00 +0000</pubDate><atom:updated>2012-05-01T11:51:19.237+02:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Ser humano</category><title>Del camello, el león y el niño</title><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-iqZ0FSUWbOA/T5-wd52UvuI/AAAAAAAACKQ/X4rFG44PrHE/s1600/camello+leon+ni%C3%B1o.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="169" src="http://2.bp.blogspot.com/-iqZ0FSUWbOA/T5-wd52UvuI/AAAAAAAACKQ/X4rFG44PrHE/s320/camello+leon+ni%C3%B1o.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Nietzsche (a través de la figura de Zaratustra) presenta al superhombre como el fruto de tres transformaciones del espíritu:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cómo el espíritu se convierte en camello, cómo el camello se convierte en león y como el león se convierte en niño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El camello simboliza a los que se contentan con obedecer ciegamente, sólo tienen que arrodillarse y recibir la carga, soportar las obligaciones sociales, obedecer sin más a lo valores que se presentan como creencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El camello que quiere ser más se transforma en león, el león no tolera que nadie le toque ni se inclina ante nadie para ser cargado. Simboliza por tanto al ser humano liberado de las cargas morales y sociales. Representa el gran negador, el nihilista que rechaza todos los valores tradicionales. Su poder se consuma y agota en el esfuerzo por la rebelión: en sí mismo aún hay mucha resistencia y rigidez, no hay verdadera soltura del querer creador, no ha llegado a sí mismo, a su propia riqueza de vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero también el león tiene necesidad de transformarse en niño, superar su autosuficiencia para poder vivir libre de prejuicios y crear una nueva tabla de valores. El niño es inocente y es juego, pero también es creador. Sólo el niño consigue la espontaneidad de lo vivo. Está libre de prejuicios y puede crear nuevos valores. El Juego de crear, y decir sí a la vida, a lo que le rodea y a lo que está por llegar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con la imagen del niño, Nietzsche está describiendo la moral del Superhombre, que se convierte en un arte de la vida. Un arte capaz de transformar la vida para ser algo digno de ser vivido y amado.&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;g:plusone&gt;&lt;/g:plusone&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/27036666-8230461074563048093?l=www.decrecimiento.info' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.decrecimiento.info/2012/05/del-camello-el-leon-y-el-nino.html</link><author>noreply@blogger.com (Compartiendo)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://2.bp.blogspot.com/-iqZ0FSUWbOA/T5-wd52UvuI/AAAAAAAACKQ/X4rFG44PrHE/s72-c/camello+leon+ni%C3%B1o.jpg" height="72" width="72" /><thr:total>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-27036666.post-5110873404447794026</guid><pubDate>Mon, 30 Apr 2012 10:19:00 +0000</pubDate><atom:updated>2012-04-30T12:19:55.151+02:00</atom:updated><title>Declaración de Teotihuacan 2012</title><description>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;DECLARACIÓN DE TEOTIHUACAN, 2012&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Hacia la Cumbre de los Pueblos de Río de Janeiro, frente a la cumbre Río+20 de las Naciones Unidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Cumbre de los Pueblos, paralela a la Cumbre Río+20 de las Naciones Unidas, a 20 años de Río92-Cumbre de la Tierra de las Naciones Unidas, tendrá lugar en Río de Janeiro, entre el 15 y el 22 de junio de 2012.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde los templos del Sol y la Luna, de la casa grande de Teotihuacán, reunidos un grupo de mexicanos preocupados por el desprecio de las sociedades industriales modernas hacia nuestra Madre Tierra y por las visiones vernáculas del mundo que integran al hombre con la naturaleza y el universo, queremos compartir nuestra palabra con todos los pueblos y naciones del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Convertir el crecimiento económico en un dogma destruye aceleradamente los fundamentos de la vida en la Tierra.&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desaparecen rápidamente las nieves perpetuas, los bosques antiguos, los animales que nos encantan; empeora por doquier el aire que respiramos, el agua que bebemos, los alimentos que comemos. Mueren los mares, los ríos, las selvas, los lagos, los arrecifes coralinos; se agotan los mantos freáticos, las pesquerías, los manantiales; el campo se envenena por la actividad agropecuaria industrializada, los megaproyectos y la urbanización dispersa; las ciudades se vuelven infernales por el uso del automóvil y la gran conglomeración; como cuerpos cancerosos, las ciudades aniquilan los campos y los mares a muchos kilómetros de distancia de ellas; se convierten en el centro de origen de todos los males modernos. Se acaba la convivencia humana y se disparan todas las violencias: intrafamiliar, escolar, laboral, inter comunitaria, internacional, mundial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El horror, la tragedia se instalan en todos los rincones del mundo, allí donde viven los indígenas, los campesinos, los trabajadores, los pobres, los desvalorizados por la economía y la Tecnociencia, por el embate del crecimiento económico. La violencia contra los dones de la Madre Tierra es la misma que se ejerce contra las comunidades, los pueblos y las naciones oprimidas. Las catástrofes ambientales corren en el mundo juntas con las catástrofes sociales. Las mentes de los pueblos se empobrecen por los valores introducidos desde la primera infancia por el Estado y el Mercado. Las escuelas, las televisoras y el consumo cotidiano de tecnologías, colonizan las mentes y aniquilan las voluntades. Se imponen en el mundo como valores supremos: el poder, la codicia, el individualismo, la desmesura, el consumismo, la competencia, el espectáculo, la velocidad, la explotación del ser humano por el ser humano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los bancos, las empresas transnacionales, los gobiernos, el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial, las Naciones Unidas, los medios, las escuelas y universidades, se confabulan para impulsar un crecimiento económico que destruye aceleradamente los dones de la Madre Tierra, el tejido social y las culturas vernáculas, y que sólo beneficia al 1% que controla a estas empresas e instituciones. Los bancos, los mercados, el crecimiento económico, se han vuelto tan sagrados para los gobiernos que éstos no dudan en aplicar radicales medidas de violencia contra la sociedad inconforme con el desastre mundial generado por el dogma económico, tanto por medio de la abusiva publicidad política que satura los medios, como por medio de crecientes gastos en cuerpos militares, paramilitares, policiacos y de espionaje de ciudadanos. &amp;nbsp;El crecimiento económico oprime a la humanidad y la lleva a su extinción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Los gobiernos poderosos, con EUA a la cabeza, preparan un gran golpe contra el Medio Ambiente y los dones de la Madre Tierra en la Cumbre Río+20 de las Naciones Unidas.&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desesperados por la gravedad de la crisis económica mundial, los gobiernos poderosos, con EUA a la cabeza, preparan un nuevo golpe contra los dones de la Madre Tierra y el Medio Ambiente en la Cumbre Río+20 de las Naciones Unidas, organización a la que tienen secuestrada desde hace muchos años; preparan, junto con los grandes bancos y las multinacionales, el lanzamiento mundial de una ominosa política, similar al desarrollo sustentable introducido en la Cumbre de la Tierra del 92 que tanto daño ha causado a los dones de la Madre Tierra. Han acordado introducir la Economía Verde, como gran solución mundial a las catástrofes ambientales y sociales que padecemos; como pervertida respuesta a las demandas sociales a favor de un ambiente limpio y la conservación de los dones de la Madre Tierra. Quieren abrir grandes oportunidades de negocios, con la aplicación de falsas soluciones en la conservación de los dones de la Madre Tierra y en la mejoría del Medio Ambiente; concretamente, quieren promover y legitimar los mercados de carbono, de servicios ambientales, de biodiversidad, los programas REDD+, los Mecanismos de Desarrollo Limpio, entre otros turbios negocios ambientales que constituyen el verdadero significado de la Economía Verde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El gobierno mexicano, supeditado a las consignas de EUA y de los grandes financieros mundiales, no sólo ha entregado el petróleo, los minerales, los acuíferos, los suelos y los mercados de los mexicanos a los piratas internacionales, también participa en el consenso gubernamental que quiere imponer la Economía Verde; ha encubierto su apoyo a los piratas internacionales y a la Economía Verde, por medio de una “guerra contra el narcotráfico y el crimen organizado” -que no quiere ni puede ganar- y una muy costosa campaña mediática nacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La creciente convergencia de los gobiernos con las empresas multinacionales agrava y profundiza otro proceso que se observa en la actualidad: la creciente pérdida de legitimidad o representatividad de los gobiernos y partidos políticos en la mayoría de los países del mundo, quienes en lugar de consultar a los pueblos para resolver los problemas ecológicos, económicos y sociales, dedican sus mejores empeños a defender a los dueños del poder económico; demasiados políticos se convierten ahora en ladrones compulsivos, en enemigos de sus pueblos y en obstáculos que impiden las soluciones de fondo de las problemáticas nacionales e internacionales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En México, se ha librado en los últimos cinco años una guerra contra los pobres y los dones de la Madre Tierra, disfrazada de finanza y macro economía “disciplinada”, de combate al narcotráfico y de programa de inversión en infraestructura, desarrollo y combate a la pobreza. El saldo de esta nueva guerra: 10 millones de personas lanzadas a la miseria extrema -que se unen a los 20 millones previamente existentes; 70,000 muertos y 20,000 desaparecidos, causados por la violencia extrema, y una terrible destrucción ambiental causada tanto por la extracción abusiva de petróleo, minerales, agua y tierras, la construcción de la nueva infraestructura, la utilización de nuevas tecnologías, así como por la producción y distribución de enervantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Las nuevas tecnologías y los megaproyectos agravan el desquiciamiento social y las contaminaciones y aniquilan las riquezas naturales y culturales de los pueblos.&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las catástrofes sociales y ecológicas se construyen diariamente por medio de la Tecnociencia que propicia y facilita la construcción y operación de centrales nucleares, la extracción de petróleos en aguas profundas, en arenas bituminosas, en esquistos o pizarras(shale); la extracción de minerales a cielo abierto, con grandes cantidades de agua, dinamita y cianuro; las plantaciones transgénicas de árboles, maíz, soya, algodón; los grandes potreros y establos; la matanza industrializada de animales; la fabricación de armas, autos, aviones, trenes rápidos; la producción de alimentos, vestimentas, viviendas, edificaciones, equipos, instrumentos que dañan la salud humana y contaminan el medio ambiente; &amp;nbsp;la construcción de bases militares, presas, trasvases, súper carreteras, vías rápidas, grandes puentes, puertos, túneles, canales, torres, aeropuertos, refinerías, rellenos sanitarios, confinamientos de residuos peligrosos, desarrollos turísticos, ciudades industriales, universitarias, hospitalarias, de diversión, entre otros megaproyectos que al correr de los años implican un excesivo impacto social y ambiental.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Impulsada por universidades y centros de investigación científica y de altos estudios, la Tecnociencia sirve a los intereses del 1% de la población. Más de una tercera parte de los científicos del mundo se ocupa de investigaciones ligadas a fines militares. Quienes controlan la Tecnociencia, están perturbados por el exceso de poder, la pérdida de referentes, la desmesura y las adicciones más degradantes. La miseria cultural de las finanzas invade al mundo científico y tecnológico y degrada el arte y la belleza en el mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Descrecer serenamente en lugar de decrecer dolorosamente, a causa de las nuevas políticas mundiales para impulsar el crecimiento económico: Hay formas eficaces para enfrentar la crisis del Sistema.&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde siempre, los pueblos han contado con personas, grupos y comunidades que aborrecen la destrucción de los bosques, las selvas, los ríos, los lagos, los humedales, los mares, y la matanza y envilecimiento de los animales; que detestan la dependencia y la mala vida, el despilfarro y la arrogancia; que abominan la guerra, la opresión, la desigualdad. En las culturas milenarias todavía subsisten valores, costumbres y técnicas que resisten los embates de la ideología del progreso, del desarrollo y del crecimiento económico. Las comunidades antiguas fomentan la autonomía y la responsabilidad. Las antiguas técnicas para la construcción de techos, pisos, muros, aljibes, letrinas, cerámicas; para el cultivo de hortalizas, la cría y cuidado de los animales; para la caza y la pesca; para caminar largos trechos y empinados cerros; para la educación y la buena vida; resultan muy eficaces en la defensa de los dones de la Madre Tierra; fomentan la paz y la convivencia de los pueblos. En México, el movimiento zapatista de los pueblos de Chiapas ha dado al mundo una de las iniciativas políticas más importantes para hacer frente al desastre cultural, económico y político. La visión de las culturas mesoamericanas constituye un gran acervo espiritual de nuestro país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde hace más de medio siglo, miles de grupos y millones de personas en el mundo han estudiado y experimentado alternativas a la tecnología industrial: han creado ecotecnias, para el cultivo de verduras, la producción de alimentos, la conservación del agua y otros dones de la Madre Tierra, el manejo de residuos, a construcción de viviendas, así como el cuidado de la salud, el aprendizaje, la organización de comunidades ecológicas. Estos ensayos con base en la ciencia, unidos a los conocimientos de las culturas milenarias ofrecen formas eficaces de enfrentar la crisis del Sistema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La vida frugal, la reciprocidad, la complementariedad, la solidaridad, la cooperación, el respeto por los dones de la Madre Tierra, valores tan presentes en culturas milenarias y en algunos grupos sociales que han emergido en los últimos siglos, son elementos centrales en la resistencia frente a la urbanización e industrialización salvajes; frente a la finanza, el auto climatizado, la vida de consumo y el modo de vida de los estadunidenses. También lo son: el cultivo de alimentos para el consumo de la familia o la comunidad, el arte, las fiestas y rituales que contienen el espíritu competitivo, la violencia y la guerra; las redes de solidaridad, la desobediencia civil y la ocupación de las calles y plazas, son recursos que nos ayudan a frenar los sufrimientos y horrores producidos por el inevitable decrecimiento económico que sufren las sociedades condenadas al crecimiento; son medios que nos permiten descrecer serenamente y rescatar la buena vida que restaura nuestras relaciones con la Madre Tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Frente a la catástrofe ambiental y social mundial convocamos a:&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Iniciar un proceso de descolonización del imaginario social que elimine los valores que el Estado y el Mercado le han impuesto al mundo en los últimos quinientos años; que subvierta y reoriente la occidentalización del mundo; que vuelva abominable la usura, la acumulación privada de bienes y poder, la alteración radical, irresponsable, de los dones de la Madre Tierra. Descolonizar el imaginario social, para impulsar una regeneración moral de nuestras sociedades; para crear una nueva ética que introduzca en las leyes garantías de respeto por los dones de la Madre Tierra y de protección de los grupos o sectores más vulnerables de la sociedad. Crear una contra-cultura que integre lo mejor del pasado y del presente para oponerla a la cultura ecocida y genocida, dominante en el mundo de hoy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Reconceptualizar y reestructurar la producción de alimentos y otros elementos básicos para la subsistencia humana, incluyendo la salud, el aprendizaje y las amenidades; regenerar nuestras comunidades, barrios, colonias, ejidos, pueblos y ciudades, por medio de ecotecnias y prácticas aprobadas por los vecinos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Fortalecer la autonomía y la autogestión de las comunidades, barrios, colonias, ejidos y pueblos y las confederaciones de municipios y micro regiones ecológicas (micro cuencas), por medio de asambleas vecinales permanentes en la plaza pública.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Establecer las bases de una transición pacífica hacia una sociedad con bajo consumo de energía, agua y otros dones de la Madre Tierra, por medio de reuniones o encuentros regionales de diálogo y reflexión; por medio del estudio y la investigación aplicada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Realizar acciones en apoyo a las resistencias locales y a la ola mundial de revoluciones regionales nacidas de las muy duras condiciones económicas impuestas por gobiernos en descomposición. Apoyar los movimientos de los afectados severamente por los crecientes desordenes del Estado y del Mercado; participar en las cumbres de los pueblos organizadas por las redes mundiales de justicia ambiental y climática frente a los foros oficiales, como Río+20; dar sostén a las revoluciones en las técnicas o prácticas de producción y consumo, en las formas de gestionar las comunidades, los municipios y las ciudades: acompañar a los movimientos sociales, a las revoluciones urbanas y campesinas, en cada región ecológica o cultural; respaldar las resistencias de indígenas, pescadores, campesinos, trabajadores, migrantes, mujeres, jóvenes sin empleo, familias sin techo, campesinos sin tierra, ciudadanos sin títulos, sin certificaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Relocalizar la vida y la economía: producir lo que se consume y consumir lo que se produce en la región ecológica donde se habita; apoyar al neo artesano y al neo campesino que adoptan lo mejor del pasado y del presente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;12 de abril de 2012&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://decrecimientomexico.blogspot.mx/"&gt;Descrecimiento Mexico&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;g:plusone&gt;&lt;/g:plusone&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/27036666-5110873404447794026?l=www.decrecimiento.info' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.decrecimiento.info/2012/04/declaracion-de-teotihuacan-2012.html</link><author>noreply@blogger.com (Compartiendo)</author><thr:total>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-27036666.post-4888426754612933295</guid><pubDate>Sun, 29 Apr 2012 08:50:00 +0000</pubDate><atom:updated>2012-04-29T10:50:58.264+02:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Acción</category><title>Huertos compartidos</title><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-sXh7nTIDbVU/T50A1fBduFI/AAAAAAAACKE/RgW4ahhVS98/s1600/huertos+compartidos.jpeg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://2.bp.blogspot.com/-sXh7nTIDbVU/T50A1fBduFI/AAAAAAAACKE/RgW4ahhVS98/s1600/huertos+compartidos.jpeg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Huertos Compartidos, bajo la filosofía "Tú cultivas, yo te dejo la  tierra" pone en contacto a quienes quieren cultivar, pero no disponen de  terrenos, con aquellas personas que tienen terrenos pero no tiempo para  trabajarlos, fomentando la cesión gratuita de los mismos a cambio de  compartir la cosecha. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para ello, estamos desarrollando unas serie de herramientas en la web &lt;a href="http://huertoscompartidos.es/" target="_blank"&gt;huertoscompartidos.es&lt;/a&gt;:  formularios de propietarios y hortelanos, mapa de participantes, bases  de datos y el modelo de contrato (elaborado por un equipo de abogados)  son las bases del proyecto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En apenas unos meses, ya somos más de 350 usuarios y usuarias, y la  página web ha recibido más de 17.000 visitas. Huertos compartidos  promueve los huertos urbanos ecológicos, creando una comunidad de nuevos  hortelanos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Necesitamos darnos a conocer. Para ello, a demás de la web como una  herramienta potente acorde con nuestros objetivos, queremos disponer un  vídeo y difundirlo por Internet. Con la ayuda de Goteo, también queremos  impulsar la red social de Huertos Compartidos en la plataforma Ning &lt;a href="http://huertoscompartidos.ning.com/" target="_blank"&gt;huertoscompartidos.ning.com/&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;g:plusone&gt;&lt;/g:plusone&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/27036666-4888426754612933295?l=www.decrecimiento.info' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.decrecimiento.info/2012/04/huertos-compartidos.html</link><author>noreply@blogger.com (Compartiendo)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://2.bp.blogspot.com/-sXh7nTIDbVU/T50A1fBduFI/AAAAAAAACKE/RgW4ahhVS98/s72-c/huertos+compartidos.jpeg" height="72" width="72" /><thr:total>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-27036666.post-3021927811262536468</guid><pubDate>Fri, 27 Apr 2012 18:09:00 +0000</pubDate><atom:updated>2012-04-28T13:08:30.144+02:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Decresita</category><title>¿Qué es la Revolución Integral?</title><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-Xuj0x3owMfI/T5rg3nk1Y_I/AAAAAAAACJ4/rN7eqrvz844/s1600/revolucionintegral.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://4.bp.blogspot.com/-Xuj0x3owMfI/T5rg3nk1Y_I/AAAAAAAACJ4/rN7eqrvz844/s1600/revolucionintegral.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;Decresita&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Definiremos la Revolución Integral como el proceso histórico que implica una toma de conciencia tanto a nivel individual como colectivo para una transformación de las estructuras políticas, económicas, sociales, culturales… que sustentan el actual marco de relaciones que configuran la realidad.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Esta transformación requiere de un proyecto de decrecimiento, un cambio de valores, una verdadera deconstrucción del pensamiento económico, poniendo en cuestión las nociones como crecimiento, desarrollo, progreso, pobreza, necesidades, ayuda... La economía como medio para la vida humana y no como fin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ha de estar basado en tres pilares:&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;La sencillez voluntaria&lt;/b&gt;. Redescubrir la riqueza en el florecimiento de las relaciones sociales de convivencia, en la frugalidad, la sobriedad, la simplicidad, la sencillez, es decir con cierta mesura de consumo material; pero sin limitaciones en el consumo de sentimientos, vida alegre y el buen vivir.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;La autogestión colectiva&lt;/b&gt;. Mediante el desarrollo de iniciativas de organización colectiva a nivel local como las ciudades de transición, las cooperativas integrales, el movimiento lento, la permacultura, el desarrollo de la soberanía alimentaria y la agroecología, las ecoaldeas, los bancos de tierras, la okupación y recuperación de edificios y viviendas vacíos, la banca ética, los movimientos de lucha contra las grandes obras, el sindicalismo autogestionario y los modelos de reparto de trabajo, las iniciativas de renta básica y techo de ingresos, los grupos de insolventes, el uso del transporte colectivo compartido, la repoblación rural y el reparto de tierras, la relocalización agraria, la autoconstrucción ecológica y la arquitectura sostenible, huertos comunitarios, las asociaciones de salud integral, parto, lactancia y crianza natural, las comunidades de conocimiento libre, prensa libre, educación libre, comunidad libre, las redes de trueque, bancos de horas, mercados locales, los movimientos de desobediencia fiscal y desobediencia civil, las cooperativas autogestionadas de producción y consumo, de energías renovables, las redes de intercambio, las monedas sociales…&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Formas de vida alternativa que en época de crisis puede ser una posibilidad de supervivencia. Y la base territorial y energética para otro modelo social.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;La creación de un proyecto de acción política&lt;/b&gt;. Un proyecto de noviolencia, voluntario, de emancipación ideológica y superación de la idea de progreso, que pone en valor los bienes comunes y relacionales, de los cuidados, de la cooperación, reciprocidad, mutualidad y multiculturalidad; asumiendo los límites biofísicos de la Tierra, disminuyendo los flujos de energía y materia utilizados en los procesos productivos y ciclos de consumo.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;La Revolución Integral como la construcción de formas de vida que tienen como sustrato el cuidado colectivo, una revolución civilizadora que reconozca que las personas somos seres vulnerables e interdependientes.&lt;/div&gt;&lt;g:plusone&gt;&lt;/g:plusone&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/27036666-3021927811262536468?l=www.decrecimiento.info' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.decrecimiento.info/2012/04/que-es-la-revolucion-integral.html</link><author>noreply@blogger.com (Compartiendo)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://4.bp.blogspot.com/-Xuj0x3owMfI/T5rg3nk1Y_I/AAAAAAAACJ4/rN7eqrvz844/s72-c/revolucionintegral.jpg" height="72" width="72" /><thr:total>6</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-27036666.post-4129326400286780210</guid><pubDate>Thu, 26 Apr 2012 15:17:00 +0000</pubDate><atom:updated>2012-04-26T17:17:47.689+02:00</atom:updated><title>Concepto de realidad</title><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-C9C7WyWop1g/T5lnDUtiAAI/AAAAAAAACJs/8Dar3JvSA28/s1600/concepto+realidad.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="227" src="http://3.bp.blogspot.com/-C9C7WyWop1g/T5lnDUtiAAI/AAAAAAAACJs/8Dar3JvSA28/s320/concepto+realidad.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;“La mecánica newtoniana fue durante mucho tiempo considerada como la teoría definitiva para describir todos los fenómenos naturales, hasta que se descubrieron los fenómenos eléctricos y magnéticos, no contemplados en la teoría de Newton. El descubrimiento de tales fenómenos mostró que el modelo era incompleto y que sólo se podía aplicar a un limita-do número de fenómenos, esencialmente, al movimiento de los cuerpos sólidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estudiar un grupo limitado de fenómenos puede tam-bién significar estudiar sus propiedades físicas sólo en una es-cala limitada, y esto constituiría otra razón por la cual la teoría es aproximada. Este aspecto de la aproximación es bastante sutil, puesto que nunca sabremos de antemano dónde radican las limitaciones de una teoría. Sólo la experiencia podrá mostrarlas. De este modo, la imagen de la mecánica clásica se vio todavía más erosionada cuando la física del siglo XX mos-tró sus limitaciones esenciales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy sabemos que el modelo newtoniano es sólo válido para objetos compuestos por un elevado número de átomos y sólo para velocidades muy pequeñas comparadas con la velocidad de la luz. Cuando no se da la primera condición, la mecánica clásica ha de ser sus-tituida por la teoría cuántica; cuando no se satisface la segun-da condición, ha de aplicarse la teoría de la relatividad. Ello no significa que el modelo de Newton esté "equivocado", o que la teoría cuántica y la teoría de la relatividad tengan "razón". Todos estos modelos son aproximaciones, válidas sólo para una cierta gama de fenómenos. Más allá de esa gama, su des-cripción de la naturaleza ya no es satisfactoria y se hace nece-sario hallar nuevos modelos que sustituyan a los viejos, o mejor, que los amplíen, incrementando la aproximación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Especificar las limitaciones de un modelo dado en el momento de su construcción es a menudo una de las tareas más difíciles y más importantes. Según Geoffrey Chew, cuya teoría de la "tira de bota" examinaremos más adelante, es esencial preguntarse tan pronto como un modelo o teoría se ponga a funcionar: ¿Por qué funciona? ¿Cuáles son sus lími-tes? ¿Qué tipo de aproximación significa exactamente? Según Chew, estas preguntas constituyen el primer paso hacia futuros progresos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los místicos orientales, a su vez, son también conscien-tes del hecho de que toda descripción verbal de la realidad es imprecisa e incompleta. La experiencia directa de la realidad trasciende los reinos del pensamiento y del lenguaje y dado que todo el misticismo se basa en dicha experiencia directa, cualquier cosa que pueda decirse sobre la misma será sólo parcialmente cierta. En física la naturaleza aproximada de todas las afirmaciones es cuantificada y el progreso se realiza aumentando la aproximación en muchos pasos sucesivos. ¿Cómo abordan entonces las tradiciones orientales el proble-ma de la comunicación verbal?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En primer lugar, el interés principal de los místicos lo constituye la experiencia de la realidad y no la descripción de esa experiencia. Por ello, en general no existe un marcado interés en el análisis de dicha descripción y así, el concepto de una aproximación bien definida nunca surgió en el pensa-miento oriental. Por otro lado, cuando estos místicos orienta-les desean comunicar su experiencia se enfrentan a serias limitaciones de lenguaje. En Oriente, se han desarrollado diferentes modos de abordar este problema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El misticismo hindú y en particular el hinduismo, revis-ten sus descripciones bajo la forma de mitos, empleando metáforas y símbolos, imágenes poéticas, símiles y alegorías. El lenguaje mítico se ve menos restringido por la lógica y el sentido común. Se muestra lleno de magia y de situaciones paradójicas, ricas en imágenes sugestivas, nunca precisas, que permiten transmitir el modo en que los místicos experi-mentan la realidad mucho mejor que el lenguaje de los hechos concretos. Según Ananda Coomaraswamy, "el mito encarna el más aproximado enfoque de la verdad absoluta que pueda darse con palabras".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Texto extraído del libro ‘El tao de la física’ de Fritjof Capra&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;g:plusone&gt;&lt;/g:plusone&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/27036666-4129326400286780210?l=www.decrecimiento.info' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.decrecimiento.info/2012/04/concepto-de-realidad.html</link><author>noreply@blogger.com (Compartiendo)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://3.bp.blogspot.com/-C9C7WyWop1g/T5lnDUtiAAI/AAAAAAAACJs/8Dar3JvSA28/s72-c/concepto+realidad.jpg" height="72" width="72" /><thr:total>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-27036666.post-8009167147980139047</guid><pubDate>Tue, 24 Apr 2012 19:05:00 +0000</pubDate><atom:updated>2012-04-24T21:45:24.475+02:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Videos</category><title>Pepa Gisbert - Crisis y medio ambiente</title><description>&lt;object width="549" height="309"&gt;&lt;param name="allowfullscreen" value="true" /&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always" /&gt;&lt;param name="movie" value="http://vimeo.com/moogaloop.swf?clip_id=40376834&amp;amp;server=vimeo.com&amp;amp;show_title=0&amp;amp;show_byline=0&amp;amp;show_portrait=0&amp;amp;color=00adef&amp;amp;fullscreen=1&amp;amp;autoplay=0&amp;amp;loop=0" /&gt;&lt;embed src="http://vimeo.com/moogaloop.swf?clip_id=40376834&amp;amp;server=vimeo.com&amp;amp;show_title=0&amp;amp;show_byline=0&amp;amp;show_portrait=0&amp;amp;color=00adef&amp;amp;fullscreen=1&amp;amp;autoplay=0&amp;amp;loop=0" type="application/x-shockwave-flash" allowfullscreen="true" allowscriptaccess="always" width="549" height="309"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;p&gt;&lt;a href="http://vimeo.com/40376834"&gt;Crisis y medio ambiente  - Hacia una sociedad acorde con sus límites.  Pepa Gisbert&lt;/a&gt; from &lt;a href="http://vimeo.com/user6348144"&gt;Iniciativas-home.es&lt;/a&gt; on &lt;a href="http://vimeo.com"&gt;Vimeo&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;&lt;g:plusone&gt;&lt;/g:plusone&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/27036666-8009167147980139047?l=www.decrecimiento.info' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.decrecimiento.info/2012/04/crisis-y-medio-ambiente.html</link><author>noreply@blogger.com (Compartiendo)</author><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-27036666.post-2743052411123949333</guid><pubDate>Sun, 22 Apr 2012 17:00:00 +0000</pubDate><atom:updated>2012-04-22T19:02:07.244+02:00</atom:updated><title>¡Rebelaos!</title><description>&lt;a href="http://www.scribd.com/doc/86394314" style="-x-system-font: none; display: block; font-family: Helvetica,Arial,Sans-serif; font-size-adjust: none; font-size: 14px; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal; margin: 12px auto 6px auto; text-decoration: underline;" title="View Publicación REBELAOS on Scribd"&gt;Publicación REBELAOS&lt;/a&gt;&lt;iframe class="scribd_iframe_embed" data-aspect-ratio="" data-auto-height="true" frameborder="0" height="600" id="doc_80447" scrolling="no" src="http://www.scribd.com/embeds/86394314/content?start_page=1&amp;amp;view_mode=list" width="100%"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;g:plusone&gt;&lt;/g:plusone&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/27036666-2743052411123949333?l=www.decrecimiento.info' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.decrecimiento.info/2012/04/rebelaos.html</link><author>noreply@blogger.com (Compartiendo)</author><thr:total>5</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-27036666.post-4048275922737694757</guid><pubDate>Sat, 21 Apr 2012 16:23:00 +0000</pubDate><atom:updated>2012-04-21T18:26:47.383+02:00</atom:updated><title>¿Qué entendemos por cuidados?</title><description>&lt;b&gt;Silvia López Gil&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-2Basdoob7NE/T5LezbTpvCI/AAAAAAAACJg/W8z0sa4SJY4/s1600/cuidados.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="217" src="http://4.bp.blogspot.com/-2Basdoob7NE/T5LezbTpvCI/AAAAAAAACJg/W8z0sa4SJY4/s320/cuidados.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;¿Qué queremos decir cuando hablamos de cuidados?&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los trabajos de cuidados representan todo un conjunto de tareas cuyo objetivo es proporcionar bienestar físico y emocional a terceros (pareja, hij@s, padres y madres, amig@s, etc.) además de la atención a una misma. Satisfacer estas necesidades que todos y todas precisamos requiere un trabajo que no sólo incluye tareas materiales (como hacer la comida, la colada, limpiar), también presentan todo un componente inmaterial difícilmente cuantificable que tiene que ver con los afectos que median en estas relaciones y que se dan en la vida cotidiana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este sentido, el trabajo de cuidados se hace imprescindible para el mantenimiento y sostenibilidad de la vida, aunque paradójicamente sea totalmente invisibilizado e infravalorado. Los cuidados los necesitamos todas y todos y sin embargo en nuestra sociedad se ha construido la idea de que hay que tender a ser autosuficientes a costa de todo, totalmente independientes de los demás y que es ahí, en esa autonomía individual, donde reside el ideal perfecto de una vida, algo que es imposible de alcanzar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;¿Quiénes cuidan?&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El 85 % de las personas que cuidan somos mujeres. ¿Por qué esta diferencia? ¿Por qué se sigue presuponiendo que somos nosotras las que nos haremos cargo de los cuidados? ¿Por qué se habla de “ayudarnos” a cuidar y no de reorganizar los cuidados? No queremos que nos ayuden, queremos que la sociedad entera ponga en el centro la necesidad de cuidar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La actual organización del cuidado se sostiene por la división sexual del trabajo y por la perpetuación de los roles de género. Esto hace que las mujeres trabajemos dentro y fuera del hogar. Es imposible que conciliemos la vida familiar y la laboral si tenemos que seguir haciéndonos cargo de los cuidados y si además nuestros trabajos son precarios, sin condiciones ni derechos que permitan desarrollar y garanticen el cuidado en nuestras vidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;La crisis de los cuidados:&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta ahora los cuidados han estado cubiertos gracias al trabajo que las mujeres han realizado en el seno de la familia tradicional y en lo privado. Hoy en día ese modelo está en crisis. La lucha feminista y algunos avances sociales han posibilitado, por una parte, la inclusión de las mujeres en el mercado laboral. Esto ha permitido la independencia económica pero ha impuesto las exigencias de un mercado laboral y unas condiciones de vida cada vez más precarizadas. En la mayoría de los casos el trabajo se ha multiplicado: el de dentro y fuera del hogar, con grandes presiones y sueldos muy bajos. Por otra parte, se ha conseguido que las mujeres puedan disponer de su vida y negar el destino impuesto como madres y cuidadoras. Esto ha favorecido positivamente que surjan otros modelos de convivencia más allá de la familia tradicional nuclear (parejas homosexuales con o sin hijos, madres solteras, hijos compartidos, parejas de hecho, grupos de amigos, etc.).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero esta salida de las mujeres del ámbito de lo privado, no ha sido correspondida con una entrada de los hombres en las responsabilidades domésticas y de cuidados, ni de las instituciones públicas dotando de las necesidades de las personas. Esta contradicción produce la llamada «Crisis de los cuidados»: ¿quién y cómo se hará cargo de los cuidados?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Lo que no queremos:&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que sea el mercado el que se haga cargo de los cuidados, poniendo a la venta nuevos servicios que generan una gran cantidad de beneficios. Las empresas privadas se enriquecen gracias a esta situación (asistencia a domicilio, contratas de limpieza, atención domiciliaria, residencias, etc.), y cada vez más los cuidados se financian transfiriendo fondos públicos a este sector privado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La explotación de otras mujeres, sobre todo migrantes, que trabajan en el servicio doméstico, en atención domiciliaria, cuidando ancianos, niños, etc., sin contratos, sin papeles, sin derechos y por unos sueldos irrisorios. Mujeres que para cuidar aquí han dejado a otras mujeres en sus países de origen a cargo del trabajo en sus hogares allá, dando lugar a las llamadas «cadenas mundiales de cuidado»: cadenas de mujeres a lo largo del mundo entero que ponen de relieve el aspecto globalizado y feminizado del cuidado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quienes abogan porque las mujeres deberíamos dejar de trabajar para volver al hogar de nuevo, seguir manteniendo a toda costa la familia y restaurar la situación que tanto hemos peleado por cambiar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Los tres grandes peligros que surgen&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al hablar de la existencia de algo así como una lógica del cuidado:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El primero, tratar el cuidado como si éste fuese bueno en sí mismo (gesto moralista) y gozase de un contenido predefinido (esencializándolo). Nada más lejos de la realidad: el cuidado, tal y como lo conocemos, es causa y objeto de relaciones perversas de dominación, y está muy lejos de ser siempre gratificante, y no se trata de forzar que lo sea. Conlleva tareas que distan mucho de resultar agradables, aunque pese a ello deban ser necesariamente realizadas y repartidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El segundo peligro es pensar que existe una vida más allá del capitalismo, como si toda vida no estuviese ya inmersa en las relaciones actuales de dominio: de nuevo, existe el peligro de esencializar la vida, crear una especie de paraíso en algún lugar utópico al que deberíamos poder acceder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y por último, está el peligro de considerar que son las mujeres quienes gozan del acceso privilegiado a ese paraíso del cuidado, mitificando lo femenino e identificándolo con el cuidado. Pese a estos peligros, la imagen de dos lógicas que en algún punto se chocan, chirrían, hacen saltar chispas, es muy sugerente como representación de un confl icto que experimentamos en lo cotidiano y encarna, a la vez, una dinámica más general.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Extraído del libro: ‘Nuevos feminismos’ de Silvia López Gil&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;g:plusone&gt;&lt;/g:plusone&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/27036666-4048275922737694757?l=www.decrecimiento.info' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.decrecimiento.info/2012/04/que-entendemos-por-cuidados.html</link><author>noreply@blogger.com (Compartiendo)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://4.bp.blogspot.com/-2Basdoob7NE/T5LezbTpvCI/AAAAAAAACJg/W8z0sa4SJY4/s72-c/cuidados.jpg" height="72" width="72" /><thr:total>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-27036666.post-5910628862520514061</guid><pubDate>Thu, 19 Apr 2012 15:16:00 +0000</pubDate><atom:updated>2012-04-19T17:16:35.241+02:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Joan Martínez Alier</category><title>Historia del movimiento de la "Décroissance"</title><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-y0-1JnfY8DQ/T5AsSMS3XtI/AAAAAAAACJY/Bx4O3qs5AM4/s1600/decroissance.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://1.bp.blogspot.com/-y0-1JnfY8DQ/T5AsSMS3XtI/AAAAAAAACJY/Bx4O3qs5AM4/s1600/decroissance.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;b&gt;Joan Martínez Alier - &lt;/b&gt;&lt;a href="http://www.ecopolitica.org/index.php?option=com_content&amp;amp;view=frontpage&amp;amp;Itemid=1"&gt;Ecopolítica&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="text-align: justify;"&gt;En Francia, en vez del manido  “desarrollo sostenible” se ha impuesto en la opinión pública, a pesar de  todos los obstáculos, el debate sobre el “decrecimiento económico  socialmente sostenible” (una expresión de Vincent Cheynet). Las revistas  del movimiento,&lt;/span&gt;&lt;em style="text-align: justify;"&gt; Silence, La Décroissance&lt;/em&gt;&lt;span style="text-align: justify;"&gt;, se distribuyen en  decenas de miles de ejemplares. Hasta el presidente de Francia no puede  menos que hablar a veces del “decrecimiento” aunque sea para  caricaturizar sus propuestas. Periodistas muy conocidos como Hervé Kempf  y Nicolas Hulot discuten seriamente el decrecimiento en &lt;/span&gt;&lt;em style="text-align: justify;"&gt;Le Monde&lt;/em&gt;&lt;span style="text-align: justify;"&gt; y en la televisión.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;    &lt;br /&gt; &lt;div style="text-align: justify;"&gt;Este libro hacía falta para entender  cómo se ha desplegado el movimiento por el Decrecimiento en Francia  desde el 2002. Su joven autor es militante del Partido Socialista y está  acabando el doctorado en Historia en la Universidad de Burdeos.  Clasifica y explica las distintas corrientes del Decrecimiento, apoya  sus argumentos en evidencia escrita y en entrevistas, da una abundante  bibliografía en un libro que se lee fácilmente y que narra la historia  del movimiento con sus meandros, embrollos y malhumores (sin disimular  los adjetivos que unos ecologistas lanzan contra otros, como  “ecotartufos”). Al final consigue una síntesis muy comprensible.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cualquier elogio del crecimiento cero o,  peor aun, del decrecimiento, recibe inmediatamente insultos de los  políticos. Duverger recuerda que ya en 1972 el presidente de la Comisión  Europea, el sindicalista agrario social-demócrata holandés, Sicco  Mansholt, se mostró favorable al “crecimiento bajo de cero”, habiendo  leído el Informe de los Meadows al Club de Roma. André Gorz en 1972 (en  debate con Sicco Mansholt en un coloquio de &lt;em&gt;Le Nouvel Observateur&lt;/em&gt;) usó positivamente por primera vez la palabra &lt;em&gt;décroissance&lt;/em&gt; pero el Partido Comunista francés, por boca de Georges Marchais, como  también desde la derecha el ministro de economía Giscard d’Estaing y el  comisario europeo y economista Raymond Barre, coincidieron en la condena  de tales ideas. Giscard d’Estaing aseguró que el no era un&lt;em&gt; objecteur de croissance&lt;/em&gt;, jugando con las palabras &lt;em&gt;objecteur de conscience&lt;/em&gt; de los contrarios al servicio militar obligatorio. El chiste resultó  fallido porque algunas corrientes del movimiento francés se  auto-bautizaron orgullosamente hasta hoy como Objetores al Crecimiento.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Todo ese movimiento francés ha estado  influido por el título de una selección de artículos de Georgescu-Roegen  publicada como libro en 1979 como &lt;em&gt;Demain la décroissance&lt;/em&gt;.  Pero, además de la bioeconomía de Georgescu-Roegen o economía ecológica,  el movimiento tiene otro origen: la crítica culturalista al  “economicismo”, que proviene de antropólogos económicos (Marcel Mauss,  Karl Polanyi, Marshall Sahlins) a través de Serge Latouche, crítico del  concepto de “desarrollo”. Precisamente, el despegue del Decrecimiento se  dio en 2002 en un congreso en Paris auspiciado por la UNESCO con el  título &lt;em&gt;Défaire le développement&lt;/em&gt;, refaire le monde. Ese congreso  enlazó con pensadores de treinta años atrás, críticos de la tecnología y  del desarrollo uniformizador y destructor de la naturaleza como  François Partant y los gascones Jacques Ellul y Bernard Charbonneau en  Francia, el austríaco Ivan Illich. El libro dedica dos o tres acertadas  páginas a cada uno de ellos y también a Cornelius Castoriadis.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Otro origen cercano del movimiento son los &lt;em&gt;Casseurs du Pub&lt;/em&gt; (que se oponen a la publicidad pro-consumista, similares a los  AdBusters de Norteamérica) con Vincent Cheynet. Para una rama  espiritualista, la personalidad de Pierre Rahbi y su campaña  presidencial (fomentada por Vincent Cheynet), son importantes. Las  diversas ramas del Decrecimiento conservan recuerdos electorales más  antiguos, de la primera candidatura presidencial verde en Francia en  1974 con el agrónomo René Dumont.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Duverger construye su libro analizando  los dos sentidos que tiene la palabra Decrecimiento, como “palabra  bomba” y como “palabra edificio-en-construcción”. Esta distinción es de  Paul Ariès. Al emplear esa “palabra bomba” destructora de la obsesion  por el PIB, rompiendo el consenso de economistas, políticos, medios de  información y hombres de negocios en favor del crecimiento económico, el  movimiento se sitúa más allá de la posibilidad de ser domesticado y  recuperado. Algunas corrientes de los Verdes (aunque no el ex ministro y  diputado por París, Yves Cochet, intrépido decrecentista en la Asamblea  Nacional) tratan de suavizar la cuestión al introducir el  “decrecimiento selectivo”. Pero, en general, el Decrecimiento continua  siendo un concepto radical, que inspira a activistas y que permanece en  los márgenes de la política institucionalizada.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Precisamente, como &lt;em&gt;mot-chantier&lt;/em&gt;,  como edificio en construcción, el Decrecimiento inspira los movimientos  de la simplicidad voluntaria (con orígenes en tradiciones gandhianas  milenarias como en la idea de&lt;em&gt; aparigraha&lt;/em&gt;, el no-atesoramiento, la no-posesión). El Decrecimiento inspira también experiencias territoriales exitosas como &lt;em&gt;Città Slow&lt;/em&gt; en Italia o las &lt;em&gt;transition towns&lt;/em&gt; in el Reino Unido y sus paralelos en Francia. Inspira la relocalización  de las actividades económicas en las zonas rurales (con antecedentes en  la década de 1970: &lt;em&gt;Sauvons le Larzac&lt;/em&gt; contra el ejército  francés) y finalmente inspira también movimientos político-electorales.  En este tema de la política electoral aparecen personajes diversos de la  izquierda francesa (desde socialistas a post-comunistas y diversos  trotskistas) en su relaciones con los Verdes y los Decrecentistas. El  autor consigue dar orden y cierta lógica a ese rico panorama de  desencuentros, peleas y reconciliaciones.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Llama la atención la ausencia en el libro de Duverger de antecedentes como Kenneth Boulding y Herman Daly (cuya economía del &lt;em&gt;steady-state&lt;/em&gt; de 1972 es ahora decrecentista), y el primer libro de René Passet, de 1979, &lt;em&gt;L’économique et le vivant&lt;/em&gt;,  un texto pionero de economía ecológica. Llama también la atención que  la extinción de la biodiversidad, el aumento del efecto invernadero, el  pico del petróleo, la crítica a la energía nuclear, la paradoja de  Jevons o efecto rebote, el descenso del EROI, el aumento de la huella  ecológica, la ausencia de desmaterialización de la economía, aparezcan  ciertamente en el libro como argumentos poderosos en favor del  Decrecimiento pero sin trazar en detalle su origen. Más bien se dice  cuando llegaron esas ideas a Francia de segunda mano.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sin embargo, en los últimos años el  movimiento francés por el Decrecimiento tiene voluntad de difusión  internacional, por el éxito de libros de Serge Latouche traducidos a  muchos idiomas y a través de congresos de académicos y activistas en  Paris en el 2008 y en Barcelona en el 2010 que dieron lugar a diversas  publicaciones en inglés. Impulsor de esos congresos fue el joven  ingeniero ambiental François Schneider, conocido por haber organizado en  2004-05 una lenta vuelta a Francia con un asno que acabó en Magny-Cours  protestando contra las carreras de automóviles de la Fórmula 1. (Los  próximos congresos internacionales sobre Decrecimiento tendrán lugar en  mayo de 2012 en Montreal y en septiembre 2012 en Venecia).&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Es interesante encontrar vinculaciones entre el Decrecentismo y corrientes de la revista &lt;em&gt;Esprit&lt;/em&gt;.  También lo es conocer los intentos de la derecha conservadora,  ruralista, de Alain de Benoist, de presentarse como decrecentista. Hay  seguramente más materia que explorar ahí, en la historia francesa. Hay  corrientes europeas de extrema derecha (como la que Anna Bramwell  representa en sus obras sobre el llamado ecologismo nazi) que elogian la  vida rural, los bosques, el neo-paganismo, el anti-urbanismo. Pero  aunque los nazis hablaran de &lt;em&gt;Blut und Boden&lt;/em&gt; su práctica fue realmente de &lt;em&gt;Blut und Autobahnen&lt;/em&gt;, industrialista y expoliadora de otros territorios.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Duverger trata también brevemente el  tema demográfico. Aparece de nuevo Yves Cochet escandalizando a los bien  pensantes al proclamar la “huelga del tercer infante” en oposición a la  persistente propaganda natalista de demógrafos de izquierda como fue  Alfred Sauvy. Pero Duverger no traza la línea existente entre Françoise  d’Eaubonne en 1973, feminista radical, heredera de una larga tradición  neomalthusiana reconstruida por Francis Ronsin (&lt;em&gt;La grève des ventres&lt;/em&gt;,  1980), y el movimiento decrecentista que, por no indisponerse con los  marxistas, se siente todavía incómodo ante la posible acusación de  “malthusianista”.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pese a estas observaciones menores, el  balance final que uno puede hacer del libro de Duverger es realmente muy  positivo. Está bien documentado y bien argumentado, descubre los hilos  de un complicado tapiz de conexiones ocultas pasadas y actuales, y pone  en relieve el éxito que el influyente movimiento por el Decrecimiento ha  conseguido en sus varios niveles de actuación en Francia, tanto al  desacreditar el crecimiento económico como al proponer alternativas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: -webkit-auto;"&gt;Timothée Duverger,&lt;em&gt;&amp;nbsp;La Décroissance, une idée pour demain&lt;/em&gt;, préface de Serge Latouche, Sang de la Terre, Paris, 2011, 239 p..&lt;/div&gt;&lt;br class="Apple-interchange-newline" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;g:plusone&gt;&lt;/g:plusone&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/27036666-5910628862520514061?l=www.decrecimiento.info' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.decrecimiento.info/2012/04/historia-del-movimiento-de-la.html</link><author>noreply@blogger.com (Compartiendo)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://1.bp.blogspot.com/-y0-1JnfY8DQ/T5AsSMS3XtI/AAAAAAAACJY/Bx4O3qs5AM4/s72-c/decroissance.jpg" height="72" width="72" /><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-27036666.post-4310891759011590823</guid><pubDate>Tue, 17 Apr 2012 16:11:00 +0000</pubDate><atom:updated>2012-04-17T18:11:27.221+02:00</atom:updated><title>Cuba: la otra revolución</title><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-F8-rayGHLi4/T42WAJSlc3I/AAAAAAAACJM/L-S65NrBboA/s1600/Cubarevolucion.jpeg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://3.bp.blogspot.com/-F8-rayGHLi4/T42WAJSlc3I/AAAAAAAACJM/L-S65NrBboA/s1600/Cubarevolucion.jpeg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;b&gt;&lt;a href="http://typvsorbisterrarvm.blogspot.com.es/"&gt;Armando Páez&lt;/a&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La revolución agroecológica cubana, fenómeno estudiado y comentado&amp;nbsp;ampliamente por Peter Rosset, tiene sus orígenes en el colapso de la Unión Soviética (1989-1991). Al comenzar la década de 1990, la isla tenía más de diez millones y medio de habitantes, residiendo el 72.8% en zonas urbanas. El colapso del mundo socialista significó a Cuba perder el 85% de su comercio (la Unión Soviética representaba el 70%). No sólo se vio afectado su modelo agrícola, sino el consumo de la población. La modernización de la agricultura cubana comenzó en la década de 1950, teniendo los monocultivos de exportación más importancia que la producción de alimentos; los métodos de producción dependían de los insumos y materias primas importados: a finales de la década de 1980, Cuba importaba el 48% de los fertilizantes y el 82% de los&amp;nbsp;plaguicidas, además, muchos de los componentes de los productos agrícolas no eran fabricados en la isla, lo que intensificaba su dependencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los acuerdos comerciales favorables con el bloque socialista garantizaban los beneficios de sus exportaciones agrícolas (principalmente azúcar); los ingresos obtenidos por este concepto se utilizaban para comprar agroquímicos, combustible para la maquinaria agrícola y alimentos para la población, todo a precios bajos. Hasta mediados de la década de 1980, las fluctuaciones de los precios internacionales no representaron mayores problemas para Cuba, pero después de 1990 su modelo agrícola se convirtió en una enorme debilidad. El colapso comercial hizo inoperantes a las grandes extensiones de monocultivo (aproximadamente el 80% eran fincas del Estado), las cuales presentaban dos problemas: 1) eran extremadamente vulnerables al ataque de plagas; 2) desperdiciaban muchos recursos (por la separación de la agricultura y la ganadería) .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las importaciones de agroquímicos (fertilizantes, plaguicidas) se redujeron en un 80%, mientras que las de insumos de petróleo destinados a la agricultura se redujeron a la mitad. Lo más grave de esta situación fue la amenaza de sufrir una hambruna generalizada . Ante la crisis existente, el gobierno cubano se vio obligado a diseñar otro modelo agrícola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los grandes desafíos consistieron en sustituir los insumos y restablecer las tierras dañadas por el uso intensivo de maquinaria y agroquímicos. La sustitución de insumos significó reemplazar los productos químicos por biológicos o de elaboración local, enemigos naturales, variedades resistentes, rotación de cultivos, antagonistas microbianos, cultivos de cobertura y la integración de animales de pastoreo para restaurar la fertilidad del suelo; los fertilizantes químicos se sustituyeron con fertilizantes biológicos (productos microbiales) y orgánicos, lombrices, abonos verdes, roca fosfórica, zeolita, estiércoles y otros mejoradores del suelo. Los bueyes y otros animales de tracción reemplazaron a los tractores, inmovilizados por la falta de combustible, llantas y repuestos. Para restaurar la estructura y fertilidad del suelo se empleó la labranza de conservación, la nivelación del suelo, los cultivos de cobertura y la incorporación de biomasa y suelos preinoculados con microorganismos benéficos antes de la siembra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El éxito de las nuevas medidas de producción orgánica en las granjas pequeñas y el fracaso de las grandes fincas llevó al gobierno (septiembre 1993) a reorganizar radicalmente la producción, creando unidades cooperativas privadas de pequeña escala: además de rescatar técnicas productivas tradicionales (no dependientes de insumos industriales y de petróleo), se favoreció la asociación e iniciativa de pequeños productores, tanto en las zonas rurales como en las urbanas . En efecto, esta revolución agrícola no sólo modificó las tierras otrora ocupadas por la industria cañera (símbolo de la revolución comunista) y los ranchos ganaderos, sino los jardines de las unidades habitacionales y los terrenos sin urbanizar de las ciudades y su periferia: sólo&amp;nbsp;en La Habana al finalizar la década de 1990 había más de 25 mil huertas destinadas al autoconsumo .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para Rosset y Martin Bourque, la experiencia cubana demuestra&amp;nbsp;que se puede alimentar bien a la población de un país con granjas de pequeña o mediana escala basadas en tecnologías ecológicas apropiadas y que se puede ser más autosuficiente en la producción de alimentos, de hecho identifican en este modelo los elementos que permiten definir un paradigma agrícola alternativo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;Tecnología agroecológica en vez de agroquímicos: Cuba ha utilizado la rotación de cultivos, la producción local de biopesticidas, composta y otras alternativas a los pesticidas y fertilizantes sintéticos.&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;Libertad de precios para los agricultores: los agricultores cubanos aumentaron la producción en respuesta al mayor precio de las cosechas. En cualquier parte, cuando los precios se mantienen bajos de manera artificial, como ocurre a menudo, los agricultores carecen de incentivos para producir. Cuando tienen un incentivo, producen, sin importar las condiciones bajo las cuales debe realizarse la producción.&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;Redistribución de la tierra: los pequeños agricultores y jardineros cubanos han sido los más productivos durante la escasez de insumos. Más aún, las propiedades más pequeñas en todo el mundo producen mucho más por unidad de superficie que las granjas grandes. La redistribución de la tierra en Cuba fue relativamente fácil porque la mayor parte de la reforma agraria ya había ocurrido, en el sentido de que no había latifundistas que se opusieran al cambio.&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;Gran énfasis en la producción local: los cubanos no han dependido para obtener su próxima comida de los precios caprichosos de la economía mundial, del transporte desde lugares lejanos y de la poderosísima 'buena voluntad'. La producción de alimentos a nivel local y regional ofrece mucha seguridad, así como vínculos sinérgicos para promover el desarrollo económico local. Más aún, esta producción es más conveniente en términos ecológicos, ya que el gasto ener-gético del transporte internacional es destructivo y ambientalmente insostenible. Al promover la agricultura urbana, las ciudades y sus alrededores pueden llegar a ser virtualmente autosuficientes en alimentos perecederos, ser embellecidas y gozar de más oportunidades de empleo. Cuba nos da una pista del subexplotado potencial de la agricultura urbana .&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Agroecología, libertad de precios, reforma agraria y producción local, incluyendo agricultura urbana y pequeña escala, son las lecciones que la revolución agrícola (agroecológica) cubana le ha dado al mundo. Además de la posibilidad de cambiar el sistema de producción agrícola mecanizado y de experimentar una economía más allá del comunismo y del capitalismo realmente existentes, otras enseñanzas de la experiencia cubana son: la importancia del apoyo del Estado y la creación de vínculos (redes) entre los productores y entre éstos y la comunidad científica . La revolución agroecológica en Cuba fue una revolución del conocimiento.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Extraído del artículo: &lt;a href="http://www.google.es/url?sa=t&amp;amp;rct=j&amp;amp;q=&amp;amp;esrc=s&amp;amp;source=web&amp;amp;cd=3&amp;amp;ved=0CDoQFjAC&amp;amp;url=http%3A%2F%2Fwww.hubbertpeak.com%2Fmx%2Fpaez_desafios_sostenibilidad.pdf&amp;amp;ei=yZSNT5eQComp0QXDouH7DA&amp;amp;usg=AFQjCNEzUP8XMUGb3twbGL144jJZNQdKyA&amp;amp;sig2=sGTWPi2HudUi7LL2vDLYzA"&gt;'La dimensión sociopolítica del fin del petroleo'&lt;/a&gt; de Armando Páez&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Muy interesante la &lt;a href="http://www.decrecimiento.info/2009/05/innovacion-cambio-climatico-y.html"&gt;Charla ofrecida por D. Humberto Rios Labrada, Técnico del Instituto de Ciencias Agrarias de Cuba (INCA), el día 28 de febrero de 2009 en Caravaca de la Cruz (Murcia)&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;g:plusone&gt;&lt;/g:plusone&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/27036666-4310891759011590823?l=www.decrecimiento.info' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.decrecimiento.info/2012/04/cuba-la-otra-revolucion.html</link><author>noreply@blogger.com (Compartiendo)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://3.bp.blogspot.com/-F8-rayGHLi4/T42WAJSlc3I/AAAAAAAACJM/L-S65NrBboA/s72-c/Cubarevolucion.jpeg" height="72" width="72" /><thr:total>2</thr:total></item></channel></rss>

