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<?xml-stylesheet type="text/xsl" media="screen" href="/~d/styles/rss2enclosuresfull.xsl"?><?xml-stylesheet type="text/css" media="screen" href="http://feeds.feedburner.com/~d/styles/itemcontent.css"?><rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:itunes="http://www.itunes.com/dtds/podcast-1.0.dtd" xmlns:feedburner="http://rssnamespace.org/feedburner/ext/1.0" version="2.0"><channel><title>Diario reflexivo de un estudiante</title><link>http://dhpsi.blogspot.com/</link><atom10:link xmlns:atom10="http://www.w3.org/2005/Atom" rel="self" type="application/rss+xml" href="http://feeds.feedburner.com/dhpsi" /><description>La continuación de "Ideas y reflexiones acerca de la licenciatura de psicopedagogía", ahora, sobre el Máster Oficial en Comunicación y Aprendizaje en la Sociedad Digital, también con sus cuestiones contiguas.</description><language>en</language><managingEditor>noreply@blogger.com (David Herrero)</managingEditor><lastBuildDate>Fri, 10 Feb 2012 15:07:40 PST</lastBuildDate><generator>Blogger http://www.blogger.com</generator><openSearch:totalResults xmlns:openSearch="http://a9.com/-/spec/opensearch/1.1/">116</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex xmlns:openSearch="http://a9.com/-/spec/opensearch/1.1/">1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage xmlns:openSearch="http://a9.com/-/spec/opensearch/1.1/">25</openSearch:itemsPerPage><feedburner:info uri="dhpsi" /><atom10:link xmlns:atom10="http://www.w3.org/2005/Atom" rel="hub" href="http://pubsubhubbub.appspot.com/" /><media:category scheme="http://www.itunes.com/dtds/podcast-1.0.dtd">Education</media:category><media:category scheme="http://www.itunes.com/dtds/podcast-1.0.dtd">Science &amp; Medicine/Social Sciences</media:category><itunes:owner><itunes:email>noreply@blogger.com</itunes:email></itunes:owner><itunes:explicit>no</itunes:explicit><itunes:subtitle>La continuación de "Ideas y reflexiones acerca de la licenciatura de psicopedagogía", ahora, sobre el Máster Oficial en Comunicación y Aprendizaje en la Sociedad Digital, también con sus cuestiones contiguas.</itunes:subtitle><itunes:category text="Education" /><itunes:category text="Science &amp; Medicine"><itunes:category text="Social Sciences" /></itunes:category><feedburner:emailServiceId>dhpsi</feedburner:emailServiceId><feedburner:feedburnerHostname>http://feedburner.google.com</feedburner:feedburnerHostname><item><title>El modelo de la resta</title><link>http://feedproxy.google.com/~r/dhpsi/~3/kXlPiu0_8oI/el-modelo-de-la-resta.html</link><author>noreply@blogger.com (David Herrero)</author><pubDate>Fri, 10 Feb 2012 15:07:40 PST</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8587824764410821051.post-72030010983117701</guid><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
El de arriba es el título que se me ha ocurrido para referirme a una forma de enfocar las tareas que he notado florecer a mi alrededor últimamente, aunque quizás estuviera ahí desde hace más tiempo.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Cuando un niño pequeño en el asiento trasero del coche de sus padres pregunta, camino a Benidorm en medio de una solanera propia de las autovías del levante, que cuánto falta, no hace falta que matice a qué se refiere. Seguramente no estará preguntando que cuánto falta para volver a ver otro camión con la matrícula "vehículo longo", u otro vehículo igual al que va montado, para comprobar cuál corre más, no, sus padres entenderán que se refiere al tiempo que falta para llegar al destino. En este caso, el contexto es el ayudante, tanto para que el chaval no tenga que especificar con más palabras a qué se refiere, como para que sus papis entiendan que su hijo tiene ya ganas de bajar del coche, algo que, de paso, se lo recuerda también a ellos mismos.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-AVGelPxdynw/TzWcEqsdyJI/AAAAAAAAAgM/k0UsDCKODYE/s1600/p2-2.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://3.bp.blogspot.com/-AVGelPxdynw/TzWcEqsdyJI/AAAAAAAAAgM/k0UsDCKODYE/s320/p2-2.jpg" width="247" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;i&gt;&lt;span style="color: #999999;"&gt;- Vehículo Longo no es una empresa de transportes -&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Las respuestas que suelen escuchar los chicos en esa angustiosa situación van en el sentido de tranquilizarlos, de que se olviden del tedio, de las infinitas líneas&amp;nbsp;discontinuas&amp;nbsp;de la carretera, del Sol que también celebra con energía el final de las clases. La distancia a recorrer es la que dice el mapa, y la que queda, la resta entre la que aparece en el mapa y la del cuentakilómetros. Lo único que resta es no perderse, no salirse del camino y respetar el límite de velocidad de la vía hasta el destino.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Esta manera de enfocar una actividad, que en este caso es realizar un trayecto en coche, se centra en atender a lo que resta para poder lograr algo posterior, en este caso,&amp;nbsp;llegar al lugar de veraneo y disfrute. Si comparamos lo que supone, en los términos que queramos, el trayecto en coche con el disfrute del veraneo playero, veremos, por ejemplo, que si nos fijamos en el tiempo, el de la primera tarea es mucho menor que el de la segunda. Si nos fijamos en la cantidad de acciones que implica una y otra, veremos que en la primera en número es mucho menor que en la segunda, de hecho, es difícil compararlas ya que las acciones que puede contener la primera tarea son en una mayor&amp;nbsp;proporción&amp;nbsp;del tipo "necesaria" u "obligatoria" (mirar por los retrovisores, calcular el cambio de marcha, el cambio de carril, atender a las señales, atender a los demás vehículos, etc.) mientras que en la segunda tarea, que en sí es "más grande" o "mayor" en cuanto a las acciones que puede contener, éstas serán en una mayor proporción del tipo "opcionales" o "elegidas y seleccionadas" de entre otras. Dos panoramas bien distintos. Dos conjuntos de actividades más concretas bien distintos. Dos formas de plantearse su desarrollo bien distintas.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Ahora bien, ¿cómo denominar en lo que estaríamos incurriendo en el caso de tomar la primera manera de enfocar una actividad&amp;nbsp;de las que he comentado,&amp;nbsp;y trasladarlo y emplearlo para un conjunto de actividades que de ninguna manera suponen respecto al posible logro que se pueda conseguir mediante su ejecución algo parecido a lo que un viaje en coche supone respecto a unas vacaciones en la playa a la que has llegado tras ese viaje? Dicho de otra forma, ¿qué estamos haciendo al aplicar a un conjunto de tareas que suponen y supondrán para nosotros la cotidianidad el "modelo de la resta"? O de otra forma más, ¿qué está pasando cuando alguien, en su trabajo, su cotidianidad, su día a día, contempla las tareas como los kilómetros que faltan para llegar a la playa y disfrutar de unas vacaciones?&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
No estoy seguro, pero creo que una de las cosas que puede pasar, si aún tienes perfil en facebook, es que la pantalla de tu ordenador se llene el viernes, a eso de la hora de comer, de mensajes del tipo "I love viernes", "findeeeeee!!!", o "oeoeoe que pedo me voy a piyar", así como el lunes se llenaría de otros del tipo "noooo que frío, y encima lunes!!!".&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Bien, pues este modelo es el que he visto aparecer a mi alrededor últimamente. Mi padre es el dueño de un bar, donde trabaja como camarero, un trabajo duro, y le quedan ya pocos años para jubilarse. Es sólo a partir de hace un tiempo cuando he&amp;nbsp;empezado&amp;nbsp;a escucharle expresiones del tipo "cuánto queda". No tengo la suerte de estar con él mucho tiempo, pero, aún con lo poco que estoy, creo que cuanta más presencia tiene el modelo de la resta a la hora de enfocar sus tareas, menos disfruta de ellas, ya que pasan a ser contempladas de una forma en la que son enemigos a batir, muros a derribar, trincheras a superar, nada mínimamente apetecible.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Pero realmente cuando me&amp;nbsp;refería&amp;nbsp;a mi entorno no me estaba refiriendo a mi padre y sus pocos años para jubilarse, si no al universitario, en el que me muevo. Un buen profesor, y mejor persona, me definió la carrera universitaria como una constante carrera de vallas, al menos hasta conseguir el grado de titular, aunque quizás alguien en ese grado aún podría seguir viéndolo como una carrera de vallas, al menos puede que hasta el siguiente sexenio. Y aunque en su momento le dije que lo entendí, cada día lo entiendo menos.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-KfsalCZ69Lo/TzWcYb_lO7I/AAAAAAAAAgU/gtegmozm5Io/s1600/robles4.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://2.bp.blogspot.com/-KfsalCZ69Lo/TzWcYb_lO7I/AAAAAAAAAgU/gtegmozm5Io/s320/robles4.jpg" width="307" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;i&gt;&lt;span style="color: #999999;"&gt;- Como en la fotografía, una larga carrera de vallas es difícil de enfocar -&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
¿De qué se trata esto, la universidad, el saber, el investigar, en generar conocimiento, el enseñar, el satisfacer la curiosidad, el generar otra nueva? ¿Es igual que apretar tornillos, poner cañas, remover cemento o apretar timbres de puertas? Según Gregory Bateson, la ciencia es la única rama de la actividad humana cuyo objetivo es comprobar y revisar los viejos presupuestos en los que se basa, ya que, aunque todas las actividades humanas, hasta el dormir, se basan en presupuestos, su razón de ser no es atenderlos y destaparlos. Esto es esencia de la ciencia. En este deseable y lustroso empeño, el científico ha de conocer &amp;nbsp;también sus propios presupuestos y ser capaz de enunciarlos, evidentemente, más allá de su muro de facebook mediante un alevoso mensaje referido a la climatología o al día concreto de la semana en el que se encuentre.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
"¿Cuántos artículos me quedan por escribir?" "¿Cuántos congresos por acudir?" "¿Cuántos abstracts por enviar?" "La universidad era un bullir de ideas" Este podría ser el pie de una viñeta de El Roto, pero no, es lo que yo escucho y lo que me hace&amp;nbsp;quedarme perplejo y me lleva a perderme. Quizás, en vez de preguntarme cuánto restará para que deje de escucharlo, podría empezar a rascar en los presupuestos, como sugiere Basteson, que hacen que me eso mismo me incomode.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8587824764410821051-72030010983117701?l=dhpsi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2012-02-11T00:07:40.613+01:00</app:edited><media:thumbnail url="http://3.bp.blogspot.com/-AVGelPxdynw/TzWcEqsdyJI/AAAAAAAAAgM/k0UsDCKODYE/s72-c/p2-2.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><feedburner:origLink>http://dhpsi.blogspot.com/2012/02/el-modelo-de-la-resta.html</feedburner:origLink></item><item><title>Conexiones: Anthony Stirling, Keith Johnstone, Robert Bresson y Dino De Laurentis</title><link>http://feedproxy.google.com/~r/dhpsi/~3/FrGSiUbQtG0/conexiones-anthony-stirling-keith.html</link><category>Keith Johnstone</category><category>conexiones</category><category>Robert Bresson</category><author>noreply@blogger.com (David Herrero)</author><pubDate>Tue, 07 Feb 2012 08:27:04 PST</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8587824764410821051.post-2979421489384269472</guid><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;a href="http://www.keithjohnstone.com/" target="_blank"&gt;Keith Johnstone&lt;/a&gt;, dramaturgo, director y profesor de teatro, y autor del libro &lt;a href="http://books.google.es/books?id=B2FO8HhgH-0C&amp;amp;dq=impro+keith+johnstone&amp;amp;hl=es&amp;amp;sa=X&amp;amp;ei=0sUiT7SjNcu0hAf00Y2CBQ&amp;amp;sqi=2&amp;amp;ved=0CDcQ6AEwAA" target="_blank"&gt;IMPRO&lt;/a&gt;, ha pensado mucho, me atrevo a decir que más que la mayoría de las personas, tal como también se atreve a aseverar el sobrino de la arrendadora de la habitación de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Harry_Haller" target="_blank"&gt;Harry Haller&lt;/a&gt; sobre el propio inquilino.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Al finalizar el periodo educativo necesario para acceder a la&amp;nbsp;universidad, se consideraba lisiado e inepto para la vida. Sentía que la educación había tenido en él un efecto más negativo que positivo. Su&amp;nbsp;postura&amp;nbsp;era peor, su voz, sus movimientos y, sobre todo, su&amp;nbsp;espontaneidad&amp;nbsp;también&amp;nbsp;habían ido decayendo desde que entró en el&amp;nbsp;instituto. Así pues, decidió ser profesor. Quizás en la escuela de educación le enseñarían a hablar de manera natural, a tener confianza y a mejorar sus habilidades para enseñar, pensaba él.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Allí tuvo la suerte de encontrar a un brillante profesor, Anthony Stirling. Quien ha conocido uno de estos sabe lo que valen, pero el turbado Keith de entonces tardaría un tiempo en descubrir su brillo; quizás no más del necesario para pasar de&amp;nbsp;interesase&amp;nbsp;de lo que enseña un gran profesor, a lo que &lt;i&gt;hace&lt;/i&gt;.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Su primera clase fue desorientadora. El profesor les hizo mezclar una espesa pintura negra y posteriormente les pidió que imaginaran un payaso que&amp;nbsp;pedaleaba&amp;nbsp;en monociclo sobre esa pintura y que luego se dirigía a sus hojas de papel. "No pinten el payaso, sino la marca que va dejando en el papel". Keith estaba ansioso por demostrar su destreza. Había sido siempre "bueno para el arte", y deseaba que su profesor supiera que él valía la pena. "Pero, ¿cómo hacerlo mediante este ejercicio? ¿a quién le importan las marcas de una rueda?", se preguntaba Keith. "Él pedalea dentro y fuera de sus hojas", dijo el profesor, "y hace todo tipo de piruetas, de modo que las líneas en el papel son muy interesantes...".&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
El resto de alumnos cubrieron sus hojas con desordenadas líneas negras, menos él, que habría tratado de ser algo más original que el resto haciendo una mezcla azul. Stirling le criticó por su incapacidad para hacer una mezcla con negro, lo cual le irritó bastante. Luego les pidió que colorearan todas las formas que había hecho el payaso, y, posteriormente, que pusieran diseños en todos esos colores. "¿Pero qué tipo de diseños? ¿Se está riendo de nosotros?". "Cualquiera", respondió Stirling. Los alumnos,&amp;nbsp;incluido&amp;nbsp;Keith, querían entender &lt;i&gt;bien&lt;/i&gt;. "¿Qué tipo de diseños", volvieron a insistir. "Depende de ustedes", replicó el profesor, quien tuvo que acabar explicándoles, con mucha paciencia, que realmente era algo a la elección de ellos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Una vez terminados, se pasearon todos mirando sus producciones de forma displicente, pero el profesor parecía no inmutarse. Se dirigió a un armario y sacó una gran cantidad de trabajos que distribuyó por el suelo. Era el mismo ejercicio hecho por otros alumnos, pero los colores eran hermosos y los diseños novedosos. "Debían de ser alumnos avanzados, y nos los muestra para que entendamos que hay algo que podríamos aprender", pensaba Keith, hasta que algo llamó su atención. Estaban firmados con letras muy torpes. "Un momento, ¡están hechos por niños!". En efecto, todas las obras eran de niños de ocho años. Se trataba de un ejercicio para estimularlos a usar toda la superficie del papel. Keith Johnstone enmudeció en aquel momento.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;i style="background-color: white; color: #333333; font-family: Georgia, serif; font-size: 13px; line-height: 20px;"&gt;*&lt;/i&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
En 1963 &lt;a href="http://www.mastersofcinema.org/bresson/" target="_blank"&gt;Robert Bresson&lt;/a&gt; se encontraba en Roma, preparando su versión del Génesis, desde la creación hasta la Torre de Babel. La obra iba a ser producida por Dino De Laurentis. Se trataba de una película compuesta por varios episodios&amp;nbsp;bíblicos, entre los que Bresson había escogido el del Arca de Noé. Le interesaba especialmente&amp;nbsp;solucionar los problemas derivados de filmar animales y los de filmar el agua inundando las casas. Su puesta en escena estaría lejos de los espectáculos&amp;nbsp;bíblicos&amp;nbsp;en boga de la época.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Una mañana, mientras Bresson estaba ensañayo, De Laurentis apareció por el estudio, donde observó unas enormes cajas que contenían varias parejas de animales salvajes: dos leones, macho y hembra; dos jirafas, macho y hembra; dos hipopótamos, macho y hembra, etc. El productor le comentó a Bresson, con cierto aire de prepotencia, la ilusión que le hacía ser el único productor del mundo capaz de hacer descender al maestro a la tierra, mediante la producción de un filme como el que iba a ser este, con verdaderos valores de producción. "No se verán más que sus huellas en la arena", le aclaró Bresson. Una hora más tarde Dino De Laurentis despedía a Bresson, y éste se volvía descontento a Francia.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8587824764410821051-2979421489384269472?l=dhpsi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2012-02-07T17:27:04.338+01:00</app:edited><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><feedburner:origLink>http://dhpsi.blogspot.com/2012/01/conexiones-anthony-stirling-keith.html</feedburner:origLink></item><item><title>Desembarazarse</title><link>http://feedproxy.google.com/~r/dhpsi/~3/rjY5E6jpbxQ/desembarazarse.html</link><category>personal</category><category>cine</category><category>Robert Bresson</category><category>medios de comunicacion</category><author>noreply@blogger.com (David Herrero)</author><pubDate>Sun, 08 Jan 2012 05:13:42 PST</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8587824764410821051.post-6891571042138857506</guid><description>&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;i&gt;Desembarazarme de errores y falsedades acumulados.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;i&gt;Conocer mis recursos, estar seguro de ellos.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;i&gt;*&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;i&gt;La facultad de aprovechar bien mis recursos disminuye&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;i&gt;cuando su número aumenta.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;i&gt;*&lt;/i&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Estas dos notas son las primeras que podrá leer quien se aproxime a las bambalinas del cine de &lt;a href="http://www.mastersofcinema.org/bresson/"&gt;Robert Bresson&lt;/a&gt; a través del libro publicado en 1975 &lt;i&gt;&lt;a href="http://www.mastersofcinema.org/bresson/Books/278399600.jpg"&gt;"Notes sur le Cinématographe"&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;. Bueno, discúlpenme los entendidos. En la anterior frase ya he cometido dos errores graves. Uno, usar el término 'bambalinas', propio del teatro, fuente inspiración formal del cine, limitación a su vez; que no es, según Bresson, sino otra cosa que motivo suficiente como para reconocer al cine como un teatro bastardo. Esto requeriría multitud de aclaraciones y puntualizaciones para ser mejor entendido por el lector, o espectador, neófito en Bresson, pero considero que será suficiente decir que Bresson rehuye de los actores (en su lugar busca modelos de sus personajes) y utiliza la cámara para crear, no para reproducir. Bueno, añadiré algo más a lo anterior, ya que acabo de experimentar algo para introducirlo. Acabo de escuchar el sonido de una prenda de ropa caer sobre la cama, o eso es lo que yo me he imaginado que pasaba. Consecuentemente, he supuesto que mi hermano, que tiene su habitación al lado de donde estoy escribiendo, no saldrá esta noche a tomar algo por ahí, sino que irá pronto a dormir. Si hubiera visto la prenda volar por la habitación a través de la puerta, o la prenda cayendo en algún lugar, lo tendría claro. Pero no la he visto, la he oído, y esto ha hecho que yo haya generado, o haya creado, algo nuevo, no evidente, con todo la incertidumbre que conlleva el descubrir si es cierto o no. Bresson -es aquí donde quería ir a parar, de momento- da una mayor importancia de la que da el cine al sonido, a los sonidos, a los silencios, a los&amp;nbsp;susurros, al &lt;i&gt;pianissimo &lt;/i&gt;de los ruidos. ¿Por qué? Por lo que acabo de contar. Ofrece una experiencia más&amp;nbsp;interesante&amp;nbsp;al&amp;nbsp;espectador, le ofrece imaginar, pensar, conjeturar, preguntarse,&amp;nbsp;y es una forma de utilizar los recursos disponibles para escribir con imágenes, y en este caso también, con sonidos. La anterior es la propia definición del &lt;i&gt;cinematógrafo&lt;/i&gt;, y he aquí el segundo error que he cometido en mi primera frase: usar el término 'cine' para describir su obra.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-GV_bIWPMLOk/Tv5XKKTZl-I/AAAAAAAAAfw/QyVzPvO-yoA/s1600/bresson+viento.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="284" src="http://1.bp.blogspot.com/-GV_bIWPMLOk/Tv5XKKTZl-I/AAAAAAAAAfw/QyVzPvO-yoA/s320/bresson+viento.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;i&gt;&lt;span style="color: #666666;"&gt;- Robert Bresson, al viento -&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Para mí, esta es una persona a tener en cuenta. No sólo a la hora de elegir una película para ver, sino para servirse de él para aprender, incluyo mucho más allá de lo cinematográfico. Era alguien muy peculiar. No en vano, arruinó alguna que otra productora de cine. Se permitía rescatar citas de Stendhal para contestar a la petición de algunos jóvenes sobre consejos para quienes que están empezando a hacer cine. "Fueron las otras artes las que me enseñaron a escribir", respondió Bresson. Quizás en honor a ese pensamiento suyo, resulte justo hoy rescatar a Bresson para aprender sobre algo más que sólo el cine, o sólo el cinematógrafo, en contraposición al anterior y como forma pura y lúcida de emplear imágenes en movimiento y sonidos para mostrar lo que se pretenda.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Siguiendo el modelo -y no sé si es 'modelo' el término adecuado- según el cual tenemos en diferentes niveles de abstracción y, por ende, en diferentes niveles de dificultad para acceder a ellos, atenderlos, manipularlos, objetivarlos, en definitiva, las técnicas, las metodologías y, por último, las epistemologáis, cabría preguntarse, empezando por lo más fácilmente visible, qué había detrás de ello. ¿Es un arrebato de locura lo que ha llevado a este hombre de habitada cabellera canosa a hacer estas películas, las suyas? De ser así, no sería un arrebato, o, dicho de otra forma, sería demasiado largo, prolongado, para ser tal, ya que a partir de su segunda película adoptó, hasta la última, el estilo por el que se le conocería. Pero, ¿es preciso lo que acabo de escribir? Bueno, podría serlo más. Realmente no es que adoptara ningún estilo, ya que su estilo es la forma de entonces y de hoy en día de reconocerle. Es un estilo único; no adoptado, sino elaborado por él mismo. Entonces, ¿por qué lo de "a partir de su segunda película [...]? Es decir, si es algo que él elaboró, ¿cómo cabe decir que fue "a partir de su segunda película" cuando se hizo presente para quienes vieron esa y las siguientes? Quizás sea aquí donde cabría introducir la distinción -¿ven? ahora lo llamo 'distinción en vez de 'modelo'- de la técnica, la metodología y la epistemología.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Un espectador de películas es difícil que se preocupe siquiera por la técnica de la misma, pues -y me permito parafrasear una vez más, que no será la última, sospecho- a Bresson, el cine, como teatro bastardo que es, trata de ser espectáculo, pero sin la presencia física de personas. Un espectáculo no es ideado para hacer a quien lo observa comúnmente que se pregunte por la técnica que ahí se contiene, probablemente, en la mayoría de los casos, ni siquiera para que se pregunte. La técnica se podría decir que es el 'qué'. ¿Qué es lo que ves? ¿Qué es lo que aparece ahí? No estoy diciendo hasta este punto que la gente no sepa lo que ve, sino que no se pregunta qué es lo que ve, y si lo hace, la respuesta a la pregunta es difícil que sea utilizada para algo más. Me gustaría rescatar fugaces recuerdos, que seguro que también son inadecuados ejemplos, para precisar más esto último. Última película de Lars von Trier, &lt;i&gt;"&lt;a href="http://www.ardora.com/notas-sobre-el-cinematografo-robert-bresson"&gt;Melancholia&lt;/a&gt;"&lt;/i&gt;: el final casi me rompe los tímpanos. Si hubiera sido proyectada al aire libre, habría recibido varias denuncias por tratar de igualar la intensidad del ruido que debe hacer un boeing último modelo en funcionamiento a cinco metros de distancia. &lt;i&gt;"&lt;a href="http://www.imdb.com/title/tt1655442/"&gt;The Artist&lt;/a&gt;"&lt;/i&gt;: película muda -que quizás ese sea su mayor atractivo- en cuyo final también utilizan una pieza musical, &lt;a href="http://dcine.tumblr.com/post/13731243226/vertigo-scene-damour-compuesta-por-bernard"&gt;la más intensa&lt;/a&gt;, de una afamada película de un aún más afamado y orondo director. Me percaté de que varias personas a mi alrededor reaccionaron también a la tercera nota de la pieza comentándoselo a sus acompañantes. &lt;i&gt;&lt;a href="http://www.imdb.com/title/tt0045554/"&gt;"Bienvenido Mr. Marshall"&lt;/a&gt;&lt;/i&gt; o &lt;i&gt;&lt;a href="http://www.imdb.com/title/tt0055310/"&gt;"Plácido"&lt;/a&gt;&lt;/i&gt; de Berlanga: Películas ácidas hasta el límite con el régimen franquista, sus defectos, sus verguenzas, sus ironías y paradojas. La censura de entonces, sin embargo, se fijaba en si se veían demasiado los muslos o el escote de alguna actriz. En estos tres casos, el espectador veía lo que se proyectaba en la pantalla, pero sólo en algunos casos se preguntaba qué estaba viendo, y en otros, además, hacía algo con ello.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Lo siguiente en complejidad sería la metodología, que podría responder al 'cómo'. ¿Cómo se hace eso, o esto, o aquello? Eso, esto o aquello, serían las técnicas, lo más fácilmente perceptible, mientras que el 'cómo' haría referencia al proceso por el cual se da lugar a ellas.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Por último y más oculto se encontraría&amp;nbsp;la epistemología, que, en un mayor nivel de abstracción -aunque creo que no sería el más abstracto de todos los que se me ocurren que podrían ser- respondería al 'por qué'. ¿Por qué ese 'cómo' que da lugar a aquel 'qué'? ¿Por qué haces esto así o asá que, a su vez, da lugar a aquello otro? Aquí las dudas y conjeturas se me disparan. ¿La pregunta sobre 'por qué' haría referencia al 'cómo' que se desprende de él, o al 'qué' que se desprende del 'cómo'? ¿Son dependientes técnica, metodología y epistemología? ¿En qué orden y bajo qué tipo de relaciones? ¿Sólo bajo un tipo de relaciones? ¿Podrían relacionarse de diferentes maneras? ¿Simultáneamente? ¿Necesariamente siempre han de relacionarse las tres entre si? ¿No habría un nivel de complejidad aún mayor si nos preguntáramos sobre las propias relaciones, una a una, entre técnica, metodología y epistemología? Bueno, hasta aquí.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
El caso es que la epistemología nos es difícil de atender;&amp;nbsp;es lo más propio del individuo, sobre lo que comúnmente menos nos cuestionamos, lo que más orienta el resto de cosas que hacemos.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Para mí un ejemplo evidente de que&amp;nbsp;comúnmente&amp;nbsp;no se atiende a lo que se ve, entendiendo por atender cuestionar, aunque sea&amp;nbsp;mínimamente, lo que se percibe, y &amp;nbsp;no sólo dejarse llevar y conducir por ello, son las cifras de los índices de audiencia. Pero no sólo eso, no sólo los resultados de los índices de audiencia; la evidencia, para mí, es que sean los índices de audiencia, y no otra cosa, los que orientan y dirigen lo que vendrá al día anterior. Y eso en sí mismo tampoco es el mayor problema que llego a ver, si no que es el hecho de que haya algo (en este caso, lo que se da en llamar 'índices de audiencia') que tenga que orientar la composición del próximo día, lo que, para mí, revela una carencia de un sentido más profundo, complejo y elaborado de lo que se está haciendo. Revela que no hay conexión entre lo que se hace durante, más o menos, prolongados periodos de tiempo. Por ejemplo, los guiones de la mayoría de las series se escriben sobre la marcha. Otro: los episodios de un documental, aunque convivan bajo un&amp;nbsp;mismo&amp;nbsp;título, no suelen tener mucha vinculación entre ellos, o, dicho de otra forma, la vinculación que tienen no es la de construir algo mayor uno sobre el anterior, y así sucesivamente hasta hacer entre todos algo que jamás se podría hacer de otra forma. Los ciclos de cine en los canales temáticos (si es que ya se llegan a hacer en televisión) no suelen durar ya más de un día. "¿Para qué? si mañana la gente no recordará lo que ha visto hoy" -Puede que se diga a sí mismo algún directivo de&amp;nbsp;televisión. Se podría decir que se deja de atender (no sé si voluntariamente) a cualquier referencia temporal que no sea la inmediatez. Nada de distancias largas.
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Se me hace necesario, a esta altura de este delirio mío en forma de escrito, recordar que fue gracias a la televisión a la que me inmiscuí en el disfrute y exploración del cine. El cinematógrafo llegó más tarde y por otra vía. ADSL, concretamente.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-9rsyPuA6a9g/Tv5eV--rUoI/AAAAAAAAAf8/EjAK1MvwykQ/s1600/bresson+tarkovski.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="220" src="http://1.bp.blogspot.com/-9rsyPuA6a9g/Tv5eV--rUoI/AAAAAAAAAf8/EjAK1MvwykQ/s320/bresson+tarkovski.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;i&gt;&lt;span style="color: #666666;"&gt;- Andrei Tarkovski y Robert Bresson &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=1UtrcJYw384"&gt;recogiendo el premio a la Labor Creativa&lt;/a&gt; en el Festival de Cannes de 1983 -&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Yo encuentro disfrute en preguntarme tímidamente qué hay detrás de las&amp;nbsp;imágenes&amp;nbsp;en movimiento entretejidas con sonido que Bresson ha compuesto y las da en llamar cinematógrafo. Lo hago de manera tímida, aunque me resultaría difícil obviar la posibilidad y la tentación de hacerlo. Una ayuda para ello es la que me prestará el libro que recientemente he adquirido de &lt;i&gt;&lt;a href="http://www.ardora.com/notas-sobre-el-cinematografo-robert-bresson"&gt;"Notas sobre el cinematógrafo"&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;. Algunas ya las conocía por haberlas visto escritas por algún lugar de la Internet. Pero no por ello dejan de tener valor, como se podría intuir desde un punto de vista que no fuera más allá de la inmediatez de los índices de audiencia.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Siguen teniendo valor y repercusión para mí, porque, si me abstraigo del contenido de los propios aforismo, me doy cuenta de que no hablan, en su mayoría, ni de técnicas ni de procedimientos o metodologías, sino que revelan, dan pistas, son detellos fugaces de algo más grande y profundo, esto es, de la epistemología de Bresson, o para ser más preciso, del desarrollo de ella a lo largo de los años que van desde 1950 a 1974.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
He rescatado los dos aforismos iniciales porque últimamente los tengo muy presentes. ¿Cómo puede ser? Un ejemplo &amp;nbsp;de ello puede ser este mismo post, escrito sin alevosía ni premeditación, con una cantidad ingente de tareas, de lo más dispares, hasta el punto de inconexas entre sí, esperándome para antes del día 9 de enero. Tengo varias ventanas de word abiertas con documentos a medias de elaborar y finiquitar y dar boleto. Una lista de tareas pendientes a mi lado, que se dicen académicas, que me da mal rollo mirarla. Pero me temo que no son por las tareas en sí, ni por lo que me requieren o suponen para&amp;nbsp;realizalas, sino porque su conjunto tiene un significado para mí, o, dicho de otra forma, revelan la existencia de una epistemología a aceptar, que no me gusta, que me hace sentir embarazado sin yo quererlo, por falsas, y por acumuladas, por no sentir que aprovecho mis recursos estando ocupado con ellas, por sentir, incluso, que me distraen de la posibilidad de conocerlos.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8587824764410821051-6891571042138857506?l=dhpsi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2012-01-08T14:13:42.758+01:00</app:edited><media:thumbnail url="http://1.bp.blogspot.com/-GV_bIWPMLOk/Tv5XKKTZl-I/AAAAAAAAAfw/QyVzPvO-yoA/s72-c/bresson+viento.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">1</thr:total><feedburner:origLink>http://dhpsi.blogspot.com/2011/12/desembarazarse.html</feedburner:origLink></item><item><title>Gregory Bateson en la estación de autobuses</title><link>http://feedproxy.google.com/~r/dhpsi/~3/ll6Bn-NNADc/gregory-bateson-en-la-estacion-de.html</link><category>personal</category><category>taller de competencias</category><category>curso de verano</category><category>jornada gregory bateson</category><author>noreply@blogger.com (David Herrero)</author><pubDate>Wed, 12 Oct 2011 03:22:12 PDT</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8587824764410821051.post-4601693485833712292</guid><description>&lt;div align="justify"&gt;
No me resulta cómodo escribir sobre Bateson, a pesar de que quiera hacerlo, como ahora, y esto me da que pensar. Un hecho es que este blog ya no se actualiza a la misma frecuencia que lo hacía antes, y, aunque nunca fue ideado para hacerlo a una determinada frecuencia, lo cierto es que echo de menos esos arrebatos que a veces me daban al ver una viñeta de Mafalda o de Felipe que, increíblemente, se vinculaba con algo de lo que habíamos tratado en clase; o esos otros que me daban a la salida de una de esas mismas clases; o quizás lo que eche de menos no sean los arrebatos, sino verlos plasmados en la pantalla tras pulsar el botón "publicar", o quizás tampoco sea eso, o ni siquiera el echar algo de menos.&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;
Bien empezamos. ¿Sé algo? Sí, sé que no echo de menos esos y otros arrebatos -casi siempre me he sentido más cómodo escribiendo sobre educación, aunque sólo&amp;nbsp; algunas ocasiones lo hice con una motivación más mía que de un profesor o una asignatura- y no lo hago porque, aunque no sean los mismos que antes (¿podrían serlo?), sigo encontrándome de vez en cuando con ellos. Desde mediados del curso pasado hasta ahora, he asistidos a tres eventos (un &lt;a href="http://www.facebook.com/note.php?note_id=188827264482751"&gt;taller&lt;/a&gt; sobre competencias, un &lt;a href="http://alejandroiborra.blogia.com/2011/052001-curso-de-verano.php"&gt;curso de verano&lt;/a&gt; sobre transiciones y una &lt;a href="http://www2.uah.es/diariodigital/index.php?option=com_content&amp;amp;task=view&amp;amp;id=5358&amp;amp;Itemid=32"&gt;jornada&lt;/a&gt; sobre Gregory Bateson) que me han suscitado inquietudes hasta ese momento equiparables a muy pocas, y que se morían de las ganas por ser desarrolladas, hilvanadas, calmadas, compartidas, procesadas en algo más complejo que su rápida anotación en una hoja de papel y que, dada mi simplicidad, podría haberse tratado de la escritura de un post en este blog.&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;
¿Cómo puede ser que haya escrito entradas motivadas por una sola clase, y que incluso haya contado para ello con las anotaciones que hacía camino a mi casa &amp;nbsp;
tras una de esas clases, deteniéndome cual espantapájaros donde no pasaran los coches y pudiera garabatear algo en el bloc apoyado en mi rodilla, y que, por otra parte, no haya desgranado aquí ninguno de esos tres eventos? 
¿Por qué mientras reconozco como muy impactantes esos eventos -como mínimo al nivel de algunas de esas mejores clases- poco se puede encontrar aquí sobre ellos además de estos párrafos? 
El único con el que lo intenté fue con el curso de verano, pero fueron posts muy verdes y torpes, menos el destello del vídeo de las bolitas oscilantes. ¿Por dónde le busco yo respuesta a esta cuestión? Algo ha cambiado de antes, cuando el arrebato solía llegar a puerto, a ahora, que suele ser lo contrario, me digo. Sí, ¿pero el qué? No pregunto dónde ha cambiado ese algo porque me parece evidente que he sido yo, además de que los eventos ya los he clasificado como muy impactantes. Pero, ¿por qué han sido muy impactantes?
¿Que diría escuetamente sobre ellos?&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;ul&gt;
&lt;li&gt;El &lt;i&gt;&lt;a href="http://www.uah.es/comunica/agenda/comunica.asp?cevento=1863&amp;amp;cat=53"&gt;taller de desarrollo avanzado de competencias&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;, a cargo&lt;i&gt; &lt;/i&gt;de Tim, me ayudó a entender mejor, o, mejor dicho, a empezar a entender en qué consiste educar, enseñar. Él me enseñó que para dar algo, has de tenerlo, has de conocerlo, has de dominarlo y ha de ser tuyo. No puedes dar lo que no es tuyo, y hay tristes profesores que van vacíos a las clases, o que tratan de dar lo que no tienen, o que no saben ni lo que, tienen ni lo que dan, más allá de la nómina y de las notas, respectivamente. Me enseñó también, por evidente que pueda parecer, que lo que des ha de ser relevante, importante, interesante para el otro, porque el otro, evidentemente, es una persona, con lo que ello implica, como por ejemplo, que buena parte de la relación que establezca con su medio será mediante haceres o formas de hacer; con su medio futuro, para el que ha de aprender, y con el presente, que es el que convive con su contexto académico. Me ayudó a entender mejor las prácticas docentes que hasta entonces había conocido -y lo sigue haciendo-, o a entender porqué unas sí las querría imitar y otras, en cambio, evitar. También me hizo preguntarme por las competencias necesarias de un joven investigador.&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;
&lt;ul&gt;
&lt;li&gt;El &lt;i&gt;&lt;a href="http://www.uah.es/cultura_deportes/documentos/cursos_verano/alcala/42-01.pdf"&gt;curso de verano Aprendizaje en desarrollo: mejorando las transiciones del aprendizaje mediante el modelado conductual&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;&amp;nbsp;me trajo el privilegio de conocer en persona a John McWhirter. Sospecho que esto lo leeré dentro de algunos años y soltaré una sonrisa cómplice con el actual David. John deja pequeño todo. La formación que has recibido hasta ese momento, los contenidos que has tratado, las metodologías por las que has pasado, los sentidos donde has sido embarcado, las sugerencias que te han enamorado. Te deja pequeño a ti y a tus historias y problemas, y eso es lo mejor de todo: te muestra lo mucho que aún tienes por crecer y lo interesante y complejo que ello puede ser. Creo que no habla del curso para alguien que quisiera saber sobre lo que fue curso, pero esto es lo mejor que puedo decir ahora mismo, y, si pienso en él, siento que aún me sigue impresionando, o asustando.&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;
&lt;ul&gt;
&lt;li&gt;La&lt;i&gt; &lt;a href="http://ecologiadelamente.blogspot.com/"&gt;jornada sobre Gregory Bateson&lt;/a&gt;&lt;/i&gt; con el estreno del documental "An Ecology of Mind" de su hija Nora, me trajo de nuevo la oportunidad de asistir al desempeño de John McWhirter como... mago, diría, además permitirme usar el Photoshop -viejo vicio-, y de colaborar con Alejandro y Gloria en su preparación. Durante la jornada, más allá del contenido sobre Bateson -sobre el que creo que lo más conveniente es acercarse a través de su obra escrita- asistí a una deliciosa y elegante forma de reconocer, recoger y presentar o utilizar el legado de un genio atípico. Por parte de su hija Nora, por medio de la realización del documental y de la gira de exhibiciones del mismo que está haciendo, enamorando con su sutileza y alegría a cualquier auditorio. Por parte de John, por medio del desarrollo de varias ideas de Bateson y de la incorporación de las mismas a la metodología DBM. Por parte de ambos, mediante la creación de un momento de ingravidez, que yo pocos había conocido hasta ese momento. La sensación de estar asistiendo a algo inaudito. La sensación de despegarse de la anterior sensación y lanzarse al asombro y a la emoción como un niño. Un metálogo en vivo.&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;
&lt;div align="justify"&gt;
Un momento. Si lo pienso bien, creo que la categoría de &lt;i&gt;impactante&lt;/i&gt; o &lt;i&gt;motivador&lt;/i&gt; con la que yo había catalogado estos eventos -que ahora me doy cuenta de que los metí ahí dentro incluso antes de que comenzaran- es la categoría con la que yo había llegado a ellos, es la forma en que yo imaginaba algo entusiasmante intelectualmente, algo enriquecedor que me permitiera reflexionar y discurrir por senderos que hasta entonces no había discurrido. Si bien es cierto que dentro de una misma carrera puedes encontrarte con clases, asignaturas y profesores para aplaudir, y con otros para salir disparado por la ventana, también lo es que el marco donde se sitúan les da cierto carácter homogéneo, cierta línea base sobre la que situarse y entenderlos. Una clase, asignatura o profesor podrá dormir a las marmotas o hacer saltar chispas en tu cerebro, pero siempre la referencia para comparar y dar sentido a lo que estás asistiendo serán las clases, asignaturas o profesores que en el marco de una carrera o curso académico has conocido.&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;
¿Se supone entonces que uno puede encontrar actividades o eventos dentro de la Universidad, e incluso vinculados a estudios, que no permiten compararlos con lo que en esa Universidad o en esos estudios has conocido? A la vista de estos tres eventos, y el impacto que me han provocado, me atrevo a decir que sí.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;
¿Qué pasa, entonces, cuando el marco que en teoría serviría para posibilitar un entendimiento ya no sirve? Pues puede pasar de todo. En mi caso, siento que los adjetivos hasta ahora conocidos se quedan pequeños para estas sensaciones. La sensación que produce el entender y ver más cristalina y nítida la docencia universitaria que hasta ese momento había recibido. La sensación que produce estar ante una persona que no parece conocer el miedo o la prisa, la impertinencia o la incapacidad para explorar y conectar ideas. La sensación tras invertir gustosamente decenas de minutos en unas pocas páginas de un libro escrito por un antropólogo que luego fue, entre otras cosas, etnólogo y luego cibernético. La sensación de llevar contigo donde quiera que vayas las ideas que aparecen en esas páginas. La sensación de percibir que pasa un tren de mercancías a toda mecha por encima de tu cabeza y de tu capacidad de entendimiento cuando lees a este autor.&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;
¿Es que, entonces, los adjetivos que otorguemos a priori son los que determinan nuestro discurrir en la búsqueda de sentido para nuestras experiencias? Creo que sí, pero también que nos podemos percatar y desligarnos de esa limitación. Esto para mí exige más que el salir disparado de clase a escribir sobre lo que en ella he encontrado o he vislumbrado, sabiendo que había una antes y que habrá otra después, dentro de un marco temporal y organizacional. Ahora, reconozco aún más, o igual, pero con más criterio, el valor de esas asignaturas donde se invita al alumno a perderse para que luego pueda hacer el esfuerzo y pueda sentir el placer de encontrarse, aunque sólo sea, esto último, momentáneamente.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Unos cuántos párrafos después me doy cuenta de que ¡yo venía a aquí a hablar sobre mi libro!... no, digo, sobe mi experiencia el pasado sábado en la estación de autobuses de Méndez Álvaro. Llegué un poco tarde para coger el autobús de las 18:30 y demasiado pronto para el que salía a las 20:30, con lo que me encontré con casi dos horas para mí. No dudé lo que hacer: tomar el primer asiento disponible que encontrara desde el que más trasiego de gente pudiera observar y, acto seguido, sacar de mi equipaje de mano el libro de Bateson ccuyo título mal traducido es "Espíritu (mente quiso decir él) y Naturaleza". Es muy distinto, por las posibilidades que da estar entre muchas personas, aunque sólo sea para observarlas con más o menos detalle, leer este libro entre cuatro paredes y sobre una mesa, que en una estación de autobuses con mucho movimiento de personas. Mañana, cuando el puente esté llegando a su fin, volveré a probar en el mismo lugar, quizás en otro asiento, pero con la misma intención de explorar. Espero que, de salir algún post de ahí, densos párrafos como estos no se vuelvan a interponer, e incluso espero que estos mismos ayuden a ello.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8587824764410821051-4601693485833712292?l=dhpsi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2011-10-12T12:22:12.687+02:00</app:edited><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">1</thr:total><enclosure url="http://www.uah.es/cultura_deportes/documentos/cursos_verano/alcala/42-01.pdf" length="1248867" type="application/pdf" /><media:content url="http://www.uah.es/cultura_deportes/documentos/cursos_verano/alcala/42-01.pdf" fileSize="1248867" type="application/pdf" /><itunes:explicit>no</itunes:explicit><itunes:subtitle> No me resulta cómodo escribir sobre Bateson, a pesar de que quiera hacerlo, como ahora, y esto me da que pensar. Un hecho es que este blog ya no se actualiza a la misma frecuencia que lo hacía antes, y, aunque nunca fue ideado para hacerlo a una determin</itunes:subtitle><itunes:author>noreply@blogger.com (David Herrero)</itunes:author><itunes:summary> No me resulta cómodo escribir sobre Bateson, a pesar de que quiera hacerlo, como ahora, y esto me da que pensar. Un hecho es que este blog ya no se actualiza a la misma frecuencia que lo hacía antes, y, aunque nunca fue ideado para hacerlo a una determinada frecuencia, lo cierto es que echo de menos esos arrebatos que a veces me daban al ver una viñeta de Mafalda o de Felipe que, increíblemente, se vinculaba con algo de lo que habíamos tratado en clase; o esos otros que me daban a la salida de una de esas mismas clases; o quizás lo que eche de menos no sean los arrebatos, sino verlos plasmados en la pantalla tras pulsar el botón "publicar", o quizás tampoco sea eso, o ni siquiera el echar algo de menos. Bien empezamos. ¿Sé algo? Sí, sé que no echo de menos esos y otros arrebatos -casi siempre me he sentido más cómodo escribiendo sobre educación, aunque sólo&amp;nbsp; algunas ocasiones lo hice con una motivación más mía que de un profesor o una asignatura- y no lo hago porque, aunque no sean los mismos que antes (¿podrían serlo?), sigo encontrándome de vez en cuando con ellos. Desde mediados del curso pasado hasta ahora, he asistidos a tres eventos (un taller sobre competencias, un curso de verano sobre transiciones y una jornada sobre Gregory Bateson) que me han suscitado inquietudes hasta ese momento equiparables a muy pocas, y que se morían de las ganas por ser desarrolladas, hilvanadas, calmadas, compartidas, procesadas en algo más complejo que su rápida anotación en una hoja de papel y que, dada mi simplicidad, podría haberse tratado de la escritura de un post en este blog. ¿Cómo puede ser que haya escrito entradas motivadas por una sola clase, y que incluso haya contado para ello con las anotaciones que hacía camino a mi casa &amp;nbsp; tras una de esas clases, deteniéndome cual espantapájaros donde no pasaran los coches y pudiera garabatear algo en el bloc apoyado en mi rodilla, y que, por otra parte, no haya desgranado aquí ninguno de esos tres eventos? ¿Por qué mientras reconozco como muy impactantes esos eventos -como mínimo al nivel de algunas de esas mejores clases- poco se puede encontrar aquí sobre ellos además de estos párrafos? El único con el que lo intenté fue con el curso de verano, pero fueron posts muy verdes y torpes, menos el destello del vídeo de las bolitas oscilantes. ¿Por dónde le busco yo respuesta a esta cuestión? Algo ha cambiado de antes, cuando el arrebato solía llegar a puerto, a ahora, que suele ser lo contrario, me digo. Sí, ¿pero el qué? No pregunto dónde ha cambiado ese algo porque me parece evidente que he sido yo, además de que los eventos ya los he clasificado como muy impactantes. Pero, ¿por qué han sido muy impactantes? ¿Que diría escuetamente sobre ellos?&amp;nbsp; El taller de desarrollo avanzado de competencias, a cargo de Tim, me ayudó a entender mejor, o, mejor dicho, a empezar a entender en qué consiste educar, enseñar. Él me enseñó que para dar algo, has de tenerlo, has de conocerlo, has de dominarlo y ha de ser tuyo. No puedes dar lo que no es tuyo, y hay tristes profesores que van vacíos a las clases, o que tratan de dar lo que no tienen, o que no saben ni lo que, tienen ni lo que dan, más allá de la nómina y de las notas, respectivamente. Me enseñó también, por evidente que pueda parecer, que lo que des ha de ser relevante, importante, interesante para el otro, porque el otro, evidentemente, es una persona, con lo que ello implica, como por ejemplo, que buena parte de la relación que establezca con su medio será mediante haceres o formas de hacer; con su medio futuro, para el que ha de aprender, y con el presente, que es el que convive con su contexto académico. Me ayudó a entender mejor las prácticas docentes que hasta entonces había conocido -y lo sigue haciendo-, o a entender porqué unas sí las querría imitar y otras, en cambio, evitar. También me hizo preguntarme por las competencias necesarias de un joven investigador. El curso de verano Aprendizaje en desarrollo: mejorando las tran</itunes:summary><itunes:keywords>personal, taller de competencias, curso de verano, jornada gregory bateson</itunes:keywords><feedburner:origLink>http://dhpsi.blogspot.com/2011/10/gregory-bateson-en-la-estacion-de.html</feedburner:origLink></item><item><title>Step inside</title><link>http://feedproxy.google.com/~r/dhpsi/~3/sBZl7hgAmDI/step-inside.html</link><category>bienvenida</category><author>noreply@blogger.com (David Herrero)</author><pubDate>Sun, 04 Sep 2011 14:30:00 PDT</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8587824764410821051.post-5857558472363275057</guid><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
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&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;
&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;
&lt;i&gt;The Delgados - Coming from the cold&lt;/i&gt;. Un nuevo curso arranca.&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8587824764410821051-5857558472363275057?l=dhpsi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2011-09-04T23:30:00.155+02:00</app:edited><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><enclosure url="http://www.youtube.com/v/Ip5rpaVStxs?version=3&amp;amp;hl=es_ES" length="3241" type="application/x-shockwave-flash" /><media:content url="http://www.youtube.com/v/Ip5rpaVStxs?version=3&amp;amp;hl=es_ES" fileSize="3241" type="application/x-shockwave-flash" /><itunes:explicit>no</itunes:explicit><itunes:subtitle> The Delgados - Coming from the cold. Un nuevo curso arranca. </itunes:subtitle><itunes:author>noreply@blogger.com (David Herrero)</itunes:author><itunes:summary> The Delgados - Coming from the cold. Un nuevo curso arranca. </itunes:summary><itunes:keywords>bienvenida</itunes:keywords><feedburner:origLink>http://dhpsi.blogspot.com/2011/09/step-inside.html</feedburner:origLink></item><item><title>El cine, por Luis Buñuel</title><link>http://feedproxy.google.com/~r/dhpsi/~3/CN93LNiEeDs/el-cine-por-luis-bunuel.html</link><category>cine</category><category>lorca</category><category>buñuel</category><author>noreply@blogger.com (David Herrero)</author><pubDate>Sat, 03 Sep 2011 16:28:09 PDT</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8587824764410821051.post-416483760459397691</guid><description>&lt;blockquote&gt;
Ha dicho Octavio Paz: "Basta que un&amp;nbsp;hombre&amp;nbsp;encadenado cierre sus ojos para que pueda hacer estallar el mundo", y yo, parafraseándolo, agrego: bastaría que el párpado blanco de la pantalla pudiera reflejar la luz que le es propia, para que hiciera saltar el universo. Mas, por el momento, podemos dormir tranquilos, pues la luz cinematográfica está convenientemente&amp;nbsp;dosificada&amp;nbsp;y encadenada. En ninguna de las artes tradicionales existe una&amp;nbsp;desproporción&amp;nbsp;tan grande entre posibilidad y realización como en el cine. Por actuar de una manera directa sobre el espectador, presentándole seres y cosas concretas, por aislarlo,&amp;nbsp;gracias&amp;nbsp;al silencio, a la oscuridad, de lo que pudiéramos llamar su hábitat psíquico, el cine es capaz de arrebatarlo como ninguna otra expresión humana. Pero como ninguna otra es capaz de embrutecerlo. Por desgracia, la gran mayoría de los cines actuales parecen no tener más misión que ésa: las pantallas hacen gala del vacío moral e intelectual en que prospera el cine, que se limita a imitar la novela o el teatro, con la diferencia de que sus medios son menos ricos para&amp;nbsp;expresar&amp;nbsp;psicologías; repiten hasta el infinito las mismas historias que se cansó de contar el siglo XIX y que aún se siguen repitiendo en la novela contemporánea.&lt;/blockquote&gt;
&lt;blockquote&gt;
Una persona medianamente culta arrojaría con desdén el libro que contuviese alguno de&amp;nbsp;los&amp;nbsp;argumentos que nos relatan las más grandes películas. Sin embargo, sentada cómodamente en la sala a oscuras, deslumbrada por la luz y el movimiento que ejercen un poder casi hipnótico sobre ella, atraída por el interés del rostro humano y los cambios fulgurantes de lugar, esa misma persona, casi oculta, acepta plácidamente los tópicos más desprestigiados [...]&lt;/blockquote&gt;
&lt;blockquote&gt;
El misterio, elemento esencial de toda obra de arte, falta, por lo general, en las películas. Ya tienen buen cuidado autores, directores y productores de no turbar nuestra&amp;nbsp;tranquilidad&amp;nbsp;abriendo la ventana maravillosa de la pantalla al mundo liberador de la poesía. Prefieren reflejar en aquella los temas que pudieran ser una continuación de nuestra vida ordinaria, repetir mil veces el mismo drama, hacernos olvidar las horas penosas del trabajo cotidiano. Y todo esto, como es natural, bien sancionado por la moral&amp;nbsp;consuetudinaria, por la censura gubernamental e internacional, por la religión, presidido por el buen gusto y aderezado con buen humor blanco y otros prosaicos&amp;nbsp;imperativos&amp;nbsp;de la realidad [...]&lt;/blockquote&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-7jTSLv_vy6w/TmKnnND6VtI/AAAAAAAAAaU/3XqhT1O_TP8/s1600/bunuel_o8mo.gif" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://3.bp.blogspot.com/-7jTSLv_vy6w/TmKnnND6VtI/AAAAAAAAAaU/3XqhT1O_TP8/s320/bunuel_o8mo.gif" width="256" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&amp;nbsp;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #999999;"&gt;&lt;i&gt;- Luis Buñuel por Man Ray. París, 1929 -&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;blockquote&gt;
El cine es un arma maravillosa y peligrosa si la maneja un espíritu libre. Es el mejor instrumento para expresar el&amp;nbsp;mundo&amp;nbsp;de los sueños, de las emociones, del instinto. El mecanismo productor de imágenes cinematográficas, por su manera de funcionar, es, entre todos los&amp;nbsp;medios&amp;nbsp;de expresión humana, el que más se parece al de la mente de un hombre, o mejor aún, el que mejor imita el funcionamiento de la mente en estado de sueño. B. Brunius nos hace observar que la noche paulatina que invade la sala&amp;nbsp;equivale&amp;nbsp;a&amp;nbsp;cerrar&amp;nbsp;los ojos; entonces, comienza en la pantalla, y en el hombre, la incursión por la noche de la&amp;nbsp;inconsciencia; las imágenes como en el sueño, aparecen y desaparecen a través de disolvencias y oscurecimientos; el tiempo y el espacio se hacen flexibles, se encogen y alargan a su voluntad, el orden cronológico y los valores relativos de duración no responden ya a la&amp;nbsp;realidad; la acción de un círculo es transcurrir, en unos minutos o en varios siglos; los movimientos aceleran los retardos.&lt;/blockquote&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
- Extractos de una conferencia pronunciada en la Universidad de Méjico en diciembre de 1953; texto recogido en J. Francisco Aranda &lt;i&gt;Luis Buñuel. Biografía Crítica,&lt;/i&gt; Editorial Lumen, 1975.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Como la anterior conferencia, en Méjico, Luis Buñuel tuvo que buscarse lugares y ambientes&amp;nbsp;fuera de su país natal, España,&amp;nbsp;donde poder llevar a cabo sus ideas cinematográficas, donde poder rodar sus películas. Francia también le acogió en otros momentos. Es revelador -de algo, no sé ahora el qué- que al que sitúan los críticos y entendidos de cine entre los más grandes directores de cine de la historia, se viera obligado a marcharse de su país para llevar su carrera a cabo. Quizás es que ya entonces se llevaba la moda que dicen &lt;i&gt;vintage&lt;/i&gt;, y le tocaba al siglo XIX. Quizás era algo más crudo y penoso, y es que la idea&amp;nbsp;imperativa&amp;nbsp;de que ya todo se sabía, de que sobraba lo raro, lo desconocido y lo&amp;nbsp;extraño, anulaba cualquier posibilidad e intento, aunque fuera a través del arte, de las cámaras y las imágenes en movimiento, de explorar los instintos, las emociones o el mundo onírico. Quizá bastaba y sobraba con esa placentera y reconfortante sensación de tener todo claro, de saber&amp;nbsp;quiénes&amp;nbsp;eran los buenos, y quiénes no; de saber sobre qué y cómo estaba bien y bonito hablar, y sobre qué no. Claro está, esa prosaica realidad era difícilmente negociable.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-laxF8UrK5ys/TmKvteXZpFI/AAAAAAAAAaY/mdOjbsAZuuk/s1600/lorca03.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="285" src="http://1.bp.blogspot.com/-laxF8UrK5ys/TmKvteXZpFI/AAAAAAAAAaY/mdOjbsAZuuk/s400/lorca03.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #999999;"&gt;&lt;i&gt;- Federico García Lorca y Luis Buñuel en la verbena de San Antonio de la Florida en Madrid, en 1923 -&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #999999;"&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Uno de los grandes amigos de Buñuel durante su oportuna estancia en la Residencia de Estudiantes fue Lorca, quien llegó dos años más tarde, pero que en seguida se sintió atraído por su magnetismo. Se dice que aquel&amp;nbsp;aragonés&amp;nbsp;poco despierto se fue transformando en espíritu y sensibilidad gracias a la frecuentación de este andaluz refinado y amante de la poesía española. De Buñuel es la siguiente frase haciendo referencia a su amigo: "Veía un mundo nuevo que se abría, que él me descubría cada día". Desde luego, este futuro director de cine no era reticente al cambio.&lt;/div&gt;
&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8587824764410821051-416483760459397691?l=dhpsi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2011-09-04T01:28:09.130+02:00</app:edited><media:thumbnail url="http://3.bp.blogspot.com/-7jTSLv_vy6w/TmKnnND6VtI/AAAAAAAAAaU/3XqhT1O_TP8/s72-c/bunuel_o8mo.gif" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><feedburner:origLink>http://dhpsi.blogspot.com/2011/09/el-cine-por-luis-bunuel.html</feedburner:origLink></item><item><title>El hacer de Bresson</title><link>http://feedproxy.google.com/~r/dhpsi/~3/Onlq54UiYdQ/el-hacer-de-bresson.html</link><category>cine</category><category>Robert Bresson</category><author>noreply@blogger.com (David Herrero)</author><pubDate>Mon, 08 Aug 2011 07:36:53 PDT</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8587824764410821051.post-6204133297554472968</guid><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;object width="425" height="349" class="BLOG_video_class" id="BLOG_video-8b676801a8e187b" classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/get_player"&gt;
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&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;blockquote&gt;
&lt;i&gt;"Es difícil explicar a los demás algo que uno mismo no puede explicarse".&lt;/i&gt;&lt;/blockquote&gt;
-Robert Bresson, alguien que no habla sin decir.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8587824764410821051-6204133297554472968?l=dhpsi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2011-08-08T16:36:53.812+02:00</app:edited><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><enclosure url="http://www.youtube.com/get_player" length="2856" type="application/x-shockwave-flash" /><media:content url="http://www.youtube.com/get_player" fileSize="2856" type="application/x-shockwave-flash" /><itunes:explicit>no</itunes:explicit><itunes:subtitle> "Es difícil explicar a los demás algo que uno mismo no puede explicarse". -Robert Bresson, alguien que no habla sin decir.</itunes:subtitle><itunes:author>noreply@blogger.com (David Herrero)</itunes:author><itunes:summary> "Es difícil explicar a los demás algo que uno mismo no puede explicarse". -Robert Bresson, alguien que no habla sin decir.</itunes:summary><itunes:keywords>cine, Robert Bresson</itunes:keywords><feedburner:origLink>http://dhpsi.blogspot.com/2011/08/el-hacer-de-bresson.html</feedburner:origLink></item><item><title>La sensibilidad de Billy Wilder</title><link>http://feedproxy.google.com/~r/dhpsi/~3/-WefzVJAwDg/la-sensibilidad-de-billy-wilder.html</link><category>psicología</category><category>cine</category><category>Billy Wilder</category><category>sensibilidad</category><author>noreply@blogger.com (David Herrero)</author><pubDate>Wed, 03 Aug 2011 10:02:54 PDT</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8587824764410821051.post-7509577821166653644</guid><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
"¿Sensibilidad? ¿Billy Wilder? ¿Cómo puede ser que esas dos palabras aparezcan juntas en una misma oración? Será, en todo caso, para hablar de la falta de esa &lt;i&gt;característica personal&lt;/i&gt; en el denominado maestro de la comedia americana". -Puede que se pregunte y se responda seguidamente algún lector.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Wilder rodó películas de todos los géneros, aunque a través de su obra se pueden adivinar algunas constantes: dinero, poder, arribismo, trasvestismo y juego de roles, mentira, traición, cerrazón mental y física, y, sobre todo, prostitución, explícita como en Irma la Douce, o más sutl como en la mayoría del resto de sus obras. Quizás, menos&amp;nbsp; algunas de sus primeras películas y algunas otras de las últimas, creo que todas las restantes podrían formar parte de esas tres que me llevaría a la famosa isla desierta a la que todo el mundo, alguna vez, imagina ir. El proceso educativo por el que pasa Jack Lemmon en &lt;i&gt;Avanti!&lt;/i&gt;, la dulzura de &lt;i&gt;Irma la Douce&lt;/i&gt;, la cruel vida del dueño de &lt;i&gt;El Apartamento&lt;/i&gt;, el ritmo frenético de &lt;i&gt;One, Two, Three&lt;/i&gt;; la negritud de &lt;i&gt;Double Indemnity,&lt;/i&gt; la carroña de&lt;i&gt; Ace in the Hole&lt;/i&gt;, la sensualidad de Marilyn en cualquiera de las dos películas que rodó con él, el triple mortal del final de &lt;i&gt;Witness for the Prosecution&lt;/i&gt;... desde luego hay donde elegir, y, aún así y a pesar de los recurrentes temáticas antes mencionadas, el espectador no podrá dejar de encontrarse con sátiras feroces, con el pesimismo, la crueldad y el desencanto de un incisivo director cuya especialidad era el humor negro, a veces sórdido, y molesto.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-Ma0fa3xyrXw/TjcO2O3g88I/AAAAAAAAAaA/Sj-CZvWoxxM/s1600/Poster+-+Sunset+Boulevard_14.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://2.bp.blogspot.com/-Ma0fa3xyrXw/TjcO2O3g88I/AAAAAAAAAaA/Sj-CZvWoxxM/s320/Poster+-+Sunset+Boulevard_14.jpg" width="255" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
¿Dónde está, entonces, la sensibilidad de Billy Wilder? "Quizás" -le respondería yo a esa hipotética pregunta de algún posible lector -"haya que atender a otra cosa a la hora de referirse a la sensibilidad de este director, como con la de cualquier otra persona. Quizás haya que contemplar la sensibilidad como la habilidad de notar, de leer, de percibir, de percatarse, para luego intervenir, hacer o decir". Lo cual, como imagino que no satifacería a dicho lector, quiero complementar con el siguiente extracto del número de agosto, de hace 49 años, de la revista de &lt;i&gt;Cahiers du cinéma&lt;/i&gt;:&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;blockquote&gt;
Basta con tener el ritmo de casa una de las escenas de la película en la cabeza. Cuando llego al plató, me planteo el problema de la escena que tengo que rodar, de su porqué, de su ritmo. Espero a que los actores se hayan estudiado el texto y les digo: venga. Empiezan y, en ocasiones, aportan algo superior a lo que yo había imaginado. En esos casos, lo incluyo. Si son malos, les corrijo, con toda la tranquilidad posible, pero jamás les enumero todo lo que tienen que hacer.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No les digo: ahora coges el cigarrilo, iras allá, luego allá, y después das un paso en esta dirección...&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Quiero que todos los que están presentes en el platón se sientasn colaboradores. A los actores les gusta. Algunos llegan al plató completamente vacíos. A esos, hay que decírselo todo. Y a menudo son muy buenos actores. También están los que son muy pretenciosos. A esos, hay que decírslo todo desde el principio. Por ejemplo: tu tío era pederasta y en una ocasión, etc. Cosas que no tienen nada que ver con la película y que no aparecen en ella. Pero les complace mucho, porque se dicen que este viejo zorro de Wilder estudió a Freud, y les halaga.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Otros son estúpidos. Con estos hay que ser directo, primitivo. Los actores son los pacientes, nosotros el médico que tiene que adaptarse a distintos clientes. También son como compañeros del bridge, cuyas maneras tienes que poder comprender para formar equipo con ellos. Hay que notar su manera de ver las cosas. Ante un actor, hay que preguntarse si tal tema, o tal pensamiento, le van a molestar. Si es capaz de aportar algo, si tiene los medios, la técnica, el estilo necesario para hacerlo. Algunos intérpretes pueden ayudarnos a contar la historia.&lt;/blockquote&gt;
-Billy Wilder en la entrevista con Jean Domarchi y Jean Douchet, &lt;i&gt;Cahiers du cinéma&lt;/i&gt;, nº134, agosto 1962.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-HqOK-P_Xlnc/TjcPAuqWxqI/AAAAAAAAAaE/IteuoSvQBW8/s1600/Annex+-+Swanson%252C+Gloria+%2528Sunset+Boulevard%2529_08.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://3.bp.blogspot.com/-HqOK-P_Xlnc/TjcPAuqWxqI/AAAAAAAAAaE/IteuoSvQBW8/s320/Annex+-+Swanson%252C+Gloria+%2528Sunset+Boulevard%2529_08.jpg" width="262" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;i&gt;&lt;span style="color: #999999;"&gt;- Billy Wilder y Gloria Swanson en el rodaje de Sunset Boulevard-&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8587824764410821051-7509577821166653644?l=dhpsi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2011-08-03T19:02:54.782+02:00</app:edited><media:thumbnail url="http://2.bp.blogspot.com/-Ma0fa3xyrXw/TjcO2O3g88I/AAAAAAAAAaA/Sj-CZvWoxxM/s72-c/Poster+-+Sunset+Boulevard_14.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">2</thr:total><feedburner:origLink>http://dhpsi.blogspot.com/2011/08/la-sensibilidad-de-billy-wilder.html</feedburner:origLink></item><item><title>¿Cómo ha ido el curso de verano?</title><link>http://feedproxy.google.com/~r/dhpsi/~3/yyW6AaZVIdo/como-ha-ido-el-curso-de-verano.html</link><category>dbm</category><category>curso de verano</category><author>noreply@blogger.com (David Herrero)</author><pubDate>Sun, 24 Jul 2011 05:37:57 PDT</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8587824764410821051.post-5012547682562966923</guid><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Esta es otra entrada sobre el pasado curso de verano de la UAH &lt;a href="http://www.uah.es/cultura_deportes/documentos/cursos_verano/alcala/42-01.pdf"&gt;Aprendizaje en desarrollo&lt;/a&gt;, llevado a cabo por &lt;a href="http://alejandroiborra.blogia.com/"&gt;Alejandro Iborra&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://timingarfield.blogspot.com/"&gt;Tim Ingarfield&lt;/a&gt; y &lt;a href="http://www.sensorysystems.co.uk/staffjohn.htm"&gt;John McWhirter&lt;/a&gt;. Otra entrada que, posiblemente, le resulte al lector igual de inconclusa sobre los asuntos que en ella menciono y sobre el propio curso que las dos anteriores que he escrito. Recuerdo que una vez me dijo Alejandro, hablando sobre esas entradas en los blogs que nacen con ímpetu pero que, por falta de tiempo, de concentración, o por querer perfeccionarla más para más adelante, se quedan en el tintero, en el archivo de "borradores", que lo ideal es escribir algo, una entrada en tu blog, por ejemplo, lo antes que puedas tras que haya pasado eso que te ha motivado a escribir. No comenzar con ello y dejar su conclusión para otro día, para otra semana, para otro momento mejor o con más calma, pues, aunque éste llegue, se habrá ido ya para entonces la inicial efusividad que te orientó a escribir. La necesidad que antes sentías de escribir, de contar lo que has vivido, de dejar constancia por escrito, de ordenar tus propias ideas, ya será otra cuando el tiempo pase, otra como, por ejemplo, concluir lo antes iniciado, perfeccionar lo antes dicho o cerrar un asunto contigo mismo y con tu blog.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
¿Cómo no escribir sobre este curso de verano? El viernes 15 al medio día, hace ocho días, tras las fotos grupales, las correspondientes&amp;nbsp;despedidas&amp;nbsp;y, sobre todo, tras despedirme -o algo así- de John, sentí la, no sé si necesidad u obligación conmigo mismo, de escribir sobre aquello. He escrito sobre muchas otras cosas en este blog que en aquel momento me habrían parecido insignificantes si hubiera podido pensar en ellas. Aquella sensación mezcla de inestabilidad, de asombro por haber estado ante un tipo como nunca antes había conocido, de impotencia ante los intentos de dar un sentido a lo que había vivido durante aquella semana, de desesperada&amp;nbsp;búsqueda&amp;nbsp;de similitudes con algo conocido, como las asignaturas de Alejandro o los talleres de Tim, y de vértigo ante el incontrolable repaso que me encontraba haciendo de mi trayectoria hasta ese momento... merecía, pensé, según iba saliendo de aquello, ser digerida, explorada, discernida y ser plasmada, de alguna forma, aquí.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Reconozco haber explorado poco el material que, en sus diversas formas,&amp;nbsp;saqué del curso: un par de lecturas rápidas de algunas hojas donde reflejé impresiones en forma de apuntes durante el curso, también una ordenación de las grabaciones que nos pasó Alejandro -a quien pido disculpas por el tiempo añadido que le supuso mi aprendizaje en el uso de la herramienta dropbox-, y una breve escucha de dichos fragmentos seleccionados de forma aleatoria. Puedo reconocer, como también&amp;nbsp;comentábamos entre nosotros a través de un símil&amp;nbsp;Susana, Esther y yo en el curso, que lo que he escuchado y he leído no es lo mismo que yo anoté y escuché entonces. Sí digitalmente (mismos trazos en el papel, misma voz de las mismas personas, etc.), pero no en cuanto al sentido que le doy a ello, no en cuanto a lo que, aunque brevemente, significó para mí durante estos recientes y posteriores acercamientos.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Especialmente emocionante para mí fue el tramo final del viernes, las palabras de John que quedaron entre el último cuestionario y cuando comenzó a hablar -y a asustarme- sobre que el pensamiento no se reduce a los cinco sentidos, sobre que éstos no son suficientes para describir nuestra experiencia del mundo, sobre que la experiencia es el producto de la comparación y no la comparación en sí... Creo que, sin contar con la última sesión, la del lunes, llevada a cabo por Alejandro, la parte antes señalada sería el colofón al resto del curso, a todo lo anterior, tanto a la información que salía de su boca, de sus movimientos, de su cuerpo, como a lo que cada uno había experimentado hasta ese momento. Venía, lo que decía, a resignificar todo lo que había sucedido en el curso hasta ese momento y, en algunos casos, como el del que escribe, incluso hasta más allá, y fuera propio del curso.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Esto de ver colofones y cierres, o tratar de verlos, es algo que tengo que agradecer a Alejandro, quien, de manera no explícita, me ha enseñado a ello en sus diferentes asignaturas. Se podría decir que es una de las manifestaciones del gusto que tengo por &lt;a href="http://alejandroiborra.blogia.com/2011/062301-entrenar-la-mente-para-patronear.php"&gt;buscar patrones&lt;/a&gt;: atender a cómo los profesores acaban sus asignaturas, cómo diseñan y ejecutan la última sesión: ¿cómo si fuera una más de las anteriores?, ¿cómo si fuera diferente o especial?; y si la tratan como especial, ¿qué buscan haciéndolo?&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Como cuando tenga que explicar lo que ha sido el curso, o qué tal me ha ido, a alguien que no haya asistido al mismo, no sacaré el tema de los patrones -al menos no de entrada- he estado pensado en cómo lo podría hacer para dar una respuesta donde se mezcle la fidelidad con mi experiencia y lo que yo entienda que el otro puede o está dispuesto a entender. Y así, he recordado un vídeo que vi hace no mucho tiempo, antes de comenzar el curso. Lo rescato como ejemplo de lo que para mí ha sido el curso de verano.&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;iframe allowfullscreen="" frameborder="0" height="390" src="http://www.youtube.com/embed/yVkdfJ9PkRQ" width="480"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #999999;"&gt;&lt;i&gt;- Para quien prefiera la información sobre los péndulos en forma digital, existe este &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=ler65WC-n8o"&gt;otro vídeo&lt;/a&gt;-&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8587824764410821051-5012547682562966923?l=dhpsi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2011-07-24T14:37:57.554+02:00</app:edited><media:thumbnail url="http://img.youtube.com/vi/yVkdfJ9PkRQ/default.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">3</thr:total><enclosure url="http://www.uah.es/cultura_deportes/documentos/cursos_verano/alcala/42-01.pdf" length="1248867" type="application/pdf" /><media:content url="http://www.uah.es/cultura_deportes/documentos/cursos_verano/alcala/42-01.pdf" fileSize="1248867" type="application/pdf" /><itunes:explicit>no</itunes:explicit><itunes:subtitle> Esta es otra entrada sobre el pasado curso de verano de la UAH Aprendizaje en desarrollo, llevado a cabo por Alejandro Iborra, Tim Ingarfield y John McWhirter. Otra entrada que, posiblemente, le resulte al lector igual de inconclusa sobre los asuntos que</itunes:subtitle><itunes:author>noreply@blogger.com (David Herrero)</itunes:author><itunes:summary> Esta es otra entrada sobre el pasado curso de verano de la UAH Aprendizaje en desarrollo, llevado a cabo por Alejandro Iborra, Tim Ingarfield y John McWhirter. Otra entrada que, posiblemente, le resulte al lector igual de inconclusa sobre los asuntos que en ella menciono y sobre el propio curso que las dos anteriores que he escrito. Recuerdo que una vez me dijo Alejandro, hablando sobre esas entradas en los blogs que nacen con ímpetu pero que, por falta de tiempo, de concentración, o por querer perfeccionarla más para más adelante, se quedan en el tintero, en el archivo de "borradores", que lo ideal es escribir algo, una entrada en tu blog, por ejemplo, lo antes que puedas tras que haya pasado eso que te ha motivado a escribir. No comenzar con ello y dejar su conclusión para otro día, para otra semana, para otro momento mejor o con más calma, pues, aunque éste llegue, se habrá ido ya para entonces la inicial efusividad que te orientó a escribir. La necesidad que antes sentías de escribir, de contar lo que has vivido, de dejar constancia por escrito, de ordenar tus propias ideas, ya será otra cuando el tiempo pase, otra como, por ejemplo, concluir lo antes iniciado, perfeccionar lo antes dicho o cerrar un asunto contigo mismo y con tu blog. ¿Cómo no escribir sobre este curso de verano? El viernes 15 al medio día, hace ocho días, tras las fotos grupales, las correspondientes&amp;nbsp;despedidas&amp;nbsp;y, sobre todo, tras despedirme -o algo así- de John, sentí la, no sé si necesidad u obligación conmigo mismo, de escribir sobre aquello. He escrito sobre muchas otras cosas en este blog que en aquel momento me habrían parecido insignificantes si hubiera podido pensar en ellas. Aquella sensación mezcla de inestabilidad, de asombro por haber estado ante un tipo como nunca antes había conocido, de impotencia ante los intentos de dar un sentido a lo que había vivido durante aquella semana, de desesperada&amp;nbsp;búsqueda&amp;nbsp;de similitudes con algo conocido, como las asignaturas de Alejandro o los talleres de Tim, y de vértigo ante el incontrolable repaso que me encontraba haciendo de mi trayectoria hasta ese momento... merecía, pensé, según iba saliendo de aquello, ser digerida, explorada, discernida y ser plasmada, de alguna forma, aquí. Reconozco haber explorado poco el material que, en sus diversas formas,&amp;nbsp;saqué del curso: un par de lecturas rápidas de algunas hojas donde reflejé impresiones en forma de apuntes durante el curso, también una ordenación de las grabaciones que nos pasó Alejandro -a quien pido disculpas por el tiempo añadido que le supuso mi aprendizaje en el uso de la herramienta dropbox-, y una breve escucha de dichos fragmentos seleccionados de forma aleatoria. Puedo reconocer, como también&amp;nbsp;comentábamos entre nosotros a través de un símil&amp;nbsp;Susana, Esther y yo en el curso, que lo que he escuchado y he leído no es lo mismo que yo anoté y escuché entonces. Sí digitalmente (mismos trazos en el papel, misma voz de las mismas personas, etc.), pero no en cuanto al sentido que le doy a ello, no en cuanto a lo que, aunque brevemente, significó para mí durante estos recientes y posteriores acercamientos. Especialmente emocionante para mí fue el tramo final del viernes, las palabras de John que quedaron entre el último cuestionario y cuando comenzó a hablar -y a asustarme- sobre que el pensamiento no se reduce a los cinco sentidos, sobre que éstos no son suficientes para describir nuestra experiencia del mundo, sobre que la experiencia es el producto de la comparación y no la comparación en sí... Creo que, sin contar con la última sesión, la del lunes, llevada a cabo por Alejandro, la parte antes señalada sería el colofón al resto del curso, a todo lo anterior, tanto a la información que salía de su boca, de sus movimientos, de su cuerpo, como a lo que cada uno había experimentado hasta ese momento. Venía, lo que decía, a resignificar todo lo que había sucedido en el curso hasta ese momento y, en algunos casos, como el </itunes:summary><itunes:keywords>dbm, curso de verano</itunes:keywords><feedburner:origLink>http://dhpsi.blogspot.com/2011/07/como-ha-ido-el-curso-de-verano.html</feedburner:origLink></item><item><title>Tengo un post-it que dice...</title><link>http://feedproxy.google.com/~r/dhpsi/~3/hAvFcW13LYw/tengo-un-post-it-que-dice.html</link><category>psicología</category><category>personal</category><category>dbm</category><author>noreply@blogger.com (David Herrero)</author><pubDate>Mon, 18 Jul 2011 16:18:12 PDT</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8587824764410821051.post-661204317879568895</guid><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Aquí mismo. Bajo un montón de folios que ya he organizado, de los que unos irán a la basura, otros a pasar a ser escritos por su espalda, y otros a ser reorganizados, me he encontrado dos post-it apaisados, que son un poco más anchos que los normales, sin llegar a ser el doble. Normalmente, porque es normal que escriba cosas para un instante que luego perduran por mi escritorio bastante más de un instante, lo que hago es ver un post-it, verificar que ya no sirve para nada y hacer que pase a formar parte de los papeles que irán a la basura -al contenedor azul, que soy un chico limpio-. Pero en esta ocasión, una especie de esquema dibujado con boligrafo rojo me ha llamado la atención. Es este:&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-Z7pVqgyqYXc/TiSjGJX2eqI/AAAAAAAAAZ8/MY-FkK65epo/s1600/IMG00091-20110718-2313.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="298" src="http://1.bp.blogspot.com/-Z7pVqgyqYXc/TiSjGJX2eqI/AAAAAAAAAZ8/MY-FkK65epo/s400/IMG00091-20110718-2313.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #999999;"&gt;&lt;i&gt;- Pido disculpas por la mala calidad; y no me refiero a la de la fotografía -&amp;nbsp;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Enigmático, sí. Por los conceptos, "sujeto" y "objeto", supongo que lo escribiría tras leer algo de Robert Kegan, con quien tengo una relación&amp;nbsp;bastante&amp;nbsp;abierta y esporádica, aunque los dos lo llevamos bien. ¿Cómo recupero los recuerdos? Esta es una de las preguntas que me acompañará de aquí en adelante gracias a John McWhirter y su curso de verano. ¿De qué me sirvo para ello? ¿Cómo accedo a esa información que busco y que aún no tengo y me falta para dar sentido a esta otra? ¿Cuándo y por qué lo escribí? y, lo más importante, ¿qué quería decir?&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Cuál ha sido mi sorpresa, cuando, intrigado en mi búsqueda de significado para este esquema, he dado la vuelta al papelito amarillo y he encontrado bastante escrito, para lo que es un post-it, no se crean:&amp;nbsp;&lt;i&gt;"Sin atender a la experiencia, o sin atender a los procesos, o sin dejarse cambiar por los problemas, o... ¿Qué hay entre una forma de pensar y la otra?"&amp;nbsp;&lt;/i&gt;Una flecha señala algo entre exclamaciones que es ininteligible para su propio escritor, vaya&lt;i&gt;. &lt;/i&gt;Luego, lo que entiendo que es un ejemplo:&lt;i&gt;&amp;nbsp;"Atiendo al hecho de que alguien sea más rápido que yo, lo objetivo."&amp;nbsp;&lt;/i&gt;Flecha.&lt;i&gt;&amp;nbsp;"Atiendo a la propia comparación con ese alguien."&amp;nbsp;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Lo anterior, y otras cosas peores, pueden caber en la cara de un post-it; es lo que tienen los apaisados, que vienen bien para cuando te entra la inspiración. Parece que ahora ya tiene algo más de sentido el anterior esquema. Creo, o me atrevería a decir, que tiene algo que ver con el primer esquema que dibujó John en uno de esos grandes folios blancos colgados de la pizarra vertical de los que se servía modestamente, me refiero al que en un principio sirvió para representar la transición de cada uno de los allí presentes entre antes de salir de casa o del hotel, hasta encontrarse allí sentados y más o menos dispuestos. Aquel tenía cinco fases, o momentos; este tiene dos, y hace referencia a un objeto, pero creo que ambos sirven para hablar de un cambio, de un antes y un después, una nueva forma de pensar, un nuevo sitio en el que sentarse, una nueva actividad que hacer, etc. todo ello, diferente a lo anterior. Claro está, el de John es de John, y el mío, en poco tiempo, seguirá el camino de sus antecesores, que bastante es ya inspirar un post.&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Si recuerda el lector, he comenzado diciendo que había encontrado dos post-it. El segundo, que sólo tiene escrito: &lt;i&gt;"Lo interesante es lo que te hace pasar de pensar de una forma a pensar de otra. ¿Qué hay entre medias? ¿Qué ha pasado entre medias?"&lt;/i&gt;&amp;nbsp;se puede considerar que sirve para dejar ya claro que hablaba de una transición, una entre un sujeto y otro con tres líneas bajo él y una especie de plataforma que lo aúpa respecto al primero. Algo un tanto raro, como lo mismo que sentí el viernes al salir de clase al medio día.&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Los post-it los grarabateé antes de que diera comienzo el curso de John, Tim y Alejandro, al menos formalmente, y a la pregunta de&lt;i&gt; "¿Qué ha de pasar en medio?"&lt;/i&gt;, que me formulaba en ellos, desde luego se han encargado de responder sobradamente estos tres, y no sólo usando palabras y esquemas, sino creando la posibilidad de participar de una verdadera experiencia de aprendizaje, pero tampoco respecto a un sólo contenido, porque, como traté de explicarle torpemente al compañero anglohablante del curso, Richard, el tema de este curso, más allá de los modelos explicitados, es cualquiera, es el que cada uno quiera o se atreva a darle: pueden ser aspectos muy concretos de ti mismo, o generales; puedes ser tú dentro de un momento vital, o en relación a otros dentro de otro momento vital; puede ser cualquiera de las relaciones u objetos que uno llegue a atisbar en su vida, es decir, como dijo John el viernes dejando al que esto escribe con la boca abierta y una sensación indescriptible -aunque ese mismo adjetivo trate, a su vez, de describirla- el contenido de este curso está fuera de este curso, es la vida que hay fuera y son las transiciones que la componen, que se sobreponen a otras, que se encuadran dentro de otras, que se simultanean, que acaban, o no, que son más o menos explícitas para uno, más o menos largas... y, un momento, puestos a abstraer, ¿no es la vida la transición donde queda contenida cualquier otra posible?&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8587824764410821051-661204317879568895?l=dhpsi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2011-07-19T01:18:12.018+02:00</app:edited><media:thumbnail url="http://1.bp.blogspot.com/-Z7pVqgyqYXc/TiSjGJX2eqI/AAAAAAAAAZ8/MY-FkK65epo/s72-c/IMG00091-20110718-2313.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">4</thr:total><feedburner:origLink>http://dhpsi.blogspot.com/2011/07/tengo-un-post-it-que-dice.html</feedburner:origLink></item><item><title>De aquí a allí</title><link>http://feedproxy.google.com/~r/dhpsi/~3/j3ajfPbSGoU/de-aqui-alli.html</link><category>psicología</category><category>personal</category><category>dbm</category><author>noreply@blogger.com (David Herrero)</author><pubDate>Wed, 13 Jul 2011 16:16:38 PDT</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8587824764410821051.post-7470446064486171012</guid><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Bueno, nos encontramos en mitad del periodo formal del curso de verano "Aprendizaje en desarrollo: Mejorando las transiciones del aprendizaje mediante el modelado conductual". Si tuviera lugar en invierno, o en otoño, cambiaría el uso que estamos haciendo de los espacios, sobre todo el del jardín de la Facultad de Documentación, y también el del aire acondicionado que sopla sin piedad directo al costado de los imprudentes que se sitúan dentro de su zona de alcance. El curso dura seis días, y hoy, miércoles, ha sido el tercero. El último será el próximo lunes, con lo que creo que no sería muy exacto decir que estamos en el ecuador; estoy seguro de que los dos días que hay entre el viernes y el siguiente lunes no serán un sábado y un domingo cualquiera.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
A veces parece todo tan complejo, tan inabarcable, tan lejano; otras, en cambio, tan evidente, tan transparente, tan amigable, que uno acaba agotado tras apearse de la montaña rusa que supone cada una de las sesiones de nueve horas, fraccionadas en dos periodos de cinco y cuatro horas cada uno, que, a su vez, quedan divididos por un descanso que suele ser agradecido, bien porque uno se dedica durante él a otra cosa distinta de lo que ha hecho antes, o bien porque a uno le da tiempo de seguir jugando con la misma madeja de hilos en la que se ha enredado en el periodo anterior.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Cada periodo se compone de explicaciones, de ejercicios y de puestas en común que enlazan con las primeras, y vuelta a empezar. John McWhirter ha hecho referencia hasta ahora varias veces al término factalidad y, no sé si por ello, esta tarde, en uno de los grupos con que he trabajado, nos hemos asustado un poco -al menos hemos puesto cara de ello- al indagar sobre este concepto y ver que se podía encontrar prácticamente por doquier. La fractalidad se trata de una estructura que contiene en sí misma esa estructura a diferentes escalas, es decir, la estructura que se puede ver a cierto nivel de aproximación, se puede volver a ver centrándose en uno de los componentes de esa estructura, y así sucesivamente, me imagino que no infinitamente, al menos tratándose de asuntos de la mente y del comportamiento humano. Los componentes de esa estructura, en este caso, son los diferentes pasos por los que se pasa para ir de un punto a otro, es decir, que la estructura es el trayecto que une dos puntos diferentes. Uno está en un punto, sale de él, va a hacia otro, se acerca al otro y, finalmente, llega al otro. Este es el caso, por ejemplo, de alguien que va desde donde duerme hasta la silla donde se sienta dispuesto a comenzar un curso de verano.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
-"¡Qué simple! Es una buena forma de empezar el curso." -Me dije cuando vi dibujado mediante rotuladores de diferentes colores el esquema de la anterior transición en uno de esos folios grandes que cuelgan en&amp;nbsp;vertical&amp;nbsp;de una pizarra de fondo blanco y que, cuando han sido ya firmados por el artista, pueden pasar por encima del resto, quedándose colgando por detrás de la pizarra, y dejar lugar a otro lienzo listo para ser llenado de significados. Y no me equivocaba, ello era simple porque mi forma de entenderlo también era simple. Un ejemplo donde todos nos podríamos reconocer y, además, fácilmente, puesto que acabábamos de tomar la silla dispuestos.&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-U6lWNe1n9SQ/Th4huBNIqjI/AAAAAAAAAZ4/ddqmpFQbSFU/s1600/140446_460s.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" id=":current_picnik_image" src="http://1.bp.blogspot.com/-U6lWNe1n9SQ/Th4huBNIqjI/AAAAAAAAAZ4/ddqmpFQbSFU/s320/140446_460s.jpg" width="245" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #999999;"&gt;&lt;i&gt;- Aguja e hilo en detalle, una imagen sobre este curso -&amp;nbsp;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Un efecto: un ejemplo simple; una causa: un comienzo de un curso; o viceversa, ya que el modelo explicativo que yo apliqué es tan chapucero que a veces se tiene que comenzar por el final para encontrar el principio. Y me duele decir que es chapucero porque, lo siento, lector, pero es el que usted y yo utilizamos para pulular por el mundo. Se hace algo en un lugar y, en otro, pasa algo, así, porque sí, &amp;nbsp;porque cómo va a ser si no, ¿eh? Ese dolor, que ahora no es literal, sí que lo fue cuando comencé a entender la magnitud del asunto que ese escoces, de cabello decolorado en relación a su otro yo en Internet, nos estaba contando la mañana del martes. Señores, señoras, niños y niñas, viven en una mentira, yo lo sé y se lo cuento, hagan lo que puedan o lo que estén dispuestos a partir de aquí. Mi ritmo&amp;nbsp;cardíaco&amp;nbsp;también se mosqueó, y con él, mi ritmo respiratorio; parece que también entendían lo que les estaban diciendo. Hice uso del respaldo de la silla a la que llegué dispuesto y comencé a admirar a este tipo de sutiles movimientos y penetrante mirada, mientras resonaba en mi mente: "¿el único efecto que causa el modelo causa-efecto es la ilusión de pleno entendimiento?; ahora que entiendo esto, entiendo, a su vez, menos..."&lt;/div&gt;
&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8587824764410821051-7470446064486171012?l=dhpsi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2011-07-14T01:16:38.970+02:00</app:edited><media:thumbnail url="http://1.bp.blogspot.com/-U6lWNe1n9SQ/Th4huBNIqjI/AAAAAAAAAZ4/ddqmpFQbSFU/s72-c/140446_460s.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">3</thr:total><feedburner:origLink>http://dhpsi.blogspot.com/2011/07/de-aqui-alli.html</feedburner:origLink></item><item><title>Rodeado</title><link>http://feedproxy.google.com/~r/dhpsi/~3/O5ZrLvN_jMs/rodeado.html</link><category>personal</category><author>noreply@blogger.com (David Herrero)</author><pubDate>Tue, 28 Jun 2011 16:12:49 PDT</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8587824764410821051.post-4298394752663834263</guid><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sólo, sólo, sólo veo botes de pintura antioxidante oxidados a mi alrededor. Y no me encuentro ahora mismo en uno de esos almacenes escondidos en medio del bosque en los que McGuiver da lecciones de creatividad a algunos espectadores. Una sugerente duda acaricia mi mente: ¿dentro del concepto de "nuevas alfabetizaciones" se incluye la lectura de contextos? Da igual. Es una de cientos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Esponjas que no absorben, puertas que se abren y dan a una pared, ruedas cuadradas, mesas sin patas, botellas sin tapones, cables sin cobre dentro, gafas sin cristales, narices sin orificios y otros artilugios por el estilo que pululan alegremente pensando que absorben, abren, ruedan, sostienen, contienen o hacen lo que se proponen hacer, son los que, a su vez, no hacen necesario acudir a la obra &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=SedG8Rq_B3U"&gt;Buñuel&lt;/a&gt; o a la de &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=hUkk7RmG83s"&gt;Fellini&lt;/a&gt; para disfrutar de divertidas secuencias surrealistas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Últimamente, estoy recurriendo a &lt;a href="http://dhpsi.blogspot.com/2010/02/allende-de-lo-aparente.html"&gt;entradas anteriores&lt;/a&gt; de este blog para crear otras nuevas, y me pregunto si esto no será porque me siento lejos de ellas y de su contiguidad y porque esa lejanía la empiezo a contemplar insalvable.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-2hE47ESi9wQ/TgmzlJ10SQI/AAAAAAAAAZs/81rmhnQZaCY/s1600/rust_oleum_Irony_at_its_best-s580x386-31677-580.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="265" src="http://4.bp.blogspot.com/-2hE47ESi9wQ/TgmzlJ10SQI/AAAAAAAAAZs/81rmhnQZaCY/s400/rust_oleum_Irony_at_its_best-s580x386-31677-580.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #999999; font-family: Georgia, serif; font-size: 13px; line-height: 20px;"&gt;&lt;i&gt;- ¡RUST-OLEUM evita la corrosión de la pintura! De nuevo a la venta. -&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8587824764410821051-4298394752663834263?l=dhpsi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2011-06-29T01:12:49.430+02:00</app:edited><media:thumbnail url="http://4.bp.blogspot.com/-2hE47ESi9wQ/TgmzlJ10SQI/AAAAAAAAAZs/81rmhnQZaCY/s72-c/rust_oleum_Irony_at_its_best-s580x386-31677-580.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><feedburner:origLink>http://dhpsi.blogspot.com/2011/06/rodeado.html</feedburner:origLink></item><item><title>Consigue la respuesta correcta, no importa que entiendas lo que haces (ii)</title><link>http://feedproxy.google.com/~r/dhpsi/~3/qj4npJuBKoQ/consigue-la-respuesta-correcta-no.html</link><category>Diseño desarrollo e innovación del currículum</category><category>educación</category><author>noreply@blogger.com (David Herrero)</author><pubDate>Sun, 19 Jun 2011 04:28:51 PDT</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8587824764410821051.post-7698759179686060334</guid><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hace dos años, durante mi segundo curso en la Licenciatura de Psicopedagogía, escribí una reflexión que titulé &lt;a href="http://dhpsi.blogspot.com/2009/01/consigue-la-respuesta-correcta-no.html"&gt;"Consigue la respuesta correcta, no importa que entiendas lo que haces"&lt;/a&gt; (influenciado por la lectura de alguna obra de Carl Sagan) para la asignatura de &lt;a href="http://dhpsi.blogspot.com/search/label/Dise%C3%B1o%20desarrollo%20e%20innovaci%C3%B3n%20del%20curr%C3%ADculum"&gt;Diseño, desarrollo e innovación del currículum&lt;/a&gt;, impartida por &lt;a href="http://leonormargalef.blogia.com/"&gt;Leonor Margalef&lt;/a&gt;. A lo largo de su extensión y a través de su densidad, trataba de articular, en definitiva, un alegato en favor de la toma de consciencia por parte de los profesionales educativos; a nivel individual y más local, buscando o ideando mecanismos o modelos donde se aprovechara la retroalimentación que surge de la práctica docente, sin miedo a pregunta alguna, con plena apertura a nuevas ideas, con un escrutinio riguroso y escéptico de las mismas, fundamentando, así, cualquier posible opinión, debate o decisión dentro de la práctica educativa; por otra parte, a nivel más global proponía -quizás un poco más a ciegas- ir más allá de la normalización de los criterios con los que poder elaborar un ranking de países, que al final acaba siendo un arma arrojadiza entre políticos encargados de la educación, y ahora también entre tertulianos que se sumergen en vino tinto.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Creo que lo que proponía, en el fondo, era desprenderse de cualquier argumento que careciera de fundamento, de cualquiera que su formación respondiera a criterios distintos de los que entran en juego en un análisis escéptico, lúcido e independiente de la realidad, en un análisis alejado de filias y fobias de cualquier tipo, a la hora de articular nuevas decisiones en un escenario educativo formal, al igual que a la hora, si que es llega alguna vez, de replantarse lo que ya se está haciendo. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Finalmente, sacaba a relucir mi propia experiencia como estudiante de la etapa secundaria cuando me encontraba en ambientes alejados de la opresión que para mí significaba perseguir una nota por perseguirla, me refiero a ambientes embriagadores, donde uno y sus propias ideas y experiencia no son despreciados, por no atendidos, sino que son desde donde partir, desde donde sumergirse en la búsqueda y elaboración de conocimiento y habilidades. Abogaba, así, porque el alumno entendiera lo que hace más que porque hiciera algo sin entenderlo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ahora lo releo, y veo implicaciones más profundas de las que veía antes para esta última proposición. ¿Cómo le digo yo a unos padres que da igual que su hija Perlita no sepa recitar los cabos y los golfos del litoral español, porque en clase nos hemos dedicado a entender los principios de la tectónica de placas? ¿Cómo le digo al abuelo de Romualdo que su nieto, a pesar de que se salga de las pautas que le dibujó el señor Rubio en el cuaderno, escribe atendiendo a detalles de su cotidianidad que otros no? ¿Cómo le explico yo a Irineo, mi compañero de ciclo, que sería oportuno modificar sobre la marcha la disposición de la programación para poder aprovechar con los chavales el eclipse de Luna que habrá dentro de dos semanas? ¿Cómo le digo a Balbina, otra compañera maestra, que no es preocupante no llegar al final del temario del libro del maestro, sino no tener un temario propio y distinto al de ese libro? &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-Zdl52xCjNpI/TfuAHA84nhI/AAAAAAAAAZo/22P3Pg4mu1g/s1600/Ay+que+me+los+quitan+de+las+manos.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img src="http://2.bp.blogspot.com/-Zdl52xCjNpI/TfuAHA84nhI/AAAAAAAAAZo/22P3Pg4mu1g/s400/Ay+que+me+los+quitan+de+las+manos.jpg" width="283" border="0" height="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #999999; text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;- ¡Ay, qué me los quitan de las manos! - &lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Quizás ya se hayan dado cuenta en los Institutos de Educación Secundaria de que a lo que realmente enseñan es a aprobar exámenes, a seguir ritmos que no son los propios, a seguir planificaciones y voluntades que tampoco lo son y que acaban creando dependencia, a no pensar más allá de lo dicho por otros, a no sentir apetencia por explorar a partir de las propias ideas e intereses, a guardar la fila, a tomar apuntes a velocidades extremadamente rápidas, a saber leer las palabras con que hace años otros compañeros resumieron un tema de filosofía y que nos han llegado en una quinta fotocopia de una fotocopia, a escribir letras diminutas que quepan en espacios reducidícimos de papel, a conocer la tensión que se siente al sacar de la manga dichos papeles en lugares y momentos donde según un profesor no está bien sacarlos, a experimentar la sensación de suspender un ejercicio matemático por no obtener el resultado correcto aún habiendo seguido todos los pasos que se decían en el libro de matemáticas, a crear un archivo de páginas web favoritas donde encontrar trabajos de esta etapa educativa hechos por otros alumnos, a sentir vergüenza por hacer algo impropio de uno mismo según otro, a buscar respuestas correctas y cerradas, a sentirse por encima de tus compañeros por sacar más y más y más notas que ellos; estos, a mi modo de ver algo infructuosos, aprendizajes, entre otros muchos por el estilo, son a los que se dan lugar. Quizás, por otra parte, daría igual haberlo descubierto.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tengo la sensación de que en una situación de crisis prima, por encima de cualquier otra cosa, las ganas de salir de ella. Así, parece que se trata de dilucidar entre qué es lo básico y fundamental y lo accesorio, para quedarse con lo primero y desechar lo segundo, y eso que es más básico y fundamental también creo que se suele confundir con lo que está más a mano, lo que es más evidente y también, como en este caso, superficial: aprobar, quitarse el peso de encima, no perder el ritmo, ir a por la siguiente estación, y todo ello con la mayor celeridad posible, para que así pase antes el mal trago.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8587824764410821051-7698759179686060334?l=dhpsi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2011-06-19T13:28:51.067+02:00</app:edited><media:thumbnail url="http://2.bp.blogspot.com/-Zdl52xCjNpI/TfuAHA84nhI/AAAAAAAAAZo/22P3Pg4mu1g/s72-c/Ay+que+me+los+quitan+de+las+manos.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">2</thr:total><feedburner:origLink>http://dhpsi.blogspot.com/2011/06/consigue-la-respuesta-correcta-no.html</feedburner:origLink></item><item><title>Do the opposite</title><link>http://feedproxy.google.com/~r/dhpsi/~3/l-fU5RqlEpg/do-opposite.html</link><category>psicología</category><category>george constanza</category><category>personal</category><category>seinfeld</category><category>feedback</category><category>desarrollo</category><author>noreply@blogger.com (David Herrero)</author><pubDate>Sun, 12 Jun 2011 12:18:44 PDT</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8587824764410821051.post-1882326007951273950</guid><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Si hubiera una categoría de entradas de blog que fuera "Aquellas que se sirven para comenzar de una frase que dijo alguien", y dentro de ella otra se refiriera a "Aquellas que se sirven para comenzar de una frase que dijo Einstein", se podrían encontrar por la blogsfera muchas entradas pertenecientes a la primera categoría, pero casi habría más de la segunda, aunque, en principio, resulte difícil de imaginar. Bien, pues esta entrada sería una del subgrupo referido a buena competencia discursiva de Albert Einstein, ya que me voy a servir de una cita suya para comenzar, aunque reconozco que puede existir la duda de si realmente la dijo él porque se le ocurrió el mismo, o porque se la escuchó a otro, o si la dijo otro y se la han atribuido posteriormente a él, o si la dijo algún historiador por él en un arrebato de artista plástico, en concreto, de retratista, como el historiador &lt;a href="http://www.elplural.com/politica/el-historiador-de-la-biografia-de-franco-yo-siento-un-profundo-desprecio-hacia-la-democracia/"&gt;Luis Suárez Fernández&lt;/a&gt; en su biografía de &lt;a href="http://www.eljueves.es/2011/06/06/llega_nuevo_franco.html"&gt;Franco&lt;/a&gt; que ha estado de actualidad los últimos días.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La cita a la que me refería de Einstein dice que &lt;i&gt;"si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo"&lt;/i&gt;. Algún tiempo después la quiso matizar añadiendo que la&lt;i&gt; "locura es hacer una misma cosa una y otra vez esperando resultados diferentes"&lt;/i&gt;, lo que orienta a pensar que realmente ambas frases fueron dichas por él, aunque acompañado en cada caso por personas distintas. Einstein propuso hacer diferentes cosas, elaborar o seguir procesos distintos, si queremos conseguir diferentes resultados de los que obtenemos con las cosas que hemos hecho o que hacemos actualmente. Lo que no dijo es &lt;i&gt;cómo hacer esas diferentes cosas&lt;/i&gt; porque, es fácil hacer lo que uno ya sabe hacer, pero no lo es hacer lo que no sabe. A &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=9Rqvu5TsR-Y"&gt;George Constanza&lt;/a&gt;, el más atormentado de los cuatro personajes de &lt;i&gt;&lt;a href="http://www.sonypictures.com/tv/shows/seinfeld/"&gt;Seinfeld&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;, se le ocurre una forma de hacer diferentes cosas para conseguir diferentes resultados.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;object width="425" height="349" class="BLOG_video_class" id="BLOG_video-d6e7adfec462118d" classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/get_player"&gt;
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&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #999999;"&gt;- George, decidido a conquistar la victoria - &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cualquier espectador aficionado a la serie, además de asistir a uno de los mejores momentos de su quinta temporada, asiste también a un momento en el que George, aunque pueda no parecerlo,&amp;nbsp;realmente hace algo distinto de lo que acostumbra, según dice él, desde pequeño: dice la verdad, con el valor añadido de que es al hablar sobre sí mismo a una bella mujer. Contra todo pronóstico, incluido el suyo, parece que sí obtiene un resultado distinto de los que obtenía antes, en concreto obtiene el resultado deseado, aunque no llegamos a saber si el pan de centeno sin tostar no le produce una mala digestión junto con la excitación derivada de la compañía de Victoria.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Dicho resultado, la reacción de esa mujer rubia, es agradable y deseado aunque imprevisible; se consideraría pues, precisamente por eso último, un feedback negativo. El feedback negativo no es &lt;i&gt;negativo&lt;/i&gt;&amp;nbsp;por que&amp;nbsp;a uno le sienta mal algo, aunque pueda predominar eso, es simplemente la información impredecible que uno recibe y que depende de lo que se esté haciendo. En el caso del entrañable George, el feedback que recibe es gustoso, pero a todas luces imprevisto, lo que, además de un golpe de asombro y de risa en el público, significa la posibilidad de aprender por su parte, sacando valor de la experiencia. Esta posibilidad será efectiva en función del uso que haga de la información que ha obtenido, es decir, el aprendizaje no viene inmediatamente posterior a un feedback negativo, e incluso puede no llegar nunca, como señalé en un &lt;a href="http://dhpsi.blogspot.com/2010/10/por-que-no-regalar-al-tiempo.html"&gt;post anterior&lt;/a&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Esta escena es interesante para ver a través de ella la recepción que alguien tiene de un feedback negativo porque éste no causa estupor, frustración, miedo o emociones desagradables por el estilo, sino lo contrario, al menos en un plazo corto de tiempo. También es interesante, aunque quizás sólo para quien esté más familiarizado con este personaje, atender a cómo una acumulación de pequeños feedbacks negativos no gestionados o ni siquiera atendidos -que son los que acaban por frustrarlo- se convierten en su conjunto en un feedback positivo llegado un momento. Ese momento es en el que uno se confirma a sí mismo que es un estúpido, un facasado, o un primo hermano de lo anterior, y que si no hace algo para dejar de comportarse como lo viene haciendo, lo seguirá siendo. Así, Geroge, con la sugerencia de Jerry, decide dejar de "seguir sus impulsos" o, mejor dicho, decide seguirlos, pero en sentido opuesto. Esto añadirá un plus de humor a la comedia durante algunos capítulos, pero, en definitiva, no le será a George muy útil a largo plazo o, mejor dicho, no le será útil en un sentido desarrollativo, en el sentido de que la solución al problema también implique una solución en uno mismo con vista al futuro.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
George decide atender a sus impulsos, los que, según él, le han llevado a no tener trabajo, a tener que vivir en la casa de sus apolillados padres y a quedarse calvo. Así, cada vez que se enfrente con una situación donde tenga que tomar una decisión, pensará lo que haría él mismo, para así hacer lo opuesto. Pasa de actuar por puro instinto a centrar la atención en esos instintos. De cualquier forma, la atención no sale de sí para poder obtener otro tipo de información. Sigue, pues, dejando de contemplar el propio contexto donde se desenvuelve como una fuente de información diferente, y potencialmente útil, con la que decidir.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8587824764410821051-1882326007951273950?l=dhpsi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2011-06-12T21:18:44.120+02:00</app:edited><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">4</thr:total><enclosure url="http://www.youtube.com/get_player" length="2867" type="application/x-shockwave-flash" /><media:content url="http://www.youtube.com/get_player" fileSize="2867" type="application/x-shockwave-flash" /><itunes:explicit>no</itunes:explicit><itunes:subtitle>Si hubiera una categoría de entradas de blog que fuera "Aquellas que se sirven para comenzar de una frase que dijo alguien", y dentro de ella otra se refiriera a "Aquellas que se sirven para comenzar de una frase que dijo Einstein", se podrían encontrar p</itunes:subtitle><itunes:author>noreply@blogger.com (David Herrero)</itunes:author><itunes:summary>Si hubiera una categoría de entradas de blog que fuera "Aquellas que se sirven para comenzar de una frase que dijo alguien", y dentro de ella otra se refiriera a "Aquellas que se sirven para comenzar de una frase que dijo Einstein", se podrían encontrar por la blogsfera muchas entradas pertenecientes a la primera categoría, pero casi habría más de la segunda, aunque, en principio, resulte difícil de imaginar. Bien, pues esta entrada sería una del subgrupo referido a buena competencia discursiva de Albert Einstein, ya que me voy a servir de una cita suya para comenzar, aunque reconozco que puede existir la duda de si realmente la dijo él porque se le ocurrió el mismo, o porque se la escuchó a otro, o si la dijo otro y se la han atribuido posteriormente a él, o si la dijo algún historiador por él en un arrebato de artista plástico, en concreto, de retratista, como el historiador Luis Suárez Fernández en su biografía de Franco que ha estado de actualidad los últimos días. La cita a la que me refería de Einstein dice que "si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo". Algún tiempo después la quiso matizar añadiendo que la "locura es hacer una misma cosa una y otra vez esperando resultados diferentes", lo que orienta a pensar que realmente ambas frases fueron dichas por él, aunque acompañado en cada caso por personas distintas. Einstein propuso hacer diferentes cosas, elaborar o seguir procesos distintos, si queremos conseguir diferentes resultados de los que obtenemos con las cosas que hemos hecho o que hacemos actualmente. Lo que no dijo es cómo hacer esas diferentes cosas porque, es fácil hacer lo que uno ya sabe hacer, pero no lo es hacer lo que no sabe. A George Constanza, el más atormentado de los cuatro personajes de Seinfeld, se le ocurre una forma de hacer diferentes cosas para conseguir diferentes resultados. - George, decidido a conquistar la victoria - Cualquier espectador aficionado a la serie, además de asistir a uno de los mejores momentos de su quinta temporada, asiste también a un momento en el que George, aunque pueda no parecerlo,&amp;nbsp;realmente hace algo distinto de lo que acostumbra, según dice él, desde pequeño: dice la verdad, con el valor añadido de que es al hablar sobre sí mismo a una bella mujer. Contra todo pronóstico, incluido el suyo, parece que sí obtiene un resultado distinto de los que obtenía antes, en concreto obtiene el resultado deseado, aunque no llegamos a saber si el pan de centeno sin tostar no le produce una mala digestión junto con la excitación derivada de la compañía de Victoria. Dicho resultado, la reacción de esa mujer rubia, es agradable y deseado aunque imprevisible; se consideraría pues, precisamente por eso último, un feedback negativo. El feedback negativo no es negativo&amp;nbsp;por que&amp;nbsp;a uno le sienta mal algo, aunque pueda predominar eso, es simplemente la información impredecible que uno recibe y que depende de lo que se esté haciendo. En el caso del entrañable George, el feedback que recibe es gustoso, pero a todas luces imprevisto, lo que, además de un golpe de asombro y de risa en el público, significa la posibilidad de aprender por su parte, sacando valor de la experiencia. Esta posibilidad será efectiva en función del uso que haga de la información que ha obtenido, es decir, el aprendizaje no viene inmediatamente posterior a un feedback negativo, e incluso puede no llegar nunca, como señalé en un post anterior. Esta escena es interesante para ver a través de ella la recepción que alguien tiene de un feedback negativo porque éste no causa estupor, frustración, miedo o emociones desagradables por el estilo, sino lo contrario, al menos en un plazo corto de tiempo. También es interesante, aunque quizás sólo para quien esté más familiarizado con este personaje, atender a cómo una acumulación de pequeños feedbacks negativos no gestionados o ni siquiera atendidos -que son los que acaban por frustrarlo- se convierten en su conjunto en un feedback positivo llegado un</itunes:summary><itunes:keywords>psicología, george constanza, personal, seinfeld, feedback, desarrollo</itunes:keywords><feedburner:origLink>http://dhpsi.blogspot.com/2011/06/do-opposite.html</feedburner:origLink></item><item><title>Palabras</title><link>http://feedproxy.google.com/~r/dhpsi/~3/ZHCgpggXyKE/palabras.html</link><category>psicología</category><category>contexto</category><category>sensibilidad</category><author>noreply@blogger.com (David Herrero)</author><pubDate>Wed, 01 Jun 2011 16:37:23 PDT</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8587824764410821051.post-1989931947878667711</guid><description>&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Escribo este post sólo porque quiero compartir con el lector las siguientes palabras: reproducir, soplar, romper, abrir, par, carrera, escurrir, huir, volar, caer, iluminar y espacio. Daniel Mercadente y Will Hoffman, con su dirección en &lt;a href="http://vimeo.com/13768695"&gt;Words&lt;/a&gt;, un vídeo que presento a continuación, también han querido hacer lo mismo, pero usando imágenes.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;iframe frameborder="0" height="338" src="http://player.vimeo.com/video/13768695?title=0&amp;amp;byline=0&amp;amp;portrait=0&amp;amp;color=ffffff" width="600"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;- el valor del contexto -&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Si el lector ha recobrado el aliento, me gustaría compartir con él algo más. Se trata de la relación entre el contexto y el significado, o, dicho de otra forma, la posibilidad de dar o crear significado sobre algo en función del contexto. El contexto. Tu cama. Tu habitación. La mañana. La sensación de frío. El camino a tu trabajo. Subir con alguien en el ascensor. Bajar con ese mismo alguien cuando va a tirar la basura. Tu época de estudiante. Tu época de estudiante de estudios de posgrado. Una clase de la asignatura Habilidades Sociales donde se trabaja la idea de contexto. Esa misma clase un año más tarde; nuevos, repentinos y efímeros compañeros con los que trabajarás sobre el mismo tema. Pero entonces, ¿cómo puedo decir que es la &lt;i&gt;misma clase&lt;/i&gt;?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Los contextos tienen marcadores que los hacen únicos, diferenciándolos de otras situaciones. Pero esos marcadores no los ha puesto ahí nadie, o si así ha sido, otros no tienen por qué leer lo mismo que ese alguien que se dedica a poner marcadores. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Entonces, quién define los contextos?, ¿cómo y en base a qué nos son definidos?, ¿o es que acaso lo hacemos nosotros mismos?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Me ha resultado una experiencia muy gratificante ver el anterior vídeo, pero aún más volver a verlo para así poder volver a fijarme en los contextos a través de los que se trataba de mostrar o evocar un concepto. Desde luego, si no has cortado o roto recientemente una relación sentimental con alguien, te costará más asociar la imagen de los dos jóvenes sentados en la cama con sus cabezas mirando hacia el suelo con la de cortar la corriente eléctrica, romper un plato o romper el orden con que están situadas las bolas de billar sobre la mesa antes de comenzar la partida. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Eso de entender los contextos, si es que es acertado usar ese verbo, consiste en la sensibilidad con la que se atiende a los marcadores, pero eso no es algo que se pueda elegir así como así, a bote pronto. Quizás un primer paso pueda ser caer en la cuenta de la tendencia que, según dicen (gente más sensible que usted, lector, y yo), tenemos a pensar que somos diferentes del contexto, así como que el contexto es algo objetivo y situacional.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8587824764410821051-1989931947878667711?l=dhpsi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2011-06-02T01:37:23.546+02:00</app:edited><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><feedburner:origLink>http://dhpsi.blogspot.com/2011/06/palabras.html</feedburner:origLink></item><item><title>Por sus dichos y hechos puedes conocer lo que llegará a ser</title><link>http://feedproxy.google.com/~r/dhpsi/~3/nFLLqll8tTU/por-sus-dichos-y-hechos-puedes-llegar.html</link><category>cuentos</category><author>noreply@blogger.com (David Herrero)</author><pubDate>Sun, 15 May 2011 04:41:47 PDT</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8587824764410821051.post-3968545786669627959</guid><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Un rey moro tenía tres hijos; como entre los moros sucede al padre el hijo que él designa, cuando el rey llegó a la vejez los hombres más ilustres del país le pidieron que señalara cuál de aquellos hijos quería que reinara después de él. El rey respondió que se lo diría a la vuelta de un mes. A los ocho o diez días le dijo una tarde al hijo mayor que a la mañana siguiente, muy temprano, quería salir con él a caballo. Efectivamente, el infante vino en busca del rey, pero no tan temprano como le había dicho. Su padre, al verle, le dijo que mandara traer su ropa, que quería vestirse. El infante le dijo al sirviente que trajera la ropa; éste le preguntó qué ropa quería. El infante fue a preguntárselo al rey, que respondió que quería la aljuba, lo que fue a decir al sirviente, que preguntó qué almejía quería el rey. El infante volvió a preguntárselo. Esto sucedió con cada una de las prendas, yendo y viniendo el infante del rey al camarero, hasta que todo estuvo listo y, venido éste, vistió y calzó al rey.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuando el rey estuvo vestido y calzado, mandó al infante que hiciera traer su caballo. El infante lo dijo al caballerizo, que preguntó que cuál quería el rey. El infante entonces lo fue a preguntar a su padre y lo mismo hizo con la silla, el freno, la espada y las espuelas; es decir, con todo lo necesario para cabalgar. Ya listo todo, le dijo el rey al infante que no podía salir de paseo, pero que fuera él por la ciudad y se fijara en todo lo que viera para contárselo. Cabalgó el infante, escoltado por los hombres más ilustres que había en la corte y acompañado de muchas trompetas, tambores y otros instrumentos. De este modo anduvo un rato por la ciudad. Cuando volvió, el rey le preguntó qué le parecía lo que había visto. Dijo que muy bien, pero que el ruido de los instrumentos le era muy molesto.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A los pocos días le mandó el rey a su hijo segundo que viniese a él por la mañana. Así lo hizo el infante. El rey le sometió a las mismas pruebas que al hermano mayor. El infante dijo, como el otro, que la ciudad le parecía muy bien.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No pasaron muchos días sin que el padre invitara al hijo menor a salir con él muy temprano. El infante se levantó antes de que el rey se despertara, esperó a que lo hiciera, y entonces entró en su cámara a saludarle con la humildad y respeto que debía. El rey le pidió que hiciese traer su ropa. El hijo menor le preguntó qué quería ponerse de vestir y calzar, y de una sola vez fue por ello y lo trajo, sin permitir que nadie más que él vistiera y calzara a su padre, dándole a entender que se alegraba mucho de servirle, y que, por ser su hijo, era muy natural que lo hiciera. Cuando el rey estuvo vestido y calzado, le dijo que mandara traer su caballo. El le preguntó qué caballo quería y con qué silla y freno, y con cuál espada, y de quién quería ir acompañado, y no olvidó nada de lo que hacía falta preguntar. Hecho esto, lo trajo todo y lo ordenó todo como su padre le había mandado. Entonces le dijo el rey que ya no quería cabalgar, mas que fuera él y le contara todo lo que viera. El infante cabalgó, acompañado por los cosetanos, como lo habían hecho los otros dos hijos. Nadie, sin embargo, sabía cuál era la intención del rey.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuando el infante salió de palacio mandó que le enseñaran el interior de la ciudad, las calles y el lugar donde su padre tenía su tesoro; preguntó cuáles eran lasa cosas más notables de ella y cuántos moradores y mezquitas tenía; después salió al campo, mandó reunir todos los hombres de armas de a pie y de a caballo que su padre tenía y les ordenó que hiciesen simulacros de batallas y otros juegos de armas.También vio los muros, torres y castillos de la ciudad. Cuando hubo visto todas esas cosas se volvió a palacio.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-AcodkZwmr7w/Tc-5rrzw7aI/AAAAAAAAAVU/ssUYOla-XXc/s1600/gaudenzio-ferrari-the-moor-king.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="400" src="http://1.bp.blogspot.com/-AcodkZwmr7w/Tc-5rrzw7aI/AAAAAAAAAVU/ssUYOla-XXc/s400/gaudenzio-ferrari-the-moor-king.jpg" width="130" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Al llegar el infante era ya muy tarde. Preguntó el rey por lo que había visto. El infante le contestó que, si no le molestaba, le diría la verdad. El padre le mandó que se la dijera, so pena de su bendición. El infante le dijo que, aunque siempre le creyó buen rey, se había convencido de que no lo era tanto, pues teniendo tanta y tan buena gente y tanto poder y tanto dinero no se explicaba que todo el mundo no fuera ya suyo. Al rey le agradó mucho la franqueza de su tercer hijo, de modo que cuando llegó el momento de nombrar sucesor dijo que nombraba al más pequeño. Hizo esto llevado por las señales que vio en cada uno. Aunque hubiera preferido que le sucediera uno de los otros, creyó más prudente designar a éste.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8587824764410821051-3968545786669627959?l=dhpsi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2011-05-15T13:41:47.512+02:00</app:edited><media:thumbnail url="http://1.bp.blogspot.com/-AcodkZwmr7w/Tc-5rrzw7aI/AAAAAAAAAVU/ssUYOla-XXc/s72-c/gaudenzio-ferrari-the-moor-king.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">5</thr:total><feedburner:origLink>http://dhpsi.blogspot.com/2011/05/por-sus-dichos-y-hechos-puedes-llegar.html</feedburner:origLink></item><item><title>Quien más habla no tiene por qué ser el que más dice, ni viceversa. Robert Bresson</title><link>http://feedproxy.google.com/~r/dhpsi/~3/hHZbOMPlvq0/quien-mas-habla-no-tiene-por-que-ser-el.html</link><category>cine</category><category>Robert Bresson</category><author>noreply@blogger.com (David Herrero)</author><pubDate>Sun, 02 Jan 2011 05:04:03 PST</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8587824764410821051.post-6153654505764992723</guid><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hermético, rígido, huidizo, parco en palabras, austero en cuanto a la expresividad emocional. Así era el genio del cine europeo, &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Robert_Bresson"&gt;Robert Bresson&lt;/a&gt;, y con ello tienen que lidiar los dos valientes estudiantes holandeses de cine, Leo De Boer y Jurriën Rood, para lograr &lt;a href="http://www.imdb.com/title/tt0088386/"&gt;el documental&lt;/a&gt; del que presento su trailer a continuación.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;object height="385" width="480"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/i---ABfbkZk?fs=1&amp;amp;hl=es_ES&amp;amp;color1=0x2b405b&amp;amp;color2=0x6b8ab6"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/i---ABfbkZk?fs=1&amp;amp;hl=es_ES&amp;amp;color1=0x2b405b&amp;amp;color2=0x6b8ab6" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="480" height="385"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Trece obras en cuarenta años, obras que encontraban a la mayoría de su público entre la gente de los círculos cinematográficos, obras, algunas, que lograron dejar en la quiebra a sus productoras. Ese podría ser el balance de la carrera Robert Bresson, y, sin duda, lo será para muchos, pero ahí mismo también, por el contrario, encontrarán otros un verdadero alegato en favor del cine como arte. Un alegato que Bresson no se ha encargado de dictar ni de promocionar públicamente más que con la realización de sus propias obras. De ahí la importancia de este documental, así como de los pocos libros que entorno a su figura y obra se han escrito, para llegar a aproximarse a este genio del cine.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El arte cinematográfico, obviamente, se construye a través del lenguaje cinematográfico, y éste tiene sus propias reglas, códigos, normas... y lo mejor de todo, es que los espectadores estamos en pleno proceso de aprendizaje, así como los creadores en pleno proceso de enseñanza, aunque ninguno de los dos lo sepamos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El teatro filmado -actores en planos de cuerpo entero soltando parrafadas mientras ponen caras, acentúan el discurso e incluso hace ostensosos gestos de acompañamiento-, a pesar del tiempo que ha pasado desde que &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Griffith"&gt;D.W.Griffith &lt;/a&gt;sentara las bases del lenguaje cinematográfico, sigue copando pantallas de cine, de televisores y  el ancho de banda de redes ADSL. Bresson, a su estilo, tal como otros grandes directores que ha dado la historia del cine, aboga por alejase de lo antes mencionado, apuesta por escribir, indagar, manipular e idear todo lo que sea posible a través de ese lenguaje, para crear experiencias propiamente cinematográficas, donde la combinación del vídeo y del sonido haga desaparecer cualquier necesidad de diálogo y de sobreactuación.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Apenas condecía entrevistas, ruedas de prensa, ni participaba en publicidad, en cambio, y de una manera sutil, discreta y sobria, sí que dejó dicho cómo comprendía el mismo el cine a través de su publicación &lt;i&gt;&lt;a href="http://www.ardora.com/notas-sobre-el-cinematografo-robert-bresson"&gt;"Notas sobre el cinematógrafo"&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;. Quizás lo hizo para que la gente de los medios le dejara en paz, quizás, en un acto reivindicativo, quiso mimetizarse con el estilo de sus propias películas para decir con palabras lo que tenía que decir sobre el cine, o quizás no fue nada de eso, pero lo cierto es que algunos aforismos de dicha obra, como los que presento a continuación, dan lugar a imaginarse a alguien capaz de hacer hablar a una pantalla donde se proyecten imágenes en movimiento acompañadas de sonido. &lt;/div&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;i&gt;"El cine no ha partido de cero. Todo ha de ser cuestionado de nuevo".&lt;/i&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;i&gt;"Acostumbrar al público a adivinar el todo, del que sólo se le da una parte. Dejar adivinar. Provocar las ganas."&lt;/i&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;i&gt;"Nada de actores. Nada de roles. Nada de puesta en escena. Sino el empleo de modelos, tomados de la vida. Ser (modelos), en lugar de parecer (actores)"&lt;/i&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: normal; "&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="text-align: justify; "&gt;&lt;i style="font-weight: bold; "&gt;P.S.:&lt;/i&gt; a quien interese comenzar a degustar a este autor, bien podría comenzar por "Pickpokect" (1959), la historia de un carterista que no tendría por qué serlo; o por "Un condenado a muerte se ha escapado" (1956), una película sobre la ocupación nazi de Francia, en la que que, a pesar de saber ya desde el título su desenlace, a pesar de su sobriedad y austeridad, a pesar de su contención emocional, el espectador se podrá acercar más que nunca a lo que se siente estando encerrado entre cuatro paredes. Luego, ya llegarán otras por su propio peso.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8587824764410821051-6153654505764992723?l=dhpsi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2011-01-02T14:04:03.727+01:00</app:edited><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">2</thr:total><enclosure url="http://www.youtube.com/v/i---ABfbkZk?fs=1&amp;amp;hl=es_ES&amp;amp;color1=0x2b405b&amp;amp;color2=0x6b8ab6" length="1102" type="application/x-shockwave-flash" /><media:content url="http://www.youtube.com/v/i---ABfbkZk?fs=1&amp;amp;hl=es_ES&amp;amp;color1=0x2b405b&amp;amp;color2=0x6b8ab6" fileSize="1102" type="application/x-shockwave-flash" /><itunes:explicit>no</itunes:explicit><itunes:subtitle>Hermético, rígido, huidizo, parco en palabras, austero en cuanto a la expresividad emocional. Así era el genio del cine europeo, Robert Bresson, y con ello tienen que lidiar los dos valientes estudiantes holandeses de cine, Leo De Boer y Jurriën Rood, par</itunes:subtitle><itunes:author>noreply@blogger.com (David Herrero)</itunes:author><itunes:summary>Hermético, rígido, huidizo, parco en palabras, austero en cuanto a la expresividad emocional. Así era el genio del cine europeo, Robert Bresson, y con ello tienen que lidiar los dos valientes estudiantes holandeses de cine, Leo De Boer y Jurriën Rood, para lograr el documental del que presento su trailer a continuación. Trece obras en cuarenta años, obras que encontraban a la mayoría de su público entre la gente de los círculos cinematográficos, obras, algunas, que lograron dejar en la quiebra a sus productoras. Ese podría ser el balance de la carrera Robert Bresson, y, sin duda, lo será para muchos, pero ahí mismo también, por el contrario, encontrarán otros un verdadero alegato en favor del cine como arte. Un alegato que Bresson no se ha encargado de dictar ni de promocionar públicamente más que con la realización de sus propias obras. De ahí la importancia de este documental, así como de los pocos libros que entorno a su figura y obra se han escrito, para llegar a aproximarse a este genio del cine. El arte cinematográfico, obviamente, se construye a través del lenguaje cinematográfico, y éste tiene sus propias reglas, códigos, normas... y lo mejor de todo, es que los espectadores estamos en pleno proceso de aprendizaje, así como los creadores en pleno proceso de enseñanza, aunque ninguno de los dos lo sepamos. El teatro filmado -actores en planos de cuerpo entero soltando parrafadas mientras ponen caras, acentúan el discurso e incluso hace ostensosos gestos de acompañamiento-, a pesar del tiempo que ha pasado desde que D.W.Griffith sentara las bases del lenguaje cinematográfico, sigue copando pantallas de cine, de televisores y el ancho de banda de redes ADSL. Bresson, a su estilo, tal como otros grandes directores que ha dado la historia del cine, aboga por alejase de lo antes mencionado, apuesta por escribir, indagar, manipular e idear todo lo que sea posible a través de ese lenguaje, para crear experiencias propiamente cinematográficas, donde la combinación del vídeo y del sonido haga desaparecer cualquier necesidad de diálogo y de sobreactuación. Apenas condecía entrevistas, ruedas de prensa, ni participaba en publicidad, en cambio, y de una manera sutil, discreta y sobria, sí que dejó dicho cómo comprendía el mismo el cine a través de su publicación "Notas sobre el cinematógrafo". Quizás lo hizo para que la gente de los medios le dejara en paz, quizás, en un acto reivindicativo, quiso mimetizarse con el estilo de sus propias películas para decir con palabras lo que tenía que decir sobre el cine, o quizás no fue nada de eso, pero lo cierto es que algunos aforismos de dicha obra, como los que presento a continuación, dan lugar a imaginarse a alguien capaz de hacer hablar a una pantalla donde se proyecten imágenes en movimiento acompañadas de sonido. "El cine no ha partido de cero. Todo ha de ser cuestionado de nuevo"."Acostumbrar al público a adivinar el todo, del que sólo se le da una parte. Dejar adivinar. Provocar las ganas.""Nada de actores. Nada de roles. Nada de puesta en escena. Sino el empleo de modelos, tomados de la vida. Ser (modelos), en lugar de parecer (actores)" P.S.: a quien interese comenzar a degustar a este autor, bien podría comenzar por "Pickpokect" (1959), la historia de un carterista que no tendría por qué serlo; o por "Un condenado a muerte se ha escapado" (1956), una película sobre la ocupación nazi de Francia, en la que que, a pesar de saber ya desde el título su desenlace, a pesar de su sobriedad y austeridad, a pesar de su contención emocional, el espectador se podrá acercar más que nunca a lo que se siente estando encerrado entre cuatro paredes. Luego, ya llegarán otras por su propio peso.</itunes:summary><itunes:keywords>cine, Robert Bresson</itunes:keywords><feedburner:origLink>http://dhpsi.blogspot.com/2011/01/quien-mas-habla-no-tiene-por-que-ser-el.html</feedburner:origLink></item><item><title>¿Cómo conocer?</title><link>http://feedproxy.google.com/~r/dhpsi/~3/M0b_-_e2z9Q/como-conocer.html</link><category>psicología</category><category>personal</category><author>noreply@blogger.com (David Herrero)</author><pubDate>Tue, 14 Dec 2010 23:44:24 PST</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8587824764410821051.post-3085342851808048272</guid><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En una interesante conversación que he tenido esta tarde, ha surgido la idea de cómo conocer a las personas, cómo aproximarse a eso que consideramos &lt;i&gt;características propias&lt;/i&gt; de cada uno, cómo considerar una característica como propia de alguien y, sobre todo, cuándo hacerlo, qué momentos son más propicios, más allá del tiempo que haga que conozcamos a esa persona, para decidir cómo es alguien.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Nos preguntábamos, con quien conversaba y yo, cómo entender e interpretar la información que proviene de alguien cuando ya te has inclinado a conocer a ese alguien, pero no la información que provenga de él con la intención de dártela como quien da un caramelo, no la que venga del otro para que la creas en un intento de transferencia, "yo es que soy un perfeccionista, y por lo tanto..." Aunque esto mismo podría decir más de lo que en la intención de quien lo dice pueda haber, es decir, podríamos atender a lo que emite quien lo dice, independientemente del contenido de este último &lt;i&gt;lo&lt;/i&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La cuestión era indagar en bajo qué situaciones interpretar una información, sea cual fuere la forma en que nos llegue, como más verídica sobre la persona de que proviene, más ajustada a lo que en &lt;i&gt;realidad &lt;/i&gt;es. ¿Bajo qué situaciones una persona es quien &lt;i&gt;realmente &lt;/i&gt;es?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Las opciones que comentábamos, dentro de una visión idealizada de lo que pueden ser las situaciones en las que se encuentra una persona, aunque creo que no más de lo que pretendía Piaget, ahí es nada, con los conceptos de &lt;i&gt;asimilación &lt;/i&gt;y &lt;i&gt;acomodación&lt;/i&gt;,&lt;i&gt; &lt;/i&gt;eran las siguientes:&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;Una situación conocida para la persona, donde habitualmente se desenvuelva bien, donde se sienta con una moderada capacidad de resolución y de actuación sobre el medio en el que está, donde nada le perturbe, más de lo que ya pueda estar.  Donde pueda primar el proceso de asimilación, mediante el cual se mantiene y se da estabilidad a una estructura. Esta consolidación se debe a la habituación al input de estimulación sensorial, la cual permite a un organismo seleccionar aquella información más relevante para la satisfacción de las necesidades existentes&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;Una situación novedosa por completo para la otra persona, donde tenga que inventar nuevas formas de hacer, donde tenga que reescribir formas antiguas de desenvolverse, donde se sienta en cierto modo incómodo. Donde, en definitiva, pueda primar el proceso de acomodación.&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_M1g5KQYNOpw/S-leZn4Ot2I/AAAAAAAAABM/zqhv52VALSk/s1600/asimilaci%C3%B3n.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://4.bp.blogspot.com/_M1g5KQYNOpw/S-leZn4Ot2I/AAAAAAAAABM/zqhv52VALSk/s320/asimilaci%C3%B3n.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Antes, no recuerdo ni desde cuándo, ni hasta cuándo, tenía más o menos decidido que era la segunda opción la ideal para conocer realmente a alguien. Ahora ya no. Como ejemplo, puedo decir que este mismo cambio en mi forma de pensar ya puede decir algo de quien lo escribe. Así, me viene a la mente la idea de la preeminencia de los factores contextuales en el desarrollo personal, y el regustillo que me deja volver a escribir un post con final divergente, o así lo contemplo yo, en medio de tanta convergencia.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8587824764410821051-3085342851808048272?l=dhpsi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2010-12-15T08:44:24.263+01:00</app:edited><media:thumbnail url="http://4.bp.blogspot.com/_M1g5KQYNOpw/S-leZn4Ot2I/AAAAAAAAABM/zqhv52VALSk/s72-c/asimilaci%C3%B3n.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">17</thr:total><feedburner:origLink>http://dhpsi.blogspot.com/2010/12/como-conocer.html</feedburner:origLink></item><item><title>Quien alaba lo que tú no tienes, cuida que no te quite lo que tienes</title><link>http://feedproxy.google.com/~r/dhpsi/~3/fFqZnK1_LK8/quien-alaba-lo-que-tu-no-tienes-cuida.html</link><category>cuentos</category><author>noreply@blogger.com (David Herrero)</author><pubDate>Fri, 10 Dec 2010 01:04:29 PST</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8587824764410821051.post-808739545741100310</guid><description>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_Uo_KSiJAIMg/SFQWbVpR8kI/AAAAAAAAAD8/Eai9hlZXbdY/s400/cuadroA001.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 364px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_Uo_KSiJAIMg/SFQWbVpR8kI/AAAAAAAAAD8/Eai9hlZXbdY/s400/cuadroA001.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="separator" style="text-align: left;clear: both; "&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;- Don Cuervo, desde hace mucho tiempo he oído hablar de vuestras perfecciones y de vuestra hermosura. Aunque mucho os busqué, por voluntad de Dios o por desdicha mía, no os vi hasta ahora, que hallo que sois muy superior a lo que me decían. Para que veáis que no me propongo lisonjearos os diré, junto con lo que las gentes en vos alaban, aquellos defectos que os atribuyen. Todo el mundo dice que como el color de vuestras plumas, ojos, pico, patas y garras es negro, y este color no es tan bonito como otros colores, el ser todo negro os hace muy feo, sin darse cuenta de que se equivocan, pues aunque es verdad que vuestras plumas son negras, su negrura es tan brillante que tiene reflejos azules, como las plumas del pavo real, que es el ave más hermosa del mundo, y, aunque vuestros ojos son negros, el color negro es para los ojos mucho más hermoso que ningún otro, pues la propiedad de los ojos es ver, y como el negro hace ver mejor, los ojos negros son los mejores, por lo cual los ojos de la gacela, que son más oscuros que los de los otros animales, son muy alabados. Además, vuestro pico y vuestras garras son mucho más fuertes que los de ninguna otra ave de vuestro tamaño. También tenéis, al volar tan gran ligereza, que podéis ir contra el viento, por recio que sea, lo que ninguna otra puede hacer tan fácilmente como vos. Fuera de esto estoy convencida de que, pues en todo sois tan acabado y Dios no deja nada imperfecto, no os habrá negado el don de cantar mucho mejor que ningún otro pájaro. Pero, pues Dios me hizo la merced de que os viese, y contemplo en vos más perfecciones de las que oí, toda mi vida se tendría por dichosa si os oyese cantar.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8587824764410821051-808739545741100310?l=dhpsi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2010-12-10T10:04:29.943+01:00</app:edited><media:thumbnail url="http://1.bp.blogspot.com/_Uo_KSiJAIMg/SFQWbVpR8kI/AAAAAAAAAD8/Eai9hlZXbdY/s72-c/cuadroA001.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><feedburner:origLink>http://dhpsi.blogspot.com/2010/12/quien-alaba-lo-que-tu-no-tienes-cuida.html</feedburner:origLink></item><item><title>Que pase el tiempo</title><link>http://feedproxy.google.com/~r/dhpsi/~3/716Xmdt-rNY/que-pase-el-tiempo.html</link><category>personal</category><author>noreply@blogger.com (David Herrero)</author><pubDate>Sat, 13 Nov 2010 02:45:35 PST</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8587824764410821051.post-2927789085088612878</guid><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Aquí me encuentro, delante del ordenador en mi despacho de becario, pero fuera del horario de becario. Hasta aquí me han traído los pasos que he ido dando esta tarde por la maravillosa Calle Mayor de mi ciudad natal; pasos movidos por un tono muscular mínimo, sin tensión en el caminar, el impulso justo para levantar la planta del paso anterior y llevarla al próximo. He caminado a la velocidad del que no necesita velocidad para llegar. Así, es agradable ver como te adelanta una pareja de ancianos cogidos del brazo, mientras miran los escaparates que quedan a su derecha, esos que si no son de alguna franquicia dictadora de tendencias de temporada no mirarás nunca. Jamás habría imaginado que hicieran sardinas de chocolate, ni que el pastelero se encargara de presentarlas en una propia lata de sardinas; claro, es que no es tendencia.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Estos pasos sin destino definido, al menos hasta que sean las siete de la tarde -ahora mismo acaban de pasar las seis, han sido motivados, primero, por una fuga del bolsillo de mi cazadora de la cartera donde guardo todos los rectángulos de plástico donde se sustentan mi economía, mis identidades y mi salud, y, segundo, porque he llegado al lugar donde creo que se me escapó cuando ya habían pasado diez minutos del inicio de la sesión de cortos documentales polacos fijados para las cinco y media. Así, no me ha quedado más remedio que acordar con las amables taquilleras y un trabajador de la sala de cine mi vuelta a la escena de la desaparición para cuando acabe la actual proyección y haya un hueco hasta la siguiente, que también serán cortos polacos, pero de ficción.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Con este cúmulo de circunstancias compuesto por una cartera desaparecida con algo de dinero y múltiples tarjetas de plástico donde se sustenta tu cotidianidad, por el pelo que has llegado tarde al lugar donde se proyectan tus últimas esperanzas de encontrarla -además de unos cortos que nadie entiende-, y por dos horas de tensa espera, cualquiera podría perder los nervios, por si no hubiera tenido suficiente con su cartera. Pero yo he tenido la suerte de que no fuera así.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_c1VZu_Pt1AQ/TN26Z4k-yFI/AAAAAAAAATU/mAEdio9okKE/s1600/CRI_151051.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="290" src="http://2.bp.blogspot.com/_c1VZu_Pt1AQ/TN26Z4k-yFI/AAAAAAAAATU/mAEdio9okKE/s400/CRI_151051.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #999999;"&gt;- La persistencia de la memoria, por Dalí  (en el &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.moma.org/collection/browse_results.php?object_id=79018" style="color: #999999;"&gt;MoMA&lt;/a&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #999999;"&gt;)-&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En este comienzo de curso -porque, aunque pudiera no parecerlo, para mí aún lo es- me encuentro involucrado en varias actividades, comprometido con varios objetivos y a menudo inmiscuido entre bastantes, distintas y desconocidas personas. Tareas, cada una de ellas, suficientemente sugerentes como para que en su momento -cuando el verano aún nos regalaba sus últimas puestas de Sol- decidiera afrontarlas y hacerlas mías, pero que, paradójicamente, todas ellas, juntas, agrupadas, reunidas, conforman una horrible rejilla de lineas negras sobre el fondo blando de un folio colgado del zulo que doy en llamar "mi habitación", donde duermo, me visto y me desvisto, y reviso la bandeja de entrada del correo electrónico antes y después de cruzar su puerta. Afortunadamente, la escasez de espacio no tiene porque está reñida con el mal gusto; así, a esa horrible creación suspendida en la pared de la que brotan simultáneamente ideas, lugares, horas y personas que parecen chillar a la vez, le acompañan un póster de la última obra maestra de Haneke, y tres o cuatro de las del maestro Truffaut.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y por eso me encuentro ahora aquí, por eso los pasos que me han traído han sido tan sutiles y por eso el paseo ha sido balsámico. A mitad de éste me he encontrado a una persona sentada y medio agazapada en la entrada de un portal. Sostenía un vaso blanco vacío de monedas, y también una mirada desgarradora para todo aquel se la dirigiera. Yo, evidentemente, he sido uno de esos, y me ha producido una gran impresión, más allá de la que podría resultar aparente. Del párrafo anterior se podría extraer la idea de que siento que, ya no es que se me escapen las horas o los días, sino las semanas enteras, en bloque. Una tras otra; y así estamos a mitad de noviembre. Es una sensación tan intensa como desconocida para mí. ¡Qué lástima! me he exclamado a mí mismo en ese momento. ¿Qué estoy haciendo con mi tiempo? me he preguntado seguidamente. En apariencia, utilizándolo en toda su capacidad y extensión; en realidad, pisoteándolo, maltratándolo, infravalorándolo, desaprovechándolo y, lo peor de todo, con él, a mí mismo. ¿Quieres que tu tiempo no se te escape? Siéntate una tarde otoñal con cuatro trapos en el margen de una calle transitada por peatones, no hará falta que lo persigas, él se quedará contigo hasta que lo aborrezcas, ya verás.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y así, entre esto, aquello y todo de lo que me rodeo últimamente, tengo la sensación de que abordamos nuestra realidad -y en algunos contextos esto es tan evidente que cae sobre mí como un plomo- con esquemas mentales de hace doscientos años, y creo que no me dejo ninguno. "Citius, altius, fortius" son las tres palabras que parecen actuar como engranajes centrales de multitud de personas. ¿Hacia dónde? ¿hasta cuándo? ¿por qué? y ¿para qué? es lo que me tengo que preguntar más a menudo para no dejar de poder disfrutar de paseos otoñales y de otros múltiples placeres soterrados por las consecuencias de ese vetusto lema.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ahora sí; me toca correr. Son las siete menos veinte. Hay motivo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8587824764410821051-2927789085088612878?l=dhpsi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2010-11-13T11:45:35.886+01:00</app:edited><media:thumbnail url="http://2.bp.blogspot.com/_c1VZu_Pt1AQ/TN26Z4k-yFI/AAAAAAAAATU/mAEdio9okKE/s72-c/CRI_151051.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><feedburner:origLink>http://dhpsi.blogspot.com/2010/11/que-pase-el-tiempo.html</feedburner:origLink></item><item><title>Stacey Kramer: El mejor regalo al que he sobrevivido</title><link>http://feedproxy.google.com/~r/dhpsi/~3/vKtzUBwmv6Y/stacey-kramer-el-mejor-regalo-al-que-he.html</link><category>vida</category><category>personal</category><author>noreply@blogger.com (David Herrero)</author><pubDate>Mon, 01 Nov 2010 11:04:03 PDT</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8587824764410821051.post-7702915990085997291</guid><description>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;!--copy and paste--&gt;&lt;object height="326" width="446"&gt;&lt;param name="movie" value="http://video.ted.com/assets/player/swf/EmbedPlayer.swf"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowScriptAccess" value="always"&gt;&lt;param name="wmode" value="transparent"&gt;&lt;param name="bgColor" value="#ffffff"&gt;&lt;param name="flashvars" value="vu=http://video.ted.com/talks/dynamic/StaceyKramer_2010-medium.flv&amp;amp;su=http://images.ted.com/images/ted/tedindex/embed-posters/StaceyKramer-2010.embed_thumbnail.jpg&amp;amp;vw=432&amp;amp;vh=240&amp;amp;ap=0&amp;amp;ti=975&amp;amp;introDuration=15330&amp;amp;adDuration=4000&amp;amp;postAdDuration=830&amp;amp;adKeys=talk=stacey_kramer_the_best_gift_i_ever_survived;year=2010;theme=ted_in_3_minutes;theme=is_there_a_god;theme=what_makes_us_happy;theme=to_boldly_go;event=TED2010;&amp;amp;preAdTag=tconf.ted/embed;tile=1;sz=512x288;"&gt;&lt;embed src="http://video.ted.com/assets/player/swf/EmbedPlayer.swf" pluginspace="http://www.macromedia.com/go/getflashplayer" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" bgcolor="#ffffff" width="446" height="326" allowfullscreen="true" allowscriptaccess="always" flashvars="vu=http://video.ted.com/talks/dynamic/StaceyKramer_2010-medium.flv&amp;amp;su=http://images.ted.com/images/ted/tedindex/embed-posters/StaceyKramer-2010.embed_thumbnail.jpg&amp;amp;vw=432&amp;amp;vh=240&amp;amp;ap=0&amp;amp;ti=975&amp;amp;introDuration=15330&amp;amp;adDuration=4000&amp;amp;postAdDuration=830&amp;amp;adKeys=talk=stacey_kramer_the_best_gift_i_ever_survived;year=2010;theme=ted_in_3_minutes;theme=is_there_a_god;theme=what_makes_us_happy;theme=to_boldly_go;event=TED2010;"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #999999;"&gt;-Ni se consigue en la web de Amazon, ni tiene el logotipo de Apple- &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No sé qué efecto puede causar este relato en alguien no haya visto abrir de cerca un regalo como el que comenta Stacey; yo podría jugar a imaginármelo, remontándome algunos años atrás; y no, aunque impactante, no sería lo mismo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ahora, viéndolo y reconociendo su extraordinario poder para emocionar, siento que me da algo de miedo correr el peligro de acabar creyéndome la mascarada donde nos inmiscuimos cada mañana tras desayunar. Vivimos en un momento histórico, en un lugar en el mundo, en una sociedad -o como lo quieran llamar- que genera realidades donde son regalos como este los que nos ponen a las personas los pies en el suelo, nos abren los ojos, nos sosiegan y nos aportan clarividencia y lucidez mental. Sólo así, podemos empezar a aprender a discriminar, a desarrollar la habilidad de elegir y de atender, y a adaptarnos más eficazmente. No me gusta pensar que el poder de generar estados de conciencia más avanzados sólo resida tras el envoltorio de estos especiales regalos, que necesitemos abrir uno para empezar a comprender lo que hasta entonces, no es que no comprendiéramos, sino que, ni siquiera intuíamos que se pudiera comprender.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por otra parte, es un vídeo que me recuerda el poder que pueden contener algunas metáforas. Herramientas que, por su costoso, dificultoso y arriesgado manejo, son generalmente olvidadas en la educación. En este caso, se nos presenta una metáfora con poder para conseguir una reconsideración de las circunstancias, una modificación de la perspectiva, un posicionamiento más elaborado y útil, un desapego por la queja y un compromiso con la conciencia sobre nosotros mismos y nuestra posición en el entorno que, como se muestra al final mediante las lágrimas de Stacey, exige un costoso aprendizaje.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Lo importante no es el vídeo en sí, ni lo que en él se dice, sino la actitud que refleja, el posicionamiento que expone y, sobre todo, la idea de que hay que ahondar más en las impresiones, las apariencias y los esquemas que adoptamos predefinidos por la sociedad. Intuyo que algo así fue lo que llevó a Woody Allen a escribir el siguiente chiste en el guión de &lt;i&gt;Deconstructing Harry&lt;/i&gt; (1997): [...] las dos palabras más bonitas que te pueden decir no son "te quiero", sino "es benigno".&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8587824764410821051-7702915990085997291?l=dhpsi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2010-11-01T19:04:03.201+01:00</app:edited><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">1</thr:total><enclosure url="http://video.ted.com/assets/player/swf/EmbedPlayer.swf" length="501600" type="application/x-shockwave-flash" /><media:content url="http://video.ted.com/assets/player/swf/EmbedPlayer.swf" fileSize="501600" type="application/x-shockwave-flash" /><itunes:explicit>no</itunes:explicit><itunes:subtitle>-Ni se consigue en la web de Amazon, ni tiene el logotipo de Apple- No sé qué efecto puede causar este relato en alguien no haya visto abrir de cerca un regalo como el que comenta Stacey; yo podría jugar a imaginármelo, remontándome algunos años atrás; y </itunes:subtitle><itunes:author>noreply@blogger.com (David Herrero)</itunes:author><itunes:summary>-Ni se consigue en la web de Amazon, ni tiene el logotipo de Apple- No sé qué efecto puede causar este relato en alguien no haya visto abrir de cerca un regalo como el que comenta Stacey; yo podría jugar a imaginármelo, remontándome algunos años atrás; y no, aunque impactante, no sería lo mismo. Ahora, viéndolo y reconociendo su extraordinario poder para emocionar, siento que me da algo de miedo correr el peligro de acabar creyéndome la mascarada donde nos inmiscuimos cada mañana tras desayunar. Vivimos en un momento histórico, en un lugar en el mundo, en una sociedad -o como lo quieran llamar- que genera realidades donde son regalos como este los que nos ponen a las personas los pies en el suelo, nos abren los ojos, nos sosiegan y nos aportan clarividencia y lucidez mental. Sólo así, podemos empezar a aprender a discriminar, a desarrollar la habilidad de elegir y de atender, y a adaptarnos más eficazmente. No me gusta pensar que el poder de generar estados de conciencia más avanzados sólo resida tras el envoltorio de estos especiales regalos, que necesitemos abrir uno para empezar a comprender lo que hasta entonces, no es que no comprendiéramos, sino que, ni siquiera intuíamos que se pudiera comprender. Por otra parte, es un vídeo que me recuerda el poder que pueden contener algunas metáforas. Herramientas que, por su costoso, dificultoso y arriesgado manejo, son generalmente olvidadas en la educación. En este caso, se nos presenta una metáfora con poder para conseguir una reconsideración de las circunstancias, una modificación de la perspectiva, un posicionamiento más elaborado y útil, un desapego por la queja y un compromiso con la conciencia sobre nosotros mismos y nuestra posición en el entorno que, como se muestra al final mediante las lágrimas de Stacey, exige un costoso aprendizaje. Lo importante no es el vídeo en sí, ni lo que en él se dice, sino la actitud que refleja, el posicionamiento que expone y, sobre todo, la idea de que hay que ahondar más en las impresiones, las apariencias y los esquemas que adoptamos predefinidos por la sociedad. Intuyo que algo así fue lo que llevó a Woody Allen a escribir el siguiente chiste en el guión de Deconstructing Harry (1997): [...] las dos palabras más bonitas que te pueden decir no son "te quiero", sino "es benigno".</itunes:summary><itunes:keywords>vida, personal</itunes:keywords><feedburner:origLink>http://dhpsi.blogspot.com/2010/11/stacey-kramer-el-mejor-regalo-al-que-he.html</feedburner:origLink></item><item><title>¿Por qué no regalar al tiempo?</title><link>http://feedproxy.google.com/~r/dhpsi/~3/FP0f4l9VnIk/por-que-no-regalar-al-tiempo.html</link><category>psicología</category><author>noreply@blogger.com (David Herrero)</author><pubDate>Fri, 29 Oct 2010 14:04:22 PDT</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8587824764410821051.post-5156800072147827571</guid><description>¿Por qué no agasajar  a ese acompañante que siempre está ahí, que nada de lo que le ofrezcas rechaza, y que parece que tiene especial interés por tus miedos y dudas, por esos momentos donde sientes amenazado tu "yo", tu integridad? ¿Por qué a veces consideramos tan irrelevante nuestro propio miedo como para llegar a regalárselo al &lt;a href="http://forteza.hst.ucm.es/profes/juanfran/crono/filosofia_tiempo.htm"&gt;tiempo&lt;/a&gt;?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;"El desarrollo, un cambio cualitativo que parte desde donde se está, es una estructura emergente: se pueden dar todas las condiciones y puede no surgir."&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;En un momento histórico donde tan rodeados estamos de información, ¿no resulta irónico que desechemos, regaládosela al tiempo, la mejor fuente de información con que contamos sobre nosotros mismos, nuestro propio miedo?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8587824764410821051-5156800072147827571?l=dhpsi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2010-10-29T23:04:22.273+02:00</app:edited><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">1</thr:total><feedburner:origLink>http://dhpsi.blogspot.com/2010/10/por-que-no-regalar-al-tiempo.html</feedburner:origLink></item><item><title>¿Qué es eso de la identidad?</title><link>http://feedproxy.google.com/~r/dhpsi/~3/4ed5OkikpPA/que-es-eso-de-la-identidad.html</link><category>personal</category><author>noreply@blogger.com (David Herrero)</author><pubDate>Fri, 22 Oct 2010 15:12:37 PDT</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8587824764410821051.post-263459934492205678</guid><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Últimamente pasan por mi mente tantas cosas y tan rápido, que tengo que hacerme preguntas como esta, a modo de una parpadeante boya en medio del bravo y oscuro Atlántico, como si fuera la recia guía de madera que se pone junto al tronco de un joven membrillero en crecimiento, o como si fuese el brillante diente de un tenedor entorno al que se enroscan suculentos espaguetis mientras el conjunto rota, para recordar que la piscina donde ando metido tiene fondo, como todas, y que prefiero tocarlo con la punta de los pulgares de mis pies que con mi frente repentinamente. La pregunta la siento necesaria, dejar aquí mi respuesta, quizás también.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.slsadvertisingservices.com/images/identity.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="244" src="http://www.slsadvertisingservices.com/images/identity.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Puede ser muchas cosas, cómo no. Desde lo que guíe tu avance de investigador profesional, que a su vez guiará el tuyo, hasta una palabra entorno a la que montar un post vacío pasada la media noche. ¿Qué es? ¿Es lo que te hace sentir mal en situaciones desconocidas, por novedosas, por incontrolables, porque te requieren algo que no quieres mostrar? ¿Es lo que te hace poner un tono macarra de llamada a tu móvil, aunque despierte, y con ello desagrade, a tus compañeros de piso? ¿Es lo que te hace cambiar tu forma de vestir, en pos de la elegancia, de un año para otro? ¿Es lo que te lleva a darte cuenta, a modo de terapia de choque, de que no se te da bien decir que no? ¿Es lo que te lleva a asumir responsabilidades aparentemente alejadas de tu especialidad? ¿Es lo que te hace sentir como si hubiera marcado un gol tu equipo de fútbol cuando logras terminar un post en tu blog? ¿Es lo que te hace creer haber encontrado de forma reunida en un máster todas las inquietudes que te habían acompañado hasta entonces? ¿Es lo que te hace temer acercarte a esas mismas inquietudes como nunca lo habías hecho? ¿Es lo que te lleva a no querer abrir lo ojos cuando miras hacia el futuro? ¿Es lo que te mantiene los ojos tan abiertos hacia algo, allí en el futuro, que no te permite entretenerte con el presente? ¿Es lo que te hace avergonzarte en privado de algo y resarcirte de ello avergonzando a alguien en público? ¿Es lo que te hace sentir mal cuando ves a otro hacer lo tuyo igual de bien? ¿Es lo que te hace sentir bien cuando ves a quien ha saltado una vaya, dejarse los dientes en la siguiente del recorrido? ¿Es lo que te hacer resultar soez, cuando lo que quieres es justamente atraer? ¿Es lo que te hace ver camas elásticas para elevarse respecto a los demás, donde esos demás ven hamacas?  ¿Es lo que te desdibuja en el espejo cuando te miras en él? ¿Es lo que te hace sacar energías de donde no parece que queden, y de hacerlo con buena cara? ¿Es lo que te hace decir cosas a los demás que no te dices a ti mismo? ¿Es lo que te hace cambiar de actitud cuando con la anterior te dan la espalda? ¿Es lo que te hace adoptar el horario de un australiano, junto con la ortografía de un joven de la generación ni-ni? ¿Es lo que hace que cuando preguntes a los demás no puedas esperar a sus respuestas? ¿Es lo que unos días te hace amar y otros odiar aquello que tanto te hace pensar?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Es lo que te hace usar el lenguaje simbólico -¡vaya redundancia!- hasta el límite de lo ininteligible? ¿Es lo que te hace percibir dicho límite varios pies más allá del llamado común? ¿Es lo que hace que, aún sintiendo eso, no quieras dejar de caminar?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Es lo que te hace cuestionarte el &lt;a href="http://dhpsi.blogspot.com/2010/04/el-doble-filo-del-posicionamiento.html"&gt;lado oscuro de la motivación por posicionamiento&lt;/a&gt;? ¿Es aquello que, cuando crees detectar dicha oscuridad frente a ti, te hace ver un cuadro desagradable? &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Siento si, llegado a este punto, el lector no ha encontrado una respuesta convincente a qué es la identidad entre la anterior marabunta de preguntas, siento aún más si es que esperaba encontrarla, pero resulta que esas son las mías, mis respuestas.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8587824764410821051-263459934492205678?l=dhpsi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2010-10-23T00:12:37.939+02:00</app:edited><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">9</thr:total><feedburner:origLink>http://dhpsi.blogspot.com/2010/10/que-es-eso-de-la-identidad.html</feedburner:origLink></item><item><title>Dícese</title><link>http://feedproxy.google.com/~r/dhpsi/~3/D_y85Ifv2VA/dicese.html</link><category>laboral</category><author>noreply@blogger.com (David Herrero)</author><pubDate>Tue, 05 Oct 2010 06:55:38 PDT</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8587824764410821051.post-5327882268690286094</guid><description>&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #0b5394;"&gt;Becario, ria.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #0b5394;"&gt;1. m y f.&lt;/span&gt; Persona que disfruta de una beca para estudios, &lt;span class="Apple-style-span" style="color: #990000;"&gt;(matizo)&lt;/span&gt; aunque las tareas que implique la beca no tengan en absoluto que ver con sus estudios, ni el disfrute sea necesariamente el vínculo que les una.&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #0b5394;"&gt;2 . m.&lt;/span&gt; Colegial o seminarista que disfruta de una beca. &lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #990000;"&gt;(añado)&lt;/span&gt; &lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="background-color: white;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #0b5394;"&gt;3. m y f&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #0b5394;"&gt;.&lt;/span&gt; Último mono de una cadena de monos que cuentan con más arrugas en sus rostros y menos precariedad en sus puestos de trabajo, en el que recaen los despropósitos generados, de manera conjunta o aislada, aunque normalmente continuada, por estos últimos. Disfruta a diario de las consecuencias de la ineptitud, incompetencia, desgana y mala memoria de esos otros primates desactualizados y ajenos al buen hacer, consecuencias que, por ejemplo, pueden tomar la forma de tres o cuatro días en los que hacer el trabajo de varios meses, o viceversa. La cadena que separa a este mindundi del origen de todos los males, cuyo nombre no es difícil oir precedido de una expresión escatológica cuando se encuentra un problema, tiene orientación vertical, y a lo largo de ella se posiciona los otros, por lo que, siguiendo con lo escátologico, las trayectorias que describen las cagarrutas de estos últimos, camino al suelo, se topan, de manera indefectible, con este pobre personaje singular.&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_c1VZu_Pt1AQ/TKNaPkxxkwI/AAAAAAAAASo/D8Ap7HSLZvM/s1600/becarios-forges-24.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="278" src="http://1.bp.blogspot.com/_c1VZu_Pt1AQ/TKNaPkxxkwI/AAAAAAAAASo/D8Ap7HSLZvM/s400/becarios-forges-24.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8587824764410821051-5327882268690286094?l=dhpsi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2010-10-05T15:55:38.104+02:00</app:edited><media:thumbnail url="http://1.bp.blogspot.com/_c1VZu_Pt1AQ/TKNaPkxxkwI/AAAAAAAAASo/D8Ap7HSLZvM/s72-c/becarios-forges-24.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><feedburner:origLink>http://dhpsi.blogspot.com/2010/09/dicese.html</feedburner:origLink></item><item><title>American Graffiti, un grafiti imperecedero</title><link>http://feedproxy.google.com/~r/dhpsi/~3/PqgUIMLrocA/american-graffiti-un-grafiti.html</link><category>adolescencia</category><category>cine</category><category>american graffiti</category><author>noreply@blogger.com (David Herrero)</author><pubDate>Mon, 20 Sep 2010 16:47:03 PDT</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8587824764410821051.post-4974090040835420540</guid><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sólo con ciertas películas, cuando he acabado de verlas, me ha dado por preguntarme el porqué de su título. No lo hago con todas, claro, ni con los títulos más llamativos o las películas que más me gustan; me sucede cuando el título -y me refiero a los originales, no a sus... traducciones- encierra un ingenio y una sensibilidad especial, cuando noto que son como un reducto, a la vista de todos, paradójicamente, donde el director -en el caso de que haya sido éste su responsable- ha decidido depositar un momento de lucidez que da gusto descubrir, un pequeño espacio en el que hacer referencia de forma elegante al contenido y a la forma, sobre todo a la forma de la película.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pues me pasó con American Graffiti, como venía a decir. Una película donde un grupo de adolescentes de Modesto (California), entre los que no será difícil verse a uno mismo, queda la última noche del verano del '62 en el Mels drive-in para ver qué hacer esa misma noche y, por otra parte, con algo inherente a su momento vital, con algo que les inquieta aún más que la fiesta de esa noche: con su futuro, con su entrada en el mundo de los adultos y su salida del proteccionismo y las ideas claras, cerradas e incuestionables que les han llevado hasta donde están; con ellos mismos y sus expectativas con respecto a los y a las de los demás. Con estos elementos, George Lucas, ante su segunda película como director, consigue crear un grafiti deslumbrante, o quizás sea que encontró en esta técnica pictórica, tornada estilo cinematográfico, la forma más ideal para mostrar esa etapa de desarrollo vital.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Un grafiti puede representar las iniciales de un nombre, un eslogan, un mensaje corto o un dibujo sobre una pared. Aquí el lienzo que sirve de base al artista es una noche de verano -muy especial, porque es la última. Eso ya dice mucho. Podría haber elegido el Instituto de secundaria, su entorno familiar o un partido de fútbol americano, pero no. Elige el espacio del día que &lt;i&gt;más&lt;/i&gt; atrae a esa edad, donde más cosas pasan y más atractivas son, y donde más se siente uno el dueño de sí mismo y de lo que hace. Un lugar especial para probarse y crecer, a pesar de las restricciones de la autoridad en cualquiera de sus formas, aunque al final éstas, puedan acabar también formando parte del juego. El otro elemento que conforma el lienzo es la omnipresente banda sonora compuesta por 41 hits de la época. Canciones de adolescentes. Casi siempre relacionadas con el amor, sin mensajes complicados y con dulces melodías pegadizas, y ¿para qué más? Pues para nada, porque no puede haber una banda sonora más acertada para una película que muestra la adolescencia que las mismas canciones que habitaron las mentes y los corazones de los adolescentes que salen en pantalla. En esas simplonas historias que cantan los adolescentes de moda hay cabida más que de sobra para depositar los miedos y las esperanzas particulares, sirven para dar sentido a muchos de los nuevos momentos que se descubren en esa etapa vital y, además, son fáciles de llevar en la cabeza. Otro aspecto muy destable es la forma en que se introduce la música. Es el quinto acompañante en los coches donde van cuatro amigos. Es la luminosidad pestañeante de una vela cuando viajan en él dos enamorados. La radio es el medio que nutre y da vida tanto a los momentos cotidianos como a los más especiales de los adolescentes, es, también, el cabo del que tiraremos años más adelante para recuperar esos momentos. Así, en esta película tiene la presencia, en cantidad y forma, que se merece.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;object height="385" width="480"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/219AydgdgHM?fs=1&amp;amp;hl=es_ES&amp;amp;color1=0x2b405b&amp;amp;color2=0x6b8ab6&amp;amp;hd=1"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/219AydgdgHM?fs=1&amp;amp;hl=es_ES&amp;amp;color1=0x2b405b&amp;amp;color2=0x6b8ab6&amp;amp;hd=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="480" height="385"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #999999;"&gt;- Sin comentarios respecto a la evolución de los gustos musicales adolescentes -&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Elegido el lienzo, el artista se dispone a ocultarlo bajo una o muchas capas de pintura. Aquí son las diferentes representaciones de &lt;i&gt;la &lt;/i&gt;protagonista, pues aunque pudiera parecer que la historia de la parejita feliz, o la del malote, o la del sensato y el bonito paralelismo inverso que se establece con el que parece no tenerlo todo tan claro, o incluso la del pringado destaca una sobre las demás, no es así. Es la adolescencia en sus múltiples formas la que cubre el lienzo. Y con tanta multiplicidad de formas, espacios, momentos, luces, sonidos... me es imposible, como decía, no encontrarme y, aún más, no disfrutar con ello.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Qué agradable es la sensación de verse reflejado en una pantalla donde se proyecta una película, ¿la conocen? No me refiero a cuando la luz nos da por la espalda y vemos la silueta de nuestra cabeza superpuesta a la de los personajes, como podrán suponer, aunque éste pueda ser un buen motivo para elegir la noche cuando veas una película en casa.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Qué estimulante es que dicha sensación la encuentres en varias situaciones distintas y no a través de un sólo personaje, sino de muchos, pero, ¿cómo puede ser eso sin tener un trastorno donde convivas con múltiples pesonalidades? Con una película que muestre lo inherente de la adolescencia, como esta, que muestre la variedad y profundidad de muchas de esas nuevas situaciones que conoces en esos años, la variedad de formas de afrontarlas y la variedad de caminos nuevos que surgen y antes ni siquiera se atisbaban.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Qué hipnótico y seductor, y qué agradecido queda uno tras lo créditos, cuando esos reflejos están situados en un pueblo de los Estados Unidos, en una cultura que de la que tan sólo te llegan algunos resquicios cuando nuestros calendarios ya han pasado algunas hojas más que los de allí, o incluso cuando han pasado calendarios enteros, y dentro de una película que se anuncia preguntando al espectador dónde estaba en el '62, cuando uno aún ni estaba. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_c1VZu_Pt1AQ/TJe_tfORcfI/AAAAAAAAASc/0t8Y3jTJ2Rw/s1600/vlcsnap-2010-09-13-15h58m29s183.png" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="162" src="http://3.bp.blogspot.com/_c1VZu_Pt1AQ/TJe_tfORcfI/AAAAAAAAASc/0t8Y3jTJ2Rw/s400/vlcsnap-2010-09-13-15h58m29s183.png" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Los aspectos culturales -esta película me parece un buen ejemplo de ello- son como el cemento que une y donde quedan insertos los ladrillos caravista, como el relleno de los cojines de nuestro sofá, como los documentos que dan volumen a un archivador -tengo que dejar de pensar en estas cosas mientras estoy en la beca, los símiles que se me ocurren son malos. Estos elementos se pueden contemplar como inevitables a la vez que necesarios, como moldeadores de lo que nos ocurre a la vez que elementos que propician y predisponen a experimentar, modificar y probar. En definitiva, para mí, son actores secundarios, tanto en la vida real como en esta película. La ropa, el peinado, el maquillaje, la música, el estilo de baile y los lugares donde se practica, los modelos de coches y el uso que se hace de ellos, podrán variar entre lugares y tiempos, será, mejor dicho, inevitable que varíen; por otra parte, lo que mueve todo eso, lo que le da sentido y significado, importancia para sí mismo, eso no variará. Y es fantástico caer en la cuenta de ello, mientras se ve una película americana sobre adolescentes donde no paran de sonar melodías de la época y donde la trama no es en absoluto pretenciosa.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_c1VZu_Pt1AQ/TJfBDAghdlI/AAAAAAAAASg/5c0n3GXliYE/s1600/vlcsnap-2010-09-20-22h16m01s101.png" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="162" src="http://2.bp.blogspot.com/_c1VZu_Pt1AQ/TJfBDAghdlI/AAAAAAAAASg/5c0n3GXliYE/s400/vlcsnap-2010-09-20-22h16m01s101.png" style="cursor: move;" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Este post se podría sintetizar en lo embelesado que me quedo con las cosas bonitas, o bien tomarlo como una muestra, como la del cortometraje del anterior post, de que cuando varios y distintos momentos -lapsos de tiempo a los que atribuimos un significado especial- se agrupan, cuando ves una serie de fotografías de tu adolescencia, aunque sea a miles de kilómetros de distancia, donde salen chicas, amigos, coches, luces, la calle de noche, música, pistas de baile, riesgos, retos, logros... cuando, además, esas fotografías son cuadros en movimiento bañados, cual helado cubierto de sirope de chocolate, por una de las mejores bandas sonoras de la historia, es imposible no emocionarse, no regresar a cada uno de esos momentos que pueblan el celuloide y no encontrar sentido a tu cinefilia.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8587824764410821051-4974090040835420540?l=dhpsi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2010-09-21T01:47:03.168+02:00</app:edited><media:thumbnail url="http://3.bp.blogspot.com/_c1VZu_Pt1AQ/TJe_tfORcfI/AAAAAAAAASc/0t8Y3jTJ2Rw/s72-c/vlcsnap-2010-09-13-15h58m29s183.png" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">1</thr:total><enclosure url="http://www.youtube.com/v/219AydgdgHM?fs=1&amp;amp;hl=es_ES&amp;amp;color1=0x2b405b&amp;amp;color2=0x6b8ab6&amp;amp;hd=1" length="1130" type="application/x-shockwave-flash" /><media:content url="http://www.youtube.com/v/219AydgdgHM?fs=1&amp;amp;hl=es_ES&amp;amp;color1=0x2b405b&amp;amp;color2=0x6b8ab6&amp;amp;hd=1" fileSize="1130" type="application/x-shockwave-flash" /><itunes:explicit>no</itunes:explicit><itunes:subtitle>Sólo con ciertas películas, cuando he acabado de verlas, me ha dado por preguntarme el porqué de su título. No lo hago con todas, claro, ni con los títulos más llamativos o las películas que más me gustan; me sucede cuando el título -y me refiero a los or</itunes:subtitle><itunes:author>noreply@blogger.com (David Herrero)</itunes:author><itunes:summary>Sólo con ciertas películas, cuando he acabado de verlas, me ha dado por preguntarme el porqué de su título. No lo hago con todas, claro, ni con los títulos más llamativos o las películas que más me gustan; me sucede cuando el título -y me refiero a los originales, no a sus... traducciones- encierra un ingenio y una sensibilidad especial, cuando noto que son como un reducto, a la vista de todos, paradójicamente, donde el director -en el caso de que haya sido éste su responsable- ha decidido depositar un momento de lucidez que da gusto descubrir, un pequeño espacio en el que hacer referencia de forma elegante al contenido y a la forma, sobre todo a la forma de la película. Pues me pasó con American Graffiti, como venía a decir. Una película donde un grupo de adolescentes de Modesto (California), entre los que no será difícil verse a uno mismo, queda la última noche del verano del '62 en el Mels drive-in para ver qué hacer esa misma noche y, por otra parte, con algo inherente a su momento vital, con algo que les inquieta aún más que la fiesta de esa noche: con su futuro, con su entrada en el mundo de los adultos y su salida del proteccionismo y las ideas claras, cerradas e incuestionables que les han llevado hasta donde están; con ellos mismos y sus expectativas con respecto a los y a las de los demás. Con estos elementos, George Lucas, ante su segunda película como director, consigue crear un grafiti deslumbrante, o quizás sea que encontró en esta técnica pictórica, tornada estilo cinematográfico, la forma más ideal para mostrar esa etapa de desarrollo vital. Un grafiti puede representar las iniciales de un nombre, un eslogan, un mensaje corto o un dibujo sobre una pared. Aquí el lienzo que sirve de base al artista es una noche de verano -muy especial, porque es la última. Eso ya dice mucho. Podría haber elegido el Instituto de secundaria, su entorno familiar o un partido de fútbol americano, pero no. Elige el espacio del día que más atrae a esa edad, donde más cosas pasan y más atractivas son, y donde más se siente uno el dueño de sí mismo y de lo que hace. Un lugar especial para probarse y crecer, a pesar de las restricciones de la autoridad en cualquiera de sus formas, aunque al final éstas, puedan acabar también formando parte del juego. El otro elemento que conforma el lienzo es la omnipresente banda sonora compuesta por 41 hits de la época. Canciones de adolescentes. Casi siempre relacionadas con el amor, sin mensajes complicados y con dulces melodías pegadizas, y ¿para qué más? Pues para nada, porque no puede haber una banda sonora más acertada para una película que muestra la adolescencia que las mismas canciones que habitaron las mentes y los corazones de los adolescentes que salen en pantalla. En esas simplonas historias que cantan los adolescentes de moda hay cabida más que de sobra para depositar los miedos y las esperanzas particulares, sirven para dar sentido a muchos de los nuevos momentos que se descubren en esa etapa vital y, además, son fáciles de llevar en la cabeza. Otro aspecto muy destable es la forma en que se introduce la música. Es el quinto acompañante en los coches donde van cuatro amigos. Es la luminosidad pestañeante de una vela cuando viajan en él dos enamorados. La radio es el medio que nutre y da vida tanto a los momentos cotidianos como a los más especiales de los adolescentes, es, también, el cabo del que tiraremos años más adelante para recuperar esos momentos. Así, en esta película tiene la presencia, en cantidad y forma, que se merece. - Sin comentarios respecto a la evolución de los gustos musicales adolescentes - Elegido el lienzo, el artista se dispone a ocultarlo bajo una o muchas capas de pintura. Aquí son las diferentes representaciones de la protagonista, pues aunque pudiera parecer que la historia de la parejita feliz, o la del malote, o la del sensato y el bonito paralelismo inverso que se establece con el que parece no tenerlo todo tan claro, o incluso la del pringado destaca una so</itunes:summary><itunes:keywords>adolescencia, cine, american graffiti</itunes:keywords><feedburner:origLink>http://dhpsi.blogspot.com/2010/09/american-graffiti-un-grafiti.html</feedburner:origLink></item><media:rating>nonadult</media:rating></channel></rss>

