<?xml version="1.0" encoding="UTF-8" standalone="no"?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><rss xmlns:itunes="http://www.itunes.com/dtds/podcast-1.0.dtd" version="2.0"><channel><title>Zaiper Arte</title><description>En esta blog se publican obras del artista argentino Sebastián Zaiper Barrasa.
Cuentos, microrrelatos, poemas, reflexiones, videos, shows de poesía, narración oral y clown. </description><managingEditor>noreply@blogger.com (Sebastián Zaiper Barrasa)</managingEditor><pubDate>Tue, 31 Mar 2026 04:09:28 -0300</pubDate><generator>Blogger http://www.blogger.com</generator><openSearch:totalResults xmlns:openSearch="http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/">119</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex xmlns:openSearch="http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/">1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage xmlns:openSearch="http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/">300</openSearch:itemsPerPage><link>http://dialectivos.blogspot.com/</link><language>en-us</language><item><title>¡Seguime en redes!</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2022/03/seguime-en-redes.html</link><pubDate>Tue, 29 Mar 2022 00:30:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-7760286159848702821</guid><description>&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://fb.com/ZaiperArte" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="320" data-original-width="960" height="213" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi22JcFqL4U6AYRBpvGFh56RMG0L9LYM0oFynsI_3bGvqazIxeACGGqSUhhghDmgtbTd5AtS7WWzn7HSJ0y7jW2J0YBDHPZmDrX6dG0btz_kTyEBlPRLgMruPmZ5JRCtMugj6kl2OpOH6VoM5D4BT2PR97VKj7sw8EM_rsERSBlQPR_Ct87_kvqd2wFEA/w640-h213/ZaiperArte.jpg" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: verdana; font-size: large;"&gt;&lt;a href="http://fb.com/ZaiperArte"&gt;fb.com/ZaiperArte&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi22JcFqL4U6AYRBpvGFh56RMG0L9LYM0oFynsI_3bGvqazIxeACGGqSUhhghDmgtbTd5AtS7WWzn7HSJ0y7jW2J0YBDHPZmDrX6dG0btz_kTyEBlPRLgMruPmZ5JRCtMugj6kl2OpOH6VoM5D4BT2PR97VKj7sw8EM_rsERSBlQPR_Ct87_kvqd2wFEA/s72-w640-h213-c/ZaiperArte.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>El último divertimento</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2020/05/el-ultimo-divertimento.html</link><category>Cuentos</category><category>fantasmas que se habitan en mi cama</category><pubDate>Tue, 19 May 2020 18:01:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-7760682327741040464</guid><description>&lt;blockquote class="tr_bq"&gt;
&lt;div style="text-align: right;"&gt;
“El miedo a nacer se adquiere muy tarde,&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: right;"&gt;
porque se nace tan al principio&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: right;"&gt;
que nos falta experiencia para entender qué es esto de nacer.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: right;"&gt;
Luego vivimos con miedo a la muerte.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: right;"&gt;
Pero nuestro miedo sería mucho mayor&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: right;"&gt;
si descubriéramos que no podemos morir nunca."&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: right;"&gt;
&lt;i&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;blockquote class="tr_bq"&gt;
&lt;div style="text-align: right;"&gt;
&lt;i&gt;Macedonio Fernández&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Es absurdo que escriba esta historia. Ya sé que nadie la leerá. De todas maneras intentaré contarlo desde el principio, aunque debo ser breve porque no queda demasiado tiempo (es completamente absurdo que escriba esta historia).&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Es difícil saber cuándo o cómo empezó. Casi no nos dimos cuenta, pero gradualmente dejaron de ocurrir los nacimientos. Tal vez fue el excesivo control de la natalidad, quizá la esterilidad producida por las radiaciones electromagnéticas. Lo cierto es que las mujeres dejaron de quedar embarazadas y nadie más nació.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Como los niños fueron creciendo, de a poco fue desapareciendo la niñez en todo el planeta. Cerraron las escuelas. Cerraron las salas maternales y las nurserys. Cerraron los parques de diversiones. Hasta las plazas dejaron de existir.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Mucho no nos preocupó ya que, por los avances de la ciencia, nuestras vidas se habían prolongado muchísimo. Las ciudades seguían superpobladas pero, como no había nuevos humanos por nacer, ya no llegaríamos a desbordar. Había suficiente para todos. Un mundo feliz. Éramos los que éramos (muchísimos aún) pero no iba a entrar nadie más.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Gradualmente nos fuimos acostumbrando a la vida sin llantos, sin olor a leche cortada, ni pañales. Nos fuimos acostumbrando a la vida sin autitos de plástico, sin muñecos, sin juegos de encastre, ni construcciones improvisadas con piedras, flores o palitos.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Eran tan largas nuestras vidas que de a poco nos fuimos olvidando de nuestros propios nacimientos. Y como ya no quedaban niños nos fuimos olvidando de todo lo relacionado con la niñez. Nos fuimos olvidando de las canciones de cuna y de las fiestas de cumpleaños. Nos fuimos olvidando de las fiestas en general, ya que, sin niños, no tenía sentido disfrazarse de Papá Nöel o hacer una torta o envolver los obsequios en papeles de colores. Y entonces fuimos dejando de hacer regalos, ya que, sin papeles de colores, los regalos no eran más que cosas estériles que pasaban de una mano a otra sin sentido.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Como no había niños tampoco había renovación de vocaciones. Esta etapa nos costó comprenderla. La gente grande no tiene ganas de aprender cosas nuevas. Mucho menos una profesión. Teníamos todo el tiempo del mundo para hacer lo que quisiéramos, pero éramos demasiado grandes para tener ganas de aprender.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Éramos demasiado grandes para crecer.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Gradualmente fuimos aburriéndonos de nuestras vidas. Se había hecho tan insulsa la vida, que la idea más original que se nos podía ocurrir, era la muerte. Esta fue la etapa en la que los enterradores tuvieron más trabajo que nunca.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Pero como no había quienes quisieran aprender una profesión (ya no éramos niños), y mucho menos una profesión tan oscura y sacrificada como la del enterrador, y como los enterradores también se fueron muriendo, nos quedamos con muchas palas sin uso y muchos muertos sin enterrar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Esta etapa fue una de las más terribles. Los muertos se acumulaban en los costados de los caminos. Nadie sabía cómo enterrarlos ni nadie tenía ganas de aprender ese espantoso oficio. La cantidad de cadáveres era tal, que las pestes empezaron a propagarse sin discriminar. Y, si bien nuestra ciencia nos había estado protegiendo durante todos esos años, ya no teníamos tantos médicos ni farmacéuticos como para curarnos. Teníamos vidas muy largas, pero éramos mortales. Los médicos, los farmacéuticos, los científicos, los enterradores… todos, tarde o temprano nos íbamos a morir.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Esa fue la etapa en la que las ciudades empezaron a vaciarse. De vivos, porque los muertos estaban en todo lugar. El olor llegó a ser tan hediondo y el peligro llegó a ser tan amenazante que algunos decidimos jugarnos y actuar.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;El último de los enterradores había muerto hacía años (no sé cuántos, porque ya no nos importaba el tiempo). El oficio de enterrador se había olvidado por completo, así que tuvimos que improvisar. Paradójicamente, esta fue una de las etapas más alegres. Algunos (pocos, muchos, no importa) habíamos decidido volver a aprender. Estábamos felices redescubriendo algo, aunque ese algo fuese enterrar a nuestros muertos. Incluso cantábamos. Agarrábamos las palas y cantábamos. Cavábamos los pozos y cantábamos. Arrojábamos los cadáveres… y nunca dejábamos de cantar. Enterrar a los muertos nos mantenía vivos.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Fuimos muy felices en esa etapa. Pero ya éramos demasiado viejos, y estábamos tan cansados…&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Al último de los nuevos enterradores lo enterré yo mismo hace unos días. Entiendo que soy el único hombre que queda vivo. Soy el fin de la humanidad.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: georgia, &amp;quot;times new roman&amp;quot;, serif;"&gt;Ahora estoy en este pozo que yo mismo cavé, dejando asentada esta declaración absurda que nadie leerá, esperando a que el viento tape mi cuerpo, cuando deje de escribir,&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: georgia, &amp;quot;times new roman&amp;quot;, serif;"&gt;la última&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: right;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;helvetica neue&amp;quot; , &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;helvetica&amp;quot; , sans-serif; font-size: x-small;"&gt;(publicado en el libro de cuentos&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: right;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;helvetica neue&amp;quot; , &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;helvetica&amp;quot; , sans-serif; font-size: x-small;"&gt;&lt;a href="https://www.edicionesartilugios.com.ar/2018/04/fantasmas-que-se-habitan-en-mi-cama-de.html"&gt;Fantasmas que se habitan en mi cama&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: right;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;helvetica neue&amp;quot; , &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;helvetica&amp;quot; , sans-serif; font-size: x-small;"&gt;Ed. Artilugios, 2018)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: right;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>LO/VES</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2008/02/loves.html</link><category>amor</category><category>con audio</category><category>ilustrados</category><category>poesías</category><pubDate>Mon, 18 Aug 2008 10:00:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-986550200109179955</guid><description>Uno se enamora de tus pasos y del champú con manzanilla.&lt;br /&gt;
Se enamora de invitarte un café, y del olor del café y del rouge en la servilleta de los bares del centro. Uno se enamora de tu forma sutil de evitar pagar la cuenta.&lt;br /&gt;
Se enamora de dormir en cucharita, de hacer el amor toda la noche, y los domingos y las mañanas de los lunes. Se enamora de llegar tarde a la oficina con el pelo mojado y una sonrisa de luna llena&lt;br /&gt;
Uno se enamora de las pecas y de las actitudes. Se enamora del huequito en tus cejas cuando te enojás, y de la comisura de tus labios cuando te reís; y se enamora de todas las palabras que empiezan con “b”, porque en tus labios tienen forma de beso.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Uno se enamora del café con leche a la mañana y de las tortas fritas en los días de lluvia.&lt;br /&gt;
Y de las lluvias. Uno te ve en las gotas cuando se repican contra el techo, y en las ventanas empañadas y en los corazones dibujados con los dedos.&lt;br /&gt;
Se enamora de la sopa instantanea, del filét y de la comida china.&lt;br /&gt;
Se enamora de regar las plantas, de llevarte un ramito de jazmines, de las velas y del humo y de los sahumerios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Uno se enamora de cada una de las veces que te imaginó&lt;br /&gt;
y de la imaginación misma&lt;br /&gt;
y de las mismísimas ganas de enamorarse.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Uno se enamora…&lt;br /&gt;
hace tanto que no.</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">64</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Olas</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2016/10/olas.html</link><category>Cotidianos</category><category>cuentos breves</category><category>experimentales</category><category>microrrelatos</category><category>relatos</category><pubDate>Wed, 19 Oct 2016 01:16:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-7641115972875578539</guid><description>&lt;div class="Cuerpo" style="line-height: normal;"&gt;
&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;adobe garamond pro&amp;quot; , &amp;quot;serif&amp;quot;;"&gt;El calor es asfixiante en el verano de Buenos
Aires y uno espera al menos esa llovizna suave y casi seca que, aunque tiene
sol de fondo, igual refresca. Porque es inevitable que la camisa se te pegue a
la espalda empapada bajo el saco apretado y la corbata azul. Uno no entiende
para qué usar corbata en verano. Cosa de la imagen, porque uno es la cara
visible de la empresa: el responsable de las carpetas, de los paquetes y los
pagos. Siempre tan apurado de aceleraciones acumuladas. Guardias, secretarias,
pinchapapeles y gerentes, en el vertiginoso mar de hombres y mujeres que
navegan por las calles del microcentro, que desparraman a ambos lados ráfagas
de bancos, galerías comerciales, latas de propaganda en una mancha ilegible de
colores, letras y teléfonos públicos, puestos de diarios, empleados de oficina
y turistas que uno trata de esquivar y que lo esquivan o lo chocan a uno cuando
vienen de frente. Y entre los miles de pasos te cantan unas piernas flacas que
uno no entiende como pueden pararse sobre esos alfileres y sostener esas nalgas
tan redondas y apetecibles. Pero todo se pierde en esta inundación
indiscriminada de trajes y maletines que salen de los edificios públicos, de
los bancos, de los subtes, de todas las puertas de todos los bares. Y los taquitos
hacen clic o cloc o llamame, pero uno no puede escucharlos porque todas las
melodías se diluyen en una maza de pasos, murmullos, gritos y motores y bocinas
de los autos que te cruzan en las bocacalles, la semana pasada atropellaron a
un viejito. Porque corren como sin chofer. Como sin ver a las personas. Apenas
son iluminados por la luz de los semáforos: esos impostores de la ley del
tránsito. Corren sólo por la imperiosa necesidad de llegar a horario. Taxis,
colectivos, autos particulares: todos tocando sus bocinas al unísono, como una
orquesta de sordos sin director. Y hacen chillar sus frenos al mismo tiempo,
sus sirenas de ambulancia, sus alarmas estacionadas en el lado permitido de las
calles. Y el humo de los motores se te pega a la nariz, al pelo, a la ropa, a
los ojos, y uno empieza a ver todo gris, las calles grises, las paredes grises,
los pelos y las caras grises; los relojes y las ilusiones grises.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="Cuerpo" style="line-height: normal;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="Cuerpo" style="line-height: normal;"&gt;
&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;adobe garamond pro&amp;quot; , &amp;quot;serif&amp;quot;;"&gt;Al fin, uno retira el paquete que fue a buscar y
descubre que ya pasaron dos horas de su ausencia en la oficina. Tendrá que dar
explicaciones sobre lo difícil que es caminar por la &lt;i&gt;city&lt;/i&gt;, y las colas, y los papeleos, y que no me quedé pelotudeando
por ahí, ni en ningún bar, necesito salir a almorzar para despejarme, porque
uno sostiene la esperanza de aprovechar la ansiada y bendita y culpógena hora
del almuerzo, para no pensar, para no preocuparse, para hacer lo que le plazca
con su paupérrima y putísima vida. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="Cuerpo" style="line-height: normal;"&gt;
&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;adobe garamond pro&amp;quot; , &amp;quot;serif&amp;quot;;"&gt;Pero es justo a esa hora cuando el sol pega más
fuerte y la cabeza nos hierve, la camisa se pega aún más y el reflejo en las
baldosas claras de la peatonal hacen que todo se transforme en un gran horno de
cemento que nos prepara lentamente para nuestro propio almuerzo. Y es mejor
traerse la viandita e ir directo a la plaza: un sandwichito, una ensaladita, un
yogurcito, hay que cuidar la figura para las vacaciones. Y es cosa de abrir un
poco los escotes, arremangar las camisas, tirar la corbata a un costado y que
se nos pegue un poco de sol en la piel para no pasar al otoño con ese color blanco
de tubo fluorescente. Pero uno vuelve tan cansado a la noche, tan sin ganas de
prepararse la viandita y no queda otra que subir a la ola de oficinistas
hambrientos y rescatar un restaurante, un bar, algún lugar donde comer algo,
aunque sea de parado. Entonces, la musiquita. Por qué creen que con esa
musiquita de película shampoo, los llamados suenan más simpáticos. Si tenés
ganas de llevar ese grillete ponelo en vibrador o elegí un tema musical menos
fanfarria... o atendé. Que te quede bien claro: a mí no me interesa en lo
absoluto enterarme de que sos un tipo reimportante que está resolviendo
negocios reimportantes de empresas reimportantes, y todo justo al lado mío;
justo cuando, en mis últimos tres minutos, trato de bajar la milanesa con un
vaso de vino tinto que el sol en mi cabeza va a transformar en esa modorra
pegajosa que no sé cómo voy a llevarme a la oficina porque ya tengo que volver,
siempre hay que volver, del ruido al ruido, como olas, nunca se sale.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Deja vu</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2011/10/deja-vu.html</link><category>Cuentos</category><pubDate>Tue, 4 Oct 2011 09:55:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-7551316358747574711</guid><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Cuánta calma que genera la mirada del fogón. Uno puede quedarse frente a la leña ardiente durante horas, intentando olvidar. Aunque es el fuego mismo el que convierte las brazas en figuras, y entonces resulta inevitable dibujar allí ese rostro. Un rostro que no puedo recordar y que a la vez me es imposible olvidar del todo. No pudo ser el entrerriano, ni la artesana de las piedritas, ni ninguno de quienes compartieron con nosotros alguna cena o un juego nada más. Jamás llevamos a un “extraño” a la bahía; para eso hicimos el pacto.&lt;br /&gt;
María señala el plato que hay en mi mano, tan lleno como cuando me lo sirvió: “Ya sé que no somos virtuosas cocineras”, me dice, “pero aparenta estar delicioso”; y con los ojos señala a los demás que mastican y se relamen como si no hubieran comido nada en días. Aunque, en realidad, el que no comió nada aún fui yo, “Hace cuánto que no comíamos carne”, agrega María, y yo estoy seguro de que anoche, aunque todo lo de anoche… No quiero responderle; para qué. Para que ella también me diga que me deje de molestar con esas cosas, que ya basta, que desde ayer…&lt;br /&gt;
Entonces Carlos propone ir otra vez, y la calma del fuego se me apaga. No puedo regresar a ese lugar. Sé que es sugestión, que es falso. Pero mi corazón está latiendo otra vez a mil por hora y el sudor frío empieza de nuevo a correr por mi cuello y no puedo hacer otra cosa que intentar volver al fuego.&lt;br /&gt;
Creo que Fernando fue el primero que lo propuso; quizá fue Carlos. Los dos estuvieron en este camping el año pasado. El camino del bosque no es una senda de ésas que llevan a un sitio especial, como un mirador o una cascada. Es un camino anónimo, abierto a punta de machete por quién sabe quién, que se entrega cauteloso sólo a quienes se atreven a desafiarlo. Bordea la costa sur del río y se pierde luego entre los matorrales. Detrás de un cañaveral, los chicos encontraron otro camino que se desvía por detrás del bosque y que llega a un claro en la bahía.&lt;br /&gt;
Nos sabíamos guiar por el reflejo de la luna en el agua. Hubiera sido extremadamente sencillo perderse si el río no estuviese allí: a la derecha, para ir; a la izquierda, para regresar al campamento. Llevábamos linternas, aunque, en general, las manteníamos apagadas. Excepto para cruzar un tramo difícil o peligroso como “el pantano”. Demasiado nombre para algo que era apenas un lodazal de agua estancada, lombrices y mosquitos. Pero para el gordo Joaquín era “el terrible pantano de la leyenda”, con sus arenas movedizas capaces de tragar a cualquiera… Era habitual contarnos fantasías de este tipo durante la caminata, para generar el clima, hasta llegar a la bahía y sentarnos en círculo a relatar una historia de misterio y terror.&lt;br /&gt;
Fernando había clavado en el centro de la bahía, lo que él llamó: “nuestro estandarte”. Una caña con un trapo blanco atado. Un trapo que alguna vez fue la remera de un desconocido, y que Fernando encontró tirada en el camino cuando regresábamos de la primera caminata… entonces el pacto tuvo que haber sido la noche siguiente. Cuando volvimos a la bahía, Fernando clavó una caña en el centro de la explanada, y nos dijo que a partir de ese momento éste sería nuestro lugar en el bosque. Nadie, fuera del grupo, podría entrar jamás en nuestro sitio. Y para eso debíamos sellar un pacto “de sangre”. Todos nos pinchamos un dedo con su cuchillo y dejamos caer una gotita en el blanco de la remera. Sólo una por cada uno y el lugar quedaría bajo la protección de los demonios. Luego recitó unas frases en latín mientras ataba el estandarte a la caña. Y nos invitó a que nos sentemos en ronda para contarnos la historia de esos demonios, que terminó con las chicas abrazadas a nosotros, y yo aproveché para acercarme a Johana. Después, Fernando, nos asustó como siempre durante el camino de regreso, porque las chicas pidieron volver “inmediatamente”, y Carlos señalaba cosas moviéndose entre los arbustos, o sonidos lejanos como un aullido, o un grito, y nos mostraba ojos rojos que nunca veíamos, y las chicas gritaban y nos abrazaban más fuerte, y todos jugábamos el mismo juego.&lt;br /&gt;
Pero ayer, luego de que Fernando había relatado la historia de una niña que reaparecía en las noches sin luna con su túnica blanca levitando las aguas… justo después de que Fernando relató esa historia y con dificultad pudimos cruzar el pantano, yo noté una ausencia. Nos conté. Éramos ocho. Sin embargo yo hubiera jurado que salimos nueve. Les grité a los demás para avisarles que habíamos perdido a uno. Carlos se acercó y nos señaló con su linterna, y dijo que no, que estábamos todos, que éramos ocho como fuimos siempre. Miré las caras: Carlos, Fernando, Johana, el Gordo, María, la Colo, Gloria, estábamos todos.&lt;br /&gt;
Retomamos el paso. María dijo que había logrado asustarla con mi juego. Tal vez todos creían que era un juego, porque Fernando se reía como aplaudiendo, y las chicas me decían que ya basta, y yo seguía buscándole un rostro, o un nombre… No podíamos dejarlo ahí, solo, en la oscura inmensidad del bosque.&lt;br /&gt;
Durante lo noche no pude dormir. Johana se fue a la carpa de las chicas diciendo que no me soportaba más. Que no quería escuchar más esa historia. Me quedé completamente solo y pensando en por qué era yo el único que parecía sentir esta ausencia, y a la vez, por qué no podía recordar más que eso.&lt;br /&gt;
Esta mañana, intenté volver a hablar del tema con Johana y ella me dijo que para la caminata de la noche estaba bien, pero que ya era más que suficiente. Su reacción es comprensible. Supongo que yo hubiese respondido igual si me dieran los buenos días con el mismo delirio con que me acosaron toda la noche. Me fui a caminar por la costa del río. Hacia el norte, por supuesto, porque ni loco me volvería a meter solo en el bosque. Aunque fuese de día. Ni solo, ni en grupo; jamás volveré a ese lugar. Sentado en la playa me convencí de que tal vez el exceso de sol, el frío, el dormir mal. Que debe ser un error en mi memoria. Como cuando vivimos algo que creemos que ya ocurrió. Como un dejá vù.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No sé realmente cuánto tiempo estuve dormido. Me despertó el frío del anochecer, y volví suponiendo que estarían preocupados por mi ausencia. Los chicos ya habían encendido el fogón. Las chicas preparaban la cena. Ninguno me preguntó dónde había estado todo el día. Tampoco me reprocharon el no haberles ayudado a buscar leña, ni a lavar los cubiertos, ni a preparar la comida. Incluso María me ofreció un plato con carne… y yo creo haber comido carne ayer, aunque no voy a insistir, porque mi memoria no está funcionando del todo bien… y Carlos vuelve a proponer la caminata, y me dicen que es sólo sugestión, que me quede tranquilo, que no tenga miedo. Es posible que estén en lo cierto. He dormido muy poco. Somos ocho, siempre fuimos ocho. Creo que hace mucho que no comemos carne.&lt;br /&gt;
Entonces uno vuelve a ser parte del equipo y devora como los demás su cena, deja el plato junto al de sus compañeros y camina con ellos hacia la costa, para bordear otra vez el río y llegar hasta el pantano, y cruzarlo, con las linternas encendidas y extremando precauciones, porque la noche está cada vez más oscura, la luna está menguando, hace un frío muy seco.&lt;br /&gt;
Al fin se abre ante nosotros la bahía: nuestro lugar en el bosque. Y nos sentamos alrededor del estandarte blanco con sus manchitas rojas. La remera de un desconocido con el pacto impreso. Esa especie de aquelarre sellado con nuestra sangre, con nuestras once gotitas. Y uno la mira flamear y de pronto siente no estar más ahí, todo gira muy revuelto, como velado, y una voz le resuena en la cabeza, una voz que no es nueva, pero que le es imposible asignar a un conocido, la voz de alguien que intenta mostrar la incongruencia en el estandarte. Entonces la imagen, no de su cara, sino de un gesto en su cara, de un gesto como de pánico, como de no comprender por qué ninguno se da cuenta, que suplica para no volver y que insiste con que falta uno, que once gotitas, que otra vez carne, que esto ya ocurrió.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
…y así regresan de contarse historias de miedo, desde lo que ellos llaman su lugar en el bosque. Historias de espectros, de monstruos, de gente que desaparece en un bosque como éste. Y luego de cruzar el pantano, con algo de dificultad, porque la noche está muy oscura, un tal Joaquín, intranquilo, les pide esperar:&lt;br /&gt;
—Creo que falta uno— reclama, y Carlos los cuenta en voz alta señalando a cada uno con su linterna.&lt;br /&gt;
—Quedate tranquilo, gordo, estamos los siete. Siempre fuimos siete.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">1</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Paradoja del amor eterno</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2007/05/paradoja-del-amor-eterno.html</link><category>amor</category><category>breVajes</category><category>microrrelatos</category><category>prosa poética</category><pubDate>Sat, 3 Nov 2007 15:33:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-8379418538396494937</guid><description>&lt;div align="right"&gt;
a Daniela Vergani&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
Por alguna ambigua circunstancia que no viene al caso recordar ahora, él consigue un favor de la muerte. Es tan grande el amor que siente por su amada, que ruega porque nunca se la lleve. La muerte confiesa no poder otorgar tal pedido; a cambio promete darles la oportunidad de despedirse, antes de que ella cierre por última vez los ojos.&lt;br /&gt;
La amada no mejora y él piensa que su final está pronto a llegar. Sabe que la muerte es cruel pero no miente; sabe que cualquiera de sus visitas puede ser la despedida y, pese a su pena, huye a una tierra lejana.&lt;br /&gt;
&lt;div align="justify"&gt;
&lt;br /&gt;
Pasa el tiempo. Él quizás muere. Ella no puede partir porque aún no se ha despedido de su amado.&lt;br /&gt;
Con su chal azul, canosa y arrugada, perpetúa en el umbral su espera eterna. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;span style="text-align: -webkit-right;"&gt;(12/05/2004)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">6</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Hoja de vida</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2007/04/hoja-de-vida.html</link><category>infos</category><pubDate>Fri, 7 Jun 1974 18:30:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-7730773461241207495</guid><description>Su madre lo parió el 7 de junio de 1974 en la Ciudad de Buenos Aires, República Argentina. Lo llamaron Sebastián Gabriel y lo apellidaron Barrasa.&lt;br /&gt;
Luego apareció el Zaiper y así quedó.&lt;br /&gt;
Le enseñaron a leer y a escribir desde muy muy chiquito (a los 3 años). No mucho más tarde comenzó con sus primeras historias. Al principio en el aire, luego en las paredes y al final en computadora (el papel vino después).&lt;br /&gt;
A los ocho añitos no lo quisieron llevar a Festilindo pero lo que sí hicieron fue anotarlo en el Instituto Vocacional de Arte, en donde estudió diferentes disciplinas artísticas.&lt;br /&gt;
Desde entonces es artista.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aprendió teatro con Ariel Bufano, Alejandro Lombardo del grupo Carrousell, Roberto Sais. Títeres con Ariel Bufano y Sarah Bianchi. Piano, coro y electroacústica en el Conservatorio Nacional de Música “Carlos López Buchardo”. Técnicas de Jazz en piano con Fernando Aguirre. Armónica con Carlos Villarroel "Pomito". Narración Oral / Cuenta Cuentos con Marita Von Saltzen.&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
Un día retomó la palabra y se focalizó en la escritura creativa de la mano de Jorge Capsisky, Vicente Battista, Mario Goloboff y Mario Sampaolessi.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde 1991 se dedica a la docencia. Hizo otras cosas en el durante de las que prefiere no acordarse, hasta que en el año 2000, tomó la indeclinable decisión de dedicarse a la literatura.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde el 2004 coordina talleres literarios, talleres de creatividad para empresas, y talleres de oratoria y expresión oral. Sus talleres se han realizado en: Centro Cultural Borges, Centro Cultural Ernesto Sábato/UBA, Facultad de Medicina/UBA, Espacio Liberarte, Bar Cultural “El Taller”, Librería Gandhi, Nothorious, espacio cultural Anónimos, y también en la modalidad a distancia (por internet).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ha trabajado en los programas de radio: &lt;br /&gt;
"Ciudad Sitiada" FM Faro, Radio Nacional, sección Poesía In Vitro, 2003&lt;br /&gt;
"Corré la voz", FM En Tránsito, Zona Oeste, Buenos Aires, columna de poesía y arte under, 2010&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es miembro de los grupos artísticos:&lt;br /&gt;
- &lt;i&gt;CRUZAGRAMAS&lt;/i&gt;: un grupo de escritores en busca de alternativas (&lt;a href="http://www.cruzagramas.com.ar/"&gt;http://www.cruzagramas.com.ar&lt;/a&gt;) (desde 2005). Miembro fundador. Fue editor de la revista literaria del grupo. Actualmente es el coordinador general del grupo.&lt;br /&gt;
- &lt;i&gt;Alice in Zaiperland&lt;/i&gt; (dúo de poesía oral junto a Alicia Musacchio)&lt;br /&gt;
- &lt;i&gt;Poesía sin Cuartel&lt;/i&gt; (grupo de intervenciones poéticas coordinado por Marcelo Herrera)&lt;br /&gt;
- &lt;i&gt;Humanópolis&lt;/i&gt; (grupo de improvisación musical electroacústico, junto a Ezequiel Ábalos y músicos invitados)&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde 2004 realiza shows escénicos (de poesía, teatro y música) y muestra murales de textos.&lt;br /&gt;
Se ha presentado en: Centro Cultural Borges, Bar Cultural "El Taller", Bar el Purgatorio, Librería Gandhi, El Emergente Bar, Maldita Ginebra, Zoo de poetas, Biblioteca Nacional de la República Argentina, Centro Cultural San Martín, casa SIC, San Nicolás Social y Cultural, El Quetzal, Casa de Luca Prodan, Sala Alberdi, El Antro Mágico, El Pacha, Centro Cultural Matienzo, Feria del Libro Independiente (FLIA), entre otros.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por su actividad literaria ha obtenido varios premios nacionales e internacionales.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es director editorial de Ediciones Artilugios&lt;br /&gt;
&lt;a href="http://www.edicionesartilugios.com.ar/"&gt;www.edicionesartilugios.com.ar&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ha publicado, presentado y prologado libros de varios autores argentinos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Fue jurado en certámenes literarios: Premios de poesía y narrativa de la Feria del Libro de San Nicolás; selección para los libros de la colección "Micros para viajar a donde quieras"; SLAM de poesía oral en Radio Gráfica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es autor de los libros:&lt;br /&gt;
- BreVajes (microrrelatos y prosa poética)&lt;br /&gt;
- Fantasmas cotidianos (cuentos),&lt;br /&gt;
y co-autor de los libros&lt;br /&gt;
- AHH &amp;nbsp;(Ed. Artilugios/2009)&lt;br /&gt;
- BLA &amp;nbsp;(Ed. Artilugios/2010)&lt;br /&gt;
- COMA &amp;nbsp;(Ed. Artilugios/2011)&lt;br /&gt;
y participó en las antologías:&lt;br /&gt;
- Mundos en tinieblas /1 (Ed. Galmort, 2008, Argentina)&lt;br /&gt;
- SXO (Ed. Opera Prima, 2009, España)&lt;br /&gt;
(entre otras…)&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Actualmente se encuentra trabajando en la publicación del Taller de Creatividad Literaria "CRUZAGRAMAS" en formato libro&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;u&gt;&lt;b&gt;Contacto:&lt;/b&gt;&lt;/u&gt;&lt;br /&gt;
&lt;a href="mailto:zaiper2000@yahoo.com.ar"&gt;zaiper2000@yahoo.com.ar&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;
&lt;a href="http://www.dialectivos.blogspot.com/"&gt;dialectivos.blogspot.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;
&lt;a href="http://www.facebook.com/zaiper"&gt;www.facebook.com/zaiper&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;
(5411) 4862-6662&lt;br /&gt;
(5411) 15 5657-5219&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Talleres:&lt;br /&gt;
&lt;a href="http://talleres.cruzagramas.com.ar/"&gt;talleres.cruzagramas.com.ar&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
</description><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Accidental</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2012/07/accidental.html</link><category>breVajes</category><pubDate>Fri, 13 Jul 2012 16:21:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-1613179498308274666</guid><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Estaba tan furioso por los balazos que había recibido su hijo, que se fue presuroso a comprar un arma.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Él no quería matar a nadie. Pero entre los nervios, la ansiedad, y el odio que le causaba esta terrible injusticia, no registró en donde estacionaba su auto. Lo estacionó en el único lugar que encontró libre, sin mirar atrás, sin evaluar siquiera que era la entrada de emergencias de una clínica que justo en ese momento estaba recibiendo una ambulancia con un herido de bala.&lt;/div&gt;</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>El arte de la guerra</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2011/08/el-arte-de-la-guerra.html</link><category>breVajes</category><category>ensayos</category><pubDate>Mon, 1 Aug 2011 14:16:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-8068919830589734832</guid><description>&lt;div style="text-align: right;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: x-small;"&gt;&lt;i&gt;A Vane G, la maga, que me enseña algunas de estas cosas casi sin querer.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;&lt;u&gt;Estrategia 1&lt;/u&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
Enfrentar al oponente. Poner firmes los puños. Pegar más fuerte.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;&lt;u&gt;Estrategia 2&lt;/u&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
Conseguir un arma. Apuntar a la cabeza.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;&lt;u&gt;Estrategia 3&lt;/u&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
Dejar que el oponente te pegue.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;i&gt;Complemento de la estrategia 3&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;
Una vez que se canse, levantarse y partirle la cara.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;&lt;u&gt;Estrategia 4&lt;/u&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
Eliminar al oponente antes de que se sepa que será tu oponente.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;&lt;u&gt;Estrategia 5&lt;/u&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
Hablar con el oponente. Dialogar. Intentar el acuerdo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;&lt;u&gt;Enmienda a la estrategia 5&lt;/u&gt;&lt;/b&gt;
&lt;br /&gt;
La estrategia 5 no existe.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;&lt;u&gt;Estrategia 34&lt;/u&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
Reconocer las siguientes verdades:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;i&gt;Verdad 1&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;
Los oponentes se atraen.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;&lt;u&gt;Estrategia 35&lt;/u&gt;&lt;/b&gt; &lt;i&gt;teniendo en cuenta la verdad 1 de la estrategia 4&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;
Atraer al oponente.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;i&gt;Verdad 2&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;
Visto desde un lado de la línea, el del otro lado es siempre el oponente.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;i&gt;Verdad 3&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;
Los iguales se rechazan.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;&lt;u&gt;Estrategia 36&lt;/u&gt;&lt;/b&gt; &lt;i&gt;teniendo en cuenta tantas cosas&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;
Igualarte al oponente.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;i&gt;Variante a la Estrategia 36&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;
Desigualarte al oponente.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;i&gt;Verdad 4&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;
Los onanistas no tienen oponentes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;i&gt;Verdad 5&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;
Si no tenés oponentes algo te falta.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;i&gt;Verdad 6&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;
Si no sos oponente de nadie, algo le falta a alguien.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;i&gt;Mentira verdadera&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;
Ser oponente es una virtud.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;&lt;u&gt;Estrategia 90&lt;/u&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
No hacer nada. Hacer implica riesgos&lt;br /&gt;
y oponentes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;&lt;u&gt;Estrategia 99&lt;/u&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
Reconocer que el oponente no existe.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;i&gt;Anexo a la estrategia 99&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;
Asumir que vos sos un oponente.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;i&gt;Anexo al anexo de la estrategia 99&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;
Incluso asumir que vos sos TU propio oponente.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;i&gt;&lt;u&gt;&lt;b&gt;Verdades asociadas a la estrategia 99 y sus anexos:&lt;/b&gt;&lt;/u&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;i&gt;Verdad 1&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;
Amigarse con tu oponente es estrategia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;i&gt;Verdad 2&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;
Amigarse con vos es paz.</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">2</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Quién es el sujeto</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2008/07/quin-es-el-sujeto.html</link><category>con audio</category><category>ensayajes</category><category>para escritores</category><pubDate>Tue, 17 Jan 2012 20:00:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-1578325084365578400</guid><description>&lt;object height="385" width="480"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/6Vgsy2BPBJE&amp;hl=es_ES&amp;fs=1&amp;color1=0x5d1719&amp;color2=0xcd311b"&gt;

&lt;/param&gt;
&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;

&lt;/param&gt;
&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;

&lt;/param&gt;
&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/6Vgsy2BPBJE&amp;hl=es_ES&amp;fs=1&amp;color1=0x5d1719&amp;color2=0xcd311b" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="480" height="385"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div align="justify"&gt;
&lt;br /&gt;
Discutiendo sobre cosas muy trascendentes con mi amigo y colega don &lt;a href="http://sebastianolaso.blogspot.com/"&gt;Sebastián Olaso&lt;/a&gt;, nos encontramos ante la siguiente paradoja:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Supongamos que: &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;“La pelota rompió el jarrón” .&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde un punto de vista puramente sintáctico, el sujeto de esta oración es: &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;“La pelota”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sin embargo, una pelota es un objeto y por ello no podría (semánticamente hablando) haber llevado la acción de motu propio, es decir, sin la intervención de algún otro sujeto. La oración real, entonces, podría haberse leído:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;“Alguien rompió el jarrón de un pelotazo.”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
y la cosa hubiese sido más simple, porque ese “alguien” sí representa a un sujeto, aunque no sepamos con exactitud, a quién.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero el no saber “quién” es ese sujeto, según el criterio del derecho, nos ubica frente a un vacío legal: hay un damnificado, pero no hay determinación fáctica del culpable y esto podría demorar la exigencia de una sanción y/o indemnización punitoria o resarcitoria retroactiva, sin renuncia a otros derechos por parte del actor (que en este caso no sería el sujeto, sino el dueño del objeto del predicado).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde el punto de vista policial, el sujeto se dio a la fuga y se desconoce aún su paradero.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Teniendo en cuenta la visión de la sociología, la pelota es un sujeto social reflejo de las masas de trabajadores revelándose ante la explotación capitalista (representada claramente en el jarrón, que era antiguo, con bordes de oro e ideogramas de la dinastía Ming).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde un punto de vista arqueológico, la reconstrucción del jarrón podría ayudarnos a descubrir secretos ancestrales. Quizás el arqueólogo no se hubiese acercado a estudiar este jarrón si no hubiera recibido el impacto que generó su ruptura y entonces, el sujeto, deja de ser un anónimo pateador de pelotas, para convertirse en un heroico colaborador de la cultura.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para la propietaria, todo esto ha sido de una gran pena, ya que el jarrón se lo había heredado la abuela y al sujeto más le valdría no aparecerse a reclamar la pelota.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Psicológicamente hablando, antes de determinar el “quién”, deberíamos indagar acerca de “qué” representa la pelota, qué nos significa o como nos resuena el jarrón, y qué implicancias tiene todo esto respecto de la ruptura y del anonimato del sujeto.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde la parapsicología, la pelota claramente fue poseída por el alma en pena de un sujeto que en vida odió al artesano que confeccionó el jarrón (o a su dueña actual o a cualquier otra persona; todo es posible: las almas en pena a veces se confunden).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde la física, difícilmente podamos hallar respuestas en cuanto a la existencia del sujeto, pero sí podríamos determinar cuan fuerte ha de haber sido el impacto para quebrar al jarrón en tantos pedazos, o qué hubiese ocurrido si por azar el jarrón no se hubiese interpuesto en la trayectoria directa de la pelota.&lt;br /&gt;
Pero el azar entra en el campo de la estadística o, incluso, de alguna corriente filosófica; es decir: ¿Existiría el sujeto si la pelota no hubiese impactado en el jarrón? ¿Se habría oído el estallido del jarrón si un sujeto no hubiese estado allí?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde un punto de vista metafísico, todos somos de alguna manera el sujeto que pateo la pelota, y el pesimista nos dirá que nada de esto importa, porque a la larga o a la corta, el jarrón se hubiese destruido igual.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde un saber religioso, ese “alguien” o este “todos”, es dios que nos ha puesto una prueba más en el camino.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Astrológicamente hablando, hoy, no fue un buen día para el jarrón.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="right"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: right;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-size: 85%;"&gt;(publicado en julio de 2008 en &lt;a href="http://cruzagramas.com.ar/2008/07/quin-es-el-sujeto-por-sebastin-barrasa.html"&gt;CRUZAGRAMAS&lt;/a&gt;)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">17</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Proinstituido</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2011/08/proinstituido.html</link><category>amor</category><category>poesías</category><pubDate>Tue, 18 Oct 2011 13:37:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-806581784006302568</guid><description>&lt;table cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container" style="float: right; margin-left: 1em; text-align: right;"&gt;&lt;tbody&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://andreayanni.blogspot.com/2011/09/99.html" imageanchor="1" style="clear: right; margin-bottom: 1em; margin-left: auto; margin-right: auto;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiepRyRLI4DAoCR3LIhqcXrRWFJ_0ddra2lAXLKj7zMT7xZ0OVKgkYJKeZ9Wj0-EEZywaSvnw6qV-Q7sY-vZC36Mo4hknYLHJF4z7eQunvcJ-PDZKixcNUVrcK8Si22_Z9QnYTW2w8TgYFR/s320/Proinstituidos+by+Santa.jpg" width="296" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class="tr-caption" style="text-align: center;"&gt;Proinstituido, por &lt;a href="http://andreayanni.blogspot.com/"&gt;Andrea Yanni&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;amo el sexo&lt;br /&gt;
amo el sexo opuesto&lt;br /&gt;
amo el sexo apuesto&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
apuesto al sexo&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
y como he puesto al sexo opuesto de mal humor&lt;br /&gt;
ya no hay sexo&lt;br /&gt;
no hay amor&lt;br /&gt;
no hay apuestas&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
pero yo he apostado al sexo&lt;br /&gt;
y he perdido&lt;br /&gt;
lo perdí en un partido de black jack&lt;br /&gt;
lo grave&lt;br /&gt;
lo más terrible de todo&lt;br /&gt;
es que me han ofrecido revancha&lt;br /&gt;
doble o nada&lt;br /&gt;
mi sexo más otro sexo&lt;br /&gt;
unas tetas &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;qué se yo&lt;br /&gt;
suena tentador&lt;br /&gt;
porque yo amo el sexo&lt;br /&gt;
y apuesto el sexo&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
pero no quiero arriesgarme&lt;br /&gt;
porque lo único que me queda por apostar&lt;br /&gt;
es el amor</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiepRyRLI4DAoCR3LIhqcXrRWFJ_0ddra2lAXLKj7zMT7xZ0OVKgkYJKeZ9Wj0-EEZywaSvnw6qV-Q7sY-vZC36Mo4hknYLHJF4z7eQunvcJ-PDZKixcNUVrcK8Si22_Z9QnYTW2w8TgYFR/s72-c/Proinstituidos+by+Santa.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">3</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Renuncia</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2010/09/renuncia.html</link><pubDate>Mon, 6 Sep 2010 23:47:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-2126212000622857229</guid><description>&lt;div style="text-align: right;"&gt;Día de hoy, algún lugar&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Cuerpo"&gt;Sr. Dios:&lt;/div&gt;&lt;div class="Cuerpo"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Cuerpo"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Cuerpo"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Renuncio al gozo de tu protección. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Cuerpo"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Quiero que dejes de enviarme señales cuando elijo el camino incorrecto. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Cuerpo"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Si algo va a salirme mal, que así sea, y que mi destino se escriba mientras lo vivo. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Cuerpo"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Si alguien va a provocarme algún daño, que lo haga, y que sea él quien arda en su propio infierno. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Cuerpo"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Quiero equivocarme sin padecer mis errores, y poder aprovecharlos en algún futuro incierto. Quiero disfrutar de mis vicios, de mis perversiones, y no amanecer culpable por los placeres de la vida terrena.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Cuerpo"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No quiero ser más el perfecto, el elegido; es esta una tarea demasiado grande y agotadora, para un hombre de huesos y de carne. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Cuerpo"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Deseo caminar mucho, eternamente. Hasta que mis pies sangren, hasta que duela. Hasta que el dolor cese y se formen los callos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Cuerpo"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Quiero ser uno más. Conocer el sufrimiento de los mortales. Que sea roja, la sangre que corre por mis venas. Ser vulnerable. Morir de cualquier peste o con el dolor de una pena, y entender al fin, que mi verdadero temor no es a la muerte, sino a vivir.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Cuerpo"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Cuerpo"&gt;Esto, es todo lo que tengo para decirte.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Cuerpo"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div align="right" class="Cuerpo" style="text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;Vos sabés quien...&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
(escrito el 18 de agosto de 2001)&lt;/div&gt;</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">3</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Quien sostiene la lámpara</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2011/09/quien-sostiene-la-lampara.html</link><category>breVajes</category><pubDate>Mon, 12 Sep 2011 20:23:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-267790907616890132</guid><description>El genio sabe que Aladino va a frotar la lámpara. Lo sabe, porque es genio.
Y porque es genio, sabe también cuáles son los tres deseos que Aladino va a pedir.
Es más: no son deseos de Aladino; son los deseos del genio y él se los transmitió a Aladino para que los pida. El genio materializó a un muchacho llamado Aladino para satisfacer sus propios deseos. Hace lo que quiere y lo hace cómo quiere, porque para eso es el genio.
El genio es un hijo de puta.
 
Y vos… me hacés creer que soy yo el que maneja la relación.
</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">4</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Poiéticamente incorrecto</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2011/09/poieticamente-incorrecto.html</link><category>breVajes</category><category>experimentales</category><pubDate>Fri, 2 Sep 2011 17:11:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-84373038863061106</guid><description>&lt;div style="text-align: right;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: x-small;"&gt;&lt;i&gt;(o algo así como 25 x 3)&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: right;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Un cepillo demora el lío de la importación de inteligencias, simplemente porque está personalizando la aplicación de barreras entre profesores y ruidos. Un hombre florido, después de todo, quiere el pestillo de una rectitud que trata de marchar hacia un tablón nuevo, ahora en el rincón.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
La amabilidad lo deja sano y feliz porque siempre los monos vuelven a cenar cuando fuman en trajes de noticia y ven indistintamente decididos los manuscritos de la santidad. Así entienden la reserva del momento de las estrellas. Sus camisas comentan y se les coagulan las puertas.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Revueltos los telones, tapan a los pobres tomados que se sueltan y abrazan sus narices. Así alzan la imagen de la maldad, causa de hijos y padres, frutos que se forman para servir frente a la compañía incontrastable de los muertos purificados que serán cuerpos de reyes.
&lt;/div&gt;
</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Rumiantes</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2011/08/rumiantes.html</link><category>breVajes</category><pubDate>Thu, 25 Aug 2011 18:10:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-5193276720328218351</guid><description>Tiene la bronca contenida en la boca. Como no quiere decir, la mastica, la muerde. Y l&lt;span lang="ES"&gt;o hace con tanta fuerza que se le pulverizan las muelas. Y cuando no le queda ninguna apoya la mordida en los dientes de adelante y se le quiebran también. Y la mandíbula se le hace polvo, y la cabeza, así sin nada que la sostenga, cae para delante y se le queda colgada apenas por la nuca. Entonces, para equilibrar, pero también por la bronca, hace tanta fuerza con las manos que arranca de cuajo los brazos a la silla. El respaldo se despega del asiento, las patas se hacen astillas, y él se cae tan de culo que rompe el piso de su habitación. La grieta se prolonga por toda la casa y por toda la cuadra y a lo largo de la calle, de punta a punta, dobla por la avenida, cruza la ciudad, el país completo y los países vecinos y&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div align="center" class="Cuerpo" style="margin-top: 6.0pt; text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;así el mundo entero quedó partido en dos:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Cuerpo" style="margin-top: 6.0pt; tab-stops: right 16.0cm; text-indent: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;de un lado, estamos todos los embroncados &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;del otro lado, no sé nada. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="Cuerpo" style="margin-top: 6.0pt; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;
Contámelo vos.&lt;/div&gt;</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">2</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Ruleta</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2011/07/ruleta.html</link><category>breVajes</category><pubDate>Mon, 4 Jul 2011 12:06:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-2147562676056561058</guid><description>&lt;div&gt;Un día, Eric Von Rinkerlanger supo que podía perderlo todo. Después de tantos años de ser un tipo con suerte. Después de haber sido el mejor de su clase. De haber ganado todos los juegos en los que participaba. Y de haber sido tan exitoso con las chicas y de haber obtenido su título de ingeniero en tiempo record. Después de haber conseguido tan rápidamente ese puesto en una empresa constructora. Empresa, que al poco tiempo de contratarlo quintuplicó su capital. Y él, Eric Von Rinkerlanger obtuvo una clarísima mejora en sus ingresos que derivaron en su primer auto y su primer departamento de soltero.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Así, antes de cumplir los treinta, Eric Von Rinkerlanger, tenía todo lo que un muchacho de su edad podría desear. Sólo le faltaba conocer a una mujer de quien enamorarse. Y la conoció. Era una mujer muy hermosa, dulce e inteligente. Se casaron. Y como él seguía creciendo en la empresa, pudo vender el departamento y comprar una casa más grande para cuando vinieran los hijos. Luego cambiaron el auto y se compraron una casa de veraneo cerca del mar. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Fue ahí, en la casa de la playa, donde Eric Von Rinkerlanger sintió por primera vez que no estaba completo. Era una sensación muy profunda. Al principio pensó que se trataba de una falta material, así que se propuso hacer un inventario de las cosas que tenía y de las que deseaba tener.  Y sacó tres conclusiones: a) que tenía casi todo lo deseaba; b) que lo que le podría estar faltando no le sería difícil de conseguir; y  c) que a pesar de eso, su angustia de estar incompleto persistía. Pensó que podría ser algo afectivo, pero en ese campo también lo había logrado todo. Y no había problemas de salud ni nada raro. Entonces, luego de consultar con varios especialistas sin encontrar más que felicitaciones por sus éxitos, comprendió: él, Eric Von Rinkerlanger, el hijo pródigo, el marido ejemplar, el empresario exitoso, jamás, en sus casi cuarenta años, había tenido un fracaso. Eric Von Rinkerlanger, no conocía el sabor de la derrota. No sabía que cosa era perder. Y por eso no estaba completo, y no lo estaría hasta no perder algo al menos una vez. Había comprendido también que, como para equilibrar esa vida tan plagada de éxitos, tenía que lograr un fracaso fenomenal. No era cuestión de subir a un colectivo y dejar que le roben la billetera. Necesitaba sentir que podría perderlo todo. Y eso hizo. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;El 14 de marzo de ese mismo año, consiguió la dirección de un casino clandestino en donde se podía apostar sin límites. Puso en juego la mitad de su cuenta bancaria, el auto y la casa de la ciudad. Apostó todo al número veintiséis. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Fue en ese instante, mientras giraba la pelotita en la ruleta, cuando Eric descubrió otra terrible verdad: fuera cual fuere el resultado, se volvería a demostrar que él era un tipo exitoso. Porque incluso si la pelotita se detenía en cualquier otro de los treinta y cinco números restantes, lograría su objetivo de perder. Pero entonces sonrió, porque por primera vez había logrado confundir al destino; porque ese éxito sería a la vez el fracaso de la búsqueda del fracaso, y no le dio demasiadas vueltas más al asunto, porque la ruleta había dejado de girar.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div&gt;&lt;i&gt;Nadie sabe si la pelotita se detuvo en el número veintiséis. Lo único que se supo es que Eric, esa misma semana, se mudo a la casa de la playa, en donde vive con su esposa, sus hijos, un perrito y dos gatos. Si lo pasan a visitar, aún se lo puede ver cosechando su huerta. Dicen que le da las verduras más grandes de la zona.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">1</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Dialectivo</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2008/06/dialectivo.html</link><category>breVajes</category><category>cuentos breves</category><pubDate>Wed, 28 Jul 2010 22:00:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-1084505635200761078</guid><description>Imaginate que viajas muy tranquilo en un colectivo.  Estás leyendo concentrado, o pensás en algo que tenés que resolver y de repente el tipo que está en el asiento justo atrás del tuyo empieza a murmurar. Te das vuelta para pedirle que baje un poco el volumen. Por un momento parece callarse y por eso vos seguís con lo que estabas haciendo.&lt;br /&gt;
Pero a los pocos segundos el tipo retoma sus murmuraciones. Debe estar hablándote a vos porque no ha dejado de enfocarse en tu nuca. Y, como no entendés sus palabras, girás para decírselo. Y para decirle también que no lo conocés; que se debe haber equivocado de persona. Pero él no parece alterarse con tu interrupción. De hecho no lo has interrumpido, porque sigue hablando como si nada. Podría entonces estar dialogando con su vecino de asiento. Sin embargo, hay varias cosas que te indican que esto no es así. Por ejemplo: el otro, nunca intervino en la conversación.&amp;nbsp;Además, ese hombre, el que aún no dijo nada, se acaba de poner de pie. Vos lo seguís con la mirada hasta la puerta del medio. Ves cómo se abre paso en silencio y &amp;nbsp;toca el botón rojo del timbre y espera a que el colectivo frene y abra la puerta y arrastra sus zapatos negros &amp;nbsp;peldaño a peldaño hasta la calle.&lt;br /&gt;
Ahora tus oídos se alertan por unos golpes extraños. Te das vuelta y descubrís a una señora muy mayor que &amp;nbsp;se abre paso a bastonazos para ganar el asiento que acaba de quedar vacío. Crees que el hombre que murmuraba detendrá su monólogo, al menos por respeto a las canas. Pero no lo hace. Y aún no te es posible interpretar lo que dice. Tampoco parece estar conversando con alguno de los que hay parados, o con los que están en otro asiento porque desde que empezó a hablar nadie lo ha interrumpido. Pero lo que más te sorprende no es eso, sino que ninguno se de cuenta. Es más: todos siguen haciendo lo que venían haciendo como si todo estuviese en su lugar; como si fuera completamente natural que un extranjero se ponga a hablar solo y a los gritos en un transporte público. El que leía el diario sigue leyendo el diario. El que miraba por la ventanilla sigue mirando. El que no estaba haciendo nada, sigue sin hacer nada. Así por un buen rato (el viaje es largo). El chofer conduce y vos seguís escuchando el desborde interminable de éste tipo, que cada vez lo hace en un volumen más alto, y ahora te das cuenta de que no se detiene nunca, como si no necesitara respirar.&lt;br /&gt;
De pronto la anciana dice su primera palabra. No entendés lo que dice y sabés que no se lo dice a él. Es decir, podría estar dialogando con él si no fuera porque: uno, no le habla a la cara, y dos, él no paró de hablar en ningún momento. Es esta una forma de expresión que en nada se parece a un diálogo, aunque vos no conocés las costumbres raras de esta gente. Él habla, ella habla y lo hacen cada vez más alto. Porque hace un rato vos lo creías, pero ahora te das cuenta de que realmente lo están haciendo como si compitiesen por ganar el espacio sonoro del resto del colectivo.&lt;br /&gt;
No podés evitar darte vuelta; querés que se callen. Pero el hombre que está sentado a tu lado y que hasta éste momento lo único que hacía era mirar por la ventanilla, ahora te mira a vos como sancionándote. Entonces no te queda más que volver la vista al frente, avergonzado.&lt;br /&gt;
Sentís una profunda indignación: a este señor, el griterío de un par de extranjeros locos no parece alterarlo; pero el hecho de que vos te hayas dado vuelta un segundo para pedirles un poco de silencio…&lt;br /&gt;
Pasaron varios minutos y aunque vos no volviste a mirarlo, sabés que los ojos de tu vecino siguen ahí, estampados en tu oreja. Entonces te dice algo. Te lo dice en un idioma que no conocés y que ni siquiera sabés si es el mismo que usan los dos de atrás (como si tuviese otro acento). Te lo dice a vos aunque no le importa si lo mirás cuando te habla; porque su expresión se mantiene incluso cuando tu cabeza gira hacia él para explicarle que no entendés nada. Sus pupilas están como desenchufadas. Su voz es llana, vacía.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El gordo del primer asiento acaba de darse vuelta. Por un momento crees que pedirá silencio, pero no: sigue masticando su sándwich, no traga y expulsa un grito desprolijo con un pedazo de jamón que se estampa en la solapa de un traje azul. Luego se le suma una chica muy bonita pero que habla con una voz demasiado áspera para provenir de un cuerpo tan frágil. Y después, el hombre del traje azul, y el que leía el diario, y la madre del niño de pantalones cortos, y el hijo también, y todos al mismo tiempo, con sus voces chillonas y monocordes, y enfocadas en un punto que sos, pero que a la vez, no sos vos, y la única forma de escaparte es bajando, urgente, aunque no sepas en dónde estás. Bajar y correr, lejos.&lt;br /&gt;
Sin pedir permiso, intentás llegar hasta la puerta. No decís nada porque sabés que no van a entenderte (y un poco también, porque temés que tus propias palabras te lleguen incomprensibles a los oídos).&lt;br /&gt;
Al fin, conseguís que el chofer abra las puertas y, con el colectivo aún en movimiento, te lanzás hacia el asfalto.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora estás viendo desde la calle como el colectivo se aleja. Ya sólo es un punto luminoso transportando decenas de extraños que siguen y aumentan el parloteo. Todos se han ido sumado, incluso el chofer y el vendedor ambulante que acaba de subir ofreciendo adminículos indispensables para la dama o el caballero.</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">12</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Desmemorias</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2007/12/deseos.html</link><category>breVajes</category><category>con audio</category><pubDate>Mon, 7 Dec 2009 10:00:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-9178200499573999349</guid><description>...y se hace la idea de que la casa está al 1600 de la avenida Pueyrredón aunque bien sabe que es al 1200. No puede confirmarlo, porque el dato está anotado en una libreta que no logra encontrar, y que debería estar en el bolsillo trasero del pantalón, en donde la guardó antes de salir. Ahí registró la dirección exacta, y el número de teléfono que tan bien le vendría para avisarle que llegará un poco más tarde. El día no se le hizo fácil (ningún día); se enrosca en demasiados asuntos y por eso le cuesta recordar cosas tan sencillas como un número de teléfono o el lugar en donde habrá dejado la libreta o la dirección de una casa a la que tantas veces fue.&lt;br /&gt;
Por eso cree que es al 1600 aunque bien sabe que no. Y por eso, cuando pasa por la cuadra del 1200 y ve que ninguna puerta está pintada de amarillo, decide que caminará dos o tres cuadras más. Está seguro de que aunque la puerta no sea amarilla, va a tocar el timbre, y una mujer que no conoce lo llamará Fabián y lo invitará a pasar, y se descubrirán en otra noche de besos y caricias y salivas y sexos.&lt;br /&gt;
Al salir, mientras desande el camino del pasillo, recordará que la libreta quedó en otro pantalón, y que probablemente ahora se esté despellejando entre las burbujas de jabón del lavarropas, con los datos reales y exactos de ésta dirección que no es al 1200, ni al 1600 y que tampoco, pero a esta altura ya nadie quiere saberlo, tampoco debe estar en la avenida Pueyrredón.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;object height="132" width="353"&gt;&lt;embed src="http://www.goear.com/files/external.swf?file=5585e54" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" quality="high" width="353" height="132"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">8</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Los pobres robos</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2009/11/los-pobres-robos.html</link><category>ensayajes</category><category>politico-sociales</category><pubDate>Tue, 24 Nov 2009 00:43:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-973216765905576872</guid><description>Pobre no es el sustantivo del que roba. El sustantivo del que roba es ladrón. O robador, como decía mi sobrinita a los cuatro años. Por cierto, los robos más grandes y las muertes más crueles son cometidas cotidianamente por ricos muy ricos (que son ricos gracias a estos robos y a estas muertes). Lo que sucede es que a las muertes al por mayor se las llama genocidios (si las cometió el enemigo); o tragedias (si las cometen los que escriben los diarios y los libros de historia).&lt;br /&gt;El crimen mayor de todos los crímenes, es que haya pobres en un mundo rico. No hay pobres sin ricos (ni ricos sin pobres). &lt;br /&gt;Y nosotros, los que no somos ni ricos ni pobres, cenamos en el jamón podrido de un sándwich enorme.</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">10</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Quién habla en nombre del AMOR</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2010/07/quien-habla-en-nombre-del-amor.html</link><category>poesías</category><category>politico-sociales</category><pubDate>Tue, 13 Jul 2010 12:00:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-7186065319742800156</guid><description>&lt;div style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhB8bopt8zymKTqCmSbIEI-CntwAywBGDxAUFWGZYxCDnUge89aiAQHhoTYLij1EmWASbGhuWZq-86-i7f94H2mXKW-9x7PmY_CLNgjRt_avbEwr3W0Y9zB6Oi-ojmFbVZWktIN7hq2aAWi/s1600/bandera_gay+corazon+beso.jpg" /&gt;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
sucederá un día&lt;br /&gt;
que el mundo dejará de ser un plano&lt;br /&gt;
y se correrá del centro del universo&lt;br /&gt;
y el deseo no será un engendro del demonio&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
ese buen día&lt;br /&gt;
se les permitirá a los hombres&lt;br /&gt;
y a las mujeres&lt;br /&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;(que estrenaron alma hace tan poco)&lt;br /&gt;
poder amar a un hombre a una mujer o incluso a un cura&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
ese buen día&lt;br /&gt;
los hijos&lt;br /&gt;
además de tener padre y madre&lt;br /&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;o padre y padre&lt;br /&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;o madre y madre&lt;br /&gt;
podrán tener &lt;b&gt;familia&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
que "dios"&amp;nbsp;no desuna lo que unió el amor&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
sucederá un día&lt;br /&gt;
de esto no hay dudas</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhB8bopt8zymKTqCmSbIEI-CntwAywBGDxAUFWGZYxCDnUge89aiAQHhoTYLij1EmWASbGhuWZq-86-i7f94H2mXKW-9x7PmY_CLNgjRt_avbEwr3W0Y9zB6Oi-ojmFbVZWktIN7hq2aAWi/s72-c/bandera_gay+corazon+beso.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">11</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Almorzando con la señora televisión</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2009/11/almorzando-con-la-senora-television.html</link><category>breVajes</category><category>politico-sociales</category><pubDate>Mon, 9 Nov 2009 03:24:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-6372714879278773628</guid><description>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;a&lt;span style="font-style: italic;"&gt; la teleaudiencia&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;y a Jorge Castagna&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mirtha Legrand realiza sus clásicos almuerzos televisivos, casi sin interrupciones, desde el año 1968. Durante los programas entrevista a sus invitados, y las señoras de su casa se informan y entretienen y envidian los zapatos y el mousse de salmón a la puppé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos los años los finaliza afirmando que se retirará de la tele. Muchos piensan que es una estrategia publicitaria. Otros piensan que es una forma de prevenir al público: Mirtha es una señora muy mayor, aunque al mirarla sea inevitable pensar en Dorian Gray. Afirma que la televisión es su vida;  esta frase devela la verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los ochentaitantos, cuando Mirtha era una señora mayor pero no tanto, recibió en su mesa a un tal Luciano Papadópulus. Era un personaje muy especial que se nombraba heredero directo de los secretos de los oráculos griegos y de la cábalah hebréa. Por ese entonces andaba profetizando cosas bastante graves que ocurrirían en el país y en el mundo. La producción lo invitó al programa.&lt;br /&gt;Antes de presentarlo, la diva anunció que Papadópulus iba a contar dos profecías exclusivas que tenía preparadas para ella y su teleaudiencia. Durante el almuerzo el hombre se mostró bastante parco. Comió mucho, habló muy poco y gesticuló apenas tres veces.&lt;br /&gt;Casi al final del programa, y bajo la presión de la mirada celeste de Mirtha, don Luciano Papadópulus hizo sus dos confesiones: La primera fue que él se moriría al día siguiente. Lo dijo agitando el tenedor con un pedazo de panqueque al rum, y con demasiada convicción y firmeza; y los técnicos, los productores y toda la gente que estaba en el piso estallaron en carcajadas. A quién le importaba si este loco se moría al día siguiente.&lt;br /&gt;La señora los chistó para llamarlos al orden, pero no pudo evitar esbozar una sonrisa que nunca se supo si fue de complicidad, indignación o nerviosismo. Sin embargo la sonrisa se le quebró pocos segundos después cuando Papadópulus enunció su segunda verdad: "La señora morirá los almuerzos".&lt;br /&gt;Luego de decirlo, se sacó la servilleta que tenía aplicada en el cuello, se paró y se fue.&lt;br /&gt;El silencio en el estudio duró más de un minuto. Nada se movía. Del otro lado de los televisores la gente se preguntaba si la imagen se había congelado. Entonces alguien mandó la tanda publicitaria. No fue Mirtha.&lt;br /&gt;La producción intentó de inmediato contactarse con Papadópulus. A la predicción le faltaba una preposición: no era lo mismo que la señora muriese por los almuerzos, con los almuerzos, de los almuerzos o en los almuerzos.  El público necesitaba saberlo y los productores también. Las líneas telefónicas estaban saturadas. En la puerta del canal se habían instalado todos los medios. Incluso y especialmente, la competencia. La señora estaba preocupada.&lt;br /&gt;El miedo vino después. A Papadópulus lo encontraron al día siguiente, completamente muerto, sentado frente al televisor. El parte médico indicó que fue producto de una alergia al pescado que le hinchó la traquea y lo asfixió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde entonces, la señora se asegura de no faltar en las mesas de sus espectadores. El tiempo parece no transcurrir para ella. Su piel es la misma desde hace veinticinco años. Camina erguida, no balbucea ni le tiemblan las manos. Ella comprendió la profecía. Su único temor es que un día, del otro lado de la tele, todos cambien de canal al mismo tiempo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">13</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Anónimos</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2008/12/annimos.html</link><category>ilustrados</category><category>poesías</category><category>politico-sociales</category><pubDate>Fri, 19 Dec 2008 22:00:00 -0200</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-6248165924862993834</guid><description>&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;19 de diciembre de 2001, Buenos Aires, Argentina&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Q.S.V.T.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div float="right"&gt;&lt;a title="Cacerolazo del 19 de diciembre de 2001- Que se vayan todos!" href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEj3vpXACHUn70F4pbK34mcWm0ia99iV9zcFZCs20G8RBTruW0DVMHgpd6D9acf1vzW7iD_NGgRy1iY5HtSx6o5wBzsXldXvzUM39x4EYH3kEPOqOhEt6ibEN9olp_LlgOZjOF-1YBTpM0IQ/s1600-h/QSVT.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5145963857367415826" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="Cacerolazo del 19 de diciembre de 2001" src="http://lh6.google.com/zaiper2000/R2oi3SFiPBI/AAAAAAAAAck/XEKFYNAWCZ8/s288/QSVT.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div float="left"&gt;Fue gestándose lentamente&lt;br /&gt;en los intestinos del barrio&lt;br /&gt;de la escuela&lt;br /&gt;de la fábrica&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se implantó en el útero del colectivo&lt;br /&gt;con el sudor de los hartazgos&lt;br /&gt;y sus hambres de cambio&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div float="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div float="left"&gt;Maduró y tomó la forma de sus progenitores:&lt;br /&gt;- orejas de taxista y peluquero&lt;br /&gt;- ojos de quiosquero y canillita&lt;br /&gt;- canas de abuela de plaza, y de paloma&lt;br /&gt;- nariz de cocinera de restorán de la esquina&lt;br /&gt;- voz de pintor de grafitis y de maestra de escuela&lt;br /&gt;- piernas de cadete y camarera&lt;br /&gt;- manos de obrero y de artista&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Engordó&lt;br /&gt;hasta que las broncas desbordaron los pulmones&lt;/div&gt;&lt;div float="left"&gt;&lt;br /&gt;y en la euforia le pusimos un nombre&lt;br /&gt;y exhalamos en un grito su alumbramiento... &lt;/div&gt;</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">11</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Los indios de Colón</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2009/10/los-indios-de-colon.html</link><category>ensayajes</category><category>politico-sociales</category><pubDate>Sat, 10 Oct 2009 23:59:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-4207625536009113141</guid><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p class="Cuerpo" style="text-indent:14.2pt;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;En los tiempos de mi escuela primaria, el doce de octubre era una fiesta. Todo el mes de octubre era el mes de la raza y de Colón. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="Cuerpo" style="text-indent:14.2pt;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;En la clase de plástica dibujábamos tres hermosas Carabelas que traían a los europeos al nuevo mundo. Los indios estaban en la costa, semidesnudos y con las manos llenas de regalos.&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;A mi me salía decir calaveras, como la de las banderas de los piratas. Qué paradoja.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="Cuerpo" style="text-indent:14.2pt;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;En actividades prácticas armábamos los disfraces que íbamos a usar en el acto del día de la raza. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="Cuerpo" style="text-indent:14.2pt;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Lo que me acuerdo de aquellos tiempos es que Colón había inventado América, y que la reina católica le había prestado el dinero para su tan gloriosa gesta, luego de un curioso incidente entre Colón y un huevo. Recuerdo también que una maestra nos hizo leer un texto que terminaba diciendo "Se llevaron todo pero nos dejaron las palabras". Y yo me preguntaba como carajo se comunicaban los indios antes de ser descubiertos. Indios que, por cierto, no eran indios, porque no vivían en la India. Una graciosa confusión producto de un error de cálculos de don Cristóbal. Los indios verdaderos, que desde entonces se llaman hindúes, agradecidos. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="Cuerpo" style="text-indent:14.2pt;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;El que sí estaba en el carajo fue un tal Rodrigo de Triana con su grito más célebre: "Tierra a la vista". Una vez me toco actuar de Triana. Esa misma vez, un compañero de apellido Mamani, pidió hacer del cura que viajaba en la expedición. Él era monaguillo y tenía el traje y la actitud. La maestra le dijo que no y lo puso a hacer de indio. Mamani era peruano y de marcados rasgos Incas. Ese día aprendí algunas cosas importantes: La primera fue a partir de la excusa que dio la maestra para que Mamani no hiciese de cura: en la expedición de 1492 no viajaban sacerdotes. Para qué llevarlos si iban a la India. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="Cuerpo" style="text-indent:14.2pt;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Lo segundo que aprendí fue un significado. Algo, a lo que un tiempo después pude aproximarle la palabra discriminación, aunque también la calzaría bien la palabra absurdo, hipocresía o hijaputés.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="Cuerpo" style="text-indent:14.2pt;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;De todas maneras a mi me gustaba más hacer de indio. Los indios hacían ruido y tenían más colores. Y además, los indios de acá no eran tan malos como los que vivían en las películas americanas de Estados Unidos. Esos sí que eran jodidos y atacaban las caravanas y mataban a los colonos inocentes. En cambio los indios de Buenos Aires (porque nadie aclaró que no entraron por el río de la plata), estos sí que eran buenos. Esperaban ansiosos a los europeos para llenarlos de oro y joyas y papagayos y chocolate.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="Cuerpo" style="text-indent:14.2pt;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="Cuerpo" style="text-indent:14.2pt;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;A mí, la palabra raza siempre me resonó a otro descubrimiento europeo: la &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;raza aria&lt;/i&gt;. El slogan de una cinematográfica guerra que ocurrió en un año parecido, que no era mil cuatro noventa y pico, sino mil nueve cuarenta y pico. Una guerra en la que triunfaron los americanos que ya no tenían plumas porque se habían acabado los papagayos y los indios.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="Cuerpo" style="text-indent:14.2pt;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="Cuerpo" style="text-indent:14.2pt;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Hoy escuchaba por la televisión a una conductora hablar de los festejos del día de la raza. Parece ser que a ella no le dejaron las palabras. Ella no sabe que las muertes no se festejan.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="Cuerpo" style="text-indent:14.2pt"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;a href="http://cruzagramas.com.ar/2009/10/once-de-octubre-el-ultimo-dia-por.html"&gt;Más textos sobre el último día de los pueblos originarios&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">18</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Superioridades</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2011/07/superioridades.html</link><category>aforismos</category><category>politico-sociales</category><pubDate>Fri, 15 Jul 2011 00:02:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-3555002540842752968</guid><description>no se trata de que las mayorías respeten a las minorías&lt;br /&gt;
se trata de comprender que sólo somos un enorme conjunto de minorías&lt;br /&gt;
</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Imperio</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2008/12/imperio.html</link><category>aforismos</category><category>breVajes</category><category>ensayajes</category><category>ilustrados</category><category>politico-sociales</category><pubDate>Thu, 2 Apr 2009 12:00:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-3085870642587564532</guid><description>&lt;div style="text-align: center;"&gt;La más cruel de las paradojas de la guerra, es que los que ganan siempre son los buenos.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://picasaweb.google.com/lh/photo/UlrBA3baSesMJ458BYJR0Q?feat=directlink"&gt;&lt;img alt="Sobreviviente by Zaiper" src="http://lh4.ggpht.com/_84mIqHsEpyA/SqFZfDLmj1I/AAAAAAAACoA/kghkFKgx0tw/s400/PIC_0010.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="http://lh4.ggpht.com/_84mIqHsEpyA/SqFZfDLmj1I/AAAAAAAACoA/kghkFKgx0tw/s72-c/PIC_0010.JPG" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">14</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Zapping</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2007/09/zapping.html</link><category>breVajes</category><category>ensayajes</category><category>politico-sociales</category><pubDate>Mon, 24 Sep 2007 01:51:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-1140156374944816971</guid><description>&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;¿Qué elegimos cuando elegimos?&lt;br /&gt;a &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Jorge Mauricio&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;Mis amigos tienen razón; no es posible que pleno siglo veintiuno yo no tenga un televisor. Así que me calzo el jean verde y me voy al shopping a recorrer los locales de electrodomésticos.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://picasaweb.google.com/elzaiper/Art/photo#5211523345672117154"&gt;&lt;/a&gt;Se me descalabra la mandíbula al ver las capacidades que la industria incorporó a los televisores y que yo aún no conocía: pantalla ultra plana, sonido surround estereofónico, doscientos cincuenta canales y un montón de cosas más que no entendí bien para qué sirven pero que seguro me serán de grán utilidad.&lt;br /&gt;Cada televisor tiene alguna característica que lo destaca del resto y yo me pregunto por qué, si esas características son las mejores en su género, no se las incluyen a un modelo supercompleto, así compro ése y listo. Un vendedor me explica que los fabricantes lo hacen para que nosotros, los clientes, tengamos más variedad y así un abanico de alternativas más sabroso para poder elegir. &lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;Vuelvo así a casa, con cincuenta y ocho panfletos, presupuestos varios, y algunos tarjetones explicatorios.&lt;br /&gt;Armo una grilla: en el eje vertical escribo las marcas y los modelos; en el horizontal, sus diferentes características. Comparo, evalúo, analizo precios. Al final me declaro por uno cualquiera; estoy empezando a sentir como una urgencia por sentarme a ver la tele.&lt;br /&gt;Lo saco de la caja, lo enchufo a la corriente, lo enciendo. Hay sólo cinco canales de aire para ver y me llegan borrosos, con ruido y mucha interferencia. El encargado del edificio me dice que acá en el centro no se recibe bien la señal de aire por no se que cosa de las antenas y los edificios, así que mañana mismo voy a contratar un compañía de TV por cable. Es así, uno no sabe que necesita hasta que realmente lo necesita.&lt;br /&gt;La televisión por cable es formidable. Me permite entrar en un mundo que no conocía: el maravilloso mundo del zapping. Es magnífico estar tirado en la cama con el control remoto en la mano y cambiar de canal para ver tres o cuatro películas que ya vi, pero que puedo volver a ver todas las veces que quiera!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora que tengo televisor me entero de las cosas importantes que ocurren en el país y en el mundo. Y haciendo zapping aparecen los programas donde los candidatos nos cuentan sus propuestas de gobierno. Yo nunca me metí en política, pero como se vienen las &lt;a href="http://urbanicomio.blogspot.com/2007/09/electodilogo.html"&gt;elecciones&lt;/a&gt;…&lt;br /&gt;Entonces armo una grilla: en el eje vertical pongo los nombres de los candidatos, y en el horizontal, sus diferentes propuestas. Qué bueno es que a uno le den la posibilidad de elegir. &lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">6</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Queremos tanto tanto a Julio</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2011/06/queremos-tanto-tanto-julio.html</link><category>amor</category><category>con audio</category><category>de viajes</category><category>Julio Cortazar</category><pubDate>Mon, 27 Jun 2011 14:19:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-5273073779015103729</guid><description>&lt;div&gt;&lt;iframe width="480" height="295" src="http://www.youtube.com/embed/qLL6PsNOCW4?fs=1" frameborder="0" allowfullscreen=""&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div&gt;de arriba abajo o bien de abajo arriba&lt;br /&gt;
este camino lleva hacia sí mismo&lt;br /&gt;
simulacro de cima ante el abismo&lt;br /&gt;
árbol que se levanta o se derriba&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
quien en la alterna imagen lo conciba&lt;br /&gt;
será el poeta de este paroxismo&lt;br /&gt;
en un amanecer de cataclismo&lt;br /&gt;
náufrago que a la arena al fin arriba&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
vanamente eludiendo su reflejo&lt;br /&gt;
antagonista de la simetría&lt;br /&gt;
para llegar hasta el dorado gajo&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
visionario amarrándose a un espejo&lt;br /&gt;
obstinado hacedor de la poesía&lt;br /&gt;
de abajo arriba o bien de arriba abajo&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div align="right"&gt;Zipper sonet&lt;br /&gt;
de "Un tal Lucas"&lt;br /&gt;
Julio Cortazar&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://img.youtube.com/vi/qLL6PsNOCW4/default.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">4</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Espejismo</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2010/09/espejismo.html</link><category>poesías</category><pubDate>Tue, 14 Sep 2010 13:39:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-8619076231746970143</guid><description>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;i&gt;metamorfosis de&amp;nbsp;&lt;a href="http://dialectivos.blogspot.com/2009/10/narciso.html"&gt;Narciso&lt;/a&gt;&amp;nbsp;a Pan&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;mirame&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;mirame&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;mirame&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;memira&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;memira&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;memira&lt;/div&gt;</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">6</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Pandemia</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2011/04/pandemia.html</link><category>breVajes</category><pubDate>Wed, 20 Apr 2011 10:00:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-1534523299728664849</guid><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Comienza como una pequeña protuberancia en la piel. Tiene preferencia por los brazos y las piernas aunque puede aparecer también en el pecho o las axilas. Madura en forma  de burbuja. Al explotar queda visible una pequeña perla roja. Se la debe extraer con mucho cuidado intentando no contaminarla con los dedos. Si se la coloca en una maceta, es preferible que sea con arena. Al tiempo aparecerá un brotecito. No es bueno regarla mucho; se alimenta del sudor concentrado en el ambiente. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Con un cuidado aceptable, el brote crecerá como una hermosísima planta de tallo aterciopelado y hojas largas en forma de ramillete. El sol ayudará a que en el centro del ramillete se forme una flor, cuyo color recuerda a la perla, pero también a la llaga. No pasará mucho tiempo hasta que la flor se seque y pierda sus pétalos. Hay quienes los usan como infusión. Pero no es ese el uso primario de esta especie. Tampoco se comen los frutos, a pesar de su olor mentolado con dejos de frutilla y aguardiente; a pesar de su textura de nuez y su consistencia gelatinosa como la de un ojo. Lo que se comen son las raíces. Y no el tubérculo blanquecino que se sumerge en la arena. Los pelos de la raíz es lo que se come y se recomienda peinarlos con un peine fino previamente. Luego hay que extraerlos de cuajo para lo cual se puede usar una pinza de depilar o un cuchillo bien afilado. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Se sirven en un plato playo, y se aderezan a gusto. Se los puede acompañar con vino dulce y una salsa de frutas de estación. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El paciente estará debidamente contaminado luego de una semana de ingestiones. Esta quinta etapa del proceso evolutivo es una de las más contagiosas. Se propaga a través de la saliva, las sillas y las antenas de radio. La etapa siguiente se desarrolla en la nariz o en el ombligo (indistintamente). Y luego hay otra etapa que se esparce por las junturas de los azulejos. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No se conocen aún la cantidad exacta de mutaciones, ni el origen, ni los efectos colaterales.&lt;/div&gt;</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">5</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Velorios</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2008/06/velorios.html</link><category>breVajes</category><category>ilustrados</category><category>prosa poética</category><pubDate>Wed, 13 Apr 2011 20:00:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-8775752489910602118</guid><description>&lt;object height="390" width="480"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/JFginY8CQls?fs=1&amp;amp;hl=es_ES&amp;amp;rel=0"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/JFginY8CQls?fs=1&amp;amp;hl=es_ES&amp;amp;rel=0" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="480" height="390"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;
No todos los geranios son suaves al gusto: algunos además piensan en la muerte, o incluso en ir al mar o enamorarse. Algunos geranios son crueles; otros, lagrimean. Pero las lágrimas de los geranios poco pueden creer en un Dios que no conocen, o en las rosas de la china o en la china misma.&lt;br /&gt;
Las lágrimas de los geranios ni siquiera son capaces de creer en los geranios; y esto un poco es porque son ateas, y otro poco, porque los geranios no lloran.</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">6</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Reloj de arenas</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2010/11/reloj-de-arenas.html</link><category>breVajes</category><category>poesías</category><pubDate>Mon, 15 Nov 2010 21:44:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-4186801951296600209</guid><description>el tiempo es una magnitud muy elástica&lt;br /&gt;
el tiempo es tirano del tiempo&lt;br /&gt;
ver el paso del tiempo es una tarea intolerable&lt;br /&gt;
mirar como la aguja más gorda se mueve tan lento que no se mueve&lt;br /&gt;
y la de los minutos se clava sesenta veces en los palitos&lt;br /&gt;
y la aguja más finita se inyecta sesenta veces en la circunferencia del reloj&lt;br /&gt;
en los trescientos sesenta grados del reloj&lt;br /&gt;
¿cómo verá el segundero al paso del tiempo? &lt;br /&gt;
¿cómo verá al ojo que lo mira? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
siempre se le puede ganar un segundo a cada minuto&lt;br /&gt;
un minuto a los sesenta segundos robados&lt;br /&gt;
una hora cada sesenta&lt;br /&gt;
cada tresmilseiscientos&lt;br /&gt;
el tiempo es una magnitud perversa y elástica&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
trescientos sesenta grados&lt;br /&gt;
tres mil seiscientos segundos&lt;br /&gt;
una hora ganada cada dos días y medio&lt;br /&gt;
casi tres horas por semana&lt;br /&gt;
medio día por mes&lt;br /&gt;
seis días al año&lt;br /&gt;
trescientos sesenta días ocupados por el tiempo &lt;br /&gt;
y seis días libres para lo que gustes&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
para jugar a ser Dios&lt;br /&gt;
y recrear el universo</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">3</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Manual de Escritor</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2007/04/manual-de-escritor.html</link><category>breVajes</category><category>con audio</category><category>ensayajes</category><category>ilustrados</category><category>microrrelatos</category><category>para escritores</category><pubDate>Tue, 1 Jan 2008 00:00:00 -0200</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-7206418991506850531</guid><description>&lt;div style="font-size: 85%; font-family: times new roman;" align="right"&gt;&lt;em&gt;a mis alumnos&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div align="center"&gt;&lt;a title="foto &amp;amp;c Zaiper" href="http://picasaweb.google.com/elzaiper/Art#5377674383946366722"&gt;&lt;img src="http://lh5.ggpht.com/_84mIqHsEpyA/SqFWXCzXPwI/AAAAAAAACmg/N6cZ8LVXL10/s400/Dia%20del%20escritor.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div align="justify"&gt;Para empezar a escribir tenés que hacer algo así como clavarte una lapicera en la garganta.&lt;br /&gt;
Luego, sin dolor pero con fuerza, deberás arrastrar la lapicera hacia abajo marcando un trazo profundo por tu pecho. Partirás en dos el tórax, cruzarás los pulmones, la boca del estómago, el &lt;a href="http://dialectivos.blogspot.com/2007/06/ombligo.html"&gt;ombligo&lt;/a&gt;, el pubis, y frenarás a la altura de tu sexo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entonces con las dos manos te abrirás el cuerpo, te extirparás el corazón, los testículos, los ovarios y los intestinos, y gozarás embadurnarlos en lo profundo de la hoja.&lt;br /&gt;
No te desesperes. La operación no es sencilla. Requiere de práctica, pasión y valentía. Cuando sientas que ya no queda más sangre para chorrear: pará. Toma distancia. Volá un rato. Desde el aire las cosas se ven mejor. Quedate el tiempo suficiente para contemplar tus palabras y contemplarte.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una vez terminado el acto: guarda la obra en el freezer unos días; juntá tus pedacitos y volvé a colocarlos donde estaban; ligá el tajo con hilo “colibrí” y puntada fina; y después, muy despacito, volvé a disfrazarte de todo lo que no sos.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;object height="132" width="353"&gt;&lt;embed src="http://www.goear.com/files/external.swf?file=290e979" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" quality="high" height="132" width="353"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="http://lh5.ggpht.com/_84mIqHsEpyA/SqFWXCzXPwI/AAAAAAAACmg/N6cZ8LVXL10/s72-c/Dia%20del%20escritor.JPG" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">26</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Rojita</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2010/06/roja-noche.html</link><category>breVajes</category><category>Versiones</category><pubDate>Thu, 24 Jun 2010 12:08:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-6603898185377598340</guid><description>&lt;table cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container" style="margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;"&gt;&lt;tbody&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEggmCgqkdJxyJBbhdWaxc0U82qMB7GJVIE5xkJFwsc_sSsn3rrSP6A4hf3t_HDOWFnRSjBDvukM32grtObiiU1d29rPLwzSmnnvd5N-LyxF20FwvP7mJiAvG6ROl8EKoNua-cqO727Bu6ee/s1600/Rojita.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: auto; margin-right: auto;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEggmCgqkdJxyJBbhdWaxc0U82qMB7GJVIE5xkJFwsc_sSsn3rrSP6A4hf3t_HDOWFnRSjBDvukM32grtObiiU1d29rPLwzSmnnvd5N-LyxF20FwvP7mJiAvG6ROl8EKoNua-cqO727Bu6ee/s320/Rojita.jpg" width="225" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class="tr-caption" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: red; font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif; font-size: small;"&gt;Después de haber sido desviada por el lobo, Caperucita llegó cansada a la casa de la abuela. Golpeó la puerta. Salió el lobo. Se miraron. Entonces, Caperucita abrió bien grandes sus piernas y se lo comió.&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: red; font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif; font-size: x-small;"&gt;&lt;i&gt;Texto de Sebastián Barrasa "el Zaiper"&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif; font-size: x-small;"&gt;&lt;i&gt;&lt;a href="http://dialectivos.blogspot.com/"&gt;http://dialectivos.blogspot.com&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif; font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif; font-size: x-small;"&gt;Ilustración de &lt;span class="Apple-style-span"&gt;Sandra "la gata de Cheshire"&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif; font-size: x-small;"&gt;&lt;i&gt;&lt;a href="http://sandrabecchia.blogspot.com/" target="_blank"&gt;http://sandrabecchia.blogspot.com/&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: x-small;"&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEggmCgqkdJxyJBbhdWaxc0U82qMB7GJVIE5xkJFwsc_sSsn3rrSP6A4hf3t_HDOWFnRSjBDvukM32grtObiiU1d29rPLwzSmnnvd5N-LyxF20FwvP7mJiAvG6ROl8EKoNua-cqO727Bu6ee/s72-c/Rojita.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">12</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>ToDo</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2011/02/todo.html</link><category>breVajes</category><pubDate>Thu, 17 Feb 2011 04:51:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-6737923218816064903</guid><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Esta semana voy a comprar una campera y un par nuevo de zapatillas porque estas ya me duelen los pies. Y voy a comer más verduras, eliminar los hidratos y los dulces, anotarme en el gimnasio, ir al gimnasio, ordenar mis horarios, arreglar el reloj, lustrar los zapatos, renunciar al trabajo, buscar un trabajo nuevo, aflojarme la corbata, ajustarme los cordones, salir a correr, cinco  vueltas alrededor del parque, regar las plantas, acostarme antes de media noche, y llevarme a la cama a Cortazar, a Girondo o a algún/a poeta desconocido/a que se me impregne en la piel, y voy a despertarme temprano y a desayunar con yogurt, voy a escribir al menos un cuento, cuatro poemas, dos capítulos más de mi novela, vender la casa, buscar una casa nueva, plantar un árbol, encontrar novia, llamarte para que lo sepas, visitar a Edgard, avisarle a Juan, ir al dentista porque me duele una muela, pedir turno con la nutricionista, pedir turno con el gastroenterólogo, pedir turno con el clínico por las dudas, hacer las compras del mes, llenar la heladera, lavar la ropa, limpiar los vidrios, el horno, barrer debajo de la cama, cambiar todos los cueritos que gotean, arreglar el calefón, arreglar un horario con el plomero para que arregle el calefón, ver una obra de teatro excelentísima con vos,  cenar con vos, organizar las vacaciones con o sin vos, viajar a todos los lugares que pueda, tomar los cursos y talleres que pueda, visitar los museos que pueda, y anotar todo esto en una lista, bien detallada y en orden, leer la lista, mirarla fijo para que no me queden dudas, entonces, una vez que la haya revisado minuciosamente, podré romperla en pedacitos, bien chiquitos, triturados casi polvo, y saldré al balcón y dejaré que se los lleve el viento, para seguir siendo el que soy, hasta la semana que viene.&lt;/div&gt;</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">7</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Cosas de mujeres</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2011/02/cosas-de-mujeres.html</link><category>breVajes</category><pubDate>Tue, 1 Feb 2011 15:49:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-4625001686118842272</guid><description>&lt;div class="Cuerpo" style="text-align: justify;"&gt;La chica acaba de discutir conmigo y se ha trasladado a tomar un café, sola, en otra de las salas del local.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;span lang="ES"&gt;Estábamos en un bar hablando tranquilos y no sé que dije, para que ella se levante intempestivamente y sin dar ninguna explicación se vaya. &lt;br /&gt;
Ella ya estaba en el bar cuando yo llegué. Fue apenas unos minutos después. Tal vez más. No sé cuándo llegó ella. No se lo pregunté. Tal vez fue eso lo que le molestó. Y por eso se levantó sin siquiera resoplar o golpear con las palmas abiertas la mesa. Caminó como una gacela hacia la otra sala. Es extraño que sea una puerta tan pequeña la que divida las dos salas. Una puerta como de habitación. Es que probablemente este bar haya sido un viejo caserón de principios del siglo veinte, y los nuevos propietarios prefirieron no deformar su arquitectura. Pero no es posible que ella se haya enojado por mi llegada tarde. No habíamos prefijado un horario. Yo llegué a la hora correcta. Ella llegó a la hora correcta. Nos encontramos a la hora correcta. Tal vez no. Tal vez el problema fue que no hayamos coincidido en nuestras horas correctas. Tal vez lo correcto no sea lo deseado. O quizá ella se fue por otro motivo. Por algo que dije. Pero yo sólo le dije hola, cómo estás. Halagué su vestido. Le pregunté cosas banales. Las cosas que uno pregunta en estos casos como para generar un tema de conversación, qué sé yo, el clima, el trabajo, el estudio. Tal vez fue eso lo que le molestó: ella no parece ser una chica banal (o no estudia ni trabaja ni le interesa en lo absoluto el clima, o le molesta la lluvia y no trajo paraguas, pero de todas maneras no está lloviendo ahora) y por eso no hizo ruido al levantarse y caminó como una serpiente hacia la puerta hacia el otro salón. Y por eso entró. Y por eso se sentó y pidió un café. Fue porque no tenía motivos para quedarse. Y esto es lo más jodido: no tener motivos. En cambio si yo me hubiese dejado ser yo... Si me hubiese quedado en silencio, tal vez. Si hubiese generado el vacío suficiente como para que ella comenzase a hablar. Porque también es cierto eso: ella no dijo nada. Nunca. Ni siquiera recuerdo si respondió mi hola. Cómo hace uno para saber si la conversación está yendo por buen rumbo si no hay un interlocutor. Ella no habló pero tampoco hizo nada como para intervenir. Nada para mostrar su incomodidad. Ni siquiera dijo nada cuando se levantó y caminó como una mujer hacia la puerta hacia el otro salón hacia su mesa. Y se sentó tan líquida. Tan segura de si misma. Y ni siquiera abrió la boca para pedir su café. Ni lo hizo cuando de alguna manera le indicó a ese otro hombre que se acercase a su mesa. Que se siente junto a ella. Tan cerca. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Cuerpo" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span lang="ES"&gt;Pero él es un tonto. Él no sabe que a ella le molestan estas cosas. Él tendría que haber actuado de otra manera: tendría que haber dicho algo. Porque así en silencio, ella mira su reloj (primera señal), y luego bosteza (segunda señal) y ese es el momento de decir algo, cualquier cosa, el clima, el trabajo porque sino ella va mirar por segunda vez su reloj, va a dejar la tacita sobre la mesa como lo está haciendo ahora, y sin siquiera hacer el gesto de pedir la cuenta, se va a levantar sigilosamente y caminará como una cucaracha hacia la puerta. &lt;br /&gt;
Es muy extraño que esa puerta sea como la de una habitación, se pregunta él. Y es macabro que esta casa haya tenido tantas habitaciones.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">5</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Mutar (algunas definiciones)</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2011/01/mutar-algunas-definiciones.html</link><category>breVajes</category><pubDate>Thu, 20 Jan 2011 15:52:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-3402050635833012445</guid><description>&lt;i&gt;Mutar&lt;/i&gt;: Cambiar. Trasladarse de un lugar a otro. Con o sin carga. O llevar sólo la carga y dejar tu cuerpo en cualquier lado. O dejar la carga y moverse libre y desnudo por un cerro verde con arroyo y todo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;i&gt;Mutar&lt;/i&gt;: Moverse en círculos alrededor de un punto. Hacer un giro de trescientos sesenta y cinco grados y llegar al mismo lugar pero un tiempo más tarde.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;i&gt;Mutar&lt;/i&gt;: Desnudarse y vestirse de nuevo.&lt;br /&gt;
Renovarse y vestirse de nuevo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;i&gt;Mutar&lt;/i&gt;: Pasar del estado larva al estado mariposa.&lt;br /&gt;
Transformarse en algo que uno no es. O en algo que uno era pero aún no lo sabía.&lt;br /&gt;
Hacer alquimia con un beso.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;i&gt;Mutar&lt;/i&gt;: Hablar entre dientes. Murmurar.&lt;br /&gt;
Apagar una voz.&lt;br /&gt;
Quedarse mudo.</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">2</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Desborde</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2010/11/desborde.html</link><category>breVajes</category><pubDate>Wed, 24 Nov 2010 12:00:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-7980921748543729340</guid><description>&lt;div&gt;estoy lleno&lt;br /&gt;
con el líquido encefálico y testicular en el borde&lt;br /&gt;
y cuando parece que la marea está bajando&lt;br /&gt;
me salpica una nueva gota&lt;br /&gt;
una sola es suficiente &lt;br /&gt;
para que el vaso rebalse&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
pero &lt;span style="font-size: 80%;"&gt;yo&lt;/span&gt; &lt;span style="font-size: 120%;"&gt;soy &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 130%;"&gt;como&lt;/span&gt; &lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 140%;"&gt;una&lt;/span&gt; &lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 150%;"&gt;mamushka&lt;/span&gt; de vasos&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div&gt;como un dedal dentro de una taza de café dentro de un vaso dentro de una olla de esas chiquitas para preparar el arroz dentro de una olla más grande dentro de un balde de lavar la ropa dentro de la bañera dentro de una casa completamente inundada que descarga en la rejilla en las cloacas en un arroyo entubado que transborda todos tus desperdicios y los míos y los de ella o los de él hacia un río más grande que se embalsa en un dique con dos turbinas enormes que generen la energía suficiente como para encender &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 141.6pt; text-indent: 35.4pt;"&gt;una lamparita &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 70.8pt; text-indent: 35.4pt;"&gt;así puedo escribir esto&lt;/div&gt;&lt;div style="text-indent: 35.4pt;"&gt;y sentarme a esperar a que me llames&lt;/div&gt;</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">4</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Descontracturado</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2010/11/descontracturado.html</link><category>amor</category><category>breVajes</category><pubDate>Thu, 4 Nov 2010 15:25:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-4256220779275365103</guid><description>&lt;div class="Cuerpo"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Cuando se me traba el cuello, puedo hacer un movimiento leve de presión con el brazo opuesto hasta que hace &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;crack &lt;/i&gt;y deja de doler.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Cuerpo"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Cuerpo"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Cuando se me traba la lengua, puedo practicar ventriloquia, murmurar o improvisar ademanes y vocalizaciones.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Cuerpo"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Cuerpo"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Cuando se me traba el corazón, no hay desfibrilador que funcione mejor que una sonrisa o un abrazo o un recuerdo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">7</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Cucharita</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2010/10/cucharita.html</link><category>amor</category><category>breVajes</category><pubDate>Thu, 21 Oct 2010 15:44:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-5385058432647807187</guid><description>&lt;div class="Cuerpo"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;De mi departamento te podés ir antes de las doce. Después, es imposible. Y no es que corras el riesgo de convertirte en calabaza. Ocurre que, pasada la medianoche, los pasillos del edificio se inundan en ríos de lava, las puertas de los vecinos se transforman en cavernas y los ascensores no se detienen hasta el mismísimo infierno. La escalera se hace cada vez más estrecha y por más que subas o bajes, siempre te llevará hasta mi piso. Y si pudieras saltear todos estos obstáculos, en el hall de la puerta de calle (que estará cerrada con mil cerrojos) igualmente te detendrá Cancerbero con sus tres cabezas y sus lenguas de fuego.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Cuerpo"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Cuerpo"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Así que mejor quedate acá conmigo, esperá a que amanezca, tapate con mis brazos. Y dame un beso.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">9</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Manual de artista</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2010/10/manual-de-artista.html</link><category>para escritores</category><pubDate>Mon, 18 Oct 2010 00:28:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-2582589564818796343</guid><description>Para empezar a crear tenés que dejar tu cabeza a un costado.&amp;nbsp;Ponela en la mesita de luz y que te observe mientras revolvés y rascás y encontrás la semilla de tu obra.&amp;nbsp;Y si, para no aburrirse, tu cabeza intenta criticarte el embutido, decile que se calle, ponela al lado de la ventana y que se conforme con escuchar los pajaritos (para eso le dejaste las orejas). Que se ocupe de lo que pasa afuera. Que cuente los autos amarillos, los con forma de tirabuzón y los que tienen patentes que empiezan con la letra jota.&lt;br /&gt;
Por el contrario, si es tu corazón el que pretende guiar los movimientos, dale la oportunidad. Abrile paso. Mordelo hasta exprimir la última gota (sin culpa: es un órgano que se regenera). &lt;br /&gt;
Entonces permitile a tus manos (ahora liberadas de los ojos, las orejas y las bocas) que sigan el recorrido de los surcos. De las cicatrices en tu cara. De las rasgaduras en tus ropas. De los pliegues de tu panza y de las nervaduras de tus hojas. De los recuerdos de tus zapatos y de las grietas de la madera de tus muebles.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Después, &lt;br /&gt;
volvé a enroscarte la cabeza, &lt;br /&gt;
abrí bien los ojos, &lt;br /&gt;
saboreá los resultados&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
y disfrutá.</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">2</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Manchitas</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2009/06/manchitas.html</link><category>cuentos breves</category><pubDate>Tue, 17 Nov 2009 13:27:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-7753797900844833179</guid><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;
La primera manchita le salió en el talón derecho. Era un punto pequeño, ligeramente rojizo, y bastante difícil de observar. Pensó en dejar de comer chocolates en verano y se despreocupó. La segunda manchita, fue un poco más grande, más roja y más irresponsable: le había aparecido en la parte de arriba del pie. La cosa aún se podía tapar con las medias y seguramente lograría combatirla con un anti-hongos.&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="Cuerpo" style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-align: justify;"&gt;
&lt;span lang="ES"&gt;Las siguientes seis manchitas le surgieron juntas, un poco más abajo del pliegue de la rodilla. Simulaban dibujar una sonrisa. No picaban, no dolían. El lunes siguiente, le aparecieron cinco en la otra pierna. Dos semanas después descubrió la simetría: las manchas de la pierna izquierda mostraban una distribución prácticamente igual a la derecha. A pesar de que era verano, no se animaba a salir con pantalones cortos ni sandalias; sus piernas ya eran un gran coctail de manchas. Las que le brotaron en la espalda fueron un poco más verdosas y ásperas al tacto.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="Cuerpo" style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-align: justify;"&gt;
&lt;span lang="ES"&gt;La trigésimo cuarta manchita le apareció en la mesa. Era una mancha sin forma, mucho más grande y ni siquiera había tenido la delicadeza de aparecer en el centro.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;Él no usaba manteles (le gustaba ver el color de la madera en el desayuno y en la cena), pero el viernes irían sus familiares a cenar, y ellos siempre le caían con una pastafrola para el postre, y él les tenía que servir algo para comer. Por eso debía taparla con un mantel, aunque el único fuera el de la tía Rosita, con esos volados espantosos. La madre le hablaría del polvo de los muebles y del mal sabor de la comida, pero de ninguna manera levantaría el mantel y mucho menos si era el de la tía Rosita. Así, con el viernes vertiginosamente encima, pero con las manchas bien disimuladas, se sintió más tranquilo y se fue a dormir.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="Cuerpo" style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-align: justify;"&gt;
&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="Cuerpo" style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-align: justify;"&gt;
&lt;span lang="ES"&gt;Cuando el jueves volvió del trabajo y se desabrochó el cuello de la camisa (las manchas ya le habían invadido el torso pero parecían no querer expandirse más allá de la corbata) se encontró un horror aún mayor: en la pared de la cocina lo esperaba la más espantosa de las manchas. Y no sólo era por el color definitivamente verde y su aspecto gelatinoso, ni tenía que ver con que había aparecido en cualquier costado y sin ningún criterio estético. El mayor de los problemas, por supuesto, era que había aparecido el jueves.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="Cuerpo" style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-align: justify;"&gt;
&lt;span lang="ES"&gt;Tenía la posibilidad de empapelar pero seguramente su madre le criticaría el color rojo del papel (si el papel utilizado hubiese sido rojo) o le cuestionaría la forma de los dibujos, o la ausencia de dibujos (si no los tuviera; y para qué poner un empapelado sin dibujos, agregaría después). Y además tendría que faltar a la oficina y dedicarle todo el día a la tarea. No había tiempo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="Cuerpo" style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-align: justify;"&gt;
&lt;span lang="ES"&gt;Se decidió al fin por rasquetearla. Dedicó toda la noche. Y parte de la mañana. Arrancarla de la pared con un cuchillo de cocina no era tarea fácil. Gran parte de la pared estaba en el piso y a cada golpe de cuchillo respondía con una risita macabra. ¿Quién?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="Cuerpo" style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-align: justify;"&gt;
&lt;span lang="ES"&gt;El timbre sonó a eso de las dieciocho y quince (hora imposible de estar él allí si salía del trabajo a las dieciocho y por qué nos hiciste esperar, pero mamá si sabés que salgo a esa hora no puedo llegar antes, vine volando. Y yo no tengo la culpa de tus estornudos). Él estaba acurrucado al lado del polvo de escombros al lado de la pared al lado de la mancha. El timbre volvió a sonar a las dieciocho y dieciséis. Y volvió a sonar durante cada uno de los cinco minutos restantes. A las dieciocho y veintiuno él se levantó del polvo al lado de la pared al lado de la mancha al lado del cuchillo. Se levantó porque el sonido del timbre era ahora el del departamento. Alguien les había abierto la puerta de abajo. Se sacudió un poco el polvo de la cabeza y de los pantalones, caminó hacia la puerta, gritó “ya va”, descorrió la traba, movió la llave, giró el picaporte, abrió la puerta, saludo a su padre, saludó a su madre, se desabrochó uno a uno los siete botones de la camisa, levantó el cuchillo, señaló lo ojos, señaló la mesa y los invito a pasar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="Cuerpo"&gt;
&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">12</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Quién es quién</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2010/09/quien-es-quien.html</link><category>poesías</category><pubDate>Wed, 29 Sep 2010 12:09:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-8002921949450022595</guid><description>el no diálogo es siempre el peor camino&lt;br /&gt;
porque los fantasmas caminan  las noches&lt;br /&gt;
y también las mentes&amp;nbsp;y las palpitaciones de las almas sensibles&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
gritar fuerte es casi como el silencio&lt;br /&gt;
gritan los salvajes y los sordos&lt;br /&gt;
las almas nobles dialogan &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;se dicen &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; se escuchan&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
no es justo moverse por rumores&lt;br /&gt;
ni es justo juzgar al diferente&lt;br /&gt;
ni es justo ser juez &amp;nbsp; parte y verdugo&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
uno es inocente hasta que se demuestre lo contrario&lt;br /&gt;
y tal vez después también&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
detrás de la cortina de la cama del otro siempre hay algo raro&lt;br /&gt;
algo&amp;nbsp;que es raro porque es ajeno&lt;br /&gt;
&amp;nbsp;porque es el otro&lt;br /&gt;
la intimidad del otro&lt;br /&gt;
y&amp;nbsp;espiar por la cerradura&lt;br /&gt;
es tanto o más perverso que lo que ocurra dentro&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
aunque esté libre de culpas&lt;br /&gt;
elijo no arrojar ninguna piedra</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">4</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Amor de alcantarilla</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2010/09/amor-de-alcantarilla.html</link><category>amor</category><category>poesías</category><pubDate>Fri, 3 Sep 2010 14:02:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-9052798043970623045</guid><description>uno golpea puertas
&lt;br /&gt;
algunas se abren y otras no
&lt;br /&gt;
y &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;de vez en cuando&lt;br /&gt;
es uno mismo quien&amp;nbsp;tiene que poner los candados&lt;br /&gt;
y tirar la llave por el inodoro
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
por suerte 
&lt;br /&gt;
son pocas las veces
&lt;br /&gt;
porque es antihigiénico
&lt;br /&gt;
andar metiendo la mano en las cloacas
&lt;br /&gt;
para tratar de encontrar la llave
&lt;br /&gt;
en caso de emergencia</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">2</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Maquillaje</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2004/12/maquillaje.html</link><category>A la carte</category><category>breVajes</category><category>cuentos breves</category><pubDate>Mon, 4 Feb 2008 20:00:00 -0200</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-6872009679533640520</guid><description>&lt;span style="font-family: 'times new roman';"&gt;Ella se ofrece una última mirada de femme fatal frente al espejo. Luego se sienta en el banquito laqueado para desanclarse los zapatos rojos de cuero y taco aguja. Al cinto lo engancha en el toallero del bidet; el mismo lugar en donde hace instantes colgó el saquito de terciopelo y botones dorados, y el echarpe de tul.&lt;br /&gt;Con la mano derecha, desliza el cierre del costado de la minifalda que dejará caer dócil sobre las baldosas de granito. Permanece un instante admirando con deseo canino sus aterciopeladas piernas firmes. Entonces desenrolla las medias pantys de red y las guarda con cuidado en la cartera para que no se enganchen; el nylon suele ser muy corredizo.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_84mIqHsEpyA/R119V20ZlkI/AAAAAAAAAbU/le4y46w90G4/s1600-h/Reflejo.jpg"&gt;&lt;/a&gt;Se para. Las perlas del collar se extravían en el surco infinito del escote. Desabrocha uno a uno los cinco botones de la blusa roja de seda (un rojo poco menos fuerte que el de los zapatos y el del cinto, pero tan en combinación como el resto del ajuar). Queda expuesto el corpiño negro de encaje, la purpurina salpicada en el pecho, el corsé de ming.&lt;br /&gt;Con una mordida húmeda de labios, imprime en un pañuelo blanco de papel tissue, el anteúltimo vestigio de ese rouge, en esa boca, en esa noche.&lt;br /&gt;Entonces impregna con un líquido verde, un algodón que aprovecha para deshacer el polvo de las mejillas, de la nariz, del mentón. El espejo le devuelve ahora, una cara de pintura corrida y labios pálidos. Luego es el turno de los brillitos de estrella, de los restos del labial, del rimel, del delineador, y todo se reduce apenas a un bollo de papel manchado en el tacho de los desperdicios.&lt;br /&gt;Entre el desprendimiento de las pestañas postizas y la remoción del pegamento que la une a las uñas de plástico, pasa no más tiempo que el que le lleva guardar las pestañas en su cajita marrón claro, casi ocre, y las uñas en otra de color bordeaux.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Unos minutos después, y con la yema de un dedo índice sin uña, desprende la lente de contacto azul de su ojo derecho, desajusta el corsé, se despide del corpiño de tazas noventa y cinco y de los implantes push-up de silicona, guarda la peluca rubia en una bolsa gris, la dentadura postiza en un vaso con formol y así, completamente desnuda, se dispone a abrir la puerta.&lt;/span&gt;</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">12</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Hysteria</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2009/09/hysteria.html</link><category>breVajes</category><category>poesías</category><pubDate>Tue, 31 Aug 2010 00:00:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-8016701207265599463</guid><description>&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEimrKXdbKwWzcJU_-r-4wF3-NJc5_UJeZz_v4gC1Fpe9wOyj4pkhNpw0XRPSP71KS0iXVKJa3U9219Bo_DOZ9XkHh8CdsEtPkxVhSOK0_q0g1mO7Tfa7MG7GQ87EZmSNg_YBM0zDRUGSi3-/s1600-h/Hysteria.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5378600051910093314" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEimrKXdbKwWzcJU_-r-4wF3-NJc5_UJeZz_v4gC1Fpe9wOyj4pkhNpw0XRPSP71KS0iXVKJa3U9219Bo_DOZ9XkHh8CdsEtPkxVhSOK0_q0g1mO7Tfa7MG7GQ87EZmSNg_YBM0zDRUGSi3-/s320/Hysteria.jpg" style="cursor: pointer; float: right; height: 226px; margin: 0pt 0pt 10px 10px; width: 151px;" /&gt;&lt;/a&gt;Decime que no se puede&lt;br /&gt;
que tu mamá no te deja&lt;br /&gt;
que dios y los santos&lt;br /&gt;
que las monjas&lt;br /&gt;
que el cura es pecado&lt;br /&gt;
que tu papá no se entere&lt;br /&gt;
decime que no&lt;br /&gt;
que mañana&lt;br /&gt;
que vamos demasiado rápido&lt;br /&gt;
dame tiempo&lt;br /&gt;
decime que no&lt;br /&gt;
que tu marido no quiere&lt;br /&gt;
que tu amante no quiere&lt;br /&gt;
que tu novia no quiere&lt;br /&gt;
que tu consolador no quiere&lt;br /&gt;
que tu mano no quiere&lt;br /&gt;
decime que no querés&lt;br /&gt;
que te duele la cabeza&lt;br /&gt;
que estás en uno de esos días&lt;br /&gt;
que mi pija es muy chica y se te pierde&lt;br /&gt;
que mi pene es enorme y te lastima&lt;br /&gt;
que te gustan los deportistas&lt;br /&gt;
los intelectuales&lt;br /&gt;
los hombres afeminados&lt;br /&gt;
las mujeres masculinizadas&lt;br /&gt;
los putos&lt;br /&gt;
las putas&lt;br /&gt;
los gatos&lt;br /&gt;
los burros&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
decime que no&lt;br /&gt;
pero dame un beso&lt;br /&gt;
tomemos un helado&lt;br /&gt;
decime que no&lt;br /&gt;
y caminemos el río&lt;br /&gt;
que sin amor no&lt;br /&gt;
que con tanto amor no&lt;br /&gt;
que te llevo quince años&lt;br /&gt;
que te conozco desde que eras&lt;br /&gt;
que me conocés demasiado&lt;br /&gt;
que no me conocés lo suficiente&lt;br /&gt;
que soy tu maestro y no se debe&lt;br /&gt;
que soy tu alumno y no se debe&lt;br /&gt;
que soy tu primo y no se puede&lt;br /&gt;
que soy tu marido y no se quiere&lt;br /&gt;
que soy muy viejo&lt;br /&gt;
que soy muy joven&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
decime que no&lt;br /&gt;
pero por favor no me mientas</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEimrKXdbKwWzcJU_-r-4wF3-NJc5_UJeZz_v4gC1Fpe9wOyj4pkhNpw0XRPSP71KS0iXVKJa3U9219Bo_DOZ9XkHh8CdsEtPkxVhSOK0_q0g1mO7Tfa7MG7GQ87EZmSNg_YBM0zDRUGSi3-/s72-c/Hysteria.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">24</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Continuidades</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2010/08/continuidades.html</link><category>breVajes</category><pubDate>Tue, 10 Aug 2010 04:43:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-2102170725595887437</guid><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Un hombre está sentado en su sillón y en el televisor ve la imagen de otro hombre un poco mayor que él que sostiene unos binoculares y en las lentes ve a una mujer joven que se está maquillando desnuda frente a su espejo y en el reflejo se ve arrugada se ve seca se ve con sus formas fláccidas y perdidas y entones llora y sus lágrimas forman un charco en la mesita y en el reflejo del charco se ve a sí misma cuando era niña cuando jugaba a ser princesa y suspiraba por un príncipe azul o anaranjado que alguna vez vendría a buscarla en un corcel blanco y con alas. Un príncipe que nada tiene que ver con el hombre que ha ido a visitarla esta noche y que ahora duerme en su cama también desnudo y sueña con otra mujer a quién poder amar eternamente. Entonces la mujer gira su espejo a una posición completamente dada por el azar y en el reflejo ve la ventana de enfrente y apoyado en el marco de esa ventana ve la silueta del hombre que la mira y como se siente observada se para se asoma y grita.&lt;br /&gt;
El hombre que dormía se despierta y aunque no sabe por qué la mujer ha gritado se viste rápidamente corre hacia la puerta y se va.
El hombre de la ventana se siente descubierto y deja los binoculares se esconde y apaga la luz. 
El hombre del sillón siente que esta historia se parece mucho a la suya así que toma el control remoto y apaga la tele.
Y el autor del texto siente que todo esto podría perturbar al lector tanto como a sí mismo así que 
&lt;/div&gt;</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">7</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Esperan</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2010/06/esperan.html</link><category>poesías</category><pubDate>Thu, 17 Jun 2010 08:41:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-3205157571216568017</guid><description>a través de la ventana se ve la lluvia en la avenida&lt;br /&gt;
las ruedas de los autos resbalando en el brillo del asfalto&lt;br /&gt;
la vereda de enfrente salpicada&lt;br /&gt;
las gotas que golpean sobre un toldo&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
bajo el toldo se ve un hombre&lt;br /&gt;
se ve un reloj que es mirado cada cinco minutos por el hombre&lt;br /&gt;
y un cuello de piloto azul marino que se ajusta porque tiene frío&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
a través de la ventana, los ojos que miran, pueden ver la angustia de ese hombre&lt;br /&gt;
pueden ver su espera&lt;br /&gt;
pueden ver la esperanza que se nubla en el reloj&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
a través de la ventana de los ojos que miran&lt;br /&gt;
se ve el reflejo de una cara&lt;br /&gt;
y en la cara pueden verse los ojos&lt;br /&gt;
y en los ojos puede verse la lluvia&lt;br /&gt;
y&amp;nbsp;en la lluvia de la vereda de enfrente&lt;br /&gt;
los ojos secos ven al hombre&lt;br /&gt;
al hombre que ahora mira la ventana&lt;br /&gt;
y que mira al que mira a través de la ventana&lt;br /&gt;
sus ojos lo miran a los ojos&lt;br /&gt;
y le dicen que él está ahí&lt;br /&gt;
y que seguirá ahí&lt;br /&gt;
y que el reloj debe estar equivocado&lt;br /&gt;
que la lluvia no moja&lt;br /&gt;
que la princesa llegará en cualquier momento&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
el hombre que mira no entiende cómo es que el otro no entiende&lt;br /&gt;
entonces&lt;br /&gt;
el reloj de la ventana se detiene&lt;br /&gt;
las ruedas de los autos no giran&lt;br /&gt;
las gotas se paralizan en un chapoteo sin ruido&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
el vidrio se empaña en el aliento&lt;br /&gt;
y en el reflejo se ven las dos pantallas blancas&lt;br /&gt;
y se proyectan todos los momentos de su vida&lt;br /&gt;
sus lluvias&lt;br /&gt;
sus toldos&lt;br /&gt;
sus ellas&lt;br /&gt;
sus esperas&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
en los ojos del reflejo&lt;br /&gt;
&lt;span style="margin-left: 10pc;"&gt;ahora llueve&lt;/span&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
la mano del hombre que mira quita el velo&lt;br /&gt;
pero el hombre que esperaba bajo el toldo ya se ha ido&lt;br /&gt;
en su lugar quedan un centenar de dudas&lt;br /&gt;
¿ella habrá llegado?&lt;br /&gt;
¿él se habrá cansado de esperarla?&lt;br /&gt;
¿esperaba realmente a alguien ese hombre?&lt;br /&gt;
¿tuvieron razón las razones del tiempo?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
misteriosamente&lt;br /&gt;
debajo del toldo se ha formado un charco&lt;br /&gt;
y el hombre que aún mira a través de la ventana&lt;br /&gt;
no sabe si es salado</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">6</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Cumpleaños feliz</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2010/06/feliz-cumpleanos.html</link><category>ensayajes</category><pubDate>Mon, 7 Jun 2010 00:00:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-1848315050722208987</guid><description>&lt;div style="text-align: right;"&gt;
&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;A Nelais y a Denise y a
El Loro&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="Comentarios" style="line-height: normal; margin-left: 10cm; text-align: right;"&gt;
&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&amp;nbsp;y a todos los individuos &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="Comentarios" style="line-height: normal; margin-left: 10cm; text-align: right;"&gt;
&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;que cumplen
años el mismo día que yo&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="Comentarios" style="line-height: normal; margin-left: 10cm; text-align: right;"&gt;
&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;y
alrededores.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="Comentarios" style="line-height: normal; margin-left: 10.0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="Cuerpo" style="line-height: 150%; text-indent: 14.2pt;"&gt;
&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&amp;nbsp;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;Si te
asomás en este momento por la ventana o a la puerta de tu casa y ves a una
persona cruzando la avenida, es improbable que esa persona cumpla años el mismo
día que vos. No se lo puede probar, porque acaba de dar vuelta en la esquina y
sería muy difícil que le puedas preguntar su fecha de cumpleaños. Y de todas
maneras, aunque salgas corriendo ahora mismo y lo alcances y se lo preguntes,
hay trescientos sesenta y cuatro posibilidades de que haya nacido un día
diferente.&lt;/div&gt;
&lt;div class="Cuerpo" style="line-height: 150%; text-indent: 14.2pt;"&gt;
&lt;span lang="ES"&gt;Lo
que sí podés afirmar con plena certeza es que en un muestreo al azar de
trescientos sesenta y seis (366) personas, habrá al menos dos (2) que cumplan
años el mismo día &lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: 'Times New Roman'; font-size: 12pt;"&gt;&lt;a href="http://dialectivos.blogspot.com/2010/06/feliz-cumpleanos.html#nota1"&gt;[1]&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;. Siguiendo
el mismo razonamiento, en setecientos treinta y dos (732) personas hay cuatro
(4) que cumplen el mismo día, y en mil ochocientas treinta (1830) personas, hay
diez (10) que festejan su cumpleaños juntos.&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: 'Times New Roman'; font-size: 12pt;"&gt;&lt;a href="http://dialectivos.blogspot.com/2010/06/feliz-cumpleanos.html#nota2"&gt;[2]&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="Cuerpo" style="line-height: 150%; text-indent: 14.2pt;"&gt;
&lt;span lang="ES"&gt;No
parece ser un número significativo. En el mundo hay aproximadamente seis mil
ochocientos setenta millones de personas (6.870.000.000), según cifras
estimadas, año dos mil diez. Esto significa que al menos treinta y siete millones
y medio (37.500.000) de personas en el mundo, cumplen los años el mismo día. Son
casi la totalidad de habitantes de un país como Argentina. Como si todo un país
hubiese nacido el mismo día que vos. O que yo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="Cuerpo" style="line-height: 150%; text-indent: 14.2pt;"&gt;
&lt;span lang="ES"&gt;Todos
serían geminianos (yo lo soy). Y quizá, por nuestras afinidades astrológicas,
pensaríamos cosas similares. Por ejemplo, que podríamos encontrarnos todos, un
mismo día, en un mismo lugar. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="Cuerpo" style="line-height: 150%; text-indent: 14.2pt;"&gt;
&lt;span lang="ES"&gt;Respecto
del día casi no cabrían dudas. El lugar, podría ser la triangulada intersección
de la Avenida Córdoba con la calle Gascón, exactamente en donde nace la Avenida
Estado de Israel, Ciudad de Buenos Aires, República Argentina. No es una
esquina cualquiera: allí se cruzan tres barrios porteños con idiosincrasias
bien diferentes: Almagro, Palermo y Villa Crespo. Al encontrarnos en ese punto seguramente
hablaríamos de lo absurdo de las fronteras y nos pondríamos de acuerdo en
abolirlas. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="Cuerpo" style="line-height: 150%; text-indent: 14.2pt;"&gt;
&lt;span lang="ES"&gt;Es
difícil imaginar que treinta y siete millones y medio de personas no puedan
lograr un objetivo; así nacería un nuevo mundo. Un mundo sin límites ni
fronteras. En este mundo geminiano, se viviría en armonía y libertad. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="Cuerpo" style="line-height: 150%; text-indent: 14.2pt;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="Cuerpo" style="line-height: 150%; text-indent: 14.2pt;"&gt;
&lt;span lang="ES"&gt;La
única restricción, para vivir en este mundo, sería que el sexo reproductivo
sólo podría tenerse en septiembre.&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: 'Times New Roman'; font-size: 12pt;"&gt;&lt;a href="http://dialectivos.blogspot.com/2010/06/feliz-cumpleanos.html#nota3"&gt;[3]&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
--------------------------------------------------&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-size: small;"&gt;
&lt;a href="http://dialectivos.blogspot.com/2010/06/feliz-cumpleanos.html" name="nota1"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt; Salvo que justo sea un año bisiesto y uno haya nacido un veintinueve de febrero, y etcétera, pero los veintinueves de febrero de los años bisiestos pertenecen a otra historia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;a href="http://dialectivos.blogspot.com/2010/06/feliz-cumpleanos.html#nota2" name="nota2"&gt;[2]&lt;/a&gt;&amp;nbsp;&lt;u&gt;Nota para matemáticos&lt;/u&gt;: a pesar de que los cálculos y datos numéricos de este texto son reales (se los puede verificar), éste es un texto poético-literario y debe ser leído como tal. El hecho de que la poética produzca alguna paradoja, es algo completamente circunstancial.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;a href="http://dialectivos.blogspot.com/2010/06/feliz-cumpleanos.html" name="nota3"&gt;[3]&lt;/a&gt;&amp;nbsp;&lt;u&gt;Nota para astólogos y estadistas&lt;/u&gt;: los nacidos en géminis deben gestarse en septiembre. A lo sumo a fines de agosto. A excepción de los sietemesinos y ochomesinos, que en ese caso podrían nacer cuando quieran.
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">14</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Presentimiento</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2010/06/presentimiento.html</link><category>amor</category><category>poesías</category><pubDate>Tue, 1 Jun 2010 03:46:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-3938846576654795973</guid><description>&lt;div style="text-align: right;"&gt;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;
presentimiento&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
es decir&lt;br /&gt;
sentir antes del sentimiento&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
yo sabía que te amaba antes de conocerte&lt;br /&gt;
y te soñaba en mis sueños imposibles&lt;br /&gt;
te vivía en mis vidas más deseadas&lt;br /&gt;
y ahora que sos real&lt;br /&gt;
ahora que sos carne&amp;nbsp;y que sos alma&lt;br /&gt;
te deseo más de lo posible&lt;br /&gt;
te presiento y te siento y me desmiento&lt;br /&gt;
y nos soñamos las vidas&lt;br /&gt;
y nos vivimos los sueños que soñamos&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
aunque sea imposible&lt;br /&gt;
o a pesar de ello</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">5</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Ambivamiento de un crépulo</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2008/07/ambivamiento-de-un-crpulo.html</link><category>breVajes</category><category>poesías</category><pubDate>Mon, 24 May 2010 12:43:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-80367377436866566</guid><description>Si las escamas del crépulo ambivan en los ninfares&lt;br /&gt;
los gárbidos del deseo desempastarán sin tos&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y tal vez un crépulo, engrise sus afemas&lt;br /&gt;
o quizá los límbidos se empasten de razón&lt;br /&gt;
Porque no es císcolo quien ambiva en los deseos&lt;br /&gt;
ni es tuengo el que lanuda&lt;br /&gt;
ni es gárbido el dolor&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es la brizna de un hedor engrandecido&lt;br /&gt;
del semen desgarbado&lt;br /&gt;
o de los sanctos míos&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
de una calecisne girando en torno a un viejo&lt;br /&gt;
y dos o tres tarujas remándome en su sol&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuán corto ha sido todo&lt;br /&gt;
Cuán crépulo yo he sido&lt;br /&gt;
ya no tengo escamas&lt;br /&gt;
ya estoy sapo&lt;br /&gt;
ya no ambivo tanto&lt;br /&gt;
ahora soy.</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">3</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Hiperamantes</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2010/05/hiperamantes.html</link><category>hipérbatones</category><category>poesías</category><pubDate>Mon, 3 May 2010 02:26:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-3281318581485175980</guid><description>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;i&gt;o cómo hacer un poema&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;i&gt;a partir de una frase de señalador&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
los amantes cenan bajo la luz de las estrellas&lt;br /&gt;
la cena de los amantes se ilumina de estrellas&lt;br /&gt;
las estrellas cenan sobre la luz de los amantes&lt;br /&gt;
y se iluminan con amantes estrellados y con cenas&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
los amantes se iluminan de estrellas en su cena&lt;br /&gt;
si las estrellas no iluminasen, los amantes no cenarían&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
la cena de los amantes ilumina a las estrellas&lt;br /&gt;
si los amantes no cenaran, las estrellas no iluminarían&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
las estrellas se iluminan cuando cenan los amantes&lt;br /&gt;
pero&lt;br /&gt;
¿cena estrellas, la luz de los amantes?&lt;br /&gt;
¿cena amantes, la luz de las estrellas?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
los amantes de estrellas cenan luz&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
las estrellas cenan la luz de los amantes &lt;br /&gt;
las estrellas aman la luz de sus cenas&lt;br /&gt;
las estrellas amantes cenan luz&lt;br /&gt;
y se iluminan de amantes cuando cenan&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
las estrellas iluminan la cena de los amantes&lt;br /&gt;
y la estrella de los amantes se ilumina con la cena&lt;br /&gt;
y si la cena de los amantes ilumina demasiado &lt;br /&gt;
los amantes se cenan a escondidas &lt;br /&gt;
y se estrellan</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">11</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Alguien morirá este domingo</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2008/10/alguien-morir-este-domingo.html</link><category>breVajes</category><pubDate>Sun, 25 Apr 2010 22:00:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-3539331810283387355</guid><description>Sentado en el living de su casa, un hombre entrecano juega con el tambor de su revólver. Pocos minutos antes ha cargada una bala. Sólo una. Este revólver admite seis. Ahora está apuntando a su sien. Trata de no pensar en nada. En su frente se dibuja una línea de angustia. Separa el percutor. Su vista se pierde. Sus labios están resecos. Cierra los ojos, fuerte. Y dispara.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La bala no sale. Él no sonríe pero tampoco se lamenta. Abre los ojos. Mira el tambor inmutable. Lo hace girar tres veces. Levanta el arma y apunta a su boca. La mano le tiembla. Respira agitado. Su dedo se desliza en el gatillo.&lt;br /&gt;
Justo en ese momento, un ruido de llaves se acerca desde la calle. La cerradura hace clic y la puerta se abre. Es su esposa. Entra eufórica. En su mano derecha flamea un boleto de lotería.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A sólo una cuadra de allí, un niño juega a la pelota en la vereda. Está solo. El juego consiste en patear la pelota contra un paredón. Es mediodía y, a estas horas, todo el mundo está almorzando o preparándose para la siesta. No se ven autos ni personas en la calle. La madre lo llama pero su voz está a treinta metros de la vereda, después de la puerta de calle, después del pasillo, detrás de la puerta del departamento F.&lt;br /&gt;
Ninguno de los dos puede oír el motor de la camioneta porque aún está bastante lejos. La pelota rebota en la pared y el niño logra interceptarla. Si la dejara caer a la calle perdería un punto. Y si fuese a buscarla su madre lo retaría. Pero su madre no está y él ha conseguido patear una vez más.&lt;br /&gt;
La camioneta se acerca muy rápido. La madre camina por el pasillo porque el niño no le ha respondido. El golpe de la pelota vuelve demasiado oblicuo. Él pie del niño no llega. La camioneta cruza la bocacalle, la pelota cruza el cordón, la madre abre la puerta, el niño estira sus manos para alcanzar la pelota, la madre grita, La camioneta clava los frenos. El niño cae.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El hombre entrecano había dejado el revolver en la mesa luego de ver a su mujer entrar con el boleto de lotería. Se abrazaron. Todos sus problemas se resolvían gracias a un juego. El hombre había salido a festejar al patio de su casa. Apuntó el revolver al cielo. Separó el percutor. Gatilló una vez. Gatilló dos veces. La bala salió en el tercer disparo. Entonces escuchó la frenada y los gritos a la vuelta de su casa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No fue por la camioneta. El niño tiene ahora una bala clavada en el hombro y un charco rojo oscuro humedece la calle. La madre llora a su lado. El hombre de la camioneta se ha bajado a ayudar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero el niño no morirá esta vez. Quizá viva muchos años. Me dio lástima eliminarlo de tan joven… y hoy, aún, es un fabuloso viernes.</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">26</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Crucifixo</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2010/04/crucifixo.html</link><category>efemerides</category><category>opiniones</category><pubDate>Fri, 2 Apr 2010 01:23:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-9118906144552313940</guid><description>te lo dice un atéo:&lt;br /&gt;
el mayor revolucionario de la historia&lt;br /&gt;
Jesús&lt;br /&gt;
el Nazareno&lt;br /&gt;
no pudo hacerlo sin su equipo&lt;br /&gt;
ni sin su Judas</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">5</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Maquina de tiempo</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2007/08/maquina-de-tiempo.html</link><category>breVajes</category><category>ilustrados</category><pubDate>Sat, 6 Feb 2010 19:53:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-1666191917583439243</guid><description>&lt;a href="http://picasaweb.google.com/elzaiper/Art#5377673135824537202"&gt;&lt;img src="http://lh6.ggpht.com/_84mIqHsEpyA/SqFVOZL7hnI/AAAAAAAACl0/EYiBk4iLUq0/s288/PIC_0295.JPG" style="float: left; margin-right: 10px;" /&gt;&lt;/a&gt;Un hombre inventa una máquina del tiempo. Luego, cuando algo le sale mal, tiene la posibilidad de retroceder y volver a intentarlo. Esta operación puede repetirla tantas veces como lo necesita hasta que la cosa le sale bien. De hecho le toma tanto el gusto a esto de viajar por el tiempo, que cuando algo no le sale tan mal, regresa igual para probar otras posibilidades. Así, vive detenido en todos los tiempos, que es lo mismo que no estar en ninguno.</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="http://lh6.ggpht.com/_84mIqHsEpyA/SqFVOZL7hnI/AAAAAAAACl0/EYiBk4iLUq0/s72-c/PIC_0295.JPG" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">12</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Ciclos</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2009/12/ciclos.html</link><category>breVajes</category><category>ensayajes</category><pubDate>Fri, 1 Jan 2010 02:22:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-6500235312519388120</guid><description>El día termina cuando me voy a dormir y comienza cuando me levanto.&lt;br /&gt;El año termina cuando me voy de vacaciones o cuando festejo mi cumpleaños. Y si no me voy de vacaciones, el año no termina. Y si no festejo mi cumpleaños, tampoco. Por eso, a mí los años me pasan de a dos… o no me pasan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dios descansó al séptimo día y Adán lo entendió cincomil años después. O ni siquiera.&lt;br /&gt;Mi vida comienza cuando nací y termina cuando resucito.</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">5</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>La paradoja de Zaiper y la tortuga</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2009/09/la-paradoja-de-zaiper-y-la-tortuga.html</link><category>Cotidianos</category><pubDate>Mon, 21 Dec 2009 02:26:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-8167525065849773318</guid><description>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size:x-small;"&gt;consultar en google&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size:x-small;"&gt;"Aquiles y la Tortuga"&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size:x-small;"&gt;o&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size:x-small;"&gt;"la paradoja de Zenón"&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El Zaiper se levanta al mediodía y el día ya le quedó cortado a la mitad. Para transitar lo que le resta, debe hacer todo lo que le quedó pendiente por haberse levantado a esas horas. La pregunta es por qué se levantó a esas horas y por qué le quedaron tantas cosas pendientes. Resulta que el Zaiper trabaja de lo que más le gusta. No tiene jefes. No tiene horarios estrictos. El problema es que no tiene horarios. Ni estrictos.  Entonces se levanta a la hora en que se despierta. Ni un minuto antes. Aunque haya puesto el despertador a las nueve y media de la mañana. Para qué. Si no hay nada que no pueda hacer más tarde. No tiene horarios estrictos el Zaiper. Así que se desayuna a eso de la una de la tarde y ya que está (para ganar tiempo), almuerza.&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A las dos de la tarde termina con este ritual y se siente bastante pipón. Una ligera modorra lo adormece. Para no quedarse dormido pone la tele. Están los programas de chimentos. Así es que el Zaiper conoce todo lo que le pasa a las grandes vedetongas y a los futbolistas y a los bailanteros. Un poco de cultura general.&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
Entonces, a las tres de la tarde, se sienta en la computadora para escribir, pero por las dudas, antes, lee los mails para ver si hay algo importante para hacer. Siempre hay algo importante. Y no va a dejar los mails sin contestar porque no conviene que se acumulen. Después no va a haber tiempo para contestarlos a todos. Además, las urgencias tienen fecha de caducidad.&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y uno de los trabajos (sin horario) del Zaiper, es por internet. Esos mails hay que leerlos sí o sí, y resolverlos cuanto antes: es el trabajo.&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En el ínterin siempre van a entrar más mails (que habrá que leer y contestar) o llamados de teléfono (que habrá que contestar) o mensajes al celular (que habrá que contestar) y el Zaiper se pregunta para qué dejó su trabajo nueve a dieciocho.&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
A las diecisiete ya es lo suficientemente tarde y aún tiene que preparar la clase que dará a la noche. Pero siempre hay tiempo para leer un último mail. Revisar un último trabajo. Así el Zaiper llega tarde a su clase. El Zaiper llega tarde a todos lados. Llegó tarde hasta a su nacimiento. Su madre dice que nació como quince días más tarde de lo previsto. Que estaba muy cómodo durmiendo en el líquido amniótico. Y cuando nació ejecutó su primer acto de reveldía: meó a todos los doctores en la cara.&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
El Zaiper sale volando o en taxi y llega al recinto sancto donde se encontrará con sus alumnos.  Las dos o tres horas de clase se le pasarán volando y él saldrá con una enorme sensación de amplitud. Los logros de sus alumnos son las pilas que lo incentivan a seguir en esto. La otra pila son sus creaciones. Y de hecho tiene varias ideas revoloteando en su cabezota. Pero para eso ya habrá tiempo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando regresa de la clase se encuentra con un montón de nuevos mensajes que se suman a los que quedaron pendientes.  Y hay que cenar también. Y un equivocado o una promoción van a llamar a las doce en punto y el Zaiper lo mandará a la mierda con el tubo del teléfono estrellándose contra el aparato. Mañana habrá que comprar otro. Si queda tiempo.  Así es que tiene pegado con cinta hace dos años el teléfono. Y tiene la computadora con las tapas de los costados abiertas para que no se recaliente. Hay muchas cosas más urgentes que hacer antes. Además, aún no pudo sentarse a escribir, y eso que ideas no le faltan…&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuando trabajaba de nueve a dieciocho se las ingeniaba para tener un puchito de tiempo en los costados del tiempo. Un cachito antes de ir a trabajar. Un cachito después de la cena. En el colectivo. En el baño. En la ducha. Y siempre puteaba porque le faltaba tiempo.&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ahora tiempo no le falta. Lo que le hace falta es un milico que le toque la diana para despertarse. Que lo saque a patadas en el culo de la cama. Un milico que le toque la diana para irse a dormir temprano y así, levantarse con buena cara, con luz de día, a las nueve, a las ocho. Las pocas veces que hizo eso el día le pareció enormemente largo.&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El tiempo es una magnitud muy elástica. El tiempo es tirano del tiempo. Siempre se le puede ganar un segundo a cada minuto, un minuto a los sesenta segundos robados, una hora cada sesenta, cada tresmilseiscientos. El tiempo es una magnitud perversa y elástica. Ver el paso del tiempo es una tarea intolerable. Mirar como la aguja más gorda se mueve tan lento que no se mueve. Y la de los minutos se clava sesenta veces en los palitos. Y la aguja más finita se inyecta sesenta veces en la circunferencia del reloj. ¿Cómo verá el segundero al paso del tiempo? ¿Cómo verá al ojo que lo mira? Trescientos sesenta grados. Tres mil seiscientos segundos. Una hora ganada cada dos días y medio. Casi tres horas por semana. Medio día por mes. Seis días al año. Trescientos sesenta días ocupados por el tiempo y seis días libres. Y el Zaiper se anda por estas cavilaciones metafísicas y piensa que milico tal vez suene un poco fuerte. Él necesita organizarse. Nada más que eso. Fijar prioridades. Necesita una secretaria. Eso. Que no le toque la diana pero que se llame Diana y que lo toque.&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mañana mismo se va a poner en campaña para conseguirla. Ahora los deja porque tiene otras cosas mucho más importantes para hacer. Continuará.&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">15</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Clones</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2009/11/clones.html</link><category>breVajes</category><pubDate>Mon, 30 Nov 2009 01:17:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-2210145018051370152</guid><description>Ayer me crucé con un clon tuyo en la avenida Nueve de Julio.&lt;br /&gt;
Era tan igualito a vos que hasta me detuve a hablar con él.&lt;br /&gt;
De hecho era tan igualito a vos que hasta sabía cosas acerca de mí.&lt;br /&gt;
Y tan igualito era, que hasta sabía más cosas de vos, que vos mismo.</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">6</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Génesis</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2009/11/genesis.html</link><category>breVajes</category><category>ensayajes</category><pubDate>Sat, 14 Nov 2009 16:06:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-5434844609875225667</guid><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En el principio Dios creó al universo y, desde ese momento, todo fue sucediéndose en una suerte de acciones y reacciones que a la ciencia no le costará explicar alguna vez. El tiempo y las consecuencias fabricaron estrellas y planetas, montañas y mares, rocas y desiertos y todo lo inerte que habita el cosmos.&lt;br /&gt;Por alguna razón inalcanzable a la conciencia humana, lo inerte se transformó en vida y así comenzó el segundo día. &lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.imaginaria.com.ar/?p=1563"&gt;&lt;img style="margin: 10pt 10px 10px 10pt; float: right; cursor: pointer; width: 224px; height: 320px;" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjw9XpricR4AT7Ef-Zg5387obm7j1MIMzVo3XbQrI-Ya6lFyyOnTTLOFnvXUGSvyZnJAOPMEujPFZxurPcuVbPkNIUyNKr_OvMYFIqmzNtIyiC-91BTNwdCmxX0owxXVsvaPu8WLI6HIiJB/s320/libros-01-genesis.jpg" alt="Ilustración by Rotraut Susanne Berner" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5404452429801348530" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Cada planta que hay sobre la tierra, cada pez en las profundidades, cada ave surcando los cielos, todo, fue producto de los errores del cosmos.&lt;br /&gt;Ya próximos al sexto día, un mono se paró en dos patas y se preguntó por qué. Dios le acababa de entregar al hombre la conciencia. Esa misma tarde, el hombre creó a Dios a su imagen y semejanza, y lo puso en todos los lugares en donde no encontró respuestas.&lt;br /&gt;El sexto día, Dios le cedió al hombre su propio deseo, motor de la creación; pero al ver qué irrefrenable se haría el hombre así armado, colgó de su corazón el germen de la culpa.&lt;br /&gt;Y pasaron los segundos, los minutos y las horas. Y al séptimo día, al fin, descansó.&lt;/div&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjw9XpricR4AT7Ef-Zg5387obm7j1MIMzVo3XbQrI-Ya6lFyyOnTTLOFnvXUGSvyZnJAOPMEujPFZxurPcuVbPkNIUyNKr_OvMYFIqmzNtIyiC-91BTNwdCmxX0owxXVsvaPu8WLI6HIiJB/s72-c/libros-01-genesis.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">7</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Cucas</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2009/10/cucas.html</link><category>breVajes</category><pubDate>Fri, 30 Oct 2009 12:59:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-1433683544610037874</guid><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Veo cucarachas. Con el rabillo del ojo las veo. Pero cuando me doy vuelta ya no están. Las busco en el piso, debajo del escritorio, detrás de la tele. Se esconden. Las muy hijas de puta se esconden.&lt;br /&gt;Aparecen cuando quieren y en cualquier lugar. Esperan a que esté solo y mirando para otro lado. Acaba de bajar una por el costado del monitor mientras estoy escribiendo esto. Ya no está. Ni detrás de la computadora ni en ningún lado.&lt;br /&gt;Son muchas. Se que son muchas y que se comen todo lo que se me cae. Viven de mis caídas y de mis distracciones. Y se aprovechan de mis descuidos.&lt;br /&gt;Lo primero que se comieron fue una bolita de vidrio cuando yo tenía seis años. Después se comieron la escopeta de un PlayMovil. Más de grande, las cucarachas me han desaparecido monedas, fotos y tarjetas de invitación. Se comieron números de teléfono; succionaron la tinta de oraciones enteras.&lt;br /&gt;No hacen ruido cuando comen. Sólo se muestran un poquito para que yo sepa que están. Y me miran. Sé que me miran y que hablan de mí entre ellas.&lt;br /&gt;Los otros días vi algo mucho más grande. Tal vez era una rata o un gato o un vecino. Quizá las cucarachas están creciendo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">11</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Pedacitos</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2009/10/pedacitos.html</link><category>breVajes</category><category>poesías</category><pubDate>Tue, 20 Oct 2009 14:50:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-4191695361602125443</guid><description>Estoy armando a la mujer de mi vida&lt;br /&gt;con las mejores partes que conocí:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;con el humor de B&lt;br /&gt;el enorme corazón de A&lt;br /&gt;el vértigo de G&lt;br /&gt;la creatividad de X&lt;br /&gt;el erotismo de E&lt;br /&gt;la lujuria perversa de K&lt;br /&gt;la ternura de J&lt;br /&gt;los ojos de I o de M&lt;br /&gt;las tetas de P&lt;br /&gt;las piernas y la cola de Z&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;pero sé que me va a costar encontrarla&lt;br /&gt;porque soy analfabeto&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;y supongo que en este momento&lt;br /&gt;hay otra mujer construyendo a su hombre&lt;br /&gt;alguien&lt;br /&gt;que tal vez sea un tipo como yo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;lo difícil&lt;br /&gt;(aunque no imposible)&lt;br /&gt;es que ocurra el simpático milagro de encontrarnos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;pero consuela saber&lt;br /&gt;que al menos una parte de nosotros&lt;br /&gt;pertenece al deseo de otro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;por eso&lt;br /&gt;seguimos viviendo de a pedazos&lt;br /&gt;despedazados&lt;br /&gt;esperando en la esperanza absurda&lt;br /&gt;de encontrarnos&lt;br /&gt;en una especie de encrucijada&lt;br /&gt;donde confluyan las partes&lt;br /&gt;donde se armen y combinen los hombres y las mujeres completas&lt;br /&gt;de nuestras vidas incompletas&lt;br /&gt;de nuestros fragmentos inconexos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;y mientras tanto&lt;br /&gt;apenas nos queda disfrutar el mientras tanto</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">15</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Narciso</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2009/10/narciso.html</link><category>breVajes</category><pubDate>Tue, 6 Oct 2009 01:33:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-8816242177482330169</guid><description>&lt;p class="Cuerpo"&gt;Doctor: &lt;/p&gt;&lt;p class="Cuerpo"&gt;Es cierto que el motivo de mi consulta está relacionado con una mosca. Pero el problema no es sólo el fatídico hecho de que esa mosca me mire; tampoco mi conflicto es que ella lo haga todo el tiempo y en cada uno de los lugares a donde me traslado. La cuestión de fondo, doctor, es que esta mosca, ésta que ahora mismo lo mira a usted con tanta atención, jamás, en todos estos años, me ha dedicado alabanza alguna.&lt;/p&gt;</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">7</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>A la carte (fragmento)</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2009/09/la-carte-fragmento.html</link><category>A la carte</category><category>relatos</category><pubDate>Mon, 28 Sep 2009 01:20:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-5680902086160747567</guid><description>&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt; &lt;p style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-INDENT: 1cm; MARGIN: 6pt 0cm 0pt" class="Cuerpo" align="justify"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Leila está sentada en una de las sillas de plástico naranja que hay atornilladas al andén. Tiene la cabeza ligeramente caída hacia un hombro y las palmas de las manos se pliegan entre sus rodillas. Balancea las piernas para no quedarse dormida. Sus pies no tocan el piso; Leila no es una mujer muy alta. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-INDENT: 1cm; MARGIN: 6pt 0cm 0pt" class="Cuerpo" align="justify"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Entre la juntura de las baldosas que hay delante de sus pies camina una hormiga. Parece haber perdido el rumbo porque está sola y no lleva carga. Las hormigas son insectos muy organizados y es raro que se extravíen del circuito del hormiguero. Por eso, es probable, que esta hormiga haya sido removida sin querer (o intencionalmente) de su grupo. Tal vez se enroscó en el carrito del cafetero, o se pegó al zapato del hombre de sobretodo gris.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-INDENT: 1cm; MARGIN: 6pt 0cm 0pt" class="Cuerpo" align="justify"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;De todas maneras, la hormiga sabrá encontrar el camino de regreso. En general lo hacen. Pero tardará mucho; el hormiguero está en la otra punta del andén. Tiempo hay, porque el tren no pasará sino hasta las 6:45 de la mañana y recién son las 6:05. Leila estuvo allí toda la noche porque el primer colectivo pasa a las 6:30 por su barrio y no iba a llegar a tiempo. Pero Leila no está en su pueblo. De hecho, no sabe exactamente en dónde está. Sabe que espera un tren y que este tren sale a horario y que va hacia algún lugar. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-INDENT: 1cm; MARGIN: 6pt 0cm 0pt" class="Cuerpo" align="justify"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;En menos de media hora la hormiga se reencuentra con su grupo. Ahora es una más entre las filas y ya no es posible diferenciarla del resto. Todas llevan su carga de pedacito de hoja. Las hormigas no comen hojas. Las llevan a su nido y les hacen un proceso muy extraño de fermentación. Lo que comen las hormigas es la pasta de hongos que nace de esta fermentación y Leila piensa que las hormigas y los humanos nos parecemos tanto.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-INDENT: 1cm; MARGIN: 6pt 0cm 0pt" class="Cuerpo" align="justify"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Por ejemplo, la hormiga que se había extraviado, y supongamos que se llama Miguel, o Leila, ha llegado al lugar en donde se deposita la carga. Leila, la hormiga, mira como entre la pila de hojas se arrastra un gusanito. Leila sabe que no es una larva de la colonia. Jamás podría confundirlos y por eso lo mira. Lo observa arrastrase, muy despacito, por encima del montón. La hormiga Leila se pregunta por qué no almorzarse directamente la hojitas que es mucho más fácil. Así podría comer cuando quisiera, sin tener que andar llevando la carga del árbol al piso, del jardín al depósito, y esperar a que fermente y que a cada quién le llegue su ración y etcétera. Pero Leila sabe que esto es imposible: ni a ella, ni a las hormigas les gustan las hojas. A Leila la hormiga, no le gustan las hojitas porque así lo dicta su naturaleza. A Leila la humana, no le gustan las hojas de carta porque le recuerdan a Miguel.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-INDENT: 1cm; MARGIN: 6pt 0cm 0pt" class="Cuerpo" align="justify"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Y el gusano recorre la montaña de hojitas y Leila piensa que debe haberse perdido de su grupo. Leila no puede imaginar que el gusano no pertenezca a una colonia de gusanos. Le resulta imposible comprender cómo puede existir un ser que no viva en sociedad. Que no necesite de prójimos para proveerse de alimento. Y al gusano, que podríamos llamar Leila, poco le importa algo de lo que Leila imagine. Al gusano sólo le importa comer lo que pueda. Arrastrarse y libar, lamer, succionar todo lo que pueda. Y así hasta encontrar un lugar en donde quedarse pegado con su apetito satisfecho, y crecer hasta mariposa. Porque en realidad sí es una larva. No es una larva de hormiga, y de hecho no sabe larva de qué cosa es. Pero quiere ser mariposa. Quiere tener los colores de las mariposas. Y volar. Recorrer todo el mundo. Aunque su mundo se reduzca a pocos miles de metros y a pocos cientos de milisegundos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-INDENT: 1cm; MARGIN: 6pt 0cm 0pt" class="Cuerpo" align="justify"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Lo que ella no sabe, porque vive sola, porque no tiene manada, es que no es una larva de mariposa. Ni de hormiga. Ni siquiera es una larva de polilla, así que tampoco podrá alimentarse con los vestidos más lujosos. Leila es una larva de mosca. &lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;&lt;/span&gt;Y va a vivir mucho tiempo como larva, y se alimentará de cadáveres y de mierda.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-INDENT: 1cm; MARGIN: 6pt 0cm 0pt" class="Cuerpo" align="justify"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Leila siente una picazón aguda en la panza. Se ve un poco gorda y un poco flaca. No está comiendo bien últimamente. Leila el gusano, en cambio, sí está comiendo muy bien desde que descubrió el sabor de la carne. Entonces, lo que ella creía un hormiguero, no debe ser un hormiguero. Y lo que creía hojitas y flores es, en realidad, el sabor intenso de lo podrido.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-INDENT: 1cm; MARGIN: 6pt 0cm 0pt" class="Cuerpo" align="justify"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;En realidad Leila no está comiendo bien, ni hace nada bien últimamente. Y si se pusiera a pensar en un antes cercano, podría afirmarse que no está haciendo absolutamente nada últimamente. Ni mal, ni bien: nada.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="LINE-HEIGHT: 150%; MARGIN: 6pt 0cm 0pt" class="Cuerpo" align="justify"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Es una bolsa arrugada y sucia de tiempo muerto. Sucia de tiempo completo. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="LINE-HEIGHT: 150%; MARGIN: 6pt 0cm 0pt" class="Cuerpo" align="justify"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Nada. Ni ganas de rascarse la panza tiene. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="LINE-HEIGHT: 150%; MARGIN: 6pt 0cm 0pt" class="Cuerpo" align="justify"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Leila el gusano está en un lugar húmedo que no es un hormiguero.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="LINE-HEIGHT: 150%; MARGIN: 6pt 0cm 0pt" class="Cuerpo" align="justify"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Pero le pica mucho. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="LINE-HEIGHT: 150%; MARGIN: 6pt 0cm 0pt" class="Cuerpo" align="justify"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Y oscuro.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="LINE-HEIGHT: 150%; MARGIN: 6pt 0cm 0pt" class="Cuerpo" align="justify"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;No está sola Leila.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="LINE-HEIGHT: 150%; MARGIN: 6pt 0cm 0pt" class="Cuerpo" align="justify"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;La panza.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="LINE-HEIGHT: 150%; MARGIN: 6pt 0cm 0pt" class="Cuerpo" align="justify"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Debajo de la blusa. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="LINE-HEIGHT: 150%; MARGIN: 6pt 0cm 0pt" class="Cuerpo" align="justify"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Está con su rebaño de lamedores de carne podrida.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="LINE-HEIGHT: 150%; MARGIN: 6pt 0cm 0pt" class="Cuerpo" align="justify"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Le pican mucho los pliegues de la panza.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="LINE-HEIGHT: 150%; MARGIN: 6pt 0cm 0pt" class="Cuerpo" align="justify"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Las llagas de la panza.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="LINE-HEIGHT: 150%; MARGIN: 6pt 0cm 0pt" class="Cuerpo" align="justify"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Leila y sus amigos que viven de la carne podrida. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="LINE-HEIGHT: 150%; MARGIN: 6pt 0cm 0pt" class="Cuerpo" align="justify"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;En la carne podrida.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="LINE-HEIGHT: 150%; MARGIN: 6pt 0cm 0pt" class="Cuerpo" align="justify"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;De las llagas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="LINE-HEIGHT: 150%; MARGIN: 6pt 0cm 0pt" class="Cuerpo" align="justify"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Gusanos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="LINE-HEIGHT: 150%; MARGIN: 6pt 0cm 0pt" class="Cuerpo" align="justify"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;En el ombligo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="LINE-HEIGHT: 150%; MARGIN: 6pt 0cm 0pt" class="Cuerpo" align="justify"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Leila.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="LINE-HEIGHT: 150%; MARGIN: 6pt 0cm 0pt" class="Cuerpo" align="justify"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">6</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Maldicion Gitana</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2007/05/maldicion-gitana.html</link><category>breVajes</category><category>con audio</category><category>ilustrados</category><category>microrrelatos</category><pubDate>Fri, 19 Oct 2007 03:58:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-3342813286015558954</guid><description>&lt;p align="center"&gt;&lt;a href="http://picasaweb.google.com/elzaiper/Art#5377669880067195938"&gt;&lt;img src="http://lh6.ggpht.com/_84mIqHsEpyA/SqFSQ4i5BCI/AAAAAAAACkc/BJYiwD2SE58/s288/118Arrayanes2-meditando%20en%20el%20bosque%20con%20espectros.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;… pero él no le creyó a la gitana. No le creyó nada, porque ella le auguró un futuro apenas definido. Y por eso se levantó de la silla de mimbre sin pagarle. Entonces, cuando corrió los tules del cortinado de la puerta, la gitana le pronosticó el peor de los destinos. Lo injurió con la mayor de las calamidades: “Ojala que se cumplan todos tus deseos” lo maldijo, y se esfumó&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;object width="353" height="132"&gt;&lt;embed src="http://www.goear.com/files/external.swf?file=210cbfb" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" quality="high" width="353" height="132"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/div&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="http://lh6.ggpht.com/_84mIqHsEpyA/SqFSQ4i5BCI/AAAAAAAACkc/BJYiwD2SE58/s72-c/118Arrayanes2-meditando%20en%20el%20bosque%20con%20espectros.JPG" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">4</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Por las dudas</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2009/06/por-las-dudas.html</link><category>aforismos</category><category>amor</category><category>breVajes</category><category>ensayajes</category><category>ilustrados</category><pubDate>Mon, 15 Jun 2009 15:55:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-2763570588500741516</guid><description>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://picasaweb.google.com/elzaiper/Art#5377716885474642722"&gt;&lt;img src="http://lh3.ggpht.com/_84mIqHsEpyA/SqF9A9VWCyI/AAAAAAAACtk/9lJs_JobbeM/s800/Por%20las%20dudas.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;en ojo cerrado no entran gotas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;tampoco salen</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="http://lh3.ggpht.com/_84mIqHsEpyA/SqF9A9VWCyI/AAAAAAAACtk/9lJs_JobbeM/s72-c/Por%20las%20dudas.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">7</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Cierracadabra</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2007/04/cierracadabra.html</link><category>breVajes</category><category>con audio</category><category>ilustrados</category><category>microrrelatos</category><pubDate>Sun, 6 Apr 2008 20:00:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-2332880117199042908</guid><description>&lt;a href="http://picasaweb.google.com/elzaiper/Art#5377675876246317442"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN-LEFT: 10px" src="http://lh6.ggpht.com/_84mIqHsEpyA/SqFXt6DZaYI/AAAAAAAACnU/afhwE6rkoVw/s299/PIC_0025.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;…nos sentamos en los almohadones, y el mago, como en un ritual, se paró tras su mesa, puso la galera en el centro, sacó un pañuelo rojo y lo hizo desaparecer en el aire. Luego, nos miro a todos al mismo tiempo, con esa mirada firme y profunda que tienen los magos, y nos dijo: “A partir de éste momento, voy a enseñarles todos mis trucos; a partir de éste momento, la magia termina.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="353" height="132"&gt;&lt;embed src="http://www.goear.com/files/external.swf?file=4d9b699" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" quality="high" width="353" height="132"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="http://lh6.ggpht.com/_84mIqHsEpyA/SqFXt6DZaYI/AAAAAAAACnU/afhwE6rkoVw/s72-c/PIC_0025.JPG" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">7</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Palabras de</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2007/07/palabras-de.html</link><category>amor</category><category>con audio</category><category>ilustrados</category><category>poesías</category><pubDate>Thu, 10 Jul 2008 00:00:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-1916402843597381895</guid><description>&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;a &lt;a href="http://retazosdegaby.blogspot.com/"&gt;Gaby Deltell&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://picasaweb.google.com/elzaiper/Art#5377683199921969266"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN-RIGHT: 10px" src="http://lh5.ggpht.com/_84mIqHsEpyA/SqFeYM3vWHI/AAAAAAAACqk/bENaWpcUypU/s400/PIC_0191.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;Cómo decir cuando no se tienen las palabras.&lt;br /&gt;Quién tiene el verbo adecuado para usar cuando te pienso.&lt;br /&gt;Cuál es el adjetivo que completa los abrazos,&lt;br /&gt;las caricias,&lt;br /&gt;los momentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué nombre expresa lo que siente mi piel con tus orgasmos,&lt;br /&gt;y dónde se explican las convulsiones de tu panza con mis besos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuál frase se atreve a definir a los azares&lt;br /&gt;que nos llevaron a encontrar en tantos cuentos.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;Estamos como parados en el vano de una puerta:&lt;br /&gt;de un lado,&lt;br /&gt;se ven todas las palabras que nos suenan a poco;&lt;br /&gt;del otro,&lt;br /&gt;aquellas que nos dan tanto miedo.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="353" height="132"&gt;&lt;embed src="http://www.goear.com/files/external.swf?file=4ab8e5b" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" quality="high" width="353" height="132"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="http://lh5.ggpht.com/_84mIqHsEpyA/SqFeYM3vWHI/AAAAAAAACqk/bENaWpcUypU/s72-c/PIC_0191.JPG" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">8</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Ventana circular</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2007/12/ventana-circular.html</link><category>breVajes</category><category>con audio</category><category>ilustrados</category><category>prosa poética</category><pubDate>Sun, 24 Aug 2008 12:00:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-7640891807435031606</guid><description>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://picasaweb.google.com/elzaiper/Art#5377682136259254130"&gt;&lt;img style="" src="http://lh5.ggpht.com/_84mIqHsEpyA/SqFdaSayV3I/AAAAAAAACpg/ldR4orU7wU4/s288/PIC_0108.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Es bueno tener una ventana; en especial cuando mira hacia afuera.&lt;br /&gt;Si no hay un muro delante, mejor.&lt;br /&gt;Entonces, recostado en mi cama, puedo contemplar la noche.&lt;br /&gt;Y cuando no hay luna llena, ni luna nada,&lt;br /&gt;a la hora en que los edificios apagan su infesta inundación de reflectores,&lt;br /&gt;distingo una estrella.&lt;br /&gt;A su alrededor gira un pequeño planeta, como el nuestro.&lt;br /&gt;En el planeta hay países con ciudades.&lt;br /&gt;En una de aquellas hay un edificio, y en el edificio, un departamento que habita un alienígena alienado como yo.&lt;br /&gt;En su cuarto, una cama. Desde ahí, recostado, mira su noche púrpura a través de una ventana circular, y entre todas las estrellas descubre una, que lo mira diferente a los demás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="353" height="132"&gt;&lt;embed src="http://www.goear.com/files/external.swf?file=abe0d35" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" quality="high" width="353" height="132"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="http://lh5.ggpht.com/_84mIqHsEpyA/SqFdaSayV3I/AAAAAAAACpg/ldR4orU7wU4/s72-c/PIC_0108.JPG" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">12</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Cambie la vista de su casa</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2007/04/cambie-la-vista-de-su-casa.html</link><category>breVajes</category><category>cuentos breves</category><category>ilustrados</category><pubDate>Wed, 1 Oct 2008 17:30:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-963506748581483649</guid><description>&lt;div align="justify"&gt;Si hace mucho tiempo que Ud. vive en ese sitio, es muy probable que se haya cansado de tener la misma vista desde su ventana. Es nuestra misión y compromiso revertir este hecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como primera medida, le ofreceremos podar árboles, mover postes de luz, cazar los pajaritos e incluso reformar la fachada de la casa de su vecino de enfrente. Rompemos, pintamos, reconstruimos; hacemos todo lo necesario para que cada año (o el tiempo que Ud. pacte con nosotros) se vea un nuevo paisaje desde su ventana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://picasaweb.google.com/elzaiper/Art#5377671490544985042"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN-RIGHT: 10px" src="http://lh5.ggpht.com/_84mIqHsEpyA/SqFTuoCt49I/AAAAAAAAClA/3qFHmcS1YTY/s288/PIC_0213.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;Si esto no fuera posible (es decir, si por ejemplo, su vecino se opone a nuestras alteraciones, o el gremio de la construcción, o el gobierno...) nosotros construiremos una pared enorme delante de su ventana, sobre la cual podremos pintar un mural de nuestro catálogo de playas, paisajes de montaña, escenarios urbanos, la fachada de su propia casa o incluso una reproducción de la de su vecino de enfrente. También podemos hacer una copia de cuadros de Van Gogh, o ampliar cualquier fotografía de su álbum familiar.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Si aún así persisten los obstáculos para implementar esta solución, no se angustie: nuestros ingenieros sabrán recomendarle una buena casa con amplios ventanales para que se mude. Al fin y al cabo, todas se parecerán a la suya, y lo más importante de una casa siempre han sido las ventanas.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="http://lh5.ggpht.com/_84mIqHsEpyA/SqFTuoCt49I/AAAAAAAAClA/3qFHmcS1YTY/s72-c/PIC_0213.JPG" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">11</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Descartable</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2008/09/descartable.html</link><category>breVajes</category><category>ilustrados</category><pubDate>Mon, 1 Sep 2008 16:00:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-3604333479729951902</guid><description>&lt;p align="center"&gt;&lt;a href="http://picasaweb.google.com/elzaiper/Art#5377680777679029218"&gt;&lt;img src="http://lh3.ggpht.com/_84mIqHsEpyA/SqFcLNUBQ-I/AAAAAAAACoo/M63cwzWHMt8/s400/Descartable.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;…y entonces entra a su cuarto y encuentra una mujer en su cama. Ella lo saluda y él se pregunta qué hace una mujer ahí, acostada. Se plantea cuán poca importancia le ha de estar dando a sus relaciones, que olvidó por completo a la persona con quién seguramente acaba de pasar algo. Éste es su cuarto y esa es su cama, y en su cama reposa una mujer desnuda… o tal vez desnuda, ya que la cubre su frazada de pelusa azul; y él la mira como sugiriéndole que baje la frazada para comprobar que realmente no tiene ropa porque entonces debe haber pasado algo entre ellos: es imposible pensar que estuvo con una mujer desnuda, en su cama y sin haber tenido sexo (y del bueno)… aunque en realidad no puede determinar si ya estuvo con ella o si iría a estar con ella.&lt;br /&gt;Pero lo verdaderamente intolerable es que no lo recuerde, que ni siquiera recuerde quién es esa mujer, ni cuándo entró con ella a esta casa que ahora descubre que no es la suya y que éste no es su cuarto y que él, ni siquiera es él… &lt;/p&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="http://lh3.ggpht.com/_84mIqHsEpyA/SqFcLNUBQ-I/AAAAAAAACoo/M63cwzWHMt8/s72-c/Descartable.JPG" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">14</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Todos los caminos llevan</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2007/04/todos-los-caminos-llevan.html</link><category>breVajes</category><category>cuentos breves</category><pubDate>Sat, 4 Oct 2008 12:00:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-3714856145383888382</guid><description>&lt;div align="justify"&gt;… porque los zapatos vienen de a pares, como los huevos por docena o los billetes de a diez. Si esto no hubiese sido así, él no estaría dedicando tanto tiempo en buscar el zapato que le falta para vestirse y salir temprano a trabajar. Claro que antes de calzarse el otro, el que pudo manotear del costado de la cama, se debería despegar de la frazada y abrir por completo los DOS ojos, separar las lagañas, etcétera. Una vez levantado podrá ver que el zapato que le falta está lógicamente bajo su cama. Aunque también podría estar en el armario o detrás de la puerta de la habitación o en la cocina. Esto último no le parece razonable; es decir: debajo de la cama o el armario es posible, pero la cocina… Además, ahora lo sabe, porque con el rabillo del ojo está viendo asomar la punta acharolada del zapato que le falta, desde atrás de la puerta. Se coloca entonces el que había encontrado al pie de la cama, en el pie que corresponde (que en este caso es el derecho) y camina como en saltitos cortos con destino hacia la puerta. No los anuda: aún le falta vestirse el pantalón; pero eso lo hará luego de tomar el desayuno. Así que, en calzoncillos, y con los dos pies bien cubiertos aunque aún desanudados, cruza la galería que da a la cocina y se prepara una suculenta taza de café con leche y tres rodajas y media de pan tostado.&lt;br /&gt;Sin embargo, mientras bate el posillo de café instantáneo, revive otra vez su mala suerte; esa especie de conspiración de los objetos, que lo hará fichar otra vez tarde. Porque ahora, justo al lado de la heladera y cómo burlándose de él, ve que efectivamente está el otro zapato. Esto habría sonado bien, si él tuviese tres pies o dos pares de zapatos negros; pero una persona como él jamás se compraría dos pares de zapatos del mismo color. Entonces hay que apagar la pava porque no sabe cuanto tiempo le demandará encontrar el que falta. Piensa en tirarlo a la basura, en guardarlo en el armario. Incluso piensa en dejarlo ahí, al lado de la heladera hasta decidir que hacer con él. Mientras tanto, prefiere sentarse en la banqueta y descalzarse los otros dos. Así descubre, para su mayor disgusto, que ambos son diferentes, pero que a la vez funcionan muy bien como un par.&lt;br /&gt;Las incongruencias son sutiles, y sólo un ojo muy avezado podría percibirlas; sin embargo él sabe que no puede ir a trabajar con un par de zapatos que definitivamente son de distinto juego, porque ahora observa, que ostentan talles distintos. Esto le llama aún más la atención: cuando los tuvo puestos no percibió la diferencia; debería haber sentido uno más flojo, o el otro más ajustado. Y la sensación no podría haber pasado desapercibida, porque cuando los pone suela contra suela, ve que difieren en más de dos centímetros y que uno es ligeramente más fucsia. ¿Fucsia?, se pregunta, porque él jamás pudo haber comprado un par de zapatos de color (y mucho menos un zapato solo). Está claro entonces que el zapato fucsia es “el intruso”, y dejando de lado el hecho de cómo fue a parar el zapato ajeno hasta su cuarto y de cómo llegó el suyo, negro con hebilla, hasta la heladera, él los acepta porque tienen que formar un par; ya no hay tiempo: la nata se ha coagulado en una película espesa, las moscas revolotean la mermelada, el reloj de la cocina ha perdido la razón y el segundero, y sin embargo, el zapato que tiene en la mano, el que había descubierto al costado de su cama, no luce hebilla, tiene un taco demasiado alto, y propone una tonalidad delicadamente verde.&lt;/div&gt;</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">12</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Una mano lava la otra</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2007/11/una-mano-lava-la-otra.html</link><category>breVajes</category><category>ilustrados</category><pubDate>Thu, 13 Nov 2008 20:00:00 -0200</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-6877401036813219143</guid><description>&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;font-size:85%;"&gt;alegoría del trabajo en grupo&lt;br /&gt;o de la masturbación;&lt;br /&gt;usted elige.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://picasaweb.google.com/elzaiper/Art#5377682522242555954"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN-LEFT: 10px" src="http://lh5.ggpht.com/_84mIqHsEpyA/SqFdwwUYIDI/AAAAAAAACqE/MCTjaVFqBic/s288/sombra%20que%20saluda.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;Cuando te extirpan un dedo, gritas y pataleas un poco. Sin embargo, nuestro acostumbramiento conformista, termina por ignorar esta ausencia, en especial si se trataba del meñique.&lt;br /&gt;Te pueden extirpar el anular, y lo único que extrañarás será la confirmación dorada de tu matrimonio. O te pueden extirpar el índice y sólo perderás la posibilidad de señalar.&lt;br /&gt;Lo único que realmente se sufre en esta sucesión de extirpaciones, es una disminución gradual de fuerza: las ollas te pesan, los martillos se te caen y las personas desconfían de tus saludos cordiales.&lt;br /&gt;Así, nos dejamos desdedar, mientras nos quede al menos el dedo mayor.&lt;br /&gt;Será entonces cuando perdamos definitivamente la capacidad prensil, pero la mano aún servirá para rascarnos con seguridad el culo. &lt;/p&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="http://lh5.ggpht.com/_84mIqHsEpyA/SqFdwwUYIDI/AAAAAAAACqE/MCTjaVFqBic/s72-c/sombra%20que%20saluda.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">16</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Goiñ Chalten</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2009/01/goin-chalten.html</link><category>amor</category><category>breVajes</category><category>de viajes</category><category>ilustrados</category><category>microrrelatos</category><category>prosa poética</category><pubDate>Sun, 1 Feb 2009 10:00:00 -0200</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-4024947296721277343</guid><description>&lt;div style="FLOAT: right; MARGIN-LEFT: 10px"&gt;&lt;a title="foto by Zaiper" href="http://picasaweb.google.com/elzaiper/Art#5377722159421604738"&gt;&lt;img src="http://lh3.ggpht.com/_84mIqHsEpyA/SqGBz8USQ4I/AAAAAAAACvQ/aIBjG6_Xbw0/s400/PIC_0158.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;Una nube sobrevuela la cumbre del Chaltén, el cerro que los Huinkas llamarán Fitz Roy, muchos años después.&lt;br /&gt;Ella lo acaricia con su suavidad de algodón de nube. Él, como todos los cerros, mantendrá su rigidez milenaria.&lt;br /&gt;Y seguirá así, intacto, hasta que ella cubra su cuello y lo acaricie y lo moje con su saliva de lluvia. Agitará las minúsculas copas de sus árboles, descamará con pasión su piel de roca, llenará las grietas con su éxtasis de nieve. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Y el cerro tronará; y en el grito eyaculará el fruto de cristal de sus entrañas.&lt;br /&gt;Ahora en el lago flota un témpano desnudo. Tan rígido como su padre. Tan blanco como su madre. Tan efímero como este amor. &lt;/p&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="http://lh3.ggpht.com/_84mIqHsEpyA/SqGBz8USQ4I/AAAAAAAACvQ/aIBjG6_Xbw0/s72-c/PIC_0158.JPG" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">6</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>La identidad de los demonios</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2007/06/la-identidad-de-los-demonios.html</link><category>breVajes</category><category>ilustrados</category><category>microrrelatos</category><pubDate>Wed, 3 Dec 2008 20:00:00 -0200</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-5298879307925634319</guid><description>&lt;a href="http://picasaweb.google.com/elzaiper/Art#5377682545763207522"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN-LEFT: 10px" src="http://lh6.ggpht.com/_84mIqHsEpyA/SqFdyH8IyWI/AAAAAAAACqI/M4nKi44jVHc/s288/Benjamin.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;Entonces un día Benjamín se murió. Pero antes de cruzar el umbral de las puertas del cielo (o del infierno, que más da) se paró ante el responsable del área y reclamó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Viví mis últimos años padeciendo las más atroces calamidades; soportando hasta el hartazgo el dolor de mil angustias en mi estómago. Sin embrago, lo que más me indigna, no fue el sufrimiento en sí, ni el sentirme tan forzado a tomar la decisión de quitarme la vida. No; mi reclamo es porque te pedí ayuda tantas veces... Te recé todas las noches para que castigues con tu mayor dureza al gestor de mis desdichas; al que, sin saber yo por qué, con su odio me maldijo hasta el silencio.  Te imploré que le des muerte, o que al menos me muestres su rostro, y me des la fuerza para desangrarlo con mis manos .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hubo después un silencio corto pero eterno:&lt;br /&gt;- Todo lo que me has pedido hice – respondió la voz del otro lado, y no dijo más. &lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;(06/06/2007)&lt;/div&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="http://lh6.ggpht.com/_84mIqHsEpyA/SqFdyH8IyWI/AAAAAAAACqI/M4nKi44jVHc/s72-c/Benjamin.JPG" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">12</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Ciencia cierta</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2009/07/ciencia-cierta.html</link><category>breVajes</category><category>ilustrados</category><pubDate>Mon, 20 Jul 2009 19:32:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-7854693538600885502</guid><description>&lt;a href="http://picasaweb.google.com/elzaiper/Art#5377683614591052914"&gt;&lt;img style="margin: 10pt 10px 10px 10pt; float: right; cursor: pointer; width: 200px;" src="http://lh6.ggpht.com/_84mIqHsEpyA/SqFewVojbHI/AAAAAAAACq4/8z-EIQ2xo30/s288/PIC_0029.JPG" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Alguien mira, a través de una lupa, la letra chica de un prospecto gigante. Allí nada dice acerca de los efectos colaterales ni de las garantías. Y por eso decide no seguir las indicaciones al pie de la letra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La fórmula obtenida resulta inaceptable. Es áspera al paladar e irreverente al tacto. Miles de burbujitas se expanden por todos lados. Se multiplican y explotan. Todos juegan con las burbujas. Las empujan, las corren, las miran hincharse crecer estallar y nacer de nuevo y fusionarse…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De este lado, ya casi no quedan espacios sin burbujas. Muchas se pegotean y forman nudos de familias de burbujas de ciudades burbuja repletas de burbujas. Ya no queda ni un rincón sin burbujas ni burbujas sin rincones. Todas se han unido en un enorme monstruo burbuja casi tan gigante como el prospecto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Del otro lado, el que miraba en su lupa, ve que ya no es una lupa; ve que ahora es un aro que sostiene a la película transparente. Observa la fragilidad. Sabe que puede romperla con sólo apoyar su dedo. &lt;br /&gt;Un minuto después, el hombre continúa revolviendo el recipiente en donde se cocina la cosa. Sumerge el aro en el brebaje (que esta vez es más grande y más puro)&lt;br /&gt;y sopla.</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="http://lh6.ggpht.com/_84mIqHsEpyA/SqFewVojbHI/AAAAAAAACq4/8z-EIQ2xo30/s72-c/PIC_0029.JPG" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">10</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Señoritos bien</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2009/08/senoritos-bien.html</link><category>breVajes</category><pubDate>Mon, 31 Aug 2009 22:00:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-8507319416311160277</guid><description>La lluvia era tibia. Esto ocurrió a las cuatro y diez. Pero no hacía calor. De hecho, el suelo estaba bien suave. Crecían unas plantitas de aroma amigable y potente.&lt;br /&gt;A las cuatro y veinte comenzaron a caer pequeñas piedritas de porcelana. Nos dimos cuenta  un rato después. Las recibimos con las manos en cuenco y dejamos que se peguen en forma de tacitas. &lt;br /&gt;A las cinco menos cuarto, la lluvia había alcanzado la temperatura justa. Nos estiramos como bueyes. Le pedimos a nuestros mayordomos que cosechen las flores, las acomodamos delicadamente en las tacitas y llamamos a nuestras esposas. &lt;br /&gt;A las cinco en punto, como corresponde, nos invitamos a tomar el té.</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">16</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Ronda de reconocimiento</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2009/08/ronda-de-reconocimiento.html</link><category>breVajes</category><category>microrrelatos</category><pubDate>Mon, 24 Aug 2009 02:20:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-4120944783732116382</guid><description>&lt;div align="justify"&gt;Les encantaba mirarse en el espejo. No había nada que les gustara más. Trabajaban toda la vida para salir lindos en las fotos; para verse jóvenes, lisos, inmaculados.&lt;br /&gt;Y les encantaba que los miraran. Que los viesen todo el tiempo. Que los aplaudieran excitados por sus éxitos; aunque fuera, en realidad, por el eco del reflejo de los otros.&lt;br /&gt;Amaban las miradas y les disimulaban muecas de agradecimiento. Y les decían lo lindos que se veían, lo enormes que parecían, el amor que les profesaban, el respeto que les tenían. Decían reconocerse en los otros. Se nombraban iguales a sus maestros, a sus amantes, a sus mayores. Pero en el fondo sabían que su piel era única. Que su vida era única a pesar de todos. Tenían el poder de cerrar los ojos y hacer que la imagen desaparezca. Tenían la crueldad de cerrar la boca y hacer que las almas desaparezcan. Y todos hacíamos lo mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Habría sido muy fácil. Pero no lograban despegar sus ojos de los ojos del reflejo. Movían la cara para un lado y para el otro, y sólo veían una cara que miraba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Habría sido muy fácil: sólo tenían que girar la cabeza para ver que atrás de ellos, los demás se iban muriendo.&lt;/div&gt;</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">15</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Vaciarse todo</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2009/08/vaciarse-todo.html</link><category>poesías</category><pubDate>Mon, 17 Aug 2009 10:00:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-4099880713369742113</guid><description>Sacarse todo&lt;br /&gt;el abrigo&lt;br /&gt;la camisa&lt;br /&gt;los pantalones&lt;br /&gt;y quedarse en sexo&lt;br /&gt;completamente desnudo&lt;br /&gt;afeitarse los pelos de la barba&lt;br /&gt;de la cabeza&lt;br /&gt;del pubis&lt;br /&gt;estar&lt;br /&gt;ahora sí&lt;br /&gt;absolutamente limpio&lt;br /&gt;y llano&lt;br /&gt;castrarse el falo&lt;br /&gt;parir sin dolor&lt;br /&gt;descargar los riñones&lt;br /&gt;vomitar la mierda de las entrañas&lt;br /&gt;la pus de los granos&lt;br /&gt;que exploten en el espejo&lt;br /&gt;y que cubran las caras&lt;br /&gt;el agua de los ojos&lt;br /&gt;el suero de las venas&lt;br /&gt;la esperma de los testículos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;secarse todo&lt;br /&gt;y que no llore&lt;br /&gt;sacarse todo&lt;br /&gt;y que no enferme&lt;br /&gt;vaciarse todo&lt;br /&gt;y que no caiga&lt;br /&gt;que no se esfume&lt;br /&gt;que no se vuele&lt;br /&gt;desplumarse las alas&lt;br /&gt;quitarse las escamas&lt;br /&gt;pelarse la cáscara&lt;br /&gt;rasguñar la cicatriz&lt;br /&gt;y que sangre&lt;br /&gt;arrancarse la piel a mordiscones&lt;br /&gt;y que sangre&lt;br /&gt;desprenderse las uñas con un clavo&lt;br /&gt;colgarse de la cruz cabeza abajo&lt;br /&gt;sumergir la nariz en la pecera&lt;br /&gt;y llenarse los pulmones de agua dulce&lt;br /&gt;que no entre una gota de aire&lt;br /&gt;una gota de sal&lt;br /&gt;una gota&lt;br /&gt;silenciarse los gritos&lt;br /&gt;secarse los suspiros&lt;br /&gt;vaciarse de espantos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;para que no quede nada&lt;br /&gt;para que quepa todo</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">26</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Inocencia</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2007/04/inocencia_20.html</link><category>breVajes</category><category>ilustrados</category><category>microrrelatos</category><category>prosa poética</category><pubDate>Sun, 9 Aug 2009 10:00:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-7435809378449821264</guid><description>&lt;p align="justify"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgvQfT-7T3RW2Oa9VZDz7T_TXXdeWzih7Rh5jDyPDyLrWujAZKTt9Z2UyzYp6iSoQP1byrRpooh_jzyJz17wOMlPnl06c_rhHoUuB4bdrzBAmLOdxj5HK2eRZMfPvCl7E1J1phI44iz-DsP/s1600-h/Inocencia.jpg"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5205618815178249826" style="margin: 0px 0px 10px 10px; float: right;" alt="Inocencia, ilustración de Fernando Linares" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgvQfT-7T3RW2Oa9VZDz7T_TXXdeWzih7Rh5jDyPDyLrWujAZKTt9Z2UyzYp6iSoQP1byrRpooh_jzyJz17wOMlPnl06c_rhHoUuB4bdrzBAmLOdxj5HK2eRZMfPvCl7E1J1phI44iz-DsP/s400/Inocencia.jpg" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;…era tan grande la casa que un día el niño simplemente desapareció. Lo buscamos en todas las habitaciones, recorrimos los largos pasillos, miramos en las terrazas, en los balcones; en las criptas y las catacumbas; incluso en los jardines que tan vivaces se extendían tras los muros. Al fin, pasadas varias noches, tal vez semanas, cesamos nuestra búsqueda infructuosa, resignados a la fatalidad.&lt;br /&gt;Era tan grande la casa que años después, muchos años después, por una de las tantas escaleras, jugando con su pelota roja, el niño simplemente reapareció. Miró en nuestros ojos la vejez y las lágrimas, y sin desdibujar su sonrisa de niño, preguntó quién podía prepararle una taza de chocolate caliente.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Ilustración de &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.fernandolinaresilustrador.blogspot.com/"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Fernando Linares&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgvQfT-7T3RW2Oa9VZDz7T_TXXdeWzih7Rh5jDyPDyLrWujAZKTt9Z2UyzYp6iSoQP1byrRpooh_jzyJz17wOMlPnl06c_rhHoUuB4bdrzBAmLOdxj5HK2eRZMfPvCl7E1J1phI44iz-DsP/s72-c/Inocencia.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">28</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Contra la psicosis A</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2009/07/contra-la-psicosis.html</link><category>opiniones</category><pubDate>Sat, 4 Jul 2009 01:36:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-5125126448550185941</guid><description>Frente a la inminente invasión de este nuevo virus, el Zaiper recomienda:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;ol&gt;&lt;li&gt;tener relaciones sexuales con forro bien lavado con alcohol en gel&lt;br /&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;besarse con barbijo&lt;/li&gt;&lt;li&gt;no reunirse con nadie. Todos los prójimos son potenciales contagiadores.&lt;br /&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;está demostrado que el virus se transmite a través de internet así que evitar contacto incluso a través del e-mail.&lt;br /&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;ni siquiera dejar comentarios en este post. Ya pasé el antivirus nod32 por mi pc y estoy libre de culpa y cargo. No me contagien.&lt;br /&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;lo mejor es informarse sólo a través de la televisión que es el único medio inmune&lt;br /&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;si es posible: vivir en una burbuja de oxigeno como Michael Jackson&lt;/li&gt;&lt;li&gt;no tocar dinero.&lt;br /&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;poner todos sus ahorros en el banco y manejar sus transacciones con sus tarjetas de crédito.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;decretar el estado de sitio de alerta máxima en todas las ciudades&lt;/li&gt;&lt;/ol&gt;&lt;br /&gt;Más info sobre la prevención aquí:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://dialectivos.blogspot.com/2008/10/pero-cuidado.html"&gt;http://dialectivos.blogspot.com/2008/10/pero-cuidado.html&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="560" height="340"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/gKwk8Kq8QXA&amp;hl=es&amp;fs=1&amp;color1=0x5d1719&amp;color2=0xcd311b"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/gKwk8Kq8QXA&amp;hl=es&amp;fs=1&amp;color1=0x5d1719&amp;color2=0xcd311b" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="560" height="340"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">18</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Y mientras tanto ahí</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2009/08/y-mientras-tanto-ahi.html</link><category>breVajes</category><category>prosa poética</category><pubDate>Mon, 3 Aug 2009 03:48:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-8241463150813736873</guid><description>Caminaba como si los pies estuviesen levemente despegados del piso. Sin embargo era yo el que me miraba azul y sangrando áspero, como una gaviota en celo. Entonces la furia, el despeje, las fanfarrias. El sol y la luna mirándose cómplices y contando cuanto tiempo hace ya… Y mientras tanto ahí, yo, el que mira y camina levitando suave, como gaviota en un mar de baldosas flojas, salpicadas de barro y lluvia y recuerdos de un ayer aproximado, tan lleno de penumbras, a la espera de quién sabe qué. Entonces volar, ya no en un ensueño; volar como las gaviotas, lejos. Tan lejos, que cuando regrese ya no será el mismo lugar.</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">10</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Matar una paloma</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2009/06/matar-una-paloma.html</link><category>ilustrados</category><category>poesías</category><pubDate>Mon, 13 Jul 2009 22:00:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-6936915194516285557</guid><description>&lt;div style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgmOkbi3umbuO1EIq4HjyP2F5QAEGtjSV0nL-DYg4tLv0aG8coIQAynTHAL3Vkw3d3rm1KZKjB3yIvMvQzvBEISXc6rPYu72mMyKU9_l4gvWdhZJqDpLrS1TpByeEEHpRSSSgt9U5uNmH00/s1600-h/dove.01.jpg" title="Paloma by Keiko"&gt;&lt;img alt="Paloma by Keiko" style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; width: 291px; height: 400px;" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgmOkbi3umbuO1EIq4HjyP2F5QAEGtjSV0nL-DYg4tLv0aG8coIQAynTHAL3Vkw3d3rm1KZKjB3yIvMvQzvBEISXc6rPYu72mMyKU9_l4gvWdhZJqDpLrS1TpByeEEHpRSSSgt9U5uNmH00/s400/dove.01.jpg" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5357107384631219938" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://olvidosmomentaneos.blogspot.com/"&gt;Ilustración by Keiko&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;h3&gt;I&lt;/h3&gt;&lt;br /&gt;Él mató una paloma&lt;br /&gt;y no la mató sin querer&lt;br /&gt;tampoco por gusto&lt;br /&gt;él mató una paloma y lo hizo con gracia&lt;br /&gt;la mató a pedacitos&lt;br /&gt;le mató las alas&lt;br /&gt;le expropió la cabeza&lt;br /&gt;le exorcizó los ojos y la boca&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;era una paloma blanca&lt;br /&gt;representaba la paz sin saberlo ella&lt;br /&gt;tan paloma&lt;br /&gt;y por eso él no mató solamente al ave blanca&lt;br /&gt;mató a la metáfora de la paloma&lt;br /&gt;mató las plumas&lt;br /&gt;mató cientos de años de acuerdos&lt;br /&gt;de formulismos&lt;br /&gt;de aproximaciones y fusilamientos&lt;br /&gt;mató las guerras&lt;br /&gt;el óxido de las fronteras&lt;br /&gt;el papel picado de las religiones&lt;br /&gt;la miseria&lt;br /&gt;el hambre&lt;br /&gt;de comerse a las palomas&lt;br /&gt;el miedo&lt;br /&gt;de escaparle a las palomas&lt;br /&gt;de ser picoteado por palomas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;h3&gt;II&lt;/h3&gt;&lt;br /&gt;el hecho lo disparó una cagada&lt;br /&gt;una paloma que al vuelo le dio en el centro del ojo&lt;br /&gt;y entonces él pensó que si miles de palomas cagaran al mismo tiempo&lt;br /&gt;el mundo sería una verdadera montaña de mierda&lt;br /&gt;lloverían mierdas de palomas&lt;br /&gt;mierda de palomas blancas&lt;br /&gt;como una paz de mierda de paloma&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;y por eso se aseguró de matarla en tierra&lt;br /&gt;para no sentar el precedente&lt;br /&gt;de matar&lt;br /&gt;a una paloma en pleno vuelo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;y una sola paloma no haría diferencia&lt;br /&gt;pero cientos o miles de palomas de colores&lt;br /&gt;desparramando sangre&lt;br /&gt;cayendo con sus picos en punta desde los confines del cielo&lt;br /&gt;serían una verdadera catástrofe&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;miles de picos sobre nuestras cabezas&lt;br /&gt;atravesando nuestras cabezas&lt;br /&gt;picando cada intersticio entre los pelos de nuestras cabezas&lt;br /&gt;para que después&lt;br /&gt;otra bandada de palomas&lt;br /&gt;grises y gordísimas palomas&lt;br /&gt;pasen a llenarnos de mierda los agujeros&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;h3&gt;III&lt;/h3&gt;&lt;br /&gt;y cómo él también era paloma&lt;br /&gt;esto no fue una simple cacería&lt;br /&gt;fue un homicidio&lt;br /&gt;y hubiese sido mejor un acto de homofagia&lt;br /&gt;de canibalismo&lt;br /&gt;pero no: él no tenía hambre&lt;br /&gt;no la mató para comerla&lt;br /&gt;la mató por simple gusto&lt;br /&gt;y por no saber que hacer con ella&lt;br /&gt;como un verdadero ejemplo de rebeldía&lt;br /&gt;por derecho propio&lt;br /&gt;por su instinto de supervivencia</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgmOkbi3umbuO1EIq4HjyP2F5QAEGtjSV0nL-DYg4tLv0aG8coIQAynTHAL3Vkw3d3rm1KZKjB3yIvMvQzvBEISXc6rPYu72mMyKU9_l4gvWdhZJqDpLrS1TpByeEEHpRSSSgt9U5uNmH00/s72-c/dove.01.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">21</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Ellos</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2009/06/ellos.html</link><category>amor</category><pubDate>Wed, 10 Jun 2009 02:04:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-1896904790470959523</guid><description>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;a ella&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Esta es la triste historia de un él y una ella que se conocieron circunstancialmente en un contexto no adecuado. Pero más allá del contexto, lo inadecuado de la relación era que él ya tenía una ella que no era ella. Sin embargo, como para la pasión no hay reglas, ellos se jugaron.&lt;br /&gt;Jugaron bastante a un juego que los dos conocían. Sabían ambos de las dificultades y los límites. Pero lo prohibido es una fragancia que seduce. Y se amaron con tanta pasión que el bombeo de sus corazones provocaba palpitaciones a los pájaros. Parecían hechos el uno para el otro. Ella empezaba una frase y él la terminaba. Él le daba un beso y era en el lugar exacto en donde ella lo quería. Sus sexos encastraban como piezas de una obra de ingeniería y hasta el ruido de las avenidas era silencio cuando ellos se amaban.&lt;br /&gt;Ocurre que la pasión, como cualquier arma de fuego, siempre lleva a dos caminos: o se apaga, o lo incendia todo. En la triste historia de él y de ella, la situación se desvió por el medio. Ni él se aburrió de ella, ni ella lo absorbió a él, ni ocurrió ninguna de las situaciones que hubiesen logrado que esta historia no fuese triste: Se enamoraron. Y fue de los dos y al mismo tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El amor y el sexo son dos sustantivos complementarios siempre y cuando no se den en una relación de amantes, y no haya otros en el medio. Entonces él decidió tomar distancia y se fue a pensar a la montaña. Tenía que decidir estar con ella la de antes, o con ella la nueva.   Mientras tanto, debajo de la montaña, en la ciudad de origen, ella la nueva conocía a otro él. Lo conoció por la casualidad y lo aceptó por despecho.&lt;br /&gt;Arriba de la montaña, él seguía pensando. Estaba cansado. Quería detenerse. Dejar de buscar. Y si bien la vorágine de vivir con muchas ellas es pasión, deseo, adrenalina, también es el caos,  la peste, la forma indefinida del futuro. El tiempo seguía corriendo y él ya no quería correr más. Ella la de antes, no era el cien por ciento de su mujer ideal; y ella la nueva tampoco lo era, pero comprendió que a veces el cien por cien era igual a nada, y que el ochenta es cien cuando ochenta es lo real. Entonces decidió.   Bajó de la montaña y con muchísimo dolor le dijo a ella la de antes que no. Y lloraron mucho y no se vieron nunca más.&lt;br /&gt;Cuando la llamó a ella la nueva, para decirle que sí, ella le dijo lero lero, no te esperé nada, llegaste tarde.&lt;br /&gt;Sin embargo ella sentía, al igual que él, que habían sido concebidos para complementarse. Para crecer y envejecer juntos. Pero había otro él. Ahora que las cosas eran al revés. ella podría hacer que él sintiera ser el otro tal como ella había sido la otra antes. Le propuso jugar el mismo juego: seamos amantes, le dijo. Él accedió. Con los dos, ella hacía uno: él era la pasión y el nuevo era la cordura; él era el arte y el nuevo era la ciencia. Ella era una mujer dual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero ya se sabe que el amor y el sexo no funcionan juntos en una relación de amantes. Y como lo único que mata al amor es el odio, ella tendría que odiarlo. Lo disfrazó de monstruo ante todos los demás: ante su madre, ante su padre, ante todos sus amigos y ante todo aquel que quisiera escucharla.   Y esta historia siguió escabrosa durante no mucho tiempo, porque ella se dio cuenta de que él no era sólo el arte, ni sólo la pasión. Se dio cuenta de que él era su cien por cien y se lo dijo. Entonces su amor se transformó en vómitos y convulsiones, en llamados cruzados y en reproches. Ella tenía que elegir entre él y el nuevo él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegado a este punto del relato, uno espera un final feliz: los amantes comprenden que son el uno para el otro, y se hacen uno para siempre y comen perdices y triunfa el amor. Pero esta es una historia triste. Ella eligió al nuevo, y ni él ni ella supieron bien por qué.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La clave está más arriba en el relato. En la parte del amor y del odio.&lt;br /&gt;¿Cómo haría ella ahora para cenar con sus amigas y el monstruo? ¿Cómo podría presentar al monstruo ante sus padres?&lt;br /&gt;- Hola mamá – diría -: este es el monstruo del que tanto te hablé. Pero la madre y el padre y las amigas lo verían a él. Y en él podrían sólo descubrir dos cosas: al monstruo o a la mentira. Y como las nenas buenas no dicen mentiras, esta historia termina aquí, triste, con ella viviendo con un nuevo él, al que verdaderamente no ama, y sin el verdadero él, que sigue buscándola en cada una de todas las demás.&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 18pt;"&gt;&lt;/p&gt;</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">36</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Quimérico</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2009/05/quimerico.html</link><category>breVajes</category><category>microrrelatos</category><pubDate>Sat, 23 May 2009 12:00:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-5732864289347511981</guid><description>&lt;div style="text-align: right; font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;a &lt;a href="http://sebastianolaso.blogspot.com/"&gt;Sebas Olaso&lt;/a&gt; (el sabe por qué)&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;El héroe cretense decreta que Creta no existe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay aquí dos paradojas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La segunda, es que esto lo escribió en uno de los corredores del laberinto, poco antes de matar al minotauro.</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">11</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Náufrago</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2008/10/nufrago.html</link><category>breVajes</category><category>con audio</category><category>de viajes</category><category>microrrelatos</category><pubDate>Fri, 15 May 2009 01:00:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-6630848138415393711</guid><description>&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;lago Rivadavia P.N. Los Alerces&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sentado como siempre, con el sol en la cabeza y mirando alrededor sin buscar nada, descubre en la arena la punta de algo que parece ser un pelo; lo cual es bastante improbable ya que ésta es su isla desierta y no hay nadie, quién sabe en cuantos kilómetros a la redonda.&lt;br /&gt;Remueve un poco las minúsculas piedritas y comprueba, no sólo que lo que parecía ser un pelo es, efectivamente un pelo, sino que forma parte de un abultado penacho. Ha de haber pertenecido a algún animal salvaje, porque hace tiempo que no se ven vacas domésticas o un perro por allí (a decir verdad, tampoco se ven animales salvajes). Revuelve un poco más y nota que el penacho tiene algo pegado. Tironea. Le cuesta extirparlo del cutis de la playa; es un penacho difícil y pesado como una cabeza. Sí, una cabeza con todo y ojos y boca, que lo mira y le habla y le dice que a partir de ahora tendrá también pegada una mano, con su brazo, y su hombro y su…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="353" height="132"&gt;&lt;embed src="http://www.goear.com/files/external.swf?file=af4e825" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" quality="high" width="353" height="132"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p style="text-align: center;"&gt;&lt;iframe allowfullscreen='allowfullscreen' webkitallowfullscreen='webkitallowfullscreen' mozallowfullscreen='mozallowfullscreen' src='https://www.blogger.com/video.g?token=AD6v5dz9GPslI1PGmfwL1gBPvbHC2lsir26mSeLJGNF9bloODw0qx7JskjXUhf1FC_qkZjABkye16YPAnQtviIBucg' class='b-hbp-video b-uploaded' frameborder='0'&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: center;"&gt;&lt;/p&gt;</description><enclosure length="0" type="video/mp4" url="http://www.blogger.com/video-play.mp4?contentId=399f6c8887da7fc3&amp;type=video%2Fmp4"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">13</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Violeta</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2009/04/violeta.html</link><category>amor</category><category>breVajes</category><category>cartas</category><pubDate>Mon, 20 Apr 2009 15:00:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-2622406478448122224</guid><description>&lt;div align="justify"&gt;Estimada señorita que tomaba el colectivo 151 en la parada de Medrano allá por los años ochentaitantos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Usted no me conoce. Nunca logré presentarme. Pero si alguna vez nos volviésemos a ver, estoy seguro de que mi cara le resultará familiar: Fuimos vecinos. Viajábamos en el mismo colectivo a la misma hora. Alguna vez incluso te ofrecí el asiento, y vos me dijiste gracias con la cabeza y te sentaste. Llevabas ese día una pollerita corta. Lo recuerdo bien. En realidad recuerdo bien tus piernas. Y recuerdo también cómo esquivé tus ojos cuando te diste cuenta de que te miraba. Pero ahora me doy cuenta de que la estoy tuteando. No se por qué lo hago. No la conozco, aunque me hubiese gustado mucho conocerte. Conocerla. Perdón. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Lo que trato de confesarle no tiene que ver con las fantasías que se tejieron en mi cabeza adolescente de aquellos tiempos. Usted fue las primeras piernas que vi de tan cerca. El primer escote en el que pude sumergirme cuando empezaste a desarrollarte. Eras muy sensual. En tu carpeta tenías un sticker que decía: “la ladilla es un piojo sexi” o algo así. No era un stiker, ahora me acuerdo, era un texto escrito con corrector blanco sobre la tapa trasera de tu carpeta. Fue lo primero que leí de vos. Lo único. Tendrías unos catorce o quince años. En realidad no lo se a ciencia cierta, pero siempre imaginé que serías un año menor que yo. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Releo lo poco que escribí y noto que he vuelto a tutearte… tutearla. No sé como hablarle. No lo sé, porque nunca le hablé. Nunca me atreví. No sabía por dónde empezar. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;En nuestro segundo año de cruces de colectivo (es decir: cuando tus quince o dieciséis), tu estilo empezó a cambiar. Primero fue la pollerita. Después fueron los ojos delineados en negro. En algún momento apareció un aro de una espada atravesada en tu oreja. Luego, el diamante en tu nariz. Los piercings y los tatuajes no eran tan comunes en aquellos tiempos, aunque imagino que vos, usted, los habrías probado incluso en el ombligo o la ceja. Yo nunca me atreví a agujerarme ni el lóbulo de la oreja. Apenas me animé algunos trucos en mi pelo. Vos también. Un día te me apareciste con un mechón en color púrpura, y tenías los labios y los ojos delineados en un violeta muy oscuro. No estabas yendo al colegio. Fue en otro colectivo. Era sábado. Yo viajaba solo. Me esperaban unos amigos (como todos los sábados) para jugar al T.E.G. La pasábamos bomba (leelo en tono de ironía). Vos no estabas sola. A tu lado (pero me di cuenta un rato después, porque mi mirada te estaba besando los labios), a tu lado había alguien abrazándote. Era muy alto y mucho mayor que vos. Seguro. A vos te gustaban los tipos así; no eras una nena inocente. Él tenía puesto un pantalón de cuero negro, cadenas, tachas… combinaba bien con vos. Yo no.&lt;br /&gt;Un tiempo después intenté copiarte el estilo. Pero ya habíamos terminado la secundaria y vos te habías mudado. No volví a verte más.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Esto que acabo de escribir es una gran mentira, como también es una mentira eso de que nunca le hablé. Ocurrió unos cuantos años más tarde. Yo te había pedido un café. Vos trabajabas como camarera y yo necesitaba despabilarme de la resaca. No me había dado cuenta de que era usted. Igualmente, eso no hubiese cambiado nada. Y ahora que lo veo escrito, me doy cuenta de lo paradójico de esto: yo te pedí un café. Durante muchos años hubiese querido preparar un café a la mañana para vos. Tampoco me vas a creer que yo estaba con uno de los viejos amigos de la secundaria; uno de esos con quienes nos reuníamos los sábados a jugar al T.E.G. Yo ya te había olvidado. La cara de la camarera (o sea su cara, tu cara) me resultó conocida. Después de un rato me acordé. Estuve a punto de decírtelo; no lo hice. Una vez más me ganó la timidez. La estupidez dirás, dirá, diré. Tendríamos unos veinticortos años. Mi amigo acababa de regresar de su primer viaje al exterior. Había ido por trabajo. Estábamos festejando el re-encuentro. Habíamos bebido bastante y yo necesitaba tomar un café para despertarme. Ahora él se radicó en los Estados Unidos. Formo su familia. Tiene una hija hermosa que jamás conocí. Lo extraño mucho. Él fue mi gran compinche de la adolescencia. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Pero qué le puede importar esto a usted. En realidad: qué te puede importar a vos algo de lo que digo en esta carta. No daré más vueltas entonces; lo diré: usted fue mi primer amor. La primera mujer de carne y hueso de quien me enamoré. Intenté encontrar tu cara, tus piernas, tu pelo púrpura, tus labios pintados de violeta, en cada una de las mujeres que me crucé el resto de mi vida. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;El otro día volví a verte por el barrio. Empujabas un cochecito con un bebé hermoso que no pude ver. Ibas a visitar a tu viejo o a tu vieja o a una abuela, o a una amiga de la secundaria. Quizás estabas regresando a reencontrarme. No pude decirte nada. No supe por donde empezar. Pero ya no me preocupa tanto, porque a partir de ahora llevaré esta carta en mi bolsillo. Y cuando un desconocido se le acerque y se la entregue en un sobre violeta, por favor, acéptele el presente y mírelo a los ojos. Seguramente su cara le resultará familiar. Seguramente, al completar los espacios vacíos, descubrirás al hombre de quién fuiste su primer amor. Un hombre que sigo viajando solo, hasta encontrarte.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;SZ&lt;/div&gt;</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">30</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Sin otro particular</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2009/03/sin-otro-particular.html</link><category>breVajes</category><pubDate>Sun, 22 Mar 2009 20:00:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-5464474195750156128</guid><description>&lt;div align="justify"&gt;&lt;p&gt;Entrar a tu casa después de un arduo día de trabajo y encontrarte sentado muy cómodo en el sillón viendo la tele, es algo extraño. Lo es, principalmente, porque te acostaste a media noche, y el despertador sonó demasiado temprano y fuerte, y saliste apurado, con una tostada aún sin bajar de la garganta. Es extraño y molesto porque viajaste con la espalda pegoteada al saco y los zapatos pisoteados y luego, estuviste nueve horas y media de si señor no señor pues entonces quién lo tiene, y reuniones y papeles y muchas tazas oscuras de café. Y porque regresaste después de caminar ocho cuadras esquivando peatones, y nada de esto fue suficiente para desprenderte del humo, de los tacos, de los maletines y las murmuraciones.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Entonces, llegar a tu casa y tocar el timbre y que nadie te abra la puerta es algo molesto y angustiante. Y cuando al fin encontrás las llaves y abrís la puerta y te ves sentado, inmutable, con la tele encendida y el control remoto en la mano, te convencés de que algo está realmente mal. Es irritante, molesto, angustiante y definitivamente absurdo, porque el departamento no es tan grande, y no te hubiese costado nada levantar el culo del sillón para no dejarte tanto tiempo esperando debajo de la lluvia. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Por eso, la próxima vez, no vas a mostrar interés alguno por lo que estés haciendo. Te dejarás ahí, sentado en el sillón frente a la tele. Tirarás la llave por el inodoro, abrirás la puerta sin dar explicaciones y, sin siquiera saludarte, cerrarás con un portazo y jurarás abandonarte para siempre.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">8</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Costumbres</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2009/02/costumbres.html</link><category>breVajes</category><pubDate>Thu, 26 Feb 2009 00:52:00 -0200</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-8151106503025793054</guid><description>&lt;p&gt;La primera mañana, te quejarás del frío; te costará salir de la frazada y subirás a tu baulera a buscar los guantes y el sobretodo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;La segunda mañana amanecerás crispado por tus estornudos y tus toses. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Para la quinta noche, ya se habrá hinchado tu nariz, te molestarán las orejas y sentirás el ardor de la miseria al tragar. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;La urticaria del pullover, te aparecerá el domingo. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Al final del segundo mes, te hallarás arropado en un rincón, pegado a la estufa y contando los días que aún faltan para la época estival. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;A los tres meses, te habrás cansado de usar los mismos pulloveres, los mismos sacos, las mismas bufandas. Regalarás tus bermudas, tus mayas y tus remeras, y entrarás a los locales para renovar tu ajuar de abrigos. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Luego de dos años, ya no querrás cubrirte tanto. Retomarás el placer de los helados y esperarás ansioso las nevadas. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Después de cinco años, volverás a caminar desnudo por las calles. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Pasadas las dos décadas,&lt;br /&gt;el calor no será más que una leyenda. &lt;/p&gt;</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">16</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Lista de viaje</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2007/10/lista-de-viaje.html</link><category>ensayajes</category><pubDate>Fri, 6 Feb 2009 23:59:00 -0200</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-7712926601330055546</guid><description>&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;para los amigos de las vacaciones del ‘97&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;El cepillo de dientes es lo primero que solemos olvidar, pero no es lo único. Por eso, antes de salir de viaje, es bueno confeccionar una lista de lo que cada uno va a llevar.&lt;br /&gt;El rubro ropa se lo puede escribir como si se estuviera desvistiendo de arriba para abajo; es decir, se empieza por la cabeza y se sigue por el cuerpo hasta llegar a los pies.&lt;br /&gt;Primero se deben anotar los gorros y los sombreros: si es invierno, habrá que llevar uno de lana o de tela polar; y si es verano, uno con visera.&lt;br /&gt;Luego podemos continuar con la ropa de abrigo. Es importante tener claro de antemano a donde se tiene planeado ir porque no es lo mismo los cuarenta y cinco grados a la sombra del verano de la puna al mediodía, que los quince grados bajo cero a la madrugada de los inviernos en el Calafate. Una vez que uno tiene claras las condiciones climáticas del lugar de destino, puede determinar si llevará el camperón tipo anorak con corderito, o la camperita de jean finita, para protegerse de una brisa suave a la noche. Ahora bien, si es la primera vez que uno viaja a ese destino, lo más probable es que no sepa, salvo por alguna referencia (de la que siempre es bueno desconfiar), cuáles son las alteraciones que puede sufrir allí el clima. En estos casos, la alternativa siempre será llevar un abrigo de cada tipo, y por supuesto jamás olvidar un impermeable.&lt;br /&gt;Algo parecido sucede con los pulloveres. Aquí debo hacer otra aclaración que también se aplica a las prendas que ya se incluyeron en la lista; porque no es lo mismo el pullover azul de cuello en ‘V’, que el turquesa finito de algodón. Uno tiene que aclarar estas cosas en la lista. No es suficiente anotar que llevamos cinco pulloveres: hay que detallar el color de cada uno, el tipo de tela o de cuello o algún otro atributo que sirva para identificarlos. Por ejemplo: pullover gris de cuello alto, o saquito fuxia que me regaló la tía Inés para año nuevo y que jamás me atreví a usar. Para un viaje de quince días, con tres pulloveres será más que suficiente, aunque esto queda a criterio y gusto de cada viajero.&lt;br /&gt;Después siguen las remeras, las chombas y las camisas, es decir la ropa cubre-torso. Acá entra a participar otro tema: la combinación de las prendas. Qué mejor momento que el de la confección de la lista, para seleccionar con que pantalón se va a combinar la camisa beige a cuadritos, o qué zapatos conviene ponerse cuando uno va a usar la chomba de piqué bordó. Es importante aclarar que si el suyo es un viaje de negocios, tanto la camisa, como la tela de la camisa, como el color de la tela de la camisa, deben conservar una perfecta armonía con el pantalón, la corbata y los zapatos.&lt;br /&gt;Una vez agotadas todas las prendas que se puede poner de la cintura para arriba, podemos continuar con los pantalones. Ya se habló de la importancia de combinar adecuadamente la ropa en el buen vestir. El criterio es el gusto, aunque no se puede negar la moda. Pero tampoco hay que olvidar la funcionalidad; es decir: aunque salgamos por negocios o estemos pensando en ir de pesca, un pantalón de jogging, nunca debe faltarnos en el viaje. Si bien recomendar un trotecito nocturno, es algo que puede escapar al alcance de este texto, es necesario que tengamos en cuenta un hecho indiscutible: uno en los viajes come. De hecho, probablemente come más de lo habitual. Si uno está de vacaciones, come porque está de vacaciones; si uno va a hacer negocios, come porque en las reuniones de negocios, siempre hay algo para picar. Y qué pasa cuando uno come: engorda. Y cuando se engorda, las prendas empiezan a quedar chicas. Entonces, qué es más práctico: ¿llevar un jogging para trotar media horita a la noche?, ¿o llevar dos o tres talles de cada prenda, por si uno engorda? Además, la tela del jogging casi ni pesa.&lt;br /&gt;Otro tema son las mayas. Alguno dirá que son un tipo particular de pantalones; sin embargo su forma y uso las hace completamente diferentes. El criterio quizá sea agregar una sección especial para estas prendas. De todas maneras, en general y salvo que las impericias del tiempo nos pronostiquen lo contrario, se suele lleva una o, a lo sumo, dos mayas. Cabe aclarar que, si bien las bikinis tienen una parte que cubre el torso y, por ende, podría suscitarse la confusión de querer anotarlas en la sección de cubre-torsos, no hay dudas de que son más bien un cubre-culos (apenas, pero cubre-culos al fin) que es la sección en donde ponemos los pantalones, las mayas, los calzoncillos y las bombachas. Y ya que hablamos de bombachas, tendríamos que contemplar que las mujeres suelen también llevar polleras (además de los pantalones y del jogging). Pero la sección polleras, es en sí un mundo aparte que excede ampliamente el contenido y la intención de este trabajo.&lt;br /&gt;Respecto a la ropa, quedan las medias y los zapatos, sobre los cuales no hay mucho más para agregar, excepto que no hay que olvidarse de las ojotas si vamos a la playa, o de los borceguíes en caso de ir a la montaña (y si se va a ambos lados, habrá que llevar ambas cosas, porque los borceguíes en la arena son incómodos, y las ojotas en la montaña se rompen). No hay que olvidar que los zapatos de vestir combinen con el cinturón y que, vayamos a donde vayamos, se necesitarán, al menos, un par de zapatillas (porque el jogging con zapatos no queda bien, y con ojotas se hace demasiado difícil trotar).&lt;br /&gt;No quiero olvidarme de las toallas, las sábanas y demás artículos de blanco. Esto hay que incluido en una sección especial que podríamos llamar “artículos de blanco” (por más que el toallón sea turquesa, y las sábanas tengan un estampado de flores). Tenga en cuenta que si va a un hotel no hará falta llevar sábanas ni toallas, pero si alquila un departamento, sí. Y si va a ir de campamento, es preferible llevar una bolsa de dormir. En este caso se aconseja usar mochila en vez de valija, aunque el armado de la lista no difiere.&lt;br /&gt;Una vez finalizado el rubro ropa, se puede continuar con los artículos de cosmética, limpieza y botiquín. La recomendación es que cada rubro se anote en hojas separadas y con el rótulo y el número de página claramente identificable en la esquina superior izquierda de la hoja; no vaya a ser cosa de que se mezclen los papeles y uno encuentre los pantalones en medio de las latas, o las aspirinas a continuación de las camisas. Respecto a los artículos de cosmética no hay mucho más para decir, ya que cada cual bien sabe lo que usara en cada ocasión.&lt;br /&gt;En cuanto a los artículos de limpieza, sepa que no hace falta llevar ni lavandina, ni detergente, porque en la mayoría de sus destinos seguramente los habrá. Sí, es bueno llevar shampoo porque el de los hoteles trae caspa. Llévese también un jaboncito y crema de afeitar, además de pasta y cepillo de dientes. Incluya peine y fijador o gel para el pelo o musse, y un rollo de papel higiénico para salvaguardar cualquier percance en el camino.&lt;br /&gt;Sobre los artículos del botiquín, la gente suele mal suponer que en los viajes se es invulnerable. Parece que uno no se corta, no le duele la cabeza, ni se pesca una indigestión. El botiquín no ocupa demasiado lugar así que, por favor, inclúyase al menos una tirita de aspirinas, una caja de apósitos, pastillas de carbón y por supuesto profilácticos (porque uno nunca sabe). Agregue cremas para antes del sol, para durante el sol y para después del sol, y un repelente, para moscas (que también le sirve para otros insectos aunque no para cucarachas. En este caso, sírvase también llevar un insecticida o elíjase un destino mas limpio).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego viene el rubro comida. Sepa que no debe confundírselo con el rubro de utensilios de cocina (que son otra cosa). El rubro de comida incluye todo lo que usted lleve y sea comestible: desde las galletitas para el viaje, hasta las latas de paté-de-foie-por-las-dudas. Agregue también un paquete de fideos, uno de arroz y un par de latas de legumbres, pero BAJO NINGUNA CIRCUNSTANCIA lleve frutas ni verduras, ni nada que se pudra o se aplaste. La leche llévela en polvo, el té en saquitos, y el café en instantáneo (aunque si le gusta el café recién molido, llévelo en granos y no se olvide de agregar el molinillo).&lt;br /&gt;El molinillo sí corresponde al rubro “utensilios de cocina”. Aquí debe anotar todo lo que piense usar para comer o cocinar. Una vez más, será el sitio a donde viaje quién condicione la elección. Nadie llevaría una cacerola si planea ir a un hotel, ni olvidaría la parrilla pensando en ir de camping. Si lleva platos o vasos, que no sean de vidrio porque se rompen. Tenedor, cuchara y cuchillo, siempre (y mejor si el cuchillo es en punta, así se lo puede usar también como destornillador y de esta manera se ahorrará un poco de espacio en la valija).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es importante armar la lista con suficiente antelación, no vaya a ser cosa de que el último día uno se acuerde que le falta la carpa, justo cuando planeaba irse de campamento. Yo suelo empezar a armar la lista incluso antes de pensar si me voy o no a ir de viaje.&lt;br /&gt;Lo último a tener en cuenta, es dejar unos renglones al final para agregar aquellos artículos que maliciosamente aparecen a último momento, y no olvide anotar la ropa que lleva puesta, un buen libro para el viaje, los documentos, el dinero, el candado de la valija, la llave del candado de la valija, la valija, la lista y usted. &lt;/div&gt;</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">9</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Postales</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2006/08/postales.html</link><category>amor</category><category>breVajes</category><category>prosa poética</category><pubDate>Fri, 18 Aug 2006 22:27:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-7130242920539866660</guid><description>&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;a Ivis&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;En el fondo del cajón de la mesita quedaron los folletos arrugados de los viajes, los boletos amarillos, los mapas; cuatro piedritas de colores del río Rivadavia, un certificado falso de buceo, una lapicera sin tinta, el señalador de un libro de un tal Julio, los puntos de colores de una foto, siete pétalos de rosa, un poco de aserrín, el humo de un sahumerio de Chandan, una certeza, veinticinco hojas de eucaliptus hembra, dos copitas de licor de caña, una oruga tejiendo mariposas, un espejo, tus ojos verdes, todas las tardes de domingo en Plaza Francia, los ombúes dibujados por Tim Burton, los panes rellenos, dos avenidas de hormigas, un pájaro puerta, un río peligroso pero seco, tres metros de rocas verticales, mi miedo a las alturas, mi miedo al miedo, y tu mano abierta, el rumor fresco del Salto del Tabaquillo en San Luís, medio kilo de helado en pleno invierno, dieciocho sábados caminando los clasificados, los asados en Quilmes, un día del niño, dos mil doscientas discusiones sin sentido, la sal enjuagada de una lágrima, una gata regresando del exilio, la estatua de Lola Mora, las llaves de tu casa, las mías, una lata de enduído y dos rodillos, los fantasmas cotidianos de una imagen, una gota de lluvia en tu nariz, un aro en el ombligo, muchos amaneceres de café y tostadas, algunos besos, y unas cuantas pelusas, claro, y sueños. &lt;/div&gt;</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">13</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Despertar</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2007/08/despertar.html</link><category>de viajes</category><category>prosa poética</category><pubDate>Wed, 15 Aug 2007 02:21:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-4123578398119060940</guid><description>&lt;p align="right"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Iniciando mi cuarto viaje al sur argentino&lt;br /&gt;enero / 2004&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;…y al abrir los ojos veo que el cielo es celeste; que ya no es rojo como lo fue siempre. Que los pastos, ahora verdes, dejaron ya su tonalidad azul manzana. Y que las montañas son grises y sus lágrimas blancas. Y que los lagos y las vacas y las flores... todo así y tan nuevo. Como si hubiese despertado desde el sueño de un otro, y tras la ventanilla viera pasar los fotogramas de una película en la que ya no soy protagonista… &lt;/p&gt;</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">6</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Polimorfo</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2007/06/polimorfo.html</link><category>ensayajes</category><category>ilustrados</category><pubDate>Thu, 14 Jun 2007 14:42:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-7134498449355224851</guid><description>&lt;a href="http://cuestionalo.blogspot.com/"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5086812124322021090" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="Dibujo by Cai - gracias!" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgNTi7RSsITXI84bDiCKygRQ8lKBvWdslJbpTN-lV6HQmdp4Ho9pM2dDtb2g78bb9PQgzWK_qscspzLvOtI_bsNQz3sMJgXirGmHiLboROOXedv275P9WFGxvihyphenhyphenUSGypzIbTzvApk2-hgr/s400/Polimorfo.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Son interesantes los artefactos que admiten diferentes usos. Quizá sea por razones de costos, pero lo cierto es que hoy en día, casi todo lo que podemos adquirir sirve para hacer más de una cosa. Así encontramos los típicos secarropas, los radiograbadores, los sillonescama, ventiladores de techo que además iluminan, secadores de pelo que incluso lo peinan, lo ondulan y lo planchan. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Pero no quiero aburrir al lector enumerando tan vasta &lt;a href="http://urbanicomio.blogspot.com/2007/07/manifiesto-urbanicmico-iii.html"&gt;lista de artefactos&lt;/a&gt; que seguramente conoce y que si no conoce, no se ha perdido de nada.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;En particular voy a hablar de una máquina que muchos han olvidado y que quizás haya sido un precursor de todos estos. Se presentaba como una especie de cama que podía, con una adecuada combinación de botones, transformarse en sillón de comedor, en escritorio y hasta en baúl para guardar cachivaches. Mencioné “adecuada combinación de botones” porque, en efecto, era tal la cantidad de aplicaciones ofrecidas, que incorporar un botón para cada una de ellas, hubiera insumido una botonera de dimensiones incalculables. El manual de instrucciones incluía un capítulo que enumeraba las posibilidades del aparato y las secuencias de botones necesarias para llevarlo a cada posición. Otro capítulo explicaba el funcionamiento de cada una de las transformaciones posibles. El ávido lector dirá, y no sin justa razón, que una cama no requiere mayores explicaciones (es decir, en definitiva acuéstese y duerma), pero debo aclarar que el funcionamiento de un &lt;em&gt;estrocalario&lt;/em&gt; no es nada sencillo y si quisiera transcribir apenas una explicación elemental de su uso, desviaría por completo la intención de éste relato.&lt;br /&gt;Lo fabricaba una empresa llamada Hammerson. Éste era el apellido del ingeniero ideador del artefacto quien, además de ser el dueño de la empresa, dirigía en persona al equipo encargado de la producción.&lt;br /&gt;El kit inicial no incluía todas las posibilidades. El cliente podía adquirir diferentes accesorios para extender los usos. Cada accesorio le agregaba, en general, más de una utilidad (aunque el de sillón sólo permitía transformarlo en sillón) y cada uso, a su vez, podía ser aplicado a más de una circunstancia (por ejemplo, el cojín del sillón para colocar las camisas debajo y dejarlas planchadas para el día siguiente). Incluso algunos permitían la incorporación de accesorios propios: el de bote, por ejemplo, admitía agregar un motor fuera de borda para transformarlo en lancha, que a su vez admitía un techo para transformarlo en yate que a su vez una chimenea para transformarlo en barco; sin contar, por supuesto los kits como el de pescadores, que podían ser aplicados a cualquiera de estas combinaciones. Incluso los accesorios venían en diferentes variantes: por ejemplo lancha numero siete lo transformaba en realidad en un crucero por el Caribe y lancha número dieciocho en un despojado lanchón para navegar el Paraná.&lt;br /&gt;Por supuesto que cada accesorio traía su propio manual que explicaba las posibilidades incorporadas, su funcionamiento, y la lista de accesorios disponibles que podían agregársele para extenderlo. Digo disponibles porque la fábrica lanzaba al mercado constantemente nuevas propuestas acorde a la demanda de los clientes. La empresa dispuso un equipo especializado en recepción de solicitudes, que era casi tan importante como el de ingenieros.&lt;br /&gt;Claro que, luego de incorporar un conjunto no demasiado grande de accesorios, la cantidad de manuales se hacía inmanejable. Para ello existía el kit de biblioteca, con su accesorio indexadora, que permitía guardar todos los manuales y recuperarlos en segundos (según informaba su oportuno manual).&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Con el tiempo la fábrica se vio tan saturada por los pedidos de los clientes, que decidió tercerizar en otras empresas la confección de accesorios. Así, algunos de los secretos de su construcción se hicieron relativamente públicos, situación que trajo aparejado lo inevitable: el mercado se llenó de productos piratas, de inferior calidad, pero también de menor costo. Imitaban algunos kits e incluso prometían mayores prestaciones (aunque no siempre creíbles; recuerdo uno, fabricado por una empresa paraguaya, que ofrecía transformar el aparato en lavavajillas y además en chipacera).&lt;br /&gt;De nada sirvieron los innumerables juicios que inició la Hammerson Company a los demás fabricantes (incluso conformó un área especifica de legales). Librecompetencia alegaban, y sobre esto ya no era posible discutir. La empresa necesitó bajar la calidad de su manufactura para poder competir en un mercado que ella misma había engendrado. Los clientes empezaron a quejarse, y el sector de recepción de solicitudes, en breve se transformo en sector de reclamos.&lt;br /&gt;Un señor había adquirido un Hammerson para usar apenas como mesa extensible. Durante algún tiempo funcionó aceptablemente en su forma de mesa pequeña para el almuerzo diario y como gran mesón, para cuando recibía visitas. Pero el artefacto decidió un día achicarse en medio de una opulenta cena con el embajador, situación que provocó, además de la destrucción de la porcelana china, el desparramo de la pasta sobre los comensales.&lt;br /&gt;Por éste y otros tantos casos, el sector de legales, otrora patrocinador de la Hammerson acusadora, tuvo que dedicar casi todo su personal a resolver las demandas recibidas por mal funcionamiento.&lt;br /&gt;Cabe aclarar que incluso en sus tiempos de prosperidad, se cruzaron situaciones adversas producto de la compleja ingeniería de estos aparatos. Pero en aquellos tiempos, la empresa estaba tan bien ubicada en el concepto de la gente común que un caso como el de aquella señora cuyo sillón se convirtió en plancha de tintorero mientras descansaba plácidamente, pudo ser públicamente atribuido, no a un defecto de la maquinaria, si no a un “esfuerzo extremo en los mecanismos” producto de un “exceso de peso por parte del usuario”. Inimaginable hubiera sido un reclamo por mal funcionamiento en su época dorada; tan inimaginable como el no reclamo, en sus tiempos de ocaso. Hubo incluso quienes murmuraron que las mismas empresas de la competencia inventaban accidentes para generar desconfianza en el mercado y así aumentar sus propias ventas; cosa tan difícil de demostrar como las otras versiones que afirmaban que era la misma Hammerson quien alteraba su producto base, para funcionar inadecuadamente con los accesorios de la competencia. Jamás conoceremos la veracidad de alguna de estas afirmaciones. Lo cierto es que el sector de reclamos de la Hammerson fue transformándose en el sector más grande y más complejo de la empresa. Para pagar sus sueldos, tuvieron que reducir los gastos de ingeniería e incluso transferirle a algunos de sus mejores ingenieros para la atención telefónica (imagine a un ingeniero explicándole a una viejecita, por qué puede no estar funcionando su duchador). Todo esto se reflejó en la calidad de los productos. La Hammerson debió poner a la venta versiones con características reducidas, alegando que pocas personas aprovechaban realmente todos los usos ofrecidos por cada accesorio. La gente acrecentó su desconfianza en la marca y no demasiado tiempo después la empresa quebró.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Sólo un as se había guardado el ingeniero Hammerson en el bolsillo de su overall: la complicada ingeniería del artefacto base. De nada servían los accesorios si no podían aplicarse al multiuso original. No voy a negar que unas cuantas empresas intentaron reinventar el artefacto de Hammerson. Invirtieron grandes sumas en ingenieros, e incluso contrataron a los que habían quedado en la calle por la quiebra de la Hammerson Company. Demasiado dinero y demasiado tiempo. Para cuando pudieron acercarse a construir una máquina de características aproximadas, la mayoría de estas empresas habían contraído deudas monumentales, y los clientes ya se habían olvidado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no fue ésta la única razón por la que el artefacto dejó de estar en la voz de la gente. Que un producto no aparezca más en la publicidad puede hacer que las nuevas generaciones lo desconozcan, pero nada dice de los que ya habían sido vendidos, y se encontraban en pleno funcionamiento.&lt;br /&gt;Lo cierto es que muchos se fueron descomponiendo y al no haber empresas que los pudieran reparar, quedaron arrumbados en los rincones. Es posible entonces, mi querido lector, que aquella mesa recibida como herencia de su abuelo, o aquel gramófono adquirido en el bodegón de antigüedades, sean en realidad un Hammerson auténtico, atascado eternamente en una de sus tantas variantes. Quizá fueron a parar a un sótano, una despensa o un baúl, a la espera de un renacimiento futuro en que la ciencia pueda revivirlos de su letargo. Tal vez estén guardados en si mismos, en una de sus irreconocibles formas de guardacosas.&lt;br /&gt;Otros, pocos, quedaron celosos en manos de sus dueños. Semejante artefacto no podía ser mostrado cuanto menos como una reliquia. Imagino oscuras tertulias con cautos propietarios mostrando, no sin antes haber cerrado todas las persianas, las virtudes del artefacto a sus más selectas amistades. He aquí la paradoja real de su fracaso: la verdadera aplicación de éste artefacto fue ser un objeto de exposición. Su razón de existir fue su propia muerte.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgNTi7RSsITXI84bDiCKygRQ8lKBvWdslJbpTN-lV6HQmdp4Ho9pM2dDtb2g78bb9PQgzWK_qscspzLvOtI_bsNQz3sMJgXirGmHiLboROOXedv275P9WFGxvihyphenhyphenUSGypzIbTzvApk2-hgr/s72-c/Polimorfo.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">5</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Distintas formas de sentirse estafado</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2007/07/distintas-formas-de-sentirse-estafado.html</link><category>breVajes</category><category>ilustrados</category><category>microrrelatos</category><pubDate>Thu, 20 Mar 2008 15:19:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-7724774526324851213</guid><description>&lt;div align="justify"&gt;Uno pone la moneda en la máquina de boletos y no recibe ni boleto, ni monedas, ni nada. El &lt;a href="http://disparataje.blogspot.com/2007/07/un-viaje.html"&gt;chofer&lt;/a&gt; mantiene la vista fija en la calle con esa injustificable indiferencia de manejador de vehículo público. Y es esta actitud (o más bien esta inactitud) la que lo termina haciendo cómplice de la estafa.&lt;br /&gt;Queda claro que él no es el autor material del hecho; apenas interpreta un papel secundario de humilde conductor de la “otra” máquina. Porque ésta, la primera, la máquina de boletos, funciona sola, sin chofer, y sin embargo, así, incapaz de decidir más allá de los boletos y las monedas (que no me da), será responsable de alterar, no sólo su mundo y el mío, sino también puede llegar a modificar sustancialmente el destino del resto de los pasajeros.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://picasaweb.google.com/elzaiper/Art/photo#5211523680481811394"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN-LEFT: 10px" src="http://lh3.ggpht.com/elzaiper/SFMNLPGnm8I/AAAAAAAABHs/8mwCwlG8V4w/s288/002-La%20ruta%20a%20la%20Villa%2025%20de%20Mayo.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;El chofer-máquina permanece atado al volante, mientras yo (o mi yo-máquina), imprimo el canto de mi mano en el lomo frío de la expendedora de boletos. Entonces, el sonido de la chapa abollada o de mi grito o de la señora del primer asiento, hace que el chofer me chiste sancionante, como un severo director de escuela pupila.&lt;br /&gt;Es esta reacción la que pone al descubierto su falta de objetividad y lo incorpora, sin dudas, al bando del adversario. Así que yo debo agraviarlo con un una serie sucesiva aunque breve de improperios acerca de la santidad de su señora madre.&lt;br /&gt;Luego de semejante perorata, cualquiera esperaría una serie de insultos incluso más fuertes por parte del chofer; aunque no lo hace. Sólo emite un bufido como de ciervo disputando una hembra en celo, al cual yo correspondo mostrando un puño cerrado con el dedo mayor señalado al cielo y el chofer me imita también con un puño cerrado aunque sin dedo, y a mi, que ya padezco de una dilatación testicular aguda, no se me ocurre mejor idea que estampar un cachetazo en su nuca, que deviene en un gruñido ronco, en un soltar el volante y pararse, con las mangas de la camisa arremangadas, justo ahora que un camión con acoplado se nos está cruzando en el camino.&lt;/div&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="http://lh3.ggpht.com/elzaiper/SFMNLPGnm8I/AAAAAAAABHs/8mwCwlG8V4w/s72-c/002-La%20ruta%20a%20la%20Villa%2025%20de%20Mayo.JPG" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">9</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Ombligo</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2007/06/ombligo.html</link><category>breVajes</category><category>ilustrados</category><category>prosa poética</category><pubDate>Thu, 19 Jun 2008 11:00:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-317225531065263032</guid><description>&lt;div class="Cuerpo" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;…y es un ir caminando descalzo en calzoncillos por una calle ancha buscando una salida y verla ahí, al final, cerrándose, y por más que uno corre, los pasos se pegotean en el chicle glutinoso del asfalto y no se avanza. De pronto la calle se hunde en un nudo cónico y aunque uno no quiere hacerlo cae en un piletón circular de chapas tarugadas que contiene ese líquido cálido y espeso donde uno se halla tan confortable. Nace un cielo violáceo en la superficie desde donde se asoman a beber unas cuantas vacas pardas de las que sólo se ven sus cabezas de vaca. No es por verlas, más bien es por oírlas beber, por oír ese gluglugleo del líquido en sus gargantas, que se empieza a sentir sed; una profunda sed, apenas saciable tragando a sorbetones el líquido que nos rodea. &lt;br /&gt;
&lt;a href="http://picasaweb.google.com/elzaiper/Art/photo#5232590104320874402"&gt;&lt;img src="http://lh4.ggpht.com/elzaiper/SJ3k-fdFF6I/AAAAAAAABbQ/5mLOuGg2MK0/s320/El%20y%20su%20centro.jpg" style="float: right; margin-left: 10px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;
Entonces soy una de las vacas bebiendo en esto que desde aquí se entiende como un tanque australiano o un aljibe o un estanque; y en el medio hay algo que se mueve, algo que es un tipo como yo que agita sus brazos y chapotea como si se estuviera ahogando; y uno quiere tenderle una mano para salvarlo pero no puede, por las manos-pezuña, la boca-vaca; y el líquido gira en remolino, como si alguien hubiera sacado el tapón; y soy yo de nuevo el de la pileta pidiendo a gritos ayuda a las vacas que ya no están; entonces trato de nadar hacia una escalera de hierros que hay clavada en la piel, pero el líquido es espeso y rojo y salado, me hundo. Sumergido en un mar de sangre arremolinada, soy chupado hacia un conducto estrecho que es la descarga de la mochila de un inodoro ajeno, por donde trato de asomar mi cabeza, hasta que un enorme culo desconocido se sienta y obstruye la posibilidad de luz y de aire, me asfixio. Soy rescatado por el desagüe en una catarata de agua turbia y desperdicios que desemboca en un nuevo recipiente, más amplio, donde puedo respirar y pararme, porque el líquido apenas cubre mis pies descalzos; y aunque tema lastimarme con las basuras del fondo, que no distingo, camino por esto que ahora es un pasillo, hacia la leve claridad de una habitación iluminada a través de dos cóncavas ventanas de gelatina por las que me asomo y veo una superficie con pelos que trato de alcanzar, traspasando la gelatina con mi mano, y siento como si alguien pinchara mi ojo izquierdo, desde adentro; entonces, busco otra salida, una que no duela y desciendo por escaleras apagadas, hacia un túnel flemoso y húmedo que cosquillea mi glotis y me hace estornudar y salir expulsado embadurnado en moco y caer en la superficie de pelos que es mi pecho, por donde corro hasta llegar al nudo cónico de mi ombligo que involuntario me engulle otra vez…&lt;/div&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="http://lh4.ggpht.com/elzaiper/SJ3k-fdFF6I/AAAAAAAABbQ/5mLOuGg2MK0/s72-c/El%20y%20su%20centro.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">10</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Indefinido</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2008/08/indefinido.html</link><category>breVajes</category><category>con audio</category><category>ilustrados</category><category>microrrelatos</category><pubDate>Mon, 25 Aug 2008 20:15:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-8585739945729407930</guid><description>&lt;p align="center"&gt;&lt;a href="http://picasaweb.google.com/elzaiper/Art/photo#5211525033600834642"&gt;&lt;img src="http://lh4.ggpht.com/elzaiper/SFMOZ_3VXFI/AAAAAAAABLY/wE8oXLxp3UY/s288/PIC_0028.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;…yo, en cambio, algunas veces pienso así y otras todo lo contrario. Lo que hoy defiendo con garra y dientes, tal vez mañana será algo que repudie. Incluso posiblemente niegue haber defendido esa postura alguna vez. De hecho, ya estoy empezando a creer que no es cierto que cambie de parecer tan a menudo. Es más, yo nunca puede haber dicho algo como eso…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="353" height="132"&gt;&lt;embed src="http://www.goear.com/files/external.swf?file=bc6e92f" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" quality="high" width="353" height="132"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;(Lectura en radio por el premio del III Concurso Radial y Televisivo de la Libreria Mediática - Venezuela)&lt;/span&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="http://lh4.ggpht.com/elzaiper/SFMOZ_3VXFI/AAAAAAAABLY/wE8oXLxp3UY/s72-c/PIC_0028.JPG" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">6</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Los escritores</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2009/01/los-escritores.html</link><category>ensayajes</category><category>ilustrados</category><category>para escritores</category><category>prosa poética</category><pubDate>Sat, 24 Jan 2009 16:03:00 -0200</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-8806456613406862184</guid><description>&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;a propósito de un día del escritor&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;El escritor es una especie del género de los artistas, que sabe poner en palabras, lo que el pintor modela con los colores y las formas, el fotógrafo capta con su ojo mágico, y el actor y el bailarín expresan con su cuerpo. El escritor hace todo esto pero adentro de tu cabeza.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;div style="FLOAT: right"&gt;&lt;a href="http://picasaweb.google.com/lh/photo/GH6M-VnHFrViOsXbC4Nspg?feat=embedwebsite"&gt;&lt;img src="http://lh3.ggpht.com/_84mIqHsEpyA/SFMOkoxhsmI/AAAAAAAABL4/l0Ux0SFUsJU/s288/Dia%20del%20escritor%202008.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Es aquel que encuentra la palabra justa y te hace suspirar cuando lo lees. Te dice lo que te dice, y a vos te dan unas ganas imposibles de encontrártelo en un café y abrazarlo y agradecerle por todo eso. Y te querrás quedar allí, charlando sobre sus personajes, sobre sus historias, sobre los múltiples significados de sus poemas. Y el escritor te dirá que en realidad no tiene idea de lo que quiso decir, pero te agradecerá tus gracias y tus interpretaciones. Luego, se levantará de la silla, dejará un par de monedas para la propina, se disculpará con un ademán torpe, y se irá volando a escribir el cuento que acabás de inspirarle.&lt;/div&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="http://lh3.ggpht.com/_84mIqHsEpyA/SFMOkoxhsmI/AAAAAAAABL4/l0Ux0SFUsJU/s72-c/Dia%20del%20escritor%202008.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">6</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Deseos</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2008/12/deseos.html</link><category>breVajes</category><category>Leyendas</category><pubDate>Sat, 27 Dec 2008 22:36:00 -0200</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-4124655510437082932</guid><description>&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;&lt;a href="http://retazosdegaby.blogspot.com/"&gt;idea de Gaby Deltell&lt;/a&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;En el boulevard de la Avenida 9 de Julio casi llegando a la calle Arroyo, hay un árbol mágico al que se le pueden pedir tres deseos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Pero el árbol sólo concede dos. El restante lo vuelve en contra de quién ha solicitado su gracia. Nadie sabe cuál de los deseos (si el primero, el segundo o el tercero) el árbol elegirá como castigo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Algunos dicen que en realidad el árbol sólo concede uno de los deseos y con los demás no hace nada. Otros creen que todo esto es un mito.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Mientras tanto, el árbol sigue ahí, esperándote.&lt;/div&gt;</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">10</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Esquirlas</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2004/03/esquirlas.html</link><category>amor</category><category>breVajes</category><category>prosa poética</category><pubDate>Fri, 18 Jan 2008 17:26:00 -0200</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-1260954305851389879</guid><description>&lt;div align="right"&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;…lo cierto es que quedaron fragmentos de tus ojos incrustados en los míos, y me está costando un poco (sólo un poco, no te asustes) ver el resto de las cosas con naturalidad. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Imagino que al devolvértelos podré regresar a mi vida previa. Aunque no sé si esto es lo que quiero; es decir, no será lo mismo luego de haber tenido esa pequeña parte de vos en mí. Pero la única forma de saberlo es arriesgando; apenas le esquivo la mirada al sol y esto es sólo por miedo a la ceguera. Y luego… luego tal vez se me impregnen lo poros con tu voz, los oídos con tu perfume, los labios con tu piel, y entonces, será demasiado tarde para regresar, y estará bien. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Es que al cruzar la puerta noté, que llevaba algo de más y que algo me faltaba y que ambas cosas eran lo mismo.&lt;/div&gt;</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">17</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Urbanizados</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2007/08/urbanizados.html</link><category>aforismos</category><category>breVajes</category><category>ensayajes</category><pubDate>Tue, 7 Aug 2007 02:42:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-2440372471562726804</guid><description>La gente va a donde hay gente, hasta que se llena de &lt;a href="http://urbanicomio.blogspot.com/2007/04/textos.html"&gt;gente&lt;/a&gt; y se va.</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">5</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Mariposa de la noche</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2008/12/mariposa-de-la-noche.html</link><category>poesías</category><pubDate>Sun, 7 Dec 2008 20:00:00 -0200</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-215929692605214302</guid><description>Vuela torpe&lt;br /&gt;mariposa de la noche&lt;br /&gt;Vuela hacia la luz&lt;br /&gt;inocente vos&lt;br /&gt;mariposa&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tu aletear es tan ciego&lt;br /&gt;y yo&lt;br /&gt;tan cruel&lt;br /&gt;o inocente también&lt;br /&gt;mariposa&lt;br /&gt;yo, que encendí el fuego&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero vos&lt;br /&gt;apenas&lt;br /&gt;volás hacia la luz&lt;br /&gt;tan tonta&lt;br /&gt;tan veloz&lt;br /&gt;tan sin querer&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;y se te chamuscan las antenas&lt;br /&gt;se te chamuscan las patitas&lt;br /&gt;se te chamusca el aliento&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;alguien llorará tus alas&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">11</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Contar hasta diez</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2007/05/contar-hasta-diez.html</link><category>breVajes</category><category>microrrelatos</category><pubDate>Mon, 7 Jul 2008 12:00:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-588056292671653439</guid><description>&lt;div style="FONT-FAMILY: times new roman" align="justify"&gt;&lt;p&gt;Pero antes de hacerlo, deberías contar hasta diez.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Contar uno&lt;/strong&gt;, y recordar cuando se conocieron en el segundo año de la escuela secundaria.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Contar dos&lt;/strong&gt;, y verlo sentarse, ahí, tan tímido, en el pupitre vacío a tu lado. Y mirar el abrir y cerrar de sus ojos frente al bloc impávido de hojas rayadas Rivadavia. Ayudarlo a encajarlas en los anillos de la carpeta. Preguntarle su nombre. Recibir gustoso su semisonrisa de agradecimiento. Presentarle, en el recreo, a todos tus amigos-compañeros. Conseguir que acepten al “nuevo”. Compartir una barrita de cereal con chocolate y coco.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Contar tres&lt;/strong&gt;, e invitarlo a tus salidas de cine con los pibes en tercer año. Convidarlo a participar de los debates. Llevarlo casi de prepo a los boliches. Prepararle el peinado. Prestarle tus pilchas. Empujarlo tantas veces a encarar a una minita. Aceptar a la más fea, para dejarle el camino libre. Abandonar a la fea a las seis de la mañana, para irte con él a consolarle su timidez, su falta de iniciativa. Pagar los dos cafés y las cinco media lunas.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Contar cuatro&lt;/strong&gt;, y confesarle que María te gustaba. Que maría te gustaba mucho y que soñabas con ella y que en tu cabeza sólo estaban sus ojos azules y que tallabas corazones en las puertas de los baños del colegio. Y recibir como consejo de él: la extensa lista de defectos de María; las grandes problemáticas irresolubles de María; el futuro caótico que tendrías si lograbas concretar algo con María. Agradecerle angustiado, el haberte echo abrir los ojos, el haberte ayudado a no cometer ese error apocalíptico.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Entonces &lt;strong&gt;contar cinco &lt;/strong&gt;y aceptar que por todo eso, no pudiste ser el primer hombre de María en el viaje de egresados.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Pero &lt;strong&gt;contar seis &lt;/strong&gt;y demostrar que algunos años después, por el azar mismo de la vida, volviste a encontrarla, y la invitaste a cenar, y ella aún seguía sola, y vos también. Así que…&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Contar siete&lt;/strong&gt; y proponerle ser testigo de tu boda. Un compinche como él… A pesar de que María… de las absurdas objeciones de María. Que por qué pensar que no es un buen tipo. Las mujeres tienen esas cosas…&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Contar ocho &lt;/strong&gt;y conseguirle un contrato en la empresa cuando lo supiste en bancarrota. Ayudarlo a formarse, a perfeccionarse. Llegar incluso a presentar ante el directorio tus proyectos, pero firmados con su nombre. Lograrle un ascenso a ejecutivo de cuentas, a coordinador de área, a gerente.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Contar nueve &lt;/strong&gt;y hablarle de tus sospechas acerca del amante de María. Mostrarle las pruebas. Confesarle tu miedo a perderla, tu humillación, tu impotencia. Y escucharle durante esos dos años, los consejos, las palabras cínicas de aliento, los “no te preocupés que es imposible que te esté engañando”.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Entonces llegar al &lt;strong&gt;diez&lt;/strong&gt;. Deletrear la palabra. Degustar cada letra sin pretender borrar la imagen de ellos dos. En tu casa. De tu amigo, tu compinche, tu consejero, tu testigo de casamiento, tu socio, tu compañero de tantos años: desnudo y con tu mujer y en tu cama.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Ahora sí, pero sólo después de haber contado hasta diez y exhalar con mucha fuerza, te sentirás libre de mirarlos durante al menos tres minutos a los ojos. Entonces, sin lágrimas, sin permitirles dar explicación alguna, los acompañarás así desnudos hasta la puerta de la calle, les pedirás un taxi, y podrás borrarlos definitivamente de tu vida.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">12</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Mis bocas</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2008/11/mis-bocas.html</link><category>breVajes</category><category>con audio</category><category>microrrelatos</category><pubDate>Mon, 24 Nov 2008 21:00:00 -0200</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-5474557998138186949</guid><description>Son tantas las cosas que pienso al mismo tiempo y tal mi vocación de hablar, que una sola boca no me resulta suficiente. Pienso que si tuviera dos bocas, sería capaz de entablar dos conversaciones simultaneas sin enroscar ni un poco mis palabras.&lt;br /&gt;Pero aún así no me alcanza. Necesito al menos quince o dieciséis bocas, y una más para masticar algún bocado, y nótese que ni me interesó hablar de mis orejas…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="353" height="132"&gt;&lt;embed src="http://www.goear.com/files/external.swf?file=4817f09" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" quality="high" width="353" height="132"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">18</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Entrevistas</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2008/11/entrevistas.html</link><category>breVajes</category><category>microrrelatos</category><pubDate>Tue, 18 Nov 2008 20:00:00 -0200</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-3420635142050198845</guid><description>&lt;a name="_Toc142561615"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a name="_Toc142500823"&gt;&lt;/a&gt;Le parecerá extraño, pero yo ya he estado aquí. Recuerdo el lugar e incluso la situación. Se hacían las mismas preguntas, y se daban las mismas respuestas. Todo era tal cual como lo es ahora.&lt;br /&gt;Sin embargo, en aquella ocasión sucedía algo ligeramente distinto: usted estaba sentado aquí, y era yo; y yo lo miraba, como lo está haciendo usted ahora.</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">7</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Contestador Automático 1</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2007/11/contestador-automtico-1.html</link><category>Contestador automático</category><pubDate>Fri, 30 Nov 2007 03:09:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-465744989536468235</guid><description>A veces uno está tan lejos, que no puede atenderte. De todas maneras, vos llamaste para decirme algo. No tengas miedo; es como si me lo estuvieras diciendo a mi, pero con la ventaja de que nadie va a interrumpirte.</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">7</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Contestador Automático 2</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2007/12/contestador-automtico-2.html</link><category>Contestador automático</category><pubDate>Sat, 29 Dec 2007 17:32:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-4733107525092766112</guid><description>Ahora estoy en mi forma incorpórea de contestador automático. Cuando vuelva a mi forma humana te llamo. Dejame tu mensaje.</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Adivinanza</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2008/11/adivinanza.html</link><pubDate>Fri, 7 Nov 2008 01:45:00 -0200</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-8695285894867278432</guid><description>A ver si adivino…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salís con un cansancio pegajoso del trabajo. En la tele no hay nada interesante. Es muy tarde para un programa de teatro o cine. Él o ella o ellos se transformaron en &lt;a href="http://dialectivos.blogspot.com/search/label/Contestador%20automático"&gt;contestador automático&lt;/a&gt;. Hace calor. O hace demasiado frío. Y vos estás aquí en tu monitor y no sabés a quién te vas a encontrar en el “feisbuc” o en el “mesinyer”. O peor aún: estás ahora en el trabajo. Tu jefe te acaba de pedir un informe para hace diez minutos y encima el café está helado e innecesariamente dulce.</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">10</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Tabaco masticado</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2008/10/tabaco-masticado.html</link><category>breVajes</category><category>microrrelatos</category><pubDate>Sun, 26 Oct 2008 19:00:00 -0200</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-8218145684103697813</guid><description>&lt;div align="justify"&gt;Nacemos en una lata de tabaco, de la que un vaquero viejo toma un puñado y se lo pone a mascar, mientras se hamaca en una mecedora de acento texano. Tritura el mazacote en su desdentada boca de aliento a alambique, hasta que no le sirve más; entonces lo escupe lejos y agarra otro tanto para seguir mascando.&lt;br /&gt;Libre ya de las mandíbulas prensadoras, la masa cae en tierra; pero exprimida hasta su última gota, ya no sirve ni para abono.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De cualquier manera, al vaquero le quedan apenas dos o tres muelas podridas y cuatro dientes. Se está muriendo solo. Él tampoco sirve como abono; por las dudas que nadie lo plante: no sea cuestión de que la mala fortuna nos germine otro igual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Qué vivan las caries y el gusano del tabaco!&lt;/div&gt;</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">3</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Prejuicio final</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2008/10/pero-cuidado.html</link><category>breVajes</category><category>microrrelatos</category><category>prosa poética</category><pubDate>Fri, 10 Oct 2008 09:00:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-6498657259341521148</guid><description>&lt;div align="right"&gt;&lt;a title="en idioma swahili significa: No te hagas problema..."&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Hakuna Matata&lt;/span&gt; &lt;/em&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;Nada de lo que puede lastimarte, se te enfrenta a simple vista. Un veneno, una araña, las más ínfima de las cepas bacterianas, o el tercer aviso de ejecución de la hipoteca de tu departamento. Nada de esto puede tocarse; ni los banqueros, ni los gobiernos, ni los infiernos. No podés saber de antemano si la crema está agria o la carne rancia. Te despedirá un telegrama. Te quemará el cortocircuito de una lámpara. Nunca sabrás de dónde salió la bala o quién empuñó el cuchillo que se clavará en tu espalda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso, quedate tranquilo: podés jugar sin miedo, podés comer sin asco, entrá y salí de donde quieras, cuando quieras y cómo quieras; porque no es posible que la fatalidad se te acerque, ni un milímetro de más, ni una fracción de segundo antes, del instante sagrado de tu muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/EFHYJssfe78&amp;amp;hl=" width="425" height="344" type="application/x-shockwave-flash" allowfullscreen="true" color1="0x5d1719&amp;amp;color2=" fs="1&amp;amp;rel="&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/p&gt;</description><enclosure length="0" url="http://www.youtube.com/watch?v=EFHYJssfe78"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">18</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Accidente</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2007/12/accidente.html</link><category>breVajes</category><category>microrrelatos</category><pubDate>Wed, 23 Apr 2008 11:00:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-2079373140003104090</guid><description>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a name="_Toc142561607"&gt;&lt;/a&gt;...entonces se despierta sudando porque ha vuelto a revivir en sueños la escena del choque. En el sueño (y en la escena real, porque eran iguales) estaba por pagarle al taxista, cuando un auto se les incrustó desde atrás. No llegó a perder el conocimiento, pero en ese sutil instante, pudo ver todos los recuerdos de sus momentos vividos y de todo lo que le tocaría por vivir hasta el día de su muerte. Luego volvió a su cabeza.&lt;br /&gt;Cuando logró escapar del auto, ni el chofer, ni la gente acumulada por el estruendo y la avidez de sangre, alcanzaron a entender cómo alguien podía haber salido ileso de ese habitáculo tan retorcido y compacto. Él tampoco lo habría entendido en aquel momento; sólo atinó a correr hasta su casa para darse una ducha tibia y relajarse en el sillón de pana azul.&lt;br /&gt;Apenas es capaz de entenderlo hoy, que despierta soñando este recuerdo, y uno o dos minutos después, escucha la frenada, y el ruido de las astillas y las chapas (que esta vez son azules como en el sueño), y es testigo atemporal de su misma escena, aunque años más tarde, y desde la ambigua seguridad del balcón de su casa.&lt;/div&gt;</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">6</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Nowhere</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2007/04/nowhere.html</link><category>amor</category><category>breVajes</category><category>microrrelatos</category><category>prosa poética</category><pubDate>Wed, 17 Sep 2008 23:00:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-2512595963626684795</guid><description>&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;em&gt;(Now here)&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;…qué te parece si nos vamos a ningún lado; quiero decir: a ese lugar tan distante y a la vez tan cercano que se llama ningún lado. Qué te parece si nos vamos ahora mismo; aquí es opaco, aplastante, pegajoso. Escapemos al sublime ningún lado y no volvamos. Pensaba en cruzar ya, esa puerta con vos, así de paso dejás de mirar para un costado, de bailar con tu amiga, de no escucharme. Sí, vos, la de los ojos brillantes, la que no puede mirarme por miedo a perderse. Curioséame un poco y si querés después andáte. Y si no podés oírme, por la música tan alta; si no podés verme, por las luces tan bajas o por el humo o el alcohol; tocame. Sí, tocame; porque los dedos pueden ver más que los ojos. La yema de tus dedos por mi piel, así, ¿ves? No escondas el brazo; no voy a hacerte nada. ¿Ves cómo tu piel reacciona? Pero no te pongás el saquito. Hace calor. Está bien, no sigo. Si te molesta, no te toco más; pero si sacaste el brazo es porque algo, la piel… es inevitable, como tu perfume ¿qué perfume es?, ¿puedo olerlo? No tengás miedo; no voy a morderte. Tu piel no se reprime, se deja viajar, pero vos… Claro que no te estoy besando el cuello. Yo huelo también con los labios, veo con los dedos, oigo con la nariz y con los ojos y con los oídos también. Todo al mismo tiempo. Sentís cómo tu piel reacciona. Tus ojos cerrados ya están viajando. Tu cuello y el lóbulo de tu oreja y la punta de mi lengua en el agite de tu respiración. ¿Oís mis latidos como yo oigo los tuyos? Todo te late, todo me late y mi boca busca tu mejilla y tu boca me busca a mí en mi cuello y en mi oreja. Tu boca busca pecaminosa mi boca, mutándonos en un nudo de lenguas y salivas que ya no pueden hablar más. Entonces somos una sola respiración; un solo latido gimiendo susurros o susurrando gemidos. Y mi cuerpo es el mercurio de un termómetro disolviéndose en esa alfombra erizante de minúsculos pelos rubios, erectos como tus pezones y mi sexo que en un plasma lácteo e indisciplinado intenta en vano vincularse a la incandescencia indecente de tu entrepierna cabalgándome… bienvenida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;…pero el final es así, siempre así, vos me das el beso-adiós en la mejilla, y yo te digo que no te vayás, que te quedés conmigo. O que nos vayamos juntos. Que al menos me digás tu nombre. Pero te vas; vos con tu amiga y yo de éste lado encontrándote en otra, volviéndote a preguntar…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">20</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Mugre</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2007/04/mugre.html</link><category>breVajes</category><category>microrrelatos</category><pubDate>Mon, 22 Sep 2008 22:00:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-5009576424730483243</guid><description>Hacía muchos meses que no limpiaba los pisos de mi casa; pero al entrar a mi cuarto y ver las bolas de pelusa bajo mi cama, me pregunté cuál sería el sentido de limpiarlo si habré de hallarlo sucio en breve. Luego vi mi cama deshecha y entendí que tampoco había motivo para armarla, porque esta misma noche las sábanas se enredarán en el sudor de mis pesadillas. Tampoco tendrá sentido despertarse, si el cansancio de la actividad nos llevará de nuevo al sueño; ni bañarnos, para que la mugre de la vida se adhiera nuevamente a nuestra piel. Para qué plantar un árbol, si no existe chance de que alguna vez no muera; o respirar, sufrir, cuidar mi vida, si el final inevitablemente será el mismo.&lt;br /&gt;Así, me quede contemplando la suciedad, con la escoba en una de mis manos, y en la otra la botella abierta del limpiador desinfectante… y dudé.&lt;br /&gt;En mi mesita de noche vi una copa vacía, y pensé en que si habría de morir será brindando. Brindando por qué, me pregunté mientras llenaba la copa con el líquido limpiador. Entre las burbujas de espuma cuestioné el absurdo de la industria química, que desperdicia su tiempo en fabricar desinfectantes… para matar bichos que igual van a morirse. Pensé también que quizá los bichos viven, por el infinito placer que les produce enfrentar a los fabricantes de veneno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, con un ojo pleno de preguntas, observé cuánto aún me faltaba por limpiar, y decidí empezar a hacerlo cuanto antes.</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">10</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Dialectivos sonoro</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2008/08/dialectivos-sonoro.html</link><category>infos</category><pubDate>Tue, 19 Aug 2008 12:06:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-326323657256095666</guid><description>nueva novedosa novedad del Zaiper.&lt;br /&gt;Se me dio por leer y musicalizar algunos de mis textos. Están con la etiqueta &lt;a href="http://dialectivos.blogspot.com/search/label/con%20audio"&gt;con audio&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pronto subiré más audios (y más textos...)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si quieren suscribirse a mis publicaciones para recibir una notificación cada vez que publique algo en dialectivos&lt;br /&gt;&lt;a href="http://feeds.feedburner.com/dialectivos" target="_blank"&gt;http://feeds.feedburner.com/dialectivos&lt;/a&gt;</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">1</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Ah: el amor!</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2008/08/ah-el-amor.html</link><category>amor</category><category>breVajes</category><category>prosa poética</category><pubDate>Mon, 4 Aug 2008 13:40:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-963925495637121977</guid><description>&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size: 85%;"&gt;para Jime, Romi, Pato, Lari, Juán, Joe, David? &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size: 85%;"&gt;y todos los alumnos del taller #8&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size: 85%;"&gt;ellos saben el porqué&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Y son como recuerdos en sepia de la imagen calva de una tía obesa. O de una princesa enjaulada en un parque de diversiones, y de un superhéroe rellenándose de papafritas y llamando al celular de un boy scout para librarla del tedio; una especie de travestismo triste de la modernidad y del civismo; de la pluscuamperfecta involución tecnológica escondida en una tapita de cerveza. Así, jamás ella podrá ser rescatada de las garras obesas de su tía arrugada pero dulce; porque su príncipe azul acaba de estirar un último tarascón a la hamburguesa, mientras un hilo de ketchup le empieza a chorrear la comisura de los labios.&lt;/div&gt;</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">7</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Traducción</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2007/04/traduccin.html</link><category>breVajes</category><category>poesías</category><pubDate>Sat, 16 Aug 2008 18:00:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-4505551918076949395</guid><description>Soy tártaro, tartamudo, tétrico y trotamundos&lt;br /&gt;Tántrico y terreno&lt;br /&gt;Tribulario, tributado y titubeante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tenaz taxidermista de los transeúntes&lt;br /&gt;Tenor en las tinajas&lt;br /&gt;terror en los tejados&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Transmutador de tripas en trapos&lt;br /&gt;de torteras en travestidos&lt;br /&gt;de tropas intrépidas en trepidantes&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soy un torpe traficante de taxistas;&lt;br /&gt;un tratante de tetas, atletas y transatlánticos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me entristecen los tábanos, las tácticas y los tabúes&lt;br /&gt;Me transforman los telégrafos y los topólogos&lt;br /&gt;los tintoreros y las túnicas&lt;br /&gt;las trombas intransigentes de los traductores&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me trenzo como un trompo&lt;br /&gt;cuando me tanguean los trámites&lt;br /&gt;cuando los tiros del tridente&lt;br /&gt;tropiezan con tigres, teros o trabajadores&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las tardes me tientan tanto&lt;br /&gt;como un titiritero anatomista de tomates&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me tatué un trombón y una tetera&lt;br /&gt;Y se me antoja que la tinta&lt;br /&gt;no tarde tal eternidad&lt;br /&gt;en turbar al más tirano.</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">9</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Y</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2007/09/toda-otra-alternativa-siempre-fue-mejor.html</link><category>ensayajes</category><pubDate>Fri, 7 Sep 2007 21:29:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-6136374603615334783</guid><description>Me gustaría ser capaz de disfrutarme los errores&lt;br /&gt;pero el fantasma me susurra&lt;br /&gt;me escupe&lt;br /&gt;me salpica&lt;br /&gt;me taladra:&lt;br /&gt;"toda otra alternativa siempre fue mejor"</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">9</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Nif</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2008/03/nif.html</link><category>ensayajes</category><pubDate>Sun, 2 Mar 2008 00:06:00 -0200</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-7897692669364789131</guid><description>Rip se murió. Fue así, de repente. Aunque nada ocurre así porque sí, ni de repente. Rip se terminó en un instante. No agonizó. Casi no tuvo velorio. Pero hubo, sin embargo, un largo preámbulo a su muerte.&lt;br /&gt;Para el sentido común, la muerte está relacionada con el fin: cuando algo muere, se termina; ya no es más; deja de existir. Y esto es definitivo y para siempre. Así, la muerte, pasa a ser el único y verdadero estado eterno. La muerte es como una paradoja de la inmortalidad. Las religiones nos han tratado de convencer de que la muerte está íntimamente relacionada con la vida. Incluso la biología y las demás ciencias nos lo demuestran: del polvo somos y en polvo nos convertiremos y los gusanos nos fermentan y nacen plantas, y las comen los animales, que después se mueren, y el ciclo se repite y las especies se desarrollan y se superan.&lt;br /&gt;Rip, entonces, se venía viviendo desde mucho antes de haber sido engendrados sus padres y sus abuelos y los abuelos de sus abuelos. Rip se murió pero a partir de ese momento se sumó a la larga genealogía de los inmortales.&lt;br /&gt;He aquí la evolución. La muerte es la pata izquierda; la pata derecha, es la vida.</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">5</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>A buen entendedor</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2008/03/buen-entendedor.html</link><category>ensayajes</category><pubDate>Sat, 8 Mar 2008 14:55:00 -0200</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-3185102955670585762</guid><description>&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;a causa de Crispín, Sabri, Laris &amp;amp; compani &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;in the muestra "&lt;a href="http://cruzagramas.blogspot.com/2007/11/clarisa-luz-en-poesia-visual.html"&gt;poesía visual&lt;/a&gt;"&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;de Clarisa Luz &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los problemas de comunicación entre humanos, se ven reflejados en los actos más cotidianos. Por ejemplo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Situación 1:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante la pregunta simple, enviada por mensaje de texto al celular de uno de mis compañeros:&lt;br /&gt;- ¿a donde están?,&lt;br /&gt;la respuesta no se hizo esperar pero fue:&lt;br /&gt;- en quince minutos llegamos.&lt;br /&gt;Imagino que si hubiese preguntado: “¿cuándo llegan?” o “¿cuánto van a tardar?”, me podrían haber respondido: “diez pesos” o “un kilo y medio” o “las prefiero de color azul”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De todas maneras insistí:&lt;br /&gt;- pero… ¡no se a dónde ir!&lt;br /&gt;La respuesta ahora sí fue más previsible:&lt;br /&gt;- no te preocupes; llegamos en cinco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Situación 2&lt;/strong&gt;:&lt;br /&gt;Un saludo muy típico es:&lt;br /&gt;- Hola, ¿cómo te va?&lt;br /&gt;La respuesta estándar suele ser:&lt;br /&gt;- bien ¿y vos?&lt;br /&gt;pero es tan automática que aunque digas: “&lt;a href="http://urbanicomio.blogspot.com/2007/04/lunes-de-perros.html"&gt;se me murió el hamster&lt;/a&gt;”, “renuncio”, “me compré la heladera” o “me voy a Hong Kong”, el diálogo continuará:&lt;br /&gt;- yo también, gracias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Situación 3&lt;/strong&gt;:&lt;br /&gt;A mi no me gusta la mayonesa (y qué: conocí alguien a quién ¡no le gusta el chocolate!), por eso siempre que voy a comprar un sandwich a un kiosco pregunto:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Tiene mayonesa?, y esto lo hago señalando claramente al sándwich (porque si quisiera otra cosa, señalaría esa otra cosa, claro).&lt;br /&gt;En general, la respuesta suele ser: “¿Si querés le pongo?” o “Ahí en el mostrador tenés para ponerle” o a veces directamente me encajan un sobrecito.&lt;br /&gt;Recuerdo una vez en que el kiosquero como respuesta, abrió mi sándwich, le embadurnó medio kilo de mayonesa, y ante mi mirada atónita me recordó: “Vos me preguntaste si tenía mayonesa”.</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">9</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>El protagonista</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2008/05/el-protagonista.html</link><category>breVajes</category><pubDate>Mon, 19 May 2008 12:42:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-6296491918511850161</guid><description>&lt;p&gt;Un hombre camina solo, por la vereda de una calle solitaria. Al girar la esquina descubre en la mitad de la nueva cuadra, algo que parece ser una pequeña valija. Se acerca despacio; es de cuero negro. Mira a su alrededor y no ve a nadie. La levanta con su diestra y vuelve a observar la calle que persiste vacía. Camina hacia la siguiente esquina con la valija atrapada en sus brazos, incluso silba. Llega a la bocacalle, mira a ambos lados y cruza. Aviva el paso. Gira la cabeza hacia atrás para corroborar que nadie lo está siguiendo. Acelera aún más. Vuelve a mirar. Corre por la vereda angosta y luego por la calle y la esquina y la otra vereda y de frente dos faroles, una bocina, el chillido cristalizado del freno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un hombre camina solo, por la vereda de una calle solitaria. Gira en la esquina y descubre una pequeña valija. Se acerca y comprueba que es de cuero negro. Siente curiosidad por su contenido. La levanta; no es demasiado pesada. La sacude; hace ruido como de papeles y cheques y contratos espurios. La huele, le pasa la lengua: tiene gusto a cuero; a cuero negro. Intenta abrirla pero está cerrada con llave. Busca en sus bolsillos algo que le permita forzar la cerradura. Encuentra apenas una lapicera con sus iniciales grabadas en la tapa, un boleto capicúa y un caramelo de limón. Se decide por la lapicera. La inserta en el costado de la cerradura. La mueve hacia delante y hacia atrás. La cerradura no cede. Mueve más fuerte, varias veces, hasta que oye un crujido como de éxito. Pero no: la que se ha quebrado es la lapicera. Entonces recuerda que en su llavero tiene colgado el cortaplumas suizo que su abuelo le trajo de Europa. Intenta con la hoja más grande pero nada, y teme que también se rompa y que la rotura se lleve los recuerdos. Sacude nuevamente la valija, y un cascabel o un manojo de monedas o una llave, tintinea en su interior como riéndose del hombre que ahora descarga un golpe con el filo en punta, una, dos, tres veces, y le da de puñetazos, la tira contra el asfalto, con fuerza, y la escupe, la patea, vuelve a apuñalarla y a golpearla y a gritarles a la valija, a la calle, y al desconocido que olvidó una valija de cuero negro en una calle solitaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un hombre camina solo por la vereda de una calle solitaria, y en su mano izquierda transporta una pequeña valija. A la mitad de la cuadra se da cuenta de que el cordón de su zapato derecho está desatado. Deja la valija a un costado, y se agacha para realizar un prolijo lazo. Se levanta conforme y sigue caminando. Al girar en la esquina descubre que la valija se le ha quedado olvidada.&lt;br /&gt;Entonces escucha un bocinazo, una frenada y un grito áspero, y el ruido como de un cuerpo que explota contra el asfalto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un hombre camina por la vereda de una calle solitaria con una valija de cuero negro en su mano derecha. Mira a todos lados y verifica lo solitario de la calle. Deja la valija en la mitad de la cuadra, y se va arrastrando los pies y silbando bajito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una pequeña valija de cuero negro está sola y en la vereda de una calle solitaria. De pronto aparece un hombre. Ella acepta resignada su destino, que es el destino de cualquier valija abandonada en una calle sin nombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un hombre camina por la vereda de una calle solitaria. Gira en la esquina y ve una valija en la mitad de la cuadra. Otro hombre llega desde la esquina opuesta. También la ve. Ambos, alzan sus cabezas y se miran fijo; expectantes. Ojean a derecha e izquierda como para confirmar que no hay nadie más. Entonces uno empieza a caminar muy lentamente hacia la valija. El otro camina también pero un poco más rápido. El primero acelera y el otro improvisa una carrerita. Después vienen los pasos largos, la flexión de las rodillas, el salto. Se estrellan en el aire y caen enredados en las mangas de sus trajes, las corbatas y los adoquines. Después son tirones de pelo, insultos fuertes, pisotones y un puño que choca contra una mandíbula que cruje, y una patada, camisas descocidas, veinticuatro dientes clavándose y desgarrando la carne de una mano que en vano intenta aferrarse a la manija.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una valija camina sola, por la vereda de una calle solitaria. Al girar la esquina encuentra a un hombre pequeño, de traje negro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Voy caminando solo, por la vereda de una calle solitaria. Desearía que al girar la esquina, no haya ninguna valija. Si esto ocurriese, no sabría que hacer. Lo bueno de ser el autor de la obra es que uno puede decidir cuándo ocurrirán los hechos, cómo reaccionarán los personajes, de dónde vienen, a dónde van. Qué destino tendrá cada una de las cosas que uno mismo va poniendo por ahí. Quién gana, quién pierde, y qué pierde el que pierde. Pero las cosas son muy distintas cuando uno es el actor, y especialmente cuando la obra es la vida y es real.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vas caminando solo por la vereda de una calle solitaria. Al girar la esquina ves que en la mitad de la nueva cuadra hay una pequeña valija, de cuero negro.&lt;/p&gt;&lt;p&gt; &lt;/p&gt;</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">7</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Con título</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2007/05/el-hombrecito-de-la-silla-1.html</link><category>breVajes</category><category>cuentos breves</category><pubDate>Fri, 28 Mar 2008 01:02:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-474720198742892056</guid><description>&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;gracias Crispín por &lt;/span&gt;&lt;a href="http://disparataje.blogspot.com/2007/07/y-este-bonito-pasaje-se-intitula.html"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;el título&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Esta es la historia de un hombre que era tan bajito, que un día decidió subirse a una silla para siempre.&lt;br /&gt;Estaba lo suficientemente cómodo allí arriba, hasta que se dio cuenta de que su nueva posición no le permitiría cubrir algunas necesidades básicas. Pero como él había decidido no abandonar su sitio tuvo que empezar a pedir a gritos: alimentos, ropas, perfumes y una palangana de bohemia. Hubo quienes aceptaron llevarle ropa y comida, pero cuando él insistió con lo de la palangana, la cosa se tornó menos amable: las personas opinaron que él estaba en condiciones de bajarse de la silla, y que nada le impedía llegar por sus propios medios hasta un sanitario. Él replicó con gritos, improperios y orines en sus caras. A partir de entonces, las personas esquivaron la silla y a él se le fue atascando la ira en la garganta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una tarde pasó un muchachito pecoso por la otra esquina. El enano lo llamó con un chistido y el niño se le acercó. Por medio de algunos de los ardides que había pergeñado en sus tiempos de ensillamiento, le demostró que los demás niños (y especialmente las niñas) se reirían de sus pecas, y que sería extremadamente infeliz. Entonces lo invitó a vengarse de los perfectos y le encomendó su primera misión: invitar a todos los hombres y mujeres defectuosos, a sumarse a su cruzada. Fue así como se les acopló una mujer gorda, un hombre miope y un rubio.&lt;br /&gt;Con el tiempo, alrededor de la silla se habían amontonado tantas personas, que al enano se le hacía muy difícil hacerlos callar y organizarlos. Entonces decidió ascender al niño pecoso (que ya era un muchacho de larga barba colorada) al cargo de comandante de las tropas de afiliación, y a la mujer gorda la puso como ministra del silencio y del orden. A los otros dos les encomendó traer una mesa en donde los nuevos funcionarios se pararían mientras no estuviesen en actividad. Luego les ordenó subir la silla arriba de la mesa, no fuese cosa de que los demás parecieran más altos que él.&lt;br /&gt;Cuando la mesa quedó completa (y eso fue a partir de la constitución del cuarto ministerio), el enano decretó que se debería adicionar un soporte mobiliario ante la creación de cada nuevo cargo; a todo funcionario le correspondería un lugar en una mesa, que a su vez apoyaría las patas en otras mesas bajo la dirección del respectivo funcionario, y así hasta llegar al suelo, en donde trabajaban los comunes.&lt;br /&gt;Los ministros y los comandantes llegaron a dirigir a tanta gente, que ya no pudieron moverse de sus puestos, y conformaron la secretaría de aprovisionamiento de insumos gubernamentales, cuya misión era proveer de comida, ropa y palanganas a los señores ministros, comandantes y secretarios de gobierno.&lt;br /&gt;No pasó demasiado tiempo para que todos en la comarca quisiesen formar parte del grupo, ya que tarde o temprano serían ascendidos a un cargo, más no sea como asistente de un consultor del director de alguna subsecretaría de uno de los tantos ministerios o comandancias que, desde allá arriba, siempre gobernaba el enano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue tal la altura que llegó a tener la pirámide de bancos, mesas y mesones que, vistos desde la calle, tanto las personas comunes, como los tuertos, los infames y los enanos, parecían ser todos iguales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y esta historia podría haber continuado eternamente hasta que la torre partiera en dos al cielo, si no fuese por el comentario inocente que un niño se atrevió a hacerle a su abuelo una mañana. El niño le había preguntado por qué, el señor de arriba de todo, visto desde aquí abajo parecía tan pequeño. Pero como lo dijo en voz alta, y los funcionarios eran muy poco discretos, la observación no tardó en subir de boca en boca, hasta resonar en los oídos del enano, quien empezó a patalear loco de indignación. Y por más que los ministros intentaron aconsejarlo, fue tal la furia del enano y tal la fuerza con que zapateó, que las patas de la silla empezaron a crujir y a quebrarse. Los funcionarios, advertidos por el sentido común, y concientes del desmoronamiento que se avecinaba, prefirieron saltar hacia los estratos inferiores; pero eran tantos y tan gordos ya los funcionarios, que en pocos minutos la construcción entera quedó reducida a un montón de maderas, alambres retorcidos y pedazos de comandantes, secretarios y frases tardías.</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">14</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item><item><title>Descensor</title><link>http://dialectivos.blogspot.com/2007/08/descensor.html</link><category>breVajes</category><pubDate>Fri, 24 Aug 2007 20:45:00 -0300</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3356014079553410464.post-1311832422762140717</guid><description>&lt;div align="right"  style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;a propósito de las aglutinaciones&lt;br /&gt;Para &lt;a href="http://cruzagramas.blogspot.com/2007/08/collage2-algunas-formas-de-medir-el.html"&gt;FerCé&lt;/a&gt; y &lt;a href="http://www.disparatajes.blogspot.com/"&gt;Crispín&lt;/a&gt;.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="FONT-FAMILY: times new roman" align="justify"&gt;Esto puede ocurrir en cualquier galería comercial, dependencia pública o edificio de oficinas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una persona (supongamos un tal Juan), está en uno de los pisos superiores y decide bajar.&lt;br /&gt;Al llegar a la escalera mecánica, se encuentra con el siguiente panorama: la escalera está detenida. Juan queda ubicado del lado de afuera de la escalera, ya que el primero de los escalones está ocupado por una señora muy ancha y de vestido rojo. Juan le toca el hombro y le pide que le deje un espacio para pasar. Ella se da vuelta y lo mira con cara de “¿cómo quiere que me mueva?” y señala el escalón siguiente, en donde hay un hombre de camisa a cuadros y sombrero texano. Juan acepta la respuesta con un dejo de resignación; pero una persona como Juan no es de rendirse con facilidad: estira las puntas de sus pies intentando ver por sobre el hombro de la señora y del sombrero, y descubre que mucho más allá, delante del decimosegundo escalón, hay un lugar vacío. Se acerca al oído de la señora de rojo y le susurra la novedad… Ella vuelve a mostrar su imposibilidad de movimiento, y Juan comprende que hasta no dar aviso a los de más abajo, estos, los de los primeros escalones, no van a avanzar.&lt;br /&gt;El primer pedido lo expide Juan con un grito amable; luego, se propaga como una cadena de dominoes, de boca en boca y por toda la escalera hacia abajo. La cadena se corta en un viejito muy menudo y encorvado que está parado justo delante del escalón vacío. Los de más arriba lo increpan furiosos, y el viejito, a través de sus anteojos culo de botella, les responde con una expresión de incertidumbre, porque también está un poco sordo. De todas maneras los otros son bastante claros con sus gestos, gritos y empujones, y al viejito no le queda otra alternativa que avanzar y acomodarse en el escalón vacío. Para ese entonces, detrás de Juan se han acumulado unas diez o doce personas.&lt;br /&gt;Como el escalón vacío ha sido completado, los habitantes del lado de arriba de la escalera, pueden ahora avanzar, y lo hacen. La última en dar el paso, es la señora de rojo, quien deja libre su lugar, no sin antes despedirse con un meneo de cadera. Juan se apresura a pisar el escalón, pero justo antes de que termine de acomodar su segundo pié, la escalera mecánica vuelve a arrancar. Juan se tambalea un poco pero consigue no caerse encima de la señora y provocar con esto una catástrofe.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;De cualquier manera, pase lo que pase, ninguno de los que viajan en la escalera, abandonará su escalón; incluso cuando la escalera llegue al final y se los trague. Arriba, hay una treintena esperando, pero nadie va a subir mientras la escalera esté en movimiento, y tan llena.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">16</thr:total><author>noreply@blogger.com (Sebastián Barrasa (Zaiper))</author></item></channel></rss>