<?xml version="1.0" encoding="UTF-8" standalone="no"?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><rss xmlns:itunes="http://www.itunes.com/dtds/podcast-1.0.dtd" version="2.0"><channel><title>Padre Carlos Sandoval Rangel</title><description></description><managingEditor>noreply@blogger.com (Unknown)</managingEditor><pubDate>Mon, 17 Feb 2025 01:03:02 -0600</pubDate><generator>Blogger http://www.blogger.com</generator><openSearch:totalResults xmlns:openSearch="http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/">114</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex xmlns:openSearch="http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/">1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage xmlns:openSearch="http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/">25</openSearch:itemsPerPage><link>http://padrecarlossandovalrangel.blogspot.com/</link><language>en-us</language><itunes:explicit>no</itunes:explicit><itunes:subtitle/><itunes:owner><itunes:email>noreply@blogger.com</itunes:email></itunes:owner><item><title>LA REFLEXION DOMINICAL: El verdadero humanismo nace de Dios</title><link>http://padrecarlossandovalrangel.blogspot.com/2016/07/la-reflexion-dominical-el-verdadero_17.html</link><category>El espacio del Padre Carlitos</category><author>noreply@blogger.com (El Evangelio del día)</author><pubDate>Sun, 17 Jul 2016 15:14:00 -0500</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8052641489085446091.post-2842393586842209451</guid><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://ift.tt/29N4edo" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="638" src="http://ift.tt/29N9U2Z" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
XVI domingo del tiempo ordinario&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“El ser humano es sobre la tierra la única creatura que Dios ha querido por sí misma” (Conc. Vat. II, G. S. 24) o como dijera el filósofo alemán E. Kant: “El ser humano nunca lo podemos buscar como medio, sino siempre como fin”. De ahí que ninguna persona puede ser usada en bien de intereses individualistas o egoístas de otros, ni colocarle por debajo de las cosas materiales (Cfr. K. Wojtyla, Persona y Acción). Estos sabios principios constituyen el fundamento del verdadero humanismo, de la cultura auténticamente humana; se trata de los principios sobre los cuales Dios diseñó todo el proyecto de humanidad y del mundo en general.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por eso el mismo Cristo tomó el valor de la persona como el órgano rector para su ministerio, el evangelio de San Lucas nos muestra, por ejemplo, cómo Jesús para responderle al doctor de la ley ¿quién es el prójimo?, puso el ejemplo del buen samaritano, que para ayudar al hombre golpeado por los ladrones, rompió con las visiones religiosas, culturales, políticas y sociales de su tiempo (Lc. 10, 25-37). Además, como lo muestra el Evangelio, Jesús ha sido el mayor de todos los prójimos que han pasado por este mundo; de ahí las continuas complicaciones que enfrentaba con los escribas y fariseos, quienes se aferraban a sus leyes y tradiciones, no importando si dejaban a segundo término la exigencia y el sentido del amor al prójimo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y el mismo San Lucas, nos presenta a Jesús enseñando a una mujer: “Martha tenía una hermana, llamada María, la cual se sentó a los pies de Jesús y se puso a escuchar su palabra” (10, 39). Para los esquemas del pueblo, que un hombre platicara con una mujer, ya era tiempo perdido; pero que un maestro o profeta, como se le consideraba a Jesús, se pusiera a enseñarle a esa mujer, era una auténtica aberración. Jesús ya había mostrado su perdón a una pecadora, se había hecho acompañar de un grupo de mujeres y había curado y hecho milagros a otras; pero ahora llega al colmo, siendo el maestro se sienta a enseñar a María; desarrollando así con ella una de las actividades más sublimes y reservadas del tiempo, propias solo para ciertas élites. Pues Jesús, una vez más, rompe con los falsos esquemas, los que limitan, los que discriminan, los que esclavizan, los que sofocan la dignidad de las personas. Se sentó a enseñar a María, pues también ella es persona y los designios amorosos de Dios son para todas las personas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo que Cristo hacía, sigue siendo uno de los grandes retos para el hombre actual: “poner la persona, su dignidad y su valor”, como el interés más sagrado que nos pueda mover en la vida; sin esto, seguiremos deshumanizándonos y generando falsos desarrollos y civilizaciones. Poner el valor de la persona como el máximo principio de nuestra vida, como lo hizo Jesús, es un reto nada fácil, ni cómodo para el hombre contemporáneo, que a veces se esconde en leyes para exigir, pero también para no compartir, para defenderse, pero también para atacar. Cada día se vuelve más escandaloso el hecho de que en las sociedades denominadas más desarrolladas, el ser humano viva más aislado, que sea menos hospitalario. Como decía Nietzsche, pobre el hombre contemporáneo que cree poderlo todo, cuando simplemente se vuelve más pequeño, cree lograrlo todo, cuando en realidad cada vez se pierde más a sí mismo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Valorar la esencia de la persona, cada vez se hace un reto más difícil para el común del hombre actual, tan esclavo de los estatus sociales, de los esquemas tradicionales, de protocolos, de la imagen, de las modas e inercias. Bien podría decirnos Jesús, como a Martha: “muchas cosas te preocupan y te inquietan, siendo que una sola es necesaria” (Lc. 10, 41). Para qué violentar tanto nuestra vida, cuando Dios nos hizo libres y nos regaló la sencillez como el camino que nos acerca a Él y al hermano.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Jesús ha sido el ser más libre y quien mejor ha amado, que Él nos muestre el camino.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pbro. Carlos Sandoval Rangel
</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>LA REFLEXION DOMINICAL: El verdadero humanismo nace de Dios</title><link>http://padrecarlossandovalrangel.blogspot.com/2016/07/la-reflexion-dominical-el-verdadero.html</link><category>Diocesis de Celaya</category><category>El espacio del Padre Carlitos</category><category>Homilías</category><author>noreply@blogger.com (El Evangelio del día)</author><pubDate>Sun, 17 Jul 2016 15:14:00 -0500</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8052641489085446091.post-6479364708435654894</guid><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhaMhLPuZdAMEy41eYoZaSnpbKC11pG7n4eRGwTc9O-MJ3udceLQyS3qLkcS6iLfFoSHTw_ErMs84h7NF-CjL1f2HZgy01pwaQ5T9qs_UDaj58mxZrz1HbErFGCG5TS3raWrVVNgtIX5AA/s1600/La+Reflexion+Dominical+-+Padre+Carlos+Sandoval+Rangel.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="638" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhaMhLPuZdAMEy41eYoZaSnpbKC11pG7n4eRGwTc9O-MJ3udceLQyS3qLkcS6iLfFoSHTw_ErMs84h7NF-CjL1f2HZgy01pwaQ5T9qs_UDaj58mxZrz1HbErFGCG5TS3raWrVVNgtIX5AA/s640/La+Reflexion+Dominical+-+Padre+Carlos+Sandoval+Rangel.jpg" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
XVI domingo del tiempo ordinario&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“El ser humano es sobre la tierra la única creatura que Dios ha querido por sí misma” (Conc. Vat. II, G. S. 24) o como dijera el filósofo alemán E. Kant: “El ser humano nunca lo podemos buscar como medio, sino siempre como fin”. De ahí que ninguna persona puede ser usada en bien de intereses individualistas o egoístas de otros, ni colocarle por debajo de las cosas materiales (Cfr. K. Wojtyla, Persona y Acción). Estos sabios principios constituyen el fundamento del verdadero humanismo, de la cultura auténticamente humana; se trata de los principios sobre los cuales Dios diseñó todo el proyecto de humanidad y del mundo en general.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por eso el mismo Cristo tomó el valor de la persona como el órgano rector para su ministerio, el evangelio de San Lucas nos muestra, por ejemplo, cómo Jesús para responderle al doctor de la ley ¿quién es el prójimo?, puso el ejemplo del buen samaritano, que para ayudar al hombre golpeado por los ladrones, rompió con las visiones religiosas, culturales, políticas y sociales de su tiempo (Lc. 10, 25-37). Además, como lo muestra el Evangelio, Jesús ha sido el mayor de todos los prójimos que han pasado por este mundo; de ahí las continuas complicaciones que enfrentaba con los escribas y fariseos, quienes se aferraban a sus leyes y tradiciones, no importando si dejaban a segundo término la exigencia y el sentido del amor al prójimo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y el mismo San Lucas, nos presenta a Jesús enseñando a una mujer: “Martha tenía una hermana, llamada María, la cual se sentó a los pies de Jesús y se puso a escuchar su palabra” (10, 39). Para los esquemas del pueblo, que un hombre platicara con una mujer, ya era tiempo perdido; pero que un maestro o profeta, como se le consideraba a Jesús, se pusiera a enseñarle a esa mujer, era una auténtica aberración. Jesús ya había mostrado su perdón a una pecadora, se había hecho acompañar de un grupo de mujeres y había curado y hecho milagros a otras; pero ahora llega al colmo, siendo el maestro se sienta a enseñar a María; desarrollando así con ella una de las actividades más sublimes y reservadas del tiempo, propias solo para ciertas élites. Pues Jesús, una vez más, rompe con los falsos esquemas, los que limitan, los que discriminan, los que esclavizan, los que sofocan la dignidad de las personas. Se sentó a enseñar a María, pues también ella es persona y los designios amorosos de Dios son para todas las personas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo que Cristo hacía, sigue siendo uno de los grandes retos para el hombre actual: “poner la persona, su dignidad y su valor”, como el interés más sagrado que nos pueda mover en la vida; sin esto, seguiremos deshumanizándonos y generando falsos desarrollos y civilizaciones. Poner el valor de la persona como el máximo principio de nuestra vida, como lo hizo Jesús, es un reto nada fácil, ni cómodo para el hombre contemporáneo, que a veces se esconde en leyes para exigir, pero también para no compartir, para defenderse, pero también para atacar. Cada día se vuelve más escandaloso el hecho de que en las sociedades denominadas más desarrolladas, el ser humano viva más aislado, que sea menos hospitalario. Como decía Nietzsche, pobre el hombre contemporáneo que cree poderlo todo, cuando simplemente se vuelve más pequeño, cree lograrlo todo, cuando en realidad cada vez se pierde más a sí mismo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Valorar la esencia de la persona, cada vez se hace un reto más difícil para el común del hombre actual, tan esclavo de los estatus sociales, de los esquemas tradicionales, de protocolos, de la imagen, de las modas e inercias. Bien podría decirnos Jesús, como a Martha: “muchas cosas te preocupan y te inquietan, siendo que una sola es necesaria” (Lc. 10, 41). Para qué violentar tanto nuestra vida, cuando Dios nos hizo libres y nos regaló la sencillez como el camino que nos acerca a Él y al hermano.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Jesús ha sido el ser más libre y quien mejor ha amado, que Él nos muestre el camino.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pbro. Carlos Sandoval Rangel
</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhaMhLPuZdAMEy41eYoZaSnpbKC11pG7n4eRGwTc9O-MJ3udceLQyS3qLkcS6iLfFoSHTw_ErMs84h7NF-CjL1f2HZgy01pwaQ5T9qs_UDaj58mxZrz1HbErFGCG5TS3raWrVVNgtIX5AA/s72-c/La+Reflexion+Dominical+-+Padre+Carlos+Sandoval+Rangel.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>LA REFLEXION DOMINICAL: ¿Cómo llegar a la vida eterna?</title><link>http://padrecarlossandovalrangel.blogspot.com/2016/07/la-reflexion-dominical-como-llegar-la.html</link><category>Diocesis de Celaya</category><category>El espacio del Padre Carlitos</category><category>Homilías</category><author>noreply@blogger.com (El Evangelio del día)</author><pubDate>Mon, 11 Jul 2016 12:33:00 -0500</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8052641489085446091.post-2138896593323673338</guid><description>&lt;br /&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjK3ErqMtrg3Kzm1V88CWcRrbtUk-iWMLqWa6o3DVaHS3pf058u11LpJ_aLmkBE2M1J6O6Z3LO_EDnPpGz-tLzk7hdpmo0ApIO3upTfqWj0Cwp5S9sOXi0_vJBKy_fKDuSVH9tXyggmK0A/s1600/La+Reflexion+Dominical+-+Padre+Carlos+Sandoval+Rangel.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="638" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjK3ErqMtrg3Kzm1V88CWcRrbtUk-iWMLqWa6o3DVaHS3pf058u11LpJ_aLmkBE2M1J6O6Z3LO_EDnPpGz-tLzk7hdpmo0ApIO3upTfqWj0Cwp5S9sOXi0_vJBKy_fKDuSVH9tXyggmK0A/s640/La+Reflexion+Dominical+-+Padre+Carlos+Sandoval+Rangel.jpg" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
XV Domingo del tiempo ordinario&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“Escucha la voz del Señor, tu Dios, que te manda guardar sus mandamiento y disposiciones escritos en el libro de la ley… Estos mandamientos que te doy, no son superiores a tus fuerzas ni están fuera de tu alance” (Dt. 30, 10-14).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sin duda Dios siempre está a nuestro favor. No solo diseñó la hermosura de nuestra naturaleza, con sus dimensiones físicas, afectivas y espirituales; sino que también nos ofrece las mejores herramientas para vivir y vivir bien. El libro del Deuteronomio nos insiste en guardar los mandamientos, que son densas gotas de sabiduría; son líneas prácticas de acción para quien no quiere complicarse la vida y sobre todo para quien quiere vivir en plenitud. Por tanto se equivoca quien ve en los mandamientos una carga o estorbo; por el contrario, nos permiten estar bien con Dios y nutrirnos de Él; son un sustento para que la familia guarde un orden y viva sus fines más sagrados; nos permiten convivir de modo digno con los demás seres humanos y usar de modo adecuado las casas materiales.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Jamás encontraremos una legislación más sabía y adecuada que la que Dios nos ofrece en los mandamientos, pues estos respetan lo que somos y nos permiten un orden social que no lastima a nadie, sino al contrario, promueven a todos. Además, como se señala en el Evangelio, los mandamientos son un camino que nos permite alcanzar incluso la vida eterna.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por desgracia a veces nos movemos con muchos prejuicios respecto a ellos o los sometemos, como sucedía con los judíos, a un legalismo indebido, robándoles así su verdadero espíritu y por tanto su sentido. De ahí que sin quitar ninguno, sino reafirmando su espíritu y su esencia, Jesús los resume en el “amor a Dios y el amor al prójimo”. Además, con la parábola del buen samaritano, Jesús ofrece al amor un horizonte sin límites.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El doctor de la ley se acercó a Jesús para plantear la cuestión de la vida eterna, a lo que Jesús, además de inducirlo a la esencia de los mandamientos, lo hace redimensionar los alcances del amor: Le hace ver que el amor va más allá de los que nos son afines por la sangre, la raza, la religión, la cultura, la política y cualquier otra circunstancia. El doctor preguntó ¿quién es mi prójimo? A lo que Jesús sobre todo lo invita portarse como prójimo con todo aquel que tenga una necesidad, de la naturaleza que sea. Por eso le dice: “Ve y haz tú lo mismo”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sin más vueltas, no podemos responderle a Dios, si no le respondemos de modo necesario también al prójimo. Y ojalá no le respondamos, como dice el Papa Francisco, con acciones solo asistencialistas, que a veces solo sirven para tranquilizar la conciencia o para sacarnos la foto (Cfr. E. G. 180). Necesitamos responder al prójimo, necesitamos amar a Dios que late vivo en el mundo, para lo cual urgen trabajos más estructurados y comprometidos, espacios que promuevan de modo integral a las personas, que generen un ámbito social más digno, sin lo cual el trabajo por la paz, la justicia y la fraternidad son imposibles.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los mandamientos tienen un sustento: “El amor de Dios”, así evitan toda contaminación y subjetivismo. Pero también tienen un campo de acción muy propio: el bien del prójimo, por eso generan vida nueva. Desde esos presupuestos, atrevámonos a amar sin límites.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El amor no tiene límites, porque no parte de obligaciones sociales, económicas, religiosas, raciales o culturales. Y solo el que rompe esos límites puede llegar a la vida eterna.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pbro. Carlos Sandoval Rangel
</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjK3ErqMtrg3Kzm1V88CWcRrbtUk-iWMLqWa6o3DVaHS3pf058u11LpJ_aLmkBE2M1J6O6Z3LO_EDnPpGz-tLzk7hdpmo0ApIO3upTfqWj0Cwp5S9sOXi0_vJBKy_fKDuSVH9tXyggmK0A/s72-c/La+Reflexion+Dominical+-+Padre+Carlos+Sandoval+Rangel.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>Su trono una cruz, su corona unas espinas</title><link>http://padrecarlossandovalrangel.blogspot.com/2015/11/su-trono-una-cruz-su-corona-unas-espinas.html</link><category>Articulos</category><category>El espacio del Padre Carlitos</category><category>Homilias</category><author>noreply@blogger.com (Unknown)</author><pubDate>Tue, 24 Nov 2015 00:54:00 -0600</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8052641489085446091.post-7746763062620777586</guid><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgg-ztggwxRUxS1TDfRbGX4ADxOvSJc3UNg_Q5MQlEr8yP8NGTjF-9TwkHwYorQFcsnFxV-2OelFCBZM2gl1AIMey503pgN_sj1FKxXEi7JZd5n70cHt7yAI_rR3IN8uaS-QBjScfWKRps/s1600/uJoh1902Dore_TheCrownOfThornsL.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="400" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgg-ztggwxRUxS1TDfRbGX4ADxOvSJc3UNg_Q5MQlEr8yP8NGTjF-9TwkHwYorQFcsnFxV-2OelFCBZM2gl1AIMey503pgN_sj1FKxXEi7JZd5n70cHt7yAI_rR3IN8uaS-QBjScfWKRps/s640/uJoh1902Dore_TheCrownOfThornsL.jpg" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde las perspectivas muy humanas y modernas, qué difícil entender que Cristo pueda ser nuestro Rey. ¿Él, qué sabe de estrategias económicas y políticas actuales? ¿Él, qué entiende de desarrollo científico y técnico? ¿Y un joven cibernético, con altos ideales de éxito, hambriento de conquistar el mundo, podrá sentirse identificado con un Rey como Jesús? Además, ¿al mundo de hoy, le podrá atraer un rey que ha hecho de una Cruz su trono y que su corona es de espinas?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pues hay a quienes, a pesar de que el evangelio no presente las mejores estrategias técnicas modernas, Jesús sí les convence como Rey. Aunque por desgracia, también para muchos Jesús si se vuelve simplemente insignificante y en algunos casos se llega incluso al rechazo frontal contra todo aspecto religioso. En el fondo, en muchos casos, lo que realmente se esconde es la mediocridad, la ignorancia o hasta la soberbia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando el pecado se apodera del interior, cuando se traduce en soberbia, cuando ciega la inteligencia y debilita la voluntad, la persona humana puede llegar a lo más atrevido: “Desafiar al mismo Dios”. A lo largo de la historia, la soberbia ha imperado en muchos corazones, pero desgraciadamente en la época moderna y contemporánea ésta se ha asumido como un fenómeno social dominante. Se ha hecho más caso a los profetas de la muerte, que a la sabiduría divina. De muchos modos se ha permitido que crezca el imperio de las ideologías que abogan por la cultura de la muerte. Por eso, hoy, se empieza a hacer hábito cosechar lo absurdo, la mentira, el engaño, la violencia, el terror, etc.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El poder ciego condenó a Cristo a la muerte, sin saber que lo único que hacían era construirle el trono más alto y más duradero: “La cruz”, en adelante sede del amor divino. Movidos por el pecado, ahí lo quisimos poner los humanos, pero Él desde ahí nos sigue conquistando y mostrando lo más sublime: el perdón divino. El perdón que sana el corazón.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si en el tiempo de Jesús, los líderes religiosos judíos y el mismo Pilatos hubieran abierto su corazón a las propuestas de Jesús, sus propias tareas religiosas y civiles, respectivamente, hubieran tomado otras dimensiones. Las mismas estrategias económicas y políticas actuales, sostenidas con la verdad y el amor que emanan de Dios, darían cuentas más aplaudibles en bien de la humanidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Jesús vino para reinar y frente a Pilatos aclara el carácter de su reinado: “Tú lo has dicho”, le dice a Pilatos. “Soy Rey. Yo nací y vine al mundo para ser testigo de la verdad. Todo el que es de la verdad, escucha mi voz” (Jn. 18, 37). De ahí la dificultad de entender a Cristo como Rey, pues si el relativismo actual nos lleva a pensar que cada quien tiene su verdad y lucha ciegamente por ella, cómo lograr un entendimiento entre los humanos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El evangelio nos presenta a un Pilatos que, débil de carácter y presionado por otros, cree condenar a Jesús, pero en realidad el condenado no es Jesús, sino aquellos que se privan de la verdad plena, pensando que pueden vivir en su visión muy individual. De ahí que la Cruz es símbolo de salvación, pues Cristo la asumió para vencer al enemigo más grande: El odio, el pecado, la indiferencia, que generan muerte.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La Cruz representa la obediencia a la verdad; la verdad que facilita el entendimiento con Dios, con las personas y con el mundo entero. La Cruz representa el amor que renuncia a todo lo que lastima, que quita los muros que separan. Por eso Cristo no podría encontrar un lugar más adecuado para ser proclamado Rey.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Decidamos libremente si hacemos de Cristo nuestro Rey o simplemente nos mantenemos al margen. Decir que sí, significa comprometernos a vivir fieles a la verdad, así como ésta emana de la sabiduría divina. Significa estar dispuestos a dejarnos amar por Dios, como Él quiere amarnos. Significa decirle al Señor Jesús que Él mande en nuestro pensar, para que éste sea conforme a la verdad, que mande en nuestro corazón para que nuestros sentimientos sean un motivo de encuentro saludable y decirle que disponga de nuestra voluntad para que nuestras decisiones sean siempre para bien, a ejemplo suyo, no importando que a veces eso implique una dolorosa cruz.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los reinados temporales, se doblegan con la muerte, los reinados desde la verdad y el amor se eternizan, pues se sustentan en Cristo que es Alfa y Omega, el principio y el fin de todo (cfr. Apocalipsis, 1, 8). ¡Viva Cristo Rey!&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pbro. Carlos Sandoval Rangel</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgg-ztggwxRUxS1TDfRbGX4ADxOvSJc3UNg_Q5MQlEr8yP8NGTjF-9TwkHwYorQFcsnFxV-2OelFCBZM2gl1AIMey503pgN_sj1FKxXEi7JZd5n70cHt7yAI_rR3IN8uaS-QBjScfWKRps/s72-c/uJoh1902Dore_TheCrownOfThornsL.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>La santidad, un ideal por recuperar</title><link>http://padrecarlossandovalrangel.blogspot.com/2015/10/la-santidad-un-ideal-por-recuperar.html</link><category>El espacio del Padre Carlitos</category><category>homi</category><author>noreply@blogger.com (Unknown)</author><pubDate>Sat, 31 Oct 2015 17:27:00 -0600</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8052641489085446091.post-6937662496951939161</guid><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiFts3bpAiRrlQbhSLmyYqfo_iDfBgShY_uKXxXcdRuMILaEewczOs_4tpCqJODDQyurckA4jIdDk4KFsGjjSGDs-uUVO1IQKzKNfwNm02paGXAYqNX4jnQOF2T6yHKx6w0_yQMqjhQY_s/s1600/padre_Carlos.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="225" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiFts3bpAiRrlQbhSLmyYqfo_iDfBgShY_uKXxXcdRuMILaEewczOs_4tpCqJODDQyurckA4jIdDk4KFsGjjSGDs-uUVO1IQKzKNfwNm02paGXAYqNX4jnQOF2T6yHKx6w0_yQMqjhQY_s/s400/padre_Carlos.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
Ser santos no parece ser un ideal cotidiano del común del mundo de hoy, más aún algunos jamás se lo han planteado de modo formal y serio. Las causas pueden ser muchas, por ejemplo no advertir que es un llamado para todos; pero igual pesa mucho el modo de concebir la santidad y más cuando los que a veces nos planteamos la idea, nos afanamos a ciertos aspectos de la santidad que la deformamos y la hacemos no atractiva. Hay quienes de repente les entra el afán por ser santos y se agarran a rezar como desesperados y a hacer mil penitencias.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero qué oportuno es siempre Dios cuando nos ubica en el sentido de las cosas y en los caminos precisos. Subió Jesús a la montaña y enseñaba: “Dichosos los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los cielos”. Cuando al dinero y en general a lo material, poco o mucho, le damos un orden de modo que no sea el eje de nuestra vida, pues ese lugar es para Dios y para las personas, ya somos pobres de espíritu y ya estamos ganando el Reino de los cielos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luego Jesús pone una serie de necesidades y circunstancias cotidianas de la vida: “Dichosos los que lloran… los sufridos… los que tienen hambre y sed de justicia…” donde se exponen las contingencias propias de la vida; pero ante ellas ¿dónde y de qué manera buscamos darles respuesta? Desde luego Dios no se complace en el sufrimiento de nadie, pero dichosos aquellos que ante las contingencias, ante las pruebas de la vida, al primer aliado que buscan es a Dios; no porque Dios quiera solucionar todo de modo mágico, lo cual no es su papel, pero sí porque Él le da una capacidad enorme al ser humano para enfrentar la vida. Ante las pruebas o dificultades, lo más difícil no son las pruebas mismas, sino el riesgo de enfrentarlas solos, sin Dios y sin el amor cercano de los demás.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las propuestas de Cristo son para todos y deben hacerse un estilo de vida, pues esas propuestas, llamadas bienaventuranzas, son la clave de la santidad. Bajo las bienaventuranzas podemos descubrir como señala el Papa Francisco, que la santidad es un llamado para todos y que respondemos en lo ordinario de la vida. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;nbsp;En efecto dice el Papa: ¡Todos estamos llamados a ser santos! “Muchas veces, tenemos la tentación de pensar que la santidad se reserva solo a los que tienen la posibilidad de separarse de los asuntos cotidianos, para dedicarse exclusivamente a la oración. ¡Pero no es así!”. La santidad la vive “cada uno en las condiciones y en el estado de vida en el que se encuentra”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“¿Eres consagrado o consagrada? Sé santo viviendo con alegría tu donación y tu ministerio. ¿Estás casado? Sé santo amando y cuidando a tu marido o a tu mujer, como Cristo hizo con la Iglesia. ¿Eres un bautizado no casado? Sé santo cumpliendo con honestidad y eficiencia tu trabajo y ofreciendo tu tiempo al servicio de los hermanos”. “Allí donde trabajas puedes ser santo. Dios te da la gracia de ser santo. Dios se comunica contigo. En tu casa, en la calle, en el trabajo, en la Iglesia. “No se cansen de seguir este camino” porque es Dios quien te da la gracia. Lo único que pide el Señor es que estemos en sintonía con Él y al servicio amoroso de los hermanos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“Cuando el Señor nos invita a convertirnos en santos, no nos llama a cualquier cosa pesada, triste… ¡Todo lo contrario! Es la invitación a compartir su alegría, a vivir y a ofrecer con alegría todos los momentos de nuestra vida, haciéndola, al mismo tiempo, un don de amor por las personas que tenemos al lado”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Papa pone un ejemplo muy sencillo, para que entendamos que la santidad no es algo complicado: “Una señora va al mercado a comprar, encuentra a una vecina, empiezan a hablar y comienza la charla, pero si ella dice no quiero hablar mal de nadie, allí empieza el camino de la santidad”. “O si tu hijo quiere hablar contigo de sus historias, o de que está cansado de trabajar, ponte cómodo y escucha a tu hijo que te necesita: ese es otro paso a la santidad”. Pero hagámoslo siempre de frente al amor de Dios, invitémosle a ser parte de esa parte cotidiana de la vida, invoquémosle aunque sea de la manera más simple.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Acostumbrémonos a no pensar y actuar solos, a caminar bajo la mirada y el consuelo amoroso de Dios, invitémoslo a estar con nosotros en las cosas más simples de la vida. Nutrámonos de Dios, pero hagamos vida el amor que Él nos da.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No caminar solos y haciendo cada acto movidos por el amor que nace de Dios y mejorando cada día la intención de hacer las cosas bien, es un reflejo excelente de la limpieza de corazón que señala Jesús, eso es santidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¡Seamos santos!&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pbro. Carlos Sandoval Rangel</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiFts3bpAiRrlQbhSLmyYqfo_iDfBgShY_uKXxXcdRuMILaEewczOs_4tpCqJODDQyurckA4jIdDk4KFsGjjSGDs-uUVO1IQKzKNfwNm02paGXAYqNX4jnQOF2T6yHKx6w0_yQMqjhQY_s/s72-c/padre_Carlos.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>¡Necesitamos motivos contundentes para poder vivir!</title><link>http://padrecarlossandovalrangel.blogspot.com/2015/10/necesitamos-motivos-contundentes-para.html</link><category>El espacio del Padre Carlitos</category><author>noreply@blogger.com (Unknown)</author><pubDate>Mon, 26 Oct 2015 01:18:00 -0600</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8052641489085446091.post-2096407453070682285</guid><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEh2_UqwrfPY935y4XWpno5GdFI8JeWPP1QmwVOIpOdhVsQGsdG40DHG0o2DqunGSvxjQsHWKnFneS83fdt7tMCKuD1vL7GCeRVjOlYXwpf_jyHx-MK40ElLlAaOxSY9mYYcQdUvjJ6SMOI/s1600/padre_Carlos%25255B1%25255D%255B1%255D.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="225" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEh2_UqwrfPY935y4XWpno5GdFI8JeWPP1QmwVOIpOdhVsQGsdG40DHG0o2DqunGSvxjQsHWKnFneS83fdt7tMCKuD1vL7GCeRVjOlYXwpf_jyHx-MK40ElLlAaOxSY9mYYcQdUvjJ6SMOI/s400/padre_Carlos%25255B1%25255D%255B1%255D.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
XXX domingo del tiempo ordinario&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Nadie puede vivir sin esperanza. En la práctica, perder la esperanza es condenarse a morir. Cuando leemos historias como las que se vivieron en los campos de concentración Nazi, en la segunda guerra mundial, donde todo era signo de muerte, en la parte final de esa historia nos damos cuenta que muchos de los que sobrevivieron, además de que terminó la guerra, también pudieron salir adelante gracias a una llamita de esperanza que movía su corazón. Lo difícil no eran sólo los maltratos físicos, sino ante todo la parte emocional, necesitaron la capacidad de poder siempre esperar algo diferente. Se cuenta que cuando terminó la guerra y se abrieron las puertas de los campos de concentración, muchos no daban crédito pues lo inminente en aquel lugar siempre era la muerte.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y si alguien sabe engendrar esperanza es precisamente Dios, como sucedió de hecho en la mayoría de los sobrevivientes de los campos de concentración Nazi. Dios siempre nos ofrece los motivos más profundos para vivir y cuando todas las puertas parecen cerradas, Él nos abrirá siempre otras. Escuchamos por ejemplo a Jeremías, que le ofrece palabras de consolación al pueblo, que perdido en el destierro, bajo el yugo opresor del tirano, parece que lo ha perdido todo: “Griten de alegría… proclamen, alaben y digan: El Señor ha salvado a su pueblo… he aquí que yo los hago volver… los congrego desde los confines de la tierra” (Jr. 31, 7-8). Y aunque algunos no tienen ojos para ver el camino, ni pies para andarlo, la noticia vale para todos, nadie se queda fuera de la voz de esperanza que Dios ofrece a su pueblo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero la esperanza divina, se ha personificado de modo vivo y pleno en Cristo, para lo cual nos ofrece un sinfín de signos prodigiosos que nos confirman que no hay motivo alguno para no confiar en Él. Haciendo eco al anuncio del profeta Jeremías, San Marcos nos presenta la curación de Bartimeo, quien se encontraba sentado al borde del camino y cuando escucha pasar a Jesús empieza a gritar: “¡Jesús, Hijo de David, ten compasión de mí!” y a pesar de que muchos lo reprendían para que se callara, él gritaba más fuerte (Mc. 10, 46-47). Ese es el motivo de la presencia de Jesús, hacer renacer la esperanza en aquel que pareciera que ha perdido toda esperanza. Pareciera que la vida de Bartimeo estaba destinada a pedir limosna y a depender de la compasión de los demás; pero el toque de fe que Jesús da a quienes encuentra a su paso, permite abrir el corazón a la esperanza de una vida nueva. Jesús, siempre pasa, siempre está cerca, siempre toca, pero nosotros tenemos la opción de aprovechar su paso o no. Bartimeo no podía perder la oportunidad, de lo contrario quedaba condenado a la plena discapacidad de por vida.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Jesús se detiene, lo llama y le dice: ¡Ánimo!, ¡levántate! ¡Qué quieres que haga por ti! La solicitud inmediata del ciego: Que pueda ver. A lo que Jesús, sin más le responde: “Vete, tu fé te ha salvado” (Mc. 10, 49-52). Así es Jesús, Él si puede colmar las necesidades más profundas del corazón humano. Cuántas cosas pudo ver en adelante Bartimeo, cuántas cosas podremos nosotros entender si le decimos a Jesús que nos abra a la fe.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El ser humano no puede vivir sin esperanza. Vivimos bajo diversas esperanzas pasajeras, pequeñas y grandes, pero “el ser humano necesita una esperanza que va más allá” (Benedicto XVI, Spe Salvi, 30). La máxima esperanza solo puede ser Dios mismo, “que abraza el universo y que nos puede proponer y dar lo que nosotros por sí solos no podemos alcanzar” (Ibidem, 31).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sin los motivos de vida que nos da Dios, que es amor, luz, fortaleza, horizonte, puerta, etc., nos volvemos discapacitados y nos uniremos a los que se sientan solo a ver quién se compadece de ellos. Sin Dios los miedos y las cobardías nos frenan y empezamos a ver que todo se vuelve contrario a nosotros. Hace días me decía una persona con una discapacidad física, que lo peor de la discapacidad física es pensar que los demás nos deben solucionar todo, descreditando así otras capacidades muy valiosas, que Dios nos ha dado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Busquemos a Dios, no para que nos solucione todo, sino para que nos enseñe a ver, a entender, como lo hizo con Bartimeo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pbro. Carlos Sandoval Rangel</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEh2_UqwrfPY935y4XWpno5GdFI8JeWPP1QmwVOIpOdhVsQGsdG40DHG0o2DqunGSvxjQsHWKnFneS83fdt7tMCKuD1vL7GCeRVjOlYXwpf_jyHx-MK40ElLlAaOxSY9mYYcQdUvjJ6SMOI/s72-c/padre_Carlos%25255B1%25255D%255B1%255D.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>Vayan por todo el mundo y prediquen el Evangelio: Domingo Mundial de las Misiones</title><link>http://padrecarlossandovalrangel.blogspot.com/2015/10/vayan-por-todo-el-mundo-y-prediquen-el.html</link><category>El espacio del Padre Carlitos</category><author>noreply@blogger.com (Unknown)</author><pubDate>Mon, 19 Oct 2015 11:12:00 -0500</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8052641489085446091.post-4535048389003753983</guid><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEh2_UqwrfPY935y4XWpno5GdFI8JeWPP1QmwVOIpOdhVsQGsdG40DHG0o2DqunGSvxjQsHWKnFneS83fdt7tMCKuD1vL7GCeRVjOlYXwpf_jyHx-MK40ElLlAaOxSY9mYYcQdUvjJ6SMOI/s1600/padre_Carlos%25255B1%25255D%255B1%255D.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="225" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEh2_UqwrfPY935y4XWpno5GdFI8JeWPP1QmwVOIpOdhVsQGsdG40DHG0o2DqunGSvxjQsHWKnFneS83fdt7tMCKuD1vL7GCeRVjOlYXwpf_jyHx-MK40ElLlAaOxSY9mYYcQdUvjJ6SMOI/s400/padre_Carlos%25255B1%25255D%255B1%255D.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
Domingo mundial de las misiones&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Celebramos el domingo mundial de las misiones, en el cual recordamos la especial tarea que Cristo nos dejó: “Vayan por todo el mundo y prediquen el Evangelio”; aclamación que se repite ahora durante el salmo de la Santa misa. Dicha tarea, nos ha recordado Benedicto XVI, hoy se debe realizar en dos vertientes: “Ad gentes”, es decir, compartir la alegría del Evangelio con aquellos que no conocen a Jesús; pero también como “Nueva Evangelización”, que significa ayudar a reencontrarse con Jesús, a aquellos que un día fueron bautizados, pero que ahora viven como si Dios no existiera (Homilia, 7 de octubre del 2012).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tristemente a veces menospreciamos la alegría y el buen entendimiento de vida que ofrece el Evangelio; esto, debido a que olvidamos que el “Evangelio responde a las necesidades más profundas de la persona, porque todos hemos sido creados para lo que el Evangelio nos propone: la amistad con Jesús y el amor fraterno” (Francisco, E. G. 265). Sin esa convicción, ni nos entusiasmos por entenderlo y ni mucho menos nos comprometemos a compartirlo. Pero, “cuando se logra expresar adecuadamente y con belleza el contendido esencial del Evangelio, seguramente ese mensaje hablará a las búsquedas más hondas de los corazones” (ibídem).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De ahí la invitación del Papa Francisco y que viene muy a tono con el Domingo Mundial de las misiones; nos pide que recuperemos la fibra, la esencia de Evangelio, que es el amor misericordioso de Dios, esa es la verdad más grande que podemos compartir con el mundo: “La Iglesia tiene la misión de anunciar la misericordia de Dios, corazón palpitante del Evangelio, que por su medio debe alcanzar la mente y el corazón de toda persona” (Misericordiea Vultus, 12). Esa debe ser la convicción más profunda y sólida que debe mover al creyente para dejarse encontrar por Dios y para ayudar a otros a que también se dejen conquistar por Él.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La Iglesia es depositaria de un tesoro divino, “el tesoro de la fe, que tiene por esencia el amor misericordioso de Dios”; de ese tesoro vivimos desde el bautismo, de ese tesoro nos seguimos nutriendo por la oración y por los sacramentos, en él nos adentramos cuando meditamos la Palabra de la Verdad; pero además, la fe es un tesoro que debemos compartir, pues así fue el mandato de Cristo: “Vayan por todo el mundo y prediquen el Evangelio”, es decir, háblenles y contágienles del amor de Dios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ese amor exige una respuesta, un cambio de vida, que humanice y transforme, que facilite el encuentro verdaderamente humano, por eso las etapas de crecimiento en la fe que nos presenta el Papa Francisco, tomadas del Evangelio: “No juzguen y no serán juzgados; no condenen y no serán condenados, perdonen y serán perdonados. Den y se les dará” (Lc. 6, 37-38). Bajo ese proceso, que es un modo de vida, el Evangelio será creíble para todos, de lo contrario lo presentaremos como una doctrina más. Bajo una mística de vida de este nivel, el amor divino será algo palpable, algo tangible y atrayente. De este Evangelio, el mundo está sediento.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando el Papa Benedicto XVI nos convocó al año de la fe, nos dijo que era necesario “redescubrir la alegría de creer y volver a encontrar el entusiasmo de comunicar la fe”. Y aclaraba, “la fe, en efecto, crece cuando se vive como experiencia de un amor que se recibe y se comunica como experiencia de gracia y gozo” (Porta Fidei, 7). Refrendemos hoy esta tarea, a propósito del Domingo Mundial de las misiones.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El ser humano busca soluciones, respuestas, felicidad, cosas nuevas, y a pesar de que hoy hablamos de un enorme desarrollo y un sin fin de oportunidades, el corazón de muchos parece no encontrar plena satisfacción en nada; pero tenemos el ejemplo de San Agustín, para quien su vida fue una constante búsqueda hasta que su corazón encontró a Dios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Que Dios nos gane con su amor y que le ayudemos a que otros también toquen ese amor divino. Ese es el amor que nunca desaparece, a pesar de nuestras caídas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pbro. Carlos Sandoval Rangel</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEh2_UqwrfPY935y4XWpno5GdFI8JeWPP1QmwVOIpOdhVsQGsdG40DHG0o2DqunGSvxjQsHWKnFneS83fdt7tMCKuD1vL7GCeRVjOlYXwpf_jyHx-MK40ElLlAaOxSY9mYYcQdUvjJ6SMOI/s72-c/padre_Carlos%25255B1%25255D%255B1%255D.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>Descargue la App de Play Store del Padre Carlos Sandoval</title><link>http://padrecarlossandovalrangel.blogspot.com/2015/10/descargue-la-app-de-play-store-la-app.html</link><category>App en Play Store</category><category>Articulos</category><author>noreply@blogger.com (Unknown)</author><pubDate>Sat, 10 Oct 2015 18:48:00 -0500</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8052641489085446091.post-74899809218007720</guid><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEj-Zlz6wgC71ReYEg2-juVXjuwz3hAUD_qKHDWTDDj6W6QJ3vvHn6RNPoUyVG4x4BBvS5P7O0HtV7quw0FMwl3oNt-rr7sOZLgz7lovbSMidYuMxn5w9bfHDK-vjG8Y1mN_caTf_dffDcg/s1600/CARATULA_APP_Padre_Carlos_Sandoval_Rangel.png" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="640" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEj-Zlz6wgC71ReYEg2-juVXjuwz3hAUD_qKHDWTDDj6W6QJ3vvHn6RNPoUyVG4x4BBvS5P7O0HtV7quw0FMwl3oNt-rr7sOZLgz7lovbSMidYuMxn5w9bfHDK-vjG8Y1mN_caTf_dffDcg/s640/CARATULA_APP_Padre_Carlos_Sandoval_Rangel.png" width="360" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
Descargue la app del Padre Carlos Sandoval Rangel, de la siguiente dirección de Play Store:&amp;nbsp;&lt;a href="https://play.google.com/store/apps/details?id=appinventor.ai_ofsdemexico.padrecarlossandoval" target="_blank"&gt;https://play.google.com/store/apps/details?id=appinventor.ai_ofsdemexico.padrecarlossandoval&lt;/a&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEj-Zlz6wgC71ReYEg2-juVXjuwz3hAUD_qKHDWTDDj6W6QJ3vvHn6RNPoUyVG4x4BBvS5P7O0HtV7quw0FMwl3oNt-rr7sOZLgz7lovbSMidYuMxn5w9bfHDK-vjG8Y1mN_caTf_dffDcg/s72-c/CARATULA_APP_Padre_Carlos_Sandoval_Rangel.png" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>Las riquezas y el poder son un serio riesgo para alcanzar la vida eterna</title><link>http://padrecarlossandovalrangel.blogspot.com/2015/10/las-riquezas-y-el-poder-son-un-serio.html</link><category>Articulos</category><category>El espacio del Padre Carlitos</category><author>noreply@blogger.com (Unknown)</author><pubDate>Sat, 10 Oct 2015 18:13:00 -0500</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8052641489085446091.post-4836387109339687520</guid><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEh2_UqwrfPY935y4XWpno5GdFI8JeWPP1QmwVOIpOdhVsQGsdG40DHG0o2DqunGSvxjQsHWKnFneS83fdt7tMCKuD1vL7GCeRVjOlYXwpf_jyHx-MK40ElLlAaOxSY9mYYcQdUvjJ6SMOI/s1600/padre_Carlos%25255B1%25255D%255B1%255D.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="225" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEh2_UqwrfPY935y4XWpno5GdFI8JeWPP1QmwVOIpOdhVsQGsdG40DHG0o2DqunGSvxjQsHWKnFneS83fdt7tMCKuD1vL7GCeRVjOlYXwpf_jyHx-MK40ElLlAaOxSY9mYYcQdUvjJ6SMOI/s400/padre_Carlos%25255B1%25255D%255B1%255D.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
XXVIII Domingo del tiempo ordinario&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Jesús sigue en su camino hacia Jerusalén, donde le espera la muerte; y en ese itinerario le sale un joven con una inquietud muy propia y sensata: “¿Qué debo hacer para alcanzar la vida eterna?” (Mc. 10, 17). Ese joven ya había dado un paso fundamental en su vida: conocía y observaba los mandamientos de Dios (cfr. Mc. 10, 18-20). Pero ahora Jesús se detiene y lo ve con amor, para invitarlo a dar un paso mucho más significativo: “Solo una cosa te falta: Ve y vende lo que tienes, da el dinero a los pobres y así tendrás un tesoro en los cielos. Después, ven y sígueme”. (Mc. 10, 21). Aquel joven vivía en la observancia de los mandamientos, pero le faltaba lo más importante, descubrir en los mandamientos a Dios y ponerlo como el mayor de todos los bienes. Tenía muchos bienes, pero no sabía cuál era el mayor de todos, por eso ante la exigencia de Jesús, se retira entristecido (cfr. Mc. 10, 22). Ahí es donde se esconde el riesgo silencioso de las riquezas y del poder: Posiblemente, de frente al contexto social, aquel joven aparecía como alguien educado, justo y apegado a las devociones y tradiciones del pueblo, incluso aspira a lo más alto, a la vida eterna. No es de dudarse que hasta hiciera obras en nombre de Dios; pero hay un problema de fondo: No vivía en la convicción de que Dios fuera el valor más alto. Sus bienes y el poder que éstos dan, le contaminaban y cegaban el corazón en el momento de las decisiones más importantes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Bien comenta Aristóteles en su libro de ética, que el poder y las riquezas, si no están bien ancladas en la virtud, entonces dañan el propio ser y a los demás. Sin la virtud, el poder y las riquezas ejercen un dominio sobre los afectos del hombre. El poder y la riqueza, son incapaces de ahuyentar las preocupaciones y de evitar los aguijones del miedo. El que ejerce el poder a veces usa ese poder para proteger sus intereses y esconder sus miedos o para reafirmar precisamente que él tiene el poder.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por desgracia, hoy se nos prepara y mentaliza mucho para adquirir bienes materiales y para aspirar a tener poder, pero poco para ser virtuosos; por lo que sin duda de ahí surge la gran pobreza del tiempo actual. El virtuoso en cambio, disfruta como nadie de los bienes materiales, sean pocos y muchos, pues él sabe que la moral, constitutiva de la vida económica, no es ni contraria, ni neutral, sino por el contrario: “Cuando se inspira en la justicia y en la solidaridad, constituye un factor de eficacia social para la misma economía” (Compendio de Doctrina Social de la Iglesia, 332). En esa buena virtud, dice el autor del libro de la Sabiduría: “Supliqué y se me concedió la prudencia; invoqué y vino sobre mí el espíritu de sabiduría. La preferí a los cetros y a los tronos, y en comparación a ella, tuve en nada la riqueza” (Sab. 7, 7-10). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El mundo está lleno de bienes y los mandamientos nos ayudan a dar orden a esos bienes, pero ese orden no trasciende cuando perdemos de vista cuál es el mayor de todos los bienes o cuando no damos el lugar a ese bien máximo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En realidad la peor pobreza es cuando se piensa que los bienes materiales y las oportunidades de servicio son logros personales; esta mentalidad ha suscitado discordias, injusticias, ha separado familias, ha originado guerras, ha dividido el mundo. No es que los bienes terrenales en sí mismos sean un mal o que tenerlos sea un pecado; pero sí es bueno advertir que quien más tiene, más necesita de Dios, pues tiene más riesgos de cegar su corazón; con los bienes y con el poder, es más fácil justificar el mal o las equivocaciones. De ahí la advertencia de Jesús: “Hijitos, ¡qué difícil les va a ser a los ricos entrar en el Reino de Dios!” (Mc. 10, 24).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La belleza de la fe, no nos limita en las cosas temporales, solo nos permite dar orden a nuestra vida, de modo que los mismos bienes temporales se conviertan en medios y no en estorbos, para lograr la aspiración máxima del creyente: “La vida eterna”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pbro. Carlos Sandoval Rangel</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEh2_UqwrfPY935y4XWpno5GdFI8JeWPP1QmwVOIpOdhVsQGsdG40DHG0o2DqunGSvxjQsHWKnFneS83fdt7tMCKuD1vL7GCeRVjOlYXwpf_jyHx-MK40ElLlAaOxSY9mYYcQdUvjJ6SMOI/s72-c/padre_Carlos%25255B1%25255D%255B1%255D.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>¿Qué acredita a Jesús como buen pastor?</title><link>http://padrecarlossandovalrangel.blogspot.com/2015/04/que-acredita-jesus-como-buen-pastor.html</link><category>El espacio del Padre Carlitos</category><author>noreply@blogger.com (Unknown)</author><pubDate>Sat, 25 Apr 2015 16:27:00 -0500</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8052641489085446091.post-3053649214016192725</guid><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEikT3yCZtDQB7nadCxHfRCIfpBpujxNtteZLdVtYQDowAft3wV6dFtdorB0K5DGrIMLrQ7swzsF4jUqL1-S36QIivTfXE4-o_0M4WMPH2mYWWe2MD2fBKSnDS3t6dPiKa-QmFFpvkXP68GW/s1600/perfilCarlos%5B1%5D.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEikT3yCZtDQB7nadCxHfRCIfpBpujxNtteZLdVtYQDowAft3wV6dFtdorB0K5DGrIMLrQ7swzsF4jUqL1-S36QIivTfXE4-o_0M4WMPH2mYWWe2MD2fBKSnDS3t6dPiKa-QmFFpvkXP68GW/s1600/perfilCarlos%5B1%5D.jpg" height="400" width="326" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
Cuarto domingo de Pascua&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con justa razón, Jesús se autoproclama como el buen pastor: “Yo soy el buen pastor” (Jn. 10, 11). La imagen del buen pastor es muy propia del tiempo de Jesús, pues era costumbre que el pastor, durante meses, día y noche, arriesgara su vida con sus ovejas allá en la montaña, enfrentando los riesgos del terreno, del tiempo y de los animales salvajes; diferente del asalariado, que ante los riesgos abandonaba a las ovejas. Pues Jesús es ese buen pastor que acompaña sus ovejas atendiéndolas en las contingencias del camino: consoló a los tristes, curó a los lastimados por el pecado, levantó al paralítico, etc.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la tradición bíblica, los reyes, los patriarcas, los profetas, entre otros, eran también considerados como pastores del pueblo y de hecho hubo muchos que lo hicieron muy bien, podemos hablar por ejemplo de Moisés que, con el mandato y el poder de Dios, condujo al pueblo de la esclavitud de Egipto hacia la tierra prometida, cruzando portentosamente por el desierto. Pero Cristo es el pastor por excelencia, pues Él tiene dos peculiaridades muy especiales: La primera: “Yo soy el buen pastor, porque conozco a mis ovejas y ellas me conocen a mí… ellas escuchan mi voz…” (Jn. 10, 14-16); obviamente no se trata de un conocimiento físico; Él nos conoce porque conoce desde luego nuestro valor, nuestra dignidad, pero también nuestras miserias y fracasos. Su comprensión es tan profunda que implica, entre otras cosas, una confianza inquebrantable, primero de Él hacia nosotros, como debería de ser también de nosotros hacia Él. Sin esa confianza, el pastor no sería escuchado o su voz sería una entre otras. Se trata de una relación de amor, del mismo amor que une al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, pero que también une a esas tres Personas Divinas con las ovejas que han sido marcadas con el sello de la gracia. Es la unidad de amor que nos da la fe, cuando ésta nos lleva a poner a Dios por encima de cualquier otra . Es la unidad de amor, que capacita al creyente para enfrentar los retos de la vida.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La otra peculiaridad: “Yo doy la vida por mis ovejas… El Padre me ama porque doy mi vida para volverla a tomar. Nadie me la quita; yo la doy, porque quiero. Tengo poder para darla y lo tengo para volverla a tomar” (Jn. 10, 17-18). Esta peculiaridad, que ya tomaba sentido en la vida pública de Jesús, llega a su plenitud en su muerte y resurrección. Con su muerte y resurrección nos muestra que es capaz de bajar a las sombras de nuestra muerte, para conducirnos hacia la vida plena.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;nbsp;El buen pastor va por delante de las ovejas para mostrarles el camino. Si el buen pastor abre paso por las cañadas oscuras, para llevar sus ovejas a los buenos pastizales, Cristo ya ha pasado la cañada más oscura, la cañada de la muerte. Por eso para los antiguos cristianos era común que en los sarcófagos se pusiera la imagen de Cristo buen pastor, con su bastón en la mano, para indicar que al ser querido que había muerto se le depositaba en el sepulcro con la confianza de que Cristo buen pastor le haría pasar de la oscuridad de la muerte a la luz de la vida verdadera. “Él mismo ha recorrido este camino, ha bajado al reino de la muerte, la ha vencido y ha vuelto para acompañarnos ahora y darnos la certeza de que, con Él, se encuentra siempre un paso abierto” (Benedicto XVI, Salvados en la esperanza, 6).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero Cristo, da seguridad no sólo en el paso más difícil como es el sepulcro, sino también en las oscuridades de la vida cotidiana; como enseña Benedicto XVI: El buen pastor, “expresaba generalmente el sueño de una vida serena y sencilla, de la cual tenía nostalgia la gente inmersa en la confusión de la ciudad” (ibidem); en ese sentido, Cristo buen pastor es algo propicio para el hombre de hoy, que vive inmerso a un ritmo de vida nada fácil, a veces creyendo lograrlo todo, pero confundido en mil problemas. Jesús no espera los momentos de aprieto para dar la vida, también ofrece serenidad en el día a día.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Jesús, buen pastor, es la piedra angular, que “los constructores, han desechado y que ahora es la piedra angular” (He. 4, 11). En Él pongamos toda nuestra confianza, pues Él nos hace pasar de la muerte a la vida.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pbro. Carlos Sandoval Rangel</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEikT3yCZtDQB7nadCxHfRCIfpBpujxNtteZLdVtYQDowAft3wV6dFtdorB0K5DGrIMLrQ7swzsF4jUqL1-S36QIivTfXE4-o_0M4WMPH2mYWWe2MD2fBKSnDS3t6dPiKa-QmFFpvkXP68GW/s72-c/perfilCarlos%5B1%5D.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>El bautismo, puerta que nos introduce al misterio de Dios</title><link>http://padrecarlossandovalrangel.blogspot.com/2015/01/el-bautismo-puerta-que-nos-introduce-al.html</link><category>Articulos</category><category>El espacio del Padre Carlitos</category><author>noreply@blogger.com (Unknown)</author><pubDate>Sat, 10 Jan 2015 12:44:00 -0600</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8052641489085446091.post-4705910511775815110</guid><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjCitA0TD1PQ7Kpf4WCe2Vb14lUv2BYvVPOyLw2rbQkbRK6tV7I7Ueu6Hsj2JmgYSlfzzx75CnTwr4wDK8PicRfxCgeOCE6AZ9bxPEs3ezvlXZ-IbWp-XoU3tH9VHClpsFNvxjwPQiz5OFz/s1600/padre_Carlos%5B1%5D.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjCitA0TD1PQ7Kpf4WCe2Vb14lUv2BYvVPOyLw2rbQkbRK6tV7I7Ueu6Hsj2JmgYSlfzzx75CnTwr4wDK8PicRfxCgeOCE6AZ9bxPEs3ezvlXZ-IbWp-XoU3tH9VHClpsFNvxjwPQiz5OFz/s1600/padre_Carlos%5B1%5D.jpg" height="360" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estamos concluyendo las fiestas de la navidad, desde el 24 de diciembre hemos tenido la posibilidad de contemplar a Jesús en el pesebre y, a partir de los personajes que se han acercado ahí, hemos ido descubriendo los diversos modos de acogerlo: En los pastores, vimos la simpleza y la alegría, en los magos vimos la humildad, pues, sin dudas en su corazón, se postraron y lo adoraron y, desde luego, en José y María encontramos la disponibilidad para servir a Dios y para guardar en el corazón las cosas que iban descubriendo en aquel divino niño.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero ahora llega el momento de que cada quien concretice la salvación. El bautismo de Jesús nos hace saltar del pesebre hasta el Jordán, donde inicia el proceso de una vida intensa y nueva. Si este Jesús que se ha manifestado en el pesebre de verdad ha conquistado mi corazón, llega el momento de darle un sí rotundo y de empezar a caminar con Él. En ese sentido, el bautismo no puede verse como un hecho aislado, sino como una puerta que nos abre a realidades y exigencias nuevas:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El bautismo de Jesús significa entrar en el camino de la conversión y de la gracia. El bautismo de Juan, al cual se acerca Jesús, significaba un camino de conversión. Mientras Juan bautizaba, repentinamente apareció Jesús, para decirnos a todos: Aquí está la fila del camino nuevo, es la fila de la conversión que nos prepara a la gracia, al bautismo del Espíritu Santo y de fuego. Jesús de formó en la fila de los pecadores no porque Él fuera pecador, sino para indicarnos desde dónde parte el nuevo proceso. Baja al agua del Jordán para indicarnos que el camino de la nueva fe inicia precisamente en el agua, el agua del bautismo. Ahí en el agua se depositan los pecados para resurgir al camino de la luz. Jesús nos está indicando que no podemos formar parte con Él sin conversión y sin gracia. Santificó las aguas del Jordán para que luego nosotros fuéramos santificados en ellas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Jesús baja al Jordán, para indicarnos que el bautismo es la puerta que nos introduce al misterio de la Santísima Trinidad, por eso ahí en el evento del bautismo se manifiesta en pleno la Santísima Trinidad: El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo: “Y mientras Jesús (El Hijo) oraba se abrió el cielo y el Espíritu Santo bajó sobre Él en forma sensible, como de una paloma” (Lc. 3, 21-22), también se oyó la voz del Padre que decía: “Tú eres mi Hijo amado, el predilecto, en ti me complazco” (Lc. 3, 22). Se trata del misterio más profundo de Dios. En adelante, Jesús, además de reafirmar su identidad como Mesías, como el Hijo de Dios, también nos mostrará el verdadero rostro de Dios Padre y la fuerza del Espíritu Santo. De ahí que el bautismo del Jordán debe estar siempre en conexión con el mandato final, antes de la ascensión, de ir a bautizar a todos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por último, el bautismo del Jordán nos abre al conocimiento de Dios, pues este hecho marca el inicio de la llamada vida pública, el inicio de la predicación del Reino. Somos bautizados para iniciar un camino con Jesús, donde vamos aprendiendo de sus palabras y de sus diversos signos. Es el caminar del discípulo que aprende del maestro. Nuestra fe no puede quedarse solo con el bonito recuerdo de la navidad, pues si con fe lo hemos recibido y hemos celebrado su presencia, ahora con fe atendemos sus palabras y nos disponemos a caminar con Él.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pbro. Carlos Sandoval Rangel</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjCitA0TD1PQ7Kpf4WCe2Vb14lUv2BYvVPOyLw2rbQkbRK6tV7I7Ueu6Hsj2JmgYSlfzzx75CnTwr4wDK8PicRfxCgeOCE6AZ9bxPEs3ezvlXZ-IbWp-XoU3tH9VHClpsFNvxjwPQiz5OFz/s72-c/padre_Carlos%5B1%5D.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>¿Quiénes no entrarán en el Reino de los Cielos?</title><link>http://padrecarlossandovalrangel.blogspot.com/2014/11/quienes-no-entraran-en-el-reino-de-los.html</link><category>Articulos</category><category>El espacio del Padre Carlitos</category><author>noreply@blogger.com (Unknown)</author><pubDate>Sat, 15 Nov 2014 14:59:00 -0600</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8052641489085446091.post-5157589199208649591</guid><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjV9ePKby8CfdPvi0lZ0dUZpAwx8ndA5GeD6DpbyVA0Azf4Gebv6IZ4NW5ReC6YrekxGB8w0Y1FVrMLur66HdCNFFetBAiqsXrDkvPwa47SV6ZN4pNoGyIznBZq1y-uxRzrkXWepHAOAIg/s1600/padre_Carlos%5B1%5D%5B1%5D.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjV9ePKby8CfdPvi0lZ0dUZpAwx8ndA5GeD6DpbyVA0Azf4Gebv6IZ4NW5ReC6YrekxGB8w0Y1FVrMLur66HdCNFFetBAiqsXrDkvPwa47SV6ZN4pNoGyIznBZq1y-uxRzrkXWepHAOAIg/s1600/padre_Carlos%5B1%5D%5B1%5D.jpg" height="360" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
XXXIII domingo del tiempo ordinario&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con preocupación, el Papa Benedicto XVI, en la encíclica “Salvados en la esperanza”, decía que en lo común el hombre de hoy piensa poco en la vida eterna, vive demasiado absorbido por las exigencias del tiempo como si su estancia terrenal fuera eterna. Pero no debe ser así, pues como decía el Padre Ignacio Larrañaga: De las cosas del mundo nos debemos ocupar, de las de Dios debemos preocuparnos. En ese sentido, nos dice San Pablo: “Hermanos: Por lo que se refiere al tiempo y a las circunstancias de la venida del Señor, no necesitan que les escribamos nada, puesto que ustedes saben perfectamente que el día del Señor llegará como un ladrón en la noche. Cuando la gente esté diciendo: ¡Qué paz y qué seguridad tenemos! De repente vendrá sobre ellos la catástrofe… Pero a ustedes hermanos ese día no los tomará por sorpresa… porque ustedes no viven en tinieblas, sino que son hijos de la luz y del día” (1 Tes. 5, 1ss). Sin duda, el hombre podrá tener muchos logros temporales, pero vaya qué desgracia si no llega a la vida eterna.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Y cómo prepararnos para la venida del Señor o para el encuentro definitivo con Él? Sin duda hay muchos elementos de los cuales podemos servirnos, por ejemplo la oración, la frecuencia de los sacramentos, practicando las obras de misericordia; pero algo muy importante es aprovechar los dones, las cualidades o los talentos que Dios nos ha dado. Sí que Dios nos pedirá cuentas de lo que nos ha dado. De ahí que el Señor Jesús al exponer el tema del Reino de los Cielos, presenta a los apóstoles la parábola de aquel hombre que va salir de viaje, por lo cual encarga sus bienes a sus servidores de confianza: “A uno le dio cinco millones; a otro dos; y a un tercero, uno, según la capacidad de cada uno y luego se fue” (Mt. 25, 14-15). A su regresó les pidió cuentas, y como dice el evangelio, el que recibió cinco produjo otros cinco y el que recibió dos produjo otros dos, por lo cual los invitó a tomar parte de la alegría de su Señor, les invitó a formar parte de su reino. Pero el que recibió uno, lo escondió y no produjo nada; por lo que el Señor lo llama “siervo malo y perezoso”, y da la indicación: “a este hombre inútil échenlo fuera, a las tinieblas. Allí será el llanto y la desesperación” (Mt. 25, 30).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En conclusión, los mediocres, los flojos, los conformistas, no pueden entrar en el Reino de los Cielos. Los que tienen miedo usar los enormes talentos que Dios les dio, los que los guardan en vez de explotarlos para su bien y para bien de los demás, los que no trascienden con sus enormes capacidades, prefiriendo instalarse en un pequeño estatus de confort, esos no entrarán en el Reino de los Cielos. A veces, equivocadamente pensamos que una persona es buena porque no hace nada malo, porque no se mete con nadie, pero en realidad esa visión sólo expresa una lamentable falta de sentido de vida. A una persona así Dios le dirá: ¿Qué hiciste con los talentos que te di? Pero bien decía San José María Escrivá: “Cuando un cristiano mata su tiempo en la tierra, se coloca en peligro de matar su Cielo: Cuando por egoísmo se retrae, se esconde, se despreocupa” (Amigos de Dios, n. 46). A un enfermo la va bien que alguien lo visite, a un niño le sirve mucho que lo ayuden a hacer la tarea o a preparar su examen, para un anciano es fundamental que alguien lo acompañe, a una persona que está confundida le sirve ser orientada, etc., y pensar que a veces no sabemos cómo ocupar el tiempo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para ser hijos de la luz y del día, como dice San Pablo, no basta estar bautizado o rezar mucho, sino ser una luz para los demás, valorando y explotando los talentos que Dios le ha dado; ocupándolos en lo que nos ennoblece. Es increíble cómo a veces nos desgastamos de más en lo que ni al menos es o existe y no nos aplicamos en lo que sí es. Hay quienes no duermen y desgastan su cerebro, sus sentimientos y en general sus energías pensando en que si un día se enferman o los roban o se quedan sin casa, en vez de aplicarse en lo que sí están viviendo. Cuentan que Santa Teresa fue a cumplir una misión ardua en compañía de una hermana y después de un viaje fatigoso llegaron a dormir en unas condiciones deplorables; y estando ya acostadas, la hermana le dice: hermana, estoy pensando que si yo me muriera aquí ¿usted qué haría sola?, a lo que Santa Teresa contestó, hermana si se muere ya veré qué hago, pero por lo pronto déjeme dormir. Efectivamente, para qué gastar los talentos en lo que no es.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¡También en el modo de usar los talentos nos jugamos la vida eterna!&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pbro. Carlos Sandoval Rangel</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjV9ePKby8CfdPvi0lZ0dUZpAwx8ndA5GeD6DpbyVA0Azf4Gebv6IZ4NW5ReC6YrekxGB8w0Y1FVrMLur66HdCNFFetBAiqsXrDkvPwa47SV6ZN4pNoGyIznBZq1y-uxRzrkXWepHAOAIg/s72-c/padre_Carlos%5B1%5D%5B1%5D.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>ENTREVISTA EN VIDEO:  Encuentro "Diálogo sobre Educación y Cultura, en el contexto de un mundo cambiante",con el secretario de Cultura del Vaticano.</title><link>http://padrecarlossandovalrangel.blogspot.com/2014/10/entrevista-en-video-encuentro-dialogo.html</link><category>Articulos</category><category>El espacio del Padre Carlitos</category><category>Videos</category><author>noreply@blogger.com (Unknown)</author><pubDate>Wed, 8 Oct 2014 21:31:00 -0500</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8052641489085446091.post-2570428141204440991</guid><description>&lt;table align="center" cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container" style="margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;"&gt;&lt;tbody&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhS7gkCrQUYDug4bEPItvSHBLscJuoCC_9YQv0fVg8OPYZ_oys3ISZ1WMkU2T43jTvtgi_yF_p4b7xFUJMAO-IqR3v75JsgvyANYohsCh8czm5r89E9S_oFC41rRIzV6EsjUVbu1izCA1I/s1600/Padre_Carlos_Sandoval_Rangel.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: auto; margin-right: auto;"&gt;&lt;img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhS7gkCrQUYDug4bEPItvSHBLscJuoCC_9YQv0fVg8OPYZ_oys3ISZ1WMkU2T43jTvtgi_yF_p4b7xFUJMAO-IqR3v75JsgvyANYohsCh8czm5r89E9S_oFC41rRIzV6EsjUVbu1izCA1I/s1600/Padre_Carlos_Sandoval_Rangel.jpg" height="640" width="360" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class="tr-caption" style="text-align: center;"&gt;Pbro. Carlos Sandoval Rangel.&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div id="fb-root"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;script&gt;(function(d, s, id) { var js, fjs = d.getElementsByTagName(s)[0]; if (d.getElementById(id)) return; js = d.createElement(s); js.id = id; js.src = "//connect.facebook.net/es_LA/all.js#xfbml=1"; fjs.parentNode.insertBefore(js, fjs); }(document, 'script', 'facebook-jssdk'));&lt;/script&gt;

&lt;br /&gt;
&lt;div class="fb-post" data-href="https://www.facebook.com/video.php?v=791857187539232" data-width="550"&gt;
&lt;div class="fb-xfbml-parse-ignore"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhS7gkCrQUYDug4bEPItvSHBLscJuoCC_9YQv0fVg8OPYZ_oys3ISZ1WMkU2T43jTvtgi_yF_p4b7xFUJMAO-IqR3v75JsgvyANYohsCh8czm5r89E9S_oFC41rRIzV6EsjUVbu1izCA1I/s72-c/Padre_Carlos_Sandoval_Rangel.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>Uno de los grandes pecados actuales: querer apoderarse del mundo desconociendo al dueño del mundo</title><link>http://padrecarlossandovalrangel.blogspot.com/2014/10/uno-de-los-grandes-pecados-actuales.html</link><category>Articulos</category><category>El espacio del Padre Carlitos</category><author>noreply@blogger.com (Unknown)</author><pubDate>Sat, 4 Oct 2014 17:34:00 -0500</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8052641489085446091.post-3994320536547483058</guid><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjnodAyzCMUvAz_4Sgd8G3liELIQH3SBkGWTeg2WAk3-GVebpjb1RnF26r07Y9nn_DhWin1cA-kDmtf9MzSwpH7jEnhfwjDS9uXs3RwHYAyla7X_pu_b8uoU9yuqcN-MN5MM5nHCTIJ4y5O/s1600/padre_Carlos.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjnodAyzCMUvAz_4Sgd8G3liELIQH3SBkGWTeg2WAk3-GVebpjb1RnF26r07Y9nn_DhWin1cA-kDmtf9MzSwpH7jEnhfwjDS9uXs3RwHYAyla7X_pu_b8uoU9yuqcN-MN5MM5nHCTIJ4y5O/s1600/padre_Carlos.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
XXVII domingo del tiempo ordinario&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Todas las acciones de Dios hacia el hombre son siempre acciones de amor, pues lo que más le interesa a Dios es amarnos, es buscar nuestro bien. En ese contexto de amor, Dios decidió crear el mundo como nuestra digna morada, como lugar de encuentro entre las personas; como signo de su amor tuvo también la confianza de encomendarnos que cuidáramos y de que siguiéramos ennobleciendo el mundo. Pues hoy, Dios, también desde su amor, nos invita a cuestionarnos ¿qué hemos hecho del mundo, qué hemos hecho con su viña?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En ese sentido, y dando continuidad a la imagen de la viña, el Señor Jesús presenta otra parábola: “Había una vez un propietario que plantó un viñedo, lo rodeó con una cerca, cavó un lagar en él, construyó una torre para el vigilante y luego lo alquiló a unos viñadores y se fue de viaje” (Mt. 21, 33; cfr. Is. 5, 1). El resultado que presenta Jesús en la parábola es que, al pedir cuentas, los hombres que alquilaron la viña trataron mal a los enviados e incluso mataron al Hijo del propietario, con el fin de apoderarse de la viña. Dios pregunta a través del profeta Isaías: “¿Qué más puedo hacer por mi viña, que yo no lo hiciera? ¿Por qué cuando yo esperaba que diera uvas buenas, las dio agrías?” (Is. 5, 1-7).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En realidad la parábola expresa uno de los matices más profundos del pecado, apoderarnos de lo de Dios, pero desconociendo a Dios; adueñarse de la viña, pero desconociendo al dueño de la viña. Como decía el filósofo alemán F. Nietzsche, refiriéndose a los ateos modernos y postmodernos y en general a la sociedad sin Dios, insensatos e hipócritas ateos, quitaron a Dios y se quedaron con todo lo que se construyó entorno a Dios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En este sentido, comenta el Papa Benedicto XVI, a través de la parábola de la viña, “el Señor habla también con nosotros y de nosotros. –Y agrega- Si abrimos los ojos, todo lo que se dice ¿no es de hecho una descripción de nuestro presente?”. Tenemos que responderle al Papa, desde luego que sí, la parábola es totalmente vigente, pues retomando ese matiz del pecado de querer apoderarnos de lo de Dios, pero desconociendo a Dios, el hombre actual sigue empeñado en tener enormes logros materiales, pero no siempre humanos, pues lo material sin Dios siempre deshumaniza. Por ejemplo hoy tenemos mejores casas, pero a veces no mejores familias, mejores medios de comunicación pero no mejor entendimiento entre nosotros, mejores oportunidades de estudio y conocimiento, pero no siempre mejor comprensión de la verdad o simplemente se vive más desde la superficialidad, mejores situaciones económicas, pero no más capacidad para disfrutar la vida.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aferrarse en apoderarse de la viña, del mundo, pero desconociendo al dueño, es propio de necios, es renunciar a la sabiduría de quien la diseñó, de quien sabe los motivos de cada cosa, del que sabe el ¿por qué? y ¿para qué? La hizo para nosotros, para que en ella y de ella vivamos. Cuando el ser humano se adentra en el mundo, pero sin Dios, cree poderlo todo, pero tarde o temprano le vienen las inseguridades, pues las cosas por sí mismas no lo resuelven todo, el mundo es un misterio que con la inteligencia podemos penetrar y lograr tanto, pero no todo. El hombre que camina sin Dios, rápido olvida que el mundo es un lugar de encuentro para todos, por eso busca adueñarse indebidamente de todo, de ahí surgen las rivalidades, las envidias y todo lo que confronta agresivamente al hombre contra el hombre.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¡Señor, ayúnanos a apreciar y procurar los buenos frutos, como lo sugiere San Pablo: lo verdadero y noble, lo justo y lo puro, lo amable y honroso, todo lo que sea virtud y merezca elogio (Flp. 4, 7-9)!&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pbro. Carlos Sandoval Rangel</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjnodAyzCMUvAz_4Sgd8G3liELIQH3SBkGWTeg2WAk3-GVebpjb1RnF26r07Y9nn_DhWin1cA-kDmtf9MzSwpH7jEnhfwjDS9uXs3RwHYAyla7X_pu_b8uoU9yuqcN-MN5MM5nHCTIJ4y5O/s72-c/padre_Carlos.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>¿Dios es realmente el tesoro que yo busco?</title><link>http://padrecarlossandovalrangel.blogspot.com/2014/07/dios-es-realmente-el-tesoro-que-yo-busco.html</link><category>Articulos</category><category>El espacio del Padre Carlitos</category><author>noreply@blogger.com (Unknown)</author><pubDate>Sun, 27 Jul 2014 11:44:00 -0500</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8052641489085446091.post-7705535261717682591</guid><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjCitA0TD1PQ7Kpf4WCe2Vb14lUv2BYvVPOyLw2rbQkbRK6tV7I7Ueu6Hsj2JmgYSlfzzx75CnTwr4wDK8PicRfxCgeOCE6AZ9bxPEs3ezvlXZ-IbWp-XoU3tH9VHClpsFNvxjwPQiz5OFz/s1600/padre_Carlos%255B1%255D.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjCitA0TD1PQ7Kpf4WCe2Vb14lUv2BYvVPOyLw2rbQkbRK6tV7I7Ueu6Hsj2JmgYSlfzzx75CnTwr4wDK8PicRfxCgeOCE6AZ9bxPEs3ezvlXZ-IbWp-XoU3tH9VHClpsFNvxjwPQiz5OFz/s1600/padre_Carlos%255B1%255D.jpg" height="225" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;XVII domingo del tiempo ordinario&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los domingos anteriores, a través de una serie de parábolas, Jesús nos ha explicado cómo es el Reino de los cielos, tratándonos siempre de convencer de la paciencia y de la generosidad de Dios, de la importancia de la buena semilla, del deseo de Dios de que demos buenos frutos, de lo silencioso que trabaja en nosotros la gracia y la Palabra divina y tantas enseñanzas más; pues el día de hoy cierra este ciclo de parábolas resumiéndonos que el Reino de los cielos es el tesoro más valioso, es la perla más fina, que al encontrarle, vale la pena vender todo con tal de adquirirle (cfr. Mt. 13, 44-52).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde luego el Reino de los cielos no es algo material. Los tesoros materiales, si no les damos su lugar y significado justo, nos materializan, nos cosifican, nos atan demasiado a unas dimensiones espacio-temporales, por eso las luchas por tenerlos hacen que el hombre se enfrente constantemente contra el hombre. Los tesoros materiales tienen un límite y un precio, mientras el ser humano no puede ser encerrado en esos límites de la materia y del tiempo, ni subastarse en un precio. Desde lo más profundo de su ser, el hombre reclama trascendencia y plenitud, y eso sólo lo puede dar de modo cabal Dios; por eso Dios es el tesoro más valioso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin duda, el tesoro y la perla valiosa que nos presenta Jesús en el Evangelio, es Dios mismo que está entre nosotros. Somos el campo de Dios y en este campo está el más preciado de todos los tesoros, está Dios mismo que, a través de su Hijo, puso su morada entre nosotros. Él es la perla fina depositada en nosotros desde el día del bautismo y que va fortaleciendo su presencia en cada sacramento, en cada acto de encuentro con Él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Descubrirnos como el campo de Dios y pedirle que nos de la buena semilla, es lo que nos abre a la esperanza y trascendencia más alta, como sucedió con Salomón, a quien el mismo Dios le propone: “Pídeme lo que quieras y yo te lo daré”… a lo cual Salomón responde: “… te pido me concedas sabiduría de corazón para que sepa gobernar a tu pueblo y distinguir entre el bien y el mal”. Sin más Dios le contesta: “Por haberme pedido esto, y no una larga vida, ni riquezas, ni la muerte de tus enemigos, sino sabiduría… yo te concedo lo que me has pedido. Te doy un corazón sabio y prudente, como no lo ha habido antes, ni lo habrá después de ti. Te voy a conceder, además, lo que no más has pedido: tanta gloria y riqueza, que no habrá rey que se pueda comparar contigo” (1 Re. 3, 5.7-12). Así es Dios, cuando le pedimos a lo grande, a lo verdaderamente grande, siempre nos da de más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Convenzámonos de que nuestro corazón es el campo de Dios y que Él busca la oportunidad para sembrar la buena semilla, como lo hizo en Salomón. Convenzámonos de que en lo más sagrado de nuestro corazón, está Dios, que es el tesoro más valioso; por eso no permitamos que otros tesoros nos distraigan, pues por desgracia en la vida tenemos el riesgo de irnos llenando de cosas o envolvernos en situaciones que, cuando acordamos, el tesoro más valioso pasa a segundo término.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si nos contentamos viviendo en las simples circunstancias y preocupaciones cotidianas de la vida, sin reafirmarnos y alimentarnos en la fe y el amor de Dios, nuestras perspectivas existenciales siempre serán cortas. O si por una parte estamos convencidos de que existe Dios y de que nos ama, pero en la práctica no le permitimos influir en nuestra vida y no aprendemos a construir desde Él, entonces su buena semilla no dará los frutos que nuestra vida puede dar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Reino de los cielos consiste en encontrar el tesoro más valioso que es Dios, pero sobre todo consiste en nosotros dejarnos encontrar por Él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pbro. Carlos Sandoval Rangel</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjCitA0TD1PQ7Kpf4WCe2Vb14lUv2BYvVPOyLw2rbQkbRK6tV7I7Ueu6Hsj2JmgYSlfzzx75CnTwr4wDK8PicRfxCgeOCE6AZ9bxPEs3ezvlXZ-IbWp-XoU3tH9VHClpsFNvxjwPQiz5OFz/s72-c/padre_Carlos%255B1%255D.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>Que la cizaña no siga contaminado el buen trigo</title><link>http://padrecarlossandovalrangel.blogspot.com/2014/07/que-la-cizana-no-siga-contaminado-el.html</link><category>Articulos</category><category>El espacio del Padre Carlitos</category><author>noreply@blogger.com (Unknown)</author><pubDate>Sat, 19 Jul 2014 17:29:00 -0500</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8052641489085446091.post-3398716240463811068</guid><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiyJ0pzT18EDUr9jV8JKFVeeOepe-txwhKhbjAsTy8aqsT4KH1Fi1srRo2Z_OvVhPTBzmCN-g8mgHfWrQDvy8idqNQ013RY9yEbP5tOe2ymS2RRsJq6_Q5lt8gA_QwoiH6WuMy5ZlVv_ds/s1600/padre_Carlos.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiyJ0pzT18EDUr9jV8JKFVeeOepe-txwhKhbjAsTy8aqsT4KH1Fi1srRo2Z_OvVhPTBzmCN-g8mgHfWrQDvy8idqNQ013RY9yEbP5tOe2ymS2RRsJq6_Q5lt8gA_QwoiH6WuMy5ZlVv_ds/s1600/padre_Carlos.jpg" height="360" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;XVI domingo del tiempo ordinario&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En tiempos de Jesús, en oriente era común que algunos se vengaran de sus enemigos sembrando cizaña entre el trigo, pues como las plantas cuando eran tiernas se parecían tanto, los campesinos no advertían fácilmente su diferencia y, siendo la cizaña tan agresiva con el trigo, había casos en que el campesino llegaba a perder toda su cosecha. Pues de esa realidad parte Jesús para presentar en el Evangelio la parábola de la cizaña (Mt. 13, 24ss), haciendo alusión a lo que la maldad y en general el pecado puede dañar la vida del hombre, pues ésta de modo silencioso y confuso se va apoderando poco a poco de la conciencia, con el fin de confundir al ser humano en su modo de decidir y de entender la vida. Pero, de modo especial, San Juan Crisóstomo veía en la cizaña una imagen del error, pues, cuando no hay claridad de principios, el error se puede confundir con la verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En realidad, la parábola de la cizaña sigue siendo de enorme actualidad y diríamos, por desgracia, es de más relevancia que antes, pues hoy más que en ningún otro tiempo el error y el engaño se han visto sumamente privilegiados, al grado que han generado estructuras y sistemas dominantes y opresores. Hoy tenemos mejores sistemas para conocer la verdad, pero es común que dichos sistemas se usen para ocultar precisamente dicha verdad; tenemos los medios suficientes para que las personas estemos bien informadas, pero igual usamos dichos medios para desinformar. Con facilidad vemos cómo se puede deformar u ocultar una noticia y resaltar demasiado una que en realidad es insignificante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con enorme rigor, hoy es común que muchos se aferren a actitudes subjetivistas y relativistas, buscando cada quien definir el mundo a su modo; olvidando que más allá de la experiencia de vida que cada quien tenga, la verdad objetiva no la podemos, ni debemos modificar, lo alto siempre estará por encima de lo bajo y el todo siempre será más que la parte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cizaña actual ha deformado la verdad sobre el hombre, al grado que hoy se puede matar a un ser humano en el vientre materno, con el permiso de quienes deberían de estar para defender la vida. La cizaña ha deformado el significado  de la vida humana, al grado que si antes papá y mamá integraban una serie de exigencias físicas, psicologías y espirituales, indispensables para la educación de un hijo; hoy con la mayor facilidad se pueden suprimir y suplantar dichas exigencias y apostar por otros modos de educación. ¿Acaso el hombre de hoy es tan sabio para tener la capacidad de cambiar las exigencias y necesidades de la naturaleza?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los efectos de esta cizaña moderna los estamos viviendo todos, pues ¿quién no ha sido víctima del ritmo violento y agresivo de deshumanización que estamos viviendo? La semilla que Dios sembró en cada corazón es semilla selecta, de alta calidad, pero con enorme soberbia muchas personas, sistemas y estructuras alienantes, con intereses hedonistas y materialistas, intentan sufocar al buen trigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los cristianos somos débiles y pecadores, como todo ser humano, pero no por eso podemos dejar de aprovechar el sin fin de oportunidades que la vida nos da para sembrar y cultivar la buena semilla del Reino. No podemos dejar de proclamar y de convencernos de que el bien vence al mal, que la vida es más que la muerte, que la maldad no puede estar por encima de Dios, que el amor verdadero es fuente de vida. El buen cristiano no puede dejar de luchar para que la luz y la belleza del evangelio sean el tesoro más grande por compartir con el mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cizaña es actual, pero la sabiduría y la gracia divina son mucho más actuales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pbro. Carlos Sandoval Rangel</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiyJ0pzT18EDUr9jV8JKFVeeOepe-txwhKhbjAsTy8aqsT4KH1Fi1srRo2Z_OvVhPTBzmCN-g8mgHfWrQDvy8idqNQ013RY9yEbP5tOe2ymS2RRsJq6_Q5lt8gA_QwoiH6WuMy5ZlVv_ds/s72-c/padre_Carlos.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>Mi yugo es suave y mi carga ligera </title><link>http://padrecarlossandovalrangel.blogspot.com/2014/07/mi-yugo-es-suave-y-mi-carga-ligera-xiv.html</link><category>El espacio del Padre Carlitos</category><author>noreply@blogger.com (Unknown)</author><pubDate>Sat, 12 Jul 2014 16:07:00 -0500</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8052641489085446091.post-2661864450463942342</guid><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjCitA0TD1PQ7Kpf4WCe2Vb14lUv2BYvVPOyLw2rbQkbRK6tV7I7Ueu6Hsj2JmgYSlfzzx75CnTwr4wDK8PicRfxCgeOCE6AZ9bxPEs3ezvlXZ-IbWp-XoU3tH9VHClpsFNvxjwPQiz5OFz/s1600/padre_Carlos%255B1%255D.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjCitA0TD1PQ7Kpf4WCe2Vb14lUv2BYvVPOyLw2rbQkbRK6tV7I7Ueu6Hsj2JmgYSlfzzx75CnTwr4wDK8PicRfxCgeOCE6AZ9bxPEs3ezvlXZ-IbWp-XoU3tH9VHClpsFNvxjwPQiz5OFz/s1600/padre_Carlos%255B1%255D.jpg" height="360" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
XIV domingo del tiempo ordinario&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“Vengan a mí, todos los que están fatigados y agobiados por la carga y yo les daré alivio. Tomen mi yugo sobre ustedes y aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontrarán descanso, porque mi yugo es suave y mi carga, ligera” (Mt. 11, 28-30).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Que saludable noticia e invitación nos hace Jesús en el Evangelio, pues es increíble el sin fin de cargas difíciles e injustas que el ser humano puede llevar sobre sí, haciendo así una vida pesada y de sufrimiento, para sí mismo y, en consecuencia, para los demás. Señalo algunos ejemplos de estas cargas: En el campo de la fe y la moral: Hay quienes viven con enormes mortificaciones en su conciencia y en su corazón a causa de una mala comprensión de la fe y de Dios, como puede suceder, por ejemplo, con una mente muy escrupulosa y rigorista, donde, en vez de disfrutar de Dios, Él se vuelve una preocupación y aflicción con un miedo desmedido de fallarle. De hecho las palabras de Cristo en el Evangelio, son a propósito de quienes hacían de los mandamientos y en general de la ley el motivo de vida fundamental, dejando a un lado a veces el trato directo y amoroso con Dios y con el prójimo. No es que los mandamientos fueran malos, pero se habían llenado de minuciosas practicas insoportables, desde las cuales no se podía palpar la presencia y la bondad de Dios. Pero igual, al revés de estas cargas escrupulosas, hay quienes tienen una conciencia muy laxa, que su conducta libertina termina complicando su vida.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el campo de la responsabilidad, hay quienes asumen preocupaciones que no son suyas y sufren al responder a tareas que no les toca. Suplantan a otros en sus tareas y en vez de vivir los principios de subsidiaridad y solidaridad, desde la caridad, terminan mortificados por resolver lo de otros. Eso representa un daño y un peso difícil del llevar. En el campo de los bienes materiales: No falta quienes se fijan metas materiales y sociales con exigencias por encima de sus posibilidades y terminan sufriendo por lo que en realidad es sólo algo superfluo. Cuando el ser humano se desvive y se desgasta de más por lo que hasta cierto punto pudiera ser importante, pero no esencial, termina descuidando y hasta despreciando lo que realmente sí nutre, lo que sí es indispensable.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De ahí la propuesta de Cristo: “Vengan a mí, todos los que están fatigados y agobiados por la carga y yo los aliviaré”. Dónde mejor puede el ser humano encontrar el descanso y la paz, tan indispensables que son para vivir, para luego poder entender y enfrentar las tareas de la vida. El corazón perturbado, el corazón lastimado por el pecado y por el vaivén de la vida, sólo en Jesús encuentra el sosiego que revitaliza y regresa la alegría de vivir. En el corazón amoroso de Jesús cabemos todos, no importando la condición social o moral, pues se trata del amor infinito que lo llena y rebasa todo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cristo, con su carga y su yugo ligero, es la nueva iniciativa de Dios. Las demás cargas oprimen y cansan, la de Cristo fortalece. En realidad la imagen de la carga y del yugo ligero es una alusión al misterio de la Cruz. Los santos y los hombres sensatos han sido testigos de la fortaleza que da la Cruz de Cristo; de ahí han sacado la fuerza y la valentía para dar incluso su propia vida en bien de los demás; recientemente tenemos el ejemplo de personas como Teresa de Calcuta, Juan Pablo II y tantos más que, de modo cayado, han decidido hacer suyo el camino del amor, al grado de la entrega total, como lo hizo Jesús.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cada que podamos, démonos la oportunidad de estar frente a la cruz de Cristo o, si es posible, mejor frente al Sagrario, para meditar en el amor de Cristo, pidiéndole que nos permita entender la grandeza de su amor manifestado en ese misterio y, desde luego, que nos permita imitarle. Ahí busquemos el alivio que tanto necesita nuestro corazón.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pbro. Carlos Sandoval Rangel  &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjCitA0TD1PQ7Kpf4WCe2Vb14lUv2BYvVPOyLw2rbQkbRK6tV7I7Ueu6Hsj2JmgYSlfzzx75CnTwr4wDK8PicRfxCgeOCE6AZ9bxPEs3ezvlXZ-IbWp-XoU3tH9VHClpsFNvxjwPQiz5OFz/s72-c/padre_Carlos%255B1%255D.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>El sembrador es generoso, la semilla es buena, pero ¿cómo está el terreno?</title><link>http://padrecarlossandovalrangel.blogspot.com/2014/07/el-sembrador-es-generoso-la-semilla-es.html</link><category>El espacio del Padre Carlitos</category><author>noreply@blogger.com (Unknown)</author><pubDate>Sat, 12 Jul 2014 16:06:00 -0500</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8052641489085446091.post-6605013316039312305</guid><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjCitA0TD1PQ7Kpf4WCe2Vb14lUv2BYvVPOyLw2rbQkbRK6tV7I7Ueu6Hsj2JmgYSlfzzx75CnTwr4wDK8PicRfxCgeOCE6AZ9bxPEs3ezvlXZ-IbWp-XoU3tH9VHClpsFNvxjwPQiz5OFz/s1600/padre_Carlos%255B1%255D.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjCitA0TD1PQ7Kpf4WCe2Vb14lUv2BYvVPOyLw2rbQkbRK6tV7I7Ueu6Hsj2JmgYSlfzzx75CnTwr4wDK8PicRfxCgeOCE6AZ9bxPEs3ezvlXZ-IbWp-XoU3tH9VHClpsFNvxjwPQiz5OFz/s1600/padre_Carlos%255B1%255D.jpg" height="360" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;XV domingo del tiempo ordinario&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; “Una vez salió un sembrador a sembrar, y al ir arrojando la semilla, unos granos cayeron a lo largo del camino; vinieron los pájaros y se los comieron. Otros granos cayeron en terreno pedregoso, que tenía poca tierra; ahí germinaron pronto… pero cuando subió el sol, los brotes se marchitaron, y como no tenían raíces, se secaron. Otros cayeron entre espinos, y cuando los espinos crecieron, sofocaron las plantitas. Otros granos cayeron en tierra buena y dieron fruto…” (Mt. 13, 1-23). Se trata de la primera de siete parábolas, a través de las cuales Jesús se propone explicar el misterio del Reino de los Cielos. Es una parábola que nos deja infinitud de enseñanzas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con toda certeza, cualquier agricultor podrá decir que el sembrador que nos presenta la parábola del Evangelio es alguien inexperto y hasta desperdiciado, pues ¿cómo es eso echar la semilla en el camino, en las piedras o en los espinos y sólo alguno en tierra buena? ¿Acaso no aprendió que antes de sembrar hay que preparar la tierra y valorar si dicha tierra es adecuada para el cultivo? Pues no, el agricultor de la parábola ni es inexperto, ni desperdiciado, pues el sembrador es el mismo Señor, el mismo que sabe lo que hay en cada corazón humano. Él, más que nadie tiene la certeza de que de origen todo corazón es bueno y es apto para dar los frutos más selectos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Efectivamente, de origen, todo corazón es capaz de lo mejor, todo corazón tiene una bella disponibilidad a las cosas buenas, sólo que a veces el pecado y el caminar de la vida lo han hecho duro, áspero, maldadoso o superficial. En lo profundo del corazón del delincuente más temible se encuentra la chispa divina de la bondad, de hecho por eso hay casos extraordinarios de conversión; pero, en muchos casos, el poco amor de la familia, la crueldad de la vida, la maldad de otros y muchas circunstancias más fueron formando una coraza de maldad en aquel corazón. Santo Tomás, conociendo la grandeza del ser humano y el amor infinito con que Dios lo formó, se le hacía increíble que un ser humano fuera capaz al menos de mentir o engañar a un prójimo. Pues es desde esa perspectiva que Jesús nos presenta la parábola del buen sembrador, que sigue confiando en la tierra que de origen fue buena, solo que ahora se ha hecho dura con el pasar de la gente o se ha llenado de piedras o abrojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La semilla que se anuncia en la parábola, no es cualquier semilla, es la mejor de todas, pero como toda semilla, esta también, contiene de manera latente la vida, la cual espera un espacio propicio para dar lo mejor de sí. Más, para un corazón duro y superficial, siempre será difícil entender que la semilla divina contiene el mejor proyecto de vida, de felicidad plena, de amor y de trascendencia. ¿O, acaso, alguien podrá encontrar una semilla mejor? La semilla del Evangelio es la mejor, pero no dará fruto si cada quien no le permite de verdad germinar en su corazón, pues como señala San Agustín: “Quien te creó sin ti, no te puede salvar sin ti”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El terreno puede ser que de momento no sea el más apto, pero también es cierto que podemos pedirle al mismo Dios que Él se encargue también de prepararlo y cultivarlo, para eso es la oración. El terreno duro, que la gente ha pisoteado o el terreno de las almas disipadas y vacías,  Dios lo puede suavizar con su amor. El terreno pedregoso, superficial, con intereses egoístas, absorbido por asuntos terrenales, con poca hondura interior, inconsistente, incapaz de perseverar; Dios lo puede hacer fértil con su Palabra. El terreno lleno de abrojos, con amor a las riquezas, con ambición desordenada de influencia o de poder, con excesiva preocupación de confort y bienestar; Dios lo puede transformar con su gracia. El problema está cuando no somos el buen terreno y nos aferramos a no dárselo en alquiler al mismo Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La oferta de esta parábola es viva y actual “en el corazón del Padre, viva en los labios del predicador, viva en el corazón del que cree y ama. Y, si de tal manera es viva, es también, sin duda, eficaz” (Balduino de Canterbury).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pbro. Carlos Sandoval Rangel</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjCitA0TD1PQ7Kpf4WCe2Vb14lUv2BYvVPOyLw2rbQkbRK6tV7I7Ueu6Hsj2JmgYSlfzzx75CnTwr4wDK8PicRfxCgeOCE6AZ9bxPEs3ezvlXZ-IbWp-XoU3tH9VHClpsFNvxjwPQiz5OFz/s72-c/padre_Carlos%255B1%255D.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>Juan Pablo II, un Santo Mexicano</title><link>http://padrecarlossandovalrangel.blogspot.com/2014/04/juan-pablo-ii-un-santo-mexicano.html</link><category>Articulos</category><category>El espacio del Padre Carlitos</category><author>noreply@blogger.com (Unknown)</author><pubDate>Sat, 26 Apr 2014 17:33:00 -0500</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8052641489085446091.post-578818806544955804</guid><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhJZEaPRMailjtwIN9DNvfU_GAX1B5Y_Y7Y5vEjRvY_fL_A4aI_pG41u7SaFV6_EjbpIE-a1DXgEQcNSYdMddANXBH_sa8j7NaedOkAYgeGA6cvqa7lWsrpcujM_0TijGRZTVKuGwe-Y40/s1600/Juan_Pablo_II_.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhJZEaPRMailjtwIN9DNvfU_GAX1B5Y_Y7Y5vEjRvY_fL_A4aI_pG41u7SaFV6_EjbpIE-a1DXgEQcNSYdMddANXBH_sa8j7NaedOkAYgeGA6cvqa7lWsrpcujM_0TijGRZTVKuGwe-Y40/s1600/Juan_Pablo_II_.jpg" height="640" width="452" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;Segundo domingo de Pascua&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La resurrección de Cristo es el hecho más portentoso que Dios ha obrado para mostrarnos la belleza de su gloria, a la cual estamos llamados todos. Si ante el dolor de la Cruz y el silencio del sepulcro, el demonio pensaba que lo dominaba todo, por la resurrección el verdadero creyente se convence de que en Dios todo es vencible. De ahí brota la esperanza más profunda, la que nos hace vivir y luchar bajo un horizonte claro, el horizonte de Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esta esperanza, que brota de la resurrección de Cristo, fue formado Juan Pablo II, el Papa amado por el mundo entero y en particular por nosotros los mexicanos. Llevado de la mano de su padre (al quedar huérfano de madre a temprana edad) y con los santos consejos de sacerdotes de Wadowice, su pueblo natal, fue afianzando su fe, cimentada en el misterio de la muerte y resurrección de Cristo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La fe en Cristo muerto y gloriosamente resucitado, le permitió, a nuestro hoy Santo Juan Pablo II, que los traumáticos sucesos que acompañaron su vida, como ser huérfano a temprana edad, quedar solo, vivir la guerra y demás, antes que llevarle a la conclusión de que la existencia humana es irracional e incluso absurda; por el contrario, él sacó una conclusión diferente. Se convenció de que la crisis del mundo moderno es sobre todo crisis de principios, del modo de entender al mismo ser humano. Enfrentó con decisión y alegría su ministerio sacerdotal y episcopal en Cracovia, a pesar del acoso ideológico y político del comunismo que aplastaba su querida Polonia. El Papa entendió que lo que le tocó vivir a él, junto con su pueblo, no era lo apropiado para el ser humano. Tales convicciones lo impulsan a luchar toda su vida con astucia y prudencia para defender la verdad humana, verdad que se arraiga en Dios mismo. Entendió que el ser humano, ante todo, siempre es alguien digno de ser amado; no importando si ese ser humano es un hermano, un amigo o un opresor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, segundo domingo de pascua, la Iglesia nos recuerda que Cristo es el Señor de la misericordia, por eso murió y resucitó por nosotros. Y cuánto deseaba, nuestro hoy santo, que todo el mundo, partiendo de cada corazón, hiciera suyo ese amor misericordioso de Dios. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Juan Pablo II, se consagró como testigo y portador de ese amor misericordioso, tomando con entera responsabilidad el encargo que el Señor Jesús hace hoy a Pedro y todos los apóstoles, cuando al infundirles el Espíritu Santo les dice: “A los que les perdonen los pecados, les quedarán perdonados y a los que no se los perdonen, les quedarán sin perdonar”. Por eso fue por todas partes para anunciar: El mundo está en crisis, le pesan los pecados personales y sociales; el hombre es la verdad que necesitamos salvar, pero solo puede ser salvado por el amor. Sólo el amor de Cristo redentor revela plenamente qué es el hombre; sólo ahí el hombre vuelve a encontrarse con la grandeza, dignidad y el valor de su propia humanidad. Sin esa dimensión redentora, las estructuras sociales que nos oprimen no podrán ser disueltas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enseñaba el Papa, al ser humano, en cuanto libre, se le abren infinitud de posibilidades en su vida, pero la máxima posibilidad de esa libertad es la realización en el amor a los demás, en el grado de la donación, a ejemplo de Cristo. El amor es el camino que salva al hombre, pero ese camino de amor no puede ser sin Cristo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como mensajero de vida, esperanza y de amor, Juan Pablo II, el Papa mexicano, vino a nuestro pueblo de México, para hablar a los niños, símbolo de la inocencia; a los jóvenes, para pedirles que no tengan miedo seguir a Cristo; a los ancianos, para que sigan siendo testigos de que Dios siempre es fiel; a los políticos, empresarios y profesionistas, para recordarles que deben trabajar por un desarrollo integral de los pueblos y no sólo por el progreso material; a los comunicólogos, para pedirles que sean portadores de buenas noticias; a los trabajadores, para que vean en el trabajo un modo de ennoblecer su vida; a los pobres y marginados, para recordarles que Dios los ama y no está de acuerdo en que se les falte a su dignidad; a los obispos, sacerdotes y consagrados(as), para pedirles que sean buenos testigos, administradores y dispensadores de la gracia y de la verdad del evangelio. Pero de manera prioritaria, vino a México y fue por todo el mundo para hablarle a la familia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El papa valoró la familia como el lugar donde se forman las personas, donde se aprende a respetar y dignificar al prójimo; lo cual es posible si ahí se aprende a convivir con Dios. Ya en la cuaresma de 1977, siendo cardenal de Cracovia, expresaba con dolor: ¡Qué triste que el mundo moderno se haya atrevido a poner en el banquillo de los acusados a la familia. Atacar a la familia es atentar contra la humanidad. Destruir la familia es destruir el santuario, donde Dios y el prójimo son sagrados. Situación que retomó, como Sumo Pontífice, en su carta apostólica a las familias. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Juan Pablo II repitió con insistencia: lo que el mundo vive, bien o mal, es fruto del conjunto de las decisiones humanas; pero la educación para las buenas decisiones se recibe en las buenas familias. Y La familia responde a su tarea sagrada, en la medida en que se convierta en una ventanita del amor de Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Queridos hermanos, sin duda, las enseñanzas de Juan Pablo II, igual que las de Juan XXIII, son íntegras, pues lo que publicaron en sus escritos y lo que predicaron en el pulpito, lo supieron testificar con su vida. En nombre de Dios, se consagraron por entero al bien del ser humano. Por eso hoy la Iglesia, en nombre de Dios, los proclama  Santos. Hoy, ya son nuestros intercesores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su secreto: la oración, es decir, la intimidad con Dios, y tomado siempre de la mano de María Santísima. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante su papado, Juan Pablo II fue un amigo de México, fue un Papa Mexicano; hoy es nuestro aliado en el Cielo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pbro. Carlos Sandoval Rangel</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhJZEaPRMailjtwIN9DNvfU_GAX1B5Y_Y7Y5vEjRvY_fL_A4aI_pG41u7SaFV6_EjbpIE-a1DXgEQcNSYdMddANXBH_sa8j7NaedOkAYgeGA6cvqa7lWsrpcujM_0TijGRZTVKuGwe-Y40/s72-c/Juan_Pablo_II_.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>La ceguera más grave es la del que no quiere ver</title><link>http://padrecarlossandovalrangel.blogspot.com/2014/03/la-ceguera-mas-grave-es-la-del-que-no.html</link><category>Articulos</category><category>El espacio del Padre Carlitos</category><author>noreply@blogger.com (Unknown)</author><pubDate>Sat, 29 Mar 2014 17:52:00 -0600</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8052641489085446091.post-811620830341119809</guid><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEimVyuMHIf82gxgiValONeQDRJRL5vSegVXZnACjuVrFTpfWsZgd4QbkDPjfYzbLdQyT5aiOuzgIRwg4Jf6_ZuJdMXTTkM9VkCyOyoCdtOwRT9j8Lh377FNUdan2wGq_MpuiPKYP2ksLDz_/s1600/padre_Carlos%255B1%255D.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEimVyuMHIf82gxgiValONeQDRJRL5vSegVXZnACjuVrFTpfWsZgd4QbkDPjfYzbLdQyT5aiOuzgIRwg4Jf6_ZuJdMXTTkM9VkCyOyoCdtOwRT9j8Lh377FNUdan2wGq_MpuiPKYP2ksLDz_/s1600/padre_Carlos%255B1%255D.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
IV domingo de Cuaresma&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cristo no vino al mundo para hacer milagros, pero se vale de ellos para mostrarnos la grandeza del poder divino, para ayudarnos a entender la bondad de Dios y para abrirnos hacia un nuevo entendimiento de la fe. En ese sentido, el evangelio de San Juan nos presenta uno de los milagros más significativos de la vida pública de Jesús, la curación de un ciego de nacimiento (Jn. 9, 1-41). Para empezar, había la idea de que quien padecía una enfermedad así, era porque estaba pagando un castigo a causa de un pecado personal o de algún familiar, de ahí que, al verlo, de inmediato los discípulos preguntan a Jesús: “Maestro, ¿Quién pecó para que éste naciera ciego, él o sus padres?” (Jn. 9, 2). Jesús, sin más, aprovecha para acabar con esa idea y abrirlos a una comprensión diferente sobre la enfermedad: “Ni él pecó, ni tampoco sus padres, nació así, para que en él se manifestaran las obras de Dios” (Jn. 9, 3). Cabe también mencionar que aquel hombre nunca pidió ser curado, es Jesús quien toma la iniciativa de curarlo, mostrando que viene para buscar a quien lo necesita.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero la parte principal del milagro está en toda la situación que genera dicha curación: Rápido curre la novedad de que el que nació ciego ahora ve, pero también de inmediato quedan al descubierto las diversas posturas ante Jesús y sus milagros. Unos se admiran, preguntan y creen, lo que indica que la curación permitió que el ciego abriera los ojos &amp;nbsp;para ver físicamente al mundo y a las demás personas, pero lo más importante fue que su curación fue motivo para que él y muchos más vieran más allá de las dimensiones sensibles, que muchos abrieran los ojos de la fe, la cual nos permite ver a Dios y ver la vida desde Dios. El milagro permitió a muchos entrar al mundo de la interioridad, del amor y de la fe en la presencia divina, mostrada en Jesús.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero qué lamentable cuando el corazón se cierra voluntariamente en sí mismos y se obstina en no querer reconocer lo que es totalmente evidente, como sucedió con los fariseos. El pecado de los fariseos y de tantos más en el mundo, escribe San José María Escrivá, “no consiste en no ver en Cristo a Dios… sino en no tolerar que Jesús, que es la luz, les abra los ojos” (Es Cristo que pasa, n. 71). Los fariseos, ciegos, echan fuera de la sinagoga al que fue curado; pero Jesús lo acoge y lo introduce en la fe: “¿crees tú en el Hijo del hombre? ¿Y quién es, Señor, para que crea en él? Le dijo Jesús: ya lo has visto; el que está hablando contigo, ése es. Y él exclamó: Creo, Señor. Y postrándose lo adoró” (Jn. 9, 35-38).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Frente a la contundencia con que Jesús manifiesta la salvación, no quedan opciones: o definitivamente le permitimos que nos abra al entendimiento de la fe, para conocer a Dios tal cual es o simplemente seguimos empeñados en encerrar a Dios en nuestras pequeñas fórmulas y nos engañamos pensando que la medida de Dios debe ser de acuerdo a nuestro pobre modo de ver las cosas. Por eso el mismo Jesús dice: “Yo he venido a este mundo para que se definan los campos: para que los ciegos vean, y los que ven queden ciegos” (Jn. 9, 39).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No nos aferremos a no querer ver, mejor pidamos a Jesús que nos conceda la luz de la fe verdadera. Que el Señor nos conceda la fe sencilla del ciego de nacimiento quien, como dice San Agustín: “Lavada finalmente la faz del corazón y purificada la conciencia, reconoce a Jesús, no sólo como hijo de hombre, sino Hijo de Dios” (Comentario al Evangelio de San Juan, 44, 15). Hasta ahí puede llegar también nuestra fe.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pbro. Carlos Sandoval Rangel</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEimVyuMHIf82gxgiValONeQDRJRL5vSegVXZnACjuVrFTpfWsZgd4QbkDPjfYzbLdQyT5aiOuzgIRwg4Jf6_ZuJdMXTTkM9VkCyOyoCdtOwRT9j8Lh377FNUdan2wGq_MpuiPKYP2ksLDz_/s72-c/padre_Carlos%255B1%255D.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>Jesús es el caminante que une al hombre con el hombre y al hombre con Dios</title><link>http://padrecarlossandovalrangel.blogspot.com/2014/03/jesus-es-el-caminante-que-une-al-hombre.html</link><category>Articulos</category><category>El espacio del Padre Carlitos</category><author>noreply@blogger.com (Unknown)</author><pubDate>Wed, 26 Mar 2014 06:45:00 -0600</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8052641489085446091.post-4655531830223219718</guid><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEimVyuMHIf82gxgiValONeQDRJRL5vSegVXZnACjuVrFTpfWsZgd4QbkDPjfYzbLdQyT5aiOuzgIRwg4Jf6_ZuJdMXTTkM9VkCyOyoCdtOwRT9j8Lh377FNUdan2wGq_MpuiPKYP2ksLDz_/s1600/padre_Carlos%255B1%255D.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEimVyuMHIf82gxgiValONeQDRJRL5vSegVXZnACjuVrFTpfWsZgd4QbkDPjfYzbLdQyT5aiOuzgIRwg4Jf6_ZuJdMXTTkM9VkCyOyoCdtOwRT9j8Lh377FNUdan2wGq_MpuiPKYP2ksLDz_/s1600/padre_Carlos%255B1%255D.jpg" height="225" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;Tercer domingo de cuaresma&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La enseñanza que Jesús nos ofrece en sus evangelios, entre otros modos, la podemos calificar como una doctrina revolucionaria, ya que su presencia no tiene como fin contentar pasivamente los corazones humanos, sino hacerlos reaccionar e incitarlos a romper muros, estructuras, modos de pensar y todo cuanto separa al hombre del hombre y al hombre de Dios. Por eso el buen cristiano es atrevido, es inquieto y sabe amar apasionadamente no sólo a Dios, sino también al mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El primer hecho contundente de esa propuesta revulsiva de Cristo es su misma Encarnación, pues renunciando a los privilegios divinos asumió la condición humana, para convertirse en un peregrino de este mundo, que camina y facilita el encuentro con el otro,  como lo presenta hoy el Evangelio de San Juan: “Jesús, que venía cansado del camino, se sentó sin más en el brocal del pozo”; donde se encontró con la samaritana (Jn. 4, 5-7). Partiendo de ese hecho, podemos ver cómo efectivamente el Señor Jesús, rompe estructuras y las mentalidades con tal de lograr el encuentro con todos y el encuentro con Dios, como lo hace con la samaritana:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La primera barrera que rompe Jesús, es la que divide discriminadamente a hombres y mujeres, situación lastimosa presente a lo largo de la historia de la humanidad; que por desgracia aún sigue vigente en muchos casos del mundo actual. Escuchamos cómo los apóstoles, al regresar, se escandalizan de ver que Jesús platica con aquella mujer (cfr. Jn. 4, 27). Hablar con una mujer era simplemente perder el tiempo. Pero Cristo, al dialogar con ella, no sólo respeta su distinción de mujer, sino también la reafirma en la igualdad como ser humano. Una siguiente barrera, es la raza, pues Jesús es judío y ella samaritana. El mismo evangelio aclara esta limitante, pues cuando Jesús le pide de beber ella contesta: “¿Cómo es que tú, siendo judío, me pides de beber a mí, que soy samaritana? Porque los judíos no tratan a los samaritanos” (Jn. 4, 9).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro motivo de separación entre judíos y samaritanos, por lo cual era incomprensible que Jesús hablara con aquella mujer, era el modo de entender la religión, pues ella misma dice: “Nuestros padres dieron culto en este monte y ustedes (judíos) dicen que el sitio donde se debe dar culto está en Jerusalén”. Pero Jesús se coloca por encima de esta situación y así quiere colocar a todo ser humano: “Créeme, mujer, que se acerca la hora en que ni en este monte ni en Jerusalén adorarán al Padre… se acerca la hora, y ya está aquí, en que los que quieran dar culto verdadero adorarán al Padre en espíritu y verdad” (Jn. 4, 21-23).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero si algo faltaba, ella es una pecadora; pues como el mismo Jesús le dice: “es cierto, no tienes marido, pues has vivido con cinco y con el que ahora vives no es tu marido” (Jn. 4, 17-16), lo cual indica que era una mujer con una vida moral no del todo aplaudible. Por tanto, hay cuatro motivos para ser rechazada: diferente sexo, diferente raza, diferente religión y además pecadora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acentuando las diferencias, las personas siempre tendremos problemas para convivir; pero colocando la grandeza de la persona, por encima de todo, con la dignidad con que Dios nos ha creado, entonces la persona siempre podrá ir al encuentro de la persona, como lo hizo de modo contundente el Señor Jesús, no sólo con la samaritana, sino con todos. Jesús llegó al pozo de Sicar agotado por la sed y el hambre; pero más agobio le provocó la discriminación que el ser humano hace del mismo ser humano. Sentirse mejor que los demás, por motivos de raza, sexo, religión o superioridad moral, sólo es la expresión de la más rotunda miseria humana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero Jesús trae una nueva civilización, tan alta y digna que “ya no hay diferencia entre judío y griego, ni entre esclavo y libre, ni entre varón y mujer, porque todos somos uno sólo en Cristo Jesús (Gal. 13, 26-28). Y el resultado no se hace esperar, aquella mujer va a anunciar a su gente que ha encontrado al Mesías (cfr. Jn. 4, 28-30). Y los frutos continúan, pues después la misma gente dirá a la mujer: “Ya no creemos por lo que tú nos has contado, pues nosotros mismos lo hemos oído y sabemos que Él es, de veras, el Salvador del mundo” (Jn. 4, 42). Aquella mujer y su pueblo, se convierten en el símbolo del caminar hacia Dios. En Cristo encontraron el puente que une los pueblos, pero también el acceso al Dios verdadero. ¡Que así sea para nosotros!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pbro. Carlos Sandoval Rangel</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEimVyuMHIf82gxgiValONeQDRJRL5vSegVXZnACjuVrFTpfWsZgd4QbkDPjfYzbLdQyT5aiOuzgIRwg4Jf6_ZuJdMXTTkM9VkCyOyoCdtOwRT9j8Lh377FNUdan2wGq_MpuiPKYP2ksLDz_/s72-c/padre_Carlos%255B1%255D.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>Será el tres de abril el Noveno Foro de Emergencia Social y Cultural</title><link>http://padrecarlossandovalrangel.blogspot.com/2014/02/sera-el-tres-de-abril-el-noveno-foro-de.html</link><category>Articulos</category><category>Foros de Emergencia</category><author>noreply@blogger.com (Unknown)</author><pubDate>Tue, 25 Feb 2014 14:21:00 -0600</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8052641489085446091.post-4122515783145076809</guid><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiwoAxiWmO8qGNdTZeq9N9gayTMuy4ArDEeIkOjd-FZsn_Czu26dZkkaye5Ru-zRQrSAoPYaRWJoXNXXnD3oiDfHp3A8aWf-xhxaJuUqES_nRE9R0o8Pl-BoAn8Zqp4Sa70h0TmjtJisyES/s1600/padre_Carlos%5B1%5D.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiwoAxiWmO8qGNdTZeq9N9gayTMuy4ArDEeIkOjd-FZsn_Czu26dZkkaye5Ru-zRQrSAoPYaRWJoXNXXnD3oiDfHp3A8aWf-xhxaJuUqES_nRE9R0o8Pl-BoAn8Zqp4Sa70h0TmjtJisyES/s1600/padre_Carlos%5B1%5D.jpg" height="225" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
El Pbro. Carlos Sandoval Rangel, coordinador de los Foros de Emergencia Social y Cultural y responsable de Pastoral de la Cultura en la Diócesis de Celaya, anunció la realización del 9º. Foro Emergencia Social y Cultural… sus desafíos a efectuarse el tres de abril del 2014 en el Auditorio Municipal Francisco Eduardo Tresguerras.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El coordinador indicó que "como cada año, la Pastoral de Educación y Cultura de la Diócesis de Celaya, en coordinación con la Presidencia Municipal de la misma ciudad y algunas universidades de la región, ofrecemos con cariño y esperanza el correspondiente 9º Foro de Emergencia Social y Cultural… sus desafíos. Esta vez con el tema “¿Y yo qué puedo hacer por México?”.&lt;br /&gt;
Puntualizó que "el Foro Emergencia Social y Cultural se constituye como un espacio “de y para la sociedad” que ofrece la oportunidad de reflexionar sobre los retos del cambio socio-cultural, de modo de tomar conciencia sobre las alternativas de atención y solución".&lt;br /&gt;
Señaló que "siendo un foro “de y para la sociedad”, en él tenemos la posibilidad de trabajar, reflexionar, analizar, aprender y proponer juntos, lo cual ya significa un enorme logro frente a las inercias que marcan nuestros ambientes tan llenos de individualismos". Dijo que "nuestra clave siempre ha sido conjuntar ideas y esfuerzos".&lt;br /&gt;
Sobre los elementos significativos de los foros, puntualizó que estos han buscado "conjuntar diversas instituciones de nuestra zona, tener siempre una propuesta con visión positiva, traer conferencistas con experiencia y clara visión de la realidad.&lt;br /&gt;
Evitar todo interés de lucro. Estar abierto a un público diverso y plural".&lt;br /&gt;
Los temas de los foros anteriores versaron sobre "Elementos significativos de la realidad actual", “Familia y educación”, “Crisis de identidad” social, cultural, política, religiosa, familiar y personal, etc.; “Tú como protagonista de un mundo cambiante”. “Haz de tu vida un éxito”. "Si yo puedo, tú puedes” y “¿Puedes vivir sin am@r? así como “Te construyes o te destruyes? Tu decides”.&lt;br /&gt;
El Pbro. Sandoval Rangel destacó que este foro va dirigido a profesionistas, alumnos &amp;nbsp;y maestros universitarios y de preparatoria, padres de familia, agentes de educación, empresarios y público en general.&lt;br /&gt;
Subrayó que el sentido del Noveno Foro se encamina a que destacar que "las bondades y deficiencias de toda sociedad son el resultado del conjunto de decisiones de las personas que integran dicha sociedad. En la sociedad vivimos, de ella nos formamos o también nos contaminamos cuando no &amp;nbsp;tenemos la capacidad de colocarnos más allá de sus vicios. Pero más allá de lo que recibimos de la sociedad, como personas libres y con enormes capacidades, también debemos asumir la responsabilidad de aportar en bien de ella. Con nuestro granito de arena, podemos contribuir para generar una humanidad más digna".&lt;br /&gt;
Añadió que "sabemos de sobra que el momento histórico que vive nuestra patria no es de lo más alentador, pues situaciones como la pobreza, la desintegración familiar, la pérdida de valores, la violencia y en general el deterioro del tejido social, son factores que nos afectan a todos".&lt;br /&gt;
"Más", abundó, "en este contexto de vida, una vez más debe resurgir la grandeza de cada mexicano. Como seres libres, capaces de guiarnos por la recta razón, debemos aprender a decidir de una manera justa frente a las personas, las cosas y las situaciones. Las buenas decisiones benefician en primer lugar a la propia persona; pero, a la vez, esas buenas decisiones significan automáticamente una contribución a la sociedad, de la cual somos parte".&lt;br /&gt;
Por lo contrario", continuó, "en lógica, decidir &amp;nbsp;mal, es ir contra el propio ser, pero también dejar de aportar. De ahí que el 9º Foro “Emergencia Social y cultural… sus desafíos”, como espacio de reflexión y análisis, nos permitirá, por una parte, identificar el modo como algunos fenómenos actuales están influyendo inadecuadamente en el modo de plantear la vida de muchas personas".&lt;br /&gt;
"Pero igual, con la ayuda de los facilitadores, este foro nos permitirá redimensionar la capacidad que todos tenemos para aportar en bien de un México más humano y por tanto más digno. Hay estructuras e ideologías que deben replantearse, pero eso no exime la responsabilidad del común de los ciudadanos", indicó.&lt;br /&gt;
"Sabemos de las propuestas seductoras que, en nombre de la libertad y realización humana, el mundo nos ofrece; propuestas que bajo las estrategias de la mercadotecnia &amp;nbsp;y atrapando la fantasía de las personas, falsifican los caminos de la auténtica realización. Pero no olvidemos, la vida no se construye por caminos fáciles, ni con fórmulas mágicas. Solo el empeño inteligente, voluntarioso y decisivo abre a las personas a lo más trascendental de la vida", mencionó.&lt;br /&gt;
Entre las instituciones que han hecho historia en los foros se cuentan el Instituto Tecnológico de Celaya, Instituto Tecnológico de Roque, Instituto Tecnológico del Sur, Universidad de Celaya, Universidad del Centro del Bajío, Universidad Centro de Estudios Cortazar, Universidad Latina de México, Universidad de Guanajuato campus Celaya-Salvatierra, Universidad Politécnica de Guanajuato, Universidad Politécnica de Juventino Rosas, Universidad Unitesba, Universidad Tecnológica del Centro de México, Seminario Diocesano de Celaya, Colegio Vasco de Quiroga y el Consejo Coordinador Empresarial.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estructura del Evento&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Destacó que por la mañana en el Auditorio Tresguerras se tendrá a las 8:00 horas, Recepción. 9:00 hrs. Acto inaugural&lt;br /&gt;
9:30 hrs. Conferencia Magistral “¿Y yo qué puedo hacer por México? Por el Dr. Alfredo Gallart De la Torre (Facilitador del ICAMI). 11:00 hrs. Receso. 11:30 hrs. Mega dinámica “Héroes anónimos” (Facilitador por confirmar). 13:00 hrs. Salida&lt;br /&gt;
Por la noche, Evento con Empresarios y Académicos. Conferencia Magistral “¿Yo qué puede hacer por México? Por el Dr. Alfredo Gallart De la Torre (Facilitador del IPADE). Hora: 20:00 hrs. Lugar por confirmar.&lt;br /&gt;
El coordinador de los Foros indicó que el Dr. Alfredo Gallart de la Torre, Facilitador de ICAMI, es un Egresado de IPADE y ahí mismo en diversas ocasiones ha sido conferencista invitado, quien realiza actividad académica en el Tecnológico de Monterrey en temas como ciudadanía, práctica política y social, así como análisis del entorno económico de México y múltiples ponencias en auditorios diversos.</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiwoAxiWmO8qGNdTZeq9N9gayTMuy4ArDEeIkOjd-FZsn_Czu26dZkkaye5Ru-zRQrSAoPYaRWJoXNXXnD3oiDfHp3A8aWf-xhxaJuUqES_nRE9R0o8Pl-BoAn8Zqp4Sa70h0TmjtJisyES/s72-c/padre_Carlos%5B1%5D.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>Sal y luz de la tierra</title><link>http://padrecarlossandovalrangel.blogspot.com/2014/02/sal-y-luz-de-la-tierra.html</link><category>El espacio del Padre Carlitos</category><author>noreply@blogger.com (Unknown)</author><pubDate>Mon, 10 Feb 2014 05:40:00 -0600</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8052641489085446091.post-8782300402391872873</guid><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEj3RqJyUrhFt7SqIJUvm9ShyphenhyphenItBGJ_xCZyCLvC9B6oi29G_kSne9r4RzW0IUEdFoNSUh9ZwXMnMr00nH8NV5rh-4tSt07dIXiaG7M0zrsezVWrznv23QJBn7_63AX2p3To40shWIVwnfUn4/s1600/padre_Carlos.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEj3RqJyUrhFt7SqIJUvm9ShyphenhyphenItBGJ_xCZyCLvC9B6oi29G_kSne9r4RzW0IUEdFoNSUh9ZwXMnMr00nH8NV5rh-4tSt07dIXiaG7M0zrsezVWrznv23QJBn7_63AX2p3To40shWIVwnfUn4/s1600/padre_Carlos.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;V domingo del tiempo ordinario&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El pueblo al no sentirse escuchado, clamaba a Dios: “¿Para qué ayunamos, si tú no lo ves? ¿Para qué nos humillamos, si tú no lo sabes? Pero el Señor responde: “Es que el día en que ayunas buscas tu negocio y explotas a todos tus trabajadores” (Is. 58, 3). “Si alejas de ti toda opresión, si dejas de acusar con el dedo y de levantar calumnias, si repartes tu pan al hambriento y satisfaces al desfallecido, entonces surgirá tu luz en las tinieblas y tu oscuridad se volverá mediodía” (Is. 58, 9-10). El pueblo pensaba que para vivir la fe y contar con la benevolencia divina bastaba con ofrecer sacrificios y hacer ayunos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero la fe verdadera no acepta ambigüedades, pues el corazón que alaba a Dios, debe estar completamente comprometido con la justicia y la misericordia. Solo es agradable a Dios y descubrirá la verdadera luz, quien, en la medida de sus alcances, es capaz de comprometerse con los demás, sin distinción de personas. Por eso Cristo viene a dar plenitud a lo anunciado por el profeta Isaías; por eso con palabras sencillas pero llenas de contenido, señala en qué consiste la misión de quien quiera ser su discípulo: “Ustedes son la sal de la tierra… Ustedes son la luz del mundo” (Mt. 5, 13-14). La sal no solo da sabor y consistencia a los alimentos, sino que también era un símbolo de la sabiduría divina; la luz por su parte, además de ser la primera obra de Dios en la creación (Cfr. Gn. 1, 1-5), es también símbolo de la misma presencia de Dios. Pues los seguidores de Cristo han de ser sal y luz de la tierra, deben mostrar a todos la sabiduría y la presencia misma de Dios. Pero, igual que el profeta, Jesús, vuelve a unir el tema de la luz con el tema de las buenas obras, las obras del amor, de la caridad: “Que de igual manera brille la luz de ustedes ante los hombres, para que viendo las buenas obras que ustedes hacen, den gloria a su Padre, que está en los cielos” (Mt. 5, 16).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se puede pensar en la luz de la fe y olvidar las obras de amor en favor del prójimo, como escribía Benedicto XVI: “En Dios y con Dios, amo también a las personas”, incluso aquellos que no me agradan o ni siquiera conozco. Porque, “si en mi vida omito del todo la atención al otro, queriendo ser solo piadoso y cumplir con mis deberes religiosos, se marchita también la relación con Dios” (Dios es amor, n. 18).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si la sal da sabor, ese sabor es el amor, que en nombre de Cristo, el buen creyente comparte con los demás. Y es en esa capacidad de amar, donde el buen cristiano debe mostrar diferencia respecto a no cristiano. Los cristianos no somos seres extraídos del mundo, sino insertados en el mundo, con el fin de que de verdad marquemos diferencia. Como creyentes, debemos evaluarnos continuamente, preguntándonos ¿Qué hemos hecho de bien para el mundo y qué más podemos hacer?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con tristeza el IMDOSOC, publicó el resultado de un estudio donde concluye que, en el caso de México, ha bajado el porcentaje de católicos, lo cual debe preocupar a todos los que formamos la Iglesia Católica; pero eso no todo, pues lo peor es que también dice que muchos somos malos católicos. ¡Cómo se puede ser católico sin vivir una cercanía verdadera con Dios y sin asumir un serio compromiso ante las enormes carencias de nuestro pueblo! Por eso dice el profeta: “Si alejas de ti toda opresión, si dejas de acusar con el dedo y de levantar calumnias, si repartes tu pan al hambriento y satisfaces al desfallecido, entonces surgirá tu luz en las tinieblas y tu oscuridad se volverá mediodía” (Is. 58, 9-10); entonces serás, como dice Jesús, luz del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Que se vean las buenas obras!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pbro. Carlos Sandoval Rangel</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEj3RqJyUrhFt7SqIJUvm9ShyphenhyphenItBGJ_xCZyCLvC9B6oi29G_kSne9r4RzW0IUEdFoNSUh9ZwXMnMr00nH8NV5rh-4tSt07dIXiaG7M0zrsezVWrznv23QJBn7_63AX2p3To40shWIVwnfUn4/s72-c/padre_Carlos.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>Y a ti, una espada te atravesará el alma</title><link>http://padrecarlossandovalrangel.blogspot.com/2014/02/y-ti-una-espada-te-atravesara-el-alma.html</link><category>El espacio del Padre Carlitos</category><author>noreply@blogger.com (Unknown)</author><pubDate>Sat, 8 Feb 2014 13:41:00 -0600</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8052641489085446091.post-6532054805966648794</guid><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEj3RqJyUrhFt7SqIJUvm9ShyphenhyphenItBGJ_xCZyCLvC9B6oi29G_kSne9r4RzW0IUEdFoNSUh9ZwXMnMr00nH8NV5rh-4tSt07dIXiaG7M0zrsezVWrznv23QJBn7_63AX2p3To40shWIVwnfUn4/s1600/padre_Carlos.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEj3RqJyUrhFt7SqIJUvm9ShyphenhyphenItBGJ_xCZyCLvC9B6oi29G_kSne9r4RzW0IUEdFoNSUh9ZwXMnMr00nH8NV5rh-4tSt07dIXiaG7M0zrsezVWrznv23QJBn7_63AX2p3To40shWIVwnfUn4/s1600/padre_Carlos.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;Fiesta de la presentación del Señor&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“¡Puertas, ábranse de par en par; agrándense, portones eternos, porque va a entrar el rey de la gloria!” (Salmo 23); éstas eran las exclamaciones que con gran júbilo el pueblo cantaba cuando llegaba el Arca de la Alianza, donde se contenían las tablas de la ley. Para el pueblo era un honor y motivo de gloria el hecho de que Dios les hubiera dado unos preceptos, que les orientaba en el modo de llevar su vida. Además, a partir de esos preceptos, Dios había hecho una Alianza con su pueblo: Si observar estos mandatos, tú serás mi pueblo y yo seré tu Dios. Las tablas donde estaban escritos dichos mandatos se guardaban en el Arca, por eso era llamada el Arca de la Alianza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero esos preceptos, fruto de sabiduría de Dios, dados al pueblo por escrito en tablas de piedra, sólo eran un signo de lo que vendría después en Cristo, quien es la sabiduría divina encarnada, que viene a escribir su precepto de amor, ya no en unas piedras, sino en nuestros corazones. Si los mandamientos le señalaban al pueblo el camino, ahora llega Cristo que Él mismo es el camino y viene para sellar en la Cruz la nueva y definitiva Alianza, que une de modo perfecto lo humano y lo divino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si el pueblo se alegraba y cantaba al llegar el Arca de la Nueva Alianza, ahora la alegría debe ser más grande por la presencia de Cristo, luz y salvación de todos los pueblos. Por eso el regocijo del anciano Simeón y de la profetisa Ana, cuando vieron al niño Jesús, el día que fue presentado por José y María en el templo. De ahí las palabras del anciano: “Señor, ya puedes dejar morir en paz a tu siervo, según lo que me habías prometido, porque mis ojos han visto a tu Salvador, al que has preparado para bien de todos los pueblos, luz que alumbra a las naciones y gloria de tu pueblo, Israel” (Lc. 2, 29-32). Pues en realidad, cuando Jesús está con nosotros ya no hay nada mayor a lo cual se pueda aspirar en la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, el anciano Simeón, además de poner de manifiesto su alegría, haciendo ver que aquella es la dicha más grande de su vida, al grado que ya puede morir en paz, también dirige a María unas palabras, en las cuales, pone en claro el significado de aquel niño: “Este niño ha sido puesto para ruina y resurgimiento de muchos en Israel, como signo que provocará contradicción, para que queden al descubierto los pensamientos de todos los corazones” (Lc. 2, 34-35). Un niño, “signo de contradicción”, que, a través de su nacimiento, vida pública, muerte y resurrección, dará cumplimiento a las promesas divinas. Es una luz que pone al descubierto el contenido de cada corazón, exaltando la bondad de muchos, paro también poniendo al descubierto la maldad de otros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero lo más sublime de las palabras del anciano Simeón queda expresado en lo último que le dice a María: “Y a ti, una espada atravesará tu alma” (Lc. 2, 35). María es la primera redimida, pera también la primera creyente. Sólo quien es redimido y se convierte en verdadero creyente puede ser fiel como María, incluso en la prueba de la Cruz, soportando que una espada le traspase el corazón. Pero esa espada no indica solo el dolor de ver a su Hijo clavado en la Cruz y su fidelidad para mantenerse ahí de pie, esa espada es también y, ante todo, el amor que penetra lo más profundo de su corazón, de donde derrama vida y dulzura para todos nosotros. No sólo fue fiel a su Hijo, también se mantiene fiel con nosotros, pues nos sigue amando con el mismo amor con que amó a su Hijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Madre Santa, María, no dejes de amarnos y de contagiarnos de ese amor que te unió profundamente a tu Hijo, de lo contrario sucumbiremos en nuestras faltas de fe. Especialmente únenos a tu Hijo en el misterio de la Eucaristía!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pbro. Carlos Sandoval Rangel</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEj3RqJyUrhFt7SqIJUvm9ShyphenhyphenItBGJ_xCZyCLvC9B6oi29G_kSne9r4RzW0IUEdFoNSUh9ZwXMnMr00nH8NV5rh-4tSt07dIXiaG7M0zrsezVWrznv23QJBn7_63AX2p3To40shWIVwnfUn4/s72-c/padre_Carlos.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>Jesús es el cordero de Dios, el que quita los pecados del mundo</title><link>http://padrecarlossandovalrangel.blogspot.com/2014/01/jesus-es-el-cordero-de-dios-el-que.html</link><category>El espacio del Padre Carlitos</category><author>noreply@blogger.com (Unknown)</author><pubDate>Tue, 28 Jan 2014 01:45:00 -0600</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8052641489085446091.post-5930684778725701385</guid><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEj3RqJyUrhFt7SqIJUvm9ShyphenhyphenItBGJ_xCZyCLvC9B6oi29G_kSne9r4RzW0IUEdFoNSUh9ZwXMnMr00nH8NV5rh-4tSt07dIXiaG7M0zrsezVWrznv23QJBn7_63AX2p3To40shWIVwnfUn4/s1600/padre_Carlos.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEj3RqJyUrhFt7SqIJUvm9ShyphenhyphenItBGJ_xCZyCLvC9B6oi29G_kSne9r4RzW0IUEdFoNSUh9ZwXMnMr00nH8NV5rh-4tSt07dIXiaG7M0zrsezVWrznv23QJBn7_63AX2p3To40shWIVwnfUn4/s1600/padre_Carlos.jpg" height="180" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
2º. Domingo del tiempo ordinario&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La navidad quedó atrás, en adelante ya no meditaremos en un niño recostado en el pesebre, sino en el enviado de Dios que recorre los caminos de Galilea para mostrar a todos la misericordia. Desde siempre, el deseo más grande de Dios ha sido que entendamos que Él es bueno, que no nos juzga por nuestros pecados, sino que se alegra cuando acudimos a Él buscando compasión. De hecho la sagrada escritura no es otra cosa más que la historia de las intervenciones amorosas de Dios en favor de su pueblo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pues ese amor divino se ha encarnado, como lo celebramos en navidad y ahora quiere estar cerca de todos, de modo personal en cada peregrino de este mundo. Y el primero en reconocerlo y de presentarlo así es Juan el bautista, quien lo ve venir y exclama: “Éste es el cordero de Dios, el que quita el pecado del mundo” (Jn. 1, 29). Ya el profeta Isaías al anunciar la salvación que nos venía, presentaba la figura del Siervo doliente que carga sobre sí los pecados, pero lo hacía simbolizado en el cordero: “Yahveh descargó sobre él la culpa de todos nosotros. Fue oprimido y él se humilló y no abrió la boca. Como un cordero al degüello era llevado…” (Is. 53, 6-7). Lo que indica que la referencia a Jesús como cordero, marca una misión esencial: Quitar los pecados. A eso vino Jesús, a quitar los pecados. En la antigüedad tratando de agradar a Dios, el pueblo ofrecía a Dios el sacrificio de corderos, pues ahora se ofrece un cordero diferente, un cordero sin mancha, cuyo sacrificio se ofrece de una vez por todas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Jesús carga con los pecados de todos, por eso llama a los pecadores: “Yo no he venido a llamar a los justos sino a los pecadores” (Mc. 2, 17). Y efectivamente, la gente de su tiempo lo identificó como misericordioso. Lo murmuraban diciendo: “Éste recibe a los pecadores y come con ellos” (Mt. 11, 19); pero Él, sin más, perdona a la mujer adúltera: “Vete y no peques más” (Jn. 8, 11). Sus parábolas sobre la misericordia no son sino una llamada a la confianza amorosa con que debemos acudir al Padre, a través de Él que es el cordero que quita el pecado del mundo. En sus mismos milagros siempre hace la indicación: “Tus pecados te son perdonados, vete y no peques más…”, porque cualquier situación difícil que viva el ser humano en el fondo es una expresión de la debilidad humana ocasionada por el pecado. Por eso la salvación traída por Jesús inicia con el perdón de los pecados, pero tiene su cabal cumplimiento en la vida eterna, donde no existe más dolor, ni pena, ni limitación alguna, sino gozo, felicidad y plenitud en todas las dimensiones del ser.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el Antiguo Testamento, el pueblo predilecto vivió la esclavitud en Egipto, pero hasta allá llegó la compasión divina para rescatar a su pueblo, para lo cual pidió que todos los hebreos marcaran las puertas de sus casas con la sangre de un cordero, el cordero pascual. Se trataba del cordero que marcaba la pertenencia a Dios, quien venía al encuentro del esclavo. Pues lo mismo hace Cristo, como cordero de Dios nos invita a participar de su sangre; con ella quiere marcarnos, para que se vea que efectivamente le pertenecemos. Es la sangre de la Cruz que nos abre hacia el camino de la plena libertad, la libertad de los hijos de Dios. Es la sangre que nos hace ponernos en camino hacia la patria prometida, pero ya no una patria terrenal, sino una celestial, la casa del Padre.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Jesús es el Mesías que hemos recibido con amor en la pasada navidad, es el Mesías que ahora camina con nosotros, es el Mesías que encontramos en cada Eucaristía, donde el sacerdote nos lo presenta en la hostia consagrada, repitiendo las palabras del bautista: “Éste es el cordero de Dios que quita el pecado del mundo”. Es el cordero que nos sigue llamando a confiar en Dios, ya que Él sigue cargando con nuestros pecados y los sigue redimiendo para que nosotros sin limitación alguna podamos libremente caminar hacia la fiesta de las bodas del cordero (cfr. Ap. 19, 9), que tienen cabal cumplimiento en la casa del Padre.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pbro. Carlos Sandoval Rangel</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEj3RqJyUrhFt7SqIJUvm9ShyphenhyphenItBGJ_xCZyCLvC9B6oi29G_kSne9r4RzW0IUEdFoNSUh9ZwXMnMr00nH8NV5rh-4tSt07dIXiaG7M0zrsezVWrznv23QJBn7_63AX2p3To40shWIVwnfUn4/s72-c/padre_Carlos.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item></channel></rss>