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<title>RSS Diario El Heraldo - Opinión</title>
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        <description>ElHeraldo.hn</description>
        <language>es</language>
        <copyright>Copyright (C) 2011 Diario El Heraldo</copyright>
                
        
                                                                                                                    
                                                                                    


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            <title>Las esperanzas</title>
            <description>&lt;p&gt; 
                                            &lt;img src="/design/elheraldo/images/noimage.jpg" alt="El Heraldo" /&gt;
                        &lt;/p&gt;                            
&lt;p&gt;Ante la desbordante vorágine de criminalidad, ojalá que las más recientes medidas que se han tomado no sean solo para aparentar que se está haciendo algo; que no sean acciones aisladas e improvisadas; que se hagan en el marco de la ley y con el más absoluto respeto a los derechos humanos y que sean efectivas porque los hondureños ya estamos hartos de las deficiencias y lentitudes mostradas por quienes nos gobiernan. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Pero dentro de la celeridad con que deben actuar las autoridades, también tenemos que ser pacientes y no esperar curas milagrosas que actúan con la velocidad del rayo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;De hecho, los esfuerzos actuales van enfocados a limpiar a la Policía Nacional de los elementos corruptos y delincuentes de toda laya que están manchando el uniforme, algo que desde hace años se mencionaba a nivel popular pero que ni los políticos ni los propios medios de comunicación les dábamos credibilidad. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Apenas unos cuántos valientes defensores de los derechos humanos se atrevían a gritarlo a los cuatro vientos, pero sin encontrar siquiera la resonancia debida.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Esperemos que ahora sí se depure a la Policía Nacional como muchos creíamos que ocurriría al ponerse al descubierto, --con el asesinato de un hijo de la Rectora de la UNAH en octubre del año pasado--, que muchos oficiales y agentes no solo son ineficaces contra los delincuentes sino que se han cambiado de bando, traicionando al pueblo que pagó por su formación, los armó y les paga un salario y sus ascensos.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Debemos recordar, sin embargo que los policías delincuentes solo son parte del problema; una parte clave, es cierto; pero que extirparlos del cuerpo policial no lo soluciona todo. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Todavía queda el crimen organizado, como las mafias del narcotráfico y los mareros; pero también ladrones de todo tipo, secuestradores, asesinos a sueldo y otros civiles, ex policías o ex militares, a los que se debe sacar de circulación para ponerles a las órdenes de la justicia.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Claro, para que esto se cumpla también se debe materializar la prometida limpieza en la Fiscalía, en el Poder Judicial y en los centros penales a fin de evitar que fiscales, jueces y carceleros corruptos sigan permitiendo y promoviendo la impunidad imperante.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Por lo pronto, las esperanzas son que la tan esperada depuración policial se haga efectiva ya, sin darle más largas al asunto como ha ocurrido hasta ahora.&lt;/p&gt;
                        &lt;p&gt;M&amp;aacute;s informacion en la versi&amp;oacute;n HTML:&lt;a href="http://www.elheraldo.hn/Secciones-Principales/Opinion/Editoriales/Las-esperanzas" &gt; http://www.elheraldo.hn/Secciones-Principales/Opinion/Editoriales/Las-esperanzas&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/elheraldo_opinion/~4/Ex0tuEDrZho" height="1" width="1"/&gt;</description>
            <link>http://feedproxy.google.com/~r/elheraldo_opinion/~3/Ex0tuEDrZho/53503</link>
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             <pubDate>Sun, 27 May 2012 19:10:30 +0000</pubDate>
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            <item>
            <title>Las falsas "soluciones"</title>
            <description>&lt;p&gt; 
                                            &lt;img src="/design/elheraldo/images/noimage.jpg" alt="El Heraldo" /&gt;
                        &lt;/p&gt;                            
&lt;p&gt;Cuando no se atienden a tiempo las raíces de los problemas y estos van creciendo, paulatinamente, hasta convertirse en crisis estremecedoras, llega un momento en que producen ira, impotencia y desesperación en quienes más los sufren o en quienes estarían obligados a solucionarlos.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;La desesperación obnubila el raciocinio, cierra las puertas a la planificación con bases técnicas y científicas, olvida las lecciones de la historia, ya que clama por resultados que puedan ser inmediatamente visibles. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;En este punto surge otra dificultad y riesgo: a la desidia inicial se une la posibilidad real de caer en falsas soluciones.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Grandes tragedias, individuales, familiares y de sociedades enteras –en el presente y en el pasado– tuvieron y tienen su causa inicial en la desesperación, en esa angustiosa búsqueda de una solución milagrosa que elimine, ipso facto, el mal imperante.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Así, los alemanes vieron en Hitler al líder que podía reivindicarles de las humillaciones sufridas; los rusos creyeron que la revolución bolchevique era la respuesta correcta a los déspotas zares; los antiimperialistas latinoamericanos y los musulmanes radicales no dudaban que la guerra de guerrillas y el terrorismo de Al Qaida era la mejor forma para responder al expansionismo y al guerrerismo estadounidense. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Así también Washington creyó que usando su poderío militar y su alta tecnología podría fácilmente ganar la “guerra contra el terror”.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Otros, equivocadamente, todavía creen que asesinar a delincuentes, ejecutarlos extrajudicialmente, lincharlos, o sea violar la ley para combatirlos es la mejor forma de garantizar la seguridad. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Esa misma desesperación, ese deseo de resultados inmediatos, en momentos de angustia máxima, es lo que impide que alguien haga uso de elementales principios de la física y recursos propios del cuerpo humano para controlar movimientos y respiración y flotar tranquilamente para esperar ayuda o salir a nado en una piscina, en la poza de un río o en el mar.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;En un caso individual extremo, es esa misma desesperación por la búsqueda de una salida rápida lo que lleva al suicidio.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Los hondureños, individual y colectivamente, enfrentamos hoy una crisis extrema, tanto en lo social como en lo económico. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Pero debemos tener mucho cuidado para no caer en la desesperación que solo empeora la situación y más bien facilita las cosas a desgracias mayores.&lt;/p&gt;
                        &lt;p&gt;M&amp;aacute;s informacion en la versi&amp;oacute;n HTML:&lt;a href="http://www.elheraldo.hn/Secciones-Principales/Opinion/Editoriales/Las-falsas-soluciones" &gt; http://www.elheraldo.hn/Secciones-Principales/Opinion/Editoriales/Las-falsas-soluciones&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/elheraldo_opinion/~4/IA1nUPGEvcU" height="1" width="1"/&gt;</description>
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             <pubDate>Sat, 26 May 2012 20:30:06 +0000</pubDate>
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            <item>
            <title>Los militares y el narcotráfico</title>
            <description>&lt;p&gt; 
                                            &lt;img src="/design/elheraldo/images/noimage.jpg" alt="El Heraldo" /&gt;
                        &lt;/p&gt;                            
&lt;p&gt;El crecimiento de la violencia impulsada por la “guerra contra los narcos” lanzada en 2006 por el presidente Felipe Calderón, y la captura en estos días de tres generales y un teniente coronel de las Fuerzas Armadas mexicanas –uno de ellos general de división y ex “número dos” de la Secretaría de Defensa Nacional– por sus presuntos vínculos con un cartel del narcotráfico, es solo otro ejemplo palmario de la difícil lucha contra el crimen organizado y de las complicaciones que trae consigo la participación de los militares en labores policiales.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Y es que, contrario a lo esperado, en los 41 años que han pasado desde que Estados Unidos, en la administración Nixon, declaró la “guerra contra las drogas” no solo ha aumentado su consumo, sino también el poder económico y de fuego de las organizaciones criminales que se dedican al ilícito.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El hecho de que militares se involucren en la narcoactividad tampoco es nuevo, ya que pueden rastrearse casos incluso durante las sanguinarias dictaduras, promovidas también por Washington.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;En el caso de México, el general de división Tomás Ángeles Dauahare –denunciado como los otros dos de ayudar al cartel de los hermanos Beltrán Leyva-- ni siquiera es el primer militar de tan alto rango en dejarse atraer por los narcodólares. El de igual rango, Jesús Gutiérrez Rebollo, ya fue condenado en 2007 por proteger al “Señor de los Cielos” mientras los mexicanos lo tenían como zar antidrogas.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;En México, como en muchas otras zonas del mundo, los militares han tenido tanta participación en el tráfico de drogas y la violencia que genera que incluso Los Zetas, la organización criminal más sanguinaria, fue formada por un grupo de élite entrenado en Estados Unidos, que después se reforzó con “kaibiles” guatemaltecos, especializados en lucha antiguerrillera.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Se equivocan, entonces, quienes creen ver en los militares y en la remilitarización de la sociedad la única respuesta efectiva contra el narcotráfico y la ineficiencia y corrupción policial.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;En seis años de “guerra”, con un saldo de 50 mil muertos, con los carteles tan fuertes como antes con los narcodólares y las armas que les llegan desde Estados Unidos, México nos enseña, una vez más, que los militares no sirven para combatir a las mafias y que también son proclives a pasarse de bando y a convertirse en parte del problema.&lt;/p&gt;
                        &lt;p&gt;M&amp;aacute;s informacion en la versi&amp;oacute;n HTML:&lt;a href="http://www.elheraldo.hn/Secciones-Principales/Opinion/Editoriales/Los-militares-y-el-narcotrafico" &gt; http://www.elheraldo.hn/Secciones-Principales/Opinion/Editoriales/Los-militares-y-el-narcotrafico&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/elheraldo_opinion/~4/nJkKhxeFjnU" height="1" width="1"/&gt;</description>
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             <pubDate>Fri, 25 May 2012 17:52:07 +0000</pubDate>
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            <item>
            <title>Una sombría conmemoración</title>
            <description>&lt;p&gt; 
                                            &lt;img src="/design/elheraldo/images/noimage.jpg" alt="El Heraldo" /&gt;
                        &lt;/p&gt;                            
&lt;p&gt;Cada año del actual gobierno ha sido peor para los periodistas hondureños. En esta misma fecha, en este mismo espacio, lamentábamos en 2010 la muerte de siete colegas, el año pasado de una docena y hoy ya son 23 los compañeros que han caído a manos de los delincuentes.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Nunca como antes en nuestra historia, ni siquiera en los duros años de la Guerra Fría y su política de “seguridad nacional”, los periodistas fueron víctimas de una oleada criminal como la que sufren en la actualidad.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Las censuras, las amenazas, los sobornos, las compras de conciencias, los despidos, todo eso del pasado se empequeñece ante las escalofriantes cifras: 29 periodistas asesinados desde 2003, 23 de ellos durante la administración Lobo. En el ínterin, las terribles violaciones a la libertad de prensa, de expresión y de información que acompañaron y siguieron al derrocamiento del gobierno de Zelaya en 2009.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Y lo peor de todo es que no hay siquiera señales de que vaya a detenerse esta sangrienta persecución de los periodistas, esta forma extrema de atacar a la libertad de prensa, porque eso es imposible mientras todos los 29 casos se encuentren en la más absoluta impunidad. Ni siquiera se ha esclarecido los casos. Ni siquiera se ha depurado a la Policía que debería realizar las investigaciones y perseguir a los perpetradores.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Mucho se ha dicho, mucho se ha prometido, en los más diversos tonos de contundencia verbal, desde los más altos círculos del poder, con más estridencia desde el más reciente asesinato de periodistas: el de Alfredo Villatoro, director de noticias de la principal radioemisora del país, muy cercano al propio presidente Lobo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Ojalá que este caso marque el punto de inflexión, que se esclarezca plenamente, que los autores materiales e intelectuales sean identificados, puestos a las órdenes de la justicia y castigados con todo el peso de la ley. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Pero también que solo represente un primer paso para seguir con los otros hasta quitar por completo el negro manto de la impunidad, de dudas, de secretos, de complicidades, con que se han cubierto los brutales asesinatos de periodistas y otras violaciones a la libertad de prensa, a la libertad de expresión y a la libertad de información.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;¡Ya basta de asesinatos y terror contra los periodistas y de impunidad para los perpetradores!&lt;/p&gt;&lt;p&gt;En medio de todo este sombrío escenario, ¡felicidades, periodistas hondureños!&lt;/p&gt;
                        &lt;p&gt;M&amp;aacute;s informacion en la versi&amp;oacute;n HTML:&lt;a href="http://www.elheraldo.hn/Secciones-Principales/Opinion/Editoriales/Una-sombria-conmemoracion" &gt; http://www.elheraldo.hn/Secciones-Principales/Opinion/Editoriales/Una-sombria-conmemoracion&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/elheraldo_opinion/~4/SU56KHmu5ic" height="1" width="1"/&gt;</description>
            <link>http://feedproxy.google.com/~r/elheraldo_opinion/~3/SU56KHmu5ic/52782</link>
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             <pubDate>Thu, 24 May 2012 18:35:55 +0000</pubDate>
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            <item>
            <title>Más sospecha que esperanza</title>
            <description>&lt;p&gt; 
                                            &lt;img src="/design/elheraldo/images/noimage.jpg" alt="El Heraldo" /&gt;
                        &lt;/p&gt;                            
&lt;p&gt;Lo que ha trascendido de las investigaciones en relación al secuestro y al asesinato del periodista &lt;a href="http://www.elheraldo.hn/Secciones-Principales/Al-Frente/Muerto-encuentran-a-periodista-hondureno-Alfredo-Villatoro" target="_blank"&gt;Alfredo Villatoro&lt;/a&gt;
 causa más sospecha que esperanza y las recientes decisiones del gobierno al respecto más parecen desesperados intentos por crear la percepción de que se está haciendo algo, que la continuación o puesta en marcha de una verdadera política de seguridad.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Por lo menos, en todo esto se observa una pasmosa improvisación que además de no corresponder al más mínimo profesionalismo y planificación, alimenta sospechas y dudas, habida cuenta que los dos asesinatos paradigmáticos en la actual ola de criminalidad –el del hijo de la Rectora de la UNAH y el del periodista Villatoro—han destapado más y más putrefacción al interior de la Policía Nacional por lo que se esperarían acciones más sistemáticas, contundentes y articuladas, por parte&amp;nbsp; de la cúpula gobernante.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;En términos prácticos queda la impresión de que muy poco o nada se ha hecho entre los seis meses que separan uno y otro crimen. Tras el primero, los supuestos autores materiales fueron liberados, impunemente por sus propios jefes. Tras el segundo se descubre, pero no fue la Secretaría de Seguridad o la Policía la que lo hizo, que uno de los vinculados al caso no solo era policía sino que estaba preso desde hace un año, pero aún así seguía cobrando su salario como “policía activo”.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;La investigación del primer caso se ha empantanado. En el segundo, ya se ha dictadado prisión preventiva contra tres jóvenes: dos hermanas, de 18 y 24 años y un primo de ambas por el hecho de que, según la Fiscalía, desde sus teléfonos (los que habían registrado oficialmente días antes de los hechos lo que falicitó su captura) si habrían comunicado los secuestradores con la familia de la víctima.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Ya en serio, las preguntas sobre el video enviado por los secuestradores, como prueba de vida; la cámara con el que se habría tomado y algunos detalles del mismo; así como la recolección de pruebas en la escena del crimen, el dictamen forense y otros detalles, no aportan respuestas… pero sí acrecientan las interrogants, las dudas.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Las distituciones, nombramientos y anuncios de nuevos organismos que siguieron a este segundo crimen emblemático también parecen algo más de lo mismo: improvisación, show, alharaca. Incluso se repite el nombrar a un máximo jefe policial cuestionado.&lt;/p&gt;
                        &lt;p&gt;M&amp;aacute;s informacion en la versi&amp;oacute;n HTML:&lt;a href="http://www.elheraldo.hn/Secciones-Principales/Opinion/Editoriales/Mas-sospecha-que-esperanza" &gt; http://www.elheraldo.hn/Secciones-Principales/Opinion/Editoriales/Mas-sospecha-que-esperanza&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/elheraldo_opinion/~4/2OSVVPqRjmc" height="1" width="1"/&gt;</description>
            <link>http://feedproxy.google.com/~r/elheraldo_opinion/~3/2OSVVPqRjmc/52522</link>
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             <pubDate>Wed, 23 May 2012 17:44:13 +0000</pubDate>
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            <item>
            <title>Lo mismo de todos los años</title>
            <description>&lt;p&gt; 
                                            &lt;img src="/design/elheraldo/images/noimage.jpg" alt="El Heraldo" /&gt;
                        &lt;/p&gt;                            
&lt;p&gt;Como siempre nos ocurre en la época lluviosa -unos años peor que otros-, en estos días se exhibe de nuevo la vulnerabilidad, la falta de prevención y la deficiente respuesta tanto para evitar tragedias como para atender a los compatriotas perjudicados.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Las muertes, las inundaciones, los derrumbes, las casas destruidas o deterioradas, los cultivos perdidos, los puentes y las carreteras destrozadas, todos los daños ocasionados por las primeras lluvias de la temporada, son solo un previsto cambio de escenario. Lo único permanente es la vulnerabilidad misma.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;De hecho, las pérdidas de vidas, la destrucción de cultivos, los damnificados, la incertidumbre y la angustia también son recurrentes en la época seca, cuando la falta de agua provoca la muerte del ganado, multiplica las enfermedades, echa a perder los cultivos, aumentando el hambre, la desnutrición y la desesperanza.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Además de la falta de prevención, del descuido, hay algo que tienen en común los daños que tanto la época de lluvia como el período seco ocasiona a los hondureños, y al mundo: la destrucción de la capa vegetal que protege al planeta.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Ni las alarmas internacionales sobre el cambio climático ni las devastadoras tragedias sufridas por nosotros mismos, como el paso del Mitch, o el ver en cada verano que más fuentes de agua se secan ha sido suficiente para que se detenga la destrucción de los bosques ya sea por los madereros clandestinos, por los pirómanos, por la ampliación de la frontera agrícola y ganadera, etc.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Los árboles, como se sabe, en su proceso para contribuir con el mantenimiento de las fuentes de agua también evitan o disminuyen los deslizamientos y las inundaciones.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Apenas comienzan las lluvias y ya se lloran las primeras dos víctimas, ambas mujeres: una soterrada en su vivienda en la capital; la otra, arrastrada por las aguas de un río en una aldea de Yoro. Varias comunidades, en diversas zonas del país, también ya están incomunicadas, etc, etc. Lo mismo de todos los años. En estos días se olvidan por completo los problemas de la falta de agua.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Por lo pronto, solo queda que quienes viven en zonas de riesgo desalojen sus viviendas a la menor señal de peligro; que la gente se abstenga de intentar cruzar ríos, quebradas y riachuelos en medio de las correntadas; que los equipos de socorro y de ayuda para los damnificados funciones con prontitud y eficiencia.&lt;/p&gt;
                        &lt;p&gt;M&amp;aacute;s informacion en la versi&amp;oacute;n HTML:&lt;a href="http://www.elheraldo.hn/Secciones-Principales/Opinion/Editoriales/Lo-mismo-de-todos-los-anos" &gt; http://www.elheraldo.hn/Secciones-Principales/Opinion/Editoriales/Lo-mismo-de-todos-los-anos&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/elheraldo_opinion/~4/g1nvtx1wMnc" height="1" width="1"/&gt;</description>
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             <pubDate>Tue, 22 May 2012 17:31:46 +0000</pubDate>
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            <item>
            <title>El mal uso de los recursos</title>
            <description>&lt;p&gt; 
                                            &lt;img src="/design/elheraldo/images/noimage.jpg" alt="El Heraldo" /&gt;
                        &lt;/p&gt;                            
&lt;p&gt;Ante los reclamos de la población por los pésimos servicios de seguridad, salud, educación; en general, por la cada vez peor gestión administrativa gubernamental, la principal excusa es la falta de dinero, que somos un país pobre.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Y es cierto. Los malos gobiernos que hemos tenido han hecho de Honduras un país pobre y dependiente de la ayuda internacional. Pero también lo es que todo podría mejorarse –incluso la lucha contra la pobreza misma– si los administradores de este empobrecido país utilizaran de forma más racional, eficiente y honesta los recursos de que se disponen.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;EL HERALDO, en dos notas periodísticas publicadas ayer, una vez más pone de manifiesto el desorden y la prodigalidad con que se manejan los fondos públicos, en momentos en que en todo el mundo los gobiernos optan por reducción de gastos y hacer que estos sean más eficientes en el logro de los objetivos nacionales.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;La primera es la duplicidad de funciones en la administración pública porque en áreas como la atención de la niñez y la familia, derechos humanos y desarrollo social, por ejemplo, existen muchas instituciones que consumen ingentes recursos para cumplir con una función que se haría con más eficiencia si se fusionaran en una sola.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;La otra es que en lo que va del gobierno del presidente Lobo, el gasto corriente se ha disparado en 8,537 millones de lempiras, principalmente en este año en el que comienza el proceso electoral con las primarias de noviembre.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Para seguir saciando el desordenado apetito de la obesa burocracia catracha, el gobierno ha aplicado ya cinco “paquetazos”, mientras se cocina el sexto.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Con este desorden en el gasto es obvio que nada será suficiente. Peor aún, en la medida en que con nuevos impuestos se siga desestimulando más al sector que genera riqueza y empleo, la situación se irá tornando cada vez más difícil para la economía nacional y los hondureños todos.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El problema, entonces, no es la falta de recursos: es la pésima forma en que estos se utilizan.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Solo falta saber ahora ¿cuándo tendremos gobernantes que vean más allá de las próximas elecciones, de sus intereses personales y de grupo para que manejen los asuntos públicos no con las artimañas de la politiquería sino con las reglas de la buena administración?&lt;/p&gt;
                        &lt;p&gt;M&amp;aacute;s informacion en la versi&amp;oacute;n HTML:&lt;a href="http://www.elheraldo.hn/Secciones-Principales/Opinion/Editoriales/El-mal-uso-de-los-recursos" &gt; http://www.elheraldo.hn/Secciones-Principales/Opinion/Editoriales/El-mal-uso-de-los-recursos&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/elheraldo_opinion/~4/pzwzIglMNa4" height="1" width="1"/&gt;</description>
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             <pubDate>Mon, 21 May 2012 17:32:17 +0000</pubDate>
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            <item>
            <title>No aprendemos</title>
            <description>&lt;p&gt; 
                                            &lt;img src="/design/elheraldo/images/noimage.jpg" alt="El Heraldo" /&gt;
                        &lt;/p&gt;                            
&lt;p&gt;A los hondureños nos han pasado, y nos siguen pasando, cosas terribles, traumáticas. A todas las sociedades, a todos los individuos, les ocurren situaciones similares o peores. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Lo más grave en nuestro caso es que no aprendemos; es que los golpes no nos hacen reaccionar hacia la planificación, hacia la prevención, a fin de disminuir los impactos negativos futuros de los fenómenos naturales, sociales, económicos o políticos.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;La semana pasada, ya de por sí trágica, ocurrieron dos hechos que ponen en evidencia, una vez más, esa triste realidad. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;A menos de dos meses de la matanza de 13 reos en el mismo centro penal Sampedrano, donde en 2004 habían perecido calcinados otros 107 internos. Y a solo tres meses de una de las peores tragedias carcelarias en el mundo, que dejó 361 muertos en el penal de Comayagua, de nuevo se produjo un motín que se saldó con un muerto y una docena de heridos. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;La raíz del problema: el nulo control que ejercen las autoridades en el penal; tanto que de nuevo los reclusos estaban armados, incluso con pistolas 9mm; se enfrentaron con sus compañeros coordinadores que hasta llegaron a la toma de rehenes. Las autoridades impedidos de actuar, de nuevo recurrieron a un líder religioso, que una vez más logró que se rindieran. Conclusión: nada se había hecho para retomar el pleno control del centro penal ya que los reclusos siguen armados y ejerciendo autoridad. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;En el mismo campo de la inseguridad, la propuesta del Secretario del Interior, a su homólogo de la Secretaría de&amp;nbsp; Seguridad para que un porcentaje de los recursos captados por el polémico “tasón” sean invertidos en mejorar las cárceles del país, también exhibe de forma palmaria el caos, la falta de planificación, que nos mantiene en este desesperante círculo vicioso. Y es que esta petición confirma la preocupación expresada en este mismo espacio editorial cuando se discutía la aprobación del polémico “paquetazo”, diz que para la seguridad: ni siquiera se tenía –ni se tiene– un plan para invertir inteligentemente los nuevos recursos a fin de garantizar la tranquilidad de los hondureños. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Si así fuera, sin necesidad de que el ministro del Interior lo pidiera, ya el mejoramiento de los centros penales y los programas de prevención y rehabilitación estuvieran incluidos dentro de una verdadera política de seguridad a financiarse con los nuevos impuestos. ¿Hasta cuándo seguiremos en este desesperanzador círculo vicioso de tragedias, incertidumbre, desorden, desesperanza e inacción?&lt;/p&gt;
                        &lt;p&gt;M&amp;aacute;s informacion en la versi&amp;oacute;n HTML:&lt;a href="http://www.elheraldo.hn/Secciones-Principales/Opinion/Editoriales/No-aprendemos" &gt; http://www.elheraldo.hn/Secciones-Principales/Opinion/Editoriales/No-aprendemos&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/elheraldo_opinion/~4/ka-yevMKuqs" height="1" width="1"/&gt;</description>
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             <pubDate>Sun, 20 May 2012 19:02:28 +0000</pubDate>
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            <item>
            <title>No hay soluciones mágicas</title>
            <description>&lt;p&gt; 
                                            &lt;img src="/design/elheraldo/images/noimage.jpg" alt="El Heraldo" /&gt;
                        &lt;/p&gt;                            
&lt;p&gt;En momentos de crisis, de desesperación; cuando las cosas van en extremo mal en una sociedad, en un país democrático; cuando los políticos han fallado una y otra vez en la búsqueda de soluciones y más bien parecen empeorarlo todo, llegando incluso a crear desesperanza, no faltan los simplistas que ven una solución en lo mágico-religioso o en las dictaduras propiamente dichas.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Así, en estos días de incertidumbre y miedo en que vivimos en Honduras, no es raro escuchar que aquí la única solución es “sacar a los políticos del poder”, que “hombres temerosos de Dios” asuman el control del país o que “los militares vuelvan al poder”.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;En la práctica todos sabemos que ambas opciones ya han fallado en diferentes épocas, en diferentes países, por la sencilla razón de que gobernar es el papel de los políticos, obedecer es el de los militares y cuidar la fe hacia determinada doctrina es la de los religiosos.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Los gobiernos aquellos en que el Estado y la Iglesia eran en la práctica uno solo y en los que las grandes decisiones estaban en manos de las cúpulas religiosas no han sido precisamente un dechado de eficiencia, de honestidad, de pacifismo, de justicia, de crecimiento económico o de progreso científico, tecnológico o artístico.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Y no hay diferencia alguna entre una religión, denominación secta u otra clasificación. En la Edad Media abundaban los desmanes cometidos por regímenes influidos por la Iglesia Católica. Entre los regímenes militares de Guatemala, uno de los más déspotas y sanguinarios fue el del evangélico protestante Efraín Ríos Montt. En la actualidad el único gobierno controlado completamente por religiosos es el de Irán y es el que actualmente tiene al mundo en riesgo de una conflagración nuclear.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;En el caso de los militares, los “desaparecidos”, las matanzas, la corrupción y su vinculación con el narcotráfico son los hechos que más se recuerdan de sus dictaduras en varios países. Y todavía en el presente, el caso de México nos ilustra que en vez de una solución al problema del narcotráfico, más bien son parte del problema.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;En síntesis, no hay ninguna alternativa para gobernar en democracia más que los políticos. Y la democracia es el mejor sistema. La opción de los votantes es elegir a los buenos políticos y no seguir llevando al poder a los mismos de siempre. Las soluciones mágicas, simple y sencillamente, no existen.&lt;/p&gt;
                        &lt;p&gt;M&amp;aacute;s informacion en la versi&amp;oacute;n HTML:&lt;a href="http://www.elheraldo.hn/Secciones-Principales/Opinion/Editoriales/No-hay-soluciones-magicas" &gt; http://www.elheraldo.hn/Secciones-Principales/Opinion/Editoriales/No-hay-soluciones-magicas&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/elheraldo_opinion/~4/-JdibErPPNs" height="1" width="1"/&gt;</description>
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             <pubDate>Sat, 19 May 2012 18:11:37 +0000</pubDate>
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            <item>
            <title>Dramatizando el abandono</title>
            <description>&lt;p&gt; 
                                            &lt;img src="/design/elheraldo/images/noimage.jpg" alt="El Heraldo" /&gt;
                        &lt;/p&gt;                            
&lt;p&gt;A pesar de haber transcurrido dos décadas desde que la Corte Internacional de Justicia falló a favor de Honduras en la centenaria disputa fronteriza con El Salvador, los exbolsones continúan en aislamiento del resto de la nación, marginados del relativo desarrollo humano y económico que prioriza al corredor central, lo que hace que sus pobladores se vinculen mucho más con la vecina República que con sus compatriotas de tierra adentro.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Esa situación de exclusión es la que ha provocado que un grupo de campesinos de Nahuaterique hayan decidido trasladarse a la capital para iniciar una huelga de hambre indefinida en los bajos del palacio legislativo, a fin de dramatizar -de forma radical- la penosa condición en que transcurren sus vidas, ayunos de asistencia sanitaria, educativa y técnica que les permita mejorar la precariedad en la que subsisten.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Esta realidad es válida tanto para la zona suroccidental de Honduras, la más pobre, económicamente hablando, como para la nororiental, fronteriza con Nicaragua, cuyos gobiernos pretendieron disputar la soberanía nacional sobre esa vasta zona.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Los pobladores de Nahuaterique esperan que la creación del municipio contribuirá a que tanto las autoridades centrales como la Asociación de Municipios finalmente otorguen prioridad al desarrollo equilibrado de estos territorios, vía ordenamiento territorial, construcción de infraestructura, reforestación, centros de salud, escuelas y colegios.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Gracias a estos hondureños, cuyo amor y defensa de sus tierras se transmite de generación en generación, es que ha sido posible contener las pretensiones expansionistas salvadoreñas, y ese hecho debe ser enfatizado ya que el sentimiento de hondureñidad e identidad debe ser especialmente fortalecido entre su niñez y juventud.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Es de esperar que la decisión del Poder Ejecutivo de emitir un decreto contentivo de disposiciones pro desarrollo de esta región sea puesto en práctica a la brevedad y que la comisión interministerial que implementará esta legislación inicie sus actividades de inmediato.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Es lo menos que merecen estos sufridos y marginados hombres y mujeres, pertenecientes muchos de ellos a la etnia lenca, vanguardia de la soberanía patria, primera línea de defensa del territorio nacional, ubicados en un punto geoestratégico vital para nuestros intereses.&lt;/p&gt;
                        &lt;p&gt;M&amp;aacute;s informacion en la versi&amp;oacute;n HTML:&lt;a href="http://www.elheraldo.hn/Secciones-Principales/Opinion/Editoriales/Dramatizando-el-abandono" &gt; http://www.elheraldo.hn/Secciones-Principales/Opinion/Editoriales/Dramatizando-el-abandono&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/elheraldo_opinion/~4/7IbVQxNe25I" height="1" width="1"/&gt;</description>
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             <pubDate>Fri, 18 May 2012 18:52:55 +0000</pubDate>
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