<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:openSearch="http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/" xmlns:blogger="http://schemas.google.com/blogger/2008" xmlns:georss="http://www.georss.org/georss" xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0" version="2.0"><channel><atom:id>tag:blogger.com,1999:blog-7827542379979149108</atom:id><lastBuildDate>Sun, 15 Sep 2024 00:16:10 +0000</lastBuildDate><category>Opinión</category><category>Documentación hipermedia</category><category>Laboratorio de e-dición</category><category>lectura</category><category>secuencialidad</category><category>Laboratorio de e-creación</category><category>Edificciones</category><category>Educación</category><category>Interfaz</category><title>El hilo digital</title><description>Literatura, hipermedia y edición digital</description><link>http://elhilodigital.blogspot.com/</link><managingEditor>noreply@blogger.com (Unknown)</managingEditor><generator>Blogger</generator><openSearch:totalResults>25</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7827542379979149108.post-6193546729228507107</guid><pubDate>Sat, 26 Feb 2011 02:24:00 +0000</pubDate><atom:updated>2011-02-26T06:05:47.329-08:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Opinión</category><title>Otra mirada sobre el editor y su papel</title><description>&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;http://www.crudaverdad.com.ar/blog/wp-content/uploads/2008/07/signorelli.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; rel=&quot;shadowbox&quot; style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; src=&quot;http://www.crudaverdad.com.ar/blog/wp-content/uploads/2008/07/signorelli.jpg&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: right;&quot;&gt;&lt;i&gt;&quot;¿Qué estáis leyendo? Palabras, palabras, todo palabras&quot; (&lt;a href=&quot;http://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/hamlet-tragedia--1/html/&quot; rel=&quot;shadowbox&quot;&gt;Hamlet&lt;/a&gt;)&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: right;&quot;&gt;&lt;i&gt;&quot;el trabajo del editor tal y como yo lo concibo, que es el trabajo con la palabra&quot; (Jaume Vallcorba)&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: right;&quot;&gt;&quot;muy pocos escribirían para uno solo, pues no se hace sin trabajo, y quieren, ya que lo pasan, ser recompensados, no con dineros, mas con que vean y lean sus obras, y si hay de qué, se las alaben&quot; (&lt;a href=&quot;http://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/la-vida-de-lazarillo-de-tormes-y-de-sus-fortunas-y-adversidades--0/html/&quot; rel=&quot;shadowbox&quot;&gt;Lázaro de Tormes&lt;/a&gt;)&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
La lectura –&lt;a href=&quot;http://www.acantilado.es/cont/actualidad/docsPot/Discurso_FIL.pdf&quot; rel=&quot;shadowbox&quot;&gt;no en papel&lt;/a&gt;– de la conferencia que hoy &lt;a href=&quot;http://es.wikipedia.org/wiki/Jaume_Vallcorba_Plana&quot; rel=&quot;shadowbox&quot;&gt;Jaume Vallcorba&lt;/a&gt; ofrecía en el encuentro zaragozano de la encrucijada editorial iberoamericana titulado &lt;a href=&quot;http://www.libreriacalamo.com/otramirada.html&quot; rel=&quot;shadowbox&quot;&gt;Otra mirada&lt;/a&gt; (canal &lt;a href=&quot;http://twitter.com/#!/search/%23otramirada&quot; rel=&quot;shadowbox&quot;&gt;#otramirada&lt;/a&gt; en twitter) me hace reflexionar sobre la misma pasión –la de la palabra– que comparto, y la tarea u oficio de editar –que me encantaría compartir al nivel que ha demostrado este profesional hasta ahora. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero no puedo estar más en desacuerdo con algunos postulados y enfoques que se propugnan en el documento, quizás porque el amor por la palabra que es la filología me lleva a mantenerla viva y viajera a través de los diversos soportes que sean capaces de transmitirla, sin intentar preservarla a ultranza en un nicho de papel u otro cualquiera.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para empezar, Vallcorba comienza ubicando de una manera amplia las amenazas que dificultan las labores del editor. Para él, ante los cambios de modelo de negocio que ya vaticinaban sus colegas neoyorquinos al vislumbrar los formatos electrónicos y unos indefinidos cambios de costumbres (sin especificar), los peligros que se presentan al editor son, a su juicio, la piratería, después &quot;la discusión sobre la legitimidad de los derechos de autor, sin los cuales no puede existir nuestro oficio&quot; y por último la idea defendida por algunos agentes de que &quot;la mediación del editor se hace innecesaria&quot; entre el autor y el lector. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Creo que sobre la piratería, y especialmente si se refiere a la digital, se habla mucho y se hace poco, y ha devenido en manido&amp;nbsp;&lt;i&gt;topos&lt;/i&gt; comercial de nuestro tiempo de la imprenta tardía; pero parece estar siempre de buen tono en este tipo de encuentros para pincelar un discurso que se precie de forma que el público sectorial lo evoque a placer como una amenaza viva, perenne, incierta pero omnipresente: lo cierto es que no debería hablarse de piratería sin más y a la ligera cuando, en el caso de la mayoría de los libros, un producto digital (distinto del impreso) es puesto en circulación por editores anónimos que escanean ellos mismos y, en algunos casos, revisan el producto antes de distribuirlo electrónicamente de forma gratuita. Sin duda, es un serio problema para el autor, al que no se le ha preguntado si autoriza dicha edición, pero no debería serlo comercialmente para un editor en papel que, aún teniendo los derechos de publicación en ambos formatos, y con los medios a su alcance, se niega o se excusa de servir un producto digital de dicha obra. El derecho lo ampara, sin duda, pero está trabajando contra sí mismo y su labor, que es conectar a un público demandante con un autor demandado. Por el contrario, pretende secuestrar a ambos para privilegiar un modo de distribución particular, cual perro del hortelano, que ni edita ni deja editar. Por lo que en muchos casos, el peligro de la piratería se resume en el peligro de la competencia editorial no reconocida que supone el editor pirata, cuya labor se limita en muchos casos a dar publicidad no autorizada a un autor publicando su texto (quien factura por publicidad si la hay parece ser el dueño del servidor). En cualquier caso, no sé qué hay de nuevo en este peligro que no lo fuera ya en el siglo XVI con las numerosas ediciones pirata, no autorizadas, del Lazarillo, o las fotocopias de las que tanto se hablaba antes de la popularización del ordenador para leer.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En segundo lugar, el ponente liga estrechamente derechos de autor con industria editorial, ya que sin aquellos no es posible su trabajo. Creo que la anterior cuestión sobre la edición pirata demuestra que posible sí es, si bien ilegalmente en la actualidad; evidentemente, sin adquirir unos derechos cedidos por el autor parece imposible hacer edición honestamente. Pero también con esto entiendo que &lt;a href=&quot;http://www.mcu.es/propiedadInt/docs/TextoRefundidoLeyPIntelectual.pdf&quot; rel=&quot;shadowbox&quot;&gt;editar autores anteriores a 1931&lt;/a&gt; no es tarea editorial digna de consideración, ya que según la legislación vigente en tal materia los hace libres de derechos. No debe ser el problema los derechos, no. El peligro que se propone como amenazador es la discusión sobre &quot;la legitimidad de los derechos de autor&quot;: parece que si en algún momento &lt;a href=&quot;http://fundacioncopyleft.org/&quot; rel=&quot;shadowbox&quot;&gt;no se necesitaran adquirir dichos derechos según la costumbre&lt;/a&gt;, el editor carecería de función por defunción laboral. No sé. Más bien por disfunción laboral. Siempre pensé que la labor motora de un editor era editar, es decir, sacar a la luz textos de un autor para un público. Lo demás debe ajustarse a eso. Nadie se pelea por editar a Cervantes cuando todos podemos hacerlo, y se edita de diversas maneras continuamente; pero parece impensable o inviable comercialmente que más de una editorial en castellano –o todas las que quisieran– fiche al último premio Nobel, a la vez. Entonces los editores buscan &lt;i&gt;robarse&lt;/i&gt; las obras unos a otros, para tampoco editar o dejar de editar en muchos casos &lt;a href=&quot;http://www.informador.com.mx/cultura/2011/273398/6/el-libro-no-fluye-entre-america-y-espana-afirma-directora-de-la-fil.htm&quot; rel=&quot;shadowbox&quot;&gt;donde los derechos quedan aparcados pero sin uso&lt;/a&gt;. Por lo tanto, parece que la amenaza no es tanto la discusión presente sobre una legitimidad, sino la consecuente dificultad de secuestrar de nuevo al autor o su obra dentro de un único sello, cuando ahora el autor puede verse libre de ella y recurrir, en un momento dado, &lt;a href=&quot;http://www.elmundo.es/elmundo/2011/02/24/cultura/1298550536.html&quot; rel=&quot;shadowbox&quot;&gt;como lo han hecho algunos&lt;/a&gt;, a otros canales de distribución y otras formas de edición alternativas. Podrían haberlo conseguido antes y mejor con el apoyo e infraestructura de sus editores, pero no suele ser así.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En tercer lugar, hacerse eco de que el editor sufre el menosprecio y peligro de no mediar ya entre autor y lector me parece impropio de un editor tan arriesgado y solvente que se arriesgó en su momento con un proyecto tan suicida que denominó &lt;a href=&quot;http://www.acantilado.es/&quot; rel=&quot;shadowbox&quot;&gt;Acantilado&lt;/a&gt;, quizás por si hubiera que lanzarse a algún sitio tras su fracaso. Acantilado no ha sido ningún fracaso, por supuesto, y cuenta entre &lt;a href=&quot;http://www.acantilado.es/colecciones/&quot; rel=&quot;shadowbox&quot;&gt;su catálogo&lt;/a&gt; libros magníficos y necesarios. De hecho, yo no entendería mi mundo de lecturas pasadas, presentes o futuras sin su labor editorial. Creo que en aquel momento el editor subestimó a su público o sobrestimó su papel de riesgo con un pesimismo habitual que no era necesario, pues el proyecto floreció y perdura. Y creo que hoy también ha vuelto a suceder en Otra mirada, con la diferencia de que no se ha proyectado ninguna idea editorial nueva ni arriesgada. Lo cual nos invita a lanzarnos ahora a reflexionar sobre el papel del editor, que quizás no deba mediar de la misma manera ya, especialmente no con esa actitud obsesiva y poco porosa respecto de los temores o amenazas consabidas: porque en lo esencial el editor debe asumir que existe para ayudar al autor a hacer llegar su obra al lector, e investigar mil modos de hacerlo si es necesario. Pero no en mundo sólo de papel, sino también, ahora, en un mundo de redes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Me preocupa cómo Vallcorba contrapone a las amenazas algunas compensaciones, tal como las llama, al referirse a algunos periódicos que &quot;defienden el papel como soporte básico&quot;, y cuyos jóvenes lectores crecen a la sombra de su tipografía centenaria de artículos densos y profundos. Destaca que el orgulloso director de un periódico no se ha sometido a las modas. Deduzco de esto dos cosas: que la publicación que no sea en papel es fruto de las modas, y que dichas publicaciones carecen de profundidad y solvencia intelectual. Con el editor y sus costumbres hemos topado. Pero ¿con cuál?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La legítima pregunta sobre cuál debe ser el papel del editor se responde en la ponencia con un hermoso y melancólico panegírico a la historia del valor humano y la transmisión escrita de la palabra, a la que se considera no sólo patrimonio exclusivo del hombre, como elemento que lo distingue de otros seres vivos no racionales, sino materia prima del editor. Totalmente de acuerdo. Pero me sorprende entonces el desfile de palabras que encomian la palabra misma desde sus raíces bíblicas como portadora de la creación (hágase la luz) hasta la magia invocadora de la misma por medio del &lt;i&gt;ábrete sésamo&lt;/i&gt; que nos da paso a la ficción, incluidos entre medio los pacientes y heroicos escribas que cambiaron el &lt;i&gt;logos&lt;/i&gt; griego por el &lt;i&gt;verbum&lt;/i&gt; latino para dejarnos un legado escrito que se encargaron de seleccionar como exigentes editores. Un legado escrito, pero no necesariamente impreso. Y no siempre sobre papel. De hecho, la palabra creadora, y sobre todo mágica, fue oral durante mucho tiempo. Así que no entiendo la compensación adulatoria que supone la publicación impresa sobre papel de un diario europeo. Desde cierta perspectiva puede resultar una empresa arriesgada, pero no lo es más que innovar digitalmente para &lt;a href=&quot;http://www.youtube.com/my_playlists?p=147222B755CBA18C&quot; rel=&quot;shadowbox&quot;&gt;publicar también en otros soportes&lt;/a&gt;, usados diariamente y quizás de moda entre nuestro posible público lector. Me temo que el editor que habla se encuentra atrapado en un laberinto de papel donde quiere atrapar a la palabra que lo alimentó durante décadas. Ni edita ni deja editarla.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para ensalzar aún más su elogio a la palabra –que busca ligar inconscientemente al diálogo con el soporte impreso que ha acompañado al editor durante muchos siglos– se ataca a la imagen, que es vista como mera ayuda de la palabra en Occidente y escasamente capaz, como la música, de crear una tradición e historia propias al margen de la palabra misma y su ramillete de lugares comunes. Todo ello para apuntalar finalmente una crítica a la práctica editorial de los &lt;a href=&quot;http://youtu.be/1IVlVH6MKAY&quot; rel=&quot;shadowbox&quot;&gt;libros electrónicos de carácter hipermedia&lt;/a&gt;, como sería una edición en proceso actualmente de la obra de Proust, que llevaría sus referencias a lugares y músicas –imagino que entre otras diversas– inmediatamente conectadas al pasaje en cuestión. Parece que con ello, se nos asegura, perdemos el poder de evocación y de imaginación sobre la palabra, y lo sustituimos por una &quot;burda (incluso si es buena) ilustración plana&quot;. En fin, pobres ilustradores y fotógrafos, cuyas artes no merecen mancillar el prístino resplandor del &lt;i&gt;verbum&lt;/i&gt;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;http://search.theeuropeanlibrary.org/images/expothumbs/93670/d32ddc13f7d9681d69861e59b2ed6196.png&quot; imageanchor=&quot;1&quot; rel=&quot;shadowbox&quot; style=&quot;clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;320&quot; src=&quot;http://search.theeuropeanlibrary.org/images/expothumbs/93670/d32ddc13f7d9681d69861e59b2ed6196.png&quot; width=&quot;217&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Vallcorba es un atento filólogo de profesión y un respetado editor, así que quizás se haya dejado llevar un tanto, &lt;a href=&quot;http://www.dim.uchile.cl/~anmoreir/escritos/siglo_oro/quev.html#g1g&quot; rel=&quot;shadowbox&quot;&gt;desde la torre&lt;/a&gt; sobre un acantilado de libros, por el pesimismo habitual del sector y un apego decimonónico a la límpida letra impresa del libro burgués. Pero sus citas en torno al diálogo profundo que representan los libros a través de su lectura, citando a Petrarca al evocar los libros, que &quot;hablan con nosotros&quot;, y a Quevedo refiriéndose a cómo nos &quot;hablan con los ojos de los muertos&quot; (con más precisión Quevedo escribió&amp;nbsp;&lt;a href=&quot;http://www.youtube.com/v/Lm7UEhcCGrA&quot; rel=&quot;shadowbox&quot;&gt;&quot;vivo en conversación con los difuntos / y escucho con mis ojos a los muertos&lt;/a&gt;), sin darse cuenta nos dan pie para&amp;nbsp;ampliar la mirada sobre el poder oral y visual de la palabra –no sólo impreso– a la que el editor no ha recurrido más que indirectamente. Si atendemos a las prácticas lectoras de sus respectivas épocas que luego se olvidaron durante el racionalismo, sabemos que tampoco los hombres del libro impreso leemos con la misma mirada imaginativa, con el mismo imaginario ni fantasía que en el siglo XIV o en el siglo XVII. Dejando aparte &lt;a href=&quot;http://books.google.com/books?id=PxsvWNCbo78C&amp;amp;lpg=PP1&amp;amp;dq=chartier%20historia&amp;amp;hl=es&amp;amp;pg=PA89#v=onepage&amp;amp;q=lectura%20silenciosa&amp;amp;f=false&quot; rel=&quot;shadowbox&quot;&gt;el carácter multisensorial de la lectura medieval&lt;/a&gt;, y obviando que la &lt;a href=&quot;http://books.google.com/books?id=PxsvWNCbo78C&amp;amp;lpg=PP1&amp;amp;dq=chartier%20historia&amp;amp;hl=es&amp;amp;pg=PA89#v=onepage&amp;amp;q=lectura%20silenciosa&amp;amp;f=false&quot; rel=&quot;shadowbox&quot;&gt;lectura silenciosa no fue práctica habitual hasta el barroco&lt;/a&gt;, y la lectura tradicional fue por tanto sonora, la visualización interior de la lectura era tan importante como la grafía misma. Si bien se partía de la palabra escrita para dejarla como memoria, esta debía al mismo tiempo evocar o asociarse a imágenes potentes –ayudadas incluso con una disposición somática– para poder recordar cada una de las secciones del texto posteriormente. &lt;a href=&quot;http://books.google.com/books?id=gPaJTL2ZFakC&amp;amp;lpg=PP1&amp;amp;dq=book%20of%20memory&amp;amp;hl=es&amp;amp;pg=PA153#v=onepage&amp;amp;q&amp;amp;f=false&quot; rel=&quot;shadowbox&quot;&gt;Se realizaba una lectura intensiva que implicaba la memorización&lt;/a&gt;, casi palabra por palabra, como elemento clave de una interiorización o meditación del contenido (¿acaso leemos ya así, ni siquiera los libros más sesudos?). El desarrollo de un arte de la memoria a través de los lugares comunes y su asociación a imágenes emblemáticas, que el propio &lt;a href=&quot;http://books.google.com/books?id=BO_jp68YSm4C&amp;amp;lpg=PA22&amp;amp;ots=dkSjasGwoq&amp;amp;dq=petrarca%20emblematica&amp;amp;hl=es&amp;amp;pg=PA327#v=onepage&amp;amp;q=rub%C3%AD&amp;amp;f=false&quot; rel=&quot;shadowbox&quot;&gt;Petrarca ayudó a promover&lt;/a&gt; como estructurador del discurso, responde a estas costumbres ya perdidas de lectura, y la razón por las que numerosos &lt;i&gt;topoi&lt;/i&gt; coinciden en las artes visuales y las literarias es que ambas reforzaban un modelo cultural donde palabra e imagen se sustentaban mutuamente en pos de la memoria colectiva. La publicación masiva de libros ilustrados dedicados exclusivamente a la &lt;a href=&quot;http://emblem.libraries.psu.edu/Ripa/Images/ripa0ii.htm&quot; rel=&quot;shadowbox&quot;&gt;iconología&lt;/a&gt; durante los siglos XVI y XVII muestran la implantación explícita de un modelo donde la lectura del &lt;i&gt;topos&lt;/i&gt; evocaba y fijaba la imagen visual y simbólica del mismo. Así que Petrarca leía con la voz y con los ojos de una manera precisa y simultánea, y las miniaturas de los códices y también las catedrales podían ser leídas en sus imágenes con palabras al aire, haciendo el camino inverso entre dos modos de significar y narrar. La escritura aparece en la Edad Media y se desarrolla en los siglos siguientes, por tanto, como medio de transmisión o partitura cuya actualización en su lectura es plenamente &lt;a href=&quot;http://es.wikipedia.org/wiki/Comunicaci%C3%B3n_multimodal&quot; rel=&quot;shadowbox&quot;&gt;multimodal&lt;/a&gt;, más de lo que hoy llamaríamos multimedia. &lt;a href=&quot;http://books.google.com/books?id=Gaf-FCblqP4C&amp;amp;lpg=PP1&amp;amp;dq=frenk%20entre%20la%20voz%20y%20el%20silencio&amp;amp;hl=es&amp;amp;pg=PA47#v=onepage&amp;amp;q&amp;amp;f=false&quot; rel=&quot;shadowbox&quot;&gt;Ver, oír, leer&lt;/a&gt; se enlazaban en una red compleja de asociaciones en torno a la lectura y sus modos. Esa lectura multimodal –que potenció multimedialmente la escultura, la música, el teatro, el grabado y la pintura– la podemos apreciar hoy en la mutua relación y complementariedad entre cine, literatura y videojuego con sus diversas técnicas (diálogos, personajes, planos, tramas) influyéndose. Lo mismo está pasando &lt;a href=&quot;http://www.slideshare.net/guestd3a8eb/henry-jenkins-convergencia-cultural&quot; rel=&quot;shadowbox&quot;&gt;con la red y la convergencia de modos y medios&lt;/a&gt; que en ella se dan cita.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: left;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;http://www.crudaverdad.com.ar/blog/wp-content/uploads/2008/08/Petrarca_1-225x300.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; rel=&quot;shadowbox&quot; style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; src=&quot;http://www.crudaverdad.com.ar/blog/wp-content/uploads/2008/08/Petrarca_1-225x300.jpg&quot; /&gt;&lt;/a&gt;Pero el libro impreso nos ha legado ante nuestra mirada presente las palabras escritas, no sólo secretamente aliadas con palabras que les precedieron, sino con precisas imágenes cuyo reflejo original nos cuesta imaginar pero alabamos, en su ausencia y vacío, poder libremente evocar. Es lógico, hemos perdido el resto del contexto, desactualizado los &lt;a href=&quot;http://www.youtube.com/v/IHJytVKcIAc&quot; rel=&quot;shadowbox&quot;&gt;modelos evocados&lt;/a&gt;, y las costumbres lectoras han variado. Sólo nos queda la imaginación personal –en realidad mediada por otros patrones y experiencias culturales–, que fue herencia romántica, pero cuyo movimiento no olvidó marcar sus referentes audiovisuales favoritos tampoco. En cualquier caso, la posibilidad de crear entornos multimodales a la palabra escrita no la limita necesariamente sino que la enriquece. Si no se hace burdamente, sólo pensando en unirse obligatoriamente a una tendencia o demanda del mercado. Si se recupera la relación multimodal de la palabra con el entorno de las sensaciones y evocaciones que plantea. Y para lograr eso, precisamente, está la labor del editor, del digital, como en el caso propuesto de Proust. Sin lugar a dudas, un editor no enlazará la &lt;a href=&quot;http://obituariosurbanos.blogspot.com/2009/10/por-el-camino-de-swann-combraymarcel.html&quot; rel=&quot;shadowbox&quot;&gt;referencia evocadora de su magdalena&lt;/a&gt; con la primera imagen de &lt;a href=&quot;http://farm4.static.flickr.com/3057/2387610063_79fa01caec.jpg&quot; rel=&quot;shadowbox&quot;&gt;Flickr&lt;/a&gt; que aparezca, pero dejará enlazar y compartir a los lectores qué otras sensaciones (una imagen, un video, una canción, una palabra) le hacen evocar recuerdos pasados y desatar memorias empapadas; desde luego, cuando Proust cita a un personaje que refiere la &lt;a href=&quot;http://www.youtube.com/v/1aKAH_t0aXA&quot; rel=&quot;shadowbox&quot;&gt;cabalgata wagneriana de las valquirias&lt;/a&gt;, espera que el lector la conozca y evoque o se la agencie cuanto antes: en cualquiera de estos dos casos me gustaría tenerla ahí mismo, &lt;a href=&quot;http://www.youtube.com/v/1aKAH_t0aXA&quot; rel=&quot;shadowbox&quot;&gt;ya&lt;/a&gt;, porque quiero saber lo que escucha el personaje y perderme simultáneamente en sus palabras, o reflexionarlas: es un pieza determinada, no es una evocación que da rienda sin más a la imaginación del lector y por lo tanto no lo limita en su experiencia de lectura. Los escritores son más precisos, veo, que lo que piensan de ellos muchos de sus editores. Por supuesto, también tengo el derecho a no querer escucharla, pero eso no debería ser un imposible tecnológico, sino una opción de lectura. Editar y dejar editar.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
En fin, me hubiera gustado escuchar de un editor consumado, que &lt;a href=&quot;http://www.lavanguardia.es/cultura/20100522/53932665368/jaume-vallcorba-se-jubila-quien-trabaja-yo-juego.html&quot; rel=&quot;shadowbox&quot;&gt;hace menos de un año deseaba haber sido editor de Borges o Calvino y asegurar que no se jubila porque su trabajo es jugar&lt;/a&gt;, las virtudes del riesgo con propuestas innovadoras o cuestiones desafiantes donde el juego sugerido por la palabra la incorpore con toda la magnificencia de su poder (sin narcisismo) al soporte y ecosistema digital. Jugar con otros modos de narrar, pues si bien la palabra concierta el pensamiento, la imagen se adhiere el concepto. Me hubiera gustado, entonces, otra mirada. Un cambio de costumbres, &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.youtube.com/v/yE1Wfo1CUaM&quot;&gt;no un canto del cisne&lt;/a&gt;. La de recordarnos los &lt;a href=&quot;http://www.sololiteratura.com/bor/borellibrodearena.htm&quot; rel=&quot;shadowbox&quot;&gt;libros imposibles&lt;/a&gt;, &lt;a href=&quot;http://www.ciudadseva.com/textos/cuentos/esp/borges/tlon.htm&quot; rel=&quot;shadowbox&quot;&gt;los objetos multimedia&lt;/a&gt; y &lt;a href=&quot;http://www.literaberinto.com/vueltamundo/bibliotecaborges.htm&quot; rel=&quot;shadowbox&quot;&gt;las bibliotecas infinitas&lt;/a&gt; diseñados por &lt;a href=&quot;http://www.literatura.org/Borges/Borges.html&quot; rel=&quot;shadowbox&quot;&gt;Borges&lt;/a&gt;, o &lt;a href=&quot;http://sepiensa.org.mx/contenidos/2005/l_castillo/castillo_1.htm&quot; rel=&quot;shadowbox&quot;&gt;los múltiples caminos de destinos cruzados&lt;/a&gt; de &lt;a href=&quot;http://es.wikipedia.org/wiki/Italo_Calvino&quot; rel=&quot;shadowbox&quot;&gt;Calvino&lt;/a&gt;. Parece que ya no quedan viejos caballeros andantes que encarnen la palabra de los libros de aventura, &lt;a href=&quot;http://www.nulladiessinnemeditatione.com/archivos/Imagenes/Quijote/Meditaciones%20del%20Quijote/Quijote%20sobre%20libro.JPG&quot; rel=&quot;shadowbox&quot;&gt;saliéndose del papel para cabalgar&lt;/a&gt;, a riesgo de palos, el ancho mundo. O sí.  &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&quot;Hay muchos tipos de editor&quot;, cierto. Pero a&amp;nbsp;estas alturas, no querer responsabilizarse más que de la edición hecha sobre papel, y tan sólo de la palabra impresa, parece más un ejercicio de autocomplacencia de un mal encarado logocentrismo que un reto lanzado ante los colegas de una profesión con futuro. Porque entre otras cosas, la edición impresa, si la queremos tanto como para reubicarla en un modelo nuevo no sólo de negocio sino de técnicas de edición, sólo adquirirá un estatus preciso para sí misma y para nuestros tiempos cuando experimente todos los soportes y canales a través de la cual puede difundirse. Entonces veremos, una vez exploradas las posibilidades, para qué queremos y usamos cada soporte. Editar y querer editar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;a href=&quot;http://divinity.library.vanderbilt.edu/collections/ARIL/Hercule1.jpg&quot; rel=&quot;shadowbox&quot;&gt;Más allá no hay monstruos&lt;/a&gt; (no más que aquí y ahora).&amp;nbsp;Navegamos además en una red en la que precisamente no faltan palabras, ni escritas ni habladas. Mares procelosos, claro, con un constante bramido y algunos cantos de sirena que Ulises debe soportar a base de eludir algunos tuits para no caer en sus redes. Pero no es un libro mudo. Al hilo de sus palabras, Petrarca no dudaría en navegar conversando con unos y otros textos, ya que &quot;el paso de unos a otros alimenta el deseo&quot;. Y quizás encontraría formas de recuperar su arte visual de la memoria, mediado por la máquina y haciendo de ella la extensión de la propia memoria, el nuevo interfaz de su lectura meditativa. Porque a la red no le falta precisamente memoria, sino editores activos que la procesen, organicen y cuiden de ella, que la humanicen.&lt;i&gt; Lege memoriter&lt;/i&gt;. Desde luego, quizás &lt;a href=&quot;http://twitter.com/&quot; rel=&quot;shadowbox&quot;&gt;twitter&lt;/a&gt;, antípodas de la impresión en papel, sea una moda para muchos, pero hoy día, la palabra, y el diálogo que Vallcorba le adjudica como virtud humana esencial de conocimiento mutuo, &lt;a href=&quot;http://ngrams.googlelabs.com/graph?content=literatura,edici%C3%B3n&amp;amp;year_start=1800&amp;amp;year_end=2000&amp;amp;corpus=10&amp;amp;smoothing=3&quot; rel=&quot;shadowbox&quot;&gt;está ahí&lt;/a&gt;, para que alguien la edite.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Y va a quedarse sola?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://elhilodigital.blogspot.com/2011/02/otra-mirada-sobre-el-papel-del-editor.html</link><author>noreply@blogger.com (Unknown)</author></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7827542379979149108.post-8306651765415573542</guid><pubDate>Tue, 08 Feb 2011 11:35:00 +0000</pubDate><atom:updated>2011-02-10T13:30:31.756-08:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Interfaz</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Opinión</category><title>Las páginas han muerto ¡viva la numeración de páginas!</title><description>&lt;div style=&quot;text-align: right;&quot;&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;font-family: Georgia; font-size: 14px; line-height: 21px;&quot;&gt;&quot;Citations have always been symbolic,&quot; Mr. Rankin says. &quot;I don&#39;t think I need symbolic anymore. I want an actual &lt;a href=&quot;http://chronicle.com/article/E-Books-Varied-Formats-Make/126246/&quot;&gt;link&lt;/a&gt;.&quot;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: right;&quot;&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;font-family: Georgia; font-size: 14px; line-height: 21px;&quot;&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://reviews.cnet.com/i/tim/2011/01/31/Kindle_locations_610x445.png&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;233&quot; src=&quot;http://reviews.cnet.com/i/tim/2011/01/31/Kindle_locations_610x445.png&quot; width=&quot;320&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;font-family: Georgia; font-size: 14px; line-height: 21px;&quot;&gt;Desde hace ya años la &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.mla.org/&quot;&gt;Modern Language Association&lt;/a&gt; y otros grupos profesionales dedicados a la investigación y la presentación académica escrita de sus hallazgos se encuentran en la encrucijada de cómo citar adecuadamente otros medios tecnológicos que no sean el libro. Si bien se ha ido estableciendo la necesidad de citar el soporte concreto tras la referencia, a lo que se añaden especificaciones diferentes si lo que citamos es una película, un libro, una revista, etc., el asunto de los libros electrónicos comienza a causar &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://chronicle.com/article/E-Books-Varied-Formats-Make/126246/&quot;&gt;cierto pánico&lt;/a&gt; según crece el número de material disponible por este medio. ¿Por qué? La paginación deficiente, inexistente, o cambiante debido al método que siga el dispositivo. Esto afecta, lógicamente, a la imprecisión con que se cite un pasaje.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;font-family: Georgia; font-size: 14px; line-height: 21px;&quot;&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;font-family: Georgia; font-size: 14px; line-height: 21px;&quot;&gt;Si bien el problema es comprensible, no deja de resultar irónica esta manera de domesticar un medio –el digital– que funciona con otras reglas, otros métodos de localización. Y es un problema a medias. Por un lado, me parece curioso que la precisión bibliográfica respecto a la citación por página atiende, en un caso claro de logocentrismo impreso, a lo publicado en códice, es decir, a libros y revistas, pero apenas se incide o al menos se practica en marcar el minutaje exacto de ciertas referencias a películas o archivos sonoros. Simultáneamente, la creciente posibilidad de encontrar archivos textuales en la red en formato diferente al códice, sin el uso de paginaciones y sin numeración de párrafos, crea la alarmante confusión ante la situación de que algunos libros electrónicos, sustitutos ya y aspirantes o ocupar el trono académico de autoridad, carezcan de paginación adecuada o estándar. Pero paginar un libro electrónico, cuya composición textual depende de una caja móvil y en constante fluidez dependiendo de la pantalla que la acoja, no parece ser ya la técnica más adecuada si lo que queremos es localizar una cita en él. Porque en realidad, la mejor manera de localizar una cita es el acceso a la cita misma.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;font-family: Georgia;&quot;&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;font-size: 14px; line-height: 21px;&quot;&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://farm1.static.flickr.com/56/140268291_55c0ba3656.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;320&quot; src=&quot;http://farm1.static.flickr.com/56/140268291_55c0ba3656.jpg&quot; width=&quot;240&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;font-family: Georgia;&quot;&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;font-size: 14px; line-height: 21px;&quot;&gt;&lt;br /&gt;
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&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;font-family: Georgia;&quot;&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;font-size: 14px; line-height: 21px;&quot;&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;font-family: Georgia; font-size: 14px; line-height: 21px;&quot;&gt;El objetivo de una paginación en una edición impresa es la localización rápida de un pasaje dentro de un artefacto tecnológico denominado códice que funciona dividido en espacios llamados páginas y bloques de texto denominados capítulos (con otras diversas divisiones menores) referidos en la tabla de contenidos o índice. Así nace la mayor virtud digital del libro analógico, su acceso no secuencial a grandes bloques del contenido. El estatismo del texto en esa disposición espacial en hojas que sin embargo son móviles y se pueden pasar permite su paginación continua. Pero esta misma sería inútil en un documento audiovisual, que se desarrolla en un espacio fijo pero de flujo continuo, sólo divisible por la sucesión de sus tiempos perfectamente programados. En un lector de libros electrónicos, que usa una pantalla como espacio fijo tanto para el flujo variable de un video como para el estatismo de un texto impreso, aún se disculpa el interés por paginar dado que al remediar en cierta manera la composición de una página, identificamos pantalla por página. Pero en el fondo esto carece de una perfecta funcionalidad por una sola razón: si amplío la letra de mi dispositivo, la puesta en página se altera y una página deja de serlo para convertirse en más, y ya no concuerda la segmentación de mi página con la de las páginas del libro (qué esquizofrenia y aberración conceptual). Hay que adecuar el fin al medio: si quiero buscar algo, en un dispositivo digital, o voy al índice hipertextual para dirigirme a una sección concreta, o uso el buscador con las primeras palabras de la cita que busco, en vez de buscar la página y luego el fragmento dentro de las varias páginas de mi página. Es más: probablemente si cito algo es porque antes lo he meditado y he seleccionado el texto, con lo que una anotación digital es suficiente (si bien aún son imperfectos los sistemas) para ligar la cita con su texto, y por tanto, esa información la tengo ya guardada.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;font-family: Georgia; font-size: 14px; line-height: 21px;&quot;&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;font-family: Georgia; font-size: 14px; line-height: 21px;&quot;&gt;Volviendo al afán por la precisión –que es lo que mueve no sólo a los académicos, sino al interés muy diverso en el avance continuo de los buscadores y de la web 3, 4, 5.0– lo que sí es realmente necesario es crear un sistema que nos permita enlazar (silenciosamente a través del propio documento textual etiquetado) no sólo un sitio web, o una página dentro de ese sitio, sino el lugar exacto donde empieza mi cita, donde se empieza a leer el texto al que me refiero, donde veo la viñeta concreta del comic, donde comienza el diálogo de mi secuencia audiovisual. Donde yo quiera en un sistema interconectado cuyo acceso no es analógico en su concepción. En la red sólo veo dos opciones: o citamos todo documento en general (la URL del libro, del video, la canción, el documento) y usamos luego un buscador tras nuestra cita a ciegas; o mejor, citamos en particular, directamente enlazados al punto que nos ocupa del documento en cuestión. Esto último necesita atención y desarrollo, especialmente porque no podemos depender sólo de &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://firstlook.blogs.nytimes.com/2010/11/30/a-few-new-features/#p5h5&quot;&gt;iniciativas como la del New York Times&lt;/a&gt;, que son muy limitadas y que hay que llevar a cabo manualmente y contando por uno mismo el párrafo que se quiere enlazar. En los vídeos Youtube tiene un sistema similar para &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.google.com/support/youtube/bin/answer.py?hl=en&amp;amp;answer=116618&quot;&gt;enlazar&lt;/a&gt;&amp;nbsp;e incrustar videos a partir de un momento dado, pero no para acotar el fin de la secuencia deseada.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;font-family: Georgia; font-size: 14px; line-height: 21px;&quot;&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;font-family: Georgia; font-size: 14px; line-height: 21px;&quot;&gt;Curiosamente Kindle, cuyo software no usaba paginación alguna, acaba de &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.ereadernewsandreviews.com/actual-page-numbers-in-the-latest-kindle-update/&quot;&gt;dar marcha atrás en su segmentación de sus libros por localizaciones&lt;/a&gt;, que por cierto daban una precisión cercana a los versículos bíblicos y sin duda de mayor alcance que la paginación. A partir de ahora vuelve a las páginas, siguiendo la edición impresa, al parecer por petición popular. Es cierto que en los grupos de lectura, si unos tienen el libro físico y otros el digital, lo tienen más difícil para ponerse de acuerdo, pero eso demuestra que no se usa debidamente el buscador del Kindle. Y también que sólo leen libros nuevos, porque lo difícil realmente es encontrarse cuando varias personas tienen ediciones impresas distintas de un mismo libro y la paginación no hace sino más que confundir...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;font-family: Georgia; font-size: 14px; line-height: 21px;&quot;&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;font-family: Georgia; font-size: 14px; line-height: 21px;&quot;&gt;Pero la cuestión sigue en pie: el hilo digital de la citación en la web queda aún pendiente de sí mismo, y parece que aún no nos atrevemos a pasar página en este asunto. ¿Cuándo será?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;font-family: Georgia; font-size: 14px; line-height: 21px;&quot;&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://t0.gstatic.com/images?q=tbn:ANd9GcSIgekppD-az9ozeXLKSyvuRLt5P78cPKtjVoYAxuSM9Dp9VlWPri7odfD-Fg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; src=&quot;http://t0.gstatic.com/images?q=tbn:ANd9GcSIgekppD-az9ozeXLKSyvuRLt5P78cPKtjVoYAxuSM9Dp9VlWPri7odfD-Fg&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;font-family: Georgia; font-size: 14px; line-height: 21px;&quot;&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;font-family: Georgia; font-size: 14px; line-height: 21px;&quot;&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;font-family: Georgia;&quot;&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;font-size: 14px; line-height: 21px;&quot;&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;font-family: Georgia; font-size: 14px; line-height: 21px;&quot;&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;font-family: Georgia; font-size: 14px; line-height: 21px;&quot;&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://elhilodigital.blogspot.com/2011/02/las-paginas-han-muerto-viva-la.html</link><author>noreply@blogger.com (Unknown)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://farm1.static.flickr.com/56/140268291_55c0ba3656_t.jpg" height="72" width="72"/></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7827542379979149108.post-3385757115531341235</guid><pubDate>Fri, 24 Dec 2010 18:06:00 +0000</pubDate><atom:updated>2010-12-24T15:15:42.164-08:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">lectura</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Opinión</category><title>Felices Navidades 2.0.1.0 y Próspero Año Nuevo 2.0.1.1</title><description>&lt;div style=&quot;text-align: right;&quot;&gt;&lt;i&gt;&quot;Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros&quot;&lt;/i&gt; (Juan 1:14)&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;http://t3.gstatic.com/images?q=tbn:ANd9GcR8VIXbSulYln2Kw9mSRtaXjDi6pmTlYnVuf97T6ESGLQm2ODqO&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; src=&quot;http://t3.gstatic.com/images?q=tbn:ANd9GcR8VIXbSulYln2Kw9mSRtaXjDi6pmTlYnVuf97T6ESGLQm2ODqO&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
La Navidad celebra un nacimiento histórico que cambió y modificó la cultura, los valores, el modo de vivir y de pensar de toda una civilización que se sustenta en modos diversos sobre su fundación. Por ello, me gustaría celebrar también, sin mesianismo ninguno, el deseo de un nacimiento digital, quizás el de una nueva forma de presentar las ficciones: las de antes, las de ahora, las del futuro inmediato también.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto me hace pensar hoy que si la creación de una historia hecha texto es como un parto y un nacimiento, que es celebrado por unos pocos cercanos al autor, la edición acabada del mismo es como la presentación de un niño en el templo, ante el público lector, que dará con sus lectura apoyo y publicidad a la historia. Hecha verbo y hecha carne, comienza a habitar entre nosotros.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El &lt;a href=&quot;http://www.federacioneditores.org/Default.asp&quot;&gt;imperio editorial&lt;/a&gt; tal como lo conocíamos, en su vasta red de papel, decae, pero la edición digital se erige hoy, esta noche, y para el próximo año –o la próxima década– acurrucada sobre una cuna de paja, bajo la &lt;a href=&quot;http://www.solo-iphone.com/wp-content/uploads/2010/04/ipad-21.jpg&quot;&gt;luz&lt;/a&gt; de una estrella errante, luminosa, un tanto indeterminada pero constante; se oculta en un pesebre humilde que &lt;a href=&quot;http://www.libranda.com/&quot;&gt;no alcanzó posada&lt;/a&gt; en muchos lugares, pero del que &lt;a href=&quot;http://twitter.com/#search?q=%23edicion&quot;&gt;todo el mundo habla&lt;/a&gt; y algunos sabios ya &lt;a href=&quot;http://www.timwright.typepad.com/kidmapper&quot;&gt;visitan&lt;/a&gt; y &lt;a href=&quot;http://www.youtube.com/watch?v=RTJK1yKsMLU&quot;&gt;geolocalizan&lt;/a&gt;, llevando &lt;a href=&quot;http://www.youtube.com/watch?v=gew68Qj5kxw&quot;&gt;oro&lt;/a&gt; unos pocos, &lt;a href=&quot;http://www.youtube.com/watch?v=1IVlVH6MKAY&quot;&gt;incienso&lt;/a&gt; otros, &lt;a href=&quot;http://www.youtube.com/watch?v=iwarp-58UFo&quot;&gt;mirra&lt;/a&gt; algunos. &lt;a href=&quot;http://www.youtube.com/watch?v=gFnCbCjkJyY&quot;&gt;Ovejas&lt;/a&gt; otros, que no todo son &lt;a href=&quot;http://vimeo.com/10657465&quot;&gt;metales&lt;/a&gt;. No faltan&amp;nbsp;tampoco&amp;nbsp;los &lt;a href=&quot;http://www.elpais.com/articulo/cultura/PSOE/considera/desapareceria/mitad/cultura/regulan/descargas/Internet/elpepucul/20101224elpepucul_2/Tes&quot;&gt;Herodes&lt;/a&gt; que quieren acuchillar al niño entre pajas, y con ello parecen querer destruir toda iniciativa recién nacida de&amp;nbsp;&lt;a href=&quot;http://blogdemonikitanipone.blogspot.com/2010/12/si-la-modernizacion-no-la-ley-sinde.html&quot;&gt;un futuro posible cualquiera que no se asemeje al pasado&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La historia de la Natividad, pasó de la oralidad a la escritura en &lt;a href=&quot;http://www.csad.ox.ac.uk/poxy/papyri/vol50/150dpi/3525.jpg&quot;&gt;papiro&lt;/a&gt; y pergamino, a su transcripción en el nuevo formato del &lt;a href=&quot;http://www.bible-researcher.com/codex-b.html&quot;&gt;códice&lt;/a&gt; del siglo I, a &lt;a href=&quot;http://www.hrc.utexas.edu/exhibitions/permanent/gutenberg/html/7.html&quot;&gt;su impresión en 42 líneas&lt;/a&gt; por página de Gutenberg, a la lectura vocal de los púlpitos, a la visión iconográfica de pórticos, &lt;a href=&quot;http://wa5.www.artehistoria.jcyl.es/arte/jpg/VAR21454.jpg&quot;&gt;retablos&lt;/a&gt; y &lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi3y6kwYYL1-329LsKeiZOoYB5xxpaR4q_oHXiuyKoOHknR45gAMSXXzgQ4PleiT0OwXXiBiFuD-xrPLE-KRQILn_62KcbgbbN5vC8CByE-GVC_fZGkxlhc-i0Lsa6pT1JLgqRYwT-QTjYc/s1600/LA+VIRGEN+MAR%C3%8DA+Y+EL+NI%C3%91O+JES%C3%9AS.B.MEGF.VIERN.14+MAYO+2010.Pavarotti__Ave_Maria__Schubert_01.jpg&quot;&gt;lienzos&lt;/a&gt;, al &lt;a href=&quot;http://www.youtube.com/watch?v=oMwZEsJagj0&quot;&gt;cine&lt;/a&gt; y la televisión, a la &lt;a href=&quot;http://biblia.catholic.net/&quot;&gt;red&lt;/a&gt; de redes, y así seguirá siendo, por los siglos de los siglos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el fondo, la historia de la Natividad, como toda historia o relato, busca divulgarse y pertenecer a las diversas generaciones de lectores y espectadores que le suceden y la hacen suceder: la de ahora es, en la magnífica hibridez de soportes, &lt;a href=&quot;http://www.youtube.com/watch?v=7_zzPBbXjWs&quot;&gt;ávidamente hipermedia, transmediática, interactiva, y social&lt;/a&gt;. El nacimiento difícil y errático de la edición digital surge como un deseo global y como una oportunidad de repensar el paradigma de nuestros valores, nuestras ficciones, y nuestro modo de compartir tantas y tantas historias. Año 0.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por ello el &lt;a href=&quot;http://www.youtube.com/watch?v=vZrf0PbAGSk&quot;&gt;siguiente video&lt;/a&gt;, de gran difusión viral estos días, es algo más que una metáfora ingeniosa, y se convierte en la constatación de una realidad digital, también de un modo de ver y entender el relato, de vernos a nosotros mismos leyendo el mundo y la ficciones de que estamos hechos. Que tomen nota los editores aún incrédulos de la buena nueva.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Habrá desde ahora grandes patriarcas, nuevas órdenes del libro, herejías, persecuciones, judas y pasiones, expresiones artísticas sublimes, inquisiciones, y tantas manifestaciones digitales como identidades virtuales genere esta natividad 2.0.1.1 Pero quienes vivimos para las ficciones, revivirlas en sus diversas formas, materias, presentaciones y posibilidades es la mejor manera de renacer continuamente, en cada uno de sus ecos y sus lecturas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Feliz Navidad 2.0.1.0 y próspero año nuevo 2.0.1.1 (versión beta)&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;&lt;object height=&quot;285&quot; width=&quot;540&quot;&gt;&lt;param name=&quot;movie&quot; value=&quot;http://www.youtube.com/v/GkHNNPM7pJA?fs=1&amp;amp;hl=es_ES&quot;&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name=&quot;allowFullScreen&quot; value=&quot;true&quot;&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name=&quot;allowscriptaccess&quot; value=&quot;always&quot;&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src=&quot;http://www.youtube.com/v/GkHNNPM7pJA?fs=1&amp;amp;hl=es_ES&quot; type=&quot;application/x-shockwave-flash&quot; allowscriptaccess=&quot;always&quot; allowfullscreen=&quot;true&quot; width=&quot;540&quot; height=&quot;285&quot;&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://elhilodigital.blogspot.com/2010/12/felices-navidades-2010-y-prospero-ano.html</link><author>noreply@blogger.com (Unknown)</author></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7827542379979149108.post-5431849923619468018</guid><pubDate>Mon, 08 Nov 2010 09:24:00 +0000</pubDate><atom:updated>2011-02-13T04:13:50.131-08:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">lectura</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Opinión</category><title>Tocar los libros, sentir los e-books</title><description>&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;color: #333333; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 12.5px; line-height: 22px;&quot;&gt;&lt;i&gt;Me encanta el papel viejo… tócalo. ¿Puedes sentirlo? Se siente diferente. Huele diferente.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&quot; &lt;/i&gt;(&lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://prodavinci.com/2010/10/24/robert-darnton-el-libro-maquina-fabulosa/&quot;&gt;Robert Darnton&lt;/a&gt;, director de la Biblioteca de Harvard)&lt;br /&gt;
&lt;span class=&quot;s1&quot;&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class=&quot;s1&quot;&gt;Se tiende a decir que el libro es analógico y el e-book digital, que el libro es físico y el e-book virtual, que el libro es un soporte rígido y el e-book flexible. A mí me gusta, por pura salud intelectual y espiritual –y animal, de ánima–, jugar y revertir de vez en cuando los términos, y es lo que me propongo en esta tarde de domingo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://smellofbooks.com/&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;320&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgBBstDMJ1akuXHGYXHmqnM96ets6zT13L3RIBybf1BrIqGjl7NIUBa99F8dJHKEaE8PvdixfIcZ9tZjMKlTjFWkdi0ogIvfAmhWXN0PHmNfqS23eXqcDQgo9ZWfju9vuGT92_TFDVlJ7g/s320/can-newbook.jpeg&quot; width=&quot;108&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class=&quot;s1&quot;&gt;&lt;br /&gt;
Al decir de Fernando Rodríguez de la Flor en su estupendo&amp;nbsp;&lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://books.google.com/books?id=Qrc3nNK8wzMC&amp;amp;printsec=frontcover&amp;amp;dq=biblioclasmo&amp;amp;source=bl&amp;amp;ots=lw-F8z_z_M&amp;amp;sig=CQme84uQ7ZD2Ls9iZpEMMKxsMUs&amp;amp;hl=es&amp;amp;ei=bLjXTOu0GtOCswbQ5oXiCA&amp;amp;sa=X&amp;amp;oi=book_result&amp;amp;ct=result&amp;amp;resnum=3&amp;amp;ved=0CB0Q6AEwAg#v=onepage&amp;amp;q&amp;amp;f=false&quot;&gt;Biblioclasmo&lt;/a&gt; hay en esta era tardía de la imprenta una &lt;i&gt;melancolía de la fisicidad&lt;/i&gt; del libro como soporte material de la lectura, por la cual el &lt;i&gt;homo libri&lt;/i&gt; siente la ausencia del tacto y del olor específicos de la página impresa cuando se enfrenta a la lectura de la palabra electrónica en pantalla. Y es que, &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.filosofitis.com.ar/2010/11/05/de-la-literatura-como-ocasion-para-el-sentimiento-a-la-literatura-como-ocasion-para-la-interpretacion/&quot;&gt;como recuerda el señor Piscitelli en un recientísimo artículo&lt;/a&gt; donde repasa a los sabios que en las últimas décadas nos han descubierto esa fisicidad, la materialidad del acto de lectura es parte de nuestra lectura. Como plantean desde la academia anglosajona, todo acto de lectura es un acto de &lt;i&gt;embodiment&lt;/i&gt;, en el que cuerpo, mente y objeto interactúan para llevar a cabo la operación de lectura. Por ello no es cuestión baladí el cambio –que no ausencia total– ante el olor del e-book, o su tacto, o la diferente manera de pasar de página, es decir, de cambiar de pantalla. Dos hechos aparentemente inconexos del último año ponen de relieve estos aspectos. El primero es &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://forcolaediciones.com/nbspcolecciones/singladuras/tocar-los-libros-jesus-marchamalo/&quot;&gt;un libro reciente de Jesús Marchamalo&lt;/a&gt;, que ha vuelto a levantar esta nostalgia en el panorama bloguero español de los últimos meses: el libro se titula&amp;nbsp;&lt;i&gt;Tocar los libros&lt;/i&gt;,&amp;nbsp;y obviamente no está disponible digitalmente; cuando lo esté la paradoja entre forma y contenido resultará en una hermosa oda virtual al soporte que le dio origen. El segundo es la aparición de &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.apple.com/es/ipad/features/ibooks.html&quot;&gt;iBooks&lt;/a&gt;, el programita de libros de Apple para la tableta iPad que embobeció con su publicidad y en las pruebas de sus tiendas por un hecho que poco tenía que ver con el contenido de los libros: &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.youtube.com/watch?v=dwCUXbL2LwI&quot;&gt;la posibilidad de pasar las páginas con el dedo&lt;/a&gt;, en un alarde de diseño virtual. Si bien la compañía de la manzana no ha aportado aún grandes novedades en cuanto a nuevas técnicas editoriales se refiere –pero deja un sistema con el que otros ya programan sus posibilidades–, sí pensó a la hora de diseñar su programa de lectura que, si se trataba de clonar en formato epub la lectura al modo tradicional –aunque incluyendo algunas mejoras de búsqueda– habría que clonar no sólo la tipografía y la disposición en caja, sino también el acto aprendido y usado de casi veinte siglos –con el nacimiento del códice– de pasar una hoja. Quizás el inconsciente colectivo supo apreciar y agradecer este reencuentro con lo familiar, que se convierte en&amp;nbsp;novedad&amp;nbsp;-innecesaria, en principio– en un medio que pretende tecnológicamente desafiar lo tradicional. Pero con ello el iPad, conservador en este y otros aspectos– nos resulta entonces más cercano porque puede tocarse, y ese tocar permite pasar las páginas de un libro. Parece una broma, dirán algunos, para eso ya tenemos los libros. Pero no lo es. Lo digital se disfraza de analógico para desafiar nuestra desconfianza y recuperar algunas de nuestras costumbres afectivas y corporales de lectura. Leer en digital, analógicamente. Un paso atrás quizás para llevar al gran público, progresivamente, a otras innovaciones.&lt;br /&gt;
La paradoja y el cruce de actitudes puede fundirse –sin confundirse– aún más. Si atendemos a los significados de &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&amp;amp;LEMA=digital&quot;&gt;digital&lt;/a&gt;, que converge con dígito, es decir, no sólo como número sino también como dedo –¿por eso de que contamos con los dedos?–, nos hallamos que tocar debería ser la actividad principal de nuestra lectura digital, como el mundo de aparatos tecnológicos nos invita a hacer sobre las nuevas pantallas, esas nuevas &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://i.ytimg.com/vi/8H89hVWVS44/0.jpg&quot;&gt;geografías dactilares&lt;/a&gt;. Por esta regla de tres, el libro también ha sido sumamente digital, puesto que tocar los libros se convierte en uno de los emblemas de esa nostalgia por el libro como objeto material de lectura. ¿Dónde queda lo analógico, entonces? Si me permiten convertir lo analógico en analogía, ésta se encuentra en ese puente que intentamos crear entre un soporte y otro, entre el libro y la pantalla, entre sus geografías espaciales y los recorridos que hacemos sobre ambos. Para desgracia de apocalípticos y de integrados, hay un espacio de contacto en el que ambos soportes dialogan, incluso en la forma aparatosamente mixta y extrañamente monstruosa de &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://elhilodigital.blogspot.com/2010/06/llegaron-los-libroides-o-los-tecno.html&quot;&gt;libroides&lt;/a&gt;, y en ese espacio intermedio la rigidez del libro como formato pide desvanecerse ante la blandura de sus cuadernillos impresos antes de encuadernarse, o la ensalzada flexibilidad del texto en e-book se pone fácilmente a prueba &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.youtube.com/watch?v=KJ8il5kEAwY&quot;&gt;si dejamos caer o golpeamos un iPad&lt;/a&gt;. Esta ironía malintencionada y malversada sólo pretende mostrar que no todo es un absoluto para cada uno de los soportes, y la flexibilidad otorgada al texto electrónico en su capacidad de cambiar y reunirse con otros textos asociados, que la tiene, no deja de tener su origen en la &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.futuropasado.com/?p=162&quot;&gt;rueda de los libros renacentista&lt;/a&gt;, en los manuales de lugares comunes barrocos o el ejercicio de un &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://books.google.com/books?id=ghZ-AAAAMAAJ&amp;amp;dq=bolzoni%20estancia&amp;amp;hl=es&amp;amp;source=gbs_similarbooks&quot;&gt;arte de la memoria&lt;/a&gt; que se reflejó durante siglos en la composición de mucha literatura a la que se buscaba la capacidad de accederse aleatoriamente, es decir, digitalmente, y cuyas técnicas, curiosamente, se basaban en la construcción de analogías. El estudio y reflexión sobre estos hechos debería abrir vías de transición y aprovechamiento de los nuevos soportes, así como consignar tareas específicas a los tradicionales.&lt;br /&gt;
Tocar los e-books. Verlos. Olerlos (y alguien inventó primariamente ya una banda olorosa para incluir a nuestro libro electrónico). En el fondo, leerlos; es decir, soñarlos. Pero sólo logramos la inmersión mental en la historia gracias a los gestos precisos que la hallan. Ese es el reto para el nuevo soporte: la creación de una serie de hábitos útiles y significativos, funcionales, que nos permitan luego sentir nostalgia de nuestra tableta digital gracias al uso y la satisfacción que nos ha producido la experiencia de una lectura (distintamente flexible, digital, virtual).&lt;br /&gt;
Pasar una página parece lo más prosaico de una lectura, ante el texto mismo de Tolstoi, por ejemplo: pero es tan significativo y necesario como para saber que sin ese acto no podemos recorrer dicha historia sobre un libro. Un gesto así se nos revela ahora como un gran reclamo de la lectura tradicional pero también, sin duda, como exigencia para un futuro posible de lecturas posibles que se bifurcan.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;span class=&quot;s1&quot;&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;object height=&quot;305&quot; width=&quot;600&quot;&gt;&lt;param name=&quot;movie&quot; value=&quot;http://www.youtube.com/v/8QocWsWd7fc?fs=1&amp;amp;hl=es_ES&quot;&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name=&quot;allowFullScreen&quot; value=&quot;true&quot;&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name=&quot;allowscriptaccess&quot; value=&quot;always&quot;&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src=&quot;http://www.youtube.com/v/8QocWsWd7fc?fs=1&amp;amp;hl=es_ES&quot; type=&quot;application/x-shockwave-flash&quot; allowscriptaccess=&quot;always&quot; allowfullscreen=&quot;true&quot; width=&quot;600&quot; height=&quot;305&quot;&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;
Y dejo un video para ir algo más allá: no sólo nos espera tocar los libros y actuar sobre ellos con el tacto, sino también con la mirada. Recientes tecnologías prometen poder activar algunas palabras (sus asociaciones mediante enlaces) con un sólo parpadeo, con un leve gesto de atención de nuestro iris. ¿Cabe mayor sensualidad para una lectura? ¿Quién no quisiera activar la descripción de Emma Bovary con un pestañeo de ojos, y seguir luego, al modo tradicional, acariciando en la lectura el texto de Flaubert?&lt;/span&gt;</description><link>http://elhilodigital.blogspot.com/2010/11/tocar-los-libros-sentir-los-e-books.html</link><author>noreply@blogger.com (Unknown)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgBBstDMJ1akuXHGYXHmqnM96ets6zT13L3RIBybf1BrIqGjl7NIUBa99F8dJHKEaE8PvdixfIcZ9tZjMKlTjFWkdi0ogIvfAmhWXN0PHmNfqS23eXqcDQgo9ZWfju9vuGT92_TFDVlJ7g/s72-c/can-newbook.jpeg" height="72" width="72"/></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7827542379979149108.post-2577147197282475568</guid><pubDate>Sat, 26 Jun 2010 23:33:00 +0000</pubDate><atom:updated>2011-02-13T04:43:37.058-08:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Edificciones</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Opinión</category><title>¡Llegaron los libroides! O los tecno-Prometeos digitales</title><description>&lt;div style=&quot;text-align: right;&quot;&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;font-family: sans-serif; line-height: 19px;&quot;&gt;&lt;i&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&quot;Si no he de inspirar amor, inspiraré temor.&quot;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: right;&quot;&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;font-family: sans-serif; line-height: 19px;&quot;&gt;&lt;i&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;(Frankenstein, o el moderno Prometeo)&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
El 25 de junio de 2010 aterrizaba en el mercado español &lt;a href=&quot;http://www.youtube.com/watch?v=wgNVrFs-NQc&quot; rel=&quot;shadowbox&quot;&gt;la primera revista 3.0&lt;/a&gt;&amp;nbsp;(!?), que en el fondo es una mezcla física de libro + dispositivo electrónico audiovisual. Parece que su portada inlcuye en pantalla de video donde pueden verse contenidos e incluso queda espacio para almacenar video propio e incorporarlo. Es una revista tradicional con una portada animada visual, algo así como un programa de televisión incrustado en una portada, sin mayor interacción con el espectador.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;http://www.comunicacion-cultural.com/wp-content/uploads/2010/06/Primera-portada-3pto0-300x233.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; rel=&quot;shadowbox&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;153&quot; src=&quot;http://www.comunicacion-cultural.com/wp-content/uploads/2010/06/Primera-portada-3pto0-300x233.jpg&quot; width=&quot;200&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo que me interesa ahora, desde un punto de la antropología del libro como historia tecnológica del soporte multimedia, es que la combinación de soportes en este caso crea una hibridación a la que, de no ser por las primitivas tarjetas postales-libros sonoras, aún no estamos acostumbrados; como si los androides en los que nos vamos poco a poco convirtiendo -a fuerza de solapar e introducir la tecnología en nuestro cuerpo, y no tanto, como pensaba la ciencia ficción, de crear &lt;a href=&quot;http://ktismatics.files.wordpress.com/2008/07/metro-robot.png&quot; rel=&quot;shadowbox&quot;&gt;robots antropomorfos&lt;/a&gt;- no fuéramos a querer leer e informarnos por medio de su correspondiente libroide -que sería el robot bibliomorfo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;object height=&quot;385&quot; width=&quot;480&quot;&gt;&lt;param name=&quot;movie&quot; value=&quot;http://www.youtube.com/v/PIvQUU-uK_s&amp;hl=es_ES&amp;fs=1&amp;&quot;&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name=&quot;allowFullScreen&quot; value=&quot;true&quot;&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name=&quot;allowscriptaccess&quot; value=&quot;always&quot;&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src=&quot;http://www.youtube.com/v/PIvQUU-uK_s&amp;hl=es_ES&amp;fs=1&amp;&quot; type=&quot;application/x-shockwave-flash&quot; allowscriptaccess=&quot;always&quot; allowfullscreen=&quot;true&quot; width=&quot;480&quot; height=&quot;385&quot;&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A pesar de la imagen del &lt;a href=&quot;http://es.wikipedia.org/wiki/Androide&quot; rel=&quot;shadowbox&quot;&gt;androide&lt;/a&gt; como robot del futuro que nos ha legado la ciencia ficción, quizás el engendro creado por el doctor &lt;a href=&quot;http://www.gutenberg.org/etext/84&quot; rel=&quot;shadowbox&quot;&gt;Frankenstein&lt;/a&gt; siga siendo el más poderoso icono colectivo de este afán por dar vida a un conjunto de elementos previamente inertes, convertidos en máquina a fuerza de mezclas y del genio científico. Probablemente porque el doctor hace regresar a un cuerpo humano -retazo por demás de otros varios- del inerte silencio hasta el mundo de los vivos, donde el monstruo se debate por vivir y sentir plenamente.&amp;nbsp;Ese es el chip invisible que se le insufla como espejo de un aliento divino. Viajar desde&amp;nbsp;ahí al androide Roy de Blade Runner, en su &lt;a href=&quot;http://www.youtube.com/watch?v=c2t1izNnGXI&quot; rel=&quot;shadowbox&quot;&gt;escena de despedida final&lt;/a&gt;, no ofrece apenas cambio en la máquina creada para ser como un hombre y deseosa de serlo plenamente, con la consciencia de una vida cumplida.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El libroide llega, por tanto, de la mano de papel impreso al que se le implementa -con cierto primitivismo- un robot electrónico multimedia, como queriéndole otorgar una vida nueva e insospechada al viejo códice. Un biblio-Frankenstein, frente al modelo de nuestro siglo -la tableta Andoid, el iPad- que es puro metal robótico aspirando a ser libro y más que libro, humanoide en su interacción social. Así, el libroide se va infiltrando en nuestras vidas y puede que disfrute su edad dorada a partir de ahora, en el que papel y pantalla, tinta y bit pueden crear simbiosis inesperadas a la espera de un libro más inteligente -yo siempre pensé que eso sólo se cumple si el lector lo es, aunque es verdad que los libros inteligentes crean lectores inteligentes-; un libro también más humanoide, donde en su portada nos reflejamos en nuestras aspiraciones y, sin duda, en nuestras vanidades.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;http://www.printactivities.com/ColoringPages/Frankenstein-Coloring-Pages/Angry-Frankenstein.gif&quot; imageanchor=&quot;1&quot; rel=&quot;shadowbox&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;200&quot; src=&quot;http://www.printactivities.com/ColoringPages/Frankenstein-Coloring-Pages/Angry-Frankenstein.gif&quot; width=&quot;153&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Quiero destacar por eso también otro ejemplo libroide, el &lt;a href=&quot;http://www.mobileart.jp/phonebook.html&quot; rel=&quot;shadowbox&quot;&gt;phonebook&lt;/a&gt; que apareció el año pasado en Asia, que sólo cobra vida completa al insertar nuestro móvil en el centro del cuerpo del libro impreso, y que a golpe de página nos enseña diversos videos y juegos interactivos... un libroide infantil para entablar nuevas relaciones con los pequeños y cada vez más nativos digitales. Un artilugio de interactividad mixta que atrapa en la fisicidad y permanencia de lo impreso, la virtualidad y volatilidad digital.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;object height=&quot;385&quot; width=&quot;480&quot;&gt;&lt;param name=&quot;movie&quot; value=&quot;http://www.youtube.com/v/GnZTul_9fWc&amp;hl=es_ES&amp;fs=1&amp;&quot;&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name=&quot;allowFullScreen&quot; value=&quot;true&quot;&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name=&quot;allowscriptaccess&quot; value=&quot;always&quot;&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src=&quot;http://www.youtube.com/v/GnZTul_9fWc&amp;hl=es_ES&amp;fs=1&amp;&quot; type=&quot;application/x-shockwave-flash&quot; allowscriptaccess=&quot;always&quot; allowfullscreen=&quot;true&quot; width=&quot;480&quot; height=&quot;385&quot;&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Muchas de estas apuestas iniciales vienen dirigidas por el márketing y el objetivo de lograr una sublimación/provocación/desafío carnavalescos sobre la tradición cultural mediante la sorpresa que lo híbrido entre opuestos produce públicamente como novedad festejada en red. Pero además de experimentar al tiempo que se crea una expectación momentánea, abren sin duda un mercado -¿y acaso un circo de monstruos genéticos?- que en tiempos de cambio, de oposiciones, guerras, convivencias entre soportes y medios, son reflejo de manera doméstica del viejo miedo a robotizarnos sin un cuerpo humano de por medio (libresco ahora) por un lado, y el misterio de lo que es semejante a nosotros mismos pero fabuloso y construible, por otro: y sobre todo, transita en el imaginario colectivo la incertidumbre o sospecha ante lo que no es humano pero que se le asemeja mucho, en este caso de algo que no es un libro pero que se le parece tanto, salvo por un detalle: la revelación de que se enciende y empieza a moverse, y nuestro rostro digital, como en un espejo, surge de la portada de aquello que creíamos una pura mecanización que podíamos aún controlar a golpe de página.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;http://24.media.tumblr.com/tumblr_ksvm1n0RRH1qzdulpo1_500.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; rel=&quot;shadowbox&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;320&quot; src=&quot;http://24.media.tumblr.com/tumblr_ksvm1n0RRH1qzdulpo1_500.jpg&quot; width=&quot;240&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;a href=&quot;http://es.wikipedia.org/wiki/Prometeo&quot; rel=&quot;shadowbox&quot;&gt;Prometeo&lt;/a&gt; fue el primero en &lt;a href=&quot;http://roble.pntic.mec.es/~jgomez10/prometeo.html&quot; rel=&quot;shadowbox&quot;&gt;robar&lt;/a&gt; a los dioses el &lt;a href=&quot;http://platea.pntic.mec.es/anilo/mitos/fotos/prometeo01.jpg&quot; rel=&quot;shadowbox&quot;&gt;fuego divino&lt;/a&gt;&amp;nbsp;y la sabiduría para los humanos, con los que estos modificaron radicalmente su medio, pero Prometeo fue castigado por ello. ¿Qué pasará con los libroides? ¿Crearán una nueva especie híbrida difícil de aceptar, librescamente hablando? ¿Nos invadirán de formas sospechosas e irreconocibles? ¿Nos hemos transformado ya en lectoides? ¿Qué otros libroides o aspirantes a libroides existen ya, presentes pero imperceptibles? ¿Se te ocurren otros nuevos, ahora que inauguramos la ciencia ficción del libro?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;http://www.elpais.com/recorte/20091106elptenpor_10/LCO340/Ies/libro_electronico_e-book.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; rel=&quot;shadowbox&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;200&quot; src=&quot;http://www.elpais.com/recorte/20091106elptenpor_10/LCO340/Ies/libro_electronico_e-book.jpg&quot; width=&quot;200&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Mientras tanto, como Deckard y la ginoide Rachael&amp;nbsp;&lt;a href=&quot;http://www.youtube.com/watch?v=qBjpKdLNU0k&amp;amp;feature=related&quot; rel=&quot;shadowbox&quot;&gt;al final de Blade Runner&lt;/a&gt;, en pareja -el hombre y la máquina- viajamos en perfecta bibliodistopía hacia un futuro incierto y de final desconocido.</description><link>http://elhilodigital.blogspot.com/2010/06/llegaron-los-libroides-o-los-tecno.html</link><author>noreply@blogger.com (Unknown)</author></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7827542379979149108.post-1902996985781843136</guid><pubDate>Tue, 15 Jun 2010 21:06:00 +0000</pubDate><atom:updated>2011-02-13T04:17:36.075-08:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Educación</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Opinión</category><title>Investigación en las nubes</title><description>&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;211&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhJivaSG2bTn7tjuneJDyFxwiJFE4D_QRjCtdIdiDEPkpj_fNvccY15Veu7rmouigM5xQ52zJUGA8715jn2s5i8vf2X0QpXiU2JeuKSrJQ8oFnr_wK6WMf0fETqcq1FgkqLGaO3sFMR7og/s320/2631466945_de1bbc2cfd.jpg&quot; width=&quot;320&quot; /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;font-size: x-small;&quot;&gt;(Foto: &lt;/span&gt;&lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.flickr.com/photos/imuttoo/2631466945/&quot;&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;font-size: x-small;&quot;&gt;Ian Muttoo&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;font-size: x-small;&quot;&gt;)&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
Estimado decano de facultad:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Le escribo para expresar la necesidad de un cambio en el modo en que los investigadores deseamos desarrollar nuestros proyectos de investigación y la forma en que deseamos compartir y hacer público nuestro conocimiento, especialmente en las áreas de humanidades.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para comenzar, nos negamos a escribir libros, tal como Ud. los entiende y la universidad lo ha demandado hasta ahora. Con las actuales herramientas de que disponemos (y el libro es una de ellas, lo sé) no podemos permitirnos el lujo de publicar libros al uso, de esos que aparecen impresos dos años después de haber sido escritos y revisados. La realidad es que tales libros quedan viejos en cuanto los entregamos, porque los investigadores nos dedicamos a investigar, y una semana después tenemos nuevos materiales y matices que añadir al libro, lo cual se vuelve impracticable cuando está en imprenta. El libro siempre ha representado un estadio de conocimiento dentro de una línea investigadora, un momento concreto, pero hasta cierto punto aleatorio, de nuestro propio estado investigador. Por ello nos negamos a escribir más libros, o hitos de papel y tinta. Ya no es necesario restringirnos a estos términos en una sociedad donde la información ha alcanzado una fluidez mucho mayor, y en la que los investigadores somos capaces de gestionarla mucho mejor.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por eso, queremos pedir una infraestructura tecnológica muy diferente por parte de la universidad y su departamento de publicaciones. Normalmente, los investigadores llevamos adelante dos o tres líneas de trabajo investigador. En esas líneas desarrollamos pequeños núcleos de análisis en torno a algunos problemas concretos, al mismo tiempo que acostumbramos a delinear el marco general en el que nos situamos y donde ubicamos las investigaciones de otros colegas. Es decir, la universidad sólo debe aprobarnos esas líneas de investigación otorgándonos un espacio tecnológico apropiado para desarrollar y exponer cada una de ellas. Trabajamos siempre con proyectos que se amplían y generan novedades continuamente. Por lo tanto, necesitamos un espacio donde mostrar de una manera dinámica no sólo los resultados (¿hay algún resultado definitivo alguna vez?) sino el proceso de nuestras investigaciones, con capacidad para poder compartirlo con nuestro público (otros colegas, estudiantes, interesados) de una manera continua e interactiva. Esto implica, que toda la tecnología 2.0 actual, el uso de lo más avanzado en wiki, blog, multimedia y redes sociales debería estar a nuestra disposición para mantener vivas y abiertas nuestras líneas de investigación, en las que el investigador pueda decidir cuándo publicar un resultado tal como él lo concibe, y en las que los proyectos se retroalimenten con la interacción de otros especialistas y, por qué no, otros públicos no necesariamente académicos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A menudo descubro nuevos materiales cada semana, y estos nuevos materiales forman parte de un puzzle que está en mi cabeza y voy construyendo, pieza a pieza. Debería tener la oportunidad de incorporar inmediatamente y de manera pública esta pieza al puzzle de mi línea investigadora, de forma que pueda recibir una respuesta lectora en cualquier momento. Y poder hacer lo mismo con otros colegas o interesados. Los investigadores no investigamos para nosotros mismos, aunque pueda ser un placer hacerlo, sino que lo hacemos también para aportar un conocimiento (y su divulgación) dentro de una vasta red de conocimientos comunes con las que concebimos el mundo, un repositorio colectivo que ahora se llama red de redes. El conocimiento se entiende y acepta ahora más que nunca como participación en esa imago mundi, y la manera de participar en ella se fundamenta en la fluidez de la comunicación de nuestras ideas, descubrimientos, tanteos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No importa que mi libro crezca diariamente, que cambie cada semana, todos aprendemos algo cada día y por tanto el mundo no está quieto para nadie. Como investigador, no temo a contradecirme, a retroceder un día, a avanzar otro, porque a menudo la contradicción me ha llevado a donde estoy. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De este modo, los investigadores obtendríamos numerosos beneficios: no sólo la fluidez en la exposición, aportación y comunicación de ideas, procesos, resultados, sino también la creación y pertenencia a una comunidad científica mejor conectada, y por tanto mejor comunidad. Los colegas podrán criticarme (positiva o negativamente) y por lo tanto, revisar o defender algunas de las ideas de manera mucho más efectiva y viva.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por lo tanto, pedimos un espacio multimedia e interactivo donde podamos esquematizar, añadir, modificar, volver a recuperar, enlazar y experimentar cualquier tipo de información, y en el que podamos discutir, intercambiar y enlazar información propia y ajena (¿no se entiende lo propio desde lo ajeno?). No queremos publicar más libros, pero sí queremos mantener actualizados y abiertos al máximo posible nuestros proyectos. Publicaremos continuamente, porque continuamente investigamos y se reflejará así nuestra actividad colectiva constante de preguntarnos, contestarnos, relacionarnos, cuestionarnos, expresarnos, dilucidarnos, proponernos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Queremos una herramienta que combine lo mejor de wiki + wordpress + twitter + facebook + google + prezi + flickr + youtube + delicious + citeulike + flowr + ustream + dropbox + rss + sync.in + wallwisher + pip.io + zotero + dipity. A algunos periodistas y otros profesionales ya les ofrecen paquetes básicos o, en su defecto, lo organizan por sí mismos en páginas personales. Pero en nuestro caso, si la universidad quiere seguir aportando conocimiento a la sociedad, y autorizarse en su labor universal, tiene la responsabilidad de innovar también, facilitando como renovada institución herramientas para el conocimiento a sus investigadores.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y disculpe. Creo que en la lista he olvidado algún servicio 2.0, aunque se entiende fácilmente para qué voy a usar cada uno y todos en su conjunto. De todas formas, puedo explicárselo detalladamente en un informe distinto, si es necesario. ¿Se le ocurre algo más?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Atentamente le saluda,&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
un investigador.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
PS. Parece que van llegando otras voces &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.plannedobsolescence.net/what-a-press-can-add-in-the-age-of-diy-publishing/&quot;&gt;con peticiones similares&lt;/a&gt;.</description><link>http://elhilodigital.blogspot.com/2010/06/investigacion-en-las-nubes.html</link><author>noreply@blogger.com (Unknown)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhJivaSG2bTn7tjuneJDyFxwiJFE4D_QRjCtdIdiDEPkpj_fNvccY15Veu7rmouigM5xQ52zJUGA8715jn2s5i8vf2X0QpXiU2JeuKSrJQ8oFnr_wK6WMf0fETqcq1FgkqLGaO3sFMR7og/s72-c/2631466945_de1bbc2cfd.jpg" height="72" width="72"/></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7827542379979149108.post-7860684907763149859</guid><pubDate>Sat, 05 Jun 2010 23:31:00 +0000</pubDate><atom:updated>2011-02-13T04:19:26.155-08:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Laboratorio de e-dición</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Opinión</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">secuencialidad</category><title>Capitulando el medio digital. Longitud, novelas y el efecto Sherezade(II)</title><description>&lt;div style=&quot;text-align: right;&quot;&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;font-family: sans-serif; font-size: 10.8333px; line-height: 19px;&quot;&gt;&lt;i&gt;&quot;En ese momento de la narración, Schehrazada vió aparecer la mañana, y se calló discretamente.&quot; (Las mil y una noches)&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.antipope.org/charlie/blog-static/fiction/faq.html&quot;&gt;Charlie Stross&lt;/a&gt; nos recuerda en un artículo &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.antipope.org/charlie/blog-static/2010/03/cmap-5-why-books-are-the-lengt.html&quot;&gt;sobre la longitud de las novelas&lt;/a&gt; cómo los soportes ficcionales y su distribución al público informan y alteran la narración. Al comentar algunos momentos ilustrativos de la edición anglosajona desde la revolución industrial, rescata la conocida práctica de los &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://es.wikipedia.org/wiki/Charles_Dickens#Novelas_por_entregas&quot;&gt;folletines&lt;/a&gt; victorianos, en los que se distribuían, de forma seriada (capítulo por capítulo), novelas cuya longitud podía extenderse ampliamente según los planes del autor, el editor y el interés del público lector. Desde luego, cada capítulo se veía delimitado por la necesidad de &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/e/eb/Hardtimes_serial_cover.jpg&quot;&gt;imprimirse&lt;/a&gt; en el espacio de cada uno de los &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.sc.edu/library/spcoll/britlit/dickens/images/household.jpg&quot;&gt;fascículos&lt;/a&gt;, para su posterior encuadernación. En la primera mitad del siglo XX, dice Stross que &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://en.wikipedia.org/wiki/Amazing_Stories&quot;&gt;la novela de ciencia ficción&lt;/a&gt;, distribuida en revistas periódicas, permitía la inserción de historias cortas, y también la de novelas seriadas que no fueran tampoco muy largas (60.000 palabras) para no quitar valor al resto del contenido de la revista si la novela no resultaba del gusto de un número de lectores, y sólo por ello dejasen de comprarla. Se ofrecían así diferentes novelas cortas a lo largo de una temporada. Este género pasó en los 70-80 a las grandes superficies comerciales, coincidiendo con una temporada en la que debieron subirse los precios: para justificarlo ante el comprador, debían ofrecerse libros, sencillamente, más gordos, y con ello aumentó el número de páginas -no sólo jugando con el tamaño de la fuente, sino creciendo también en contenido. La llegada a los 90 presuponía al lector que debía esperar comprar novelas bastante largas. Muchas de ellas debieron dividirse en diferentes volúmenes, puesto que por razones de encuadernación, pero sobre todo de precio (el límite confirmado estaba en los 24 dólares), hicieron que cierta serie de libros preparada por Stross a principios de nuestro siglo hubo de ser reajustada a unidades de 300 páginas cada una, cuando él había pensado en bloques de unas 800 páginas. Sin duda, la unidad que él proyectaba no podía mantenerse intacta, puesto que era consciente de la necesidad de entretener al lector y ofrecerle los clímax adecuados a mitad de cada unidad y hacia el final de cada uno de los libros individualmente editados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgGzskJqgcyKVcemss1QyNm2JbKq5RlMjty4pDMjJS7TKLSd7FtDdTC-5E_J1gQG8zqnmg8NceIAE8oxyp7H5HvZTbfyhraN0RSTQFaN8S3Spg3ZzsfbtlfLL-4byG_NCcFSgxQHZEpk1c/s1600/folletin.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;320&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgGzskJqgcyKVcemss1QyNm2JbKq5RlMjty4pDMjJS7TKLSd7FtDdTC-5E_J1gQG8zqnmg8NceIAE8oxyp7H5HvZTbfyhraN0RSTQFaN8S3Spg3ZzsfbtlfLL-4byG_NCcFSgxQHZEpk1c/s320/folletin.jpg&quot; width=&quot;205&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
Esto me lleva a escribir hoy sobre cómo la ficción, y en concreto la novela, se ha transmitido de una forma más fragmentaria de lo que muchas veces somos conscientes, y cómo el orden retórico que parece más apropiado para el medio digital, en una suerte de fragmentación de contenidos, nos ofrece ya una vuelta de tuerca al pasado al darnos un acceso serializado a muchas de las ficciones del pasado y del presente.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ya he comentado &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://elhilodigital.blogspot.com/2010/05/capitulando-el-medio-digital.html&quot;&gt;en otro lugar&lt;/a&gt; las técnicas editoriales manuscritas de la &lt;i&gt;compilatio&lt;/i&gt; medievales y las copias &lt;i&gt;a pecia&lt;/i&gt; de la Edad Moderna que permitían crear libros o antologías a partir de una selección de otros materiales, orientados no sólo al estudio sino también al entretenimiento, en una suerte de lectura fragmentada e interconectada por la intención del antologador. Nos recuerda el sabio &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.worldcat.org/title/historia-de-la-lectura-en-el-mundo-occidental/oclc/277836995&quot;&gt;Chartier&lt;/a&gt; que el nacimiento del &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://redalyc.uaemex.mx/redalyc/pdf/353/35307303.pdf&quot;&gt;pliego suelto&lt;/a&gt; en el Renacimiento, que evolucionará con la literatura de cordel hasta las narraciones truculentas del XIX, se inicia con la circulación numerosos romances en un solo pliego para su distribución más popular: estos romances eran fragmentos de episodios épicos medievales de mayor envergadura, fragmentos de una historia mayor compartida por la cultura colectiva. La distribución oral de mucho material impreso fue eminentemente fragmentaria: la lectura en grupo y en alta voz de capítulos y episodios de novelas famosas también era una actividad habitual en el Renacimiento y Barroco, e incluso una forma de socialización, por ejemplo, entre nobles, al crear sus círculos literarios. De ahí podemos llegar hasta las academias y tertulias decimonónicas, donde se discutían y se leían extractos de obras propias.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La fragmentación de nuestra lectura hipertextual ha promovido ya algunas iniciativas de edición seriada para narraciones de cierta longitud como las novelas. Comentaré dos de ellas, de similar factura. La primera de ellas la sostiene &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.jacklemoine.com/&quot;&gt;Jack Lemoine&lt;/a&gt;, que como lector parece querer compartir con otros algunas obras de la tradición. Su blog &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://lit-daily.blogspot.com/&quot;&gt;Literature Daily&lt;/a&gt; ofrece cada día un fragmento de una obra clásica diferente según el día de la semana, de forma que publica simultáneamente siete narraciones distintas -desde Homero a Twain, desde Kipling a Baum, pasando por las &lt;i&gt;Mil y una noches&lt;/i&gt;. Todos ellos son textos de dominio público que él segmenta y publica ordenadamente, de forma que podemos recibirlos en nuestro correo o leer directamente en el blog cada episodio. Además, ha añadido -por medio del servicio &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.odiogo.com/&quot;&gt;odiogo.com&lt;/a&gt;- la opción de escuchar el fragmento -si bien es una máquina quien lo lee. Gracias a las etiquetas del menú, uno puede recuperar los fragmentos publicados hasta entonces de uno de los títulos. Desde luego, la fragmentación la impone el editor mismo, considerando que unos pocos párrafos son suficientes en cada emisión; su pericia debe ser la de seccionar también con un sentido de la lectura que permita cortar los episodios en momentos apropiados, y sin duda esto crea pequeños clímax no previstos nunca antes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiNhGJvHkBrsHhrvQSKVW_AhJfLXeL1LeESDESbdhP0uI9w5myP3caqeU5yra0SrYE-VC1ZAOfojcf30XrY_0tKrO47mRMlTDoM_qrvLQLrnRX71TA-F16X1rUQ0yqfjNSy125UgR5LIk0/s1600/dailylit.png&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;226&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiNhGJvHkBrsHhrvQSKVW_AhJfLXeL1LeESDESbdhP0uI9w5myP3caqeU5yra0SrYE-VC1ZAOfojcf30XrY_0tKrO47mRMlTDoM_qrvLQLrnRX71TA-F16X1rUQ0yqfjNSy125UgR5LIk0/s320/dailylit.png&quot; width=&quot;320&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El otro servicio de lectura seriada es comercial, pero ofrece algunas lecturas gratuitas y un servicio más completo. Lleva un tiempo ya en marcha, se llama &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.dailylit.com/books/arabian-nights&quot;&gt;Dailylit&lt;/a&gt; y se puede seguir el libro que uno desee desde el principio, recibiéndolo vía rss o por correo. Los fragmentos son un poquito más largos, ellos calculan que el equivalente a unos cinco minutos de lectura, y su lectura puede distribuirse diariamente, tres días a la semana, o sólo en días de labor. Es irónico que no contemplan el fin de semana, por lo que relacionan -¡ay, anglosajones!- la lectura con nuestra rutina diaria de obligaciones profesionales (o quizás como el calculado descanso necesario para completar ese día de trabajo). Lo cierto es que después uno puede especificar también los días en los que se quiere recibir y el tamaño -hay tres- del fragmento diario. Además puede seleccionarse la hora en que uno desea recibir la lectura, y existe la posibilidad manual de solicitar más de un fragmento al instante, si por casualidad deseamos continuar con la historia inmediatamente.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La integración de esta forma de lectura seriada en nuestro entorno 2.0 sí me parece interesante, por muy sencilla que parezca la idea, puesto que nos permite empezar la serie cuando queramos -frente a la publicación seriada en masa victoriana- dado el tratamiento de paquetes de información con el que se considera el texto. La capitulación tradicional viene a rediseñarse aquí para el nuevo medio y su relación con el lector, lector que encuentra un servicio de recepción de su serial adaptado a sus intereses y situación, de una manera muy flexible. Si los fragmentos se editan con un cierto tino narrativo, buscando esos pequeños instantes en los que termina un pasaje o situación, en los que se percibe la intensidad de una nueva conversación, en los que una revelación, por mínima que sea, queda en el aire, entonces la fragmentación adquirirá un nuevo sentido y la lectura será exitosa. Al mismo tiempo, la longitud de una novela no es tan preocupante si la lectura se hace poco a poco pero disfrutando la intensidad en cada uno de sus fragmentos, y a su paso -como una red de pequeñas sugerencias deshilvanándose ante los ojos-, los fragmentos nos atraen hacia el total de la novela.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde luego, para muchos tomar un libro (electrónico o no) y abrirlo o cerrarlo cuando uno guste es menos complicado, pero piénsese también en el interés de la lectura seriada, dejando pasar un tiempo entre un momento de lectura y el siguiente, rumiándola mientras tanto la situación dejada, las palabras, reelaborando el texto consciente o inconscientemente mientras llega, en el siguiente correo, la solución ofrecida por el autor.&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjZ6SP6btFsdKozsszv30mejZG1dXdZxEsjsBiv5V2YFv4Rw42G_aLFwo4OX460sh-Si5KA3_oGJqYHlCZcH9-JC22OPeqU5Xgs8mmPAfDOpxAwedXiBCsq3o9fj7WrvykI7RQgnvxvafE/s1600/1001-nights.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;200&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjZ6SP6btFsdKozsszv30mejZG1dXdZxEsjsBiv5V2YFv4Rw42G_aLFwo4OX460sh-Si5KA3_oGJqYHlCZcH9-JC22OPeqU5Xgs8mmPAfDOpxAwedXiBCsq3o9fj7WrvykI7RQgnvxvafE/s200/1001-nights.jpg&quot; width=&quot;158&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto se me antoja como editar considerando el efecto Sherezade, cuando la joven logra engarzar mil y una noches de relatos terminados y dejados a medio desarrollar para la siguiente noche, consiguiendo que el sultán no cumpla su promesa de matarla tras pasar la primera noche con ella, y encontrando en él, finalmente, un lector voraz, que consume trozo a trozo diversas historias, sin importar la longitud de las mismas, pero sí atento a sus clímax. La literatura al rescate de la&amp;nbsp;vida. Y al rescate de historias por continuarse. Es curioso notar que esas &lt;i&gt;Mil y una noches&lt;/i&gt;, de orígenes medievales (una gran &lt;i&gt;compilatio&lt;/i&gt; de materiales ficcionales diversos del Oriente) sólo se descubren, y salen editadas con añadidos, en el siglo XVIII para Europa, a través de una traducción-reelaboración francesa, en doce volúmenes, pero no alcanzan gran popularidad hasta el siglo XIX, época de los grandes folletines y la lectura seriada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por ello, se me ocurre que, frente a las &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://elhilodigital.blogspot.com/2010/05/perdiendo-el-hilo-la-hiperlectura-y-el.html&quot;&gt;críticas de la fragmentación en la hiperlectura&lt;/a&gt;, debemos recordar por un lado que casi nunca leemos obras de un tirón -y entre lectura y lectura pasan muchas cosas diferentes en nuestras vidas diariamente-; y por otro, que esta fragmentación nos ayuda a detenernos mejor en un párrafo, a la posibilidad de leer con una mayor atención y ver la concentración de significados en el extracto propuesto, que meditaremos -o rumiaremos, como se hacía mediante la &lt;i&gt;ruminatio&lt;/i&gt; del texto en el medievo- en su intensidad extractada. Esto sólo dependerá del ritmo de lectura, que hoy, probablemente por inconsciente ineptitud y ansia lectora ante un nuevo y fascinante medio, nos hace saltar de un lugar a otro, lo cual no es malo, pero sí lo es en cambio lo hacemos regurgitando, devorando fragmentos, sin rumiarlos apenas unos segundos, (con)fundiendo el &lt;i&gt;tempo&lt;/i&gt;&amp;nbsp;de navegación con nuestra lectura.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Stross vislumbra para el libro electrónico y su forma de distribución naciente tanto la posibilidad de volver a un renacimiento de las novelas en serie como, por otra parte, la posibilidad de venta de novelas de proporciones mastodónticas que forman una unidad, ya que el costo de producción sería muy similar puesto que el peso económico del archivo electrónico no es equivalente al peso -con sus gastos de encuadernación e impresión- del libro impreso. De hecho, algunos de los lectores de Stross dejan dicho en los comentarios a su artículo que leyeron alguna de sus novelas en formato electrónico sin saber muy bien la extensión real de la novela, pero que no les importó. La lectura seriada, tan explotada por la era de la industrialización dickensiana, podría reconvertirse en la sociedad 2.0 de la información en una lectura del texto cuyo tratamiento como paquetes de información narrativos podría constituir el comienzo de una lectura fragmentada con sentido, y paso a paso, conectada en modos diversos y tejedora de una red de lecturas cada vez más compleja pero no por ello menos consciente o profunda o concentrada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El efecto Sherezade, con su encadenamiento&amp;nbsp;fragmentado&amp;nbsp;de relatos cortados, siempre por terminar y siempre por continuar, define y salva a su protagonista en la ficción frente al sultán Shahriar: a lo mejor la ficción tradicional se salva, una vez más, así, remediando a sus antecesores y aprendiendo de sí misma para perpetuarse reinventándose en otra metamorfosis.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por cierto, Stross ve en parte sus ansias colmadas y el futuro hecho realidad, pues el propio equipo de Dailylit ha pensado en una&amp;nbsp;&lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.dailylit.com/books/dailylit-sci-fi-channel&quot;&gt;antología de ciencia-ficción&lt;/a&gt;&amp;nbsp;que distribuye seriadamente. Él no se considera un grandísimo autor, pero parece que sabe ver bien su oficio y su futuro.</description><link>http://elhilodigital.blogspot.com/2010/06/capitulando-el-medio-digital-longitud.html</link><author>noreply@blogger.com (Unknown)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgGzskJqgcyKVcemss1QyNm2JbKq5RlMjty4pDMjJS7TKLSd7FtDdTC-5E_J1gQG8zqnmg8NceIAE8oxyp7H5HvZTbfyhraN0RSTQFaN8S3Spg3ZzsfbtlfLL-4byG_NCcFSgxQHZEpk1c/s72-c/folletin.jpg" height="72" width="72"/></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7827542379979149108.post-3178216888018604871</guid><pubDate>Mon, 24 May 2010 22:35:00 +0000</pubDate><atom:updated>2011-02-13T04:21:56.764-08:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Opinión</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">secuencialidad</category><title>Capitulando en el medio digital. (I) La información científica</title><description>&lt;div style=&quot;clear: both;&quot;&gt;&lt;br /&gt;
La fragmentación en los hábitos de lectura y escritura con la que los nativos digitales parecen identificarse -y cuyos efectos comentamos &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://elhilodigital.blogspot.com/2010/05/perdiendo-el-hilo-la-hiperlectura-y-el.html&quot; target=&quot;_blank&quot; title=&quot;Perdiendo el hilo&quot;&gt;en otro artículo&lt;/a&gt; de nuestro hilo- nos lleva hoy a repasar algunas iniciativas que toman esta nueva razón retórica del universo hipermedia y la adaptan a la distribución tradicional de la información, transmitida en la Edad Moderna y hasta hace bien poco en volúmenes fijados por el editor y el impresor. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;clear: both;&quot;&gt;&lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; class=&quot;image-link&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgaQnhGewZvgIURDUppDOn83T-MHM20jaQao8iMw2KzX4k6yfDu4EML1eK_c_cxy_YIZH9OJqCnCM9sZxPMujF71Hm6vh5tT-FWijjUyNWq-0G6xLxx9uclMmG9w1CFOnpXJJKHC8IVPDQ/s800/ebookpiechapt-full.png&quot; style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img align=&quot;left&quot; class=&quot;linked-to-original&quot; height=&quot;92&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiXOf09GlKR3-_XaaJnHF5yttlXt_fnyshhbR1PofFhke7N_iJkz2Vjn3CsB_PmbAZtEQjp7vvo_lUPjc_YqIs7cK_zGndP9wdwrNsYil_zgY7BSqKdqPbdR9KHDj3uVjv49TDA3DerWNs/s800/ebookpiechapt-thumb.png&quot; style=&quot;display: inline; float: left; margin-bottom: 10px; margin-left: 0px; margin-right: 10px; margin-top: 0px;&quot; width=&quot;377&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;
El primer servicio se llama &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://ebookpie.com/static/home/create&quot; rel=&quot;shadowbox&quot; target=&quot;_blank&quot; title=&quot;chapterizer&quot;&gt;Chapterizer&lt;/a&gt; y lo ofrece la librería online &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.ebookpie.com/&quot; target=&quot;_blank&quot; title=&quot;ebookpie&quot;&gt;eBookPie&lt;/a&gt;. Vende sus libros completos, o, al modo en que iTunes lo popularizó para la música, en fragmentos. Aprovecha para ello la división de capítulos habitual en el formato del códice, que nos ha servido durante siglos para fragmentar el texto en capsulitas o unidades diferenciadas, de forma que la localización de pasajes o desarrollos de un tema se presentaba de una manera más organizada y/o analítica. El nuevo servicio online permite diferenciar los capítulos, separar los que interesen, y comprarlo por separado, si el resto del libro no nos interesa. Esto resulta de gran utilidad para los libros técnicos, sin duda. Permitiría también, en obras de ficción ya conocidas, seleccionar el capítulo favorito o aquel que necesitamos. El servicio está dirigido a los editores, quienes deciden fragmentar los textos y ofrecer estos capítulos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhGTkFQGpMTF1aPEF2ohrdcgg2Vsshw0CNLWFbBuTQ3D-RG-mRgLsBiVnSUR1E5FKyizxSdfoz3bQEV6RrO9z2gCcuCB8mUL7z8FtpfpBNI53eoLtLQK8Su05p8CAuRM9FjyL7VsZXbqZM/s1600/wikibookcreator.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;95&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhGTkFQGpMTF1aPEF2ohrdcgg2Vsshw0CNLWFbBuTQ3D-RG-mRgLsBiVnSUR1E5FKyizxSdfoz3bQEV6RrO9z2gCcuCB8mUL7z8FtpfpBNI53eoLtLQK8Su05p8CAuRM9FjyL7VsZXbqZM/s320/wikibookcreator.jpg&quot; width=&quot;320&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;clear: both;&quot;&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El segundo servicio, que ofrece una mayor libertad para el usuario final, el lector, bebe de la categoría open source y las licencias copyleft, de la mano de Wikipedia. Se llama &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://en.wikipedia.org/w/index.php?title=Special:Book&amp;amp;bookcmd=book_creator&quot; target=&quot;_blank&quot; title=&quot;Book creator&quot;&gt;Book creator&lt;/a&gt; y funciona también en su &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Especial:Libro&amp;amp;bookcmd=book_creator&quot; target=&quot;_blank&quot; title=&quot;Book creator esp&quot;&gt;versión española&lt;/a&gt;. Se trata de que el mismo lector pueda elaborar su propio libro en formato PDF (u OpenDocument) a partir de artículos visitados en la &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://es.wikipedia.org/wiki/Wikipedia:Portada&quot;&gt;Wikipedia&lt;/a&gt;. De esta forma podemos crear nuestros libros de consulta temáticos y descargarlos gratuitamente o pedir una copia impresa si lo deseamos, para quien desee leerlos sobre papel. O, también, dado que algunos textos literarios forman parte del proyecto &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://wikimediafoundation.org/wiki/Home&quot; target=&quot;_blank&quot; title=&quot;wikimedia&quot;&gt;Wikimedia&lt;/a&gt;, crear una antología de selección de textos favoritos o esenciales según un propósito. La iniciativa es buena porque ofrece una mayor flexibilidad a la hora de organizar las lecturas visitadas a la enciclopedia, aunque al mismo tiempo es una manera de volver la vista atrás, a adoptar digitalmente prácticas tan recientes como la creación de libros de la asignatura escolar universitaria a partir de fotocopias de extractos ofrecidos en una lista por el profesor, cuando no es posible comprar la antología prediseñada para su público educativo por un respetable editor.&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style=&quot;clear: both;&quot;&gt;&lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjlekgDzF2UyMNsQbmqL8FKUpD9qohyphenhyphenLNVSOhL7mrNotRzUXjxiyAl8j0m9DE4mYf_luzksbAdldrpmP3yaS7axDzeFAg4HY7P-t78rdGyWZoVKDDasjEMqdratkS0nB7jaIQZqXfTUNIM/s1600/idealreader.png&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;172&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjlekgDzF2UyMNsQbmqL8FKUpD9qohyphenhyphenLNVSOhL7mrNotRzUXjxiyAl8j0m9DE4mYf_luzksbAdldrpmP3yaS7axDzeFAg4HY7P-t78rdGyWZoVKDDasjEMqdratkS0nB7jaIQZqXfTUNIM/s320/idealreader.png&quot; width=&quot;320&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;
El tercer servicio aborda precisamente esta ultima práctica, muy habitual en la universidad estadounidense, de crear readers o antologías de lecturas para el curso. &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.mheducation.com/home/index.shtml&quot; target=&quot;_blank&quot; title=&quot;Mc Graw Hill Education&quot;&gt;McGraw Hill&lt;/a&gt; presentó hace no mucho su &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://create.mcgraw-hill.com/wordpress-mu/idealreader/&quot; target=&quot;_blank&quot; title=&quot;Ideal Reader&quot;&gt;The Ideal Reader&lt;/a&gt;, donde pueden elegirse entre 700 extractos o capítulos para conformar el libro perfecto para cada profesor. La búsqueda puede hacerse por autores, materias, géneros, e incluso lo que han denominado &quot;modo retórico&quot;, que recupera, con ciertas actualizaciones, las antiguas clasificaciones de las técnicas discursivas de la retórica clásica (sí, ya ven, desde la &lt;em&gt;narratio&lt;/em&gt; hasta la &lt;em&gt;argumentatio&lt;/em&gt;, como pueden ver en la captura de pantalla que les ofrezco).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;img src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgys62J6axctlFFzLhKtP3B67DvNOH295RAPobekMgqmnDRf1MkXftMLu6jF5CATRxlrew9vZv5vT1lQ1c6ct1djbzGJk4sL3OYBMCK-bPvdeIlS_pfBJiT31xGbC8RixzAAOjIZrnnCho/s320/mcgrawcreaterethoricmode.png&quot; /&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El profesor se convierte en editoautor online, participando en el proceso de la composición completa del libro al estilo más clásico de creación de un discurso (McGraw nos ofrece un comienzo del mismo mediante la&amp;nbsp;&lt;i&gt;inventio&lt;/i&gt; o recuperación de ideas y materiales diversos -sección&amp;nbsp;&lt;i&gt;find content&lt;/i&gt;-, &amp;nbsp;la &lt;i&gt;dispositio&lt;/i&gt;&amp;nbsp;mediante el orden de dichos materiales o lugares comunes del conocimiento -sección&amp;nbsp;&lt;i&gt;arrange&lt;/i&gt;-, y la &lt;i&gt;elocutio&lt;/i&gt; final al personalizar con un estilo personal los materiales del volumen creado -sección&amp;nbsp;&lt;i&gt;personalize&lt;/i&gt;-); todo ello extraído, como comentaba, del florilegio o enciclopedia de &lt;i&gt;topoi&lt;/i&gt; o lugares comunes temáticamente ofrecidos y ya prediseñados por la editorial. El texto final puede pedirse impreso o descargarse en PDF, en un remedo digital de la &lt;i&gt;actio&lt;/i&gt; retórica clásica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEh1yxY7wHwm-RSprixfcN9aBJEPWvhBed56xiayF4EbFdKz6KHe3I7WS9jfLgvELzg-uN7rlShpotsVF7LuKstX7zK6KxEEjJALyY1D7UOV29Ad-AsUGCLeNVtxl8GE3uOQk-k4mp-fESM/s1600/mcgrawcreate.png&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEh1yxY7wHwm-RSprixfcN9aBJEPWvhBed56xiayF4EbFdKz6KHe3I7WS9jfLgvELzg-uN7rlShpotsVF7LuKstX7zK6KxEEjJALyY1D7UOV29Ad-AsUGCLeNVtxl8GE3uOQk-k4mp-fESM/s320/mcgrawcreate.png&quot; /&gt;&lt;/a&gt;Por todo ello, estos procedimientos no representan en sí mismos una gran novedad histórica, y debemos recordar que en la época previa a la imprenta, y en especial como práctica habitual en los &lt;em&gt;scriptoria&lt;/em&gt; medievales, se creaban manuscritos a partir de obras variadas que se reunían en un mismo volumen con una intención determinada (&lt;i&gt;compilatio&lt;/i&gt;), como por ejemplo muestra el mss. P de &lt;i&gt;El conde Lucanor&lt;/i&gt;, que contiene otras cinco obras diferentes. La práctica incluso se perpetuó en la (sub)cultura manuscrita del Renacimiento y el Barroco, siglos en los que los libreros universitarios hacían copias de cuadernillos&amp;nbsp;&lt;i&gt;a pecia&lt;/i&gt; (antiguas fotocopias hechas a mano de copistas) para uso de los estudiantes. Otra técnica muy asociada al mundo manuscrito en especial, perpetuado luego en el de la imprenta, fue la de los &lt;i&gt;&lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://es.wikipedia.org/wiki/Marginalia&quot;&gt;marginalia&lt;/a&gt;&lt;/i&gt; o anotaciones que comentaban, corregían, ampliaban los textos, formando parte de los mismos, si bien sólo del ejemplar leído y anotado (cada ejemplar manuscrito era por tanto una edición diferente en sí mismo por estas razones).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ciertamente con la aparición de la imprenta, la disposición de capítulos y fragmentos quedó progresivamente instituida y afiliada a un orden determinado por la edición (autorizada, que también las había, y muchas, piratas) y el volumen que la acoge. Sin duda, para la Ilustración ese papel marcado a fuego de imprenta, junto con la valoración del volumen escrito como fuente de conocimiento, ha generado con el tiempo un especial halo de autoridad hacia la edición fijada, entendida como obra final, pulida, retocada, y esplendor bruñido de la verdad sobre una materia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto último es lo que los servicios online que he repasado aún perpetúan en cierto modo. Si bien al comienzo de cada curso el profesor o el lector puede crear un nuevo volumen actualizando o cambiando algunos textos, o incorporando otros nuevos disponibles con facilidad, cualquier cambio necesario para realizar durante el curso mismo se vuelve impracticable, dado que el resultado final sigue siendo un volumen fijo físico o digital (y el formato PDF, aunque tenga la oportunidad de ser modificado con cierta facilidad, tiene la cualidad original de mantener una disposición fija de los materiales). Así, desde una perspectiva del conocimiento como texto flexible, el modelo ofrecido por los dos servicios online comentados necesita un par de empujones más, que igualaría y al fin superarían las prácticas medievales. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;ul style=&quot;clear: both;&quot;&gt;&lt;li&gt;Por una parte, la capacidad de la edición de cambiar o alterar su contenido en el instante en que la editorial modifique el texto mismo o añada cualquier información en él&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;Por otra parte, la capacidad del lector o del estudiante (el profesor puede hacerlo, pero solamente al crear la edición) de incorporar o añadir información al margen o no del texto en cualquier momento durante el curso.&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;Además, habría que señalar la notable ausencia de materiales audiovisuales y las posibles conexiones que etiquetas y enlaces permiten actualmente.&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;Y por último, parece necesaria ya la incorporación de redes sociales que mantengan al tanto a lectores, estudiantes, profesor, de novedades respecto a los temas centrales del texto que se está estudiando.&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;&lt;br /&gt;
&lt;ul style=&quot;clear: both;&quot;&gt;&lt;/ul&gt;&lt;div style=&quot;clear: both;&quot;&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;240&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhL9dagBhyMhWi84IWXstGYq-TASazheBrHD9Tdpw3J4KKshqr5Sqe3P4iPCH84niiVDcW3VdQgRvXd02XoNXaaWMRzMtHYu0rWqGWpsaV3JQzexWPEEiSL89YqzHnDFPSXN9wfGOzb-lk/s320/fragment.jpg&quot; width=&quot;320&quot; /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;font-size: x-small;&quot;&gt;Foto: &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.flickr.com/photos/santoposmoderno/3469219989/&quot;&gt;JavierPsilocybin&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
Visto desde la perspectiva hipermedia, estas ediciones no sólo resultan incompletas, sino fragmentadas y desconectadas (por aisladas) entre sus propios materiales. La ya habitual crítica hacia la fragmentación del texto que propone la retórica hipermedia podría muy bien ser invertida aquí al atender lo dicho. Si bien estas ediciones muestran inicialmente un acercamiento más personalizado y preciso del universo que el profesor quiere transmitir durante un curso, estas ediciones elaboradas en la nube no nos permiten conectar, al modo 2.0 con que han sido creadas, ni los distintos textos que las componen, ni sus enlaces a otros textos o lugares de conocimiento fuera del mismo, ni siquiera permiten tomar el texto como&amp;nbsp;&lt;em&gt;pretexto&amp;nbsp;&lt;/em&gt;mismo para ir añadiendo en unos márgenes nuevos materiales hipermedia (o no) durante el curso, enlazando en ellos nuestros descubrimientos y notas de la clase y del estudio. Salvo que el estudiante o lector use un editor de pdf, ni siquiera podrá utilizar la magnífica técnica de los&amp;nbsp;&lt;em&gt;marginalia&amp;nbsp;&lt;/em&gt;heredada de la escolástica medieval. Algo que sí recupera y potencia, sin embargo, la &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.futureofthebook.org/commentpress/about-commentpress/&quot;&gt;plantilla&lt;/a&gt; creada para Wordpress por &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://futureofthebook.org/&quot;&gt;futureofthebook.org&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;clear: both;&quot;&gt;Por ello creo que, si de algo debe servir esta labor online de &lt;i&gt;compositio&lt;/i&gt;&amp;nbsp;y &lt;i&gt;divisio textus&lt;/i&gt; que genera tantas posibilidades de&amp;nbsp;&lt;em&gt;dispositio &lt;/em&gt;como lectoeditores haya, si de algo podemos aprovecharnos con esta fragmentación de materiales, será para perfeccionar la idea del manejo de un volumen &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://books.google.com/books?id=XpqlCCG73YIC&amp;amp;lpg=PP1&amp;amp;ots=kfzDD3QjmO&amp;amp;dq=barthes%20s%2Fz&amp;amp;hl=es&amp;amp;pg=PA4#v=onepage&amp;amp;q&amp;amp;f=false&quot;&gt;flexible&lt;/a&gt;, y no de perpetuar o mejorar solamente antiguas y viejas prácticas (lo que sin duda es un paso interesante en la relación del códice con lo digital), sino también para ir más allá y aprovechar las tecnologías de cada momento que nos permitan crear una&amp;nbsp;&lt;em&gt;dispositio&amp;nbsp;&lt;/em&gt;eficaz y pertinente de los materiales en el soporte en que se difunden.&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;clear: both;&quot;&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;clear: both;&quot;&gt;Seguramente &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.mheducation.com/home/index.shtml&quot;&gt;McGraw Hill&lt;/a&gt; está pensando en ello, y sería una irresponsabilidad por su parte, como empresa editorial tan fuerte como es, que no lo hiciera pronto. Sin dudar que el servicio online es muy rentable en estos momentos (también se orienta a que los editores de ficción publiciten sus novedades a través de regalos de capítulos online vía twitter), y si bien es verdad que ofrece una cierta flexibilidad en el enfoque del libro de texto, lo que atraerá el interés de la mayoría de profesores, el camino más interesante y propio del medio digital está por recorrer. &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;clear: both;&quot;&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;clear: both;&quot;&gt;En la wikipedia de hoy, la frase del día viene de la mano de Aristóteles, su Metafísica, y rubrica el trasfondo educativo del artículo de hoy:&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;clear: both;&quot;&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;clear: both;&quot;&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;clear: both;&quot;&gt;«Todos los hombres por su naturaleza desean conocer»&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los dispositivos tecnológicos de conocimiento deben ayudar a poner los mejores medios (y el acceso a variados y diversos contenidos) para ello.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;br class=&quot;final-break&quot; style=&quot;clear: both;&quot; /&gt;</description><link>http://elhilodigital.blogspot.com/2010/05/capitulando-el-medio-digital.html</link><author>noreply@blogger.com (Unknown)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiXOf09GlKR3-_XaaJnHF5yttlXt_fnyshhbR1PofFhke7N_iJkz2Vjn3CsB_PmbAZtEQjp7vvo_lUPjc_YqIs7cK_zGndP9wdwrNsYil_zgY7BSqKdqPbdR9KHDj3uVjv49TDA3DerWNs/s72-c/ebookpiechapt-thumb.png" height="72" width="72"/></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7827542379979149108.post-2294162263424359505</guid><pubDate>Sun, 09 May 2010 04:51:00 +0000</pubDate><atom:updated>2011-02-13T04:24:08.414-08:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">lectura</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Opinión</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">secuencialidad</category><title>Perdiendo el hilo: La hiperlectura y el desconcierto de los lectores des(con)centrados</title><description>&lt;p style=&quot;clear: both&quot;&gt;&lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiNhlxfZtY9ttvY4qkenih3L136am24X1i4GBrldkRRbFhuPl_Zztu3m3yh84OFDUWYxFCRJs7jwTCvmrs5t4RZ6smcDf1_L860zoYvk-fhz711uapIAJG1y5Y1dc30EQ9hW6Dcx-NkJKo/s1600/hilo.jpg&quot; class=&quot;image-link&quot;&gt;&lt;img src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiNhlxfZtY9ttvY4qkenih3L136am24X1i4GBrldkRRbFhuPl_Zztu3m3yh84OFDUWYxFCRJs7jwTCvmrs5t4RZ6smcDf1_L860zoYvk-fhz711uapIAJG1y5Y1dc30EQ9hW6Dcx-NkJKo/s320/hilo.jpg&quot; height=&quot;320&quot; align=&quot;left&quot; width=&quot;320&quot; style=&quot; display: inline; float: left; margin: 0 10px 10px 0;&quot; /&gt;&lt;/a&gt;En el articulo del blog &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://webliter.blogspot.com/2010/04/nietzsche-cambio-cambiaremos-nosotros.html&quot;&gt;Literatura electrónica&lt;/a&gt; titulado &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://webliter.blogspot.com/2010/04/nietzsche-cambio-cambiaremos-nosotros.html&quot;&gt;Nietzsche cambió, ¿cambiaremos nosotros?&lt;/a&gt;, Juan José Díez se hace eco de &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.theatlantic.com/magazine/archive/2008/07/is-google-making-us-stupid/6868/&quot;&gt;un artículo de Nicholas Carr&lt;/a&gt; publicado en &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.theatlantic.com/&quot;&gt;The Atlantic&lt;/a&gt; en el que su autor muestra su perplejidad ante la lectura desconcentrada con la que se enfrenta al leer un libro o un artículo, y lo achaca al uso de la red, que crea una lucha interna para una mente tendente a divagar en la inmediatez y multiplicidad de información que provee la pantalla, y que halla luego dificultades serias para encontrar su camino, pues básicamente pierde el hilo continuamente y como consecuencia final le impide leer en profundidad.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;clear: both&quot;&gt;&lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgKOm7EIiR5Y2lVSA_lCoPv0M4SWi-I0Axur8mjSc7C4Cu9jYMzNuw-_JR09OetV2k5efYEn-U0KdBt-GV3qnCC3j7ut7dLFnJQ00A5gAolRjNqUzQl0UblzvR_aOFOP3WZxKW5jAp7__A/s1600/hilos.jpg&quot; class=&quot;image-link&quot;&gt;&lt;img src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgKOm7EIiR5Y2lVSA_lCoPv0M4SWi-I0Axur8mjSc7C4Cu9jYMzNuw-_JR09OetV2k5efYEn-U0KdBt-GV3qnCC3j7ut7dLFnJQ00A5gAolRjNqUzQl0UblzvR_aOFOP3WZxKW5jAp7__A/s320/hilos.jpg&quot; border=&quot;0&quot; height=&quot;241&quot; align=&quot;left&quot; width=&quot;320&quot; style=&quot; display: inline; float: left; margin: 0 10px 10px 0;&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class=&quot;fullpost&quot;&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Haciendo honor al nombre de esta bitácora, querría hacer algunas reflexiones sobre este hilo perdido de la lectura que crea, especialmente en los que no son nativos digitales, la legítima incertidumbre de si se agotará la posibilidad de una lectura dilatada y en profundidad del texto. El propio Carr disecciona muy bien el papel que algunas tecnologías anteriores han supuesto para el modo de pensar nuestra actividad en nuestras vidas (como el reloj mecánico, que nos modifica algunas actividades naturales para supeditarlas a una programación matemática). El paso a la escritura, como recordaba Sócrates en el &lt;em&gt;&lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.filosofia.org/cla/pla/azc02261.htm&quot;&gt;Fedro&lt;/a&gt;&lt;/em&gt;, haría perder la auténtica sabiduría, ya que nuestra mente dejaría el conocimiento muerto en un material externo y ajeno a nuestras operaciones mentales. Carr reconoce que Sócrates no supo ver las virtudes de la escritura, a pesar de tener unas buenas razones, y que quizás él mismo tenga ese problema con la lectura hipermedia. El artículo no es baladí, porque se pregunta en última instancia por esa sistematización de información a la que aspira Google tras los pasos de generar una &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.guardian.co.uk/technology/2006/may/23/searchengines.news&quot;&gt;poderosa inteligencia artificial&lt;/a&gt;, en la que el sistema puede con el individuo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde luego, la recurrencia constante a este sistema inmediato y ubicuo de búsquedas está centrando la actividad informativa e investigadora de media humanidad, y la multiplicidad de enlaces entre los propios múltiples resultados que nos ofrece parecen crear un galimatías estupendo en el que todo distrae de todo, porque no hay un centro constante, sino un constante re-centramiento en cada nueva pieza informativa. En cierta manera, si le robamos la ansiedad que esto produce a un lector tradicional que busca seguir un hilo determinado y es no obstante atrapado por una red de fascinantes y nunca vistas sugerencias, jamás he asistido a la idea de contemplación absoluta de una manera tan singular. Y sé que el significado de &quot;contemplar&quot; implica &quot;poner la atención&quot; en algo. Pero, ¿en qué ponemos la atención cuando esta es tan intensa porque cambia constantemente de objeto?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el reciente documental de PBS &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.pbs.org/wgbh/pages/frontline/digitalnation/&quot;&gt;Digital Nation&lt;/a&gt;, se plantea, por un lado, que los chicos multitarea de Stanford sobrestiman su eficiencia, eficiencia que no corroboran los &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.pbs.org/wgbh/pages/frontline/digitalnation/interviews/nass.html&quot;&gt;resultados de concentración&lt;/a&gt; que les han hecho. Por otra parte, escáneres cerebrales en UCLA muestran la mayor participación de áreas cerebrales al navegar por internet -Google-, frente a la actividad de la lectura tradicional, que activa menos áreas. Especialmente, la navegación catapulta las áreas de decisión, que se asocian normalmente con el ejercicio de la inteligencia. Desde luego, mayor uso cerebral no implica mayor atención a un objeto, pero sí indica una actividad asociativa mayor (¿pero esta toma de decisiones es suficientemente consistente, in-formada?). En el documental se dice también que los chicos sólo leen resúmenes de los libros (creo que esa es actividad pre-digital, me temo) y, de especial interés es la detección, por parte de sus profesores, de que los ensayos los escriben fragmentadamente, debido a sus múltiples tareas, algo así como reincidiendo en el mismo punto en cada párrafo. Seguimos teniendo mucha confusión sobre la interpretación de estos efectos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sin duda, la afirmación de Maryann Wolf -citada por Carr- de que no somos sólo lo que leemos, sino el modo en que leemos, parece el &lt;em&gt;quid&lt;/em&gt; de la cuestión en esta trama. Como a Nietzsche con su tardía máquina de escribir, que le condujo a una forma telegráfica y aforística de escritura, el hipermedia nos lleva a otro modo de escribir, de expresarnos y, por tanto, de pensar. Toda retórica es una técnica comunicativa, y como técnica debe aprenderse y aprehenderse para que funcione adecuadamente. Tanto para nativos como para no nativos digitales se produce la dificultad de abordar una técnica de comunicación diferente de la aprehendida (los primeros se aburren con un solo y largo texto de Tolstoi, los segundos contrastan abrumados esta experiencia con la fragmentación asombrosa y parcelación del texto en cápsulas informativas des-hiladas). Quizás el modo en que leemos nos distrae por lo que somos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sin embargo, pensemos que la distracción lectora (en el sentido de leer fragmentariamente una novela, por ejemplo) no es ajeno a la experiencia lectora en sí. Cualquier lector tradicional reconocerá, que salvo placenteras excepciones, en muchas ocasiones ha debido leer un libro sin hacerlo de un tirón. Es más, entre un capítulo y otro posiblemente haya debido ir al trabajo, ayudar a los niños, hablar con su pareja, salir con los amigos, lavar la ropa, cocinar, arreglar unos asuntos, y cuántas cosas más. ¿No es la vida una auténtica distracción de la lectura? ¿Nos falta por ello profundidad en la lectura? La monja sor Juana Inés de la Cruz &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.ensayistas.org/antologia/XVII/sorjuana/sorjuana2.htm&quot;&gt;decidió entrar en el convento&lt;/a&gt; para poder leer y escribir, y aún así se quejaba de una falta de concentración y continuidad debido a las tareas monásticas y la irrupción de sus compañeras durante los momentos de asueto que ella dedicaba al estudio.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tampoco hay mucha duda cuando los aficionados a los juegos pasan horas inmersos en la experiencia lúdica, o cuando vemos una película, no hay distracción alguna salvo lo comentado. ¿Qué pasa entonces con la lectura, entonces? La literatura, como las noticias o las películas o los juegos, tiene sus lugares. Ha estado en el códice hasta hace nada. Y está allí para muchos todavía. Pero la literatura no termina de encontrar su lugar en este frenetismo de la digitalización. Un &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://ireaderreview.com/2010/05/06/will-books-evolve-into-more-than-words-on-a-page/&quot;&gt;artículo reciente&lt;/a&gt; en un blog deduce que los intentos de editar libros con videos y enlaces (el &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://vook.com/&quot;&gt;vook&lt;/a&gt;) es más bien una cuestión de mercado que de mejoras o enriquecimiento en la lectura, y decide su autor quedarse con el libro (el &lt;em&gt;&lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.youtube.com/watch?v=iwPj0qgvfIs&quot;&gt;book&lt;/a&gt;&lt;/em&gt;), porque quien quiera leerlo, sin que le deje de gustar ver un video sobre el asunto, lo que le interesa es la lectura del libro en sí, con lo cual un libro tradicional, o en su defecto un dispositivo de libro electrónico es lo correcto ahora mismo (eso sí, con precios más bajos por título).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y es cierto que, a mi parecer, &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://vook.com/&quot;&gt;Vook&lt;/a&gt; tiene ediciones superfluas. Paseando el otro día por algunas previsualizaciones de los clásicos que tienen para web (la &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://link.brightcove.com/services/player/bcpid57408845001?bctid=75902537001&quot;&gt;version para iPad&lt;/a&gt; parece más ordenada y coherente), existe la opción de ver en la misma página un video y el texto, e incluso el texto sobre el video, lo cual no es ya un ejercicio de multitarea, es una superposición imposible de lecturas (audiovisual con alguien hablando sobre el libro, y la tipográfica con un texto a descifrar). Por supuesto, existe la opción de ver sólo el texto, pero entonces ya no veo el interés de ninguna edición enriquecida. También es posible quedarse con los clips de video e ignorar el texto. No hay un claro objetivo editorial, una integración coherente de los materiales, y los enlaces que añaden en el texto, salvo alguno realmente pertinente, llevan a una página de diccionario externa y ajena a la editorial donde se explica la palabra enlazada, con un criterio muy aleatorio y chapucero desde el punto de vista editorial y digital, ya que existen actualmente formas de insertar diccionarios para todo el texto sin necesidad de hacerlos pasar por enlaces que van a enriquecer tu lectura de una manera multimedia y pertinente. Así, cualquiera pierde el hilo de una lectura, mal cercenada en su propósito.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sin duda, lo que hace falta es una coherencia para todo ello. Que el hipertexto pueda ser infinito, como un &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.literaberinto.com/vueltamundo/bibliotecaborges.htm&quot;&gt;cuento de Borges&lt;/a&gt; (que se escudaba irónicamente tras los propios espejos y laberintos de imágenes y palabras que fabricaba y con los que enredaba maravillosamente a los lectores), es una idea que sólo tiene sentido si la entendemos como una oportunidad de organizarnos a placer y a necesidad al mismo tiempo, y no como una invitación a la locura y la dispraxia de contenidos. ¿Cómo no voy a saltar de una cosa a otra, a veces sin ton ni son, si Google en estos momentos, lanza sugerencias, centelleos, hace casi poseía vanguardista conectando algorítmicamente fragmentos a veces asociados y otras completamente disociados para el placer de nuestra curiosidad? Digamos que esa es una parte de la lectura, la superficial, la que nos asusta porque la confundimos con otra lectura paralela que nos permite el hipermedia: la lectura superficial que ha tenido lugar como experiencia interactiva, como &lt;em&gt;performance&lt;/em&gt; o &lt;em&gt;happening&lt;/em&gt; sobre la pantalla, exige una respuesta, una actitud, una acción, por ejemplo compartiéndola en una red social, comentándola en otra red social, ordenándola en una cuenta propia de citas digitales, respondiéndola en una bitácora. esto exige saber donde dispongo ese fragmento leído, con quién y qué lo asocio, dónde lo clasifico, y con quién quiero confrontarlo. Creo que esta actividad- con su toma de decisiones- permite sedimentar, en un proceso continuo, esas lecturas fragmentadas, y a partir de ahí se procede hacia la profundidad, al conocimiento. Pero esto no es posible si confundimos búsquedas con lecturas, aunque aparentemente se den simultáneamente. En realidad, quizás es eso lo que nos distrae. Por ello también pienso que las visitas, el itinerario realizado, no puede ser cualquiera, y ahí es donde la multitarea y sus efectos negativos hasta la fecha pueden quedar mitigados, porque la atención ahora es capaz de sumergirse en un objetivo concreto, en un camino que, con su riqueza y variedad de inmediatez nunca vistas hasta ahora, el cerebro aprende a discernir, a aparcar, a relegar información pertinente pero no urgente, y a recolectar en el camino aquello que realmente le interesa. Siguiendo el hilo. Ese trabajo de gestión permite al mismo tiempo diferentes recorridos para diferentes lectores, pero para todos una lectura concentrada. Y la fragmentación no importará si las conexiones se eligen sin perder el hilo, es más, siguiendo varios hilos incluso, pero atentos a lo que hacemos. Es, simplemente, convertirse en un Ulises que no sólo no se deja llevar por el canto de sirenas, sino que además es capaz de aprehender sus cantos. Pero ser un héroe resulta difícil. Desde luego necesitamos desarrollar y ejercitar técnicas para aprender a leer así, y las propias búsquedas, etiquetaciones, enlaces, deben ir mejorando: es un problema, por curioso que parezca, de usabilidad. El libro no nos distrae porque conocemos su técnica de lectura y porque su compaginación y diseño ayudan a no perderse una vez conocida la técnica. Pero recuerden el &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.youtube.com/watch?v=RIfJEY21UK8&quot;&gt;video del monje medieval&lt;/a&gt; que no sabe manejar bien un códice y su mecanismo de acceso a la lectura. Está más preocupado de cómo acceder a la información que de qué puede aprender en el libro.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En resumidas cuentas, el problema de la fragmentación textual y la ausencia de concentración junto con la profundización en la lectura podría plantearse así, a mi modo de ver:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;clear: both&quot;&gt;&lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgq09vEWyDr7YHqrNwF6dsx2uo6MHbaYgxI6p6U-djrXXC9uw79vTgn9jyk0PfPTjfa_29YvLX3i5c6cLdoFrqsruTVL1HHzGWoyhP-8yJlY0ruCe42z8KtaA3fuZf31FjRNiki9Hflk6U/s1600/madeja.jpg&quot; class=&quot;image-link&quot;&gt;&lt;img src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgq09vEWyDr7YHqrNwF6dsx2uo6MHbaYgxI6p6U-djrXXC9uw79vTgn9jyk0PfPTjfa_29YvLX3i5c6cLdoFrqsruTVL1HHzGWoyhP-8yJlY0ruCe42z8KtaA3fuZf31FjRNiki9Hflk6U/s320/madeja.jpg&quot; border=&quot;0&quot; height=&quot;277&quot; align=&quot;left&quot; width=&quot;320&quot; style=&quot; display: inline; float: left; margin: 0 10px 10px 0;&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;ul style=&quot;clear: both&quot;&gt;&lt;li&gt;Queremos aprehender una lectura hipermedia con una técnica de lectura que no nos sirve porque es para otro soporte y otra retórica, y eso nos confunde y distrae. No leemos como somos.&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;Precisamos entonces de una técnica hipermedia de lectura que hile precisamente los fragmentos y nos lleve a lo que queramos leer, no a lo que nos tiente sin más el diseño realizado por Google hasta este momento.&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;Con ello podremos definir lugares, espacios acordes para la literatura, donde sea a la vez grata y enriquecedora la (experiencia de) lectura de una novela decimonónica, pongamos por caso, sin que la fragmentación y las distintas posibilidades hipermedia anejas a ella impliquen necesariamente una interrupción, una distracción casi aleatoria. No será una lectura lineal de la novela, pero será una lectura inmersiva y coherente, que usará su texto, a la par que rica en conexiones, intervención de los lectores, etc. Y por supuesto, dará la opción (pero no en forma de frenética huida hacia delante, como ahora mismo son las búsquedas en la red) de salir o abandonar, o leer sólo una parte de la historia (creo que saltarse páginas siempre ha estado permitido).&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;Sólo después esa aleatoridad salvaje de enlaces tan sugerentes como dispares, que nos permiten acceder en la superficie de otras muchas relaciones o documentos impensados por descubrir, tendrá un sentido mayor, y puede complementar de manera sorprendente y brillante nuestra lectura, ahora sí, profunda.&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;&lt;p style=&quot;clear: both&quot;&gt;La longitud de este artículo habrá eliminado a estas alturas a aquellos lectores que hayan perdido ya su poder de concentración sobre tanto párrafo continuo, y aunque he eliminado algunos enlaces para evitarlo y he dejado otros para ver si acaban leyendo a &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;clear: both&quot;&gt;&lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://es.wikipedia.org/wiki/Plat%C3%B3n#Obra&quot;&gt;Platón&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;clear: both&quot;&gt;o &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;clear: both&quot;&gt;&lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://es.wikipedia.org/wiki/Jorge_Luis_Borges&quot;&gt;Borges&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;clear: both&quot;&gt;en vez de a mí, me sirve también para dar un gusto al lector contemplativo más tradicional, y demostrar que a pesar de todo supo dejar mis fuentes a un lado y llegó hasta aquí, aunque haya anotado e incluso visitado varios artículos de su interés o incluso los haya intercalado en la lectura. Lo importante es que el lector quiso llegar en su camino hasta este lugar del texto (incluso quizá saltándose párrafos). De todos modos, sin ser este en absoluto un modelo de texto organizado realmente como el que propongo, sí representa la lectura concentrada que se crearía si no formásemos enlaces que distraigan inútilmente, si supiéramos que algunos enlaces son fuentes y otros ampliaciones, si reconocemos que pondremos un orden para revisar unos y otros en diversos momentos, asociándolos con este interés por descubrir el secreto de la lectura fragmentada y la concentración digital: ahí radica la auténtica multitarea bien enfocada. Muchas buenas bitácoras navegan ya en ese equilibrio y han hallado en sí mismas un puerto, un lugar para pequeños ensayos hipermedia concisos, profundos, bien informados y magníficamente enriquecidos con enlaces pertinentes y sorprendentes. Si la multitarea de los jóvenes se educa para que haciendo veinte consultas lleguen a materiales sobre un aspecto concreto, ellos mismos encontrarán el resto de hilos para desarrollar en sus cabezas una nueva natividad de la comunicación. Podrán sentir el tapiz creado por un autor y aún tapices más complejos que apenas percibimos hoy.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;clear: both&quot;&gt;Después de todo esto, quizá todavía les pase a los lectores como a un amigo de Nicholas Carr, que dice que ya no es capaz de leer &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;clear: both&quot;&gt;&lt;em&gt;Guerra y Paz&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;clear: both&quot;&gt;porque ha perdido esa capacidad. En realidad no ha perdido una capacidad, ha perdido una habilidad, la de una técnica de lectura y acceso al conocimiento que se ha sustituido por otra. La cuestión radica en que, si bien podemos optar por educar en la lectura tradicional a los nativos digitales o abandonar nosotros las sirenas tentadoras de la red, la otra opción, que necesita investigarse y practicarse con seriedad y cierto desafío intelectual y creativo, implica que no hay ni un modelo ni una herramienta &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;clear: both&quot;&gt;&lt;em&gt;ad hoc&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;clear: both&quot;&gt;-una forma de hiperedición, un lugar para la ficción impresa- de &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;clear: both&quot;&gt;&lt;em&gt;Guerra y paz&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;clear: both&quot;&gt;que responda a la nueva técnica de lectura en la que todos estamos cayendo con admiración, placer, terror, sorpresa y mucho despiste.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;clear: both&quot;&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;clear: both&quot;&gt;&lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhVx2MmpUx6sc-4WT7fW3PoHoQRV-DVhRVDnDsG22ngpcCRv4_0Z6L1ZmXXy-2L3DXlqzfwtbUcTmRJ-mpH9z1R_MblgN8xx1VZhP2zuP4ETBSJEc0lk4ZjEfSry5TgP6d2yoHvOObkUPY/s1600/hilos2.jpg&quot; class=&quot;image-link&quot;&gt;&lt;img src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhVx2MmpUx6sc-4WT7fW3PoHoQRV-DVhRVDnDsG22ngpcCRv4_0Z6L1ZmXXy-2L3DXlqzfwtbUcTmRJ-mpH9z1R_MblgN8xx1VZhP2zuP4ETBSJEc0lk4ZjEfSry5TgP6d2yoHvOObkUPY/s320/hilos2.jpg&quot; border=&quot;0&quot; height=&quot;238&quot; align=&quot;left&quot; width=&quot;320&quot; style=&quot; display: inline; float: left; margin: 0 10px 10px 0;&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;br class=&#39;final-break&#39; style=&#39;clear: both&#39; /&gt;</description><link>http://elhilodigital.blogspot.com/2010/05/perdiendo-el-hilo-la-hiperlectura-y-el.html</link><author>noreply@blogger.com (Unknown)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiNhlxfZtY9ttvY4qkenih3L136am24X1i4GBrldkRRbFhuPl_Zztu3m3yh84OFDUWYxFCRJs7jwTCvmrs5t4RZ6smcDf1_L860zoYvk-fhz711uapIAJG1y5Y1dc30EQ9hW6Dcx-NkJKo/s72-c/hilo.jpg" height="72" width="72"/></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7827542379979149108.post-2898185154849731964</guid><pubDate>Wed, 28 Apr 2010 23:19:00 +0000</pubDate><atom:updated>2011-02-13T04:25:03.258-08:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Laboratorio de e-dición</category><title>¡Léeme un cuento también hoy! Lecturas por webcam para dormir</title><description>&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiKNEyGkzbyc5YItEDx5pMrvygJE6kJL9d81kgN14_j-BggIXKAvpealb_h29FkbwpgmelU1YuCjLFc5bfkLXsmCBKnbX3DIublM3Rupx3fUgCR2KRDxBrXANk4XtRwaeZBVKDcvto1g6M/s1600/astorybeforebed.png&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;180&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiKNEyGkzbyc5YItEDx5pMrvygJE6kJL9d81kgN14_j-BggIXKAvpealb_h29FkbwpgmelU1YuCjLFc5bfkLXsmCBKnbX3DIublM3Rupx3fUgCR2KRDxBrXANk4XtRwaeZBVKDcvto1g6M/s320/astorybeforebed.png&quot; width=&quot;320&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
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&lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.astorybeforebed.com/&quot;&gt;A Story Before Bed&lt;/a&gt; es un servicio estadounidense recientemente inaugurado en internet en el que, con ayuda de una webcam y un micrófono, podemos leer un cuento para cualquier niño del que estemos lejos por diferentes causas. El servicio está específicamente dirigido a los abuelos, padres, niños, soldados y profesores principalmente para suplir la lejanía debido a la distancia geográfica provocada por razones de trabajo u otras diversas. En el caso de los niños y los profesores, los creadores de la página invitan a que los pequeños graben sus propias lecturas de los cuentos &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.astorybeforebed.com/demo/toddler&quot;&gt;como una actividad lúdica&lt;/a&gt;; y en el caso de los profesores, como un uso para que los propios estudiantes puedan aprender de sí mismos al analizar una lectura grabada. El proceso consiste en hojear gratuitamente cualquiera de los libros, realizar una grabación completa, y sólo cuando estemos convencidos de la calidad del texto y de nuestra grabación, pagamos por que ésta sea guardado y enviada al correo electrónico del niño al que deseamos enviársela. El niño recibirá un mensaje y podrá ver cada página del libro al tiempo que escuchar la lectura.&lt;br /&gt;
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Los libros forman parte del habitual mercado editorial infantil, y en realidad son libros digitalizados a los que se les puede pasar virtualmente las páginas y hojear a gusto, con hermosas ilustraciones de gran calidad en una pantalla grande.&lt;br /&gt;
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La biblioteca está divida en clásicas baldas con una serie de libros recomendados, y la opción de ordenarlos por título, editorial, edades apropiadas (1-3 años, 3-6 y 6-9) o longitud del relato (breves, medianos y extensos). Existe la posibilidad de ver las diferentes secciones propuestas por los creadores del sitio y sin duda un tanto &lt;i&gt;sui generis&lt;/i&gt; en cuanto que se mezclan en ellas criterios genéricos, temáticos, y de formato &amp;nbsp;(relatos de aventuras, no-ficción, históricos, de máquinas y trenes, grandes dimensiones, otras...). La librería consta también cuenta con un buscador sencillo. Las novedades vienen marcadas con la etiqueta de &quot;nuevo&quot; a lo largo de la navegación.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es interesante esta propuesta por varias razones: en primer lugar, porque supone un mercado familiar en el que entran todos aquellos padres o abuelos que aún quieren contar a sus niños relatos por las noches, o regalarles esa experiencia, en la línea de la más pura tradición oral; en segundo lugar, porque aporta una integración de las redes multimedia con naturalidad en esta experiencia de origen popular, la de contar historias a la luz de la lumbre como elemento socializador. En tercer lugar, porque pronto esos cuentos, remedo de ediciones impresas, adquirirán una interacción mayor, que &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.youtube.com/watch?v=7_zzPBbXjWs&amp;amp;feature=player_embedded&quot;&gt;los propios niños pedirán pronto&lt;/a&gt;, donde el hojear se parezca más al navegar por distintos elementos del cuento. En cuarto lugar, porque sirve de instrumento educativo para mejorar la dicción o, incluso, cumple la función de recuerdo familiar (al menos mietras esta empresa perdure y mantenga las grabaciones indefinidamente, sobre lo cual no he visto información alguna).&lt;br /&gt;
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Sin duda, el peor aspecto de la idea es que implica una pérdida de la comunicación directa (pues es una grabación, y esta asincronía impide interactuar con el niño por parte del declamador del cuento) con el niño, que no puede interrumpirte ni hacer preguntas, asumiendo un papel un tanto pasivo, de espectador televisivo ante un mensaje grabado en la distancia. Como un avance tecnológico, logra salvar la distancia y &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.astorybeforebed.com/demo/grandpa&quot;&gt;presentar virtualmente al lector y al libro al mismo tiempo&lt;/a&gt;, a modo de audiolibro visual personalizado, pero no iguala la experiencia en algunos aspectos donde la interactividad personal no es posible. Probablemente, un padre con posibilidades de leer por la noche al niño, se conectará a un servicio de videochat y hablará con el niño directamente. En contrapartida, gracias a este servicio el niño gana para sí la propia lectura del libro a todo color siguiendo las palabras leídas, las páginas y los dibujos a la vez que escucha la voz de un ser querido leyéndoselo. Aprende, se divierte, escucha y en cierto modo estrecha relaciones afectivas con quienes no puede ver en ese momento. Con ello puede crear su propia colección de cuentos a la que recurrir en distintas ocasiones, en un interesante ejemplo de alimentar y construir la infancia digital del niño y su memoria. Todo esto animará a muchos familiares a usarlo con cierta frecuencia. Sin duda, es un magnífico regalo personalizado al margen de otras lecturas en vivo no virtuales.&lt;br /&gt;
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Por cierto, tienen ya una &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.astorybeforebed.com/books/espa%C3%B1ol&quot;&gt;sección en español&lt;/a&gt;, eso sí, de sólo cuatro libros por el momento.</description><link>http://elhilodigital.blogspot.com/2010/04/leeme-un-cuento-tambien-hoy-lecturas.html</link><author>noreply@blogger.com (Unknown)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiKNEyGkzbyc5YItEDx5pMrvygJE6kJL9d81kgN14_j-BggIXKAvpealb_h29FkbwpgmelU1YuCjLFc5bfkLXsmCBKnbX3DIublM3Rupx3fUgCR2KRDxBrXANk4XtRwaeZBVKDcvto1g6M/s72-c/astorybeforebed.png" height="72" width="72"/></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7827542379979149108.post-2544843266491586304</guid><pubDate>Tue, 20 Apr 2010 05:13:00 +0000</pubDate><atom:updated>2011-02-13T04:27:16.465-08:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Opinión</category><title>La insoportable crisis del soporte</title><description>&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;(o del libro como nueva tecnología)&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjhKg-VYa1QVjfTxTdDC5IHjP9elhSUhLPSaNsv7uHZ6tMyn0nH_abp6qfhkRbOKTsgisL5Zi2kKV7G-fx9ifR2Dxn7GpYtqKXWZ0qM_6DEAkbTlj8Age6cnxjuyx4lGYcI5BcbvZMmS88/s1600/iPad-vs-Kindle-vs-Rock.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjhKg-VYa1QVjfTxTdDC5IHjP9elhSUhLPSaNsv7uHZ6tMyn0nH_abp6qfhkRbOKTsgisL5Zi2kKV7G-fx9ifR2Dxn7GpYtqKXWZ0qM_6DEAkbTlj8Age6cnxjuyx4lGYcI5BcbvZMmS88/s320/iPad-vs-Kindle-vs-Rock.jpg&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
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El libro, por natural que nos parezca a las generaciones que nos educamos al hilo de su tinta, es una tecnología como otra cualquiera, si bien consagrada por un largo, profundo y muy diverso servicio al hombre. Puede concebirse como una extensión del yo (y del nosotros) que tiene la propiedad de deshacerse del individuo y perdurar en el tiempo, distribuirse en el espacio, y por lo tanto llegar a manos y ojos e inteligencias variadas y diversas en el devenir de la Historia. Hasta la irrupción y popularización de los medios audiovisuales, y especialmente del entorno hipermedia, el libro se ha considerado como el soporte &lt;i&gt;natural&lt;/i&gt; de la transmisión de conocimiento y su medio habitual de interacción, en un periplo que se remonta a los albores del Cristianismo, cuando surge el &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.waningmoon.com/publications/news/codex-gigas-devils-bible.html&quot;&gt;códice&lt;/a&gt; como un bloque de hojas en sucesión que permitía una mayor facilidad de búsqueda e indexación en los contenidos: era posible ir hacia delante o atrás con comodidad, y también resultaba cómodo añadir nuevas hojas o crear diferentes tomos según el interés y necesidades, colocando uno tras otro cuadernos con piezas de procedencia distinta. Se fue extendiendo una cierta práctica del tomo misceláneo, en ediciones personalizadas. Entre las cenizas de la &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.bibalex.org/English/index.aspx&quot;&gt;biblioteca de Alejandría&lt;/a&gt; quedaba ese formato tradicional de la Antigüedad que era el &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://wapedia.mobi/thumb/060014719/es/max/1440/900/Volumen_y_Rotulus.jpg?format=jpg%2Cpng%2Cgif&amp;amp;ctf=0?format=jpg,png,gif&amp;amp;loadexternal=1&quot;&gt;rollo&lt;/a&gt;, con esa complicación extraordinaria para visitar secciones prácticamente inexistentes en su continuo fluir. Así, el libro se complica tecnológicamente con índices, capítulos y epígrafes varios, numeraciones... En Occidente debe leerese de arriba hacia abajo, de izquierda a derecha, y dar un salto olímpico con las pupilas en el abismo de cada página. Sin duda no debió resultar fácil acostumbrarse a este nuevo formato, que en el siglo XV impulsó y extendió definitivamente la imprenta. ¿Qué tiene, entonces, de natural y qué tiene de aprendido, la lectura de un libro? Me imagino a un nativo digital puro con la perplejidad de un joven aprendiz en un &lt;i&gt;scriptorium&lt;/i&gt; lejanamente medieval, pidiendo ayuda...&lt;br /&gt;
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La posible ausencia de familiaridad con el manejo de este soporte de la escritura en tal novedoso formato -y quizás ya no tan natural- parece resurgir ahora como preocupación milenarista ante la llegada de la lectura en soportes electrónicos, especialmente tras el lanzamiento exitoso desde 2007 de una nueva generación de e-readers o lectores de libros electrónicos: aparatos que pueden interpretar la literatura digitalizada (quizás electrocutada, si se mira bien): es decir, la mera traslación del texto plano desde un medio impreso a otro electrónico. Los esfuerzos que desde hace años hace tímidamente la industria han eclosionado en los últimos meses en la confluencia de la tecnología de la tinta digital (&lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.eink.com/&quot;&gt;e-ink&lt;/a&gt;) con los aparatos móviles orientados al ocio (consolas y teléfonos) y un incipiente mercado de textos digitalizados por grandes compañías (&lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.amazon.com/&quot;&gt;Amazon&lt;/a&gt;). De aquí nace el &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.amazon.com/kindle-store-ebooks-newspapers-blogs/b/ref=topnav_storetab_kinh?ie=UTF8&amp;amp;node=133141011&quot;&gt;Kindle&lt;/a&gt; y &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://en.wikipedia.org/wiki/Comparison_of_e-book_readers&quot;&gt;todos los demás lectores&lt;/a&gt;. Las reacciones no se hacen esperar en un mundo 2.0 y se &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.macworld.com/article/61186/2007/11/kindle.html&quot;&gt;alaba&lt;/a&gt; &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.crunchgear.com/2009/02/25/10-reasons-to-buy-a-kindle-2-and-10-reasons-not-to/&quot;&gt;tanto como&lt;/a&gt; se &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.roughtype.com/archives/2007/11/why_kindle_is_n.php&quot;&gt;cuestiona&lt;/a&gt; la facilidad, comodidad, pertinencia de la lectura digitalizada de tal manera. La amenaza de la que tanto se habla y que planea desde al menos una década sobre el libro en su formato impreso -ahora asumido como tan tradicional y natural, olvidado aquel viejo rollo en los siglos de los siglos-, parece tomar forma física y, especialmente, &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.idpf.org/doc_library/industrystats.htm&quot;&gt;ganar mercado&lt;/a&gt;. &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.kyte.tv/ch/6118-scobleizer-sponsored-by-seagate/75445-books-vs-kind&quot;&gt;Comienzan las comparaciones&lt;/a&gt;, y se elevan las elegías al libro al mismo tiempo que asistimos con cierto asombro el redescubrimiento de su tecnología tan antigua, tan natural, como eficaz. Así, la crisis del soporte escrito en su formato libresco, ofrece toda una retahíla de rescates sobre su forma, función y estructuración, hasta el punto de recuperar un esplendor tecnológico capaz de competir con sus enemigos electrónicos, que quedan como caricatura de una vana aspiración. &lt;br /&gt;
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&lt;center&gt;&lt;object height=&quot;200&quot; width=&quot;330&quot;&gt;&lt;param name=&quot;movie&quot; value=&quot;http://www.youtube.com/v/iwPj0qgvfIs&amp;hl=en_US&amp;fs=1&amp;border=1&quot;&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name=&quot;allowFullScreen&quot; value=&quot;true&quot;&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name=&quot;allowscriptaccess&quot; value=&quot;always&quot;&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src=&quot;http://www.youtube.com/v/iwPj0qgvfIs&amp;hl=en_US&amp;fs=1&amp;border=1&quot; type=&quot;application/x-shockwave-flash&quot; allowscriptaccess=&quot;always&quot; allowfullscreen=&quot;true&quot; width=&quot;330&quot; height=&quot;200&quot;&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/center&gt;&lt;br /&gt;
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La posmodernidad arrasa felizmente con cualquier categoría, &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://amnesiablog.wordpress.com/2010/01/28/ipad-vs-kindle-vs-rock/&quot;&gt;hasta las recién creadas&lt;/a&gt; por la última magia tecnológica para las masas. Desde este punto de vista, ¡caray! el libro es sin duda el &lt;i&gt;gadget&lt;/i&gt; perfecto para leer libros impresos. La mera digitalización, si bien un paso necesario para su entrada en el entorno digital, no aporta gran cosa al texto como experiencia lectora (¿aumento del tamaño del tipo frente a una tradicional lupa? ¿anotaciones frente a los clásicos subrayados y &lt;i&gt;marginalia&lt;/i&gt;? ¿búsquedas tan abiertas por palabras que sólo se usan para probar si realmente esa función es cierta?). Por ello, la traslación al nuevo medio es tecnológicamente literal, es decir, equivocada por insuficiente. Pura traición al texto &lt;i&gt;(traduttore, traditore!)&lt;/i&gt;. ¿Dónde está el libro 2.0 en la era de &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.facebook.com/&quot;&gt;facebook&lt;/a&gt; y &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://twitter.com/&quot;&gt;twitter&lt;/a&gt;? El mensaje es obvio: no queremos, o no necesitamos al menos, un lector electrónico tal como se nos ofrecen ahora para leer en .pdf, .epub o .mobi, &lt;i&gt;Guerra y paz&lt;/i&gt;. Para eso contamos ya con los libros impresos cuya complicada tecnología manejamos gloriosamente, y sin guerra de formatos comerciales e incompatibilidades u otras limitaciones.&lt;br /&gt;
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Por todo esto, cabe pensar que la crisis del soporte no es tanto la del libro, precisamente: su papel está bien definido en muchos aspectos y &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://craigmod.com/journal/ipad_and_books/&quot;&gt;aún tendrá propuestas&lt;/a&gt; para hacer sobre la mesa, probablemente especializándose aún más en su cometido impreso en cuanto &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.flickr.com/search/?w=all&amp;amp;q=book+&amp;amp;m=text&quot;&gt;peculiarísimo artefacto material&lt;/a&gt;. La crisis del soporte recae entonces sobre los dispositivos hipermedia, al que los editores -pensando en el papel aún- &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.huffingtonpost.com/hugh-mcguire/what-is-a-book_b_299948.html&quot;&gt;no saben muy bien qué hacer&lt;/a&gt; con un texto al que no atinan a darle una pertinente forma digital.&lt;br /&gt;
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Sin duda, esa es la auténtica crisis del sector, ante la cual la &lt;i&gt;era iPad&lt;/i&gt; (auqnue no por su programa iBooks precisamente, sino por todo lo demás) pretende mostrar ahora &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.literatura.us/borges/jardin.html&quot;&gt;un jardín de senderos que se bifurcan&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;P.S.: Dejo esta conferencia de &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://blog.futurestreetconsulting.com/?page_id=8&quot;&gt;Mark Pesce&lt;/a&gt; sobre el origen y la naturaleza del hipertexto en el soporte digital y la naturaleza del texto en el soporte códice, de gran claridad para comprender el cambio que supone trasladar el uno al otro y la actual situación editorial. Paso directamente al momento en el que analiza el soporte en relación con la disposición del contenido.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;object classid=&quot;clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000&quot; height=&quot;288&quot; id=&quot;viddler&quot; width=&quot;437&quot;&gt;&lt;param name=&quot;movie&quot; value=&quot;http://www.viddler.com/player/c317c136/915.359/&quot; /&gt;&lt;param name=&quot;allowScriptAccess&quot; value=&quot;always&quot; /&gt;&lt;param name=&quot;allowFullScreen&quot; value=&quot;true&quot; /&gt;&lt;param name=&quot;flashvars&quot; value=&quot;fake=1&quot;/&gt;&lt;embed src=&quot;http://www.viddler.com/player/c317c136/915.359/&quot; width=&quot;437&quot; height=&quot;288&quot; type=&quot;application/x-shockwave-flash&quot; allowScriptAccess=&quot;always&quot; allowFullScreen=&quot;true&quot; flashvars=&quot;fake=1&quot; name=&quot;viddler&quot; &gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;</description><link>http://elhilodigital.blogspot.com/2010/04/la-insoportable-crisis-del-soporte.html</link><author>noreply@blogger.com (Unknown)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjhKg-VYa1QVjfTxTdDC5IHjP9elhSUhLPSaNsv7uHZ6tMyn0nH_abp6qfhkRbOKTsgisL5Zi2kKV7G-fx9ifR2Dxn7GpYtqKXWZ0qM_6DEAkbTlj8Age6cnxjuyx4lGYcI5BcbvZMmS88/s72-c/iPad-vs-Kindle-vs-Rock.jpg" height="72" width="72"/></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7827542379979149108.post-2604676720854833155</guid><pubDate>Sun, 20 Apr 2008 23:15:00 +0000</pubDate><atom:updated>2011-02-13T04:28:24.047-08:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Laboratorio de e-creación</category><title>Epimone, poesía audiovisual</title><description>&lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.epimone.net/&quot;&gt;Epimone.net&lt;/a&gt; es una página dedicada a alojar poesía digital en castellano, catalán e inglés. Hasta la fecha reúne una treintena de piezas diversas, y domina el uso de la tecnología flash con escasa interactividad para el lector.&lt;br /&gt;
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&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;97&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgHJaB2_iEJtTmFRj1GUC4Kn-gtkAdtmdfAQsCnmrXhnSn8Z6NQMTHwD951WtmhAOoFYEZgR20wUcgk-Uk-zQVWKkvHpTQPokG1VzajXaacYRwEWmitufY9aiy_ct7-rLnmgbsx6RHuceg/s400/epimone.jpg&quot; width=&quot;400&quot; /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
En la mayoría de los casos se busca un ritmo establecido por el poeta entre las imágenes y el sonido, sin que pueda alterarse el recorrido o la secuenciación por parte del lector, y son en realidad películas (como &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.epimone.net/pieces/timetrain/index.html&quot;&gt;Time Train&lt;/a&gt;), aunque en ocasiones la secuenciación es diferente cuando ser recarga o visita de nuevo la página (como en &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.epimone.net/pieces/programa11/index.html&quot;&gt;Programa11&lt;/a&gt;).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El mundo de lo gráfico ocupa un lugar de importancia y a menudo está muy bien trabajado, con diseños e imágenes muy bien cuidadas y efectistas (por ejemplo, &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.epimone.net/pieces/tv/index.html&quot;&gt;TV&lt;/a&gt;). Dentro de esto destaca especialmente la tipografía en movimiento, como una recuperación de aquellos juegos sobre el papel estático de las vanguardias históricas, y ocupa un gran espacio en estos ejemplos de poesía audiovisual. Claro ejemplo es la colección de &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.epimone.net/pieces/elcirco/index.html&quot;&gt;anipoemas &lt;/a&gt;del circo, en la que las grafías del alfabeto, sincronizadas y matamorfoseando su apsecto, con la ayuda de música o sonidos, representan una actividad o personaje del espectáculo circense.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El juego de la interacción por la interacción, como forma de relacionarse con los versos de una manera espacial, lo aporta &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.epimone.net/pieces/isopoema/index.html&quot;&gt;Isopoema&lt;/a&gt;, puesto que nos permite jugar con los versos de un poema, que surgen en su orden correcto, pero que se ubican en la página con un efecto de tridimensionalidad, ocupando distinta alturas y planos, hasta que al cabo de un deteminado número de clics, se coloca en el espacio bidimensional de la página que le correpsonde y que nos permitirá, hecho esto con todos los versos, la lectura del poema completo, al estilo tradicional. Existe un botón para impacientes, con el que podemos asistir a una danza de todos los versos entrecuzándose cinemáticamente, hasta ocupar su lugar definitivo. no deja de ser una interesante reflexión visual sobre la fragmentariedad y movimiento, el espacio múltiple y gráfico del medio digital.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.epimone.net/pieces/caosflor/index.html&quot;&gt;Caosflor&lt;/a&gt;, en torno a la frase clave repetida de &quot;Pasando de una cosa a la otra&quot;, efectivamente asistimos a la dinámica lógica del pensamiento cuando éste pasa de tratar sobre un tema de teoría física como es la teoría del caos y los fractales (reflejo de la propia estructura de la composición) y la elaboración de una receta de coliflor. Todo se entremezcla en un sucederse aparentemente aleatorio y los retazos se detienen, avanzan con mucha rapidez, o se suceden una y otra vez, imprimiendo un interesante ritmo y efecto de lectura ante unos pensamientos expresados tipográficamente con grafías que aumentan y disminuyen, se acercan y alejan del centro de la pantalla y de nosotros.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.epimone.net/pieces/tetraesp/index.html&quot;&gt;Tetra &lt;/a&gt;nos trae de mano de tres conceptos asociados a la buena suerte (amor, dinero y salud), la posibilidad de interactuar con los tres símbolos que lo representan en el poema (un corazón rojo, un punto amarillo, una cruz verde). Cada vez que el lector desplaza uno de los iconos, este deja una impronta de diferente tamaño en el fondo de la pantalla y sugiere una frase relativa a cómo ve el poeta el dinero, la salud o el amor. El lector elige cuántas veces mueve cada icono y en qué orden, según su curiosidad. Al mismo tiempo el lector está dibujando un fondo de iconos de colores que será diferente en cada lectura. Las frases que surgen de los iconos no son aleatorias y parecen seguir siempre el mismo orden, hasta un límite de posibilidades.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En fin, una colección interesante para abrir boca en el mundo de la poesía digital, de la que hay otros ejemplos en otros sitios de la red que comentaré más adelante en otros artículos.</description><link>http://elhilodigital.blogspot.com/2008/04/epimone-poesia-audiovisual.html</link><author>noreply@blogger.com (Unknown)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgHJaB2_iEJtTmFRj1GUC4Kn-gtkAdtmdfAQsCnmrXhnSn8Z6NQMTHwD951WtmhAOoFYEZgR20wUcgk-Uk-zQVWKkvHpTQPokG1VzajXaacYRwEWmitufY9aiy_ct7-rLnmgbsx6RHuceg/s72-c/epimone.jpg" height="72" width="72"/></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7827542379979149108.post-3679051120500393487</guid><pubDate>Tue, 18 Mar 2008 02:16:00 +0000</pubDate><atom:updated>2011-02-13T04:29:41.924-08:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Laboratorio de e-dición</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Opinión</category><title>Diarios, género epistolar y bitácoras digitales</title><description>Leo en &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://librosfera.blogspot.com/2008/03/del-papel-al-blog.html&quot;&gt;Librosfera &lt;/a&gt;que el &lt;span style=&quot;font-style: italic;&quot;&gt;Quadern Gris&lt;/span&gt; de Josep Pla comienza  a ser publicado . El articulillo reseña también la existencia ya comprobada de ediciones anglosajonas similares de otros textos de género epistolar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;164&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgH5AqVLKCxjz0aUQOZgdX85P9fcnreCSmR8w3Fw0_19A3zgDKaK-phTUerDl1RHk1iUlA3nvpxEAAX_iHAFEqcu7KXOMNcKu2ZI-ydnz8Mvka_rpY7bgzl038e5mFXcTDN8AXp3WJX4ns/s640/blogpla.jpg&quot; width=&quot;640&quot; /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La edición de Pla, por supuesto en su idioma original, cuenta con algunas ideas interesantes. En primer lugar, los editores han decidido publicar lo textos 90 años después de las fechas usadas en el diario. De tal forma, que habiendo comenzado en marzo, la enrada del 18 de marzo, tal día como hoy, hace 90 años, se publica la del 18 de marzo de 1918. Lo cual no deja de ser un detalle de homenaje editorial y literario al texto de origen. por otro lado, se etiquetan los artículos por medio de categorías temáticas (en referencia a temas generales, familia, geografía, lecturas, moral, personajes y religión). Esto permitirá recoger una lectura trasversal del Quadern si elegimos cualquiera de los temas ofrecidos. Una segunda lectura es la que puede hacerse a través del archivo de entradas, por medio del calendario, al elegir fechas concretas. De este modo tan sencillo, un diario que nunca fue pensado para un soporte como el de una bitácora electrónica, se adecúa perfectamente al nuevo medio, y el lector puede aprovechar a la perfección algunas de sus ventajas para realizar lecturas trasversales, así como una búsqueda automática por cualquier tipo de palabra.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Un elemento importantísimo, finalmente, es la posibilidad que toda bitácora permite, para dejar comentarios a cualquiera de las epístolas. Porque aquí es cuando se cumple la auténtica función epistolar, la respuesta del destinatario. Noventa años después, los lectores de Pla pueden callar si quieren, pero pueden responder ante los demás lectores al propio Pla. Algunos artículos suscitan una recepción muy activa, con respuestas que se dirigen al propio Pla &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://elquaderngris.cat/blog/?p=25#comment-135&quot;&gt;como un amigo al que se conoce&lt;/a&gt;; en otras se &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://elquaderngris.cat/blog/?p=25#comment-138&quot;&gt;comenta &lt;/a&gt;o &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://elquaderngris.cat/blog/?p=25#comment-133&quot;&gt;interpreta &lt;/a&gt;lo que el texto dice. En otras aparece la &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://elquaderngris.cat/blog/?p=25#comment-140&quot;&gt;perplejidad inmediata&lt;/a&gt; del mundo del lector con el de Pla. Así, desde la crítica literaria más tradicional a la que pasa por ponerse en el lugar de la ficción para responder literariamente, las posibilidades son variadas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Querría comentar algo tamibén sobre otra iniciativa editorial, esta vez en inglés: la &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://the-sorrows-of-young-werther.com/&quot;&gt;edición del Werther de Goethe a través de una lista de correo&lt;/a&gt;. Al suscribirse, el lector recibe en su correo las cartas que el joven Werther envía a su destinatario en el libro, que no es otro que su amigo Wilhelm dentro de la ficción, y el lector mismo al otro lado del espejo. El lector cumple en la versión electrónica un aún más explícito papel de amigo de Werther, ya que los emilios van dirigidos al propio nombre. Así, recibida efectivamente la carta en nuestro correo electrónico, tal y como en su correo tradicional las recibió el amigo de Werther, cumplimos en la praxis de nuestra realidad con el medio comunicador que la novela representa, actualizamos de manera literal ese medio, desde el que podemos y debemos mantener un relación epistolar con el joven Werther, y responder a sus cartas, que son &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://the-sorrows-of-young-werther.com/kontakt.htm&quot;&gt;publicadas en el sitio web&lt;/a&gt; de la edición. Se nos permite completar como lectores la novela -desde nuestro lado del espejo- tras las lecturas, de nuevo permitiendo la crítica lectora o la respuesta desde la inmersión aún en la ficción. ¿Qué le aconsejaría un lector actual al joven Werther, que nos desvela sus cuitas? La conversación con el clásico de Goethe parece asegurada, nuestra comunidad de lectores en conversación con el texto. Podemos comprobarlo allí mismo. De esta manera brillantemente sencilla surge la edición electrónica de un texto epistolar, que nos permite leer de una manera tan reflexiva como siempre se lee el Werther, pero con un añadido de interacción -de actuación- mucho mayor, que quizás haga por nuestra nueva lectura más de lo que pensamos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por último, las &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://wwar1.blogspot.com/&quot;&gt;cartas del soldado William Henry Bonser Lamin&lt;/a&gt;, en la Primera Gran Guerra, van a parar a otro blog. En él, además, el &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.blogger.com/profile/04673086195442900581&quot;&gt;perfil de este soldado&lt;/a&gt; que las redacta se puede consultar como si él mismo se hubiese dado de alta en la bitácora. Lo demás, sigue en la misma línea del archivo de calendario y la sincronía de fechas en lo posible (aunque pienso que en general se podrían poner simplemente las originales).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Últimamente no dejo de pensar en el texto literario, por un lado, como ese engranaje de piezas retóricas y gramaticales que se engarzan unas a otras, como unidades de sentido pequeñas según la definición de lexia de Barthes, y sobre todo como base de datos, con esas lexias relacionándose entre sí a través de nuestro mundo semántico digital. El mundo de los diarios y obras epistolares es un evidente e interesante campo para comenzar el trasvase de la literatura del libro a la literatura del computador, ya que son textos de unidades pequeñas y mantienen una cierta independencia o autonomía entre sí, lo cual los acerca al mundo del texto encapsulado digital. En ese sentido, ya la información enciclopédica tiene un lugar bien definido en lo digital, como lo demuestra la wikipedia, sin ir más lejos. Lo mismo empieza  a suceder con la información de actualidad -tanto general como temática-, lo demuestra el crecimiento y presencia de los periódicos digitales y las páginas temáticas. poco a poco le toca el turno al resto de documentación científica, y por último a la literatura, quizás uno de los campos más controvertidos para realizar el trasvase, ya que no queremos leer con puras búsquedas aleatorias, o funcionar por concordancias -no todos queremos ser filólogos-, sino que buscamos posibilidades de lectura -narrativamente hablando- atractivas y nuevas, adaptadas al medio digital. Los sencillos ejemplos que he comentado, por sencillos no dejan de ser trabajos bien hechos, que incluso más adelante podrían verse ampliados y mejorados con nuevas propuestas de etiquetado para permitir una mayor cantidad de lecturas trasversales, o la ampliación o conexión de la información contenida en los artículos con otros materiales gráficos, sonoros, visuales, presentes en este u otros lugares de la red.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.elpais.com/articulo/internet/quadern/gris/Pla/blog/elpeputec/20080303elpepunet_1/Tes&quot;&gt;Noticia en El País&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;</description><link>http://elhilodigital.blogspot.com/2008/03/diarios-genero-epistolar-y-bitacoras.html</link><author>noreply@blogger.com (Unknown)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgH5AqVLKCxjz0aUQOZgdX85P9fcnreCSmR8w3Fw0_19A3zgDKaK-phTUerDl1RHk1iUlA3nvpxEAAX_iHAFEqcu7KXOMNcKu2ZI-ydnz8Mvka_rpY7bgzl038e5mFXcTDN8AXp3WJX4ns/s72-c/blogpla.jpg" height="72" width="72"/></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7827542379979149108.post-4083363514941113655</guid><pubDate>Mon, 04 Feb 2008 20:38:00 +0000</pubDate><atom:updated>2011-02-13T04:31:23.341-08:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Laboratorio de e-dición</category><title>Biblioteca Digital Hispánica</title><description>La Biblioteca Digital Hispánica es un proyecto de digitalización de fondos de la Biblioteca Nacional de Madrid que permita acceder al investigador, desde cualquier terminal del mundo conectada a internet, a su base documental más relevante. Hasta ahora la biblioteca dice tener 10.000 objetos en su base de datos -que abarcan un periodo compendido entre los siglos XV y XIX-, y que incluye libros, mapas, dibujos, carteles, grabados, partituras.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEisLabINKa5e7Zba0vQ63fiNwLQtnzYcvx1H8BOMovbBMHtz5jesHonAkdyUD7a4wsborcuf4gMag7jmg0ZOAf75rARrfQ6Rtp3yVBOPkFHdO5c_NTJ3knYvC6wJYK8iAxYsaT6sD1ORXU/s1600/biblioteca+digital+hispanica.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;219&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEisLabINKa5e7Zba0vQ63fiNwLQtnzYcvx1H8BOMovbBMHtz5jesHonAkdyUD7a4wsborcuf4gMag7jmg0ZOAf75rARrfQ6Rtp3yVBOPkFHdO5c_NTJ3knYvC6wJYK8iAxYsaT6sD1ORXU/s400/biblioteca+digital+hispanica.jpg&quot; width=&quot;400&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El interfaz está disponible en inglés y en todas las lenguas oficiales de España. Tiene búsqueda simple y avanzada; la primera permite búsqeda por palabras clave y por colección; la última permite elegir tipo de archivo digitalizado, filtro por campos, o tipo de media, con lo que los diferentes aspectos que forman parte de un documento (tipográfico, gráfico, incluso sonoro o video) tienen igual importancia a la hora de realizar la búsqueda. Esto último resulta de especial interés porque rescata toda una tradición olvidada en que el libro o el impreso como objeto se compone de grafías, imágenes y otros elementos de fisicidad y formato que dan a la experiencia lectora un valor distinto que la mera transcripción.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
en este sentido, la recuperación de estas ediciones a través del catálogo resulta un buen arma para el estudioso, que puede acceder fácilmente y con una amplitud de herramientas al documento desde la digitalización. Muchos de los documentos se encuentran en formato PDF, lo cual permite realizar búsquedas en el propio texto del documento  sin dejar a un lado la perccepción de la edición original: sobre la capa fotográfica que compone el documento como imagen se une la de la trasncripción del mismo, de forma que en algunos documentos se puede inlcuso copiar o destacar o anotar fragmentos elegidos por el lector desde su lectura personal. Es una lástima que esto no se haya aplicado a muchos de los libros más antiguos, del siglo XVI y XVII, que sólo son accesibles fotográficamente. Aunque ciertamente en los manuscritos y otros documentos resulta más complicado realizar una transcripción, ya que implica la ralización de una interpretación del texto mismo, dada su dificultad de lectura o su falta de unificación ortográfica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En algunos lugares la transcripción se ha visto alterada con erratas, por ejemplo, con la modernización de algunas palabras que han recibido un acento que en el original no está. Así, a la hora de copiar o transcribir electrónicamnte un texto &quot;cortando y pegando&quot; en un documento de procesador de textos, la versión difiere por esa coma.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Existe una división inicial por colecciones, que mezcla formatos con técnicas, géneros, especialidad o geografía, pero que no deja de ser una forma más de entrar a la exhibición de los diferentes documentos disponibles siempre que uno rechace la búsqueda concreta por filtros y condiciones. Las colecciones existentes hasta la fecha son: carteles, grabados, mapas,   dibujos, hipsnoamérica, obras maestras, filología e historia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Otras herramientas nos permiten comparar documentos al mismo tiempo, recuperar los datos bibliográficos de la obra, recomendarla u obtener otros metadatos, guardar nuestro historial de búsquedas o mantener una página personal de acceso a nuestros documentos favoritos, lo cual complementa bien el análisis de un documento y la posibilidad de  extraer los beneficios de compartir una base de datos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El proyecto, que pertenece a otro mayor llamado &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.bne.es/esp/bne/bibdigitaleuropea.htm&quot;&gt;Biblioteca Digital Europea&lt;/a&gt;, es realmente un interesante recurso para acceder a documentos protegidos que sólo en casos extremos necesita el investigador palpar, aunque también hay que decir que la digitalización en sí virtualiza el objeto, y perdemos la referencia de tamaño, peso, textura, olor, que en muchos casos completa la experiencia completa del objeto documental. La mayoría de investigaciones puede beneficiarse del resultado logrado hasta el momento, trabajando sobre los aspectos más relevantes de su fisicidad gráfica, y para el cotejo filológico a la hora de elaborar transcripciones de un texto basadas en un cotejo &lt;span style=&quot;font-style: italic;&quot;&gt;de visu&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para una primera aproximación de las potencialidades de su sistema puede accederse a la &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://bibliotecadigitalhispanica.bne.es/R/UE3LGFN48IBQ5EGEPQBB6S85Q9AAEN4F69PA3YLRL19TUHMXTA-02464?func=results-jump-full&amp;amp;set_entry=000003&quot;&gt;Guía rápida del usuario&lt;/a&gt; (PDF).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Parece que el siguiente paso para una biblioteca de estas características sería otorgarle el poder de relacionarse con otras digitalizaciones e informaciones en la red, sacándolo de una colección un tanto aislada o determinada por el corpus de la BN , quizás al modo que de una manera incipiente pretende hacer el servicio de Google Books, pero afinando mucho más en las propuestas de enlaces.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Enlaces de acceso:&lt;br /&gt;
&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.bne.es/BDH/index.htm&quot;&gt;Biblioteca Digital Hispánica&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://catalogo.bne.es/uhtbin/cgisirsi/2ADAQ0AiNg/BNMADRID/135390553/1/92/X/BLASTOFF&quot;&gt;Colecciones digitales&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;</description><link>http://elhilodigital.blogspot.com/2008/02/biblioteca-digital-hispanica.html</link><author>noreply@blogger.com (Unknown)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEisLabINKa5e7Zba0vQ63fiNwLQtnzYcvx1H8BOMovbBMHtz5jesHonAkdyUD7a4wsborcuf4gMag7jmg0ZOAf75rARrfQ6Rtp3yVBOPkFHdO5c_NTJ3knYvC6wJYK8iAxYsaT6sD1ORXU/s72-c/biblioteca+digital+hispanica.jpg" height="72" width="72"/></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7827542379979149108.post-6451068449422418348</guid><pubDate>Thu, 20 Dec 2007 12:15:00 +0000</pubDate><atom:updated>2011-02-13T04:30:23.903-08:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Laboratorio de e-dición</category><title>Alciato, emblema 106: Hipertexto, o la pasión más poderosa</title><description>Esta muestra de edición hipertetxual de un emblema realizada por Álvaro Llosa en 2005 permite ver cómo pueden existir distintas formas de entender o mostrar la hipertextualidad -según unos criterios de sentido con la obra- a la hora de adaptar un texto clásico destinado originalmente a su publicación en formato de libro tradicional.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhjToqNptIJtVxSqDcsBCd6eU9JvBysMc8gY4Xi9cyUn1tfrguDuMdT4IUMYo8eBoeFs2BPwRz3spfH7FcCoIqvA8rV3_Q2i_MNIAClBunO1O9LwBr2e0rwd7L8JnJBDeokH-FfnoNgUa0/s1600/alciato106.gif&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;398&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhjToqNptIJtVxSqDcsBCd6eU9JvBysMc8gY4Xi9cyUn1tfrguDuMdT4IUMYo8eBoeFs2BPwRz3spfH7FcCoIqvA8rV3_Q2i_MNIAClBunO1O9LwBr2e0rwd7L8JnJBDeokH-FfnoNgUa0/s400/alciato106.gif&quot; width=&quot;400&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.electuras.com/ediciones/Alciato/Alciato106/106.htm&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;
&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.electuras.com/ediciones/Alciato/Alciato106/106.htm&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;Visitar la edición hipertextual de Alciato - Emblema 106&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;</description><link>http://elhilodigital.blogspot.com/2007/12/alciato-emblema-106-hipertexto-o-la.html</link><author>noreply@blogger.com (Unknown)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhjToqNptIJtVxSqDcsBCd6eU9JvBysMc8gY4Xi9cyUn1tfrguDuMdT4IUMYo8eBoeFs2BPwRz3spfH7FcCoIqvA8rV3_Q2i_MNIAClBunO1O9LwBr2e0rwd7L8JnJBDeokH-FfnoNgUa0/s72-c/alciato106.gif" height="72" width="72"/></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7827542379979149108.post-1511209621784715860</guid><pubDate>Thu, 20 Dec 2007 12:14:00 +0000</pubDate><atom:updated>2011-02-13T04:32:23.607-08:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Documentación hipermedia</category><title>Libros y bitios</title><description>&lt;div align=&quot;left&quot;&gt;&lt;em&gt;Libros y bitios (edición digital y tradicional)&lt;/em&gt;, sección especializada de la original página personal de José Antonio Millán, aborda mediante una serie de ensayos escritos por el propio autor y también por pensadores internacionales, diferentes reflexiones sobre la implicación de la escritura y la edición digital. Se actualiza regularmente, con una inclusión cada dos o tres meses, aproximadamente.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhRlJHD2NKSIHpqAa-7DODJDEbf2hmcGwQ0HUp2aTchhNroTpFzIB8Dn8QhAzgdcMov1klUcQc_zcW6SPcbONukMLUgoLzTJS3HUSkJUhvr4YMTLeWqj0IDH17xqfrbsOS4gcU2W5ttJ1o/s1600/librosybitios.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;258&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhRlJHD2NKSIHpqAa-7DODJDEbf2hmcGwQ0HUp2aTchhNroTpFzIB8Dn8QhAzgdcMov1klUcQc_zcW6SPcbONukMLUgoLzTJS3HUSkJUhvr4YMTLeWqj0IDH17xqfrbsOS4gcU2W5ttJ1o/s400/librosybitios.jpg&quot; width=&quot;400&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;ul&gt;&lt;li&gt; &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.jamillan.com/librosybitios/index.htm&quot; target=&quot;_blank&quot; title=&quot;Web Litios y bitios&quot;&gt;Web Libros y bitios&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://elhilodigital.blogspot.com/2007/12/libros-y-bitios.html</link><author>noreply@blogger.com (Unknown)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhRlJHD2NKSIHpqAa-7DODJDEbf2hmcGwQ0HUp2aTchhNroTpFzIB8Dn8QhAzgdcMov1klUcQc_zcW6SPcbONukMLUgoLzTJS3HUSkJUhvr4YMTLeWqj0IDH17xqfrbsOS4gcU2W5ttJ1o/s72-c/librosybitios.jpg" height="72" width="72"/></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7827542379979149108.post-5226502928930375679</guid><pubDate>Thu, 20 Dec 2007 12:13:00 +0000</pubDate><atom:updated>2011-02-13T04:37:43.894-08:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Documentación hipermedia</category><title>Definiciones de hipertexto</title><description>&lt;div align=&quot;left&quot;&gt;Página en español de Adelaide Bianchini (Universidad de Venezuela en Caracas) que aporta un breve resumen histórico sobre el origen y el concepto de hipertexto a partir de las fuentes ya clásicas. Añade al final algunos enlaces a otras páginas que abordan la misma cuestión.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.ldc.usb.ve/%7Eabianc/hipertexto.html&quot; target=&quot;_blank&quot; title=&quot;Definiciones de hipertexto&quot;&gt;Definiciones de hipertexto &lt;/a&gt;&lt;/li&gt;

&lt;/ul&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://elhilodigital.blogspot.com/2007/12/definiciones-de-hipertexto.html</link><author>noreply@blogger.com (Unknown)</author></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7827542379979149108.post-2926182091964868751</guid><pubDate>Thu, 20 Dec 2007 12:10:00 +0000</pubDate><atom:updated>2011-02-13T04:37:10.993-08:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Documentación hipermedia</category><title>Narrativa interactiva</title><description>&lt;div align=&quot;left&quot;&gt;Xabier Berenguer presenta una página de enlaces sobre la creación literaria inetractiva (Bibliografía), novelas precursoras del hipertexto interactivo (Novelas), películas que plantean cierta interactividad o la no linealidad (Films), videojuegos interactivos (Videojuegos), enlaces a páginas sobre videojuegos (cultura de videojuegos), directorio de hiperficción (hiperficción), y una selección variada que no se ha clasificado en todo lo anterior (otros).&lt;br /&gt;
&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.iua.upf.es/%7Eberenguer/recursos/narr/rec/bibliografia_c.htm&quot; target=&quot;_blank&quot; title=&quot;Narrativa intercativa&quot;&gt;Narrativa interactiva&lt;br /&gt;
&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;&lt;br /&gt;
Aunque no es una página exhaustiva, resulta útil por la multidisciplinariedad que aborda (literatura, cine, videojuegos) en torno a la idea de interactividad e hipertextualidad. Se pueden encontrar las referencias imprescindibles en estos campos, aunque no están todos los que son.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;p&gt;Es interesante también el sitio del mismo autor sobre interactividad en documentos de no ficción, pero que según él pueden ofrecer ideas a los creadores de ficción.&lt;br /&gt;
&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;
&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.iua.upf.edu/%7Eberenguer/recursos/doc/portada.htm&quot; target=&quot;_blank&quot; title=&quot;Documental interactivo&quot;&gt;Documental interactivo &lt;/a&gt;&lt;/li&gt;

&lt;/ul&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;</description><link>http://elhilodigital.blogspot.com/2007/12/narrativa-interactiva.html</link><author>noreply@blogger.com (Unknown)</author></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7827542379979149108.post-6154308475353725233</guid><pubDate>Thu, 20 Dec 2007 12:06:00 +0000</pubDate><atom:updated>2011-02-13T04:36:33.138-08:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Documentación hipermedia</category><title>El relato digital</title><description>&lt;div align=&quot;left&quot;&gt;&lt;br /&gt;
Bajo el auspicio de la Universidad Javeriana de Bogotá, y realizado por&lt;br /&gt;
Jaime Alejandro Rodríguez Ruiz, existe una documentación en español que&lt;br /&gt;
fue tesis doctoral y otros logros académicos en su momento. Ahora&lt;br /&gt;
conforman todo un corpus hipertextual que nos acercan críticamente a la&lt;br /&gt;
realidad del hipertexto y la literatura.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;a rel=&quot;shadowbox&quot;  href=&quot;http://www.javeriana.edu.co/Facultades/C_Sociales/Facultad/sociales_virtual/publicaciones/posmodernidad/menu_ficcion.htm&quot; target=&quot;:blank&quot;&gt;Posmodernidad y literatura&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.javeriana.edu.co/Facultades/C_Sociales/Facultad/sociales_virtual/publicaciones/hipertxt-lit/hipertexto_fcs.html&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;Hipertexto y literatura&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.javeriana.edu.co/Facultades/C_Sociales/Facultad/sociales_virtual/publicaciones/relatodigital/index.htm&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;El relato digital ¿un nuevo género?&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el sitio web se pueden encontrar algunas tesis de maestría interesantes:&lt;br /&gt;
&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;span style=&quot;font-size:100%;&quot;&gt;&lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.javeriana.edu.co/Facultades/C_Sociales/Facultad/sociales_virtual/publicaciones/delpapel/index.htm&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;Del        papel a la pantalla,&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size:100%;&quot;&gt; Diego Salgar (Analiza las diferencias entre la escritura y la lectura en papel frente a la hipermedia)&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;span style=&quot;font-size:100%;&quot;&gt;&lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.javeriana.edu.co/Facultades/C_Sociales/Facultad/sociales_virtual/publicaciones/arena/pagina.html&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;Los        libros de Arena&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size:100%;&quot;&gt; Marcela Castro (Especifica y ejemplifica la relación entre libros-juego y narrativa hipertextual)&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;span style=&quot;font-size:100%;&quot;&gt;&lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.javeriana.edu.co/Facultades/C_Sociales/Facultad/sociales_virtual/publicaciones/nolineal.pdf&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;Estructuras        no lineales en la narrativa&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size:100%;&quot;&gt; Carmen Gil Vrolijk (Análisis de la no linealidad en la historia de la literatura y el cine)&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://elhilodigital.blogspot.com/2007/12/el-relato-digital.html</link><author>noreply@blogger.com (Unknown)</author></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7827542379979149108.post-2213951407937780763</guid><pubDate>Thu, 20 Dec 2007 12:04:00 +0000</pubDate><atom:updated>2010-04-13T20:34:12.657-07:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Documentación hipermedia</category><title>Musa digital</title><description>&lt;div align=&quot;left&quot;&gt;&lt;br /&gt;Dos números de esta revista nacida en la Universidad de Castilla La&lt;br /&gt;Mancha dedicados a la tecnología y las humanidades, donde podemos&lt;br /&gt;encontrar algunas ponencias sobre filología, literatura, edición y&lt;br /&gt;tecnología.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;ul&gt;&lt;br /&gt;  &lt;li&gt;Número 1:&lt;a href=&quot;http://electuras.com/virtualia/www.uclm.es/lamusa/lista_articulos_mono.asp?numero=1&amp;amp;lengua=es&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;El impacto social de las nuevas tecnologías&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;br /&gt;&lt;/ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;Número 3: &lt;a href=&quot;http://www.uclm.es/lamusa/lista_articulos_mono.asp?numero=3&amp;amp;lengua=es&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;Congreso CLIP, Computers, Literature and Philology&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;br /&gt;&lt;/ul&gt;Artículos destacados en torno a la creación y edición digital:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;ul&gt;&lt;br /&gt;  &lt;li&gt;&lt;a href=&quot;http://www.uclm.es/lamusa/ver_articulo.asp?articulo=55&amp;amp;lengua=es&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;Desarrollo y tratamiento de las colecciones digitales en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes&lt;/a&gt; Por Soledad Vélez Murcia&lt;br /&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;em&gt;            Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;ul&gt;&lt;br /&gt;  &lt;li&gt;&lt;a href=&quot;http://www.uclm.es/lamusa/ver_articulo.asp?articulo=38&amp;amp;lengua=es&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;El dilema terminológico y conceptual en la hipercultura e hiperficción&lt;/a&gt; Por Isabella Leibrandt&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;em&gt;            Universidad de Navarra&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;ul&gt;&lt;br /&gt;  &lt;li&gt;&lt;a href=&quot;http://www.uclm.es/lamusa/ver_articulo.asp?articulo=47&amp;amp;lengua=es&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;Aspectos técnicos de la produccón y publicación de impresos y manuscritos antiguos en formato digital&lt;/a&gt; Por Manuel Sánchez Quero&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;em&gt;            Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;ul&gt;&lt;br /&gt;  &lt;li&gt;&lt;a href=&quot;http://www.uclm.es/lamusa/ver_articulo.asp?articulo=41&amp;amp;lengua=es&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;Criterios filológicos y edición electrónica&lt;/a&gt; Por Carmen Isasi&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;em&gt;            Universidad de Deusto&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;ul&gt;&lt;br /&gt;  &lt;li&gt;&lt;em&gt;&lt;a href=&quot;http://www.uclm.es/lamusa/ver_articulo.asp?articulo=3&amp;amp;lengua=es&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;El humanista como tecnólogo del futuro&lt;/a&gt; Por Ángela Celis&lt;/em&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;em&gt; &lt;em&gt;            Universidad de Castilla-La Mancha&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;ul&gt;&lt;br /&gt;  &lt;li&gt;&lt;em&gt;&lt;a href=&quot;http://www.uclm.es/lamusa/ver_articulo.asp?articulo=5&amp;amp;lengua=es&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;Sobre el problema de la filología              digital&lt;/a&gt; Por Domenico Fiormonte&lt;/em&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;em&gt; &lt;em&gt;            Universidad de La Sapienza&lt;/em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://elhilodigital.blogspot.com/2007/12/musa-digital.html</link><author>noreply@blogger.com (Unknown)</author></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7827542379979149108.post-4122646879771762985</guid><pubDate>Thu, 20 Dec 2007 12:03:00 +0000</pubDate><atom:updated>2011-02-13T04:35:08.342-08:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Documentación hipermedia</category><title>Hermeneia</title><description>&lt;div align=&quot;left&quot;&gt;El grupo de investigación universitario catalán Hermeneia nos presenta&lt;br /&gt;
un amplio directorio consultable en línea con numerosos artículos&lt;br /&gt;
internacionales representativos de la creación y edición literaria&lt;br /&gt;
digital. Al estar insertos en la propia base de datos de Hermeneia, los&lt;br /&gt;
enlaces son fiables. Así, pueden leerese desde los textos&lt;br /&gt;
fundacionales, como el de Vanevar Bush, hasta lo más reciente, como los&lt;br /&gt;
artículos de Pajares Tosca.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.uoc.edu/in3/hermeneia/cast/sala_de_lectura.htm&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;Sala de lectura - Hermeneia&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;

&lt;/ul&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;</description><link>http://elhilodigital.blogspot.com/2007/12/hermeneia.html</link><author>noreply@blogger.com (Unknown)</author></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7827542379979149108.post-1040537987368142704</guid><pubDate>Thu, 20 Dec 2007 12:02:00 +0000</pubDate><atom:updated>2011-02-13T04:34:43.078-08:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Documentación hipermedia</category><title>Edición informática y filología</title><description>&lt;div align=&quot;left&quot;&gt;&lt;br /&gt;
En italiano y ofrecido por la Universidad de Bologna, se ofrecen una&lt;br /&gt;
serie de capítulos en torno a la edición textual informática desde la&lt;br /&gt;
perspectiva filológica, para lograr un texto etiquetado con sus&lt;br /&gt;
variantes históricas con el objetivo de mostrar al lector todas las&lt;br /&gt;
posibilidades de lecturas acumuladas en ediciones anteriores y&lt;br /&gt;
constituir una edición crítica informática. Se explican brevemente los&lt;br /&gt;
fundamentos hipertextuales y el proceso informático que debe seguirse,&lt;br /&gt;
además de hacer referencia a diferente programación, tipos de archivos&lt;br /&gt;
y codificación usados. Añade una bibliografía final.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.griseldaonline.it/informatica/index.htm&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;Materiali di Informatica umanistica&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;

&lt;/ul&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;</description><link>http://elhilodigital.blogspot.com/2007/12/edicion-informatica-y-filologia.html</link><author>noreply@blogger.com (Unknown)</author></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7827542379979149108.post-780631635930812098</guid><pubDate>Thu, 20 Dec 2007 12:01:00 +0000</pubDate><atom:updated>2011-02-13T04:34:16.497-08:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Documentación hipermedia</category><title>Observatorio para la Cibersociedad</title><description>&lt;div align=&quot;left&quot;&gt;Preguntas y respuestas de este congreso sobre cibercultura y sociedad realizado en 2004 y publicado por la Asoiación Observatorio para la Cibersociedad &lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.cibersociedad.net/&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;www.cibersociedad.com&lt;/a&gt;. Entre las numerosas ponencias se pueden encontrar las referentes al arte y la literatura o el libro en particular.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.cibersociedad.net/congres2006/gts/llistat_coms.php?llengua=es&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;Actas del III Congreso online OCS&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; target=&quot;_blank&quot; href=&quot;http://www.cibersociedad.net/congres2006/gts/comunicacio.php?id=952&amp;amp;llengua=es&quot;&gt;Actas del II Congreso online OCS&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.cibersociedad.net/congres2004/grups/supragrups_com.php?idioma=es&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;Actas del II Congreso online OCS&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.cibersociedad.net/congreso/actas.htm&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;Actas del I Congreso online OCS&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;&lt;br /&gt;
&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.cibersociedad.net/textos/index.php&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;Revista Textos de la Cibersociedad&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;

&lt;/ul&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;</description><link>http://elhilodigital.blogspot.com/2007/12/observatorio-para-la-cibersociedad.html</link><author>noreply@blogger.com (Unknown)</author></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7827542379979149108.post-2354891608775141088</guid><pubDate>Thu, 20 Dec 2007 11:56:00 +0000</pubDate><atom:updated>2011-02-13T04:33:33.567-08:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Documentación hipermedia</category><title>Humanidades digitales, ¿ciencia ficción o realidad inminente?</title><description>&lt;p align=&quot;left&quot;&gt;&lt;br /&gt;
Este artículo de la profesora Isabella Leibrandt de la Universidad de&lt;br /&gt;
Navarra expone con brevedad y claridad el estado actual de la&lt;br /&gt;
tecno-humanística: cómo están usando en su beneficio la tecnología las&lt;br /&gt;
Humanidades, así como su situación en la enseñanza y la preparación de&lt;br /&gt;
nuevos profesionales. Repasa finalmente las instituciones más&lt;br /&gt;
destacadas dedicadas a este nuevo campo.&lt;br /&gt;
&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div align=&quot;left&quot;&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.ucm.es/info/especulo/numero33/humadigi.html&quot; target=&quot;_blank&quot; title=&quot;Leibrandt - Humaniodades digitales&quot;&gt;Isabella Leinbrabdt: Humanidades digitales, ¿ciencia ficción o realidad inminente?&lt;/a&gt; &lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div align=&quot;left&quot;&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div align=&quot;left&quot;&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;</description><link>http://elhilodigital.blogspot.com/2007/12/humanidades-digitales-ciencia-ficcion-o.html</link><author>noreply@blogger.com (Unknown)</author></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7827542379979149108.post-2602950524723657712</guid><pubDate>Thu, 20 Dec 2007 11:39:00 +0000</pubDate><atom:updated>2011-02-13T04:33:11.503-08:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Laboratorio de e-creación</category><title>Wikinovela</title><description>Bajo el auspicio de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Deusto (Bilbao) se elaboró este proyecto de literatura hipertextula colaborativa durante tres meses en la primaver ade 2006. A partir de tres relatos iniciales (uno en castellano, otro en vasco y otro en inglés) los colaboradores fueron ampliando y extendiendo el texto inicial mediante enlaces que llevan a otros microrrelatos, dentro de los cuales otros enlaces remiten a nuevos textos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; target=&quot;_blank&quot; href=&quot;http://www.wikinovela.org/index.php/Portada&quot;&gt;Pasearse por la Wikinovela&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;a rel=&quot;shadowbox&quot; href=&quot;http://www.cibersociedad.net/congres2006/gts/comunicacio.php?id=658&amp;amp;llengua=es&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;Análisis de Wikinovela por los organizadores del proyecto&lt;/a&gt;</description><link>http://elhilodigital.blogspot.com/2007/12/wikinovela.html</link><author>noreply@blogger.com (Unknown)</author></item></channel></rss>