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<?xml-stylesheet type="text/xsl" media="screen" href="/~d/styles/rss2enclosuresfull.xsl"?><?xml-stylesheet type="text/css" media="screen" href="http://feeds.feedburner.com/~d/styles/itemcontent.css"?><rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:openSearch="http://a9.com/-/spec/opensearch/1.1/" xmlns:georss="http://www.georss.org/georss" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:feedburner="http://rssnamespace.org/feedburner/ext/1.0" version="2.0"><channel><atom:id>tag:blogger.com,1999:blog-6678310194960698223</atom:id><lastBuildDate>Fri, 05 Mar 2010 20:36:58 +0000</lastBuildDate><title>El nombre de la rosa</title><description>Me hundiré en el tenebro divino, en un silencio mudo y en una unión inefable, y en ese abismo mi espíritu mismo se perderá y todas las diferencias serán olvidadas y quedará el simple fundamento. 

Dejo éste escrito no sé porqué ni para quién, solo sé que aquella rosa desnuda, es el nombre de la rosa...

(Umberto Eco)</description><link>http://www.lapasiondelbucanero.net/</link><managingEditor>begonazabala@gmail.com (BegoBego)</managingEditor><generator>Blogger</generator><openSearch:totalResults>95</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><atom10:link xmlns:atom10="http://www.w3.org/2005/Atom" rel="self" type="application/rss+xml" href="http://feeds.feedburner.com/ElNombreDeLaRosa" /><feedburner:info uri="elnombredelarosa" /><atom10:link xmlns:atom10="http://www.w3.org/2005/Atom" rel="hub" href="http://pubsubhubbub.appspot.com/" /><media:category scheme="http://www.itunes.com/dtds/podcast-1.0.dtd">Arts/Design</media:category><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-6678310194960698223.post-7501951844120348315</guid><pubDate>Wed, 10 Feb 2010 17:35:00 +0000</pubDate><atom:updated>2010-02-10T23:16:01.448-05:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">El humo ciega sus ojos</category><title>El humo ciega tus ojos</title><description>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/S3LwBmRSomI/AAAAAAAANtA/DBCwQy_mo00/s1600-h/20091116190351-mujer-y-viento.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 362px; FLOAT: right; HEIGHT: 359px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5436671610433217122" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/S3LwBmRSomI/AAAAAAAANtA/DBCwQy_mo00/s400/20091116190351-mujer-y-viento.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Hacía un calor insoportable en la sala de espera. Mucho frío fuera, la calefacción a tope dentro. La urgencia del conocido hospital ya no funcionaba como en otro tiempo cuando la atención al llegar era casi inmediata. Ahora en cambio había que armarse de paciencia, de unos cuantos libros, o manualidades para no desesperar viendo pasar las horas, una, dos, tres, cuatro, cinco, incluso seis, o siete , dependiendo de la época del año, o del día de la semana, o de la temperatura.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;A las 11 de la noche, desde la 8 de la tarde, Antonieta todavía seguía mirando a las musarañas, a los que entraban y salían por el corredor repleto de camillas. Hombres y mujeres paseando agarrados al gotero, enseñando pierna y partes pudendas, arrastrando penas y ayes. Pero ya estaba acostumbrada. La urgencia se había convertido para ella en una prolongación de sí misma, de su casa, de su cama, de su cotidiano. Era su refugio. Tardaba en llegar apenas siete minutos andando, de manera que al primer estornudo, a la primera corazonada, se plantaba allí, evitando los cauces regulares de una consulta normal en la clínica. Además la conocían, y se conocían.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Al cabo de varias horas, los pasillos se empezaron a quedar vacíos y ella entornó los párpados esperando su turno. Dormitó a saltos, incluso soñó brevemente, como entre paréntesis. En aquel dulce sopor , una voz de soprano le preguntó al oído pero gritando, si habría visto pasar a un hombre en traje de frac gris, y sombrero de copa.&lt;br /&gt;Antonieta se enderezó en la silla de un salto. No podía dar crédito a sus ojos. Delante de ella, casi sentada en sus rodillas, una hermosa mujer mayor, vestida de novia, de blanco ebúrneo, con un ramo de rosas rojas en la mano, un velo de muchos metros de tul, hasta el suelo y una maleta forrada de encaje a juego con el traje, buscaba desesperadamente un novio perdido, en el hospital de la metrópolis.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Fue tal la sorpresa, el sobresalto entonces, que pensó que tal vez se habría asfixiado antes de ser atendida por los médicos, sin darse cuenta, en el sueño, y que lo que estaba viendo era su caída libre hacia la nada. Luego se dio cuenta que la opresión en el pecho y en la garganta se debían al abrazo vehemente de la novia que parecía estar muy alterada, que la miraba con ansiedad, sacudiéndola, como si de la respuesta de ella, dependiera su propia vida.&lt;br /&gt;Le dijo que creía no haber visto pasar a nadie en guisa de novio disfrazado.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Ya no había camillas por los pasillos, ni pacientes esperando. Solo ellas. Tal vez más tarde, de madrugada volvería a llenarse la urgencia de soledades incurables, y despiadadas. Tal vez. Pero no, no había nadie más.&lt;br /&gt;Y a usted qué le pasa, con esa cara de agobio, preguntó seca y de repente la dueña de la voz reverberante. Casi escupiendo las palabras.&lt;br /&gt;La pilló tan de improviso la pregunta, el modo de preguntar, que Antonieta no tuvo tiempo de callarse, y le dijo lo primero que se le vino a la boca: No me satisface mi propia respiración. Me pasa a veces, que no respiro como me gustaría. No respiro, no, no, no. Por eso he venido. Porque a lo mejor me muero y no quiero morir sola. ¿Ve? Inspiro, expiro, inspiro, expiro y me ahogo en la ansiedad. Que no, que no respiro.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;¿Está segura de que esa es la razón? ¿Semejante gansada?&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Tanto como segura, y tanto como gansada…&lt;br /&gt;Y usted, la-blanca-y- radiante, ¿está segura de algo? Quién se cree que es. Más le vale no decir chorradas. ¿Ya ha visto la facha que trae? Ni sé como la han dejado entrar así. Este es un hospital, no un circo, ni una iglesia. Y ya ha pasado la Halloween. ¡Espabilada!&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;No era mi intención molestar. Ni a usted ni a nadie. No es mi intención molestar. A nadie y menos a usted. Se lo juro por ésta, (hace una cruz con el índice y el pulgar y la besa obsesivamente). Yo solo he venido a casarme. Mi novio está aquí, esperándome. Solo necesito un testigo. Usted. Mi intención, no era molestar. No molestar. No era mi intención. Se lo juro por mis muertos que son demasiados. Por mis amores que son más. Que bajen todos al infierno si miento. Se lo suplico, sea mi testigo, ayúdeme a encontrar al novio que me espera aquí.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Tiene usted una imaginación bastante calenturienta. Déjese de infiernos, déjese de bobilongadas, y déjeme en paz. ¿Le he preguntado yo algo? ¿No, verdad? ¿Le he preguntado que lleva en esa cursilada de maleta ? Pues no, no le he preguntado nada. ¿Le pregunto yo acaso porque se le ha esfumado el novio? ¿Ese, el del frac gris? ¿El del sombrero de copa? ¿El de la rosa añil en el ojal? ¿No verdad? Entonces, busque a su caballero andante, pero no sea pelma.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Se levantó y empezó a pasear de una punta a otra por el enorme pasillo. Para entonces respiraba perfectamente bien, tan bien como cuando había llegado ahogándose, muriéndose, creía ella. Pero después de tanto ajetreo inesperado, le faltaba un cigarrillo. Cómo le hacía falta fumar. Si eso era. Tendría que fumar un Tiparillo del mejor tabaco habanero, con sabor a miel y a rhum, largo, interminable, aromático, y que el humo cegara sus ojos y que Clark Gable la besara en los labios. Dream, dream, baby, tarareaba con sorna.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;La otra la seguía acosadora y persistente como una sombra, envuelta en tules, pétalos de rosa, y seda salvaje flotando en el ambiente cargado de la urgencia del hospital al filo de la medianoche. Persiguiéndola. Rogándola que no la dejara sola. Suplicante.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;A ver, dijo Antonia, cuénteme la verdad, dígame que hace usted con esa facha, de dónde se ha escapado, que es lo que busca. Y que he hecho yo en la vida para merecer esto. Como si no tuviera poco con mis rosas y mis espinas. Como si no tuviera una suficiente con soportar besos repugnantes, flirteos babosos, promesas de amor inconclusas, fantoches disfrazados de persona. Como si no tuviera una que conformarse con lo que deja la ola, lo que nadie quiere, los despojos de la noche.&lt;br /&gt;Hay que fastidiarse. Ni siquiera puedo asfixiarme tranquila, esperando mi turno, de morir, de reventar, al fin. No, ahora resulta que tengo que buscarle a Julieta su Romeo extraviado. O envenenado, quién sabe.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Entonces la blanca novia, se convirtió en un torrente de lágrimas que anegaron el velo y el traje de seda salvaje. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Estoy segura que aquí mismo le han hecho desaparecer. Estoy segura, éste hospital es nuestra tumba, musitaba al borde del paroxismo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Hasta que las lágrimas hicieron un charco alrededor, profundo, abismal mientras repetía sin descanso con la mirada perdida, que era peligroso quedarse dentro.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Por favor, por favor, le suplico que no me abandone.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Antonia a duras penas la arrastró fuera del hospital, deseando que nadie estuviese escondido por los pasillos desiertos, y viera a la novia a punto de desmayarse, sin capa ni abrigo, tal cual había llegado a la urgencia, como una aparición; no fueran a tomarla por un elemento subversivo, por loca, y la encerraran, y no pudiera llegar a tiempo a encontrar a su enamorado. A subir en el último vagón del último tren.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;La dejó apoyada sobre la pared de viejas piedras protegida por un tejadillo al socaire de las ráfagas del viento helado y de la nieve mientras buscaba la salida del laberinto, y algo para abrigarse en el entretanto.&lt;br /&gt;¿Quizá su amante la esperaba fuera en un carruaje de caballos enjaezados de blanco esplendoroso?&lt;br /&gt;Antonia se alejó unos pasos farfullando entre dientes, a mí me tenía que pasar, a mí me tenía que pasar, a saber quién es ésta moza. A saber.&lt;br /&gt;Oh, Dios, ni siquiera se me ha ocurrido preguntarle el nombre.&lt;br /&gt;A ver qué hago yo con ella ahora, porque tirada no la voy a dejar.&lt;br /&gt;Y dónde se habrá metido el amado.&lt;br /&gt;San Antonio bendito, tú que siempre encuentras los objetos perdidos, encuéntrale por favor a ésta mujer, su desaparecido amor.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Cuando se dio la vuelta para decirle a la enamorada que no se preocupara, que no llorase más, que le dijera su nombre, que no la abandonaría, que no tuviera miedo; no estaba, ya no había nadie. Solo un charco de lágrimas turbias, casi heladas, donde una maleta abierta, vacía, navegaba a la deriva. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;Y flotando contra el viento, nubes desgarradas de tul salpicadas de rojo y azul intenso, se agitaban en la oscuridad de la noche, como brazos extendidos en pos de algo, o de alguien, como gaviotas sin rumbo a merced de la tempestad. Como el humo caprichoso y fantasmagórico de un cigarrillo inmenso encendido en la oscuridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6678310194960698223-7501951844120348315?l=www.lapasiondelbucanero.net' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/ElNombreDeLaRosa/~4/f3v06VeLK6U" height="1" width="1"/&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/ElNombreDeLaRosa/~3/f3v06VeLK6U/el-humo-ciega-sus-ojos.html</link><author>begonazabala@gmail.com (BegoBego)</author><media:thumbnail url="http://1.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/S3LwBmRSomI/AAAAAAAANtA/DBCwQy_mo00/s72-c/20091116190351-mujer-y-viento.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><feedburner:origLink>http://www.lapasiondelbucanero.net/2010/02/el-humo-ciega-sus-ojos.html</feedburner:origLink></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-6678310194960698223.post-1821453525036942155</guid><pubDate>Thu, 04 Feb 2010 04:09:00 +0000</pubDate><atom:updated>2010-02-03T23:31:59.386-05:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">LOS VIDEOS DE BegoBego</category><title>Sube a nacer conmigo, hermano...</title><description>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/S2pMcxPm2JI/AAAAAAAANpY/fFjx4qi8iGk/s1600-h/carter+Ni%C3%B1o+y+buitre.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 400px; FLOAT: right; HEIGHT: 266px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5434239957514770578" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/S2pMcxPm2JI/AAAAAAAANpY/fFjx4qi8iGk/s400/carter+Ni%C3%B1o+y+buitre.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;color:#ffffcc;"&gt;Pido disculpas por la falta de rigor y el poco espacio. Es evidente que faltan millones de imágenes. Sirva ésta, de Carter, ya recurrente en mí, y sin embargo imprescindible, de introito al video. Es una niña.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;object width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube-nocookie.com/v/yxTQ2laAyS4&amp;amp;hl=es_ES&amp;amp;fs=1&amp;amp;rel=0&amp;amp;color1=0x3a3a3a&amp;amp;color2=0x999999&amp;amp;hd=1"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube-nocookie.com/v/yxTQ2laAyS4&amp;hl=es_ES&amp;fs=1&amp;rel=0&amp;color1=0x3a3a3a&amp;color2=0x999999&amp;hd=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6678310194960698223-1821453525036942155?l=www.lapasiondelbucanero.net' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/ElNombreDeLaRosa/~4/C9MOyisiK3M" height="1" width="1"/&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/ElNombreDeLaRosa/~3/C9MOyisiK3M/sube-nacer-conmigo-hermano.html</link><author>begonazabala@gmail.com (BegoBego)</author><media:thumbnail url="http://2.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/S2pMcxPm2JI/AAAAAAAANpY/fFjx4qi8iGk/s72-c/carter+Ni%C3%B1o+y+buitre.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><enclosure url="http://www.youtube-nocookie.com/v/yxTQ2laAyS4&amp;hl=es_ES&amp;fs=1&amp;rel=0&amp;color1=0x3a3a3a&amp;color2=0x999999&amp;hd=1" length="1042" type="application/x-shockwave-flash" /><media:content url="http://www.youtube-nocookie.com/v/yxTQ2laAyS4&amp;hl=es_ES&amp;fs=1&amp;rel=0&amp;color1=0x3a3a3a&amp;color2=0x999999&amp;hd=1" fileSize="1042" type="application/x-shockwave-flash" /><feedburner:origLink>http://www.lapasiondelbucanero.net/2010/02/sube-nacer-conmigo-hermano.html</feedburner:origLink></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-6678310194960698223.post-325145736028129709</guid><pubDate>Mon, 11 Jan 2010 20:19:00 +0000</pubDate><atom:updated>2010-02-14T08:54:28.315-05:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">LOS VIDEOS DE BegoBego</category><title>Oración por Marilyn Monroe. De Ernesto Cardenal</title><description>A veces pienso en ella, en la actriz, en su vida, y en la oración que le dedicó tan magnífico poeta,y la rezo como si fuera hoy, a pesar del tiempo transcurrido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube-nocookie.com/v/uxeU5e_1u2U&amp;amp;hl=en_US&amp;amp;fs=1&amp;amp;rel=0&amp;amp;color1=0x3a3a3a&amp;amp;color2=0x999999&amp;amp;hd=1"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube-nocookie.com/v/uxeU5e_1u2U&amp;hl=en_US&amp;fs=1&amp;rel=0&amp;color1=0x3a3a3a&amp;color2=0x999999&amp;hd=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6678310194960698223-325145736028129709?l=www.lapasiondelbucanero.net' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/ElNombreDeLaRosa/~4/TAfRJr2wY2c" height="1" width="1"/&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/ElNombreDeLaRosa/~3/TAfRJr2wY2c/oracion-por-marilyn-monroe-de-ernesto.html</link><author>begonazabala@gmail.com (BegoBego)</author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">1</thr:total><enclosure url="http://www.youtube-nocookie.com/v/uxeU5e_1u2U&amp;hl=en_US&amp;fs=1&amp;rel=0&amp;color1=0x3a3a3a&amp;color2=0x999999&amp;hd=1" length="1069" type="application/x-shockwave-flash" /><media:content url="http://www.youtube-nocookie.com/v/uxeU5e_1u2U&amp;hl=en_US&amp;fs=1&amp;rel=0&amp;color1=0x3a3a3a&amp;color2=0x999999&amp;hd=1" fileSize="1069" type="application/x-shockwave-flash" /><feedburner:origLink>http://www.lapasiondelbucanero.net/2010/01/oracion-por-marilyn-monroe-de-ernesto.html</feedburner:origLink></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-6678310194960698223.post-3398482861335275469</guid><pubDate>Mon, 21 Dec 2009 00:40:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-12-20T22:41:22.860-05:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Fabulaciones y Sobresaltos</category><title>En la repentina ingravidez del vacío</title><description>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/Sy7tpzT-TNI/AAAAAAAANTo/pAiW5_pPhEA/s1600-h/steichen.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 400px; FLOAT: right; HEIGHT: 291px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5417528704177687762" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/Sy7tpzT-TNI/AAAAAAAANTo/pAiW5_pPhEA/s400/steichen.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;em&gt;Un No es tan válido como un Si, acuérdese de eso, recuérdelo, es fundamental&lt;/em&gt;, dijo el pasajero circunstancial apresuradamente, antes de desaparecer detrás de las puertas blindadas, rumbo al próximo andén. Lo dijo como si en esa premura se le fuera la vida o yaciera, agazapada, una amenaza. Ella quedó deambulante entre la muchedumbre que abarrotaba la estación; muy perdida, extraordinariamente perdida, enredada en las palabras que habían quedado flotando en el aire. Conocía de memoria los amplios pasillos, la variedad de tiendas, cafeterías, bares, kioscos, librerías. Después de tantos años de hacer y deshacer la maleta de las idas y las venidas, de los recibimientos y las despedidas, ese podría haber sido un adiós como tantos otros. Pero no lo era. Se quedó esperando, con la vista clavada en las mamparas de cristal opaco por si alguien volvía, por si el que se había ido, volvería. Qué idea tan absurda, se dijo, incapaz de dejar de mirar las pesadas puertas blindadas. Sentía el vacío a su alrededor, como si se hubieran acallado los ruidos y enmudecido los altavoces que sin tregua poco antes anunciaban la salida del tren que ella no había querido tomar.&lt;br /&gt;Empezó a sudar frío, el pulso en las sienes, agitado. Pensó en recurrir a consabidos remedios caseros, tomar un café le haría bien, una tila, o mejor un Triple Seco. Podría fumar otro cigarrillo, el cuadragésimo del día.&lt;br /&gt;Podría bajarse de los tacones de aguja, y correr. Correr, subir al tren que se estaba llevando al confidente de las horas robadas y recuperarlas.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;O podría hacer el camino de vuelta a casa, antes de que la noche de otoño invernal se echara encima; casi 60 Km. por la carretera siempre húmeda, muy estrecha, llena de curvas y de sombras escarpadas.&lt;br /&gt;Recorrería con precisión de escalpelo, cada minuto, cada segundo del viaje vivido al lado del compañero casual. Sí, eso haría.&lt;br /&gt;Recordaría palabra por palabra toda la conversación.&lt;br /&gt;Pensaría en qué momento hizo, o dejó de hacer, lo que sería el detonante de la zozobra latente entre ellos desde el primer instante.&lt;br /&gt;Se estremecería reviviendo el roce súbito de la mano de él, con la de ella; un tacto baboso, de limaco.&lt;br /&gt;No olvidaría la turbación, el rechazo visceral que sintió cuando él se acomodó en la butaca del lujoso vagón –bar, frente a ella, la desazón de aquellos ojos fijos en los suyos, como pozos sin fondo, convencidos de poder llegar a la génesis del primer grito.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Y sin saber porqué, empezó a contar banalidades. A hablar por hablar, por llenar el silencio, o tal vez vaciarlo, cuando no se sabe qué hacer con él. Contar por ejemplo que había pasado gran parte de la vida diciendo sí, queriendo decir no.&lt;br /&gt;Luego empezó a quitarse la ropa; dijo que la verdad cubierta, siempre sería una verdad disfrazada. Musitó impúdica, desnuda, y vacía a la luz de las velas, una letanía de lo vivido y lo imaginado, de dudas y desaciertos íntimos, insospechados, de pulsiones y soledades, y desamores. Todo aquello que, según ella, debiera consumirse en el fuego. Consumirse tan certeramente, como el tiempo consume la vida. Y solo así volver a la inocencia primigenia. Al desnudo integral.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Cruzarían frente a frente medio Continente juntos, toda la noche monologando, en aquel vagón, solos, a puerta cerrada, sin poder desasirse de un algo impreciso y pegajoso parecido a la nausea que arrastraba a la confesión, a la palabra sin filtro. Sin querer.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Habían pasado las horas en cámara lenta, cuando el tren llegó a su destino. Se había quedado traspuesta unos minutos, segundos, quizá horas. Quiso despedirse de su acompañante circunstancial, pero ya no estaba frente a ella sentado en la butaca beige tabaco del lujoso vagón. Quién sabe, a lo mejor todo ha sido un sueño, se dijo. Al final del viaje nada sabía del pasajero, ni siquiera el nombre, ni rastro de él. Sin embargo ella estaba casi desnuda.Precipitadamente se vistió mirando si alguien la veía; pero no, estaba sola. Seguía sola. Salió al andén central de la estación, solo llevaba equipaje de mano. No quiso mirar atrás. Pero allí estaba él y sus palabras tan simples en la forma, y tan lapidarias a la postre.&lt;br /&gt;Absorta en todo eso y en mucho más iba, mientras bajaba las escaleras mecánicas hasta la primera planta del estacionamiento. Una ráfaga de viento helado la hizo apresurar el paso hacia su automóvil, un diminuto Cooper blanco y negro de nombre Sam. Play it again, Sam… pide Ingrid Bergman en Casablanca.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Sam era su paño de lágrimas, su refugio, su espacio más libre; era en tres palabras, su alter ego. Con él hablaba, a él le contaba sus penas y sus glorias, sus quebrantos, testigo mudo y fiel de sus bio-ritmos más o menos alterados. Sam se había convertido en un amigo imprescindible que la aceptaba tal cual, sin el menor reparo, sin la mínima exigencia.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Anduvo entre coches buscándole, desorientada unos minutos, hasta encontrarlo. Una vez dentro, puso la calefacción, cerró las puertas con seguro, se colocó el cinturón y encendió un cigarrillo. Sola al fin respiró profundamente, despacio, saboreando el humo y el silencio. Ya en carretera encendió la radio. Las noticias de las 9 de la noche tan familiares, rara vez las perdía, decían más de lo mismo, las mentiras de siempre, pero agradeció la rutina que desdibujaba lo ocurrido la noche anterior. Apartó como un mal pensamiento, el pensamiento recurrente. Puso música, Ou peût-on vous toucher, de Pauline Julien, la querida, querida Pauline. Murió de amor poco después de Gerald, su enamorado. No quiso seguir viviendo sin él. Siempre pensaba lo mismo escuchándola. Que había muerto de amor. La versión oficial dijo que se había suicidado. Por eso se llama oficial, supongo. Por la falta de rigor, por la trampa que subyace en la verdad aparente. Pero no voy a ponerme a especular ahora. Ahora importa mucho más llegar al final de ésta historia ajena, sin duda alterada por el tiempo y sus estragos, y que caprichosamente reaparece al cabo de los años, no se a santo de qué, persistente, enmarañada en los recuerdos.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Entonces ella, sin poder descifrar el significado de las últimas palabras del viajero de la noche, la voz, el apremio, la ansiedad que ahora reverberaban tan de cerca, casi, casi palpable su presencia, y en el cuello su aliento; se fue abandonando en el abismo de los presagios, en el malestar indefinido entre garganta y cintura a la altura del pecho. Sorteando vueltas y revueltas, esquivando acantilados que emergían amenazantes del paisaje umbrío. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;em&gt;Recuerde que un No es tan válido como un Sí.¡Acuérdese! Es fundamental.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Las palabras de él quedaron aprisionadas en el relente húmedo, al borde mismo de la última encrucijada, suspendidas en la ingravidez del vacío, habiendo dejado ella de sentir, el latido huidizo de su corazón.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:130%;"&gt;_______________________________________________________&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:85%;color:#990000;"&gt;&lt;em&gt;La fotografía es de Steichen&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6678310194960698223-3398482861335275469?l=www.lapasiondelbucanero.net' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/ElNombreDeLaRosa/~4/iSPbyHez1Pw" height="1" width="1"/&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/ElNombreDeLaRosa/~3/iSPbyHez1Pw/en-la-repentina-ingravidez-del-vacio.html</link><author>begonazabala@gmail.com (BegoBego)</author><media:thumbnail url="http://2.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/Sy7tpzT-TNI/AAAAAAAANTo/pAiW5_pPhEA/s72-c/steichen.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><feedburner:origLink>http://www.lapasiondelbucanero.net/2009/12/en-la-repentina-ingravidez-del-vacio.html</feedburner:origLink></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-6678310194960698223.post-1416086200858556255</guid><pubDate>Fri, 30 Oct 2009 14:46:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-10-30T11:11:40.337-04:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Fabulaciones y Sobresaltos</category><title>Las letras perdidas</title><description>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/SusBk2_Wg6I/AAAAAAAANH4/OShoG_rOlzk/s1600-h/carvaggio1.jpg+le+glamour+du+desmai.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 320px; height: 250px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/SusBk2_Wg6I/AAAAAAAANH4/OShoG_rOlzk/s320/carvaggio1.jpg+le+glamour+du+desmai.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5398410311081821090" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;br /&gt;&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 12"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 12"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CUsers%5CBegona%5CAppData%5CLocal%5CTemp%5Cmsohtmlclip1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;link rel="Preview" href="file:///C:%5CUsers%5CBegona%5CAppData%5CLocal%5CTemp%5Cmsohtmlclip1%5C01%5Cclip_preview.wmf"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;o:documentproperties&gt;   &lt;o:version&gt;12.00&lt;/o:Version&gt;  &lt;/o:DocumentProperties&gt;  &lt;o:officedocumentsettings&gt;   &lt;o:relyonvml/&gt;   &lt;o:allowpng/&gt;  &lt;/o:OfficeDocumentSettings&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;link rel="themeData" href="file:///C:%5CUsers%5CBegona%5CAppData%5CLocal%5CTemp%5Cmsohtmlclip1%5C01%5Cclip_themedata.thmx"&gt;&lt;link rel="colorSchemeMapping" href="file:///C:%5CUsers%5CBegona%5CAppData%5CLocal%5CTemp%5Cmsohtmlclip1%5C01%5Cclip_colorschememapping.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt; 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  &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 5"&gt; 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  &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="19" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Subtle Emphasis"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="21" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Intense Emphasis"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="31" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Subtle Reference"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="32" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Intense Reference"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="33" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Book Title"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="37" name="Bibliography"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" qformat="true" name="TOC Heading"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Font Definitions */  @font-face 	{font-family:"Cambria Math"; 	panose-1:2 4 5 3 5 4 6 3 2 4; 	mso-font-charset:0; 	mso-generic-font-family:roman; 	mso-font-pitch:variable; 	mso-font-signature:-1610611985 1107304683 0 0 159 0;} @font-face 	{font-family:Calibri; 	panose-1:2 15 5 2 2 2 4 3 2 4; 	mso-font-charset:0; 	mso-generic-font-family:swiss; 	mso-font-pitch:variable; 	mso-font-signature:-1610611985 1073750139 0 0 159 0;} @font-face 	{font-family:"Malgun Gothic"; 	panose-1:2 11 5 3 2 0 0 2 0 4; 	mso-font-charset:129; 	mso-generic-font-family:swiss; 	mso-font-pitch:variable; 	mso-font-signature:-1879047505 165117179 18 0 524289 0;} @font-face 	{font-family:"\@Malgun Gothic"; 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&lt;br /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  class="MsoNormal" style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 255, 204);font-family:times new roman;"  class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Acabo de quemar las últimas hojas de un viejo diario regalo de &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;una &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;amiga, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;que &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;harta&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de verme &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;escribir en cualquier sitio&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y llenarme &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;de letras &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;condenadas a perderse , buscó&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;algo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que pudiera convertirse en mi sombra.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(255, 255, 204);font-family:times new roman;"  class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Era un cuaderno &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;muy bonito. Sigue siendo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;especial para mí &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;pero a fuerza de arrancarle páginas  &lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;ha mermado mucho.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;En él &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;solo he escrito con pluma y tinta azul marino, o negra, dependiendo del humor. Encuadernado en tela de saco color ocre y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;papel de textura extra fina, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;ligeramente satinado, casi amarillo, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;robó confidencias y secretos durante años. Dónde iba yo, iba él. Perderle, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;hubiera sido&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;a mí misma perderme.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Y eso ya había pasado.
&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 255, 204);font-family:times new roman;"  class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Una vez escondí dos diarios diminutos en el tejado de mi casa, uno tenía tapas verdes y otro granates; hice una señal en la teja&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;con esmalte de uñas, pinté&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la inicial de mi nombre, pensé que ni lluvias ni&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;tormentas&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la borrarían. Que nadie imaginaría que estaban allá. Había dejado escrito pecados y &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;amores. Tenía quince años. El tejado es grande y con recovecos.&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;Subí&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;desafiando el vértigo. Valentonadas que una&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;hace&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;cuando la muerte no importa. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Luego pasó el tiempo, pasaron los años, y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;un día, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;después de una tremenda tempestad&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;granizo y viento, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;hubo que cambiar un montón de tejas destrozadas para evitar la inundación. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;El agua y el salitre &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;habían borrado toda &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;huella&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de amor y pecado. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 255, 204);font-family:times new roman;"  class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Desde entonces escribo y rompo,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;escribo y rompo, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;y quemo. El fuego entra en el papel,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;baila, brilla, reduce&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;a ceniza &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;las palabras, las desborda, las consume. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 255, 204);font-family:times new roman;"  class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Mientras&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;desaparece el cuaderno&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;alcanzo a leer entre&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;las brasas &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;frases deshilachadas a punto de consumirse, códigos &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;y nombres&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;acumulados, expuestos, ahora reducidos a ceniza.  &lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;Cuando vuelvan a vivir, si vuelven, tendrán un disfraz distinto, manipulable e &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;imaginado. Serán fantasmas &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;que me miran&lt;span style=""&gt;  y me&lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt; habitan, espejos borrosos de una  misma. Llevan máscaras impasibles, no tienen edad, están hechos de harapos de estrellas fugaces. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 255, 204);font-family:times new roman;"  class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Te prohíbo, te exijo, te ordeno, dice una voz mientras miro el fuego. Lloro, grito. Nadie escucha. Es tarde. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 255, 204);font-family:times new roman;"  class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Llora, grita, su madre se desespera. Le da una bofetada. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 255, 204);font-family:times new roman;"  class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Yo te acuso de haber habitado mi vientre a destiempo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 255, 204);font-family:times new roman;"  class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Te acuso de haberme hecho vomitar hasta el agua.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 255, 204);font-family:times new roman;"  class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Te acuso de haber crecido dentro de mí, escandalosamente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 255, 204);font-family:times new roman;"  class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Te acuso de poner en evidencia y hacer ostentación&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de un acto&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;tan vergonzoso y repugnante. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 255, 204);font-family:times new roman;"  class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Te llevo dentro contra &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;mis sentimientos, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;y mis sentidos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 255, 204);font-family:times new roman;"  class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Siempre serás mi vergüenza.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 255, 204);font-family:times new roman;"  class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Ella se deshace las trenzas. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 255, 204);font-family:times new roman;"  class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Llora y grita como si estuviera naciendo. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 255, 204);font-family:times new roman;"  class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Pero no quiere nacer. La sacaron con fórceps, murmura el viento.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 255, 204);font-family:times new roman;"  class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Quiere morir. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 255, 204);font-family:times new roman;"  class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;La Madre Superiora trata de soltarla del abrazo de su padre. Aparecen más monjas, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;espectros vestidos de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;oscuridad. Ella dice que se está muriendo. El colegio es un caserón sombrío en pleno bosque. Semejante a una tumba. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 255, 204);font-family:times new roman;"  class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Nadie se muere a capricho. Solo Dios es dueño de la vida y de la muerte. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;El Niño Jesús no la va a querer nada. No le gustan las niñas como usted.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 255, 204);font-family:times new roman;"  class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;No me importa que Jesús no me quiera responde &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;ella. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 255, 204);font-family:times new roman;"  class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Pida perdón inmediatamente, inmediatamente. De rodillas, niña. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 255, 204);font-family:times new roman;"  class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Grita que no le da la gana. Araña y muerde las manos de las monjas. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;A duras penas la desprenden de su padre. Le dicen que se vaya. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 255, 204);font-family:times new roman;"  class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;No pide perdón.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 255, 204);font-family:times new roman;"  class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Una monjita sujetándola fuerte contra la pared le dice al oído que a las niñas malas como es ella, el diablo las ronda por la noche y las lleva al infierno. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 255, 204);font-family:times new roman;"  class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;El miedo le cala los huesos. Tiene cinco años. Su padre se ha ido y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;está rodeada de espectros. Y de diablos. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Casi no puede respirar, tiene el corazón agitado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 255, 204);font-family:times new roman;"  class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Ahora la tienen sentada en una silla en el Salón de Actos.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Sola&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;frente a la Comunidad. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 255, 204);font-family:times new roman;"  class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;No &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;llorará&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 255, 204);font-family:times new roman;"  class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;No&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;gritará&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: times new roman; color: rgb(255, 255, 204);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;No cantará. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Exceptuando en la capilla. A Dios, a la Virgen María o a los Santos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: times new roman; color: rgb(255, 255, 204);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;No hablará. Solo durante el recreo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: times new roman; color: rgb(255, 255, 204);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;No se reirá. Solo &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;a su&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;debido tiempo, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;y nunca a carcajadas. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: times new roman; color: rgb(255, 255, 204);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;No &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;mirará &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;a los ojos &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;de &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;los superiores &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;en edad, dignidad, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;y gobierno, cuando ellos se dirijan a Ud. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: times new roman; color: rgb(255, 255, 204);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;No&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;se meterá en la bañera &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;sin haberse puesto el camisón apropiado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: times new roman; color: rgb(255, 255, 204);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;No &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;escribirá cartas ni diarios sin el consentimiento de La Madre Prefecta. Ella juzgará &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;la pertinencia &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;de lo escrito. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: times new roman; color: rgb(255, 255, 204);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;No &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;hablará con los sirvientes ni empleados del colegio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: times new roman; color: rgb(255, 255, 204);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;No irá a comulgar sin haber pasado por el confesionario previamente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: times new roman; color: rgb(255, 255, 204);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;No &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;irá a la confesión sin haber hecho antes un exhaustivo examen&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de conciencia, consultando en todo momento el Librito Azul o el Manual de Devociones.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: times new roman; color: rgb(255, 255, 204);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;No utilizará&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el cuarto de baño a voluntad. Solo podrá usarlo por la mañana y después de las oraciones de la noche.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: times new roman; color: rgb(255, 255, 204);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;No se permitirá ningún tipo de insubordinación. Está usted aquí para aprender a obedecer sin chistar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: times new roman; color: rgb(255, 255, 204);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;No se permitirá ninguna alusión al Glorioso Alzamiento Nacional, ni a nuestro Generalísimo Franco, invicto Caudillo de la Patria. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: times new roman; color: rgb(255, 255, 204);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Pues &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;bien, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;dice el coro desde las brasas, estos son &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;los puntos &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;sobresalientes &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;del Reglamento que &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;se&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;los aprenderá usted de memoria, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que cumplirá &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;a rajatabla, so pena de expulsión y sus consecuencias. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: times new roman; color: rgb(255, 255, 204);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Cualquier desacato a la autoridad por mínimo que parezca, conlleva un castigo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ejemplar. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: times new roman; color: rgb(255, 255, 204);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Por supuesto queda terminantemente prohibido mezclarse con las niñas becadas, es decir, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;las de no pago. Se sabe muy bien quienes son porque no llevan corbata, ni sombrero como ustedes, y funcionan&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;fuera del circuito&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;habitual, en otras salas contiguas al edificio principal. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: times new roman; color: rgb(255, 255, 204);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Ahora, irá usted &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;a la capilla, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;e implorará el perdón de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Dios por haberle ofendido. Luego hará lo mismo con ésta Comunidad, por último y habiendo hecho ya &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;La Primera Comunión, se confesará antes de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ir al dormitorio; &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;de esa manera &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;evitará &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;morir en pecado, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;si la muerte nos llevara &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;durante el sueño.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: times new roman; color: rgb(255, 255, 204);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Pausa. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: times new roman; color: rgb(255, 255, 204);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Se ha consumido completamente la hoja.
&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: times new roman;" class="MsoNormal"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: times new roman;" class="MsoNormal"&gt;_____________________________________________________________________________________&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: times new roman;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color: rgb(204, 0, 0);font-size:85%;" &gt;La pintura es de Caravaggio, se llama &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Le glamour du desmai&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;
&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: times new roman;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: times new roman;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: times new roman;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: times new roman;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: times new roman;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: times new roman;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: times new roman;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;"  lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;"  lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;"  lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;"  lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;"  lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6678310194960698223-1416086200858556255?l=www.lapasiondelbucanero.net' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/ElNombreDeLaRosa/~4/dAs7wU_qq94" height="1" width="1"/&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/ElNombreDeLaRosa/~3/dAs7wU_qq94/las-letras-perdidas.html</link><author>begonazabala@gmail.com (BegoBego)</author><media:thumbnail url="http://3.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/SusBk2_Wg6I/AAAAAAAANH4/OShoG_rOlzk/s72-c/carvaggio1.jpg+le+glamour+du+desmai.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">1</thr:total><feedburner:origLink>http://www.lapasiondelbucanero.net/2009/10/las-letras-perdidas.html</feedburner:origLink></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-6678310194960698223.post-1783866737708270842</guid><pubDate>Mon, 12 Oct 2009 23:34:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-10-12T20:04:43.406-04:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Fabulaciones y Sobresaltos</category><title>La recóndita sensualidad de mi esqueleto</title><description>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/StPD-gTFhNI/AAAAAAAAM9M/tmmu9KhzKMQ/s1600-h/20080611204430-20061017170359-miseria.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 320px; height: 229px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/StPD-gTFhNI/AAAAAAAAM9M/tmmu9KhzKMQ/s320/20080611204430-20061017170359-miseria.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5391868657481909458" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);font-size:130%;" &gt; &lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Me permito cuatro letras respetuosas,  y una mirada  extranjera  y tardía  a propósito del entuerto eliminatorio  en Copenhague.  Entiendo que la decisión de dejar a Madrid  bailando el chotis en casa,   no tuvo por  tanto nada que ver  con E.T.A.,  ni con los vascos, ni con el I.R.A, ni con los palestinos. Ni con los talibanes.   Y eso es de por sí, un respiro.   &lt;/span&gt;  &lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué barbaridad, qué mal perder han tenido los  Madrid,   opinan por éstos lares unos y otros.  No hay que tomarse las cosas tan a pecho, dicen.  Y algo de razón tienen, porque  no se puede  andar por el mundo de perdonavidas,   a rabieta limpia.  Hace feo,  irrita  el cólon,  baja hasta el suelo la comisura de los labios  y  desmadra la lengua.  Hay que ver las bobilongadas que  por Dios por la Patria y por el Rey  se han dicho desde España y desde Dinamarca. &lt;/span&gt;  &lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Vi  a  Juanca hecho unos zorros,  con esas barbas, de esas pintas,   chapurreando algo  entre lengua y balbuceo, en forma de  acertijo.  Algo  impreciso parecido al inglés.  Motivos tenía el de Borbón para haberlo aprendido con más garbo,  teniendo una abuela escocesa.  Pero  en fin, corramos un tupido velo sobre  el  gracejo políglota del  heredero de Franco.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba el  rubicundo monarca,   embriagado por las por circunstancias adversas al capricho español.   Embriagado por las cuatro esquinas.  Embriagado además por el frenesí del momento. &lt;/span&gt;  &lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Él siempre se emociona mucho en situaciones claves, elegidas con esmero por su asesor de imagen o por la mandona  de su nuera. Desde que  se han puesto de moda los funerales, ora a cargo del terrorismo de E.T.A , ora a cargo del terrorismo de Estado,  apodado defensa de la democracia,  en territorio propio o ajeno, Borbones, cortesanos y consortes,  convertidos en coro griego, no se pierden uno,  saben que llorar frente a  cámara  mola, gusta a la plebe, llena las pantallas del país y subleva los ánimos ya sabemos contra quienes. Pero bueno, es un tema trillado y me aburre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Os comentaba que le noté  al heredero de Franco   embriagado por el dolor. Un dolor punzante adecuado a su trabajo, justo cuando el juez pronunció  el  veredicto olímpico y  dijo Brasil en lugar de Madrid.  Rezumaba mala uva el barbudo, hundido en mil cábalas, preguntándose quizá,  en qué momento  aciago olvidó peinar la muñeca antes de ir a Copenhague.  &lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Quién le  hubiera dicho que  iba  a  ver  esfumarse  a ritmo de samba  los miles de millones de euros que hubieran supuesto las Olimpíadas en Madrid.  Un festival de oro  para Brasil, para los cariocas.  Un poco de oro que  regresará  al Continente de  donde fue  arrancado a toneladas hace siglos.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quién hubiera dicho  que los sudacas emergentes,  indios  de porquería, culos de mal asiento,   serían los elegidos en algo, alguna vez.  &lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Madrid no  dejaba de lloriquear  viendo como ardía en la hoguera de las vanidades,  ay, ay, ay,  la ocasión de mirar al mundo desde el trono,  igual que antaño, cuando Felipe II.    &lt;/span&gt;  &lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para lágrimas bonitas, las que corrían a cántaros por el rostro de Lula da Silva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Samaranch,   casi se muere en directo  el muy pícaro, con tal de conseguir los votos necesarios para  Madrid.  Mientras tanto la delegación española de corbata y corpiño verdes,   dejaba de respirar,   musitando  para sus adentros el  abracadabra: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;tengo una corazonada…&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sabed respetable público, que no solo es verde el color del trébol irlandés, el de Greenpeace,  o el de la corbata circunstancial de Juantxu de Borbón, no.  También se pinta de verde la envidia. Y la envidia es uno de los pecados Capitales más castizos.  Ojo, que no lo digo yo que soy de Mundaka; que lo dice el propio Fernando  Díaz- Plaja. Si, si, aunque se os revuelva el píloro. &lt;/span&gt;  &lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No había más que observar  la manifestación madridista  de paroxística  alegría   cuando  perdió Chicago. Aun en trance, la eyaculación precoz llegó con la eliminatoria de Japón.  Y cuando todavía  la comparsa roja y gualda  no se reponía de la impresión, cayó del Olimpo el  tan español Coitus Interruptus. Qué le vamos a hacer, no siempre se puede alcanzar el éxtasis. Dicen que  hay  placeres reservados únicamente para los dioses.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y me pregunto ¿conseguirán  los íberos superar el soplamocos o se les habrá quedado  el lagrimal sublevado y  en recesión? ¡Y qué dirán los olímpicos retoños de sus majestades!,  los de la teta real. &lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;La Queen, flemática,  medio germana  y medio griega,  andaba de acá para allá,  de ciaboga en ciaboga,   capeando la borrasca, solfeando  mejor  que su  virtual y los cortesanos.  Porque  ellos y ellas, los proletas gubernamentales  que juran deslomarse  taconeando interminables alfombras rojas en aras del pueblo, allá estaban, en Copenhague,  arengando las huestes, entre fiesta y celebración,   justificando gastos con lo primero que tenían a mano: soflamas,  consignas,  grititos, banderas  y abrazos estrujados.  Porque España cuando besa, es que besa de verdad. Decía un tal Manolo Escobar.  También sopla y  relincha con relativa frecuencia, parece ser. &lt;/span&gt;  &lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;España está acostumbrada de toda la vida a codearse con Dios bendito, con  la Virgen, con los Santos; y  le sabe a cuerno quemado haberse quedado sin la antorcha olímpica, y sin rellenar las arcas.    &lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Lo único que puedo añadir  para  ilustrar lo que digo es que,  cuando era chiquitina, chiquitina,  nos hacían aprender en clase de religión, por orden expresa de El Caudillo, que era dueño de vidas y conciencias, lo que  el Sagrado Corazón de Jesús, sin intermediarios,  le había dicho al P. Hoyos. &lt;/span&gt;  &lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;¿Y qué le dijo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(255, 255, 204);font-family:times new roman;font-size:130%;"  &gt;“Reinaré en España y con más veneración que en otras partes”&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);font-size:130%;" &gt; &lt;span style="font-style: italic;font-family:times new roman;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Quién oyó el «reinaré»? &lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;font-family:times new roman;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El P. Bernardo F. de Hoyos, S. I., nacido el 21 de agosto de 1711 en Torrelobatón (Valladolid) que después de estudiar en los Colegios de la Compañía de Medina y Villagarcía, entró en el Noviciado en esta misma población el 11 de julio de 1726. Siguió los pasos ordinarios de su formación religiosa y literaria en Villagarcía, Medina y Valladolid. Se ordenó de sacerdote el 2 de enero de 1735 y pasó muy santamente a mejor vida en Valladolid el 29 de noviembre de 1735. &lt;/span&gt;  &lt;span style="font-style: italic;font-family:times new roman;" &gt;Breve fue su vida –de solos veinticuatro años– mas «llena de tantas misericordias y gracias sobrenaturales del Señor, que sólo un Dios infinitamente amante de las almas puras podría amontonarlas en una larga vida» (P. Loyola). &lt;/span&gt;  &lt;span style="font-style: italic;font-family:times new roman;" &gt;Había sido en el siglo, «modelo de inocencia, piedad y aplicación al estudio» (P. Astrain). Ya religioso «...fue un joven de virtud singularísima... de perfectísima obediencia con la que se entregó totalmente a la dirección de los superiores, no desviándose de ella ni un punto y manifestándoles confiadamente todas sus cosas y aun las ilustraciones que recibía de Dios para no apartarse en lo más mínimo de la perfección; de castidad angélica... Ejercitó siempre la humildad... fue ilustrado por Dios con el don de una altísima contemplación, predijo muchas cosas futuras que se verificaron con el tiempo y penetró más de una vez los secretos de corazones ajenos...» (P. Manuel del Prado). &lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;font-family:times new roman;" &gt;Circunstancias y texto de la revelación &lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;font-family:times new roman;" &gt;Estamos en el 14 de mayo de 1733. Cuenta el Hermano Hoyos 22 años y es estudiante muy aventajado de Teología. Leamos el autógrafo del P. Loyola, (L. III, cap. I, p. 116): «El día de la Ascensión del Señor se repitió la misma visión del Corazón Santísimo de Jesús, pero con circunstancias más particulares que me obligan a referirla con las mismas palabras del joven: «Después de comulgar (escribe Bernardo), tuve la misma visión referida del Corazón, aunque con las circunstancias de verle rodeado de la corona de espinas y una cruz en la extremidad de arriba, ni más ni menos que la pinta el P. Gallifet; también vi la herida por la cual parece se asomaban los espíritus más puros de aquella sangre, que redimió el mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Convidaba el divino amor Jesús a mi corazón se metiera en el suyo por aquella herida, que aquél sería mi Palacio, mi Castillo, y Muro en todo lance. Y como el mío aceptase, le dijo el Señor: ¿No ves que está rodeado de espinas y te punzarán?, que fue irritar más el amor, que introduciéndose a lo más íntimo, experimentó eran rosas las espinas. Reparé que además de la herida grande, había otras tres menores en el Corazón de Jesús, y preguntándome si sabía quién se las había hecho, me trajo a la memoria aquel favor con que nuestro amor le hirió con tres saetas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recogida todo el alma en este Camarín Celestial, decía: «Haec requies mea in saeculum saeculi, hic habitabo quoniam elegi eam». Dióseme a entender que no se me daban a gustar las riquezas de este Corazón para mí solo, sino que por mí las gustasen otros. Pedí a toda la Santísima Trinidad la consecución de nuestros deseos, y pidiendo esta fiesta en especialidad para España, en quien ni aun memoria parece que hay de ella, me dijo Jesús: «Reinaré en España, y con más veneración que en otras muchas partes». Hasta aquí las palabras de nuestro joven. (Véase el autógrafo y la fotografía en Razón y Fe, t. 102, p. 23). &lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;font-family:times new roman;" &gt;año II, nº 29, páginas 249-251&lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;font-family:times new roman;" &gt;Barcelona-Madrid, 1 de junio de 1945&lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;font-family:times new roman;" &gt;________________________________________&lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;font-family:times new roman;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Si a esto añadimos que los malos modales de La Virgen del Pilar que no quería  ser francesa.&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-family:times new roman;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que no quiere ser francesa &lt;/span&gt;   &lt;span style="font-style: italic;font-family:times new roman;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que no quiere ser francesa,&lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;font-family:times new roman;" &gt;&lt;br /&gt;a Virgen del Pilar dice&lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;font-family:times new roman;" &gt;&lt;br /&gt;que no quiere ser francesa,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:times new roman;" &gt;que quiere ser Capitana&lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;font-family:times new roman;" &gt;&lt;br /&gt;de la tropa aragonesa&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:times new roman;" &gt;de la tropa aragonesa&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:times new roman;" &gt;La Virgen del Pilar dice.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:times new roman;" &gt;Un orgullo singular&lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;font-family:times new roman;" &gt;tienen&lt;br /&gt;los aragoneses&lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;font-family:times new roman;" &gt;un orgullo singular&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:times new roman;" &gt;porque tienen por Patrona&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:times new roman;" &gt;a la Virgen del Pilar&lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;font-family:times new roman;" &gt;&lt;br /&gt;a la Virgen del Pilar&lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;font-family:times new roman;" &gt;&lt;br /&gt;tienen los aragoneses.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:times new roman;" &gt;Font: Las canciones del pueblo español. Juan de Aguila (Unión musical española) - Pàg. 52 &lt;/span&gt;      &lt;span style="font-style: italic;font-family:times new roman;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Basílica de la Virgen del Pilar es la más extraordinaria que tiene España como prueba de una antiquísima y profunda devoción por la Santísima Virgen María. Esa gran basílica mariana con sus once cúpulas y sus cuatro campanarios es famosa en el mundo entero, puesto que en el año 40 AD se apareció ahí la Madre de Dios al Apóstol Santiago. La Virgen vino mientras aún vivía en la tierra. Es decir apareció en carne mortal. Desde entonces, a través de los siglos, ha mostrado su protección especial con repetidas gracias, milagros y portentos, ganándose la piedad de los españoles, que le tributan culto con gran devoción.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:times new roman;" &gt;Y para colmo de desdichas apareció en el panorama guerrero de entonces y hasta ahora, el Apostol Santiagol, conocido familiarmente como Santiago Matamoros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me permito unos simples incisos para ilustrar rápidamente quién fue históricamente semejante individuo.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;font-family:times new roman;" &gt;Santiago Matamoros&lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;font-family:times new roman;" &gt;Artículo de la Enciclopedia Libre Universal en Español.&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-style: italic;font-family:times new roman;" &gt;Santiago el hermano de Jesús es considerado el patrón de España. La leyenda atribuye a Santiago la evangelización de España, pero la tradición de Matamoros se remonta al reinado de Ramiro I, a quien los moros de al-Ándalus reclamaron el tributo de las cien doncellas que tenían impuesto a los cristianos. Ramiro I no quiso entregarles las cien doncellas y como resultado tuvo lugar la batalla de Clavijo. Según la leyenda, se le aparece en sueños el Apóstol Santiago, que le revela que él ha sido designado por Dios como Patrón de las Españas. Durante el combate Ramiro invoca a Santiago al grito de « ¡Dios ayuda a Santiago!», y aparece sobre una nube en un caballo blanco. Los moros son vencidos. &lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;font-family:times new roman;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Santiago se impone así, como protector de los cristianos contra los musulmanes durante el resto de la Reconquista, y adopta el sobrenombre de Matamoros. En la batalla de Hacinas el Conde Fernán González invoca a Santiago al grito de: « ¡Santiago y cierra España!» que quedará como el grito de batalla cristiano por excelencia. De esta manera desplaza a san Millán, el otro santo al que, por tradición, se le consideraba patrón de España. &lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;font-family:times new roman;" &gt;Ya en América, Santiago Matamoros se transforma en Santiago Mataindios, al ser invocado por los españoles contra los indios precolombinos. &lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;font-family:times new roman;" &gt;Hoy en día el apodo de Matamoros es políticamente incorrecto y apenas se usa, ante el temor de herir susceptibilidades dentro del islam. Se han retirado estatuas de Santiago Matamoros de emblemáticas iglesias como la Catedral de Santiago de Compostela, por esta causa&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-style: italic;font-family:times new roman;" &gt; Santiago y cierra, España!, es una tradición cultural española basada en un grito de guerra y autoafirmación pronunciado por las tropas españolas de la Reconquista, del Imperio y de época moderna antes de cada carga en ofensiva.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;font-family:times new roman;" &gt;La primera vez que se utilizó fue en la batalla de Navas de Tolosa,[cita requerida] por el rey Alfonso VIII de Castilla, Pedro II de Aragón y Sancho VII de Navarra, apodado El Fuerte, y posteriormente fue utilizado en cada ocasión que se enfrentaban tropas españolas cristianas contra musulmanas.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;font-family:times new roman;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El significado de la frase es, por una parte, invocar al apóstol Santiago, patrón de España, y por otro, la orden militar cierra, que en términos militares significa trabar combate, embestir o acometer. El vocativo España, al final, hace referencia al destinatario de la frase: las tropas españolas.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;font-family:times new roman;" &gt;Una vez acabada la Reconquista, la frase no dejó de utilizarse, especialmente por las brigadas de caballería española, en cuyo himno está incluida la expresión que nos trata, como cierre del mismo.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;font-family:times new roman;" &gt;Su utilización como tópico cultural lo convierte, desde finales del siglo XIX, en algo peyorativo, incluyendo el juego de palabras con el verbo cerrar, en alusión al aislamiento frente a la modernidad del que se responsabilizaba, desde el Regeneracionismo a las corrientes casticistas y al pensamiento costumbrista español.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde ese punto de vista, es usual citar la frase sin poner la coma, con lo que se convierte en ¡Santiago y cierra España! (lo que no quiere decir lo mismo).&lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;font-family:times new roman;" &gt;Con un propósito reactivo, fue el lema elegido por la revista derechista de los años 1930 Acción Española, vinculada a Ramiro de Maeztu.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;font-family:times new roman;" &gt;Era el grito que lanzaban El Guerrero del Antifaz y el Capitán Trueno, héroes de cómic de la posguerra española y el franquismo.1&lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;font-family:times new roman;" &gt;__________________________________________________________&lt;/span&gt;   &lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Franco por ejemplo, tenía la manía de entrar bajo palio en  la iglesia, porque creía que era  Dios. &lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Y pensar que a mi primo Boni le encerraron y le aplicaban  electroshocks por decir lo mismo…)&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Cierro paréntesis.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De modo que   el  bramido ibérico actual   de: “A por ellos…”, tan deportivo, tan racial, tan olímpico, tan gilipuertas, tan ambiguo, tan siniestro,  no se diferencia en nada del ¡Santiago y cierra España! del  ¡Viva Franco! ¡Arriba España!,  de otra época,  que no acaba de morir.  Ninguna diferencia. Son  alaridos  a prueba de tiempo. Es el rugido que unifica a todos los Partidos políticos españoles y mercenarios.  Les unifica casi tanto como E.T.A. O como Euskadi. Lapsus.&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sigo. Hay elementos en  las  filas  a los que no se les puede sacar de casa, porque la montan parda. En cuanto sobrevuelan los Pirineos se les sube el Botafumeiro a la cabeza  y  piensan que cualquier chorrada les es permitida. &lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;A los hechos todavía frescos, me remito: las fotitos oficiales de Zapatero y nenas.  Ahora el cabreo nacional por la eliminatoria olímpica. A ver cual es la próxima sinsorgada.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Copenhague,  sin ir más lejos, a Ruíz Gallardón, alcalde de Madrid,  se le notaba el subidón de bilirrubina.  &lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Rajoy, fiel a sí mismo, a juzgar por el gesto, no sabía ni por  dónde le daba el viento, perdido mirándose el ombligo.  &lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Esperanza Aguirre, disfrazada de lechuga desesperada, enarcaba las cejas anonadada. No podrá lucir  modelitos olímpicos en 2016, ni podrá dejar de verde que te quiero verde, a Carla Bruni. Por, lo menos no en Madrid.   &lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y Zapatero, con esa cosa suya de vivir sin vivir en él, con ese talante que aburre a las piedras,  que tanto se parece a la abulia, pensó en cámara lenta que debía,  nobleza obliga, felicitar a Lula, y le felicitó, como que no quiere la cosa.  &lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los deportistas olímpicos nacionales, contagiados por la patriotería, se secaban el llanto con la bandera.   &lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Parecía aquello la Corte de los Milagros. &lt;/span&gt;  &lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el ajedrez, única monarquía que respeto, cuando se pierde la partida, el rey se inclina.   &lt;/span&gt;  &lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Otros, con el Mate Pastor ad portas, incapaces de digerir la derrota, dan la vuelta al tablero;  y ahí están, tocándose las pelotillas a ritmo de jazz; como uno que conozco .&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decía que me alegro mucho de que haya ganado por goleada,  Brasil.    &lt;/span&gt;  &lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Confieso que  el tema  olímpico, no me emociona. Pero el otro día disfruté  hasta desmadejarme de risa viendo a Charlie I of Spain,   en Copenhague, con su barba en ristre, descerrajando el inglés de su abuela con esa sutileza que le distingue, los papos de rojo-rioja subido,  y corbata verde color esperanza, a punto de cantar Asturias patria querida…&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Entráronme entonces, y solo entonces, muchas cosquillas, mucho alborozo, grandes risas,  y púseme  de inmediato  a sacudir  la recóndita sensualidad de mi esqueleto   bailando samba,  empezando el día. &lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cotorrear sobre éstas menudencias  viene a cuento de que estaba haciendo zapping buscando alguna gansada que me hiciera olvidar una imagen que sobresalta. Que me sobresalta.  Erase una vez un niño, en Brasil.&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cuanto a la gansada,  la he encontrado: El desfile del ejército español en el día de La Virgen del Pilar,  patrona de la Hispanidad. Día en que algunos celebran el Desmembramiento de América. &lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Ninguna novedad. Bueno sí; Charlie  se ha afeitado la barba, y su  cachorro de uniforme militar investido,  sigue con ella, con la barba. &lt;/span&gt;  &lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué más? Han enseñado tanques nuevos para  guerritas  de sesión continua, y como son caros, piensan amortizarlos  matando  sarracenos.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Para eso está Juanca. Para poner coronas de flores en la tumba de soldados conocidos.  Y está  el gobierno en pleno,  para consternarse cuando corresponda. Y está  Rouco Varela para decir que los malos, los afganos, irán al infierno, y los buenos, los pobres soldados españoles que han ido donde nadie les llama a encontrarse con la muerte, irán al cielo.  &lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Y ya está.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Nada más empezar el desfile militar, han bajado la banderita en paracaídas; desde el cielo, naturalmente. Todos aplaudían y se emocionaban. Dónde estás Corin Tellado.&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Luego, cómo no, ha desfilado La Legión y su mascota, la cabra de marras. Pobre cabra, a saber por cuántas bajezas  tiene  que pasar. Ni pensarlo quiero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;En vista de que no se pasa el susto de la fotografía,  esperaré el momento silencioso,  cuando solo escuche mi propio corazón, y entonces escribiré lo que ahora no puedo.  Hasta dónde la verdad llegue, chica de Ipanema.&lt;/span&gt; &lt;/span&gt; &lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);font-family:times new roman;font-size:130%;"  &gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Olha que coisa mais linda &lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;Mas cheia de graca&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;E ela  menina &lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;Que vem e que passa &lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;Num doce balanco &lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;Caminho do mar&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6678310194960698223-1783866737708270842?l=www.lapasiondelbucanero.net' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/ElNombreDeLaRosa/~4/0Vx4gYoaxiA" height="1" width="1"/&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/ElNombreDeLaRosa/~3/0Vx4gYoaxiA/la-recondita-sensualidad-de-mi.html</link><author>begonazabala@gmail.com (BegoBego)</author><media:thumbnail url="http://1.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/StPD-gTFhNI/AAAAAAAAM9M/tmmu9KhzKMQ/s72-c/20080611204430-20061017170359-miseria.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">2</thr:total><feedburner:origLink>http://www.lapasiondelbucanero.net/2009/10/la-recondita-sensualidad-de-mi.html</feedburner:origLink></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-6678310194960698223.post-541780673486985964</guid><pubDate>Wed, 23 Sep 2009 22:40:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-09-23T19:22:02.835-04:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Fabulaciones y Sobresaltos</category><title>Dímelo al oído tan solo a mí...</title><description>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/SrqsEISxqtI/AAAAAAAAL1I/OvLGOOYXAbk/s1600-h/wALDMAN+maRCEL+MARCEAU.jpg"&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 253px; FLOAT: right; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5384805491420539602" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/SrqsEISxqtI/AAAAAAAAL1I/OvLGOOYXAbk/s320/wALDMAN+maRCEL+MARCEAU.jpg" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/SrqrCEv31ZI/AAAAAAAAL1A/SL29ZWh898E/s1600-h/wALDMAN+maRCEL+MARCEAU.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;No, ésta noche no he soñado con Manderley. Eso solo puede hacerlo Daphne Du Maurier. Ésta noche, despierta, me he perdido sin querer en el laberinto de la memoria o de la imaginación caprichosa y despiadada. Fuera ha empezado el otoño quebecuá, al fin, oh placer de los sentidos. El viento sacude las ramas de arce cerca de la ventana, las mismas que me han sacado del dormir profundo en el que estaba a saber en qué abismos sumergida. El rio San Lorenzo acarrea en sus aguas caudalosas hacia el mar, los estragos de un sol omnipresente, y Montreal descubre poco a poco su belleza única de diosa otoñal. Dentro de poco las hojas de mil colores nunca iguales a ningún ayer, bailaran en el aire hasta caer rendidas esperando la protección de la nieve para alimentar la tierra.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;"&gt;Por la ventana semiabierta solo entraba el silencio. En ese entretanto he pretendido cerrar los ojos, como si al cerrarlos negara todo acceso al pensamiento, a las imágenes que apresuradas se disputan el primer plano. Es mucho el frenesí. Algunas vienen desde muy lejos, muy lejos. Ni siquiera son mías. Son de una niña muy chiquita, casi recién nacida, que está nadando; quizá flotando en el agua tibia de una playa o de un rebalso, al anochecer. No hay nadie, solo ella. Una soledad áspera.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;"&gt;Debe ser porque ayer encontré una fotografía que me regaló cuando ambas estábamos llenas de secretos confesables, sin saberlo.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;"&gt;Sigo.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;"&gt;Algo malo habría hecho esa niña de apenas seis años para que la llevaran a un internado siendo tan pequeñita, tan frágil. Algo malo. Los niños son malos por definición; afirman rotundamente los mayores. Algo malo debió hacer la criatura, porque uno no se desprende así como así de los hijos de la noche a la mañana si no es por fuerza mayor, o porque te los quitan, o porque desaparecen. Sobre todo una madre. Sobre todo un padre cariñoso y entrañable como era el padre de Rosamunda. Aunque demasiado ausente, demasiado conciliador, incapaz de enfrentar a su esposa o al resto de sus cuatro hijos varones.&lt;br /&gt;Recuerda mi amiga que una vez, la tuvieron que arrastrar escaleras abajo para llevarla de nuevo al colegio después de unas vacaciones de Navidad en casa de sus padres. Jura que aquella mujer se desprendía con rabia de los diminutos brazos que no querían soltarla, que seguían buscando la protección de una caricia, de un abrazo, de algo que pareciera ternura. Pero cuando se aferró a la barandilla de roble magníficamente torneada, las manos de la madre golpearon arrebatadas las de su hija, una y otra vez, una y otra vez, y otra, y otra. Así fue desprendiendo, mejor dicho, arrancando de la madera, uno por uno los diminutos dedos que hinchados y enrojecidos se resistían a ceder, esperando el milagro.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Por qué no me quieres, por qué no me quieres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;"&gt;Cállate de una vez , dijo la madre desde el umbral de la puerta. Espero que las monjas te enseñen a ser dócil y disciplinada. Te estás portando fatal. No volverás a casa hasta que termine el curso. Mira el escándalo que estás armando. Qué vergüenza. No te quiero nada. Vete antes de que pierda la paciencia. No te quiero ver, mala hija. Vete.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;"&gt;Rosamunda aun recuerda la nausea desde la garganta hasta el astrágalo. Recuerda los golpes en las manos, el descontrol. Palabra por palabra, gesto por gesto, recuerda todo: la densidad del aire, el color de la luz entrando por las vidrieras de la escalera, los temibles ojos negros de aquella mujer, pozos sin fondo.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;"&gt;Entre su padre y el chófer la bajaron al coche envuelta en una mantita de lana escocesa de color marrón, beige, verde hoja y rojo oscuro, con ribete de cuero. Olía a Atkinson´s. Y así se quedó, acurrucada en el asiento de atrás, su cabellera de largas trenzas descansando sobre el regazo de su padre. Era una mañana muy fría de invierno. La niebla a ras del suelo obligaba a circular despacio por carreteras desoladas, entre nogales y espinos fantasmagóricos.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;"&gt;Mientras Rosamunda empapada en lágrimas fingía dormir, el padre con voz queda y muy triste, musitaba una canción, mirando sin ver a través de la ventanilla. Asegura ella que es la única vez en la vida que le oyó cantar. Ni volvió a escuchar aquella canción que decía así:&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;"&gt;&lt;em&gt;Dímelo al oído tan solo a mí, que nadie te ha querido como yo a ti.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;"&gt;Bien sabe Dios que no fue él quien eligió desprenderse de su hija tan temprano. La tragedia hasta el final de sus días fué que nunca le dejaron demostrar lo muchísimo que le importaba. Para aplacar la envidia reinante y el resentimiento en el seno familiar, tuvo que desprotegerla, tuvo que alejarla. Tuvo incluso que simular indiferencia y menosprecio. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;"&gt;No se le permitió ver crecer a su hija, ni tenerla cerca, ni cuidarla, ni quererla con toda el alma. Porque ese tierno sentimiento, su noble cariño, fueron desde un principio, el mayor de los delitos, un pecado imperdonable.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;"&gt;Tanto es así que Rosamunda confiesa haber sentido, cuando todavía nadaba en las procelosas aguas de un útero implacable, el rechazo visceral de su madre, y el gran amor de su padre. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;"&gt;De no haber sido por esa dulce y honda querencia, hubiese nacido autista.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;"&gt;Tanto es así que Rosamunda sostiene que aquel hombre murió antes de tiempo porque no pudo soportar la envidia, el rencor, los celos, la codicia y la ambición, entre los suyos, a su alrededor. Tarde se dio cuenta que la mala sangre había calado hasta el tuétano. No quiso seguir viendo, y no quiso luchar más. Cuando la muerte piadosa vino a buscarle, le encontró de la mano de su hija, en paz. Antes de irse le dijo: Defiéndete. Acuérdate de mí y defiéndete. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Y ella no lo ha olvidado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;"&gt;Pero ahora es tarde para afirmar o negar palabras al borde de la eternidad. Fabulaciones y sobresaltos se entremezclan y acosan de madrugada. Quién sabe si mi amiga cuenta verdades a medias, o misericordiosas mentiras cuando mira su vida.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;"&gt;Sobresaltos y fabulaciones, conservan en la retina la textura de la pintura en la pared de la enfermería del internado del fabuloso colegio, donde pasaba las horas encerrada. Tuvo mucho tiempo para leer y pensar, para seguir el ir y venir de las sombras acechantes, de las sombras cuando se detenían, como un mal presagio en el dintel de la puerta, de las sombras cuando se agrandaban gigantescas hasta el techo sin fin. Y aquel olor a vela rancia, consumida. Los hábitos, las monjas. Los escrúpulos de conciencia.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;"&gt;La noche cubría de temores imprecisos, el cuerpo frágil e insomne de Rosamunda. Luego amanecía, y la soledad se agazapaba en el aire esperando otra vez las tinieblas. No había tregua ni sosiego. Había que apretar los dientes para no dejarse abatir completamente. Mejor enseñar las zarpas. Contra todos. Supo entonces que los lazos de sangre llegaban hasta donde empieza el desamor de los consanguíneos. Ella en adelante solo querría a quien la quisiera; tal vez.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;"&gt;Iba pocas veces a casa de su familia, sobre todo después del incidente de las escaleras.Nunca fué bien recibida. Siempre la tenían interna so pretexto de estar recibiendo una esmerada educación. Cabría entonces mencionar cómo y cuánto en esa refinada educación, en ese mantenerla enclaustrada, operaban poderes fácticos.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;"&gt;Por ejemplo el de una íntima amiga de la casa. La llamaremos Lissette. Tenía gran ascendiente en la madre de Rosamunda. Era una ser que reptaba. A medio camino entre Dios y el diablo, medio monja medio seglar, medio hombre medio mujer, de edad indefinida, gorda fellinesca pero de rancias carnes desmadejadas, boca babosona y pelo recortado a cuchilladas. Era rata de sacristía, de alcantarilla, y simplemente rata. Mucho más mala que buena, amiga de obispos y Cardenales, persona extremadamente influyente, e intrigante, profesaba una devoción sin límites hacia los padres de Rosamunda. Sobre todo hacia la madre. Más que devoción, era una obsesión malsana. Llegó el momento en que pensaba por ella, decidía por ella. Decidió por ejemplo que Rosamunda era una influencia nefasta en el hogar, que era respondona, arisca, un calvario para todos. Que había pecado gravemente contra el Cuarto Mandamiento, escribiendo una carta feroz al padre en contra de la madre, cuyo texto, consistía en seis palabras: Qué delito cometí, contra vosotros naciendo. Nada más, solo eso.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;"&gt;Bastó esa acusación, para que efectivamente se tomaran medidas más estrictas y radicales contra la pequeña gran pecadora. Se alargaría el internado per omnia secula seculorum. Se le cortarían las trenzas. Es una sacrílega sentenció Lissette. Se atreve a ir a comulgar sin confesarse. Vive en pecado mortal. Irá al infierno. Pecar contra los padres es un delito importante.&lt;br /&gt;Y su boca llena de babas, temblaba iracunda. Lissette tiene razón, es una sacrílega, repitió la madre de Rosamunda. No sé qué medidas habrá que tomar con ella, no lo sé. Su esposo no opinaba, sin decir palabra se encerraba en el despacho. Hasta el día siguiente.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;"&gt;Durante años la gran sacrílega sufría de pesadillas recurrentes. Una ola de fondo se elevaba hasta el cielo, oscura y espesa, oscilaba detrás de la niña, amenazando con tragarla. Hasta que un día, se dio la vuelta y se atrevió a mirar el fondo del abismo.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;"&gt;No, no he soñado con Manderley. Quién pudiera. Sin embargo Rebecca habita la memoria. Cuando me encontré con la novela por primera vez tenía apenas 16 años y estaba en Inglaterra estudiando. Mi habitación era antigua, auténticamente antigua, un gran ventanal daba al bosque, tenía una cama cuya cabecera era una lamia labrada en madera de nogal, tenía la cabellera suelta y con ella abarcaba en semicírculo la anchura del dosel. El colchón era de lana vareada por lo menos una vez al año. Las mantas también de lana pura eras de las que pesan y cobijan, de las que al mirarlas, al tocarlas entibian los sentidos, provocan y envuelven. Había una gran chimenea en mi dormitorio donde siempre ardía leña con olor a musgo. Quedarse a leer o simplemente a estar consigo misma era casi un acto sagrado, placer furtivo. En esas circunstancias apareció Daphne Du Maurier, y se quedó para siempre poblando misteriosas apetencias.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;Si. Esta noche me ha despertado la memoria caprichosa y despiadada. Las horas detenidas, y tal vez una melodía zarandeada por las ramas y el viento de otoño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;Dímelo al oído tan solo a mí, que nadie te ha querido como yo a ti.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;________________________________________________________________________&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#cc0000;"&gt;La fotografía es de Max Waldman &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6678310194960698223-541780673486985964?l=www.lapasiondelbucanero.net' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/ElNombreDeLaRosa/~4/r46mpX2xceU" height="1" width="1"/&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/ElNombreDeLaRosa/~3/r46mpX2xceU/dimelo-al-oido-tan-solo-mi.html</link><author>begonazabala@gmail.com (BegoBego)</author><media:thumbnail url="http://2.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/SrqsEISxqtI/AAAAAAAAL1I/OvLGOOYXAbk/s72-c/wALDMAN+maRCEL+MARCEAU.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">1</thr:total><feedburner:origLink>http://www.lapasiondelbucanero.net/2009/09/dimelo-al-oido-tan-solo-mi.html</feedburner:origLink></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-6678310194960698223.post-8302764246292846266</guid><pubDate>Sun, 09 Aug 2009 09:19:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-08-09T07:14:05.678-04:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Ikimilikiliklik</category><title>Ikimilikiliklik</title><description>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/Sn6u8gjj1aI/AAAAAAAALHw/GYUSTCHaCP4/s1600-h/stieglitz_equivalent_1930.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 400px; FLOAT: right; HEIGHT: 311px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5367920160426677666" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/Sn6u8gjj1aI/AAAAAAAALHw/GYUSTCHaCP4/s400/stieglitz_equivalent_1930.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;Si, estoy donde siempre cuando vengo a mi casa de Mundaka, en el nido de las gaviotas, casi besando la mar, casi bailando con las olas, casi convertida en espuma de sal.&lt;br /&gt;Ésta mañana he ido a Bilbao en tren, me lo pedía el cuerpo. Es un camino profundamente verde, húmedo, entre montes, agua y peñas oscuras, desde Gernika a Bermeo, al volver.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;Y al volver, dejándose llevar por la cadencia invitante de las ruedas sobre el rail, a ritmo lento a veces y acelerado otras, el pensamiento trepida y se detiene, trepida y se detiene.&lt;br /&gt;Muchas cosas han pasado en los pocos días que estoy aquí. O tal vez llevo demasiado tiempo para cosa buena y no me doy cuenta. Digo para cosa buena porque no siempre conviene regresar a las raíces y dejarse llevar por el impulso de escarbar, de seguir escarbando, hasta llegar a los cimientos creyendo así encontrar el manantial vivo en el cual sumergirse otra vez, y emborracharse y protegerse. No. Hay veces que no es aconsejable. No lo es cuando se llega a la piedra seca y dura, inamovible, infranqueable, imposible. No lo es cuando salta en mil pedazos al aire, sin red, el fundamento de los quereres, de los sentires.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decía que desde hace un tiempo, largo por cierto, vuelvo con aprensión a mi patria, a mi casa. Vuelvo con prisa por marchar a pesar de la sensación de pertenencia, sabiendo que jamás me quedaré y que solamente regreso todavía para terminar de cerrar algunos círculos que atesora el corazón y la esperanza. O aprisionan. No lo se.&lt;br /&gt;Dejemos a un lado tan farragoso tema, paralizante y recurrente como un mal sueño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mirando el paisaje por la ventanilla del tren, pensaba en el día de Madalenas,&lt;br /&gt;( Santa Maria Magdalena), fiesta mayúscula en Mundaka, Bermeo y Elantxobe. La gran fiesta de Izaro, el 22 de todos los Julios. Quién no recuerda los 22 de entonces, las jotas, las birbiriketas alrededor del kiosco de Santa Eufemia en Bermeo, las alpargatas al aire, bailar hasta dejar el alma, bailar o morir. Y luego la verbena en el casino, en la Plaza. La incertidumbre de no saber si el amado nos amaría también. La zozobra de la duda, el estremecimiento de una mirada coincidente. La invitación a un vals inesperado o a un tango sin respiración. Porque eso era todo lo que pasaba y nada más, amor virtual. Cuando terminaba la música terminaba el cuerpo a cuerpo y solo quedaba el recuerdo fugaz de un temblor clandestino ojala imperceptible, el breve enlace de las manos, las ganas enormes de desmayarse estilo Scarlett O´Hara en brazos de nuestro Reth Butler deseado. Y como siempre se nos escapaba el último tren, corríamos todas y todos los 3 Km. que separan Bermeo de Mundaka, en medio de la noche, descalzos por la carretera, a la luz de la estrellas. La llegada a casa era apoteósica. Mi madre, guardiana sin causa de mi honra, al borde su tragedia imaginaria, esperaba en pie de guerra bofetada en barbecho, para castigar la osadía de llegar tarde y descalza, al redil. El castigo consistía en no salir de casa durante dos días y medio. Nunca era un día, nunca dos, o tres. No, era dos días y medio. Poco importaba porque ya nadie me podía quitar lo bailado, literalmente. Esa noche, con la cara caliente, soñaba yo mucho más despierta que dormida, convencida de que la alpargata al aire, una jota o un vals a la luz de la luna, valían todas las bofetadas del mundo. Todavía recuerdo con emoción aquella emoción champañosa de entonces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este año el 22 de Junio fue especial y distinto. Muy feliz y muy triste. El día de Madalenas murió mi primo Bonifacio Gaubeka Zabala. A destiempo, como siempre llega la muerte. Pero me alegro mucho de que le haya liberado. Una gaviota está hecha para volar libre y revolcarse en la mar.&lt;br /&gt;Boni tenía 76 años, los ojos muy verdes, una bondad desbordante, presumía de hermosa voz y le gustaba cantar aquello de Dios te ha dado la gracia de cielo María Dolores, y en tus ojos en vez de miradas hay rayos de sol…&lt;br /&gt;Decían que era esquizofrénico y por eso pasó la mayor parte de su vida en el manicomio de Bermeo entre rejas y electroshocks. Los electroshock se multiplicaron con el paso del tiempo, destruyendo poco a poco su voluntad, su maravillosa imaginación, pero no minaron su salero, su inteligencia. Escribía cartas de amor a Elizabeth Taylor, a San Pedro, a Jesucristo, y también a Gorbachov, a Fidel Castro, a Xabier Arzalluz. Además, y salvando todas las distancias con los anteriores personajes, sus cartas más bonitas me las dedicó, y ahí están, a buen recaudo. Las guardo todas. Suelo acuñar tesoros inusuales.&lt;br /&gt;Recordaré siempre a Boni con aquel bastón inútil a medio metro del suelo, suspendido en el aire como un péndulo, hablándome de su relación con el Cosmos. Le quise mucho a Boni, mi poeta grandioso. A lo mejor si muchos de los llamados cuerdos tuviéramos su locura, su fineza, su encanto, su gracia, su sabiduría, otro sería el cantar, otro quizá sería el mundo. ¿O no, Elizabeth?&lt;br /&gt;Así que terminé yendo al funeral de Boni. No quería pero fui. Se me ocurrió pensar que si no iba, le dejaría muy solo. Bobadas. Cuando se llega de esa facha a una iglesia, en cajón de madera, o convertido en cenizas porque la vida se ha ido, ya nada importa. Están de más trinos y misereres. Todo sermón sobra. Pocos actos de hipocresía son tan hipócritas como los funerales, catarsis de vivos.&lt;br /&gt;Quién sabe cuánto duele o cuánto alegra, en el fondo fondo, una ausencia. A veces menos que nada.&lt;br /&gt;No todas las muertes dejan dolor lacerante.&lt;br /&gt;Por ejemplo hay muertes y funerales que dan mucho juego últimamente, que cotizan a la alta en el panorama politicosicópata Made in Spain. Nada hay que les subyugue tanto a los hijos de El Cid como las matanzas de E.T.A. Que tremenda tragedia para España será el día que aparquen las armas definitivamente. De esa manera el vampiro quizá moriría sin la dosis orgásmica y solo quedaría la sangre reseca de los toros en la arena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin E.T.A digo yo, soñando en colores, se acabaría la razón de ser de los Desayunos de Televisión Española, por ejemplo, nido de buitres donde los haya, plataforma de lanzamiento de hostilidades y de infinidad de tertulianos y tertulianas vagos de profesión, provocadores por decreto, cuyo unico objetivo no radica en informar la verdad relativa sino en cabrear las huestes, 25 horas al día.&lt;br /&gt;Se acabarían así mismo los editorialistas , los cronistas vendidos.&lt;br /&gt;Sería el fin de los chupacharcos mediáticos en estado de sempiterna crispación.&lt;br /&gt;Se acabarían los Pedro Jotas porqueriosos, los Luises y los Federicos, los Urdaci, los Ussía de turno, los Aznares, los Rajoy. Y con un poco de suerte hasta se acabarían los Pipis, los Quicos, las Belenes, las y los opinantes de cloaca.&lt;br /&gt;Se acabarían las apologías político-funerarias del Inquisidor Rouco Varela .&lt;br /&gt;Sin E.T.A se acabaría la chulería censora de Garzón, el del tejado de vidrio.&lt;br /&gt;Sin E.T.A Francisco López y Basagoiti, o lo que es lo mismo, Peperos y Pesoeros, no hubieran posado nalgas en Ajuria Enea y seguirían intrigando donde habitan las comadrejas.&lt;br /&gt;Sin E.T.A no tendríamos que soportar las paridas del rey cuando se cambia el traje de cazador de osos por el del luto ad hoc, ni los gestos plañideros de los surreales vástagos herederos, descuartizados de tanto trabajar viajando o de enjugar moquillo.&lt;br /&gt;Sin E.T.A se acabaría el funeral institucionalizado y su cohorte de pornógrafos recabando votos carroñeros de iglesia en iglesia, de responso en responso, de muerto en muerto por Dios, por España, y por la estulticia de quienes ponen las bombas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin E.T.A se acabaría para siempre el pretexto, y quedaría con el culo al aire la razón, clara como el agua clara: el odio parido de España hacia Euskadi, verdadero telón de fondo histórico, principio y causa de otras violencias, de otros terrorismos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un olor a mar agitado llena el amanecer de éste día.&lt;br /&gt;Busco un título para ésta página y solo una palabra con música de conjuro aparece entre las letras y la niebla:Ikimilikiliklik.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#333333;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#333333;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6678310194960698223-8302764246292846266?l=www.lapasiondelbucanero.net' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/ElNombreDeLaRosa/~4/s6GP_jydkGY" height="1" width="1"/&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/ElNombreDeLaRosa/~3/s6GP_jydkGY/ikimilikiliklik.html</link><author>begonazabala@gmail.com (BegoBego)</author><media:thumbnail url="http://2.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/Sn6u8gjj1aI/AAAAAAAALHw/GYUSTCHaCP4/s72-c/stieglitz_equivalent_1930.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">1</thr:total><feedburner:origLink>http://www.lapasiondelbucanero.net/2009/08/ikimilikiliklik.html</feedburner:origLink></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-6678310194960698223.post-1807369468566314087</guid><pubDate>Fri, 26 Jun 2009 14:59:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-09-03T08:18:08.688-04:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Qué noche la de aquél día...</category><title>Que noche la de aquél día,  o la metafísica del deseo del Conde Drácula</title><description>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/SkWfTWROGZI/AAAAAAAAKLA/aKOCbUMe4p0/s1600-h/odalisca-2.jpg"&gt;&lt;span style="color:#999900;"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; FLOAT: right; HEIGHT: 202px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5351858886943840658" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/SkWfTWROGZI/AAAAAAAAKLA/aKOCbUMe4p0/s320/odalisca-2.jpg" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#cc9933;"&gt;Paseando por la calle St. Denis, esquina con Mont-Royal, me encontré el otro día con un amigo de siempre a quién no veía desde hacía varios años. Suele pasar con los amigos de toda la vida, que nunca se les ve, pero siempre están, y entonces los reencuentros son memorables.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#cc9933;"&gt;Le llamaremos Patrice.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#cc9933;"&gt;Nos abrazamos como en las películas. Me invitó a cenar en un bistró normando. Después de su, estás sublime, el tiempo no ha hecho mella en ti, y mi, te encuentro más glorioso que entonces, etc., etc., etc., durante por lo menos el cuarto de hora de rigor, nunca suficiente para oídos ávidos, llegamos entre vinillo y vinillo a la luz de las velas, a la zona de los recuerdos, cómo no. Peligrosa zona casi siempre manipulable e imperfecta.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#cc9933;"&gt;¿Te acuerdas?&lt;br /&gt;Me acuerdo&lt;br /&gt;¿Quieres?&lt;br /&gt;Quiero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese momento preciso apareció el camarero con sendos platos de salmón del Atlántico Norte, de aspecto suculento, aromatizado con suspiros de menta silvestre, acompañado de crema de moras negras y rojas de Normandía. Placer de dioses.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#cc9933;"&gt;Patrice y yo nos encontramos por primera vez en una sala de ensayo del Boulevard St. Laurent hace ya varias lunas, con motivo de la primera lectura de Bodas de Sangre. El proyecto era ambicioso, muy atractivo, merecía la pena. Se presentaría en el marco del Primer Festival de Teatro Multicultural de Canadá, apoyado entre otras instituciones, por la Universidad McGill. El Premio consistía en una suma importante de dinero, en el prestigio por supuesto, y en presentar a García Lorca en la sala de Artes de Winnipeg.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#cc9933;"&gt;Dirigiría la puesta en escena Septimiu Sever, glamuroso director de teatro rumano, instalado en Montreal, gracias a Ceaucescu, aseguraba. Era profesor de Arte Dramático en la Escuela Nacional de Teatro y formó la Compañía de Teatro español Valle-Inclán.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#cc9933;"&gt;Después de elegir sus actores, nombró como ayudante de Dirección a André Magny, alumno suyo, dotado entre otras virtudes de paciencia infinita, y de una belleza poco común; nada común diría yo, ahora que decirlo, no importa.&lt;br /&gt;Debo añadir que Monsieur Sever era un tipo espectacular, en el más amplio sentido de la palabra. Mítico actor en su tierra natal, le idolatraban por su gran talento, sus personajes memorables, por su aporte artístico. Y más frívolamente, por su bien ganada reputación de Don Juan. Por donde pasaba, lo vieron mis ojos, hacía estragos. Tenía, fuera de bromas, algo hipnótico entre sonrisa y mirada. Decían que se llevaba a las mozas al rio, incluso a las que tenían marido, sin que casi ninguna se le resistiera. Pero mucho ojo con el casi, porque ese casi, es importante; me concierne y excluye del montón, no sé si gloriosamente o lerdamente, todavía lo estoy pensando.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#cc9933;"&gt;Septimiu Sever, aparte de hacer gala de nombre de emperador romano, había nacido en la región de Transilvania, como el mismísimo Conde Drakul, lo que añadía morbo a su currículo. Pensándolo bien, aquella sonrisa de dientes afilados, recordaba mucho al personaje de Bram Stocker.&lt;br /&gt;Intimidaba su metro noventa, su voz de bajo atronadora, su cabellera canosa, su mirada punzante, su enorme exigencia artística. Aprendimos mucho con él, fue un maestro generoso, incansable en la búsqueda de la perfección escénica. Enamorado del teatro, delicado y cuidadoso con los actores; se esmeraba.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#cc9933;"&gt;Me dio el rol de La Novia en Las Bodas de Sangre. Personaje que, por carpetovetónicas sinrazones, y sobre todo por presiones igualmente trogloditas que me sonrojaría mucho confesar, tuve que abandonar. Si, respetable público, tuve que abandonar a La Novia antes del primer ensayo. Entonces Septimiu, muy molesto, dijo que en ese caso, me asignaba el rol de La Madre y que esa decisión no se discutía más.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#cc9933;"&gt;La Madre de la tragedia de Lorca, siempre ha sido mucha madre, y tuve miedo a mis apenas 30 años de dar notas en falso, de no llegar a la profundidad requerida. De no estar sencillamente en el papel. Al contrario de lo que pensaba, la poca edad añadió un elemento perturbador al personaje, que según Septimiu y también el bello André, le daba un extra inesperado y conveniente.&lt;br /&gt;Patrice entre tanto, bailarín de profesión, y actor, se hizo cargo de la coreografía de la obra además de actuar. Por razones obvias, pasábamos largas horas juntas. Y así empezó nuestra amistad perdurable, de defensa tácita cuando aparecieron las intolerancias, las mezquindades, las amistades sospechosas, los cuchillos por la espalda, los egos y las envidias, tan habituales, paradójicamente, entre actores.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#cc9933;"&gt;Septimiu Sever decidió hacer unas Bodas de Sangre memorables. Y memorables fueron, para todos nosotros y para el público. Montó literalmente Bodas pantagruélicas. Las Bodas donde únicamente faltaron los caballos en escena, solamente. Todo lo demás , estuvo; incluida la cuota de sangre metafísica, derramada durante ocho meses de ensayo , día a día , todos los días, muchas horas, no poca algarabía, entretelones misteriosos, ataques de celos, historias de amor, oscuros objetos del deseo, agresiones, melodramas.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#cc9933;"&gt;Llegó el día del estreno en Montreal y triunfamos. Nos dieron el Primer Premio del Festival, y nos fuimos a Winnipeg.&lt;br /&gt;Allí empezó, o concluyó quizá, lo que Patrice quiso recordar el otro día, mientras ardían las velas. Según él, quedaba un sí-es-no-es, inconcluso. Algo que quedó atrapado en los entretelones de Winnipeg, dijo.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#cc9933;"&gt;Patrice, no creo haberlo comentado, es francés, parisino. Vive en Montreal desde hace un montón de años. Su madre era propietaria de un café-teatro en Montmartre, a la derecha del Sena. Y con ella se hubiera quedado, a mesa puesta, de no haber conocido a Jean que estaba de paso por Paris. Se enamoraron y volvió con su flamante novio a Montreal, donde trabajaba como catedrático en la Universidad. Luego llegó el desamor, los amantes de un día, y otra vez el gran amor en el umbral de la muerte, cuando el sida se llevó a Jean.&lt;br /&gt;Me enteré de la homosexualidad de Patrice de manera soez, la primera vez, precisamente a propósito de Bodas de Sangre. Algunos machitos recios, esos que nunca faltan, maricones de alma, le insultaban, le ridiculizaban, le provocaban, le ofendían. Pero esa es una historia fea que dejo aparcada. Prefiero pensar en el día que vino a mi casa a vaciarse el alma, a contarme el tormento de sus temores a la enfermedad, a la muerte, a la existencia misma, a confesar su pasión por los hombres. Una pasión que le consumía. Pulsiones que le llevaban contra su voluntad, a la promiscuidad aborrecida, siempre buscando en otros a Jean. Siempre con el temor de aparecer acuchillado en un callejón oscuro o accidentalmente mutilado. Siempre en pos del verdadero y único amor.&lt;br /&gt;Le escuchaba absorta pensando en las mujeres que sorbían los vientos por él, que juraban haberle enamorado y comentaban con lujo de detalles, lo vivido, sus encuentros incendiarios, lujuriosos con Patrice. Una de ellas se cortó las venas, consumida por los celos. Era preciosa, de origen eslavo.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#cc9933;"&gt;Resultaba fácil creer lo que decían. Patrice era así; un seductor nato, apetecible, refinado, interesante, cocinaba como los dioses, melómano de elite, enamoraba con su buen temple a unos y a otras. Pero yo no le enamoré, ni él a mí. Vibraba con La Madre que veía en mí. Me quería mucho. Yo disfrutaba con su personaje, su coreografía, su peculiar sentido del humor, y su alma buena.&lt;br /&gt;En esa longitud de onda estábamos cuando aterrizamos en Winnipeg junto al resto del elenco.&lt;br /&gt;El viaje se había hecho largo. Llegamos al hotel más tarde de lo previsto. Faltaba una actriz, Liza. Nadie sabía por qué ni en qué momento había desaparecido del grupo. Lo único que sabíamos es que no estaba, y había que encontrarla. Eran las once la noche.&lt;br /&gt;Repartimos las habitaciones, me tocó con Ángela.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#cc9933;"&gt;Ángela era La Novia. Una novia madura pero escénicamente convincente. Fuera del escenario, una mujer con mucha vida a cuestas, especial. Manejaba el arte de la seducción. Lo hacía sutil pero constantemente. Se ponía al mundo por montera. Además era Médium. Me intrigaba al máximo. Me contó que nada había sido fácil para ella. Típica infancia sórdida, relaciones sexuales precoces, incesto, agresión. A los 12 años fue madre por primera vez, a los trece por segunda. Vivía entre New York, Puerto Rico, y Montreal. Su marido, algunos años menor que su hijo mayor, la adoraba. Decía ella, que los revolcones por aquí y por allá eran la sal de la vida, que no tenían la mínima importancia, que no implicaban compromiso mayor, que no había que hacer drama. Afirmaba que, el aquí te pillo y aquí te mato, no constituía ninguna deslealtad, ninguna traición en la vida de pareja. No en la suya. Todo esto y mucho más creía Ángela. Todo eso y mucho más, me contó aquella primera noche, en el hotel de las cien estrellas, en Winnipeg.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#cc9933;"&gt;Antes, durante los meses de ensayo, puesto que en la obra de Lorca La Madre y La Novia son roles antagónicos, nos mantuvimos a una distancia stanislavskiana prudente, también fuera del escenario. Pero en ese momento, al norte del mundo, dadas las circunstancias, las confidencias mas estrafalarias estaban a la orden del día. Además nadie podía irse a dormir hasta que no diera señales de vida la actriz que faltaba. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#cc9933;"&gt;Esperándola estábamos todos en el bar del hotel tomando un Cointreau , cuando de repente apareció Liza, tambaleante, tratando de deshacerse de malas maneras de los mozalbetes de la seguridad del hotel, que la traían en volandas, desgreñada, totalmente borracha, o eso parecía, insultando a todos. Gritando a voz en cuello, oh shit, oh shit, fuck you man !&lt;br /&gt;Luego vino en tromba donde estábamos, y me dijo que jamás de los jamases me perdonaría la traición.&lt;br /&gt;¿La traición? Esas son palabras mayores, ¿qué traición?, le contesté de la manera más conciliadora posible.&lt;br /&gt;La tuya, gritaba cada vez más fuerte, you shit, you fucking bitch! You traitor! ¿No me quieres? Pues yo tampoco te quiero a ti. Tabarnak! Porca miseria… vociferaba, blandiendo una botella de Jack Daniels. Nos amenizó la velada .&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#cc9933;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#cc9933;"&gt;El chiste estaba en que, cuando se enfadaba se convertía en políglota perfecta y era capaz de insultar en varios idiomas.&lt;br /&gt;Durante la temporada de Bodas de Sangre, la emprendió conmigo y contra mí, obsesivamente, como bien podría haberle dado por cualquier otra. Me hacia declaraciones de amor, se empeñaba en protegerme de los hombres; y ay de aquél que me ofreciera un vaso de agua. Caería en la venganza de la diosa. Ella, la diosa en cuestión, había emprendido santa Cruzada contra André , Septimiu , y Patrice.&lt;br /&gt;Patrice, que retozaba sin descanso con donceles y no doncellas.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#cc9933;"&gt;Otras veces, en plan chantaje, estrellaba su coche contra el primer poste que encontraba, y terminaba en el hospital, llena de magulladuras. O se arañaba el estómago hasta la sangre. Pero el Oscar lo ganó en Winnipeg cuando desapareció, reapareció, fingió un coma etílico, luego un delirium tremens para terminar el show con una amenaza de suicidio a las 6 de la madrugada,&lt;br /&gt;Lo que nadie podía imaginar, lo que nunca se me pasó por la cabeza, es que Liza me había convertido, en su atracción fatal. Patrice alguna vez había comentado algo al respecto, pero tan discretamente, que pasó inadvertida la advertencia. No le daba importancia a las bobilongadas de Liza, ni me devanaba los sesos buscando la quintaesencia de sus delirios. Pensé todo que era consecuencia del alcoholismo. Ni por lo más remoto se me ocurrió que podía ser otro su tormento, su recóndito secreto.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#cc9933;"&gt;Iba diciendo que después de los improperios, nos retiramos a descansar. Septimiu Sever y Erastia su mujer que viajaba con él, subieron al séptimo piso, los demás nos quedamos en el segundo. Iba a meterme en la cama, por fin, pero se abrió la puerta, y entró en tromba, como si el diablo la habitara, Liza. De un empujón me estampó contra la cama.&lt;br /&gt;Bruta, eres una bruta, le dije, cuando logré sacar la voz, disimulando el soponcio de tenerla a medio milímetro de distancia, apestando a whisky, hecha un basilisco y encima vociferando .&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#cc9933;"&gt;Shut-up, you fucking bitch! Shut-up!, bramaba.&lt;br /&gt;¿Así que prefieres dormir con Ángela?&lt;br /&gt;No te atreves a estar en la habitación conmigo, you bitch!, solas las dos.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#cc9933;"&gt;Liza, vete a freír espárragos. O vete a la mierda, pero vete a algún sitio lejos.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#cc9933;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#cc9933;"&gt;En mala hora dije lo que dije. Se abalanzó sobre mí y empezó a sacudirme como quien sacude una esterilla. Arrancó la bata del colgador, estrelló un frasco de perfume contra la pared y las zapatillas por la ventana. Montó una parda.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#cc9933;"&gt;Por suerte apareció Ángela, que llegaba de sus nocturnos fogosos, y al ver el espectáculo, gritó. A los gritos llegaron los compañeros de al lado, y los otros y los otros. Entre muchos se llevaron a Liza que seguía disparatando. Carola, su compañera de habitación, esposa de un psiquiatra, trataba, por extensión, me imagino, de ejercer de psicoanalista con la desquiciada que tenía los ojos vueltos del revés, lo juro, en blanco total. Eran las 4 de la madrugada más o menos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#cc9933;"&gt;Después del rifirrafe se hizo el silencio. La pendenciera quedó inerme, como si hubiese dejado de respirar, como si estuviese sumida en un coma etílico. O como si estuviese recuperando fuerza para recomenzar.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#cc9933;"&gt;Muertos del susto decidimos avisar a M. Sever. A fin de cuentas él era el Director, el responsable de la gira, del estreno y de todo.&lt;br /&gt;Total que temblorosa y cabreada, subí hasta el séptimo piso, mientras los demás trataban de reanimar a Liza. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#cc9933;"&gt;No había nadie en el ascensor. Ni un alma por los pasillos. Con las antenas disparadas, sola en medio de la noche,llegué a la puerta de Septimiu Sever y llamé lo más quedamente posible. Nada. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#cc9933;"&gt;Insistí una y otra vez, y otra, hasta que al fin apareció en la oscuridad, el transilvánico dramaturgo, con el pelo revuelto, apenas entreabiertos los ojos.&lt;br /&gt;Un minute, s´il te plaît! dijo. Un minute! Y desapareció.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#cc9933;"&gt;Tardó bastante más de un minuto, de dos, de diez. Reapareció envuelto en un fumoir de seda azul marino, pañuelo de cashmere beige al cuello, perfectamente peinado y oloroso. Salió al pasillo conmigo, me puso el brazo por los hombros. Yo caminaba rápida hacia la bajada, entre otras razones porque estaba descalza, destemplada, hipersensible, en camisón, que según mi madre es como andar desnuda, Liza se había apoderado de mi bata.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#cc9933;"&gt;Una vez dentro del ascensor antes de darle al botón de bajada, Monsieur Sever luciendo sonrisa de depredador inmisericorde, dijo mirándome: Et alors, ma petite… que´est ce que tu veux de moi?&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#cc9933;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#cc9933;"&gt;Así que era eso; no te fastidia.&lt;br /&gt;Así que estaba convencido que le había venido a buscar para llevarle al huerto.&lt;br /&gt;Quoi? Moi? Respondí a punto de saltarle a la yugular.&lt;br /&gt;No quiero nada, no busco nada, estoy cabreada, cansada, quiero dormir, que me dejen en paz, quiero que usted se haga cargo de Liza. Ya está, eso es todo. Rien de plus.&lt;br /&gt;Porqué ponerse tan esquiva, la noche es joven y la noche es larga... para tí tengo todo el tiempo del mundo. Dijo el Tenorio.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#cc9933;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#cc9933;"&gt;Habíamos llegado al segundo piso .&lt;br /&gt;Tal vez en otras circunstancias, en otro momento de la vida menos sentimentalmente comprometida, sin alianza en el anular, más soltera, y menos casado el conquistador, hubiese escuchado sus requiebros a la luz de la luna, a la orilla del río. Pero no era el momento ni mucho menos. Nada más lejos de mi, para que dárselas de irresistible.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#cc9933;"&gt;Aunque a veces, por jugar, a lo mejor hubiese sido entretenido no despreciar tanto aquellos destellos fulgurantes. Quién no los provoca a los treinta años. A lo mejor no debiera haber sido tan arisca. Pero bueno, en mi caso, virtuosa a la fuerza, padres, monjas, y las llamadas buenas costumbres, habían dado cuenta de cualquier tipo de pulsión natural; y quien dice natural, dice sexual y dice pecaminosa. Mucho lío. Una se habituaba a no pensar, a no sentir, para evitar la vergüenza de tener que arrodillarse ante un sacerdote y confesar pecados inexistentes, morbosamente necesarios, y seguramente provocantes para quien los escuchaba al otro lado de la rejilla, antes de la penitencia. Inventábamos lo que no hacíamos, con tal de alterarle el pulso al confesor, con tal de resultar censurables y trotamundos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#cc9933;"&gt;Así es que aquella noche en Winnipeg, M. Sever probablemente se quedó con las ganas de hacerme suya ; y yo de haber sido una mujer medianamente normal, que no lo era, y de hormonas despiertas, también hubiera ofrecido mi virtuoso cuello al Conde Drácula. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#cc9933;"&gt;Pero no. Dejé a Septimiu ardiente y perfumado junto a Carola y Liza, en medio de la algarabía de una habitación repleta a esas alturas de la madrugada de casi todo el elenco de Bodas de Sangre.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#cc9933;"&gt;Ángela me esperaba despierta en la penumbra del amanecer para decirme cuántos lunares tenía a nivel de la pelvis, su galán circunstancial, y de paso contarme el estremecimiento visceral que le había provocado sus pulposos labios. Los labios de. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#cc9933;"&gt;Y dijo el nombre.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#cc9933;"&gt;No te puedo creer… júralo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#cc9933;"&gt;Y lo juró.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#cc9933;"&gt;Se moría de risa, y de gusto. No tenía sueño. Cómo iba a tener sueño. Lo suyo era revivir el momento, hablar y hablar como solo se puede hacer de mujer a mujer, en parecidas circunstancias. Me acuerdo bien de la luz del alba asomando entre nubes, del cansancio, del estado levitativo que se iba apoderando de mí, un sopor, no poder mantener los ojos abiertos., solo querer dormir. La voz de Ángela empezó a perderse, suave, hasta convertirse en un murmullo, como el chapoteo de un arroyo tranquilo.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#cc9933;"&gt;Poco tiempo duró la dicha. Apenas unos minutos.&lt;br /&gt;Desperté de repente, en medio del guirigay a los pies de mi cama. Ángela había tomado palco desde la suya. Y allí estaban otra vez, qué desesperación, Septimiu, Patrice, Carola y los demás, sujetando a una Liza totalmente despejada de los vapores etílicos pero desencajada..&lt;br /&gt;Más que gritar, se desgañitaba asegurando que iba a saltar al vacío, que yo sería la única responsable de su muerte, que sobre mí caerían todas las maldiciones, que sería mi sombra.&lt;br /&gt;Y arrastraba una maleta enorme; para viajar a la eternidad, supongo.&lt;br /&gt;Harta de discutir le dije que sí, que tenía razón, que me parecía estupendo que se tirase por el balcón, que era lo mejor que podía hacer, y que no fallara en el intento. Please!&lt;br /&gt;Entonces, oh milagro, sin soltar el maletón, me miró con ganas de desguazarme y salió de la habitación al Paso de la Oca, sin decir palabra, resoplando, y se fueroin todos tras ella, todos menos Patrice y Sever que se quedaron a desayunar con Ángela en nuestra habitación.&lt;br /&gt;Después, debí perderme en los amorosos brazos de Morfeo.&lt;br /&gt;Cuando desperté era mediodía. Sobre la cómoda había tres notas. Cuatro.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc9933;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc9933;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc9933;"&gt;Salut mon amie! Quelle nuit! A bientôt ! &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc9933;"&gt;T`embrasse fort,&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/em&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc9933;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc9933;"&gt;Patrice&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#cc9933;"&gt;En otra, &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc9933;"&gt;Dormías profundamente. Mucho que contar. No te imaginas. Dicen que Liza después de la contienda, ha desayunado estilo leñador, muérete: jamón, salchichas, patatitas fritas, huevos revueltos con bacon y tomate, alubias con Syrop d´Erable, pan con mantequilla. Ha dejado el suicidio para mejor ocasión.&lt;br /&gt;Un beso,&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc9933;"&gt;Ángela&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#cc9933;"&gt;Y en la tercera, &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc9933;"&gt;Dearest&lt;br /&gt;¡Quién se hubiera atrevido a perturbar tus sueños…! Not I.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#cc9933;"&gt;&lt;em&gt;Septimiu&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;La cuarta nota, sin firma todavía la guardo, estaba sobre la almohada, entre los pétalos de una rosa de rojo sangre, escrita con pluma antigua , y decía:&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#cc9933;"&gt;&lt;em&gt;Ma tareferp onuaedtotni aturas ed lutig etaop…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Extraña lengua. ¿Qué dice?&lt;br /&gt;Es mejor no saberlo.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#cc9933;"&gt;¿No lo sabes?&lt;br /&gt;No.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#cc9933;"&gt;¿Por qué no?&lt;br /&gt;Porque un no a tiempo puede ser más válido que un sí. Puede ser.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante largo rato nos quedamos a la sombra del silencio, hasta que poco a poco se fueron extinguiendo las velas, y cuando solamente quedaba el humo flotando en la noche, nos despedimos con muchas ganas de volvernos a encontrar.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#cc9933;"&gt;Salut Patrice! &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#cc9933;"&gt;Salut ma belle!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_________________________________________________________&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;El óleo es de Delacroix, se llama &lt;strong&gt;Odalisca&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6678310194960698223-1807369468566314087?l=www.lapasiondelbucanero.net' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/ElNombreDeLaRosa/~4/AxgkIuKKa9I" height="1" width="1"/&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/ElNombreDeLaRosa/~3/AxgkIuKKa9I/que-noche-la-de-aquel-dia-o-la.html</link><author>begonazabala@gmail.com (BegoBego)</author><media:thumbnail url="http://3.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/SkWfTWROGZI/AAAAAAAAKLA/aKOCbUMe4p0/s72-c/odalisca-2.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">1</thr:total><feedburner:origLink>http://www.lapasiondelbucanero.net/2009/06/que-noche-la-de-aquel-dia-o-la.html</feedburner:origLink></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-6678310194960698223.post-2172569374641644221</guid><pubDate>Fri, 05 Jun 2009 03:37:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-09-03T06:21:28.064-04:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Fabulaciones y Sobresaltos</category><title>Día por día. A Miren Aguirre Lambarri</title><description>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/SiiXRBu3mDI/AAAAAAAAJew/j9oBbF3FY_A/s1600-h/amamamiren.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 206px; FLOAT: right; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5343687276653680690" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/SiiXRBu3mDI/AAAAAAAAJew/j9oBbF3FY_A/s320/amamamiren.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/SiiVqzDhNPI/AAAAAAAAJeo/RKUkBNuhK-M/s1600-h/la+chica+de+aguirre.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/SiiVZEcsWzI/AAAAAAAAJeg/nvceNfIL-dw/s1600-h/desde+la+terraza+5.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 400px; FLOAT: right; HEIGHT: 300px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5343685215798450994" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/SiiVZEcsWzI/AAAAAAAAJeg/nvceNfIL-dw/s400/desde+la+terraza+5.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;Respetable público,&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;Me permito sacar entre mis Sobresaltos, uno que le dediqué a mi madre. &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;Porque en Junio nació, en Junio se casó y un día de Junio decidió morirse.&lt;br /&gt;Creí que sería más fácil reconciliarme con su muerte o con su vida . Y no.&lt;br /&gt;Lo que escribí entonces a punta de sentimiento, continúa vigente cuatro años más tarde, día por día.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/em&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;em&gt;Para ella, una vez más , éstas palabras atropelladas que esconden tantos silencios.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;________________________________________________&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;CAMPANADAS DE MEDIANOCHE&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;Comienza el ritual de la cuenta atrás en el tiempo de otro año. Habilidad y torpeza simultáneas. Reflexiones, recuerdos, instantes, equinoccio de segundos y horas en que el amor y la nada disfrazada se reparten por partes iguales el supremo esfuerzo. El tiempo, personaje resbaladizo y ambiguo nunca se sabe si va o vuelve, si habla o calla, si es espejismo o existencia.Y así, coqueteando con los recuentos, desfilan en la pasarela de la memoria en desorden perfecto y flotante, rostros, momentos, espejismos, amores, penas, sonrisas, dulce llanto de recién nacido, guerra, olas, temblores, sueños. Nuevas vidas y nunca esperadas muertes porque la muerte siempre se las arregla para llegar de sopetón y en un plis plas nos deja a merced de lo inconmensurable.&lt;br /&gt;Este año por ejemplo, se me ha muerto la madre. No es que se haya muerto, no. Se me ha muerto definitivamente. Doce horas después de un hasta pronto en su preciosa casa, jardín colgante sobre el Atlántico. Nos despedimos con la intención de reencontrarnos una semana más tarde. Ella diciendo que no nos volveríamos a ver, yo evitando mirarla. Ella muriendo de soledad, de silencios, no queriendo vivir más si me iba. Yo, por esos caprichos premonitorios del destino, no pudiendo quedarme. Ella tratando de recuperar el tiempo perdido en nuestras vidas, yo esquivando la memoria. Ella llena de frío. Un frío intenso, sin guarida. Yo con una candente pena escondida. Ella aferrada a mis manos, reteniéndome. Yo, con un desgarro incurable no aceptando el presagio.&lt;br /&gt;Era casi de noche un plácido día de junio. Faltaban apenas dos semanas para su 89 cumpleaños. Ochenta y nueve años extraordinarios. Dos guerras en su haber. Muchas novelas vividas, nunca escritas. Era mi madre una vasca insobornable. Íntegra, valiente, muy leal, patriota, temerariamente sincera, de pocas palabras y contadas sonrisas. Sus ojos profundamente negros tenían una mirada desafiante y algunas veces tremenda, de naricilla envidiable, fina, un poco respingona, rostro ovalado y el pelo oscuro ondulado. Era alta y tipazo.Dicen los de su tiempo que su belleza causaba estragos. Mi padre se enamoró de ella sin remedio. Y ella de él. Se quisieron mucho, hasta el último suspiro.Resultaba muy fácil creer a quienes contaban de su hermosura. Además al final recuperó una belleza muy serena y profunda, como si hubiera regresado a sus años mozos.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;Pasé mi infancia y adolescencia en un internado irlandés, por eso nos conocimos apenas, ella y yo. Trece años de internado, Londres, los viajes, la vida. Siempre la distancia sideral entre una y otra. Empezamos la batalla temprano, casi desde que nací y fuimos enemigas irreconciliables hasta hace muy poco tiempo. No recuerdo su ternura. Ni sus caricias. Ni su comprensión. Entre ella y yo nunca hubo complicidades ni cordón umbilical colgando. Así que aprendí con los años a respetarla y admirarla no como madre sino como persona. Aprendí a no bajar el florete porque sus estocadas contra mi corazón siempre fueron certeras.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;Pero no es ésta la hora de las pendencias. Al contrario. Cuando falta poco para doce melancólicas campanadas que marcarán minutos sin vuelta, recordando a mi madre me basta saber que estuve con ella cuando ella quiso estar conmigo. Con el alma tranquila, al fin. Al final. Casi al final. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;Y mientras el tiempo sigue robando horas, segundos, prefiero pensar en esa mujer que se me murió sin permiso, misteriosa, lapidaria, elegante, salerosa. No quise asistir a su funeral. No quise verla muerta. Había vivido ya muchas muertes de mi madre. No pude con la última. A veces, muchas más de las previsibles, vuelve a mi memoria ella, como si quisiera romper un círculo tumultuoso o para darme como en los tres últimos años desarmantes besos.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;Déjame, mujer blindada, que te hable un momento en primera persona y recibe con mucha ternura esta crónica imposible, imposible porque las palabras duelen y se atropellan entre lo que se escribe y lo que se quiere decir y como un péndulo oscilan entre luces y sombras, entre recuerdos y vivencias, sin lograr plasmar la verdad de lo que se siente.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;Pienso en ti. Integra en tus afectos, fiel a tus principios, consecuente en tus creencias, leal en la amistad, generosa sin límites, te llevaste a la tumba soledades cósmicas y lacerantes silencios.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;¿Recuerdas el final de El Nombre de la Rosa? Te lo dedico con permiso de Umberto Eco: &lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;em&gt;“… me hundiré en el tenebro divino, en un silencio mudo y en una unión inefable, y en ese abismo mi espíritu mismo se perderá y todas la diferencias serán olvidadas y quedará el simple fundamento y caeré en la divinidad silenciosa e inhabitada… dejo este escrito no sé porqué no sé para quién, sólo sé que aquella rosa desnuda es el nombre de la rosa”.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;______________________________________________________________&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#003300;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#cc0000;"&gt;En la fotografía, Miren Aguirre Lambarri y la mirada desde su terraza.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6678310194960698223-2172569374641644221?l=www.lapasiondelbucanero.net' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/ElNombreDeLaRosa/~4/35RzzLT8_r8" height="1" width="1"/&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/ElNombreDeLaRosa/~3/35RzzLT8_r8/dia-por-dia-miren-aguirre-lambarri.html</link><author>begonazabala@gmail.com (BegoBego)</author><media:thumbnail url="http://2.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/SiiXRBu3mDI/AAAAAAAAJew/j9oBbF3FY_A/s72-c/amamamiren.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">2</thr:total><feedburner:origLink>http://www.lapasiondelbucanero.net/2009/06/dia-por-dia-miren-aguirre-lambarri.html</feedburner:origLink></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-6678310194960698223.post-6570499433892162172</guid><pubDate>Tue, 19 May 2009 22:37:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-09-03T06:23:16.112-04:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Tricornios Orejón y los huevos</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Tricornios Orejón y los Cataplines</category><title>Tricornios, Orejón y los huevos de Rajoy</title><description>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/ShM2YUpypGI/AAAAAAAAJJE/zV7T20heQxI/s1600-h/smith_guardia_civil.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 400px; FLOAT: right; HEIGHT: 317px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5337669774852924514" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/ShM2YUpypGI/AAAAAAAAJJE/zV7T20heQxI/s400/smith_guardia_civil.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Hace días que me siento a escribir de cualquier cosa menos de Patxi López, y está resultando misión imposible. Debe ser porque hay algo que se me ha quedado en el tintero sin decir en otras columnas, a pesar de que todo o casi todo está dicho por unos y otros. No sé si por otras.&lt;br /&gt;Poco importa, seguirán siendo variaciones sobre un mismo tema y soy anacronista, llego tarde a la noticia. O sea, no; me entero pronto pero tomo tiempo en digerirlas, especialmente algunas, y para cuando escribo varios han escrito, sutilezas al margen, lo que yo pensaba.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Me aburre Patxi , pero no puedo pasar a otro capítulo sin dar por concluido el tema del ciudadano López, quien por cierto, más y más me hace pensar que tal vez le hubiese encantado ser Ciudadano Kane, por aquello del Poder, del lujo, de la nombradía.Si. Patxi recuerda a muchos vivos conocidos. Su lenguaje no verbal es un libro abierto. Fue incluso ilustrativo durante el interminable discurso que precedió a su ascensión a la silla de roble. Cómo la actitud traiciona lo que afirma la palabra. Un discurso probablemente preparado en la sede del PP en Madrid, cien veces ensayado, poco fresco, nada original, panfletario, recurrente, previsible, tontorrón y además lacrimógeno con el archiusado lugar común: padre proleta, madre ídem que se despellejan para que su hijo medre, y llegue a Ajuria Enea.&lt;br /&gt;Y medrar ha hecho el retoño. De qué manera. Ese es el quid de la cuestión. De qué manera tan discutible. Es tan importante el cómo uno hace o deja de hacer las cosas.En teatro por ejemplo, el cómo o el de qué manera es fundamental. Por eso existen muchas versiones de Hamlet y no una. La gracia consiste en saber elegir ese modo ineludible, e interpretarlo. Y relajarse lo más posible. La relajación en el escenario es el oxígeno y la base de toda buena actuación, lo que da credibilidad al personaje. Es por donde respira la verdad escénica y estética. Relajación anímica de la que nace y se alimenta la otra.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Pues bien, a mi modo de ver, errado quizá, el ciudadano López es un personaje poco convencido y por lo tanto poco convincente. Parece estar en ascuas y se le nota. Aflora inseguridad detrás del tonito bilbaino fanfarroncillo, y no le resulta. Se sobreactúa. Hablando de sobreactuación, yo en su lugar, no extendería tanto la mano. Es un gesto efectista muy gastado ya.El 5 de Mayo López no dio la talla.Viéndole, escuchándole, pasé vergüenza ajena. Mucha.&lt;br /&gt;Además, qué manía les ha entrado a ciertos políticos de imitar a Obama, Patxi López uno de ellos. Y claro, para empezar les falta color y sonrisa espectacular. Carecen precisamente del relax natural que tienen los negros. Ese caminar rítmico, cadencioso, como si flotaran a medio metro del suelo, aunque sean enormes, inmensos.Dicen los que le conocen de cerca, que Obama es excepcionalmente inteligente. Como lo fueron Pierre Trudeau, René Levesque, o Pierre Bourgeault en Quebec y en Canadá. Sin olvidar al Maire Drapeau de Montreal, que nos dejo en cueros a todos para pagar el Estadio Olímpico de SU ciudad que era SU feudo, y sin embargo fue elegido y reelegido durante 18 años. Personajes brillantes, auténticos, que no es lo mismo que auténticos personajes; he de puntualizar, en lo que al mundillo político se refiere.Pero no es el caso de López. Desafortunadamente. No, éste es un corderillo enamorado de los lobos, habiendo perdido entre ellos, su propia identidad.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;El 5 de Mayo fue un día aciago.Para Euskadi no, aunque ese fuera el objetivo principal de PSOE y PP. Ibarretxe derrochó dignidad y Euskadi renació grandiosa. El alma vasca es inextinguible. Y no será ésta la ocasión en que el Árbol de Gernika deje de cobijar las libertades más sagradas de Euskal Herria . Ni será ésta la vez que acaben con su cultura milenaria, con su lengua. No podrán violar, por más que lo intenten, el derecho a ser.&lt;br /&gt;Pero sí fue un 5M penoso para el nuevo Presidente de la Comunidad Autónoma Vasca. Por sus renuncias, por sus espantadas, por sus salidas de madre.Patxi López dice ser vasco, pero no se lo cree ni él. Al escuchar su discurso en el Parlamento recordé a mi amama Pilar y algo que solía decir con sorna: “no me hagas reír, que tengo el labio partido”.&lt;br /&gt;En el colmo de los colmos, López, el día de la investidura invitó a todos los Uniformados, a La Casa de Juntas de Gernika. Y ese sí, ese sí que fue un gesto histórico innovador y distinto. Fatalmente distinto.&lt;br /&gt;De otro puntazo, es capaz de cambiarnos la boina por el tricornio.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Mal ha entrado en la Historia P.López. Digo yo, por decir, que gestos así solo se le pueden ocurrir a un provocador, a un resentido o a un majadero. Desde luego jamás a un lehendakari de Euskadi.&lt;br /&gt;Pensar que creíamos que Franco seguía sepultado en El Valle de los caídos. Va a ser que no.&lt;br /&gt;¿Y qué es lo que pretenden ahora los que manipulan la marioneta?Fácil. Más de lo de siempre, tensar, crispar, machacar. Tomando en cuenta que todos y cualquiera podemos responder al perfil de terroristas por decreto, impondrán más pronto que tarde, el Ejército en Euskadi, so pretexto de liquidar E.T.A.Promulgarán al estilo Bush, “medidas preventivas” en todo el territorio vasco. Ya lo dijo Sarko entre copa y polvo, que todos contra E.T.A. Cuando convenga, que será en breve, arremeterán con “toda la fuerza que ampara la Constitución” a la voz del ¡A por ellos!&lt;br /&gt;Dentro de nada nos convertiran en terroristas a la carta.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;En una palabra: no se abrirán para Euskadi las grandes alamedas por donde pase el hombre libre. No. López no es Allende, ni Zapatero tampoco; qué desgracia tan grande. López es el títere que abrirá nuevas Guantánamo, que dará continuidad a la tortura institucionalizada, que seguirá, guadaña en mano, ilegalizando partidos, prensa, segando tradiciones, ritos, lenguas, derechos, libertades sagradamente preservados, tan apasionadamente defendidos.&lt;br /&gt;Se han visto muchas cosas en pocos días de Gobierno Basagoiti-López. Como por ejemplo que les importa tres leches el euskera, que se gargarizan con los símbolos y costumbres del pueblo más antiguo de Europa, que lo único que andan buscando como vulgares mercenarios es la provocación, que han metido la pata hasta el zancarrón nada más empezar, y que no se puede ser Lehendakari sin tener zorra idea del Principio de Arquímedes. Eso es lo que se ha visto.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Pero qué demonios aprendió ése chico en el colegio. Lo de Arquímedes es el colmo. Hasta yo conozco el enunciado, que es mucho decir porque soy una negada en materia de Física, Química y Matemáticas. Tan negada que en el colegio las monjas, no sabiendo que nota poner, que suspenso darme, qué hacer conmigo, desesperadas, ponían cifras bajo cero, cuando el cero se hizo insuficiente para descalificarme. Pero al menos aprendí de memoria el Principio de Arquímedes, el de Pascal, y el Teorema de Pitágoras, aún cuando la memoria se estrelle contra la aplicación de las Fórmulas.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Volviendo al ciudadano López.Sospecho que tiene un complejillo no resuelto. Algo le pasa en la trastienda.Desde el patio de butacas le diría que deje de presumir de hijo de proletas de la Margen Izquierda de la Ría. Es un lugar común trilladísimo. Como si ser proletario eximiera de toda torpeza, de toda culpa. Como si fuese condición sine-qua-non para tener conciencia social y ser consecuente con ella. Como si dicha conciencia, fuera monopolio del Partido Socialista. Pues ya hemos visto que no.Como en cualquier Partido político, de todo hay en la Viña del Señor.&lt;br /&gt;Ahí está Alfonso Guerra, calladito, viviendo la belle vie, después de los escandalazos.Ahí está Felipe, tan fresco. Pudo y no quiso prescindir de la Benemérita Guardia Civil. Por algo será. Mucho clavel y mucha gárgara panfletaria pero en cuanto le molestó Lenin, le mandó al baúl de los recuerdos. Y reprimió. Muchos y graves patinazos se permitió el compañero González. También en su día la emprendió contra Euskadi, que se lo pregunten al GAL.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Lo peor es que gente así, fueron la esperanza de muchos, después de 40 años de dictadura.&lt;br /&gt;No me cabe la menor duda de que tanto el compañero Guerra como Felipe, habiendo caído, gustado y quedado en las mieles de las debilidades pequeño-burguesas, disfrutan ahora de una vida muchísimo menos austera que la del lehendakari Ibarretxe, verbigracia.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Por cierto, he observado que los políticos, salvo contadas excepciones, llegan al Poder flacos,o como siempre han sido, escuálidos algunos; pero una vez instalados, pierden sus curvilíneos tipos , y les empieza a crecer en directa proporcional al tiempo de servicio a la sociedad, papada culo y tripa.&lt;br /&gt;En el caso del rey, que es eterno, por definición y principio, cualquier día de éstos despega, convertido en globo aerostático.&lt;br /&gt;En cuanto a Patxi López, de proleta , arean ez dago. Es decir, nada.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;El 5 de Mayo en el Parlamento Vasco parecía gallo en corral ajeno. Le venía grande el momento. Y todo. Lo que las palabras decían, lo desdecía su gesto. Titubeaba crispado, nervioso. Como si en el fondo supiera que para llegar donde estaba, se había vendido. Patéticas sus continuas ciabogas. Un discurso off, off, off, Euskadi, que bien podría haberlo soltado en Hiruelos de Mesón Nuevo o en Vishakhapatnam. Fue un discurso dedicado a los jefes allí presentes, Basagoiti y Rajoy, artífices del golpe 5M.&lt;br /&gt;Luego, al final, ya en loor de multitudes su esposa, más tiesa que la Sota de Bastos, le propinó un ósculo boca a boca, puesto de moda en USA por Michelle y Barak Obama.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Cotilleo al márgen: Os imaginais a Pinochet o a Franco en morreo profundo con sus Lady Macbeth respectivas?&lt;br /&gt;Yo no.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;En serio.&lt;br /&gt;El PP sabe de sobra lo que a López le subyuga, y se lo da en plan chupa-chups. Así está tranquilo. Le proporciona baños de multitud, abrazos, besos y un pedacito de Ajuria Enea para que pueda presumir, sacarse fotos, levantarse tarde (porque no es zorro veloz, ni trabajador estilo Ibarretxe), y creer que manda.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Pero ojo que nada es gratis.Detrás del caramelo, aparece la Sacrosanta reclamando la cabeza de Euskadi en bandeja. Patxi López y su amante coyuntural han abierto la veda. Y aunque España, no es más que una invención política y sobre todo económica, lleva montones de años enganchada cual garrapata famélica a dos tetas fellinescas: la catalana y la vasca. Ni hablar de soltarlas. Capaz es la moza roja y gualda de montar una parda, de proporciones bélicas, con tal de seguir mamando la teta ajena. Porque como bien dijo el antropólogo Koldo de Mitxelena Elissalt a propósito de los orígenes de los vascos: “Los vascos no vinimos… estábamos “. ¿Es eso nacionalismo, o raíces históricamente profundas?&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Eso es, público de mis amores, sencillamente imperdonable para los dueños de la hoguera, cuyas pulsiones brutales empiezan y terminan en la entrepierna. No por nada in Spain las cosas se hacen “por cojones”, o “porque les sale de los huevos”. “¡A por ellos!”, es el grito de guerra, el clamor patrio nacional-españolista que traspasa océanos, desiertos y cordilleras, canchas de tenis, campos de football, Eurovisiones, etc, etc, etc.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Porqué creéis que Millán Astray le gritó a Unamuno ¡Abajo la inteligencia! ¡Viva la muerte! en la Universidad de Salamanca. Pues porque le salió de los cojones, y ya está. Si esa no es razón suficiente, que venga Dios y lo diga.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Los cojones y los huevos de los Cruzados, Conquistadores, Invasores, Uniformados, Torturadores, Clérigos y Politicidas mil, sabed que son sacrosantos y no están de adorno. No son para jugar a las bolas. Qué decir de los invictos cojones de la Monarquía… Ningún par como el de Felipe, que le dijo a su amatxu: “…te guste o no te guste me caso con Leti”. Y se casó, por huevos. Un poco más tarde su aitatxu, haciendo alarde de azules cojones, le mandó callar al Presidente Chávez.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Y es porque le ha salido de los spanish eggs, al borreguil PPero Mayor Oreja, que se ha jactado a toda boca en TVE de tener un abuelo que despreciaba el euskera tanto, tanto, que se negaba a hablarlo. Según Orejón, no sirve para nada. Se olvida tal vez de que los vascos, siempre seremos los dueños auténticos del Akelarre.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Me pregunto, ¿sentará el Innovador Nuevo Gobierno Vasco de Basagoiti y López en el banquillo de los acusados al hinchapelotas Mayor, de la Madre Patria?&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;El lehendakari Ibarretxe lo hubiera hecho. Pues una cosa es ser lehendakari por derecho y convicción y otra muy distinta es querer ser Kalendari por los huevos de Rajoy.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Agur y hasta más ver.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#330000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;________________________________________________________________&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;La fotografía es de Smith y se llama &lt;strong&gt;Guardia Civil&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6678310194960698223-6570499433892162172?l=www.lapasiondelbucanero.net' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/ElNombreDeLaRosa/~4/QOJd-CGh04k" height="1" width="1"/&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/ElNombreDeLaRosa/~3/QOJd-CGh04k/tricornios-orejon-y-los-huevos-de-rajoy.html</link><author>begonazabala@gmail.com (BegoBego)</author><media:thumbnail url="http://1.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/ShM2YUpypGI/AAAAAAAAJJE/zV7T20heQxI/s72-c/smith_guardia_civil.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">1</thr:total><feedburner:origLink>http://www.lapasiondelbucanero.net/2009/05/tricornios-orejon-y-los-huevos-de-rajoy.html</feedburner:origLink></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-6678310194960698223.post-2754394791664972414</guid><pubDate>Sun, 03 May 2009 15:14:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-09-03T06:25:08.512-04:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Mira Lenin lo que ha hecho tu hijo</category><title>Mira Lenin lo que ha hecho tu hijo...</title><description>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/Sf3E-FkM7PI/AAAAAAAAI0Y/p7jl9cXIKr4/s1600-h/alexei+titarenko+signs_pict20a.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 400px; FLOAT: right; HEIGHT: 384px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5331634104801488114" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/Sf3E-FkM7PI/AAAAAAAAI0Y/p7jl9cXIKr4/s400/alexei+titarenko+signs_pict20a.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/Sf3Es_gq_WI/AAAAAAAAI0Q/zzhYADmxy2s/s1600-h/20090422elpepunac_6.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; FLOAT: right; HEIGHT: 147px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5331633811118292322" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/Sf3Es_gq_WI/AAAAAAAAI0Q/zzhYADmxy2s/s200/20090422elpepunac_6.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/Sf28yUYmwqI/AAAAAAAAI0I/dYuZW84nsy8/s1600-h/20090422elpepunac_6.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/Sf28VUaab1I/AAAAAAAAI0A/gq3PRECMa2o/s1600-h/20090422elpepunac_6.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/Sf28DAdqyNI/AAAAAAAAIz4/9rIKuEarXR0/s1600-h/signs_pict35alexei+titarenko+a.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/Sf27xjo0FnI/AAAAAAAAIzw/ZMqHq-6ezTI/s1600-h/alexei+titarenko+signs_pict20a.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Después de profundas, abismales reflexiones, de mesarme los cabellos con fuerza de Wonder Woman, después de azotarme las pecaminosas carnes con ramas tiernas de abedul nórdico, y ponerme garbanzos dentro de los zapatos de tacón de metro y medio, después de desayunar litros y litros de vinagre de manzana de Mont St. Hilaire durante toda la Cuaresma y hacer cien largos en las heladas aguas del lago St. Louis, mañana, tarde y noche durante casi sesenta días, después de haber hecho morder el polvo a la tentación y la concupiscencia, con lo que eso cuesta, ¿ o no? Después de todo y de mucho más, tengo que confesar humildemente o como sea, más bien como sea, que me resulta indigesta la yunta Basagoiti-López. Al punto de tener que gastar tecla en el fastidioso tema, una vez más. Voilá!&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Y mira, que Patxi López sea socialista me parece estupendo.&lt;br /&gt;Lo malo de Patxi López, lo pésimo, lo insólito, lo traidor, lo que nos sienta fatal a Vladimir y a mí es el haberse aliado y liado con quien históricamente es el enemigo común, su adversario natural, y el nuestro, la reencarnación del franquismo, resucitando una vez más la ultraderecha española que de por sí crece y se multiplica. López ha perdido el Norte en pos del Poder. López no está haciendo honor a la vieja guardia de su Partido, no está a la altura de la grandeza de los socialistas históricos en el gobierno de Euskadi, queridos y admirados.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Lo imperdonable de Pantxo López es que se haya vendido por un miserable plato de lentejas al peor postor. A su contrario. ¡Ay Lenin, Lenin ! mira lo que ha hecho tu hijo.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;Basagoiti es más coherente con la estulticia que le caracteriza. No disimula su chulería, su ignorancia, ni su anti vasquismo. Ni sus auténticas intenciones. Siendo, probablemente su objetivo último el de aniquilar democráticamente o no tan democráticamente Euskadi.&lt;br /&gt;Por eso se mire como se mire, choca y sorprende el descuadre de López, esa alianza con el PP que nadie, ni sus corriligionarios, entienden. Vamos, que está dando el campanazo sin haber subido al campanario. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Si, ya sé que lo he dicho hasta el cansancio pero se acerca el momento de las proclamas, de los títulos, de las renuncias, de los tristes cambios, de los juramentos en Euskadi. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Aquí con el permiso vuestro, a propósito de Juramento, me parece importante incluir el texto fechado hoy domingo, 3 de Mayo y publicado en DEIA.&lt;br /&gt;Es de Iñaki Anasagasti, Senador de Euskadi, Campeón de la patria en despiadadas Justas. Le llaman azote de España y de la Monarquía. Yo creo que haberse metido 30 años en Madrid, en la jaula de los leones, merece cuando menos cantar un órdago a la grande.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;Villa y Corte&lt;br /&gt;"Ante Dios humillado..."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Iñaki Anasagasti&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;INVITADOS por la ministra Carmen Chacón, el lunes 20 de abril, con José Ramón Beloki y portavoces de la Comisión de Defensa, estuvimos en Nairobi y Mombasa en un viaje que hicimos en un día, ida y vuelta. En Nairobi visitamos el Parlamento de Kenia. Fuimos recibidos por la Comisión de Defensa de dicho país y, antes de entrar al grano y hablar sobre la situación de la piratería en el Océano Índico, nos dijeron que antes de comenzar cualquier tipo de reunión ellos rezaban. Y así lo hicieron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé que hubiera hecho Patxi López porque para el PSE todo esto es anacrónico y por lo tanto no merece respeto y hay que cambiarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace un mes se reunieron en Addis Abeba (Etiopía) representantes de 146 parlamentos del mundo. "En nombre de Dios Clemente y Misericordioso…" fue la fórmula con la que iniciaban sus intervenciones en el pleno de la Unión Interparlamentaria celebrada en esta capital de Etiopía, casi la tercera parte de los intervinientes. La UIP reúne a todos los Parlamentos desde 1889 y es un foro en el que se pulsa bien lo que es esta aldea global.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace quince días, en el otro extremo, el nuevo presidente de El Salvador, Mauricio Funes, del izquierdista Frente Farabundo Martí, iniciaba su discurso anunciando su victoria invocando a Dios. Y en enero todos pudimos ver en vivo y en directo al presidente Barack Obama jurar, no prometer, ante la Biblia, su cargo de presidente de los Estados Unidos de Norteamérica y nombrar a Dios en cinco ocasiones durante el discurso inaugural de su presidencia. Cuatro ejemplos rotundos de lo que pasa en el mundo y cómo actúan los representantes que tienen en cuenta el humus con el que está construida la sociedad a la que pretenden servir, sin olvidar en el recuento el lema de la monarquía británica Dieu et mon Droit de un país dirigido por un laborista, que quizás no sea creyente, pero al que no le molesta la buena tradición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, por aquí empezamos a ver en qué consiste el famoso cambio, cuando leemos que Patxi López modificará la fórmula con la que los lehendakaris nacionalistas, una vez elegidos en el Parlamento Vasco, juraban su cargo bajo el Árbol de Gernika. Al parecer, la van a reconvertir, encuadrarla en la Constitución española y eliminar cualquier connotación religiosa. Es decir, desfigurarla y hacerla irreconocible. Fuera el crucifijo y fuera Dios. Está en su legítimo derecho y, además, curiosamente apoyado de forma entusiasta por un PP del que he escuchado los mayores denuestos contra un obispo como los insultos que profirieron Antonio Basagoiti y Mari Mar Blanco contra monseñor Uriarte en la campaña electoral. El mundo al revés.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Romper con tradiciones es fácil, pero quizás quita solvencia a quien ejerce de iconoclasta aficionado por desconocer la realidad, ya que aquella fórmula que utilizó el primer lehendakari de la historia, José Antonio de Aguirre, además de, para mí, bellísima y solemne, surge en un momento en el que aquel gobierno tenía al enemigo levantado en armas a veinte kilómetros de la Casa de Juntas y se hizo ante aquel primer gobierno de la historia vasca que lo era de concentración, y tenía un programa común y tres consejeros socialistas en su gabinete, los tres, por cierto, enterrados en el exilio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La derecha sublevada, lógicamente, no formaba parte de aquel ejecutivo. Entiendo por tanto el porqué al Partido Socialista le interesa tan poco hablar de su propia y reciente historia que al parecer toda ella queda resumida en la figura de Ramón Rubial, a quien casi todos conocimos y respetamos. Pueden hacer de vez en cuando alguna referencia a Indalecio Prieto pero jamás ni una palabra sobre Tomás Meabe o Julián Zugazagoitia, diputado por Bizkaia, ministro y director de El Socialista, fusilado en 1940, y, mucho menos, de aquellos tres consejeros socialistas que aprobaron en la primera reunión de aquel gobierno la ikurriña como enseña del Gobierno vasco y el himno actual, ratificado por ley en el Parlamento Vasco en 1983. La historia arraiga y, en este momento, conviene cierto desarraigo para que no se note mucho con quién se pacta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El autor de aquel juramento leído por Aguirre fue Juan de Ajuriaguerra. Lo supe cuando se me ocurrió repetirlo en público en un mitin de la campaña electoral de las elecciones legislativas de junio de 1977. Fue en el campo de fútbol de Gernika y dije convencido que algún día volveríamos a tener un gobierno vasco y un lehendakari que repetiría la fórmula de Aguirre bajo aquel Árbol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al terminar aquel mitin, Ajuriaguerra me reclamó la alusión dándome la explicación de que aquel texto lo había redactado él y que se sentía muy orgulloso. Le respondí que no tenía ni idea de aquel dato, y, cuando se le pasó aquel pequeño berrinche, me dijo que efectivamente había que lograr que algún día se convirtiera en la fórmula habitual de juramento de los lehendakaris ya que Leizaola, en el cementerio de San Juan de Luz en 1960, ante el féretro de Aguirre, había utilizado una propia impelido por las circunstancias del difícil momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Juan de Ajuriaguerra murió un año después y cuando en marzo de 1980 Carlos Garaikoetxea fue elegido como tercer presidente del Gobierno vasco, le hicimos llegar aquel anhelo y él, con buen criterio, lo hizo suyo y cuatro años después introdujo la expresión "ante vosotros los representantes del pueblo", fórmula que repitieron los lehendakaris Ardanza e Ibarretxe habiendo querido el diputado General de Bizkaia de la época, José María Makua, esculpirla en la fachada de la Casa de Juntas que da al patio donde se encuentra el Roble. Hoy, ese juramento está en una placa a la entrada del recinto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo también la presencia del ministro Jesús Posada en representación del gobierno presidido por José María Aznar en la segunda reelección de Juan José Ibarretxe como lehendakari. Fue un día lluvioso, ETA acababa de atentar y el futuro era incierto bajo aquella ofensiva de los extremos, pero el ministro no tuvo empacho en reconocer públicamente que no había asistido a ninguna ceremonia de aceptación de un mandato tan solemne y entrañable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entiendo pues que a un gobierno del Partido Socialista apoyado por el Partido Popular le moleste este juramento. Lo entiendo. La fórmula tiene 73 años y hay que cambiarla, laicizarla, hacerla irreconocible. Que se note, como se notará el dichoso cambio del mapa del tiempo en ETB. Entiendo que lo que aprobaron en octubre de 1936 tres consejeros socialistas sobre el himno que fue ratificado en el Congreso Mundial Vasco de 1956 celebrado en París, haya que modificarlo y tratar de apostar por la magnífica canción foral-carlista del bardo Iparraguirre, el Gernikako Arbola. Lo entiendo. Muera el pasado político. Pero, siguiendo este razonamiento, lo lógico sería que Patxi López sea el presidente del Gobierno vasco, como lo fue Ramón Rubial del Consejo General Vasco, y no su lehendakari, en el caso de ser elegido. A fin de cuentas lehendakari es un neologismo hecho a medida del lehendakari nacionalista José Antonio de Aguirre. De cambiar, hay que cambiarlo todo. Ya lo decía hace un mes en el ABC Manuel Martin Ferrand, haciendo suya la reflexión de Jon Juaristi: "Lehendakari es un término calcado de los vocablos fascistas de los años treinta que se referían al caudillaje de masas, como führer, duce, conducator y por supuesto, caudillo, de los que es estrictamente sinónima".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y sobre todo no hay que olvidar a Aguirre, que era un diputado de 32 años del PNV, quien en su libro De Gernika a Nueva York pasando por Berlín escribió sobre este acto lo siguiente: "El silencio que reinaba aquella tarde en Gernika era la mejor demostración de la emoción que embargaba a aquella gente. Los que lloraban, que eran muchos, también lo hacían en silencio. Situado debajo del Árbol, yo pronuncié en voz alta la fórmula del juramento:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;em&gt;Jaungoikuaren aurrean apalik&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Ante Dios humillado)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Euzko Lur ganian zutunik, (En pie sobre la tierra vasca)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Asabearen gomutaz,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(con el recuerdo de los antepasados)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gernika'ko zuaizpian&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(bajo el Árbol de Gernika)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nere aginduba ondo betetzia zin dagit (Juro cumplir fielmente mi mandato)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;En aquellos mismos instantes en que yo pronunciaba mi juramento, nuestra juventud, mal equipada y peor armada, se batía contra los ejércitos de Franco, en montañas que solamente veinte kilómetros separaban de Gernika".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta aquí, el lehendakari Aguirre. Se entiende por tanto que esta historia se quiera olvidar. No les conviene a los herederos de aquel partido socialista de 1936 que se visualice hoy en la próxima ceremonia de Gernika el acuerdo frentista con un partido que tiene como presidente fundador a un ministro que lo fue del Gobierno de Franco y que se jacta de no haber aprobado el título VIII de la Constitución, ni el Estatuto de Gernika en 1979, al que hizo campaña en contra. Cosas de la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si en 1979 a los negociadores vascos en Madrid, en la discusión estatutaria, se les impidió llamarles ministros a los consejeros del Gobierno vasco, pues este título sólo lo podían utilizar los designados por el presidente del gobierno central, ahora en evidente lógica y tras cargarse toda la simbología que ha sido admitida por el partido socialista hasta hoy y en aras de un auténtico cambio, debería eliminarse el apelativo lehendakari al futuro presidente de Gobierno vasco, ya que los cambios o son radicales, o no sirven para nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De ahí que para que no haya más polémica y la promesa, que no juramento, se acerque más a la realidad, un amigo me ha enviado éste borrador de posible nueva promesa:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;em&gt;"Ante el PP humillado&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En pie, pisoteando mis promesas preelectorales,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con el recuerdo de que Basagoiti pone y quita lehendakaris,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bajo la sombra de la moción de censura a Zapatero,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Juro, o prometo, me esforzaré un poquitín&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;en cumplir fielmente lo que me manden desde Génova y Ferraz"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Puede parecer duro, pero es mayor la burla de cambiar al antojo un juramento histórico de 73 años. Algo absolutamente inadmisible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;'Ah! Y cuando los organizadores de la convocatoria de la nueva promesa, que no juramento, hagan la agenda del Sr. López, les sugiero que le lleven a la Villa Foral en el autobús que ha paseado por las calles de Madrid el lema de Probablemente Dios no existe. Así, toda esta convocatoria estaría más en consonancia con los nuevos tiempos y con la desaparición de ese nacionalismo histórico vasco al que se pretende dar carpetazo. Estaría todo mucho más en la lógica de éste nuevo Gobierno y Don Manuel Chaves, nuevo ministro de Administraciones Públicas, podría aplaudir en Gernika, todavía aún más satisfecho, toda la ceremonia que nada tendrá que ver con 73 años de una historia de la que el PNV y el PSE han sido co-protagonistas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Respetable público, siguiendo con lo nuestro, que es más de lo mismo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;La curiosidad me pierde y tengo muchas ganas de comprobar a la luz de los hechos si el temor de lo que puede pasar, no es la consecuencia de una vehemencia trasnochada, si lo que ahora pienso no lo estará escribiendo la revolucionaria que soñé ser y nunca fuí. Si mi alma vasca, si el alma existe, resistirá el último desamor. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Sospecho por ejemplo, que una vez instalados en Ajuria Enea, PP y PSOE, cara al público, serán mucho más dulces los Desayunos de TVE para Basa y Pantxo que los servidos a leches destempladas al PNV, a la izquierda abertzale y al propio Partido Socialista de Euskadi cuando era vasco y socialista.&lt;br /&gt;Sospecho igualmente que detrás de todo fracaso anunciado o improvisado a partir del 5 de Mayo próximo será entera y única responsabilidad del PNV, de ETA, de los poderes fácticos, y de mi santa bisabuela Carlota de Zubizarreta que en paz descanse. De todos será la culpa, y de cualquiera pero nunca de los sacrosantos patriotas con derecho a serlo.&lt;br /&gt;Sospecho que Desde el 5 de Mayo el euskera bajará a segunda, tercera o cuarta división. De preferencia lo erradicaran, si pueden. A mi aitxitxe Iñaki le metieron preso y le pidieron cadena perpetua por no saber hablar castellano, en Euskadi, en su patria para más inri. Tuvo suerte, a otros los fusilaron por lo mismo. Para que se entienda: Viene a ser como si el gobierno francés fusilara a un ciudadano español por hablar castellano en Toledo.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;Sospecho que los donceles de palacio, se darán por ofendidos con la brisa marina y echaran la culpa a los pescadores. Es decir, al sufrido pueblo. O sea, palos porque bogas y palos porque no bogas. Que si se ríen, que si hacen chirigota de todo, que si son socarrones, que si son canallitas, que si tienen mal perder ; cualquier bobilongada sirve con tal de subir al púlpito y desde allí satanizar o santificar a diestra y siniestra. Total para terminar siempre concluyendo que todos, menos ellos, somos terroristas. Madre mía, ya me he metido en terreno farragoso otra vez. Tomémoslo a cachondeo, más vale. Hay que reconocer que la terrorismo manía da para mucho. Digo yo, pero es solo un decir, después de la visita de Sarko y la bella Carlita a los Madriles.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Por cierto y por Carlita ¿en qué cabeza cabe que en plena recesión, mientras miles, millones de ciudadanos se están quedando sin trabajo, sin techo, sin nada, España tire la casa por la ventana para recibir a un cantamañanas y a su espectacular esposa? Y no solamente la casa, si no también han echado a la pasarela a Leti, la emperifollada princesita de Asturias, para librar desigual contienda contra Carla Bruni. Viva Carlita que ha dejado a las mujeronas made in Spain de color envidia, al macho ibérico en trance, y al agonías de Sarko con ataques de eyaculación precoz. Supongo que después de mucho yantar, mucho beber y seguramente no poco palmoteo de espalda, brindaron juntos y revueltos en banquetes y fiestuquis. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;La guinda de la tarta la pusieron , cómo no, anfitriones e invitados, quienes en un quitameallaesaspajas, llegaron al acuerdo de todos contra ETA. ETA es más útil que el Vix Vaporoub. Por ejemplo, cuando un político español o francés, no tiene zorra idea de qué hablar, que es casi siempre, y de manera particular en tiempo de crisis, sacan de la manga el abracadabra vasco. No falla. Quién no lo crea que observe. Así ha pasado con Sarko, Juanca, Marianito y Rodríguez Zapa, hace poco en Madrid. Vive l´Espagne ! gritó eufórico Sarko. Et vive la France ! bramó el de Borbón mirando con ojos golositos a la Primera Dama. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Después todo fué miel sobre hojuelas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Qué distinta aquella vez en Quebec, cuando De Gaulle lanzó un glorioso Vive le Quebéc Libre! Muy distinto, muy distinto.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Visto lo visto, para creer en algo, más simple resultaría meter los dedos en el costado de Cristo, como santo Tomás, que comulgar con las ruedas de molino que nos tienen en barbecho los próceres carpetovetónicos y el que perdió en Roncesvalles.&lt;br /&gt;Desde el 5 de Mayo, ha dicho Basagoiti por boca de López, no se exigirá cumplir lo que falta del Estatuto de Gernika, las competencias que debieran haber sido transferidas hace tiempo , cuyo trámite compete al Gobierno Central.&lt;br /&gt;Sostiene la extraña dupla, que desde el 5 de Mayo proscribe el derecho a referéndum en Euskadi.&lt;br /&gt;Y los mismos anuncian que a partir del 5 de mayo próximo el euskera bajará a segunda, tercera o cuarta división hasta su desaparición de la faz de la tierra.&lt;br /&gt;Tres puntos que fueron el caramelito electoral de López. Pero el braguetazo del PP, es mucho braguetazo, tiene un poder de persuasión más fuerte y sus chirimbolos pesan oro.&lt;br /&gt;Por otra parte ETA, ni en tiempo de recesión pierde capacidad rentable.&lt;br /&gt;No seamos eufemistas. Quien dice ETA dice Euskadi en su conjunto. Por eso ahora, con Sarkozy Zapatero, Rajoy, Basagoiti, Chaves, y López, se reabre la veda a lo ancho y a lo largo de Euskal Herria. Y quién sabe si más de alguien acaricia el sueño de meter al ejército en Euskadi so pretexto de liquidar el terrorismo y a los terroristas. O sea a todos. No sería la primera vez que lo intentan, no, no. El Estado de Sitio fue la constante de nuestra infancia y juventud durante los 40 años de Dictadura Franquista. La prohibición del euskera. Entre otras muchas prohibiciones. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;A no olvidar.&lt;br /&gt;Amenazas hay. Y ganas, muchas ganas de cumplirlas. Desde Madrid.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;In illo tempore, los Reyes de Castilla tenían que jurar si o si, los Fueros de Bizkaia , &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;bajo el roble de Gernika.&lt;br /&gt;Ahora es justo al revés. Hay que doblar el espinazo ante ese ridículo rey impuesto por Franco, para ser Lehendakari. Ene Jaungoikoa! Dirían mis santos padres. Y ni pensar quiero cómo se revolverá Lenin en su tumba.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;Gabriel Celaya, poeta, vasco y comunista escribió éstos versos fundamentales que llegan solos al final de la página en total desorden.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;Cuando ya nada se espera personalmente exaltante&lt;br /&gt;mas se palpita y se sigue más acá de la conciencia,&lt;br /&gt;fieramente existiendo, ciegamente afirmando,&lt;br /&gt;como un pulso que golpea las tinieblas,&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Porque vivimos a golpes, porque apenas si nos dejan&lt;br /&gt;decir que somos quienes somos,&lt;br /&gt;nuestros cantares no pueden ser sin pecado un adorno.&lt;br /&gt;Estamos tocando el fondo.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;Nada más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;BZ&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;_____________________________________________________________________&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:85%;color:#cc0000;"&gt;&lt;em&gt;La fotografía de Lenin es de Alexey Titarenko&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6678310194960698223-2754394791664972414?l=www.lapasiondelbucanero.net' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/ElNombreDeLaRosa/~4/5Kcr_Q7lyc4" height="1" width="1"/&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/ElNombreDeLaRosa/~3/5Kcr_Q7lyc4/mira-lenin-lo-que-ha-hecho-tu-hijo.html</link><author>begonazabala@gmail.com (BegoBego)</author><media:thumbnail url="http://4.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/Sf3E-FkM7PI/AAAAAAAAI0Y/p7jl9cXIKr4/s72-c/alexei+titarenko+signs_pict20a.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">1</thr:total><feedburner:origLink>http://www.lapasiondelbucanero.net/2009/05/mira-lenin-lo-que-ha-hecho-tu-hijo.html</feedburner:origLink></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-6678310194960698223.post-6101220481602669706</guid><pubDate>Sat, 25 Apr 2009 23:39:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-09-03T06:25:46.128-04:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">CARTAS INCONCLUSAS</category><title>Cartas inconclusas de amor y de costumbres. Primera carta</title><description>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/SfOi4h67amI/AAAAAAAAIww/gC38Sf3du6Y/s1600-h/morganlamentation.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 400px; FLOAT: right; HEIGHT: 370px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5328781876171336290" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/SfOi4h67amI/AAAAAAAAIww/gC38Sf3du6Y/s400/morganlamentation.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;El Talismán de la bruja&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Estimada y nunca suficientemente ponderada Compañera Hembra Sublime&lt;br /&gt;Ya ves que te nombro como te gusta.&lt;br /&gt;Machos, hembras, era el distintivo de tu peculiar lenguaje. Tu placer, tu delirio. No decías mi marido, mi novio, mi amante, mi hombre. Decías mi macho; así a lo bestia. Como si estuvieras proclamando la Quinta República. Como si fuera el abracadabra para empezar a copular a todo pasto. Como si hubiera que responder a la llamada de la selva o morir en el empeño. Y perdóname pero curiosamente nunca te relacioné con Maureen O´Sullivan. Jane a tu lado, era una mujer. Solo una mujer. En comparación siempre fuiste Tarzán. Y digo bien Tarzán. Como él sacabas pecho, gritabas y gruñías desde los brazos de Chita.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;La primera vez que te oí hablar del brutal éxtasis , creí que para llegar a ser una Hembrota de Macho en ancas, como tú, tendría que volver a nacer en el Trópico de Capricornio, y del vientre de Eros; desde luego no en Euskadi, ni de mis padres. Juro que frente a tu desborde verbovaginal, la F de Femme versallesca, se me quedó convertida en evaporado perfume de Dior. Muda.&lt;br /&gt;Incluso la M de Mujer, que suena bastante más contundente, se fue achicando, achicando, y achicando comparada a tu H de Hembra mayúscula, aguardentosa y feroz. Y te miraba extasiada tratando de adivinar cómo sería sentir ese ímpetu, ese fulgor, ese fuego uterino inextinguible que te consumía sin piedad, igual que a Santa Teresa, como ella, viviendo continuamente sin vivir en ti.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Compañera, Hembra, Sublime, Furor: Divinas palabras. Las reivindicabas a teta alzada, todavía no logro captar bien porqué. Palabras reverberantes de connotación no siempre feliz en lo que a mí respecta. Imagínate que su sola evocación me traumatiza. El ombligo se recoge, el pulso se acelera. Podría incluso describir otros síntomas más dramáticos y ocultos.&lt;br /&gt;Luché denodadamente por olvidarlas porque me estaban haciendo polvo la libido. Te debo pues ésta carta desde entonces, que no me cabe duda llegará a tus manos, o a tus oídos. Y aun cuando no llegara, habré puesto ya punto final.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;La primera vez que te cruzaste en mi camino, en la pésima hora, fue un día de Abril, como hoy. Llovía a cántaros cuando salí de casa rumbo al aeropuerto a buscarte con mi amiga, tu anfitriona, y no te conocía ni de foto. Lena iba hablando de ti cuando de repente, sin saber cómo ni por qué, me confundí de ruta, cosa rara porque podría haber recorrido dormida el camino al aeropuerto sin temor de perderme , tantas veces lo había hecho.&lt;br /&gt;Pegué un volantazo en la bifurcación inmediata, creyendo que podría corregir la equivocación, pero fuimos a dar a una zanja donde la nieve se había convertido en barro. Imposible salir, nos dijimos. Caían chuzos de punta, los coches en la autopista pasaban como relámpagos y nosotras apenas podíamos abrir la puerta, el fango tapaba completamente las ruedas. En cuestión de segundos había cambiado el panorama. No teníamos celular, no teníamos esa manía. Solo había que esperar. De modo que nos quedamos Lena y yo discurriendo que hacer para pedir ayuda sin jugarnos el tipo en mitad de la autopista.&lt;br /&gt;Al fin, no se sabe de dónde, apareció providencialmente una pequeña camioneta de remolque, imagínate, de remolque, conducida por un señor quien, sonrisa en boca, nos remolcó fuera de la zanja. Quisimos pagar con algo el milagro. Precisamente llevaba en el maletero una caja de tinto Faustino V, Rioja Alavesa Cosecha Especial, y se la quise dar. El favor no era para menos. No la aceptó. Yo insistía mientras el chaparrón arreciaba. Cómo, le dije, puedo agradecerle su gesto. Me contestó que si alguna vez me encontraba con alguien necesitado en el camino, que hiciera lo mismo, que ayudara. Y se fue tan de repente como había aparecido.&lt;br /&gt;Seguramente se trataba de un ángel.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Llegamos a salidas internacionales justo cuando acababas de cruzar la aduana. Qué chasco, Dios mío, que chasco. Apenas me saludaste ni dirigiste la palabra de vuelta a Montreal. Pero me escudriñabas por el espejo retrovisor, y yo a ti. No me gustaste. No nos gustamos. Sorprendía especialmente tu timbre de voz, desagradable. De metal oxidado. Menos mal que aprendí a no escucharte, de lo contrario hubiese preferido el harakiri. Nunca me gustaron tus trinos. No callabas nunca.&lt;br /&gt;A lo mejor lo que más me molestó no fue tanto o el timbre, si no tu petulancia y ese rictus traicionero en la comisura de tus labios que provocaron en mi un pálpito, un recóndito presentimiento. Un estado de alerta visceral, nada más verte.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;El resto de la historia tú y yo la sabemos. Para qué repetirla. Te quedaste 7 meses. 7 meses contigo fueron 7 eternidades multiplicadas por 7.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;¿Recuerdas el día de la bruja? ¿La encerrona? ¿El regalo del talismán? ¿Recuerdas cuando confundiste mi casa con tu feudo?&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;¿Recuerdas tus gritos soeces, tus improperios, tu incontinencia verbal que atravesaba la brisa de la mar y encrespaba las olas?&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;¿Recuerdas las escaleras por dónde me empujaste con canalla intención?&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Estimada, hay bofetadas que no se contestan. Se cuentan. Y se escriben.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Sin embargo, lo que guarda la memoria preventiva, lo que no prescribe, Compañera Hembra Sublime, es tu sombra oscura, tu mala leche, y esa boca horrenda que nunca supo sonreír.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Te extrañará quizá recibir confesiones primaverales , la conclusión de una carta antigua. La primera que dedico a gente del más allá o del más acá, depende cómo sople el viento. Figúrate si la merecías que desfilas en cabeza de lista y has sobrevivido con puntos y comas a los estragos de la memoria.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Empecé ésta carta el mismo día que desapareciste de mi vida y de mi casa. Te contaré que mientras te perdías en el horizonte, la tercera ola se llevaba con la marea alta, el talismán de la bruja que habías camuflado en mi billetera.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;¿Creíste que no te despedí formalmente por cobardía? Cobardía no. Miedo. Solo miedo. Un miedo acechante cuando estabas cerca y cuando te presentía.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Acuérdate mala pécora del cuchillo escondido en la oscuridad de tu espalda.&lt;br /&gt;¿O fueron dagas?&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Mucho miedo.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Entonces.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Ya no.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Yours truly,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;BegoBego&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sábado, 25 de abril de 2009&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;______________________________________________________________&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#cc0000;"&gt;La fotografía es de Max Waldman, se llama&lt;strong&gt; Lamentations&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6678310194960698223-6101220481602669706?l=www.lapasiondelbucanero.net' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/ElNombreDeLaRosa/~4/CBPaPnI1IHo" height="1" width="1"/&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/ElNombreDeLaRosa/~3/CBPaPnI1IHo/cartas-inconclusas-de-amor-y-de.html</link><author>begonazabala@gmail.com (BegoBego)</author><media:thumbnail url="http://3.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/SfOi4h67amI/AAAAAAAAIww/gC38Sf3du6Y/s72-c/morganlamentation.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">1</thr:total><feedburner:origLink>http://www.lapasiondelbucanero.net/2009/04/cartas-inconclusas-de-amor-y-de.html</feedburner:origLink></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-6678310194960698223.post-7042637150768489391</guid><pubDate>Mon, 13 Apr 2009 23:56:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-09-03T06:26:25.084-04:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">El Pub de los secretos perdidos</category><title>El Pub de los secretos perdidos</title><description>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/SePiFo17M_I/AAAAAAAAIoY/aA07QybvX_I/s1600-h/heart+jerry+schatzberg.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 396px; FLOAT: right; HEIGHT: 390px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5324347770972877810" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/SePiFo17M_I/AAAAAAAAIoY/aA07QybvX_I/s400/heart+jerry+schatzberg.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/SePf0hu0dXI/AAAAAAAAIoQ/y9-JbIyRgk4/s1600-h/Jan%2520Saudek+sed.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;"&gt;La noche y yo hemos amanecido hoy a destiempo. Como si nos hubiésemos caído de la cama soñando todavía. Así ha transcurrido la mañana y el día entre sol y sombra derrochando horas. La oscuridad que me cobija ahora, desplaza cierta ambigüedad confusa. Y aquí estoy frente a la página a punto de contar intimidades, que tal vez sólo sean verdades a medias o fabulaciones atrevidas. No lo sé, vienen de lejos, de otra boca, de otra memoria tan manipulable como cualquier disco duro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Antes de anochecer , cuando los primeros copos de nieve primaverales apenas rozan el suelo , un sobresalto súbito, rompe la plácida vaguedad que se había apoderado de mí . Una llamada, una más en mi colección de imposibles, dice al otro lado de la línea que escriba al dictado lo que pasó la primera y última vez que nos encontramos, que lo publique en mi blog llamado El Nombre de la Rosa, antes de las 8h 36 minutos del 17 de Abril, 2009. Advierte que no se me ocurra ocultar nada. Asegura saber sin margen de error lo que hago, lo que estoy sintiendo. Propone que acepte el trueque. A cambio, él desaparecerá de mi recuerdo para siempre. Lo que no es poco. Todo esto escucho mientras cae la nieve, y más que respirar, aspiro deseando que el aire llegue a los pulmones. Pero tampoco sé dónde ni con qué puedo encontrarme cuando menos lo espere. A la postre, tal vez pase el resto de mi vida teniendo que mirar para atrás, entre la niebla.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Porque esta tarde he sentido como entonces, clavada en la nuca, su mirada de boa. Y he vuelto al sitio, al momento, al escalofrío. He regresado a Perthshire, el Corazón de Escocia. Mediados de Noviembre, concretamente el 13. Y he recordado aquella noche memorable entre amigos. He revivido en segundos la cita con un personaje sombrío del pasado , uno que hubiese querido olvidar después de aquel entonces , que vuelve y revuelve de mil formas convertido siempre en amenaza emboscada.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Y pensar que todo empezó en el rincón de Jekyll and Hyde. Nosotras, Caitlyn y yo , estábamos con la cuadrilla de amigos, como siempre, pasándolo muy bien. Cruzar el umbral de nuestro Pub preferido era regresar al pasado. Iluminado por antiquísimos farolillos y luz de velas, se bebía, se cantaba, y se bailaba el swing . Cerca de nosotros, bebiendo pero no bailando, acariciando la pipa con las manos, estaba un hombre solo, mirándome entre pestañas. Tenía morbo a simple vista. Lo mismo pensó Caitlyn. Eufóricas como estábamos, nada se nos ponía por delante para coquetear a más y mejor. Bobadas. La verdad de la paliza es que siempre fuimos un par de beatas con ínfulas de femme fatale . A fin de cuentas de femme fatale solo teníamos las ojeras y los labios pintados de rojo China. El desconocido nos sonrió y le sonreímos. Nos miró y le miramos. Nos saludó con un gesto de cabeza, y como estaba tan solo, fuimos, mejor dicho fui a invitarle a nuestra mesa. Llegué sola a su rincón porque Caitlyn se había quedado en el camino bailando con Ralph, que sorbía los vientos por ella. Mi ferviente admirador llevaba jersey de cuello alto negro, y una bufanda rojo burdeos al cuello. Le brillaban algunas canas en el pelo a la bohemia pero con estilo. Declinó reunirse con el grupo, dijo que le interesaba mucho más estar conmigo. Me pidió tan persuasivamente que le acompañara que, dándomelas de mundana , no tuve más remedio que aceptar el trueque, atraída por sus ojos grises, su mirada hipnótica, sus modales elegantes , su voz suave y pausada, sus manos. Todo en él atraía con fuerza. Además, la crema de whisky me había desinhibido bastante. Recuerdo todavía el calorcillo envolvente garganta abajo, pecho, estómago, vientre, y otras palpitantes latitudes, hasta tocar fondo; un masaje irlandés en profundidad. Saludable, vive dios. Lo suficiente para tomar otro y varios Carolans con el inesperado amador, incapaz de percibir el posible abismo.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;No era un hombre guapo, no. Era mucho más que eso. Dijo llamarse Lynus. No sabiendo que hacer sentada frente a él, me puse a contar la archisabida historia de porqué el Pub llevaba el nombre de la famosa obra de R.L. Stevenson, nacido el 13 de Noviembre de 1850 en Edimburgo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Asi que Jekyll and Hyde. Silencio largo. Y tú, cómo te llamas.&lt;br /&gt;Emma , me llamo Emma-. Le dije sin saber porqué, el primer nombre que me vino a la boca, mintiendo. Emma, Emma, tú me perturbas.&lt;br /&gt;De todas maneras no sabría qué decir, por lo tanto no dije nada.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Así me fui liando y así me fue envolviendo. Para cuando quise darme cuenta del tiempo transcurrido, varios de mis amigos se habían ido y sólo quedaban Ralph, Caitlyn, y James. Para los efectos, únicamente James, los otros seguían en plan tortolino.&lt;br /&gt;Pasadas las dos de la madrugada, decidieron volver a casa, andando, como era habitual. Vivíamos todos cerca, pero distantes en el pequeño condado. No había carretera, sólo caminos por donde apenas cabía la vieja carroza mortuoria de cristal, con farolillos de carburo, tirada por caballos muy negros, enjaezados con vaporosa plumas color azabache. El cochero, de luto riguroso, usaba siempre sombrero de copa, guantes de cabritilla, y vestía abrigo de esclavina para llevar al difunto hasta su última morada. Le calculábamos cien o trescientos años. Era un hombre sin edad. Decían los lugareños que siempre tenía el mismo aspecto, que por él no pasaba el tiempo, que era perdurable como la bruma o como el musgo enraizado y espeso de los bosques. Siempre había sido así de viejo, o así de joven. Teníamos miedo de encontrarle por el camino a esas horas. Cruzarse con el funerario caballero de sopetón en medio de la noche, traía muy mala suerte. Muy mala suerte. De modo que me dispuse a marchar pero sentía las piernas de trapo y muchas ganas de quedarme. Nunca había conocido un hombre tan misterioso. No podía despegarme de la silla. Lynus, les dijo a mis amigos que no se preocuparan, que él me dejaría en casa sana y salva, que un paseo en el silencio de la noche sería reparador.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Esperaremos despiertos, dijo Caitlyn. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Ella y su hermano James me invitaban con frecuencia a pasar largas temporadas en la casona propiedad de sus padres en Perthshire y otras veces mis padres les invitaban a nuestra casa . Éramos muy amigos, nos encantaba estar juntos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Take care, love, dijeron con un guiño cómplice. Baila mucho, pásalo bien.&lt;br /&gt;Y se fueron.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;De repente me sentí temblorosa, con ganas de correr tras ellos, de escapar, invadida por un miedo confuso y desperdigado. Miedo a mí misma. Buscando protección en el alma. El alma, esa cosa ambigua y difusa, que acapara secretos perdidos. Inconfesables.&lt;br /&gt;Lynus sonreía. El diablo me está sonriendo, pensé. Levanté la palmatoria con la vela casi consumida y se la puse a la altura de los ojos. Eran de un gris acerado, y tenían, estoy segura, algo que petrificaba. Qué quieres de mí, le pregunté. En inglés no existe el usted. Depende de lo que quieras darme, dijo. Tengo la impresión de ser una mariposa atrapada en el microscopio y siento vértigo, le contesté.&lt;br /&gt;En ese momento alargó la mano por encima de la mesa para acariciar la mía. Instintivamente la retiré. No fue caricia, fue posesión.&lt;br /&gt;Por debajo de la mesa sujetó mis rodillas entre las suyas, al tiempo que susurraba, entrégate, no luches, entrégate. Has bailado para mí, has suspirado por mí, has pecado por mí. Confiésalo Emma, atrévete con la verdad desnuda. Emma, Emma, dame, dame tu verdad desnuda, tus pecados que son mi maná, tu aroma mi elixir.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Arrastrando palabras le respondí que jamás he pecado porque un ser limitado nunca puede ofender al Ser Infinito. Después me abrí la blusa hasta la cintura. Aquí está, le dije, la verdad desnuda que quieres. Te la doy antes de que me la quites. Y las frases empezaron a brotar descontroladas, brutales, obsesivas. ¿Es aprensión mía o se te han quedado los ojos enredados entre mis pechos? ¿Podría ser? No lo esperabas. Te sobresalto. Te perturbo, Lynus. Quieres que grite. Te gusta el grito. Y el miedo impreciso. Tu imprecisión me aterra. Necesito gritar. Quieres que grite. ¿Te acuerdas cuando me hacías gritar a la fuerza, Lynus? Una y otra vez, una y otra vez. Tú y yo nos conocemos hace tiempo. Nunca más he podido sentarme tranquila sobre la hierba fresca. Nunca todavía. Ni he podido mirarme en el espejo, ni tocarme el cuerpo. Sólo a veces, de pasada, para secarme el agua, o la sangre. Torpemente. Mi cuello, el más precioso del mundo decía una de mis abuelas. Dichosa abuela que me quería tanto. También a ti te gustaba. Era tu obsesión. En el columpio. Tú y yo nos conocemos Lynus.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Lynus estaba ahora a mi lado, mis pechos desnudos contra su pecho, me levantó en vilo así abrazada y empezamos a bailar algo, no sé qué, si a eso se le podía llamar bailar, porque su boca muy cerca de mis labios repetía, confiesa Emma, confiesa, dime Emma qué paso en el columpio. Y la música, tal vez un viejo vals, no terminaba nunca. El Pub se había quedado vacío. Dónde estaban todos mientras yo flotaba en las tinieblas del miedo impreciso, el peor de los miedos.&lt;br /&gt;Te molesta la luz, le dije al extranjero, sin fuerza para desasirme; te molesta la luz. Prefieres la penumbra del confesionario y las sombras. A que sí. A que sí. Sólo las palabras y el jadeo separaba ya mi rostro del suyo, tal era la estrechez del abrazo y las bocas. El columpio Emma, el columpio. Vamos al columpio…&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;No recuerdo más. Olía a tierra, un aroma penetrante.&lt;br /&gt;De pronto me encontré sola, desorientada, como quien despierta de un profundo sueño, con la blusa abierta, caminando rápido a casa. La blusa abierta. Qué había pasado. Dónde estaba Lynus. ¿Sería ese el nombre? Lloviznaba, la niebla sigilosa e inquietante sólo se dejó ver cuando ya estaba encima. Porque la niebla escocesa es así. Espesa como un hongo atómico, entra y se desplaza con vida propia. Sin avisar. Ocultando presencias, borrando rastros.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;He llegado al final de la página y de las palabras, hoy 13 de Abril , 2009&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Descuelgo el teléfono para que nadie llame esta noche.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Todo está dicho.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Casi todo.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#660000;"&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;Pase lo que pase no quiero volver al columpio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_______________________________________________________________&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#660000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;La fotografía es de Jerry Schatzberg&lt;/span&gt; &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6678310194960698223-7042637150768489391?l=www.lapasiondelbucanero.net' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/ElNombreDeLaRosa/~4/_r0Z5fE4p5Y" height="1" width="1"/&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/ElNombreDeLaRosa/~3/_r0Z5fE4p5Y/el-pub-de-los-secretos-perdidos.html</link><author>begonazabala@gmail.com (BegoBego)</author><media:thumbnail url="http://3.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/SePiFo17M_I/AAAAAAAAIoY/aA07QybvX_I/s72-c/heart+jerry+schatzberg.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">1</thr:total><feedburner:origLink>http://www.lapasiondelbucanero.net/2009/04/el-pub-de-los-secretos-perdidos.html</feedburner:origLink></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-6678310194960698223.post-128277324440258693</guid><pubDate>Fri, 06 Mar 2009 07:45:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-09-03T06:27:17.222-04:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Pantxito López corazón mío</category><title>Pantxito López, corazón mio, tiende su capa...</title><description>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/SbFJ0iYmMPI/AAAAAAAAGWw/aRsGN0v8GQA/s1600-h/bigm_fire.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 407px; FLOAT: right; HEIGHT: 225px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5310106602578522354" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/SbFJ0iYmMPI/AAAAAAAAGWw/aRsGN0v8GQA/s400/bigm_fire.jpg" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;div&gt;
&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Público intrépido, ante la prisa que le ha entrado al Partido Socialista de Euskadi y al PP por sentar el culo en Ajuria Enea y españolizar Euskal Herria por la vía rápida, me veo obligada a expresar de inmediato ciertos sobresaltos, que no certidumbres; Dios me libre. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Temo que por no darle a la tecla a tiempo, se me vayan quedando guardadas las letras, olvidadas, convertidas en indigestas retro crónicas de un rifirrafe fenomenal que muchos anuncian y yo solamente sospecho.
&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Hoy por hoy, tal y como se presenta el horizonte en Euskadi después de las pasadas elecciones, no quisiera estar metida en el pellejo de Patxi López por nada del mundo. Se va a meter, o se ha metido ya en camisa de once varas. Se avecina la tormenta. Sopla un viento Norte huracanado. Intuyo así, de sopetón, que hay un problema añadido para el Candidato. Un problema aparentemente banal pero que puede no serlo y consiste en la pobreza estética de su nombre y apellido para el cargo que codicia.
&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;
&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Sí. Eso mismo le pasó a Josemaria Escrivá de Balaguer, pomposo y siniestro fundador del Opus Dei.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt; Escrivá, es un apellido catalán bastante común y el de su madre, Dolores Albá, también. Optó entonces Chemari por unir el apellido paterno con el nombre de la región de donde provenía la familia, y adoptó para sí y sus hermanos Santiago y Mari Carmen, un Escrivá de Balaguer con resonancia algo más aristocrática. Probablemente pensando en los futuros blasones para su Escudo de Armas.
&lt;br /&gt;Y así es como aquel hombre de aspecto insustancialoide, arrogante y acomplejado se hizo con un pedigrí ad hoc para medrar. Y medró tanto que hasta le canonizaron para ponerle a la altura de sus fantasmas recurrentes, Íñigo de Loyola, Francisco de Javier o Francisco de Borja Duque de Gandía. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Todos Santos, todos de noble cuna y lo peor, jesuitas Ad Majorem Dei Gloriam. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;La Compañia de Jesus, que es el Talón de Aquiles de casi todos los Papas, tampoco dejó de serlo para Escrivá, quién no sabiendo qué pirueta más inventar, zás, va y se confunde por completo de camino.&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;"&gt; Y toma con frenesí, precisamente el sendero contrario al que enseña Jesucristo en el evangelio. Es entonces cuando se le cruzan los cables definitivamente y entiende al revés la Parábola del Joven rico .
&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;"&gt;En lugar de despojarse de los bienes materiales, los va acumulando. En lugar de renunciar a las pompas y vanidades del mundo, tiene delirios de grandeza y hemorragias de satisfacción al verse aceptado por la aristocracia madrileña. Goza de los favores del Régimen, dónde por cierto tiene vara alta. Sorbe los vientos por el dictador y su casta esposa Carmen Collares.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;"&gt;A Josemari le conocí en Madrid, precisamente en lo salones de la mansión de una amiga del colegio, se llamaba Alexandra Wellington, descendiente directa del Almirante. Me pareció&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;"&gt; relamido, engolado. Recuerdo perfectamente su mirada al bies. Blandengue, acomodaticia. Me cayó pésimo. Hasta hoy me repele. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Posiblemente si en 1968 Franco no le hubiese concedido el Marquesado de Peralta, Monseñor hubiese muerto del reventón. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Creo que pocas veces en la historia de la Iglesia Católica se habrá canonizado a alguien con menos méritos y más prisa. Increíble lo de Josemari, su ascensión a los cielos. Fué el Papa Wojtila &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;opus deísta y anti jesuita notorio, quien hizo la gracia de llevar a los altares al franquista marqués de Peralta, nacido José María Escrivá Albá.
&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;Aquí está una de las varias cartas sabrosas que escribió el cura al dictador :
&lt;br /&gt;Se trata de una carta fechada en Roma el 23 de mayo de 1958, cuya fotocopia, en unión de otras inéditas del mismo autor, se conserva en el archivo de la Fundación Nacional Francisco Franco.19
&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;“Al Excmo. Sr. D. Francisco Franco Bahamonde, Jefe del Estado Español.
&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Excelencia,
&lt;br /&gt;No quiero dejar de unir a las muchas felicitaciones que habría recibido, con motivo de la promulgación de los Principios Fundamentales, la mía personal más sincera.
&lt;br /&gt;La obligada ausencia de la Patria en servicio de Dios y de las almas, lejos de debilitar mi amor a España, ha venido, si cabe, a acrecentarlo. Con la perspectiva que se adquiere en esta Roma Eterna he podido ver mejor que nunca la hermosura de esa hija predilecta de la Iglesia que es mi Patria, de la que el Señor se ha servido en tantas ocasiones como instrumento para la defensa y propagación de la Santa Fe Católica en el mundo.
&lt;br /&gt;Aunque apartado de toda actividad política, no he podido por menos de alegrarme, como sacerdote y como español, de que la voz autorizada del Jefe del Estado proclame que "la Nación española considera como timbre de honor el acatamiento a la Ley de Dios, según la doctrina de la Santa Iglesia Católica, Apostólica y Romana, única y verdadera y Fe inseparable de la conciencia nacional que inspirará su legislación". En la fidelidad a la tradición católica de nuestro pueblo se encontrará siempre, junto con la bendición divina para las personas constituidas en autoridad, la mejor garantía de acierto en los actos de gobierno, y en la seguridad de una justa y duradera paz en el seno de la comunidad nacional.
&lt;br /&gt;Pido a Dios Nuestro Señor que colme a Vuestra Excelencia de toda suerte de venturas y le depare gracia abundante en el desempeño de la alta misión que tiene confiada.
&lt;br /&gt;Reciba, Excelencia, el testimonio de mi consideración personal más distinguida con la seguridad de mis oraciones para toda su familia.
&lt;br /&gt;De Vuestra Excelencia affmo. in Domino Josemaría Escrivá de Balaguer
&lt;br /&gt;Roma, 23 de mayo de 1958”.
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;A ver, sin sofocarse. Volvamos a Patxi López.
&lt;br /&gt;Patxi es un nombre amistoso, majete, campechano. Y López, es un apellido tan digno y respetable como cualquier otro. El conflicto empieza en la estética. Cuando llamarse Patxi y apellidarse López a secas, en las actuales circunstancias, puntualizo, resulta antiestético. Como antiestético resultaría que Elizabeth Windsor, reina de Inglaterra, se hubiese llamado Nicky II. Que en lugar de Juan Carlos I, se hubiese llamado Cuchicuchi I off, off, off, Spain.
&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Patxi López resulta genial para un cómic, o para ir de potes con los amigos, o para seducir a la novia, o para presumir de chicomajo de la cuadrilla. En fin, es un apelativo que tiene múltiples posibilidades; todas y cualquiera, menos la peligrosa y determinante para el cargo que pretende ostentar. Desapasionadamente dicho, Lehendakari Patxi López, suena a rechufla. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Y una de dos, o le sobra título o le falta algo al nombre de pila. Eso sin contar el jolgorio que provoca la cancioncita archipopular con idéntico nombre: Pancho López.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;em&gt;“Nació en Chihuahua en novecientos seis
&lt;br /&gt;en un petate bajo un ciprés,
&lt;br /&gt;a los dos años hablaba inglés,
&lt;br /&gt;mató a dos hombres a la edad de tres.
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;Pancho, Pancho López,
&lt;br /&gt;chiquito, pero matón.(x2)”
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;
&lt;br /&gt;Etcétera.
&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Iba diciendo lo mucho que sobrecoge imaginar lo qué ocurrirá cuando Patxi, el bravo paladín, terminada la ceremonia de esponsales con el PP, se percate de que después de los besitos y las flores y las promesas, tendrá que dejarse follar por delante por detrás y a la plancha si quiere mantenerse a flote.
&lt;br /&gt;En Chile, cuando alguien se mete en aguas procelosas, se dice: no sabe bien con la chichita que se está curando. No hace falta traducción porque se entiende todo.
&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Inquieta suponer que el Partido Socialista de Euskadi, impaciente por llegar a Ajuria Enea, pueda caer en la tentación de revolcarse cual putón verbenero con el PP, de esa forma entra de morros en conflicto de intereses con el Partido Socialista Obrero Español Central, y en campo minado con todos los demás. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Patxi López podría elegir otra vía en lugar de hacer piruetas en brazos del enemigo. Quizá no fuese mala idea que asumiera responsablemente una Oposición Crítica al PNV en el Parlamento Vasco. Ejercicio democrático saludable mucho más interesante para Euskadi que gobernar solo o mal acompañado.
&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;
&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Mucha envidia hay en el tendido de sombra. Mucha intriga. Marejadas de mala leche. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Da vergüenza presenciar el triste espectáculo de acoso y derribo al que nos somete TVE cada vez que sale a colación el tema Euskadi, que desafortunadamente es un día sí y otro también. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;"&gt;Hay un par de periodistas muy bien informados, de solvencia indiscutible y con un manejo político envidiable, gallego uno, catalán otro, que son los únicos que denuncian lo equívoco de la información que sale al aire en lo que concierne al País Vasco. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;"&gt;Éstos días me llama la atención particularmente la actitud fanfarrona de Patxi López, jugando al sencillito, pero no perdiendo oportunidad de sacar pecho y machacar a Ibarretxe, aprovechando precisamente la actitud innoble de ciertos tertulianos famosos pegados como garrapatas al sol que más calienta. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Debiera en ese punto Patxi tomar nota de la hidalguía de Barak Obama en el triunfo, y del propio Lehendakari que ha tenido que comulgar con ruedas de molino durante años, derrochando elegancia y humor. No hay más que abrir los ojos y ver.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;¿De qué mal perder habla Panchito entonces? Confiéso Padre que éste chicarrón del norte me, confunde. Un poco como la Mona Lisa. No se sabe si ríe o llora.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;"&gt;Alma cándida, c&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;"&gt;ómo se te ocurre que va a tener mal perder el PNV si ha ganado en las urnas a pesar de la cabronada del Supremo. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Cómo pecatas meas van a tener berrinche si han ganado elección tras elección durante treinta años porque así lo ha querido el conjunto de la sociedad vasca. Por la real gana del pueblo soberano. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Yo quiero ver quién es el chistoso que repite esa gracia. Quién.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Bochornosa en cambio me parece la alianza que López pretende establecer con el Pepero Antonio Basagoiti con la intención evidente de derrocar a Juan José Ibarretxe y apoderarse de Euskal Herria, creen ellos. Igual que lobos de la misma camada afilan ya los dientes ante la posibilidad de zampar a dentelladas una presa tan apetecible y esquiva. Porque Euskadi es históricamente una doncella codiciada, perseguida, ultrajada. Y sin embargo mantiene inaprensible su esencia al cabo de los siglos, su alma inviolable. Por algo será. Ojalá que los que vengan ahora sigan preservándola.
&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Pasma ver cómo sus detracores se rasgan las vestiduras, y hasta los calzoncillos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Pero bien. Muy bien, puestos a ser histriónicos, yo también me rasgo lo que haya que rasgarse contra la ignominia y la injusticia. También yo lamento muchas cosas, y protesto hasta desgarrarme el sujetador por los estragos que viene causando la chulería de la derecha española, por esos fanáticos resentidos, por los franquistas recalcitrantes disfrazados de demócratas, por los inquisidores de vocación, por los tontos graves elevados a la quincuagésima potencia, por los arrogantes, por los necios, por los que se pasan de listos, por los jueces descriteriados y amorales, por la monarquía decadente y chupatintas que ayudamos a vegetar, por el abuso de poder ejercido por los de siempre, contra los de costumbre.
&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Escabroso es constatar cómo la derecha española ha encontrado en la tragedia llamada E.T.A, una fuente inagotable de dividendos. Euskadi es mucho más rentable desangrándose que buscando alternativas al terrorismo. ¿ Nadie se habia dado cuenta? Salta a la vista.
&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Hace tiempo que la patria mía prefiere otro tipo de argumento, acorde a la realidad político-social actual, y busca sin descanso el modo de hacer viable la paz duradera, sin por ello perder el sagrado derecho de ser, el derecho de existir como pueblo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Ese es y no otro el llamado conflicto vasco.
&lt;br /&gt;Por eso no me sorprenden los zarpazos del juez Garzón. Ni extraña su aberrante censura contra la prensa vasca. No olvidemos que cuando de dar palos a Euskadi se trata, PSOE y PP son amantes simbióticos. Véase más abajo una pequeña muestra.
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;“En la madrugada del 14 de julio de 1998 ordena el cierre cautelar de Egin y Egunkaria y el arresto de varios responsables de "Orain, S.A.", a los que acusa de integración en banda armada y todos los detenidos fueron puestos en régimen de incomunicación en virtud de la legislación antiterrorista En su instrucción, el juez consideraba que la empresa estaba supeditada a ETA”.
&lt;br /&gt;Reacciones a la clausura de Egin [editar]
&lt;br /&gt;• El día del cierre de Egin el entonces presidente del gobierno español José María Aznar se encontraba de visita oficial en Turquía y, cuando en una rueda de prensa un periodista le preguntó sobre lo ocurrido, el presidente respondió: "¿Creían ustedes que no nos íbamos a atrever?".
&lt;br /&gt;Y hace muy poco el 16 de Septiembre de 2008 el Supremo ilegalizó ANV, Actualizado 16-09-2008 14:50 CET
&lt;br /&gt;Madrid.- El Tribunal Supremo español ilegalizó hoy el partido Acción Nacionalista Vasca (ANV) y ordenó su disolución por su vinculación con Batasuna, el brazo político de la organización terrorista ETA.
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;(EFE)
&lt;br /&gt;Foto de archivo (05/05/08, en Portugalete, Vizcaya) en la que agentes del Cuerpo Nacional de Policía retiran la bandera de ANV de un local.
&lt;br /&gt;La decisión fue adoptada después de las demandas interpuestas contra ANV por el Gobierno español y la Fiscalía del Estado al considerar que ese partido está instrumentalizado por Batasuna.
&lt;br /&gt;El Ejecutivo abrió el camino para su ilegalización a finales del pasado mes de enero con el fin de evitar que pudiera concurrir a las elecciones generales del 9 de marzo en España como alternativa, al estar prohibido el brazo político de ETA.
&lt;br /&gt;No pudieron concurrir a las elecciones generales celebradas el pasado mes de marzo al haber suspendido su actividad el juez Baltasar Garzón tras recibir las demandas contra ambas formaciones de la Fiscalía y la Abogacía del Estado.
&lt;br /&gt;Acción Nacionalista Vasca fue creada en 1930 e inscrita en el Registro de Partidos en 1977.
&lt;br /&gt;Participó en la constitución de Herri Batasuna en 1978, de la que se escindió en 2001, aunque se mantuvo en el mismo espacio político pero en una situación de práctica inactividad hasta que cobró actualidad en 2007 como eventual alternativa en el calendario electoral.
&lt;br /&gt;Su ilegalización como partido supone la disolución y también la liquidación de su patrimonio, que será destinado a "actividades de interés social o humanitario".
&lt;br /&gt;El líder del principal partido de la oposición, el conservador Partido Popular (PP), Mariano Rajoy, también expresó su satisfacción por la sentencia, que definió como un "triunfo de la ley, de la libertad y del Estado de Derecho".
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;¿En qué quedamos entonces?
&lt;br /&gt;¿Que ni contigo ni sin tí?
&lt;br /&gt;¿Eso es votar en democracia?
&lt;br /&gt;¿Es eso Democracia? &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Quosque tandem abuteris, Catilina, nostra patientia... dijo Cicerón al conjurado Catilina. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;Está visto que el conflicto vasco es la droga en vena que necesita España para seguir pataleando. Esa España que fusiló a García Lorca, la misma que condenó a Salvador Puig Antich al garrote vil el 2 de Marzo de 1974. La España que arrasó Gernika. La España que mandó al paredón todas las libertades. La que condenó a muerte a mi padre. La que fusiló a Juan Paredes Manot y a Aingeru Otaegui.
&lt;br /&gt;La España que repudió Antonio Machado y Teresa de Ahumada.
&lt;br /&gt;Esa España que sigue agonizando sin terminar de morir, latiendo aún bajo toneladas de granito en El Valle de los Caídos, peligrosa como un toro herido, capaz de pegar la cornada fatal a pesar de llevar la espada hundida en el corazón.
&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Visto lo visto Panchito López , corazón mío, solo me queda dedicarte un pasodoble español y decirte en jerga taurina, que Dios reparta suerte y saques tu mejor estilo, a ver si eres capaz de torear ese morlaco cuando salgas a la plaza, si es que sales.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Gora Euskadi Askatuta
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;Viernes, 6 de Marzo de 2009
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6678310194960698223-128277324440258693?l=www.lapasiondelbucanero.net' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/ElNombreDeLaRosa/~4/AonEg7aqOz8" height="1" width="1"/&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/ElNombreDeLaRosa/~3/AonEg7aqOz8/pantxito-lopez-corazon-mio-tiende-su.html</link><author>begonazabala@gmail.com (BegoBego)</author><media:thumbnail url="http://4.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/SbFJ0iYmMPI/AAAAAAAAGWw/aRsGN0v8GQA/s72-c/bigm_fire.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">1</thr:total><feedburner:origLink>http://www.lapasiondelbucanero.net/2009/03/pantxito-lopez-corazon-mio-tiende-su.html</feedburner:origLink></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-6678310194960698223.post-2302501283531036177</guid><pubDate>Tue, 03 Mar 2009 16:29:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-09-03T06:28:07.313-04:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">La Virgen</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Liv Ullman y Sonata de Otoño</category><title>La Virgen, Liv Ullman y Sonata de Otoño</title><description>&lt;span style="color:#ffcc99;"&gt;Dicen que Marzo es el mes de La Mujer. Incluso hay un día en que se festeja tan notable evento. Todo lo que vende es motivo de celebración, concluye la ley mas elemental de mercado. Y qué mejor mercancia desde que nacemos, que nosotras, las gachís.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si la Virgen Maria , según el párroco de La Purísima de Salamanca, es como el cerdo, que no tiene desperdicio, las demás digo yo, todas las demás, parece ser históricamente que tampoco. Somos continua e inagotable fuente de inspiración y alimento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta se nos conceda el derecho de ser reinas por un día, de Marzo precisamente.&lt;br /&gt;Albricias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y aunque de feminista no tengo ni las ganas, si existe la reencarnación, quisiera volver en hombre. Para variar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caso es que todo este preámbulo viene a cuenta de que estaba buscando escenas de Sonata de Otoño y he caído en las preciosas palabras de Liv Ullman a propósito de Ingrid Bergman, su madre en la película. Son reflexiones sin fecha de caducidad, regalo para un día cualquiera en 365.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;&lt;object width="480" height="385"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/wrr5yEF29Nk&amp;amp;hl=en&amp;amp;fs=1"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/wrr5yEF29Nk&amp;hl=en&amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="480" height="385"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6678310194960698223-2302501283531036177?l=www.lapasiondelbucanero.net' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/ElNombreDeLaRosa/~4/x5jSFUNxwm4" height="1" width="1"/&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/ElNombreDeLaRosa/~3/x5jSFUNxwm4/la-virgen-liv-ullman-y-sonata-de-otono.html</link><author>begonazabala@gmail.com (BegoBego)</author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><enclosure url="http://www.youtube.com/v/wrr5yEF29Nk&amp;hl=en&amp;fs=1" length="947" type="application/x-shockwave-flash" /><media:content url="http://www.youtube.com/v/wrr5yEF29Nk&amp;hl=en&amp;fs=1" fileSize="947" type="application/x-shockwave-flash" /><feedburner:origLink>http://www.lapasiondelbucanero.net/2009/03/la-virgen-liv-ullman-y-sonata-de-otono.html</feedburner:origLink></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-6678310194960698223.post-6964038259678493906</guid><pubDate>Thu, 26 Feb 2009 20:11:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-09-03T06:29:30.899-04:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Fabulaciones y Sobresaltos</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Crónicas</category><title>Premio Pulitzer de Fotografía a Kevin Carter 1994</title><description>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/Sab3h5uAjQI/AAAAAAAAGVk/WrEvtsZsgCg/s1600-h/hungry%2520child_1.jpg"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;color:#330000;"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 319px; FLOAT: right; HEIGHT: 400px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5307201372704247042" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/Sab3h5uAjQI/AAAAAAAAGVk/WrEvtsZsgCg/s400/hungry%2520child_1.jpg" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;color:#330000;"&gt; &lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;El otro día, publiqué aquí ésta fotografía que había encontrado por azar. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Huelga decir que habiéndola visto, hay un antes y un después en el alma y en la vida mía.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Y al cabo de mucho pensar, decidí utilizar la imágen; no ser avestrúz. Pensé que si el azar me había conducido hasta esa foto, era por algo. Y por algo muy sencillo cual es utilizar éste blog que algunos leen y miran, para sacudir conciencias empezando por la propia. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Ya se que la imágen es horrenda, y enseñarla , sensacionalismo, pornografía moral. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;No me importa, es otro el fin, evidentemente. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Ni existen palabras que digan y que valgan lo que vale ésta criatura a merced de su carroñero.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;¿O si?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Y porque no hay que olvidar ciertas cosas, vuelvo a divulgar la fotografía, y la historia del fotógrafo que la hizo. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Con esperanza e incoformismo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:85%;"&gt;Vaudreuil- Dorion, 26 de Febrero de 2009&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;________________________________________________________&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;THE LIFE AND DEATH OF KEVIN CARTER&lt;br /&gt;Visiting Sudan, a little-known photographer took a picture that made the world weep. What happened afterward is a tragedy of another sort. ...&lt;br /&gt;BY SCOTT MACLEOD/JOHANNESBURG The image presaged no celebration: a child barely alive, a vulture so eager for carrion. Yet the photograph that epitomized Sudan's famine would win Kevin Carter fame - and hopes for anchoring a career spent hounding the news, free-lancing in war zones, waiting anxiously for assignments amid dire finances, staying in the line of fire for that one great picture. On May 23, 14 months after capturing that memorable scene, Carter walked up to the dais in the classical rotunda of Columbia University's Low Memorial Library and received the Pulitzer Prize for feature photography. The South African soaked up the attention. "I swear I got the most applause of anybody," Carter wrote back to his parents in Johannesburg. "I can't wait to show you the trophy. It is the most precious thing, and the highest acknowledgment of my work I could receive."&lt;br /&gt;Kevin Carter: South African photojournalist (b. Sept. 13, 1960, Johannesburg, South Africa - d. July 27, 1994, Johannesburg)&lt;br /&gt;Carter was feted at some of the most fashionable spots in New York City. Restaurant patrons, overhearing his claim to fame, would come up and ask for his autograph. Photo editors at the major magazines wanted to meet the new hotshot, dressed in his black jeans and T shirts, with the tribal bracelets and diamond-stud earring, with the war-weary eyes and tales from the front lines of Nelson Mandela's new South Africa. Carter signed with Sygma, a prestigious picture agency representing 200 of the world's best photojournalists. "It can be a very glamorous business," says Sygma's U.S. director, Eliane Laffont. "It's very hard to make it, but Kevin is one of the few who really broke through. The pretty girls were falling for him, and everybody wanted to hear what he had to say."&lt;br /&gt;There would be little time for that. Two months after receiving his Pulitzer, Carter would be dead of carbon-monoxide poisoning in Johannesburg, a suicide at 33. His red pickup truck was parked near a small river where he used to play as a child; a green garden hose attached to the vehicle's exhaust funneled the fumes inside. "I'm really, really sorry," he explained in a note left on the passenger seat beneath a knapsack. "The pain of life overrides the joy to the point that joy does not exist."&lt;br /&gt;How could a man who had moved so many people with his work end up a suicide so soon after his great triumph? The brief obituaries that appeared around the world suggested a morality tale about a person undone by the curse of fame. The details, however, show how fame was only the final, dramatic sting of a death foretold by Carter's personality, the pressure to be first where the action is, the fear that his pictures were never good enough, the existential lucidity that came to him from surviving violence again and again - and the drugs he used to banish that lucidity. If there is a paramount lesson to be drawn from Carter's meteoric rise and fall, it is that tragedy does not always have heroic dimensions. "I have always had it all at my feet," read the last words of his suicide note, "but being me just fit up anyway."&lt;br /&gt;First, there was history. Kevin Carter was born in 1960, the year Nelson Mandela's African National Congress was outlawed. Descended from English immigrants, Carter was not part of the Afrikaner mainstream that ruled the country. Indeed, its ideology appalled him. Yet he was caught up in its historic misadventure.&lt;br /&gt;His devoutly Roman Catholic parents, Jimmy and Roma, lived in Parkmore, a tree-lined Johannesburg suburb - and they accepted apartheid. Kevin, however, like many of his generation, soon began to question it openly. "The police used to go around arresting black people for not carrying their passes," his mother recalls. "They used to treat them very badly, and we felt unable to do anything about it. But Kevin got very angry about it. He used to have arguments with his father. "Why couldn't we do something about it? Why didn't we go shout at those police?' "&lt;br /&gt;Though Carter insisted he loved his parents, he told his closest friends his childhood was unhappy. As a teenager, he found his thrills riding motorcycles and fantasized about becoming a race-car driver. After graduating from a Catholic boarding school in Pretoria in 1976, Carter studied pharmacy before dropping out with bad grades a year later. Without a student deferment, he was conscripted into the South African Defense Force, where he found upholding the apartheid regime loathsome. Once, after he took the side of a black mess-hall waiter, some Afrikaans-speaking soldiers called him a kaffir-boetie ("nigger lover") and beat him up. In 1980 Carter went absent without leave, rode a motorcycle to Durban and, calling himself David, became a disk jockey. He longed to see his family but felt too ashamed to return. One day after he lost his job, he swallowed scores of sleeping pills, pain-killers and rat poison. He survived. He returned to the S.A.D.F. to finish his service and was injured in 1983 while on guard duty at air force headquarters in Pretoria. A bomb attributed to the A.N.C. had exploded, killing 19 people. After leaving the service, Carter got a job at a camera supply shop and drifted into journalism, first as a weekend sports photographer for the Johannesburg Sunday Express. When riots began sweeping the black townships in 1984, Carter moved to the Johannesburg Star and aligned himself with the crop of young, white photojournalists who wanted to expose the brutality of apartheid - a mission that had once been the almost exclusive calling of South Africa's black photographers. "They put themselves in face of danger, were arrested numerous times, but never quit. They literally were willing to sacrifice themselves for what they believed in," says American photojournalist James Nachtwey, who frequently worked with Carter and his friends. By 1990, civil war was raging between Mandela's A.N.C. and the Zulu-supported Inkatha Freedom Party. For whites, it became potentially fatal to work the townships alone. To diminish the dangers, Carter hooked up with three friends - Ken Oosterbroek of the Star and free-lancers Greg Marinovich and Joao Silva - and they began moving through Soweto and Tokoza at dawn. If a murderous gang was going to shoot up a bus, throw someone off a train or cut up somebody on the street, it was most likely to happen as township dwellers began their journeys to work in the soft, shadowy light of an African morning. The four became so well known for capturing the violence that Living, a Johannesburg magazine, dubbed them "the Bang-Bang Club."&lt;br /&gt;Even with the teamwork, however, cruising the townships was often a perilous affair. Well-armed government security forces used excessive firepower. The chaotic hand-to-hand street fighting between black factions involved AK-47s, spears and axes. "At a funeral some mourners caught one guy, hacked him, shot him, ran over him with a car and set him on fire," says Silva, describing a typical encounter. "My first photo showed this guy on the ground as the crowd told him they were going to kill him. We were lucky to get away."&lt;br /&gt;Sometimes it took more than a camera and camaraderie to get through the work. Marijuana, known locally as dagga, is widely available in South Africa. Carter and many other photojournalists smoked it habitually in the townships, partly to relieve tension and partly to bond with gun-toting street warriors. Although he denied it, Carter, like many hard-core dagga users, moved on to something more dangerous: smoking the "white pipe," a mixture of dagga and Mandrax, a banned tranquilizer containing methaqualone. It provides an intense, immediate kick and then allows the user to mellow out for an hour or two.&lt;br /&gt;By 1991, working on the dawn patrol had paid off for one of the Bang-Bang Club. Marinovich won a Pulitzer for his September 1990 photographs of a Zulu being stabbed to death by A.N.C. supporters. That prize raised the stakes for the rest of the club - especially Carter. And for Carter other comparisons cropped up. Though Oosterbroek was his best friend, they were, according to Nachtwey, "like the polarities of personality types. Ken was the successful photographer with the loving wife. His life was in order." Carter had bounced from romance to romance, fathering a daughter out of wedlock. In 1993 Carter headed north of the border with Silva to photograph the rebel movement in famine-stricken Sudan. To make the trip, Carter had taken a leave from the Weekly Mail and borrowed money for the air fare. Immediately after their plane touched down in the village of Ayod, Carter began snapping photos of famine victims. Seeking relief from the sight of masses of people starving to death, he wandered into the open bush. He heard a soft, high-pitched whimpering and saw a tiny girl trying to make her way to the feeding center. As he crouched to photograph her, a vulture landed in view. Careful not to disturb the bird, he positioned himself for the best possible image. He would later say he waited about 20 minutes, hoping the vulture would spread its wings. It did not, and after he took his photographs, he chased the bird away and watched as the little girl resumed her struggle. Afterward he sat under a tree, lit a cigarette, talked to God and cried. "He was depressed afterward," Silva recalls. "He kept saying he wanted to hug his daughter."&lt;br /&gt;After another day in Sudan, Carter returned to Johannesburg. Coincidentally, the New York Times, which was looking for pictures of Sudan, bought his photograph and ran it on March 26, 1993. The picture immediately became an icon of Africa's anguish. Hundreds of people wrote and called the Times asking what had happened to the child (the paper reported that it was not known whether she reached the feeding center); and papers around the world reproduced the photo. Friends and colleagues complimented Carter on his feat. His self-confidence climbed.&lt;br /&gt;Carter quit the Weekly Mail and became a free-lance photojournalist - an alluring but financially risky way of making a living, providing no job security, no health insurance and no death benefits. He eventually signed up with the Reuter news agency for a guarantee of roughly $2,000 a month and began to lay plans for covering his country's first multiracial elections in April. The next few weeks, however, would bring depression and self-doubt, only momentarily interrupted by triumph.&lt;br /&gt;The troubles started on March 11. Carter was covering the unsuccessful invasion of Bophuthatswana by white right-wing vigilantes intent on propping up a black homeland, a showcase of apartheid. Carter found himself just feet away from the summary execution of right-wingers by a black "Bop" policeman. "Lying in the middle of the gunfight," he said, "I was wondering about which millisecond next I was going to die, about putting something on film they could use as my last picture."&lt;br /&gt;His pictures would eventually be splashed across front pages around the world, but he came away from the scene in a funk. First, there was the horror of having witnessed murder. Perhaps as importantly, while a few colleagues had framed the scene perfectly, Carter was reloading his camera with film just as the executions took place. "I knew I had missed this f--- shot," he said subsequently. "I drank a bottle of bourbon that night."&lt;br /&gt;At the same time, he seemed to be stepping up his drug habit, including smoking the white pipe. A week after the Bop executions, he was seen staggering around while on assignment at a Mandela rally in Johannesburg. Later he crashed his car into a suburban house and was thrown in jail for 10 hours on suspicion of drunken driving. His superior at Reuter was furious at having to go to the police station to recover Carter's film of the Mandela event. Carter's girlfriend, Kathy Davidson, a schoolteacher, was even more upset. Drugs had become a growing issue in their one-year relationship. Over Easter, she asked Carter to move out until he cleaned up his life.&lt;br /&gt;With only weeks to go before the elections, Carter's job at Reuter was shaky, his love life was in jeopardy and he was scrambling to find a new place to live. And then, on April 12, 1994, the New York Times phoned to tell him he had won the Pulitzer. As jubilant Times foreign picture editor Nancy Buirski gave him the news, Carter found himself rambling on about his personal problems. "Kevin!" she interrupted, "You've just won a Pulitzer! These things aren't going to be that important now."&lt;br /&gt;Early on Monday, April 18, the Bang-Bang Club headed out to Tokoza township, 10 miles from downtown Johannesburg, to cover an outbreak of violence. Shortly before noon, with the sun too bright for taking good pictures, Carter returned to the city. Then on the radio he heard that his best friend, Oosterbroek, had been killed in Tokoza. Marinovich had been gravely wounded. Oosterbroek's death devastated Carter, and he returned to work in Tokoza the next day, even though the violence had escalated. He later told friends that he and not Ken "should have taken the bullet."&lt;br /&gt;New York was a respite. By all accounts, Carter made the most of his first visit to Manhattan. The Times flew him in and put him up at the Marriott Marquis just off Times Square. His spirits soaring, he took to calling New York "my town."&lt;br /&gt;With the Pulitzer, however, he had to deal not only with acclaim but also with the critical focus that comes with fame. Some journalists in South Africa called his prize a "fluke," alleging that he had somehow set up the tableau. Others questioned his ethics. "The man adjusting his lens to take just the right frame of her suffering," said the St. Petersburg (Florida) Times, "might just as well be a predator, another vulture on the scene." Even some of Carter's friends wondered aloud why he had not helped the girl.&lt;br /&gt;Carter was painfully aware of the photojournalist's dilemma. "I had to think visually," he said once, describing a shoot-out. "I am zooming in on a tight shot of the dead guy and a splash of red. Going into his khaki uniform in a pool of blood in the sand. The dead man's face is slightly gray. You are making a visual here. But inside something is screaming, "My God.' But it is time to work. Deal with the rest later. If you can't do it, get out of the game." Says Nachtwey, "Every photographer who has been involved in these stories has been affected. You become changed forever. Nobody does this kind of work to make themselves feel good. It is very hard to continue."&lt;br /&gt;Carter did not look forward to going home. Summer was just beginning in New York, but late June was still winter in South Africa, and Carter became depressed almost as soon as he got off the plane. "Joburg is dry and brown and cold and dead, and so damn full of bad memories and absent friends," he wrote in a letter never mailed to a friend, Esquire picture editor Marianne Butler in New York.&lt;br /&gt;Nevertheless, Carter carefully listed story ideas and faxed some of them off to Sygma. Work did not proceed smoothly. Though it was not his fault, Carter felt guilty when a bureaucratic foul-up caused the cancellation of an interview by a writer from Parade magazine, a Sygma client, with Mandela in Cape Town. Then came an even more unpleasant experience. Sygma told Carter to stay in Cape Town and cover French President Francois Mitterrand's state visit to South Africa. The story was spot news, but according to editors at Sygma's Paris office, Carter shipped his film too late to be of use. In any case, they complained, the quality of the photos was too poor to offer to Sygma's clients.&lt;br /&gt;According to friends, Carter began talking openly about suicide. Part of his anxiety was over the Mitterrand assignment. But mostly he seemed worried about money and making ends meet. When an assignment in Mozambique for TIME came his way, he eagerly accepted. Despite setting three alarm clocks to make his early-morning flight on July 20, he missed the plane. Furthermore, after six days in Mozambique, he walked off his return flight to Johannesburg, leaving a package of undeveloped film on his seat. He realized his mistake when he arrived at a friend's house. He raced back to the airport but failed to turn up anything. Carter was distraught and returned to the friend's house in the morning, threatening to smoke a white pipe and gas himself to death.&lt;br /&gt;Carter and a friend, Judith Matloff, 36, an American correspondent for Reuter, dined on Mozambican prawns he had brought back. He was apparently too ashamed to tell her about the lost film. Instead they discussed their futures. Carter proposed forming a writer-photographer free-lance team and traveling Africa together.&lt;br /&gt;On the morning of Wednesday, July 27, the last day of his life, Carter appeared cheerful. He remained in bed until nearly noon and then went to drop off a picture that had been requested by the Weekly Mail. In the paper's newsroom, he poured out his anguish to former colleagues, one of whom gave him the number of a therapist and urged him to phone her.&lt;br /&gt;The last person to see Carter alive, it seems, was Oosterbroek's widow, Monica. As night fell, Carter turned up unannounced at her home to vent his troubles. Still recovering from her husband's death three months earlier, she was in little condition to offer counsel. They parted at about 5:30 p.m.&lt;br /&gt;The Braamfonteinspruit is a small river that cuts southward through Johannesburg's northern suburbs - and through Parkmore, where the Carters once lived. At around 9 p.m., Kevin Carter backed his red Nissan pickup truck against a blue gum tree at the Field and Study Center. He had played there often as a little boy. The Sandton Bird Club was having its monthly meeting there, but nobody saw Carter as he used silver gaffer tape to attach a garden hose to the exhaust pipe and run it to the passenger-side window. Wearing unwashed Lee jeans and an Esquire T shirt, he got in and switched on the engine. Then he put music on his Walkman and lay over on his side, using the knapsack as a pillow.&lt;br /&gt;The suicide note he left behind is a litany of nightmares and dark visions, a clutching attempt at autobiography, self-analysis, explanation, excuse. After coming home from New York, he wrote, he was "depressed . . . without phone . . . money for rent . . . money for child support . . . money for debts . . . money!!! . . . I am haunted by the vivid memories of killings &amp;amp; corpses &amp;amp; anger &amp;amp; pain . . . of starving or wounded children, of trigger-happy madmen, often police, of killer executioners . . . " And then this: "I have gone to join Ken if I am that lucky." &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6678310194960698223-6964038259678493906?l=www.lapasiondelbucanero.net' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/ElNombreDeLaRosa/~4/Gkl2bQ8VG78" height="1" width="1"/&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/ElNombreDeLaRosa/~3/Gkl2bQ8VG78/premio-pulitzer-de-fotografia-kevin.html</link><author>begonazabala@gmail.com (BegoBego)</author><media:thumbnail url="http://4.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/Sab3h5uAjQI/AAAAAAAAGVk/WrEvtsZsgCg/s72-c/hungry%2520child_1.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><feedburner:origLink>http://www.lapasiondelbucanero.net/2009/02/premio-pulitzer-de-fotografia-kevin.html</feedburner:origLink></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-6678310194960698223.post-6544133748027259995</guid><pubDate>Sat, 21 Feb 2009 22:22:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-02-23T10:59:30.808-05:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Nosotros</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">que nos quejamos tánto</category><title>Duérmete, duérmete, duérmete vida mía..</title><description>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/SaB-m9V-vSI/AAAAAAAAGS0/tMJv9mDRSAA/s1600-h/KevinCarter.jpg"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5305379568809327906" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 262px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/SaB-m9V-vSI/AAAAAAAAGS0/tMJv9mDRSAA/s400/KevinCarter.jpg" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;El depredador espera impaciente su ración carroñera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El niño no tiene fuerza para terminar de morir.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Lunes 23 de Febrero , 2009&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;________________________________________________________________&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;La fotografía es de &lt;strong&gt;Kevin Carter&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6678310194960698223-6544133748027259995?l=www.lapasiondelbucanero.net' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/ElNombreDeLaRosa/~4/WIMHbVoQ_ys" height="1" width="1"/&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/ElNombreDeLaRosa/~3/WIMHbVoQ_ys/nosotros-que-nos-quejamos-tanto.html</link><author>begonazabala@gmail.com (BegoBego)</author><media:thumbnail url="http://4.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/SaB-m9V-vSI/AAAAAAAAGS0/tMJv9mDRSAA/s72-c/KevinCarter.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">1</thr:total><feedburner:origLink>http://www.lapasiondelbucanero.net/2009/02/nosotros-que-nos-quejamos-tanto.html</feedburner:origLink></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-6678310194960698223.post-529812189495102459</guid><pubDate>Sun, 15 Feb 2009 16:47:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-09-03T06:30:08.067-04:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Al Capone en el ascensor de los recuerdos olvidados</category><title>Al Capone en el ascensor de los recuerdos olvidados</title><description>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/SZhHWeGAa2I/AAAAAAAAGQ8/A74Cq9gZ9vo/s1600-h/RAPHAELDali.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 296px; FLOAT: right; HEIGHT: 400px" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5303067012589710178" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/SZhHWeGAa2I/AAAAAAAAGQ8/A74Cq9gZ9vo/s400/RAPHAELDali.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,0,0)"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffcc99;"&gt;El otro día temprano, sin clarear el alba, las aguas heladas del lago St. Louis apenas se vislumbraban entre la bruma espesa de la mañana y la tempestad de nieve anunciada. Desoyendo voces más prudentes que la mía, se me ocurrió viajar hasta Montreal, 30 Km silenciosos y tranquilos que normalmente se recorren en un soplo, se convirtieron en misión semisuicida. El porqué lo hice requeriría de explicaciones tediosas que tampoco justificarían completamente un viaje tan irracional dadas las circunstancias. La prudencia indicaba hacer caso a la corazonada de quedarme en casa, envuelta en mantas, hasta que amainase el vendaval. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,0,0)"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffcc99;"&gt;Muchas cosas podría haber hecho menos la sinsorgada de manejar un coche en plena tormenta. Verbigracia hubiese podido tomar un día de asueto del mundo y sobre todo de mi misma. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,0,0)"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffcc99;"&gt;Para quien no lo haya notado, uno mismo es quien más agota.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,0,0)"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffcc99;"&gt;Así que empujada una vez más por el afán de desafiar la cordura , de confundir riesgo calculado con temeridad majadera, me disfracé de invierno , que es como uno debe abrigarse cuando fuera hace menos treinta y arrecia la borrasca . Lo de abrigarme con estilo, también lo hice por vanidad, respetable público. Por el deseo irresistible de parecerme a Larissa, la mujer amada de Yuri Zhivago, el amante de besos inexorables, de amores subversivos.&lt;br /&gt;Salvando alguna que otra diferencia, me calcé las botas de ante negras, falda larga , guantes , capa, bufanda y sombrero y salí a la aventura sigilosamente, sola y sin besos , haciendo rodar suave el coche, en punto muerto, la bajada del garaje, hasta la calle.&lt;br /&gt;En el primer semáforo antes de entrar a la autopista, coloqué el espejo retrovisor en posición favorecedora , esto es , en tono ahumado, y después de comprobar que a pesar de no ser dueña de la mirada azul cobalto de Julie Christie que hizo estragos, mis ojos más pedestres, de color sol y sombra dependiendo de la luz , no desmerecían tanto bajo el vaporoso vaivén de la piel de lince.&lt;br /&gt;Si, ya sé que es una monstruosidad; pero ese sombrero me lo regaló mi padre que le sobraba corazón para lo que había que tenerlo. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,0,0)"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffcc99;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,0,0)"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffcc99;"&gt;Mi lince es un casco protector que impide la fuga de ideas, el olvido, ahuyenta los malos presagios y por si fuera poco, es bonito.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,0,0)"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffcc99;"&gt;Nada más entrar a la carretera me di cuenta tarde para el arrepentimiento que no había ni un alma circulando, que envuelta en la blancura , no se distinguía el cielo de la tierra, ni había autopista, ni se hacía camino al andar, porque la nieve convertida en torbellino, danzaba desafiante alrededor, borrando cualquier huella, cualquier rastro . Sublevada.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,0,0)"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffcc99;"&gt;El día tenía un color impreciso. Podría haber estado amaneciendo pero igualmente anocheciendo; nada escapaba a la bravura de la tempestad, abarcándolo todo, pegada a los cristales, mirando hacia dentro, mirándome, estoy segura. Era imposible adivinar donde terminaba la autopista, dónde empezaba el bosque o la zanja. O en qué momento aparecería el tornado de blanco espeso que me arrebataría con coche y todo, igual que a Elías el Carro de Fuego.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,0,0)"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffcc99;"&gt;Lo peor cuando hay tormenta es parar el auto, frenar, perder la concentración o dormirse. Dormirse es muy fácil y tentador. Lo llaman la muerte blanca. Hay que seguir circulando. Eso hice. Para entonces me había quitado el sombrero, la bufanda, los guantes, el abrigo, todo lo que pude dentro del decoro.&lt;br /&gt;Empecé a sentir cosquilleo en la nuca, lengua de estopa, y una respiración superficial que no me satisfacía.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,0,0)"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffcc99;"&gt;Pero ya no había remedio y por hacer algo catártico que aliviase el alma atribulada, me puse a pensar en turbulencias mayores que minimizaran la presente, mientras Jean Pierre Coallier en su emisora 99.5 invitaba a los ciudadanos a no salir de casa salvo en situación de extrema necesidad e informaba que la tempestad de nieve arreciaría en el curso del día y de la noche y que se esperaba una acumulación de nieve histórica.&lt;br /&gt;Busqué el celular, estaba a media carga. Miré el contador de gasolina y marcaba algo más de medio tanque. Y pensar que me había metido en el berenjenal por necia. - Padre nuestro – empecé a rezar.&lt;br /&gt;Hablando de Dios, siempre rezo cuando estoy con el agua al cuello; por ejemplo en un avión, al ras del bisturí, de noche perdida en la niebla de Cannizaro Park. Cuantas veces habré acudido al oportunismo espiritual y sin vergüenza. Muchas. Siendo la del otro día, solamente una más.&lt;br /&gt;Como aquella vez, en uno de los ascensores del Lexington Hotel en la avenida Michigan de Chicago, año 1975. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,0,0)"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffcc99;"&gt;Vaya que si me acordé de Dios entonces. Y de la Virgen de Begoña. Y del Sagrado Corazón de Jesús, y de La Casta Susana, y de San Ignacio de Loyola. Y de San Francisco Javier, patrones todos de mi tierra. No iba a desteñir yo a última hora, invocando por ejemplo a santos ajenos. Buena era mi madre que nos ungió con esos nombres. Hubiese vuelto del otro mundo para lanzarme el anatema de no haberlos considerado en mis jaculatorias. Y era lo que faltaba. Pero ya que estoy contando intimidades de momentos peliagudos, confieso que también me encomendé a la isla de Izaro, a la mar de Mundaka, a las peñas de Santa Katalina.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,0,0)"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffcc99;"&gt;Y mucho más pasó cuando un hombre de mediana edad, nervudo, agitado, y de extraños modales surgió de la nada y se metió conmigo en el ascensor que bajaba al lobby. No había nadie en el pasillo, ni un alma cuando salí de la habitación. ¿O si? ¿Estaba? Quedamos solos, el crápula y yo en el ascensor de Al Capone. Había sido su hotel predilecto, la quinta planta su cuartel general.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,0,0)"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffcc99;"&gt;-I have been watching you, baby! - Dijo el baboso.&lt;br /&gt;Sentí que la sangre abandonaba mi cuerpo. Qué no hubiese dado yo por ver aparecer allí y entonces a mi gánster favorito.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,0,0)"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffcc99;"&gt;-Se equivoca de persona, señor. Ni le conozco ni soy baby de nadie-.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,0,0)"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffcc99;"&gt;Era un hombre negro como podría haber sido verde oliva o rosa palo, que hubiera resultado igualmente nauseabundo. Y además, ser negro en Chicago es como ser chino en Shanghai, o blanco ebúrneo en Oslo. Pero algo en él a nivel del alma, infundía miedo.&lt;br /&gt;El infame no tenía ninguna intención de dejarme en paz. Eran las once de la mañana, pleno invierno y había poca gente en el lujoso hotel.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,0,0)"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffcc99;"&gt;Huelga decir que me encontraba en situación límite. Lo digo para ilustrar virtualmente la contienda desigual, según Arturo Prat, que se fraguaba. A punto de desmayo le rogué muy amablemente al imbécil que por favor pulsara el botón de bajada al lobby.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,0,0)"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffcc99;"&gt;Y lo apretó, y lo paró. Lo apretó, y lo paró en seco, entre dos pisos.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,0,0)"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffcc99;"&gt;Un ascensor de época, sin embargo hermético. Había cuatro iguales. Los habían adecuado conforme al reglamento de seguridad moderno, conservando el estilo retro de los adornos, las manillas de bronce y la madera. El techo estaba tapizado de espejos biselados y las puertas eran vidrieras con motivos florales. Todos esos detalles los conozco porque lo que estoy contando ocurrió el penúltimo día de los diez que estuve hospedada en el Lexington, que por cierto fue destruido en 1995.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,0,0)"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffcc99;"&gt;Para quien lo ignore, en situación de secuestro el momento fatal es dejarse llevar desde el escenario inicial trasladan, al segundo. El momento en que solo en las películas, la heroína de la historia es karateka de élite, vuela, salta hasta el cielo, y está protegida por un ejército de Ninjas. Tendrá también una pistola en la liga y una cápsula de cianuro entre los dientes, antes de entregarse viva.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,0,0)"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffcc99;"&gt;Lo malo es que, saliendo un rato de la novela, una es lo que es; la nada misma frente a un hombre de casi dos metros con evidentes ganas de darse el festín de Calígula contigo y de postre entrar a matar.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,0,0)"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffcc99;"&gt;Olfateando, como un perro de caza, preguntó qué perfume me había puesto.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,0,0)"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffcc99;"&gt;No me di por enterada. Él alargó el brazo hasta tocarme el pelo.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,0,0)"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffcc99;"&gt;- Nenuco, se llama Nenuco, y no es perfume, es agua de colonia para bebés –. Dije.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,0,0)"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffcc99;"&gt;-I like it very much, very much- y se acercó. Se acercó mucho. Se acercó tanto que entre él y yo solo quedaba su aliento voraz, su jadeo, su resuello. Desquiciante. Logré escabullirme a un lado. Se rió. Era el juego del ratón y el gato.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,0,0)"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffcc99;"&gt;Al borde del descontrol le pedí que hiciera el favor de pulsar el botón de bajada, que me estaban esperando. O subirían a por mí.&lt;br /&gt;Mentira podrida. En ese momento preciso del día nadie me esperaba y nadie se enteraría de mi ausencia, hasta la noche.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,0,0)"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffcc99;"&gt;-Bájame inmediatamente al lobby hijoputa, que te has creído-. Le grité con todas mis fuerzas. Por suerte solo entendió los gritos.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,0,0)"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffcc99;"&gt;-Shut up you bitch! Shut up! Mira, mira cómo me pone tu aroma-.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,0,0)"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffcc99;"&gt;No quise mirar e hice lo que parecía imposible; sonreír inocentemente como si nada de lo que estaba pasando fuese conmigo. Como si aquel hombre capaz de hacerme picadillo fuera Clark Gable y yo Vivien Leigh dispuesta a caer rendida en sus brazos. Había que jugar esa baza.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,0,0)"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffcc99;"&gt;-Ahora tengo que bajar porque me esperan si tardo más en aparecer, subirán a buscarme - . Tragando aire continué con mi estrategia.&lt;br /&gt;-Si dejas que me vaya, ésta noche, a las diez, me encontraré contigo y prometo darte el frasco de perfume que tanto te gusta. Te daré lo que quieras ¿Vale? Lo que quieras. Lo juro.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,0,0)"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffcc99;"&gt;No dejó de mirarme y chuparse los labios. Pulsó el botón de bajada, sin parar hasta el nivel último del estacionamiento subterráneo.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,0,0)"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffcc99;"&gt;Por suerte y contra mi costumbre aquel día, recuerdo perfectamente, llevaba blue-jeans , blusa camisera de seda color marfil, botas camperas de gamuza marrón , abrigo de cachemira beige tostado largo, de vuelo, sin botones, con cinturón ancho y una bandolera cruzada también de gamuza como las botas. Me acuerdo como si fuera hoy de los pendientes de perlas, de que iba peinada con coleta de caballo y lazada de terciopelo, de que me había puesto una gargantilla de oro y colgando de ella el lauburu por cierto precioso, sobre todo por su significado. El lauburu es una cruz de cuatro cabezas como su nombre en euskera lo indica. Tal vez el canalla me lo arrancaría de cuajo y lo llevaría de trofeo. Son recuerdos que no se olvidan.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,0,0)"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffcc99;"&gt;Estaba tan aterrorizada, tan aterrorizada que lo único que ansiaba era morir de un disparo o de una cuchillada certera en el corazón, antes de sufrir las mil muertes que me esperaban a manos del cabronazo, antes de dejar de existir.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,0,0)"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffcc99;"&gt;Cuando el ascensor de Al Capone llegó hasta abajo el raptor me agarró del brazo tan fuerte que tuve marcados sus cinco dedos durante varios días. Pero al abrirse la puerta, entró en avalancha un grupo de gente, abrazándose, celebrando algo entre risas, con trajes de gala. Sin duda habían pasado la noche fuera y llegaban al hotel a descansar.&lt;br /&gt;Yo seguía contra la pared, paralizada, no me salía la voz. Pero el desdichado ya no estaba jorobándome. Se había esfumado. Había desaparecido tan de repente como apareció esa mañana. Volvería a entrar en el último segundo, quizá. Pensé. Pero ya no estaba sola.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,0,0)"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffcc99;"&gt;Por fin se cerraron las puertas.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,0,0)"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffcc99;"&gt;Alguien preguntó a que piso iba y si me sentía bien.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,0,0)"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffcc99;"&gt;-Pulse el botón del Lobby por favor- .&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,0,0)"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffcc99;"&gt;Todo lo narrado hasta aquí duró pocos minutos. La eternidad para mí.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,0,0)"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffcc99;"&gt;Y más vale que él epílogo del cuento quede en el baúl de los recuerdos olvidados. Es mejor porque la memoria ha vuelto a convocar sombras enterradas del tiempo aciago ya prescrito.&lt;br /&gt;Simplemente añadiré a modo de conclusión, que el otro día, en el cul-de-sac, dentro del coche a merced de la tempestad, envuelta en nevadas nieblas, evocando al depredador de Chicago, tuve el pálpito de no estar sola, de escuchar inmediatamente detrás del asiento del conductor, un jadeo obsceno que creía sepultado.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,0,0)"&gt;&lt;span style="color:#ffcc99;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Instintivamente miré por el espejo retrovisor, mientras me colocaba el sombrero, regalo de mi padre.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;___________________________________________________________________________________&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(204,0,0)"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;La pintura es de Dali, se llama &lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;La cabeza de Rafael explotando&lt;/span&gt;, (1951)&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6678310194960698223-529812189495102459?l=www.lapasiondelbucanero.net' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/ElNombreDeLaRosa/~4/nNFv_o_M-L4" height="1" width="1"/&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/ElNombreDeLaRosa/~3/nNFv_o_M-L4/al-capone-en-el-ascensor-de-los.html</link><author>begonazabala@gmail.com (BegoBego)</author><media:thumbnail url="http://4.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/SZhHWeGAa2I/AAAAAAAAGQ8/A74Cq9gZ9vo/s72-c/RAPHAELDali.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">1</thr:total><feedburner:origLink>http://www.lapasiondelbucanero.net/2009/02/al-capone-en-el-ascensor-de-los.html</feedburner:origLink></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-6678310194960698223.post-5936118676770863235</guid><pubDate>Tue, 06 Jan 2009 16:44:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-09-03T07:01:46.353-04:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">El Ángel Exterminador</category><title>El Ángel Exterminador</title><description>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/SWOK41GideI/AAAAAAAAGJw/zFQywxpNuxU/s1600-h/mft_holocausto4_270108.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0pt 0pt 10px 10px; WIDTH: 348px; FLOAT: right; HEIGHT: 271px; CURSOR: pointer" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5288223096394905058" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/SWOK41GideI/AAAAAAAAGJw/zFQywxpNuxU/s400/mft_holocausto4_270108.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;Ayer 5 de Enero publiqué un Sobresalto a propósito de la fotografía de un niño palestino asesinado por la artillería israelí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una de las tantas fotos y trágicamente uno de los tantos niños, sean de donde sean.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero quiero hacer una aclaración no en guisa de freno y marcha atrás, simplemente prefiero completar una idea que tal vez se me escapó ayer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Respeto y admiro al pueblo judío. Mucho muchísimo. Me perturba y duele su tremendo martirio. Su memoria que no olvida, hace necesaria justicia, y no puede ser más ejemplar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una de mis mejores amigas, una amiga del alma, Eva Freitag, y su madre Edith, sobreviviente de Dachau, fallecida prematuramente años después, siguen siendo camino luminoso en mi vida; durante años llevé emocionada la Estrella de David que ellas me regalaron hasta que un imbécil me la arrancó del cuello, de un tirón, por la calle. La amistad y mil razones menos sentimentales me han mantenido muy cerca de ese pueblo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero muy distinto es, muy distinto, la Cruzada de guerra y exterminio que el Estado de Israel ha emprendido contra los palestinos. Y si, ya sé que es un problema de siempre quizá para siempre. Conozco la retórica. Y no me convence en absoluto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parece imposible que quienes tanto sufrieron en carne propia inmenso martirio, hayan pasado de ser víctimas a ser verdugos. Horrendos verdugos, en implacable Ángel Exterminador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso, además de condenar también la política internacional contra Palestina disfrazada de oferta y amenaza, apoyando en cambio descaradamente Israel, reivindico repito, lo que escribí ayer, si de algo sirve, aunque ese algo sea más ínfimo que una partícula virtual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y no hay que olvidar, hablando de memoria remota o del presente continuo, que Holocaustos hay muchos, ha habido muchos, no uno solo. Fatalmente.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6678310194960698223-5936118676770863235?l=www.lapasiondelbucanero.net' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/ElNombreDeLaRosa/~4/MqE78FpQZEI" height="1" width="1"/&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/ElNombreDeLaRosa/~3/MqE78FpQZEI/el-ngel-exterminador.html</link><author>begonazabala@gmail.com (BegoBego)</author><media:thumbnail url="http://3.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/SWOK41GideI/AAAAAAAAGJw/zFQywxpNuxU/s72-c/mft_holocausto4_270108.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">3</thr:total><feedburner:origLink>http://www.lapasiondelbucanero.net/2009/01/el-ngel-exterminador.html</feedburner:origLink></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-6678310194960698223.post-3756898201742576259</guid><pubDate>Thu, 01 Jan 2009 03:34:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-09-03T07:42:07.624-04:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">31 de Diciembre de 2008</category><title>31 de Diciembre de 2008.</title><description>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/SVxC95heyOI/AAAAAAAAGIs/Mx5szMUKUxc/s1600-h/num%C3%A9risation0001-2.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0pt 0pt 10px 10px; WIDTH: 273px; FLOAT: right; HEIGHT: 400px; CURSOR: pointer" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5286173693806823650" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/SVxC95heyOI/AAAAAAAAGIs/Mx5szMUKUxc/s400/num%C3%A9risation0001-2.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic; COLOR: rgb(0,0,102)font-size:130%;"  &gt;Respetable público,&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffccff;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic; COLOR: rgb(0,0,102)font-size:130%;" &gt;No creo que llegue a tiempo, antes de las 12 campanadas con mi Crónica, Fabulación o Sobresalto , el aroma que desde el puchero perfuma la naricilla , obnubila y desconcentra.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffccff;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic; COLOR: rgb(0,0,102)font-size:130%;" &gt;Nos damos cita entonces a la hora de las brujas y de los secretos...&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffccff;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic; COLOR: rgb(0,0,102)font-size:130%;" &gt;Cheers!&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffccff;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic; COLOR: rgb(0,0,102)font-size:130%;" &gt;La del nombre de la rosa&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6678310194960698223-3756898201742576259?l=www.lapasiondelbucanero.net' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/ElNombreDeLaRosa/~4/8X5feW2tBD8" height="1" width="1"/&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/ElNombreDeLaRosa/~3/8X5feW2tBD8/amado-pblico-no-s-si-llegar-la-cita-con.html</link><author>begonazabala@gmail.com (BegoBego)</author><media:thumbnail url="http://4.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/SVxC95heyOI/AAAAAAAAGIs/Mx5szMUKUxc/s72-c/num%C3%A9risation0001-2.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><feedburner:origLink>http://www.lapasiondelbucanero.net/2008/12/amado-pblico-no-s-si-llegar-la-cita-con.html</feedburner:origLink></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-6678310194960698223.post-5640603743953533860</guid><pubDate>Sat, 20 Dec 2008 07:00:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-09-03T08:21:27.473-04:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Muntadar Al Zeidi</category><title>Muntadar Al Zeidi, chapeau va!</title><description>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/SUyYTCRQNxI/AAAAAAAAGHc/Ig38D7mOKGs/s1600-h/num%C3%A9risation0006-1.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0pt 0pt 10px 10px; WIDTH: 273px; FLOAT: right; HEIGHT: 400px; CURSOR: pointer" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5281763915792922386" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/SUyYTCRQNxI/AAAAAAAAGHc/Ig38D7mOKGs/s400/num%C3%A9risation0006-1.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p style="COLOR: rgb(102,0,0);font-family:times new roman;" class="MsoNormal" &gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="COLOR: rgb(102,0,0);font-family:times new roman;" class="MsoNormal" &gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="color:#66cccc;"&gt;Recuerdo la letra de un corrido mexicano que dice “&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;vamos &lt;/span&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Miguel, zapatéale como a los sonajeros…&lt;/span&gt;&lt;?xml:namespace prefix = o /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="COLOR: rgb(102,0,0);font-family:times new roman;" class="MsoNormal" &gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#66cccc;"&gt;Algo así debió pensar el periodista iraquí que se atrevió a decirle a boy George,”&lt;i&gt;Toma tu beso de despedida pedazo de perro&lt;/i&gt;, &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;mientras lanzaba a todo dar &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;su dos zapatos con la sana intención de hacer blanco. Hay quien afirma &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;que Jorge Arbusto Jr. tuvo espléndidos &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;reflejos. Era que no si los estaba viendo venir. A duras penas &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;esquivó los proyectiles &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;que iban dirigidos con fenomenal puntería a su atolondrada cabeza made in USA, &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;poderosa arma por cierto &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;de destrucción&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;masiva.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="COLOR: rgb(102,0,0);font-family:times new roman;" class="MsoNormal" &gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#66cccc;"&gt;Nos las ha hecho pasar de chupa dómine a todos, por no decir putas, a unos más que a otros y a los iraquíes peor que a cualquiera.&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;A quién puede sorprender por ende que no &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;reciban al artífice de la invasión a Irak &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;con la corona de laurel o que no&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;le perfumen con &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;pétalos de rosa a su paso por &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;las ruinas de Bagdad.&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="COLOR: rgb(102,0,0);font-family:times new roman;" class="MsoNormal" &gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="color:#66cccc;"&gt;Después de&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;todo, no seamos meapilas, a latigazos echó Cristo &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;fuera del Templo a los mercaderes. Y George W. que es tan beato y está tan arrepentido de su drogadicción, seguro que recuerda con fervor dicho pasaje bíblico. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="COLOR: rgb(102,0,0);font-family:times new roman;" class="MsoNormal" &gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="color:#66cccc;"&gt;Otros han utilizado &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;zapatitos, zapatones y zapatazos como armas persuasivas. &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;El zapatito de Cenicienta, el zapatón de Nikita Krushev&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;en la Asamblea&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;General de las Naciones Unidas 1960, y &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;ahora &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;los&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;gloriosos zapatos del intrépido &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;periodista&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;iraquí, &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;a mi gusto el mejor,&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;el más gracioso, el&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;más desafiante, el más inesperado. Qué placer tan champañoso es terminar el año con el zapatazo a Bush. &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="COLOR: rgb(102,0,0);font-family:times new roman;" class="MsoNormal" &gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="color:#66cccc;"&gt;Puesta a elucubrar pienso que podría haber sido además &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;un experto&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;lanzador de cuchillos y que los hubiese podido pasar camuflados en la suela tipo James Bond , mientras los Servicios Secretos&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;miraban a La Meca. &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;Porqué no, vaya usted a saber. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="COLOR: rgb(102,0,0);font-family:times new roman;" class="MsoNormal" &gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="color:#66cccc;"&gt;Respetable público, no fue un&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;solo zapato el que&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;salió de&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;estampida contra George, no, fueron&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;dos, como los aviones contra las torres gemelas. Dos. Primero uno, pausa, tiempo, estupor, pánico y luego otro. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="COLOR: rgb(102,0,0);font-family:times new roman;" class="MsoNormal" &gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="color:#66cccc;"&gt;Ésta vez por fortuna&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;no ha habido víctimas inocentes , solo un&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;tête a tête entre un periodista iraquí cabreado a más no poder,&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;patriota, gloriosamente rebelde &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;y el&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;más insustancial de todos los presidentes&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;urbi et orbe que hayan conocido los siglos.&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;Y así se va, &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;tal cual, &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;el insuperable George,&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;como probablemente merece, a zapatazo limpio, en su rostro dibujada&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;la &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;derrota, mueca&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;que quiso ser sonrisa soberbia&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;y se quedó en &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;gesto mezcla de rabia, desconcierto y estulticia. &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="COLOR: rgb(102,0,0);font-family:times new roman;" class="MsoNormal" &gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="color:#66cccc;"&gt;Varias lecciones nos ha dado el ya clamoroso suceso. Quiero decir el periodista de la discordia. &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;Una al menos&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;fundamental.&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;La de honrar&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;la &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;profesión &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;de informador &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;diciendo &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;verdaderamente lo que &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;se quiere &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;decir, &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;como se quiere decir y cuando corresponde&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;hacerlo, con la palabra, &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;con el gesto, &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;sin miedo,&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;sin censura, sin mordaza política , sin rendir pleitesía , sin venderse al mejor postor, tomando partido por alguien o por algo, hasta mancharse como dijo Celaya, &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;sin aceptar chantajes ni sobornos. En fin, bienaventurado sea &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;el &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;escandaloso, por utilizar las palabras&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;desnudas&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;sin&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;disfrazarlas de híbridos, jerga inmunda &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;vacía de contenido , vacía de autenticidad,&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;ausente&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;de la realidad que nos agobia, que no dice nada&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;pareciendo que dice mucho. &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="COLOR: rgb(102,0,0);font-family:times new roman;" class="MsoNormal" &gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="color:#66cccc;"&gt;El periodista iraquí&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;a riesgo de su vida&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;dijo e hizo lo que le cantó el alma y probablemente el culo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="COLOR: rgb(102,0,0);font-family:times new roman;" class="MsoNormal" &gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="color:#66cccc;"&gt;No me extrañaría nada que&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;algún politicastro viendo las barbas del vecino pelar, saque&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;de la manga&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;un &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;decreto&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;con carácter de urgencia&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;instando a los periodistas&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;a dejar en la puerta credenciales y zapatos antes de&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;estrechar la mano de los ilustres o en cualquier parte donde se barrunte que los que nos gobiernan pudieran ser expuestos y &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;puestos en jaque por la prensa. &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="COLOR: rgb(102,0,0);font-family:times new roman;" class="MsoNormal" &gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="color:#66cccc;"&gt;Yo le daría Medalla Olímpica al periodista iraquí por su increíble puntería moral. Por su aplomo y destreza, por su valentía, &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;y le llenaría de laureles&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;y bienaventuranzas. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="COLOR: rgb(102,0,0);font-family:times new roman;" class="MsoNormal" &gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="color:#66cccc;"&gt;Y&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;nada de risitas, &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;que mis ojos han contemplado a Heinz Alfred Kissinger &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;recogiendo el&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;Nobel. Nobel de la Paz &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;1973 para más&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;inri, él, &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;que tanto hizo por&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;provocar tantas masacres, entre otras el Golpe Militar al Presidente Allende en 1973. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="COLOR: rgb(102,0,0);font-family:times new roman;" class="MsoNormal" &gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="color:#66cccc;"&gt;Porqué no&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;rendirle honores &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;entonces&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;a un hombre que cumplió el deseo íntimo de millones&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;de corderitos&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;impotentes cada vez más mansos, entre los que me cuento. &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;No&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;haya sido &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;más que por&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;derrotar &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;a Goliat con un par de zapatos, &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;el periodista iraquí &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;merece&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;la gloria del Olimpo. Y de la historia.&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;Pensándolo&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;bien, nadie hasta ese momento, había conseguido vencer al enemigo&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;con armas tan rústicas&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;e inocentes. Proeza casi imposible&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;en pleno siglo XXI. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="COLOR: rgb(102,0,0);font-family:times new roman;" class="MsoNormal" &gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="color:#66cccc;"&gt;A propósito de historia, de lo que ha sido y pudo ser el día del zapatazo,&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;me viene a la memoria lo que pasó&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;el 19 de septiembre de 1970 en Euskadi, cuando Joseba Elósegui , el bonzo, &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;revestido&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;de&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;la ikurriña&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;bandera vasca) &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;y envuelto en llamas se lanzó a los pies de Franco en el frontón Anoeta de San Sebastián. Pudo caer encima del&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;canalla &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;ramplón y matarle. No quiso. O matarse, sin conseguirlo. &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;Era otro el fin de aquel gesto suicida y justiciero.&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;Sobrevivió a las horrendas quemaduras, a la cárcel y &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;dijo que su único deseo antes de prenderse fuego&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;y arrojarse al vacío, era ver en el rostro de Franco el horror que&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;había visto en Gernika el día del Bombardeo. &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;Ver descomponerse&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;la cara &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;del criminal&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;dictador, &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;caer a sus pies&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;y ojalá morir en el intento.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="COLOR: rgb(102,0,0);font-family:times new roman;" class="MsoNormal" &gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="color:#66cccc;"&gt;Pero a Franco siempre le sobró chulería y le faltó alma, en lugar de sangre,&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;hielo en bloques&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;colapsaba sus venas. Era inexpresivo, simplón, necio. Pendenciero.&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;Vivió matando y murió &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;firmando las penas de muerte contra Txiki y Otegui. &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;Para el caso, &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;más le valiera no haber nacido. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="COLOR: rgb(102,0,0);font-family:times new roman;" class="MsoNormal" &gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="color:#66cccc;"&gt;Algo similar pasa con George Bush, quien&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;adolece de lo mismo que el siniestro personaje &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;arriba mencionado. &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;O sea, tampoco tiene alma. No sabe de qué se trata. También es un inculto, y desabrido, e insustancial. Y peligroso. &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;Nos ha hecho vivir en solfa&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;al mundo entero &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;y &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;se irá de La Casa Blanca dejando tras de sí&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;un reguero de &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;destrucción, guerra, muerte, una &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;recesión de órdago a la grande &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;y unas secuelas &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;imprevisibles &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;hoy por hoy.&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;Pero eso sí, lo mismo que Rumsfeld o Cheney, &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;se va &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;embadurnado de pies a cabeza &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;en petróleo iraquí, convertido en el becerro de oro negro. Adoremus. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="COLOR: rgb(102,0,0);font-family:times new roman;" class="MsoNormal" &gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#66cccc;"&gt;Sospecho que Leezza tampoco anda lejos&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;de la cosecha. De momento&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;la tremebunda Condoleezza &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;Rice, el ángel exterminador, &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;prepara su mutis&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;en plan diva, en plan de consumada concertista. Tan es así que &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;manos al piano, ha deleitado a la mismísima Elizabeth Windsor con sus&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;acordes tan solo hace unos dias, el 2 de diciembre en Buckinham. Ahí queda eso. Goebbels, si mal no recuerdo también era un virtuoso. Qué gran favor hubiese hecho a la humanidad si en lugar de suicidarse al final, lo hubiese hecho al principio. Siempre después, ese después fatal, y no antes. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="COLOR: rgb(102,0,0);font-family:times new roman;" class="MsoNormal" &gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="color:#66cccc;"&gt;Se me cierran los ojos, es muy tarde, casi la madrugada. Anuncian&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;grandes fríos y está cayendo una tempestad de nieve. Ésta tarde soplaba el viento con fuerza, lo que dobla la temperatura&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;a bajo cero, -32 marca el barómetro. Es un invierno de los de verdad, &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;de los de antes, de cuando la nieve&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;barría todas las huellas y el aire era&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;transparente y redentor.&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-family:';font-size:130%;"&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(102,0,0)"&gt;&lt;span style="color:#66cccc;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;A éstas horas de la noche solo queda el silencio y el tic-tac de un reloj antiguo que late apresurado, esperando a los lobos.-&lt;/span&gt;________&lt;/span&gt;______________&lt;/span&gt;_________________________&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;En la fotografía , &lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;Samuel Beckett&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6678310194960698223-5640603743953533860?l=www.lapasiondelbucanero.net' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/ElNombreDeLaRosa/~4/jZKwSCzLq8g" height="1" width="1"/&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/ElNombreDeLaRosa/~3/jZKwSCzLq8g/recuerdo-la-letra-de-un-corrido.html</link><author>begonazabala@gmail.com (BegoBego)</author><media:thumbnail url="http://3.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/SUyYTCRQNxI/AAAAAAAAGHc/Ig38D7mOKGs/s72-c/num%C3%A9risation0006-1.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">1</thr:total><feedburner:origLink>http://www.lapasiondelbucanero.net/2008/12/recuerdo-la-letra-de-un-corrido.html</feedburner:origLink></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-6678310194960698223.post-4765346608312367095</guid><pubDate>Thu, 20 Nov 2008 23:51:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-09-03T07:43:52.305-04:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Qué haces loca...Más abajo está la boca</category><title>¿Qué haces loca? Más abajo está la boca</title><description>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/SSX4YwFFQTI/AAAAAAAAGDw/x_HMN33eUOU/s1600-h/mother%C2%B4s+reading+de+rembrandt.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 324px; FLOAT: right; HEIGHT: 400px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5270892043013800242" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/SSX4YwFFQTI/AAAAAAAAGDw/x_HMN33eUOU/s400/mother%C2%B4s+reading+de+rembrandt.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;Empezaré &lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;dándome golpes de pecho por haber dicho y considerado que durante la mayor parte de la campaña electoral USA &lt;span id="SPELLING_ERROR_0" class="blsp-spelling-error"&gt;Barak&lt;/span&gt; Obama carecía de vehemencia de pasión de carisma. Dije que me parecía agua de borrajas, sin gusto a nada. Dije que me despistaban del discurso político sus enormes orejas, dije, dije, dije. Total que aquí estoy para &lt;span id="SPELLING_ERROR_1" class="blsp-spelling-error"&gt;desdecirme&lt;/span&gt; y confesar que no solo &lt;span id="SPELLING_ERROR_2" class="blsp-spelling-error"&gt;jugóme&lt;/span&gt; una mala pasada el desencanto político que profeso, la desconfianza, el escepticismo, si no que además al final, empecé a abrigar ilusiones y esperanzas y empecé a creer en la buena fe de &lt;span id="SPELLING_ERROR_3" class="blsp-spelling-error"&gt;Barak&lt;/span&gt; Obama en sus genuinas intenciones de cambio sustantivo. Y quien hasta entonces me había parecido un hombre aburrido y enclenque se transformó en líder dispuesto a defender nobles ideales y necesarias causas hasta el más allá del mas allá.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;A lo mejor nada de lo que estoy diciendo fue ni será como nuestra ilusión requiere. Quizá en ésta ocasión, todo sea producto de la situación especial en la que celebré el triunfo de Obama abrazando precisamente a un &lt;span id="SPELLING_ERROR_4" class="blsp-spelling-error"&gt;brother&lt;/span&gt; a las dos de la madrugada entre vomitona y vomitona en la habitación 6030 del hospital &lt;span id="SPELLING_ERROR_5" class="blsp-spelling-error"&gt;Notre&lt;/span&gt;- &lt;span id="SPELLING_ERROR_6" class="blsp-spelling-error"&gt;Dame&lt;/span&gt; de &lt;span id="SPELLING_ERROR_7" class="blsp-spelling-error"&gt;Montreal&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span id="SPELLING_ERROR_8" class="blsp-spelling-error"&gt;Paul&lt;/span&gt; &lt;span id="SPELLING_ERROR_9" class="blsp-spelling-error"&gt;Abilaird&lt;/span&gt; , se llama, es enfermero de noche allá. Aquí, antes de seguir con el cuento, me gustaría señalar que &lt;span id="SPELLING_ERROR_10" class="blsp-spelling-error"&gt;Notre&lt;/span&gt;-&lt;span id="SPELLING_ERROR_11" class="blsp-spelling-error"&gt;Dame&lt;/span&gt; después de las 24 horas se convierte en el feudo de los guardianes nocturnos en planta, a cual más indiferente, salvo honrosas excepciones. Tanto que &lt;span id="SPELLING_ERROR_12" class="blsp-spelling-error"&gt;my&lt;/span&gt; &lt;span id="SPELLING_ERROR_13" class="blsp-spelling-error"&gt;brother&lt;/span&gt; se distinguía de sus colegas mucho más por su fineza y por su humanidad que por el color &lt;span id="SPELLING_ERROR_14" class="blsp-spelling-error"&gt;oscurísimo&lt;/span&gt; de su hermosa piel.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;La noche de Obama, recién operada servidora aún bajo los efectos de la anestesia le pregunté a &lt;span id="SPELLING_ERROR_15" class="blsp-spelling-error"&gt;Paul&lt;/span&gt; quién había ganado las elecciones, él preguntó quien quisiera que hubiese ganado, le dije más cerca del otro mundo que de éste, &lt;span id="SPELLING_ERROR_16" class="blsp-spelling-error"&gt;Barak&lt;/span&gt;. &lt;span id="SPELLING_ERROR_17" class="blsp-spelling-error"&gt;Barak&lt;/span&gt;. Me abrazó jubiloso, dijo, alabado sea Dios.&lt;br /&gt;Amén. Contesté cuando él ya había salido de la habitación 6031. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Y lloré entre sábanas.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Había vivido muchas vidas desde el día anterior, tantas como nunca pude sospechar cuando le dije a mi cirujano que prefería anestesia local en lugar de general para un remplazo total de la rodilla derecha. Todo a partir de la preferencia fue un vivir sin vivir en mí, oscilando entre lo real y lo temido. Y cuando llegó el momento no podía creer lo que había elegido. Estaba rodeada de médicos, enfermeras, a cual más competente, un equipo formidable, el cirujano un mago del bisturí, el mejor anestesista. Más seguridad hubiese sido imposible. Sin embargo eso no me impidió entrar en un profundo mutismo y terror segundos antes que la aguja cargada de morfina navegara por mis vértebras a la altura de la cintura, más arriba y más abajo. Después me tumbaron en la mesa de quirófano, llena de sueros y catéteres y con los brazos en cruz me inmovilizaron las manos. Empecé a no sentir las piernas, solo sentía latir la vena atravesada que heredé de mis dos abuelos. Creí que los calmantes me &lt;span id="SPELLING_ERROR_18" class="blsp-spelling-error"&gt;dejarian&lt;/span&gt; flotando en el espacio sideral. Pero no , me atenazaba la claustrofobia , el ataque de pánico.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Y yo que había pensado que manteniendo alerta la conciencia todo seria mucho más fácil, más armónico. Craso error. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Como iba diciendo, estaba inmovilizada con el cerebro girando sobre su eje, desorbitado. Luego pusieron un telón de gasa verde a la altura del pecho que impedía ver el campo operatorio y me colocaron cascos para escuchar música. 99.5 &lt;span id="SPELLING_ERROR_19" class="blsp-spelling-error"&gt;Montreal&lt;/span&gt; Radio &lt;span id="SPELLING_ERROR_20" class="blsp-spelling-error"&gt;Classic&lt;/span&gt; pedí, como si fueran esas las últimas palabras, las de mi epitafio.&lt;br /&gt;No sé en qué galaxia navegué, solo sé que me estaban cortando el cuerpo muy cerca de la cintura, que no sentía ningún dolor, que me convertí en pensamiento revolucionado, que tenía los brazos atados, imposible por tanto de escapar al encierro y la posición forzada del hombro derecho me estaba aniquilando, que el tronco parecía &lt;span id="SPELLING_ERROR_21" class="blsp-spelling-error"&gt;levitar&lt;/span&gt; fuera de cuerpo como si no me perteneciera. Sentí cortar, taladrar huesos, el olor a quemado. Durante casi tres horas &lt;span id="SPELLING_ERROR_22" class="blsp-spelling-error"&gt;Nicholas&lt;/span&gt; &lt;span id="SPELLING_ERROR_23" class="blsp-spelling-error"&gt;Newman&lt;/span&gt;, el cirujano fuera de serie &lt;span id="SPELLING_ERROR_24" class="blsp-spelling-error"&gt;fué&lt;/span&gt; Dios.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Sin embargo todos los miedos me mantenían alerta, escindida del ejercicio espiritual que ocupaba la parte consciente de mí, dadas las circunstancias. Sudaba frío, y no recuerdo ni un solo compás de música. No &lt;span id="SPELLING_ERROR_25" class="blsp-spelling-error"&gt;podia&lt;/span&gt; creer lo que estaba viendo. Me dieron ganas de tirar el guante, de pedir anestesia total y &lt;span id="SPELLING_ERROR_26" class="blsp-spelling-error"&gt;profundísima&lt;/span&gt;, la más profunda, que me dejara &lt;span id="SPELLING_ERROR_27" class="blsp-spelling-error"&gt;knock&lt;/span&gt;-&lt;span id="SPELLING_ERROR_28" class="blsp-spelling-error"&gt;out&lt;/span&gt;, no quería saber más.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;No se en que sutilezas me perdí cuando decidí ver todo, asistir lúcida como nunca a la intervención. Una excentricidad innecesaria, ahora que lo pienso tarde. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Recuerdo que &lt;span id="SPELLING_ERROR_29" class="blsp-spelling-error"&gt;Newman&lt;/span&gt; había dicho que la rodilla es la articulación más compleja del cuerpo; es una gran operación aseguró y puedes si quieres elegir la raquianestesia que siempre conlleva menos riesgo que la anestesia general. Fantástico respondí, así no tendré que bajar los casi sesenta escalones de conciencia dormida sin saber que &lt;span id="SPELLING_ERROR_30" class="blsp-spelling-error"&gt;sorpresita&lt;/span&gt; puedo encontrar al fondo, ni perderé el uso de la palabra, ni el dominio propio.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;¿Estas segura? Claro que estoy segura, afirmé hasta segundos antes de sentir la aguja hundirse en la espalda mientras un médico debajo de la mascarilla me preguntaba, para despistarme del pinchazo probablemente, de que parte del País Vasco soy. Tenía los ojos muy azules y me sujetaba hacia atrás estando aun sentada en la mesa de operaciones, mientras empezaba a hacer efecto la droga. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Esperaba, vana espera, llegar al aturdimiento, mientras él insistía en que no le perdiera de vista y le contara sobre mis orígenes ancestrales. Con lo poquísimo que me importaban los orígenes ni los ancestros en ese lance.&lt;br /&gt;Las agujas del reloj de pared se movían con lentitud desesperante. Así vi pasar segundo a segundo las horas. Me encomendé a toda la gente amada de éste mundo y también del otro, por si acaso. Sobre todo el del otro que es inalcanzable. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Tendida en una mesa de quirófano se piensa minuciosamente sin censura, sin orden ni concierto y hasta la última fibra del cuerpo inmóvil y anestesiado avisa que la vida es un hilo quebradizo a merced del imprevisto. Repasas el cómo y el porqué se llega donde se está. Comprendes con claridad meridiana los laberintos más enrevesados. Juras caminar sobre ceniza ardiente con tal de seguir respirando en el mundo de &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;los vivos. No regateas con tus dioses preferidos. Te vuelves manso cordero y dejas de lado esa soberbia y ese &lt;span id="SPELLING_ERROR_31" class="blsp-spelling-error"&gt;orgullito&lt;/span&gt; mal entendido que te habita cuando te crees inmortal e invulnerable. Te avergüenzas de poder sanar mientras otros nunca tendrán acceso a un derecho tan fundamental.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;color:#ffffcc;"&gt;Muy distinta es la visión de la vida y sus conjuntos bajo los focos del quirófano cuando el cuerpo a descuartizar es el tuyo, cuando el bisturí del &lt;span id="SPELLING_ERROR_32" class="blsp-spelling-error"&gt;galeno&lt;/span&gt; te recuerda el tan traído y tan llevado, no somos nadie. Recordé un fragmento del relato de &lt;span id="SPELLING_ERROR_33" class="blsp-spelling-error"&gt;Aristeneto&lt;/span&gt;:&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Todos mis miembros están desencajados de la cabeza a los pies, y todo sentido se ha mudado de mi corazón, tan inmenso estupor ha invadido mi alma.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;De pasmo en &lt;span id="SPELLING_ERROR_34" class="blsp-spelling-error"&gt;poasmo&lt;/span&gt; y de dilema en dilema andaba cuando oí las ansiadas palabras, l´&lt;span id="SPELLING_ERROR_35" class="blsp-spelling-error"&gt;operation&lt;/span&gt; &lt;span id="SPELLING_ERROR_36" class="blsp-spelling-error"&gt;est&lt;/span&gt; &lt;span id="SPELLING_ERROR_37" class="blsp-spelling-error"&gt;terminée&lt;/span&gt;. Parecía un milagro no haber sucumbido al abrazo de los calmantes. Los dientes castañeteaban delatores. Luego supe que me habían dado morfina como para aplacar la furia de &lt;span id="SPELLING_ERROR_38" class="blsp-spelling-error"&gt;Tisífone&lt;/span&gt;, &lt;span id="SPELLING_ERROR_39" class="blsp-spelling-error"&gt;Alecto&lt;/span&gt; y &lt;span id="SPELLING_ERROR_40" class="blsp-spelling-error"&gt;Megera&lt;/span&gt;, juntas. Sin embargo no había servido para adormecerme.&lt;br /&gt;El anestesista después de la operación dijo que le había llamado la atención el silencio, mi actitud estoica. Dijo que había mantenido una calma contagiosa y una sonrisa apacible.&lt;br /&gt;Nada mas lejos de la turbulencia incesante. Me pareció poco noble callar el motivo del silencio, de la serenidad aparente. Así que bajé del pedestal muy a pesar mío y le aclaré que ese supuesto estoicismo, la placidez que tanto celebraba, eran reflejos del miedo. Un miedo imposible de describir. Hubiese sido halagüeño quedarse y que se hubiese quedado mi anestesista con una imagen más &lt;span id="SPELLING_ERROR_41" class="blsp-spelling-error"&gt;glamurosa&lt;/span&gt; de ésta escribidora, pero ni quise empezar rompiendo pronto promesas hechas al borde del bisturí.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;He estado una semana hospitalizada, tiempo suficiente para vivir un instante de otras vidas gracias a que el día de la operación no quedaban habitaciones privadas disponibles. El primero llegado siempre es el primero servido y me dieron una &lt;span id="SPELLING_ERROR_42" class="blsp-spelling-error"&gt;semiprivada&lt;/span&gt;, la 6031 de &lt;span id="SPELLING_ERROR_43" class="blsp-spelling-error"&gt;Notre&lt;/span&gt;-&lt;span id="SPELLING_ERROR_44" class="blsp-spelling-error"&gt;Dame&lt;/span&gt;, frente a &lt;span id="SPELLING_ERROR_45" class="blsp-spelling-error"&gt;Parc&lt;/span&gt; &lt;span id="SPELLING_ERROR_46" class="blsp-spelling-error"&gt;Lafontaine&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Mi primer compañero, &lt;span id="SPELLING_ERROR_47" class="blsp-spelling-error"&gt;Michael&lt;/span&gt; le llamaremos, llevaba tres semanas soportando su condición de casi paralítico después de haber recibido una paliza fenomenal a manos de un par de adolescentes. Según él estaba paseando su perro y dos muchachos se le acercaron con fatales intenciones. Quiso defenderse, defender sus documentos y su dinero. Le machacaron, le dejaron en medio del parque, inconsciente, como muerto. El perro llamó la atención de los transeúntes y alguien avisó a la policía. Así llegó a la urgencia de &lt;span id="SPELLING_ERROR_48" class="blsp-spelling-error"&gt;Notre&lt;/span&gt; &lt;span id="SPELLING_ERROR_49" class="blsp-spelling-error"&gt;Dame&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;Esa es la historia que él contaba al otro lado de las cortinas, sin ninguna emoción. Ninguna. Eso sorprendía no poco.&lt;br /&gt;No consiguieron robarme, no lo consiguieron. Repetía entre &lt;span id="SPELLING_ERROR_50" class="blsp-spelling-error"&gt;sonrisitas&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;Por la voz parecía un hombre maduro. Pedía constantemente calmantes, sobre todo a la noche, morfina concretamente. Y se la daban. Luego se quedaba sumido en profundo letargo y hablaba en sueños, frases sueltas, incoherentes para mí.&lt;br /&gt;A la mañana y a la tarde llegaban un tropel de amigos, hombres siempre, a visitarle. Hablaban a media voz. Le preguntaban cuando iba a hacer la denuncia.&lt;br /&gt;No le vi la cara hasta casi dos días después de mi llegada. Llevaba la cabeza afeitada tipo Marine USA, cincuentón, tenía gafas retro de marco oscuro, facciones simétricas, un aro de oro en la oreja izquierda, múltiples anillos y pulseras, dientes muy blancos, y piel de haber tomado el sol. Primero le creí todo lo que contó sobre la paliza. Luego empezó a sonar a texto ensayado. Era la primera vez en mi vida que dormía cortina por medio junto a un perfecto desconocido, por si fuera poco, protagonista y víctima de una historia sórdida. Lo suficientemente sórdida como para que me quitase el poco sueño que tenía. Mi novio que es hombre de escasas palabras y nunca habla mal de nadie, comentó que detrás de la historia de &lt;span id="SPELLING_ERROR_51" class="blsp-spelling-error"&gt;Michael&lt;/span&gt;, suponía que había otra, menos clara. Solo eso dijo, sin precisar nada. Pero fue más que suficiente.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Desde mi cama por una &lt;span id="SPELLING_ERROR_52" class="blsp-spelling-error"&gt;rendijilla&lt;/span&gt; de la cortina empecé a observarle cuando creía estar herméticamente aislado. Me recordaba algo inquietante. Su voz, su estilo, su modo, su pinta, una cierta chulería, tenue pero chulería a fin de cuentas, una suerte de manipulación cuando llegaban sus amigos a visitarle, como si fuese el &lt;span id="SPELLING_ERROR_53" class="blsp-spelling-error"&gt;gurú&lt;/span&gt; entre ellos, el amaneramiento, la risa. La risa era escalofriante.&lt;br /&gt;Hasta que finalmente di con el recuerdo y &lt;span id="SPELLING_ERROR_54" class="blsp-spelling-error"&gt;Michael&lt;/span&gt;. La famosa película de &lt;span id="SPELLING_ERROR_55" class="blsp-spelling-error"&gt;William&lt;/span&gt; &lt;span id="SPELLING_ERROR_56" class="blsp-spelling-error"&gt;Friedking&lt;/span&gt;, &lt;em&gt;&lt;span id="SPELLING_ERROR_57" class="blsp-spelling-error"&gt;Cruising&lt;/span&gt;.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Desde entonces confieso que se impuso el recelo &lt;span id="SPELLING_ERROR_58" class="blsp-spelling-error"&gt;prejuicioso&lt;/span&gt;, imágenes perturbadoras, a capricho, sin argumentos que apoyaran la mera intuición. O mi curiosidad a su libre albedrío.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Elucubrando, probablemente la paliza horrenda fue un arreglo de cuentas. El sitio es conocido por ser feudo &lt;span id="SPELLING_ERROR_59" class="blsp-spelling-error"&gt;gay&lt;/span&gt;. También el parque donde él estaba paseando con el perro. Quizá hizo alguna proposición atrevida a los adolescentes, a uno de ellos, a los dos, quizá fue después de haber obtenido algún tipo de favor o de haberlo hecho, quizá ofreció dinero que después no pagó. A lo mejor no era la primera vez que se encontraban en el parque. La paliza bien pudiese haber sido un asunto de venganza.&lt;br /&gt;A lo mejor los menores, eran muy menores, demasiado para cosa buena.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span id="SPELLING_ERROR_60" class="blsp-spelling-error"&gt;Michael&lt;/span&gt; conmigo fue de una cortesía exquisita. Hablábamos de política, él muy &lt;span id="SPELLING_ERROR_61" class="blsp-spelling-error"&gt;quebecuá&lt;/span&gt; y yo también, en ese aspecto no podíamos estar más de acuerdo. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Relató con lujo de detalles su terrible encuentro con los jóvenes. ¿Con morbo? Más lo contaba menos le creía y en retrospectiva, pienso que se dio cuenta del recelo, de la sospecha que iba creciendo en mi. Por lo tanto, tampoco le dije la conclusión lógica a la que había llegado: si él estaba tratando de defender su dinero y sus documentos la noche de la paliza, les hubiese resultado &lt;span id="SPELLING_ERROR_62" class="blsp-spelling-error"&gt;facilísimo&lt;/span&gt; entre dos vaciarle los bolsillos, más aún yaciendo inconsciente en el suelo en medio de la oscuridad y la soledad de la noche en el parque a la orilla del &lt;span id="SPELLING_ERROR_63" class="blsp-spelling-error"&gt;Pont&lt;/span&gt; &lt;span id="SPELLING_ERROR_64" class="blsp-spelling-error"&gt;Jacques&lt;/span&gt; &lt;span id="SPELLING_ERROR_65" class="blsp-spelling-error"&gt;Cartier&lt;/span&gt;. Raro que si lo que querían era su billetera, la hubiesen dejado en el lugar de la agresión, intacta. En cambio los golpes que le dieron a &lt;span id="SPELLING_ERROR_66" class="blsp-spelling-error"&gt;Michael&lt;/span&gt;, los que le mandaron a la silla de ruedas, fueron todos en la entrepierna, en el lado interior de los muslos, entre cintura y rodilla, en el culo.&lt;br /&gt;Fuimos compañeros de hospital entre el lunes y el jueves. Ese día se lo llevaron a una casa de rehabilitación para intentar sacarle de la silla de ruedas. Allí permanecerá seis meses mínimo y no es seguro que pueda volver a andar.&lt;br /&gt;Antes de marchar, mientras esperaba a la enfermera, de repente me habló de &lt;span id="SPELLING_ERROR_67" class="blsp-spelling-error"&gt;Pier&lt;/span&gt; &lt;span id="SPELLING_ERROR_68" class="blsp-spelling-error"&gt;Paolo&lt;/span&gt; &lt;span id="SPELLING_ERROR_69" class="blsp-spelling-error"&gt;Pasolini&lt;/span&gt;. Me hice la despistada; no hubiese querido por nada del mundo escuchar que le gustaban los niños, los vagabundos, y estuve a punto, lo sé.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Cuando se despidió, me alegré.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Al día siguiente trajeron a otro paciente. Ti-&lt;span id="SPELLING_ERROR_70" class="blsp-spelling-error"&gt;Luc&lt;/span&gt; le llamaba su hija. Ti-&lt;span id="SPELLING_ERROR_71" class="blsp-spelling-error"&gt;Luc&lt;/span&gt; venía desde La &lt;span id="SPELLING_ERROR_72" class="blsp-spelling-error"&gt;Gaspesie&lt;/span&gt;, y era pescador de langostas. Era un hombre risueño y feliz a pesar de haber perdido al amor de su vida, a su mujer, hacia solo un año, fallecida a causa de una enfermedad &lt;span id="SPELLING_ERROR_73" class="blsp-spelling-error"&gt;rarísima&lt;/span&gt;, al parecer. A él acababan de extirparle esa misma mañana un cáncer de tiroides. Hablaba de la paz de vivir alejado de la gran ciudad en un &lt;span id="SPELLING_ERROR_74" class="blsp-spelling-error"&gt;pueblito&lt;/span&gt; precioso a la orilla del Atlántico, sin ruido sin contaminación, entre langostas, gambas, centollos, amigos, ricos vinos, confidencias al amanecer compartidas en los &lt;span id="SPELLING_ERROR_75" class="blsp-spelling-error"&gt;Pub&lt;/span&gt; del puerto, sin prisa, en su bote viendo en el agua el reflejo del atardecer en La &lt;span id="SPELLING_ERROR_76" class="blsp-spelling-error"&gt;Gaspesie&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;Dijo que el cáncer había aparecido mientras su mujer agonizaba. Nada raro; enamorado de ella, no quiso admitir su ausencia. En el hospital hablaba entusiasmado de volver al norte, junto a sus recuerdos. Se asfixiaba en &lt;span id="SPELLING_ERROR_77" class="blsp-spelling-error"&gt;Montreal&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Muchas cosas pasaron durante la semana en que solo dormí siete horas en siete días y siete noches. Realidad y ficción, sensaciones y símbolos, otras vidas, se confunden, se intercalan con la tuya y te dejan en un &lt;span id="SPELLING_ERROR_78" class="blsp-spelling-error"&gt;sinvivir&lt;/span&gt;, cuando menos lo esperas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Ahora, lejos de la habitación 6031, lejos del bloque operatorio, lejos del hospital y su tragedia, sigo pensando en la fragilidad de la existencia, en lo que significa gozar de un derecho, el de la salud, que para otros se ha convertido en privilegio inalcanzable. Sigo pensando después del pánico que antes de terminar ésta frase millones de prójimos habrán nacido y habrán muerto en aras de sus verdugos, los caritativos &lt;span id="SPELLING_ERROR_79" class="blsp-spelling-error"&gt;primermundistas&lt;/span&gt;. O sea nosotros.&lt;br /&gt;So, &lt;span id="SPELLING_ERROR_80" class="blsp-spelling-error"&gt;what&lt;/span&gt;!&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;color:#660000;"&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;Dejo el tema, por trillado, porque no conduce a nada, porque la boca castiga. Véase la muestra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__________________________________________________________________&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;El oleo de ésta entrada es de &lt;span id="SPELLING_ERROR_81" class="blsp-spelling-error"&gt;Rembrandt&lt;/span&gt; y se llama &lt;strong&gt;&lt;span id="SPELLING_ERROR_82" class="blsp-spelling-error"&gt;Mother&lt;/span&gt;´s &lt;span id="SPELLING_ERROR_83" class="blsp-spelling-error"&gt;reading&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6678310194960698223-4765346608312367095?l=www.lapasiondelbucanero.net' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/ElNombreDeLaRosa/~4/v0dR7JN_9wI" height="1" width="1"/&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/ElNombreDeLaRosa/~3/v0dR7JN_9wI/qu-haces-loca-ms-abajo-est-la-boca.html</link><author>begonazabala@gmail.com (BegoBego)</author><media:thumbnail url="http://4.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/SSX4YwFFQTI/AAAAAAAAGDw/x_HMN33eUOU/s72-c/mother%C2%B4s+reading+de+rembrandt.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><feedburner:origLink>http://www.lapasiondelbucanero.net/2008/11/qu-haces-loca-ms-abajo-est-la-boca.html</feedburner:origLink></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-6678310194960698223.post-1865625767100743507</guid><pubDate>Sun, 02 Nov 2008 18:20:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-09-03T08:22:31.380-04:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Amazing Grace</category><title>Amazing Grace...</title><description>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/SQ3wrB31j4I/AAAAAAAAGCA/gYpKQDcp75A/s1600-h/delacroix+La+muerte+de+Serdanapale.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 356px; FLOAT: right; HEIGHT: 298px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5264128161493651330" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/SQ3wrB31j4I/AAAAAAAAGCA/gYpKQDcp75A/s400/delacroix+La+muerte+de+Serdanapale.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#cc9933;"&gt;Pongo la radio, de noche todavía, aquí amanece tarde, y oigo justo justo las noticias de las 7. Que si Harper aquí que si Harper allá. Harper es capaz de anestesiar a las piedras.&lt;br /&gt;Para qué le votan si nadie le quiere ¿por abulia?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Viene después lo inevitable; lo que pasa en USA&lt;br /&gt;A continuación el parte meteorológico sin grandes sorpresas. Un poco más tarde anuncian Seguros Funerarios con música de fondo que invita a morirse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y al final dice el editorialista que en Montreal la hija adolescente de un prominente hombre de negocios se ha suicidado colgándose de las vigas de madera en su dormitorio. Tenía 17 años y su padre ha sido el que la encontró sin vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me levanto de un salto porque desde la cama veo sombras detrás de la puerta. El reflejo de las ramas de los árboles sacudiendo las pocas hojas que se sostienen todavía en equilibrio precario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de la macabra noticia, y a propósito de suicidio pienso en Grace que vive en mi memoria clandestina y que ésta mañana emerge sola, fantasmagórica, entre la niebla del amanecer. Pienso en su regalo póstumo. Una cinta grabada, cuando también se cansó de existir.&lt;br /&gt;Es un relato tranquilo, casi dulce, muy triste, como si ella ya se hubiera ido. Pide que después de escucharlo y transcribirlo, arroje la cinta al mar. Deseo cumplido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fuimos amigas desde el colegio. Su casa era la mía y viceversa. Luego la vida nos separó y zarandeó sin contemplaciones. Pero todos los años nos dábamos cita en un pueblo remoto de Irlanda, donde había nacido, donde pintaba sus famosas acuarelas que luego exponía y vendía como pan caliente. Manteníamos además relaciones epistolares escritas sagradamente a pluma y tinta. Los rasgos salen más puros y dependiendo del tipo de letra, una carta por ejemplo puede convertirse en obra de arte. El papel era también soberbio; Antique Basildon Bond.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al cabo de varias semanas sin saber de Grace, el cartero me trajo en papel de pergamino lacrado una nota de ella citándome en nombre de nuestra inquebrantable amistad al diminuto cementerio de Giants Causeway, norte de Irlanda, al pié de una cruz Celta grabada con el nombre Fionnuala.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me extrañó en el primer momento, mucho. Pero cómo no ir si jamás habíamos fallado a nuestras citas excéntricas. Cuando llegué allá, Grace no estaba, en su lugar, un desconocido me entregó apresuradamente la vieja casetera pequeña de mi amiga con una cinta dando vueltas en silencio, y desapareció en el atardecer cargado de nubes cubriéndose la cara bajo el ala del sombrero gris marengo y la gabardina que el viento inclemente y húmedo sacudía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Corriendo, dando traspiés entre la hierba y el camino estrecho, empapada llegué a la posada donde tantas veces habíamos celebrado ratos robados al tiempo, confidencias que nunca se comentan con novios, maridos o amantes, solo con amigas, entendimiento tácito entre mujeres que tiene mucho de natural y poco de sospechoso a pesar de las apariencias. Silencio saludable que aprendimos a compartir y apreciar desde el internado cuando apenas teníamos siete años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero ésta vez nada todo se convirtió en zozobra. Encendí un Downhill special blend, me tumbé en la cama y con el resplandor del fuego en la vieja chimenea, magnífico telón de fondo, mujer de rituales a fin de cuentas, puse la cinta de Grace. Una vez, dos, al infinito. Incrédula. Y sin querer porque no lo merecía, recordándola, añorándola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Grace, Mary Grace, conoció por casualidad, si la casualidad existe, me atrevo a dudarlo, a un célebre Director de Orquesta parisino, Jean de Valois. A quien amó con locura, exactamente. O quizá no, quizá no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue en un Pub de Wales, cuando él se quedó embelesado admirando la espalda de ella, su cuello fino, pecoso, el pelo rebelde de incipientes canas trenzado en la nuca. Fue entonces también cuando ella sintió que tenía que darse la vuelta y mirar los ojos que estaban mirándola, mirándose mucho tiempo.&lt;br /&gt;Jean estaba en su madurez otoñal y ella sin pretenderlo desafiaba en sus cuarenta los diecisiete de cualquier muchachita.&lt;br /&gt;Lo cierto es que desde la tarde del Pub en Wales, durmieron juntos todas las noches de su vida. Menos la última.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enamorar a Jean según cuentan, era misión imposible. Su gran amor era la música y todo lo demás, circunstancial. Viajaba constantemente invitado a dirigir las Sinfónicas más importantes, tenía a su haber dos matrimonios, ningún hijo.&lt;br /&gt;Profesionalmente era profeta en su tierra, idolatrado, ya mítico. De poco hablar, versallesco sin embargo, temperamental, maniático del orden, de la puntualidad, distante, hermético, ponía un muro entre él y todo lo demás.&lt;br /&gt;Riguroso intelectual que nunca posó de serlo lo que más llamaba la atención era su persona, todo un enigma. Le quise mucho y fue adorable conmigo. Probablemente si no hubiese estado perdidamente enamorada de mi contrario, también se me hubieran alborotado las hormonas ante su evidente magnetismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Grace, había tenido un matrimonio antagónico, severo, áspero. Lejos de lo soñado. Así que pasó mucho tiempo en que no quería querer ni que la malquisiera nadie. Tampoco tuvo hijos. Estaba bien así. Vivía a su aire, como de paso, sin compromiso. Sin densidad. Mantenía relaciones de medianoche o de medio día, siempre con fecha de caducidad. Nunca se distinguió por ser una trotacamas. No lo necesitaba ni la hubiera satisfecho.&lt;br /&gt;Leer era su vicio después de la pintura, jugar al ajedrez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jean dice que cuando la vio de espaldas en el pub de Gales, le recorrió el alma un estremecimiento profundo. Luego, de frente, el rostro celta de Grace, su mirada de humo, la sonrisa contagiosa, su voz, su no decir, diciendo, le desarmaron, le enamoraron. Enamorarse era un verbo que no siempre se conjuga en primera persona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se dieron el gran placer litúrgico de casarse dentro del círculo de Menhires de Stonehenge. Fue una ceremonia fantástica a los 33 días de haberse conocido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero aquel amor, aquel enamoramiento incomparable, aquella mujer, por esas cosas que llamamos destino, indigestó a la flor y nata de la política y la intelectualidad francesa de tal manera que se convirtió en obsesión, en afrenta, en amenaza. En el objetivo a abatir. Y empezó la confabulación, las intrigas, las murmuraciones, la mentira. La envidia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Quien es la intrusa? ¿ acuarelista…? Nadie la conoce en Paris… ¿Que pretenderá?&lt;br /&gt;No es trigo limpio. Algo esconde.&lt;br /&gt;¿Irlandesa? Olerá a pólvora…&lt;br /&gt;Conociendo a Jean, será un capricho pasajero. Aseguraban otras.&lt;br /&gt;Esa tipa es pájaro de mal agüero, un escándalo. Que osadía. Que oportunista.&lt;br /&gt;Y para colmo ninfómana. Tendrá fiebre uterina. Es una calientapollas, nada más.&lt;br /&gt;La muy zángana. Se creerá Bernadette Devlin en persona. ¿Militante del Sinn Feinn… o delatora? Eso habría que averiguar. Pobre Jean. ¡Que puta!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las calumnias corrían de boca en boca en sobremesas, despachos, camarines, salones del tout Paris. Se había abierto la veda contra Grace.&lt;br /&gt;Había que hacer entrar en razón a Jean con quien nadie se atrevía, nadie se atrevió nunca.&lt;br /&gt;Para recibirle, para agasajarle, por presumir de su compañía, detractores incluidos perdían los quilates. Colegas, fauna del mundillo politiquero de la época, de la Izquierda divina, de la derecha intelectual se consideraban con autoridad moral para criticar e inmiscuirse zorronglonamente en la vida privada del más premiado de todos los Directores de Orquesta franceses del siglo XX.&lt;br /&gt;Nombraron a La Divoska, Primer Violín de la Sinfónica, anfitriona oficial, maestra de ceremonias en casi todos los saraos dedicados a Jean. Nadie mejor que ella a juicio de los organizadores. Sabida era su historia tórrida con el músico treinta años antes y ahora convenía alimentar otra vez el morbo.&lt;br /&gt;Entre mohines y golpes de pestaña, repetía hasta la nausee que entre los dos seguía ardiendo el fuego inextinguible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así fue como se encontraron por primera vez Grace y Divoska, en el foyer de la Ópera de Paris, después del estreno de Nabucco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para la ocasión, Grace se vistió de negro. Su color preferido. El que siempre llevaba. Su coraza.&lt;br /&gt;Un negro que nunca había significado luto. Al contrario, su negro era impecable, tenía caída, sensualidad, estilo, tenía personalidad, un sello inigualable; era su segunda piel, sedoso, envolvente, atrevido a veces, aterciopelado otras, vaporoso de la más fina seda o del mejor algodón hindú. Exclusivo. Envuelta en él se sentía protegida.&lt;br /&gt;Pero esa noche de gala, estuvo sola entre la multitud y los moscardones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Divoska quedó literalmente colgada del cuello del Director de Orquesta desde el principio del coctel de honor, apoyando la cabeza en su hombro, posando para la posteridad. Blandía la copa de champagne como un florete para que todo el mundo se diera cuenta que ella, fruto glorioso del país, había logrado la estocada certera al corazón de Grace, desagraviando así a la Mujer Parisina devolviendo a la patria ultrajada a Jean de Valois, patrimonio nacional por excelencia.&lt;br /&gt;Sus brazos, como tentáculos no soltaban la presa al tiempo que se derretía en empalagos para ser vista y oída. En una de sus múltiples contorsiones, saludó a Mary Grace con un semi-ósculo que por suerte quedó en el aire, desleal y baboso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después se fueron encontrando a través del tiempo, dadas las circunstancias profesionales.&lt;br /&gt;La Divoska comenzó a ser omnipresente, cegada por una especie de atracción fatal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Grace había cometido el pecado imperdonable de existir y ser quien era. Eso se paga, como lo pagó Segismundo, Julieta, Isolda, Eloísa e Ifigenia. Lo pagaría con creces. Así empezó la última encerrona, la conspiración, un día lúgubre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El 31 de un mes de invierno en la Europa profunda cuando Grace llegó antes de lo usual de su Estudio. La cabeza le dolía tanto y era tan raro que le doliera. Dejó el cuadro a medio esbozar y volvió a casa.&lt;br /&gt;Fuera el aire helado cortaba el aliento.&lt;br /&gt;Al entrar encontró a Jean reclinado en el sillón, ido. Ella le besó en los labios, como siempre. Divoska va a venir, tiene que hablar conmigo, la previno sin más explicaciones. Vamos a trabajar juntos en el concierto de la Orquesta Filarmónica de Budapest. No te había dicho nada porque de haber llegado a la hora que acostumbras, ni siquiera hubieras tenido que tropezar con ella. Se perfectamente que no es santa de tu devoción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bien, está bien, dijo Grace. Disculpa pero no puedo recibirla. No sé qué me pasa, es como si tuviera el corazón en la cabeza, como si una ola de fondo me estuviese arrastrando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Peter la miro distraído, sin verla, y respondió un, podías haber avisado.&lt;br /&gt;¿Para qué? contestó ella. Lo único que quería era llegar a la cama.&lt;br /&gt;¡Ah! ya. Murmuró él. A Grace le extrañó el tono seco, molesto. Se sentía fatal, muy rara. Un malestar desconocido e inhabitual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y en ese momento sonó el timbre. Podría haber corrido al dormitorio pero se equivocó de puerta y solo tuvo tiempo de encerrarse en el cuarto de baño. Era tal el cansancio y el agotamiento que apenas se sostenía sentada. Un cansancio agotador.&lt;br /&gt;Lo único que quería era dormir sin soñar. Pero no podía salir del refugió sin ser vista.&lt;br /&gt;Quisiera o no quisiera estaba condenada a oír sin ver, solo a imaginar detrás de la puerta.&lt;br /&gt;Escucharlo todo, la voz opaca de Divoska y la de Jean.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Detrás de la puerta, supo sin ver que la arpista habría llegado vestida para matar.&lt;br /&gt;Jean seguramente la miro bien mirada a juzgar por la pausa antes del halago.&lt;br /&gt;Estás estupenda, le dijo.&lt;br /&gt;Y tu regio, le contesto ella, arrastrando las erres desde su ya desdibujada boca y el quilometraje de su vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego hubo un largo silencio. Jean era un hombre que sabía resucitar vanidades marchitas. No pocas espaldas en su vida doblarían gustosas el espinazo, había descansado en muchos vientres, vírgenes algunos, explorados otros, vientres gastados jóvenes vientres. Vientres honorables a la luz del sol y con el cinturón de castidad abierto de par en par a la luz de la luna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta que se enamoró de la maldita irlandesa, se dijo Divoska con rabia verde limón, mirando fijamente a los ojos del Maestro.&lt;br /&gt;¿Has vuelto para quedarte? ¡Oh Jean, Jean! Nos haces falta, amore.&lt;br /&gt;No será para tanto bella, respondió socarrón bajando mucho el tono de la voz.&lt;br /&gt;Me encanta cuando me llamas bella. ¿Lo sabías? Bella, bella, bella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Larga pausa. Duradera, desapacible. Luego, palabras susurradas, imperceptibles.&lt;br /&gt;Labios ansiosos, expectantes. O no. O todavía peor. Acuerdos tácitos.&lt;br /&gt;Ojos buscando otros ojos.&lt;br /&gt;Respiración agitada y contenida, cuerpos amoldándose al suelo, a la pared, detrás de la puerta. Detrás de una puerta puede pasar cualquier cosa. Detrás de la puerta esperan los puñales. Siempre por detrás la cuchillada, la traición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La fiebre a veces hace delirar. Ojalá delirio fuera, entonces.&lt;br /&gt;Si existes Dios, que delirio sea, pensaba Grace mientras la Divoska preguntaba a punta de veneno quien era la mujer que sonreía melancólica desde una acuarela del salón, firmada por Vettriano, como si no fuera evidente.&lt;br /&gt;Es Grace. Dijo Jean.&lt;br /&gt;Bah, no la hubiese reconocido, que cosas. Volvamos a lo nuestro, mon amour, como antaño, repetía Divoska . Júrame que ésta vez no me abandonarás. Du champagne encore?&lt;br /&gt;Risita alcahueta y… ¿ estamos solos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Silencio. Larguísimo silencio, pasos de tango, espasmódicos, suspiros entrecortados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La puerta de la entrada se abrió al fin lentamente.&lt;br /&gt;Gracias por todo, susurró ella.&lt;br /&gt;Ha sido un placer. Dijo él en un tono apenas audible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y cuando la puerta se cerró tras la Divoska, Grace no pudo abrir la suya.&lt;br /&gt;El picaporte se resistía a dar vuelta. Las manos se agarrotaban desobedientes. El corazón deshabitado latía arrítmico.&lt;br /&gt;Tristes presagios. Las lágrimas o a lo mejor el agua de la ducha resbalaba por el rostro descompuesto de la mujer escondida.&lt;br /&gt;Jean desde fuera la instó a que abriese la maldita puerta. La maldita puerta.&lt;br /&gt;Se duchó despacio, agotada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y salió del baño al fin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estarás orgullosa de tu actuación, Grace. Has quedado al descubierto. Dijo Jean.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al descubierto de qué, preguntó por preguntar algo. De tus complejos, de tu locura. Desvarías. No te reconozco Grace. La voz ahora era de hielo y furia apenas contenida.&lt;br /&gt;No sirvió ningún intento de recuperar el cómo y porqué habían sucedido los hechos, para Grace se había hecho tarde súbitamente. Para todo.&lt;br /&gt;A duras penas llegó a la cama. Tumbada boca arriba, sin eco, el pánico la estremecía, punceteandola. Sacudiéndola. Aquella noche del día 31, sintió claramente que un mal superior a todos los males se le iba metiendo hasta habitarla, hasta lo más profundo de su ser, hasta que ya no pudo moverse más. Hasta quedar atrapada por una garrapata monstruosa que iba chupando toda su energía, paralizándola. Hasta dejarla aniquilada, rota, sin fuerza siquiera para levantar los pinceles y llevarlos al lienzo, condenada a la silla de ruedas para siempre.&lt;br /&gt;Los médicos no conocían la catastrófica enfermedad, ni el porqué del ataque fulminante de la noche a la mañana. Parecido al mal de ojo.&lt;br /&gt;En esa situación de desamparo total, Grace no acertaba a hablar. Salían confusas, temerosas de su boca las palabras, balbuceando lo que no querían decir, tergiversándose a capricho cada vez que intentaba expresar un sentimiento, atenazada por lo imprevisto.&lt;br /&gt;por el enigma que ocultan las puertas. Por la obsesión de las puertas. Puertas clandestinas y amenazantes, delatoras, asfixiantes, envidiosas, resentidas, incongruentes, crueles, lacerantes, falsas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando se dio cuenta que todo era inútil, le pidió a Jean que la llevase una vez más a Giants Causeway, a encontrarse conmigo, como siempre lo haciámos. Le dijo que teníamos pendiente una partida de ajedrez a la luz de las velas y jugosas historias que contarnos. Y él que la amaba a morir, la acompañó hasta el viejo caserón, nido y refugio de los dos. Después regresó a Paris, justo el tiempo de cancelar algunas entrevistas, había decidido que el resto podía esperar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que Grace no le dijo a Jean es que una vez allí yo llegaría tarde y que la silla de ruedas resbalaría hacia el acantilado empujada por lo nunca expresado, por poderes fácticos que reventaron la cordura hasta que solo quedó el vacío, la nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando oigas esta cinta amiga queridísima, continua diciendo antes del gran silencio, comprenderás porque no me has podido encontrar hasta hoy y porqué yo no te he buscado hasta ahora. Sabrás que Jean y tú redimiréis mi alma en la caída… Aquí la cinta enmudece de repente como si la interrupción brutal quisiera impedir contar lo que aun quedaba por decir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Largo paréntesis el de ésta madrugada, Amazing Grace, tu voz desde la espuma de las olas que tantas veces dibujaste, retumba en mí como si no te hubieses ido y todo fuera un síndrome de ausencia. Sobresalto de la imaginación,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace frio y ha caído la primera nevada. No tengo ganas de seguir escribiendo. Ni nada más que decir por hoy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mañana será otro día… decía Scarlett O´Hara.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#cc9933;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;_____________________________________________________&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;El óleo de ésta entrada se llama &lt;strong&gt;La muerte de Serdanapale&lt;/strong&gt; de Delacroix&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6678310194960698223-1865625767100743507?l=www.lapasiondelbucanero.net' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/ElNombreDeLaRosa/~4/GnGVEQzVMJ0" height="1" width="1"/&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/ElNombreDeLaRosa/~3/GnGVEQzVMJ0/amazing-grace_02.html</link><author>begonazabala@gmail.com (BegoBego)</author><media:thumbnail url="http://1.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/SQ3wrB31j4I/AAAAAAAAGCA/gYpKQDcp75A/s72-c/delacroix+La+muerte+de+Serdanapale.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><feedburner:origLink>http://www.lapasiondelbucanero.net/2008/11/amazing-grace_02.html</feedburner:origLink></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-6678310194960698223.post-2758568519019766259</guid><pubDate>Wed, 22 Oct 2008 20:48:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-09-03T07:46:00.404-04:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Halt.</category><title>Halt.  Aquí la de la Edad de Piedra</title><description>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/SP-Suv6WhPI/AAAAAAAAFlk/OdsVndVmn8M/s1600-h/img015.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; FLOAT: right; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5260084221624878322" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/SP-Suv6WhPI/AAAAAAAAFlk/OdsVndVmn8M/s400/img015.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;color:#006600;"&gt;Respetable público, he confesado desde el principio una total ignorancia en menesteres de avanzada tecnología. Sigo por lo tanto como Wilma Flinstone.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;color:#006600;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;color:#006600;"&gt;Pero en mis afanes pioneros a veces suena la flauta por casualidad. Todo es muy artesanal y primario en mis Blogs como es fácil de comprobar. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="color:#ffcc99;"&gt;Ahora he puesto &lt;strong&gt;música y voz. &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;color:#ffcc99;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;color:#ffcc99;"&gt;Se trata de ejercitar la paciencia y de pinchar por todas parte en los recuadros hasta que suene algo... o deje de sonar...&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;color:#ffcc99;"&gt;En desagravio os dejo con la fotocopia de una tarjeta profética que compré en Brighton. Por cierto, que nadie se lo tome a pecho ni a propaganda facil. Soy antidroga. Con la excepción de la mejor de todas, el vino.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;color:#ffcc99;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;color:#ffcc99;"&gt;Con besos de B la b de Beso &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6678310194960698223-2758568519019766259?l=www.lapasiondelbucanero.net' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/ElNombreDeLaRosa/~4/lqjmqoIkWdE" height="1" width="1"/&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/ElNombreDeLaRosa/~3/lqjmqoIkWdE/halt-aqu-la-de-la-edad-de-piedra.html</link><author>begonazabala@gmail.com (BegoBego)</author><media:thumbnail url="http://2.bp.blogspot.com/_GBwOKTakPAY/SP-Suv6WhPI/AAAAAAAAFlk/OdsVndVmn8M/s72-c/img015.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><feedburner:origLink>http://www.lapasiondelbucanero.net/2008/10/halt-aqu-la-de-la-edad-de-piedra.html</feedburner:origLink></item><language>en-us</language><media:rating>nonadult</media:rating></channel></rss>
