<?xml version="1.0" encoding="UTF-8" standalone="no"?><rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:blogger="http://schemas.google.com/blogger/2008" xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" xmlns:georss="http://www.georss.org/georss" xmlns:itunes="http://www.itunes.com/dtds/podcast-1.0.dtd" xmlns:openSearch="http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/" xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0" version="2.0"><channel><atom:id>tag:blogger.com,1999:blog-9117247965229051093</atom:id><lastBuildDate>Fri, 01 Nov 2024 07:58:33 +0000</lastBuildDate><category>microrrelato</category><category>relato</category><category>soneto</category><category>poema</category><title>Érase un hombre a una corbata roja atado</title><description></description><link>http://etraetcetera.blogspot.com/</link><managingEditor>noreply@blogger.com (.)</managingEditor><generator>Blogger</generator><openSearch:totalResults>194</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><language>en-us</language><itunes:explicit>no</itunes:explicit><itunes:subtitle/><itunes:owner><itunes:email>noreply@blogger.com</itunes:email></itunes:owner><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-9117247965229051093.post-8617580561352795530</guid><pubDate>Mon, 30 Dec 2013 06:57:00 +0000</pubDate><atom:updated>2013-12-30T07:57:32.248+01:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">relato</category><title>Otra historia.</title><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgiQk2XwagfPKnzMYZ2gZnQ0TB4sZYpdgTzrTBTMWS7oGA7YDoJaXct8lFgNaAvxh8xk2HbE5IzfgKViC3tMssnR37Iqx9NJUqyyFPoXrBpzNEUX7BGAQzN3liULnZ5Q329DmfFpHLIgFo/s1600/IMG_20131230_074849.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgiQk2XwagfPKnzMYZ2gZnQ0TB4sZYpdgTzrTBTMWS7oGA7YDoJaXct8lFgNaAvxh8xk2HbE5IzfgKViC3tMssnR37Iqx9NJUqyyFPoXrBpzNEUX7BGAQzN3liULnZ5Q329DmfFpHLIgFo/s320/IMG_20131230_074849.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="color: #222222; font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style="color: #222222; font-family: inherit;"&gt;Aquella
noche todos habíamos bebido demasiado, incluso tía Katie había
dado a los niños unas copas de plástico con un poco de champán
para que, según había dicho ella, se mojasen los labios en el
brindis.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #222222;"&gt;El
ambiente era relajado, las prisas de la cena ya habían quedado atrás
y el calor aumentaba en la sala, no sé si por la calefacción o por
los licores.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #222222;"&gt;Tío
Mark reía sonoramente siempre que alguno de sus hermanos hacía
alguna gracia sobre su recién estrenado bigote, pasándose la mano
sobre él en un gesto que comencé a percibir más como un tic que
como ninguna otra cosa. Y tío James golpeaba la mesa con la mano
abierta, carcajeándose, bajo la censuradora mirada de tía Katie,
siempre que alguno de sus chascarillos de turno acababa
convirtiéndose en una sonora carcajada por parte de todos. &lt;/span&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;span style="color: #222222; font-family: inherit;"&gt;Era
mi primera navidad con ellos. La primera desde hacía tanto tiempo
que ya casi ni lo recordaba. No es que el colegio mayor en el que
estaba internado estuviese lejos, era simplemente que desde la muerte
de tío Frank no habíamos vuelto a celebrar la navidad y cada uno
pasaba la noche en punto diferente del mapa, con esa sensación de
extrañeza y cotidianidad que nos daba el hecho de no celebrar algo
que los demás celebraban por todo lo alto.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;span style="color: #222222; font-family: inherit;"&gt;Recuerdo
fue aquella noche la primera vez que probé el café. Lo recuerdo
perfectamente. Tía Katie había preparado una de esas grandes
cafeteras italianas de acero inoxidable y al ir a repartirlo a los
mayores, me sirvió una pequeña taza de café mientras me guiñaba
un ojo. Había sido aquella misma tarde, mientras molía los granos
de café, cuando me había explicado que había una leyenda que decía
que las tres primeras tazas de café que tomas en tu vida saben
totalmente diferentes la una de las otras. Tía Katie, mientras
preparaba los guisos para la cena, con la cafetera ya sobre el fuego,
me había susurrado bajito al oído, como quien cuenta algo que no se
debe contar, que la primera taza de café que uno toma es amarga como
la vida, la segunda es dulce como el amor y la tercera es misteriosa
como la muerte. Yo, embobado por mi edad y por la historia, no reparé
el orden de las tres tazas así que horas más tarde, cuando echó el
oscuro líquido en la blanca taza y la extendió hacia mí, pensé en
si aquella primera taza me tenía que saber amarga o dulce o
misteriosa, si es que el misterio tenía algún sabor.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;&lt;span style="color: #222222;"&gt;Fue
amarga aquella taza de café, como amargo fue también el final de la
velada. No había yo acabado casi de saborear el café cuando tío
James, golpeó la mesa con más fuerza que en otras ocasiones y grito
“fuego”. Era verdad, por debajo la puerta de la cocina, un
intensó humo comenzó a brotar y todos salimos disparados hacía el
jardín delantero. &lt;/span&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;&lt;span style="color: #222222;"&gt;De
poco sirvió que los vecinos acudieran con cubos de agua en nuestro
auxilio. Cuando los bomberos llegaron la casa estaba ya medio
calcinada y tía Katie no hacía más que decir: “es por mi culpa,
es por mi culpa”. Poco se pudo salvar. Ni siquiera la bicicleta que
tía Katie tenía preparada para darme esa noche, se escapó de las
llamas. Ya había mirado yo hace un par de días bajo su cama para
descubrir, en un precioso tono azulado, la bicicleta módelo Super
Cil que tantos años llevaba esperando. &lt;/span&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;span style="color: #222222; font-family: inherit;"&gt;Aquella
noche, mientras la casa ardía, mientras todos se dejaban llevar por
el caos y la confusión, yo fui a casa de mi vecino Benet y le cogí
la bicicleta a su hijo John, un chico de mi misma edad, mucho menos
alto y mucho más corpulento, y huí en dirección al pueblo más
cercano.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;span style="color: #222222; font-family: inherit;"&gt;Recuerdo
fue aquella noche la primera vez que probé el café porque me pasé
toda la noche bajo un puente sin poder dormir abrazado a la bicicleta
que acababa de robar, con aquel regusto a café amargo en la boca.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;span style="color: #222222; font-family: inherit;"&gt;Tardé
muchos años en volver a celebrar la navidad con mi familia porque,
si mal no lo recuerdo, tras aquella noche no supieron nada de mí
hasta que diez años después, cuando otra noche de navidad, volví a
casa de tia Katie, pero esa sin duda es otra historia.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;
&lt;/div&gt;
</description><link>http://etraetcetera.blogspot.com/2013/12/otra-historia.html</link><author>noreply@blogger.com (.)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgiQk2XwagfPKnzMYZ2gZnQ0TB4sZYpdgTzrTBTMWS7oGA7YDoJaXct8lFgNaAvxh8xk2HbE5IzfgKViC3tMssnR37Iqx9NJUqyyFPoXrBpzNEUX7BGAQzN3liULnZ5Q329DmfFpHLIgFo/s72-c/IMG_20131230_074849.jpg" width="72"/><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-9117247965229051093.post-2180164493145138417</guid><pubDate>Fri, 27 Dec 2013 07:01:00 +0000</pubDate><atom:updated>2013-12-27T21:43:29.834+01:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">soneto</category><title>Te vi esta tarde.</title><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgLrpLdkA6ozu6_tHLYvNwlUCw29cFaKzFzSxkA2jQFuD3OBf0LfG076SRH2zb5EaQ5N25jptWTatAcGiJmUEDp1BpUMUrlwI9h6coL7EvLU3iGIYMHtx_7yEknrdEamlLLKZDnMGH2Evk/s1600/IMG_20131227_075831.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgLrpLdkA6ozu6_tHLYvNwlUCw29cFaKzFzSxkA2jQFuD3OBf0LfG076SRH2zb5EaQ5N25jptWTatAcGiJmUEDp1BpUMUrlwI9h6coL7EvLU3iGIYMHtx_7yEknrdEamlLLKZDnMGH2Evk/s320/IMG_20131227_075831.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
I.&lt;br /&gt;
&lt;div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
Te vi esta tarde caminando por la
playa,&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
Huyendo de la gente y el barullo,&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
Pensando si has perdido una batalla,&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
Colocándote las gafas con ese gesto
tuyo.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
Aún llevas en el cuerpo la metralla&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
Y caminas ignorando los murmullos.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
Otros creerán que has tirado la
toalla,&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
Tú y yo sabemos que has recogido tu
orgullo.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
Dicen que el tiempo las heridas cura,&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
Pero ambos sabemos que tu costura&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
Es la labor de un tiempo bien
enhebrado.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
Ya no temo que un día tu camino
deshagas 
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
Pues, como el mar que borró tus
pisadas,&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
Esta tarde supiste que aquello es
pasado.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
y II.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
Viene y va silencioso el oleaje,&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
Como un día tus pasos lo fueron.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
Sólo un murmullo muda el paisaje;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
Del lienzo escrito al lienzo nuevo.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
Hace falta también tener coraje&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
Y hace falta ser muy sincero&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
Para que el corazón cambie el lenguaje;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
Del quiero quererte al no te quiero.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
Pero igual que el mar se embravece&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
Y él mismo se fortalece y crece,&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
Creciste tú también contra tu pasado.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
Y tan grande fue la fuerza que hallaste&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
Que un día sin esperarlo te encontraste&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
Escribiendo en otras playas tu legado.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
</description><link>http://etraetcetera.blogspot.com/2013/12/te-vi-esta-tarde.html</link><author>noreply@blogger.com (.)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgLrpLdkA6ozu6_tHLYvNwlUCw29cFaKzFzSxkA2jQFuD3OBf0LfG076SRH2zb5EaQ5N25jptWTatAcGiJmUEDp1BpUMUrlwI9h6coL7EvLU3iGIYMHtx_7yEknrdEamlLLKZDnMGH2Evk/s72-c/IMG_20131227_075831.jpg" width="72"/><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-9117247965229051093.post-1562358279520895383</guid><pubDate>Wed, 25 Dec 2013 10:34:00 +0000</pubDate><atom:updated>2013-12-25T13:26:52.618+01:00</atom:updated><title>Una navidad diferente.</title><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiSMccQ1cnMbgGPhQFTRUK1szrBErQznIsliLne-hFlJkPXtYS17q3_8Uuo3QFsNFN9x23TBK7XwDjrnDsli7qc-RVw6VZluw050awc5lqAdCbCPOHPz0GVwysw9xlqNvNsDem5DIH_Oh4/s1600/IMG_20131225_121233.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiSMccQ1cnMbgGPhQFTRUK1szrBErQznIsliLne-hFlJkPXtYS17q3_8Uuo3QFsNFN9x23TBK7XwDjrnDsli7qc-RVw6VZluw050awc5lqAdCbCPOHPz0GVwysw9xlqNvNsDem5DIH_Oh4/s320/IMG_20131225_121233.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: Times, Times New Roman, serif;"&gt;Michael Waet se levantó aquella mañana de navidad como si fuese una más. Comenzó su rutina de ejercicios, intentó realizar algunas flexiones, sacó del armario la goma elástica… No lo hacía para quemar la cena del pavo de la noche anterior, cuyo sabor aún le parecía tener en la boca, no. Lo hacía simplemente porque aquella, por extraño que a otros les pudiese parecer, para él, era una mañana más.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: Times, 'Times New Roman', serif;"&gt;Evidentemente también estaba aquello de que, como a él le gustaba decir: &amp;lt;&amp;lt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Times, 'Times New Roman', serif; white-space: pre-wrap;"&gt;tampoco podía hacer mucho más “mientras los demás duermen”&amp;gt;&lt;/span&gt;&lt;tampoco a="" dem="" duermen="" hacer="" los="" m="" mientras="" mucho="" pod="" s="" style="font-family: Times, 'Times New Roman', serif;"&gt;&amp;gt;, así que comenzar el día con su rutina de ejercicios era casi una necesidad para ocupar su tiempo más que una obsesión.&amp;nbsp;&lt;/tampoco&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: Times, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style="font-family: Times, 'Times New Roman', serif;"&gt;Cuando acabó de entrenar, se acercó al gran ventanal frontal y desde allí miró hacia fuera. Mil veces se había dicho la noche anterior que no lo iba a hacer, pero sin saber cómo acabó con su dedos en el frío cristal mirando como la oscuridad lo inundaba todo fuera. No pudo evitar que una lágrima rodara por su mejilla mientras se nublaba ante él aquella oscuridad. Mira que lo había intentado evitar, mira que se había dicho a sí mismo que no lo iba hacer, pero el frío del cristal en la punta de sus dedos le hizo ponerse triste y pensar cual lejos estaba de todos y de todo. Se sentía sólo.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;tampoco a="" dem="" duermen="" hacer="" los="" m="" mientras="" mucho="" pod="" s=""&gt;&lt;span style="font-family: Times, Times New Roman, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/tampoco&gt;
&lt;tampoco a="" dem="" duermen="" hacer="" los="" m="" mientras="" mucho="" pod="" s=""&gt;&lt;span style="font-family: Times, Times New Roman, serif;"&gt;Pensó si en alguna parte del planeta alguien se acordaría de él, si en algún momento alguien, como él, habría puesto los dedos en el cristal y habría mirado hacia él.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/tampoco&gt;&lt;br /&gt;
&lt;tampoco a="" dem="" duermen="" hacer="" los="" m="" mientras="" mucho="" pod="" s=""&gt;&lt;span style="font-family: Times, Times New Roman, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/tampoco&gt;
&lt;tampoco a="" dem="" duermen="" hacer="" los="" m="" mientras="" mucho="" pod="" s=""&gt;&lt;span style="font-family: Times, Times New Roman, serif;"&gt;No se permitió llorar más, cabizbajo, caminó hacía la despensa y de allí sacó el último sobre de café con leche que le quedaba. Lo había guardado durante dos meses aún y a pesar de lo que le gustaba el café y lo difícil que era para él para el día sin tomar. Se lo preparó como tantas otras veces había hecho y se sentó en el asiento que estaba frente al gran ventanal.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/tampoco&gt;&lt;br /&gt;
&lt;tampoco a="" dem="" duermen="" hacer="" los="" m="" mientras="" mucho="" pod="" s=""&gt;&lt;span style="font-family: Times, Times New Roman, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/tampoco&gt;
&lt;tampoco a="" dem="" duermen="" hacer="" los="" m="" mientras="" mucho="" pod="" s=""&gt;&lt;span style="font-family: Times, Times New Roman, serif;"&gt;En el panel de mandos introdujo el código de desbloqueo, envió el mensaje de buenos días a la tierra y seleccionó en el reproductor la primera de las veinte canciones que había escogido para aquella misión espacial. A través de los altavoces de la estación espacial comenzaron a sonar los primeros acordes de la canción y el no pudo hacer otra cosa más que llevarse la taza a los labios y saborear el café.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/tampoco&gt;&lt;br /&gt;
&lt;tampoco a="" dem="" duermen="" hacer="" los="" m="" mientras="" mucho="" pod="" s=""&gt;&lt;span style="font-family: Times, Times New Roman, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/tampoco&gt;
&lt;tampoco a="" dem="" duermen="" hacer="" los="" m="" mientras="" mucho="" pod="" s=""&gt;&lt;span style="font-family: Times, Times New Roman, serif;"&gt;Mirando a través del ventanal dejó que sonase la canción hasta el final, ni siquiera se atrevió a tararear.&lt;/span&gt;&lt;/tampoco&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;tampoco a="" dem="" duermen="" hacer="" los="" m="" mientras="" mucho="" pod="" s=""&gt;&lt;span style="font-family: Times, Times New Roman, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/tampoco&gt;
&lt;tampoco a="" dem="" duermen="" hacer="" los="" m="" mientras="" mucho="" pod="" s=""&gt;&lt;span style="font-family: Times, Times New Roman, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/tampoco&gt;
&lt;tampoco a="" dem="" duermen="" hacer="" los="" m="" mientras="" mucho="" pod="" s=""&gt;&lt;span style="font-family: Times, Times New Roman, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/tampoco&gt;
&lt;tampoco a="" dem="" duermen="" hacer="" los="" m="" mientras="" mucho="" pod="" s=""&gt;&lt;span style="font-family: Times, Times New Roman, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/tampoco&gt;
&lt;tampoco a="" dem="" duermen="" hacer="" los="" m="" mientras="" mucho="" pod="" s=""&gt;&lt;br /&gt;&lt;/tampoco&gt;
&lt;tampoco a="" dem="" duermen="" hacer="" los="" m="" mientras="" mucho="" pod="" s=""&gt;&lt;object data="http://dl.dropbox.com/u/22283429/dewplayer-mini.swf" height="20" id="dewplayer" name="dewplayer" type="application/x-shockwave-flash" width="160"&gt; &lt;param name="wmode" value="transparent" /&gt;
&lt;param name="movie" value="http://dl.dropbox.com/u/22283429/dewplayer-mini.swf" /&gt;
&lt;param name="flashvars" value="mp3=https://dl.dropboxusercontent.com/u/44079422/etra/Bunbury%20-%20Lady%20Blue.mp3&amp;amp;showtime=1" /&gt;
&lt;/object&gt;&lt;/tampoco&gt;</description><link>http://etraetcetera.blogspot.com/2013/12/blog-post_25.html</link><author>noreply@blogger.com (.)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiSMccQ1cnMbgGPhQFTRUK1szrBErQznIsliLne-hFlJkPXtYS17q3_8Uuo3QFsNFN9x23TBK7XwDjrnDsli7qc-RVw6VZluw050awc5lqAdCbCPOHPz0GVwysw9xlqNvNsDem5DIH_Oh4/s72-c/IMG_20131225_121233.jpg" width="72"/><thr:total>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-9117247965229051093.post-5977475819396049726</guid><pubDate>Wed, 09 Oct 2013 06:35:00 +0000</pubDate><atom:updated>2013-10-09T08:40:29.978+02:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">relato</category><title>Como nos conocimos.</title><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjqlblQHFVJSRNjN6p_8VnDRYEgNVrJZD0GICyGOMSG1tyxkPjXelP9fkEY6nfhMImNgh6ZovCu-8QXsVpKAZOnIv0fB0P_WIO52bdhDGRXlPeYKEC7J1MP_FyV4Z74VOWQwrMr8P2lDnE/s1600/IMG_20131009_083136.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjqlblQHFVJSRNjN6p_8VnDRYEgNVrJZD0GICyGOMSG1tyxkPjXelP9fkEY6nfhMImNgh6ZovCu-8QXsVpKAZOnIv0fB0P_WIO52bdhDGRXlPeYKEC7J1MP_FyV4Z74VOWQwrMr8P2lDnE/s320/IMG_20131009_083136.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
Cuando se dirigió hacia a mí supe que me iba a pedir algo.
Tenía unos espectaculares ojos azul claro y unas perfectas cejas rubias que le
endulzaban la mirada. No le había visto nunca. Sin duda alguna, si lo hubiese
visto alguna vez, recordaría perfectamente aquella cara de mandíbula y pómulos
marcados y aquel flequillo rubio cayéndole discretamente sobre la frente. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
Incluso allí parados, frente a frente, mientras yo esperaba
a que su petición saliese a través de aquellos labios sugerentes, su flequillo,
con aquel mechón perfectamente peinado que le caía lo justo, ni poco ni
demasiado, oscilaba levemente al compás del aire acondicionado. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
Cualquiera que hubiese visto la escena, cualquiera que nos
hubiese visto, hubiese pensado que estamos destinados a encontrarnos, que
éramos el uno para el otro y fue en aquel preciso momento cuando nos enamoramos
o, por lo menos, cuando yo me enamoré. Me fue fácil, me fue muy fácil enamorarme
de aquellos labios carnosos, ni muy gruesos ni muy delgados, semiabiertos e
hidratados que entre dejaban ver unos dientes perfectamente blancos e
alineados. &amp;nbsp;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
El mundo se detuvo un segundo para dejar que él pronunciara
esas palabras que lo cambiarían todo y, justo antes de que eso sucediese, yo me
imaginé una voz grave pero dulce, fuerte pero afable. Cogió aire y empezó a
soltarlo cuando la punta de su lengua, ese oculto objeto de deseo hasta este
momento, se apoyó justo donde nacen los dientes delanteros para después
arquearse dentro de la boca sin tocar nada y después cerrar la levemente la
boca. Luego frunció un poquito hacia fuera los labios, para después abrirlos
mientras los llevaba de nuevo hacia atrás para, finalmente, para acabar en una
explosión velar-uvular sonora.&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
“Quiero un Whopper”, dijo. Y así fue como conocí a Daniel.&amp;nbsp;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
</description><link>http://etraetcetera.blogspot.com/2013/10/como-nos-conocimos.html</link><author>noreply@blogger.com (.)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjqlblQHFVJSRNjN6p_8VnDRYEgNVrJZD0GICyGOMSG1tyxkPjXelP9fkEY6nfhMImNgh6ZovCu-8QXsVpKAZOnIv0fB0P_WIO52bdhDGRXlPeYKEC7J1MP_FyV4Z74VOWQwrMr8P2lDnE/s72-c/IMG_20131009_083136.jpg" width="72"/><thr:total>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-9117247965229051093.post-4523135207229297720</guid><pubDate>Wed, 09 Oct 2013 06:27:00 +0000</pubDate><atom:updated>2013-10-09T08:40:21.840+02:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">poema</category><title>Enfermera de nursery.</title><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg2dmAp8H0aKnZ4Tdm1sX6h725ditNl4BOVm9bxZYBykM3hpCSZygit94p109XqpPThvNK622OqNTi65Ynq3h2RwBFLE2HwY7uHjFb7eIsuD1xbcgke3hJeI1Vbzmllp0YIglc5jUgZPcU/s1600/IMG_20131008_214804.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg2dmAp8H0aKnZ4Tdm1sX6h725ditNl4BOVm9bxZYBykM3hpCSZygit94p109XqpPThvNK622OqNTi65Ynq3h2RwBFLE2HwY7uHjFb7eIsuD1xbcgke3hJeI1Vbzmllp0YIglc5jUgZPcU/s320/IMG_20131008_214804.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
Rompí en
jirones mi pasado&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
Con las
tijeras del desamor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
Lo vivido y
lo soñado&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
Enferman al
corazón. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
La noche que
empezó el verano&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
Contamos las
estrellas tú y yo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
Chíllame
cuando suelte tu mano,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
Enmudéceme
con tu otra voz.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;i&gt;Enfermera de mi razón,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;i&gt;Grillo de mis momentos,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;i&gt;Gentleman del corazón, &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;i&gt;Bien sabes lo que te cuento.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
Cuando todos
entran en el juicio&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
Del índice y
la doble moral,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
Tú ejerces
de oficio&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
De mi razón
contra mi ideal.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
Pero hay
prisiones que no tienen cadenas,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
Tú bien
sabes lo que digo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
Entóname
entre tus venas&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
En el tú, en
el te, en el contigo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;i&gt;Enfermera de mi querer,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;i&gt;Remienda mi corazón de mimbre.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;i&gt;No me digas que estás tomando café&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;i&gt;Cuando te llame al timbre.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
La noche que
nos hablamos a la cara&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
Es tan
eterna que dura todavía,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
Nunca pensé
que triunfara&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
Tú razón
contra la mía.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;i&gt;Enfermera de nursery,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;i&gt;Hermana fortuita.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;i&gt;Aunque no veas la cicatriz,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;i&gt;Tú ponme una tirita&lt;/i&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;i&gt;(Es un rock&amp;amp;roll para cantarlo a dúo).&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
</description><link>http://etraetcetera.blogspot.com/2013/10/enfermera-de-nursery.html</link><author>noreply@blogger.com (.)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg2dmAp8H0aKnZ4Tdm1sX6h725ditNl4BOVm9bxZYBykM3hpCSZygit94p109XqpPThvNK622OqNTi65Ynq3h2RwBFLE2HwY7uHjFb7eIsuD1xbcgke3hJeI1Vbzmllp0YIglc5jUgZPcU/s72-c/IMG_20131008_214804.jpg" width="72"/><thr:total>2</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-9117247965229051093.post-8245899966317484673</guid><pubDate>Sun, 06 Oct 2013 22:34:00 +0000</pubDate><atom:updated>2013-10-07T00:34:15.778+02:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">microrrelato</category><title>John Wolloman.</title><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhyg1MU9dgnNkoH6IUB6q-jFqeF1gRKpp4D-fzi0Lv49bgYI8uuoTN7uNK3LYmFwunUBKWZr-NPl6rfWO_QBSYBGu67K3yThITcjp8pved9SUs8Lhd2UlNMOlnWQa2m4Ui6Tnf8wPgQVc0/s1600/IMG_20131007_002939.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhyg1MU9dgnNkoH6IUB6q-jFqeF1gRKpp4D-fzi0Lv49bgYI8uuoTN7uNK3LYmFwunUBKWZr-NPl6rfWO_QBSYBGu67K3yThITcjp8pved9SUs8Lhd2UlNMOlnWQa2m4Ui6Tnf8wPgQVc0/s320/IMG_20131007_002939.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
A John Wolloman le hubiese gustado ser detective privado. En
la más aburrida de sus realidades, siempre se imaginaba a sí mismo en su
despacho tecleando, bajo la fuerte luz de una lámpara de mesa, los casos de sus
clientes en una vieja Underwood de aquellas a las que enseguida se quedaban
enganchadas las letras. Incluso en su imaginación, John soñaba consigo mismo
apagando colillas en un repleto cenicero y vistiendo gabardina y sombrero, o
escapando por la puerta de atrás de algún casino clandestino persiguiendo a
algún mafioso de tres al cuarto mientras una fina lluvia le obligaba a subirse
la solapa de la gabardina y a encoger un poco la cabeza entre los hombros. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
No era muy dado a beber, incluso al contrario; fácilmente
perdía la conciencia al primer sorbo de alcohol, pero el problema, el verdadero
problema que le había alejado de su sueño, no era otro que una voz grave y
afeminada que nacía de lo más profundo de su garganta y moría directamente en
su sueño. Cuando John Wolloman habría la boca parecía que hablaba una mujer.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
Podría haberlo intentado, podría haberlo probado, pero su
verdadero miedo era que un día se encontrase cara a cara con la más dura de sus
realidades porque algún gracioso hubiese rascado las letras de la puerta de su
despacho y el apellido de su padre, aquel que le dijo que nunca llegaría a nada
por aquella voz, se hubiese convertido en la mofa que siempre temió leer: “John
Wo&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; man”. La misma broma que los niños
de su colegio habían garabateado una y otra vez en las puertas de los aseos del
colegio donde estudiaba, la misma broma que, incluso hoy, leía sentado en la
taza del váter de la oficina de correos donde trabajaba, la misma broma que hoy
en día lucía en la placa de identificación de su trabajo por expreso deseo de
su jefe, la misma broma que hubiese podido leer en su esquela de haber sido
posible leer el periódico el día después que decidió pegarse un tiro. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
</description><link>http://etraetcetera.blogspot.com/2013/10/john-wolloman.html</link><author>noreply@blogger.com (.)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhyg1MU9dgnNkoH6IUB6q-jFqeF1gRKpp4D-fzi0Lv49bgYI8uuoTN7uNK3LYmFwunUBKWZr-NPl6rfWO_QBSYBGu67K3yThITcjp8pved9SUs8Lhd2UlNMOlnWQa2m4Ui6Tnf8wPgQVc0/s72-c/IMG_20131007_002939.jpg" width="72"/><thr:total>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-9117247965229051093.post-4522848877752609529</guid><pubDate>Fri, 04 Oct 2013 11:07:00 +0000</pubDate><atom:updated>2013-10-04T21:22:07.641+02:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">relato</category><title>Una canción para Almudena, otra vez.</title><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgOD1iCxUFnCPIRR697O7kdNHN1aAGJ0qrGi-vlEnMHDnHu-1Z5Ap9ExMq1q4_w73Rv6GfN08b1RmIdXLkXd6v16tOeD_lUUn2Ues7Vq8uFg1cztJhrEYzvgCowhHYPUbyJAC3pdqK0sYw/s1600/2012-09-23_1348361156.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgOD1iCxUFnCPIRR697O7kdNHN1aAGJ0qrGi-vlEnMHDnHu-1Z5Ap9ExMq1q4_w73Rv6GfN08b1RmIdXLkXd6v16tOeD_lUUn2Ues7Vq8uFg1cztJhrEYzvgCowhHYPUbyJAC3pdqK0sYw/s320/2012-09-23_1348361156.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
Almudena pidió otra cerveza al camarero con un simple gesto
con la mano. “No debería haberla pedido”, pensó cuando el frío líquido recorría
ya su cuerpo garganta abajo. No era sólo que los clientes del Raval no daban ya
ni para comer, era además que había entrado en el bar con la intención de
tomarse sólo una y ya había perdido la cuenta de cuantas llevaba. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
Fuera había comenzado a llover. Nada más salir de casa ya
tuvo la sensación de que la noche había empezado mal y la tormenta la acabó de
convencer. Un par de niñatos que no sabían lo que querían, el mismo pesado de
siempre sin dinero y dos horas sin nada que hacer la hicieron resguardarse de
la lluvia en el Bar de Miguel. No hay muchos sitios donde una prostituta pueda
entrar sin que la miren mal, y en aquel bar era siempre bienvenida.&lt;br /&gt;
&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
Sentada en el taburete, en la barra, dejó de acariciarse el
pelo para sacar un cigarrillo de la pitillera de plata. “Plata de ley”, leyó por
enésima vez al abrirla y una vez más se preguntó cuánto tiempo más tardaría
en venderla para comer. Cogió uno de los meticulosamente colocados
cigarrillos y tras marcarlo con carmín le prendió fuego. «Aquí no se puede
fumar», le dije y su rubia cabellera se giró para mirarme, primero con desaprobación
y luego con una amplia sonrisa en los labios.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
Me abrazó, me besó, me pidió una copa y nos perdimos entre
la noche y los recuerdos mientras el alcohol hacía de las suyas y el
tabaco era testigo mudo de nuestras palabras.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
Bebimos mucho, mucho. Demasiado. Bebimos con esa ansia de
borrar el mundo, de cambiar de vida, de olvidar porque sí. Con esa ansia de
reír a carcajadas, de bailar al son de una música cuyo ritmo no podíamos llevar
por lo borrachos que íbamos, con esa ansia de divertirnos de una manera brutal
y desgarradora. Felices de ser nosotros, de estar juntos, de celebrar que estábamos
allí.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
Cómo pude la acompañé a casa y tumbada sobre su cama la
observé. Debían de ser cerca de las siete y la ciudad comenzaba a ponerse en
pie. A través de las paredes de papel de su casa podía oír como los vecinos
empezaban a despertar mientras yo, allí de pie, observaba a Almudena mientras
ella sonreía. Fue esa sonrisa de borracho dibujada en su cara la que me entristeció.
El sueño podía con ella. Borracha como estaba, giraba en esa espiral de sueño y
de falsa alegría que nos había proporcionado el alcohol, sabedora de que cuando
despertara todo volvería a estar en el mismo lado, sabedora de que la resaca
iba a ser de órdago, sabedora de que mañana nada de esto habría merecido la
pena por mucho que hoy pareciese que sí. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
Cómo pude me tumbé a su lado y cerré los ojos. Por la
ventana abierta de la habitación entraba el sonido de la radio de algún vecino.
Los primeros acordes de una canción subieron por el patio de luces hasta la
habitación. Cómo pude me puse de lado y la besé. Le hubiese cantado el oído lo
que me hubiese pedido.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando desperté había vuelto a desaparecer. Dicen que una noche la vieron haciendo la calle del olvido.&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
</description><link>http://etraetcetera.blogspot.com/2013/10/una-cancion-para-almudena-otra-vez.html</link><author>noreply@blogger.com (.)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgOD1iCxUFnCPIRR697O7kdNHN1aAGJ0qrGi-vlEnMHDnHu-1Z5Ap9ExMq1q4_w73Rv6GfN08b1RmIdXLkXd6v16tOeD_lUUn2Ues7Vq8uFg1cztJhrEYzvgCowhHYPUbyJAC3pdqK0sYw/s72-c/2012-09-23_1348361156.jpg" width="72"/><thr:total>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-9117247965229051093.post-5811025659027703621</guid><pubDate>Fri, 04 Oct 2013 10:13:00 +0000</pubDate><atom:updated>2013-10-04T12:13:29.597+02:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">microrrelato</category><title>Realidad edulcorada.</title><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi9e-d6MmXmTiQE4N0hnwjcN40nI5dO039l_WuZ3ggdUZSJuMqpbavYQ0P5UXAGlfByWiaIUhmGev6mNbtDjGr7s61w6dF56oVKuQP-iAiLLcuYWlUI-p7iQfu0hsKFI8FVbf9p63b4bqM/s1600/IMG_20131004_120329.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi9e-d6MmXmTiQE4N0hnwjcN40nI5dO039l_WuZ3ggdUZSJuMqpbavYQ0P5UXAGlfByWiaIUhmGev6mNbtDjGr7s61w6dF56oVKuQP-iAiLLcuYWlUI-p7iQfu0hsKFI8FVbf9p63b4bqM/s320/IMG_20131004_120329.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
Últimamente me preguntan mucho cual es mi oficio y yo bajo
la cabeza tímidamente y les contesto con el primero de los tres títulos
oficiales que tengo. Lo del resto, lo que no da de comer, me lo callo, porque
es como si no existiera o no importara, porque eso sólo alimenta el espíritu y,
no nos confundamos, eso ni mantiene ni paga la hipoteca.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
A veces pienso en por qué esto me persigue, por qué después
de veinte años sigo garabateando hojas en blanco con versos que parecen
suspiros, con poemas cosidos con mis hilos y con textos que parecen jirones. A
veces me pregunto si meterme en todas esas pieles que he habitado, a base de la
única mentira que está permitida, me ha servido de algo, si me servirá de algo,
si me está sirviendo de algo. A veces me pregunto si esto está formando
verdaderamente parte de mi currículum o si por el contrario también forma parte
de esa extensa lista de “quizás” que viene después de la pregunta de marras
sobre mi oficio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
Mi oficio. ¿A qué me dedico? ¿Cómo le explicas a alguien que
igual escribes un verso que tecleas horas y horas miles de palabras frente a un
ordenador, que a veces te quitas la corbata para ponerte otro traje y que hay
días que curas una herida; a veces con una palabra y otras sólo con yodo?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
Mi oficio quizás sea meterme en otras vidas. Empecé a
escribir porque le cogí el gusto a eso de meterme en otras vidas y ahora, en
las puertas de la tarde de tu presencia, escribo todo esto para decirte que me
he metido muchas veces en tu vida; a veces de tu mano y otras solo en mi cabeza.
Y no lo hice por curiosidad ni por morbo, sino sólo por esa sensación de sentir
lo que tú y otros sienten, por esa curiosidad primigenia que me surgió la
primera vez que puse una letra al lado de otra letra con la intención de, ya ni
siquiera transmitir, sino de sentir.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both;"&gt;







&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
Últimamente digo mucho eso de que un día recordaremos todo esto
y nos reiremos y lo digo sólo con esa angustiante esperanza de que todo cambie
algún día. Sólo con la angustiante esperanza de que algún día cuando nos vayamos
a dormir en la más consciente de nuestras realidades, cerremos los ojos y
esbocemos una pequeña sonrisa al pesar que todo ha pasado, sin la necesidad de
que otras vidas vengan en forma de verso a edulcorar nuestra realidad, sino que
vengan para convertir una afición en oficio.&amp;nbsp;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;</description><link>http://etraetcetera.blogspot.com/2013/10/realidad-edulcorada.html</link><author>noreply@blogger.com (.)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi9e-d6MmXmTiQE4N0hnwjcN40nI5dO039l_WuZ3ggdUZSJuMqpbavYQ0P5UXAGlfByWiaIUhmGev6mNbtDjGr7s61w6dF56oVKuQP-iAiLLcuYWlUI-p7iQfu0hsKFI8FVbf9p63b4bqM/s72-c/IMG_20131004_120329.jpg" width="72"/><thr:total>3</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-9117247965229051093.post-8439782590308595550</guid><pubDate>Sun, 29 Sep 2013 17:31:00 +0000</pubDate><atom:updated>2013-09-29T19:51:46.981+02:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">poema</category><title>La historia de mi vida. </title><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgpFkH07AGLwTLejbK1xsiBnd3PDSvAFdnVJwsrYEE1ezZv7aLJNktcXAyN5sgyfc6jJK5w4M6DnWHlMmHGAbcgseI8Isq2AxrOoc6KDD8FLVVAzbBT-ptn0vYRIjCk1QoeMw3r9_rIuM0/s1600/IMG_20130929_192135.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgpFkH07AGLwTLejbK1xsiBnd3PDSvAFdnVJwsrYEE1ezZv7aLJNktcXAyN5sgyfc6jJK5w4M6DnWHlMmHGAbcgseI8Isq2AxrOoc6KDD8FLVVAzbBT-ptn0vYRIjCk1QoeMw3r9_rIuM0/s320/IMG_20130929_192135.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
Me creí tan
exclusivo&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
Que me las
daba de divo&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
En el espejo
de casa,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
Y hoy ya carente
de flashes&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
Aún busco
aquellos ases&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
Que no tiene
mi baraja.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
Ni corto ni perezoso,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
En la vida
fui goloso&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
De probar
todo lo que quise&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
Y, en unos
labios carnosos,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
Descubrí que
sobran mozos&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
Para
plantarme en las narices.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
Yo que me
creía genuino&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
Descubrí en
el camino&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
Que era uno
más de los borregos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
Maldito síndrome
de Narciso,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
Aún recojo
por el piso&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
Los pedazos
rotos de mi ego.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;i&gt;Así amé, así escribí,&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;i&gt;Así
traicioné, así viví,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;i&gt;Tú hazlo
como quieras.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;i&gt;Yo, mal y
tarde, en esta partida&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;i&gt;Descubrí
que la historia de mi vida&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;i&gt;Era la
historia de cualquiera.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
Antes vivía
en una nube,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
Y me quité
de lo que tuve&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
Para darlo sin problema,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
Ahora que me
confieso;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
Ya no tiro
ni un beso,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
Aprovecho lo
que se pueda.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
En otros
tiempos dorados&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
Sólo hubiese
llorado&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
Por todo lo
que he tenido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
Ahora llorar
es un antojo,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
Ya no
malgasto ni un ojo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
Tú bien
sabes lo que digo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
Nos reiremos
algún día&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
Y
brindaremos con alegría&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
La noche del
estreno.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
Por ahora,
qué carajo,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
Aunque estén
vacíos los vasos,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
El corazón
anda lleno. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;i&gt;Así amé, así escribí,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;i&gt;Así soñé, así sentí,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;i&gt;Tú hazlo como buenamente puedas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;i&gt;Yo, mal y tarde, en esta partida&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;i&gt;Descubrí que la historia de mi vida&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;i&gt;No era la historia de cualquiera.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
</description><link>http://etraetcetera.blogspot.com/2013/09/la-historia-de-mi-vida.html</link><author>noreply@blogger.com (.)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgpFkH07AGLwTLejbK1xsiBnd3PDSvAFdnVJwsrYEE1ezZv7aLJNktcXAyN5sgyfc6jJK5w4M6DnWHlMmHGAbcgseI8Isq2AxrOoc6KDD8FLVVAzbBT-ptn0vYRIjCk1QoeMw3r9_rIuM0/s72-c/IMG_20130929_192135.jpg" width="72"/><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-9117247965229051093.post-2730585588161891979</guid><pubDate>Thu, 26 Sep 2013 10:55:00 +0000</pubDate><atom:updated>2013-09-26T12:57:55.589+02:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">microrrelato</category><title>Papá.</title><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEh9xEjtiNFtVmcjLJ9kl0yyaSeJgQqNk3IXpEIr-VyPvkmcuKNRcQEwgoeMoZhkTYBFuvUduYvWpBJTzkeQfAFAHV1SOMfmDFBFj9fG2Ym7fA9QtYMl1UNdjOWT66StQKYfmlJSufxh7tU/s1600/IMG_20130926_125437.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEh9xEjtiNFtVmcjLJ9kl0yyaSeJgQqNk3IXpEIr-VyPvkmcuKNRcQEwgoeMoZhkTYBFuvUduYvWpBJTzkeQfAFAHV1SOMfmDFBFj9fG2Ym7fA9QtYMl1UNdjOWT66StQKYfmlJSufxh7tU/s320/IMG_20130926_125437.jpg" /&gt;&amp;nbsp;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: left;"&gt;
﻿&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;
A papá siempre le gustó aparentar. No en vano, los domingos siempre limpiaba el descapotable en el jardín delantero de casa. Siempre hacía el mismo ritual; empujaba el coche con mimo hacía delante, sacándolo del garaje, lo mojaba con la manguera y luego, con delicadeza y esmero, lo enjabonaba minuciosamente para después enjuagarlo, secarlo y abrillantarlo. &lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;
Podía estarse casi toda la mañana limpiando el coche; dejándolo impoluto, bajo la atenta mirada de los vecinos que, o a través de las ventanas o paseando por la calle, miraban con atención como mi padre lo limpiaba y le sacaba brillo.&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;
Ningún vecino en toda la calle tenía, por aquel entonces, un descapotable, así que el ritual de limpieza del mismo se convertía para mi padre en un signo inequívoco de ostentación frente al vecindario.&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;
Tras la exhaustiva limpieza, Papá volvía a empujar el coche con mimo al garaje y allí lo dejaba hasta el próximo domingo para volver a repetir el mismo ritual. &lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;
Cualquiera que hubiese sido un poco avispado, cualquiera que hubiese sido capaz de mirar un poco más allá, se hubiese dado cuenta de que papá nunca encendía el coche, de que nunca lo ponía en funcionamiento sino que sólo lo empujaba hacia atrás y hacia delante para sacarlo o meterlo del garaje. Cualquiera algo avispado hubiese pensado que lo hacía porque el coche estaba estropeado, pero la verdad era que papá había comprado aquel descapotable, para aparentar frente al resto del vecindario, pese a no tener carnet de conducir. Cualquiera algo avispado se hubiese dado cuenta de que desde hacía años papá decía siempre la misma cantinela cuando le preguntaban por mamá. “Ha marchado unos días a ver a unos parientes”, decía, cuando en verdad hacía ya años que mamá se había marchado para no volver jamás. Aquello no lo decía por aparentar, aquello lo decía porque era incapaz de aceptar que mamá se había marchado.&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: left;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
</description><link>http://etraetcetera.blogspot.com/2013/09/papa.html</link><author>noreply@blogger.com (.)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEh9xEjtiNFtVmcjLJ9kl0yyaSeJgQqNk3IXpEIr-VyPvkmcuKNRcQEwgoeMoZhkTYBFuvUduYvWpBJTzkeQfAFAHV1SOMfmDFBFj9fG2Ym7fA9QtYMl1UNdjOWT66StQKYfmlJSufxh7tU/s72-c/IMG_20130926_125437.jpg" width="72"/><thr:total>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-9117247965229051093.post-7888646219455317915</guid><pubDate>Sun, 15 Sep 2013 21:38:00 +0000</pubDate><atom:updated>2013-09-16T14:19:24.781+02:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">relato</category><title>Mirando al infinito.</title><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjjvQtpHxE2iT9e7vdCK2_QJA-Iqvzt0hONweWEM12YhYeucCzN1QSIXRD3yFI5CyUlQpEtNU8Mlk7Rxuj2siKOs8QR3cg_qZJC3KkP1wWrLjyF99-s9m7RbJts8pLrOdMZT06htFrWLJ4/s1600/2013-02-05_1360055690.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjjvQtpHxE2iT9e7vdCK2_QJA-Iqvzt0hONweWEM12YhYeucCzN1QSIXRD3yFI5CyUlQpEtNU8Mlk7Rxuj2siKOs8QR3cg_qZJC3KkP1wWrLjyF99-s9m7RbJts8pLrOdMZT06htFrWLJ4/s320/2013-02-05_1360055690.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
Al contrario de lo que pueda parecer, y todos los que me conocen
sabrán porque lo digo, soy capaz de estarme largos periodos de tiempo mirando
al infinito y sin hablar. Lo aprendí de pequeño. Lo aprendí, quizás, como una
de esas cosas que se aprenden por pura supervivencia más que por otra cosa.&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
Tenía mi tía Cata mucha afición a tomar café, muchísima. Tanta
que cada noche, antes de acostarse, preparaba una pequeña cafetera, una de esas
italianas que hacen tan buen café. Sentados ella y yo en la cocina, cada noche,
degustaba ella el amargo líquido, sorbo a sorbo, en una pequeña taza de
cerámica perteneciente a un juego de café que le había regalado una vez un
pretendiente suyo y del que, según había yo oído hablar, se enamoró mi tía
locamente. No sabía yo mucho de esta loca historia de amor – es más, tampoco
mucho hubiese querido saber sino fuese porque a la tierna edad de siete años
todo te llama la atención –, pero lo poco que sabía lo había oído siempre entre
cuchicheos y palabras a media voz de las vecinas antes de que, descubriéndome a
mí lo suficientemente cercano a ellas como para enterarme de lo que decían,
acababan la conversación con un “Hay ropa tendida”. Frase que utilizaban los
mayores para cortar las conversaciones, que tenían algo de contenido sexual,
cuando un niño se acercaba demasiado. &lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
Así que, sentada en la cocina junto a mí, mi tía Cata se
tomaba su café, sorbito a sorbo, enmudeciendo - cosa ésta rara en mi tía Cata,
pero a la vez necesaria en este trámite - cada vez que sus labios se acercaban
a aquella pequeña taza de porcelana a la que parecía besar en lugar de beber de
ella. Luego, una vez había degustado aquel sorbo de café y como intermedio para
el siguiente, mi tía Cata volvía a su extensa oratoria y sólo volvía a
enmudecer con el siguiente sorbo. &lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
Está bien grabada esa escena en mi memoria. Escena que se
repite una y otra vez de diferentes maneras: Siempre sentado yo junto a mi tía
en la cocina, cada uno en una pequeña silla de mimbre, ella a mi derecha
degustado su café y yo allí, mirando ahora a través de la ventana viendo como
el otoño hace caer las hojas, mirando ahora al fuego de la lumbre en invierno,
ahora abanicándome con un cartón en verano, ahora con las hormonas revueltas en
primavera… Y ella, siempre ella, con su eterna conversación.&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
Fue allí, sentado en aquella cocina con mi tía Cata, donde,
evidentemente, aprendí a estarme largos periodos de tiempo mirando al infinito
y sin hablar. Fue allí, en aquellos largos cafés de mi tía Cata, donde aprendí
a elegir un punto en la habitación y ponerme a pensar en cualquier cosa que se
me ocurriese dejando volar mi tiempo y mi imaginación. &lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
Si bien lo pienso, si soy verdaderamente sincero conmigo,
debería decir que fue en una de estas largas sesiones de café donde creo que
desarrollé dos de las cosas que más marcarían mi vida de ahí en adelante. La
primera de ellas fue mi afición al café, pues aquel aroma que envolvía
embriagadoramente todo la habitación se volvió para mí en un deseo que, por ser
menor de edad, tenía prohibido. - De cómo me las ingeniaba para tomar café a
escondidas a la tierna edad de siete años es otra historia para contar en otra
ocasión. Al fin y al cabo, no quisiera yo parecerme en exceso a mi tía Cata en
una de esas oratorias suyas que acababan por peteneras. – La segunda de la
cosas que descubrí en aquella cocina y que marcaría mi vida sería mi
imaginación pues, estando como estaba tan largos periodos de tiempo escuchando
a mi tía Cata, desarrollé un sexto sentido para la desconexión con el medio y,
por lo tanto, una extensa imaginación para llenar aquel tiempo vacío e insustancial
para un niño de siete años &lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;que en lugar
de estar leyendo, durmiendo o jugando debía escuchar el eterno discurso de su
tía. &lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
Es demasiado mayor la tía Cata ya para preparar el café pero
yo, amante del café a todas horas, cada noche sigo preparando la cafetera
italiana aunque limpiarla y prepararla me siga pareciendo lo más farragoso y
pensado del mundo. Como recompensa, el preciado café inunda la cocina como
antaño y, recién hecho, lo sirvo dos tazas de cerámica, que poco tienen que ver
con aquella del pretendiente de mi tía, pues éstas están compradas en una gran
superficie de esas que abaratan los precios de los productos y los hacen
carecer de valores sentimentales.&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;– No nos engañemos, ninguno de nosotros
guardará una taza de Ikea por ser el primer recipiente en el que nos tomamos el
primer chocolate con la persona amada. – Y allí, sentados el uno al lado del
otro en el sillón de casa, degustamos el café antes de irnos a dormir. &lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
Hay diferencias en esta escena en cuanto a la que recuerdo
de mi niñez. Ya no estamos en aquella antigua casa del pueblo, ni en la cocina,
ni mi tía Cata se afana por llenar los silencios con sus huecas palabras. Ahora
estamos en el comedor de mi casa y soy yo quien, mientras se me queda frío e
imbebible el café, intenta dar conversación a mi tía Cata mientras ella sólo se
lleva de tanto en tanto la taza a la callada boca, mientras ella está mirando
al infinito con la mirada clavada en algún punto perdido de la habitación. No
sé ni siquiera si me oye o si estará pensando algo, pero en el fondo espero que,
tenga la mente donde la tenga, esté volando libre como yo lo hacía a su lado en
aquella cocina de mi niñez. &lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
En algún momento creo que hemos malgastado nuestro tiempo, y
no me refiero al café por hacerse quedado frío.&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;</description><link>http://etraetcetera.blogspot.com/2013/09/mirando-al-infinito.html</link><author>noreply@blogger.com (.)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjjvQtpHxE2iT9e7vdCK2_QJA-Iqvzt0hONweWEM12YhYeucCzN1QSIXRD3yFI5CyUlQpEtNU8Mlk7Rxuj2siKOs8QR3cg_qZJC3KkP1wWrLjyF99-s9m7RbJts8pLrOdMZT06htFrWLJ4/s72-c/2013-02-05_1360055690.jpg" width="72"/><thr:total>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-9117247965229051093.post-7180765514791796515</guid><pubDate>Fri, 13 Sep 2013 05:15:00 +0000</pubDate><atom:updated>2013-09-13T11:56:43.130+02:00</atom:updated><title>El amor.</title><description>&lt;div dir="ltr"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgrth5_uGnRPFWtNRA_kRSEdPXyQIRI9bBbsVClm2ll3dVPVAjNT_pvytQYpwOxHMIm-XKafqqcTr1Dmhk41tnI4kEtr8PzPoy6Yx6xRdy0mtEbG-Ruo1LrNPkzCcwbF1LWYacPc3y6xJU/s1600/IMG_20130913_071242.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt; &lt;img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgrth5_uGnRPFWtNRA_kRSEdPXyQIRI9bBbsVClm2ll3dVPVAjNT_pvytQYpwOxHMIm-XKafqqcTr1Dmhk41tnI4kEtr8PzPoy6Yx6xRdy0mtEbG-Ruo1LrNPkzCcwbF1LWYacPc3y6xJU/s320/IMG_20130913_071242.jpg" /&gt; &lt;/a&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr"&gt;
No, no, no huele, no se toca,&lt;br /&gt;
No se ve, ni se palpa, ni se respira,&lt;br /&gt;
No se saborea con la boca&lt;br /&gt;
Ni se acaricia con las pupilas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr"&gt;
Y sin embargo se huele, se toca,&lt;br /&gt;
Se ve, se palpa, se respira,&lt;br /&gt;
Se saborea con la boca,&lt;br /&gt;
Se acaricia con las pupilas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr"&gt;
Así es el amor, tan contrario;&lt;br /&gt;
Capaz de hacer extraordinario&lt;br /&gt;
A quien no destacó entre la gente.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr"&gt;
Así es el amor; todo lo iguala&lt;br /&gt;
Y al que escoge lo señala&lt;br /&gt;
Para que no pase indiferente.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr"&gt;
Para Juanjo.&lt;/div&gt;
</description><link>http://etraetcetera.blogspot.com/2013/09/el-amor.html</link><author>noreply@blogger.com (.)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgrth5_uGnRPFWtNRA_kRSEdPXyQIRI9bBbsVClm2ll3dVPVAjNT_pvytQYpwOxHMIm-XKafqqcTr1Dmhk41tnI4kEtr8PzPoy6Yx6xRdy0mtEbG-Ruo1LrNPkzCcwbF1LWYacPc3y6xJU/s72-c/IMG_20130913_071242.jpg" width="72"/><thr:total>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-9117247965229051093.post-4461036411605342631</guid><pubDate>Thu, 12 Sep 2013 12:36:00 +0000</pubDate><atom:updated>2013-09-14T16:48:41.359+02:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">relato</category><title>A mi madre nunca le gustaron los gatos.</title><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgYImmo8upeDedn8vpeINHfNUba4FF9djXlLiB2mAPw9xEGlBoO4pkx1LqnhzorKvpHN2DQzi1fBN_kHV3jUDQPBhRAKmG6w_TrcOxyQmBfqz4hyphenhyphenxJJwDZ362b11EDHzTEc0cXLCZVQikk/s1600/IMG_20130912_143427.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgYImmo8upeDedn8vpeINHfNUba4FF9djXlLiB2mAPw9xEGlBoO4pkx1LqnhzorKvpHN2DQzi1fBN_kHV3jUDQPBhRAKmG6w_TrcOxyQmBfqz4hyphenhyphenxJJwDZ362b11EDHzTEc0cXLCZVQikk/s320/IMG_20130912_143427.jpg"&gt;&amp;nbsp;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;br&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: left;"&gt;
﻿&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;
A mi madre nunca le gustaron los gatos, o por lo menos eso era lo que siempre me decían mi padre y mi tía Catalina a pesar de que el único recuerdo que yo tenía de mi madre era el de ella arrodillada en el suelo acariciando a un gato persa que tenía mi tía. «Lo abrás soñado», decía siempre mi tía Cata cuando yo evocaba mi recuerdo como respuesta a la animadversión que, según ellos, sentía mi madre por estos felinos. &lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;
&lt;br&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;
A mí tampoco me gustan mucho los gatos y digo mucho por no decir directamente nada. Cuando veo a uno y la distancia es tan corta que es imposible pasar sin hacerle la menor de las carantoñas, extendiendo la mano hasta tocarlo con las puntas de los dedos en una mezcla, al cincuenta por ciento, de miedo y repelús. Si soy verdaderamente sincero, lo hago única y exclusivamente por alejar de mí el fantasma ese que mi padre y mi tía inculcaron en mí a base de repetirlo de que a mí, como a mi madre, nunca nos han gustado los gatos. &lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;
&lt;br&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;
Se fue mi madre de casa cuando yo tenía apenas cuatro años. Según mi tía Cata, que es la que hablaba más del tema, se fue una mañana en la que mi padre se había ido ya a trabajar y no pudo ni despedirse de ella. &amp;lt;&amp;lt;Se fue con tanta prisa que no pudo ni despedirse&amp;gt;&amp;gt;, remarcaba mi tía Cata haciendo especial hincapié en alargar la “i” de prisa, como si aquello dejase entrever algún interés oculto que ella conocía muy bien pero que no se atrevía a decir. Era lo único que no se atrevía a decir porque el resto, la historia completa de cómo mi madre cogió la puerta y abandonó a mi padre, mi tía Cata la repetía una y otra vez a unos y a otros sin el menor problema.&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;
&lt;br&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;
Sin hacer mucho esfuerzo puedo decir que recuerdo la historia de mi madre contada de boca de mi tía Cata siendo yo muy pequeño. A la memoria me viene la imagen de no levantar yo apenas un metro del suelo, cogido de su mano, y estar mirando hacia arriba: a la izquierda de la imagen mi tía Cata hablando y hablando sobre mi madre y a la derecha cualquiera que estuviese dispuesto a escuchar. Sin hacer mucho esfuerzo, recuerdo la escena de mil y una forma diferente: yo mirando hacia arriba, yo mirando hacia abajo, yo jugando de pie con la tierra del suelo, yo tirando del brazo de mi tía Cata… Y ella, siempre a mi izquierda, hablando y hablando sobre mi madre y, a la derecha, ahora un vecino, ahora otro, ahora un familiar, luego un tendero… Cualquiera que estuviese dispuesto a escuchar.&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;
&lt;br&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;
No se cortaba mi tía Cata en hablar sobre mamá; todo lo que ella decía, mi padre lo callaba. No puedo saber como era antes mi padre, pero mi tía Cata, que lo hablaba todo, decía que cuando mi madre se marchó se llevó a mi padre con ella y esto, oído a la edad de cuatro años, me hacía preguntarme cómo podía ser que mi madre se hubiese llevado a mi padre si yo lo veía ahí y me preguntaba también si podría ser que también se me hubiese llevado a mí sin yo saberlo. &lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;
&lt;br&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;
Verdaderamente nunca me hubiese gustado ir con mi madre, aunque tardé años en entender que todo lo que decía mi tía Cata sobre ella era más llevada por la rabia que por la verdad, había algo en mí que me decía que poco tenía yo que ver con aquella mujer que siempre salía a relucir cuando hacía yo algo mal o, no podía ser de otra manera, cuando algún gato se cruzaba en mi camino.&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;
&lt;br&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;
Había otro momento estelar en el que mi madre salía a relucir y ese momento era cuando comíamos pescado. Por extraño que pudiese parecer, comer pescado en mi casa era lo único que hacía enmudecer a mi tía Cata durante un considerable periodo de tiempo. Hecho este, el de que mi tía enmudeciese, tan destacable que hasta las vecinas cotilleaban los jueves en voz baja: &amp;lt;&amp;lt;ya verás que pronto se calla&amp;gt;&amp;gt;, cuando la veían salir de la pescadería.&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;
&lt;br&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;
Eran los jueves los días que comíamos pescado y enmudecíamos. Si durante el resto de la semana las comidas familiares se basaban en la eterna oratoria de mi tía Cata sobre sus dimes y diretes del día mientras mi padre asentía y yo jugaban en el plato con la comida, los jueves la comida familiar se convertía en un cucharetear silencioso – de primero siempre comíamos sopa – para luego proceder a comernos, en un silencio sepulcral, el pescado que mi tía Cata había comprado previamente en la pescadería. Pero, como ya había dicho dos párrafos más arriba, comer pescado en casa era otro momento en el que mi madre salía a relucir pues con el postre, ya alejadas las espinas de nuestras bocas, mi tía Cata empezaba otra vez la historia de como ella se enteró de que mi madre estaba liada con el pescadero del pueblo y de como se fue con tanta prisa de casa que no pudo ni despedirse, para acabar, como no, recriminándome que a mí, como a mi madre, no me gustaba el pescado y que, donde quiera que ella estuviese ahora, sólo le deseaba un futuro lleno de raspas y de espinas. &lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;
&lt;br&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;
En pocas palabras podría decir que esta fue mi infancia y gran parte de mi niñez y que no fue hasta la adolescencia hasta cuando, quizás cansada de repetir la misma argumentación, mi tía Cata fue añadiendo más detalles a ya de por sí alargada sombra omnipresente de mi madre. &lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;
&lt;br&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;
Cinco minutos antes de que mi padre falleciera, estando él en lecho de muerte y mi tía Cata hablando por los codos, mi padre me confesó que en verdad yo era adoptado. Me alegré, no voy a negarlo. Me alegró pensar que no compartía ningún lazo de consanguinidad con aquella mujer que tanto hablaba. &lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;
&lt;br&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;
Hoy en día cada jueves sigo comiendo pescado y cuando lo hago siempre me pregunto si a mi madre le gustarán los gatos. Mi tía Cata sigue diciendo que no le gustaron jamás. &lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;
&lt;br&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;
&lt;br&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: left;"&gt;
&lt;br&gt;&lt;/div&gt;
</description><link>http://etraetcetera.blogspot.com/2013/09/a-mi-madre-nunca-le-gustaron-los-gatos.html</link><author>noreply@blogger.com (.)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgYImmo8upeDedn8vpeINHfNUba4FF9djXlLiB2mAPw9xEGlBoO4pkx1LqnhzorKvpHN2DQzi1fBN_kHV3jUDQPBhRAKmG6w_TrcOxyQmBfqz4hyphenhyphenxJJwDZ362b11EDHzTEc0cXLCZVQikk/s72-c/IMG_20130912_143427.jpg" width="72"/><thr:total>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-9117247965229051093.post-7749211525429836030</guid><pubDate>Wed, 11 Sep 2013 20:51:00 +0000</pubDate><atom:updated>2013-09-11T22:51:54.268+02:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">microrrelato</category><title>Robarme el sueño.</title><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjvrO6fxASuabwqpA6OwKixasHYxtMan71XBw23shnPHxWuhXWRoCdZmiDJHx7aYAqKfpvv9xKY_0aQztKhbrqOtYrqP0kMTuHAAx2nG-PWZZz8v7uGhnQztHHNkhM2Q3_nncYPmiKW4Xo/s1600/IMG_20130911_224731.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjvrO6fxASuabwqpA6OwKixasHYxtMan71XBw23shnPHxWuhXWRoCdZmiDJHx7aYAqKfpvv9xKY_0aQztKhbrqOtYrqP0kMTuHAAx2nG-PWZZz8v7uGhnQztHHNkhM2Q3_nncYPmiKW4Xo/s320/IMG_20130911_224731.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
Otra vez he vuelto a dormir mal esta noche. Otra vez este
maldito cansancio por la mañana y este sueño arrebatador que me hace apagar el
despertador una y otra vez como si no tuviese que ir a trabajar. Cinco minutos
más. Cinco minutos más, me digo. Y luego tengo que echar a correr entre tejanos
que no me suben mientras doy saltos por el pasillo y me quemo los labios con el
café.&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
La culpa es tuya, toda tuya. La culpa es tuya porque me
cuesta dormirme y en lugar de contar ovejitas me pongo a contarte a ti y te
imagino a ti saltando esa valla imaginaria. Ese pequeño espacio color azul
cielo que imagino se empieza a llenar de ti; un tú, otro tú, otro tú… Y cuantos
más tú cuento, más tú hay y más me despierto porque tú y tus copias de ti empiezan
a invadir el espacio de mi sueño y en lugar de dormir me excito y en lugar de soñar
me despierto. &lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
Es gracioso, por eso, imaginarte corriendo por ese espacio
azul cielo. Siempre apareces por un lado, siempre saltas correctamente la vaya,
siempre empiezas a amontonarte en la otra parte. ¿Podría denunciarte por
ocupación? ¿Podría denunciarte por robarme de sueño? &lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
¿Denunciarte? ¿Para qué? Sé que esta noche volverá a costarme
dormir y volveré a imaginarme ese pequeño espacio color azul cielo donde irás
saltando la valla que hay en medio, y tú y tus copias volverán a robarme de
nuevo el sueño. Y, cuando todo tú llenes mi sueño y me despierte y vuelva a
contarte para intentar dormirme de nuevo, me preguntaré, casi al borde de caer
en el sueño, por qué siempre que te cuento apareces por la izquierda de mi
sueño e intentaré razonarlo e imaginármelo a la inversa pero para entonces ya
estaré cayendo en el sueño.&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;</description><link>http://etraetcetera.blogspot.com/2013/09/robarme-el-sueno.html</link><author>noreply@blogger.com (.)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjvrO6fxASuabwqpA6OwKixasHYxtMan71XBw23shnPHxWuhXWRoCdZmiDJHx7aYAqKfpvv9xKY_0aQztKhbrqOtYrqP0kMTuHAAx2nG-PWZZz8v7uGhnQztHHNkhM2Q3_nncYPmiKW4Xo/s72-c/IMG_20130911_224731.jpg" width="72"/><thr:total>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-9117247965229051093.post-2861492294358202993</guid><pubDate>Thu, 05 Sep 2013 13:07:00 +0000</pubDate><atom:updated>2013-09-05T15:15:02.028+02:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">relato</category><title>Tú eres maricón VI.</title><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhxirNpik8YDtVqaZrGP_jjxQtjg0zOO5Zv9uD03Zj-cBT9sI4VQTPcLLuFjhoUHGwHBA9eIc1YCINJsl85iCcXcjmflvflqpiD2rj4D69dv5G6gRKWaYABc5glqpgPVq8Yw71wkt7DyV0/s1600/IMG_20130905_083026.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" psa="true" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhxirNpik8YDtVqaZrGP_jjxQtjg0zOO5Zv9uD03Zj-cBT9sI4VQTPcLLuFjhoUHGwHBA9eIc1YCINJsl85iCcXcjmflvflqpiD2rj4D69dv5G6gRKWaYABc5glqpgPVq8Yw71wkt7DyV0/s320/IMG_20130905_083026.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: left;"&gt;
﻿&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;
&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;La borrachera se me pasó de golpe cuando me dijo que se le había roto el condón y que se había corrido dentro. De pie, como estaba, alargué la mano hacia la pared para sujetarme mientras giraba la cabeza para mirarle la polla. Estaba roto, no había duda. Subí la vista para mirarle a la cara y desconcertado sacudí un par de veces la cabeza. “Disculpa, no recuerdo como te llamabas”, le dije y siendo sincero podría haber añadido que no recordaba ni su cara.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;
&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Nos habíamos conocido aquella noche, si es que se le puede decir conocerse a mirarnos un par de veces y enrollarnos en los lavabos. Yo había bebido demasiado, él apestaba a ginebra y la boca le sabía demasiado a tabaco. Le había visto en la barra hablando con un amigo. Yo le había mirado y él me había devuelto la mirada. Me sonrió, le sonreí y le dije a mi amigo que me iba al baño un momento. Hice cola para mear en los baños que tienen puerta y él apareció detrás de mí en el momento preciso. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;
&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;El pequeño retrete olía a orina y los vasos de cubatas abandonados por el suelo salieron rodando cuando los tirábamos con los pies mientras nos besábamos enérgicamente. Era fuerte, muy fuerte. Me apretaba contra él mientras mis manos recorrían su musculada espalda. Por un segundo sujetó mis manos arriba, contra la pared, y alejó su boca de mi boca. Su mirada estaba cargada de brutalidad y de sexo. Con mayor energía volvió a besarme, llegando a morderme el labio inferior casi hasta el punto de hacerme daño. No me quejé, supe en aquel momento que aquellas eran las reglas del juego.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;
&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Fue un sexo salvaje, duro, descontrolado. Su casa era pequeña y su cama era grande. El taxi nos había traído mientras nos metíamos mano. Nada más llegar nos desnudamos. Él tenía un cuerpo muy bien cuidado. Sabía cómo follar. Me beso, le besé, me ató a la cama, lo disfrutamos. El alcohol y la pasión corrían por nuestras venas descontrolados. Quiso acabar de pie y poniendo mi cabeza contra la pared me penetró con fuerza.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;
&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;La borrachera se me pasó de golpe cuando me dijo que se le había roto el condón y que se había corrido dentro.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="PrrafodelistaCxSpFirst" style="margin: 0cm 0cm 0pt 36pt; mso-list: l0 level1 lfo1; text-indent: -18pt;"&gt;
&lt;span style="mso-bidi-font-family: Calibri;"&gt;&lt;span style="mso-list: Ignore;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;-&lt;/span&gt;&lt;span style="font: 7pt 'Times New Roman';"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Disculpa, no recuerdo como te llamabas.-&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="PrrafodelistaCxSpLast" style="margin: 0cm 0cm 10pt 36pt; mso-list: l0 level1 lfo1; text-indent: -18pt;"&gt;
&lt;span style="mso-bidi-font-family: Calibri;"&gt;&lt;span style="mso-list: Ignore;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;-&lt;/span&gt;&lt;span style="font: 7pt 'Times New Roman';"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Me llamo Diego, tío. Estate tranquilo, estoy limpio, no tengo nada.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;
&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;La cabeza no paraba de girarme y como pude me senté en la cama. Me entró el pánico, no tenía ni idea de dónde estaba, de en qué zona de la ciudad me encontraba. Intenté relajarme pero nada servía de nada. Empecé a rayarme con que aquel tío acababa de correrse dentro de mí y me servía de una mierda su palabra, ¿Qué estaba limpio? ¿Eso qué significaba? ¿Y si tenía hepatitis? ¿Y si tenía VIH? Empezó a faltarme el aire, intenté respirar pero no podía, sentía que me ahogaba. Intenté relajarme pero no podía. ¡Joder, joder, joder! Qué iba a hacer ahora. Como pude le pregunté por el baño y fui a refrescarme un poco la cara. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;
&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;El espejo me devolvió la peor de mis miradas. Estaba asustado, las manos me temblaban. Me metí en la ducha y como pude comencé a frotarme todo el cuerpo con mucho jabón, me parecía poca toda el agua. Sabía que no serviría de nada, pero algo dentro de mí me impulsaba a frotarme para limpiarme, a frotarme para que no quedase nada.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;
&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Como pude salí de la ducha y me senté en la taza del váter. Las lágrimas empezaron a rodarme por la cara. ¿Y si me había pegado algo? ¿Y si me contagiaba? Me costaba respirar, me angustiaba. Me imaginaba contagiado de hepatitis, de VIH, de cualquier otra cosa. Él llamó a la puerta y me preguntó si me encontraba bien, le dije que sí, que me dejase un momento y en nada salía. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;
&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Me despedí rápido, muy rápido, pero antes de marchar intenté preguntarle si se acostaba con muchos tíos, si le había pasado antes, si se hacía controles con regularidad. A todo contestó diciendo que me tranquilizara, que me relajara, pero mientras me ponía la ropa yo sólo pensaba en salir de allí y echar a correr hacia algún lugar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;
&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;El sol me encontró vagando por las calles sin saber a dónde ir. Por &lt;st1:personname productid="la Meridiana" w:st="on"&gt;la Meridiana&lt;/st1:personname&gt; pasaban pocos coches a aquellas horas y los taxis que lo hacían estaban ocupados. Llamé a Álex para contarle lo que me había pasado y su voz al otro lado del teléfono me consoló y ayudó a reaccionar. Cualquiera en esta ciudad conoce a alguien que tiene VIH, cualquiera conoce a alguien que se contagió por follar sin goma, por pensar que por una vez no pasaba nada. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;
&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Oír la voz de Álex al otro lado del teléfono me ayudó, me tranquilizó y me dijo que podía ir a un hospital a pedir la profilaxis post exposición; un tratamiento que te dan en estos casos en los grandes hospitales para impedir el contagio por VIH. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;
&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;En &lt;st1:personname productid="la Meridiana" w:st="on"&gt;la Meridiana&lt;/st1:personname&gt; cogí un taxi camino de Hospital de Sant Pau y me bajé en la puerta de urgencias. Por el camino recibí un WhatsApp de Diego que decía: “Tranquilo, nene, estoy limpio, no tengo nada”.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;
&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Estaba nervioso, muy nervioso. Me acerqué a la ventanilla y a la señora de admisiones le expliqué que me había sucedido. Me indicó donde estaba la sala de espera y allí en una fría silla me senté a esperar. Tardé cerca de dos horas en que me atendieran. Tuve tiempo de pensar, de aburrirme, de rayarme, de arrepentirme, de resbalarme por la silla hasta no poder más. Casi cuando hacía dos horas que estaba esperando, me hicieron pasar. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;
&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Le dije a la doctora lo que me había pasado y que iba a por la profilaxis post exposición del VIH. Me preguntó si sabía si el otro chico era seropositivo o no y le dije que no lo sabía, que él me decía que no. Me preguntó si sabía en qué consistía y le dije que no. Me dijo que consistía en un tratamiento de dos medicamentos que tendría que tomar durante cuatro semanas, que los efectos secundarios eran pocos pero que una vez que lo empezara lo tenía que acabar. Me dijo que me haría una analítica y que el lunes me seguirían haciendo controles en la unidad de VIH del mismo hospital.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;
&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Una enfermera me hizo la analítica y luego en un vasito blanco me trajo dos pastillas marrones y una pastilla azul. Me las tragué con un poco de agua y respiré. No sabía que aquello no había hecho más que empezar. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;
&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Me dieron el tratamiento justo para pasar el fin de semana y me citarón para la consulta de una doctora en la unidad de VIH. Tenía que tomarme tres pastillas por la mañana y tres por la tarde. Llegué a casa destrozado y cansado y me tumbé en la cama a descansar. Cuando me desperté debían ser las tres de la tarde o más.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;
&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;No tuve apenas efectos secundarios. Me advirtieron que me podía dar al principio algún problema gastrointestinal y así fue, pero verdaderamente no sé si era de los mismos nervios o del tratamiento.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;
&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;El lunes fui a la unidad de VIH y allí me informaron de que el resultado de mi analítica había resultado negativo. No tenía VIH ni hepatitis ni nada, pero eso no significaba que no me hubiesen podido transmitir el VIH el pasado sábado; el periodo ventana de tres meses decía que, estando a junio como estábamos, hasta marzo no había entrado en contacto con el VIH, pero nadie me aseguraba que no lo hubiese hecho después.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;
&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;La doctora me explicó de nuevo el tratamiento y me dio la medicación necesaria para las cuatro semanas y además me programaron una analítica para primeros de septiembre.&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;
&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;No le expliqué a nadie lo que me había pasado. No le conté a nadie que me estaba medicando para aquello. Simplemente me callé y me tomé las pastillas a escondidas de todos esperando que en la analítica de septiembre todo volviese a salir negativo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;
&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Tuve apenas sexo con nadie, no me apetecía, nunca encontraba las ganas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;
&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Conté los días, las pastillas, las semanas. Me puse alarmas en el móvil y en el reloj para acordarme de tomarlas. El último día me tomé la última dosis pensando que había hecho todo lo que había estado en mi mano.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;
&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Tardan dos días en dar el resultado de la analítica. He ido esta mañana a hacérmela. Justamente antes de entrar, el chico al que se le rompió en preservativo mientras me follaba me ha enviado un WhatsApp en el que me decía que le habían hecho una analítica en la empresa y le ha salido positivo en VIH. “Te aviso para que lo sepas”. En el WhatsApp anterior que tenía de él, el que recibí en junio, decía: “Tranquilo, nene, estoy limpio, no tengo nada”.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;
&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Yo no sabré mi resultado hasta pasado mañana. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: left;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
</description><link>http://etraetcetera.blogspot.com/2013/09/tu-eres-maricon-vi.html</link><author>noreply@blogger.com (.)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhxirNpik8YDtVqaZrGP_jjxQtjg0zOO5Zv9uD03Zj-cBT9sI4VQTPcLLuFjhoUHGwHBA9eIc1YCINJsl85iCcXcjmflvflqpiD2rj4D69dv5G6gRKWaYABc5glqpgPVq8Yw71wkt7DyV0/s72-c/IMG_20130905_083026.jpg" width="72"/><thr:total>3</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-9117247965229051093.post-4517841710571713103</guid><pubDate>Thu, 05 Sep 2013 06:07:00 +0000</pubDate><atom:updated>2013-09-25T21:12:24.965+02:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">microrrelato</category><title>Ese asiento.</title><description>&lt;div dir="ltr"&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEh2j0lzwCtBhJA-kojDe9A5ojDk5gcZ1EoSU4Gd4MyecdIhj1Ywd_Jui2UaVHZ1sBWRALS6ys1M3017Sl92y0he7WW2XgASH6_sZAPxCEy5kFF59gS3-i69W3H3GD-fPJ7iyzrHM3kgUHY/s1600/IMG_20130905_080132.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEh2j0lzwCtBhJA-kojDe9A5ojDk5gcZ1EoSU4Gd4MyecdIhj1Ywd_Jui2UaVHZ1sBWRALS6ys1M3017Sl92y0he7WW2XgASH6_sZAPxCEy5kFF59gS3-i69W3H3GD-fPJ7iyzrHM3kgUHY/s320/IMG_20130905_080132.jpg" width="320"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br&gt;
&lt;div dir="ltr"&gt;
A veces me quitan el asiento en el autobús; ese que no es mío pero que al sentarme en él cada día me da la sensación de que me pertenece.&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr"&gt;
&lt;br&gt;
Igual me pasa con la mesa en la cafetería en la que cada día tomo café. Me gusta sentarme en esa mesa, en la que da a la esquina y toca al ventanal, porque desde allí, con la espalda hacia la pared, puedo ver toda la cafetería.&lt;br&gt;
&lt;br&gt;
Llevo años sentándome allí, pero a veces cuando llego está ocupada por un par de mujeres o por un señor que lee el periódico, ajenos a que, sin ser de nadie, ese es mi sitio y ellos lo ocupan indiferentes.&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr"&gt;
&lt;br&gt;
Igual me pasa con la plaza de parking en el trabajo, nadie la tiene asignada, pero esa, la tercera empezando por la derecha, es la mía y la utilizo siempre salvo cuando viene algún despistado y aparca en ella sin pensar, sin saber que aunque no sea de nadie esa es mía.&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr"&gt;
&lt;br&gt;
A veces pienso en ti y pienso en si me pasará lo mismo contigo. Pienso en si te confundiré con ese asiento en el autobús, con ese que no es mío pero que al sentarme en él cada día me da la sensación de que me pertenece. Pienso en si me pasará contigo como con la mesa de la cafetería y llegaré un día y habrá otro sentado en ella tomando café. Pienso en si me pasará como con la plaza de parking, que un día llegaré yo a aparcar y resultará que otro ya habrá puesto su coche.&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr"&gt;
&lt;br&gt;
Y pienso, que si eso ocurre, qué parte de culpa será tuya y que parte de culpa será mía; Tuya por dejar que cualquiera se siente o mía por creer mío algo que quizás no me pertenece.&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;br&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
</description><link>http://etraetcetera.blogspot.com/2013/09/ese-asiento.html</link><author>noreply@blogger.com (.)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEh2j0lzwCtBhJA-kojDe9A5ojDk5gcZ1EoSU4Gd4MyecdIhj1Ywd_Jui2UaVHZ1sBWRALS6ys1M3017Sl92y0he7WW2XgASH6_sZAPxCEy5kFF59gS3-i69W3H3GD-fPJ7iyzrHM3kgUHY/s72-c/IMG_20130905_080132.jpg" width="72"/><thr:total>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-9117247965229051093.post-8192956532595016777</guid><pubDate>Tue, 03 Sep 2013 13:59:00 +0000</pubDate><atom:updated>2013-09-03T16:00:34.368+02:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">relato</category><title>Tú eres maricón V.</title><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjoSK2sAmKQZ4QoU_lSLFMNpPuAeloj7iMAa3Wfw9fz71BHPZ6_BNldTtY_L1a20q_6RcWa6UVPKf2jZU1UyLlgGB0NmT69HZRfavmFLNC55XAn7rzmLJUr-RYtTEIexDT3hrhuyhLOqhA/s1600/TEMV-instagram.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjoSK2sAmKQZ4QoU_lSLFMNpPuAeloj7iMAa3Wfw9fz71BHPZ6_BNldTtY_L1a20q_6RcWa6UVPKf2jZU1UyLlgGB0NmT69HZRfavmFLNC55XAn7rzmLJUr-RYtTEIexDT3hrhuyhLOqhA/s320/TEMV-instagram.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
Mi primera vez fueron apenas diez minutos. Un par de miradas
bastaron para entendernos y con un golpe de cabeza me siguió escaleras arriba.
Él era mayor que yo; me doblaba la edad y la urgencia. Besaba de forma ansiosa,
no sé si temeroso de que nos pillaran o porque hacía demasiado no que besaba a
nadie. Su lengua entraba y salía de mi boca con prisa, su barba rascaba mi
cara. Sus manos sujetaban mi cabeza y allí, mientras me besaba, abrí los ojos
y, como si aquello no fuese conmigo, le vi besándome de forma desesperada.&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
Mi primera vez siempre se me quedará grabada. Recuerdo que
después de besarme se apartó hacia atrás para mirarme mientras que con la mano
se secaba la saliva que le había empapado la barba. No estaba mal para su edad.
Me quité la camiseta y dejé caer los pantalones al suelo. Le gustó que no
llevase ropa interior porque una sonrisa picarona se le dibujó en la cara.
Sonreí, me hizo gracia. Allí de pie, en medio de la habitación, le vi
desabrocharse la camisa. Un pecho musculado y fuerte, poblado de vello canoso,
apareció ante mí. “No estaba mal para su edad”, volví a pensar y le puse cerca
de cincuenta años, quedándome corto. Tiró la camisa en un rincón y se acercó a
mí. El vello de su cuerpo contrastaba con mi pecho lampiño. Me abrazó y noté
como su calor me calaba poco a poco.&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
Mi primera vez hice lo que me pidió. Puso su mano en mi
hombro y obligándome a ponerme de rodillas restregó mi cabeza contra su
paquete. Estaba duro, olía a orín. Dejó de apretarme la cabeza para
desabrocharse el cinturón y bajarse los pantalones. “El resto hazlo tú”, me
dijo y le bajé los calzoncillos dispuesto a hacerle una mamada. &lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
Mi primera vez no lo hice bien, pero él se deshacía en
gemidos de placer mientras yo intentaba disfrutar. Arrodillado como estaba
comencé a masturbarme pero me costaba. Él disfrutaba y echaba la cabeza hacía
atrás. “Para o me harás acabar”. &lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
Mi primera vez me tumbé sobre la cama y me dejé hacer. Su
peso me chafaba. En mi oído notaba como su excitación iba en aumento mientras
me intentaba penetrar. “No te va a doler”, auguró y fue verdad. Allí tumbado
boca abajo pensé si para él también sería la primera vez; lo hacía lo suficientemente
mal como para poder pensarlo, lo suficientemente mal para creer que aquella era
también su primera vez. &lt;span style="mso-tab-count: 2;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Mi primera vez esperé un orgasmo que nunca llegó. Él se
corrió a la tercera embestida y jadeante y sudoroso se dejó caer sobre mí
olvidándose de que su peso triplicaba el mío. Con ternura me acarició el pelo
mientras me besaba en la nuca. Su respiración se fue normalizando y al rato,
cuando ya pensaba que no aguantaría su peso mucho más, se salió de mí y se
tumbó boca arriba a mi lado. No giré la cabeza para mirarle, simplemente me lo
imaginé destrozado con los brazos abiertos y mirando fijamente al techo
mientras intentaba que su respiración volviese a ser a normal.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
Mi primera vez no me levanté de la cama al final. Mientras
él se vestía, yo me puse de lado en la cama y vi cómo iba recogiendo de la
habitación sus ropas tiradas durante la breve batalla. Con la mano se secó el
sudor de la cara y con los dedos intentó arreglarse un poco el pelo. Se colocó
los calzoncillos, se puso los pantalones y dando, vueltas sobre sí mismo, busco
donde había caído la camisa. Antes de marchar se arremetió la camisa y se
abrochó el cinturón y mirándose en el espejo de la habitación acabó de peinarse
con los dedos.&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
Mi primera vez me dijeron: “Ha estado muy bien, chaval”. Y
antes de marchar se acercó a mí y me besó en los labios dejándome marcado por
una rara humedad que no había sentido nunca al besar. Antes de irse hacía la
puerta, rebuscó en los bolsillos de su pantalón y me tiró a la cara un billete
de veinte.&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
Mi primera vez, cuando él se hubo ido, me levanté de la
cama, me aseé un poco, me vestí y volví a bajar a la calle. Con el siguiente un
par de miradas bastaron para entendernos y con un golpe de cabeza me siguió
escaleras arriba. &lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
Mi segunda vez fueron apenas diez minutos.&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;</description><link>http://etraetcetera.blogspot.com/2013/09/tu-eres-maricon-v.html</link><author>noreply@blogger.com (.)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjoSK2sAmKQZ4QoU_lSLFMNpPuAeloj7iMAa3Wfw9fz71BHPZ6_BNldTtY_L1a20q_6RcWa6UVPKf2jZU1UyLlgGB0NmT69HZRfavmFLNC55XAn7rzmLJUr-RYtTEIexDT3hrhuyhLOqhA/s72-c/TEMV-instagram.jpg" width="72"/><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-9117247965229051093.post-5206109549543417283</guid><pubDate>Mon, 02 Sep 2013 15:14:00 +0000</pubDate><atom:updated>2013-09-02T17:14:23.842+02:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">microrrelato</category><title>Cuando se dan.</title><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg8gHzr-9fJ8k7QdB0jT1xi6lEoTHiFzd2JXSOaZmANL4FmdkCSR08W_4EuIKTaLhxkugYVQGfAK9KJbO_Ul9eLvRal1y7EROsaM2lJP1_QuGFk70oqNDSPz9SWm0i5wA-MyMbQYYCH99Q/s1600/IMG_20130902_171055.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg8gHzr-9fJ8k7QdB0jT1xi6lEoTHiFzd2JXSOaZmANL4FmdkCSR08W_4EuIKTaLhxkugYVQGfAK9KJbO_Ul9eLvRal1y7EROsaM2lJP1_QuGFk70oqNDSPz9SWm0i5wA-MyMbQYYCH99Q/s320/IMG_20130902_171055.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;



&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
Hoy he recordado aquello que me decías de que un día ibas a
rebuscar las monedas que se quedan perdidas en los bolsillos; aquellas que
encuentras meses después olvidadas en abrigos, tejanos o mochilas; aquellas que
ni siquiera recordabas. &lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
No suele ser mucho dinero, ni suele pasar a menudo, pero
cuando te encuentras una te hace ilusión porque es como encontrar algo que no
fuese tuyo. Siendo sincero, sirven de poco. No son grandes fortunas; son, con
suerte, sólo céntimos o algún euro que, sin saber cómo, quedó olvidado. &lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
A veces, estas monedas, sirven para no cambiar un billete,
para no cambiar uno de esos grandes que, según mi madre, “cuando se dan, ya no
vuelven”. Y a veces sólo sirven para engrosar más el monedero a la espera de
ese pico que pagaremos en céntimos bajo la inquisidora mirada de la dependienta
mientras nosotros sumamos céntimos de uno en uno.&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
Hoy en el bolsillo del pantalón me he encontrado una moneda
y me he acordado de ti. A veces pienso que mi recuerdo para ti no es más que
una moneda perdida en un bolsillo; algo que encontrarás un día y que meterás en
el monedero de los recuerdos, algo que apilarás junto a otros recuerdos y con
el que pagarás el olvido de tu futuro, algo que entregarás para no cambiar uno
de esos grandes que “cuando se dan, ya no vuelven”.&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
Alguien debería decirte alguna vez que algunas monedas, como
yo, cuando se dan, tampoco vuelven. &lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;</description><link>http://etraetcetera.blogspot.com/2013/09/cuando-se-dan.html</link><author>noreply@blogger.com (.)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg8gHzr-9fJ8k7QdB0jT1xi6lEoTHiFzd2JXSOaZmANL4FmdkCSR08W_4EuIKTaLhxkugYVQGfAK9KJbO_Ul9eLvRal1y7EROsaM2lJP1_QuGFk70oqNDSPz9SWm0i5wA-MyMbQYYCH99Q/s72-c/IMG_20130902_171055.jpg" width="72"/><thr:total>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-9117247965229051093.post-2441348969402768883</guid><pubDate>Sat, 31 Aug 2013 15:45:00 +0000</pubDate><atom:updated>2013-09-01T11:45:03.273+02:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">relato</category><title>Vivir para contarlo.</title><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhQdg8u7wOa8-3VTYcV_vcXXsZ2NSRvqQm4_j9DGkiCLbRwquwD028O81FCLa4TEDaOdS1Tw4WVVVzKYFS5jQJSULxbhvD8_z81TCtT19D6S4dVBqIC5S1uyZnjZabAG1pIuFplrfFzN0o/s1600/IMG_20130831_174323.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhQdg8u7wOa8-3VTYcV_vcXXsZ2NSRvqQm4_j9DGkiCLbRwquwD028O81FCLa4TEDaOdS1Tw4WVVVzKYFS5jQJSULxbhvD8_z81TCtT19D6S4dVBqIC5S1uyZnjZabAG1pIuFplrfFzN0o/s320/IMG_20130831_174323.jpg" width="320"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br&gt;



&lt;br&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
Autoedité un libro pensando que iba a triunfar, no nos
engañemos. - Dejadme soñar. – Estuve durante más de dos meses juntando letras y
sentimientos y, como me pareció una tontería vender algo que en cierta manera
estaba ya dando gratis, me propuse que el libro tuviese dos alicientes para el
que lo quisiese comprar; el primero, escribí la quinta parte de “Tú eres maricón”
y el segundo, dediqué un capítulo a comentar uno por uno todos los textos que
están en el libro. &lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;br&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
Podría parecer exhibicionista (¿más?) pero me apeteció que
aquellos que eran verdaderamente seguidores del blog tuviesen la oportunidad de
conocer el por qué algunos textos fueron escritos y para quién. A veces es
fácil imaginar si la historia es verdadera o no, sólo hace falta ponerle más o
menos ganas y el lector entrevé en la historia aquello que quiere ver.&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;br&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
En la caverna, la hoguera permite hacer sombras chinas con
las manos. La pared, ese gran lienzo en blanco, se dibuja y se desdibuja y el
espectador sonríe a veces sabedor de que eso es simplemente una sombra y otras
se deja llevar pensando que está viendo la realidad. “Vivir para contarlo”, esa
parte del libro que habla de los porqués y los para quién, no es el fuego, ni
la pared, ni las sombras, es las manos.&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;br&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
Autoedité un libro pensando que iba a triunfar y me
justifiqué diciendo que &lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;había vendido
dos ejemplares y que sólo tenía una madre. Nunca pensé que esto me fuera a dar
para comer; la gente que escribimos tememos que la inspiración marche como se marchan
los amores en los trenes del pasado, pero uno siempre mantiene viva la llama de
la esperanza de que un día, algún día, su libro lo habrá comprado más de una
persona, de cinco o de diez. Uno siempre mantiene viva la llama de la
esperanza, pero a veces esa misma llama no proyecta nada en la pared de tu propia
caverna y a uno sólo le queda esbozar una sonrisa y preguntarse si ese vacío es
la realidad y pensar que, sea realidad o ficción, uno no puede hacer otra cosa
que vivir; vivir para contarlo. &lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;br&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Ahora está en tu mano convertir esas sombras en realidad, cómpralo.&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;a href="http://www.libroetra.tk/"&gt;www.libroetra.tk&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br&gt;</description><link>http://etraetcetera.blogspot.com/2013/08/vivir-para-contarlo.html</link><author>noreply@blogger.com (.)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhQdg8u7wOa8-3VTYcV_vcXXsZ2NSRvqQm4_j9DGkiCLbRwquwD028O81FCLa4TEDaOdS1Tw4WVVVzKYFS5jQJSULxbhvD8_z81TCtT19D6S4dVBqIC5S1uyZnjZabAG1pIuFplrfFzN0o/s72-c/IMG_20130831_174323.jpg" width="72"/><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-9117247965229051093.post-1222665386387837748</guid><pubDate>Thu, 29 Aug 2013 15:16:00 +0000</pubDate><atom:updated>2013-08-29T17:16:45.247+02:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">relato</category><title>Fernando.</title><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEh_CkX9ySFFqJRM0g11Gb0SbePJVq2TL7fc30xr11yM66l2GH5JgHeCcHXU5dF_Ken55zyckG4ECpD9UrOU9M2wMmYkTsxYcsmEwyDZ4UuzFHDUTEWG16ocxg8Amb4-gkI4FC8Umc6xjwU/s1600/IMG_20130829_171331.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEh_CkX9ySFFqJRM0g11Gb0SbePJVq2TL7fc30xr11yM66l2GH5JgHeCcHXU5dF_Ken55zyckG4ECpD9UrOU9M2wMmYkTsxYcsmEwyDZ4UuzFHDUTEWG16ocxg8Amb4-gkI4FC8Umc6xjwU/s320/IMG_20130829_171331.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;



&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
Fernando falleció una noche mientras hacíamos el amor; en un
arrebato de pasión de esos suyos, en plena madrugada, nada más acabar, apoyó su
cabeza en mi hombro, aún estando encima de mí, me dijo: “te quiero” y falleció.
No dijo nada más. Ni se movió.&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
Fernando y yo nos conocíamos aproximadamente desde hace diez
años. Se podría decir que éramos la típica pareja normal, corriente en todo,
sino fuese porque sexualmente teníamos muy buena compenetración. Desde el
primer momento pareció que encajábamos muy bien y poco a poco nos fuimos dando
cuenta que Fernando y yo nos compenetrábamos perfectamente fuera y dentro de la
cama. Como pareja habíamos llegado encontrar ese punto sentimental y sexual que
te llena y en el que ves que te sientes cómodo.&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
Con Fernando las cosas era muy fáciles, era un hombre fuerte
y de carácter, pero capaz de anteponer su bienestar al mío. Un hombre amable,
atento y respetuoso. Vamos, el hombre perfecto.&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
Creo que fue al año de conocernos, o algo así, cuando a él
le empezó a picar un poco el gusanillo de la paternidad. Al principio fue algo
sutil, algo que iba soltando de vez en cuando, tampoco nada muy obsesivo, pero
con el tiempo aquel sentimiento en él se fue consolidando y noté como
verdaderamente tenía esa necesidad de ser padre. Yo tenía un poco reprimido ese
instinto, verdaderamente no me veía cuidando de un niño, dejando de salir o de
viajar por estar en casa cuidándolo. Así que al principio no le hacía mucho
caso, pero luego, poco a poco, me fui dando cuenta de la importancia que tenía
para él y comenzó a arraigar ese sentimiento también en mí.&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
Un día decidimos ir a por el niño y fue allí, sin duda,
donde comenzaron todos nuestros problemas. &lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
Estuvimos durante un par de semanas haciendo el amor más a
menudo que de costumbre, que ya es decir. Fernando estaba loco de contento y
eso aumentaba, más si cabe, su excitación. Follábamos en la cama, en el sofá,
en el baño… Follábamos en el coche, a pleno campo, en la playa… Allí donde nos
apetecía, Fernando me hacía suya y yo sólo pensaba en ese maravilloso crío que
queríamos tener con tanto deseo.&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
No ocurrió nada, ni durante el primer mes ni durante el
segundo me quedé embarazada. Comenzamos a preocuparnos durante el tercer mes y
fue al cuarto cuando pensamos en ir a un médico para que nos dijese si todo
estaba correcto y no se debía a ningún problema de alguno de nosotros. No había
problema, todo estaba correcto y el médico nos recomendó que nos relajásemos
que el estrés era un elemento muy negativo para este tipo de cosas.&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
Intentamos relajar nuestras ansias de tener un hijo, que no
de sexo, pero durante los siguientes meses tampoco sucedió nada.&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
Viendo que no me quedaba embarazada a los meses volvimos a
visitar a un médico y luego a otro y luego a otro, y todos nos dijeron lo que
ya sabíamos: todo estaba bien. Todo estaba bien, pero entonces, ¿Por qué no me
quedaba embarazada?&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
Llevábamos casi un año buscando el niño y hasta el momento
no habíamos conseguido nada cuando comencé a ver a Fernando más cabizbajo, más
callado, más apagado. Comencé a verle más desmotivado cada vez, así que le
propuse que fuésemos a un psicólogo porque verle así me partía el corazón y el
alma y además había notado que su interés sexual había disminuido. &lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
Fernando accedió a ir al psicólogo y fue el psicólogo quien
nos dijo que si estaba deprimido y bajo de moral tampoco nos ayudaba mucho
porque su depresión, además de disminuirle la lívido, también hacía que sus
espermatozoides se hiciesen más débiles y frágiles. Casi a rastras conseguí
sacarle de la consulta y llevarle a casa. Fue entonces cuando comenzamos un
peregrinaje por curanderos, boticarios, magos, chamanes, sacerdotes y brujos
que nos ayudasen a encontrar un remedio para nuestra infertilidad. &lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
Probamos jarabes, ungüentos, pócimas, pastillas, brebajes,
infusiones y rituales que no nos sirvieron para nada. Y yo sólo veía como Fernando
se iba a pagando poco a poco y con él sus ganas de ser padre.&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
Intentaba excitarle con aquello que sabía que le gustaba.
Fernando se deprimía cada vez más. Intentaba animarle hablándole del niño que
tendría. Fernando se hundía día a día un poco más.&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
Una mañana, pocos &lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;días antes de fallecer, me senté con él y le
pedí que abandonásemos la idea, que lo dejásemos pasar durante un tiempo, que
éramos jóvenes, que teníamos por delante la vida entera… Me dijo que le daba
igual. Tan triste y abatido estaba que ya todo le daba igual.&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
La noche que Fernando falleció una amiga mía me dijo que
estaba embarazada así que me presenté en su casa con un test de embarazo y le
pedí que orinase en él. Dos horas después se lo mostraba a Fernando diciéndolo que
era mío y él, loco de contento, me hizo el amor una y otra vez toda la noche hasta
que, en el último polvo, nada más acabar, apoyó su cabeza en mi hombro, aún
estando encima de mí, me dijo: “te quiero” y falleció. &lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
Nueve meses después, en la misma clínica donde me había
hecho mil y una pruebas de fertilidad, di a luz a un magnífico niño de casi
cuatro quilos de peso. A la enfermera le dije que le pusiesen el nombre de Fernando
antes de darle en adopción. &lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;</description><link>http://etraetcetera.blogspot.com/2013/08/fernando.html</link><author>noreply@blogger.com (.)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEh_CkX9ySFFqJRM0g11Gb0SbePJVq2TL7fc30xr11yM66l2GH5JgHeCcHXU5dF_Ken55zyckG4ECpD9UrOU9M2wMmYkTsxYcsmEwyDZ4UuzFHDUTEWG16ocxg8Amb4-gkI4FC8Umc6xjwU/s72-c/IMG_20130829_171331.jpg" width="72"/><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-9117247965229051093.post-5114844173988703929</guid><pubDate>Wed, 28 Aug 2013 19:17:00 +0000</pubDate><atom:updated>2013-08-28T21:17:05.291+02:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">microrrelato</category><title>Tres menos diez. </title><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEh1UUWBuq0e7amnmIosWnOae3vEZsyecStP8fRV9DMFyvZ_MIwgLhbTDwpgPTANJlz-hT2NQyT_BzSc_sw5s2S-FnrpZeAIVsV6v64juhouo1b8veRGNm6zkcWTamsSbVMb2fgk7DNPqcQ/s1600/IMG_20130828_191446.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEh1UUWBuq0e7amnmIosWnOae3vEZsyecStP8fRV9DMFyvZ_MIwgLhbTDwpgPTANJlz-hT2NQyT_BzSc_sw5s2S-FnrpZeAIVsV6v64juhouo1b8veRGNm6zkcWTamsSbVMb2fgk7DNPqcQ/s320/IMG_20130828_191446.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
Tú siempre me regañabas por esa forma que tenía de poner los pies; por esa manía de girar las puntas hacia fuera y meter los talones. Yo siempre me defendía diciendo que era una herencia familiar; que mi padre ya lo hacía y que mi abuelo también. Y tú me decías que algún día me arrepentiría. &lt;br /&gt;A veces, para burlarte de mí, cuando te preguntaba qué hora era, tú siempre, fuese la hora que fuese, me decías que eras las tres menos diez, haciendo referencia a la forma de poner los pies que yo tenía. &lt;br /&gt;Cuando empecé a tener problemas en las rodillas tú me dijiste que ya me lo habías advertido y cuando comenzó a dolerme la espalda me dijiste que era normal, que fuese a un podólogo. &lt;br /&gt;Ahora cada día a las tres menos diez me acuerdo de ti y me da por mirarme los pies y por preguntarme que estarás haciendo tú en ese lugar del mundo donde todo siempre es perfecto y el reloj marca las doce en punto. Quizás también pienses en mí y quizás a ti te de también por mirarte los pies y pensar que una vez más llego demasiado tarde. &lt;br /&gt;Sólo te escribo para decirte que la otra tarde te hice caso y fui al podólogo. Me citó para ir a la noche en su casa y fui. Sólo quería decirte que desde entonces se han parado todo los relojes.</description><link>http://etraetcetera.blogspot.com/2013/08/tres-menos-diez.html</link><author>noreply@blogger.com (.)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEh1UUWBuq0e7amnmIosWnOae3vEZsyecStP8fRV9DMFyvZ_MIwgLhbTDwpgPTANJlz-hT2NQyT_BzSc_sw5s2S-FnrpZeAIVsV6v64juhouo1b8veRGNm6zkcWTamsSbVMb2fgk7DNPqcQ/s72-c/IMG_20130828_191446.jpg" width="72"/><thr:total>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-9117247965229051093.post-1213285783942519762</guid><pubDate>Sat, 24 Aug 2013 19:03:00 +0000</pubDate><atom:updated>2013-08-25T22:21:31.572+02:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">soneto</category><title>A desarmarme.</title><description>&lt;div dir="ltr"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgF5wUlU1lMHC8x0SzTRkbCjBvx9cyvjo3zl7wlsBelsbz6O4GJUAJ4Y2CWfKXmHIXrNPKfpOICpnQOfaTLm9aJJWJqN_DQIbbKrPoqvAVUIXRoU1pvmYhAISLBAaLwWFeoBsH225RsrOs/s1600/IMG_20130824_210130.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt; &lt;img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgF5wUlU1lMHC8x0SzTRkbCjBvx9cyvjo3zl7wlsBelsbz6O4GJUAJ4Y2CWfKXmHIXrNPKfpOICpnQOfaTLm9aJJWJqN_DQIbbKrPoqvAVUIXRoU1pvmYhAISLBAaLwWFeoBsH225RsrOs/s320/IMG_20130824_210130.jpg" /&gt; &lt;/a&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: left;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr"&gt;
A desarmarme ante ti he venido, &lt;br /&gt;
Desprovisto del puñal que poseyera. &lt;br /&gt;
No pretendo herirte más de lo herido&lt;br /&gt;
Ni pretendo que tú más me hieras.&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr"&gt;
Aún sangran las heridas, heridos&lt;br /&gt;
Andamos. Aunque tú no lo creyeras;&lt;br /&gt;
Lo que nos pudo doler, ya nos ha dolido.&lt;br /&gt;
Lo que nos puede doler, aún nos espera.&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr"&gt;
Ya no quiero más heridas en tu costado&lt;br /&gt;
Que sangren por yo saber que he usado &lt;br /&gt;
Mi puñal para hacer que tu dolor se abra.&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr"&gt;
Pido paz desarmado y sin coartada,&lt;br /&gt;
Sabedor que de todas mis puñaladas&lt;br /&gt;
La que más te hirió fue mi palabra.&lt;/div&gt;
</description><link>http://etraetcetera.blogspot.com/2013/08/a-desarmarme.html</link><author>noreply@blogger.com (.)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgF5wUlU1lMHC8x0SzTRkbCjBvx9cyvjo3zl7wlsBelsbz6O4GJUAJ4Y2CWfKXmHIXrNPKfpOICpnQOfaTLm9aJJWJqN_DQIbbKrPoqvAVUIXRoU1pvmYhAISLBAaLwWFeoBsH225RsrOs/s72-c/IMG_20130824_210130.jpg" width="72"/><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-9117247965229051093.post-5739999345857124017</guid><pubDate>Thu, 22 Aug 2013 18:14:00 +0000</pubDate><atom:updated>2013-08-22T21:17:53.318+02:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">microrrelato</category><title>Dorothy.</title><description>&lt;p dir="ltr"&gt;Cuando Dorothy despertó en su habitación en Kansas, al día siguiente, lo primero que hizo fue asomarse a buscar sus zapatos bajo la cama. No estaban. Ni siquiera Totó se escondía, bajo el viejo somier de láminas de madera, agazapado en una esquina como solía hacer.&lt;br&gt;
Intentó afinar el oído; no había ni rastro de ningún ruido. Sin duda el tío Henry no andaba, como de costumbre, arreglando el vallado que los aire de Kansas rompían con tanta facilidad.&lt;br&gt;
Por segunda vez volvió a mirar bajo la cama; nada.&lt;br&gt;
Confundida, volvió a tumbarse sobre la cama y miró al techo buscando un indicio que le dijese que todo había sido verdad o no.&lt;br&gt;
Por un momento cerró los ojos y suspiró. ¿Había sido aquello sólo un sueño? ¿Acaso no era más que un sueño? &lt;br&gt;
Sobre aquella vieja cama, mientras el sol de Kansas entraba por la ventana enérgicamente, Dorothy dudó. Con las manos buscó en su cuerpo una marca que le indicase que el viaje había sido verdad. En uno de los bolsillos del vestido Dorothy encontró unos pequeños restos de paja y su corazón enseguida comenzó a latir rápido. No se paró a pensar que vivía en una granja llena de paja, ni siquiera que su tía lavaba su ropa - a veces por despiste, a veces a conciencia - con la ropa que su tío utilizaba para el campo. Ella simplemente pensó lo que quería pensar y se llevó aquellos pequeños restos de paja a la nariz y los olió. Pensó que en algún lugar el espantapájaros también pensaba en ella y sonrió. &lt;br&gt;
Su tía desde la puerta de la habitación contempló la escena. "Ya no es una niña", pensó. &lt;br&gt;
Aquel día, horas más tarde, Totó murió. Fue aquel día cuando Dorothy pensó&amp;nbsp;que quería volver a Oz.&lt;/p&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt; &lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhvfzmBuyZhVcp-qT6G3zxBObdo98jPtCcRtkwfO8X7vhYlT1InW8bjaXcd8ZrkqxFVnUmfP1MLoiJcWtZcNQNuwn-P_bSQgjSNuZVs1v4JLeynyoyVlN2FHy9y8ifjm91gGXEtzL2K2GU/s1600/IMG_20130703_074059.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt; &lt;img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhvfzmBuyZhVcp-qT6G3zxBObdo98jPtCcRtkwfO8X7vhYlT1InW8bjaXcd8ZrkqxFVnUmfP1MLoiJcWtZcNQNuwn-P_bSQgjSNuZVs1v4JLeynyoyVlN2FHy9y8ifjm91gGXEtzL2K2GU/s320/IMG_20130703_074059.jpg"&gt; &lt;/a&gt; &lt;/div&gt;</description><link>http://etraetcetera.blogspot.com/2013/08/dorothy.html</link><author>noreply@blogger.com (.)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhvfzmBuyZhVcp-qT6G3zxBObdo98jPtCcRtkwfO8X7vhYlT1InW8bjaXcd8ZrkqxFVnUmfP1MLoiJcWtZcNQNuwn-P_bSQgjSNuZVs1v4JLeynyoyVlN2FHy9y8ifjm91gGXEtzL2K2GU/s72-c/IMG_20130703_074059.jpg" width="72"/><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-9117247965229051093.post-798891298848994760</guid><pubDate>Wed, 21 Aug 2013 21:01:00 +0000</pubDate><atom:updated>2013-08-22T16:22:35.983+02:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">relato</category><title>¿Recuerdas cuando...?</title><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEj41mhiZAOfhl9xgvb4lY_1fIemCHALy-Qv7iKJX-rUviFpfuZzh2JQjrv8NOen8nZEipfgx5Tdkh1Tw_-IsKjFdDWOBhdEMMS2VwTDatJDPWsDcuWnQTj0EprjL6PplcWjrw9o_WEqr1Y/s1600/IMG_20130821_225806.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEj41mhiZAOfhl9xgvb4lY_1fIemCHALy-Qv7iKJX-rUviFpfuZzh2JQjrv8NOen8nZEipfgx5Tdkh1Tw_-IsKjFdDWOBhdEMMS2VwTDatJDPWsDcuWnQTj0EprjL6PplcWjrw9o_WEqr1Y/s320/IMG_20130821_225806.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr"&gt;
¿Recuerdas cuando se murió papá y mamá se empeñó en que llevásemos a Benidorm sus cenizas? Ninguno de los dos habían visto el nunca el mar y mamá quiso que fuésemos a Benidorm para que lo viesen, por primera y única vez, los dos juntos. &lt;br /&gt;
El camino fue eterno: mamá no paraba de vomitar y María, la pequeña, no hacía más que llorar y preguntar que cuándo llegábamos. &lt;br /&gt;
Era sólo un fin de semana largo; tres días para despedirnos de papá y desconectar un poco de todo.&lt;br /&gt;
A cincuenta kilómetros de la ciudad - ¿lo recuerdas? - el coche se estropeó y tuvimos que bajarnos de golpe porque el capó empezó a echar humo. Un par de coches que pasaban por allá nos ayudaron a apagar las llamas y pudimos salvar todo el equipaje incluidas las cenizas de papá. ¡Qué momento! &lt;br /&gt;
Un coche de alquiler después, y seis horas más tarde, llegábamos al hotel. Fue allí, en aquel momento, cuando mamá se cayó y se rompió el tobillo. Una operación y tres días de ingreso. &lt;br /&gt;
Nunca olvidaré la cara de mamá cuando, pierna escayolada incluida, conseguimos llevarla a ver el mar.&amp;nbsp; Recuerdo que exclamó que nunca había visto tanta agua junta y nosotros, al oírla, podíamos para de reír. Yo pensaba que me meaba de la&lt;b&gt; &lt;/b&gt;risa y mamá con aquella tos hiposa que le entra, venga a reír, venga a reír.&lt;br /&gt;
Al final decidimos alargar las vacaciones y pasarnos allí dos semanas, para disfrutar.&lt;br /&gt;
Alquilamos un apartamento, algo lejos de la costa para que fuese más barato, e íbamos y veníamos a la playa con el coche de alquiler. La playa estaba siempre llena así que nunca encontrábamos el momento de tirar las cenizas de papá al mar. Y tanto ir y venir y tanto ir y venir a la playa, van un día y nos roban el coche con las cenizas de papá dentro. ¡Qué momento! Nos queríamos morir cuando pusimos la denuncia en la guardia civil, no sabíamos si llorar o reír. ¡Qué momento!&lt;br /&gt;
Qué raros fueron esos días: las vacaciones que se acababan, las cenizas de papá sin aparecer y la guardia civil diciendo que era cosa de bandas del este. &lt;br /&gt;
Volvimos a casa sin más y tú te cabreaste y nos dejaste de hablar. &lt;br /&gt;
Con el tiempo la Interpol nos dijo que habían localizado el coche en Croacia, pero ni rastro de papá. Luego nos llegaron noticias que si Venecia, que si Turquía, que si Sicilia... &lt;br /&gt;
Sólo espero que, esté donde esté, esté disfrutando del mar.&lt;br /&gt;
Y todo esto, ¿para qué?, te preguntarás. Todo esto, corazón, es para decirte que ha fallecido mamá y que mañana marchamos a Benidorm. Su última voluntad fue no parar de viajar.&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
 &lt;/div&gt;
</description><link>http://etraetcetera.blogspot.com/2013/08/recuerdas-cuando.html</link><author>noreply@blogger.com (.)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEj41mhiZAOfhl9xgvb4lY_1fIemCHALy-Qv7iKJX-rUviFpfuZzh2JQjrv8NOen8nZEipfgx5Tdkh1Tw_-IsKjFdDWOBhdEMMS2VwTDatJDPWsDcuWnQTj0EprjL6PplcWjrw9o_WEqr1Y/s72-c/IMG_20130821_225806.jpg" width="72"/><thr:total>2</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-9117247965229051093.post-3339725929278245456</guid><pubDate>Tue, 20 Aug 2013 18:18:00 +0000</pubDate><atom:updated>2013-08-20T20:18:55.213+02:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">soneto</category><title>Dos primaveras</title><description>&lt;p dir="ltr"&gt;Se peinan con la gomina de la fama&lt;br&gt;
Ante el foco de lo eternamente breve.&lt;br&gt;
Se piensan que el tiempo no les puede,&lt;br&gt;
Que es eterno el reloj que degranan. &lt;/p&gt;
&lt;p dir="ltr"&gt;Son primaveros mimados, hologramas&lt;br&gt;
Que, en el ef&amp;#237;mero perfil de su relieve,&lt;br&gt;
Piensan un simple pictograma:&lt;br&gt;
La c&amp;#225;mara nos mima, luego nos quieren.&lt;/p&gt;
&lt;p dir="ltr"&gt;Se piensan que es eterna la belleza,&lt;br&gt;
Que es posible detener la braveza&lt;br&gt;
Del tiempo con Instagram como quimera.&lt;/p&gt;
&lt;p dir="ltr"&gt;Se olvidan que el tiempo no se expande,&lt;br&gt;
Que, parafraseando a la m&amp;#225;s grande,&lt;br&gt;
Jam&amp;#225;s dur&amp;#243; una red social dos primaveras.&lt;br&gt;&lt;br&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p dir="ltr"&gt; &lt;/p&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt; &lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjIq3t6Gv02QkNkicG1sY2FMZT2eCIqYZgWRbT8URyIFkN4U6jNu_MJHd996YRZ_TP7L4USdGyvxWLWjqBGYgckpMP4W3_9W5RGln6DFKNU2uoGSGUdJUsNL_kkKCpYo48v2NVejZdiO9g/s1600/IMG_20130820_200332.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt; &lt;img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjIq3t6Gv02QkNkicG1sY2FMZT2eCIqYZgWRbT8URyIFkN4U6jNu_MJHd996YRZ_TP7L4USdGyvxWLWjqBGYgckpMP4W3_9W5RGln6DFKNU2uoGSGUdJUsNL_kkKCpYo48v2NVejZdiO9g/s320/IMG_20130820_200332.jpg"&gt; &lt;/a&gt; &lt;/div&gt;</description><link>http://etraetcetera.blogspot.com/2013/08/dos-primaveras_20.html</link><author>noreply@blogger.com (.)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjIq3t6Gv02QkNkicG1sY2FMZT2eCIqYZgWRbT8URyIFkN4U6jNu_MJHd996YRZ_TP7L4USdGyvxWLWjqBGYgckpMP4W3_9W5RGln6DFKNU2uoGSGUdJUsNL_kkKCpYo48v2NVejZdiO9g/s72-c/IMG_20130820_200332.jpg" width="72"/><thr:total>0</thr:total></item></channel></rss>