<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:openSearch="http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/" xmlns:blogger="http://schemas.google.com/blogger/2008" xmlns:georss="http://www.georss.org/georss" xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0" version="2.0"><channel><atom:id>tag:blogger.com,1999:blog-3718937337361804459</atom:id><lastBuildDate>Wed, 04 Sep 2024 12:11:21 +0000</lastBuildDate><category>100% algodón.</category><category>Bailes de salón</category><category>Canción ligera española</category><category>Comidas pesadas</category><category>Corazón de alfajor</category><category>Madre soltera</category><category>Negocios sucios</category><category>No usar lejía</category><category>Plantas de interior</category><category>Radiadores de esperanto</category><category>Respiración espontánea curricular</category><category>Ropa de hogar</category><category>pato agorero.</category><category>vacaciones de otoño</category><title>La Feldespatona. Casa de comidas.</title><description>La pena, la voz.</description><link>http://lafeldespatona.blogspot.com/</link><managingEditor>noreply@blogger.com (Unknown)</managingEditor><generator>Blogger</generator><openSearch:totalResults>14</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3718937337361804459.post-3457533225008706170</guid><pubDate>Tue, 23 Sep 2008 14:55:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-09-23T08:02:54.503-07:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Plantas de interior</category><title>Don Adipocito Señero de Montreaux</title><description>Don Adipocito Señero de Montreaux nació en forma de simiente, pues consideraba que el parto mamífero es propio de trogloditas y gente cafre, gente que revuelve el azúcar con el dedo. ¡Él no quería ser confundido con gente así! De forma que al hacer su madre, parturienta ella, el último esfuerzo vulvar, vino a caer en las manos atónitas de la comadrona un saquito de semillas con rótulo y todo. “Simiente de don Adipocito Señero de Montraux. Vivero e interior, regar a diario”, rezaba el titulillo. “Qué extraño, si nosotros somos Sánchez de primero y escalopa milanesa de segundo”, pensó la madre, pero acto seguido se llevó al médico al huerto pensando que como su marido era medio lelo podía hacer pasar ese adulterio por un efecto de la epidural.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Don Adipocito, metidito en una maceta, fue pasando sus primeros días en la tierra, claro, pero su abuelo, que había luchado en el bando republicano por poderes desde Minnesota, todos los días salía al balcón y miccionaba sobre él, seguro de que las plantas crecían más robustas. De aquí sacó su desdichado nieto el mal aliento y la tendencia a contar batallitas en las que no había peleado nunca. Nada más echar los ojos, la boca y los primeros brotes de brazos, don Adipocito empezó a dar la brasa con la guerra de los Boers. “Mamá, tenías que haberme visto, con mi salacot y mis botas, una con más suela que la otra”. La madre se desesperaba y chillaba que por qué no habría tenido pipas de calabaza y se volvía a la cocina a rellenar el plato del perro que comía cada diez minutos, porque pesaba trescientos kilos y a ver quién llenaba ese cuerpo. “¡Mamá, mamá, no te vayas de aquí!”, chillaba don Adipocito. Y así nació la canción de Marco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa fue su vocación, crear música para hacer felices a sus congéneres, subordinados y viandantes. Ya se disponía el malhadado a comprarle el teclado a Leonard Cohen, que casi no lo usaba, cuando su abuelo, al que habían encontrado piedras en el riñón y le estaban dando un tratamiento a base de ponerle la COPE en la riñonada , fue a mear al macetero y de una pedrada le partió la cabeza justo cuando estaba a punto de polinizar. ¡Santo varón!</description><link>http://lafeldespatona.blogspot.com/2008/09/don-adipocito-seero-de-montreaux.html</link><author>noreply@blogger.com (&quot;Buscando la luz&quot;)</author><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3718937337361804459.post-7350666655630545462</guid><pubDate>Mon, 18 Feb 2008 16:14:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-03-29T09:08:13.088-07:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Madre soltera</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">pato agorero.</category><title>Vida imperial de Don Letrinillas Tupidete, Atascatoilet</title><description>Don Letrinillas Tupidete nació de la peor forma posible. Su madre, una mujer de burda apariencia que respondía por “doña” porque más no recordaba, llevaba embarazada nueve meses sin haberse percatado ni cuidado su alimentación. Sólo comía fabes de lata, y como era de familia de vajilla feble, le daba en la tapa con el canto de una piedra hasta hacer un agujero, por donde sorbía la fabada, que le gustaba fría. A veces se le atascaba el chorizo en el agujero, y se ponía como alma que lleva el diablo. ¡Había que verla, dando alaridos por la casa, saliendo a la ventana y blasfemando como si se acabara de tragar un boleto premiado! La gente se alarmaba y se llevaba las manos a la cabeza, o al revés, según pudieran. “Pero, doña cabrona jadelagranputa”, decían, sabiendo que después del doña la mujer no atendía, “¿qué te pasa, alma de Dios?”. “¡Que se ha atascado el chorizo!”, vociferaba ella. Y cerraba de un portazo la ventana, con todas las contradicciones que esto supone.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, que tras nueves meses de mala digestión, la incauta mujer fue al baño creyendo que iba a deshacerse de lo que sobraba, de tal guisa que de un movimiento abdominal, dio al agua unas fabes ya maceradas y a don Letrinillas Tupidete, que nació de nalgas de tal suerte que se encajó en el orificio del retrete y tupió el fluir de la mierda, y de aquí el nombre. La mujer, sorprendida por los extraños gemidos estomacales, volvióse y vio a su retoño, que sonreía, pues era de probada bonhomía, a pesar de estar encharcado en mierda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se le paralizó el corazón y cayó redonda. Don Letrinillas Tupidete, Atascatoilet, nunca pudo salir del retrete, pero eso no le impidió probar al mundo su santidad con hechos variopintos. ¡Se ganó el cielo sin salir del baño, Juan, y las muchedumbres, ávidas de conocer al varón cuya fama rebasó fronteras, peregrinaban y hacían cola para entrar al toilet y aliviarse sobre este santo singular, que nunca perdió la sonrisa beatífica que lo hizo célebre! Nunca, hasta el día en que la mucama rumana entró y sin darse cuenta de lo que hacía, a pesar de que a don Letrinillas ya le colgaban las piernas por fuera, vació en la taza un frasco de Pato WC. ¡Murió entre estertores, graznando como un pato!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Santo varón!</description><link>http://lafeldespatona.blogspot.com/2008/02/vida-imperial-de-don-letrinillas.html</link><author>noreply@blogger.com (&quot;Buscando la luz&quot;)</author><thr:total>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3718937337361804459.post-5611722094773742454</guid><pubDate>Mon, 18 Feb 2008 08:00:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-02-17T14:16:17.634-08:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Radiadores de esperanto</category><title>Brian May</title><description>&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Hoy os voy a contar, amigos, la historia de Brian May.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El nombre propio, &quot;Brian&quot; se lo puso después, cuando se fue a inglaterra a hacer fortuna, pero en realidad su nombre es May. May Aguirresarobe Azpilicueta Ríobravo y Achís.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;May era dependienta (sí, sí, dependienta) de helados de cucurucho de chocolate en el difunto McDonalds de la plaza de toros de San Sebastián (Illumbe). Era un trabajo para el que se necesitaba gente cualificada y con dedicación exclusiva. Tu ibas a la barra y le decías &quot;buenas, ¿me da un helado de cucurucho de chocolate y nata?&quot; y May te respondía: &quot;lo siento, pero es que de los helados de cucurucho de chocolate y nada se encarga Josefa, que está en sus cinco minutos reglamentarios de descanso semanal y no se puede poner a dar helados asín como asín&quot;. Ahora, eso sí, ¡cómo ponía May los helados de chocolate! ¡a diestro y siniestro, oiga! tú ibas a por un macmenú doble chisburger con muchos pepinillos y doble de sésamo, por ejemplo, y ¡zas! de repente te encontrabas con un helado de cucurucho de chocolate dentro de la hamburguesa. La gente venía de todas partes para verle poner helados: de China, de Moscú, de Indianápolis, del servicio de caballeros... ¡vamos, lo que se dice de todas partes!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero un día se le hincharon las narices. Y el pelo, también se le hinchó el pelo hasta quedársele como todos conocemos, y claro, con este aspecto, se dijo, ¿qué hago yo vendiendo helados de cucurucho de chocolate en el difunto Macdonalds de la plaza de toros de San Sebastián (Illumbe)? ¡Yo tengo que hacer fortuna! por lo que se fue a hablar ¿con quién? ¿con quién diríais que se fue a hablar para hacer fortuna? Pues claro, ¡con TABACALERAAAAAA!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y tabacalera, que siempre ha sido muy suya y del gobierno, a partes iguales, le mandó a la porra, con lo cual dijo May &quot;pues ahora me voy a ver a la reina a protestar&quot;. Pero el guardia municipal al que le preguntó por la reina era un negro que le entendió mal y le mandó a Inglaterra a buscar a Queen, con lo cual, una vez allí, llegó y dijo &quot;buenas, ¿es esto la reina?&quot; y Freddy Mercury le dijo: ¡¡¡SOUMASTGOUOOOOOON!!! y claro, se quedó. Se quedó sordo, pero se quedó. Y para disimularlo se puso a tocar la guitarra, se cambió de sexo y se dejó rizos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://lafeldespatona.blogspot.com/2008/02/brian-may.html</link><author>noreply@blogger.com (Unknown)</author><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3718937337361804459.post-6440719278599743697</guid><pubDate>Fri, 01 Feb 2008 18:49:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-02-01T01:49:23.268-08:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Corazón de alfajor</category><title>Don Evaristo Puentelarreina y Jabón de Tocador</title><description>&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Esta es la vida de Don Evaristo Puentelarreina y Jabón de Tocador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Don Evaristo Puentelarreina y Jabón de Tocador, más conocido como Evaristito el Jilipuertas nació en el seno de una señora de Moratalaz que estaba comprando pipas en el quiosco de la esquina, razón por la cual también se le conocía como Panchovilla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya desde muy pequeño dio indicios de tener un gran corazón y una gran amabilidad hacia las señoras mayores. Su primera frase fue &quot;a sus pies&quot;, momento en el que su madre, que acababa de venir de Argentina para ganar el premio Nadal, dijo: &quot;este niño será pedicuro&quot;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero el niño fue creciendo, Luis, y ¿qué dirías que ocurrió? ¿se hizo pedicuro? ¡NO! se hizo la vasectomía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasados los años se descubrió que Don Evaristo era sordo del ventrílocuo izquierdo, razón por la cual Evaristito puso un circo, con tan mala suerte que nada más montarlo, le crecieron las uñas ¡una barbaridad! y tuvo que reformar su casa de Palos de la Frontera, provincia de A Coruña, para lo que le pidió un crédito blando a su amigo Josep Piqué, que por aquél entonces estaba en el banco haciendo una gestión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Viendo que el negocio del circo no prosperaba, Evaristito el Jilipuertas decidió cambiarlo, y se dedicó desde aquél momento a la cría y reproducción de monjas en cautividad. Las monjas no se quejaban: se pasaban todo el día haciendo yemas y yemas, y más yemas, hasta que les salían por las paredes y por las orejas, y un día que Evaristito fue a hacer recuento de monjas porque tenía un pedido ¡del mismísmo vaticano, Luis! se llevó un saco, confundió a las monjas con las yemas, las envió al Vaticano, y claro, pasó lo que tenía que pasar: cuando el Papa vio tantas yemas juntas devolvió el pedido, y Evaristito al verlo no pudo soportarlo más y se cortó las uñas ¡que ya era hora, Luis!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Santo Varón!&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://lafeldespatona.blogspot.com/2008/02/don-evaristo-puentelarreina-y-jabn-de.html</link><author>noreply@blogger.com (Unknown)</author><thr:total>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3718937337361804459.post-1003544231162789845</guid><pubDate>Mon, 21 Jan 2008 19:45:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-01-23T05:19:54.488-08:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Bailes de salón</category><title>Don Epígono Senil Entreldueroybidasoa</title><description>&lt;div style=&quot;TEXT-ALIGN: justify&quot;&gt;Juan: a diferencia del caso de doña Marmoletina, no hay constancia de que don Epígono haya muerto, ni siquiera de que haya nacido. Quede de momento en suspenso el grito enfático con el que vitoreamos a los santos varones. ¡Sannnnjjjjj!&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style=&quot;TEXT-ALIGN: justify&quot;&gt;Los padres, o no, de don Epígono Senil Entreldueroybidasoa eran amigos de la vida alegre. Enviudaron rápidamente el uno del otro, porque en el fondo les gustaba más ser viudos que casados, pero mantuvieron buena relación después, hasta el punto de que instalaron ataúdes en lugar de catres, candelabros en lugar de luminarias, y se vistieron de negro hasta el final de sus días. Eso sí, católicos como el que más, abandonaron la cópula conyugal para no pecar de necrófilos, y sólo se daban un besito de buenas noches en los jarretes y en el Monte de Piedad. Por eso piensan algunos que don Epígono nunca llego a nacer.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style=&quot;TEXT-ALIGN: justify&quot;&gt;Sin embargo, estando un día de juerga en un salón de twist, al levantar doña Sésama Ropavieja y Demastrapos, madre o no de don Epígono, al levantar, digo, la corva en medio de un complicado gesto de swing, notó un escurrírsele algo entre las ingles, pero no le dio más importancia de la que damos a encontrar un sapo en la ducha esperando a que escampe, y siguió meneando los glúteos mientras su marido, don Salmonete de Vivero Numi, se arrimaba con intenciones aviesas a un enano de jardín, para ira y vilipendio de doña Sésama, a la que no pudieron convencer los argumentos de su difunto marido, que insistía en que sólo pretendía retocarle el barniz del gorrito. “Entonces... ¿por qué tienes la bragueta manchada de yeso?”, preguntaba ella. Porque era viuda, no tonta.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style=&quot;TEXT-ALIGN: justify&quot;&gt;En fin, don Epígono, pues de él se trataba, que estuvo toda la noche colgando del cordón umbilical al ritmo del charlestón, acabó cayendo al suelo y de patada en patada, fue rebotando entre las parejas de baile como si el salón fuera un pinball, que en español se llama millón. Y cuando llegó a cien mil puntos, Juan, ¡cuando llegó a cien mil puntos! ¿Qué creéis que pasó? ¡Nada! ¿Nada? ¡Nada! Fue tan desdichada la vida de este varón modélico que, justo cuando alcanzaba los cien mil puntos y estaba a punto de echar su primer diente de oro, pasó bajo la falda de doña Fabe Trébede-Trébede-Tre, que asistía a los actos de sociedad con la ingle libre y feroz, y lo que allí vio le detuvo la patata justo cuando echaba su primer calostro. Acabó sus días en la cuna fúnebre que sus padres viuditos habían dispuesto para él, y celebraron antes el funeral que el bautizo, sin que pudiera demostrar al mundo las hazañas de las que era capaz.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;¡Sannnnnj!</description><link>http://lafeldespatona.blogspot.com/2008/01/don-epgono-senil-entreldueroybidasoa.html</link><author>noreply@blogger.com (&quot;Buscando la luz&quot;)</author><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3718937337361804459.post-2324040772232808767</guid><pubDate>Tue, 08 Jan 2008 17:51:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-01-08T00:54:15.628-08:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Respiración espontánea curricular</category><title>Don Retortijones Fuertes de Cervantes y Saberlo</title><description>&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Hoy traemos a colocación la vida de un ilustre señor fajado de la vida y fajitas de ternera. Su nombre no es baladí ni juandedios, ni siquiera caucásico o hipermetrópico. Su nombre es, Luis, &lt;span style=&quot;font-size:78%;&quot;&gt;y lo voy a decir en bajito para que no nos oiga nadie&lt;/span&gt;: Don Retortijones Fuertes de Cervantes y Saberlo. Sus amigos lo llamaban Retor, porque todo se lo metía por ahí, y claro, luego no había quien le pusiera una lavativa...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su vida transcurrió entre algodones y pamplinas, más pamplinas que algodones, lo que causaba que cuando se caía, le doliera. Si no le dolía él no era feliz. Fue el primer caso de masoquismo conocido en su familia, pero no fue el único que existió sino más bien al contrario: fue el único.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su muerte es capítulo de otro libro y otra historia, y por hoy tenemos suficiente para que duerma la criatura. Y si no, le cantamos una NANA:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;Arrorró mi niiiño&lt;br /&gt;duérmete ya mi amooor&lt;br /&gt;que si no viene Retorr&lt;br /&gt;y te mete una lavativa que te cagas...&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Esto es todo por el momento, Luis.</description><link>http://lafeldespatona.blogspot.com/2008/01/don-retortijones-fuertes-de-cervantes-y.html</link><author>noreply@blogger.com (Unknown)</author><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3718937337361804459.post-6546145061784773712</guid><pubDate>Sun, 30 Dec 2007 02:10:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-12-29T09:12:09.442-08:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Canción ligera española</category><title>Don Jarrapellejos Ampolligordo Vesiculitas</title><description>&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Don Jarrapellejos Ampolligordo Vesiculitas... qué podríamos decir de él que no se haya dicho ya.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues, que a él le gustaba bañarse en bolas... Se bañaba en bolas y en Tegucigalpa. ¡Eso lo tuvo claro desde niño, Luis! ¿Qué decía él cuando le preguntaban qué quería hacer en la vida? ¡Bañarme en Tegucigalpa! Y los padres, Luis, esos sufridos padres que se desvivían por complacer a su hijo... Cómo iban a decirle que no. &quot;Pero, hijo mío, que Tegucigalpa está muy lejos y cuando vuelvas tendrás que bañarte de nuevo&quot;. Y él erre que erre hasta que arrancaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y como no podía irse hasta Tegucigalpa, Don Jarrapellejos Ampolligordo Vesiculitas, también conocido como Dª Capitolina Berbiquí Pinrelganso por su afición a cantar &quot;Ojos verdes&quot; en medio de los Monegros todos los veintinueve de febrero con luna llena... como iba diciendo, Don Jarrapellejos decidió bañarse con pololos pero sin pancreas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él se quitaba el pancreas y lo dejaba en el vaso con la dentadura del abuelo, hasta que le salieron unas vegetaciones y tuvieron que operarle a pancreas abierto. Y no hubo forma de converle de lo contrario. &quot;De aquí sí que no me apeo&quot;, gritaba él, porque se había subido a una alacena y le daba miedo bajar. Con lo cual toda la familia se mudó a las mesas y estanterías, el abuelo en la repisa de la chimenea, que los huesos le daban mucho trabajo, y si entera el Ministerio de Trabajo que estaba trabajando después de la jubilación... ¡La que hubiera podido armarse, Luis!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, que Don Jarrapellejos Ampolligordo Vesiculitas decidió estudiar para Cleptómano. Y después de mucho sudar e ímprobos esfuerzos, se licenció con honores en Cleptomanía y Hepatitis B. ¿Y sabes a quién fue a robar recién licenciado? ¿Sabéis a quién fue a robar? ¡A Marujita Díaz, Luis! ¡Santo Varón!&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://lafeldespatona.blogspot.com/2007/12/don-jarrapellejos-ampolligordo.html</link><author>noreply@blogger.com (&quot;Buscando la luz&quot;)</author><thr:total>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3718937337361804459.post-6397748784693193643</guid><pubDate>Fri, 21 Dec 2007 19:00:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-12-21T02:05:03.678-08:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">vacaciones de otoño</category><title>Don Gimeno Vato Alvolante y Díaz de Pitiminí (¡miní, miní!)</title><description>&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Don Gimeno Vato Alvolante y Díaz de Pitiminí (¡miní, miní!) nació un día 32 de Diciembre del pasado siglo XXII.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada más nacer se dio cuenta de que su vida había cambiado: el carrito de la enfermería se desbocó por el paritorio y en el momento en el que iba a atropellar a la partera, consiguió desviarlo con su pié derecho justo el espacio suficiente para estrellarlo contra el doctor que la atendía (a su madre, no a la partera).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De joven ya se le veían las maneras. Tanto es así que su madre le puso faldas para que no se le vieran tanto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada más nacer su familia se fue de vacaciones, aprovechando que ese año finales de Diciembre coincidió con principios de Enero. En el viaje al padre le dio un achuchón al corazón, circunstancia que aprovechó nuestro héroe para robarle la cartera, no sin antes anestesiarle debidamente. Gimeno Vato Alvolante y Díaz de Pitiminí (¡miní, miní!) se puso al volante y hete aquí que se encontró... ¿qué creen que se encontró? Pues que el volante ya estaba ocupado por un vendedor de cupones de la ONCE que tenía mucha prisa por ir a ver al Papa a Guadalajara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Afortunadamente la familia (bien, gracias) consiguió convencerle de que su pretensión era su ilusión de todos los días, es decir, que era un iluso, y que su ceguera probablemente mejoraría después de quitarse de los ojos los dos cucuruchos de helado de cacahuete verde que su madre estaba comiendo en el momento de dar a luz. Esta operación fue practicada por el padre de Gimeno, aprovechando su reciente anestesia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La operación fue todo un éxito por lo cual le dieron las dos orejas del ex-ciego, quien salió del coche gritando &quot;¡Milagros, milagros, milagros!&quot; A lo que la madre dijo: &quot;¿Por qué gritas Milagros?&quot; &quot;porque así se llama mi mujer Antonia&quot;, ante lo cual la madre le ató una soga al tobillo y lo ahorcó, quedando un poco muerto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gimeno Vato Alvolante y Díaz de Pitiminí (¡miní, miní!), ahíto él de su larga vida en la carretera, pensó en cambiarse el nombre y  cambiarse el sexo. &quot;Gimeno Villo Dedosaños&quot;, pensó, y dicho y hecho, se plantó una cornamenta y unos atributos taurinos de manda huevos. Contento con su nuevo status, dio una esquina, y otra, y otra... hasta que se quedó sin esquinas, y sólo había una calle muy muy larga. Y, ¡Luis!, muy felices se las prometía cuando se le pasó por las mientes buscar al ciego, que seguro que tendría una esquina. Pero el ciego, que estaba muerto de miedo, cuando lo vio todo toro, se murió de la risa, con lo cual todo siguió igual, motivo por el que Julio Iglesias actuó en el Festival de Benidorm, causando el suicidio de los miembros del jurado, que se apuntaron a los niños cantores de Viena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Santo Varón, Igor. ¡Santo Varón!&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://lafeldespatona.blogspot.com/2007/12/don-gimeno-vato-alvolante-y-daz-de.html</link><author>noreply@blogger.com (Unknown)</author><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3718937337361804459.post-1169209328542884592</guid><pubDate>Mon, 17 Dec 2007 00:25:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-12-15T16:27:26.250-08:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">No usar lejía</category><title>Doña Marmoletina del Cantábrico Óbice del Stradivarius Bailongo</title><description>Ha muerto, Igor. Doña Marmoletina ha muerto. ¡Santo Varón!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; Como bien sabrás, Igor, Doña Marmoletina del Cantábrico Óbice del Stradivarius Bailongo era natural (pero ¡qué digo natural! ¡MUY natural!) de Baviera, Países Bajos, lugar natural donde los haya (o pinos, no estoy seguro).&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; No se confunda el lector con su nombre, no. Doña Marmoletina debió su nombre a la soledad del alumbramiento de su madre. Tal fue la soledad que dicho alumbramiento la dejó ciega. Pero como decíamos, su nombre no debe confundir su género. Doña Marmoletina tenía... tenía... Igor, tú  ya me entiendes... Tenía hambre de hacerse querer.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; Doña Marmoletina nació en unos servicios públicos porque su madre quería que su hijo conociera mundo. Por esta razón sus amigos le llamaban Tina la Baterile.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; Ya desde muy pequeño Doña Marmoletina destacó entre sus compañeros por su porte distinguido, su don de gentes y por la barrera automática de peaje que le asomaba por el trasero.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; Doña Marmoletina comenzó sus estudios de COU nada más nacer. Los maestros se opusieron al principio, pero su madre decía una y otra vez: &quot;PUES YO QUIERO QUE MI HIJO ESTUDIE COU Y COU HA DE ESTUDIAR&quot;.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;A pesar de la insistencia de su madre, debo decirte sin medias tintas, Igor, que Doña Marmoletina... fracasó. Los maestros le decían: &quot;¿cuál es la capital de Turquía?&quot; y él respondía -&quot;a ga ga ga gu gu&quot; -&quot;¿cómo?&quot; -&quot;¡a ga ga ga gu gu!, ¡que a vosotros hay que deciros las cosas así! ¡LECHES!&quot; Con lo cual los maestros le daban un tetra brick de leche Pascual y él se quedaba dormidito con su cartón en brazos. Hoy, años después, todavía se preguntan en las reuniones del consejo escolar de la escuela pública donde cursó el COU qué pudo fallar en su educación. Inexplicable. El caso es que, ante tal decepción, su madre lo llevó a estudiar corte y confección a la escuela de Jorge Vestringe. Esto sí eran progresos, Igor ¡vaya progresos, oiga!&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; Un día, entre levantamiento y levantamiento de barrera, Doña Marmoletina se hizo pis. Desde aquél día no volvió a ser el mismo, Igor. Él era otro, como tú. Dejó el taller de corte y confección que pingües estipendios le reportaba a su familia y dedicó su vida a hacer el bien. Aliado con Mariano Mariano se recorrió los platós de televisión cortando la lengua a los reporteros del corazón.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; Cuando tales hazañas llegaron a oídos (¡qué digo oídos! ¡orejas!) de la Curia Romana no hizo falta más, Igor. Fue nombrado Santo con efecto retroactivo desde su nacimiento.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; Hoy ha muerto, Igor. Al parecer, presa de la devoción por su causa, ha intentado comerse entero a Jorge Javier, sin desalar ni nada. Ha muerto de una intoxicación etílica. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;¡Santo Varón, Igor, Santo Varón!</description><link>http://lafeldespatona.blogspot.com/2007/12/doa-marmoletina-del-cantbrico-bice-del.html</link><author>noreply@blogger.com (Unknown)</author><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3718937337361804459.post-5747031572203457680</guid><pubDate>Mon, 10 Dec 2007 16:37:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-12-19T00:08:06.484-08:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Negocios sucios</category><title>Tegumento Percadelino Güé...</title><description>&lt;div style=&quot;TEXT-ALIGN: justify&quot;&gt;Voy a contarte la historia de Don Tegumento Percadelino Güé, santo varón que fue perro pastor alemán sus ratos libres. Porque, como ya sabrás, Juan, la familia de Percadelino era opulenta, ¡vamos cómo era de opulenta!, pero también muy pobre, muuucho. Eran pobres y ricos, según les conviniera. Si iban por la calle y les pedía limosna un cieguito romaní de esos que pronuncian la che con esputos, le decían: &quot;¡Pero hombre de Dios, si nosotros estamos peor que usted!&quot; Y se desnudaban y tiraban las joyas al río, y el dinero lo arrojaban a las alcantarillas. Y el cieguito romaní, que en realidad era un ex-Ministro del PP que se hacía pasar por adefesio, se compadecía de ellos y les daba su tacita con su recaudación. Y ellos volvían a casa, en pelotas pero felices, porque hay gente de buen corazón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Juan, cuando Don Tegumento quiso casarse lo primero que hizo fue cambiarse el nombre a Pepe Ji, porque era más corto y las invitaciones salían a mejor precio. ¡Qué desesperos, Juan, qué delirios los de la abuela Güé al ver que se perdía el apellido familiar por esas calles de Dios! Y lloraba y se hacían la ropa harapos. Y los padres le decían: &quot;Madre, que es por el bien de todos&quot;. Y le arrancaban una muela de oro para hacer la alianza de Don Tegumento, y otra para los acabados en oro de la aspiradora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;TEXT-ALIGN: justify&quot;&gt;Total, que Don Tegumento Percadelino Güé..., también conocido como Pepe Ji, para subvenir a las necesidades familiares, se metió perro pastor cuando salía del banco. Porque pasaba el día en un banco, disfrazado de estornino y quitando las migajas de pan que les echaban a las palomas. Y como había mucho paro, los desempleados se contrataban de ovejas por horas. Y los perros callejeros, aburridos de tanto vagabundeo, se ponían a dos patas, meaban como señores y se hacían pastorcicos. De esta forma todos estaban contentos y se sacaban unas perras, aunque había quién decía que estaban creando mercado artificialmente. Hasta que hubo más y más ovejas, y más y más perros alemanes de esos, pero como faltaban perros para hacer de pastores, los trajeron de Hamelín sin cuidado ni sanción, y acabaron cruzándose entre ellos, con tan mal fin que Don Tegumento Percadelino murió cuando un mastín le declaró su amor dándole un tarisco en el sobaco del medio. Y así, falleció, sin apellido y rabioso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Santo Varón, Juan, Santo Varón!&lt;/div&gt;</description><link>http://lafeldespatona.blogspot.com/2007/11/tegumento-percadelino-gu.html</link><author>noreply@blogger.com (&quot;Buscando la luz&quot;)</author><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3718937337361804459.post-7794264648667734629</guid><pubDate>Sat, 01 Dec 2007 15:52:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-11-30T16:18:32.212-08:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Ropa de hogar</category><title>Don Salsapatorrillo Berení Cespicuende</title><description>&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Don Petrimetre Abantoyciérbana Txotx, desde muy pequeño, era bajito. Él no es que no pudiera crecer, es que no quería.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él, Luis, iba para silla desde su más tierna mocedad. Su abuela materna, que era una vecina venida a menos, le decía: &quot;Uy qué mono, si tiene cara de taburete&quot;. Porque era una mujer sin estudios, ya que se los había dejado un día en el dentista y se los habían puesto de empaste a una bruite leonado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y toda la familia creía que el niño tenía cara de silla y casi ni le daban de comer, porque pensaban que para andar a cuatro patas tampoco hace falta mucho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta que un día, un anticuario que entró por error en el baño cuando la abuela se aseaba y por lo que se le paralizó el bajovientre para toda la vida, dijo: &quot;Pero, hombres de Dios, ¡si este niño es un sillón Luis XIV con incrustaciones de pan de oro!&quot; Y todo cambió a partir de ese momento. La gente le dejaba pasar y se inclinaba ante él, y le decía: &quot;Majestad&quot;, y ya no le dejaban encima los gatos ni las llaves inglesas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él, por sacarse unos durillos para comprarse un esqueleto de abejorro, se ofrecía como silla en los cines, en la playa y en los desfiles militares. La gente se sentaba encima con mucho gusto, Luis, y le daba lo que buenamente podían, y si alguno se quería marchar sin pagar, don Petrimetre les mordía los tobillos, excepto si era pobres, entonces les sacaba los ojos con un cascanueves (*).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A tanto llegó su fama y elegancia, que quiso presentarse en la Bienal de Mutriku, dedicada a la estabulación de la vaca de Jersey, y murió por una rotura de columna cuando lo cubrió un toro embravecido que se había apostado con los amigotes a que tenía un hijo mitad toro mitad sofá. Y don Petrimetre Abantoyciérbana Txotx murió con las cervicales hechas polvo, Luis, en el momento de dar a luz un precioso cabestro-cama estampado con tres plazas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Santo Varón, Luis, Santo Varón!&lt;/div&gt;</description><link>http://lafeldespatona.blogspot.com/2007/11/don-salsapatorrillo-beren-cespicuende.html</link><author>noreply@blogger.com (&quot;Buscando la luz&quot;)</author><thr:total>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3718937337361804459.post-2406058262550167615</guid><pubDate>Thu, 29 Nov 2007 12:40:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-11-29T04:43:48.748-08:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Comidas pesadas</category><title>Don Tiborritas María de Kartofen-Salad</title><description>&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Juan, don Tiborritas María de Kartofen-Salad, desde muy tierna patata, fue codiciado por sus congéneres. Un día la señora de la limpieza intentó morderle la oreja, pero en cuanto él se dio cuenta de que no era congénere, le metió el tubo de la aspiradora por la boca y le sacó un candelabro que habían echado en falta mientras jugaban a la escoba. Ellos, Juan, la familia Kartofen-Salad eran pobres pero arrogantes, y por eso tenían señora de la plancha, que no cobraba pero lo hacía para el currículum. “Yo trabajo en casa de los Kartofen-Salad”, decía ella, ufana y algo elata. Y las otras señoras de la plancha palidecían de envidia y hacían rosarios con chicles de bola. Todos los días, antes de que la señora de la plancha se marchara de casa, la madre le abría la boca a la fuerza y le cataba el aliento, y si olía a mahonesa o a patata cocida, le daba una galleta, una ostia, vamos, porque eso era que había estado lamiendo a Tiborritas, y había que darle mahonesa otra vez por todo el cuerpo, para que no se quedara seco. Porque ¿quién lo querría seco?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Y así, entre mahonesas y pedazos de salchicha o salsitxa, como se dice en Cataluña, fue transcurriendo la infancia feble de don Tiborritas María, hasta que un día, en el kindergarten al que seguía yendo porque no tenían para pantalones largos, conoció a una niña que olía a caldo y a verduras, y que resultó ser la marquesita de Culoempompa. Don Tiborritas conoció el amor y la comida caliente el mismo día, y así, contrajeron nupcias en un fotomatón con cuatro perras que tenía en el bolsillo, pero como invitaron a varios amigos del kindergarten, la marquesita, que era más bien tonta, al ver las fotos pensó que su marido era el tonto del pueblo, con el que se fugó haciendo autostop en una montaña rusa. Don Tiborritas, alicaído, renegó de todo y pasó a la historia como don Renegrete de Piscolabis y Minestrone. ¡Santo Varón!&lt;/div&gt;</description><link>http://lafeldespatona.blogspot.com/2007/11/don-tiborritas-mara-de-kartofen-salad.html</link><author>noreply@blogger.com (&quot;Buscando la luz&quot;)</author><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3718937337361804459.post-2095754795954819914</guid><pubDate>Mon, 26 Nov 2007 11:19:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-12-02T04:06:38.825-08:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">100% algodón.</category><title>Agustín Marcos Galvanizados Futura Señora de Torx</title><description>Hoy te voy a contar la vida y milagros de este Santo Varón, Igor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Agustín Marcos Galvanizados Futura Señora de Torx procedía de familia humilde por demás. Por demás y por gilipollas, porque los padres tenían un negocio de venta de callos de pies naturales que les producía pingües estipendios y se lo cedieron a Mario Conde a cambio de un bote de gomina.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Este Santo Varón nació en el momento más inoportuno para su madre pues estaba sufriendo de fuertes dolores de vientre. Su padre dormía plácidamente mientras sus hijos revoloteaban cual gráciles mariposas alrededor de su cama, que todos sabemos lo que ayuda el cariño de los hijos a conciliar el sueño, Igor. Eso, y 10mm. de morfina en vena, lo mejor para el sueño.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Precisamente esta circunstancia fue la que provocó el ser bautizado con este nombre singular, cuando su padre, despertado por fin tras oír los gritos de su mujer, que rompió aguas sobre él para hacerle partícipe de la feliz ocasión, en el éxtasis del momento proclamó a viva voz: &quot;¡me cago en tus muertos!&quot; razón por la cuál le llamaron&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Agustín.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Agustín Marcos Galvanizados Futura Señora de Torx era trabajador como el que más. A la edad de cincuenta y tres añitos ya estaba buscando su primer empleo para no tener que depender de sus padres y aflojarles las pesadas cargas de la paternidad. Su madre tenía una ilusión: quería un hijo ferretero. Pero al ser china y no tener dientes, el hijo le entendió mal y se puso a buscar empleo como probador de instrumental en una peletería, cosa que consiguió con arduo esfuerzo, dejándose la piel en el proceso.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;El mayor milagro de la historia de este Santo Varón, Igor, llegó en el momento en el que un día, después de salir de trabajar, se metió en una lavandería con el habitual propósito de lavarse las uñas de las manos. Allí conoció a un señor coincidente en sus propósitos y en su apellido: señor Torx.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;No hubo lugar a más, Igor. Se tuvieron que casar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Santo Varón, Igor, Santo Varón!</description><link>http://lafeldespatona.blogspot.com/2007/11/agustn-marcos-galvanizados-futura-seora.html</link><author>noreply@blogger.com (Unknown)</author><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3718937337361804459.post-8327510336504122222</guid><pubDate>Fri, 23 Nov 2007 00:32:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-11-29T02:46:35.093-08:00</atom:updated><title>La Feldespatona. Casa de comidas.</title><description>Atentos: el lunes llegamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Albricias, Luis, albricias...</description><link>http://lafeldespatona.blogspot.com/2007/11/la-feldespatona-casa-de-comidas.html</link><author>noreply@blogger.com (Unknown)</author><thr:total>0</thr:total></item></channel></rss>