<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Planeta Mar</title>
	<atom:link href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar</link>
	<description></description>
	<lastBuildDate>Thu, 20 Feb 2014 17:56:25 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=6.4.8</generator>
	<item>
		<title>Guillermo Altadill entra en la Barcelona World Race 2014</title>
		<link>https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/guillermo-altadill-entra-en-la-barcelona-world-race-2014-36775</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Suso Pérez]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 20 Feb 2014 17:39:15 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/?p=390</guid>

					<description><![CDATA[<p>&#160; Guillermo Altadill participará en la tercera edición de la Barcelona World Race, que comienza el 31 de diciembre. El patrón barcelonés, de 51 años, una de las personas que en su día ayudó de manera fundamental a la puesta &#8230; <a href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/guillermo-altadill-entra-en-la-barcelona-world-race-2014-36775">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a></p>
<p>The post <a rel="nofollow" href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/guillermo-altadill-entra-en-la-barcelona-world-race-2014-36775">Guillermo Altadill entra en la Barcelona World Race 2014</a> appeared first on <a rel="nofollow" href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar">Planeta Mar</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>&nbsp;</p>
<div id="attachment_396" style="width: 412px" class="wp-caption alignleft"><a href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2014/02/20140211_skippers_neutrogena_robertocastelli05_bandeau_detail_news.jpg"><img fetchpriority="high" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-396" class="wp-image-396 " alt="José Muñoz y Guillermo Altadill compiten con Neutrógena en la BWR" src="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2014/02/20140211_skippers_neutrogena_robertocastelli05_bandeau_detail_news.jpg" width="402" height="168" srcset="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2014/02/20140211_skippers_neutrogena_robertocastelli05_bandeau_detail_news.jpg 717w, https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2014/02/20140211_skippers_neutrogena_robertocastelli05_bandeau_detail_news-300x125.jpg 300w" sizes="(max-width: 402px) 100vw, 402px" /></a><p id="caption-attachment-396" class="wp-caption-text">José Muñoz y Guillermo Altadill compiten con Neutrógena en la BWR</p></div>
<p><a href="https://www.guillermoaltadill.com/" target="_blank">Guillermo Altadill</a> participará en la tercera edición de la<a href="https://www.barcelonaworldrace.org/es/" target="_blank"> Barcelona World Race</a>, que comienza el 31 de diciembre. El patrón barcelonés, de 51 años, una de las personas que en su día ayudó de manera fundamental a la puesta en marcha de esta gran regata de vuelta al mundo a dos con veleros de la clase Imoca Open 60, estará acompañado por el chileno José Muñoz en un equipo que cuenta con el patrocinio de <a href="https://https://www.neutrogena.es/" target="_blank">Neutrógena</a>.<span id="more-390"></span></p>
<p>Altadill es el navegante español que ha dado más vueltas al mundo (ha completado seis de nueve intentos) y que más millas ha navegado en competición (unas 400.000) y cuenta con dos récords oceánicos en su haber. También tomó parte en la Copa del América, en la edición del 2007, y fue el entrenador del equipo de la clase Tornado que ganó la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Atlanta en 1996.</p>
<p>En la primera edición de la <a href="https://www.barcelonaworldrace.org/es/" target="_blank">Barcelona World Race</a> (2007-08), Altadill formó equipo con el estadounidense Jonathan McKee a bordo del velero <a href="https://www.estrelladamm.com/" target="_blank">Estrella Damm</a>. Después de numerosos problemas técnicos y averías en la bajada del Atlántico, se vieron obligados a abandonar en Ciudad del Cabo (Sudáfrica).</p>
<p>Tras su segundo puesto en la <a href="https://www.transat-jacques-vabre.com/fr" target="_blank">Transat Jacques Vabre</a> 2011 junto al británico Alex Thomson y una nueva victoria en la pasada edición de la mítica regata australiana <a href="https://www.rolexsydneyhobart.com/" target="_blank">Sydney-Hobart</a>, en la categoría IRC 3 con el velero Varuna, el patrón barcelonés vuelve a entrar en la vuelta al mundo de su ciudad natal.</p>
<p>Su compañero José Muñoz, apodado <em>el Negro</em> en su país, cuenta con un amplio currículo en vela de alta competición. Logró el segundo puesto en la vuelta al mundo <a href="https://globaloceanrace.com/index.php?lang=es" target="_blank">Portimao Global Race</a> 2008/09 junto a Felipe Cubillos tras adjudicarse dos victorias de etapa, una de ellas en el tramo Nueva Zelanda-Brasil, en la que viraron en primera posición el mítico cabo de Hornos.</p>
<p>Muñoz ha atravesado el Atlántico tres veces y es un especialistas en regatas de IMS, Mumm 36, J24 y Soto 40, en las que desempeña cualquier posición en los barcos. Ahora se convertirá en el primer navegante chileno que participa en una regata de la <a href="https://www.imoca.org/fr/index/" target="_blank">clase Imoca</a>, formada por veleros monocasco de 60 pies (18,2 metros de eslora) de diseño libre.</p>
<p>El velero con el que competirán, ahora bautizado Neutrógena, cuenta en su historial con un récord trasatlántico oeste-este, la victoria en la Ruta del Ron 2010 y fue el Hugo Boss con el que <a href="https://www.alexthomsonracing.com/" target="_blank">Alex Thomson</a> llegó tercero en la última <a href="https://www.vendeeglobe.org/fr/" target="_blank">Vendée Globe</a>.</p>
<p>The post <a rel="nofollow" href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/guillermo-altadill-entra-en-la-barcelona-world-race-2014-36775">Guillermo Altadill entra en la Barcelona World Race 2014</a> appeared first on <a rel="nofollow" href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar">Planeta Mar</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Bubi Sansó narra su vuelco en la Vendée Globe</title>
		<link>https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/bubi-sanso-narra-su-vuelco-en-la-vendee-globe-81749</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Suso Pérez]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 04 Feb 2013 12:33:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/?p=380</guid>

					<description><![CDATA[<p>Javier Sansó tampoco podrá cumplir esta vez su sueño de acabar la Vendée Globe. Este domingo, 3 de febrero, su barco volcó en el Atlántico, entre Madeira y Azores, cuando el gran navegante español soñaba ya con su llegada a &#8230; <a href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/bubi-sanso-narra-su-vuelco-en-la-vendee-globe-81749">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a></p>
<p>The post <a rel="nofollow" href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/bubi-sanso-narra-su-vuelco-en-la-vendee-globe-81749">Bubi Sansó narra su vuelco en la Vendée Globe</a> appeared first on <a rel="nofollow" href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar">Planeta Mar</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><a href="https://www.accionasailing.com/?page_id=297" target="_blank">Javier Sansó</a> tampoco podrá cumplir esta vez su sueño de acabar la<a href="https://www.vendeeglobe.org/es/" target="_blank"> Vendée Globe</a>. Este domingo, 3 de febrero, su barco volcó en el Atlántico, entre Madeira y Azores, cuando el gran navegante español soñaba ya con su llegada a Les Sables d&#8217;Olonne, prevista, en principio, para el próximo viernes.</p>
<p>Así lo ha relato el propio Bubi en comunicación con la dirección de la regata:</p>
<p><span id="more-380"></span></p>
<p>&#8220;Todo ha sido muy rápido. Alrededor del mediodía de ayer, navegaba ciñendo con unos 20 nudos del NE y acababa de enviar una comunicación a la dirección de regata informando de mi posición y del buen funcionamiento de los sistemas energéticos. De repente, estando en cubierta listo para soltar un rizo, un fuerte ruido hizo estremecer el barco que escoró bruscamente, lo que me hizo caer al agua antes de que pudiera reaccionar. Desde el agua vi como el barco seguía escorándose rápidamente hasta volcar. Pude nadar hasta el espejo de popa y activar la balsa salvavidas, donde embarqué. Permanecí en ella durante toda la tarde hasta bien entrada la noche. Durante las horas de sol aproveché para secar un poco la ropa. Pero debido a la fuerte marejada no fui capaz de amarrarme al barco con lo que rápidamente empecé a alejarme de él.</p>
<p>A las 1800 avisté el avión de Salvamento Marítimo al que hice señales con una bengala. El avistamiento del avión me tranquilizó sobremanera y me dio la confianza de saber que todo estaba funcionando y que se estaba gestionando la emergencia correctamente.</p>
<p>Sobre las 2355 oí de nuevo ruido de motores y observé un helicóptero maniobrando en las inmediaciones del barco, alejado de mi posición unas dos millas. La noche era muy cerrada y por un momento dudé de que me avistaran a mí. Tras encender mi última bengala el helicóptero se dirigió hacia mí, un nadador de rescate saltó al agua y me colocaron un arnés para ser izado. En el helicóptero un médico me examinó y comprobó que estaba en buenas condiciones físicas.</p>
<p>Ahora estoy en la base aérea de Lajes en Terceira, a quienes agradezco su hospitalidad. Pero quiero subrayar de todo corazón las atenciones y cordialidad de los equipos de rescate portugueses, así como el trato que estoy recibiendo aquí en la base. A partir de ahora, y tras el preceptivo descanso, se trata de preparar con mi equipo la operación de recuperación del barco, y así entre otras cosas poder evaluar con toda exactitud qué es lo que ha pasado.</p>
<p>Quiero agradecer en primer lugar a ACCIONA, a mi equipo, y a la organización de la regata por la celeridad con la que manejaron la emergencia, y sobre todo al Servicio de Salvamento Marítimo por la impecable operación de rescate en el límite operativo de autonomía del helicóptero. Y, por supuesto, muchas gracias a todos aquellos que me habéis seguido y anoche os preocupasteis de mí.</p>
<p>Un fuerte abrazo.</p>
<p>Bubi&#8221;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Estas son las <a href="https://www.youtube.com/watch?feature=player_detailpage&amp;v=YhDvOi_IVGg" target="_blank">imágenes</a> tomadas por el servicio de salvamento marítimo portugués.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Con el paso del horas, las <a href="https://www.dailymotion.com/video/xx9qyl_le-sauvetage-de-javier-sanso_sport#.UQ_H2B28-pd" target="_blank">imágenes</a> son cada vez más completas. Y se puede ver cómo incluso un navegante tan experimentado y duro como Bubi Sansó muestra en su rostro lo que significa un naufragio.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>The post <a rel="nofollow" href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/bubi-sanso-narra-su-vuelco-en-la-vendee-globe-81749">Bubi Sansó narra su vuelco en la Vendée Globe</a> appeared first on <a rel="nofollow" href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar">Planeta Mar</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Jean-Pierre Dick alimenta la leyenda de la Vendée Globe</title>
		<link>https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/jean-pierre-dick-alimenta-la-leyenda-de-la-vendee-globe-87406</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Suso Pérez]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 31 Jan 2013 17:32:29 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/?p=374</guid>

					<description><![CDATA[<p>La odisea de Jean-Pierre Dick para alcanzar la línea de llegada de la Vendée Globe en Les Sables d’Olonne es de las que alimentan la leyenda de esta regata incomparable. Dick navega sin quilla desde que se le rompió hace &#8230; <a href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/jean-pierre-dick-alimenta-la-leyenda-de-la-vendee-globe-87406">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a></p>
<p>The post <a rel="nofollow" href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/jean-pierre-dick-alimenta-la-leyenda-de-la-vendee-globe-87406">Jean-Pierre Dick alimenta la leyenda de la Vendée Globe</a> appeared first on <a rel="nofollow" href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar">Planeta Mar</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>La odisea de <a href="https://www.jpdick.com/" target="_blank">Jean-Pierre Dick</a> para alcanzar la línea de llegada de la <a href="https://www.vendeeglobe.org/es/" target="_blank">Vendée Globe</a> en Les Sables d’Olonne es de las que alimentan la leyenda de esta regata incomparable.</p>
<p>Dick navega sin quilla desde que se le rompió hace días, y se fue al fondo del mar, cuando se encontraba todavía a más de 200 millas al sur de las Azores. Sin ese apéndice sumergido, el velero podría volcar en cualquier momento, simplemente con el impulso de una ola un poco grande.</p>
<p>Pero sigue navegando y ahora, después de recorrer ya más de 2.000 millas sin la quilla, el navegante francés ha buscado refugio en el puerto de la empresa <a href="https://www.alcoa.com/locations/spain_san_ciprian/es/home.asp" target="_blank">Alcoa</a> en San Ciprián (San Cibrao, en gallego), en la costa de Lugo, en el norte de Galicia.<span id="more-374"></span></p>
<p>Allí espera pasar el temporal anunciado para la noche de este jueves e intentará reanudar su camino a partir del próximo domingo. Le quedan 290 millas hasta Les Sables.</p>
<p>Cuando sufrió la avería, el Virbac-Paprec 3 se encontraba en tercera posición de la prueba y como desde entonces ha tenido que navegar con extrema prudencia, buscando condiciones de poco viento y mar, se vio fácilmente superado por el <a href="https://www.hugoboss.com/de/en/emag/sportsSponsorship/sailing.php" target="_blank">Hugo Boss</a> del británico <a href="https://www.alexthomsonracing.com/" target="_blank">Alex Thomson</a>, quien, en un gesto de solidaridad marina que le honra, se mantuvo casi dos días muy cerca de su rival francés para acompañarlo mientras se daban condiciones de navegación complicadas.</p>
<p>Después, Thomson siguió su camino y ya ha entrado en tercera posición en Les Sables d’Olonne, mientras Jean Pierre Dick se iba acercando cuidadosamente a la costa de Portugal para seguir subiendo luego por el litoral gallego y doblar Finisterre cerca de la costa, siempre próximo a tierra para poder recibir auxilio si el barco llegara a volcar finalmente.</p>
<p>El resto de la flota de la gran regata de vuelta al mundo en solitario sin escalas ni ayuda que sigue en regata se encuentra todavía a considerable distancia. <a href="https://www.imoca.org/en/skippers/23-jean-le-cam.htm" target="_blank">Jean Le Cam</a>, en quinta posición, navega cerca de la altura de las Azores, a unas 1.100 millas por detrás del Virbac-Paprec 3, de manera que Dick tiene margen para entrar todavía en la cuarta posición en la clasificación final de la prueba.</p>
<p>Todo depende de que su pericia, demostrada sobradamente a lo largo de una carrera deportiva que incluye la victoria en las dos ediciones de la <a href="https://www.barcelonaworldrace.org/es/index.php" target="_blank">Barcelona World Race</a> disputadas hasta ahora, le ayude a cuidar de su barco, fondeado en el interior de la rada de San Cibrao, cuando pase lo peor de la tormenta y a salir luego para cruzar el golfo de Vizcaya con la máxima seguridad posible.</p>
<p>The post <a rel="nofollow" href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/jean-pierre-dick-alimenta-la-leyenda-de-la-vendee-globe-87406">Jean-Pierre Dick alimenta la leyenda de la Vendée Globe</a> appeared first on <a rel="nofollow" href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar">Planeta Mar</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Samantha Davies rompe el mástil</title>
		<link>https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/samantha-davies-rompe-el-mastil-95085</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Suso Pérez]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 16 Nov 2012 12:07:04 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/?p=366</guid>

					<description><![CDATA[<p>Samantha Davies, a bordo del Savéol antes de la rotura &#160; La navegante británica Samantha Davies, la única mujer que compite en esta edición de la Vendée Globe, rompió en la tarde del jueves el mástil de su barco, el Savéol, cuando &#8230; <a href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/samantha-davies-rompe-el-mastil-95085">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a></p>
<p>The post <a rel="nofollow" href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/samantha-davies-rompe-el-mastil-95085">Samantha Davies rompe el mástil</a> appeared first on <a rel="nofollow" href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar">Planeta Mar</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><a href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/11/sam-davies.jpg"><img decoding="async" class="size-full wp-image-367" title="Samantha Davies" src="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/11/sam-davies.jpg" alt="" width="580" height="435" srcset="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/11/sam-davies.jpg 644w, https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/11/sam-davies-300x225.jpg 300w" sizes="(max-width: 580px) 100vw, 580px" /></a></p>
<div class="mceTemp mceIEcenter">
<dl id="attachment_367" class="wp-caption aligncenter" style="width: 654px;">
<dd class="wp-caption-dd">Samantha Davies, a bordo del Savéol antes de la rotura</dd>
</dl>
</div>
<p>&nbsp;</p>
<p>La navegante británica <a href="https://www.saveol-samdavies.com/" target="_blank">Samantha Davies</a>, la única mujer que compite en esta edición de la <a href="https://www.vendeeglobe.org/es/" target="_blank">Vendée Globe</a>, rompió en la tarde del jueves el mástil de su barco, el Savéol, cuando se encontraba a unas 130 millas al noroeste de la isla de Madeira.</p>
<p>Tras confirmar que se encuentra bien de salud, Davies explicó a la dirección de la regata que las condiciones de navegación eran difíciles en ese momento, con vientos de 35 nudos y olas de tres a cuatro metros del noroeste en medio de fuertes chubascos, y se disponía a tomar el tercer rizo en la mayor cuando, desde dentro del barco, escuchó un ruido en el exterior y sintió caer el palo sobre la banda de babor del velero.<span id="more-366"></span></p>
<p>Hasta que el viento amainó un poco y la mar se calmó relativamente, sobre la 1.30 horas de la madrugada del viernes, la regatista no pudo empezar a cotar cables y drizas para liberar el barco del enredo que supone la caída del mástil. Entonces puso el motor en marcha y ahora se dirige a Madeira.</p>
<p>La retirada de Samantha Davies se suma a las de <a href="https://www.safran-sailingteam.com/" target="_blank">Marc Guillemot</a> (Safran) y <a href="https://www.sharingsmilestour.com/en/" target="_blank">Kito de Pavant</a> (Groupe Bel). Y a la de <a href="https://www.louisburton.bureau-vallee.fr/" target="_blank">Louis Burton</a>, que se acaba de conocer. Burton, a bordo del Bureau Vallée, colisionó en la noche del martes al miércoles con un pesquero frente a las costas de Portugal, lo mismo que le ocurrió a De Pavant, y en principio había decidido volver a Les Sables d’Olonne, reparar y volver a salir, para lo que, según las reglas de regata, tenía de plazo hasta el martes día 20.</p>
<p>No ha podido cumplir sus planes porque la avería se centraba en el obenque de babor (el cable que sujeta el mástil desde el lateral del barco) y eso le obligaba a navegar permanentemente amurado a estribor (recibiendo el viento por estribor), lo que finalmente no ha sido posible. Burton ha entrado en La Coruña y ha asumido su retirada.</p>
<p>En su primera semana de competición la Vendée ha tenido cuatro bajas entre los veinte regatistas que tomaron la salida, confirmando estadísticamente la dureza de una prueba que no tiene parangón.</p>
<p>El español <a href="https://www.accionasailing.com/" target="_blank">Javier Sansó</a> tampoco ha salido indemne de este accidentado arranque. El miércoles a media tarde, <em>Bubi</em> vio cómo la vela mayor se desplomaba tras la rotura de una pieza de sujeción en la perilla del palo. Desde ese momento, el patrón mallorquín navega sólo con la trinqueta, buscando una zona de abrigo a sotavento de las islas Canarias, a resguardo de esas condiciones tan complicadas que explicaba Samantha Davies, para poder subir a la perilla del mástil, recuperar la driza de la mayor y volver a izar la vela.</p>
<p>Pero de momento sigue en regata, manteniendo al Acciona 100% EcoPowered frente a su gran desafío: ser el primer barco dotado de energías alternativas que completa una vuelta al mundo en competición. Y hacerlo precisamente en la competición más extrema que existe: en solitario, sin escalas y sin ayuda.</p>
<p>En cabeza de la flota, la cerrada batalla le ha servido a <a href="https://www.voile.banquepopulaire.fr/home.html" target="_blank">Armel Le Cléac’h</a> (Banque Populaire) para ocupar la primera posición, por delante de <a href="https://www.macifcourseaularge.com/" target="_blank">François Gabart</a> (Macif), líder desde la salida, y <a href="https://poujoulat.bernard-stamm.com/fr" target="_blank">Bernard Stamm</a> (Cheminées Poujoulat), quien previsiblemente también adelantará a Gabart en las próximas horas. Pero son posiciones que dependen de la opciones tácticas tomadas por cada uno y siempre hay que esperar un tiempo para ver si se consolidan. Es decir, para ver quién acertó y quién se equivocó en el análisis de los partes meteorológicos.</p>
<p>The post <a rel="nofollow" href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/samantha-davies-rompe-el-mastil-95085">Samantha Davies rompe el mástil</a> appeared first on <a rel="nofollow" href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar">Planeta Mar</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>La suerte también navega en la Vendée Globe</title>
		<link>https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/la-suerte-tambien-navega-en-la-vendee-globe-41953</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Suso Pérez]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 13 Nov 2012 12:06:55 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/?p=349</guid>

					<description><![CDATA[<p>La gran regata de vuelta al mundo corre ya por el Atlántico con dos bajas entre sus veinte participantes. Marc Guillemot y Kito de Pavant han dicho adiós a sus ilusiones en los primeros compases de esta séptima edición de &#8230; <a href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/la-suerte-tambien-navega-en-la-vendee-globe-41953">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a></p>
<p>The post <a rel="nofollow" href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/la-suerte-tambien-navega-en-la-vendee-globe-41953">La suerte también navega en la Vendée Globe</a> appeared first on <a rel="nofollow" href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar">Planeta Mar</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_352" style="width: 310px" class="wp-caption alignleft"><a href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/11/JREN49371.jpg"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-352" class="size-medium wp-image-352 " title="ACCIONA 100% EcoPowered" src="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/11/JREN49371-300x168.jpg" alt="Salida de la Vendée Globe 2012-2013" width="300" height="168" srcset="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/11/JREN49371-300x168.jpg 300w, https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/11/JREN49371-1024x573.jpg 1024w, https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/11/JREN49371.jpg 1200w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a><p id="caption-attachment-352" class="wp-caption-text">El Acciona encabeza la flota en la salida</p></div>
<p>La gran regata de vuelta al mundo corre ya por el Atlántico con dos bajas entre sus veinte participantes. Marc Guillemot y Kito de Pavant han dicho adiós a sus ilusiones en los primeros compases de esta séptima edición de la <a href="https://www.vendeeglobe.org/es/" target="_blank">Vendée Globe</a>, cuando, muy probablemente, la retirada es más dolorosa, por lo que tiene de frustración inasumible tras tanto tiempo de preparación para afrontar la regata más extrema que existe.</p>
<p>Guillemot apenas estuvo unas horas en la prueba. Parece incomprensible que el <a href="https://www.safran-sailingteam.com/" target="_blank">Safran</a>, uno de los barcos favoritos, patrocinado por una de las industrias punteras de la tecnología aeronáutica francesa, rompa el sistema de su quilla pivotante nada más salir, en los primeros impactos con las olas. Pero así ha sido.<span id="more-349"></span></p>
<p>En la edición de hace cuatro años Guillemot consiguió llegar a meta tras navegar las últimas mil millas sin quilla, lo que hacía temer a cada momento la posibilidad de un vuelco. Tuvo que navegar con el mínimo trapo izado para conjurar en lo posible ese peligro de volcar, pero llegó, y tuvo el recibimiento que merecía, no sólo por su pericia marinera, que le dio la tercera plaza en el podio, sino por su comportamiento en el Gran Sur, cuando cuidó de Yann Eliès, que se había roto el fémur, manteniéndose al lado de su barco hasta que pudo ser rescatado por la marina australiana. Ahora la suerte no ha querido devolverle sus merecimientos.</p>
<p>Kito de Pavant, por su parte, no sólo no puede hablar de suerte sino que tiene derecho a quejarse directamente de la mala suerte. Su barco, el <a href="https://kito.20minutes-blogs.fr/" target="_blank">Groupe Bel</a>, ha chocado con un pesquero de arrastre frente a la costa portuguesa y se dirige ahora a Cascais, con daños en la proa, aunque no corre peligro.</p>
<p>Kito de Pavant nunca ha conseguido acabar una vuelta al mundo. En la anterior edición de la Vendée debió retirarse el segundo día de competición, cuando el mal tiempo en el golfo de Vizcaya causó estragos en la flota. Después tomó parte en la <a href="https://www.barcelonaworldrace.org/es/index.php" target="_blank">Barcelona World Race</a> con Sebastien Audigane y las cosas fueron bien hasta que, muy cerca ya de cabo de Hornos, una avería en la quilla les obligó a dirigirse precipitadamente a Ushuaia, en la Patagonia argentina.</p>
<p>Estas peripecias del destino conducen inevitablemente a recordar una vieja frase de Napoléon, quien, cuando escuchaba elogios hacia los méritos de algún oficial de sus tropas a quien su interlocutor recomendaba que lo nombrara general, acababa preguntando siempre: “¿Pero tiene suerte?”. Bien sabía el gran estratega corso que llegó a dominar Europa que muchas veces el talento más preclaro depende, en última estancia, de que la moneda caiga hacia un lado o hacia el otro.</p>
<p>Ahora mismo, el elegido por la fortuna es el joven François Gabart <a href="https://www.francois-gabart.com/" target="_blank">(Macif)</a>, el alumno más aventajado del profesor <a href="https://www.teamfoncia.com/" target="_blank">Michel Desjoyeaux</a>. Gabart vuela en cabeza de la flota ampliando poco a poco su ventaja sobre <a href="https://www.voile.banquepopulaire.fr/home.html" target="_blank">Armel Le Cléac&#8217;h</a>, <a href="https://poujoulat.bernard-stamm.com/fr" target="_blank">Bernard Stamm</a>, <a href="https://www.jpdick.com/" target="_blank">Jean-Pierre Dick</a> y <a href="https://prb.fr/web/" target="_blank">Vincent Riou</a>. El español <a href="https://www.accionasailing.com/" target="_blank">Javier <em>Busi</em> Sansó</a>, con su Acciona de energías sostenibles, es décimoprimero, a unas120 millas de distancia del líder.</p>
<p>Todos ellos, en realidad los dieciocho que siguen en competición, pueden contar episodios referidos a la suerte, porque todos han vivido éxitos notables y abandonos decepcionantes en sus respectivas carreras deportivas. Lo que hace una regata tan dura como ésta es mantener afilado el filo de la navaja hasta el momento mismo de cruzar la línea de llegada. De ahí que todo lo que se vive a lo largo de la misma tenga tanta importancia y se recuerde para siempre más allá incluso de la clasificación final. <a href="https://hemeroteca.lavanguardia.com/preview/1998/04/17/pagina-36/34376267/pdf.html?search=magazine" target="_blank">Yves Parlier</a>, <a href="https://www.catherinechabaud.fr/" target="_blank">Catherine Chabaud</a>, <a href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/el-rescate-de-dinelli-en-la-vendee-globe" target="_blank">Raphaël Dinelli</a>, <a href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/el-rescate-de-dinelli-en-la-vendee-globe" target="_blank">Pete Goss</a>, <a href="https://www.editorialjuventud.es/3057-0.html" target="_blank">José Luis Ugarte,</a> <a href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/riou-rescata-a-le-cam" target="_blank">Jean Le Cam</a> y muchos otros han escrito páginas inolvidables no sólo en la historia de esta regata asombrosa sino como ejemplo de la capacidad humana para seguir adelante.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>The post <a rel="nofollow" href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/la-suerte-tambien-navega-en-la-vendee-globe-41953">La suerte también navega en la Vendée Globe</a> appeared first on <a rel="nofollow" href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar">Planeta Mar</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Largo regreso a casa (y2)</title>
		<link>https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/largo-regreso-a-casa-y2</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Suso Pérez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 12 Sep 2012 09:53:49 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/?p=325</guid>

					<description><![CDATA[<p>Los restaurante de primera línea en Andratx, vistos desde el pantalán de Ports d&#8217;Illes Balears &#160; Salí finalmente de Andratx el miércoles 5 de septiembre unos minutos después de las 6 de la mañana. Fue una espera larga, no aburrida, &#8230; <a href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/largo-regreso-a-casa-y2">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a></p>
<p>The post <a rel="nofollow" href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/largo-regreso-a-casa-y2">Largo regreso a casa (y2)</a> appeared first on <a rel="nofollow" href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar">Planeta Mar</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div class="mceTemp mceIEcenter">
<dl class="wp-caption aligncenter" style="width: 610px;">
<dt class="wp-caption-dt"><a href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/09/txandraitx120912.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-328" title="txandraitx120912" src="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/09/txandraitx120912.jpg" alt="" width="600" height="329" srcset="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/09/txandraitx120912.jpg 600w, https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/09/txandraitx120912-300x164.jpg 300w" sizes="(max-width: 600px) 100vw, 600px" /></a></dt>
</dl>
<address class="wp-caption-dd">Los restaurante de primera línea en Andratx, vistos desde el pantalán de Ports d&#8217;Illes Balears</address>
</div>
<p>&nbsp;</p>
<p>Salí finalmente de Andratx el miércoles 5 de septiembre unos minutos después de las 6 de la mañana. Fue una espera larga, no aburrida, pero sí con ese punto desasosegante de estar más pendiente del momento de irse que de disfrutar de la estancia mientras tanto.</p>
<p>El puerto de Andratx es un pequeño pueblo enclavado en una hermosa bahía orientada al sur y convertido en un desmadre urbanístico al que no se le adivina remedio. Un ejemplo, seguramente llevado muy al límite y con algunos de sus protagonistas condenados a penas de cárcel, de lo que ha vivido este país en los años recientes. Y no hay mucho que ver paseando por las calles. Tal vez lo más curioso es que abundan los negocios de decoración y, por el contrario, no hay un solo local de alquiler de coches y/o bicicletas.<span id="more-325"></span></p>
<p>El personal de Ports d’Illes Balears es muy amable, pese al recorte de contrato que les ha traído la crisis, y ellos me ayudaron a encontrar la vida local que siempre subyace bajo el ajetreo de cualquier villa turística. Siguiendo los consejos de uno de los marineros acudí al bar Acal, casi al lado de las instalaciones portuarias, para pedir allí, uno de los primeros días, si podían sintonizar el televisor para verla Vueltaa España. Lo hicieron encantados, así que este bar se convirtió en el “puerto base”, aderezado además por la posibilidad de tomar zumos de naranja recién exprimida mientras Purito, Valverde  y Contador ponían emoción a las tardes. También resultó un buen lugar para cenar algunas noches tranquila y satisfactoriamente por poco dinero.</p>
<p>Así, y con la lectura de un best seller para pasar las horas (“Deja en paz al diablo”, de John Verdon), fui aguardando la paulatina mejora del tiempo. El lunes todavía llovió de nuevo intensamente y el martes se nubló al mediodía como si aún le quedara algo más que decir, aunque finalmente las nubes oscuras se fueron sin más novedad en dirección a Palma y la tarde fue plácida y soleada.</p>
<div class="mceTemp mceIEcenter">
<dl class="wp-caption aligncenter" style="width: 610px;">
<dt class="wp-caption-dt"><a href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/09/txpuestasol120912.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-335" title="txpuestasol120912" src="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/09/txpuestasol120912.jpg" alt="" width="600" height="432" srcset="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/09/txpuestasol120912.jpg 600w, https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/09/txpuestasol120912-300x216.jpg 300w" sizes="(max-width: 600px) 100vw, 600px" /></a></dt>
</dl>
<address class="wp-caption-dd">Amanecer sobre la serra de Tramuntana, mientras Mallorca empieza a quedar atrás</address>
</div>
<p>&nbsp;</p>
<p>El miércoles amaneció con una serenidad absoluta y sus primeras luces me vieron ya en el mar, surcando el canal de salida del puerto entre los barcos amarrados a boyas, rumbo primero a la entrada de la bahía y luego al paso entre Dragonera y la propia isla de Mallorca, donde comienzan realmente las102 millasde travesía en mar abierto hasta Garraf.</p>
<p>No soplaba nada y la superficie del mar apenas se ondulaba como el vientre de un enorme animal respirando pausadamente. “Ahí tienes tu día de calma para ir leyendo”, me dije, recordando mi promesa. De hecho, había dejado el final del libro para entretener esta larga jornada.</p>
<p>Imagino que tenía en la memoria una travesía de hace años que transcurrió en medio de una calma chicha tan total que el mar parecía una piscina. Y en la que aún recuerdo la imagen de una silla de plástico blanca flotando en el agua con tan sólo una parte del respaldo por encima de la superficie. Me llamó tanto la atención que desvié el rumbo del barco para verla de cerca y me impresionó enormemente cómo sus patas hundidas concentraban a su alrededor los rayos del sol y parecían conducirlos a las profundidades de un azul intensísimo.</p>
<p>Pues esta vez no fue tan así. Empezó primero a soplar un muy suave nornoroeste (NNW), que, obviamente, llegaba de proa. Poco a poco fue rolando a oeste y subiendo un poco, así que icé la mayor tan pronto como el ángulo dio para que la vela portara y el empuje del motor no la hiciera flamear. Y así siguió el viento a lo largo del día, yéndose progresivamente a poniente y aumentando un poco la intensidad.</p>
<p>Fui abriendo la mayor conforme la vela lo pedía y, mientras tanto, también crecía la ola que llegaba con el viento. Al mediodía el viaje transcurría con rapidez, con muchos momentos por encima de 6 nudos, y tranquilidad, pero no con la placidez soñada. La ola de costado provocaba rítmicas escoradas del barco de esas que no conllevan ningún peligro pero fácilmente conducen al mareo si te pilla poco amarinado.</p>
<p>De hecho, tuve que armar una retenida a la botavara (un cabo para sujetarla a sotavento) para impedirle que pudiera cambiar de banda incontroladamente al volver de alguna guiñada.</p>
<p>Eso me llevó también a no izar vela de proa ni cuando el viento soplaba ya suficientemente como para navegar sólo a vela. Claramente el piloto automático no hubiera aguantado el rumbo en esas condiciones, y en cambio con el motor y la mayor el barco iba perfectamente solo.</p>
<p>Así que yo mismo acabé sentándome en el banco de estribor para poner mi peso a sotavento mientras intentaba enfrascarme en las pesquisas definitivas del detective retirado Dave Gurney.</p>
<div class="mceTemp mceIEcenter">
<dl class="wp-caption aligncenter" style="width: 610px;">
<dt class="wp-caption-dt"><a href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/09/txmercante120912.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-337" title="txmercante120912" src="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/09/txmercante120912.jpg" alt="" width="600" height="425" srcset="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/09/txmercante120912.jpg 600w, https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/09/txmercante120912-300x212.jpg 300w" sizes="(max-width: 600px) 100vw, 600px" /></a></dt>
</dl>
<address class="wp-caption-dd">Un portacontenedores de MSC pasa por mi popa respetando mi derecho de paso</address>
</div>
<p>&nbsp;</p>
<p>No hubo más novedad. Las horas pasaron con tranquilidad y la Onda Media del transistor me permitió conocer el victorioso ataque de Alberto Contador en Fuente Dé. Los cruces con otros barcos fueron infinitamente más sencillos que de noche y en uno de ellos no dudé en reducir al mínimo la velocidad de mi velero durante un buen rato, a la vista de que el carguero que llegaba por babor no parecía tener intención de desviarse para pasar por mi popa, como sí había hecho muy amablemente, apenas una hora antes, un gigantesco portacontenedores de MSC (Mediterranean Shipping Company).</p>
<p>Tal vez el buque que llegaba ahora ya había calculado que pasaba limpiamente por mi proa, pero a mí me pareció que el cruce iba a ser tan cercano que las olas de su estela serían algo más que incómodas. Así que paré y lo dejé pasar sin dudarlo un instante.</p>
<div class="mceTemp mceIEcenter">
<dl class="wp-caption aligncenter" style="width: 610px;">
<dt class="wp-caption-dt"><a href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/09/txpeligros120912.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-340" title="txpeligros120912" src="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/09/txpeligros120912.jpg" alt="" width="600" height="369" srcset="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/09/txpeligros120912.jpg 600w, https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/09/txpeligros120912-300x184.jpg 300w" sizes="(max-width: 600px) 100vw, 600px" /></a></dt>
</dl>
<address class="wp-caption-dd">Un carguero cruza mi proa a gran velocidad después de que me hubiera detenido &#8220;por si acaso&#8221;</address>
</div>
<p>&nbsp;</p>
<p>De noche hubiera sido una situación algo complicada, porque en ese momento tenía por mi popa dos de los barcos de las compañías que hacen la ruta Palma-Barcelona. A la luz del día podía ver que llevaban rumbos divergentes con el mío y que pasarían ambos por popa sin novedad, pero de noche seguramente no hubiera estado tan claro.</p>
<p>Hubiera visto una luz verde aproximándose rápidamente por babor y dos rojas llegando por mi popa. La decisión de mantenerme un rato al ralentí y no fiarme de que la verde respetaría mi prioridad no hubiera estado tan clara, sobre todo porque, sólo con la referencia de las luces, las distancias son difíciles de calcular.</p>
<div class="mceTemp mceIEcenter">
<dl class="wp-caption aligncenter" style="width: 610px;">
<dt class="wp-caption-dt"><a href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/09/txtrafico120912.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-342" title="txtrafico120912" src="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/09/txtrafico120912.jpg" alt="" width="600" height="387" srcset="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/09/txtrafico120912.jpg 600w, https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/09/txtrafico120912-300x193.jpg 300w" sizes="(max-width: 600px) 100vw, 600px" /></a></dt>
</dl>
<address class="wp-caption-dd">Un barco de Acciona y otro de Balearia pasan por mi popa mientras estaba casi parado</address>
</div>
<p>&nbsp;</p>
<p>Intuyo que mi planteamiento en ese caso, sobre todo si además de la verde hubiera llegado a ver al mismo tiempo la roja del barco que venía por babor (horror: lo estaría viendo llegar de proa) hubiera sido difícil y seguramente un tanto angustioso. Pero son suposiciones, porque en realidad el cruce fue sencillo y nada problemático: me quedé casi parado, dejé pasar al que llegaba a toda máquina por babor (iba en lastre, como evidenciaba su alta línea de flotación) y mientras tanto también pasaron por mi popa los otros dos.</p>
<p>En cualquier caso y volviendo de nuevo al comentario que ya expresé en la travesía de ida, la situación pone de relieve hasta qué punto será útil instalar un dispositivo AIS en mi barco pese a que no es obligatorio en la náutica de recreo. Sin duda los tres buques se tenían perfectamente identificados unos a otros, con nombre, rumbo, velocidad, etc, y el velerito minúsculo que se encontraba entre ellos suerte tenía si aparecía en sus pantallas de radar. Así que, más que un gasto añadido, el AIS hay que enfocarlo como una importante inversión en seguridad.</p>
<p>El otro factor preocupante durante la travesía fue la enorme proliferación de plásticos en el mar. Es habitual encontrar muchos, cada vez más en los últimos años, pero después de unos días de mal tiempo el panorama es siempre desolador. El viento que vuelca o vacía papeleras y contenedores y la lluvia que todo lo arrastra convierten el mar en una pocilga de bolsas, botellas, bidones y residuos de todo tipo.</p>
<p>Hay también cajas, ramas, troncos y los siempre preocupantes palés de transporte que van a la deriva entre aguas. Pero son especialmente visibles las botellas de agua de mesa que, vacías y con su tapón puesto, flotan muy altas y ligeras sobre la superficie y se ven a mucha distancia. Hay muchísimas, y la idea de que deambularán así, de un lado para otro durante años, es especialmente dramática si pensamos en nuestro cada vez más frágil planeta.</p>
<div class="mceTemp mceIEcenter">
<dl class="wp-caption aligncenter" style="width: 610px;">
<dt class="wp-caption-dt"><a href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/09/txocaso120912.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-344" title="txocaso120912" src="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/09/txocaso120912.jpg" alt="" width="600" height="390" srcset="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/09/txocaso120912.jpg 600w, https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/09/txocaso120912-300x195.jpg 300w" sizes="(max-width: 600px) 100vw, 600px" /></a></dt>
</dl>
<address class="wp-caption-dd">Ocaso en el mar, a 20 millas de la arribada al puerto de Garraf</address>
</div>
<p>&nbsp;</p>
<p>Al margen de estas preocupaciones, la travesía fue plenamente satisfactoria pese a haber tenido más bamboleo del deseado. Llegué a Garraf a la 1 de la madrugada del jueves 6, y eso son 19 horas para cubrir el total de106 millasde amarre a amarre. O sea, 5,5 nudos de velocidad media, casi10 km/h.</p>
<p>Un buen ritmo, que de todas formas no desmiente del todo la ocurrente comparación que Chris Stewart, ex batería del grupo Genesis, utiliza en su divertido libro “Tres maneras de volcar un barco”, cuando dice que un pequeño velero se mueve más o menos a la misma velocidad que un coche saliendo marcha atrás del garaje.</p>
<p>The post <a rel="nofollow" href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/largo-regreso-a-casa-y2">Largo regreso a casa (y2)</a> appeared first on <a rel="nofollow" href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar">Planeta Mar</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Largo regreso a casa (1)</title>
		<link>https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/largo-regreso-a-casa-1</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Suso Pérez]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 07 Sep 2012 15:02:19 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/?p=311</guid>

					<description><![CDATA[<p>Finalmente, he completado la travesía de regreso a Garraf. Creo que nunca había esperado tantos días una mejora del tiempo bloqueado en un puerto. Llegué a Andratx en la tarde del jueves 30 de agosto y acabé zarpando rumbo a &#8230; <a href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/largo-regreso-a-casa-1">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a></p>
<p>The post <a rel="nofollow" href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/largo-regreso-a-casa-1">Largo regreso a casa (1)</a> appeared first on <a rel="nofollow" href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar">Planeta Mar</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Finalmente, he completado la travesía de regreso a Garraf. Creo que nunca había esperado tantos días una mejora del tiempo bloqueado en un puerto. Llegué a Andratx en la tarde del jueves 30 de agosto y acabé zarpando rumbo a la península en la madrugada del miércoles 5 de septiembre.</p>
<div class="mceTemp mceIEcenter">
<dl id="" class="wp-caption aligncenter" style="width: 610px;">
<dt class="wp-caption-dt"><a href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/09/txandratx070912.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-316" title="txandratx070912" src="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/09/txandratx070912.jpg" alt="" width="600" height="450" srcset="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/09/txandratx070912.jpg 600w, https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/09/txandratx070912-300x225.jpg 300w" sizes="(max-width: 600px) 100vw, 600px" /></a></dt>
</dl>
<address class="wp-caption-dd">Vista general de la bahía de Andratx desde el camino que lleva a la Mola</address>
</div>
<p>&nbsp;</p>
<p>La borrasca del final de agosto que dejó tormentas sobre Mallorca continuó con una formidable irrupción de tramontana en el golfo de León, Menorca y norte de Mallorca. El viento en Andratx no era muy intenso, pero el mar alcanzó un oleaje notable, con alturas de tres metros, que no bajaba. Entre el mar que llegaba empujado por la tramontana y el que se reavivaba cada día con los sucesivos chubascos que se deslizaban hacia el sur a lo largo de la serra de Tramuntana mallorquina, la cosa no acababa de resultar manejable, sobre todo para barquitos pequeños.<span id="more-311"></span></p>
<p>En la tarde del sábado 1 de septiembre escuché a través de la emisora de vhf a un velero de doce metros que se encontraba también en Andratx ponerse en contacto con Salvamento Marítimo de Palma para solicitar un seguimiento de su travesía a Barcelona, que se disponía a comenzar en ese momento.</p>
<p>Llamé a mi vez al velero en cuestión para pedirle si, cuando se encontrara en la salida del paso de Dragonera hacia mar abierto, me podía informar del estado del mar. Quedó en hacerlo y, muy amablemente, me llamó al cabo de una hora aproximadamente para contarme que se habían encontrado con olas de unos tres metros, que, afortunadamente, no rompían sino que eran bastante redondas. Y que habían decidido afrontar la travesía.</p>
<div class="mceTemp mceIEcenter">
<address id="attachment_318" class="wp-caption aligncenter" style="width: 610px;"><a href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/09/txbasura070912.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-318" title="txbasura070912" src="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/09/txbasura070912.jpg" alt="" width="600" height="450" srcset="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/09/txbasura070912.jpg 600w, https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/09/txbasura070912-300x225.jpg 300w" sizes="(max-width: 600px) 100vw, 600px" /></a>Basura entre los barcos amarrados en el puerto de Andratx arrastrada por una de las intensas tormentas</address>
</div>
<p>&nbsp;</p>
<p>Eso me llevó a mí a animarme a hacer mi propio intento. En el regreso de las islas a casa procuro salir siempre en torno a las 6 de la mañana, ya sea de Ciutadella o de Andratx, lo cual me permite hacer la mayor parte del viaje de día y la llegada a Garraf se produce en ese epílogo de primeras horas de la noche o madrugada siguiente, cuando el cansancio es aún llevadero. A diferencia del viaje de ida no importa en este caso llegar de noche, puesto que conozco perfectamente la entrada a mi puerto y además mi amarre me está esperando.</p>
<p>Así pues, sobre las 5.30 horas del domingo 2 de septiembre estaba listo para salir. Pero no bien hube desamarrado y dejado que el barco se deslizara suavemente marcha atrás para dejar el pantalán cuando un relámpago cruzó el cielo. Y luego otro. Me quedé parado, literalmente. Y volví al amarre, sin saber claramente qué hacer.</p>
<p>Unos minutos después, cuando ya había empezado a llover, llegó, navegando desde fuera del puerto, un llaud de unos siete metros, tripulado por un único hombre. Venía a cierta velocidad y me apresuré a salir de la cabina de mi velero y saltar al pantalán para ayudarle a amarrar y, de paso, preguntarle cómo estaba la cosa. “Fatal -me dijo-, he salido aquí cerca a ver si cogía algún calamar y es una barbaridad como está el mar”.</p>
<p>“¿A dónde vas tú?”, me preguntó a su vez, al ver que yo llevaba puesto el chaleco salvavidas de tipo arnés, que, en mi indecisión sobre qué hacer, aún no me había sacado. “Hacia Barcelona”, le contesté. “No, no vayas”, me cortó con decisión. “Es una locura, de verdad que está bastante mal”, me insistió mientras pasaba por las cornamusas de su embarcación las amarras que yo le tendía.</p>
<p>Regresé a mi barco y volví a la cama. Al menos habrá que dejar pasar este chubasco, me dije. Cuando desperté de nuevo, poco rato más tarde, ya no llovía y pensé que al menos debía asomarme yo mismo al paso de Dragonera para ver realmente la situación. Y allá me fui.</p>
<p>Nadie había exagerado. Las olas, del seno a la cresta, pasaban muy ampliamente de los dos metros y medio y de cuando en cuando venía alguna especialmente alta que reproducía esa situación mucho más habitual del Atlántico, cuando un barco debe subir lentamente por una cara de la ola y bajar por la otra. Efectivamente, no rompían, sólo eran como enormes rodillos que se sucedían, procedentes del norte.</p>
<div class="mceTemp mceIEcenter">
<dl class="wp-caption aligncenter" style="width: 610px;">
<dt class="wp-caption-dt"><a href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/09/txhorror070912.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-321" title="txhorror070912" src="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/09/txhorror070912.jpg" alt="" width="600" height="252" srcset="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/09/txhorror070912.jpg 600w, https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/09/txhorror070912-300x126.jpg 300w" sizes="(max-width: 600px) 100vw, 600px" /></a></dt>
</dl>
<address class="wp-caption-dd">Una de las montañas que cierra el puerto, convertida en un horror urbanístico</address>
</div>
<p>&nbsp;</p>
<p>Salí del paso de Dragonera y me dejé ir durante unos minutos rumbo a mar abierto, para comprobar cómo podría ser la travesía. No me llevó mucho rato concluir que iba a ser muy incómoda y, pero aún, muy larga. El barco avanzaba a no más de tres nudos, pese a la ligera aceleración al bajar las olas y el cálculo era obvio: 100 millas a 3 nudos se traducen en más de ¡¡33 horas!! Ni loco, no valía la pena ni por asomo.</p>
<p>Decidí entonces cambiar de destino. Sóller, en mitad de la cara oeste de Mallorca, está más cerca de la península, de hecho se ganan sus buenas dos horas de travesía respecto a Andratx, y tiene además una ventaja añadida en este tipo de situaciones y es que desde el propio puerto se ve cómo está el mar fuera y eso facilita decidir cuándo salir finalmente.</p>
<p>El viento que soplaba era de poniente (W), no muy intenso, no más de diez nudos, y pensé que ayudaría perfectamente a remontar las olas y alcanzar Sóller, que, con la forma que tiene la isla de Mallorca, queda hacia el noreste. La distancia desde donde me encontraba era de 17 millas, pero, tras izar la mayor, y con el motor también trabajando, el barco se puso a andar con más soltura y pensé que en unas cuatro horas podría alcanzar ese destino y que valía la pena intentarlo.</p>
<p>Todo iba bien, hasta que, al cabo de una hora aproximadamente, el panorama por proa empezó a hacerse cada vez más gris tirando a negro. Otro chubasco que bajaba por la costa mallorquina. Durante unos minutos valoré si podría cruzarlo, navegando hacia mar abierto, o incluso quedarme al pairo mientras pasaba, hasta que algo me dijo que lo más probable es que con él llegara viento del norte más fuerte, que iba a hacer especialmente difícil seguir adelante hacia Sóller.</p>
<p>Así que media vuelta. De nuevo rumbo a Andratx y ahora arreando, porque el chubasco tenía cada vez peor pinta y ya refrescaba claramente. Conforme se me iba echando encima, el barco surfeaba bajando las olas cada vez más rápido, en muchos momentos por encima de los 7 nudos, y finalmente, cuando me pilló me dio el tiempo justo de aproarme al viento y soltar la driza de la mayor para que la vela bajara rápidamente. El piloto automático pudo aguantar el barco razonablemente mientras yo aferraba la vela en la botavara y después volví al timón para seguir corriendo a favor de viento y mar con el motor a buena marcha.</p>
<div class="mceTemp mceIEcenter">
<dl class="wp-caption aligncenter" style="width: 610px;">
<dt class="wp-caption-dt"><a href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/09/txurbaniza070912.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-323" title="txurbaniza070912" src="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/09/txurbaniza070912.jpg" alt="" width="600" height="450" srcset="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/09/txurbaniza070912.jpg 600w, https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/09/txurbaniza070912-300x225.jpg 300w" sizes="(max-width: 600px) 100vw, 600px" /></a></dt>
</dl>
<address class="wp-caption-dd">La belleza del puerto natural queda empañada por las construcciones que han destrozado el paisaje</address>
</div>
<p>&nbsp;</p>
<p>Por suerte, la acelerada carrera delante del chubasco me había llevado de nuevo muy cerca del paso de Dragonera, que alcancé sin percances, y una vez allí el oleaje descendió rápidamente mientras me adentraba a toda marcha hacia Sant Elm.</p>
<p>El resultado de la aventura no fue muy satisfactorio: unas cinco horas en total (desde las 8 de la mañana a la 1 del mediodía) para volver a estar en el mismo sitio, de hecho, en el mismo amarre del mismo pantalán, tras haber dado unas cuantas vueltas en busca de un lío completamente innecesario. Y bien mojado, claro.</p>
<p>Decidí tomármelo con humor y, tras una cerveza, me prometí a mí mismo no salir hasta que la travesía no fuera de esas de ir leyendo un libro mientras el barco navega tranquilamente en medio de un mar en calma. Tuve que esperar tres días más y tampoco acabó siendo tan en calma.</p>
<p>The post <a rel="nofollow" href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/largo-regreso-a-casa-1">Largo regreso a casa (1)</a> appeared first on <a rel="nofollow" href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar">Planeta Mar</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Cabrera-Arenal-Andratx</title>
		<link>https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/cabrera-arenal-andratx</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Suso Pérez]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 03 Sep 2012 10:10:53 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/?p=292</guid>

					<description><![CDATA[<p>El imponente castillo de Cabrera, visto desde el exterior del puerto natural de la isla &#160; Salimos de Cabrera a primera hora de la tarde, rumbo al club náutico del Arenal, en la bahía de Palma. Era ya el final &#8230; <a href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/cabrera-arenal-andratx">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a></p>
<p>The post <a rel="nofollow" href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/cabrera-arenal-andratx">Cabrera-Arenal-Andratx</a> appeared first on <a rel="nofollow" href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar">Planeta Mar</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div class="mceTemp mceIEcenter">
<dl class="wp-caption aligncenter" style="width: 610px;">
<dt class="wp-caption-dt"><a href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/09/txcabrera030912.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-298" title="txcabrera030912" src="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/09/txcabrera030912.jpg" alt="" width="600" height="327" srcset="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/09/txcabrera030912.jpg 600w, https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/09/txcabrera030912-300x163.jpg 300w" sizes="(max-width: 600px) 100vw, 600px" /></a></dt>
</dl>
<address class="wp-caption-dd">El imponente castillo de Cabrera, visto desde el exterior del puerto natural de la isla</address>
</div>
<p>&nbsp;</p>
<p>Salimos de Cabrera a primera hora de la tarde, rumbo al club náutico del Arenal, en la bahía de Palma. Era ya el final de las vacaciones familiares y el Arenal ofrece, además de cordialidad y buenos servicios, cercanía al aeropuerto. De manera que ya en otras ocasiones en que hemos navegado por el sur de Mallorca, el náutico del Arenal ha sido nuestra base de operaciones.<span id="more-292"></span></p>
<p>Desde Cabrera hay que navegar unas14 millas hasta cabo Blanco, la punta más cercana de Mallorca a ese rumbo, y luego otras 13 hasta el Arenal. Una travesía que, a los habituales cinco nudos de media a los que se mueve un pequeño velero, nos haría llegar al puerto a primeras horas de la noche, de manera que llamé por teléfono el día anterior para reservar un amarre. Aunque este verano de crisis se ha notado la menor intensidad de turismo náutico, no es buena idea llegar de noche a un puerto sin que te esperen.</p>
<div class="mceTemp mceIEcenter">
<dl class="wp-caption aligncenter" style="width: 609px;">
<dt class="wp-caption-dt"><a href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/09/txatardecer030912.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-300" title="txatardecer030912" src="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/09/txatardecer030912.jpg" alt="" width="599" height="256" srcset="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/09/txatardecer030912.jpg 599w, https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/09/txatardecer030912-300x128.jpg 300w" sizes="(max-width: 599px) 100vw, 599px" /></a></dt>
</dl>
<address class="wp-caption-dd">Atardecer en la bahía de Palma, con el sol poniéndose sobre el cabo de Cala Figuera</address>
</div>
<p>&nbsp;</p>
<p>La travesía en sí fue un placer. Como he comentado en alguna ocasión, en los desplazamientos de verano suele haber muchas horas de motor, tanto para avanzar en las calmas como para no eternizarse haciendo bordos con las brisas, pero en esta ocasión soplaba sureste de cierta intensidad, lo que significaba navegar de aleta, a vela naturalmente, hacia la bahía de Palma.</p>
<p>La bandera que ondea en lo alto del castillo de Cabrera me hizo creer que seguramente soplaba por encima de 15 nudos, así que preparé el génova grande para izarlo tras la mayor tan pronto como abandonáramos la boya en el interior del puerto natural de Cabrera. Luego resultó que no soplaba tanto (a aquella altura a la que está la bandera probablemente sí, pero a nivel del mar o de la perilla del palo, a doce metros de altura, era apreciablemente menos), de manera que hubiera sido mucho mejor utilizar el genaker. Nos hubiera dado una energía más continua y un ángulo más abierto para librar claramente los cabos Blanco, De Regana y Enderrocat, que se suceden en el litoral hacia el Arenal.</p>
<p>Pero, como ya he contado también, en mi barco no hay enrollador de proa sino que las velas son de garruchos. Eso las hace más eficaces navegando pero también más incómodas en su manejo sobre cubierta. De manera que, de vacaciones con la familia, cuando una vela está arriba cuesta mucho tomar la decisión de bajarla inmediatamente y cambiarla por otra.</p>
<p>De todas formas, el barco navegaba muy bien, casi continuamente cerca de los 6 nudos, aunque el ángulo fuera un poco más cerrado de lo deseable para que el génova no se desventara. Eso nos llevó directamente a cabo Blanco y allí a una de esas situaciones que todos los que amamos la vela adoramos: otro velero de similar porte navegando también a vela hacia la bahía de Palma. Resultado inevitable: una regata, como indica un viejo dicho del mar: “¿Qué hacen dos veleros navegando al mismo rumbo? Regatean”.</p>
<p>El viento, según avanzaba la tarde, iba cayendo y como ninguno de los dos barcos llevaba spinnaker el avance era complicado y laborioso, buscando siempre el compromiso entre ganar el máximo de sotavento y no dejar que el génova dejara de portar. Nos embebimos tanto en la batalla que perdí la noción del tiempo y me imagino que en el otro barco, en el que se divisaba a tres personas en la bañera, sucedería algo similar. Lo mismo buscaba uno de los veleros acercarse muchísimo a tierra para apurar una trasluchada que salía el otro al mar para ver si allí había algo de ganancia. Así una y otra vez, con los dos barcos navegando cada vez más despacio.</p>
<p>Tuvo que ser mi mujer la que, cansada ya de mis continuas instrucciones de “cae un poco más”, “orza ahora, que nos paramos”, la que me despertara de la tontería recordándome que iría bien llegar a una hora en la que aún pudiéramos cenar y que había un avión que coger a primera hora de la mañana.</p>
<p>Así que arriamos el génova para indicar que por nuestra parte estaba todo dicho, nos saludamos cordialmente con nuestro ya apreciado competidor y pusimos el motor a toda para recuperar algo del mucho tiempo gastado en disfrutar de esos pequeños momentos sublimes de hacer andar un barco a vela.</p>
<div class="mceTemp mceIEcenter">
<dl class="wp-caption aligncenter" style="width: 610px;">
<dt class="wp-caption-dt"><a href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/09/txfaro030912.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-302" title="txfaro030912" src="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/09/txfaro030912.jpg" alt="" width="600" height="450" srcset="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/09/txfaro030912.jpg 600w, https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/09/txfaro030912-300x225.jpg 300w" sizes="(max-width: 600px) 100vw, 600px" /></a></dt>
</dl>
<address class="wp-caption-dd">El faro de Cala Figuera al día siguiente, con la nubes que anuncian el cambio de tiempo</address>
</div>
<p>&nbsp;</p>
<p>Finalmente, cumplimos el programa previsto. Llegamos a tiempo de cenar en el nuevo restaurante que hay ahora en lo que en su día fue vieja sede del club (el siempre aconsejable y suculento Las Sirenas, prácticamente a las puertas del club náutico, cerraba ese día por descanso semanal) y no hubo problemas para que mi mujer y nuestro grumete llegaran al aeropuerto. Los empleados del club náutico se encargaron de solicitar un taxi y de hacerlo llegar a la hora convenida de la mañana justo hasta el amarre donde se encontraba nuestro barco.</p>
<div class="mceTemp mceIEcenter">
<dl class="wp-caption aligncenter" style="width: 610px;">
<dt class="wp-caption-dt"><a href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/09/txlamola030912.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-304" title="txlamola030912" src="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/09/txlamola030912.jpg" alt="" width="600" height="450" srcset="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/09/txlamola030912.jpg 600w, https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/09/txlamola030912-300x225.jpg 300w" sizes="(max-width: 600px) 100vw, 600px" /></a></dt>
</dl>
<address class="wp-caption-dd">La Mola de Andratx, con su faro rodeado de chalets, y las nubes ya amenazadoras en el cielo</address>
</div>
<p>&nbsp;</p>
<p>Para mí, pues, comenzaba el epílogo de las vacaciones: recoger y estibar todo (incluido deshinchar, lavar y plegar la embarcación auxiliar y subir su motor fueraborda al soporte del barco) y ponerme en marcha hacia el puerto desde el que efectuar el salto de regreso hacia la península. Andratx era el destino obvio y las 22 millas de distancia desde el Arenal no parecía más que un mediano trámite antes de afrontar la vuelta a casa.</p>
<p>Pero estamos a finales de verano y eso significa la llegada de las primeras borrascas. La previsión lo advertía y de camino a Andratx, cruzando la inmensa bahía de Palma hacia el cabo de Cala Figuera, el cielo ya mostró los síntomas de cambio. La llegada a Andratx la hice finalmente a toda la velocidad que pude (a motor y vela al mismo tiempo), puesto que el cielo se oscurecía por momentos. Pocos minutos después de amarrar en el pantalán de Ports d’Illes Balears (en el pueblo, al otro lado del Club de Vela) cayó una tormenta de las que seguramente García Márquez calificaría de bíblica y fue la primera de las que desde entonces se han sucedido cada día.</p>
<div class="mceTemp mceIEcenter">
<dl class="wp-caption aligncenter" style="width: 610px;">
<dt class="wp-caption-dt"><a href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/09/txbarcos030912.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-306" title="txbarcos030912" src="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/09/txbarcos030912.jpg" alt="" width="600" height="450" srcset="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/09/txbarcos030912.jpg 600w, https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/09/txbarcos030912-300x225.jpg 300w" sizes="(max-width: 600px) 100vw, 600px" /></a></dt>
</dl>
<address class="wp-caption-dd">Las tripulaciones de los barcos, comentando los efectos del paso de la tormenta</address>
</div>
<p>&nbsp;</p>
<p>Así que aquí me tienen, bloqueado en el puerto de Andratx por el mal tiempo, a la espera de que pase la intensísima tramontana que descarga en el golfo de León, Menorca y el norte de Mallorca y que ha levantado aquí un oleaje del norte de más de dos metros y la sucesión de chubascos que amenizan cada jornada.</p>
<div class="mceTemp mceIEcenter">
<dl class="wp-caption aligncenter" style="width: 610px;">
<dt class="wp-caption-dt"><a href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/09/txtormenta030912.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-308" title="txtormenta030912" src="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/09/txtormenta030912.jpg" alt="" width="600" height="450" srcset="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/09/txtormenta030912.jpg 600w, https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/09/txtormenta030912-300x225.jpg 300w" sizes="(max-width: 600px) 100vw, 600px" /></a></dt>
</dl>
<address class="wp-caption-dd">La tormenta se aleja de Andratx hacia el sur después de descargar violentamente sobre el puerto</address>
</div>
<p>&nbsp;</p>
<p>Hay que hacer caso siempre a otro de los sabios dichos náuticos: “Más vale estar en tierra pensando que tal vez se podría haber salido al mar que estar en el mar deseando estar en tierra”. Que tiene un resumen más directo: “En caso de duda, mejor en el bar que en el mar”.</p>
<p>The post <a rel="nofollow" href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/cabrera-arenal-andratx">Cabrera-Arenal-Andratx</a> appeared first on <a rel="nofollow" href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar">Planeta Mar</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Cabrera, la joya del paraíso</title>
		<link>https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/cabrera-la-joya-del-paraiso</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Suso Pérez]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 31 Aug 2012 13:29:46 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/?p=256</guid>

					<description><![CDATA[<p>El puerto natural de Cabrera visto desde el castillo que preside la isla grande del archipiélago Cabrera es la joya del paraíso que en sí constituyen las islas Baleares. Declarado parque nacional en 1991, el archipiélago de Cabrera es una &#8230; <a href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/cabrera-la-joya-del-paraiso">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a></p>
<p>The post <a rel="nofollow" href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/cabrera-la-joya-del-paraiso">Cabrera, la joya del paraíso</a> appeared first on <a rel="nofollow" href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar">Planeta Mar</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div class="mceTemp mceIEcenter">
<dl class="wp-caption aligncenter" style="width: 610px;">
<dt class="wp-caption-dt"><a href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/08/txcabrera310812.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-259" title="txcabrera310812" src="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/08/txcabrera310812.jpg" alt="" width="600" height="450" srcset="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/08/txcabrera310812.jpg 600w, https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/08/txcabrera310812-300x225.jpg 300w" sizes="(max-width: 600px) 100vw, 600px" /></a></dt>
</dl>
<address class="wp-caption-dd">El puerto natural de Cabrera visto desde el castillo que preside la isla grande del archipiélago</address>
</div>
<p><strong><br />
Cabrera</strong> es la joya del paraíso que en sí constituyen las islas Baleares. Declarado parque nacional en 1991, el archipiélago de Cabrera es una reserva excepcional de vida marina y como tal un lujo en el súper explotado y agredido Mediterráneo. O sea que no es sólo un enclave bello sino un tesoro que hay que esforzarse por conservar.</p>
<p><span id="more-256"></span>El simple hecho de sumergirse con unas gafas de buceo y un tubo en aguas de Cabrera resulta inolvidable para los visitantes. Es como encontrarse dentro de un acuario: hay muchísimos peces y muchos de gran tamaño, acostumbrados además a vivir tranquilos y no ser atacados ni capturados, de manera que deambulan lentamente o incluso, algunas de las especies, acompañan al buceador en su gozosa exploración.</p>
<div class="mceTemp mceIEcenter">
<dl class="wp-caption aligncenter" style="width: 610px;">
<dt class="wp-caption-dt"><a href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/08/txgrumete310812.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-263" title="txgrumete310812" src="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/08/txgrumete310812.jpg" alt="" width="600" height="450" srcset="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/08/txgrumete310812.jpg 600w, https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/08/txgrumete310812-300x225.jpg 300w" sizes="(max-width: 600px) 100vw, 600px" /></a></dt>
</dl>
<address class="wp-caption-dd">Nuestro grumete hace fotos con su cámara acuática a los numerosos peces que le rodean</address>
</div>
<p>&nbsp;</p>
<p>Para los niños, la experiencia resulta subyugante. Si ya el hecho de acceder al mundo submarino es descubrir un nuevo territorio impresionante, en Cabrera es inenarrable. Al lado mismo del barco hay tanta vida que a los críos se les agotan las exclamaciones.</p>
<p>Nosotros zarpamos de Sa Ràpita sobre la 10 de la mañana y tomamos una boya en el puerto de Cabrera a las 13.00 horas. No se puede fondear, naturalmente, para que las anclas de los barcos no estropeen el fondo marino, de manera que hay dispuestas boyas para las embarcaciones visitantes. Están distribuidas por colores según la eslora de cada barco y eso es lo que se reserva en concreto cuando se solicita vía Internet el permiso de estancia en el parque nacional a la consellería de Medi Ambient del Govern balear.</p>
<p>En principio cada boya tiene un número que figura en el permiso de estancia, pero una vez allí lo habitual es coger alguna del color correspondiente que esté libre, porque cada barco dispone su hora de salida cuando le va bien y nadie plantea ningún derecho sobre ninguna boya.</p>
<p>Se permite el fondeo de hasta 50 embarcaciones cada día. En los meses de julio y agosto es posible quedarse una noche; en junio y septiembre, dos noches, y el resto del año hasta siete noches.</p>
<div class="mceTemp mceIEcenter">
<dl class="wp-caption aligncenter" style="width: 610px;">
<dt class="wp-caption-dt"><a href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/08/txportcabrera310812.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-265" title="txportcabrera310812" src="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/08/txportcabrera310812.jpg" alt="" width="600" height="450" srcset="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/08/txportcabrera310812.jpg 600w, https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/08/txportcabrera310812-300x225.jpg 300w" sizes="(max-width: 600px) 100vw, 600px" /></a></dt>
</dl>
<address class="wp-caption-dd">El grupo de viviendas que forma un micro pueblo en la zona de desembarco del puerto</address>
</div>
<p>&nbsp;</p>
<p>En el puerto de Cabrera hay una reducida población que se puede denominar local. Pescadores autorizados a faenar en el ámbito del parque con artes tradicionales, personal de la consellería de Medi Ambient, que actúan como guías y vigilantes, y un pequeño destacamento de la Guardia Civi ly otro del Ejército, puesto que el archipiélago tiene consideración de espacio estratégico y como tal está en parte bajo la jurisdicción del Ministerio de Defensa (la presencia militar desde 1916 es precisamente lo que ha permitido salvar Cabrera del posible desarrollo turístico que han tenido otras zonas de España). También hay una cantina, que le da un aire de micro pueblo que ve llegar cada día a nuevos visitantes.</p>
<p>Porque, de hecho, las embarcaciones turísticas con base en Colonia de Sant Jordi transportan cada día al parque a un máximo de trescientas personas, cada una de las cuales paga más de cuarenta euros, y esta pequeña expedición turística diaria aposenta sus sombrillas y sus neveras portátiles en las dos pequeñas zonas de playa que hay en la bahía.</p>
<p>El foco de interés en la visita a tierra es, además de un pequeño centro de interpretación, el castillo que se erige sobre el puerto creando una impresionante imagen medieval sobre el actual parque medioambiental. Fue construido originariamente en el siglo XIV para servir no tanto de defensa imposible, como de atalaya de avistamiento de piratas berberiscos, con el consiguiente código de señales de humo hacia las torres de defensa del sur de Mallorca, y hoy sigue siendo una atalaya impagable, con su angosta escalera interior de caracol y todo, para disfrutar de un paisaje espectacular.</p>
<p>La isla tiene también su crónica negra, en el terreno de la crueldad humana. Aquí fueron confinados la mayoría de los soldados franceses de Napoleón derrotados en Bailén en 1809. Se calcula que unos 9.000 fueron llevados a Cabrera, donde permanecieron por espacio de cinco años, buena parte del tiempo abandonados a su suerte, hasta que en 1814 se firma la paz. Sólo sobrevivieron unos 3.600. Hoy hay un monumento en su recuerdo y es justo visitarlo para ser conscientes de que la barbarie nunca anda lejos.</p>
<div class="mceTemp mceIEcenter">
<dl class="wp-caption aligncenter" style="width: 610px;">
<dt class="wp-caption-dt"><a href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/08/txaguazul310812.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-267" title="txaguazul310812" src="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/08/txaguazul310812.jpg" alt="" width="600" height="450" srcset="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/08/txaguazul310812.jpg 600w, https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/08/txaguazul310812-300x225.jpg 300w" sizes="(max-width: 600px) 100vw, 600px" /></a></dt>
</dl>
<address class="wp-caption-dd">El agua se vuelve de color azul eléctrico y el propio cuerpo parece reverberar con ese color</address>
</div>
<p>&nbsp;</p>
<p>En el mar, si el simple snorkel en la bahía, al lado del barco, ya es gratificante, hay una cita que nadie puede perderse y es la visita, en la embarcación auxiliar, a la cueva azul (sa cova blava), cerca de la entrada del puerto natural, para extasiarse con el brillante azul eléctrico que envuelve los cuerpos de los que se lancen a nadar en su interior, especialmente en el rincón de la entrada a la derecha, mirando de fuera a dentro. El espectáculo tiene lugar por las tardes (no por las mañanas, como escribí en una toma anterior de este blog que ahora corregiré), cuando los rayos del sol penetran muy horizontales en la cueva, orientada hacia poniente. En el verano del 2011 también estuvimos en Cabrera y fuimos a la cueva tanto por la mañana como por la tarde y eso seguramente me hizo equivocarme sobre el momento en que la irisación azul reverbera sobre los cuerpos.</p>
<div class="mceTemp mceIEcenter">
<dl class="wp-caption aligncenter" style="width: 610px;">
<dt class="wp-caption-dt"><a href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/08/txcova310812.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-269" title="txcova310812" src="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/08/txcova310812.jpg" alt="" width="600" height="450" srcset="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/08/txcova310812.jpg 600w, https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/08/txcova310812-300x225.jpg 300w" sizes="(max-width: 600px) 100vw, 600px" /></a></dt>
</dl>
<address class="wp-caption-dd">La cueva azul desde el interior, antes de que la luz del sol de la tarde cree su efecto mágico</address>
</div>
<p>&nbsp;</p>
<p>Este año, nuestra visita al parque nacional de Cabrera coincidió con la luna llena, así que también la noche deparó un espectáculo digno de sentirnos privilegiados. Y compensó un tanto la preocupación por el futuro de este enclave único. La crisis económica y sus recortes han provocado la drástica reducción del personal de Medi Ambient que trabaja en el ámbito del parque (que ha pasado de 18 personas en el 2011 a cinco en la actualidad)  y la eliminación de los programas educativos en las escuelas en los que se promocionaba la importancia del parque y se preparaban las visitas escolares al mismo.</p>
<p>Así que ahora, sin ánimo de exagerar ni de dramatizar, hay que ser conscientes de que la conservación y el cuidado del parque nacional del archipiélago de Cabrera está más que nunca en manos de la responsabilidad individual de cada ciudadano que lo visite.</p>
<p>The post <a rel="nofollow" href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/cabrera-la-joya-del-paraiso">Cabrera, la joya del paraíso</a> appeared first on <a rel="nofollow" href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar">Planeta Mar</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>La belleza de Es Trenc</title>
		<link>https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/la-belleza-de-es-trenc</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Suso Pérez]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 30 Aug 2012 07:33:58 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/?p=242</guid>

					<description><![CDATA[<p>La playa de Es Trenc mirando hacia Ses Covetes y Sa Ràpita, con la estrecha franja de arena, las dunas y el mar transparente &#160; Dejamos Porto Petro con intención de virar cabo Salinas y entrar ya en la zona &#8230; <a href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/la-belleza-de-es-trenc">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a></p>
<p>The post <a rel="nofollow" href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/la-belleza-de-es-trenc">La belleza de Es Trenc</a> appeared first on <a rel="nofollow" href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar">Planeta Mar</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div class="mceTemp mceIEcenter">
<dl id="" class="wp-caption aligncenter" style="width: 610px;">
<dt class="wp-caption-dt"><a href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/08/txestrecnplatjas300812.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-247" title="txestrecnplatjas300812" src="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/08/txestrecnplatjas300812.jpg" alt="" width="600" height="450" srcset="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/08/txestrecnplatjas300812.jpg 600w, https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/08/txestrecnplatjas300812-300x225.jpg 300w" sizes="(max-width: 600px) 100vw, 600px" /></a></dt>
</dl>
<address class="wp-caption-dd">La playa de Es Trenc mirando hacia Ses Covetes y Sa Ràpita, con la estrecha franja de arena, las dunas y el mar transparente</address>
</div>
<p>&nbsp;</p>
<p>Dejamos Porto Petro con intención de virar cabo Salinas y entrar ya en la zona sur de Mallorca. Para el día siguiente estaba previsto que soplara un poco de noreste (NE), de fuerza 4-5, pero preferimos no esperarlo, aunque hubiera sido idóneo para navegar de aleta hacia el sur. Pero también es un viento estupendo para estar fondeado en la gran playa de Es Trenc, que se encuentra entre los puertos de Colonia de Sant Jordi y Sa Ràpita, en la zona sureste de la isla, pasado ya cabo Salinas hacia Palma, y esto nos llevó a ponernos en marcha, haciendo la travesía tranquilamente a motor.<span id="more-242"></span></p>
<p>En Es Trenc los vientos de levante (E) o noreste (NE) soplan de tierra y por tanto constituye un abrigo perfecto, con el mar en calma y los barcos tranquilos, con sus proas hacia la playa, mientras la gente se baña placenteramente sobre un fondo de arena de entre cuatro y cinco metros de profundidad que se ve perfectamente desde cubierta gracias a la transparencia del agua. Mi esposa ha bautizado esta zona como Formentera en Mallorca y su frase hace justicia a la belleza del lugar.</p>
<div class="mceTemp mceIEcenter">
<dl class="wp-caption aligncenter" style="width: 610px;">
<dt class="wp-caption-dt"><a href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/08/txestrenc300812.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-249" title="txestrenc300812" src="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/08/txestrenc300812.jpg" alt="" width="600" height="450" srcset="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/08/txestrenc300812.jpg 600w, https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/08/txestrenc300812-300x225.jpg 300w" sizes="(max-width: 600px) 100vw, 600px" /></a></dt>
</dl>
<address class="wp-caption-dd">Es Trenc mirando hacia Colonia de Sant Jordi, el primer puerto si se llega desde cabo Salinas, la punta sureste de Mallorca</address>
</div>
<p>&nbsp;</p>
<p>El arenal es muy largo, más si se le suman los tramos que arrancan ya desde el puerto de Sa Ràpita y que presentan la misma morfología aunque no son todavía Es Trenc. La zona ha sufrido sucesivos intentos de urbanización que hasta ahora han sido frenados por la oposición de los mallorquines más concienciados con la defensa natural de su isla. Y es realmente muy especial. La franja de playa es estrecha y detrás comienza una amplia área de dunas, salpicada de matorrales y pinos, protegida a su vez por una zona húmeda antes de que comiencen los campos de cultivo. El conjunto resulta casi increíble en su virginidad.</p>
<div class="mceTemp mceIEcenter">
<dl class="wp-caption aligncenter" style="width: 610px;">
<dt class="wp-caption-dt"><a href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/08/txdunas300812.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-251" title="txdunas300812" src="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/08/txdunas300812.jpg" alt="" width="600" height="450" srcset="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/08/txdunas300812.jpg 600w, https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/08/txdunas300812-300x225.jpg 300w" sizes="(max-width: 600px) 100vw, 600px" /></a></dt>
</dl>
<address class="wp-caption-dd">La zona de dunas y bosque bajo que protege y cierra la playa de Es Trenc hacia el interior</address>
</div>
<p>&nbsp;</p>
<p>El mar, ya lo he comentado, es limpio y transparente y el fondo mayoritariamente de arena. Hay también algunas zonas de piedras, pero todo el área de fondeo es de arena y el ancla agarra perfectamente.</p>
<p>En días así, cuando el viento de tierra no levanta ni una olita, se reúnen numerosos barcos frente a la playa, pero nunca escasea el sitio porque la longitud total, sumando el arenal de Sa Rápita, la zona de Ses Covetes (un macizo rocoso sobre el que hay casas, unas de comienzos del siglo pasado y otras recientes y envueltas en polémica) y el propio arenal de Es Trenc, supera seguramente los seis kilómetros y cada visitante elige su hábitat con tranquilidad.</p>
<div class="mceTemp mceIEcenter">
<dl class="wp-caption aligncenter" style="width: 610px;">
<dt class="wp-caption-dt"><a href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/08/txsacantina300812.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-253" title="txsacantina300812" src="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/08/txsacantina300812.jpg" alt="" width="600" height="450" srcset="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/08/txsacantina300812.jpg 600w, https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/files/2012/08/txsacantina300812-300x225.jpg 300w" sizes="(max-width: 600px) 100vw, 600px" /></a></dt>
</dl>
<address class="wp-caption-dd">Sa Cantina, el chiringuito del puerto de Sa Ràpita donde se reúnen navegantes de mil procedencias</address>
</div>
<p>&nbsp;</p>
<p>La playa está salpicada de chiringuitos, que se corresponden con las zonas de aparcamiento de los automóviles, y en torno a ellos suele haber más gente. Desde el mar, es fácil ver dónde hay menos gente y dónde resulta más atractiva la playa, así que sólo hay que fondear enfrente del lugar escogido. También es posible permanecer en el barco, obviamente, pero la visión desde la propia playa, aunque sea en una visita breve, permite entender esa dimensión definida como Formentera en Mallorca.</p>
<p>Si el viento permanece de tierra o cae definitivamente, el fondeadero es perfecto para pasar la noche. Pero si vira a componente sur, que es lo habitual, o a poniente (W), poco a poco se va creando un mar que ya hace más incómodo dormir aquí. Lo mejor entonces es buscar amarre en Colonia de Sant Jordi o en Sa Ràpita, más si, como en nuestro caso, el siguiente destino es Cabrera.</p>
<p>Colonia de Sant Jordi es el punto más cercano al archipiélago de Cabrera, y es de hecho el lugar del que parten las embarcaciones de turistas, pero el puerto suele estar bastante lleno y escasean los amarres para transeúntes. Sa Ràpita es una alternativa cómoda y razonable. La distancia a Cabrera es de poco más de12 millas, o sea casi tres horas a la velocidad media de un velero pequeño. Y es un puerto agradable y con mucha capacidad.</p>
<p>Nosotros nos quedamos allí dos días, en espera del día adjudicado para ir a Cabrera. La solicitud para visitar con una embarcación propia el parque nacional y pernoctar allí es muy sencilla a través de Internet, pero, lógicamente, en verano hay muchas peticiones y, si no se hace con mucha antelación, es difícil tener un permiso para un día concreto. Con todo, dos días en Sa Ràpita, con la posibilidad de acudir a Es Trenc para “amenizar” la espera no parece ninguna incomodidad.</p>
<p>El club náutico de Sa Ràpita cuenta además con un chiringuito muy agradable, Sa Cantina, una verdadera cantina de gente de mar en una esquina del puerto, junto al varadero. En vez de estar en una zona noble o en un piso alto, como suele ser habitual en los bares de los clubs náuticos, está a nivel de tierra, muy cerca de la zona de trabajo de los barcos y al lado de las dos tiendas de efectos navales y el taller náutico, y cuenta con una terraza exterior con mesas y sillas bajo un gran toldo.</p>
<p>Es un lugar de encuentro natural y allí se reúnen navegantes de todas las procedencias, idiomas y experiencias, además de los pescadores locales y los trabajadores del puerto. Un lugar sencillo y sin ínfulas donde además se come o se cena más que correctamente por un precio módico.</p>
<p>The post <a rel="nofollow" href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar/la-belleza-de-es-trenc">La belleza de Es Trenc</a> appeared first on <a rel="nofollow" href="https://blogs.lavanguardia.com/planeta-mar">Planeta Mar</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
