<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:blogger='http://schemas.google.com/blogger/2008' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-2980499204720642099</id><updated>2026-06-06T11:23:58.238-05:00</updated><title type='text'>Mal Hablados</title><subtitle type='html'>Un espacio para publicar lo que sentimos, lo que no expresamos, pero no queremos callar.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='https://mal-hablados.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='https://www.blogger.com/feeds/2980499204720642099/posts/default'/><link rel='alternate' type='text/html' href='https://mal-hablados.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Mal Hablados</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08076567507800729758</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='//blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEh1LM3cr3JOjGiGM-cyZdOy861ob5CegELsOFqRkoqhHlU78G9G5kDtBbg3dYeUcdTS97BA0RTeHZXM_vnMEP-wF62i4K2kGqd_FTVmVtlGnzHJi44m22oHwAHKPgoEgKE/s220/Diapositiva1.JPG'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>4</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2980499204720642099.post-1916478352565149862</id><published>2026-06-06T11:23:58.237-05:00</published><updated>2026-06-06T11:23:58.238-05:00</updated><title type='text'>Ultima noche.</title><content type='html'>&lt;p&gt;Fueron tres impactos certeros. A su madre que no pudo volver a ser la misma, a su hermana que&lt;/p&gt;&lt;p&gt;justo ese día cumplía quince años, a su abuela que sintió nuevamente lo que es perder en la vida y&lt;/p&gt;&lt;p&gt;no irse aún de este mundo. Tres impactos en su cuerpo después de que le dijeran que se tenía que&lt;/p&gt;&lt;p&gt;ir. Uno en la muñeca tratando de protegerse, uno en su ojo, cegándole la vida y uno en el corazón&lt;/p&gt;&lt;p&gt;impidiéndole volver a sentir el amor. Así termina la vida y comienza la muerte.&lt;/p&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='https://mal-hablados.blogspot.com/feeds/1916478352565149862/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://mal-hablados.blogspot.com/2026/06/ultima-noche.html#comment-form' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='https://www.blogger.com/feeds/2980499204720642099/posts/default/1916478352565149862'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='https://www.blogger.com/feeds/2980499204720642099/posts/default/1916478352565149862'/><link rel='alternate' type='text/html' href='https://mal-hablados.blogspot.com/2026/06/ultima-noche.html' title='Ultima noche.'/><author><name>Mal Hablados</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08076567507800729758</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='//blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEh1LM3cr3JOjGiGM-cyZdOy861ob5CegELsOFqRkoqhHlU78G9G5kDtBbg3dYeUcdTS97BA0RTeHZXM_vnMEP-wF62i4K2kGqd_FTVmVtlGnzHJi44m22oHwAHKPgoEgKE/s220/Diapositiva1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2980499204720642099.post-6420135434820821519</id><published>2020-11-30T20:45:00.005-05:00</published><updated>2020-11-30T20:47:02.721-05:00</updated><title type='text'>Tiempo, memoria, muerte y barrio</title><content type='html'>&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;&lt;h1 style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;line-height: 107%;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: times; font-size: large;&quot;&gt;Tiempo, memoria, muerte y barrio&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h1&gt;&lt;div&gt;&lt;span style=&quot;line-height: 107%;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: times; font-size: large;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;

&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 1cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: 12pt; line-height: 150%;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: times;&quot;&gt;Cada barrio tiene su particularidad, así
empezó Medellín, se fueron formando eso que llamamos comunas. A cada una de
ellas, llegaron en su gran mayoría las personas desplazadas de otros municipios
huyendo de la violencia, dejando así, sus costumbres, su cultura, su tierra y
su historia. Llegaron a la ciudad&lt;span style=&quot;mso-spacerun: yes;&quot;&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;que
promete, pero siempre olvida. Allí, se empezaron a construir casas en tabla y
plástico, como refugio ante la tempestad del clima y las inclemencias de la
vida. Es así como, al mirar al horizonte, la vista se ve interrumpida por todo
aquello que ocupa la montaña. Luego, con el esfuerzo de vivir medianamente
tranquilo, se escavan los cimientos de una existencia bajo un techo que no se
caiga, se deja atrás las tablas y el plástico y se hacen hileras de adobe, eso
que llamamos una casa en material. No hay carretera pavimentada, el camino para
llegar es destapado, tampoco hay escaleras, tan solo tierra y pantano. De botas
pantaneras, azadón en mano y la esperanza en el pecho comienza la vida en el
barrio. Las calles a medio alumbrar permiten ver a aquellos que cada madrugada
parten a conseguir el pan de cada día y en la noche llegan sin el pan; la vida
es dura y despiadada en la ciudad de la eterna primavera. Poco a poco, el barrio
toma fuerza y logran ocupar toda la montaña. Ahora, en las calles hay luz y en
las casas oscuridad. Decorada por grafitis con mensajes apelando a la vida y
con rostros pintados que deja la muerte. Las personas son silenciosas, de
mirada hacia el piso y de pies firmes sobre la tierra. No quieren ver hacia el
frente, no desean saber nada de lo que les espera, el futuro es incierto y es
mejor así. En la vida del barrio, hay alguien que siempre vigila y acompaña,
nadie lo ve, nadie lo oye, nadie lo siente. Aparece cuando menos se espera.
Sabe que no es deseado, que hay temor al mentarlo y aun así precisa de
aparecer. Nadie lo llama. Él escucha la señal, es el último grito del corazón
antes de partir. Anhela el llanto, el ruido del dolor y el sonido de las balas.
Siempre de mirada fija y tenebrosa, siempre al frente y sin dejar huella. Ese
es ser oscuro que se ve en la plenitud del día y en la niebla que cubre la
noche.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 1cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: 12pt; line-height: 150%;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: times;&quot;&gt;Así, transcurre la cotidianidad en el
barrio, el sol alumbra por el oriente y se esconde al occidente. Despierta ese
rayo de luz y el sonido de los gallos al cantar. A veces, el sonido de las
balas es quien despierta o no deja dormir. Al despertar, se anhela una taza de
tinto, no le decimos café porque quien lo pide así se lo dan con leche, un
tinto es oscuro y sin azúcar, que despierte. Dan las siete de la mañana en el
barrio, unos salen a trabajar, otros a regar de ilusiones el monte en que
habitan, unos vigilan y nadie se los ha pedido, y por hoy, habrá otro muerto
que llorar, que despedir, que lamentar. De esa manera se va la vida y se va el
tiempo, despertamos, cerramos los ojos y ya está la noche encima, no dio tiempo
de nada, absolutamente de nada, ni siquiera de despedirse de aquel que ya no
habitará más este mundo. El tiempo acompaña la vida y la muerte, los que viven
aún tienen tiempo para vivir, los que ya no están tienen tiempo de muertos y
ese nadie lo recupera. El tiempo va sin prisa y sin pausa, no escatima, no
pregunta y cada vez queda menos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 1cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: 12pt; line-height: 150%;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: times;&quot;&gt;El barrio es distinto, cada esquina es un
argumento distinto, en cada cuadra una virgen, en cada virgen siempre hay velas
encendidas en homenaje a los que ya no están, por lo que ya casi se van y por
el deseo de una vida que no quede impune al amor. El barrio tiene normas y no
son las de policía, en el morro manda la ley del más avión, del que se cree
mejor que otros y por supuesto, el que empuña el arma. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 1cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: 12pt; line-height: 150%;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: times;&quot;&gt;La historia se conserva en las paredes pintadas
con impactos de bala que siguen intactos al tiempo, y en la memoria de los
habitantes que acompañados de cerveza y aguardiente suelen contar las historias
menos alegres que sus ojos hayan visto y sus oídos escuchado. Las historias son
crueles, dolorosas y una que otra cargada de lucha y risas. Son ellos, son
todos, son cada generación que permite que la memoria pueda ser aún escuchada,
comprendida, aceptada y por supuesto trasmitida. Esas que pocas veces están
escritas, son lo que fue, es y será el barrio por mucho tiempo. El morro tiene
una maldición, no dejar de ser maldito. Allá no se llega porque se quiera, se
llega por necesidad y obligación, se llega con pesar y angustia. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 1cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: 12pt; line-height: 150%;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: times;&quot;&gt;Pero la vida misma, los obliga a estar
allá, hasta que los vigilantes nocturnos hacen ir al que no les cae bien. No
hablan ellos, hablan las armas, el ruido y el miedo. Es así, que cualquier día,
el menos pensado, sale una familia, con costal en mano, dos niños en manos y
sin nada más. Esos que van ahí, de mirada agachada no saben para donde van,
pero si comprenden que no se pueden quedar, dejaron todo, solo se llevaron las
ganas de vivir. Aquel que vino de otro lugar esperando encontrar vida en la
ciudad hecha olvido, se da cuenta que del campo a la ciudad, la única
diferencia es que hay naturaleza, porque la violencia es la misma. Tienen algo
en común y es que está sembrado el terror y se cosecha la desesperanza. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 1cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: 12pt; line-height: 150%;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: times;&quot;&gt;Suenan las sirenas, o en su defecto un
taxi pitando a fondo, en esta ciudad, significa pedir permiso, háganse a un
lado, voy con una urgencia médica. Pocas veces, se trata de un parto en apuros,
la mayoría de las veces hay alguien herido en este. El afán de vivir depende de
la pericia del taxista y la rapidez en que resuelven la urgencia. No hay tiempo
para pensar en la mejor ruta o una buena decisión, lo único que logra pasar por
la mente es llegar. Al Sagrado Corazón, hospital del barrio Buenos Aires, llegan
todos los heridos, personas envueltas en una riña o por la despiadada decisión
que alguien tomó al disparar un arma quema ropa. Cuando entra a la sala de
urgencias entra la esperanza de salir con vida y afuera queda la angustiada
familia esperando noticias. En noche lluviosa para hacer más dramática la
escena llega un herido, de que, no se sabe, pero tiene una mirada perdida y la
vida embolatada. Adentro lucha para no morir y los médicos alargan la muerte,
ahí, nadie se puede morir así se quiera. Se turnan para reanimar, no se les
puede ir, está mal, pero es posible, lo único imposible es despertar del ultimo
palpito del corazón. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 1cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: 12pt; line-height: 150%;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: times;&quot;&gt;De la muerte nadie se salva y del tiempo
menos. Después de partir, lo único que permanece es la memoria y el eterno
recuerdo. Plasmado en las fotos que acompañan la sala de la abuela que ha
soportado la partida de varios y aun así permanece como un roble. Ella
encomienda los muertos a Dios y otros lo maldicen por llevárselos. La calle
entrelaza la vida del afuera donde somos unos y la casa donde somos otros.
Pensamos que allí estamos a salvo, pero, en ocasiones, los encapuchados y botas
negras tumban la puerta, perturban el sueño y arrebatan la vida. Difícil es
vivir en un país sin memoria, que olvida las víctimas y permite que todo sea un
círculo vicioso en donde se repite una y otra vez la misma historia de siempre.
Las madres lloran a sus hijos que se llevó la violencia, los padres consuelan y
los hermanos quieren venganza. La eterna venganza de la eterna primavera, que
ve el sol salir, pero nunca la calma para disfrutarlo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 1cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: 12pt; line-height: 150%;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: times;&quot;&gt;De barrio a barrio, de loma en loma, por
la calle y la carrera, por la pavimentada y la de trocha, de una casa a otra,
de parque en parque, la vida es la misma. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 1cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: 12pt; line-height: 150%;&quot;&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: times;&quot;&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p align=&quot;right&quot; class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: normal; text-align: right; text-indent: 1cm;&quot;&gt;&lt;i style=&quot;mso-bidi-font-style: normal;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: 12pt;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: times;&quot;&gt;Cristian
Camilo Agudelo Velásquez&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p align=&quot;right&quot; class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: normal; text-align: right; text-indent: 1cm;&quot;&gt;&lt;i style=&quot;mso-bidi-font-style: normal;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: 12pt;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: times;&quot;&gt;Psicólogo
Universidad de Antioquia&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p align=&quot;right&quot; class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: normal; text-align: right; text-indent: 1cm;&quot;&gt;&lt;i style=&quot;mso-bidi-font-style: normal;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: 12pt;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: times;&quot;&gt;20
de Agosto, 2020&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; font-size: 12pt; mso-bidi-font-size: 11.0pt;&quot;&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='https://mal-hablados.blogspot.com/feeds/6420135434820821519/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://mal-hablados.blogspot.com/2020/11/tiempo-memoria-muerte-y-barrio-cada.html#comment-form' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='https://www.blogger.com/feeds/2980499204720642099/posts/default/6420135434820821519'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='https://www.blogger.com/feeds/2980499204720642099/posts/default/6420135434820821519'/><link rel='alternate' type='text/html' href='https://mal-hablados.blogspot.com/2020/11/tiempo-memoria-muerte-y-barrio-cada.html' title='Tiempo, memoria, muerte y barrio'/><author><name>Mal Hablados</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08076567507800729758</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='//blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEh1LM3cr3JOjGiGM-cyZdOy861ob5CegELsOFqRkoqhHlU78G9G5kDtBbg3dYeUcdTS97BA0RTeHZXM_vnMEP-wF62i4K2kGqd_FTVmVtlGnzHJi44m22oHwAHKPgoEgKE/s220/Diapositiva1.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2980499204720642099.post-4788078667669685744</id><published>2020-07-17T21:17:00.000-05:00</published><updated>2020-07-17T21:17:42.838-05:00</updated><title type='text'>Presentación</title><content type='html'>&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1.0cm;&quot;&gt;

&lt;/p&gt;&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; font-size: 12.0pt; line-height: 150%; mso-bidi-font-size: 11.0pt;&quot;&gt;Casi veintisiete años la calle me ha soportado; soy de
la calle y la calle es mía. Pertenezco a la violencia y al desplazamiento. En
el marco del dolor vivo, pero vivo en el eterno recuerdo de la ausencia, que no
me afecta pero sí me acecha. Las calles oscuras a medio alumbrar me han visto
crecer y ser, y entre calles y callejones, escaleras y pendientes me he escrito
y reescrito la vida, mi vida.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; font-size: 12.0pt; line-height: 150%; mso-bidi-font-size: 11.0pt;&quot;&gt;Narro la ausencia desde el dolor infringido por
otros, por esto, detesto el sonido de las armas que retan a la muerte pero
disfruto la música compuesta que permite elevarse en la duda y en la reflexión.
El humo ondeante de una taza de café me permite reunirme con aquello que pienso
en el día y aterrizo en la noche. El canto de los pájaros me permite levantar
y el sabor amargo de un café mañanero me permite despertar, ser y hacer. Los
amores y desamores los paso con una cerveza, preferiblemente negra y amarga como la
vida, como la puta vida.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; font-size: 12.0pt; line-height: 150%; mso-bidi-font-size: 11.0pt;&quot;&gt;El amor me permite movilizarme a lo más recóndito, me
permite ser yo con ese ser amado. Amante de los ojos y miradas profundas, de un
abrazo en la tempestad de la vida y de un beso en los días oscuros, de palabras
sencillas y de pequeños regalos inentendibles. Escribo el amor tanto como el
dolor. Siempre de libreta en mano e ideas recurrentes e intrusivas. Siempre con
alguien en mente presente y otros presentes y ausentes. De preguntas de la vida
que ni la muerte logra responder. Tiendo la mano a aquellos que buscan refugio.
En búsqueda de una vida práctica y llena de soluciones pero a veces ahogado en
cosas simples y banales. La ansiedad me consume y de esta misma resurjo con
ideas que plasmar en papel. La boca se me paraliza, pero un lapicero y una hoja
me permiten hablar más de la cuenta, de lo que no puedo expresar en palabras. &amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style=&quot;mso-element: comment-list;&quot;&gt;&lt;div style=&quot;mso-element: comment;&quot;&gt;&lt;div class=&quot;msocomtxt&quot; id=&quot;_com_8&quot; language=&quot;JavaScript&quot;&gt;

&lt;!--[if !supportAnnotations]--&gt;&lt;/div&gt;

&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/div&gt;

&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='https://mal-hablados.blogspot.com/feeds/4788078667669685744/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://mal-hablados.blogspot.com/2020/07/presentacion.html#comment-form' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='https://www.blogger.com/feeds/2980499204720642099/posts/default/4788078667669685744'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='https://www.blogger.com/feeds/2980499204720642099/posts/default/4788078667669685744'/><link rel='alternate' type='text/html' href='https://mal-hablados.blogspot.com/2020/07/presentacion.html' title='Presentación'/><author><name>Mal Hablados</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08076567507800729758</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='//blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEh1LM3cr3JOjGiGM-cyZdOy861ob5CegELsOFqRkoqhHlU78G9G5kDtBbg3dYeUcdTS97BA0RTeHZXM_vnMEP-wF62i4K2kGqd_FTVmVtlGnzHJi44m22oHwAHKPgoEgKE/s220/Diapositiva1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2980499204720642099.post-1978135471579193711</id><published>2020-07-17T20:45:00.002-05:00</published><updated>2020-07-17T20:45:53.716-05:00</updated><title type='text'>Medellín, una ciudad que no es para mí, que no es para nadie. </title><content type='html'>&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: 12.0pt; line-height: 150%; mso-bidi-font-size: 11.0pt;&quot;&gt;Tengo casi
26 años, nací el 30 de Septiembre de 1993 y desde entonces, nunca he sentido
que Medellín sea una ciudad para mí y para nadie… &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: 12.0pt; line-height: 150%; mso-bidi-font-size: 11.0pt;&quot;&gt;Discutía
con mi madre a mis 17 años porque quería salir más, explorar la calle,
disfrutar y vivir pero la razón de mi madre siempre era que “&lt;b style=&quot;mso-bidi-font-weight: normal;&quot;&gt;&lt;i style=&quot;mso-bidi-font-style: normal;&quot;&gt;En la
calle se corría mucho peligro, que no quería que nada malo me pasara”&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; y
como no tener ese miedo si a ella y a gran parte de mi familia le tocó la
absurda violencia que acongojaba esta ciudad, que la tenía de rodillas ante
narcotraficantes, bandas criminales y hasta con el mismo estado corrupto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: 12.0pt; line-height: 150%; mso-bidi-font-size: 11.0pt;&quot;&gt;Aun así, sé
que no somos los únicos y sé que usted, el cual está leyendo esto tiene un
recuerdo como los míos o por lo menos en su familia hay algún recuerdo,
recuerdos que solo logro hablarlos sin hablar o cuando estoy pasado de tragos
que le digo a mi tío Guillermo y mi tío Mauricio en medio de lágrimas que me
hablen de ellos, de la sierra y del absurdo sonido de las balas. Tanto usted
como yo y como muchos otros somos víctimas de una guerra que no nos buscamos
pero que la padecemos. Tengo sed de verdad que no logro terminar de saciar
porque siempre hay algo inconcluso en todas las historias que escucho. Los
victimarios, así no me crea o no le parezca, también son víctimas. Lo digo con
seguridad porque hace algunos minutos veía un documental de Jesús Abad
Colorado, fotógrafo de la cruda guerra de este país, el cual como único
periodista hacía presencia en una masacre que hubo en San José de Apartado. El
fotografió a Camila enterrando una cruz donde yace el cuerpo de su padre
cubierto por la tierra y muchos años después la vuelve a encontrar en un
campamento de desmovilizados posterior al acuerdo de paz firmado por las
FARC-EP y el gobierno de Juan Manuel Santos. Ella, en su momento a raíz de su
dolor, su rabia y su impotencia busco venganza, venganza que la tuvo por 10
años en los montes de Colombia, pero esa venganza la llevo de ser víctima a
victimaria. ¿De qué sirve la venganza en un país que busca perdón pero que no
lo encuentra?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: 12.0pt; line-height: 150%; mso-bidi-font-size: 11.0pt;&quot;&gt;Mi madre
pierde 3 hermanos, uno de ellos mi padrino, del cual no tengo un recuerdo
bonito, la violencia me los arrebato, tengo fotos que me muestran su rostro,
las historias de mamá, de mis tíos y mi abuela que hablan muy bien de él y
pienso, &lt;b style=&quot;mso-bidi-font-weight: normal;&quot;&gt;&lt;i style=&quot;mso-bidi-font-style: normal;&quot;&gt;“Que bueno haber tenido más tiempo para pasar a su lado”&lt;/i&gt;.&lt;/b&gt; De
chiquito él y mi tío pepe me llevaban a la guardería en una DT, una moto 2
tiempos de la época, esa se la robaron y después compro otra. Hoy día mi tío
Guillermo tiene una, me produce miedo, pero a la vez monto en ella y nadie en la
familia quisiera salir de esta porque es un recuerdo, algo que lleva directamente
a mis tíos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: 12.0pt; line-height: 150%; mso-bidi-font-size: 11.0pt;&quot;&gt;Absurdamente,
la violencia llegó a nuestra familia cuando asesinaron a mi tío Humberto, un
policía lo asesinó, imagínese esa barbaridad, fue un policía. Como tener fe en
esta ciudad cuando la misma policía nos asesina, ¿Quién nos cuida entonces? Mi
hermano menor, lleva ese nombre en su honor, porque cuando nace mi hermano a
los pocos días asesinan a mi tío.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: 12.0pt; line-height: 150%; mso-bidi-font-size: 11.0pt;&quot;&gt;Posterior a
esto, mueren mis dos tíos, es decir, mi padrino y mi tío pepe, con 22 y 19 años
respectivamente y usted no me lo va a creer, pero mueren el mismo día, a la
misma hora, asesinados por el mismo hombre el cual apodaban por El Sastre. ¿La
razón? Nunca existirán razones justan para arrebatarle la vida a un ser humano,
pero en este caso, los asesinó porque ellos no quisieron hacerle un favor, de
esos favores que es mejor no hacer, de esos favores que producen pavor. Ese
mismo día casi muere un primo, mi primo Luis, por suerte una bala dio en un
poste de luz y en el siguiente disparo el arma se encascaró y esa fue la
oportunidad que le dio la vida a mi primo de correr y salvarse. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: 12.0pt; line-height: 150%; mso-bidi-font-size: 11.0pt;&quot;&gt;Mi abuela a
lo lejos escucha que gritan &lt;b style=&quot;mso-bidi-font-weight: normal;&quot;&gt;&lt;i style=&quot;mso-bidi-font-style: normal;&quot;&gt;“Doña Carmen mataron a su hijo, mataron a su
hijo”&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; ella despavorida sale al encuentro con él, se arrodilla, le da la
bendición la cual es costumbre en la familia y cuando da vuelta a indagar quien
era la otra persona asesinada se da cuenta que es otro de sus hijos. ¿Se alcanza
usted a imaginar que pudo sentir mi abuela en ese momento, una madre que está
viendo dos de sus hijos asesinados? Ella se pregunta en medio de lágrimas y en
medio de su oración porque ellos, que hicieron, cual fue la razón. Yo sigo
pensando que nada justifica el homicidio como dice una frase que nació en la
comuna 13. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: 12.0pt; line-height: 150%; mso-bidi-font-size: 11.0pt;&quot;&gt;Huguito, ay
Huguito, ¿Vos qué? &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: 12.0pt; line-height: 150%; mso-bidi-font-size: 11.0pt;&quot;&gt;Cuando
asesinan a mis tíos mi madre lo llama a decirle que por esa absurda guerra que habían
buscado el y su combo le habían asesinado a sus dos hermanos y Huguito estando
en otra ciudad no lo puede creer, toma un bus para volver a Medellín. ¿Saben a
qué? Pues claro, a buscar venganza, pero ¿Venganza para qué? Si en ese plan
anda Medellín hace muchísimos años y por eso esta guerra no acaba. Y así fue, lo
vengó, asesinó al Sastre, pero claro, el hermano del Sastre asesinó a Huguito después
y hasta ahí llegó la historia de Huguito enterrado días después en campos de
paz donde se armó tremenda balacera, no se quien había allá o el porqué de la
balacera, solo sé que mi madre escondió a mi tío Fernando detrás de un árbol
para que no le pasara nada malo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: 12.0pt; line-height: 150%; mso-bidi-font-size: 11.0pt;&quot;&gt;Pregúntese
desde lo más profundo de su ser si el perdón en este país, en esta sociedad es
necesario. Tanta guerra nos acostumbró al dolor, a las lágrimas, nos volvimos
seres insensibles esperando la muerte de otra persona día por día, noche por noche.
¿Perdón? ¿Alguna vez ha perdonado a alguien que le ha hecho daño? ¿Ha pedido
perdón alguna vez a alguien a quien le ha hecho daño? Es difícil, muy difícil,
pero necesario. Necesario para encontrar paz. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: 12.0pt; line-height: 150%; mso-bidi-font-size: 11.0pt;&quot;&gt;Seguiré
pensando hasta el fin de mis días, que a este país le sobra dolor y le hace
falta esperanza, le sobran balas y le hace faltan colores, le sobran jóvenes en
los batallones y hacen falta en las universidades, le sobra odio y le hace
falta amor. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: 12.0pt; line-height: 150%; mso-bidi-font-size: 11.0pt;&quot;&gt;Algo de no
entender, pero a mi tío Guillermo también lo querían asesinar, pero que
carajos. ¿Que habían hecho pues? ¿Nacer? Para morir solo es necesario estar con
vida, pero cuál era el por qué y el para qué del morir así, a manos de otro,
envalentonado por una maldita arma. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: 12.0pt; line-height: 150%; mso-bidi-font-size: 11.0pt;&quot;&gt;Sin más ni
menos, desplazados por la violencia, dejamos nuestras casas en el morro, que
hasta después de huir con mi madre volví a subir 21 años después, buscando
perdón, reconociendo el lugar donde jugaba con mi tío Mauricio con las
colecciones de carros que me regalaba mi padre; Imaginándonos una ciudad, tal
vez perfecta o tal vez recreando lo que vivíamos en ese preciso momento. Es
increíble que el morro que recuerdo de manera borrosa, tal vez con recuerdos
falsos no es lo que yo pensaba, sentí un aire denso, pesado, en una falsa
calma; la casa de mi abuela y el sótano donde vivía con mamá totalmente
distinto, irreconocible. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: 12.0pt; line-height: 150%; mso-bidi-font-size: 11.0pt;&quot;&gt;Donde vivía
mi padrino, una casita prefabricada, ese lugar me produjo miedo, no es un lugar
para volver, no es un lugar que quiera tener presente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: 12.0pt; line-height: 150%; mso-bidi-font-size: 11.0pt;&quot;&gt;Mi madre
dentro de sus relatos cuenta que mi tío Guillermo solo pudo huir con una
excusa. A él lo querían meter a la banda pero él no quería y por eso, solo por
eso lo querían asesinar. Mi madre embarazada y mi tía paula también debían
bajar a control y el solo con lo que tenía puesto decide irse con ellas y
cuando iban en camino hacia el hospital detienen el colectivo, le preguntan a
mi tío que para donde iba y dice que iba a acompañar a sus hermanas, lo dejan
ir con la advertencia de que debía volver. Obviamente mi tío no iba a volver.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: 12.0pt; line-height: 150%; mso-bidi-font-size: 11.0pt;&quot;&gt;Nos fuimos
de la sierra, pero jamás huimos de la guerra y hasta hoy día es el pan de cada
día. En una ciudad donde el presupuesto social es bajo, pero el presupuesto
para la guerra el alto. Donde increíblemente hay más jóvenes en bandas
criminales que en la misma época de Pablo Escobar. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: 12.0pt; line-height: 150%; mso-bidi-font-size: 11.0pt;&quot;&gt;Las bandas
son el camino fácil para &lt;b style=&quot;mso-bidi-font-weight: normal;&quot;&gt;&lt;i style=&quot;mso-bidi-font-style: normal;&quot;&gt;Salir adelante si la muerte no se les
adelanta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: 12.0pt; line-height: 150%; mso-bidi-font-size: 11.0pt;&quot;&gt;Sin estar
en la Sierra, muchos años después asesinan a mi amigo Byron, el hijo de Doña
Luz Dary, el hermano de Dayana, justamente cuando ella iba a cumplir sus 15
años. Ese día salía de clase de la Universidad como a las 7:30 pm, llegué a mi
casa y mi madre me dice &lt;b style=&quot;mso-bidi-font-weight: normal;&quot;&gt;&lt;i style=&quot;mso-bidi-font-style: normal;&quot;&gt;“Hijo mataron a Byron”&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; yo no sabía
cuál Byron o por lo menos creo y quiero creer aún que no quería confirmar que
era el, con el que jugaba canicas, tejo, ranita, play y con el que montábamos
bicicleta Morado, Jhonatan y yo, pues era el único que tenía cicla. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;&lt;b style=&quot;mso-bidi-font-weight: normal;&quot;&gt;&lt;i style=&quot;mso-bidi-font-style: normal;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: 12.0pt; line-height: 150%; mso-bidi-font-size: 11.0pt;&quot;&gt;“Mijo, el
hijo de Luz Dary”…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: 12.0pt; line-height: 150%; mso-bidi-font-size: 11.0pt;&quot;&gt;Yo no lo
podía creer, me recosté en la cama queriendo evadir la noticia, no pude, me
levanté, tome un taxi y me fui sin buzo para su velorio. De tantos lugares en
los que he estado de clima frío y siendo Santa Elena mi lugar favorito sin duda
alguna ese fue el día en que más he sentido frío y por eso, días después de cumpleaños
me regalaron mi primer buzo y ahora tengo una colección de estos. Es increíble
como situaciones como esas lo llevan a uno a coger ciertos gustos, un gusto que
nació de una tragedia. Lo único que recuerdo de ese día fue acercarme al ataúd,
ver un tiro medio cubierto con maquillaje en la 100. Llamé a mi novia de ese
tiempo y le hablaba, pero yo seguía sin poder comprender que alguien con quien
pasé gran parte de mi infancia ya no lo pudiera volver a ver. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: 12.0pt; line-height: 150%; mso-bidi-font-size: 11.0pt;&quot;&gt;La razón
que me llevo a ser psicólogo fue la muerte en todas sus presentaciones, que
cuando llega sin avisar e incluso esperándola siempre derrumba a la persona más
fuerte. La vida misma me quiso mostrar que estar con otros era gran parte de lo
que yo venía a hacer en esta vida, incluso, arraigado al pensamiento que tuve
durante muchos años de que en esos momentos en que mi familia necesitó de
alguien nadie nos pudo ayudar. Hoy en día después de dos muertes recientes en
mi familia que no esperaba pude entender que yo no era quien podía ayudar a mi
familia pues me pidieron ser fuerte y me derrumbe, trate, juro que trate, pero
no fui capaz, oculte mis lágrimas ante el pedido de mi padre y después envuelto
en llanto lo llame a decirle que porque me había dejado solo en ese justo
momento. Sé que no puedo ayudar a mi familia en ese aspecto, pero si desde el
amor, desde la entrega y desde el estar unidos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: 12.0pt; line-height: 150%; mso-bidi-font-size: 11.0pt;&quot;&gt;Finalmente,
sé que Medellín no es para mí y no es para nadie porque incluso queriendo
ayudar desde mi profesión me han negado esa posibilidad. Aquí nadie vive
tranquilo, aquí nadie vive como debe vivir, vivimos al afán, a sobrevivir todos
los días. Nos despedimos sin saber si regresaremos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p align=&quot;center&quot; class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: center;&quot;&gt;&lt;b style=&quot;mso-bidi-font-weight: normal;&quot;&gt;&lt;i style=&quot;mso-bidi-font-style: normal;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: 12.0pt; line-height: 150%; mso-bidi-font-size: 11.0pt;&quot;&gt;&lt;o:p&gt;&amp;nbsp;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p align=&quot;center&quot; class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: center;&quot;&gt;&lt;b style=&quot;mso-bidi-font-weight: normal;&quot;&gt;&lt;i style=&quot;mso-bidi-font-style: normal;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: 12.0pt; line-height: 150%; mso-bidi-font-size: 11.0pt;&quot;&gt;“Medellín,
una ciudad que no es para mí y no es para nadie”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%;&quot;&gt;&lt;i style=&quot;mso-bidi-font-style: normal;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: 12.0pt; line-height: 150%; mso-bidi-font-size: 11.0pt;&quot;&gt;&lt;o:p&gt;&amp;nbsp;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p align=&quot;right&quot; class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: right;&quot;&gt;&lt;i style=&quot;mso-bidi-font-style: normal;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: 12.0pt; line-height: 150%; mso-bidi-font-size: 11.0pt;&quot;&gt;Cristian Camilo Agudelo Velásquez.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p align=&quot;right&quot; class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: right;&quot;&gt;&lt;i style=&quot;mso-bidi-font-style: normal;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: 12.0pt; line-height: 150%; mso-bidi-font-size: 11.0pt;&quot;&gt;Psicólogo, Universidad de Antioquia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p align=&quot;right&quot; class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: right;&quot;&gt;&lt;b style=&quot;mso-bidi-font-weight: normal;&quot;&gt;&lt;i style=&quot;mso-bidi-font-style: normal;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: 12.0pt; line-height: 150%; mso-bidi-font-size: 11.0pt;&quot;&gt;Me debato
entre ayudar y ser ayudado, pero nunca la dos, esa es mi gran maldición.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p align=&quot;right&quot; class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: right;&quot;&gt;&lt;i style=&quot;mso-bidi-font-style: normal;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: 12.0pt; line-height: 150%; mso-bidi-font-size: 11.0pt;&quot;&gt;6 de Julio, 2019.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='https://mal-hablados.blogspot.com/feeds/1978135471579193711/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://mal-hablados.blogspot.com/2020/07/medellin-una-ciudad-que-no-es-para-mi.html#comment-form' title='6 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='https://www.blogger.com/feeds/2980499204720642099/posts/default/1978135471579193711'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='https://www.blogger.com/feeds/2980499204720642099/posts/default/1978135471579193711'/><link rel='alternate' type='text/html' href='https://mal-hablados.blogspot.com/2020/07/medellin-una-ciudad-que-no-es-para-mi.html' title='Medellín, una ciudad que no es para mí, que no es para nadie. '/><author><name>Mal Hablados</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08076567507800729758</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='//blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEh1LM3cr3JOjGiGM-cyZdOy861ob5CegELsOFqRkoqhHlU78G9G5kDtBbg3dYeUcdTS97BA0RTeHZXM_vnMEP-wF62i4K2kGqd_FTVmVtlGnzHJi44m22oHwAHKPgoEgKE/s220/Diapositiva1.JPG'/></author><thr:total>6</thr:total></entry></feed>