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Quisquinai</category><category>Frases Chapinas</category><category>Cuentos de Miradas</category><category>Drogas</category><category>Cuentos de exámen</category><category>Micro Cuentos</category><category>Fobias</category><category>Cuentos Varios</category><category>Cuentos bancarios</category><category>Juan Miguel Arrivillaga</category><category>Cuentos de taller</category><category>Pornográfico</category><category>Pecaminosos</category><category>Juan Pensamiento</category><category>Cuento Grupal 1</category><category>Cuentos de Viejos</category><category>Cuentos de vacaciones</category><category>Cuentos de elecciones</category><category>Cuentos Eléctricos</category><category>Cuentos Inocentes</category><category>Olga Contreras</category><category>Anuncios</category><category>Cuentos de pelo</category><category>Cuentos de esquelas</category><category>Orlando Gutiérrez Gross</category><category>Cuentos de Encuentros</category><category>Cuentos Miopes</category><category>Cuentos de Fiambre</category><category>Cuentos de comida</category><category>Cuentos de lápidas</category><category>Higiene</category><category>Cuentos de hijos</category><category>Esteban Cordón</category><category>Cuentos de Narrador Omnipresente</category><category>Cuentos Marinos</category><category>Guisela Hurtado</category><category>Cuentos de adicciones</category><category>Bíblicos</category><category>Quique Martínez</category><category>Tania Hernández</category><category>Daniela Sánchez</category><category>Cuentos Románticos</category><category>Manuel Chocano</category><category>Cuentos de penitencia</category><category>Cuentos de oficina</category><category>Edy González</category><category>Pablo Robledo</category><category>Cuentos de hadas</category><category>Cristina Zuleta</category><category>Cuentos de Casa</category><category>Cuentos Musicales</category><category>Cuentos de Barba</category><category>Rebeca Arellano</category><category>Fabiola Arrivillaga</category><category>Cuentos Alcohólicos</category><category>Alvaro Montenegro Muralles</category><title>Martesadas</title><description>Ahora que Lunesadas hizo lo suyo, y por propuesta general, creamos martesadas.  Con Lunesadas fue bonito ver que muchos lo tamaron como si les estuvieran pagando por hacerlo.  Ahora, para mandar los cuentos será a martesadas@gmail.com y los temas se seguiran escogiendo por medio de una encuesta.  Ya saben, cualquier comentaro hay que hacerlo para que esto nos funcione mejor.</description><link>http://martesadas.blogspot.com/</link><managingEditor>noreply@blogger.com (Martesadas)</managingEditor><generator>Blogger</generator><openSearch:totalResults>518</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><atom10:link xmlns:atom10="http://www.w3.org/2005/Atom" rel="self" type="application/rss+xml" href="http://feeds.feedburner.com/Martesadas" /><feedburner:info uri="martesadas" /><atom10:link xmlns:atom10="http://www.w3.org/2005/Atom" rel="hub" href="http://pubsubhubbub.appspot.com/" /><feedburner:browserFriendly></feedburner:browserFriendly><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7278598837930498432.post-5028573316808141941</guid><pubDate>Tue, 07 Feb 2012 02:45:00 +0000</pubDate><atom:updated>2012-02-06T20:45:05.098-06:00</atom:updated><title>EL GALLO DEL CORONEL</title><description>El Gallo del Coronel&lt;br /&gt;
Elena Nuñez &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Es usted Coronel?, dice&lt;br /&gt;
Sí señor&lt;br /&gt;
¿Y de qué ejercito?&lt;br /&gt;
¿De cuál va a ser?, del nuestro.&lt;br /&gt;
Mire usted, hace años que en este país no hay ejercito, se disolvió. En su lugar se generó un cuerpo de paz, de apoyo a los necesitados, y de concordia. Así se llama PLATAFORMA PARA LA CONCORDIA.&lt;br /&gt;
¿Dice usted que no hay ejército?&lt;br /&gt;
No señor, así que déjese de pamplinas, ¡que pensión ni que ocho cuartos!. &lt;br /&gt;
Pero ¿y mis servicios?, ¿quién me paga por ellos?&lt;br /&gt;
No señor, a aquellos que estuvieron en el último, que ya no quedan, no se les pagó, se les exigió además que colaboraran en ese cuerpo de apoyo a la sociedad.&lt;br /&gt;
Oiga un respeto que yo soy Coronel, y yo no voy a colaborar en ningún cuerpo de esos. &lt;br /&gt;
Muy subido lo veo a usted. Además le repito ya no quedan, es imposible que usted sirviera en aquel, hace más de cincuenta años que se disolvió. ¿Qué edad dice que tiene?&lt;br /&gt;
Ciento diez años, y todavía estoy esperando que me pagan lo servido.&lt;br /&gt;
Señor, lo servido por lo comido. Y ese gallo, será mejor que lo deje aquí, que para un buen caldo para repartir, puede servir.&lt;br /&gt;
No señor, ¡el gallo no!, ¡el gallo no!, ¡el gallo no!.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7278598837930498432-5028573316808141941?l=martesadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://martesadas.blogspot.com/2012/02/el-gallo-del-coronel.html</link><author>noreply@blogger.com (Martesadas)</author><thr:total>2</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7278598837930498432.post-4235120804465097458</guid><pubDate>Tue, 07 Feb 2012 02:37:00 +0000</pubDate><atom:updated>2012-02-06T20:37:22.055-06:00</atom:updated><title>EL CORONEL SÍ TIENE QUIEN LE ESCRIBA</title><description>El Coronel sí tiene quien le escriba&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Olga Contreras&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
-¡Cállense de una puta vez!- gritaba el coronel y la voz se le rasgaba y las lágrimas desesperadas se tropezaban unas con otras por sus marchitas mejillas y nadie lo oía porque no había nadie más en la vieja casa que se deshacía como migajas de pan tieso. El polvo mohoso acumulado por más de cuatro lustros -desde que le dieron de baja con honores- se esparcía en pequeñas nubes cada vez que aullaba como chucho herido y esas heridas lo hacían desenfundar su pistola vacía de balas pero llena de momias que veinte, treinta y hasta cuarenta años después se aparecían una a una, día a día a reclamarle su adelantadamente cruda partida, fruto de su halar del gatillo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Todo este limbo maldito entre alucinaciones palpables y fantasmas con datos de identificación había comenzado hace unos doce años cuando recibió una carta del hijo de uno de los caídos a sus pies. Muchas veces tuvo que estudiar bajo la lupa la desgastada fotografía que le habían adjuntado, antes de poder recordar esa muerte que le reclamaban. Sí, había muerto chillando, clamando piedad en nombre del hijo que ahora lo había encontrado y día a día aquel mierda huérfano lo llenaba con recuerdos ajenos, con historias de pobrezas vividas, de una orfandad miserable, de torturas iniciadas por él mismo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al abrir la llave del agua, no se puede evitar que salga el chorro. De la misma forma, al recibir él aquella primera carta, brotaron como retoños bastardos los recuerdos de las vidas acabadas por su pulso y desde entonces se debatía entre almas penitentes que día tras noche le reclamaban y se aferraban a él como náufragos en medio del mar, pero sus quejidos tenían efecto de lastre y lo arrastraban si remedio al fondo de los infiernos en vida. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No se explicaba cómo, pero día a día, sin falta, con la misma puntualidad del amanecer, aparecían en distintos lugares de su casa las cartas llenas de voces acusadoras y así pasaron las semanas y se convirtieron en meses y los meses en llanto sordo, en expiación vívida, hasta un jueves que su liberación llegó en forma de sobre y dentro de éste: una sola bala del mismo calibre de su revólver. Hay cosas que no cambian nunca, ayer y hoy la justicia se hizo por la propia mano del coronel. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7278598837930498432-4235120804465097458?l=martesadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://martesadas.blogspot.com/2012/02/el-coronel-si-tiene-quien-le-escriba.html</link><author>noreply@blogger.com (Martesadas)</author><thr:total>2</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7278598837930498432.post-8789458302600835337</guid><pubDate>Tue, 07 Feb 2012 02:31:00 +0000</pubDate><atom:updated>2012-02-06T20:31:35.572-06:00</atom:updated><title>CUENTOS DE EXPERIMENTOS</title><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-kNoTrEjzxIM/TzCM7LIeYBI/AAAAAAAAAh8/kn3vNji4uAc/s1600/exper.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" sda="true" src="http://2.bp.blogspot.com/-kNoTrEjzxIM/TzCM7LIeYBI/AAAAAAAAAh8/kn3vNji4uAc/s1600/exper.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7278598837930498432-8789458302600835337?l=martesadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://martesadas.blogspot.com/2012/02/cuentos-de-experimentos.html</link><author>noreply@blogger.com (Martesadas)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://2.bp.blogspot.com/-kNoTrEjzxIM/TzCM7LIeYBI/AAAAAAAAAh8/kn3vNji4uAc/s72-c/exper.jpg" height="72" width="72" /><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7278598837930498432.post-8627886142682001915</guid><pubDate>Wed, 01 Feb 2012 20:51:00 +0000</pubDate><atom:updated>2012-02-01T14:52:24.242-06:00</atom:updated><title>EN BUSCA DE LA FELICIDAD</title><description>En busca de la felicidad&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
María Hernández&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Planteó su problema: ¿Cómo puede conseguirse la felicidad? Prosiguió a indagar: Leyó en revistas, periódicos, Internet; vio la TV, escuchó la radio, preguntó a personas de confianza. Armó su marco teórico con las ideas recopiladas por medio de sus fuentes. De allí derivó su hipótesis que sometería a experimento para comprobarla. Preparó todo para la investigación empírica. Sería un trabajo duro. La prueba: Se aplicó ese shampoo que le recomendaron en el anuncio. La modelo se veía honesta al garantizarle que el producto funcionaría dejando esos rulos impecables, haciendo juego perfectamente con la sonrisa de satisfacción que iba a surgir y que sólo un cabello bien tratado podría darle. Prosiguió a rociar su piel de la pócima mágica que muy pronto haría el efecto con olor a frambuesa, llevándola a sentirse grande, poderosa, refrescantemente bien. Usó esos zapatos de tacón que literalmente la elevarían a las nubes. Desde su nueva posición podría ver la vida más linda. ¡Ah! Y para verla aún más linda, bastaba con un toque azul en la mirada, efecto que podría conseguir únicamente con lentes de contacto. Y ya estaba la receta perfecta para alcanzar la felicidad, según su teoría fundamentada en la perspectiva de otros y otras, incluso de aquéllos y aquéllas que comerciaban con la felicidad. Sólo faltaba una semana del proceso para poder aprobar o refutar la hipótesis. La impaciencia la descontrolaba un poco, pero cómo pudo, amarró sus ganas de ver los resultados y esperó… los 7 días pasaron. Resultado final: Hipótesis rechazada. La felicidad ni siquiera asomó sus narices. Y es que ni el pelo impecable, ni esa vida de altura y mucho menos la mirada como reflejo del cielo, pudieron llenar ese vacío que carcomía su alma. Ahora a esa melancolía se le agregaba frustración. Se sintió fracasar en su labor científica. Pero quizá era hora de cambiar su planteamiento interpretativo. La explicación debía buscarla desde lo más profundo de su ser. Encontrarse con ella misma. Pudiera ser que entonces, allí se topara con la respuesta a su interrogante; dictada por sus deseos, por su esencia; despojada de las opiniones de los y las demás, defendiendo su integridad como persona. Y pudiera así, construir la felicidad, su propia felicidad, aquélla que llevara su nombre y se bordara a su espíritu con la sonrisa bien puesta.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7278598837930498432-8627886142682001915?l=martesadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://martesadas.blogspot.com/2012/02/en-busca-de-la-felicidad-maria.html</link><author>noreply@blogger.com (Martesadas)</author><thr:total>2</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7278598837930498432.post-30699184763592277</guid><pubDate>Wed, 01 Feb 2012 02:17:00 +0000</pubDate><atom:updated>2012-01-31T20:17:55.407-06:00</atom:updated><title>EXPERIENCIAS DE UN MARCIANO EN LA TIERRA</title><description>-Experiencias de un marciano en la Tierra-&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Valeria Mejía&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Había una vez un típico marciano que se dedicaba a hacer experimentos con la raza humana y para comprenderla mejor, decidió convertirse en un humano por un día... Esta fue su experiencia encontrada en su diario de anotaciones y traducida al castellana (pues estaba escrita en marcianés) &lt;br /&gt;
La luz emanaba colores al ritmo de la música, la energía salía por la punta de mis dedos, flotaba en el aire, salía del suelo!&lt;br /&gt;
Mi cuerpo era insuficiente para soportar la expansión de mi mente, colores, explosiones de colores, jamás quería regresar era demasiado hermoso!&lt;br /&gt;
Me sentía como un caracol vulnerable explorando su alrededor, redescubriendolo todo. Fui conciente de cada célula, de cada poro, de cada gota de sudor que emanaba de mi cuerpo, era como una esponja receptora de energías, hablaba el idioma de los árboles, respiraba junto con ellos, creí que enloquecería! el viento; las estrellas; todas eran fugaces, en la obscuridad se movian sombras...&lt;br /&gt;
El amanecer fue ver a Dios en cada átomo, manifestación divina de la esencia de la vida. Comencé a bailar en un frenesí y mi cuerpo fue invadido por un éxtasis permanente al admirar la traslucidez de las flores iluminadas por el sol y su fragilidad, de las nubes, de los reflejos del agua que emanaban una brisa arcoiris, un océano de energía mecido por el viento.&lt;br /&gt;
Experimenté la vida humana a cada segundo en su perfecta armonía. &lt;br /&gt;
Que bella es la vida de los humanos!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7278598837930498432-30699184763592277?l=martesadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://martesadas.blogspot.com/2012/01/experiencias-de-un-marciano-en-la.html</link><author>noreply@blogger.com (Martesadas)</author><thr:total>4</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7278598837930498432.post-5735483944269989126</guid><pubDate>Tue, 31 Jan 2012 21:13:00 +0000</pubDate><atom:updated>2012-01-31T15:13:03.106-06:00</atom:updated><title>EXPERIMENTO</title><description>Experimento&lt;br /&gt;
Por Tania Hernández &lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: right;"&gt;
“¿Qué sería de todos ustedes &lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: right;"&gt;
–preguntaban lentamente sus corazones-&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: right;"&gt;
si nosotros no hiciéramos salir el sol todos los días?” &lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: right;"&gt;
Eduardo Galeano &lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: right;"&gt;
&amp;nbsp; &lt;/div&gt;
Aún no había llegado el momento de apagar la luz del mundo. Tan solo intentábamos cerrar sus ojos, para ver si volvían a escuchar Nuestra Voz. No sirvió de nada. Hacía rato que se habían quedado ciegos y solo podían mirar y mirarse a través de la memoria. Ellos no lo sabían. Nosotros nos pusimos a llorar. Tal vez había sido un error dejarlos tanto tiempo solos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7278598837930498432-5735483944269989126?l=martesadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://martesadas.blogspot.com/2012/01/experimento.html</link><author>noreply@blogger.com (Martesadas)</author><thr:total>2</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7278598837930498432.post-1417060854132898217</guid><pubDate>Tue, 31 Jan 2012 03:12:00 +0000</pubDate><atom:updated>2012-01-30T21:12:55.118-06:00</atom:updated><title>VIVIR EN LA LUNA</title><description>Vivir en la luna &lt;br /&gt;
Olga Contreras&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
-¡Vos patoja vivís en la luna!- frase repetida por muchas bocas desde pequeña. Si a uno le repiten algo muchas veces puede que se lo para crea. Y ella lo hizo. Así que se obsesionó con la luna y con vivir allá, alejada de esta terrenalidad absurda. Y según sus limitados medios hizo todo lo que creyó necesario para ser una lunática, literalmente. Lo primero que hizo fue lo más obvio, escribió miles y miles de cartas pidiendo, rogando –por último amenazando- a los directivos de la NASA para que la llevaran escondidita en una esquina de algún cohete y que la dejaran allá, ella no pedía boleto de regreso.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
-Ustedes sólo déjenme allá y yo me las arreglo, en serio. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo único que se sacó fue la visita intimidante de unos tipos vestidos de negro riguroso que en idioma inglés la urgían a dejar de estar escribiendo babosadas, que la próxima vez no iban a ser tan amables. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Decidió que la solución para un problema tan etéreo no podía radicar en la ciencia. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo siguiente en su lista fue aprender a aullar como lobo, esas criaturas eran –después de ella- las que más amaban y comprendían la luna y su efecto. Se instaló como pudo durante un año en el medio de la nada en Canadá y aprendió todo lo necesario. Su dulce voz se convertía en aullido desgarrador e inspirador a la vez. Las pocas personas que pudieron escucharlo se quedaron extasiadas ante tal canto y fueron transportadas por breves momentos hacia esa luna que ella llamaba hogar. Nada, por mucho aullar no pasó nada. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luego vinieron una serie de experimentos más bien bobos y hasta sosos, que surtieron el mismísimo efecto de los aullidos: se envolvió por completo de pies a cabeza de plumas de cisne blanco, pero el pegamento que usó le causó una alergia descomunal volviéndose toda ella en una sola roncha roja y picante. Luego le dio por comer queso, por aquello que la luna es de queso y uno es lo que come. Veintiocho libras después y con los triglicéridos por la luna –sin ánimo de burla- tuvo que abandonar su proyecto. Caminaba para atrás y en zigzag, tomaba agua llovida recitando mantras, se fumaba la niebla de las madrugadas, hervía el rocío de las orquídeas con una pizca de jazmín a modo de té, bailaba en medio de tempestades y rezaba novenarios completos a cada estrella. Nada. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
-Lo que querés es imposible, es un sueño- le desanimaban propios y extraños. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Un sueño…¡Justo eso! Aprendió a programar, estudió hasta el más mínimo detalle de onirismo, compró las dosis exactas de somníferos naturales y se fue a su lugar favorito, en una balsa de madera justo ahí en medio del lago hizo lo que tenía que hacer. El Cosmos se apiadó de ella y le dio lo que por derecho le correspondía. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En las noches claras de luna llena –con la ayuda de un buen telescopio- se le puede ver en su casita con tejas rojas y cercas blancas, en la parte más bonita del Mar de la Tranquilidad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7278598837930498432-1417060854132898217?l=martesadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://martesadas.blogspot.com/2012/01/vivir-en-la-luna.html</link><author>noreply@blogger.com (Martesadas)</author><thr:total>2</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7278598837930498432.post-8538028686007375567</guid><pubDate>Tue, 31 Jan 2012 03:10:00 +0000</pubDate><atom:updated>2012-01-30T21:16:56.145-06:00</atom:updated><title>TREVINAS EN FLOR</title><description>&lt;span lang="EN-US" style="color: blue; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;, &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 13.5pt; line-height: 105%; mso-ansi-language: EN-US; mso-bidi-language: EN-US; mso-fareast-font-family: Calibri; mso-fareast-language: EN-US;"&gt;&lt;shapetype coordsize="21600,21600" filled="f" id="_x0000_t75" o:preferrelative="t" o:spt="75" path="m@4@5l@4@11@9@11@9@5xe" stroked="f"&gt;&amp;nbsp;&lt;span style="color: black;"&gt;TREVINAS EN FLOR&amp;nbsp;&lt;span lang="EN-US" style="color: blue; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;, &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 13.5pt; line-height: 105%; mso-ansi-language: EN-US; mso-bidi-language: EN-US; mso-fareast-font-family: Calibri; mso-fareast-language: EN-US;"&gt;&lt;shapetype coordsize="21600,21600" filled="f" id="_x0000_t75" o:preferrelative="t" o:spt="75" path="m@4@5l@4@11@9@11@9@5xe" stroked="f"&gt; &lt;stroke joinstyle="miter"&gt;&lt;/stroke&gt;&lt;formulas&gt;&lt;f eqn="if lineDrawn pixelLineWidth 0"&gt;&lt;/f&gt;&lt;f eqn="sum @0 1 0"&gt;&lt;/f&gt;&lt;f eqn="sum 0 0 @1"&gt;&lt;/f&gt;&lt;f eqn="prod @2 1 2"&gt;&lt;/f&gt;&lt;f eqn="prod @3 21600 pixelWidth"&gt;&lt;/f&gt;&lt;f eqn="prod @3 21600 pixelHeight"&gt;&lt;/f&gt;&lt;f eqn="sum @0 0 1"&gt;&lt;/f&gt;&lt;f eqn="prod @6 1 2"&gt;&lt;/f&gt;&lt;f eqn="prod @7 21600 pixelWidth"&gt;&lt;/f&gt;&lt;f eqn="sum @8 21600 0"&gt;&lt;/f&gt;&lt;f eqn="prod @7 21600 pixelHeight"&gt;&lt;/f&gt;&lt;f eqn="sum @10 21600 0"&gt;&lt;/f&gt;&lt;/formulas&gt;&lt;path gradientshapeok="t" o:connecttype="rect" o:extrusionok="f"&gt;&lt;/path&gt;&lt;lock aspectratio="t" v:ext="edit"&gt;&lt;/lock&gt;&lt;/shapetype&gt;&lt;shape alt="" id="rg_hi" o:button="t" o:spid="_x0000_i1025" style="height: 69.75pt; width: 93.75pt;" type="#_x0000_t75"&gt;&lt;imagedata o:href="http://t1.gstatic.com/images?q=tbn:ANd9GcRT4HO-kXXEkk1tRoByEOKppxMw42w7n3YmWi08C5ImG3nn-eb0KA" src="file:///C:\DOCUME~1\Olga\CONFIG~1\Temp\msohtmlclip1\01\clip_image001.jpg"&gt;&lt;/imagedata&gt;&lt;/shape&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/shapetype&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span lang="EN-US" style="color: blue; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;, &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 13.5pt; line-height: 105%; mso-ansi-language: EN-US; mso-bidi-language: EN-US; mso-fareast-font-family: Calibri; mso-fareast-language: EN-US;"&gt;&lt;shapetype coordsize="21600,21600" filled="f" o:preferrelative="t" o:spt="75" path="m@4@5l@4@11@9@11@9@5xe" stroked="f"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Elena Nuñez &lt;/span&gt;&lt;/shapetype&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-US" style="color: blue; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;, &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 13.5pt; line-height: 105%; mso-ansi-language: EN-US; mso-bidi-language: EN-US; mso-fareast-font-family: Calibri; mso-fareast-language: EN-US;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;em&gt;-Nada bueno. Seguro que no andas haciendo nada bueno ahí. ¿A qué viene que te pases las noches en vela? Te vas a enfermar. Tienes que dormir.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="color: black;"&gt;Poco le importaba a ella las advertencias de su marido. Estaba demasiado enfrascada en sus tubos de ensayo. Dentro del cuarto que mantenía cerrado con llave pasaba las horas. Según llegaba del trabajo, olvida todo, y se sumergía entre sus probetas llenas de fluidos de colores. Había hecho instalar un poderoso extractor de aire, de no estar este, el aire estaría lleno de demasiados olores. Y eso, eso exactamente era lo que intentaba evitar a toda costa, su nariz debería siempre estar dispuesta a olfatear cada uno de sus nuevos logros. Examinarlo, catarlo con sus glándulas olfativas y descodificar hasta el último componente de su esencia. No es que se dedicara a fabricar perfumes, nada por el estilo. Algo más poderoso, y más productivo, o al menos así pensaba ella. Su sueño era controlar los olores, conseguir cambiar las emociones con ellos. Todo comenzó con un curso de aromaterapia, &lt;em&gt;y las malditas flores de Bach&lt;/em&gt;, como le digo él, &lt;em&gt;¡andas todo el día con esas malditas flores para todos lados!, ¿quieres dejar de echarle a la gente esa porquería?&lt;/em&gt; Dada su respuesta, en cuanto se le ocurrió comenzar a jugar con los olores, tuvo claro no compartir ni un solo detalle con su marido. Ya la tenía por bastante excéntrica. Así que todo cuanto ocurría allí dentro quedaba allí dentro. Las notas de sus mezclas eran ya una tonga sobre su mesa. Una vez lograba alguna que le valía la pena la colocaba sobre una repisa, donde a la vez que le daba un número añadía una etiqueta. Sueño, hambre, ternura, calor, frio, sed, deseo,.. Y así tenía ya hasta veinte. Ella misma las había puesto a prueba en su propio organismo. Y funcionaban, vaya sí funcionaba, de todas tenía siempre la tentación de volver a probar la del deseo. Pero aún no estaba dispuesta a dar el siguiente paso. Usarla en los demás. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;span style="color: black;"&gt;Imaginaba que poderoso sería regar al mundo como las avionetas que fumigan los campos, verter sobre un campo de guerra, la esencia del amor, de la comprensión y de la ternura. Sumar esas tres en una e ir por doquier con un dosificador como el pequeño que llevaba en el bolso. Quizás lo de la avioneta era demasiado pretencioso, pero a pequeña escala era algo posible. Pasó la noche en vela no solo por la decisión de su primera prueba fuera del laboratorio, si no por los gritos habituales de sus vecinos. Nada más cerrar la puerta de casa extrajo del bolso su pócima y por la ranura inferior de la de sus vecinos dejó dos toques de su máxima olorosa. Realmente si le hubieran dicho a que memoraba aquella esencia, no hubiera podido decir nada, era casi inodora. Quizás un leve toque a trebinas en flor. Cuando regresó casi al anochecer, su frasquito estaba vacío. Justo cuando pisaba el rellano de su planta sus vecinos salían con unas expansivas sonrisas asidos por la cintura, y le dieron las primeras Buenas Noches, en su diez años de convivencia. Ella sonrió aún más en su interior. Aquel era el primer resultado de todo su trabajo. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;span style="color: black;"&gt;El caos se abrió ante sus ojos, cuando al entrar en la casa, su marido estaba acompañado de una pareja de lo más circunspecta, con aparente amabilidad. &lt;em&gt;Estos señores María, vienen para hablar contigo. Les he comentado tu empeño en no dormir, en pasarte las noches en vela, en encerrarte en tu mundo… No se preocupe entendemos sus preocupaciones, nosotros estamos aquí para ayudarle.&lt;/em&gt; Otros dos hombres salían de su cuarto de experimentos, sacaban cajas, las paredes y el piso desnudos renunciaban a la huella de todo lo que había allí hasta hacía unas horas…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;em&gt;¿Cómo te encuentras querida?, los médicos dicen que estás mejor… que ya duermes. Este sitio es estupendo, tiene una luz maravillosa, ¿a qué ya no piensas en esas cosas de los olores?, ¿a que ya estás bien?. &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="color: black;"&gt;Ella miraba ausente. La luz de la tarde de primavera era expansiva como la sonrisa de su vecina. Y las trebinas en flor aún la hacían más intensa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;em&gt;Bueno. Tú no te preocupes, mañana volveré a verte. Descansa querida.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7278598837930498432-8538028686007375567?l=martesadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://martesadas.blogspot.com/2012/01/trevinas-en-flor.html</link><author>noreply@blogger.com (Martesadas)</author><thr:total>2</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7278598837930498432.post-7413256415150705115</guid><pubDate>Tue, 31 Jan 2012 03:01:00 +0000</pubDate><atom:updated>2012-01-30T21:01:52.750-06:00</atom:updated><title>CUENTOS LIBRES</title><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-QFya0W1IkW4/TydZfp1cfjI/AAAAAAAAAho/_DsUk75nxPU/s1600/libertad(1).jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="209" sda="true" src="http://4.bp.blogspot.com/-QFya0W1IkW4/TydZfp1cfjI/AAAAAAAAAho/_DsUk75nxPU/s320/libertad(1).jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7278598837930498432-7413256415150705115?l=martesadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://martesadas.blogspot.com/2012/01/cuentos-libres.html</link><author>noreply@blogger.com (Martesadas)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://4.bp.blogspot.com/-QFya0W1IkW4/TydZfp1cfjI/AAAAAAAAAho/_DsUk75nxPU/s72-c/libertad(1).jpg" height="72" width="72" /><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7278598837930498432.post-6231014822958114305</guid><pubDate>Tue, 24 Jan 2012 21:02:00 +0000</pubDate><atom:updated>2012-01-24T15:02:51.803-06:00</atom:updated><title>LA INSURGENCIA DEL AMOR</title><description>La insurgencia del amor&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
María Hernández&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De repente, la mente se me desordenó. Las ideas se cayeron de los estantes de la cordura. ¡Hubo una revolución! Mis neuronas prosiguieron a esparcir la serotonina que me desbordó en felicidad. En mi vientre, se instaló un mariposario, donde me estremecía en cada aleteo. Mi corazón hizo melodía al compás del amor: el sístole y el diástole en armonía pum pum puuuuuuuum pum. Mis sentidos se alborotaron… botaron y rebotaron. Las placas de mi piel, envueltas en el humedal de la pasión, se mantuvieron en tremenda sacudida por las terminaciones nerviosas en corto circuito ante los roces de sus dedos; mi oído, mi radio receptor, sintonizaba la mejor frecuencia con su voz cadenciosa; mi nariz se volvió fan de sus feromonas y mi boca se deleitó contoneando los labios en el ritual de sus besos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De pronto, vino la contrarrevolución de su desprecio.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7278598837930498432-6231014822958114305?l=martesadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://martesadas.blogspot.com/2012/01/la-insurgencia-del-amor.html</link><author>noreply@blogger.com (Martesadas)</author><thr:total>3</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7278598837930498432.post-2093964859140155352</guid><pubDate>Tue, 24 Jan 2012 13:29:00 +0000</pubDate><atom:updated>2012-01-24T07:29:52.820-06:00</atom:updated><title>MY WAY</title><description>MY WAY&lt;br /&gt;
Elena Nuñez &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El recepcionista me pidió el carnet de identidad. La foto era de hacía años y me miró varias veces hasta que se cansó de confirmar que mi aspecto de ojeras y pelo desdeñoso eran los mismos que los perfectos que aparecían en la imagen. Su llave señorita. Su habitación esta en la segunda planta, da vistas a la Plaza Mayor, que tenga buena estancia. Tan solo iba a pasar una jornada en aquel selecto hotel de habitaciones estrechas pero con solera. Nada más el botones se hubo marchado, corrí la cortina y dejé que la luz de la gran plaza entrara por la ventana. Madrid en esta época del año estaba congelado. Su aire era fino y se calaba por los poros, a pesar de ello, abrí la ventana de par en par y respiré profundamente. El baño se llenó del vapor, mientras yo me sumergía y sentía ahora el calor húmedo del agua caliente. Tomé aire y me sumergí en el espumoso líquido, aguanté la respiración hasta no poder más y salí tomando una bocanada que me supo a gloria. Me desprendí como si me autobautizará en mi nuevo comienzo. Estaba allí para eso, me dije. Me vestí con mis mejores galas y bajé al restaurante. Mesa para uno por favor. Acompáñeme. Delicadamente el joven me acercó la silla mientras yo doblaba mis rodillas. El acolchado mobiliario me hizo sentir acogida en él. ¿Desea el menú del día o a la carta? Era evidente que dada mi decisión de darme lo mejor, no iba a optar por el menú aunque fuera más económico. Así que elegí un lenguado a las hierbas provenzales acompañado de una ensalada marinera sobre un lecho de apio, todo ello acompañado de un vino de cosecha exquisita. Me sentía como si eso fuera lo que habitualmente hacia a la hora de la cena. Degusté tranquilamente aquella, y luego me dirigí a la zona exterior donde al pie de una buena estufa se podía fumar. Aquel cigarro era el culmen a mi sibarita consumición. El vermut que depositó el camarero sobre la mesilla sonó sobre esta al tiempo que una suave melodía dejada por el pianista. Miré a aquel hombre que deslizaba sus manos por el blanco marfil tecleado. Parecía estar acoplado de tal modo al instrumento que parecían uno. Resultaba tan relajante escuchar su música como ver el disfrute con que acariciaba las teclas. Alzó la vista y comprobó que yo era la única oyente. Sonrió. Yo le devolví la sonrisa y continuó deleitándome con su actuación. De pronto se levantó y se acercó hasta mí, me preguntó si deseaba escuchar alguna canción en especial. Primero me sentí un tanto sorprendida, pero al momento me vino a mi cabeza las notas de una canción... Se volvió a su puesto y suavemente depositó sus manos sobre el teclado. Cerré los ojos al oír las primeras notas de MY WAY, el resto de la canción me sumí en un total relax. Los abrí a su fin, y lo descubrí mirándome. Gracias le dije. Un placer. Y continuó su repertorio. Supongo que más o menos dedujo mis gustos, porque el resto de las canciones eran de Frank Sinatra. Un concierto solo para mí. Mi cigarro, mi vermut, y un pianista todito para mí…&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando abrí la puerta de casa, él me esperaba, sentado como siempre ante la pantalla del televisor, viendo abducido el partido entre el Barcelona-Madrid. Siquiera levantó la vista para decirme, ¡Ah¡ ya estás aquí, alcánzame una cerveza… Me había tomado el fin de semana para mí. Aquella melodía seguía sonando en mis oídos. Me acerqué a la cadena musical y busqué mi canción. Luego me coloqué ante el televisor y lo apagué. ¿Pero qué haces? Está a punto de terminar y van en empate. Subí la música, y comencé a bailar… aquella noche todo fue a mi manera.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7278598837930498432-2093964859140155352?l=martesadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://martesadas.blogspot.com/2012/01/my-way.html</link><author>noreply@blogger.com (Martesadas)</author><thr:total>4</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7278598837930498432.post-1732603707794690573</guid><pubDate>Tue, 24 Jan 2012 13:22:00 +0000</pubDate><atom:updated>2012-01-24T07:40:14.361-06:00</atom:updated><title>MI VIDA EN MARTE</title><description>Mi vida en Marte&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por Tania Hernández&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Mi papás, mis hermanas y yo venimos de Marte. Estamos atrapados aquí, porque la nave espacial en la que veníamos se descompuso. &lt;em&gt;¿La botaría una bomba?&lt;/em&gt; Mi papá dice que no podemos respirar el aire de afuera, porque somos chiquitos. Los grandes sí, porque a los grandes le crece una cosa en la nariz con la que pueden respirar en cualquier parte. &lt;em&gt;¿También donde hay gases lacrimógenos o napalm?&lt;/em&gt; Nosotros, los niños, todavía no la tenemos. Eso le sale a uno cuando tiene como dieciséis. &lt;em&gt;O cuando hay hijos y tienes que salir sí o sí.&lt;/em&gt; Pero nosotras todavía estamos chiquitas. Por eso nos quedamos todo el día jugando en la nave espacial que nos trajo a la Tierra. No sabemos en qué planeta estamos, pero debe ser un planeta muy malo, porque, así como lejos, se oyen ruidos bien raros. &lt;em&gt;¿Son balazos? No lo sabemos con exactitud, solo sabemos que así se oía la aldea, el día que tuvimos que escaparnos al monte.&lt;/em&gt; Mi papá dice que nuestra nave espacial es segura y que aquí no puede entrar ninguno. Eso es bueno porque, si no, sentiríamos mucho miedo cada vez que ellos nos dejan aquí solitas. Él nos prometió que vamos a volver a Marte, que vamos a poder salir, y que vamos a poder jugar afuera, cuando regresemos a casa. Casa... &lt;em&gt;¿Qué habrá sido de nuestra casa? ¿A dónde habrán ido los amigos? ¿Qué fue de mi abuelito que ya no pudo salir? &lt;/em&gt;Ya son las seis de la tarde y mis papás no regresan. ¿Y si se los llevaron los terrícolas? Mi mamá regresa, pero solita. Viene llorando. ¿Qué pasó mamita? ¿Qué pasó con mi papá? &lt;em&gt;Maldita guerra, maldito miedo, malditas fantasías que pueden durar. Mi padre no volvió. Se lo llevaron. En las noches claras, en las que el planeta rojo se visibiliza, pienso en mi padre y en ese pequeño Marte que desapareció con su partida. Mi niña interior aún espera, contra toda lógica, que una nave espacial nos lo devuelva, mientras yo sostengo en mis manos un reporte forense que aún me niego a creer.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7278598837930498432-1732603707794690573?l=martesadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://martesadas.blogspot.com/2012/01/mi-vida-en-marte.html</link><author>noreply@blogger.com (Martesadas)</author><thr:total>4</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7278598837930498432.post-5051445851367258803</guid><pubDate>Tue, 24 Jan 2012 13:17:00 +0000</pubDate><atom:updated>2012-01-24T07:17:51.728-06:00</atom:updated><title>PAPÁ</title><description>Papá &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
por Ingrid Sofía Escobar&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pintaba ser un buen año, el nuevo trabajo de papá, mamá empezaba a preparar lo que sería el "negocio de la familia" y mi hermano mayor, graduándose como médico. Yo apenas estaba empezando mi carrera universitaria: psicología.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Qué fue lo que pasó?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se preguntaba mi mamá todas las noches, ambas durmiendo en ese pequeño cuarto oscuro.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La verdad, desde el momento que mi papá puso una mano sobre mamá fue que todo se fue cuesta abajo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Olor a cigarro y cerveza. Sí. Ese es el recuerdo de él.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando el cuerpo de él no tenía ni una gota de alcohol era un completo extraño para mí. Sólo bastaba un par de botellas y aparecía esa persona a la que estuve acostumbrada desde que tenía memoria:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Mi padre.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Toda persona que lo conociese pensaría que era la persona más carismática y espontánea. Pero no sabían que todo era un show. Al llegar a casa se quitaba el disfraz y ahí...&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahí comenzaba el verdadero espectáculo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Empujones.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¡Zorra!&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Moretones&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¡Te daré una razón para llorar!&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sangre&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¡Inútil! ¡No sirves para nada!&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Shock.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Mi madre tirada a media cocina. Toda la habitación se encontraba completamente deshecha, mostrando el camino de destrucción de ese tornado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De mi padre.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Bañada en su sangre, la tomé en mis brazos, revisé su pecho, su respiración.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y un débil suspiro salió de su boca&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Amenazada por el tiempo volteo a ver, buscando en desesperación a alguien, cualquiera, menos mi padre, que pudiera ayudar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El cuerpo me pesa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La adrenalina corre.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Qué hago?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Qué hago?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Mi hermano.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Mi única oportunidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
......................&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
"Todo fue una pesadilla"&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Eso es lo que me repito todas las noches.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Papá enloqueció.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Papá regresó a casa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y papá me intentó matar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aún no me creo como en ese justo momento mi hermano llegó, y cómo en un segundo cayó al suelo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La ambulancia llegó.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¡Corre!&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Papá hizo lo mismo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Papá desapareció.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7278598837930498432-5051445851367258803?l=martesadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://martesadas.blogspot.com/2012/01/papa.html</link><author>noreply@blogger.com (Martesadas)</author><thr:total>5</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7278598837930498432.post-4437185001334330535</guid><pubDate>Tue, 24 Jan 2012 13:14:00 +0000</pubDate><atom:updated>2012-01-24T07:14:05.419-06:00</atom:updated><title>UN CENTAURO SOLITARIO</title><description>Un Centauro Solitario&amp;nbsp; por Valeria Mejía&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estaba acostumbrado a la soledad... Su vida se había tornado asi.&lt;br /&gt;
Vivía en medio de una montaña poblada solamente por sauces, pinabetes, castaños y eucaliptos.&lt;br /&gt;
Por las mañanas subía a la loma a contemplar los amaneceres, y por las noches leía los cielos y estudiaba el movimiento de los astros.Era completamente libre... pero se sentía solo.&lt;br /&gt;
El silencio del bosque rasgaba sus tímpanos, sólo conversaba con las flores, los grillos, las ardillas y demás pobladores locales. &lt;br /&gt;
Para matar el tiempo forjaba artesanías de semillas y piedras preciosas que encontraba ocultas en las cuevas y barrancos. &lt;br /&gt;
Extrañaba los tempos en que corría libremente por las praderas y cuando practicaba tiro al blanco con &lt;br /&gt;
el árbol de manzano. Pero esos tiempos habían pasado... Su manada estaba extinta y sólo quedaba él.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7278598837930498432-4437185001334330535?l=martesadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://martesadas.blogspot.com/2012/01/un-centauro-solitario.html</link><author>noreply@blogger.com (Martesadas)</author><thr:total>3</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7278598837930498432.post-2548722881269252185</guid><pubDate>Tue, 24 Jan 2012 13:09:00 +0000</pubDate><atom:updated>2012-01-24T07:51:21.735-06:00</atom:updated><title>SOL DE INVIERNO</title><description>Sol de Invierno &lt;br /&gt;
Olga Contreras &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Voy en camino. Hace frío, ha sido invierno desde hace mucho y la primavera se ha hecho de rogar, negándome aquello que a todos les da. El sol calienta mi cara y descongela -cual amante esmerado, poco a poco, con cuidado- las ganas guardadas durante 536 días y sus noches oscuras sin tu cuerpo. Voy a verte, quiero verte, tengo que verte. Soy una viajera con un propósito: necesito recuerdos nuevos, mi curiosidad exige caricias diferentes, mi cuerpo clama momentos desconocidos que describan un amor renovado y mi alma desea relatos ignorados que enciendan su luz. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Llego y me aferro a tu pecho, nada me arranca de ahí, ya eché raíces y maduré en tu piel. Tu sudor es mi rocío, tu voz mi alimento, tus manos son mi fin, tu boca mi principio. Los días pasan entre gemidos, saliva, olor a lujuria, imágenes borrosas de antojos guardados y cumplidos y promesas de locuras por venir. Resultaste ser todo lo que quería, más de lo que imaginaba pero nada de lo que esperaba. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Regreso con el alma en alto, el corazón lleno pero el futuro vacío de vos. Hago una oración para que los detalles se eternicen, para que la piel no olvide, para que la nostalgia no me ponga de rodillas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7278598837930498432-2548722881269252185?l=martesadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://martesadas.blogspot.com/2012/01/sol-de-invierno.html</link><author>noreply@blogger.com (Martesadas)</author><thr:total>2</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7278598837930498432.post-6095560438351548923</guid><pubDate>Tue, 17 Jan 2012 14:45:00 +0000</pubDate><atom:updated>2012-01-17T08:45:08.745-06:00</atom:updated><title>ANA</title><description>&lt;div style="text-align: right;"&gt;
“Si dejara de ser sonámbulo&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: right;"&gt;
Me extrañaría Ana”&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: right;"&gt;
Eliseo Subiela&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
Ana&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tania Hernández&lt;br /&gt;
Era de noche, hacía frio y Ana estaba allí para salvarme. Yo sabía que dormía, más aún, que alucinaba. Pero era un sueño tranquilo, suave, de esos que te hacen cerrar fuerte los ojos para que no se abran con el día y que tu mente los guarde, con los guantes puestos, en el cajón de los recuerdos. Quedaba todavía mucha noche y mucha fiebre. Las alas de Ana estaban dispuestas al vuelo, tan dispuestas como su cuerpo que aterrizaría pronto de su propio sueño, pero que ahora se asía al mío para evitar caer en las profundidades de la nada. Daba saltitos, de repente, cada vez que la madrugada rozaba sus antenas, pero - lo repitió varias veces – había venido a salvarme. De eso estaba segura. Levantamos el vuelo con sus alas y bailamos en el aire al ritmo del jazz que impregnaba el viento - lo cual era inverosimil, porque siempre he sostenido que el jazz no es para bailarse, por lo menos no así, agarrados, pegados, cheek to cheek, pero ¿hay otra forma de bailar en pleno vuelo? -. “Weep no more” nos elevaba mientras íbamos dejando abajo a un grupo de personas vestidas de negro, presididas por mi madre, que rezaban por sus muertos y por sus vivos – mi madre estaba entre los muertos, pero yo aún no lo sabía - unos rezos extraños que más que palabras eran murmullos que en conjunto sonaban a música de programas infantiles ta-tára ta-ta-ta-ta ta-tára ta-ta-tá. Alguien mencionó en voz alta el nombre Gonzo, que, que era como Ana me llamaba cuando éramos niños. Ana, vió que me sentía aludido y sentenció: "Yo no sueño con idiotas inmaduros." Entonces me dejó caer. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desperté. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;
Aún antes que las sombras se volvieran gente, intuí que Ana estaba en el cuarto de hospital. Entre la niebla que presidió a la conciencia, había distinguido su silueta seductora. Las alas abiertas alas abiertas me indicaron que por fin me había perdonado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7278598837930498432-6095560438351548923?l=martesadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://martesadas.blogspot.com/2012/01/ana.html</link><author>noreply@blogger.com (Martesadas)</author><thr:total>4</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7278598837930498432.post-292879865689362859</guid><pubDate>Tue, 17 Jan 2012 13:22:00 +0000</pubDate><atom:updated>2012-01-17T07:22:41.291-06:00</atom:updated><title>PAÍS SIN LLUVIA</title><description>País sin lluvia &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Olga Contreras &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
-Déjeme ver si le entiendo- dijo confundido y con cara de ésta doña está loca- ¿usted lo que quiere es irse a vivir a un país donde no llueva, que sea totalmente seco, sin lluvia?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
-Sí, eso es lo que quiero: un lugar sin lluvia. Verá, tengo una enfermedad rarísima y la lluvia -la más insignificante llovizna- me afecta de tal forma que tardo días en recuperarme. Es insoportable, francamente, no puedo seguir así. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Después de meses de averiguaciones con expertos, trámites desgraciados y espera desesperada, finalmente pude mudarme al cuerno de África en el culo del mundo, donde se me garantizó que no había llovido en años y que se esperaba que siguiera así. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Empaqué mi casa, poca ropa, mucho pasado, toda posibilidad de futuro, desconsuelos de más y me vine a esta tierra tan árida como solitaria; ideal para segregarme por mi propia mano de esta dolencia insufrible. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El paisaje era la absoluta perfección para mí: los cuatro puntos cardinales sólo me mostraban tierra, pasto seco, soledad. Está por demás explicar que me costó una chiche y la mitad de la otra adaptarme a respirar fuego en vez de aire, a no tener nadie con quien hablar más que algún misionero eventual, pero todo era mejor que seguir siendo esclava de la lluvia y sus consecuencias. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El tiempo pasó en forma de meses que mutaron en años y la lluvia ni siquiera alcanzaba a tocarme en sueños. Poco a poco aprendí lo indispensable del idioma para poder comunicarme con los lugareños, los misioneros y similares que pasaban por mi casa ya tenían como hábito pasar a saludar a la señora que era alérgica a la lluvia. Confieso que esperaba con ansia esos días pues me enteraba de noticias del mundo y podía platicar con alguien que no fuera yo o los retratos enfundados en polvo, o los fantasmas que no se iban ni a palos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Nada me preparó para aquella tarde en que sucedió. Mi día iba más aburrido de lo normal, estaba releyendo Cien años de soledad por enésima vez, riéndome de las ocurrencias de Aureliano Buendía cuando mis oídos identificaron el sonido no escuchado en 13, 581 días con sus noches: el retumbo que promete lluvia. Cerré las ventanas, inútilmente coloqué trapos bajos las puertas para que no entrara nada, saqué unas mascarillas que tenía guardadas en caso de emergencia, me senté en un sillón a esperar el maremágnum por venir. Las tímidas gotas comenzaron a caer y a mojar la tierra poco a poco, como quien no quiere la cosa y a medida que la tierra se mojaba y recibía a la lluvia de la misma forma que se recibe al amante después de una larga espera; y ese cosquilleo eléctrico me invadía; se apoderaba de mí, me dejaba inválida pero consciente, viendo en una pantalla inexistente los recuerdos como si fueran ajenos y el ataque vino, más fuerte, más ponzoñoso, más salvaje y cruel. Y es que la lluvia, el olor a tierra mojada, a grama recién cortada me recordaba los besos que él me daba, pues sabían justo a eso: a lluvia fresca, a dulce agua bendita y desde que no los tengo, la más leve precipitación desencadenaba en mí ataques de nostalgia –esa perra traicionera- mezclados con rabia, dolor, ira, que lograban tumbarme en un estado catatónico y lastimoso por días. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El pronóstico del tiempo para los próximos meses: despejado y sin probabilidades de aguaceros. Menos mal, esto de vivir esclava de la lluvia es una mierda. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7278598837930498432-292879865689362859?l=martesadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://martesadas.blogspot.com/2012/01/pais-sin-lluvia.html</link><author>noreply@blogger.com (Martesadas)</author><thr:total>3</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7278598837930498432.post-3346689163913021260</guid><pubDate>Tue, 17 Jan 2012 13:11:00 +0000</pubDate><atom:updated>2012-01-17T07:11:26.611-06:00</atom:updated><title>EL RELOJ Y SU ODISEA</title><description>EL RELOJ Y SU ODISEA&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
María Hernández&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Un día, el reloj de pared se cansó de su situación y se dijo a sí mismo: -¡Ya no aguanto más esta vida tan agitada! Todo es un correr y correr sin sentido. ¡¿Y esto es lo que nos trae esta modernidad?!- Se preguntó.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Había llegado ya él al límite de tolerar que la vida transcurriera tan rápido, y es que los minutos ahora tenían complejo de segundos y las horas apostaban por convertirse en minutos. Todos ellos transcurrían por su panza redondita (¡es que se ha comido varios años ya!), como que haciendo competencia; rápido iban uno detrás del otro, tratando de rebasarse. Muy ágiles pasaban las horas, los minutos, los segundos, sus fragmentos, los fragmentos de sus fragmentos… todos en su maratónica aglutinación de días, meses, años que pronto se convertían en recuerdos que nadie quería desenterrar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esos movimientos temporales, circulares y agitados eran constantes y pues, le causaban vértigo, la náusea de visualizar que el tiempo no se tomaba ya su tiempo para disfrutar y deleitarse de cada momento de la existencia, todo era a la ligera.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
-¡Bueno!- Se dijo. -Creo que será mejor buscar otra época. Ésta es muy complicada ya, con este tiempo que resbala tan de prisa por mi panza de años. Y además, ya no aguanto las disputas que se arman por mí. Ya me he cansado que la gente sea una dependiente de mi temporalidad. Tengo que migrar. Tiempo atrás...- Y así lo hizo: Tomó sus manecillas y con todas sus fuerzas les dio un girón en sentido contrario, miles de rotaciones daban éstas, mientras los recuerdos revoloteaban y se mezclaban, saliendo disparados hacia la habitación. Fue un viaje de vueltas y vueltas, un viaje vertiginoso, hasta que, de pronto, se vio desmoronarse en miles de miles de partículas diminutas de granos de arena, las cuales se escurrían con paso acelerado entre dos embudos de cristal, sin poder controlarse. Sentía el caos del tránsito de sus partes arenosas; con las que también fluía el tiempo que no decaía en velocidad. La ligereza lo agobiaba y, entre el alboroto, despedazado, se fue desprendiendo de su esperanza por menguar el paso del tiempo. Su frustración se completó cuando sus granos empezaron a diluirse entre el caudal de sangre que brotaba de una mano temblorosa. De esa mano que, desesperada por la presión del pasar de los segundos convertidos en años, había optado por destrozar al reloj de arena; y así habría puesto fin también a la pena del utensilio contador del tiempo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7278598837930498432-3346689163913021260?l=martesadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://martesadas.blogspot.com/2012/01/el-reloj-y-su-odisea.html</link><author>noreply@blogger.com (Martesadas)</author><thr:total>2</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7278598837930498432.post-3134071426441975152</guid><pubDate>Tue, 17 Jan 2012 13:06:00 +0000</pubDate><atom:updated>2012-01-17T07:06:21.748-06:00</atom:updated><title>CUENTOS DE FIESTAS</title><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-XlbhdaWFi6g/TxVyPMXJaNI/AAAAAAAAAhU/NnsqezQscFU/s1600/fiestas.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" kba="true" src="http://3.bp.blogspot.com/-XlbhdaWFi6g/TxVyPMXJaNI/AAAAAAAAAhU/NnsqezQscFU/s320/fiestas.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7278598837930498432-3134071426441975152?l=martesadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://martesadas.blogspot.com/2012/01/cuentos-de-fiestas.html</link><author>noreply@blogger.com (Martesadas)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://3.bp.blogspot.com/-XlbhdaWFi6g/TxVyPMXJaNI/AAAAAAAAAhU/NnsqezQscFU/s72-c/fiestas.jpg" height="72" width="72" /><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7278598837930498432.post-3792344537998006285</guid><pubDate>Thu, 22 Dec 2011 14:50:00 +0000</pubDate><atom:updated>2011-12-22T08:50:56.788-06:00</atom:updated><title>ES NUESTRO ANIVERSARIO</title><description>"...Es nuestro aniversario"&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Nicté Walls&lt;br /&gt;
Creo que el amigo no entendió bien lo que me entregó de regalo este día. Era nuestro aniversario, por pura gana de no sé que me vestí para la ocasión y me arreglé como lo hacía entonces. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando entré al salón pude sentir que llamaba la atención, sus ojos se posaron en mi con hambre y deseo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
me senté riéndo y él seguia viendome como a una aparición, era innegable la chispa, me puse a bromearle y a bajarle la líbido con alusiones a mi edad, no pestañeo y siguió adelante.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era una aparición, tenía tu rostro, el nombre del hombre que más he amado, la barba y el cabello que me encantan y besaba como nadie...&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Mi amigo nos presentó y, de alguna manera, se las arregló para que salieramos juntos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No puedo decir que no la pasamos bien, casi no hablamos, no supe nada del tipo, pero me dio una noche de placer tan parecida a las que tuve con vos...&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luces artificiales apagadas y regresé a mi casa en una nube, me metí a la cama sintiendome como me lo había hecho experimentar este chico: genial, bella, con la piel más suave del mundo, con el sexo más delicioso...&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Llamé al amigo para darle las gracias por presentarme a ese bello ejemplar y me respondió "bueno vos, es un poco caro en realidad, pero vos lo podés pagar, me alegra que lo disfrutaras".&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Me quedé sentada con el telefono en la mano, dudando de volver a llamarlo para una cita y haciendo cuentas de cuantas veces podría pagar, porque en serio lo vale.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7278598837930498432-3792344537998006285?l=martesadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://martesadas.blogspot.com/2011/12/es-nuestro-aniversario.html</link><author>noreply@blogger.com (Martesadas)</author><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7278598837930498432.post-579785577492817459</guid><pubDate>Tue, 20 Dec 2011 23:12:00 +0000</pubDate><atom:updated>2011-12-20T17:12:50.493-06:00</atom:updated><title>EL MICROONDAS</title><description>El Microondas &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
por Quique Lee&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con la misma toallita con que se soplaba, se secaba el sudor la Doña Mishu. Si todos hubieran sentido ese calor estaba bueno, pero era sólo ella. Y entonces le preguntaba a los demás que si usted no tiene calor y los demás que no, que qué chiflón que hace y se agarraban el chal y se tapaban. Y si usted Doña Mishu no tiene frío hay présteme su sweater y la Doña Mishu se los daba y se quitaba las prendas que el pudor le permitía pero no había modo. Pero si no es tan grande, decían. Pero es que desde que se le fue el marido le pegó la menopausia, murmuraban. Otros que al revés, que desde que le pegó la menopausia se le fue el marido. La cosa es que la Doña Mishu movía los deditos de los pies dentro de los zapatos y sentía como si estuviera parada en brasas. A qué horas había decidido llegarse a la fiesta. Si ni bien le caían los de la colonia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La verdad era que la Doña Mishu le llevaba ganas al microondas de la rifa. El viernes anterior lo pusieron en la garita en exhibición para que a la gente le dieran ganas de participar. Y pasaba la Doña Mishu camino al súper y miraba el microondas. Con una moñota colorada. Estaba así como medio mallugado de un lado pero de que funcionaba funcionaba. Y pasaba de regreso de misa la Doña Mishu y miraba el microondas. Con sus botones brillantes. Y pasaba y pasaba y tanto así que cuando los niños de la casa que tiene los elefantes de cemento pintados de celeste le llegaron a vender los números, así como que no quería les compró tres. El cuarenta y dos, el cuarenta y cuatro y el cuarenta y seis. Disque para que se fueran ya a su casa y contentos los patojos se fueron a jugar de ponerle chayes a las llantas de los carros.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y entonces ese martes de la fiesta de la colonia se llegó la Doña Mishu bien emponchada porque cabal que era diciembre y ya venía navidad y hacía frío. Y se tomó una su agua y se comió un su triangulito de pan sangüich con ensalada de pollo en lo que esperaba y se imaginaba lo bien que sabría el bocadillo si ya estuviera calientito en su microondas. Cuando en eso ¡chan chan! que sacan el microondas. Blanco. Con su moña roja. Regia. Y la Doña Mishu se mojaba los labios con saliva y lo miraba y lo deseaba y se lo imaginaba. En eso que ve la Doña Mishu, en el reluciente vidrio de la puerta, el reflejo de un rostro que le pareció conocido. Su marido. Eso dice la gente vaa. Volteó para ver si deveras estaba allí y nada. Pero ni bien volteó de regreso le entró el calor. Un fogarón insoportable que le subía debajo de la piel, desde los pies hasta la cabeza. Y entonces era que se soplaba y se secaba el sudor.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y el premio va paraaaaaaaa. La Doña Mishu se incorporó de la silla plegadiza echando humo, pero nadie le puso atención. Como todos estaban viendo quién se ganaba el microondas. ¡Cuarenta y dos! Iba la Doña Mishu dejando sus pasos marcados en la grama seca como que hubiera estado marcando vacas. Cuarenta y dos a la una. Y los demás buscaban en dónde estaba la Doña Mishu que se había ganado la rifa. Cuarenta y dos a las dos. Al seguir las huellas quemadas sólo encontraron tirada una toallita. Cuarenta y dos a las tres. Nunca reclamó el premio la Doña Mishu.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Mientras tanto, en ese preciso instante pero del otro lado de la colonia, José Napoleón moría de olvido. O de reflujo gástrico, siempre fue un misterio.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7278598837930498432-579785577492817459?l=martesadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://martesadas.blogspot.com/2011/12/el-microondas.html</link><author>noreply@blogger.com (Martesadas)</author><thr:total>2</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7278598837930498432.post-5538115830523096184</guid><pubDate>Tue, 20 Dec 2011 15:41:00 +0000</pubDate><atom:updated>2011-12-20T09:41:18.922-06:00</atom:updated><title>PARA EL MOMENTO DE BAILAR</title><description>Para el momento de bailar&lt;br /&gt;
María Hernández&lt;br /&gt;
Mi torpeza se hace evidente en el baile: Las notas musicales levitan en el pentagrama que envuelve mi cuerpo, convirtiéndose en la prisión de la comodidad. Los sonidos ingresan por mi oído derecho y atraviesan la caja cerebral donde son procesados y ensamblados sin lograr la coordinación con los movimientos corporales. Rápidamente visualizan la señal de salida por el oído izquierdo y dirigen su marcha, uno tras otro, hacia los destellos de luces coloridas del salón, salen a toparse con otro ente que pueda con ellos y los teja a sus movimientos, encajando perfectamente.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Levanto un brazo, al mismo tiempo que flexiono las rodillas, la cintura protesta, quedándose estática; la cabeza hace movimientos circulares al mismo tiempo que dirige y posiciona los ojos en el resto de los bailarines. ¡Aaahhh! Creo que esto es demasiado para mí. Cierro los ojos por un momento, mientras siento tambalearme como un preludio a la caída que sacude en el suelo hasta las mitocondrias de mis células. ¡Wow! ¡Esto sí que es un baile intenso!&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7278598837930498432-5538115830523096184?l=martesadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://martesadas.blogspot.com/2011/12/para-el-momento-de-bailar.html</link><author>noreply@blogger.com (Martesadas)</author><thr:total>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7278598837930498432.post-4750892780836919751</guid><pubDate>Tue, 20 Dec 2011 03:42:00 +0000</pubDate><atom:updated>2011-12-19T21:42:47.165-06:00</atom:updated><title>FIESTA DE GUARDAR</title><description>FIESTA DE GUARDAR&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Olga Contreras &lt;br /&gt;
Yo consideraba los aniversarios de aquella media decena de encuentros una fiesta de guardar, de guardar mi semblante generalmente feliz, para ponerme el manto de la nostalgia –tejido a pura fuerza de recuerdos- que me envolvía como la niebla en la madrugada, me poseía, me invalidaba y lograba arrancarme de cuajo los pocos momentos de lucidez que me quedaban y que me hacían querer olvidar todo eso que debía olvidar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ironía pura, el único hombre –o persona en realidad- con la que podía ser yo misma, no podía ser mío. Y es que el problema radicaba en que siempre vivimos en el futuro, en las sonrisas prometidas y momentos por amar; y muchas veces en el pasado, en el tiempo que ya no es...pero nunca en el presente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Siempre me arrepiento de los adioses, del cansancio que me venció y me dormí en tu pecho, de los minutos que pasaron tan rápido, de haber llegado tarde a tu vida; me arrepiento de haber desperdiciado sueños en otras pieles, de no poder cambiar mi esencia y convertirme en sangre para correr libremente por tus venas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Incluso las fiestas de guardar necesitan música y mi clase de tonadas son esas sonrisas roncas que se te escapaban sin que te dieras cuenta siquiera y los gemidos que sacabas de mí con una facilidad asombrosa. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Fiesta de guardar. Guardo mi ser sin vos y sobre todo guardo en una ilusión toda la satisfacción que ha de venir. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7278598837930498432-4750892780836919751?l=martesadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://martesadas.blogspot.com/2011/12/fiesta-de-guardar.html</link><author>noreply@blogger.com (Martesadas)</author><thr:total>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7278598837930498432.post-6843266236060425889</guid><pubDate>Tue, 20 Dec 2011 03:39:00 +0000</pubDate><atom:updated>2011-12-19T21:39:44.883-06:00</atom:updated><title>BARCO EN ALTA MAR</title><description>Barco en alta mar&lt;br /&gt;
Por Elena Nuñez &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La seda o gasa que yo de eso no sé, cae y se desliza cadera abajo. Llevas un vestido fino, de esos de gala, yo un frac prestado con olor a naftalina. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El orquesta suena al fondo. Me apoyó en la barra, de lado, divisando la pista de baile, y al camarero que me pregunta que ¿qué va a hacer?, -un ginctonic. Que para empezar, me digo, sienta bien. Prendo mi cigarrillo, sin filtro. Un día de estos dejaré este vicio. Otros no, sólo este. Estoy tranquilo, la noche es larga, no necesito nada, todo está bien, me miento.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Te veo. Bailas con un tipo repeinao, musculitos prieto, de traje de Emidio Tucci y seguramente perfumado con Hugo Boss. Miro de reojo mi frac prestado, aún es pronto, me digo. Aún se puede notar su olor a naftalina. Esperaré a que el ambiente se caliente, a que todo huela a fiesta para salir a bailar. O quizás no, quizás lo haga antes. Sólo un momento, el suficiente para que te fijes en mi. Luego volveré a la barra, a tomar otra copa. Si, mejor así. El musculitos te agarra de las caderas, no hace falta, pero él te hace menear, te sacude, con el estilo de alguna clase de salsa, de la que parece haber aprendió poco. ¡Como si a ti te hiciera falta que alguien te hiciera mover las caderas!&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora hay más gente, la pista se llena, pronto darán las doce. Quizás sea demasiado evidente mi plan, aquí solo, apoyado en la barra. Ojeo al resto del personal, y entablo conversación con otro barco encallado que encuentro a mi lado. El tipo me acaba contando su vida, maldigo la hora que le di pie. Me excuso, voy al lavabo, le digo. El tipo se queda mirando al vaso. Y yo te busco. El musculitos se acerca entonces a la barra. Sí, tenía razón, huele a Hugo. Va que revienta el paño con sus bises, a mi me huelga el mío. Camino del servicio, te diviso, caminas delante de mí. Miro tus caderas, son generosas, como siempre, meneas de un lado a otro, no me importaría acercarme, decirte mi nombre, hacer que me veas, pero no encuentro palabras, paso a tu lado con tan solo un disculpe. Y entro en el lavabo, del que tampoco tengo necesidad. Al salir sigues allí, tu cola siempre es más larga que la mía. Vuelvo a dudar, ¿me acerco?, no, mejor no. Disculpa, me dices, pero no como para pedir paso, no, como para hablar con migo. ¿Tienes fuego?, que tonto, la escusa más vieja del mundo, podía haberla usado yo. Pero bueno, no importa, prendo tu cigarro, humea blanco. Me miras, clavas tus ojos en los míos. Hace rato que me miras, me dices. Sí, no dudo, me doy cuenta que ya no tartamudeo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando el musculitos apareció con las copas en la manos, las mías estaban en tu cintura, y las tuyas en mi cuello. Lo siguiente que sentí fue su puño prieto como sus bises. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Te acuerdas? -te pregunto. &lt;br /&gt;
Ríes. Sí ¿cómo no? &lt;br /&gt;
Hace tanto, veinte años hoy ¿no? &lt;br /&gt;
Si.&lt;br /&gt;
Aún me duele la mandíbula cuando rio. Aunque, ¿sabes qué?, valió la pena. &lt;br /&gt;
Lo sé.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7278598837930498432-6843266236060425889?l=martesadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://martesadas.blogspot.com/2011/12/barco-en-alta-mar.html</link><author>noreply@blogger.com (Martesadas)</author><thr:total>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7278598837930498432.post-989785547940123069</guid><pubDate>Tue, 20 Dec 2011 03:24:00 +0000</pubDate><atom:updated>2011-12-19T21:24:55.594-06:00</atom:updated><title>CUENTOS DE CUMPLEAÑOS</title><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-KEDVmgnBO7g/Tu__8D6ek0I/AAAAAAAAAhA/FMVmSJKv0T0/s1600/CUMPLE.gif" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="299" oda="true" src="http://4.bp.blogspot.com/-KEDVmgnBO7g/Tu__8D6ek0I/AAAAAAAAAhA/FMVmSJKv0T0/s320/CUMPLE.gif" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7278598837930498432-989785547940123069?l=martesadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://martesadas.blogspot.com/2011/12/cuentos-de-cumpleanos.html</link><author>noreply@blogger.com (Martesadas)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://4.bp.blogspot.com/-KEDVmgnBO7g/Tu__8D6ek0I/AAAAAAAAAhA/FMVmSJKv0T0/s72-c/CUMPLE.gif" height="72" width="72" /><thr:total>0</thr:total></item></channel></rss>

