<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:openSearch="http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/" xmlns:blogger="http://schemas.google.com/blogger/2008" xmlns:georss="http://www.georss.org/georss" xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0" version="2.0"><channel><atom:id>tag:blogger.com,1999:blog-5236316151169329264</atom:id><lastBuildDate>Thu, 28 May 2026 19:44:44 +0000</lastBuildDate><category>Depresion</category><category>Trastorno Bipolar</category><category>Ciclotimia</category><category>psicología</category><category>Trabajo</category><category>tristeza</category><category>Hipomanía</category><category>Historia bipolar</category><category>rutina</category><category>Crónica</category><category>amigos</category><category>inactividad</category><category>depresión</category><category>miedo</category><category>síntomas</category><category>Felicidad</category><category>pelea</category><category>salud</category><category>Ayuda</category><category>Violencia</category><category>familia</category><category>suicidio</category><category>vacaciones</category><category>Distimia</category><category>Ficción</category><category>Test</category><category>accidente</category><category>culpa</category><category>navidad</category><category>televisión</category><category>mudanza</category><category>Ilusión</category><category>Claustrofobia</category><category>Psquiatría</category><category>besibol</category><category>carro</category><category>cine</category><category>metro</category><category>Autosabotaje</category><category>Covid-19</category><category>Música</category><category>Pandemia</category><category>Psiquiatra</category><category>Renuncia</category><category>Sexo</category><title>Mi vida bipolar</title><description>Un balde para depositar situaciones cotidianas de una persona con Trastorno Bipolar o ciclotimia</description><link>http://mividabipolar.blogspot.com/</link><managingEditor>noreply@blogger.com (Chak)</managingEditor><generator>Blogger</generator><openSearch:totalResults>191</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-5236316151169329264.post-4408837959810416483</guid><pubDate>Sun, 26 Jul 2020 13:20:00 +0000</pubDate><atom:updated>2020-07-26T06:20:56.345-07:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Claustrofobia</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Covid-19</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Depresion</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Felicidad</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Pandemia</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Trastorno Bipolar</category><title>Adiós a la esperanza</title><description>&lt;style type=&quot;text/css&quot;&gt;
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&lt;/style&gt;
&lt;p style=&quot;margin: 0px;&quot;&gt;¿Qué clase de vida es esta? ¿Merece el esfuerzo? Un esfuerzo diario y desgastante que lleva a ningún lugar. Las horas se repiten, los momentos y lugares son siempre los mismos. Y el placer, cualquiera que sea es cada vez más inútil e inalcanzable. Si ya de por sí era inexplicable la existencia humana, después de esto me parece todavía más inverosímil. Nos han dicho que estamos vivos para ser felices... Lo cual de entrada ya me parece bastante absurdo. Pero luego pasa esto y la felicidad pasa a ser un concepto todavía más inasible. No crecemos. Al contrario, estamos en un proceso de desintegración personal y social. Lo que éramos dejó de ser. Incluso más allá de la muerte. Los que han fallecido probablemente eran los menos productivos, los más débiles, lo más prescindibles. Y los que aquí seguimos estamos encerrados física, mental y espiritualmente. La vida, esas funciones básicas que consisten en mantener vivo el corazón y operando adecuadamente el resto de los sistemas vitales, han supeditado al placer, la alegría, y en mi caso, la esperanza.&lt;/p&gt;
&lt;p style=&quot;margin: 0px;&quot;&gt;De qué sirve mantenerse encerrado, cuidando a la familia, cuidando lo que más quieres si tu salud mental y espiritual está decayendo gravemente. De qué sirve mantenerse lejos de la infección si las oportunidades, ya de por sí pocas, de gozar y progresar se desvanecen detrás de la puerta, llevadas por la nada que ocurre allá afuera.&lt;/p&gt;
&lt;p style=&quot;margin: 0px;&quot;&gt;Estoy fatigado de pensar. Estoy harto de estas paredes, de este desmadre. Quiero avanzar, salir, moverme. Y solo tengo miedo. Mucho.&lt;/p&gt;</description><link>http://mividabipolar.blogspot.com/2020/07/adios-la-esperanza.html</link><author>noreply@blogger.com (Chak)</author><thr:total>2</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-5236316151169329264.post-8443875802664355454</guid><pubDate>Tue, 12 May 2020 10:18:00 +0000</pubDate><atom:updated>2020-05-12T03:19:06.040-07:00</atom:updated><title>Los niños de la pandemia</title><description>&lt;div dir=&quot;auto&quot;&gt;&lt;div dir=&quot;auto&quot;&gt;Y hablando de cosas serias, tengo que decir que hemos perdido casi de forma completa el control sobre los niños. Ellos ya ni recuerdan como era la vida con las reglas normales de convivencia. Y a nosotros ya nada nos motiva para querer implementarlas. Nos conformamos con no matarnos los unos a los otros. Además de muertos y pobres, este pinche virus está degradando a la sociedad a su mínima expresión.&lt;br&gt;&lt;/div&gt;&lt;div dir=&quot;auto&quot;&gt;De la poca, poquísima educación que estaba teniendo mi hijo mayor en la escuela primaria pública, nada ha quedado. Que fácil y que conveniente es quedarse en casa dos o tres meses para echar a la basura todo lo que odian. Por que así es: odia la escuela, a su maestra y sus compañeros. Mil veces prefiere quedarse en casa y ver televisión todo el día en vez de salir a la escuela y pasar unas horas haciendo cosas que, dice, son tonterías. Además, con una maestra que no lo motiva en lo más mínimo y con compañeros que son más tóxicos que el propio coronavirus.&lt;/div&gt;&lt;div dir=&quot;auto&quot;&gt;Llevamos dos meses o más aquí encerrados y no hay poder humano que lo haga tomar un libro y leerlo. Lo hemos &amp;quot;motivado&amp;quot; con dulces, juegos, películas y castigos. Nada vale. Le importa una mierda aprender nada. &lt;/div&gt;&lt;div dir=&quot;auto&quot;&gt;¿Qué clase de niños van a salir de las casas? Agresivos, apáticos, tristes, deprimidos, violentos, enfermos e ignorantes...&lt;/div&gt;&lt;div dir=&quot;auto&quot;&gt;En qué clase de padres nos estamos convirtiendo en el encierro con los niños.&lt;/div&gt;&lt;div dir=&quot;auto&quot;&gt;Los recursos no para &amp;quot;entretenerlos&amp;quot; sino para no golpearlos se han agotado... Ya nada les importa una mierda. Y a nosotros tampoco. ¿Que psicólogo, que pedagogo está trabajando en una forma de educar las mentes de personas totalmente desmotivada para hacer cualquier cosa?&lt;/div&gt;&lt;div dir=&quot;auto&quot;&gt;Él no quiere regresar a la escuela. &amp;quot;Este es el paraíso&amp;quot;, me dijo, a pesar de los castigos por gritar, golpear, insultar, lastimar, no comer... &lt;/div&gt;&lt;div dir=&quot;auto&quot;&gt;¿Cuál es la llave para entrar en esa mente cada vez más oxidada y desviada que solo piensa en videojuegos, papitas y refrescos? La obesidad también se da en el cerebro y la chatarra que la alimenta supera por mucho cualquier método escolar... De la escuela pública ni hablemos que es una broma, una muy mala broma...&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;  </description><link>http://mividabipolar.blogspot.com/2020/05/los-ninos-de-la-pandemia.html</link><author>noreply@blogger.com (Chak)</author><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-5236316151169329264.post-9113058152074951889</guid><pubDate>Sat, 18 Apr 2020 13:25:00 +0000</pubDate><atom:updated>2020-04-18T06:25:52.925-07:00</atom:updated><title>En días de la cuarentena</title><description>&lt;p class=&quot;mobile-photo&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEh-m9HusJVo5ab2O80npbBjWHMiCZ365C2AqLmWMXWgO-6L3U84CoihdlTvLipLYWGrf2gkKPw8rR4ypNQTJEs2JzAQfj1FHN6PIy5Km07WQdnvwIIuGVLzguwCSMZFHxecX1LBl-xB11I/s1600/WhatsApp+Image+2020-04-18+at+08.22.14-752960.jpeg&quot;&gt;&lt;img src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEh-m9HusJVo5ab2O80npbBjWHMiCZ365C2AqLmWMXWgO-6L3U84CoihdlTvLipLYWGrf2gkKPw8rR4ypNQTJEs2JzAQfj1FHN6PIy5Km07WQdnvwIIuGVLzguwCSMZFHxecX1LBl-xB11I/s320/WhatsApp+Image+2020-04-18+at+08.22.14-752960.jpeg&quot;  border=&quot;0&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_6817042334432954258&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class=&quot;mobile-photo&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjZzc72GM7YnwrGnmoVGSgewmvekg5Dx70e8uxMyX1rodCdSY_qUe0y7StH4e5asR6dS-hx-9WSvKjGssW_MlxCv_T-kKA_L_GPOz86tsjqnoXYOam2a2giZpaOdLGpwR1zDNz7ltm8DPU/s1600/WhatsApp+Image+2020-04-18+at+08.22.14+%25281%2529-755650.jpeg&quot;&gt;&lt;img src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjZzc72GM7YnwrGnmoVGSgewmvekg5Dx70e8uxMyX1rodCdSY_qUe0y7StH4e5asR6dS-hx-9WSvKjGssW_MlxCv_T-kKA_L_GPOz86tsjqnoXYOam2a2giZpaOdLGpwR1zDNz7ltm8DPU/s320/WhatsApp+Image+2020-04-18+at+08.22.14+%25281%2529-755650.jpeg&quot;  border=&quot;0&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_6817042342416759682&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;div dir=&quot;ltr&quot;&gt;&lt;p style=&quot;margin:0px;white-space:pre-wrap&quot;&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style=&quot;margin:0px;white-space:pre-wrap&quot;&gt;Ya no sé cuántos días llevamos en la cuarentena por el coronavirus. Tres, quizás cuatro semanas. No lo sé. A mí personalmente esto no me ha afectado tanto ya que en sí mi vida ha sido siempre la misma: trabajar 8 o 10 horas, regresar a casa, dormir, comer un poco, convivir en lo posible con la familia y volver al trabajo. Eso no ha cambiado mucho.&lt;br&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style=&quot;margin:0px;white-space:pre-wrap&quot;&gt;Lo que sí ha cambiado es que no sé qué más escribir. Se supondría que una situación como esta desencadenaría la creatividad de cualquier ser humano, pondría en perspectiva la vida y la muerte, la rutina, el amor, el dinero, la salud... En fin, como que tendríamos que ser otros a partir de lo que está sucediendo, pero la verdad es que yo no creo en el ser humano y su capacidad de revolucionarse. Ya hace 10 años pasamos por algo parecido y nada cambió. El H1N1 apenas mató a algunas personas y se congeló el país unos cuántos días hasta que se supo que no era para tanto. En esta ocasión sí ha sido bastante más grave, sobre todo porque ha afectado a todo el mundo, pero tampoco creo que nos vaya a cambiar radicalmente.&lt;/p&gt;  &lt;p style=&quot;margin:0px;white-space:pre-wrap&quot;&gt;Somos, o quizás debería, decir, soy como una piedra dura y sin remedio. No aprendo fácilmente y me niego a creer que de todo esto vaya a salir una mejor sociedad o algo así.&lt;/p&gt;  &lt;p style=&quot;margin:0px;white-space:pre-wrap&quot;&gt;Hace unos días platicaba de esto con mi esposa y llegábamos más o menos a la misma conclusión: no entendemos nada y seguimos igual. La gente mierda seguirá siendo mierda, quizás un poco más que antes. La gente que vale la pena, quizás lo valga más todavía. Otra frase que creo que tiene mucho de cierto y que se escucha muy seguido en estos días: &quot;La pandemia saca lo mejor y lo peor de todos&quot;. Es cierto. Los que suelen ser gandallas y aprovechados ahora lo son más. Los que suelen ser solidarios y ayudar, ahora lo son más. Los que no somos ni lo uno ni lo otros, seguimos viendo por nosotros mismos y nuestra familia y tratamos de seguir con nuestras vidas de la manera menos accidentada posible. &lt;/p&gt;  &lt;p style=&quot;margin:0px;white-space:pre-wrap&quot;&gt;¿Qué cómo van las cosas en casa? Mal, como siempre. Mucho desorden, muchos gritos, muchos regaños, malas caras, groserías en cada rincón. La vida sigue, pero un poco como en tonos rojos y negros. Si esta fuera una película, nos acercaríamos más a esas películas de encierro donde se supone que es el infierno en la tierra compartiendo un pequeño espacio con las personas que más odias en la vida, más que una película apocalíptica o de zombies o lo que sea que deba sera una de esas películas.&lt;/p&gt;  &lt;p style=&quot;margin:0px;white-space:pre-wrap&quot;&gt;La intolerancia, la desesperación, la frustración, a flor de piel, a todo lo que da. Y la falta de movimiento, de espacio propio nos está matando. Pero eso ya ocurría antes de la pandemia, antes del encierro, antes de todo esto. Es solo que ahora se acentúa y lo tomamos como una bonita justificación para pasar por todo lo malo que estamos pasando. &lt;/p&gt;&lt;/div&gt;  </description><link>http://mividabipolar.blogspot.com/2020/04/en-dias-de-la-cuarentena.html</link><author>noreply@blogger.com (Chak)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEh-m9HusJVo5ab2O80npbBjWHMiCZ365C2AqLmWMXWgO-6L3U84CoihdlTvLipLYWGrf2gkKPw8rR4ypNQTJEs2JzAQfj1FHN6PIy5Km07WQdnvwIIuGVLzguwCSMZFHxecX1LBl-xB11I/s72-c/WhatsApp+Image+2020-04-18+at+08.22.14-752960.jpeg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-5236316151169329264.post-7594683874705520879</guid><pubDate>Sun, 20 Oct 2019 18:00:00 +0000</pubDate><atom:updated>2019-10-20T11:00:01.354-07:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Ciclotimia</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Depresion</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Hipomanía</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Renuncia</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Trabajo</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Trastorno Bipolar</category><title>La renuncia</title><description>Por fin sucedió. Ahora que lo pienso, era inevitable. Lo hice por que no soportaba más, porque lo necesitaba, porque lo buscaba. Renuncié a mi trabajo. Pero también renuncié a mi carrera. Después de más de 10 años de estar en el negocio de las noticias, me harté. No puede más. Agradezco todos estos años que la información me dio de comer, pero ya no puedo más. Demasiado estrés, demasiado tiempo dedicado a vender información que intenta ser noticiosa. Mi concepción siempre errónea de lo noticioso nunca me ayudó. Creo que nunca comprendí del todo de qué se trata esto del periodismo. Y me cansé. Voy contra corriente. O la corriente va en mi contra. No sé bien.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El punto es que mi depresión estaba en puntos muy graves. Tal como me sucedió hace poco más de 10 años cuando. No soportaba más ir al trabajo y soportar a mi jefa, mi rutina, buscar lo que mi equipo no lograba tener... No me interesaba ya. Las noticias, ahora lo veo, me importan como simple usuario, no como generador. Aprendí lo que tuve que aprender, pero después dejó de interesarme. Lo malo es que pasaron muchos años para que me diera cuenta de eso y he perdido mucho tiempo. También creo que desperdicié mi carrera. Aunque he de ser sincero: tampoco sé qué otra cosa hubiera estudiado. Ahora mismo, a mis 39 años no sé a qué me voy a dedicar. No sé qué voy a hacer para mantener a mi familia. De verdad. No lo sé. Me gustaría haber renunciado y tener una plan B listo para iniciar lo que realmente quiero hacer de mi vida y abrirme al mundo como lo que realmente soy. El problema es que no sé lo que realmente soy. Una de mi ex jefas, cuando me fui de ese trabajo muy claramente me dijo: “Pero entonces ¿qué te gusta mano?”. Y Tiene razón. Ella, después de dos años de trabajar intensamente conmigo no sabía lo que me gustaba. Yo, después de 39 años estar conmigo, tampoco lo sé.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Han pasado dos semanas desde que dejé el trabajo. Mi esposa y yo tenemos un proyecto de iniciar una empresa, pero esto va muy lento. Yo quisiera que avanzáramos más rápido, pero no ha sido posible. Es mi única tirada. Mi única apuesta. Si pega, ya la hicimos. Tendremos el sustento para la familia y una puerta abierta para crecer económicamente. Si no pega, tendré que ver cómo me consigo otro empleo engañándome a mí mismo y a mi patrón para que me pague por un trabajo que voy a odiar y que no me interesa en lo más mínimo para comenzar a morir poco a poco frente a las computadora. Así ha sido mi vida en los últimos cuatro años. Cada hora que pasaba en la oficina, leyendo noticias y curándolas, sentía que moría poco a poco, lejos de mi familia, de las personas que realmente quiero. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estos días en los que he estado en casa con ella y los niños, aunque no ha sido fácil porque ellos no están acostumbrados a mi y viceversa, siento que he recuperado un poco del tiempo y de la relación que había perdido con ellos. El trabajo no sólo demanda tiempo lejos de casa, sino también un esfuerzo emocional e intelectual que, al menos a mi, me quitaba energía, paciencia, atención que le debía a mi familia. Ahora que estoy con ellos todo el tiempo, siento una enorme paz. Lo único que me preocupa es el  dinero para pagar la renta, la comida y el resto de los gastos familiares. No se necesita mucho para estar tranquilo, en paz con uno mismo. De eso me he dado cuenta en estas dos semanas. Basta con estar con las personas que amas, que realmente te importan, ocuparte de ellas, hacerlas reír, cuidarlas, hacerlas crecer... Mi crecimiento profesional sería importante si me interesara, pero ya no es así. Los medios informativos, el periodismo puede esperar sentado mi regreso. Por ahora lo que me interesa es generar dinero para sostener a mi familia. De ahí la importancia del negocio.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hablé por teléfono con mi compadre hace un par de días. Me dijo “te oyes bien, tranquilo. Me da gusto porque cuando estabas en el trabajo parecía que le ibas a romper la madre a alguien”. Y es cierto. Me siento muy tranquilo. No extraño para nada ese ambiente. Menos estos días en los que las noticias han estado tan encendidas. Imagino el estrés que han pasado en las redacción y no los envidio. Ni el sueldo tan bueno que recibía paga ese desgaste. Para llegar a la oficina pasaba por un puente peatonal que pasa por encima de una vía rápida en esta ciudad. Los últimos días que fui al trabajo la idea de tirarme al arroyo vehicular era constante. Nunca muy fuerte, pero ahí estaba y es aterrador tan solo pensarlo. Supongo que tener ese tipo de ideas es ya un buen indicador de que debes cambiar las condiciones en las que vives. Necesitaba un cambio, un golpe de timón, un bandazo. Con la empresa que estamos planeando mi esposa y yo probablemente no sea lo que yo haya soñado, pero sin duda es algo que necesito: hacer algo totalmente nuevo, algo que me permita aprender cosas nuevas y dejarme ver cosas diferentes. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No estoy deprimido. Eso es bueno. Por ahora, con eso me conformo. Estoy preocupado. Eso sí. Pero me levanto con ánimo, busco cosas qué hacer, que investigar en torno al negocio, hablo de eso con ella, con mis amigos, con la familia. Estoy en algo que me está interesando y a estas alturas de mi vida, con eso me es más que suficiente. Me siento vivo de nuevo.  &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;</description><link>http://mividabipolar.blogspot.com/2019/10/la-renuncia.html</link><author>noreply@blogger.com (Chak)</author><thr:total>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-5236316151169329264.post-4395032594389439183</guid><pubDate>Tue, 24 Sep 2019 18:32:00 +0000</pubDate><atom:updated>2019-09-24T11:32:34.416-07:00</atom:updated><title>39, o el abismo total</title><description>&lt;div dir=&quot;ltr&quot;&gt;&lt;p style=&quot;margin:0px;white-space:pre-wrap&quot;&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style=&quot;margin:0px;white-space:pre-wrap&quot;&gt;Cumplí 39 años. Pero emocionalmente sigo sintiéndome como si tuviera 18. Inmaduro, tremendamente inseguro. Temeroso de absolutamente todo: de lo que existe en la realidad pero con más miedo de lo que ocurre en mi cabeza. Cumplí 39 y me siento más perdido y desamparado que cuando cuando era niño. Tengo tanto terror a lo que puedo provocar con mis poco inteligentes decisiones, que he optado por dejar de tomarlas. He preferido sencillamente esperar a que me digan qué debo hacer pare evitarme la pena, la responsabilidad y la frustración de enfrentar mis propias decisiones. Me da temor. Mucho temor. Pero también mucha hueva.&lt;br&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;margin:0px;white-space:pre-wrap&quot;&gt;La psicóloga me dijo muy seria que debo renunciar a mi trabajo, si es que me provoca tanta depresión. Y sí, así es. Estoy tan profundamente deprimido que cada día es un suplicio levantarme y hacer el camino hasta la oficina. Y luego ya en la jornada laboral de 12 pesadas horas, no puedo mantener la concentración. Apenas paso de un página a otra y olvido qué estaba haciendo, se me van las ideas, las palabras se me escapan, se esconden, huyen, me esquivan y me dejan ahí sentado como un idiota mirando el monitor en espera de que algo pase: que las ideas me regresen mágicamente, que mi cerebro entre en shock y caiga fulminado sobre el teclado o que lleguen mis jefes y simplemente me despidan, ahorrándome el trabajo de hacerlo por mi propia boca.&lt;/p&gt;  &lt;p style=&quot;margin:0px;white-space:pre-wrap&quot;&gt;Y en eso ando. Me debato entre mantener el empleo, donde por cierto me pagan bien, a costa de una tremenda tristeza y la sensación de que estoy muriendo un poco en cada segundo que pasa, o renunciar y buscar una manera alternativa y totalmente desconocida para mantener a mi familia.&lt;/p&gt;  &lt;p style=&quot;margin:0px;white-space:pre-wrap&quot;&gt;¿Qué debo hacer? Si por un lado tengo esta sensación de que mi mente y mi cuerpo están al borde del colapso total, del rendimiento absoluto, de no poder más por las razones que sean (no quiero seguir, no puedo seguir con este trabajo), y por el otro tengo tres bocas que alimentar y una renta cara. &lt;/p&gt;  &lt;p style=&quot;margin:0px;white-space:pre-wrap&quot;&gt;Las ofertas de trabajo no abundan. Y sinceramente lo que menos quiero es volver a meterme a una oficina a seguir haciendo lo que hago. &lt;/p&gt;  &lt;p style=&quot;margin:0px;white-space:pre-wrap&quot;&gt;Diez años después de lo mismo me han dejado harto, asqueado, desilusionado. No quiero seguir en esto. Pero tengo esa sensación de estar en una espiral descendente. Cualquier decisión que tome, todo camino que inicie me llevará a un lugar cada vez peor. &lt;/p&gt;  &lt;p style=&quot;margin:0px;white-space:pre-wrap&quot;&gt;Al menos donde estoy tengo una entrada de dinero segura para mantener a la familia. Si dejo eso, tendré sólo un enorme vacío. Y temo que sea tan grande y profundo que nunca podré llenarlo.&lt;/p&gt;  &lt;p style=&quot;margin:0px;white-space:pre-wrap&quot;&gt;La psicóloga y mi esposa me dicen que lo haga, que deje todo, que todo estará bien. Pero no estoy seguro ni siquiera de lo que pasa por mi mente. No sé si mi malestar es real, o es solo una invención de mi mente desequilibrada. Tengo la sensación de que quien me ve, sabe que estoy en ese borde entre la locura, la brillantez y el total fracaso impulsado por la ineptitud. Yo me siento más como un total fracasado.  &lt;/p&gt;&lt;/div&gt;  </description><link>http://mividabipolar.blogspot.com/2019/09/39-o-el-abismo-total.html</link><author>noreply@blogger.com (Chak)</author><thr:total>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-5236316151169329264.post-3455938645406630825</guid><pubDate>Tue, 02 Jul 2019 03:54:00 +0000</pubDate><atom:updated>2019-07-01T20:54:25.570-07:00</atom:updated><title>Esfuerzo, honestidad, verdad y justicia</title><description>&lt;div dir=&quot;ltr&quot;&gt;&lt;p style=&quot;margin:0px;white-space:pre-wrap&quot;&gt;A veces, basta con tener unos días fuera de la oficina para darse cuenta de varias cosas. La primera es que la vida es mucho más que ir al trabajo y tratar de hacer lo mejor posible para obtener dinero a cambio. El problema con esto es que la vida entera se va en solo trabajar. Pero cuando hay vacaciones y te quedas en casa, entonces ves con tristeza dos dos cosas: la primera es que en la oficina todo sigue igual sin ti. En última estancia si llegas a faltar, o si te corren, pues no pasa nada. La chamba se saca como si nada. Es decir, somos completamente reemplazables. No hay gran novedad con eso. La otra cosa que queda al descubierto es que fuera de la oficina, lejos de la rutina del trabajo, el lenguaje que a diario ocupo, las funciones que a diario realizo, muy independientemente de mi trabajo, el resto de la ciudad se ocupa de lo suyo sin mayor miramiento. Tampoco hay gran novedad en esto. Lo sé. Se sabe. Cada uno de nosotros se ve inmerso en una pequeña burbuja que es la vida laboral, la vida de familia, con los amigos y todo está bien y es normal. Pero fuera de esto existen otras burbujas que se van interrelacionando, se van tocando, se van rompiendo y uniendo unas con otras, cada una con sus respectivos protagonistas, con su propio lenguaje, su propia cadencia su ritmo de trabajo. Hace un par de días pasé frente a un local donde venden lámparas, luces, focos, cables, enchufes... Un pequeño local. Todo estaba encendido y al pie de la calle, estaba un grupo de señores sentados frente a una mesa jugando baraja. Supongo que estaban a la espera de que llegaran clientes. Quiero suponer eso. La verdad es que esa tienda, junto con una abarrotería que abre todos los días sus puertas con absolutamente nada en sus estantes y vitrinas, me hace creer oscuramente que si venden algo y si viven de las ventas, definitivamente no es nada legal. En el fondo pensé: quisiera tener una tienda y sentarme afuera de ella con mis camaradas a jugar baraja y beber todos el día a la espera de clientes. En la tarde, cumplida la jornada, bajar la cortina e ir a casa con la satisfacción de llevar el dinero necesario para satisfacer las necesidades de la casa y dormir cansado y con la conciencia tranquila. O abrir la abarrotería totalmente vacía, no vender nada, no hacer nada y ganar dinero suficiente para llevar una buena vida. Sí eso quisiera. Tener esa vida de holganazería y sobrevivir. Nada ilegal, eso sí no. Pero sí algo lejos del estrés y las grillas y los golpes bajos, las amenazas y los malos tratos. Trabajar temprano y en las tardes comer con la familia y dedicar más tiempo a los niños. Eso, sobre todo eso; dedicar más tiempo a los niños. Necesitan que les diga NO. Requieren de atención de que les pongamos un alto, un DEFINITIVAMENTE ESO NO. Pero al parecer es el mismo problema para todos los niños Al menos eso nos han dicho la psicóloga: es una epidemia. Mal de muchos... Les tengo envidia a todos esos haraganes que andan en la calle fumando y tomando y haciendo que hacen y no hacen nada. Supongo que tienen papás, novias hijos, esposas, amantes, amigos que los mantienen, que les tienen lástima, o complicidad, o algo tienen o sienten hacia ello que los mantienen. Qué belleza. No trabajar. Haraganear y seguir en esta vida como tan frescos, con la frente en alto... Esta sociedad tristemente no solo lo toleras, sino que a veces alienta y promueve a esas lacras callejeras, esas rémoras, parásitos entrenados para exprimir a quien se deje. Conozco a uno de esa especie y lleva como tres año viviendo en mi departamento sin pagar renta. Pero el tiempo se le está acabando. Pronto lo echaré con todo y su descendencia. De ahí la importancia de estar con los niños, de formarlos en la cultura del esfuerzo y la honestidad, la verdad y la justicia. Son estas últimas palabras que para infortunio de la gente en general, de tanto escucharlo por parte de los políticos, le han quitado todo valor, todo peso, toda trascendencia. En boca de ellos son palabras huecas, sin sentido. En boca de nosotros, los papás, incluso los maestros que se atreven a mencionarlas, son pura fantasía, nunca un concepto aspiracional. Triste. Muy triste. Terminaron mis días libres de la oficina. Mañana regreso a mi rutina de todos los días. Buena o mala, ahí sigue. Sin el tiempo necesario para pasar con mis hijos y mi esposa, pero al menos regreso a casa fatigado y con la certeza de que lo que hago no es timar a la gente que quiero y mi trabajo es legal y honesto. Con paga siempre insuficiente y explotación al máximo... pero bueno, esto es México.&lt;br&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;  </description><link>http://mividabipolar.blogspot.com/2019/07/esfuerzo-honestidad-verdad-y-justicia.html</link><author>noreply@blogger.com (Chak)</author><thr:total>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-5236316151169329264.post-995531820464723983</guid><pubDate>Mon, 10 Jun 2019 15:00:00 +0000</pubDate><atom:updated>2019-06-10T08:00:03.779-07:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Autosabotaje</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Depresion</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">rutina</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Trastorno Bipolar</category><title>Depresión y lo terribles 40</title><description>A estas alturas de la vida no sé qué hacer con mi vida. Tampoco sé bien quién soy. De verdad. Hasta me da pena. Diría que me da pena ajena, pero no. Es muy mi pena. Tengo una vida ya muy hecha. Más de 10 años de experiencia laboral, más de 10 años casado, padre relativamente bueno (al menos eso quiero pensar). Pésimo amigo, pero con un grupo sólido e inquebrantable de ellos. Y muchas, muchas inseguridades, miedos (que a veces son terrores con los que vivo a diario), planes incumplidos e ilusiones rotas. &lt;br /&gt;


Me veo en el espejo y veo el mismo rostro de hace 20 o 25 años. Siempre, a cada momento me dicen que soy comeaños. Sí aparento físicamente al menos 10 años menos de los que tengo. Y tristemente creo que mental  y emocionalmente soy aún más inmaduro. Como si tuviera 15 años. Mantengo las inseguridades de aquellos años. Mis sueños y planes tampoco han cambiado. Lo cual es triste porque quiere decir que no los he logrado. Y eso es una realidad. Cuando era adolescente, y más adelante, cuando era un joven universitario y prometedor, me fijé varias metas. Algunas las he logrado. Otras, las que, creo, son más íntimas, más vinculadas no al desarrollo social-económico de mi vida, sino al alivio y satisfacción de mis gustos e inquietudes muy personales, esas, siguen sin cumplirse y lejos, lejos de siquiera atisbar una resolución.&lt;br /&gt;


Siempre me excuso con la falta de tiempo, con la falta de energía, con la falta de ganas. Y lo dejo para el próximo fin de semana porque durante la semana no puedo por el trabajo, por la familia, pero el fin de semana los compromisos sociales, la flojera, la casa que te absorbe, los hijos que te exigen, la depresión que te aplasta... El punto es los fines de semana, las horas que pudiera dedicarle se pasan como agua. Me come Netflix, me comen las redes sociales, me come la charla, la pelea familiar, el estrés por el trabajo, por las enfermedades que parecen ensañarse con esta familia... Nunca entonces hay oportunidad para hacer las cosas que se supone me harán feliz, que se supone son las que mejor sé hacer. Las cosas que me alejarían de la tremenda tristeza, la frustración, de esa castrante sensación de que estás estancado, como amarrado con una cadena al suelo que te impide caminar. Ya ni hablemos de correr, de saltar, de volar a otra parte de mi propia, vida. &lt;br /&gt;


Si mi vida fuera una novela, estaría estancado en la misma página a mitad de la historia, incapaz de continuar porque estoy atorado en unos párrafos confusos, repetitivos, incoherentes, aburridos y parecen que no lleva a ninguna parte. ¿Te suena conocido?&lt;br /&gt;


Me faltan unos meses para llegar a los 40. No recuerdo si a los 15 o a las 20 me fijé alguna meta para cuando cumpliera 40. Tengo muy mala memoria y francamente no sé si en alguna parte lo escribí o si se lo dije a alguien. Lo que sí puedo dar fe es que hace unos años (5-6) me propuse dejar de ser empleado, poner mi propio negocio y, de ser posible, salir de este país. De eso, nada lo he podido cumplir y tristemente estoy lejos de concretarlo. Aún más triste dada la situación económica, social y política que le espera a México.&lt;br /&gt;


No sé cuántos años vaya a vivir, pero creo que voy más o menos a la mitad de mi vida. Y si me preguntan si me ha gustado o qué tan satisfecho estoy con esta primera mitad, creo que en una escala del 1 al 10 le daría un 7. He hecho cosas buenas, pero no lo suficiente. Y me quedan todavía muchos planes por cumplir, aunque con muy pocas energías para emprenderlos. La maldita rutina, las (a veces) absurdas obligaciones, el desgano, la tristeza, el vencimiento, el bloqueo, el autosabotaje. &lt;br /&gt;


Tengo casi 40 años y a veces creo que mi peor enemigo soy yo mismo.   &lt;br /&gt;
&lt;style type=&quot;text/css&quot;&gt;
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&lt;/style&gt;</description><link>http://mividabipolar.blogspot.com/2019/06/depresion-y-lo-terribles-40.html</link><author>noreply@blogger.com (Chak)</author><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-5236316151169329264.post-3300712707302854083</guid><pubDate>Wed, 15 May 2019 19:03:00 +0000</pubDate><atom:updated>2019-05-15T12:03:24.856-07:00</atom:updated><title>Pocilga</title><description>&lt;div dir=&quot;auto&quot;&gt;&lt;div dir=&quot;auto&quot;&gt;Vivo en una pocilga. Mi vida entera es una pocilga. Eso lo sabe todo el mundo. Pero qué es una pocilga. De acuerdo con la Real Academia de la Lengua Española, ese edificio vetusto que nos dice que sí y que no está bien dicho, pocilga es un lugar hediondo y asqueroso. Y sí. Mi vida hiede, y junto con ella, mi casa, mi trabajo, mis futuro. Sobre todo mi futuro. Pero no estoy solo. El resto del país comparte esa parte hedionda del futuro.&lt;/div&gt;&lt;div dir=&quot;auto&quot;&gt;Y si mi vida y mi casa es una pocilga, ese bonito ambiente se extiende a la calle, a la ciudad y a todos lados. En general esa ciudad, durante los últimos 40 años, que son de los que puedo dar fe, siempre, invariablemente, ha olido a mierda de perro y orines, humo y basura. Pero en los últimos cinco años y especialmente en el último año, esa hedor se ha intensificado de una manera alarmante y brutal. Falta que llegue hasta el interior de los hogares. Aunque no dudo que ya muchos apestan a mierda. &lt;/div&gt;&lt;div dir=&quot;auto&quot;&gt;Lo digo no sólo porque se puede dar la situación de que la pises en la calle y accidentalmente la introduzcas en tu casa, sino que literalmente tú seas una mierda de persona y empieces a apestar. No es raro. Esta ciudad, este país, está lleno de gente de mierda. Para no ir más lejos. Hace casi dos años yo le renté de buena fe mi departamento a un sujeto, y a los pocos meses dejó de pagar y ahora no quiere dejar el departamento. Llevo ya medio año en un puto juicio que parece no acabar y que no resuelve lo que es obvio: el sujeto y toda su familia es una mierda que merece ser desalojada... Yo, como no soy mierda, aunque vivo en esta pocilga de ciudad, voy por la derecha y no lo saqué a punta de madrazos, como seguramente una persona mierda lo hubiera hecho. Resultado: no he recuperado mi departamento y ese mierda y su familia ha vivido gratis... Así la mierdez.&lt;/div&gt;&lt;div dir=&quot;auto&quot;&gt;Pero la pocilga va más allá de mi triste e insignificante problema... Todo el país parece haberse convertido desde hace unos 12 años, en una enorme pocilga cada vez más apestosa y hedionda. Huele a putrefacto, huele a muerte, huele a maldad. En el metro la gente se pelea defendiendo a acosadores, golpean a policías que extrañamente tratan de hacer su trabajo. Y aquellos que viven en la corrupción alientan y permiten desde robos, extorsión, secuestro y violaciones. En cada esquina uno no sabe si se encuentra a un delincuente de civil o uniformado. Uniformado de policía, de servidor público, o de lo que sea... Todos ellos son esa mierda que hace apestar tanto a esta ciudad. &lt;/div&gt;&lt;div dir=&quot;auto&quot;&gt;Y el futuro... ¿Cuál...? &lt;/div&gt;&lt;div dir=&quot;auto&quot;&gt;Que alguien me diga qué futuro bueno se puede tener en este país cuando a diario parece que se toma una decisión peor que la del día anterior.&lt;/div&gt;&lt;div dir=&quot;auto&quot;&gt;&lt;br&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;  </description><link>http://mividabipolar.blogspot.com/2019/05/pocilga.html</link><author>noreply@blogger.com (Chak)</author><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-5236316151169329264.post-6363499701625503133</guid><pubDate>Sun, 14 Apr 2019 05:10:00 +0000</pubDate><atom:updated>2019-04-13T22:10:46.994-07:00</atom:updated><title>La pesada y larga rutina</title><description>&lt;div dir=&quot;auto&quot;&gt;Hago una revisión aleatoria de mis redes sociales, leo las cuentas que me gustan, las que siento que algo bueno me dejan, pero también repaso las que de rebote me llegan y que aborrezco. Y me siento con más ganas de escribir que de leer. No he encontrado algo que me nutra o que medianamente me entretenga. Exceso de ataques y pensamientos cero interesantes. Puros lugares comunes y nada de creación. &lt;br&gt;A mí, que me gustan las historias, los juegos narrativos, el ingenio hecho palabra y estructura, me he quedado un poco huérfano. No se a dónde dirigirme. Quien me daba luz sobre estos temas falleció hace muchos años y no he tenido la suerte de encontrar otro mentor. Siempre me he considerado así, como un aprendiz de todo, en la búsqueda de un maestro al cuál escuchar, del cual aprender... y conforme pasan los años y me voy haciendo viejo, tonto, conservador, pobre y recalcitrante, menos oportunidad creo tener de  reencontrar ese camino de aprendizaje. &lt;br&gt;He dejado de practicar casi todo lo que recuerdo que me gustaba. Y no sé si alguna vez lo recupere. Veo partidos en la tele, leo rápidamente algunos textos en el celular y los encuentro bellos y lejanos. Añoro vivirlo. Escribir, imaginar, crear, jugar, competir, correr... Lo observo a kilómetros de distancia. Años, décadas me separan de todo eso que viví alguna vez y que por ahora sencillamente está muy muy fuera de mi alcance. Nada pasa en mi vida, salvo la rutina y su enorme y pesada pisada de hierro. &lt;/div&gt;  </description><link>http://mividabipolar.blogspot.com/2019/04/la-pesada-y-larga-rutina.html</link><author>noreply@blogger.com (Chak)</author><thr:total>3</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-5236316151169329264.post-8763304015007883375</guid><pubDate>Fri, 12 Apr 2019 20:23:00 +0000</pubDate><atom:updated>2019-04-12T13:23:19.256-07:00</atom:updated><title>Exceso de realidad</title><description>&lt;div dir=&quot;auto&quot;&gt;&lt;div dir=&quot;auto&quot;&gt;Tengo la fortuna de tener trabajo y la manera de mantener a mi familia de una manera digna y honesta. Paso 14 horas al día viendo y asimilando la desesperante realidad. Violaciones, violencia, muerte, traiciones, pobreza, mendicidad moral e intelectual... Lo &amp;quot;normal&amp;quot; en la sociedad que vivo. Normal... Triste palabra para el caos que nos rodea y la casi nula voluntad de cambiarlo. La gente vive cómoda en esta mierda...&lt;br&gt;&lt;/div&gt;&lt;div dir=&quot;auto&quot;&gt;Las otras 10 horas que me quedan de cada día trato de convivir con la gente que amo, de dormir un poco y de evadirme. El resultado es siempre el mismo. La realidad me supera, el tiempo que me gustaría dedicarle a la evasión (leer ficción o escribirla) termino simplemente viendo televisión, con la mente en neutral. &lt;/div&gt;&lt;div dir=&quot;auto&quot;&gt;No encuentro la medida justa entre la realidad y el remanso de la fantasía. Y si me preguntan, sí la verdad me gustaría simplemente quedarme en la ficción. Regodearme en que esto que está aquí, no existe.&lt;/div&gt;&lt;div dir=&quot;auto&quot;&gt;&lt;br&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;  </description><link>http://mividabipolar.blogspot.com/2019/04/exceso-de-realidad.html</link><author>noreply@blogger.com (Chak)</author><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-5236316151169329264.post-4816950727432541573</guid><pubDate>Thu, 11 Apr 2019 20:14:00 +0000</pubDate><atom:updated>2019-04-11T13:14:49.405-07:00</atom:updated><title>Quetiapina y el mareo</title><description>&lt;div dir=&quot;auto&quot;&gt;Si antes de tomarla me costaba un huevo levantarme, desde que la estoy tomando, junto con la oxcarbazepina, es casi imposible. Llevo más o menos un mes tomando la quetiapina por la noche, pero cada mañana me vence. Me vence. No puedo abrir los ojos. Mi cerebro no puede... &lt;br&gt;En términos generales creo que sí me ha funcionado, aunque he tenido días de veras muy malos. A penas esta semana la somnolencia no me dejó en todo el día. Generalmente un par de horas después de que logro levantarme se me va el sueño, pero hace dos días toda la jornada luché contra el sueño.&lt;br&gt;Y luego las juntas de trabajo donde tengo que mantener al menos un mínimo de atención y siento que hago bizcos. Poco ha faltado para que se me caiga la cabeza sobre la mesa frente a los jefes que ya sospechan que, al menos, voy casi dormido a trabajar...&lt;br&gt;Y luego las 10 horas frente a la computadora leyendo textos incomprensibles que debo hacer comprensibles. Dos, tres leídas. Y entre que no le entiendo y entre que mi mente está más concentrada en mantenerse despierta, pues el doble de tiempo en cada página... No, no, no. &lt;br&gt;Extraño el aripriprazol, que no me daba estos bajones de sueño, esta pesadez en la mente. Pero cuesta tanto que me daba más ansiedad que alivio. &lt;div dir=&quot;auto&quot;&gt;Me pasa que tengo que preguntarme &amp;quot;qué estaba haciendo&amp;quot;, &amp;quot;qué tenía que hacer&amp;quot;... Y luego si me preguntan algo, las ideas me caen como por goteo. Muy poco a poco, como si me estuvieran pisando la manguera por donde fluye el pensamiento. Y digo las palabras así: lento, por pequeños bloques... Y quienes me escuchan se desesperan, pero no saben que yo lo estoy más...&lt;br&gt;&lt;br&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;  </description><link>http://mividabipolar.blogspot.com/2019/04/quetiapina-y-el-mareo.html</link><author>noreply@blogger.com (Chak)</author><thr:total>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-5236316151169329264.post-4459861297312347619</guid><pubDate>Wed, 10 Apr 2019 20:08:00 +0000</pubDate><atom:updated>2019-04-10T13:08:22.625-07:00</atom:updated><title>Habla el loco...</title><description>&lt;div dir=&quot;auto&quot;&gt;Conmigo las cosas nunca son claras. Me voy, regreso. Salto, corro y me escondo. Ojalá fuera al revés y siempre me entendieran. Pero así es el loco. Nadie entiende nada. Me veo en el espejo y saltan los ojos y la boca se me escurre y veo mi cráneo radiante y mis ojos oscuros. Perdí las orejas. Hablo pero no escucho si digo algo. La distancia entre ese que se supone soy yo y este que aquí está es infinita e intransitable. &lt;br&gt;Supongo que no siempre fue así. En el pasado todos estaban locos. Entonces no había problema. Todo se resolvía en el caos y la violencia. Añoro esos tiempos que me rebasaron. Caí en este cerco de la razón, el lenguaje, la moral... Ahora no sé qué hacer, a dónde dirigirme, qué faro seguir. Y así ando, dando tumbos entre palabras ajenas, sables voladores, dardos ponzoñosos.&lt;br&gt;&lt;/div&gt;  </description><link>http://mividabipolar.blogspot.com/2019/04/habla-el-loco.html</link><author>noreply@blogger.com (Chak)</author><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-5236316151169329264.post-745608967039722363</guid><pubDate>Sun, 10 Mar 2019 20:32:00 +0000</pubDate><atom:updated>2019-03-10T13:32:44.691-07:00</atom:updated><title>El juego</title><description>&lt;div dir=&quot;auto&quot;&gt;&lt;div dir=&quot;auto&quot;&gt;&lt;b style=&quot;font-family:&amp;quot;liberation serif&amp;quot;;font-size:12pt;white-space:pre-wrap&quot;&gt;Motita de polvo&lt;/b&gt;&lt;br&gt;&lt;/div&gt;&lt;div dir=&quot;auto&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size:12pt;font-family:&amp;quot;liberation serif&amp;quot;;font-variant-numeric:normal;font-variant-east-asian:normal;vertical-align:baseline;white-space:pre-wrap&quot;&gt;&lt;br&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div dir=&quot;auto&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size:12pt;font-family:&amp;quot;liberation serif&amp;quot;;font-variant-numeric:normal;font-variant-east-asian:normal;vertical-align:baseline;white-space:pre-wrap&quot;&gt;El juego&lt;br&gt;&lt;/span&gt;&lt;div dir=&quot;auto&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size:12pt;font-family:&amp;quot;liberation serif&amp;quot;;font-variant-numeric:normal;font-variant-east-asian:normal;vertical-align:baseline;white-space:pre-wrap&quot;&gt;&lt;br&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div dir=&quot;auto&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size:12pt;font-family:&amp;quot;liberation serif&amp;quot;;font-variant-numeric:normal;font-variant-east-asian:normal;vertical-align:baseline;white-space:pre-wrap&quot;&gt;Pasó mucho, mucho tiempo antes de que Motita de polvo viera a alguien. Incluso había olvidado cómo eran las personas, tanto que cuando se cruzó con una, no la reconoció.&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size:12pt;font-family:&amp;quot;liberation serif&amp;quot;;font-variant-numeric:normal;font-variant-east-asian:normal;vertical-align:baseline;white-space:pre-wrap&quot;&gt;&lt;br&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size:12pt;font-family:&amp;quot;liberation serif&amp;quot;;font-variant-numeric:normal;font-variant-east-asian:normal;vertical-align:baseline;white-space:pre-wrap&quot;&gt;&lt;br&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size:12pt;font-family:&amp;quot;liberation serif&amp;quot;;font-variant-numeric:normal;font-variant-east-asian:normal;vertical-align:baseline;white-space:pre-wrap&quot;&gt;Percibió un aroma dulce y cálido. Y se sintió abrazada, cándidamente acompañada. Sin saber por qué, estaba cómoda y feliz.&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size:12pt;font-family:&amp;quot;liberation serif&amp;quot;;font-variant-numeric:normal;font-variant-east-asian:normal;vertical-align:baseline;white-space:pre-wrap&quot;&gt;&lt;br&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size:12pt;font-family:&amp;quot;liberation serif&amp;quot;;font-variant-numeric:normal;font-variant-east-asian:normal;vertical-align:baseline;white-space:pre-wrap&quot;&gt;&lt;br&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size:12pt;font-family:&amp;quot;liberation serif&amp;quot;;font-variant-numeric:normal;font-variant-east-asian:normal;vertical-align:baseline;white-space:pre-wrap&quot;&gt;Miró hacia arriba pero solo observó el cielo azul inmóvil y silencioso. Pero cuando volteó hacia abajo vio a una persona que saltaba una cuerda.&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size:12pt;font-family:&amp;quot;liberation serif&amp;quot;;font-variant-numeric:normal;font-variant-east-asian:normal;vertical-align:baseline;white-space:pre-wrap&quot;&gt;&lt;br&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size:12pt;font-family:&amp;quot;liberation serif&amp;quot;;font-variant-numeric:normal;font-variant-east-asian:normal;vertical-align:baseline;white-space:pre-wrap&quot;&gt;&lt;br&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size:12pt;font-family:&amp;quot;liberation serif&amp;quot;;font-variant-numeric:normal;font-variant-east-asian:normal;vertical-align:baseline;white-space:pre-wrap&quot;&gt;Cantaba una tonada que le ayudaba a llevar el ritmo con cada salto y en el suelo había un sándwich de mermelada de fresa.&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size:12pt;font-family:&amp;quot;liberation serif&amp;quot;;font-variant-numeric:normal;font-variant-east-asian:normal;vertical-align:baseline;white-space:pre-wrap&quot;&gt;&lt;br&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size:12pt;font-family:&amp;quot;liberation serif&amp;quot;;font-variant-numeric:normal;font-variant-east-asian:normal;vertical-align:baseline;white-space:pre-wrap&quot;&gt;&lt;br&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size:12pt;font-family:&amp;quot;liberation serif&amp;quot;;font-variant-numeric:normal;font-variant-east-asian:normal;vertical-align:baseline;white-space:pre-wrap&quot;&gt;Motita de polvo recordó que años atrás había visto niños jugando en las calles, pero fue en otro tiempo, en otras ciudades. Era otro mundo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;  </description><link>http://mividabipolar.blogspot.com/2019/03/el-juego.html</link><author>noreply@blogger.com (Chak)</author><thr:total>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-5236316151169329264.post-6700409777624218313</guid><pubDate>Mon, 04 Feb 2019 06:25:00 +0000</pubDate><atom:updated>2019-02-03T22:28:59.763-08:00</atom:updated><title>¿A dónde voy a parar?</title><description>&lt;div dir=&quot;auto&quot;&gt;¿Pero que salida tengo?&lt;br&gt;Ninguna a la vista. Nada que por ahora vislumbre. Ningún trabajo cerca, y nada ocurre en mi vida que me pueda salvar de esta mierda en la que navego. Sí antes pude tener alguna opción, ahora nada queda. Es como si estuviera a la deriva en el mar y solo viera el horizonte por todos lados. Ni una isla, ni un barco, ni un alta y lejana montaña. Nada. Solo yo y este mar de mierda. &lt;br&gt;Es muy frustrante no tener a donde saltar. A donde hacerse. A quien recurrir. Y además una familia hermosa y demandante a la cual debo mantener. No sé que hacer. La lógica me dice que me debo quedarme en el trabajo. Pero mi salud mental me indica que debo huir, que debo salir ya de esta mecánica, de esta puta costumbre de apechugar, de aguantar estoico. Estoy cansado. Mucho. A veces a penas puedo pensar. A veces a penas puedo reaccionar y hacer medianamente lo que se supone es mi trabajo. Y lo odio. Ya no quiero estar más en ese trabajo. Ya no quiero más seguir en este ambiente. Los egos, los orgullos, el estrés... Ya no puedo más. Si tan solo me pagaran por escribir estas cosas. Por sacar los miedos y demonios que me aquejan. Podría entonces escribir noche tras noche todos los días hasta el final de mi vida, hasta que la vejez me lo impidiera. Así me imagino mi vida. Yo cayendo de viejo escribiendo historias, reflexiones, anécdotas... Y que me paguen por eso. Y sobre todo que la gente lo lea. Pero nada es así. Estoy aquí estancado, sobreviviendo de lo poco que me queda de cordura y mi ya extinta dignidad. A dónde voy a parar.&lt;br&gt;Sí allá afuera hay alguien que todavía lee estas líneas, dejen una huella, un comentario, una recomendación. Gracias.&lt;/div&gt;  </description><link>http://mividabipolar.blogspot.com/2019/02/a-donde-voy-parar.html</link><author>noreply@blogger.com (Chak)</author><thr:total>3</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-5236316151169329264.post-5073306490610992999</guid><pubDate>Wed, 23 Jan 2019 06:43:00 +0000</pubDate><atom:updated>2019-01-22T22:43:38.498-08:00</atom:updated><title>Quisiera escapar de la depresión</title><description>&lt;div dir=&quot;auto&quot;&gt;Siempre estoy huyendo. Como esperando que con la velocidad y si no volteo todo desaparecerá. O al menos se alejará de mi. Y corro, cierro los ojos. Me tapo los oídos con la esperanza de que sucedan de que realmente deje de padecer, de sufrir las consecuencias de lo que tristemente hago o dejo de hacer. Así ha sido desde que recuerdo. &lt;br&gt;&lt;br&gt;Tengo la sensación de que lo que se supone que soy pronto dejaré de serlo. Es decir. Engaño a todos. O eso me parece que hago, pero al final todo se sabe. Todos se dan cuenta de lo mentiroso, lo defraudador que soy. Vendo lo que no tengo y aparento lo que no soy. Así ha sido siempre. Me he vendido como una persona muy inteligente. La verdad es que no es así. Yo mismo me engaño pensando que tengo buenas ideas, que tengo creatividad. Mentira. Y soy mucho dolor por lo que no he hecho, por lo que he dejado de hacer por la maldita depresión que me tiene acabado, adormilado. Cómo pendejo. Y en eso me he convertido. En un pendejo que no hace nada. Que se queda nada más mirando la vida que pasa a su lado, por arriba, por debajo y él solo mira, escucha y siente pena, miedo terror de moverse, de hacer algo por sí mismo.&lt;br&gt;&lt;br&gt;De ahí que no quería hablar, no quiera escuchar, no quiera escribir nada. Por miedo a lo que salga, toda la mierda acumulada quería tengo en la cabeza, en el corazón. Hace unos días pase la noche en el hospital junto a mi hijo que tenía un cuadro fuerte de estreñimiento. El problema se solucionó fácilmente con un lavado intestinal que provocó una evacuación masiva de toda la mierda que tenía acumulada. Algo así quisiera para mis miedos, mis temores, mis complejos, mis carencias intelectuales, emocionales... Pero no conozco un lavado así.&lt;/div&gt;  </description><link>http://mividabipolar.blogspot.com/2019/01/quisiera-escapar-de-la-depresion.html</link><author>noreply@blogger.com (Chak)</author><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-5236316151169329264.post-3100415013689806344</guid><pubDate>Sat, 03 Nov 2018 05:42:00 +0000</pubDate><atom:updated>2018-11-02T22:42:30.922-07:00</atom:updated><title>¿Y con qué dinero?</title><description>&lt;p class=&quot;mobile-photo&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEj_DSIcCmCsJ1-FfLhjefPWxsiQQjVHSwtNCSCShlk-5VeTs5aPwmUm_ehdZ6jOpKox32P8FvUaMV-XWtxq-1p7fbwlHjoJHu5I2EfMzG6GaFXR0Qb7kWSKupCZeQRxGCIRZQHnO3V7BD8/s1600/newproject_1_original-2_1-750953.jpg&quot;&gt;&lt;img src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEj_DSIcCmCsJ1-FfLhjefPWxsiQQjVHSwtNCSCShlk-5VeTs5aPwmUm_ehdZ6jOpKox32P8FvUaMV-XWtxq-1p7fbwlHjoJHu5I2EfMzG6GaFXR0Qb7kWSKupCZeQRxGCIRZQHnO3V7BD8/s320/newproject_1_original-2_1-750953.jpg&quot;  border=&quot;0&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_6619505610301723586&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;div dir=&quot;auto&quot;&gt;&lt;p dir=&quot;ltr&quot; style=&quot;line-height:1.2;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family:&amp;quot;liberation serif&amp;quot;;font-size:12pt;white-space:pre-wrap&quot;&gt;Si a penas tengo para la renta, la comida y el transporte. Con qué dinero voy a tomar cursos de literatura, escritura creativa, nuevas narrativas inglés, superación personal y pagar además las medicinas y los médicos de los niños y mi psiquiatra y mis medicinas caras caras caras.&lt;/span&gt;&lt;br&gt;&lt;/p&gt;&lt;p dir=&quot;ltr&quot; style=&quot;line-height:1.2;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size:12pt;font-family:&amp;quot;liberation serif&amp;quot;;font-variant-numeric:normal;font-variant-east-asian:normal;vertical-align:baseline;white-space:pre-wrap&quot;&gt;No hay, no hay forma, no se puede.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p dir=&quot;ltr&quot; style=&quot;line-height:1.2;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size:12pt;font-family:&amp;quot;liberation serif&amp;quot;;font-variant-numeric:normal;font-variant-east-asian:normal;vertical-align:baseline;white-space:pre-wrap&quot;&gt;Antes de gastar un peso en un doctor, que sé qué me va a decir: que tengo que relajarme... prefiero comprarme una bolsa de papas y hacer crunch. Por cierto, por comer tantos cacahuates me jodí lo dientes y de nuevo al dentista que no es nada barato, ni agradable y pierdo tiempo que bien pudiera aprovechar viendo la tele, abstrayéndome de mi vida en ruinas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p dir=&quot;ltr&quot; style=&quot;line-height:1.2;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size:12pt;font-family:&amp;quot;liberation serif&amp;quot;;font-variant-numeric:normal;font-variant-east-asian:normal;vertical-align:baseline;white-space:pre-wrap&quot;&gt;De dónde, de dónde saco más plata. Si estoy entre 12 y 16 horas metido en la oficina respondiendo cosas, preguntando otras y sin poder siquiera detenerme a pensar que afuera la vida sigue, que estoy pasando los días las semanas, los meses, los años más productivos de mi vida sentado frente a una computadora y siento que no produzco nada, que todo sigue igual pese a que se supone que mi trabajo debería ayudar en algo a la gente a pensar mejor, a ser más crítica. Nada de eso. Seguimos igual, peor, mucho peor que antes. Si tuviéramos que hacer un examen de conciencia quedaríamos a deber. Pueblo ignorante y sin valores. Y lo peor: jodido y sin ánimo de arreglar las cosas. Y aquí estoy, chillando por un poco más de dinero un respiro, un aliento, un espacio un poco más abierto que me deje dar pasos, mirar al frente, tomar aire... &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p dir=&quot;ltr&quot; style=&quot;line-height:1.2;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size:12pt;font-family:&amp;quot;liberation serif&amp;quot;;font-variant-numeric:normal;font-variant-east-asian:normal;vertical-align:baseline;white-space:pre-wrap&quot;&gt;¿Alguna idea? A mi todas me abandonaron, como las ratas que dejan el barco que saben se hundirá. Ni ellas me han tenido paciencia. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p dir=&quot;ltr&quot; style=&quot;line-height:1.2;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-variant-numeric:normal;font-variant-east-asian:normal;vertical-align:baseline&quot;&gt;&lt;br&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p dir=&quot;ltr&quot; style=&quot;line-height:1.2;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size:12pt;font-family:&amp;quot;liberation serif&amp;quot;;font-variant-numeric:normal;font-variant-east-asian:normal;vertical-align:baseline;white-space:pre-wrap&quot;&gt;&lt;br&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;  </description><link>http://mividabipolar.blogspot.com/2018/11/y-con-que-dinero.html</link><author>noreply@blogger.com (Chak)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEj_DSIcCmCsJ1-FfLhjefPWxsiQQjVHSwtNCSCShlk-5VeTs5aPwmUm_ehdZ6jOpKox32P8FvUaMV-XWtxq-1p7fbwlHjoJHu5I2EfMzG6GaFXR0Qb7kWSKupCZeQRxGCIRZQHnO3V7BD8/s72-c/newproject_1_original-2_1-750953.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-5236316151169329264.post-3358650353192604671</guid><pubDate>Sun, 28 Oct 2018 18:11:00 +0000</pubDate><atom:updated>2018-10-28T11:12:11.626-07:00</atom:updated><title>Una pila de mierda sobre mi cabeza</title><description>&lt;p class=&quot;mobile-photo&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhrUWrB4XYZ5WD8CvtxArnJ9NO-hDPdjhDaCniR9taqH-k3QwKjMBReajpZN58NJojCkzUc7jWpPo4vH4RDb2WKttYIODtFYo3AKV1WtyHbjnIls0YVEOhLwpGI3OIM1GOeerhs-T1amZ4/s1600/IMG_7ho1m2-731638.jpg&quot;&gt;&lt;img src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhrUWrB4XYZ5WD8CvtxArnJ9NO-hDPdjhDaCniR9taqH-k3QwKjMBReajpZN58NJojCkzUc7jWpPo4vH4RDb2WKttYIODtFYo3AKV1WtyHbjnIls0YVEOhLwpGI3OIM1GOeerhs-T1amZ4/s320/IMG_7ho1m2-731638.jpg&quot;  border=&quot;0&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_6617472283522974194&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;div dir=&quot;auto&quot;&gt;&lt;p dir=&quot;ltr&quot; style=&quot;line-height:1.38;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family:arial;font-size:11pt;white-space:pre-wrap&quot;&gt;A veces pienso que mi vida es como una gran pila de mierda que pende de un hilo sobre lo cabeza. Y entonces yo ando por ahí en el camino, tan campante como puede andar uno cuando el excremento más hediondo te amenaza a cada metro, a cada paso. &lt;/span&gt;&lt;br&gt;&lt;/p&gt;&lt;p dir=&quot;ltr&quot; style=&quot;line-height:1.38;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size:11pt;font-family:arial;font-variant-numeric:normal;font-variant-east-asian:normal;vertical-align:baseline;white-space:pre-wrap&quot;&gt;Volteó hacia arriba, y la veo a solo un metro de distancia, pero por su olor sé que en cualquier instante eso me baña. Bastaría un soplo, un pequeño bache, un error mínimo para cagarla y quedar solo yo y mi gran pila de mierda.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p dir=&quot;ltr&quot; style=&quot;line-height:1.38;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size:11pt;font-family:arial;font-variant-numeric:normal;font-variant-east-asian:normal;vertical-align:baseline;white-space:pre-wrap&quot;&gt;O peor aún, que cualquier persona ajena a mi vida, o incluso las más cercanas, llegue y le tiren una pedrada para que le caiga encima y solo se queden ahí parados para reírse mientras me hundo en la porquería. Qué mierda vivir así.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p dir=&quot;ltr&quot; style=&quot;line-height:1.38;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size:11pt;font-family:arial;font-variant-numeric:normal;font-variant-east-asian:normal;vertical-align:baseline;white-space:pre-wrap&quot;&gt;&lt;br&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;  </description><link>http://mividabipolar.blogspot.com/2018/10/una-pila-de-mierda-sobre-mi-cabeza.html</link><author>noreply@blogger.com (Chak)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhrUWrB4XYZ5WD8CvtxArnJ9NO-hDPdjhDaCniR9taqH-k3QwKjMBReajpZN58NJojCkzUc7jWpPo4vH4RDb2WKttYIODtFYo3AKV1WtyHbjnIls0YVEOhLwpGI3OIM1GOeerhs-T1amZ4/s72-c/IMG_7ho1m2-731638.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-5236316151169329264.post-1830959428060402673</guid><pubDate>Tue, 16 Oct 2018 15:29:00 +0000</pubDate><atom:updated>2018-10-16T08:29:02.908-07:00</atom:updated><title>Acá sigo, dando tumbos y pena</title><description>&lt;div style=&quot;-qt-block-indent: 0; -qt-paragraph-type: empty; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-indent: 0px;&quot;&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;-qt-block-indent: 0; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-indent: 0px;&quot;&gt;
No me queda de otra. Acá sigo, sobreviviendo la vida, llevándola lo menos mal que puedo, aunque a veces de verdad es un milagro que no me encierre en el cuarto y que quede a dormir todo el día. La razón principal para que no lo haga es que los niños me lo impiden y mi esposa que saca a patadas. A penas amanece, los tres me sacan de la cama para lanzarme a la rutina a veces ya insoportable del trabajo, el trabajo, el trabajo.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;-qt-block-indent: 0; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-indent: 0px;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;-qt-block-indent: 0; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-indent: 0px;&quot;&gt;
Estoy cansado. Mucho. Estoy fundido. Si en la oficina no me quedo dormido sobre el teclado de la computadora es porque a mi jefa la tengo a sólo dos metros de distancia y a otros dos tengo a la secretaria, además de las decenas que compañeros que me observan a través de los malditos cristales. Ignoro cómo eran las oficinas de antes que no tenían vidrios, no eran las peceras de ahora que todo lo dejan ver: las miserias y las vergüenzas... Todo a la vista de todos para que pueda juzgarse y criticarse... Casi nadie aplaude o felicita cuando hay algún acierto. Menos en mi oficio en el que cuando las cosas salen bien, nadie, nadie, dice absolutamente nada. Pero cuando hay un error, el peso de toda la autoridad, ese enorme árbol jerárquico que pende sobre la cabeza de todos los de a pie, se deja caer con fuerza atronadora... Ay.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;-qt-block-indent: 0; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-indent: 0px;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;-qt-block-indent: 0; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-indent: 0px;&quot;&gt;
Y en casa la historia no va muy lejos. Soy como un visitante, un invitado en la familia. Desconozco los procedimientos habituales, y cuando intento algo todo me sale mal. Es una especie de discapacidad social, familiar y profesional.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjJzXIZBHTdhE6_IINA-3AXoCSD_72TqV7_hxY6lNM5UU45Ovmv5qLVBKn7LM7UMTSWAiUuBNLdwZy-WoBiZaxh4H5YdwCnBUMbPkhkiI4DDSL25GOOpXzBwdXepmEUNyiOsgdypHNN48o/s1600/mividabipolar.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;814&quot; data-original-width=&quot;1600&quot; height=&quot;162&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjJzXIZBHTdhE6_IINA-3AXoCSD_72TqV7_hxY6lNM5UU45Ovmv5qLVBKn7LM7UMTSWAiUuBNLdwZy-WoBiZaxh4H5YdwCnBUMbPkhkiI4DDSL25GOOpXzBwdXepmEUNyiOsgdypHNN48o/s320/mividabipolar.jpg&quot; width=&quot;320&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
</description><link>http://mividabipolar.blogspot.com/2018/10/aca-sigo-dando-tumbos-y-pena.html</link><author>noreply@blogger.com (Chak)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjJzXIZBHTdhE6_IINA-3AXoCSD_72TqV7_hxY6lNM5UU45Ovmv5qLVBKn7LM7UMTSWAiUuBNLdwZy-WoBiZaxh4H5YdwCnBUMbPkhkiI4DDSL25GOOpXzBwdXepmEUNyiOsgdypHNN48o/s72-c/mividabipolar.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>2</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-5236316151169329264.post-2765221470183399760</guid><pubDate>Mon, 22 Jan 2018 06:00:00 +0000</pubDate><atom:updated>2018-01-21T22:00:39.019-08:00</atom:updated><title>El ir y venir de un bipolar</title><description>&lt;div dir=&quot;ltr&quot;&gt;&lt;p style=&quot;margin:0px;text-indent:0px;white-space:pre-wrap&quot;&gt;Lo siento por mí. Pero lo siento sobre todo por mi esposa que lleva muchos, muchos años pasando una y otra vez por lo mismo. No imagino lo aburrido y frustrante, lo desgastante y preocupante que debe ser pensar &quot;a ver en qué momento se vuelve a deprimir este güey&quot;. &quot;Ya viene Navidad y seguro se vuelve a tirar a la mierda&quot;. &quot;Ya pasaron tres meses de haber iniciado su nuevo trabajo, ya casi le llega el bajón&quot;. &lt;br&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;margin:0px;text-indent:0px;white-space:pre-wrap&quot;&gt;&lt;br&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style=&quot;margin:0px;text-indent:0px;white-space:pre-wrap&quot;&gt;Y luego, cuando sucede que me llega la depresión, cuando sucede que me deprimo, que me escucha por el teléfono triste, a punto de tirarme por el puente, debe ser todavía más complicado. Mantener la calma para no insultarme, para no encabronarse conmigo por volver a caer en la puta depresión. Y ya en la casa, mantener el mejor tono de voz, la mejor para para hacerme sentir que todo estará bien. Y yo entonces despotrico, una vez más contra el mundo, contra la vida, contra mi vida, contra el trabajo, la inseguridad, la mugre de la ciudad, la basura de gente que la habita y lo mierda que me siento por todo eso. Luego viene el plan de acción: lo que se supone vamos a hacer, lo que esperamos que nos va a ayudar a sentirme mejor, a salir del bache en el que he vuelto a caer. Pero nada. Al día siguiente, luego de descansar un poco, de dormir o medio dormir unas seis horas, vuelvo a lo mismo, con un poco más de energía, con un poco más de vida, apenas lo suficiente para seguir adelante con esta vida que apesta.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;margin:0px;text-indent:0px;white-space:pre-wrap&quot;&gt;&lt;br&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style=&quot;margin:0px;text-indent:0px;white-space:pre-wrap&quot;&gt;Así han sido los últimos 10 ó 12 ó 13 ó 15 años. He perdido la cuenta de cuántos años llevo con estos ires y venires.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;margin:0px;text-indent:0px;white-space:pre-wrap&quot;&gt;&lt;br&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style=&quot;margin:0px;text-indent:0px;white-space:pre-wrap&quot;&gt;Me dijo mi señora que busque a mi psiquiatra para que me recete otra vez el medicamento que he dejado ya tantas veces. Pero no quiero verla. Las últimas dos veces que me sentí igual o peor que ahora, se negó a recetarme cualquier tipo de medicamento. Si antes me había puesto balines en las orejas para combatir la depresión, en las últimas ocasiones ni siquiera eso me dio. Me dijo que no lo consideraba necesario, que no me veía tan mal. Y quizás era cierto. No lo sé. &lt;br&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;margin:0px;text-indent:0px;white-space:pre-wrap&quot;&gt;&lt;br&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;margin:0px;text-indent:0px;white-space:pre-wrap&quot;&gt;En la última sesión que tuvimos me dio algunos lineamientos para que hiciera una especie de meditación. Lo intenté. Lo he intentado. No sé si funcionó. Estuve con buen ánimo varios meses, sobre todo los primeros después de que ingresé a mi nuevo trabajo, así que no sé si me sentía bien por las &quot;visualizaciones&quot; que me recomendó la doctora, o porque estaba medianamente entusiasmado con el nuevo trabajo. Casi nueve meses después de estar en este nuevo proyecto, con todo el desgaste, con toda la presión y un ánimo que nada más no despega, creo que mi suerte acabó. El trabajo me pesa como si cargara un costal de cemento todos los días. No tengo ánimo para hacerlo. No tengo la entereza psicológica, espiritual para sacar lo que se supone tengo de positivo en mí, como profesional, si es que tengo algo de eso. &lt;br&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;margin:0px;text-indent:0px;white-space:pre-wrap&quot;&gt;&lt;br&gt;&lt;/p&gt;  Lo que me queda, dado que no tengo ánimos, ni dinero, ni confianza en la doctora y sus remedios, es este blog, son las palabras, con las que trabajo, a las que amo y de las que tristemente cada vez estoy más alejado. Simplemente, tomar el teclado, pegarle y tratar de sacar lo que pienso o siento, me parece ahora un ejercicio desproporcionadamente complicado. En fin..&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEikQ0PvcGGRQlKDTyzt6gAnfga6Kr9GOmEudwi1clBuv7Py2a4ZN-cvwjUdJ2V-FzgGzQux5PZt6Nv6Z2urcRAwQG-1Eyakixx5Y9rPGA1DxHZyE8j045CWnK3Zhk7iOkkYSKFKm85PV4A/s1600/MVP-739022.jpg&quot;&gt;&lt;img src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEikQ0PvcGGRQlKDTyzt6gAnfga6Kr9GOmEudwi1clBuv7Py2a4ZN-cvwjUdJ2V-FzgGzQux5PZt6Nv6Z2urcRAwQG-1Eyakixx5Y9rPGA1DxHZyE8j045CWnK3Zhk7iOkkYSKFKm85PV4A/s320/MVP-739022.jpg&quot;  border=&quot;0&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_6513751004645394034&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;  </description><link>http://mividabipolar.blogspot.com/2018/01/el-ir-y-venir-de-un-bipolar.html</link><author>noreply@blogger.com (Chak)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEikQ0PvcGGRQlKDTyzt6gAnfga6Kr9GOmEudwi1clBuv7Py2a4ZN-cvwjUdJ2V-FzgGzQux5PZt6Nv6Z2urcRAwQG-1Eyakixx5Y9rPGA1DxHZyE8j045CWnK3Zhk7iOkkYSKFKm85PV4A/s72-c/MVP-739022.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>8</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-5236316151169329264.post-7229870486444986245</guid><pubDate>Tue, 17 Oct 2017 03:05:00 +0000</pubDate><atom:updated>2017-10-16T20:05:41.625-07:00</atom:updated><title>Mi terremoto interno</title><description>&lt;div dir=&quot;ltr&quot;&gt;&lt;p style=&quot;margin:0px;text-indent:0px&quot;&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style=&quot;margin:0px;text-indent:0px&quot;&gt;Tengo un segundo hijo, el primero es más latoso que una gripa en primavera, mi esposa ya casi no me habla, me cambié de trabajo y he tenido muy muy malos días, y luego el terremoto. Y luego mi terremoto personal interno. Estoy deprimido. &lt;/p&gt;  &lt;p style=&quot;margin:0px;text-indent:0px&quot;&gt;De nuevo tengo esta horrible sensación de que todo se me está derrumbando, que camino sobre una cama de arena suave y pegagosa que me va a tragar lenta e irremediablemente sin que yo no nadie pueda hacer nada por evitarlo.&lt;/p&gt;  &lt;p style=&quot;margin:0px;text-indent:0px&quot;&gt;Y debiera estar tranquilo, &amp;quot;echándole ganas&amp;quot; para sacudirme el malestar, pero mi mente no me da. Simplemente no me da. Tengo una total indiferencia hacia prácticamente todo. Si me fuera posible me quedaría en cama todo el día hasta que la vida pase, hasta que algo se resuelva, pero soy un poco funcional. Al menos un poco, lo mínimo necesario, lo únicamente indispensable para mantener a mi familia a la que amo profundamente.&lt;/p&gt;  &lt;p style=&quot;margin:0px;text-indent:0px&quot;&gt;Tengo sueño siempre. Se me cierran los ojos, no recuerdo prácticamente nada. Trabajo, actúo, reacciono prácticamente por reflejo, pero casi sin conciencia. Como si nada de lo que pasa a mi alrededor me fuera a impactar. &lt;/p&gt;  &lt;p style=&quot;margin:0px;text-indent:0px&quot;&gt;Pero luego ocurre lo inevitable. Las cosas me están explotando en la cara por mi inoperancia, por mi ineptitud, por mi desgano, mi sueño eterno, mis desvaríos en vigilia. &lt;br&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;margin:0px;text-indent:0px&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhLR7TwO1J3fHKNlzeHPVlJ2sz2a4Nsjwv9M57I4H2rq7c4Wu5oaveV-1Wxp1yIAbp_i4nq9G9WMNo9Z9wNVoV7SGDIUh72boJq3_WqokfbdZxjvwHEgZXmPRzL7GZ1nEiWzpMvMXAYFrw/s1600/Terremoto-741626.jpg&quot;&gt;&lt;img src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhLR7TwO1J3fHKNlzeHPVlJ2sz2a4Nsjwv9M57I4H2rq7c4Wu5oaveV-1Wxp1yIAbp_i4nq9G9WMNo9Z9wNVoV7SGDIUh72boJq3_WqokfbdZxjvwHEgZXmPRzL7GZ1nEiWzpMvMXAYFrw/s320/Terremoto-741626.jpg&quot;  border=&quot;0&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_6477710659734589218&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;  </description><link>http://mividabipolar.blogspot.com/2017/10/mi-terremoto-interno.html</link><author>noreply@blogger.com (Chak)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhLR7TwO1J3fHKNlzeHPVlJ2sz2a4Nsjwv9M57I4H2rq7c4Wu5oaveV-1Wxp1yIAbp_i4nq9G9WMNo9Z9wNVoV7SGDIUh72boJq3_WqokfbdZxjvwHEgZXmPRzL7GZ1nEiWzpMvMXAYFrw/s72-c/Terremoto-741626.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>2</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-5236316151169329264.post-5771243649012613293</guid><pubDate>Fri, 16 Dec 2016 07:16:00 +0000</pubDate><atom:updated>2016-12-15T23:16:59.399-08:00</atom:updated><title>De nuevo Navidad 2016</title><description>&lt;div dir=&quot;auto&quot;&gt;Es casi una tradición para mí escribir una entrada en este Blogger cuando se acerca Navidad. No es extraño. Es la época del año más difícil y deprimente para mi. &lt;div dir=&quot;auto&quot;&gt;Y no es porque tenga malos recuerdos de navidades traumantes o que mi niñez haya sido muy dolorosa. Tampoco es que haya sido un jolgorio, pero no creo que sea algo para sentirse mal. &lt;/div&gt;&lt;div dir=&quot;auto&quot;&gt;Es sólo que en estos días me da frío, la luz no es muy buena para el estado de ánimo y, sobre todo, hay una inevitable disputa por el tiempo. Todos quieren reunirse, todos quieren que estés con ellos para &amp;quot;pasar las fiestas&amp;quot; y la verdad es que yo lo único que quisiera es pasar mis días de vacaciones lo más tranquilo posible, haciendo las cosas que a mí me gustan y no lo que los demás quieren que haga.&lt;/div&gt;&lt;div dir=&quot;auto&quot;&gt;¿Es eso demasiado pedir? Pues sí, así parece. Es tan estresante esto de las reuniones familiares. Con nadie se queda bien, a nadie se le da gusto. Cualquier cosa que uno decida tendrá detractores dispuestos a guardar rencores inútiles por el resto de los días. ¿Que ganamos con estas celebraciones sino deudas económicas y sociales, familiares y personales. &lt;/div&gt;&lt;div dir=&quot;auto&quot;&gt;Hay una especie de fuerza gravitacional que nos empuja a jugar siempre con la culpa y los deseos de los demás. El chantaje se vuelve moneda  corriente y todo el mundo trata de acomodar lo mejor posible sus fichas para su propio  beneficio. Nada raro en esta sociedad tan poco empática. ¿Qué tiene de malo querer estar solo &amp;quot;en estas fechas&amp;quot;? El libre albedrío  parece ser ahora  comunitario y mis decisiones son tomadas de antemano y sin consulta previa.  La empresa me invita a una fiesta  obligatoria y me da vacaciones que yo no pedí. La familia organiza una cena que yo no quiero y el resto del mundo se empeña en venderme un montón de cosas que no quiero ni necesito.&lt;/div&gt;&lt;div dir=&quot;auto&quot;&gt;Así las cosas en esta Navidad.&lt;/div&gt;&lt;div dir=&quot;auto&quot;&gt;Felices fiestas.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;  </description><link>http://mividabipolar.blogspot.com/2016/12/de-nuevo-navidad-2016.html</link><author>noreply@blogger.com (Chak)</author><thr:total>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-5236316151169329264.post-3176091534559393176</guid><pubDate>Sat, 24 Sep 2016 00:25:00 +0000</pubDate><atom:updated>2016-09-23T17:25:48.234-07:00</atom:updated><title>Olvidos bipolares</title><description>&lt;div dir=&quot;ltr&quot;&gt;                                                        &lt;div&gt;              &lt;p class=&quot;gmail-&quot; style=&quot;margin-bottom:0in;margin-top:0in;margin-right:0in&quot;&gt;&lt;font face=&quot;verdana, sans-serif&quot;&gt;&lt;br&gt;&lt;/font&gt;&lt;/p&gt;              &lt;p class=&quot;gmail-&quot; style=&quot;margin-bottom:0in;margin-top:0in;margin-right:0in&quot;&gt;  &lt;font face=&quot;verdana, sans-serif&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-weight:bold;font-size:14pt&quot;&gt;En qué pensaba hace tan sólo un segundo atrás. No lo sé. Se me olvidó apenas pensé en escribirlo. En serio, se me olvidó para que empecé a escribir. &lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-weight:bold;font-size:14pt&quot;&gt;Me pasa todo el tiempo. Siempre.&lt;/span&gt;              &lt;/font&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class=&quot;gmail-&quot; style=&quot;margin-bottom:0in;margin-top:0in;margin-right:0in&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-weight:bold;font-size:14pt&quot;&gt;&lt;font face=&quot;verdana, sans-serif&quot;&gt;&lt;br&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;              &lt;p class=&quot;gmail-&quot; style=&quot;margin-bottom:0in;margin-top:0in;margin-right:0in&quot;&gt;  &lt;font face=&quot;verdana, sans-serif&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-weight:bold;font-size:14pt&quot;&gt;Me estoy bañando y pienso en lo que voy a hacer durante el resto del día, y apenas cierro la llave y todo se me borra.&lt;/span&gt;              &lt;/font&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class=&quot;gmail-&quot; style=&quot;margin-bottom:0in;margin-top:0in;margin-right:0in&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-weight:bold;font-size:14pt&quot;&gt;&lt;font face=&quot;verdana, sans-serif&quot;&gt;&lt;br&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;              &lt;p class=&quot;gmail-&quot; style=&quot;margin-bottom:0in;margin-top:0in;margin-right:0in&quot;&gt;  &lt;font face=&quot;verdana, sans-serif&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-weight:bold;font-size:14pt&quot;&gt;Por buenas o malas que sean las ideas, todas se me escapan. Es una especie de maldición, una disfunción de mi cerebro que se resetea cada dos minutos, haga falta o no. Y si pude tener una chispa, como supongo a muchos les pasa, de pronto estoy totalmente en blanco.&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-weight:bold;font-size:14pt&quot;&gt;Cierro la llave de la regadera y ya no sé qué sigue. Miro a todas partes y trato de rehacer los pensamientos, la línea que llevaba, el camino que creí haber trazado.&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-weight:bold;font-size:14pt&quot;&gt;Y así todo el día, en todo momento. En el trabajo si no anotó cada una de las instrucciones, planes, procesos, simplemente se me olvidan.&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-weight:bold;font-size:14pt&quot;&gt;Y en la familia, igual. Apenas mi esposa empieza a pedirme cosas en el super, lo tengo que anotar, si no, pasan al cajón del olvido.&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-weight:bold;font-size:14pt&quot;&gt;Estas líneas comenzaron con una idea totalmente diferente a esto, pero decidí cambiar el plan, como pasa con mi vida cada vez que la ruta es bloqueada, interrumpida o interceptada por cualquier cosa que me desvíe. Algo normal en los últimos 15 años.&lt;/span&gt;              &lt;/font&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class=&quot;gmail-&quot; style=&quot;margin-bottom:0in;margin-top:0in;margin-right:0in&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-weight:bold;font-size:14pt&quot;&gt;&lt;font face=&quot;verdana, sans-serif&quot;&gt;&lt;br&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;              &lt;p class=&quot;gmail-&quot; style=&quot;margin-bottom:0in;margin-top:0in;margin-right:0in&quot;&gt;  &lt;span style=&quot;font-weight:bold;font-size:14pt&quot;&gt;&lt;font face=&quot;verdana, sans-serif&quot;&gt;Lo que menos me gusta de esta circunstancia es que cuando logro retomar el hilo, cuando hallo el camino que tenía fijado antes de perderme en mis propios pensamientos, entonces me doy cuenta de que en realidad no era tan buena idea, no es lo que realmente quería, no es lo que verdaderamente quería. &lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class=&quot;gmail-&quot; style=&quot;margin-bottom:0in;margin-top:0in;margin-right:0in&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-weight:bold;font-size:14pt&quot;&gt;&lt;font face=&quot;verdana, sans-serif&quot;&gt;&lt;br&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class=&quot;gmail-&quot; style=&quot;margin-bottom:0in;margin-top:0in;margin-right:0in&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-weight:bold;font-size:14pt&quot;&gt;&lt;font face=&quot;verdana, sans-serif&quot;&gt;Es una pena, una pérdida de tiempo, energía y ánimo enorme y lamentable.&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;              &lt;/p&gt;              &lt;p class=&quot;gmail-&quot; style=&quot;margin-bottom:0in;margin-top:0in;margin-right:0in&quot;&gt;  &lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;  </description><link>http://mividabipolar.blogspot.com/2016/09/olvidos-bipolares.html</link><author>noreply@blogger.com (Chak)</author><thr:total>3</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-5236316151169329264.post-3764580268486526938</guid><pubDate>Wed, 14 Sep 2016 04:38:00 +0000</pubDate><atom:updated>2016-09-16T23:36:55.676-07:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Ciclotimia</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Depresion</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Psquiatría</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Trastorno Bipolar</category><title>Sí, soy un amargado</title><description>&lt;div dir=&quot;ltr&quot;&gt;
Hablábamos hace unos días o meses, el tiempo me parece tan diluido, que en términos generales, estoy amargado.&lt;br /&gt;  No es algo muy raro. Es muy posible que así sea. &lt;/div&gt;
&lt;div dir=&quot;ltr&quot;&gt;
He pasado de ser una persona medianamente inteligente a una muy metida en su propia desgracia. &lt;/div&gt;
&lt;div dir=&quot;ltr&quot;&gt;
Y ni hablar de la pérdida del disfrute. &lt;/div&gt;
&lt;div dir=&quot;ltr&quot;&gt;
Mi poca posibilidad de gozar de la vida se hace patente en cada momento. Mi jefe, o al menos uno de ellos me lo hace ver cada vez que lo percibe. Me hace burla del gesto adusto que siempre tengo, del ceño fruncido, de la mirada dura, de mi silencio a prueba de todo: bromas, anécdotas o recuerdos. Incluso, a veces, a prueba de los buenos modales.&lt;/div&gt;
&lt;div dir=&quot;ltr&quot;&gt;
De ahí que mi esposa diga que soy un amargado, de ahí que mucha gente cree que soy muy mamón. Y sí, las dos cosas son ciertas. Tanto que siempre tengo esa expresión de fuchi, de leve asco, de ligero hartazgo por la vida, como que soy un poco mamón.&lt;/div&gt;
&lt;div dir=&quot;ltr&quot;&gt;
El punto es que no he logrado tener un punto de equilibrio entre el gozo y la crítica sana a la ignorancia y la estupidez que me rodean. &lt;/div&gt;
&lt;div dir=&quot;ltr&quot;&gt;
Ni hablar del sinsentido que el 85% de la vida tiene. Creo que de las 16 horas que estoy consciente al día sólo valen la pena unas seis, esas en las que estoy con mi familia. El resto, en el trabajo, las paso medio en blanco, aunque siempre son muy estresantes.&lt;/div&gt;
</description><link>http://mividabipolar.blogspot.com/2016/09/si-soy-un-amargado.html</link><author>noreply@blogger.com (Chak)</author><thr:total>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-5236316151169329264.post-1392532384670436116</guid><pubDate>Fri, 29 Jul 2016 07:35:00 +0000</pubDate><atom:updated>2016-07-29T00:35:28.100-07:00</atom:updated><title>Sobre el tiempo libre (o cómo divagar ante el aburrimiento)</title><description>&lt;div style=&quot;-qt-block-indent: 0; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-indent: 0px;&quot;&gt;
Siempre es la misma cuestión: ¿De no estar haciendo esto, dónde y qué harías? &lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;-qt-block-indent: 0; -qt-paragraph-type: empty; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-indent: 0px;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;-qt-block-indent: 0; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-indent: 0px;&quot;&gt;
Es decir, siempre, a esta hora (cualquiera que sea, observa tu reloj), sé lo que estaría haciendo de no estar aquí haciendo lo que sea que esté haciendo.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;-qt-block-indent: 0; -qt-paragraph-type: empty; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-indent: 0px;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;-qt-block-indent: 0; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-indent: 0px;&quot;&gt;
Me pasa todos los días cuando trabajo; me pasa a veces cuando juego con mi hijo, me pasa cuando hago muchas cosas como ir al supermercado o hacer filas en el banco para hacer trámites en el gobierno.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;-qt-block-indent: 0; -qt-paragraph-type: empty; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-indent: 0px;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;-qt-block-indent: 0; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-indent: 0px;&quot;&gt;
Y ahora que tengo la oportunidad de escribir a gusto, a mis anchas, he preferido ver la tele, o ver qué hay en las redes sociales. Cosas ambas que siempre me distraen, pero al mismo tiempo me hacen pensar en lo que quiero hacer... Es curioso pero es cierto.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;-qt-block-indent: 0; -qt-paragraph-type: empty; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-indent: 0px;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;-qt-block-indent: 0; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-indent: 0px;&quot;&gt;
Cuando tengo esa sensación de que bien podría estar aprovechando el tiempo haciendo otra cosa, logro un cierto nivel de pensamiento, de ideas que de otra manera simplemente no llega. Lo mismo me pasa cuando escucho a las personas que me dicen cosas que no me interesan en los más mínimo y de inmediato en mi cabeza aparecen ideas, historias, planes que me ayudan a sobrellevar esos segundos o minutos de inanición frente a desconocidos. El problema para mí es que esas ideas, buenas o malas, difícilmente regresan a mi. Son como hojuelas de oro que se lleva el viento. Absurdo, pero cierto.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;-qt-block-indent: 0; -qt-paragraph-type: empty; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-indent: 0px;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;-qt-block-indent: 0; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-indent: 0px;&quot;&gt;
Así, por ejemplo, siempre estoy pensando: &quot;Ahora podría estar escribiendo y estaría mejor que ahora&quot;, pero luego resulta que ya tengo el tiempo, el espacio, la oportunidad para escribir y termino desperdiciando todo: tiempo y espacio. Típico.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;-qt-block-indent: 0; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-indent: 0px;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhyPJooamUKGzXvyGo9VjkHBx_0puJtYd-EcCEkjC7dB007U6K2QwjcmRC3ik4f6U_ZIk6cCDT2576nO_qEUOkPe6d11bzHyWKgPziDp-6IgBzMsiCQTxj1GY3U78Bl7Kcyz6_pj-GlbbE/s1600/textgram_1469471067.png&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;320&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhyPJooamUKGzXvyGo9VjkHBx_0puJtYd-EcCEkjC7dB007U6K2QwjcmRC3ik4f6U_ZIk6cCDT2576nO_qEUOkPe6d11bzHyWKgPziDp-6IgBzMsiCQTxj1GY3U78Bl7Kcyz6_pj-GlbbE/s320/textgram_1469471067.png&quot; width=&quot;320&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;-qt-block-indent: 0; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-indent: 0px;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
</description><link>http://mividabipolar.blogspot.com/2016/07/sobre-el-tiempo-libre-o-como-divagar.html</link><author>noreply@blogger.com (Chak)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhyPJooamUKGzXvyGo9VjkHBx_0puJtYd-EcCEkjC7dB007U6K2QwjcmRC3ik4f6U_ZIk6cCDT2576nO_qEUOkPe6d11bzHyWKgPziDp-6IgBzMsiCQTxj1GY3U78Bl7Kcyz6_pj-GlbbE/s72-c/textgram_1469471067.png" height="72" width="72"/><thr:total>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-5236316151169329264.post-4611840600404753034</guid><pubDate>Fri, 15 Jul 2016 17:00:00 +0000</pubDate><atom:updated>2016-07-15T10:00:12.556-07:00</atom:updated><title>¿Qué buscan los depresivos?</title><description>&lt;div style=&quot;-qt-block-indent: 0; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-indent: 0px;&quot;&gt;
&lt;style type=&quot;text/css&quot;&gt;
p, li { white-space: pre-wrap; &lt;/style&gt;Es decir, los que estamos deprimidos ¿qué tipo de información es la que buscamos?&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;-qt-block-indent: 0; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-indent: 0px;&quot;&gt;
Por lo general, quienes tenemos este tipo de condición, sentimos que somos los únicos que nos sentimos así. Y lo más seguro es que ni siquiera sepamos qué es lo que tenemos. Simplemente nos sentimos mal y ya. Un joven de 15 o 16 años sencillamente no se levantará de su cama, o se la pasa frente a una computadora o jugando videojuegos sin saber exactamente qué pasa. ¿Por qué no tiene ganas de salir, de ver a sus amigos y por qué tiene una tendencia casi enfermiza por huir de casa dejar atrás a los padres, a los hermanos, a los abuelos y a todo aquel que le recuerde que es una persona infeliz?&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;-qt-block-indent: 0; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-indent: 0px;&quot;&gt;
Eso es lo único que tiene claro: es una persona infeliz. No encuentra nada satisfactorio, nada de lo que hace, dice, piensa, ve, escucha, o siente le trae un mínimo placer. Es como si el cajón del bienestar se hubiera vaciado y nada de lo que intentas poner ahí lo llena.&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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Sí. Así es.&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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O al menos así me lo parece. Así lo recuerdo. Y no es que no esté deprimido ahora. De hecho lo estoy. Pero creo recordar que cuando tenía esa edad, cuando era un adolescente, era justo así como me sentía y más o menos era así como me comportaba. Pasaba todo el día frente a la consola de videojuegos, apenas comía y no tenía ganas de ver a mis amigos, mucho menos de estar con cualquier miembro de la familia o la sociedad. Odiaba a todo el mundo.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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Simplemente quería que me dejaran en paz, que el mundo rodara sin mí y yo simplemente existiera al margen de todo y de todos. Dormía mucho también. Ahora pensaría que era parte de mi crecimiento, pero ahora estoy seguro de que estaba muy deprimido. Apenas comía un poco y quería dormir. Y lo hacía. Me encerraba en mi cuarto y me dormía. A veces, más descarado, lo hacía en la sala de televisión, frente a todos.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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En mi mente, entonces y ahora, pasaban cosas tan absurdas como ese pensamiento de que no valgo nada, de que no tiene ningún sentido vivir, que la sociedad está perdida y, sobre todo, es estúpida... Sí, todos esos son pensamientos absurdos (entre muchos otros), pero poderosos. Tanto, que mucha gente se deja convencer de ellos y terminan lanzándose de un puente, tirándose a las vías del Metro, cortándose las venas o matándose poco a poco con drogas.&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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En esos años creía que era una persona única, que sólo yo tenía ese tipo de pensamientos, de actitudes, que era una especie de genio incomprendido. Pero nada de eso. Sólo era un adolescente deprimido y como ellos hay miles; millones en todo el mundo que pasan por lo mismo.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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Pero de eso me enteré varios años después, cuando me diagnosticaron trastorno bipolar. Pero entonces era ya un poco más grande, aunque no mucho más inteligente.&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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No eres el único, si es que has llegado hasta aquí, leyendo algunas de las cosas por las que pasas y por las que piensas. No, sólo estás, quizás, un poco deprimido. No es bueno, pero tampoco demasiado malo. Es algo más común de lo que crees. De hecho, es una pandemia. Hay millones que la padecen en todo el mundo y la ciencia todavía no tiene una respuesta efectiva para contrarrestarla.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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Es una pequeña maldición. Pero, como toda maldición, tiene algo de mágico, algo de intrigante que no deja de ser apasionante. De ahí que cada X tiempo regreso y escribo, regreso y tomo de nuevo el teclado y el blog. Y sí, no lo niego, necesito de esto de vez en cuando para desahogar mi depresión.&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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 &lt;/div&gt;
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