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	<title>ochoymedio.info - reseñas recientes</title>
	<link>http://www.ochoymedio.info/</link>
	<description>Revista en línea de cine. Estrenos, noticias, crítica, cine colombiano, reseñas de películas colombianas y cartelera nacional.</description>
	<language>es-es</language>
	<pubDate>Thu, 09 Jul 2009 16:49:24 -0500</pubDate>
	<lastBuildDate>Tue, 07 Jul 2009 00:00:00 -0500</lastBuildDate>
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		<title>ochoymedio - revista en línea de cine</title>
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		<title>Nick & Norah: una noche de música y amor</title>
		<link>http://www.ochoymedio.info/review/1267/Nick-&-Norah:-una-noche-de-música-y-amor/</link>
		<description>
		&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Reseña por: Samuel Castro&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
		&lt;p&gt;(* * * )&lt;/p&gt;		&lt;p&gt;S&amp;oacute;lo se es adolescente una vez en la vida. Por suerte. Ser&amp;iacute;a terrible si tuvi&amp;eacute;ramos que volver a vivir aquellos a&amp;ntilde;os de acn&amp;eacute;, de tonter&amp;iacute;a e ingenuidad, de obsesi&amp;oacute;n con el sexo y la popularidad. Aunque si somos justos, en esos a&amp;ntilde;os tambi&amp;eacute;n ten&amp;iacute;amos cierta pureza que con el tiempo se pierde, o se agota.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Es dif&amp;iacute;cil encontrar buenas pel&amp;iacute;culas de adolescentes. Aunque para la industria de Hollywood los preadultos adem&amp;aacute;s de ser un p&amp;uacute;blico agradecido y lleno de dinero (el que hay en la billetera de sus padres, por supuesto) sean tambi&amp;eacute;n los habitantes de escenarios particulares (colegios, equipos deportivos, barrios de inmigrantes) ideales para crear tramas repetitivas o para darle un contexto de actualidad a las mismas historias de siempre, generalmente parece que los guiones los escribieran tipos que a duras penas saben deletrear su nombre. O claro, publicistas que quieren que nos traguemos la mentira de que el mundo se parece a &lt;strong&gt;High school musical&lt;/strong&gt;, donde todos quieren llegar v&amp;iacute;rgenes al matrimonio y hacen fiestas intercambiando zumos de frutas y tarjetas hechas a mano. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Para los que est&amp;aacute;n cansados de ver mundos construidos con az&amp;uacute;car y decorados con masmelo, pero que tampoco desean enterrarse en la crudeza (no necesariamente real) de Larry Clark (el director de &lt;strong&gt;Kids&lt;/strong&gt; y de &lt;strong&gt;Bully&lt;/strong&gt;); para aquellos que todav&amp;iacute;a extra&amp;ntilde;an la sensaci&amp;oacute;n de conocer a alguien en medio de un concierto o de una fiesta; para los que miran con nostalgia las fotos de aquel carro de segunda que fue su primer veh&amp;iacute;culo. Para todos ellos (&amp;iquest;para todos nosotros?) valdr&amp;aacute; la pena ver &lt;strong&gt;Nick &amp;amp; Norah&amp;rsquo;s infinite playlist&lt;/strong&gt;, una bella y entretenida pel&amp;iacute;cula adolescente, que nos lleva a recorrer junto a un grupo de muchachitos la noche neoyorquina mientras buscamos con ellos a una amiga que tom&amp;oacute; demasiado y un concierto de un grupo de rock que acostumbra a dejar pistas de sus presentaciones regadas en las calles, para que sus fans los descubran.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;La pel&amp;iacute;cula es bella por varias razones. Uno, porque nos muestra a una New York trasnochadora, fotografiada con gracia y originalidad (se le da mucha importancia al brillo de las luces y no tanta a la arquitectura, m&amp;aacute;s a las esquinas y a las aceras que a los interiores de los lugares) que se ve siempre juvenil. Dos, porque la parte femenina de la pareja protagonista, la joven actriz Kat Dennings tiene una rara belleza que se antoja irresistible y una boca que compite en atractivo con la de Angelina Jolie. Tres, porque apela a una direcci&amp;oacute;n de c&amp;aacute;maras cl&amp;aacute;sica, sin muchos aspavientos ni encuadres complicados, dejando que en la pantalla veamos los rostros de los personajes, qued&amp;aacute;ndose junto a ellos en sus momentos importantes y acerc&amp;aacute;ndolos al espectador en los instantes emocionantes. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Y es entretenida especialmente por una raz&amp;oacute;n: por su historia, sencilla y simple. Conocida y al mismo tiempo fresca. Nick es el bajista de una banda joven que ha sido abandonado por su novia Tris, que no se cansa de burlarse de los CD&amp;rsquo;s de canciones escogidas que &amp;eacute;l le regala (por eso el playlist del t&amp;iacute;tulo original) en medio de su despecho. Norah es compa&amp;ntilde;era de colegio de la ex de Nick y adora precisamente la m&amp;uacute;sica que hay en esos discos que recupera de la basura cuando Tris los bota. Una noche de fiesta en que todos buscan al grupo de rock misterioso, Norah se cansa de las burlas de Tris acerca de su solter&amp;iacute;a y le dice que ha ido a la fiesta con su novio. Ante la insistencia, va donde ese muchacho que acaba de tocar el bajo en la tarima del bar y besa a Nick frente a todo el mundo sin saber qui&amp;eacute;n es.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Por supuesto que no tiene l&amp;oacute;gica que Norah no conociera a Nick si &amp;eacute;ste era novio de Tris. Pero por favor. Esto es una pel&amp;iacute;cula adolescente. No le pidamos l&amp;oacute;gica. Ya es suficiente con que los di&amp;aacute;logos tengan sentido y que la historia vaya para alg&amp;uacute;n lado. Y ese lado es precisamente el viaje de conocimiento mutuo que Nick y Norah van a emprender esa noche, animados por los respectivos amigos de cada uno, y con las amenazas que representan Tris (todas las ex novias del mundo sienten de repente que quieren volver con el tipo que abandonaron cuando ven que le gusta a otra mujer) y Tal, el estirado &amp;ldquo;amigo con derechos&amp;rdquo; de Norah, que quiere usar la influencia de ella (hija de un productor musical famos&amp;iacute;simo) para sacar adelante el disco de su propio grupo idiota.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El resto de la noche lo pasar&amp;aacute;n acerc&amp;aacute;ndose y separ&amp;aacute;ndose, cont&amp;aacute;ndose nimiedades (&amp;iquest;o alguien a esa edad dec&amp;iacute;a cosas importantes?) y disfrutando de cosas tan sencillas como tomar un caf&amp;eacute; de madrugada o escuchar un concierto en la azotea de un edificio. Al lado de los protagonistas veremos un mundo adolescente menos conservador que de costumbre y miraremos sin falsos esc&amp;aacute;ndalos lo que ya sabemos: que el licor y el sexo hacen parte de la vida de los muchachos de hoy, que la orientaci&amp;oacute;n sexual (los compa&amp;ntilde;eros de Nick en el grupo son dos muchachos gays que alguna vez fueron novios y hoy son los m&amp;aacute;s amigos) en la actualidad y en algunos pa&amp;iacute;ses es realmente libre y que a pesar de todo, algunos han encontrado maneras creativas de cumplir con los mandatos sociales sin tener que ser los m&amp;aacute;s irresponsables (el sexo de Nick y Norah es una masturbaci&amp;oacute;n mutua) &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Pero adem&amp;aacute;s de esa mirada sensible al mundo juvenil, seremos testigos de un romance &amp;ldquo;ch&amp;eacute;vere&amp;rdquo;, que nace entre dos protagonistas que no son los m&amp;aacute;s lindos ni los m&amp;aacute;s listos; pero que tampoco son los m&amp;aacute;s est&amp;uacute;pidos ni los m&amp;aacute;s superficiales. Casi como recordamos la mayor&amp;iacute;a que &amp;eacute;ramos en aquel entonces. Porque claro, la pel&amp;iacute;cula habla de los adolescentes del siglo XXI pero las cosas no cambian tan r&amp;aacute;pido ni tan bruscamente. Y como espectadores sentimos de repente una nostalgia por esas noches que pas&amp;aacute;bamos con el mismo chicle en la boca, o en que nos qued&amp;aacute;bamos sin bater&amp;iacute;a o sin gasolina, dependiendo de la caridad de alg&amp;uacute;n compa&amp;ntilde;ero.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Casi al final de la pel&amp;iacute;cula, Nick decide cambiar la decisi&amp;oacute;n que hab&amp;iacute;a tomado y enciende el parabrisas de su carro para borrar con &amp;eacute;l la marca de pintalabios que dej&amp;oacute; su ex en el vidrio. Es incre&amp;iacute;ble que un momento tan simple pueda ser al mismo tiempo tan emocionante. Pero eso era lo que nos pasaba a todos en aquellos a&amp;ntilde;os. S&amp;oacute;lo se es adolescente una vez en la vida. Por desgracia.&lt;/p&gt;		</description>
		<pubDate>Tue, 07 Jul 2009 00:00:00 -0500</pubDate>
		<guid>http://www.ochoymedio.info/review/1267/Nick-&-Norah:-una-noche-de-música-y-amor/</guid>
	</item>
	<item>
		<title>La clase</title>
		<link>http://www.ochoymedio.info/review/1266/La-clase/</link>
		<description>
		&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Reseña por: Samuel Castro&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
		&lt;p&gt;(* *  &amp;frac12;)&lt;/p&gt;		&lt;p&gt;Como pasa muchas veces, la traducci&amp;oacute;n literal del t&amp;iacute;tulo dice mucho m&amp;aacute;s que la frase utilizada por los distribuidores. Ellos le han puesto &lt;strong&gt;La clase&lt;/strong&gt; a esta pel&amp;iacute;cula, pero su t&amp;iacute;tulo original es &lt;strong&gt;Entre les murs&lt;/strong&gt;, (no hay que saber mucho franc&amp;eacute;s para entender que eso significa &amp;ldquo;Entre los muros&amp;rdquo;) y lo que vemos durante 2 horas y 8 minutos que parecen mucho menos gracias a la cotidianidad documental que se respira en las im&amp;aacute;genes, es exactamente eso: lo que ocurre en las vidas de un grupo de adolescentes y de su profesor de franc&amp;eacute;s y director de curso, cuando est&amp;aacute;n encerrados entre las cuatro paredes del sal&amp;oacute;n de la escuela de suburbios franceses donde se encuentran.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;La mayor parte de las pel&amp;iacute;culas de profesores que uno puede recordar tienen el mismo esquema: un maestro llega a un colegio que contrasta con su propio estilo y forma de ser, lucha con los alumnos (cuya apariencia f&amp;iacute;sica nunca cuadra con las edades que deber&amp;iacute;an tener) que no le hacen caso, el profe tiene &amp;eacute;xito o no (tambi&amp;eacute;n las hay) en la tarea de orientar a esas ovejas descarriadas por &amp;ldquo;el buen camino&amp;rdquo; y al final alg&amp;uacute;n alumno agradecido le reitera al docente que le ha cambiado la vida. Noventa minutos tan reconocibles como el sabor de un postre familiar. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Pero en &lt;strong&gt;Entre los murs&lt;/strong&gt; no ocurre nada de eso. El profesor, Fran&amp;ccedil;ois, ya estaba ah&amp;iacute; cuando la pel&amp;iacute;cula comienza. Lleva 4 a&amp;ntilde;os en ese colegio y conoce a la mayor parte de sus alumnos. Los conoce tanto que una de las cosas que nos extra&amp;ntilde;a y que se sale de los esquemas usuales, es la actitud que tiene con ellos cuando les habla o les dicta una lecci&amp;oacute;n: la franqueza descarnada sin asomos de compasi&amp;oacute;n, la iron&amp;iacute;a y el sarcasmo dominan su discurso. Se parece m&amp;aacute;s al tono de James Belushi en &lt;strong&gt;The principal&lt;/strong&gt; (1987) que a Michelle Pfeiffer en &lt;strong&gt;Dangerous minds&lt;/strong&gt; (1995) A veces los trata con displicencia, casi seguro de que no van a saber contestar lo que est&amp;aacute; preguntando. Otras, los reta, como si &amp;eacute;l fuera uno m&amp;aacute;s de los ni&amp;ntilde;os, a que lo derroten en ese enfrentamiento que es la clase. Casi se puede sentir que este profesor ya no cree en ideales ni en perfecciones imposibles. Sabe que su trabajo es importante, trata de hacerlo bien pero ya aprendi&amp;oacute; que no va a cambiar el mundo y probablemente tampoco transforme a alguno de sus alumnos.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Ellos tambi&amp;eacute;n se salen del estereotipo. S&amp;iacute;, son rebeldes pero no gastan tiempo en hacerle bromas al profesor en el tablero (un tablero que ocupa toda una pared de este sal&amp;oacute;n estrecho, tan distinto de los que hemos visto en pel&amp;iacute;culas norteamericanas) sino que lo cuestionan de igual a igual &amp;iquest;Por qu&amp;eacute; los sujetos que utiliza en los ejemplos de oraciones siempre se llaman Bill o Antoine y no tienen nombres como los que ellos oyen a diario o como sus propios nombres: Rashid, Esmeralda, Souleymane? &amp;iquest;Para qu&amp;eacute; conocer c&amp;oacute;mo se conjugan los verbos en pret&amp;eacute;rito imperfecto si nadie habla as&amp;iacute; en las calles que recorren a diario? &amp;iquest;Para qu&amp;eacute; pregunta el profesor cu&amp;aacute;l es la importancia de algo que &amp;eacute;l mismo est&amp;aacute; diciendo? Se supone que si lo est&amp;aacute; ense&amp;ntilde;ando debe ser importante.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Cuando el profesor mira al patio de recreo, m&amp;aacute;s all&amp;aacute; de esas cuatro paredes donde &amp;eacute;l comparte la condena de las horas de clase, ve lo que es esa sociedad en la que le toc&amp;oacute; ense&amp;ntilde;ar: un grupo multirracial, multicultural, lleno de peque&amp;ntilde;as tribus que sirven como escampadero para los adolescentes &amp;mdash;es notable la escena en que el mismo profesor cuestiona a uno de sus alumnos que dice ser diferente a los dem&amp;aacute;s, el hecho de que se vista como tantos otros miles, &amp;iquest;cu&amp;aacute;l es la diferencia entonces?, le pregunta&amp;mdash; que viven hoy, como siempre, un futuro incierto. Y cuando vuelve a mirar a su sal&amp;oacute;n se encuentra con lo que esa sociedad implica: una complicada y dif&amp;iacute;cil tolerancia entre religiones, entre culturas tradicionales, entre hinchadas de selecciones nacionales de f&amp;uacute;tbol.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Detr&amp;aacute;s de la sensaci&amp;oacute;n de frescura de la pel&amp;iacute;cula hay un trabajo artesanal, que comenz&amp;oacute; por la elecci&amp;oacute;n del profesor protagonista, pues Fran&amp;ccedil;ois el profesor, es Fran&amp;ccedil;ois B&amp;eacute;gaudeau el autor, escritor del libro autobiogr&amp;aacute;fico que contaba su experiencia como maestro de escuela en los suburbios parisinos y punto de partida de la pel&amp;iacute;cula. Detr&amp;aacute;s de &amp;eacute;l vinieron los alumnos, j&amp;oacute;venes reclutados por el equipo de producci&amp;oacute;n de la cinta, sin ninguna experiencia en la actuaci&amp;oacute;n, que convivieron durante un a&amp;ntilde;o asumiendo personalidades distintas a las propias, pero basadas en lo que ellos mismo ve&amp;iacute;an a diario (por eso es que por fin los muchachos de 15 parecen de 15). Sus palabras y los di&amp;aacute;logos que forman se ven tan espont&amp;aacute;neos, como atrapados por una c&amp;aacute;mara que al azar los hubiera captado, que a veces creemos que estamos frente a un documental. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Pero no. Sabemos que no lo es porque la historia va para un lado; porque se puede leer la intenci&amp;oacute;n de decir algo, de subrayar una idea, cuando el director nos muestra a los profesores en su sala privada, actuando como los ni&amp;ntilde;os que dicen educar: seleccionando a los alumnos que les dar&amp;aacute;n problemas mientras se r&amp;iacute;en de ellos, pensando qu&amp;eacute; palabras van a utilizar para romper el hielo en clase. El problema es que entonces, si no es un documental lo que vemos, no hay excusa para que los personajes se queden a la deriva, para que la mayor parte de los conflictos que se plantean terminen sin resolverse, para que todo el tiempo se sienta una tensi&amp;oacute;n que nunca estalla. Aunque claro, a lo mejor esa era la intenci&amp;oacute;n del director, Laurent Cantet: m&amp;aacute;s reflexi&amp;oacute;n que acci&amp;oacute;n.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;De Cantet hemos podido ver casi todos sus largometrajes en Colombia. Y lo que se extra&amp;ntilde;a de &lt;strong&gt;Ressources humaines&lt;/strong&gt; (1999) o de &lt;strong&gt;L&amp;rsquo;emploi du temps&lt;/strong&gt; (2001) es que en ellas, tambi&amp;eacute;n con una mayor&amp;iacute;a de actores naturales, el franc&amp;eacute;s lograba decir m&amp;aacute;s cosas sobre la sociedad actual, o al menos tomaba una posici&amp;oacute;n m&amp;aacute;s definida que con Entre les murs. Aqu&amp;iacute;, es como si lo complejo de la realidad que pretend&amp;iacute;a mostrar, se lo hubiera tragado, dej&amp;aacute;ndonos para el recuerdo muchas situaciones emocionantes pero pocos personajes memorables; una sensaci&amp;oacute;n de vac&amp;iacute;o como la de aquella ni&amp;ntilde;a que se despide del profesor cuando termina el a&amp;ntilde;o: sabemos que trataron de ense&amp;ntilde;arnos muchas cosas pero no aprendimos nada. Y s&amp;iacute;, reitero, a lo mejor esa era la intenci&amp;oacute;n del autor (Cantet es un verdadero autor) lo que significar&amp;iacute;a que alcanz&amp;oacute; su objetivo. El problema es que una pel&amp;iacute;cula puede lograr parecerse a la realidad, pero nadie dijo que a uno le tiene que gustar la realidad o que se aprenda mejor de ella. Porque entonces, &amp;iquest;para qu&amp;eacute; contamos historias?&lt;/p&gt;		</description>
		<pubDate>Mon, 29 Jun 2009 00:00:00 -0500</pubDate>
		<guid>http://www.ochoymedio.info/review/1266/La-clase/</guid>
	</item>
	<item>
		<title>Pasajeros</title>
		<link>http://www.ochoymedio.info/review/1264/Pasajeros/</link>
		<description>
		&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Reseña por: Diana Ospina Obando&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
		&lt;p&gt;(* * )&lt;/p&gt;		 &lt;p&gt;Anne Hathaway interpreta a Claire, una psic&amp;oacute;loga especialista en efectos post traum&amp;aacute;ticos, quien &amp;nbsp;tiene la misi&amp;oacute;n de tratar a los sobrevivientes de un accidente a&amp;eacute;reo. &amp;nbsp;&amp;nbsp;La aparente normalidad de las sesiones se ve r&amp;aacute;pidamente afectada por varios motivos: un pasajero que se niega a someterse a tratamiento y que atrae inevitablemente a la terapeuta; las versiones encontradas sobre el accidente, se alega que fue un error del piloto pero los pasajeros aseguran&amp;nbsp; haber visto fuego en el avi&amp;oacute;n; y, por si fuera poco, los sobrevivientes empiezan a desaparecer misteriosamente. &lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Solo al describirlo es posible confirmar que se trata de muchos frentes y la historia, por eso mismo, no consigue profundizar realmente en ninguna de las variantes que pretende abordar. Me vi la pel&amp;iacute;cula sin saber que la hab&amp;iacute;a dirigido Rodrigo Garc&amp;iacute;a (para los que no lo sepan hijo de Gabriel Garc&amp;iacute;a M&amp;aacute;rquez) lo que evit&amp;oacute; que me desilusionara a&amp;uacute;n m&amp;aacute;s. Aunque por peque&amp;ntilde;os instantes (ciertas tomas, la m&amp;uacute;sica) es posible reconocer la mano del director de pel&amp;iacute;culas tan interesantes como &lt;em&gt;Nueve vidas&lt;/em&gt; en realidad poco se ve de su virtuosismo.&amp;nbsp;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;La idea no era mala y el espectador consigue pasar un rato agradable pero el ritmo tiende a ser deficiente, ciertas actuaciones (a pesar de contar con grandes nombres) son planas y, como lo anot&amp;eacute; antes, los diferentes hilo argumentativos terminan por hacerle perder intensidad a la trama, cualidad que era necesaria en una pel&amp;iacute;cula que pretende generar suspenso y sorprender al final.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; 		</description>
		<pubDate>Sun, 28 Jun 2009 00:00:00 -0500</pubDate>
		<guid>http://www.ochoymedio.info/review/1264/Pasajeros/</guid>
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		<title>La familia Savage</title>
		<link>http://www.ochoymedio.info/review/1265/La-familia-Savage/</link>
		<description>
		&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Reseña por: Diana Ospina Obando&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
		&lt;p&gt;(* * *  &amp;frac12;)&lt;/p&gt;		&lt;p&gt;Laura y Jon Savage son dos hermanos que un d&amp;iacute;a reciben una llamada que cambiar&amp;aacute; el curso de sus vidas: su padre, que vive con su novia desde hace 20 a&amp;ntilde;os, parece haber enloquecido.&amp;nbsp; A esta primera llamada se suceder&amp;aacute; otra, la novia ha muerto y los hijos de ella desean que el viejo Lenny Savage abandone la casa. Es as&amp;iacute; como estos dos hermanos, interpretados de manera magistral por Laura Linney y Philip Seymour Hoffman (que si que nos tiene ya mal acostumbrados a sus excelentes actuaciones) deben&amp;nbsp; interrumpir sus vidas para ver qu&amp;eacute; hacen con este padre anciano con el que han tenido un escaso contacto en los &amp;uacute;ltimos a&amp;ntilde;os.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;No fue una infancia f&amp;aacute;cil la de los Savages, sin necesitar detalles o flash Backs el espectador puede reconstruir la dif&amp;iacute;cil din&amp;aacute;mica familiar instaurada en esta familia que fue abandonada prematuramente por la madre y qued&amp;oacute; en manos de un padre complicado, adolorido y violento a ratos. Cada uno carga las heridas que esa convivencia le dej&amp;oacute;. Wendy no ha conseguido tener una relaci&amp;oacute;n estable y se debate entre trabajos diversos o lograr reconocimiento por las obras de teatro parcialmente autobiogr&amp;aacute;ficas que escribe. Jon, por su parte, se ha convertido en doctor de filosof&amp;iacute;a y se ha especializado en el estudio de Brecht. Dedicado a sus estudios y a la ense&amp;ntilde;anza aparenta ser fr&amp;iacute;o y evita emocionalidades que lo distraigan demasiado a pesar de ser, en esencia, un hombre extremadamente sensible.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Que el viejo padre aparezca de repente, solo, desamparado, medio enloquecido y agresivo va a hacerlos enfrentarse al pasado que llevan a&amp;ntilde;os cargando. Miedos, inseguridades,&amp;nbsp; mentiras afloran sin dificultad a lo largo de los d&amp;iacute;as que pasan juntos asumiendo la decisi&amp;oacute;n, nada f&amp;aacute;cil, de llevar al padre a un asilo para ancianos y de acompa&amp;ntilde;arlo en su nueva situaci&amp;oacute;n.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Las respuestas a las preguntas no siempre est&amp;aacute;n donde las buscamos o queremos encontrarlas, la joven directora, y tambi&amp;eacute;n guionista, Tamara Jenkins, penetra de manera exitosa por los vericuetos de estos personajes mientras recorremos junto a ellos el ocaso doloroso de los ancianos que conviven en estos lugares a los que terminan confinados cuando es imposible mantenerlos en una casa.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Con humor y respeto, la directora narra las peque&amp;ntilde;as obsesiones, las neurosis cotidianas de estos adultos que empezar&amp;aacute;n a saldar la deuda con lo que dejaron atr&amp;aacute;s y podr&amp;aacute;n encontrar nuevos caminos para seguir viviendo.&lt;/p&gt;		</description>
		<pubDate>Sun, 28 Jun 2009 00:00:00 -0500</pubDate>
		<guid>http://www.ochoymedio.info/review/1265/La-familia-Savage/</guid>
	</item>
	<item>
		<title>Antes que el diablo sepa que has muerto</title>
		<link>http://www.ochoymedio.info/review/1262/Antes-que-el-diablo-sepa-que-has-muerto/</link>
		<description>
		&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Reseña por: Diana Ospina Obando&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
		&lt;p&gt;(* * *  &amp;frac12;)&lt;/p&gt;		&lt;p&gt;De un momento a otro es posible despertarse y descubrir que las decisiones que hemos tomado nos han llevado al borde del abismo. Este, sin duda, es el caso de los&amp;nbsp; hermanos&amp;nbsp; que protagonizan esta pel&amp;iacute;cula: Andy (Philip Seymour Hoffman) y Hank (Ethan Hawke).&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El camino que cada uno ha&amp;nbsp; recorrido para llevarse hasta ese callej&amp;oacute;n sin salida en el que se encuentra sumido es diferente y tiene que ver con&amp;nbsp; su personalidad. Andy,&amp;nbsp; el mayor parece ser el m&amp;aacute;s inteligente, el m&amp;aacute;s sagaz,&amp;nbsp; el que tiene la relaci&amp;oacute;n m&amp;aacute;s dif&amp;iacute;cil con la familia, el fr&amp;iacute;o. Hank es el menor, el consentido, el que a fuerzas de ver a otros tomando sus responsabilidades no ha gobernado su vida. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Esto explica que el que tiene la idea para sacarlos del atolladero sea Andy. Los dos necesitan dinero y por qu&amp;eacute; no conseguirlo robando una joyer&amp;iacute;a que los dos conocen muy bien: la de sus padres. Obviamente el cerebro de la operaci&amp;oacute;n no quiere verse inmiscuido en el asunto y qu&amp;eacute; mejor que su manipulable y desesperado hermano para realizar el robo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;nbsp;El problema es que Andy olvid&amp;oacute; que Hank no puede ser tan aut&amp;oacute;nomo y que la misma deficiencia de su temperamento que le har&amp;aacute; aceptar cometer el robo ser&amp;aacute; la que desencadenar&amp;aacute; toda la serie de errores que acarrear&amp;aacute;n la desgracia. Si al inicio de la pel&amp;iacute;cula los personajes est&amp;aacute;n al borde del abismo aqu&amp;iacute; (como lo dijo Turbay en su discurso) literalmente dan un paso hacia delante. Lo que el espectador contempla en una narraci&amp;oacute;n fragmentada, que va siguiendo a un personaje a la vez, son la serie de acontecimientos que antecedieron el robo y sus nefastas consecuencias.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;nbsp;Pocas veces se experimenta en cine una sensaci&amp;oacute;n de zozobra y desesperanza tan grandes como en esta pel&amp;iacute;cula. Realmente no se vislumbra de qu&amp;eacute; manera se puede desenredar tama&amp;ntilde;o entuerto y, como en las arenas movedizas, cada movimiento hunde m&amp;aacute;s y m&amp;aacute;s a los protagonistas.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Este es un buen momento de hablar del refr&amp;aacute;n que le da el t&amp;iacute;tulo a la pel&amp;iacute;cula:&lt;br /&gt;&amp;ldquo;Ojal&amp;aacute; puedas estar media hora en el cielo&amp;hellip; antes de que el diablo sepa que est&amp;aacute;s muerto.&amp;rdquo; Es imposible no pensar en esta &amp;uacute;ltima frase cuando los personajes deambulan por las calles m&amp;aacute;s muertos que vivos. Cualquier atisbo de felicidad, de para&amp;iacute;so, se ha borrado y solo se espera la ca&amp;iacute;da final en este infierno sin salida que han creado a su alrededor.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Solo anoto dos aspectos m&amp;aacute;s de esta pel&amp;iacute;cula que vale la pena ver (aunque se quede al final inundado de desasosiego): el tr&amp;aacute;gico final demuestra que padre e hijo mayor tienen m&amp;aacute;s&amp;nbsp; en com&amp;uacute;n que lo que ellos mismos alcanzan a intuir. Y, para finalizar, que quiz&amp;aacute;s el &amp;uacute;ltimo gesto de Hank sea una suerte de redenci&amp;oacute;n del personaje, un momento de firmeza, el &amp;uacute;nico de su vida, en el que intent&amp;oacute; tomar, por un instante, las riendas de su ca&amp;iacute;da libre.&lt;/p&gt;		</description>
		<pubDate>Sat, 27 Jun 2009 00:00:00 -0500</pubDate>
		<guid>http://www.ochoymedio.info/review/1262/Antes-que-el-diablo-sepa-que-has-muerto/</guid>
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		<title>Cuatro minutos</title>
		<link>http://www.ochoymedio.info/review/1263/Cuatro-minutos/</link>
		<description>
		&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Reseña por: Diana Ospina Obando&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
		&lt;p&gt;(* * *  &amp;frac12;)&lt;/p&gt;		&lt;p&gt;La se&amp;ntilde;ora Bleibtreu lleva toda su vida dedicada a ense&amp;ntilde;ar piano en una c&amp;aacute;rcel. El asunto no parece tener mucho sentido porque sus, cada vez m&amp;aacute;s escasas, alumnas tienen realmente muchas dificultades en aprender. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Ella persiste en su labor aunque no recibe sueldo hace tiempo, aunque nadie la aprecia mucho en esa c&amp;aacute;rcel, aunque cada vez est&amp;aacute; m&amp;aacute;s vieja, sola, y amargada. No es su esp&amp;iacute;ritu altruista el que la lleva a continuar, en realidad, su decisi&amp;oacute;n&amp;nbsp; tiene m&amp;aacute;s que ver con la culpa y el dolor de haber tenido una relaci&amp;oacute;n prohibida que perdi&amp;oacute; de manera tr&amp;aacute;gica.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El ser poseedora de un talento que termin&amp;oacute; encerrado en los muros oscuros, desperdiciado ante un auditorio que poco lo aprecia la hace apreciar r&amp;aacute;pidamente el talento de la joven y conflictiva reclusa que acaba de ingresar: Hannah. Con decisi&amp;oacute;n y ah&amp;iacute;nco la se&amp;ntilde;ora Bleibtreu usar&amp;aacute; todas sus fuerzas para que ella&amp;nbsp; participe en las eliminatorias y llegue a presentarse ante una importante audiencia en un concurso de j&amp;oacute;venes int&amp;eacute;rpretes.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;La pel&amp;iacute;cula, pues, se centra en el particular v&amp;iacute;nculo que surge entre estas dos mujeres: la&amp;nbsp; profesora que se hunde ya en un ocaso triste y vac&amp;iacute;o y la alumna cuyo descomunal talento solo es comparable a la fuerza que aplica en autodestruirse y pelear con el mundo. En la mitad de todo esto esta lo que las hermana por encima de sus imperfecciones, dolores y traumas: la m&amp;uacute;sica.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Cuatro minutos&lt;/strong&gt; es una pel&amp;iacute;cula sobre el dolor y la incapacidad de librarse de &amp;eacute;l y sobre como este nos vuelve insensibles: es el caso de Hannah frente a la muerte de su compa&amp;ntilde;era de celda o de la maestra ignorando sistem&amp;aacute;ticamente a ese alumno aplicado (un guardia de seguridad) que la admira y desea que ella se sienta orgullosa de &amp;eacute;l.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Es tambi&amp;eacute;n una pel&amp;iacute;cula sobre venganzas, odios y ego&amp;iacute;smos y es, ante todo, un recordatorio de c&amp;oacute;mo el arte puede embellecer a&amp;uacute;n los momentos m&amp;aacute;s sombr&amp;iacute;os y brindar, por lo menos, cuatro minutos de luz en la mitad de las tinieblas.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;span /&gt;		</description>
		<pubDate>Sat, 27 Jun 2009 00:00:00 -0500</pubDate>
		<guid>http://www.ochoymedio.info/review/1263/Cuatro-minutos/</guid>
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		<title>Nunca es tarde para enamorarse</title>
		<link>http://www.ochoymedio.info/review/1261/Nunca-es-tarde-para-enamorarse/</link>
		<description>
		&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Reseña por: Samuel Castro&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
		&lt;p&gt;(* * * )&lt;/p&gt;		&lt;p&gt;Si la vida fuera como el cine (no, no voy a decir gringo, tambi&amp;eacute;n en las cinematograf&amp;iacute;as europeas, asi&amp;aacute;ticas y latinoamericanas, por mucho que se las den de &amp;ldquo;distintas&amp;rdquo;, los actores son en general, bien parecidos),&amp;nbsp; la mayor parte de los seres humanos tendr&amp;iacute;amos el abdomen plano, ser&amp;iacute;amos altos, tendr&amp;iacute;amos m&amp;uacute;sculos torneados y, como alien&amp;iacute;genas de dimensiones desconocidas, vivir&amp;iacute;amos en un estado permanente de juventud, siempre con una apariencia de &amp;ldquo;entre quince y cuarentaitantos&amp;rdquo;. Si la vida fuera como el cine, el enamoramiento por ejemplo, (y con enamoramiento tambi&amp;eacute;n hablamos de ese proceso que conocemos como &amp;ldquo;conquista&amp;rdquo;, del coqueteo y de la emoci&amp;oacute;n del primer beso) ser&amp;iacute;a una experiencia que s&amp;oacute;lo podr&amp;iacute;an vivir los j&amp;oacute;venes y los adolescentes. Aunque Sandra Bullock est&amp;eacute; m&amp;aacute;s cerca de los cincuenta que de los 30, tiene que rejuvenecerse a la fuerza cuando quiere protagonizar una comedia rom&amp;aacute;ntica. Porque seg&amp;uacute;n la l&amp;oacute;gica de Hollywood, el amor no se ve bien en la madurez.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Last chance Harvey&lt;/strong&gt; es un drama rom&amp;aacute;ntico (m&amp;aacute;s que una comedia) que funciona seg&amp;uacute;n las leyes de su g&amp;eacute;nero, siguiendo cada uno de sus convenciones pero con una &amp;uacute;nica excepci&amp;oacute;n: sus protagonistas tienen &amp;ldquo;en la vida real&amp;rdquo;, 72 y 50 a&amp;ntilde;os. Y si a eso le sumamos que ambos son actores grandiosos, con 7 y 5 nominaciones al Oscar respectivamente, y 4 estatuillas entre ambos, lo que queda es la posibilidad de ver en acci&amp;oacute;n a un par de talentos que logran darle fuerza y emoci&amp;oacute;n a una historia que brilla, m&amp;aacute;s que por su originalidad, por lo extra&amp;ntilde;o que es ver en el cine norteamericano este tipo de historias con este tipo de int&amp;eacute;rpretes.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Harvey es un m&amp;uacute;sico publicitario que a&amp;ntilde;ora componer a la antigua, cuando no todo se hac&amp;iacute;a con computadores y las melod&amp;iacute;as se creaban junto al teclado de un piano. Kate trabaja en una aerol&amp;iacute;nea haciendo encuestas a los pasajeros extranjeros que llegan a Inglaterra y tratando de aguantar las constantes insinuaciones que su madre hace acerca de su solter&amp;iacute;a. Sus caminos se cruzan cuando Harvey tiene que viajar a Londres para asistir al matrimonio de su hija. Sin embargo &amp;eacute;l tiene mucho af&amp;aacute;n y se niega a responder a la encuesta en el pasillo del aeropuerto cuando arriba. La pel&amp;iacute;cula se preocupa por presentarnos a los personajes para que los conozcamos, haciendo un paralelo entre sus dos situaciones: por un lado &amp;eacute;l se siente desplazado de la vida de su hija, maltratado por su ex esposa, que lo manda a la punta m&amp;aacute;s alejada de la mesa principal el d&amp;iacute;a de la recepci&amp;oacute;n prenupcial y lo mira como si fuera un remedo de hombre. Para completar, Susan, su hija, le confiesa que prefiere que sea su padrastro el que la entregue en el altar. Por otro lado, Kate se ve a s&amp;iacute; misma como una mujer desesperada, que busca a trav&amp;eacute;s de citas a ciegas que pueden caer en lo pat&amp;eacute;tico, encontrar la compa&amp;ntilde;&amp;iacute;a que quisiera. Ambos, encerrados en un ba&amp;ntilde;o y mirando al infinito, sin conocerse, comparten su fragilidad solitaria.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Harvey pierde su vuelo de regreso despu&amp;eacute;s de ver la ceremonia desde lejos, pierde su trabajo pues lo despiden por tel&amp;eacute;fono y pierde la paciencia con la vida. Est&amp;aacute; solo en el bar del aeropuerto, con la &amp;uacute;nica excepci&amp;oacute;n de esa funcionaria con la que se port&amp;oacute; tan mal a su llegada, quien lee una novela rom&amp;aacute;ntica dos mesas m&amp;aacute;s all&amp;aacute;. Y entonces, cuando &amp;eacute;l decide disculparse y entablar una conversaci&amp;oacute;n, como si fuera un encantamiento, vemos en escena a Dustin Hoffman y a Emma Thompson, Harvey y Kate, hablando, mir&amp;aacute;ndose a la cara, llenando la pantalla con sus actuaciones.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Nos hemos acostumbrado tanto a las actuaciones mediocres en las comedias rom&amp;aacute;nticas que ver a un par de actores como estos nos emociona de inmediato. Todos los actores en sus entrevistas dicen que el secreto de su arte est&amp;aacute; en saber escuchar a otro. Pues lo que suena a palabrer&amp;iacute;a barata para complacer al auditorio se convierte en una realidad cuando uno ve &lt;strong&gt;Last chance Harvey&lt;/strong&gt;. &amp;Eacute;l de verdad est&amp;aacute; intentando seducirla con simpat&amp;iacute;a y sin malicia. Ella se r&amp;iacute;e espont&amp;aacute;neamente con los comentarios. &amp;Eacute;l reacciona a su sonrisa y le dice algo a&amp;uacute;n m&amp;aacute;s galante para convencerla de que se deje acompa&amp;ntilde;ar. Ambos se escuchan antes de responder. Y durante algunos minutos tenemos el privilegio de contemplar a dos int&amp;eacute;rpretes para quienes actuar bien es tan sencillo como respirar. Las pausas que hacen cuando piensan, los gestos para acompa&amp;ntilde;ar al otro, la entonaci&amp;oacute;n que le ponen a su voz, son una clase de c&amp;oacute;mo construir un personaje del que el p&amp;uacute;blico se enamora. Nos tienen de su lado de inmediato.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Casi podemos saber lo que pasar&amp;aacute; despu&amp;eacute;s. El gui&amp;oacute;n que Joel Hopkins escribe y dirige no es el m&amp;aacute;s original. La ventaja es que no lo necesita, pues al alterar la edad de sus protagonistas y mostrarnos el amor como una oportunidad que le llega a cualquiera, incluso cuando cre&amp;iacute;a que ya no era posible, engrandece esa historia simple y la convierte en un drama esperanzador. Lo &amp;uacute;nico que uno extra&amp;ntilde;a es que Hopkins no le diera m&amp;aacute;s tiempo en pantalla a los di&amp;aacute;logos entre los dos protagonistas, que a la manera de &lt;strong&gt;Before sunrise&lt;/strong&gt; o de &lt;strong&gt;&lt;a title=&quot;Before sunset en ochoymedio&quot; href=&quot;/work/179/Antes-del-atardecer/&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;Before sunset&lt;/a&gt;&lt;/strong&gt; los dejara solos, recorriendo a pie esa Londres de postal, tan distinta a la fr&amp;iacute;a capital, laboriosa y gris, a la que estamos acostumbrados. Si uno se guiara s&amp;oacute;lo por esta pel&amp;iacute;cula, podr&amp;iacute;a creer que la capital inglesa es tan rom&amp;aacute;ntica como Par&amp;iacute;s.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Pero Hopkins apenas escribe y filma su segunda pel&amp;iacute;cula y decide entonces continuar con la historia del matrimonio de la hija de Harvey, llevando a sus personajes a la fiesta posterior. Ni siquiera evita la escena clich&amp;eacute; en la que el protagonista masculino espera sentado mientras la protagonista se mide todos los vestidos posibles en una tienda de ropa. Sin embargo, tal vez el clich&amp;eacute; est&amp;aacute; ah&amp;iacute; s&amp;oacute;lo para mostrarnos que a cualquier edad el amor es igual de emocionante, y que mujeres reales como Emma Thompson llenan mejor los vestidos que las modelos metidas a actrices. Luego vendr&amp;aacute; un mon&amp;oacute;logo para el lucimiento de Hoffman, la peque&amp;ntilde;a separaci&amp;oacute;n de toda comedia rom&amp;aacute;ntica y algunas escenas fallidas con la mam&amp;aacute; de Kate, que el director no fue capaz de cortar en la edici&amp;oacute;n. Ninguno de sus defectos es tan grande como para impedir que disfrutemos con este relato en el que nadie es malo, donde la vida sonr&amp;iacute;e a pesar de todo y donde dos actores inmensos, con toda la sabidur&amp;iacute;a de la experiencia, nos regalan una interpretaci&amp;oacute;n compartida, memorable.&lt;/p&gt;		</description>
		<pubDate>Tue, 23 Jun 2009 00:00:00 -0500</pubDate>
		<guid>http://www.ochoymedio.info/review/1261/Nunca-es-tarde-para-enamorarse/</guid>
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		<title>Coraline</title>
		<link>http://www.ochoymedio.info/review/1260/Coraline/</link>
		<description>
		&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Reseña por: Javier Moreno&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
				&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Coraline&lt;/strong&gt; es Alicia y no es Alicia. Por algo &amp;ldquo;Nor Alice&amp;rdquo; es un anagrama de &amp;ldquo;Coraline&amp;rdquo; y &amp;ldquo;Coraline&amp;rdquo;, el nombre, se confunde regularmente con &amp;ldquo;Caroline&amp;rdquo;, que a su vez no est&amp;aacute; demasiado lejos de &amp;ldquo;Carol&amp;rdquo; -&amp;gt; &amp;ldquo;Carroll&amp;rdquo; -&amp;gt; &amp;ldquo;Lewis Carroll&amp;rdquo;, el reconocido alias del escritor matem&amp;aacute;tico ped&amp;oacute;filo favorito de todos.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Reescribir la historia de Alicia es una de las obsesiones (algunos dir&amp;iacute;an misiones) recurrentes de nuestra cultura contempor&amp;aacute;nea. No por nada hay &lt;a href=&quot;http://en.wikipedia.org/wiki/Works_influenced_by_Alice_in_Wonderland&quot;&gt;una p&amp;aacute;gina en Wikipedia dedicada al tema&lt;/a&gt; (&amp;iquest;aunque de qu&amp;eacute; no hay p&amp;aacute;ginas en Wikipedia hoy en d&amp;iacute;a?), pero por poner tres ejemplos medra bajo la l&amp;iacute;nea principal de &lt;strong&gt;The Matrix&lt;/strong&gt;, es revisitada desde la perspectiva pornogr&amp;aacute;fica-psicoanal&amp;iacute;tica por pap&amp;aacute; Alan Moore en &lt;strong&gt;Lost Girls&lt;/strong&gt;, y hasta nuestro querido Ricardo Silva la utiliza como gui&amp;oacute;n secreto de su novela y paseo bogotano que lleva por t&amp;iacute;tulo &lt;a href=&quot;http://www.ricardosilvaromero.com/ver_libro.php?id_libro=8&quot;&gt;&lt;strong&gt;Parece que va a llover&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Lo que propone &lt;a href=&quot;http://journal.neilgaiman.com/&quot;&gt;Neil Gaiman&lt;/a&gt; en &lt;strong&gt;Coraline&lt;/strong&gt; es que repensemos las aventuras de Alicia como una historia de terror juvenil fant&amp;aacute;stico. Cualquiera que haya le&amp;iacute;do &lt;em&gt;Alicia en el pa&amp;iacute;s de las maravillas&lt;/em&gt; suficientemente temprano coincidir&amp;aacute; conmigo en reconocer que no hac&amp;iacute;a falta: Para un ni&amp;ntilde;o peque&amp;ntilde;o la historia de c&amp;oacute;mo esta ni&amp;ntilde;a (que somos nosotros) se pierde y se sumerge en ese laberinto de contradicciones, conversaciones absurdas y confusiones anidadas es horror kafkiano puro (lamentablemente romantizado y maquillado posteriormente por la todopoderosa varita m&amp;aacute;gica de Walt Disney.) Desde esta perspectiva parecer&amp;iacute;a que &lt;strong&gt;Coraline&lt;/strong&gt; es innecesaria.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;(Pausa para hacer un margarita rojo (con hibiscus). La idea (en desarrollo) es utilizar poco lim&amp;oacute;n y sustituirlo por agua de jamaica concentrada (tal vez preparada con un poco de gengibre). Aunque al fondo de siente un cambio de sabor este primer experimento no me dej&amp;oacute; satisfecho. En la pr&amp;oacute;xima iteraci&amp;oacute;n reducir&amp;eacute; el lim&amp;oacute;n casi a cero y aumentar&amp;eacute; la concentraci&amp;oacute;n del hibiscus en la preparaci&amp;oacute;n del agua.)&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&amp;iquest;Pero qui&amp;eacute;n soy yo para declarar algo &lt;em&gt;innecesario&lt;/em&gt; s&amp;oacute;lo porque ya fue hecho antes? &amp;iquest;No es acaso cierto que cada retorno a una historia aporta nuevas cosas? &lt;a href=&quot;http://math.univ-lyon1.fr/~moreno/&quot;&gt;Mi trabajo de grado&lt;/a&gt;, para no ir m&amp;aacute;s lejos, fue una revisi&amp;oacute;n cuidadosa de ciertos desarrollos en &amp;aacute;lgebra diferencial producidos en 1950 que luego extend&amp;iacute; a un contexto m&amp;aacute;s general (donde ciertas restricciones otrora infranqueables desaparec&amp;iacute;an) para luego revisitarlos una vez m&amp;aacute;s mediante otra motivaci&amp;oacute;n con el objeto de asegurar que el concepto renovado fuera suficientemente s&amp;oacute;lido, que no fuera una construcci&amp;oacute;n arbitraria. No es coincidencia que la disertaci&amp;oacute;n se inicie con la siguiente cita de la novela &lt;strong&gt;The Moviegoer&lt;/strong&gt; de Walker Percy (un libro que, dicho sea de paso, todo aficionado al cine con dudas existenciales (&amp;iquest;Y qui&amp;eacute;n no las tiene?) deber&amp;iacute;a leer):&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;em&gt;&amp;quot;What is a repetition? A repetition is a re-enactment of past experience toward the end of isolating the time segment which has lapsed in order that it, the lapsed time, can be savored of itself and without the usual adulteration of events that clog time like peanuts in brittle.&amp;quot;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Tiene raz&amp;oacute;n el personaje de Percy: Hay algo importante que ocurre en el regreso a las historias. Hay algo que vuelve necesarios todos esos regresos, reflejos y relecturas. La originalidad es una virtud tramposa porque niega nuestra profunda naturaleza recombinadora. Nada nace del vac&amp;iacute;o. Todo (hasta nuestro propio ser biol&amp;oacute;gico) es una alteraci&amp;oacute;n de algo m&amp;aacute;s. &lt;strong&gt;Coraline&lt;/strong&gt;, para volver al tema de esta rese&amp;ntilde;a, utiliza tramas de las aventuras de Alicia, s&amp;iacute;, pero tambi&amp;eacute;n es un homenaje a &lt;strong&gt;Treehorn&lt;/strong&gt;, ese ni&amp;ntilde;o imp&amp;uacute;nemente ignorado por sus pap&amp;aacute;s que Florence Parry Heide invent&amp;oacute; y Edward Gorey (la &amp;uuml;berreferencia de Tim Burton, valga decirlo) tan bien dibuj&amp;oacute;, y ya en su versi&amp;oacute;n animada y tridimensional se convierte en proeza t&amp;eacute;cnica, una hora y cuarenta y tantos minutos de pura belleza visual, una justificaci&amp;oacute;n en la pr&amp;aacute;ctica de la animaci&amp;oacute;n y, ya exagerando, hasta del cine mismo. Al fin y al cabo, no hay nada m&amp;aacute;s propio del cine que el juego de generar ilusiones de vida mediante la superposici&amp;oacute;n de im&amp;aacute;genes est&amp;aacute;ticas.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Y as&amp;iacute; llegamos a donde quer&amp;iacute;a, a la afirmaci&amp;oacute;n de que el buen cine no necesita justificaci&amp;oacute;n y tampoco necesita ocultar sus referencias. &lt;strong&gt;Coraline&lt;/strong&gt; es grande en ese sentido. &lt;strong&gt;Coraline&lt;/strong&gt; admite las suyas abiertamente y juega con ellas, las usa, las destruye, las expone y las pervierte, las transforma en material narrativo bruto abierto a ser moldeado (como deber&amp;iacute;a) una vez m&amp;aacute;s. La historia de la ni&amp;ntilde;a que cruza el t&amp;uacute;nel escapando de su vida tediosa, que se aventura y explora, y luego asume las consecuencias de sus actos, no es una invenci&amp;oacute;n del atormentado de Charles Dodgson, es una obsesi&amp;oacute;n &lt;em&gt;hardcoded&lt;/em&gt; en lo m&amp;aacute;s profundo de nuestro inconsciente. Es nuestro miedo y nuestra motivaci&amp;oacute;n. Es una par&amp;aacute;bola, si quieren, del escape de la infancia, o del &amp;iacute;ncidente en el centro comercial. Ah&amp;iacute; est&amp;aacute;. Y por eso vuelve y vuelve. Para ense&amp;ntilde;arnos cosas cada vez. Para hacernos dudar de la realidad de nuestras vivencias. Y, a la vez (aunque suene contradictorio), para congraciarnos (que, &amp;iexcl;ojo!, es distinto de resignarnos) con lo que somos y lo que (a bien) nos toc&amp;oacute; por suerte. Por eso nunca nos decepciona.&lt;/p&gt;		</description>
		<pubDate>Sun, 21 Jun 2009 00:00:00 -0500</pubDate>
		<guid>http://www.ochoymedio.info/review/1260/Coraline/</guid>
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		<title>Viernes 13</title>
		<link>http://www.ochoymedio.info/review/1258/Viernes-13/</link>
		<description>
		&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Reseña por: Javier Moreno&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
				  &lt;p&gt;1&lt;/p&gt;   &lt;p&gt;Jason Voorhees es un hijo ahogado de una psic&amp;oacute;pata loca que mata monitores hormonados de campamentos de verano, pero tambi&amp;eacute;n es hijo del &lt;em&gt;cliffhanger&lt;/em&gt;, ese artilugio narrativo moderno que impide que las cosas se cierren mediante la promesa de que pronto -no desesperen- habr&amp;aacute; m&amp;aacute;s. &lt;/p&gt;   &lt;p&gt;A continuaci&amp;oacute;n, y en exclusiva para Ochoymedio, la secuencia al final de la primera &lt;strong&gt;Viernes 13&lt;/strong&gt; (1980) donde nace Jason Voorhees:&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;img width=&quot;400&quot; border=&quot;0&quot; src=&quot;http://farm4.static.flickr.com/3647/3371553733_c890ee2ea4.jpg&quot; /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;img width=&quot;400&quot; border=&quot;0&quot; src=&quot;http://farm4.static.flickr.com/3662/3371554983_62615c3c86.jpg&quot; /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;img width=&quot;400&quot; border=&quot;0&quot; src=&quot;http://farm4.static.flickr.com/3651/3371556139_b69324bf56.jpg&quot; /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;img width=&quot;400&quot; border=&quot;0&quot; src=&quot;http://farm4.static.flickr.com/3451/3372378468_fdc5f533f1.jpg&quot; /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;img width=&quot;400&quot; border=&quot;0&quot; src=&quot;http://farm4.static.flickr.com/3468/3372380058_cebcb8b79a.jpg&quot; /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;img width=&quot;400&quot; border=&quot;0&quot; src=&quot;http://farm4.static.flickr.com/3609/3371563225_5f7c097aef.jpg&quot; /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;img width=&quot;400&quot; border=&quot;0&quot; src=&quot;http://farm4.static.flickr.com/3537/3371561041_9b5a908e43.jpg&quot; /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;img width=&quot;400&quot; border=&quot;0&quot; src=&quot;http://farm4.static.flickr.com/3546/3371564953_092812157f.jpg&quot; /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;img width=&quot;400&quot; border=&quot;0&quot; src=&quot;http://farm4.static.flickr.com/3576/3371566001_2ebba2d239.jpg&quot; /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;img width=&quot;400&quot; border=&quot;0&quot; src=&quot;http://farm4.static.flickr.com/3563/3372387576_ee6241728a.jpg&quot; /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;img width=&quot;400&quot; border=&quot;0&quot; src=&quot;http://farm4.static.flickr.com/3596/3371568249_5ffdd9762e.jpg&quot; /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;No s&amp;eacute; si quede claro por las im&amp;aacute;genes, pero Jason Voorhess (el ni&amp;ntilde;o deforme que surge del lago) nace como una excusa para que dos a&amp;ntilde;os m&amp;aacute;s tarde puedan lanzar una nueva &lt;strong&gt;Viernes 13&lt;/strong&gt; (vendr&amp;iacute;an nueve secuelas tras esta) dado el problema de que los guionistas hab&amp;iacute;an degollado a machete a la asesina misteriosa cuatro minutos atr&amp;aacute;s. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;1.Bis.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&lt;em&gt;... from the space which is not space, into any time when the Words are spoken, can the holder of the Knowledge summon The Black, blood of YibbTstll, that which liveth apart from him and eateth souls, that which smothers and is called Drowner. Only in water can one escape the drowning; that which is in water drowneth not...&lt;/em&gt;&amp;quot; &lt;br /&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p&gt;2&lt;/p&gt;   &lt;p&gt;Una reflexi&amp;oacute;n: Jason Voorhess abri&amp;oacute; las puertas de los ochenta como Jack el Destripador marc&amp;oacute; el inicio del siglo XX. Ambos son profetas de la era que anteced&amp;iacute;an, s&amp;iacute;ntomas de las crisis morales que rodearon sus respectivas g&amp;eacute;nesis. &amp;iquest;Qu&amp;eacute; mejor actualizaci&amp;oacute;n del refinado asesino victoriano serial de prostitutas londinense que un monstruo de ultratumba inmortal y r&amp;uacute;stico que (oculto tras una m&amp;aacute;scara sucia de hockey) destaza adolescentes libertinas, pelite&amp;ntilde;idas y tetonas a machete?&lt;/p&gt;   &lt;p&gt;3&lt;/p&gt;   &lt;p&gt;Diez cosas que nunca faltan en una pel&amp;iacute;cula de&lt;strong&gt; Viernes 13&lt;/strong&gt;:&lt;/p&gt;&lt;p&gt;   (1) Escena(s) de sexo sudoroso. (2) Uso copioso de profanaci&amp;oacute;n y groser&amp;iacute;as. (3) Tetas bamboleantes (Naturales o artificiales. Muy grandes y jugosas todas.) (4) Comentarios burlescos sobre el hecho de que &lt;em&gt;Crystal Lake&lt;/em&gt; &lt;em&gt;Park&lt;/em&gt; podr&amp;iacute;a quedar en cualquier parte. (Yo ten&amp;iacute;a uno a diez minutos caminando de mi casa en Urbana.) (5) Consumo de drogas y alcohol. (A Kevin Bacon en la primera pel&amp;iacute;cula &lt;a href=&quot;http://bluelephant.blogspot.com/2009/03/mecanica-mortuoria-2-kevin-bacon-muere.html&quot;&gt;lo matan diez segundos despu&amp;eacute;s de prender algo que parece un porro&lt;/a&gt;.) (6) Noche de cuentos de terror autorreferentes junto a una hoguera. (7) Juegos en el agua de muchachos parcialmente desnudos. (8) Jason Voorhess parado diez cent&amp;iacute;metros atr&amp;aacute;s de la v&amp;iacute;ctima sin que la pobre se de cuenta. (9) Personajes &amp;quot;raciales&amp;quot; con papeles (tr&amp;aacute;gicamente) humor&amp;iacute;sticos. (10) Una decapitaci&amp;oacute;n.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;No s&amp;eacute; ustedes, pero yo a veces sospecho que detr&amp;aacute;s de estas pel&amp;iacute;culas est&amp;aacute; una organizaci&amp;oacute;n fundamentalista religiosa prometi&amp;eacute;ndole a la juventud descarriada su bien merecido infierno.    &lt;/p&gt;&lt;p&gt;4&lt;/p&gt;   &lt;p&gt;La resurrecci&amp;oacute;n siglo veintiuno de Jason no tiene gracia. Todo es mucho menos sucio, y con el mugre de la serie original se va su encanto. Hay una distancia infinita entre este bodrio normatizado y limpio y la genialidad revitalizadora del &lt;a href=&quot;/review/587/Halloween/&quot;&gt;&lt;strong&gt;Halloween&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt; de Rob Zombie. &lt;/p&gt;   &lt;p&gt;No por nada, pienso ahora, Zombie es el genio detr&amp;aacute;s de &lt;strong&gt;The Devil&amp;#039;s Rejects&lt;/strong&gt; y Nispel dirigi&amp;oacute; &lt;strong&gt;Billy Joel: Greatest Hits Volumen III: The Movie&lt;/strong&gt;. No que yo tenga nada en contra de Billy Joel, ni m&amp;aacute;s faltaba, pero ese dato definitivamente dice algo.&amp;nbsp; &lt;br /&gt;  &lt;/p&gt;  		</description>
		<pubDate>Fri, 19 Jun 2009 00:00:00 -0500</pubDate>
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		<title>Fanboys</title>
		<link>http://www.ochoymedio.info/review/1259/Fanboys/</link>
		<description>
		&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Reseña por: Javier Moreno&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
				&lt;p&gt;Hay pel&amp;iacute;culas que me ganan con sus despliegues t&amp;eacute;cnicos, o con sus estilismos, o con sus juegos formales, o con esos di&amp;aacute;logos absolutamente imposibles que el guionista logra plantear de tal manera que suenan no s&amp;oacute;lo sensatos sino miedosamente necesarios (llev&amp;aacute;ndonos de golpe a confrontar nuestra idea de lo concebible, de lo realista, de lo...), o con una banda sonora bien elegida.&lt;strong&gt; Fanboys&lt;/strong&gt;, que quede claro, no es una de esas pel&amp;iacute;culas.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Hay pel&amp;iacute;culas, por otro lado, que me ganan de manera m&amp;aacute;s &amp;iacute;ntima, m&amp;aacute;s b&amp;aacute;sica. Pel&amp;iacute;culas humildes que me afectan, que me hacen sentir que lo que cuentan me importa. No son grandes (&amp;iquest;o tal vez la grandeza deber&amp;iacute;a estar medida por precisamente ese impacto?) ni son demasiado serias. Usualmente son comedias de rango medio sin mayor trascendencia que m&amp;aacute;s que gusto me despiertan simpat&amp;iacute;a.&amp;nbsp;&lt;strong&gt;Knocked Up&lt;/strong&gt; es una de ellas. &lt;strong&gt;Be Kind, Rewind&lt;/strong&gt; tambi&amp;eacute;n clasifica. &lt;strong&gt;Fanboys&lt;/strong&gt; es otra m&amp;aacute;s, pero no s&amp;eacute; por qu&amp;eacute;. Intentemos una respuesta:&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Tal vez lo que me gusta de &lt;strong&gt;Fanboys&lt;/strong&gt; es el entusiasmo de sus personajes. Admiro el entusiasmo sincero por las cosas aparentemente peque&amp;ntilde;as. No me importa si es ingenuo ni tampoco la naturaleza del objeto que veneran. Desconf&amp;iacute;o de esos que no tienen cultos personales que compartir, que pareciera que todo les da lo mismo. Debe ser triste andar por la vida sin emocionarse por tonter&amp;iacute;as nimias, pensando siempre en el gran impacto y la realizaci&amp;oacute;n progresiva de los inacabables planes de vida. Aprecio cuando alguien sabe transmitirme su entusiasmo tonto y a veces incluso convencerme temporalmente de su importancia.&amp;nbsp; Creo que esas cosas, esos entusiasmos, son lo que terminan moviendo de verdad el mundo.&amp;nbsp; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Ahora una confesi&amp;oacute;n: Aunque hay cosas que me entusiasman, seguro que s&amp;iacute;, nunca he sido un verdadero &lt;em&gt;fanboy&lt;/em&gt;. Nunca me he obsesionado suficientemente con nada. Mis obsesiones duran poco, a veces d&amp;iacute;as, pocas veces m&amp;aacute;s de una o dos semanas. Ninguna perdura lo suficiente como para que se convierta en parte oficial de lo que soy. Tengo que conformarme con mis breves fui y envidiar a los que son capaces de sostener pasiones perdurables. Me da mucho miedo la posibilidad de despertarme un d&amp;iacute;a y descubrir que no tengo nada que me interese. Ya me ha pasado.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Fanboys&lt;/strong&gt; es una pel&amp;iacute;cula de carretera sentimentaloide y hasta un tanto vulgar con situaciones divertidas pero predecibles y personajes &lt;em&gt;geeks&lt;/em&gt; estereot&amp;iacute;picos que gira en torno a la pasi&amp;oacute;n (tan gringa) por &lt;strong&gt;Star Wars&lt;/strong&gt;. Me gustar&amp;iacute;a poder decirles que me cambi&amp;oacute; la vida pero por supuesto no es as&amp;iacute;. Tampoco me convirti&amp;oacute; en una mejor persona ni mucho menos me motiv&amp;oacute; a volver a ver &lt;strong&gt;La Amenaza Fantasma&lt;/strong&gt; (que es un horror). &lt;strong&gt;Fanboys&lt;/strong&gt; s&amp;oacute;lo me conmovi&amp;oacute;; me puso a pensar un rato en todas las cosas que pens&amp;eacute; que eran la gran cosa de mi vida pero luego fui dejando atr&amp;aacute;s sin remordimientos. Hoy me gustar&amp;iacute;a poder recuperarlas y perseguirlas todas al tiempo. &lt;br /&gt;&lt;/p&gt;		</description>
		<pubDate>Fri, 19 Jun 2009 00:00:00 -0500</pubDate>
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		<title>Terminator Salvation</title>
		<link>http://www.ochoymedio.info/review/1257/Terminator-Salvation/</link>
		<description>
		&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Reseña por: Mielconejo DeMacedo&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
				&lt;blockquote&gt;&amp;ldquo;You and me, we&amp;#039;ve been at war since before either of us even existed&amp;rdquo;&lt;br /&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;John Connor se enfrenta por primera vez al terminator que dar&amp;iacute;a paso a la generaci&amp;oacute;n de schwartzennegers, y su preocupaci&amp;oacute;n es claramente su propia extinci&amp;oacute;n&amp;nbsp; a manos de este nuevo modelo terminator del que tanto le ha hablado su mam&amp;aacute; y por consiguiente la extinci&amp;oacute;n de lo poco que queda de humanidad.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;He esperado &amp;eacute;sta pel&amp;iacute;cula impacientemente porque&amp;nbsp; es una esperada resurrecci&amp;oacute;n de la saga que se ve&amp;iacute;a perdida y sobretodo porque Christian Bale est&amp;aacute; en ella. Aclamado por ser el elemento que indica la salvaci&amp;oacute;n de franquicias al borde de la bancarrota&amp;nbsp; (Batman y ahora Terminator), Bale debe salvar &amp;eacute;sta vez a la humanidad, en su papel de John Connor.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Adem&amp;aacute;s de disfrutar lo bien que se ve en la pantalla grande o chica, Christian Bale ayuda a su audiencia con la escogencia de sus filmes y entregando sea cual sea el caso, una actuaci&amp;oacute;n impecable. Siendo fan ac&amp;eacute;rrima de &amp;eacute;l como persona, me siento tranquila de poder decir que soy a&amp;uacute;n m&amp;aacute;s fan de su trabajo como actor y de su criterio escogiendo sus trabajos. Siguiendo sus pasos, se puede armar un portafolio bastante respetable;&amp;nbsp; claro, hay pel&amp;iacute;culas mejores que otras, pero en ninguna se puede decir que su actuaci&amp;oacute;n pudo ser mejor.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Este es el caso de Terminator Salvation, una pel&amp;iacute;cula en la que su dedicaci&amp;oacute;n e inmersi&amp;oacute;n en su papel, muestra frutos una nueva vez (Y no, no me interesa hablar sobre el ataque de ira en el set de grabaci&amp;oacute;n pues de esto ya se ha hablado demasiado y ya francamente me aburre el asunto).&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Habiendo dicho esto, entremos pues a hablar de la &amp;uacute;ltima producci&amp;oacute;n del Terminator. Me siento a escribir &amp;eacute;sta rese&amp;ntilde;a habiendo visto la pel&amp;iacute;cula tan solo una vez en cine, por lo tanto reconozco, que me hacen falta mis buenas sentadas en la silla reclinable en esa sala impregnada de olor a&amp;nbsp; ma&amp;iacute;z-pira&amp;nbsp; para volver y darle correcciones de tono y de contenido a &amp;eacute;ste intento de rese&amp;ntilde;a; pero la escribo de todas formas, porque al comenzar una discusi&amp;oacute;n sobre la pel&amp;iacute;cula con un amigo surgi&amp;oacute; una duda que debo disipar y ya que ahora se permiten comentarios en ochoymedio, ser&amp;iacute;a &amp;uacute;til escuchar sus puntos de vista.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Empieza la pel&amp;iacute;cula y como es esperado, explosiones y tiroteos a derecha e izquierda, unidos a un agresivo movimiento de c&amp;aacute;mara hacen que desde el minuto 1 la adrenalina lo mantenga sepultado en su silla. Si usted es aficionado/a de la buena acci&amp;oacute;n, ya esto ser&amp;aacute; suficiente para que vaya a ver la peli. Definitivamente, la acci&amp;oacute;n no desilusiona (aunque a m&amp;iacute; me incomodaron un par de escenas en las que sent&amp;iacute; el CGI un poco evidente; nada grave, claro est&amp;aacute;).&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Un acierto en la historia, (los que no la han visto pueden estar tranquilos, no me gustan las rese&amp;ntilde;as que se dedican a narrar la pel&amp;iacute;cula) &amp;eacute;sta vez,&amp;nbsp; no hay un tipo del futuro intentando salvar el pasado-presente. Esta vez es el futuro en pleno, el lugar natal de John Connor, el mes&amp;iacute;as salvador de la humanidad.&amp;nbsp; Un momento: John Connor, mes&amp;iacute;as salvador? JC?&amp;nbsp; Cualquier parecido con cualquier religi&amp;oacute;n cat&amp;oacute;lico-cristiano-romano-apost&amp;oacute;lica es pura paranoia;&amp;nbsp; al menos en &amp;eacute;sta versi&amp;oacute;n el hijo debe salvar al padre, no el padre sacrificar al hijo. (Claro est&amp;aacute;, que si Jes&amp;uacute;s fuera tan incre&amp;iacute;blemente perfecto como Christian Bale, yo ser&amp;iacute;a completamente creyente... pues con &amp;eacute;se salvador, hasta yo le doy la bienvenida a las m&amp;aacute;quinas). Y bueno, adem&amp;aacute;s de un claro delirio de grandeza (despu&amp;eacute;s de todo, la humanidad cuenta con &amp;eacute;l para ser salvada del horrible destino que las m&amp;aacute;quinas le han impuesto), hay un tin de ego&amp;iacute;smo y elegante toque darwinista de evoluci&amp;oacute;n pues claramente si no salva a su padre, su existencia ser&amp;iacute;a nula.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Un futuro apocal&amp;iacute;ptico. Otra de las tantas visiones en las que la humanidad se ve disminuida y obligada a luchar contra una fuerza aterradora por sobrevivir.&amp;nbsp; Las condiciones son precarias, claramente se siente el desespero y esta vez los Terminators est&amp;aacute;n en todas partes y toman diferentes formas. Sarah Connor, ha dejado en cintas, di&amp;aacute;logos en los que trata de preparar a su hijo John Connor de lo que tiene que enfrentar;&amp;nbsp; (curioso que en un futuro tan lejano a&amp;uacute;n existan reproductores de cassette) y bueno, es apenas l&amp;oacute;gico que le enfatice que salve a Kyle Reese despu&amp;eacute;s de todo nadie quiere que le maten al hombre de su vida antes de conocerlo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Es claro que para la pel&amp;iacute;cula, el papel de John Connor es decisivo. A&amp;uacute;n as&amp;iacute;, (&amp;eacute;ste es el tema que quiero discutir) al salir de la sala de cine, tuve la sensaci&amp;oacute;n de que no era &amp;eacute;l el protagonista. Me pueden pelear con el argumento: &amp;iexcl;es John Connor, la raz&amp;oacute;n de ser en toda la franquicia! Y estoy completamente de acuerdo. Pero en esta pel&amp;iacute;cula en particular, aunque su relevancia sigue siendo la misma para la historia, los papeles centrales a mi parecer fueron los de Marcus y Kyle.&amp;nbsp; Y &amp;eacute;sto tambien va a la cantidad de tiempo que aparecen en la pantalla.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Grata sorpresa cuando al comienzo de la pel&amp;iacute;cula leo el nombre de Anton Yelchin (quien hace de Charlie Bartlett en &lt;em&gt;Charlie Bartlett&lt;/em&gt;) y que empieza a mostrar desde ya que es un talento al que hay que seguirle la pista. En terminator, encarnando al mism&amp;iacute;simo Reese, nos muestra una racha de coraje y cualidades que combinadas con las de Sarah Connor, explican a la perfecci&amp;oacute;n el resultado de su afortunada y apocal&amp;iacute;ptica mezcla, en John Connor.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;En general, la pel&amp;iacute;cula logra entretener. Me hizo saltar par veces de la silla con explosiones inesperadas, y hasta me regu&amp;eacute; la gaseosa en el pantal&amp;oacute;n. Todo sea por el placer de ver una buena balacera en medio de la noche o hasta en plena luz del d&amp;iacute;a. Ah, si! Esto es luchar por la vida a&amp;uacute;n con el sol en la mitad del cielo. As&amp;iacute; que fan&amp;aacute;ticos de la acci&amp;oacute;n y los efectos especiales en los que se necesitan muchos dobles: no pierdan m&amp;aacute;s tiempo y compren ya su boleta. (Esto tambi&amp;eacute;n va para las fans enamoradas de Bale; los closeups a su barbuda cara les dejar&amp;aacute;n satisfechas&amp;hellip;)&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Ahora, si usted es de los que busca en las pel&amp;iacute;culas el significado oculto a la vida, o conectarse de la manera m&amp;aacute;s profunda y que le develen el secreto de su existencia de pronto &amp;eacute;sta no sea la mejor elecci&amp;oacute;n (yo le recomendar&amp;iacute;a que se saliera de la sala y buscara la sala m&amp;aacute;s cercana en la que est&amp;eacute;n proyectando &lt;em&gt;Angeles y demonios&lt;/em&gt;).&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Eso s&amp;iacute;, rom&amp;aacute;nticos y optimistas empedernidos,una cosa es segura: la fuerza del hombre y su coraz&amp;oacute;n, sobrepasan cualquier lavado cerebral, o cualquier tipo de maquinizaci&amp;oacute;n que alg&amp;uacute;n malvado ser con anhelos de conquistar al mundo le pueda haber inflingido en una cirug&amp;iacute;a riezgosamente experimental. As&amp;iacute; que rel&amp;aacute;jese, ya puede dormir tranquilo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Y bueno, as&amp;iacute; como para terminar, quiero que me aclaren algo que a&amp;uacute;n no puedo imaginar; Si el presente ya es el futuro, y John Connor ya tiene esposa, y su esposa ya espera su reto&amp;ntilde;o, en el caso hipot&amp;eacute;tico que no lograra salvar a su padre de la inminente muerte a manos del Terminator, &amp;iquest;C&amp;oacute;mo ser&amp;iacute;a su desaparici&amp;oacute;n?&amp;nbsp; &amp;iquest;Lo ver&amp;iacute;a uno desvanecerse ante los ojos, mientras trata de abrazar a su esposa y se disuelve en peque&amp;ntilde;os copos de luz que se elevan al infinito? &amp;iquest;Qu&amp;eacute; pasar&amp;iacute;a entonces con la gran barriga de su mujer? &amp;iquest;Desaparecer&amp;iacute;a m&amp;aacute;gicamente al tiempo que su esposo? &amp;iquest;O se convertir&amp;iacute;a en la virgen de la post-post-neo modernidad? Jmmmm.&lt;/p&gt;&lt;blockquote&gt;&amp;ldquo;We&amp;#039;ve been fighting a long time. We are out numbered by machines. Working around the clock,without quit. Humans have a strength that cannot be measured. This is John Connor. If you are listening to this,you are the resistance.&amp;rdquo; &lt;br /&gt;&lt;/blockquote&gt;&amp;nbsp;		</description>
		<pubDate>Tue, 16 Jun 2009 00:00:00 -0500</pubDate>
		<guid>http://www.ochoymedio.info/review/1257/Terminator-Salvation/</guid>
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		<title>El luchador</title>
		<link>http://www.ochoymedio.info/review/1256/El-luchador/</link>
		<description>
		&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Reseña por: Samuel Castro&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
		&lt;p&gt;(* * *  &amp;frac12;)&lt;/p&gt;		&lt;p&gt;Le llaman &amp;ldquo;Carnero&amp;rdquo; porque cuando se para sobre el poste de la esquina del cuadril&amp;aacute;tero y pone sus brazos en jarras, acercando los pu&amp;ntilde;os a su cabeza, las luces que iluminan el espect&amp;aacute;culo de lucha crean la ilusi&amp;oacute;n y vemos la silueta de la cabeza de un becerro que se abalanza sobre el luchador que est&amp;aacute; en el piso. Se pudo haber llamado de otra manera, por supuesto, pero uno quisiera pensar que la elecci&amp;oacute;n no fue casual, y que el apodo que tiene Randy Robinson en el gui&amp;oacute;n de &lt;strong&gt;The wrestler&lt;/strong&gt; se debe a la manera en que batallan los carneros salvajes para saber qui&amp;eacute;n lidera la manada, chocando sus cornamentas hasta que alguno de los contendientes termina vencido sobre el terreno.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Randy &amp;ldquo;The ram&amp;rdquo; Robinson lleva m&amp;aacute;s de 20 a&amp;ntilde;os golpeando y golpe&amp;aacute;ndose en los campeonatos de lucha libre, esa actividad deportiva (no puede ser un deporte si est&amp;aacute; arreglado desde el comienzo qui&amp;eacute;n va a ganar) t&amp;iacute;picamente gringa, mezcla de arte marcial con comedia de golpe y porrazo. No sabe hacer otra cosa que vivir de su cuerpo. Hace 2 d&amp;eacute;cadas era una de las estrellas m&amp;aacute;s grandes del circuito de luchas y hoy vive del recuerdo de sus d&amp;iacute;as de gloria, en que incluso fue personaje de un juego de Nintendo. Est&amp;aacute; solo y pobre. Est&amp;aacute; viejo y enfermo. Pero a&amp;uacute;n no se ha rendido.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Lo que enamora de esta pel&amp;iacute;cula es el enfoque. En vez de hacer la t&amp;iacute;pica historia de redenci&amp;oacute;n deportiva, con pelea final ganada en el &amp;uacute;ltimo minuto, gloria apabullante y chica en brazos, Darren Aronofsky, el mismo director de la maravillosa y terrible &lt;strong&gt;Requiem por un sue&amp;ntilde;o&lt;/strong&gt;, decide mostrarnos sin maquillaje el mundo de Randy cuando se baja del ring, donde las victorias pactadas no existen. Por eso lo vemos con un gorro de ba&amp;ntilde;o rid&amp;iacute;culo mientras se ti&amp;ntilde;e las ra&amp;iacute;ces de su melena rubia, o con expresi&amp;oacute;n de pesadumbre resignada cuando negocia con un compa&amp;ntilde;ero los esteroides que necesita para mantener los m&amp;uacute;sculos bajo la camiseta. Porque el director quiere que miremos las costuras del traje de superh&amp;eacute;roe y entendamos que s&amp;iacute; hay valor en esos hombres de apodos rebuscados; que detr&amp;aacute;s de los gestos sobreactuados hay una tropa de circo que s&amp;oacute;lo conoce una manera de recorrer el mundo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Para hacerlo utiliza el tono que tendr&amp;iacute;a un documental. Si las locaciones no son escenarios reales entonces el dise&amp;ntilde;o de producci&amp;oacute;n es extraordinario, porque no se siente en ellos la perfecci&amp;oacute;n de lo mandado a hacer. Incluso el club en el que baila Cassidy, la stripper de la que se enamora Randy, se ve oscuro y pobremente iluminado, como son en realidad aquellos lugares donde nadie quiere que lo reconozcan. Y si el ambiente es veros&amp;iacute;mil, lo es mucho m&amp;aacute;s la cotidianidad de los luchadores que Aronofsky nos permite apreciar: cuando conversan para coordinar las piruetas que har&amp;aacute;n al salir a escena, al felicitarse despu&amp;eacute;s de un combate o cuando un grupo de asistentes m&amp;eacute;dicos cura las consecuencias reales de sus violencias actuadas. El director y su cinemat&amp;oacute;grafa Maryse Alberti logran, con una c&amp;aacute;mara que parece perseguir y espiar en la intimidad a los personajes, que en los momentos en que Randy va a las competencias montadas en gimnasios escolares, a las pat&amp;eacute;ticas firmas de aut&amp;oacute;grafos o a los clubes de barrio donde se encuentra con otros luchadores, sea tan cre&amp;iacute;ble la manera en que se comportan, se vea tan cierta la camarader&amp;iacute;a con que lo abrazan como a un viejo amigo, que lleguemos a creer que Mickey Rourke de verdad se dedica a la lucha en sus tiempos libres. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;La sensaci&amp;oacute;n de que el protagonista pertenece al ambiente en que se desarrolla la historia no es gratuita. Durante varios a&amp;ntilde;os, el actor que en los ochenta era un s&amp;iacute;mbolo sexual (por sus personajes en &lt;strong&gt;Nueve semanas y media&lt;/strong&gt; o en &lt;strong&gt;Orquidea salvaje&lt;/strong&gt;) dedic&amp;oacute; los momentos en que no estaba actuando (porque &amp;eacute;l nunca ha dejado de actuar, como se ha dicho) a destrozarse la cara en combates box&amp;iacute;sticos de poca monta por el af&amp;aacute;n de cumplir un sue&amp;ntilde;o de infancia. Puede que no haya logrado ning&amp;uacute;n campeonato del mundo, pero su cuerpo y su cara, sin saberlo, se prepararon durante esos a&amp;ntilde;os para realizar esta actuaci&amp;oacute;n deslumbrante, este personaje memorable que desde su conformaci&amp;oacute;n f&amp;iacute;sica (pocos actores se habr&amp;iacute;an arriesgado a aparecer sin camisa, en pantalones de malla y con una melena te&amp;ntilde;ida) pasando por los gestos (la peque&amp;ntilde;a conmoci&amp;oacute;n en su rostro cuando su hija se recuesta inesperadamente en el brazo) hasta llegar a los movimientos de pelea sobre el cuadril&amp;aacute;tero, entrega credibilidad. Creemos que Randy existe, nos duele su decadencia, nos anima su enojo cuando dice con sus acciones &amp;ldquo;no m&amp;aacute;s de esta mierda&amp;rdquo;.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Randy no es el &amp;uacute;nico personaje que se gana nuestro coraz&amp;oacute;n. Por un lado est&amp;aacute; Stephanie, esa hija a quien ha decepcionado tantas veces que ya no lo quiere de vuelta en su vida. Sus ojos, que son los ojos de Evan Rachel Wood nos parten el alma cuando le pide a su pap&amp;aacute; que se vaya de su casa. Por otro lado est&amp;aacute; Cassidy, quien a su manera, tambi&amp;eacute;n debe luchar y ser el espect&amp;aacute;culo principal sobre un escenario cada noche, si quiere mantener a su hijo. No sabe hacer otra cosa que vivir de su cuerpo. Seg&amp;uacute;n los clientes imberbes que atiende a veces (y que no aprecian esas curvas que son las curvas de Marisa Tomei, cada vez m&amp;aacute;s hermosa) sus d&amp;iacute;as de gloria ya pasaron. Est&amp;aacute; casi sola y un futuro con Randy no parece un buen salvavidas. Pero a&amp;uacute;n no se ha rendido.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Entonces, casi al final, entendemos cu&amp;aacute;l es la cuesti&amp;oacute;n en todo esto. Que lo importante de que el carnero no ceda en su empe&amp;ntilde;o de embestir, a&amp;uacute;n sabiendo c&amp;oacute;mo acabar&amp;aacute;n las cosas, es precisamente eso: que no se deje, que no se la ponga tan f&amp;aacute;cil al destino. Por eso la sensaci&amp;oacute;n de realismo que le quiso imprimir Aronofsky a &lt;strong&gt;The wrestler&lt;/strong&gt; dejando de lado los barroquismos formales que hab&amp;iacute;an distinguido su cine: hab&amp;iacute;a que recordar que all&amp;aacute; afuera, donde ocurre la vida real y son otros los escenarios de combate, hay gente como Randy o como Cassidy que se parte la espalda con tal de no rendirse. Que su belleza, despu&amp;eacute;s de recibir tantos golpes y golpear y ser golpeados, est&amp;aacute; en la manera en que ponen la otra mejilla, en que vuelven a trepar en el tubo para contonearse sin hacer caso de los insultos, en que le brindan siempre a su p&amp;uacute;blico otra funci&amp;oacute;n. Porque de todas maneras, cuando la vida nos tenga contra las cuerdas, nos lance a la tribuna o nos apague el coraz&amp;oacute;n, tendremos el coraje para saltar al vac&amp;iacute;o. Y seguir en la lucha. &lt;br /&gt;&lt;/p&gt;		</description>
		<pubDate>Mon, 15 Jun 2009 00:00:00 -0500</pubDate>
		<guid>http://www.ochoymedio.info/review/1256/El-luchador/</guid>
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		<title>El luchador</title>
		<link>http://www.ochoymedio.info/review/1254/El-luchador/</link>
		<description>
		&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Reseña por: Diana Ospina Obando&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
		&lt;p&gt;(* * * * )&lt;/p&gt;		&lt;p&gt;La historia probablemente nos suene familiar pero no por ello deja de ser conmovedora&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Randy, una estrella de la lucha libre tuvo sus horas de gloria por all&amp;aacute; en los ochenta.Salas llenas, un p&amp;uacute;blico que lo aclam&amp;oacute; y lo llev&amp;oacute; a la gloria, dinero, mujeres y, por supuesto y para completar el combo cl&amp;aacute;sico: una vida lo suficientemente disipada y desordenada que lo llev&amp;oacute; a perderlo todo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Poco o nada quedan de esos d&amp;iacute;as, est&amp;aacute; a punto de perder la casa rodante donde vive, no tiene familia a su alrededor y su fan&amp;aacute;ticada, aunque lo recuerda, ya no es lo que alguna vez fue.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;De sus peleas que atra&amp;iacute;an la atenci&amp;oacute;n nacional ha pasado a peque&amp;ntilde;os combates locales. Sin embargo, es justamente all&amp;iacute;, en el ring, frente a sus &amp;quot;colegas&amp;quot; y los ojos del p&amp;uacute;blico en donde a&amp;uacute;n es no s&amp;oacute;lo Randy sino The Ram. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Solo por eso sigue sometiendose a todos los rituales que le permiten mantener vivo a su personaje de la lucha: c&amp;aacute;maras de bronceo, tinturas para el pelo, m&amp;uacute;sculos grandes, etc.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El punto de ruptura es que Randy est&amp;aacute; al borde de perder todo esto, en esencia lo &amp;uacute;nico que le queda, porque ha sufrido un ataque al coraz&amp;oacute;n y los m&amp;eacute;dicos le han dicho que si no desea morir sobre la lona m&amp;aacute;s le vale que nunca vuelva a luchar.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;La perspectiva de la muerte enfrenta a Randy a hacer un balance de su vida y a querer, de alguna manera, resarcir viejas faltas, intentar redimir una vida que lo ha llevado a la completa soledad y en la que probablemente lo espere una muerte sin que nadie est&amp;eacute; all&amp;iacute; para tomarle la mano.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;De verdad que lo intenta.... Y Darren Aronofsky va a introducir para ello&amp;nbsp; unos planos donde lo seguimos en silencio, muchas veces desde atr&amp;aacute;s, como los espectadores indiscretos que somos, en su periplo cotidiano por buscar el amor, reencontrarse con la hija perdida y tener alg&amp;uacute;n trabajo que le permita obtener el dinero que necesita para seguir viviendo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Contemplamos sin conmiseraciones al &amp;iacute;dolo ca&amp;iacute;do y los esfuerzos por intentar encaminarse hacia una vida &amp;quot;normal&amp;quot; esa que tan bien le funciona a otros que tienen casas limpias, ni&amp;ntilde;os sonrientes y perros fieles. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Por eso, porque sabemos que es un esfuerzo casi iimposible el que hace Randy es que &lt;strong&gt;El luchador&lt;/strong&gt; es una pel&amp;iacute;cula conmovedora y humana. Mickey Rourke, que sabe bastante de tenerlo todo y perderlo, encarna con honestidad a este luchador ca&amp;iacute;do en desgracia.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;No dir&amp;eacute; m&amp;aacute;s, solo que tal vez la pel&amp;iacute;cula nos habla de la imposibilidad absoluta y total de ser otro. No hay maneras de enderezar caminos que se han constru&amp;iacute;do con a&amp;ntilde;os y aunque no lo deseemos, probablemente nunca seremos lo que los otros esperen de nosotros ni podamos amarlos como se merecen. Hay vidas as&amp;iacute;, qu&amp;eacute; le vamos a hacer, como la de The Ram en la que el amor, esa fuerza que parece poderlo todo, no es suficiente para modificar un destino.&lt;/p&gt;		</description>
		<pubDate>Sun, 14 Jun 2009 00:00:00 -0500</pubDate>
		<guid>http://www.ochoymedio.info/review/1254/El-luchador/</guid>
	</item>
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		<title>Crepúsculo</title>
		<link>http://www.ochoymedio.info/review/1255/Crepúsculo/</link>
		<description>
		&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Reseña por: Diana Ospina Obando&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
		&lt;p&gt;(* * * )&lt;/p&gt;		&lt;p&gt;Bella, Isabella Swan, es una adolescente promedio, que deber&amp;aacute;, por razones familiares trasladarse al h&amp;uacute;medo y casi siempre oscuro poblado de Forks, Washington. Ella que viene del desierto y el calor acepta con resignaci&amp;oacute;n irse junto a su padre para que su madre pueda tener m&amp;aacute;s libertad junto a su nuevo esposo (cl&amp;aacute;sico caso de la &amp;nbsp;hija que cumple el papel de madre).&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Este es el arranque de &lt;strong&gt;Crep&amp;uacute;sculo,&lt;/strong&gt; tanto de la pel&amp;iacute;cula como del libro escrito por Stephenie Meyer. Digamos las cosas claras para continuar, no es una gran pel&amp;iacute;cula y tampoco es un buen libro pero&amp;nbsp; mi rese&amp;ntilde;a viene a iniciar la pol&amp;eacute;mica porque considero que estamos ante una mezcla interesante de conceptos y a la creaci&amp;oacute;n de un mundo que garantizan, como se ha visto, el &amp;eacute;xito del producto.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;iquest;Qu&amp;eacute; es &lt;strong&gt;Cr&amp;eacute;pusculo&lt;/strong&gt;? es ante todo una historia de amor, de esos amores totales, absolutos pero dif&amp;iacute;ciles y dolorosos. Lo tiene todo: el aire misterioso de Edward, ese alumno p&amp;aacute;lido y extra&amp;ntilde;o, que se pasea por los corredores del colegio enamorando a Bella perdidamente. Y, ella, quien lo creyera, esa adolescente normal, m&amp;aacute;s bien torpe, resulta ser irresistible para el guapo y misterioso adolescente. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Despu&amp;eacute;s vendr&amp;aacute; el problema: Edward es un vampiro, no uno corriente sino uno que ha hecho esfuezos inimaginables de humanizaci&amp;oacute;n para poder vivir en sociedad, y la pasi&amp;oacute;n que experimenta por Bella podr&amp;iacute;a hacer que el fr&amp;aacute;gil equilibrio que ha constru&amp;iacute;do se trastoque. Basta recordar que la leyenda del vampiro ,y cualquier historia que la rodee, tiene&amp;nbsp;un importante &amp;nbsp;elemento sexual y pasional, dif&amp;iacute;cil que no sea as&amp;iacute; con mordiscos en el cuello y sangre deslizandose. Edward se contiene&amp;nbsp;( y ah&amp;iacute; radica gran parte de la fuerza de la historia: yo s&amp;iacute; quiero pero no puedo) aunque sucumbe lenta e inexorablemente a la pasi&amp;oacute;n que siente por Bella. Ella por su parte no consigue tampoco resistirse y se enamora, como corresponde a una adolescente, con todas las fuerzas de su coraz&amp;oacute;n, &amp;nbsp;sin medir los l&amp;iacute;mites&amp;nbsp; y sin medir, sobre todo, el grado de peligro que sufre junto a Edward. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Curiosamente esta &amp;nbsp;adolescente promedio, testaruda y obstinada se convertir&amp;aacute; en alguien que posee cualidades especiales en el mundo de los vampiros al que pertenece Edward: por ejemplo, es la &amp;uacute;nica persona a la que &amp;eacute;l no puede leerle la mente, lo que la convierte, a ella, en un misterio para &amp;eacute;l, que suele &amp;quot;leer&amp;quot; a los humanos con suma claridad.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El caso y para no extenderme en detalles de la historia es que estamos ante la adaptaci&amp;oacute;n del primer libro de una saga exitos&amp;iacute;sima en ventas. No es, como muchos creen, el &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Harry Potter&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; de vampiros porque las tem&amp;aacute;ticas son diferentes. Hay claro, fuerzas malignas y escogidos para enfrentarse a ellas. Habr&amp;aacute;, m&amp;aacute;s adelante, desarrollos de poderes y enfrentamientos con la oscuridad, pero, antes que nada es una historia de amor. El libro que Bella lee una y otra vez es &lt;em&gt;Cumbres borrascosas&lt;/em&gt; (referencia perdida en la pel&amp;iacute;cula) y ese, es sin duda el libro que est&amp;aacute; detr&amp;aacute;s de la construcci&amp;oacute;n de esta novela que busca contar la historia de un amor de esos decisivos, funestos y fatales que se pueden llegar a experimentar.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;nbsp;La idea de mantener a los personajes obligados a una cierta castidad (que tanto le molest&amp;oacute; a Javier en su rese&amp;ntilde;a) permite, a mi modo de ver, mantener el deseo en un estado a&amp;uacute;n m&amp;aacute;s fuerte. (No en vano en todo tipo de series desde&amp;nbsp;&lt;em&gt;Remington Steele&lt;/em&gt;&amp;nbsp;hasta los &lt;em&gt;X files&lt;/em&gt; han mantenido como gancho la&amp;nbsp; qu&amp;iacute;mica entre dos personajes que nunca termina por desarrollarse del todo). Es lo que se quiere pero no se puede tener. Edward mantiene la piel fr&amp;iacute;a, p&amp;aacute;lida pero la sola presencia de Bella lo perturba, lo saca de su mundo medido y controlado y, por su parte, la piel fr&amp;iacute;a de Eward, consigue, literalmente, quemar a Bella..&lt;/p&gt;&lt;p&gt;La pel&amp;iacute;cula respeta el esp&amp;iacute;ritu del libro e ilustra el ambiente oscuro y misterioso del pueblito. Se encarga de presentar a los personajes y sus dilemas esenciales y est&amp;aacute; pensada, en ese sentido, como el inicio de una serie de pel&amp;iacute;culas.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Entiendo el furor que despierta entre los adolescentes y de una u otra forma es una pel&amp;iacute;cula que ha&amp;nbsp;llevado a muchos espectadores a leer los libros (unos libros de 600 p&amp;aacute;ginas). Solo con el fin de entender c&amp;oacute;mo fue que se enamoraron estos personajes, de d&amp;oacute;nde viene la familia de Edward y qu&amp;eacute; papel desempe&amp;ntilde;ar&amp;aacute; el bueno de Jacob, apenas presentado en la pel&amp;iacute;cula y que ser&amp;aacute; decisivo en el trascurso de la historia.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Solo por eso.... creo que funciona.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Nota aparte&lt;/strong&gt;: En una escena Bella se sorprende cuando Edward le confiesa que puede leer la mente de todos menos la de ella. &amp;iquest;Hay algo malo en m&amp;iacute;? se pregunta horrorizada. Edward sonriente solo atina a decir que le parece extremadamente divertido que ella se sienta la &amp;quot;rara&amp;quot; cuando es &amp;eacute;l el que anda leyendo mentes por doquier. &amp;iquest;No ejemplifica esto, por completo a muchas mujeres que &amp;nbsp;justifican siempre al otro, al objeto amado,&amp;nbsp; buscando las fallas en s&amp;iacute; mismas?&lt;/p&gt;		</description>
		<pubDate>Sun, 14 Jun 2009 00:00:00 -0500</pubDate>
		<guid>http://www.ochoymedio.info/review/1255/Crepúsculo/</guid>
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		<title>The visitor</title>
		<link>http://www.ochoymedio.info/review/1253/The-visitor/</link>
		<description>
		&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Reseña por: Samuel Castro&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
		&lt;p&gt;(* * * * )&lt;/p&gt;		&lt;p&gt;Son las peque&amp;ntilde;as decisiones (ayudar o no a esa se&amp;ntilde;ora que intenta cruzar la calle, frenar frente al gato que se atraves&amp;oacute; imprudente, hablar con la mujer solitaria de la mesa de al lado) las que hacen de la vida lo que es, pues pocos son los que viven grandes aventuras que impliquen enfrentar a una banda terrorista o sobrevivir a un naufragio. Y sin embargo, con esos pasos, casi imperceptibles, labramos nuestro destino, &amp;uacute;nico y diferente al de los dem&amp;aacute;s. El problema fundamental se da cuando renunciamos a las posibilidades que nos brindan esas decisiones; cuando sentimos que todo da igual y que hagamos lo que hagamos, no podremos cambiar nada. Que ya nada del mundo (ni nuestra carrera, ni la gente que nos rodea) nos emociona.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Eso es lo que le est&amp;aacute; pasando a Walter, pues desde que su esposa muri&amp;oacute; ha perdido la capacidad de desear. Lo &amp;uacute;nico que parec&amp;iacute;a ayudarle, esas clases de piano que esperaba cada d&amp;iacute;a y en la que cada d&amp;iacute;a tambi&amp;eacute;n viv&amp;iacute;a una decepci&amp;oacute;n por su falta de talento musical, lo han terminado por convencer que a su edad, ya no hay espacio para la esperanza. Hasta que es obligado por un superior de esa universidad en la que hace 20 a&amp;ntilde;os dicta el mismo curso &amp;mdash;con alumnos que ya no se molesta en conocer&amp;mdash;, a viajar a New York a presentar una ponencia en un encuentro acad&amp;eacute;mico. &amp;Eacute;l se resiste, por supuesto, pero no hay nada que hacer: tendr&amp;aacute; que ir a ese apartamento de soltero que todav&amp;iacute;a conserva, durante tres d&amp;iacute;as que desde ya, considera perdidos.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Aunque nos dijeran su nombre no podr&amp;iacute;amos recordar su rostro. Richard Jenkins, el actor que interpreta a Walter Vale en &lt;strong&gt;The visitor&lt;/strong&gt; ha construido una carrera impecable como actor de reparto, distingui&amp;eacute;ndose por camuflarse con su personaje; siempre preciso, siempre invisible. S&amp;oacute;lo los que son aficionados a las buenas series de televisi&amp;oacute;n lo recordar&amp;aacute;n como el patriarca fantasmal de la familia Fisher en &lt;strong&gt;Six feet under&lt;/strong&gt;. Esa misma econom&amp;iacute;a de recursos que lo ha distinguido en sus apariciones secundarias le permite encarnar perfectamente a ese hombre bueno pero gris, que aprovecha la oportunidad que le pone la vida para actuar correctamente. Humanamente. Porque en vez de llamar a la polic&amp;iacute;a cuando encuentra a Tarek y a Zainab viviendo en su apartamento, enga&amp;ntilde;ados por alg&amp;uacute;n conocido inescrupuloso, les pide que se queden hasta que encuentren donde vivir. Y mientras concurre a sus compromisos acad&amp;eacute;micos, va acerc&amp;aacute;ndose a punta de buenos modales y cortes&amp;iacute;a a ese matrimonio &amp;aacute;rabe-africano, especialmente al esposo, con quien comparte el amor por la m&amp;uacute;sica. Tarek es un profesional del djemb&amp;eacute;, una clase particular de tambor, y animado por el movimiento del cuerpo de Walter cada vez que escucha m&amp;uacute;sica, se le mide a ense&amp;ntilde;arle a tocar y a escuchar sonidos que el profesor nunca hab&amp;iacute;a disfrutado.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;La pel&amp;iacute;cula, gracias a las interpretaciones sencillas y sin exageraciones de su reparto, a una edici&amp;oacute;n que no se siente, a una c&amp;aacute;mara fluida y a una fotograf&amp;iacute;a muy natural, brinda una sensaci&amp;oacute;n de verosimilitud que atrapa. Por eso los momentos en que Tarek y Walter (a quien por fin le vemos en el rostro algo parecido a la alegr&amp;iacute;a) practican o tocan junto a otros percusionistas en el parque se ven como un documental. Por eso cuando a Tarek lo arresta la polic&amp;iacute;a con el pretexto de que no meti&amp;oacute; su tiquete en el metro (cuando todos vimos que s&amp;iacute;, que simplemente se atranc&amp;oacute; con su tambor en el torniquete de marcaci&amp;oacute;n) sentimos la misma impotencia de Walter, esa sensaci&amp;oacute;n de que presenciamos una injusticia causada por los prejuicios hacia los &amp;aacute;rabes. Pero lo peor de todo llega cuando nos enteramos de que Tarek y Zainab son ilegales y que a &amp;eacute;l lo han enviado a un centro de detenci&amp;oacute;n en Queens donde, por obvias razones su esposa no lo puede ver. En ese momento Walter se convierte en el visitante del t&amp;iacute;tulo, en el v&amp;iacute;nculo de Tarek con el mundo exterior. Y si no fuera por esos dos actores, las visitas en que Walter pone las cartas de Zainab contra el vidrio que los separa para que Tarek las lea, en las que Tarek revisa los resultados de sus pr&amp;aacute;cticas obligando a Walter a tocar en la mesa que comparten, ser&amp;iacute;an insoportablemente tristes. Pero no. Ellos logran que tengan la melancol&amp;iacute;a de las tardes de domingo, de las desgracias que aceptamos porque no hay de otra.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Hay un s&amp;iacute;mbolo visual de la humanidad de Walter. Es la repetici&amp;oacute;n del acto de abrir la puerta del apartamento para salir al corredor del edificio. Lo hace tres veces: la primera para decirle a los esposos que no se vayan, despu&amp;eacute;s para insistirle in&amp;uacute;tilmente a Zainab que se quede cuando Tarek est&amp;aacute; detenido y la tercera, la m&amp;aacute;s importante, cuando le dice a Mouna Khalil, la mam&amp;aacute; de Tarek &amp;mdash;que ha venido a saber de su hijo a&amp;uacute;n cuando ella tambi&amp;eacute;n es ilegal&amp;mdash;, que no hay ning&amp;uacute;n problema en que ella ocupe el otro cuarto del lugar. Mouna, la bell&amp;iacute;sima actriz Hiam Abbas, a la que hemos visto en &lt;strong&gt;La novia siria&lt;/strong&gt; o en &lt;strong&gt;Munich&lt;/strong&gt;, aparece en la pel&amp;iacute;cula para terminar de transformar a Walter con su forma de ver el mundo. Es ella quien le muestra que los prejuicios se pueden superar cuando conoce a su nuera, que le parece demasiado negra en un principio y que luego abraza como a una hija. Es a ella a quien se le ocurre visitar los sitios que amaba Tarek para conocerlo mejor y quien comenta que las injusticias contra los inmigrantes ilegales del sistema norteamericano son iguales a los que comet&amp;iacute;a la dictadura en Siria que encarcel&amp;oacute; y mat&amp;oacute; de tristeza al pap&amp;aacute; de Tarek. Con Mouna a su lado, Walter reconocer&amp;aacute; que lo que era en un principio un &amp;ldquo;problema&amp;rdquo; que se hab&amp;iacute;a ganado sin querer, es ahora el mejor motivo que tiene para seguir viviendo, para aprender que a veces hay que encontrar el instrumento apropiado para expresar la m&amp;uacute;sica que llevamos dentro.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;En &lt;strong&gt;The visitor&lt;/strong&gt; todos los personajes son buenas personas. Con una excepci&amp;oacute;n: el &amp;ldquo;sistema&amp;rdquo; que los pone contra las cuerdas, la burocracia que trata mal a personas como Tarek y que tiene el rostro de los polic&amp;iacute;as, de las c&amp;aacute;maras electr&amp;oacute;nicas que miran desde lo alto, de los guardias de seguridad. Walter, el hombre impasible y tranquilo, s&amp;oacute;lo estalla frente a uno de &amp;eacute;stos representantes del Estado cuando no le da ninguna raz&amp;oacute;n de Tarek. Pero la pel&amp;iacute;cula, inteligente m&amp;aacute;s que independiente, evita las moralejas f&amp;aacute;ciles y los mensajes de superaci&amp;oacute;n. Cuenta&amp;nbsp;la vida&amp;nbsp;como es, d&amp;aacute;ndole valor a ciertas cosas: los lazos que se crean entre las personas, las decisiones que toma cada conciencia, la m&amp;uacute;sica que trasciende fronteras. Por eso al final a Walter s&amp;oacute;lo le queda eso: un ritmo que le recuerda que est&amp;aacute; vivo. Y una palabra en un idioma desconocido, que lo hizo sentir amado. M&amp;aacute;s que suficiente para un viaje que s&amp;oacute;lo iba a durar tres d&amp;iacute;as.&lt;/p&gt;		</description>
		<pubDate>Wed, 10 Jun 2009 00:00:00 -0500</pubDate>
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	</item>
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		<title>La boda de Rachel</title>
		<link>http://www.ochoymedio.info/review/1252/La-boda-de-Rachel/</link>
		<description>
		&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Reseña por: Samuel Castro&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
		&lt;p&gt;(* * * )&lt;/p&gt;		&lt;p&gt;&lt;em&gt;They tried to make me go to rehab, I said, &amp;ldquo;No, no, no&amp;rdquo;&lt;br /&gt;Yes, I&amp;rsquo;ve been black but when I come back you&amp;rsquo;ll know, know, know&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Rehab, de Amy Winehouse&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Es una situaci&amp;oacute;n que hemos visto muchas veces en el cine. Un grupo de apoyo de aquellos donde todos se presentan y dicen, &amp;ldquo;Hola, soy Samuel y soy adicto&amp;rdquo; mientras los dem&amp;aacute;s aplauden y un personaje protagonista asiste a la cita. Pero aqu&amp;iacute; hay algo diferente. Mientras sus compa&amp;ntilde;eros relatan sus sufrimientos y describen el esfuerzo que hacen cada d&amp;iacute;a para sobrellevar la carga en que se ha convertido su vida, Kym, la joven a quien hemos seguido hasta ac&amp;aacute; con el lente de una c&amp;aacute;mara que parece documental, asiente con fuerza. No hay en ella, como hemos visto en otras pel&amp;iacute;culas, iron&amp;iacute;a o superioridad. Para Kym todo lo que los dem&amp;aacute;s dicen es cierto. Ella no s&amp;oacute;lo quiere creer que la rehabilitaci&amp;oacute;n es posible y que su programa de los doce pasos funciona. Kym necesita que funcione. Desea con todas sus fuerzas que su vida tenga arreglo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Le han dado permiso en la cl&amp;iacute;nica donde est&amp;aacute; internada para asistir a la boda de su hermana Rachel, quien ha querido hacer la ceremonia en el jard&amp;iacute;n de la casa familiar. Desde el momento que recogen a Kym sabemos que hay algo m&amp;aacute;s. Como en las familias donde se han discutido los mismos problemas cientos de veces, parece que el sarcasmo constante fuera la &amp;uacute;nica manera que tienen de comunicarse. Todos la miran como un mal necesario y la cuidan como si fuera a incendiar la casa en cualquier momento. Y ella, que se siente fuera de lugar en esa casa que ha sido invadida por m&amp;uacute;sicos de todos los estilos y nacionalidades amigos del novio, que no sabe c&amp;oacute;mo actuar cuando se da cuenta de que su hermana ha escogido a una amiga como madrina en vez de a ella, que no puede conducir el carro de su pap&amp;aacute;, Paul, para ir al grupo de apoyo que describimos al comienzo por un acontecimiento del pasado que no la deja perdonarse, comienza a desmoronarse frente a nosotros, cansada de pedir atenci&amp;oacute;n o de buscar la compasi&amp;oacute;n de los dem&amp;aacute;s.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Jonathan Demme, que tiene un lugar en la historia del cine por haber dirigido &lt;strong&gt;El silencio de los inocentes&lt;/strong&gt;, que ya nos hab&amp;iacute;a mostrado lo que significa enfrentarse con una sociedad que te acusa en &lt;strong&gt;Philadelphia&lt;/strong&gt; y que &amp;uacute;ltimamente se dedica a los documentales, ha tomado unas decisiones de estilo muy apropiadas para que creamos en esta historia. Por momentos sentimos que vemos un video familiar que alguien grab&amp;oacute; con su c&amp;aacute;mara casera, una c&amp;aacute;mara a la que no le importa que las habitaciones est&amp;eacute;n a oscuras (como cuando pillamos a Kym teniendo sexo casual y desesperado con el padrino de la boda) y que atrapa a todos los visitantes en sus gestos m&amp;aacute;s &amp;iacute;ntimos: a la novia mirando con desd&amp;eacute;n a su hermana, al novio embelesado con su prometida, al pap&amp;aacute; sobreprotector ofreci&amp;eacute;ndole comida a sus hijas como una forma de cuidarlas y mostrarles su cari&amp;ntilde;o. La m&amp;uacute;sica, en esta casa que parece una asamblea de Naciones Unidas, no hace parte de una banda sonora: aparece en el momento indicado con la excusa de que los int&amp;eacute;rpretes est&amp;aacute;n ensayando lo que van a tocar en la fiesta. Sin excepci&amp;oacute;n, los actores lucen como si no tuvieran maquillaje, como si esa fuera la ropa que se ponen todos los d&amp;iacute;as. Incluso a veces dudamos que est&amp;eacute;n actuando. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Esa sensaci&amp;oacute;n de naturalidad se suma a unas excelentes interpretaciones por parte del reparto, algunas verdaderamente memorables. Bill Irwin como Paul, ese padre sensible incapaz de centrar su atenci&amp;oacute;n en Rachel a&amp;uacute;n en v&amp;iacute;speras de su matrimonio porque Kym, su hija m&amp;aacute;s fr&amp;aacute;gil, lo necesita. Rosemarie DeWitt, de carrera ascendente en Hollywood, que interpreta a Rachel, en una composici&amp;oacute;n brillante: es la hermana mayor que est&amp;aacute; harta de ser siempre la m&amp;aacute;s responsable, harta de la condescendencia con la inestabilidad de su hermana a pesar del cari&amp;ntilde;o que le tiene, pero feliz por tenerla a su lado el d&amp;iacute;a m&amp;aacute;s importante de su vida. Y por supuesto, Anne Hathaway, la muchachita que comenz&amp;oacute; su carrera como princesa de Disney y que est&amp;aacute; decidida a mostrar que es una actriz respetable, combinando trabajos comerciales como &lt;strong&gt;Get smart&lt;/strong&gt; con elecciones m&amp;aacute;s arriesgadas como &lt;strong&gt;Rachel getting married&lt;/strong&gt;, donde se destaca por asumir los riesgos que implica el personaje sin preocuparse por su imagen (es dif&amp;iacute;cil recordar a otra estrella femenina que haya aceptado afeitarse las axilas frente a c&amp;aacute;mara) y que construye una Amy compleja, sin hacerla parecer nunca como una desquiciada, d&amp;aacute;ndole la dignidad que merecen las ovejas negras de todas las familias en el mundo. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Sin embargo, el af&amp;aacute;n por aparentar naturalidad no siempre es acertado o cre&amp;iacute;ble. La secuencia de los brindis por los novios o de las presentaciones musicales se alarga innecesariamente, como si cada personaje secundario necesitara su cuarto de hora de lucimiento. Para el momento de la boda ya se ha dejado ver la mano del guionista, sac&amp;aacute;ndose algunas casualidades del sombrero de un mago: el padrino tambi&amp;eacute;n es drogadicto y justo va a la sesi&amp;oacute;n a la que asiste Kym, un excompa&amp;ntilde;ero de rehabilitaci&amp;oacute;n se encuentra con ella en el sal&amp;oacute;n de belleza y delata una de sus mentiras para que la oiga su hermana mayor. Por fortuna, la edici&amp;oacute;n es prodigiosa y logra, a punta de primeros planos cortos, conectados con sabidur&amp;iacute;a, que nos creamos esa fiesta exagerada y multicultural, donde se baila de todo, hay invitados de cada color y forma posible y sin que nadie se lo espere, puede aparecer una batucada y un grupo de garotas que bailan samba. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Rachel getting married&lt;/strong&gt; conecta con su p&amp;uacute;blico por muchas razones: un matrimonio es una situaci&amp;oacute;n que todos hemos vivido, cada familia es un mundo con sus propias reglas invisibles, nadie se la lleva del todo bien con sus hermanos o con su mam&amp;aacute;. Pero la principal raz&amp;oacute;n tal vez sea que nunca claudica en el empe&amp;ntilde;o de mostrarnos que en cualquier vida hay espacio para la esperanza. Que cuando la fiesta acaba, cuando los golpes se desinflaman y a los carros accidentados se los llev&amp;oacute; la gr&amp;uacute;a, siempre habr&amp;aacute; alguien con quien contar, por mucho que uno la haya embarrado. Que como en todas las familias, hay muchas cosas dolorosas que s&amp;oacute;lo salen a la superficie en los momentos de tensi&amp;oacute;n, en las reuniones familiares, en los grandes encuentros. Pero que son esos encuentros, con su caos y su desorden, precisamente, preciosamente, los que te sostienen al borde del abismo, como hoteles de paso siempre abiertos. &lt;/p&gt;		</description>
		<pubDate>Mon, 01 Jun 2009 00:00:00 -0500</pubDate>
		<guid>http://www.ochoymedio.info/review/1252/La-boda-de-Rachel/</guid>
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