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<?xml-stylesheet type="text/xsl" media="screen" href="/~d/styles/atom10full.xsl"?><?xml-stylesheet type="text/css" media="screen" href="http://feeds.feedburner.com/~d/styles/itemcontent.css"?><feed xmlns="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:openSearch="http://a9.com/-/spec/opensearch/1.1/" xmlns:georss="http://www.georss.org/georss" xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0" xmlns:feedburner="http://rssnamespace.org/feedburner/ext/1.0" gd:etag="W/&quot;CkUBQ3kyfSp7ImA9WhRVFEU.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-353190705126897524</id><updated>2012-01-13T10:44:12.795-08:00</updated><category term="Cuentos" /><title>Que Dios Nos Perdone</title><subtitle type="html">Todo el contenido de este blog es idea y produccion de Hernán Héctor Ceroni, ninguna parte del mismo puede ser reproducido, publicado, almacenado, o trasmitido total o parcialmente de manera alguna ni por ningun medio creado o por crearse, ya sea electrónico, químico, mecánico, óptico, de grabación o fotocopias sin previa autorización del autor.</subtitle><link rel="http://schemas.google.com/g/2005#feed" type="application/atom+xml" href="http://que-dios-nos-perdone.blogspot.com/feeds/posts/default" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://que-dios-nos-perdone.blogspot.com/" /><link rel="next" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/353190705126897524/posts/default?start-index=26&amp;max-results=25&amp;redirect=false&amp;v=2" /><author><name>Berni</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08516599768804958518</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="26" height="32" src="http://2.bp.blogspot.com/_uX2SYIjpDIA/SUrhMOZ1wWI/AAAAAAAAAA8/tumPTzNBNss/S220/Photo-0003.jpg" /></author><generator version="7.00" uri="http://www.blogger.com">Blogger</generator><openSearch:totalResults>53</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><atom10:link xmlns:atom10="http://www.w3.org/2005/Atom" rel="self" type="application/atom+xml" href="http://feeds.feedburner.com/qdnp" /><feedburner:info uri="qdnp" /><atom10:link xmlns:atom10="http://www.w3.org/2005/Atom" rel="hub" href="http://pubsubhubbub.appspot.com/" /><feedburner:browserFriendly></feedburner:browserFriendly><entry gd:etag="W/&quot;C08AQX48fCp7ImA9WhdaEUg.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-353190705126897524.post-5312552909084288063</id><published>2011-10-20T16:01:00.001-07:00</published><updated>2011-10-20T16:04:00.074-07:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2011-10-20T16:04:00.074-07:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Cuentos" /><title>SuperHeroe</title><content type="html">&lt;p class="MsoNormal"&gt;Estaba enojado, furioso, ya ni se porque. Iba pateando piedras con saña, les apuntaba y tiraba la patada. La tercera fue la vencida, como suele decirse, era mas grande de lo que me pareció al primer vistazo. La agarre de lleno con el dedo gordo, no se movió ni dos centímetros, era pesada. Lo que no puedo olvidar es el dolor en el pie. Me puse a dar saltos y alaridos como un loco, pues este percance me encegueció aun más, y completamente fuera de mí la tomé con ambas manos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Fue el destino el que decidió que aquel gigantesco perro debía pasar por allí en ese instante, mas yo no vi un perro, vi un blanco sobre el cual descargar mi brote de ira, y sin pensármelo dos veces le arrojé el cascote. Durante las milésimas de segundo en que permaneció en el aire me sentí Guillermo Tell. Si Guillermo Tell hubiera tirado piedras en vez de flechas, y si su blanco hubiera sido un perro y no una manzana sobre la cabeza de su hijo. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Como te digo, esa sensación duro un instante, porque cuando escuche el aullido de dolor del pobre animal me sentí enfermo, bah, culpable, sentimiento este que hizo desvanecer la ira que me había invadido. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Mas sereno, me acerque al animal para ver si podía socorrerlo, durante dos pasos me sentí veterinario, claro, yo no contaba con que el pobre bicho pudiera sentirse ofendido por mi brusquedad.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Lo vi alzar la cabeza y sonreírme, recuerdo haber pensado que seria el actor perfecto para una publicidad de dentífrico canino, relucientes y brillantes eran todos los colmillos que me mostraba. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;El sonido ronco que salio de su garganta me dio a entender que no era una sonrisa lo que me estaba regalando. Con el primer gruñido deduje que me estaba amenazando, y me sentí ofendido, por su desagradecimiento, pensando que yo solo me acercaba para ayudarlo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Lo vi levantar el hocico y aullar al cielo, recuerdo que pensé en la película del hombre lobo que había estado viendo la noche anterior, y solté una carcajada, medio forzada en realidad, porque estaba destinada a aflojar los nervios y ahuyentar el temor que me producen estas películas.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;(Ni hombres lobo, ni vampiros, ni fantasmas son cosas que me diviertan, pienso que uno no debe reírse de lo que no sabe, o no conoce)&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Como sea, el perro se tomo a mal que yo me riera, y dio un paso al frente, amenazante. A esta altura yo ya no me sentía muy veterinario y rezaba para que me salieran alas, aunque me conformaba con empezar a sentirme maratonista por unas cuadras.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Nuevamente vi que alzaba el hocico, note un hilillo de sangre que corría entre sus ojos. Con la mirada fija en mi, olfateo el aire, se que olio mi miedo, porque volvió a mostrarme los dientes, y esta vez, si fue una sonrisa. Imagino que es la clase de sonrisa que pone el diablo cuando ve llegar nuevas almas al infierno, como una sonrisa de goce prematuro.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;El asunto es que dio un paso mas hacia mi, que estaba paralizado de terror, flexiono las piernas y supe que se iba a abalanzar sobre mi.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Trague saliva y note como se me humedecían los ojos. Pensé que eso me pasaba por querer ayudar a los perros heridos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Instintivamente di un paso atrás, despacio, tratando de aparentar una calma que estaba lejos de abrigar. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Sentí mi talón choca contra algo, y no me hizo falta ser adivino para saber que en un segundo me encontraría tirado en el piso completamente indefenso a merced de la bestia.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Tengo que admitir que me largue a llorar como un bebe cuando por el rabillo del ojo vi acercarse la sombra del perro, que evidentemente había hecho el juramento de deshacerse de mi, reduciéndome, moralmente primero, lo cual ya había logrado, para luego encargarse de despedazarme “a piaccere”.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Ahí fue cuando sucedió. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;No lo vi llegar, ni se de donde salio. Pudo haberse materializado de la nada, como pudo haber bajado volando del cielo, o quizás salio de debajo de la tierra, lo cierto es que estaba ahí, a mi lado. Cuando voltee a mirarlo llevaba un palo en la mano derecha, y lo azuzaba en el aire.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Entre mis lágrimas lo vi resplandecer.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Caminaba recto, sin vacilar hacia el animal, gritándole que se fuera y mirándolo fijo a los ojos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;El perro reculo unos pasos, supongo que se lo pensó dos veces, enfrentarse a un tipo de ese tamaño no seria fácil ni para un mastin. Además era notorio que el hombre no le temía. Así que lo vi darse la vuelta y retirarse despacio, mirando por sobre el hombro, como si quisiera dar a entender que no había sido vencido, sino que se retiraba por propia voluntad, por no querer asesinar al hombre que lo enfrentaba.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Pero yo se que no era asi, porque lo vi en sus ojos, detrás de esa aparentemente digna retirada, estaba el terror. Miedo a ser destrozado por la fría mirada de este ser que había venido en mi ayuda.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;El perro temió verse envuelto en una batalla que ningún animal, ni ser humano podría ganar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;¿Cómo se puede vencer a alguien que respira fuerza, cuya voluntad de hierro puede someter con el solo ímpetu de su mirada?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Ni siquiera le hizo falta golpearlo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Eso era un Superhéroe, a mi no me engañan.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Quise levantarme, pero la caída había sido dura y me dolía terriblemente la pierna.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Senti dos manos que me alzaban del piso con facilidad, como si yo fuera de papel. Con una mano enjugo mis lagrimas y me sonrio. Te juro que esa sonrisa podria iluminar la noche mas oscura. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Me senti tranquilo. Sosego mi desbocado corazon con una caricia y me senti seguro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Me habia salvado la vida.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;----------------------------------------------------------------------------------&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div style="mso-element:para-border-div;border:none;border-bottom:solid windowtext 1.0pt; mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm 0cm 1.0pt 0cm"&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt; padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;La señorita Mariana de sala verde se acerco a los chicos que estaban sentados en el patio, bajo la poderosa sombra del viejo nogal.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:36.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l0 level1 lfo1; tab-stops:list 36.0pt"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span&gt;–&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span dir="LTR"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Chicos, es hora de ir a la salita, termino el recreo – dijo con dulzura.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Los tomo a ambos de la mano y con un guiño pregunto:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:36.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l0 level1 lfo1; tab-stops:list 36.0pt"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span&gt;–&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span dir="LTR"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;¿De que hablaban tan seriamente? –&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Agustin, con la mirada radiante de orgullo respondio:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:36.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l0 level1 lfo1; tab-stops:list 36.0pt"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span&gt;–&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span dir="LTR"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Le estaba contando de mi Papa. –&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:16.0pt;font-family:Arial;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;FIN&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="right" style="text-align:right"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" &gt;HERNAN CERONI&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align: right;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;                                                                                                       19/10/2011&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/353190705126897524-5312552909084288063?l=que-dios-nos-perdone.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://que-dios-nos-perdone.blogspot.com/feeds/5312552909084288063/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=353190705126897524&amp;postID=5312552909084288063&amp;isPopup=true" title="3 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/353190705126897524/posts/default/5312552909084288063?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/353190705126897524/posts/default/5312552909084288063?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://que-dios-nos-perdone.blogspot.com/2011/10/superheroe.html" title="SuperHeroe" /><author><name>Berni</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08516599768804958518</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="26" height="32" src="http://2.bp.blogspot.com/_uX2SYIjpDIA/SUrhMOZ1wWI/AAAAAAAAAA8/tumPTzNBNss/S220/Photo-0003.jpg" /></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry gd:etag="W/&quot;AkUAQ38-fCp7ImA9WhdUEEo.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-353190705126897524.post-420360121385316469</id><published>2011-09-26T15:51:00.000-07:00</published><updated>2011-09-26T16:04:02.154-07:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2011-09-26T16:04:02.154-07:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Cuentos" /><title>Mensajes</title><content type="html">&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable  {mso-style-name:"Tabla normal"; 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Su voz dejaba traslucir un dejo de dolor.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Apesadumbrado por la situación tomo el teléfono dispuesto a explicarle por&lt;span style="mso-ansi-language:ES-AR" lang="ES-AR"&gt; enésima&lt;/span&gt; vez el porque de su decisión.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;  --------------------------------------------------------------------------------------------------&lt;/div&gt;&lt;div style="mso-element:para-border-div;border:none;border-bottom:solid windowtext 1.0pt; mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm 0cm 1.0pt 0cm"&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt; padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;“No te equivoques”&lt;/b&gt; leyó en el display. Y se puso furioso.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:36.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l0 level1 lfo1; tab-stops:list 36.0pt"&gt;&lt;span style="font-family:Arial; mso-fareast-font-family:Arial;" &gt;&lt;span style="mso-list:Ignore"&gt;-&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;          &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span dir="LTR"&gt;Y encima me amenaza – Le grito a nadie.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Los nervios le hacían temblar los dedos haciendo más difícil el teclear la respuesta. Aun así lo intentaba cuando el aparato vibro en sus manos interrumpiendo sus pensamientos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;“Ustedes son perfectos”&lt;/b&gt; decía el nuevo mensaje.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:36.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l0 level1 lfo1; tab-stops:list 36.0pt"&gt;&lt;span style="font-family:Arial; mso-fareast-font-family:Arial;" &gt;&lt;span style="mso-list:Ignore"&gt;-&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;          &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span dir="LTR"&gt;Mas a mi favor – pensó – se volvió loco el viejo.- &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div style="mso-element:para-border-div;border:none;border-bottom:solid windowtext 1.0pt; mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm 0cm 1.0pt 0cm"&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt; padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm"&gt;Borro lo que llevaba escrito hasta el momento y completamente fuera de si, escribió:&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="border: medium none; padding: 0cm;"&gt;&lt;b&gt;“Son inferiores, no me arrodillare ante ellos”.&lt;/b&gt; Y sin pensárselo dos veces presiono violentamente la tecla SEND&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="border: medium none; padding: 0cm; text-align: center;"&gt;--------------------------------------------------------------------------------------------------&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt; padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:36.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l0 level1 lfo1; tab-stops:list 36.0pt"&gt;&lt;span style="font-family:Arial; mso-fareast-font-family:Arial;" &gt;&lt;span style="mso-list:Ignore"&gt;-&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;          &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span dir="LTR"&gt;Me apena que no me comprenda – dijo en voz alta.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:36.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l0 level1 lfo1; tab-stops:list 36.0pt"&gt;&lt;span style="font-family:Arial; mso-fareast-font-family:Arial;" &gt;&lt;span style="mso-list:Ignore"&gt;-&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;          &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span dir="LTR"&gt;Déle tiempo – respondió una voz angelical a sus espaldas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;El viejo asintió despacio, comprendiendo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Su rostro expreso ternura, y con infinita paciencia escribió:&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;“Hijo, debes hacerlo, porque ese es mi deseo”.&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:36.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l1 level1 lfo2; tab-stops:list 36.0pt"&gt;&lt;span style="font-family:Arial; mso-fareast-font-family:Arial;" &gt;&lt;span style="mso-list:Ignore"&gt;-&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;          &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span dir="LTR"&gt;Si lo tuviera delante&lt;/span&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:ES-AR" lang="ES-AR"&gt; mío&lt;/span&gt; – comento a su acompañante – seria mas fácil hacer que entre en razón - &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;Y envió el mensaje.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;--------------------------------------------------------------------------------------------------&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="mso-element:para-border-div;border:none;border-bottom:solid windowtext 1.0pt; mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm 0cm 1.0pt 0cm"&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt; padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Lo leyó y entorno los ojos, decepcionado.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;“No puedes pedirme algo así” &lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;  --------------------------------------------------------------------------------------------------&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="mso-element:para-border-div;border:none;border-bottom:solid windowtext 1.0pt; mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm 0cm 1.0pt 0cm"&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt; padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:36.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l1 level1 lfo2; tab-stops:list 36.0pt"&gt;&lt;span style="font-family:Arial; mso-fareast-font-family:Arial;" &gt;&lt;span style="mso-list:Ignore"&gt;-&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;          &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span dir="LTR"&gt;Creo que finalmente lo entendió – dijo completamente feliz. – Hoy lo amo mas que nunca, y se lo diré. - &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;“A ustedes los amo tanto como a ellos, lo sabes ¿verdad?”&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;  --------------------------------------------------------------------------------------------------&lt;/div&gt;&lt;div style="mso-element:para-border-div;border:none;border-bottom:solid windowtext 1.0pt; mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm 0cm 1.0pt 0cm"&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt; padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:36.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l1 level1 lfo2; tab-stops:list 36.0pt"&gt;&lt;span style="font-family:Arial; mso-fareast-font-family:Arial;" &gt;&lt;span style="mso-list:Ignore"&gt;-&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;          &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span dir="LTR"&gt;¿Amor? – pensó – Se esta poniendo viejo – &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Y rió con carcajadas cínicas, las primeras que saldrían de sus delicados labios. Pero no serian las últimas.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;“Muy bien”&lt;/b&gt; escribió, hizo una pausa deliberadamente.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;  ---------------------------------------------------------------------------------------------------&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="mso-element:para-border-div;border:none;border-bottom:solid windowtext 1.0pt; mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm 0cm 1.0pt 0cm"&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt; padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:36.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l1 level1 lfo2; tab-stops:list 36.0pt"&gt;&lt;span style="font-family:Arial; mso-fareast-font-family:Arial;" &gt;&lt;span style="mso-list:Ignore"&gt;-&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;          &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span dir="LTR"&gt;Esta hecho – dijo, y brillo con mas intensidad que nunca.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Su acompañante no respondió, pero conocía a su hermano, y se permitió dudar.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;“Gracias”&lt;/b&gt; repuso &lt;b&gt;“Soy Feliz”&lt;/b&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;  --------------------------------------------------------------------------------------------------&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="mso-element:para-border-div;border:none;border-bottom:solid windowtext 1.0pt; mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm 0cm 1.0pt 0cm"&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt; padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Cuando finalmente llego la respuesta, el hijo amado, Luzbel, ya era&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;“EL CAIDO” y haciendo honor a este nombre, se revolcaba en el piso llorando de risa.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Y escribió su último mensaje. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;En el preciso instante en que presionaba SEND, su celular caía al piso envuelto en llamas.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;  --------------------------------------------------------------------------------------------------&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="mso-element:para-border-div;border:none;border-bottom:solid windowtext 1.0pt; mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm 0cm 1.0pt 0cm"&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt; padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Dios se compadeció cuando lo leyó. Sabía que había nacido un nuevo orden de cosas.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Compungido, elimino el número de su hijo de su lista de contactos mientras trataba de reprimir una lágrima escurridiza.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:36.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l1 level1 lfo2; tab-stops:list 36.0pt"&gt;&lt;span style="font-family:Arial; mso-fareast-font-family:Arial;" &gt;&lt;span style="mso-list:Ignore"&gt;-&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;          &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span dir="LTR"&gt;¿Qué dice? – Pregunto Gabriel, que noto su desconsuelo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Dios le paso el aparato y Gabriel leyó:&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;“Esta bien, entonces, me iré al infierno”&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:center" align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;b&gt;¿FIN?&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:center" align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;b&gt; &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:right" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;b&gt;Hernán Ceroni&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:right" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;b&gt;23/09/2011&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:right" align="right"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size:16.0pt;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/353190705126897524-420360121385316469?l=que-dios-nos-perdone.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://que-dios-nos-perdone.blogspot.com/feeds/420360121385316469/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=353190705126897524&amp;postID=420360121385316469&amp;isPopup=true" title="0 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/353190705126897524/posts/default/420360121385316469?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/353190705126897524/posts/default/420360121385316469?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://que-dios-nos-perdone.blogspot.com/2011/09/mensajes.html" title="Mensajes" /><author><name>Berni</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08516599768804958518</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="26" height="32" src="http://2.bp.blogspot.com/_uX2SYIjpDIA/SUrhMOZ1wWI/AAAAAAAAAA8/tumPTzNBNss/S220/Photo-0003.jpg" /></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry gd:etag="W/&quot;AkUNSH05cSp7ImA9WhdQEUU.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-353190705126897524.post-4020689333978716144</id><published>2011-08-12T15:28:00.000-07:00</published><updated>2011-08-12T15:31:39.329-07:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2011-08-12T15:31:39.329-07:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Cuentos" /><title>STAR (Estrella - Do)</title><content type="html">&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if !mso]&gt;&lt;object classid="clsid:38481807-CA0E-42D2-BF39-B33AF135CC4D" id="ieooui"&gt;&lt;/object&gt; 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Pero yo se la verdad, ninguno lo soportaría, lo desean porque no lo tienen. Como eso de no enamorarse para no sufrir.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;No saben lo que dicen, compran lo que ven, pero ninguno se preocupa en averiguar la verdad.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:36.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l7 level1 lfo1; tab-stops:list 36.0pt"&gt;&lt;span style="font-family:Arial; mso-fareast-font-family:Arial;" &gt;&lt;span style="mso-list:Ignore"&gt;-&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span dir="LTR"&gt;En el fondo es solo una cuestión de actitud – me dijo un flaco hace mucho tiempo. Me acuerdo patente, acababa de levantar la cabeza de una montaña de polvo, y sonrió irónico. Morocho, con muchos rulos, rosarino.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Hace años tuvimos un cruce con muchos excesos verbales. Pero en ese momento éramos dos pibes unidos por la casualidad de las noches insomnes.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Pasó mucho tiempo. No se yo, pero él es un perfecto imbécil.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:36.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l0 level1 lfo3; tab-stops:list 36.0pt"&gt;&lt;span style="font-family:Arial; mso-fareast-font-family:Arial;" &gt;&lt;span style="mso-list:Ignore"&gt;-&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;          &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span dir="LTR"&gt;Se la cree – me dijo una morocha cortándome el orgasmo ¿o era rubia?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Poco me importa ahora. Sé que hay miles ahí afuera, ahí abajo. Ríen, lloran, gritan. Todos drogados.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:36.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l4 level1 lfo2; tab-stops:list 36.0pt"&gt;&lt;span style="font-family:Arial; mso-fareast-font-family:Arial;" &gt;&lt;span style="mso-list:Ignore"&gt;-&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;          &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span dir="LTR"&gt;No hay que generalizar – decía mi padre. Es lo único que me quedó de él, y no por haberlo escuchado de sus labios, sino porque me lo contó mi madre mientras lloraba tirada en el piso, al lado del sofá, enchastrada en su propio vómito de Whisky.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Bien, lo acepto, quizás no estén todos drogados, aunque en verdad no me importa, yo lo estaría. ¿O debería decir yo lo estuve? No, porque&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;por más fanatismo o admiración que tuviera por los que consideraba ídolos, nunca se me ocurriría seguirlos hasta la muerte, ni metafórica ni literalmente hablando.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:36.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l2 level1 lfo4; tab-stops:list 36.0pt"&gt;&lt;span style="font-family:Arial; mso-fareast-font-family:Arial;" &gt;&lt;span style="mso-list:Ignore"&gt;-&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;          &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span dir="LTR"&gt;Tranquilo – Me dice el tipo mientras observa de reojo como me estremezco en convulsiones, desviando la mirada de su revista.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Tiembla todo mi cuerpo y se me ocurre que lo hace al ritmo de los eufóricos gritos que provienen del exterior.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Oigo claramente la risa sardónica del chabón que vela mi integridad, aunque sé que hace años deje de ser íntegro, moral y físicamente. La ética me chupa un huevo y lo físico solo me importa ahora y porque me duele, y si hay algo que sé de mí, es que no soporto el dolor.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Lo último que veo antes de ver mi cerebro es el cielo raso. Celeste. Y la luz que se apaga lentamente, como si hubiera un bajón de energía gradual. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Y empiezo a….¿soñar?.... con las líneas que delimitan las partes de mi cerebro. Es instintivo, me relamo mientras veo a Hannibal Lecter tomar un trozo con una cuchara, y creo que debe ser porque siempre admire a los buenos cocineros.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;A lo lejos escucho el estrépito de una silla al caer, y unos brazos vigorosos que me sacuden y cachetean al ritmo de unos insultos repetitivos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Vuelvo a la realidad, mis ojos vuelven a darse vuelta. No se como, pero puedo ver al imbécil que me sacude, y siento su pútrido aliento a mentol gritándome en la cara.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:36.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l6 level1 lfo5; tab-stops:list 36.0pt"&gt;&lt;span style="font-family:Arial; mso-fareast-font-family:Arial;" &gt;&lt;span style="mso-list:Ignore"&gt;-&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;          &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span dir="LTR"&gt;En mi turno no te vas a morir, pelotudo –&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Si tan solo oliera a alcohol, que dulce aroma. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Levanto el brazo para estamparle un sopapo en la jeta, pero no funciona, ni siquiera puedo ver mi mano en el aire. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;“Si estuviera ciego tampoco vería tu cara de estúpido” Pienso.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Y los músculos se endurecen, intento gritar que los calambres me están matando.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:36.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l6 level1 lfo5; tab-stops:list 36.0pt"&gt;&lt;span style="font-family:Arial; mso-fareast-font-family:Arial;" &gt;&lt;span style="mso-list:Ignore"&gt;-&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;          &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span dir="LTR"&gt;Pareces un chancho degollado – oigo entre risas, y noto que no grito, sino que chillo, chillo y pataleo. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Pero no, ni chillo ni pataleo, ni levanto el brazo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:36.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l8 level1 lfo6; tab-stops:list 36.0pt"&gt;&lt;span style="font-family:Arial; mso-fareast-font-family:Arial;" &gt;&lt;span style="mso-list:Ignore"&gt;-&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;          &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span dir="LTR"&gt;Soltame flaco – le ruego con lagrimas – me aprietan las cintas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Ni siquiera siento el pinchazo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;No hay relojes en la habitación, pero entra luz por la ventana aunque no soy conciente de eso.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Es de día, lo sé, pero no pienso en eso. Pueden haber pasado unos minutos, o unas horas…&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;¿Serán meses?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Me pincha la cara. Tengo la barba crecida…..Deben haber sido unos días.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Y la mujer que se me acerca, me levanta la cabeza de la almohada, me acerca una jeringa plástica a la boca y derrama agua dentro de ella.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Siento la lengua hinchada y reseca. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:36.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l10 level1 lfo7; tab-stops:list 36.0pt"&gt;&lt;span style="font-family:Arial; mso-fareast-font-family:Arial;" &gt;&lt;span style="mso-list:Ignore"&gt;-&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;          &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span dir="LTR"&gt;Puta – tengo ganas de gritar.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Siento como apoya su mano en mi entrepierna. Se me pone dura….&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Y me despierto. Sigo atado. Quiero dormir de nuevo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Le ruego al muchacho que me pinche. Y ni siquiera levanta la cabeza, no se mueve…&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;¿Estará muerto?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;¿Estaré muerto?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Las horas pasan y mi mente está completamente en blanco. No se porque se me viene a la cabeza una frase que escribí para una de mis canciones:&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;“Eso no es la nada, eso es blanco”.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Me río de mi mismo. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Siento frío.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Humedad.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Mi remera sube y baja pegada a mi abdomen, siguiendo mis respiraciones, incansable, inconmovible, como si fuera un cazador acechando a su presa.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Estoy empapado.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:36.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l11 level1 lfo8; tab-stops:list 36.0pt"&gt;&lt;span style="font-family:Arial; mso-fareast-font-family:Arial;" &gt;&lt;span style="mso-list:Ignore"&gt;-&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;          &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span dir="LTR"&gt;Me hubiesen sacado la ropa si me iban a bañar – Le digo al aire, porque sé que no puedo emitir sonido alguno, lo sé como sé que matar está mal, aunque no me importan ninguna de las dos cosas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Me sorprende que el pendejo levante la cabeza.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:36.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l1 level1 lfo9; tab-stops:list 36.0pt"&gt;&lt;span style="font-family:Arial; mso-fareast-font-family:Arial;" &gt;&lt;span style="mso-list:Ignore"&gt;-&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;          &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span dir="LTR"&gt;¿Hablaste? – Pregunta….&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Me resulta muy difícil moverme, doloroso, pero aun así logro levantar un dedo…o eso creo…&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Estoy en lo cierto, porque el pibe abre los ojos desorbitado. Se me acerca y paternalmente me acaricia la frente, apartándome los pelos de la cara. Repite el trámite de la jeringa plástica y siento con placer como un poco de agua que se me antoja helada resbala por mi garganta. Intento retener la humedad en la boca. Me relamo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Con una sonrisa repite el proceso con diligencia, dos, tres veces.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:36.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l5 level1 lfo10; tab-stops:list 36.0pt"&gt;&lt;span style="font-family:Arial; mso-fareast-font-family:Arial;" &gt;&lt;span style="mso-list:Ignore"&gt;-&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;          &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span dir="LTR"&gt;Estabas sediento – Me dice&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Una mueca le hace creer que sonrío.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:36.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l3 level1 lfo11; tab-stops:list 36.0pt"&gt;&lt;span style="font-family:Arial; mso-fareast-font-family:Arial;" &gt;&lt;span style="mso-list:Ignore"&gt;-&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;          &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span dir="LTR"&gt;Pensaba quedarme con tu remera – me dice con una carcajada – A mi también me gustan los pistols… Pero tengo visión de futuro, no me la iba a quedar eternamente….¿Te imaginas?... en unos años van a pagar una fortuna por esta remera, “la remera con la que murió Bringstone”….—&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Ni siquiera sé de qué habla.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Y en mi cabeza comienzan a surgir imágenes.&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;Me veo volando y sonrío…Caigo sobre millones de manos gritando “Imbéciles”. Y las manos me tocan, me trasladan….La música es estridente….Y yo soy feliz.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Vuelvo a dormirme plácidamente y veo a mis amigos rodeándome, todos desquiciados, desnudos…Algunos se masturban. Juancito peina una línea sobre el vientre de una pendeja.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Me despiertan los gritos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;¿Cuánto dormí?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Una risa burlona me responde:&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:36.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l12 level1 lfo12; tab-stops:list 36.0pt"&gt;&lt;span style="font-family:Arial; mso-fareast-font-family:Arial;" &gt;&lt;span style="mso-list:Ignore"&gt;-&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;          &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span dir="LTR"&gt;Meses –&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:36.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l9 level1 lfo13; tab-stops:list 36.0pt"&gt;&lt;span style="font-family:Arial; mso-fareast-font-family:Arial;" &gt;&lt;span style="mso-list:Ignore"&gt;-&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;          &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span dir="LTR"&gt;Pinchame –&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:36.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l9 level1 lfo13; tab-stops:list 36.0pt"&gt;&lt;span style="font-family:Arial; mso-fareast-font-family:Arial;" &gt;&lt;span style="mso-list:Ignore"&gt;-&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;          &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span dir="LTR"&gt;En la radio hoy te dedicaron un tema de La Polla Records, “Soy una estrella del rock”, y el pibe dijo que él también quería morir de sobredosis..—&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:36.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l9 level1 lfo13; tab-stops:list 36.0pt"&gt;&lt;span style="font-family:Arial; mso-fareast-font-family:Arial;" &gt;&lt;span style="mso-list:Ignore"&gt;-&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;          &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span dir="LTR"&gt;Pero yo no me morí –&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;La misma risa burlona me responde: &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:36.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l9 level1 lfo13; tab-stops:list 36.0pt"&gt;&lt;span style="font-family:Arial; mso-fareast-font-family:Arial;" &gt;&lt;span style="mso-list:Ignore"&gt;-&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;          &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span dir="LTR"&gt;¿No pensarás que esto es un hospital? –&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:center" align="center"&gt;&lt;b&gt;FIN &lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:center" align="center"&gt;&lt;b&gt; &lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:right" align="right"&gt;&lt;b&gt;HERNÁN CERONI&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:right" align="right"&gt;&lt;b&gt;12/08/2011&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/353190705126897524-4020689333978716144?l=que-dios-nos-perdone.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://que-dios-nos-perdone.blogspot.com/feeds/4020689333978716144/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=353190705126897524&amp;postID=4020689333978716144&amp;isPopup=true" title="2 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/353190705126897524/posts/default/4020689333978716144?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/353190705126897524/posts/default/4020689333978716144?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://que-dios-nos-perdone.blogspot.com/2011/08/star-estrella-do.html" title="STAR (Estrella - Do)" /><author><name>Berni</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08516599768804958518</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="26" height="32" src="http://2.bp.blogspot.com/_uX2SYIjpDIA/SUrhMOZ1wWI/AAAAAAAAAA8/tumPTzNBNss/S220/Photo-0003.jpg" /></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry gd:etag="W/&quot;CUQDQn45eSp7ImA9WhZREU4.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-353190705126897524.post-2950180465235726726</id><published>2011-04-06T16:42:00.001-07:00</published><updated>2011-04-06T16:42:53.021-07:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2011-04-06T16:42:53.021-07:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Cuentos" /><title>La Visión</title><content type="html">&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if !mso]&gt;&lt;object classid="clsid:38481807-CA0E-42D2-BF39-B33AF135CC4D" id="ieooui"&gt;&lt;/object&gt; &lt;style&gt; st1\:*{behavior:url(#ieooui) } &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable  {mso-style-name:"Tabla normal";  mso-tstyle-rowband-size:0;  mso-tstyle-colband-size:0;  mso-style-noshow:yes;  mso-style-parent:"";  mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;  mso-para-margin:0cm;  mso-para-margin-bottom:.0001pt;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:10.0pt;  font-family:"Times New Roman";  mso-ansi-language:#0400;  mso-fareast-language:#0400;  mso-bidi-language:#0400;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;b&gt;&lt;u&gt;&lt;span style="font-size:14.0pt"&gt;&lt;span style="text-decoration:none"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;/b&gt;   &lt;p class="MsoNormal"&gt;Damián abrió los ojos sobresaltado. La oscuridad reinaba en el cuarto. Aún confuso, en la vigilia, no del todo despierto, creyó ver una oveja parada en dos patas, que, entre las sombras se le aparecía como un fantasma. Instintivamente y con la velocidad que el miedo le imprimía a sus movimientos, tomó la manta con ambas manos y se cubrió hasta la cabeza. El recuerdo de esa visión lo hacía temblar bajo las sábanas, sin embargo, allí oculto, sintiéndose mas seguro fue calmándose poco a poco logrando por fin, conciliar el sueño.&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;Un sueño intranquilo, que lo hacía removerse inquieto en la cama.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;No pasó mas de una hora hasta que despertó nuevamente, se incorporó y dirigió su mirada hacia donde anteriormente había visto aquella fantasmagórica aparición, esbozó una sonrisa cuando vió que la oveja seguía allí, pero esta vez recostada y durmiendo plácidamente.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;“Era Ana” se dijo. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;La oveja que vivía en el fondo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Y notó con alegría que la apariencia fantasmal se debía al reflejo que producia en la ventana, la escasa luz de luna que se filtraba entre las nubes.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;“En la mañana la voy a esquilar” pensó “por darme semejante susto”.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Esta idea hizo que sonriera, apoyó la cabeza en la almohada y con una carcajada, durmió feliz.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:center" align="center"&gt;&lt;b&gt;FIN&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:center" align="center"&gt;&lt;b&gt; &lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:right" align="right"&gt;&lt;b&gt;DAMIÁN ALEJANDRO ARIAS&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:right" align="right"&gt;&lt;b&gt;HERNÁN HÉCTOR CERONI&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:right" align="right"&gt;&lt;b&gt;25/03/2011&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:right" align="right"&gt;&lt;b&gt; &lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/353190705126897524-2950180465235726726?l=que-dios-nos-perdone.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://que-dios-nos-perdone.blogspot.com/feeds/2950180465235726726/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=353190705126897524&amp;postID=2950180465235726726&amp;isPopup=true" title="2 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/353190705126897524/posts/default/2950180465235726726?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/353190705126897524/posts/default/2950180465235726726?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://que-dios-nos-perdone.blogspot.com/2011/04/la-vision.html" title="La Visión" /><author><name>Berni</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08516599768804958518</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="26" height="32" src="http://2.bp.blogspot.com/_uX2SYIjpDIA/SUrhMOZ1wWI/AAAAAAAAAA8/tumPTzNBNss/S220/Photo-0003.jpg" /></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry gd:etag="W/&quot;CUcESXc5eSp7ImA9Wx9QFUo.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-353190705126897524.post-6605758246422208361</id><published>2010-12-28T13:48:00.000-08:00</published><updated>2010-12-28T13:50:08.921-08:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2010-12-28T13:50:08.921-08:00</app:edited><title>Derecho Al Delirio</title><content type="html">&lt;p style="font-weight: bold;"&gt;Por Eduardo Galeano&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Aunque no podemos adivinar el tiempo que será, sí que  tenemos, al menos, el derecho de imaginar el que queremos que sea.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;En 1948 y en 1976, las Naciones Unidas  proclamaron extensas listas de derechos humanos; pero la inmensa mayoría  de la humanidad no tiene más que el derecho de ver, oír y callar. ¿Qué  tal si empezamos a ejercer el jamás proclamado derecho de soñar? ¿Qué  tal si deliramos, por un ratito? Vamos a clavar los ojos más allá de la  infamia, para adivinar otro mundo posible:&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;el aire estará limpio de todo veneno que no venga de los miedos humanos y de las humanas pasiones;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;en las calles, los automóviles serán aplastados por los perros;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;la  gente no será manejada por el automóvil, ni será programada por la  computadora, ni será comprada por el supermercado, ni será mirada por el  televisor;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;el televisor dejará de ser el miembro más importante de la familia, y será tratado como la plancha o el lavarropas;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;la gente trabajará para vivir, en lugar de vivir para trabajar;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;se  incorporará a los códigos penales el delito de estupidez, que cometen  quienes viven por tener o por ganar, en vez de vivir por vivir nomás,  como canta el pájaro sin saber que canta y como juega el niño sin saber  que juega;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;en ningún país irán presos los muchachos que se nieguen a cumplir el servicio militar, sino los que quieran cumplirlo;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;los economistas no llamarán nivel de vida al nivel de consumo, ni llamarán calidad de vida a la cantidad de cosas;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;los cocineros no creerán que a las langostas les encanta que las hiervan vivas;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;los historiadores no creerán que a los países les encanta ser invadidos;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;los políticos no creerán que a los pobres les encanta comer promesas;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;la solemnidad se dejará de creer que es una virtud, y nadie tomará en serio a nadie que no sea capaz de tomarse el pelo;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;la  muerte y el dinero perderán sus mágicos poderes, y ni por defunción ni  por fortuna se convertirá el canalla en virtuoso caballero;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;nadie será considerado héroe ni tonto por hacer lo que cree justo en lugar de hacer lo que más le conviene;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;el  mundo ya no estará en guerra contra los pobres, sino contra la pobreza,  y la industria militar no tendrá más remedio que declararse en quiebra;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;la comida no será una mercancía, ni la comunicación un negocio, porque la comida y la comunicación son derechos humanos;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;nadie morirá de hambre, porque nadie morirá de indigestión;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;los niños de la calle no serán tratados como si fueran basura, porque no habrá niños de la calle;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;los niños ricos no serán tratados como si fueran dinero, porque no habrá niños ricos;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;la educación no será el privilegio de quienes puedan pagarla;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;la policía no será la maldición de quienes no puedan comprarla;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;la  justicia y la libertad, hermanas siamesas condenadas a vivir separadas,  volverán a juntarse, bien pegaditas, espalda contra espalda;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;una  mujer, negra, será presidenta de Brasil y otra mujer, negra, será  presidenta de los Estados Unidos de América; una mujer india gobernará  Guatemala y otra, Perú;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;en Argentina, las locas de Plaza  de Mayo serán un ejemplo de salud mental, porque ellas se negaron a  olvidar en los tiempos de la amnesia obligatoria;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;la Santa Madre Iglesia corregirá las erratas de las tablas de Moisés, y el sexto mandamiento ordenará festejar el cuerpo;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;la Iglesia también dictará otro mandamiento, que se le había olvidado a Dios: «Amarás a la naturaleza, de la que formas parte»;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;serán reforestados los desiertos del mundo y los desiertos del alma;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;los  desesperados serán esperados y los perdidos serán encontrados, porque  ellos son los que se desesperaron de tanto esperar y los que se  perdieron de tanto buscar;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;seremos compatriotas y  contemporáneos de todos los que tengan voluntad de justicia y voluntad  de belleza, hayan nacido donde hayan nacido y hayan vivido cuando hayan  vivido, sin que importen ni un poquito las fronteras del mapa o del  tiempo;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;la perfección seguirá siendo el aburrido  privilegio de los dioses; pero en este mundo chambón y jodido, cada  noche será vivida como si fuera la última y cada día como si fuera el  primero.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/353190705126897524-6605758246422208361?l=que-dios-nos-perdone.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://que-dios-nos-perdone.blogspot.com/feeds/6605758246422208361/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=353190705126897524&amp;postID=6605758246422208361&amp;isPopup=true" title="0 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/353190705126897524/posts/default/6605758246422208361?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/353190705126897524/posts/default/6605758246422208361?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://que-dios-nos-perdone.blogspot.com/2010/12/derecho-al-delirio.html" title="Derecho Al Delirio" /><author><name>Berni</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08516599768804958518</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="26" height="32" src="http://2.bp.blogspot.com/_uX2SYIjpDIA/SUrhMOZ1wWI/AAAAAAAAAA8/tumPTzNBNss/S220/Photo-0003.jpg" /></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry gd:etag="W/&quot;CkEDSXcyfCp7ImA9Wx9QEEg.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-353190705126897524.post-8097852879228126974</id><published>2010-12-22T12:44:00.001-08:00</published><updated>2010-12-22T12:44:38.994-08:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2010-12-22T12:44:38.994-08:00</app:edited><title>Siempre he querido ser escritor</title><content type="html">&lt;h1&gt;Siempre he querido ser escritor&lt;/h1&gt;                         &lt;div class="postauthor"&gt;   &lt;p&gt;  &lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;/div&gt;          &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Por &lt;strong&gt;Ignacio del Valle&lt;/strong&gt;.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Siempre he querido ser escritor. Pero me  decían que para ser uno de los buenos, de esos que luego entierran en  panteones y van a parar a los libros de texto, lo de menos era escribir.  Lo esencial era ser un borracho y que te diera por las actitudes  malditas, meterse coca, fumar porros, montar el caballo. El problema es  que yo de hípica, poco, el alcohol me sentaba fatal, el humo me  provocaba asma, y lo de meterme cosas por la nariz, igual que metérmelas  por el culo: no me hacía ilusión. A cambio, iba ganando algún premio,  me publicaron mi primera novelita. Pero nada, ellos erre que erre, que  eso no valía porque para ser escritor, strictu sensu, había que estar  contrito y deprimido todo el santo día, y solitario, y ambulatorio, con  cara de ido. Que la felicidad estaba mal vista por los amos del cotarro.  Sin embargo me resultaba difícil, incluso vergonzoso reconocerles que  mi vida sexual iba estupendamente, y que no acababa de encontrarle  sentido a lo trágico, a lo violento, a lo destructivo, como me repetían  que había establecido un ruso hacía un par de siglos, que parecía ser  una especie de guía Michelín para escritores, para los de verdad, me  refiero. Mientras, me publicaron mi segunda novela y empezaron a hablar  de mí en la capital. Pero ya les digo, que nada, que eso no era ser un  escritor, me reiteraban: que por lo menos, aunque no me sintiese  agobiado, tenía que añorar estarlo, tenía que sentirme intranquilo por  no estar jodido, con depresión, por no fustigarme; y hablar de la muerte  y el asco y la rabia y el hastío y la indignación y denunciar lo  cretinos que eran todos menos los de nuestra tribu. Pero qué se le va a  hacer, a mí el mundo no es que me pareciera un bicoca, pero tampoco era  como ser del Atlético de Madrid, y que de momento a mí me abrazaban y me  daban algún beso y la vajilla en mi casa seguía intacta. Y lo de los  cretinos, en fin, que todos tenemos una mala tarde, ya lo decía  Chiquito. Entretanto, me publicaron en el extranjero y ya tengo mi  primer club de fans. Pero ahora han empezado a chillarme y a decirme que  lo mío debería estar prohibido y que me van a dar un par de hostias  porque mi nombre está empezando a sonar en premios muy gordos y yo sigo  sin ser un siniestro total, como ellos. Que no, que no hay derecho, me  recalcan. Y en los últimos tiempos, entre esporádicos lloriqueos, lo que  más me echan en cara, lo que realmente les parece un crimen, es que en  las entrevistas diga que sí, que efectivamente y en contra de su  resolución, yo soy un escritor, uno que tiene esperanzas, pero lo peor,  lo más ruin, lo más despreciable e indigno, lo que jamás me perdonarán,  me gritan, es que me empeño en sonreír en la solapa de mis libros.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/353190705126897524-8097852879228126974?l=que-dios-nos-perdone.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://que-dios-nos-perdone.blogspot.com/feeds/8097852879228126974/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=353190705126897524&amp;postID=8097852879228126974&amp;isPopup=true" title="0 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/353190705126897524/posts/default/8097852879228126974?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/353190705126897524/posts/default/8097852879228126974?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://que-dios-nos-perdone.blogspot.com/2010/12/siempre-he-querido-ser-escritor.html" title="Siempre he querido ser escritor" /><author><name>Berni</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08516599768804958518</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="26" height="32" src="http://2.bp.blogspot.com/_uX2SYIjpDIA/SUrhMOZ1wWI/AAAAAAAAAA8/tumPTzNBNss/S220/Photo-0003.jpg" /></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry gd:etag="W/&quot;DUINQHg6cCp7ImA9Wx9SF0s.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-353190705126897524.post-8722198851451397680</id><published>2010-12-06T16:27:00.000-08:00</published><updated>2010-12-07T16:19:51.618-08:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2010-12-07T16:19:51.618-08:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Cuentos" /><title>El Des - Cuento</title><content type="html">&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Ya sé que es una estupidez, pero no se puede esperar mucho mas de mi.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Por lo tanto, estoy pensando seriamente en continuar este disparate.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Mientras tanto, espero que a alguien le cause gracia, o que le produzca una sonrisa, aun cuando sea una sonrisa de pena.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Disfrutad Plebeyos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if !mso]&gt;&lt;object classid="clsid:38481807-CA0E-42D2-BF39-B33AF135CC4D" id="ieooui"&gt;&lt;/object&gt; &lt;style&gt; st1\:*{behavior:url(#ieooui) } &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable  {mso-style-name:"Tabla normal";  mso-tstyle-rowband-size:0;  mso-tstyle-colband-size:0;  mso-style-noshow:yes;  mso-style-parent:"";  mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;  mso-para-margin:0cm;  mso-para-margin-bottom:.0001pt;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:10.0pt;  font-family:"Times New Roman";  mso-ansi-language:#0400;  mso-fareast-language:#0400;  mso-bidi-language:#0400;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;En un lugar de la  Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, existió en un tiempo remoto, un rey generoso, que tenía fama de justo, y cuyo nombre era Alfonso, sus súbditos realmente felices y contentos con su manera equitativa y piadosa de gobernar, lo llamaban “El Sabio”. Era el décimo descendiente de su linaje, y provenía de una dinastía de grandes reyes.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Cuenta la historia que solía impartir justicia en un gran salón oval, ubicado en el centro de su palacio, que dicho sea de paso, tenía forma de pentágono, y que estaba confeccionado completamente de marfil. Cualquier turista desprevenido que entrara al pueblo y alzara la vista, lo primero que vería en la cima de la colina, sería una gran casa blanca.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Para completar un poco el cuadro de situación, o quizás solo para rellenar, diremos que a su distinguidísima majestad, le encantaba pescar, era su pasatiempo favorito, al que dedicaba gran parte de sus fines de semana, y como el salmón, era la especie que más abundaba en los ríos de su reino, era ésta, su presa predilecta. Solía hacerse acompañar por su trovador preferido, de nombre Andrés, un trotamundos, que llegaba al palacio una vez al mes,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;después de ganarse el pan con otros monarcas, pan que utilizaba para remojar en la salsa de calamares que el magnánimo rey Alfonso le hacía preparar por su jefe de cocineros en persona, para darle gusto al paladar de su artista.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Hechas las presentaciones correspondientes, volvamos a la historia.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Este príncipe, tenía su fama de ecuánime, muy bien ganada, y ya veremos porqué.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Un día, se presentaron ante él, dos mujeres, acusándose mutuamente de ladrona y utilizando contra la otra el epíteto de “robacunas”.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Ante semejante algarabía, el rey las hizo callar de inmediato, mediante la eficaz estrategia de hacerlas cachetear por el más fornido de sus guardias. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Es nuestro deber señalar que el susodicho centinela, cumplió su encargo con más vehemencia y premura de lo que hubiera cabido esperar, y me atrevo a conjeturar, que la casi imperceptible sonrisa que apareció en su rostro cuando recibió la orden, escondía cierto dejo de alegría que solo una persona acostumbrada a ser severamente castigada por sus superiores, podría entender.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Antes de dar la orden para que se expusiera el caso, su graciosísima Alteza, con su voz grave rugió:&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 18pt;"&gt;–&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Cuando yo era joven, “Robacunas”, en mi barrio, se le decía a aquella persona que buscaba o tenía amoríos con menores de edad. –&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Ante la sorpresa que tal declaración produjo, y cuando notó que toda la corte fijaba, azorada, su vista en él, haciéndose el desentendido, ordenó proseguir.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Al tiempo escuchó los alegatos de las escandalosas contendientes, y entre las injurias que cada una se dedicaba, logró al fin comprender de que venía la cosa.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Ambas declaraban ser madres, lo que no encierra ningún misterio. El problema, venía porque las dos señoras aseguraban que un pequeño bulto dentro de una canasta, que sostenía otro de los guardias, (casualmente el mismo guardia que días atrás había encontrado flotando en el río, una canasta similar con un bebé adentro y que fue adoptado por la pareja real, bebé que finalmente habría de liberar a un pueblo oprimido de las garras esclavizadoras del descendiente de Alfonso, que se haría llamar Faraón, por haber leído muchos libros de aventuras en su niñez, haciendo separar las aguas de otro de los grandes ríos del reino…… pero eso en definitiva, es otra historia)&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Decíamos pues, que el centinela, por orden del soberano, descubrió la manta con que se ocultaba aquel pequeño capullo de hombre, y vio el rey, que solo había un niño.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;–&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span dir="LTR"&gt;Es mío. – gritaba una – ella me lo robó – decía con lagrimas en los ojos, más por el ardor que sentía en sus mejillas, que por la posibilidad de perder a la criatura.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Impaciente, esperaba su antagonista el turno de hablar, para repetir las mismas frases.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Ahora, hay que hacerles justicia a las damas, y comentar, que ya no volvieron a interrumpirse, temerosas, claro está, de recibir otra andanada de mamporros, y si bien, no fue advertido por nadie, hay que destacar la tristeza, que esta obediencia le produjo al guardia.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Pidió el rey que comparecieran los testigos, y un silencio denso y atroz se cernió sobre el cuarto. Uno de los cortesanos tomó coraje y dando un paso adelante comunicó a Su Excelentísima Majestad, la ausencia de tales. (Tales, que no eran de la ciudad de Mileto, creo que vale la aclaración)&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Al ver que no había la posibilidad de saber cual de las dos matronas era la verdadera madre del pequeño, si es que alguna lo era, pidió diez minutos para reflexionar, haciendo desalojar el salón. Cuando viose solo al fin, sacó del bolsillo de su real investidura una petaquita de ginebra. Ansioso, la vació de tres tragos y llamó a todos a que comparecieran nuevamente a su presencia.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;–&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span dir="LTR"&gt;Tú, mujer, ¿afirmas que este niño es tuyo? – Preguntó a una.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;La aludida, tardó en responder porque se encontraba enviando puñaladas virtuales a su enemiga a través de su mirada, pero un codazo del guardia que se encontraba a su lado, la volvió a la realidad, y presto, emitió una afirmación gutural.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Con un revoleo de ojos, el rey, cuya tez estaba ahora más encendida, dirigió la misma pregunta a la otra dama, que respondió asintiendo con la cabeza. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;–&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span dir="LTR"&gt;Bien – dijo el todopoderoso señor, haciendo alarde de su sabiduría – Viendo que ninguna de las dos cede, y ambas insisten en afirmar que son las madres del niño, cosa que es sabido, harto imposible, por las leyes de la naturaleza, y porque ninguna quiere que la otra lo tenga como suyo, mi decisión, como saben, inapelable, desde que abolí los juzgados de última instancia, es que se parta al niño en dos, y se dé una mitad a cada una, y todos felices y contentos, ¡Carajo! – dijo, deseando en el fondo que se terminara la audición, para poder sacar la petaca que le quedaba en el otro bolsillo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Quedaron todos atónitos, y nadie osó decir nada.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Me atrevo a sugerir que el odio irracional que las mujeres se tenían entre sí, hacía uso de todas sus facultades mentales, y de todo su cerebro, (es proverbial el hecho de que a las féminas les resulta imposible hacer dos cosas al mismo tiempo, mucho más aún si se trata de pensar), lo que debió haber impedido que escucharan el veredicto, porque siguieron matándose encarnizadamente con los ojos, sin advertir que un leñador tomaba al pequeño de una de sus rozagantes y regordetas piernitas.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Incluso se dice, que uno de los cortesanos, (chupamedias hay en todos lados), aplaudió sonoramente la decisión, y que dio vítores y alabanzas a la sabiduría de Su Alteza, en forma desmesurada.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Fue una de las últimas medidas que tomó el rey Alfonso. Fue duramente criticado en todos los medios de comunicación. Ni siquiera logró convencer a la plebe con el discurso que dio en cadena nacional, explicando que lo que pretendía era que la verdadera madre, por amor, renegara de su hijo, para salvarle la vida. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;“Excusas inauditas” gritó furibunda toda la oposición.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;También podemos tomar por cierto, el rumor que se propagó después, diciendo que el rey era sostenido desde atrás, durante el discurso, por aquel cortesano de fácil aplauso, para que no se cayera, debido a la mamúa que tenía.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Quizas..... Continuara.....&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/353190705126897524-8722198851451397680?l=que-dios-nos-perdone.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://que-dios-nos-perdone.blogspot.com/feeds/8722198851451397680/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=353190705126897524&amp;postID=8722198851451397680&amp;isPopup=true" title="1 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/353190705126897524/posts/default/8722198851451397680?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/353190705126897524/posts/default/8722198851451397680?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://que-dios-nos-perdone.blogspot.com/2010/12/el-des-cuento.html" title="El Des - Cuento" /><author><name>Berni</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08516599768804958518</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="26" height="32" src="http://2.bp.blogspot.com/_uX2SYIjpDIA/SUrhMOZ1wWI/AAAAAAAAAA8/tumPTzNBNss/S220/Photo-0003.jpg" /></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry gd:etag="W/&quot;D0ENQnszeip7ImA9Wx5bE0w.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-353190705126897524.post-5659444551796510418</id><published>2010-10-28T18:24:00.000-07:00</published><updated>2010-10-28T18:28:13.582-07:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2010-10-28T18:28:13.582-07:00</app:edited><title>Escribo</title><content type="html">Escribo. Escribo que escribo. Mentalmente me veo&lt;br /&gt;escribir que escribo y tambien puedo verme ver que&lt;br /&gt;escribo. Me recuerdo escribiendo ya y tambien&lt;br /&gt;viendome que escribia. Y me veo recor dando que me&lt;br /&gt;veo escribir y me recuerdo viendome recordar que&lt;br /&gt;escribia y escribo viendome escribir que recuer do&lt;br /&gt;haberme visto escribir que me veia escribir que&lt;br /&gt;recordaba haberrne visto escribir que escribia y que&lt;br /&gt;escribia que escribo que escribia. Tambien puedo&lt;br /&gt;imaginarme escribiendo que ya habia escrito que me&lt;br /&gt;imaginaria escribiendo que habia escrito que me&lt;br /&gt;imaginaba escribiendo que me veo escribir que&lt;br /&gt;escribo.&lt;br /&gt;SALVADOR ELIZONDO, El Grafografo&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/353190705126897524-5659444551796510418?l=que-dios-nos-perdone.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://que-dios-nos-perdone.blogspot.com/feeds/5659444551796510418/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=353190705126897524&amp;postID=5659444551796510418&amp;isPopup=true" title="0 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/353190705126897524/posts/default/5659444551796510418?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/353190705126897524/posts/default/5659444551796510418?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://que-dios-nos-perdone.blogspot.com/2010/10/escribo.html" title="Escribo" /><author><name>Berni</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08516599768804958518</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="26" height="32" src="http://2.bp.blogspot.com/_uX2SYIjpDIA/SUrhMOZ1wWI/AAAAAAAAAA8/tumPTzNBNss/S220/Photo-0003.jpg" /></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry gd:etag="W/&quot;DUMNRn4_fSp7ImA9WxFaGE4.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-353190705126897524.post-7563326553958325785</id><published>2010-07-22T15:03:00.000-07:00</published><updated>2010-07-22T15:24:57.045-07:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2010-07-22T15:24:57.045-07:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Cuentos" /><title>Muerte Súbita (Un Cuento de Fútbol)</title><content type="html">&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal  {mso-style-parent:"";  margin:0cm;  margin-bottom:.0001pt;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:12.0pt;  font-family:"Times New Roman";  mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} @page Section1  {size:612.0pt 792.0pt;  margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm;  mso-header-margin:36.0pt;  mso-footer-margin:36.0pt;  mso-paper-source:0;} div.Section1  {page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable  {mso-style-name:"Tabla normal";  mso-tstyle-rowband-size:0;  mso-tstyle-colband-size:0;  mso-style-noshow:yes;  mso-style-parent:"";  mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;  mso-para-margin:0cm;  mso-para-margin-bottom:.0001pt;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:10.0pt;  font-family:"Times New Roman";  mso-ansi-language:#0400;  mso-fareast-language:#0400;  mso-bidi-language:#0400;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Finalmente y después de muchos esfuerzos, logré unir dos de mis pasiones, el fútbol y la literatura.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Espero que les guste.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;La pelota venía por el aire producto de un saque de arco, que más que un pase largo era un querer sacársela de encima, un tirarla lo más lejos posible, deseando que no volviera, o que tardara en regresar, el tiempo suficiente para que terminara el partido, y aunque en un principio parezca contradictorio, este deseo tenía mucho que ver con la confianza en sí mismo que se tenía el numero 1 del equipo azul.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Se jugaban las semifinales del campeonato en ese junio estival. La temperatura era baja, por lo menos eso decía el servicio meteorológico, aunque si se hubiese podido preguntar a los espectadores que atestaban las tribunas repletas, todos habrán asegurado que estaban en el infierno, transpirados por el abultamiento, acalorados por la pasión y con el alma completamente en llamas por la tensión lógica de estas instancias del campeonato. En tal caso, hubiese resultado imposible que escucharan la pregunta, tal el rugido sordo que bajaba de esa caldera que eran los tablones del estadio, y de que el mismísimo sol de verano, habría envidiado su calor.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Faltaban tres minutos para el final del segundo tiempo suplementario, cuatro o cinco, si al referí se le ocurría adicionar, cosa que nadie imaginaba debido al aburrido desarrollo del encuentro.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Tres minutos más, donde el equipo que convirtiera, pasaría a la final sin dejarle ninguna posibilidad al contrario de intentar reponerse, en los instantes posteriores y finales, con centros “a la olla”, debido a la instalación de lo que se conoce como “Gol de Oro”, lo que en el barrio y el potrero llamaríamos “Gol, Gana”.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Los 115 minutos anteriores, los 90 reglamentarios y los 25 de tiempo extra jugados hasta el momento, habían sido tediosos, casi sin llegadas claras para ninguno de los dos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Se había jugado fuerte, como se dice, “metiendo pierna”, pero con lealtad. Anecdótico resulta el hecho de que hubo solo dos amonestados, y uno de ellos fue por protestar un fallo del juez. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Lo malo que había resultado el espectáculo lo justificarían días más tarde, los periodistas deportivos, diciendo que ambos equipos habían jugado con miedo a perder.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Y aquí, me permito un pequeño paréntesis para demostrar mi desacuerdo con tales argumentos, pues todo aquel que alguna vez jugó un partido, siquiera en el potrero del barrio, con el honor o la gaseosa en juego, sabe fehacientemente, que no se entra a una cancha con “miedo a perder”, por lo que me inclino a pensar que el partido había resultado así de trabado por los nervios que la instancia demandaban. Y mi argumento se ve respaldado por la cantidad inusitada de errores en los pases que ambos contendientes demostraron durante el juego, cosa que llevó a decir a algún relator falto de imaginación, que se habían prestado mucho la pelota.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Otra justificación, no menos significativa, de lo malo del partido, era la llovizna continua e incesante que no había dejado de caer, y que había hecho que el terreno de juego pareciera una pista de patinaje, donde los “players”, según diría Basile, no hubiesen tenido nada que envidiarles a los actores del “holiday on ice”. El césped se encontraba, por lo tanto, mojado, por lo que la velocidad de la pelota, se veía incrementada cuando ésta, tocaba el suelo, y en algunos sectores, como el lateral derecho que ahora defendía el equipo azul, había un claro ausente de pasto, y por defecto, se formaba un barrizal que hacía imposible dominar el esférico en ese espacio.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Debemos ser justos y decir también que en ningún lado se habían formado grandes charcos, un poco porque aún no llovía copiosamente, y otro poco por el buen drenaje del terreno.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Venía entonces, la pelota por el aire, Armando, el altísimo numero 9, se adelantó dos pasos, con la cabeza levantada y la mirada fija en la pelota, para escapar a su marcador y saltar así con más libertad. Llegó con lo justo para peinar la pelota y hacer que cambie de dirección levemente hacia la izquierda. Lo hizo mecánicamente, sin buscar hacer un pase o habilitar a algún compañero, y es que el cansancio empezaba a notarse, el larguísimo tiempo jugado, sumado a la tensión y a lo pesado que se encontraba el campo, hacía que los jugadores corrieran casi por compromiso, como si ya hubieran perdido las esperanzas de ganar, y hubiesen pactado resolver la disputa en los tiros penales.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Sin embargo, la peinada de Armando, encontró a su marcador obnubilado por el agotamiento, y sin reacción, por lo que ni siquiera sospechó el pique de Martín, el numero 8, que corría furioso hacia la redonda, como si sacara mas fuerzas de su cansancio, haciendo la famosa “diagonal hacia adentro”, soltándose de la línea lateral del terreno, “la raya”, en la jerga futbolera, e internándose en el campo, hacia delante, yendo en busca de la pelota, haciendo el recorrido mas corto para interceptarla.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Así fue que el numero 2 del equipo de casaca roja se quedó, como suele decirse, “clavado”, mientras Martín, con el empeine, mataba la pelota antes que tocara el suelo, pues estaba lo suficientemente lúcido para saber que si la dejaba picar, se le escaparía lejos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Veloz de piernas, y utilizando la cadera, amago a escapar por a izquierda, por donde había llegado, y haciendo un quiebre de cintura, cual burrito Ortega, logró terminar de desarmar al ya desconcertado y fornido numero 2, que completamente exhausto y acalambrado se dejó caer al suelo, viendo trunco su esfuerzo por detenerlo, y observando como Martín huía hacia la derecha, con el balón dominado y el camino libre hacia ese arco que venía defendiendo hacía tantas temporadas. Y creyó ver también, en su delirio agónico, una estela de polvo de estrellas, como la cola de un cometa, y adivinó el surco, de un instante de sequedad, que iría dejando la pelota en su camino a la gloria.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Estalló la parcialidad local ante esta demostración de habilidad y grandeza, derramando, en forma de gritos y vítores, su regocijo, que bajaba a pique de las tribunas, como una catarata de aplausos, caudalosos, y tan húmedos de lagrimas esperanzadoras, que se confundían con la lluvia que empezaba a caer torrencial, como si Dios mismo se rindiera y llorara de alegría y fascinación por la belleza de esa jugada magistral.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Volaba Martín, acercándose al arco, y cada paso que daba le confería mas confianza a su pie derecho, que llevaba la pelota con leves empujones, dominándola y estrechando ese vínculo maestro e inigualable, haciendo de pie y pelota amigos inseparables, hermanos de sangre, soldados luchando codo a codo por mantener viva la esperanza de esos miles de fanáticos que en las tribunas henchían sus pecho de aire, esperando el desenlace feliz de la jugada, para exhalarlo en un grito triunfante.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Llegó fácil hasta el área grande, nadie lo había alcanzado, el 3 ya se había arrojado desde atrás inútilmente, pues ni siquiera el resbalón sobre el césped mojado, había logrado hacerlo llegar a los pies de Martín, que parecían volar, que levitaban a un centímetro del suelo, dándole un aire de bailarín clásico.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Y Martín veía que el arquero contrario se le venía encima, queriéndole achicar el ángulo de tiro, pero lo tenía sin cuidado, sabía como iba a definir, por venirlo soñando desde el inicio de esa alocada carrera.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Y en las tribunas se hizo el silencio, mientras Martín afianzaba el pie izquierdo en el suelo. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Los ojos de los aficionados se volvieron insólitamente grandes por la sorpresa, y Martín ya levantaba la pierna derecha para el remate.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;La mitad del estadio rezaba para que entrara, y la otra mitad, para que no lo hiciera.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;¿Y Dios? ¿A quién escucharía?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Y Martín giraba un poco el cuerpo, y abría el pie derecho para darle con la parte interna del botín, con la ya clara intención de acomodarla abajo, junto al segundo palo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Fue en ese instante que el tiempo se detuvo, en ese momento cúlmine que la tierra dejó de girar, y en miles de almas, los corazones se detuvieron, y como si no quisiera ser menos, el corazón de Martín, también se detuvo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Se escuchó el rugido de un trueno, y el haz de luz de un rayo, iluminó la silueta de un jugador tendido en el punto del penal, mientras la pelota llegaba mansita a las manos del arquero.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-size:14pt;"&gt;FIN&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;HERNÁN CERONI&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;21/07/2010&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/353190705126897524-7563326553958325785?l=que-dios-nos-perdone.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://que-dios-nos-perdone.blogspot.com/feeds/7563326553958325785/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=353190705126897524&amp;postID=7563326553958325785&amp;isPopup=true" title="5 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/353190705126897524/posts/default/7563326553958325785?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/353190705126897524/posts/default/7563326553958325785?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://que-dios-nos-perdone.blogspot.com/2010/07/muerte-subita-un-cuento-de-futbol.html" title="Muerte Súbita (Un Cuento de Fútbol)" /><author><name>Berni</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08516599768804958518</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="26" height="32" src="http://2.bp.blogspot.com/_uX2SYIjpDIA/SUrhMOZ1wWI/AAAAAAAAAA8/tumPTzNBNss/S220/Photo-0003.jpg" /></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry gd:etag="W/&quot;DkYGSX88fip7ImA9WxFVGE8.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-353190705126897524.post-959617008759548987</id><published>2010-06-17T17:55:00.000-07:00</published><updated>2010-06-17T18:22:08.176-07:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2010-06-17T18:22:08.176-07:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Cuentos" /><title>El Resfrío Del Gallo Joaquín</title><content type="html">&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_uX2SYIjpDIA/TBrFlrwLcHI/AAAAAAAAAKk/9TDg5tKQ5T8/s1600/gallo.jpg"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CELGRAN%7E1%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} @page Section1 	{size:612.0pt 792.0pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:36.0pt; 	mso-footer-margin:36.0pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:#0400; 	mso-fareast-language:#0400; 	mso-bidi-language:#0400;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;PARA AGUSTÍN.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;MI SOL DE TODAS LAS MAÑANAS.&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-weight: bold;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-weight: bold;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Hacía más de una hora que nuestro amigo, Joaquín el gallo, estaba levantado. Su trabajo era cantar para que saliera el Sol, ya que era muy perezoso y siempre esperaba en su cama de nubes a que la voz de Joaquín lo despertara cariñosamente. Y como Joaquín era un buen gallo, todos los días se levantaba cuando todavía era de noche, sacudía sus alas y bostezaba, después, salía afuera sin hacer ruido para no despertar a las gallinas que dormían tranquilas sentadas sobre sus huevos. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Joaquín, siempre se levantaba contento, era un gallo muy alegre y muy responsable, nunca había faltado a su trabajo, y por eso el Sol seguía saliendo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;     &lt;/span&gt;– &lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;El día que Joaquín no esté, no se como me voy a despertar &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;– le decía siempre el Sol a su amiga &lt;st1:personname productid="la Luna." st="on"&gt;la Luna.&lt;/st1:personname&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Así que a la madrugada, Joaquín el gallo, asomaba su pico afuera y al sentir la brisa fresca, sonreía feliz. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Con su trabajo, era el gallo más feliz del mundo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_uX2SYIjpDIA/TBrFlrwLcHI/AAAAAAAAAKk/9TDg5tKQ5T8/s1600/gallo.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 149px; height: 200px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_uX2SYIjpDIA/TBrFlrwLcHI/AAAAAAAAAKk/9TDg5tKQ5T8/s200/gallo.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5483912747467632754" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Tenía un amigo, Pepe el perro, que cuando oía ruido en el gallinero, se desperezaba con fiaca, sacaba la cabeza afuera de su cucha y estiraba las patas esperando ver aparecer a Joaquín, que de un salto se trepaba a una cerca,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;estiraba el cogote y cacareaba fuerte para despertar a su amigo el Sol, que abría los ojos despacito y empezaba a asomarse en el horizonte, calentando toda la tierra de a poquito.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Se acercaba entonces, Pepe el perro y saludaba:&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;–&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;Hola Joaquín, buen día, guau guau. –&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;–&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;Buen día Pepe, Kikiriki – respondía Joaquín.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Todos los días eran iguales. Pepe y Joaquín eran grandes amigos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_uX2SYIjpDIA/TBrF4-LsN3I/AAAAAAAAAKs/UCFCAK-KzN4/s1600/1149519797_6b1e890268.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 200px; height: 148px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_uX2SYIjpDIA/TBrF4-LsN3I/AAAAAAAAAKs/UCFCAK-KzN4/s200/1149519797_6b1e890268.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5483913078832379762" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;Autor: Sebastián Carretón. Óleo sobre tela, año 2006, 73 x &lt;st1:metricconverter productid="97 cm" st="on"&gt;97 cm&lt;/st1:metricconverter&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;Extraído de: &lt;a href="http://sebastiangarreton.blogspot.com/" target="_blank"&gt;http://sebastiangarreton.blogspot.com/&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Pero, un día, Pepe se despertó y vio que estaba oscuro y que el sol no había salido, aunque ya era muy tarde. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;“El Sol se quedó dormido” pensó, “esto si que es extraño, ¿Dónde estará Joaquín?”.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Así que se levantó y fue al corral a buscar a su amigo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Cuando llegó a la puerta, una gallina que salía corriendo chocó con él, y los dos cayeron al suelo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;–&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;¿Adonde vas tan apurada, Dori? – Preguntó Pepe el perro sacudiéndose el polvo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;–&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;Hola Pepe, perdoname – respondió Dori – Es que Joaquín está enfermo y me mandaron a buscar a Manuel, el sapo Doctor. –&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;–&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;¿Enfermo? – se sorprendió su amigo – ¿y que tiene? –&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;–&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;No lo sabemos, pero no se puede levantar y dice que le duele todo el cuerpo. – dijo la gallina Dori mientras empezaba a correr de nuevo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Pepe, entró y encontró que el gallinero estaba hecho un lío, un poco porque estaba oscuro y otro poco porque las gallinas estaban todas en el centro del corral y cacareaban preocupadas. Se enojó mucho, cuando vio que los pollitos jugaban por ahí sin que nadie los cuidara, y encima, sin querer casi pisa a Nagu, el más chiquitín de todos. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;–&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;Guau, guau – Ladró enojado –&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Vamos, vamos!!!, a empollar, y vos Chiqui – dijo hablándole a la gallina más vieja – te toca cuidar a los niños. –&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_uX2SYIjpDIA/TBrGSZMrrbI/AAAAAAAAAK0/vSiYSsJpzI4/s1600/clip_image002.gif"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 200px; height: 144px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_uX2SYIjpDIA/TBrGSZMrrbI/AAAAAAAAAK0/vSiYSsJpzI4/s200/clip_image002.gif" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5483913515581025714" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Todas las gallinas, asustadas corrieron a sus lugares, chocándose entre ellas porque con la oscuridad que había no se veía nada.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Pepe el perro, se quedó un ratito vigilando que todo volviera a la normalidad, y después se dirigió al cuarto de su amigo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Encontró a Joaquín acostado, y con los ojos cerrados, pensó que dormía, así que tratando de no hacer ruido se sentó a su lado a esperar que despertara, pero Joaquín el gallo, no dormía, solo descansaba, y cuando notó que alguien se movía cerca, abrió los ojos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;–&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;Kikiriki, hola Pepe – lo saludó contento – que bueno que viniste a visitarme – dijo sentándose en la cama.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;–&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;Guau, guau, me enteré que estabas enfermo y quise venir a ver como estabas amigo gallo. – Respondió el perro.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;–&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;Gracias amigo, ya me siento un poco mejor – dijo haciendo muecas con la nariz para evitar un estornudo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;–&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;¿Pero que te pasó? – quiso saber Pepe que era muy curioso.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;–&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;Es que estoy resfriado, porque ayer cuando salí a despertar al Sol, hacía frío, y me olvidé de ponerme el pulóver de plumas, y el rocío de la madrugada hizo que me mojara todo. –&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;–&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;No te preocupes amigo, recién vi a Dori que corría a buscar al doctor. –&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;–&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;¡¡¡ AATTCCHHIIIIISSSSSSS !!! – estornudó Joaquín, y se sonó los mocos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;–&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;Yo voy a esperar afuera, así descansas. – Dijo Pepe, y salió a vigilar a las gallinas, que siempre que podían, dejaban de trabajar para cacarear entre ellas, y es porque las gallinas siempre fueron muy parlanchinas.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Al ratito, volvió la gallina Dori a la carrera, arrastrando al doctor detrás de sí, como si fuera un barrilete.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Manuel, el sapo doctor, revisó a Joaquín, le dijo que estaba resfriado y que tenía que quedarse en la cama durante dos días, tomando té, y sopa calentita para curarse.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;–&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;¡Ah! – Dijo el sapo – y tenés que tomar estos remedios, así te vas a sentir mejor.–&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;–&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;Pero no puedo quedarme en la cama – protestó nuestro amigo el gallo – mañana, bien temprano, tengo que salir a cantar para que salga el Sol, sino nos vamos a quedar a oscuras como hoy, y eso no puede ser. –&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;–&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;No señor, no señor, usté se me queda en la camita como yo le digo, y nada de andar saliendo afuera. –&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;–&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;Yo tengo la solución – dijo una voz que venía de abajo de la cama.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;El sapo Manuel se agachó a ver quien había hablado y encontró a Pepe, que había entrado despacito atrás del doctor y se había escondido ahí para escuchar todo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;–&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;¿Y vos que haces ahí? – le preguntó asombrado su amigo enfermo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;–&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;Es que quería saber que te pasaba – respondió – pero ahora eso no importa, yo sé como hacer para que el sol se despierte y vos te cures sin tener que salir afuera. –&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;–&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;¿Cómo? ¿Cómo? – preguntaron todas las gallinas que también habían estado espiando y que entraron empujándose a través de la puerta.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;–&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;Bueno, bueno – dijo el Manuel el sapo – Esto ya se parece a un gallinero con tanto ruido. –&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;–&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;A ver, contáme Pepe – pidió Joaquín antes de lanzar un largo estornudo. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;–&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;¡¡¡AAATTTCCCHHHHIIIIIIIISSSS!!! –&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;–&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;Sí me prestas tu pulóver de plumas, yo puedo salir disfrazado y cantar en tu lugar. –&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;–&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;¡¡Es una buena idea!! ¡bravo Pepe! – dijeron las gallinas a coro.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;–&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;Pero si vos no sabés cantar – repuso Joaquín sorprendido.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;–&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;No, pero tengo al mejor de los maestros – dijo Pepe guiñándole un ojo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;–&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;Mmmmm…. Sí, podemos intentarlo – se convenció Joaquín halagado.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;En el acto, despidieron al doctor Manuel que tenía que ir a ver a otros enfermos. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;La sola idea de enseñar a un perro a cantar como un gallo, parecía imposible de realizar, pero nuestros dos buenos amigos no se desanimaron, y pusieron manos a la obra.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;A la luz de una vela, porque el sol seguía durmiendo, Joaquín, le daba un tono y Pepe lo repetía lo mejor que podía. Lo intentaron varias veces sin que hubiera mejoras, y es que Pepe, tenía una voz muy perruna y al principio le salía todo medio mezclado:&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;“Kikiriguaukiguauki” o “ GuakikiGuauKirikikiGuakiguau” y cosas así. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Pero a medida que la tarde iba pasando, el perro, que ponía su mejor esfuerzo, iba mejorando.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;–&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;Lento pero seguro – decían las gallinas que se amontonaban afuera del cuarto y seguían atentamente los progresos musicales del nuevo perro cantor, ya que en él estaban depositadas las esperanzas de que les devolvieran la luz y el calorcito del sol.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Y así, Joaquín y Pepe, siguieron practicando y ensayando durante horas, aunque cada tanto descansaban y tomaban un tecito o una sopita calentita que Dori les preparaba.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Cuando llegó la hora de despertar al Sol, todos estaban muy ansiosos, hasta el doctor Manuel había venido a ver si resultaba.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;–&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;Tenés que cantar suavecito – Le recomendó Joaquín mientras le daba su pulóver de plumas a Pepe &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;– Sino el Sol se levanta de mal humor, y llueve.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Pepe salió y se trepo a una cerca, todas las gallinas estaban pendientes de su canto, estiró el cogote, como había visto hacer a Joaquín tantas veces,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;carraspeó para afinarse la garganta, y cantó&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;–&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;¡¡Kikirikiiiiiiiiiiii!! –&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Le había salido igualito a un gallo, nadie lo podía creer, se quedaron todos con la boca abierta y los ojos muy grandes por el asombro, con las plumas y cantando así era imposible que el sol no se despertara. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Contuvieron la respiración y esperaron.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;El Sol no salía y Pepe lo intentó de nuevo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;–&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;¡¡Kikirikiiiiiiiiii!! –&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Estaban todos atentos y concentrados en ver si aparecía algún resplandor en el horizonte.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Pepe, entusiasmado cantó una vez más:&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 18pt;"&gt;– ¡¡Kikirikiiiiiiiiii!! –&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Y De a poquito, el sol perezoso fue abriendo los ojos y se asomó a la tierra. Y con sus rayitos luminosos empezó a darle calor al mundo, y los pajaritos empezaron a cantar de alegría. Ya no iba a haber oscuridad.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Las gallinas cacareaban de contento, y hasta Joaquín saco su cabeza afuera de la ventana para ver como su amigo Pepe era aclamado por todos como el gran salvador.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Ahora todos sabían que si Joaquín se enfermaba de nuevo, ya no iba a haber oscuridad, porque tenían en su querido amigo Pepe al nuevo gallo cantor del alba.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Esa misma mañana hicieron una gran fiesta para festejar, con tortas y alfajorcitos que Chiqui había preparado, y muchos globos con los que jugaban los pollitos, eso sí, la hicieron en la habitación de Joaquín, para que el gallo no tuviera que salir afuera y se curase pronto.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Y Colorín Colorado, este cuento de un perro cantor y un gallo resfriado, ha terminado.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;FIN&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;HERNÁN CERONI&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;17/06/2010&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/353190705126897524-959617008759548987?l=que-dios-nos-perdone.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://que-dios-nos-perdone.blogspot.com/feeds/959617008759548987/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=353190705126897524&amp;postID=959617008759548987&amp;isPopup=true" title="4 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/353190705126897524/posts/default/959617008759548987?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/353190705126897524/posts/default/959617008759548987?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://que-dios-nos-perdone.blogspot.com/2010/06/el-resfrio-del-gallo-joaquin.html" title="El Resfrío Del Gallo Joaquín" /><author><name>Berni</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08516599768804958518</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="26" height="32" src="http://2.bp.blogspot.com/_uX2SYIjpDIA/SUrhMOZ1wWI/AAAAAAAAAA8/tumPTzNBNss/S220/Photo-0003.jpg" /></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://2.bp.blogspot.com/_uX2SYIjpDIA/TBrFlrwLcHI/AAAAAAAAAKk/9TDg5tKQ5T8/s72-c/gallo.jpg" height="72" width="72" /><thr:total>4</thr:total></entry><entry gd:etag="W/&quot;DEUCQ3gzcSp7ImA9WxFWE0g.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-353190705126897524.post-5699186804646284421</id><published>2010-05-31T18:35:00.000-07:00</published><updated>2010-05-31T18:37:42.689-07:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2010-05-31T18:37:42.689-07:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Cuentos" /><title>Heroína</title><content type="html">Comenzó viendo todo profundamente más claro, como si una niebla que vedara la realidad desapareciera de repente. Primero se resistió a perder la conciencia, pero el sopor iba ganando terreno en su mente y sintió que los músculos se relajaban por completo.&lt;br /&gt;Su imaginación navegaba en aguas oscuras bajo un cielo encapotado y negro, sentía la brisa en el rostro, que junto al vaivén del oleaje la sumían aún más en un letargo de ensueños.&lt;br /&gt;Vislumbró unos rayos de plata que se filtraban a través de una grieta entre las nubes. Sintió paz.&lt;br /&gt;Le pesaban los parpados y no se resistió más al embate del químico que circulaba por su cuerpo. Se dejó arrastrar por ese torrente de placer exótico.&lt;br /&gt;Ni siquiera notó las manos que hurgaban suaves pero firmes en su espesura de mujer.&lt;br /&gt;Estaba completa y literalmente fuera de si.&lt;br /&gt;Contrariamente a lo que podría pensarse no había terrores ni monstruos en su falso sueño y me animo a creer que se debía a la pureza de su alma.&lt;br /&gt;Liberada, así se sentía, recostada en la hierba fresca de un prado primaveral, cubierto de flores bajo la bóveda de un cielo inmenso, descomunal y de un azul infinito.&lt;br /&gt;Descubrió una voz que le susurraba, que le hablaba con tono de arrullo. Sonrió y se estremeció sin notar la humedad en su entrepierna.&lt;br /&gt;Y dejó de resistirse.&lt;br /&gt;Saboreaba los colores a medida que descendía al abismo de su inconciencia.&lt;br /&gt;– Tranquila – dijo la voz que provenía de todos lados, de ningún lado. &lt;br /&gt;“De mi interior” pensó. Y sonrió feliz, antes de quedar profundamente dormida.&lt;br /&gt;No hubo complicaciones.&lt;br /&gt;Finalmente el oxígeno había hecho efecto.&lt;br /&gt;La cesárea duro lo habitual y dio a luz un hermoso varón.&lt;br /&gt;Fue un acto sublime. Heroico.&lt;br /&gt;Esa noche, ella fue una heroína.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FIN&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;HERNÁN CERONI&lt;br /&gt;28/05/2010&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/353190705126897524-5699186804646284421?l=que-dios-nos-perdone.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://que-dios-nos-perdone.blogspot.com/feeds/5699186804646284421/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=353190705126897524&amp;postID=5699186804646284421&amp;isPopup=true" title="3 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/353190705126897524/posts/default/5699186804646284421?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/353190705126897524/posts/default/5699186804646284421?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://que-dios-nos-perdone.blogspot.com/2010/05/heroina.html" title="Heroína" /><author><name>Berni</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08516599768804958518</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="26" height="32" src="http://2.bp.blogspot.com/_uX2SYIjpDIA/SUrhMOZ1wWI/AAAAAAAAAA8/tumPTzNBNss/S220/Photo-0003.jpg" /></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry gd:etag="W/&quot;CEECRnY5eCp7ImA9WxFWEEU.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-353190705126897524.post-8002826176577028317</id><published>2010-05-28T14:36:00.000-07:00</published><updated>2010-05-28T14:37:47.820-07:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2010-05-28T14:37:47.820-07:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Cuentos" /><title>Amor Efímero</title><content type="html">La acarició y sintió el clímax.&lt;br /&gt;Acabó.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/353190705126897524-8002826176577028317?l=que-dios-nos-perdone.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://que-dios-nos-perdone.blogspot.com/feeds/8002826176577028317/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=353190705126897524&amp;postID=8002826176577028317&amp;isPopup=true" title="4 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/353190705126897524/posts/default/8002826176577028317?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/353190705126897524/posts/default/8002826176577028317?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://que-dios-nos-perdone.blogspot.com/2010/05/amor-efimero.html" title="Amor Efímero" /><author><name>Berni</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08516599768804958518</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="26" height="32" src="http://2.bp.blogspot.com/_uX2SYIjpDIA/SUrhMOZ1wWI/AAAAAAAAAA8/tumPTzNBNss/S220/Photo-0003.jpg" /></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry gd:etag="W/&quot;CUEDQ386eSp7ImA9WxFWEEU.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-353190705126897524.post-2775156571743321912</id><published>2010-05-28T14:32:00.001-07:00</published><updated>2010-05-28T14:54:32.111-07:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2010-05-28T14:54:32.111-07:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Cuentos" /><title>Mitos Bíblicos III</title><content type="html">&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CELGRAN%7E1%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt; 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Inmediatamente mando buscar una esponja, mientras su compañero de armas lo miraba extrañado. Tomó su lanza e hirió a la víctima en un costado del torso.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Cuando el esclavo llegó con la esponja, el soldado, la colocó cuidadosamente en la punta de su alabarda, y contrariamente a lo que se cuenta, no la embebió en vinagre, ni siquiera la acercó a la boca del Mesías, sino que la utilizó para impregnarla de la sangre que salía a borbotones por la herida abierta, para luego llevársela a sus propios labios.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Su camarada lo indagó con la mirada.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;–&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:7;"  &gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;Este hombre sangra vino – dijo – ¿Recuerdas lo que contó Judas? –&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;–&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:7;"  &gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;¿Qué?.... jajaja! Noooo!!!! – &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;–&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:7;"  &gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;¿No recuerdas? “tomad y bebed, esta es mi sangre”. –&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;–&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:7;"  &gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;Sí, recuerdo, pero era solo una metáfora. –&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/353190705126897524-2775156571743321912?l=que-dios-nos-perdone.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://que-dios-nos-perdone.blogspot.com/feeds/2775156571743321912/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=353190705126897524&amp;postID=2775156571743321912&amp;isPopup=true" title="1 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/353190705126897524/posts/default/2775156571743321912?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/353190705126897524/posts/default/2775156571743321912?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://que-dios-nos-perdone.blogspot.com/2010/05/mitos-biblicos-iii.html" title="Mitos Bíblicos III" /><author><name>Berni</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08516599768804958518</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="26" height="32" src="http://2.bp.blogspot.com/_uX2SYIjpDIA/SUrhMOZ1wWI/AAAAAAAAAA8/tumPTzNBNss/S220/Photo-0003.jpg" /></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry gd:etag="W/&quot;CUAGQXwzfip7ImA9WxFXFEU.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-353190705126897524.post-780191932012164692</id><published>2010-05-21T16:12:00.000-07:00</published><updated>2010-05-21T16:15:20.286-07:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2010-05-21T16:15:20.286-07:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Cuentos" /><title>El Infierno Cíclico</title><content type="html">No sé, quizas, esta idea alguien ya la haya pensado y llevado a la practica, (o al papel), pero como no fui yo, y como jamas lei un cuento parecido, me felicito a mi mismo por haberla tenido. Incluso, cuando terminé de escribirlo, (en el colectivo, donde iba a ser sino), me puse muy contento, me alegre mucho, porque repito, para mi, la idea es brillante, lastima que haya sido yo quien la redactó, pero la idea en si, me parece estupenda.&lt;br /&gt;Espero que les guste-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desperté intensamente asustado, sudando, pero convencido.&lt;br /&gt;La frase para describir lo que me pasó esa noche es “Vi la luz”.&lt;br /&gt;Estaba en mi cama, sentado y aterrado, pero perplejo, fue una pesadilla reveladora. Ahora sabía la verdad.&lt;br /&gt;¿Vieron la película Matriz? Pues bien, es solo una película, por lo tanto es ficción. Este mundo no es un sueño creado por maquinas, porque ni siquiera existe. No es, no está, “no tiene entidad”, diría algún dictador loco.&lt;br /&gt;Recuerdo haberme aferrado a la almohada, necesitaba sentirla en mi mano, miré alrededor la habitación en sombras, desordenada, agucé el oído y escuché un tren a lo lejos, necesitaba imperiosamente sentir la realidad.&lt;br /&gt;Me senté en la cama y apoyé los pies en el suelo con extremo cuidado, estaba casi seguro que se desmoronaría al menor contacto.&lt;br /&gt;Fui en busca de un vaso de agua, pero no alcanzó, la sensación de irrealidad seguía ahí.&lt;br /&gt;Creí que aún estaba soñando, que el haber despertado era parte del sueño y estúpidamente me pellizqué, 2, 3 veces, cada vez con mayor fuerza, hasta que vi correr por mi brazo una gota de sangre. La miré incrédulo, pensando porqué no despertaba, la tomé con el dedo meñique y me la llevé a los labios, y al sentir su sabor supe que estaba despierto.&lt;br /&gt;Me asombré y fruncí el ceño, porque aún estando despierto, sabía que no estaba en la realidad, y empecé a comprender que el sueño que había tenido, tampoco había sido un sueño, ni siquiera una visión.&lt;br /&gt;Lo entendí y me asusté, el sueño no era un sueño, y la realidad no era realidad. El mundo no existía.&lt;br /&gt;Estaba el Cielo, estaba el Infierno, pero no había Dios, ni había Ángeles, no había Demonios.&lt;br /&gt;Era no ser. No estar.&lt;br /&gt;Volví tambaleándome a la cama. Asustado y nervioso estrellé el despertador en la pared, ya no lo necesitaría, ¿para que levantarme temprano para ir al trabajo cuando no existe ni el trabajo, ni el reloj, ni yo, ni nada?&lt;br /&gt;Abrí el grifo de agua fría en la bañera y escuché absorto todo el tiempo que tardó en llenarse. Me sentí un tonto mientras me desnudaba, no entendía porque mis manos seguían teniendo la sensación del tacto, cuando en verdad ni la ropa  ni la bañera estaban ahí.&lt;br /&gt;Me sumergí en el agua dejando solo la cabeza afuera, intentando atrapar en mi memoria la sensación del frío y la humedad. &lt;br /&gt;Hice un esfuerzo y puse la mente en blanco imaginando que eso era la realidad, la nada, pero una voz en mi interior se rió de mi.&lt;br /&gt;“Eso no es la nada” dijo socarrona “eso es blanco”.&lt;br /&gt;Me di por vencido, no se puede imaginar la nada.&lt;br /&gt;¿Qué me quedaba por hacer?, ahora sabía la verdad y no me servía.&lt;br /&gt;¿Contarla? ¿A quien y para que?&lt;br /&gt;Me imaginé sentado con camisa de fuerza, frente a un psiquiatra, en una habitación cerrada con paredes acolchonadas, el médico teniendo este escrito delante de si, con la cabeza levemente inclinada y mirándome por encima de sus gafas montadas sobre su nariz, y yo intentando explicarle que lo que tenía en sus manos no existía, al igual que él, la camisa de fuerza y las gafas.&lt;br /&gt;Esta idea me hizo reír con carcajadas sonoras que retumbaron en el baño. El sonido me tranquilizó.&lt;br /&gt;Me levanté y completamente desnudo salí al balcón. El frío de la noche me hizo tiritar, pero no me preocupé porque sabía la verdad. Me quedé quieto, contemplando las luces de la ciudad a lo lejos. La calle doce pisos mas abajo estaba desierta y en silencio. No solo no había nadie, yo sabía que no había NADA.&lt;br /&gt;Reflexioné una vez más.&lt;br /&gt;“La tierra y la realidad no existen, está el cielo y el infierno, pero no hay Dios ni Diablo, todo el mundo a mi alrededor, todo este mundo que no tiene entidad, está en el Cielo, tan solo porque no lo sabe”.&lt;br /&gt;Sonriendo lo supe, “Yo estoy en el infierno”, respiré profundo y pensé: “La ignorancia es felicidad”, y me arrojé al vacío.&lt;br /&gt;En el preciso instante en que mi cuerpo inmaterial e inexistente se destrozaba en el pavimento irreal, y yo perdía la conciencia y la vida que nunca tuve, en ese momento, un espermatozoide fecundaba el ovulo de mi madre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FIN&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;HERNÁN CERONI&lt;br /&gt;21/05/2010&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/353190705126897524-780191932012164692?l=que-dios-nos-perdone.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://que-dios-nos-perdone.blogspot.com/feeds/780191932012164692/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=353190705126897524&amp;postID=780191932012164692&amp;isPopup=true" title="2 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/353190705126897524/posts/default/780191932012164692?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/353190705126897524/posts/default/780191932012164692?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://que-dios-nos-perdone.blogspot.com/2010/05/el-infierno-ciclico.html" title="El Infierno Cíclico" /><author><name>Berni</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08516599768804958518</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="26" height="32" src="http://2.bp.blogspot.com/_uX2SYIjpDIA/SUrhMOZ1wWI/AAAAAAAAAA8/tumPTzNBNss/S220/Photo-0003.jpg" /></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry gd:etag="W/&quot;A0MDRX84fyp7ImA9WxFXFEo.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-353190705126897524.post-6364863387946451809</id><published>2010-05-21T15:04:00.001-07:00</published><updated>2010-05-21T15:04:34.137-07:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2010-05-21T15:04:34.137-07:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Cuentos" /><title>Reencarnación - De Generación en degeneración</title><content type="html">Mi madre me bautizó Encarnación, en honor de mi abuela, que la llamó a ella de la misma manera, y lo hizo en honor de su abuela, que a su vez se llamó…. &lt;br /&gt;Ad Infinitum.&lt;br /&gt;Mi Hija, se llamaba igual que yo.&lt;br /&gt;Mi nieta se llama Angélica.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/353190705126897524-6364863387946451809?l=que-dios-nos-perdone.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://que-dios-nos-perdone.blogspot.com/feeds/6364863387946451809/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=353190705126897524&amp;postID=6364863387946451809&amp;isPopup=true" title="1 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/353190705126897524/posts/default/6364863387946451809?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/353190705126897524/posts/default/6364863387946451809?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://que-dios-nos-perdone.blogspot.com/2010/05/reencarnacion-de-generacion-en.html" title="Reencarnación - De Generación en degeneración" /><author><name>Berni</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08516599768804958518</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="26" height="32" src="http://2.bp.blogspot.com/_uX2SYIjpDIA/SUrhMOZ1wWI/AAAAAAAAAA8/tumPTzNBNss/S220/Photo-0003.jpg" /></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry gd:etag="W/&quot;CkUCQX84fip7ImA9WxFXFE0.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-353190705126897524.post-3791774691738576975</id><published>2010-05-20T16:58:00.000-07:00</published><updated>2010-05-20T17:04:20.136-07:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2010-05-20T17:04:20.136-07:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Cuentos" /><title>Mi Primera Debilidad</title><content type="html">&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CELGRAN%7E1%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt; 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&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;El colectivo es un buen lugar para escribir. Me tocó sentarme junto a una hermosa rubia, y aqui esta el resultado.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;La conocí cuando era adolescente. Primero no me gustó, me pareció un poco soberbia, como quien sabe y conoce su belleza y se agranda por eso, como si mirara al resto desde la altura de un pedestal.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Así y todo, por esas cosas del destino la seguí frecuentando, nos vimos varias veces, muchas veces, por eso de “Los amigos de mis amigos, son mis amigos”.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Nos fuimos conociendo de a poco, y un buen día me di cuenta que me gustaba, y que cada día me atraía mas. No soy de fijarme en el aspecto físico, pero su cuerpo era realmente admirable.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Muy a mi pesar, nos hicimos amigos, casi confidentes, aunque yo siempre esperaba algo mas, pero sin atreverme a insinuarlo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Ella salía con todos mis amigos, lo que me reventaba de celos, y por supuesto cuando salíamos todos, también estaba conmigo, pero yo la quería solo para mí. Siempre fui muy posesivo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Así, cada tanto nos escabullíamos y nos encontrábamos a solas en algún barsucho de mala muerte, siempre procuré que fueran sucuchos escondidos, donde ninguna mirada indiscreta pudiera vernos, porque sabía que acarrearía las burlas de todos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;En una de esas ocasiones fue que noté como me había enamorado de sus curvas, de su suavidad y armonía. No era ya solo cuestión de estar con ella, tenía la imperiosa necesidad de beber su néctar, de embriagarme con su aroma, de tenerla siempre conmigo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;La citaba cada vez mas seguido, y ella, al notarlo volvió a su altanería, a su pedestal, sabía que me tenía atrapado, por lo que dejé de serle interesante, y aún así acudía a mis citas, sabía que debía seguir manteniéndome cautivo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Ya no me hablaba, eran monólogos míos, a medida que avanzaba la noche, entre copa y copa, y yo no paraba de hablar, notaba como su sonrisa se esfumaba.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Pasaron los años y nos seguimos viendo, es cierto que a medida que crecí noté que ya no era tan dependiente de ella, pero la necesidad de tenerla seguía ahí, latente.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Me hice hombre y aunque mas esporádicamente, la seguí citando, y ella, acudiendo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Noté inmediatamente como yo había cambiado, había envejecido, pero ella, por alguna extraña razón, seguía inmaculada, radiante, seguía siendo la misma, como si el tiempo no pasara. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Ya no me preocupó saber que cada día tenía más “amigos”, que andaba entre los hombres, incluso entre las mujeres, como cuando yo la conocí. Pero los años hicieron que yo perdiera el interés, ya no tuve necesidad de verla, ni de tocarla.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Cada tanto la cruzaba en la calle, en algún negocio, incluso llegué a verla en carteles, por lo que me figuré que se había hecho famosa a costa de engatusar a alguno mas.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;La vi otra vez, en brazos de otro, y me felicité de haberme librado de ella a tiempo, antes de haber perdido todo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Pienso que los años refinaron mi gusto, e incluso lo moderaron. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Hoy soy feliz, me libré de la enfermedad de los celos, que presupone egoísmo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Hoy ya no bebo cerveza, y si compro un buen vino, lo comparto con amigos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;FIN&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;HERNÁN CERONI&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;18/05/2010&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;Ademas no me gusta el titulo, pero el que primero se me ocurrio, me parecio demasiado obvio&lt;o:p&gt;, iba a llamarse "ESA RUBIA DEBILIDAD".
&lt;br /&gt;Pero por favor, diganme, ¿en que parte adivinaron el final?
&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/353190705126897524-3791774691738576975?l=que-dios-nos-perdone.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://que-dios-nos-perdone.blogspot.com/feeds/3791774691738576975/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=353190705126897524&amp;postID=3791774691738576975&amp;isPopup=true" title="2 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/353190705126897524/posts/default/3791774691738576975?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/353190705126897524/posts/default/3791774691738576975?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://que-dios-nos-perdone.blogspot.com/2010/05/mi-primera-debilidad.html" title="Mi Primera Debilidad" /><author><name>Berni</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08516599768804958518</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="26" height="32" src="http://2.bp.blogspot.com/_uX2SYIjpDIA/SUrhMOZ1wWI/AAAAAAAAAA8/tumPTzNBNss/S220/Photo-0003.jpg" /></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry gd:etag="W/&quot;AkEHQXw6fyp7ImA9WxFXEkw.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-353190705126897524.post-3077703967875466228</id><published>2010-05-17T16:18:00.000-07:00</published><updated>2010-05-18T14:37:10.217-07:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2010-05-18T14:37:10.217-07:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Cuentos" /><title>El Peso De La Responsabilidad</title><content type="html">Todos los días lo mismo. Estoy harto de cargar con todo este peso sobre mis hombros, se hace insoportable. Es verdad que a veces se aligera, que no siempre es igual, sin embargo ya no lo soporto.&lt;br /&gt;Yendo y viniendo siempre con toda la responsabilidad a mis espaldas.&lt;br /&gt;El estudio, el trabajo... es agobiante.&lt;br /&gt;Solo hay una cosa que puedo hacer, es drástico, lo sé, y quizás no sea la decisión mas acertada, pero... ¿que puedo hacer? Mis hombros ya no lo soportan.&lt;br /&gt;Sí, está decidido.&lt;br /&gt;Tiraré la mochila y compraré un portafolio.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/353190705126897524-3077703967875466228?l=que-dios-nos-perdone.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://que-dios-nos-perdone.blogspot.com/feeds/3077703967875466228/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=353190705126897524&amp;postID=3077703967875466228&amp;isPopup=true" title="0 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/353190705126897524/posts/default/3077703967875466228?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/353190705126897524/posts/default/3077703967875466228?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://que-dios-nos-perdone.blogspot.com/2010/05/el-peso-de-la-responsabilidad.html" title="El Peso De La Responsabilidad" /><author><name>Berni</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08516599768804958518</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="26" height="32" src="http://2.bp.blogspot.com/_uX2SYIjpDIA/SUrhMOZ1wWI/AAAAAAAAAA8/tumPTzNBNss/S220/Photo-0003.jpg" /></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry gd:etag="W/&quot;DU8BQnszcSp7ImA9WxFXEU4.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-353190705126897524.post-6857994442127491523</id><published>2010-05-17T15:48:00.000-07:00</published><updated>2010-05-17T16:10:53.589-07:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2010-05-17T16:10:53.589-07:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Cuentos" /><title>Mitos Biblicos II</title><content type="html">-- Pero....Querido... --&lt;br /&gt;-- Calla mujer, calla --&lt;br /&gt;-- Amor, eso... --&lt;br /&gt;-- ¡¡Que calles mujer!! ¿Acaso crees que no se lo que hago? --&lt;br /&gt;La mujer puso los ojos en blanco y lo dejo hacer.&lt;br /&gt;Pasaron dias y el hombre se ponía cada vez mas contento.&lt;br /&gt;"Lo sabía, lo sabía" se decía a si mismo, pero esto no le bastaba, asi que dirigiéndose a la cocina fue en busca de su mujer.&lt;br /&gt;-- Te lo dije mujer, la tierra está cerca, ya no navegaremos mas, quizas podamos encontrar leña y hacer un fuego que nos ayude a pasar el invierno. --&lt;br /&gt;La mujer lo miró de soslayo, y con un leve brillo en los ojos, preguntó :&lt;br /&gt;-- ¿Como sabes que la tierra está cerca? --&lt;br /&gt;-- ¿Que como lo sé?, ¿que como lo sé?, ja ja ja ja, el ave no ha vuelto, corazón, y eso es porque encontró tierra donde anidar y donde abastecerse de alimento. --&lt;br /&gt;-- Noé, querido, intenté decírtelo, el ave que soltaste no volverá, porque fue en busca de la primavera, lo que soltaste era una golondrina!! --&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/353190705126897524-6857994442127491523?l=que-dios-nos-perdone.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://que-dios-nos-perdone.blogspot.com/feeds/6857994442127491523/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=353190705126897524&amp;postID=6857994442127491523&amp;isPopup=true" title="0 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/353190705126897524/posts/default/6857994442127491523?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/353190705126897524/posts/default/6857994442127491523?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://que-dios-nos-perdone.blogspot.com/2010/05/mitos-biblicos-ii.html" title="Mitos Biblicos II" /><author><name>Berni</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08516599768804958518</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="26" height="32" src="http://2.bp.blogspot.com/_uX2SYIjpDIA/SUrhMOZ1wWI/AAAAAAAAAA8/tumPTzNBNss/S220/Photo-0003.jpg" /></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry gd:etag="W/&quot;DEMNQnw8fyp7ImA9WxFXEU4.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-353190705126897524.post-1029205718209462304</id><published>2010-05-17T15:46:00.000-07:00</published><updated>2010-05-17T15:48:13.277-07:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2010-05-17T15:48:13.277-07:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Cuentos" /><title>Mitos Biblicos I</title><content type="html">"Padre, perdónalos, no saben lo que hacen"&lt;br /&gt;Esta frase no fue pronunciada en la crucifixión como todo el mundo cree, sino que siguió inmediatamente después a una caída de granizo provocada por otra frase famosa:&lt;br /&gt;"El que esté libre de pecado que arroje la primera piedra".&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/353190705126897524-1029205718209462304?l=que-dios-nos-perdone.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://que-dios-nos-perdone.blogspot.com/feeds/1029205718209462304/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=353190705126897524&amp;postID=1029205718209462304&amp;isPopup=true" title="2 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/353190705126897524/posts/default/1029205718209462304?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/353190705126897524/posts/default/1029205718209462304?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://que-dios-nos-perdone.blogspot.com/2010/05/mitos-biblicos-i.html" title="Mitos Biblicos I" /><author><name>Berni</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08516599768804958518</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="26" height="32" src="http://2.bp.blogspot.com/_uX2SYIjpDIA/SUrhMOZ1wWI/AAAAAAAAAA8/tumPTzNBNss/S220/Photo-0003.jpg" /></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry gd:etag="W/&quot;A0QFQ3o9fip7ImA9WxFXEkQ.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-353190705126897524.post-7830815431696637173</id><published>2010-05-14T14:15:00.000-07:00</published><updated>2010-05-19T13:01:52.466-07:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2010-05-19T13:01:52.466-07:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Cuentos" /><title>La Verdad Sobre El Origen</title><content type="html">-- Ouch!, eso dolió --&lt;br /&gt;-- Lo sé hijo, lo sé, pero ya te lo he dicho, no es bueno que el hombre  esté solo! --&lt;br /&gt;-- Sí, pero.. ¿una costilla? --&lt;br /&gt;-- ¿Acaso la hubieses preferido de barro? --&lt;br /&gt;-- No, padre, está bien, me la aguanto...pero...dime...¿y yo, de donde  salí entonces? --&lt;br /&gt;-- No todos soportan el dolor, algunos se rebelan ante él -- Dijo el Padre  con un gesto de resignación y la mirada perdida en el abismo de fuego a  sus pies.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y yo ahora que sé la verdad, me explico muchas cosas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/353190705126897524-7830815431696637173?l=que-dios-nos-perdone.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://que-dios-nos-perdone.blogspot.com/feeds/7830815431696637173/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=353190705126897524&amp;postID=7830815431696637173&amp;isPopup=true" title="1 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/353190705126897524/posts/default/7830815431696637173?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/353190705126897524/posts/default/7830815431696637173?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://que-dios-nos-perdone.blogspot.com/2010/05/la-verdad-sobre-el-origen.html" title="La Verdad Sobre El Origen" /><author><name>Berni</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08516599768804958518</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="26" height="32" src="http://2.bp.blogspot.com/_uX2SYIjpDIA/SUrhMOZ1wWI/AAAAAAAAAA8/tumPTzNBNss/S220/Photo-0003.jpg" /></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry gd:etag="W/&quot;C0cBRns6eip7ImA9WxFRFEw.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-353190705126897524.post-1827780657144511289</id><published>2010-04-27T16:07:00.000-07:00</published><updated>2010-04-27T16:30:57.512-07:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2010-04-27T16:30:57.512-07:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Cuentos" /><title>Tres En Uno</title><content type="html">A veces me da la sensacion de que es un poco largo. Pero aun hoy cuando lo releo me produce cosas, sensaciones... y creo que eso es bueno. Espero que a ustedes les pase lo mismo. Esta es la primera vez que ve la luz. Los demas son mas "conocidos", y sin embargo, si bien no es de los que mas me gustan, creo que es uno de los que estan mejor logrados.&lt;br /&gt;Espero que lo disfruten, aun si sienten emociones dificiles de llevar.&lt;br /&gt;Por otro lado, les pido ayuda a aquellos que lo deseen. El cuento no tiene un titulo definido, y por alguna extraña razon, no puedo darselo, espero que me propongan ideas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;CAPITULO 1&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El portero sintió pasos rápidos por las escaleras, y a pesar de ser madrugada, su curiosidad lo obligó a asomarse por la rendija de la puerta. Una mueca de satisfacción asomó a su rostro, junto con una mirada desdeñosa, al ver al tipo del 7mo ‘B’, que corría ahogando sus pasos en la penumbra del pasillo, ya que solo una lamparita de 45 Watts lo alumbraba.&lt;br /&gt;‘‘ Debí imaginármelo’’, pensó el portero,‘‘ese tipo es medio raro’’, dilapidó apresurando el vaso de whisky barato que sostenía en su mano derecha, y se fue a la cama.&lt;br /&gt;El ‘‘tipo raro’’, como había sentenciado el encargado, cruzó corriendo la avenida Mitre mientras se ponía su abrigo, y encendió un Parliament, que extrajo de una caja de plata. Se dispuso a esperar el colectivo de la línea 53 que lo conduciría hasta la estación de Caseros.&lt;br /&gt;Su mente empezó a vagar en el tiempo, como solía hacer cuando se encontraba solo. Observó el viejo edificio donde vivía. Era de 16 pisos, con los bordes pintados de verde oscuro, que le daban aspecto de grandes árboles sobresaliendo en aquella selva de cemento que era Caseros.&lt;br /&gt;Luego de darle una larga pitada al cigarro, observó la avenida, totalmente abandonada y silenciosa  a aquellas horas. Creyó ver al fondo una luz que se acercaba, y sacó del bolsillo varias monedas, escogió la de 0.50 $ y procedió a guardar las restantes. Las luces se fueron acercando, y a su lado pasó un gran camión de basura a toda velocidad. Emitió un bufido de impaciencia y con un gesto de resignación siguió esperando el colectivo, mientras volvía a pitar el ya consumido cigarrillo.&lt;br /&gt;El tipo era médico, y había pasado gran parte de su vida en investigaciones científicas que no lo habían conducido a ningún lado, por lo que el estado había suspendido sus subvenciones para la cura del SIDA.&lt;br /&gt;Recordó su infancia, llena de carencias, y mecánicamente agradeció a Dios su modesta existencia. Recordó cuando su hermano, 25 años atrás había muerto de SIDA, y él no había podido hacer nada, solo prometerle hacer todo lo posible para encontrar la cura a esa enfermedad tan llena de agonía. Una lagrima escurridiza recorrió su mejilla al darse cuenta que todo sus esfuerzos habían sido inútiles.&lt;br /&gt;El ruido de un motor, que él creyó lejano lo despertó de su ensoñación, y el 53 estaba a menos de 15 metros. Estiró su brazo derecho y la mole de metal azul, se detuvo a su lado. Sacó su pasaje, e instintivamente buscó asiento con la mirada, lo encontró al fondo, y se sentó junto a una jovencita de no más de 17 años, que volvía de bailar, (eso supuso) ya que era sábado a la madrugada.&lt;br /&gt;Vio una expresión de angustia y dolor en el rostro de la muchacha, y su imaginación buscó mil y una explicaciones diferentes para aquella congoja, aunque sabía de antemano que ninguna se acercaría a la verdad. Recorrió con la mirada el interior del colectivo y creyó adivinar el lugar de partida y de destino de cada pasajero. Uno viene de trabajar y se va a dormir a su casa de soltero, desordenada tal vez como la vida de un obrero. El otro acaba de levantarse y después de conversar con su mujer temas sin importancia, había partido hacia el trabajo, luego del acostumbrado beso de despedida y los varios mates vespertinos. O aquella chica, que a su lado observaba el vacío con sus ojos claros reflejados en la ventanilla. Un hondo sentimiento de amargura recorrió su cuerpo al ver las caras de soledad de las personas a su alrededor.&lt;br /&gt;‘‘Cual es la historia que arrastran estas personas’’ se preguntó a sí mismo, ‘‘serán más trágicas que la mía’’. Y de inmediato, un fugaz recuerdo hizo volar su mente hacia otros lugares, sintió ganas de llorar y no sabía por qué.&lt;br /&gt;Mientras su pensamiento consumía su tiempo, el colectivo devoraba metros avanzando con penosa lentitud a través de las calles. Seguramente, el conductor no tendría ningún apuro en llegar. Dobló en Magdalena y continuó su rumbo pesadamente mientras las casas aparecían y desaparecían con ardorosa insistencia.&lt;br /&gt;El médico, que ahora posaba su vista sobre el vacío de las veredas, se sobresaltó al sentir que una mano casi tímida tocaba su brazo.&lt;br /&gt;— Podría decirme la hora.— Escuchó. Siguió la mano por el brazo, y llegó al rostro. Se encontró con su joven e inesperada acompañante. Su reloj, marcaba las 3:35 hs. tal como lo dijo, y después de escuchar el agradecimiento casi sin voz, volvió a ensimismarse en su soledad, pero ahora algo lo alteraba, tenía que preguntar, una imperiosa necesidad de hablarle se apoderó de él. No insistió en buscar explicación a aquel fenómeno, solo abrió la boca y dejó salir las palabras.&lt;br /&gt;— Disculpe, espero no ser indiscreto, pero desde que subí la noto acongojada,— sonaba estúpido y lo sabía, pero ya no podía volver atrás — creo que le pareceré un pobre diablo o un borracho, y espero que no sea así, ya que desde que la vi, no pude parar de preguntarme si vendría de bailar. —&lt;br /&gt;La joven lo miró estupefacta y algo aturdida. No lograba entender que este hombre le preguntara... eso, y que la tratara de usted, le pareció aún más sorprendente.&lt;br /&gt;— Así es. — dijo con una voz dulce, casi de niña, pero que denotaba cierto tono de desconfianza.&lt;br /&gt;Estaba doblando en Urquiza, y se detuvieron en San Martín, donde subieron dos muchachos que se pararon cerca de la puerta. El hombre los miró con una sonrisa pensativa. Enseguida volteó y dijo:&lt;br /&gt;— Mores, Doctor Víctor Mores, para servirle. — y se bajó.&lt;br /&gt;La joven lo miró atónita, y con una leve sonrisa, lo vio alejarse. Uno delos chicos que recién subían se sentó a su lado, llevaba un buzo con la inscripción ‘‘GATOS SUCIOS’’, y una gorrita blanca, el otro tenía un raro peinado a la moda punk.&lt;br /&gt;Víctor Mores, caminó por Andrés Ferreira hasta la estación del ferrocarril. Como siempre, llevaba un paso rápido y de una regularidad cronológica. Conocía el camino, cada recoveco, cada escalón, tenía almacenado en su memoria cada desnivel del suelo. Había hecho ese recorrido desde que se había mudado diez años atrás.&lt;br /&gt;Salvo algún negocio que había cerrado, todo seguía igual, se detuvo en el mismo kiosco de siempre y pidió un Parliament box, pagó con un billete de 10 $, recibió el vuelto junto con una sonrisa apagada del quiosquero, dio las gracias y siguió caminando. Contó 25 pasos hasta la entrada del bar,‘‘como siempre’’ pensó ‘‘ni uno más’’, y una risa desganada escapó de entre sus labios.&lt;br /&gt;Entró en el café, abandonado a aquellas horas, y se dirigió a su mesa habitual junto al ventanal. Giró la cabeza y vio que el mozo lo observaba, asintió y se acomodó. Al instante, el mozo trajo un café y una medida de whisky Criadores.&lt;br /&gt;— Gracias — fue la única palabra que se oyó.&lt;br /&gt;‘‘Es curioso’’ pensó Víctor, ‘‘a estas horas nadie quiere hablar para no quebrar el silencio, y pensar que dentro de doce horas estarán todos gritando.’’&lt;br /&gt;Echó una mirada perdida al reloj, que marcaba 3:48, y bebió el whisky de un solo trago. Sintió como su garganta recibía el impacto, e inmediatamente ascendía unos grados su temperatura corporal.&lt;br /&gt;Fue entonces cuando notó que no estaba solo, otro tipo se encontraba allí, cuatro mesas mas adelante, y se encontraba absorto mirando su café. ‘‘Al fin algo que ver’’ pensó Víctor, y lo miró con vivo interés. Era un hombre alto, algo delgado, y tenía el pelo endiabladamente enmarañado, llevaba una barba de tres o cuatro días y denotaba cansancio. Al sentir la fuerte mirada del médico, el hombre volteó, y sus ojos oscuros y hundidos en sus cuencas, dejaron ver claramente una expresión de dolor que se desvaneció instantáneamente dando paso a un orgullo y altanería sin igual. Víctor bajó la mirada y bebió un sorbo de café.&lt;br /&gt;‘‘¿Esto es Buenos Aires?’’se preguntó. ‘‘Sí, debo admitirlo, Buenos Aires es sinónimo de tristeza, de amarguras y desgraciadamente de soledad.’’&lt;br /&gt;Su sentencia era justa, ¿qué más melancólico que Buenos Aires a las cuatro de la mañana?&lt;br /&gt;Sacudió la cabeza para alejar estos pensamientos, y encendió un cigarrillo, miró a través del ventanal y vio pasar el 343 vacío.&lt;br /&gt;El tic-tac del reloj llegó hasta sus oídos, y su mente dibujó en su cabeza varias imágenes del pasado, recordó con una lagrima los momentos en que su hermano se había convertido en confidente y fiel consejero, no pudo evitar el golpear la mesa al pensar que una enfermedad sin escrúpulos lo había arrebatado sin misericordia. El golpe lo devolvió a la realidad, instintivamente ojeó el reloj, y se sorprendió al ver que marcaba 4:15, llamó al mozo, pagó y salió del bar.&lt;br /&gt;El viento golpeó su rostro de lleno, sin pensarlo cerró su abrigo y procedió a cruzar la calle que lo separaba de la estación. Mientras caminaba, oía el ruido lejano de los automóviles y se avergonzó de no tener el suyo. Pero como le había explicado muchas veces a su madre, y como él pensaba, ‘‘más que una ventaja es un problema, trae gastos, muchos gastos, y es necesario estar constantemente alerta, mientras se maneja para no tener accidentes, y mientras no se lo utiliza para que no lo roben.’’ Sí, se sentía más... libre, y tal vez con menos responsabilidades.&lt;br /&gt;Entró con paso decidido a la estación, se acercó a la ventanilla y pidió un boleto:&lt;br /&gt;— Sr. El tren llegará 4:22 — le dijo amablemente la empleada.&lt;br /&gt;— Lo sé, gracias — fue la respuesta cortante del doctor.&lt;br /&gt;‘‘Como no saberlo’’ pensó ‘‘si hace diez años que tomo el mismo tren para visitar a mamá’’. Lo hacía, por un lado para asegurarse que ella tenía todo lo necesario para pasar el fin de semana y, por otro, porque estimaba que debía ir a verla una vez a la semana. De haber tenido ella teléfono, la habría llamado, pero como no lo tenía, iba a su casa a pasar el sábado. Y esta era la razón por la cual no quería la mujer, el teléfono.&lt;br /&gt;Se acercó al puesto de diarios y un cartel llamó su atención. ‘‘LECTURA OBLIGADA’’, lo miró unos minutos y soltó una carcajada. Unas revistas de manualidades se encontraban bajo su sombra.&lt;br /&gt;— Muy gracioso — comentó el despachador con sarcasmo. — ¿Qué desea? —&lt;br /&gt;— En realidad, nada, solo observo. —&lt;br /&gt;Al girar la cabeza para ver unos libros, tuvo que detenerse, y apoyarse en la pared, unos mareos súbitos y muy fuertes invadieron su cabeza. Levantó la vista y leyó: ‘‘SIDA, sepa la verdad’’, esto bastó, sintió nauseas y se desplomó en el piso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;CAPITULO 2&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alejandra, metió la llave en la cerradura, dio dos vueltas y empujó, la puerta abrió sin ruido, y del interior de la casa se oyeron gritos. Con un gesto de cansancio cerró la puerta tras de sí, y se apoyó en ella, las lagrimas recorrían sus mejillas mientras su mente intentaba encontrar el motivo. Mientras subía las escaleras sintió como un vaso se estrellaba en el piso de la cocina, apresuró el paso y se introdujo en su habitación.&lt;br /&gt;Apretó el interruptor, la luz penetró en el silencio, observó el reloj de su mesa de noche y pensó que era extraño llegar de bailar tan temprano. Su cuerpo cayó pesadamente sobre la cama y miró el techo. Una honda amargura asaltaba su cuerpo. Una idea repentina acudió a su cabeza, y de un salto, se sentó en su escritorio, tomó un lápiz y una hoja, ‘‘ya verás’’ pensó, y una sonrisa arrogante se desprendió de sus labios. Las lagrimas comenzaron a brotar, primero una, luego otra, hasta que se hicieron incontrolables, y el llanto se hizo dolorosamente estridente.&lt;br /&gt;Unos golpes a su puerta bastaron para que cesara su sollozo.&lt;br /&gt;— ¿Quién es? — preguntó con cierta ofensa.&lt;br /&gt;— Yo, hija — contestó en dulce tono la voz de su madre. — ¿Estás bien?, sentimos que llorabas. —&lt;br /&gt;— Si, si, no necesito tu consuelo. — contestó con voz tajante.&lt;br /&gt;Unos murmullos le avisaron que también su padre estaba detrás de la puerta.&lt;br /&gt;‘‘Pensar que solo dos centímetros de madera impide que los vea a la cara.’’&lt;br /&gt;— No seas maleducada, y abrí esa puerta ahora mismo. — Gritó furioso su padre, al tiempo que comenzaba a golpear violentamente la puerta.&lt;br /&gt;— Déjala — gimió su madre.&lt;br /&gt;Cesaron los golpes, pero los gritos continuaban.&lt;br /&gt;No necesitaba ver que sucedía, lo sabía perfectamente, tantas veces había sido testigo de las brutales palizas que su madre recibía, precediendo a las suyas si intentaba acudir en su defensa. No quería salir, el pánico la acorralaba, e intentó permanecer indiferente ante los agudos gritos provenientes del exterior.&lt;br /&gt;Arrojó el lápiz con bronca. Hoy estaba el mundo en su contra. Cerró los ojos y recordó, voló unas horas atrás en el tiempo y se vio bailando con su novio.&lt;br /&gt;‘‘Dios, como lo amo’’ dijo vagamente.‘‘Voy al baño princesa’’ había dicho él, ‘‘no te muevas, ya vengo’’, selló con un beso.&lt;br /&gt;El odio, la sorpresa, la ingenuidad y el llanto desfilaron por su rostro al verlo besando a su mejor amiga en otro rincón del boliche.&lt;br /&gt;El destino había querido que Alejandra fuera en busca de su amiga y viera la crueldad de la vida al tratarse de amores.&lt;br /&gt;La mente le jugaba una mala pasada, repetidas veces aparecía la imagen de su novio abrazando a la otra mujer.&lt;br /&gt;Volvió a la realidad, y los gritos parecían más lejanos, y adivinó rápidamente que sus padres estarían descargando su impotencia y bronca, con los platos, en la cocina, como solían hacer, con una diferencia. Mientras la madre solía tener mala suerte y puntería en hacer de su esposo el blanco principal de los objetos arrojados, en cambio, su padre, bastante más robusto de lo que un cartero necesita, no tiraba platos, ni vasos, sino que solía acercarse lentamente como la fiera que acecha a la presa, y cuando estaba seguro del alcance de su brazo, descargaba brutalmente el zarpazo contra la víctima, que gemía y volvía a arrojar platos que corrían la misma suerte de los anteriores.&lt;br /&gt;‘‘Necios, soy su hija, y pido ayuda a gritos, no entienden, egoístas, ténganme en cuenta’’, pensaba mientras el rencor corroía su corazón.&lt;br /&gt;La confusión que había en su cabeza la obligó a recostarse, un millón de imágenes aparecían y desaparecían con la velocidad de un rayo, ahora se veía saliendo de ALTROMONDO y corriendo por la Av. San Martín, con las lagrimas recorriendo sus mejillas.&lt;br /&gt;‘‘Si los hubiese encarado’’ pensó ‘‘soy una tonta.’’&lt;br /&gt;‘‘Pero... ¿qué le hubieses dicho?’’ Preguntó su subconsciente, dando la razón del acto ya cometido.&lt;br /&gt;Quiso darse ánimo y se dijo a si misma ‘‘no importa, no los necesito’’, pero uno no puede mentirse a uno mismo, y ella lo sabía, que hacer entonces. Amaba a su novio, pero no podía perdonarle su infidelidad, y su amiga, era la única que tenía. Habían abusado de su confianza y se habían burlado de sus sentimientos.&lt;br /&gt;‘‘Los mataría’’ se dijo... y se detuvo el tiempo, en ese preciso instante las lagrimas dejaron de fluir y una sombra asomó en sus ojos, la idea acababa de llegar.&lt;br /&gt;No intentó sacarla, ni olvidarla, mecánicamente abrió el placard y sacó del fondo una caja de zapatos, quitó la tapa y ante sí apareció el arma, reluciente, brillante, tal como se la había dado su novio:&lt;br /&gt;— Cuando tu viejo te vuelva a pegar, dale con esto. — dijo Juan riéndose y poniéndola en sus manos.&lt;br /&gt;Ahora, cuatro meses después, el revolver volvía a ver la luz, y gritaba que estaba listo para disparar.&lt;br /&gt;Su mente era un revoltijo, ahora mas que nunca los recuerdos acudían en tropel al llamado del subconsciente.&lt;br /&gt;Rió estruendosamente al recordar al tipo del colectivo.&lt;br /&gt;‘‘Como dijo que se llamaba, Víctor o Héctor, o algo así.’’ Pensó.&lt;br /&gt;— ¡¡Ah!! — dijo en voz alta — era médico, lo que necesito ahora, un doctor. — y esta verdad consecuente le causo gracia.&lt;br /&gt;Aunque la situación no fuera graciosa, la naturaleza humana tiende a tomar cínicamente las cosas cuando se encuentran en su punto crítico.&lt;br /&gt;Se sentía sola, y esto la obligó a hacerlo, creía que era la solución y lo hizo. Mientras corría el seguro sintió hondas ganas de llorar, pero no lo hizo, tal vez por respeto a su decisión. Quería terminar con su vida que creía llena de amarguras.&lt;br /&gt;¿Porque será que el ser humano piensa más en los desengaños y las penas del pasado que en los momentos felices que vivió?&lt;br /&gt;Apagó la luz y dejó correr el tiempo, oía gritos a intervalos, lo que significaba que la pelea se extinguiría en cualquier momento.&lt;br /&gt;Vio las 4:15 en el reloj. ‘‘Mores, Doctor Víctor Mores, para servirle.’’ Escuchó en su mente, y se dibujó una sonrisa, la última. ‘‘Que más puedo esperar de la vida’’ se dijo, puso el caño del arma en su boca y disparó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;CAPITULO 3&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El eco de los pasos resonaba en el silencio de la calle, caminaba solo y sin rumbo fijo, acababa de salir del bar, ya que una mirada indiscreta, tal vez malintencionada, tal vez no, lo había asustado.&lt;br /&gt;La indecisión del camino a tomar tenía cierto aire de borrachera, y al darse cuenta de sus pasos en zig-zag, comenzó a reír diciéndose a sí mismo que:‘‘No hay que perder el sentido del humor’’. Aunque sabía perfectamente que su humor había acabado tres meses atrás, cuando un inepto, había tenido la mala idea de robarle el auto con el cual repartía mensajes, y su jefe había subrayado las palabras IRRESPONSABLE y DESCUIDADO en su Curriculum, precediendo al sello que sentencia a cualquier obrero ‘‘DESPEDIDO’’.&lt;br /&gt;Pensó en dirigirse a su casa, pero una ráfaga de viento frío en la cara le refrescó la memoria. ¿A que ir?, a ver a sus hijos llorar por un plato de comida, a oír a su mujer quejarse de tener un marido vago, ‘‘Que injusta es la vida, uno se rompe el alma para conseguir un trabajo, para darle de comer a la familia y que recibe, pues una buena patada en el culo.’’&lt;br /&gt;Caminaba, y su pie indeciso y tambaleante a cada paso, estrelló una lata de Quilmes contra la pared, el eco resonó en sus oídos durante unos segundos, que a él le parecieron algunos siglos, no había nada que escuchar, el silencio reinaba con aire amenazador.&lt;br /&gt;Recordó haberse impuesto un límite de un mes para conseguir empleo. Habían pasado tres, a pesar de su experiencia en varias cosas, sabía pintura y albañilería, no obstante, el tiempo estaba dejando caer todas las esperanzas, mientras su familia apretaba los cinturones y racionaba los escasos paquetes de fideos que quedaban.&lt;br /&gt;Eran las cuatro de la madrugada, ya era sábado, y estaba frente a la estación de Caseros.&lt;br /&gt;El tren, tomaría el tren, sí, era buena idea, después de todo es una vía de escape, te lleva a todos lados, y en él se puede uno sentar a pensar tranquilo y sin molestias. En el tren las personas están lejos, a pesar de la cercanía física, están en otro lugar, cada pasajero viaja en el tren de su mundo. Aquel rubio, va en el tren que lo dejará en Chacarita para ir a trabajar, sin embargo, el morocho bien vestido que viaja a su lado, esta en otro tren, el que lo lleva a dormir a su cómodo departamento de Palermo. El traqueteo mismo, es una especie de      tic-tac de hipnotizador, deja a todos con miradas distantes, totalmente fuera de tiempo y de lugar. En un tren no puede, ni debe existir conversación alguna con desconocidos, lo único que rompe los largos y fríos silencios en los vagones, son los vendedores, capaces de mentir descaradamente para poder ganarse la vida... lo extraño es que la gente, sabiendo concientemente que la están engañando con el producto, sigue comprando, desde alfajores, ya húmedos y algo duros, hasta la mas completa guía de Capital y alrededores, ‘‘LA LUMI’’, aunque atrás, tenga fecha de impresión 1978.&lt;br /&gt;Introdujo las manos en cada uno de los bolsillos que tenía, en el saco, en el pantalón, en la camisa, todo bastante arrugado y sucio, ahuecó los dedos, y siempre obtuvo el mismo resultado. Se acordó del café, claro, allí se había gastado hasta el último centavo. Un escalofrío recorrió su cuerpo, que difícil es sentirse agobiado y sin esperanzas. Estaba derrotado y lo sabía, no tenía la fuerza para enfrentar a su mujer, que le diría:                   ‘‘No mi amor, hoy no conseguí nada, pero no te preocupes, no pierdas las esperanzas, mañana será otro día y seguro encontraré un buen empleo.’’&lt;br /&gt;No, no podía decir eso sabiendo que era mentira, y que su esposa lo venía escuchando todos los días desde hacía tres meses, no había tiempo para esperar, el hambre arreciaba su casa, y corroía sus corazones, invitándolos a un festín de odios y rencores.&lt;br /&gt;Esgrimió una mirada pensativa al cielo, y escondió sus escarchadas manos en el bolsillo de su triste saco gris.&lt;br /&gt;Quiso bostezar, y el aliento se congeló en el aire al salir de su boca en torrentes de vapor que se posó en la piel y formó pequeños cristales de nieve.&lt;br /&gt;Pero el frío no era el problema, el problema era huir, escapar. Se le ocurrió una idea loca... Quería salir del cuerpo, creía que la carne que lo rodeaba era solo eso, carne, soñó con volar fuera de su cuerpo y entrar en otro, ser otra persona, o ser la misma, pero en otra cara, en una cara que tuviera billetes grandes en el bolsillo. Rió estruendosamente y volvió a la realidad.&lt;br /&gt;— Mierda, no camine ni diez metros. — se dijo levantando la voz para animarse a sí mismo.&lt;br /&gt;Caminaba, o mejor dicho, se arrastraba penosamente por V. Gómez, hacia Tres de Febrero físicamente hablando. Su cabeza vagaba, y a esa hora debería andar cruzando el cinturón de asteroides del Sistema Solar, en dirección a Júpiter.&lt;br /&gt;No se culpaba a si mismo de haber perdido el trabajo, había sido un accidente, le robaron a él como le podían haber robado a cualquiera. Tenía la necesidad de pensar así para no venirse abajo, o por lo menos, no más de lo que ya estaba.&lt;br /&gt;Se detuvo un instante y se apoyó en un poste de luz, leyó distraídamente el papel que allí estaba pegado:&lt;br /&gt;‘‘AUTOAYUDA’’&lt;br /&gt;Consiga trabajo, dinero, salud y amor.&lt;br /&gt;Aprenda a tenerse confianza y logrará todo esto y mucho más.&lt;br /&gt;10 $ TERAPIA GRUPAL.&lt;br /&gt;(Trabajamos con la mente, no con el cuerpo)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo miró, su expresión de sorpresa adoptó una muestra de intolerancia. Lo haría, por supuesto que iría, si tuviera el dinero, claro. Total, que se puede perder.&lt;br /&gt;Esbozó una sonrisa que se convirtió en carcajada, y luego en gruesos insultos, dirigidos a diversos puntos del mundo, incluidas las tres personas divinas.&lt;br /&gt;— ¡¡¡Pagar para conseguir trabajo, que ironía, yo quiero trabajar para que me paguen!!! — gritó desesperado.&lt;br /&gt;Su rostro reflejó un miedo no muy intenso, el miedo de haber quebrado el silencio de la noche con su alarido incoherente.&lt;br /&gt;Sentía una furia incontrolable, odiaba al mundo con conocimiento e inteligencia, no como los animales que odian instintivamente, sin método ni razón.&lt;br /&gt;Un maldito le había robado el trabajo, lo había hundido en la más miserable de las circunstancias, y todo esto bastaba para que su rencor se manifestara sin refinamientos, en simples insultos, y rudas vulgaridades.&lt;br /&gt;Siguió caminando, soltando bufidos de tanto en tanto, su paso se hacía cada vez más seguro y decidido. Pasó una mirada rápida al reloj que marcaba 4:15 hs.&lt;br /&gt;Oyó a lo lejos un disparo y pensó que alguien en su misma situación se había suicidado.&lt;br /&gt;‘‘Esta bien, si tuviera una pistola, haría lo mismo.’’&lt;br /&gt;Una sonrisa cínica y frenética iluminó su rostro. Bajó el cordón para cruzar V. Gómez, estaba a diez pasos de Tres de Febrero.&lt;br /&gt;Tan ensimismado en su problema se encontraba que no oyó el ronroneo del motor. El 343 dobló rápida y cómodamente.&lt;br /&gt;Un golpe seco resonó en la noche.&lt;br /&gt;Los frenos chirriaron, pero era tarde, un hombre de saco gris estaba bajo las ruedas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;CAPITULO 4&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Víctor abrió los ojos gradualmente. Estaba acostado, y una fuerte luz lo deslumbró. Quiso incorporarse y una mano lo asió del hombro, sintió la fuerza de los dedos cual si fuera una tenaza apretándole el omoplato.&lt;br /&gt;— No se levante. — Oyó.&lt;br /&gt;Y en el campo de su visión apareció un tipo bien afeitado, anteojos sin mucho aumento y que aparentaba unos 40 años.&lt;br /&gt;El verlo vestido de guardapolvo blanco iluminó en su subconsciente una idea que no llegó a traspasar la barrera de la conciencia, antes que el hombre hablara en un tono amable:&lt;br /&gt;— Esta en el hospital Ramón Carrillo, sufrió un desmayo prolongado.—&lt;br /&gt;Se sintió algo extraño al saberse del otro lado de su profesión, pero un terrible dolor de cabeza lo hizo desistir de estos pensamientos.&lt;br /&gt;— ¿Puedo irme a casa? — preguntó.&lt;br /&gt;— Seguro, en unos minutos. —&lt;br /&gt;— Gracias — respondió, y volvió a recostarse, con la tranquilidad que le dio el saber que se iría del hospital.&lt;br /&gt;Por alguna razón no quería estar allí, aquel olor fétido a desinfectante le traía recuerdos. Su hermano había permanecido 20 días internado antes de despedirse finalmente del don que Dios le había otorgado llamado vida.&lt;br /&gt;Sintió abrirse la puerta de la habitación y volteo. Una enfermera, con unos papeles en la mano, pasó contorneándose a su lado, cual si estuviera en un desfile.&lt;br /&gt;— Necesito sus datos — habló mas fríamente de lo esperado.&lt;br /&gt;Al término de lo que a Víctor le pareció un interrogatorio, solo que sin policías que estén golpeándole a uno la nuca a intervalos irregulares, la modelo de guardapolvo y estetoscopio, dijo:&lt;br /&gt;— Le hemos hecho unos análisis, si desea, en unos días lo enviaremos a su domicilio, o en caso contrario, puede pasar a retirarlos a partir de la semana entrante.—&lt;br /&gt;Víctor no procesó estas palabras en el archivo que era su memoria, simplemente las dejó sueltas, volando en algún lugar de su conciencia, esperando que se acomodaran solas en algún escondite inapropiado, para salir a la luz en el momento menos esperado.&lt;br /&gt;Se limitó a repetir su pregunta:&lt;br /&gt;— ¿Puedo irme a casa? —&lt;br /&gt;— Desde luego, firme aquí.— contestó extendiéndole los papeles con la mano izquierda, e indicándole una línea punteada con la derecha.&lt;br /&gt;Se levantó con cierta dificultad y se encaminó hacia la puerta, la abrió, giró la cabeza y con voz ronca indicó que le enviaran los análisis.&lt;br /&gt;Comenzó a caminar por los pasillos iluminados del hospital, paseaba sin dirección, no estaba apurado, y se sorprendió al notar que no estaba preocupado por lo que su madre pensaría al ver que no la visitaría.&lt;br /&gt;Estaba cansado, sus brazos colgaban pesados al costado de su cuerpo. Quería llegar a casa, arrojarse en la cama y dormir tres días seguidos.&lt;br /&gt;Escuchó murmullos al final del corredor, y notó que se hacían cada vez más fuertes, se detuvo, apoyándose contra la pared con un gesto de insuficiencia en el rostro.&lt;br /&gt;Observó sin interés pasar a su lado una camilla rodeada de médicos a paso acelerado. Tuvo una visión fugaz del rostro del supuesto enfermo. A pesar de la sangre que abundaba en las facciones, pudo reconocer la cara. Solo un segundo tardo su mente en descifrar la imagen, pero un segundo es mucho tiempo cuando se trata de la conciencia.&lt;br /&gt;Era la chica junto a la cual se había sentado en el colectivo, cuando viajaba hacia la estación aquella misma madrugada. Sintió súbitos deseos de vomitar, pero se contuvo, su estomago, vacío por completo se resistió a enviar nada al exterior por la vía bucal, y se calmo.&lt;br /&gt;Detuvo a la persona que cerraba aquel desfile y le preguntó que había sucedido.&lt;br /&gt;— Intento de suicidio, creo.— respondió sin detenerse, y encogió los hombros en un gesto que podía significar desde la total ignorancia a la infinita sabiduría.&lt;br /&gt;En el rostro de Víctor asomó una mueca de sorpresa, e hizo ademán de intentar seguirlos, pero se retractó, ¿qué haría?, ni siquiera conocía a la chica. No, lo mejor sería retirarse, después de todo era una ley de la vida. Su hermano también había muerto, junto con tantas otras personas que poblaban los cementerios.&lt;br /&gt;Una sola tarea le encomienda la naturaleza al individuo. Si no la cumple, muere. Y si la realiza, también muere. A la naturaleza no le importa. Hay muchos que obedecen, y solo esta obediencia en si, no los obedientes, se mantiene siempre viva. Entonces, para que intentar detener el curso del destino. Para que pelear contra la muerte, si de todas formas, ella ganará.&lt;br /&gt;Esta fue la primera vez que se planteó su profesión como inútil, y a partir de aquí, la vería siempre de esa manera.&lt;br /&gt;Así estaba pensando, cuando otro tumulto se produjo al final del pasillo, lo mismo de antes volvía a repetirse, otra vez murmullos subiendo de tono, y otra vez una camilla pasando a toda velocidad a su lado. Otra vez el gesto de asombro en el rostro de Víctor Mores.&lt;br /&gt;Ahora la diferencia era el paciente, se trataba de un hombre alto, con una barba de varios días, llevaba un sucio y descolorido saco gris, y las manos completamente ensangrentadas.&lt;br /&gt;Víctor no necesitó pensar, lo reconoció de inmediato, los ojos le dieron la clave; oscuros, hundidos y la expresión de tristeza.&lt;br /&gt;El bar era el lugar, allí lo había visto aquella misma y fatal madrugada, había desaparecido rápido, pero no lo suficiente, como para que la mirada inquisitiva y penetrante del doctor, no recayera en él.&lt;br /&gt;El mismo rostro extremadamente compungido, trasladaban ahora hacia la sala de cirugía.&lt;br /&gt;Un hombre de camisa celeste pasó a su lado, su rostro reflejaba un miedo acosador, — Doblé la esquina y allí estaba parado, en el medio de la calle, juro que no lo vi hasta que ya era demasiado tarde, lo traje en el colectivo lo más rápido que pude; oh, Dios, vos sos testigo que no fue mi intención atropellarlo.— Y comenzó a llorar.&lt;br /&gt;Era joven, tal vez demasiado para manejar un vehículo tan grande.&lt;br /&gt;Víctor apoyó una mano en el hombro del muchacho y con voz temblorosa y apagada intentó consolarlo:&lt;br /&gt;— Dios lo sabe hombre, y yo también.—&lt;br /&gt;El joven lo miró atónito, y buscando refugio en sus palabras, intentó responderle. La voz se quebró en un susurro que no llegó al exterior. Dio media vuelta, entre avergonzado y afligido, y se alejó intentando entender lo complicado de su situación.&lt;br /&gt;¿Es posible que la miseria humana radique en la vida?&lt;br /&gt;Con elocuentes signos de cansancio, se retiró sumergido en un sinfín de pensamientos que agravaron su dolor de cabeza.&lt;br /&gt;‘‘Buenos Aires no es solo soledad y tristeza, también es sinónimo de tragedia’’.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;CAPITULO 5&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sonó el despertador, extendió el brazo y lo apagó.&lt;br /&gt;Víctor miró el techo. Todavía estaba oscuro, aún el sol no había salido, pero claro, eran las siete de la mañana del domingo, había tenido un sábado bastante agitado. Aún le dolía la cabeza.&lt;br /&gt;Sin encender el velador, prendió un cigarrillo, aspiró una larga bocanada de humo y luego, con sumo placer, dejó escaparlo con un sonido ululante que resonó en la habitación por unos segundos.&lt;br /&gt;Se escuchaba el tic-tac del reloj en la habitación a oscuras.&lt;br /&gt;‘‘Es imposible’’ pensó Víctor ‘‘describir el espacio que da el tiempo, la eternidad con la que juegan las agujas del reloj, el interminable sonido del silencio que tapona y aturde el oído’’.&lt;br /&gt;Las sombras que mienten los ojos, dibujan en el aire, impregnado de humo de cigarrillo, las más fascinantes e indescriptibles formas.&lt;br /&gt;Apretó el interruptor, y un haz de luz lo deslumbró. El termómetro que colgaba de la pared marcaba tres grados, al verlo, sintió un profundo escalofrío.&lt;br /&gt;Se extraño del silencio que reinaba en la calle. Aunque vivía en el séptimo, solía despertarse con el rugido infernal de los motores que pasaban por la calle, aunque el haberse acostumbrado los hacía sonar como el ronroneo de una gata en celo.&lt;br /&gt;Se destapó y se le puso la piel de gallina, vistió su bata y caminó penosamente al baño a pesar del frió.&lt;br /&gt;Puso a calentar el café.&lt;br /&gt;Tomó un largo sorbo que cayó pesadamente por su garganta, sintió tranquilo como su cuerpo volvía a tener una temperatura agradable.&lt;br /&gt;Salió al pasillo, recogió el diario y volvió a entrar.&lt;br /&gt;Se dispuso a leerlo.&lt;br /&gt;No leyó la portada, lo abrió con cierta brusquedad y comenzó a pasar las hojas rápidamente, como buscando algo en especial. Se sintió extraño, jamás hacía eso, solía leerlo desde la primera hasta la última página sin saltear nada.&lt;br /&gt;Se detuvo en la sección INFORMACIÓN GENERAL, el titular decía:&lt;br /&gt;‘‘ NOCHE AGITADA EN EL HOSPITAL CARRILLO’’&lt;br /&gt;Leyó un poco más, cada vez más sorprendido.&lt;br /&gt;‘‘ Una chica de 17 años, se disparó, llegó al hospital en estado crítico, y a pesar de los esfuerzos del cuerpo de cirujanos, falleció. Al parecer se trataría de un suicidio.’’&lt;br /&gt;Mas abajo decía:&lt;br /&gt;‘‘ Un hombre, del cual no se sabe el nombre, fue atropellado ayer sábado a las 4:45 de la madrugada, frente a la estación Caseros, y trasladado a este hospital. Aunque esta fuera de peligro, tiene varias lesiones internas’’.&lt;br /&gt;Se le cayó la taza de café al piso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;CAPITULO 6&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durmió hasta bien entrada la mañana, hasta que los rayos directos del sol le golpearon los párpados cerrados. Entonces, despertó de un salto y miró a su alrededor, hasta que restableció la continuidad de su existencia e identificó su estado actual con los días vividos anteriormente.&lt;br /&gt;Tardó 20 minutos para vestirse, no estaba ni se sentía apurado. Lanzó una mirada al reloj que marcaba 9:13, y otra a la cama, titubeó, pero resistió la tentación y se levantó.&lt;br /&gt;Luego de darse una ducha, que en vez de terminar de despertarlo, lo sumió aún más en el cansancio, caminó penosamente a la cocina, donde se sirvió una taza de café.&lt;br /&gt;Salió al pasillo, recogió el diario, la correspondencia y volvió a entrar.&lt;br /&gt;Los titulares no marcaban nada interesante. Dentro, tampoco había nada nuevo, aquel miércoles resultaba trágicamente aburrido leerlo.&lt;br /&gt;Cuando cerró la contratapa, el mediodía le había caído encima, aunque el hambre aún no atacaba su estómago, todavía vacío.&lt;br /&gt;Encendió el televisor. Se desarrollaba una escena primitiva en un escenario primitivo, como podía haberse desarrollado en los primeros tiempos del mundo. Un espacio abierto en un bosque oscuro, un circulo de perros lobos y dos bestias en el centro mordiéndose y gruñendo con pasión salvaje, jadeantes, sollozantes, maldiciendo, luchando con ciega vehemencia, furiosos por matar, rasgando, desgarrando y arañando con una brutalidad primigenia.&lt;br /&gt;Miró atónito y desconcertado. Cambió el canal repetidas veces, no encontró nada y se dispuso a seguir observando aquella... ¿película?&lt;br /&gt;El hombre y la bestia, se habían convertido en un problema mutuo, o mejor dicho, ambos se habían convertido en un problema en sí. Hasta el aire que respiraban era un desafío y una amenaza para el otro.&lt;br /&gt;Víctor miraba interesado mientras jugaba con el control remoto. Estaba cómodamente arrellanado en su asiento. De pronto, le vino una premonición de peligro. Parecía como si una sombra se hubiera proyectado sobre él, pero no había ninguna. El corazón se le puso en la garganta y lo sofocaba. La sangre se le heló en las venas y sintió el sudor frío de la camisa, contra la piel.&lt;br /&gt;Sobre la cómoda, había un sobre, había llegado con la correspondencia. Tenía un sello que decía claramente ‘‘ HOSPITAL RAMÓN CARRILLO’’.&lt;br /&gt;Recordó el sábado y el domingo anterior.&lt;br /&gt;‘‘ Claro, la enfermera dijo que enviaría los análisis’’. Se calmó con este pensamiento, pero solo un poco. Tomó el sobre, pero no lo abrió.&lt;br /&gt;No se levantó ni miró a su alrededor. No se movió. Reflexionó acerca de la naturaleza de la premonición recibida, intentando localizar la fuente de la fuerza misteriosa que le había avisado, buscando con ansiedad la presencia física de la fuerza invisible que le amenazaba. Lo hostil, está rodeado por una aureola puesta de manifiesto por mensajeros demasiado sutiles para que lo reconozcan los sentidos. Y él sentía esa aureola, aunque no supiera como. El suyo era un sentimiento semejante al de una nube que se interpone ante el sol. Parecía como si entre él y la vida se interpusiese algo oscuro, amenazante y sofocador; una tiniebla que se tragaba la vida y preparaba la muerte — su propia muerte —. Todas las fuerzas de su ser lo incitaban a abrir aquel sobre, que contenía el peligro invisible. Pero su espíritu dominó el pánico y permaneció sentado con la carta entre las manos. Lo examinó críticamente, dándole vuelta y leyendo hasta las más minúsculas letras.&lt;br /&gt;Estaba tranquilo y sosegado, pero el análisis que su mente hacía de cada factor solo le mostraba su impotencia.&lt;br /&gt;No había otra cosa que hacer. Sin embargo, sabía que tarde o temprano tendría que abrirlo y enfrentarse al peligro.&lt;br /&gt;Pasaron los minutos, y al paso de cada minuto sabía que se iba acercando el momento en que tendría que abrirlo. La camisa mojada, se le enfrió con este pensamiento.&lt;br /&gt;Permanecía aún sentado, dándole vueltas al sobre y deliberando la manera en que lo abriría. Podía hacerlo rápido y enfrentarse a la amenaza cara a cara. O podía abrirlo lenta y descuidadamente y fingir que descubría casualmente lo que allí se encontraba.&lt;br /&gt;‘‘ Maldita sea ’’ pensó, ‘‘ es solo un análisis’’. Rió en voz alta y la carcajada resonó un instante.&lt;br /&gt;‘‘ Sea lo que sea, no puede ser tan terrible, no entiendo mi actitud.’’&lt;br /&gt;Era verdad, su actitud era extraña, pero que podía hacer, además de extraña era natural, había salido de su ser por propia decisión, no lo había incitado su mente.&lt;br /&gt;Abrió el sobre a la luz del televisor que aún expendía sus imágenes. Entonces, su rostro reflejó el miedo, se puso pálido. La cara blanqueaba como la de un cadáver. Pero se trataba de un cadáver que resucitaba, pues se reclinó de repente en un codo y observó fijamente el papel.&lt;br /&gt;Fue a su cuarto y salió con un cinturón en la mano. Se subió a la mesa, pasó el cinto por la viga maestra, y calculó a ojo el vaivén. No pareció satisfecho, puesto que puso la silla sobre la mesa y se subió a ella. Hizo un nudo en el extremo del cinto y metió la cabeza por él. Aseguró el otro extremo. Luego retiró la silla de un puntapié.&lt;br /&gt;El papel cayó al piso. Se leía claramente:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;ANÁLISIS: H.I.V&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;RESULTADO: POSITIVO&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;FIN&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;HERNAN CERONI&lt;br /&gt; 20-02-96 al 16-04-96&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/353190705126897524-1827780657144511289?l=que-dios-nos-perdone.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://que-dios-nos-perdone.blogspot.com/feeds/1827780657144511289/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=353190705126897524&amp;postID=1827780657144511289&amp;isPopup=true" title="3 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/353190705126897524/posts/default/1827780657144511289?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/353190705126897524/posts/default/1827780657144511289?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://que-dios-nos-perdone.blogspot.com/2010/04/tres-en-uno.html" title="Tres En Uno" /><author><name>Berni</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08516599768804958518</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="26" height="32" src="http://2.bp.blogspot.com/_uX2SYIjpDIA/SUrhMOZ1wWI/AAAAAAAAAA8/tumPTzNBNss/S220/Photo-0003.jpg" /></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry gd:etag="W/&quot;DkQNR3g9fyp7ImA9WxFREEo.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-353190705126897524.post-8346878225948478406</id><published>2010-04-23T18:39:00.001-07:00</published><updated>2010-04-23T18:59:56.667-07:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2010-04-23T18:59:56.667-07:00</app:edited><title>La Gota</title><content type="html">¿Cuanto vale una gota? preguntó el ahogado&lt;br /&gt;¿cuanto vale? preguntó aquel que murio desangrado&lt;br /&gt;Vale algo, dijo la que rebalsó el vaso&lt;br /&gt;Vale mucho, replicó el alcoholico recuperado.&lt;br /&gt;¿una gota? preguntó la prostituta quitandose con un pañuelo el sudor de su frente.&lt;br /&gt;Mi reino por una gota, gritó desesperado un sediento en el desierto.&lt;br /&gt;Una Gota es mar y rio, dijo un salmón en medio del salto.&lt;br /&gt;Una gota es tormenta tronó la nube negra. &lt;br /&gt;También es piedra, rió, y arrojo el granizo.&lt;br /&gt;Una gota no es nada, dijo Noe en medio de un oceano mientras soltaba una paloma.&lt;br /&gt;Una gota es dolor.&lt;br /&gt;Sí, Al final duele, dijo el actor porno cunado acabó la pelicula.&lt;br /&gt;No. Dijo el niño caido de su bici. Una gota es dolor porque es llanto.&lt;br /&gt;¿llanto? preguntó entre risas la hiena incredula.&lt;br /&gt;Llanto, replicó la viuda con los lagrimales secos.&lt;br /&gt;Una gota sí que duele, dijo un enfermo agarrandose las rodillas y guiñandole un ojo al actor.&lt;br /&gt;Una gota es ruido durante la noche, dijo una canilla vieja.&lt;br /&gt;Es dinero perdido, dijo una anciana en la bañera.&lt;br /&gt;Una Gota......&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(continuará)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/353190705126897524-8346878225948478406?l=que-dios-nos-perdone.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://que-dios-nos-perdone.blogspot.com/feeds/8346878225948478406/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=353190705126897524&amp;postID=8346878225948478406&amp;isPopup=true" title="1 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/353190705126897524/posts/default/8346878225948478406?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/353190705126897524/posts/default/8346878225948478406?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://que-dios-nos-perdone.blogspot.com/2010/04/la-gota.html" title="La Gota" /><author><name>Berni</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08516599768804958518</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="26" height="32" src="http://2.bp.blogspot.com/_uX2SYIjpDIA/SUrhMOZ1wWI/AAAAAAAAAA8/tumPTzNBNss/S220/Photo-0003.jpg" /></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry gd:etag="W/&quot;CEIFRXw6eip7ImA9WxBbFkQ.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-353190705126897524.post-4354341449055945653</id><published>2010-03-15T15:27:00.000-07:00</published><updated>2010-03-15T15:35:14.212-07:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2010-03-15T15:35:14.212-07:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Cuentos" /><title>Todo Es Como Debe Ser</title><content type="html">&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CADMINI%7E1%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;o:smarttagtype namespaceuri="urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags" name="metricconverter"&gt;&lt;/o:smarttagtype&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt; 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&lt;br /&gt;&lt;/u&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center; font-weight: bold;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;u&gt;
&lt;br /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/u&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center; font-weight: bold;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;u&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="text-decoration: none;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/u&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Debo agradecer a "La media naranja", "Insomnio", y "La sonrisa perfecta", que gentilmente cedieron su inconcluso lugar en mi cabeza, para que este nuevo relato viera la luz antes que ellos.&lt;/span&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Todo es como debe ser. Siempre fue así.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;¿Cómo es eso de que las cosas están mal?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;No. Lo niego.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Todo es como debe ser, y si no lo creen vean lo que me sucedió y convénzanse.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;La noche del 12 de marzo salí corriendo del trabajo, y corría porque estaba convencido que perdería el colectivo, y deben saber que si lo pierdo, sencillamente no vuelvo a casa. Esas cosas le ocurren al que vive a &lt;st1:metricconverter productid="60 Km" st="on"&gt;60  Km&lt;/st1:metricconverter&gt;. de su lugar de trabajo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Problemas con el ordenador hicieron que cuando mirara la hora notase que era tarde, de ahí que tuviera que correr. Para el que se lo está preguntado, le informo, aunque no venga al caso, que finalmente logré solucionar el problema, y no precisamente por mi conocimiento de ordenadores, sino que seguí el ejemplo de un amigo, que siempre me dijo: “Si no es por las buenas….” E inmediatamente le encajé una patada que disuadió a la maquina de seguir causándome inconvenientes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Bien, decía, tuve que salir disparado hacia la puerta, ahora no recuerdo si llegué a apagar las luces, imagino que si, pero mi imaginación es demasiado fecunda y puede estarlo inventando.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Batí récords en recorrer el camino hasta la parada del primer colectivo, y jamás pude volver a hacer tres o cuatro cosas a la vez, pues venia corriendo, contando las monedas, buscando la tarjeta para fichar la salida, desenredando los cables del MP3 y que se yo que otras cosas, simplemente mi cabeza se encontraba haciendo fuerza para detener la marcha inexorable del transporte, que pasaría aunque yo no estuviese ahí para verlo, o tomarlo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Después de pasar volando por la portería y levantar la mano a modo de saludo a los guardias, cruce en el aire la calle colectora, subí de a dos o tres los escalones del puente que cruza la autopista llamada General Paz, aun a riesgo de romperme el pescuezo a cada salto. Baje casi rodando del otro lado, pues había visto desde arriba que el colectivo se acercaba.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Llegué. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Llegué al primero, pero eso no impedía que existiese la posibilidad de que perdiera el otro, el que me deja en casa, pues éste es el del problema, es el que recorre los &lt;st1:metricconverter productid="60 Km" st="on"&gt;60 Km&lt;/st1:metricconverter&gt;. que me separan de mi cena, mi cama y mi techo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Todo dependía del apuro que pudiera tener el chofer en llegar a su destino. La experiencia me indica que las conocidas leyes de Murphy, suelen cumplirse al pie de la letra, así que bastante ofuscado por mi apuro, estaba convencido que el colectivero andaría a paso de tortuga. Bien, me llevé una grata sorpresa, debo decir, en honor a la verdad que el tipo tenía el pie pesado, porque lo pisó lindo el coche. Tampoco es que volara, pero iba lo suficientemente rápido como para que yo tuviera esperanzas de llegar a tiempo a la parada del 57.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Como siempre que me pasan estas cosas, venia martillando el piso del colectivo con el pie derecho, como si fuera yo quien manejara o como si ese movimiento hiciera que fuera más deprisa. Y como siempre, también puteaba cuando se detenía a subir o bajar a alguien, y para aumentar mis desgracias, era un viernes de temperatura agradable, lo que significaba mucha gente en la calle.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Sin embargo, gracias a la pericia del chofer, también pude llegar a tiempo al otro colectivo. Bueno, tampoco tan a tiempo, o mejor dicho, no estoy seguro de haberlo hecho, porque el 57, llegó atrasado, así que si yo llegué, el que no llegó fue él.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;De todas formas, fue un alivio ver gente en la parada, porque eso quería decir que aún no había pasado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Ya mas tranquilo por saber que llegaría a cenar a mi casa, caminé despacio por el cordón de la vereda la cuadra que me quedaba, estirando la cabeza para poder apresurarme en caso de verlo aparecer allá a lo lejos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Fui el último en llegar a la parada, y eso queda demostrado en el hecho de que nadie había detrás mío en la cola cuando arribó el colectivo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Había cinco o seis personas, y me llamó mucho la atención una señorita que destacaba por su belleza, morocha, no muy alta, de cabello ondulado y de rasgos suaves. Vestía jeans azules, zapatillas negras y una blusa azul muy discreta. Todo hacía resaltar su sencillez, y esta última característica es algo que me atrae muchísimo en las mujeres. Y es porque en el fondo yo soy un sentimental.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Me entretuve observándola lo que duro la espera, no descaradamente, sino muy al contrario, con mucha mesura y moderación, planeando mil maneras de hablarle, quizás alguna pregunta tonta, porque sé que en todos los órdenes de la vida, lo difícil es el comienzo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;En esto cavilaba cuando la voz de un muchacho me sacó de mi ensoñación para preguntarme si subiría. Me sorprendió ver la mole de metal detenida junto a mi. Ella ya había subido al igual que la mitad de los pasajeros, lo que me llevó a pensar que ya había perdido mi oportunidad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;No contaba con la suerte que me venía acompañando esa noche, el arreglo de la computadora a último momento, el llegar a tomar el primer colectivo, la velocidad con la que anduvo, y finalmente el retraso del 57 que me permitió llegar a tomarlo, porque el destino quiso que el único asiento libre que quedaba estuviera, del otro lado del estrecho pasillo &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;junto a esta hermosa criatura.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Supongo que mi sorpresa (no siempre me acompaña la suerte), hizo que sonriera. Me senté despacio, con cuidado de no hacer ningún movimiento brusco que pudiera perturbarla y hacer que me odiara aún antes de conocerme. Volví a pensar en como dirigirle la palabra, trataba de imaginarme algún motivo que lo ameritara, pero como me sucede de costumbre, no se me ocurría nada, y de repente,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;con la velocidad de un rayo McQueen en la copa Pistón, supe que lo único que podía hacer es lo único que sé. Escribir.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Puedo decir que utilice su belleza de musa.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Sacar papel y lápiz de la mochila y empezar a escribir fue instantáneo. Noté inmediatamente que las palabras salían solas. Realmente me había inspirado. Después de las dos primeras hojas escritas afiebradamente me detuve en busca de algún pensamiento escurridizo, pero lo que me vino a la cabeza fue la idea de darle el escrito cuando lo terminara, al fin y al cabo, era mas de ella que mío.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Miré la hoja, y deseché esta idea. Jamás entendería la letra.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Y seguí escribiendo como un poseído, porque sabía inconcientemente que debía terminarlo antes de que se bajara.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Hice dos hojas mas y no llegaba nunca al final, y creí que seria lógico pedirle, muy educadamente, que me diera un mail donde enviarle este relato que tan de cerca la tocaba, después de explicarle toda la situación, por supuesto, tampoco quería que me tratara de demente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Y volví a mi trabajo. Necesitaba acabarlo cuanto antes, porque podía bajarse en cualquier momento.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;“MORENO”, gritó el chofer, y el corazón me dio un vuelco cuando la vi pararse, acomodar sus cosas y empezar a caminar por el pasillo hacia la puerta. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Supongo que podría haberla detenido para intentar algo, pero eso no está en mi naturaleza. Así que la vi alejarse de mi vida, quizás para siempre.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Y yo con este relato a medio acabar, y sabiendo que la causante jamás se enteraría!!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Me reí y seguí escribiendo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;¿Ahora lo entienden?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;TODO ES COMO DEBE SER.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;HERNAN CERONI&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-size:14pt;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;12/03/2010&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:14pt;"&gt;  &lt;!--[if !supportLineBreakNewLine]--&gt;  &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:14pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:14pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-size:14pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-size:14pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/353190705126897524-4354341449055945653?l=que-dios-nos-perdone.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://que-dios-nos-perdone.blogspot.com/feeds/4354341449055945653/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=353190705126897524&amp;postID=4354341449055945653&amp;isPopup=true" title="3 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/353190705126897524/posts/default/4354341449055945653?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/353190705126897524/posts/default/4354341449055945653?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://que-dios-nos-perdone.blogspot.com/2010/03/todo-es-como-debe-ser.html" title="Todo Es Como Debe Ser" /><author><name>Berni</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08516599768804958518</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="26" height="32" src="http://2.bp.blogspot.com/_uX2SYIjpDIA/SUrhMOZ1wWI/AAAAAAAAAA8/tumPTzNBNss/S220/Photo-0003.jpg" /></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry gd:etag="W/&quot;DEEDQng5eyp7ImA9WxBUFkg.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-353190705126897524.post-2146516159564269839</id><published>2010-03-03T14:35:00.000-08:00</published><updated>2010-03-03T14:51:13.623-08:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2010-03-03T14:51:13.623-08:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Cuentos" /><title>Fantasma de una Noche</title><content type="html">&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CADMINI%7E1%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt; 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En el lugar donde debia decir el nombre de la dama hubo siempre un espacio en blanco. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Lo crean o no&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;, recien hoy descubrí ese nombre y el cuento cobró sentido-&lt;/span&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Recuerdo perfectamente aquella noche. La luna se elevaba poderosa sobre el horizonte e iluminaba las siluetas de las personas que bailaban sobre la blanca arena de la playa. A pesar de la brisa marina, el calor era espantosamente sofocante, y los danzantes iban de tanto en tanto en busca de alguna bebida fría que refrescara sus cuerpos acalorados.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Yo estaba sentado en la orilla, fumando un horrible cigarrillo mentolado que me había convidado un tipo con el que había estado charlando hacía unos minutos, y que no había querido rechazar, por miedo a despertar su antipatía.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Era la primera fiesta en una playa a la que asistía, me había invitado un amigo que conocía a los anfitriones y delirantes hacedores de esa especie de baile al aire libre. Pensé inmediatamente en él, e imagine que estaría revolcándose en la arena con una de esas despampanantes rubias que bailaban a mí alrededor, y no pude menos que hacer una mueca que llamó la atención de una alta morena que pasaba caminando justo delante de mí. Al ver la mirada de desprecio que me era dirigida, y comprendiendo al mismo tiempo que yo no tenía nada que hacer allí, me pare, y comencé a caminar sin alejarme del mar. Ahora pienso que si me hubiese estado divirtiendo, no me habría ido y hubiera contestado aquella mirada con una de esas sonoras risotadas que son comunes y características en mi. Aunque también pienso que no me hubiese pasado todo lo que me pasó entonces.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Mientras contemplaba el mar, que estaba apasionantemente tranquilo aquella noche, escuché a lo lejos que gritaban mi nombre, cosa que me sorprendió, ya que no conocía a nadie en el lugar, y volteé inmediatamente a ver quien me llamaba. Supongo que un gesto de asombro asomó en mi rostro, pues la chica que se dirigía hacia mí soltó una risa que resonó en mis oídos durante el tiempo que ella tardo en llegar hasta mí.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;La sonrisa dulce de la muchacha, dejó ver claramente los dientes mas blancos que yo haya visto. No pude evitar fijarme en ese maravilloso pelo oscuro que caía ondulado por el costado del rostro y reposaba sobre sus hombros descubiertos en esa noche de verano.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Yo no lograba explicarme como aquella chica de aspecto amable y simpático, podía saber mi nombre, y mi cara seguramente debió haber reflejado mi pensamiento, pues enseguida ella comenzó a explicarme. Dijo que mi amigo le había contado sobre mí, y a ella le había parecido interesante lo que había dicho, cosa que no me quiso repetir.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Mientras hablaba, en un tono muy suave y no tan pausado, observé claramente como ella comenzaba a entusiasmarse con la charla. Creí que sería divertido caminar y la invité a hacerlo. Ella aceptó gustosa, y yo ya un poco más alegre por la inesperada compañía que se presentaba, empecé a ir en dirección opuesta a la fiesta, aunque sin intención alguna, pues lo hacía por inercia, por haber estado caminando en esa dirección cuando fui interrumpido. A medida que caminábamos, nos íbamos ensimismando cada vez mas con la conversación. Hablamos sobre todos los temas imaginables, música, el estado del tiempo, arte, política y deporte inclusive. Parecerá increíble, pero en ningún momento, ninguno se aburrió de la presencia del otro.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;En un momento de la ya de por sí larga caminata, ella vaciló y luego se sentó en la arena observando las olas del mar, yo, algo indeciso, decidí encender un cigarrillo, y luego de que ella rechazara uno me senté a su lado. Durante los primeros minutos no dije nada, ambos mirábamos el agua ennegrecida por la oscuridad, recuerdo que al ver el horizonte no pude distinguir donde terminaba el mar y donde comenzaba el cielo, y sin querer me puse a hacer unos gestos estúpidos con la mano, como si quisiera medir las distancias, ella me miro y comenzó a llorar ocultando el rostro entre sus manos. La miré con un poco de ingenuidad, y algo temeroso intente abrazarla. Mis movimientos eran torpes, creo que por el asombro en que me encontraba. A pesar de ello, no se resistió, y apoyando su rostro sobre mi hombro, empezó a hablar entre sollozos, sus palabras eran ininteligibles al principio, por lo que intente calmarla diciendo que todo estaba bien y que no había de que preocuparse. Ella asintió con la cabeza y no tardo en tranquilizarse. Transcurrido un breve período de tiempo, calculo yo, no más de un minuto, empezó a hablar mientras se secaba las lágrimas, que como gotas de rocío al amanecer, corrían por sus delicadas mejillas.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;No intenté detenerla, pues pensé que sería peor, pero me hubiera gustado aclararle que no tenía que sentirse obligada a contarme nada, por supuesto, que ella no quisiera. Claro que enseguida me arrepentí, porque como sucede en todas las historias, y ésta no es la excepción, ella comenzó diciendo que creía que podía confiar en mí, y que sabía que yo no diría nada.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Pensé que ella en realidad eso no lo sabía, pues no me conocía, pero de todas maneras fue un pensamiento fugaz, que pasó por mi mente como un rayo, y que no me dio tiempo a capitalizar las palabras correctas en mi boca para decirlo. Fue tan rápido que al yo abrir la boca para hablar, ya había pasado, y recuerdo (ahora me causa risa, aunque en ese momento debí haberme sonrojado mucho) que quedé con la boca abierta, con cara de estúpido, y además sin recordar lo que iba a decir, así de rápido y fugaz fue ese tonto pensamiento.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Cuando empezó a hablar, dejé de abrazarla, pero la tomé de la mano para que no se sintiera sola o abandonada. A medida que me contaba su historia, el porqué de su llanto, se iba tranquilizando, por lo que dejé de estar alerta para pasar a prestar atención a sus palabras, que me envolvían, como la niebla envuelve a las personas en las frías mañanas de invierno.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Comenzó diciendo algo que confirmó mis sospechas, se trataba de un mal de amores. Su novio, o la persona que lo había sido, la había dejado. Me contó que lo conoció en un café, que se habían mirado solo unos segundos, y que en esas miradas se habían dicho todo, yo supe perfectamente, y no me pregunten como, que no me mentía.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;—&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;    &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;Nos levantamos y salimos juntos del café, — dijo — pero ahora me dejó, dijo que me amaba, pero que más amaba la libertad, y no lo puedo soportar. —&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;La miré directo a los ojos, e interrumpí su relato posando mi mano sobre sus labios tiernos, y vi en ese instante la expresión de sorpresa no muy definida que asomaba a sus ojos. Pero sé que lo entendió, supo que yo no soportaba que hablara de otro hombre, a decir verdad, sus ojos me habían cautivado. Me había enamorado de su tierna paciencia y de sus manos tan suaves como la seda. Sin bajar la mirada, su expresión de sorpresa, pasó tan rápido como la electricidad misma en la intensidad oscura del universo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Y lo vi, allí, en sus ojos, sé que estaba ahí, podía leerlo como un libro abierto, pedía a gritos por un amor sincero y que no le trajera desengaños, pero también supe que en lo más profundo de su ser, sabía que no existía tal amor.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Entonces fue cuando cometí, tal vez el error más grande de mi vida, o quizás el acto más sagrado de toda mi existencia, la besé. No fue largo, tampoco apasionado, pero transmitió energía, y no cualquiera, sino amor, amor puro, sano e inocente, el amor que hace odiar, matar y vivir, el amor que yo sentí en ese momento.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Recuerdo que fue gracioso, ella no se sorprendió, ni se resistió, solo se limitó a decir que se llamaba Carolina.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Ya no me resistí, ya no intenté despejar mi cabeza de prejuicios, y por primera vez en mi vida, me guié con el corazón. Volví a besarla y volvió a ser maravilloso, y mientras lo hacia, la estreché fuerte entre mis brazos, no quería soltarla, temía perderla, aunque en realidad, temía que aquel segundo de amor se terminara.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Sentí que la necesitaba, y poco a poco le fui sacando la ropa, delicadamente, le acaricié cada parte de su cuerpo y la besé, no podía parar de besarla, mientras las yemas de mis dedos reconocían completa su figura de papel. Su suave torso, quemaba bajo mis manos, y sentí en ese momento, como cada fibra de su cuerpo necesitaba de aquellas caricias.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;No podría describir ahora con las palabras adecuadas el sentimiento que entonces arrasaba mi corazón.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Recuerdo que la recosté suavemente sobre la arena. Pálido y rebosante de pasión, que en ese instante confundí con alegría, vi su rostro a la luz blanca de la luna.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;La fresca brisa del mar hizo tiritar su cuerpo, lo que me llevó a abrazarla mas fuertemente, allí entonces, la pasión recorrió mi cuerpo, y con una dulzura que no es digna de mi personalidad, la acaricié sin miramientos, las puntas de mis dedos recorrían su cuerpo vibrante y anhelante de amor, deslicé tranquila y pausadamente mis manos, que rozaron firmemente sus senos redondos. Ella, sumida en un sopor interminable, me abrazó despacio y susurró a mi oído que necesitaba de mi afecto. Eso me alcanzó, para que el amor fluyera de mi interior, y en ese instante, nuestros cuerpos se fundieron en uno.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;No recuerdo cuanto tiempo pasó, solo sé que nos quedamos dormidos, abrazados en la arena, a la orilla de aquel mar.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;De repente, oí sonar la sirena de un barco, y al levantar la vista vi la silueta de un pesquero que se recortaba en el horizonte y se mezclaba con los maravillosos colores del alba. Allí fue cuando tomé conciencia de la hora que era y al mirar a mí alrededor, y no encontrarla, creí que todo había sido un sueño, y que lo había imaginado estando borracho. Sin embargo, al ver mi ropa desparramada sobre la arena, me di cuenta que en realidad, ya jamás la volvería a ver.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Esa fue la mejor noche de mi vida.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Me había enamorado de alguien que ahora es tan solo un fantasma del pasado, pero que sigue despertando en mi un amor que ya no volveré a sentir.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;HERNAN CERONI&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;20/11/1995&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/353190705126897524-2146516159564269839?l=que-dios-nos-perdone.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://que-dios-nos-perdone.blogspot.com/feeds/2146516159564269839/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=353190705126897524&amp;postID=2146516159564269839&amp;isPopup=true" title="1 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/353190705126897524/posts/default/2146516159564269839?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/353190705126897524/posts/default/2146516159564269839?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://que-dios-nos-perdone.blogspot.com/2010/03/fantasma-de-una-noche.html" title="Fantasma de una Noche" /><author><name>Berni</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08516599768804958518</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="26" height="32" src="http://2.bp.blogspot.com/_uX2SYIjpDIA/SUrhMOZ1wWI/AAAAAAAAAA8/tumPTzNBNss/S220/Photo-0003.jpg" /></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry gd:etag="W/&quot;AkAGQH04fyp7ImA9WxBUEk8.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-353190705126897524.post-2184740364823178397</id><published>2010-02-26T15:57:00.000-08:00</published><updated>2010-02-26T15:58:41.337-08:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2010-02-26T15:58:41.337-08:00</app:edited><title>Revolución - Otro camino inconcluso</title><content type="html">Voy a empezar un camino sinuoso, plagado de obstáculos, y muy probablemente repleto de detractores. Todos tenemos algo que decir.&lt;br /&gt;Y empiezo con la definición exacta dada por la RAE&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;revolución.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Del lat. revolutĭo, -ōnis).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1. f. Acción y efecto de revolver o revolverse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2. f. Cambio violento en las instituciones políticas, económicas o sociales de una nación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3. f. Inquietud, alboroto, sedición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4. f. Cambio rápido y profundo en cualquier cosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los puntos siguientes son relativos a la geometria, a la astronomia y a la mecánica, puntos, todos estos que no nos atañen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se ustedes, pero tuve la necesidad, para ampliar mis conocimientos y sobre todo entender mejor la palabra de ir en busca de la definición de SEDICION&lt;br /&gt;y aqui está:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;sedición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Del lat. seditĭo, -ōnis).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1. f. Alzamiento colectivo y violento contra la autoridad, el orden público o la disciplina militar, sin llegar a la gravedad de la rebelión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2. f. Sublevación de las pasiones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desprendo de estas definiciones, que sedición, se encuentra fuera, y alejado de revolución, mas allá que la Rae, lo haya pusto asi en su definición, y como argumento, me remito al punto 1 de la definición de sedición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A que viene todo esto...&lt;br /&gt;Revolución&lt;br /&gt;politica...&lt;br /&gt;social...&lt;br /&gt;economica...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Toda revolución es un cambio. La revolución, como muchos la ven, es tan solo la lucha armada en contra de otras ideas o ideales politicos, pero vemos, por la definicion misma, que no es asi, o mejor aun, que no es TAN asi.&lt;br /&gt;Movimientos revolucionarios hay, y muchos, incluso en el arte.&lt;br /&gt;Creo que primeramente, deberiamos comprender el mundo en que vivimos, y hablo, principalmente de la influencia de los medios de comunicacion en nuestras ideas y pensamientos, medios, que como toda organizacion estan dirigidos y motivados por intereses economicos y politicos.&lt;br /&gt;Pretendo intentar abrir los ojos, y hacer ver como todo tiene que ver con todo, y como se van encadenando y relacionando las cosas cotidianas.&lt;br /&gt;Vivimos como dije, influenciados, nos tienen dormidos y maniatados, y los medios de comunicación, resultan ser nuestras cadenas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/353190705126897524-2184740364823178397?l=que-dios-nos-perdone.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://que-dios-nos-perdone.blogspot.com/feeds/2184740364823178397/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=353190705126897524&amp;postID=2184740364823178397&amp;isPopup=true" title="0 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/353190705126897524/posts/default/2184740364823178397?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/353190705126897524/posts/default/2184740364823178397?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://que-dios-nos-perdone.blogspot.com/2010/02/revolucion-otro-camino-inconcluso.html" title="Revolución - Otro camino inconcluso" /><author><name>Berni</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08516599768804958518</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="26" height="32" src="http://2.bp.blogspot.com/_uX2SYIjpDIA/SUrhMOZ1wWI/AAAAAAAAAA8/tumPTzNBNss/S220/Photo-0003.jpg" /></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>

