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		<title>La biblioteca desde una aplicación móvil</title>
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		<comments>http://www.thinkepi.net/la-biblioteca-desde-una-aplicacion-movil#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 02 Sep 2010 14:52:40 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Natalia Arroyo-Vázquez</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

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Cómo citar este artículo:
Arroyo-Vázquez, N. &#8220;La biblioteca desde una aplicación móvil&#8221;. Anuario ThinkEPI, 2011, v. 5, pp. ¿¿-??.

EL TÉRMINO &#8220;APLICACIÓN&#8221; es muy amplio y se utiliza para designar a cualquier tipo de programa informático. Desde hace un par de años están tomando especial interés las aplicaciones para dispositivos móviles, pequeños programas que se instalan para [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<hr />
<strong>Cómo citar este artículo:</strong></p>
<p><strong>Arroyo-Vázquez, N.</strong> &#8220;La biblioteca desde una aplicación móvil&#8221;. <em>Anuario ThinkEPI</em>, 2011, v. 5, pp. ¿¿-??.</p>
<hr />
<p><strong>EL TÉRMINO &#8220;APLICACIÓN&#8221; es muy amplio y se utiliza para designar a cualquier tipo de programa informático. Desde hace un par de años están tomando especial interés las aplicaciones para dispositivos móviles, pequeños programas que se instalan para ampliar las funcionalidades del terminal</strong>.</p>
<p>Aunque las primeras plataformas de desarrollo de aplicaciones aparecieron a comienzos de esta década, es en 2008, con el lanzamiento de la tienda de aplicaciones de <em>Apple</em> (la <em>App Store</em>), cuando comienzan a despegar al permitir la venta a desarrolladores externos.</p>
<p><em>Apple</em> inauguraba así un nuevo modelo de negocio y distribución que después han seguido otros: el <em>Market</em> de <em>Android</em>, <em>Ovi Store</em> de <em>Nokia</em>, <em>App World</em> de <em>Blackberry</em>, <em>Marketplace</em> de <em>Windows</em> o la tienda de <em>Palm</em>.</p>
<p>Se trata de meros intermediarios entre el desarrollador y los clientes: el primero encuentra en ellas una buena forma de difusión de sus productos, mientras que los segundos tienen a su alcance múltiples y seguras posibilidades de extensión de su terminal.</p>
<p>Por otra parte, el intermediario obtiene beneficios económicos que ascienden al 30% de las ventas y una tasa anual por desarrollador (99$ en el caso de <em>Apple</em> y 25$ en el <em>Android Market</em>). Y no se trata de un negocio insignificante: en 2009 se gastaron 4.200 millones de dólares en la compra de aplicaciones, según <em>Gartner</em>”<a name="v1"></a><sup><a href="#n1">1</a></sup>, de los cuales el 99,4% de la cuota de mercado correspondió a <em>Apple</em>.</p>
<p>Por otra parte, se trata de un modelo no exento de inconvenientes. La diversidad de plataformas de venta de aplicaciones exige a los desarrolladores programar una misma aplicación varias veces si quieren que funcione en varios sistemas operativos, pues los lenguajes de programación varían. Eso supone un gasto no sólo económico, sino también de aprendizaje del lenguaje y en tiempo de desarrollo.</p>
<p>Sin embargo, esto no parece ser un escollo importante pues las plataformas que funcionan en varios dispositivos (como <em>Java ME</em> o <em>Flash Lite</em>) están en clara decadencia frente a las nativas: <em>Android</em> e <em>iOS</em> son las plataformas preferidas por los desarrolladores”<a name="v2"></a><sup><a href="#n2">2</a></sup>.</p>
<p>Las tiendas de aplicaciones se convierten así en un valor añadido al comprar un dispositivo: a más aplicaciones disponibles, más funciones. Los usuarios pueden encontrarse con que, dependiendo de la plataforma del dispositivo que adquieran, tendrán mayor o menor diversidad de aplicaciones donde elegir.</p>
<p>La tienda con más variedad es la de <em>Apple</em> (225.000 aplicaciones), seguida de <em>Android</em> (72.000), <em>Symbian</em>, <em>Blackberry</em>, <em>Java ME</em>, <em>Flash Lite</em> y <em>Windows</em>, según datos del primer trimestre de 2010”<a name="v2"></a><sup><a href="#n2">2</a></sup>.</p>
<p>Una de las últimas novedades que podrían afectar a este modelo en el futuro es el lanzamiento de la <em>App Inventor</em> de <em>Android</em>”<a name="v3"></a><sup><a href="#n3">3</a></sup> el pasado mes de julio, que supondría la democratización del proceso de creación de aplicaciones.</p>
<p>Las aplicaciones tienen fans y detractores por igual: hay quienes aseguran que son basura”<a name="v4"></a><sup><a href="#n4">4</a></sup>, mientras que otros auguran la muerte de la Web basándose, entre otros factores, en el incremento del acceso a internet desde ellas”<a name="v5"></a><sup><a href="#n5">5</a></sup>.</p>
<p>Independientemente de unos y otros, la realidad es que se trata de un modelo al alza: el incremento en las ventas de <em>smartphones</em> y la extensión de aplicaciones a otros aparatos como tabletas -y quién sabe si libros electrónicos- parece garantizar su afianzamiento.</p>
<p><strong>¿Para qué sirven las aplicaciones?</strong></p>
<p>Pues para todo: desde jugar, consultar un diccionario, navegar, leer un libro, un cómic o el periódico hasta localizar servicios cercanos, gestionar nuestras redes sociales o escribir un documento. Educación, entretenimiento y juegos, libros, noticias, productividad, redes sociales, referencia y viajes son sólo algunas de las categorías que podemos encontrar. Si las combinamos con las prestaciones de los dispositivos móviles (cámara de fotos y vídeo, geoposicionamiento, navegación web, reproducción multimedia, sensores…), empezamos a adivinar sus posibilidades.</p>
<p>Las opciones para determinar la ubicación, combinadas con mapas, la realidad aumentada y la lectura de códigos bidimensionales son sólo algunas de ellas”<a name="v6"></a><sup><a href="#n6">6</a></sup>.</p>
<p><strong>La lectura, una función más de los dispositivos móviles</strong></p>
<p>Una de las más interesantes utilidades de las aplicaciones en nuestro ámbito es la lectura, que se ha convertido en una función más de los dispositivos móviles. Teléfonos móviles, <em>smartphones</em> y tabletas se convierten así en lectores de libros electrónicos, a pesar de no incorporar tinta electrónica en sus pantallas e independientemente del grado de comodidad de la lectura.</p>
<p>Gracias a <em>Stanza</em>”<a name="v7"></a><sup><a href="#n7">7</a></sup>, <em>Wattpad</em>”<a name="v8"></a><sup><a href="#n8">8</a></sup> y otras, podemos descargar libros electrónicos y leerlos en nuestras pequeñas (y no tan pequeñas) pantallas. Incluso algunos libros y cómics se distribuyen en forma de aplicación.</p>
<p>Tiendas de libros electrónicos como <em>Amazon</em>”<a name="v9"></a><sup><a href="#n9">9</a></sup> y <em>Barnes &#038; Noble</em>”<a name="v10"></a><sup><a href="#n10">10</a></sup> han decidido hacer llegar sus libros a cualquier tipo de aparato a través de aplicaciones, incluso a pesar de tener sus propios dispositivos (<em>Kindle</em> y <em>Nook</em>). Se trata de un claro intento de no limitar su negocio de venta de libros.</p>
<p>El mismo camino podría seguirse en las bibliotecas. Por el momento, <em>OverDrive</em>, distribuidor de libros electrónicos, audiolibros y contenidos digitales para bibliotecas, tiene su propia aplicación”<a name="v11"></a><sup><a href="#n11">11</a></sup> para la descarga y reproducción de contenidos multimedia desde la biblioteca.</p>
<p>Con el <em>iPad</em> nacía <em>iBooks</em>”<a name="v12"></a><sup><a href="#n12">12</a></sup>, la aplicación de lectura de <em>Apple</em>, que convertía así a sus dispositivos (<em>iPad</em>, <em>iPhone</em> e <em>iPod Touch</em>) en lectores de libros electrónicos. Desde entonces la competencia entre tabletas y libros electrónicos se declaraba abierta, con múltiples consecuencias que hemos comenzado a ver este año: el abaratamiento de los dispositivos de lectura y la ampliación de sus funciones (como en el <em>Papyre Alex</em>, con sistema operativo <em>Android</em> incorporado) son algunas de ellas. Prensa, cómics y obras de referencia también se pueden leer y consultar desde aplicaciones. </p>
<p><strong>Aplicaciones bibliotecarias</strong></p>
<p>En este contexto, algunas bibliotecas de fuera de nuestras fronteras se han aventurado a poner en marcha sus propias aplicaciones desde distintos puntos de vista y con diferentes objetivos.</p>
<p>La primera de ellas fue la <em>District of Columbia Public Library</em> con una aplicación para <em>iPhone</em>/<em>iPod Touch</em>”<a name="v13"></a><sup><a href="#n13">13</a></sup>, que permite hacer búsquedas en el catálogo, consultar los datos de localización y horarios de apertura de las bibliotecas de la red, gestionar las reservas y consultar una lista de los documentos más populares. Después ha habido otras similares, se puede encontrar un listado en el wiki <em>Library Success</em>”<a name="v14"></a><sup><a href="#n14">14</a></sup>.</p>
<p>Una de las más completas es la de la <em>Biblioteca Pública de Seattle</em>”<a name="v15"></a><sup><a href="#n15">15</a></sup>, que funciona sobre varias plataformas y añade a las funciones de la anterior un calendario de eventos, un servicio de referencia en línea, enlace a <em>Facebook</em> de la biblioteca y acceso a blogs y <em>podcasts</em> de la biblioteca.</p>
<p>Se trata de aplicaciones gratuitas y, la mayor parte de las veces, también abiertas al uso por parte de cualquiera. Hay algunas excepciones que requieren la entrada del número de socio de la biblioteca o datos ligados a la universidad para seguir funcionando, como la de la <em>Universidad Rey Juan Carlos</em>”<a name="v16"></a><sup><a href="#n16">16</a></sup>, sólo para alumnos. Todas ellas constituyen, en mayor o menor medida, una reproducción de la sede web de la institución.</p>
<p>Desde otra perspectiva, algunas redes de bibliotecas utilizan las ventajas del geoposicionamiento para crear aplicaciones o servicios basados en la localización de una biblioteca, que puede ser la más cercana a nuestra ubicación actual o alguna en concreto.</p>
<p>Así, la aplicación <em>Library Navigator</em>”<a name="v17"></a><sup><a href="#n17">17</a></sup> permite localizar cualquier biblioteca en la región de South Kanto (Japón) y otras como <em>Library</em>”<a name="v18"></a><sup><a href="#n18">18</a></sup> o <em>Libraries: Australia</em>”<a name="v19"></a><sup><a href="#n19">19</a></sup> identifican la biblioteca más cercana a la posición del usuario.</p>
<p>Desde una aproximación similar, <em>WorldCat</em>”<a name="v20"></a><sup><a href="#n20">20</a></sup>, la aplicación para <em>iPhone</em> de la <em>Oclc</em>, es capaz de localizar un libro en la biblioteca más cercana. Y <em>LocalBooks</em>, de <em>LibraryThing</em>, añade a las bibliotecas librerías y eventos literarios.</p>
<p>El compromiso con la Web móvil y el mundo de las aplicaciones por parte de este gran catálogo de libros es claro: a esa iniciativa hay que sumar su capa para <em>Layar</em> y el anuncio a comienzos de año del próximo lanzamiento de <em>LibraryAnywhere</em>, una nueva aplicación de pago para bibliotecas que permitiría consultar su catálogo”<a name="v21"></a><sup><a href="#n21">21</a></sup>.</p>
<p>Las visitas guiadas son otra de las posibles utilidades: aprovechando las ventajas de la geolocalización, la <em>North Carolina State University</em> ha situado más de 50 puntos en un mapa de su campus y añadido información e imágenes históricas sobre cada uno de ellos. El resultado es <em>WolfWalk</em>”<a name="v22"></a><sup><a href="#n22">22</a></sup>, un viaje guiado por el campus.</p>
<p>En la utilización de fondos propios coincide la <em>Biblioteca Nacional de Escocia</em>, que saca a la luz parte del archivo <em>John Murray</em> en una pesada aplicación y muestra algunos de sus materiales, acompañados de vídeos y ficheros de audio explicativos”<a name="v23"></a><sup><a href="#n23">23</a></sup>.</p>
<p>El reconocimiento de códigos bidimensionales y de barras promete en el ámbito bibliotecario. Si los códigos bidimensionales (<em>QR</em>, <em>Datamatrix</em> u otros) pueden servir como enlace de acceso directo a la información desde dispositivos móviles en cartelería, catálogos, etc., la lectura de los códigos de barras de libros, discos o películas puede servir para procesar la información bibliográfica en diferentes formas, una vez capturado e interpretado el código a través de la cámara de fotos del dispositivo.</p>
<p>Se trata de la misma función realizada por los escáneres de códigos de barras, pero enriquecida con nuevas opciones y extendida a cualquiera, usuarios incluidos, con un dispositivo móvil y la aplicación adecuada.  Así, <em>RedLaser</em>”<a name="v24"></a><sup><a href="#n24">24</a></sup> lee el código de barras de un libro y muestra los precios de compra en diferentes puntos de venta en línea y las bibliotecas en las que se encuentra, aunque esta última opción sólo está disponible en Estados Unidos. Y <em>LibraryThingScanner</em> para <em>Android</em> lee el código de barras de un libro con el fin de añadirlo a tu catálogo en <em>LibraryThing</em>. <em>Goggles</em>”<a name="v25"></a><sup><a href="#n25">25</a></sup>, la aplicación de <em>Google</em>, reconoce la imagen de portada de un libro y devuelve los resultados sobre él en el buscador.</p>
<p>Dirigida al ámbito profesional, la aplicación de la <em>ALA 2010 Annual Conference</em>”<a name="v26"></a><sup><a href="#n26">26</a></sup> es un acceso directo a toda la información del evento, a la vez que permite gestionar la asistencia a conferencias, buscar un taxi, hotel o restaurante o seguir los <em>tuits</em> del evento.</p>
<p>Bases de datos y proveedores también están presentes en las tiendas de aplicaciones. <strong>Aaron Tay</strong> señala algunos de ellos”<a name="v27"></a><sup><a href="#n27">27</a></sup>.</p>
<p>Pero también hay utilidades externas al ámbito profesional: para gestionar los préstamos de tus libros en la biblioteca”<a name="v28"></a><sup><a href="#n28">28</a></sup>, tu propia biblioteca personal”<a name="v29"></a><sup><a href="#n29">29</a></sup> o para rastrear los libros leídos y compartirlos con otros”<a name="v30"></a><sup><a href="#n30">30</a></sup>. Y pequeñas bromas, como aquella que simula el “shhhhh” de una bibliotecaria una vez que se supera el límite de ruido establecido”<a name="v31"></a><sup><a href="#n31">31</a></sup>.</p>
<p><strong>Buscando el valor añadido</strong></p>
<p>Tras este recorrido por las aplicaciones bibliotecarias se puede obtener una visión general sobre sus utilidades, al menos de las exploradas hasta el momento, y vislumbrar el amplio campo que queda a la imaginación para probar otras nuevas. Lo costoso de su desarrollo y la dependencia del dispositivo son algunas de las desventajas que conllevan, pero por otra parte proporcionan un acceso directo permanente desde el dispositivo, nuevas utilidades y un escaparate, el de las tiendas de aplicaciones.</p>
<p>En nuestro país su empleo en el ámbito bibliotecario es muy escaso, casi inexistente, quizás debido a la baja popularidad de aparatos con sistemas operativos <em>iOS</em> y <em>Android</em>, que soportan las mayores tiendas de aplicaciones, al contrario de lo que sucede en EE.UU. y algunos países de Europa. Sin embargo, el número de <em>smartphones</em> ya ronda los diez millones, y es <em>Symbian</em> (en más del 70% a principios de este año) el sistema operativo predominante. Un tercio de la población declaraba a comienzos de año utilizar aplicaciones en su móvil”<a name="v32"></a><sup><a href="#n32">32</a></sup>.</p>
<p>A la vista de lo expuesto a lo largo de este texto, es evidente que las aplicaciones ofrecen nuevas utilidades y servicios en el ámbito de las bibliotecas. Además del acceso directo a la información web de la biblioteca o a su catálogo —que también brindan los sitios web para móviles”<a name="v33"></a><sup><a href="#n33">33</a></sup> y que constituye el modelo más extendido hasta el momento— y más allá de la difusión que supone que nuestra biblioteca esté presente en una tienda de aplicaciones, es necesario preguntarse qué nuevos servicios se pueden ofertar para rentabilizar la inversión.</p>
<p>El auténtico reto está, por lo tanto, en crear aplicaciones con valor añadido, que exploten las funciones únicas de los dispositivos móviles (geolocalización, la lectura de códigos de barras, la realidad aumentada…) combinadas con el contexto de movilidad para ofertar a sus usuarios servicios únicos y de utilidad.<br />
Por el momento, el uso de aplicaciones en el ámbito de la lectura y por parte de otros proveedores de información nos obligan a los bibliotecarios a no dejarlas caer en el olvido.</p>
<p><strong><a href="http://directorioexit.info/consulta.php?directorio=exit&#038;campo=ID&#038;texto=820">Natalia Arroyo-Vázquez</a></strong><br />
Miembro del <em><a href="http://www.thinkepi.net">Grupo ThinkEPI</a></em></p>
<p><strong>REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS</strong></p>
<p><a name="n1"></a><strong>1.</strong> <em><a href="http://arstechnica.com/apple/news/2010/01/apple-responsible-for-994-of-mobile-app-sales-in-2009">http://arstechnica.com/apple/news/2010/01/apple-responsible-for-994-of-mobile-app-sales-in-2009</a></em></p>
<p><a name="n2"></a><strong>2.</strong> Según el siguiente estudio: <strong>Andreas</strong>; <strong>Camilleri, Elizabeth</strong>; <strong>Kapetanakis, Matos</strong>. Mobile Developer Economics 2010 and Beyond: Insights and analysis from the definitive Mobile Developer Survey. Londres: VisionMobile, 2010.<br />
<em><a href="http://www.visionmobile.com/research.php#devecon">http://www.visionmobile.com/research.php#devecon</a></em></p>
<p><a name="n3"></a><strong>3.</strong> <em><a href="http://appinventor.googlelabs.com/about/">http://appinventor.googlelabs.com/about/</a></em></p>
<p><a name="n4"></a><strong>4.</strong> <em><a href="http://www.bothsidesofthetable.com/2010/02/17/app-is-crap-why-apple-is-bad-for-your-health/">http://www.bothsidesofthetable.com/2010/02/17/app-is-crap-why-apple-is-bad-for-your-health/</a></em></p>
<p><a name="n5"></a><strong>5.</strong> <em><a href="http://www.wired.com/magazine/2010/08/ff_webrip/all/1">http://www.wired.com/magazine/2010/08/ff_webrip/all/1</a></em></p>
<p><a name="n6"></a><strong>6.</strong> Sobre ello nos hablaba Isabel Fernández en la última Comunidad de prácticas de <em>Sedic</em>:<br />
<em><a href="http://comunidad20.sedic.es/?p=290">http://comunidad20.sedic.es/?p=290</a></em></p>
<p><a name="n7"></a><strong>7.</strong> <em><a href="http://www.lexcycle.com/">http://www.lexcycle.com/</a></em></p>
<p><a name="n8"></a><strong>8.</strong> <em><a href="http://www.wattpad.com/getmobile">http://www.wattpad.com/getmobile</a></em></p>
<p><a name="n9"></a><strong>9.</strong> <em><a href="http://www.amazon.com/gp/feature.html/ref=sa_menu_karl3?ie=UTF8&#038;docId=1000493771">http://www.amazon.com/gp/feature.html/ref=sa_menu_karl3?ie=UTF8&#038;docId=1000493771</a></em></p>
<p><a name="n10"></a><strong>10.</strong> <em><a href="http://www.barnesandnoble.com/u/free-nook-apps/379002321/?cds2Pid=28709">http://www.barnesandnoble.com/u/free-nook-apps/379002321/?cds2Pid=28709</a></em></p>
<p><a name="n11"></a><strong>11.</strong> <em><a href="http://www.overdrive.com/software/omc/">http://www.overdrive.com/software/omc/</a></em></p>
<p><a name="n12"></a><strong>12.</strong> <em><a href="http://www.apple.com/ipad/features/ibooks.html">http://www.apple.com/ipad/features/ibooks.html</a></em></p>
<p><a name="n13"></a><strong>13.</strong> <em><a href="http://dclibrarylabs.org/projects/iphone/">http://dclibrarylabs.org/projects/iphone/</a></em></p>
<p><a name="n14"></a><strong>14.</strong> <em><a href="http://www.libsuccess.org/index.php?title=M-Libraries#Mobile_applications">http://www.libsuccess.org/index.php?title=M-Libraries#Mobile_applications</a></em></p>
<p><a name="n15"></a><strong>15.</strong> <em><a href="http://www.spl.org/default.asp?pageID=info_card_mobile">http://www.spl.org/default.asp?pageID=info_card_mobile</a></em></p>
<p><a name="n16"></a><strong>16.</strong> <em><a href="http://itunes.apple.com/es/app/universidad-rey-juan-carlos/id342876728?mt=8">http://itunes.apple.com/es/app/universidad-rey-juan-carlos/id342876728?mt=8</a></em></p>
<p><a name="n17"></a><strong>17.</strong> <em><a href="http://itunes.apple.com/us/app/library-navigator-south-kanto/id348791813?mt=8&#038;uo=6">http://itunes.apple.com/us/app/library-navigator-south-kanto/id348791813?mt=8&#038;uo=6</a></em></p>
<p><a name="n18"></a><strong>18.</strong> <em><a href="http://web.me.com/macmummy/Double_Tapp_Apps/Find_Apps.html">http://web.me.com/macmummy/Double_Tapp_Apps/Find_Apps.html</a></em></p>
<p><a name="n19"></a><strong>19.</strong> <em><a href="http://itunes.apple.com/us/app/libraries-australia/id337494089?mt=8&#038;uo=6">http://itunes.apple.com/us/app/libraries-australia/id337494089?mt=8&#038;uo=6</a></em></p>
<p><a name="n20"></a><strong>20.</strong> <em><a href="http://itunes.apple.com/us/app/worldcat-mobile/id309643302?mt=8">http://itunes.apple.com/us/app/worldcat-mobile/id309643302?mt=8</a></em></p>
<p><a name="n21"></a><strong>21.</strong> <strong>Moreno Lanza, Ferrán</strong>. “LibraryThing i altres eines de catalogació social”. En: <em>Els Juliols. Biblioteca 2.0: web social i altres innovacions, Rubí, 5 al 9 de julio, 2010</em>.<br />
<em><a href="http://www.slideshare.net/cursrubi/juliols2010-libarything">http://www.slideshare.net/cursrubi/juliols2010-libarything</a></em></p>
<p><a name="n22"></a><strong>22.</strong> <em><a href="http://www.lib.ncsu.edu/dli/projects/wolfwalk/">http://www.lib.ncsu.edu/dli/projects/wolfwalk/</a></em></p>
<p><a name="n23"></a><strong>23.</strong> <em><a href="http://www.nls.uk/murray-app/index.html">http://www.nls.uk/murray-app/index.html</a></em></p>
<p><a name="n24"></a><strong>24.</strong> <em><a href="http://redlaser.com/">http://redlaser.com/</a></em></p>
<p><a name="n25"></a><strong>25.</strong> <em><a href="http://www.google.com/mobile/goggles/#book">http://www.google.com/mobile/goggles/#book</a></em></p>
<p><a name="n26"></a><strong>26.</strong> <em><a href="http://ala2010.boopsie.com/">http://ala2010.boopsie.com/</a></em></p>
<p><a name="n27"></a><strong>27.</strong> <em><a href="http://musingsaboutlibrarianship.blogspot.com/2010/02/iphone-apps-for-librarians.html">http://musingsaboutlibrarianship.blogspot.com/2010/02/iphone-apps-for-librarians.html</a></em></p>
<p><a name="n28"></a><strong>28.</strong> <em><a href="http://librarybooksapp.com/">http://librarybooksapp.com/</a></em></p>
<p><a name="n29"></a><strong>29.</strong> <em><a href="http://www.books-app.com/contents/support.html">http://www.books-app.com/contents/support.html</a></em></p>
<p><a name="n30"></a><strong>30.</strong> <em><a href="http://bigbuttondesign.com/library/">http://bigbuttondesign.com/library/</a></em></p>
<p><a name="n31"></a><strong>31.</strong> <em><a href="http://itunes.apple.com/us/app/librarian/id307291157?mt=8">http://itunes.apple.com/us/app/librarian/id307291157?mt=8</a></em></p>
<p><a name="n32"></a><strong>32.</strong> UK Leads European Countries in Smartphone Adoption with 70% Growth in Past 12 Months. <em>ComScore</em>, 31 marzo 2010.<br />
<em><a href="http://www.comscore.com/index.php/layout/set/popup/layout/set/popup/Press_Events/Press_Releases/2010/3/UK_Leads_European_Countries_in_Smartphone_Adoption_with_70_Growth_in_Past_12_Month">http://www.comscore.com/index.php/layout/set/popup/layout/set/popup/Press_Events/Press_Releases/2010/3/UK_Leads_European_Countries_in_Smartphone_Adoption_with_70_Growth_in_Past_12_Months</a></em></p>
<p><a name="n33"></a><strong>33.</strong> <strong>Suhonos, M. J.</strong> Building a Location-aware Mobile Search Application with Z39.50 and HTML5. <em>The Code4Lib Journal</em>, n. 10, 22 junio 2010.<br />
<em><a href="http://journal.code4lib.org/articles/2947">http://journal.code4lib.org/articles/2947</a></em></p>
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		</item>
		<item>
		<title>El libro electrónico y los DRM</title>
		<link>http://www.thinkepi.net/libro-electronico-drm</link>
		<comments>http://www.thinkepi.net/libro-electronico-drm#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 26 Jul 2010 21:17:09 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Julio Alonso-Arévalo y José Antonio Cordón</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

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Cómo citar este artículo:
Alonso-Arévalo, Julio; Cordón, José-Antonio. &#8220;El libro electrónico y los DRM&#8221;. Anuario ThinkEPI, 2011, v. 5, pp. ¿¿-??.

1. INTRODUCCIÓN
LOS FORMATOS DIGITALES y las redes de información global han propiciado la rápida y fácil distribución de los contenidos de todo tipo; ello ha favorecido la amplia difusión de la información más allá de los [...]]]></description>
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<strong>Cómo citar este artículo:</strong></p>
<p><strong>Alonso-Arévalo, Julio; Cordón, José-Antonio.</strong> &#8220;El libro electrónico y los DRM&#8221;. <em>Anuario ThinkEPI</em>, 2011, v. 5, pp. ¿¿-??.</p>
<hr />
<p><strong>1. INTRODUCCIÓN</strong></p>
<p><strong>LOS FORMATOS DIGITALES y las redes de información global han propiciado la rápida y fácil distribución de los contenidos de todo tipo; ello ha favorecido la amplia difusión de la información más allá de los límites espacio-temporales a los que estaba circunscrito el formato impreso. Pero esta ventaja incuestionable también está favoreciendo la difusión ilegal de contenidos protegidos por derechos de autor, con graves implicaciones económicas, tecnológicas, legales y sociales.</strong> </p>
<p>La copia ilegal siempre ha existido, aunque el soporte físico condicionaba bastante la dificultad, calidad y funcionalidad de lo copiado; e incluso en el medio digital existe lo que se denomina “el agujero analógico”<a name="v1"></a><sup><a href="#n1">1</a></sup>, es decir la posibilidad de copiar las señales emitidas analógicamente y convertirlas posteriormente a formato digital (por ejemplo, se reproduce un CD digital que tiene DRM, y la audición se vuelve a grabar sin DRM; sólo se habrá perdido algo de calidad en la reproducción). Más adelante volveremos sobre el DRM.</p>
<p>La facilidad de copia aumentó con los soportes analógicos (discos, casetes, vídeos…) y todavía más con la llegada de los soportes digitales (CD, DVD, etc.), que permiten copiar cualquier documento un número ilimitado de veces, con una fidelidad igual a la del original, rápidamente, y con muy poco coste. Si a ello se une la mayor capacidad de las redes de comunicaciones con el desarrollo de la banda ancha, la situación de viabilidad para los modelos de negocio basados en la compensación económica por número de copias vendidas queda en entredicho. </p>
<p>Según un estudio llevado a cabo por el <em>Observatorio de Piratería y Hábitos de Consumo de Contenidos Digitales</em> (mayo 2010)<a name="v2"></a><sup><a href="#n2">2</a></sup>, la estimación de pérdidas por contenidos pirateados ascendió en España durante la segunda mitad de 2009 a 5.100 millones de euros. De ellos los libros electrónicos supusieron el 20% de las unidades copiadas, con un valor aproximado de 200 millones de euros. </p>
<p>El informe prevé que con la expansión del libro electrónico<a name="v3"></a><sup><a href="#n3">3</a></sup> las cifras se incrementarán: se calcula que una obra de éxito está disponible ilegalmente en la red en un plazo de dos semanas desde su presentación, aunque aquellas obras de más éxito, principalmente bestsellers y obras de gran consumo se incorporan al día siguiente de su publicación<a name="v4"></a><sup><a href="#n4">4</a></sup>. </p>
<p>Pero la cuestión de las fechas no es más que la anécdota que subyace al tema nuclear: la inexorable incorporación de todos los contenidos al universo digital. Lo que hace poco más de un año pertenecía al contexto de lo posible, en la actualidad, y en el futuro con más razón, cae en el terreno de lo predecible y habitual. </p>
<p>La falta de una respuesta editorial “legal” hace que estas prácticas se vayan convirtiendo en hábitos de consulta y consumo que se van consolidando. Se propiciará la compensación económica por la vía de sistemas alternativos que, por la propia inercia del sistema, pueden constituirse en práctica dominante, como está ocurriendo en el caso de la música.</p>
<p><strong>2. GESTORES DE DERECHOS DIGITALES</strong></p>
<p>Debido a estas circunstancias, y ante la necesidad de salvaguardar los derechos de autor en un entorno tan vulnerable como el digital, es por lo que se desarrollan mecanismos para la protección de contenidos como son las marcas de agua, identificadores únicos, sistemas confiables y los DRM, que son herramientas que intentan preservar el acceso no autorizado<a name="v5"></a><sup><a href="#n5">5</a></sup>. </p>
<p>DRM (<em>Digital Rights Management</em>) es un concepto y a la vez un dispositivo con un sistema de cifrado que combina hardware y software –sistemas de encriptación- con la finalidad de establecer los usos permitidos por el titular de los derechos sobre una obra digital. Es utilizado por autores y editores de obras protegidas por derechos de autor para evitar el pirateo y otras actividades ilegales, o establecer un rango de usos permitidos y no permitidos en base a diferentes circunstancias y condiciones.</p>
<p>DRM engloba varias técnicas que permiten al propietario de los derechos o a su distribuidor autorizado controlar cómo se utilizan los contenidos por parte de los usuarios. Su estipulación legal se basa en un tratado aprobado por la comunidad internacional en el seno de la OMPI (<em>Organización Mundial de la Propiedad Intelectual</em>) en 1996, que fue ratificado por la directiva comunitaria 2001/29/CE de 22 de mayo<a name="v6"></a><sup><a href="#n6">6</a></sup> denominada “Derechos de autor en Internet”<a name="v7"></a><sup><a href="#n7">7</a></sup>. </p>
<p>Aunque es ahora cuando más se está hablando de DRM por la popularización de los libros electrónicos, los primeros sistemas comenzaron a funcionar a finales de los años 90 aplicados a música, vídeo, programas informáticos y documentos electrónicos, con la finalidad de servir simplemente como sistema anticopia. Posteriormente el DRM se ha aplicado al control de los diferentes usos que se pueden hacer de un documento digital, ya que la restricción puede establecerse sobre un uso concreto (lectura, impresión, modificación, descarga…) de un producto digital creativo (literatura, música, películas, programas&#8230;).</p>
<p>Los mecanismos DRM están lejos de disponer de un estándar, ya que la codificación es distinta según la empresa que lo diseña, pero todos ellos tienen en común algunas características como son: </p>
<p>-Se aplican a contenidos intelectuales o creativos en formato digital.<br />
-Establecen quién o quiénes acceden a las obras, y bajo qué condiciones.<br />
-Autorizan o deniegan el acceso a la obra, o a alguna de sus funciones.<br />
-Las condiciones de acceso las establece el proveedor de la obra.<br />
-Reduce las posibilidades de la proliferación de copias ilegales.<br />
-Facilita disponer a tiempo real de estadísticas de accesos y usos de un archivo digital, ayudando a determinar el valor de éste.</p>
<p>El DRM es utilizado en bibliotecas para fijar un tiempo de uso limitado de los libros electrónicos en préstamo. Una vez transcurrido el plazo, automáticamente hace que el libro no pueda seguir siendo leído o desaparezca del lector de libros (<em>eReader</em>).</p>
<p>En la industria editorial, el dispositivo DRM es más utilizado por las empresas de agregadores de contenidos que por los editores, ya que éstos anteriormente ya comercializaban paquetes de revistas electrónicas, y siguen utilizando las mismas plataformas –para ambos contenidos (libros y revistas digitales). La mayoría de ellos también restringen la posibilidad de préstamo interbibliotecario, aunque algunos sí permiten la transmisión por correo postal mediante fotocopia impresa o fax<a name="v8"></a><sup><a href="#n8">8</a></sup>.</p>
<p><strong>3. INCONVENIENTES DE LOS DRM</strong></p>
<p>El uso del DRM también tiene aspectos controvertidos. Algunos opositores al DRM como la <em>Free Software Foundation</em><a name="v9"></a><sup><a href="#n9">9</a></sup> se refieren al mismo como “digital restriction management” y afirman que las condiciones establecidas por el DRM sobrepasan la legalidad, ya que restringen algunos usos legales y razonables.</p>
<p>Los sistemas DRM los establecen unilateralmente los distribuidores de contenidos, y en ocasiones van más allá de los legítimos derechos del comprador en aspectos tales como el uso de la copia privada o de seguridad, las excepciones de copia que en alguna legislación se establece para casos específicos –el llamado uso justo (<em>fair use</em>)- como puede ser la autorización de cambio de formato para usuarios con discapacidad visual, el uso con fines de docencia e investigación, la realización de obras derivadas a partir de la original (traducciones, remixes, versiones, críticas… ), la copia para preservación digital, o que el DRM supere en muchos casos el tiempo estipulado por la legislación de derechos de autor para las obras que pasan al dominio público, porque ha expirado el plazo de protección, que según las legislaciones de los distintos países suele oscilar entre 50 y 70 años desde la muerte del creador.</p>
<p>Existen inconvenientes del DRM, tanto en el plano técnico como en el conceptual, ya que no son sistemas seguros al cien por cien, pues pueden ser decodificados o craqueados. Y por otra parte también limitan la difusión de las obras, ya que en ocasiones su aplicación es aún más estricta que la que se establecía para la copia impresa; por ejemplo un libro impreso se lo podemos prestar a uno, dos o tres amigos, sin embargo un libro electrónico con DRM -salvo la excepción que hace algún distribuidor como Sony, que permite prestarlo 2 veces-, no lo podríamos hacer a no ser que le prestáramos nuestro dispositivo para leerlo.</p>
<p>Algunas empresas como <em>Apple</em> a través de su tienda de música <em>iTunes</em> han empezado a vender contenidos musicales sin DRM, pero a cambio han incrementando el precio en 30 céntimos por canción, ya que consideraba que su utilización estaba limitando su capacidad competitiva frente a sus adversarios. Algunos de ellos, como <em>EMI</em> o <em>Amazon</em>, anteriormente ya lo habían retirado, lo que supone que el 80% de la música vendida en la actualidad no dispone de DRM.</p>
<p>En cuanto al libro electrónico algunos autores ya han puesto de manifiesto que la utilización de sistemas DRM muy restrictivos se encuentran entre las razones por las que el comercio del mismo está teniendo un despegue más lento de lo que debería.</p>
<p>Por otra parte DRM entra en contradicción con los ideales del software libre, ya que da la posibilidad de que los distribuidores especifiquen para qué programas concretos permiten la lectura, y de esta manera discrimina a aquellos usuarios que quieren o deseen utilizar programas de código abierto. Incluso un formato abierto como <em>ePub</em>, ve condicionado su carácter de abierto por el uso del DRM, ya que en el momento que un libro con formato <em>ePub</em> contiene un sistema DRM limita su condición de abierto y libre para depender de las especificaciones del DRM que se esté aplicando.</p>
<p>Pero el aspecto más controvertido es el relativo a la salvaguarda de la intimidad del usuario, ya que hasta ahora la compra de un documento en formato físico no hacia necesaria la identificación del usuario; sin embargo los sistemas DRM implican la necesidad de identificación del cliente para poder rastrear los usos que se hagan de la copia, en algunos casos incluso se vincula a la tarjeta de crédito del comprador del libro.</p>
<p>Sin embargo eso puede tener aspectos positivos, como lo que se ha denominado DRM social, pues el libro se puede descargar de nuevo de manera gratuita en caso de que se cambie de dispositivo de lectura, o si se ha estropeado o borrado, ya que existe un registro de compradores. En cualquier caso, el fin último es desalentar que el usuario haga una difusión no permitida del libro, ya que a partir de la copia puede rastrearse a quién pertenece el original. </p>
<p><strong>4. DRM Y DERECHO A LA INTIMIDAD</strong></p>
<p>Una cuestión muy delicada es que los controles son establecidos por empresas privadas basados en lo que se ha denominado “computación fiable”<a name="v10"></a><sup><a href="#n10">10</a></sup>, dejando en manos de éstas datos relativos a qué libros compra un usuario y cómo los utiliza, que en ocasiones pueden dar lugar a malas prácticas pudiendo ser utilizado con fines no éticos.</p>
<p>Este aspecto es verdaderamente complejo, ya que con el objetivo de salvaguardar los legítimos derechos de los autores se invade un terreno de uno de los derechos fundamentales como es el de la intimidad, con el agravante de que es ejercido por terceros que pueden vigilar qué leemos y cómo leemos. No hace mucho <em>Amazon</em> tuvo un problema: no disponía de los derechos de autor para el formato digital de los libros 1984 y <em>Rebelión en la granja</em>, de George Orwell, y tras la denuncia de sus propietarios legítimos, se vio en la obligación de retirarlos de los dispositivos de lectura <em>Kindle</em> de sus clientes y a devolverles lo que habían pagado por ellos.</p>
<p>Esta manipulación en la biblioteca de los lectores ha dado mucho que hablar, e incluso se ha dicho que es como si el librero de toda la vida entrara en tu casa y se llevara dos ejemplares de nuestra biblioteca dejando, eso sí, un cheque en la estantería.</p>
<p><strong>5. CONCLUSIONES</strong></p>
<p>El éxito de los modelos comerciales en internet depende en gran medida de los sistemas de protección de los derechos digitales. En este terreno ha sido fundamental el desarrollo del DRM (<em>digital rigths management</em>), que está permitiendo la gestión de los derechos electrónicos con cierta seguridad.</p>
<p>Por otra parte su uso tiene aspectos controvertidos que aún están por resolver de manera satisfactoria en cuestiones de derecho a la intimidad, pues los datos y estadísticas de uso quedan en manos de entidades privadas que pueden hacer algún mal uso de los mismos con fines comerciales o de otro tipo. Hay que recordar que el derecho a la intimidad está por encima del derecho a la propiedad.</p>
<p>Otro aspecto a resolver es lo que se ha denominado uso justo, es decir esas excepciones que establece la ley a la norma común como es el uso para personas discapacitadas, la copia legal con fines de docencia e investigación, además de cuestiones sobre el ámbito de aplicación, pues habitualmente los DRM los establecen empresas estadounidenses sobre contendidos que se comercializan en otros países con legislaciones distintas. </p>
<p><strong>6. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS</strong></p>
<p><a name="n1"></a><strong>1.</strong> <em>Agujero analógico</em>. <em>Wikipedia</em>.<br />
<em><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Agujero_anal%C3%B3gico">http://es.wikipedia.org/wiki/Agujero_anal%C3%B3gico</a></em></p>
<p><a name="n2"></a><strong>2.</strong> <strong>Achaerandio, Rafael</strong>. &#8220;Observatorio de Piratería y Hábitos de Consumo de Contenidos Digitales&#8221;. IDC (2010).<br />
<em><a href="http://www.sgae.es/recursos/documentacion/articulos_2010/observatoriodepirateria_010610.pdf">http://www.sgae.es/recursos/documentacion/articulos_2010/observatoriodepirateria_010610.pdf</a></em></p>
<p><a name="n3"></a><strong>3.</strong> <strong>Cordón, José-Antonio</strong>. “Libros electrónicos: una realidad emergente”. <em>Anuario ThinkEPI</em>, 2010, v. 4, pp. 130-138.</p>
<p><a name="n4"></a><strong>4.</strong> En una investigación que se está desarrollando por parte de los autores de esta nota sobre redes P2P y libros electrónicos, en la que se han tomado como referencia diez sitios de intercambios de archivos. La tasa de transferencia está en torno a los 30 días. Los resultados completos de la investigación podrán verse en:<br />
<strong>Cordón-García, José-Antonio</strong>; <strong>Alonso-Arévalo, Julio</strong>; <strong>Gómez-Díaz, Raquel</strong>. Gutenberg 2.0: la revolución de los libros electrónicos. Gijón: Trea, 2010 (en prensa).</p>
<p><a name="n5"></a><strong>5.</strong> <strong>Ochoa-de-González-Argüelles, Enrique</strong>. &#8220;Digital rights management (DRM)&#8221;. <em>Razón y palabra</em>, n. 48, 2010.<br />
<em><a href="http://www.razonypalabra.org.mx/anteriores/n48/bienal/mesa5.pdf">http://www.razonypalabra.org.mx/anteriores/n48/bienal/mesa5.pdf</a></em></p>
<p><a name="n6"></a><strong>6.</strong> <em>Directiva 2001/29/CE del Parlamento Europeo y del Consejo de 22 de mayo de 2001 relativa a la armonización de determinados aspectos de los derechos de autor y derechos afines a los derechos de autor en la sociedad de la información</em>.<br />
<em><a href="http://www.fap.org.es/pdf/DIRECTIVA_2001_29-.pdf">http://www.fap.org.es/pdf/DIRECTIVA_2001_29-.pdf</a></em></p>
<p><a name="n7"></a><strong>7.</strong> <strong>Millán-Tejedor, Ramón-Jesús</strong>. &#8220;DRM: contenidos digitales seguros&#8221;. <em>Comunicaciones world</em>, 2005, n. 203.<br />
<em><a href="http://www.ramonmillan.com/tutoriales/drm.php">http://www.ramonmillan.com/tutoriales/drm.php</a></em></p>
<p><a name="n8"></a><strong>8.</strong> <strong>Tiessen, Rob</strong>. E-books, licences, copyright. University of Calgary, 2009.<br />
<em><a href="http://dspace.ucalgary.ca/bitstream/1880/47273/1/ebooks%20copyright%20licences.pdf">http://dspace.ucalgary.ca/bitstream/1880/47273/1/ebooks%20copyright%20licences.pdf</a></em></p>
<p><a name="n9"></a><strong>9.</strong> <em>Free Software Foundation</em>.<br />
<em><a href="http://www.fsf.org">http://www.fsf.org</a></em></p>
<p><a name="n10"></a><strong>10.</strong> <em>Trusted computing. DRM</em>. Wikipedia, 2010.<br />
<em><a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Trusted_Computing">http://en.wikipedia.org/wiki/Trusted_Computing</a></em></p>
<hr />
<strong><a href="http://directorioexit.info/consulta.php?directorio=exit&#038;campo=ID&#038;texto=162">Julio Alonso-Arévalo</a></strong> y <strong><a href="http://directorioexit.info/consulta.php?directorio=exit&#038;campo=ID&#038;texto=479">José-Antonio Cordón-García</a></strong>.<br />
Miembros del <em><a href="http://thinkepi.net">Grupo ThinkEPI</a></em></p>
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		<title>La alegría va por barrios: el ascenso de las revistas científicas españolas como publicaciones fuente en el Web of Science no afecta por igual a todas las disciplinas</title>
		<link>http://www.thinkepi.net/la-alegria-va-por-barrios</link>
		<comments>http://www.thinkepi.net/la-alegria-va-por-barrios#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 26 Apr 2010 07:00:20 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Luis Rodríguez-Yunta</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

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Cómo citar este artículo:
Rodríguez-Yunta, L. &#8220;La alegría va por barrios: el ascenso de las revistas científicas españolas como publicaciones fuente en el Web of Science no afecta por igual a todas las disciplinas&#8221;. Anuario ThinkEPI, 2011, v. 5, pp. ¿¿-??.

LOS CAMBIOS EXPERIMENTADOS desde 2007 en la lista de revistas fuente que toma en consideración ISI [...]]]></description>
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<strong>Cómo citar este artículo:</strong></p>
<p><strong>Rodríguez-Yunta, L.</strong> &#8220;La alegría va por barrios: el ascenso de las revistas científicas españolas como publicaciones fuente en el Web of Science no afecta por igual a todas las disciplinas&#8221;. <em>Anuario ThinkEPI</em>, 2011, v. 5, pp. ¿¿-??.</p>
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<p><strong>LOS CAMBIOS EXPERIMENTADOS desde 2007 en la lista de revistas fuente que toma en consideración <em>ISI Thomson Reuters</em> para elaborar sus índices de citas siguen mereciendo la atención no sólo en los foros científicos, sino también entre bibliotecarios y documentalistas.</strong></p>
<p>A pesar de las controversias que despierta el factor de impacto, no se puede negar su relevancia sobre los procesos de valoración de la actividad científica y la gestión de colecciones de publicaciones periódicas en bibliotecas académicas y científicas. La aparición de nuevos indicadores alternativos provoca dudas sobre si generan rankings similares o complementarios (<strong>Torres-Salinas</strong> y <strong>Jiménez-Contreras</strong>, 2010), pero en esta guerra abierta frente a <em>Scopus</em> también deben contemplarse las variaciones que pueden producirse a corto plazo por la expansión en la selección de publicaciones para elaborar los índices de citas.</p>
<p>Los datos sobre las revistas fuente del <em>Web of Science</em> están en libre acceso en la web en donde se publica el <em><a href="http://science.thomsonreuters.com/mjl" target="blank">Master Journal List</a></em>. Sin embargo, resulta mucho más trabajoso extraer valoraciones cuantitativas sobre esta web, frente a las facilidades que ofrece <em>Scopus</em>, que sí permite la descarga de un fichero <em>Excel</em> con todos los datos ya tabulados.</p>
<p>Otra dificultad para abordar el análisis de estos cambios radica en el hecho de que se trata de un proceso vivo, y por tanto no es posible sacar conclusiones definitivas sin correr el riesgo de que queden obsoletas en poco tiempo. Pero por ello mismo, cualquier momento puede ser oportuno para realizar un estado de la cuestión y conocer mejor en qué situación se encuentran actualmente las revistas españolas e iberoamericanas en los índices de citas, y así se ha realizado para una comunicación en el <em>VII Seminario Hispano Mexicano</em> con los datos publicados en enero de 2010. El trabajo presentado en este encuentro pueden consultarse ya en el archivo E-LIS (<strong>Rodríguez-Yunta</strong>, 2010).</p>
<p>Sin duda, el crecimiento de la presencia de las revistas españolas en el <em>Master Journal List</em> del <em>Web of Science</em> ha sido espectacular. En la actualidad se recogen 165 publicaciones editadas en España. Evidentemente esta cifra queda muy por debajo de la aportación de Estados Unidos, Reino Unido, Países Bajos y Alemania, que continúan siendo los países dominantes en este listado. Pero si se considera la presencia por países en el <em>Master Journal List</em> como un indicador del prestigio como país en las diferentes disciplinas, hay que destacar que España ha pasado al 5º puesto dentro del <em>Social Science Citation Index</em> (SSCI), al 8º en el <em>Arts &#038; Humanities Citation Index</em> (A&#038;HCI) y al 14º en el <em>Science Citation Index Expanded</em> (SCIE).</p>
<p>Esta situación es especialmente exitosa para las ciencias sociales, en donde se partía de una situación de casi invisibilidad, ya que la selección de revistas españolas en el SSCI se limitaba anteriormente al área de psicología. Debe felicitarse a todos los que han contribuido a este progreso, pero también es necesario matizar dos aspectos:</p>
<p>1. El peso porcentual de las publicaciones españolas sigue siendo muy escaso. Tan sólo se ha pasado de la miseria a la pobreza. A pesar de situarse en una muy digna posición en un ranking por países editores de las revistas incluidas en el MJL, las publicaciones editadas en España tan sólo representan el 1,0% en el SCIE, el 1,8% en el SSCI y el 3,2% en el A&#038;HCI. Los cuatro países principales (Estados Unidos, Reino Unido, Países Bajos y Alemania) siguen acaparando el mayor número de fuentes de datos en los índices de citas.</p>
<p>2. La alegría va por barrios. Como si se tratase de una lotería, no todos los campos científicos se van a beneficiar por igual de este progreso. Frecuentemente se evalúan las revistas no por su mera presencia dentro de estos listados sino por la posición en los primeros cuartiles dentro de las tablas del <em>Journal Citation Report</em>. Y estos datos se establecen según el esquema de clasificación propio del ISI, para cada uno de sus 255 epígrafes. Por ello, las posibilidades de recibir citas crecen considerablemente para aquellas revistas que cuentan dentro del MJL con publicaciones relacionadas con la misma comunidad de usuarios (autores-lectores) dentro de un mismo campo científico. Y por el contrario, es mucho más difícil que reciba citas una revista de un área científica en la cual no hay ninguna publicación en la que se incluyan trabajos de la misma comunidad o red científica.</p>
<p>Pues bien, la situación es esta: de los 255 epígrafes, la presencia de revistas españolas se distribuye del siguiente modo:</p>
<p>- En el SCIE hay 78 publicaciones españolas, encuadradas en 60 categorías de las 173 presentes en la clasificación del <em>Web of Science</em>. Sólo en 21 de ellas se recoge más de 1 revista editada en España, mientras que no existe ninguna en 113 (65,3%).</p>
<p>- En el SSCI figuran 52 revistas españolas, presentes en 25 disciplinas de 55 posibles, aunque sólo en 15 con más de un título. No existe ninguna fuente española en 30 (54,5%).</p>
<p>- En el A&#038;HCI hay 48 publicaciones de España, que están incluidas en 16 categorías de 27 existentes. Sólo en 9 de ellas hay más de un título. No hay revistas españolas en 11 (40,7%).</p>
<p>La probable incidencia de una revista dentro de la categoría o categorías en la que ha quedado seleccionada es muy irregular, ya que el número de publicaciones en cada epígrafe es muy variable. Por ello, aunque la categoría con mayor número de revistas es “History” en A&#038;HCI, con 12 publicaciones, por peso porcentual esta misma categoría pero en el SSCI es la que tiene mayor probabilidad de incidencia sobre los indicadores pese a tener tan sólo 4 títulos (10,8%).</p>
<p>En el anexo se incluye la lista de categorías en las que existen revistas españolas. Los títulos concretos seleccionados en el <em>Master Journal List</em> del <em>Web of Science</em> pueden consultarse en su página web, o bien a través del directorio <em>Latindex</em> y los directorios de revistas de las bases de datos del CSIC. Para las revistas de ciencias humanas y sociales puede consultarse también el <a href="http://dice.cindoc.csic.es" target="blank">portal DICE</a> del grupo EPUC.</p>
<p>El estudio realizado también muestra que los cambios producidos están derrumbando algunos tópicos que hasta ahora podían ser creencias comunes en la comunidad científica:</p>
<p>- Ya no puede afirmarse que sea necesario o conveniente publicar revistas en inglés para tener presencia en el <em>Web of Science</em>. De las revistas aceptadas, la mayoría publican artículos sólo en español.</p>
<p>- El cumplimiento de buenas prácticas en la edición científica tampoco es imprescindible para superar el proceso de evaluación de I<em>SI Thomson Reuters</em>. En la selección figuran indistintamente publicaciones que están o no en el Catálogo de <em>Latindex</em>.</p>
<p><strong>REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS</strong></p>
<p><strong>Rodríguez Yunta, Luis</strong>. “Las revistas iberoamericanas en Web of Science y Scopus: visibilidad internacional e indicadores de calidad”. En: <em>VII Seminario Hispano-Mexicano de Investigación en Bibliotecología y Documentación</em>, Ciudad de México, 7-9 de abril de 2010 [En prensa].<br />
<em><a href="http://eprints.rclis.org/18343" target="blank">http://eprints.rclis.org/18343</a></em></p>
<p><strong>Torres-Salinas, Daniel</strong>; <strong>Jiménez-Contreras, Evaristo</strong>. “Introducción y estudio comparativo de los nuevos indicadores de citación sobre revistas científicas en Journal Citation Reports y Scopus”. <em>El Profesional de la Información</em>, 2010, marzo-abril, v. 19, n. 2, pp. 201-207.</p>
<p><strong>ANEXO: SITUACIÓN POR DISCIPLINAS</strong></p>
<p>Categorías del <em>Web of Science</em> con más de 1 revista española:</p>
<p>- <em>Allergy</em> en SCIE (2 sobre 23, 8,7%)</p>
<p>- <em>Archaeology</em> en A&#038;HCI (3 sobre 74, 4,1%)</p>
<p>- <em>Art</em> en A&#038;HCI (3 sobre 69, 4,3%)</p>
<p>- <em>Business</em> en SSCI (2 sobre 100, 2,0%)</p>
<p>- <em>Clinical Neurology</em> en SCIE (2 sobre 185, 1,1%)</p>
<p>- <em>Communication</em> en SSCI (3 sobre 72, 4,2%)</p>
<p>- <em>Construction &#038; Building Technology</em> en SCIE (2 sobre 51, 3,9%)</p>
<p>- <em>Economics</em> en SSCI (5 sobre 295, 1,7%)</p>
<p>- <em>Education &#038; Educational Research</em> en SSCI (8 sobre 191, 4,2%)</p>
<p>- <em>Engineering, Multidisiciplinary</em> en SCIE (2 sobre 90, 2,2%)</p>
<p>- <em>Gastroenterology &#038; Hepatology</em> en SCIE (2 sobre 69, 2,9%)</p>
<p>- <em>Geography</em> en SSCI (2 sobre 74, 2,7%)</p>
<p>- <em>Geology</em> en SCIE (3 sobre 53, 5,7%)</p>
<p>- <em>History</em> en A&#038;HCI (12 sobre 250, 4,8%)</p>
<p>- <em>History</em> en SSCI (4 sobre 37, 10,8%)</p>
<p>- <em>History &#038; Philosophy</em> of Science en A&#038;HCI (3 sobre 51, 5,9%)</p>
<p>- <em>Humanities, Multidisciplinary</em> en A&#038;HCI (3 sobre 121, 2,5%)</p>
<p>- <em>Immunology</em> en SCIE (3 sobre 138, 2,2%)</p>
<p>- <em>Infectious Diseases</em> en SCIE (3 sobre 63, 4,8%)</p>
<p>- <em>Information Science &#038; Library Science</em> en SSCI (2 sobre 79, 2,5%)</p>
<p>- <em>Language &#038; Linguisitics</em> en A&#038;HCI (7 sobre 160, 4,4%)</p>
<p>- <em>Law</em> en SSCI (2 sobre 141, 1,4%)</p>
<p>- <em>Linguistics</em> en SSCI (6 sobre 148, 4,1%)</p>
<p>- <em>Literature, Romance</em> en A&#038;HCI (6 sobre 61, 9,8%)</p>
<p>- <em>Marine &#038; Freshwater Biology</em> en SCIE (3 sobre 94, 3,2%)</p>
<p>- <em>Mathematics</em> en SCIE (5 sobre 272, 1,8%)</p>
<p>- <em>Mathematics, Applied</em> en SCIE (2 sobre 224, 0,9%)</p>
<p>- <em>Medicine, General &#038; Internal</em> en SCIE (4 sobre 164, 2,4%)</p>
<p>- <em>Microbiology</em> en SCIE (2 sobre 106, 1,9%)</p>
<p>- <em>Neurosciences</em> en SCIE (2 sobre 240, 0,8%)</p>
<p>- <em>Nutrition &#038; Dietetics</em> en SCIE (2 sobre 74, 2,7%)</p>
<p>- <em>Operations Research &#038; Management Science</em> en SCIE (2 sobre 75, 2,7%)</p>
<p>- <em>Pediatrics</em> en SCIE (2 sobre 105, 1,9%)</p>
<p>- <em>Pharmacology &#038; Pharmacy</em> en SCIE (7 sobre 261, 2,7%)</p>
<p>- <em>Philosophy</em> en A&#038;HCI (7 sobre 154, 4,5%)</p>
<p>- <em>Plant Sciences</em> en SCIE (2 sobre 192, 0,5%)</p>
<p>- <em>Political Science</em> en SSCI (2 sobre 128, 1,6%)</p>
<p>- <em>Psychology, Clinical</em> en SSCI (2 sobre 103, 1,9%)</p>
<p>- <em>Psychology, Educational</em> en SSCI (2 sobre 48, 4,2%)</p>
<p>- <em>Psychology, Multidisciplinary</em> en SSCI (4 sobre 134, 3,0%)</p>
<p>- <em>Public, Environmental &#038; Occupational Health</em> en SSCI (2 sobre 118, 1,7%)</p>
<p>- <em>Religion</em> en A&#038;HCI (5 sobre 121, 4,1%)</p>
<p>- <em>Sociology</em> en SSCI (2 sobre 136, 1,5%)</p>
<p>- <em>Statistics &#038; Probability</em> en SCIE (2 sobre 109, 1,8%)</p>
<p>- <em>Surgery</em> en SCIE (2 sobre 187, 1,1%)</p>
<p>- <em>Urology &#038; Nephrology</em> en SCIE (2 sobre 67, 3,0%)</p>
<p>Disciplinas del <em>Web of Science</em> con sólo 1 revista española:</p>
<p>- <em>Agricultural Economics &#038; Policy</em> en SCIE (sobre 13, 7,7%)</p>
<p>- <em>Agriculture, Multidisciplinary</em> en SCIE (sobre 59, 1,7%)</p>
<p>- <em>Anthropology</em> en SSCI (sobre 94, 1,1%)</p>
<p>- <em>Architecture</em> en A&#038;HCI (sobre 36, 2,8%)</p>
<p>- <em>Automation &#038; Control Systems</em> en SCIE (sobre 61, 1,6%)</p>
<p>- <em>Behavioral Sciences</em> en SCIE (sobre 48, 2,1%)</p>
<p>- <em>Biotechnology &#038; Applied Microbiology</em> en SCIE (sobre 157, 0,6%)</p>
<p>- <em>Business, Finance</em> en SSCI (sobre 83, 1,2%)</p>
<p>- <em>Cardiac &#038; Cardiovascular Systems</em> en SCIE (sobre 110, 0,9%)</p>
<p>- <em>Cell Biology</em> en SCIE (sobre 171, 0,6%)</p>
<p>- <em>Chemistry, Applied</em> en SCIE (sobre 73, 1,4%)</p>
<p>- <em>Chemistry, Multidisciplinary</em> en SCIE (sobre 158, 0,6%)</p>
<p>- <em>Classics</em> en A&#038;HCI (sobre 41, 2,4%)</p>
<p>- <em>Computer Science, Interdisciplinary Applications</em> en SCIE (sobre 96, 1,0%)</p>
<p>- <em>Dentristy, Oral Surgery &#038; Medicine</em> en SCIE (sobre 74, 1,4%)</p>
<p>- <em>Developmental Biology</em> en SCIE (sobre 69, 2,6%)</p>
<p>- <em>Engineering, Civil</em> en SCIE (sobre 117, 0.9%)</p>
<p>- <em>Entomology</em> en SCIE (sobre 84, 1,2%)</p>
<p>- <em>Film, Radio, Television</em> en A&#038;HCI (sobre 24, 4,2%)</p>
<p>- <em>Folklore</em> en A&#038;HCI (sobre 18, 5,6%)</p>
<p>- <em>Food Science &#038; Technology</em> en SCIE (sobre 123, 0,8%)</p>
<p>- <em>Forestry</em> en SCIE (sobre 57, 1,8%)</p>
<p>- <em>Health Care Sciences &#038; Services</em> en SCIE (sobre 69, 1,4%)</p>
<p>- <em>History &#038; Philosophy of Science</em> en SCIE (sobre 48, 2,1%)</p>
<p>- <em>History &#038; Philosophy of Science</em> en SSCI (sobre 36, 2,8%)</p>
<p>- <em>International Relations</em> en SSCI (sobre 73, 1,4%)</p>
<p>- <em>Limnology</em> en SCIE (sobre 19, 5,3%)</p>
<p>- <em>Literary Reviews</em> en A&#038;HCI (sobre 57, 1,8%)</p>
<p>- <em>Literary Theory &#038; Criticism</em> en A&#038;HCI (sobre 21, 4,8%)</p>
<p>- <em>Materials Science, Ceramics</em> en SCIE (sobre 25, 4,0%)</p>
<p>- <em>Materials Science, Multidisciplinary</em> en SCIE (sobre 219, 0,5%)</p>
<p>- <em>Mathematics, Interdisciplinary Applications</em> en SCIE (sobre 88, 1,1%)</p>
<p>- <em>Medieval &#038; Renaissance Studies</em> en A&#038;HCI (sobre 33, 3,0%)</p>
<p>- <em>Metallurgy &#038; Metallurgical Engineering</em> en SCIE (sobre 76, 1,3%)</p>
<p>- <em>Micology</em> en SCIE (sobre 22, 4,5%)</p>
<p>- <em>Obstretics &#038; Gynecology</em> en SCIE (sobre 77, 1,3%)</p>
<p>- <em>Oceanography</em> en SCIE (sobre 60, 1,7%)</p>
<p>- <em>Oncology</em> en SCIE (sobre 181, 0,6%)</p>
<p>- <em>Ornithology</em> en SCIE (sobre 21, 4,8%)</p>
<p>- <em>Pathology</em> en SCIE (sobre 84, 1,2%)</p>
<p>- <em>Physiology</em> en SCIE (sobre 85, 1,2%)</p>
<p>- <em>Psychiatry</em> en SSCI (sobre 121, 0,8%)</p>
<p>- <em>Psychiatry</em> en SCIE (sobre 130, 0,8%)</p>
<p>- <em>Psychology</em> en SCIE (sobre 77, 1,3%)</p>
<p>- <em>Psychology, Applied</em> en SSCI (sobre 76, 1,3%)</p>
<p>- <em>Psychology, Developmental</em> en SSCI (sobre 65, 1,5%)</p>
<p>- <em>Psychology, Experimental</em> en SSCI (sobre 77, 1,3%)</p>
<p>- <em>Psychology, Social</em> en SSCI (sobre 58, 1,7%)</p>
<p>- <em>Public, Environmental &#038; Occupational Health</em> en SCIE (sobre 138, 0,7%)</p>
<p>- <em>Respiratory System</em> en SCIE (sobre 46, 2,2%)</p>
<p>- <em>Robotics</em> en SCIE (sobre 17, 5,9%)</p>
<p>- <em>Sport Sciences</em> en SCIE (sobre 85, 1,2%)</p>
<p>- <em>Substance Abuse</em> en SSCI (sobre 26, 3,8%)</p>
<p>- <em>Substance Abuse</em> en SCIE (sobre 13, 7,7%)</p>
<p>- <em>Veterinary Sciences</em> en SCIE (sobre 153, 0,7%)</p>
<p>- <em>Water Resources</em> en SCIE (sobre 72, 1,4%)</p>
]]></content:encoded>
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		</item>
		<item>
		<title>Más sobre iSchools</title>
		<link>http://www.thinkepi.net/mas-sobre-ischools</link>
		<comments>http://www.thinkepi.net/mas-sobre-ischools#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 23 Jan 2010 15:49:47 +0000</pubDate>
		<dc:creator>José R. Pérez-Agüera</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

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		<description><![CDATA[Hace ya un tiempo, García-Marco (2008) escribió un excelente ThinkEPI sobre el movimiento de iSchools, que se está dando en los EEUU. En su momento me interesó mucho su trabajo, pero reconozco que no profundice mucho más allá.
No había vuelto a pensar mucho sobre el tema hasta que hace unas semanas, asistí a una charla [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Hace ya un tiempo, <strong>García-Marco</strong> (2008) escribió un excelente <em>ThinkEPI</em> sobre el movimiento de <em>iSchools</em>, que se está dando en los EEUU. En su momento me interesó mucho su trabajo, pero reconozco que no profundice mucho más allá.</p>
<p>No había vuelto a pensar mucho sobre el tema hasta que hace unas semanas, asistí a una charla de <strong>Gary Marchionini</strong>, el futuro decano de la <em>School of Library and Information Science</em> de la <em>Universidad de Carolina del Norte</em>, en Chapel Hill, donde nos hablo de su idea de lo que debe ser una escuela moderna dedicada a la Ciencia de la información (a quien se le ocurriría llamarla Documentación). Reconozco que para estas cosas soy como un niño pequeño, salí flipando de la charla.</p>
<p>Habló de estudiar la información en todas sus formas, de fomentar una disciplina centrada en la idea de información, donde tienen cabida cada una de las distintas definiciones de la misma, habló de cómo transmitir la idea del profesional de la información a la sociedad, formando profesionales útiles y capaces de trabajar en todos los ámbitos donde la información está presente, desde la Física a la Biología, pasando por la Informática, la Historia o las Matemáticas.</p>
<p>Esta concepción holística de la información es, desde mi punto de vista, la idea central de las <em>iSchools</em>, y pese a las complejidades que implica es, sin duda, el camino que nuestra disciplina habrá de recorrer.</p>
<p>Llevo años sin saber muy bien como definirme profesionalmente: no soy documentalista, ni bibliotecario, no soy informático, no soy un <em>computer scientist</em> (que le dicen aquí a los informáticos centrados en investigación), no soy ninguna de esas cosas.</p>
<p>Ahora bien, si tomamos como núcleo el concepto de información, la forma de definirme profesionalmente se simplifica bastante, pudiendo decir que soy un <em>information scientist</em> (o científico de la información).</p>
<p>A partir de aquí podemos hacer muchas mas definiciones que nos ayuden a presentarnos ante la sociedad, tales como la de profesional de la información (que gran nombre para una revista, ¿no creéis?), arquitecto de sistemas de información, etc.</p>
<p>Muchas de estas definiciones ya existen, lo sé, no estoy descubriendo nada, el único problema es que no siempre se identifican con nuestra profesión.</p>
<p>No me voy a poner tan pesadito como siempre sobre lo que se debe estudiar o no en nuestras facultades, sólo diré que en la <em>iSchool</em> que yo conozco hay asignaturas de programación y de bases de datos de las de verdad (no, enseñar cómo usar <em>Access</em> y <em>Filemaker</em>, o incluso <em>MySQL</em>, no es enseñar bases de datos, le pique a quien le pique).</p>
<p>Más allá de debates académicos en los que no quiero entrar por decimonovena vez, lo que me apetece destacar en este <em>ThinkEPI</em>, es lo que tiene de nuevo la idea de las <em>iSchools</em>, y digo nuevo porque se habla de la información como un todo, relegando al mundo bibliotecario al lugar que le corresponde en todo este entramado que define la ciencia de la información. No diré Abajo las bibliotecas!!, Fuera los archiveros de nuestras Escuelas!! -aunque reconozco que lo pienso-, pero sí diré que la ciencia de la información es mucho más que bibliotecas y archivos, es más, creo firmemente que las bibliotecas son sólo una pequeñísima parte de la ciencia de la información, y que los archivos son una parte aún más pequeña si cabe, y que por lo tanto, su impacto en los planes de estudio de ciencia de la información debería ser mucho menor de lo que es hoy en día.</p>
<p><strong>Borges</strong>, por cierto gran amante de la bibliotecas, decía que los diccionarios son cementerios de palabras; yo digo que las bibliotecas son cementerios de libros, quien quiera ser enterrador que lo sea, incluso le podemos enseñar a cómo usar la pala, no me niego a ello, pero demos la oportunidad a aquellos interesados en aprender sobre las cosas vivas de formarse como es debido.</p>
<p>Para el que quiera saber más:<br />
<em><a href="http://www.ischools.org/">http://www.ischools.org/</a></em></p>
<p>Por cierto, no hay ninguna Escuela española en el consorcio de <em>iSchools</em>, y yo me pregunto, ¿a que están esperando?</p>
]]></content:encoded>
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		</item>
		<item>
		<title>Arquitectura de información y Diseño de interacción, dos disciplinas diferenciadas en el marco de la Experiencia de usuario</title>
		<link>http://www.thinkepi.net/arquitectura-de-informacion-interaccion-disciplinas-experiencia-de-usuario</link>
		<comments>http://www.thinkepi.net/arquitectura-de-informacion-interaccion-disciplinas-experiencia-de-usuario#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 18 Jan 2010 07:50:18 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Francisco Tosete Herranz</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.thinkepi.net/?p=543</guid>
		<description><![CDATA[¿EL PARAGUAS SERÁ LA EXPERIENCIA DE USUARIO?
Ortega Santamaría, Sergio
http://www.sortega.com/blog/%C2%BFel-paraguas-sera-la-experiencia-de-usuario/#comments
Recogiendo la metáfora del paraguas de UXnet que describíamos en el Informe APEI, Thomas Memmel reflexiona sobre la integración de roles y disciplinas bajo el concepto Experiencia de usuario (UX).
El paraguas de la UX
Lo curioso es que el autor no duda en augurar para el 2010 la [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>¿EL PARAGUAS SERÁ LA EXPERIENCIA DE USUARIO?</strong></p>
<p><strong>Ortega Santamaría, Sergio</strong><br />
<em><a href="http://www.sortega.com/blog/%C2%BFel-paraguas-sera-la-experiencia-de-usuario/#comments">http://www.sortega.com/blog/%C2%BFel-paraguas-sera-la-experiencia-de-usuario/#comments</a></em></p>
<p>Recogiendo la metáfora del paraguas de <em>UXnet</em> que describíamos en el <em>Informe APEI</em>, <strong>Thomas Memmel</strong> reflexiona sobre la integración de roles y disciplinas bajo el concepto Experiencia de usuario (<em>UX</em>).</p>
<p><em>El paraguas de la UX</em></p>
<p>Lo curioso es que el autor no duda en augurar para el 2010 la desaparición de la Arquitectura de información (<em>IA</em>), disciplina que sería absorbida por el Diseño de interacción (<em>IxD</em>):</p>
<p><em>&#8220;IA was especially associated with an expertise in building content and navigation structures that rather had a static form.<br />
Today, technologies like Silverlight, Ajax and Flash turn the web into a highly interactive media. Because the design of interactive systems is headlined with the term Interaction design (IxD), it will absorb IA as a discipline.<br />
Naturally, this comes with an increasing need for IAs to enhance their knowledge and design capabilities beyond static forms of content representation&#8221;.</em></p>
<p>No estoy tan de acuerdo con estas afirmaciones ya que se está reduciendo en exceso la <em>IA</em>  sin valorar su importancia en otros contextos y entornos de desarrollo.</p>
<p>Por esa y otras muchas razones prefiero pensar en el 2010 como el año en el que descubrimos el verdadero sentido de un enfoque multidisplinar, donde puedan surgir nuevas actividades profesionales, nuevos roles y nuevas formas de trabajo que sirvan para aunar esfuerzos. Si la <em>UX</em> nos ayuda a encontrar el nexo de unión, bienvenida sea.</p>
<p>Pero creo que la clave no está en remover la terminología que está en la superficie como en llegar a una mayor y profunda comprensión de cada disciplina y de de la tarea, y la responsabilidad que cada uno debemos asumir en el trabajo conjunto.</p>
<p>En ese sentido me parece muy apropiado el <em>Dilema de Branzi</em> y los últimos párrafos de esa lectura profunda y reflexiva de <strong>Buchanan</strong>, recordada por <em>Ghost in the Pixel</em>, y tan adecuada para estos últimos días de año:</p>
<p><em>&#8220;There is no reason to be unhappy with the pluralism of design explorations in the contemporary world, so long as these explorations are not entrapped in ideology and each of us may pursue our own paths in design within the reasonable bounds of responsibility, based on informed discussions of what is good, just, useful, and pleasurable. We may be distressed by some of the work that we see in graphic and industrial design today and delighted by a wide range of other work.<br />
Design is very young and has far to go in the exploration of its role in culture. For many of us, this means better understanding of the disciplines of design thinking, not merely changes in style and surface treatment. Our hope that the quality of discussion about design continues to improve and that designers do not become afraid of having their ideas and work subjected to wider and more insightful discussion than in the<br />
past. We all have much to learn about living together in a culture that is not fixed and changeless, and this is both our pleasure and our responsibility&#8221;.</em></p>
<p><strong>COMENTARIOS</strong></p>
<p>Por: <strong>Daniel Torres Burriel</strong></p>
<p>Precisamente hoy estaba pensando, en el transcurso de una sesión de trabajo, que la estrategia de diseño basada en la simplicidad por la vía de la priorización hace que la arquitectura de información parezca dejar de tener sentido.</p>
<p>Entiendo que eso sólo sería posible si realmente los proyectos redujeran al máximo su alcance (en cuanto a información, contenidos, funcionalidad), cosa poco probable hoy día, salvo en contados ejemplos: <em>Twitter</em> o la versión <em>lite</em> de <em>Facebook</em>, por poner dos ejemplos<br />
<em><a href="http://ow.ly/PNDe">http://ow.ly/PNDe</a></em></p>
<p>Por <strong>Sergio Ortega Santamaría</strong></p>
<p>Pero fíjate que, aun perdiendo predominancia en algunos proyectos, tal y como señalas, creo que la Arquitectura no deja de ser una parte muy importante que siempre está presente, que no podemos obviar, aunque no hayamos pensado en ella (seguramente porque otro lo ha hecho por nosotros).</p>
<p>De esta manera, desde una perspectiva sistémica, las “propiedades emergentes” de un sistema (equilibrio, funcionalidad, placer de uso…) no las vamos a encontrar en la arquitectura, en el diseño de la interfaz, en el diseño de interacciones… Creo que dichas propiedades surgen cuando todas esas partes actúan. De ahí la insistencia de valorar la responsabilidad y la tarea de cada actividad profesional en el conjunto.</p>
<p>Por: <strong>Francisco Tosete</strong></p>
<p>En mi opinión, la Arquitectura de información (AI) no desaparecerá. Creo que el Diseño de interacción es una cosa y la AI es otra. Ambas a su vez conforman efectivamente una parte importante de la Experiencia de usuario que veo como marco global del Diseño centrado en el usuario (DCU). Ahora bien, la AI es la vertiente más &#8220;documental&#8221; del diseño de espacios de información y una parte imprescindible e insoslayable de dicho diseño, por lo que no creo que desaparezca ni que pueda ser obviada ni asumida por terceras disciplinas.</p>
<p>El Diseño de interacción tiene unos objetivos específicos que no son precisamente los de sistematizar el espacio de información, ni plantear una adecuada navegación ni facilitar que los elementos o unidades informativas del sitio estén correctamente descritos, de que exista una metaestructura informativa adecuada, de que el contenido sea adecuado, de que se puedan indizar correctamente sus elementos constituyentes, de que se puedan compartir y difundir (vía sindicación de contenidos o terceros medios) o que puedan ser correcta y fácilmente encontrados y recuperados por parte de los usuarios y gestores de los mismos (o lo que es lo mismo, que sean &#8220;<em>findables</em>&#8220;).</p>
<p>Esas tareas no entran dentro de lo que se entiende como Diseño de interacción y sí dentro de lo que se entiende como Arquitectura de información.</p>
<p>El Diseño de interacción se centra principalmente en el diseño de la interfaz y de los elementos con los que interactúa el usuario, en la identificación y análisis de los objetivos y tareas que se dan en un espacio de información, y en el análisis del diseño de los flujos y procesos de interacción en el mismo.</p>
<p>AI y Diseño de interacción son complementarias. El hecho de que como sintetiza perfectamente <strong>Torres Burriel</strong>, &#8220;la estrategia de diseño basada en la simplicidad por la vía de la priorización [haga] que la arquitectura de información parezca dejar de tener sentido&#8221; y de que ambas disciplinas las lleve a cabo habitualmente la misma persona o profesional de forma recurrente (aunque algún compañero haya actuado exclusiva y únicamente como Arquitecto de información puro y duro, que no es lo usual) no implica que puedan y deban diferenciarse, ni que la primera vaya a desaparecer absorbida por la segunda. Conviven en el marco de la Experiencia de usuario.</p>
<p>En cuanto a la denominación de la persona que las ejerce, si se quiere buscar un título común quizá se pueda hablar como se hace ya desde hace algún tiempo de Arquitectos de experiencia de usuario en lugar de Arquitectos de información o de Diseñadores de interacción. Ahora bien, cada cual que use el nombre que más le convenga o con el que más cómodo se encuentre.</p>
<p>El debate está abierto y creo que es precisamente una consecuencia natural de la evolución de estas disciplinas en los últimos años, lo que por otro lado es una buena muestra de su dinamismo, pertinencia y vigencia; y de que están madurando.</p>
<div class="notas">
<p><strong>NOTA:</strong></p>
<p>El post que ha dado origen a la nota ThinkEPI y los comentarios han sido reproducidos con permiso de <strong>Sergio Ortega Santamaría</strong> y <strong>Daniel Torres Burriel</strong>, muchas gracias a ambos.</p>
<p><strong>REFERENCIAS:</strong></p>
<p><strong>Ortega Santamaría, Sergio</strong>. ¿El paraguas será la Experiencia de Usuario? [en línea]. Sortega: Comunicación, usabilidad, diseño e interacción. 28 dic. 2009.<br />
<em><a href="http://www.sortega.com/blog/%C2%BFel-paraguas-sera-la-experiencia-de-usuario/#comments">http://www.sortega.com/blog/%C2%BFel-paraguas-sera-la-experiencia-de-usuario/#comments</a></em></p>
<p><strong>Torres Burriel, Daniel</strong>. <em>Torresburriel.com</em>.<br />
<em><a href="http://www.torresburriel.com/weblog">http://www.torresburriel.com/weblog</a></em></p>
<p><em>UXNet: The User Experience Network</em>.<br />
<em><a href="http://www.uxnet.org/">http://www.uxnet.org/</a></em></p>
<p><strong>Tosete Herranz, Francisco</strong>. La rueda de la Experiencia de Usuario. <em>Imaginas.net</em>.<br />
<em><a href="http://www.imaginas.net/esquemas">http://www.imaginas.net/esquemas</a></em></p>
<p><strong>Hassan Montero, Yussef; Ortega Santamaría, Sergio</strong>. Informe APEI sobre Usabilidad. <em>No Sólo Usabilidad</em>.<br />
<em><a href="http://www.nosolousabilidad.com/manual/1.htm">http://www.nosolousabilidad.com/manual/1.htm</a></em></p>
<p><strong>Memmel Zuerich, Thomas</strong>. “Under the umbrella of User Experience -Usability Engineering and Interaction Design in 2010”. <em>The usability architect</em>.<br />
<em><a href="http://www.usability-architect.com/2009/12/under-umbrella-of-user-experience.html">http://www.usability-architect.com/2009/12/under-umbrella-of-user-experience.html</a></em></p>
<p><strong>Buchanan, Richard</strong>. &#8220;Branzi&#8217;s Dilemma: Design in Contemporary Culture&#8221;. <em>MIT Press</em>.<br />
<em><a href="http://mitpress.mit.edu/journals/DESI/Buchanan.pdf">http://mitpress.mit.edu/journals/DESI/Buchanan.pdf</a></em></p>
<p><strong>Gajendar, Uday</strong>. &#8220;What it all comes down to&#8221;. <em>Ghost in the pixel</em>.<br />
<em><a href="http://www.ghostinthepixel.com/?p=295">http://www.ghostinthepixel.com/?p=295</a></em></p>
</div>
]]></content:encoded>
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		</item>
		<item>
		<title>¿El año de las tabletas y los e-readers? Dispositivos de lectura para medios de comunicación</title>
		<link>http://www.thinkepi.net/tabletas-ereaders-dispositivos-lectura-medios-comunicacion</link>
		<comments>http://www.thinkepi.net/tabletas-ereaders-dispositivos-lectura-medios-comunicacion#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 15 Jan 2010 08:22:05 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Javier Díaz-Noci</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.thinkepi.net/?p=534</guid>
		<description><![CDATA[Una manera de acceder a la información en cualquier momento y lugar, con una buena definición; la posibilidad de llevar cargada una buena discoteca-biblioteca (o la posibilidad de acceder a ella) y no tener que preocuparnos por la batería…
¿Estamos cerca de un nuevo salto cualitativo en la manera en que nos relacionamos con la información [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Una manera de acceder a la información en cualquier momento y lugar, con una buena definición; la posibilidad de llevar cargada una buena discoteca-biblioteca (o la posibilidad de acceder a ella) y no tener que preocuparnos por la batería…</p>
<p>¿Estamos cerca de un nuevo salto cualitativo en la manera en que nos relacionamos con la información digital o digitalizada?<br />
¿Son las tabletas digitales ese paso adelante?</p>
<p>Entre 2008 y 2010 se ha producido una eclosión comercial de las pantallas digitales. Aunque, recordemos, no se trata de un nuevo dispositivo, sino de una mejora de los que ya existían. Tanto para leer como para leer y escribir, las tecnologías ya existían. En este período, en todo caso, se han mejorado y, sobre todo, hemos asistido a una campaña comercial, que probablemente será más decidida a lo largo de 2010.</p>
<p>Varios factores han influido en ello. Algunos novedosos, otros no tanto. Como concepto, el de la tableta no es sino la actualización de uno muy antiguo, de los tiempos de la antigua Roma: la <em>tabulae</em> (una tablilla cubierta de cera sobre la que se escribía con un punzón o <em>stylus</em> y después podía borrarse, extendiendo de nuevo la capa de cera), que a veces adoptaba la forma de dos páginas enfrentadas (<em>diptychus</em>).</p>
<p>Hoy la pantalla es digital y el punzón, un trozo de plástico que activa un reconocimiento de escritura o activa un teclado virtual. Nada que no utilizasen las agendas electrónicas o PDA, que han ido evolucionando hacia el <em>Pocket PC</em>.</p>
<p>Un diseño más avanzado, pero en el fondo lo mismo, son los <em>Tablet PC</em>, que se conocen desde hace unos años. Ambos han obtenido un éxito relativo. Si bien las PDA fueron en su día una herramienta bastante presente en el mercado; el precio elevado hizo que no fuesen un dispositivo absolutamente extendido y popular.</p>
<p>El tamaño de los ordenadores portátiles, su peso y su batería limitada –además de, durante años, su precio igualmente elevado- hicieron que tampoco haya sido hasta la bajada del coste –y de prestaciones, a la vez- y del tamaño de la pantalla un dispositivo omnipresente. Hoy lleva camino de serlo: el <em>Netbook</em>, merced a su precio (entre 200 y 400 euros, según los modelos) se ve por todas partes y, a pesar de su poca memoria, su disco duro limitado pero suficiente y su ausencia de disqueteras de DVD, se han convertido en una herramienta verdaderamente popular.</p>
<p>La duración de las baterías ha mejorado, y su tamaño y peso hacen que se pueda llevar en una mochila (los de bolsillo, que existen; por ejemplo, los <em>Sony Vaio P Series</em>, con una superficie de 8&#8221;) tienen una pantalla y un teclado tan pequeños que difícilmente pueden usarse para escribir o leer más que textos breves. Los <em>Netbooks</em> han demostrado que hay un gran mercado para ordenadores de prestaciones medianas, pero muy versátiles y, sobre todo, fácilmente transportables, con una pantalla con las dimensiones justas (ni tan pequeñas como las de una PDA, ni tan grandes como las de un <em>laptop</em>) que permita escribir, leer y ver contenidos audiovisuales.</p>
<p>No sólo para trabajar o estudiar, también para el entretenimiento, donde el audiovisual es líder. Y, por supuesto, con conexión <em>Wifi</em>, un recurso que está empezando a ser ubicuo y gratuito. Basta fijarse, en por ejemplo, el consumo de series de televisión, cómo una buena parte se produce no ya de forma síncrona a su emisión por la gran pantalla –cada vez más grande- sino mediante los archivos disponibles en internet.</p>
<p>En este panorama de convergencia de dispositivos y de aplicaciones, otro hito fue la comercialización, en los primeros años del nuevo siglo y milenio, del <em>iPod</em>, cuyo primer modelo se comercializó en octubre de 2001. En el fondo, no es sino un reproductor de archivos MP3, primero, y MP4 después, con un disco duro. Y un diseño elegante. El <em>iPod</em> daba la posibilidad de llevar toda la música, una enorme discoteca, encima a todas horas.</p>
<p>Modelos posteriores permiten la reproducción de vídeo. Desde que <em>Apple</em> lanzó el <em>iPod</em>, es una estampa cotidiana ver a todo tipo de personas haciendo un uso intensivo de este aparato, o de otros similares. El <em>iPod</em> fue un punto de inflexión, al menos para <em>Apple</em>: su negocio principal dejó de ser la fabricación y venta de ordenadores de sobremesa o portátiles, y su reproductor de MP3/MP4 es el producto estrella. Hasta tal punto, que la compañía se lanzó a la venta de música por internet: en el portal <em>iTunes</em>.</p>
<p>El <em>iPod</em> ponía el acento, además del diseño, en el almacenaje, aun a costa de la calidad: un archivo MP3 o MP4 activa mecanismos de compresión y por tanto, aunque el peso de los archivos es sensiblemente menor, la calidad también lo es. De alguna manera, los dispositivos de papel electrónico, los<em> E-readers</em> quisieran ser el <em>iPod</em> de los libros<a name="v1"></a><sup><a href="#n1">1</a></sup>.</p>
<p>La pantalla del <em>iPod</em> se amplió (hasta ocupar prácticamente toda la superficie del aparato) y nació <em>iPod Touch</em>, todavía más claramente enfocado a la reproducción de vídeos. Y, con un diseño prácticamente igual, y en convergencia con el teléfono móvil (a su vez, cada vez menos un teléfono y más una cámara de fotos, grabadora de sonidos, reproductor de todo) nació el <em>iPhone</em>. Todo eso, y conectividad. Y miles de aplicaciones, aunque, por ejemplo, aún tenga dificultades, por cuestiones de licencias, para reproducir contenido hecho en <em>Flash</em>.</p>
<p>A principios de 2010, haciendo frente a los insistentes rumores que anunciaban el gran lanzamiento, a finales de enero, de un nuevo dispositivo (una tableta o, según parece que estaba ya registrado, una <em>iSlate</em>) de <em>Apple</em>, el presidente ejecutivo de <em>Microsoft</em>, <strong>Steve Ballmer</strong>, presentó algunos ordenadores tipo <em>Tablet PC</em>, pero sin teclado, entre ellos uno de la empresa <em>HP</em><a name="v2"></a><sup><a href="#n2">2</a></sup>.</p>
<p>Se trata de dispositivos con pantalla convencional, sin la tecnología de tinta electrónica de la que sí disponen el <em>Kindle</em> de <em>Amazon</em>, el <em>Sony eReader</em>, el <em>iRex Iliad</em> (modelo más grande, con más prestaciones y más caro por el que se han decantado los pocos diarios europeos que experimentan con esta tecnología) y el resto de la oferta de <em>e-readers</em>.</p>
<p><em>Kindle</em>, que sí dispone de un pequeño teclado incorporado, ha avanzado en su oferta, y en 2009 ha permitido su adquisición fuera de los Estados Unidos. Sólo en 2010 puede adquirirse a versión con pantalla más grande, el <em>Kindle DX</em>. En principio, <em>Amazon</em> se decidió por un sistema cerrado<a name="v3"></a><sup><a href="#n3">3</a></sup>, pero a finales de 2009 ha permitido que su aparato pueda también visualizar formatos abiertos, como el pdf. La misma política ha seguido <em>Sony</em> con el <em>Reader Daily Edition</em>: aparatos que dispongan de una pantalla cada vez más grande (el cebo es poder leer en él diarios, o dos páginas de libro enfrentadas), con posibilidad de tomar notas, pantalla táctil y una cierta conectividad. De momento, sólo cuatro diarios estadounidenses ofrecen su edición para este aparato: <em>The Wall Street Journal</em>, <em>Los Angeles Times</em>, <em>Chicago Tribune</em> y <em>Financial Times</em>.</p>
<p>La gran esperanza del 2010 es el <em>iSlate</em> (dominio reservado y muchos rumores, que seguramente ya se habrán hecho realidad cuando se lea este texto; según aventuraba <em>Wall Street Journal</em><a name="v4"></a><sup><a href="#n4">4</a></sup>, comercializado en marzo de 2010). Circulan muchos prototipos por internet e incluso una prestigiosa y muy moderna revista –<em>Wired</em>- <a href="http://www.engadget.com/2009/11/21/wired-shows-off-an-apple-tablet-formatted-copy-of-wired-on-a-fak/">muestra en un vídeo</a> cómo sería este dispositivo.</p>
<p>Una parte importante sería el vídeo: el dispositivo, según anunciaba <em>Orange</em> el 11 de enero de 2009, dispondría de una <em>webcam</em> en su pantalla de 10 u 11 pulgadas. En vez de una pantalla de tinta electrónica en blanco y negro<a name="v5"></a><sup><a href="#n5">5</a></sup>, una <em>Oled</em> a todo color podría ser la opción, según <em>Wired</em><a name="v6"></a><sup><a href="#n6">6</a></sup>. </p>
<p>El concepto de una pantalla plana para leer, por ejemplo, información de actualidad -diarios en definitiva- no es nueva. Data de los años 90, y hay dos experiencias interesantes: una, que nunca se llegó a concretar, el flan panel de <em>Roger Fidler</em>, entonces en <em>Knight Ridder</em>, como puede verse <a href="http://video.google.com/videoplay?docid=-4176721009838609904&#038;hl=en">en este vídeo</a><a name="v7"></a><sup><a href="#n7">7</a></sup> de 1994.</p>
<p>Más bien pensaba en un dispositivo que sirviese para leer, escuchar y ver las noticias. Ediciones de pantalla más grande: diarios y revistas, un sector particularmente interesado en este tipo de dispositivos.<br />
Y otra, de la que llegó a haber un prototipo, la <em>NewsPad</em> de <em>El Periódico de Catalunya</em>, desarrollada por un equipo conducido por <strong>Mario Santinoli</strong>.</p>
<p>Por el momento, los diarios han iniciado una timidísima expansión hacia los dispositivos de tinta digital; curiosamente, o tal vez no tanto, los que presentan un producto más estático, menos multimedia e interactivo, mucho más otra vez lo mismo que las ediciones en papel. <em>New York Times</em> lanzó una edición en el <em>Kindle</em> de la librería virtual <em>Amazon</em> en 2007.</p>
<p>La parte del león de los beneficios es para el distribuidor, incluso aunque no se llegue al 70%-30% de <em>Amazon</em>. <em>El País</em> y <em>El Mundo</em> (<strong>Juan Luis Cebrián</strong> confesaba que se había traído uno de Nueva York en mayo de 2009) han sido los primeros en España, en 2009. <em>Diario de Navarra</em> lanzó, también en 2009, una edición para el <em>Rex iLiad</em>.</p>
<p>Simultáneamente, se hizo un estudio en la <em>Universidad de Navarra</em>. “Los resultados de estas encuestas”, asegura el profesor <strong>Ramón Salaverría</strong>, “ponen de manifiesto una muy baja aceptación del nuevo soporte por parte de los individuos que formaron la muestra. Los dispositivos <em>e-Reader</em> fueron considerados insatisfactorios para la lectura de prensa, en comparación no sólo con otros dispositivos digitales más extendidos (ordenadores portátiles, agendas electrónicas y teléfonos de última generación), sino incluso en comparación del papel tradicional”<a name="v8"></a><sup><a href="#n8">8</a></sup>. <em>Ifra</em> –organización que engloba a los editores de diarios- contempla la posibilidad de que en un futuro no muy lejano la prensa sea digital, y dice prepararse para ello.</p>
<p>De acuerdo con el estudio de <em>Ifra</em>, la mayoría de los editores, comenzando por <strong>Charles Lansu</strong>, de <em>NRC Handelsblad</em>, una de las empresas periodísticas europeas (holandesa, en este caso) pioneras en la investigación y la inversión en versiones de sus diarios para lectores de <em>e-paper</em>, no creen en los sistemas propietarios. <strong>Stig Nodqvist</strong>, encargado de la división de <em>Ifra</em> creada para el seguimiento de estas iniciativas, apostaba a mediados de 2009 por estándares. Aunque esté en su infancia, los editores de diarios siguen con atención las evoluciones de la industria y preparan en 2010 sendas conferencias sobre <em>e-reading</em>, a principios de septiembre en Tokio y un mes después en París.</p>
<p>Todo ello se acompaña de continuos anuncios –sin que se sepa a ciencia cierta cuál es la cuota de mercado que consiguen- de nuevos dispositivos. Al dispositivo en color ya presente en mercado japonés, el <em>Flepia</em> de <em>Fujitsu</em><a name="v9"></a><sup><a href="#n9">9</a></sup>, se han añadido otros, como el de <em>Media Logic</em>, aparecería con <em>Plastic Logia</em>. Otras compañías estudian crear sus propios dispositivos. Mientras, los usuarios dicen que todo es más de lo mismo. Hasta <em>Sony</em> lo asegura en el anuncio en la web de su último artilugio: “<em>All the benefits of paper, without the weight and clutter</em>”.</p>
<p>Uno de los últimos, es el de <em>Plastic Logic</em>: se trata de lo mismo, pero ampliado. Los periódicos, desde <em>Fidler</em>, confían en, por ejemplo, su interfaz. Así, como hoy los diarios en internet, el diseño de estas ediciones para <em>e-readers</em> recuerda mucho a los de los diarios o revistas impresos, con añadidos multimedia. Algunas de las fantasías de <em>Fidler</em> se han hecho realidad: por ejemplo, que la foto de una noticia sea, a la orden de un clic, un vídeo.</p>
<p>Multimedia e interactivo, así se definía en 1995-1996 el (entonces llamado) periodismo electrónico<a name="v10"></a><sup><a href="#n10">10</a></sup>. Y exactamente así se define el futuro de estas nuevas tabletas o <em>slates</em>. No porque sea una realidad sino porque, quince años después, ése es precisamente el gran reto: el desarrollo de la hipertextualidad, la multimedialidad –no meramente yuxtapuesta, sino integrada- y la interactividad. Hoy, empresas como <em>Time Sports Illustrated</em> siguen imaginando y elucubrando; ahí está el “<em>Manhattan project</em>”, “a <em>Tablet magazine</em>”.</p>
<p>Está hecho sobre un prototipo de tableta (o <em>slate</em>) de <em>HP</em>. Ya hubo otra época similar, en los 90, cuando lanzó <em><a href="http://pathfinder.com/">Pathfinder</a></em><a name="v11"></a><sup><a href="#n11">11</a></sup>, (hoy “<em>new-media and electronic publishing subsidiary of The Washington Post Company</em>”)<a name="v12"></a><sup><a href="#n12">12</a></sup> y, en cierto modo, es similar a lo que en 1994-1995 hicieron las revistas <em>Time</em> o <em>Newsweek</em>, ésta con aquellos CD denominados <em>Newsweek Interactive</em>.</p>
<p>Otras empresas preparan sus prototipos para esa anunciada tableta. Así, <em>Bonnier R+D</em>: <em>“The concept aims to capture the essence of magazine reading, which people have been enjoying for decades: an engaging and unique reading experience in which high-quality writing and stunning imagery build up immersive stories</em>”<a name="v13"></a><sup><a href="#n13">13</a></sup>.</p>
<p>El paso que aún no se ha dado completamente es la presentación de contenido multimedia (¿es el <em>vook</em> un paso adelante o sólo otra idea que será rápidamente olvidada?<a name="v14"></a><sup><a href="#n14">14</a></sup>). Según eso, las empresas mejor preparadas serían aquellas que ya tienen redacciones integradas y personal polivalente, empresas que funcionan como grupos y tienen los derechos sobre las imágenes.</p>
<p>Frente a las expectativas de la prensa, el estudio mencionado de <strong>Salaverría</strong> plantea “muchas interrogantes con respecto a las expectativas pretendidamente halagüeñas que actualmente se multiplican en torno a las posibilidades de los <em>e-readers</em> como dispositivos de lectura del futuro para la prensa”.</p>
<p>De momento, han atraído escasa publicidad (al contrario que en el prototipo de <em>Fidler</em>, que pensaba en una dimensión más profunda para los anuncios y, sobre todo los clasificados; para éstos, han nacido sitios específicos como <em>Craiglist</em>). Y, si tan interesados están en estos dispositivos como solución a sus problemas, cómo es que –como dice <strong>Enric González</strong> en el artículo “Promociones”, del 3 de junio de 2009 en <em>El País</em>- ¿con todas las promociones que hacen, no han llevado a cabo en España todavía ninguna de estos dispositivos? “A uno le habría parecido más lógico que, por la vía de las promociones, se intentara difundir entre los lectores una maquinita como el <em>Kindle</em> u otro de los inventos que permiten leer prensa digital cómodamente, en cualquier sitio y sin cansar la vista (…).</p>
<p>Tal vez la prensa, en su natural optimismo, espera que se ocupen de eso las empresas televisivas”. La televisión, en cambio, no estaría interesada en un dispositivo que imita el papel, sino en una pantalla portátil que permita reproducir sus contenidos. Muy probablemente, como dice un artículo de <strong>Jack Shaffer</strong><a name="v15"></a><sup><a href="#n15">15</a></sup>, las tabletas no salvarán el periodismo (impreso).</p>
<p>¿Nos hallamos frente a un cambio de modelo? No está claro. El 11 de septiembre de 2009, <em>ElPaís.com</em> pregunta a sus lectores/internautas si estarían dispuestos a pagar por “contenidos de calidad”. El 14 de septiembre de 2009 la encuesta indica que sólo el 12% de quienes han respondido estarían dispuestos a rascarse el bolsillo por esos contenidos. El 86% responde con un rotundo “no” a la pregunta.</p>
<p>Hoy, el mercado parece decantarse por modelos que no son de pago directo. La cultura de la propiedad –y de la necesidad de que la información llegue en un soporte físico- ha dado paso a la cultura del acceso. Empresas como <em>Spotify</em> se han dado cuenta: la gente no quiere tener muchos CD, quiere tener acceso a muchas canciones. Y está dispuesta a aceptar una cuota razonable de publicidad por disfrutar de ella. Sólo quienes quieran el servicio <em>Premium</em>, de pago, podrán permitirse el lujo detener la información sin el peaje de la publicidad.</p>
<p>Se trata del <em>Tag cloud</em>. Todo está en internet. ¿Para qué necesita uno un enorme disco duro en el propio ordenador, con decenas de programas que cada vez requieren más memoria, y archivos, si los puede depositar, encontrar y compartir en internet?</p>
<p>Las tendencias de años precedentes se consolidarán, probablemente, en 2010. En todo caso, lo que se anuncia es una convergencia de dispositivos y aplicaciones. Asistiremos a la irrupción en el mercado de dispositivos con pantallas táctiles y de un tamaño suficiente (nunca menos de 10”), sin teclado físico (sí virtual). Por un lado, dispositivos lectores de tinta electrónica: móviles, con mucha capacidad –y ampliable- de almacenamiento, cada vez más grandes (<em>Kindle DX</em> y <em>Sony Newspaper</em>), enfocados a la lectura de libros y diarios (¿están experimentando éstos en ediciones realmente adaptadas para estos dispositivos?).</p>
<p>Disponen de una gran ventaja: mucha batería y que se encienden –al contrario que los ordenadores equipados con <em>Linux</em> o <em>Windows</em>- con un sólo clic. No se ha insistido, en cambio, suficientemente en su calidad como dispositivo reproductor de imágenes y sonidos. No son capaces de reproducir vídeos y son dispositivos de función única, dedicados: meros lectores o reproductores. Entre los aspectos a mejorar, desde luego, la introducción del color.</p>
<p>Frente a estos dispositivos, las tabletas con pantalla luminosa: un ordenador con lo mejor del <em>iPhone</em> y el <em>iPod Touch</em> (reproductibilidad) y del <em>Netbook</em>, con una pantalla suficiente, bajo precio, alta conectividad, batería aceptable (extremo a mejorar) y multifunción. La pantalla luminosa, es cierto, cansa muchísimo más la vista que la tinta electrónica, que no emite vibraciones, es estable –se basa en bolas microscópicas que giran y componen una imagen-, pero se trataría de verdaderos ordenadores con capacidad no sólo de reproducir, sino de creación. La mayoría se anuncian, por ejemplo, con una <em>webcam</em>.</p>
<p>Otras tendencias parecen menores, como las dobles pantallas (¿como el antiguo <em>dyptichus</em>?) ¿Se trataría de una mezcla de agenda y ordenador como el prototipo/rumor del <em>Courier</em> de <em>Microsoft</em><a name="v16"></a><sup><a href="#n16">16</a></sup>?</p>
<p>Sea como sea, y como ha ocurrido en los últimos años, muchas veces los árboles no dejarán ver el bosque: ¿ofrecen los nuevos dispositivos productos y discursos realmente nuevos, nuevas formas de presentar la información, o son simplemente fuegos de artificio</p>
<div class="notas">
<strong>Notas:</strong></p>
<p><a name="n1"></a><strong>1.</strong> Las opiniones se dividen; unos, como el consultor italiano <strong>Roberto Casaleggio</strong>, dicen que “<em>Kindle può diventare l’iPod dei libri elettronici</em>” (<em>Green Monkey</em>, 16 de septiembre de 2008, accesible en:<br />
<em><a href="http://www.casaleggio.it/media/MF-C-160908-F.pdf">http://www.casaleggio.it/media/MF-C-160908-F.pdf</a></em></p>
<p>Otras, como <strong>Nancy K. Herther</strong>, también en septiembre de 2008, opinaban que “<em>ebook reader is not the future of Ebooks</em>”. Disponible en:<br />
<em><a href="http://findarticles.com/p/articles/mi_hb4328/is_200809/ai_n32293637/">http://findarticles.com/p/articles/mi_hb4328/is_200809/ai_n32293637/</a></em></p>
<p><a name="n2"></a><strong>2.</strong><em><a href="http://www.techcrunch.com/2009/12/02/video-time-tablet-magazine/">http://www.techcrunch.com/2009/12/02/video-time-tablet-magazine/</a></em><br />
<em><a href="http://news.bbc.co.uk/2/hi/8444672.stm">http://news.bbc.co.uk/2/hi/8444672.stm</a></em></p>
<p><a name="n3"></a><strong>3.</strong> “Quien innova, hoy, es el quiosquero”, dice <strong>Enric González</strong>. “Lo cual da una idea de cómo está la industria” (“Industrias”, 7 de mayo de 2009 en <em>El País</em>).</p>
<p><a name="n4"></a><strong>4.</strong> <em><a href="http://online.wsj.com/article/SB10001424052748703580904574638630584151614.html#articleTabs%3Dvideo">http://online.wsj.com/article/SB10001424052748703580904574638630584151614.html#articleTabs%3Dvideo</a></em></p>
<p><a name="n5"></a><strong>5.</strong> <em><a href="http://www.wired.com/gadgetlab/2009/06/blackandwhite_ebooks/">http://www.wired.com/gadgetlab/2009/06/blackandwhite_ebooks/</a></em></p>
<p><a name="n6"></a><strong>6.</strong> <em><a href="http://www.wired.com/gadgetlab/2010/01/oled-apple-tablet/">http://www.wired.com/gadgetlab/2010/01/oled-apple-tablet/</a></em></p>
<p><a name="n7"></a><strong>7.</strong> <em>The tablet newspaper: a vision of the future</em>. Boulder, Colorado: Information Design Lab, Knight-Ridder, 1994.</p>
<p><a name="n8"></a><strong>8.</strong> <strong>Salaverría, Ramón</strong>. “Explorando el papel digital como plataforma para la difusión de contenidos periodísticos.-Resultados de una prueba piloto con &#8220;Diario de Navarra&#8221;”. En:<em> II Congreso de la AE-IC</em>, Málaga, febrero de 2010.</p>
<p><a name="n9"></a><strong>9.</strong> <em><a href="http://www.frontech.fujitsu.com/en/release/20090318.html">http://www.frontech.fujitsu.com/en/release/20090318.html</a></em></p>
<p><a name="n10"></a><strong>10.</strong> <strong>Díaz Noci, J. et al.</strong> El periodismo electrónico. Información y servicios. y servicios multimedia en la era del ciberespacio. Barcelona: Ariel, 1996.</p>
<p><a name="n11"></a><strong>11.</strong> <em><a href="http://www.engadget.com/2009/11/21/wired-shows-off-an-apple-tablet-formatted-copy-of-wired-on-a-fak/">http://www.engadget.com/2009/11/21/wired-shows-off-an-apple-tablet-formatted-copy-of-wired-on-a-fak/</a></em></p>
<p><a name="n12"></a><strong>12.</strong> N<em>ewsweek InterActive for DOS is the first CD-ROM to feature a soundtrack synchronized with full-screen Super Video Graphics Array (SVGA) photographs</em>. Véase también: “Newsweek goes interactive”, en <em>Wired</em>, 1.02, 1993.<br />
<em><a href="http://www.wired.com/wired/archive/1.02/streetcred.html?pg=2">http://www.wired.com/wired/archive/1.02/streetcred.html?pg=2</a></em></p>
<p><a name="n13"></a><strong>13.</strong> <em><a href="http://bonnier.com/en/content/digital-magazines-bonnier-mag-prototype">http://bonnier.com/en/content/digital-magazines-bonnier-mag-prototype</a></em></p>
<p><a name="n14"></a><strong>14.</strong> <em><a href="http://vook.com/vook.php">http://vook.com/vook.php</a></em></p>
<p><a name="n15"></a><strong>15.</strong> <em><a href="http://www.slate.com/id/2239557/">http://www.slate.com/id/2239557/</a></em></p>
<p><a name="n16"></a><strong>16.</strong> <em><a href="http://www.youtube.com/watch?v=UmIgNfp-MdI">http://www.youtube.com/watch?v=UmIgNfp-MdI</a></em>
</div>
<p><strong><a href="http://directorioexit.info/consulta.php?directorio=exit&#038;campo=ID&#038;texto=184">Javier Díaz-Noci</a></strong></p>
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		<title>Biblioteca, aprendizaje y acceso a la información en medio del temporal tecnológico</title>
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		<pubDate>Thu, 14 Jan 2010 08:02:46 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Roser Lozano</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

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		<description><![CDATA[Algunas de las repercusiones de las innovaciones tecnológicas en bibliotecas son explícitas y bien conocidas, otras en cambio provocan cambios muy sutiles, y a veces muy difícilmente percibidos, pero no por ello menos importantes.
Es bien sabido que la innovación tecnológica requiere de grandes ajustes en las organizaciones y en las empresas. Aunque los servicios públicos, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Algunas de las repercusiones de las innovaciones tecnológicas en bibliotecas son explícitas y bien conocidas, otras en cambio provocan cambios muy sutiles, y a veces muy difícilmente percibidos, pero no por ello menos importantes.</p>
<p>Es bien sabido que la innovación tecnológica requiere de grandes ajustes en las organizaciones y en las empresas. Aunque los servicios públicos, donde se enmarcan las bibliotecas, amortiguan en cierta medida estos ajustes, estaríamos de acuerdo en que, en la historia de las bibliotecas, hay un antes y un después de acontecimientos tales como la aparición de internet, de los móviles o de las herramientas 2.0.</p>
<p>Y ahora estamos expectantes ante otros grandes cambios, por ejemplo los vaticinados por la aparición del <em>e-book</em>. Sabemos que nos tocará cambiar permanentemente, aunque no sepamos muy bien hacia dónde hemos de fijar el rumbo ni la intensidad de los cambios por llegar.</p>
<p>Lo cierto es que hasta la fecha todos los avances tecnológicos lo han sido en una dirección: arrebatar a las bibliotecas sus monopolios (y lo digo en plural). Durante siglos las bibliotecas, y los celosos bibliotecarios, guardaban todo el acervo cultural de la humanidad entre paredes, depósitos y compactos y entre lenguaje encriptado del que hoy, tristemente, aún no nos hemos deshecho totalmente. Fue realmente una heroica y entrañable labor para la humanidad.</p>
<p>Pero en el otro lado de la balanza tenemos el recuerdo de lo tortuoso que significaba acceder a la más mínima información que necesitábamos. Hasta la década de los noventa, en que internet y los móviles hicieron trizas el paradigma de nuestro mundo (y casi sin enterarnos de lo magno del cambio), el vivir en una gran ciudad o en un pueblo pequeño era decisivo para poder acceder o no a una información necesaria y era vital para el futuro de una persona, para su educación y cultura.</p>
<p>Sucesivos monopolios bibliotecarios han caído bajo el peso de las innovaciones tecnológicas: el de lugar de almacenaje de la información y de la cultura (sustituido por repositorios digitales en libre acceso), el de acceso a la información (sustituido por esta vasta red de información que es internet), el de orientación y apoyo al usuario (sustituido por las redes sociales y espacios virtuales de intercambio de información), etc.</p>
<p>Las bibliotecas han cambiado “por reacción”. Cambian sobre todo porque se transforman los hábitos de los ciudadanos, la forma en que se accede a la información y la forma de aprender de las personas. Entender las transformaciones habidas en estos dos ámbitos (acceso a la información y educación) es vital para entender la transformación de las bibliotecas.</p>
<p>Hasta hace pocos años, la etapa de educación de las personas estaba separada de la etapa laboral, constituía un período muy delimitado de aprendizaje formal que se complementaba posteriormente con algunos cursos de actualización. Hoy en día el “aprendizaje a lo largo de la vida”, forma ya parte de nuestra cotidianeidad, y casi sin darnos cuenta.</p>
<p>Aprendemos diariamente y en muchas ocasiones de forma casi imperceptible. Y se aprende diferente: entreteniéndose virtualmente en “conversaciones” laterales, chateando, hablando, compartiendo en redes sociales…etc. Se genera información informal que llega a ser más potente que la formal; así el autodidactismo va ganando terreno a la educación reglada y la información informal a la información “oficial”.</p>
<p>Y no es cierto que los jóvenes no aprendan. Por ejemplo: el estándar habitual de la mayor parte de los nativos digitales es el de mantener conversaciones con personas de todo el planeta casi a diario, con todo lo que ello conlleva de formación, de cultura y de apertura de nuevos horizontes.</p>
<p>Ciertamente no aprenden lo mismo que aprendimos nosotros, ni aprenden de la misma forma. No tienen porqué. Porque les esperan nuevos retos, con nuevos hábitos y nuevas habilidades. Si situamos a un joven de 18 años de la década de los 70 al lado de un joven de 18 años de 2010, podríamos comparar el grado de formación de uno con otro. Y creo que nos quedaríamos gratamente sorprendidos y quizás asombrados de tener que aceptar que no es cierto que los jóvenes que aprenden ahora lo hagan peor. Diferente sí, pero no peor.</p>
<p>Lo cierto es que el aprendizaje, la relación profesor-alumno y la forma en que las instituciones académicas entienden la docencia y el aprendizaje ha dado un salto enorme en la actualidad . Y ahí está e<em>l Espacio Europeo de Educación Superior (Eees)</em> con todos los cambios que arrastra no únicamente para la función académica de las universidades, sino también para las bibliotecas universitarias.</p>
<p>Y también hay un cambio en la relación usuario- bibliotecario. Si hoy deseamos encontrar una buena lectura o saber cuál de los libros recomendados en una asignatura es el mejor, ya no hace falta ir a la biblioteca o pedir consejo a un bibliotecario. Simplemente podemos preguntar en <em>Facebook</em> o por <em>Twitter</em> y nuestros “amigos” nos van a dar una buena selección de lecturas o nos van a deleitar con una crítica muy personal e instantánea sobre cual es la bibliografía que mejor nos va a ayudar a preparar el examen.</p>
<p>Hemos de ser conscientes de que actualmente entre los usuarios circula mucha más información de la que ofrece la biblioteca y que ahora la comunidad “está conectada” entre sí. Y también hemos de asumir que la información y la valoración de libros, la crítica y la orientación circulan lateralmente y libremente entre usuarios.</p>
<p>Antes, la biblioteca era la protagonista del mundo de la información: seleccionaba libros, ofertaba servicios, información y orientación al usuario y mantenía intacto sus monopolios. Ahora tiene que compartir protagonismo y desarrollar nuevas funciones acorde con los tiempos que corren.</p>
<p>Y la biblioteca se transforma para responder a estos cambios y evitar convertirse en una institución obsoleta. Porque si la biblioteca no ofrece lo que los usuarios desean y como lo desean, ellos buscan, encuentran y utilizan nuevos entornos. Y ahora tienen la tecnología para ello. Un ejemplo es <em><a href="http://www.librarything.es/">LibraryThing</a></em>, uno de los entornos virtuales más utilizados por los buenos lectores.</p>
<p>Así, las bibliotecas públicas dejaron de ser espacios de almacenaje de información y cada vez más están dejando de ser también espacios de acceso a la información. En cambio, se están convirtiendo en espacios de aprendizaje y de sociabilización. Progresivamente, la alfabetización informacional y digital se va haciendo un hueco destacado en su programación.</p>
<p>Las bibliotecas universitarias también emprendieron hace años un nuevo rumbo con los <em>Centros de Recursos para el Aprendizaje y la Información (Crai)</em>, esos nuevos entornos dinámicos que integran los servicios universitarios que dan apoyo a la docencia, al aprendizaje y a la investigación.</p>
<p>Sea como sea, parece que la biblioteca, por el momento, es un ser vivo, mutante; un verdadero superviviente en este temporal tecnológico que se lleva por delante a tantas organizaciones.</p>
<p><strong>Roser Lozano</strong><br />
Miembro del <em><a href="http://thinkepi.net">Grupo ThinkEPI</a></em></p>
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		<title>Software para el acceso a la información. Situación del mercado en 2009</title>
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		<pubDate>Thu, 07 Jan 2010 16:22:59 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ricardo Eíto-Brun</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

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		<description><![CDATA[El mes de septiembre de 2009, la consultora norteamericana Gartner Group publicó su “Magic Quadrant” sobre las empresas dedicadas a la comercialización de software para el acceso a la información.
Esta consultora, con sede en Stamford (Estados Unidos) y amplia representación y prestigio internacional, publica anualmente este tipo de estudios para distintos tipos de aplicaciones software, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>El mes de septiembre de 2009, la consultora norteamericana <em>Gartner Group</em> publicó su “<em>Magic Quadrant</em>” sobre las empresas dedicadas a la comercialización de software para el acceso a la información.</p>
<p>Esta consultora, con sede en Stamford (Estados Unidos) y amplia representación y prestigio internacional, publica anualmente este tipo de estudios para distintos tipos de aplicaciones software, en los que establece una valoración de los principales fabricantes. Es interesante revisar estos informes para conocer la situación de los actores, qué nuevas empresas están demostrando su potencial y cuál ha sido la evolución general del mercado.</p>
<p>Dentro de la categoría “tecnologías para el acceso a la información&#8221;, el estudio de <em>Gartner</em> incluye “fabricantes de software que ofrecen funciones de recuperación de información, búsqueda federada, clasificación y categorización de contenidos, técnicas de <em>clustering</em>, extracción de datos y hechos a partir de textos, creación de taxonomías y visualización de información”.</p>
<p>Así, bajo esta designación se han agrupado empresas que ofrecen software capaz de extraer y recuperar información de colecciones de documentos, bases de datos relacionales, sistemas de gestión de contenidos y de otros sistemas de gestión como los <em>ERP</em> (<em>Enterprise Resource Planning</em>) o <em>CRM</em> (<em>Customer Relationship Management</em>) utilizados para la gestión de las distintas actividades de las empresas.</p>
<p>Obviamente, el cuadrante de <em>Gartner</em> no recoge una categorización y análisis exhaustivo de todos los fabricantes existentes, y debe evitarse dar una valoración negativa a aquellas empresas que no están presentes. Para la inclusión de fabricantes en el estudio, <em>Gartner</em> ha considerado los siguientes criterios: presencia internacional en al menos dos de estos mercados (Europa, África y Oriente Medio, América y/o Asia/Pacífico), beneficios superiores a los diez millones de dólares durante 2008, y el hecho de que comercialicen su software de recuperación y acceso a la información de forma independiente a otras aplicaciones para la gestión de documentos y contenidos.</p>
<p><strong>Principales conclusiones del informe</strong></p>
<p>El alcance del estudio pone de manifiesto la necesidad de ir más allá de la mera recuperación de información y del protagonismo cada vez mayor de las tecnologías orientadas a facilitar el análisis y la interpretación de volúmenes crecientes de datos no estructurados (es decir, documentos). Tal y como se indica en el informe, la capacidad de ofrecer este tipo de funciones para el análisis de contenidos y la extracción de información ha sido un aspecto crítico en la evaluación de la capacidad innovadora de estas empresas.</p>
<p>El informe también destaca cómo algunas empresas tienden a orientar su actividad a la resolución de problemas en el acceso a información en áreas de actividad específicas (concretamente, se mencionan los casos de la información legal y editorial).</p>
<p>Las previsiones para este tipo de aplicaciones son positivas: en 2008 la venta de licencias y mantenimiento de software de acceso a la información supuso una cantidad global  próxima a 1.100 millones de $US, y se anticipa un crecimiento del 11,7% anual hasta alcanzar una cifra próxima a los 2.000 millones en 2013.</p>
<p>El informe también demuestra una consolidación de ciertos fabricantes en las posiciones de liderazgo. Esto se presenta como consecuencia de distintos movimientos (fusiones y adquisiciones) completados en los últimos años. Concretamente se señala la compra de <em>Verity</em> por <em>Autonomy</em> a finales de 2005 y la compra de <em>Interwoven</em> en 2009), y la de <em>Fast Search &#038; Transfer</em> por parte de <em>Microsoft</em> en abril de 2008, lo que le ha permitido ampliar notablemente su oferta de motores de indexación y recuperación integrados en torno al producto <em>SharePoint</em>.</p>
<p>En relación con el código abierto, el informe hace mención al programa <em>Lucene</em>, aunque se señala que –en esta área en concreto- las capacidades de los programas libres se encuentran aún alejadas de las que ofrecen los sistemas comerciales.</p>
<p><strong>El cuadrante mágico</strong></p>
<p>El informe presenta visualmente un esquema donde los fabricantes se posicionan en un eje cartesiano: el eje vertical corresponde a la capacidad de ejecución (<em>ability to execute</em>), y el horizontal corresponde a la completitud de la visión del fabricante (<em>completeness of vision</em>). </p>
<p>Los criterios que se utilizan para evaluar en qué posición se sitúan los fabricantes en cada uno de estos ejes consideran distintos aspectos.</p>
<p>La capacidad de ejecución incluye –entre otros- aspectos como la versatilidad del producto y su capacidad de interactuar con diferentes repositorios de contenido, su capacidad de gestionar volúmenes crecientes de datos y de usuarios (escalabilidad), datos financieros de la empresa, ventas y políticas de precios, presencia geográfica en su actividad comercial y de soporte, opiniones de usuarios, etc.</p>
<p>La completitud de la visión es el resultado de evaluar su comprensión del mercado, sus estrategias de marketing y de ventas, y aspectos más concretos relacionados con la innovación como la capacidad de trabajar con documentos no textuales, la inclusión de funciones para el análisis de contenido, o el uso de elementos adicionales al propio texto de los documentos para evaluar su relevancia (se menciona el análisis de citas y de referencias cruzadas).</p>
<p>La intersección de estas dos dimensiones –capacidad de ejecución y completitud de la visión- permite diferenciar cuatro áreas o grupos:</p>
<p>a) Líderes; donde se sitúan aquellas empresas que han unido la amplitud de su visión (comprensión de las tecnologías, de las necesidades de los usuarios, etc.), con su capacidad de diseñar productos software que den respuesta a estas necesidades. La situación de liderazgo también se asocia con la situación financiera de las empresas, en cuanto ésta es una garantía de su continuidad en el mercado.</p>
<p>b) Retadores (<em>challengers</em>); donde se sitúan las empresas que no tienen una visión tan desarrollada de las necesidades globales del mercado, pero sí una alta capacidad de ejecución y que cuentan con los recursos necesarios.</p>
<p>c) Visionarios; aquellas empresas que han identificado áreas y necesidades con una gran nivel de detalle, pero que no han llegado a traducir esta visión en una posición de liderazgo.</p>
<p>d) Jugadores de nicho (<em>niche players</em>); donde se situarían las empresas con una visión menos completa y que no han demostrado aún la capacidad de ejecución de otros competidores. Este grupo reúne a las empresas que ofrecen productos capaces de satisfacer necesidades muy específicas, pero que carecen de los recursos de los líderes y de los retadores para afrontar una tipología de proyectos más amplia.</p>
<p>Inicialmente, en el modelo del cuadrante, cuanto más situada esté una empresa hacia arriba y hacia la derecha, mejor posicionada estará; esto indica que tiene una gran comprensión de la evolución y de las posibilidades de la tecnología, de los requisitos presentes y futuros de la comunidad de usuarios, y una gran capacidad para desarrollar productos acordes con esto.</p>
<p>No obstante, no debemos interpretar que las empresas que situadas en otros cuadrantes sean necesariamente peores u ofrezcan productos de menor calidad. Por ejemplo, en el eje correspondiente a la completitud de la visión se puede situar a la izquierda a una empresa especializada en una solución muy concreta (por ejemplo, visualización de datos), ya que únicamente centra su actividad en una de las tecnologías para el acceso a la información que analiza <em>Gartner</em>.</p>
<p><strong>¿Quiénes están situados en cada cuadrante?</strong></p>
<p>El cuadrante de los líderes del año 2009 está ocupado por <em>Microsoft</em> (con un lugar destacado), <em>Autonomy</em> y la empresa holandesa <em>Zylab</em> (de la que hemos hablado en números pasados de la revista EPI, y que en 2002 colaboró con nuestra editorial para la publicación del cd-rom con los cien primeros números de EPI). El informe señala que <em>Autonomy</em> (que sería el principal fabricante por volumen de facturación) y <em>Microsoft</em>, son líderes en el rango de proyectos para instalaciones con presupuestos menores de setenta y cinco mil dólares US en los dos primeros años.</p>
<p>Dentro de este cuadrante, en una posición menos destacada encontramos a <em>Endeca</em>, <em>Recommind</em> y <em>Vivisimo</em>. Estas se sitúan como empresas con una amplia visión, pero con menor capacidad de ejecución que <em>Microsoft</em>, <em>Zylab</em> o <em>Autonomy</em>. De <em>Endeca</em> se destaca su capacidad de explotar de forma conjunta datos estructurados (bases de datos relacionales) y no estructurados (documentos).</p>
<p>En el cuadrante de los retadores, destacan <em>Google</em>, <em>Oracle</em> e <em>IBM</em>, seguidas por <em>Exalead</em>, <em>Kazeon</em> (comprada este mismo año por <em>EMC</em>) e <em>Isys Search Software</em>. <em>IBM</em>, que el año pasado estaba situada en el cuadrante de los líderes, se ha visto ligeramente desplazada este año, y el informe destaca aspectos positivos como su compromiso con el sistema de indexación libre <em>Lucene</em>, su capacidad de gestionar objetos multimedia y de implementar tecnologías relacionadas con la Web 2.0.</p>
<p>Finalmente, el grupo de los jugadores de nicho encontramos a <em>Sinequa</em>, <em>Expert System</em> y <em>Fabasoft-Mindbreeze</em>.</p>
<p><strong>Cambios respecto al cuadrante mágico de 2008</strong></p>
<p>Si comparamos el cuadrante de 2009 con el de 2008, podemos apreciar los siguientes cambios:</p>
<p>- <em>Microsoft</em> ha ampliado su distancia respecto a <em>Autonomy</em>, al asignársele una mayor capacidad de ejecución, lo que hace más manifiesto su liderazgo.</p>
<p>- <em>Zylab</em> se ha situado en una posición superior, aumentando su capacidad de ejecución y pasando a ocupar un lugar más destacado dentro de los líderes.</p>
<p>- <em>Recommind</em> y <em>Exalead</em> también han aumentado su capacidad de ejecución, si bien la segunda se ha visto desplazada hacia la izquierda, lo que sería señal de una visión menos completa.</p>
<p>- <em>OpenText</em> no ha sido incluida en el cuadrante del 2009, cuando sí lo estuvo en el del 2008 con una posición relevante dentro del recuadro correspondiente a los retadores. El motivo por el que se ha excluido a esta empresa es porque ya no comercializa sus soluciones de recuperación y búsqueda de forma separada, sino que la ofrece integrada como parte de sus aplicaciones para la gestión documental y de contenidos.</p>
<p>- <em>Google</em>, <em>Oracle</em>, <em>IBM</em>, <em>Expert System</em>, <em>Isys Search Software</em>, <em>Fabasoft/Mindbreeze</em>, <em>Endeca</em> y <em>Vivisimo</em> mantienen posiciones similares a las del año anterior.</p>
<p>- <em>Sinequa</em> (empresa francesa) es la única compañía que se ha incorporado al cuadrante de 2009. Se destaca su mayor presencia en el mercado norteamericano.</p>
<p>Sin duda, estos breves informes de <em>Gartner</em> ofrecen una más que interesante visión del mercado del software para la gestión de información, y nos permiten apreciar los cambios y la evolución global de un mercado en el que cabe destacar:</p>
<p>a) la necesidad de contar con soluciones avanzadas para el análisis y explotación de la información, que van mucho más allá de la recuperación textual tradicional, y</p>
<p>b) la consolidación de posiciones en los cuadrantes correspondientes a los líderes y a los “retadores”, con el papel predominante de <em>Microsoft</em>.</p>
<div class="notas">
<p><strong>REFERENCIAS:</strong></p>
<p><strong>1.</strong> <em>Gartner Group</em>. Disponible en:<br />
<em><a href="http://www.gartner.com">http://www.gartner.com</a></em></p>
<p><strong>2.</strong> <em>Magic quadrant for information access technology</em>. Garner. Disponible en:<br />
<em><a href="http://www.gartner.com/technology/media-products/reprints/endeca/169927.html">http://www.gartner.com/technology/media-products/reprints/endeca/169927.html</a></em>
</div>
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		<item>
		<title>Sobre usabilidad y experiencia de uso</title>
		<link>http://www.thinkepi.net/sobre-usabilidad-y-experiencia-de-uso</link>
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		<pubDate>Tue, 22 Dec 2009 07:39:10 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Mari-Carmen Marcos</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

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		<description><![CDATA[El mes de diciembre se presta mucho a hacer balances de cómo ha ido el año, destacar qué noticias han sido las protagonistas y recordar algunos hitos.
Pensando en qué ha sido de la usabilidad en estos 12 meses, llego a la conclusión de que cada vez somos más, somos más populares y lo que hacemos [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>El mes de diciembre se presta mucho a hacer balances de cómo ha ido el año, destacar qué noticias han sido las protagonistas y recordar algunos hitos.</p>
<p>Pensando en qué ha sido de la usabilidad en estos 12 meses, llego a la conclusión de que cada vez somos más, somos más populares y lo que hacemos trasciende al nivel de la ciudadanía, bien sea por los mensajes publicitarios de productos que en sus eslóganes apuestan por facilitar el uso de las cosas, bien porque los usuarios finales son más conscientes de las dificultades que plantea la navegación y la realización de acciones en muchos sitios web.</p>
<p>Mi balance personal de este año es positivo: conforme voy conociendo más gente que trabaja en tecnologías, menos explicaciones tengo que dar sobre qué es eso a lo que me dedico. Y en lo personal estoy muy satisfecha: 2009 ha sido el año en que mis padres han entendido en qué consiste lo que hago. No es poco.</p>
<p>Por lo que hemos podido escuchar en congresos y leer en revistas, libros, foros y blogs, las temáticas que se abordan no varían mucho con respecto a las de años anteriores. Tanto en foros como en artículos y blogs se sigue viendo mucho debate sobre técnicas: prototipado, estudios con usuarios, disposición de elementos en la interfaz…, señal de que la disciplina evoluciona y los profesionales tratan de llegar a mejores soluciones para nuevos y viejos problemas. </p>
<p>En los congresos la investigación apunta hacia la ubicuidad, la virtualidad y la realidad aumentada, al mismo tiempo que la accesibilidad ocupa buena parte de las sesiones. La Web 2.0 es sin duda una de las protagonistas a la hora de escoger temas sobre los que hacer mesas redondas y debates, puesto que muchos de los nuevos sitios web que se están diseñando incorporan funcionalidades sociales o son ellos mismos sitios 2.0.</p>
<p><strong>En qué congresos</strong></p>
<p>En el panorama internacional, los dos grandes congresos, que son <em><a href="http://www.interact2009.org/">Interact</a></em> y <em><a href="http://www.chi2009.org/">CHI</a></em>, se han celebrado respectivamente en Uppsala, (Suecia) y Boston (Estados Unidos). </p>
<p>El <a href="http://iasummit.org/2009">congreso internacional de arquitectura de la información</a>, de la <em>ASIS&#038;T</em> tuvo lugar en Memphis, Estados Unidos.</p>
<p>Son tres congresos de larga tradición a los que merece la pena ir, al menos, a uno de ellos cada año.</p>
<p>Y en el panorama nacional, Barcelona –de forma paralela a Antioquia en Colombia- ha acogido este año el congreso que tiene detrás a la <em>Asociación Interacción Persona-Ordenador</em> (<em>Aipo</em>). Con la organización y el apoyo de la <em>Universitat Pompeu Fabra</em> y <em>Barcelona Media</em>, y la colaboración de la <em>Universitat de Barcelona</em> y la <em>Universitat Oberta de Catalunya</em>, <em><a href="http://interaccion2009.aipo.es/">Interacción 2009</a></em> recibió a más de un centenar de personas que intercambiaron ideas durante tres días.</p>
<p>Las temáticas fueron variadas, pero destacamos las conferencias y tutoriales de las dos ponentes invitadas: <strong>Ginny Redish</strong> e <strong>Indi Young</strong>. <strong>Redish</strong>, experta en escritura para la Web, como demuestra en su libro <em>Letting Go of the Words – Writing Web Content that Works</em> (<em>Elsevier/Morgan Kaufman</em>n, 2007), dedicó su conferencia y el tutorial a mostrar cómo mejorar la comunicación con los usuarios a través de los contenidos y por medio de técnicas como la de los personajes y escenarios.</p>
<p>Por su parte, <strong>Young</strong> es autora del libro <em>Mental Models</em>, publicado en 2008 por <em>Rosenfeld Media</em>. Su conferencia y el tutorial que impartió trataron sobre cómo conocer y cómo estudiar el comportamiento de los usuarios para así diseñar sitios web que se adapten mejor a su modelo mental.</p>
<p>El otro acontecimiento sobre usabilidad que cada año (desde hace seis) nos acompaña también se celebra en Barcelona. Se trata de la <em><a href="http://www.usabilitat.org/index_sp.html">Jornada de Usabilidad en Sistemas de Información Digital</a></em>, conocida como <em>Usid</em>.</p>
<p>Este encuentro, organizado por el <em>Colegio Oficial de Bibliotecarios-Documentalistas de Cataluña</em> y la <em>Universitat Pompeu Fabra</em>, trata de aunar el punto de vista académico y el profesional, la investigación y el día a día.</p>
<p>Este año las ponencias tuvieron como temáticas la usabilidad en dispositivos móviles, el comercio electrónico, las emociones en el diseño de experiencias de usuario y la persuabilidad. La jornada incluye siempre un curso, que este año fue impartido por <strong>Yusef Hassan</strong>, que estuvo dedicado a la interacción en sistemas sociales. La jornada <em>Usid</em> se celebró el día mundial de la usabilidad (12 de noviembre).</p>
<p><strong>En qué libros</strong></p>
<p>Una búsqueda en <em>Amazon</em> nos permite ver qué se ha publicado este año sobre usability, interaction y <em>user experience</em>. Además de las actas de varios congresos, vemos que algunos temas que se veían otros años continúan: comercio electrónico y venta en la web, <em>eyetracking</em>, diseño web…, y otros nos sorprenden por la especificidad de las temáticas, como los que se han publicado sobre diseño usable para <em>iPhone</em> y sobre diseño para televisión digital.</p>
<p>En septiembre estuvo en España el norteamericano <strong>Aarron Walter</strong>, autor del libro <em>Building findable websites: web standards SEO and beyond</em>, <em>New Riders</em>, 2008. Sus diapositivas pueden verse en:<br />
<em><a href="http://www.slideshare.net/aarron/fostering-findability-on-the-web">http://www.slideshare.net/aarron/fostering-findability-on-the-web</a></em></p>
<p>En español, destacamos la publicación de &#8220;Vender más en internet&#8221;, de <strong>David Boronat</strong> y <strong>Ester Pallarés</strong>, publicado por <em>Gestión 2000</em>. En este libro los autores parten de algo que consideran ya superado: los sitios web son usables, y dan un paso más, estudiar cómo lograr que el usuario se convierta en cliente. Se trata de aplicar las técnicas de persuasión acompañadas de una base de usabilidad para lograr obtener beneficios en el sitio web. Es un libro de lectura muy amena que recomiendo.</p>
<p>La editorial <em>Rosenfeld Media</em>, especializada en usabilidad, ha continuado en su línea de publicaciones dirigidas a enseñar técnicas: <em>cardsorting</em>, prototipado, test remoto, etc. Este año ha publicado <em>Search Analytics: Conversations with your Customers</em>, un libro que muestra cómo la analítica web es útil para mejorar el diseño de sitios web.</p>
<p><strong>Qué temas han protagonizado blogs y foros</strong></p>
<p>La comunidad de profesionales y estudiosos de la usabilidad y la experiencia de uso ha continuado muy activa. Desde los grandes gurús como <strong>Jacob Nielsen</strong> hasta los incansables blogueros, pasando por la lista de discusión de <strong>Cadius</strong>, la actividad de la comunidad ha sido mucha y variada. Las temáticas van desde las más cercanas al trabajo del día a día (dónde colocar un elemento en la página web, cómo resolver un problema de diseño en un formulario, cómo lograr mayor accesibilidad con determinada tecnología, etc.), hasta otras más filosóficas. </p>
<p><strong>Más allá de la usabilidad para la web</strong></p>
<p>Tenemos la tendencia a pensar que la usabilidad es algo relacionado con los sitios web, en cambio es mucho más porque se puede aplicar a prácticamente todo aquello con lo que interactuamos a través de una interfaz: el panel de manejo de un electrodoméstico, la pantalla de un teléfono móvil, los mandos de una consola, el cajero automático, el expendedor de billetes del metro, etc. Todos estos otros sistemas con los que interactuamos tienen aún mucho por mejorar para no caer en la complejidad.</p>
<p>Y parece que estamos de suerte, porque los departamentos de marketing están inculcando en la sociedad la idea de que compremos &#8220;experiencias&#8221;. La experiencia de conducir un coche por paisajes relajantes, o la de vivir emociones intensas tomando determinado licor o usando cierto perfume son las más socorridas en la publicidad.</p>
<p>Hemos podido ver otros anuncios en los que la mejora de la experiencia de usuario como forma de facilitar las cosas es más patente, como los electrodomésticos que disponen de funcionalidades que nos resulten más cómodas (hornos que al abrir su puerta quedan las bandejas a la vista para poder echar la sal más fácilmente). Pero de todos los sistemas que pueden ofrecer experiencias a los usuarios, los videojuegos se ponen a la cabeza a la hora de ofrecer interactividad.</p>
<p>Hace un par de años fue la <em>Wii</em> con su interacción persona-juego utilizando mandos inalámbricos que responden al movimiento de los brazos; después se añadió la tabla de ejercicios, de manera que también los movimientos de los pies forman parte del juego, y este año han salido a la venta juegos como <em>EyePet</em> o <em>Invizimals</em> de <em>Sony</em> para <em>PlayStation</em> ¡por fin la realidad aumentada sale de los laboratorios y las demos!</p>
<p>Otra cosa es que se integre la usabilidad como parte del diseño de todos estos sistemas…, queremos pensar que sí, y que cada vez más y mejor.</p>
<p><strong><a href="http://directorioexit.info/consulta.php?directorio=exit&#038;campo=ID&#038;texto=53">Mari-Carmen Marcos</a></strong></p>
<p>Miembro del <em><a href="http://thinkepi.net">Grupo ThinkEPI</a></em></p>
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		<title>Los libros electrónicos: una realidad emergente</title>
		<link>http://www.thinkepi.net/libros-electronicos-realidad-emergente</link>
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		<pubDate>Thu, 17 Dec 2009 15:32:05 +0000</pubDate>
		<dc:creator>José Antonio Cordón</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

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		<description><![CDATA[El año 2009 va a concluir confirmando una profecía autocumplida, manifestada hace tiempo por los algunos miembros del sector editorial: el libro electrónico se erigirá en la estrella de los nuevos medios de transmisión del conocimiento.
Y efectivamente, después de algunos años de vacilaciones, de iniciativas dudosas, de prospecciones tímidas y de modelos de negocio poco [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>El año 2009 va a concluir confirmando una profecía autocumplida, manifestada hace tiempo por los algunos miembros del sector editorial: el libro electrónico se erigirá en la estrella de los nuevos medios de transmisión del conocimiento.</p>
<p>Y efectivamente, después de algunos años de vacilaciones, de iniciativas dudosas, de prospecciones tímidas y de modelos de negocio poco pensados o desarrollados, la eclosión del libro electrónico es una realidad inobjetable.</p>
<p>Existen múltiples definiciones de libro electrónico (<strong>Rao</strong>, 2005; <strong>Doctorow</strong>, 2004; <strong>Berube</strong>, 2005; Kang, 2009). Un libro electrónico puede considerarse una versión digitalizada de un libro para visionarlo sobre un dispositivo electrónico determinado.</p>
<p>Igualmente se puede aplicar el concepto a cualquier obra legible en pantalla lo mismo que al dispositivo lector. Otras definiciones se centran en cualquier forma de fichero en formato digital y, como tal, puede descargarse en dispositivos electrónicos para su posterior visualización.</p>
<p>En definitiva, se trata de un archivo digital que precisa de un elemento adicional para su visionado, el dispositivo lector, que debe contener un software adecuado para la lectura del documento. Una idea de la importancia que ha alcanzado el fenómeno en estos últimos meses en España la puede dar el hecho de que la <em>Fundación del Español Urgente</em>, una institución sin ánimo de lucro que tiene como principal objetivo colaborar con el buen uso del idioma español, especialmente en los medios de comunicación, y cuya influencia en el desarrollo de esta lengua es cada vez mayor, se pronunció en noviembre de 2009 sobre el uso correcto de los términos <em>e-book</em> y <em>ebook reader</em>, recomendando el empleo en español de &#8220;libro electrónico&#8221;, &#8220;libro digital&#8221; o &#8220;ciberlibro para los <em>e-book</em> y de &#8220;lector de libros electrónicos&#8221;, &#8220;lector de libros digitales&#8221; o &#8220;lector de ciberlibros” para los dispositivos lectores.</p>
<p>Los hechos no hacen más que apuntalar esta evidencia. En Estados Unidos se prevé una venta de más de 3 millones de dispositivos de lectura para el año 2009. <em>Amazon</em> y <em>Sony</em>, que comercializan respectivamente el <em>Kindle</em> y el <em>Sony Reader</em>, confiesan haber sido desbordados por las peticiones de venta. La consultora <em>Forrester Resarch</em> calcula que en los próximos años las ventas superarán los 13 millones. En el resto del mundo, el fenómeno es similar.</p>
<p>¿Qué ha ocurrido para que se produzca esta explosión? ¿Qué factores han desencadenado este fenómeno?<br />
En primer lugar, la edición electrónica es una realidad contundente en todos los países del mundo occidental. Si las revistas científicas abrieron el camino consolidándose como paradigmas digitales irreversibles en el ámbito académico, las monografías científicas, y las más comerciales, después de varios años sujetas a movimientos de signo contradictorio, en los que los avances y retrocesos se sucedían al hilo de los éxitos y fracasos tecnológicos, han iniciado un camino que se va afianzando progresivamente. Los datos así lo aseveran.</p>
<p>La ratio de crecimiento en producción y demanda de libros electrónicos ha crecido aproximadamente un 20% en los últimos años (<strong>Just</strong>, 2007; <strong>Alvite Díaz</strong>; <strong>Rodríguez Bravo</strong>, 2009). <em>Outsell</em> (2009), incrementa estos valores al 50% de progresión en los últimos años. Sólo en el mes de diciembre de 2008, las ventas de libros en formato electrónico se habrían incrementado en EEUU un 118%.</p>
<p>Según la <em>American Publishers Association</em> (<em>AAP</em>), “<em>E-books saw a 23.6 percent increase from last year with $67 million in sales and a compound growth rate of 55.7 percent since 2002</em>”. Las estadísticas de ventas aportadas por el <em>International Digital Publishing Forum</em> (<em>Idpf</em>, 2009) confirman esta tendencia de ventas crecientes con un crecimiento muy importante en los últimos años.</p>
<p>En el caso de España, la edición electrónica experimentó en 2007 un aumento del 88,2% respecto al año anterior, incremento sostenido en 2008 (<em>Panorámica</em>, 2009). Dentro de ésta, la edición de archivos de internet aumentó en un 68,9%, siendo particularmente importante en el ámbito de las ciencias sociales y la tecnología, donde representan más de un 60%, datos confirmados en este mismo sentido por <em>El Comercio Interior del libro</em> (2009).</p>
<p>En 2008 ha sido particularmente importante el incremento del sector de la creación literaria, que experimenta un crecimiento del 58,3% con respecto al año anterior. En noviembre de 2009 se presentó el estudio “La digitalización del libro en España” (<em>Dosdoce</em>, 2009). En él se considera que la digitalización del libro será una de las decisiones más estratégicas que tendrán que tomar los editores en los próximos años y que comportará una transformación general de la editorial, de su estrategia de producción y distribución, de sus futuras políticas de marketing y comercialización de sus libros y del mercado.</p>
<p>En segundo lugar, la edición electrónica en general, y los libros electrónicos en particular, están llegando de manera natural al usuario final, pudiéndose hablar de que el eslabón final de la cadena editorial, punto sensible y crítico para la implantación de cualquier producto, muestra un grado de receptividad creciente hacia los nuevos productos.</p>
<p>Los estudios desarrollados por <em>Springer</em> (2008), <em>Publishers Communication Groups</em> (2008), <em>Centre for Information Behaviour and the Evaluation of Research –Ciber-</em> (2008) o el<em> Joint Information Systems Committee</em> (<em>Jisc</em>, 2008), confirman este supuesto.</p>
<p>Los usuarios encuestados en diversos ámbitos manifiestan un interés creciente en los formatos electrónicos para la consulta de monografías, tanto para fines de estudio y de investigación como para la lectura recreativa, y sostienen su creciente y definitivo uso para los próximos años.</p>
<p>En tercer lugar, el sector editorial es consciente de la inminencia e inevitabilidad del proceso de migración o de sustitución parcial, si no completa, de un modelo por otro. En la última feria de Frankfurt se efectuó una encuesta a 1.000 expertos del sector de 30 países diferentes, quienes concluyeron que en 2018 la edición digital superará a la edición clásica.</p>
<p>La  encuesta llegó a otras conclusiones interesantes para el sector: en China la edición digital se multiplicará por 3 en los próximos años, rompiendo el monopolio de Estados Unidos; el buscador <em>Google</em>, <em>Amazon</em> y los propios consumidores llevarán el libro digital a superar al libro clásico en 2018; la venta de libros por internet ha sido elegido como el hito más importante de las historia de la edición en los últimos 60 años.</p>
<p>Un signo de estos cambios es que la <em>Feria del libro de Frankfurt</em> dejará pronto de ser <em>Book Fair</em> para ser <em>Media Fair</em>, debido al empuje de los soportes digitales. En España se ha celebrado en noviembre de 2009 la primera feria del libro digital en la que editoriales digitales como <em>Publidisa</em>, <em>Leer-e</em>, <em>Grammata</em>, <em>Luarna Ediciones</em>, <em>36L Books</em>, <em>Edicat</em>, <em>Liceus</em>, <em>Soopbook</em>, <em>Biblio 3000</em> y <em>Bubok</em>, mostraron mediante stands, mesas redondas, talleres, etc., experiencias, contenidos y dispositivos relacionados con el libro digital y con toda su cadena de valor así como nuevas fórmulas educativas, artísticas y productivas propiciadas por el libro digital.</p>
<p>Importantes organizaciones, instituciones y redes sociales especializadas que cumplen una labor prescriptora, como la <em>Biblioteca Nacional</em>, la <em>Asociación de Revistas Digitales de España</em> (<em>Arde</em>), la <em>Asociación Española de Responsables de Comunidad</em> (<em>Aerco</em>), <em>Ediciona</em>, <em>Literaturas.com</em>, <em>Libro de notas</em>, <em>Revista de Libros</em>, <em>Dosdoce.com</em> e <em>Ilustrae</em>, aportaron igualmente una visión integral del potencial que se fragua actualmente bajo la denominación de “industria de contenidos digitales escritos”.</p>
<p>En cuarto lugar, y en consonancia con lo anterior, la oferta de libros electrónicos es cada vez más amplia. Además de <em>Amazon</em>, <em>Sony</em> o <em>Barnes and Noble</em>, que ofertan más de medio millón de libros electrónicos en sus respectivas tiendas, son numerosos los editores que se han lanzado a la ocupación de un nicho de mercado presumiblemente rentable en muy poco tiempo. En España son varias las empresas que han comenzado a trabajar con los nuevos formatos.</p>
<p>La primera en abrir el fuego ha sido <strong>Carmen Balcells</strong>, la conocida agente literaria. El hecho de que sea una agente literaria la que haya adoptado este tipo de iniciativas responde, en cierto modo, a las singularidades del mercado español. Mientras que los editores estadounidenses controlan los derechos electrónicos de sus autores, y por tanto pueden negociar cesiones masivas para <em>e-book</em>, en el caso de los autores españoles (cuyos derechos digitales no tienen los editores) esto se convierte en una tarea que hay que hacer autor por autor, o con sus agentes.</p>
<p>El proyecto se denomina <em>Palabras mayores</em>. Se trata de una colección de libros de autores de renombre, españoles e hispanoamericanos, editados en forma de <em>e-book</em>, para leer en la pantalla ordenador, en un dispositivo de lectura o incluso en un dispositivo móvil: agenda o teléfono. Hay que tener en cuenta que La agencia de <strong>Carmen Balcells</strong> cuenta con los derechos de los escritores en castellano más importantes: <strong>Cortázar</strong>, <strong>García Márquez</strong>, <strong>Cela</strong>, <strong>Vargas Llosa</strong>, etc. El acuerdo al que ha llegado con la distribuidora online <em>Leer-e</em> incluye la publicación a través de su web de más de 100 títulos que irán apareciendo en el web de esta empresa con la intención de que para finales de 2009 haya unos 250 ó 300 títulos.</p>
<p>En la actualidad se pueden encontrar ya en venta obras de autores como <strong>Bryce Echenique</strong>, <strong>Vázquez Montalbán</strong>, <strong>Julio Cortázar</strong>, <strong>Juan Goytisolo</strong>, <strong>Rosa Montero</strong>, <strong>Miguel Delibes</strong>, <strong>Miguel Ángel Asturias</strong>, <strong>Camilo José Cela</strong> y otros, todos al precio de 5 euros.</p>
<p>Los libros se venden en formato <em>Mobipocket</em> y <em>ePub</em> y están protegidos por <em>DRM</em>. La empresa permite descargas de prueba de todas las obras.</p>
<p>La editorial catalana <em>Grup 62</em> y el <em>Institut Cambó</em> también  han puesto en marcha una colección de clásicos en formato <em>ebook</em> que representa su primera incursión en el mercado digital. La colección la abren <em>Tragèdies tebanes</em> de <strong>Sófocles</strong> y <em>La poesia eròtica</em> de <strong>Ovidio</strong>, que forman parte de la colección <em>Biblioteca de Grecia y Roma</em> de <strong>Bernat Merge</strong>, en la que editan clásicos greco-romanos en catalán. Los libros están disponibles en <em>ePub</em>, <em>Mobipocket </em>y pdf, y se comercializan en distintos canales de venta, desde la propia <em>Grup 62</em> hasta <em>Casa del Libro</em>, <em>El Corte Inglés</em> o <em>Todoebook</em>, entre otros.</p>
<p>Los precios de venta de los libros en formato <em>ebook</em> no varían mucho con respecto a los de papel, y se mantienen en unos estándares altos 19,50€  y 15,60€ respectivamente para <em>Tragèdies tebanes</em> y 18 euros y 14,40 para las  poesías de <strong>Ovidio</strong>, lo que representa una desventaja competitiva para este tipo de productos. Aunque la apuesta por la publicación de este tipo de obras es interesante, por ahora adolece de cierta timidez, contando además con el inconveniente añadido de que no están publicitadas de ningún modo en la plataforma web de la editorial, donde no existe ningún apartado para los libros editados en este formato. Únicamente el lector avisado encontrará estas obras.</p>
<p><em>Vicens Vives</em> y la cooperativa editorial <em>Abacus</em> (cooperativa catalana que posee el 28% de 36Lbooks, una empresa de distribución editorial digital constituida, además, por <em>Cultura 03</em>) y una serie de inversores privados, también están desarrollando un proyecto de producción y distribución de libros electrónicos. La idea es que a partir del próximo 1 de diciembre, en las 31 tiendas que <em>Abacus</em> tiene repartidas por Cataluña y la Comunidad Valenciana sea tan normal comprar un libro digital como uno tradicional.</p>
<p>Finalmente, <em>Santillana</em>, <em>Planeta</em> y <em>Mondadori</em> también han creado una plataforma editorial para negociar los derechos para <em>e-books</em> de sus autores.</p>
<p>Además de estas experiencias de grupos grandes y medianos, numerosas editoriales están comercializando libros electrónicos a través de plataformas digitales de venta y distribución. La más importante en España es <em>Toebook.com</em>, perteneciente a <em>Publidisa</em>, empresa española de nuevas tecnologías al servicio del mundo editorial. Desde <em>Todoebook</em>, cualquier editor o servicio de publicaciones de organismos, instituciones o empresas puede comercializar sus libros en formato electrónico a través de la Red. </p>
<p>El formato de los libros es pdf con el <em>DRM</em> de <em>Adobe</em>. Los libros cuentan con un descuento de un 40% con respecto a la versión en papel, en el caso de que la haya.</p>
<p>En cuarto lugar, y no por ello menos importante, hay que mencionar la extraordinaria variedad alcanzada en la oferta de dispositivos de lectura y la mejora permanente en sus prestaciones y diseño. La aparición de la tinta electrónica representó el paso del Rubicon de unos lectores hasta entonces regidos por el sistema de pantalla retroiluminada, muy molestos para la vista, a otros donde el efecto papel conseguido era absoluto.</p>
<p>En la actualidad la calidad de representación, conseguida a través de unos niveles de grises cada vez mayores y la progresiva implantación del color (como ocurre con los últimos dispositivos presentados como el <em>Nook</em> de <em>Barnes and Noble</em>), han convertido a los mismos en especialmente atractivos para la lectura de todo tipo de textos. Si a esto se le une una capacidad de almacenamiento cada vez mayor (de hasta varios miles de libros), un peso cada vez menor (en torno a los 200 gr.), y unos niveles de conectividad cada vez mas elevados, vía <em>Wifi</em> o <em>3G</em>, el éxito de los mismos está garantizado.</p>
<p>De cualquier modo, aún quedan varios problemas por resolver en relación a los libros electrónicos.</p>
<p>En primer lugar está la cuestión del formato; en la actualidad son muchos los formatos que conviven, la mayoría de ellos de carácter propietario, dificultando la migración e intercambio de información entre dispositivos y usuarios. En la actualidad casi todos los fabricantes de dispositivos de lectura han actualizado éstos para que acepten el formato <em>ePub</em>, estándar abierto desarrollado por el <em>International Digital Publishing Forum</em> (<em>Idpf</em>).</p>
<p><em>Sony</em>, uno de los mayores competidores de <em>Amazon</em>, lo incorporó hace tiempo abandonando completamente su formato propietario. <em>iRex</em> también comenzará a dar soporte a este formato para finales de 2009, al igual que <em>Shortcovers</em>. <em>Google</em> ha puesto a disposición de los usuarios más de un millón de libros, con carácter gratuito, en este formato.</p>
<p>En segundo lugar, hay que mencionar el desarrollo del <em>DRM</em> (<em>Digital Rights Management</em>), esto es, el sistema que permite a los editores gestionar los derechos de los libros electrónicos, que en la práctica se traduce en el control sobre los usos que se pueda hacer de ellos. Es cierto que el éxito de los modelos comerciales en internet depende en gran medida de los sistemas de protección de los derechos digitales, pero el <em>DRM</em> puede estar sujeto a malas prácticas.</p>
<p>No hace mucho <em>Amazon</em> retiró de los catálogos bibliográficos de sus clientes las obras <em>1984</em> y <em>Rebelión en la granja</em>, de <strong>George Orwell</strong>. La compañía no disponía de los correspondientes derechos de autor y tras la denuncia de sus propietarios se vio en la obligación de retirar los dos libros de los <em>Kindle</em> de sus clientes y a devolverles lo que habían pagado por ellos.</p>
<p>No quedan claros cuáles son los derechos de los clientes sobre las obras. Si con el libro en papel el lector adquiría derecho sobre la copia, <em>Amazon</em> ha puesto de relieve con su actuación, que el propietario de un <em>Kindle</em> sólo adquiere el derecho de lectura. El problema del <em>DRM</em> es que condiciona los formatos abiertos como <em>ePub</em>. En el momento en que un libro con formato <em>ePub</em> contiene un sistema de <em>DRM</em>, se suprime su condición de abierto y libre para pasar a depender de las especificaciones del <em>DRM</em> que se esté aplicando.</p>
<p>En tercer lugar, está el problema de la oferta y precios de las obras y de los precios de los dispositivos. Para que el libro electrónico se implante definitivamente es necesario que exista un oferta rica y variada, a precios competitivos con la edición en papel y con un nivel de novedad comparable con ésta.</p>
<p>Por otra parte, los precios de los dispositivos han de bajar considerablemente para que su presencia en el mercado final se generalice. En un encuesta desarrollada entre la población para analizar la penetración y conocimiento de los <em>e-books</em>, los usuarios aducían el poco hábito de lectura y el precio como razones principales para no emplear un dispositivo portátil, y en cuanto a este último, se mostraban dispuestos a pagar una media de 80 euros por dispositivo (<em>Cocktail Analysis</em>, 2009). </p>
<p>Finalmente los libros electrónicos, y los dispositivos de lectura; han de llegar a las bibliotecas y estar sujetos a sistemas de préstamo que faciliten su uso y consulta entre los usuarios. Hasta ahora son muy pocas las experiencias de las bibliotecas que lo han puesto en marcha (<em>Biblioteca de la Universitat Oberta de Catalunya</em> (<em>UOC</em>), <em>Biblioteca de la Universidad Pompeu Fabra</em>,<em> Biblioteca Gabriel Ferraté</em>, <em>Biblioteca de la Facultad de Informática de la Universidad Complutense de Madrid</em>, <em>Fundación Germán Sánchez Ruipérez</em>, etc.), pero las experiencias se irán consolidando a lo largo de 2010. Las bibliotecas venían trabajando en un contexto digital desde que las revistas electrónicas desplazaron al papel en la producción y recepción de contenidos científicos. Ahora es el momento del libro electrónico.</p>
<div class="notas">
<p><strong>REFERENCIAS:</strong></p>
<p><strong>Alvite Díaz, Luisa; Rodríguez Bravo, Blanca.</strong> “E-books in Spanish libraries”. <em>The Electronic Library</em>, 2009, v. 27, n.1, pp. 86-95.</p>
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<em><a href="http://www.publishers.org/main/IndustryStats/indStats_02.htm">http://www.publishers.org/main/IndustryStats/indStats_02.htm</a></em></p>
<p><strong>Berube, L.</strong> “E-books in public libraries: a terminal or termination technology?”.<em> Interlending and Document Supply</em>, 2005, v. 33, n.1, pp. 14-18.</p>
<p>C<em>entre for Information Behaviour and the Evaluation of Research (Ciber)</em>. Information Behaviour of the Researcher of the Future, 2008. Disponible en:<br />
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<p><em>Comercio Interior del Libro</em>. Madrid: Federación de Gremios de Editores, 2009.</p>
<p><strong>Doctorow, C.</strong> “Neither E, nor books”. En: <em>Papers for the O’Really Emerging Technologies Conference</em>. San Diego, 2004.</p>
<p><em>Dosdoce</em>. Digitalización del libro y uso de las redes sociales en el sector editorial, 2009. Disponible en:<br />
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<p></em><em>International Digital Publishing Forum (Idpf)</em>. Digital Book 2009. En:<em> International Digital Publishing Forum</em>. Disponible en:<br />
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<p><em>Joint Information Systems Committee (Jisc)</em>. JISC National E-Books Observatory Project: results of First User Survey. 2008. Disponible en:<br />
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<p><strong>Just, P.</strong> “Electronics books in the USA: their numbers and development and a comparison with Germany”. <em>Library Hi Tech</em>, 2007, v. 25, n.1, pp. 157-164.</p>
<p><strong>Kang, Y., Wang, M., Ling, R.</strong> “Usability evaluation of e-Books”. <em>Displays</em>, 2009, v. 30, pp. 49-52.</p>
<p><em>Outsell, Inc.</em> E-books Market size: share and forecast 2009.</p>
<p><em>Panorámica de la edición española de libros</em>. Madrid: Ministerio de Cultura, 2009.</p>
<p><em>Publishers Communication Group</em>. E-Books in 2008: Are Librarians and Publishers on the Same Page? 2008. Disponible en:<br />
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<p><strong>Rao, S.S.</strong> “Electronic books: their integration into library and information center”. <em>The Electronic Library</em>, 2005, v. 23, n. 1, pp. 116-140.</p>
<p><em>Springer</em>. E-books—Costs and Benefits to Academic and Research Libraries. 2007. Disponible en:<br />
<em><a href="http://www.springer.com/?SGWID=6-102-0-0-0">http://www.springer.com/?SGWID=6-102-0-0-0</a></em></p>
</div>
<p><strong><a href="http://directorioexit.info/consulta.php?directorio=exit&#038;campo=ID&#038;texto=479">José Antonio Cordón</a></strong><br />
Miembro del <em><a href="http://thinkepi.net">Grupo ThinkEPI</a></em></p>
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		<title>Archivos y software libre</title>
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		<pubDate>Tue, 15 Dec 2009 18:51:44 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ricardo Eíto-Brun</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

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		<description><![CDATA[Con bastante frecuencia, desde las páginas de El profesional de la información y desde los foros profesionales, se hace referencia a las ventajas que ofrece el software libre, especialmente para aquellos centros con presupuestos ajustados, y que a priori no pueden afrontar los costes que supone el despliegue de una aplicación comercial.
Erróneamente, se sigue asociando [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Con bastante frecuencia, desde las páginas de <em>El profesional de la información</em> y desde los foros profesionales, se hace referencia a las ventajas que ofrece el software libre, especialmente para aquellos centros con presupuestos ajustados, y que a priori no pueden afrontar los costes que supone el despliegue de una aplicación comercial.</p>
<p>Erróneamente, se sigue asociando software libre con gratuidad. Aunque estos dos términos suelen ir unidos, y el <em>idearium</em> colectivo piensa en el “coste cero” como primera ventaja de estos programas, ésta no debería ser la base de nuestras preferencias a la hora de optar por el uso de este tipo de herramientas.</p>
<p>Es cierto que las organizaciones que distribuyen su software bajo licencias libres evitan el desembolso de ciertas cantidades en concepto de licencias, pero no es menos cierto que el despliegue de un sistema informático libre, y su parametrización y adaptación a las preferencias de cada centro, sigue exigiendo un esfuerzo, inversión y capacidades técnicas que no siempre están al alcance de pequeñas bibliotecas y archivos.</p>
<p>Otro inconveniente asociado al software libre es la falta de confianza que genera el no saber las intenciones y la capacidad de sus fabricantes para garantizar la continuidad de sus desarrollos. ¿Quién está detrás de un determinado programa? ¿Tiene solvencia para asegurar la evolución y el mantenimiento del mismo? ¿Se seguirá prestando servicio dentro de cierto tiempo? ¿Corregirán los problemas y adaptarán el programa a la evolución futura de los estándares?</p>
<p>Son dudas razonables que hacen que exista cierto recelo sobre la viabilidad de muchos programas libres y la conveniencia de adoptarlos. Este inconveniente se compensa parcialmente si se crean grupos de usuarios del programa que compartan nuevos desarrollos.</p>
<p>Aun siendo conscientes de estos inconvenientes, es aconsejable estar pendiente de las distintas iniciativas libres que se lanzan, conocer su evolución y ver en qué medida estas herramientas pueden sernos útiles para asegurar una gestión eficiente de la información y prestar mejores servicios a los usuarios.</p>
<p><strong>Software libre para archivos</strong></p>
<p>Entre las iniciativas software libre más interesantes desarrolladas en los último años se encuentran los programas para archivos, con tres casos especialmente relevantes: <em>ArchivstToolkit</em>, <em>Archon</em> y el programa <em>ICA-AToM</em> (<em>Access to Memory</em>) del <em>International Council of Archives</em> (<em>ICA</em>).</p>
<p><em>Archivist Toolkit</em> es el resultado del trabajo conjunto de <em>Five Colleges, Inc.</em>, la <em>New York University Libraries</em> y las <em>Ucsd Libraries</em>. Se viene desarrollando desde el año 2006 bajo el patrocinio de la <em>Andrew W. Mellon Foundation</em>. Recientemente se concluyó la segunda fase de este proyecto con la versión 2.0 del programa, publicada a finales de septiembre de 2009.</p>
<p><em>Archon</em> también se ha producido en el entorno académico, concretamente, por la <em>Uiuc Library</em> (<em>University of Illinois at Urbana-Champaign</em>), e igualmente con el soporte económico de la <em>Andrew W. Mellon Foundation</em>. La última versión publicada de este software -en abril de 2009- es la 2.23.</p>
<p>Finalmente, del software del <em>ICA</em> únicamente comentaremos que aún se encuentra en estado beta (es decir, versión preliminar), a pesar de que su presentación oficial se hizo hace ya un año, en diciembre de 2008 como parte del <em>DLM Forum</em> en Tolosa (Francia).</p>
<p>Aunque un resumen exhaustivo de las capacidades de estos programas excede el objetivo de esta nota, sí comentaremos que <em>Archivist Toolkit</em> ofrece una interfaz gráfica que nos permite completar con facilidad descripciones de fondos (o de otras unidades) compatibles con el estándar <em>EAD</em> (<em>Encoded Archival Description</em>). También permite establecer listados de autoridades para nombres de personas, entidades, familias, temas, lugares, etc., y asegurar así la homogeneidad de las descripciones.</p>
<p>Además de facilitar la descripción, <em>Archivist Toolkit</em> incorpora funciones adicionales para registrar los ingresos de documentos y generar visualizaciones html y exportar datos a <em>EAD</em> o <em>Marc</em>.</p>
<p>Estas funciones resultan especialmente útiles para facilitar la posterior publicación de las descripciones vía web, compartirlas con otros centros o generar productos impresos tipo guías o inventarios.</p>
<p>Un aspecto claramente mejorable de <em>Archivist Toolkit</em> es su capacidad de dar visibilidad en la Web a las descripciones, ya que el programa exige una conversión y posterior publicación en un sitio web, y no incorpora ninguna función para la publicación inmediata ni para la búsqueda de descripciones a través del web.</p>
<p>Ese aspecto mejorable de <em>Archivist Toolkit</em> es el punto fuerte de <em>Archon</em>. Este programa ofrece una interfaz (en este caso 100% web) para crear descripciones, de tal forma que éstas están disponibles de manera inmediata para los usuarios que accedan vía web. <em>Archon</em> también incorpora un sistema de búsqueda a texto completo y distintos mecanismos de navegación mediante índices.<br />
La gestión de listados de autoridades y la importación y exportación de descripciones a distintos formatos (incluyendo <em>EAD</em> y <em>Marc</em>), están igualmente soportadas por <em>Archon</em>.</p>
<p><strong>La integración de <em>Archivist Toolkit</em> y <em>Archon</em></strong></p>
<p>Existen por tanto similitudes entre los dos programas, pero una importante diferencia: mientras <em>Archivist Toolkit</em> es un sistema orientado a la creación de descripciones y no incorpora funciones para la publicación en la Web más allá de la exportación de las descripciones a <em>EAD/html</em>, <em>Archon</em> está orientado a la publicación y recuperación de las descripciones en la Web.</p>
<p>El pasado 30 de octubre el equipo de trabajo de <em>Archivist Toolkit</em> publicó un primer borrador con los requisitos y especificaciones que la futura integración de estos dos programas tiene previsto ofrecer (curiosamente, no se ha dado a esta noticia una visibilidad semejante en el sitio web de <em>Archon</em>). El objetivo del borrador es fomentar la discusión entre los grupos de usuarios para identificar funciones que o bien se hayan pasado por alto o bien se hayan identificado pero se juzguen innecesarias.</p>
<p>La intención de integrar los desarrollos de <em>Archivist Toolkit</em> y <em>Archon</em> había sido anunciada con anterioridad, concretamente el 18 de agosto de 2009, y era una consecuencia lógica de la necesidad de optimizar los resultados del soporte económico que la <em>Alfred W. Mellon Foundation</em> estaba ofreciendo a estos dos proyectos.</p>
<p>Respecto al contenido del borrador con las especificaciones, no se trata de un documento sumamente detallado, sino de una hoja Excel con funciones identificadas de manera general, y organizadas en siete grandes áreas:</p>
<p>1) Funciones del archivo, donde se incluye un repertorio de los datos que el programa debe ser capaz de gestionar. Abarca aspectos tales como: datos organizativos del centro, usuarios, estadísticas, colecciones, valoraciones, ingresos, cuadros de clasificación y listados de autoridad.</p>
<p>2) Importación, con los distintos tipos de formatos que el sistema debe ser capaz de reconocer para facilitar la recepción de datos. Se incluye la capacidad de importar datos <em>EAD</em>, <em>Marc</em>, y de las bases de datos existentes en <em>Archivist Toolkit</em> y <em>Archon</em>.</p>
<p>3) Exportación, similar al anterior; se enumeran los formatos a los que debe poder exportarse: <em>EAD</em>, <em>Marc</em>, <em>EAC</em>, <em>Mods</em>, pdf, etc.</p>
<p>4) Informes; con un total de 54, se cubren distintos aspectos relacionados con la gestión del archivo.</p>
<p>5) Hojas de estilo, para facilitar la visualización de los datos en formato <em>EAD</em>, <em>EAC</em>, html y pdf.</p>
<p>6) Funciones de aplicación genéricas para la parametrización del programa (funciones de la interfaz de usuario, ayuda en línea, etc.).</p>
<p>7) Acceso web, donde se reúnen requisitos relativos a la capacidad para publicar contenidos y dar servicios a través de la Web. Especifica contenidos de la página <em>home</em>, opciones para la búsqueda, hiperenlaces que deben estar disponibles para explotar las relaciones entre los distintos ítems de los que se guarda información, etc.</p>
<p>A pesar de ser un borrador inicial y de estar redactado de forma general, se trata de un documento de interés ya que puede servirnos no sólo para conocer las futuras prestaciones del software resultado de esta integración, sino también como guía para evaluar las características de otros programas informáticos y para identificar posibles mejoras en sistemas existentes.</p>
<p>Falta esperar a ver cómo se desarrollan los acontecimientos y conocer el plan de evolución de este nuevo producto. Disponer de una planificación detallada y tener una visibilidad de su estado es, sin duda, una de las acciones que más puede contribuir a aumentar la confianza de la comunidad de usuarios en un programa basado en software libre.</p>
<p>Aquellos proyectos que no ofrezcan esta visibilidad y nivel de confianza difícilmente pueden convertirse en alternativas, ya que irremediablemente siempre existirá cierta sospecha o duda sobre la viabilidad real de los programas desarrollados bajo este paradigma.</p>
<div class="notas">
<strong>NOTAS:</strong></p>
<p><strong>1.</strong> <em><a href="http://www.archon.org">http://www.archon.org</a></em><br />
<strong>2.</strong> <em><a href="http://www.archiviststoolkit.org/">http://www.archiviststoolkit.org/</a></em><br />
<strong>3.</strong> <em><a href="http://www.ica-atom.org">http://www.ica-atom.org</a></em><br />
<strong>4.</strong> <em><a href="http://www.ica-atom.org">http://www.loc.gov/ead/</a></em>
</div>
<p><strong><a href="http://www.directorioexit.info/consulta.php?directorio=exit&#038;campo=ID&#038;texto=356">Ricardo Eíto-Brun</a></strong><br />
Miembro del <em><a href="http://thinkepi.net">Grupo ThinkEPI</a></em></p>
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		</item>
		<item>
		<title>Reflexiones y buenas prácticas sobre la presencia personal en la Web académica</title>
		<link>http://www.thinkepi.net/reflexiones-buenas-practicas-presencia-personal-web-academica</link>
		<comments>http://www.thinkepi.net/reflexiones-buenas-practicas-presencia-personal-web-academica#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 14 Dec 2009 07:32:37 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Isidro F. Aguillo</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

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		<description><![CDATA[De la Web 1.0 a la Web 2.0 y vuelta
La irrupción de la llamada Web 2.0 ha revolucionado la forma de estar presente en internet, ofreciendo al usuario final la posibilidad de participar tanto en la edición de los contenidos como en la presentación de los mismos.
Aunque es un concepto difuso que abarca en realidad [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>De la Web 1.0 a la Web 2.0 y vuelta</strong></p>
<p>La irrupción de la llamada Web 2.0 ha revolucionado la forma de estar presente en internet, ofreciendo al usuario final la posibilidad de participar tanto en la edición de los contenidos como en la presentación de los mismos.</p>
<p>Aunque es un concepto difuso que abarca en realidad muy distintas herramientas, la mayoría de ellas han tenido un favorable acogida pues mejoran sustancialmente la experiencia y percepción de la navegación web al hacerla más personal, interactiva y dinámica.</p>
<p>La amigabilidad de la propuesta, su éxito entre el público usuario y el entusiasmo habitual por las herramientas de moda en cada momento, han generado un esfuerzo considerable por aportar contenidos a la Web 2.0 en detrimento de mecanismos más convencionales.</p>
<p>Sirva como ejemplo la gran oferta de blogs de carácter más o menos académico que han ido tomando el relevo, y a veces llevado a la extinción, a las páginas personales. Estas últimas, estáticas, de no muy frecuente actualización, quedaban relegadas en muchos casos a meras versiones electrónicas del <em>curriculum</em>, sin más alegría que alguna foto ocasional, ni más interacción que una dirección de correo electrónico. La aparición de redes sociales como <em>Facebook</em>, con un software elegante y flexible, terminó acogiendo grupos académicos en un entorno no específicamente diseñado para ellos.</p>
<p>Es evidente que la comunidad académica ha sacado buen partido de la Web 2.0 (aunque no sea precisamente para crear ciencia 2.0) y que es de esperar que su compromiso y beneficio se incremente en el futuro. Pero estas herramientas no deben ocultar la necesidad de que se sigan editando y manteniendo adecuadamente páginas personales, que de forma rigurosa informen de las características y actividades de su autor, sin renunciar a funcionalidades avanzadas, diseños elegantes y prácticos y sobre todo a la publicación de contenidos relevantes y útiles.</p>
<p>Eventualmente, ciertas aplicaciones de blogs y <em>wikis</em> pueden ser una alternativa viable. Igualmente, los portales sociales (de textos, diapositivas, imágenes o multimedia) son una opción práctica y complementaria de depósito de documentos que serán citados (enlazados) desde la página personal, reduciendo así el consumo de ancho de banda de la web donde el autor tenga alojada su página, sea ésta particular o institucional.</p>
<p><strong>Recomendaciones</strong></p>
<p>Buscando cierto pragmatismo, pero sin renunciar a futuros desarrollos, una página personal podría construirse alrededor de tres principios básicos:</p>
<p>a) Contenidos ricos y variados, bien estructurados y organizados, prestando atención tanto a su usabilidad como accesibilidad y sin olvidar su adecuado posicionamiento en buscadores. Hay que incluir la mayor de información posible, desde la más formal (con una versión descargable en un formato estándar como el <em>Acrobat pdf</em> o similar) hasta otra de carácter más informal, manteniendo siempre la rigurosidad que se espera de páginas hospedadas en servidores académicos.</p>
<p>Los contenidos deben estar anotados y los trabajos con resumen y alguna clasificación o palabra clave, independientemente de que se incluya un enlace al texto completo. El orden de presentación de más a menos importante y de más reciente a más antiguo, identificando visualmente (colores, iconos) las diferentes categorías de contenidos.</p>
<p>Un noticiario, tanto personal como institucional, responde a las actuales tendencias y le da dinamismo y actualidad a la página.</p>
<p>No deben olvidarse gráficos, imágenes y otros formatos similares, anotando tanto las etiquetas ALT como los pies, identificando explícitamente los elementos, edificios o personas que aparezcan.</p>
<p>Es deseable que los contenidos sean multilingües, con al menos una versión en inglés. La fecha de última actualización, la indicación de una opción de copyright y una o varias barras de navegación (incluidas las llamadas migas de pan) son también deseables. Una de dichas barras debe ser orientada a usuarios, identificando los diferentes tipos de lectores y personalizando servicios (CV breve para actos, CV extenso, listado de publicaciones para colegas o estudiantes, datos en bruto o elaborados, instrucciones varias).</p>
<p>b) Hipertextualidad. En muchas páginas personales se olvida completamente la existencia de enlaces y las posibilidades que éstos ofrecen. Es evidente que todos los documentos citados deben incluir un enlace al texto completo, esté en abierto (preferible) o requiriendo pago, proporcionando los diferentes formatos disponibles y publicando el URL del enlace.</p>
<p>Se debe procurar que éste sea institucional, no demasiado largo ni con exceso de códigos y si es posible indicando características de autor, fuente y año de publicación.</p>
<p>Asimismo hay que reconstruir con enlaces la jerarquía institucional, indicando las correspondientes dependencias administrativas y científicas. En casos de cambio de lugar de trabajo reciente los vínculos a la nueva organización pueden ser muy informativos.</p>
<p>Los co-autores frecuentes, sus equipos, resultados o eventos deben ser también enlazados, pero también aquellos colegas con los que no se trabaje habitualmente pero que tengan relevancia para nuestras actividades, aunque separando los diferentes grupos según las circunstancias.</p>
<p>Una buena página personal debe contar con un directorio de recursos seleccionados, incluyendo índices web temáticos, bibliotecas digitales y repositorios, bases de datos, blogs, <em>wikis</em> y material de referencia (recomendable entre 20 y 40 entradas).</p>
<p>c) Por último, la página debe ofrecer sistemas para evaluar el uso e impacto de la información que contiene. Se trata de una estrategia no sólo para que el autor conozca qué contenidos son más visitados, valore los orígenes y comportamiento de los visitantes y eventualmente tome decisiones sobre sus contenidos, sino para promocionar la contribución global del autor dentro y fuera de su entorno académico.</p>
<p>Algunos motores de búsqueda (<em>Yahoo!</em>, <em>Exalead</em>) nos informan de los enlaces externos recibidos, mientras que <em>Google</em> o <em>Bing</em> pueden utilizarse para contar menciones a nuestra página. <em>Google Scholar</em> es muy útil para informes completos de nuestra presencia académica (artículos, citas, trabajos relacionados).</p>
<p>En muchos de estos casos se ofrecen APIs que permiten calcular en el momento los distintos valores a petición del usuario o aparecer directamente como en el caso de <em>Alexa</em> (evolución de las visitas) o el <em>Scimago Journal Ranking</em> (impacto de las revistas), entre otros. Si no se puede recurrir a estos sistemas, se debe incluir tanta información cuantitativa como sea posible aunque sea de forma estática.</p>
<p>Hemos dejado para el final los sistemas de análisis de visitas, cada vez más potentes y sofisticados, mercado en el que el gratuito <em>Google Analytics</em> se va imponiendo como estándar de facto. Vaya nuestro comentario para señalar que no sólo es importante usar este sistema (u otro similar), sino hacer públicos al menos los apartados más significativos de los resultados.</p>
<p><strong>Conclusión</strong></p>
<p>Obviamente, el escenario presentado ni está completo ni tiene por qué satisfacer todas las necesidades, pero pretende dejar claro el mensaje de que es el contenido lo que importa y no el continente, por más que se pretenda mejor o más moderno.</p>
<p>Cuando desde las páginas web clásicas o Web 1.0 algunos se han volcado sólo en la Web 2.0, quizá haya que recordar aquello de que &#8220;lo mejor es enemigo de lo bueno&#8221;. Sin duda las nuevas herramientas son mejores que las antiguas para determinadas cosas, pero no todas.</p>
<p>Pasada la novedad de las redes sociales hay que mirar otra vez a las páginas web personales, que cumplen su misión con mucha más limpieza y eficacia, sin estorbos, pero retomando el camino de su continua mejora tanto funcional como, sobre todo, de contenidos. Éstos deben reflejar de forma exhaustiva nuestro entorno de trabajo: quién somos, qué hacemos, con quién trabajamos, etc. No sólo seremos nosotros los primeros beneficiados sino que aportaremos a la Red nuestro nodo personal de interrelaciones científicas y técnicas.</p>
<p><strong><a href="http://directorioexit.info/consulta.php?directorio=exit&#038;campo=ID&#038;texto=67">Isidro-F Aguillo</a></strong><br />
Miembro del <em><a href="http://thinkepi.net">Grupo ThinkEPI</a></em></p>
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		</item>
		<item>
		<title>Las bibliotecas escolares en España ante una nueva década: brotes verdes e incertidumbres</title>
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		<pubDate>Thu, 10 Dec 2009 13:25:30 +0000</pubDate>
		<dc:creator>José-Antonio Gómez-Hernández</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

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		<description><![CDATA[En 2009 se han cumplido veinte años desde que Francisco J. Bernal pusiera en marcha la revista Educación y biblioteca con el deseo de contribuir a superar “la incomprensible marginación educativa de la biblioteca” (Bernal, 1989).
Por eso es oportuno ver cómo estamos tras estos años de altibajos de las bibliotecas escolares. Sin minusvalorar los esfuerzos [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>En 2009 se han cumplido veinte años desde que <strong>Francisco J. Bernal</strong> pusiera en marcha la revista <em>Educación y biblioteca</em> con el deseo de contribuir a superar “la incomprensible marginación educativa de la biblioteca” (<strong>Bernal</strong>, 1989).</p>
<p>Por eso es oportuno ver cómo estamos tras estos años de altibajos de las bibliotecas escolares. Sin minusvalorar los esfuerzos de muchos profesionales y las muchas iniciativas de apoyo de las diversas administraciones implicadas, si observamos la situación de conjunto, creemos que siguen siendo una cuestión pendiente del sistema educativo y bibliotecario español.</p>
<p>Además, en una sociedad donde los procesos de creación, intercambio y comunicación de conocimiento cambian tan rápidamente, el estancamiento supone retroceso y marginación. Y esto es importante, pues imaginemos un país en el que la mayoría de los veintiocho mil centros educativos existentes tuvieran un servicio bibliotecario apoyando la enseñanza y el aprendizaje, integrado en la formación de los jóvenes.</p>
<p>Entonces la manera de aprender, de formarnos como ciudadanos, de desarrollar nuestras competencias para la vida personal, laboral y social sería totalmente distinta, y mucho mejor. Y sería mejor en su conjunto el sistema bibliotecario: más productivo, diverso y útil para la ciudadanía.</p>
<p><strong>1. Las carencias</strong></p>
<p><strong>Ramón Salaberría</strong> (2009), que continuó la labor de <strong>Bernal</strong> en <em>Educación y biblioteca</em>, recuerda que el mismo año en que nació la revista, <strong>Lionel Jospin</strong> aprobó que todo centro escolar en Francia tuviera “Centro de Documentación e Información”, así como un titulación de especialista en su gestión y uso educativo, del mismo estatus que el resto de profesores. Hoy desempeñan esa labor más de diez mil “profesores documentalistas”, y su misión es, junto a los profesores y otros técnicos bibliotecarios de los centros, “formar a los alumnos en la búsqueda de la información, en su análisis y en su restitución. La institución educativa integra el uso y la apropiación de la información como un factor pedagógico en los programas de las diferentes disciplinas”.</p>
<p>“Nada de eso existe en España”, concluye <strong>Salaberría</strong>. Y tiene en buena parte razón si repasamos el último estudio global sobre las bibliotecas escolares (<strong>Marchesi</strong>; <strong>Miret</strong>, 2005) promovido por la <em>Fundación Germán Sánchez Ruipérez</em> y el <em>Instituto Idea</em>: </p>
<p>- Un 20% de centros no llegaba a contar con biblioteca en el centro.</p>
<p>- Un 40% no tenía presupuesto para ella; un 21% más lo tenía pero por debajo de 300 euros al año.</p>
<p>- En un 63% de los centros el responsable de la biblioteca tenía una dedicación a la biblioteca de menos de 5 horas semanales, y el 70% no había recibido formación para su labor.</p>
<p>- La apertura en primaria de la biblioteca se quedaba en 2 horas al día en la mitad de los centros, y en secundaria en 4 horas (en el 66% de los centros). Más de la mitad no abría fuera del horario lectivo, y el 48% tampoco durante los recreos.</p>
<p>- La escasez de recursos y servicios digitales en las bibliotecas, donde las tecnologías no han llegado suficientemente.</p>
<p>Complementariamente, <strong>Miret</strong> (2008), derivaba del estudio estas reflexiones:</p>
<p>- Las bibliotecas tienen una orientación preferente hacia el fomento de la lectura literaria, objeto de la mayoría de actividades con la que se identifica el profesorado.</p>
<p>- La escasa consideración de la biblioteca en la enseñanza de las demás áreas del currículo (humanísticas, científicas, técnicas, artísticas…). De hecho, en pocas asignaturas los alumnos dicen hacer un uso más o menos frecuente de la biblioteca. Las colecciones son muy deficientes en recursos documentales para tecnología, música, filosofía, lenguas extranjeras o educación plástica.</p>
<p>- Las acciones que implican una actividad directa del estudiante con los libros y otras fuentes documentales tienen una presencia muy baja en las prácticas declaradas por los profesores: recomendar lecturas voluntarias (lo hace un 54% de ellos), solicitar la búsqueda de información (un 48%) o proponer trabajos de investigación (un 31%). Otras iniciativas, como la visita a la biblioteca con alumnos en horario de clase (ya sea permitiendo el acceso autónomo de los alumnos o bien impartiendo algunas clases en ella), se dan aún en porcentajes inferiores (sólo el 20% de los profesores facilita el acceso a la biblioteca en horario de clase y el 10% trabaja con los alumnos en la biblioteca).</p>
<p>- Una proporción muy elevada de profesores dice no programar actividades para enseñar a utilizar recursos de información (tan sólo el 34% de los profesores declara realizarlo expresamente) y pocas bibliotecas organizan programas de este tipo que tengan una incidencia en los alumnos (tan sólo un 12% de los alumnos dice haber participado en actividades de este tipo).</p>
<p>- La consecuencia es la percepción que tienen de la biblioteca los estudiantes: el 75% de los estudiantes de secundaria y bachillerato declara no ir nunca a la biblioteca con ninguno de sus profesores. La visita a la biblioteca disminuye con la edad: si un 46% de los estudiantes de primaria acude una vez por semana, es menos de la mitad (20%) en secundaria. En esta etapa además se usa más como espacio que como servicio, y en cierto modo, los estudiantes olvidan su experiencia de la etapa primaria.</p>
<p>- Hay una práctica limitada de la lectura a la vista de los datos disponibles. Su aprendizaje no se debe limitar al área de lengua, sino que “se necesita que los currícula de todas las materias incorporen las competencias para leer y escribir los textos propios de cada ámbito del saber, la investigación y la capacidad de aprendizaje autónomo. Y es imprescindible, además, asignar tiempos, tener formación y ejemplos”.</p>
<p>Todo esto indica que, aunque se han desarrollado estructuras normativas, formativas y de apoyo a las bibliotecas escolares en su entorno externo, es difícil penetrar y crear estructuras permanentes y arraigadas en la vida interna de cada centro. Para que ello se produzca tiene que haber un cambio de la cultura docente. Y al margen de los aspectos técnicos y organizativos, que son necesarios, se precisa que el profesorado logre una inclusión de la biblioteca en sus estrategias de enseñanza, que la biblioteca entienda y sepa atender sus necesidades, y le ofrezca propuestas que le ayuden a satisfacerlas (<strong>Durbàn</strong>, 2008).</p>
<p><strong>2. Los avances</strong></p>
<p>Pero también se van haciendo muchos esfuerzos por la biblioteca escolar, y hay que citarlos, pues difundir las buenas prácticas y experiencias ayuda a extender la innovación educativa y la convicción de que es posible hacerla real.</p>
<p>- La biblioteca escolar es citada en la actual <em>Ley de Educación</em>. En el artículo 113 se considera obligatoria y se deja la responsabilidad de su desarrollo a las Comunidades autónomas, con el apoyo posible de los ayuntamientos y sus bibliotecas municipales. Se está induciendo a que los ayuntamientos cooperen o experimenten con el “doble uso” público y escolar y así contribuyan a su dotación y gestión. El Ministerio hace convocatorias nacionales de buenas prácticas que dan lugar a premios a las bibliotecas escolares seleccionadas, cuyas experiencias se difunden en publicaciones (<em>Bibliotecas Escolares</em>, 2007). Precisamente la semana pasada se entregaron los <a href="http://www.educacion.es/horizontales/prensa/notas/2009/12/bibliotecas-escolares.html">premios de 2008</a>.</p>
<p>- En la educación secundaria se han regulado las competencias básicas, y entre ellas la denominada “Tratamiento de la información y competencia digital”, además de dar una gran importancia a la lectura un sentido amplio (<em>Real Decreto 1631/2006</em>).</p>
<p>- También la <em>Ley de la Lectura, del Libro y de las Bibliotecas</em> de 2007 ha contribuido a la inversión en bibliotecas escolares a través de las comunidades autónomas, principalmente para colecciones.</p>
<p>- Entre las comisiones técnicas creadas en el marco del <em>Consejo de Cooperación Bibliotecaria</em> hay una de bibliotecas escolares, que hasta ahora parece que está volviendo a revisar “las necesidades detectadas en los centros educativos para reforzar el papel de la biblioteca escolar como una herramienta educativa de primer orden, integrada en el proyecto curricular y educativo del centro, que favorezca los procesos de enseñanza-aprendizaje y apoye la labor docente” (<em>Ministerio de Cultura</em>, 2009). Igualmente, está proponiendo modificaciones del plan de mejora de las bibliotecas escolares y revisando los criterios de los concursos nacionales de buenas prácticas.</p>
<p>- La organización de centros coordinadores y de apoyo en muchas regiones (Andalucía, Asturias, Cataluña, Extremadura, Galicia, Murcia, Navarra…) ha contribuido a la formación, organización, y difusión de buenas prácticas, la creación de espacios de encuentro y apoyo mutuo. Las jornadas y congresos de bibliotecas escolares se han consolidado en muchas de estas regiones como espacio de encuentro y refuerzo de las experiencias positivas. Extremadura, Galicia o Asturias son ejemplos en este aspecto. Se han generado redes de bibliotecas escolares que expresan su vitalidad a través de blogs, como los <a href="http://www.edu.xunta.es/biblioteca/blog/">gallegos</a>.</p>
<p>Y se han actualizado los estudios descriptivos de la situación de las bibliotecas que se hicieron en los años noventa con nuevos datos, como en Málaga (<strong>García-Guerrero</strong>; <strong>Luque</strong>, 2009), Navarra (<strong>Del Burgo</strong>; <strong>Bernal</strong>, 2007), o Castilla-La Mancha (<strong>Ortiz-Repiso</strong>; <strong>Camacho</strong>, 2006).</p>
<p>- Los portales educativos de las administraciones autonómicas han provisto de recopilaciones de recursos de información, materiales didácticos y software educativo, estructuradas por etapas y áreas curriculares, que pueden ser también colecciones de apoyo al trabajo en la biblioteca escolar. En el ámbito estatal, portales como <em><a href="http://www.sol-e.com">Sol</a></em>, y otros recientes como <em><a href="http://www.leer.es">Leer.es</a></em> ofrecen apoyo también para docentes y estudiantes, igual que hace el portal <em><a href="http://www.educared.net">Educared</a></em>. Y es de esperar que el <em><a href="http://www.ite.educacion.es/w3/recursos2/bibliotecas/">Portal de Bibliotecas Escolares del Ministerio</a></em>, que por ahora evidencia cierto abandono, se actualice pronto.</p>
<p>En cuanto a las publicaciones sobre bibliotecas escolares, siguen siendo necesarios y abundantes los manuales o guías de cómo organizarlas, usarlas y dinamizarlas, y las reflexiones para reafirmar su importancia, lo que es también síntoma de su incipiente estadio de desarrollo: una muestra de los libros de esta última década incluiría:</p>
<p>- “bibliotecas escolares, ¿para qué?” (<strong>Baró</strong>; <strong>Mañà</strong>; <strong>Vellosillo</strong> (2001).</p>
<p>- “bibliotecas y escuelas. Retos y posibilidades en la sociedad del conocimiento” (<strong>Bonilla</strong>; <strong>Goldin</strong>; <strong>Salaberría</strong>, 2008).</p>
<p>- “La biblioteca escolar en España (<strong>Camacho</strong>, 2004).</p>
<p>- “La biblioteca escolar: soñar, pensar, hacer” (<strong>Castán</strong>, 2002).</p>
<p>- “Lectura, alfabetización en información y biblioteca escolar” (<strong>Cuevas</strong>, 2007).</p>
<p>- “La biblioteca escolar” (<strong>Fuentes Romero</strong>, 2006).</p>
<p>- “La biblioteca escolar, un recurso imprescindible” (<strong>García Guerrero</strong>, 1999).</p>
<p>- “Una introducción al rol de la biblioteca en la educación del siglo XXI” (<strong>Kolesas</strong>, 2008).</p>
<p>- “Guía para bibliotecas escolares” (<strong>López Gómez</strong>; <strong>Santos Paz</strong>, 2009).</p>
<p>- “Educación para la ciudadanía y biblioteca escolar” (<strong>López López</strong>; <strong>Vellosillo</strong>, 2008).</p>
<p>- “Bibliotecas escolares: Ideas y buenas prácticas” (<em>MEC</em>, 2006-2008).</p>
<p>- “Lectura y bibliotecas escolares” (<strong>Miret</strong>; <strong>Armendaño</strong>, 2009).</p>
<p>“…Pero no imposible. Bitácora de la transformación de una biblioteca escolar y su entorno” (<strong>Nájera</strong>, 2008).</p>
<p>- “Guía práctica para el desarrollo y dinamización de la biblioteca escolar en Secundaria” (<strong>Yáguez</strong>, 2006).</p>
<p>Además, ha habido publicaciones con propuestas didácticas para aprovechar la biblioteca, como las de <strong>Baró</strong> y <strong>Mañà</strong> (2002): “La formación de usuarios en la biblioteca escolar. Educación Infantil y Primaria”, y “La formación de usuarios en la biblioteca escolar. Educación Secundaria”; la de <strong>Cobos</strong> y <strong>Álvarez</strong> (2006): “Guía práctica de acceso a la información en la biblioteca escolar. De la pregunta al documento”; o las del <em>Grupo Bibliomedia</em> (<em>Fmrpc</em>, 2009): “La biblioteca mediateca. Educación infantil y primaria, y “La biblioteca mediateca. Educación Secundaria. Propuesta de trabajo” (<em>Fmrpc</em>, 2009).</p>
<p><em>Cuadernos de pedagogía</em> dedicó un estupendo monográfico a las bibliotecas escolares a fines de 2005, igual que la <em>Revista de educación</em>.</p>
<p>Durante estos años, se han mantenido fieles a su cita a final de mayo de cada año las <em>Jornadas sobre bibliotecas infantiles, juveniles y escolares</em> de la <em>Fundación Germán Sánchez Ruipérez</em>, que ya han llegado a su decimoséptima edición y han planteado todos los problemas que han ido afectando a las formas y prácticas lecturas de niños y jóvenes, por tanto escolares.</p>
<p>Y por último, en el entorno de los servicios coordinadores de bibliotecas escolares, se han generado colecciones de monografías con distintas series, como <em><a href="http://dpto.educacion.navarra.es/bibliotecasescolares/blitz.html">Blitz</a></em> en Navarra, con unas veinticinco publicaciones accesible a texto completo, o las ediciones de Málaga, con numerosas guías y recursos, así como la revista <em><a href="http://www.juntadeandalucia.es/averroes/bibliotecaescolar">Libro abierto</a></em>.</p>
<p><em><a href="http://pinakes.educarex.es/index.php">Pinakes</a></em>, la revista del<em> Plan de bibliotecas escolares de Extremadura</em> y <em><a href="http://web.educastur.princast.es/proyectos/abareque/scripts/portada.php">Abareque</a></em>, de Asturias, son una muestra de los esfuerzos docentes por usar la biblioteca escolar para enseñar a sus alumnos.</p>
<p><strong>3. Las perspectivas de las bibliotecas escolares</strong></p>
<p>Vemos que la mayoría de estas iniciativas son responsabilidad del sector educativo, más que del bibliotecario. Hay pocos artículos de bibliotecas escolares en las principales revistas científicas de biblioteconomía españolas, pocas notas en <em>ThinkEPI</em> o <em>Iwetel</em>, por ejemplo.</p>
<p>Está claro que es difícil penetrar profesionalmente en el apoyo a las bibliotecas escolares porque nuestro perfil bibliotecario o documentalista no forma parte de la plantilla de los centros educativos. Indudablemente, los bibliotecarios públicos ayudan a los estudiantes, que son buena parte de sus usuarios; quizás apoyen los planes lectores de los colegios, colaboren con los maestros bajo demanda o por propia iniciativa…</p>
<p>Están en contacto con el sistema escolar de modo tangencial: a través de actividades formativas, participando en jornadas, colaborando en proyectos de investigación conjuntos, aportando colecciones y actividades bajo demanda, etc. Ello es también importantísimo (y para muestra recordemos el reciente <em>Galardón Marta Mata</em> a la bibliotecaria <strong>Mercè Escardó</strong> por sus 25 años de labor educativa en la <em>Biblioteca Can Butjosa</em>) pero, al no ser una expectativa directa, habitualmente se reduce la dedicación a esta área de los que son propiamente profesionales de biblioteconomía y documentación.</p>
<p>Para nosotros, sin embargo, es necesario continuar intentando vincularnos como profesionales al apoyo al aprendizaje durante toda la vida, tanto a través de nuestras bibliotecas como apoyando las del sistema educativo formal.</p>
<p>Una cuestión que nos parece irresuelta es el de la formación para el trabajo en bibliotecas escolares, pues ni en los nuevos grados de maestro ni en los de información y documentación (salvo algunas menciones insuficientes) se percibe la presencia de este sector del sistema bibliotecario y las competencias para desenvolverse en él. Esto justifica que se desarrollen programas de posgrado sobre bibliotecas escolares, que combinen la formación documental y la pedagógica, y de los que se han dado algunos ejemplos estos años en universidades como Galicia o Vic.</p>
<p>El único  Master oficial es el de &#8220;<a href="http://www.pangea.org/gretel-uab/images/stories/informacioed3.pdf">Bibliotecas escolares y promoción de la lectura</a>&#8221; que desde el curso 2008/09 hacen en colaboración la <em>Universidad Autónoma de Barcelona</em> y la <em>Universidad de Barcelona</em>. </p>
<p>Se hace necesario también que los servicios educativos autonómicos formen a los docentes en el aprovechamiento de las bibliotecas y su organización.</p>
<p>Otro tema que nos preocupa es que en el contexto descrito de retraso de la biblioteca escolar, ésta se vaya considerando cada vez más superflua y sustituible por la dotación de tecnologías y redes de información. Si a todos los escolares se les da ordenador portátil con conexión <em>wifi</em>, si dentro de poco la mochila de libros de texto se aligerará al dar paso a los <em>e-books</em> -donde los estudiantes tendrán todos sus manuales y cuadernos de ejercicios-, si las pizarras digitales interactivas permiten mostrar e interactuar con el ordenador y el docente, si se cree que toda la información está en internet y es accesible, si a través de blogs, <em>wikis</em>, <em>websquets</em> y redes sociales se puede leer, escribir, aprender cooperativamente y desarrollar las competencias informacionales…, ¿para qué mantener la biblioteca escolar?</p>
<p>La respuesta está en el equilibrio. Todas las posibilidades que aportan las tecnologías y las redes no eliminan la necesidad de espacios y momentos de trabajo individual y conjunto en la biblioteca, que implica libertad de decisión, autonomía y trabajo cooperativo, combinación de la cultura impresa, audiovisual y electrónica, adaptación al ritmo individual, seguimiento de normas…</p>
<p>El uso de la biblioteca es una experiencia de convivencia, de contraste, de desarrollo de las competencias lectoras e informacionales. Una enseñanza que aspira a preparar para el aprendizaje permanente necesita escenarios y situaciones como los que la biblioteca escolar crea para afrontar proyectos documentales donde se combine la información textual, la de la realidad, la intercambiada con los otros, la electrónica, el análisis y la crítica…</p>
<p>La biblioteca escolar se debe combinar con las herramientas tipo Web 2.0 sin oponerse o sustituirse, pues la biblioteca implica proximidad, entorno, facilita la integración del alumnado de distintos niveles y procedencias culturales, puede ser catalizadora y agregadora con las familias y comunidades del barrio, facilita la educación en contextos no formales, estimula el aprendizaje para toda la vida, es un elemento compensatorio para los que no tienen menos recursos y circunstancias favorables… Tiene una plena vigencia y así se expresó, por ejemplo, en el último <em><a href="http://www.alfared.org/page/bibliotecas_escolares/516">Seminario sobre Alfabetización informacional</a></em> de Vilanova o el <em><a href="http://medina-psicologia.ugr.es/biblioteca/mod/resource/view.php?inpopup=true&#038;id=2014">Taller Unesco</a></em> de Granada.</p>
<p>La biblioteca escolar puede ser un motor de cambio en la enseñanza, que sin ella seguirá lastrada por prácticas demasiado transmisoras aunque el libro de texto vaya en un <em>e-book</em> en lugar de una mochila, o las alumnas y alumnos lleven un <em>netbook</em> al aula.</p>
<p>También nos preocupa el que muchos de los avances en las bibliotecas escolares sigan teniendo un carácter precario, porque no se apoyan en estructuras firmes y estables de los centros, sino en elementos externos (como los servicios centrales autonómicos) o coyunturales: la permanencia de profesorado formado y vocacional; la participación en proyectos piloto que facilitan colecciones y horarios pero que se acaban e interrumpen; el que los esfuerzos que se están haciendo se centren sobre todo en lo más fácil (dar ayudas económicas para adquisiciones) y no tanto en lo estabilizador (consolidar personas, tiempo de los centros, regulación más detallada y comprometida del funcionamiento de las bibliotecas)…</p>
<p>En todo caso apoyarse en los centros coordinadores e intentar un funcionamiento en red al modo de los sistemas regionales o municipales de bibliotecas, es siempre positivo: el objetivo sería generar catálogos colectivos online, circulación de colecciones, actividades en común, refuerzo mutuo&#8230;</p>
<p>Quizás sea una oportunidad la sensibilización por la lectura, sus modalidades, contextos y soportes, motivada por los mediocres resultados de los estudiantes españoles en <em>Pisa</em> y otros estudios que evalúan la comprensión lectora.</p>
<p>La comprensión lectora de distintos tipos de textos debe verse como algo importante para el aprendizaje, la capacidad crítica y la maduración de los jóvenes, de modo complementario a las competencias digitales y la alfabetización informacional. Y la biblioteca escolar sería el punto de encuentro y engarce de ambas facetas, comprensión lectora y alfabetización informacional.</p>
<p>Pero, a la vez, la evolución del ritmo y los tiempos escolares también complica el que haya momentos en la biblioteca: la jornada intensiva hace que la mayoría de los alumnos no acuda por la tarde al centro escolar salvo excepcionalmente; la compactación y división rígida de horarios impide ocasiones de visita individual a la biblioteca: el escaso recreo o el tiempo previo a la comida, cuando, además, para los profesores es difícil ir con todo el grupo a trabajar a ella…</p>
<p>La falta de consolidación de la biblioteca en la cultura escolar, su dificultad de aprovechamiento y organización, se produce, como siempre, en una situación del sistema educativo muy compleja, en la que tiene numerosas críticas y demandas. Para las familias no es una exigencia principal: a la biblioteca anteponen, por ejemplo, la gratuidad del libro de texto, la cercanía a la residencia familiar, la calidad de las instalaciones deportivas o de servicios complementarios como comedores o actividades extraescolares.</p>
<p>Para los equipos directivos, tampoco: priorizan respecto a la biblioteca la dotación de otros profesionales como educadores sociales o mediadores interculturales, psicopedagogos, auxiliares informáticos para el mantenimiento de las tecnologías, profesores de apoyo lingüístico o para los alumnos con necesidades educativas especiales (pedagogía terapéutica, fisioterapia, logopedia…).</p>
<p>Para los profesores, el logro de los objetivos curriculares se identifica con el hilo conductor del libro de texto, y el alumno responde a lo que pide y evalúa el profesor. De modo que no se visualiza suficientemente ni por parte de padres, ni de alumnos, profesores o directores la labor agregadora de un bibliotecario que colabore con sus compañeros, sea gestor de colecciones y contenidos web del centro, enlace de un equipo de colaboradores para reforzar el aprendizaje de quienes más lo necesiten…</p>
<p>De modo que, aunque veamos con ilusión los muchos “brotes verdes” habidos durante estos años, también tememos que a la priorización de las tecnologías y de otros profesionales se sume la dificultad en sí de mantener viva la biblioteca escolar y se la arrincone en la vida de muchos centros donde no pueda reafirmarse desde su situación de precariedad. La fragilidad organizativa de los centros (tamaño, diversidad de problemas, rotación de los docentes&#8230;.) tampoco favorece la estabilidad que requiere el buen funcionamiento de las bibliotecas.</p>
<p>Si las bibliotecas escolares hubieran partido ante la coyuntura actual desde una posición fuerte, como la de las bibliotecas universitarias en sus instituciones, habrían podido aprovechar los cambios para relanzarse, refundirse y fortalecerse de modo similar a como ha ocurrido en las universidades. Igual que la biblioteca universitaria se ha hecho “<em>Crai</em>”, ha mejorado y diversificado sus instalaciones, ha incrementado su labor de extensión cultural y sus colecciones digitales, ha asumido el rol formador de las competencias y el apoyo a los materiales docentes, se ha incorporado a las redes sociales…, la biblioteca escolar se estaría haciendo <em>Centro de Recursos para el Aprendizaje y la Enseñanza</em>, dinamizando y siendo catalizadora de la vida de los centros. Y esto creemos que ocurre sólo en una minoría de los centros educativos españoles.</p>
<p>Habrá que seguir insistiendo, dando apoyo desde los sistemas regionales de bibliotecas, reivindicando, cooperando, evolucionando, argumentando y apoyando las buenas experiencias, pues si algo caracteriza a los bibliotecarios es la capacidad de perseverar en los objetivos en que creemos.</p>
<div class="notas">
<br /><strong>REFERENCIAS:</strong></p>
<p><strong>Baró, M.; Mañá, T.; Vellosillo, I.</strong> Bibliotecas escolares, ¿para qué?, Madrid: Anaya, 2001.</p>
<p><strong>Baró, M.; Mañà, T.</strong> La formación de usuarios en la biblioteca escolar. Educación Infantil y Primaria. Málaga: Dirección Provincial de Educación, 2002.</p>
<p><strong>Baró, M.; Mañà, T.</strong> La formación de usuarios en la biblioteca escolar. Educación Secundaria Málaga: Dirección Provincial de Educación, 2002.</p>
<p><strong>Bernal, F.J.</strong> &#8220;Incomprensible marginación educativa de la biblioteca&#8221;. <em>Educación y Biblioteca</em>, 1989, v. 1, pp. 4-5.</p>
<p><em>Bibliotecas escolares: Ideas y buenas prácticas (2006-2008)</em>. Madrid: Ministerio de Educación y Ciencia [2 vol.].</p>
<p><em>Bibliotecas Escolares. Premios 2007</em>. Madrid: Ministerio de Educación, política social y deporte, 2008.</p>
<p><strong>Bonilla, E.; Goldin, D.; Salaberría, R.</strong> Bibliotecas y escuelas. Retos y posibilidades en la sociedad del conocimiento, 2008.</p>
<p><strong>Camacho, J. A.</strong> La biblioteca escolar en España: pasado, presente… y un modelo para el futuro, Madrid: Ediciones de La Torre, 2004.</p>
<p><strong>Castán, G.</strong> La biblioteca escolar: soñar, pensar, hacer, Sevilla: Díada, 2002.</p>
<p><strong>Cobos, M. Álvarez, L.</strong> Guía práctica de acceso a la información en la biblioteca escolar. De la pregunta al documento. Madrid: Fundación Germán Sánchez Ruipérez, 2006.</p>
<p><strong>Cuevas, A.</strong> Lectura, alfabetización en información y biblioteca escolar. Gijón: Trea, 2007.</p>
<p><strong>Del Burgo, M. A.; Bernal, A.</strong> Las bibliotecas escolares navarras. 1999-2006. Pamplona: Gobierno de Navarra, Departamento de Educación, 2007. Disponible en:<br />
<em><a href="http://dpto.educacion.navarra.es/bibliotecasescolares/blitz_files/BLITZ6%20azul%20castell%20ok.pdf">http://dpto.educacion.navarra.es/bibliotecasescolares/blitz_files/BLITZ6%20azul%20castell%20ok.pdf</a></em></p>
<p><strong>Durban, G.</strong>&#8220;Tensiones y distensiones. Reflexión en torno a la situación actual de la biblioteca escolar&#8221;. <em>Libro abierto</em>, 2009, v. 35, pp. 6-11.<br />
<em><a href="http://www.juntadeandalucia.es/averroes/bibliotecaescolar/images/MisPdf/boletines/libroA35-feb09.pdf">http://www.juntadeandalucia.es/averroes/bibliotecaescolar/images/MisPdf/boletines/libroA35-feb09.pdf<br />
</a></em></p>
<p><strong>Durban, G.; García Guerrero, J.</strong> “Contribución de la biblioteca escolar al desarrollo de las competencias lectoras e informacionales”. <em>Mi biblioteca</em>, 2008, v. 13, pp. 57-65.</p>
<p><strong>Fuentes Romero, J.J.</strong> La biblioteca escolar. Madrid: Arco, 2006.</p>
<p><strong>García Guerrero, J.</strong> La biblioteca escolar, un recurso imprescindible. Sevilla: Junta Andalucía, 1999. Disponible en:<br />
<em><a href="http://www.juntadeandalucia.es/averroes/bibliotecaescolar/images/MisPdf/monograficos/recurso.pdf">http://www.juntadeandalucia.es/averroes/bibliotecaescolar/images/MisPdf/monograficos/recurso.pdf</a></em></p>
<p><strong>García Guerrero, J.; Luque Jaime, J.M.</strong> Estudio sobre el desarrollo del Plan de Lectura y de Bibliotecas Escolares en la provincia de Málaga. Curso 2008/2009. Málaga: Junta de Andalucía, 2009.</p>
<p><strong>Gómez-Hernández, J-A.</strong> “Los problemas de las bibliotecas escolares en la Región de Murcia en un contexto de crisis del sistema educativo”. <em>Anales de documentación</em>, 2002, n. 5, pp. 125-156. Disponible en:<br />
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<p><em>Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación</em>. Disponible en:<br />
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<p><em>Ministerio de cultura. Comisión Técnica de Cooperación de Bibliotecas Escolares del Consejo de Cooperación</em>. Informe 2009. Disponible en:<br />
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<em><a href="http://www.lalectura.es/2008/miret.pdf">http://www.lalectura.es/2008/miret.pdf</a>></p>
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<p><strong>Najera Trujillo, C.G.</strong> …Pero no imposible. Bitácora de la transformación de una biblioteca escolar y su entorno. Barcelona, Océano, 2008.</p>
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<p><strong>Yáguez, E.</strong> Guía práctica para el desarrollo y dinamización de la biblioteca escolar en Secundaria. Madrid: Ministerio de Educación, 2006.
</div>
<p><strong><a href="http://directorioexit.info/consulta.php?directorio=exit&#038;campo=ID&#038;texto=193">José-Antonio Gómez-Hernández</a></strong><br />
Miembro del <em><a href="http://thinkepi.net">Grupo ThinkEPI</a></em></p>
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		</item>
		<item>
		<title>Gestores de referencias sociales: la información científica en el entorno 2.0</title>
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		<pubDate>Fri, 04 Dec 2009 16:16:58 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Julio Alonso-Arévalo</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

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En los últimos años hemos asistido a una auténtica renovación de los modelos de gestión de la información científica, tanto a nivel personal como profesional; frente a los servicios tradicionales, con un sentido unidireccional donde cualquier usuario era simplemente un observador pasivo que acudía a la Red para [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Nuevos modelos de gestión de la información científica</strong></p>
<p>En los últimos años hemos asistido a una auténtica renovación de los modelos de gestión de la información científica, tanto a nivel personal como profesional; frente a los servicios tradicionales, con un sentido unidireccional donde cualquier usuario era simplemente un observador pasivo que acudía a la Red para consultar información, cada vez es más habitual que las personas quieran ser participes; ya no nos conformamos con mirar, consultar, si no que queremos opinar, escuchar y ser escuchados; fundamentalmente compartir, es decir, tomar una actitud pro-activa.</p>
<p>A este concepto no han sido ajenas las herramientas de gestión de la información personal, y su importancia cada vez es mayor, ya que si observamos cualquier recurso de información científica que se precie, dispone de mecanismos de redifusión tanto hacia redes sociales como a gestores de referencias. De ahí la importancia que tienen estas herramientas tanto para el investigador como para el profesional de la información.</p>
<p><strong>Gestores de referencias</strong></p>
<p>Durante muchos años, quienes trabajamos con este tipo de programas teníamos un abanico de posibilidades muy limitadas; por una parte, eran escasos los recursos de información que disponían de salidas directas a gestores de referencias, excepto algunas de las bases de datos de ámbito internacional. Por otro lado, el sector estaba prácticamente controlado por una multinacional -<em>ISI Thompson</em>- que tenía el monopolio con <em><a href="http://www.procite.com/">ProCite</a></em> y <em><a href="http://www.refman.com/">Reference Manager</a></em>, y que cuando aparecía un producto nuevo que podía ser competitivo, lo compraba y lo comercializaba, como hicieron con <em><a href="http://www.endnote.com/">EndNote</a></em>.</p>
<p>Prácticamente hasta que apareció <em><a href="http://www.refworks.com/">RefWorks</a></em> de <em>ProQuest LLC</em>, no dispusimos de una alternativa, ni siquiera de un gestor de referencias en castellano.</p>
<p>Los últimos años, con el acrecentamiento de las posibilidades de exportación desde los recursos de información más relevantes, hemos asistido a una auténtica explosión de herramientas de gestión de referencias bibliográficas.</p>
<p>Tal y como expresa <strong>Merlo-Vega</strong> (2009) en los 10 mandamientos de la Web 2.0, la herramienta natural para la investigación es la Web y, por lo tanto, es este medio el que utiliza el investigador del siglo XXI para documentarse; es decir, es el entorno donde va compilar la información que va a utilizar y citar en sus trabajos de investigación.</p>
<p>La solución que utilizan las diferentes herramientas para recoger estos metadatos responde a diferentes formas y a un mismo fondo, que es la utilización de un formato estándar muy básico y por ello muy versátil que es <em>RIS</em> (<em>Research Information Systems</em>)<a name="v1"></a><sup><a href="#n1">1</a></sup>. Las formas son variadas dado que se puede añadir información tanto desde el propio gestor, como desde el recurso original, desde fuentes rss o a través de números de identificación como <em>DOI</em>, <em>Isbn</em>, <em>Pmid</em>…</p>
<p>La integración en la Web también es diferente, lo más habitual es hacerlo por medio de una clave y contraseña, como hace <em><a href="http://www.refworks.com/">RefWorks</a></em> o <em><a href="http://www.endnoteweb.com/">EndNoteweb</a></em>, lo que tiene sus ventajas y sus inconvenientes; entre las ventajas está que no tenemos que instalar nada, no tenemos que llevarnos una copia y podemos consultar la base desde cualquier otro ordenador.</p>
<p>El mayor inconveniente es que si no tenemos conexión a internet, por la razón que sea, no podemos disponer de la base de datos. Una forma original de integración web es la planteada por <em><a href="http://www.zotero.org/">Zotero</a></em>, que es una extensión de <em>Mozilla Firefox</em>, lo que hace posible que tengamos la base de datos tanto en el mismo navegador como en un <em>mirror</em> en red que se sincroniza con la versión local, de manera que aunque trabajemos en diferentes ordenadores vamos  a disponer de la información que modifiquemos por igual en uno u otro lugar.</p>
<p>Muy similar es la solución que plantea <em><a href="http://www.mendeley.com/">Mendeley</a></em>, con sincronización entre el sistema local y el web; la ventaja que tiene este sistema es que es multiplataforma, pues funciona con <em>Linux</em>, <em>Mac</em> y <em>Windows</em>, y en cualquiera de los distintos navegadores (<em>Mozilla</em>, <em>IExplorer</em>, <em>Opera</em>); por otra parte, el sistema local es independiente -al estilo de los gestores clásicos-, pero con nuevas funcionalidades como disponer de un visor de PDFs propio en el que podemos añadir notas virtuales a modo de <em>Post-it</em> o subrayar contenidos con un nivel de interacción similar al que tendríamos con el documento en papel.</p>
<p>Una solución similar es el que plantea <em>EndNote</em> al tener una versión local de <em><a href="http://www.endnote.com/enX2info.asp">EndNote X2</a></em>, compatible con una versión web <em>EndNoteweb</em>, el inconveniente es que <em>EndNote X2</em> es un programa bajo licencia, y que la versión web es gratis, pero limitada a 10.000 registros por usuario.</p>
<p>La disponibilidad de ambas versiones es una cuestión que demandan los propios investigadores, quizás con una visión más perceptiva que funcional, ya que tener un sistema local les proporciona una sensación de tener un control mayor sobre el propio sistema.</p>
<p><strong>Gestores de referencias sociales</strong></p>
<p>Un paso adelante lo han supuesto los llamados gestores de referencias sociales, que unen a las funcionalidades tradicionales de un gestor de referencias las posibilidades de compartir esa información con otros colegas, en este caso referencias bibliográficas. Algunos investigadores habían empezado a utilizar sistemas de marcadores sociales como <em><a href="http://delicious.com/">Delicious</a></em> para recopilar los enlaces a las referencias que les interesaban para sus trabajos académicos, pero la orientación de esta herramienta, que es válida para compartir enlaces de favoritos, es limitada para el trabajo de documentación, pues no compila todos los metadatos.</p>
<p>Quienes primero concibieron la posibilidad de una herramienta similar pero orientada a compartir referencias bibliográficas fueron los miembros del <em>Nature Publishing Group</em>, creadores de la herramienta<em> open source</em> <em><a href="http://www.connotea.org/">Connotea</a></em>, que en diciembre de 2004 lanzan el proyecto. Posteriormente surgen otras aplicaciones como <em><a href="http://www.citeulike.org/">CiteULike</a></em> de la <em>Universidad de Manchester</em> –actualmente bajo el patrocinio de la editorial <em>Springer Verlag</em>-; <em><a href="http://www.bibsonomy.org/">Bibsonomy</a></em> de la universidad alemana de Kassel; e incluso la multinacional <em>Elsevier</em> se ha incorporado a este movimiento con <em><a href="http://www.2collab.com/">2collab</a></em>.</p>
<p>La funcionalidad básica de estas herramientas es simple: cuando un investigador localiza en la Web un documento que le interesa, puede hacer clic en un botón que se instala en la barra de favoritos del navegador y agregar a su colección personal el documento que esta visualizando; posteriormente sólo se le pedirá que añada unas etiquetas que caractericen el contenido del mismo, y seleccione la opción de compartir la referencia con otros usuarios.</p>
<p>Las etiquetas que se introducen son términos del lenguaje natural que son significativas para él y, a su vez, para otros investigadores que trabajan en su mismo área de conocimiento.</p>
<p>Esta información queda almacenada en un servidor web donde el investigador puede acceder desde cualquier ordenador disponiendo de dos perfiles, una biblioteca personal y otra compartida a través de la que puede navegar para descubrir nuevos documentos de su interés.</p>
<p><strong>Compartir referencias</strong></p>
<p>La clave de estas herramientas reside precisamente en este aspecto: mientras en los gestores clásicos las referencias permanecen aisladas de las de otros investigadores en su ordenador personal, en los gestores de referencias sociales esta información se comparte colectivamente ya sea a través de listas de seguimiento o <em>watchlist</em>, como hace <em>CiteULike</em>, o bien por medio de un algoritmo de agrupación, como hace <em>Connotea</em> al presentarnos una nube de etiquetas próximas a las que hemos introducido nosotros y por las que podemos navegar y agregar a nuestra biblioteca personal nuevas referencias <em>(related tags</em>, y <em>related users</em>).</p>
<p>Las listas de seguimiento funcionan a modo de servicio de alerta, es decir, yo puedo ver lo que han compilado -y supuestamente están leyendo- otros investigadores que trabajan en asuntos muy próximos a los que yo trabajo, y de esta manera tener un servicio de alerta en mi perfil. A su vez, compartir bibliotecas con otros investigadores que trabajan en actividades cercanas favorece la cooperación y creación de redes profesionales.</p>
<p>Diferenciaría claramente estas últimas herramientas, que son auténticas redes sociales de información científica, con otros gestores como <em>RefWorks</em>, <em>Zotero</em> o <em>EndNoteweb</em> que, si bien ofrecen la posibilidad de compartir carpetas o crear grupos de cooperación, son redes cerradas frente a los gestores de referencias sociales que tienen una estructura más abierta al disponer de la posibilidad de poder visualizar cuáles son los artículos más populares, los que más veces han sido enlazado por otros investigadores en un campo (<em><a href="http://www.connotea.org/user/library_mistress">Popular Links</a></em> de <em>Connotea</em> o <em><a href="http://www.citeulike.org/citegeist">CiteGeists</a></em> de <em>CiteUlike</em>), pudiendo copiar esos registros a nuestra biblioteca personal o bien introducir comentarios o recomendar las referencias.</p>
<p>Los gestores de referencias sociales almacenan una gran cantidad de metadatos (<em>CiteULike</em> actualmente tiene más de 3 millones), que individualmente tienen importancia para cada investigador, pero que colectivamente suponen una solución interesante para el descubrimiento y evaluación de los contenidos científicos a gran escala a través de los llamados índices de popularidad. Así, si un articulo ha sido recopilado por 300 especialistas en su campo, necesariamente será un documento que cualquier investigador que trabaje sobre esa materia deberá conocer.</p>
<p>El hecho de basarse en un sistema como el de compilación individual le confiere un nivel de objetividad mayor que el utilizado por otro tipo de sistemas, tales como votaciones más dadas a la manipulación e incluso de citas utilizado en la tradición biblimétrica clásica, ya que cuando un investigador compila en su gestor personal, la referencia de un documento no lo hace con el afán de que ese documento cobre popularidad, sino porque le interesa para documentarse en su trabajo de investigación, es decir, se basa en un valor objetivo que es el uso del propio servicio.</p>
<p>Si no consideramos que ésta sea una medida de calidad, no cabe duda de que al menos sí lo es de popularidad, y ello tiene el valor de haber sido de interés de otros investigadores que se han interesado y hecho el esfuerzo de tenerla en su gestor personal con un fin concreto. Hay que decir en su favor que la mayoría de estos servicios -como <em>Connotea</em>-, son aplicaciones de código abierto, independientes, cuyo objetivo final no se asienta en intereses comerciales, sino simplemente en llegar al público en favor de la mediación social y el descubrimiento científico.</p>
<p><strong>Etiquetado social</strong></p>
<p>El etiquetado social es el ejemplo más popular de cómo el software social ha ayudado a superar los límites de los enfoques tradicionales de la categorización de contenidos. Incluso se puede decir que en un área especializada, las etiquetas tienen un valor más intrínseco que en un contexto general, donde el término aislado tiene diferentes acepciones porque su entorno le confiere un valor añadido, que es la especificidad de ese término en ese campo junto a otras etiquetas de su mismo contexto científico.</p>
<p>Hay otro elemento que a priori podría parecer paradójico, que es el hecho de que compartir etiquetas hace más fácil el descubrimiento científico entre campos interdisciplinares, ya que no son áreas estrictamente estancas. Incluso se puede afirmar que en el caso concreto de la literatura académica, las etiquetas pueden proporcionar listas extensas de palabras clave, a menudo más precisas y descriptivas que los sistemas tradicionales.</p>
<p>Es importante destacar que el etiquetado se hace inicialmente para el beneficio personal del usuario individual, y que los beneficios hacia la comunidad surgen como consecuencia de ese comportamiento natural que es compartir información.</p>
<p><strong>Redifusión</strong></p>
<p>Además cada vez son más frecuentes los servicios y fuentes de información que, de manera directa, posibilitan la redifusión de contenidos tanto en redes sociales como <em>Facebook</em>, <em>Twitter</em>, como en gestores de referencias sociales como los ya expuestos, fuentes de información donde podemos ver el logo de <em>CiteUlike</em> o <em>Connotea</em> como en <em>ArXiv</em>, en <em>ScienceDirect</em>, <em>PubMed</em> y un largo etcétera.</p>
<p>Estos mecanismos de difusión también es posible incorporarlos desde servicios como <em><a href="http://www.addthis.com/">AddThis</a></em> o <em><a href="http://www.universoabierto.com/2267/adtoany-crear-un-boton-para-distribuir-recursos-20/">Adtoany</a></em>, que permite crear un botón para compartir contenidos desde los propios recursos. </p>
<p>Parece evidente que las redes sociales han entrado con gran fuerza y capacidad de convocatoria, buena prueba de ello es que, como señala este año <em><a href="http://www.languagemonitor.com/">Global Language Monitor</a></em>, una organización que analiza las tendencias del lenguaje en internet y su impacto en diferentes ámbitos culturales, <em>Twitter</em> sea la palabra en inglés más usada en la Red durante 2009, o que una película <em>amateur</em> como <em><a href="http://www.paranormalactivity-movie.com/">Paranormal activity</a></em>, de reducidísimo presupuesto, con actores <em>amateurs</em> y sin ningún tipo de marketing, se haya convertido en el fenómeno del año en Estados Unidos y es la prueba (cinematográfica) de cómo la Web 2.0 y las redes sociales pueden popularizar un producto hasta límites insospechados.</p>
<p>Ello hace plantearnos algunas reflexiones también en los ámbitos de gestión de la información científica, donde cada vez aparecen nuevos canales profesionales para compartir y redifundir contenidos como los que aquí hemos expuesto.</p>
<div class="notas">
<strong>Notas:</strong></p>
<p><a name="n1"></a><strong>1.</strong> <em>RIS (file format)</em>. <em>Wikipedia</em>. Disponible en:<br />
<em><a href="http://en.wikipedia.org/wiki/RIS_(file_format)">http://en.wikipedia.org/wiki/RIS_(file_format)</a></em>
</div>
<div class="notas">
<p><strong>Referencias:</strong></p>
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<em><a href="http://eprints.rclis.org/17229/">http://eprints.rclis.org/17229/</a></em></p>
<p><strong>Alonso-Arévalo, Julio</strong>. “Connotea Software libre para la gestión de referencias sociales”. <em>Comunidades de prácticas de la SEDIC</em>, 2009. Disponible en:<br />
<em><a href="http://eprints.rclis.org/17232/">http://eprints.rclis.org/17232/</a></em></p>
<p><strong>Alonso-Arévalo, Julio</strong>. “Mendeley El Last.fm de la investigación”. <em>Comunidades de prácticas de la SEDIC, 2009</em>. Disponible en:<br />
<em><a href="http://eprints.rclis.org/17321/">http://eprints.rclis.org/17321/</a></em></p>
<p><strong>Alonso-Arévalo, Julio</strong>. “Zotero: la máquina de vapor del Software libre para la gestión de referencias bibliográficas”. <em>Comunidades de prácticas de la SEDIC</em>, 2009. Disponible en:<br />
<em><a href="http://eprints.rclis.org/17220/">http://eprints.rclis.org/17220/</a></em></p>
<p><strong>Cordón-García, J. A.; Martín-Rodero, H.; Alonso-Arévalo, J.</strong> &#8220;Gestores de referencias de última generación: análisis comparativo de RefWorks, EndNote Web y Zotero&#8221;.  <em>El profesional de la información</em>, 2009, v. 18, n. 4, pp. 445-454. Disponible en:<br />
<em><a href="http://elprofesionaldelainformacion.metapress.com/media/fc22qntuxp0t9t3h9j5m/contributions/p/1/6/0/p160h011032853tg.pdf">http://elprofesionaldelainformacion.metapress.com/media/fc22qntuxp0t9t3h9j5m/contributions/p/1/6/0/p160h011032853tg.pdf</a></em></p>
<p><strong>Emamy, K. and Cameron, R.</strong> “Citeulike: a researcher’s social bookmarking service“.  <em>Ariadne</em>, 2007, n. 51, pp. np. Disponible en:<br />
<em><a href="http://www.ariadne.ac.uk/issue51/emamy-cameron/">http://www.ariadne.ac.uk/issue51/emamy-cameron/</a></em></p>
<p><strong>Merlo-Vega, José-Antonio</strong>. “Las diez claves de la Web social”. <em>Anuario ThinkEPI</em>, 2009, v. 3, pp. 34-36. Disponible en:<br />
<em><a href="http://www.thinkepi.net/las-diez-claves-de-la-web-social">http://www.thinkepi.net/las-diez-claves-de-la-web-social</a></em></p>
<p><strong>Taraborelli, D.</strong> “Soft peer review? Social software and distributed scientific evaluation”. En: <em>Proceedings of the 8th International Conference on the Design of Cooperative Systems (COOP 08)</em>, 2008. Disponible en:<br />
<em><a href="http://www.academicproductivity.com/2007/soft-peer-review-social-software-and-distributed-scientific-evaluation/">http://www.academicproductivity.com/2007/soft-peer-review-social-software-and-distributed-scientific-evaluation/</a></em></p>
<p><em>Twitter es la palabra en inglés más usada en Internet en el 2009</em>. <em>MSN noticias</em>.<br />
<em><a href="http://noticias.latam.msn.com/co/ciencia_tecnologia/articulo_periodismo.aspx?cp-documentid=22761482">http://noticias.latam.msn.com/co/ciencia_tecnologia/articulo_periodismo.aspx?cp-documentid=22761482</a></em></p>
</div>
<p><strong><a href="http://directorioexit.info/consulta.php?directorio=exit&#038;campo=ID&#038;texto=162">Julio Alonso-Arévalo</a></strong><br />
Miembro del <em><a href="http://thinkepi.net">Grupo ThinkEPI</a></em></p>
]]></content:encoded>
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		</item>
		<item>
		<title>Del correo electrónico a la conversación dinámica, la comunicación como documento</title>
		<link>http://www.thinkepi.net/del-correo-electronico-a-la-conversacion-dinamica-la-comunicacion-como-documento</link>
		<comments>http://www.thinkepi.net/del-correo-electronico-a-la-conversacion-dinamica-la-comunicacion-como-documento#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 02 Dec 2009 17:33:38 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Jesús Tramullas</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

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		<description><![CDATA[El correo electrónico permanece ahí. No es fashion, no es glamuroso, no es 2.0, pero, contra viento y marea, sea a través de webmail, con un cliente de escritorio o a través de un dispositivo móvil, continúa siendo una parte fundamental -e imprescindible- de nuestro quehacer digital. En numerosas ocasiones es la principal herramienta de [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>El correo electrónico permanece ahí. No es <em>fashion</em>, no es glamuroso, no es 2.0, pero, contra viento y marea, sea a través de <em>webmail</em>, con un cliente de escritorio o a través de un dispositivo móvil, continúa siendo una parte fundamental -e imprescindible- de nuestro quehacer digital. En numerosas ocasiones es la principal herramienta de trabajo del usuario, y sólo es apreciado en su justa medida cuando es perdido, por error u omisión del usuario, o por fallo de las máquinas. Sólo entonces se es consciente del valor intangible del mismo.</p>
<p>Las funcionalidades técnicas del correo electrónico han permanecido casi inalterables durante los últimos 20 años: envío, recepción, organización y archivo.</p>
<p>- La primera gran evolución de la gestión de información de correo fue la integración, en las diferentes aplicaciones, de agendas electrónicas, que hacían posible relacionar los mensajes con los datos personales y profesionales de los autores de los mismos.</p>
<p>- La segunda gran evolución fue la incorporación de planificadores de tiempos y tareas, cuyos calendarios, unidos a la mensajería y a la agenda de usuarios, convirtieron al correo electrónico, durante varios años, en la plataforma típica de trabajo en grupo. Se desarrollaron plataformas corporativas cuyo valor residía en la coordinación de tareas y personas. Sin embargo, este enfoque tenía poco recorrido, más allá de la gestión.</p>
<p>- La tercera evolución tuvo que venir, como no podía ser de otra manera, del software libre. La publicación del cliente de correo <em>Thunderbird</em>, de la <em>Fundación Mozilla</em>, y de sus especificaciones y API, hicieron posible que los programadores comenzasen a desarrollar extensiones que añadían nuevas funcionalidades: sincronización de calendarios remotos, gestión de <em>feeds</em>, gestión centralizada de agendas&#8230; si bien estaba puesta la base para el enriquecimiento de las herramientas de correo electrónico,<br />
todavía faltaba una vuelta de tuerca más, un desarrollo nuevo que llevase a las aplicaciones la deseada integración con otros servicios y recursos de información digital.</p>
<p><strong><em>Gmail</em> y sus conversaciones</strong></p>
<p>El primero que puso las cartas sobre la mesa, como tampoco no podía ser menos, fue <em>Google</em>. Una vez que <em>Gmail</em> fue capaz de organizar automáticamente los mensajes atendiendo a “conversaciones”, integrarse con documentos de <em>GoogleDocs</em>, y relacionarse directamente con información de <em>Google Reader</em>, el estático correo electrónico comenzó a tener otras perspectivas.</p>
<p>La influencia de la conversación que se lleva a cabo en las plataformas sociales ha sido definitiva. Si un usuario se ha acostumbrado a escribir, anotar e intercambiar información casi en tiempo real, con mensajes organizados en conversaciones (los antiguos hilos de los foros), el correo no puede quedarse atrás, so pena de ir perdiendo progresivamente su nicho.</p>
<p>A todo esto hay que añadir la incorporación creciente de contenido multimedia y de elementos interactivos, que los clientes de correo sólo habían cubierto parcialmente merced a editores que enriquecían los mensajes con etiquetado html.</p>
<p><strong><em>Google Wave</em></strong></p>
<p>El paso de la mensajería estática unipersonal o grupal a la elaboración de conversaciones multimedia y multiusuario, con mayores funcionalidades para el tratamiento y la gestión de información, era el siguiente -necesario e ineludible- paso que debía darse.</p>
<p>Y, al igual que antes, el primero en moverse ha sido <em>Google</em>, con el lanzamiento de su servicio <em>Google Wave</em>. Éste ha sido definido como un sistema de documentos conversacionales vivos o dinámicos. El núcleo de trabajo es un <em>Wave</em>, que podría ser similar a un mensaje de correo dentro del cual se colabora, por parte de varios usuarios, en tiempo real.</p>
<p>En un <em>Wave</em> puede haber varios <em>Wavelets</em>, como conversaciones independientes, y contener en ellos mensajes, a los que llama <em>Blips</em>. Y dentro de los mismos pueden incorporarse texto, imagen estática y en movimiento, acceso a documentos, etc. Además, soporta el control de versiones, para poder realizar el seguimiento de los cambios que se efectúan. El sistema de alertas y notificaciones informa de los cambios que se producen dentro de un <em>Wave</em>, tanto sincrónica como diacrónicamente. Y es posible ver en tiempo real los cambios que otros usuarios realizan sobre el <em>Wave</em> que se comparte.</p>
<p>¿Es <em>Wave</em> el modelo a seguir para la nueva generación de mensajería electrónica? Quizá es pronto para decirlo, pero la unión de correo, gestión de contenidos, mensajería instantánea y entorno colaborativo promete ser verdaderamente potente.</p>
<p><strong><em>Raindrop</em>, de <em>Mozilla</em></strong></p>
<p>De nuevo, la <em>Fundación Mozilla</em> ha respondido con una primera versión de su aplicación <em>Raindrop</em>. Todavía en fase beta, es una herramienta de escritorio cuya intención es integrar todos los servicios de mensajería, síncrona y asíncrona, que utiliza el usuario, dando especial importancia a su actividad en redes sociales. El concepto básico en <em>Raindrop</em> es el de conversación, alrededor del cual se organiza y dispone la información.</p>
<p>En esta primera versión carece de la capacidad de gestión de documentos e integración que ofrece <em>Wave</em>, pero muestra mejores capacidades de gestión de servicios diversos de mensajería. Algo de ello ya se intuye en el nuevo <em>Thunderbird 3</em>, que incorporará funcionalidades para <em>Twitter</em>.</p>
<p><strong><em>Pulse</em>, de <em>Novell</em></strong></p>
<p>La importancia de la integración entre comunicación, colaboración y documentos tampoco ha pasado desapercibida para la empresa. <em>Novell</em> acaba de presentar su nuevo producto, <em>Pulse</em>, que sigue el esquema de <em>Wave</em> para entornos corporativos, ofreciendo además la posibilidad de integrar las <em>waves</em> dentro de <em>Pulse</em>.</p>
<p><strong>Aceptación, organización e interacción en tiempo real</strong></p>
<p>Sin embargo, y como han planteado en <em>Error500</em>, ¿de verdad quieren los usuarios colaborar? </p>
<p>Realmente parece que se está planteando una división entre aquellos usuarios que están comenzando a aprovechar todas y cada una de las posibilidades de comunicación e información que les brinda la Red y aquellos que simplemente se apañan, que practican la política de lo suficientemente bueno para sus necesidades.</p>
<p>Otra de las cuestiones que deben tomarse en consideración son las funcionalidades que estas herramientas ofrecen para tratar la información, en especial en los aspectos de organización y recuperación. La tendencia parece ser dejar que la herramienta la organice automáticamente en virtud del origen o cadena de mensajes relacionados, y manualmente por temas y etiquetado propio o social. La búsqueda de información incorpora la búsqueda a texto completo casi como un estándar.</p>
<p>En lo que respecta a los servicios de información, la posibilidades que se abren para interactuar con los usuarios de manera personalizada son mucho mayores que las que ofrecen <em>Twitter</em> o <em>Facebook</em>, al tiempo que será posible atender con mayor nivel de especialización y personalización a usuarios o grupos específicos de ellos. Y en tiempo real, que ya es hora de superar el “vuelva vd. mañana” que todavía se usa en muchos servicios. El tiempo real se impone en la Red, en la colaboración, la información, la búsqueda y el comercio electrónico.</p>
<p><strong>PD</strong>: Caramba, no he escrito &#8220;2.0&#8243; ni una vez, me siento en paz con el universo&#8230;</p>
<div class="notas">
<p><strong>Referencias</strong></p>
<p><strong>Barahona, J.</strong> Guía completa de Google Wave. <em>Jbarahona.com</em>, 2009. Disponible en:<br />
<em><a href="http://www.jbarahona.com/2009/11/01/guia-completa-de-google-wave/#comments">http://www.jbarahona.com/2009/11/01/guia-completa-de-google-wave/#comments</a></em></p>
<p><strong>Boulton, C.</strong> Novell Pulse Launches with Google Wave Support for Real-Time Collaboration. <em>eWeek.com</em>, 2009. Disponible en:<br />
<em><a href="http://www.eweek.com/c/a/Messaging-and-Collaboration/Novell-Pulse-Launches-With-Google-Wave-Support-For-Realtime-Collaboration-667027/">http://www.eweek.com/c/a/Messaging-and-Collaboration/Novell-Pulse-Launches-With-Google-Wave-Support-For-Realtime-Collaboration-667027/</a></em></p>
<p><em>Google, Google Wave</em>. Disponible en:<br />
<em><a href="https://wave.google.com/wave">https://wave.google.com/wave</a></em></p>
<p><strong>Moon, B.</strong> 4 Emerging Trends of the Real-Time Web. <em>Mashable The Social Media Guide</em>, 2009. Disponible en:<br />
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<p><em>Mozilla Labs, Raindrop</em>. Disponible en:<br />
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<p><strong>Ortiz, A.</strong> Google Wave, ¿los usuarios de veras quieren colaborar? <em>Error 500</em>, 2009. Disponible en:<br />
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<p><strong>Parr, B.</strong> Google Wave: A Complete Guide. <em>Mashable The Social Media Guide</em>, 2009a<br />
Disponible en:<br />
<em><a href="http://mashable.com/2009/05/28/google-wave-guide/">http://mashable.com/2009/05/28/google-wave-guide/</a></em></p>
<p><strong>Parr, B.</strong> Google Wave: 5 Ways It Could Change the Web. <em>Mashable The Social Media Guide</em>, 2009b. Disponible en:<br />
<em><a href="http://mashable.com/2009/09/05/google-wave-ideas/">http://mashable.com/2009/09/05/google-wave-ideas/</a></em></p>
<p><strong>Reena, L.</strong> Mozilla&#8217;s Raindrop Looks to Make Your Personal Inbox  Again. <em>TechCrunch</em>, 2009. Disponible en:<br />
<em><a href="http://www.techcrunch.com/2009/10/22/mozillas-raindrop-looks-to-make-your-inbox-personal-again/">http://www.techcrunch.com/2009/10/22/mozillas-raindrop-looks-to-make-your-inbox-personal-again/</a></em></p>
<p><strong>Tay, A.</strong> GoogleWave &#8211; First thoughts. <em>Musings about librarianship</em>, 2009. Disponible en:<br />
<em><a href="http://musingsaboutlibrarianship.blogspot.com/2009/10/googlewave-first-thoughts.html">http://musingsaboutlibrarianship.blogspot.com/2009/10/googlewave-first-thoughts.html</a></em></p>
<p><strong>Trapani, G.</strong> Google Wave 1010. <em>Lifehacker</em>, 2009. Disponible en:<br />
<em><a href="http://lifehacker.com/5376138/google-wave-101">http://lifehacker.com/5376138/google-wave-101</a></em></p>
<p><strong>Trapani, G., Pass, A.</strong> The Complete Guide to Google Wave, 2009. Disponible en:<br />
<em><a href="http://completewaveguide.com/guide/The_Complete_Guide_to_Google_Wave">http://completewaveguide.com/guide/The_Complete_Guide_to_Google_Wave</a></em>
</div>
<p><strong><a href="http://directorioexit.info/consulta.php?directorio=exit&#038;campo=ID&#038;texto=63">Jesús Tramullas</a></strong><br />
Miembro del <em><a href="http://thinkepi.net">Grupo ThinkEPI</a></em></p>
]]></content:encoded>
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		</item>
		<item>
		<title>Los recursos de información sobre cómics: la nueva base de datos especializada en Carlos Giménez (y II). Definición y alcance del proyecto</title>
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		<pubDate>Tue, 01 Dec 2009 07:57:16 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Jesús Castillo-Vidal</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

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		<description><![CDATA[A finales del año 2008 un grupo de escritores y aficionados en general sorprendió al mundo del cómic presentando la candidatura de Carlos Giménez para los Premios Príncipe de Asturias de las Artes. Una vez se cumplimentaron todos los requisitos previos para registrarla de forma oficial, ocurrió lo que todos sabíamos que (razonablemente) iba a [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>A finales del año 2008 un grupo de escritores y aficionados en general sorprendió al mundo del cómic presentando la candidatura de <strong>Carlos Giménez</strong> para los <em>Premios Príncipe de Asturias de las Artes</em>. Una vez se cumplimentaron todos los requisitos previos para registrarla de forma oficial, ocurrió lo que todos sabíamos que (razonablemente) iba a ocurrir: el premio fue a parar a manos de otro.</p>
<p>Da igual, se seguirá intentando. El año en que se presentó la candidatura, el premio fue a manos del famoso arquitecto <strong>Norman Foster</strong>. Desde luego, pensarán muchos, comparar las obras de <strong>Norman Foster</strong> con las de un autor de cómics parece desproporcionado, desde un punto de vista de la repercusión social. Y en cierta medida quien piense así no le falta razón.</p>
<p>Sin embargo, si de lo que se trata es de premiar la labor de una persona (o institución) por los logros y avances que ha desarrollado en su disciplina, la candidatura de <strong>Carlos Giménez</strong> está más que justificada: él es indiscutiblemente el número 1 de su profesión. Igual que <strong>Foster</strong> pueda serlo en el suyo.</p>
<p>La figura de <strong>Carlos Giménez</strong> es probablemente la del autor más importante de la historia del cómic español y una de las más representativas del cómic a nivel europeo (y por qué no decirlo, mundial). Sin embargo para cualquier persona que no sea aficionada al medio, es alguien totalmente anónimo. De hecho, probablemente las nuevas generaciones de aficionados tampoco conozcan a fondo su obra a pesar de que, en términos de reediciones, <strong>Carlos</strong> es un autor relativamente afortunado en el sentido de que casi la totalidad de su producción se está reeditando de mano de la editorial <em>Glénat</em>.</p>
<p>Sin embargo, a pesar de todo, ese agujero negro del que hablábamos en la primera entrega de este texto, en relación a los estudios teóricos sobre el cómic, y más concretamente sobre los que nos interesa -el análisis de su obra-, es completamente aplicable también a este autor.</p>
<p>En esta situación, un buen día pensé que podría ser interesante montar una web sobre los estudios teóricos que se habían escrito sobre <strong>Carlos Giménez</strong>, dado que son textos prácticamente imposibles de encontrar ya que han sido publicados en fuentes cuya distribución fue muy limitada y es dificilísimo encontrarlos hoy día. El objetivo, por mi parte, ofrecer una herramienta que diera cierto apoyo a la candidatura en el fututo e intentar devolverle siquiera una mínima parte de lo que él, con su obra, me había ofrecido a mí a lo largo de mis años como aficionado a los cómics.</p>
<p>La idea principal era intentar dar a conocer, en la medida de lo posible, no sólo la descripción documental básica de estos trabajos de análisis sino que además, dada la dificultad de encontrarlos, poder disponer también del texto completo.</p>
<p>Puesto que la mayor parte de estos trabajos habían visto la luz como textos de acompañamiento a la hora de publicar los cómics (algo muy habitual en este mundo) me vi en la necesidad de separar la base de datos en dos (pero conectadas entre sí): una para recoger las referencias a los cómics propiamente dichos y otra que recogería la producción teórica que sobre <strong>Carlos</strong> y su obra que se había publicado en España.</p>
<p><strong>LA BASE DE DATOS SOBRE CARLOS GIMÉNEZ. SU OBRA</strong></p>
<p>Teniendo en cuenta que empezó a publicar a finales de la década de los 50, y que aún hoy trabaja activamente, podemos hacernos una idea del volumen de su obra. Los principales problemas con los que nos encontrábamos a la hora de realizar la recopilación de información eran los siguientes (aparte de los ya comentados de la no existencia de herramientas de búsqueda):</p>
<p>- Sus títulos se habían publicado a largo de una época en la que el reconocimiento hacia el autor, la mayoría de las veces, brillaba por su ausencia y no siempre es fácil encontrar unos créditos fiables, ni siquiera en las propias obras.</p>
<p>- Además, dentro del mundo del cómic nos encontramos con reediciones de la misma obra en diferentes formatos (muchas veces mutilando o provocando alteraciones importantes en el producto final).</p>
<p>- Por la naturaleza del cómic, son documentos difíciles de encontrar, ya que no hay bibliotecas que tengan colecciones históricas que permitan investigar este tipo de información. En todo caso hay que recurrir a coleccionistas privados para recoger un dato en relación a una edición, o un volumen concreto.</p>
<p>Afortunadamente, nos dimos cuenta de que esa labor de recopilación e investigación ya había sido llevada a cabo con anterioridad: el <em>Atlas Español de la Cultura Popular</em> de <strong>Jesús Cuadrado</strong>, del que ya hemos hablado. A pesar de todo, la entrada asignada a <strong>Carlos Giménez</strong> en esta obra de carácter enciclopédico era tan amplia que incluso la opción de introducir los datos uno por uno para alimentar la base de datos se desechó desde un primer momento pues no era un método práctico. Nos pusimos en contacto con él para solicitarle el contenido de dicha entrada en el formato electrónico en el que fue escrita para su publicación, algo a lo que <strong>Jesús Cuadrado</strong> accedió amablemente, ahorrándonos una gran cantidad de tiempo de tareas rutinarias.</p>
<p>El siguiente paso fue establecer una estructura mínima de campos para la base de datos de acuerdo a lo que queríamos conseguir y lo que queríamos/podíamos ofrecer. Por supuesto que nadie vea en este proyecto una simple catalogación de datos en formato <em>Marc</em>, ni <em>Isbd</em>, ni nada que se le parezca. No pretendemos hacer un inventario, queremos ofrecer algo útil e insisto, rápido de actualizar.</p>
<p>Dado que la base de la información la iban a conformar los datos ofrecidos en la entrada del <em>Atlas</em>, apenas sumamos algunos campos más para identificar el formato en el que la obra se publicó y alguno más encaminado a tareas de automatización internas y de clasificación documental, que enriqueciera la información.</p>
<p>Aunque algunos datos se completaron con información extraída de la <em><a href="http://www.mcu.es/webISBN/tituloSimpleFilter.do?cache=init&#038;prev_layout=busquedaisbn&#038;layout=busquedaisbn&#038;language=es">Base de Datos de Libros Publicados en España</a></em> del <em>Ministerio de Cultura</em> podemos decir que el 95% del contenido de la base de datos sobre la obra de <strong>Carlos Giménez</strong> ha salido de la entrada que sobre el autor se publicó en el <em>Atlas</em>.</p>
<p>Ese 5% restante no se debe a errores o imprecisiones en la recopilación de <strong>Jesús Cuadrado</strong>, sino que como nos comentó, las razones habría que buscarlas en la propia concepción de su <em>Atlas</em> y en los criterios llevados a cabo para la recogida de información.</p>
<p>Una vez que teníamos la estructura de campos y los datos en formato electrónico, lo único que quedaba por hacer era realizar una pequeña tarea de normalización: copiar, buscar, pegar y sustituir, y en unos minutos teníamos los datos en un formato de carga válido para alimentar la base de datos de cómics de manera automática: más de 150 registros que eran cargados de forma inmediata y que sólo requieren de un pequeño esfuerzo a la hora de modificarlos e introducir algunos datos no presentes en el <em>Atlas</em>.</p>
<p><strong>a. Información gráfica.</strong></p>
<p>Montar una base de datos sobre cómics y no ofrecer información gráfica es como ir al Santuario de Lourdes y no traerse una botellita de la Virgen con agua: no tiene sentido. En la medida de lo posible, estamos intentando ofrecer, por cada registro, información multimedia asociada que permita enriquecer los datos bibliográficos propiamente dichos: alguna página del interior, y la portada del cómic (si ha sido publicado en formato álbum, claro) y todo ello con imágenes de la mejor calidad posible.</p>
<p>De esta forma, también se facilitará la identificación de la obra más concretamente, en un mundo donde, precisamente, las herramientas para el control bibliográfico brillan por su ausencia.</p>
<p>En este punto hay que dejar bien claro una cuestión importante: la base de datos se ha montado como una iniciativa estrictamente personal, con el apoyo técnico de <em>Baratz Servicios de Teledocumentación S.A.</em> (empresa en la que desarrollo mi labor profesional), en el sentido de que tanto el software utilizado como las máquinas donde están alojados los desarrollos realizados expresamente para el proyecto han sido cedidas por <em>Baratz</em>.</p>
<p>Todo el proyecto ha sido creado por un impulso personal y carece total y absolutamente de ningún ánimo de lucro, la única fuerza que mueve el proyecto es la estrictamente académica y la de ofrecer un recurso de información diferente. Por otra parte, se le pidió expresamente al autor su permiso para reproducir aquellas imágenes que consideráramos interesante publicar (como ya hemos indicado, la portada y algún interior de la obra –en ningún caso descargables desde el web-) y estamos intentando ponernos en contacto con la <em>Editorial Glénat</em> para solicitarles también la misma autorización, ya que una buena parte de los datos pertenecen a cómics publicados por la editorial <em>De la Torre</em>, ya desaparecida.</p>
<p><strong>LA BASE DE DATOS SOBRE CARLOS GIMÉNEZ. LOS ESTUDIOS SOBRE SU OBRA</strong></p>
<p>Constituye el núcleo principal del proyecto y en mi opinión, lo que le da cierto carácter de exclusividad y relevancia. Como ya se comentó en la primera entrega, este tipo de documentos son muy difíciles de encontrar a no ser que se disponga de una colección personal amplia o se contacte con coleccionistas privados.</p>
<p>La mayor parte de estos trabajos han sido publicados como texto de acompañamiento de las propias obras y en realidad no hay en la actualidad ningún tipo de centro que las recoja: no hay biblioteca ni centro de documentación y, ni mucho menos, en ningún sitio -que yo sepa- se han elaborado herramientas de referencia, ya sea en formato electrónico o impreso sobre este tipo de documentos.</p>
<p>En cuanto a los análisis publicados en las revistas especializadas del medio, la situación es aún peor. Por lo menos la producción de cómics puede encontrarse desperdigada, con mayor o menor esfuerzo, en bibliotecas; pero las revistas de información sobre cómics, para el mundo bibliotecario directamente, no existen.</p>
<p>De esta forma, lo que se pretende con la sección “Textos” de este proyecto es dar acceso a toda esa cantidad de material publicado durante varias décadas y cuya accesibilidad hoy día roza lo imposible.</p>
<p>El plan de trabajo que se está siguiendo es el siguiente:</p>
<p>a) Nos hemos centrado en intentar localizar los álbumes que se han publicado acompañando a la propia obra de <strong>Carlos</strong>, siguiendo el listado recogido en el <em>Atla</em>s de <em>Jesús Cuadrado</em>, teniendo en cuenta además el 5% de obras que hemos añadido nosotros, siguiendo nuestra política de recogida de información. Para ello se han realizado las siguientes tareas:</p>
<p>- Utilizar mi propia colección personal para conseguir una pequeña parte.<br />
- Usar la información difundida a través de foros.<br />
- En los álbumes publicados más recientemente (<em>Editorial Glénat</em>) se ha acudido a bibliotecas para localizarlos y digitalizar la parte correspondiente a los artículos que contienen, así como una muestra de su interior y la portada. En este punto la colaboración de <strong>Anna Martínez-Reina</strong> (bibliotecaria aficionada a los cómics y responsable de la creación del <em>Grupo Comicteca</em> –un conjunto de bibliotecarios que trabajan con cómics) es importantísima.<br />
- Hemos podido contactar con el propio autor, el cual nos ha facilitado el acceso a ejemplares que no hemos podido localizar en bibliotecas.<br />
- Aún así, no hemos logrado llegar a tener disponible la mayoría de las obras, por lo que a través del web del proyecto pediremos ayuda a los usuarios y coleccionistas para que nos ayuden a recopilar aquellos textos a los cuales no hemos podido tener acceso.<br />
- Se ha localizado una pequeña producción de textos extraídos directamente de entrevistas publicadas en revistas especializadas y un especial sobre el autor que vio la luz en 1982 de la mano de <em>Norma Editorial</em>.</p>
<p>b) Una vez que teníamos los textos digitalizados con extensión jpg, procedíamos con la siguiente etapa, dividida en dos fases:</p>
<p>- Obtener, mediante OCR, el texto de artículo con el objetivo de introducirlo en un campo específico de la base de datos y hacerlo así consultable, a texto completo, a través de la interfaz web que se está montando en la actualidad.<br />
- Por otra parte, a partir del archivo jpg, se obtenía un documento en formato pdf (que también ofrecemos desde la interfaz web) lo que, unido al punto anterior, daba como resultado el acceso total a un documento cuya accesibilidad, hasta este momento era extremadamente limitada.</p>
<p>c) Por último, se procede a un pequeño análisis formal (para una mínima identificación bibliográfica) y de contenido (para hacer mas localizable su contenido).</p>
<p><strong>ESTRUCTURA TÉCNICA DEL PROYECTO</strong></p>
<p>Todo el proyecto se ha montado alrededor de dos aplicaciones diferentes pero complementarias:</p>
<p>- <em>BKM</em>: para el mantenimiento y administración de las bases de datos.<br />
- <em>BKMNet</em>: para construir un acceso web a los contenidos para todos aquellos usuarios que quieran usar la base de datos.</p>
<p><strong>a. BKM.</strong></p>
<p>Construido sobre el motor documental <em>BRS/Search</em>, permite la gestión de la base de datos y dado que es una aplicación 100% web, hace posible que las personas que nos dedicamos a mantener el proyecto no tengamos limitaciones a la hora de poder usarlo en cualquier parte. Las dos bases de datos que se han creado (para los textos y para los cómics) se han diseñado pensando para que en el futuro puedan usarse para crear una auténtica base de datos del cómic en España, a pesar de que, actualmente, el objetivo es recoger únicamente la obra de <strong>Carlos Giménez</strong> y los estudios que sobre ella se han publicado en España. Además, usando herramientas propias de <em>BKM</em>, a pesar de estar en un entorno de gestión documental pura y dura, se han puesto en marcha ciertas aplicaciones simulando un contexto de gestión relacional, que además se refleja en las opciones disponibles en la interfaz web.</p>
<p><strong>b. BKMNet.</strong></p>
<p>Nos ha permitido crear una interfaz web que da acceso a los contenidos de las dos bases de datos que se han generado. En la actualidad aún estamos en proceso de construcción y esperamos poder tenerlo listo lo antes posible. Es el auténtico escaparate del proyecto y lo que le da sentido, en tanto que hace posible acercar unos contenidos (principalmente los trabajos sobre la obra de <strong>Carlos</strong>) a los que hasta hace poco tiempo era muy complicado tener acceso.</p>
<p>Las principales utilidades y características de este acceso web son:</p>
<p>- Permitirá realizar búsquedas simples, para usuarios poco expertos y búsquedas más complejas para localizar información más específica, mediante formularios web diseñados expresamente de acuerdo con el tipo de información que se guarda en cada una de las dos bases de datos.<br />
- Se ha creado un sistema de autobúsqueda de novedades que informa de cuáles son los últimos registros dados de alta en las bases de datos. Estamos valorando la posibilidad de crear, a partir de esta opción, un servicio RSS. Hay que tener en cuenta que el hecho de que el mantenimiento de la base sea totalmente personal, hace que su actualización sea lenta, pues no contamos con un grupo de personas dedicadas en exclusiva al mantenimiento del proyecto.<br />
- Además, se habilitarán con el tiempo (cuando el volumen de contenidos así lo permita) el acceso a un conjunto de búsquedas predefinidas, de acuerdo con las necesidades de nuestros potenciales usuarios para que, mediante un simple clic, accedan a los contenidos de forma más rápida sin necesidad de usar las opciones del formulario web.<br />
- Se está montando la estructura necesaria para contar con la colaboración de nuestros usuarios, intentando que el proyecto se retroalimente del conocimiento de las personas que nos visitan. Para ello, hemos creado un sistema de envíos de mensaje en donde el usuario podrá realizar las siguientes acciones:</p>
<p>a) Enviarnos comentarios relacionados con algún registro: errores detectados, ampliación de información, sugerencias, etc.<br />
b) Enviarnos algún documento gráfico en relación a registros concretos dado que, como hemos comentado, no disponemos del acceso al documento original en prácticamente la mitad de los documentos referenciados.</p>
<p>En ambos casos, <em>BKMNet</em> capturará los datos del registro visualizado en pantalla para que el usuario sólo tenga que hacer clic en enviar o adjuntar el archivo gráfico que desea hacernos llegar, facilitándonos a nosotros, además, la gestión de la información. Con el tiempo, si el volumen de comentarios así lo hace viable, será posible mostrar los comentarios que los usuarios nos hacen llegar en relación a algún registro, siempre y cuando tengamos su permiso para hacerlo.</p>
<p>- Por más que lo hemos pensado, no se nos ha ocurrido cómo montar alguna aplicación (útil, claro) de geoposicionamiento usando <em>Google Maps</em> para algo, lo que sea, por lo que seguramente nadie nos tendrá en cuenta a la hora de recopilar sitios web con utilidades supuestamente 2.0.</p>
<p><strong>CONCLUSIONES</strong></p>
<p>Con este proyecto pretendemos cubrir una parte muy pequeña del contexto del cómic que actualmente está por hacer e intentar acercarlo a muchos que actualmente lo desconocen. Es un poco triste que no existan herramientas de búsqueda bibliográfica en relación no ya al mejor autor de cómics que ha dado este país, sino que no existe absolutamente nada en ningún sentido.</p>
<p>Es un dato que a los responsables del mundo del cómic no debería pasarles desapercibido: existe una gran cantidad de obras, de documentos y de información por tratar que serviría para generar un abono cultural rico y muy variado, que evitaran actitudes ignorantes como la de <strong>Vicente Molina Foix</strong> que comentábamos al principio. Lo malo es que no se sabría muy bien quiénes son esos responsables: las editoriales, los autores, los aficionados…</p>
<p>Por otra parte, hay que decir que, además, este mundo está aún por trabajar documentalmente hablando y está lleno de posibilidades para los caza-artículos; lo peor es que, desgraciadamente, aún no se valora académicamente el trabajo de investigación que se realiza.</p>
<p>Afortunadamente, los tiempos parece que están cambiando: el reconocimiento oficial mediante premios nacionales, su cada vez mayor presencia en los fondos de las bibliotecas, etc. Es posible que, con el tiempo, quienes nos hemos dedicado a estudiar el cómic desde una perspectiva documental más académica no tengamos que estar continuamente justificándonos el por qué lo hemos hecho.</p>
<p><strong> AGRADECIMIENTOS</strong></p>
<p>Quiero agradecer a <strong>Carlos Giménez</strong> su ayuda en la recopilación de información y su total disposición a echarnos una mano. Un buen día me prestó un montón de cómics de su colección personal, sin conocerme absolutamente de nada.</p>
<p>A <strong>Anna Martínez-Reina</strong>, sin su ilusión e insistencia, este proyecto no hubiera existido nunca. Ella me dio la posibilidad de conocer al “Creador”.</p>
<p>A <strong>Jesús Cuadrado</strong>, sin la información que nos facilitó gracias a su <em>Atlas</em>, aún estaría tecleando los datos uno por uno.</p>
<p>A <em>Baratz</em>, que me ha dado el soporte técnico necesario para llevar a buen puerto el proyecto.</p>
<p><strong><a href="http://directorioexit.info/consulta.php?directorio=exit&#038;campo=ID&#038;texto=105">Jesús Castillo-Vidal</a></strong></p>
<p>Miembro del <em><a href="http://thinkepi.net">Grupo ThinkEPI</a></em></p>
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		</item>
		<item>
		<title>Los recursos de información sobre cómics: la nueva base de datos especializada en Carlos Giménez (I). Estado de la cuestión</title>
		<link>http://www.thinkepi.net/los-recursos-de-informacion-sobre-comics-la-nueva-base-de-datos-especializada-en-carlos-gimenez-i-estado-de-la-cuestion</link>
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		<pubDate>Thu, 26 Nov 2009 07:15:37 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Jesús Castillo-Vidal</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

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		<description><![CDATA[INTRODUCCIÓN
Hace unas semanas, un escritor de cierto renombre de nuestra literatura, Vicente Molina Foix, dedicó todo el espacio disponible en su columna semanal de la revista Tiempo en demostrarnos su completa ignorancia y sus prejuicios con respecto a un mundo que, desde luego, teniendo en cuenta las palabras que escribió, no conoce. El contenido de [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>INTRODUCCIÓN</strong></p>
<p>Hace unas semanas, un escritor de cierto renombre de nuestra literatura, <strong>Vicente Molina Foix</strong>, dedicó todo el espacio disponible en su columna semanal de la revista <em>Tiempo</em> en demostrarnos su completa ignorancia y sus prejuicios con respecto a un mundo que, desde luego, teniendo en cuenta las palabras que escribió, no conoce. El contenido de esa columna puede leerse al completo gracias a que en el blog del autor de cómics <strong><a href="http://pepoperez.blogspot.com">Pepo Pérez</a></strong> se colgó la <a href="http://3.bp.blogspot.com/_pv9JmuoNuVE/SriV0Ig4CgI/AAAAAAAAOvo/8_JRlYHn_Xo/s1600-h/Foix_Comic.jpg">página escaneada</a>. </p>
<p>Como suele ser habitual en estos casos, el mundo del cómic recogió el guante lanzado por el escritor y se lanzó masivamente, en forma de comentarios en el blog de <strong>Molina Foix</strong>, a responder, con mayor o menor acierto y educación, a todas y cada una de las imprecisiones que el escritor puso en el aire.</p>
<p>Los vómitos tóxicos y envenenados que el escritor lanzaba (en forma de palabra escrita) sobre los cómics y sus autores, venían a cuento por las náuseas y urticarias que a este hombre le habían dado al enterarse que el <em>Ministerio de Cultura</em> había instaurado, hace un par de años, el <em>Premio Nacional del cómic</em>. Y no sólo eso. Lo ha creado con tal saña que incluso lo había hecho otorgando la misma cantidad de dinero “que otorga al mejor novelista, poeta o ensayista del año”.</p>
<p>Aparte de la demostrada ignorancia que el autor claramente demostró, unido a un montón de prejuicios sin fundamento e impulsos primarios, existe un problema de base muy importante a la hora de referirse al mundo del cómic desde entornos más o menos alejados a éste: el total y casi absoluto desconocimiento que se tiene sobre él. Las razones son bien sencillas y hay que encontrarlas en varias partes.</p>
<p><strong>LA CIUDAD DE LAS BELLAS ARTES</strong></p>
<p>Imaginémonos una ciudad compuesta por barrios dedicados a todas y cada una de las artes. En un barrio se encuentra la música, en otro, la pintura, la escultura, la arquitectura, la literatura y la danza. Seis barrios en total, todos ellos muy agradables, limpios y completamente organizados: pasear por sus calles hacen que el alma se eleve y el espíritu se reconforte: es la ciudad de las Bellas Artes.</p>
<p>Mientras la mitad de sus habitantes residentes tratan de hacer obras para la posteridad (o no…) la otra mitad se encarga de analizar teóricamente dichos trabajos para encontrar sus bondades y sus puntos flacos: las primeras se potencian y se aplauden, los segundos se desechan, es necesaria la pureza. El objetivo es, claramente, una definición lo más completa de cada una de las artes, establecer sus bases teóricas, que permitan su continua evolución en busca de nuevos caminos artísticos.</p>
<p>Por supuesto que en cada uno de esos barrios existen áreas más o menos polémicas, con mayor o menor número de adeptos pero que, en definitiva, su consideración y estatus de arte se dan por hechas. Llegar a este punto no ha sido fácil: años (siglos, en ocasiones) de estudios, análisis, creación de organismos oficiales o ilustres academias, centros de investigación, bibliotecas, etc. etc. Esos barrios están consolidados por los trabajos que se han llevado a cabo desde ellos mismos y para lograr llegar a esta situación han necesitado de esfuerzos intelectuales importantes.</p>
<p>Luego existen tres barrios periféricos. El dedicado al cine, a la fotografía y, claro, al cómic. Los habitantes de los dos primeros han hecho bien sus deberes: el cine es considerado ya sin tapujos como el séptimo arte y prácticamente disfruta de todos los servicios que la <em>Ciudad de las Bellas Artes</em> proporciona a sus vecinos (hay que recordar que para poder usar esos servicios comunitarios, hace falta un buen trabajo de organización y gestión de recursos y que los gestores de la ciudad permitan su entrada al club), a pesar de que tiene algunas zonas del barrio ciertamente un poco abandonadas a su suerte.</p>
<p>La fotografía casi es admitida ya unánimemente también como el octavo arte. Con los años han logrado obtener un reconocimiento importante a su labor de embellecimiento del barrio y siguen trabajando duramente para mantenerse en lo alto.</p>
<p>¿Qué ocurre con el noveno barrio? ¿Qué pasa con el cómic? Pues que, como entretenimiento no está mal, pero de ahí a ser considerado como algo serio, hay un trecho. Y eso es exactamente lo que opina <strong>Vicente Molina Foix</strong>, en definitiva (y la mayoría de los que están leyendo este texto y han llegado hasta aquí).</p>
<p>Pero, ¿por qué el barrio del cómic, que lleva creado y en pie muchos más años que la fotografía –y no digamos el cine-, sigue siendo un barrio periférico y alternativo?</p>
<p>Pues simple y llanamente porque sus habitantes así lo han querido. Por alguna razón no terminan de aceptar las recomendaciones y normas que, desde la <em>Ciudad de las Bellas Artes</em>, les han mandado, convencidos de que haciéndolo así, mantienen su libertad creativa (como si en el resto de las ocho artes no hubiera espacio para la libertad, la innovación y la originalidad después de asumirlas). No olvidemos que el cine nació del uso conjunto de la narración secuencial de imágenes fijas (la base del cómic) y la reproducción mediante procesos químicos y mecánicos de la propia realidad plasmada en imágenes.</p>
<p>De hecho, como indicaba <strong>Antonio Altarriba</strong> en una contestación a <strong>Molina Foix</strong>, el primer estadio de una película es crear algo parecido a un cómic (el <em>storyboard</em>) para su representación inicial.</p>
<p>Así pues, a pesar de tener una historia de miles de años (los orígenes de la narración secuencial con imágenes estáticas dibujadas se alargan hasta las pinturas rupestres –ojo, que no hablo de que las pinturas rupestres sean consideradas como cómic-), seguimos teniendo un barrio mal organizado, pésimamente gestionado, y aún peor analizado y clasificado. ¡Después de tanto tiempo, sus habitantes ni siquiera han sido capaces de llegar a un acuerdo sobre cómo llamarlo!</p>
<p>Lo peor de todo es que, por un lado, sus habitantes se sienten cómodos en esta situación y lanzan piedras y sueltan a los perros a todo aquel que osa acercarse para poner un poco de orden en el caos teórico; por otro lado, cuando desde la <em>Ciudad de las Bellas Artes</em> deciden que quieren abrir la mano e inician los plazos para presentar los méritos realizados por los barrios periféricos para empezar a formar parte de hecho de la ciudad, mientras el cine y la fotografía muestran sus academias, sus análisis, sus trabajos teóricos, sus obras maestras, etc., etc…; una pequeña representación (pasaba por allí) del barrio del cómic viene con hojas impresas de blogs dentro de una carpeta sucia, donde se afirma que hace cuarenta años <strong>Umberto Eco</strong> dijo que los cómics estaban muy bien, que podían ser objeto de estudio; y que hace casi veinte años hasta un cómic ganó un <em>Pulitzer</em>; en la carpeta hay hasta fotocopias de esa gran obra. Pero lo peor de lo peor, es que ese grupillo de amigos se van enfadados porque han ido hasta allí con esa carpeta, y siguen sin entender el porqué les prohíben entrar en la <em>Ciudad de las Bellas Artes</em>.</p>
<p>Por supuesto cuando llegan al barrio y comentan lo que ha pasado, sus habitantes se llevan las manos a la cabeza otra vez, pues no terminan de creer como un medio que hace casi veinte años ganó un <em>Pulitzer</em>, y que hasta <strong>Umberto Eco</strong> decía que era digno de estudio, podía quedarse, de nuevo, a las puertas de la gloria.</p>
<p><strong>SITUACIÓN ACTUAL</strong></p>
<p>Este pequeño ejemplo en plan irónico, sirve para ilustrar la situación en la que se encuentra el cómic desde el punto de vista más académico. Resulta realmente difícil de comprender cómo un medio con la antigüedad que el cómic posee, aún no haya sido capaz de crear las sinergias necesarias para generar sus propias herramientas de investigación en relación a los trabajos producidos, ya sea desde fuera como desde dentro de su mismo entorno, y encaminados a otorgarle una base teórica válida sobre la cual desarrollarse plenamente. </p>
<p>No existen, en la actualidad, herramientas de consulta o de recopilación de este tipo de estudios que favorezcan no sólo el estudio de las tendencias ya producidas a lo largo de la historia, sino también que se realicen otros trabajos teóricos de enjundia que faciliten la apertura de nuevos caminos artísticos.</p>
<p>De forma cíclica, el mundo del cómic se enrosca sobre sí mismo, repitiendo una y otra vez estudios sobre las obras y los autores, repitiendo de forma sistemática, una y otra vez, los mismos estudios, sin avance posible. Los avances artísticos que se producen parecen más bien fruto del trabajo y el esfuerzo personal de una serie de autores, más que de la sensación, o el sentimiento de pertenencia a un medio de carácter mundial, en el cual englobarse y que les da una especie de energía conjunta.</p>
<p>A pesar de todo, el mundo del cómic está en una situación de autocomplacencia que a veces exaspera, sigue echando la culpa de sus males al resto del mundo: cuando no es el cine, son los videojuegos; otras veces, los propios lectores, la situación del mercado, la crisis&#8230;, pero nunca es capaz de analizar las consecuencias de sus propias acciones.</p>
<p>Pero, ¿existen en el mundo del cómic estudios y análisis lo suficientemente importantes que justifiquen la creación de herramientas específicas de consulta? Por supuesto que sí.</p>
<p>Hace años (más concretamente en 2003) publiqué un artículo en la revista <em>Ítem</em> títulado: <em>Recomendaciones para la publicación de revistas de investigación sobre historieta: consejos para la estandarización</em>. El objetivo era intentar analizar la situación en la que se encontraban, en aquel momento, las revistas que existían en el contexto castellano parlante sobre difusión e investigación del cómic. Con la perspectiva que da el paso del tiempo, dos conclusiones saco al respecto:</p>
<p>- La primera es que en aquella época recibí palos, por parte del mundo del cómic, hasta en el carné de identidad por decir las cosas que decía. Evidentemente la normalización que presentaban esas publicaciones era básicamente nula, pero nadie entendió que el simple hecho de preparar un artículo de esas características en relación a esas revistas, las estaba equiparando a un nivel que no tenían, ni tendrán jamás. Lejos de encajar de forma más o menos deportiva los comentarios negativos, y sin ningún ánimo de hacer ningún tipo de autocrítica, los pocos que desde el mundo del cómic lo leyeron lo vapulearon (y de paso a mi también, lingüísticamente claro) en los foros y otros mentideros; y por supuesto pasó más que desapercibido para el resto del mundo, más allá de los cuatro que lo leyeron. De aquel texto apenas queda alguna reseña bibliográfica en bases de datos.</p>
<p>- La segunda conclusión es que, precisamente, las conclusiones a las que llegaba en su día, dejaron de tener validez rápidamente. ¿La razón? el modelo de difusión de trabajos de divulgación e investigación sobre cómic iba a cambiar de forma radical en los meses que siguieron a su publicación.</p>
<p>En aquella época explotó una forma de difundir información sobre cómics que revolucionó la publicación de textos: los blogs, que enterraron, casi definitivamente, a las publicaciones impresas. El artífice principal del cambio fue el crítico <strong>Álvaro Pons</strong> que, con su <em><a href="http://www.lacarceldepepel.com">Cárcel de papel</a></em>, puso la primera piedra y casi podríamos decir que diseño los planos del nuevo edificio.</p>
<p>El blog se ajustaba como un guante a las necesidades más básicas de un lector de cómics: inmediatez para publicar noticias de digestión rápida: permiten publicar noticias tan rápidamente como se olvidan. Sin embargo, los blogs sobre cómics (al igual que ha pasado con otras áreas y disciplinas) no sólo se quedaron ahí, y con el tiempo han nacido muchos que tienen como objetivo la difusión de trabajos, por decirlo de alguna forma, más profundos, y son muchas las áreas que cubren.</p>
<p>Se ha producido una especialización muy importante de los contenidos y son la referencia principal a la hora de buscar información. Mientras en otras disciplinas (como la nuestra), la <em>blogosfera</em> va muriendo poco a poco en una lenta agonía, en el mundo del cómic está más viva que nunca. Se podría decir, de forma rápida, que los blogs tienen una gran ventaja y un gran inconveniente.</p>
<p>- En cuanto al inconveniente es su poca “permanencia”, perdurabilidad que sí tenían las revistas impresas. La mayoría son bastante volátiles y en ocasiones el blog y sus contenidos desaparecen sin dejar rastro. En las publicaciones impresas la normalización brillaba por su ausencia, pero el hecho de que los contenidos estuvieran en papel les daba cierta perdurabilidad en el tiempo, aunque muy limitada en cuanto a su difusión. Las revistas impresas tienen un círculo de distribución increíblemente limitado.</p>
<p>- Como gran ventaja podemos comentar su accesibilidad desde el punto de vista de que sobrepasan, con mucho, la posibilidad de acceder a sus contenidos de forma prácticamente universal, algo en lo que las revistas fallaban de forma estrepitosa.</p>
<p>Por otro lado, ¿cuáles son las fuentes de investigación bibliográfica especializadas para poder acceder a toda esta información generada alrededor del cómic? Pues básicamente, en el entorno electrónico, no hay ninguna desde ninguno de los dos aspectos que a continuación comento:</p>
<p><strong>a. Producción editorial.</strong></p>
<p><strong>a.1.</strong> Catálogos de las bibliotecas: dejan mucho que desear en el sentido de que hasta hace más bien poco tiempo, los cómics no han sido catalogados de forma más o menos habitual en nuestras bibliotecas. Por otra parte, aunque ahora es más frecuente encontrar estas obras en sus estanterías, la calidad de los datos que se muestran a través de los <em>Opacs</em> es bastante deficiente y no suele ajustarse ni a las características del medio ni a las necesidades de un aficionado normal. Desde luego, no son una herramienta útil cuando se quiere buscar información un poco más especializada o que va más allá de un autor o un título en concreto.</p>
<p><strong>a.2.</strong> Catálogos de las editoriales. Se convierten en la principal fuente de información bibliográfica actualizada (por cuestiones meramente comerciales, evidentemente) aunque hay que tener en cuenta que, por supuesto, cada editorial sólo tiene en cuenta su propia producción. Este problema se soluciona acudiendo a los catálogos de las tiendas online más importantes que podemos encontrarnos en la Web.</p>
<p>Está claro que en ambos casos nos damos de bruces con el mismo problema: la producción en España tiene un marcado carácter caduco, donde las obras pasan por los catálogos con tanta velocidad que, muchas veces, antes de darte cuenta, ya están descatalogadas.</p>
<p>Hace años intenté poner en marcha el proyecto <em><a href="http://test.absysnet.com/comics">TBOtk</a></em>, diseñando un <em>Opac</em> hecho y pensado para la difusión de cómics que pudieran entrar a formar parte de un catálogo de biblioteca, pero el trabajo que requería su mantenimiento (a pesar de que la mayor parte de las tareas estaban automatizadas) y la soledad del proyecto, lo hicieron nacer prácticamente muerto.</p>
<p>En este contexto, investigar la historia editorial a una obra a lo largo del tiempo buscando diferentes ediciones (recordemos que el cómic, por su naturaleza gráfica, acusa más marcadamente las características y cualidades entre una buena edición y otra mala), se convierte en una labor casi imposible de llevar a cabo. En todo caso, si se quisiera buscar esta información, prácticamente la única obra de referencia disponible son los dos volúmenes del <em><a href="http://www.sinsentido.es/editorial_catalogo.cfm?Busqueda=1&#038;setBusqueda=1&#038;type=1">Atlas Español de la Cultura Popular</a></em>, de <strong>Jesús Cuadrado</strong>, y editado por <em>Sins Entido</em>.</p>
<p>De hecho, para la elaboración de la base de datos sobre <strong>Carlos Giménez</strong>, de la cual hablaremos a continuación, su uso ha sido total y absolutamente indispensable.</p>
<p><strong>b. Trabajos de difusión del cómic.</strong></p>
<p>Olvidémoslo. No hay nada a lo que acudir para realizar búsquedas tratando de localizar artículos, referencias, reseñas o cualquier otra cosa dada a conocer dentro de cualquiera de las publicaciones especializadas que han nacido dentro del mundo del cómic. Es un agujero negro de grandes proporciones que se hace cada vez más grande y difícil de abarcar.</p>
<p>Y aquí, en este contexto, es donde hay que encontrar las razones del por qué de la creación de la base de datos dedicada, en exclusiva, al autor de cómics más importante de nuestro país: <strong>Carlos Giménez</strong>, desde el punto de vista de su obra y los estudios que sobre ella se han realizado. Lo veremos en la siguiente entrega.</p>
<p><strong><a href="http://directorioexit.info/consulta.php?directorio=exit&#038;campo=ID&#038;texto=105">Jesús Castillo-Vidal</a></strong><br />
Miembro del <em><a href="http://thinkepi.net">Grupo ThinkEPI</a></em></p>
]]></content:encoded>
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		</item>
		<item>
		<title>RIA (Rich Internet Applications): la pluralidad del contenido</title>
		<link>http://www.thinkepi.net/ria-rich-internet-applications-la-pluralidad-del-contenido</link>
		<comments>http://www.thinkepi.net/ria-rich-internet-applications-la-pluralidad-del-contenido#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 24 Nov 2009 07:30:55 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Pablo Lara-Navarra y David Maniega-Legarda</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

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		<description><![CDATA[¿Existe una relación entre tecnología web y pluralidad tecnológica? Sin ponernos a pensar, la respuesta sería rotundamente sí.
Entrando en qué significa pluralidad según la RAE, nos indica “multitud, número grande de algunas cosas, o el mayor número de ellas”; esta acepción se puede asignar directamente al concepto web que todos conocemos.
Por otro lado, otro significado [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>¿Existe una relación entre tecnología web y pluralidad tecnológica? Sin ponernos a pensar, la respuesta sería rotundamente sí.</p>
<p>Entrando en qué significa pluralidad según la RAE, nos indica “multitud, número grande de algunas cosas, o el mayor número de ellas”; esta acepción se puede asignar directamente al concepto web que todos conocemos.</p>
<p>Por otro lado, otro significado es la cualidad de ser más de uno, y en este sentido el concepto de página web podría quedarse excluido, pues crear contenidos para diferentes navegadores (<em>Internet Explorer</em>, <em>Mozilla</em>, <em>Safari</em>…) o plataformas (<em>Linux</em>, <em>Mac</em>, <em>Windows</em>…) requiere de una codificación o recodificación específica para que no existan problemas de visualización y renderización, lo que nos conduce a la readaptación de los contenidos para cada tecnología en la quiera ser utilizado.</p>
<p>Aunque parezca algo incipiente, las aplicaciones RIA responden al problema planteado, es decir, las tecnologías RIA aplicadas a los contenidos permiten que sean visualizados en cualquier navegador y sistema operativo sin modificar un ápice del código donde se encuentra envuelto. Por consiguiente, un contenido desarrollado bajo tecnología RIA es visualizado de igual forma por diferentes agentes de usuario y bajo diferentes sistemas operativos.</p>
<p>Otra de las posibilidades que se nos plantea es la evolución de carga de datos. Actualmente, los contenidos en formato web están continuamente realizando peticiones de conexión a los servidores para proveer nueva información y este tráfico provoca una carga excesiva del sistema, llegando en algunas ocasiones a volverlo<br />
prácticamente inoperativo.</p>
<p>La tecnología RIA gestiona de forma independiente las cargas de contenidos en una primera conexión para proceder a su ejecución y sólo genera nuevo tráfico para el acceso a datos externos, ya sean éstos ficheros o acceso a bases de datos.</p>
<p>Este cambio de paradigma hace que las aplicaciones RIA sean adoptadas cada vez con más frecuencia, pero más allá de este hecho (importante tecnológicamente hablando), su verdadera potencialidad radica en su capacidad interactiva y multimedia.</p>
<p>Intentaremos aportar un ejemplo práctico. Para editar un fichero <em>Flash</em> tradicional, primero tenemos que planificar todas las secuencias, incluyendo los parámetros donde se ejecutarán los procesos de interacción junto al recurso multimedia que se presentará, para que una vez establecido se pueda codificar y empaquetar. Cualquier cambio o error se puede solucionar únicamente abriendo de nuevo la película <em>Flash</em>, editando dicho cambio y volviendo a empaquetar el fichero.</p>
<p>La tecnología RIA, permite que cada interacción, como las realizadas en elementos multimedia, sea parte de un todo que se pueda alterar sin tener que abrir y empaquetar de nuevo, haciendo que cada pieza sea alterada sin afectar a su conjunto. A su vez, permite reproducir contenido multimedia independientemente del reproductor instalado en el propio sistema operativo.</p>
<p>A modo de conclusión, indicar que el contenido empaquetado en la tecnología RIA se actualiza independientemente y permite mejorar los sistemas de visualización, carga de datos y procesos de interacción con tecnologías previamente creadas, garantizando la interoperabilidad entre plataformas y formatos de forma que nos permita generar contenidos multiplataforma y multiformato, una excelente característica que debemos tener en cuenta a la hora de gestionar la difusión de contenidos y su reutilidad.</p>
<p><strong><a href="http://directorioexit.info/consulta.php?directorio=exit&#038;campo=ID&#038;texto=57">Pablo Lara-Navarra</a></strong> y <strong><a href="http://directorioexit.info/consulta.php?directorio=exit&#038;campo=ID&#038;texto=96">David Maniega-Legarda</a></strong></p>
<p>Miembros del <em><a href="http://thinkepi.net">Grupo ThinkEPI</a></em></p>
]]></content:encoded>
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		</item>
		<item>
		<title>Primeros pasos hacia la gestión de datos de investigación en las universidades: la iniciativa DAF</title>
		<link>http://www.thinkepi.net/primeros-pasos-hacia-la-gestion-de-datos-de-investigacion-en-las-universidades-la-iniciativa-daf</link>
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		<pubDate>Fri, 20 Nov 2009 15:46:05 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Daniel Torres-Salinas</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

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		<description><![CDATA[Abriendo los cajones de los investigadores
En nuestra anterior entrega ThinkEPI hablamos del Data Sharing (Torres-Salinas, 2009) ofreciendo un brevísimo estado de la cuestión sobre el asunto y apuntando la preocupación común de agencias, instituciones, investigadores y documentalistas por el destino final de los datos de investigación.
Como comenta Borgman (2007), el interés de estos agentes radica [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Abriendo los cajones de los investigadores</strong></p>
<p>En nuestra anterior entrega <em>ThinkEPI</em> hablamos del <em>Data Sharing</em> (<strong>Torres-Salinas</strong>, 2009) ofreciendo un brevísimo estado de la cuestión sobre el asunto y apuntando la preocupación común de agencias, instituciones, investigadores y documentalistas por el destino final de los datos de investigación.</p>
<p>Como comenta <strong>Borgman</strong> (2007), el interés de estos agentes radica en que los datos están empezando a ser valorados como un producto académico final, podríamos decir que estamos en un momento de puesta en valor de los datos científicos. Concluíamos aquel texto apuntando que quizás las bibliotecas universitarias tendrían algo que decir y, en ese punto, me gustaría retomar el tema.</p>
<p>La custodia a cargo de las bibliotecas de los datos de investigación generados por nuestros centros es una cuestión que ya introdujo y desarrolló con acierto <strong>Martínez-Uribe</strong> (2008) del <em>Oxford e-Research Centre</em>; uno de los aspectos que se deduce de este trabajo es el carácter emergente de estas nuevas competencias por lo que aún son escasas las bibliotecas que se hagan cargo de las mismas. </p>
<p>Quizás el problema de muchas de ellas sea la falta de una hoja de ruta que ayude a los bibliotecarios a afrontar o siquiera plantearse el problema; sin embargo, para todos aquellos bibliotecarios que se digan “vale, los datos de mis usuarios/investigadores son importantes pero, ¿por dónde empiezo?” he de animarles diciéndoles que es una duda común en la mayor parte de las bibliotecas, incluso en las más punteras.</p>
<p>Justamente, en el momento en el que nos encontramos, se están lanzando las primeras propuestas, experimentando soluciones y explorando metodologías para iniciar este tipo de servicios.</p>
<p>Precisamente hace poco concluyó una iniciativa que supone ese primer paso hacía el cambio (<strong>Jones</strong>, 2008a), la  <em>Data Audit Framework</em> (DAF). En ella no se plantean empezar a crear a repositorios de datos sino algo más fácil: ver qué esconden nuestros investigadores en sus cajones y después, con tranquilidad, ver cómo podemos ayudarles a poner orden en los mismos.</p>
<p><strong>Las bibliotecas universitarias y los datos: la iniciativa DAF</strong></p>
<p>No voy a contar aquí en detalle el proyecto DAF ya que toda la información sobre el mismo está perfectamente organizada en su web<a name="v1"></a><sup><a href="#n1">1</a></sup>, pero sí vamos a esbozar de qué va la historia.</p>
<p>Esta iniciativa nace de una necesitad apuntada por <strong>Liz Lyon</strong> (2007) en un informe encargado por la <em>Information Systems Committee</em> (<em>JISC</em>) (Reino Unido) y era la creación de un marco de trabajo que permitiera a las universidades conocer qué datos son generados por sus departamentos y poner en marcha políticas de sensibilización y preservación de los mismos.</p>
<p>Ante esta necesidad, la misma <em>JISC</em> financia el proyecto DAF, liderado por la <em>Universidad de Glasgow</em>, para desarrollar dicha  metodología entre 2008 y 2009; el pasado octubre se presentó la guía final (<em>JISC</em>, 2009). Básicamente en sus inicios se plantearon los siguientes objetivos:</p>
<p>- Ver dónde se generan los datos, de qué tipo son, cómo se almacenan, gestionan y comparten.<br />
- Identificar problemas: pérdidas, mal uso, localizar datos en riesgo, formatos desfasados.<br />
- Conocer las actitudes de los investigadores a la hora de crear y compartir datos.<br />
- Sugerir mejoras para la gestión de datos.</p>
<p>Para llevar a cabo estos objetivos de partida diseñaron una auditoría que consta de cuatro pasos (<strong>Jones</strong>, 2008b): planificar la auditoría, identificar y clasificar los datos, evaluar la importancia de los datos localizados y finalmente ofrecer unas recomendaciones para implementar una gestión adecuada.</p>
<p>Como en toda auditoría, la información se obtiene directamente de gestores e investigadores a través de encuestas, entrevistas o incluso revisando los papers producidos por los centros.</p>
<p>Para testar esta metodología se realizaron diferentes auditorías en algunas universidades (<em>Edinburgh</em>, <em>Bath</em>, <em>Glasgow</em>, <em>King´s College</em>, <em>Southampton</em> y <em>Oxford</em>) en centros muy concretos con líneas temáticas diversas (geociencias, arqueología, humanidades, etc&#8230;). </p>
<p>Al final, cada universidad presentó un informe con los resultados; en ellos se explica cómo seguir mejorando la  metodología pero quizás lo más interesante son algunas de las conclusiones que se apuntan y que responden preguntas como ¿qué está pasando con los datos de los investigadores? y ¿qué podemos hacer desde la biblioteca para empezar a ayudarles?</p>
<p><strong>Respuesta a las preguntas y apuntes finales</strong></p>
<p>Cualquiera que esté un poco introducido en el mundo de la investigación sabe qué ocurre con los datos, pero es mejor que los bibliotecarios que han abierto esos cajones con sus auditorías nos lo cuenten (<strong>Jones</strong> et al., 2008c).</p>
<p>En primer lugar, revelan que no existe una política clara entre los investigadores acerca de cómo conservar sus datos y que éstos suelen estar dispersos por CDs, DVDs, discos duros externos, PCs (trabajo y domésticos). Esto provoca pérdidas irrecuperables y en ocasiones poner en marcha investigaciones paralelas para localizarlos, identificar la última versión o encontrar a la persona responsable (que a veces ya no trabaja ni en el mismo centro).</p>
<p>Además, los investigadores no utilizan ninguna convención para denominar a sus archivos, ni crean catálogos de las colecciones de datos y por supuesto tampoco tienen en cuenta su preservación a largo plazo y aunque algunos se lo plantean no tienen las herramientas y conocimientos para atajar el problema.</p>
<p>Se puede decir que en la actualidad los investigadores gestionan sus datos de forma casera y fragmentada y los informes de la DAF plantean algunas acciones básicas; la primera implementar políticas institucionales para la creación y conservación de datos y acompañar éstas de guías para favorecer buenas prácticas.</p>
<p>Éstas versarían sobre cómo gestionar las diferentes tipologías de datos, cómo realizar copias a largo plazo o cómo crear planes de gestión de datos; en fin, toda una serie de cuestiones que están bien ejemplificadas en la guía realizada por la <em>Australian National University</em> (<em>ANU</em>, 2008) dentro de su programa de alfabetización informacional y que nos da una idea bastante clara de por donde van los tiros.</p>
<p>Otra opción que se propone es formar a los nuevos investigadores en técnicas de gestión de datos, es decir crear pequeños bibliotecarios <em>amateur</em>. Todo esto no es sino el paso inicial hacia la creación de repositorios institucionales, no necesariamente abiertos, para la conservación de los datos de nuestros investigadores.</p>
<p>Está claro que esta auditoría, de muy bajo coste para las bibliotecas porque no requiere personal especializado, está aún en un estado muy embrionario pero hemos querido compartirla porque nos parece muy ilustrativa y bastante realista de ese primer paso hacia la custodia de los datos por parte de las bibliotecas. Y efectivamente, después llegarán los repositorios y familiarizarnos más profundamente con términos como e-ciencia o e-infraestructuras, pero primero hay que conocer qué ocurre en los despachos de nuestros centros y aprovechar la oportunidad de participar más activamente en los problemas diarios de los investigadores.</p>
<p>Además, justamente ahora que se quiere y se busca la excelencia, hay que ser consciente de que junto a una investigación de excelencia debe fomentarse también una gestión de los datos de excelencia, que permita su acceso óptimo y garanticen su reutilización futura. Creemos que la iniciativa DAF es un buen ejemplo a imitar en la universidad española.</p>
<div class="notas">
<strong>Notas:</strong></p>
<p><a name="n1"></a><strong>1.</strong> <em><a href="http://www.data-audit.eu/index.html">http://www.data-audit.eu/index.html</a></em>
</div>
<div class="notas">
<strong>Referencias: </strong></p>
<p><em>Australian National University (ANU)</em>. Data management manual: managing digital research data at the Australian National University. 2008. Disponible en:<br />
<em><a href="http://ilp.anu.edu.au/dm/ANU_DM_Manual_v1.03.pdf">http://ilp.anu.edu.au/dm/ANU_DM_Manual_v1.03.pdf</a></em></p>
<p><strong>Borgman, Christine L.</strong> Scholarship in the digital age: information, infrastructure, and the Internet. Cambridge, Mass: MIT Press, 2007</p>
<p><em>JISC</em>. Data Assest Framework: Implementation guide. 2009. Disponible en:<br />
<em><a href="http://www.data-audit.eu/docs/DAF_Implementation_Guide.pdf">http://www.data-audit.eu/docs/DAF_Implementation_Guide.pdf</a></em></p>
<p><strong>Jones, Sarah</strong>. “The Data Audit Framework: A first step in the data managment challenge”. <em>The International Journal of Data Curation</em>, 2008, v. 2, n. 3, pp. 112-120.</p>
<p><strong>Jones, Sarah; Ross, Seamus; Raivo, Ruusalepp</strong>. The Data Audit Framework: a toolkit to identify research assets and improve data management in research led institutions. 2008a. Disponible en:<br />
<em><a href="http://eprints.gla.ac.uk/6240/">http://eprints.gla.ac.uk/6240/</a></em></p>
<p><strong>Jones, Sarah; Ekmekcioglu, Cuna; Ball, Alex; Grace, Stephen</strong>. Data Audit Framework lessons learned. 2008b. Disponible en:<br />
<em><a href="http://www.data-audit.eu/docs/DAF_lessons_learned.pdf">http://www.data-audit.eu/docs/DAF_lessons_learned.pdf</a></em></p>
<p><strong>Lyon, Liz</strong>. Dealing with data: Roles, rights, responsibilities and relationships consultancy Report. 2007. Disponible en:<br />
<em><a href="http://www.jisc.ac.uk/media/documents/programmes/digitalrepositories/dealing_with_data_report-final.pdf">http://www.jisc.ac.uk/media/documents/programmes/digitalrepositories/dealing_with_data_report-final.pdf</a></em></p>
<p><strong>Martínez-Uribe, Luis; Macdonald, Stuart.</strong> “Un nuevo cometido para los bibliotecarios académicos: data curation”. <em>El profesional de la información</em>, 2008, v. 17, n. 3, mayo-junio, pp. 273-280.</p>
<p><strong>Torres-Salinas, Daniel</strong>. Compartir datos (data sharing) en ciencia: el contexto de una oportunidad. 2009. En: <em>Anuario ThinkEPI</em>, 2010, vol. 4 [en prensa]. Disponible en:<br />
<em><a href="http://www.thinkepi.net/compartir-datos-data-sharing-en-ciencia-el-contexto-de-una-oportunidad">http://www.thinkepi.net/compartir-datos-data-sharing-en-ciencia-el-contexto-de-una-oportunidad</a></em>
</div>
<p><strong><a href="http://www.directorioexit.info/consulta.php?directorio=exit&#038;campo=ID&#038;texto=772">Daniel Torres-Salinas</a></strong><br />
Miembro del <em><a href="http://thinkepi.net">Grupo ThinkEPI</a></em></p>
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		<title>El libro como excepción</title>
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		<pubDate>Mon, 09 Nov 2009 08:04:55 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Luis-Javier Martínez</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

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		<description><![CDATA[LO EXCEPCIONAL
Francia, que fue posiblemente el eje de la Modernidad desde Descartes a las Vanguardias, pasando por su histórica Revolución, representa ahora una cierta “excepción” occidental a la globalidad angloamericana en idioma, cultura, política&#8230; Y Francia ha inventado (creo), para el caso, la notable idea de “excepción cultural”, una aportación ya bastante considerable por sí [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>LO EXCEPCIONAL</strong></p>
<p>Francia, que fue posiblemente el eje de la Modernidad desde <strong>Descartes</strong> a las Vanguardias, pasando por su histórica Revolución, representa ahora una cierta “excepción” occidental a la globalidad angloamericana en idioma, cultura, política&#8230; Y Francia ha inventado (creo), para el caso, la notable idea de “excepción cultural”, una aportación ya bastante considerable por sí misma, sin duda, a la cultura contemporánea.</p>
<p>El concepto de “excepción”, que inevitablemente evoca el estado de excepción y que no hay regla sin excepción, es una categoría extraordinaria y muy útil. Creo que sirve para interpretar y caracterizar no sólo a Francia y al francés en el seno de la universalidad <em>googleleana</em>, sino también, por ejemplo, para entender el puesto del libro como artilugio singular dentro del actual nivel de desarrollo de la “continuidad informacional”.</p>
<p>La excepción representa mucho más que la diversidad dentro de la armonía, o que el espejo roto en 100 del multiculturalismo.</p>
<p>La excepción remite a la objeción de conciencia y a la deliberada autoafirmación de los heterodoxos. No siempre, por supuesto, lo excepcional es cualitativamente valioso, ni mucho menos, pero sí convencidamente diferente. En bastantes ocasiones, incluso, resulta resistente, reactivo o hasta reaccionario, expresión de privilegios y elitismo.</p>
<p>En todo caso, lo excepcional parece extraño, como lo es el propio hecho de que determinados tipos de creaciones o producciones intelectuales se sustraigan a las universales y globales reglas del mercado bajo la etiqueta de “excepción cultural”.</p>
<p><strong>EL LIBRO</strong></p>
<p>Cualesquiera que sean sus cifras de negocio o su fecha de caducidad, que tal vez no tenga, el libro está de hecho perdiendo relevancia como paradigma informativo, como soporte de referencia en la transmisión cultural y como agente modelador del conocimiento y de la educación. Registro largo y lento, rígido y permanente, es información demasiado explícita y formal, algo como congelado en el fluir de los bitios; algo perteneciente a la ya superada modernidad sólida.</p>
<p>El libro queda al margen de las impetuosas y líquidas dinámicas informativas digitales que dan forma al presente y ordenan la vida, el ocio, el pensamiento o la formación de los homo sapiens, mostrándose más bien como un recurso de comunicación “especial”.</p>
<p>Los tráficos y los procesos masivos de información que se producen a través de sistemas cognitivos naturales o artificiales se sirven ahora del libro sólo de manera secundaria. Vemos que ni siquiera en la enseñanza ocupa ya el eje, ni aun con su envoltura “textil”. Superado el deslumbramiento infantil por la literatura de esa edad, muchos jóvenes perciben el libro como un artefacto de conocimiento decididamente exótico.</p>
<p>Y entonces, a medida que desaparece como norma, como regla, podríamos decir que emerge “el libro como excepción”: como una vía peculiar, crecientemente extravagante, de información cosificada, empaquetada y paralelepípeda.</p>
<p>Bien sabemos que la industria de los contenedores va por delante de la de los contenidos, que marca el ritmo y prevalece. Por eso, nuevos y diversos dispositivos, rivales entre sí, los reproductores digitales, absorberán textos alternativamente disponibles como libros. Asimismo, muchos contenidos buscarán difundirse a la vez como <em>e-book</em> y como libro, intentando la diversificación, buscando no perder un medio de proliferación y un canal de negocio.</p>
<p>En paralelo a campañas publicitarias más o menos virales, tienen lugar estudios y discusiones sobre los formatos y compatibilidades, los derechos morales y materiales, el impacto en diferentes sectores o los potenciales beneficios sociales del <em>e-book</em><a name="v1"></a><sup><a href="#n1">1</a></sup>. Pero lo que me interesa aquí es tan sólo que su nuevo título de “excepcional”, casi de marginal, altera los valores del libro tradicional, las razones por las que parece merecer la pena a quienes lo utilizan, más allá de la ergonomía comparada.</p>
<p><strong>LOS VALORES</strong></p>
<p>Mucha información circula o circulará por vías distintas al libro, y alguna practicará la doble militancia. Sin embargo, para aquellos lectores que lo busquen deliberadamente o para aquellos autores y editores que defiendan o prefieran el libro, éste asume nuevos valores o funciones.</p>
<p>Para empezar, porta la información más adecuada al formato, aquel contenido que demanda una forma concreta; para esos usuarios del libro, la adaptación entre el medio y el mensaje mejora, la especificidad del instrumento aumenta.</p>
<p>Desde la perspectiva del conocimiento social y la cultura dominante, el libro queda al margen de los patrones estándar de interacción y comunicación informativa, basados en un ya nutrido repertorio de grabadores, reproductores, comunicadores y canales digitales con diferente propósito y capacidad. Se coloca así como un valor “alternativo”, disonante; algo excepcional, como digo, más allá del mero pluralismo.</p>
<p>Mediante los dispositivos digitales la información conecta a los individuos entre sí y con las memorias comunes de conocimiento de la especie, de las que aquéllos dependen; su vinculación como nodos a la inteligencia colectiva se produce en línea, en tiempo real, al hilo de la actualidad.</p>
<p>La información que utiliza al libro como soporte tiende, por el contrario, a interiorizarse de manera peculiar en los individuos que la decodifican, formando pausadas, densas, dispersas, desconectadas reservas de conocimiento, islas independientes, algo poco reticular, poco interactivo.</p>
<p>La comunicación mediante el libro se vuelve también más intencionada, sobre todo si autor o lector escogen este canal de modo consciente, voluntario y reflexivo. Esto favorece asimismo la complicidad entre ambos. Los lectores de esta particular y pesada materia cifrada son usuarios adrede, insólitamente adaptados al valor de la lentitud.</p>
<p>En no pocos casos, el formato de libro adquiere incluso un evidente carácter de fetiche, de objeto sagrado o agente provocador de pulsiones casi secretas, poco confesables o justificables en público. Los lectores obcecados de libros, sospechosos además de arboricidio (“El Amazonas respira aliviado con el <em>e-book</em>” ha titulado un periódico hace poco), se colocan a propósito del otro lado de la barricada, emboscados e irredentos tras otra “brecha digital”.</p>
<p>De hecho, al perder el vigor de la universalidad, el libro circula entre iniciados y convencidos, quienes, con independencia de su número, se constituyen como una minoría.</p>
<p>El libro, en cuanto mero soporte, queda fuera de la regla. Como un elemento excepcional y hasta esotérico, adquiere significación propia, se convierte en “signo”. Asume un redoblado valor “cultural”, un valor etnográfico.</p>
<div class="notas">
<strong>Notas:</strong></p>
<p><a name="n1"></a><strong>1.</strong> Así, hace poco más de un año, <em><a href="http://www.elprofesionaldelainformacion.com/">El Profesional de la Información</a></em> dedicó monográficamente a este tema un número que contiene artículos muy interesantes y variados (vol 17, nº 4, julio agosto 2008).
</div>
<p><strong><a href="http://directorioexit.info/consulta.php?directorio=exit&#038;campo=ID&#038;texto=1782">Luis-Javier Martínez</a></strong><br />
Miembro del <em><a href="http://thinkepi.net">Grupo ThinkEPI</a></em></p>
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