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<channel><title>todofantasmas.com</title><link>http://www.todofantasmas.com</link>
<description>Espiritus, seres de otra dimension ,almas perdidas, poltergeist. Todo Aqui</description>
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- Papá ya tengo sueño - Iván bostezó profundamente.
- Yo también papá - Claudia igualmente protestó...<br><br><a href="http://www.todofantasmas.com/Paranormal-Cap.-7-FINAL/542">ver la noticia completa</a>!]]></description><content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><big><strong>S&Eacute;PTIMO DIA: (viernes)</strong></big><strong><br />
</strong><br />
Alejandro, un poco inquieto vio su reloj, faltaban diez minutos para las diez de la noche. Todos permanec&iacute;an en la sala esperando.<br />
<br />
- Pap&aacute; ya tengo sue&ntilde;o - Iv&aacute;n bostez&oacute; profundamente.<br />
<br />
- Yo tambi&eacute;n pap&aacute; - Claudia igualmente protest&oacute;.<br />
<br />
- Un poco de paciencia muchachos, ya no tardar&aacute; mucho - Raquel contestando por Alejandro, ech&oacute; un vistazo al reloj de la pared.<br />
<br />
- Pero mam&aacute; &iquest;no tendremos que esperar hasta que se vaya? - Iv&aacute;n era el m&aacute;s enfadado.<br />
<br />
- Iv&aacute;n, por favor, ma&ntilde;ana no tienes clases - Alejandro encendi&oacute; un cigarro.<br />
<br />
- Pero es que empezar&aacute;n otra vez a prenderse y apagarse las luces y bajar&aacute; la temperatura - Claudia se arrellan&oacute; en el sill&oacute;n restreg&aacute;ndose los brazos con nerviosismo.<br />
<br />
- Es que esto es necesario Claudia, precisamente para que ya no suceda - Raquel acarici&oacute; el pelo de su hija.<br />
<br />
La muchacha iba a contestar cuando son&oacute; el timbre melodioso.<br />
<br />
- !All&iacute; esta ya! - Alejandro apagando su cigarro se levant&oacute; con rapidez.<br />
<br />
Abri&oacute; la puerta encontrando a una mujer madura, pero a&uacute;n muy atractiva, vest&iacute;a enaguas negras, botas de piel negra, blusa negra y una pa&ntilde;oleta del mismo color amarrada a la cabeza que contrastaba con su blanca piel, parec&iacute;a una misteriosa y bella gitana; completaba su atuendo un peque&ntilde;o malet&iacute;n de piel tambi&eacute;n negra, realmente se ve&iacute;a impresionante.<br />
<br />
- Muy buenas noches, espero que sea el domicilio correcto - Olga sonri&oacute;.<br />
<br />
- Si usted es Olga s&iacute;, es correcto - Alejandro contest&oacute; entusiasta y gratamente impresionado. Cuando la contact&oacute; por tel&eacute;fono un d&iacute;a antes no se imagin&oacute; que fuese as&iacute;, pens&oacute; que ser&iacute;a algo parecido a una bruja.<br />
<br />
- S&iacute;, soy Olga, y supongo que t&uacute; eres Alejandro - le extendi&oacute; la mano amablemente.<br />
<br />
- Efectivamente se&ntilde;orita, me da mucho gusto conocerla - le estrech&oacute; la mano con entusiasmo para enseguida decirle - Pase por favor, se lo suplico.<br />
<br />
- El gusto es para m&iacute;, pero por favor, si no tienes inconveniente, no me gustan mucho las formalidades, as&iacute; es que ll&aacute;mame de t&uacute;.<br />
<br />
- S&iacute;, por supuesto. Pasa por favor Olga - Alejandro hizo un adem&aacute;n de cortes&iacute;a para que avanzara la clarividente y experta en fen&oacute;menos paranormales.<br />
<br />
- Muy amable. Con permiso - Olga dio unos pasos y se qued&oacute; viendo la casa en todas direcciones para luego exclamar - &iexcl;Impresionante! &hellip; &iexcl;Impresionantemente t&eacute;trica! &iexcl;Eso me gusta! - Baj&oacute; la vista y repar&oacute; en el resto de la familia que la observaban en silenci&oacute;, les sonri&oacute;.<br />
<br />
Alejandro cerrando la puerta, la alcanz&oacute; y la llev&oacute; a la sala present&aacute;ndole a su familia. Todos estaban asombrados con la enigm&aacute;tica belleza de la experta en los fantasmas, sobre todo Iv&aacute;n y Claudia. La bella mujer los salud&oacute; cordialmente, y enseguida&nbsp; se sentaron. Cort&eacute;smente no acept&oacute; nada de tomar, solamente un cigarrillo, que lo empez&oacute; a fumar con elegancia, al tiempo que escuchaba todos los detalles de los extra&ntilde;os sucesos de parte de Raquel y Alejandro.<br />
Despu&eacute;s, con notable habilidad, abri&oacute; su fino malet&iacute;n y ante la fascinada mirada de los all&iacute; presentes, empez&oacute; a separar en la mesita de centro: Una botellita con agua y tap&oacute;n de corcho que les dijo era bendita, un crucifico de plata, unas piedritas de cuarzo que les reparti&oacute; una a cada uno, una peque&ntilde;a linterna de mano, seis velas con sus portavelas tambi&eacute;n benditas, una palma bendita, y por &uacute;ltimo una especie de atomizador que les explic&oacute;, sobre todo ante la curiosidad de los muchachos, que conten&iacute;a un polvo especial. Enseguida se puso de pie dici&eacute;ndoles a los anfitriones con resoluci&oacute;n.<br />
<br />
- &iexcl;Vamos! - el reloj de pared marcaba las 10.32 P.M.<br />
<br />
Los muchachos se quedaron en el sof&aacute; al que previamente Olga rode&oacute; con un c&iacute;rculo de piedritas de cuarzo, estos se cubrieron con una cobija gruesa a la luz&nbsp; de dos velas benditas, ya que&nbsp; las l&aacute;mparas orden&oacute; la misteriosa mujer que las apagaran. Comenzaron a subir las escaleras lentamente, alumbr&aacute;ndose solamente con&nbsp; las velas que les dio y encendi&oacute; a cada uno.<br />
<br />
Terminaron de subir las escaleras y Olga se detuvo, levant&oacute; los brazos&nbsp; con los ojos cerrados. Luego sac&oacute; la palma bendita y con &eacute;sta parec&iacute;a cortar el aire en todas direcciones.<br />
<br />
- &iquest;Qu&eacute; pasa? - le inquiri&oacute; Alejandro<br />
<br />
- &iexcl;Silencio, por favor! - la experta continu&oacute; avanzando.<br />
<br />
Enseguida se escuch&oacute; con toda su fuerza el estrepitoso ruido ya tan conocido, como de un espejo que se rompe en mil pedazos. Los muchachos abajo gritaron, Alejandro alzando la voz les dijo que estuvieran tranquilos, Raquel tambi&eacute;n se hab&iacute;a sobresaltado. Olga permaneci&oacute; inmutable; con el agua bendita roci&oacute; algunos rincones del pasillo. Llegaron a la puerta de la rec&aacute;mara donde el d&iacute;a anterior juntos con el cl&eacute;rigo hab&iacute;an escuchado la voz furibunda muy cerca.<br />
<br />
Dieron los primeros pasos, estaba helada, muy helada; los perros de las casas cercanas comenzaron a ladrar furiosos. A lo lejos tambi&eacute;n se escuch&oacute; una ambulancia; la cazafantasmas avanz&oacute; hasta el centro mismo del cuarto, pareci&oacute; concentrarse m&aacute;s, continuando los movimientos con la palma bendita.<br />
<br />
- Una energ&iacute;a est&aacute; muy cerca - lo dijo como para s&iacute; misma.<br />
<br />
De pronto...Las luces se encendieron tenuemente, luego aumentaron su brillo un poco m&aacute;s para bajar nuevamente su intensidad, as&iacute; se repiti&oacute; varias veces hasta que se apagaron completamente. Olga musitaba quiz&aacute; oraciones, entonces escalofriantemente se escuch&oacute; la voz &aacute;spera del adolescente diab&oacute;lico proveniente de un lugar indefinido de la habitaci&oacute;n.<br />
<br />
- &iexcl;C&oacute;mo est&aacute;n, est&uacute;pidos&iexcl; &iquest;con que regresaron ahora con una payasa? &hellip; &iquest;D&oacute;nde est&aacute; el padrecito? - La voz ir&oacute;nica y burlona la oyeron con toda claridad pero sin ubicarla exactamente.<br />
<br />
Olga inmediatamente guard&oacute; la palma en su morral y sac&oacute; el crucifico, el cual lo levant&oacute; en la direcci&oacute;n que cre&iacute;a escuchar aquella voz, la intensidad de las luces nuevamente continu&oacute; subiendo y bajando. Luego se escuch&oacute; la voz rasposa, que dec&iacute;a:<br />
<br />
- &iexcl;Guarda eso est&uacute;pidaaaaa!<br />
<br />
La experta localiz&oacute; entonces la direcci&oacute;n, y sosteniendo el crucifico con una mano, con la otra sac&oacute; r&aacute;pidamente el atomizador.<br />
<br />
- &iexcl;Que lo guardes, est&uacute;pidaaaa...Acaso no me o&iacute;steeee!<br />
<br />
Con gran habilidad, Olga roci&oacute; entonces abundantemente con el polvo especial. Enseguida todos vieron la figura del adolescente, ahora completamente blanco por el polvo, levitando a un metro de altura aproximadamente, su ropa era anticuada quiz&aacute; del siglo XVIII.<br />
<br />
- &iexcl;Te vas a arrepentir, idiotaaaaa! - se repleg&oacute; hasta un rinc&oacute;n levitando.<br />
<br />
Olga con gran rapidez lanz&oacute; agua bendita en esa direcci&oacute;n, pero entonces a pesar del polvo desapareci&oacute;, todo qued&oacute; en silencio.<br />
<br />
- &iquest;Qui&eacute;n es ese ser, Olga? - Alejandro pregunt&oacute; aquello con voz tr&eacute;mula, estaba muy impresionado.<br />
<br />
- Es un Demonio menor.<br />
<br />
- &iquest;Un Demonio menor? - se escuch&oacute; temblorosa la voz de Raquel.<br />
<br />
- S&iacute;, es un Demonio menor y espero no equivocarme - Ahora la mujer parec&iacute;a un poco tensa.<br />
<br />
- &iquest;Por qu&eacute; crees que es un Demonio menor? - pregunt&oacute; Alejandro en voz baja.<br />
<br />
- Por sus caracter&iacute;sticas Alejandro. No puede mover objetos, sino, ya nos los hubiese lanzado, no tiene poder para ello; solo trata de asustarnos esperando que alguien est&eacute; mal del coraz&oacute;n.<br />
<br />
Despu&eacute;s se escucharon carcajadas por toda la casa.<br />
<br />
- Es impresionante - musit&oacute; Raquel que no soltaba a Alejandro de la mano.<br />
<br />
En eso, nuevamente se escucharon los gritos de los muchachos en la planta baja.<br />
<br />
- &iexcl;Est&aacute; tratando de asustar a los chicos! &iexcl;Vamos r&aacute;pido! - Olga se movi&oacute; con gran rapidez hacia la puerta de salida seguida por Raquel y Alejandro.<br />
<br />
Bajaron las escaleras corriendo y al llegar a la sala encontraron a Iv&aacute;n y a claudia abrazados muy asustados.<br />
<br />
- &iexcl;Tranquilos muchachos tranquilos! &iexcl;No pasa nada! &iquest;Qu&eacute; fue lo que vieron? - Olga estaba muy controlada, parec&iacute;a saber muy bien lo que hac&iacute;a.<br />
<br />
- &iexcl;Prende la luz Alejandro! - grit&oacute; Raquel.<br />
<br />
- &iexcl;No, por favor! &iexcl;As&iacute; d&eacute;jenla! &iexcl;Les aseguro que no pasa nada! - La voz de la experta son&oacute; tajante.<br />
<br />
- &iexcl;Mam&aacute;aaa! &iexcl;Pap&aacute;aaa! &iexcl;Lleg&oacute; un ni&ntilde;o flotandoooo! &iexcl;Se detuvo ante la cerca de piedritas de cuarzoooo! - Claudia estaba hist&eacute;rica.<br />
<br />
- &iexcl;Ten&iacute;a los ojos rojoooos! &iexcl;Muy rojoooos! - Iv&aacute;n no soltaba a su hermana.<br />
<br />
- &iexcl;V&aacute;monos de esta casa, pap&aacute;aaa!- exclam&oacute; aterrorizado.<br />
<br />
- Tranquil&iacute;zate Iv&aacute;n, los que se tendr&aacute;n que marchar son los fantasmas. &iquest;Verdad que as&iacute; ser&aacute;, Olga? -Alejandro buscaba el apoyo de la exorcista.<br />
<br />
- As&iacute; ser&aacute; Iv&aacute;n, Claudia, se ir&aacute;n, no son los primeros que expulso a su mundo, a su dimensi&oacute;n - Olga dirigi&oacute; la mirada hacia la planta alta completamente oscura, luego les dijo - &iexcl;Ahora esc&uacute;chenme bien todos! - los mir&oacute; con expresi&oacute;n seria, adquiriendo de pronto una recia y nueva personalidad, la de una mujer valiente, con car&aacute;cter, decidida a todo.<br />
<br />
- El ni&ntilde;o diab&oacute;lico s&iacute; es un demonio menor, pero hay otros seres que se han despertado, por decirlo as&iacute;. Sobre todo uno; lo he sentido, este es peligroso.<br />
<br />
- &iquest;Qu&eacute; piensas hacer Olga?<br />
<br />
- Lo siguiente, Alejandro - Olga lo mir&oacute; a los ojos fijamente, estaba transformada.<br />
<br />
- Es necesario que Uds. permanezcan tambi&eacute;n dentro del c&iacute;rculo de cuarzo. Adem&aacute;s, les dejar&eacute; parte del agua bendita. Raquel, d&aacute;me un recipiente para pasarla - Y continu&oacute;- volver&eacute; a la planta alta yo sola. Pase lo que pase, escuchen lo que escuchen, no salgan del c&iacute;rculo ni se separen del agua bendita, adem&aacute;s encenderemos dos velas m&aacute;s.<br />
<br />
- &iexcl;Olga! &iquest;Acaso es tan serio el problema?<br />
<br />
- M&aacute;s de lo que supon&iacute;a, Alejandro. No son fantasmas chocarreros, bromistas y juguetones, como en la mayor&iacute;a de los casos. Esta vez son seres perversos que, por alg&uacute;n motivo, permanecen aqu&iacute;.<br />
<br />
- &iexcl;Qu&eacute; motivos Olga, por dios! &iquest;Acaso es tan terrible?<br />
<br />
- No sabr&iacute;a decirlo hasta d&oacute;nde Raquel, pero es lo m&aacute;s probable, casi nunca me equivoco. La sensibilidad que tengo para percibir lo paranormal es parte de mi naturaleza, as&iacute; nac&iacute;&hellip; &iquest;Que por qu&eacute; permanecen aqu&iacute; esos seres? Es muy dif&iacute;cil saberlo, s&oacute;lo s&eacute; que realmente est&aacute;n ah&iacute;, que el bien y el mal es una verdad universal; a veces hay lugares donde se cometieron cr&iacute;menes horrendos. Puede haber fantasmas de diferentes &eacute;pocas que no consiguen evolucionar al siguiente plano o dimensi&oacute;n, pero tambi&eacute;n entes oscuros saboreando a&uacute;n lo terrible que aqu&iacute; pas&oacute;.<br />
<br />
Olga pareci&oacute; entonces musitar una oraci&oacute;n con los ojos cerrados. Enseguida comenz&oacute; a subir lentamente las escaleras, estaba de regreso. Alejandro le dijo que le permitiese acompa&ntilde;arla, pero ella se neg&oacute; rotundamente. Ahora lleg&oacute; al &uacute;ltimo escal&oacute;n de las gradas; todos la observaban con tensi&oacute;n desde abajo. Despu&eacute;s, desapareci&oacute; con la tenue luz de la vela bendita en la oscuridad de los pasillos.<br />
<br />
La m&iacute;stica mujer regres&oacute; a la habitaci&oacute;n donde lograron ver hace un momento, a lo que la experta calific&oacute; como un demonio menor. Con el crucifico por delante revis&oacute; toda la enorme rec&aacute;mara que permanec&iacute;a en un pesado silencio. Tambi&eacute;n busc&oacute; en el otro cuarto amueblado, todo era silencio, s&oacute;lo ruidos externos llegaban apagados, como de perros que no cesaban de ladrar, entre otros. Sali&oacute; a los pasillos, entonces le pareci&oacute; escuchar un ruido del otro extremo en donde hab&iacute;a tres cuartos vac&iacute;os. Comenz&oacute; a avanzar en esa direcci&oacute;n sosteniendo con firmeza la parpadeante vela bendita. Tambi&eacute;n tra&iacute;a su peque&ntilde;a y potente linterna, que s&oacute;lo utilizaba en casos extremos. Volvi&oacute; a escuchar el ruido, aguz&oacute; el o&iacute;do y lo capt&oacute; mejor, era como algo que se arrastraba, un suave rozar de&nbsp; tela con el piso. Lleg&oacute; a uno de los cuartos, gir&oacute; la perilla lentamente tratando de hacer el menor ruido posible; estaba sin seguro, empuj&oacute; con mucho cuidado, pero a&uacute;n as&iacute; rechin&oacute; levemente cuando la abri&oacute;; sinti&oacute; un aire helado y ol&iacute;a a&nbsp; humedad.<br />
<br />
Sus manos y rostro se tensaron cuando comenz&oacute; a penetrar, apretando el crucifico lleg&oacute; hasta el centro, la sombra de su cuerpo se reflejaba grotesca en la pared a la tenue luz de la vela. Escuchaba su respiraci&oacute;n m&aacute;s agitada de lo normal. De pronto, aquel&nbsp; sonido lo volvi&oacute; a escuchar; Ahora lo identific&oacute; y el coraz&oacute;n le comenz&oacute; a latir m&aacute;s apresuradamente, proven&iacute;a de afuera, del pasillo y era un cuerpo que se arrastraba lentamente, pero s&oacute;lo unos segundos y enseguida todo fue silencio nuevamente. Se dio la vuelta y empez&oacute; a caminar hacia la salida entonces; el tremendo estr&eacute;pito de un vidrio enorme que se rompe en mil pedazos estall&oacute; en ese mismo lugar, all&iacute; donde se encontraba. No pudo evitar un grito; m&aacute;s enseguida se control&oacute;. Abajo, Alejandro le grit&oacute;:<br />
<br />
- &iexcl;Olgaaaaa! ... &iexcl;Est&aacute;s bieeeennnnn? - empezaba a subir los primeros escalones.<br />
<br />
- &iexcl;S&iacute;, Alejandro! &iexcl;Estoy bien! ... &iexcl;Por favor, no subas! ... &iexcl;Y regresa al c&iacute;rculo de piedras inmediatamente.<br />
<br />
Alejandro regres&oacute; lentamente con su mujer y sus hijos, que estaban en el c&iacute;rculo de cuarzo y cuatro velas benditas.<br />
Arriba, Olga sali&oacute; de la enorme habitaci&oacute;n a los pasillos nuevamente en la casi total oscuridad. Con su mano derecha sosten&iacute;a el crucifico y con la izquierda la vela bendita. Todo nuevamente era silencio, agudiz&oacute; los sentidos para escuchar mejor o ver cualquier cosa que se moviera. Ahora, empez&oacute; a escuchar un llanto al fondo, quiz&aacute; en el &uacute;ltimo cuarto. Decididamente avanz&oacute; la valiente mujer con los m&uacute;sculos en tensi&oacute;n; ella contaba con mucha experiencia, pero esto era &uacute;nico. Sus sensibilidades le avisaban de que estaba llena de seres aquella casona. Cuando se acercaba al lugar donde el llanto se o&iacute;a m&aacute;s fuerte y claro, de pronto ces&oacute;. Gir&oacute; la perilla del tercero y &uacute;ltimo cuarto y lo entreabri&oacute;; tambi&eacute;n sinti&oacute; una corriente de aire helado y humedad; empuj&oacute; la puerta un poco m&aacute;s, la cual rechin&oacute; l&uacute;gubremente, y se introdujo; inmediatamente lo sinti&oacute; sumamente fr&iacute;o. Lleg&oacute; al centro, su sombra se reflejaba grotesca en la pared que se alargaba o encog&iacute;a, seg&uacute;n sus movimientos; permaneci&oacute; unos instantes con los sentidos alerta, luego dio media vuelta para regresar. Hab&iacute;a caminado tres pasos cuando se le enchin&oacute; la piel. Alguien empez&oacute; a sollozar en un lugar de la oscura habitaci&oacute;n. Levant&oacute; la vela para iluminar m&aacute;s el lado de donde proven&iacute;a aquel llanto. En un rinc&oacute;n distingui&oacute; una oscura mancha en el piso, entonces el llanto se hizo m&aacute;s lastimero.<br />
<br />
A pesar de su acostumbrado aplomo, sinti&oacute; los principios del terror. Sin embargo, haciendo acopio de todo su valor, se fue acercando lentamente. Sin soltar la vela, con la otra mano guard&oacute; el crucifico en su morral y extrajo la potente linternita;&nbsp; tratando de sorprender a aquello, la encendi&oacute; con rapidez lanzando el haz al rinc&oacute;n&hellip; Lo que vio le congel&oacute; la sangre en las venas, y un rictus de terror se configur&oacute; en su rostro conteniendo un grito.<br />
<br />
Una horrible mujer de ojos rojos, cabello alborotado, y largas u&ntilde;as; estaba sentada en el piso, la cubr&iacute;a hasta los pies, que no se le ve&iacute;an, una especie de t&uacute;nica caf&eacute;. Con una mano acariciaba maternalmente al ni&ntilde;o diab&oacute;lico. El llanto ahora era doble; pero desquiciantemente vio en el paroxismo del terror que ambos seres sonre&iacute;an, o sea, el llanto no exist&iacute;a, era sat&aacute;nicamente fingido. Luego, ante el par&aacute;lisis de horror de Olga, la horripilante mujer comenz&oacute; a arrastrarse en su direcci&oacute;n sin dejar de llorar sonriendo. Entonces le dijo con una escalofriante cacofon&iacute;a.<br />
<br />
- &iexcl;Agrediste a mi ni&ntilde;o! &iexcl;Eres una cerda est&uacute;pida!<br />
<br />
El alarido se escuch&oacute; por toda la mansi&oacute;n. Alejandro le grit&oacute;:<br />
<br />
- &iexcl;Olga! &iexcl;Olga! &iexcl;Qu&eacute; pasa? - Todo era silencio.<br />
<br />
No lo pens&oacute; m&aacute;s, sali&oacute; del c&iacute;rculo y corri&oacute; escaleras arriba. Raquel abraz&oacute; a sus hijos. En el &uacute;ltimo escal&oacute;n Alejandro se detuvo estupefacto. Olga caminaba como aut&oacute;mata, con la mirada perdida y sangraba de la cara, la hab&iacute;an ara&ntilde;ado.<br />
<br />
- &iexcl;Olga por Dios! ... &iquest;Qu&eacute; sucedi&oacute;? - Alejandro no lo pod&iacute;a creer.<br />
<br />
- &iexcl;Raquel! ... &iexcl;Llama a una ambulancia! ... &iexcl;R&aacute;pido!<br />
<br />
- No, por favor&hellip; Estoy bien - la voz de Olga la oy&oacute; serena, convincentemente serena, la cual continu&oacute; avanzando rumbo a la salida.<br />
<br />
Raquel, lv&aacute;n y Claudia, la observaron pasar sin que volteara a verlos siquiera. Despu&eacute;s del grito que dio parec&iacute;a muy calmada, extra&ntilde;amente calmada. Alejandro regres&oacute; con su familia, que permanec&iacute;an en el c&iacute;rculo de cuarzo y les coment&oacute; apresuradamente.<br />
<br />
- &iexcl;No se muevan! &iexcl;No salgan del c&iacute;rculo! &iexcl;Ir&eacute; a ver qu&eacute; le pas&oacute; y desde luego la llevar&eacute; a un doctor!<br />
<br />
En ese instante se escuch&oacute; el encendido y arranc&oacute;n del carro de Olga. Alejandro sali&oacute; corriendo cuando ella se alejaba a toda velocidad. Ser&iacute;a imposible seguirla y alcanzarla, tendr&iacute;a que sacar la camioneta. Regres&oacute; al interior; todos estaban consternados; trat&oacute; de sonre&iacute;rles.<br />
<br />
- &iexcl;Bueno! ... Quiz&aacute;s no es para tanto&hellip; Tal vez se impresion&oacute; con el ruido de los vidrios que todos conocemos, y al correr se lastim&oacute; la cara con un alambre.<br />
<br />
- &iexcl;Alejandro! &iexcl;Eso no es posible! ... &iexcl;Algo horrible le sucedi&oacute;! ... Su aparente serenidad era muy relativa&hellip; &iexcl;M&aacute;s bien parec&iacute;a que hab&iacute;a perdido la raz&oacute;n!<br />
<br />
- Guardemos la calma, Raquel&hellip; Ella es una profesional de lo desconocido y estar&aacute; acostumbrada.&nbsp; En cuanto sea prudente le llamar&eacute; por tel&eacute;fono, quiz&aacute; en la ma&ntilde;ana.<br />
<br />
- &iexcl;Pap&aacute;!&nbsp; &iexcl;V&aacute;monos de aqu&iacute;, por favor! - dijo Claudia aterrorizada.<br />
<br />
- &iexcl;S&iacute;, pap&aacute;! ... &iexcl;V&aacute;monos yaaa! - Iv&aacute;n estaba llorando.<br />
<br />
- Claro que nos iremos&hellip; Pero ser&aacute; al amanecer, quiz&aacute; a un hotel. Ma&ntilde;ana podremos hacerlo porque es s&aacute;bado &ndash; Alejandro, abrazando a todos, continu&oacute;:<br />
<br />
- Ahora vay&aacute;monos a dormir. Le hizo un imperceptible gui&ntilde;o a Raquel para que lo apoyara.<br />
<br />
Olga segu&iacute;a acelerando por las casi solitarias calles, cada vez se acercaba m&aacute;s a la periferia. Atraves&oacute; el libramiento, ahora estaba afuera de la ciudad, enormes &aacute;rboles de eucalipto bordeaban la carretera iluminada amarillezcamente por una luna semillena. Unas manos en forma de garras por las largas u&ntilde;as, maniobraban el volante curveando con destreza; la horrible cara de la mujer reflejaba sus ojos rojos como brazas en el espejo retrovisor; solamente la ropa era de Olga. Por un lado, en el asiento del copiloto, el ni&ntilde;o sat&aacute;nico volte&oacute; hacia su horrorosa madre y con voz &aacute;spera le dijo&hellip;<br />
<br />
- &iquest;Hasta d&oacute;nde iremos, madre?<br />
<br />
- &iexcl;Ya llegamos mi peque&ntilde;o! ... &iexcl;La perra lo pagar&aacute; en este momento!<br />
<br />
Entonces pis&oacute; el acelerador, dirigiendo el autom&oacute;vil a uno de los &aacute;rboles estrell&aacute;ndolo con enorme fuerza. El cuerpo de la bella vidente y experta en lo paranormal qued&oacute; prensado entre los hierros retorcidos. Curiosamente el rostro no mostraba ning&uacute;n golpe, salvo los ara&ntilde;ones anteriores, y un rictus de angustia infinita. As&iacute; la encontraron los param&eacute;dicos y patrulleros que, a pesar de estar acostumbrados a su oficio, se impresionaron profundamente; Estos &uacute;ltimos hac&iacute;an se&ntilde;ales a los automovilistas casuales de la madrugada para que siguieran su camino.<br />
<br />
Iv&aacute;n y Claudia ya estaban dormidos al centro de la cama, Raquel y Alejandro en los extremos; aunque lo quisieran, no pod&iacute;an dormir. A la tenue luz de la lamparita de mesa Alejandro vio el reloj, las 3.00 a.m. Ya hab&iacute;an comentado hasta el cansancio los impresionantes acontecimientos. Por supuesto, a los dos les preocupaba Olga; en la ma&ntilde;ana buscar&iacute;an su domicilio en el directorio telef&oacute;nico o le preguntar&iacute;an a alguien e ir&iacute;an a su casa, una vez instalados en alg&uacute;n hotel, pues a primera hora abandonar&iacute;an la espantosa casona colonial. Entonces Raquel le susurr&oacute;&hellip;<br />
<br />
- &iquest;Est&aacute;s escuchando?<br />
<br />
- S&iacute; que estoy escuchando, Raquel.<br />
<br />
- &iexcl;No lo puedo creer, Alejandro!... &iexcl;Parece que hay una fiesta abajo!<br />
<br />
Efectivamente, en el piano tocaban una melod&iacute;a cl&aacute;sica, copas de fino cristal que chocaban en un brindis, platos y cubiertos sonaban, y una cascada de murmullos, voces y risas se o&iacute;an con toda claridad. Alejandro se levant&oacute; lentamente y desde luego, permanec&iacute;an vestidos con la ropa ordinaria, Raquel hizo lo mismo; lo hicieron con el menor ruido posible para no despertar a los muchachos. Alejandro tom&oacute; el rev&oacute;lver, con un adem&aacute;n le se&ntilde;al&oacute; a su mujer que no se moviera; Raquel en voz muy baja pero resuelta, le contest&oacute; que lo acompa&ntilde;ar&iacute;a. No teniendo alternativa, Alejandro lleg&oacute; hasta la puerta seguido por Raquel. En silencio la abrieron y se dieron cuenta de que hab&iacute;a luz en una sola fase; avanzaron por el pasillo. Conforme se acercaban a las escaleras, los sonidos de la fiesta eran m&aacute;s claros. Por fin llegaron a un punto del pasamano de hierro forjado en que pudieron ver de lleno toda la planta baja. Ambos abrieron los ojos desorbitadamente: Raquel se llev&oacute; las manos a la boca para contener un grito de terror.<br />
<br />
La visi&oacute;n que se present&oacute; ante sus ojos era en verdad terror&iacute;fica, desquiciante, una pesadilla despiertos. Ciertamente, se efectuaba una fiesta, pero de fantasmas. Innumerables personajes vestidos como en el siglo XVIII o XIX flotaban a la mitad entre el piso y el techo; tambi&eacute;n flotaban las mesas sillas y otros objetos, incluso el piano con su banquillo movidas las teclas por dedos invisibles. Todos, hombres y mujeres, charlaban y re&iacute;an animadamente en un espa&ntilde;ol anticuado. Raquel, al no poder soportar aquello empez&oacute; a perder el sentido; Alejandro la sostuvo con firmeza y semiinconsciente la condujo lentamente hacia la habitaci&oacute;n, la recost&oacute; en la cama con la cabeza sobre almohadas; luego sac&oacute; del botiqu&iacute;n alcohol y se lo aplic&oacute; en la cara con un trapito.<br />
&Eacute;sta reaccion&oacute;, al abrir los ojos quiso gritar pero &eacute;l le tap&oacute; la boca con suavidad. La fiesta de fantasmas abajo prosegu&iacute;a.<br />
<br />
Despu&eacute;s de asimilar lo inveros&iacute;mil, Raquel pudo hablar en voz baja.<br />
<br />
- &iexcl;No puede ser, Alejandro, es incre&iacute;ble! &iexcl;Debe ser una pesadilla, por Dios!<br />
<br />
- No, Raquel&hellip; Es una realidad; los fantasmas existen, est&aacute;n quiz&aacute; en otra dimensi&oacute;n, como lo dijo Olga.<br />
<br />
- &iexcl;Pero Olga dijo que eran seres perversos!<br />
<br />
- Raquel. Yo no entiendo mucho de estas cosas, supongo que unos son perversos y otros no, o quiz&aacute; todos son malos, no lo s&eacute;. Lo que s&iacute; s&eacute; es que debemos de protegernos y ojal&aacute; no despierten los muchachos.<br />
<br />
- &iexcl;Pero protegernos! &hellip; &iquest;C&oacute;mo?<br />
<br />
- Con las piedras de cuarzo y las velas benditas, adem&aacute;s del crucifico que tenemos, el cual est&aacute; bendito.<br />
<br />
Alejandro cogi&oacute; las piedras y las velas que tuvo la precauci&oacute;n de subir cuando Olga sali&oacute;, adem&aacute;s del crucifico familiar. Con cautela abri&oacute; la puerta viendo que las luces segu&iacute;an en una fase. Un fr&iacute;o intenso, anormal, sacudi&oacute; su cuerpo. Los fantasmag&oacute;ricos ruidos y voces se escuchaban claramente. Tratando de hacer el menor ruido posible encendi&oacute; las cuatro velas y las acomod&oacute; en el piso, luego las rode&oacute; en semic&iacute;rculo con las piedras de cuarzo, tal como lo hab&iacute;a hecho Olga.<br />
Despu&eacute;s recarg&oacute; el crucifico en el quicio de la puerta y la cerr&oacute; despacio. Todo esto lo hizo en la m&aacute;s completa tensi&oacute;n, pues sab&iacute;a que a unos cuantos pasos flotaban aquellos seres de ultratumba. Regres&oacute; con Raquel, que estaba temblando.<br />
<br />
- Tranquila mujer, nada pasar&aacute;.<br />
<br />
- &iexcl;Alejandro! ... &iexcl;Acomp&aacute;&ntilde;ame a rezar quedito!<br />
<br />
Ambos comenzaron a rezar lo que sab&iacute;an. Raquel record&oacute; las letan&iacute;as, que son un fuerte exorcismo que utiliza el catolicismo. Esta oraci&oacute;n se acostumbra en los velorios para alejar al Demonio, seg&uacute;n se acordaba. De pronto los ruidos fantasmales cesaron por completo. En el silencio, se escuchaban ladrar los perros de las cercan&iacute;as, parec&iacute;an alarmados. Varias veces lv&aacute;n y Claudia estuvieron a punto de despertar por sue&ntilde;os inquietos, pero afortunadamente no lo hicieron. Entonces se estremecieron, cuando el cuerpo que se arrastra se escuch&oacute; claramente que se acercaba con aquel llanto lastimero. Raquel oprimi&oacute; con fuerza el brazo de su marido.<br />
<br />
- &iexcl;Alejandro, por el amor de Dios! ... &iexcl;Ah&iacute; viene eso que se arrastra y llora! ... &iexcl;Jes&uacute;s Mar&iacute;a y Jos&eacute;!... &iexcl;Qu&eacute; ser&aacute; eso tan horrible? - Raquel enfatiz&oacute; m&aacute;s la letan&iacute;a.<br />
<br />
- &iexcl;No pasar&aacute; nada Raquel, Cristo Jes&uacute;s est&aacute; con nosotros te lo aseguro! - Alejandro trataba de infundirle valor y d&aacute;rselo as&iacute; mismo.<br />
<br />
Aquel terrible roce de un cuerpo que se arrastra llorando se iba acercando poco a poco. Lleg&oacute; muy cerca de la puerta. Raquel estuvo a punto de gritar hist&eacute;rica. Lo hubiese hecho, pero en eso, aquello pareci&oacute; retirarse presuroso seguramente rechazado por las protecciones de la puerta. El llanto se sigui&oacute; oyendo en alguno de los cuartos vac&iacute;os del fondo. Un rato despu&eacute;s se escuch&oacute; el cercano canto de un gallo, y como si aquello hubiera sido una se&ntilde;al, todos los ruidos se acallaron. Entonces Alejandro vio su reloj, marcaba las cinco de la ma&ntilde;ana. Record&oacute; que alguna vez hab&iacute;a le&iacute;do que el canto de los gallos anuncia la proximidad de la aurora y ahuyenta a todos los seres de la noche.<br />
<br />
- &iexcl;Mujer! ... &iexcl;Creo que estamos a salvo! ... &iexcl;Ya no se escucha nada, el canto de los gallos aleja a los seres de la oscuridad!<br />
<br />
- Pero Alejandro&hellip; Aqu&iacute; los fantasmas o lo sobrenatural se ven hasta en el d&iacute;a.<br />
<br />
- No sabr&iacute;a responderte eso Raquel&hellip; Lo que s&iacute;, es que la aurora se acerca y el canto de los gallos suena a m&uacute;sica celestial. Abraz&oacute; a su esposa y le dijo:<br />
<br />
- Vamos Raquel, trata de dormir un poco, parece que la pesadilla ya termin&oacute;. Muy temprano nos iremos.<br />
<br />
Raquel, un poco m&aacute;s calmada, cerr&oacute; los ojos. Por supuesto que no pod&iacute;a dormir, lo que vivieron fue demasiado fuerte. Pensaba en Olga &iquest;Qu&eacute; ser&iacute;a de ella?&nbsp; Le agradec&iacute;a a Dios que sus hijos no hubiesen despertado, seguramente las mismas tensiones les produjeron un pesado sue&ntilde;o.<br />
<br />
UN POCO DESPU&Eacute;S se levantaron, empaquetaron lo indispensable y salieron de ah&iacute; para instalarse en un cercano hotel. En cuanto el agente les consiguiera otra casa mandar&iacute;an a la mudanza por sus cosas. Alejandro compr&oacute; un peri&oacute;dico local. Cuando observ&oacute; la nota roja le dio un sobresalto, pues con grandes letras dec&iacute;a el encabezado&hellip;<br />
<br />
<em>&lt;&lt;&ldquo;MURI&Oacute; PRENSADA EN SU CARRO AL CHOCAR CONTRA UN &Aacute;RBOL, CONOCIDA VIDENTE Y PS&Iacute;QUICA. Se le conoc&iacute;a como &ldquo;OLGA&rdquo;.&nbsp; Al parecer el exceso de velocidad fue la causa, aunque el extra&ntilde;o rictus de terror que mostraba hace suponer que era consciente de que se acercaba al &aacute;rbol en el que se estrell&oacute;, sin poder hacer nada. Quiz&aacute; un fallo mec&aacute;nica propici&oacute; que el acelerador se le pegara, etc.&rdquo;&gt;&gt;<br />
</em><br />
Afortunadamente, su agente les consigui&oacute; otra casa m&aacute;s adecuada r&aacute;pidamente. Alejandro y Raquel personalmente supervisaban que los de la mudanza subieran sus cosas sin da&ntilde;o alguno. Solamente quedaba el piano, cuando de pronto los dos obreros que permanec&iacute;an dentro de la casona salieron corriendo:<br />
<br />
- &iexcl;Patr&oacute;n!&nbsp; &iexcl;Patr&oacute;n! ... &iexcl;No amuele el piano, comenz&oacute; a tocar s&oacute;lo! &ndash; el buen hombre estaba asustado.<br />
<br />
- &iexcl;De veras, jefe! ... &iexcl;Las teclas se movieron solas! - apoy&oacute; el segundo a su compa&ntilde;ero.<br />
<br />
- &iexcl;Acomp&aacute;&ntilde;enos patr&oacute;n, de verdad que all&iacute; asustan, y en pleno d&iacute;a!<br />
<br />
- &iexcl;Si no nos acompa&ntilde;a. De plano no nos metemos por el piano! ... &iquest;Verdad compa&ntilde;ero? - Mir&oacute; a su colega el cual asever&oacute; con la cabeza.<br />
<br />
- Claro que s&iacute;, los acompa&ntilde;o muchachos. Aunque les dir&eacute;, el piano suele tocarse solo por una falla en el mecanismo, no se asusten. Pero por supuesto, vamos a entrar juntos.<br />
<br />
Terminaban de subir el piano, cuando todos escucharon el gran estr&eacute;pito del espejo o vidrio que se rompe en mil pedazos; ahora ampliado en sus ecos por lo vac&iacute;o de la mansi&oacute;n. Los trabajadores se movieron con sobresalto y hasta Raquel, que ya conoc&iacute;a muy bien aquello.<br />
<br />
- &iexcl;Ya ve patr&oacute;n! ... &iexcl;No que no asustaban! - dijo uno de ellos santigu&aacute;ndose.<br />
<br />
- &iexcl;Yo ya hab&iacute;a escuchado historias de esta casa. Dicen que aqu&iacute; espantan hasta en el d&iacute;a, como horita!- coment&oacute; el otro trabajador santigu&aacute;ndose tambi&eacute;n.<br />
<br />
Raquel instintivamente tom&oacute; a su marido de la mano. Alejandro, tratando de mostrarse sereno, les coment&oacute; con fingida naturalidad:<br />
<br />
- No hagan caso, muchachos. Hay fen&oacute;menos que parecen sobrenaturales, pero que en realidad no lo son. Por ejemplo los ecos retardados, a veces se manifiestan incluso a&ntilde;os despu&eacute;s, etc.<br />
Mientras, Raquel ech&oacute; un &uacute;ltimo vistazo desde la banqueta a la siniestra casona colonial antes de que Alejandro cerrara la puerta, y al hacerlo, los goznes crujieron l&uacute;gubremente. Record&oacute; lo que le coment&oacute; una empleada del hotel donde se hospedaban por el momento.<br />
<em><br />
&ldquo;&hellip;Esa casa, se&ntilde;ora&hellip; Nadie la ocupa&hellip; Dicen que los que la rentan terminan locos o mueren de manera extra&ntilde;a&hellip; Comenta la gente que por las noches se escuchan voces, alaridos, gritos, llantos, carcajadas, gemidos, m&uacute;sica, y entonces los perros ladran&hellip;&rdquo;<br />
</em><strong><br />
<br />
<br />
FIN</strong><br />
<br />
<strong><br />
*NOTA: Se trata de una historia basada en hechos reales. Esto le sucedi&oacute; a una familia en la d&eacute;cada de los 70 en Morelia, Michoac&aacute;n (M&eacute;xico).</strong><br />
<strong><br />
<br />
Jos&eacute; Silva V&aacute;zquez</strong></p><br><br><a href="http://www.todofantasmas.com/Paranormal-Cap.-7-FINAL/542">ver la noticia completa</a>!]]></content:encoded><wfw:commentRss>http://www.todofantasmas.com/Paranormal-Cap.-7-FINAL/542</wfw:commentRss><feedburner:origLink>http://www.todofantasmas.com/Paranormal-Cap.-7-FINAL/542</feedburner:origLink></item><item><title>Paranormal - Cap. 6</title><link>http://feedproxy.google.com/~r/todofantasmascom/~3/p_1yXVbENNg/541</link><pubDate>Tue, 17 March 2009 00:00:00 +0000</pubDate><category /><description><![CDATA[El sacerdote llegó a la casona tal y como se comprometió un día antes. Estaría puntual a las ocho de la noche la hora de las ánimas. Alejandro lo recibió cordialmente, conoció un día antes al padre Santiago, párroco de un cercano templo;  pasaron a la sala donde permanecían Raquel, Claudia e Iván. Los presentó, luego le preguntaron cortésmente si deseaba un café o un té antes de comenzar...<br><br><a href="http://www.todofantasmas.com/Paranormal-Cap.-6/541">ver la noticia completa</a>!]]></description><content:encoded><![CDATA[<p>
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<link rel="File-List" href="file:///C:\DOCUME~1\CONTEN~1\CONFIG~1\Temp\msohtml1\01\clip_filelist.xml" />SEXTO DIA: (jueves)<br />
<br />
El sacerdote lleg&oacute; a la casona tal y como se comprometi&oacute; un d&iacute;a antes. Estar&iacute;a puntual a las ocho de la noche la hora de las &aacute;nimas. Alejandro lo recibi&oacute; cordialmente, conoci&oacute; un d&iacute;a antes al padre Santiago, p&aacute;rroco de un cercano templo;&nbsp; pasaron a la sala donde permanec&iacute;an Raquel, Claudia e Iv&aacute;n. Los present&oacute;, luego le preguntaron cort&eacute;smente si deseaba un caf&eacute; o un t&eacute; antes de comenzar. El sacerdote les contest&oacute; que aceptaba el caf&eacute; para que, mientras tanto le platicaran con m&aacute;s detalles los fen&oacute;menos de la casa. As&iacute; lo hicieron; &eacute;l los escuch&oacute; imp&aacute;vido, para seguidamente ponerse de pie y decirles:<br />
<br />
- &iexcl;Vamos de una buena vez!<br />
<br />
El cl&eacute;rigo bes&oacute; respetuosamente la estola y se la coloc&oacute; alrededor del cuello, tom&oacute; su biblia y el recipiente especial conteniendo el agua bendita, a lo que Alejandro inmediatamente se ofreci&oacute; a ayudarle llev&aacute;ndola. Les dieron instrucciones a Iv&aacute;n y Claudia para que permanecieran en la sala y por ning&uacute;n motivo se movieran de ese lugar. Entonces, lentamente procedieron a subir las escaleras para acceder a la segunda planta, caminando el padre Santiago por delante. Se dirigieron directamente a la rec&aacute;mara anexa a la matrimonial, donde asustaron por primera vez a los muchachos. Raquel se adelant&oacute; para abrir la puerta y encender las luces; como ya era com&uacute;n en ese lugar, se daban cambios bruscos de temperatura, ahora estaba muy fr&iacute;a, el padre lo not&oacute; claramente. Camin&oacute; hasta el centro del enorme cuarto y desde all&iacute; empez&oacute; a rociarlo con agua bendita al tiempo que musitaba oraciones le&iacute;das de la biblia. Alejandro y Raquel observaban a cierta distancia en silencio; unos minutos despu&eacute;s la temperatura descendi&oacute; m&aacute;s a&uacute;n, para enseguida las luces de las dos l&aacute;mparas colgantes quedar en una fase. Los muchachos abajo gritaron y Raquel tuvo que bajar a tranquilizarlos, el sacerdote enfatiz&oacute; sus oraciones y prosigui&oacute; impregnando con agua bendita todos los rincones de la habitaci&oacute;n. De pronto las luces regresaron a su m&aacute;xima intensidad y enseguida nuevamente a medio alumbrar, as&iacute; repetidamente, adem&aacute;s de que una presencia se sent&iacute;a notablemente que estaba muy cerca... luego se escuch&oacute; la furiosa y &aacute;spera voz de un adolescente que dec&iacute;a:<br />
<br />
- &iexcl;L&aacute;rguense! &iexcl;Fuera de aqu&iacute;&iacute;&iacute;&iacute;&iacute;, est&uacute;pidos!<br />
<br />
El religioso qued&oacute; estupefacto ante aquel fen&oacute;meno, no lo pod&iacute;a creer.<br />
<br />
- Padre Santiago, la voz de ese ni&ntilde;o o adolescente la escuchamos con frecuencia - Alejandro lo mencion&oacute;, como para&nbsp; amortizar el impacto en el sacerdote.<br />
<br />
&Eacute;ste, volteando r&aacute;pido hacia donde crey&oacute; que proven&iacute;a la voz roci&oacute; abundantemente con agua bendita. Para enseguida escucharse&hellip;<br />
<br />
- &iexcl;Ja, ja, ja, ja, ja, ja...&nbsp; Estoy muy lejos de tu agua putrefacta, &iexcl;nunca lograr&aacute;s tocarme! &iexcl;Y ahora les vuelvo a decir... salgan de aqu&iacute; y d&eacute;jense de idioteces... &iexcl;fueraaaa!<br />
<br />
Las luces segu&iacute;an subiendo y bajando de intensidad demostrando la energ&iacute;a del ser.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <br />
<br />
- &iexcl;En nombre de Cristo Jes&uacute;s, te ordeno que el que salga seas t&uacute;... &iexcl;Deja en paz a esta familia de Dios! El sacerdote continuaba lanzando agua bendita en todas direcciones.<br />
<br />
- &iexcl;Pobre imb&eacute;cil!&nbsp; &iexcl;Nunca lograr&aacute;s alcanzarme con tu agua! &iexcl;Ja, ja, ja, ja, ja, ja!<br />
<br />
- &iexcl;No est&eacute;s tan seguro...T&uacute; solamente eres un ser infeliz de las sombras que no tienes poder contra Cristo Jes&uacute;s! Al decir esto, el padre redobl&oacute; esfuerzos en su intento por alcanzar al ente con el agua bendita. Todo fue silencio, tal como si pareciera que el ser se hab&iacute;a ido.<br />
<br />
- Vamos a salir, parece que lo ahuyent&eacute; con el agua bendita.<br />
<br />
Enseguida la luz regres&oacute; normal. Entonces continuaron rociando y bendiciendo el resto de la casa, en donde no se produjo ning&uacute;n otro acontecimiento extraordinario. <br />
Despu&eacute;s se reunieron en el comedor, el padre Santiago estaba cansado. Le ofrecieron otro caf&eacute; con un cigarrillo que acept&oacute; gustoso, pues lo necesitaba.<br />
<br />
- Espero que ya no regrese, que con esto haya sido suficiente. Aunque nada es seguro con los seres de ultratumba - el padre Santiago dio un sorbo a su caf&eacute; y fum&oacute; a su cigarro con expresi&oacute;n a&uacute;n de asombro.<br />
<br />
- Pero padre Santiago, &iquest;por qu&eacute; no se manifestaron los dem&aacute;s seres que con toda seguridad deambulan por la casa? - Raquel pregunt&oacute; al sacerdote muy intrigada.<br />
<br />
- No sabr&iacute;a responderte con exactitud Raquel, el mundo de los fantasmas y de los demonios es casi completamente desconocido, lo inesperado sucede, no tiene l&oacute;gica por supuesto - Enseguida se puso de pie para retirarse.<br />
<br />
- No sabe c&oacute;mo le agradecemos su ayuda padre Santiago - Alejandro le tendi&oacute; la mano sinceramente.<br />
<br />
- No cantemos victoria a&uacute;n, Alejandro. Por favor av&iacute;senme de cualquier cosa - el sacerdote les dio la mano a cada uno; parec&iacute;a querer salir de ese lugar cuanto antes. Alejandro y Raquel lo acompa&ntilde;aron hasta la puerta. Regresaron con sus hijos que permanec&iacute;an juntos con cara de asustados.<br />
<br />
- &iquest;Ya no se aparecer&aacute;n los fantasmas pap&aacute;? - pregunt&oacute; el peque&ntilde;o Iv&aacute;n.<br />
<br />
- Seguramente que ya no, hijo. El agua bendita que arroj&oacute; el padre los ahuyentar&aacute; - Alejandro abraz&oacute; al peque&ntilde;o para infundirle confianza.<br />
<br />
Despu&eacute;s de una cena frugal se retiraron a la habitaci&oacute;n de todos. Los relojes marcaban las diez de la noche; los muchachos de inmediato se quedaron dormidos. Al poco rato, Alejandro tambi&eacute;n lo hizo. Raquel como frecuentemente le suced&iacute;a, no pod&iacute;a conciliar el sue&ntilde;o f&aacute;cilmente; as&iacute; es que cogi&oacute; una revista que estaba al lado. Un poco despu&eacute;s escuch&oacute;, apagadas por la distancia, once campanadas en el reloj de p&eacute;ndulo de la sala. Entonces empez&oacute; a distinguir muy d&eacute;bilmente al principio, el llanto de la mujer que ya hab&iacute;a escuchado con anterioridad. Parec&iacute;a en la planta baja; dej&oacute; de leer la revista que sosten&iacute;a y puso atenci&oacute;n. No hab&iacute;a duda, el llanto lastimero se acercaba lentamente, parece que sub&iacute;a las escaleras, cada vez estaba m&aacute;s y m&aacute;s cerca. Conforme se aproximaba, o&iacute;a m&aacute;s claramente c&oacute;mo aquello se arrastraba produciendo un intenso roce con el suelo. Raquel estaba tensa, iba a mover a Alejandro para que despertara cuando escuch&oacute; con un escalofr&iacute;o que ahora eran dos llantos, tambi&eacute;n el de un ni&ntilde;o o adolescente. Inmediatamente pens&oacute; en el ni&ntilde;o fantasma o diab&oacute;lico; no esper&oacute; m&aacute;s y movi&oacute; a Alejandro. &Eacute;ste despert&oacute; de inmediato, Raquel le tap&oacute; la boca para que no hablara y le pidi&oacute; silencio con una se&ntilde;a. Alejandro entendi&oacute; y entonces los dos escucharon estupefactos c&oacute;mo aquellos gemidos escalofriantes estaban afuera, en el pasillo.<br />
<br />
Temiendo que despertaran los muchachos, se pusieron de pie r&aacute;pidamente; Alejandro tom&oacute; el rev&oacute;lver, Raquel un crucifico y caminaron hacia la puerta. Cuando estaban muy cerca de &eacute;sta, los llantos cesaron. Alejandro la abri&oacute; sin titubeos, no hab&iacute;a nadie, s&oacute;lo un aire helado los cubri&oacute; totalmente. Cerraron la puerta tras ellos y continuaron caminando en la semioscuridad; los llantos los escucharon entonces en las escaleras, parec&iacute;a que se alejaban r&aacute;pidamente. Alejandro prendi&oacute; las luces cuando los gemidos se o&iacute;an en los cuartos vac&iacute;os del fondo. Entonces ya no se oy&oacute; nada, lo &uacute;nico que qued&oacute; fue el furioso ladrar de los perros de las casas cercanas que, con su fino o&iacute;do, parec&iacute;an escuchar tambi&eacute;n aquello, otros aullaban lastimeramente. Encendieron las luces de la planta baja y revisaron juntos minuciosamente, todo estaba en silencio. Regresaron con sus hijos que segu&iacute;an durmiendo profundamente; se volvieron a acostar, entonces tambi&eacute;n rezaron en voz baja para que aquellos seres se alejaran. El resto de la noche se escucharon vagamente voces y diferentes ruidos, a los que procuraron no hacer caso, sab&iacute;an que eran parte de los incre&iacute;bles sucesos paranormales de esa casona.<br />
<br />
Continuar&aacute;&hellip;<br />
<br />
<br />
*NOTA: Se trata de una historia basada en hechos reales. Esto le sucedi&oacute; a una familia en la d&eacute;cada de los 70 en Morelia, Michoac&aacute;n (M&eacute;xico).<br />
<br />
<br />
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<p>&nbsp;</p><br><br><a href="http://www.todofantasmas.com/Paranormal-Cap.-6/541">ver la noticia completa</a>!]]></content:encoded><wfw:commentRss>http://www.todofantasmas.com/Paranormal-Cap.-6/541</wfw:commentRss><feedburner:origLink>http://www.todofantasmas.com/Paranormal-Cap.-6/541</feedburner:origLink></item><item><title>Paranormal - Cap. 5</title><link>http://feedproxy.google.com/~r/todofantasmascom/~3/DsU9jRHLcVc/540</link><pubDate>Fri, 13 March 2009 00:00:00 +0000</pubDate><category /><description><![CDATA[Aidé llegó muy temprano, justo cuando Alejandro se disponía a salir rumbo al banco; Raquel los presentó y enseguida se marchó presuroso. Raquel y los muchachos también estaban a punto de abandonar la casona, era su primer día de clases en un colegio alejado de ahí; ella tendría que llevarlos y traerlos, mientras contrataban...<br><br><a href="http://www.todofantasmas.com/Paranormal-Cap.-5/540">ver la noticia completa</a>!]]></description><content:encoded><![CDATA[<p>
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<p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><big><strong><b style=""><span style="font-size: 11pt;">QUINTO DIA</span></b><span style="font-size: 11pt;"> (mi&eacute;rcoles)</span></strong></big><span style="font-size: 11pt;"><o:p></o:p></span><span style="font-size: 11pt;"><o:p><br />
</o:p></span></p>
<p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt;">Aid&eacute; lleg&oacute; muy temprano, justo cuando Alejandro se dispon&iacute;a a salir rumbo al banco; Raquel los present&oacute; y enseguida se march&oacute; presuroso. Raquel y los muchachos tambi&eacute;n estaban a punto de abandonar la casona, era su primer d&iacute;a de clases en un colegio alejado de ah&iacute;; ella tendr&iacute;a que llevarlos y traerlos, mientras contrataban el servicio del autob&uacute;s. Se despidieron con entusiasmo y entonces, la joven sirvienta se qued&oacute; sola en la colonial mansi&oacute;n. Nuevamente decidi&oacute; empezar a barrer por la planta baja. Por ser tiempo de lluvias vio muy normal que amenazara tormenta. Grandes nubarrones ensombrec&iacute;an la ma&ntilde;ana, una fina llovizna comenzaba a caer, quiz&aacute; hab&iacute;a un cicl&oacute;n en la costa; por tal motivo decidi&oacute; encender algunas l&aacute;mparas colgantes para enseguida empezar con ah&iacute;nco su trabajo.<o:p></o:p></span></p>
<p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt;">Pasaron algunos minutos, ahora estaba completamente concentrada en sus tareas. De pronto dej&oacute; de barrer, aguz&oacute; el o&iacute;do... Si, no hab&iacute;a duda, en la planta alta se escuchaban voces, por lo menos dos personas, una mujer y un hombre conversaban. Estaba desconcertada y hasta un poco molesta, como es posible que la se&ntilde;ora nuevamente omiti&oacute; decirle que se quedaban otras gentes en la casa; a ella no le importaba pero, pues, por lo menos por cortes&iacute;a se lo hubiera dicho. Decidi&oacute; no darle mayor relevancia, saludar&iacute;a a quienes fueran o contestar&iacute;a a su saludo amablemente y se apresurar&iacute;a a terminar para retirarse, quiz&aacute; antes de que regresara la se&ntilde;ora Raquel; realmente se sent&iacute;a incomoda.<o:p></o:p></span></p>
<p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt;"><o:p></o:p></span><span style="font-size: 11pt;">Segu&iacute;a escuchando las voces con toda claridad, ahora se re&iacute;an; parec&iacute;an espa&ntilde;oles por algunas palabras propias de aquellos. Los gruesos nubarrones tornaron la casona m&aacute;s sombr&iacute;a; la lluvia arreci&oacute; y algunos rayos cayeron en las cercan&iacute;as. Entonces los que conversaban, al parecer comenzaban a bajar las escaleras. Aid&eacute; les dio la espalda a prop&oacute;sito para que no pensaran que los estaba escuchando, cuando le saludaran voltear&iacute;a. Por los pasos y las voces ubicaba su posici&oacute;n, ahora estaban exactamente detr&aacute;s de ella; pasaron de largo sin saludar, estar&iacute;an llegando al cancel seg&uacute;n calcul&oacute;. Que gente rara pens&oacute;, entonces volteo y qued&oacute; sorprendida; estaban alcanzando la puerta de la calle que permanec&iacute;a entreabierta&hellip; no lo pod&iacute;a creer! Eran una pareja y nuevamente iban disfrazados, quiz&aacute; a otro evento. La mujer, que seguramente era la misma de ayer, llevaba un elegante y largo vestido azul, adem&aacute;s un sombrero con bonitas plumas de aves del mismo color; el caballero, un fino traje gris, sombrero de copa guantes blancos y bast&oacute;n, como hace doscientos a&ntilde;os tal vez. Aunque lo que m&aacute;s le intrig&oacute;&hellip; no oy&oacute; que hubiesen abierto el cancel que permanec&iacute;a cerrado.<o:p></o:p></span><span style="font-size: 11pt;"><o:p></o:p></span></p>
<p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt;">Termin&oacute; su labor abajo y decidi&oacute; apresurarse con las rec&aacute;maras de la segunda planta. Entr&oacute; en la matrimonial para barrer y hacer la cama. La se&ntilde;ora le hab&iacute;a dicho que ah&iacute; dorm&iacute;an los cuatro, aunque le pareci&oacute; extra&ntilde;o no quiso preguntarle por qu&eacute;. Entonces se sorprendi&oacute;, pues desde que camin&oacute; los primeros pasos dentro de la enorme habitaci&oacute;n la sinti&oacute; muy fr&iacute;a, encendi&oacute; la l&aacute;mpara de ara&ntilde;a que pend&iacute;a del techo, ya que la semioscuridad se acentu&oacute; al cerrarse la lluvia fuertemente. Se escuchaban ya los chorros de agua de los tubos de desag&uuml;e de las azoteas, que con fuerza ca&iacute;an en el patio central&hellip; De pronto, la luz de la l&aacute;mpara qued&oacute; en una fase, cosa muy normal por la tormenta, se dijo Aid&eacute;;&nbsp; por supuesto, la iluminaci&oacute;n se transform&oacute; amarillescamente tenue al grado que no pudo seguir barriendo, decidi&oacute; salir hasta que la corriente el&eacute;ctrica se normalizara.<o:p></o:p></span><span style="font-size: 11pt;"><o:p></o:p></span></p>
<p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt;">Dio la media vuelta y empez&oacute; a caminar hac&iacute;a la salida, le faltaban cuatro pasos, cuando de pronto&hellip; Una voz de adolescente escuch&oacute; a su espalda&hellip;<o:p></o:p></span><span style="font-size: 11pt;"><o:p><br />
</o:p></span></p>
<p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt;">- &iexcl;Aid&eacute;!<o:p></o:p></span><span style="font-size: 11pt;"><o:p><br />
</o:p></span></p>
<p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt;">Sintiendo un sobresalto por lo inesperado se detuvo y... comenz&oacute; a voltear lentamente... All&iacute;, por un lado de la cama, estaba parado un jovencito como de trece a&ntilde;os de edad que vest&iacute;a anticuadamente, y que la miraba fijamente con una rara sonrisa. Sinti&oacute; la piel chinita inexplicablemente, pero sin embargo, control&aacute;ndose le pregunt&oacute;:<o:p></o:p></span><span style="font-size: 11pt;"><o:p><br />
</o:p></span></p>
<p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt;">-&iexcl;Hola! &iquest;Eres familiar de la se&ntilde;ora Raquel? ... Fue a dejar a sus hijos al colegio&hellip; No me coment&oacute; que hubiese m&aacute;s personas en la casa. &iquest;T&uacute; tambi&eacute;n vas al evento de disfraces? &iquest;Son tus pap&aacute;s las personas que salieron tambi&eacute;n disfrazadas? - el adolescente sin contestarle segu&iacute;a inm&oacute;vil en la semioscuridad, observ&aacute;ndola fijamente.<o:p></o:p></span><span style="font-size: 11pt;"><o:p><br />
</o:p></span></p>
<p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt;">- &iquest;Acaso es tu t&iacute;a la se&ntilde;ora Raquel?&nbsp; &iquest;Por qu&eacute; no me contestas? - Aid&eacute; empez&oacute; a sentir nervios.<o:p></o:p></span><span style="font-size: 11pt;"><o:p><br />
</o:p></span></p>
<p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt;">&iquest;De d&oacute;nde hab&iacute;a salido&nbsp; aquel ni&ntilde;o con ropa del siglo diecinueve? &hellip; Mejor dio la media vuelta y prosigui&oacute; su camino al sentir que aquello no era normal. En realidad, quer&iacute;a correr pero se contuvo; ese muchacho al parecer mudo, estaba muy raro; lleg&oacute; a la puerta y sigui&oacute; por el pasillo empezando a bajar la escalera; abajo se sentir&iacute;a m&aacute;s tranquila, abrir&iacute;a la puerta de la calle completamente y esperar&iacute;a a la se&ntilde;ora para decirle que hab&iacute;a gente rara en la casa, y que eso la hac&iacute;a sentirse inc&oacute;moda; tal vez le dar&iacute;a las gracias para ya no regresar, pues lo m&aacute;s desconcertante es que ella se lo ocultase, todo era muy extra&ntilde;o.<o:p></o:p></span><span style="font-size: 11pt;"><o:p><br />
</o:p></span></p>
<p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt;">Comenz&oacute; a bajar las escaleras; el estruendo de un rayo hizo que vibraran los vidrios de las ventanas al tiempo que la luz se fue completamente. La casona qued&oacute; entonces dentro de una impresionante penumbra. Fue cuando Aid&eacute; se detuvo al sentir vivamente que la segu&iacute;an...&nbsp; Volte&oacute; lentamente y&hellip;<o:p></o:p></span><span style="font-size: 11pt;"><o:p><br />
</o:p></span></p>
<p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt;">- &iexcl;Haaaaaaaaa!<o:p></o:p></span><span style="font-size: 11pt;"><o:p><br />
</o:p></span></p>
<p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt;">El grito que dio fue desgarrador pues&hellip; El ni&ntilde;o ven&iacute;a flotando pegado a la pared, levitando a un metro de altura quiz&aacute;, con una mueca burlona y los ojos rojos, diab&oacute;licos. La aterrada muchacha, sacando fuerza de su mismo p&aacute;nico, se ech&oacute; a correr escaleras abajo, al tiempo que escuchaba claramente la voz del extra&ntilde;o ser que entre risas y &aacute;spera voz le gritaba:<o:p></o:p></span><span style="font-size: 11pt;"><o:p><br />
</o:p></span></p>
<p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt;">- &iexcl;No te vayas Aid&eacute;! &hellip; &iexcl;Regresa&hellip; Ja ja ja ja ja!<o:p></o:p></span><span style="font-size: 11pt;"><o:p><br />
</o:p></span></p>
<p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt;">Raquel estacion&oacute; la camioneta en la calle y se dispuso a entrar a su casa r&aacute;pidamente por la lluvia. Tra&iacute;a una gran bolsa con comestibles. Empuj&oacute; con el hombro la pesada puerta entreabierta, y entonces escuch&oacute; estupefacta ya sobre ella, los gritos de la empleada que sal&iacute;a corriendo y que pr&aacute;cticamente la arroll&oacute;, cayendo al piso con la bolsa desparram&aacute;ndose frutas legumbres y algunos ates. La muchacha trastabill&oacute;, pero no perdi&oacute; el equilibrio totalmente y sigui&oacute; corriendo por la calle bajo la tormenta. Era tan grande su terror que tal vez ni siquiera la reconoci&oacute;.<o:p></o:p></span><span style="font-size: 11pt;"><o:p><br />
</o:p></span></p>
<p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt;">Raquel recogi&oacute; lo ca&iacute;do y lentamente avanz&oacute; casa adentro muy intrigada. &iquest;Qu&eacute; espant&oacute; a la muchacha al grado de salir corriendo aterrorizada? Por supuesto, esto tambi&eacute;n a ella la angusti&oacute; pues ya no dudaba que en la casa pasaban cosas sobrenaturales. Sintiendo una opresi&oacute;n en el pecho lleg&oacute; al pie de las escaleras&hellip; Las observ&oacute; fijamente as&iacute; como la segunda planta, sin luz el&eacute;ctrica, todo estaba sombr&iacute;o y en silencio, salvo por la tormenta que no cesaba. Sin pensarlo m&aacute;s, dej&oacute; la bolsa y empez&oacute; a subir poco a poco, paso a paso, en total alerta.<o:p></o:p></span><span style="font-size: 11pt;"><o:p><br />
</o:p></span></p>
<p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt;">Lleg&oacute; a la segunda planta y sigui&oacute; avanzando en direcci&oacute;n al dormitorio com&uacute;n, no sab&iacute;a ni porque se atrev&iacute;a a entrar sola, evidentemente lo que aterroriz&oacute; a la dom&eacute;stica fue muy fuerte. Las noches de terror que estaban viviendo por los ruidos, las voces, los lamentos, la m&uacute;sica del piano, la mujer que lloraba y que aparentemente se arrastraba, las huellas que vio su marido, la voz del ni&ntilde;o que le habl&oacute;; ahora Aid&eacute; seguramente vio algo espantoso. Todos eran motivos para llamar a Alejandro o esperarlo, pero no investigar sola, tal vez imprudentemente. Sin embargo, lo que fuese lo enfrentar&iacute;a antes de que sus hijos lo sufrieran, o tal vez exista una explicaci&oacute;n... M&aacute;s bien se sent&iacute;a confundida y desesperada, con las emociones encontradas y una gran inquietud, lo cierto es que estaba entrando a la habitaci&oacute;n en el cual el fr&iacute;o se acentuaba m&aacute;s de lo normal.<o:p></o:p></span><span style="font-size: 11pt;"><o:p><br />
</o:p></span></p>
<p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt;">La tormenta no amainaba, la luz regres&oacute; solo en una fase torn&aacute;ndose el lugar m&aacute;s sombr&iacute;o a&uacute;n. En tensi&oacute;n revis&oacute; cada rinc&oacute;n, mir&oacute; a trav&eacute;s de la ventana del fondo, pero el trasfondo gris de la fuerte lluvia no le permiti&oacute; ver casi nada. El fr&iacute;o calaba en el cuarto por lo que se restreg&oacute; los brazos; se dispuso a salir, de pronto, inexplicablemente sinti&oacute; prisa por hacerlo, cuando cruzaba el umbral de la puerta oy&oacute; con claridad que le hablaron... &iexcl;Raqueeeel! ... Era la voz de un adolescente pero muy rara, se detuvo con el coraz&oacute;n sobresaltado... Lentamente volteo pero... No hab&iacute;a nada. En eso, el estruendo de un rayo que cay&oacute; muy cerca la hizo gritar y, continu&oacute; caminando m&aacute;s aprisa; al llegar a las escaleras trat&oacute; de tranquilizarse. Con paso normal comenz&oacute; a descenderlas, el art&iacute;stico cancel que anteced&iacute;a a la puerta de la calle le parec&iacute;a lejano. Si hubiese volteado en ese momento quiz&aacute; habr&iacute;a muerto de terror pues&hellip; por el pasillo ven&iacute;a flotando el ni&ntilde;o.<o:p></o:p></span><span style="font-size: 11pt;"><o:p><br />
</o:p></span></p>
<p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt;">Ella sent&iacute;a vivamente que la segu&iacute;an, se detuvo cuando le faltaban tres escalones para acabar de bajar y entonces... Comenz&oacute; a darse la vuelta lentamente; el fantasma levitando, empezaba tambi&eacute;n a bajar. Antes de volverse ciento ochenta grados, repentinamente lleg&oacute; la luz y con esta el ni&ntilde;o fantasma desapareci&oacute;, de tal forma que cuando temblando mir&oacute; las escaleras y la segunda planta no vio nada, pero el p&aacute;nico la domin&oacute; y se ech&oacute; a correr. Se detuvo en el cancel y trat&oacute; de razonar lo que estaba pasando &iquest;Porqu&eacute; corr&iacute;a?... &iquest;Acaso no hab&iacute;a subido para investigar que fue lo que asust&oacute; tanto a la muchacha? ... Estaba consciente y convencida que en ese lugar suced&iacute;an fen&oacute;menos paranormales, y qu&eacute; hab&iacute;a decidido enfrentarlos&hellip; Entonces &iquest;Por qu&eacute; hu&iacute;a?<o:p></o:p></span><span style="font-size: 11pt;"><o:p><br />
</o:p></span></p>
<p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt;">Se agarr&oacute; del cancel con fuerza. Hasta entonces asimil&oacute; cabalmente que la luz hab&iacute;a regresado y la casa estaba iluminada. La lluvia empezaba a ceder quedando solamente una fina llovizna. Fue entonces que escuch&oacute; voces y risas en la planta alta de donde acababa de bajar llena de miedo, sab&iacute;a que no hab&iacute;a absolutamente nadie. Las risas se tornaron en carcajadas, como si se estuviesen burlando de ella y luego, con el ya conocido ruido de un espejo que se rompe en mil pedazos, no pudo evitar gritar. Con la vista fija en esa parte de donde proven&iacute;an los ruidos, con el coraz&oacute;n palpit&aacute;ndole de prisa, de pronto las luces de las l&aacute;mparas comenzaron a bajar y subir de intensidad intermitentemente. Los fantasmas, las energ&iacute;as, el fen&oacute;meno desconocido de lo paranormal se estaba manifestando en toda su intensidad en pleno d&iacute;a. Raquel no pudo m&aacute;s y mejor sali&oacute; a buscar un tel&eacute;fono para hablarle a Alejandro.<o:p></o:p></span><span style="font-size: 11pt;"><o:p><br />
</o:p></span></p>
<p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt;">El tel&eacute;fono del escritorio de Alejandro, un poco apartado de los dem&aacute;s en aquel edificio colonial y que le daba cierta privacidad como ejecutivo, son&oacute; cuando m&aacute;s ocupado estaba.<o:p></o:p></span><span style="font-size: 11pt;"><o:p><br />
</o:p></span></p>
<p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt;">- &iquest;Bueno? - Luego escuch&oacute; con atenci&oacute;n a su interlocutor.<o:p></o:p></span><span style="font-size: 11pt;"><o:p><br />
</o:p></span></p>
<p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt;">- Trata de guardar la calma Raquel, en este momento me es imposible ir&hellip; S&iacute;, por supuesto&hellip; Ahora ya no tengo la menor duda&hellip; Pero te juro que estoy completamente saturado - Al decir esto lanz&oacute; un r&aacute;pido vistazo sobre el cliente, que atend&iacute;a del otro lado de su elegante escritorio, y a otros m&aacute;s que en un cercano mueble colonial esperaban turno &ndash; S&iacute;, desde luego, ya te dije que en cuanto pueda llevar&eacute; a un experto en ese tipo de fen&oacute;menos - el semblante del subgerente delataba una real preocupaci&oacute;n, al grado que llam&oacute; la atenci&oacute;n de la persona sentada frente a &eacute;l - &iexcl;No! &iexcl;No! ... &iexcl;Claro que no te puedes quedar en la calle con este tiempo! - not&oacute; que su cliente estaba intrigado, al cual sonri&oacute; a manera de disculpa - Si es as&iacute; de serio voy enseguida, quiz&aacute; en veinte minutos, esp&eacute;rame entonces afuera, no tardo.<o:p></o:p></span><span style="font-size: 11pt;"><o:p><br />
</o:p></span></p>
<p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt;">Enseguida hizo una se&ntilde;a a su secretaria para que se acercara.<o:p></o:p></span><span style="font-size: 11pt;"><o:p><br />
</o:p></span></p>
<p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt;">- Se&ntilde;orita, d&iacute;gale al gerente por favor que un asunto urgente en mi casa requiere mi presencia, regresar&eacute; lo m&aacute;s pronto posible, mientras siga atendiendo a las personas y cons&uacute;ltele cualquier cosa - Se disculp&oacute; con &eacute;l cuenta habiente y se puso de pie. Pero antes de empezar a caminar abrumado por la preocupaci&oacute;n,&nbsp; oy&oacute; la voz de aquella persona como en un susurro&hellip;<o:p></o:p></span><span style="font-size: 11pt;"><o:p><br />
</o:p></span></p>
<p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt;">- Disculpe que me meta en lo que no me importa, por lo que escuch&eacute; &iquest;Parece que tiene problemas en su casa de tipo paranormal? - aquel cliente le sonre&iacute;a amigablemente esperando su respuesta.<o:p></o:p></span><span style="font-size: 11pt;"><o:p><br />
</o:p></span></p>
<p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt;">- Qu&eacute; pena me da que haya escuchado, seguramente le parecer&aacute; rid&iacute;culo - Alejandro de pie, se fij&oacute; ahora con m&aacute;s detalle en el que le hablaba, sent&iacute;a cierto escozor por lo inc&oacute;modo del tema, era un hombre maduro pero joven a&uacute;n.<o:p></o:p></span><span style="font-size: 11pt;"><o:p><br />
</o:p></span></p>
<p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt;">- Bueno, en realidad no debe sentirla. Yo s&eacute; lo que es eso porque me ha pasado - ahora estaba serio.<o:p></o:p></span><span style="font-size: 11pt;"><o:p><br />
</o:p></span></p>
<p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt;">- &iquest;En verdad? - Inmediatamente sinti&oacute; un vivo inter&eacute;s por lo que le dec&iacute;a, al grado que se regres&oacute; los cinco pasos que ya hab&iacute;a dado.<o:p></o:p></span><span style="font-size: 11pt;"><o:p><br />
</o:p></span></p>
<p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt;">- &iquest;Me podr&iacute;a orientar? ... &iquest;Ayudar? - Aquellas palabras se le salieron casi sin sentir, producto de una situaci&oacute;n desesperada.<o:p></o:p></span><span style="font-size: 11pt;"><o:p><br />
</o:p></span></p>
<p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt;">- S&eacute; que tiene prisa se&ntilde;or subgerente, no me explique nada, s&oacute;lo perm&iacute;tame darle esta tarjeta, esta persona lo puede ayudar.<o:p></o:p></span><span style="font-size: 11pt;"><o:p><br />
</o:p></span></p>
<p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt;">- Gracias, en verdad se lo agradezco. Alejandro le estrech&oacute; la mano, ya un poco m&aacute;s tranquilo de que alguien lo comprendiera, y sin mirar la tarjeta, se la meti&oacute; en la bolsa del saco para enseguida alejarse r&aacute;pidamente.<o:p></o:p></span><span style="font-size: 11pt;"><o:p><br />
</o:p></span></p>
<p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt;">Raquel corri&oacute; a encontrarlo cuando vio que se acercaba a grandes zancadas. La lluvia hab&iacute;a cesado completamente, aunque el cielo permanec&iacute;a con gruesos nubarrones que se mov&iacute;an lentamente.<o:p></o:p></span><span style="font-size: 11pt;"><o:p><br />
</o:p></span></p>
<p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt;">- Alejandro! ... &iexcl;Nunca te hubiese molestado en tu trabajo! &iexcl;Pero esto ya es aterrador! - el semblante de Raquel reflejaba angustia y miedo, luego le platic&oacute; lo vivido.<o:p></o:p></span><span style="font-size: 11pt;"><o:p><br />
</o:p></span></p>
<p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt;">- Por supuesto que te creo mujer, esto es extraordinario pero cierto. Lo peor es que no podemos platicarlo sin exponernos a las burlas, pero mira, se me ocurre lo siguiente, pasemos a la casa y te lo explicar&eacute; no temas - La tom&oacute; por los hombros y entraron, una llovizna fina se solt&oacute; nuevamente tornando todo gris en las calles con poco tr&aacute;fico.<o:p></o:p></span><span style="font-size: 11pt;"><o:p><br />
</o:p></span></p>
<p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt;">Se sentaron en la colonial sala, las luces estaban encendidas y todo parec&iacute;a haber vuelto a la normalidad. A&uacute;n as&iacute;, Raquel volteaba en todas direcciones nerviosamente.<o:p></o:p></span><span style="font-size: 11pt;"><o:p><br />
</o:p></span></p>
<p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt;">- Tranquil&iacute;zate, te dir&eacute; qu&eacute; pienso hacer.<o:p></o:p></span><span style="font-size: 11pt;"><o:p><br />
</o:p></span></p>
<p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt;">- &iexcl;Por favor, d&iacute;melo ya!<o:p></o:p></span><span style="font-size: 11pt;"><o:p><br />
</o:p></span></p>
<p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt;">- Primero; antes de regresar al banco buscar&eacute; a un sacerdote. Ir&eacute; a alg&uacute;n templo cercano o a la catedral no s&eacute;, pero lo traer&eacute; para que bendiga la casa y luego - sac&oacute; la cajetilla de cigarros, le ofreci&oacute; uno a Raquel, que lo acept&oacute; r&aacute;pidamente, se lo encendi&oacute; y tambi&eacute;n el suyo. Ella dio una &aacute;vida fumada y exhal&oacute; el humo inquieta.<o:p></o:p></span><span style="font-size: 11pt;"><o:p><br />
</o:p></span></p>
<p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt;">- &iexcl;Y luego que Alejandro, por favor contin&uacute;a!<o:p></o:p></span><span style="font-size: 11pt;"><o:p><br />
</o:p></span></p>
<p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt;">- &iexcl;S&iacute;! &iexcl;S&iacute;! ...Enseguida - Meti&oacute; la mano a la bolsa del saco y extrajo la tarjeta mir&aacute;ndola por primera vez. Observ&oacute; un n&uacute;mero de tel&eacute;fono y un nombre... &ldquo;OLGA&rdquo; &ldquo;INVESTIGACIONES PARANORMALES&rdquo;, &nbsp;se la mostr&oacute;, era lo &uacute;nico que se le ocurr&iacute;a.<o:p></o:p></span><span style="font-size: 11pt;"><o:p><br />
</o:p></span></p>
<p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt;">- Luego buscar&eacute; a esta persona, me la recomend&oacute; un cliente del banco; me pareci&oacute; una persona desinteresada y sincera.<o:p></o:p></span><span style="font-size: 11pt;"><o:p><br />
</o:p></span></p>
<p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt;">- Yo conf&iacute;o m&aacute;s en el sacerdote, Alejandro - Raquel se iba tranquilizando.<o:p></o:p></span><span style="font-size: 11pt;"><o:p><br />
</o:p></span></p>
<p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt;">- Es una situaci&oacute;n desesperante mujer, debemos intentar todo, tenme confianza - La tom&oacute; de las mejillas tiernamente tratando de infundirle valor.<o:p></o:p></span><span style="font-size: 11pt;"><o:p><br />
</o:p></span></p>
<p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt;">En eso, se escucharon las voces y los pasos de sus hijos, que regresaban. Inmediatamente ocultaron el tema y los recibieron con una sonrisa.<o:p></o:p></span><span style="font-size: 11pt;"><o:p></o:p></span><span style="font-size: 11pt;"><o:p></o:p></span></p>
<p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt;">Continuar&aacute;...</span></p>
<p style="text-align: justify;" class="MsoNormal">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt;">*NOTA: Se trata de una historia basada en hechos reales. Esto le sucedi&oacute; a una familia en la d&eacute;cada de los 70 en Morelia, Michoac&aacute;n (M&eacute;xico).</span></p>
<p style="text-align: justify;" class="MsoNormal">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt;">Jos&eacute; Silva V&aacute;zquez<o:p></o:p></span></p><br><br><a href="http://www.todofantasmas.com/Paranormal-Cap.-5/540">ver la noticia completa</a>!]]></content:encoded><wfw:commentRss>http://www.todofantasmas.com/Paranormal-Cap.-5/540</wfw:commentRss><feedburner:origLink>http://www.todofantasmas.com/Paranormal-Cap.-5/540</feedburner:origLink></item><item><title>Paranormal - Cap. 3</title><link>http://feedproxy.google.com/~r/todofantasmascom/~3/Gd9_3KNPxL0/538</link><pubDate>Wed, 11 March 2009 00:00:00 +0000</pubDate><category /><description><![CDATA[Otra bonita mañana; Raquel, junto con Claudia e Iván, regresaban del supermercado con comestibles. Alejandro había salido muy temprano en su primer día de trabajo, afortunadamente la institución bancaria a...<br><br><a href="http://www.todofantasmas.com/Paranormal-Cap.-3/538">ver la noticia completa</a>!]]></description><content:encoded><![CDATA[<p><big><strong>TERCER DIA: (lunes) </strong></big><br />
<br />
Otra bonita ma&ntilde;ana; Raquel, junto con Claudia e Iv&aacute;n, regresaban del supermercado con comestibles. Alejandro hab&iacute;a salido muy temprano en su primer d&iacute;a de trabajo, afortunadamente la instituci&oacute;n bancaria a la que prestaba sus servicios desde hace ya algunos a&ntilde;os, estaba cerca de la t&eacute;trica casona, de tal forma que no utilizar&iacute;a el autom&oacute;vil; un agradable caminar de diez minutos, lo llevaba a la puerta de su trabajo. Pero a Raquel y a sus hijos les esperaba una sorpresa,&nbsp; algunos utensilios de cocina los hab&iacute;an movido, tambi&eacute;n las sillas&nbsp; del comedor no estaban en su lugar; no sal&iacute;an de su asombro cuando, escucharon con claridad que la regadera del ba&ntilde;o de una de las habitaciones estaba abierta,&nbsp; alguien se ba&ntilde;aba. Como hipnotizados por el estupor, los tres comenzaron a subir las escaleras lentamente; Raquel por delante, Claudia atr&aacute;s la sujetaba por la cintura y el peque&ntilde;o Iv&aacute;n a su vez, se agarraba de su hermana. As&iacute;,&nbsp; poco a poco, cada vez m&aacute;s, se acercaban al cuarto donde el sonido del agua saliendo de la regadera, era m&aacute;s fuerte. Se dieron cuenta que proven&iacute;a de la matrimonial, la puerta estaba abierta; Raquel abrigaba la esperanza de que fuera su marido, que por alg&uacute;n motivo fuerte regres&oacute; a ba&ntilde;arse, aunque eso era muy improbable, pues ya lo hab&iacute;a hecho muy temprano como todos los d&iacute;as.</p>
<p>Ahora estaba nada m&aacute;s de por medio la puerta del ba&ntilde;o; le llam&oacute; con voz fuerte y clara.<br />
<br />
- &iexcl;Alejandro! ... &iexcl;Alejandro! ... &iquest;Eres t&uacute;?<br />
<br />
Nadie respondi&oacute;. Entonces toc&oacute; en la puerta con fuerza varias veces, y ante la nula respuesta, se dispuso a abrirla. Tom&oacute; con decisi&oacute;n la perilla esperando no tuviese el seguro; no, no estaba puesto, esta gir&oacute; suavemente, entonces la abri&oacute; r&aacute;pidamente&hellip; Una nube de vapor por el agua caliente le dio de lleno en la cara, para enseguida darse cuenta de que nadie se estaba ba&ntilde;ando; Iv&aacute;n y Claudia tambi&eacute;n lo comprobaron at&oacute;nitos un poco m&aacute;s atr&aacute;s. Raquel cerr&oacute; las llaves, enseguida volte&oacute; a ver a sus hijos que estaban anonadados&hellip; No lo pod&iacute;an creer&hellip; Claudia fue la primera que balbuce&oacute;.<br />
<br />
- &iexcl;Mam&aacute;! ... &iexcl;En esta casa hay fantasmas! ... &iexcl;Son fantasmas mam&aacute;!<br />
<br />
Iv&aacute;n, sin soltar a su hermana grit&oacute;:<br />
<br />
- &iexcl;Mama! ... &iexcl;H&aacute;blale a mi pap&aacute; a la oficina! ... &iexcl;Dile que venga!<br />
- &iexcl;O llama a la polic&iacute;a mam&aacute;! ... &iexcl;Tal vez alguien se meti&oacute; y est&aacute; escondido! Claudia casi grit&oacute;.<br />
- &iexcl;Tranquilos muchachos! &iexcl;Nadie s&eacute; ha metido! ... Seguramente las regaderas estaban abiertas&hellip; Lleg&oacute; el agua de repente y&hellip;- Raquel se esforzaba por estar serena.<br />
<br />
- &iexcl;Mam&aacute;! &iquest;Pero entonces las sillas quien las movi&oacute;? - Claudia estaba asustada.<br />
<br />
Raquel iba a contestarle, cuando se escuch&oacute; claramente que abajo estaban moviendo las sillas. Iv&aacute;n y Claudia se abrazaron; Raquel empez&oacute; a creer que Claudia ten&iacute;a raz&oacute;n, alguien se introdujo a la casa, el tel&eacute;fono no estaba instalado a&uacute;n, trataba de pensar r&aacute;pido; se encerrar&iacute;an en una habitaci&oacute;n, pero no, apenas eran las doce del d&iacute;a; Alejandro no vendr&iacute;a hasta la noche, lo mejor ser&iacute;a bajar con cautela y correr hasta ganar la calle.<br />
<br />
Con un adem&aacute;n, les pidi&oacute; silencio a sus hijos&hellip; Enseguida, lentamente comenzaron a descender. Cuando llegaron a la&nbsp; sala y el comedor, se dieron cuenta con sorpresa de que hab&iacute;an acomodado las sillas. Alcanzaron con rapidez la puerta de la calle; Raquel la abri&oacute;, vio el movimiento de gente y autom&oacute;viles, esto le dio confianza y alivio. Entonces les indic&oacute; a los muchachos que se mantuvieran a la expectativa, que echar&iacute;a un vistazo. Ellos le pidieron que no fuera, pero Raquel se encamin&oacute; con resoluci&oacute;n hasta el comedor nuevamente, despu&eacute;s a la sala y a la cocina, lo revis&oacute; todo, no hab&iacute;a absolutamente nadie.</p>
<p>Entonces los muchachos con recelo al principio accedieron a meterse; luego ya mas confiados revisaron toda la casa, comprobando que nadie se hab&iacute;a metido&hellip; Pero entonces&hellip; &iquest;Quien abri&oacute; las regaderas? ... &iquest;Y qui&eacute;n desacomod&oacute; y volvi&oacute; a acomodar las sillas del comedor?... Raquel les pidi&oacute; a sus hijos calma, y esperar a que llegara su padre para platicarle, alguna explicaci&oacute;n deber&iacute;an tener todas estas cosas extra&ntilde;as; el resto del d&iacute;a fue tranquilo.<br />
<br />
Por la noche regres&oacute; Alejandro. Los muchachos inmediatamente lo pusieron al tanto de aquello. &Eacute;l trat&oacute; de tranquilizarlos dici&eacute;ndoles que tal vez s&iacute; fuesen fen&oacute;menos paranormales, pero que &eacute;stos son inofensivos; que en cuanto tuviese oportunidad, consultar&iacute;a a alg&uacute;n experto en estas cuestiones. Por lo pronto, cenaron frugalmente y subieron todos a la rec&aacute;mara, pues hab&iacute;a sido un d&iacute;a muy pesado.<br />
<br />
As&iacute; pues, en un momento m&aacute;s todos trataban de dormir, e igualmente que los d&iacute;as anteriores, Alejandro se acomod&oacute; en la colchoneta, enseguida todo fue silencio; s&oacute;lo se escuchaban los apagados sonidos de los veh&iacute;culos de la calle que cada vez pasaban menos. Tambi&eacute;n a la distancia, algunos perros ladraban.</p>
<p><br />
Raquel en lo profundo del sue&ntilde;o, escuch&oacute; un llanto femenino, tan claro que la despert&oacute;, pensando que se trataba de un sue&ntilde;o, encendi&oacute; la peque&ntilde;a lamparita de mesa, tom&oacute; un sorbo de agua del vaso que siempre colocaba por un lado; sus hijos dorm&iacute;an profundamente y su marido tambi&eacute;n, menos mal, pens&oacute;. Apag&oacute; la l&aacute;mpara y se dispuso a seguir durmiendo, pero una tenue luz se filtraba por la&nbsp; ventana que daba al patio trasero y las azoteas vecinas;&nbsp; acababa de cerrar los ojos cuando los volvi&oacute; a abrir totalmente, sinti&oacute; un escalofr&iacute;o, aquel lastimero llanto que crey&oacute; era un sue&ntilde;o, lo estaba escuchando claramente; levant&oacute; un poco la cabeza para o&iacute;r mejor&hellip; No hab&iacute;a duda, aquel llanto proven&iacute;a de la planta baja.</p>
<p>No quer&iacute;a despertar a Alejandro hasta no estar completamente segura, ya que todo volvi&oacute; a quedar en silencio; pasaron quiz&aacute; treinta segundos&hellip; cuando de pronto, un espasmo la sacudi&oacute; levemente; ahora aquel llanto se escuchaba m&aacute;s cerca, como a la mitad de la escalera, la que lloraba se iba acercando; enseguida nuevamente silencio&hellip; Luego comenz&oacute; a sentir que el coraz&oacute;n le lat&iacute;a m&aacute;s fuerte porque, algo o alguien se arrastraba por el pasillo&hellip; Aquello cada vez se acercaba m&aacute;s y m&aacute;s&hellip; Raquel estaba paralizada, no pod&iacute;a hablar y sent&iacute;a la respiraci&oacute;n pesada, quer&iacute;a que fuese una pesadilla pero no, estaba consiente, completamente despierta.<br />
<br />
Nuevamente, unos segundos de profundo silencio&hellip; Luego no pudo contener un grito&hellip; Lo que fuera lo que lloraba y se arrastraba, estaba por fuera de la puerta&hellip; como a punto de entrar.<br />
<br />
- &iexcl;Alejandroooooooo!<br />
<br />
Alejandro despert&oacute; de golpe, y de igual forma Claudia, menos Iv&aacute;n.<br />
- &iexcl;Qu&eacute; te pasa mujer! &iquest;Qu&eacute; tienes? &iquest;Por qu&eacute; gritas? Alejandro y Claudia la ve&iacute;an que estaba asustada, impresionada&hellip; Pensaron que sufri&oacute; una pesadilla.<br />
<br />
Ella, pegando el dedo &iacute;ndice a los labios, les pidi&oacute; silencio; y en voz baja les explic&oacute; que alguien, una mujer, lloraba afuera y que ahora estaba exactamente a una puerta de por medio. Alejandro le coment&oacute; en voz baja que quiz&aacute; lo so&ntilde;&oacute;; Claudia estaba expectante. Raquel prosigui&oacute; hablando en voz baja pero enfatizada&hellip;<br />
<br />
- &iexcl;No lo so&ntilde;&eacute;! ... &iexcl;Eso! ... &iexcl;Subi&oacute; arrastr&aacute;ndose y llorando! ... Y &iexcl;Quiere entrar! - manten&iacute;a la mirada fija en la puerta.<br />
<br />
Alejandro le iba a contestar cuando, en efecto&hellip; Todos escucharon el llanto. Parec&iacute;a que aquella que lloraba, sufr&iacute;a un gran dolor, una gran pena&hellip; Era un llanto desgarrador&hellip;<br />
<br />
- &iexcl;Diosito santo! ... &iexcl;Qui&eacute;n est&aacute; afuera? - exclam&oacute; Claudia con gran impresi&oacute;n.<br />
<br />
Los tres permanec&iacute;an paralizados por el terror. Luego, el desconcertante roce con el piso de un cuerpo que se arrastraba alej&aacute;ndose y sollozando; Alejandro, despu&eacute;s de unos segundos reaccion&oacute;. Se par&oacute;, se calz&oacute; las pantuflas, tom&oacute; la pistola y encendi&oacute; las luces de la habitaci&oacute;n. Enseguida con rapidez lleg&oacute; a la puerta y la abri&oacute; con decisi&oacute;n, todo afuera estaba oscuro.</p>
<p>Camin&oacute; unos pasos buscando el encendido de los pasillos y la planta baja. Se iluminaron esas partes&hellip; Se acerc&oacute; al inicio de la escalera y ech&oacute; un vistazo&hellip; Todo estaba en silencio&hellip; Lentamente empez&oacute; a descender.<br />
Lleg&oacute; a la sala, al comedor, busc&oacute; minuciosamente tambi&eacute;n en los tres cuartos vac&iacute;os de la planta baja&hellip; El silencio era total, y por supuesto, ninguna explicaci&oacute;n de aquel llanto. Regres&oacute; a la habitaci&oacute;n y por primera vez coment&oacute; que tal vez si hab&iacute;a fantasmas. Le pidieron dejara la colchoneta y se acostara en la cama. As&iacute; lo hizo, con sus hijos al centro, no tardaron en volver a quedarse dormidos, en el resto de la noche no se escuch&oacute; ning&uacute;n otro ruido...</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Continuar&aacute;...</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>*NOTA: Se trata de una historia basada en hechos reales. Esto le sucedi&oacute; a una familia en la d&eacute;cada de los 70 en Morelia, Michoac&aacute;n (M&eacute;xico).</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Jos&eacute; Silva V&aacute;zquez</p><br><br><a href="http://www.todofantasmas.com/Paranormal-Cap.-3/538">ver la noticia completa</a>!]]></content:encoded><wfw:commentRss>http://www.todofantasmas.com/Paranormal-Cap.-3/538</wfw:commentRss><feedburner:origLink>http://www.todofantasmas.com/Paranormal-Cap.-3/538</feedburner:origLink></item><item><title>Paranormal - Cap. 2</title><link>http://feedproxy.google.com/~r/todofantasmascom/~3/vYqoVV-VIG0/537</link><pubDate>Mon, 09 March 2009 00:00:00 +0000</pubDate><category /><description><![CDATA[Con una mañana realmente esplendorosa y la energía renovada por el descanso, el ánimo de la familia era muy bueno; incluso, lo que asustó a los muchachos anoche le restaron importancia, aduciendo todos que fue producto del ajetreo normal de la mudanza. Por eso con actitud positiva y alegre, decidieron salir a desayunar y conocer un poco la colonial ciudad. Estaban impresionados con algunos datos...<br><br><a href="http://www.todofantasmas.com/Paranormal-Cap.-2/537">ver la noticia completa</a>!]]></description><content:encoded><![CDATA[<p><big><strong>SEGUNDO DIA: (domingo)</strong></big></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><small><big><span style="font-family: Arial;">Con una </span></big></small>ma&ntilde;ana realmente esplendorosa y la energ&iacute;a renovada por el descanso, el &aacute;nimo de la familia era muy bueno; incluso, lo que asust&oacute; a los muchachos anoche le restaron importancia, aduciendo todos que fue producto del ajetreo normal de la mudanza. Por eso con actitud positiva y alegre, decidieron salir a desayunar y conocer un poco la colonial ciudad. Estaban impresionados con algunos datos hist&oacute;ricos de parte de Alejandro, que era el &uacute;nico que ya hab&iacute;a estado antes en Morelia. Apenas daban cr&eacute;dito a sus ojos al enterarse que, en la &ldquo;Plaza De Los M&aacute;rtires&rdquo; (o plaza de armas), por la antigua &ldquo;Calle Real&rdquo; (hoy Av. Madero), en &ldquo;Los portales&rdquo;, o por la &ldquo;Plaza Melchor Ocampo&rdquo;, un d&iacute;a caminaron como ellos lo hac&iacute;an ahora: Hidalgo, Morelos, Matamoros, Iturbide, Ocampo, El emperador Maximiliano, Porfirio D&iacute;az, L&aacute;zaro C&aacute;rdenas Del R&iacute;o y otros protagonistas de la historia de M&eacute;xico; desayunaron en los pintorescos portales para regresar a media ma&ntilde;ana a la enorme casona.<br />
<br />
Continuaron con ah&iacute;nco acomodando las cosas en su lugar, ahora con la colaboraci&oacute;n de todos. Para comer al medio d&iacute;a, Raquel sali&oacute; a comprar las tradicionales corundas. La tarde languidec&iacute;a cuando terminaron de poner en orden la mayor parte de sus pertenencias, s&oacute;lo quedaban detalles. Cansados, se sentaron en torno al comedor; los muchachos dijeron que tomar&iacute;an un vaso de leche y despu&eacute;s irse a su cuarto.<br />
<br />
Se dispon&iacute;an a hacerlo cuando... Nuevamente el gran estr&eacute;pito del d&iacute;a anterior se escuch&oacute; con gran resonancia por toda la casona. Los gritos de Iv&aacute;n,&nbsp; Claudia y Raquel tambi&eacute;n resonaron con ecos; Alejandro tratando de guardar la calma, clav&oacute; la mirada en la segunda planta con los m&uacute;sculos tensos.<br />
<br />
- &iexcl;Ahora no dir&aacute;s otra vez que fue un gato Alejandro! - Raquel, igual que los dem&aacute;s miraban azorados hac&iacute;a la planta alta.<br />
<br />
Enseguida, impetuosamente corri&oacute; por la escalera de dos en dos escalones, como para intentar atrapar aquello que provocaba ya por segunda ocasi&oacute;n los altisonantes ruidos... Y como la primera vez, a los pocos minutos regres&oacute; bajando las escaleras lentamente, cabizbajo, en actitud meditativa. Su familia lo miraba en silencio, expectantes, esperando una explicaci&oacute;n. <br />
<br />
- Otra vez&hellip; No me creer&aacute;n nuevamente&hellip; Pero&hellip; No pas&oacute; nada&hellip; Todo est&aacute; en orden - El semblante de Alejandro era de estupefacci&oacute;n, aunque trataba de disimularlo.<br />
<br />
- &iexcl;No puede ser pap&aacute;! ... &iexcl;Todos lo o&iacute;mos! ... &iexcl;Estallaron los vidrios de alguna ventana, o del tocador! - Claudia reflejaba angustia.<br />
<br />
El peque&ntilde;o Iv&aacute;n abrazado a su mama buscaba protecci&oacute;n instintivamente. Alejandro les pidi&oacute; calma y los invit&oacute; a sentarse en torno al comedor;&nbsp; luego trat&oacute; de serenarlos...<br />
<br />
- &iexcl;Miren! ... No hay de que alarmarse, todo tiene una explicaci&oacute;n l&oacute;gica; por ejemplo los ecos retardados; hay fen&oacute;menos que aparentemente son sobrenaturales pero que a la larga se descubre el porque, y pues... Da mucha risa de lo que se pensaba que eran fantasmas -&nbsp; Los mir&oacute; a los ojos uno a uno tratando de ser convincente.<br />
Se esforzaba por estar aut&eacute;nticamente sereno, al explicar sus puntos de vista de lo que ocurr&iacute;a. Claudia, que estaba de frente a la escalera, quiz&aacute; por la tensi&oacute;n expresaba en sus ojos los claros signos del sue&ntilde;o... Cuando entonces&hellip; <br />
<br />
- Aaaaaaah! &iexcl;Aaaaaaah! - Los inesperados gritos de la adolescente hizo brincar a los dem&aacute;s, fijando en ella sus miradas. La muchacha a su vez, no apartaba la vista de la planta alta...<br />
<br />
- &iexcl;Qu&eacute; te pasa Claudia, por qu&eacute; gritas? - Alejandro la interrog&oacute; con cierta severidad.<br />
<br />
- &iexcl;Ah&iacute; pap&aacute;! ... &iexcl;En el barandal! - La joven se&ntilde;al&oacute; con el dedo &iacute;ndice la parte superior de la escalera - &iexcl;Alguien estaba parado observ&aacute;ndonos! ... &iexcl;Era una blanca figura! ... &iexcl;Lo juro!<br />
<br />
- Tranquila Claudia! &iexcl;Seguramente lo imaginaste! - Alejandro trat&oacute; de tranquilizarla.<br />
<br />
- &iexcl;Te lo juro pap&aacute;! ... &iexcl;Una figura blanca nos estaba mirandooooo!&nbsp; &iexcl;Parec&iacute;a una mujer!<br />
<br />
- &iexcl;Ser&eacute;nate hija! &iexcl;Tu pap&aacute; y yo iremos a revisar! Raquel se puso de pie.<br />
<br />
Despu&eacute;s de aproximadamente quince minutos, Raquel y Alejandro bajaron de regreso, lentamente y en silencio... En sus rostros se reflejaba la incertidumbre, que desde luego trataban de ocultar. Los adolescentes los miraban fijamente esperando una amplia explicaci&oacute;n. Alejandro, solamente se limit&oacute; a decir:<br />
<br />
- Subamos muchachos... Es hora de dormir.<br />
<br />
- &iexcl;Pero pap&aacute;! ... &iexcl;&iquest;Qui&eacute;n era esa mujer?<br />
<br />
- No era nada Claudia, tranquila. Seguramente estabas qued&aacute;ndote dormida<br />
<br />
- &iquest;No me creen? ... &iexcl;Pero les aseguro que alguien nos observaba!<br />
<br />
Comenzaron a subir las escaleras en compacto grupo; Claudia repet&iacute;a muy nerviosa: <br />
<br />
- &iexcl;Les juro que una figura de blanco nos miraba! ... &iexcl;Estoy segura que era una mujer! ... &iexcl;Hasta ten&iacute;a un sombrero anticuado!<br />
<br />
Su madre la abrazaba para que no tuviese miedo, y le aseguraba que todo lo hab&iacute;a imaginado. As&iacute; llegaron&nbsp; a la rec&aacute;mara matrimonial, pues los muchachos ni de chiste pensaban regresar a su cuarto; juntos con Raquel ocuparon la cama, Alejandro, como la noche anterior se dispuso a acostarse en la colchoneta, enseguida trataron de dormir.<br />
<br />
En unos minutos todos lo hac&iacute;an, menos Alejandro que no dejaba de pensar en los extra&ntilde;os acontecimientos. De pronto... Claramente escuch&oacute;, aunque como un murmullo primero, voces en la planta baja, aguz&oacute; el o&iacute;do para estar seguro; si, no hab&iacute;a duda, alguien abajo o varias personas platicaban; hasta ruidos de tazas, platos y cucharas eran muy claros. Raquel hab&iacute;a despertado y escuchaba tambi&eacute;n:<br />
<br />
- &iexcl;Alejandro! ... &iexcl;Alejandro! ...&iquest;Est&aacute;s oyendo?<br />
<br />
- &iexcl;Sssssh! ... Claro que estoy oyendo&hellip; Baja la voz, no se vayan a despertar los muchachos.<br />
<br />
- T&uacute; crees Alejandro&hellip; qu&eacute; alguien se meti&oacute;?<br />
<br />
- No s&eacute; Raquel&hellip; ir&eacute; a ver&hellip;<br />
<br />
Pero enseguida, todo qued&oacute; en silencio. Transcurrieron unos segundos y luego... Claramente oyeron que estaban tocando el piano; solo unas cortas notas y otra vez silencio.<br />
<br />
Entonces Alejandro, decididamente se paro de un salto, busc&oacute; su revolver en un caj&oacute;n y se dispuso a salir...<br />
<br />
- Ten cuidado, por favor. Raquel habl&oacute; muy nerviosa.<br />
<br />
- Por supuesto. T&uacute; permanece tranquila&nbsp; &iexcl;Y no salgas por nada!<br />
<br />
En pijama y pantuflas, pero sujetando con firmeza la pistola, sigilosamente abri&oacute; la puerta del cuarto. Camin&oacute; lentamente hasta el fosforescente apagador que iluminar&iacute;a la planta baja... Todo era silencio... Enseguida, con decisi&oacute;n lo oprimi&oacute;... Las luces de la planta baja se encendieron. Entonces, escal&oacute;n por escal&oacute;n, con el revolver presto, empez&oacute; a bajar. As&iacute;, revis&oacute; todo minuciosamente pero, no hab&iacute;a nada fuera de su lugar. Muy intrigado apag&oacute; nuevamente las luces y regres&oacute; a la rec&aacute;mara; le explic&oacute; a Raquel y &eacute;sta se negaba a creer, pues muy claramente oyeron voces, ruidos de trastes y tocaron el piano. Permanecieron despiertos otro rato, pero ya no se oyeron m&aacute;s ruidos...</p>
<p>...Luego se quedaron dormidos...</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Continuar&aacute;...</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>*NOTA: Se trata de una historia basada en hechos reales. Esto le sucedi&oacute; a una familia en la d&eacute;cada de los 70 en Morelia, Michoac&aacute;n (M&eacute;xico).</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Jos&eacute; Silva V&aacute;zquez</p><br><br><a href="http://www.todofantasmas.com/Paranormal-Cap.-2/537">ver la noticia completa</a>!]]></content:encoded><wfw:commentRss>http://www.todofantasmas.com/Paranormal-Cap.-2/537</wfw:commentRss><feedburner:origLink>http://www.todofantasmas.com/Paranormal-Cap.-2/537</feedburner:origLink></item><item><title>Paranormal - Cap. 1</title><link>http://feedproxy.google.com/~r/todofantasmascom/~3/JW5e8Hs8Rx8/536</link><pubDate>Thu, 26 February 2009 00:00:00 +0000</pubDate><category /><description><![CDATA[- ¡Tengan cuidado por favor! ... ¡Es lo que más les encargo!
Alejandro caminando hacía atrás, moviendo las manos nervioso, les mostraba el camino a los de mudanzas para llegar hasta el lugar donde quedaría el piano, en...<br><br><a href="http://www.todofantasmas.com/Paranormal-Cap.-1/536">ver la noticia completa</a>!]]></description><content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><big><strong>PRIMER DIA </strong></big><strong>(s&aacute;bado)</strong></p>
<p style="text-align: justify;"><br />
- &iexcl;Tengan cuidado por favor! ... &iexcl;Es lo que m&aacute;s les encargo!<br />
<br />
Alejandro caminando hac&iacute;a atr&aacute;s, moviendo las manos nervioso, les mostraba el camino a los de mudanzas para llegar hasta el lugar donde quedar&iacute;a el piano, en la enorme sala de la planta baja.<br />
<br />
Esto fue lo &uacute;ltimo que bajaron del cami&oacute;n. Luego su esposa Raquel, sus hijos, la adolescente Claudia, y el peque&ntilde;o Iv&aacute;n de 11 a&ntilde;os, irrumpieron entonces en la desordenada casa. La observaron en silencio, era una enorme mansi&oacute;n colonial en el primer cuadro de la ciudad de Morelia, por supuesto mucho m&aacute;s de lo que necesitaban.<br />
<br />
- Es muy grande - habl&oacute; por fin Raquel rompiendo el&nbsp; mutismo expectante<br />
<br />
- Es muy grande... En efecto - contest&oacute; Alejandro, y continu&oacute; - Realmente es muy barata la renta para su tama&ntilde;o, tal como me lo dijo el agente de bienes ra&iacute;ces &ndash; <br />
<br />
- Una casa mucho m&aacute;s chica hubiera sido mejor...&nbsp; &iexcl;Imag&iacute;nate para el aseo! - Raquel hizo un r&aacute;pido recorrido calculador con la vista, arriba y abajo de la mansi&oacute;n.<br />
<br />
- No te apures mujer, contrataremos quien se encargue de eso, por supuesto; por lo pronto, alegr&eacute;monos de haberla conseguido - sonri&oacute; Alejandro tratando de contagiar optimismo a la familia.<br />
<br />
- &iexcl;Quiero ver mi rec&aacute;mara! - Grit&oacute; entonces Iv&aacute;n con entusiasmo.<br />
<br />
- &iexcl;Nuestra rec&aacute;mara! - Corrigi&oacute; Claudia.<br />
<br />
- &iexcl;Claro! ... &iexcl;Vamos a subir! -Alejandro se uni&oacute; a prop&oacute;sito al naciente entusiasmo de sus hijos. <br />
&nbsp;<br />
- Afortunadamente ya est&aacute;n en orden, y la nuestra tambi&eacute;n - Sonre&iacute;a exageradamente, en el fondo igual que su familia estaba sorprendido, nunca se imagin&oacute; cuando el agente le dijo el costo de la renta, que fuese tan grande, tan c&eacute;ntrica&hellip; Y tan sombr&iacute;a.<br />
<br />
Estaban a punto de subir la escalera con pasamanos de madera, cuando con toda claridad escucharon que en una de las rec&aacute;maras, seguramente se rompi&oacute; un espejo o vidrio grande. Fue tal el estr&eacute;pito que Claudia dio un grito, el cual reson&oacute; en ecos por toda la casona, Iv&aacute;n instintivamente se recarg&oacute; en su madre que lo abraz&oacute;,&nbsp;&nbsp; exclamando esta.<br />
<br />
- &iexcl;Qu&eacute; fue eso, Alejandro!?<br />
<br />
- &iexcl;Tranquilos! &iexcl;Tranquilos! ... Ir&eacute; a ver... Seguramente un gato que se meti&oacute;-<br />
<br />
A grandes zancadas, subiendo las escaleras de dos en dos, lleg&oacute; a la segunda planta, los dem&aacute;s lo perdieron de vista. Despu&eacute;s de un momento de expectante silencio, baj&oacute;&nbsp; cabizbajo y pensativo.<br />
<br />
- &iexcl;Qu&eacute; pas&oacute; pap&aacute;! &iquest;Ahuyentaste al gato? - Le pregunto Claudia muy intrigada.<br />
<br />
&Eacute;ste, con claro semblante de desconcierto, los vio a todos y con una t&iacute;mida sonrisa les coment&oacute;...<br />
<br />
- No me lo van a creer, pero... No pas&oacute; nada... O sea... No hay ning&uacute;n gato... No se quebr&oacute; nada&hellip;<br />
- &iexcl;Eso no es posible! ... &iexcl;Fue un gran estruendo! Raquel como los dem&aacute;s no lo pod&iacute;an creer.<br />
<br />
- Vamos, suban... No pasa nada&hellip; Siempre hay una explicaci&oacute;n para todo - Pensaba r&aacute;pidamente que decirles, pues &eacute;l mismo estaba intrigad&iacute;simo.<br />
<br />
- &iexcl;Cu&aacute;l es pap&aacute;? El menor de la familia ve&iacute;a fijamente a su padre esperando la respuesta-<br />
<br />
- &iexcl;Eh! ... pues ver&aacute;n... quiz&aacute; fue en la casa vecina, y... y pareciera que fue aqu&iacute; -<br />
<br />
- &iexcl;Pap&aacute; por favor! ... &iexcl;Por supuesto que fue aqu&iacute;! ... &iexcl;Todos lo o&iacute;mos claramente! El bello rostro de Claudia, con el ce&ntilde;o fruncido, rechazaba el argumento de su pap&aacute;.<br />
<br />
- Bueno&hellip; Hay otra explicaci&oacute;n - Alejandro titubeaba buscando aclarar aquello que desde luego, el mismo no entend&iacute;a.<br />
<br />
- &iexcl;Cu&aacute;l Alejandro! ... &iexcl;Cual por favor! Raquel su mujer, mostraba claros signos de inquietud.<br />
<br />
- &iexcl;Tranquila Raquel!&nbsp; Tranquila&hellip; Se supone que t&uacute; y yo debemos guardar la calma en todo - Le hizo un discreto gesto se&ntilde;alando a sus hijos, y continu&oacute;.<br />
<br />
- He le&iacute;do de autores dignos de cr&eacute;dito, que en algunos lugares y circunstancias especiales se conservan los sonidos, los cuales se manifiestan incluso a&ntilde;os despu&eacute;s, una especie de ecos retardados&hellip; - La explicaci&oacute;n tambi&eacute;n, hasta para s&iacute; mismo, era lo &uacute;nico que se le ocurr&iacute;a.<br />
<br />
- Pues a m&iacute; no me convences, la casa est&aacute; muy t&eacute;trica - Raquel mir&oacute; hacia todos lados nerviosa.<br />
<br />
- &iexcl;Son fantasmas, papi! ... &iexcl;Vi una pel&iacute;cula de una mansi&oacute;n embrujada! - Iv&aacute;n no soltaba a su mam&aacute; <br />
<br />
- Desde luego que no es nada de eso Iv&aacute;n&hellip; No empecemos a imaginar cosas, porque entonces nos sugestionaremos - Alejandro pas&oacute; la mano por el pelo de su hijo.&nbsp; <br />
<br />
Enseguida comenz&oacute; a subir lentamente la escalera, volte&oacute; sonriente a verlos a todos, tratando de darles confianza para que lo imitaran. <br />
<br />
Por fin lo siguieron. Iv&aacute;n inmediatamente tras &eacute;l, luego Claudia y atr&aacute;s Raquel; en compacto grupo revisaron las dos rec&aacute;maras amuebladas, todo estaba en orden tal como lo dijo Alejandro. En la enorme casona el silencio era casi total, s&oacute;lo en la calle se escuchaban los apagados sonidos del tr&aacute;fico disminuidos por los gruesos muros de la colonial construcci&oacute;n, que seg&uacute;n el agente de bienes ra&iacute;ces databa del siglo XVIII. La tarde languidec&iacute;a, por lo que decidieron bajar al comedor, cenar&iacute;an cualquier cosa ligera y se ir&iacute;an a dormir, estaban cansados del viaje que hab&iacute;an hecho desde Guadalajara.<br />
<br />
Raquel prepar&oacute; algunos s&aacute;ndwiches. Claudia e Iv&aacute;n fueron los primeros en comer uno cada uno con un vaso de leche, enseguida manifestaron el deseo de irse a su rec&aacute;mara, pero no sin que los acompa&ntilde;aran, pues sent&iacute;an miedo. Raquel subi&oacute; con ellos, los acomod&oacute; y los cobij&oacute; cari&ntilde;osamente; casi inmediatamente se quedaron dormidos, los bes&oacute; y regres&oacute; con Alejandro que tomaba un caf&eacute;, ella tambi&eacute;n se sirvi&oacute; uno y encendi&oacute; un cigarrillo, exhal&oacute; el humo y coment&oacute;.<br />
<br />
- Ser&iacute;a bueno que acomod&aacute;ramos algunas cosas Alejandro, estoy un poco cansada, pero la verdad que no tengo sue&ntilde;o, no s&eacute; t&uacute;&hellip;<br />
<br />
<br />
- Por supuesto que estoy de acuerdo contigo, adem&aacute;s que apenas son las nueve, podemos trabajar hasta la madrugada, continuar ma&ntilde;ana domingo y dejar todo en orden. El lunes ya no podr&iacute;a ayudarte mucho pues, como t&uacute; sabes, tendr&eacute; que presentarme a trabajar y tomar las riendas de la subgerencia del banco. Alejandro tambi&eacute;n hab&iacute;a encendido un cigarro.<br />
<br />
- Pues entonces manos a la obra... &iquest;Qu&eacute; te parece si comenzamos por acomodar bien el piano? Raquel se par&oacute; con entusiasmo.<br />
<br />
Alejandro la imit&oacute; y decididamente movieron el piano hasta el lugar que eligieron, siguiendo con otros muebles... En poco tiempo estaban completamente absortos, tanto que no sintieron pasar las horas... Cuando de pronto... Gritos alarmados de Iv&aacute;n y Claudia resonaron por toda la casona.<br />
<br />
Como impulsado por un resorte, Alejandro corri&oacute; hacia la segunda planta seguido por Raquel, abri&oacute; la puerta de golpe y entr&oacute; a la habitaci&oacute;n iluminada por la l&aacute;mpara de mesita, encontr&oacute; a sus hijos que abrazados no dejaban de gritar; r&aacute;pidamente encendi&oacute; la luz principal de las l&aacute;mparas del techo, al tiempo que entraba Raquel muy angustiada.<br />
<br />
- Tranquilos! ... &iexcl;C&aacute;lmense! ... &iquest;Qu&eacute; les pasa? ... &iquest;Qu&eacute; tienen? Alejandro los tom&oacute; por los hombros.<br />
<br />
Inmediatamente el peque&ntilde;o Iv&aacute;n se refugi&oacute; en sus brazos, y de igual forma Claudia en los de su madre.<br />
<br />
- &iexcl;Tranquilos peque&ntilde;os! ... &iquest;Por qu&eacute; gritan? ... &iexcl;Aqu&iacute; estamos ya su mam&aacute; y su pap&aacute;! ... &iexcl;No hay nada que temer! Raquel sent&iacute;a claramente c&oacute;mo Claudia temblaba.<br />
<br />
Por fin, poco a poco se fueron calmando, entonces Claudia pudo decir&hellip; &iexcl;Alguien estaba en la habitaci&oacute;n mama! ... &iexcl;Me jalaron el cobertor hasta destaparme! ... &iexcl;Y a Iv&aacute;n tambi&eacute;n!<br />
<br />
Entonces repararon en que, efectivamente, los cobertores de ambas camas estaban en la alfombra, a los pies de las mismas. Observ&oacute; tambi&eacute;n Alejandro, que la ventana del fondo permanec&iacute;a abierta y el viento mov&iacute;a las cortinas. Se encamin&oacute; hacia ah&iacute; r&aacute;pidamente tratando de encontrar el motivo de la alarma de sus hijos, pero, s&oacute;lo vio el patio trasero y varias azoteas all&aacute; abajo, era imposible que nadie subiera o bajara por ese lugar.<br />
<br />
- Papi! ... &iexcl;Qui&eacute;n sabe que me dijeron en los o&iacute;dos! ... &iexcl;Yo pensaba que estaba so&ntilde;ando! ... &iexcl;Luego se empez&oacute; a mover el cobertor hacia mis pies! ... &iexcl;Yo lo vi clarito! - Iv&aacute;n estaba muy impresionado.<br />
<br />
- &iexcl;Pap&aacute;! ...&iexcl;Mam&aacute;! ... &iexcl;Por favor no se vayan! ... &iexcl;O ll&eacute;venos con ustedes a su rec&aacute;mara! - El miedo se reflejaba en el rostro de Claudia.<br />
<br />
- &iexcl;Tranquilos muchachos, por favor! ... &iexcl;Claro que se ir&aacute;n con nosotros a seguir durmiendo!<br />
<br />
- &iexcl;Mam&aacute;! ... &iexcl;Tengo mucho fr&iacute;o! - Iv&aacute;n temblaba.<br />
<br />
Entonces Raquel y Alejandro se percataron que, en efecto, el cuarto estaba sumamente helado... Una temperatura tan baja, desde luego era muy extra&ntilde;o.<br />
Alejandro sali&oacute; cargando a Iv&aacute;n, tras ellos Raquel abrazaba por los hombros a Claudia, la solt&oacute; un momento para cerrar la puerta... Aprovech&oacute; para echar un &uacute;ltimo vistazo hacia el interior, todo parec&iacute;a normal, salvo el fr&iacute;o que ac&aacute; afuera ya no se sent&iacute;a tanto. Llegaron a la rec&aacute;mara matrimonial, la aseguraron bien por dentro y se dispusieron a dormir. Alejandro se tir&oacute; a un costado de la cama en una colchoneta, con las tensiones del d&iacute;a enseguida se quedaron dormidos.<br />
En la madrugada, le pareci&oacute; a Alejandro escuchar voces en la planta baja, pens&oacute; que estuvo so&ntilde;ando o quiz&aacute; fuese en la calle, no hizo mayor caso y sigui&oacute; durmiendo.</p>
<p style="text-align: left;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: left;">Continuar&aacute;...</p>
<p style="text-align: left;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: left;"><br />
*NOTA: Se trata de una historia basada en hechos reales. Esto le sucedi&oacute; a una familia en la d&eacute;cada de los 70 en Morelia, MIchoac&aacute;n (M&eacute;xico).</p>
<p style="text-align: left;"><br />
Jos&eacute; Silva V&aacute;zquez</p><br><br><a href="http://www.todofantasmas.com/Paranormal-Cap.-1/536">ver la noticia completa</a>!]]></content:encoded><wfw:commentRss>http://www.todofantasmas.com/Paranormal-Cap.-1/536</wfw:commentRss><feedburner:origLink>http://www.todofantasmas.com/Paranormal-Cap.-1/536</feedburner:origLink></item></channel></rss>
