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<?xml-stylesheet type="text/xsl" media="screen" href="/~d/styles/rss2full.xsl"?><?xml-stylesheet type="text/css" media="screen" href="http://feeds.feedburner.com/~d/styles/itemcontent.css"?><rss version="2.0"><channel><title>Artículos de Información Sexual</title><link>https://www.tusexualidad.es/informacionSexual.html.html</link><atom10:link xmlns:atom10="http://www.w3.org/2005/Atom" rel="self" type="application/rss+xml" href="http://feeds.feedburner.com/tusexualidad-es" /><description></description><language>en</language><managingEditor>noemail@noemail.org (John Doe)</managingEditor><atom10:link xmlns:atom10="http://www.w3.org/2005/Atom" rel="self" type="application/rss+xml" href="http://feeds.feedburner.com/tusexualidad-es" /><feedburner:info xmlns:feedburner="http://rssnamespace.org/feedburner/ext/1.0" uri="tusexualidad-es" /><atom10:link xmlns:atom10="http://www.w3.org/2005/Atom" rel="hub" href="http://pubsubhubbub.appspot.com/" /><item><title>Deseo "volver a sentir deseo"</title><link>12</link><guid isPermaLink="false">12</guid><content:encoded xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"><![CDATA[<p><img src="/media//13.jpg" border="0" width="269" height="265" /> </p><p><em>&ldquo;Mi cuerpo ya no me habla, he dejado de sentirlo. Pasan los d&iacute;as y no tengo ganas de sexo, me cierro, me deprimo, me bloqueo, me aparto de mi pareja, intento evadir el momento y que pase lo m&aacute;s r&aacute;pido posible... lo hago s&oacute;lo por obligaci&oacute;n, por mi pareja. Me pregunto por qu&eacute; ya no siento deseo, no entiendo qu&eacute; me pasa, por qu&eacute; me ocurre esto, cada vez me apetece menos, siento una gran pereza y desgana, no s&eacute; como hacer para cambiarlo, tengo miedo de perder a mi pareja, siento mucha frustraci&oacute;n y preocupaci&oacute;n... Dentro de mi s&oacute;lo palpita un deseo: volver a sentir deseo.&rdquo;<br /></em><br />Este tipo de pensamientos y sentimientos son cada vez m&aacute;s comunes en nuestra sociedad actual. <strong>La falta o p&eacute;rdida de deseo, persistente y recurrente, es un problema sexual que afecta a muchas personas, no s&oacute;lo mujeres, tambi&eacute;n hombres</strong>, que adem&aacute;s por el hecho de ser varones se ven sometidos a una mayor presi&oacute;n social y psicol&oacute;gica por cumplir con el mito err&oacute;neo de que &ldquo;el hombre siempre est&aacute; dispuesto&rdquo; (o lo que es lo mismo: siempre tiene que tener ganas de sexo).<br /><br />Existe una gran controversia en cuanto a <strong>qu&eacute; es el deseo sexual </strong>exactamente. En su definici&oacute;n podr&iacute;an incluirse elementos como la <strong>motivaci&oacute;n</strong> o el <strong>inter&eacute;s hacia el sexo</strong>, el <strong>impulso</strong> o el <strong>apetito sexual</strong>, las <strong>fantas&iacute;as</strong> o <strong>pensamientos sexuales</strong>, o incluso la <strong>receptividad de una persona hacia una actividad sexual</strong>. Tambi&eacute;n hay teor&iacute;as que sostienen que el deseo surge previamente a las relaciones sexuales, en cambio otros plantean que puede aparecer de un modo reactivo durante las mismas. Pero <strong>no hay que confundirlo con la excitaci&oacute;n</strong>, que implica manifestaciones f&iacute;sicas como la lubricaci&oacute;n o la erecci&oacute;n.<br /><br />Las <strong>causas</strong> de la p&eacute;rdida de deseo son muy <strong>variadas</strong>. Antes de nada se deben descartar causas <strong>org&aacute;nicas</strong> (debido a alguna enfermedad, ciertos f&aacute;rmacos, alteraciones hormonales), pero no se pueden dejar de lado los <strong>factores psicol&oacute;gicos o de otra &iacute;ndole asociados</strong> (ansiedad, depresi&oacute;n, estr&eacute;s, ideas equivocadas sobre la sexualidad, actitudes negativas, rutina y monoton&iacute;a en las relaciones sexuales, problemas de pareja, falta de comunicaci&oacute;n, frecuentes discusiones...), ya que generalmente act&uacute;an conjuntamente varios factores. El ritmo de vida actual de muchas parejas tambi&eacute;n est&aacute; relacionado con este problema, puesto que nunca suelen encontrar tiempo para la intimidad y se llevan siempre las preocupaciones a la cama.<br /><br />Podr&iacute;a decirse que en la mayor&iacute;a de los hombres el deseo sexual suele ser algo m&aacute;s f&iacute;sico, debido a la testosterona. Las mujeres cuentan con esta hormona tambi&eacute;n en su organismo, pero en menor cantidad, y quiz&aacute; su deseo surja de un modo m&aacute;s subjetivo. Algunas personas que se quejan de su bajo deseo, pretenden que &eacute;ste aparezca de la nada, sin m&aacute;s, y no son conscientes de que <strong>para despertar el deseo hay que trabajar con los sentidos</strong> (el tacto, la vista, el o&iacute;do, el olfato y el gusto), <strong>y por supuesto, las fantas&iacute;as</strong>. El deseo hay que buscarlo y seguirlo...<br /><br />Generalmente el problema de bajo deseo (tambi&eacute;n denominado <strong>trastorno del deseo sexual inhibido o hipoactivo</strong>) <strong>surje &uacute;nicamente en parejas, porque uno de los dos miembros tiene mucho menos deseo que el otro</strong> (las peque&ntilde;as discrepancias son l&oacute;gicas y no deben plantear problemas siempre que la pareja sepa resolverlas), y este desfase en la frecuencia ideal para mantener relaciones sexuales, de cada uno, se acrecienta cada vez m&aacute;s, dando lugar a un <strong>c&iacute;rculo vicioso en el que uno de los dos apenas tiene ganas de sexo pero se siente continuamente presionado por el otro, con lo que cada vez tiene menos ganas</strong>. De este modo, ambos miembros de la pareja sienten una gran frustraci&oacute;n, no s&oacute;lo el que no siente deseo que cada vez se aleja m&aacute;s y evita constantemente las relaciones sexuales, sino tambi&eacute;n su pareja que habitualmente piensa de manera err&oacute;nea que ya no le provoca suficiente atracci&oacute;n o que ha dejado de gustarle.<br /><br />Es muy com&uacute;n asociar <strong>la p&eacute;rdida de deseo con la menopausia</strong>, sin embargo <strong>no necesariamente ocurre</strong> as&iacute;, en algunos casos esto supone un alivio para la mujer que ya no tiene que preocuparse por quedarse embarazada, y eso influye en el deseo de modo positivo. Por otro lado, la disminuci&oacute;n de los niveles de testosterona y estr&oacute;genos que conlleva la menopausia s&iacute; que puede influir negativamente en el deseo sexual. <br /><br />Cuando hablamos de menopausia quir&uacute;rgica (activaci&oacute;n brusca de la menopausia provocada por la extirpaci&oacute;n del &uacute;tero y de los ovarios), el factor hormonal (adem&aacute;s de otros de tipo psicol&oacute;gico) puede ser a&uacute;n m&aacute;s determinante, ya que la disminuci&oacute;n de estr&oacute;genos y testosterona es a&uacute;n m&aacute;s dr&aacute;stica. En la actualidad existe un tratamiento hormonal sustitutivo que, junto con terapia sexual, ofrece buenos resultados.<br /><br />Hay que tener en cuenta que <strong>en algunos casos la p&eacute;rdida de apetencia sexual es secundaria a otro problema sexual</strong>, como la anorgasmia, el vaginismo o la dificultad er&eacute;ctil. En estos casos la ansiedad tan grande que pueden llegar a producir las relaciones sexuales, provoca que la persona inhiba su deseo. Habr&aacute; que empezar por abordar el problema principal para que se recupere el deseo sexual.<br /><br />Respecto a la evaluci&oacute;n correcta de este problema, es el profesional (Sex&oacute;logo/a) quien deber&aacute; llevarla a cabo, con ayuda de otros especialistas, y buscar las posibles causas, de las que depender&aacute; el tratamiento, pero <strong>es fundamental buscar ayuda cuanto antes</strong>. Generalmente es necesaria una terapia sexual, que <strong>requiere la colaboraci&oacute;n de los dos miembros de la pareja</strong>. <br /><br />Por &uacute;ltimo, no hay que olvidarse de que &ldquo;es mucho mejor <strong>prevenir</strong> que curar&rdquo;, por lo que si se quiere evitar este tipo de problema se debe empezar por una <strong>actitud positiva y abierta sobre la sexualidad</strong>; <strong>cuidar la salud</strong> en general; esforzarse por <strong>mantener una vida sexual activa y placentera</strong>; un <strong>buen conocimiento del cuerpo</strong> y las sensaciones; <strong>dedicar tiempo a la intimidad y comunicaci&oacute;n con la pareja</strong>, adem&aacute;s de momentos de ocio; <strong>saber dar y recibir muestras de cari&ntilde;o y afecto</strong>, sin tener que ir m&aacute;s all&aacute;; <strong>buscar nuevos est&iacute;mulos</strong> en libros er&oacute;ticos, pel&iacute;culas, juguetes sexuales, aceites para dar masajes, y todo tipo de elementos que puedan enriquecer la vida sexual de la pareja.</p>]]></content:encoded><description>&amp;ldquo;Mi cuerpo ya no me habla, he dejado de sentirlo. Pasan los d&amp;iacute;as y no tengo ganas de s[...]</description></item><item><title>Mejor "sexo seguro"</title><link>11</link><guid isPermaLink="false">11</guid><content:encoded xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"><![CDATA[<img src="/media//12.jpg" border="0" width="313" height="308" />Cada d&iacute;a, muchas personas (j&oacute;venes y no tan j&oacute;venes) dicen cosas como las siguientes:<br /><br />&ldquo;<em>A mi no me va a pasar&rdquo;<br />&ldquo;Si eyaculo fuera no hay peligro&rdquo;<br />&ldquo;Yo no me acuesto con cualquiera&rdquo;<br />&ldquo;No me gusta el preservativo porque siento menos&rdquo;<br />&ldquo;Si le pido a mi pareja que usemos protecci&oacute;n se va molestar&rdquo;<br />&ldquo;Ponerme el cond&oacute;n me corta el rollo&rdquo;<br />&ldquo;Por una vez no pasa nada&rdquo;</em><br />...<br /><br />Y lo cierto es que, <strong>cada d&iacute;a, hay embarazos no deseados y se contagian Enfermedades de Transmisi&oacute;n Sexual.<br /></strong><br /><strong>Las razones que dan estas personas, por las que no utilizan medidas preventivas cuando mantienen relaciones sexuales, no son realistas</strong>, sino m&aacute;s bien de tipo psicol&oacute;gico, basadas en creencias y actitudes err&oacute;neas. En primer lugar, porque a menudo <strong>se olvidan de que el embarazo no es la &uacute;nica consecuencia de las pr&aacute;cticas sexuales de riesgo, ya que tambi&eacute;n est&aacute;n las enfermedades</strong>, que son m&aacute;s peligrosas y no se previenen con los m&eacute;todos hormonales, sino &uacute;nicamente con m&eacute;todos barrera como el preservativo.<br /><br />En segundo lugar, porque <strong>todos &iexcl;por igual!, podemos contagiarnos</strong> de una ETS (o del VIH), no s&oacute;lo afectan a determinado tipo de personas (homosexuales, prostitutas, drogadictos...) como algunos pretenden creer.<br /><br />Por otro lado, <strong>no tiene sentido pensar que cuando dos personas est&aacute;n gozando de la penetraci&oacute;n, en pleno &eacute;xtasis, algo tan fino como un preservativo, vaya a quitar sensibilidad suficiente para notarlo</strong>, (&iquest;qui&eacute;n podr&iacute;a discernir en un momento tan placentero si hay cond&oacute;n o no?), quiz&aacute; se note <em>al principio</em> un poco, pero esa min&uacute;scula p&eacute;rdida bien <strong>se puede compensar con la tranquilidad de saber que estamos protegidos, de poder centrarnos &uacute;nicamente en disfrutar</strong> y olvidarnos de que vayamos a coger una enfermedad, o tener que estar preocupados por sacar el pene antes de eyacular, &iquest;acaso no se pierde m&aacute;s placer as&iacute;?.<br /><br />Tambi&eacute;n hay que tener en cuenta que <strong>para decidir protegernos es necesario empezar por quererse uno mismo (&iexcl;y al otro!)</strong> y querer cuidarnos. Sin embargo, muchas personas, sobre todo los j&oacute;venes, tienen una <em>autoestima baja</em>, no son capaces de mostrar lo que desean y lo que no, de hablar con la pareja sexual y negociar las medidas de protecci&oacute;n que van a utilizar. Comunicarse y hablar de esto antes de irse a la cama con alguien es primordial, y si &eacute;l o ella no quiere tomar medidas preventivas debi&eacute;ramos plantearnos que probablemente habr&aacute; mantenido relaciones sexuales de riesgo con otras personas, del mismo modo que las pretende con nosotros.<br /><br />Sobre las <strong>Enfermedades de Transmisi&oacute;n Sexual</strong>, hay que saber que tienen un per&iacute;odo de incubaci&oacute;n durante el cual aunque no se sienten s&iacute;ntomas, ni se sabe que se tiene, se puede contagiar a otras personas. Esto ocurre por contacto entre genitales, coito, sexo oral o anal. Existen muchas ETS pero dependiendo del agente causante de la misma, las m&aacute;s frecuentes son:<br /><br />Causadas por un <em>par&aacute;sito</em>: Ladillas, Sarna, Tricomoniasis.<br />Producida por un tipo de <em>hongo</em>: Candidiasis.<br />Provocadas por <em>virus</em>: Condilomas, Herpes Genital, Hepatitis B.<br />Originadas por <em>bacterias</em>: Gonorrea, Clamidia, S&iacute;filis.<br /><br />Los s&iacute;ntomas de estas enfermedades son muy variados: pueden aparecer verrugas, erupciones o manchas en los genitales, puede surgir dolor durante la penetraci&oacute;n, picor genital, puede haber alteraciones en el flujo vaginal o el semen, escozor al orinar, enrojecimiento o &uacute;lceras genitales...<br /><br />Puesto que <strong>algunas de estas enfermedades son muy peligrosas</strong>, es importante <strong>acudir al m&eacute;dico</strong> ante cualquier sospecha, y recibir tratamiento cuanto antes.<br /><br />No debemos olvidarnos tampoco del <strong>VIH/SIDA</strong>. El Virus de la Inmunodeficiencia Humana se puede transmitir a trav&eacute;s de la sangre, el semen, el flujo vaginal o la leche materna. <strong>Puedes ser portador del virus durante a&ntilde;os sin saberlo, ni presentar ning&uacute;n s&iacute;ntoma, y contagiar a otras personas</strong>. El SIDA es la &uacute;ltima etapa de la infecci&oacute;n por VIH, cuando el virus acaba con las defensas del cuerpo para combatir las enfermedades. Las pr&aacute;cticas sexuales que mayor riesgo implican son la penetraci&oacute;n anal y vaginal sin preservativo.<br /><br />Por tanto, si se desean mantener relaciones sexuales, s&oacute;lo se pueden <strong>evitar los riesgos</strong> de dos formas:<br /><strong><br />No tener contactos genitales</strong> (lo cual <strong>no significa que no se puedan mantener ning&uacute;n tipo de relaciones sexuales</strong>, puesto que &eacute;stas abarcan mucho m&aacute;s que los genitales, no olvidemos que <em>todo nuestro cuerpo puede proporcionarnos placer</em>, las caricias, los besos, la masturbaci&oacute;n tambi&eacute;n son formas de disfrute sexual mutuo).<br /><br />La otra opci&oacute;n es utilizar el <strong>preservativo</strong> (masculino o femenino) u otro tipo de m&eacute;todo barrera como las sabanitas de l&aacute;tex.<br /><br />Es necesario saber &ldquo;erotizar el preservativo&rdquo;, es decir, <strong>incluirlo en las relaciones sexuales como un ingrediente er&oacute;tico m&aacute;s, una parte del juego</strong>, y no es dif&iacute;cil conseguirlo teniendo en cuenta que existe una gran variedad en el mercado (colores, sabores, formas...).<br /><br />Por &uacute;ltimo, sobre el preservativo no hay que olvidar una serie de normas b&aacute;sicas o <strong>recomendaciones</strong> a seguir (ya que s&oacute;lo es eficaz si se usa adecuadamente):<br /><br />Adquirirlo en lugares que garanticen su calidad (farmacias, Centros de Planificaci&oacute;n Familiar...).<br />Comprobar siempre la fecha de caducidad.<br />Guardarlos alejados del calor.<br />Si se utiliza con lubricantes, que sean hidrosolubles (con base en agua).<br />Recordar que los preservativos son de un s&oacute;lo uso.<br />Al abrirlo y ponerlo tener cuidado con las u&ntilde;as.<br />Para colocarlo apretar suavemente el dep&oacute;sito del semen para sacar el aire y extenderlo con cuidado.<br />Despu&eacute;s de eyacular, y antes de perder la erecci&oacute;n, retirarlo suavemente sujet&aacute;ndolo por la base para evitar que quede dentro.<br /><br /><br />Finalmente todo lo dicho se resume en una sencilla f&oacute;rmula: <br /><strong><br />Protecci&oacute;n = Tranquilidad = + Disfrute</strong>]]></content:encoded><description>Cada d&amp;iacute;a, muchas personas (j&amp;oacute;venes y no tan j&amp;oacute;venes) dicen cosas como las sigui[...]</description></item><item><title>Mitos sobre Sexualidad</title><link>10</link><guid isPermaLink="false">10</guid><content:encoded xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"><![CDATA[<img src="/media//11.jpg" border="0" width="278" height="341" /><em>Aunque en la actualidad hay una gran cantidad de informaci&oacute;n disponible sobre todo lo relacionado con la Sexualidad, existen a&uacute;n muchas creencias falsas, que se siguen transmitiendo de unos a otros como si fueran verdaderas, dando lugar a problemas sexuales, sentimientos de angustia, incomprensi&oacute;n e insatisfacci&oacute;n sexual.</em><br /><br /><strong>Los mitos son creencias err&oacute;neas</strong>, sin fundamento, <strong>cargadas de prejuicios</strong>, que nacen de la ignorancia y de la ocultaci&oacute;n que ha existido sobre todo lo relacionado con la sexualidad a lo largo de muchos a&ntilde;os. Estas falsas creencias, van pasando de unos a otros como si se tratara de realidades, a&uacute;n careciendo de base cient&iacute;fica,&nbsp; e influyen en el comportamiento de las personas, pudiendo perjudicar su vida sexual. Adem&aacute;s son dif&iacute;ciles de erradicar totalmente porque forman parte de la cultura popular y porque sigue haciendo falta una educaci&oacute;n sexual adecuada (desde la ni&ntilde;ez) con toda la informaci&oacute;n necesaria para que no quepa lugar a la instauraci&oacute;n de estos mitos.<br /><br />Voy a pasar, pues, a comentar muchas de esas falacias sexuales, clasific&aacute;ndolas para ello en distintos grupos. A algunas personas les parecer&aacute;n muy absurdos algunos de estos mitos, pero no deben pensar por ello que todo el mundo sabe que son falsos, pues aunque parezca raro, no es dif&iacute;cil encontrar hoy d&iacute;a personas con este tipo de ideas err&oacute;neas.<br /><br /><br /><ul><li><strong>Mitos sobre las Relaciones Sexuales en pareja:</strong><ul><li>Es falso que... <em>sexo sea igual a coito y que el resto de pr&aacute;cticas sexuales s&oacute;lo puedan considerarse preliminares</em>. (Las relaciones sexuales implican multitud de pr&aacute;cticas como el sexo oral, las caricias, los besos, etc, no s&oacute;lo la penetraci&oacute;n, de modo que se puede tener una relaci&oacute;n sexual sin que haya coito)</li><li>Es falso que... <em>para que una relaci&oacute;n sexual sea satisfactoria, sea imprescindible conseguir orgasmos</em>. (La relaci&oacute;n sexual debe ser placentera por si misma y no por un fin)</li><li>Es falso que... <em>el sexo s&oacute;lo sea verdaderamente bueno si los dos llegan al orgasmo a la vez</em>. (El &ldquo;orgasmo simult&aacute;neo&rdquo; suele ser dif&iacute;cil de conseguir por lo que es mejor no considerarlo una meta)</li><li>Es falso que... <em>el sexo deba surgir siempre en la pareja de manera espont&aacute;nea</em>. (Con el intenso ritmo de vida actual en el que las parejas apenas tienen tiempo para verse, a menudo es necesario preparar adecuadamente los momentos de intimidad)</li><li>Es falso que... <em>tener fantas&iacute;as sexuales mientras se practica sexo con otra persona sea malo</em>. (Las fantas&iacute;as sexuales son un aliciente que puede enriquecer la vida sexual de algunas parejas)</li><li>Es falso que... <em>cuando dos personas se quieren no haga falta decirse nada para saber satisfacerse mutuamente durante las relaciones sexuales</em>. (No podemos esperar que nuestra pareja adivine lo que nos gusta, es necesaria la comunicaci&oacute;n y aprender a darnos placer)</li><li>Es falso que... <em>sea el hombre y no la mujer quien deba tomar la iniciativa en las relaciones sexuales</em>. (Tanto &eacute;l como ella pueden tener la iniciativa)</li><li>Es falso que... <em>los hombres tengan mayor deseo sexual que las mujeres</em>. (Cada hombre y cada mujer son distintos, y el deseo sexual en ambos depende de muchos factores, por tanto hay muchas mujeres que pueden tener m&aacute;s deseo sexual que algunos hombres)</li><li>Es falso que... <em>haya vaginas demasiado anchas para algunos penes</em>. (Las paredes de la vagina en estado de reposo est&aacute;n unidas, con la excitaci&oacute;n se van lubricando para que puedan dilatar adapt&aacute;ndose perfectamente al pene)</li><li>Es falso que... <em>la mujer tarde m&aacute;s en alcanzar el orgasmo que el hombre</em>. (Con la estimulaci&oacute;n adecuada una mujer puede llegar al orgasmo con la misma rapidez que un hombre)</li><li>Es falso que... <em>durante el embarazo la pareja no pueda practicar el coito</em>. (Si no existe ninguna contraindicaci&oacute;n m&eacute;dica, la pareja puede disfrutar de sus relaciones sexuales, incluida la penetraci&oacute;n, durante pr&aacute;cticamente todo el embarazo)</li></ul></li></ul><br /><br /><ul><li><strong>Mitos sobre la masturbaci&oacute;n:</strong><ul><li>Es falso que... <em>masturbarse a menudo sea perjudicial</em>. (No hay una norma acerca de cuantas veces deba uno masturbarse, hay personas que lo hacen una vez al mes y otras dos veces al d&iacute;a. Hacerlo con mayor o menor frecuencia, incluso no hacerlo, s&oacute;lo depende de la decisi&oacute;n y apetencia de cada uno)</li><li>Es falso que... <em>si tienes pareja no debas masturbarte</em>. (La masturbaci&oacute;n es una pr&aacute;ctica sexual independiente de tener pareja o no, si te apetece puedes hacerlo y eso debe ser respetado por el otro miembro)</li><li>Es falso que... <em>los orgasmos obtenidos a trav&eacute;s del coito sean mejores que los conseguidos por masturbaci&oacute;n</em>. (Cada orgasmo es una experiencia distinta, y la valoraci&oacute;n subjetiva del mismo no tiene nada que ver con la forma de conseguirlo)</li><li>Es falso que... <em>todos los hombres se masturben y en cambio muy pocas mujeres lo hagan</em>. (La masturbaci&oacute;n la practican tanto hombres como mujeres, pero ni a todos los hombres les tiene por qu&eacute; gustar ni a la mayor&iacute;a de las mujeres disgustar)</li><li>Es falso que... <em>la masturbaci&oacute;n sea una pr&aacute;ctica habitual s&oacute;lo en la adolescencia y despu&eacute;s desaparezca</em>. (Aunque es durante la adolescencia cuando la masturbaci&oacute;n se suele practicar m&aacute;s a menudo, por la revoluci&oacute;n hormonal, puede ser igualmente placentera y utilizada a lo largo de toda la vida)</li></ul></li></ul><br /><br /><ul><li><strong>Mitos relacionados con la mujer:</strong><ul><li>Es falso que... <em>existan dos tipos de orgasmo, clitoridiano y vaginal</em>. (Orgasmo s&oacute;lo hay uno, al que se puede llegar de muchos modos, ya sea por estimulaci&oacute;n directa del cl&iacute;toris, o indirecta con la penetraci&oacute;n, etc)</li><li>Es falso que... <em>si una mujer no tiene himen, signifique que ya no es virgen</em>. (El himen es una membrana fina cuya funci&oacute;n es proteger la vagina durante la ni&ntilde;ez, sin embargo, puede romperse por diversos motivos, la virginidad en cambio es un concepto sociocultural relacionado con la primera relaci&oacute;n de coito)</li><li>Es falso que... <em>la primera vez que se practica el coito tenga que doler y se sangre</em>. (Cuando duele se debe a los nervios, la falta de un lugar adecuado, ir demasiado deprisa, no esperar a que la vagina est&eacute; suficientemente lubricada, etc, y la rotura del himen no va necesariamente acompa&ntilde;ada de sangre, quiz&aacute; s&oacute;lo unas gotitas)</li><li>Es falso que... <em>sea malo ducharse o lavarse la cabeza porque se corte la menstruaci&oacute;n</em>. (No s&oacute;lo no es perjudicial sino que es recomendable mantener una buena higiene)</li><li>Es falso que... <em>sea perjudicial realizar la penetraci&oacute;n durante la menstruaci&oacute;n</em>. (Si bien es cierto que una mujer puede no&nbsp; querer tener relaciones de coito durante la regla por las molestias que sienta, no hay ning&uacute;n problema si se desea)</li><li>Es falso que...&nbsp; <em>una mujer pueda quedarse embarazada con el sexo oral o anal</em>. (La &uacute;nica forma de que se pueda producir un embarazo es con la penetraci&oacute;n vaginal, o si se frota el pene con la vulva pudiendo entrar en la vagina algo de semen o l&iacute;quido preseminal que contenga espermatozoides)</li><li>Es falso que... <em>con la menopausia se acabe la sexualidad de las mujeres</em>. (La capacidad sexual en absoluto se pierde con la menopausia, hay algunos cambios f&iacute;sicos pero la mujer, al igual que el hombre, puede seguir disfrutando de su sexualidad toda la vida)</li></ul></li></ul><br /><br /><ul><li><strong>Mitos relacionados con el hombre:</strong><ul><li>Es falso que... <em>el hombre sea el responsable del placer de la mujer</em>. (En una pareja heterosexual, al igual que en una homosexual, ambos son responsables de su propio placer, ambos han de dar y recibir a si mismos y al otro)</li><li>Es falso que... <em>si un hombre tiene el pene m&aacute;s grande proporcione mayor placer</em>. (Adem&aacute;s de que un hombre puede dar y sentir placer con otras partes de su cuerpo no s&oacute;lo con el pene, que un pene sea m&aacute;s grande no es proporcional al hecho de que produzca mayor placer)</li><li>Es falso que... <em>la eyaculaci&oacute;n precoz se quite sola con el tiempo, o con alguna medicaci&oacute;n o intervenci&oacute;n quir&uacute;rgica, o se pueda evitar pensando durante el coito en cosas desagradables</em>. (Los hombres que padecen este problema deben buscar ayuda de un/a profesional para solucionarlo)</li><li>Es falso que... <em>el hombre siempre tenga que tener una erecci&oacute;n r&aacute;pidamente, s&oacute;lo con ver a una mujer desnuda y siempre tenga ganas de sexo</em>. (En ocasiones la erecci&oacute;n puede darse de manera r&aacute;pida, &uacute;nicamente con estimulaci&oacute;n visual, pero tambi&eacute;n se puede requerir una estimulaci&oacute;n m&aacute;s directa, adem&aacute;s no tiene por qu&eacute; estar siempre dispuesto a tener relaciones sexuales) </li><li>Es falso que... <em>si un hombre pierde la erecci&oacute;n o no la consigue en un momento dado, signifique que es impotente, que ha perdido su virilidad o que sea menos hombre</em>. (Hay numerosos factores que pueden afectar a la erecci&oacute;n, lo cual no tiene nada que ver con la potencia sexual)</li><li>Es falso que... <em>los problemas de erecci&oacute;n s&oacute;lo afecten a hombres mayores y se deban siempre a causas f&iacute;sicas</em>. (La dificultad er&eacute;ctil suele tener causas de tipo psico-socio-cultural y afecta tambi&eacute;n a hombres j&oacute;venes)</li><li>Es falso que... <em>si un hombre no tiene erecci&oacute;n no pueda mantener una relaci&oacute;n sexual</em>. (Las relaciones sexuales no pueden depender &uacute;nicamente del pene del hombre)</li><li>Es falso que... <em>si un hombre siente placer con la estimulaci&oacute;n anal signifique que sea homosexual</em>. (La zona del ano contiene numerosas terminaciones nerviosas por lo que su estimulaci&oacute;n puede ser muy placentera tanto en la mujer como en el hombre, independientemente de su orientaci&oacute;n sexual)</li></ul></li></ul><br />&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;<br /><ul><li><strong>Mitos relacionados con la anticoncepci&oacute;n y con las Infecciones de Transmisi&oacute;n Sexual (ITS):</strong><ul><li>Es falso que... <em>la marcha atr&aacute;s sea un m&eacute;todo seguro</em>. (Antes de la eyaculaci&oacute;n, el hombre expulsa, generalmente sin darse cuenta, el llamado l&iacute;quido preseminal que puede contener espermatozoides, por tanto aunque eyacule fuera de la vagina se puede producir un embarazo, y adem&aacute;s el contagio de ITS)</li><li>Es falso que... <em>los llamados m&eacute;todos naturales sirvan para evitar el embarazo</em>. (El m&eacute;todo de la temperatura, del moco cervical y del ritmo, son muy poco fiables para prevenir embarazos, ya que es muy dif&iacute;cil determinar con exactitud cu&aacute;ndo ovula una mujer, sobre todo porque pueden afectar numerosos factores y producir variaciones)</li><li>Es falso que... <em>no haya riesgo de embarazo en la primera relaci&oacute;n sexual de coito</em>. (En la primera relaci&oacute;n con penetraci&oacute;n existe el mismo riesgo que en cualquier otra, incluso hay que tener en cuenta que la primera ovulaci&oacute;n ocurre aproximadamente dos semanas antes de la regla, por tanto ya hay riesgo de embarazo antes de que una adolescente tenga su primera menstruaci&oacute;n)</li><li>Es falso que... <em>no haya riesgo de embarazo durante la regla</em>. (Aunque la probabilidad es menor porque la ovulaci&oacute;n ocurre unas dos semanas antes de que baje la regla, se pueden producir ovulaciones espont&aacute;neas en cualquier momento del ciclo, incluso durante la menstruaci&oacute;n)</li><li>Es falso que... <em>los m&eacute;todos anticonceptivos hormonales engorden, produzcan esterilidad o haya que realizar descansos</em>. (Las primeras p&iacute;ldoras anticonceptivas conten&iacute;an dosis hormonales muy altas, pero los m&eacute;todos hormonales actuales contienen dosis muy bajas de hormonas por lo que no suelen influir en el peso, tampoco hay ninguna evidencia de que produzcan esterilidad, y no es necesario ni beneficioso realizar descansos en el uso de estos m&eacute;todos a no ser que existan razones m&eacute;dicas)</li><li>Es falso que... <em>el cond&oacute;n quite placer en las relaciones sexuales</em>. (Los preservativos que hay actualmente en el mercado son muy finos y se adaptan perfectamente, por lo cual no se va a notar menor sensibilidad en absoluto cuando la pareja se encuentre en un alto grado de excitaci&oacute;n disfrutando de la penetraci&oacute;n)</li><li>Es falso que... <em>el preservativo rompa la espontaneidad de las relaciones sexuales</em>. (Si la pareja sabe integrarlo como un elemento positivo, &eacute;ste puede convertirse incluso en una parte m&aacute;s del juego)</li><li>Es falso que... <em>las Infecciones de transmisi&oacute;n Sexual s&oacute;lo afecten a determinadas personas</em>. (Cualquiera puede infectarse independiente del tipo de orientaci&oacute;n sexual o del estilo de vida que tenga, adem&aacute;s hay muchas personas que pueden estar infectadas sin que se note y ni siquiera lo sepan)</li></ul></li></ul><br /><br /><ul><li><strong>Otros mitos:</strong><ul><li>Es falso que... <em>los &oacute;rganos sexuales m&aacute;s importantes del hombre y de la mujer sean los genitales</em>. (Es el cerebro el &oacute;rgano sexual m&aacute;s importante tanto en el hombre como en la mujer)</li><li>Es falso que... <em>la educaci&oacute;n sexual incite a que los j&oacute;venes mantengan relaciones sexuales</em>. (Lo que atrae es lo prohibido, la informaci&oacute;n sexual les va a ayudar a tener en cuenta los riesgos para poder decidir por si mismos)</li><li>Es falso que... <em>la pornograf&iacute;a sea perjudicial porque convierta a las personas en obsesos o adictos sexuales</em>. (Si bien es cierto que en los j&oacute;venes no es muy recomendable porque a&uacute;n no tienen una idea clara de la realidad acerca de las relaciones sexuales y les puede crear ideas equivocadas, en los adultos es s&oacute;lo una forma m&aacute;s de buscar estimulaci&oacute;n sexual)</li><li>Es falso que... <em>la p&iacute;ldora del d&iacute;a despu&eacute;s sea un m&eacute;todo anticonceptivo</em>. (La p&iacute;ldora postcoital s&oacute;lo debe usarse en caso de emergencia, por violaci&oacute;n o fallo de otro m&eacute;todo, adem&aacute;s no previene contra las ITS, y no es 100% efectiva en evitar embarazos)</li><li>Es falso que... <em>los que abusan sexualmente de menores suelan ser personas enfermas y desconocidas por la v&iacute;ctima</em>. (Habitualmente son personas de lo m&aacute;s com&uacute;n, cercanas a la v&iacute;ctima, y el abuso se produce en lugares cotidianos)</li><li>Es falso que... <em>las personas con discapacidades no tengan sexualidad</em>. (Estas personas al igual que el resto son personas sexuadas, con deseos y necesidades sexuales, que tienen todo el derecho a disfrutar de sus cuerpos como quieran, a tener intimidad y a que se les facilite todo esto)</li><li>Es falso que... <em>el alcohol sea un estimulante sexual</em>. (El alcohol y otras drogas en peque&ntilde;as cantidades puede desinhibir, pero a partir de ah&iacute; afectan negativamente al deseo, dificultan la erecci&oacute;n en el hombre y el orgasmo en la mujer y provocan trastornos en la eyaculaci&oacute;n)</li></ul></li></ul><br /><br /><strong>CONCLUSI&Oacute;N:</strong><br /><br />Si bien es cierto que muchas de las creencias falsas sobre la sexualidad en general, que circulaban hace a&ntilde;os entre la gente, hoy en d&iacute;a se sabe que no son verdaderas y hasta pueden causar risa (como la idea de que si te masturbabas te sal&iacute;an granos o te quedabas ciego), tambi&eacute;n es cierto que se han ido forjando nuevos mitos y que otros m&aacute;s dif&iacute;ciles de erradicar a&uacute;n permanecen asentados en las mentes de muchas personas. As&iacute; todo lo que antes se consideraba malo ahora resulta que es bueno, y lo que dec&iacute;an que era &ldquo;anormal&rdquo; ahora se ve como &ldquo;normal&rdquo;, pero &iquest;qui&eacute;n decide qu&eacute; es bueno o malo?, &iquest;en base a qu&eacute; criterio algo es &ldquo;normal&rdquo; o &ldquo;anormal&rdquo;?. <br /><br />De un modo u otro, <em>los mitos siguen transmitiendo que hay unas normas, unos dict&aacute;menes establecidos a partir de los cuales la sexualidad de las personas debe regirse</em>, unas pautas que seguir porque sino ser&aacute;s visto como un bicho raro. <br /><br />Para acabar con estos mitos, <strong>hay que empezar por dar una Educaci&oacute;n Sexual adecuada, donde quede claro ante todo que la sexualidad es una parte de nuestra vida que cada uno elige c&oacute;mo vivir</strong>, donde debe primar tambi&eacute;n como en otros aspectos de la vida, la <strong>tolerancia y</strong> el <strong>respeto a la diversidad</strong>.]]></content:encoded><description>Aunque en la actualidad hay una gran cantidad de informaci&amp;oacute;n disponible sobre todo lo relacio[...]</description></item><item><title>Carta a mi vagina</title><link>9</link><guid isPermaLink="false">9</guid><content:encoded xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"><![CDATA[<p><img src="/media//10.jpg" border="0" width="191" height="289" /><em>&ldquo;Querida amiga, s&eacute; que siempre has cuidado de m&iacute;, y me has protegido de todo aquello que pudiera hacerme da&ntilde;o... Has sido muy buena conmigo, manteni&eacute;ndote cerrada ante el peligro, ahora te comprendo... Yo estaba asustada, pero no me daba cuenta, y t&uacute;, mi preciosa vagina, s&oacute;lo pretend&iacute;as ayudarme porque intu&iacute;as mis miedos, aunque al final no nos entendi&eacute;ramos y acabara enfad&aacute;ndome contigo... Pero ahora todo est&aacute; cambiando, estoy aprendiendo a entenderme, a cuidarme y a quererme...a darnos placer...as&iacute; que ya no necesito que me cuides m&aacute;s, a partir de ahora yo sabr&eacute; cuidarnos a las dos, ya no tengo miedo... S&eacute; c&oacute;mo evitar un embarazo y tampoco permitir&eacute; que entre a trav&eacute;s de ti ninguna enfermedad ni nadie que quiera hacernos da&ntilde;o... No dejar&eacute; que te ocurra nada malo, te lo prometo. Ahora vamos a disfrutar las dos juntas, sin temores... Gracias por cuidarme, pero ya no lo necesito.&rdquo;<br /></em><br /><br />Este fragmento (consistente en una carta que escribe una mujer a su vagina para enfrentarse a sus miedos), es una muestra de una parte de la terapia psicol&oacute;gica que se puede utilizar para superar el <strong>VAGINISMO</strong>, un problema bastante desconocido por mucha gente, pero que <strong>afecta a m&aacute;s mujeres de las que se piensa y limita las relaciones sexuales de muchas parejas.</strong><br /><br />El vaginismo puede definirse como una <strong>contracci&oacute;n involuntaria de los m&uacute;sculos que rodean la vagina, que se produce siempre que se intenta la penetraci&oacute;n, haci&eacute;ndola imposible</strong>. La mujer no puede controlarlo (por tanto no se la debe culpabilizar) ya que responde a un mecanismo reflejo de defensa condicionado (aprendido) que ocurre de forma autom&aacute;tica, cada vez que se intenta introducir en la vagina cualquier cosa, ya sea un pene, un dedo, un esp&eacute;culo, un tamp&oacute;n...<br /><br />Esta situaci&oacute;n suele generar en la mujer una gran ansiedad, ya que <strong>convierte el intento de coito en algo desagradable, e incluso doloroso si se hace fuerza</strong>. Habitualmente acaba provocando tambi&eacute;n una p&eacute;rdida de deseo, y en algunos casos fobia al coito (aunque &eacute;sta puede ser tambi&eacute;n anterior al vaginismo y causa del mismo). En algunos hombres, cuya pareja padece vaginismo, puede dar lugar a un problema de erecci&oacute;n asociado a los repetidos intentos de coito fracasados y desagradables para ambos. En cambio, hay parejas que adaptan su vida sexual a esta situaci&oacute;n y no buscan ayuda hasta que desean tener hijos. <br /><br />Antes de nada, es necesario hacerse una revisi&oacute;n ginecol&oacute;gica que descarte causas f&iacute;sicas (himen r&iacute;gido, endometriosis, inflamaci&oacute;n de la pelvis por infecciones...). Pero <strong>generalmente las causas son de tipo psicol&oacute;gico: falta de informaci&oacute;n sexual adecuada, mitos err&oacute;neos</strong>(&ldquo;la primera vez tiene que doler&rdquo;), <strong>falta de comunicaci&oacute;n </strong>con la pareja, sentimiento de <strong>culpabilidad</strong> por una educaci&oacute;n muy restrictiva,<strong> experiencias anteriores desagradables</strong>, haber sufrido una violaci&oacute;n, <strong>miedo extremo al embarazo o a contraer enfermedades</strong>...pero sobre todo, la <strong>ansiedad</strong> y el <strong>temor</strong> que se genera ante varios intentos de penetraci&oacute;n frustrantes y desagradables. <br /><br />El tratamiento va a requerir, por un lado <strong>informaci&oacute;n sexual y conocimiento genital</strong> para eliminar las creencias falsas y los temores, desangustiando a la mujer. Por otro, ser&aacute; necesaria una <strong>desensibilizaci&oacute;n sistem&aacute;tica</strong>, es decir, el desaprendizaje y nuevo aprendizaje adecuado, a trav&eacute;s de <strong>ejercicios progresivos de dilataci&oacute;n de la vagina</strong>, en estado de relajaci&oacute;n (y a menudo con ayuda de&nbsp; fantas&iacute;as). Adem&aacute;s, como en el tratamiento de otros problemas sexuales, nuevamente son fundamentales los <strong>Ejercicios de Kegel</strong>, ya que ense&ntilde;an a la mujer a contraer y relajar la musculatura genital a voluntad.<br /><br />Finalmente, es importante tener claro que la terapia para superar el vaginismo, aunque es muy efectiva, no es un proceso de un d&iacute;a para otro, sino que hace falta tiempo, <strong>paciencia y esfuerzo</strong>, no s&oacute;lo por parte de la mujer sino tambi&eacute;n de su pareja (si la tuviera).<br /><br />Por otra parte, hay que distinguir el vaginismo de otro problema sexual con el que a veces se confunde: la <strong>DISPAREUNIA</strong>.<br /><br />En este caso (con mayor incidencia que el vaginismo), se trata de <strong>dolor o molestias repetidas durante la penetraci&oacute;n</strong> (mientras que en el vaginismo &eacute;sta se hace imposible), y <strong>puede afectar tanto a mujeres como a hombres</strong>. Algunas mujeres con dispareunia pueden acabar teniendo vaginismo por miedo a sentir de nuevo dolor, tras repetidos coitos desagradables.<br /><br /><strong>Las causas en las mujeres </strong><strong>pueden ser org&aacute;nicas</strong>, debidas a vulvovaginitis, endometriosis, cistitis, afecciones dermatol&oacute;gicas, lubricaci&oacute;n insuficiente...por lo que ser&aacute; necesaria ayuda m&eacute;dica para solucionarlo; <strong>o psicosociales</strong> por <strong>falta de relajaci&oacute;n, miedos irracionales, lugares inadecuados</strong> con poca intimidad o inc&oacute;modos, <strong>poco tiempo para excitarse</strong>, poca comunicaci&oacute;n con la pareja...todo esto va a provocar que la mujer no pueda relajarse y los m&uacute;sculos de la vagina se pongan en tensi&oacute;n de modo que el coito se haga cada vez m&aacute;s molesto.<br /><br /><strong>En el hombre</strong>, la dispareunia <strong>puede producirse con la erecci&oacute;n o durante la penetraci&oacute;n</strong> (por causas f&iacute;sicas como fimosis, inflamaci&oacute;n del prepucio, infecciones, alergias, irritaciones, etc), <strong>o al eyacular</strong> (prostatitis y uretritis). Cuando el dolor no se debe a ninguna causa org&aacute;nica pueden existir sentimientos de culpabilidad o conflictos internos. <br /><br />En todo caso, es <strong>necesario buscar ayuda para solucionar el problema</strong>, en lugar de seguir padeci&eacute;ndolo sin hacer nada o dejar de tener relaciones sexuales (aunque, por supuesto, &eacute;stas abarcan mucho m&aacute;s que la penetraci&oacute;n, pero dada la importancia que se le concede a esta pr&aacute;ctica, no poder disfrutarla suele generar muchos problemas en la pareja).<strong> &ldquo;Practicar la penetraci&oacute;n o no practicarla debe ser una opci&oacute;n, no una imposici&oacute;n&rdquo;</strong>.</p>]]></content:encoded><description>&amp;ldquo;Querida amiga, s&amp;eacute; que siempre has cuidado de m&amp;iacute;, y me has protegido de todo aqu[...]</description></item><item><title>El lenguaje de los cuerpos</title><link>8</link><guid isPermaLink="false">8</guid><content:encoded xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"><![CDATA[<p><img src="/media//9.jpg" border="0" width="165" height="241" /> </p><p><strong>Desde que nacen, los beb&eacute;s necesitan del contacto corporal para sobrevivir</strong>. Est&aacute; demostrado que la estimulaci&oacute;n corporal, durante el primer a&ntilde;o de vida, env&iacute;a se&ntilde;ales al cerebro que a su vez activa respuestas de crecimiento y bienestar. En cambio, la falta de contacto puede provocar importantes trastornos en el desarrollo del ni&ntilde;o, o incluso la muerte.<br /><br />Pero &iquest;qu&eacute; pasa cuando crecemos?, &iquest;dejamos de necesitar las caricias, los abrazos, los besos... y en definitiva, el contacto con otras personas?. Tal y como se nos presenta la sociedad actual, parece que esto fuera as&iacute;, limitando el contacto de los cuerpos a la pareja (principalmente en la intimidad) y la familia como mucho, ya que <strong>&ldquo;a medida que crecemos y vamos dejando de ser ni&ntilde;os, se nos van restringiendo las caricias&rdquo;</strong>. Es como si al hacernos independientes ya no necesit&aacute;ramos ser tocados por los dem&aacute;s. <br /><br />&iexcl;Nada m&aacute;s lejos de la realidad!. <strong>&ldquo;La necesidad de contacto se mantiene durante toda la vida&rdquo;</strong>, y forma parte de nuestro equilibrio emocional y psicof&iacute;sico. Las caricias constituyen un modo de comunicaci&oacute;n &uacute;nico, que transmite bienestar y afecto, haci&eacute;ndonos sentir seguros y queridos. Sin embargo, ocurre que mientras los beb&eacute;s no saben hablar, las personas se relacionan con ellos a trav&eacute;s del lenguaje no verbal (caricias, gestos, miradas...), en cambio cuando aprenden el lenguaje verbal, &eacute;ste acaba predominando y a menudo sustituyendo al contacto.<br /><br /><strong>En nuestra cultura, &ldquo;tocarse&rdquo; est&aacute; limitado por ciertos tab&uacute;es</strong>, prejuicios y normas, lo que dificulta que la caricia (tan necesaria para el bienestar de las personas) se utilice m&aacute;s a menudo. <br /><br />En definitiva, cuando los ni&ntilde;os se van haciendo mayores, empiezan a recibir &ldquo;mensajes prohibitivos&rdquo; con respecto a su impulso natural a tocarse a s&iacute; mismos y a otros. Como resultado, tenemos la idea que el ni&ntilde;o se hace sobre las relaciones entre las personas, donde no caben las caricias, ya que tocar a los dem&aacute;s est&aacute; fuera de lugar, queda feo, es malo, o s&oacute;lo &ldquo;es cosa de pulpos y pesados&rdquo;.<br /><br />De este modo, muchas personas desconocen el valor de la caricia en s&iacute; misma, el placer y el bienestar que produce..., y recurren a ella &uacute;nicamente como un mero preliminar para el sexo. Es indispensable por tanto, que estas personas <strong>&ldquo;reaprendan a vivir su cuerpo&rdquo;</strong>, descubran que para ser conscientes de s&iacute; mismos, de sus sensaciones y sentimientos, <strong>es primordial acariciarse y dejarse acariciar</strong>.<br /><br />Con nuestros fren&eacute;ticos ritmos de vida, resulta dif&iacute;cil tomarse tiempo para uno mismo, dejar a un lado las preocupaciones y darse permiso para sentir y escucharse. Podemos realizar ejercicios de relajaci&oacute;n y respiraci&oacute;n para calmar las tensiones y ampliar nuestra capacidad de sentir, pero es sobre todo, <strong>a trav&eacute;s de las caricias como nos hacemos m&aacute;s conscientes de nuestro cuerpo</strong>. Adem&aacute;s, al relacionarnos con los dem&aacute;s, las caricias nos permiten comunicar con profundidad y expresar nuestros sentimientos muchas veces mejor que las palabras. De esta forma, la piel (tan extensa como nuestro cuerpo) establece una v&iacute;a de comunicaci&oacute;n con posibilidades infinitas, recibiendo y enviando mensajes al mismo tiempo, a trav&eacute;s de las caricias. <br /><br />Con respecto al terreno sexual, quiz&aacute; sea donde la falta de caricias genera m&aacute;s problemas, ya que &eacute;stas son fundamentales, al despertar las sensaciones de placer que provocan la excitaci&oacute;n sexual. Aqu&iacute; cumplen un papel decisivo las &ldquo;zonas er&oacute;genas&rdquo;, que son aquellas zonas del cuerpo particulares de cada persona, que al estimularlas despiertan su apetito sexual. Pero para convertir en sensual cualquier caricia, son indispensables la concentraci&oacute;n y el deseo de placer, adem&aacute;s de saber crear el clima adecuado (en un ambiente relajante y c&oacute;modo, con una luz tenue, temperatura c&aacute;lida, sin ruidos,...). Por ello podr&iacute;amos decir que <strong>&ldquo;saber acariciar es todo un arte&rdquo;</strong> que hace del masaje sexual una experiencia enormemente placentera por s&iacute; misma.<br /><br />Por otro lado, hay muchas maneras de tocar: <strong>palpando, rozando, acariciando, amasando, con m&aacute;s o menos presi&oacute;n e intensidad, con mayor o menor suavidad, haciendo c&iacute;rculos, pellizcando, incluso dando mordisquitos o succionando...</strong> Y aunque lo que m&aacute;s utilizamos para tocar son las manos, podemos descubrir nuevas sensaciones acariciando o dej&aacute;ndonos acariciar con diferentes partes del cuerpo: <strong>las mejillas, los labios, la lengua, los brazos, los pies, el pecho, los cabellos, incluso deslizarnos con el cuerpo y sentir la proximidad (piel con piel), notar el calor y la energ&iacute;a que desprende el otro...</strong><br /><br />Tambi&eacute;n se pueden utilizar para acariciar multitud de objetos que produzcan una sensaci&oacute;n agradable como plumas, tejidos suaves, pinceles, cubitos de hielo, geles de fr&iacute;o o calor, etc.<br /><br />Volviendo a las <strong>zonas er&oacute;genas</strong>, aunque no debemos olvidar que &ldquo;cada persona debe descubrir las suyas propias&rdquo;, vamos a ver de un modo general las principales en el hombre y en la mujer.<br /><br />Todo el mundo sabe que <strong>el glande o punta del pene es la zona m&aacute;s sensible del hombre</strong>, pero mucha gente desconoce que el <strong>perin&eacute; (zona entre el ano y los test&iacute;culos) posee tambi&eacute;n gran cantidad de terminaciones nerviosas</strong>, y puede ser igualmente placentera para las mujeres. En ellas merece menci&oacute;n especial el <strong>cl&iacute;toris</strong>, &oacute;rgano er&eacute;ctil que tiene su origen en las mismas estructuras embrionarias que el pene, y que est&aacute; formado por un cuerpo cavernoso que durante la excitaci&oacute;n sexual aumenta de tama&ntilde;o al mismo tiempo que el flujo de sangre. Por otro lado, la <strong>vagina requiere que la mujer est&eacute; ya algo excitada para que se lubrique y pueda ser estimulada de forma &oacute;ptima  y adquirir todo su potencial er&oacute;geno</strong>, sin olvidarnos de que es en el primer tercio de &eacute;sta donde se concentra su mayor n&uacute;mero de terminaciones nerviosas.<br /><br />Otras partes del cuerpo que normalmente olvidamos y pueden dar mucho placer tanto a las mujeres como a los hombres son: <strong>cabello, </strong><strong>p&aacute;rpados</strong> (besarlos suavemente relaja), <strong>orejas</strong> (los l&oacute;bulos y detr&aacute;s de estas  aumentan su sensibilidad durante la excitaci&oacute;n sexual), <strong>labios, mejillas</strong> (acariciarlas transmite ternura), <strong>cuello</strong> (suele ser muy sensible a los besos), <strong>hombros, pecho, parte inferior de las axilas</strong> (cuidado con las cosquillas), <strong>cara interna de los brazos, cara lateral del tronco</strong> (lamer esta zona de arriba a bajo puede ser una experiencia ardiente), <strong>espalda</strong> (nada como un buen masaje), <strong>ombligo</strong> (hacer c&iacute;rculos alrededor de este con la yema del dedo humedecido puede resultar muy excitante), <strong>cintura, vientre, gl&uacute;teos, detr&aacute;s de las rodillas, manos y pies</strong>.<br /><br />Finalmente, no releguemos al olvido otros formas de comunicarnos adem&aacute;s del tacto (del que ya hemos hablado) y la vista (que es la m&aacute;s usada), como son el resto de los sentidos: el gusto (saborear el cuerpo de nuestr@ amante...), el olfato (oler a los dem&aacute;s nos puede despertar muchos instintos...), y el o&iacute;do (escuchar en la cama lo que le gusta a nuestra pareja...).<br /><br /><em><strong>La caricia es un regalo tanto para el que la da como para el que la recibe, &iexcl;seamos generosos! y disfrutemos m&aacute;s de ellas, nuestros cuerpos nos lo agradecer&aacute;n y nuestra sexualidad se enriquecer&aacute;.</strong></em></p>]]></content:encoded><description>Desde que nacen, los beb&amp;eacute;s necesitan del contacto corporal para sobrevivir. Est&amp;aacute; demo[...]</description></item><item><title>La sexualidad a lo largo de nuestra vida</title><link>7</link><guid isPermaLink="false">7</guid><content:encoded xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"><![CDATA[<img src="/media//8.jpg" border="0" width="218" height="305" /><strong>La sexualidad</strong> es importante en la vida del ser humano, ya que <strong>&quot;nos acompa&ntilde;a siempre a lo largo del camino y nos reporta bienestar y satisfacci&oacute;n&quot;</strong> (o al menos as&iacute; deber&iacute;a ser). Pero no se vive del mismo modo a unas edades que a otras: desde que nacemos hasta que morimos, nuestro cuerpo y nuestra mente evolucionan, a veces a distinto ritmo, lo que puede afectar a nuestra sexualidad entre otros &aacute;mbitos.<br /> <br /> A pesar de lo que mucha gente pueda pensar, la mayor&iacute;a de los expertos afirman que <em>&quot;nuestra capacidad para experimentar placer er&oacute;tico se inicia con el nacimiento y no tiene por qu&eacute; desaparecer hasta la muerte&quot;</em>. No obstante, es cierto que <strong>la edad puede intervenir de alguna manera en diversos aspectos f&iacute;sicos y psicol&oacute;gicos de la sexualidad</strong>. De tal modo que mientras los cambios biol&oacute;gicos vinculados a la edad son m&aacute;s universales, las respuestas de los individuos a estos cambios difieren enormemente. Adem&aacute;s, a diferencia del resto de las funciones humanas, la edad influye sobre los hombres y las mujeres de manera distinta.<br /> <br /> Los estudios de Masters y Johnson confirman que los varones experimentan el m&aacute;ximo de respuesta y capacidad sexual alrededor de los 17 &oacute; 18 a&ntilde;os y que a partir de entonces muestran una disminuci&oacute;n constante. En cambio, las mujeres alcanzan su m&aacute;ximo entre los 30 y los 40, y a partir de ah&iacute; su libido disminuye a un ritmo relativamente m&aacute;s lento que en los hombres.<br /> <br /> Veamos, pues, los <strong>cambios referidos a la sexualidad</strong> que se producen en ellas y ellos <strong>durante las principales etapas de la vida:</strong><br /> <br /><strong> &ndash; Infancia</strong> <br /> <br /> Todo ser humano, desde el momento de su concepci&oacute;n, est&aacute; marcado por su sexualidad. Los ni&ntilde;os y las ni&ntilde;as nacen con un sexo biol&oacute;gico condicionado por la herencia gen&eacute;tica y la presencia o no, respectivamente, de hormonas masculinas. Por otro lado, la identidad sexual que se adquiere durante los primeros a&ntilde;os de vida y determina la conciencia de pertenecer a un sexo u otro, va a estar influenciada por est&iacute;mulos biol&oacute;gicos y psicosociales.<br /> <br /><strong> La mayor&iacute;a de los autores reconocen la sexualidad del beb&eacute;, aunque se trate b&aacute;sicamente de actos reflejos</strong>. Desde su nacimiento, el beb&eacute; se lleva todo lo que encuentra a la boca, su af&aacute;n por descubrir y conocer su cuerpo le llevar&aacute; a tocar sus genitales, y seguir&aacute; haci&eacute;ndolo por el placer que ello le proporciona. <em>&quot;La masturbaci&oacute;n infantil es una fase normal del desarrollo, as&iacute; como los juegos sexuales entre ni&ntilde;os y/o ni&ntilde;as, y las actitudes de los padres al respecto pueden ser determinantes para la sexualidad posterior&quot;</em>. Adem&aacute;s la relaci&oacute;n del beb&eacute; con sus padres y el cari&ntilde;o que perciba de ellos, constituir&aacute;n su riqueza afectiva y la referencia de posteriores vivencias &iacute;ntimas.<br /> <br /><strong> &ndash; Pubertad </strong><br /> <br /> En los chicos se inicia aproximadamente entre los 12 y los 14 a&ntilde;os y con respecto a la sexualidad conlleva la <strong>adquisici&oacute;n de los llamados caracteres sexuales secundarios</strong>: aparici&oacute;n de vello en el pubis, y aumento del volumen del pene as&iacute; como de los test&iacute;culos (que empiezan a producir espermatozoides y testosterona) y del escroto. Adem&aacute;s estos cambios van acompa&ntilde;ados de <strong>sensaciones sexuales nuevas</strong>: hay un gran incremento de la libido, mayor n&uacute;mero de erecciones involuntarias, as&iacute; como eyaculaciones espont&aacute;neas durante el sue&ntilde;o (poluciones nocturnas).<br /> <br /> Por su parte, las chicas llegan a la pubertad hacia los 12 a&ntilde;os (o incluso antes) y tienen un referente biol&oacute;gico concreto: la menstruaci&oacute;n. Tambi&eacute;n adquieren una serie de caracteres sexuales secundarios: mayor desarrollo de los genitales internos y externos, aparici&oacute;n del vello del pubis y crecimiento de los senos. Las adolescentes suelen tener un despertar sexual m&aacute;s lento que los varones, parece que no se masturban con tanta frecuencia como ellos y su necesidad de orgasmo es menos intensa. En cuanto a las primeras relaciones sexuales, suelen ser menos placenteras para ellas, que adem&aacute;s no suelen llegar al orgasmo.<br /> <br /><strong> &ndash; Edad adulta</strong><br /> <br /> Mientras alrededor de los 20 el impulso sexual en los hombres es muy intenso y la frecuencia del orgasmo alcanza su m&aacute;ximo, a partir de los 30 a&ntilde;os el deseo sexual va disminuyendo. Durante este per&iacute;odo contin&uacute;an alcanzando la erecci&oacute;n con rapidez y la p&eacute;rdida de &eacute;sta despu&eacute;s del orgasmo a&uacute;n es lenta, sin embargo el tiempo necesario para conseguir una nueva erecci&oacute;n despu&eacute;s de haber eyaculado se va haciendo m&aacute;s largo. <em>Despu&eacute;s de los 40, &quot;la er&oacute;tica del hombre se hace m&aacute;s parecida a la de las mujeres, ya que deja de estar tan focalizada genitalmente y las sensaciones placenteras empiezan a ser m&aacute;s difusas y generalizadas&quot;</em>. Adem&aacute;s, el orgasmo ya no es tan importante como antes en la experiencia sexual. A <strong>partir de los 50 se requiere una estimulaci&oacute;n m&aacute;s larga e intensa para alcanzar la erecci&oacute;n</strong>.<br /> <br /> Por su parte, <strong>la mujer en esta etapa evoluciona a un ritmo m&aacute;s lento y</strong>, como hemos dicho antes, <strong>no llega al m&aacute;ximo de excitabilidad sexual hasta los 30 &oacute; 40 a&ntilde;os</strong>. Es entonces cuando la lubricaci&oacute;n vaginal se produce m&aacute;s r&aacute;pidamente y algunas mujeres son capaces de experimentar m&uacute;ltiples orgasmos. M&aacute;s adelante y <em>con la llegada de la menopausia, el funcionamiento sexual es muy variable de unas mujeres a otras</em>: algunas sienten un aumento del deseo sexual, mientras que en otras disminuye.<br /> <br /><strong> &ndash; Vejez </strong><br /> <br /> Dentro de los cambios anat&oacute;micos y funcionales que influyen en la sexualidad de la mujer mayor (como consecuencia de una disminuci&oacute;n de estr&oacute;genos) se encuentran: una atrofia generalizada del aparato genital con menor sensibilidad del mismo (la pr&aacute;ctica sexual habitual hace que esto ocurra mucho m&aacute;s despacio), enlentecimiento de la fase de excitaci&oacute;n sexual con menor y m&aacute;s lenta lubricaci&oacute;n vaginal (por lo que hay mayor dificultad en la penetraci&oacute;n si no se espera el tiempo suficiente o se usa alg&uacute;n lubricante), la vagina se acorta y pierde elasticidad, y hay una disminuci&oacute;n en frecuencia e intensidad de las contracciones org&aacute;smicas.<br /> <br /> En cuanto a los cambios que se producen en el hombre senil est&aacute;n: menor tama&ntilde;o testicular, menor sensibilidad del pene, se tarda m&aacute;s en conseguir la erecci&oacute;n que adem&aacute;s es menos robusta y se requiere mayor estimulaci&oacute;n, menor necesidad f&iacute;sica de eyacular alarg&aacute;ndose el momento, menor volumen de esperma eyaculado, menor n&uacute;mero e intensidad de las contracciones org&aacute;smicas y alargamiento del per&iacute;odo refractario.<br /> <br /> Sin embargo, tanto en la mujer como en el hombre,<em> &ldquo;estos cambios fisiol&oacute;gicos no necesariamente conllevan una p&eacute;rdida significativa de la actividad sexual&rdquo;</em> (ya que la mayor&iacute;a tienen soluciones relativamente sencillas o se compensan con otros cambios positivos). En cambio, <strong>son los factores psicosociales los que m&aacute;s repercuten negativamente en la sexualidad de la tercera edad, debido a las creencias err&oacute;neas que estas personas tienen (y el resto de la gente)</strong>, como por ejemplo: que los viejos no tienen inter&eacute;s ni capacidad sexual, y menos a&uacute;n  las mujeres mayores, que la actividad sexual es perjudicial en la vejez, que la masturbaci&oacute;n desaparece en la vida adulta, que la satisfacci&oacute;n sexual decrece con los a&ntilde;os...<br /> <br /> Pero, como hemos dicho, <strong>durante este per&iacute;odo tambi&eacute;n existen ventajas que pueden favorecer la satisfacci&oacute;n sexual</strong>: mayor sincron&iacute;a en el orgasmo del hombre y la mujer, enriquecimiento de las relaciones sexuales tanto por una menor importancia del coito para ambos como por un mayor inter&eacute;s por el contacto corporal global y el afecto, ausencia de miedo al embarazo, mayor tranquilidad y tiempo para las relaciones sexuales...<br /> <br /> Por tanto, <em><strong>&quot;el mantenimiento de una sexualidad activa y satisfactoria a lo largo de la vida, va a depender, no tanto de factores biol&oacute;gicos, sino del conocimiento y aceptaci&oacute;n de los cambios y la adecuada adaptaci&oacute;n a los mismos, as&iacute; como del aprendizaje y preparaci&oacute;n de cada cual y de su actitud para vivir una sexualidad plena&quot;.</strong></em><br /> ]]></content:encoded><description>La sexualidad es importante en la vida del ser humano, ya que &amp;quot;nos acompa&amp;ntilde;a siempre a lo[...]</description></item><item><title>Anorgasmia: 5 requisitos para vencerla</title><link>6</link><guid isPermaLink="false">6</guid><content:encoded xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"><![CDATA[<img src="/media//7.jpg" border="0" width="243" height="291" />Aunque muchos piensen que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os se ha producido una gran liberaci&oacute;n sexual femenina, la realidad es que <strong>la dificultad para conseguir el orgasmo sigue siendo uno de los problemas m&aacute;s frecuentes en las mujeres</strong>. Esto, que en algunos casos puede provocar adem&aacute;s falta de deseo (otro de los trastornos principales), se relaciona indudablemente con muchos de los esquemas sexuales que siguen hoy d&iacute;a vigentes (como, por ejemplo, la b&uacute;squeda del orgasmo &uacute;nicamente a trav&eacute;s del coito, o la absurda dicotom&iacute;a &ldquo;orgasmo clitoridiano&rdquo; versus &ldquo;orgasmo vaginal&rdquo;).<br /><br />Dentro de la anorgasmia femenina encontramos una gran variedad, dependiendo de si es primaria (si nunca se ha experimentado un orgasmo), o secundaria (cuando el problema surge a partir de un  momento concreto, habiendo tenido orgasmos anteriormente). Tambi&eacute;n puede ser absoluta (si no se consigue el orgasmo de ning&uacute;n modo), o situacional (alcanz&aacute;ndose &eacute;ste con una determinada estimulaci&oacute;n pero no con otra).<br /><br />Por otra parte, <strong>las causas en muy raros casos son org&aacute;nicas, sino m&aacute;s bien psicol&oacute;gicas</strong> (debido a una <strong>educaci&oacute;n muy r&iacute;gida</strong>, sentimientos de <strong>culpa</strong>, <strong>miedo a perder el control</strong>, excesiva vigilancia y obsesi&oacute;n por conseguir el orgasmo sin dejarse llevar por las sensaciones, <strong>falta de relajaci&oacute;n</strong>, depresi&oacute;n, estr&eacute;s, ansiedad...), pero sobre todo la dificultad para conseguir el orgasmo suele deberse a la <strong>falta de una estimulaci&oacute;n adecuada</strong>. No hay que olvidar que cada mujer es distinta (al igual que cada circunstancia), y tambi&eacute;n lo es su umbral de excitaci&oacute;n, de tal modo que lo que para una puede ser suficientemente placentero para llegar al cl&iacute;max, para otra no tiene por qu&eacute; serlo en absoluto, o tal vez sea necesaria una estimulaci&oacute;n adicional. <br /><br />De modo que, <em>por naturaleza, toda mujer tiene la capacidad para llegar al orgasmo, ahora bien la habilidad ya es otra cosa, y no es otro el problema, generalmente, que esta falta de habilidad y de pr&aacute;ctica que se genera debido a una gran cantidad de factores tanto sociales como personales</em>. No hablemos entonces de anorgasmia como una patolog&iacute;a ni disfunci&oacute;n sino como una dificultad por superar. El orgasmo ser&iacute;a para la mujer que no lo conoce como una posibilidad por descubrir, y para aquella que desea conseguirlo de otros modos como un reto de generalizaci&oacute;n.<br /><br />No hay que olvidar, no obstante, que nuestro cuerpo y nuestra mente no est&aacute;n igual todos los d&iacute;as. A veces, es posible que haciendo lo mismo que otras, o incluso m&aacute;s, no consigamos llegar al cl&iacute;max. En estos casos (como en todos) no hay que obsesionarse ni frustrarse, simplemente disfrutar de lo que hagamos sin esperar nada m&aacute;s.<br /><br />Y, antes de pasar a enumerar &ldquo;las puertas que debes abrir en tu camino para llegar a la cumbre&rdquo;, ten claro que <strong>a veces no es suficiente con saber lo que se tiene que hacer, sino que te puede hacer falta la ayuda de un profesional</strong> que te gu&iacute;e en este aprendizaje, por tanto no dudes en acudir a un/a sex&oacute;logo/a si es necesario.<br /><br /><strong>1&ordm;) Aprender a conocer tu cuerpo.</strong><br /><br />-Si eres mujer, dedica tiempo a conocer tu cuerpo a fondo.<br />-Si eres hombre, an&iacute;mala a que conozca mejor su cuerpo, esto tambi&eacute;n te beneficiar&aacute; a ti (si logra los orgasmos m&aacute;s f&aacute;cilmente tendr&aacute; seguramente m&aacute;s ganas de sexo y ambos disfrutar&eacute;is m&aacute;s).<br /><br />Para ello hay una gran variedad de tareas/juegos que se pueden realizar tanto en solitario (es preferible en primer lugar) como acompa&ntilde;ada. Puedes tomar un ba&ntilde;o o ducha relajante, par&aacute;ndote a tocar tu cuerpo detenidamente, mientras te enjabonas con las manos, acarici&aacute;ndote suavemente cada una de las partes, al mismo tiempo que prestas atenci&oacute;n a tus sensaciones: c&oacute;mo te gusta tocarte, d&oacute;nde, de qu&eacute; manera, qu&eacute; zonas tienes m&aacute;s sensibles, d&oacute;nde no te gusta... Del mismo modo, puedes hacer esto aplic&aacute;ndote lentamente alguna loci&oacute;n por todo el cuerpo despu&eacute;s de la ducha. Tambi&eacute;n puedes dedicar unos minutos a observar tu cuerpo detalladamente delante de un espejo, distinguiendo las zonas que te gustan de las que no y analizar por qu&eacute;. Y <em>muy importante es conocer a fondo tus genitales</em>, observ&aacute;ndolos con la ayuda de un espejo de mano, toc&aacute;ndolos, localizando cada una de sus partes, acarici&aacute;ndolos, descubriendo <strong>qu&eacute; zonas te producen mayor excitaci&oacute;n, c&oacute;mo te gusta que te acaricien</strong> cada una, etc.<br /><br />Ya en compa&ntilde;&iacute;a, pod&eacute;is jugar a acariciaros todo el cuerpo por turnos: con las manos, los pies, la cara, los labios, la lengua, el pelo... todo vale, incluso una pluma, una flor o cualquier otro objeto (que pueda ser agradable, por supuesto). Quien recibe las caricias deber&aacute; decir lo que le gusta y lo que no, y sobre todo disfrutar al m&aacute;ximo de sus sensaciones, sin preocuparse de otra cosa. Esto puede ser muy agradable para ambos, pero centr&aacute;ndonos en la mujer con la dificultad org&aacute;smica, <em>lo importante es que est&eacute;s c&oacute;moda</em>, si en alg&uacute;n momento te sientes mal lo mejor es dejarlo y seguir otro d&iacute;a. Se trata de relajarte, centrarte en ti misma y darte permiso para sentir (cosa que muchas mujeres no se permiten por culpa de sus prejuicios).<br /><br />Quiz&aacute; la primera vez que realices alguna de estas tareas no te guste o no te sientas c&oacute;moda con tu cuerpo, esto suele pasar cuando tienes una visi&oacute;n negativa del mismo, o ves tus genitales como algo sucio y feo. Piensa sobre ello, c&oacute;mo te has sentido toc&aacute;ndote, por qu&eacute; crees que te sientes as&iacute;. Aprende a amar tu cuerpo, a verlo como algo hermoso, lleno de posibilidades. Prueba a repetir estos juegos en distintas ocasiones, tal vez te sorprenda sentir cosas nuevas, excitarte de otros modos e <em>ir acostumbr&aacute;ndote a estar en contacto con tu cuerpo</em>.<br /><br /><strong>2&ordm;) El poder de la fantas&iacute;a.</strong><br /><br />Utiliza tu fantas&iacute;a, deja que vuele tu imaginaci&oacute;n mientras te acaricias o te acarician. <br /><br />Si tienes problemas para fantasear <em>puedes ver pel&iacute;culas, leer literatura er&oacute;tica o libros sobre fantas&iacute;as de otras personas</em>, te ayudar&aacute;n a crear las tuyas propias. <br /><br />No pongas l&iacute;mites a tu mente, atr&eacute;vete a so&ntilde;ar sin censurarte ni juzgarte. &iexcl;Disfruta de tus fantas&iacute;as! y no se te ocurra sentirte culpable. <br /><br /><strong>3&ordm;) Ejercicios de Kegel.</strong><br /><br />Practicando estos ejercicios diariamente <strong>fortalecer&aacute;s el m&uacute;sculo pubococc&iacute;geo, ayudando a conseguir el orgasmo</strong>. <br /><br />Son muy sencillos, y te pondr&aacute;n m&aacute;s en contacto con tus genitales, <em>mejorando la conciencia de las sensaciones</em> en este &aacute;rea e <em>incrementando la circulaci&oacute;n sangu&iacute;nea</em> de esta zona.<br /><br /><strong>4&ordm;) Masturbaci&oacute;n.</strong><br /><br />Muchas mujeres se quejan de no conseguir orgasmos pero, sin embargo, nunca se han masturbado, no saben tocarse el cl&iacute;toris, ni piden a su pareja que se lo acaricie. Aunque &eacute;sta no sea la &uacute;nica manera de conseguirlo (tal vez algunas mujeres lo consigan &uacute;nicamente con el coito pero esto no es lo habitual), lo que es <em>seguro es que si aprendes a estimular tu cl&iacute;toris te ser&aacute; mucho m&aacute;s f&aacute;cil llegar al orgasmo</em>.<br /><br />Por tanto, manos a la obra: aprende a tocarte all&iacute; donde m&aacute;s placer te d&eacute;, ya sea solamente el cl&iacute;toris, o tambi&eacute;n los labios menores, mayores... o introduci&eacute;ndote un dedo en la vagina o en el ano, ya sea con tus dedos o los de tu pareja o con un vibrador, con lubricante... explora, juega, &iexcl;descubre tu placer!.<br /><br />Una vez que hayas conseguido el orgasmo de una manera, sigue practicando, acar&iacute;ciate el cl&iacute;toris (sin olvidarte del resto del cuerpo) de diferentes maneras, en diferentes posturas, y finalmente durante el coito, tal vez te cueste m&aacute;s alcanzarlo pero con la estimulaci&oacute;n adecuada tambi&eacute;n puedes conseguirlo. Pero esto no acaba aqu&iacute;, a&uacute;n puedes seguir practicando y descubriendo nuevos placeres, como el multiorgasmo o el Punto G, las posibilidades son infinitas, &iexcl;an&iacute;mate a investigar!.<br /><br /><strong>5&ordm;) Sin presiones.</strong><br /><br />Es muy importante no olvidar en los anteriores puntos, que <em>estar relajada, sentirse c&oacute;moda y encontrarse en un ambiente adecuado, son ingredientes imprescindibles</em>. No vale tampoco insistir, ni presionarse o que te presionen para tener un orgasmo, &eacute;ste <strong>aparecer&aacute; s&oacute;lo cuando est&eacute;s centrada en tu propia excitaci&oacute;n y no busc&aacute;ndolo</strong>.<br /><br />No te pongas etiquetas ni pretendas tener un orgasmo porque es lo que se supone que tienes que tener, o porque es la &uacute;nica meta, este tipo de pensamiento es completamente err&oacute;neo. Puedes desear, por supuesto, llegar al orgasmo porque te apetece, porque te gusta, porque te relaja..., o simplemente porque no tienes que conformarte con menos si puedes conseguir algo m&aacute;s, pero &ldquo;si no disfrutas el camino no habr&aacute; merecido la pena&rdquo;.<br /><br />Tambi&eacute;n es un elemento &ldquo;antiorg&aacute;smico&rdquo; el miedo a dejarse llevar, temer el orgasmo o temer perder el control (como les ocurre a muchas mujeres). Debes eliminar esos pensamientos de tu cabeza, tener claro que<em> &ldquo;no va a pasar nada que tengas que temer&rdquo;</em>.<br /><br />Y, por supuesto, nada de pensar que lo que est&aacute;s haciendo es malo, nada de juicios morales, ni sentirse culpable.<em><strong> &ldquo;Buscar tu placer es de lo m&aacute;s sano y hermoso que puedes hacer por ti misma&rdquo;</strong></em>.]]></content:encoded><description>Aunque muchos piensen que en los &amp;uacute;ltimos a&amp;ntilde;os se ha producido una gran liberaci&amp;oacute[...]</description></item><item><title>Historia de un eyaculador precoz</title><link>5</link><guid isPermaLink="false">5</guid><content:encoded xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"><![CDATA[<p><img src="/media//6.jpg" border="0" width="375" height="254" /> </p><p>Aquella ma&ntilde;ana, por fin, se levant&oacute; dispuesto a hacer lo que fuera necesario para cambiar lo que tan infeliz le hac&iacute;a. Ten&iacute;a veintitantos a&ntilde;os y llevaba varios meses con alguien que parec&iacute;a gustarle bastante. <br /><br />Durante a&ntilde;os no hab&iacute;a considerado que su peque&ntilde;o problema fuera un verdadero problema, nunca se hab&iacute;a atrevido a hablarlo con nadie, pero algo en su interior le dec&iacute;a que <strong>no estaba satisfecho con su vida sexual</strong>.<br /><br />En efecto, <strong>desde sus primeras masturbaciones, la imperiosa necesidad de eyacular le hab&iacute;a superado</strong>. M&aacute;s adelante, sus primeras relaciones sexuales le parecieron muy cortas, m&aacute;s de lo que &eacute;l hubiera deseado. Hasta entonces hab&iacute;a intentado no pensar en ello, en todo caso <strong>en el momento del coito siempre procuraba hacer lo posible por no excitarse demasiado para no correrse tan r&aacute;pido</strong>, pero nunca funcionaba.<br /><br />Con su actual pareja el problema se hab&iacute;a acrecentado, o al menos le hac&iacute;a sentirse peor que nunca. Ten&iacute;a miedo de que ella se diera cuenta de lo que le pasaba y lo dejara, le daba p&aacute;nico pensar que siempre fuera a ser as&iacute;, sent&iacute;a que su vida sexual era horrible, no entend&iacute;a por qu&eacute; le ocurr&iacute;a aquello, ni sab&iacute;a qu&eacute; hacer para cambiarlo.<br /><br />No obstante, aquel d&iacute;a decidi&oacute; buscar ayuda, necesitaba respuestas, quer&iacute;a disfrutar de su vida sexual al fin, y estaba decidido a esforzarse.<br /><br />El profesional con quien habl&oacute; lo primero que hizo fue darle la enhorabuena:<strong> &ldquo;sacar valor para buscar ayuda no es algo que todo el mundo haga&rdquo;</strong> -hab&iacute;a dado el paso m&aacute;s importante- y aquello le reconfort&oacute;. <br /><br />Adem&aacute;s, le aclararon que <strong>&ldquo;la eyaculaci&oacute;n precoz es un problema que afecta a muchos hombres&rdquo;</strong> (no s&oacute;lo a &eacute;l -como pensaba-), y que &ldquo;<strong>las causas raramente son org&aacute;nicas sino que, en general, son de tipo psicol&oacute;gico y sociocultural</strong> (sexualidad exigente y no placentera, centrada en el rendimiento en lugar de en el cuerpo, ansiedad, falta de informaci&oacute;n y creencias sexuales err&oacute;neas...)&rdquo;, pero sobre todo est&aacute;n relacionadas con un <strong>mal aprendizaje sexual</strong>: &ldquo;la eyaculaci&oacute;n al igual que otras funciones del cuerpo como andar, orinar o hablar, est&aacute; normalmente bajo control voluntario (que se adquiere y perfecciona a lo largo de nuestro desarrollo por medio del tanteo y la informaci&oacute;n que nos suministran nuestros sentidos). Sin embargo, este aprendizaje a veces no se produce cuando las primeras relaciones sexuales se llevan a cabo en situaciones de tensi&oacute;n, la masturbaci&oacute;n se realiza los m&aacute;s r&aacute;pido posible por miedo a ser descubierto, se est&aacute; pendiente de otra cosa en lugar del propio cuerpo, hay una gran presi&oacute;n por dar placer a la pareja..., de modo que <strong>los hombres con eyaculaci&oacute;n precoz no han aprendido a concentrarse en las sensaciones placenteras que provienen de sus &oacute;rganos genitales durante el estado intenso de excitaci&oacute;n sexual que precede al orgasmo</strong>&rdquo;.<br /><br />Por otro lado, comprendi&oacute; el c&iacute;rculo vicioso en el que estaba inmerso: &ldquo;la expectativa de fracaso que se tiene con respecto a las relaciones sexuales provoca ansiedad, y &eacute;sta a su vez precipita la eyaculaci&oacute;n, convirtiendo la relaci&oacute;n sexual en una vivencia negativa que confirma la expectativa de fracaso y aumenta la ansiedad en la siguiente ocasi&oacute;n, con el mismo resultado una y otra vez&rdquo;.<br /><br /><strong>Expectativa de fracaso = ansiedad = vivencia negativa<br /></strong><br />Tambi&eacute;n le explicaron algunas cosas que no deb&iacute;a hacer para intentar resistirse a la eyaculaci&oacute;n, pues resultan m&aacute;s perjudiciales que beneficiosas: &ldquo;soluciones caseras como ponerse dos preservativos para sentir menos, beber alcohol, masturbarse antes del coito, duchas fr&iacute;as previas a la relaci&oacute;n sexual, pensar en cosas desagradables, no permitir que su pareja toque o bese sus genitales... todo esto no s&oacute;lo no va a solucionar el problema sino que va a convertir la relaci&oacute;n sexual en algo desagradable para ambos, pudiendo incluso llegar a bloquear la respuesta sexual general y el placer er&oacute;tico con consecuencia de p&eacute;rdida de la erecci&oacute;n&rdquo;.<br /><br />Saber todo aquello le tranquiliz&oacute; bastante, en adelante tendr&iacute;a que realizar algunas tareas que le ayudar&iacute;an poco a poco a superar su problema, pero lo mejor de todo era saber que ten&iacute;a soluci&oacute;n.<br /><br />Con un poco de tiempo y esfuerzo, fue tomando el control de la musculatura de sus genitales (m&uacute;sculos pubococc&iacute;geos), gracias a los <strong>&ldquo;Ejercicios de Kegel&rdquo;</strong> -que deb&iacute;a realizar todos los d&iacute;as-, &ldquo;que <strong>ayudan a incrementar la conciencia de las sensaciones en el &aacute;rea genital</strong>&rdquo;.<br /><br />Aunque no era imprescindible, decidi&oacute; hablar con su pareja sobre lo que le ocurr&iacute;a, pues ahora que ya estaba m&aacute;s tranquilo y sab&iacute;a que no le pasaba nada raro, compartirlo con ella servir&iacute;a para eliminar su ansiedad ante las relaciones sexuales y, sobre todo, la presi&oacute;n que sent&iacute;a de tener que durar m&aacute;s tiempo en el coito. Sentirse entendido por ella tambi&eacute;n fue reconfortante. Adem&aacute;s era necesario evitar repetir situaciones de fracaso por lo que ambos estuvieron de acuerdo en seguir la recomendaci&oacute;n de no realizar el coito durante un tiempo. Mientras tanto tendr&iacute;an la oportunidad de aprender a darse placer de otras formas, realizando diversos juegos y tareas que les pondr&iacute;an en contacto con sus cuerpos, sus sentidos, emociones y sensaciones.<br /><br />D&iacute;a a d&iacute;a se sent&iacute;a cada vez mejor, sus relaciones sexuales se fueron enriqueciendo de nuevas vivencias mucho m&aacute;s positivas. En solitario los ejercicios que realizaba le fueron ense&ntilde;ando a reconocer el momento en el que deb&iacute;a dejar de masturbarse para poder decidir cu&aacute;ndo eyacular. Aunque en pareja le cost&oacute; un poco m&aacute;s, tambi&eacute;n lleg&oacute; a conseguirlo.<br /><br />Para cuando finaliz&oacute; la terapia, sus relaciones eran muy placenteras y ricas, no s&oacute;lo hab&iacute;a aprendido a controlar su eyaculaci&oacute;n, sino tambi&eacute;n a no frustrarse si esto ocurr&iacute;a antes de lo deseado, ya que a&uacute;n as&iacute; pod&iacute;a seguir proporcionando placer a su pareja y a s&iacute; mismo.<br /><br />&ldquo;Existe una gran variedad de hombres con eyaculaci&oacute;n precoz (m&aacute;s j&oacute;venes o menos, con pareja o sin ella, que se sienten culpables o que culpabilizan a la otra persona de fr&iacute;gida incapaces de asumir su problema, con unas causas u otras, satisfechos o insatisfechos con su vida sexual, que se lo toman mejor o peor, que quieren cambiar o se han adaptado a esa situaci&oacute;n de una forma u otra...) pero lo importante es ser consciente de lo que ocurre, y saber que <strong>aunque el tiempo en eyacular no es lo primordial, si la persona lo vive como un problema es necesario buscar ayuda</strong>, pues aunque existen distintos tratamientos, en general s&oacute;lo se requiere motivaci&oacute;n y esfuerzo para solucionarlo. Tambi&eacute;n hay que tener claro que controlar la eyaculaci&oacute;n no convierte al hombre en una m&aacute;quina en la cama, se trata de ejercer un control razonable, no de tirarse horas y horas penetrando sin eyacular, no es ese el objetivo (ni tampoco suele ser lo deseable, sobre todo para la pareja), sino aprender a no frustrarse, decidir el momento de eyacular, y conocer una sexualidad m&aacute;s all&aacute; de la eyaculaci&oacute;n y el pene. Porque al fin y al cabo <em><strong>lo principal en nuestra vida sexual es poder elegir libremente lo que deseamos, y no tener que adaptarnos &uacute;nicamente a lo que hemos aprendido influenciados por una sociedad y una cultura muy limitadas</strong></em>&rdquo;.</p>]]></content:encoded><description>Aquella ma&amp;ntilde;ana, por fin, se levant&amp;oacute; dispuesto a hacer lo que fuera necesario para cam[...]</description></item><item><title>Fantasías sexuales ocultas</title><link>4</link><guid isPermaLink="false">4</guid><content:encoded xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"><![CDATA[<img src="/media//5.jpg" border="0" width="340" height="227" />&ldquo;Hab&iacute;a una vez una chica que empezaba a sentir su despertar sexual. De modo que en ocasiones cerraba los ojos e imaginaba: so&ntilde;aba despierta con situaciones excitantes, se ruborizaba fantaseando con alguien que la tocaba, besaba y acariciaba,... pero sobre todo hab&iacute;a una fantas&iacute;a que rondaba su cabeza a menudo. En esta fantas&iacute;a un hombre (moderadamente atractivo) la violaba: la cog&iacute;a de improviso, forcejeaba con ella que intentaba resistirse a&uacute;n dese&aacute;ndolo con todo su ser, pero &eacute;l la sujetaba fuertemente mientras la penetraba y ella se estremec&iacute;a de placer.<br /><br />Sin embargo, mientras esto pasaba por su cabeza nunca se dejaba llevar, nunca lleg&oacute; a masturbarse, sus sentimientos eran contradictorios. A la vez que se excitaba imaginando, una voz en su interior le dec&iacute;a que aquello estaba mal, que no deb&iacute;a imaginar esas cosas, que una violaci&oacute;n no era nada deseable sino algo horrible y que por imaginarlo le iba a ocurrir. Todo eso la hac&iacute;a sentirse mal as&iacute; que intentaba no pensar en ello, intentaba eliminar aquella fantas&iacute;a de su cabeza en lugar de disfrutar de ella. <br /><br />Nadie le hab&iacute;a explicado que las fantas&iacute;as sexuales son completamente normales, que muchas mujeres fantasean cosas parecidas, que excitarse con fantas&iacute;as no es nada malo y que no por ello tienen que hacerse realidad.<br /><br />Por ello lo mantuvo siempre oculto, y con el tiempo aquellas fantas&iacute;as desaparecieron. En su lucha interior venci&oacute; el miedo, la incomprensi&oacute;n, la ignorancia, el temor... en cambio el placer qued&oacute; en el olvido.<br /><br />Pasaron los a&ntilde;os y un d&iacute;a record&oacute; su fantas&iacute;a sexual oculta. Para entonces ya sab&iacute;a que las fantas&iacute;as sexuales no son malas (&iexcl;todo lo contrario!), y que muchas mujeres fantasean con ser forzadas como ella hac&iacute;a. <br /><br />Pero el tiempo no hab&iacute;a pasado en vano, todos esos a&ntilde;os reprimiendo sus fantas&iacute;as le hab&iacute;an pasado factura: ya no pod&iacute;a fantasear tan f&aacute;cilmente como antes, su mente hab&iacute;a perdido la pr&aacute;ctica y le costaba imaginar. Su fantas&iacute;a en lugar de desarrollarse e ir a m&aacute;s se hab&iacute;a quedado estancada.<br /><br />Ahora por m&aacute;s que lo intentaba ya no pod&iacute;a so&ntilde;ar de nuevo con aquella fantas&iacute;a que tanto la excitaba... &iquest;ser&iacute;a demasiado tarde? quiz&aacute; no..., tendr&iacute;a que seguir intent&aacute;ndolo.&rdquo;<br /><br /><br />Esta historia real sirve como ejemplo de algo que ocurre a menudo: <strong>la falta de informaci&oacute;n sexual limita a las personas, las hace sentirse mal porque piensan que hay cosas que s&oacute;lo les suceden a ellas</strong> (cuando no es as&iacute;), <strong>y que adem&aacute;s est&aacute;n mal</strong> (cuando no tiene por qu&eacute;).<br /><br />Por un lado aquello que aprendemos equivocadamente por culpa de los falsos mitos, las religiones opresivas, los medios de comunicaci&oacute;n enga&ntilde;osos, etc; y por otro aquello que nadie nos ense&ntilde;a, que se nos oculta y que por tanto desconocemos (creando con ello temores en nuestro interior): todo esto limita nuestra sexualidad, perjudica nuestra libertad sexual y nos resta posibilidades de placer.<br /><br />Podr&iacute;amos decir que las fantas&iacute;as sexuales son pensamientos o productos de la imaginaci&oacute;n (sean del tipo que sean), con <em>significado sexual para la persona que las crea</em>, pudiendo estar presentes durante la masturbaci&oacute;n y/o al tener relaciones sexuales con otra persona.<br /><br />Lo que las hace tan utilizadas y a la vez tan &uacute;tiles (por y para la mayor&iacute;a de la gente) es su enorme elasticidad en cuanto a tipos de fantas&iacute;as, funciones y contenidos de &eacute;stas. <strong>La variedad es tan grande como personas existen y todas son igualmente respetables.<br /></strong><br />As&iacute; las fantas&iacute;as sexuales pueden variar desde escenas completamente inventadas hasta experiencias pasadas que simplemente se recuerdan; pueden ser m&aacute;s complejas (con argumentos muy elaborados) o m&aacute;s sencillas (simples im&aacute;genes mentales); algunas pueden desearse hacer realidad y otras no; ser m&aacute;s realistas o m&aacute;s extra&ntilde;as y extravagantes; espont&aacute;neas o intencionadas...<br /><br />Por otro lado, las fantas&iacute;as sexuales pueden servir como entrenamiento,sobre todo para los j&oacute;venes, que de esta forma pueden imaginar y practicar c&oacute;mo actuar&aacute;n cuando se hallen en diferentes situaciones de encuentro sexual. A algunos les ayudan a concentrarse en algo, mientras se masturban o mantienen relaciones con otras personas, y as&iacute; evitar distracciones que les hagan perder excitaci&oacute;n. Tambi&eacute;n pueden hacer sentirse m&aacute;s seguro y aumentar la confianza en uno mismo, ya que son privadas y ficticias lo que da mayor libertad de actuaci&oacute;n. Pero, sobre todo, <strong>son una forma de salir de la rutina y aumentar la excitaci&oacute;n proporcionando mayor placer</strong>. Ciertamente muchas parejas, que llevan mucho tiempo juntas y han perdido la pasi&oacute;n de los primeros encuentros sexuales, acuden a las fantas&iacute;as (ya sea de forma individual o comparti&eacute;ndolas) para salir de la monoton&iacute;a y avivar el fuego en la cama. M&aacute;s all&aacute; de lo que piensan algunas personas, esto no tiene por qu&eacute; ser perjudicial para la pareja, m&aacute;s bien al contrario, supone un aliciente en la relaci&oacute;n, un  juego m&aacute;s con el que divertirse.<br /><br />Aunque se piense que los hombres fantasean mucho m&aacute;s que las mujeres, las fantas&iacute;as sexuales en ellas son tambi&eacute;n habituales. Adem&aacute;s no hay tantas diferencias entre ambos respecto al tipo de fantas&iacute;as que elaboran. Seg&uacute;n los resultados de algunos estudios quiz&aacute; las mujeres se exciten m&aacute;s adentr&aacute;ndose en los argumentos (las palabras e historias) de tal modo que las fantas&iacute;as femeninas suelen ser m&aacute;s &ldquo;situacionales&rdquo;, mientras que los hombres se centran m&aacute;s en aspectos visuales y de acci&oacute;n.<br /><br />Del mismo modo, respecto al contenido de las fantas&iacute;as, las mujeres y los hombres no se diferencian mucho, siendo la mayor&iacute;a de &eacute;stas parecidas aunque m&aacute;s t&iacute;picas en uno u otro sexo. Algunos estudios confirman que las mujeres tambi&eacute;n fantasean con sexo expl&iacute;cito y pornogr&aacute;fico, no s&oacute;lo con historias rom&aacute;nticas (como ellos piensan).<br /><br /><strong>Fantas&iacute;as sexuales t&iacute;picas de las mujeres</strong> son: sexo con su pareja, tener sexo loco con un desconocido o un actor/famoso, revivir experiencias pasadas, que les hagan sexo oral, hacer el amor en plan rom&aacute;ntico con un pr&iacute;ncipe azul, ser violadas, dominar (en menor medida que los hombres), mirar a personas que practican sexo y ser vistas por otros mientras tienen relaciones sexuales, ser una prostituta, estar con otra mujer en la cama (lo que no implica ser lesbiana en absoluto)... y un largu&iacute;simo etc.<br /><br /><strong>Fantas&iacute;as sexuales t&iacute;picas de los hombres</strong> son: tambi&eacute;n sexo con su pareja, estar en la cama con dos o m&aacute;s mujeres que adem&aacute;s se l&iacute;an entre ellas, que les hagan una felaci&oacute;n, dominar sobre todo y (menos que las mujeres) ser dominados, ver a otras personas y ser vistos mientras practican sexo, ver a su pareja con otro hombre, en menor medida que las mujeres tambi&eacute;n mantener relaciones homosexuales (lo que tampoco significa, por m&aacute;s que se piense as&iacute;, ser gay)... y otro largu&iacute;simo etc.<br /><br />Respecto a las fantas&iacute;as sexuales en  la pareja, ya hemos comentado que pueden mejorar las relaciones sexuales. Sin embargo, <strong>tener fantas&iacute;as no tiene nada que ver con estar satisfecho o no sexualmente</strong>.<br /><br /><em>Hay personas que gustan de usar las fantas&iacute;as &uacute;nicamente en privado y otras que disfrutan comparti&eacute;ndolas con su pareja</em>. Contarlas o no depende de cada pareja, sobre todo de la comunicaci&oacute;n que haya entre ellos y los valores de cada uno. En algunos casos es mejor ser prudente antes de hablar de nuestras fantas&iacute;as sexuales con la otra persona puesto que &eacute;sta puede sentirse mal si es demasiado sensible, excesivamente celosa, tiene baja autoestima o ideas negativas y equivocadas sobre las fantas&iacute;as.<br /><br />De todos modos, tampoco es necesario contar las fantas&iacute;as sexuales, <em>no hay que sentirse obligado a hablar de ellas con la pareja</em> ni compartirlas cuando las tengamos, pues forman parte de nuestra parcela propia de intimidad.<br /><br />Un aspecto tambi&eacute;n importante para ambos es tener claro que las fantas&iacute;as <strong>no tienen por qu&eacute; hacerse realidad</strong>. Si ambos lo desean y est&aacute;n de acuerdo con hacerlo no hay problema, pero la mayor&iacute;a de las veces las fantas&iacute;as de cada uno son muy particulares y no necesariamente tienen que gustar a los dem&aacute;s. A veces incluso pueden encantarnos como fantas&iacute;as pero horrorizarnos la idea de hacerlas realidad. Por tanto, <em>es importante desarrollar la fantas&iacute;a como lo que es (pura imaginaci&oacute;n), no como deseos a realizar</em>, ya que esto puede hacer que algunas personas se sientan culpables por tenerlas. Si esto ocurre, y la persona se siente mal con sus fantas&iacute;as lo mejor es acudir a un terapeuta que le ayude a asumirlas como simples fantas&iacute;as. Cualquier fantas&iacute;a, aunque sea amoral, no es peligrosa ni hace da&ntilde;o a nadie mientras s&oacute;lo sea una fantas&iacute;a, as&iacute; que no debe juzgarse a nadie acerca de sus fantas&iacute;as sexuales por muy extra&ntilde;as o repugnantes que nos parezcan: &uacute;nicamente de ese modo estaremos siendo realmente tolerantes y libres.<br /><br />Finalmente, para que podamos hacernos una idea de la importancia que tiene la fantas&iacute;a, baste con decir que en terapia sexual la estimulaci&oacute;n de fantas&iacute;as sexuales para aumentar la excitaci&oacute;n suele ser muy &uacute;til en la resoluci&oacute;n de determinados problemas sexuales. Tambi&eacute;n la capacidad de la fantas&iacute;a para facilitar el orgasmo la convierte en un excelente recurso terap&eacute;utico.<br /><br />Al fin y al cabo, <em>s&oacute;lo cuando so&ntilde;amos despiertos y fantaseamos tenemos plena libertad</em>, &iquest;por qu&eacute; no aprovechar esto para maximizar nuestro placer hasta el &eacute;xtasis?. <em><strong>La fantas&iacute;a es un arte con un poder inigualable, &iexcl;cultiv&eacute;mosla!.</strong></em>]]></content:encoded><description>&amp;ldquo;Hab&amp;iacute;a una vez una chica que empezaba a sentir su despertar sexual. De modo que en ocas[...]</description></item><item><title>¿Dónde está mi erección?</title><link>3</link><guid isPermaLink="false">3</guid><content:encoded xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"><![CDATA[<img src="/uploads/informacionSexual/1.jpg" border="0" />     <p>S&aacute;bado 10 de la noche, suena el m&oacute;vil. (Tu amigo del alma): &ldquo;Oye que nos vemos a tal hora en tal sitio. Esta noche seguro que triunfamos, he quedado con unas t&iacute;as buenas que conoc&iacute; el otro d&iacute;a&rdquo;.<br />(T&uacute;): &ldquo;Vale, con el tiempo que hace que no ligo, a ver si esta noche por fin cae algo&rdquo;.</p><p>6 de la madrugada:Hasta arriba de alcohol y cansado de toda la noche de juerga, te vas con una de las amigas de tu amigo. <strong>En tu cabeza se amontonan los pensamientos</strong>: &ldquo;Joder, &iexcl;qu&eacute; ciego voy! Estoy que no puedo con mi cuerpo. No veas c&oacute;mo est&aacute; la chica esta, una oportunidad as&iacute; no se tiene todos los d&iacute;as. Nada, me espabilo y le hecho un buen polvo que sino voy a quedar fatal. Con lo buena que est&aacute; seguro que ha estado con un mont&oacute;n de t&iacute;os, as&iacute; que tengo que meterle ca&ntilde;a o no voy a estar a la altura. &iexcl;Tengo que dejar el pabell&oacute;n bien alto!.&rdquo;</p> <p>Y se siguen amontonando: &ldquo;Pero <strong>&iquest;qu&eacute; le pasa a mi pene?, &iquest;por qu&eacute; no se me levanta?</strong>. Venga t&iacute;o, &iexcl;t&uacute; puedes! Que esta chica se entere de lo que vales, de lo bien dotado que est&aacute;s... Joder, &iexcl;qu&eacute; verg&uuml;enza!, <strong>&iquest;d&oacute;nde est&aacute; mi erecci&oacute;n?</strong>, para una vez que ligo... con lo buena que est&aacute; la chica esta...&rdquo;.</p> <p>Minutos despu&eacute;s le dices a la chica que no te encuentras bien y te largas m&aacute;s colorado que un tomate.</p> <p>A la ma&ntilde;ana siguiente te despiertas con resaca y un <em>sentimiento de fracaso total</em>. Comienzas de nuevo a darle vueltas a la cabeza: &ldquo;Pero &iquest;qu&eacute; demonios me pas&oacute; ayer?, &iexcl;si yo siempre he sido muy macho!, &iquest;me habr&eacute; vuelto impotente?&rdquo;.</p> <p>Se lo cuentas a tu amigo, que te dice que a &eacute;l nunca le ha pasado (cosa que probablemente sea mentira, ya que <strong>la mayor parte de los hombres ha tenido alguna vez problemas de erecci&oacute;n</strong>)... y te deja a&uacute;n m&aacute;s preocupado.</p> <p>Varios fines de semana despu&eacute;s vuelves a salir, vuelves a beber y vuelves a intentar mont&aacute;rtelo con otra chica. Entonces <em>te acuerdas de la &uacute;ltima vez y tu cabeza empieza de nuevo a darle vueltas</em> al tema: &ldquo;Espero que no me vuelva a pasar, &iquest;a ver si hoy no se me va a levantar tampoco?, &iexcl;qu&eacute; verg&uuml;enza! Ver&aacute;s que esta t&iacute;a se cachondea de m&iacute;...&rdquo;</p> <p>Y <strong>mientras tu cuerpo va por un lado, tu cabeza va por otro</strong>. Te olvidas de todo lo dem&aacute;s, <em>s&oacute;lo puedes centrarte en que tu pene no se pone erecto</em>. &iexcl;Otro fracaso!.</p> <p>Historias parecidas a esta suceden a menudo. Quiz&aacute; en lugar de un chico inseguro se trata de un cuarent&oacute;n con complejo de Peter Pan. Quiz&aacute; en lugar de una pareja cualquiera (chica o chico, da igual las preferencias sexuales), se trata de la pareja perfecta que llevaba tanto tiempo buscando y que por fin ha encontrado y tiene miedo de perder.</p> <p>Sea como sea, estas cosas a veces dan lugar a un problema de erecci&oacute;n, que s&oacute;lo se va a solucionar con ayuda de un/a sex&oacute;logo/a. Otras veces no pasa de un fracaso de una noche. Todo <strong>va a depender de muchos factores</strong>: la propia persona y su vulnerabilidad f&iacute;sica y/o emocional, el entorno (si es negativo para que se produzca la erecci&oacute;n), las circunstancias, la pareja... Todo influye en que se convierta en un verdadero problema o no pase de un caso aislado.</p> <p>No en vano, las principales causas de los problemas sexuales suelen ser: <strong>falta de informaci&oacute;n</strong>, <strong>actitudes negativas</strong>, mala comunicaci&oacute;n en la pareja, <strong>inseguridad</strong>, <strong>autoestima baja</strong>, <strong>circunstancias y lugares inadecuados</strong>, medicamentos, <strong>alcohol</strong>, drogas, enfermedades, estr&eacute;s...</p> <p>Pero lo que est&aacute; claro es que <strong>el enemigo principal es la angustia</strong>, ya que &eacute;sta es contraria al placer.</p> <p>Tambi&eacute;n la mitolog&iacute;a sexual masculina hace mucho da&ntilde;o, ideas que nos transmite la sociedad, como que los hombres deben tener erecciones instant&aacute;neas y robustas obligatoriamente en cualquier momento y circunstancia, ideas como que si te vas a la cama con alguien ha de haber penetraci&oacute;n, eyaculaci&oacute;n y orgasmo, que el hombre siempre tiene que estar dispuesto y adem&aacute;s es el responsable del placer de la pareja. Todo esto es totalmente contraproducente.</p> <p>En la mayor&iacute;a de los casos, los problemas de erecci&oacute;n son secundarios, es decir, aparecen de pronto en un momento de la vida del hombre, incluso a veces se limitan a situaciones concretas (cuando est&aacute;n con una pareja determinada pero no con otra), o tienen erecci&oacute;n y la pierden en un momento dado. En algunos casos, la causa principal puede ser org&aacute;nica, debido a una enfermedad (diabetes, hipertensi&oacute;n, esclerosis m&uacute;ltiple...), medicamentos, alcohol u otro tipo de drogas. Pero generalmente, es el componente psicol&oacute;gico el principal causante de la falta o p&eacute;rdida de erecci&oacute;n.</p> <p><strong>La erecci&oacute;n es un reflejo</strong> que se produce tras la estimulaci&oacute;n sexual (principalmente visual o t&aacute;ctil en los hombres), igual que cerramos los p&aacute;rpados si sentimos miedo a que se nos meta algo en el ojo. Sin embargo, la erecci&oacute;n <strong>ha de producirse involuntariamente</strong>, no se puede luchar con el cuerpo para conseguirla. En los casos en los que la erecci&oacute;n no se produce, el cerebro desautomatiza el reflejo y toma el control. Si esta situaci&oacute;n se repite convirti&eacute;ndose en un problema, ser&aacute; necesario buscar ayuda.</p> <p>El tratamiento principal va a requerir que el paciente se sumerja de nuevo en sus sensaciones, para lo que es necesario <em>crear situaciones placenteras donde la penetraci&oacute;n y por tanto la erecci&oacute;n no supongan una exigencia</em>. Cuando el &ldquo;fantasma del miedo al fracaso&rdquo; desaparece, aumenta la percepci&oacute;n del placer y viceversa, recuperando la erecci&oacute;n.</p> <p>Perder o no conseguir la erecci&oacute;n en un momento determinado puede tener m&uacute;ltiples causas (que ya he mencionado), pero que esta situaci&oacute;n se repita una  y otra vez suele deberse simplemente a la angustia, el <strong><em>miedo a volver a fracasar.</em></strong></p> <p>A nivel fisiol&oacute;gico, para que tenga lugar la erecci&oacute;n es necesaria la acci&oacute;n del sistema parasimp&aacute;tico que responde a la estimulaci&oacute;n sexual que recibimos produciendo entre otras respuestas la afluencia de sangre a los genitales. Pero si una intensa reacci&oacute;n (por angustia o miedo) activa el simp&aacute;tico (sistema contrario al parasimp&aacute;tico) se produce la ca&iacute;da de la excitaci&oacute;n, ya que ambos no pueden estar activados al mismo tiempo, por lo que se pierde la erecci&oacute;n.</p> <p>Por otro lado, tambi&eacute;n <strong>la actitud de la pareja del hombre con dificultad erectiva es crucial</strong>. Si &eacute;sta concede excesiva importancia al hecho en s&iacute;, se frustra, muestra incomprensi&oacute;n, lo critica, se enfada o le hace sentirse culpable o avergonzado, probablemente esto har&aacute; que en la siguiente ocasi&oacute;n la ansiedad y el miedo de &eacute;ste sean a&uacute;n mayores imposibilitando la erecci&oacute;n y convirti&eacute;ndolo en un problema cr&oacute;nico.</p> <p>Por tanto, en casos de p&eacute;rdida o falta de erecci&oacute;n ocasionales, ambos miembros de la pareja deber&aacute;n <strong>darle la m&iacute;nima importancia</strong> y no olvidar que <em>la sexualidad es mucho m&aacute;s amplia que la penetraci&oacute;n</em> en s&iacute; misma, por lo que una falta de erecci&oacute;n no impide que se puedan hacer otras muchas cosas (incluso m&aacute;s placenteras), quiz&aacute; sea un buen momento para explorar nuevas pr&aacute;cticas incluyendo  m&aacute;s partes de nuestro cuerpo. Probablemente cuando deja a un lado el pene y el hombre se centra en sus sensaciones, sea cuando se ponga erecto, y sino otra vez ser&aacute;, no hay que obsesionarse.</p> <p>En todo caso, si se convierte en un problema habitual, lo mejor que se puede hacer es consultar con un buen profesional y no preocuparse, pues la dificultad er&eacute;ctil se soluciona normalmente con un tratamiento muy sencillo formado principalmente por una serie de tareas y juegos sexuales. Pero hay que recordar que no tener una erecci&oacute;n firme no significa que no puedas disfrutar de tu sexualidad ni hacer disfrutar a tu pareja: <em><strong>el placer no lo proporciona un pene erecto sino un cuerpo entero.</strong></em></p>]]></content:encoded><description>S&amp;aacute;bado 10 de la noche, suena el m&amp;oacute;vil. (Tu amigo del alma): &amp;ldquo;Oye que nos ve[...]</description></item></channel></rss>

