Consejos y normas contra la caries y para tener unos dientes sanos
Clasificado en El cuerpo humano por Bender el 18 de Diciembre del 2007

El estado de los dientes influye en nuestra salud y puede ser causante de otras enfermedades que a primera vista no relacionaríamos con la dentadura. Las caries, por ejemplo, producen mal aliento.
Para tener unos dientes sanos y fuertes, hay que tomar unos hábitos alimenticios e higiénicos precisos, como lavarse los dientes unas tres veces al día y usar hilo dental a diario. También se aconseja realizar revisiones periódicas a un dentista.

La dieta es esencial, hay que tener una alimentación variada, en la que no pueden faltar los lácteos, el pescado y las hortalizas de color naranja.
El componente principal de los dientes es el calcio, un mineral que fortalece los dientes y los hace más resistentes al ataque de las bacterias. Lo podemos encontrar en: lácteos (leche, queso, yogur…), las semillas de sésamo, las legumbres, los frutos secos, los brotes de alfalfa, la col, las espinacas, la naranja y los pescados que se comen con espina (sardinas enlatadas, pescadito frito…)

El flúor de los alimentos endurece el esmalte dental, ya que forma una capa protectora sobre su superficie. Está especialmente recomendado cuando los niños tienen menos de 15 años. Para proveernos de flúor, podemos cocinar con sal enriquecida con flúor, comer de 3 a 4 veces por semana pescado o marisco y consumir a diario patatas, berros, rábanos y frutos secos (avellanas o almendras especialmente).
Sobre las vitaminas, se ha comprobado que tanto los niños como los adultos con falta de vitamina A tienen mayor incidencia de caries. Para suplir carencias en este campo, se aconseja consumir regularmente lácteos, zanahorias, tomates, calabaza, hígado y pescado azul.

Los chicles sin azúcar son una de las mejores armas para mantener una dentadura limpia en nuestra vida diaria. Al mascarse, disuelven los restos de comida que se adhieren al esmalte y multiplican el flujo de saliva en la cavidad bucal. La saliva es el mejor protector de nuestra dentadura, dado que disminuye la acidez que la boca alcanza después de comer, dificultando la proliferación de las bacterias.
El queso es aconsejable para tomar como un postre habitual, ya que ayuda a remineralizar los dientes con buenas dosis de calcio y fósforo, al tiempo que reduce la acidez de la boca, evitando la aparición de bacterias. Algunas variedades de queso incluso estimulan el flujo salival, como los quesos suizos, quesos curados, el queso cheddar y la mozarella.

Beber té negro es una forma excelente de tomar flúor, ya que contiene altas dosis de este mineral y nos ayudará a evitar la caries. Si lo tomamos en tisana con agua aumentaremos la cantidad de flúor ingerido, frente al que nos aportaría si lo preparásemos con leche.
En los herbolarios, podemos encontrar pastas de dientes y enjuagues con base de sal marina, ratania y mirra, que previenen la aparición de la caries, neutralizan los ácidos nocivos de la boca, impiden la formación de sarro y ayudan a estimular el flujo salivar (y con ello, la autolimpieza de la boca).

Hay alimentos que por el contrario, no nos ayudan a mantener la caries a raya. Los alimentos dulces (azúcar, miel, fruta, chocolate…) e hidratos de carbonos (pan, cereales, arroz, pasta…) favorecen su aparición. Aparte, más importante que el número de veces que se ingieren, es la cantidad de veces que los consumimos y no nos lavamos los dientes.
Los dulces y golosinas también son perjudiciales, y cuanto más gomosa sea la textura del dulce (gominolas, fruta seca, barras energéticas con miel…) mayor será la adhesión al diente. Para endulzar un postre o infusión, podemos optar por los edulcorantes artificiales, o bien emplear canela o vainilla para requerir menos azúcar.


Los zumos, refrescos azucarados o leche no son tampoco muy recomendables y debemos cepillarnos los dientes después de consumirlos. Los zumos ácidos, como el de naranja o limón son los que más deterioran los dientes, ya que aparte del alto contenido en azúcares, le debemos sumar su nivel de acidez. Una forma de minimizar su efecto negativo, es consumirlos con pajita.

















Jeje, eres como un dentista bloggero!! Hay dando consejos para no parecernos al cuñaooo
Muy buena la entrada; no sabía lo que los quesos estimularan la salivación, ni que el té tuviera flúor!!! Y lo de la leche me ha dejado pasmada!
Oye, muy interesante, hay cosas que no tenía ni idea, y la boca es fundamental para todos!!! Con la pasta que me deje ya hace unos años y desde entonces me cuido mucho las limpiezas y demás.
No sigo la mayoría de las indicaciones y consejos que das en la entrada Ulyses. Así me va… aunque todo es proponérselo.
Saludos.
P.D.: Lo de la pajita a mí también me ha llamado mucho la atención.
¡Ya te podías haber currado antes esta entrada!, ahora para mi es demasiado tarde, tengo la boca como un castillo en ruinas jajajaja. Muy buena entrada e interesante. Un saludo.