A Coruña. (EUROPA PRESS).- La familia de Preciosa Bouzas, la turista coruñesa de 50 años de edad que llevaba siete días atrapada en Beirut, empieza a "respirar más tranquila" después de que esta tarde esté viajando en barco hacia Chipre, a donde llegará en unas horas. No obstante, su hija Eva Añón se mostró "indignada" con la actuación del Ministerio de Asuntos Exteriores. "Hemos visto que si a cualquier español le pasa algo fuera de España, el Ministerio te deja en las manos de Dios. Hemos tenido que buscarnos la vida y pasarlo fatal para poder ayudar a mi madre sin la colaboración de nadie", relató a Europa Press la hija de la coruñesa, quien había viajado a Beirut a finales del pasado mes de abril para visitar a una amiga que está casada con un libanés.
El estallido del conflicto en el Líbano impidió a Preciosa Bouzas
abandonar el país el miércoles de la semana pasada. Entonces su hija
se puso en contacto con las autoridades españolas en el momento en
que conoció que se había evacuado a las tres tenistas españolas para
reclamar una actuación similar con su madre. No obstante, le dijeron
que no podían hacerse cargo de ella porque no había precisado de una
evacuación forzosa.
Desde el Ministerio "no consideraban que fuera una situación de
emergencia y decían que no había protocolo de evacuación", un hecho
que aseguró "no entender". "Se trata de un aeropuerto internacional
que está cerrado, yo creo que se deberían haber hecho cargo desde el
ministerio y habernos evitado este mal rato a todos", consideró.
Añón criticó que cuando pedía información sólo le leían noticias
de prensa y que se ofrecieron a escoltar a su madre hasta la frontera
de Siria para que prosiguiera su viaje hasta Damasco "bajo su
responsabilidad". "Ese comentario me hizo darme cuenta de que
teníamos que buscarnos la vida y fue cuando empezamos a buscar
opciones", aclaró.
En un primer momento su madre trató de viajar en barco desde
Trípoli hasta Chipre pero tuvieron que descartarlo "porque dijeron
que estaban a tiros y era peligrosísimo". Finalmente compraron un
billete de barco en el que se han gastado 1.500 dólares, y tienen
pensado que después coja un avión a Munich, y otro a Madrid para
llegar hasta la ciudad herculina, "no se sabe cuándo porque todavía
los billetes de avión están sin comprar".
Al respecto señaló que "si no hubieran tenido el dinero del
billete, habría tenido que quedarse allí esperando porque nadie se
preocupó por ella" y apuntó que el barco que tenía que salir hacia
Chipre también tuvo problemas para hacerlo "lo que provocó mucha
incertidumbre" ya que además su madre "está ya sin batería en el
móvil". "Hasta que no llegue a Europa no estaremos tranquilos",
reconoció.
Añón se mostró "indignada" porque, desde su punto de vista, a las
tenistas "las sacaron porque eran más mediáticas y estaban saliendo
en todos los periódicos y televisiones" y consideró que a su madre
"deberían haberla tratado igual". Además también señaló que Bouzas
"es una mujer que paga todos sus impuestos y cuando necesita ayuda no
está recibiendo nada". "Con todos mis respetos para ellos, cuando
llega un cayuco se les dan todas las facilidades y me parece muy bien
pero creo que a los españoles también nos deberían prestar ayuda",
añadió.
Eva Añón también explicó que su madre fue a Líbano a ver a una
amiga que conoció cuando ambas vivían en Suiza. El viaje fue un
regalo de su hija con motivo del día de la madre para que pudiera
"relajarse" después de haber pasado "uno de los peores años de su
vida".
La coruñesa había sido diagnosticada de cáncer de intestino, lo
que la obligó a tomar una medicación durante nueve meses y le produjo
"un fuerte deterioro físico y psicológico". Fue tras ese periodo
cuando la mujer descubrió que el diagnóstico estaba equivocado y que
no padecía cáncer, le quitaron la medicación y empezó a "revivir"
poco a poco, un hecho que pretendía celebrar con este viaje.

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