Washington. (EFE).- El presidente de EE.UU., George W. Bush, afirmó hoy que seguirá trabajando para que los países que no hayan reconocido la independencia de Kosovo "lo hagan cuanto antes". Bush hizo esta afirmación en la reunión que mantuvo hoy en la Casa Blanca con el presidente y el primer ministro kosovares, Fatmir Sejdiu y Hashim Thaci, respectivamente.
PALABRAS CLAVE
Kosovo, Bush, UE, OTAN, Estado, Constitución, Serbia, Naciones Unidas, Unión Europea, Casa Blanca, Washington, Rusia, EEUU, Martti Ahtisaari, ONU
En el encuentro, el primero que se celebró entre Bush, Sejdiu y
Thaci desde la proclamación de la independencia de Kosovo el pasado
17 de febrero, el mandatario estadounidense aseguró que apoya
"fuertemente" la autodeterminación del país balcánico.
La soberanía kosovar ha sido reconocida por 43 países, pero Rusia
y Serbia la consideran ilegal y exigen nuevas negociaciones para
llegar a un acuerdo sobre su estatuto.
"Prometí (a Sejdiu y Thaci) que EEUU seguirá trabajando con
aquellos países que no hayan reconocido la independencia de Kosovo
para convencerlos de que lo hagan cuanto antes", dijo Bush en
declaraciones a la prensa tras la reunión bilateral.
Bush, que se opone a un "Kosovo partido", según dijo, también
abogó por que la misión de la OTAN transfiera "cuanto antes" sus
responsabilidades en ese país a la Unión Europea (UE).
En la reunión, Bush, Sejdiu y Thaci hablaron de los problemas que
afronta Kosovo, su deseo de ser reconocido por más países, de la
economía y de la educación, así como de las aspiraciones del país
balcánico de formar parte en el futuro de la UE y de la OTAN.
Bush agradeció al Gobierno kosovar su apoyo a los derechos de las
minorías étnicas y de cumplir "completamente" con el plan Ahtisaari.
El presidente kosovar, por su parte, aseguró a Bush que su país
«seguirá en la senda de la democracia y la libertad», a la vez que
pone en práctica el plan Ahtisaari.
"Kosovo será un país democrático, un país de todos sus ciudadanos
y un país que tendrá un respeto especial para las minorías", dijo
Sejdiu, quien subrayó que el país balcánico "tiene mucho interés en
llevarse bien con Serbia".
Tanto Sejdiu como su primer ministro, aseguraron que, como país
"soberano y democrático", Kosovo tiene el deseo de formar parte de
la OTAN y de la UE.
Pristina ha empleado los meses transcurridos desde la
proclamación de la independencia como un "periodo de transición"
para preparar la maquinaria del Estado y asumir la administración
del territorio, hasta ahora en manos de Naciones Unidas.
El pasado 15 de junio, Kosovo estrenó una nueva Constitución que
le otorga competencia propias de un Estado, aunque mantiene en manos
de la comunidad internacional el control de importantes áreas como
policía, justicia y aduanas.
La nueva Constitución invita a la UE a asumir la supervisión de
la aplicación del plan de Martti Ahtisaari, ex enviado especial de
la ONU a la región, quien hace un año propuso un Kosovo
independiente tutelado por el bloque europeo y con amplios derechos
para las minorías étnicas.

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