jueves 28 de agosto de 2008

Zapatero remite a «dentro de cinco años» la conclusión del AVE gallego

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, empleó ayer los epítetos de «vital» o «histórico» para aludir a la construcción del AVE gallego, pero en la visita girada a las obras que se ejecutan en Boqueixón no contribuyó a disipar la nebulosa que se cierne sobre los plazos de una infraestructura programada para el 2012. Tanto la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, como el jefe del Ejecutivo evitaron reiterar este compromiso, si bien el segundo aseguró que «dentro de cinco años», es decir, en la segunda mitad del 2013, Galicia estará a la cabeza de España en infraestructuras de alta velocidad ferroviaria.
Zapatero, acompañado de Touriño y de la ministra de Fomento, aterrizó ayer cerca del viaducto que se construye sobre el río Sáramo (Boqueixón), a un kilómetro de distancia del cordón policial habilitado para contener las protestas de empleados de Serrabal y de la Plataforma Galega Salva o Tren. Allí lo aguarda un grupo de empresarios, entre los que figuraban Florentino Pérez (ACS), que abandonó el lugar conversando con el presidente, o Villar Mir, concesionario de la mina de Serrabal, que no llegó a estrechar la mano del inquilino de la Moncloa.
Después de que Magdalena Álvarez presentara las obras del tramo Santiago-Ourense, que se financiará en un 80% con cargo al programa operativo del Fondo de Cohesión-Feder, el presidente del Gobierno tomó la palabra para dar fe, por lo visto desde el aire, de la «mayor transformación de la historia» de Galicia. «Esta vez es cierto», constató.
El jefe del Ejecutivo se agarró a las cifras comparativas de la inversión para destacar la fuerte inversión que se está haciendo en el ferrocarril gallego y que contribuirá a que España sea en el 2012 el primer país del mundo en kilómetros en servicio de alta velocidad ferroviaria, por encima de Francia y Japón.
Esta es la única vez que Zapatero citó una fecha que no se oyó nunca por boca de Álvarez ni tampoco figuraba en la documentación de prensa, pero lo hizo en referencia a España. En lo que a Galicia respecta, el presidente del Gobierno dio a entender que las obras del AVE concluirán en el 2013, al afirmar que «dentro de cinco años», insistió, la comunidad estará a la cabeza del Estado en alta velocidad.
Zapatero también avanzó que los Presupuestos del Estado para el 2009 volverán a garantizar para Galicia el 8% de la inversión territorializada, la regla mágica cumplida sobre el papel por el Ejecutivo socialista en los últimos años, pero que no siempre se acaba ejecutando en su totalidad. En el caso del AVE gallego, además, vaticinó que la inversión «superará los 600 millones de euros», sea cual sea la situación económica, frente a los 580 millones consignados para este año.
Mucho más perseverante en la fecha del 2012 se mostró Emilio Pérez Touriño, al remarcar que la visita de Zapatero a Galicia, pactada en el encuentro que ambos mantuvieron en la Moncloa a finales de julio, era una «señal inequívoca de aliento» a las obras del AVE. El presidente de la Xunta se extendió reiterando él mismo la fecha que no acabó oyendo por boca de los representantes de Madrid, al insistir en que Galicia «está avanzando mucho y deprisa» para que la conexión entre Santiago y Ourense entre en servicio en el 2012, reduciendo el tiempo de viaje de los 90 a los 25 minutos. De igual modo, recalcó que el AVE Ourense-Madrid «está comprometido para el 2012» y enlazará esta ciudad con la capital de España en apenas dos horas y 15 minutos.