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    <title>Lecturas diarias de la Leccionario de la Misa</title>
    <link>https://bible.usccb.org/esbible/lecturas</link>
    <description>Lecturas diarias de la Leccionario de la Misa</description>
    <language>es</language>
	  <copyright>Los textos de la Sagrada Escritura utilizados en esta obra han sido tomados de los Leccionarios I, II y III, propiedad de la Comisión Episcopal de Pastoral Litúrgica de la Conferencia Episcopal Mexicana, copyright © 1987, quinta edición de setiembre de 2004. Utilizados con permiso. Todos los derechos reservados.</copyright>    
    
    <item>
  <title>XXVIII Domingo ordinario</title>
  <link>https://bible.usccb.org/es/bible/lecturas/101126.cfm</link>
  <description>



          &lt;h4&gt;Primera lectura  Isaίas 25, 6-10&lt;/h4&gt; 
&lt;div class="poetry"&gt; 
  &lt;p&gt;En aquel día, el Señor del universo&lt;br&gt;preparará sobre este monte&lt;br&gt;un festín con platillos suculentos&lt;br&gt;para todos los pueblos;&lt;br&gt;un banquete con vinos exquisitos&lt;br&gt;y manjares sustanciosos.&lt;br&gt;Él arrancará en este monte&lt;br&gt;el velo que cubre el rostro de todos los pueblos,&lt;br&gt;el paño que oscurece a todas las naciones.&lt;br&gt;Destruirá la muerte para siempre;&lt;br&gt;el Señor Dios enjugará las lágrimas de todos los rostros&lt;br&gt;y borrará de toda la tierra la afrenta de su pueblo.&lt;br&gt;Así lo ha dicho el Señor.&lt;br&gt;&lt;br&gt;En aquel día se dirá:&lt;br&gt;"Aquí está nuestro Dios,&lt;br&gt;de quien esperábamos que nos salvara.&lt;br&gt;Alegrémonos y gocemos con la salvación que nos trae,&lt;br&gt;porque la mano del Señor reposará en este monte".&lt;br&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
        &lt;h4&gt;Salmo Responsorial Salmo 22, 1-3a. 3b-4. 5. 6&lt;/h4&gt; 
&lt;div class="poetry"&gt; 
  &lt;p&gt;R. (6cd) &lt;strong&gt;Habitaré en la casa del Señor toda la vida.&lt;/strong&gt;&lt;br&gt;El Señor es mi pastor, nada me falta:&lt;br&gt;en verdes praderas me hace reposar&lt;br&gt;y hacia fuentes tranquilas me conduce&lt;br&gt;para reparar mis fuerzas.&lt;br&gt;R. &lt;strong&gt;Habitaré en la casa del Señor toda la vida.&lt;/strong&gt;&lt;br&gt;Por ser un Dios fiel a sus promesas,&lt;br&gt;me guía por el sendero recto;&lt;br&gt;así, aunque camine por cañadas oscuras,&lt;br&gt;nada temo, porque tú estás conmigo.&lt;br&gt;Tu vara y tu cayado me dan seguridad.&lt;br&gt;R. &lt;strong&gt;Habitaré en la casa del Señor toda la vida.&lt;/strong&gt;&lt;br&gt;Tú mismo me preparas la mesa,&lt;br&gt;a despecho de mis adversarios;&lt;br&gt;me unges la cabeza con perfume&lt;br&gt;y llenas mi copa hasta los bordes.&lt;br&gt;R. &lt;strong&gt;Habitaré en la casa del Señor toda la vida.&lt;/strong&gt;&lt;br&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
        &lt;h4&gt;Segunda lectura Filipenses 4, 12-14. 19-20&lt;/h4&gt; 
&lt;div class="poetry"&gt; 
  &lt;p&gt;Hermanos: Yo sé lo que es vivir en pobreza y también lo que es tener de sobra. Estoy acostumbrado a todo: lo mismo a comer bien que a pasar hambre; lo mismo a la abundancia que a la escasez. Todo lo puedo unido a aquel que me da fuerza. Sin embargo, han hecho bien ustedes en socorrerme, cuando me vi en dificultades.&lt;br&gt;&lt;br&gt;Mi Dios, por su parte, con su infinita riqueza, remediará con esplendidez todas las necesidades de ustedes, por medio de Cristo Jesús. Gloria a Dios, nuestro Padre, por los siglos de los siglos. Amén.&lt;br&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
        &lt;h4&gt;Aclamación antes del Evangelio Cfr Efesios 1, 17. 18&lt;/h4&gt; 
&lt;div class="poetry"&gt; 
  &lt;p&gt;R. &lt;strong&gt;Aleluya, aleluya.&lt;/strong&gt;&lt;br&gt;Que el Padre de nuestro Señor Jesucristo&lt;br&gt;ilumine nuestras mentes&lt;br&gt;para que podamos comprender cuál es la esperanza&lt;br&gt;que nos da su llamamiento.&lt;br&gt;R. &lt;strong&gt;Aleluya.&lt;/strong&gt;&lt;br&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
        &lt;h4&gt;Evangelio Mateo 22, 1-14&lt;/h4&gt; 
&lt;div class="poetry"&gt; 
  &lt;p&gt;En aquel tiempo, volvió Jesús a hablar en parábolas a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo, diciendo: "El Reino de los cielos es semejante a un rey que preparó un banquete de bodas para su hijo. Mandó a sus criados que llamaran a los invitados, pero éstos no quisieron ir.&lt;br&gt;&lt;br&gt;Envió de nuevo a otros criados que les dijeran: 'Tengo preparado el banquete; he hecho matar mis terneras y los otros animales gordos; todo está listo. Vengan a la boda'. Pero los invitados no hicieron caso. Uno se fue a su campo, otro a su negocio y los demás se les echaron encima a los criados, los insultaron y los mataron.&lt;br&gt;&lt;br&gt;Entonces el rey se llenó de cólera y mandó sus tropas, que dieron muerte a aquellos asesinos y prendieron fuego a la ciudad.&lt;br&gt;&lt;br&gt;Luego les dijo a sus criados: 'La boda está preparada; pero los que habían sido invitados no fueron dignos. Salgan, pues, a los cruces de los caminos y conviden al banquete de bodas a todos los que encuentren'. Los criados salieron a los caminos y reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos, y la sala del banquete se llenó de convidados.&lt;br&gt;&lt;br&gt;Cuando el rey entró a saludar a los convidados vio entre ellos a un hombre que no iba vestido con traje de fiesta y le preguntó: 'Amigo, ¿cómo has entrado aquí sin traje de fiesta?' Aquel hombre se quedó callado. Entonces el rey dijo a los criados: 'Átenlo de pies y manos y arrójenlo fuera, a las tinieblas. Allí será el llanto y la desesperación. Porque muchos son los llamados y pocos los escogidos".&lt;br&gt;&lt;br&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
        &lt;h4&gt;O bien: Mateo 22, 1-10&lt;/h4&gt; 
&lt;div class="poetry"&gt; 
  &lt;p&gt;En aquel tiempo, volvió Jesús a hablar en parábolas a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo, diciendo: "El Reino de los cielos es semejante a un rey que preparó un banquete de bodas para su hijo. Mandó a sus criados que llamaran a los invitados, pero éstos no quisieron ir.&lt;br&gt;&lt;br&gt;Envió de nuevo a otros criados que les dijeran: 'Tengo preparado el banquete; he hecho matar mis terneras y los otros animales gordos; todo está listo. Vengan a la boda'. Pero los invitados no hicieron caso. Uno se fue a su campo, otro a su negocio y los demás se les echaron encima a los criados, los insultaron y los mataron.&lt;br&gt;&lt;br&gt;Entonces el rey se llenó de cólera y mandó sus tropas, que dieron muerte a aquellos asesinos y prendieron fuego a la ciudad.&lt;br&gt;&lt;br&gt;Luego les dijo a sus criados: 'La boda está preparada; pero los que habían sido invitados no fueron dignos. Salgan, pues, a los cruces de los caminos y conviden al banquete de bodas a todos los que encuentren'. Los criados salieron a los caminos y reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos, y la sala del banquete se llenó de convidados.&lt;br&gt;&lt;br&gt;&lt;br&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;


 - - -&lt;br&gt;
	&lt;p&gt;&lt;span&gt;Los textos de la Sagrada Escritura utilizados en esta obra han sido tomados de los Leccionarios I, II y III, propiedad de la Comisión Episcopal de Pastoral Litúrgica de la Conferencia Episcopal Mexicana, copyright © 1987, quinta edición de septiembre de 2004. Utilizados con permiso. Todos los derechos reservados. Debido a cuestiones de permisos de impresión, los Salmos Responsoriales que se incluyen aquí son los del Leccionario que se utiliza en México. Su parroquia podría usar un texto diferente.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
</description>
  <pubDate>Sun, 11 Oct 2026 04:30:00 EDT</pubDate>
    <dc:creator>USCCB</dc:creator>
    <guid isPermaLink="true">https://bible.usccb.org/es/bible/lecturas/101126.cfm</guid>
    </item>
<item>
  <title>Sábado de la XXVII semana del Tiempo ordinario</title>
  <link>https://bible.usccb.org/es/bible/lecturas/101026.cfm</link>
  <description>



          &lt;h4&gt;Primera lectura Gálatas 3, 21-29&lt;/h4&gt; 
&lt;div class="poetry"&gt; 
  &lt;p&gt;Hermanos: Si la ley dada por medio de Moisés fuera capaz de dar la vida, su cumplimiento bastaría para hacer justos a los hombres. Pero, en realidad, la ley escrita aprisionó a todos bajo el pecado para que, por medio de la fe en Jesucristo, los creyentes pudieran recibir los bienes prometidos.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Antes de que llegara la etapa de la fe, estábamos presos y bajo la custodia de la ley, en espera de la fe que estaba a punto de manifestarse. De modo que la ley se hizo cargo de nosotros, como si fuéramos niños, para conducirnos a Cristo, a fin de que fuéramos justificados por la fe. Pero una vez que la fe ha llegado, ya no estamos sujetos a la ley.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Así pues, todos ustedes son hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús, pues, cuantos han sido incorporados a Cristo por medio del bautismo, se han revestido de Cristo. Ya no existe diferencia entre judíos y no judíos, entre esclavos y libres, entre varón y mujer, porque todos ustedes son uno en Cristo Jesús. Y si ustedes son de Cristo, son también descendientes de Abraham y la herencia que Dios le prometió les corresponde a ustedes.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
        &lt;h4&gt;Salmo Responsorial Salmo 104, 2-3. 4-5. 6-7&lt;/h4&gt; 
&lt;div class="poetry"&gt; 
  &lt;p&gt;R. (8a) &lt;strong&gt;El Señor nunca olvida sus promesas&lt;/strong&gt;.&lt;br&gt;Entonen en su honor himnos y cantos;&lt;br&gt;celebren sus portentos.&lt;br&gt;Del nombre del Señor enorgullézcanse&lt;br&gt;y siéntase feliz el que lo busca. R.&lt;br&gt;R. &lt;strong&gt;El Señor nunca olvida sus promesas&lt;/strong&gt;.&lt;br&gt;Recurran al Señor y a su poder&lt;br&gt;y a su presencia acudan.&lt;br&gt;Recuerden los prodigios que él ha hecho,&lt;br&gt;sus portentos y oráculos. R.&lt;br&gt;R. &lt;strong&gt;El Señor nunca olvida sus promesas&lt;/strong&gt;.&lt;br&gt;Descendientes de Abraham, su servidor;&lt;br&gt;estirpe de Jacob, su predilecto,&lt;br&gt;escuchen: el Señor es nuestro Dios&lt;br&gt;y gobiernan la tierra sus decretos. R.&lt;br&gt;R. &lt;strong&gt;El Señor nunca olvida sus promesas.&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
        &lt;h4&gt;Aclamación antes del Evangelio Lucas 11, 28&lt;/h4&gt; 
&lt;div class="poetry"&gt; 
  &lt;p&gt;R.&lt;strong&gt; Aleluya, aleluya.&lt;/strong&gt;&lt;br&gt;Dichosos los que escuchan la palabra de Dios&lt;br&gt;y la ponen en práctica, dice el Señor.&lt;br&gt;R.&lt;strong&gt; Aleluya.&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
        &lt;h4&gt;Evangelio Lucas 11, 27-28&lt;/h4&gt; 
&lt;div class="poetry"&gt; 
  &lt;p&gt;En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba a la multitud, una mujer del pueblo, gritando, le dijo: “¡Dichosa la mujer que te llevó en su seno y cuyos pechos te amamantaron!” Pero Jesús le respondió: “Dichosos todavía más los que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica”.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;


 - - -&lt;br&gt;
	&lt;p&gt;&lt;span&gt;Los textos de la Sagrada Escritura utilizados en esta obra han sido tomados de los Leccionarios I, II y III, propiedad de la Comisión Episcopal de Pastoral Litúrgica de la Conferencia Episcopal Mexicana, copyright © 1987, quinta edición de septiembre de 2004. Utilizados con permiso. Todos los derechos reservados. Debido a cuestiones de permisos de impresión, los Salmos Responsoriales que se incluyen aquí son los del Leccionario que se utiliza en México. Su parroquia podría usar un texto diferente.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
</description>
  <pubDate>Sat, 10 Oct 2026 04:30:00 EDT</pubDate>
    <dc:creator>USCCB</dc:creator>
    <guid isPermaLink="true">https://bible.usccb.org/es/bible/lecturas/101026.cfm</guid>
    </item>
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  <title>Viernes de le XXVII semana del Tiempo ordinario</title>
  <link>https://bible.usccb.org/es/bible/lecturas/100926.cfm</link>
  <description>



          &lt;h4&gt;Primera lectura Gálatas 3, 7-14&lt;/h4&gt; 
&lt;div class="poetry"&gt; 
  &lt;p&gt;Hermanos: Entiendan que los hijos de Abraham son aquellos que viven según la fe. La Escritura, conociendo de antemano que Dios justificaría a los paganos por la fe, le adelantó a Abraham esta buena noticia: &lt;em&gt;Por ti serán bendecidas todas las naciones.&lt;/em&gt; Por consiguiente, los que viven según la fe serán bendecidos, junto con Abraham que le creyó a Dios.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;En cambio, sobre los partidarios de la observancia de la ley pesa una maldición, pues dice la Escritura: &lt;em&gt;Maldito aquel que no cumpla fielmente todos los preceptos escritos en el libro de la ley&lt;/em&gt;. Y es evidente que la ley no justifica a nadie ante Dios, porque &lt;em&gt;el justo vivirá por la fe&lt;/em&gt;. Y ciertamente la ley no se basa en la fe, porque, como dice la Escritura: &lt;em&gt;Sólo vivirá quien cumpla los preceptos de la ley.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Además, Cristo nos redimió de la maldición de la ley, haciéndose objeto de maldición por nosotros, puesto que la Escritura dice: &lt;em&gt;Maldito sea aquel que cuelga de un madero&lt;/em&gt;. Esto sucedió para que la bendición otorgada por Dios a Abraham llegara también, por Cristo Jesús, a los paganos y para que recibiéramos, por medio de la fe, el Espíritu prometido.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
        &lt;h4&gt;Salmo Responsorial Salmo 110, 1-2. 3-4. 5-6&lt;/h4&gt; 
&lt;div class="poetry"&gt; 
  &lt;p&gt;R. (5b) &lt;strong&gt;Alabemos a Dios de todo corazón.&lt;/strong&gt;&lt;br&gt;Quiero alabar a Dios, de corazón,&lt;br&gt;en las reuniones de los justos.&lt;br&gt;Grandiosas son las obras del Señor&lt;br&gt;y para todo fiel, dignas de estudio. R.&lt;br&gt;R. &lt;strong&gt;Alabemos a Dios de todo corazón.&lt;/strong&gt;&lt;br&gt;De majestad y gloria hablan sus obras&lt;br&gt;y su justicia dura para siempre.&lt;br&gt;Ha hecho inolvidables sus prodigios.&lt;br&gt;El Señor es piadoso y es clemente. R.&lt;br&gt;R.&lt;strong&gt; Alabemos a Dios de todo corazón.&lt;/strong&gt;&lt;br&gt;Acordándose siempre de su alianza&lt;br&gt;él le da de comer al que lo teme.&lt;br&gt;Al darle por herencia a las naciones,&lt;br&gt;hizo ver a su pueblo sus poderes. R.&lt;br&gt;R.&lt;strong&gt; Alabemos a Dios de todo corazón.&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
        &lt;h4&gt;Aclamación antes del Evangelio Juan 12, 31-32&lt;/h4&gt; 
&lt;div class="poetry"&gt; 
  &lt;p&gt;R. &lt;strong&gt;Aleluya, aleluya.&lt;/strong&gt;&lt;br&gt;Ya va a ser arrojado el príncipe de este mundo.&lt;br&gt;Cuando yo sea levantado de la tierra,&lt;br&gt;atraeré a todos hacia mí, dice el Señor.&lt;br&gt;R. &lt;strong&gt;Aleluya.&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
        &lt;h4&gt;Evangelio Lucas 11, 15-26&lt;/h4&gt; 
&lt;div class="poetry"&gt; 
  &lt;p&gt;En aquel tiempo, cuando Jesús expulsó a un demonio, algunos dijeron: “Éste expulsa a los demonios con el poder de Satanás, el príncipe de los demonios”. Otros, para ponerlo a prueba, le pedían una señal milagrosa.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Pero Jesús, que conocía sus malas intenciones, les dijo: ‘’Todo reino dividido por luchas internas va a la ruina y se derrumba casa por casa. Si Satanás también está dividido contra sí mismo, ¿cómo mantendrá su reino? Ustedes dicen que yo arrojo a los demonios con el poder de Satanás. Entonces, ¿con el poder de quién los arrojan los hijos de ustedes? Por eso, ellos mismos serán sus jueces. Pero si yo arrojo a los demonios por el poder de Dios, eso significa que ha llegado a ustedes el Reino de Dios.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Cuando un hombre fuerte y bien armado guarda su palacio, sus bienes están seguros; pero si otro más fuerte lo asalta y lo vence, entonces le quita las armas en que confiaba y después dispone de sus bienes. El que no está conmigo, está contra mí; y el que no recoge conmigo, desparrama.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Cuando el espíritu inmundo sale de un hombre, anda vagando por lugares áridos, en busca de reposo, y al no hallarlo, dice: ‘Volveré a mi casa, de donde salí’. Y al llegar, la encuentra barrida y arreglada. Entonces va por otros siete espíritus peores que él y vienen a instalarse allí, y así la situación final de aquel hombre resulta peor que la de antes”.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;

&lt;ul class="nested"&gt;&lt;li&gt;Readings for the &lt;a href="https://bible.usccb.org/es/bible/readings/memorial-opcional-de-san-juan-enrique-newman-presbitero-y-doctor-de-la-iglesia" class="item" hreflang="es"&gt;Memorial opcional de san Juan Enrique Newman, presbítero y doctor de la Iglesia&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;Readings for the &lt;a href="https://bible.usccb.org/es/bible/lecturas/1009a-memoria.cfm" class="item" hreflang="es"&gt;Memoria Opcional de San Dionisio, obispo, y compañeros, mártires&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;Readings for the &lt;a href="https://bible.usccb.org/es/bible/lecturas/1009b-memoria.cfm" class="item" hreflang="es"&gt;Memoria Opcional de San Juan Leonardi, presbítero&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;
 - - -&lt;br&gt;
	&lt;p&gt;&lt;span&gt;Los textos de la Sagrada Escritura utilizados en esta obra han sido tomados de los Leccionarios I, II y III, propiedad de la Comisión Episcopal de Pastoral Litúrgica de la Conferencia Episcopal Mexicana, copyright © 1987, quinta edición de septiembre de 2004. Utilizados con permiso. Todos los derechos reservados. Debido a cuestiones de permisos de impresión, los Salmos Responsoriales que se incluyen aquí son los del Leccionario que se utiliza en México. Su parroquia podría usar un texto diferente.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
</description>
  <pubDate>Fri, 09 Oct 2026 04:30:00 EDT</pubDate>
    <dc:creator>USCCB</dc:creator>
    <guid isPermaLink="true">https://bible.usccb.org/es/bible/lecturas/100926.cfm</guid>
    </item>
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  <title>Jueves de la XXVII semana del Tiempo ordinario</title>
  <link>https://bible.usccb.org/es/bible/lecturas/100826.cfm</link>
  <description>



          &lt;h4&gt;Primera lectura Gálatas 3, 1-5&lt;/h4&gt; 
&lt;div class="poetry"&gt; 
  &lt;p&gt;¡Insensatos gálatas! ¿Quién los ha ofuscado para que no le hagan caso a la verdad, siendo así que les hemos presentado vivamente a Jesucristo clavado en la cruz?&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Sólo quiero preguntarles una cosa: ¿Han recibido el Espíritu Santo por haber hecho lo que manda la ley de Moisés o por haber creído en el Evangelio? ¿Tan insensatos son ustedes, que, habiendo comenzado movidos por el Espíritu, quieren terminar haciendo obras meramente humanas? ¿Han recibido en vano tantos favores? Espero que no.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Vamos a ver: cuando Dios les comunica el Espíritu Santo y obra prodigios en ustedes, ¿lo hace porque ustedes han cumplido lo que manda la ley de Moisés, o porque han creído en el Evangelio?&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
        &lt;h4&gt;Salmo Responsorial Lucas 1, 69-70. 71-71. 73-75&lt;/h4&gt; 
&lt;div class="poetry"&gt; 
  &lt;p&gt;R. (cf. 68) &lt;strong&gt;Bendito sea el Señor, Dios de Israel.&lt;/strong&gt;&lt;br&gt;El Señor ha hecho surgir en favor nuestro&lt;br&gt;un poderoso salvador en la casa de David su siervo.&lt;br&gt;Así lo había anunciado desde antiguo,&lt;br&gt;por boca de sus santos profetas. R.&lt;br&gt;R. &lt;strong&gt;Bendito sea el Señor, Dios de Israel.&lt;/strong&gt;&lt;br&gt;Anunció que nos salvaría de nuestros enemigos&lt;br&gt;y de las manos de todos los que nos aborrecen,&lt;br&gt;para mostrar su misericordia a nuestros padres,&lt;br&gt;y acordarse de su santa alianza. R.&lt;br&gt;R. &lt;strong&gt;Bendito sea el Señor, Dios de Israel.&lt;/strong&gt;&lt;br&gt;El Señor juró a nuestro padre Abraham&lt;br&gt;concedernos que, libres ya de nuestros enemigos,&lt;br&gt;le&amp;nbsp;sirvamos sin&amp;nbsp;temor, en santidad y justicia,&lt;br&gt;delante de él, todos los días de nuestra vida. R.&lt;br&gt;R. &lt;strong&gt;Bendito sea el Señor, Dios de Israel.&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
        &lt;h4&gt;Aclamación antes del Evangelio Cfr Hechos 16, 14&lt;/h4&gt; 
&lt;div class="poetry"&gt; 
  &lt;p&gt;R. &lt;strong&gt;Aleluya, aleluya.&lt;/strong&gt;&lt;br&gt;Abre, Señor, nuestros corazones,&lt;br&gt;para que comprendamos las palabras de tu Hijo.&lt;br&gt;R. &lt;strong&gt;Aleluya.&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
        &lt;h4&gt;Evangelio Lucas 11, 5-13&lt;/h4&gt; 
&lt;div class="poetry"&gt; 
  &lt;p&gt;En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Supongan que alguno de ustedes tiene un amigo que viene a medianoche a decirle: ‘Préstame, por favor, tres panes, pues un amigo mío ha venido de viaje y no tengo nada que ofrecerle’. Pero él le responde desde dentro: ‘No me molestes. No puedo levantarme a dártelos, porque la puerta ya está cerrada y mis hijos y yo estamos acostados’. Si el otro sigue tocando, yo les aseguro que, aunque no se levante a dárselos por ser su amigo, sin embargo, por su molesta insistencia, sí se levantará y le dará cuanto necesite.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Así también les digo a ustedes: Pidan y se les dará, busquen y encontrarán, toquen y se les abrirá. Porque quien pide, recibe; quien busca, encuentra y al que toca, se le abre. ¿Habrá entre ustedes algún padre que, cuando su hijo le pida pan, le dé una piedra? ¿O cuando le pida pescado, le dé una víbora? ¿O cuando le pida huevo, le dé un alacrán?&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Pues, si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¿cuánto más el Padre celestial les dará el Espíritu Santo a quienes se lo pidan?’’&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;


 - - -&lt;br&gt;
	&lt;p&gt;&lt;span&gt;Los textos de la Sagrada Escritura utilizados en esta obra han sido tomados de los Leccionarios I, II y III, propiedad de la Comisión Episcopal de Pastoral Litúrgica de la Conferencia Episcopal Mexicana, copyright © 1987, quinta edición de septiembre de 2004. Utilizados con permiso. Todos los derechos reservados. Debido a cuestiones de permisos de impresión, los Salmos Responsoriales que se incluyen aquí son los del Leccionario que se utiliza en México. Su parroquia podría usar un texto diferente.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
</description>
  <pubDate>Thu, 08 Oct 2026 04:30:00 EDT</pubDate>
    <dc:creator>USCCB</dc:creator>
    <guid isPermaLink="true">https://bible.usccb.org/es/bible/lecturas/100826.cfm</guid>
    </item>
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  <title>Memoria de Bienaventurada Virgen María del Rosario</title>
  <link>https://bible.usccb.org/es/bible/lecturas/100726.cfm</link>
  <description>


&lt;ul class="nested"&gt;&lt;li&gt;Readings for the &lt;a href="https://bible.usccb.org/es/bible/lecturas/1007-memoria.cfm" class="item" hreflang="es"&gt;Memoria de Bienaventurada Virgen María del Rosario&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;
          &lt;h4&gt;Primera lectura  Gálatas 2, 1-2. 7-14&lt;/h4&gt; 
&lt;div class="poetry"&gt; 
  &lt;p&gt;Queridos hermanos: Después de catorce años volví de nuevo a Jerusalén con Bernabé y también con Tito. Regresé porque Dios me lo había revelado. Ahí, en una reunión privada con los dirigentes, les expuse el Evangelio que predico a los paganos. Hice esto para que mis trabajos pasados y presentes no resultaran inútiles.&lt;br&gt;&lt;br&gt;Todos reconocieron que yo había recibido la misión de predicar el Evangelio a los paganos, como Pedro había recibido la de predicarlo a los judíos. Porque aquel que le dio poder a Pedro para ejercer el apostolado entre los judíos, me lo dio a mí para ejercerlo entre los paganos.&lt;br&gt;&lt;br&gt;Así pues, Santiago, Pedro y Juan, que eran considerados como las columnas de la Iglesia, reconocieron la gracia que Dios me había dado y nos dieron la mano a Bernabé y a mí, en señal de perfecta unión y para expresar su acuerdo de que nosotros nos dirigiéramos a los paganos y ellos a los judíos. Lo único que nos pidieron fue que nos preocupáramos por los pobres, cosa que he procurado cumplir con solicitud.&lt;br&gt;&lt;br&gt;Más tarde, cuando Pedro fue a Antioquía, yo me le enfrenté, porque era digno de reprensión. En efecto, antes de que llegaran algunos judíos enviados por Santiago, Pedro solía comer con los paganos convertidos; pero después empezó a apartarse de ellos por temor a los judíos recién llegados. Los demás judíos convertidos imitaron su ejemplo, tanto que hasta el mismo Bernabé se dejó arrastrar por aquella conducta contradictoria.&lt;br&gt;&lt;br&gt;Entonces, cuando vi que Pedro no procedía rectamente, conforme a la verdad del Evangelio, le dije delante de todos: "Si tú, que eres judío, vives como un pagano y no como un judío, ¿por qué quieres ahora obligar a los paganos convertidos a que vivan como judíos?"&lt;br&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
        &lt;h4&gt;Salmo Responsorial Salmo 116, 1.2&lt;/h4&gt; 
&lt;div class="poetry"&gt; 
  &lt;p&gt;R. (Mc 16, 15) &lt;strong&gt;Bendito sea el Señor.&amp;nbsp;&lt;/strong&gt;&lt;br&gt;Que alaben al Señor todas las naciones,&lt;br&gt;que lo aclamen todos los pueblos.&amp;nbsp;&lt;br&gt;R. &lt;strong&gt;Bendito sea el Señor.&lt;/strong&gt;&lt;br&gt;Porque grande es su amor hacia nosotros&lt;br&gt;y su fidelidad dura por siempre.&amp;nbsp;&lt;br&gt;R. &lt;strong&gt;Bendito sea el Señor.&lt;/strong&gt;&lt;br&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
        &lt;h4&gt;Aclamación antes del Evangelio Romanos 8, 15&lt;/h4&gt; 
&lt;div class="poetry"&gt; 
  &lt;p&gt;R. &lt;strong&gt;Aleluya, aleluya.&lt;/strong&gt;&lt;br&gt;Hemos recibido un espíritu de hijos,&lt;br&gt;que nos hace exclamar: ¡Padre!&lt;br&gt;R. &lt;strong&gt;Aleluya.&lt;/strong&gt;&lt;br&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
        &lt;h4&gt;Evangelio Lucas 11, 1-4&lt;/h4&gt; 
&lt;div class="poetry"&gt; 
  &lt;p&gt;Un día, Jesús estaba orando y cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: "Señor, enséñanos a orar, como Juan enseñó a sus discípulos".&lt;br&gt;&lt;br&gt;Entonces Jesús les dijo: "Cuando oren, digan:&lt;br&gt;Padre, santificado sea tu nombre,&lt;br&gt;venga tu Reino,&lt;br&gt;danos hoy nuestro pan de cada día&lt;br&gt;y perdona nuestras ofensas,&lt;br&gt;puesto que también nosotros perdonamos&lt;br&gt;a todo aquel que nos ofende,&lt;br&gt;y no nos dejes caer en tentación".&lt;br&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;


 - - -&lt;br&gt;
	&lt;p&gt;&lt;span&gt;Los textos de la Sagrada Escritura utilizados en esta obra han sido tomados de los Leccionarios I, II y III, propiedad de la Comisión Episcopal de Pastoral Litúrgica de la Conferencia Episcopal Mexicana, copyright © 1987, quinta edición de septiembre de 2004. Utilizados con permiso. Todos los derechos reservados. Debido a cuestiones de permisos de impresión, los Salmos Responsoriales que se incluyen aquí son los del Leccionario que se utiliza en México. Su parroquia podría usar un texto diferente.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
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  <pubDate>Wed, 07 Oct 2026 04:30:00 EDT</pubDate>
    <dc:creator>USCCB</dc:creator>
    <guid isPermaLink="true">https://bible.usccb.org/es/bible/lecturas/100726.cfm</guid>
    </item>
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  <title>Martes de la XXVII semana del Tiempo ordinario</title>
  <link>https://bible.usccb.org/es/bible/lecturas/100626.cfm</link>
  <description>



          &lt;h4&gt;Primera lectura Gálatas 1, 13-24&lt;/h4&gt; 
&lt;div class="poetry"&gt; 
  &lt;p&gt;Hermanos: Ciertamente ustedes han oído hablar de mi conducta anterior en el judaísmo, cuando yo perseguía encarnizadamente a la Iglesia de Dios, tratando de destruirla. Deben saber que me distinguía en el judaísmo, entre los jóvenes de mi pueblo y de mi edad, porque los superaba en el celo por las tradiciones paternas.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Pero Dios me había elegido desde el seno de mi madre, y por su gracia me llamó. Un día quiso revelarme a su Hijo, para que yo lo anunciara entre los paganos. Inmediatamente, sin solicitar ningún consejo humano y sin ir siquiera a Jerusalén para ver a los apóstoles anteriores a mí, me trasladé a Arabia y después regresé a Damasco. Al cabo de tres años fui a Jerusalén, para ver a Pedro y estuve con él quince días. No vi a ningún otro de los apóstoles, excepto a Santiago, el pariente del Señor. Y Dios es testigo de que no miento en lo que les escribo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Después me fui a las regiones de Siria y de Cilicia, de manera que las comunidades cristianas de Judea no me conocían personalmente. Lo único que habían oído decir de mí era: “El que antes nos perseguía, ahora va predicando la fe que en otro tiempo quería destruir”, y glorificaban a Dios por mi causa.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
        &lt;h4&gt;Salmo Responsorial Salmo 138, 1b-3. 13-14ab. 14c-15&lt;/h4&gt; 
&lt;div class="poetry"&gt; 
  &lt;p&gt;R. (24b) &lt;strong&gt;Condúceme, Señor, por tu camino.&lt;/strong&gt;&lt;br&gt;Tú me conoces, Señor, profundamente:&lt;br&gt;tú conoces cuándo me siento y me levanto,&lt;br&gt;desde lejos sabes mis pensamientos,&lt;br&gt;tú observas mi camino y mi descanso,&lt;br&gt;todas mis sendas te son familiares. R.&lt;br&gt;R. &lt;strong&gt;Condúceme, Señor, por tu camino.&lt;/strong&gt;&lt;br&gt;Tú formaste mis entrañas,&lt;br&gt;me tejiste en el seno materno.&lt;br&gt;Te doy gracias por tan grandes maravillas;&lt;br&gt;soy un prodigio y tus obras son prodigiosas. R.&lt;br&gt;R. &lt;strong&gt;Condúceme, Señor, por tu camino.&lt;/strong&gt;&lt;br&gt;Conocías plenamente mi alma,&lt;br&gt;no se te escondía mi organismo,&lt;br&gt;cuando en lo oculto me iba formando&lt;br&gt;y entretejiendo en lo profundo de la tierra. R.&lt;br&gt;R. &lt;strong&gt;Condúceme, Señor, por tu camino.&lt;/strong&gt;&lt;br&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
        &lt;h4&gt;Aclamación antes del Evangelio Lucas 11, 28&lt;/h4&gt; 
&lt;div class="poetry"&gt; 
  &lt;p&gt;R. &lt;strong&gt;Aleluya, aleluya.&lt;/strong&gt;&lt;br&gt;Dichosos los que escuchan la palabra de Dios&lt;br&gt;y la ponen en práctica, dice el Señor.&lt;br&gt;R. &lt;strong&gt;Aleluya.&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
        &lt;h4&gt;Evangelio Lucas 10, 38-42&lt;/h4&gt; 
&lt;div class="poetry"&gt; 
  &lt;p&gt;En aquel tiempo, entró Jesús en un poblado, y una mujer, llamada Marta, lo recibió en su casa. Ella tenía una hermana, llamada María, la cual se sentó a los pies de Jesús y se puso a escuchar su palabra. Marta, entre tanto, se afanaba en diversos quehaceres, hasta que, acercándose a Jesús, le dijo: “Señor, ¿no te has dado cuenta de que mi hermana me ha dejado sola con todo el quehacer? Dile que me ayude”.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El Señor le respondió: “Marta, Marta, muchas cosas te preocupan y te inquietan, siendo así que una sola es necesaria. María escogió la mejor parte y nadie se la quitará”.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;

&lt;ul class="nested"&gt;&lt;li&gt;Readings for the &lt;a href="https://bible.usccb.org/es/bible/lecturas/1006a-memoria.cfm" class="item" hreflang="es"&gt;Memoria Opcional de San Bruno, presbítero&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;Readings for the &lt;a href="https://bible.usccb.org/es/bible/lecturas/1006b-memoria.cfm" class="item" hreflang="es"&gt;Memoria Opcional  de Beata María-Rosa Durocher, virgen  [para los diócesis de los Estados Unidos de América]&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;
 - - -&lt;br&gt;
	&lt;p&gt;&lt;span&gt;Los textos de la Sagrada Escritura utilizados en esta obra han sido tomados de los Leccionarios I, II y III, propiedad de la Comisión Episcopal de Pastoral Litúrgica de la Conferencia Episcopal Mexicana, copyright © 1987, quinta edición de septiembre de 2004. Utilizados con permiso. Todos los derechos reservados. Debido a cuestiones de permisos de impresión, los Salmos Responsoriales que se incluyen aquí son los del Leccionario que se utiliza en México. Su parroquia podría usar un texto diferente.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
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  <pubDate>Tue, 06 Oct 2026 04:30:00 EDT</pubDate>
    <dc:creator>USCCB</dc:creator>
    <guid isPermaLink="true">https://bible.usccb.org/es/bible/lecturas/100626.cfm</guid>
    </item>
<item>
  <title>Lunes de la XXVII semana del Tiempo ordinario</title>
  <link>https://bible.usccb.org/es/bible/lecturas/100526.cfm</link>
  <description>



          &lt;h4&gt;Primera lectura Gálatas 1, 6-12&lt;/h4&gt; 
&lt;div class="poetry"&gt; 
  &lt;p&gt;Hermanos: Me extraña mucho que tan fácilmente hayan abandonado ustedes a Dios Padre, quien los llamó a vivir en la gracia de Cristo, y que sigan otro Evangelio. No es que exista otro Evangelio; lo que pasa es que hay algunos que los perturban a ustedes, tratando de cambiar el Evangelio de Cristo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Pero, sépanlo bien: si alguien, yo mismo o un ángel enviado del cielo, les predicara un Evangelio distinto del que les hemos predicado, que sea maldito. Se lo acabo de decir, pero se lo repito: si alguno les predica un Evangelio distinto del que ustedes han recibido, que sea maldito.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;¿A quién creen que trato de agradar con lo que acabo de decir? ¿A Dios o a los hombres? ¿Acaso es ésta la manera de congraciarse con los hombres? Si estuviera buscando agradarles a ustedes no sería servidor de Cristo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Quiero que sepan, hermanos, que el Evangelio predicado por mí no es un invento humano, pues no lo he recibido ni aprendido de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
        &lt;h4&gt;Salmo Responsorial Salmo 110, 1. 2.7-8. 9 y 10c&lt;/h4&gt; 
&lt;div class="poetry"&gt; 
  &lt;p&gt;R. (5b) &lt;strong&gt;Alabemos al Señor de todo corazón.&lt;/strong&gt;&lt;br&gt;Quiero alabar a Dios, de corazón,&lt;br&gt;en las reuniones de los justos.&lt;br&gt;Grandiosas son las obras del Señor&lt;br&gt;y para todo fiel, dignas de estudio. R.&lt;br&gt;R. &lt;strong&gt;Alabemos al Señor de todo corazón.&lt;/strong&gt;&lt;br&gt;Justas y verdaderas son sus obras,&lt;br&gt;son dignos de confianza sus mandatos,&lt;br&gt;pues nunca pierdan su valor&lt;br&gt;y exigen ser fielmente ejecutados. R.&lt;br&gt;R. &lt;strong&gt;Alabemos al Señor de todo corazón.&lt;/strong&gt;&lt;br&gt;El redimió a su pueblo&lt;br&gt;y estableció su alianza para siempre.&lt;br&gt;Dios es santo y terrible&lt;br&gt;y su gloria perdura eternamente. R.&lt;br&gt;R. &lt;strong&gt;Alabemos al Señor de todo corazón.&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
        &lt;h4&gt;Aclamación antes del Evangelio Juan 13, 34&lt;/h4&gt; 
&lt;div class="poetry"&gt; 
  &lt;p&gt;R. &lt;strong&gt;Aleluya, aleluya.&lt;/strong&gt;&lt;br&gt;Les doy un mandamiento nuevo, dice el Señor,&lt;br&gt;que se amen los unos a los otros, como yo los he amado.&lt;br&gt;R. &lt;strong&gt;Aleluya.&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
        &lt;h4&gt;Evangelio Lucas 10, 25-37&lt;/h4&gt; 
&lt;div class="poetry"&gt; 
  &lt;p&gt;En aquel tiempo, se presentó ante Jesús un doctor de la ley para ponerlo a prueba y le preguntó: “Maestro, ¿qué debo hacer para conseguir la vida eterna?” Jesús le dijo: “¿Qué es lo que está escrito en la ley? ¿Qué lees en ella?” El doctor de la ley contestó: &lt;em&gt;“Amarás al Señor tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con todo tu ser, y a tu prójimo como a ti mismo”&lt;/em&gt;. Jesús le dijo: “Has contestado bien; si haces eso, vivirás”.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El doctor de la ley, para justificarse, le preguntó a Jesús: “¿Y quién es mi prójimo?” Jesús le dijo: “Un hombre que bajaba por el camino de Jerusalén a Jericó, cayó en manos de unos ladrones, los cuales lo robaron, lo hirieron y lo dejaron medio muerto. Sucedió que por el mismo camino bajaba un sacerdote, el cual lo vio y pasó de largo. De igual modo, un levita que pasó por ahí, lo vio y siguió adelante. Pero un samaritano que iba de viaje, al verlo, se compadeció de él, se le acercó, ungió sus heridas con aceite y vino y se las vendó; luego lo puso sobre su cabalgadura, lo llevó a un mesón y cuidó de él. Al día siguiente sacó dos denarios, se los dio al dueño del mesón y le dijo: ‘Cuida de él y lo que gastes de más, te lo pagaré a mi regreso’.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;¿Cuál de estos tres te parece que se portó como prójimo del hombre que fue asaltado por los ladrones?’’ El doctor de la ley le respondió: “El que tuvo compasión de él”. Entonces Jesús le dijo: “Anda y haz tú lo mismo”.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;

&lt;ul class="nested"&gt;&lt;li&gt;Readings for the &lt;a href="https://bible.usccb.org/es/bible/readings/memoria-opcional-de-beato-francisco-javier-seelos-presbitero-para-los-diocesis-de" class="item" hreflang="es"&gt;Memoria  Opcional de Beato Francisco Javier Seelos, presbítero [para los diócesis de los Estados Unidos de América]&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;Readings for the &lt;a href="https://bible.usccb.org/es/bible/readings/memoria-opcional-de-santa-faustina-kowalska-virgen" class="item" hreflang="es"&gt;Memoria Opcional de Santa Faustina Kowalska, virgen&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;
 - - -&lt;br&gt;
	&lt;p&gt;&lt;span&gt;Los textos de la Sagrada Escritura utilizados en esta obra han sido tomados de los Leccionarios I, II y III, propiedad de la Comisión Episcopal de Pastoral Litúrgica de la Conferencia Episcopal Mexicana, copyright © 1987, quinta edición de septiembre de 2004. Utilizados con permiso. Todos los derechos reservados. Debido a cuestiones de permisos de impresión, los Salmos Responsoriales que se incluyen aquí son los del Leccionario que se utiliza en México. Su parroquia podría usar un texto diferente.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
</description>
  <pubDate>Mon, 05 Oct 2026 04:30:00 EDT</pubDate>
    <dc:creator>USCCB</dc:creator>
    <guid isPermaLink="true">https://bible.usccb.org/es/bible/lecturas/100526.cfm</guid>
    </item>
<item>
  <title>XXVII Domingo ordinario</title>
  <link>https://bible.usccb.org/es/bible/lecturas/100426.cfm</link>
  <description>



          &lt;h4&gt;Primera lectura  Isaίas 5, 1-7&lt;/h4&gt; 
&lt;div class="poetry"&gt; 
  &lt;p&gt;Voy a cantar, en nombre de mi amado,&lt;br&gt;una canción a su viña.&lt;br&gt;Mi amado tenía una viña&lt;br&gt;en una ladera fértil.&lt;br&gt;Removió la tierra, quitó las piedras&lt;br&gt;y plantó en ella vides selectas;&lt;br&gt;edificó en medio una torre&lt;br&gt;y excavó un lagar.&lt;br&gt;Él esperaba que su viña diera buenas uvas,&lt;br&gt;pero la viña dio uvas agrias.&lt;br&gt;&lt;br&gt;Ahora bien, habitantes de Jerusalén&lt;br&gt;y gente de Judá, yo les ruego,&lt;br&gt;sean jueces entre mi viña y yo.&lt;br&gt;¿Qué más pude hacer por mi viña,&lt;br&gt;que yo no lo hiciera?&lt;br&gt;¿Por qué cuando yo esperaba que diera uvas buenas,&lt;br&gt;las dio agrias?&lt;br&gt;&lt;br&gt;Ahora voy a darles a conocer lo que haré con mi viña;&lt;br&gt;le quitaré su cerca y será destrozada.&lt;br&gt;Derribaré su tapia y será pisoteada.&lt;br&gt;La convertiré en un erial,&lt;br&gt;nadie la podará ni le quitará los cardos,&lt;br&gt;crecerán en ella los abrojos y las espinas,&lt;br&gt;mandaré a las nubes que no lluevan sobre ella.&lt;br&gt;&lt;br&gt;Pues bien, la viña del Señor de los ejércitos&lt;br&gt;es la casa de Israel,&lt;br&gt;y los hombres de Judá son su plantación preferida.&lt;br&gt;El Señor esperaba de ellos que obraran rectamente&lt;br&gt;y ellos, en cambio, cometieron iniquidades;&lt;br&gt;él esperaba justicia&lt;br&gt;y sólo se oyen reclamaciones.&lt;br&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
        &lt;h4&gt;Salmo Responsorial Salmo 79, 9 y 12. 13-14. 15-16. 19-20&lt;/h4&gt; 
&lt;div class="poetry"&gt; 
  &lt;p&gt;R. (Is 5, 7a) &lt;strong&gt;La viña del Señor es la casa de Israel.&lt;/strong&gt;&lt;br&gt;Señor, tú trajiste de Egipto una vid,&lt;br&gt;arrojaste de aquí a los paganos y la plantaste;&lt;br&gt;ella extendió sus sarmientos hasta el mar&lt;br&gt;y sus brotes llegaban hasta el río.&lt;br&gt;R.&lt;strong&gt; La viña del Señor es la casa de Israel.&amp;nbsp;&lt;/strong&gt;&lt;br&gt;Señor ¿por qué has derribado su cerca&lt;br&gt;de modo que puedan saquear tu viña los que pasan,&lt;br&gt;pisotearla los animales salvajes,&lt;br&gt;y las bestias del campo destrozarla?&lt;br&gt;R. &lt;strong&gt;La viña del Señor es la casa de Israel.&lt;/strong&gt;&lt;br&gt;Señor, Dios de los ejércitos, vuelve tus ojos,&lt;br&gt;mira tu viña y visítala;&lt;br&gt;protege la cepa plantada por tu mano,&lt;br&gt;el renuevo que tú mismo cultivaste.&lt;br&gt;R. &lt;strong&gt;La viña del Señor es la casa de Israel.&lt;/strong&gt;&lt;br&gt;Ya no nos alejaremos de ti:&lt;br&gt;consérvanos la vida y alabaremos tu poder.&lt;br&gt;Restablécenos, Señor, Dios de los ejércitos,&lt;br&gt;míranos con bondad y estaremos a salvo.&lt;br&gt;R. &lt;strong&gt;La viña del Señor es la casa de Israel.&lt;/strong&gt;&lt;br&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
        &lt;h4&gt;Segunda lectura Filipenses 4, 6-9&lt;/h4&gt; 
&lt;div class="poetry"&gt; 
  &lt;p&gt;Hermanos: No se inquieten por nada; más bien presenten en toda ocasión sus peticiones a Dios en la oración y la súplica, llenos de gratitud. Y que la paz de Dios, que sobrepasa toda inteligencia, custodie sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús.&lt;br&gt;&lt;br&gt;Por lo demás, hermanos, aprecien todo lo que es verdadero y noble, cuanto hay de justo y puro, todo lo que es amable y honroso, todo lo que sea virtud y merezca elogio. Pongan por obra cuanto han aprendido y recibido de mí, todo lo que yo he dicho y me han visto hacer; y el Dios de la paz estará con ustedes.&lt;br&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
        &lt;h4&gt;Aclamación antes del Evangelio Cfr Juan 15, 16&lt;/h4&gt; 
&lt;div class="poetry"&gt; 
  &lt;p&gt;R. &lt;strong&gt;Aleluya, aleluya.&lt;/strong&gt;&lt;br&gt;Yo los he elegido del mundo, dice el Señor,&lt;br&gt;para que vayan y den fruto, y su fruto permanezca.&lt;br&gt;R. &lt;strong&gt;Aleluya.&lt;/strong&gt;&lt;br&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
        &lt;h4&gt;Evangelio Mateo 21, 33-43&lt;/h4&gt; 
&lt;div class="poetry"&gt; 
  &lt;p&gt;En aquel tiempo, Jesús dijo a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo esta parábola: "Había una vez un propietario que plantó un viñedo, lo rodeó con una cerca, cavó un lagar en él, construyó una torre para el vigilante y luego lo alquiló a unos viñadores y se fue de viaje.&lt;br&gt;&lt;br&gt;Llegado el tiempo de la vendimia, envió a sus criados para pedir su parte de los frutos a los viñadores; pero éstos se apoderaron de los criados, golpearon a uno, mataron a otro y a otro más lo apedrearon. Envió de nuevo a otros criados, en mayor número que los primeros, y los trataron del mismo modo.&lt;br&gt;&lt;br&gt;Por último, les mandó a su propio hijo, pensando: 'A mi hijo lo respetarán'. Pero cuando los viñadores lo vieron, se dijeron unos a otros: 'Éste es el heredero. Vamos a matarlo y nos quedaremos con su herencia'. Le echaron mano, lo sacaron del viñedo y lo mataron.&lt;br&gt;&lt;br&gt;Ahora, díganme: cuando vuelva el dueño del viñedo, ¿qué hará con esos viñadores?'' Ellos le respondieron: "Dará muerte terrible a esos desalmados y arrendará el viñedo a otros viñadores, que le entreguen los frutos a su tiempo".&lt;br&gt;&lt;br&gt;Entonces Jesús les dijo: "¿No han leído nunca en la Escritura: &lt;em&gt;La piedra que desecharon los constructores, es ahora la piedra angular. Esto es obra del Señor y es un prodigio admirable?&lt;/em&gt;&lt;br&gt;&lt;br&gt;Por esta razón les digo que les será quitado a ustedes el Reino de Dios y se le dará a un pueblo que produzca sus frutos''.&lt;br&gt;&lt;br&gt;&lt;br&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;


 - - -&lt;br&gt;
	&lt;p&gt;&lt;span&gt;Los textos de la Sagrada Escritura utilizados en esta obra han sido tomados de los Leccionarios I, II y III, propiedad de la Comisión Episcopal de Pastoral Litúrgica de la Conferencia Episcopal Mexicana, copyright © 1987, quinta edición de septiembre de 2004. Utilizados con permiso. Todos los derechos reservados. Debido a cuestiones de permisos de impresión, los Salmos Responsoriales que se incluyen aquí son los del Leccionario que se utiliza en México. Su parroquia podría usar un texto diferente.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
</description>
  <pubDate>Sun, 04 Oct 2026 04:30:00 EDT</pubDate>
    <dc:creator>USCCB</dc:creator>
    <guid isPermaLink="true">https://bible.usccb.org/es/bible/lecturas/100426.cfm</guid>
    </item>
<item>
  <title>Sábado de la XXVI semana del Tiempo ordinario</title>
  <link>https://bible.usccb.org/es/bible/lecturas/100326.cfm</link>
  <description>



          &lt;h4&gt;Primera lectura Job 42, 1-3. 5-6. 12-16&lt;/h4&gt; 
&lt;div class="poetry"&gt; 
  &lt;p&gt;Job le dijo al Señor:&lt;br&gt;“Reconozco que lo puedes todo&lt;br&gt;y que ninguna cosa es imposible para ti.&lt;br&gt;Era yo el que con palabras insensatas&lt;br&gt;empañaba la sabiduría de tus designios;&lt;br&gt;he hablado de grandezas que no puedo comprender&lt;br&gt;y de maravillas que superan mi inteligencia.&lt;br&gt;Yo te conocía sólo de oídas,&lt;br&gt;pero ahora te han visto ya mis ojos;&lt;br&gt;por eso me retracto de mis palabras&lt;br&gt;y me arrepiento, echándome polvo y ceniza”.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El Señor bendijo a Job al final de su vida más que al principio: llegó a poseer catorce mil ovejas, seis mil camellos, mil yuntas de bueyes y mil burras.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Tuvo siete hijos y tres hijas; la primera se llamaba Paloma, la segunda Canela y la tercera Azabache. No había en todo el país mujeres más bellas que las hijas de Job. Su padre les asignó una parte de la herencia, al igual que a sus hermanos.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Y Job vivió hasta los ciento cuarenta años y vio a sus hijos, a sus nietos y a sus bisnietos. Murió anciano y colmado de años.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
        &lt;h4&gt;Salmo Responsorial Salmo 118, 66. 71. 75. 76. 91. 125. 130&lt;/h4&gt; 
&lt;div class="poetry"&gt; 
  &lt;p&gt;R. (135a) &lt;strong&gt;Enséñame, Señor, tus mandamientos.&lt;/strong&gt;&lt;br&gt;Enséñame a gustar y a comprender tus preceptos,&lt;br&gt;pues yo me f&lt;span&gt;í&lt;/span&gt;o de ellos.&lt;br&gt;Sufrir fue provechoso para mí,&lt;br&gt;pues aprendí, Señor, tus mandamientos. R.&lt;br&gt;R. &lt;strong&gt;Enséñame, Señor, tus mandamientos.&lt;/strong&gt;&lt;br&gt;Yo bien sé que son justos tus decretos&lt;br&gt;y que tienes razón cuando me afliges.&lt;br&gt;Todo subsiste hasta hoy por orden tuya&lt;br&gt;y todo está a tu servicio. R.&lt;br&gt;R. &lt;strong&gt;Enséñame, Señor, tus mandamientos.&lt;/strong&gt;&lt;br&gt;Yo soy tu siervo:&lt;br&gt;Instrúyeme y conoceré tus preceptos.&lt;br&gt;La explicación de tu palabra&lt;br&gt;Da luz y entendimiento a los humildes. R.&lt;br&gt;R. &lt;strong&gt;Enséñame, Señor, tus mandamientos.&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
        &lt;h4&gt;Aclamación antes del Evangelio Cfr Mateo 11, 25&lt;/h4&gt; 
&lt;div class="poetry"&gt; 
  &lt;p&gt;R. &lt;strong&gt;Aleluya, aleluya.&lt;/strong&gt;&lt;br&gt;Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra,&lt;br&gt;porque has revelado los misterios del Reino&lt;br&gt;a la gente sencilla.&lt;br&gt;R.&lt;strong&gt; Aleluya.&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
        &lt;h4&gt;Evangelio Lucas 10, 17-24&lt;/h4&gt; 
&lt;div class="poetry"&gt; 
  &lt;p&gt;En aquel tiempo, los setenta y dos discípulos regresaron llenos de alegría y le dijeron a Jesús: “Señor, hasta los demonios se nos someten en tu nombre”.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Él les contestó: “Vi a Satanás caer del cielo como el rayo. A ustedes les he dado poder para aplastar serpientes y escorpiones y para vencer toda la fuerza del enemigo, y nada les podrá hacer daño. Pero no se alegren de que los demonios se les sometan. Alégrense más bien de que sus nombres están escritos en el cielo”.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;En aquella misma hora, Jesús se llenó de júbilo en el Espíritu Santo y exclamó: “¡Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y a los entendidos, y las has revelado a la gente sencilla! ¡Gracias, Padre, porque así te ha parecido bien! Todo me lo ha entregado mi Padre y nadie conoce quién es el Hijo, sino el Padre; ni quién es el Padre, sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar”.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Volviéndose a sus discípulos, les dijo aparte: “Dichosos los ojos que ven lo que ustedes ven. Porque yo les digo que muchos profetas y reyes quisieron ver lo que ustedes ven y no lo vieron, y oír lo que ustedes oyen y no lo oyeron”.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;


 - - -&lt;br&gt;
	&lt;p&gt;&lt;span&gt;Los textos de la Sagrada Escritura utilizados en esta obra han sido tomados de los Leccionarios I, II y III, propiedad de la Comisión Episcopal de Pastoral Litúrgica de la Conferencia Episcopal Mexicana, copyright © 1987, quinta edición de septiembre de 2004. Utilizados con permiso. Todos los derechos reservados. Debido a cuestiones de permisos de impresión, los Salmos Responsoriales que se incluyen aquí son los del Leccionario que se utiliza en México. Su parroquia podría usar un texto diferente.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
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  <pubDate>Sat, 03 Oct 2026 04:30:00 EDT</pubDate>
    <dc:creator>USCCB</dc:creator>
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  <title>Memoria de los Santos Ángeles Custodios</title>
  <link>https://bible.usccb.org/es/bible/lecturas/100226.cfm</link>
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&lt;ul class="nested"&gt;&lt;li&gt;Readings for the &lt;a href="https://bible.usccb.org/es/bible/lecturas/1002-memoria.cfm" class="item" hreflang="es"&gt;Memoria de los Santos Ángeles Custodios&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;
          &lt;h4&gt;Primera lectura Job 38, 1. 12-21; 40, 3-5&lt;/h4&gt; 
&lt;div class="poetry"&gt; 
  &lt;p&gt;El Señor le habló a Job desde el seno de la tormenta y le dijo:&lt;br&gt;“¿Acaso alguna vez en tu vida&lt;br&gt;le has dado órdenes a la mañana&lt;br&gt;o le has señalado su lugar a la aurora,&lt;br&gt;para que ciña a la tierra por los bordes&lt;br&gt;y sacuda de ella a los malvados;&lt;br&gt;para que ponga de relieve sus contornos&lt;br&gt;y la tiña de colores como un vestido;&lt;br&gt;para que prive a los malvados del amparo de las tinieblas&lt;br&gt;y acabe con el poder del hombre criminal?&lt;/p&gt;&lt;p&gt;¿Has llegado hasta donde nace el mar&lt;br&gt;o te has paseado por el fondo del océano?&lt;br&gt;¿Se te han franqueado las puertas de la muerte&lt;br&gt;o has visto los portones del país de los muertos?&lt;br&gt;¿Has calculado la anchura de la tierra?&lt;br&gt;Dímelo, si lo sabes.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;¿Sabes en dónde vive la luz&lt;br&gt;y en dónde habitan las tinieblas?&lt;br&gt;¿Podrías conducirlas a su morada&lt;br&gt;o enseñarles el camino de su casa?&lt;br&gt;Si lo sabes, es que para entonces tú ya habrías nacido&lt;br&gt;y el número de tus años sería incontable’’.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Job le respondió al Señor:&lt;/p&gt;&lt;p&gt;“He hablado a la ligera, ¿qué puedo responder?&lt;br&gt;Me taparé la boca con la mano.&lt;br&gt;He estado hablando y ya no insistiré más;&lt;br&gt;ya no volveré a hablar”.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
        &lt;h4&gt;Salmo Responsorial Salmo 138, 1-3. 7-8. 9-10. 13-14ab&lt;/h4&gt; 
&lt;div class="poetry"&gt; 
  &lt;p&gt;R. (24b) &lt;strong&gt;Condúcenos, Señor, por tu camino.&lt;/strong&gt;&lt;br&gt;Tú me conoces, Señor, profundamente:&lt;br&gt;tú conoces cuándo me siento y me levanto,&lt;br&gt;desde lejos sabes mis pensamientos,&lt;br&gt;tú observas mi camino y mi descanso,&lt;br&gt;todas mis sendas te son familiares. R.&lt;br&gt;R. &lt;strong&gt;Condúcenos, Señor, por tu camino.&lt;/strong&gt;&lt;br&gt;¿A dónde iré yo lejos de ti?&lt;br&gt;¿Dónde escaparé de tu mirada?&lt;br&gt;Si subo hasta el cielo, allí estás tú;&lt;br&gt;si bajo al abismo, allí te encuentras. R.&lt;br&gt;R. &lt;strong&gt;Condúcenos, Señor, por tu camino.&lt;/strong&gt;&lt;br&gt;Si voy en alas de la aurora&lt;br&gt;o me alejo hasta el extremo de mar,&lt;br&gt;también allí tu mano me conduce&lt;br&gt;y tu diestra me sostiene. R.&lt;br&gt;R. &lt;strong&gt;Condúcenos, Señor, por tu camino.&lt;/strong&gt;&lt;br&gt;Tú formaste mis entrañas,&lt;br&gt;me tejiste en el seno materno.&lt;br&gt;Te doy gracias por tan grandes maravillas;&lt;br&gt;soy un prodigio y tus obras son prodigiosas. R.&lt;br&gt;R. &lt;strong&gt;Condúcenos, Señor, por tu camino.&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
        &lt;h4&gt;Aclamación antes del Evangelio Salmo 102, 21&lt;/h4&gt; 
&lt;div class="poetry"&gt; 
  &lt;p&gt;R. &lt;strong&gt;Aleluya, aleluya.&lt;/strong&gt;&lt;br&gt;Que bendigan al Señor todos sus ejércitos,&lt;br&gt;servidores fieles que cumplen su voluntad.&lt;br&gt;R. &lt;strong&gt;Aleluya.&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
        &lt;h4&gt;Evangelio Mateo 18, 1-5. 10&lt;/h4&gt; 
&lt;div class="poetry"&gt; 
  &lt;p&gt;En cierta ocasión, los discípulos se acercaron a Jesús y le preguntaron: “¿Quién es más grande en el Reino de los cielos?”&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Jesús llamó a un niño, lo puso en medio de ellos y les dijo: “Yo les aseguro a ustedes que si no cambian y no se hacen como los niños, no entrarán en el Reino de los cielos. Así pues, quien se haga pequeño como este niño, ése es el más grande en el Reino de los cielos. Y el que reciba a un niño como éste en mi nombre, me recibe a mí.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Cuidado con despreciar a uno de estos pequeños, pues yo les digo que sus ángeles, en el cielo, ven continuamente el rostro de mi Padre, que está en el cielo’’.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;


 - - -&lt;br&gt;
	&lt;p&gt;&lt;span&gt;Los textos de la Sagrada Escritura utilizados en esta obra han sido tomados de los Leccionarios I, II y III, propiedad de la Comisión Episcopal de Pastoral Litúrgica de la Conferencia Episcopal Mexicana, copyright © 1987, quinta edición de septiembre de 2004. Utilizados con permiso. Todos los derechos reservados. Debido a cuestiones de permisos de impresión, los Salmos Responsoriales que se incluyen aquí son los del Leccionario que se utiliza en México. Su parroquia podría usar un texto diferente.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
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  <pubDate>Fri, 02 Oct 2026 04:30:00 EDT</pubDate>
    <dc:creator>USCCB</dc:creator>
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