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	<title>Hyperbole</title>
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	<description>Revista Cultural de Intersecciones Creativas</description>
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	<title>Hyperbole</title>
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		<title>Prólogo a Hilos de un laberinto, volumen II</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Óscar Sánchez Vadillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 14 May 2026 19:46:52 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Arte & Letras]]></category>
		<category><![CDATA[Hilos de un laberinto II]]></category>
		<category><![CDATA[Quintin RAcionero]]></category>
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<p><em>El error del intelectual consiste en creer que se puede saber sin comprender y , especialmente sin sentir y ser apasionado (no solo del saber en sí sino del objeto del saber)</em></p>



<p><strong>Antonio Gramsci</strong></p>



<p></p>



<p></p>



<p></p>



<p>La imagen que hemos elegido para portada de esta heterogénea compilación representa<em> La Casa Danzante de Praga</em>, edificio deconstructivista diseñado por el arquitecto checo-croata Vlado Minueae en colaboración con Frank Gehry y terminado en un terreno frente al río Moldava en el año 1996. La planificación fue en su momento bastante controvertida, porque la construcción se insertaba en un marco previo de edificios barrocos, góticos y Art Noveau<em> </em>del céntrico distrito Praga 2, lo cual resultaba un mosaico de estilos difícil de tolerar para los ciudadanos praguenses de 1992, hace ya casi treinta años. No obstante, el proyecto recibió el espaldarazo definitivo del entonces presidente checo, <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Václav_Havel">Václav Havel</a>, que vivió durante décadas junto al edificio y que acunaba la ilusión de que terminase por convertirse en un centro cultural. Según dicen, Gehry pensaba, efectivamente, en remedar una pareja de baile -en concreto Fred Astaire y Ginger Rogers-, pero el conjunto lo mismo podría sugerir, creo yo, un borracho que busca el camino a casa sostenido por un amigo o una ola rompiendo con fuerza contra un muelle, como uno mejor quiera&#8230;</p>



<p>Particularmente, y en lo que aquí nos interesa, encuentro que ese &#8220;como uno quiera&#8221; posee, en nuestro caso, cierto valor icónico para simbolizar el pensamiento del Catedrático de Filosofía madrileño <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Quintín_Racionero">Quintín Racionero Carmona</a>, cuya memoria personal e intelectual se quiere honrar en las siguientes páginas. Pues se trata, primero, de un diseño arquitectónico, y Racionero era un gran aficionado a la arquitectura, hasta el punto de configurar su otra gran vocación. Después, se trata precisamente de arquitectura posmoderna, siendo la Posmodernidad un modo de cultura en el que prima el <em>habitar</em> sobre el <em>explicar</em>, así como la lógica espacial sobre la lógica temporal. Además, se sitúa en Praga, esa ciudad que en el pasado siglo ha orillado casi desde la periferia la historia de Europa occidental, sujeta a la fría disciplina soviética pero con sus propias desviaciones &#8220;primaverales&#8221;. Quintín Racionero entendía la Posmodernidad no como una epocalidad determinada, o no exactamente, sino, más bien, como la coexistencia polémica de, cuanto poco, dos al mismo tiempo, al modo justamente de <em>La Casa Danzante</em>. Así, es posmoderno un enfoque nuevo (una <em>observación</em> interna, diría Luhmann) arrojado sobre la Modernidad misma pero sin abolir ésta más que en su pretensión monológica, de igual manera que el cuerpo de pilares curvos se apoya en su compañero más clásico contagiándole algo de su embriaguez pero sin hacerle perder su apostura erguida. El entorno, por otra parte, resulta también propicio para el espíritu de la Posmodernidad tal como la entiende Racionero por cuanto que mezcla sin empacho esos estilos procedentes de distintos lugares y tiempos conviviendo pacíficamente en una suerte de topología de las formas arquitectónicas tradicionales. Por último, la fotografía está tomada por la tarde, y es una fotografía real, quiero decir que los coches y los cables de tendido eléctrico nos dan una impresión bien clara de que estamos en presencia de un paisaje urbano concreto, en el que vive de verdad la gente, y no ante una de esas estampas de angustia expresionista abstracta con que habitualmente se quiere epatar al lector de filosofía actual. Se dirá que buscamos demasiadas connotaciones a una mera metáfora visual, pero es que el mundo (el ser, el universo, si se prefiere&#8230;) parece consistir en una saturación de sentidos vagamente relacionados más que en una ausencia absoluta de un presunto Sentido con mayúsculas como nos han pretendido hacer creer desde metafísicas nihilistas. O eso, al menos, y si yo no me equivoco, es lo que se desprende desde el magisterio filosófico de Quintín Racionero<a>1</a>.</p>



<figure class="wp-block-embed alignfull is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-4-3 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
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</div></figure>



<p>Aquí presentamos, en cambio, una multiplicidad de cuerpos diferentes pero unidos en su diferencia: un texto acerca de la vida y el pensamiento -o la vida histórica&nbsp;<em>del</em>&nbsp;pensamiento y el pensamiento&nbsp;<em>de</em>&nbsp;la vida histórica- del siglo XVII junto con otros que contienen estudios concretos sobre Aristóteles, Nietzsche, el devenir del pensamiento moderno desde Kant hasta Heidegger y un largo etc. Son textos inéditos porque nunca fueron textos propiamente dichos, sino jugosa oralidad de los cursos y seminarios de Quintín Racionero que fue puesta por escrito ya hace tiempo por alguno de los afortunados que acudieron a ellos. Pero les aglutina, sin duda, un hilo conductor, que no es otro -el profesor Racionero jamás pensó que el tema de la Filosofía fuese nada distinto de eso- que el de los usos, efectivos y posibles, de la Razón en los contextos en los que le ha sido dado ejercer su actividad. Y para ello hay, en cierto modo, que desdoblarse, a la manera del rostro bifronte del dios Jano, a fin de comprender el presente a través de las realizaciones racionales del pasado. Nuestra compilación responde así a una necesidad expositiva del propio filósofo ya fallecido, puesto que hay que hacerse cargo del actual estado de cosas del mundo a partir de su genealogía, lo que en el presente caso se acota en los límites inicial y terminal de la Modernidad. Sin embargo, como en La Casa Danzante, el desdoblamiento es aparente porque, como digo, todos estos estudios están conectados, comunicados entre sí por el interior y no únicamente adosados desde el exterior. De hecho, entre todos estos textos existen referencias cruzadas inevitables, pese a la distancia cronológica de su emisión y también a la otra, es decir, la distancia temporal que separa unas temáticas de otras. Las charlas sobre pensar las artes, en efecto, representa la última hora de la preocupación de Quintín Racionero sobre el aquí y el ahora de la reflexión filosófica (tan de última hora que fue interrumpida por su muerte), mientras que las charlas sobre el siglo Barroco, por ejemplo, elaboradas cuando La Casa Danzante estaba en construcción, nos informan de su visión de una Ilustración distinta a la realizada históricamente<a>2</a>&nbsp;que tal vez hoy comience a tener de nuevo condiciones discursivas y materiales de posibilidad real a escala global&#8230;</p>



<figure class="wp-block-embed alignfull is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-4-3 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
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<p>Lejos quedan, por tanto, a mi modo de ver, aquellas interpretaciones de la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Posmodernidad">Posmodernidad </a>que la reducen a pura estética, o a una moda elitista, o, por el contrario, a un canto desesperado, o lo que es todavía peor: a una enmienda a la totalidad del proyecto moderno. Se debe ser muy serio en esto, porque de lo que se trata finalmente no es del destino de la filosofía, sino del devenir del mundo (del <em>objeto</em> del saber, escribe Gramsci en epígrafe). Y a la vez se debe ser apasionado, por amor al futuro, pero sin que esa pasión se mueva jamás, a criterio de Racionero, al margen o por debajo de la racionalidad disponible en cada momento histórico. Quintín Racionero sabía transmitir de sobra esa pasión, de la que estas páginas son un pobre testimonio, pero sobre todo tenía ideas, ideas bien enraizadas en la tradición filosófica así como en la contextura de la realidad histórica, no ocurrencias arbitrarias, y aunque ese no fuese su fin primero, el resultado de tales ideas dignificaba a la filosofía misma. Recuerdo que esa justamente fue nuestra experiencia del trato con las enseñanzas de Racionero: una dignificación del discurso filosófico, colocado por él a una altura que realmente era la altura de los verdaderos problemas del mundo actual. En este instante en que se nos hace necesario transformar a Quintín Racionero en papel, esperamos sinceramente que el lector comparta una impresión análoga y entienda que la Casa Danzante sigue a su manera en pie, aguardando las críticas o los apoyos, lluevan truenos o brille el sol, como una provocación suave a pensar&#8230;</p>



<p></p>



<figure class="wp-block-image alignfull size-large"><a href="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/IMG_1997-scaled.jpg"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="1024" height="664" src="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/IMG_1997-1024x664.jpg" alt="" class="wp-image-66514" srcset="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/IMG_1997-1024x664.jpg 1024w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/IMG_1997-300x194.jpg 300w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/IMG_1997-768x498.jpg 768w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/IMG_1997-1536x995.jpg 1536w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/IMG_1997-2048x1327.jpg 2048w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/IMG_1997-370x240.jpg 370w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/IMG_1997-570x369.jpg 570w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/IMG_1997-770x499.jpg 770w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/IMG_1997-1170x758.jpg 1170w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/IMG_1997-895x580.jpg 895w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></a></figure>



<p><a>1</a>&nbsp;El título que le hemos puesto a esta compilación, por cierto, me fue sugerido por el propio Racionero en una conversación casual en el parque del Retiro, según caía la tarde: se trataba del nombre con el que tenía pensado bautizar a la charla con Simón, en caso de que esta se prolongase y diversificase tanto que diese ocasión a un libro.</p>



<p><a>2</a>&nbsp;Y que el lector encontrará expuesta con mucho mayor detenimiento en&nbsp;<em>El siglo de Leibniz</em>, Kiros ediciones, 2026.</p>



<p></p>



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<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="5WhXQwqBMP"><a href="https://hyperbole.es/2026/04/resena-de-hilos-de-un-laberinto-volumen-i-quintin-racionero-carmona/">Reseña de Hilos de un laberinto, volumen I, Quintín Racionero Carmona</a></blockquote><iframe loading="lazy" class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted"  title="«Reseña de Hilos de un laberinto, volumen I, Quintín Racionero Carmona» — Hyperbole" src="https://hyperbole.es/2026/04/resena-de-hilos-de-un-laberinto-volumen-i-quintin-racionero-carmona/embed/#?secret=eJM5X54ByI#?secret=5WhXQwqBMP" data-secret="5WhXQwqBMP" width="600" height="338" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
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<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="UIyy9UV2vp"><a href="https://hyperbole.es/2012/11/dos-sabios-disjuntos-pasando-a-los-mas/">Dos sabios disjuntos &#8220;pasando a los más&#8221;</a></blockquote><iframe loading="lazy" class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted"  title="«Dos sabios disjuntos &#8220;pasando a los más&#8221;» — Hyperbole" src="https://hyperbole.es/2012/11/dos-sabios-disjuntos-pasando-a-los-mas/embed/#?secret=osj13kp5cl#?secret=UIyy9UV2vp" data-secret="UIyy9UV2vp" width="600" height="338" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
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		<title>Estudiar Medicina: al cruzar el umbral</title>
		<link>https://hyperbole.es/2026/05/estudiar-medicina-al-cruzar-el-umbral/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Antonio Rebollo]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 10 May 2026 17:25:04 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Arte & Letras]]></category>
		<category><![CDATA[Medicina]]></category>
		<category><![CDATA[medicina]]></category>
		<category><![CDATA[Pre-textos para médicos (y pacientes)]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Pre-textos para médicos (y pacientes)</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p><em>“Donde quiera que el arte de la medicina sea amado, también hay amor por la humanidad”</em>&nbsp;—&nbsp;<strong>Hipócrates</strong></p>



<p><em>“Es triste pensar que a algunos de vosotros os espera la desilusión, quizás el fracaso. No podéis esperar, por supuesto, escapar de las preocupaciones y ansiedades inherentes a la vida profesional. Resistid con valentía, incluso ante lo peor. Puede que vuestras mayores esperanzas hayan quedado fuera de vista, como le pasó con cuanto le había sido cercano y querido al patriarca en el vado de Yaboc, y, como a él, os hayan dejado solos luchando durante la noche. Bien por vosotros, si lucháis, porque en la perseverancia está la victoria, y con la mañana puede venir la bendición deseada. Pero no siempre; hay una lucha con derrota que algunos de vosotros tendréis que sufrir, y será bueno para vosotros haber cultivado una alegre ecuanimidad. Recordad, también, que a veces “solo de nuestra desolación nace una vida mejor”. Incluso con el desastre delante y la ruina inminente, es mejor encararlos con una sonrisa y la cabeza alta que agacharse a su llegada. Y si la pelea es por principios y justicia, aun cuando el fracaso parezca seguro y muchos hayan fracasado antes, aferraos a vuestro ideal, y, como Rolando ante la torre oscura, llevad el cuerno en los labios, lanzad el reto y esperad tranquilamente el conflicto.”</em></p>



<p><strong><em>Sir William Osler.</em></strong><em>&nbsp;<strong><u>“Aequanimitas”</u></strong></em></p>



<figure class="wp-block-image alignfull size-large"><a href="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/bcd805c8266e7bdf597f3fdfb659aa02.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" width="708" height="1024" src="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/bcd805c8266e7bdf597f3fdfb659aa02-708x1024.jpg" alt="" class="wp-image-66317" srcset="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/bcd805c8266e7bdf597f3fdfb659aa02-708x1024.jpg 708w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/bcd805c8266e7bdf597f3fdfb659aa02-208x300.jpg 208w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/bcd805c8266e7bdf597f3fdfb659aa02-768x1110.jpg 768w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/bcd805c8266e7bdf597f3fdfb659aa02-370x535.jpg 370w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/bcd805c8266e7bdf597f3fdfb659aa02-570x824.jpg 570w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/bcd805c8266e7bdf597f3fdfb659aa02-770x1113.jpg 770w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/bcd805c8266e7bdf597f3fdfb659aa02-401x580.jpg 401w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/bcd805c8266e7bdf597f3fdfb659aa02.jpg 994w" sizes="auto, (max-width: 708px) 100vw, 708px" /></a><figcaption class="wp-element-caption">&nbsp;<em>&#8220;Muerte de D. Alfonso XII (El último beso)&#8221;,Juan Antonio Benlliure y Gil</em></figcaption></figure>



<p>La medicina atrae por muchas razones, pero conviene despojarla pronto de idealizaciones. No es una sucesión de gestos heroicos, sino el intento —a menudo incierto— de afrontar lo más importante para cualquier persona: su salud, su vida en juego. Ese es el centro de todo.</p>



<p>Como sugiere Ramón González Correales en<a href="https://hyperbole.es/2026/04/divagaciones-sobre-un-punto-de-partida/"> “<em>Divagaciones sobre un punto de partida”</em></a><em>,&nbsp;</em>quienes os acercáis a este camino rara vez sois plenamente conscientes del territorio humano que vais a frecuentar. Con el tiempo, descubriréis que no solo se aprende medicina, sino también a convivir con una realidad hecha de dolor, incertidumbre y límites que no siempre se enseñan.</p>



<p>Aprenderéis mucha ciencia, pero no os engañéis: el conocimiento técnico, siendo imprescindible, no es lo que más pesa cuando estáis frente a un paciente concreto. Lo decisivo es la capacidad de interpretar, de priorizar, de decidir cuando la información es incompleta y el tiempo apremia. Y ahí empieza el verdadero esfuerzo: años de estudio exigente, cansancio acumulado y responsabilidad creciente. No es solo lo que hay que saber, sino lo que hay que sostener. También el error, inevitable en algún momento, y la responsabilidad de aprender de él sin quebrarse.</p>



<figure class="wp-block-image alignfull size-large"><a href="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/La-enferma-22I-malati22.-Noe-Bordignon.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="834" src="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/La-enferma-22I-malati22.-Noe-Bordignon-1024x834.jpg" alt="" class="wp-image-66314" srcset="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/La-enferma-22I-malati22.-Noe-Bordignon-1024x834.jpg 1024w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/La-enferma-22I-malati22.-Noe-Bordignon-300x244.jpg 300w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/La-enferma-22I-malati22.-Noe-Bordignon-768x626.jpg 768w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/La-enferma-22I-malati22.-Noe-Bordignon-370x301.jpg 370w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/La-enferma-22I-malati22.-Noe-Bordignon-570x464.jpg 570w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/La-enferma-22I-malati22.-Noe-Bordignon-770x627.jpg 770w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/La-enferma-22I-malati22.-Noe-Bordignon-712x580.jpg 712w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/La-enferma-22I-malati22.-Noe-Bordignon.jpg 1080w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></a><figcaption class="wp-element-caption">&#8220;<em>La enferma&#8221;. Noè Bordignon</em></figcaption></figure>



<p>Porque la medicina no se ejerce desde fuera. Implica. Acompañaréis dolor, incertidumbre, miedo; veréis evolucionar bien a algunos pacientes y a otros no, a pesar de haber hecho lo correcto. Y eso deja huella. Mantenerse en pie, sin endurecerse ni desbordarse, es parte del aprendizaje. Aquí sigue teniendo pleno sentido la idea clásica de<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/William_Osler">&nbsp;Osler</a>: una serenidad activa, que permita pensar con claridad sin perder la conciencia de que delante hay alguien que sufre. No es frialdad; es equilibrio. Y tampoco es un logro individual: la medicina es un trabajo compartido, condicionado por equipos y por un sistema que no siempre facilita hacer lo correcto.</p>



<p>No es una profesión que garantice recompensas proporcionales al esfuerzo, ni en lo económico ni en el reconocimiento. Y, sin embargo, hay una satisfacción difícil de explicar desde fuera. No está en los grandes éxitos, que son escasos, sino en algo más silencioso: haber entendido un problema complejo, haber tomado una decisión honesta en condiciones difíciles, haber aliviado, aunque sea parcialmente, el sufrimiento de alguien. Es una forma de sentido íntimo, poco visible, pero profundamente real.</p>



<p>La medicina que vais a ejercer cambiará más de lo que imagináis. Sistemas capaces de analizar y decidir, máquinas que amplían o incluso sustituyen gestos técnicos, terapias revolucionarias, formas de intervenir a distancia… Todo eso ya ha empezado. Muchas tareas cambiarán de lugar y de forma. Pero eso no elimina la necesidad de criterio, solo la desplaza. Cuanto más potente sea la herramienta, más importante será quien decide cómo usarla.</p>



<figure class="wp-block-image alignfull size-full"><a href="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Theodor-Billroth-operating-Autor-Adalbert-Franz-Seligmann-Ano-1880.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" width="545" height="368" src="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Theodor-Billroth-operating-Autor-Adalbert-Franz-Seligmann-Ano-1880.jpg" alt="" class="wp-image-66316" srcset="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Theodor-Billroth-operating-Autor-Adalbert-Franz-Seligmann-Ano-1880.jpg 545w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Theodor-Billroth-operating-Autor-Adalbert-Franz-Seligmann-Ano-1880-300x203.jpg 300w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Theodor-Billroth-operating-Autor-Adalbert-Franz-Seligmann-Ano-1880-370x250.jpg 370w" sizes="auto, (max-width: 545px) 100vw, 545px" /></a><figcaption class="wp-element-caption"><em>Theodor Billroth operando. Adalbert Franz Seligmann, 1880</em></figcaption></figure>



<p>Y con ello aparece una cuestión incómoda: no todo lo posible será accesible para todos. La tecnología no reparte equidad por sí sola. Es probable que tengáis que enfrentaros, directa o indirectamente, a decisiones sobre límites, prioridades y distribución de recursos. No serán solo decisiones técnicas.</p>



<p>Por eso, más allá del conocimiento y de los cambios que vengan, lo que define a un médico es su forma de estar en esa tensión: entre saber y no saber, entre implicarse y mantener distancia, entre lo que puede hacerse y lo que debe hacerse. Si aceptáis esa exigencia —intelectual, emocional y moral—, descubriréis que, pese a su dureza, pocas actividades ofrecen una satisfacción más profunda que intentar, con honestidad, cuidar de lo que más importa. Y entonces cada uno tendrá que decidir si esa forma de vida le compensa.</p>



<p></p>



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		<title>The Vector Grounding Problem: ¿comprenden algo los LLMs?</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Santiago Sánchez-Migallón]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 10 May 2026 17:08:54 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ciencia & Tecnología]]></category>
		<category><![CDATA[inteligencia articial]]></category>
		<category><![CDATA[LLMs]]></category>
		<category><![CDATA[The Vector Grounding Problem]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Hoy vamos a comentar un artículo, a mi juicio muy interesante, para afrontar el actual debate sobre si los LLMs tienen genuina comprensión de...</p>
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<p>Hoy vamos a comentar un artículo, a mi juicio muy interesante, para afrontar el actual debate sobre si los LLMs tienen genuina comprensión de la realidad: <a href="https://philarchive.org/rec/COETVG">«The vector Grounding Problem» de Dimitri Coelho y Raphaël Millière</a>. En él se actualiza el célebre argumento del <em>symbol grounding problem</em>, propuesto por <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Stevan_Harnad">Steven Harnad</a> allá por los años noventa del ya lejano siglo pasado.</p>



<p>La cuestión es la siguiente: Si los LLMs no tienen contacto directo con la realidad, ¿cómo saben qué significan las cosas? Un ordenador es un procesador que, en último término, realiza computaciones en unidades discretas de información (bits), que pueden entenderse como símbolos (como cosas que están en lugar de otras cosas, que&nbsp;<em>simbolizan</em>&nbsp;otras cosas. Así un determinado voltaje simboliza un 1 y su ausencia un 0). Esas computaciones se realizan siguiendo reglas que podríamos denominar&nbsp;<em>sintácticas</em>&nbsp;(cambia este bit de sitio en el registro, borra este otro…). Entonces, ¿cómo de esa pura sintaxis puede surgir semántica? ¿Cómo puede surgir genuina comprensión? Harnad ya lo ejemplificó de una forma muy ilustrativa mediante el ejemplo del diccionario chino-chino: supongamos que le damos a una IA un diccionario chino-chino, es decir, un diccionario de definiciones escrito en chino (una enciclopedia de toda la vida de las que antes teníamos en los anaqueles de la estantería del salón). ¿Podría la IA comprender chino únicamente con ese diccionario, sin más contacto con el mundo? Según Harnad no, porque cada cadena de símbolos en chino le remitiría a otra cadena y así sucesivamente, quedando la IA encerrada en una especie de&nbsp;<em>prisión simbólica circular</em>. Por ejemplo, si la IA quisiera entender qué significa la palabra «狗» (perro), en la correspondiente entrada del diccionario le pondría «犬科家養哺乳動物» (Mamífero doméstico de la familia de los cánidos), por lo que para saber lo que es «狗» ahora tendría que descifrar qué significan cada una de los extrañas grafías chinas de la definción, lo que, a su vez le llevaría a nuevos símbolos a descifrar en una sucesión&nbsp;<em>ad infinitum</em>. Necesariamente, para comprender el mundo habría que tener acceso a él, habría que tener acceso a los referentes de los significados. La IA solo sabría qué es un perro si asocia la palabra con la imagen de un perro real.</p>



<p>Objeción: los LLMs podrán estár encerrados en esa prisión simbólica, pero nos responden con un espectacular manejo de la semántica. Si charlas un rato con ChatGPT, pronto te das cuenta de que, sin saber de alguna manera lo que significan las palabras, no podría responderte con semejante competencia lingüística. ¿Cómo no va a poseer semántica un sistema capaz de solucionar problemas del&nbsp;<a href="https://epoch.ai/frontiermath">FrontierMath</a>? Entonces, si tenemos rotunda evidencia de que la IA maneja semántica, el planteamiento de Harnad tiene que ser erróneo.</p>



<figure class="wp-block-image alignfull size-full"><a href="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/Harnad-kara1.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" width="464" height="700" src="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/Harnad-kara1.jpg" alt="" class="wp-image-66495" srcset="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/Harnad-kara1.jpg 464w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/Harnad-kara1-199x300.jpg 199w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/Harnad-kara1-370x558.jpg 370w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/Harnad-kara1-384x580.jpg 384w" sizes="auto, (max-width: 464px) 100vw, 464px" /></a><figcaption class="wp-element-caption"><em>Steven Harnad</em></figcaption></figure>



<p>Respuesta: es que los LLMs tienen semántica porque han sido entrenados con millones de textos escritos por seres humanos que sí tenían semántica, que sí tenían comprensión genuina de la realidad. Por tanto, la IA tiene lo que Searle llamaba&nbsp;<em>intencionalidad derivada</em>, lo que en el artículo los autores llaman&nbsp;<em>semántica extrínseca</em>&nbsp;y lo que yo he llamado algunas veces como&nbsp;<em>semántica prestada</em>. La gran pregunta que se hacen Coelho y Millière en el artículo es: ¿Pueden los vectores internos de los LLMs tener&nbsp;<em>semántica intrínseca</em>? O dicho más claramente: ¿Pueden los LLMs comprender el significado de algo, independientemente de que un intérprete externo (como un humano) se lo atribuya?</p>



<p>Primero expliquemos en qué sentido hablamos aquí de vectores. Los LLMs almacenan su conocimiento semántico en vectores, es decir, en largas cadenas numéricas. ¿Y cómo puede almacenarse semántica en cadenas numéricas? Utilizando&nbsp;<em>embeddings dinámicos</em>&nbsp;mediante arquitecturas transformer. Lo explico de forma muy sucinta: se entrena a una red neuronal artificial mediante millones de textos y lo que se le pide como resultado es que realice predicciones estadísticas de cuál es la siguiente palabra o token que «quedaría bien», dado un texto de entrada o prompt. Para conseguir eso las palabras o tokens se traducen en largos vectores situados en un gigantesco espacio multidimensional. Cuando el sistema ha sido entrenado, el significado de cada palabra es un patrón de relaciones con las demás palabras dentro de ese espacio. Además, afinando un poquito más, no hay un vector por palabra, sino que, dependiendo del contexto en el que se encuentre aquella, podrá ser «representada» por más de uno. Para un LLMs los conceptos no son puntos en el espacio, sino más bien regiones en donde se tejen relaciones. Por poner un buen símil dentro de la filosofía del lenguaje, podrían parecerse a los&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Juego_del_lenguaje_(filosof%C3%ADa)"><em>juegos de lenguaje</em></a>&nbsp;de Wittgenstein. Por ejemplo, la palabra «perro» no sería un único vector, sino una nube de vectores en distintos contextos: «El perro ladra», «Raza de perro» o «Comida para perros». Pero, y dejemos esto claro, los significados nunca dependen de ninguna conexión directa con el mundo (con ningún&nbsp;<em>grounding</em>), sino de las relaciones entre expresiones (lo que, dicho sea de paso, recuerda a la&nbsp;<a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Semantic_holism">concepción del lenguaje de Quine</a>): el diccionario prisión circular de Harnad parece cumplirse claramente.</p>



<figure class="wp-block-image alignfull size-full"><a href="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/611adfe393d34206c1b55f8edb210ce2.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" width="736" height="736" src="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/611adfe393d34206c1b55f8edb210ce2.jpg" alt="" class="wp-image-66490" srcset="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/611adfe393d34206c1b55f8edb210ce2.jpg 736w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/611adfe393d34206c1b55f8edb210ce2-300x300.jpg 300w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/611adfe393d34206c1b55f8edb210ce2-370x370.jpg 370w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/611adfe393d34206c1b55f8edb210ce2-570x570.jpg 570w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/611adfe393d34206c1b55f8edb210ce2-580x580.jpg 580w" sizes="auto, (max-width: 736px) 100vw, 736px" /></a></figure>



<p>¿Cómo salimos de esta cárcel simbólica? En el artículo, Coelho y Millière (C&amp;M a partir de ahora) distinguen varios tipos de groundings (sensorimotor, relacional, comunicativo y epistémico), pero subrayan que, en el fondo, todos ellos nos llevan únicamente a conectar representaciones con otras representaciones, es decir, no consiguen salir de la prisión, no logran conectar con el mundo real. Así, el único grounding que aceptan es el clásico, el&nbsp;<em>referencial</em>: la conexión directa con la realidad. Y los autores van a defender que, a pesar de nuestras primeras impresiones, los LLMs podrían conseguirlo.</p>



<p>C&amp;M defienden que para que se dé ese «enganche», ese&nbsp;<em>significado intrínseco</em>,&nbsp; hacen falta dos condiciones:</p>



<p>(1)&nbsp;<em>Relaciones causales informacionales</em>: el estado interno debe informar sobre algo del mundo.</p>



<p>(2)&nbsp;<em>Relaciones históricas/funcionales</em>: el estado interno debe haber sido seleccionado para cumplir esa función informativa. Debe poder entonces tanto acertar como fallar . C&amp;M van a ofrecer aquí una interesante distinción:</p>



<p><em>Función próxima</em>: cuando el objetivo de la representación es solo predecir el siguiente token.</p>



<p><em>Función final</em>: cuando el objetivo de la representación&nbsp; es producir respuestas útiles, verdaderas, coherentes con el mundo. Obviamente, solo cuando hay función final hay verdadero grounding referencial.</p>



<figure class="wp-block-image alignfull size-full"><a href="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/89322db2e5ef9d9cdbf442b4da62d56c.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" width="736" height="736" src="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/89322db2e5ef9d9cdbf442b4da62d56c.jpg" alt="" class="wp-image-66492" srcset="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/89322db2e5ef9d9cdbf442b4da62d56c.jpg 736w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/89322db2e5ef9d9cdbf442b4da62d56c-300x300.jpg 300w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/89322db2e5ef9d9cdbf442b4da62d56c-370x370.jpg 370w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/89322db2e5ef9d9cdbf442b4da62d56c-570x570.jpg 570w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/89322db2e5ef9d9cdbf442b4da62d56c-580x580.jpg 580w" sizes="auto, (max-width: 736px) 100vw, 736px" /></a></figure>



<p>¿Cumplen esas condiciones? C&amp;M parten de la semántica extrínseca para llegar a la intrínseca. Como hemos dicho, los textos que los LLMs utilizan para su entrenamiento han sido escritos por personas con semántica intrínseca. Entonces, el corpus de entrenamiento contiene&nbsp;<em>huellas del mundo</em>. En los textos hay patrones lingüísticos que reflejan la estructura del mundo. Por ejemplo, si en un texto tenemos que «El fuego calienta objetos» y luego le decimos a la máquina «Al lado del fuego había una roca. Juan cogió la roca ¿Juan se quemó?», y ésta responde correctamente, habrá captado una regularidad del mundo. Cada vez que una IA aprende a generalizar&nbsp;<strong>está encontrando una relación que no es puramente lingüística</strong>. De hecho, mucho del conocimiento que tenemos los seres humanos es así: aprendemos porque otros nos lo dicen, no porque contactemos directamente con el mundo. Yo he aprendido que el Everest mide 8,849 metros porque me lo enseñaron en las clases de geografía del colegio, no porque haya ido al Himalaya. Gran parte de nuestro conocimiento es fundamentalmente lingüístico, es&nbsp;<em>semántica prestada</em>&nbsp;por otros. Pero con esa semántica puedo comprender y&nbsp;<strong>crear nueva semántica</strong>. Por ejemplo, si me muestran las alturas del Everest y del Mont Blanc, puedo deducir que el Everest es más alto. Y así funcionan los LLMs.</p>



<p>Pero para los autores esto todavía es insuficiente. Ya sabemos que la correlación no implica causalidad, no siempre representa. Hace falta la condición (2):<em>&nbsp;función final</em>. C&amp;M hablan que en el post-training del modelo, cuando se usan técnicas como el RLHF (<em>Reinforcement Learning from Human Feedback</em>), es decir, cuando se usan humanos para entrenar al LLM con fines, por ejemplo, de alineamiento ético,&nbsp;<strong>se le introducen criterios normativos del mundo real, tales como la verdad, la utilidad o la seguridad</strong>. En este tipo de entrenamiento se premia a los LLMs por dar respuestas correctas sobre el mundo y no solo plausibles lingüísticamente hablando. Se seleccionan representaciones internas porque permiten rastrear estados del mundo y generar respuestas verdaderas. Y no hace falta irse al fine-tuning. C&amp;M sostienen que con el simple preentrenamiento también pueden darse las dos condiciones en algunos casos. Ponen el ejemplo de Othello-GPT, un programa entrenado para jugar al Othello solo viendo jugadas, sin haber «visto» nunca explícitamente un tablero, pero que necesariamente tiene que tener alguna representación interna de él para poder desempeñar ese nivel de juego (Adjunto el&nbsp;<a href="https://arxiv.org/abs/2210.13382">interesante artículo</a>&nbsp;que citan). Es decir, los LLMs pueden crear estructuras internas para realizar ciertas tareas que pueden cumplir las dos condiciones de la semántica intrínseca. No obstante, aquí los autores se muestran más prudentes y reconocen que puede verse con claridad en el caso de los juegos, pero que en el lenguaje el asunto se torna mucho más difuso.</p>



<figure class="wp-block-image alignfull size-large"><a href="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/symbol-grounding-problem.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" width="683" height="1024" src="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/symbol-grounding-problem-683x1024.jpg" alt="" class="wp-image-66496" srcset="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/symbol-grounding-problem-683x1024.jpg 683w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/symbol-grounding-problem-200x300.jpg 200w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/symbol-grounding-problem-768x1152.jpg 768w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/symbol-grounding-problem-370x555.jpg 370w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/symbol-grounding-problem-570x855.jpg 570w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/symbol-grounding-problem-770x1155.jpg 770w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/symbol-grounding-problem-387x580.jpg 387w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/symbol-grounding-problem.jpg 832w" sizes="auto, (max-width: 683px) 100vw, 683px" /></a></figure>



<p>Conclusiones finales del artículo: Algunos tipos de modelos de IA generativa desarrollan una forma limitada grounding referencial porque sus representaciones internas son moldeadas por datos lingüísticos que reflejan patrones o estructuras de la realidad, y por procesos de entrenamiento que seleccionan estados capaces de rastrear ese mundo bajo criterios de éxito como la verdad. Eso no quiere decir que tengan genuina comprensión, tengan creencias, mente o, mucho menos, consciencia. Simplemente, podría decirse que&nbsp;<strong>han cruzado el umbral del significado</strong>. Si bien no parece adecuado atribuirles comprensión en un sentido maximalista, tampoco parece adecuado negarles toda, o negársela en todos los sentidos. Y, en cualquier caso, lo que me parece profundamente interesante es que artículos como éste nos obligan a girar el foco y apuntarlo hacia nosotros mismos: ¿Qué es&nbsp;<em>comprensión</em>&nbsp;en un humano? ¿Qué hay en nuestra comprensión de los significados que no tienen las máquinas? Porque, habitualmente, somos muy rápidos elaborando la crítica y defendiendo que lo que hace la IA no es genuina comprensión, pero esa seguridad se torna en balbuceos cuando nos miramos el ombligo: ¿Es que acaso sabes definir comprensión en humanos?</p>



<p>Conclusión provocativa: para C&amp;M ni los modelos multimodales ni los encarnados suponen avance alguno para el anclaje ¿Por qué? Porque añadir imágenes o sonidos es, simplemente, añadir nuevas representaciones que no tienen porqué cumplir las condiciones. Podríamos tener percepciones sin representación o correlaciones sensoriales sin función, es decir,&nbsp;<strong>el anclaje no tiene que ver con el tipo de representación, sino con su función</strong>. Yo incidiría, porque los autores creo que no lo hacen suficiente, en la idea de que cualquier modalidad sensorial siempre se traduce a lenguaje. Para un LLM una fotografía no deja de ser una matriz numérica sobre la que se van a realizar computaciones. Una imagen no se trata de una forma esencialmente diferente a cualquier otro tipo de información lingüística. La multimodalidad sensorial no nos libera de la cárcel de Harnad.</p>
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		<title>La vivienda como objeto de estudio</title>
		<link>https://hyperbole.es/2026/05/la-vivienda-como-objeto-de-estudio/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[José Rivero Serrano]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 07 May 2026 19:21:55 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Arquitectura]]></category>
		<category><![CDATA[arquitectura]]></category>
		<category><![CDATA[el roto]]></category>
		<category><![CDATA[vivienda]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El martes 28, a las 19 horas en el Espacio Fisac de la sede de la demarcación de Ciudad Real, del Colegio de Arquitectos...</p>
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<p>El martes 28, a las 19 horas en el Espacio Fisac de la sede de la demarcación de Ciudad Real, del Colegio de Arquitectos tuvo lugar la muestra expositiva&nbsp;<strong>Goteras</strong>, de dibujos de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Andrés_Rábago_García">Andrés Rabago,&nbsp;<strong>El Roto</strong>&nbsp;</a>en su faceta de articulista gráfico del diario&nbsp;<em>El País</em>. Donde se han recopilado, por su parte y por la mía, cuarenta viñetas publicadas en los últimos seis años en el periódico de la calle Miguel Yuste, que dan cuenta de la extrema severidad del problema habitacional que no ha dejado de crecer en los últimos años, desde el reventón de 2008 y la crisis financiera e inmobiliaria consiguientes.&nbsp;<em>Seis años Seis</em>&nbsp;–proclamados como los anuncios taurinos, por más que a&nbsp;<strong>El Roto</strong>&nbsp;le incomode la comparación numérica de los redondeles– que dan cuenta de la gravedad del problema abordado. Baste recordar que el pasado 4 de enero, en las páginas de&nbsp;<em>Economía y Trabajo</em>, del referido periódico madrileño se desarrollaba el monotema tan actual,&nbsp;<strong>La Crisis de la vivienda</strong>: una más. Bastaría recordar los precedentes del debate. En el lejano 1990, diez años después de la firma del&nbsp;<strong>AMVU</strong>&nbsp;–Acuerdo Marco de vivienda y Urbanismo, como consecuencia de los pactos de la Moncloa, suscrito el&nbsp;&nbsp;21 de septiembre de 1981– los suplementos de&nbsp;<em>El País</em>,&nbsp;<strong>Temas de Nuestra Época</strong>&nbsp;(12 de abril) ya se anunciaba en portada&nbsp;<strong>La espiral del suelo</strong>, como un lejano precedente del presente, que vinculaba los problemas del suelo y los problemas de la vivienda. Más cerca en el tiempo –por seguir con el mismo medio periodístico– el 13 de octubre de 2024, se publicaba un monográfico denominado&nbsp;<strong>Vivienda, La gran crisis</strong>. Dos meses más tarde, el suplemento Negocios del 22 de diciembre de 2024, avisaba que&nbsp;<strong>La crisis de la vivienda se agravará en 2025</strong>. Para cerrar el ciclo con el extraordinario del 30 de marzo de 2025, que ya fijaba la temperatura alcanzada en el sector inmobiliario y en el marco del problema de la vivienda:&nbsp;<strong>La vivienda una alerta roja social</strong>. De aquellos polvos elementales, podríamos decir, tenemos los lodos actuales, con cuyo barro primario y del que procedemos, a veces Andrés Rábago, bosqueja un paraguas habitacional o un cajón compartido para reflejar el quebranto de las casas y de los hogares.</p>



<figure class="wp-block-image alignfull size-large"><a href="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/10-NOV-2025-scaled.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" width="724" height="1024" src="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/10-NOV-2025-724x1024.jpg" alt="" class="wp-image-66441" srcset="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/10-NOV-2025-724x1024.jpg 724w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/10-NOV-2025-212x300.jpg 212w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/10-NOV-2025-768x1086.jpg 768w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/10-NOV-2025-1086x1536.jpg 1086w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/10-NOV-2025-1448x2048.jpg 1448w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/10-NOV-2025-370x523.jpg 370w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/10-NOV-2025-570x806.jpg 570w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/10-NOV-2025-770x1089.jpg 770w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/10-NOV-2025-1170x1654.jpg 1170w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/10-NOV-2025-410x580.jpg 410w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/10-NOV-2025-scaled.jpg 1811w" sizes="auto, (max-width: 724px) 100vw, 724px" /></a></figure>



<p>Surgió esta exposición desde la observación particularizada de diferentes viñetas de Andrés Rábago,&nbsp;<strong>El Roto</strong>, que merecían ser retenidas y valoradas. Producidas a lo largo de varios años y que tienen como fondo reflexivo, justamente, el problema de la Vivienda y sus matrices diversas, ya sociales, ya políticas, ya económicas ya arquitectónicas. Yo le había sugerido a Andrés una propuesta de título y orden más académico –<strong>Mundo ciudad y vivienda,&nbsp;</strong>que prácticamente coincidía con el nombre de la exposición de la arquitecta&nbsp;&nbsp;Denise Scott Brown en Bilbao,&nbsp;<strong>Ciudad, calle, casa</strong>– y el optó y prefirió el más emblemático de&nbsp;<strong>Goteras</strong>, para cobijar sus viñetas de tema inmobiliario.&nbsp;</p>



<p>Pero las&nbsp;<strong>Goteras</strong>, que nos propone&nbsp;<strong>El Roto</strong>&nbsp;no dejan de narrar un desperfecto considerable del tejado o un deterioro de la cubrición de un edificio. Incluso, una casa mojada y de dudosa habitabilidad. Aunque también señalan las referidas&nbsp;<strong>Goteras</strong>&nbsp;un malestar ciudadano y político –a la manera de&nbsp;<em>El malestar de la cultura</em>&nbsp;de Sigmund Freud–, toda vez que las&nbsp;<strong>Goteras</strong>, ineludible e inevitablemente, señalan un techo con problemas, pero un techo perforado, a fin de cuentas. Techo perforado unas veces, y techo ausente otras.</p>



<figure class="wp-block-image alignfull size-large"><a href="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/21-MAYO-2024-scaled.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" width="724" height="1024" src="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/21-MAYO-2024-724x1024.jpg" alt="" class="wp-image-66442" srcset="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/21-MAYO-2024-724x1024.jpg 724w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/21-MAYO-2024-212x300.jpg 212w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/21-MAYO-2024-768x1086.jpg 768w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/21-MAYO-2024-1086x1536.jpg 1086w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/21-MAYO-2024-1448x2048.jpg 1448w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/21-MAYO-2024-370x523.jpg 370w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/21-MAYO-2024-570x806.jpg 570w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/21-MAYO-2024-770x1089.jpg 770w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/21-MAYO-2024-1170x1654.jpg 1170w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/21-MAYO-2024-410x580.jpg 410w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/21-MAYO-2024-scaled.jpg 1811w" sizes="auto, (max-width: 724px) 100vw, 724px" /></a></figure>



<p>Como explicita con agudeza&nbsp;<strong>El Roto</strong>, en alguna de las imágenes disponibles en la muestra: así, un paraguas abierto como&nbsp;<strong><em>Proyecto neoliberal de Vivienda social</em></strong>, el pasado 20 de enero; también con la leyenda sarcástica&nbsp;<strong><em>Ante la constante subida de los precios la población se refugió en los tejados</em>,&nbsp;</strong>el 10 de noviembre de 2025. Imágenes todas ellas las mostradas, que componen un discurso ineludible e inevitable actualidad, sin tener vocación de totalidad o de relato unitario. Las 40 viñetas de&nbsp;<strong>El Roto</strong>, presentes en la muestra y publicadas en los seis últimos años, componen otro punto de vista no menos peculiar e interesante para estudiar el referido problema de la vivienda. Problema de la vivienda que se ha visto acelerado en los últimos días por distintas razones y circunstancias.&nbsp;&nbsp;Baste recordar que una semana antes, el 22 de abril, se publicaba en el BOE, el Real Decreto 326 de 2026, por el que se regula el<a href="https://www.mivau.gob.es/vivienda/info-plan-estatal-de-vivienda-2026-2030">&nbsp;<strong>Plan Estatal de la Vivienda 2026-2030</strong></a>, que quiere comprometer unos recursos de 7.000 millones de euros entre las diferentes administraciones competentes; y unos días antes, el día 16, la ministra de vivienda Isabel Rodríguez, participaba en el acto de Pozuelo de Calatrava, con organización del diario&nbsp;<em>La Tribuna</em>, en el encuentro&nbsp;<strong><em>Habitar el mundo rural. Vivienda y futuro</em></strong>, con sendas mesas redondas que trataron de arrojar alguna luz titubeante, en tan tenebroso panorama que no deja de crecer. Como reflejaba, por demás, el artículo de Sandra López&nbsp;&nbsp;Letón –especialista en temas inmobiliarios de&nbsp;<em>El País</em>–, del 4 de enero de 2026,<a href="https://elpais.com/economia/negocios/2026-01-03/la-pesadilla-de-la-vivienda-se-enquista-asi-subira-el-precio-este-2026.html">&nbsp;<strong><em>La pesadilla de la vivienda se enquista</em></strong></a>, todo ello bajo el encarte llamativo de&nbsp;<strong><em>La crisis de la vivienda</em></strong>. Una vez más.</p>



<p>Punto de vista de Andrés Ràbago y resolución gráfica de&nbsp;<strong>El Roto</strong>&nbsp;que nos harán reflexionar sobre algunas cuestiones elementales y muy actuales. En la medida en que ese espacio diario del periódico adquiere, a veces, carácter de un editorial gráfico, como se ha dicho en ocasiones. Lo demás será la ubicación gráfica de&nbsp;<strong>El Roto&nbsp;</strong>en el campo del realismo crítico: desde Goya hasta Heartfield, desde el grafismo mexicano de la revolución a Oto Dix o George Grosz, desde la española&nbsp;<em>Estampa Popular</em>&nbsp;a él mismo personificado en tercera persona. Sin olvidar las prolongaciones que nos proponen otros ilustradores, desde Riki Rubio a Ricardo Duda.</p>



<figure class="wp-block-image alignfull size-full"><a href="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/2025-0510-RB.avif"><img loading="lazy" decoding="async" width="1000" height="891" src="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/2025-0510-RB.avif" alt="" class="wp-image-66443" srcset="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/2025-0510-RB.avif 1000w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/2025-0510-RB-300x267.jpg 300w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/2025-0510-RB-768x684.jpg 768w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/2025-0510-RB-370x330.jpg 370w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/2025-0510-RB-570x508.jpg 570w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/2025-0510-RB-770x686.jpg 770w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/2025-0510-RB-651x580.jpg 651w" sizes="auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px" /></a></figure>



<p>El carácter de emergencia nacional que arrastra la vivienda –su acceso y derecho para todos los ciudadanos, y el incumplimiento del mandato constitucional en el artículo 47, frente a su presencia rampante como activo financiero– puede rastrearse en cualquier hemeroteca –los editoriales de&nbsp;<em>El País</em>, así lo reflejan en los último meses:&nbsp;<strong><em>Pisos para vivir no para especular</em></strong>, el 6 de noviembre de 2025;&nbsp;<strong><em>Alquiler: emergencia nacional</em></strong>, el 21 de diciembre de 2025;&nbsp;&nbsp;<strong><em>Por un verdadero plan de vivienda</em></strong>, el 17 de enero de 2026 y&nbsp;<strong>Vivienda, soluciones a medias</strong>, el 25 de abril de 2026– o en cualquier biblioteca temática –así Jaime Palomera,&nbsp;<strong><em>El secuestro de la vivienda</em></strong>, de 2025; y Llucia Ramis,&nbsp;<strong><em>Un metro cuadrado</em></strong>, de 2026–. Sin olvidar la transformación de diciembre pasado de la empresa pública de suelo SEPES en la nueva Empresa Estatal de Vivienda, con ánimo de abrir un tiempo nuevo. Un conglomerado, el descrito, de difícil gestión en el seno de un problema que no cesa.</p>



<p>O si se quiere del llamado problema irresoluble de la Vivienda. Un problema que se ha complicado de manera perversa desde la crisis inmobiliaria de 2008 y sus derivadas posteriores: ya SAREB, ya rescate bancario, ya hundimiento de las llamadas VPO (Viviendas de Protección Oficial). Problema de la Vivienda, de la Habitación, de la Casa o del Alojamiento que tiene, a juicio de Xavier Vidal Folch, una naturaleza dual, según comentaba el pasado 21 de febrero.&nbsp;<strong><em>Dinero a espuertas</em></strong>, lo llamaba de forma excesiva el periodista, y no sé si también&nbsp;&nbsp;dual o doble. Por la contraposición del dinero como activo financiero con el utensilio constructivo llamado espuerta, utilizado en algunos oficios constructivos. Y donde hacía ver que esa naturaleza dual –como tantas cosas en la tradición cultural occidental que nos ha venido conformando– de la vivienda se articulaba entre&nbsp;<strong>“<em>el derecho constitucional</em>”&nbsp;</strong>–que ya saben ustedes que consagra, sólo consagra, aunque no ejecuta, el artículo 47 de la vigente Constitución de 1978; derecho también doble a la propiedad y al techo– y&nbsp;<strong>“<em>su aspecto como mercancía</em>”&nbsp;</strong>–activo financiero, lo proclaman otros–. Por ello, proseguía Vidal Folch&nbsp;<strong>“<em>se mueve entre dos polos muy polarizados: ultraintervencionista (el tenedor atacado por rentista) y ultraliberal (el okupa, como antisistema)</em>”.</strong></p>



<figure class="wp-block-image alignfull size-full"><a href="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/2025-palomera.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" width="409" height="630" src="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/2025-palomera.jpg" alt="" class="wp-image-66444" srcset="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/2025-palomera.jpg 409w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/2025-palomera-195x300.jpg 195w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/2025-palomera-370x570.jpg 370w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/2025-palomera-377x580.jpg 377w" sizes="auto, (max-width: 409px) 100vw, 409px" /></a></figure>



<p>En esas coordenadas de dualidades en torno a la Vivienda –Vidal Folch, sólo aportaba la dimensión político-constitucional y la económico-productiva. Cuando bien cierto es que existe un reguero de posibilidades exploratorias del asunto Vivienda. Que van desde el estrictamente sociológico –desde Engels a Lefebvre–; al poético –la&nbsp;<em>Poética del espacio</em>&nbsp;de Bachelard–; al histórico –de Josep Rykwert y&nbsp;<em>La casa de adán en el paraíso</em>, a Rybczynski en&nbsp;<em>La casa historia de una idea</em>–; y hasta los derivados de toda la tratadística clásica –Vitrubio,&nbsp;<em>Los diez libros de la Arquitectura</em>; Palladio,&nbsp;<em>Los cuatro libros de la Arquitectura</em>; Jacques François Blondel o Jean Louis Durand y sus diversas Lecciones de Arquitectura–.&nbsp;&nbsp;Por no hablar del cambio de tono que experimentan las últimas aproximaciones ya citadas de Jaime Palomera y Llucia Ramis.</p>
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		<title>Mitos progres</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Pablo Malo Ocejo]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 03 May 2026 19:48:19 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Arte & Letras]]></category>
		<category><![CDATA[mitos progres]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Tengo el honor de haber escrito el prólogo del libro de Michael Huemer Mitos Progres y la Editorial Deusto además me permite compartirlo con...</p>
<p>La entrada <a href="https://hyperbole.es/2026/05/mitos-progres/">Mitos progres</a> se publicó primero en <a href="https://hyperbole.es">Hyperbole</a>.</p>
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<p>Tengo el honor de haber escrito el prólogo del libro de <a href="http://Michael Huemer">Michael Huemer</a> <em>Mitos Progres</em> y la Editorial Deusto además me permite compartirlo con todos vosotros. Así que aquí lo tenéis:</p>



<p>¿Era necesario un libro sobre los mitos de los progres? ¿No son los progres los partidarios de la ciencia y la razón frente a una derecha que es negacionista y anticientífica? Creo que sí era necesario y muy oportuno un libro como el de Michael Huemer ya que ni la derecha ni la izquierda tienen el monopolio de la lógica y la razón. Como dice <a href="https://www.youtube.com/watch?v=b86dzTFJbkc">Jonathan Haidt en la conferencia Boyarsky de 2013,</a> ambos lados del espectro político niegan verdades que les resultan “inconvenientes” y pasan de la ciencia cuando no les viene bien, sólo que suelen ignorar la ciencia e ir contra verdades que les resultan incómodas en temas diferentes y/o por razones diferentes.</p>



<p>Por supuesto que la derecha tiene sus mitos en el campo de la ciencia, como la negación del cambio climático o la negación de la teoría de la evolución a la que se han enfrentado con teorías como la del “diseño inteligente” intentando incluso que el creacionismo se admitiera en las escuelas. La izquierda suele arrogarse una superioridad tanto intelectual como moral y se presenta a sí misma como defensora de la ciencia, lo que les otorga un supuesto aire de “prestigio”. Pero la realidad es que la izquierda sostiene también una serie de mitos que es necesario combatir: la negación del Cociente Intelectual y toda la investigación alrededor del concepto de inteligencia, la negación de la heredabilidad y los genes o la negación de las diferencias entre hombres y mujeres, tanto las psicológicas como las físicas. La izquierda tiene un largo historial de negar los genes, la biología y la evolución y de aferrarse al <a href="https://www.xataka.com/medicina-y-salud/el-mito-de-la-tabula-rasa-la-feroz-controversia-entre-la-naturaleza-y-la-cultura">mito de la Tabla Rasa</a>, esa idea de que los seres humanos somos pizarras en blanco sin predisposiciones biológicas y que toda nuestra conducta se debe a la socialización y al ambiente. Este mito de la Tabla Rasa está desacreditado científicamente y ya en 2002 Steven Pinker escribió un maravilloso libro desmontándolo. La realidad es que, lejos de haber perdido fuerza, la creencia en la Tabla Rasa en las filas de la izquierda no ha hecho más que aumentar desde entonces.</p>



<figure class="wp-block-image alignfull size-large"><a href="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/01/CHOMSKY.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="683" src="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/01/CHOMSKY-1024x683.jpg" alt="" class="wp-image-66459" srcset="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/01/CHOMSKY-1024x683.jpg 1024w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/01/CHOMSKY-300x200.jpg 300w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/01/CHOMSKY-768x512.jpg 768w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/01/CHOMSKY-1536x1025.jpg 1536w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/01/CHOMSKY-370x247.jpg 370w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/01/CHOMSKY-270x180.jpg 270w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/01/CHOMSKY-570x380.jpg 570w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/01/CHOMSKY-770x514.jpg 770w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/01/CHOMSKY-1170x780.jpg 1170w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/01/CHOMSKY-870x580.jpg 870w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/01/CHOMSKY.jpg 2000w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></a><figcaption class="wp-element-caption"><em>Noam Chomsky  Fotografía de Jean Baptiste Paris.</em></figcaption></figure>



<p>A la izquierda se le han atragantado la biología y los genes ya desde los inicios, como ilustra el caso de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Trofim_Lysenko">Trofim Lysenko</a>. Lysenko fue un ingeniero agrónomo soviético que promovió una teoría pseudocientífica que rechazaba la genética mendeliana, asegurando que los cultivos podían adaptarse rápidamente a condiciones adversas mediante modificaciones ambientales, sin necesidad de herencia genética. Fue apoyado por Stalin y sus teorías dominaron la ciencia agrícola de la URSS en los años 30 del siglo pasado. Genetistas que se oponían a sus ideas, fueron perseguidos, encarcelados y mandados al Gulag donde algunos fallecieron. Los métodos de Lysenko, aplicados a gran escala, contribuyeron a desastres agrícolas y hambrunas, como los ocurridos en los mencionados años 30. El ejemplo de Lysenko ilustra muy bien la razón por la que es necesario combatir los mitos: porque no son inocuos sino que hacen daño y generan sufrimiento en toda la sociedad.</p>



<p>La Teoría de la Evolución siempre lo ha tenido difícil y ha sido vapuleada tanto desde la izquierda como desde la derecha. Decía Peter Singer en su libro <em>La Izquierda Darwiniana </em>del año 2000: <em>“la izquierda necesita urgentemente de ideas nuevas. Quiero proponer como fuente de tales ideas una aproximación al comportamiento humano basada firmemente en la comprensión moderna de la naturaleza del hombre. Ya es tiempo de que la izquierda tome en serio el hecho de que hemos evolucionado desde otros animales; llevamos las pruebas de esta herencia no sólo en nuestra anatomía y en nuestro ADN, sino en nuestros anhelos y en la manera en que muy probablemente tratemos de satisfacerlos. En otras palabras, ya es tiempo de desarrollar una izquierda darwinista”</em>. Bueno, pues seguimos esperando. La izquierda no tiene demasiados problemas con la teoría de la evolución siempre que se aplique a los otros animales o al ser humano pero del cuello para abajo. Otra cuestión es reconocer que el cerebro (el órgano de la mente y la conducta) también es producto de la evolución. Reconocer que existen los genes y una naturaleza humana no te viene bien cuando quieres crear un hombre nuevo mediante la educación y la reestructuración social, como era el objetivo del socialismo soviético.</p>



<figure class="wp-block-image alignfull size-full"><a href="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/01/mayo1968-francia-kR0B-620x349@abc.jpg.webp"><img loading="lazy" decoding="async" width="620" height="349" src="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/01/mayo1968-francia-kR0B-620x349@abc.jpg.webp" alt="" class="wp-image-66455" srcset="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/01/mayo1968-francia-kR0B-620x349@abc.jpg.webp 620w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/01/mayo1968-francia-kR0B-620x349@abc.jpg-300x169.webp 300w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/01/mayo1968-francia-kR0B-620x349@abc.jpg-370x208.webp 370w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/01/mayo1968-francia-kR0B-620x349@abc.jpg-570x321.webp 570w" sizes="auto, (max-width: 620px) 100vw, 620px" /></a><figcaption class="wp-element-caption"><em>Daniel Cohn-Bendit en Mayo del 68</em></figcaption></figure>



<p>El último episodio, por ahora, de la negación de la biología, los genes y la evolución por parte de la izquierda es la negación del sexo, un tema que también toca Huemer en el libro. Pero aquí es muy interesante el viaje de ida y vuelta que ha completado por lo menos una parte del feminismo. Simone de Beauvoir tuvo aquella ocurrencia, muy celebrada por el feminismo, de que la mujer no nace sino que se hace y a partir de ahí vino toda una negación de la biología por parte de ese movimiento. Pero he aquí que llegan los<em> trans</em> y les toman la palabra y les dicen que ellos se “han hecho” mujeres y que por lo tanto son mujeres. Y entonces ha ocurrido que algunas de las feministas, las que son llamadas <em>Terfs </em>de forma despectiva, dicen que no, que la biología es importante para ser mujer. Ahora se acuerdan de la biología. Curiosa peripecia.</p>



<p>Dados los efectos perjudiciales de los mitos, de derechas y de izquierdas, es evidente que es necesario combatirlos pero a la hora de combatirlos nos encontramos con muchas dificultades. Una de ellas es que hay que ser valiente y los académicos no suelen ser muy valientes, como señala Huemer. Pero tampoco otras instituciones. <a href="https://letraslibres.com/revista/sexo-mentiras-y-genero/01/05/2024/">Alan Sokal y Richard Dawkins escribieron en 2024 </a>un artículo sobre este asunto del sexo y el género donde dicen que el sexo no se asigna al nacer sino que se observa o se reconoce. Explican que el sexo en biología se determina por el tamaño de los gametos y que hay dos sexos. Pues bien, los diarios progresistas New York Times y Washington Post rechazaron el artículo y cuenta Sokal que al final el Boston Globe tuvo “el coraje” de publicarlo.</p>



<p>¿Y por qué es necesario el valor y el coraje para combatir los mitos de cualquier tipo pero más los mitos progres? Pues porque los mitos llevan incorporado un “sistema de defensa ideológica”, como lo llama Huemer, que es básicamente un blindaje moral. El núcleo de este sistema de blindaje o defensa es que es moralmente incorrecto cuestionar el sistema de creencias en cuestión o el mito concreto de que se trate. Los progresistas actuales no utilizan la misma terminología que las religiones tradicionales pero emplean ideas similares, considerando el desacuerdo con ellas como inmoral. A quienes discrepan de los progresistas se les tacha de «racistas» «transfóbicos», etc., y sus declaraciones se califican de «discurso del odio», la versión moderna de la herejía. Así que hay que ser muy valiente para atreverse a ser el malo, un malvado que transgrede las normas y tabúes establecidos. No es nada fácil y por ello es de agradecer que pensadores como Huemer se atrevan a dar ese paso. Ya dijo Chesterton -o por lo menos eso se le atribuye- que llegaría un día en que habría que desenvainar una espada para decir que el pasto es verde. Ese día ya ha llegado.</p>



<figure class="wp-block-image alignfull size-large"><a href="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/01/anna-karina-y-jean-luc-godard-en-el-festival-de-ABCSS25WJJGZTGMWD2Z4PVHEQY.jpg.avif"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="683" src="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/01/anna-karina-y-jean-luc-godard-en-el-festival-de-ABCSS25WJJGZTGMWD2Z4PVHEQY.jpg-1024x683.jpg" alt="" class="wp-image-66451" srcset="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/01/anna-karina-y-jean-luc-godard-en-el-festival-de-ABCSS25WJJGZTGMWD2Z4PVHEQY.jpg-1024x683.jpg 1024w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/01/anna-karina-y-jean-luc-godard-en-el-festival-de-ABCSS25WJJGZTGMWD2Z4PVHEQY.jpg-300x200.jpg 300w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/01/anna-karina-y-jean-luc-godard-en-el-festival-de-ABCSS25WJJGZTGMWD2Z4PVHEQY.jpg-768x512.jpg 768w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/01/anna-karina-y-jean-luc-godard-en-el-festival-de-ABCSS25WJJGZTGMWD2Z4PVHEQY.jpg-370x247.jpg 370w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/01/anna-karina-y-jean-luc-godard-en-el-festival-de-ABCSS25WJJGZTGMWD2Z4PVHEQY.jpg-270x180.jpg 270w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/01/anna-karina-y-jean-luc-godard-en-el-festival-de-ABCSS25WJJGZTGMWD2Z4PVHEQY.jpg-570x380.jpg 570w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/01/anna-karina-y-jean-luc-godard-en-el-festival-de-ABCSS25WJJGZTGMWD2Z4PVHEQY.jpg-770x513.jpg 770w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/01/anna-karina-y-jean-luc-godard-en-el-festival-de-ABCSS25WJJGZTGMWD2Z4PVHEQY.jpg-1170x780.jpg 1170w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/01/anna-karina-y-jean-luc-godard-en-el-festival-de-ABCSS25WJJGZTGMWD2Z4PVHEQY.jpg-870x580.jpg 870w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/01/anna-karina-y-jean-luc-godard-en-el-festival-de-ABCSS25WJJGZTGMWD2Z4PVHEQY.jpg.avif 1200w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></a><figcaption class="wp-element-caption"><em>Anna Karina y Jean Luc Godart</em></figcaption></figure>



<p>Dice Huemer que una ayuda importante para combatir los mitos sería encontrar intelectuales públicos fiables que nos sirvan de guía y que reúnan requisitos como éstos: intelectuales escépticos, rigurosos, que verifican las fuentes; que escuchan a los críticos (si no sabes el otro lado de un debate entonces no sabes nada); que matizan sus afirmaciones, dirán que algo es probablemente cierto, o casi siempre cierto, en lugar de definitivamente cierto; que tienden a reconocer las razones que apuntan en distintas direcciones, sobre todo en cuestiones controvertidas; que tienden a discutir las objeciones a sus argumentos, los autores que nunca abordan las objeciones o bien nunca han pensado en ellas (en cuyo caso su proceso de pensamiento no es fiable) o bien han pensado en ellas pero han decidido no mencionarlas (en cuyo caso puede que no sean del todo sinceros); y que son claros escribiendo. Huemer demuestra en este libro que cumple esos requisitos.</p>



<p>Dicho todo esto, Huemer no sólo aborda mitos científicos en este libro sino también mitos económicos, raciales o feministas como la brecha salarial entre hombres y mujeres o las denuncias falsas. En conjunto, Huemer es ese tipo de intelectual fiable que necesitamos, un pensador riguroso al que da gusto leer. Nadie es perfecto ni posee la verdad absoluta pero Huemer nos ofrece un esfuerzo honesto y valiente por encontrarla.</p>



<figure class="wp-block-image alignfull size-large"><a href="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/01/portada_mitos-progres_michael-huemer_202507281626.webp"><img loading="lazy" decoding="async" width="673" height="1024" src="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/01/portada_mitos-progres_michael-huemer_202507281626-673x1024.webp" alt="" class="wp-image-66458" srcset="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/01/portada_mitos-progres_michael-huemer_202507281626-673x1024.webp 673w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/01/portada_mitos-progres_michael-huemer_202507281626-197x300.webp 197w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/01/portada_mitos-progres_michael-huemer_202507281626-768x1168.webp 768w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/01/portada_mitos-progres_michael-huemer_202507281626-370x563.webp 370w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/01/portada_mitos-progres_michael-huemer_202507281626-570x867.webp 570w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/01/portada_mitos-progres_michael-huemer_202507281626-770x1171.webp 770w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/01/portada_mitos-progres_michael-huemer_202507281626-381x580.webp 381w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/01/portada_mitos-progres_michael-huemer_202507281626.webp 789w" sizes="auto, (max-width: 673px) 100vw, 673px" /></a></figure>



<p>Me gustaría concluir de la misma manera que Jonathan Haidt concluye la conferencia Boyarsky que he citado al principio. Dice Haidt: “<em>Todos los grupos valoran la verdad. Todos los grupos valoran lo sagrado. Cuando la verdad y lo sagrado entran en conflicto, cosa que ocurre inevitablemente, todos los grupos tiran la verdad por la borda y se aferran a sus valores sagrados”</em>. Ojalá caigan los mitos, los de derechas y los de izquierdas, y consigamos ver la realidad como es, porque es la mejor manera para, a partir de ese conocimiento, cambiarla, si es eso lo que queremos. Pero, como decía T.S. Eliot, el ser humano no puede tolerar demasiada realidad… ni el ser humano de derechas, ni el de izquierdas.</p>



<figure class="wp-block-embed alignfull is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="2013 Boyarsky Lecture by Jonathan Haidt, PhD" width="770" height="433" src="https://www.youtube.com/embed/b86dzTFJbkc?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
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		<title>Marzo 2026</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Luis Felipe Comendador]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 02 May 2026 18:26:19 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Arte & Letras]]></category>
		<category><![CDATA[Diario de un Savonarola]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Diario de un Savonarola</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p>La verdadera poesía pide distancia, que el poeta haya sabido distanciarse de la realidad que la empujó. Cuando esto sucede, el poema se carga de una ironía especial que nunca contiene el de bote pronto. Y es que la poesía más sólida está llena de ironía, porque la distancia valora el tiempo de la herida y lo acerca a un interesante punto de objetividad que no puede contener el poema de vivencia caliente. Sin el dolor latiendo, sin el sentimiento empujando en la cabeza, el poema se desenvuelve mejor, sin el exceso de lo trágico y con el justo láudano de lo que se puede valorar completamente porque ha pasado. Y el dolor no es tanto cuando ya sucedió, ni el amor, ni la euforia, ni la decepción, ni la risa.</p>



<p>… Pero me gustan tanto los poemas urgentes…</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<figure class="wp-block-image alignfull size-large"><a href="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-50-23.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="1024" src="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-50-23-1024x1024.jpg" alt="" class="wp-image-66416" srcset="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-50-23-1024x1024.jpg 1024w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-50-23-300x300.jpg 300w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-50-23-768x768.jpg 768w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-50-23-1536x1536.jpg 1536w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-50-23-370x370.jpg 370w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-50-23-570x570.jpg 570w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-50-23-770x770.jpg 770w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-50-23-1170x1170.jpg 1170w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-50-23-580x580.jpg 580w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-50-23.jpg 1600w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></a></figure>



<p>Aparte de la entregada pasión a la causa de mi abuelo Felipe y de la convivencia esporádica con esos colegas magníficos del meneado ‘Tercer Mundo’, circunstancias que me ponen en cierto lado humanista de la vida, me gustaría tener una serie de razones claras y precisas de lo que supongo una voluntad de izquierdas. No tener esas razones me llevaría a vivir la izquierda como una estética [que es el territorio de demasiada gente en estos días].</p>



<p>Veamos:</p>



<p>Soy consumista y hago poco para que mis hijos no lo sean [mal].</p>



<p>Me distraigo constantemente en lo que sé mediatizado y lo degluto con cara de imbécil sin pararme a hacer un análisis crítico [mal].</p>



<p>A pesar de que tengo formada mi idea sobre problemas que nos destruyen, no paso a la acción [quizás sea que estoy harto a la vez que convencido de que no puedo hacer nada aunque lo intente… Derrotado… Mal].</p>



<p>Sé a ciencia cierta cuáles son los males pequeños de mi entorno y valoro que tales males son base de males mayores… Y no hago nada para evitarlo [mal].</p>



<p>Callo las maldades de base del sistema que apoyo con votos y gestos… Y también las maldades individuales, que son muchas, demasiadas [muy mal].</p>



<p>A qué seguir.</p>



<p>La afirmación taxativa de que vivo la izquierda como una estética es una verdad absoluta. Ahí es donde me miento y fracaso.</p>



<p>El hecho de escribir estas palabras me da descanso, pues hace que no me sienta tan mal como cada uno de los que no las dicen.</p>



<p>Sí, vivo en una sociedad podrida y decadente desde su más mínimo individuo hasta el grupo más elaborado… Y colaboro en ella con terror.</p>



<p>¿Cobardía? No lo sé… ¿Adaptación al medio? Quizás… ¿Fracaso completo? Entero.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p></p>



<figure class="wp-block-image alignfull size-large"><a href="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-48-11.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="1024" src="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-48-11-1024x1024.jpg" alt="" class="wp-image-66410" srcset="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-48-11-1024x1024.jpg 1024w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-48-11-300x300.jpg 300w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-48-11-768x768.jpg 768w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-48-11-1536x1536.jpg 1536w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-48-11-370x370.jpg 370w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-48-11-570x570.jpg 570w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-48-11-770x770.jpg 770w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-48-11-1170x1170.jpg 1170w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-48-11-580x580.jpg 580w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-48-11.jpg 1600w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></a></figure>



<p>Hay una clase de hombres hechos para el trabajo, hombres que se pueden modelar al gusto de los poderosos, acostumbrados a recibir órdenes y a obedecer sin hacer ni hacerse preguntas. Esa clase de hombres alguna vez levantó la voz y produjo sangre propia [mucha] y también ajena [menos]. Sus levantamientos apenas produjeron resultados que cambiasen el rol de los poderosos y los sometidos, aunque sí lograron cambiar la forma, haciéndose ese sometimiento mucho más sutil.</p>



<p>Hay otra clase de hombres que no se someten jamás a pesar de tolerar la situación [entre otras cosas, porque no pueden hacer nada para cambiar el mundo], son los tipos creativos, los que vuelcan su vida en el arte, la música, la literatura… Su postura siempre está por encima de los sistemas [o por debajo, que depende del sistema al caso]. Ellos [no hablo de los que están en lo creativo por dinero, que son casi todos] guardan el espíritu humanista con fidelidad y lo alimentan. No se integran, pero aportan espacio donde crecer a los hombres hechos para el trabajo, los modelables; dan oxígeno y puertas abiertas.</p>



<p>Y hay otra clase de hombres que participan de las dos anteriores, pero se aprovechan de ellas. Son los espirituales, los que dirigen las mentes por caminos de moral, uso y costumbres [en nuestra sociedad católica son los curas, y en las demás sociedades son los dirigentes religiosos, ya sean pequeños o grandes]. Se arriman siempre al poder económico y al político poniendo pilares donde atar fieramente a las masas obreras con su dirigismo moral, sus normas y sus miedos. Coquetean con los creativos intentando formar parte de ellos y viven instalados en un poder autónomo y piramidal que les procura vivir de la nada con la máscara de ser norte y guía. Su función es perversa, pero el mundo los sigue con mirada fanática, incluso hasta la muerte.</p>



<p>El cristianismo, el islamismo, el judaísmo…, son los poderes más pérfidos porque contienen las armas más afiladas, ya que saben jugar perfectamente con el alto porcentaje de mentes mal calibradas que pueblan el planeta.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<figure class="wp-block-image alignfull size-large"><a href="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-48-22.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="1024" src="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-48-22-1024x1024.jpg" alt="" class="wp-image-66411" srcset="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-48-22-1024x1024.jpg 1024w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-48-22-300x300.jpg 300w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-48-22-768x768.jpg 768w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-48-22-1536x1536.jpg 1536w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-48-22-370x370.jpg 370w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-48-22-570x570.jpg 570w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-48-22-770x770.jpg 770w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-48-22-1170x1170.jpg 1170w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-48-22-580x580.jpg 580w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-48-22.jpg 1600w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></a></figure>



<p>El misterio solo sirve para sojuzgar. Patente es su función en el plano religioso como acumulador de masas adormecidas… Terrible resulta en política, tanto en las propuestas totalitarias [el líder se esconde tras un velo opaco y crea una parahistoria que suele rozar lo místico] como en las perversiones democráticas [políticos votados por el pueblo que invocan a lo oscuro por simplicidad para doblegar al contrario]… Y ridículo deviene en el arte y la literatura, sirviendo como balsa de náufrago para los inútiles que no encuentran otra salida digna que no sea el hermetismo.</p>



<p>Lo malo del misterio es que funciona, funciona de maravilla y subyuga a la gleba hasta límites de auténtico peligro social.</p>



<p>Prefiero cualquier línea científica de pensamiento, por errada que sea, a una verdad sobrenadada en el halo mistérico.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<figure class="wp-block-image alignfull size-large"><a href="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-50-43.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="1024" src="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-50-43-1024x1024.jpg" alt="" class="wp-image-66418" srcset="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-50-43-1024x1024.jpg 1024w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-50-43-300x300.jpg 300w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-50-43-768x768.jpg 768w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-50-43-1536x1536.jpg 1536w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-50-43-370x370.jpg 370w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-50-43-570x570.jpg 570w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-50-43-770x770.jpg 770w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-50-43-1170x1170.jpg 1170w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-50-43-580x580.jpg 580w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-50-43.jpg 1600w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></a></figure>



<p>Hay cierta cosa Litvinenko en los trasuntos políticos mundiales, y no es demasiado extraño, porque el mundo se ha movido en los últimos siglos entre las moviditas caderas de la chica de Leeuwarden [Mata Hari] y los trajes negros stasi de Markus Wolfe. Historias perfectas para llevar al cine o a la novela negra y para cambiar los signos políticos que bambolean al mundo… Y lo peor, lo mucho más peor [que diría mi hijo pequeño], es que este tipo de personajes existen también en el mundo pequeño, en las comunidades chicas y culomundistas… Aquí no son espías, que son simples chivatos, correveidiles y hasta plumillas de chichiná que viven tergiversando, mintiendo, sacando las cosas de contexto para intentar llevarse las últimas raspas de la sardina a su trozo de pan duro.</p>



<p>Mientras que aquellos que mueven gobiernos, o lo intentan, participan de una categoría mítica incontestable, éstos son babosos infames que venderían a su padre o a su hermano por un plato de lentejas, pero crecen en el mismo caldo de cultivo y se alimentan de la misma bazofia.</p>



<p>Hay alguna historia negra española que los dejó retratados, pero aún es poca manteca para tanta masa.</p>



<p>Nuestra literatura, que ensalzó al pícaro con éxito, debe guardar algún estante para delatar ese espíritu de ‘cheka’ tan español que lleva a tantas personas a estar incómodas por esas delaciones menores y envidiosas, por ese mentir que algo queda.</p>



<p>Ando estos días en unos retratos breves al modo de la ‘Spoon River Anthology’, del bueno de Edgar Lee Masters, en los que diversos personajes miserables se revuelven en sus tumbas para contar de forma muy sintética sus vidas desperdiciadas en lo oscuro del puñal por la espalda. Espero terminarlo pronto, pues parece que estoy en vena.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<figure class="wp-block-image alignfull size-large"><a href="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-48-38.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="1024" src="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-48-38-1024x1024.jpg" alt="" class="wp-image-66412" srcset="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-48-38-1024x1024.jpg 1024w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-48-38-300x300.jpg 300w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-48-38-768x768.jpg 768w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-48-38-1536x1536.jpg 1536w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-48-38-370x370.jpg 370w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-48-38-570x570.jpg 570w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-48-38-770x770.jpg 770w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-48-38-1170x1170.jpg 1170w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-48-38-580x580.jpg 580w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-48-38.jpg 1600w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></a></figure>



<p>Cuando Alberto Lista defendió en 1841 que la poesía debiera ser una ciencia y no “inspiración, genio y entusiasmo”, se hundió en dos crasos errores que hemos venido pagando y sufriendo en las posteriores generaciones poéticas:</p>



<ol start="1" class="wp-block-list">
<li>Consideraba, bajo afirmación taxativa, a la poesía “como el arte en general de describir lo bello y lo sublime, y de halagar y elevar el alma con sus descripciones, ya sean hechas con la voz hablada y escrita, ya con los sonidos de la música, ya con el buril, ya con los pinceles, ya en fin con las simetrías geométricas.”.</li>



<li>Negaba la posibilidad del verso libre bajo el siguiente párrafo: “… todos conocen la secta nueva de poetas, que ni aún como arte quiere considerarla, pues niega la existencia de las reglas, y no reconoce más principio de escribir en verso, que lo que sus adeptos llaman inspiración, genio, entusiasmo, y algunos misión, no sabemos de quién. Dejémosles pues, la libertad de delirar a todo su sabor…”</li>
</ol>



<p>En su consideración (1), Alberto Lista negaba el solucionario del feísmo, la denuncia, el dolor vivo, el trabajo poético a partir de los contravalores, la tristeza como mal del alma, la asimetría vital, la poesía del caos, la opción conversacional, el componente gore o el incendiario… Mil posibilidades de contenido no bello, no sublime, no laudatorio…, que bien podrían entrar en las estructuras formales prefijadas por su presupuesta ‘ciencia’ versificadora.</p>



<p>En su negación (2), Alberto Lista limitaba la ‘substancia poética’, además, a la rigidez estructural, negando la condición de ‘poesía’ a lo que no sumase tradición versificativa [ya fuera, utilizando sus palabras, lo bello, lo sublime y de halagar y elevar el alma].</p>



<p>Poesía para la elevación y el elogio, para la belleza y la sublimación… Poesía decorativa y ‘científica’ que negase el subsuelo, el barro, lo que de pordiosero tiene el hombre en su realidad, poesía para no caber en lo existencial.</p>



<p>Claro, que Alberto Lista escribió su teoría y sus afirmaciones a mediados del XIX, y quizás eso pueda servir para aminorar el error de sus palabras… Lo malo, lo peor, es que en nuestro siglo XXI aún existen voces poderosas defendiendo este parecer pacato y profundamente conservador de la poesía, voces que extienden su marea negra hasta las más altas instituciones y propician que en la enseñanza oficial de la literatura [arma clara de deformación de mentes jóvenes junto al apiñado resto de zorolas asignaturas] primen los ejemplos de rima y medida, de elogio y belleza, sobre la libre expresión poética de calidad con fondo duro y perfectamente trabado… Poesía para consumir y consumirse [en contraste], para diseccionarse y verse por dentro, para medir la fuerza del grito o saber la confusión del orgasmo, para no ser, para llorar simplemente… No para deleitar y deleitarse, pardiez.</p>



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<figure class="wp-block-image alignfull size-large"><a href="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-48-56.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="1024" src="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-48-56-1024x1024.jpg" alt="" class="wp-image-66413" srcset="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-48-56-1024x1024.jpg 1024w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-48-56-300x300.jpg 300w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-48-56-768x768.jpg 768w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-48-56-1536x1536.jpg 1536w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-48-56-370x370.jpg 370w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-48-56-570x570.jpg 570w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-48-56-770x770.jpg 770w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-48-56-1170x1170.jpg 1170w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-48-56-580x580.jpg 580w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-48-56.jpg 1600w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></a></figure>



<p>A la singularidad nunca se puede llegar desde la afectación ni desde el culto a lo artificial, sí desde el pensar y el hacer de forma espontánea. Por ello es necio quien se presta a distinguirse de los demás de forma calculada y epatando como un estúpido [corto parece a veces el espacio que separa al ser verdaderamente singular del incorregible estúpido, pero la distancia entre uno y otro es infinita].</p>



<p>Singularizarse, por tanto, no es ir armado de la necesidad de mostrarse brillantemente y rebuscadamente novedoso, sino vibrar en la misma cuerda del mundo, interpretarlo para uno mismo, interiorizarlo y formarse una opinión [que puede ser distinta –muy pocas veces– o igual a las ya conocidas, pero una opinión propia y elaborada].</p>



<p>Así visto el asunto, la singularidad consiste sencillamente en ir dotando a tu intelecto de un material que está flotando fuera de él y que hasta el momento de procesarlo no lo tenía como propio.</p>



<p>Por tanto, singularizarse no consiste en darse a la extravagancia, a la pose ampulosa o a la voz sobresaliente y artificial… No consiste tampoco en poner enfrente al otro para arbitrar diferencias y tomarlas [eso nos acerca al ridículo de la competencia], lo que llevaría a la ‘apariencia’ y a la extravagancia, cuando lo que se supone fruto de la singularidad es la ‘espontaneidad’.</p>



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<figure class="wp-block-image alignfull size-large"><a href="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-49-13.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="1024" src="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-49-13-1024x1024.jpg" alt="" class="wp-image-66415" srcset="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-49-13-1024x1024.jpg 1024w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-49-13-300x300.jpg 300w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-49-13-768x768.jpg 768w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-49-13-1536x1536.jpg 1536w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-49-13-370x370.jpg 370w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-49-13-570x570.jpg 570w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-49-13-770x770.jpg 770w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-49-13-1170x1170.jpg 1170w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-49-13-580x580.jpg 580w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/05/PHOTO-2026-04-29-11-49-13.jpg 1600w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></a></figure>



<p>Si hay algo importante en la vida y, por tanto, en la literatura y el arte, es LA INERCIA, el dejarse llevar por las situaciones y los hechos, por las sensaciones y las ideas que ya masticaron otros sin poner demasiadas trabas, sin zancadillas. Y es que de la inercia se suele sacar más y mejor partido que del engolfarse en impulsos propios y en buscar esa cosa narcisa del sentirse original y primogénito [de primer gen]. Desarrollarse en lo que se está desenrollando, aprovechar la fuerza ya gastada por el otro para multiplicar la nuestra y así mejorar en potencia y ahorrar en bocanadas y en sudor.&nbsp;</p>



<p>Y ser consciente de ello y estar presente en lo que es propio dentro de lo que es común, diferenciándose y a la vez asumiendo el aporte exterior sin sonrojarse ni ocultarlo.</p>



<p>Y luego no olvidar al chavalín, dejar que siga viviendo adentro y que siga saliendo al exterior por los ojos y por las manos, no olvidar a ese crío imprescindible que debemos ser siempre mientras nos vamos indefiniendo, el niño que nos hace crecer y hasta brillar algunas veces como luciérnagas.</p>
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		<title>Cuando tu cocinas</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Elia Perelada Alonso]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 28 Apr 2026 19:32:30 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Relatos & Poemas]]></category>
		<category><![CDATA[relatos y poemas]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>De todas las cosas tristes me gustan la lluvia y las lágrimas. Y a veces, por haberlas asociado mucho, la una me trae a...</p>
<p>La entrada <a href="https://hyperbole.es/2026/04/cuando-tu-cocinas/">Cuando tu cocinas</a> se publicó primero en <a href="https://hyperbole.es">Hyperbole</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p>De todas las cosas tristes me gustan la lluvia y las lágrimas. Y a veces, por haberlas asociado mucho, la una me trae a las otras. Cuando eso pasa, lloro y sonrío, porque hay poesía, hay lírica en el llover.&nbsp;&nbsp;</p>



<p>Los goterones han hecho que caigan las florecitas pequeñas de la maceta de la esquina. De todas las plantas aquella es la que siempre me lo ha puesto más difícil. Tiende a marchitarse en invierno, cuando no le da mucho el sol y se queda mustia a medio verano, porque le ha dado demasiado. Me da la impresión de que solo es feliz en primavera. En cierto modo puedo entenderla.&nbsp;&nbsp;</p>



<p>Huele a madera húmeda de las sillas incombustibles que tenemos en el balcón. Que lo han visto todo, que nos han sostenido con todo. Si no fuese del todo absurdo lamería las gotitas pequeñas que quedan en la barandilla de hierro, girando la cabeza boca abajo, en contorsión. Vería, del revés, que los nuevos vecinos han cambiado el color de sus ventanas, y eso, sí que no; aquí, en este barrio, se guarda cierta coherencia.&nbsp;&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image alignfull size-full"><a href="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2025/09/howea-forsteriana-palmier-kentia-dinterieur-tropical-verdeia-5496832.jpg.webp"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="1024" src="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2025/09/howea-forsteriana-palmier-kentia-dinterieur-tropical-verdeia-5496832.jpg.webp" alt="" class="wp-image-66402" srcset="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2025/09/howea-forsteriana-palmier-kentia-dinterieur-tropical-verdeia-5496832.jpg.webp 1024w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2025/09/howea-forsteriana-palmier-kentia-dinterieur-tropical-verdeia-5496832.jpg-300x300.webp 300w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2025/09/howea-forsteriana-palmier-kentia-dinterieur-tropical-verdeia-5496832.jpg-768x768.webp 768w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2025/09/howea-forsteriana-palmier-kentia-dinterieur-tropical-verdeia-5496832.jpg-370x370.webp 370w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2025/09/howea-forsteriana-palmier-kentia-dinterieur-tropical-verdeia-5496832.jpg-570x570.webp 570w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2025/09/howea-forsteriana-palmier-kentia-dinterieur-tropical-verdeia-5496832.jpg-770x770.webp 770w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2025/09/howea-forsteriana-palmier-kentia-dinterieur-tropical-verdeia-5496832.jpg-580x580.webp 580w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></a></figure>



<p>Quiero venir a contarte todas estas cosas, a decirte que te sientes conmigo en el suelo, que veas que a los cojines que tenemos les quedan mejor los días nublados. Pero tienes mucho que hacer. El aroma de tus cazuelas lo llena todo: cebolla pochada, carne marcada y el almidón de la patata cortada, que huele crudo.&nbsp;&nbsp;</p>



<p>Pienso entonces en la poción menguante y el&nbsp;<em>augmenpastel</em>&nbsp;de Alicia. Si pudieses te pediría que lo cocinases, para beber la pócima y perderme entre mis plantas mientras tú no estés. Trepar la Kentia hasta lo más alto, resbalar por sus hojas de palmera y caer dentro de su tierra, húmeda. Aventurarme hasta las hojas de las enredaderas, nadar en los botes de cristal de las que tenemos en agua. Llegar a la maceta de la esquina y meterme muy dentro, para hablarle, para preguntarle a ese maldito geranio de flores pequeñas qué narices quiere. Caer después rendida y dormirme en una flor roja, de la planta nueva que no deja de crecer.&nbsp;&nbsp;</p>



<p>Lo haría hasta que tuvieses tiempo, hasta que trajeses el augmentpastel para volver contigo otra vez.&nbsp;&nbsp;</p>
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		<title>L. Lógica y razonamiento</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Antonio Rebollo]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 26 Apr 2026 17:55:47 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Arte & Letras]]></category>
		<category><![CDATA[Medicina]]></category>
		<category><![CDATA[medicina]]></category>
		<category><![CDATA[reflexiones de un cirujano]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Reflexiones de un cirujano</p>
<p>La entrada <a href="https://hyperbole.es/2026/04/l-logica-y-razonamiento/">L. Lógica y razonamiento</a> se publicó primero en <a href="https://hyperbole.es">Hyperbole</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p><em>“Un error en las premisas se arrastra hasta las conclusiones”</em>&nbsp;—&nbsp;Aristóteles (síntesis)</p>



<p></p>



<p></p>



<p class="has-medium-font-size"><strong>Razones y sinrazones</strong></p>



<p>Un razonamiento puede sonar impecable y, aun así, llevarme a un callejón sin salida. Basta con que el punto de partida esté viciado para que el camino más recto no me conduzca a ninguna parte.&nbsp;</p>



<p>He asistido a debates que parecían sólidos pero que, al mirarlos con calma, revelaban&nbsp;<strong>trampas</strong>: ataques personales disfrazados de argumentos, apelaciones a la mayoría, generalizaciones precipitadas… Son falacias lógicas, interferencias que aparecen en las polémicas pero que no aportan evidencias sobre el asunto, sino que lo desvían.</p>



<p>Y, al contrario, he tenido intuiciones que parecían simples corazonadas y que, aunque no siempre son de fiar, resultaron estar bien fundadas; era como si mi mente hubiera captado una coherencia interna antes de que yo pudiera explicarla.</p>



<p><em>Por eso, en CEFALICA la lógica ocupa un lugar inevitable: no me dicta qué pensar, pero sostiene la solidez de lo que doy por válido.</em></p>



<p class="has-medium-font-size"><strong>El armazón del pensamiento</strong></p>



<p>La lógica no fabrica verdades, pero es la mejor guía para no perdernos en la confusión. Es el armazón de nuestras ideas: las <em>premisas</em> son los cimientos y los <em>argumentos</em>, la estructura de carga.</p>



<p>En el día a día razonamos casi sin darnos cuenta al elegir la explicación más probable; pero en medicina este proceso exige el máximo rigor. Así el edificio se levanta ordenando el rompecabezas de los síntomas, mientras las pruebas y la evolución confirman o rectifican nuestra estructura inicial.</p>



<p>Al final, la lógica es la que nos permite tomar decisiones con fundamento cuando no tenemos todas las respuestas.</p>



<figure class="wp-block-image alignfull size-full"><a href="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/f570fc1dc87d61d0ba11b98edd35a11c.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" width="782" height="552" src="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/f570fc1dc87d61d0ba11b98edd35a11c.jpg" alt="" class="wp-image-66389" srcset="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/f570fc1dc87d61d0ba11b98edd35a11c.jpg 782w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/f570fc1dc87d61d0ba11b98edd35a11c-300x212.jpg 300w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/f570fc1dc87d61d0ba11b98edd35a11c-240x170.jpg 240w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/f570fc1dc87d61d0ba11b98edd35a11c-768x542.jpg 768w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/f570fc1dc87d61d0ba11b98edd35a11c-370x261.jpg 370w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/f570fc1dc87d61d0ba11b98edd35a11c-570x402.jpg 570w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/f570fc1dc87d61d0ba11b98edd35a11c-770x544.jpg 770w" sizes="auto, (max-width: 782px) 100vw, 782px" /></a></figure>



<p class="has-medium-font-size"><strong>Construir sobre arena</strong></p>



<p>Aunque sin lógica renunciamos a pensar con rigor, por sí misma tampoco nos garantiza la solidez del terreno. Un razonamiento puede ser impecable en su forma y, sin embargo, falso en su resultado si partimos de un error. Como decía Chesterton:&nbsp;<em>“No es que no vean la solución; es que no ven el problema”.</em></p>



<p>Y lo sé porque me ha pasado: dar por bueno un punto de partida solo porque me conviene, conectar hechos sin comprobarlos o dar por cerrado un diagnóstico porque&nbsp;</p>



<p>atenúa la incertidumbre.</p>



<p>Al final, sin premisas honestas no hay opinión sólida; el edificio será visualmente perfecto, pero se hundirá porque los cimientos —nuestros supuestos de partida— estaban viciados desde el principio</p>



<p class="has-medium-font-size"><strong>La lógica a prueba</strong></p>



<p>Un ejemplo clásico es la apuesta de Pascal. El filósofo argumentaba que, ante la posibilidad de que Dios exista, creer es la opción más rentable: si uno se equivoca, la pérdida es escasa; si acierta, la ganancia es infinita. El razonamiento es ingenioso y coherente en su estructura, pero introduce un cambio de plano: no busca la verdad de algo, sino si interesa creerlo.&nbsp;Además, presupone implícitamente que Dios sería indiferente a la motivación real del creyente, como si no advirtiera que la fe nace aquí de un cálculo de conveniencia.</p>



<p>En medicina encontramos mecanismos más sutiles. El colesterol elevado aumenta la probabilidad de sufrir problemas cardiovasculares, pero sigue siendo un indicador de riesgo, no una patología. Sin embargo, con frecuencia esos límites estadísticos se manejan como diagnósticos, y personas sanas, como enfermas.&nbsp;</p>



<p>Hay cierta tendencia a convertir factores de riesgo en enfermedades y, cuando esa distinción no está clara, olvidamos que los umbrales analíticos o de otro tipo —con frecuencia imprecisos y cambiantes— son acuerdos científicos orientativos, no diagnósticos.</p>



<p>Da la impresión de que tratamos cifras en vez de pacientes.</p>



<figure class="wp-block-image alignfull size-large"><a href="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/David_III_Ryckaert_-_Le_chirurgien_de_village_The_Village_Surgeon_Peinture_de_David_Ryckaert_III_R_-_MeisterDrucke-995091.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="783" src="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/David_III_Ryckaert_-_Le_chirurgien_de_village_The_Village_Surgeon_Peinture_de_David_Ryckaert_III_R_-_MeisterDrucke-995091-1024x783.jpg" alt="" class="wp-image-66387" srcset="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/David_III_Ryckaert_-_Le_chirurgien_de_village_The_Village_Surgeon_Peinture_de_David_Ryckaert_III_R_-_MeisterDrucke-995091-1024x783.jpg 1024w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/David_III_Ryckaert_-_Le_chirurgien_de_village_The_Village_Surgeon_Peinture_de_David_Ryckaert_III_R_-_MeisterDrucke-995091-300x230.jpg 300w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/David_III_Ryckaert_-_Le_chirurgien_de_village_The_Village_Surgeon_Peinture_de_David_Ryckaert_III_R_-_MeisterDrucke-995091-768x588.jpg 768w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/David_III_Ryckaert_-_Le_chirurgien_de_village_The_Village_Surgeon_Peinture_de_David_Ryckaert_III_R_-_MeisterDrucke-995091-370x283.jpg 370w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/David_III_Ryckaert_-_Le_chirurgien_de_village_The_Village_Surgeon_Peinture_de_David_Ryckaert_III_R_-_MeisterDrucke-995091-570x436.jpg 570w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/David_III_Ryckaert_-_Le_chirurgien_de_village_The_Village_Surgeon_Peinture_de_David_Ryckaert_III_R_-_MeisterDrucke-995091-770x589.jpg 770w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/David_III_Ryckaert_-_Le_chirurgien_de_village_The_Village_Surgeon_Peinture_de_David_Ryckaert_III_R_-_MeisterDrucke-995091-1170x895.jpg 1170w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/David_III_Ryckaert_-_Le_chirurgien_de_village_The_Village_Surgeon_Peinture_de_David_Ryckaert_III_R_-_MeisterDrucke-995091-758x580.jpg 758w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/David_III_Ryckaert_-_Le_chirurgien_de_village_The_Village_Surgeon_Peinture_de_David_Ryckaert_III_R_-_MeisterDrucke-995091.jpg 1260w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></a><figcaption class="wp-element-caption"><em>&#8220;El cirujano del pueblo&#8221; David Ryckaert III</em></figcaption></figure>



<p class="has-medium-font-size"><strong>Eslabones y cadenas&nbsp;</strong></p>



<p>En medicina, y en el día a día, he visto cómo una secuencia lógica puede llevar a despropósitos. Una valoración clínica incompleta puede desencadenar una cascada de errores: pruebas mal orientadas, diagnóstico equivocado, tratamiento inadecuado y consecuencias que ya no se corrigen fácilmente.&nbsp;</p>



<p>Cada paso parecía razonable por separado; pero el problema residía en el primero.&nbsp;</p>



<p>Pero no solo hablamos de errores. Cuando hay que tomar decisiones, todos los criterios tienen matices y distintos razonamientos pueden conducir a conclusiones diferentes. En clínica, he vivido cómo a menudo prevalecía la voz de quien menos galones llevaba; no por su cargo sino por la solidez de su razonamiento. La jerarquía no es un argumento y ni siquiera la autoridad más respetada convierte una opinión en demostración.</p>



<p class="has-medium-font-size"><strong>El doctor de los ornitorrincos</strong></p>



<p>Con el campo operatorio bien expuesto y el sangrado controlado, el cirujano veterano revisaba con calma. No buscaba confirmar su primera impresión; más bien parecía desconfiar de ella, como si algo no terminara de encajar. Para mi sorpresa apareció una glándula paratiroides inadvertida en un lugar casi insólito.</p>



<p>Yo tendía a aferrarme a lo probable, a lo que decía la estadística. Él se guiaba por la coherencia entre lo que tenía delante y los datos concretos. En cierta ocasión me dijo “<em>No pienses en lo que crees que debe haber</em>.&nbsp;<em>Mira lo que hay, y luego pregúntate qué falta para que todo encaje.</em>”</p>



<p>Ante un pico y una pata no se conformaba con pensar en un pato: nos sugería la criatura completa. Perdóname, querido maestro.</p>



<p>Una lección sencilla y difícil:&nbsp;<strong>razonar no elimina la duda, pero le da dirección</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image alignfull size-full"><a href="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/f023d1f99b010489dcd54dace7479d8e.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" width="736" height="736" src="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/f023d1f99b010489dcd54dace7479d8e.jpg" alt="" class="wp-image-66388" srcset="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/f023d1f99b010489dcd54dace7479d8e.jpg 736w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/f023d1f99b010489dcd54dace7479d8e-300x300.jpg 300w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/f023d1f99b010489dcd54dace7479d8e-370x370.jpg 370w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/f023d1f99b010489dcd54dace7479d8e-570x570.jpg 570w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/f023d1f99b010489dcd54dace7479d8e-580x580.jpg 580w" sizes="auto, (max-width: 736px) 100vw, 736px" /></a></figure>



<p class="has-medium-font-size"><strong>Razonar sin miedo</strong></p>



<p>Aplicar un buen razonamiento clínico suele exigir lo contrario de lo que dice la intuición. No se trata de reforzar las primeras sospechas, sino ponerlas a prueba: considerar otras causas posibles, y prestar especial atención a lo que no encaja.&nbsp;</p>



<p>Pero, cuando el razonamiento no alcanza una conclusión clara, existe la tentación de sustituirlo por la decisión. Mis maestros solían decir que es más difícil saber cuándo no hay que operar que cuándo sí. Hablaban de la dificultad de sostener la incertidumbre sin convertirla en acción, tan propia de la cirugía.</p>



<p>Es entonces cuando el pensamiento se desvía. La decisión deja de orientarse por la coherencia clínica y empieza a responder al miedo: al error o la complicación, al conflicto legal, a la presión del paciente.</p>



<p>En cirugía lo he vivido en gestos añadidos “por si acaso”: un drenaje innecesario, el refuerzo manual de una sutura mecánica, una profilaxis que no aporta nada. Fuera del quirófano ocurre lo mismo con analíticas repetidas, pruebas de imagen encadenadas o tratamientos prescritos más por rutina que por criterio.</p>



<p><em>“Proyectos no hacer”</em>: la llamada prevención cuaternaria intenta evitar el daño que produce esa medicina defensiva. Nos recuerda que&nbsp;<strong>la prudencia no consiste en hacer más, sino en hacer lo necesario</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image alignfull size-full"><a href="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Los-directores-del-gremio-de-cirujanos-de-amsterdan-Nicolaes-Maes.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" width="1200" height="803" src="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Los-directores-del-gremio-de-cirujanos-de-amsterdan-Nicolaes-Maes.jpg" alt="" class="wp-image-66391" srcset="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Los-directores-del-gremio-de-cirujanos-de-amsterdan-Nicolaes-Maes.jpg 1200w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Los-directores-del-gremio-de-cirujanos-de-amsterdan-Nicolaes-Maes-300x201.jpg 300w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Los-directores-del-gremio-de-cirujanos-de-amsterdan-Nicolaes-Maes-1024x685.jpg 1024w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Los-directores-del-gremio-de-cirujanos-de-amsterdan-Nicolaes-Maes-768x514.jpg 768w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Los-directores-del-gremio-de-cirujanos-de-amsterdan-Nicolaes-Maes-370x248.jpg 370w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Los-directores-del-gremio-de-cirujanos-de-amsterdan-Nicolaes-Maes-270x180.jpg 270w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Los-directores-del-gremio-de-cirujanos-de-amsterdan-Nicolaes-Maes-570x381.jpg 570w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Los-directores-del-gremio-de-cirujanos-de-amsterdan-Nicolaes-Maes-770x515.jpg 770w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Los-directores-del-gremio-de-cirujanos-de-amsterdan-Nicolaes-Maes-1170x783.jpg 1170w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Los-directores-del-gremio-de-cirujanos-de-amsterdan-Nicolaes-Maes-867x580.jpg 867w" sizes="auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px" /></a><figcaption class="wp-element-caption"><em>Los directores del gremio de cirujanos de amsterdan, Nicolaes Maes</em></figcaption></figure>



<p class="has-medium-font-size"><strong>Consideraciones y matices&nbsp;</strong></p>



<p>En la realidad casi nunca trabajamos con el plano completo. Las decisiones se toman con datos parciales y sobre supuestos. Por esa razón, cuando una cuestión es compleja, tendemos a sustituirla por otra más simple sin darnos cuenta (Kahneman).</p>



<p>Tampoco miro el escenario desde un punto de vista neutral: el enfoque que elijo condiciona lo que veo y lo que dejo de ver. A veces el error no está en la respuesta, sino en la pregunta.</p>



<p>Por otro lado, no todo pensamiento nace de un razonamiento explícito. Algunas ideas aparecen de golpe, como un encaje repentino que solo después examino con calma. Ese&nbsp;<em>¡ajá!</em>&nbsp;puede ser un motor potente, pero nunca un sustituto del análisis.</p>



<p>La lógica no lo explica todo, pero es el mejor instrumento que tengo para orientarme. Aunque no siempre será lo que inicia una decisión ni lo que la sostiene</p>



<p class="has-medium-font-size"><strong>En pocas palabras&nbsp;</strong></p>



<p>La lógica es el andamiaje del pensamiento: no decide qué construyo, pero sí si lo que levanto se sostiene o se apoya en vigas defectuosas.</p>



<p>Suele ser incómoda porque me obliga a no desviarme del razonamiento, y a desmontar certezas que preferiría conservar. Pensar bien exige más esfuerzo que creer.</p>



<p><strong><em>En CEFALICA, la Lógica me permite enlazar las ideas con coherencia. No me garantiza acertar, pero evita que llegue a conclusiones solo porque me convienen.</em></strong></p>



<p>Y aun así no basta. Porque puedo razonar correctamente… sobre algo que,&nbsp;en el fondo, apenas importa.</p>



<p></p>



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<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="xZ6zUQ0vyG"><a href="https://hyperbole.es/2026/02/aprender-a-decidir-la-raiz-de-un-esquema/">Aprender a decidir: la raíz de un esquema</a></blockquote><iframe loading="lazy" class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted"  title="«Aprender a decidir: la raíz de un esquema» — Hyperbole" src="https://hyperbole.es/2026/02/aprender-a-decidir-la-raiz-de-un-esquema/embed/#?secret=uEp8MscNbT#?secret=xZ6zUQ0vyG" data-secret="xZ6zUQ0vyG" width="600" height="338" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
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<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="8CNbFlVMpL"><a href="https://hyperbole.es/2026/02/c-claridad-y-precision/">C:  Claridad y precisión</a></blockquote><iframe loading="lazy" class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted"  title="«C:  Claridad y precisión» — Hyperbole" src="https://hyperbole.es/2026/02/c-claridad-y-precision/embed/#?secret=x1DiyRVp6Q#?secret=8CNbFlVMpL" data-secret="8CNbFlVMpL" width="600" height="338" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
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<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="sToEbshAlq"><a href="https://hyperbole.es/2026/03/e-evidencias-y-pruebas/">E: Evidencias y pruebas</a></blockquote><iframe loading="lazy" class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted"  title="«E: Evidencias y pruebas» — Hyperbole" src="https://hyperbole.es/2026/03/e-evidencias-y-pruebas/embed/#?secret=TEhzUFWygw#?secret=sToEbshAlq" data-secret="sToEbshAlq" width="600" height="338" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
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<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="lzDFCTAKpS"><a href="https://hyperbole.es/2026/03/f-falsabilidad-y-refutacion/">F: Falsabilidad y refutación </a></blockquote><iframe loading="lazy" class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted"  title="«F: Falsabilidad y refutación » — Hyperbole" src="https://hyperbole.es/2026/03/f-falsabilidad-y-refutacion/embed/#?secret=aWaMaXebtT#?secret=lzDFCTAKpS" data-secret="lzDFCTAKpS" width="600" height="338" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
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<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="6MtLXHOABE"><a href="https://hyperbole.es/2026/04/a-autoexamen-y-sesgos/">A: Autoexamen y sesgos</a></blockquote><iframe loading="lazy" class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted"  title="«A: Autoexamen y sesgos» — Hyperbole" src="https://hyperbole.es/2026/04/a-autoexamen-y-sesgos/embed/#?secret=0gU0k9BVFl#?secret=6MtLXHOABE" data-secret="6MtLXHOABE" width="600" height="338" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
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		<title>Nueve recomendaciones para el Día del Libro 2026</title>
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		<dc:creator><![CDATA[David Lorenzo Cardiel]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 23 Apr 2026 19:48:31 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Arte & Letras]]></category>
		<category><![CDATA[Día del libro 2026]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Un año más, la gran cita anual de los libros llega a las calles de algunas de las principales ciudades y localidades de España...</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p>Un año más, la gran cita anual de los libros llega a las calles de algunas de las principales ciudades y localidades de España y América. Este veintitrés de abril, conmemoración del obituario de William Shakespeare y Miguel de Cervantes, la UNESCO celebra el Día Internacional del Libro. Y, a modo de selecta recomendación, os propongo nueve novedades de muy alta calidad.</p>



<p class="has-medium-font-size"><strong><em>El libro de los muertos tibetano&nbsp;</em>(Siruela)</strong></p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Del prolífico catálogo de obras del sello madrileño Siruela destaco esta maravilla de traducción de un clásico. Detrás del polémico y tradicional nombre de&nbsp;<em>Libro de los muertos&nbsp;</em>(en equiparación al nombre que se le dio al del antiguo Egipto en una equiparación, a mi juicio y al de la mayoría de especialistas modernos, que debe matizarse) se esconde una traducción más literal,&nbsp;<em>Bardo Thodol&nbsp;</em>o&nbsp;<em>La liberación por audición durante el estado intermedio.</em></p>



<p><em>            </em>En efecto, este libro nació para ser escuchado por el moribundo antes de atravesar el velo de la muerte. Destaca sobremanera esta nueva versión del clásico que ofrece Siruela por su excelente calidad. Cuenta con prólogo de uno de los mejores y también mayores especialistas en pensamiento de India, <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Juan_Arnau">Juan Arnau</a>, que ha realizado unas primeras páginas colmadas de suma inteligencia y precisión conceptual. La edición y traducción del tibetano, cuidada hasta la pulcritud, corre de la cuenta del reconocido erudito en el budismo Ramón N. Prats. El resultado es un libro accesible a todos los públicos sin perder interés ni rigor en este proceso. </p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Se suma, además, que&nbsp;<em>El libro de los muertos tibetano&nbsp;</em>es una de las pocas obras que todo el mundo debería leer, aunque fuese por curiosidad. Más allá de las creencias religiosas, la obra permite un encuentro con numerosos principios e inquietudes universales que todo ser humano debería plantearse alguna vez en su vida. Así que, sin ser leído necesariamente como un manual, el&nbsp;<em>Bardo Thodol&nbsp;</em>ofrece una grata lectura y una apacible lección de vida y de eternidad.</p>



<p class="has-medium-font-size"><strong><em>Arabesco,&nbsp;</em>de Umberto Pasti (Acantilado)</strong></p>



<figure class="wp-block-image alignfull size-large"><a href="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Arabesco.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" width="651" height="1024" src="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Arabesco-651x1024.jpg" alt="" class="wp-image-66372" srcset="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Arabesco-651x1024.jpg 651w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Arabesco-191x300.jpg 191w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Arabesco-768x1209.jpg 768w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Arabesco-976x1536.jpg 976w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Arabesco-1301x2048.jpg 1301w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Arabesco-370x582.jpg 370w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Arabesco-570x897.jpg 570w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Arabesco-770x1212.jpg 770w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Arabesco-1170x1841.jpg 1170w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Arabesco-369x580.jpg 369w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Arabesco.jpg 1574w" sizes="auto, (max-width: 651px) 100vw, 651px" /></a></figure>



<p>            «<em>Creía, esperaba que obedeciendo a mi duende y rememorando la casa de su vida tendría un poco de tranquilidad. Sin embargo, desde que me dio el regalo, no me deja en paz. Me persigue: que cuánto me ha costado esta medida de latón para trigo y que cuánto ese friso de madera decorado con una inscripción cúfica; me canturrea al oído “Si quieres la sorpresita | paraponziponzipò | termina la faenita” con la melodía de I Watussi o hace comentarios sarcásticos cada vez que Soufiane me sirve la habitual ensalada de patatas</em>».</p>



<p>            Con un toque onírico y un sentido del humor contenido, a la par que elegante, <em>Arabesco </em>ofrece una deliciosa novela donde realidad y ficción se desdibujan también en el marco de la coherencia de la propia narración. El resultado es una propuesta exquisita, con un equilibrio entre la imaginación del narrador y ese despliegue de sabores, de color, de bazar, de fantasía que reverbera desde los rincones tangerinos. Un ambiente, el marroquí, que conoce bien su autor, el diseñador de jardines milanés Umberto Pasti y que Acantilado ha traído al castellano con traducción de Luis Arias.</p>



<p class="has-medium-font-size"><strong><em>Atlas de islas remotas, </em>de Judith Schalansky (Nórdica Libros y Capitán Swing)</strong></p>



<figure class="wp-block-image alignfull size-large"><a href="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/AtlasDeIslasRemotas_150ppp.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" width="720" height="1024" src="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/AtlasDeIslasRemotas_150ppp-720x1024.jpg" alt="" class="wp-image-66373" srcset="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/AtlasDeIslasRemotas_150ppp-720x1024.jpg 720w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/AtlasDeIslasRemotas_150ppp-211x300.jpg 211w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/AtlasDeIslasRemotas_150ppp-768x1092.jpg 768w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/AtlasDeIslasRemotas_150ppp-370x526.jpg 370w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/AtlasDeIslasRemotas_150ppp-570x810.jpg 570w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/AtlasDeIslasRemotas_150ppp-770x1095.jpg 770w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/AtlasDeIslasRemotas_150ppp-408x580.jpg 408w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/AtlasDeIslasRemotas_150ppp.jpg 844w" sizes="auto, (max-width: 720px) 100vw, 720px" /></a></figure>



<p style="font-size:17px">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Si tiene hijos o conservan el alma de niño, un intrépido ánimo curioso y una mirada navegante de páginas y oleaje viajero, este es su libro.</p>



<p style="font-size:17px">            <em>Atlas de islas remotas </em>es uno de esos libros que, nada más caer en las manos de uno, te enamoran. Lo hacen, de entrada, por el mimo con el que ha sido editado. Hay críticos de críticos (los humanos somos seres insidiosos; como decía la sabia yogui cachemira Lallesvari, «<em>con ojos de lince, hacerse el ciego; ser de oídos agudos, ser a la vez sordo (…) lo más sabio es hacerse el tonto»</em>) que afirman que introducir en una crítica las calidades materiales no viene a cuento. Pero sí que interesa, por supuesto que sí. Al menos, quienes no somos unos petulantes insoportables, pensamos como lectores. Lectores curtidos, especialistas, facultados, sí, pero humanos como los demás a los que nos llaman la atención cosas parecidas. Cuando un libro encuadernado con su tapa dura y tela, su milimétrico juego de tonalidades y la calidad del papel cae en nuestras manos ya está demostrando que la editorial, en este caso, dos, Nórdica y Capitán Swing, están tratando con un mimo destacado a la obra. Sólo queda mantener intacto el deseo por conocer y descubrir si el libro merece la pena.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Vaya si merece cada lectura&nbsp;<em>Altas de islas remotas.&nbsp;</em>Schalansky dirige al lector por cincuenta y cinco islas remotas del mundo. Descubre secretos apasionantes, ofrece una cuidada muestra de flora y fauna, además de un surtido anecdotario con ecos a pioneros de la aviación y expedicionarios que trataron de conseguir, en ocasiones, objetivos imposibles para sus medios técnicos. Como buen atlas que es posee mapas de gran belleza.&nbsp;</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Si desean darse un capricho lector o realizar un regalo para quien no quiera dejar de soñar con lugares inexplorados e islas desiertas en las que alejarse de los dramas del libro, esta es su lectura.&nbsp;</p>



<p class="has-medium-font-size"><strong><em>Sanshiro,&nbsp;</em>de Natsume Soseki (Impedimenta)</strong></p>



<figure class="wp-block-image alignfull size-large"><a href="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Cubierta_Sanshiro_aerolitos_RGB.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" width="665" height="1024" src="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Cubierta_Sanshiro_aerolitos_RGB-665x1024.jpg" alt="" class="wp-image-66374" srcset="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Cubierta_Sanshiro_aerolitos_RGB-665x1024.jpg 665w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Cubierta_Sanshiro_aerolitos_RGB-195x300.jpg 195w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Cubierta_Sanshiro_aerolitos_RGB-768x1182.jpg 768w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Cubierta_Sanshiro_aerolitos_RGB-998x1536.jpg 998w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Cubierta_Sanshiro_aerolitos_RGB-1331x2048.jpg 1331w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Cubierta_Sanshiro_aerolitos_RGB-370x569.jpg 370w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Cubierta_Sanshiro_aerolitos_RGB-570x877.jpg 570w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Cubierta_Sanshiro_aerolitos_RGB-770x1185.jpg 770w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Cubierta_Sanshiro_aerolitos_RGB-1170x1800.jpg 1170w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Cubierta_Sanshiro_aerolitos_RGB-377x580.jpg 377w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Cubierta_Sanshiro_aerolitos_RGB.jpg 1535w" sizes="auto, (max-width: 665px) 100vw, 665px" /></a></figure>



<p>            El lector curtido no se sorprenderá de esta recomendación que podría tildarse de «conservadora» al tratarse de un libro de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Natsume_Sōseki">Natsume Soseki</a>. Soseki fue uno de los grandes novelistas japoneses, famoso por sus haikus y sus catorce novelas, de entre las cuales ha destacado una a nivel internacional, <em>Soy un gato.</em></p>



<p><em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Sanshiro&nbsp;</em>traslada al lector al Japón de principios del siglo XX, un país en carrera acelerada hacia una occidentalización que contrastaba con el peso de las hegemónicas tradiciones. Con una belleza descriptiva pausada, centrada en el detalle relevante y en los diálogos, la novela se apoya en Sanshiro Ogawa, un joven de provincias que llega a Tokio para estudiar en una universidad que todavía está en disputa entre oriente y occidente. Aquella capital efervescente ofrece un abanico de posibilidades, unas luminosas, unas más oscuras, al joven estudiante: fiestas sin final, una vida bohemia importada, profesores e intelectuales excéntricos y, sí, el amor o, al menos, el amor pacato de los primeros compases de la vida, más en aquella época.&nbsp;</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Soseki consigue exponer en una obra sin moraleja explícita (en otras palabras, es pura narrativa), sin buscar situar al lector más allá de construir una historia con ecos de la realidad del Japón de aquellos años. Sanshiro representa las contracciones que aún vive el país nipón entre sus tradiciones y principios y un modo de vida importado del otro lado del Pacífico que contrastaba con su propia identidad.&nbsp;</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;En otras palabras, los lectores que escojan&nbsp;<em>Sanshiro&nbsp;</em>disfrutarán de una novela deliciosa, repleta de destellos de genialidad, donde la vida, sus desafíos y el deseo en una época de profundo cambio e inestabilidad política, social e identitaria se abren paso, a pesar de las asperezas de las circunstancias.</p>



<p class="has-medium-font-size"><strong><em>Historia de las sensibilidades, </em>de Alain Corbin y Hervé Mazurel (Acantilado)</strong></p>



<figure class="wp-block-image alignfull size-large"><a href="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Historia-de-las-sensibilidades.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" width="647" height="1024" src="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Historia-de-las-sensibilidades-647x1024.jpg" alt="" class="wp-image-66377" srcset="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Historia-de-las-sensibilidades-647x1024.jpg 647w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Historia-de-las-sensibilidades-189x300.jpg 189w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Historia-de-las-sensibilidades-768x1216.jpg 768w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Historia-de-las-sensibilidades-970x1536.jpg 970w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Historia-de-las-sensibilidades-1293x2048.jpg 1293w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Historia-de-las-sensibilidades-370x586.jpg 370w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Historia-de-las-sensibilidades-570x903.jpg 570w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Historia-de-las-sensibilidades-770x1219.jpg 770w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Historia-de-las-sensibilidades-1170x1853.jpg 1170w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Historia-de-las-sensibilidades-366x580.jpg 366w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Historia-de-las-sensibilidades.jpg 1568w" sizes="auto, (max-width: 647px) 100vw, 647px" /></a></figure>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Escrito a cuatro manos entre el investigador y profesor de la Sorbona, Alain Corbin, y el músico y ensayista, Hervé Mazurel,&nbsp;<em>Historia de las sensibilidades&nbsp;</em>ofrece un interesante muestrario de seis breves ensayos donde se expone una capa, a menudo escondida, de la historia humana: la de la sensibilidad entendida como la intrahistoria de los afectos humanos. La selección abarca desde Roma hasta nuestros días, pasando por momentos complicados para nuestra civilización, como las guerras mundiales. Un libro que descubrirá una nueva perspectiva, y su peso histórico, en los lectores más curiosos.</p>



<p class="has-medium-font-size"><strong><em>Ocho osos,&nbsp;</em>de Gloria Dickie (Errata Naturae)</strong></p>



<figure class="wp-block-image alignfull size-large"><a href="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/9791387597382.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" width="705" height="1024" src="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/9791387597382-705x1024.jpg" alt="" class="wp-image-66370" srcset="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/9791387597382-705x1024.jpg 705w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/9791387597382-207x300.jpg 207w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/9791387597382-768x1115.jpg 768w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/9791387597382-1058x1536.jpg 1058w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/9791387597382-1410x2048.jpg 1410w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/9791387597382-370x537.jpg 370w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/9791387597382-570x828.jpg 570w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/9791387597382-770x1118.jpg 770w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/9791387597382-1170x1699.jpg 1170w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/9791387597382-399x580.jpg 399w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/9791387597382.jpg 1750w" sizes="auto, (max-width: 705px) 100vw, 705px" /></a></figure>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;De la mano de la periodista ambiental canadiense Gloria Dickie (siendo finalista por su trabajo y trayectoria del prestigioso Premio Livingston),&nbsp;<em>Ocho osos&nbsp;</em>presenta un seguimiento a ocho especies de osos que se encuentran en peligro de extinción.&nbsp;</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;No es un simple ensayo naturalista. A través de una prosa elocuente, Dickie presenta una narración basada en hechos reales y en el trazado de la investigación científica sobre poblaciones, hábitos y extensión de distintos tipos de osos alrededor del mundo. Este ensayo, publicado con la pulcritud y el mimo propios de Errata Naturae (siempre aportando una valiosa mirada crítica sobre la relación entre ser humano y medio natural), es capaz de cautivar desde la serenidad de una conversación amigable que se encuentra en la intersección entre un dietario de viajes, la divulgación y el trabajo investigador. No se pierdan esta joya.&nbsp;</p>



<p class="has-medium-font-size"><strong><em>Sinceramente,&nbsp;</em>Margaret Atwood (Salamandra)</strong></p>



<figure class="wp-block-image alignfull size-large"><a href="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/716VNnZEUZL.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" width="638" height="1024" src="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/716VNnZEUZL-638x1024.jpg" alt="" class="wp-image-66369" srcset="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/716VNnZEUZL-638x1024.jpg 638w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/716VNnZEUZL-187x300.jpg 187w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/716VNnZEUZL-768x1233.jpg 768w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/716VNnZEUZL-956x1536.jpg 956w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/716VNnZEUZL-1275x2048.jpg 1275w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/716VNnZEUZL-370x594.jpg 370w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/716VNnZEUZL-570x915.jpg 570w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/716VNnZEUZL-770x1237.jpg 770w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/716VNnZEUZL-1170x1879.jpg 1170w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/716VNnZEUZL-361x580.jpg 361w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/716VNnZEUZL.jpg 1594w" sizes="auto, (max-width: 638px) 100vw, 638px" /></a></figure>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Posee una potente carga de humor, de sordidez, pero también de requiebro hacia detalles recónditos de la condición humana.&nbsp;<em>Sinceramente&nbsp;</em>es el poemario más reciente de la célebre escritora canadiense Margaret Atwood. En esta obra, la mujer, una mujer a medio camino entre el símbolo y la real, imaginada, poderosa, frágil, desdibujada, otrora empoderada, aparece como uno de sus personajes centrales. Pero también lo hace el sexo, muy presente, los extraterrestres en una relación muy divertida con el séptimo arte, drones o ancianas que recogen moras y se les caen.&nbsp;</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Así de prolífica, en busca de una transmodernidad en creación, es&nbsp;<em>Sinceramente,&nbsp;</em>que toma el título de una de las piezas. El poemario alterna enfoques dentro del estilo lírico propio de Atwood (muy narrativo que simbólico, más explícito y elocuente que sibilino y detenido) en una serie de poemas que destacan por un carácter muy discursivo. Como muestra, ofrezco un fragmento: «Mierda de araña/ lo que queda del seducido:/ ¿por qué es blanca?/ Porque mi corazón es puro/ aunque tengo intenciones ocultas,/ sobre todo bajo la estantería:/ un buen lugar para mis bolsillos de seda,/ mis hilos y filamentos,/ mis telares, mis preciosas cunas».</p>



<p class="has-medium-font-size"><strong><em>María desconocida,&nbsp;</em>de James D. Tabor<em>&nbsp;</em>(Kairós)</strong></p>



<figure class="wp-block-image alignfull size-large"><a href="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Maria_desconocida-CB_-.jpg.webp"><img loading="lazy" decoding="async" width="663" height="1024" src="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Maria_desconocida-CB_-.jpg-663x1024.webp" alt="" class="wp-image-66375" srcset="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Maria_desconocida-CB_-.jpg-663x1024.webp 663w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Maria_desconocida-CB_-.jpg-194x300.webp 194w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Maria_desconocida-CB_-.jpg-370x572.webp 370w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Maria_desconocida-CB_-.jpg-570x881.webp 570w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Maria_desconocida-CB_-.jpg-375x580.webp 375w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Maria_desconocida-CB_-.jpg.webp 750w" sizes="auto, (max-width: 663px) 100vw, 663px" /></a></figure>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Con&nbsp;<em>María desconocida,&nbsp;</em>James D. Tabor, profesor emérito de Estudios Religiosos en la Universidad de Carolina del Norte (EEUU), recorre pasos atrás en los textos disponibles en busca de la María o Miriam, madre de Jesús de Nazaret, como persona que habitó en un momento dado de nuestra historia. Este ensayo recorre un camino sinuoso y sensible en busca de delimitar el trazado entre la María icónica y la posible María real. Una biografía que, según el investigador norteamericano, fue adueñada y continúa repleta de misterio en los múltiples testimonios rastreables.&nbsp;</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Un ensayo ambicioso que sigue en la línea editorial del mejor Kairós: ediciones obras clásicas de India del más elevado nivel y ensayos que persiguen aportar verdad más que generar discusión.</p>



<p class="has-medium-font-size"><strong><em>Atman,&nbsp;</em>de Juan Arnau (Atalanta)</strong></p>



<figure class="wp-block-image alignfull size-large"><a href="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Portada-web-Atman.png"><img loading="lazy" decoding="async" width="660" height="1024" src="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Portada-web-Atman-660x1024.png" alt="" class="wp-image-66376" srcset="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Portada-web-Atman-660x1024.png 660w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Portada-web-Atman-193x300.png 193w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Portada-web-Atman-768x1191.png 768w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Portada-web-Atman-990x1536.png 990w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Portada-web-Atman-370x574.png 370w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Portada-web-Atman-570x884.png 570w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Portada-web-Atman-770x1194.png 770w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Portada-web-Atman-374x580.png 374w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/Portada-web-Atman.png 1000w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></a></figure>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Los lectores habituales de mis recomendaciones ya saben que en las dos listas al año que realizo, una para el Día del Libro y otra al comienzo de cada nuevo año no existe prelación: ningún libro, por ser recomendado antes que otro, lo considero mejor o peor.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El hecho de que haya reservado&nbsp;<em>Atman</em>, el ensayo más reciente del erudito y filósofo Juan Arnau, es un magnífico ejemplo de este hecho. Con el subtítulo&nbsp;<em>Presencia del origen,&nbsp;</em>Arnau engarza, a mi juicio, una obra que va en el camino de enlazar, como quien traza un puente, sus ideas filosóficas y su profundo conocimiento del pensamiento indio.&nbsp;<em>Atman&nbsp;</em>es un concepto vertebral en una prolífica multiplicidad de doctrinas que se pude entender mejor si se asume su origen etimológico, que se relaciona con el «aliento vital», es decir, la respiración, la búsqueda de ese «algo más» etéreo que nos construye como «seres», entendido «ser» no en el muy reducido concepto de «ser humano», sino elevado al de «cosa que existe». En la obra, Arnau centra su mirada en desarrollar el concepto desde un punto de vista riguroso, aunque dotando de su rica perspectiva de autor.&nbsp;</p>



<p>Poco más puedo añadir del que es, bajo mi parecer, uno de los ensayos del año. Un ensayo verdadero, que contribuye en la sutil batalla que sufre el género del ensayo en Occidente en favor del ensayo verdadero, el que posee calidad en su prosa y profundidad en sus ideas y pensamiento. La editorial Atalanta, por su parte, vuelve a demostrar su excelencia en el compromiso por los libros que miran hacia sendas del pensamiento y la trascendencia rara vez exploradas en el mercado del libro de nuestros días.&nbsp;<em>Atman&nbsp;</em>les espera en su librería de confianza. No le hagan esperar demasiado.&nbsp;</p>
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		<title>No atracamos un banco con nuestra voluntad</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Pablo Malo Ocejo]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 20 Apr 2026 18:41:27 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Arte & Letras]]></category>
		<category><![CDATA[Psicología]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Pre-textos para médicos (y pacientes)</p>
<p>La entrada <a href="https://hyperbole.es/2026/04/no-atracamos-un-banco-con-nuestra-voluntad/">No atracamos un banco con nuestra voluntad</a> se publicó primero en <a href="https://hyperbole.es">Hyperbole</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p><em>“Con objeto de aclarar de manera especial el origen de esta ilusión tan importante en el estudio que estamos llevando a cabo, y para completar de ese modo la investigación de la autoconciencia que iniciamos en la sección anterior, imaginémonos un hombre, en medio de la calle, que se dice para su capote: “Son las seis de la tarde; ha terminado la jornada. Puedo dar un paseo; o puedo ir al club; o puedo subir a la torre para ver cómo se pone el sol; también puedo irme al teatro; o visitar a este o aquel amigo; o puedo salir a campo traviesa y no volver más. Todo esto puede hacer, en plena libertad: sin embargo, no haga nada de eso, sino que me marcho a mi casa, porque me da la gana, adonde mi mujer.” Es como si el agua dijera: “Puedo formar olas inmensas (¡ya lo creo!, ¡en el mar embravecido!); ¡puedo deslizarme con rapidez (en el lecho de la corriente); o precipitarme espumoso (en la cascada); saltar libre en el aire (en una fuente); puedo hervir y desaparecer (a los 100 grados); pero, en fin, prefiero quedarme tranquila y clara en este arroyo espejeante”. Del mismo modo a como el agua puede hacer cada una de esas cosas únicamente cuando concurren las causas determinantes de cada una de ellas, así el hombre referido no puede hacer nada de lo propuesto sino con loa misma condición. Le es imposible mientras no se presenten las causas; pero tendrá que hacerlo en cuanto se halle colocado en las circunstancias correspondientes como le ocurre al agua. Su error y el error en general que se origina de la falsa interpretación de la autoconciencia, que pudo hacer igualmente todo lo que le pasó por la cabeza, descansa, si bien se mira, en que solo una imagen puede serle presente a su fantasia, excluyendo por el momento todo lo demás. Si se representa el motivo de una de esas acciones que se le ofrecen como posibles siente inmediatamente su acción sobre su voluntad, que es solicitada de ese modo; es lo que, en el lenguaje artístico, se llama una Velleitas. Pero al creer que puede convertirla en en Voluntas, esto es, llevar a cabo la acción propuesta, es cuando se equivoca. Porque inmediatamente le invadiría la reflexión y le presentaría los motivos divergentes o contrarios; que es cuando vería que no llevaría a efecto aquello propuesto. En esta representación sucesiva de motivos que se excluyen mutuamente, con el acompañamiento constante de “puedo hacer lo que quiero”, la voluntad gira, como una veleta bien montada y con viento caprichoso, a mercedes de cada motivo, y piensa el hombre, cada vez, que puede quererlo y fijar la veleta en esta dirección; lo que no pasa de ser una ilusión. Porque su “puedo hacer lo que quiero” es en realidad hipotético y&nbsp;&nbsp;lleva implicado: “si es que no prefiero aquello otro”que elimina ese poder querer. Volvamos sobre ese individuo de las seis de la tarde y supongamos que nota ahora que yo estoy junto a él, filosofando sobre su caso, y negando su libertad para todas esas acciones posibles para él; fácilmente podría ocurrir que, con objeto de contradecirme, cumpliera con una de ellas; pero, en ese caso, mi negación y su acción sobre su espíritu de contradicción le hubiera servido de motivo necesario. Sin embargo, de seguro que no le movería más que una de las acciones menos trascendentales entre todas las propuestas, a ir al teatro, por ejemplo, pero no a ir a correr el mundo; el motivo hubiese sido bastante fuerte para ello. Igualmente se equivoca quien con una pistola cargada en la mano piensa que podría descerrajarse un tiro. Lo de menos para eso es la presencia del artefacto ejecutivo, lo principal sería un motivo tan fuerte y, por ello, tan raro, que tuviera la enorme fuerza necesaria para sobrepujar al deseo de vivir o, más exactamente, al miedo a la muerte. Sólo cuando se halla presente un motivo semejante, podrá y tendrá realmente que matarse; a no ser que se presente, si ello es posible, un contramotivo todavía más fuerte que lo impida.</em></p>



<p><em>Puedo hacer lo que quiero; puedo, si quiero, entregar todo lo que tengo a los pobres y convertirme yo mismo en uno de ellos -¡si quiero!- , Lo que no puedo es querer, porque los motivos contrarios gozan de un poder demasiado fuerte sobre mi para que yo lo pudiera. De tener otro carácter, pero de tal categoría que yo fuera un santo, entonces sí que podría querer, pero tampoco podría menos de quererlo y lo tendría que hacer…</em></p>



<p><em>No es metáfora ni hipérbole, sino la pura verdad, decir que, del mismo modo que es imposible que una bola billar se mueva sin que reciba antes un golpe, así también es imposible que un hombre se levante de la silla sin un motivo que lo empuje o lleve; con lo que su levantarse es algo tan necesario e inevitable como el rodar de la bola después del choque. Esperar que alguien haga algo sin que algún interés le solicite, es lo mismo que esperar que un trozo de madera se venga hacia mí sin la cuerda que tire de él. Si quien sosteniendo esta verdad fuera contradicho obstinadamente en una reunión, saldría triunfante del paso si hiciera prorrumpir repentinamente a un tercero: ¡que se cae el techo!; los contradictores verían claramente cómo un motivo puede ser tan poderoso para lanzar las gentes fuera como podría serlo una causa mecánica.”</em> </p>



<p><strong><em>&#8220;<a href="https://sgfm.elcorteingles.es/SGFM/dctm/MEDIA03/202402/23/00106532266530____3_.pdf">Sobre la libertad de la Voluntad</a>&#8220;. Arthur Schopenhauer</em></strong></p>



<p></p>



<figure class="wp-block-image alignfull size-full"><a href="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/05bed3134ddc8ce9a609be8bfb54b1d5.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" width="682" height="1024" src="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/05bed3134ddc8ce9a609be8bfb54b1d5.jpg" alt="" class="wp-image-66331" srcset="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/05bed3134ddc8ce9a609be8bfb54b1d5.jpg 682w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/05bed3134ddc8ce9a609be8bfb54b1d5-200x300.jpg 200w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/05bed3134ddc8ce9a609be8bfb54b1d5-370x556.jpg 370w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/05bed3134ddc8ce9a609be8bfb54b1d5-570x856.jpg 570w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/05bed3134ddc8ce9a609be8bfb54b1d5-386x580.jpg 386w" sizes="auto, (max-width: 682px) 100vw, 682px" /></a></figure>



<p>Esta idea, que voy a intentar transmitir, es para mí una de las ideas más importantes que hay que entender en la vida.&nbsp;El argumento de<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Arthur_Schopenhauer"> Schopenhauer</a> es redondo y completo. Básicamente, lo que nos está diciendo el filósofo es que la voluntad no actúa en el vacío, que la voluntad tiene causas que la empujan a actuar. No es la voluntad la que inicia la acción sino la que la termina. Es como una bola de billar que está parada y llega otra que colisiona con ella y la precipita a la tronera.&nbsp;</p>



<p>Desafío al lector, si no nos cree a Schopenhauer y a mí, a que robe un banco. Si no es un psicópata o un ladrón de bancos, verá que no puede. Puede imaginarse a sí mismo robando un banco pero no tiene motivos para hacerlo y por tanto&nbsp;<em>no quiere</em>&nbsp;hacerlo, y por tanto no lo hará. Es como el hombre del que nos habla el filósofo que está en la calle al final de su jornada laboral y se imagina que puede irse a dar la vuelta al mundo. No lo hará porque no tiene motivos. Pero si yo no tengo trabajo, mis hijos no tiene para comer, etc., etc… -y yo tengo un determinado carácter-, entonces igual sí que robo un banco. Pero no habré robado el banco con mi voluntad, lo habrá robado con unos motivos. El agua puede convertirse en vapor sí, pero si la calentamos a 100 grados. Yo puedo robar un banco sí, pero si me estoy muriendo de hambre, no porque mi voluntad se imagine que puede hacerlo.</p>



<p>Schopenhauer repite mucho en este libro que el hombre puede hacer lo que quiere,&nbsp;<em>pero no puede querer lo que quiere</em>. Esta es la esencia que nos está argumentando aquí. Yo puedo robar un banco si quiero, claro, pero tengo que querer robar un banco. No puedo decidir que voy a querer robar un banco porque no elegimos nuestros deseos. La voluntad no saca sus acciones de la nada, las saca de motivos, de causas previas. Pero como podemos imaginar en nuestra cabeza que nos levantamos y que vamos a recorrer el mundo o que nos levantamos y podemos ir a robar un banco, pensamos que realmente podemos hacerlo. Eso es imaginación y un pensamiento hipotético, no es la realidad. Son opciones&nbsp;<em>que parece que tenemos</em>&nbsp;pero que no tenemos realmente. Como no podemos dar nuestro dinero a los pobres y que nuestros hijos se mueran de hambre. Si fuéramos santos eremitas sí, pero no lo somos. Es esencial diferenciar entre las opciones que parece que tenemos y las opciones que realmente tenemos. Cada mañana cuando espero el metro para ir a trabajar,&nbsp;<em>parece</em>&nbsp;que me puedo ir a la playa a pasear, tomar un café y leer el periódico. Pero en realidad no puedo, porque dado que soy una persona responsable que no quiere que sus hijos se mueran de hambre por perder mi trabajo, esa opción en realidad me está vedada.</p>



<p>Esto mismo lo decía Spinoza:&nbsp;“<em>Los hombres se creen libres porque ellos son conscientes de sus voluntades y deseos, pero son ignorantes de las causas por las cuales ellos son llevados al deseo y a la esperanza</em>”. No nos damos cuenta de las causas que nos mueven a realizar una acción. Vemos que somos nosotros los que actuamos y creemos que somos nosotros los que iniciamos la acción. No nos damos cuenta de que esa acción tiene historia, de que ha habido muchas bolas chocando unas contra otras hasta que una última bola ha chocado contra nuestra voluntad y la obligó a actuar. Entender esto hace que ya nada sea igual en nuestra vida.</p>



<figure class="wp-block-image alignfull size-full"><a href="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/08e04638d6d77ce2258deb21bcd6685b.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" width="691" height="958" src="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/08e04638d6d77ce2258deb21bcd6685b.jpg" alt="" class="wp-image-66335" srcset="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/08e04638d6d77ce2258deb21bcd6685b.jpg 691w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/08e04638d6d77ce2258deb21bcd6685b-216x300.jpg 216w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/08e04638d6d77ce2258deb21bcd6685b-370x513.jpg 370w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/08e04638d6d77ce2258deb21bcd6685b-570x790.jpg 570w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/08e04638d6d77ce2258deb21bcd6685b-418x580.jpg 418w" sizes="auto, (max-width: 691px) 100vw, 691px" /></a></figure>



<p class="has-medium-font-size"><strong>Aplicaciones de esta idea a la Psiquiatría y la Medicina</strong></p>



<p>La comprensión de que el ser humano puede hacer lo que quiere, pero no puede querer lo que quiere, creo que tiene profundas implicaciones en el campo de la medicina y, especialmente, en la psiquiatría. Lejos de ser una reflexión meramente filosófica, esta idea transforma radicalmente la forma en que entendemos el comportamiento de los pacientes, en especial la culpa, pero también el cumplimiento terapéutico y el rol mismo del médico.</p>



<p>En psiquiatría y en el tratamiento de las adicciones, esta tesis resulta especialmente reveladora. Un adicto no recae por falta de voluntad o por ser “débil”. Puede dejar la sustancia “si quiere”, pero no puede querer dejarla mientras los motivos contrarios -el alivio de la ansiedad, el trauma no resuelto, la alteración neuroquímica, el entorno y los hábitos- sigan siendo más poderosos que el motivo de la abstinencia. Decirle “<em>tienes que tener más fuerza de voluntad</em>” es tan inútil como pedirle al agua que se convierta en vapor sin alcanzar los 100 °C. En general decirle a cualquier paciente “Tienes que” (se hace mucho también con los depresivos) no suele ser una buena idea porque el paciente ya sabe lo que tendría que hacer y le vamos a culpabilizar por no hacerlo. El tratamiento, por tanto, no debe centrarse en exigir una voluntad más fuerte, sino en modificar los motivos que la determinan, sea mediante psicoterapia, medicación, cambios ambientales, apoyo social o la creación de nuevos incentivos más potentes. Esto reduciría drásticamente el estigma y la culpa que suelen acompañar a estas patologías.</p>



<p>Como decía, lo mismo ocurre con la depresión mayor y otros trastornos que afectan la voluntad, como los casos que están aumentando en jóvenes de cuadros amotivacionales (<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Hikikomori"><em>hikikomori</em> </a>y similares). El paciente que “<em>no tiene ganas de nada</em>” no está siendo perezoso ni carece de carácter. Su voluntad está bloqueada o desviada por causas neurobiológicas, psicológicas e históricas que escapan a su control consciente. Exigirle que “se anime” o que “tenga más disciplina” (o que salga o haga ejercicio) ignora por completo la cadena causal que Schopenhauer describe con tanta claridad.</p>



<figure class="wp-block-image alignfull size-full"><a href="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/5968984b165659a5278a701a9eabf721-2.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" width="734" height="733" src="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/5968984b165659a5278a701a9eabf721-2.jpg" alt="" class="wp-image-66340" srcset="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/5968984b165659a5278a701a9eabf721-2.jpg 734w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/5968984b165659a5278a701a9eabf721-2-300x300.jpg 300w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/5968984b165659a5278a701a9eabf721-2-370x369.jpg 370w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/5968984b165659a5278a701a9eabf721-2-570x569.jpg 570w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/5968984b165659a5278a701a9eabf721-2-581x580.jpg 581w" sizes="auto, (max-width: 734px) 100vw, 734px" /></a></figure>



<p>En las enfermedades crónicas y los llamados “estilos de vida poco saludables” (obesidad, diabetes tipo 2, tabaquismo, sedentarismo), la aplicación es igualmente directa. El paciente obeso que “no puede” seguir una dieta no sufre un problema de libre albedrío, sino que su carácter, sus hábitos profundamente arraigados, su entorno alimentario, su genética y posibles factores emocionales generan motivos mucho más fuertes hacia la ingesta descontrolada que hacia la restricción. La medicina tradicional ha cometido el error de moralizar estas situaciones (“<em>ponte a dieta”, “ten disciplina”, “es cuestión de voluntad</em>”). Entender a Schopenhauer obliga a cambiar el enfoque: en lugar de juzgar la voluntad, el objetivo debería ser crear motivos más potentes que inclinen la balanza hacia la salud (terapia cognitivo-conductual intensiva, fármacos como los agonistas del GLP-1, modificación del entorno, apoyo económico y social, etc.).</p>



<p>Esta visión también afecta profundamente a la ética médica y al concepto de autonomía del paciente. La ética contemporánea se construye sobre la idea de que el paciente es un agente libre que toma decisiones autónomas. Si aceptamos que la voluntad está siempre determinada por motivos previos, la autonomía deja de ser absoluta y se convierte en una ilusión útil que, sin embargo, debemos preservar. El médico no debe manipular, pero sí tiene la legitimidad de actuar inteligentemente sobre los motivos del paciente generando confianza, ofreciendo información clara y “empujando” con empatía y respeto hacia las condiciones que hagan más probable la elección saludable que buscamos.</p>



<p>Incluso en situaciones extremas, como el deseo de morir en cuidados paliativos o las solicitudes de eutanasia, la perspectiva schopenhaueriana resulta iluminadora. El deseo de acabar con la vida no surge de la nada ni de una “falta de voluntad de vivir”. Surge cuando un motivo extremadamente poderoso -dolor insoportable, pérdida total de dignidad, agotamiento existencial- supera al instinto de supervivencia. El médico que entiende esto no juzga una supuesta debilidad moral, sino que evalúa si ese motivo es irreversible o si puede contrarrestarse con otros más fuertes (alivio eficaz del dolor, acompañamiento humano, conexión con los familiares, etc.). En definitiva, entender que la voluntad no actúa en el vacío obliga al médico a dejar de ser un juez de la voluntad ajena y a convertirse en una especie de ingeniero de motivos.</p>



<figure class="wp-block-image alignfull size-full"><a href="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/8524a01453e29a54b2f671e4328d9884.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" width="589" height="591" src="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/8524a01453e29a54b2f671e4328d9884.jpg" alt="" class="wp-image-66339" srcset="https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/8524a01453e29a54b2f671e4328d9884.jpg 589w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/8524a01453e29a54b2f671e4328d9884-300x300.jpg 300w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/8524a01453e29a54b2f671e4328d9884-370x371.jpg 370w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/8524a01453e29a54b2f671e4328d9884-570x572.jpg 570w, https://hyperbole.es/wp-content/uploads/2026/04/8524a01453e29a54b2f671e4328d9884-578x580.jpg 578w" sizes="auto, (max-width: 589px) 100vw, 589px" /></a></figure>



<p class="has-medium-font-size"><strong>Conclusión</strong></p>



<p>Aplicado a la medicina, la tesis de Schopenhauer implica que no existen pacientes sin voluntad; existen pacientes cuyos motivos no han sido aún suficientemente modificados.</p>



<p>El médico no es un juez de la voluntad, sino que debería ser un ingeniero de motivos; su trabajo sería colocar las causas necesarias para que la voluntad del paciente se dirija hacia la salud.</p>



<p></p>



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